¿Cómo ve la filosofía a la guerra?

“¿Cuál es la primera gran obra literaria de la civilización occidental? – pregunta Guillermo Hurtado, investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM -. La Ilíada, la historia de una guerra cruel y sanguinaria. El poema alaba a sus héroes y ensalza sus proezas. He aquí un ejemplo, entre otros, de cómo guerra ha sido enaltecida como una empresa admirable. Los héroes son, casi siempre, héroes de guerra. Y, sin embargo, la guerra también nos parece algo repudiable.

Acerca de la guerra, como de cualquier otra cosa, podemos tener opiniones encontradas: desde las más negativas, hasta las más positivas. La filosofía tiene que colocarse entre esos extremos. Hay que reflexionar críticamente sobre las razones que nos pueden mover a pensar de una u otra manera”.

Para Hurtado, lo más difícil es encontrar el punto medio. “Para algunos es fácil tomar una postura radical, por ejemplo, defender un pacifismo a ultranza; sin embargo, ha habido algunos filósofos, como Bertrand Russell, que han sido capaces de distinguir los matices. En la Primera Guerra Mundial, Russell fue un pacifista, incluso fue a la cárcel por negarse a participar en ella. Pero en la Segunda Guerra Mundial, Russell pensó que la guerra era necesaria. Podemos ver, entonces, que el pacifismo de Russell no era dogmático, sino que se ajustaba al examen crítico de las circunstancias.

Se ha escrito mucho a favor de la guerra como un medio para alcanzar un fin justo: “pienso en las guerras revolucionarias, por ejemplo, en la Revolución Francesa, una guerra civil que se ha considerado como necesaria, porque el estado de cosas que se alcanzó después de ella fue mejor del que había antes. Lo que se ofrece, en este caso, es una justificación de la guerra dentro de la lógica de los medios y los fines: hay fines por los que es correcto ir a la guerra. No obstante, hay filósofos, como Tolstoi, que han afirmado que ninguna guerra es justificable, ni siquiera una guerra defensiva. Esta visión puede resultarnos extrema, pues, en ocasiones, hay guerras que son medios para fines valiosos. El problema es: ¿hasta qué punto se puede hacer uso de la violencia para alcanzar un fin valioso? No es fácil responder esta pregunta. Pensemos, por ejemplo, ¿acaso hay un fin que justifique el uso de bombas atómicas?”

¿Hay guerras justas?

Hurtado comenta que ha habido filósofos que han hablado de la guerra justa, como el filósofo español Francisco de Vitoria, fraile dominico y catedrático de la Universidad de Salamanca. Según Vitoria, son justas aquellas guerras que se hacen para defender a personas a quienes se les violentan sus derechos básicos o para detener genocidios o para impedir crímenes de lesa humanidad. Vitoria acuñó el concepto de “guerra justa” durante la conquista de América, y aunque contempló razones a favor y en contra de considerar a la conquista como justa, al final concluyó que sí lo fue. “Es un problema que la filosofía pueda ofrecer justificaciones a ciertas guerras. Se han dado justificaciones filosóficas a todo tipo de guerras y el tema no puede quedar fuera de la filosofía. Uno de los primeros textos filosóficos, atribuido a Heráclito, afirma que la guerra es la madre y diosa de todas las cosas. ¿Qué entendía Heráclito por la guerra? ¿Lo mismo que nosotros?”

¿Cuándo se volvió mala la guerra?

“Un cambio en la apreciación moral acerca de la guerra – señala el especialista – aconteció con en el surgimiento de la civilización cristiana, la cual es, por principio, antibélica; aunque haya habido cruzadas y otras cosas terribles, como la Inquisición. El mensaje de Jesucristo va en contra de la violencia en todas sus formas y de aquí se plantea una utopía de la paz que afirma que en el fin de los tiempos la guerra ya no existirá, los seres humanos ya no se matarán entre ellos. Es interesante que la paz universal sea un ideal de la humanidad, presente en muchas culturas, en muchas matrices religiosas, a pesar de que la historia de la humanidad es una historia de guerras permanentes”.

“Lo que algunas religiones han imaginado como una promesa para el más allá, en la historia de la filosofía se ha pensado como algo que puede alcanzarse aquí en la Tierra. Este es el ideal filosófico de la paz perpetua. Lo que se sostiene es que los seres humanos deben ser capaces, por medio del ejercicio de su razón, de construir un mundo en el que no existan las guerras. No tenemos que esperar a que Dios implante un nuevo orden de paz, sino que somos nosotros, los humanos, quienes, por medio de nuestra inteligencia y nuestra voluntad, seremos capaces de terminar con el mal de la guerra”, apunta Hurtado.

Distinguir entre guerra y conflicto

Para el especialista es necesario distinguir entre la guerra y el conflicto: “Cuando terminó la Primera Guerra Mundial, las acciones bélicas cesaron, pero el conflicto siguió latente. Se firmaron los Tratados de Versalles, pero el conflicto europeo no se resolvió, tanto así, que poco después estalló la Segunda Guerra Mundial, que, de acuerdo con algunos especialistas, fue una consecuencia de los problemas no resueltos por la paz de Versalles.”

“Podría decirse que lo mismo sucedió con la llamada Guerra Fría y que lo que vemos ahora es la erupción bélica de un conflicto no resuelto entre Europa y Rusia”.

Sobre la forma de acabar con una guerra, Hurtado comenta: “Acabar una guerra no es fácil, pero puede ser más fácil que acabar con un conflicto. Los conflictos pueden durar cientos, miles de años. Acabar con un conflicto es complicadísimo, porque involucra, además de razones y cálculos, emociones y memorias, que son muy profundas. En el plano interpersonal la guerra puede acabar, pero el conflicto permanecer de muchas otras maneras. Así como podemos distinguir entre la guerra y el conflicto, podemos distinguir entre dos tipos de paz: la paz como lo contrario de la guerra y la paz como lo contrario del conflicto. Como lo contrario a la guerra, puede haber una paz en la que siga habiendo elementos conflictivos; por eso, el ideal más alto de la paz tendría que ser no sólo el de lo contrario de la guerra, sino del conflicto. Un mundo donde podamos ir más allá de las rencillas, envidias, enemistades, resentimientos, para poder vivir como hermanos, es el gran ideal de la fraternidad universal en donde todos nos tratamos como miembros de una misma familia, la familia humana. El sueño es hermosísimo. ¿Es eso posible? Yo sí lo creo.

Estrés hídrico padece 25% de la población mundial: ¿Qué es?

 

El mundo y México padecen hoy la crisis del agua que ya  se vaticinaba en una reunión de la ONU realizada en Mar de la Plata, Argentina, en 1977.

Ese futuro que se advertía hace  casi 50 años  “ya lo tenemos en 2022”, pues una cuarta parte de la población mundial padece estrés hídrico, advierte el doctor Fernando González Villarreal.

El Director  del Programa de Manejo, Uso y Reúso del Agua en la UNAM (PUMAGUA) agrega:

Más del 80 por ciento del agua disponible en las cuencas hidrológicas ya se está utilizando  para poder atender la demanda del vital líquido en el mundo.

México, con desiertos en cerca de la mitad de su territorio,  también tiene un estrés hídrico extremadamente alto. A la vez,  en otras regiones del país ocurren muchas precipitaciones que causan inundaciones y daños que impiden su desarrollo económico. Hay periodos o años de sequía y de abundancia —respectivamente— por abajo y por arriba del promedio anual.

Ante la crisis del agua, propone González Villarreal, es necesario alcanzar la seguridad hídrica, presente y futura, que se compone de cuatro elementos: 1. garantizar el abastecimiento de agua, de buena calidad, en la cantidad adecuada para toda la población, incluyendo zonas periurbanas y zonas rurales, 2. contar con una cantidad suficiente de agua para el desarrollo saludable del medio ambiente, 3. tener agua para las actividades económicas (producción industrial, de alimentos, de energía, etcétera) y 4. garantizar “estas tres cosas”, incluso ante la ocurrencia de fenómenos hidrometeorológicos extremos, como sequías e inundaciones, que son cada vez más extremas por el cambio climático.

Particularmente, México presenta condiciones desfavorables para alcanzar esa seguridad hídrica, asegura González Villarreal, investigador del Instituto de Ingeniería. El noroeste mexicano, por ejemplo, padece una gran sequía. Ciudades como Monterrey están en una situación complicada. Cuencas enteras, como la del Río Conchos, presentan escasez importante.

Tres iniciativas de la Universidad

Por esa razón, la UNAM participa activamente en  la solución de la crisis del agua, con base en  tres iniciativas:

  1. Busca ser ejemplo de buen manejo, reúso y tratamiento de agua. En la Universidad, por ejemplo, se utiliza más eficientemente este recurso, reduciendo las pérdidas. Y su distribución en los más de 180 bebederos de CU es agua potable.
  2. Red del Agua UNAM. En ella participan más de 2 mil personas, 27 distintas dependencias universitarias relacionadas con el agua y 15 grupos de análisis. Su objetivo es  constituirse como una red social de conocimiento que fomente la cooperación entre todos dentro de la universidad. Con más de 10 años de fundada,  incentiva investigaciones, cursos y difusión de la cultura para aprovechar mejor el agua.
  3. Centro Regional de Seguridad Hídrica para América Latina y el Caribe, auspiciado por la UNESCO. Desde hace dos años y medio se cuenta con él para promover precisamente la seguridad hídrica en nuestra región.

El círculo vicioso del agua

La experiencia de PUMAGUA, dice su director, puede replicarse no sólo en la Ciudad de México, sino también en las 74 áreas metropolitanas del país y en las más de 100 mil comunidades que reciben agua, las cuales, en general, tienen problemas en la distribución de agua de buena calidad.

En México todavía unos 10 millones de habitantes no reciben agua en su casa. Y hay muchos más que, por la epidemia del cólera (se trasmite por agua) ocurrida en 1992 en el país y  por un servicio  público que no garantizaba su calidad, comenzaron  a comprar —a un precio caro— agua embotellada, en garrafones, cubetas o pipas para abastecerse.

A falta de agua en casa y “al no confiar en el abastecimiento público, la gente comenzó a comprarla  a proveedores privados, que tampoco son tan confiables como la gente piensa”, y así  se formó  “un círculo vicioso”.

Según las Naciones Unidas, lo que se  debe pagar por el agua no debería pasar del 3 al 4 por ciento del ingreso familiar.  En México, dice González Villarreal, un hogar promedio gasta en botellones y botellas de agua, hasta 300 pesos al mes. Sin embargo,  para muchas personas  el gasto es doble. Pagan por el suministro público y, al no recibir agua las 24 horas, compran tinacos, botellones y botellas,  cuyo costo sobrepasa el 4 por ciento del ingreso mensual familiar.

México tiene los índices más altos del mundo en consumo de agua embotellada por la falta de confianza en el abastecimiento público.  Una encuesta en la UNAM en 2019 mostró que su comunidad gastaba hasta dos millones de pesos diarios en botellas de agua.

Grandes pendientes

Es necesario, considera el coordinador técnico de la Red del Agua UNAM,  mejorar la calidad y eficiencia del servicio público del agua para volver a tener confianza en él  y poder cancelar  el uso excesivo de botellas y garrafones.

Que grandes consumidores no paguen la cantidad que consumen,  que haya tomas ilegales y medidores adaptados en casa-habitación, impide a los organismos operadores  recibir recursos económicos suficientes  para prestar un buen servicio de agua potable.

En general, en la Ciudad de México, por ejemplo, la gente paga poco por el abastecimiento público (un metro cúbico de agua le cuesta entre 10 y 15 pesos)  y al pagar poco “tenemos un servicio deficiente”. En cambio, paga muy caro el agua embotellada. Si un litro cuesta 10 pesos,  un metro cubico (mil litros) le cuestan diez mil pesos. La gran disparidad en lo que se paga entre una y otra agua “es que pensamos que los servicios públicos deberían ser gratuitos”.

Otro problema sin resolver es “la incapacidad de gobernar la ocupación del territorio”. Si pudiéramos realmente ordenar que las personas se asienten en lugares donde existen recursos hidráulicos tendríamos mucho menos problemas.

Otro pendiente es cómo manejar las cuencas hidrológicas de tal manera que nuestras áreas de captación de lluvia las podamos usar de formas más racional. También necesitamos diseñar planes de desarrollo urbano considerado como elemento central al agua.

 

Recuadro

PORQUÉ CON PUMAGUA LA UNAM ES EJEMPLO DE BUEN MANEJO DEL AGUA

  1. Tiene un sistema de información que permita saber cómo está fluyendo el agua, cuál es su presión y cuáles son los gastos que se generan por la red. Así se tiene conocimiento de cómo funcionan nuestras redes. CU cuenta con 53 km de tuberías enterradas. Cuando hay una fuga, en la mayor parte de los casos, como no sale a la superficie, se localiza con aparatos y tecnologías especiales. “Sabemos dónde están las tomas,  sabemos cuánto hay de gasto y cuál es la presión en casi todos los puntos”.
  2. Se han hecho cambios para utilizar menos agua. En CU cada persona consume en promedio 20 litros de agua por día. Para utilizar menos, se han cambiado los muebles de baño: los anteriores, cada uno,  consumía más de 20 litros por cada uso;  ahora sólo seis o menos litros. Hay una eficiencia muy importante, porque tiramos menos agua.
  3. Tenemos buena calidad del agua en nuestras redes de distribución. En CU hay bebederos y lavamanos donde  se  puede tomar el agua.   Mantener su calidad es clave para que la gente tenga confianza y no compre botellas de agua todos los días.
  4. Todo esto se logra con la participación de la comunidad universitaria.

 

¡RECUERDA!:    el  próximo 23 de marzo, la UNAM celebra el Día Mundial del Agua con el Festival Universitario del Agua en Las Islas.

El domingo ocurrirá el equinoccio de primavera

El equinoccio de primavera se registrará este año el 20 de marzo, a las 09:33 horas, e indicará el momento en que el Sol cruza del hemisferio sur al norte. En este día tarda el mismo número de horas por arriba del horizonte, que por debajo de este; es decir, la duración del día y la noche se equilibran.

Así lo explica el doctor en Astrofísica e investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, Jesús Galindo Trejo, quien señala que las personas no pueden percibir que cruza del hemisferio sur al norte, pero es atractivo observar cómo pirámides, palacios y demás estructuras arquitectónicas mesoamericanas se alinean a él, a su salida o puesta, en ese día.

“En el pasado no era fácil determinar, con exactitud, la duración del día o la noche, eso ahora lo sabemos; pero en las culturas antiguas la manera más fácil de entender que llegaba el equinoccio era cuando el Sol salía a la mitad de su trayecto aparente en el horizonte”, comenta.

