#JuntosVenceremosCovid19

El doctor Gustavo Medina Tanco, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM y responsable del laboratorio de instrumentación espacial (LINX) destacó que en estos momentos la UNAM está apoyando a la sociedad a superar la crisis del COVID-19 mediante una serie de iniciativas científicas y tecnológicas.

En el laboratorio de instrumentación espacial (LINX), se desarrolló #JuntosVenceremosCovid19, una aplicación para dispositivos móviles que permite entender específicamente cómo se está propagando el COVID-19 en México. Esta información es de vital importancia porque permitirá proteger a la población de forma más eficiente.

¿Cómo funciona?
El usuario tiene que completar un breve cuestionario de posibles síntomas y factores de riesgo, la aplicación evaluará dos factores importantes: 1) el riesgo que tengas COVID-19 y 2) qué tan sensible podrías ser en caso de contagiarte. Esta información se utiliza para elaborar un mapa en tiempo real de posibles zonas de riesgo de contagio que pueden ayudar a mitigar los efectos de la pandemia y restringir su propagación.

El especialista aclaró que todos los datos proporcionados son confidenciales y anónimos incluida la ubicación, lo único que se registra es el correo electrónico, de esta forma ningún usuario puede ser identificado individualmente
“Al participar ayudas a investigar la evolución del COVID-19 y te beneficias, lo primero que tienes que hacer es registrarte en covid19.sol21ct con un correo o creando un usuario y contraseña”.

El doctor Medina explicó la importancia de actualizar de forma constante, inclusive varias veces al día, el cuestionario de síntomas, esto es indispensable para que se actualice el mapa de riesgos. Esto permitirá a entender cómo se correlacionan diversos síntomas con la enfermedad y de esta manera inferir cómo se está propagando en tiempo real por el país.

Igualmente, el investigador mencionó que la aplicación ayudará a tomar decisiones más informadas sobre cómo y dónde desplazarse o conocer cuándo es aconsejable buscar atención médica. También invitó a compartir la aplicación con familiares, conocidos y amigos: “En cuanto más gente la use más útil y poderosa se vuelve, no olvides que sólo juntos podemos vencer al COVID-19. Muchas gracias por tu apoyo y ayúdanos a ayudarte”.

¿Qué tan válido es intercambiar derechos y libertades por salud pública?

El punitivismo, la sanción, las medidas excepcionales de control, los arrestos, el sobreuso del Sistema de Justicia Penal no son una medida efectiva para el control de una pandemia, sentencian Lisa Sánchez, directora general de México Unido contra la Delincuencia (MUCD) y Jacobo Dayán, coordinador académico de la Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes de la UNAM.

Si bien es cierto que ante una realidad extraordinaria, los gobiernos deben tomar decisiones extraordinarias, los países tienen la obligación de establecer las formas de llevar a cabo estos estados de excepción o restricciones a ciertas libertades y derechos.

De acuerdo con la activista, la implementación de estas prácticas no es justificable, y pueden, incluso, retardar su desmantelamiento.

“Sólo alimentan la idea de que el mejor o único mecanismo de control social y organización que tenemos es el castigo”.

Pero ¿qué tan válido es intercambiar derechos y libertades por salud pública?

 Al respecto, el catedrático de la UNAM, en la mesa del día de Primer Movimiento de Radio UNAM, externó su preocupación en torno al estado de excepción que se está llevando a cabo en varios países del mundo. “Ya hay enfrentamientos abiertos entre poderes. Hay que ver lo que ocurre en El Salvador con la Suprema Corte y Bukele sobre las detenciones arbitrarias a personas que violan la cuarentena. Y eso se está dando en un entorno donde lo que no tenemos son contrapesos”.

En este sentido, los dos concuerdan en los deberes que tienen los gobiernos para con sus ciudadanos. Es decir, cualquier Estado que sancione la falta de cumplimiento de las medidas anunciadas, tendría que demostrar en mayor medida, la capacidad y efectividad que tiene para proveer los servicios de salud, y garantizar los derechos de las personas que estén enfermas o no de COVID-19.

“Los congresos y el Poder Judicial deben de estar listos para dar respuesta a las demandas que se interponen, sobre todo cuando las personas no están haciendo efectivo su derecho a la salud”.

Es por ello que, en situaciones como ésta, la sociedad civil, periodistas y la academia deben demandar a su gobierno el acceso y transparencia de datos en torno a cómo está llevando a cabo su gestión frente a la crisis.

Notificar municipios sin COVID no significa que no lo tengan

La medida anunciada recientemente por la Secretaría de Salud para hacerle frente a la contingencia sanitaria contempla adelantar la fase 3 en ciertas regiones, es decir, segmentar la intensidad de las medidas de prevención por zonas de transmisión. “Una situación difícil de entender porque no aclara de dónde sacan la información para dar esos referentes”, estima Malaquías López Cervantes, integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus de la UNAM.

De acuerdo con el profesor universitario, la Red de Unidades Notificadoras del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Influenza cuenta con 475 unidades en hospitales y centros de salud de todo el país, número que “coincide” con la cantidad de municipios declarados de alto riesgo.

“Esto hace suponer que hay muchos municipios que tienen un caso identificado a través de una prueba, lo que lleva a pensar que la información que se tiene es de donde hay unidades, no de los demás municipios”.

A este respecto, López Cervantes considera que si se realiza el cien por ciento de pruebas nada más a las personas que tienen dificultad respiratoria, se corre el riesgo de no contabilizar a aquellas denominadas “asintomáticas” que habitan en muchos lugares, un error que no sólo los excluiría de la definición de alto riesgo, sino que, al no practicarles pruebas, se ignoraría si en esos municipios hay o no transmisión.

“Porque si tenemos un municipio donde no se ha identificado ningún caso, eso no quiere decir que no los haya, porque tal vez no tienen una unidad notificadora o tal vez se trata de casos no graves que no son captados por el sistema. Le ponen la etiqueta de ser un municipio sin transmisión cuando la información que se tiene no es la necesaria para llegar tan lejos”, concluyó el catedrático de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Más que una guía, el médico necesita lineamientos básicos de orientación

Más que una guía estricta debe existir una serie de lineamientos básicos que orienten al médico para llevar a cabo lo que sabe hacer. La Guía Bioética de Asignación de Recursos de Medicina Crítica, por tanto, no debió haberse subido a la página del Consejo de Salubridad General, mas aún si sólo era un borrador, destacó Paulina Rivero Weber, directora del Programa Universitario de Bioética de la UNAM.

En entrevista para Prisma RU de Radio UNAM confesó haberse sorprendido con el actuar del Colegio de Bioética por elaborar el documento sin el consenso y aprobación de todos sus miembros.

