El derecho tiene como base un discurso —producto de la modernidad—que prefigura prototipos específicos de los sujetos, es decir, marca patrones de lo que debe ser un hombre o una mujer, no sólo en su aspecto físico sino también en su rol de género. El problema es que el derecho apela a sujetos abstractos que no corresponden necesariamente con la realidad. En el caso de los varones, se contemplan hombres heterosexuales, blancos, de clase media, con cierta fuerza de trabajo corporal y con valores que responden, sobre todo, a una fe católica; mientras que a las mujeres se les concibe desde la subordinación, el hogar y la familia, sin dar valor a las actividades que desarrollan las mujeres como cuidado y crianza.
El peligro de este discurso, que omite la diversidad de sujetos y de los contextos sociales, económicos, políticos y culturales, se agrava en el caso del derecho penal, pues como subraya Lucía Núñez Rebolledo, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG), se trata de un discurso ético amenazante, que norma el comportamiento y que al imponer un “deber ser” establece penas o sanciones que no corresponden a realidades tan diversas como las que se enfrentan en un país como México.
En el caso particular de las mujeres, la especialista en género advierte: “tenemos que analizar cómo se está nombrando, desde el propio feminismo, a la mujer. Aunque en los últimos treinta años hemos intervenido al tratar de introducir una mirada femenina en el derecho, se recae en la misma contradicción, ya que siempre se piensa en una mujer urbana, blanca o mestiza de clase media; entonces, las normas, que son batallas ganadas o ‘victorias del feminismo’, solamente benefician a quienes responden a estas características sociales porque no se pone atención a mujeres indígenas, afromexicanas o a mujeres de clase desfavorable, que son más precarizadas”.
Delitos como el acoso o el abuso están contemplados para escenarios urbanos y contextos de trabajo o escuela; incluso la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia no logra objetivar violencias específicas que se derivan de la raza, etnia o clase social. A decir de la especialista, no se puede continuar con un trabajo teórico que no recoja la experiencia de todas, “ya no es suficiente la categoría de género o la violencia de género como único eje de análisis, se trata de tener una perspectiva que cruce otras desigualdades y un análisis de los contextos en los cuales se cometen los delitos”.
En el caso de las mujeres infractoras, el peso de la ley es más incisivo; generalmente la tipificación penal está pensada para proteger a quienes cumplen con el rol de género. Se criminaliza a las mujeres que no cumplen con el estereotipo de la “buena mujer”, como aquéllas que salen de noche, porque son trabajadoras sexuales, porque tienen un amante, porque fueron abusadas sexualmente cuando se encontraban alcoholizadas, porque no denuncian en el momento. Éstas no merecen justicia. Se reproduce la idea de “la buena víctima”, aquella mujer que sí cumple su rol de género, socialmente irreprochable, y merecedora, ésta sí, de justicia y atención.
Para avanzar en materia de derecho es necesario sumar las voces de todas, no sólo de las académicas o mujeres con mayor formación, “los otros feminismos hacen un reclamo al feminismo hegemónico blanco, de clase media, que solamente considera lo que les conviene y beneficia; por ejemplo, las mujeres con menos recursos saben muy bien que más penas, más policías, más militares, más tipos penales no les beneficia en nada, pues dada su condición de clase y raza se les violenta más, porque el derecho penal es clasista, sexista y opera de esa manera”. Por este motivo, subraya Lucía Núñez, es necesario concebir a la ley como una política pública, y en consecuencia, trabajar para que contemple la diversidad de roles y escenarios en los cuales se desenvuelven todas la mujeres. “El feminismo debe ser crítico, no podemos quedar en el confort de lo que ya avanzamos, porque no hemos acabado con la violencia y nada justifica esa violencia”, concluye.
Cuando Laura Agorreca habla de renuncia no se refiere a las ganas de darse por vencido, sino del peaje pagado por todo aquel que lucha en serio, ya que para encender una revolución —una de verdad— es preciso abandonar el ego, los privilegios, los miedos e incluso los lazos afectivos. “Es un camino difícil y, por ello, lo transitan muy pocos. De esto y otras cosas trata la obra teatral La compañera”.
A la actriz y directora argentina siempre la ha intrigado por qué ciertos personajes, pese a sus sacrificios, no figuran en la historia oficial, y la única respuesta que encuentra es que hay quienes en su afán de enmendar lo malo del mundo lo abandonan todo, y ello incluye el protagonismo; “sin embargo, sus relatos deben rescatarse a fin de que el poder no termine por moldear nuestra memoria”.
De esta convicción surge La compañera, puesta en escena donde una niña chilena, cuya tarea es exponer logros de algún héroe nacional, cuenta la vida de su madre: Cecilia Magni, mejor conocida como la Comandanta Tamara, una mujer que participó en el atentado contra Pinochet y que murió torturada. Pero ¿cómo hablar en la escuela de alguien borrada de los libros de texto?, ¿cómo reivindicar a quien luchó contra la injusticia de Estado cuando el encargado de dictaminar qué es justo y qué no, es precisamente el gobierno?
La idea de escribir esta obra —que se estrenará el 8 de mayo en las redes del Museo del Chopo— surgió en 2018, cuando Laura Agorreca y Carla Romero Martínez comenzaron a platicar sobre las dictaduras y su impronta en Latinoamérica. “Para mí, como argentina, y para ella como chilena, la palabra dictador tiene un peso muy distinto al que tendría para un mexicano, y en eso nos parecemos la gente del Sur, pero a nadie en Hispanoamérica le es indiferente la tiranía; todos los países de la región la han padecido de alguna forma y, por lo mismo, saben que hay cosas que no se quieren contar”.
Aunque pueda parecer algo sepultado hace décadas, para Agorreca la sombra dictatorial es alargada y explica fenómenos como los estallidos sociales de octubre de 2019 en Chile, o los de hoy en Colombia, pero también esta convicción tan latinoamericana de que juntos podemos enderezar lo más torcido, como se decía aquella canción de Sergio Ortega y la banda Quilapayún compuesta en 1973, justo tras el golpe de Pinochet, y que iniciaba así: De pie, luchar, que vamos va a triunfar./ Avanzan ya banderas de unidad,/ y tú vendrás marchando junto a mí/ y así verás tu canto y tu bandera florecer.
¿Por qué llamar a esta pieza La compañera?, pregunta la actriz. “Porque así se le nombraba en las guerrillas a la mujer que tomaba las armas, y así se le dice a una pareja sentimental —La Comandanta Tamara fue ambas cosas—. También así se le llama a quienes van en la misma escuela (como las protagonistas de la obra) y si nos vamos a la gestación del guion, éste surgió de mi encuentro con Carla hace tres años, ya que después de esa charla ambas nos pusimos a escribir. Todo lo relacionado con este proyecto grita compañerismo”.
Nombrar lo invisibilizado
En España se hizo el conteo: en los libros de texto el 96.5 de los protagonistas de la historia son hombres, pues las mujeres son consistentemente invisibilizadas. No se ha hecho otro listado tan acucioso en Iberoamérica, pero se estima que tal disparidad escolar de género es más o menos igual en el resto de los países hispanos.
“La figura de la Comandante Tamara siempre me ha intrigado: ella fue una mujer de la más alta alcurnia chilena y abandonó todos sus privilegios para tomar las armas y luchar, y lo mismo hizo con su hija de dos años, a quien dejó bajo cuidado de su padre y sólo volvió a verla en sesiones de cinco minutos una decena de veces más. A eso me refiero al hablar de las renuncias que exige el salir a luchar”.
Que el eje de la obra sea esta guerrillera y la protagonista, su hija, no es casual. “La historia ha borrado de los libros a tantas mujeres que, si no nos nombramos nosotras mismas, ¿quién más lo hará? Al perpetuar estos relatos vía el boca a boca —ya que en las escuelas no se hace en papel y tinta, ni en las pizarras—, es como damos peso a estas figuras femeninas que nos han querido invisibilizar”.
