Los calamares editan su material genético en un lugar singularmente extraño

Los calamares pueden editar su información genética en un lugar que los científicos no esperaban.

Los calamares costeros de aleta larga (Doryteuthis pealeii) son los primeros animales conocidos que pueden modificar cadenas de ARN fuera del núcleo de una célula nerviosa. Estos ‘mensajeros genéticos’, llamados ARN mensajeros, o ARNm, son los encargado de llevar los ‘planos’ de construcción de una célula para generar proteínas.

Todas las criaturas realizan ediciones en el ARN y lo hacen con moderación, según estudios limitados en mamíferos y moscas de la fruta. Esos cambios generalmente tienen lugar dentro del núcleo y luego son dirigidos (exportados) al resto de la célula.

La capacidad de los calamares para realizar ediciones genéticas en el citoplasma, el material gelatinoso que forma gran parte de una célula, puede permitir que los animales realicen ajustes en los ARNm sobre la marcha.

Habilidad que podría ayudar a los calamares a producir proteínas adaptadas para satisfacer las necesidades de una célula y perfeccionar procesos celulares cruciales, tal como informan los investigadores en Nucleic Acids Research.

Saber cómo los calamares realizan dichas ediciones en las células nerviosas podría ayudar a los investigadores a imitar la técnica y después desarrollar terapias para condiciones de salud, tales como el dolor crónico, ya que se podría realizar edición genética de células que crean señales de dolor inapropiadas, dice Joshua Rosenthal, profesor del Laboratorio de Biología Marina de la Universidad de Chicago.

El método sería muy similar a la técnica de edición de ADN CRISPR, pero para el ARN.

En el nuevo estudio, Rosenthal y sus colegas observaron por primera vez dónde se encuentra una proteína de edición de ARNm en las células nerviosas o neuronas de los calamares. El equipo descubrió que la proteína, llamada ADAR2, se encuentra tanto en el citoplasma como en el núcleo de las neuronas de calamar, un indicio de que la proteína podría editar los ARNm en ambas áreas.

Luego, el equipo extrajo el citoplasma de las neuronas del calamar, en específico de los axones, el delgado tallo de una neurona, «como si estuvieras exprimiendo la pasta de dientes del tubo«, dice Rosenthal. ADAR2 editó ampliamente un ARNm dentro del citoplasma extraído de los axones, encontraron los investigadores.

El desarrollo de una técnica de edición de ARN similar a CRISPR podría tener ventajas clave. Si bien las ediciones generadas por CRISPR en el ADN son permanentes, el ARN es transitorio y la información genética editada desaparecería cuando el ARN se degrade en la célula después de su función (proceso normal).

«Hay muchas ventajas para tratar de manipular la información genética en el ARN«, dice Rosenthal. «Si se comete un error, no es tan peligroso. Si comete errores en el ADN, los tendrás de por vida«.

Fuente: Science News

Artículo: I. Vallecillo-Viego et al. Spatially regulated editing of genetic information within a neuronNucleic Acids Research. Published March 23, 2020. doi: 10.1093/nar/gkaa172.

¿Cuándo se vuelve crónico el dolor de espalda?

La psique juega un papel crucial en el dolor agudo que se vuelve crónico. Pero, ¿por qué algunas personas están más en riesgo que otras?

En alrededor del 35-40% de todos los pacientes, con dolor de espalda, las quejas son crónicas. Sin embargo, la forma en que sienten el dolor y cuánto afecta su vida puede variar mucho de persona a persona.

La profesora Monika Hasenbring de la Universidad del Ruhr de Bochum (RUB) ha estado explorando durante mucho tiempo la cuestión de cómo el procesamiento individual del dolor afecta el desarrollo de quejas crónicas, porque es consciente de que no son un fenómeno puramente médico sino psicológico.

Cuatro grupos de riesgo

Como directora del Departamento de Psicología y Sociología Médica de RUB, desarrolló un modelo de procesamiento del dolor hace años, en el que los pacientes son asignados a uno de cuatro grupos. Este modelo ayuda a personalizar los enfoques de diagnóstico y terapia para los grupos de riesgo individuales.

La respuesta del primer grupo al dolor es el miedo, y los miembros de ese grupo generalmente lo interpretan como un síntoma de una enfermedad grave. En consecuencia, estas personas evitan cualquier situación que pueda desencadenar el dolor. El resultado es la inactividad y la debilidad muscular, lo que a su vez provoca dolor y mal humor.

Los gritos provocan más dolor

El segundo grupo está compuesto por individuos que suprimen el dolor, tanto mental como en su comportamiento. Se obligan a soportar gritos pues pretenden «No hacer un escándalo» o «No pensar en el dolor». Una estrategia que no necesariamente tiene un resultado positivo, porque estos pacientes no se toman su tiempo para relajarse y están en constante estrés. Esto también puede conducir a un aumento del dolor.

Los miembros del tercer grupo son pacientes que pueden distraerse del dolor. Se las arreglan para mantener una actitud positiva. Sin embargo, como también tienden a no cuidar su cuerpo, a menudo también experimentan un aumento del dolor.

Equilibrando el estrés y el alivio

Solo las personas asignadas al cuarto grupo logran reducir su dolor a través de su actitud y comportamiento. «Estas personas reaccionan con bastante flexibilidad al dolor», como Monika Hasenbring describe sus hallazgos. «Encuentran un equilibrio entre el estrés y el alivio y toman descansos de vez en cuando, pero no evitan la actividad física».

Los mejores atletas también sufren de dolor de espalda

Monika Hasenbring está investigando si este modelo también se puede aplicar a los mejores atletas que sufren de dolor de espalda. La investigadora comparó los datos de la población general con la de 200 atletas que informaron que sufrían de dolor de espalda. Las encuestas mostraron que, aunque se podría pensar que los mejores atletas tienen una relación especial con sus cuerpos, se parecen a la población general en términos de sus factores de riesgo para la cronificación del dolor de espalda; coinciden con el mismo patrón.

«Estos hallazgos pueden ayudar a los pacientes, porque la actitud cognitiva hacia el dolor es algo que podemos cambiar a través de la psicoterapia», explica Hasenbring. «Si podemos enseñar a los pacientes a reconocer el ciclo de pensamientos y el refuerzo del dolor en el que están atrapados, también podemos mostrarles soluciones para manejar la situación».

Fuente: RUB

La gente en situación de calle no es un foco de infección

Las al menos cuatro mil personas en situación de calle y en abandono social que hay en la Ciudad de México también son parte de la contingencia sanitaria en la que nos encontramos. Son población vulnerable frente a la COVID-19.

Vivir en la calle los coloca en una desventaja social y económica porque a diferencia de quienes trabajamos en casa, obtener dinero para su sustento depende del trabajo que puedan ejercer en la calle, donde cada vez hay menos movimiento.

“Por eso no creemos que sea lo más adecuado forzar a la gente a que vaya a los albergues o que les cierren los espacios a donde moverse”, comentó para el programa radiofónico Primer Movimiento de Radio UNAM, Luis Enrique Hernández Aguilar, director de El Caracol A.C.

El 26 de marzo la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social de la Ciudad de México (Sibiso) anunció acciones para hacerle frente a la pandemia. “Pero lejos de sentirse protegidos, son tratados como un medio de infección a quienes se les tiene que desinfectar”.

De cuerdo con Hernández Aguilar, la insistencia del Presidente de México y la jefa de gobierno de la Ciudad de México en hacer valer las garantías individuales de la ciudadanía es un asunto que además de apelar a la conciencia de la ciudadanía, tiene que ser aplicada de forma pareja para todos quienes la conforman.

De ahí la necesidad de llevar a cabo acciones focalizadas que entiendan la propia dinámica de cada uno de los colectivos formados por gente en situación de calle.

Para el director de esta Organización No Gubernamental la gente llega a la calle porque, al enfrentarse a un problema complejo, no encuentra en la cadena social y gubernamental un apoyo que la mantenga dentro de esa estructura, por eso es importante que cada estrategia que apliquen esté más apegada al marco de sus derechos humanos.

