Dieta saludable y asequible: desafíos y soluciones en México

En México, se está experimentando una transición nutricional que implica un cambio de la dieta tradicional hacia el consumo de productos procesados y ultraprocesados. Esta transición, junto con los cambios en la forma de producir los alimentos, plantea diversos desafíos para lograr una alimentación saludable y sostenible. Especialistas de la UNAM y el Instituto Nacional de Salud Pública analizaron esta problemática en el Seminario Permanente en Agricultura, Alimentación y Sostenibilidad, organizado por el Programa Universitario de Alimentación Sostenible (PUAS).

Factores influyentes en la adopción de una dieta saludable en México

Para lograr una dieta saludable, es necesario considerar una serie de factores que van más allá de la elección individual. La profesora Ana Gabriela Ortega Ávila, experta en Ciencia de la Nutrición Humana, enfatiza que una dieta saludable debe adaptarse a las tradiciones culturales y religiosas de cada persona, además de contar con una cantidad adecuada de calorías y diferentes grupos de alimentos. Sin embargo, la transición nutricional en el país ha llevado a un aumento en el consumo de alimentos industrializados y altos en azúcares refinados, grasas saturadas y productos de origen animal.

En México, aproximadamente el 50% de la población tiene dietas que no son saludables, caracterizadas por patrones occidentales, altos en azúcares y grasas, comida rápida e industrializada. Estos cambios en los hábitos alimentarios están relacionados con diversos factores, como la condición étnica, el nivel socioeconómico, el género, la educación, el estado de salud y las influencias psicosociales. Además, el entorno alimentario juega un papel fundamental en la elección y consumo de ciertos alimentos.

Retos en la producción de alimentos y su impacto en la alimentación saludable

Los cambios en la forma de producir alimentos también representan un desafío para lograr una alimentación saludable y sostenible. El investigador Quetzalcóatl Orozco Ramírez destaca que la intensificación de la agricultura, con el uso de maquinaria, fertilizantes y cultivos mejorados, ha incrementado el impacto ambiental y el uso de recursos naturales. Además, la modernización en la producción animal, impulsada por acuerdos comerciales, ha llevado al aumento de la producción y exportación de productos como el huevo, el pollo y las carnes de cerdo y res.

Dos desafíos importantes en este contexto son el desperdicio de insumos en los sistemas intensivos y los cambios en los ecosistemas debido a la homogenización. La sequía y las variaciones en las precipitaciones representan problemáticas para la agricultura, por lo que es necesario adaptar y modernizar los sistemas agrícolas, evitando el desperdicio de agua y mejorando la organización de la producción agrícola a nivel local y regional.

El costo de las dietas saludables y sostenibles en México

El precio y la asequibilidad son factores determinantes para la adopción de dietas saludables y sostenibles. Según Mishel Unar Munguía, del Instituto Nacional de Salud Pública, en México se ha observado un aumento en el precio de los alimentos con mayor valor nutricional, mientras que los alimentos con menor valor nutricional han mantenido su estabilidad. Esta brecha entre alimentos nutritivos y no nutritivos ha generado un desafío en la transición hacia una alimentación más saludable.

Aunque el costo de las dietas saludables y sostenibles puede variar según el contexto y el país, en México se ha demostrado que estas dietas pueden ser más económicas. Las Guías Alimentarias Mexicanas publicadas en 2015 proponen recomendaciones para una alimentación saludable, y se ha observado que seguir estas pautas puede resultar en un costo un 21% menor en comparación con el modelo propuesto por EAT-Lancet.

La asequibilidad de las dietas saludables y sostenibles en México puede ser promovida a través de las Guías Alimentarias, así como mediante el diseño de programas y políticas que fomenten la adopción de una alimentación adecuada.

Ideas destacadas sobre dieta saludable y asequible:

  1. La transición nutricional en México: cambio de la dieta tradicional hacia alimentos procesados y ultraprocesados.
  2. Desafíos para lograr una alimentación saludable y sostenible en México.
  3. Factores que influyen en la adopción de una dieta saludable en el país.
  4. Impacto de la producción de alimentos en la alimentación saludable y sostenible.
  5. Desperdicio de insumos y cambios en los ecosistemas como retos en la producción de alimentos.
  6. El costo y la asequibilidad de las dietas saludables y sostenibles en México.
  7. La importancia de las Guías Alimentarias y programas para promover una alimentación adecuada en el país.

USO DE VIDEOJUEGOS Y DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS

La mayoría de las ocasiones, niñas y niños que acuden a los consultorios de psicoterapia tienen problemas de conducta como rebeldía y agresividad, pero también depresión y ansiedad, destaca la psicoterapeuta infantil y profesora de la Facultad de Psicología de la UNAM, Rocío Nuricumbo Ramírez.

“Muchos infantes llegan a terapia por problemas como no levantarse a tiempo, pegar a sus compañeros en la escuela, no hacer las tareas o no poner atención en casa ni en clase. Pero a partir de la pandemia hemos observado un cambio en los motivos de consulta, pues además de los mencionados los niños se aíslan, ‘se cortan’, no están logrando gestionar de manera adecuada sus emociones, tienen una falta de integración social y pasan mucho tiempo en su recámara o jugando con dispositivos electrónicos”, abunda.

A propósito del Día del Niño y la Niña, que se celebra el 30 de abril, la especialista expresa que esas conductas generan dificultades en su desarrollo y en la integración a sus actividades regulares.

Nuricumbo Ramírez percibe un cambio drástico -a partir de 2004 cuando se inició en la consulta para infantes- en quienes ahora somos adultos y jugábamos en calles y parques de manera colectiva, y los niños de la actualidad que juegan encerrados en sus casas y de manera individual o remota.

“Algunos padres y madres de familia intentan una mayor socialización y los inscriben en actividades extraescolares, como algún deporte o taller artístico, pero esas son actividades estructuradas, muy distintas a salir libremente a jugar a la calle con otros niños”, recalca.

Este fenómeno de aislamiento crece al paso de los años, y se vuelve más significativo ahora que estamos en la era de los videojuegos y los dispositivos electrónicos.

“Una modalidad de socialización es que a veces se conectan con sus propios compañeros en línea y hacen juegos virtuales, pero el riesgo es que a veces no hay una supervisión adecuada de los padres y madres acerca de con quién interactúan, qué temas ven en pantalla y cuantas horas pasan con los dispositivos electrónicos”, refiere.

Lo deseable para la psicoterapeuta es combinar estas ocupaciones con otras que sean físicas y procuren mayor socialización real con más menores.

La socialización de hoy es distinta y está cambiando. Quizá ahora la realizan “de manera ficticia porque el proceso virtual no reúne todos los requisitos de un encuentro presencial. Los niños sí pueden establecer una conversación en línea y comentar sus inquietudes, pero no pueden evaluar muy bien a quién le están diciendo sus cosas, y eso los puede exponer a veces a compartir fotografías e información que lo puede poner en riesgo”.

Rocío Nuricumbo expone que los infantes que viven en ciudades tienen fácil acceso a internet y a otros dispositivos; caso contrario ocurre con los que habitan en el campo, quienes tienen escasa disponibilidad a videojuegos, aunque también requieren quedarse en casa por las altas tasas de violencia. Sin embargo, los de zonas rurales gozan de más vivencia física presencial y de explorar el medio ambiente.

Nuevas formas de interactuar

La universitaria abunda que el nivel de intimidad o privacidad que se logra es distinto. “Tenemos que irnos acostumbrando a la presencia cada vez mayor de estos dispositivos electrónicos, pero los adultos tenemos que supervisar qué se está generando a partir de este tipo de interacciones”.

De acuerdo con la experta, tenemos el reto de formar sociedades menos violentas y más armónicas para las nuevas generaciones que hoy ven truncado su desarrollo social y tienden a replicar la violencia que viven.

“La agresividad es algo que todos los seres humanos tenemos en nuestro repertorio, tiene una función vital. Pero la violencia es un paso adelante, y ya no tiene en cuenta la sensibilidad del otro y el efecto que tienen nuestras reacciones en otras personas, por lo que puede tener una explosión más intensa donde el niño no se logra hacer cargo de las consecuencias de sus actos porque no las dimensiona de manera adecuada”, describe.

La especialista recomienda a los menores disfrutar esa etapa de su vida, que no traten de adelantarse a ser adultos y busquen ser atendidos y escuchados por sus padres, maestros y pares. En el caso de los padres y madres, no dejarse rebasar por el fenómeno de las redes sociales y los dispositivos electrónicos, además de responsabilizarse para tener más información sobre las nuevas formas de información y comunicación.

MODIFICA LA CONDUCTA DE TUS HIJOS

28 de abril, lo que pasó un día como hoy

Es Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) celebra el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo el 28 de abril, con el fin de promover la prevención de los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales en todo el mundo. El Día Mundial de la OIT centra la atención internacional en la magnitud del problema mundial de las muertes, las enfermedades y las lesiones relacionadas con el trabajo y en el modo en que la promoción y la creación de una cultura de la seguridad y la salud puede ayudar a evitar estas tragedias.

Es Día Mundial de los Anfibios

En 2004, tras realizar una evaluación global de los anfibios, la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza dio a conocer que entre un tercio y la mitad de los anfibios se encuentran en peligro de extinción, y que unos 120 linajes de esas especies ya han desaparecido del planeta. Ante tantas amenazas para esta fauna, el organismo declaró el 28 de abril como Día Mundial de los Anfibios, con el fin de que se reflexione acerca de la problemática que devasta a estos vertebrados, además de fomentar el conocimiento sobre su diversidad y así incrementar el interés del ciudadano en estos animales.

En 1402, nació Nezahualcóyotl

Hijo de Ixtlixóchitl, señor de Texcoco, y de Matlalcihuatzin, princesa Mexica. En 1418 huye de Texcoco con su padre, quien después es asesinado. Nezahualcóyotl se esconde para no morir a manos de Tezozómoc, gobernante de Azcapotzalco. Logra salvar su vida, pero es tomado prisionero por el señor de Chalco, de quien consigue liberarse. Para 1420 logra el perdón de Tezozómoc, quien le permite regresar a Texcoco, donde prepara la venganza por la muerte de su padre. En 1427, logra reunir las fuerzas aliadas para luchar contra Azcapotzalco y en 1431 se constituye la Triple Alianza entre Texcoco, México-Tenochtitlán y Tlacopan. Ese mismo año, es nombrado señor de Texcoco. Por sus bellos escritos se le conoce como el Rey Poeta, de los cuales se conservan alrededor de treinta obras, relativas a la muerte, al enigma del hombre y de su creador, a la flor y al canto.

En 1900, nació Antonieta Rivas Mercado

Fue narradora, editora, dramaturga, actriz y activista, precursora del feminismo mexicano. Perteneció al círculo de artistas e intelectuales que renovaron la cultura mexicana al concluir la Revolución Mexicana. Escribió la obra Crónica de la campaña política de José Vasconcelos (1928–1929), además fue la autora de la primera adaptación teatral de la novela de Azuela: “Los de abajo”, representada en 1929. En febrero de 1928 publicó en El Sol de Madrid su potente ensayo “La mujer mexicana”, en el que hace énfasis en la forma ineficaz de la educación, la manera en la que a las muejeres se les excluía de la opinión pública y que la educación era considerada enemiga de la sociedad.


Nadanza: fusión de ballet, natación y gimnasia #2

¿Qué obtenemos al mezclar ballet acuático, gimnasia y baile recreativo? Una nueva modalidad deportiva llamada nadanza, que desde 2015 se enseña en las piscinas de Ciudad Universitaria.

Según la directora del equipo representativo de natación artística de la Universidad, Consuelo Velázquez, quienes la practican son verdaderas “bailarinas del agua” o nadarinas, y estas jóvenes están abriendo camino a una disciplina que apuesta más por expresarse, disfrutar e interpretar la música mientras se desplazan en una piscina, que por ser una actividad de alto rendimiento.

Un enfoque formativo y recreativo en la natación artística

“Buscamos un nuevo enfoque, más formativo y recreativo, donde nuestros universitarios, además de nadar, aprendan a desplazarse con sentido armónico para generar una rutina acuática disfrutable”, agrega la también presidenta de la Asociación de Natación Puma.

No es un secreto que las actividades deportivas en piscina son muy populares entre niños y jóvenes, y en la UNAM, la natación y el polo acuático tienen una tradición que se remonta hasta poco antes de la década de los 50. La entrenadora Consuelo confía en que, en poco tiempo, la nadanza logre el mismo arraigo.

Al aprender esta disciplina, se optimizan las técnicas del ballet acuático y se puede subir de nivel (estos avances pueden certificarse ante la Federación Mexicana de Natación), o incluso adquirir las habilidades necesarias para convertirse en entrenador o juez.