El experto asegura que este evento astronómico fue identificado por las civilizaciones prehispánicas y muestra de ello son las múltiples edificaciones con concordancia al astro mayor.

Por ejemplo, en la Zona Arqueológica de Teopanzolco, en Cuernavaca, Morelos, existe una pirámide doble que en la parte superior tiene dos santuarios de entre los cuales sale.

Otra manifestación similar ocurre en el Templo de las Caritas, en Cempoala, Veracruz. “Esta pirámide posee murales que representan al Sol, la Luna y a Venus, mira hacia el mar y durante el equinoccio sale alineado a la pirámide”.

De igual forma, en la Zona Arqueológica de Xochicalco, Morelos, hay varias canchas de juego de pelota; en una se conservan los marcadores, que son dos aros de piedra empotrados en igual número de muros paralelos. Están orientados a la puesta solar en el día del equinoccio, de tal manera que se puede observar cómo “se mete” en el centro de ambos.

Estas son pruebas reales de que fue identificado y adoptado arquitectónicamente por las culturas mesoamericanas, agrega el integrante del Sistema Nacional de Investigadores.

Sin embargo, precisa el experto en Arqueoastronomía del México Prehispánico, hay quienes aseveran que en Mesoamérica no se conocía el fenómeno, que es un concepto e invención occidental.

Uno de los argumentos de esta postura está vinculada a que en el Templo de Kukulkán, en Chichen Itzá, se puede observar el famoso descenso de la serpiente emplumada a partir de una hora antes de la puesta del Sol, durante el equinoccio de primavera. Pero no se presenta únicamente en esta fecha, ocurre días antes y después. Así, afirman que este efecto de luz y sombra en la pirámide no fue planeado.

La espectacularidad de la edificación, catalogada como maravilla del mundo, agrega Galindo Trejo, va más allá de este evento porque tiene diversos elementos relacionados con la astronomía y el calendario.

Por ejemplo: cuenta con cuatro escalinatas, cada una con 91 escalones, que suman 364, y si se agrega la plataforma común de la parte superior suman 365, equivalentes a los días del año. Además, tiene nueve cuerpos que corresponden a los nueve estratos del inframundo mesoamericano.

En esta y otras pirámides suele congregarse la gente debido a que se espera tener algún efecto benéfico del Sol, cargarse de energía. Sin embargo, el investigador subraya que este emite la misma radiación desde hace millones de años.

Tlacotonaohtli 

El también miembro de la Unión Astronómica Internacional expresa que el astro rey es fundamental para nuestro planeta, ligada a nuestro origen y fin.

“La Tierra surgió de la nebulosa primigenia del Sol y en algún momento, cuando evolucione, en cuatro mil 500 millones de años, que entre a una fase en la que transforme su combustible interno, crecerá de tamaño; ya no será amarilla sino roja y podrá absorber a la Tierra. El origen y el fin está en el Sol”, subrayó.

Quien ha hecho diversas investigaciones de arqueoastronomía en regiones del país como Malinalco, el Templo Mayor de Tenochtitlan, Teotihuacan, entre otras, refiere que los prehispánicos siempre fueron atraídos por este cuerpo celeste debido a su brillantez y porque representa la más pura manifestación del movimiento.

“De hecho, los dioses prehispánicos, además de un nombre propio tenían uno calendárico, que era cuando se les festejaba y el nombre calendárico del Sol es Cuatro Movimiento, Nahui Ollin. Algunos consideran que es una indicación de que las salidas en los solsticios como las puestas forman, justamente, ese diagrama en forma de ‘X’, que indicarían los cuatro movimientos extremos del Sol”, asevera.

En Mesoamérica el calendario estaba basado en el movimiento aparente del astro rey. “Decimos que aparente porque somos nosotros, en la Tierra, quienes giramos alrededor de él, pero desde el punto de vista de un observador terrestre, el Sol es el que se mueve alrededor nuestro y esa es la sensación que en las culturas antiguas prevaleció”, indica.

Al observar al Sol durante un año, desde un punto fijo, se percibe que cada día sale de una posición diferente en el horizonte oriente. El 22 de diciembre, por ejemplo, lo hace más hacia el sur, y seis meses después, aproximadamente el 21 de junio, en una posición más hacia el norte.

Esas posiciones extremas son conocidas como solsticios, que significan “el sol quieto”. “Porque conforme se va acercando la fecha a estos extremos, día a día cambia, pero poco, como que va frenando hasta llegar a su posición extrema y luego, viene de regreso. Esa ida y regreso es lo más obvio para todas las culturas. Cuando va a la mitad de este trayecto es cuando llega el equinoccio. Incluso, podríamos nombrarlo en náhuatl como Tlacotonaohtli, es decir, la mitad del camino del Sol”, finaliza el experto universitario.

Francis Kéré: el premiado arquitecto africano que sorprendió cuando vino a México

El reconocimiento más importante de la arquitectura contemporánea es el Premio Pritzker, que año con año se otorga al arquitecto o arquitecta cuya obra haya producido «consistentes y significativas contribuciones a la humanidad a través del arte de la arquitectura», de acuerdo con la organización que lo otorga, la Fundación Hyatt.

Desde 1979, año en que se entregó por primera vez el premio que se considera como el Nobel de Arquitectura, se ha otorgado en 44 ocasiones, de las cuales sólo en cinco ha ido a arquitectas, pero nunca se había entregado a un africano, hasta este año que se otorgó a Diébédo Francis Kéré, de Burkina Faso, país del occidente de África.

 

Foto: Astrid Eckert – Creative Commons

El ganador de 2022

En su arquitectura, Kéré ha desarrollado técnicas en las que se combinan materiales y técnicas de construcción tradicionales con la arquitectura moderna.

“Nosotros celebramos que se le haya dado el premio a Francis Kéré, un arquitecto que estuvo en México en 2017 durante el festival de arquitectura Mextrópoli”, dijo Juan Ignacio del Cueto, director de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

“A los que tuvimos la oportunidad de verlo nos dejó muy impactados porque nos mostró una arquitectura hecha para el lugar, con recursos mínimos, sobre todo, con una capacidad de proyección arquitectónica muy lógica y contundente a la vez, que aprovecha los materiales de los que se dispone en los lugares en los que se construye”.

Esta es la edición 44 de un premio que ha ido marcando los cambios que se han ido dando en la arquitectura con el enfoque de no sólo cómo hacer arquitectura sino cómo promocionarla o divulgarla.

Desde antes del Pritzker, la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), el organismo de arquitectura más importante en el mundo, ha entregado premios cada tres años en sus congresos, pero la estrategia mediática del Pritzker ha opacado a este premio, explica el académico.

“En el congreso celebrado en Londres en 1961 se otorgó el premio de la UIA a Félix Candela, un arquitecto hispano-mexicano que llegó con el exilio español, quien en el momento de su premiación era uno de los arquitectos más importantes del mundo. En 2008, la UIA le concedió el premio a otro arquitecto mexicano, a Teodoro González de León.

A diferencia del premio de la UIA, el Pritzker lo otorga un organismo empresarial que afortunadamente decidió otorgar estos premios anualmente.

Recibir el Pritzker, que forma parte del star system de la arquitectura, le da al arquitecto premiado una proyección internacional muy importante. Todos los que lo reciben se vuelven arquitectos muy famosos porque también son un escaparate para la arquitectura.

“Es muy significativo que en 1980, el segundo Pritzker que se otorgó haya sido para el arquitecto mexicano Luis Barragán, quien antes de obtenerlo, no era muy valorado pero la proyección internacional del premio y su magnífico discurso de recepción es un ejemplo de postura arquitectónica muy potente que le dio una importante proyección internacional”, dice el arquitecto Del Cueto.

“Durante su historia, el Premio Pritzker se ha otorgado a arquitectos muy importantes, pero después de 2009 empezó a cambiar su visión y se empezó a premiar a arquitectos menos reconocidos, como al suizo Peter Zumthor, autor de obras muy sensibles con el lugar, y partir de él lo recibieron japoneses, brasileños, portugueses, chinos…”.

Francis Kéré forma parte de un grupo de arquitectos con un perfil relativamente bajo pero con propuestas muy potentes que se empiezan a dar a conocer.

“Que Mextrópoli haya invitado a Francis Kéré en 2017 fue como una premonición de que este hombre estaba cambiando paradigmas en África sobre cómo construir con escasos recursos, con materiales del lugar; su arquitectura es muy adecuada a las necesidades del entorno, con pocos recursos económicos pero sabiendo cómo aprovechar los recursos materiales de la región, y construir con lo que tienes; hacer arquitectura vegetal. En ese sentido es muy importante este reconocimiento”, dijo el académico universitario.

Cambios en los galardonados

De alguna manera, el Premio Pritzker ha ido cambiado su visión de premiar sólo las obras espectaculares para empezar a premiar obras comprometidas con la sociedad.

“Los últimos diez o doce premios que se han entregado son ejemplo de una mayor sensibilidad hacia arquitectos que sin tantos recursos hacen propuestas arquitectónicas muy adecuadas y muy potentes. En este caso, se reconoció a una arquitectura de la periferia más ligada a lo rural que a lo urbano.

”Se entendió que la arquitectura nace de la tierra y tiene que ver con el lugar donde se construye; no se puede construir lo mismo en esa región africana que en una región de Asia o de Europa o en las regiones tropicales. Lo importante es cómo la arquitectura responde a su contexto natural. Y Francis Kéré es un ejemplo de eso”, dijo Juan Ignacio del Cueto.

Después de terminar su carrera de arquitectura, Kéré construyó una escuela en Gando, su pueblo natal en Burkina Faso. Esa escuela le hizo ganar en 2001 el prestigioso premio Aga Khan, que es la contraparte de los Pritzker.

“Con el Aga Khan se reconoce el compromiso ético de la profesión, que en este caso se otorgó por la construcción de una escuela primaria”, dice Emilio Canek Fernández Herrera, de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

“Es una escuela primaria, lo cual es muy interesante porque los edificios que se reconocen en los Pritzker son los “edificios de autor”, de equipamientos culturales, de grandes museos, pero en este caso es un edificio muy sencillo, muy básico, que marca la preocupación de la práctica profesional del arquitecto en otra orientación”.

“En el caso de Francis Kéré me parece una metáfora interesante recordar su segundo nombre: Diébédo, El que ha venido a mejorar las cosas, dice Emilio Canek Fernández. “Y viene bien el Premio Pritzker porque posiciona un discurso sobre la necesidad de orientar la arquitectura a atender las necesidades sociales del sur global”.

“Esa escuela da cuenta de que se puede hacer buena arquitectura con los recursos mínimos, lo que quizá eso se haya visto reforzado con la educación universitaria que recibió en la Universidad Técnica de Berlín, donde concilió la mirada pragmática del recurso técnico con la idea del lugar y sus recursos elementales”, dice el integrante del Colegio Académico de la Facultad de Arquitectura.

Agrega que a pesar de que Kéré está dentro del mainstream arquitectónico, su obra mantiene el rigor de su época más temprana en la que la belleza de lo elemental sigue apareciendo.

“Algo que habría que resaltar de su vocación es el interés en la participación comunitaria de los proyectos que realiza. No es difícil ver a los usuarios de sus proyectos formar parte del diseño o de la construcción, situación que facilita su inserción en problemáticas específicas”.

Los Pritzker premian una arquitectura hegemónica, un tipo de arquitectura que acentúa las condiciones de lo visual, de la imagen, del efecto de las narrativas occidentales, y debemos entenderlo desde el grupo que promueve un premio que plantea una narrativa que obedece sus propios intereses.

“Me parece que en las últimas ediciones, el Pritzker trata de limpiar su imagen premiando a sectores o tipos de arquitecturas que no siguen la postura mucho más hegemónica del premio. Que ahora aparezca Francis Kéré en esta premiación obedece a esa línea que está visibilizando la periferia”.

Obviamente la visión de Kéré pasa por el tamiz occidental mediante su formación como arquitecto en la Universidad Técnica de Berlín. Entre sus críticos se le reconoce como un arquitecto burkinés y berlinés. “Es decir, no deja de lado su origen, mantiene ese compromiso social con su país pero también abreva de lo que ha adquirido de la cultura alemana a través de la universidad que lo formó y refuerza la condición de pragmatismo técnico que vemos en su producción”.

Mantener no sólo la forma básica o convencional de producir la arquitectura sino que involucra a los actores sociales que forman parte de los proyectos es otra de las condiciones que se deben reconocer en su obra porque le ha dado la posibilidad de que quienes participan en sus proyectos se apropien de ellos para darles otra connotación de apropiación del proceso del diseño y de la construcción.

“Lo anterior tiene que ver con una lógica de producción muy económica en la que los materiales de la zona, las lógicas climáticas, la manera de resolver los espacios hablan de esa sensatez en la que el dinero es un problema y donde hay que reconocer la manera más económica, factible y posible de hacer las cosas”, dice Emilio Canek.

Entre los numerosos reconocimientos a Francis Kéré destacan el Global Award for Sustainable Architecture, el BSI Swiss Architectural Award, el Marcus Prize, el Global Holcim Gold Award y el Schelling Architecture Award.

Estrabismo: abuso de tabletas, celulares y otras causas

“Bizco” es una palabra peyorativa para referirse a quienes padecen estrabismo (como el filósofo Jean Paul Sartre o como la cantante Ana Bárbara).

En la infancia, sobre todo, las personas con estrabismo son marginadas de algún círculo social. Y las burlas tiene un impacto psicosocial negativo en ellas: son niños que se sienten aislados, se vuelven retraídos e incluso llegan a utilizar algún método cosmético para ocultar el ojo desviado, como taparse con el fleco o usar lentes.

El estrabismo o pérdida de la alineación de los ojos lo padecen entre el dos y el cinco por ciento de la población en algún momento de su vida, dice la doctora Jessica Vargas, profesora de la Facultad de Medicina de la UNAM.

En general afecta por igual a hombres y mujeres y se puede presentar en cualquier momento de la vida. Aunque es más frecuente en la infancia, también lo padecen jóvenes, adultos y ancianos.

Tipos de estrabismo

Vargas, especialista en oftalmología pediátrica y estrabismo, nos habla de los dos tipos de este trastorno ocular: el estrabismo congénito (se nace con la desviación ocular o se presenta en etapas muy tempranas en los bebés) y el adquirido (que causa visión doble y está asociado a traumas craneoencefálicos, patologías crónicas y, últimamente, a la prolongada exposición a dispositivos electrónicos por la obligada reclusión debida a la pandemia de la covid-19.