“La estrategia que diseñemos tiene que ser de protección sanitaria (evitar que el virus llegue a las calles), y de provisión social (revisar cómo está el sistema de alimentación)”.

¿Cómo transcurre el tiempo en la pandemia?

Enriqueta Lerma Rodríguez, doctora en Antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que el tiempo, al igual que el espacio, son concepciones previas estrechamente relacionadas. Esto quiere decir que están ahí, independientes de nuestra conciencia, raciocinio, medición o acción: antes de nacer y después de morir hay tiempo y espacio. Incluso en los sueños, la psique los expresa en forma de símbolos.

En entrevista con UNAM Global, Lerma Rodríguez destacó que en el proceso de la construcción social del tiempo, el ser humano le da un significado y se apropia de él a través de diversas acciones, como las calendarizaciones que permiten organizar las prácticas sociales de forma general. Con el aislamiento, hay menores desplazamientos, por ende, un menor número de actividades y con ello la suspensión del calendario ordinario.

La investigadora mencionó que las medidas implementadas para impedir la expansión de la pandemia, han provocado una compresión del espacio y un alargamiento del tiempo.

“La misma medida busca expandir el tiempo frente a la enfermedad. Por ejemplo, el adelanto de las vacaciones de Semana Santa implicó la contención de desplazamientos, y con ello, la contención de la espacialidad, al mismo tiempo, esta estrategia permitió contar con tres semanas de amortiguamiento para evitar la expansión del COVID-19. El aplanamiento de la curva de contagios es eso: una contracción del espacio y un alargamiento del tiempo”.

Asimismo, la especialista enfatizó que diversos factores influyen en la experiencia que tiene el individuo sobre el espacio y el tiempo, ésta se ve influida por las actividades labores, el nivel de ingresos, el tipo y tamaño de la vivienda, de la buena o mala salud psicosocial de cada familia y de la actitud individual de cada integrante ante al aislamiento.

Agregó que mientras algunas familias pueden usar el tiempo en actividades productivas o lúdicas, para otras el mismo periodo significa un estancamiento económico y el deterioro de sus vínculos más cercanos.

En ese contexto, Lerma Rodríguez recomendó realizar estrategias que permitan encontrar aspectos positivos y sobre todo no perder conciencia sobre cómo transcurre el tiempo, tener seguimiento del día de la semana y la fecha. “Las rutinas permiten organizar ideas, comportamientos y formas de interacción social, pero también ayudan a establecer normas familiares”.

En cuanto a lo social, sugirió tratar de respetar, en la medida de lo posible, la privacidad e intimidad de cada integrante de la familia para evitar el ensimismamiento. “Lo más importante es tener presente que esta fase de aislamiento terminará: no será permanente; visto así, es recomendable mantener contacto con familiares, amistades y compañeros de escuela o de trabajo, ya que nos reinsertaremos a nuestros núcleos sociales en algún momento”.

De acuerdo con la especialista en temas de cosmovisión, ritualidad y espacio, algunos efectos positivos que pueden recuperarse de la cuarentena son tres:

  • Tomar conciencia de que como sociedad estamos enfrentando un mismo problema. Es una oportunidad para evaluar qué aspectos de la sociedad podemos mejorar y cuáles nos han afectado.
  • Puede considerarse como un momento para revalorar nuestros vínculos sociales, el modo en que nos relacionamos y el trato que hemos dado a nuestras propias personas; es un buen momento para reflexionar sobre nuestra salud y la de otros como una prioridad que está por encima de otros intereses.
  • Es una oportunidad para aprovechar nuestro tiempo en casa y realizar actividades que antes estuvieron suspendidas por la constante movilidad, también de hacer una introspección sobre nuestra vida personal, familiar y reflexionar sobre el modo en que deseamos seguir construyendo nuestro tiempo.

Estudiantes de la FES Aragón donan a hospitales equipo contra el coronavirus fabricado por ellos mismos

Desde hace semanas el Hospital General Regional Fidel Velázquez Sánchez, ubicado en Ecatepec y conocido a secas como “el 196”, ha visto cómo sus espacios y recursos están llegando al límite debido a la crecida exponencial de individuos positivos al Covid-19. Para ampliar su capacidad de atención el recinto acondicionó toda su sección de Urgencias para el confinamiento de pacientes con la enfermedad, y quienes acuden con otras emergencias son revisados en las salas de espera, pero el personal del lugar advierte que se están quedando sin material para protegerse al hacer su trabajo.

A fin de paliar dichas carencias, los integrantes del grupo estudiantil de mecatrónica Wayaks regalaron un centenar de caretas para los médicos y enfermeros del lugar, todas fabricadas y ensambladas caseramente con material donado o comprado por ellos, piezas modeladas en impresoras 3D instaladas en sus hogares e incluso con pedazos de foamy cortados con cúter y regla sobre un restirador.

“Somos alrededor de 40 estudiantes de Ingeniería Mecánica de la FES-Aragón que, junto al profesor Neftalí Elorza López, colaboramos en la iniciativa Coronavirus Makers México a fin de apoyar en estos tiempos tan difíciles”, señala Andrea Jasso, la encargada (junto con su compañero Eduardo Barragán) de entregar el donativo el 22 de abril pasado, justo a la entrada de este centro del IMSS.

“Es duro enterarte de las condiciones en que opera esta gente. Quien nos recibió fue la enfermera Marisol Guerrero y ella nos relató que, aunque la crisis sanitaria ha escalado, no han recibido respaldo suficiente del gobierno —monetario ni de equipo—, por lo que han sacado de sus bolsillos para adquirir insumos quirúrgicos, batas y cubrebocas, pero no les ha sido suficiente y por eso nos contactaron”.

El protocolo señala que las caretas son necesarias para evitar los aerosoles expelidos por los enfermos al toser, hablar o hasta respirar; sin embargo, debido a su alta demanda en el mundo entero no se encuentran ya en ninguna parte. “La pregunta aquí es, si sabemos cómo, ¿por qué no las manufacturamos nosotros?”, señala Andrea.

“El costo de cada una oscila entre 35 y 40 pesos y hacerlas nos lleva dos horas y media por pieza en una impresora 3D. Eso parece mucho si consideramos que a una fábrica le toma pocos segundos manufacturar miles en serie, pero el asunto es que nos las hay. Quienes estamos en la iniciativa hemos invertido semanas en crear estos objetos de forma casi artesanal, pero siendo lo más rápidos posible ya que sabemos que se necesitan con urgencia y ahora”.

Recién acaban de concretar su primera donación y los jóvenes de la FES-Aragón ya están agendando las siguientes entregas para otros centros, pese a los obstáculos que han comenzado a surgir, como la falta de materia prima, pues insumos como el acetato se ha agotado en los inventarios de todas las papelerías, como han constatado al peinar tanto las de grandes cadenas como las del barrio.

“Pero eso no nos desanima, se trata de hacer lo que se puede con lo que se tiene. Se nos ha repetido que nosotros, como sociedad, hacemos mucho al quedarnos en nuestros hogares. En nuestro caso podemos hacer aún más si manufacturamos caretas y herramientas similares con la ventaja de que eso es algo que podemos hacer sin contravenir la cuarentena, pues todo lo realizamos sin salir de casa”.

La cultura maker

Wayaks significa ‘visión entre sueños’ en maya y justo con esa palabra el profesor Neftalí Elorza bautizó al grupo de manufactura aditiva y mecatrónica que echó andar en la FES-Aragón a fin de capacitar a alumnos de Ingeniería en impresión 3D, cortado en láser, creación de prototipos, origami e incluso amarres con carrizo, ello con el objetivo de impulsar entre las nuevas generaciones la llamada “cultura maker” o, como también se le dice, “el hágalo usted mismo”.

“La idea es que, si necesitas una mesa, por dar un ejemplo, no vayas a internet y ordenes una del catálogo de Amazon, sino que consigas los materiales, tomes tus herramientas y la construyas tú mismo. Eso es lo que intentamos fomentar y, por lo mismo, al ver que tras la crisis desatada por el Covid-19 el material requerido por los hospitales estaba en desbasto, decidimos fabricarlo nosotros”.

