Transmisión en vivo: Más ciencia menos depresión

<ifr

Campañas estilo Trump, una amenaza para las elecciones de 2018

 

La estrategia que colocó a Donald Trump en la Casa Blanca también ha puesto en entredicho las formas usuales de llevar una campaña, pues a fin de llegar a más público el magnate prefirió protagonizar noticias sensacionalistas, de incorrección política o rupturistas en vez de colocar spots en radio y TV. Esto le resultó más efectivo, le dio ratings inusitados y prefiguró un escenario inquietante: que a las elecciones mexicanas de 2018 se presenten candidatos tentados a copiar dicho método, planteó Marco Arellano Toledo, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM.

“En vez de desembolsar un millón de dólares por una plana en The New York Times, el republicano optó —como dicen los periodistas— por ‘dar la nota’ y hacer que los medios se encargaran de difundir cada cosa que él hacía o decía. Así, los comicios de EU nos sugieren que la publicidad electoral (sea pagada por los partidos o el Estado) no es el vehículo óptimo para lograr reconocimiento nacional”, agregó el también columnista del International Bussines Times.

Al respecto, el académico refirió que al analizar lo acontecido en el país ha visto que el modelo mexicano provoca que los sufragantes se vean sepultados por un alud de anuncios. De hecho, se estima que tan sólo en 2012 el 98 por ciento de la población nacional recibió estos spots y que cada sujeto fue impactado en 753 ocasiones por los mismos. Ello, paradójicamente, en vez crear adhesión a una plataforma política ha propiciado un hartazgo generalizado.

Además, dicha saturación ha resultado contraria al afán de transmitir un mensaje, al grado de bloquear a la gente y hacer que sólo dos de cada 10 individuos sean capaces de identificar correctamente a los candidatos o sus lemas de campaña, añadió el politólogo, quien se dijo preocupado por un asunto: ¿cómo hacer que el ciudadano promedio tenga elementos para discernir entre tanta información?

Si a esto se le suma lo que corre por internet, que en contadas ocasiones son textos con rigor y con frecuencia son noticias falsas, videos, memes o trending topics impulsados por bots —lo que favorece la desazón y falta de brújula del auditorio— la democracia decisional se nos presenta como un ideal que se tambalea, indicó.

Una avalancha ruidosa

Todos estos datos forman parte de las investigaciones que Marco Arellano ha desarrollado en los últimos años, los cuales se recogen en el artículo “The lousy avalanche”, escrito en colaboración con Julio Juárez, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH), y que se incluye en el libro Routledge Handbook of Political Advertising, de reciente aparición.

“Se trata de un volumen de 438 páginas y 32 apartados en el que se analiza cómo se dan dichas prácticas en distintas partes del mundo; nosotros desarrollamos el capítulo dedicado a México”, expuso.

En el texto se desglosa cómo la reforma de 2007-2008 cambió el modelo de publicidad hasta entonces vigente, en el que los partidos compraban tiempos a emisoras de radio y TV, con el riesgo de que éstas se negaran a vender si algún proyecto de nación no era afín a sus intereses. Para evitar este tipo de arbitrariedades —que en 2006 obraron en contra del candidato de las izquierdas— se obligó a las televisoras a ceder, sin contraprestación alguna, 48 minutos diarios de su tiempo para proyectar las propagandas de cada aspirante.

“Si multiplicamos el número de días de campaña por estos 48 minutos y los casi dos mil 200 medios concesionados y permisionados que hay en el país, es fácil ver que en épocas de promoción electoral tenemos hasta 44 millones de spots al aire”.

Esta inmensa cantidad de mensajes, que además se transmiten indiscriminadamente, es decir, sin pautas ni dirección alguna, tienen un efecto interesante, apuntó el profesor de la FCPyS: “Llegan a un 98 por ciento de la población en edad de votar y, al mismo tiempo, generan un 98 por ciento de rechazo en el mismo sector”.

Para Arellano Toledo, coautor del libro Audiencias saturadas, comunicación fallida (de 2013), esta sobrecarga publicitaria, aunada a la información de redes que tergiversa realidades y la probabilidad de que algún candidato busque copiar la estrategia de Trump y protagonice noticias sensacionalistas en aras del rating, hacen que las elecciones de 2018 se antojen sumamente complicadas.

“Para evitar esto podría pensarse que la mejor estrategia sería regular dichos espacios, pero nosotros sostenemos que en vez de eso es mejor crear espacios más sólidos y definidos que propicien un diálogo entre candidato y votante en internet, periódicos, spots, TV y radio. En otras palabras, debemos construir una ética de medios”.

Un replanteamiento ético

A quienes aseguran que estamos presenciando el ocaso de la televisión como vía de comunicación, datos como los de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) de 2014 revelan que tales aseveraciones son un juicio precipitado, pues se calcula que 98 de cada 100 hogares en México están equipados con un televisor, mientras que sólo 88 de cada 100 tienen agua potable.

“Si a esto sumamos que según la Encuesta Nacional de Cultura Política y Prácticas Ciudadanas cerca del 78 por ciento de la población se mantiene al tanto de la política a través de la TV, es evidente que, a fin de establecer una ética de medios y fortalecer la democracia decisional, es preciso pactar con las televisoras”.

Marco Arellano dice no engañarse y saber que de aquí a las elecciones de 2018 ya no hay tiempo para impulsar reformas, por lo que propone negociar vis-à-vis con dicha industria y, en especial, con el llamado duopolio televisivo, ya que el 76 por ciento de la teleaudiencia se concentra en cinco canales: 2, 5, 7, 9 y 13.

“La salida no es emitir más spots ni regular internet, sino favorecer una conversación entre candidatos y ciudadanos a través de espacios estructurados a fin de detallar en qué consiste cada proyecto de nación y saber qué hacer una vez en la urna”, subrayó.

Para el académico una estrategia sería acotar el número de minutos de publicidad electoral que se les exige a la radio y la televisión (de 48 a 30) y a cambio pedirles una cobertura de noticias equitativas y con ética, con el mínimo sesgo político y donde se privilegie a la información por encima de la nota sensacionalista, llamativa y hueca.

“El riesgo de no hacerlo es crear un monstruo como Trump, que fue impulsado por los medios debido a los ratings que generaba. Lo irónico es que para octubre y noviembre de 2016 los periódicos más importantes de EU comenzaron a publicar editoriales en los que pedía no votar por él porque era un peligro, pero ya era muy tarde”.