Por plantear esta dicotomía entre aquello a lo que nos aferramos y eso que dejamos atrás, la obra más allá de ser un relato de héroes y villanos es una radiografía de las pasiones humanas. Por un lado, comprendemos a la guerrillera que deja a su familia para defenestrar a un tirano —o al menos lo intenta— y por el otro comprendemos a la niña que se siente abandonada por su mamá.
“La historia oficial lo que hace es darnos héroes en un pedestal cuya vida cabe en el reverso de una estampita, en una suerte de hagiografía fantasiosa. Esta obra de teatro de teatro, aunque es una biografía ficcionada, los personajes se muestran humanos, con sus aciertos y sus errores, pues así somos todos en realidad”.
El estreno digital de la obra La compañera tendrá lugar el sábado 8 de mayo a las siete de la noche en el Facebook Live del Museo Universitario del Chopo. También habrá funciones el 9, 15 y 16 del mismo mes a las 19 horas. Quienes participan en el proyecto se conectarán desde Argentina, Chile y México para lograr una experiencia en tiempo real, sin importar fronteras.
La sociedad reclama mucho de las mujeres que son madres y trabajan. “Hay más demanda en torno a la figura de la madre, cuesta mucho trabajo compaginar estos dos roles y aún más en pandemia”, explicó Norma Cruz Maldonado de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM.
Hubo una sobrecarga de trabajo para la mujer y más si era madre, no tenía horario laboral. “Su día podía transcurrir entre una junta, haciendo la comida, las actividades con los hijos y la jornada de trabajo se alargó a todo el día”.
Comentó que la situación no ha sido fácil, la crisis ha dejado a muchos niños huérfanos. A quienes decidieron ser madres durante estos meses han vivido esta etapa entre la alegría, la tensión y el miedo al contagio.
Al principio de la pandemia se decía que las mujeres embarazadas eran poco vulnerables por los propios anticuerpos que genera mientras se está gestando, sin embargo sí son propensas a padecer la COVID-19 y otras enfermedades, precisó.
Hoy más que nunca los padres han ejercido su paternidad porque se han separado de las redes de apoyo, “pero no hay acompañamiento para las nuevas madres y esto puede ser un factor de riesgo para padecer depresión posparto”.
Las mujeres viven un periodo de transformaciones en su vida y cuerpo, “durante el primer mes hay cambios con la pareja, en el cuerpo y en el propio cerebro para retomar la cotidianidad con el bebé”. Las mujeres gestantes vivieron la etapa entre la búsqueda de hospitales con las medidas necesarias para evitar riesgos de contagio, adaptándose al apoyo virtual y el gasto que implica para los bolsillos.
Sin pandemia se tenía el apoyo (pagado) de guarderías y de familiares. Ahora hay quienes no son madres y han tenido que jugar ese rol porque han apoyado a hermanas o hermanos para el cuidado de los sobrinos.
En esta pandemia no solamente se tuvo que trabajar, cuidar a los hijos y realizar actividades domésticas (comida, lavar, planchar, limpieza) también se tuvo que cuidar a los que enfermaban.
Emprender es un paso que pocos se atreven a dar, una carrera maratónica donde hay que aguantar, sufrir heridas y curar cicatrices. “Todo emprendedor tiene cicatrices, en lo personal he estado involucrado en tres emprendimientos: el primero fue un fracaso total, con el segundo me quedé en la calle y en el tercero ahí la llevo”, afirmó el maestro Eduardo Urzúa Fernández, director de Emprendimiento Universitario INNOVA-UNAM.
En entrevista con el experto en emprendimiento, Urzúa Fernández comentó que en su inicio como emprendedor le hubiera gustado que alguien lo orientara y le dijera qué hacer y cómo comenzar, porque eso hubiera marcado el éxito desde el primer intento.
Con el objetivo de que el camino de emprender sea menos tortuoso y peligroso, INNOVA-UNAM creó las Guías para el emprendimiento profesional, un material práctico de consulta sobre aspectos relacionados con el inicio de un negocio y el arranque de su operación, orientado a los profesionistas que tienen interés en ejercer su profesión de manera independiente.
Estas guías comprenden varios módulos de información sobre los conocimientos básicos para iniciar un negocio que “nadie más se los dará y están en una sola página de manera ágil y gratuita”.
Al final de los módulos se evalúan los conocimientos adquiridos y si aún no están claros pueden volver a tomar el curso. Una vez completada la guía general, se pueden encontrar guías específicas para: Consultorios médicos y odontológicos, despachos de diseño, arquitectura y construcción y despachos legales y contables.
Las guías de emprendimiento de INNOVA-UNAM aunque fueron creadas por y para estudiantes de la Máxima Casa de Estudios no son exclusivas para su comunidad, sino para todo aquel emprendedor interesado en ejercer de manera independiente su profesión.
Ante la pandemia el emprendimiento es la opción, ya que la idea de salir de la universidad y conseguir un empleo es cada vez más difícil. “Emprender es la vía de salida para ejercer nuestra profesión y generar nuestras propias fuentes de empleo y así generar un mejor desarrollo de la sociedad. Hay que creérsela y hacer uso del conocimiento adquirido durante los años de la universidad, aquí están los incentivos, las opciones y la información”, finalizó.
Con tanto líder al estilo Trump o Bolsonaro que ha hecho de las contraculturas patrimonio de la extrema derecha (o al menos eso afirman ciertos intelectuales), ¿se puede hablar aún de contracultura o hay que enterrar esa palabra y dejarla atrás?, pregunta Francisco Carballo, director del Centro de Estudios Poscoloniales de la London University y uno de los curadores de El mundo hoy, un ciclo de charlas donde artistas y pensadores analizan éste y otros temas.
A decir del académico, si bien es cierto que el planeta no es el mismo tras la crisis del coronavirus, la contingencia sanitaria no explica del todo la situación actual, pues ya había muchos movimientos empujando retenes a fin de transformar la realidad, y justo eso es lo que se abordará en el ciclo de charlas Arte, política y contracultura. El mundo hoy, organizado por el Museo del Chopo, la Universidad de Londres, el Instituto de Geografía de la UNAM y Cultura en Directo.
Cuando pensar es un acto transgresor
“No iniciamos el fuego/, pero ha estado ardiendo desde que el planeta gira”, cantaba Billy Joel en 1989 tras reflexionar sobre los acelerados cambios sociales que veía a su alrededor; “no lo empezamos, pero con él lidiamos”, remataba. Carballo también considera a nuestro entorno como una conflagración que transforma el paisaje y con la que debemos lidiar, algo que en su opinión sólo es posible mediante el diálogo y el análisis, actividades no practicadas como se debería.
El filósofo alemán Peter Sloterdijk ya lo advertía: “La vida actual no invita a pensar”, en referencia a lo proclive que somos a quedarnos en las capas más superficiales de la existencia y a lo reacios que somos a ir a profundidad y dar un paso atrás para observar el escenario en que nos desenvolvemos, con todo y sus tramoyas.
Por ello, Carballo sostiene que reflexionar es un acto transgresor que nos ayuda a detectar las piezas que conforman ese rompecabezas al que llamamos realidad. “Por ejemplo, no podemos hacernos una imagen fiel de la actualidad si no consideramos al feminismo, y aquí no hablo de ése con aires corporativos que sólo persigue cuotas de género y pugna porque todo siga igual, sino del comprometido, de aquel que pretende repensar al mundo y desmantelar al patriarcado, lo cual implica cuestionar al capitalismo. De eso van algunas charlas”.
Como alguien que dejó México hace mucho para vivir en el Reino Unido, Francisco Carballo ha sido espectador de primera fila de lo que él llama “desoccidentalización” o “aprender a pensar a pensar el mundo más allá de Europa”, un fenómeno que le ha interesado tanto que hoy dirige el Centro de Estudios Poscoloniales de la London University, donde impulsa varias investigaciones sobre el tema.