En la mayoría de los casos se desconoce la causa directa del estrabismo congénito, ya que es multifactorial; sin embargo, a veces se presenta por falla en el desarrollo de un nervio o en el desarrollo de los músculos extraoculares.

El estrabismo en los bebés generalmente está asociado a factores de riesgo como parto anormal, bajo peso al nacer o ser hijo de madre fumadora, entre otros.

En la infancia, generalmente en el primer año de vida, se llegan a presentar estrabismos mal llamados congénitos (el más frecuente es la endotropía, la desviación de los ojos hacia adentro). Se trata de pacientes que no nacen con la desviación ocular. De pronto, uno o los dos ojos del bebé o el niño se desvían.

También hay estrabismos acomodativos. Se presentan entre los tres y cuatro años. Son desviaciones intermitentes. Cuando el niño pone atención en algo, los ojos se empiezan a desviar; pero cuando no fija la atención en algo, están derechos.

Se llaman estrabismos acomodativos porque se relacionan con la hipermetropía y porque cuando a los pacientes se les receta el uso de lentes, los ojos se enderezan. Hay también un estrabismo mezcla de congénito y acomodativo, que no se corrige por completo con el uso de lentes y requiere cirugía para tratar el grado residual de desviación. Este último se conoce como parcialmente acomodativo.

 

En la infancia también se presentan estrabismos que se conocen como exotropías; son llamados así porque provocan que los ojos se desvíen hacia afuera, de forma intermitente. El paciente que padece este trastorno alterna períodos de ojos derechos con períodos de ojos desviados, generalmente cuando no está poniendo atención en algo. Estos casos normalmente se tratan con cirugía.

Estrabismo adquirido

En adultos, explica la doctora Vargas, los estrabismos están asociados principalmente a enfermedades sistémicas como diabetes e hipertensión y a traumas craneoencefálicos por accidentes.

Cuando la desviación es causada por traumatismo, se espera aproximadamente de tres a seis meses para ver si hay recuperación; de no producirse la recuperación, se corrige con cirugía. En caso de estrabismo provocado por diabetes, se controla la glucosa y la desviación se corrige sola. Si en seis meses no se corrige, se recurre también a la cirugía.

Otros tipos de estrabismo en adultos son secundarios y están asociados a otras condiciones, como alteraciones en la tiroides o tumores intracraneales. Algunos son hereditarios, como la fibrosis congénita de músculos extraoculares; pero estos son poco frecuentes.

En los niños o jóvenes también pueden presentarse estrabismos adquiridos. Si es el caso, deben ser revisados de forma pronta por el oftalmólogo, pues es necesario descartar principalmente lesiones del sistema nervioso central (tumores).

No todas las personas con estrabismo ven doble. En los estrabismos congénitos y de desarrollo temprano hay una adaptación sensorial del cerebro para anular la imagen del ojo desviado. Sin embargo, cuando el cerebro alcanzó su maduración (después de los dos o tres años de edad), ya no le es tan fácil anular dicha imagen. Entonces se presenta la visión doble o diplopía. De tal forma que cuando un paciente ve doble, estamos ante un estrabismo adquirido, agrega la académica de la UNAM.


Doble visión por pantallas 

Últimamente se han presentado casos de niños y jóvenes con estrabismo adquirido asociado al uso excesivo de dispositivos electrónicos. Los afectados empiezan con una endotropía y tienen doble visión por usar celulares y pantallas de muy cerca (a 15 o 20 cm de distancia o menos).

Ver una imagen de tan cerca hace que los ejes visuales converjan en ella. Aunque esto es normal, si se mantienen así durante mucho tiempo, pueden propiciar que los ojos se empiecen a desviar verdaderamente.

En estos casos hay que disminuir las horas de uso del dispositivo. Además, los dispositivos se deben utilizar de acuerdo con la edad. Se recomienda, por ejemplo, que las tabletas no se usen antes de los seis años. Sin embargo, frecuentemente niños pequeños las utilizan, o incluso ellos usan celulares, para entretenerse. Eso debe estar prohibido porque los puede predisponer a presentar desviaciones de los ojos.

En algunos pacientes, con la disminución del uso de tales dispositivos puede desaparecer el estrabismo. En otros, no. Según el grado de la desviación y qué situaciones acompañen la patología, se puede tratar con toxina botulínica o con cirugía. Antes hay que descartar un error refractivo, y si lo hay, corregirlo y ver cómo se comporta la desviación.

Una recomendación de la doctora Vargas es que cada veinte minutos de uso de una tableta, celular o computadora se haga una pausa y se descanse veinte segundos viendo a lo lejos (20 pies o 6 metros), antes de volver a ver la pantalla.

Lo más importante, subraya, es la prevención y la educación para la salud, que sigue fallando en México. Hay pacientes que llegan tarde a consulta. Por eso, la recomendación es que si sospecho que tengo el ojo desviado o le veo el ojo desviado a mi hijo, familiar o amigo, es preferible asistir al oftalmólogo.

Paciente con endotropía por dispositivos electrónicos. Antes y después de ser tratado con cirugía


Lactante con endotropía congénita. Nótese el ojo izquierdo desviado hacia adentro.


Adulto mayor con estrabismo adquirido por diabetes. El ojo derecho se encuentra desviado hacia afuera y el párpado está caído (levantado por el dedo del explorador).

Paciente joven con endotropía de ambos ojos provocada por trauma craneoencefálico.


Niña con estrabismo congénito por falta en el desarrollo del III nervio craneal en ojo derecho.

¿Cómo y cuándo será el fin del universo?

 

Nada es para siempre, ni siquiera el universo. Eventualmente será un lugar inhóspito, frío, sin energía, totalmente apagado, oscuro y vacío.

Con base en lo que postulan modelos cosmológicos, el doctor Sergio Mendoza Ramos, investigador del Instituto de Astronomía, dice que ese remoto final del universo ocurrirá en aproximadamente 1060 años y que muchísimo antes se extinguirá la vida.

El universo tiene aproximadamente 13 mil millones de años de edad. Mil millones de años son 109 años. 10 mil millones son 1010 años. 1011 años es aproximadamente diez veces la edad que tiene el universo. 1012 años son cien veces la edad del universo. Para su final tendrían que pasar aproximadamente 10^50 años (1 seguido de 50 ceros veces la edad del universo actual).

Desde fines del siglo XX —agrega el astrofísico de la UNAM—, con diversas técnicas y en diferentes momentos, se comenzó a observar que el universo se está expandiendo aceleradamente.

Su expansión, en vez de frenarse por la fuerza gravitacional que atrae todo el contenido material y energético del universo, se acelera cada vez más.

Según todos los modelos cosmológicos, el universo se expandirá para siempre y al final se convertirá en un lugar muy frío, sin actividad estelar, fundamental para la vida, la cual requiere “mucho calor y ciertos componentes orgánicos”.

Cuando cese la formación estelar, asegura Mendoza Ramos, sólo quedarán estrellas más compactas, como enanas blancas, estrellas de neutrones y agujeros negros.

La duración de este proceso dependerá de qué tan estable sea el protón (su vida aproximada es de 1035 años). Si es inestable, sólo quedarán agujeros negros en el interior de las galaxias después de este tiempo.

Cuando ya todo esté muy frío, “los agujeros negros pueden evaporarse a pura energía y eventualmente desaparecer”, dejando las galaxias “sin nada más que energía pura”.

Los tiempos para que ocurra esto dependen mucho de qué variables se pongan en los modelos matemáticos. En vez de que suceda en “1060 , puede ser en 1070 años o, en los casos más extremos, en 10100, es decir, un gúgol de años”. Y eso es mucho tiempo comparado con los 13 mil millones de años del universo.

El gran desprendimiento

Otro modelaje cosmológico, y dependiendo de qué tan rápido se esté acelerando el universo, prevé que habrá un Big Rip (‘gran desprendimiento’). “Se va a arrancar entre sí mismo”.

El universo, señala el investigador del Instituto de Astronomía, estará formado por regiones totalmente aisladas en el espacio y el tiempo, las cuales se separarán tan rápidamente que ya no habrá contacto causal entre ellas.

Los astrónomos de civilizaciones futuras (si las hay en ese momento) verán un universo muy diferente: mucho más pequeño, con mucho menos cantidad de materia y energía, porque, mediante ese Big Rip, habrán sido separados del conjunto grande.  “No podremos mandar señales de luz hacia esas regiones del universo”.


El Sol morirá y con él, la vida

Antes del enfriamiento del universo, se acabarán las galaxias, los sistemas solares y las estrellas (la Vía Láctea tiene cien mil millones; es decir, 1011 estrellas).

Nuestro sistema solar ya no va a existir. En unos cinco mil millones de años, el Sol dejará de darnos energía (dejará de quemar hidrógeno y convertirlo en helio), morirá y se convertirá en una estrella gigante roja, en cuyas etapas finales va a crecer tanto que su tamaño abarcará un poco más allá de la órbita de Marte. Los planetas también desaparecerán y con ellos, la Tierra y la vida.

Se requieren —añade el investigador del IA— varias generaciones de estrellas para que eventualmente existan las condiciones adecuadas para generar la vida como la conocemos. Se necesita calor, combustión, y al no haber energía no hay posibilidad de que exista la más mínima molécula, menos aún el más primitivo virus, la vida más simple.

Para Mendoza Ramos vale la pena la reflexión: nuestro sistema solar se va a acabar y nuestra galaxia va a colisionar con Andrómeda, pero van a seguir produciéndose estrellas.

Y pasado un tiempo muy grande en el futuro, todo el universo se volverá muy frío, y se acabarán la actividad estelar y todos los procesos de termofusión en el interior de las estrellas. Sobrevivirán los agujeros negros, pero también, eventualmente, van a dejar de existir.


¿Cuál será el destino final del universo? ¿Habrá un Big Rip o sólo se enfriará sin que exista un despedazamiento del universo? Las observaciones que tenemos dejan cierta incertidumbre, y cuando se proyectan hacia el futuro dan números como 1060, que es multiplicar la edad actual del universo por 1 seguido de sesenta ceros. Es un tiempo tan remoto que “hasta es difícil pensarlo”.

Todo lo que debes saber sobre los enjuagues bucales

Si no se usan bajo prescripción médica, los erróneamente llamados enjuagues bucales pueden ser contraproducentes, causando, por ejemplo, mucositis o úlceras.

Su nombre correcto es colutorio bucal para hacer enjuague, que es el acto de utilizar una sustancia para limpiar la boca.

En 1879, el científico Joseph Lawrence y el farmacéutico Jordan Lambert  crearon un colutorio y lo bautizaron con el apellido de quien les allanó el camino, el doctor inglés Joseph Lister,  primer cirujano en operar en una sala esterilizada con antiséptico pulverizado, lo cual permitió que sobrevivieran más pacientes que antes.

Ese colutorio, gracias a su potente fórmula compuesta por alcohol y aceites esenciales de plantas (eucalipto, mentol, sorbitol, etcétera), vino a solucionar muchos de los problemas de las infecciones y alteraciones bucales generadas por el exceso de microorganismos malos dentro de la boca. Dada la vigencia de su efectividad, después de un par de siglos detonó toda una industria farmacéutica, con enjuagues que hoy se comercializan.

Boca y microbiota

De la boca y tales enjuagues da más detalles el doctor Alejandro Benavides Ríos, profesor en la Clínica Periférica Vallejo de la Facultad de Odontología de la UNAM.

La boca es una cavidad cerrada y húmeda. Contiene una gran cantidad y variedad de microorganismos, una microbiota, que va a depender de desde la dieta hasta la región geográfica donde viven las personas.

La mayoría de los microorganismos que forman la microbiota son Gram-positivos y anaeróbicos facultativos; es decir, pueden vivir sin oxígeno, pero también tienen la capacidad de adaptarse a la presencia de este elemento.

Uno de los que sobresale entre la microbiota bucal normal es el Streptococcus viridans. Los estreptococos beta-hemolíticos y los estafilococos áureos, por su parte, pueden llegar a ser muy perjudiciales, provocando inclusive enfermedades como la endocarditis bacteriana, fiebre reumática y angina de pecho.

En la boca también habitan hongos como la Candida albicans, que cuando hay una descompensación en la microbiota bucal y en el estado de salud general del paciente, se puede manifestar en los niños como candidiasis, conocida comúnmente como “algodoncillo”, y en los adultos, en vez de crecer en “hifas” e ir formando como una “pelusita”, se puede presentar como úlceras muy dolorosas.


Tipos de colutorios

Hay tres tipos de colutorios: los estéticos, que sólo complementan la higiene bucal y mejoran el aliento; los terapéuticos, que están indicados ex profeso para una enfermedad; y los preventivos, que contienen flúor.

Los terapéuticos y preventivos deben ser recetados y supervisados por un odontólogo porque pueden causar perjuicios a la dentadura.

Hay colutorios que contienen clorhexidina (agente químico que controla muy bien el desarrollo de bacterias y equilibra la microbiota bucal) y que, utilizados a largo plazo, pueden llegar a generar pigmentación de los dientes o a “hacerlos oscuros”.

Los terapéuticos están indicados cuando se exacerban microorganismos como el Streptococcus beta-hemolítico o el Staphylococcus aureus, que pueden ser muy perjudiciales para la salud bucal.

Además de clorhexidina, algunos contienen flúor, que es un elemento preventivo para evitar caries. Estos colutorios están indicados, sobre todo, para jóvenes y niños.

También hay colutorios que tienen agentes químicos como los bacteriostáticos, los bactericidas y los fungicidas. Los bacteriostáticos mantienen “a raya” a los microorganismos y equilibran la microbiota bucal, mientras que los bactericidas y fungicidas matan definitivamente los microorganismos, como la Candida albicans.

Los colutorios que contienen demasiado alcohol queman la mucosa y pueden causar mucositis, que es una irritación generalizada de la mucosa. Al comer irritantes como el chile, el paciente presenta un ardor exacerbado, más allá del que genera el picante. Inclusive, alimentos que comúnmente no le causaban irritación al paciente, como la manzana, pueden llegar a producir ardor en la boca, cuando dicho colutorio se utiliza por un tiempo prolongado.

El uso inadecuado de cualquier tipo de “enjuague”, sobre todo aquellos que por su contenido queman las mucosas o la microbiota bucal, puede causar úlceras en personas susceptibles al herpes zóster.

La misma compañía que produce la solución con el nombre del doctor Lister también vende otro colutorio que es muy perjudicial. Sirve para blanquear la dentadura, pero se vende sin ningún control, y la información que viene adosada al envase no habla del efecto perjudicial que pueden tener los enjuagues para el blanqueamiento en general.