Consuelo Velázquez sostiene que la natación artística es una disciplina tan demandante que los jóvenes a menudo la abandonan ante la imposibilidad de compaginar este deporte con sus estudios. Para evitar esto, la nadanza busca mantener la calidad de los entrenamientos, pero sin sacrificar tiempo en las aulas.

Nitzhui Ponce Álvarez: estrella emergente de la nadanza

Una de las nadarinas de la entrenadora Consuelo es Nitzhui Ponce Álvarez, estudiante de Diseño y Comunicación Visual en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán de la UNAM, quien a los nueve años incursionó en el nado sincronizado al no encontrar lugar en el equipo de natación. “Desde entonces, para mí, esa modalidad ha sido una forma de expresarme y desestresarme: nadar, sentir la música, que te vean, todo eso es muy importante”.

A los 15 años probó el polo acuático, aunque lo suyo era ser nadarina. Hoy es parte del equipo representativo y una de las principales exponentes de la disciplina, la cual combina con sus cursos en el Sistema de Universidad Abierta de la UNAM. “Mezclar deporte y estudio siempre es complicado, porque debes encontrar el equilibrio entre ambos, sin descuidar ninguno”, afirmó.

La universitaria ganó dos medallas de oro en diciembre de 2022 en campeonatos nacionales, representando a la Universidad de manera individual. Con el equipo representativo, ha participado en campeonatos panamericanos y centroamericanos. “La UNAM me ha dado muchísimas cosas buenas y me gustó poder devolverle algo”.

Su próximo objetivo es clasificar a la Olimpiada Nacional 2023, y como entrenadora le gustaría inspirar a jóvenes y niños “para que tengan la oportunidad de ir a competir y disfrutar del deporte; eso es importante para el futuro de México”.

Actualmente, Nitzhui forma parte de una nueva generación de entrenadores y ya trabaja para formar nadarinas y nadarines.

“Es una disciplina creada para el disfrute de todos: quienes la ven, la practican y la conciben. Es gratificante ver que hay personas preparándose para instruir a más personas en nadanza; es una riqueza que no podemos perder”, concluyó Consuelo Velázquez.

Ideas destacadas
  1. La nadanza es una innovadora modalidad deportiva que fusiona ballet acuático, gimnasia y baile recreativo, y se enseña en Ciudad Universitaria desde 2015.
  2. Las practicantes de nadanza, llamadas “nadarinas”, son pioneras en una disciplina que prioriza la expresión, el disfrute y la interpretación musical en el agua.
  3. La nadanza busca un enfoque más formativo y recreativo, enseñando a los universitarios a desplazarse armónicamente en el agua para crear rutinas acuáticas disfrutables.
  4. La natación y el polo acuático tienen una larga tradición en la UNAM, y la entrenadora Consuelo Velázquez espera que la nadanza alcance el mismo arraigo en poco tiempo.
  5. Aprender nadanza permite optimizar técnicas del ballet acuático, subir de nivel, certificar avances ante la Federación Mexicana de Natación y adquirir habilidades para ser entrenador o juez.
  6. La nadanza busca equilibrar la calidad de los entrenamientos con el tiempo dedicado a los estudios, ya que la natación artística puede ser tan demandante que los jóvenes la abandonan.
  7. Nitzhui Ponce Álvarez, una destacada nadarina, ha encontrado en la nadanza una forma de expresarse, desestresarse y equilibrar su vida académica y deportiva.
  8. Nitzhui ha obtenido medallas de oro en campeonatos nacionales y ha participado en campeonatos panamericanos y centroamericanos, representando a la UNAM.
  9. Su objetivo es clasificar a la Olimpiada Nacional 2023 e inspirar a jóvenes y niños a competir y disfrutar del deporte, contribuyendo al futuro de México.
  10. La nadanza es una disciplina creada para el disfrute de todos y, actualmente, hay una nueva generación de entrenadores, como Nitzhui, preparándose para enseñar a futuras nadarinas y nadarines.

La ciencia detrás de “un bolillo pa’l susto” #2

Las abuelas solían aconsejar comer “un bolillo pa’l susto” después de enfrentarse a una situación estresante, como al escuchar una alerta sísmica o recibir una mala noticia. Aunque esta recomendación forma parte de la sabiduría popular, también cuenta con fundamentos científicos, tal y como explica Nayeli Xochiquetzal Ortiz Olvera, profesora de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

Fundamentos científicos detrás del “bolillo pa’l susto”

Ortiz Olvera detalla que el estrés agudo provoca un aumento en la producción de ácido estomacal, lo que lleva a la angustia estomacal, un dolor en el vientre comúnmente percibido como vacío. Esta situación puede causar náuseas y otros malestares. “En tales casos, ingerir un pan reduce esa acidez tan molesta, como bien sabían nuestros antepasados”, explica la académica de la UNAM.

El susto —añade la docente— es la reacción de nuestro cuerpo ante un sobresalto súbito, como al escuchar un ruido amenazante o sufrir una agresión. A nivel cerebral, se estimula la hipófisis y, acto seguido, la glándula suprarrenal libera dos hormonas: noradrenalina y adrenalina, responsables de que el corazón y la respiración se agiten.

Este proceso ocurre rápidamente para que el individuo adopte una “reacción de lucha o huida”, la cual nos pone “en modo supervivencia” y nos permite realizar acciones adecuadas y asertivas para protegernos ante el peligro, como correr, resguardarnos o saltar.

Sin embargo, una vez pasados estos eventos estresantes, el cuerpo experimenta secuelas. Por ello, cada vez es más frecuente ver en redes sociales videos de voluntarios repartiendo bolillos a personas que acaban de atravesar momentos de pánico.

“Por su cantidad de carbohidratos, este alimento inhibe la secreción de ácidos y nos ayuda a reponernos de un susto. Además, por ser masudo y tener la corteza dura, nos obliga a masticar, lo cual nos distrae y aminora nuestros miedos”, explica la académica.

El bolillo y la recuperación tras un susto

Dicho producto, añade la docente, data del Porfiriato y se lo debemos a un repostero francés radicado en México, quien, al no encontrar los ingredientes necesarios para elaborar una levadura tradicional, usó otros a su alcance y creó un nuevo pan artesanal.

La profesora, titular del curso de especialización en el área de Gastroenterología en la FM, considera importante desmentir el mito de que un susto puede volvernos diabéticos. “Es mentira. Si alguien descubre que la padece tras haber vivido momentos de estrés, es porque desde antes ya tenía un antecedente. Por ello, tras un sobresalto, los diabéticos pueden comer un pedazo de bolillo sin problema alguno, pues eso les ayuda a estabilizar el azúcar y a no marearse”.

No obstante, la universitaria recomienda que, tras un sobresalto, solo se ingieran tres bocados de pan (sin excederse, pues cada pieza tiene 180 kilocalorías, equivalentes al 10% de las calorías requeridas por un individuo sano).

“Lo bueno es que, por ser un producto tan económico, en casi todas las casas hay uno, y por eso nuestras abuelas o madres siempre tendrán alguna pieza a mano para calmarnos, si es que se necesita”.

Por su parte, el profesor Eduardo Calixto González, de la Facultad de Psicología de la UNAM, explica que aunque se dice que el bolillo ayuda en casos de espanto por “absorber la bilis”, cualquier alimento que llega al estómago cambia el pH y modifica la acidez gástrica.

“El pan funciona, pero también la fruta, la fibra o algunos lácteos como yogur. El asunto es que también la flora bacteriana influye. En conclusión, dime qué gastritis tienes y te diré cuánto fumas, cuántos problemas enfrentas, cuánto picante comes, cuántos refrescos tomas. No es el estrés, sino la suma de todos los factores”.

La importancia del apoyo emocional en momentos de estrés

El estado de salud de una persona importa, pues “también hay una creencia sobre no comer aguacate cuando nos enojamos”. El académico indica que cualquier alimento grasoso facilita la contracción de la vesícula biliar. Un susto puede incrementar la salida de bilis y esta se absorbe a través de la circulación hepática.

Para terminar, Calixto González añade que “abrazar a las personas genera certidumbre; tener la sensación de que vamos a estar bien y en compañía es mucho más fuerte y fisiológicamente estable que un pan, porque hace que el cerebro libere más oxitocina, la hormona del amor y el apego. Por lo tanto, un beso o un abrazo nos ayuda a atravesar las situaciones más difíciles. Eso no cambia la realidad, pero hace que nos recuperemos más rápido”.

Así que quizá ese sea el secreto de por qué las recetas de las abuelas funcionaban tan bien para curarnos del susto, pues no solo nos daban un bolillo al vernos alterados, sino que después nos prodigaban atenciones, mimos y cariño, y eso marca una diferencia.

Ideas destacadas

  1. El consejo de las abuelas de comer un bolillo para enfrentar el susto tiene fundamentos científicos, ya que ayuda a reducir la acidez estomacal causada por el estrés agudo.
  2. El susto provoca una reacción de lucha o huida en nuestro cuerpo, liberando hormonas como la noradrenalina y la adrenalina, lo que aumenta el ritmo cardíaco y la respiración.
  3. El bolillo, al ser rico en carbohidratos, inhibe la secreción de ácidos estomacales y ayuda a distraernos al masticar, lo que aminora nuestros miedos.
  4. El mito de que un susto puede causar diabetes es falso, y los diabéticos pueden consumir bolillos después de un sobresalto sin problema, ya que ayuda a estabilizar el azúcar y evita mareos.
  5. Además del bolillo, otros alimentos como frutas, fibra y lácteos también pueden ayudar a reducir la acidez gástrica, ya que cambian el pH del estómago.
  6. Abrazar y prodigar cariño a las personas es incluso más efectivo que consumir un bolillo en momentos de estrés, ya que libera oxitocina, la hormona del amor y el apego, ayudándonos a recuperarnos más rápido.
  7. Las recetas de las abuelas funcionaban bien para aliviar el susto porque combinaban el efecto del bolillo con el apoyo emocional, lo que marca una diferencia en la recuperación.

Crean bloqueador solar amigable con el ambiente

Los dermatólogos recomiendan utilizar protectores solares. El problema es que el ingrediente activo (el que bloquea la luz UV) de la mayoría de ellos es un compuesto sintético que puede provocar alergias y afectar a distintas especies marinas. Preocupado por esta situación, el Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM desarrolló un método amigable con el ambiente basado en melanina.

“Dicho pigmento absorbe la radiación UV y aunque lo generamos biotecnológicamente, es 100 por ciento idéntico al producido por nuestro cuerpo (y el de otros organismos). Por ello, este bloqueador solar natural no sería contaminante o tóxico, y se podría utilizar en el mar”, detalló el investigador Guillermo Gosset Lagarda.

A decir del responsable del Laboratorio de Ingeniería de Vías Metabólicas del IBt, tras 15 años de investigación encontraron que al mezclar información de dos tipos bacterias —mediante ingeniería genética— podían producir melanina a gran escala.

El proceso consiste en tomar una bacteria de suelo, la Rhizobium etli, extraerle el gen de la tirosinasa e introducirlo en la bacteria Escherichia coli  —que vive de forma natural en nuestros intestinos— a fin de que sintetice dicha enzima. Al conseguir una cepa de E. coli con tales características se hacen cultivos en medios líquidos para generar melanina. “A partir de eso desarrollamos procesos de producción”.

Al escalar este método se lograrían cantidades a nivel industrial con costos más accesibles. “Hasta el momento no hemos identificado un límite en el proceso, por lo que podríamos obtener miles de litros y generar kilogramos de melanina pura”, aseguró Gosset Lagarda.

“El objetivo es tener un producto, antes no disponible, de manera abundante y resolver muchos problemas de salud, ambientales y sociales”, aseguró el investigador del IBt.  Sin embargo, aún falta la participación de una empresa farmacéutica interesada en que este bloqueador solar sustentable llegue al mercado.

Vida marina en peligro

Cada año, 200 toneladas de restos de cremas de protección solar llegan a los océanos y ello pone en peligro la vida marina, según un artículo publicado por la revista Applied Sciences. Por ello, aunque cuidarnos del Sol es crucial, debemos hacerlo de forma responsable.

Al respecto, Roberto Arreguín Espinosa de los Monteros, del Departamento de Química de Biomacromoléculas del Instituto de Química (IQ) de la UNAM, explicó que hay dos tipos de bloqueadores: los que usan ingredientes químicos, que se absorben en la piel y liberan calor al descomponerse, y los que emplean métodos físicos para reflejar la luz, sin ser asimilados por la dermis.

Aunque a decir del biólogo, la diferencia más importante entre unos y otros es que mientras los primeros afectan a los organismos marinos, los segundos no alteran el ambiente. “Por ello yo recomiendo los bloqueadores físicos, elaborados a partir de minerales como el óxido de zinc o el dióxido de titanio”.

