Cómo Ves abre las páginas de dos de sus ejemplares

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Canadá y el coronavirus

Más allá de los méritos cinematográficos, narrativos y actorales, Las invasiones bárbaras presenta una imagen del sistema de salud canadiense -o bien, en este caso, quebequense- preocupante. En el continente americano se reconoce que Canadá cuenta con el mejor sistema de salud. Ello es especialmente visible cuando se le compara con el estadunidense, mismo que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) considera como uno de los peores en el mundo desarrollado. Empero, Canadá no deja de tener dificultades, si bien, considerando las cifras de casos confirmados por COVID-19 frente al número de defunciones, Canadá se encuentra bien posicionado para salir adelante ante la pandemia. En el momento de escribir estas líneas, Canadá tiene 24 380 casos confirmados y 717 defunciones, siendo las provincias de Quebec y Ontario con 328 y 274 decesos, respectivamente, quienes concentran a buena parte de las víctimas fatales por la pandemia en estos momentos. ¿Qué está haciendo bien Canadá y por qué, a pesar de ser un país con una población que ha envejecido en los pasados 25 años, registra una cifra de personas fallecidas tan reducida?

Consulta aquí el artículo completo.

Las epidemias siempre dejan un aprendizaje

Si hay algo de este siglo que será mencionado a través de la historia, sin duda alguna, será de este virus. Condenados a vivir con él en lo que llega una cura, un tratamiento o mejores formas de diagnosticarla, el ser humano deberá de adaptarse a él, como lo ha hecho con otros tantos.

A decir de Laurie Ann Ximénez-Fyvie, jefa de laboratorio de Genética Molecular de la Facultad de Odontología de la UNAM, esta pandemia se asemeja mucho a la ocurrida durante la Primera Guerra Mundial, por lo que se debe actuar en consecuencia.

Si bien todas las epidemias que hemos vivido «nos han dejado mucho aprendizaje», la historia nos ha demostrado que, de no actuar con rapidez y contundencia desde el inicio, el coste de la vacilación será muy cara.

“Si se vacila y se actúa con lentitud y miedo, se le da ventaja al patógeno, lo que significa que siempre vamos a perder”.

En entrevista con Deyanira Morán, conductora de Prisma RU de Radio UNAM, la doctora Ximénez-Fyvie comentó que el cometido no es resignarnos y sentarnos a esperar a que ocurra lo que va a ocurrir, sino todo lo contrario: detenerlo, hacer todo lo posible para que nadie se infecte.

“Existe una falsa percepción de que lo que está pasando estaba predestinado. Todo lo que sucede y sucederá es consecuencia de las decisiones y acciones que se han ido tomando”.

A este respecto, mencionó las acciones que llevan a cabo países como Dinamarca, Nueva Zelanda y Taiwán, quienes se encuentran en condiciones radicalmente diferentes al resto del mundo.

En Nueva Zelanda, por ejemplo, la primera ministra optó por la estrategia de eliminar el virus al cerrar fronteras y mandar a toda su población a cuarentena en cuanto tuvo el primer caso. Una decisión difícil que, sin duda, sólo fue tomada en los altos niveles de gobierno.

La UNAM abre al público centro de atención telefónica sobre COVID-19


A partir del lunes 13 de abril, la Facultad de Medicina y la DGTIC ponen a disposición de la población en general el servicio de información médica profesional sobre la pandemia por COVID-19 que padece nuestro país.

En este Centro de Atención, 63 médicos responderán las llamadas telefónicas y contestarán las dudas acerca del tema, a fin de proporcionar información verificada a los usuarios, para que sepan cómo autocuidarse, prevenir la enfermedad y acudir a consulta médica de manera oportuna.

Los números telefónicos para brindar atención son: (52) 55-4161-1630 y (52) 800-461-0145, de 8:00 a 20:00 horas, de lunes a viernes*.