La mayoría de estos “enjuagues” bucales actúan sobre todo con peróxido de hidrógeno, compuesto que provoca una desmineralización y puede alterar la estructura anatómica del diente, produciendo sensibilidad e inclusive dejando los dientes más susceptibles a caries. Por ese efecto de desmineralización, un diente se puede llegar a fracturar, al grado de que ni siquiera pueda ser rehabilitado.

“No son colutorios que no se deban usar, pero es importante que estén bajo la supervisión del especialista adecuado”, subraya el doctor Benavides.

Enjuagues y virus

En un estudio reciente descubrieron que el cloruro de cetilpiridinio, contenido en algunos colutorios, rompe la membrana del SARS-CoV-2. ¿Qué puede decir sobre esto?

—No sólo los que contienen cloruro de cetilpiridinio. También los que tienen alcohol, te aseguro que lo matan. Pero no por eso hay que ir corriendo a la farmacia para comprar el colutorio que tenga más alcohol, para matar el virus.  El médico es quien debe prescribir qué utilizar.

Hay otras sustancias, y no en las farmacias, que quizá puedan ayudar a controlar la carga del virus que causa la COVID-19. Algunos ejemplos son la manzanilla (tiene per se un efecto bacteriostático), el vinagre blanco diluido en agua, el agua oxigenada diluida y el hipoclorito de sodio también diluido. Pero faltan estudios para corroborar su viabilidad terapéutica, porque “los estudios farmacológicos se centran en lo que va a dejar una derrama económica muy importante”.

Estar alegres nos hace más productivos y contagiar entusiasmo

¿Qué es la alegría?

Es una de las emociones básicas de los seres humanos. Se refiere a la reacción de satisfacción o gozo que se tiene después de un logro propio o ajeno; incluso si se considera que la realidad en la que se vive coincide con lo que se desea, la alegría puede ser un estado constante en la vida de las personas. Se utilizan como sinónimos: contento, entusiasmo, felicidad, agrado, gozo. Produce un estado interior generador de bienestar general, con altos niveles de energía y una gran disposición a la acción constructiva.

 

¿Qué la causa?

Normalmente se presenta como un sentimiento de placer por un suceso o situaciones favorables, tanto por la ocurrencia de un evento deseado o bien por la eliminación de otros desagradables. Se considera que es algo que debemos buscar y procurarnos en todo momento, no esperar pasivamente a que llegue, porque no es probable que sea así. Estar alegres nos vuelve más productivos, le encontramos un mejor sentido a la vida, y nos sentimos mejor con nosotros mismos y con los demás. El amor puede ser la causa más profunda y común para la alegría, ya que puede conllevar una óptima forma de relacionarnos con las otras personas, circunstancia que causa más alegría.

En nuestros tiempos, pueden ser múltiples las circunstancias que motiven que buena parte de nuestra comunidad esté de mal humor. Sin embargo, el ser humano tiene la capacidad para estar alegre aun cuando sus circunstancias no sean las mejores, y tener una actitud positiva, una predisposición a aceptar la realidad como es y entregarse a ella sin ponerse a la defensiva e intentar cambiarla necesariamente.

La alegría se contagia y le devuelve a la gente el entusiasmo y las ganas de vivir. Aun así es más común el caso de quienes carecen de esperanza y eligen quejarse; una actitud negativa de personas que viven aferradas a situaciones negativas y pesimistas.

 

¿Cómo se manifiesta la alegría?

Se manifiesta con un buen estado de ánimo, satisfacción, tendencia a mostrar una sonrisa o a reírse, sentirse relajados, presentando una apariencia positiva en el lenguaje que empleamos, en nuestras acciones y decisiones. Es común que la alegría se exteriorice con gestos, acciones o palabras, y hasta nos den ganas de bailar, saltar o aplaudir.

Con la emoción de la alegría se puede llegar a presentar un aumento de la frecuencia cardiaca y de la presión sanguínea, fluctuaciones en la actividad electrodérmica en la piel (consistente en la variación de las propiedades eléctricas de la piel producto de la sudoración). En ciertas ocasiones, se pueden producir, adicionalmente, escapes de orina, debido a una relajación de los músculos del esfínter vesical. También puede manifestarse con lágrimas, tono elevado de voz, elevación de los párpados y estrechamiento de su apertura. Cada individuo tienen formas diferentes de manifestar su alegría.

Cuando, después de ejecutar alguna conducta, sentimos contento, la probabilidad de que la repitamos aumentará, de forma tal que la alegría es uno de los factores involucrados en la perseverancia por lograr metas a largo plazo.

Cuando estamos alegres, nos sentimos felices y el cuerpo libera endorfinas que viajan desde la médula espinal hasta el torrente sanguíneo.

¿Hay diferentes tipos de alegría?

Se puede decir que existen diferentes tipos de alegría y algunas de ellas no son positivas:
Alegría real o verdadera. Se genera de forma natural y espontánea en la persona después de un acontecimiento placentero.

Alegría hilarante o jocosa. Se da en función de la gracia que nos produce algo o alguna situación, por ejemplo, al escuchar un chiste.

Alegría simulada. De manera intencionada se aparenta alegría, sin que exista una causa real que la produzca. Se genera usualmente por evitación, al no querer presentar otro tipo de respuesta ante una situación que nos incomoda. Por ejemplo, cuando alguien nos pregunta algo que no queremos responder, podemos reírnos, para eludir dar respuesta.

Alegría ‘maligna’. Cuando nos reímos de la desgracia ajena. Nos alegramos porque a otras personas no les va bien en la vida, o porque cometen algún error y eso les resta ventaja en algo; por ejemplo, que alguien caiga y nos cause gracia. Existe la hipotesis de que, en este tipo de situaciones, la respuesta de risa o gracia puede simplemente estar expresando alivio (‘¡no me ocurrió a mí!’); la comicidad del ‘pastelazo’ se basa en este efecto.

Alegría patológica. Un exceso de alegría, como en el resto de las emociones, también puede ser peligrosa y representar un riesgo a nuestra salud mental. Una persona que siempre está riendo o que está siempre feliz puede dejar de ser objetiva y perder el control de la situación. Por ejemplo, la alegría patológica puede caracterizar a un episodio maníaco, manifestándose por un estado de hiperactivación desproporcionado.

 

¿Para qué nos sirve sentir alegría?

La alegría tiene varias funciones principales: adaptativa, social, motivacional, psicológica y como un valor.

Función adaptativa. Consiste en que suele acercar a la persona al suceso que la ocasiona, a diferencia de las emociones que activan a la persona para alejarse del suceso. Con ello la persona alegre experimenta gran tranquilidad, que le provoca disfrute de su situación y le permite interactuar exitosamente con otras personas, al aumentar su empatía y la realización de actividades altruistas en la comunidad a que pertenece, creando un ambiente favorable donde vivir.

Función social. Comunica a las personas que nos rodean información relevante acerca del sentido de nuestras posibles acciones y con ello facilita la interacción con los demás de forma agradable. Por ejemplo, mejora el desempeño y rendimiento, tanto a nivel académico como laboral.

Función motivacional. La alegría permite que las personas se acerquen más a una meta satisfactoria y aumenta el optimismo que se crea ante cualquier situación que se le pueda presentar en la vida diaria. Estar alegres mejora la productividad de las personas.

Función psicológica. Estar alegres nos ayuda a regular el estrés. Se ha comprobado que reírnos hace que segreguemos hormonas (adrenalina, endorfinas) encargadas de reducir el estrés. Estar felices nos ayuda a tener mejor opinión sobre nosotros mismos; esto es, aumenta la autoestima, y a tener mejor disposición para afrontar los problemas. Nos da mayor fortaleza a la hora de tener que hacer frente a los problemas.

La alegría como valor. Se manifiesta desde el interior y se refleja a través de sensaciones de bienestar. Esto crea un estado placentero, satisfactorio y de plenitud.

La alegría también tiene un impacto positivo en la salud. Cuando una persona se siente gozosa, el cerebro libera endorfinas, hormonas que incrementan la fortaleza del organismo y minimiza los dolores, acelera procesos de curación, cicatrizan más rápido las heridas causadas por el sufrimiento, mejora las relaciones interpersonales; Además, fortifica el sistema inmune, mejora el sueño, tanto en calidad como en cantidad. y nos permite ver el lado bueno que tienen todas las cosas.

La alegría nos libera, nos prepara y fortalece para hacer distintas cosas; nos permite volar con la imaginación, inventar cosas nuevas, atraer a la gente, disuelve rencores y resentimientos, permite olvidar las penas y minimizar las adversidades.

 

¿Cómo elevar la frecuencia de la alegría en la vida?

Disfrutar de cosas pequeñas y cotidianas que estén a nuestro alcance.
Mantener un estado tranquilo, sin estrés ni presiones.
Tener presente lo que nos motiva y luchar por ello.
Buscar y disfrutar el diálogo familiar.
Pensar de manera positiva; alejar los pensamientos negativos.
Procurar tener cerca a personas positivas y optimistas.
Mantener la armonía en nuestra vida, ya sea trabajo, familia, o en cualquier contexto.
Aceptar la realidad y afrontarla positivamente.
Contagiar a los demás nuestra alegría; las personas siempre buscarán estar con quienes los hacen sentir mejor.

Umbral que necesita atención

La alegría puede tomar muchas formas, desde una felicidad serena y silenciosa hasta una explosión ruidosa de júbilo. Así, dependiendo del estímulo al cual se responda, podemos experimentar alegrías más intensas o más controlables que, dependiendo de ello (y también de nuestra personalidad), podremos manifestar de un modo socialmente convencional, o no.

Cuando la alegría se torna en un estado de euforia incontrolable y persistente, ya no se considera alegría, sino un síntoma de una manía o hipermanía.

Asimismo, la alegría no debe confundirse con la felicidad; ésta supone un estado de satisfacción más duradero y más vinculado con la evaluación racional de la propia vida y el propio desempeño.

Por último recomendamos algunas piezas musicales que por su ritmo y mensaje nos provocan alegría.

Israel Kamakawiwo‘ole, “Over The Rainbow & What A Wonderful World Medley”.

Pharrell Williams, “Happy”.

Jarabe de Palo, “Bonito”.

Celia Cruz, “La vida es un carnaval”.

Miguel Ríos, “Himno a la alegría”.

¿Cuántas civilizaciones inteligentes podrían existir en la Vía Láctea?

Desde tiempos inmemorables la humanidad se ha preguntado por nuestro lugar en el Universo, cómo llegamos aquí y sobre todo ¿somos únicos o existen otras formas de vida en esta inmensidad de estrellas?

Para tratar de resolver esta duda, en 1961 Frank Drake planteó una ecuación que estima el número de civilizaciones extraterrestres en la Vía Láctea y que dominan tecnologías comunicativas a  través de ondas electromagnéticas, explicó Leticia Carigi Delgado, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM.

La ecuación original

Para calcular el número de civilizaciones inteligentes se necesita el producto de siete términos transdisciplinarios englobados en 3 ámbitos:

  1. Astronomía:

1.- R: Número de estrellas de tipo solar que se forman por año.

2.- fp: Fracción de estrellas de tipo solar con un sistema planetario.

3.- ne: Número de planetas en un sistema planetario con condiciones de albergar vida según la distancia a su estrella, es decir, el número de planetas situados en la zona habitable del sistema.

  1. B) Química – Biología – Sociología

4.- fl: Número de planetas ubicados en la zona habitable donde podría surgir la vida básica

5.- fi: Número de planetas donde la vida básica se desarrolla a vida inteligente.

6.-fc: Número de planetas donde la vida inteligente despliega tecnología a a través de señales con ondas electromagnéticas al resto de la galaxia.

  1. C) Duración de cada civilización:

7.- L: Tiempo promedio que una civilización domina las ondas de comunicación emitidas hacia el espacio.

Para resolver la ecuación se requiere conocer los valores de los factores anteriores. Sin embargo, el resultado es inexacto porque desconocemos en mayor o menor grado algunas de estas cifras.

De acuerdo con la investigadora universitaria, el factor R (formación de estrellas) es el mejor conocido debido a la gran cantidad de datos astronómicos disponibles.

Actualmente, los investigadores cuentan con otros datos, como los exoplanetas detectados hasta el momento, los planetas del Sistema Solar y el conocimiento de la vida en la Tierra (desde la básica hasta la inteligente) y esto les ha permitido estimar los factores fp, ne, fl, fi y fcon cierta precisión.

Aunque la variable L es la más decisiva de la ecuación, lamentablemente es la más desconocida; hasta el momento no se han detectado civilizaciones extraterrestres y tampoco sabemos cuánto durará nuestra cultura.

Una proyección

Para realizar una proyección simple podemos plantear dos escenarios opuestos: uno pesimista y otro optimista, detalló Leticia Carigi.

Desde una perspectiva pesimista, una civilización avanzada permanecería 10 años. Así, N valdría aproximadamente 1, y esto significaría que nuestra civilización es única en la Vía Láctea.

En un escenario optimista tendríamos una civilización tecnológica con una vida de 100 mil años. Entonces N = 10 000 y esto equivaldría a una gran cantidad de civilizaciones extraterrestres que no se han identificado.

Además, existen otros factores fundamentales que la ecuación no maneja, como son: planetas o satélites habitables en estrellas diferentes a nuestro Sol; cambios de la zona habitable con la evolución de la estrella; la colonización interestelar; elementos químicos requeridos para la formación de planetas tipo Tierra, entre otros. Sin estas y otras variables la ecuación está incompleta.

De hecho, colonizar planetas implicaría que dichas civilizaciones inteligentes viajaran a altísimas velocidades y el viaje interplanetario duraría varias generaciones humanas, datos completamente desconocidos.

En la década de los 60 del siglo pasado

Cuando fue planteada, la ecuación de Drake manejaba 7 elementos basados en los conocimientos de la época sobre formación planetaria y evolución de vida terrestre.

Sin embargo, en las últimas décadas se han añadido nuevos factores gracias a los descubrimientos de otros sistemas planetarios, propiedades en satélites naturales (o lunas) en planetas del sistema solar, el creciente entendimiento de la amplia biodiversidad en la Tierra, entre otros conocimientos astrobiológicos.

De hecho, en 1961 no se tenía conocimiento de los exoplanetas, pero actualmente se han detectado casi 5 mil. Sin embargo, no sabemos si todos son habitables, porque desconocemos si tienen agua líquida que es fundamental para la creación de la vida como la conocemos.

Actualmente, se considera el desarrollo de vida en planetas terrestres o supertierras rotando alrededor de estrellas diferentes al Sol, y en posibles exolunas semejantes a las lunas de Júpiter y Saturno que contienen agua, concluyó la académica universitaria.