La iniciativa Coronavirus Makers México es un espacio creado por ingenieros, arquitectos y entusiastas de la cultura maker a fin de articular esfuerzos y apoyar al personal médico en su lucha contra el SARS-CoV-2, y a la cual el grupo Wayaks se unió desde el principio.

Los makers somos una comunidad no tan grande, muchos nos conocemos de tiempo ha y, por lo mismo, unirnos en un esfuerzo así era inevitable, explica el profesor Neftalí Elorza, quien sobre cómo solicitar su intervención añade: “De necesitar algo, los hospitales sólo deben contactarnos. En el caso de las caretas las creamos a partir de diseños de código abierto, uno europeo y otro estadounidense, lo cual nos permite analizar, modificar y hasta corregir. En este caso, en uno de los planos observamos que había una L que no ofrecía el aislamiento suficiente contra el virus, así que los muchachos enmendaron aquello y ahora tenemos un producto muy seguro”.

Ante la sucesión de noticias graves como la saturación de todos los centros hospitalarios del Valle de México, o de que ya con más de mil muertos el país apenas va a entrando al pico de la epidemia, el académico subraya que es momento de actuar y, por lo mismo, la comunidad maker ya está viendo cómo fabricar spliters (piezas esenciales de los aparatos de respiración asistida) e incluso respiradores enteros, pues los que se tienen en el país y los que llegarán en breve resultarán insuficientes, además de resultar caros.

Y si esto genera incertidumbre hay una serie de paradojas que vienen aumentar la sensación de caos, como la de que, pese a que el precio del petróleo se ha desplomado como jamás en la historia, llegando a cotizarse en menos dos dólares por barril de crudo, el costo del PLA (termoplástico usado para la impresión 3D) se ha ido por las nubes y los insumos necesarios para la manufactura aditiva se han disparado a niveles insospechados, por lo que el docente hace una invitación para apoyar a este proyecto.

“Hay muchas maneras de sumarse, ya sea como maker, donando material almacenado en talleres u oficinas (como acetato, PVC o PET) o donando desde 50 pesos hasta dos mil. Las diferentes opciones están en la página www.coronavirusmakers.mx. Quienes participamos hemos puesto desde nuestro trabajo e infraestructura hasta recursos económicos, pero no podemos cargar solos con todo”.

Mientras, el equipo universitario trabaja a contrarreloj para entregar cada vez más pedidos a más hospitales. “Wayaks significa ‘visión entre sueños’ y ahora veo que ponerle así a este grupo fue acertado, pues el objetivo último era formar a personas con el conocimiento y disposición para aportarle a la sociedad, en especial cuando más lo necesita. Ésa siempre fue la visión y también siempre fue el sueño”.

España: COVID, cuarentena, confinamiento y repatriación de universitarios


La intempestiva irrupción del COVID-19 ha suscitado una crisis internacional de gran escala. En España, según datos de su Ministerio de Sanidad, al 17 de abril el número de personas fallecidas se acerca a los 19,500, mientras que el número de contagios llega a casi 188,000 personas, colocándolo como uno de los países con más casos detectados en el mundo. En contraparte, España reporta, en números redondos, 73,000 personas como curadas.

El virus ha golpeado duramente a la sociedad española, que desde el pasado 14 de marzo se encuentra en confinamiento por el “estado de alarma” decretado por el Gobierno español en todo su territorio. El estado de alarma pretende doblegar la curva de propagación del virus, entre otras medidas, mediante el confinamiento obligatorio en sus hogares de todas los ciudadanos, salvo aquellas personas que laboran en actividades consideradas por las autoridades como esenciales. Además, sólo se permite salir de los hogares de manera individual en caso de necesidad de adquirir bienes o servicios de primera necesidad como alimentos, o atención médica.

El estado de alarma, no solo afecta a los españoles sino a todos quienes se encuentran residiendo permanente o temporalmente en su territorio, entre ellos un gran número de estudiantes de movilidad internacional de la UNAM.

Todo el sistema de educación presencial del país, universidades incluidas, permanece cerrado, aunque muchas continúan con actividades en línea. Además de no poder asistir a las actividades educativas, tampoco es posible llevar a cabo labores de investigación en archivos, bibliotecas o museos, que también permanecen cerrados. Esta situación, aunada al cierre de las fronteras terrestres y un posible cierre de fronteras aéreas, ha hecho que muchos alumnos opten por regresar a México.

UNAM-España, con sede en Madrid, en observancia al estado de alarma, ha cerrado sus oficinas y su equipo se encuentra trabajando vía telemática. Desde el inicio de la emergencia sanitaria ha brindado información y acompañamiento a la comunidad Puma residente en España y, con el respaldo de la Coordinación de Relaciones y Asuntos Internacionales de la UNAM (CRAI), ha apoyado la repatriación de varios alumnos que, ante esta crisis, decidieron regresar a nuestro país.

Aunque por ahora el confinamiento está programado hasta el día 26 de abril, es muy probable que se prorrogue por varias semanas más. Mientras tanto, el pasado 14 de abril Aeroméxico realizó el último vuelo del mes en el trayecto Madrid-México, repatriando a 268 mexicanos que permanecían en España, varios estudiantes incluidos.

El Hubble Celebra 30 Años de Maravillosos Descubrimientos


El 24 de Abril de 2020, el Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA celebra 30 años de descubrimientos científicos, que han revolucionado casi todas las áreas de la actual investigación astronómica desde la ciencia planetaria hasta la cosmología, proporcionando innumerables imágenes de una belleza única en el universo.

El Telescopio Espacial Hubble fue lanzado el 24 de Abril de 1990 a bordo del Transbordador Espacial Discovery durante la misión STS-131. Desde su posición a 600 kilómetros por en cima de la Tierra el Hubble puede detectar la luz con una agudeza visual cinco veces mayor que los mejores telescopios terrestres, adentrándose en el espacio hasta llegar a algunos de los profundos misterios que permanecen ocultos en las brumas del tiempo.

Desde planetas a nebulosas planetarias, pasando por estrellas en formación y explosiones supernova, algunas de las maravillas de nuestro universo han sido captadas por el Hubble y plasmadas en este magnífico póster.

En el centro está el cúmulo estelar Westerlund 2. De izquierda a derecha, tenemos en la primera fila:
– Galaxias interactuando
-Abell 2218
-El Cometa ISON
-Júpiter
-Filamento verde en la galaxia Taza de Té
-Formación de estrellas en 30 Doradus
-Interacción de galaxias en Arp 273

En la segunda fila:
-Saturno
-La Nebulosa del Anillo
-«Montaña Mística» en la Nebulosa Carina
-La Nebulosa del Cangrejo

En la tercera fila:
-La Nebulosa Cabeza de Caballo
-La Nebulosa Carina
-La Nebulosa Planetaria NGC 6302
-Formación estelar en M17

En la cuarta fila:
-Cúmulo globular NGC 121
-Los Pilares de la Creación
-La Galaxia del Anillo AM 0644-741

En la quinta fila:
-Galaxias colisionando en ARP272
-Cúmulo estelar NGC 602
-El Campo Ultra Profundo del Hubble
-Marte
-La estrella variable RS Puppis
-La Nebulosa de Orión

El Hubble y la visión del Universo

Hoy en día se sabe no sólo la edad del universo, sino lo basto y extenso que es, que también gracias al descubrimiento del Telescopio Hubble podemos apreciar fotografías y datos que nos revelan la composición química de planetas, estrellas y nebulosas; que casi todas las galaxias tienen un agujero negro en el centro y que, la evolución y formación de una galaxia están ligados a su hoyo negro.

Antes del Hubble, dice Gloria Delgado, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, “muchos astrónomos pensaban que el universo era estático, una idea que tuvo que cambiar para tener otra visión del universo”.