Hay dos opciones de marcado: 1 para atención personalizada, y 2 si se requiere información sobre preguntas frecuentes, como: ¿Qué es un coronavirus?, ¿Qué es COVID-19?, ¿Cuáles son los síntomas de esta enfermedad?, ¿Cómo se propaga? y ¿Es posible contagiarse de COVID-19 por contacto con una persona que no tiene síntomas?, entre otras.

El miedo es muy contagioso

Yad Natán, Israel

 

Empieza la cuarta semana de cuarentena y aunque no todo los días son fáciles, especialmente para los niños, es posible mantener la calma. No nacimos con un Smartphone en la mano, así que podemos estar sin él un rato, comer y platicar con nuestra familia, descansar de la saturación de información, del miedo, de la adicción a las redes sociales.

 

Si alimentas el miedo pierdes el sueño, generas ansiedad, incrementas la incertidumbre y lo peor de todo es que el miedo es muy contagioso, tanto o más que un virus.

 

Si eres una persona de fe, es un buen momento para hacerla práctica y la mejor predicación es con el ejemplo. Cuida lo que publicas, piensa en tu muro de Facebook como tu tarjeta de presentación.

 

Los niños son el mejor reflejo de nosotros, así que pon atención a sus reacciones y actitudes, es posible aprender de nosotros a través de ellos.

 

Quedarse en casa en medio de una pandemia declarada es un acto de responsabilidad civil, creas o no que existe el virus, te lo ordenen o no las autoridades. Si tienes que salir porque tu trabajo es esencial, protégete y pide que te provean de lo necesario en tu trabajo.

 

El tiempo que lleva controlar una epidemia depende de varios factores, uno de ellos es la participación social, es por ello que China redujo el número de contagios de una forma acelerada, en Italia no sucedió lo mismo. Esperemos que América Latina pueda demostrar que también se puede disciplinar y cooperar, de lo contrario la recuperación le llevará años.

 

*Egresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM

El CEIICH abre espacio virtual para responder preguntas de la gente sobre el coronavirus

Desde hace tiempo, en el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM se barajeaba la posibilidad transmitir, en directo, charlas vía internet donde la plantilla académica pudiera no sólo divulgar sus trabajos, sino escuchar, responder y aclararle dudas al público. “Sin embargo, esto que era sólo algo en el tintero, de golpe se hizo realidad por el coronavirus y sus cuarentenas”, señala Víctor Manuel Méndez, el encargado de echar adelante este proyecto.

 

Como jefe del Departamento de Producción Audiovisual y Multimedia de la entidad, Víctor Manuel es el responsable de coordinar y supervisar la infraestructura que da forma a estas emisiones desde las cuales se abordan los muy diversos problemas que plantea el Covid-19, sin importar si éstos son de índole científico, filosófico o social. “He ahí una de las más grandes ventajas de nuestra comunidad: el congregar a especialistas de las más diversas formaciones y que todos le apuesten a la interdisciplinariedad”.

En las charlas ya emitidas se ha tocado desde cómo los algoritmos nos ayudarán a enfrentar pandemias similares a futuro, el papel de las mujeres en esta crisis, las violencias domésticas que pueden desatarse en los encierros obligados o el impacto de la enfermedad en la tercera edad. Además, ya se contempla discurrir sobre el tema desde ópticas económicas y medioambientales. “Hay demasiado de qué hablar y el interés que esto genera es tanto que planeamos tener dos sesiones semanales en vez de una, quizá los jueves”.

 

Por el momento, las transmisiones se pueden seguir en la fanpage de Facebook y la página de YouTube del CEIICH todos los martes a las 11 de la mañana (por lo menos de aquí hasta el fin de la contingencia) y, por esas mismas vías, los interesados pueden hacerle llegar sus inquietudes a los especialistas, quienes las responderán en el momento. “Sí teníamos dudas de cómo recibiría la gente este esfuerzo éstas se disiparon pronto: ahora tenemos 10 veces más público del que solía seguirnos por estas plataformas”.