 

Mexicanismo e indigenismos enriquecen al español y otras lenguas

 

Sí hay un español a la mexicana, un mexicanismo que es un modo fonológico y escrito, como también hay un guatemaltequismo para Guatemala, un ecuatorianismo para Ecuador o un españolismo para España.

Los mexicanismos son el conjunto de voces, locuciones, expresiones y significados que diferencian el habla de México en cualquiera de sus niveles, popular, culto, interculto, del habla de otros países.

Grosso modo, así los define la doctora Concepción Company Company en el nuevo Diccionario de mexicanismos. Propios y compartidos, que a mediados de 2022 publicará la editorial Planeta.

Por las trayectorias históricas de México (otrora Nueva España, centro del virreinato que se extendía al sur, hasta Panamá y la frontera con Colombia, y al norte, a toda la California y sur de ahora Estados Unidos), compartimos muchos mexicanismos con un número no pequeño de los 19 países que forman Hispanoamérica.

Sí, insiste la investigadora emérita de la UNAM, hay un modo de hablar español de México, pero hay mexicanismos exclusivos o propios del país y otros compartidos o generalizados.

¿Qué es nuestro y de nadie más? Los mexicanismos exclusivos son pocos y están acotados a regiones como Sonora, Sinaloa o Yucatán. El nuevo diccionario de mexicanismos incluye una lista, que es relativamente pequeña.

Para el diccionario de mexicanismos “hicimos un trabajo contrastivo para saber quiénes somos y cómo hablamos, porque en el modo de hablar va nuestra identidad y nuestro modo de entender el mundo”.

Fue también un trabajo diferencial respecto de España e integral respecto de América, “porque nos dimos cuenta de que si nos quedábamos solo con mexicanismos no compartidos, nuestro diccionario iba a tener 80 páginas. El diccionario tiene ahora casi 2000 páginas. Son 15 mil entradas. A veces una entrada tiene muchísimas acepciones”.


Indigenismo no es sinónimo de mexicanismo

Los mexicanismos generalizados “son un regalo de México para el mundo tanto en la forma, en la palabra, como en el referente”, dice Company Company, investigadora del Instituto de Investigaciones Filológicas.

Por ejemplo, taco, aguacate, chocolate, ajolote (este último endémico de México y de moda en el arte) y cacao son mexicanismos generalizados y no hay otra forma de llamarlos en el mundo.

Tomate es un indigenismo generalizado en todas las lenguas. En italiano es ‘tomato’. Chicle (látex que se extrae del chicozapote) es un indigenismo, pero está totalmente generalizado. En Estados Unidos hay una marca registrada como Chiclets.

También hay indigenismos que ni siquiera usamos. Tiza solo la utilizamos para talco y para entalcar el palo del billar. En cambio, usamos gis (palabra del latín gypsu que nos llegó posiblemente desde el inglés), cilindro de yeso, para escribir en el pizarrón. Tiza (nahuatlismo) pasó a España y a otros países hispanohablantes, donde se usa para referirse a crayón, palabra que es un galicismo.

Hay una confusión en general en los hablantes. Creen que un indigenismo es sinónimo de mexicanismo. Algunos sí provienen de lenguas originales, mesoamerindias. Machote, por ejemplo, es un nahuatlismo que se usa en toda Centroamérica, incluso en Venezuela y gran parte de Estados Unidos, para referirse a formato o forma impresa ya prellenada.

Molcajete y chocolate son indigenismos y mexicanismos, pero hay mexicanismos que “no tienen origen indígena para nada” y son caracterizadores del habla de México.

Palabras simples como banqueta (relacionada con banca y banco) o diminutivas como ahorita y ahorititita o estas con ‘les’ de refuerzo intensivo: órale (adverbio), híjole (sustantivo), apúrale, vuélale, pícale, chíngale (verbos)… son “actos de habla directa”, mexicanismos que no tienen nada que ver con el mundo indígena.


Combinatorias con nuevo significado

Para la doctora Concepción Company Company, algo que caracteriza al español de México es el uso de una ‘s’, ya no como plural sino “reinterpretada como intensivo”. Es el caso de aguas, mocos, madres, moles (este último es indigenismo, el resto no). Esa ‘s’ es un mexicanismo y la reinterpretamos como un intensificador: “Ese plural ‘más de uno’ está reinterpretado como intensivo”.

La mexicanidad, agrega la investigadora, radica con frecuencia en la capacidad de construir de manera creativa palabras que han estado siempre en el caudal léxico del español. Son formas complejas en las que se combinan dos o más palabras y se crea un significado nuevo. Con la palabra ‘no’, cuando se dice no que no, es una afirmación rotunda; se confirma algo de lo que no se tiene duda y de lo que el oyente probablemente dudaba. Combinaciones similares son no hay de otra, no hay tos y no durar ni para el arranque.

Muchas veces son combinatorias de palabras indígenas con latinas. A todo mecate y a darle que es mole de olla son mexicanismos, así como la frase, no correcta políticamente en estos días de feminismo: buena pa’l petate, mala pa’l metate.

Metáforas machistas

Hay palabras del español en general que en México han adquirido una frecuencia de uso mucho mayor; es el caso de ‘agarrar’ y ‘tomar’. No solo se toman líquidos, sino que se toma o agarra al niño, el camión, se toma todo. “El verbo ‘coger’ se especializó sexualmente”. Al restringirse su uso al mundo erótico-sexual, se generalizaron dos verbos, ‘agarrar’ y ‘tomar’, con poca frecuencia en otras variantes del español.

—¿Cómo se da el machismo en los mexicanismos?

La lengua, repositorio de usos y costumbres, sedimentado históricamente, no incita al machismo, recoge lo que está en la cultura.

Así, agrega la doctora Company Company, en un país machista como México, existen cientos de metáforas asociadas al pene, superan las 400. Frases como arrimar el camarón es una vulgaridad, terrible, por su significado de gran machismo. En cambio, para nombrar al órgano femenino no llegan a 30 denominaciones. “Las mujeres no existen en la sexualidad; solo como objetos de posesión sexual”.

Tampoco hay nombres de la sexualidad femenina como mexicanismos o hay muy pocos. La palabra ‘papaya’, por ejemplo, para referirse al órgano sexual femenino, es compartida por otros países de América. Y en algunos es tabú. En el Caribe, a la papaya se le dice ‘fruta bomba’, prueba de que papaya es tabú.

“El léxico en el español de México muestra una relación asimétrica de una gran agentividad masculina y pacientividad femenina”. Y también es muy despectivo para referirse a los homosexuales. Es de susto, hay decenas de palabras para referirse a ellos. La palabra ‘puto’ está documentada desde 1540. Otra para referirse a los homosexuales es ‘joto’.

‘Perro’ y ‘perra’ son femenino y masculino, pero hay cierta predilección en los mexicanos para insultarse en femenino: no seas perra, con lo cual degradan más a la mujer.

—¿La palabra chingada nos da identidad a los mexicanos?

Chingar es un indigenismo. Generar pronominalidad (meter pronombres átonos) a este verbo es algo que hacemos los mexicanos. Ejemplos: chingarle para acabar una tarea o actividad, chingarse uno mismo, chingar al otro, chingarse (trabajar enormemente), chingarse unos tacos (comer con fruición), etcétera.

Sin embargo, chingar y chingada están ya en muchos dialectos del español, en muchas variantes de nuestro idioma, que es hablado por 500 millones de personas en el mundo. Es un mexicanismo ya generalizado. Aparece inclusive en el cine español y latinoamericano.

Con simulador de la UNAM, residentes “ingresan” a quirófano para realizar prácticas

Gracias a la tecnología de realidad virtual, estudiantes e investigadores de la UNAM desarrollaron un simulador laparoscópico inmersivo que ya es utilizado por residentes de medicina en el Hospital Infantil de México para practicar cirugías. Con este artefacto, los estudiantes simulan una extracción de vesícula en un quirófano 3D y adquieren habilidades para realizar procedimientos reales más seguros.

Necesitamos más nefrólogos


La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es un problema de salud pública. La cifra anual presentada en México sobre incidencia (nuevos casos) es de aproximadamente 45 mil individuos (346 por millón de habitantes).

En tanto, la prevalencia (pacientes que tienen o tuvieron el padecimiento) es de 188 mil (mil 447 personas por millón de habitantes), indica el académico de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, Pedro Trinidad Ramos.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la tasa global de mortalidad de todas las edades por ERC aumentó 41.5 por ciento de 1990 a 2017.

El también Jefe de Nefrología del Centro Médico Nacional “Siglo XXI” del IMSS considera que ante la problemática que representa la ERC, es vital la prevención de los principales factores de riesgo: diabetes, hipertensión arterial, obesidad y síndrome metabólico.

Al respecto, precisa que hasta febrero de 2022 en nuestro país se contaba con mil 318 médicos nefrólogos certificados: mil 100 para población adulta y 218 para pediátrica.

“Actualmente en nuestro país tenemos 10 nefrólogos por millón de habitantes, de tal manera que lo que recomienda la Organización Panamericana de la Salud (OPS), es 20 nefrólogos por millón de habitantes; es decir, tenemos un déficit de 10 nefrólogos por millón, (50 por ciento), por lo que no se logra la cobertura para atención de pacientes en enfermedades renales”, subrayó.

A propósito del Día Mundial del Riñón que se conmemora cada segundo jueves de marzo, el profesor titular en Nefrología de la FM menciona como uno de los primeros signos clínicos (frecuente, pero no en todos los casos), que evidencia la enfermedad renal es la presencia de edema o hinchazón en extremidades inferiores o párpados.

Otra es que exista descontrol de la presión arterial, cambios en el volumen y frecuencia de orina que puede disminuir o aumentar, así como coloraciones anormales, ya que puede haber hematuria (sangre en la orina) o coluria (orina oscura). Ante este cuadro, se recomienda acudir con el médico de primer contacto, incluso con el especialista.

Sin embargo, Trinidad Ramos resalta que algunas de las causas de la ERC “se mantienen silenciosas” y hasta que el enfermo llega a una fase tardía externa síntomas, de ahí la conveniencia de una evaluación periódica de la funcionalidad renal.

Si un paciente es diabético, recomienda, debe llevar control riguroso de sus niveles de glucosa, y en los alimentos no exagerar en el consumo de contenido calórico porque de hacerlo predispondrá a un descontrol de glucosa que será toxico para el riñón (glucotoxicidad).

La mejor forma de cuidar nuestros riñones, aclara, es la prevención o control de la diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad y el síndrome metabólico.

Y es que de acuerdo con cifras citadas por el especialista, correspondientes a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del 2012 y 2018, denotan incremento en los factores de riesgo.

Hasta 2018, refirió el académico, se conoce que 10.3 por ciento de la población mexicana tuvo conocimiento de que padecía diabetes; la hipertensión arterial se estableció en 18.4 por ciento, y en individuos que superaban los 50 años de edad este porcentaje se elevó hasta 26; finalmente, la obesidad se ubicó en 40 por ciento.

¿Por qué son importantes?

Estos órganos de 12 por seis centímetros y aproximadamente 150 gramos de peso, detalla Trinidad Ramos, tienen varias funciones, una es mantener el equilibrio de nuestro medio interno, es decir, la excreción de sustancias por la ingesta de proteínas.

Otra es eliminar el líquido que le sobra al organismo; regular la presión arterial; cumple funciones de glándula al producir sustancias como la eritropoyetina, cuya función es estimular la medula ósea para producir glóbulos rojos. Asimismo, activa otra hormona que es la vitamina D, la cual sirve para la absorción intestinal.

Cabe mencionar que en su repositorio digital de tesis, la UNAM cuenta con 245 trabajos recepcionales de distintos grados abocados a los riñones. En los próximos meses cumplirá 100 años de investigación en este rubro con uno de los primeros que data de 1923, la tesis: “Breves consideraciones sobre riñón flotante y su tratamiento quirúrgico”, el cual presentó José Gámez Márquez para obtener el título de Médico Cirujano.

A 50 años de El Padrino, una crítica al “sueño americano”.

 

Para entender el éxito de El Padrino es necesario entender el clima político y social en el que surgió, asegura Peredo Castro a 50 años del estreno del largometraje –el 14 de marzo de 1972– que convirtió a sus creadores en estrellas de la industria cinematográfica de Estados Unidos.

“Estamos en los años de lo que en el mundo de la investigación se conoce como el Nuevo Hollywood (el New American Cinema), el cine independiente estadounidense, etcétera. Un período que va del final de los años 60 a principios de los 70. Hay toda una revolución en la cultura cinematográfica estadounidense; por una parte, porque deja de tener vigencia la censura del Código Hays y se libera la posibilidad de referir en el cine temas que implican violencia, una mayor apertura a la sexualidad y críticas al American way of life; es decir: críticas al esquema de vida americano que se exportó como ideal para todo el planeta”.

“Es un contexto en el que, además, la propia sociedad estadounidense está viviendo un momento de mucha discusión; es la última etapa de la Guerra de Vietnam –una guerra que es un desastre–, empiezan los escándalos de corrupción que van a concluir con Watergate y la renuncia de Richard Nixon, está el movimiento hippie que cuestiona fuertemente el armamentismo y belicosidad de Estados Unidos”, explica Peredo.

El origen del largometraje se remonta a 1968, cuando Paramount –uno de los últimos estudios cinematográficos muy poderosos de aquellos años– entró en una “guerra” con Universal por conseguir los derechos de un manuscrito de 150 páginas firmado por Mario Puzo y que tenía por nombre The Mafia. Casi al mismo tiempo en que se estaba gestando El Padrino, otro filme de gánsteres, The Brotherhood (estrenada en México como Los hermanos sicilianos, de Martin Ritt, 1968), había fracasado en taquilla. Pero poco tiempo después el texto de Puzo, ahora titulado The Godfather, se convertiría en un best seller y empujaría al estudio a avanzar la producción de la película bajo la supervisión del productor Robert Evans, cuyos planes eran hacer una cinta de bajo presupuesto que no rebasara los dos o tres millones de dólares de producción.

Como se asienta en el libro Moteros tranquilos, toros salvajes: la generación que cambió Hollywood, de Peter Biskind, Evans tuvo dificultades en encontrar al director ideal para el proyecto, porque la mayoría de los nombres más importantes del momento lo rechazaron. Fue así que la película llegó a Francis Ford Coppola, quien aceptó el trabajo porque tenía una deuda financiera importante con Warner Brothers, tras el fracaso inicial de su productora American Zoetrope.

