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El cine puede cambiar la realidad

Fabiola Méndez/Damián Mendoza
Mi vida adentro materializó el inicio de los esfuerzos realizados por diversas organizaciones para conseguir la libertad de Rosa Estela Jiménez Olvera

Rosa Estela Jiménez Olvera es el nombre de la protagonista del largometraje Mi vida adentro, el cual narra la historia de esta migrante mexicana que fue acusada y condenada injustificadamente por el fallecimiento de un menor de edad que se encontraba a su cuidado.

La historia de Rosa Estela fue investigada y documentada por Lucía Gajá, cineasta de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC) de la UNAM, con el objetivo de plasmar esta injusticia y ayudar lo más posible a aquella mujer.

En 2007 se documentó y estrenó Mi vida adentro, “el largometraje materializó el inicio de los esfuerzos realizados por diversas organizaciones para conseguir la libertad de Rosa Estela”, afirmó Lucía Gajá en entrevista. Su documental propició una campaña de denuncia y apoyo a Rosa para que se reabriera el caso y contara con la asesoría jurídica y legal. Diversas asociaciones se unieron y recabaron fondos para pagar un abogado que llevara el caso.

En enero de 2021, un juez de Austin, Texas, ordenó la libertad condicional de Rosa Estela después de haber pasado 18 años en prisión. “Mi equipo y yo estamos felices, de alguna manera vemos materializado todo este esfuerzo de quienes hicimos el documental y de quienes creyeron en la historia de esta película porque logró que el caso se conociera”.

Para Lucía la historia plasmada en su documental ha sido muy importante, ya que a través del arte y del cine pudo exponer la injusticia y logró a través de su narrativa mostrar las emociones de las personas.

Lucía Gajá trabaja desde el 2018 en la secuela de este documental que va a estar enfocado en las vivencias de Rosa Estela al interior de la prisión de máxima seguridad y de la vida de sus hijos. En un inicio Lucía acudía a la prisión de Austin para platicar con la migrante, sólo se veían a través de un vidrio, pero a partir de enero de este año ya pudieron verse, abrazarse. “Ella está feliz y agradecida con todas las personas que ayudaron para que esto fuera posible, ahora tiene que reconstruir la vida que le arrebataron durante tanto tiempo”.

Me quedo con la enseñanza de que el cine tiene el poder del cambio social, ahora mi objetivo en la segunda parte es mostrar las consecuencias que este tipo de injusticias tienen, ya que llevar tantos años en prisión, alejada de su familia y su país, le arrebataron parte de su juventud y su derecho a vivir, finalizó.

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