Una de las primeras imágenes que llegó del telescopio fue el impacto que tuvo el cometa Shoemaker-Levy 9 con Jupiter, un acontecimiento que, aunque se sabe que sucede mucho, la posibilidad de poder presenciarlo es muy baja, pues se estima que un cometa choca contra un planeta una vez cada mil años.

La información con la que ahora contamos tiene sus inicios en 1923, cuando Edwin Hubble obtuvo datos importantes para la astronomía a través de un telescopio de 2.5 metros que le permitió medir, desde tierra, las distancias y velocidades de algunas galaxias, un trabajo que, aparte de mostrar la expansión del universo, dio constancia de que las galaxias con sus estrellas se están alejando unas de otras a mayor velocidad.

En entrevista para el programa Primer Movimiento de Radio UNAM, la investigadora universitaria refiere que la idea de Hubble de contar con un observatorio extraterrestre para el estudio de otras estrellas, se materializó con la construcción de un telescopio capaz de captar imágenes en zonas remotas del Universo, una aportación al campo de la astronomía que el Congreso de Estados Unidos aprobó en 1978.

Así pues, el 24 de abril de 1990 la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) lanzaba al espacio el primer telescopio espacial de la historia. A las 8:33 de ese día el transbordador espacial Discovery despegó de la base de Cabo Cañaveral en Florida para desarrollar una misión espacial de cinco días.

“Al día siguiente fue desacoplado quedando en la órbita a 575 kilómetros de la superficie terrestre, desde donde el telescopio tarda alrededor de 96 minutos en dar una vuelta a la tierra”.

Hoy, el Telescopio Hubble estará cumpliendo 30 años de su lanzamiento, y para celebrarlo, la NASA te muestra sus fotografías más hermosas.

UNAM Global · El Hubble y la visión del Universo

Emma y el coronavirus

Violencia de pareja en el contexto del COVID-19

La doctora Irene Casique Rodríguez, investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM, explicó que de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el 2006 el 25 por ciento de las mujeres reportaron haber sufrido violencia emocional por parte de su pareja, el 13 por ciento padeció violencia económica, el ocho por ciento violencia física, y poco más del dos por ciento violencia sexual.

La especialista en el estudio de las dinámicas de violencia de pareja en adultos y adolescentes, destacó que en el confinamiento hay un repunte en las llamadas de auxilio, debido a que el contacto familiar es mucho más estrecho y prolongado lo que ocasiona problemas de violencia.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el coronavirus golpea tres veces a las mujeres: por la salud, por la violencia doméstica y por cuidar de los otros. La carga de trabajo aumenta, se potencia el estrés intrafamiliar y el riesgo de violencia.

Casique Rodríguez expresó que para evitar esta situación es necesario que el gobierno garantice los servicios de orientación y atención destinados a las mujeres. “Sabemos que en las parejas que participan de manera activa en los quehaceres del hogar hay menos riesgo de sufrir de violencia”.

UAQ desarrolla vacuna contra el COVID-19

El proyecto aún se encuentra en su etapa inicial y se espera que en dos o tres meses se realicen ensayos de inmunización en modelos experimentales, para evaluar la seguridad y respuesta inmunitaria de la misma.

El Laboratorio de Inmunología y Vacunas de la Facultad de Ciencias Naturales (FCN) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) desarrolla una investigación para generar una vacuna contra el COVID-19, misma que está basada en la proteína ‘S’ del virus SARS-CoV-2 que provoca esa enfermedad; por ahora, se encuentra en su fase inicial y podría avanzar a su etapa clínica en los próximos meses.

El objetivo de esta vacuna es generar inmunidad en las personas e impedir que el virus pueda unirse a su receptor en las células, evitando así, la enfermedad, según explicó el Dr. Juan Joel Mosqueda Gualito, líder del Cuerpo Académico Consolidado “Salud Animal y Microbiología Ambiental” y responsable del Laboratorio de Inmunología y Vacunas.

“El reto que tenemos con este virus en particular es que el SARS-CoV-2 utiliza una proteína particular para unirse a las células de los humanos, entonces una estrategia es utilizar estas partes del virus como vacuna para que se generen -los anticuerpos en los humanos para que- cuando llegue el virus, se unan estos anticuerpos al virus e impidan que el virus se pegue a las células de las personas y las infecte”, explicó el titular del Laboratorio de Inmunología y Vacunas de la FCN.

El proyecto aún se encuentra en su etapa inicial y se espera que en dos o tres meses se realicen ensayos de inmunización en modelos experimentales, para evaluar la seguridad y respuesta inmunitaria de esta vacuna; hasta el momento, la iniciativa ha sido financiada con recursos de Rectoría, por lo que se espera conseguir otras fuentes externas como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, para que siga operando.

“Si bien, hay dos o tres países que están desarrollando vacunas contra el COVID-19 y que van en etapas más avanzadas, se espera que estas vacunas, de servir, salgan al mercado en uno o dos años y si lo hacen, su demanda será tan alta que no se alcanzará a producir el número de dosis para todos los demás países. Esto indica que países como México deben desarrollar sus propias vacunas, que beneficien a la población nacional y local”, aseguró el Dr. Mosqueda Gualito.
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Las vacunas, dijo, son uno de los métodos de prevención de las enfermedades más eficaces que existen. Sin embargo, explicó, que el desarrollo de éstas es un proceso largo y costoso que puede abarcar hasta diez años. Implica una etapa preclínica y una etapa clínica y se deben tomar en cuenta factores muy importantes como la seguridad de la vacuna, la eficacia, su fácil producción, almacenamiento, costo y el número de dosis para alcanzar la protección de la población.

“Esperamos que en las próximas etapas se incorporen más grupos de investigación, de la UAQ, por ejemplo de la Facultad de Química y Medicina, así como de otras instituciones y que podamos trabajar en conjunto con la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro para que este proyecto sea factible y que logre en un mediano plazo culminar con una vacuna que proteja a la sociedad contra el COVID-19”, enfatizó el Dr. Mosqueda Gualito.

La Organización Mundial de la Salud declaró a la COVID-19 como pandemia el 11 de marzo de 2020. Según informes recientes, la mayoría de los pacientes con COVID-19 tienen un período de incubación de 3 a 7 días. La fiebre, la tos y la fatiga son los signos clínicos más comunes, mientras que la congestión nasal, secreción y diarrea solo se observan en una pequeña parte de los pacientes. Los casos graves pueden progresar rápidamente a un síndrome de dificultad respiratoria aguda, choque séptico y acidosis metabólica difícil de abordar y hemorragia y disfunción de la coagulación. En la actualidad, la tasa de mortalidad de COVID-19 en todo el mundo es aproximadamente 2.4% y que es causada por falla multiorgánica especialmente en personas mayores y personas con afecciones subyacentes como hipertensión, enfermedad cardiovascular y diabetes. No hay actualmente medicamentos antivirales específicos o vacunas.

“Necesitamos generar mucha inmunidad, pero contra una parte muy pequeña del virus para que esta inmunidad logre proteger a las personas de la invasión del virus”, resaltó el universitario.

Además, en este proyecto participan los investigadores de la FCN: Dra. Teresa García Gasca, Dr. Diego Josimar Hernández-Silva y Dra. Bertha Isabel Carvajal Gamez; así como los estudiantes de posgrado, MC. Miguel Ángel Mercado Urióstegui y la MC. Alma Susana Mejía López.

¿Qué pasa en el organismo cuando hay VIH y COVID-19?

 
Durante la epidemia en China se dio un caso de una persona que padecía VIH y se infectó con el coronavirus. “Al momento de enterarse, este individuo no estaba tomando el tratamiento antirretroviral, pero fue tratada con Kaletra y los médicos resolvieron la infección del coronavirus”, dijo Roberto Vázquez Campuzano, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM.

En entrevista para UNAM Global, el académico universitario mencionó que hasta el momento no se ha demostrado que las personas con VIH tengan un mayor riesgo ante la infección del coronavirus. De hecho, existen pocos estudios.