El éxito de El Padrino fue inesperado, subraya Peredo. “Significó un parteaguas para todos, aunque el estudio no le tenía confianza al proyecto. No querían a Brando porque decían que era un actor con fama de excesos y problemas en el set; no querían a Al Pacino porque no era el prototipo del galán de Hollywood, al estilo Paul Newman o Robert Redford: la América blanca rubia, de ojos azules o verdes coexiste con los italoamericanos y sus formas y rituales de vida en comunidad. Pese a las reticencias, El Padrino permitió la recuperación de Paramount, que atravesaba una crisis financiera fuerte. Su éxito fue tal que rivalizó en taquilla con películas míticas previas, como Lo que el viento se llevó”.

“Es uno de los casos afortunados en los que, habiendo concordancia entre el director con el productor ejecutivo, y el autor de la historia respecto a quienes deben ser los actores, una parte del éxito está segura. Fue para todos el lanzamiento a un estrellato que muchos de ellos no habían soñado. Para Coppola es su graduación como cineasta; más allá de lo que había hecho previamente, la película le da una estatura de director reconocido con todas las de la ley”, agrega el investigador.

Las razones de su éxito

A lo largo de 1972, El Padrino recaudó más de 240 millones de dólares en la taquilla alrededor del mundo, convirtiéndose así en un clásico instantáneo. Tras ver la película, Pauline Kael, crítica cinematográfica de The New Yorker, escribió que se trataba de “una visión amplia y sorprendentemente vívida de una dinastía de la mafia, en la que el crimen organizado se convierte en una obscena imagen de pesadilla de la libre empresa estadounidense”.


El largometraje se centra en don Vito Corleone, el respetado y temido jefe de una de las cinco familias de la mafia de Nueva York en los años 40, y los esfuerzos de sus hijos Connie, Sonny, Fredo y Michael, quien no quiere saber nada de los negocios sucios de su comunidad, pero deberá luchar por mantener el poder de la familia tras un atentado contra su padre. Y tendrá que hacerlo bajo los propios términos y códigos de la comunidad a la que pertenece.

Para el académico Francisco Peredo, la resonancia de la película con el público y lo que le ha permitido mantenerse vigente se relaciona con su mezcla del cine de gánsteres de los años 30, el cine negro de los 40, su crítica al American way of life y el impacto de la violencia gráfica que presenta.

“Funciona para el público y las comunidades de espectadores atraídas por la espectacularidad de una película que habla de gánsteres, que tiene el morbo de la violencia gráfica en los crímenes de los capos y sus esbirros contra los otros. Sin embargo, tiene otro componente fundamental: hablar del funcionamiento de grupos criminales que actúan con un código que los convierte en una especie de cofradía, en un grupo cerrado con una serie de reglas sobre las relaciones que mantienen, principios de conducta de acuerdo a lo que ellos conciben que es la lealtad, el sentido de compromiso, la reciprocidad –si recibiste un favor, en algún momento deberás pagarlo con otro favor–, el apego por los círculos cerrados de la familia y sus alianzas”.


“Por otra parte, la trama contiene, en su estructura dramática y personajes, temas que desde el origen de los tiempos son cruciales para la humanidad: una especie movida por sentimientos como la ansiedad por el poder, el honor, el odio, el rencor, la venganza, la solidaridad, la lealtad, la justicia por propia mano y sus consecuencias, etc. Todo lo que plasmaron por vez primera los clásicos griegos (Esquilo, Sófocles, Eurípides), todo lo que leemos en quienes historiaron las luchas por el poder entre las élites del Imperio romano. Todo lo que podemos ver en la dramaturgia de William Shakespeare, en términos de los sentimientos y pulsiones que mueven a los seres humanos, está recuperado, como en un microcosmos, en esa comunidad de italoamericanos que en pleno siglo XX emigran”.

“Pero emigran con toda la carga de su cultura, usos y costumbres. En su nueva tierra, Estados Unidos, encuentran la forma de hacerla operativa y funcional en el nuevo Estado que los acoge, el de las comunidades blancas, y logran así reproducir los códigos y las formas de sus relaciones familiares y comunitarias tal y como los practicaban en Sicilia, Palermo, Calabria o Nápoles, pero ahora en Nueva York, Chicago o cualquier otra gran urbe estadounidense: ahí donde el poder social y el dinero, en relación con el poder político, explican la coexistencia entre las comunidades WASP (White, Anglo-Saxon and Protestant) y las comunidades de los migrantes mediterráneos, que son católicos y ‘distintos’ por sus formas de vivir en términos de relaciones de familia y comunidad”.

“Se insertan así en un mundo de apariencias en el que, detrás de las imágenes de aparente prestigio y respetabilidad, se esconde la sordidez del mundo delincuencial que existe por los nexos con jueces, cuerpos policiales y prensa comprada, así como un esquema político-social que lo permite, que lo tolera”.

“Todo esto en conjunto, en El Padrino, nos permite atisbar las profundidades y sinuosidades de la naturaleza humana, igual que los grandes clásicos de otras artes, pero ahora en el gran arte del siglo XX: el séptimo arte, el cine”.

“Quienes la quieren ver como una película más de gánsteres la pueden enlazar con el cine de gánsteres de los años 30, como la primera versión de Caracortada, o al cine negro de los 40, las películas de crimen y delincuencia de la posguerra. Es una línea de continuidad que en alguna medida enlaza a la novela negra y al film noir con el tema de las bandas y mafias, el mundo del crimen en Estados Unidos, pero ahora no tanto en sus aspectos más visibles, sino con mayor énfasis en la profundidad de sus secretos, su interioridad y funcionamiento”.

“Hay quienes han hecho críticas muy agudas en el sentido de que se idealiza un poco la imagen del mundo gansteril, hasta el punto de que parece dotársele de un aura de romanticismo que no es positivo. Y si esto es así, podríamos sumarlo como una tercera arista que hace muy interesante a la película y explica que sea todo un fenómeno. Otro punto sería la alusión a la corrupción en el aparato judicial estadounidense y sus policías. Es algo que comparte con el cine de los años 40: decir que en este país hay corrupción y que, en muchos sentidos, es sistémica y estructural de los cuerpos policiacos y en los aparatos judiciales. Así se explica en cierta medida la lógica de la película: si esto pasa es porque hay omisión, permisividad o connivencia entre criminales y aparatos judiciales”.

Y concluye Peredo: “Cualquiera de estos puntos son demoledores a principios de los años 70; es una crítica demoledora para el sueño americano”.

Pese a todo, El Padrino generó una segunda y una tercera parte, y la saga estuvo a punto de tener una cuarta entrega. Por otro lado, existe un videojuego, así como una adaptación de la historia en la India. También se han hecho múltiples documentales para la televisión e inclusive se planeó una serie que, aunque no se hizo como tal, sí generó un modelo de producción cultural que después se ha visto en series como Los Soprano.

Digna de imitación, generadora de un modelo, la cinta es un clásico y tiene un impacto transgeneracional, como todos los clásicos en cualquier terreno de la historia cultural.

¿Es necesaria la separación de mujeres en el transporte público?

 

 Actualmente, en el transporte público se ha establecido una sección destinada solo para mujeres para que no se sientan víctimas de acoso sexual. Sin embargo, se trata de una situación que ha causado controversia: algunas personas están de acuerdo y otras no.

Varios hombres piensan que se trata de una situación de discriminación o que se está actuando en su contra, cuando en realidad se trata de brindar a la población de mujeres las condiciones para que estén en igualdad, dijo Claudio Tzompantzi Miguel, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Desde los estudios de salud pública y estudios de violencia, se considera que es necesaria dicha separación, porque brinda a las mujeres un sentido de seguridad que no necesariamente se tiene cuando el transporte sólo ofrece la opción mixta, dijo Claudia Rafful Loera, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM.

De por sí, las mujeres ya tienen que lidiar con un transporte colectivo precario y deficiente para la enorme población de la Ciudad de México, y todavía tener que combatir con una forma de violencia sexual, es pesado, añadió Tzompantzi.

De hecho, esta medida abre a las mujeres la opción de viajar seguras sin que alguien se les acerque de forma indebida, añadió la académica universitaria.

La masculinidad reflejada en las políticas públicas

Esta política pública busca nivelar la balanza para que hombres y mujeres viajen en igualdad de condiciones, pero a algunas personas esto ha resultado algo molesto.

“Cuando le doy un beneficio a un grupo social que ha sido vulnerado por muchos años, el grupo de poder va a pensar, ¿por qué le dan a ellas y a mí no? Lo van a sentir como si fuera una pérdida”, añadió Tzompantzi Miguel.

La masculinidad es aprendida desde la familia, las instituciones, la escuela y hasta en la religión. “Regularmente nos enseñan que la idea de hombre está asociada a muchos factores, entre ellos la dominación a través de la violencia”, explicó el académico universitario.

Así, se ha deshumanizado a los hombres y los han puesto en un lugar similar a la violencia, como si fueran sinónimos. “Nos han enseñado a partir de esos aprendizajes culturales a ejercer tipos de violencia, no solamente contra las mujeres, sino contra otros hombres, niñas y niños, e incluso contra ellos mismos”, agregó.

Los hombres ejercen violencia hacia sí mismos cuando creen en los mandatos de la masculinidad, que siempre se relaciona con las potencialidades.

Por ejemplo, permanece la idea de separar a los hombres de las emociones y del cuerpo. “Los hombres y las mujeres no son iguales y tienen que negar desde su masculinidad todo lo relacionado con ellas, para formar una identidad de negación”.

Desde ese momento separan las emociones del cuerpo, es decir, no las pueden expresar porque entonces se sienten vulnerables. No pueden permitirse sentir miedo, alegría, tristeza y amor, pero el enojo si está permitido.

De hecho, un verdadero hombre compite para demostrar que lo es. Sí está con los amigos tomando, bebé más para demostrar que es hombre, pero en este proceso realiza conductas de riesgo y demuestra que no tiene miedo.

A decir de Claudio Tzompantzi los varones pueden aprender otras formas de ser hombres alejados de la masculinidad tradicional al cuestionarse ideas como que no pueden manifestar sus emociones, que son autosuficientes y que deben ser violentos.

“En el momento que dedicamos acompañarnos, ya sea de forma terapéutica con grupos de reflexión y lecturas que nos ayuden a pensar diferente, podremos cambiar”.

No sólo se trata de políticas públicas

De acuerdo con Claudia Rafful no sólo se trata de establecer políticas públicas de manera estructural, sino que también de trabajar en la educación desde edades muy tempranas para encontrar paz en la convivencia y al final puedan desaparecer las áreas exclusivas para mujeres.

Sin embargo, los espacios para las mujeres no deberían ser un tema que ofenda a los hombres, no es una agresión pedir un espacio especial para las mujeres. Se trata de una cuestión de respeto mutuo, concluyó la académica universitaria.

 

El miedo, una alarma mental para proteger la integridad

¿Qué es el miedo?

El miedo es una emoción natural que se caracteriza por experimentar una sensación desagradable e intensa ante la percepción de un peligro real o imaginario. Es una de las pocas emociones básicas que compartimos con muchos animales. La consecuencia suele ser huir ante el peligro, intentar evitarlo o combatir aquello que lo causa.

Se ha identificado que a lo que más teme el ser humano es a las grandes alturas, a los animales peligrosos, a las lesiones corporales y enfermedades, a los lugares públicos abiertos, al tráfico, a hablar en público y a los espacios estrechos. El miedo infantil más común es a la oscuridad, aunque esta respuesta suele decrecer con la edad. Por otra parte, el miedo reprime al instinto lúdico, frena la iniciativa y la creatividad.

Función del miedo

Es considerada una de las emociones más primitivas, pues su función es prepararnos para la supervivencia, para dar una respuesta rápida y eficaz ante una amenaza. Asimismo, es un mecanismo de defensa, provocado por cosas específicas y que funciona como una alarma psicológica que avisa de amenazas para la integridad física y el bienestar de la persona.

Manifestación y expresión

El miedo se manifiesta en cuatro niveles:

  • Cognitivo: Se transforma en pensamientos e imágenes negativas acerca del estímulo o situación temida, además hay una interpretación que se hace al respecto.
  • Fisiológico: Ocurren cambios corporales que originan sensaciones desagradables, como aceleración del ritmo cardiaco y la respiración, contracción muscular, temblor de piernas y manos, sudoración, bloqueos, tics, expresiones faciales como palidez del rostro y piloerección (se erizan los pelos de la piel).
  • Conductual: El miedo origina acciones hacia el estímulo o situación temida, como paralizarse, escapar o llorar.
  • Neuronal: el miedo comienza en una región del cerebro denominada amígdala, que forma del sistema límbico; este sistema es el encargado de regular las emociones y funciones de conservación del individuo. La respuesta autónoma del miedo (la que no activamos de manera consciente), surge mucho antes de que nuestra razón decida algo al respecto. Son muchas las áreas cerebrales relacionadas con el miedo. Las más importantes son:
  • Tálamo: decide dónde enviar datos sensoriales entrantes (de ojos, oídos, boca, piel).
  • Córtex sensorial: interpreta los datos sensoriales.
  • Hipocampo: almacena y recupera recuerdos conscientes; procesa conjuntos de estímulos para establecer el contexto.
  • Amígdala: decodifica las emociones; determina la posible amenaza; almacena recuerdos de las emociones y del miedo.
  • Hipotálamo: activa la respuesta de “lucha o huida”.