 

Sobre el cierre repentino de la UNAM, Víctor Manuel Méndez señala que tanto a él como a sus compañeros los sorprendió por la rapidez con que se aplicó la medida, por lo que ya a sabiendas de que era posible transmitir en vivo y sin necesidad de estar en CU, tomó el equipo mínimo necesario para esta tarea y se fue a su cuarentena.

 

“En el CEIICH coincidimos en que la pandemia es un asunto muy serio y que nosotros, como universidad, debemos pensar sobre él. Todos se sumaron gustosos a la iniciativa de conectarse, cada quien, desde su hogar, y llevar sus análisis y reflexiones al mayor público posible, ¿o a poco nos íbamos a quedar en casa sin hacer nada?”.

 

Un empujón hacia el futuro

 

Para Víctor Manuel Méndez la crisis del Covid-19 nos dio —de la manera menos amable— un empujón hacia el futuro, pues a muchos jefes y trabajadores les ha mostrado que esta lógica laboral de oficina y presencialista está caducando, que el internet es una manera de mantenernos conectados, que las clases no precisan de un aula y que las tareas de difusión académicas se pueden hacer desde lejos.

 

“Al salir de esto ya no actuaremos igual y las señales de que íbamos en ese rumbo, al menos en el CEIICH, estaban ahí desde antes. Por ejemplo, cuando organizábamos conferencias era frecuente ver a más personas conectadas a la emisión virtual que las que estaban en la sala con el académico, y al presentar un libro ocurría lo mismo”.

 

No es que antes no existieran las herramientas para transmitir a distancia —añade el también documentalista—, pero la ventaja es que, a diferencia de la radio o la televisión, aquí podemos abrir ventanas para que los internautas planteen sus dudas e inquietudes, y para que alguien, del otro lado de la pantalla, les responda. Esto es una manera de construir conocimiento de forma horizontal.

 

“A esta apuesta debería sumarse toda la Universidad a fin de llegar a más personas. No me refiero a titular más gente ni a ampliar matrículas, sino hacer que el conocimiento producido en la UNAM sea útil y no se quede aquí, sino que salga y alcance a cualquiera, sin importar si está inscrito aquí ni tampoco su nivel de estudios”.

 

Sobre cómo será todo a partir de ahora, Víctor Manuel dice no tener idea, aunque sabe que la nueva realidad estará marcada por muchas de las cosas que esta crisis nos obligó a hacer. “Encontrar la manera de comunicarnos a distancia y en vivo, y salir a buscar al público, fue algo obligado por la emergencia sanitaria, y estoy seguro de que esto ya no se detiene porque —por demasiadas circunstancias— será el mismo futuro el que nos obligue a seguir por este camino”.

“Queremos volver de esto con un mejor respeto a nuestro mundo”

Juan Manuel Quijada Gaytán, director General de los Servicios de Atención Psiquiátrica (SAP), explicó que “estamos en un momento único en nuestras vidas, las relaciones y la forma en cómo entendemos muchas cosas con nuestra familia, con nuestros amigos, con nuestra escuela, con nuestro trabajo. Van a cambiar un poco, después de este momento van a ser diferentes”.

En conferencia de prensa desde Palacio Nacional, Quijada Gaytán destacó que se encuentran preparando a todos los profesionales de la salud mental, psiquiatras, terapeutas, enfermeros, enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos, afanadores y camilleros para poder ayudar.

“Queremos volver de esto más fuertes, más empáticos, queremos volver de esto con un mejor respeto a nuestro mundo”.

El especialista subrayó que la salud mental es de vital importancia y la definió como el estado de bienestar físico, mental y social. Agregó que su cuidado, a nivel físico, es necesario y debe ser fundamental cuidar el sueño. “Dormirnos a la misma hora, despertarnos a la misma hora, durante el día tomar suficientes líquidos, una buena alimentación, tener actividad física, ejercicio, eso nos va a fortalecer el sistema inmune, nos va a fortalecer nuestra salud física”.