Por otro lado, explicó Marco Arellano, también es preciso hablar con los partidos y exigirles piezas publicitarias con mayor producción e inteligencia a fin de evitar el desgaste de las audiencias, así como someterse a mecanismos que impidan la transmisión de propaganda si ésta es denigra o es lesiva con sus adversarios.

“El 2018 está a la vuelta de la esquina y se antoja iluso creer que las partes involucradas se sumarán a esta propuesta; quizá lo único que reste por hacer —desde el ámbito académico— sea alertar e invitar a los ciudadanos a discernir ante este atiborramiento publicitario. Tal sistema de saturación no puede seguir; esperemos que esta elección nos deje muchos aprendizajes y nos permita reformar el modelo para que los procesos venideros se desarrollen de mejor manera”.

La cápsula Aztratos, HECHA EN CU

Yair Piña López, alumno de la Facultad de Ciencias e integrante de la tripulación 180 en la misión LATAM 1 de The Mars Society, habló acerca del trabajo que le fue encomendado en la misión que se realizará del 29 de abril al 17 de mayo.

“Hemos diseñado en la Facultad de Ciencias de la UNAM una cápsula para estudios estratosféricos”, acotó. El objetivo será lanzarla al espacio a una altura de 50 kilómetros para obtener datos en tiempo real de temperatura, presión, percepción remota, y sobre todo, de radiación.

 

 

Leyendas de Nahuales, tradición viva

 

Las leyendas sobre Nahuales en el  poblado de San Jerónimo Miacatlan en Milpa Alta siguen vivas, están arraigadas y las conocemos a través de la tradición oral. Alejandra Sánchez las escuchaba desde que tenía siete años en casa de su abuela y asegura que siguen vigentes en la zona sur de la Ciudad de México.

Originaria de Milpa Alta, de una familia humilde y trabajadora; su  padre es economista dedicado a la docencia y su mamá  al  hogar y el campo, de ella aprendió a sembrar el nopal: “nos  levantábamos a las cuatro de la mañana para llevar a vender los nopales a la Central de Abastos”. Al regresar a casa de su abuela  le gustaba escuchar sus historias, “la que más recuerdo es una historia de cómo llegó el agua a Milpa Alta”.

Es así como Doña Ale, su abuelita de 93 años, de gran memoria y calidez, se convirtió en la inspiración y  protagonista del trabajo de tesis de Alejandra Sánchez,  por el cual obtuvo el título de Licenciada en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM, con mención honorífica. Estudió la figura de los nahuales en las narraciones orales tradicionales, en su investigación reunió una serie de relatos que permiten conocer el fenómeno y darse cuenta que está vigente en la comunidad: “al entrevistar a los vecinos encontré que apenas hace seis meses conocían de un caso de Nahuales”.

Eligió el tema porque no se ha hablado mucho de él, pero sobre todo por la consigna de su abuela: “te la voy a contar pero me la vas a traer escrita, te lo cuento a ti para que tú se lo cuentes a alguien más”.

En su trabajo de investigación, clasificó las leyendas y menciona las características, en  la región los nahuales son: perro, burro, caballo y toro. Algunos cuentan que hacen un pacto con el diablo en el cerro, pero otros dicen que si alguien en la familia ya fue Nahual pueden heredar estas habilidades. También se dice que algunas personas buscan quién les enseñe a ser Nahual.

Alejandra es mamá de 3 varones: Chimal, Ehécatl y Xocoyotzin, de quienes quiere ser ejemplo: “quiero que ellos vean lo que yo vi con mis padres, mi papá me enseñó que las cosas se ganan en la medida como lo trabajes, y si no van a hacer lo mismo que yo, que no es lo que quiero, al menos sembrarles la semillita”.

Entre sus proyectos está hacer  el doctorado en Letras Hispánicas en el Colegio de México y  entrar a trabajar a la Revista de Literatura Popular de Margit Frenk. Le gustaría publicar la tesis para la  SEP: “me encantaría que todos los niños  conozcan las historias para que  pervivan, que conozcan su cultura y su comunidad”.

Enfrentando la complejidad de la movilidad urbana

movilidadurbana_ch

ENES Morelia tiene 12 licenciaturas que pueden atender la demanda de la Región

La UNAM es una universidad pública y gratuita, posicionada entre las mejores universidades de América Latina. www.unam.mx

Los requisitos para ingresar son:

· Haber concluido el bachillerato con promedio mínimo de 7.0
· Obtener el número de aciertos suficientes en el Examen de Selección.

*Alguna licenciaturas como Ecología y Música y Tecnología Artística tiene prerrequisitos y pruebas de conocimientos y aptitudes.

El 60% de las solicitudes de ingreso a la UNAM se concentran en 13 de las 118 carreras existentes. Estas son: 1. Médico Cirujano, 2. Derecho, 3. Psicología, 4. Administración, 5. Contaduría, 6. Arquitectura, 7. Relaciones Internacionales, 8. Enfermería, 9. Cirujano Dentista, 10. Pedagogía, 11. Medicina Veterinaria y Zootecnia, 12. Economía, 13. Biología.

Una de las opciones con las que cuenta la UNAM es la Escuela Nacional de Estudios Superiores unidad Morelia, que ofrece 12 novedosos programas de licenciatura en el área de las ciencia y las humanidades.

Entre sus objetivos destaca el brindar a la sociedad mexicana una nueva opción de educación superior en la región centro-occidente, que contribuya a solucionar la falta de espacios educativos e incrementar la capacidad de la UNAM para recibir a un mayor número de estudiantes así como ampliar la oferta educativa.

Las licenciaturas que ofrece son Ciencias Ambientales, Ecología, Geociencias, Ciencias de Materiales Sustentables, Tecnologías para la Información en Ciencias, Estudios Sociales y Gestión Local, Geohistoria, Historia del Arte, Literatura Intercultural, Arte y Diseño, Administración de Archivos y Gestión Documental, y Música y Tecnología Artística. De ellas, Ciencias Ambientales, Arte y Diseño y Música y Tecnología fueron las que presentaron mayor demanda de ingreso en 2016.

La planta docente está conformada por cien académicos entre investigadores, profesores de tiempo completo y técnicos académicos. Es importante destacar que hay intercambio con profesores investigadores de otros institutos y centros de la UNAM, como el Instituto de Investigación en Ecosistemas y Sustentabilidad, el Centro de Investigación en Geografía Ambiental y la Unidad de Investigación sobre Representaciones Culturales y Sociales, y también con otras entidades académicas como UMSNH, el Colegio de Michoacán y el Conservatorio de las Rosas, entre otros.