Se trataba de un fumador crónico con diabetes tipo 2, factores de riesgo para quienes padecen el coronavirus: con todo y el VIH pudo resolver bien la infección de la COVID-19.

“Aparentemente, el riesgo de padecer COVID-19 para una persona con VIH es exactamente el mismo que para el resto de nosotros”, explicó el académico universitario.

En China, el 80 por ciento de las infecciones que se dieron por coronavirus fueron leves, y solamente un porcentaje muy bajo fueron severos, añadió el especialista.

Dentro del organismo

Una persona con VIH sufre la destrucción de sus linfocitos CD4, que son sus defensas, es decir, son los encargados de mostrar la respuesta inmune. Conforme evoluciona la enfermedad, se pierde la capacidad para producir anticuerpos y así, el individuo es susceptible a contraer varios padecimientos.

“No solamente al coronavirus, sino a todas. De hecho, existen enfermedades más severas y que normalmente se asocian con casos complicados en pacientes con VIH”.

Dentro del organismo, este nuevo virus entra directamente al tracto respiratorio, y en algunos casos (en pacientes con diabetes, insuficiencia respiratoria o hipertensión arterial) se fija en el pulmón y destruye las células. Esto conlleva a una neumonía, que es una enfermedad grave respiratoria, e inclusive, en algunos casos llega a causar la muerte.

Si a una persona cualquiera le da la infección leve, se deben vigilar los síntomas: que no exista fiebre muy alta e insuficiencia respiratoria. No obstante, lo más probable es que sea una infección que se pueda manejar desde casa.

Recomendaciones

Las recomendaciones para personas que padecen VIH son básicamente las mismas que para todos: distanciamiento social, lavarse las manos y seguir todos los consejos de la Secretaría de Salud.

El investigador universitario recalcó que las personas con VIH son susceptibles a varios padecimientos. “No existe todavía evidencia de que se vuelvan más susceptibles a la infección por coronavirus».

Lecciones de la pandemia: el caso de la distribución de alimentos

El Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC) de la UNAM organizó el ciclo de conferencias virtuales #PuecEnCasa La Ciudad y la Pandemia, para reflexionar sobre algunos de los problemas urbanos que enfrentamos ante la emergencia sanitaria ocasionada por la pandemia de la COVID-19 a nivel global.

El Dr. Javier Delgado Campos, director del PUEC y también investigador del Instituto de Geografía de la máxima casa de estudios, habló de la distribución de alimentos en Ciudad de México y de cómo es que estos productos llegan a los mercados, tiendas de conveniencia, abarrotes, supermercados y tianguis para que los podamos adquirir.

Subrayó que la Central de Abasto, ubicada en la alcaldía de Iztapalapa, es el sistema de distribución más importante de la ciudad por el volumen que maneja; destacó también por su importancia a los Mercados de la Merced y, en la zona metropolitana, a la Central de Abastos de Ecatepec.

La Central de Abasto concentra productos procedentes de toda la República Mexicana: frutos, flores, cárnicos, especies menores, productos hortícolas, entre otros. Además, recibe productos alimentarios de 15 países a partir de una política de importación que debilita la soberanía alimentaria.

“Una vez que llegan a la Central de Abasto, tienen que volver a redistribuirse. Los desconcentramos de la Central a 329 mercados, 1 300 tianguis sobre ruedas en toda la ciudad y alrededor de 200 establecimientos que distribuyen alimentos. Para que esta actividad funcione se involucran cerca de 120 mil personas considerando a los consumidores que van directamente a la Central a comprar. Para esta operación se requieren unos 90 mil trabajadores, esto nos da una idea de la dimensión”.

Se estima que son utilizados diariamente alrededor de 120 mil automóviles para estas operaciones. Si bien, una buena parte de los compradores son de la zona oriente, también provienen de otras zonas de la metrópoli. Es decir, se trata de un sistema que funciona de manera concentrada lo que lo hace vulnerable, ya que cualquier falla perjudica en cascada todo lo demás. Este movimiento de vehículos, personas y de distribución también afecta a toda la ciudad.

En estos momentos de contingencia sanitaria por la pandemia, donde la indicación es no salir de casa para evitar la propagación del virus, la manera en la que adquirimos los alimentos ha tomado relevancia. Hacer las compras se ha vuelto particularmente complicado para los adultos mayores, personas con dificultades de movilidad, madres y padres con niños pequeños, personas con discapacidad. También se dificulta el abastecimiento de alimentos en las periferias, donde no hay buenos servicios públicos y el transporte es ineficiente.

Para reducir los riesgos del funcionamiento de la distribución de alimentos en la urbe, una vez que termine la Jornada Nacional de Sana Distancia y se regrese a las actividades cotidianas, el Dr. Delgado propuso rediseñar ese sistema altamente concentrado; detener los vehículos de carga de gran capacidad antes de entrar a la ciudad e incluso afuera de la zona metropolitana, y de ahí, distribuir a varios subcentros (de 5 a 8) que estarían más cerca del área local donde serían consumidos; el número de subcentros lo determinaría un estudio profundo.

Las ventajas de descentralizar la Central de Abasto es que disminuiría el número de viajes, reduciría las distancias que recorren los vehículos y, en consecuencia, las emisiones de gases de efecto invernadero.

Igualmente, resaltó que otras acciones que pueden ponerse en práctica para mejorar la distribución de alimentos son el aprovechamiento de la producción de la agricultura periurbana. Sus principales beneficios son que contempla ciclos cortos agroalimentarios, es decir, el productor es quien lleva los alimentos al punto de venta, lo que disminuye su costo. Al mantener las zonas productivas en las zonas periurbanas se beneficia a los servicios ambientales que prestan estas áreas de la ciudad.

Aseveró que desde hace varias décadas la periferia ya no es rural, sino son espacios multifuncionales cuyas actividades están afectando por su cercanía a las zonas de valor ambiental y áreas protegidas.

“El tema toca otro aspecto poco estudiado: la justicia espacial, que se refiere a que todas las áreas de la ciudad deberíamos tener los mismos derechos y las mismas facilidades y equipamientos, y aún estamos muy lejos de tenerla. El haber incluido el Derecho a la Ciudad en la Constitución de la Ciudad de México es un gran avance, pero es insuficiente”.

Finalmente, agregó que garantizar la alimentación es un tema de seguridad alimentaria que nos se puede desdeñar, con la agricultura periurbana ganaríamos la protección de los propios productores, que compiten en desventaja con los grandes productores.

 

 

 

Biosensores, clave para detectar de manera rápida y económica si una persona da positivo al Covid-19

Desde 2016, en el Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia (Lansbiodyt) se viene perfeccionando un método por el cual, mediante biosensores, es posible acusar la presencia de hormonas, anticuerpos, RNA y otras biomoléculas que anuncian enfermedades. Originalmente pensado para el tratamiento de la diabetes, este desarrollo ha mostrado ser tan versátil que se usará en breve como prueba rápida para determinar si alguien es portador, o no, del virus responsable del Covid-19.

“Haber comenzado esta carrera con tanta anticipación nos permitió llegar justo a tiempo para apoyar en esta crisis”, señalan Tatiana Fiordelisio y Mathieu Hautefeuille, de la Facultad de Ciencias (FC) de la UNAM y líderes del proyecto. “Apenas nos dieron la patente en enero de este año y, casi a la par, ya estábamos trabajando en cómo detectar al nuevo coronavirus, incluso antes de que llegara a México”.

A decir de la profesora Fiordelisio, algo que los puso en el camino correcto —y sin imaginarse lo que venía— fue el haber colaborado con la investigadora Verónica Ponce, del IMSS, ya que con ella exploraron los micro-ARNs en su papel de biomarcadores de cáncer. “Eso nos permitió dar el brinco y profundizar en virus como los de la influenza A y B, que al igual que el del SARS-CoV-2, son de ARN”.