Reconoció que la salud mental se verá fortalecida en el reconocimiento de las emociones y sus expresiones, así como tener un momento o espacio en el que se pueda estar a solas. En el nivel social, instó a expresarse de manera respetuosa, sin violencia y ser tolerantes.

Asimismo, Quijada Gaytán enfatizó que durante esta situación puede sentirse miedo. “El miedo es algo normal, un poco de miedo está bien, hay que enfrentarlo, esto nos ayuda a crecer, nos ayuda a conocernos y nos ayuda a ser mejores personas y enfrentar todo esto que está pasando. También a veces puede ser excesivo, cuando es excesivo hay que arrancarlo de raíz, con fuerza, hay que enfrentarlo también, porque eso nos va a hacer mejores personas”.

Finalmente, Quijada Gaytán invitó a los niños, adolescentes y adultos a contribuir y quedarse en casa.

 

¿Cómo afecta el confinamiento la calidad de sueño?

El doctor Ulises Jiménez Correa, psicólogo e investigador de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que el confinamiento afecta el ritmo biológico conocido como ciclo sueño-vigilia. Dicho ciclo está determinado, en gran medida, por las actividades que se realizan durante el día; rutinas de ejercicio y horarios de comida son determinantes en las características del sueño.

Jiménez Correa enfatizó que en la cuarentena las personas no siempre cumplen un horario habitual, por lo que sus horarios de consumo de alimentos (desayuno, comida y cena) se modifican. Además, no se practican rutinas de ejercicio y se suspenden las actividades psicosociales.

“En este momento, hay un desorden en términos de ritmos biológicos que ni se ha notado el cambio de horario, ya no sabemos si es jueves o sábado o si hay que levantarse temprano”.

Asimismo, recalcó que en esta situación de confinamiento los trastornos del sueño (parasomnias) como las pesadillas o las alteraciones relacionadas con la ansiedad, rechinar los dientes, caminar dormido (sonambulismo), aumentan de forma considerable.

En ese contexto, Jiménez Correa compartió las siguientes recomendaciones para lograr un descanso y sueño óptimos:

  • Mantener horarios estables para dormir, como si fuera tu rutina diaria. Si duermes una siesta que no pase los 20 minutos, y que sea al menos cinco o seis horas antes de ir a la cama.
  • Realizar una rutina de ejercicios de al menos 30 min, ya sea por la mañana o la tarde.
  • Tener horarios para consumir alimentos.
  • Evitar el consumo de información relacionado con la pandemia antes de dormir o en una interrupción del sueño por la madrugada.
  • No descuidar el contacto social con los medios disponibles y expresar nuestros sentimientos por la gente que queremos.

Actualmente, el académico universitario investiga los hábitos del sueño durante la emergencia sanitaria del COVID-19. Si deseas participar y contribuir con tu experiencia puedes llenar el siguiente formulario: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScNwNX9yZT_ATuTiDbNq4tb_dRINB6zQf6q3wqy20-Mm2FfkA/viewform?vc=0&c=0&w=1

Para dudas o comentarios te puedes comunicar al siguiente correo ulisesjc@yahoo.com.

¿Cuánto dura el coronavirus en los objetos?

Un estudio publicado en «The New England Journal of Medicine» muestra que el COVID-19 puede permanecer hasta tres días en algunas superficies como se muestra a continuación: 

  • En las partículas de aire puede durar hasta tres horas. 
  • En el cobre  cuatro horas.
  • En el plástico y el acero inoxidable de dos a tres días.
  • En el cartón 24 horas.

Recuerda que para evitar los contagios tienes que lavarte las manos, al menos por 20 segundos (o lo que dura un Goya), con agua y jabón o en su lugar gel antibacterial.  Es la medida más eficiente para evitar el contagio y la propagación del virus.