Las afectaciones provocadas por los químicos de estos productos, como la oxibenzona, el octinoxato y los parabenos, ya son perceptibles en la segunda barrera de coral más grande del mundo, en el Caribe mexicano, y estos daños se magnifican si consideramos las alteraciones padecidas por la fauna ligada a tales colonias coralinas, como peces, esponjas, medusas, crustáceos, moluscos, estrellas de mar y tortugas, entre otros animales.

Y esto tiene repercusiones sociales, pues además de ser sitios de desove piscícola, los corales protegen a comunidades costeras de inundaciones y tsunamis, contribuyen a la seguridad alimentaria (debido a la pesca) y son útiles en la elaboración de algunos medicamentos contra el cáncer.

Ante la ausencia de normas regulatorias para estos productos, los especialistas sugieren proteger la piel de la radiación ultravioleta sin recurrir a químicos nocivos e, idealmente, mediante barreras físicas como sombreros, gafas o camisas de manga larga.

“Debemos cuidar nuestro ecosistema y parte de ello implica usar cremas sin ingredientes que afecten al ambiente; eso haría una gran diferencia”, exhortó el investigador.

Complementarios entre sí, libro impreso y tecnologías digitales

Nota original de: DGCS UNAM
Fecha de publicación: 6 de julio de 2022
https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2022_556.html

• En ocasiones se nos olvida su carácter social y la lectura, pero está ahí y es esencial, aseveró Elizabeth Treviño Salazar

Aunque existen buenas razones para leer un libro, en México hay cada vez menos lectores. De acuerdo con los resultados del Módulo sobre Lectura (MOLEC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2021), 71.6 por ciento de la población adulta que sabe leer y escribir leyó algún libro, revista, periódico o página de internet.

Sin embargo, hay una reducción gradual por año a partir de 2016, cuando la población lectora en el país era 9.2 por ciento más grande. Su promedio de ejemplares en un año fue de 3.7, “cifra que no se alcanzaba desde 2017”. Las mujeres declararon haber tenido acceso a más de estos materiales que los hombres (3.9 y 3.5, respectivamente). La mayor parte de los encuestados (42.6 por ciento) dijo que el motivo principal es por entretenimiento; le siguen las razones de trabajo o estudio, y por cultura general.

Entre las preferencias destacan los de literatura con 36.1 por ciento, seguidos de aquellos de alguna materia o profesión, de texto o uso universitario, con 30.8 por ciento. Además, el estudio señala que para 2021 el porcentaje de personas adultas que optaron por los de formato digital se triplicó en relación con lo declarado en 2016 (21.5 por ciento contra 6.8) y fue casi el doble de 2020, cuando era de 12.3 por ciento.

Al respecto, Elizabeth Treviño Salazar, del Instituto de Investigaciones Bibliográficas (IIB) de la UNAM, recalcó que la obra en papel continúa como el formato más buscado, a diferencia de lo que se piensa. “Siempre habrá quienes prefieran los impresos, pensemos en niños y adolescentes. La lectura tiene que ver también con la manipulación de ese objeto, porque el libro, ante todo, lo es”.

Los dos motivos principales de la población adulta que declaró no leer ningún material considerado por el MOLEC fueron, al igual que en 2020, la falta de tiempo, de interés, motivación o gusto por la lectura.

Trasciende barreras

Los libros nos permiten pasar el tiempo, brindan el placer de la lectura y siempre han ocupado un lugar excepcional en la transmisión del conocimiento; también ayudan a reflexionar sobre nuestras vidas, la sociedad o el momento histórico en el que estamos.
Nos posibilitan tender puentes: con uno mismo, porque lo que leemos nos mueve o no es indiferente para nosotros; y con los demás, aunque el acto de lectura es esencialmente individual y personal, nos conecta con la obra “dando espacio para una suerte de diálogo con el autor” y su época, que trasciende las barreras del tiempo y el espacio; “esto es realmente fascinante”.

Asimismo, se establece relación con quienes nos interesa “rebotar” lo que hemos leído, cuando le platicamos a alguien acerca de nuestra lectura y así la compartimos. En ocasiones, afirmó la investigadora, se nos olvida ese carácter social del libro y la lectura, pero está ahí y es esencial, como lo ha sido históricamente en la transmisión del conocimiento.

La universitaria aseguró que las obras escritas también contribuyen al fortalecimiento de la identidad. “En la actualidad hay muchos registros de voces distintas, como el spanglish, que está vinculado a una cultura, hoy reconocido como una forma legítima de hacer literatura”.

Aprendido en casa

Para la estudiosa de libros del siglo XVII, la clave en la promoción de la lectura está en crear vínculos. Las campañas de fomento hacen falta siempre, “lamentablemente no todas son atinadas. Hay que intentar ser empáticos, pensar en lo que el público necesita, en la manera en que podemos llegar a todas esas personas, ponernos en su posición. Hay que nutrirnos de lo que la gente dice para poder proponerle y ofrecerle un puente a la lectura que esté mejor hecho y sea más atinado”.

Al reflexionar sobre por qué a unas personas les gusta leer y a otras no, Elizabeth Treviño explicó que cada experiencia es única, parece haber un patrón o común denominador entre quienes sí son lectores: el desarrollo a temprana edad. “Una pasión por la lectura que no se fomenta en nuestro hogar es más difícil que venga de fuera”. Con el ejemplo en el entorno inmediato, será más fácil que un infante adquiera el hábito de la lectura.

Cuando te preguntan qué lees, esta práctica se hace social y se vuelve más amena e interesante; subestimamos la importancia de comunicar al otro lo que nos motiva, apasiona, nos llena o nos deja pensando. Un niño que lee y tiene preguntas, pero no tiene oportunidad de expresarlas a alguien y resolver sus dudas, se desalienta. Leer sin comprender lo desmotiva para terminar una obra o tomar la siguiente.

La ganadora del Premio SRBHP Host’s Prize for Junior Scholars in Honor of Trevor Dadson otorgado por la Society for Renaissance and Baroque Hispanic Poetry por su trabajo “Apuntes sobre el fenómeno editorial de la ‘Floresta latina’ (México, 1623)”, entregado recientemente en la Universidad de Cambridge, recalcó que también es importante que esa práctica sea acorde con la edad de los pequeños, porque darles textos que no entienden les puede crear frustración y alejarlos del objetivo.

Libre circulación del conocimiento

Estamos, continuó la especialista, en un momento afortunado en el que se cuestiona qué tanto deben pelearse los derechos de autor, sobre todo ante el uso de internet y el acceso abierto (Open Access) de las obras. “¿Se puede controlar la difusión o divulgación de un libro o qué uso se le da? Las obras tienen muchas vidas, pasan de mano en mano y también se reproducen, y esa reproducción no siempre es controlable”.

Las redes sociales, internet o las nuevas tecnologías se consideran como una especie de amenaza, pensándolos como si fueran una competencia, como si pudieran opacar al libro, “en lugar de verse como complementos porque amplían el espectro del público que puede alcanzar una obra dada”.

La especialista se declaró a favor de la circulación del conocimiento, que debe ser libre, al igual que la cultura. “Con la especificación de que es sin fines de lucro, el hecho de compartir material con el afán de distribuir y facilitar el conocimiento, debería ser bienvenido”.

Hay que detenernos a pensar el importante lugar que tienen los libros en nuestras vidas, acercarnos a un autor que no conocemos, a un título que siempre hemos querido leer o un estilo nuevo de literatura, y aprovechar cualquier momento para conocer diferentes mundos sin necesidad de viajar, estimular la imaginación, reforzar la ortografía, ampliar el vocabulario y mejorar la expresión oral y escrita, entre otros beneficios que nos brindan, concluyó Elizabeth Treviño.

Inclusión de jóvenes trans: indispensable para la igualdad en la UNAM

En México, uno de cada 20 individuos de 15 años o más (5.1 millones en total) se reconoce como población LGBTIQ+, y de ellos, poco más de 900 mil se asumen como trans. Estos datos son resultado de la Encuesta Nacional Sobre Diversidad Sexual y de Género 2021 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

“En el país, se están impulsando transformaciones a nivel legal, social y comunitario para hacer cada vez más sostenible, viable y gozoso el proceso de transición en la identidad de género, algo que permite autodeterminarnos y nombrarnos de manera coherente con nuestra forma de ser y sentir”, afirmó Rubén Hernández Duarte, de la Coordinación para la Igualdad de Género (CIGU) de la UNAM.

Según el INEGI, el 62% de la población LGBTIQ+ dijo haber estado consciente de quién era —con independencia del género asignado al nacer— antes de los siete años, y cada vez son más las personas trans que alzan la voz por el reconocimiento de sus derechos desde edades tempranas.

Sin embargo, Rubén Hernández señaló que autodeterminarse como una persona trans puede generar angustia llegado el momento de actualizar datos ante las instancias respectivas o de compartir su identidad con familiares y amistades, cuando esto debería ser una celebración, una validación y un paso importante para lograr una vida plena.

Por ello, durante los procesos de transición, el acompañamiento amoroso y solidario de familiares, personas cercanas y profesionales es clave, “pues si esto no se da en condiciones favorables, quienes estén en esta ruta podrían encontrar obstáculos para concretar sus planes, o incluso sufrir afectaciones en sus derechos humanos”, advirtió.

En dicho contexto, Hernández recomendó escuchar activa y empáticamente, mostrar solidaridad y, sobre todo, entender que las transiciones son proyectos individuales con el potencial de ser más prósperos si se desarrollan en comunidad. “Es una responsabilidad ética y colectiva estar ahí para sostener dichos procesos”.

Llevar este viaje a buen puerto implica modificar nuestra manera de vernos y reconocernos. “Siempre es mejor emprender el camino con complicidades y al lado de gente que lo haga más fácil, digerible y transitable. Ello es construir pluralidad”, afirmó Rubén Duarte.

“Esto no era lo mío”

Lucas es un estudiante trans de Prepa 9, de 17 años, que ha transicionado de su género asignado al nacer. Desde pequeño detestaba los vestidos, “fuera de la incomodidad, sentía que eso no iba conmigo”.

A los 13 comenzó a usar prendas cada vez menos femeninas hasta que, durante la pandemia, abrazó su identidad como hombre. “Intentaba salir y no podía; si bien negaba esto desde la infancia, me acepté cuando cumplí 15. Con el confinamiento me di cuenta de que no valía la pena pasar toda mi vida encerrado en algo que no soy”.

La transición de Lucas, como la de muchas personas que han pasado por lo mismo, ha sido un ejercicio de valentía. Hoy, él es un joven seguro de sí mismo que realiza activismo escolar para apoyar y acompañar a quienes están en vías de expresar su identidad de género. “Trabajo en la visibilidad porque muchas veces la discriminación es por falta de información”, advirtió.

Y aunque sabe a dónde va, también siente que le falta algo. “No soy libre del todo en mi casa, pero una vez fuera tengo la libertad de mostrar mi verdadero yo y por fin me siento a gusto al decir: soy un hombre, un chico trans”.

Entre las metas de Lucas está ser nutriólogo, seguir con el activismo y solo espera cumplir 18 años para solicitar su cambio de registro por identidad de género ante la UNAM, una institución que, de 2020 a marzo de 2023, cuenta con 299 peticiones de este tipo (60 a nivel bachillerato, 233 en licenciatura y seis en posgrado).

De acuerdo con datos de la Primera Consulta Universitaria sobre Condiciones de Igualdad de Género de la Comunidad LGBTIQ+ en la UNAM, llevada a cabo entre 2021 y 2022 por la CIGU y la Dirección General de Atención a la Comunidad, de 5,529 personas que se reconocen como parte de la comunidad LGBTIQ+ en la universidad, 1,168 aceptaron haber vivido algún proceso de transición.

“Esta lucha es importante porque persiste mucho estigma. No somos individuos necesitados de trato especial, sino sujetos con preferencias o identidades distintas a las dictadas por la norma, y eso no es malo ni nos hace más o menos humanos. Solo pedimos espacio y ser respetados, respetadas y respetades”, afirmó Lucas.

En el marco del Día Internacional de la Visibilidad Trans, conmemorado el 31 de marzo, el joven se dice convencido de alzar su voz por él y por quienes no tienen libertad para expresar su verdadero yo, y los exhorta a vivir su vida. “No piensen en los demás sino en sí mismos. Eso no es ser egoísta, sino tener amor propio”, finalizó.