“En América, Europa y Asia hay un gran debate sobre los legados coloniales y las formas de explotación vigentes surgidas de ahí, por ello nos pareció importante incluir a activistas indígenas y afros latinoamericanos que están creando un pensamiento político nuevo no emanado de las universidades, sino de las calles, comunidades y de las tradiciones que han resistido a 500 años de colonización”.
¿Cuál es el papel del arte en el mundo?
Decía Gabriel Celaya que en el poema debe haber barro ya que la poesía no es un fin en sí misma, sino un instrumento para transformar el mundo, ¿y qué más se esperaría del autor de la frase: la poesía es un arma cargada de futuro? En esta línea de pensamiento, Carballo asegura que no se puede pensar el futuro sin arte, ya que hoy éste, más allá de una expresión estética, es una manera de politizar.
“El activismo contemporáneo tiene una dimensión artística y política imposible de evadir, lo cual nos lleva a preguntarnos, ¿qué legitima el arte y cuál es el poder social y de los artistas? Siempre que abordamos estos temas llegamos al mismo planteamiento: el artista ya no se siente cómodo exponiendo en las paredes blancas de un museo; ahora busca participar en la vida social y política, y ello nos obliga a imaginar cómo es un arte de ir más allá de los objetos”.
Por ello, el académico asevera que es tiempo de que los museos se replanteen su función y pongan bajo la lupa su papel institucional, por ello celebra que el Chopo tenga la apertura suficiente como para abrirle puertas a debates que cuestionan su rol tradicional, pues esa disposición a autoexaminarse es indispensable para un buen diálogo.
“La pandemia hace inevitable preguntar dónde estamos y a dónde queremos ir, de ahí el interés de escuchar voces de diversas disciplinas, hemisferios y generaciones. Abrirnos a ellas nos permitirá no sólo discutir el presente, sino imaginar futuros distintos”.
Las sesiones de Arte, política y contracultura. El mundo hoy, se transmitirán en vivo todos los martes y jueves a las 12 del día, desde el 6 de abril hasta el 18 de mayo, por el FacebookLive y la página de YouTube del Museo Universitario del Chopo, así como en la página de YouTube de Cultura en Directo, y además permanecerán ahí para quien no esté en posibilidad de seguirlas en tiempo real.
Tacubo es un superhéroe, pero no de cómic o película, sino uno de la vida real, pues además de pelear cada fin de semana sobre un ring —de dos a tres caídas, sin límite de tiempo—, de lunes a viernes se coloca su máscara encrestada y sale a las calles para echarse un tiro contra el bullying escolar o, como hace ahora que las escuelas están cerradas, para rifársela contra la angustia padecida por tantos niños como resultado de este confinamiento pandémico de más de un año.
“El coronavirus nos ha golpeado a todos de una forma u otra. Yo, aunque no me he contagiado, he pasado momentos complicados, y los pequeños a los que he visitado aún más. El 70 por ciento de ellos ha perdido a algún familiar por la Covid-19, la mayoría de las veces a uno de sus abuelos, y eso a su edad es algo difícil de asimilar”.
Desde que inició esta crisis sanitaria al Tacubo le han llovido mensajes sobre alumnos de primaria que atraviesan un mal rato y, por ello, tras pensar en alternativas para ayudarlos a entender una vida que les cambió de un día al otro, el luchador y su equipo diseñaron una dinámica capaz de llenar sus necesidades anímicas y mentales, pero de forma lúdica. Ésta consiste en encargarle a cada infante una serie de misiones las cuales, al completarse, harán de él (o de ella) todo un superhéroe, con traje e identidad a guardar.
“¿Y es que a quién no le gustaría tener superpoderes para enmendar lo malo?”, pregunta el luchador, quien al hablar de capacidades sobrehumanas no se refiere a ser verde y tener una gran fuerza, a volar con capa roja o a ser veloz como el rayo, sino a poseer el valor, empatía y buena voluntad para hacer de este mundo un lugar mejor.
A decir del Tacubo, la historia de todo héroe siempre es una de orígenes: Supermán sería un kriptoniano del montón si su planeta no hubiera estallado, Spiderman seguiría siendo un aburrido estudiante de química si no lo hubiera mordido una araña radioactiva y Batman llevaría una existencia frívola de millonario fatuo si un criminal no le hubiera arrebatado a sus padres al salir del cine a medianoche.
“Como podemos ver, los eventos difíciles o excepcionales siempre son un semillero de paladines y esta crisis sanitaria es las dos cosas. Por eso a nuestros campeones les pedimos crear a un superhéroe a partir de la frase: ‘Durante una pandemia que llegó a la Ciudad de México en 2020 había un niño que…’. A partir de estas palabras ellos vierten su esencia en el papel y comienzan a crear su álter ego”.
Sobre si es complicado entrenar a los pequeños para convertirlos en protectores de su comunidad el Tacubo confiesa que hizo trampa al diseñar estas intervenciones pues no les está enseñando nada a los menores que no tuvieran, pues la materia prima siempre estuvo ahí.
“Todos los niños —sea el año pasado o éste— han realizado al menos un acto heroico para hacer más llevadero el encierro. Desde antes ya eran súper, nosotros sólo venimos a mostrarles lo evidente”.
El poder de la palabra
Además de luchador, el Tacubo es comunicólogo —hizo la carrera en la UNAM— y, por lo mismo, cree en el poder de la palabra y el diálogo. Ello explica por qué, al diseñar esta intervención, tuvo el cuidado de que los niños, al crear sus personajes, le expresaran los temores, inquietudes y esperanzas que sienten por la pandemia.
“Entre lo que me refieren se repiten siempre sus ganas de volver al salón de clases, ya que si bien al principio les gustaba eso de no ir a la escuela ya comienzan a sentirse cansados de las mismas paredes y ventanas; me dicen que extrañan la hora del receso y correr por el patio. También me han contado que han llegado a sentirse frustrados y a veces hasta enojados; nosotros los ayudamos a lidiar con eso”.
Cada intervención es individual: el luchador va a la casa de los niños y regresa días después, pues la dinámica consta de dos sesiones. “Visito a estudiantes de entre siete y nueve años en cuyas escuelas estuve antes —previo acuerdo con sus padres y maestros— y, como ya me conocen su reacción hacia mí suele ser de ‘¡qué sorpresa!, ¿cómo has estado?’, como si yo fuera un viejo amigo suyo”.
Algo que ha sorprendido al Tacubo al aplicar su dinámica es lo transparentes que son los menores al dar forma a sus superhéroes, ya que por más fantásticos que sean sus relatos y bocetos, cada detalle revela mucho de ellos, como pasa con Puños de Acero, personaje ideado por un pequeño de ocho años que, agobiado por el encierro y la rutina, comenzó a tomar clases de box.
“El textito que me entregó dice: ‘Durante una pandemia que llegó a la Ciudad de México en 2020 había un niño que dejó de ir a la escuela. Al principio le gustaba pues no se levantaba temprano, pero muy pronto extrañó a sus amigos, el recreo y comenzó a sentirse triste y de malas, aunque se lo guardaba para no preocupar a su hermanita’”.
Al finalizar la intervención, los padres de Puños de Acero le comentaron al Tacubo que su hijo se sentía incómodo y que la dinámica le había ayudado a manifestar su sentir. “Lo más curioso es que su única salida a la rutina eran sus clases de box. Al revisar el dibujo de su superhéroe los tres vimos que éste tenía un antifaz, una capa y unos guantes rojos de boxeador… Le otorgó justo aquello que, para él, es un escape y un símbolo de que todo puede estar mejor”.