Además, en 2017 la ENES Morelia llevará a cabo 60 proyectos de investigación, mismos que son apoyados por fondos tanto de la UNAM como del Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología (Conacyt), así como por otras instancias financiadoras internacionales. Asimismo, es sede de dos laboratorios nacional apoyados por el Conacyt: el Laboratorio Nacional de Materiales Orales, y el Laboratorio Nacional de Análisis y Síntesis Ecológica, cuyos proyectos contribuyen a los esfuerzos nacionales para lograr el desarrollo y la innovación científica y tecnológica, indispensable para que el crecimiento de la región y del país.

Dreamers, la UNAM los apoya

La Dirección General de Incorporación y Revalidación de Estudios (DGIRE) ya cuenta con una página http://dreamers.dgire.unam.mx/dreamers/, para aquellos estudiantes deportados que quieran revalidar sus estudios en la UNAM. Es un breve cuestionario que solicita datos de contacto básicos para que un especialista se ponga en contacto con ellos, con el objetivo de que los estudiantes puedan seguir con sus estudios.

Esta medida es parte de la estrategia que la Universidad Nacional Autónoma de México anunció para apoyar a los estudiantes y académicos que puedan ser deportados de EU por la Administración de Donald Trump.

La Facultad de Química invita a la conferencia Efectos de las drogas en el cerebro, ¿adaptación o daño?

La Facultad de Química de la UNAM invita a la conferencia Efectos de las drogas en el cerebro, ¿adaptación o daño?, dentro del Ciclo La Ciencia más allá del Aula, que dictará la Dra. Guadalupe Ponciano, de la Facultad de Medicina, UNAM, el 30 de marzo, a las 13:00 horas en el  Auditorio B, Informes: lcienciamaa@gmail.com

Ciudad, historia y fulgor

En este breve video se aborda la importancia de la Ciudad para los historiadores. La ciudad y lo urbano requieren de miradas multidisciplinarias. A partir de la década de los años sesenta, surgió la nueva historia urbana para estudiar “el conflictivo proceso de producción de la ciudad y de la vida metropolitana”. En México, los historiadores buscan interpretar a la Ciudad “como un espacio o un fenómenos subsidiario de prácticas institucionales, sociales, políticas y culturales”.

 

Créditos: Coordinación de Humanidades y Coordinación de Universidad Abierta y Educación a Distancia.

Más ciencia menos depresión

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los últimos quince años, el número de personas con depresión o ansiedad ha aumentado cerca del 50%. Se trata de un trastorno mental que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo y es más común entre las mujeres (5.1%) que entre los hombres (3.%).

Tan sólo en México, más del 10% de los habitantes lo padece, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud.

Ante este panorama es fundamental que la población conozca más sobre esta enfermedad y para lograr este objetivo, la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC) y la Coordinación de Humanidades de la UNAM, organizan la mesa titulada: #MásCiencia menos depresión, en Universum, Museo de las Ciencias de la UNAM.

Dicho acto se realiza como parte del ciclo de mesas redondas #MásCiencia…, organizadas por ambas dependencias universitarias, con el que se busca el acercamiento entre especialistas y público, para que éste tenga mayor información sobre temas de ciencia y exprese sus inquietudes al respecto.

Hasta el momento se han realizado cinco mesas: #MásCiencia menos violencia, #MásCiencia menos adicciones, #MásCiencia menos pobreza, #MásCiencia más conciencia y #MásCiencia menos dependencia.

El próximo 28 de marzo se llevará a cabo la sexta mesa titulada #MásCiencia menos depresión, en la que participan: Dra. María Emilia Lucio Gómez Maqueo, investigadora del Programa de Diagnóstico y Salud Mental de la Facultad de Psicología de la UNAM; el Dr. Sergio Aguilar Gaxiola, del Centro para la Reducción de Disparidades en Salud de la Universidad de California en Davis; el Dr. José Armando Ahued, secretario de Salud de la Ciudad de México; y el Dr. Ricardo Pozas Horcasitas, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM. Como moderadora estará la Mtra. Juana Inés Dehesa, jefa de información de Primer Movimiento, Radio UNAM.

Los especialistas en la materia abordarán el tema de la depresión y darán un panorama sobre sus causas, síntomas, detección, tratamiento, problemáticas sociales ligadas a este trastorno, entre otros aspectos.

Para el año 2020, se estima que la depresión será la segunda causa de discapacidad en el mundo. El doctor José Armando Ahued, secretario de Salud de la Ciudad de México, señala que la metrópoli no está exenta de estas proyecciones. Sin embargo, ésta es la única entidad del país que cuenta con una Ley de Salud Mental.

El especialista considera que existen dos problemas preocupantes que enfrenta la Ciudad de México relacionados con la depresión: un aumento en las tasas de suicidio y el hecho de que se presenta frecuentemente en los jóvenes, incluso en menores de 13 años.

Otro de los invitados es el Dr. Ricardo Pozas Horcasitas, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, quien en 2017 formó parte del Consejo Asesor para la elaboración del documento Derechos de las Personas con Enfermedades Psiquiátricas, que se llevó a cabo con motivo del Centenario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Fecha y hora: Martes 28 de marzo a las 18:00 horas
Lugar: Universum, Museo de las Ciencias de la UNAM. Puerta C.
Transmisión en vivo por: https://livestream.com/CienciaUNAM/cienciadepresion
Entrada libre, cupo limitado.
Lugar: Teatro Universum
Sede: Universum, Museo de las Ciencias

Golem III, robot universitario que competirá en la RoboCup 2017

“Golem piensa, Golem habla” y tiene la capacidad de recibir comandos, sostener una conversación en lenguaje hablado con humanos, además de hacer diagnósticos de su entorno, tomar decisiones y resolver problemas sencillos de la vida cotidiana.

Golem III es un robot de servicio orientado al lenguaje y la comunicación, creado en el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la UNAM, con inteligencia artificial.

Es capaz de comunicarse y tomar decisiones, y fue exhibido en Universum, Museo de las Ciencias, como prueba previa al Torneo Mexicano de Robótica, que se realizará en el Estado de México, del 30 de marzo al 1 de abril. También está listo para la RoboCup 2017, que se llevará a cabo del 27 al 30 de julio en Nagoya, Japón.