De acuerdo con la doctora Rivero, la Guía «remarca mucho» el aspecto de la edad y no otros criterios importantes que tienen que ver, por ejemplo, con el diagnóstico emocional del paciente; situaciones que se pueden tomar en cuenta antes de llegar a la propuesta de desempatar al azar.

“Yo creo que el último criterio debería ser que el propio médico intensivista echara un ojo a las historias clínicas, los viera físicamente e hiciera un diagnóstico clínico rápido del estado emocional de ambos pacientes, y si hay uno que se compromete a sobrevivir y el otro dice que ya no puede más, entonces… antes que lanzar la moneda al aire está eso”.

A este respecto, apunta que en situaciones “tan difíciles como éstas, lo que menos quiere un médico es discriminar”, sin embargo, el hecho de elegir entre dos pacientes que necesitan del respirador cuando sólo hay uno, requiere discernimiento, pero jamás discriminar por razones de raza, económicas y/o de clase social.

“Por eso es importante que la gente entienda que lo que haga ahorita, las consecuencias las va a ver en 14 días. Y si hay necesidad de salir, hacerlo con toda la responsabilidad, porque no estamos cuidando nada más nuestra vida, de eso depende la vida de todos los que nos rodean”, sentenció.

El coronavirus no fracturó al movimiento feminista

El 8 y 9 de marzo de 2020 se enmarcaron como una fecha importante para el movimiento feminista en México y el mundo. La marcha de ese domingo y el paro convocado por varios colectivos de mujeres con el #Undiasinnosotras del lunes hablaban del impacto logrado por las mujeres en contra de la violencia de género.

Gracias al desarrollo del MeeToo, la Marea Verde y el movimiento encabezado por mujeres universitarias, se hablaba de una cuarta ola del feminismo. Sin embargo, otra problemática apareció a nivel mundial tomando un papel protagónico: la pandemia del coronavirus.

La crisis sanitaria llegaba a México y todos los otros problemas parecían secundarios. Sin embargo, aunque pareciera que el coronavirus vino a fracturar el movimiento feminista que se estaba dando desde hace dos años a nivel mundial, “paradójicamente vuelve a replantear la importancia de eso que el patriarcado quería invisibilizar y que consiste en las tareas asignadas tradicionalmente a las mujeres y lo importante que son para la sobrevivencia de toda la sociedad”, afirmó Nelly Lucero Lara Chávez, doctora en ciencias políticas por la UNAM.

De acuerdo con la académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, esta enfermedad toma protagonismo pero también hace un llamado al cuidado, a la solidaridad y a la vida.  “Mientras más se habla de la COVID-19 se habla también de los ejes discursivos del feminismo”, explicó.

Por un lado, la pandemia ha sacado el rostro más oscuro del patriarcado, la escisión entre lo público y lo privado, el lugar de las mujeres es el hogar y el de los hombres es el laboral. El espacio doméstico es un lugar de violencia para las mujeres, durante el periodo de confinamiento se ha dado un alza de hasta el 60 por ciento de violencia doméstica.

La especialista refirió que en España  se ha registrado un alza en las llamadas para denunciar a sus agresores,  México vive una situación similar donde no sólo las mujeres son violentadas, también las niñas, “el espacio doméstico sigue siendo un espacio violento”.

Las jornadas laborales son más amplias, se suman las cargas de tareas, el confinamiento representa una sobrecarga en el hogar, la asistencia a grupos vulnerables siguen recayendo sobre ellas, aunado a que las enfermeras han sido atacadas.

La cuarentena presenta un incremento masculino de la pornografía, el confinamiento pone en evidencia cómo desde el espacio doméstico se da el consumo simbólico de las mujeres como objeto sexualizado para la satisfacción de los hombres. “No hay que olvidar que es también el hogar donde se manifiestan los feminicidios. El coronavirus muestra que el agresor sigue estando en casa”, afirmó Lara Chávez.

La especialista en temas de género refirió que lo más importante ahora es que todo aquello que el patriarcado desdeñó con fuerza por ser tarea de mujeres, como estar en casa y cuidar de la salud, el bienestar físico y emocional, alimentación, retornar al hogar como espacio de protección ante la vulnerabilidad humana, toma otro valor.

El tiempo de confinamiento vuelve a traer a escena la noción feminista de que la solución no está en erradicar las labores de cuidado y atención, sino que deben de estar repartidas y equilibradas entre todas las personas que forman la sociedad. “Se está revirtiendo lo que estaba considerado valioso a nivel social, nos vamos a replantear cómo es que las sociedades sobreviven a un trabajo invisibilizado, hoy la labor que realizan las mujeres sigue operando”, finalizó.

¿Miedo?, siempre se siente, pero cuando estás con los enfermos se olvida

Isabel Morales Villavicencio, responsable del Servicio Médico del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan, se alistó en las Fuerzas Armadas para atender la contingencia del COVID-19.

La especialista respondió a la convocatoria Únete a nosotros, México te necesita publicada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en la que se solicitan especialistas calificados en neumología, cardiología y urgencias, así como personal de enfermería enfocado en medicina crítica en adultos, pediatría y neonatal.

“Metí mis papeles y fui elegida”, comentó Morales Villavicencio, quien considera que la pandemia es una situación crítica y que de momento no se sabe la fecha en que estará totalmente controlada. La doctora explicó que comenzó su labor a partir del 5 de abril en las zonas de Chalco, Tláhuac e Ixtapaluca.

“Mi trabajo consiste en hacerle el triage a los pacientes enfermos de gripe”, este concepto se refiere a “la clasificación de la gravedad, sintomatología y problema de salud que presenta un paciente cuando llega al servicio médico. Con base en estos datos se puede definir la prioridad de la atención”.

El proceso comienza con una consulta normal, después se diagnostica si es gripa, catarro, anginas, dolor de garganta o se trata de un paciente sospechoso de infección por coronavirus. De ser así, “se decide si se va a casa a cumplir una cuarentena, si se le hacen otros estudios o si es necesario hospitalizarlo”, apuntó Morales Villavicencio.

Al ser cuestionada si al realizar su trabajo siente miedo respondió que “siempre se siente miedo, pero cuando estás con los pacientes se olvida”. Ejercer la medicina, dijo, es como participar en una ruleta rusa, pues no se sabe qué nos va a tocar, sólo sabemos que tenemos una vida en nuestras manos.

En el CCH Naucalpan ha ayudado en urgencias médicas de diferentes grados de complicación como la asistencia a dos alumnas que dieron a luz en el servicio médico del plantel.

Refirió que cuando regrese al colegio seguirá con el proyecto El Kilotón, dirigido a maestros y trabajadores que desean bajar de peso. En dos años ha atendido a 70 personas con el fin de aprender a alimentarse mejor. “La nutrición es lo que más me gusta y por ello seguiré ayudando a los demás a bajar de peso”, finalizó Morales Villavicencio.