Para el Tacubo justo ése es el sentido de sus intervenciones, no el convertir a los niños en el siguiente Stan Lee —“lo cual no estaría mal”—, sino enseñarles a crear superhéroes para que se expresen y manifiesten aquello que les provoca malestar. “No confundamos transparencia con invisibilidad, que son muy diferentes: los niños son transparentes y sería un error no ver ver lo que nos quieren mostrar”.
Cuando la realidad supera a la ficción
Decir que el Tacubo es un superhéroe de la vida real no es exagerar: así se le llama en la cultura pop a aquellas personas que, como Fray Tormenta, Peatonito o Superbarrio, se disfrazan para proteger a los más vulnerables, buscan la mejora de sus comunidades y, desde el anonimato, impulsan acciones de fuerte impacto social.
De su vida secreta sólo sabemos que estudió Ciencias de la Comunicación en la UNAM y que, por ir a las escuelas para hablar de bullying, ganó el Premio al Servicio Social Gustavo Baz Prada en 2013. Lo demás es misterio, pues ni siquiera cuando le entregaron dicho reconocimiento se quitó la máscara por respeto a la mística que caracteriza a la lucha libre (de hecho, ésa fue la única vez que no se siguió el protocolo universitario y se le permitió a un galardonado plantarse con disfraz ante el rector, todo para proteger su identidad).
Sin embargo, los niños saben muy bien quién es el Tacubo, ya que donde ha realizado alguna intervención, incluso años después se sigue hablando de aquella vez que un enmascarado con cresta de gallo visitó la escuela y les enseñó que la escuela no es una jungla donde domina el más fuerte, y que la violencia sí se puede erradicar.
El año pasado, el periodista canadiense Peter Nowak entrevistó al Tacubo para su libro The Rise of Real-Life Superheroes and the Fall of Everything Else, donde el luchador explicó que al saberse con las herramientas cognitivas de un comunicador y las destrezas de un peleador del ring pensó en combinarlas para captar la atención de los menores y hacerles llegar su mensaje “pues los mexicanos, desde siempre, hemos visto a los luchadores como superhéroes de carne y hueso, y hay infinidad de películas del Santo para dar fe de ello”.
Y si hubiera dudas de cómo a veces la ficción y la realidad se parecen demasiado ahí tenemos la historia misma del Tacubo, que parece sacada de una historieta: él era un niño bajito y delgado quien a diario padecía acoso escolar hasta que comenzó a practicar lucha libre, ganó confianza y, en vez de usar sus habilidades para vengarse, las empleó para crear conciencia sobre este problema tan serio.
Un relato similar puede leerse en el Amazing Fantasy #15, de 1962, cómic donde aparece por primera vez Spiderman y en el cual vemos que Peter Parker es un cerebrito con gafas que recibe bullying del atleta Flash Thompson hasta que adquiere superfuerza ¿y qué es lo primero que hace?, ¡volverse peleador de lucha libre! Lo de combatir al crimen vendría después, y sólo hasta darse cuenta de algo que el Tacubo ha planteado en más de una ocasión, aunque con otras palabras: eso de que es mejor ser “un vecino amistoso” y, sobre todo, aquello de que “con un gran poder viene una gran responsabilidad”.
¿Y qué mayor responsabilidad hay que nuestros niños?, pregunta el Tacubo, quien agrega que de ahí lo importante de formar desde hoy a los héroes del mañana. “Mucho se repite que tras esta pandemia nada volverá a ser igual y ojalá así sea, porque si lo que viene depende de estos pequeños que están aprendiendo a ser héroes verdaderos, el mundo del futuro será mucho mejor”.
En Europa varios países han restringido el uso de las vacunas Oxford-AstraZeneca y Johnson & Johnson debido a un riesgo muy pequeño de que se produzcan coágulos sanguíneos. “En Alemania llamó la atención que se presentaron trombosis en los senos venosos de la cabeza, donde son poco comunes, pero hay que dejar en claro que las trombosis van a ocurrir siempre”, explicó el doctor Alejandro Macías Hernández.
El infectólogo de la UNAM detalló que no está claro que deban atribuirse las trombosis a las vacunas, sin embargo es probable que ocurra. No hay un acuerdo de cuántos casos pueden ocurrir, pero es posible que ocurra un caso de trombosis por cada 250 o 500 mil vacunados con la de AstraZeneca.
Para la vacuna de CanSino y Sputnik 5 no se ha demostrado, pero sí para la de Johnson & Johnson, donde se presentaría un caso por cada 1.2 millones de dosis aplicadas. “Es más difícil tener una trombosis que un accidente automotriz”, comentó.
Enfatizó que en medio de la crisis sanitaria en el mundo hay que aplicarse la vacuna y aceptar que el riesgo cero no existe. Reiteró que es posible que ocurran eventuales complicaciones de las vacunas y hay que analizarlas, pero no está bien que se detengan programas de vacunación completos y se dejen de vacunar poblaciones enteras. “Si te toca alguna de estas vacunas hay que ponérsela”, exhortó.
Comentó que actualmente la vacuna que mayor probabilidad tiene de diseminarse, producirse y distribuirse de manera masiva y económica es la de AstraZeneca.
La noticia aparecida en abril de 2020 sobre una enfermera que no dejaron subir al transporte público por el temor de los pasajeros impactó a Iván Macías. “Eso me movió, no puede ser que no haya empatía”.
En ese momento nació el proyecto de documentar la pandemia. “¿Qué es lo que viven dentro de un hospital? ¿Qué sienten los doctores, qué sienten los pacientes?” No tenía contacto con ningún doctor ni con ningún hospital. “Lo primero que hice fue acercarme a los hospitales, contarles el proyecto, qué quería hacer. Todos se negaban. No eres personal médico, no eres del sector salud, me decían”.
Una prima suya le sugiero que se acercara a las sociedades de médicos que trabajan dentro de los hospitales. Hasta que llegó con el doctor Héctor Rojina, quien le dijo: “sí me gusta tu proyecto y creo que sí podemos llevarlo a cabo. Ya con él planifiqué cómo desarrollar este proyecto en el hospital donde trabaja”.
El segundo lugar en el World Press Photo 2021 le dio orgullo y felicidad y “justamente lo que quería lograr era que la gente empatizara, que la gente sintiera esto, que viera a las personas que trabajan en la primera línea del COVID”.
La foto de Iván Macías le dio nombre y apellido a esa primera línea: Katia Palomares. “La foto de la doctora importa, pero más su trabajo. Su rostro es muy conocido ya, dentro y fuera del gremio. La cara de toda la chamba que están haciendo”.
De la ingeniería mecatrónica a la fotografía
Iván cuenta que en 2016 se compró su “camarita” y le encantó la fotografía. “A partir de ese momento aprendí mucho, cómo se utilizaba técnicamente. Qué necesitaba saber de la cámara, qué necesitaba saber de composición”.
Hizo foto de ciudad, foto de montaña, de paisaje, fue evolucionando en la fotografía. “Contar historias con la fotografía era algo muy bonito y comencé con proyectos más documentales que me llevaron a donde estoy hoy. La fotografía es una carrera de resistencia”.
Señala que desde un celular puedes tomar una fotografía, pero eso no significa que sea una buena fotografía, “tienes que aprender las técnicas. Hay muchos que tienen buen ojo desde un inicio y estéticamente se ven ‘bonitas’, tienen buen contenido. Para mi da igual, puede ser con una cámara, un celular, puede ser con lo que tú quieras. La gran ventaja de la tecnología es que facilitó, para prácticamente todos, hacer fotos y de ahí puedes saltar a algo más completo”.
Sugiere no hacer la fotografía por hacer la fotografía, debe expresar algo más allá. “Eso sí lo vas a agarrar con la experiencia, vas aprendiendo a externar lo que quieres con la fotografía, lo que sientes, lo que vives, lo que haces. Yo creo que ese es el proceso. Con la cámara profesional es más fácil técnicamente, no artísticamente, no estéticamente”.