Debido a que el método creado en la UNAM había dado tanto de qué hablar (en especial tras ganar el premio Google Research LATAM en 2015 y en 2016), cuando China reportó el 31 de diciembre de 2019 el primer caso de la enfermedad, el laboratorio mexicano Liomont se acercó a los docentes para preguntarles si podrían desarrollar, a partir de sus experiencias previas, un biosensor capaz de detectar el nuevo virus. “Dijimos que sí y desde entonces estamos en esto”.

Han pasado cuatro meses y la prueba está casi lista, aunque aún faltan por afinar ciertos detalles por lo que, para validarla y transferirla a centros médicos y hospitales lo más rápido posible, el equipo de los doctores Fiordelisio y Hautefeuille trabaja a marchas forzadas y en jornadas que empiezan a las seis y media de la mañana y concluyen a las tres de la madrugada. “Salimos aún con Luna y volvemos cuando no ha salido el Sol. Somos 28 y coordinarnos ha sido complicado; cuando acaba el turno de los primeros 10 llegan otros tantos que toman la estafeta, como si se tratara de relevos”.

Ambos académicos confiesan que seguir esta dinámica es cansado, pero están seguros de que este esfuerzo se verá recompensado con creces debido a que su propuesta, a diferencia de las pruebas usadas de común en todo el mundo, permite trabajar con el virus inactivado (es decir, sin riesgo de contagio para quien manipula las muestras), tarda máximo hora y media en establecer si alguien es positivo y costará unos 300 pesos, lo que representa una enorme diferencia respecto de los test ofrecidos hoy, que rondan los dos mil pesos, pero que llegan a cobrarse hasta en 15 mil en hospitales como el Ángeles.

Hemos calculado muy bien los gastos, detalla el doctor Hautefeuille. “Una sola placa de ELISA nos permitiría analizar a 43 pacientes por duplicado y ello nos representa un gasto de 300 pesos, los cuales cubren al personal de los centros de salud, materiales e insumos. Nuestro método es más económico porque necesitamos menos reactivos y no usamos kits. Y la idea no es quedarnos aquí; en una segunda fase prescindiremos incluso de los médicos, pues planeamos adaptar esto a un sensor point of care para que funcione con la misma facilidad e inmediatez de una prueba de embarazo”.

Tecnología hecha en México

Hasta la fecha son dos los tipos de pruebas más usadas para detectar el SARS-CoV-2: por un lado están las PCR (o de reacción en cadena de la polimerasa), consideradas las más sensibles y específicas pues extraen el ARN del virus, lo amplifican y examinan a detalle, y por el otro figuran las serológicas, que se enfocan en la reacción inmune y anticuerpos del individuo, aunque como aún se ignora mucho del patógeno, con frecuencia arrojan falsos positivos.

En nuestro caso —explica la doctora Fiordelisio—, como deseamos una prueba con mucha especificidad también examinamos el material genético, pero por vías más fáciles, rápidas y económicas que el PCR. Para ello medimos tres genes: el E, el N (que se expresan mucho en el coronavirus) y el R, por el que se decantan otros métodos, pese a manifestarse mucho menos que los otros dos.

Sobre el procedimiento, la académica añade que también se intentó que éste fuera sencillo y seguro, y consiste en tomar una muestra del paciente, ya sea con un hisopo en la nariz para extraer mucosa, o en la boca para colectar saliva, y luego lo obtenido se coloca en una solución con fenol y otros compuestos a fin de inactivar el virus, abrirlo y obligarlo a exponer su huella digital (su material genético).

Para comprender a cabalidad el proceso —agrega— antes es preciso entender que un biosensor es un dispositivo integrado por un receptor biológico capaz de detectar una sustancia a partir de sus interacciones biomoleculares, y por un sensor que interpreta las reacciones de dicho receptor a fin de saber si encontró lo deseado.

“En este caso usamos sondas fluorescentes para buscar trazas del SARS-CoV-2, luego lanzamos perlas magnéticas a las que se pegan los residuos de la sonda, los cuales recuperamos de esta manera, como si empleáramos una caña de pescar. Finalmente, al medir dichos sobrantes con fluorescencia podemos establecer, con mucha especificidad, si tenemos ante nosotros la huella digital del virus”.

El problema con las pruebas PCR es que, aunque son el estándar de oro por su sensibilidad, resultan muy costosas y, por necesitar infraestructura y alta tecnología, no llegan a tanta gente, mientras que las serológicas se pueden aplicar a grandes sectores poblacionales y son mucho más baratas, pero su margen de error es amplio. 

La ventaja del método desarrollado en el Lansbiodyt —subrayan los profesores— es que por buscar el material genético del virus tiene una especificidad muy alta, mientras que, por no necesitar aparatos sofisticados, sino sólo los insumos que suele haber en cualquier laboratorio de biología, su aplicación bien podría ser masiva.

Para la doctora Fiordelisio, justo estas características son las que convierten a este método en una herramienta valiosa no sólo para los médicos, sino para los tomadores de decisiones, ya que, a partir de la información arrojada a nivel comunitario, podrían diseñar mejores estrategias para afrontar esta crisis que ya está alterando lo social. 

“Las pruebas PCR son costosas y, debido a su gran demanda, están en desabasto, mientras que las rápidas no se comportan como deben. Por ello cualquier método con una buena especificidad y que permita hacer un tamizaje grande, arrojará los datos necesarios para que los modelos matemáticos y las predicciones epidemiológicas finalmente nos digan aquello que queremos saber”.

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Desinformación, un reto a superar para asegurar la salud de los mexicanos

En epidemias previas se ha identificado la gran importancia de combatir la desinformación, por ejemplo, en el reciente brote de ébola muchas de las personas que creían en estos mitos no respetaban ni llevaban a la práctica todas las recomendaciones de salud pública, por lo que ponían en riesgo sus vidas y las de los demás.

En la actualidad el personal de la salud mantiene uno de los niveles de confianza más altos entre la población y es muy probable que la mayoría de los ciudadanos se apeguen a las recomendaciones de éstos más que en posicionamientos de políticos y medios de comunicación. Por lo que la actuación de los profesionales de la salud es y será clave en orientar a la población y diseminar los mensajes correctos para educarla y orientarla.

Lo que debemos de tomar en cuenta como sociedad, es que no todos los mensajes van a ser claros y permanentes desde un inicio, cabe mencionar que el virus tiene muy poco tiempo de ser descrito y la información nueva que se genera diariamente puede resultar contradictoria.

Es importante difundir información de calidad entre la población para administrar el miedo y el pánico que pueden llevar a la desinformación y generar actos de discriminación que resulten en agresiones al personal sanitario y otros actos de racismo o xenofobia que acentúan las barreras para el acceso a los servicios de salud. O más aún, nos puede conducir por el camino del miedo y el pánico, ambos generadores de errores que nos pueden costar la vida.

Una forma en la que los profesionales de la salud debemos combatir la desinformación es generar una opinión crítica sobre las propuestas de los actores políticos a nivel estatal y nacional en torno al distanciamiento social, y que pudieran resultar contrarias o controversiales. En este sentido, el personal de la salud sirve como balance al emitir recomendaciones puntuales y objetivas que expliquen este tipo de contradicciones y lo aterricen al  nivel comunitario y personal, usando la relación médico-paciente como parte de este proceso de información y asesoría clara y práctica.

Sin lugar a dudas, debemos aprender de las experiencias en otros países que los han llevado a cometer errores que han implicado una elevada cantidad de muertes y gran cantidad de enfermos en estado grave. No nos equivoquemos, la salud es nuestro bien más preciado y el distanciamiento social en tiempos de COVID-19 nuestro mejor aliado. Muchos se han equivocado en anticipar las medidas de distancia física, otros en adelantar el regreso a la normalidad debido a intereses políticos y financieros poco balanceados con los intereses sanitarios.

Nos quedan muchos pendientes por resolver en el futuro inmediato como la transición hacia formas de diagnóstico masivas, aumentar la capacidad para realizar pruebas confirmatorias antes de comenzar a pensar en reabrir lugares de trabajo, escuelas, lugares de reunión y ocio.