¿Se contagia el coronavirus a través de los alimentos?

Mujeres reclusas en situación precaria frente a la crisis sanitaria

Ante la crisis sanitaria que se está viviendo a nivel mundial, las visitas a los centros penitenciarios de México no pueden suspenderse de manera drástica. Las autoridades deben valerse no sólo de medidas sanitarias, sino de ciertos mecanismos legales y jurídicos que les permita hacerle frente a la epidemia desde sus trincheras, destacó Ángela Guerrero, coordinadora del Centro de Estudios y Acción para la Justicia (CEA-Justicia).

En el caso específico de los dos centros penitenciarios femeniles de la Ciudad de México, las mil 311 mujeres recluidas en ellos no gozan de las condiciones mínimas que les permitan satisfacer sus necesidades básicas, como el acceso diario a agua potable, lo que complica aún más las prácticas de higiene que se requieren.

Por otro lado, la medida de preliberación que han solicitado algunas asociaciones civiles de derechos humanos y que se establece dentro de la Ley Nacional de Ejecución Penal, necesita la intervención del Poder Judicial para llevar a cabo el proceso, lo cual amerita mucho tiempo, “por tanto, no hay manera”.

Bajo este contexto, Guerrero enfatizó la necesidad de realizar una estrategia simultánea que permita “liberar” a un recluso, es decir, valerse de la iniciativa de Ley de Amnistía local y del indulto, mecanismos distintos, pero necesarios.

Y es que, debido a la política en la que se mantienen las penitenciarías, las preliberaciones están reducidas únicamente a delitos no graves, por lo que el robo agravado no forma parte de ellas, lo que significa que muchas mujeres no podrán salir bajo esta figura.

En el caso del indulto, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, por ejemplo, cuenta con la atribución para realizarlo en los casos de delitos del orden común. A este respecto, Ángela Guerrero comentó que “más del 30 por ciento de las mujeres que están en los centros penitenciarios están por robo, y una gran parte de esas mujeres son parte de estos grupos en situación de vulnerabilidad”.

La iniciativa de Ley de Amnistía local, por su parte, puede utilizarse para beneficiar únicamente a personas ya procesadas. Debido a que el 40 por ciento de su población no cuenta con una sentencia, ni el indulto ni la preliberación aplicarían para ellas.

De utilizar cualquiera de estos mecanismos, las autoridades competentes tendrán que pensar en una estrategia de liberación que tiene que ver con cantidad, tiempo y forma, ademas de otros factores que cubran de manera integral su inserción en la sociedad.

“Para sacarlas, necesitarían como mínimo cuatro cosas: atención inmediata para ellas y sus familiares; asegurar su movilidad a la vivienda donde se dirigen; entregarle un documento de identidad para tener acceso a programas sociales y ayudas, y establecer un albergue de gobierno para mujeres. De lo contrario, sacaremos a esa gente en medio de una crisis sanitaria y económica”.

A este respecto, señaló que México actualmente cuenta con una comisión intersecretarial, presidida por la Secretaría de Seguridad Ciudadana, encargada de monitorear y establecer el proceso de reinserción social de las personas recluidas en todos los centros penitenciarios del país (200 mil personas).

La Comisión Intersecretarial para la Reinserción Social y Servicios Postpenales también es la responsable de resolver problemas de reclusión en estados del país que no cuentan con centros de reclusión exclusivamente para mujeres.

«Habría que tener relación con todas las comisiones estatales intersecretariales para pensar en cómo se están juzgando a las mujeres que llegan a esos centros, es decir, si realmente representan un riesgo para la sociedad como para estar recluidas en uno, de ser así, tenerlas bajo condiciones óptimas».

A decir de Guerrero, existe una brecha grande entre lo que establece la Ley Nacional de Ejecución Penal (LNEP), el Código Penal y lo que realmente sucede dentro de los centros: «Parece que es una población invisible y no lo es. Es un reflejo de lo que somos como sociedad. Tenemos que empezar a cuestionarnos por qué las estamos metiendo a la cárcel, porque, claramente, vienen de sectores empobrecidos».

Factores estresores en los tiempos de COVID-19

Vicenta Reynoso Alcántara, académica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM, refirió que el pasado 13 de marzo, a través de un grupo internacional de discusión sobre métodos de investigación en psicología (grupo de especialistas con más de 29 mil miembros de todo el mundo), el doctor Andreas Lieberoth propuso un proyecto transcultural para estudiar factores estresores en los tiempos del COVID-19, y cómo esta situación impacta en procesos como la toma de decisiones y la confianza en el gobierno.

En ese contexto, Reynoso Alcántara expresó que en la primera fase del proyecto colaboran 100 investigadores de todo el mundo. Por México participan los especialistas Fernanda Pérez-Gay Juárez, de la Universidad McGill, en Canadá; Carlos C. Contreras Ibáñez, de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa; Claudio Rafael Castro López y Rubén Flores González de la Universidad Veracruzana.

La integrante del Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAyED) de la Máxima Casa de Estudios, acotó que el primer objetivo es describir la situación actual en los más de 40 países en los que se recolectarán datos con respecto a los aspectos que se evalúan, por ejemplo, de qué forma se perciben afectaciones en la cotidianeidad a consecuencia de la pandemia, cuál es el nivel de estrés percibido en la población, qué situaciones son las que más generan preocupación en este momento, cuáles son las pautas de búsqueda de información detonadas por la emergencia sanitaria, qué nivel de confianza se manifiesta con respecto a la actuación de diversos actores y varios niveles de gobierno, entre otros.

“Se ha dicho que un factor importante para controlar la pandemia es a través de la realización de pruebas para detectar casos positivos, es decir, tener diagnósticos. Así que consideramos que, a gran escala, es necesario tener también un diagnóstico de las afectaciones con respecto a la salud mental que se está teniendo en el mundo y en particular en México”, observó la académica universitaria.

Reynoso Alcántara mencionó que largo plazo los datos recolectados serán valiosos ya que permitirán entender con mayor detalle los fenómenos que suceden. Además, podrían favorecer que, en escenarios futuros, las decisiones tomadas por las autoridades tengan en consideración lo que se vive en la actualidad.

Finalmente, la académica universitaria destacó que “la participación de la comunidad universitaria es fundamental, ya que al responder y compartir con amigos y familiares se ayuda a alcanzar un mayor número de participantes, ampliando el alcance de los datos recolectados. Sabemos que muchos miembros de nuestras comunidades académicas son actores sociales, con un gran alcance, así que les pedimos que se sumen a este esfuerzo de recolectar datos en todo México”.

El confinamiento incrementó la violencia intrafamiliar, ¿por qué?