Para limpiar 

La Secretaría de Salud recomienda usar agua y jabón para limpiar frecuentemente las superficies y objetos que tocamos a diario como manijas y apagadores entre otros.

Para desinfectar

Se pueden usar soluciones diluidas de cloro verificando que no estén vencidas y siguiendo las instrucciones de quienes las fabrican.

Riesgoso, mezclar distintos productos de limpieza sin conocer sus propiedades

Es común pensar que si se mezclan varios productos de limpieza se obtendrá mayor efectividad para mantener limpio el hogar o los lugares de trabajo, pero cada uno de ellos está elaborado sobre ciertas especificaciones, muchos no son compatibles y pueden producir sustancias dañinas para la salud de las personas, advirtió en entrevista Carlos Antonio Rius Alonso, académico de la Facultad de Química.

Uno de los productos más utilizados para desinfectar estos espacios es el cloro o hipoclorito de sodio; el problema empieza cuando se quiere limpiar a mayor profundidad y se combina con otro tipo de sustancias: “El cloro es un gas en su estado natural y comprimido se vuelve líquido; sin embargo, para disolverlo en agua se utiliza una solución alcalina con hidróxido de sodio o sosa y se forma el hipoclorito de sodio”, explicó el universitario.

El hipoclorito de sodio comercial para uso en casa está al 5 por ciento, si éste se llega a mezclar con algún ácido, por ejemplo, con vinagre, neutraliza la sosa que tiene y genera cloro gaseoso, el cual es altamente tóxico. El cloro es muy oxidante, produce quemaduras graves, paros respiratorios y afecta las mucosas de la nariz, boca y pulmón, alertó el académico del Departamento de Química Orgánica de la FQ.

Al combinar cloro con cualquier sustancia que sea un ácido, por ejemplo, con limón, vinagre o productos de limpieza que contengan ácido clorhídrico generarán cloro gaseoso, añadió.

Otra de las sustancias que no se debe mezclar con el cloro es el alcohol, pues al combinar ambos líquidos se tendría cloroformo, compuesto químico que detiene el diafragma, principal músculo encargado de la respiración, lo cual provocaría un paro respiratorio. Además, apuntó el docente, el cloroformo es tóxico para el hígado y a largo plazo podría producir cáncer en este órgano.

Agregó que los limpiadores con amoniaco, al ser combinados con cloro, darán como resultado cloraminas, las cuales por sí mismas en cantidades muy pequeñas no causan ningún problema, pero al combinar cloro concentrado con amoniaco también concentrado se generarán grandes cantidades de cloraminas, las cuales son tóxicas y pueden producir problemas pulmonares.

Tanto las cloraminas como el cloroformo causan daño al hígado, “son sustancias que tienen hepatotoxicidad y se ha comprobado que son cancerígenas; seguramente no se va a presentar de inmediato la enfermedad, pero si su uso es continuo tendrá un efecto acumulativo y, a largo plazo, se generarán problemas como cáncer de hígado”, indicó Rius Alonso.

Asimismo, el académico se refrió al uso de agua oxigenada como producto de limpieza, que al ser mezclado con cloro forma cloratos o percloratos, los cuales se utilizan en los explosivos: “Si se mezcla agua oxigenada con cloro se formarán cloratos y por la reacción exotérmica, la cual va a generar calor, se podría presentar una explosión”.

Además, si el agua oxigenada se combina con vinagre, oxidará el ácido acético y se tendrá ácido peracético, el cual es utilizado en reacciones de polimerización y debe ser manejado con mucho cuidado porque puede ser explosivo.

Enfatizó que el cloro es muy eficiente para desinfectar superficies y se puede utilizar en una solución diluida de 20 mililitros de hipoclorito de sodio en un litro de agua para trapear pisos o limpiar paredes, pero no debe mezclarse con otros productos de limpieza y, a su vez, el área debe ser ventilada: “Sí se podría limpiar un piso con cloro, dejar que se evapore el agua y, posteriormente, trapear con un limpiador multiusos”.