 

¿Cómo funciona?

Más allá de realizar labores de servicio como tomar objetos y transportarlos, Golem III también evalúa la situación presentada e intenta responder a la instrucción de la manera más eficiente.

En pruebas realizadas, logró entender y llevar a cabo las instrucciones emitidas por sus interlocutores, como moverse para traer objetos específicos, detectar la ausencia de los mismos y generar una explicación de las acciones realizadas.

El proyecto inició con Golem I, capaz de mantener una conversación sencilla y seguir comandos de movimiento.Posteriormente se creó la versión II, un robot de servicio apto para interpretar expresiones lingüísticas y visuales. Ahora, en Golem III se incluyeron habilidades de razonamiento, diagnóstico y  toma de decisiones.

 

Un migrante deportado de las eras Obama y Trump. Historia marcada por la indiferencia gubernamental y el secuestro

Ciudad de México.- Pide que le llamemos Lucas, por seguridad. Tiene temor y no es para menos. Dice que los narcos le tomaron fotos, además de que cuentan con datos de él y de su familia.

El secuestro por tres días, en una casa de seguridad de Nuevo Laredo, fue una de las situaciones más complicadas que ha enfrentado en México desde que el gobierno Estados Unidos lo deportó, luego de 30 años de vivir y trabajar en aquel país.

Lucas se siente extraño en su patria, tampoco es para menos. A Estados Unidos llegó cuando tenía 13 años y ahí primero trabajo en la pizca de fruta, luego en la construcción de albercas y hasta antes de su deportación en la venta de comida, junto con su hermana.

Antes de ser deportado, Lucas ya percibía que grupos y movimientos racistas como el Ku Klux Klan, resurgían y tomaban fuerza en el estado de Georgia, donde residía.  Pero eso no lo amedrenta. Por encima de ese clima adverso, hay oportunidades que en nuestro país no ve, y quiere regresar.

Aquí, además del secuestro, ha enfrentado la insensibilidad de las autoridades mexicanas y de sus connacionales para, por ejemplo, obtener su credencial para votar o conseguir un empleo.

Quiere poner un restaurante, pero hay muchas trabas, mucha burocracia y Lucas se ha rendido a esa posibilidad. De lo que no pierde esperanza es de regresar a Estados Unidos, porque sigue convencido del sueño americano.

Con todo y el ambiente de racismo que impera en la unión americana o el endurecimiento de las políticas aplicadas por el gobierno de Donald Trump en contra de los migrantes, él buscará ingresar de nuevo a los Estados Unidos. Ya lo intentó semanas atrás.

Allá tiene a dos sobrinos y a su hermana, y una oportunidad de prosperar. Antes de su primera deportación, había iniciado un negocio de comida mexicana que promocionaba por Internet. Le iba bien, pero una detención por una infracción de tránsito mando todo a la basura.

La primera deportación

Habían pasado tres días de la elección presidencial en la unión americana y ya se sabía que Donald Trump había ganado los comicios. Lucas transitaba por una freeway en Atlanta, en donde vivía con su hermana.

Un policía lo detuvo porque circulaba a 70 millas por hora, cuando en esa vía el límite de velocidad era de 65 millas. Ahí comenzaron los problemas.

Del arresto por rebasar el límite de seguridad quedó en manos de autoridades de migración. No tenía manera de comprobar su estancia legal, pero además recuerda con mucha frustración que los policías de Atlanta se burlaban y le echaban en cara una y otra vez que durante los 30 años que estuvo en Estados Unidos acumuló dos DUI (Driving under the influence) y que por eso sería deportado.

Permaneció dos meses detenido antes de su deportación. Sólo un día antes de que lo regresaran a México lo visitaron representantes del consulado mexicano. Les reprochó su ausencia y la falta de asistencia legal durante todo ese tiempo; le respondieron que tenían mucha carga de trabajo.

El deseo de regresar

A mediados de enero llegó a México, pero el 1 de febrero pasado intentó regresar a Atlanta. Cruzó por Tamaulipas, pero de inmediato lo detuvieron y deportaron.  El día 2 estaba en Nuevo Laredo, junto con otros mexicanos que habían corrido la misma suerte.

Con el dinero justo para llegar a la casa de su madre, en el Estado de México, se organizó con los otros paisanos que lo acompañaban para tomar un taxi y trasladarse del puente fronterizo a la central camionera.

Ya iban en el taxi cuando Lucas escuchó que un sujeto en la calle grito: “¡Déjalos, ahorita voy por ellos!”.

“Bajándome del taxi de volada me fui a la central, los otros igual, pero ya estaban esperándonos ahí. Nada más nos dijeron, ´vénganse para acá´ y nos pidieron una clave. Yo no sabía nada de eso, te piden una clave y como no la teníamos nos dijeron ´ya vámonos´. Yo le dije que estaban locos, que yo no iba a ningún lado, pero cuando te empiezan a enseñar fuscas para qué hacerla”, relata.

Lucas permaneció secuestrado por narcotraficantes del 2 al 5 de febrero. Su familia tuvo que pagar 4 mil 500 dólares a los criminales para que lo dejaran libre.

Recuerda que, irónicamente, los delincuentes lo trataron mejor que las autoridades de migración de Estados Unidos. No se burlaban de él y “por lo menos me daban de desayunar, comer y cenar”, dice.

En la Ciudad de México ha buscado una manera de emplearse. Fue a la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec) del gobierno capitalino, a recibir capacitación para realizar un proyecto productivo.

El apoyo no pudo llegar a más, pues no es residente de la capital del país.

Sin muchas opciones, la idea más clara de Lucas es volver a cruzar ilegalmente la frontera para tratar de llegar a Atlanta y reemprender el negocio de comida mexicana que tenía con su hermana.

De acuerdo con datos de la propia Sederec, cada semana la Ciudad de México recibe tres aviones con migrantes procedentes de Estados Unidos, cada uno con 140 personas, de las cuales 18 por ciento en promedio permanecen en la urbe.

La dependencia también destacó que en 2016 se contó con un presupuesto por 18.6 millones de pesos para atender a 18 mil 920 migrantes que fueron repatriados a la Ciudad o que transitaron por ella en busca de una oportunidad laboral.