En tiempos de crisis es probable que la violencia intrafamiliar aumente, pues la tensión y el estrés se incrementan al no poder controlar ciertos factores, ya sean económicos, de salud, de seguridad, sociales, de desempleo, etcétera. Ahora bien, si a esta situación le sumamos el confinamiento, medida adoptada por los países ante el aumento de casos de la COVID-19 a escala mundial, estas cifras son aún más alarmantes para los gobiernos. Sin embargo, el índice de denuncias, aunque se ha incrementado (en Colombia, un 91 %; en México, un 40 %, y Perú registra 207 denuncias), no refleja la verdadera situación para algunos gobiernos como el de Chile, donde este porcentaje ha bajado un 18 %, y Ecuador, donde se redujo un 37 %. «En relación con las mujeres, es posible que no estén denunciando más porque ahora mismo esta no es su prioridad: saben que ahora lo más importante es cuidar a sus hijos, cuidar a sus familiares, cuidar su unión familiar y no ponerla en vulnerabilidad», indica Maria Olivella Quintana, coordinadora de la Unidad de Igualdad de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

La violencia intrafamiliar no solamente es el maltrato hacia la mujer: es el tipo de abuso que pasa dentro del hogar, es decir, se conceptualiza por el lugar donde sucede y no por la razón de la violencia, por quién es la víctima o quién es el agresor. Por lo tanto, el agresor también puede ser un padre, una madre, un abuelo, una abuela, un hijo o una hija; asimismo, la víctima puede ser cualquiera de estos miembros. Con el confinamiento, esto puede convertirse en una bomba de tiempo para las familias, sobre todo y especialmente para aquellas que antes del confinamiento tenían problemas tanto de maltrato psicológico como físico. «El hecho de que las familias deban permanecer juntas las 24 horas del día, los 7 días de la semana, impide poder salir, poder abandonar la situación o parar los conflictos; muchas veces las escaladas de conflictos en las parejas se solucionan con un tiempo fuera, cada uno por su lado, lo cual ayuda a rebajar las tensiones que se ocasionan», afirma Adrián Montesano, experto en relaciones interpersonales y terapia familiar de la UOC.

Para los expertos, el confinamiento nos hace pasar de tener un rol en casa a un multirol, es decir, ahora en casa los padres son maestros, cuidadores, compañeros de actividades, policías, psicólogos, y todo esto a la vez hace que incluso las parejas que pueden estar más sensibilizadas con el tema se vean también enfrentadas a estos supuestos machistas interiorizados en la convivencia del día a día. Pero ¿por qué las mujeres son las personas más afectadas por la violencia?

Las mujeres, las menos infectadas por el coronavirus pero las más afectadas en estos tiempos

Hemos creado un sistema que legitima este tipo de violencia social y hasta económico, partiendo de la idea de dominación del hombre hacia la mujer y la desvalorización de esta en la sociedad. Es por eso que las crisis magnifican la desigualdad, convirtiendo a las mujeres en las más afectadas, pues además están en primera línea como soporte fundamental de sostenimiento de la vida; es decir, en situaciones como las que estamos viviendo, la mayoría desarrollan actividades relacionadas con la salud, la limpieza o trabajan de cajeras; adicionalmente, en la mayoría de los casos, el peso de los cuidados, del trabajo no remunerado invisible y las tareas domésticas recaen sobre las mujeres. «Veamos los trabajos tradicionalmente asociados a las mujeres, por ejemplo los de cuidados, que están o no remunerados en el mercado laboral o mucho menos valorados», afirma Olivella.

En este contexto, los expertos afirman que los motivos por los que las mujeres no están denunciando son tres: el primero es el desconocimiento ante dicha violencia, es decir, está justificada o normalizada por su entorno y por ellas mismas, y muchas veces no son conscientes de que viven una situación de violencia. Por otro lado, desconocen los derechos que tienen y los recursos que la ley dispone para ellas, dónde acudir, mecanismos de activación y proceso a seguir para denunciar. Para finalizar, el tercer motivo por el que no denuncian es porque precisamente conocen estos recursos y mecanismos para denunciar y, sin embargo, saben que hay un peligro, y es lo que los expertos llaman «victimización secundaria o revictimización». Para muchas mujeres, acudir a las entidades pertinentes a denunciar es ponerse en riesgo: «saben muchas veces que no las van a ayudar, que pasar por un juicio dentro del sistema penal es muy duro, pues no las creerán o las pondrán en entredicho; tendrán que declarar y esto significa volver a recordar», indica Olivella. Adicionalmente, el sistema penal basa la carga en pruebas, y en muchas de las situaciones las cosas pasan en un contexto íntimo, sin pruebas ni testimonios.

Para Olivella y Montesano, los gobiernos juegan un papel fundamental, ya sea en la violencia intrafamiliar o hacia la mujer: cada país cuenta con leyes, mecanismos, programas y recursos distintos para denunciar este tipo de maltrato. Sin embargo, no siempre la población los conoce, por eso es importante que durante el confinamiento y después del mismo los gobiernos dispongan de espacios educativos; además, cada país debe evaluar los canales para denunciar de manera anónima y segura durante el aislamiento y crear, asimismo, protocolos de respuestas sostenibles para la unidad familiar, pues, ante estos casos, los hijos son generalmente testigos de la violencia, por lo que también requieren atención y asistencia.

Los siguientes gobiernos han dispuesto líneas de atención para atender estos casos:

Colombia Línea: 155

México Línea: 800 108 40 53

Ecuador Línea: 911

Perú Línea: 100

Chile Línea: 149 o 147

COVID-19, el virus transmitido silenciosamente

El virus del Covid-19 se ha transmitido de forma exponencial en todo el mundo: por cada infectado se contagia de 8 a 9 personas. Existen individuos que portan el virus sin tener algún síntoma, pero podrían contagiar a sus familiares, amigos e incluso conocidos.

Los infectados sintomáticos por esta enfermedad liberan aproximadamente 1000 millones de partículas virales, lo bastante para contagiar a otros a su alrededor. Se desconoce cuántas partículas liberan los asintomáticos, seguramente es una cifra mucho más baja, dijo Rocío Tirado, profesora investigadora de la Facultad de Medicina de la UNAM.

En entrevista para UNAM Global, la académica universitaria explicó que este evento es multifactorial. Primero existe la posibilidad de que la persona tenga una carga viral muy baja.

¿Cómo monitorearlos? Es muy complicado, porque si no presentan síntomas es difícil evaluarlos clínicamente, la prueba de diagnóstico viral se realiza a través de un método molecular.

No obstante, también es cierto que estos métodos moleculares van a tener ciertas limitaciones relacionadas con la cantidad de partículas virales que hay en la muestra. Si la carga viral es muy baja, además del tipo de muestra, esto podría resultar en un falso negativo.