El jabón y el alcohol, continuó el académico, son ideales para contrarrestar la COVID-19, a diferencia de otros. El producto ideal para emplear en esta contingencia son los jabones líquidos para limpieza de manos, puertas, paredes y demás.

Asimismo el alcohol, aunque es muy efectivo, a largo plazo puede comenzar a generar algunos problemas como dermatitis, “pues eliminamos la grasa de las manos y si se resecan es una entrada para otros patógenos, bacterias o levaduras que pueden provocar otros problemas, asentó Rius Alonso.

Por último, sugirió evitar el uso de alcohol para limpiar pisos, pues es altamente inflamable y el problema es que no es fácil distinguir la flama; además, estos alcoholes acumulan residuos.

 

 

Fumadores y vapeadores con mayor riesgo ante la COVID-19

“Cuando un fumador se infecta de la COVID-19, el pronóstico será mucho peor al de una persona que nunca ha fumado. Se han hecho estudios y además hay evidencia de que los fumadores tienen 2.4 veces más probabilidad de contagiarse con el virus SARS-CoV-2, en comparación con una persona que no fuma, es decir, tienen el doble de probabilidad de infectarse. Estos datos resultan lógicos, ya que los múltiples componentes tóxicos del humo del cigarro tienen efectos perjudiciales en el aparato respiratorio, por lo que el daño no sólo es estructural, sino también provocan deficiencias en el sistema inmune que se debilita y no puede defenderse adecuadamente de los patógenos”, explicó la doctora María Guadalupe Ponciano Rodríguez, académica del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM.

“Como parte de los mecanismos de defensa del aparato respiratorio encontramos las células llamadas macrófagos, cuya función es detectar y destruir agentes extraños; al hacerlo, crean una barrera de protección, y así reducen el daño producido por patógenos y partículas. En el caso de las personas fumadoras, los macrófagos se ven afectados, así como la producción de anticuerpos. Además, de manera específica, este aparato cuenta con cilios, los cuales realizan la llamada limpieza mucociliar que evita que se acumule el moco y se transforme en un medio de cultivo para bacterias, atrapan con el moco las partículas, lo ‘barren’ y así mantienen limpios los bronquios y bronquiolos, desafortunadamente en los fumadores se deteriora de manera importante este mecanismo”, señaló.

Por otra parte, los fumadores crónicos tienen un mayor riesgo de tener enfermedades respiratorias como bronquitis crónica, infecciones respiratorias, enfisema y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). lo que reduce su capacidad pulmonar y daña el tejido como en el caso del enfisema que hay destrucción de los alveolos (zona en la cual se realiza el intercambio gaseoso y a través de la cual el oxígeno pasa a la circulación sanguínea). Esto explica porqué el pronóstico es malo cuando un fumador presenta la COVID-19, ya que se ha encontrado que 25 por ciento de quienes requirieron internamiento y ventilación mecánica en China eran precisamente fumadores.

“Esto enfatiza la importancia de dejar de fumar en este momento de la epidemia y es una de las mejores recomendaciones que podría dar a esta población, pues si aún no hay daño irreversible en los pulmones, puede existir una recuperación muy favorable; lo que a su vez disminuye el riesgo de contraer diversas enfermedades respiratorias, no sólo la COVID-19”, afirmó la doctora Ponciano Rodríguez.

«En el caso de los vapeadores no se tiene todavía información relacionada con el virus, sin embargo, ya se tenían evidencias del efecto agudo que causa el aerosol producido por el líquido de estos sistemas electrónicos en el aparato respiratorio, pudiendo producirse neumonías atípicas”, señaló la especialista.