Información destacada

  1. México experimenta transformaciones a nivel legal, social y comunitario para apoyar la transición en la identidad de género, permitiendo la autodeterminación y el reconocimiento coherente de la población trans.
  2. La mayoría de la población LGBTIQ+ es consciente de su identidad desde temprana edad, lo que destaca la importancia del reconocimiento y apoyo a sus derechos desde edades tempranas.
  3. Autodeterminarse como persona trans puede generar angustia al actualizar datos personales o compartir la identidad con familiares y amigos, aunque esto debería ser una celebración y validación personal.
  4. El acompañamiento amoroso y solidario de familiares, personas cercanas y profesionales es crucial durante los procesos de transición para evitar obstáculos y afectaciones a los derechos humanos.
  5. Las transiciones de género son proyectos individuales que prosperan cuando se desarrollan en comunidad, lo que implica una responsabilidad ética y colectiva de apoyo y comprensión.
  6. Modificar nuestra manera de vernos y reconocernos implica emprender el camino junto a personas que faciliten, comprendan y apoyen la construcción de una sociedad plural y diversa.
  7. El activismo y la visibilidad son fundamentales para combatir la discriminación y el estigma en torno a las personas trans, ya que a menudo se debe a la falta de información y comprensión sobre su realidad y experiencias.
  8. 8. La lucha por la igualdad de género y el respeto hacia las personas trans en espacios educativos, como la UNAM, es un paso importante para garantizar un ambiente inclusivo y seguro para todos los estudiantes.
  9. El proceso de transición es un acto de valentía que, en muchos casos, conlleva desafíos en el ámbito familiar y social, pero también puede abrir puertas a la libertad de expresión y autenticidad personal.
  10. El Día Internacional de la Visibilidad Trans es una oportunidad para alzar la voz y apoyar a quienes no tienen la libertad de expresar su verdadero yo, promoviendo el amor propio y la autoafirmación como aspectos clave para una vida plena y auténtica.

Las trabajadoras del hogar, sector invisible de la sociedad

Para Gloria Ramírez Hernández, especialista en derechos humanos, la violencia está presente en todos los ámbitos de la vida de las mujeres

México ha tenido muchos avances en el plano normativo y de instituciones en cuanto a derechos de las mujeres se refiere, pero aún hay muchos desafíos. La igualdad sigue siendo una aspiración pendiente y existen grandes obstáculos, entre ellos, la violencia en sus múltiples formas.

“Hemos avanzado, pero no lo suficiente, ni siquiera para pretender que las mujeres tengan el acceso a una vida libre de violencia. Ser mujer es una cuestión de riesgo, la violencia ha permeado todos los espacios”, afirmó Gloria Ramírez Hernández, coordinadora de la Cátedra UNESCO de Derechos Humanos de la UNAM.

Para la especialista en derechos humanos, la violencia está presente en todos los ámbitos de la vida de las mujeres y las alarmantes cifras lo afirman: “siete mujeres son asesinadas diariamente, son números muy graves”

En ese contexto, tres millones viven la violencia de manera invisible. Se trata de las trabajadoras del hogar, mujeres que “parece que pertenecen al siglo pasado, a la época colonial. No tienen prestaciones, ni ningún derecho, son invisibles y están expuestas a múltiples violencias: verbales, jornadas de trabajo amplias y precarias”, señaló Ramírez Hernández.

Según cifras del INEGI, tres millones de personas se dedican al trabajo del hogar, 90 por ciento son mujeres, quienes históricamente han sido objeto de una discriminación estructural, debido a que enfrentan obstáculos para ejercer sus derechos, a raíz sobre todo, de la naturaleza misma de su empleo.

Para la representante ante la ONU de la Federación Mexicana de Mujeres Universitarias (FEMU) y la Federación Internacional de Mujeres diplomadas(IFUW) es lamentable que el gobierno mexicano haya evitado durante seis años ratificar el convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que reconoce al trabajo del hogar con los mismos derechos que el resto de los empleos.

Asevera que el Estado tiene la responsabilidad de reconocer a estas mujeres como trabajadoras, darles protección y una reglamentación que les permita tener un lugar en el ámbito normativo para tener prestaciones sociales y salir de la informalidad.

Y aunque las trabajadoras han logrado organizarse en la asociación civil Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar A.C. (CASEH) y constituyeron un sindicato presidido por Marcelina Bautista, que está registrada en la Secretaría del Trabajo, aún hay mucho trabajo por hacer para dar certidumbre a esta forma de vida de un sector importante de mujeres en el país.

Bacterias y herencia: ¿relación inesperada?

¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas tienen ojos azules mientras que otras los tienen marrones? ¿O por qué algunos son altos y otros bajos? La respuesta a estas preguntas se encuentra en los fenotipos.

Un fenotipo es el aspecto observable de una persona, como el color de ojos, la estatura, el tipo de cabello y hasta el grupo sanguíneo. Estos rasgos son determinados por una combinación de su genotipo (composición genómica) y factores ambientales.

Es común ver cómo algunos fenotipos son transmitidos de padres a hijos. Por ejemplo, si dos personas con ojos azules tienen hijos, es probable que ellos también los tengan. O si dos personas muy altas procrean, es probable que su descenencia también sea alta.

Fenotipos relacionados con enfermedades

Además de los fenotipos físicos, también existen fenotipos relacionados con enfermedades. Algunos ejemplos son obesidad, diabetes, esquizofrenia, síndrome de colon irritable, cáncer de piel y muchas otras enfermedades que antes se consideraban hereditarias.

En el pasado, cuando una persona padecía de esquizofrenia, se llevaba a cabo un estudio genealógico para determinar si había alguna predisposición hereditaria a la enfermedad. Se consideraba que había una probabilidad mayor de que en su familia hubiera alguien con esa enfermedad que en la familia de una persona que no era esquizofrénica.

Sin embargo, esta perspectiva ha cambiado con el tiempo y los avances en la investigación médica. Según Maximino Aldana González, del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) de la UNAM, los hijos o nietos de una persona con esquizofrenia no necesariamente lo serán.

Estos estudios genealógicos han llevado a la conclusión equivocada de que ciertas enfermedades son hereditarias al 100%. Sin embargo, en la actualidad se sabe que muchas enfermedades son el resultado de una combinación de factores genéticos y ambientales.

Los misterios de los estudios genéticos

Los avances en la tecnología han permitido a los científicos llevar a cabo estudios genéticos en seres humanos, así como en otros seres vivos, como bacterias, primates, mamíferos, insectos, entre otros.

Gracias al Genome-Wide Association Study (GWAS), se han llevado a cabo estudios para identificar genes relacionados con ciertas enfermedades. Se compararon los genes de personas con enfermedades, como diabetes o esquizofrenia, con los genes de personas que no tenían la enfermedad.

A pesar de que se esperaba encontrar un conjunto de genes muy específicos relacionados con ciertas enfermedades consideradas hereditarias, los resultados fueron sorprendentes. Según Aldana González no se encontró ninguna mutación característica asociada a la diabetes o a la esquizofrenia.

Desentrañando el misterio de la heredabilidad perdida

Se conoce como heredabilidad perdida a la cantidad de variabilidad en un carácter o fenotipo que no puede ser explicada por la variación genética. Es decir, hay una parte de la variabilidad en un rasgo que no puede ser atribuida a la información genética y se cree que está influenciada por factores ambientales, como la nutrición, las interacciones sociales y el entorno en general.


Un ejemplo de esto es cuando dos hijos de una misma madre diabética tienen resultados diferentes, con uno que desarrolla la enfermedad y el otro no. Según Aldana González, esto se debe a que ni siquiera entre hermanos el ADN es idéntico.

La participación de las bacterias en la herencia

La investigación en genética ha dado un giro sorprendente con la revelación de que las bacterias que habitan en el cuerpo humano tienen un papel fundamental en la aparición de enfermedades hereditarias. Aldana explica que los estudios genéticos previos que se hacían con GWAS (Genome-Wide Association Study), solo se centraban en el ADN humano y comparaban el ADN de una persona enferma con el ADN de una persona sana.

“Esto es un hecho innegable. Hay mucha evidencia experimental que demuestra que las bacterias de nuestro organismo participan en si somos delgados u obesos, esquizofrénicos o no, diabéticos o no”, afirma Aldana. En su laboratorio, desarrollaron un modelo matemático computacional para simular el ADN humano con y sin una enfermedad, pero no encontraron ninguna similitud o diferencia entre los genes.

“Desde que somos un embrión, los seres humanos nos desarrollamos en convivencia con un conjunto de bacterias”, añade Aldana. Esta nueva perspectiva en la investigación genética es un avance importante en la comprensión de cómo funciona la heredabilidad y la aparición de enfermedades

Tradicionalmente, los estudios genéticos se enfocaban únicamente en el ADN humano, pero ahora los investigadores están considerando al genoma completo, es decir, los genes humanos más los genes bacterianos. Este genoma completo es conocido como el genoma del holobionte.

El ADN de todas las bacterias que viven en nuestro organismo es aproximadamente de diez a cien veces más grande que nuestro ADN, por lo que podríamos estar ignorando el 99% del genoma que contribuye a nuestros fenotipos. Pero el genoma bacteriano no está allí de paseo, sino interactuando con nuestro organismo.

Los investigadores de la UNAM hicieron un estudio del holobionte frente a enfermedades como diabetes, esquizofrenia y cáncer de piel, y encontraron que el éste genera una variabilidad mucho más grande que sólo el genoma de la persona. Al comparar el genoma del holobionte de un diabético con el de una persona sin diabetes, los investigadores pueden encontrar los genes responsables de la enfermedad, que no están en el ADN humano, sino en el ADN bacteriano.

Los resultados de los investigadores muestran que el holobionte puede generar una variabilidad mucho más grande que únicamente el genoma de la persona al reducir la heredabilidad perdida del fenotipo. Este nuevo enfoque en la investigación genética podría ser la clave para comprender mejor cómo se desarrollan las enfermedades y encontrar maneras más efectivas de tratarlas.

La microbiota, clave en la lucha contra la enfermedad

Aldana ha demostrado que la microbiota humana es un componente clave en el desarrollo de enfermedades. Para combatir estas dolencias, primero se tiene que cambiar la microbiota de la persona afectada. En muchos países, se ha logrado un porcentaje de éxito alto en trasplantes de microbiota para tratar el síndrome de colon irritable.

“El éxito en los trasplantes de microbiota para tratar el síndrome de colon irritable es de cerca del 90%”, dice Aldana. Además, explica que incluso en casos de autismo, se ha demostrado que la mejora es evidente después de realizar un trasplante de microbiota con una persona sana.

“Estos resultados nos hacen pensar que es posible aplicar lo mismo en enfermedades como la obesidad o el cáncer”, afirma el investigador de la UNAM, quien agregó que, aunque aún no se sabe si el trasplante de microbiota es un tratamiento curativo, sí se puede afirmar que es un tratamiento preventivo.

“Si a todos los recién nacidos se les implantara una microbiota que les impidiera desarrollar enfermedades como el autismo, la esquizofrenia, la diabetes, entre otras, esos niños tendrían un mucho menor riesgo de desarrollar estas enfermedades”, según Aldana.

Los resultados experimentales de esta teoría han sido documentados con éxito y demuestran la importancia de la microbiota en la prevención de enfermedades.

Información destacada
  1. Los fenotipos son el aspecto observable de una persona, determinados por la combinación de su genotipo y factores ambientales.
  2. Existen fenotipos relacionados con enfermedades, que antes se consideraban hereditarios.
  3. La investigación médica ha demostrado que muchas enfermedades son el resultado de factores genéticos y ambientales combinados.
  4. La heredabilidad perdida se refiere a la variabilidad en un fenotipo que no puede ser explicada únicamente por la variación genética.
  5. La investigación genética ha revelado que las bacterias que habitan en el cuerpo humano tienen un papel fundamental en la aparición de enfermedades hereditarias.
  6. La nueva perspectiva en la investigación genética considera el genoma completo, incluyendo genes humanos y bacterianos, llamado genoma del holobionte.
  7. El estudio del holobionte puede generar una variabilidad mucho más grande que solo el genoma de la persona, ayudando a comprender cómo se desarrollan las enfermedades.
  8. La microbiota humana es clave en el desarrollo de enfermedades y su tratamiento, como se ha demostrado en trasplantes de microbiota exitosos para tratar el síndrome de colon irritable.
  9. Los trasplantes de microbiota también han mostrado mejoras en casos de autismo y podrían aplicarse en enfermedades como la obesidad o el cáncer.
  10. Implantar una microbiota adecuada en recién nacidos podría disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades como autismo, esquizofrenia y diabetes, demostrando la importancia de la microbiota en la prevención de enfermedades.

¿Cada cuánto es recomendable bañarse?

  • Desmintiendo mitos acerca de la frecuencia del baño

Existen numerosos mitos sobre la frecuencia con la que una persona debe bañarse. Por ejemplo, ¿es más saludable bañarse cada tercer día o a diario? Se dice que si nos lavamos el cabello todos los días, se va a caer, e incluso algunos recomiendan no bañarse durante una semana para cuidar la grasa de la piel.