En algunos reportes se indica que los asintomáticos podrían ser lentos dispersores del virus, porque cuentan con una carga viral muy baja. Si el equilibrio entre el sistema inmune y el control de la infección se rompe, la carga viral aumenta y el paciente asintomático pasa a ser sintomático, por ende, liberará mayores cantidades de virus que pueden afectar a personas con una susceptibilidad mayor a la infección.

En segundo término, se encuentra la respuesta inmune por medio de los anticuerpos. En infecciones virales existen dos tipos que tienen un papel preponderante: las inmunoglobulinas de tipo IgM y las de tipo IgG.

Para la académica universitaria existe otro factor que podría aparecer dentro de este punto y es la inmunidad de mucosas, en la cual tienen participación las inmunoglobulinas tipo IgA.

“Al realizar una analogía con otros virus respiratorios, en los cuales la inmunidad de mucosas juega un papel fundamental en el control de la infección en el tracto respiratorio superior, es probable que en la población asintomática, la respuesta mediada por la inmunidad de mucosas sea mucho más eficiente”, agregó la investigadora del departamento de microbiología y parasitología de la FM.

El tercer factor podría asociarse a las características del hospedero, es decir, la susceptibilidad que tenga cada persona y su eficiencia para responder al virus ¿Cómo resuelven la infección del virus a diferencia del resto de la población?

La susceptibilidad de la persona a la infección y los factores de riesgo se suman al comportamiento de la infección. Por ejemplo, en el caso de la población china influyeron los hábitos de convivencia, consumo y venta de animales exóticos que favoreció la transmisión por zoonosis.

En el caso de los italianos, el incremento de casos se asoció a diversos eventos, entre ellos a factores de riesgo como tabaquismo y enfermedades crónicas degenerativas en pulmón. Sin dejar de lado la eficiencia de la respuesta inmune para la eliminación y control de la infección.

Desde que el virus apareció hasta el momento se ha mencionado la circulación de ocho variantes en el mundo. Éste es otro punto que podría sumarse a los asintomáticos, por ejemplo, los enfermos graves ¿con qué tipo de virus se contagiaron y los asintomáticos con cuál?
Estas variantes también podrían tener un papel fundamental que todavía no han sido estudiadas. “No sabemos si son variantes asociadas a una severidad de la enfermedad y si depende de la susceptibilidad y/o si la respuesta inmune no es tan eficiente”.

Existe toda una serie de factores que tendrían que estudiarse para saber qué pasa con estos asintomáticos, concluyó la investigadora universitaria.

La acción del jabón sobre los virus y otros patógenos

Una de las mejores recomendaciones para prevenir enfermedades es el lavado de manos con agua y jabón.

En esta entrega de La Ciencia que Somos, el maestro Benjamín Ruíz Loyola te explica las reacciones químicas que ocurren durante el uso del jabón.

“Confía en nosotros“, mensaje del personal de enfermería ante la COVID-19

Egresados de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia (ENEO) trabajan arduamente para combatir la pandemia provocada por el COVID-19. En nombre del personal enfermería, los especialistas destacaron que se encuentran capacitados para enfrentar la situación actual. Igualmente, mencionaron que por su labor deben salir de casa, pero que no existe ningún peligro al encontrarse con personal de salud en la calle. 

“Conocemos los protocolos de prevención e higiene incluso en el transporte tomamos medidas para protegerte a ti, así como los demás, incluyendo a nuestra familia. Por ello confía en nosotros, somos profesionales”. 

Los universitarios invitaron a la población a quedarse en casa y que de no ser posible se pongan en práctica las medidas de autocuidado como la sana distancia, el lavado constante de manos o la elaboración de cubrebocas caseros reservando los quirúrgicos para uso exclusivo del personal del salud.

Por último, concluyeron que: “¡Vamos a lograrlo!, muy pronto superaremos esta crisis, somos parte de la solución y lo hacemos con amor a México”.

Fundación UNAM lanza campaña de donación de kits de protección para residentes

Fundación UNAM y la Facultad de Medicina lanzaron la campaña ‘Dona un kit, protege a un residente’ para los universitarios que están atendiendo los casos de COVID-19.

“Ellos necesitan equipos de protección, hoy es momento de mostrar nuestra solidaridad para que continúen trabajando con seguridad y profesionalismo” 

Participa en la campaña, el kit incluye batas desechables, gorros quirúrgicos, cubrebotas, caretas, guantes y cubrebocas. El costo es de $314 pesos. 

Proyecto 417.00.219 Covid19

Beneficiario Fundación UNAM AC

Sucursal 0870 

No. de cuenta 533019

Clabe 002180087005330195

Referencia 4170219

 Banco Banamex SA

Una vez realizado tu donativo, notifica al siguiente correo servicios@funam.mx 

¡Juntos y haciendo lo que nos corresponde, lo lograremos!

Sexo en cuarentena

Ante el llamado del gobierno mexicano a practicar la Sana Distancia, la actividad sexual en pareja es una de las inquietudes más expresadas.

Escucha las recomendaciones del doctor Jorge Baruch, integrante de la Comisión para Atención de la Emergencia del Coronavirus, UNAM, nuestro invitado en el programa de radio La Ciencia que Somos.

Cuando tienes que vivir con tu maltratador en la cuarentena


En un país donde los niveles de violencia al interior de las familias son altos, el confinamiento obligatorio por la COVID-19 genera otros problemas de salud mental, sobre todo para algunas mujeres y niños que viven situaciones de violencia.

Para ellos, el fin de semana y vacaciones son la peor época porque están en contacto continuo con su maltratador.

De acuerdo con Carolina Santillán Torres Torija, supervisora académica de la estrategia Crisis, Emergencia y Atención al suicidio de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM, con el confinamiento esas mujeres y niños van a estar expuestos y en riesgo de generar estrés postraumático, ya que habrá más accidentes y presenciarán la violencia contra sus mamás o cuidadoras.

“Los niños expuestos a observar esto y no poder pedir ayuda ni denunciar corren mucho riesgo, además de no poder decir nada porque piensan que destruirían su familia y cargarían con esa culpa”, explicó.

Refirió que al terminar el periodo de confinamiento los psicólogos tendrán que estar listos para hacer un tamizaje, porque durante la cuarentena se dio la reactivación de estos problemas de los que probablemente podrían escapar o huir al salir a la escuela y ahora tendrán que tolerarlos todos los días.

En cuanto a la posibilidad de combatir este problema será un momento difícil para lograrlo, ya que todo el sistema de salud está dirigido a la contingencia. “Las mujeres esperarán que pase la contingencia o hasta haber vivido el límite o las peores escenas de violencia, lo podrán pensar pero la situación económica no se los permitirá”.

Explicó que durante el regreso escalonado se harán tamizajes a familias de alto riesgo y habrá que estar atentos a cinco problemáticas: depresión, duelo, consumo de sustancias, estrés agudo y estrés postraumático. “Entre el 20 y 30 por ciento de la población presentarán una de estas problemáticas, hay que confiar en que el 70 por ciento de las personas saldrán adelante porque somos resilientes”.