Aumentar la inversión en nuestro sistema de salud, en efecto universal, es y será indispensable, rectificar la ya tan amañada y paradigmática forma de pensar la salud de los mexicanos como algo meramente curativo y paliativo y comenzar a invertir todos nuestros esfuerzos en la preparación y respuesta ante nuevas epidemias, y más importante hacer de la prevención un estilo de vida, la clave de nuestro sistema de salud.

En la fase 3 el principal protagonista es el hospital

Luego de más de  ocho mil contagios confirmados por coronavirus, este martes 21 de abril fue decretada la Fase 3 en México. Las medidas que se deben aplicar en esta fase epidemiológica no serán muy diferentes de las tomadas en la fase 2, pero sí con más rigor y de carácter obligatorio, señaló Mauricio Rodríguez Álvarez, miembro de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus, creada por la UNAM.

De acuerdo con el especialista en virología, desde la fase 2 se tomaron medidas propias de la fase 3 y no se resentirá una diferencia, sobre todo en la gente que sí ha guardado la cuarentena con rigor y mantenido la sana distancia.

Rodríguez Álvarez explicó en entrevista con Prisma RU de Radio UNAM, que en la fase 3 el principal protagonista es el hospital, donde ocurrirán los principales cambios, sus periferias también se modificarán en cuanto a vialidad o infraestructura aledaña para reforzar la seguridad en esa zona.

En algunas instituciones de salud ya no darán más consultas de otra enfermedad, sólo de la COVID-19, la sana distancia será de más rigor, además de la posibilidad de restringir la vialidad en algunas zonas y horarios.

Asimismo, algunos negocios que seguían abriendo y no son esenciales tendrán que cerrar en los siguientes días. El médico e investigador de la Facultad de Medicina de la UNAM afirmó que “los contagios de hoy son los casos de las próximas semanas, no hay que perder eso de vista, por ello hay que reforzar e intensificar las medidas de distanciamiento social para evitar contagios y proteger a los vulnerables para cambiar los datos de contagio”.

Reiteró en continuar con el uso del cubre bocas, lavado de manos constante y limpieza de superficies y no “sobre preocuparse por la situación”, ya que muchas personas tienen la inquietud de si se puede contagiar a las mascotas y han exagerado con las  medidas de higiene. “En el caso de las mascotas la higiene básica es suficiente, pero es importante que no estén en contacto estrecho con las personas enfermas”.

Refirió que si se tienen signos o  síntomas de enfermedades respiratorias: tos, fiebre, estornudos, nariz tapada, etc, hay que evitar la interacción  estrecha con las mascotas de compañía porque se corre el riesgo de contagiarse de otra cosa, propio de los bichos de los animales, en eso sí hay que tomar precauciones.

Exhortó a la población a ser pacientes y estar serenos, estrechar la convivencia y tomarlo con la seriedad que se debe, ya que esta situación es algo sin precedentes y las situaciones extraordinarias necesitan medidas de la misma índole.

Se decreta la Fase 3

La fase 3 de la epidemia de COVID-19 fue anunciada a partir de hoy por la autoridad sanitaria federal. El presidente Andrés Manuel López Obrador llamó a las y los mexicanos no relajar la disciplina necesaria para hacer frente a la emergencia sanitaria.

En conferencia de prensa matutina pidió a la población quedarse en casa y cuidar a los grupos de riesgo, principalmente a los adultos mayores.

Al mismo tiempo, el mandatario exhortó a los empresarios a suspender actividades no esenciales, a mantener las fuentes de trabajo y las prestaciones.

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, indicó que la ocurrencia de millares de casos en distintas zonas del país hace referencia a la fase 3 de la epidemia.

En las cuatro regiones ubicadas por el Consejo de Salubridad General —occidente, norte, centro y sureste— se superaron los mil casos en cada una; en la del centro hay 4 mil 442.

“Tenemos brotes activos, propagación en territorio con más de mil casos y estas son características de la fase de ascenso”, explicó.

Informó que el Consejo de Salubridad General emitirá este día el acuerdo en el que se detallan las Medidas Seguridad Sanitaria, actualizadas con base en las recomendaciones del Grupo Científico, que implican la extensión de la Jornada Nacional de Sana Distancia.

Quedará en manos de la Secretaría de Salud federal emitir los lineamientos para hacer operativas las disposiciones que la autoridad sanitaria estatal tiene la responsabilidad de hacer cumplir en sus ámbitos de competencia y territorios, además de aplicar las distintas modalidades que garanticen el cumplimiento de la Jornada Nacional de 
Sana Distancia.

Recordó que los municipios que logren tener un mayor control de transmisión para el 17 de mayo podrán regresar de manera escalonada a sus actividades el 18 de mayo. Aquellos con más contagios tienen programada la suspensión el 30 de mayo.

Derivado de estas disposiciones, y solo si se reducen los contagios, el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, dio a conocer que el 1 de junio es la fecha que se tiene prevista para el regreso presencial a las aulas.

El calendario escolar se aplazará con el objetivo de rescatar el ciclo escolar, que concluirá el 17 de julio.

Durante los siguientes 40 días los estudiantes de todos los niveles educativos se apoyarán en los libros de texto para continuar el plan de estudios desde casa.

Los canales Once Niñas y Niños del Instituto Politécnico Nacional, Televisión Educativa, TV UNAM y las televisoras públicas de los estados emiten contenidos basados en los aprendizajes esperados de los libros de texto, planes y programas. Al final de cada programa los estudiantes contestarán cinco preguntas; las respuestas se incluirán 
en la carpeta de experiencias al regreso a clases.

Inicia acuerdo Todos Juntos Contra COVID-19

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, informó que este martes 21 de abril entra en vigor el acuerdo ‘Todos Juntos Contra COVID-19’, que consiste en la unión de esfuerzos entre el sector de salud público y privado para brindar atención de segundo nivel en materia hospitalaria ante la reconversión de instalaciones del IMSS, 
ISSSTE, Insabi, Pemex, Secretaría de Marina y Secretaría de la Defensa Nacional.

Tres mil 115 camas de hospitales privados estarán a disposición de derechohabientes y beneficiarios quienes únicamente tienen que llamar al 800 213 26 84 para que su institución de salud les canalice al 
hospital donde recibirán atención.

Alistan prueba serológica para determinar quién ya es inmune al Covid-19

A fin de hacer frente a la crisis del coronavirus en México, una buena idea es aplicar pruebas para ubicar no a quien tiene la enfermedad, sino a quienes ya la contrajeron, se curaron y ahora gozan de cierto nivel de inmunidad. El objetivo es que tales individuos se reintegren a sus labores, ya sin miedo a contagiar o a ser contagiados, indica la doctora Laura Palomares, del Instituto de Biotecnología de la UNAM.

Para ello, la investigadora y su equipo trabajan en la validación de un test serológico que les hizo llegar el Mount Sinai Laboratory de los Estados Unidos, el cual es capaz de detectar anticuerpos contra el SARS-CoV-2. “Esto es importante pues muchos mexicanos ya se infectaron con el Covid-19 —muchos ni se enteraron por falta de diagnóstico o por no haber desarrollado síntomas—, se recuperaron y ahora son seropositivos, es decir, cuentan con dicha protección”.

A decir de la doctora Palomares, de probarse su efectividad, este método sería crucial para combatir la epidemia no sólo porque ayudaría a entender cómo se disemina, sino porque de aplicarse entre el personal sanitario serviría para determinar cuáles de ellos son resistentes y, por lo mismo, quiénes podrían atender a los infectados sin contagiarse y quiénes deben extremar precauciones.

“Esta es una forma de proteger a nuestros médicos y enfermeros, nuestra primera línea de defensa contra el Covid-19. Ellos serían a los primeros a quienes se les practicaría esto; después estarían los trabajadores esenciales que, por la relevancia de sus labores, no pueden quedarse en casa, y finalmente seguiría toda la población”.

Para la académica es importante subrayar que la prueba por validar en su laboratorio de Cuernavaca es muy diferente a las RT-PCR, pues mientras éstas buscan material genético del virus en muestras tomadas de las fosas nasales con un hisopo, la suya se enfoca en hallar anticuerpos específicos en sueros extraídos de la sangre.