 

http://www.capital-cdmx.org/

Jacaranda primaveral

La llegada de la primavera se torna lila, nativa de Argentina, Bolivia y Paraguay, la jacaranda se encuentra en diversos espacios universitarios. En los jardines crea alfombras naturales que contrastan con el verde de los pastos.

Aromatiza el perímetro fresco y dulce, su florecimiento  espectacular permite que se le conozca cómo flor de la pasión.

El profesor que no sabía multiplicar

Cuando Navarro llegó a su casa había olvidado ya el humillante golpe que esa mañana le había propinado a uno de sus estudiantes por balbucear incorrectamente la palabra “alcance” mientras leía un texto del libro de Español.

No hace falta decir que el profesor de cincuenta años nunca había tenido una preparación pedagógica que lo ayudara a impartir sus clases, pero sus veinticinco años de experiencia lo habían vuelto un especie de leyenda dentro del pueblo. Todos sabían que, aunque sus métodos estuvieran basados en el más puro estilo de la inquisición, el profesor desaparecía las lagunas alfabéticas de sus estudiantes.

Ése había sido el resultado de tantos años en el mismo puesto, la exposición de sus temas era sumamente fluida y la secuencia preveía las dudas y seguía el tren de pensamiento de sus alumnos. Había aprendido a analizar los exámenes resueltos de sus pupilos, encontrando patrones lógicos y logrando entender por qué era común que, resolviendo, erraran de una u otra forma.
] Después de limpiarse los pies sobre la jerga de la entrada, recordó asomarse al buzón de su casa. Dentro, encontró la cuenta del agua y también la del gas, rompió con cuidado el borde del sobre usando una navaja oxidada y miró el número al final de la página: era mucho más alto que el mes anterior. Incluso pensó que quizá podrían estar equivocadas las cuentas, pero al intentar hacer las operaciones le falló la memoria de cómo multiplicar y terminó volviendo a doblar la carta dentro del sobre y entrando a casa.

Pensó que tenía sentido que hubieran subido los precios, el cierre de carreteras mantenido por los compañeros había disparado los costos del transporte y, por lo tanto, de la mercancía que llegaba del exterior al pueblo. En el mercado, el precio del aguacate estaba por los cielos.

Durante toda la cena estuvo intentando recordar cómo era que se hacía una multiplicación. En la guía que les habían entregado para la evaluación de profesores era uno de los temas subrayados como “indispensable”.

Lo cierto es que Navarro jamás había aprendido cómo hacer una multiplicación, su profesor de matemáticas en la primaria se había saltado ese tema de la guía. Probablemente tampoco conociera el razonamiento matemático.

Navarro estaba preocupado por la evaluación y, en la mesa, preguntó a su hija:
-Oiga -habló seriamente, intentó ocultar su ignorancia-, ¿usted sabe multiplicar?
– No, papi -contestó la niña sonriendo mientras jugaba con los fideos que tenía en el fondo del cuenco-, nos van a enseñar hasta quinto año, cuando usted le dé clase a mi grupo
– ¿Eh? ¿Quién dice?
Ximena estaba entretenida haciendo remolinos de pasta, ayudándose con el tenedor para adherirlos a los bordes del plato. No escuchó la pregunta de su padre por lo que llamó su atención y le repitió la pregunta.
– ¿Mande? Mmm, lo dice en la guía de Matemáticas.
El profesor Navarro palideció y volteó a ver a su esposa.
– Marta, ¿tú sabes multiplicar? La mujer lo miró y se enrojeció negando con la cabeza.
A la niña le dio sueño pronto y dejó su labor con los fideos para irse a la cama, antes de retirarse se colgó del cuello de su padre para darle un besito de buenas noches. Mientras Marta se llevaba de la mano a la pequeña de trenzas negras, Navarro sonreía sin poder ocultar la pesadumbre que llevaba inquietándolo todo el día.

Después de acostar a Ximena, la pareja se sentó lado a lado en unas sillas que habían colocado afuera de la casa. Las estrellas brillaban como sólo Oaxaca las ha visto resplandecer y Marta, advirtiendo el silencio de su marido, preguntó si sucedía algo.
– Marta -susurró Navarro y apretó su mano -, ¿qué vamos a hacer con la niña?
– ¿A qué te refieres? – preguntó ella volteando hacia su marido, visiblemente extrañada, él tardó unos segundos en contestar y pronunció cada sílaba con cautela.
– La niña no sabe multiplicar… – las luces nocturnas se reflejaron en los ojos vidriosos de Navarro.
– Pero, Miguel…
– Siento vergüenza Marta, de ser el profesor del quinto año y no podérselas enseñar.
– Pero ¿cómo ibas a aprenderlas, hombre? No seas tan duro contigo mismo, hiciste lo mejor que pudiste con lo que se te dio.
Navarro ignoró estos vanos intentos de su esposa por hacerlo sentir mejor y la interrumpió bruscamente.
– ¿Qué hago Marta? ¿No lo ves? Por un lado pienso que si renuncio quizá entraría alguien más preparado que podría educar a la niña y prepararla para conseguir un buen trabajo, pero nosotros nos quedaríamos sin lana ¿Y qué hacemos entonces? Ni para comer habría si dejo el trabajo en la escuela. No acompletamos tu y yo juntos si dejo ese ingreso. ¡Y ésa es otra Marta! ¿A qué hora estudio para el examen?
Además del empleo de profesor que comenzaba de lunes a viernes a las siete de la mañana y terminaba a las tres, Navarro siempre había trabajado en la casa del señor Osorio, un político con un alto cargo en el gobierno del estado. Su trabajo de chofer variaba en horarios, pero solía ser de tres de la tarde a diez u once de la noche entre semana y de nueve a dos de la mañana los sábados. Navarro regresaba todos los días a casa oliendo a sudor, con la columna destrozada y arrastrando los pies fatigado y añorando acostarse sobre el viejo colchón.
-¿A qué hora voy a aprender todo lo que me están pidiendo para poder seguir dando clases?
Marta lo miró de frente y enjuagó las lágrimas de su marido mientras le tomaba las manos y se las acercaba a los labios para besarlas con ternura, pero no supo qué contestar, así que se quedó callada.

El último tango

Seguro que usted me conoce, soy una artista famosa. ¿No me vio en Mama Dracula? El cine francés siempre ha sido muy respetable y yo soy una de sus principales figuras, ¿no? Protagonicé las películas de Bertolucci, de Antonioni. ¿Ya se va acordando? Bueno, seguro que usted conoce a mi padre, Daniel Gélin, una celebridad gala. Él nunca me reconoció, ¿sabe? Fui producto de una aventura que tuvo con mi madre. Ella vendía libros. Esa falta de reconocimiento suya, quizá, hizo que me interesara tanto ser una estrella de la pantalla.