A partir de este premio vienen proyectos que se le complicaban muchísimo. Ahora tiene acceso a más lugares. Quiere hacer un libro sobre lo documentado en el hospital y le esperan varios temas sociales: narcotráfico, gente grande que vive sola, entre otros.
Ciudad Universitaria
“Personalmente a mí lo que me ayudó mucho, en cuanto a la formación académica, es la sensación de experimentar. En cuanto me compré mi cámara fue sencilla la parte técnica”, agrega.
Finalmente recuerda su paso por la Facultad de Ingeniería de la UNAM en Ciudad Universitaria: “Siempre fui muy ñoño. Me gusta mucho aprender, agarraba todo lo que se podía, metí clases de cine, historia, literatura, brincaba de facultad en facultad, toda esa gama de conocimientos, todo ese abanico de posibilidades que tienes para aprender lo que quieres. Conocer nuevas gentes, nuevas cosas”.
Todos alguna vez hemos tenido un amor imposible, alguien que hemos idealizado y admiramos, una persona inalcanzable que llamamos con mucho cariño crush.
¿Qué pasa en nuestra cabeza cuando tenemos ese enamoramiento? El cerebro genera un neurotransmisor llamado dopamina y se produce proporcionalmente al grado de deseo que se tiene por esa persona, señaló Eduardo Calixto, catedrático de la Facultad de Psicología de la UNAM.
En una relación donde existe reciprocidad, el cerebro genera oxitocina, una hormona que crea el apego con una pareja. Pero “esto no sucederá con alguien con quien no se tiene una relación de pareja”.
Cuando se tiene un crush, el enamorado piensa que en algún momento logrará tener la atención de la persona amada y así se motiva para seguir en esa dinámica. Aunque al final sabe que nunca obtendrá la relación deseada.
Por esta razón, «los amores platónicos no duran más allá de un año, que es cuando existe en el cerebro una interacción fuerte que nos hace perder la cabeza y hacemos cosas que sabemos no están bien”.
A todos nos encanta liberar dopamina, disminuir la lógica, la congruencia y la objetividad. Sin embargo, “este tipo de relaciones nos enseñan cómo vincularnos en algún momento y buscar la reciprocidad. Cuando esto no se logra, automáticamente el cerebro cambia la dinámica de la interacción”.
No obstante, existen algunas relaciones que pasaron de un amor imposible a una relación estable. “Estamos hablando de un enamoramiento que fue logrado y se da en algunos casos”.
Cuando existe un proceso de reciprocidad, es decir, una relación de pareja, el enamoramiento regularmente dura tres o cuatro años y si es bien llevado puede persistir toda la vida.
La triste historia de aprender a la mala
En general, una persona se enamora hasta siete veces en una relación recíproca, pero si se trata del amor platónico lo tendrá de cuatro hasta cinco veces.
«La tragedia del cerebro es que todos sin excepción, en algún momento de la vida, vamos a tener un crush”. Se darán con mayor frecuencia antes de los 25 años, cuando los amores son muy significativos y muy dolorosos.
Aunque después de esta edad, el cerebro aprende de estos amores. Por ejemplo, “cuando alguien te dice: ‘no te quiero’, inmediatamente el cerebro reflexiona y se pregunta ¿entonces por qué estamos juntos?”
Desde el aspecto neuroquímico cerebral ponemos más atención a los efectos adversos, a las negativas y a la vergüenza. Lo negativo activa más redes neuronales que lo positivo, es decir, nos hace aprender más, porque activamos más neuronas y queremos evitar consecuencias negativas.
Por eso, cuando un crush no se logra “nos enseña mucho porque generalmente hay una sensación de deseo muy grande para realizarlo, y al descubrir que no se puede y duele, el cerebro evita repetirlo, ya sea con la misma persona o con otras”.
Conforme pasan los años de nuestra vida, los niveles de dopamina -el neurotransmisor con el cual nos enamoramos- disminuye gradualmente.
Por esto, los primeros enamoramientos – sobre todo del amor platónico– son más probables en los jóvenes, cuando no tienen experiencia con las relaciones y nadie les explicó cómo funciona.
Un crush siempre va de la mano con la liberación de dopamina y con la inmadurez de la corteza prefrontal, que poco a poco evoluciona y se va conectando.
El efecto Romeo y Julieta
Cuando un crush está enfocado en un artista o actor famoso, queremos comprar todos los pósters, discos, ropa y queremos parecernos a esa persona admirada para vincularnos de alguna forma con ellos.
En este contexto, el internet ha creado una respuesta inmediata, es más fácil saber de esa persona y queremos una relación, aunque no exista reciprocidad.
La realidad es que todos en la vida hemos experimentado o hemos sido testigos de un amor platónico. Cuando un amigo o amiga tenga ese proceso, debemos ser empáticos porque de no serlo, se genera el efecto Romeo y Julieta, que resulta en una obsesión más grande y se niega el proceso.
Cuando le decimos a esa persona: “no es para ti y no sabe de tu existencia”, paradójicamente se libera más dopamina en su cerebro y el enamoramiento hacia el crush se incrementa y terminan más vinculados, porque no logran separar la realidad del objetivo.
Todos los días a la misma hora Maya sale a pasear. Siempre olfatea los lugares en dónde orinaron otros perros, el pasto, las flores y cuando se encuentra con otros canes se huelen la cola. ¿Qué detectan?
Fausto Reyes Delgado, director médico del Hospital Veterinario UNAM Banfield, señaló que el olfato, junto con el tacto, son considerados los órganos de los sentidos más grandes del perro.
Todos los perros y gatos son considerados miopes, no ven tan bien en la oscuridad como muchos piensan. “Ven mejor que nosotros, pero sólo un poquito”.
En cambio, su olfato está muy desarrollado. Un perro puede tener desde 500 hasta mil 500 unidades más de sensación de olor por unidad en comparación con el humano. “Esto los hace muy especiales”.
Todos los animales tienen 12 pares de nervios especializados en la parte del cerebro y son conocidos como pares craneales. En los perros el número uno está dedicado al olfato y ocupa la parte frontal del cerebro que en su caso es el área más desarrollada.
Cuando sale a pasear
En cada paseo todos los perros van oliendo o “venteando”, que es cuando levantan la nariz y tratan de percibir los aromas. Pegan la nariz al piso para levantar todos los aromas. “Es una actividad innata de ellos”.
Cuando la mascota se encuentra con otro can, lo primero que hacen es ponerse de lado y se huelen. Generalmente huelen la zona de los genitales o la zona perianal y las hembras se van sólo a la zona perianal.
¿Qué detectan? Diferentes olores. Por ejemplo, a través de la orina se generan feromonas y en los sacos anales detectan sustancias con una mezcla muy especial.
Pueden detectar fácilmente si el otro ejemplar es macho, hembra, si es joven, viejo e incluso si está enfermo o sano. Identifican todo tipo de situaciones, por ejemplo, un macho puede encontrar a una hembra en celo a 200 o 500 metros de distancia.
“A veces resulta un problema, porque de pronto el macho no come, quiere salir de casa y el dueño no sabe por qué”.
Perros especializados
El olfato del perro es tan sensible que durante años han sido criados y entrenados para rastreo. Por ejemplo, el bloodhound o basset houndes capaz de detectar una gota de sangre en una cubeta con 20 litros de agua. “Y si ponemos 20 cubetas iguales y sólo una con la gota de sangre también la detectarán”.
Actualmente “se realizan trabajos con resultados increíbles”. Por ejemplo, en el área de la producción de animales, los perros pueden determinar en otras especies, como en vacas o cerdos, si las hembras están ovulando.
En países del primer mundo los especialistas han entrenado perros para medicina veterinaria y que puedan detectar algunos melanomas y tumores en la glándula mamaria. Existen perros entrenados para detectar los cambios en los niveles de azúcar del humano. De esta forma ayudan a las personas diabéticas para identificar un desbalance fuerte de la glucosa.