Este distanciamiento social puede ser de gran utilidad para dejar de fumar y para lograrlo, la doctora Ponciano Rodríguez dio las siguientes recomendaciones: “Se recomienda fijar una fecha específica para que a partir de ese día no se consuma ningún cigarrillo, se debe distraer la persona con ejercicio físico, además de tomar suficiente agua, así como realizar diversas actividades que los ayuden a no pensar en la abstinencia, también pueden apoyarse con recursos que se ofrecen en internet. Pero, si por alguna razón esto no es posible, entonces se debe reducir el número de cigarrillos de consumo diario, lo ideal sería llevarlo a la mitad y no rebasarlo, este puede ser el punto de partida para iniciar una reducción gradual que lleve a la abstinencia”.

Cabe señalar que las y los fumadores deben tener extrema precaución en estos momentos, pues esta actividad se debe realizar en lugares abiertos, o bien, ventilar perfectamente el lugar donde se realice; además, lavarse las manos antes y después, desinfectar la cajetilla y/o el vapeador ya que pueden actuar como fomites que propician la infección por el SARS-CoV-2, pues se llevan de la mano a la boca directamente.

“Algo muy importante es nunca fumar cerca de otras personas y en especial de niños, ancianos, personas con enfermedades cardio-respiratorias y mujeres embarazadas, ya que se transforman en fumadores involuntarios y son más susceptibles a las infecciones respiratorias”, concluyó la doctora Ponciano Rodríguez.

Todo lo que necesitas saber sobre el uso del cubrebocas


Durante las últimas semanas se ha difundido mucha información sobre el uso del cubrebocas y su efectividad para evitar los riesgos de contagio por coronavirus. El doctor Jorge Baruch Díaz Ramírez, titular de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero (CAPV) de la UNAM, explicó a detalle todo lo que hay que saber al respecto.

En entrevista señaló que efectivamente las personas infectadas evitan contagiar a más con su uso, pero las personas que no tienen síntomas (asintomáticas) también pueden llegar a contagiar este virus.

Hasta hace unos días la comunidad científica desconocía la proporción de las personas asintomáticas con potencial a contagiar. Hoy se sabe que siete de cada 100 personas pueden contagiar este virus, dos a tres días antes de presentar síntomas; por lo tanto, las personas sanas disminuyen el riesgo de contagio en un 40 por ciento si se emplea de modo adecuado. Se desconoce si esto se puede llevar a cabo en entornos poco controlados como los comunitarios.

Países como Singapur, Corea del Sur y Hong Kong han tenido éxito en el uso del cubrebocas generalizado, esto ha derivado a disminuir el riesgo de contagio en algunos entornos de alto riesgo. Estos entornos son salas de espera, estaciones de tren, personas en transporte público, que asisten a espacios públicos concurridos como los supermercados, personal en contacto con muchas personas como policías, bomberos, personal administrativo, de seguridad y servicios de mensajería, entre otros.

Afirmó que el uso de cubrebocas generalizado no necesariamente facilita el control de la epidemia, porque hay que garantizar su abasto para la población y el personal de alto riesgo, así como la técnica adecuada de uso y desuso, de lo contrario aumentaría el riesgo de contagio.

El doctor Díaz Ramírez, miembro de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia Coronavirus de la UNAM, pidió a la población en general que si están considerando usar un cubrebocas es fundamental no hacer compras de pánico, ni excesivas de este producto. No hay que dejar sin accesorios de protección a los grupos vulnerables: “si vas acudir a sitios de alto riesgo hay que colocarlo y seguir todos los pasos correctos”.

Sin embargo, precisó que el cubrebocas no es la panacea, sólo ayuda si se usa con otras medidas de higiene como evitar tocarse ojos, nariz y boca, un lavado frecuente de manos o desinfección con alcohol-gel, mantener la sana distancia entre las personas, sobre todo de aquellos que están enfermos y evitar las salidas no esenciales.

Exhortó a la comunidad en general a investigar técnicas para colocar y desechar un cubrebocas y utilizarlos al hacer viajes esenciales. “No necesariamente tienen que usar uno de grado médico, también los pueden fabricar con otro tipo de materiales”.