¡El cine! Qué cosa maravillosa. Ahora nos parece cotidiano, pero en aquella época, ir al cine era más sagrado que asistir a la misa dominical. Imagínese, en la década de 1960, todo lo que significaba sentarse y dejarse deslumbrar por un mundo diferente: las imágenes a color, el sonido inundando los oídos. No todos tenían televisores en casa; por eso ir al cine era todavía más significativo. Era nuestra vía de escape. Haga un esfuerzo, seguro que me vio cuando yo era joven con Delon. Qué guapo era él, todo un caballero, con esa nariz afilada y puntiaguda y esos ojos claros, derretía a cualquier chica… y yo tenía sólo diecisiete años.

Me escapé de casa de mi madre porque ella era muy retrógrada. Se enojaba porque yo iba a ver películas tres veces por semana. Pensaba que quería encontrar a mi padre. No me interesaba; si él no había querido figurar en mi vida, yo tampoco sería parte de la suya. Yo lo que amaba, lo que deseaba más que ninguna otra cosa, era ser parte de ese mundo.
Pero en serio que estaba yo guapa. Ahora me ve usted aquí, toda deslucida, me queda poco de mi radiante melena y ya no tengo esa figura que levantaba todas las miradas. El medio cinematográfico siempre ha sido muy machista. Si no eres bonita, tienes que tener un talento bárbaro. Yo en serio que le eché ganas, por eso me gané un nombre, por eso fui una estrella. Claro, era guapa. Mi problema fue El tango.

Quisiera poder decirle que ese incidente no marcó mi vida, quisiera repetirle lo que me he repetido a mí misma durante más de treinta años. ¿Usted vio El Padrino? ¿Usted vio Apocalypse? ¿A poco no era imponente el hombre? ¿A poco no daba miedo?

Le estaba yo contando de mi carrera. Actué con Jack Nicholson y con ese ser extraordinario que era David Bowie. ¿Qué más podría pedir? Un poco de reconocimiento, tal vez. Creo que di lo mejor de mí, traté de aprender de grandes maestras como Brigitte Bardot, con quien incluso viví un breve tiempo, Catherine Deneuve y Sophia Loren. Las europeas éramos las más guapas, para ser totalmente honestos. Además, mucho más atrevidas, no teníamos pudor o tapujos moralinos. Por supuesto nunca imaginé que sucedería lo que sucedió. Le juro que no guardo rencores, he perdonado, he encontrado la paz.

Por ahí va a oír usted que estoy loca, que traté de matarme, que he pasado la mitad de mi vida en psiquiátricos. Mi publicidad pareciera más mala que buena. En lugar de hablar sobre las más de treinta películas en las que aparezco, sólo comentan lo de Calígula, que me negué a encuerarme, que me tuve que internar. Usted yo no sé si se hace o en verdad no me reconoce… pero muchos que me ubican sólo vuelven a lo mismo: ¿tan fuerte fue que se refugió en las drogas?

Pues sí, sí quedé un poco perturbada, pero de eso ya tanto tiempo… he procurado olvidar. Brando fue mi amigo hasta el final. Una amistad rara, distante, permeada por ese suceso que nunca volvimos a mencionar. Se puso tan gordo, tan feo. Lo cierto es que en la década de 1970 ya no era un galán, ¡pero era Marlon Brando! Su simple presencia imponía; tenía una espalda que era como dos veces la suya, sin ofender. Nunca habrá otro como él, con esa quijada dura, con esos ojos profundos y turbios, con ese cabello indomable. ¿Quién diría usted que está más loco, él o yo? ¿Se acuerda que en lugar de ir por su Oscar a la ceremonia de la Academia mandó a una india? ¿De eso sí? ¿De su extraña isla de la que no salía? ¿De que nadie podía someterlo, ni siquiera Coppola? Hacía su voluntad. Nadie le daba órdenes. Almas como la de Marlon y la mía no vuelven seguido, créame. Escúcheme lo que le digo: no nos repetimos.

Le voy a ser sincera hasta más no poder, al que me costó más disculpar fue a Bertolucci. Pero ya qué queda. Nuestro tiempo es prestado. A mí ya me ganó la batalla este cáncer… sólo me consuela recrear los viejos tiempos, las alfombras rojas, las cenas de gala, las fiestas exóticas. Cuando llegue mi hora, moriré satisfecha porque sé que mi paso no fue en balde. Tal vez usted no, pero mucha gente me recordará. Mucha gente hablará de mí. Al menos eso espero.

París… qué bella ciudad. Todo pasa en París, desde siempre. Hasta su nombre es hermoso; en francés, obviamente. Repita conmigo: paguí, paguí. Tantas canciones, tantos poemas: Elle est née d’aujourd’hui/ Dans le coeur d’un garçon/ Sous le ciel de Paris/ Marchent des amoureux. Quién no quiere enamorarse en la Ville lumière, quién no quiere ser parte de su luz, usted seguro que conoce París: sus puentes, su torre, la brisa gélida del Sena en las noches de enero; sus Champs Élysées, su Arco del Triunfo. París es para mí símbolo de todo lo bueno y todo lo malo. De mi éxito y mi ruina, mi vida y mi muerte. París y Brando. Lo más amado y lo más odiado.

Nuestro último tango no podía ser en otro lugar que no fuera París. Cuando escapé de casa de mi madre, no dudé en dirigirme a la Ciudad Luz. Todo sucede ahí. ¿Sabe usted lo que es el tango, a todo esto? Pareciera que le hablo de cosas del pasado, que usted no me entiende nada. El tango surgió a orillas de otro río, no del Sena, sino del de La Plata. Hay mucho de europeo en los rioplatenses. La música se produce con pocos instrumentos: el piano, el contrabajo, el violín y el bandoneón. Sin los mugidos tristes del bandoneón, no hay tango.

Triste, el tango es triste, es sufrimiento, melancolía; pasión, una pasión desbordante, exacerbada. La pareja se acerca, se aleja, se ama, se agrede, se busca, se repele; la música sube, baja, las piernas se entremezclan, los ojos lloran, el bandoneón pega, el violín raspa. El amor no existe, sólo el sufrimiento.