“El objetivo aquí no es detectar a los enfermos, sino a quienes ya lo estuvieron. Eso nos permitiría instrumentar otro tipo de estrategias, como la de establecer qué individuos están aptos para romper su cuarentena y reincorporarse a sus actividades normales, haciendo menos abrupto este parón que hemos dado como sociedad”.

La prueba en cuestión se desarrolló en la Escuela Icahn de Medicina del Monte Sinaí y recién fue puesta a disposición de 200 laboratorios de investigación de todo el mundo, “siempre y cuando puedan realizar procesos complejos”, como estipuló la entidad neoyorquina. En México los recipiendarios fueron la doctora Palomares y su equipo, quienes trabajan a marchas forzadas para validar el método, requisito sine qua non para transferirlo al sector salud.

“Lo interesante de este test es que, a partir de él, podemos establecer dos cosas: si el paciente está en lo que llamamos fase aguda de la infección, caracterizada por la aparición de cierto tipo de anticuerpos, o si ya se recuperó y por lo mismo generó anticuerpos protectores”.

Tras revisar su agenda, la profesora Palomares calcula que el método estará validado para el 27 de abril, y que entonces podrá aplicarse entre la gente ya con respaldo de la UNAM, a menos que detecten algún fallo, algo que considera muy improbable pues, tras un proceso similar, el 15 de abril pasado la US Food and Drug Administration dio luz verde para su uso en los Estados Unidos.

Con la mira en el futuro

Debido a lo reciente del nuevo coronavirus, los científicos aún no saben si la inmunidad adquirida tras padecer la enfermedad es temporal o permanente, por lo que para la doctora Palomares todos los estudios concernientes a los anticuerpos serán cruciales para entender el futuro que se nos avecina. 

Pero ¿qué son los anticuerpos? Son proteínas del sistema inmune creados poco después de una infección. Estos pueden ser detectados con una prueba de sangre o serológica, la cual nos dice si, alguna vez, determinado virus estuvo activo en nuestros cuerpos.

“Así funciona nuestro test a validar. Lo que hacemos con él es colocar un antígeno (o fragmento del virus) en una placa de ELISA y después agregamos el suero del paciente. La finalidad es ver si en éste hay, o no, anticuerpos contra el Covid-19. De haberlos, y en una cantidad adecuada, entonces podemos decir que el individuo está protegido”.

En opinión de la investigadora, esta información, tan valiosa en lo individual, lo es más en lo colectivo, “pues al elevarse el número de personas resistentes a la enfermedad, el virus se va quedando sin gente a la cual infectar y pierde velocidad de propagación. A esto se le llama inmunidad de rebaño y es la que nos sacará del atolladero”.

Por lo mismo, la académica se declara confiada en que, al practicar dichos tests de manera exhaustiva, nos haremos una imagen mucho más precisa del panorama en México que aquella que nos podemos formar hoy a partir de las cifras gubernamentales de enfermos y recuperados, ya que ambos rubros están muy subrepresentados.

“Además, debemos prepararnos para lo que viene, pues una vez concluida ésta, vendrá una segunda ola de contagios y es inevitable. Lo preocupante es que aún ignoramos mucho de este virus, como qué tanto tiempo estaremos protegidos y, por lo mismo, los diagnósticos de anticuerpos son algo que irá ganando importancia”.

Comunidades indígenas doblemente vulnerables ante la Covid-19


En medio de la pandemia por coronavirus que vive el país, además de las personas mayores y con comorbilidades, los pueblos indígenas son, quizá, los más vulnerables ante la COVID-19.

La crisis sanitaria no solamente fracturó aspectos sanitarios y sociales de la población, el tema de la pandemia ha tomado por sorpresa a los países del mundo, sin embargo, en las comunidades indígenas aún es incierto cómo va a evolucionar el fenómeno.

En entrevista con Rocío Minerva Casariego Vázquez, profesora de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), explicó que las autoridades federales han llevado a cabo traducciones de las recomendaciones en lenguas originarias pero con información vaga e insuficiente, ya que son traducciones literales que no van de acuerdo a las condiciones en las que viven las comunidades indígenas.

De acuerdo con la especialista egresada de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM, algunos aspectos de las traducciones no van a servir para ellos. “En una ciudad las personas vulnerables son los obesos o con enfermedades cardiovasculares, mientras que en las comunidades indígenas va haber personas con tuberculosis, tracoma, desnutridas o muy delgadas, con enfermedades propias de la pobreza. Su contexto lleva a dar otro tipo de recomendaciones, no solamente físicas, sino de efecto psicológico”.

Para la también profesora de la licenciatura en educación indígena de la UPN, la epidemia llegará después a estas comunidades pero hay que trabajar urgentemente en información que explique, en los idiomas maternos de las comunidades indígenas, cómo es esta nueva enfermedad, cómo se está desarrollando, qué impactos está teniendo, cuáles son las medidas que implementan los gobiernos para enfrentarla, qué alternativas tienen las personas, cómo cuidar a los enfermos en casa, qué están haciendo otros pueblos indígenas en el mundo.

Resaltó que su contexto tiene cosas positivas como ser comunidades pequeñas, pero a diferencia de la Ciudad de México donde las recomendaciones son de tipo individual, en las comunidades es diferente porque funcionan como grupos comunitarios y las recomendaciones se toman en colectivo”.

Precisó que hay que hablar con ellos sobre el manejo del agua, “ellos no saben que la enfermedad es necesariamente mortal, que tiene un mecanismo de cuidado, la información no ha llegado de la mejor manera”.

En ese contexto, señaló que las medidas deben definirse de manera diferente porque, son adecuadas, pero insuficientes para estas comunidades. “Ellos sienten miedo pero tienen una idea respecto de las condiciones de salud, es importante incorporar a los médicos tradicionales, curanderos, doctores, parteras para que expliquen esto, ya que al ser un sector de extrema pobreza tienden a refugiarse en sus ideas religiosas y muchas veces estas ideas no son negativas”, tienen que ver con la madre tierra y el trato que se la ha dado a la naturaleza.

Por otro lado, al ser una enfermedad que traen las personas que han estado en contextos urbanos y que vienen de las ciudades, las comunidades tienen ya ciertas creencias y se han planteado un cerco sanitario como primera opción, “mientras pasa el peligro”, pero tendrán afectaciones en la salud. “Es importante prevenir y que sepan qué va a ocurrir y cómo proceder para que el impacto en ellos no sea alto”, afirmó Casariego.

Actualmente sólo hay promocionales que se transmiten de manera virtual, no hay que dejar de hacerlos, pues la juventud indígena que está en las ciudades debe de llevar ideas claras a sus comunidades. Lo más importante es sensibilizar a las personas mayores, a los tomadores de decisiones, para identificar el fenómeno sobre todo a aquellos contextos más alejados.

Rocío Casariego refirió que la información a las autoridades de las comunidades (personas mayores sobre todo, pues son consideradas personas sabias) es vital porque saben organizarse muy bien, son responsables de lo fundamental y tienen control de sus espacios que los ayudará para sobreponerse al impacto del contagio.

En ese sentido, Casariego señala que el tiempo es fundamental, ya se perdió mucho, pero es el momento de hacer un llamado a las instituciones y a los gobiernos locales para que se reediten las recomendaciones y corregir la información, formar una propuesta de lo que es necesario informar para que estas comunidades asuman su responsabilidad, “como siempre lo han hecho” y que las instancias de salud prioricen sus condiciones. “Son vulnerables por el sólo hecho de ser indígenas y hay que flexibilizar ciertos criterios. Dejarles claro que no es mortal si se toman las medidas de cómo aislar a las personas dentro de una comunidad pequeña y atender a la población vulnerable, manejo del agua, de los desechos y control de qué entra y qué sale. Con sus organizaciones y sistema normativo pueden asumir el manejo de la epidemia en sus propios contextos”, finalizó.