Diferentes tipos de miedo

  • Miedo real. El miedo surge a partir de componentes reales, por ejemplo, el miedo a caer de un lugar alto, poco seguro, cuando existe la posibilidad real de caer al vacío o se tuvo una experiencia previa. Se trata de un patrón de activación fisiológica y emocional que tiene valor adaptativo, porque nos lleva a evitar el peligro de manera inmediata, muchas veces independientemente de nuestras intenciones conscientes.
  • Miedo irreal o irracional. Tiene su origen en un pensamiento imaginario, distorsionado y catastrofista. Por ejemplo, el miedo a hablar en público o el miedo a volar. Son miedos no adaptativos, en los que en realidad no existe un peligro real. En muchos casos, este tipo de miedo puede transformarse en una fobia; es algo que ocurre cuando este malestar y las estrategias que utilizamos para evitar estos momentos interfieren de algún modo con nuestra calidad de vida.
  • El miedo normal. Tiene un carácter adaptativo y se presenta ante un estímulo que puede ser dañino para la persona; tiene corta duración; no interfiere con la normalidad en la vida cotidiana; pone a la persona en estado de alerta. Por ejemplo, al ver que nos apuntan con una pistola.
  • Miedo patológico. El miedo se activa, aunque no haya peligro y puede prolongarse indefinidamente. Interfiere de manera importante con el funcionamiento cotidiano, produce un gran malestar psicológico a quien lo padece, en ocasiones también afecta a terceras personas (por sus efectos en la conducta social) por lo que requiere tratamiento.
  • Miedo social. Ocurre en respuesta a un estímulo externo que se presenta en un plano social; la persona siente miedo porque puede ser ridiculizada o ser juzgada por los demás.
  • Miedo físico. Es el miedo que se convierte en temor a sufrir sensaciones dolorosas ocasionadas por un estímulo externo (real o imaginario), por ejemplo, a los niños les da miedo ir al médico cuando saben que los va a inyectar.
  • Miedo al compromiso. Se presenta principalmente en las relaciones de pareja, por el miedo que se experimenta al ver que comprometeremos gran parte de nuestro tiempo y recursos de vida con otra persona. Ocurre simplemente porque la persona tiene dudas para entregar su libertad, posiblemente porque ha sufrido daños emocionales o pérdidas importantes en una relación anterior y está inseguro de comprometerse de nuevo.
  • Miedo a ser descubierto. Se caracteriza porque la persona ha hecho algo que se considera malo o ilegal y, por tanto, no quiere que se le descubra. Lo experimentan algunas personas tras recurrir a mentiras y quienes tienen algo que ocultar.
  • Miedo al fracaso. El miedo al fracaso causa mucho sufrimiento; está relacionado con las expectativas que una persona tiene. Se relaciona también con la opinión de los demás y generalmente lo experimentan las personas perfeccionistas.
  • Miedo a la soledad. Los seres humanos somos seres sociales y necesitamos a los demás para gozar del equilibrio emocional necesario para hacer frente a los problemas que puedan surgir en nuestro día a día. La soledad puede afectar mucho a algunas personas y las pérdidas generan sentimientos de culpa, frustración, tristeza, angustia, etc.
  • Miedo a la muerte. Este miedo se da con frecuencia y generalmente lo siente todo el mundo. El miedo se convierte en temor a perder la propia vida o bien cuando alguien cercano fallece, pues se entiende que desaparece para siempre. Cuando los pensamientos relacionados con esta emoción son constantes en una persona, suele requerirse asistencia psicológica.

Diferencia entre miedo y fobia

El miedo y la fobia difieren en cuanto a la racionalidad de su percepción; en el miedo la persona asume una actitud atenta y de cautela frente a los peligros, mientras que en la fobia se observa que el miedo es desproporcionado con respecto al peligro al que la persona se expone y le lleva a evitar la situación temida; es decir, hay un miedo irracional que provoca un ataque de pánico o ansiedad severa.

Regulación del miedo

La regulación emocional es el proceso de modular la intensidad o duración de la emoción, con el fin de lograr una adaptación social o biológica.

Para ello, es apropiado realizar algunos pasos, entre los que se encuentra el reconocimiento de la emoción, en donde la persona da respuesta a ciertas preguntas: ¿qué ocurrió?, ¿por qué se piensa que sucedió esa situación?, ¿cómo hace la situación que se sienta, emocional y físicamente?, ¿qué quiere hacer, como resultado de cómo se siente?, ¿qué hace y dice?, ¿cómo su emoción y sus acciones lo afectan después?

El siguiente paso es poner atención en cómo los pensamientos y conductas pueden influir en la emoción de miedo. Existen pensamientos detonadores que causan dolor emocional y sufrimiento; por tanto, es importante llevar a cabo estrategias que ayuden a controlarlos.

También se puede recurrir a una respiración diafragmática, también llamada profunda, que oxigena mejor la sangre, porque permite el acceso del aire a la parte inferior de los pulmones, este tipo de respiración ayuda a relajar la mente y el cuerpo.

Pasos para realizar la respiración profunda

  • Siéntese en el suelo sobre una alfombra o manta.
  • Doble las rodillas y separe las piernas a unos 20 centímetros, dirigiéndolas suavemente hacia fuera. Asegúrese de mantener la columna vertebral recta.
  • Explore su cuerpo en busca de signos de tensión.
  • Coloque una mano sobre el abdomen y su pecho.
  • Tome aire, lenta y profundamente por la nariz, y hágalo llegar hasta el abdomen elevando la mano que había colocado sobre él. El pecho se moverá un poco, a la vez que el abdomen.
  • Cuando se haya relajado, sonría un poco, inhale aire por la nariz y sáquelo por la boca, haciendo un ruido suave.
  • Continúe con 5 y 10 minutos de relajación profunda.
  • Al final de cada sesión de respiración, dedique un poco de tiempo a explorar su cuerpo una vez más en busca de signos de tensión. Compare la tensión que siente al acabar el ejercicio con la que sentía al empezarlo.

Referentes culturales o sociales

https://www.youtube.com/watch?v=Kv8vglTtCoc Película Inside out (Intensa-mente). En esta película el personaje que representa el “Miedo” se encarga de dirigir algunas situaciones de la protagonista, pero los demás compañeros tratan de que no tome el control, ya que el miedo exacerbado, puede llegar a convertirse en terror y hacer que la persona pierda el control. Pero también se destaca que el miedo puede llegar a ser una ventaja.

¿Por qué a tanta gente le gustan las películas de terror? Seis razones por las que amamos tener miedo.

  • Estar asustado puede darte una exaltación emocionante
  • Estás aterrorizado, pero también estás a salvo
  • Te ayuda a prepararte para lo peor
  • El horror te enseña a sobrellevar
  • Te permite explorar tu propio lado oscuro
  • Te hace pensar que eres diferente a la víctima y, por lo tanto, es más probable que sobrevivas.

Algunas películas de terror clásicas:

  • Psicosis – Alfred Hitchcock (1960)
  • El exorcista – William Friedkin (1973)
  • Tiburón – Steven Spielberg (1975)
  • El Resplandor – Stanley Kubrick (1980)
  • Hereditary – Ari Aster (2018)

LA ARQUITECTA EMPODERADA QUE CONSTRUYÓ CU

 

Eran los años 40 cuando uno de los pretendientes de la arquitecta María Stella Flores Barroeta le propuso matrimonio, pero como condición le pidió que dejara su profesión; ella respondió que “no” y decidió entregar su vida a la Arquitectura, convirtiéndose en la única arquitecta en participar en la edificación de una de las mejores universidades de América Latina.

“Ella era una mujer integral, honesta y muy responsable. Aunque no fue la primera mujer arquitecta, fue un parteaguas en el sector por sus contribuciones y por ello, considero que debe ser reconocida por todo el gremio de los arquitectos y constructores”, aseveró María Eugenia Hurtado Azpeitia, académica de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

María Stella nació en Xalapa, Veracruz; desde pequeña ya sabía que quería estudiar algo relacionado con la “construcción”, por lo que no dudó en estudiar la carrera de Arquitectura al enterarse de que las mujeres podían participar. Estudió en la Escuela Nacional de Arquitectura y obtuvo su título universitario en 1948 con la tesis “Una clínica del IMSS”.

“Uno de sus primeros trabajos fue en la construcción del multifamiliar Miguel Alemán, en el que demostró gran entusiasmo y destreza en su área; y por ello, el arquitecto Mario Pani la invitó a laborar con él en Ciudad Universitaria, CU, de la UNAM”, comentó la universitaria.

Pero Pani no fue el único arquitecto que detectó el talento de María Stella, indicó, sino que Enrique Yañez la invitó a participar en el Conjunto del Centro Médico, en el que se encargó del Proyecto y dirección del Edificio para Habitaciones de Médicos Internos y Enfermeras, único inmueble que sobrevivió al sismo de 1985 pero que después fue demolido. Además, colaboró en las obras del Conjunto Urbano Presidente López Mateos, en Tlatelolco.

“Su inquietud y motivación por participar más activamente en el desarrollo de nuestro país, la impulsó a crear y dirigir la primera Asociación de Arquitectas en México, a finales de 1960. Fue un parteaguas porque después surgieron más asociaciones, como la actual Asociación Mexicana de Arquitectas y Urbanistas, AMAU, de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, que está por cumplir más de 30 años”, expresó Hurtado Azpeitia.

Añadió que ha sido necesario el rescate de esas figuras femeninas que en la historia han quedado ocultas, porque su participación abrió caminos a otras mujeres profesionistas.
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La huella de María Stella en CU

“Mientras realizaba estudios sobre Ciudad Universitaria vi que el nombre de ‘María Stella’ estaba en un lugar preponderante, ya que apareció como Jefa del Taller de Proyectos, es decir, que ella coordinó a los más de 50 arquitectos que participaron en la edificación de CU”, destacó Louis Noelle Gras, secretaria Técnica del Comité de Análisis para las Investigaciones Urbanas, Arquitectónicas y de las Ingenierías en el campus Ciudad Universitaria y los campi de la UNAM.

Esta mujer, agregó, tuvo un papel relevante ya que entregó todo su conocimiento para coordinar a los arquitectos, recibir los proyectos y ver el funcionamiento de cada uno ellos; pero también para ver la interacción de uno con otro, ver cómo se iban ordenando los edificios y sobre todo aportó en el sistema vial de CU.

“Los directores del proyecto en conjunto fueron Mario Pani y Enrique del Moral, pero María Stella era quien estaba al tanto con la obra y lo hizo de maravilla. Por lo que hoy en día cuando vamos a Ciudad Universitaria y vemos que todo tiene fluidez dentro de la expresión arquitectónica, también es gracias a la única mujer que participó en la edificación de CU”, mencionó.

La también investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM afirmó que conservar Ciudad Universitaria por 70 años ha implicado un reto, ya que durante este tiempo se ha tenido que conservar cada uno de los materiales usados en un inicio: desde la construcción hasta los murales. Por lo que México tiene el compromiso de atesorar Ciudad Universitaria, que en 2007 fue declarado oficialmente por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

El diseño del campus central, dijo, es una idea que viene de las primeras universidades en Europa y Estados Unidos, en el que los edificios se colocaron alrededor de un espacio verde; también con el fin de que los alumnos tuvieran mayor interacción entre las diversas carreras.
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“El plan maestro de Enrique del Moral y Mario Pani consideró estas premisas, como si fuera una ‘súper manzana’ pero con vialidades que buscan separar el área peatonal de la del automóvil; por eso existen los pasos a desnivel que ayudan a los estudiantes a tener mayor movilidad dentro de Ciudad Universitaria y conectarse con los distintos espacios”, enfatizó.

El reconocimiento que la Universidad Nacional se ha ganado como una de las cinco mejores universidades de América Latina, destacó, no lo es únicamente por su calidad en el conocimiento, sino también por sus instalaciones que han facilitado el florecimiento académico.

“Por tanto, debemos sentirnos orgullosos de que cada vez más hay paridad de género en la UNAM y en varias instituciones educativas del país, lo que para mí es un motivo de orgullo como universitaria”, concluyó.

 

Groserías: analizadas desde el cerebro y la psicología

Se ha planteado que decir groserías puede tener un efecto de catarsis. Sin embargo, si las personas las manifiestan cuando están enojadas o molestas podrían tener el resultado contrario y retroalimentar la energía o el impulso del ser humano de luchar ¿Por qué? En el cerebro está la respuesta.

Existen varias manifestaciones del enojo, la frustración o la ira, dijo Gerardo Sánchez Dinorín, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM. Por ejemplo, los animales como los gatos arquean su espalda, erizan su pelo y sisean. En cambio, los gorilas levantan el pecho y muestran sus dientes en forma de amenaza.

Dentro de nuestro repertorio, los humanos también tenemos conductas que indican preparación para el ataque. Aunque, si usamos las groserías en una situación de amenaza lo más seguro es que no nos ayuden, ni tampoco tomemos una decisión efectiva para manejarla.

Pero, ¿qué pasa si las suprimimos? Absolutamente nada, dijo el entrevistado. “En realidad nosotros tenemos sistemas que nos preparan para inhibir algunos comportamientos que pudieran ser adversos o que resultaran desfavorables».

De hecho, si quedamos enredados o enganchados con las palabras, nuestro comportamiento puede ser influenciado de una manera que no nos ayude a lidiar con las problemáticas. “Si llego a maldecir porque tuve un accidente, me lastimé, me dolió y grito, seguramente no pasará nada”.

Pero engancharnos en ciertas groserías dirigidas hacia mi persona o alguien más, puede favorecer un enredo verbal que potencie otras respuestas emocionales, como la ira o la decepción, dependiendo de las groserías. “A largo plazo, podría representar más problemas”.


Desde el cerebro

Para entender el lenguaje altisonante, podemos hablar de dos partes del cerebro: una más antigua que corresponde al sistema límbico, la amígdala y los núcleos de la base, que están en lo profundo del cerebro; y una más reciente, que corresponde a la corteza, es decir, todo lo que está en la parte externa.

El sistema límbico regula la motivación y la emoción, mientras que la corteza nos permite percibir, conocer, razonar y planear. De hecho, estos dos sistemas están interconectados y funcionan juntos.

En cuanto a funciones lingüísticas, el hemisferio izquierdo se asocia con el orden, el uso gramatical, la semántica de las palabras y cómo las vamos ensamblando para dar significado. Por otro lado, el hemisferio derecho participa en la tonalidad de los mensajes y algunas automatizaciones, como las muletillas.

Las palabras tienen denotación, que es “significado literal”, y connotación, que es “coloratura” emocional. «No es descabellado suponer que la denotación de las palabras se concentre en la corteza, particularmente en el hemisferio izquierdo, mientras que la connotación se distribuya a través de las conexiones de la neo-corteza y el sistema límbico, especialmente en el hemisferio derecho».

Una región particularmente importante es la amígdala. Se trata de una estructura con forma de almendra localizada en la parte interna de cada lóbulo temporal y, entre otras funciones, impregna de emociones a los recuerdos, especialmente los que nos resultan desagradables.

Por ejemplo, esta estructura incrementa su actividad metabólica cuando una persona observa un rostro enojado o escucha un vocablo tabú. Además, las groserías no sólo cambian la actividad de esta parte del cerebro sino que también son seguidas de una mayor respuesta del sistema nervioso simpático, la parte que prepara fisiológicamente al organismo para luchar o huir de las amenazas.

De hecho, este sistema nos acelera el corazón, nos tensa los músculos y logra que nos suden las manos, entre otras cosas.  Así, al exponernos a palabras altisonantes se activan estas partes del sistema nervioso.

“Cuando maldecimos en voz alta o escuchamos a otros maldecir se activan las partes más antiguas de nuestro cerebro (sistema límbico, la amígdala y los núcleos de la base), que responden ante estímulos relevantes emocionales”.

Decir groserías no atenuará la activación de los sistemas vinculados con el estrés, al contrario, podría retroalimentar la respuesta de los mecanismos que nos preparan para luchar o huir de las amenazas.