Tres factores a tener en cuenta

Para determinar cada cuánto hacerlo, Ariel Vilchis Reyes, académico del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, sugiere identificar tres factores: el clima, la condición biológica y la actividad física que cada persona realice.

Clima y temperatura

Lo primero es reconocer la temperatura. “Si estamos en un clima frío, lo mejor es bañarse dos o tres veces por semana, pero si estamos en un clima cálido y sudamos mucho, se recomienda bañarse hasta dos veces al día”, explica Vilchis Reyes.

Condición biológica

También debemos tomar en cuenta la condición biológica, es decir, cada cuerpo es distinto. Algunas personas sudan más que otras o tienen más grasa en la superficie de la piel, que actúa como protectora. El cuerpo contiene componentes de diferentes condiciones lipídicas, que forman una capa que permite protegerse de los agentes externos, agregó el entrevistado.

“Si nos bañamos diario podríamos pensar que es saludable, pero deberíamos tener cuidado para no dañar las pieles más sensibles”. Incluso, podría ser perjudicial eliminar esa capa protectora y generar dermatitis, celulitis (hinchazón de la piel) u otra infección dermatológica.

Actividad física y trabajos que requieren esfuerzo

Para las personas que realizan mayor actividad física, la recomendación es tomar doble baño al día para eliminar las bacterias que se reproducen con la sudoración. Lo mismo aplica para personas que realicen algún trabajo que implique esfuerzo físico, por ejemplo, albañiles o recolectores de basura, añadió el académico.

La opinión de la Organización Mundial de la Salud

Al respecto, la Organización Mundial de la Salud sugiere que lo más recomendable sería bañarse cada tercer día, pero mantener una buena higiene en nuestras partes íntimas, como las axilas, las ingles y los pies, en las que hay mayor sudoración.

Bañarse en exceso: riesgos y señales de alerta

Cuando nos bañamos en exceso, la piel cambia: hay resequedad, comezón, enrojecimiento en algunas áreas del cuerpo, ardor e incluso nos molesta el roce de la ropa y el sol. Una señal de resequedad es tomar la piel con dos dedos, como si fueran unas pinzas, y si no regresa a la normalidad de forma rápida es un signo de deshidratación. También puede reconocerse cuando hay resequedad en la mucosa o en los labios. “De esta manera nuestro cuerpo nos informa que estamos eliminando la capa protectora contra los agentes externos”. De manera normal, nuestra piel debe verse tersa.

Consecuencias de lavarse el cabello en exceso

Lavarse el cabello en exceso podría ser causa de deshidratación; además, puede volverse quebradizo, abrirse de las puntas y caerse con facilidad. En estos casos, se recomienda lavarse el cuero cabelludo cada tercer día, así cuidaremos el crecimiento capilar.

Riesgos de una higiene deficiente

Sin embargo, una higiene deficiente predispone a la aparición de algunas enfermedades. Si bien la grasa nos protege, en exceso también puede causar infecciones, desde el cuero cabelludo hasta la piel con infecciones por hongos. También puede causar acné o pequeños abscesos subdérmicos (por debajo de la dermis).

La mejor recomendación es que cada persona se bañe como se sienta más cómoda, que conozcan su cuerpo, la grasa que produce y así sabrán el cuidado que deben tener.

Información destacada
  1. Desmentir mitos sobre la frecuencia del baño ayuda a promover una higiene adecuada y saludable.
  2. La UNAM sugiere considerar condiciones climáticas, biológicas y de actividad física al determinar la frecuencia del baño.
  3. En climas fríos, bañarse dos o tres veces por semana es recomendable, mientras que en climas cálidos, podría ser necesario bañarse hasta dos veces al día.
  4. Las diferencias biológicas individuales, como la sudoración y la producción de grasa, deben influir en la frecuencia del baño.
  5. Bañarse en exceso puede dañar pieles sensibles y provocar problemas dermatológicos.
  6. Las personas con alta actividad física o trabajos que requieren esfuerzo físico deben bañarse con mayor frecuencia para eliminar bacterias.
  7. La Organización Mundial de la Salud sugiere bañarse cada tercer día y mantener una higiene íntima adecuada, especialmente en áreas de mayor sudoración.
  8. Bañarse en exceso puede causar resequedad, comezón y enrojecimiento en la piel, lo cual puede indicar deshidratación.
  9. Lavarse el cabello en exceso puede provocar deshidratación, cabello quebradizo y caída del cabello; se recomienda lavar el cuero cabelludo cada tercer día.
  10. Una higiene deficiente puede causar infecciones por hongos, acné y abscesos subdérmicos, lo cual resalta la importancia de un equilibrio en la higiene personal.
  11. Conocer y adaptar la frecuencia del baño a las necesidades individuales es fundamental para mantener una piel y cabello saludables.

Mictlán, el primer vehículo eléctrico creado en la UNAM, busca mostrar que es el mejor del mundo

Para los aztecas, Mictlán es el lugar sagrado a donde van los muertos, pero para la UNAM es el nombre de su primer automóvil eléctrico en la categoría vehículo urbano. Concebido y desarrollado por 11 jóvenes pumas que estudian Física, Química e Ingeniería (quienes se hacen llamar el equipo DZEC), el prototipo mide 270 centímetros de largo, 125 de ancho y 115 de alto, y alcanza los 80 kilómetros por hora.

El auto fue manufacturado con materiales poco contaminantes, pues en su armado los universitarios emplearon plástico PET para las ventanas, fibra de vidrio para la carrocería, aluminio para el chasis y dos motores alimentados por litio para hacer girar las ruedas traseras.

“El concepto privilegia la eficiencia y contempla desde estructuras que facilitan el flujo del aire hasta la electrónica, ideada por nosotros. Más que un objeto funcional, Mictlán representa la experiencia de imaginar y concretar un proyecto real de ingeniería”, señala Enrique Gabriel Munive Roldán, capitán de la escuadra DZEC (palabra náhuatl que significa ‘escorpión’).

Por su parte, Alexis Uriel Fuentes Reyes —segundo líder del equipo— subraya que los puntos clave del diseño son la distribución de pesos al interior de la cabina y su aerodinámica. “Si fuera un vehículo de gasolina tendríamos un consumo mucho menor por su poca resistencia al viento”.

Por usar baterías de litio —un metal más liviano y excelente conductor de calor y electricidad— se evita la quema de combustibles fósiles, haciendo de Mictlán una alternativa mucho más amigable con el ambiente por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 40 por ciento (en comparación con los automotores tradicionales).

“Esto es apenas el principio, en un futuro planeamos probar con hidrógeno, algo factible gracias a los conocimientos adquiridos en las distintas competencias de Shell Eco Marathon Americas, un programa académico global centrado en optimizar la energía”, puntualiza Fuentes Reyes.

Hacia el éxito

Hoy, el equipo DZEC se prepara para la competencia Shell Eco Marathon Americas 2023, a realizarse en Indianápolis, Estados Unidos, del 12 al 16 de abril, donde deberá demostrar ante 39 escuadras de universidades de todo el mundo que la tecnología de Mictlán —manufacturada en un 100 por ciento por los jóvenes pumas— es la más eficiente.

“Estamos emocionados por regresar a esta justa, pues durante dos años se canceló debido a la pandemia mundial. Nos sentimos más que listos para competir y poner en alto el nombre de la UNAM”, externa Alexis Fuentes. Al respecto, explica que es enriquecedor interactuar con universitarios de otros lugares porque eso les permite intercambiar opiniones, escuchar consejos y aprender más sobre los vehículos.

“Cada equipo tiene algo que lo identifica. En nuestro caso quisimos destacar la cultura prehispánica mediante el nombre Mictlán y con un diseño que evoca a Quetzalcóatl. Somos el primer grupo mexicano con un auto urbano en el Shell Eco Marathon”, indica Enrique Munive.

El doctorante en Ingeniería Mecatrónica comentó que, para él, estar en este proyecto es muy satisfactorio pues le ha permitido interactuar con jóvenes químicos y físicos. “Innovar en proyectos relacionados con tecnología nos llevará a no depender tanto del mercado extranjero”.

A manera de colofón, Fuentes Reyes señala que siempre le gustaron los vehículos y eso lo hizo decantarse por la carrera de Ingeniería Química. Dentro de sus planes está el experimentar con fuentes nuevas de energía para abatir la contaminación y sumarse a la creación de vehículos más amigables con el ambiente.

Renombran calle en honor a la UNAM

  • Cambio de nombre de “Rancho Seco” a “Avenida Universidad Nacional”

Como parte de los festejos por los 45 años de la creación de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, renombraron la calle “Rancho Seco” como “Avenida Universidad Nacional”, que es uno de sus accesos principales.

La historia detrás del nombre original

Dicha calle llevaba el nombre de una hacienda porque las calles de la colonia Impulsora (donde se ubica la escuela de la UNAM) fueron denominadas con los nombres de las haciendas de nuestro país, explicó Fernando Macedo Chagolla, director de la Facultad de Estudios Superiores Aragón.

La iniciativa para cambiar el nombre surgió hace dos años, y las autoridades de la UNAM dialogaron con el cabildo del municipio para realizarlo. Fue a partir del 2021 que oficialmente se hizo el cambio.

Inspiración para la FES Aragón

La idea es inspirar a los jóvenes para que acudan a estudiar en la FES Aragón y así resaltar el espíritu de la institución, añadió Fernando Macedo. En el país hay varias avenidas con el nombre de “Universidad”, todas relacionadas justamente con las diferentes instituciones de educación. Para otorgarle un distintivo a este acceso de la FES Aragón, se nombró “Universidad Nacional”.

La FES Aragón y su impacto en Nezahualcóyotl

Tras la fundación del municipio de Nezahualcóyotl hace 60 años, enfrentaba diversas irregularidades y condiciones adversas, tanto económicas como sociales. No obstante, a través de la FES Aragón, creada hace 47 años, la UNAM ha tenido un gran impacto en su entorno.

Durante varias generaciones, numerosos alumnos residentes de este municipio han egresado de la FES Aragón. En la actualidad, el 15% de su población estudiantil pertenece a Nezahualcóyotl y casi el 50% al Estado de México.

Gracias a la FES Aragón, muchos jóvenes del municipio de Nezahualcóyotl han logrado una formación profesional. Además, se ha generado un esquema de movilidad social, lo que significa que hay migración de varios estados de la República Mexicana y también de personas que no encontraron sitio para vivir en la Ciudad de México.

Uno de los programas que ofrece la FES Aragón es el psicopedagógico, iniciado en 1985, que atiende a menores de edad con problemas educativos. La finalidad es ayudarlos a explotar mejor sus capacidades. Hasta ahora, se ha atendido a varios jóvenes de las colonias aledañas.

La FES Aragón también cuenta con actividades de educación cultural y continua, en las que participa la población de la zona. En los últimos años, se ha impulsado el proyecto de Escuela del Deporte, dirigido a jóvenes y niños, buscando generar esquemas de colaboración con las escuelas cercanas.

La institución brinda consultoría en proyectos del entorno para abordar las problemáticas de Nezahualcóyotl y otros municipios, mediante actividades orientadas por los profesores de la Facultad.

En su centro de idiomas, no sólo los estudiantes, sino también miembros de la comunidad de la zona, pueden aprender inglés, francés, italiano y alemán.

La FES Aragón mantiene proyectos para promover la inclusión, como cursos de lenguaje de señas y para personas débiles visuales. En cuanto al área de cultura, se ofrecen actividades de danza, música, deportes y artes plásticas, entre otras.

“El trabajo de la FES Aragón no sólo se realiza en el aula, sino que hay muchísimas actividades de extensión, tanto en la parte educativa como de difusión cultural que nos han llevado a convertirnos en uno de los polos educativos más importantes de la región”, concluyó Macedo Chagolla.

Información destacada
  1. Celebración del 45 aniversario de la FES Aragón.
  2. Cambio de nombre de “Rancho Seco” a “Avenida Universidad Nacional”.
  3. Inspiración y distintivo para la FES Aragón.
  4. Impacto de la FES Aragón en Nezahualcóyotl.
  5. Movilidad social y migración en Nezahualcóyotl.
  6. Proyectos de inclusión y actividades culturales.
  7. Importancia regional de la FES Aragón.

El planeta no podrá sobrevivir sin los bosques: experto de la UNAM

• México es el país con más especies de pino y encino
• Mañana se conmemora el Día Internacional de los Bosques

La humanidad y el planeta entero depende de los bosques, por lo que es indispensable mantener su biodiversidad, funcionalidad y los servicios ecosistémicos que prestan, además de manejarlos con sustentabilidad, afirmó Antonio González Rodríguez, del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES), campus Morelia de la UNAM.