Por otro lado, exhortó a la sociedad a estar atentos para identificar tempranamente síntomas de estos problemas, motivar a la persona que está ejerciendo la violencia a buscar ayuda profesional, la UNAM y otras instancias tienen líneas de apoyo.

Las mujeres no deben dejar el contacto social significativo para poder detectar esta situación y apoyarla dando asilo si la situación es muy grave. “La red de apoyo social, el círculo de amigos que tengamos es el factor que más predice que no haya problemas de salud mental. Lo que nos interesa es impedir el aislamiento, especialmente en personas en situación vulnerable y expuestas a la violencia. Es el momento de crear comunidad, ser solidarios, estar presentes y no hacernos de la vista gorda. Si identificamos que alguien está ejerciendo violencia sobre otra, motivar a que se atienda y tener un directorio para saber a dónde canalizarlos”, finalizó.

Universitario fabrica mascarillas para combatir el coronavirus

Enikar Morales Patlán, estudiante de Física Biomédica de la Facultad de Ciencias de la UNAM, explicó que —como parte de la iniciativa Coronavirus Makers— desde su casa fabrica equipo médico que ofrece protección a doctores, personal de enfermería, limpieza y administrativo que labora en clínicas u hospitales.

El proceso de elaboración es mediante una impresora 3D casera, que obtuvo a través de un concurso organizado por el Museo Universum.  Señaló que para realizar el equipo de protección emplea la manufactura aditiva; ésta consiste en el depósito de material, en este caso, un plástico conocido como ácido poliláctico (PLA). Se deposita en la impresora 3D para crear diademas a partir de un diseño hecho por computadora, posteriormente, de forma manual se agrega un acetato.

Morales Patlán, quien cursa octavo semestre, explica que en un día produce 20 piezas, pues es una técnica lenta pero el producto generado es duradero y cómodo para su uso. El universitario comentó que, aparte de este trabajo, se encuentra en fase de pruebas para realizar piezas compatibles con respiradores con el objetivo de conectar a dos personas a un mismo aparato, de esta manera, podría ofrecerse la atención a un mayor número de pacientes.

Según su propio testimonio, ante diversas iniciativas de profesores e investigadores, Morales Patlán buscó en foros, publicaciones y grupos en Facebook algunas opciones para poder ayudar. Así, encontró coronavirusmakers.mx, propuesta que busca a personas con impresoras 3D. El alumno se integró y recibió los diseños de las mascarillas, a los cuales les realizó diversas modificaciones para que cumplieran con los estándares requeridos del sector salud.

“De allí nacen iniciativas en las que podamos apoyar a todas estas personas que están haciendo la labor más difícil”. Las piezas que está fabricando serán donadas a la Clínica del IMSS número 17 Legaria. Una vez suministrados los productos, se le asignará otra clínica u hospital.

Enikar enfatizó que lo ideal es que cualquier persona que tenga una impresora 3D o una cortadora láser de acrílico o láminas de PET apoyen a la causa. Igualmente, recalcó que encontrar el material de fabricación puede ser complicado y caro, sin embargo, para ello existen donaciones, las cuales pueden hacerse a través de coronavirusmakers.mx o individualmente, con el propósito de cubrir la Ciudad de México y los estados de la República.

UNAM construye respiradores para afectados de COVID-19

En las etapas más críticas de la COVID-19 las personas tienen problemas para respirar. Los pacientes deben recibir asistencia a través de respiradores. En medio de esta crisis, la UNAM entra en acción y crea ventiladores de bajo costo para ayudar a los enfermos.

Gustavo Medina Tanco, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (INC) de la UNAM, explicó que se trata de respiradores con un costo aproximado de 300 dólares, a diferencia de los típicos que cuestan miles de dólares. Aunque no es un instrumento sofisticado, interactúa con el sistema respiratorio del paciente para enviarle aire y así les salva la vida.

El investigador universitario recordó un caso de un médico italiano, quien todos los días debe tomar decisiones difíciles. Por ejemplo, sólo cuenta con un respirador en su hospital y tiene 10 pacientes, de acuerdo a su criterio decide quién tiene más probabilidades de vivir y es a quien le coloca la máquina y los demás podrían perder la oportunidad de vivir.

Con estos respiradores se les brindará a esos enfermos una oportunidad para vivir en lo que se desocupa una de las máquinas más sofisticadas, dijo Medina Tanco, encargado del Laboratorio de Instrumentación Espacial del ICN.

El proceso

Desde el Laboratorio de Instrumentación Espacial trabajan en un prototipo que pueda ser validado con los requerimientos del Colegio de Ingenieros Biomédicos de México. Han trabajado con el apoyo del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias para calibrar los aparatos. Es decir, a través de una ventilación mecánica proporcionar el oxígeno adecuado que se necesita para estos casos.

Eventualmente buscan obtener una certificación en forma acelerada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).

El siguiente paso es la etapa de producción, que con la ayuda de empresas socialmente responsables como Steren obtendrán la parte electrónica de los respiradores, también están en pláticas con otras empresas para la parte mecánica y la línea de producción. Se busca cumplir con todos los requerimientos de los organismos competentes a nivel nacional y de salud para que el instrumento sea autorizado a operar.

Si todo funciona bien en una escala de pocas semanas los aparatos estarán en servicio y ayudarán en la etapa más crítica del virus, dijo el investigador universitario.

La industria aeroespacial y la medicina

En el momento que los seres humanos se han involucrado en la exploración espacial se alejan de las condiciones naturales de la vida. Por tanto, hay diversos estudios de medicina que han servido para darle soporte a un ser humano en el espacio (condiciones muy difíciles), explicó Medina Tanco. “Esto nos ha llevado a un desarrollo en muchas áreas de la medicina y avances del conocimiento”.

A veces a la gente le cuesta entender esta correlación y se pregunta por qué un país como el nuestro tiene una necesidad tan apremiante de invertir en ciencia básica, pero a decir del investigador, en este momento no se trata de un lujo, sino de una necesidad.

De hecho, cuando se han formado recursos humanos de altísimo nivel en diferentes áreas de tecnología, ese personal termina en toda la sociedad y son capaces de atender las necesidades básicas y fundamentales de la sociedad, como es este momento, concluyó.

Especialistas de la UNAM ofrecen información sobre la pandemia a través de TV UNAM

Esta semana, en el programa La UNAM responde, que transmite TV UNAM para ofrecer al público información de calidad sobre la pandemia de COVID-19, participará el doctor William Lee Alardin, coordinador de la Investigación Científica, quien hablará de los grupos de trabajo que se han constituido en la UNAM, con el propósito de enfrentar los retos en salud, carencia de insumos y estudio del medio ambiente, ante la reducción de actividades humanas.