Los canes también se han utilizado para detectar criminales prófugos de la justicia. Lamentablemente en las grandes guerras se usaron para buscar minas y muchos perdieron la vida.
Esto ha cambiado, por ejemplo, en África ya utilizan ratas gigantes que también tienen un excelente olfato y pesan menos. Entonces cuando detectan la mina no la activan.
Se han adiestrado canes para laborar en los puntos de ingreso de un país, como son los puertos, las fronteras y los aeropuertos, entre otros. La idea es que detecten alimentos de origen animal o vegetal prohibidos.
Otro grupo canino es usado para detectar explosivos, dinero que detectan a través del olor de la tinta y drogas. Es importante resaltar que los caninos para identificar las drogas son entrenados a base de juegos, para que busquen y encuentren, concluyó.
Desde tiempos inmemorables los humanos han temido a todos los depredadores, y esto los ha llevado a diezmar sus poblaciones y afectar a los ecosistemas con graves consecuencias.Un ejemplo es el lobo mexicano que históricamente se ubicaba en el sur de Estados Unidos, en la Sierra Madre Occidental y la Sierra Madre Oriental, además del centro y sur de México.
A principios del siglo XX,en Estados Unidos, surgió una campaña para su exterminio que se extendió a México unas décadas más tarde, debidoa la depredación que ejercía sobre el ganado, dijo en entrevista Enrique Martínez Meyer, investigador del Instituto de Biología de la UNAM.
En esa época, el gobierno creó una campaña para acabar con todos los depredadores como son los pumas, los osos, los coyotes así como los lobos, que fue el más afectado. A partir de 1980 quedaban muy pocos ejemplares en vida silvestre y en Estados Unidos ya los habían exterminado a todos.
De los últimos ejemplares silvestres, los biólogos rescataron a cinco para iniciar un proyecto de recuperación. “Irónico porque las autoridades por un lado habían invertido muchos recursos para exterminarlos y por el otro buscaban un programa de recuperación”.
Finalmente, en 1987 el lobo mexicano se declaró extinto de la vida silvestre. Desde entonces, un grupo de científicos de diversas instituciones de Estados Unidos y México, en donde participa la UNAM, han orientado sus esfuerzos para mantener su linaje, primero en cautiverio y más recientemente en vida libre.
Así, han investigado cómo llevar a cabo las cruzas de estos especímenes para evitar problemas de consanguinidad y no perder la variación genética.
La idea es liberarlos en las zonas donde vivían y así recuperar sus poblaciones en estado silvestre, explicó el académico universitario.
La problemática actual
En Estados Unidos la recuperación en vida libre se orientó en el sur de Arizona y Nuevo México, un área muy extensa y adecuada para introducir los lobos al estado natural. De hecho, el programa ha sido exitoso, ya que actualmente habitan alrededor de 160 lobos en vida silvestre.
No obstante, la distribución histórica de esta subespecie ha sido del 90 por ciento en territorio mexicano. Por ello, en México empezaron en 2011 conliberaciones de parejas ogrupos familiares pequeños en Chihuahua. A la fecha se han realizado 15 liberaciones y se estima que actualmente existen alrededor de 35 individuos. Por tal motivo, la categoría de extinto en vida silvestre cambió a en peligro de extinción.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, ha llevado el programa en su área de especies prioritarias. Además de la UNAM, a través del Instituto de Biología , otras instituciones académicas que participan en diferentes aspectos del proyecto de recuperación son la Universidad Autónoma de Queretaro y la Universidad Autónoma Metropolitana, con especialistas tanto en la parte genética como de vida silvestre.
Sin embargo, existen una serie de retos para llevar a cabo exitosamente esta recuperación. Uno de ellos es identificar en donde se reúnen las condiciones favorables para liberar a los lobos, que puedan establecerse y reproducirse para formar una nueva población.
De hecho, existe una polémica sobre en donde es mejor invertir los esfuerzos para liberar los lobos . Por ejemplo, hay un grupo que considera que México no tiene condiciones apropiadas para liberar estos ejemplares, por lo que sería mejor buscar alternativas en Estados Unidos, aunque estos sitios serían fuera de lo que se conoce sobre su distribución histórica. En contraparte, seotra corrienteapoya la idea de la recuperación del lobo en México, ya que todavía hay zonas en buen estado de conservación que podría mantener sus poblaciones.
Entonces ¿Cuál es la mejor zona para este depredador? Los lobos requieren de mucha extensión de área para mantener a sus grupos, que suelen vivir en sociedad. En general, los grupos tienen una pareja alfa, que se reproduce, algunas de las crías de la primer camada se van y otras se quedan. Los ejemplares que se van, buscan establecer sus propios territorios y familias con ejemplares de otros grupos familiares. Esto se repite sucesivamente y así los individups y los grupos van ocupando el territorio hasta formar una población conformada por varios grupos.
Son depredadores que se alimentan de animales como venados, conejos, liebres, guajolotes silvestres y en menor medida jabalíes, en fin, animales de tamaño mediano y grande. Sin embargo, en este punto entran en conflicto con los ganaderos, pues hay eventos de depredación sobre el ganado y no aceptan a los lobos.
La idea de que acaban con el ganado está sobredimensionada. Los lobos sí pueden causar algunas bajas, pero es más frecuente que el ganado muera más por otras causas, como son enfermedades o las sequías que depredadas porlobos u otros carnívoros, explicó el académico universitario.
Así, Enrique Martínez Meyer junto con su equipo de trabajo identificaron cuatro zonas para la recuperación de poblaciones de los lobos, siendo dos de éstas las másfavorables por su extensión y grado de conservación: la primera en Nuevo México y Arizona, llamada la región del Mogollón; y la segunda en la Sierra Madre Occidental, desde Chihuahua y Sonora, hacia el sur en Durango y hasta el norte de Jalisco y Zacatecas. La tercera zona es la Sierra Madre Oriental, en San Luis Potosí, Neuvo León y Coahuila, finalmente en el sur de Texas y soreste de Nuevo México
¿Se puede recuperar?
La recuperación del lobo depende en un 80 por ciento de las personas, y el restante de estos depredadores.“Se trata de animales bastante adaptables en muchos sentidos y si los dejamos solitos se recuperarían rápidamente”.
Los lobos tienen mala reputación y en el conocimiento popular la gente piensa que son dañinos. “El problema no radica en si hay suficiente bosque, sino que las personas estén dispuestas a tolerar a los lobos”.
Los beneficios de regresar a los lobos mexicanos al estado silvestre es que permitirá el control de poblaciones de otras especies, y con esto se tendrá un funcionamiento adecuado de los ecosistemas.
Si falta una de estas piezas, se dispararán ciertas poblaciones. Por ejemplo, los venados aumentan y con esto disminuye considerablemente la vegetación de la que se alimentan, causando efectos en cascada en todo el ecosistema.
Por eso es importante la presencia de los depredadores, no sólo de los lobos, sino también de los coyotes, los pumas y los osos, porque ellos mantienen a las otras poblaciones en números adecuados para mantener el buen funcionamiento de los ecosistemas, concluyó el investigador universitario.
Rosa Estela Jiménez Olvera es el nombre de la protagonista del largometraje Mi vida adentro, el cual narra la historia de esta migrante mexicana que fue acusada y condenada injustificadamente por el fallecimiento de un menor de edad que se encontraba a su cuidado.
La historia de Rosa Estela fue investigada y documentada por Lucía Gajá, cineasta de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC) de la UNAM, con el objetivo de plasmar esta injusticia y ayudar lo más posible a aquella mujer.
En 2007 se documentó y estrenó Mi vida adentro, “el largometraje materializó el inicio de los esfuerzos realizados por diversas organizaciones para conseguir la libertad de Rosa Estela”, afirmó Lucía Gajá en entrevista. Su documental propició una campaña de denuncia y apoyo a Rosa para que se reabriera el caso y contara con la asesoría jurídica y legal. Diversas asociaciones se unieron y recabaron fondos para pagar un abogado que llevara el caso.