México es el país con el mayor número de especies de pino y encino; “50 por ciento de las especies, variedades y subespecies de pino están en nuestro territorio, y alrededor de 35 por ciento de los encinos. En asociación con estos bosques, existen aproximadamente seis mil especies más de plantas, y hay que sumar animales, microbios y hongos. Su valor ecológico es incalculable”, subrayó.

No obstante, la conservación de esos ecosistemas es difícil, porque no se ha logrado detener el cambio de uso del suelo, advirtió el ecólogo molecular en el marco del Día Internacional de los Bosques, que se conmemora este 21 de marzo.

“Uno de los problemas que dificulta la preservación es la deforestación y su transformación en terrenos para ganadería, agricultura o urbanización, además de la fragmentación, que ha dejado pequeños remanentes de bosque aislados que pierden su funcionalidad y especies”.

Bosque del Ajusco.
Eduardo Miranda / procesofoto / DF
5 Junio 2009

En el mundo la tendencia de destrucción de los bosques es cada vez más acelerada. “En México la situación es variable y depende de la región, pero en general las mayores tendencias se ubican en el centro del país”.

En Michoacán la deforestación asociada a la conversión a huertos de aguacate o berries es un problema alarmante. “Es preocupante porque no se ha logrado detener ni revertir la pérdida de bosques, que alcanza cientos de miles de hectáreas al año a escala nacional, y miles de hectáreas en esta entidad”, resaltó González Rodríguez.

A ello se suma el cambio climático, que afecta a todos los hábitats. En las zonas forestales del mundo parece haber un incremento de incendios, resultado de sequías intensas y periodos de calor más largos.

Riqueza boscosa en México

La importancia ecológica y económica de los bosques es muy grande; en México tenemos tropicales, templados, húmedos y secos, excepto boreales. Aquí, los templados están presentes en extensiones importantes de grandes cadenas montañosas, y potencialmente podrían ocupar hasta 20 por ciento del territorio nacional.

Los grupos dominantes de árboles son los pinos (coníferas) y encinos, y en porcentaje menor los oyameles, indicó el universitario.

Los bosques almacenan y capturan gran cantidad de carbono y tienen un importante papel en el ciclo hídrico; también son una fuente fundamental de recursos maderables y no maderables.

Antonio González se ha dedicado al estudio de los encinos y su evolución. Junto con su equipo y un grupo de colaboradores nacionales e internacionales, ha hecho relevantes avances, como reconstruir el “árbol de la vida” de ese género, y entender cómo ha sido su proceso de diversificación.

En el mundo existen entre 500 y 600 especies de encinos, y en México hay alrededor de 170; de éstas, 100 son endémicas, expuso.

“Tenemos tantas porque la evolución de este grupo se aceleró cuando llegó a nuestro territorio. Hace 10 millones de años aquí encontraron gran variedad de nichos ecológicos que ocuparon rápidamente, y tuvieron un proceso de diversificación muy rápido”.

El científico y sus colaboradores también han encontrado una variación genética extremadamente alta en relación con las de especies de Estados Unidos o Europa. “Ese hecho tiene que ver con la historia de los últimos millones de años, pues las glaciaciones no afectaron tanto a lo que hoy es nuestro territorio, permitiendo más diversidad”.

La variación genética es el recurso más importante cuando una especie debe evolucionar y adaptarse, detalló. Si no la tiene, “lo más seguro es que se extinga. En ese sentido, los encinos mexicanos podrían adaptarse a condiciones adversas en el futuro, como el cambio climático, pero eso se podrá determinar dentro de varias décadas”.

Para no llegar a ese punto, “debemos conservar los bosques. Como ciudadanos debemos tomar conciencia de su importancia y ejercer presión para que los encargados de tomar decisiones lo hagan”, enfatizó Antonio González Rodríguez.

Pérdida de bosques

Según el Programa Anual de Trabajo (2019) de la Comisión Nacional Forestal, México cuenta con una superficie de 137.8 millones de hectáreas cubiertas por algún tipo de vegetación forestal; de éstas, 65.7 millones de hectáreas (47.7 por ciento) corresponden a superficie arbolada por bosques, selvas, manglares y otras asociaciones vegetales.

“La pérdida de la cobertura forestal es la principal causa directa de la degradación de los ecosistemas terrestres y de la pérdida de la biodiversidad. De acuerdo con la FAO, 85.7 millones de hectáreas –44.9 por ciento del territorio mexicano– presentan algún nivel de degradación (2015). De manera similar, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales estima que la degradación de los suelos afecta a casi 90 millones de hectáreas (2015)”.

Al respecto, el científico recalcó que no sólo se trata de la merma de los bosques, sino de su degradación, porque antes de perderse se registra un proceso de daño por la extracción de árboles y suelo, y “un ecosistema con un grado muy malo de conservación es más susceptible a desaparecer”.

La Asamblea General de la ONU declaró el 21 de marzo como Día Internacional de los Bosques. El objetivo es crear conciencia de la importancia de cuidar y preservar las áreas forestales del planeta, y con ello la supervivencia de todas las especies. Se eligió esa fecha porque coincide con la entrada de la primavera en el hemisferio boreal y con la del otoño en el austral. El tema para 2020 es: “Bosques y biodiversidad. Demasiado preciosos para perderlos”.

El racismo entre nosotros

En junio una corporación estadounidense de alimentos anunció que retiraría la marca y el logotipo de uno de sus productos, con más de 130 años en el mercado, por basarse en un estereotipo racial. Como sociedad tardamos décadas en cuestionarnos la imagen estereotipada de la Tía Jemina. ¿Cuántas palabras, frases o comportamientos promueven el racismo y no somos conscientes? Y sin embargo lo seguimos promoviendo.

La doctora Olivia Joanna Gall Sonabend, investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM define al racismo como: “Un sistema social clasificatorio de los seres humanos y un sistema de organización de relaciones de poder desiguales entre grupos humanos que están basadas en la creencia de que los seres humanos somos lo que se llama racialmente diferentes y que somos racialmente superiores o inferiores”.

La especialista explicó que el concepto raza surgió aproximadamente en la segunda mitad del siglo XVIII y fue producto de la creación de los estados-nación modernos que se concibieron bajo el principio filosófico, político y jurídico de que los seres humanos desde del nacimiento serían iguales ante la ley, con los mismos derechos civiles, políticos y sociales. Sin embargo, destacó que hubo una cantidad considerable de grupos excluidos de esa igualdad y la justificación era que se consideraban biológicamente diferentes e inferiores, entre ellos las mujeres, que no eran iguales ante la ley o los inmigrantes que representaban minorías.

Este concepto fue apoyado por una de las corrientes científicas más poderosas, la antropología física que surgió como una disciplina cuyo objetivo era demostrar que había razas humanas. Actualmente se ha demostrado que no existen las razas y que no hay grupos biológicamente diferentes a otros, mencionó.

“Cuando se descubrió, se leyó y se descifró el genoma humano en el año 2000 se comprobó con absoluta certeza de que los seres humanos todos y todas en este planeta, somos más de siete mil 500 millones de habitantes, somos no parecidos, no iguales, sino idénticos en un 99. 9 por ciento de nuestro genoma. A partir de ese día el racismo se debió de haber caído porque rompió con la creencia científica, pero también social y política, de que había razas inferiores y superiores por su biología”.

La académica mencionó que a pesar de este aporte científico en el fondo las personas siguen creyendo que hay una diferencia biológica. “Siguen entendiendo que las personas de piel llamada blanca (que no existen las pieles blancas) son de la raza blanca, que las personas de piel negra son de la raza negra y las personas de ojos rasgados que vienen del lejano oriente son una raza”.

De esta manera, la sociedad continúa pensando en términos de razas, lo que resulta en un mundo racializado, que vive bajo la creencia, que se convierte en prácticas, de que en el fondo estamos divididos.

La coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Racismo y Xenofobia (SURXE) destacó que existen múltiples racismos que operan de formas distintas y se manifiestan en prácticas sociales, inclusive en los sistemas políticos, jurídicos y en las relaciones cotidianas. Como el caso de regímenes raciales, racismo nazi, el apartheid y el racismo en los ex Estados Confederados. En dichos ejemplos la estructura de poder, la jurídica, la económica, la política, la social y la cultural estaba imbuida en las estructuras que establecían prácticas y relaciones racistas.

Enfatizó que para entender cada tipo de racismo es necesario considerar el país, la región, la circunstancia y la época histórica, debido a que dentro de cada nación operan relaciones racializadas que se convierten en prácticas de poder y de desigualdad en función de la historia de las relaciones sociales de producción, pero también de las relaciones interétnicas e interculturales en cada país.

¿Qué hacer?

“¿Cómo romperlo? Así como el mundo luchó contra los nazis para evitar que ellos dominaran el mundo y siguieran con estas prácticas, genocidas y exterminantes de lo que ellos consideran razas inferiores. ¿Cómo se acabó el apartheid?, con toda la lucha del Congreso Nacional Africano (CNA), Nelson Mandela y Steve Biko y que acabaron por tumbar ese régimen”.

Recordó la lucha contra el racismo de Estado de los años 60 en Estados Unidos y el movimiento de los derechos civiles que fue cambiando la parte jurídica, política y legal. Destacó que México se considera como un país no racista, porque se ha constituido sobre la base de un proyecto civilizatorio, cultural y racial mestizo, contrario a lo que establece el racismo científico (el más clásico) que un país racialmente fuerte, sólido y con futuro, tiene que estar constituido en sangre puras y culturas puras. De lo contrario, la población no tiene futuro y es producto de una perversión.

“México exalta la mezcla y dice que no se nos puede llamar racistas, pero hay una trampa escondida. La trampa es que debajo de esta ideología del mestizaje de este proyecto mestizo, antes de convencernos de que lo que une es la mezcla, en el fondo el mensaje que se mandó a los pueblos indígenas en nuestro país fue: o te mestizas o no eres mexicano. Te mezclas o no vamos a respetar tus identidades diferenciadas”.

La doctora Olivia Gall concluyó diciendo que es necesario realizar un movimiento académico, político, social y cultural que exhiba, visibilice y resista contra el racismo y sus distintas manifestaciones para hacer consciente a la sociedad y de esa manera reconocer cuando la desigualdad y la falta de justicia tienen como componente al racismo.

Precisó que tanto el racismo como el patriarcado son sistemas de clasificación, de creación de relaciones de desigualdad, de relaciones de poder y creación de violencias múltiples basado en otro tipo de idea que el género femenino es inferior a las personas del género masculino.

“El patriarcado y el racismo son sistemas paraguas, ambos albergan en su seno manifestaciones que pueden ir de gravedad extrema, a actos de discriminación que lesionan la igualdad de trato y que pueden no ser tan violentos pero que sí parten de una base de un sistema violento”.

Es necesario un debate sobre el racismo; sí, también en la UNAM

¿Por mi raza hablará el espíritu? Para el profesor Federico Navarrete, del Instituto de Investigaciones Históricas, urge cuestionar esta frase pues no es posible que, en pleno siglo XXI, una universidad aluda en su lema a una categoría tan problemática como la de raza (tanto que incluso científicos han pedido desecharla por no aportar nada al entendimiento de la diversidad humana) ni que invoque una idea tan difusa como la de espíritu (que en este caso se refiere al Espíritu Santo, como explicaría el autor de la frase, José Vasconcelos, tras confesar que omitió la última palabra para plegarse a un léxico oficial y laico).

Sin embargo, estudiantes indígenas de la UNAM han denunciado que en esta institución, donde se supone que el espíritu debería hablar por la raza, a ellos se les impide hablar su idioma y hasta portar sus vestidos tradicionales ya que, de hacerlo, de inmediato son folclorizados, exotizados y discriminados, como señala una investigación realizada por David Bedolla Mendoza, alumno de Antropología Lingüística en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, la cual tuvo lectura pública en noviembre pasado en la ciudad de Buenos Aires, en el marco del Sexto Coloquio Internacional de la Red ESIAL de la UNESCO.

Sobre esto el doctor Navarrete subraya que, lo primero a entender, es que todas las sociedades de América —desde Canadá hasta Argentina— son racistas, pues fueron constituidas sobre un orden que distinguía y cribaba a la gente según su origen continental, es decir, por una supuesta raza, y esto que se aprecia tan claro durante el periodo colonial (donde los privilegios los detentaban los blancos europeos) se replicó a la hora de crear los distintos Estados nación en el continente.

“Como cualquier universidad, la Nacional Autónoma de México no sólo es producto de estas estructuras, sino que las reproduce y, por ello, la UNAM es racista, pero lo es como cualquier institución inserta en una sociedad con un orden y formas de poder raciales. Para ponerlo de otra manera, no es su culpa ser de esa forma, aunque sí le es inevitable”.