El programa se transmite en vivo de lunes a viernes, a las 14:30 horas, y se retransmite a las 18:30 horas, con la conducción de Rosa Brizuela y la participación del doctor Carlos Rosales, del Instituto de Investigaciones Biomédicas, quien responde a las preguntas del público sobre la COVID-19. También cuenta con la intervención de Anel Pérez, directora de Literatura UNAM, quien ofrece una agenda de opciones de Cultura UNAM en línea para las personas que permanecen en casa, así como el documentalista Flavio Florencio, que presenta reportajes sobre los grupos más vulnerables de la población ante la pandemia.

Asimismo, la doctora Elba Rosa Leyva Huerta, directora de la Facultad de Odontología, se referirá al cuidado dental durante la pandemia, los riesgos en la atención de urgencias y los insumos para su protección y la del paciente. El doctor Rodolfo Pastelín Palacios, del Departamento de Biología de la Facultad de Química, hablará sobre la capacidad con la que cuenta México para la creación de vacunas. El maestro Ricardo Trujillo, de la Facultad de Psicología, se referirá al distanciamiento social, la ansiedad, el estrés y el miedo al contagio que se pueden producir durante la cuarentena.

Desde su lanzamiento, el pasado 23 de marzo, diversos especialistas de la UNAM han intervenido en el programa para brindar información de valor sobre el panorama nacional e internacional que se vive por el coronavirus. Entre los participantes destaca el doctor Samuel Ponce de León, coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud, quien habló de las acciones de la UNAM ante la contingencia; el doctor Antonio Lazcano Araujo, investigador emérito de la UNAM y profesor de la Facultad de Ciencias, se refirió a la colaboración internacional en la investigación sobre COVID-19; la epidemióloga Patricia Clark Peralta, explicó las circunstancias de contagio en nuestro país; el doctor Gustavo Cruz Pacheco, del Instituto de Investigación en Matemáticas Aplicadas, habló del modelo matemático para describir el comportamiento de la pandemia, así como el doctor Jorge Baruch Díaz Ramírez, de la Clínica del Viajero, se refirió al impacto de la movilidad de las personas en el incremento de la pandemia.

La doctora Yolanda López Vidal, coordinadora del Programa de Diagnóstico SARS-COV2 para la Comunidad UNAM, hizo un recuento de las pruebas aplicadas, los resultados y la canalización de casos confirmados de integrantes de la comunidad universitaria. La doctora Susana López Charretón, investigadora del Instituto de Biotecnología, habló de los retos y soluciones que enfrenta la biotecnología en circunstancias como la pandemia del AH1N1 en 2009 y la actual de COVID-19.

El doctor Alfredo Sánchez Castañeda, del Instituto de Investigaciones Jurídicas, habló de las repercusiones de la pandemia en el ámbito laboral, los empleadores y el respeto a los derechos de los trabajadores. En tanto, la doctora Laura Alicia Palomares Aguilera explicó el panorama y expectativas ante la pandemia. El doctor Miguel Ángel Mendoza, coordinador del Laboratorio de Simulación e Investigación Económica de la UNAM, se refirió al impacto económico de la pandemia.

El doctor Mauricio Rodríguez Álvarez, doctor en ciencias bioquímicas por la Facultad de Química y profesor de la Facultad de Medicina, se refirió a la acción de los distintos antivirales y otros medicamentos en el tratamiento de la enfermedad; la socióloga Gina Zabludowsy Kuper, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, se refirió al impacto de la pandemia en el tejido social.

El doctor Armando Sánchez Vargas, director del Instituto de Investigaciones Económicas, habló de la COVID-19 como detonante de una crisis económica mundial y la maestra Silvia Núñez García, catedrática de la División de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, se refirió a las medidas migratorias de Estados Unidos y la interacción social, económica y política a nivel global ante la pandemia.

En algunas de las emisiones del programa, participa Jacobo Dayán, coordinador de la Cátedra Nelson Mandela de la UNAM, quien ofrece un panorama de los grupos marginados en el mundo y cómo se agravan sus circunstancias durante la pandemia. El programa cuenta con la sección No memes, que reúne los videos de humor que circulan a través de las redes sociales.

El público participa en cada emisión del programa enviando comentarios y preguntas a través de WhatsApp y redes sociales de Facebook y Twitter, que son respondidas por los especialistas.

No te pierdas en vivo La UNAM responde, con Rosa Brizuela y los especialistas de la UNAM, de lunes a viernes, a las 14:30 horas, con retransmisión a las 18:30 horas, por la señal de TV UNAM.

Usan partículas activas para entender propiedades mecánicas de los vidrios

Si observáramos un vidrio a través de un microscopio muy potente, notaríamos que su estructura interna es desordenada, como si fuera un líquido. Pero lo sorprendente es que a pesar de ello presenta la rigidez de un sólido cristalino, cuya estructura es más bien ordenada. Esa aparente contradicción y complejidad es una característica del comportamiento mecánico de los llamados sistemas vítreos, que han atrapado la atención de los físicos desde hace varias décadas.

Un estudio publicado por Rubén Gómez Solano, investigador del Instituto de Física (IF) de la UNAM e investigadores de la Universidad de Konstanz, en Alemania, propone un nuevo método para explorar las propiedades mecánicas y estructurales de materiales blandos cerca de la transición vítrea.

Su propuesta se basa en el empleo de partículas activas, un tipo de partícula sintética cuyo tamaño es de unos cuantos micrómetros, y que es capaz de imitar el movimiento de muchos microorganismos.

En el artículo, publicado en la revista Nature Materials, Gómez Solano y sus colegas explican que investigar las propiedades físicas de un vidrio cerca de la transición vítrea, es decir, cerca del punto en el que deja de comportarse como un líquido simple para presentar rigidez y elasticidad como sólido, ha sido un reto para la ciencia.

La razón es que, en general, los sistemas vítreos están compuestos por un gran número de partículas que interactúan, con heterogeneidades dinámicas en su estructura. Además, siendo sistemas preparados fuera del equilibrio térmico, sus propiedades físicas varían como función del tiempo a medida que el sistema tiende a buscar el equilibro.

“Pero también hay otros desafíos, en particular, la determinación de sus tiempos característicos de relajación ya que al aplicar alguna perturbación externa, los tiempos que tienes que medir son enormes”, mencionó Gómez Solano.

A pesar de esta aparente complejidad para investigar experimentalmente sistemas cerca de la transición vítrea, los investigadores pudieron emplear partículas activas para obtener directamente información sobre propiedades micromecánicas de vidrios coloidales, es decir, un tipo de vidrios formados por una gran concentración de esferas sólidas micrométricas, suspendidas y empaquetadas en un solvente acuoso.