¿Se da cuenta, entonces? Todo de lo que le hablo: el cine, el tango, París. ¿Se da cuenta la tremenda combinación que pretendía materializar Bertolucci? Su guion era muy sencillo: un hombre y una mujer se conocen en un apartamento vacío. Ambos quieren rentarlo. No se dicen nada, no se conocen, pero algo surge entre ellos. Algo como un tango, como una necesidad insaciable del otro. ¿Comprende usted lo que es necesitar así a alguien? Yo nunca estuve casada, no sé lo que puede ser un amor como aquel. Pero ahí reside la grandeza del intérprete. Los demás tienen que creer que de verdad uno lo siente.

Mi personaje, Jeanne, siente esa atracción por Paul, Marlon Brando. Sin nada por perder, comienzan una relación. Pero para qué le cuento más, vea usted la película. Seguro que le encanta.

Yo tenía sólo 19 años. Censuraron el largometraje en varias partes del mundo. Creo que nos excedimos un poco; bueno, ellos. Sí es verdad, nunca más quise hacer un desnudo. Me gané muchas críticas y el apodo de loca. ¡Entiéndanme! ¡A mí nadie me lo dijo! ¡Me violaron ante una cámara! Y digo me porque fueron los dos, aunque encima sólo haya tenido a Brando.

Yo sabía que el papel iba a requerir de mí un esfuerzo más grande. Que, como toda buena historia, se trataba de una tragedia. Pero no tuvieron la decencia de advertirme que me iban a sodomizar. ¿Sabe que lo de la mantequilla fue algo que surgió de último momento? ¿Sabe usted que mis lágrimas son reales?

Pero los he perdonado, a los dos confabuladores: a Marlon y a Bernardo. Quiero irme en paz. Quiero que la gente me recuerde como una gran actriz francesa, y no como a la pobre niña a la que consumió El último tango en París.

¿Vivimos en un déficit de atención generalizado?

Mientras viajaba en el transporte de regreso a casa, subió al camión uno de esos vendedores que te ofrecen “promociones” de dulces o cacahuates, de aquellos que te lanzan su speech con un tono tan intimidante que hasta hacen que te preguntes si la experiencia no terminará en un “cáiganle con lo que traigan”.

Afortunadamente no fue así. Lo que llamó mi atención al ver a ese hombre fue la súplica que nos lanzaba: “No me ignores…Se siente feo que te dejen con la mano estirada, que en cuanto te subes la gente se voltea a la ventanilla o se hacen los dormidos, se quedan viendo quién sabe qué en sus celulares”. Y tan sólo dos cuadras más adelante se subió otro vendedor, lo cual me hizo pensar de inmediato en que efectivamente uno también se cansa de escuchar lo mismo.

Sin embargo, ahora que también me estoy dedicando a la Docencia, me doy cuenta de que yo les pido exactamente lo mismo a mis alumnos: “Jóvenes, préstenme atención!” Confieso que a veces siento que “compito” con la atractiva y estimulante información que viaja a través de un whatsapp o que si logro captar la atención de los muchachos el encanto se pierde a los 5 minutos. ¿Cómo hacer entonces para resultar “atractivo” hoy en día y lograr que nos pongan atención?

Podría bastar con decir que por estar en una ciudad enorme es muy normal vivir acelerados. O decir también que nuestros queridos gadgets se han vuelto tan importantes que andar sin ellos es como sentir que nos falta algo. Sin embargo, parece que sólo justificamos el por qué de nuestra selectividad, cuando creo que la pregunta es: ¿qué está pasando con nuestra forma de comunicarnos?, ¿es síntoma de algo más?

Hoy me sorprendió ver la cantidad de personas que vi con el cuello doblado y la vista clavada en el celular mientras el Metrobús circulaba en avenida Insurgentes. Desde los albañiles hasta los oficinistas, y claro, sin excluirme a mí. Así como el número de personas que transitamos con los audífonos puestos, no sé si en la búsqueda de una “ambientación” o de un poco de aislamiento.

¿Será acaso que estamos contagiándonos de un “déficit de atención” generalizado? Y con esto me refiero a esa falta de atención para los otros, a la falta de conexión con el semejante, con sus necesidades. Y quizá hasta con nosotros mismos y con nuestros malestares por convivir con tanta gente.

SIRKO, espejo de nuestra realidad

“SirKo. La vida es un acto no premeditado”, obra reflexiva concebida como un clown por Gerardo Trejoluna, quien además actúa y dirige, con la colaboración de Rubén Ortiz.

La puesta utiliza elementos multimedia, de hecho el proceso escénico se desarrolla principalmente a través de videos proyectados en una gran pantalla, realizados con tintes cinematográficos, de arte conceptual y documental por Yaride Rizk.

La obra nos permite miramos como en un espejo, donde los seres humanos contemporáneos nos reflejamos, inmersos en una vida que se “vive” a través de un monitor de un celular, tablet y computadora; donde expresamos nuestros sentimientos, emociones, alegrías (ciertas o no), enojos y tristezas, perdiendo el contacto humano y la objetividad de lo que es real y de lo que no lo es.

La historia se desarrolla en un circo donde un payaso está a punto de dar función, pero de último momento se niega a salir a escena, así que decide a través de una cámara explicarle al público. Desnuda su alma y habla de sus frustraciones, de su arte, de lo más profundo de su ser.

En algunos momentos salen a escena un cuadro de actores disfrazados de payasos e invitan a miembros del público a interactuar con ellos, y de manera divertida traen a la memoria a los payasos de Federico Fellini, que en la película “I Clowns” (1971) interpretan la muerte del circo en la pista.

SirKo se presenta en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur 3000) del 10 de marzo al 30 de abril de 2017, los jueves y viernes 20:00 horas, sábados 19:00 horas y domingos 18:00 horas.

¿Sabes cuánta agua se necesita para hacer un celular?

https://youtu.be/zYss_NplLF0

Éste y otros datos los podrás encontrar en la sala “Agua, elemento de la vida” del Museo Universum, exposición interactiva y permanente sobre cómo promover el manejo racional y conservación del agua en el país y cómo debemos actuar para implementar una cultura del agua.

A través de un video mapping conocerás los orígenes del agua, los ecosistemas y animales acuáticos. También hay maquetas interactivas, una cuenca en rompecabezas y un globo terráqueo con proyecciones virtuales de huracanes.