Para su investigación, David Bedolla —zapoteco del pueblo oaxaqueño de San Bartolomé Zoogocho— entrevistó a 40 universitarios indígenas que dieron cuenta de las múltiples agresiones recibidas en distintos planteles de la Universidad no sólo por sus compañeros de clase, sino por sus profesores, quienes pese a su responsabilidad docente han caído en actitudes tan criticables como ridiculizarlos por no saber ciertas palabras o por su timidez al intervenir, ponerles apodos o hacerles preguntas cargadas de sorna como ‘¿y dónde dejaste a tus burros?’”.

A decir del profesor Navarrete, una cosa a tener presente es que antes de que la crisis del coronavirus detuviera los relojes de la vida universitaria, la demanda más fuerte al interior de la UNAM era la de reconocer la violencia ejercida en la Universidad contra las mujeres y evitarla, por lo que pide aprovechar este momento de autocrítica para hacer lo mismo y admitir que hay agresiones racistas, y ponerles alto.

Cada año en CU se realizaba una comida con los becarios indígenas por el llamado “Día de la Raza” y, en la de 2018, un grupo de ellos aprovechó para protestar colocándose detrás del podio de oradores y desplegar una manta con la leyenda “Por una universidad pública, intercultural y sin violencia”. Tras el hecho algunos manifestantes recibieron llamadas donde se les tachaba de revoltosos y se les advertía de consecuencias; en 2019 no se celebró ya este evento anual.

Uno de los inconformes en aquella ocasión era David Bedolla, quien a la luz de lo ocurrido escribió en su cuenta personal de Twitter: “Las autoridades piensan que por ofrecernos apoyo económico los estudiantes indígenas debemos permanecer callados, aplaudirles y ser sumisos. Ese pensamiento también es racista”.

Hacia una universidad más plural y diversa

En México, 25.7 millones de personas (el 21.5 por ciento de la población nacional) se asume indígena; sin embargo, de los 360 mil alumnos de la UNAM, mil pertenecen a un pueblo originario, es decir, apenas un 0.28 por ciento, lo cual es una de tantas muestras de lo inequitativas que son las oportunidades entre los diversos estratos de la sociedad.

“El acceso a la formación superior en el país es dispar porque la oferta es menor a la demanda y porque hay desigualdades educativas que favorecen siempre a los más ricos; esas diferencias, que bien podrían explicarse en términos de clase social, también tienen una dimensión racial y étnica. En ese sentido la Universidad Nacional es restrictiva pues, en un escenario donde el piso no es parejo para todos, al seleccionar quién entra a sus aulas termina por excluir a indígenas y afromexicanos, es decir, a los más pobres”, indica el profesor Navarrete.

A fin de remediar en algo esta situación, la UNAM cuenta con el Sistema de Becas para Estudiantes de Pueblos Indígenas y Afrodescendientes (SBEI), iniciativa que, para el investigador, aunque valiosa, resulta trunca si no va acompañada de otras estrategias, como programas de integración o una política de cuotas que permita incluir a más de estos grupos tan subrepresentados en el grueso de la comunidad puma.

Una de las voces recogidas en la investigación desarrollada por David Bedolla es la de una becaria que relata cómo, en una ocasión, algunas compañeras de carrera le pidieron su credencial escolar con cualquier pretexto tan sólo para hacer fotocopias que terminarían pegando por todo el todo el plantel con la leyenda: SE BUSCA, por oaxaqueña.

“Agresiones de este estilo suceden con frecuencia y se dan porque estos jóvenes comienzan sus estudios sin haber pasado por un proceso de integración y sin que sus compañeros hayan sido sensibilizados. De ahí que los afectados reciban burlas y castigos por cosas tan absurdas como tener otras costumbres o por no hablar bien el español, y lo más grave es que todo pasa frente a los ojos de una institución indiferente hacia estos grupos tan históricamente discriminados y abusados”.

Justo porque esto se ha practicado desde siempre (en México si alguien es llamado “güerito” se percibe como halago, mientras que si le dicen “prieto” es un insulto, y a nadie se le hace raro), el racismo contra los indígenas se ha normalizado a tal grado que, en muchas ocasiones, ni quien lo ejerce ni quien lo recibe se percata de él, como se aprecia en otro de los testimonios recogidos en la pesquisa de David Bedolla.

En el caso mencionado el entrevistado relataba: “No es que me digan cosas en la escuela ni nada, aunque siempre está esa mirada incómoda que te exotiza y te ve como bicho raro. Luego me quieren tomar fotos por mi vestimenta o me preguntan ¿dónde vas a bailar?, ¿dónde vas a cantar?”; sin embargo, para él, esto no era racista ni discriminatorio. 

A fin de evitar episodios como los consignados en el trabajo del joven zapoteco, el profesor Navarrete propone echar a andar estrategias de integración y promover la sensibilización de la comunidad universitaria. “Debemos diseñar otras políticas porque las actuales no funcionan del todo. No soy experto en ello, pero en la UNAM hay personas que sí lo son; por ejemplo, la Facultad de Filosofía y Letras cuenta con la carrera de Desarrollo y Gestión Interculturales, así como con la de Pedagogía, y también tenemos expertos en Estudios de la Universidad. Es tiempo de aprovechar toda esa experiencia y saber”.

Sobre por qué urge tomar desde ya este tipo de medidas la mejor respuesta la tiene el mismo David Bedolla quien, ante las cámaras de la UNESCO, subrayó: “Muchos de quienes entramos a la Universidad somos discriminados por ser de un pueblo originario. El racismo existe y no acabaremos con él hoy, mañana, ni en un lustro, aunque si somos agentes de cambio quizá en unos 10 o 15 años los que vengan detrás de nosotros tendrán mejor experiencia y, sobre todo, podrán acceder a la educación sin ser discriminados, algo que hoy nosotros no tenemos”.

En pos de la universalidad

A título personal, el profesor Navarrete señala que hay un asunto crucial —y quizá polémico— sobre el cual la Universidad Nacional debe reflexionar: el del tipo de educación que imparte, pues a su parecer éste privilegia el conocimiento y cultura provenientes de Europa y el norte de América, así como el producido en México por ciertos grupos, y termina por excluir lo demás, como los saberes y cosmovisiones indígenas.

Esto se hace patente en hechos como que, para titularse, la UNAM exige el dominio de una segunda lengua además del español, sólo que mientras un estudiante extranjero puede presentar sin problema el idioma de su país y salvar el requisito, un alumno indígena no puede hacer lo mismo con el náhuatl, maya o cualquier otra lengua originaria.

“En la Universidad, cuando hablamos de ciencia global, pensamos en el norte y no en abrir el diálogo con científicos de otras partes del mundo, además de que sólo miramos a Occidente y lo consideramos nuestra fuente única; incluso nos enorgullecemos de que nuestra educación sea 100 por ciento occidental. Al final, eso hace que en nuestra forma de concebir las disciplinas y estructurar programas haya exclusión racial”.

Por esta razón, al igual que esos becarios indígenas que se manifestaron con una manta en la comida anual del SBEI de 2018, el profesor Navarrete aboga por una universidad intercultural donde los alumnos de culturas y orígenes étnicos diferentes puedan participar y aprender, pero siempre aportando sus perspectivas y sabiendo que recibirán apoyo de requerirlo, pues sus necesidades son distintas. 

“Si algo caracteriza a la UNAM es su voluntad de fomentar la universalidad de la igualdad y la meritocracia, es decir, de dar a todos sus alumnos un acceso parejo a las mismas clases, contenidos y profesores, confiando en que el avance de cada uno dependerá de su trabajo, compromiso y talento. Para lograr esto es preciso erradicar cualquier vestigio de racismo y brindar a los estudiantes indígenas (y a los afromexicanos y a los de comunidades rurales) la oportunidad de participar y de abrirse espacios con base a su mérito. Sólo así podremos concretar esa igualdad universalizada de la que tanto hablamos”.

Por ello, se antoja alentador que cada vez sean más los estudiantes indígenas coordinándose para impulsar este tipo de cambios en la Universidad Nacional Autónoma, pues tal y como dijo David Bedolla al cerrar su intervención en el coloquio bonaerense de la UNESCO: 

“México es un país racista y la universidad sólo es un reflejo de lo que pasa en la sociedad. La folklorización y exotización de las formas de ser y entender el mundo de los compañeros también es una forma de discriminación que muchas veces no se toma como tal, pese a hacernos sentir incómodos, y es importante no tolerar más esto. Por ello, los jóvenes becarios nos hemos organizado en una forma de expresarnos conforme a nuestras maneras de ser y entender el mundo, de seguir hablando en nuestras lenguas, de conservar nuestras tradiciones, de portar nuestras vestimentas y de decir aquí estamos”.

México, un país que ejerce el racismo y cree que no es racista

En México el racismo es una cuestión estructural ejercida a diario y de la que nadie escapa; sin embargo, si alguien señala este hecho los mexicanos nos sorprendemos (y genuinamente) porque, desde muy pequeños, nos han repetido que “nosotros no somos racistas”, señala Eugenia Iturriaga, de la Universidad Autónoma de Yucatán.

A decir de la autora del libro Las élites de la ciudad blanca: discursos racistas sobre la otredad (editado por el CEPHCIS de la UNAM) esta incapacidad para reconocernos es inducida, en gran parte, por los medios y el cine, “pues dicha palabra nos remite a películas como Mississippi en llamas, al apartheid en Sudáfrica o al genocidio nazi, pero poco reparamos en nuestro trato hacia los indígenas, afromexicanos, centroamericanos o personas de tez morena”.

Al respecto, la antropóloga asegura que éste es un fenómeno que le salta a la vista cada que camina por las calles meridanas y se topa con los espectaculares del sinfín de fraccionamientos que se construyen en Yucatán. “¡Por los modelos ahí retratados cualquiera creería que pura familia noruega y rubia se mudará a esas casas!”.


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El ejemplo anterior —planteado en tono de broma— muestra cómo el racismo se materializa de distintas maneras “y la publicidad es un buen termómetro de esto, como demostró un artista colombiano al intervenir un cartón de leche y, en vez de poner a una familia blanca en una de las caras del tetrapack, como se estila, la sustituyó por una mamá, papá e hijo morenos. Al acomodar el producto en la estantería y, pese a costar lo mismo que el litro idéntico con modelos blancos, los clientes imaginaban que era un producto para gente pobre”.

Si bien estas estrategias para influir en la percepción de las masas pueden parecer modernas, en realidad su cuño es antiguo, como muestran los cuadros de castas del siglo XVIII, pinturas que buscan ser una suerte de árbol genealógico y representan el resultado de diferentes mezclas, como la de un español y una indígena, que da lugar a un mestizo; la de un español y una mestiza, que genera un castizo, o la de un español y una castiza, que da un tornaespañol.

“El propósito de esta clasificación —y la palabra tornaespañol lo deja en claro— era plantear la posibilidad de una limpieza y de dibujar una ruta para, progresivamente, ir hacia atrás y ser más blanco. Aunque son obras de hace tres siglos la idea que buscaban difundir pervive cada vez que alguien defiende sus ganas de engendrar con gente de rasgos europeos bajo el chiste simplón de ‘es para mejorar la raza’”.

Algunas de las evidencias más burdas de cómo estas ideas se mantienen vivas en el país las han dado las agencias de casting, las cuales piden sin tapujos personas “con look Polanco” y “nadie moreno” para sus campañas. Incluso los reclutadores han admitido que, al solicitar a alguien con “look mexicano”, buscan a un moreno tirándole más bien a blanco, aunque la mayoría de las veces tales sujetos son sustituidos con lo que ellos llaman “latino internacional”.

Esto último explica el tan sonado caso de Gerardo (se omite el apellido), un hombre que al escuchar que se requerían individuos con el físico para representar al indígena Juan Diego en el momento en que se le aparece la Virgen en el Tepeyac, decidió probar suerte, pero no pasó siquiera a la primera ronda pues al ver su color de piel los encargados de la agencia lo pararon en seco con un muy sarcástico: “No nos sirves, los pedimos mexicanos, pero no tanto”.

 

El mestizaje como proyecto de nación

Y pese al cúmulo de evidencia, ¿por qué nos negamos a asumirnos racistas? Ello tiene que ver con la idea del mestizaje, con la manera en que México se construyó como nación a mediados del siglo XIX y, después, con cómo el proyecto de posrevolucionario explicó al mexicano como producto de dos sangres: la española y la indígena. Por ello aún nos seguimos preguntando, ¿cómo podemos practicar el racismo si abrevamos de dos raíces?, expone Iturriaga Acevedo.