En enero de 2021, un juez de Austin, Texas, ordenó la libertad condicional de Rosa Estela después de haber pasado 18 años en prisión. “Mi equipo y yo estamos felices, de alguna manera vemos materializado todo este esfuerzo de quienes hicimos el documental y de quienes creyeron en la historia de esta película porque logró que el caso se conociera”.
Para Lucía la historia plasmada en su documental ha sido muy importante, ya que a través del arte y del cine pudo exponer la injusticia y logró a través de su narrativa mostrar las emociones de las personas.
Lucía Gajá trabaja desde el 2018 en la secuela de este documental que va a estar enfocado en las vivencias de Rosa Estela al interior de la prisión de máxima seguridad y de la vida de sus hijos. En un inicio Lucía acudía a la prisión de Austin para platicar con la migrante, sólo se veían a través de un vidrio, pero a partir de enero de este año ya pudieron verse, abrazarse. “Ella está feliz y agradecida con todas las personas que ayudaron para que esto fuera posible, ahora tiene que reconstruir la vida que le arrebataron durante tanto tiempo”.
Me quedo con la enseñanza de que el cine tiene el poder del cambio social, ahora mi objetivo en la segunda parte es mostrar las consecuencias que este tipo de injusticias tienen, ya que llevar tantos años en prisión, alejada de su familia y su país, le arrebataron parte de su juventud y su derecho a vivir, finalizó.
La iglesia de Tonantzintla, en Puebla, es un sitio donde imaginarios muy distintos se vuelven uno: a primera vista su decorado parece católico, pero al observarlo a detalle vemos que su bóveda no recrea el cielo cristiano sino el de Tláloc; que sus ángeles son prehispánicos; que el Jesús bebé se parece al dios-niño Pitzintecutli (encarnación del Sol de la tarde), y que el altar principal está dedicado a una Virgen María que bien podría ser la diosa Tonantzin. De hecho, tonantzintla significa ‘lugar de nuestra madrecita’ en náhuatl, y eso lo explica todo.
Escuchar esta historia de dos religiones que usaron un templo para mimetizarse con su rival inspiraría al bailarín mexicano José Limón para crear una coreografía con ese nombre, la cual fue estrenada en marzo de 1951 y que, a siete décadas de distancia, está siendo retrabajada por el artista Raúl Tamez, quien ahora busca reflejar cómo el sincretismo, la migración y la transculturalidad han dejado una marca indeleble en nuestra sociedad actual.
“Esta nueva versión de Tonantzintla se presentará en febrero de 2022 en el Joyce Theater de Nueva York con un elenco integrado por ocho miembros de la Limón Dance Company (LDC), una de las agrupaciones de danza contemporáneas más prestigiosas y que, por estos días, celebra 75 años de su fundación”, señala Raúl Tamez.
Para el joven, que la compañía estadounidense le comisionara esta pieza es un honor y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad ya que es la primera vez que un mexicano —fuera de José Limón— dirigirá la agrupación, y además lo hará con un montaje donde la expresividad corporal y la reflexión sobre lo humano pesarán lo mismo pues Raúl, además de bailarín, es sociólogo por la UNAM.
“Me invitaron como coreógrafo por esta manera mía de ver las cosas, ya que les llamó la atención lo que recién hice con La Novena de Beethoven, la cual transformé de sinfonía en una defensa de todos quienes han muerto por temas de raza, ideología, género, convicción política o preferencia sexual. Y es que la danza no es sólo mover el cuerpo, también ejercita el pensamiento. Mi intención al montar una obra es poner mis ideas sobre el escenario, y hacerlas bailar”.
Un mexicano que hizo historia
A decir de Tamez, hablar de José Limón son palabras mayores pues se trata de un hombre que escapó con su familia de México cuando tenía 10 años —huyendo de la violencia revolucionaria— para terminar creciendo en Estados Unidos, donde se formaría como bailarín y desarrollaría un estilo tan vanguardista y personal que sentaría las bases de lo que hoy conocemos como danza moderna.
“Fue alumno de Doris Humphrey, una mujer que trasladó ciertos conceptos filosóficos a la danza, como ‘el arco entre dos muertes’, una noción nietzscheana que ella entendía como un ir y venir entre la caída y la recuperación. Limón reelaboró aquello y propuso, casi desde la física y sus leyes, que el cuerpo humano puede alcanzar momentos de ingravidez, como cuando un péndulo es lanzado y éste, durante un instante mágico, queda suspendido en el aire”.
Raúl se confiesa heredero de Limón e incluso considera que sus teorías sobre lo pendular no sólo explican una técnica, sino muchos aspectos de la vida, como esa inclinación tan suya de ir de la danza a la sociología cuando tiene sus arrebatos creativos, o como el que los ritos de Europa y América, al moverse en vaivén, dieran pie a expresiones tan ambivalentes como las de la iglesia de Tonantzintla.
“De todo eso quiero hablar en la coreografía que presentaremos en 2022: sobre cómo Tonantzin, para sobrevivir en un México conquistado, se transforma en una virgen católica; sobre la migración y qué le significa a un mexicano (como Limón o como yo) ir a los Estados Unidos, y de cómo se desvanecen las identidades nacionales a medida que la globalización avanza”.
A Tamez no deja de sorprenderle la cantidad de eventos que se alinearon para que fuera él a quien seleccionaran como invitado de la Limón Dance Company justo cuando se cumplen 70 años del estreno de Tonantzintla (1951), 75 de la fundación de la compañía (1946) y medio siglo de la muerte de Limón (1972). “Tanta coincidencia cronológica hizo que la LDC buscara a un coreógrafo de México y, además, a uno todavía joven (Raúl tiene apenas 34 años)”.
Sobre cómo será la pieza, Raúl se dice incapaz de describirla y ello no lo agobia en nada, pues como aseguraba el mismo José Limón: “Si las palabras fueran suficientes para transmitir todo lo que la danza puede, no habría razón para todo este esfuerzo muscular, para la incomodidad, para el sudor ni para los esplendores de este arte”.
En México las pequeñas y medianas empresas (PyMES) tienen un tiempo de vida aproximado de dos años y en varios casos se debe a la falta de educación en cuanto a herramientas de negocio.
Samuel Olan y Miguel Peña, estudiantes de octavo semestre de la Facultad de Economía de la UNAM, crearon Future Business Academy para capacitar a este sector en herramientas de emprendimiento.
“Hoy en día, los dueños de negocios deben entender que, aunque estén ubicados en la esquina de una cuadra, compiten a nivel mundial”, señaló en entrevista Samuel Olan.
Las pequeñas y medianas empresas sostienen el mayor porcentaje de la economía mexicana, pero también es el segmento menos actualizado en este tipo de herramientas de emprendimiento y negocio. “Es el sector que necesita más apoyo y conocimiento”.
Los jóvenes estudiantes se plantearon un objetivo: posicionar a las PyMES con las que logren trabajar para que se mantengan en un mercado competitivo.
El objetivo
A través de Future Business Academy, Samuel Olan y Miguel Peña buscan impulsar a un millón de emprendedores en Latinoamérica. “La idea central es brindar acceso a todos los emprendedores sobre los conocimientos del más alto nivel”.
Future Business Academy tiene varias ventajas. Por ejemplo, apoya a todos los emprendedores en cualquier situación geográfica y además lo hacen en el idioma español.
Los jóvenes estudiantes decidieron crear esta academia porque tuvieron el acercamiento con personas exitosas que los ayudaron en su emprendimiento de negocio. Buscan que los demás emprendedores tengan las mismas oportunidades que ellos y puedan triunfar en sus negocios.
Future Business Academy cuenta con distintos programas de negocios con diferentes costos. Tienen la ventaja que sus mentores colaboran con ellos.