Visita la Sala del Agua en el Museo de las Ciencias UNIVERSUM.

Fotofestín, un espacio donde los universitarios celebran la fotografía

 


Incluso con un buen dominio de la cámara, mirada artística o premios bajo el brazo, la primera sensación de quien se decide a hacer de la foto su forma de vida es la de caminar sin brújula por no saber cuánto cobrar por trabajo, cotizar proyectos o abrirse un hueco en el mercado. A fin de servir de guía en éstos y otros temas nació el Festival Universitario de Fotografía (o Fotofestín), cuya séptima edición tendrá lugar en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, del lunes 24 al viernes 28 de abril.

“Hasta las actividades previas al arranque del encuentro son una muestra del amplio abanico que podemos abordar, pues el 17 de abril tendremos un ejercicio de fotografía subacuática y deportiva en la Alberca Olímpica de CU, a cargo de Emma Lozano y Nicole Holmes, dos profesionales reconocidas, y el año pasado hicimos algo similar, pero con drones”, expuso Ariana Oropeza, directora de Fotofestín.

Aunque el evento se realizará en la FCPyS no es necesario pertenecer a esa comunidad para participar y ni siquiera estar matriculado en la UNAM, pero sí inscribirse en fotofestin.com para acceder a los talleres, mesas de debate y conferencias magistrales que tendrán lugar a lo largo de esa semana.

“Se trata de un espacio abierto a todos pues deseamos que sea un punto de encuentro entre expertos y universitarios —sin importar su carrera o escuela— a fin de que quienes ya han recorrido este camino compartan sus experiencias con quienes apenas empiezan, los inviten a avanzar en esta ruta y los aconsejen para evitar tropiezos”.

Un proyecto que crece y madura

Ariana quiso dedicarse a la fotografía cuando un profesor de su secundaria le mostró una cámara y su funcionamiento; marcada por este hecho, más tarde cursaría la carrera de Artes Visuales en una facultad que solía llevar por nombre Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP), “donde mi máximo anhelo era vivir para la foto”.

Por ello en 2011, como una vía para cumplir con su servicio social, la joven le propuso al entonces encargado del Departamento de Difusión Cultural de la ENAP, Enrique Dufoo Mendoza, organizar un evento donde confluyeran aquellas carreras en las que se enseñaba foto, desde Odontología y Diseño hasta Comunicación y Periodismo. De esta manera surgía Fotofestín.

“Desde entonces el evento se ha ido afinando, muchas actividades han pasado de lo solemne a lo lúdico, tenemos apoyo de empresas como Nikon o Turicia y cada vez son más las personas que nos visitan —globalmente han asistido 14 mil 100 y esperamos que a la FCPyS acudan más de cinco mil)”.

A la par de esta evolución, destacó Oropeza, también se ha ido perfeccionando el programa de voluntariado, integrado por alrededor de 60 personas y la base sobre la cual se sostiene la iniciativa.

“Hablamos de individuos entregados a este proyecto y a los cuales no les importa pasar sus sábados con nosotros; en retribución ellos reciben capacitación técnica, aprenden a trabajar en equipo y, sobre todo, crecen a nivel personal. De hecho, muchos han salido de aquí tras obtener intercambios académicos importantes u ofertas de trabajo interesantes y todo porque se trata de sujetos convencidos de que donar su esfuerzo no es tiempo perdido, sino bien invertido”.

Para Oropeza, algo que define el espíritu de Fotofestín es su vocación itinerante, pues desde su nacimiento en la ENAP (hoy Facultad de Artes y Diseño), no sólo ha viajado a diferentes sedes de la UNAM, sino a las universidades Insurgentes y de Guadalajara, “y en cada ocasión hemos constatado lo diverso de cada entorno; cada edición ha sido única justo por lo mismo”.

A fin de relatar esta historia de siete años actualmente se edita un documental donde se registra el largo camino andado por un festival nacido como un proyecto de servicio social y que después se volvió un referente. Esperan grabar las últimas escenas en la FCPyS, “aunque esto ya no para, hay mucho más en el futuro cercano”.

La fotografía puede cambiar el mundo

“La idea de Fotofestín es de inspiración gastronómica, pues intentamos ofrecer un banquete a los amantes de la fotografía para que, según sus gustos y apetitos, cada quien pueda escoger entre una amplia oferta de temas y actividades y empaparse de todo, probar aquí y allá o enfocarse a una cosa”, explicó Oropeza.

Así, quienes asistan a esta edición podrán jugar con burbujas gigantes, polvos holi (areniscas coloreadas de tradición hindú), nubes de humo y bombas de confeti, y captar dichos efluvios con la cámara, o debatir con expertos sobre cómo las redes sociales han influido en la cantidad y calidad de las instantáneas a las que tenemos acceso.

“El festival abarca de lo lúdico a lo profundo y no debe extrañar, pues el campo de la fotografía es así de amplio y no se limita a apretar un botón y accionar un obturador, también implica estrategias de marketing, reflexiones filosóficas o incluso asuntos de índole legal. Lo que se puede descubrir tras explorar un poco es sorprendente”.

Y la misma Ariana puede dar testimonio de ello, pues tras siete años de coordinarlo, este evento le permitió hallar su verdadera pasión. “Fue difícil, lo medité muy a fondo —entre 2013 y 2014— y al final llegué a una conclusión: más que andar con una cámara al cuello y a la caza de la mejor imagen, lo que a mí me gusta es gestionar proyectos y es a lo que me dedico de lleno desde entonces”.

De ahí que Oropeza sostenga que Fotofestín representa una oportunidad para aprender en muchos aspectos, incluso de uno mismo, como le ha pasado a muchos voluntarios o ella misma.

Los invitamos a venir, a charlar con expertos, a mejorar sus técnicas con la cámara o a reflexionar sobre la imagen. En esta edición nos hemos propuesto demostrar que la fotografía puede cuestionar y transformar el mundo; de entrada, ya lo ha hecho con el nuestro, concluyó.

Convocatoria para el Examen de admisión a licenciatura

• Recuerda que la Convocatoria para el Examen de admisión al Sistema Escolarizado y al Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia Ciclo Escolar 2017-2018/1, se publicará el próximo martes 28 de marzo en la página electrónica www.escolar.unam.mx

• El registro para la convocatoria es únicamente por internet, del 28 de marzo al 2 de abril

• No caigas en engaños, la única manera de ingresar a la UNAM es por medio del examen de selección