“La respuesta no asombraría si consideramos que este discurso ha borrado la presencia de los afrodescendientes mexicanos al grado de que estos pueblos parecen inexistentes, dando pie a casos bochornosos como el de deportaciones de oaxaqueños de la Costa Chica, quienes son enviados a Nicaragua o el Salvador bajo el argumento de que son afros y que en nuestro país no hay negros”.

Para la académica, los orígenes de este proceder pueden rastrearse en personajes como Andrés Molina Enríquez, quien en 1909 postulaba que la patria no puede existir sin la raza, ya que la unificación racial genera cohesión unitaria. “Bastará con que el elemento mestizo predomine y con que se eleve en número hasta anegar a los otros, para que todos se confundan en él”, decía.

Y esto no quedaría ahí, refirió, pues en 1925 apareció La raza cósmica, obra en la que José Vasconcelos proponía que América era el sitio propicio para que el ser humano se mezclara y alcanzara la unidad, pero no de manera azarosa, sino dirigida. De hecho, para el filósofo, el blanco estaba destinado a aportar su genio, el negro su sensibilidad musical y el indígena su capacidad de ser puente al mestizaje; sin embargo, con los orientales no fue condescendiente, apuntó Iturriaga Acevedo, pues a ellos les dedicó el siguiente párrafo:

“Reconocemos que no es justo que los pueblos como el chino, que bajo el santo consejo de la moral confuciana se multiplican como los ratones, vengan a degradar la condición humana justamente en los instantes en que comenzamos a comprender que la inteligencia sirve para refrenar y regular los bajos instintos zoológicos”.

Y es justo esta idea de mestizaje controlado la que derrumba uno de nuestros más grandes mitos: el de México como país de puertas abiertas, pues si bien es cierto que recibió al Exilio Español y a los argentinos, chilenos y uruguayos que huían de la dictadura, la historia oficial nos oculta que en 1919 prohibió la entrada a rusos y polacos; poco después a africanos, árabes, chinos y gitanos, y en 1934 negó el desembarque de judíos, agregó la antropóloga.

“Los investigadores especializados en este periodo son enfáticos al establecer que la razón esgrimida por las autoridades para adoptar estas medidas era que dichas poblaciones no eran afines a nuestro mestizaje, al proyecto nacional ni a la construcción de lo mexicano”.

 

Hacia un reconocimiento del racismo en México

A decir de Eugenia Iturriaga, pese a este negacionismo sostenido, el levantamiento zapatista de 1994 puso los reflectores sobre el racismo padecido por los indígenas, en especial cuando este grupo ondeó como estandarte la frase: “Nunca más un México sin nosotros”.

En estas ya casi tres décadas años se ha evidenciado esta discriminación hacia los pueblos originarios y afrodescendientes, lo cual es un avance, pero aún subsiste la reticencia a reconocer el menosprecio hacia la población morena (seis de cada 10 mexicanos), al cual estamos ya tan acostumbrados que casi nos parece natural.

Como caso representativo describió uno registrado en octubre de 2012, cuando un automovilista de Guadalajara, al avanzar por el cruce de avenida Vallarta y Niño Obrero, encontró a una niña rubia (de nombre Alondra) vendiendo chicles. El hombre de inmediato acudió a las redes sociales y acusó a sus padres de haberla secuestrado bajo el argumento, según él irrefutable, de que ambos eran de piel, ojos y cabello oscuros (“lo extraño es que sus papás son morenos”, es la cita textual de lo posteado en Facebook).

Esto se ajusta a lo que alguna vez escribió Eduardo Galeano: “El racismo se justifica, como el machismo, por la herencia genética: los pobres no están jodidos por culpa de la historia, sino por obra de la biología. En la sangre llevan su destino y, para peor, los cromosomas de la inferioridad suelen mezclarse con las malas semillas del crimen. Cuando se acerca un pobre de piel oscura el peligrosímetro enciende la luz roja y suena la alarma”, citó la académica.

La noticia tuvo repercusión nacional y al final las pruebas de ADN mostraron que los vendedores de dulces sí eran los padres biológicos de la niña, pero quien los acusó en redes, en vez de indagar un poco, sólo vio a dos sujetos morenos y en su cabeza ulularon sirenas, pues bajo su lógica, sujetos de tal pinta por fuerza debían ser delincuentes.

Para Iturriaga, el racismo encasilla a las personas con ciertas características físicas en un lugar definido y les niega la posibilidad de moverse de estrato, pues cree que ese sitio les es natural y hasta consustancial, y esta idea ha sido asimilada históricamente por los mexicanos, por lo que estudiar tal fenómeno resulta clave.

“Y es que esto no debería ser definitivo, pues a medida que entendamos cómo se arraiga este pensamiento podremos hacer algo para combatirlo, cambiarlo y, lo más importante, para desinstalarlo”.

 

 

 

 

 

La poesía, camino para salir adelante

Juana Karen Peñate Montejo, coautora de la antología Palabra conjurada: cinco voces, cinco cantos, adquirió el gusto por la lectura gracias a sus profesores de educación básica. En el ejido Emiliano Zapata, pequeña comunidad en Chiapas, Juana comenzó a declamar poesía sin saber que en el futuro sería ella quien escribiría versos.

UNAM Global entrevistó a Peñate Montejo quien expresó su emoción al participar en un evento que ayuda a promover las lenguas originarias a través del arte.

“Me llena de emoción y alegría el poder compartir, el poder representar una de las lenguas poco conocidas en México que es el ch’ol, no se había representado está cultura, y hoy me corresponde a mí ser parte de los grandes poetas que vienen de diferentes lugares con diferentes idiomas, con diferentes ritmos, me da una enorme satisfacción”.

Peñate Montejo, quien se ha desempeñado como profesora bilingüe de educación primaria, destacó la importancia que ha tenido la educación en su vida y la calificó como un regalo de sus padres hacia ella.

En una comunidad donde la mujer cumple 15 años para casarse, tener hijos y hacerse cargo de su familia, la educación hizo que Juana tuviera la oportunidad de ampliar sus horizontes y aconsejar a otras mujeres.

“A mí de repente me llegan mujeres golpeadas, mujeres que no tienen un hogar estable y siempre les digo: ‘Oigan es que ustedes se tienen que querer a sí mismas para poder salir adelante’. Yo soy madre y padre para mi hija, trabajo, disfruto la poesía junto con ella y ese es el mensaje que le puedo dar a las mujeres. Salir adelante queriéndonos a nosotras mismas, porque de otra manera no hay”, finalizó la poeta y traductora de la lengua ch’ol.

Sobre el Síndrome de Down

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Nota original de: +Salud de Facultad de Medicina UNAM
Fecha de publicación: 21 de marzo de 2018
http://www.massaludfacmed.unam.mx/index.php/21-de-marzo-dia-mundial-del-sindrome-de-down/

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El Síndrome de Down es una alteración que se da por un cromosoma XXI extra y es la causa más frecuente de retraso mental en el ser humano. Su principal factor de riesgo es que la madre sea mayor de 35 años al momento de la concepción, por lo que sucede de manera espontánea. Sin embargo, los hijos de pacientes con este trastorno tienen el 50% de probabilidades de heredarlo o ser portadores genéticos del mismo para futuras generaciones.

Con información de la Dra. Laura Gabriela Flores Peña, Genetista, académica del Departamento de Embriología de la Facultad de Medicina, UNAM.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Privación de sueño contribuye a la obesidad

La obesidad no sólo tiene que ver con la conducta alimenticia o el sedentarismo, también contribuyen factores como la falta de sincronicidad en nuestras actividades diarias y los ciclos de luz y oscuridad en el ambiente. Así, la privación de sueño, los trabajos nocturnos o de 24 por 24 horas son estresores que contribuyen a esa condición.

Los requerimientos laborales o sociales (jet lag social) que hacen que durmamos más tarde o despertemos más temprano de lo que nuestro reloj biológico requiere, tienen consecuencias negativas en la salud.

Con base en esa premisa, Lucía Mendoza Viveros, investigadora posdoctoral del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM, estudia los ritmos biológicos en los mamíferos. “Nos encargamos de ver cómo el cuerpo regula los procesos que varían a lo largo del día; uno de ellos es el metabolismo”.

Psicóloga y maestra en Ciencias Bioquímicas por la UNAM, y doctora en Biología Celular y de Sistemas por la Universidad de Toronto, analiza la relación entre los relojes biológicos y el metabolismo, y cómo se producen patologías cuando no están sincronizados.

Ganadora de la Beca para Mujeres en la Ciencia L’Oreal-UNESCO- Conacyt-AMC 2019, por su proyecto “Relojes hipotalámicos en el control central del metabolismo”, la joven científica evalúa algunos parámetros de este último proceso y de la fisiología de obesidad inducida por dieta.

Aunque esta investigación se realiza en animales (ratones), tiene mucha relevancia, en especial por la prevalencia de obesidad entre la población mexicana. Se trata de una condición patológica que conlleva muchos problemas de salud y detrimento de la calidad de vida de las personas, dijo.

Este proyecto, iniciado el año pasado, es resultado de la colaboración entre los grupos de trabajo de Lorena Aguilar Arnal, del IIBm, y de Ricardo Orozco Solís, del Instituto Nacional de Medicina Genómica.

Reloj biológico
“En las personas se ha visto que la privación aguda de sueño afecta la tolerancia a la glucosa y la respuesta a la insulina; es decir, el metabolismo responde de manera inadecuada. Cuando esa situación es sostenida, durante años de trabajo nocturno o desveladas, las consecuencias pueden ser más graves”, afirmó Mendoza Viveros.

La integrante del Sistema Nacional de Investigadores explicó que los relojes biológicos son intrínsecos a los organismos; se encuentran en nuestras células y a nivel sistémico.
En tanto, el hipotálamo es una parte del cerebro compuesta de diferentes núcleos dedicados a controlar la liberación de hormonas, la conducta alimenticia, el gasto energético, la metabolización de los alimentos y otros procesos relacionados. También participa en la conducta reproductiva, respuestas emocionales y balance de fluidos (osmoregulación), entre otros aspectos.

En los mamíferos, el “reloj maestro” o núcleo principal es el supraquiasmático, centro de regulación de los ritmos circadianos. Su “trabajo” es saber la hora, cuándo es de día y cuándo de noche, para informarlo al resto del cerebro que, mediante la liberación de hormonas o señales nerviosas, lo hará saber al resto de los órganos.

Otros núcleos del hipotálamo se relacionan con el metabolismo: el núcleo ventromedial, por ejemplo, tiene que ver con el control de la glucosa en el organismo, de la conducta alimenticia y de la saciedad.

Algunos de los experimentos de la joven de 32 años han consistido en hacer una intervención cronoterapéutica en ratones silvestres –a los cuales se ha inducido obesidad con una dieta alta en grasas– consistente en retirarles alimento durante el día, porque son animales de hábitos nocturnos. Con esa acción que propicia que el metabolismo energético se centre en las horas de oscuridad, se evita que los animales ganen peso y se genera una respuesta favorable a la glucosa.

Aunque faltan por realizarse análisis, hasta el momento el equipo científico ha descubierto que los animales alimentados con una dieta alta en grasas, y que como consecuencia presentan obesidad, registran una disminución pronunciada en la actividad de los genes que se expresan de manera rítmica.

“Todavía no sabemos bien qué significa, pero podemos deducir que el hecho de que se expresen menos transcritos de manera rítmica indica un problema en el metabolismo; en el tejido adiposo pardo, que se dedica a gastar energía en forma de calor, podría significar que los procesos no suceden adecuadamente y eso aumenta el peso, porque la energía se guarda”.

En el grupo de animales alimentados con una dieta alta en grasas, pero a los cuales sólo se les permite comer de noche, cuando su metabolismo está mejor preparado para recibir alimento y ser más eficiente, se comprobó que los patrones de expresión de los genes se parecen más a la condición normal, no patológica.

“Éste es uno de los resultados que más nos emociona, porque con más análisis veremos de manera funcional la expresión de algunos genes, cómo se traduce eso en la función del tejido y cómo impacta en la salud del animal, su peso, respuesta a la glucosa e insulina”, añadió la cronobióloga.

La también ganadora del “Graduate Research Award” (premio anual a un estudiante de posgrado para reconocer la excelencia en investigación) de la Universidad de Toronto Mississauga, se dijo orgullosa de recibir la Beca para Mujeres en la Ciencia y “ser reconocida por mi trabajo; es motivante para continuar todos los días”.

Con el financiamiento llevará a cabo experimentos adicionales para conocer más de la fisiología de los núcleos del hipotálamo, por ejemplo, cómo se disparan las señales en las neuronas de animales sujetos a retos nutricionales, como dietas altas en grasas o con una restricción alimenticia temporal, en diferentes horas del día.