A veces la vida te sorprende con casualidades que cambian todo. Así le sucedió a Karina Castro Martínez, egresada de la Licenciatura en Ciencia Forense de la Facultad de Medicina de la UNAM, quien acudió a una plática sobre defensa personal cuando aún era estudiante. Encontró un deporte que sería una pasión en su vida.
No conocía nada sobre artes marciales, le gustó aquella plática del 2015 y poco a poco aprendió las bases del Jiu Jitsu. “No hay que enfrascarse en el estudio o el trabajo, el deporte es algo que equilibra las cosas y nos mantiene saludables”, aseguró.
El Jiu jitsu llegó a su vida de manera inesperada y se ha convertido en otra forma de vivir. Antes de la pandemia, relató Karina Castro, participaba en todos los torneos que podía. A finales del 2019 representó a México en el Campeonato Panamericano de Jiu Jitsu en Uruguay, ganó medalla de bronce. “Pude vencer los nervios porque este deporte es muy popular en Brasil y en esa competencia logré vencer a una competidora de ese país”.
Para la deportista y científica forense hay que encontrar tiempo para hacer lo que nos guste, a ella el deporte le ha ayudado a mejorar su condición y le ha dado la confianza y conocimiento de su cuerpo.
Cuando las condiciones de salud mejoren quiere seguir entrenando y competir para crecer en el deporte, buscará llegar a ser cinta negra, generar conocimiento y poderlo compartir porque verá la posibilidad de ser instructora.
En el ámbito profesional como licenciada forense quiere generar herramientas para bajar las cifras de desaparición de personas en México.
En esta temporada de primavera-verano no sólo los humanos pueden sufrir un golpe de calor, también le puede pasar a nuestras mascotas, por eso es necesario protegerlas, explicó Fausto Reyes Delgado, director médico del Hospital Veterinario UNAM Banfield.
El golpe de calor o choque calórico es una afección grave que puede poner en riesgo la vida de quien lo padezca. Para los seres humanos es más fácil refrescarse a través del sudor, pero para los perros es más difícil.Para refrescarse usan su lengua a través del jadeo y únicamente sudan por los cojinetes de sus “patitas”. Por este motivo, «nuestras mascotas son más susceptibles a los golpes de calor”, añadió.
El mecanismo de su cuerpo es insuficiente para equilibrar su temperatura, que puede subir hasta presentar daños a nivel celular de forma irreversible y llevarlos hasta la muerte.
¿Cómo protegerlos?
La primera recomendación es mantener al perro o gato en un lugar fresco y con libre acceso al agua todo el tiempo, explicó Fausto Reyes. Asimismo, no se deben dejar a los perros y gatos en casa con todo cerrado.
Si los llevan a pasear es mejor que no salgan entre las 10 de la mañana y las cuatro de la tarde, que es cuando la radiación del Sol se encuentra en su máximo esplendor. Además de sufrir un golpe de calor el canino tiene mayor probabilidad de contraer cáncer de piel, es igual que en los humanos.
Si es necesario sacarlos dentro de ese horario el dueño se puede llevar un atomizador con agua fresca (que no sea fría) y rociarlos en el rostro, así la mascota tomará agua de esa forma. “Aprenden rapidísimo y además los mantenemos frescos”.
También se puede llevar una “toallita” de 20 por 20 centímetros aproximadamente, mojarla y ponérselas en el dorso, en el abdomen o incluso en el vientre y con eso se enfriará a la mascota.
Está prohibido encerrarlos dentro de los automóviles y menos dentro de la cajuela, que puede llegar a una temperatura de hasta 70 grados. “Se convierte en un horno”.
El perro no puede disipar el calor como lo hacen los humanos, su temperatura se incrementa rápidamente y puede llegar de 40 a 42 grados (lo normal es de 37 a 39 grados) e incluso morir en menos de una hora.
“Si los humanos no pueden viajar en la cajuela, tampoco los perros y gatos”.
Otra recomendación es evitar ponerles “zapatitos”, porque ellos sudan por los cojines de sus “patitas” y si se obstruyen evitamos que se ventilen.
Tampoco se recomienda cortarles el pelo. “Es curioso, pero siempre que empezamos con las altas temperaturas de primavera y verano llevamos a la mascota a la estética a que los rapen y no es recomendable”.
Está comprobado científicamente a través de estudios termográficos, (con una cámara miden el nivel de temperatura de un cuerpo), que un perro con pelo largo tiene una temperatura más baja que uno con el cabello rapado, y ambos de la misma raza.
¿Por qué? El pelo largo del canino atrapa el aire y también le sirve como colchón para no recibir los rayos del Sol directamente. “Parece increíble, pero hacemos todo al revés”.
Los perros y gatos de pelo blanco son más susceptibles a tener cáncer de piel, por ejemplo, los terrier que son los más comunes. “Es muy semejante a lo que sucede con los humanos, sobre todo con los mismos desenlaces fatales, puede haber un tumor y diseminarse en todo el cuerpo”.
Otros riesgos
El cuidado de la mascota es vital para evitar el golpe de calor, pero también es importante la medicina preventiva porque justo en esta época son más susceptibles de contraer parásitos y aunque las enfermedades virales están presentes en todo el año son más susceptibles en las altas temperaturas. Por ejemplo, el moquillo.
“Por eso es importante atender los programas de vacunación y tener presente el cuidado de nuestra mascota”, concluyó.
En la antigüedad las sociedades vivían rodeadas de mitos y dioses con increíbles poderes. Al pasar los siglos esos personajes se convirtieron en súper héroes protagonistas de los cómics, señaló Javier Espino Martín.
El cómic se relaciona con el mito por el elemento heroico del súper héroe, que es como un nuevo dios de la modernidad, del mundo industrializado. El objetivo ya no es de carácter ritual, religioso o de unión de la comunidad, sino más bien de la cultura de masas.
El héroe surge a través del entretenimiento en una sociedad que vivía en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, en medio de la cultura pop. “Ahí es donde tiene cabida este héroe con rasgos mitológicos, pero con un fin distinto al mito clásico”, acotó el investigador del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.
Varios cómics tomaron elementos mitológicos para convertirlos en súper héroes de la modernidad, como es el caso de la Mujer Maravilla, Thor, Valquiria e incluso Superman que se asemeja con el dios solar Apolo o el mismo Zeus.
En este nuevo contexto, los héroes y dioses provienen de una sociedad convencional y de clase media. “Aunque en la antigüedad los dioses provenían de la aristocracia y la clase guerrera, los héroes de los cómics provienen de una clase común pero disfrazados de un dios”.
Dioses convertidos en héroes de cómics
Superman, visto desde la ciencia ficción, es un dios solar disfrazado de un hombre común llamado Clark Kent que además se dedica al periodismo. «No es al revés, que un hombre común se disfrace de dios, sino que es un dios disfrazado de un personaje común”.
Otro caso es Thor, un ser de la mitología nórdica que fue llevado a los cómics por Stan Lee y Jack Kirby. Se trata del dios del trueno, un guerrero de corazón puro que lucha por el bien. “Para su época, se trata de una apuesta muy innovadora”.
Thor siempre está acompañado de un amigo con gran fuerza, que podría compararse con Hércules. Esto se debe a que el dios del trueno simpatiza con la cultura nórdica y la mitología griega está en segundo plano para ellos.
Thor fue creado para que Marvel pudiera competir con DC Comics que maneja dentro de sus personajes la mitología griega. Por ejemplo, la Mujer Maravilla es una amazona que es la hija del dios Zeus y siempre lucha contra su eterno enemigo Ares, el dios de la guerra.
A Marvel le hacía falta un súper héroe tan poderoso como Superman o la misma Mujer Maravilla.
Así, DC COMICS se caracteriza por manejar súper héroes de la mitología griega y Marvel por tener personajes de la mitología nórdica o escandinava, donde se identifica más la cultura anglosajona, concluyó.