Tema tabú

Decir groserías no siempre es bien visto por la sociedad, incluso algunas son ofensivas o consideradas de mal gusto. Por tal motivo, en la vida cotidiana tratamos de evitarlas o usamos eufemismos.

Sin embargo, hay que considerar que, como cualquier otra palabra, son sólo ensambles arbitrarios de símbolos a los que les hemos atribuido un significado y no representan una amenaza directa que ponga en riesgo nuestra vida.

De acuerdo con Sánchez Dinorín, es importante entender en qué contexto se presenta este lenguaje porque puede cambiar completamente su función. Hay estímulos que indican en qué momento sí o no usar estas palabras y es crucial considerar el efecto que pueden tener sobre nuestro comportamiento.

¿De verdad las mujeres hablan más que los hombres?

A lo largo de la historia se ha dicho que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte, diferencias marcadas en varios ámbitos. Por ejemplo,  que ellas hablan mucho más que ellos, pero ¿esto es verdad?

Desde las neurociencias y la psicología las habilidades comunicativas se le han atribuido al género femenino, pero recientemente se evaluó esta situación y se ha llegado a una nueva conclusión, dijo Diana Paz Trejo, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Cuando se ha analizado la cantidad de palabras que ejecutan las mujeres y los hombres a lo largo del día, se ha observado que ambos dicen un promedio de 16 mil. Sin embargo, depende del contexto donde se desenvuelven para decir cierta cantidad.

Por ejemplo, las mujeres tienden a hablar más cuando están en grupos pequeños y con amistades cercanas, con las cuales existe una cercanía afectiva; pero en reuniones de trabajo, en las que se da la toma de decisiones, hablan menos.

En cambio, en los hombres la situación es a la inversa. Se expresan menos en espacios afectivos, pero más en juntas de trabajo o reuniones sociales, agregó la académica universitaria.

¿Por qué se da esta situación? En este contexto, destacan las cuestiones socioculturales y donde estamos inmersos, dijo Diana Paz. Por ejemplo, a las mujeres se les enseña y atribuye ciertas características, como ser más empáticas en la parte afectiva.

“No hablamos más por ser mujeres, sino por el hecho de que nos han entrenado a lo largo de nuestra vida para leer más este tipo de señales. Es como ejercitar un músculo, porque en términos del cerebro es un músculo”.

Y en el caso de expresarnos en los espacios laborales o sociales, donde hay más gente, se nos ha enseñado a eliminar ese atributo porque puede responder a un estereotipo de mujer dominante.

Con los hombres ocurre lo contrario, explicó la académica universitaria, porque a ellos se les adiestra para ser más seguros en estos espacios y a desarrollarse.

“Aquello que puede ser asertivo para un hombre, en una mujer se considera agresivo y dominante”.

En el cerebro

Desde las neurociencias ha tomado fuerza el concepto de plasticidad cerebral: capacidad que tiene el sistema nervioso para referir, externar o mostrar el impacto de la interacción con el medio ambiente.

“Es decir, lo que yo haga con el medio ambiente va a modificar la forma en la que se conecta mi cerebro. Por lo tanto, si existen diferencias en el medio ambiente entre mujeres y hombres, habrá un cableado por default que los haga hablar de cierta manera”.

Esto puede deberse a la forma donde el ambiente ha “cableado” de manera diferencial su cerebro en función de los roles que se atribuyen a cada género”.

En cuanto a las zonas que el cerebro utiliza para el lenguaje son principalmente el área de Broca y el Área de Wernicke. La primera se encarga de generar la secuencia motor para el habla, mientras que a la segunda se le ha atribuido la comprensión del lenguaje.

Sin embargo, existen otras áreas que participan en el proceso del lenguaje y se relacionan con la carga emocional, la conexión e incluso entre lo que se entiende y lo que se ejecutará.

Aunque existe una centralidad en las áreas de Broca y Wernicke, habrá una distribución más amplia de las habilidades lingüísticas. Por ejemplo, no sólo existen cuestiones verbales, sino también las orientadas hacia el lenguaje corporal o incluso en términos estéticos, como es la apreciación artística.

“Yo puedo entender lo que quiso decir un artista plástico sin conversar con él, simplemente a través de su obra”, concluyó.

¿Qué mueve a los protagonistas de “El estafador de Tinder”?

 “El documental El Estafador de Tinder de Netflix es un reflejo del más puro capitalismo y la soledad en la que estamos viviendo”, dijo Ricardo Trujillo Correa, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM.

El documental plantea la soledad donde nos sentimos indefensos, sin la posibilidad de contactar con el otro. “Así, Tinder resulta un caldo de cultivo perfecto para este tipo de situaciones”.

Frente a esta gran soledad, añadió el entrevistado, sentimos que no podemos conectar con el otro porque no hay un otro con quien conectarse más que con nosotros mismos. Es como la película Her, en la que el personaje principal se enamora de la inteligencia artificial que vive en su celular, porque en ella ve su propia imagen.

En cuanto al capitalismo, Tinder funciona para ofertar un deseo y satisfacerlo, ya sea de forma legal, o en el caso de Simon Leviev,  de forma ilegal.

Esta aplicación funciona para encontrar productos de consumo inmediato. Por ejemplo, “consumir una Coca-Cola que se acaba rápido y se desecha, lo mismo pasa con las personas en la app: les das like, y si no es el producto de moda que buscas lo desechas, y a lo que sigue”. Y así sucesivamente.

Simon Leviev presentaba características que algunas mujeres desean: rico, guapo, cariñoso, confiable, de buen corazón y con una vida lujosa. Así, encaja perfectamente en esa estructura social que nos han enseñado desde pequeños.

El sueño de tener dinero se relaciona con la inequidad social, donde pocos tienen un estilo de vida muy lujoso y los demás lo desean. En algunos casos, la única forma de conseguir esa vida lujosa es a partir del engaño, como lo hizo Leviev.


Sin embargo, este tipo de estafas no se relacionan con las apps de citas, y tampoco son algo nuevo porque se han dado desde los años 50. Lo único que ha cambiado es la tecnología donde se da.

¿Existe un patrón en las chicas?

A decir del académico universitario, las jóvenes víctimas no tienen un patrón, sino más bien Simon Leviev lanzó un anzuelo y quien cayera estaba perfecto.

Sin embargo, en redes sociales varias personas las criticaron por ser interesadas y fijarse en un millonario con un status de vida. Por eso merecían lo que les pasó.

Otros comentarios mencionan que se trata de chicas que buscan protección y cariño. Sin embargo, Ricardo Trujillo menciona que esto es falso porque las víctimas no tienen un perfil igual. Por ejemplo, Pernilla Sjoholm es una chica segura y no necesita cobijo.

Por supuesto, es muy fácil ponerse del otro lado y criticar a las personas. En el caso de las redes sociales, nos muestran la imposibilidad de pensar en la alteridad, es decir, la incapacidad de ponerse en el lugar del otro.

Por ejemplo, en Twitter los individuos critican a los demás sin escuchar su historia. “No les interesa la teoría del otro, sino imponer su punto de vista.

Estos espacios virtuales sirven para imponer la mirada y visión de una persona, por lo tanto, polariza los discursos y refuerza argumentos. “Si estás en un grupo de personas que tiende a ser machista, refuerzas tu comportamiento con sus comentarios”.

Sin embargo, esta situación no es problema de las redes sociales sino de la sociedad con una imposibilidad de dialogar con la alteridad. “Es muy fácil decir, criticar y cuestionar, pero si estuvieras en la misma situación ¿no harías exactamente lo mismo? Por supuesto, a aquellos que hicieron los comentarios no les interesaba ponerse en el lugar del otro sino refrendarse por encima del otro”, concluyó el académico universitario.

 

Peligro de muerte para muchas lenguas indígenas de México

 

En Mesoamérica, el desplazamiento de lenguas indígenas comenzó antes de la Conquista y se profundizó durante la Colonia. En México, actualmente, muchas lenguas originarias están en un proceso avanzado de extinción.

La diversidad lingüística en la época prehispánica era mucho mayor comparada con su estado actual, dice la doctora Lucero Meléndez Guadarrama, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM (IIA – UNAM). Sin embargo, desde entonces ya había poliglosia, situación en la que coexisten tres o más lenguas o variedades lingüísticas en una comunidad de hablantes y una de ellas tiene dominio o preferencia sobre las otras.

En Oaxaca, por ejemplo, el zapoteco predominaba frente a otras lenguas o variedades de la región. Lo mismo sucedía con el purépecha en Michoacán y con el náhuatl en el centro del país. Cuando los nahuas incursionan en Mesoamérica, establecen relaciones de poder frente a otros grupos etnolingüísticos y su lengua se vuelve hegemónica. Entonces el náhuatl comienza a desplazar paulatinamente a otras lenguas.

La diversidad lingüística prehispánica, agrega la investigadora del IIA, era mayor a la que hoy existe en el país. Sin embargo, no se sabe a ciencia cierta cuántas lenguas se hablaban entonces, pese a que frailes y cronistas registraron muchos nombres de lenguas que no sobrevivieron hasta ahora. 

Diversificación lingüística

Meléndez Guadarrama, doctora en Estudios Mesoamericanos por la UNAM, dice que el náhuatl, el zapoteco, el mixteco y el chinanteco son etiquetas frecuentemente usadas, cada una, como equivalentes a una sola lengua, cuando en realidad representan agrupaciones lingüísticas altamente diversificadas (algunas más que otras). Por lo tanto, lo correcto sería hablar de “lenguas zapotecas”, “lenguas mixtecas”, etc.

En México, según el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), se hablan 62 lenguas indígenas nacionales, de las cuales se derivan las 364 variedades lingüísticas que registra el Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales (CLIN) del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI). Sin embargo, dice Meléndez Guadarrama, son cifras todavía imprecisas, porque la diversificación lingüística es mayor en nuestro país.

Casi todas las familias lingüísticas tienen al menos “un miembro extinto”, y hay varias lenguas clasificadas como “en riesgo”: algunas en mediano riesgo y otras en riesgo no inmediato, de acuerdo con cifras oficiales publicadas por el INALI. Aquellas lenguas que se siguen usando en diferentes espacios funcionales dentro y fuera de la comunidad y trasmitiendo de padres a hijos están clasificadas como “estables”, y se considera que “gozan de buena salud”.

La supervivencia de una lengua depende de una serie de variables multifactoriales que incluye las políticas lingüísticas. En nuestro país, por muchos años dichos lineamientos se enfocaron en promover el desplazamiento de las lenguas indígenas en favor del español como lengua nacional. Hoy ya han cambiado las políticas lingüísticas, pero la discriminación hacia las lenguas originarias y sus hablantes persiste en el grueso de la población mexicana.

En este contexto, algunas comunidades van decidiendo, consciente o inconscientemente, no continuar con la transmisión intergeneracional de su lengua. Las madres dejan de transmitirla a sus hijos y, en consecuencia, ellos adquieren el español como su lengua materna. Aunque los adultos pueden seguir hablando su lengua, cuando ellos mueren, su lengua muere con ellos.

El Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas

El 2019, declarado Año Internacional de las Lenguas Indígenas, representantes de comunidades de hablantes de distintas partes del mundo, miembros de diferentes ONG, representantes institucionales y expertos académicos se reunieron para elaborar un diagnóstico y proponer iniciativas.

Uno de los resultados más importantes fue que Naciones Unidas proclamó el periodo comprendido entre 2022 y 2032 como el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas del Mundo, con el fin de “garantizar el derecho de los pueblos indígenas a preservar, revitalizar y promover sus lenguas” e “integrar los aspectos de la diversidad lingüística y el multilingüismo en los esfuerzos de desarrollo sostenible”. La declaratoria, que tiene a la Unesco como principal organismo encargado de su aplicación, supuso la colaboración entre los propios hablantes y distintos actores para trazar líneas de acción en pos de contrarrestar la tendencia de desplazamiento de las lenguas indígenas frente a las lenguas hegemónicas.

Para Meléndez Guadarrama, es clave involucrar a los hablantes como actores en el proceso de revitalización de su lengua, ya que éste tiene que nacer de las necesidades consensuadas por los miembros de la comunidad, más que desde las necesidades dictadas desde el gobierno.

En México, como en Estados Unidos, hay casos en que la gente no necesariamente desea que la lengua se preserve. Es un dilema: “si quiero o no quiero continuar hablándola o transmitirla a mis hijos”. Como lingüistas, es un deber ético respetar la decisión y apoyar desde nuestra trinchera las necesidades de las comunidades, advierte la investigadora.

Lenguas en riesgo

Lamentablemente, en nuestro país, instituciones como el INALI, encargadas de promover el fortalecimiento y mantenimiento de las lenguas indígenas, en vez de ser robustecidas están siendo desdibujadas, con una reducción significativa de su presupuesto, y quizá próximamente sean absorbidas por otra entidad, perdiendo con ello autonomía y líneas urgentes de acción. Esto es un retroceso para México, un freno significativo para las políticas lingüísticas de los últimos años, así como para los programas comunitarios y académicos que desde allí se impulsan.

Meléndez Guadarrama considera que la difusión amplia y clara de la Ley General de los Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas es fundamental para que la gente sepa que hablar su lengua es un derecho y que todas las lenguas indígenas nacionales tienen “los mismos derechos de uso que el español”. En el país aún hay personas que la desconocen y siguen atropellando los derechos de los hablantes de lenguas indígenas. Por ejemplo, en Yucatán —y seguramente en otros estados del país—, en algunas comunidades bilingües de maya-español hay sanciones por parte de los docentes por hablar maya en el aula, lo cual no es legal y, sin embargo, sigue ocurriendo.

Otro de los problemas que contribuye al desplazamiento lingüístico al interior de las comunidades es la ubicación imprecisa de los maestros. En algunas ocasiones se destina a maestros bilingües a zonas que no los requieren; en otras, el maestro enviado no habla la variante lingüística de la comunidad.

Ante escenarios como el de México, la Unesco busca canales para fortalecer las lenguas indígenas y hacer valer los derechos de sus hablantes en todos los ámbitos: comunitario,  educativo,  salud, etc.

Meléndez Guadarrama puntualiza:

Mantener la diversidad lingüística y cultural enriquece a la humanidad. Es positivo frente a las tendencias unificadoras que responden a la globalización. Al perder una lengua, se pierde parte de la cosmovisión de un grupo, pero lo más importante es que se pierde un derecho humano fundamental, el de hablar tu lengua materna. Éste es un derecho que los hablantes del español quizá nunca hemos sentido amenazado, porque somos hablantes de una lengua hegemónica, pero que los hablantes de las lenguas indígenas han tenido que defender a lo largo de los siglos y que, como sociedad, tenemos la obligación de reconocer y respetar. Aún no es tarde.