Su técnica experimental, la cual consiste en una implementación de un tipo especial de microreología, tiene ventajas respecto a otras: permite hacer un análisis más rápido, mayor libertad para conocer las propiedades micromecánicas del vidrio, como tiempos de relajación o viscosidades, y determinar el punto exacto donde ocurre la transición vítrea.

Activando partículas Janus

Para conocer las características mecánicas de un material complejo como el vidrio coloidal, los investigadores emplearon partículas activas que funcionan como un microaparato llamado microriómetro, el cual es impulsado al interior del medio para medir su respuesta mecánica a la deformación aplicada por la misma partícula.

Una partícula activa es una partícula coloidal sintética que en su superficie tiene dos hemisferios, uno de ellos cubierto con una delgada capa de un material que absorbe luz de manera selectiva, lo cual le permite convertir la energía del medio en movimiento dirigido, es decir, es capaz de autopropulsarse en un líquido simplemente iluminándola con luz de longitud de onda e intensidad adecuadas.

Las partículas activas fueron añadidas a una suspensión coloidal formada por una mezcla binaria líquida de agua más lutidina (compuesto orgánico aromático) a la cual agregaron partículas coloidales esféricas de sílice de dos diferentes tamaños (a nivel de micras).

Al incrementar la concentración de partículas de sílice en la mezcla binaria líquida, la viscosidad de la suspensión coloidal resultante, es decir, su resistencia a una deformación, aumenta de manera muy pronunciada hasta un punto en el que las partículas no tienen espacio suficiente para moverse libremente en el líquido, presentando de esta manera una transición vítrea.

Una vez que introdujeron las partículas activas en la suspensión coloidal tuvieron que, precisamente, activarlas mediante luz de láser. Esa luz incide en toda la partícula activa pero la parte que se cubrió con el material absorbente de luz (por ejemplo, carbono) se calienta, lo que da lugar a una conversión de energía luminosa en autopropulsión.

“A diferencia de otros métodos como los campos magnéticos o las pinzas ópticas que permiten dirigir el movimiento de una partícula, las partículas activas se mueven de manera más autónoma, se autopropulsan. Solo las iluminas con el láser y ellas por su dinámica interna se mueven a través del medio, de manera parecida al movimiento de los microorganismos tales como bacterias”, detalló Rubén Gómez Solano.

El investigador explicó cómo es que una partícula activa les permite entender las propiedades mecánicas de los vidrios coloidales:

“Con el láser controlamos la fuerza efectiva con que se propulsan a las partículas activas a través del medio coloidal y medimos las fuerzas resultantes que ejercen las partículas del medio coloidal circundante. Al aplicar una fuerza dada, el movimiento de una partícula activa disminuirá si aumenta la concentración de partículas de la suspensión coloidal, ya que el medio opondrá más resistencia viscosa”, explicó.

De esa manera, al conocer el movimiento de las partículas activas los físicos pudieron obtener información sobre la resistencia del fluido coloidal (viscosidad) o el tiempo que tarda el fluido en relajarse tras ser perturbado por las fuerzas aplicadas con el láser (tiempos de relajación).

Un ojo a la rotación de las partículas

Durante la etapa experimental, los investigadores estudiaron dos tipos de movimientos de las partículas activas: el traslacional y el rotacional. Ambos ocurren debido a que la partícula activa está sujeta tanto a la fricción traslacional como rotacional del medio, así como al ruido térmico que se origina del movimiento aleatorio de las moléculas del fluido.

“Lo que hacemos es poner la suspensión coloidal bajo el microscopio, grabamos videos de la muestra y lo que registramos es la evolución temporal de la posición de la partícula activa, es decir, su traslación, pero además la ventaja de usar estas partículas es que podemos detectar su orientación, con lo cual se pueden estudiar cambios temporales de ángulo (rotación)”, afirmó Rubén Gómez Solano.

De acuerdo con el investigador, anteriormente otros científicos del mundo habían intentado conocer las propiedades mecánicas de vidrios coloidales mediante técnicas microreológicas solo analizando el movimiento traslacional de las partículas pasivas. Pero en este estudio Gómez Solano y su equipo se dieron cuenta de que la clave está más bien en observar qué es lo que pasa con la rotación de las partículas activas.

Las partículas activas, además de hacer una trayectoria casi recta, también pueden cambiar su dirección (orientación), de forma muy similar a como lo hacen muchos microorganismos, lo que les da un grado más de libertad en su movimiento.

“La orientación te va a proporcionar información adicional sobre las propiedades mecánicas del medio como la viscosidad o los tiempos de relajación, que está ausente en los métodos que te comenté”, mencionó Gómez Solano.

Uno de los resultados más importantes que se pueden conocer mediante el movimiento rotacional es el punto exacto donde el sistema vítreo deja de comportarse como un líquido y comienza a comportarse como un sólido amorfo (transición vítrea).

“Conocer la naturaleza de la transición vítrea es una curiosidad teórica que existe al menos desde la década de los 90”, explica Gómez Solano.

Y eso tiene además consecuencias prácticas. “Podemos pensar en aplicaciones, por ejemplo, si tenemos un fluido complejo importa saber en qué punto se va a comportar de manera vítrea dependiendo de la variación de sus parámetros de control tales como la densidad de partículas o la temperatura”, dijo el investigador del IF.

En otros sistemas ya se había identificado experimentalmente el punto de la transición vítrea, pero es la primera vez que se conoce en sistemas vítreos coloidales de manera rápida mediante la rotación de las partículas activas, pues cuando el fluido coloidal se acerca a la transición vítrea se vuelve muy lento medir la traslación de estas partículas pero los científicos encontraron que era más rápido medir su rotación.

El futuro en partículas activas

Para realizar esta investigación, Gómez Solano colaboró con un equipo de científicos de la Universidad de Konstanz, en Alemania, donde se realizaron las pruebas experimentales.

La mayor contribución del investigador mexicano consistió en la formulación de un modelo de ecuaciones que describe el movimiento de la partícula activa a través del vidrio coloidal. Esto permitió la interpretación de los resultados experimentales así como la cuantificación de la importancia de la rotación de las partículas activas y su conexión con las propiedades del medio coloidal.

El físico adscrito al Departamento de Sistemas Complejos del IF indicó que el uso de partículas activas promete avances no solo para los vidrios coloidales sino para entender otros materiales blandos fuera de equilibrio y fluidos complejos tales como geles, suspensiones coloidales, polímeros, tejidos y fluidos biológicos.

“El uso de partículas activas también podría tener aplicaciones médicas como la administración más efectiva de fármacos, o ambientales como la purificación de agua al quitar contaminantes de un medio, pero en este caso sí se requeriría trabajar de la mano con otros científicos para dotar a las partículas de propiedades químicas particulares para realizar tareas específicas”, añadió.