Las pandemias, un proceso bio-sociocultural

Los mensajes de las autoridades mexicanas tras la reciente declaratoria de emergencia sanitaria han sido faltos de claridad e incluso algunos resultan ambiguos, lo que además de provocar dudas y desconfianza hace que la gente no siga las indicaciones como debiera, señala la doctora Alejandra Monroy López, quien da clases en la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM.

“Por ejemplo, ¿qué se considera una actividad esencial y qué no?, eso es debatible porque para los trabajadores informales salir a laborar a diario es algo de lo que no pueden prescindir, a riesgo de quedarse sin sustento para sus familias. Quienes han impuesto estas medidas deberían explicar a qué se refieren, evitando caer en zonas grises y acabando de una vez por todas con malentendidos”.

Que los señalamientos del gobierno se presten a interpretación ha provocado que incluso grandes consorcios como Grupo México no atienda a los señalamientos oficiales y mantenga en funciones sus centros mineros en Sonora aduciendo que lo que hacen es crucial para la región —pese a que la autoridad local ya le señaló que su labor no es prioritaria—, o que la industria automotriz exija ser considerada esencial para que a sus empleados no se les aplique cuarentena y las plantas ensambladoras sigan funcionando.

A decir de la antropóloga, más allá de asuntos semánticos, parte del problema es que los mensajes difundidos por el gobierno tienden a estar recargados de tecnicismos y se pliegan a una lógica biologicista que no contempla que, en esta crisis sanitaria, inciden también factores de índole social y cultural, ni que el público al que se dirigen se conforma de personas de muy diferentes estratos económicos, edades y con niveles educativos de lo más variado.

“¿Qué pasa con los indígenas? Recién se tradujo a sus lenguas el lema “quédate en casa”, aunque no las medidas a seguir ni el porqué de cada una, y omitir esa parte equivale a no comunicarles nada. La interrogante aquí es ¿cómo explicarles, en términos sociales, culturales y lingüísticos lo que deben saber?, y la misma pregunta se aplica a otras poblaciones, como a la gente en situación de calle”.

Para la doctora Alejandra Monroy, esta estrechez de miras al transmitir mensajes se debe a que entre los asesores del gobierno federal abundan las eminencias en el área médica, pero no los expertos en ciencias sociales, lo que hace que las estrategias para llegar a la población sean incompletas y no permeen en todos.

“Estamos desaprovechando, por ejemplo, el saber de disciplinas como Trabajo Social que, desde siempre, se ha involucrado no sólo en la atención, sino en procesos de prevención y promoción de la salud. Debido a que sus profesionistas interactúan de manera muy estrecha con los enfermos y sus familias, ellos bien podrían contribuir a que los mensajes emitidos desde las estructuras gubernamentales bajen de forma mucho más digerible y accesible a toda la población”.

Las pandemias, un proceso bio-sociocultural

Pese a las llamadas disuasorias de las autoridades, en México miles de fieles marcharon en procesión este domingo de Ramos en Oaxaca y en Chiapas, mientras que grupos de vacacionistas celebraron el inicio de Semana Santa en playas de Jalisco y Veracruz. 

Ambos hechos muestran la reticencia de algunas personas a aceptar que esta crisis sanitaria implica romper temporalmente con el mundo tal y como lo conocen y, por ende, con muchas formas simbólicas que han interiorizado desde su nacimiento y que materializan a través de diversas prácticas culturales, señala la académica.

“Se nos pide quedarnos en casa porque los médicos han determinado que ésta es la forma más efectiva de ralentizar el ritmo de los contagios y en eso tienen razón, aunque quizá no han reparado en cómo el encierro afecta a las personas, en especial ante un sentimiento generalizado de miedo, en escenarios donde muchos han tenido una repentina pérdida de ingresos y otros temen quedarse sin empleo, y cuando los mexicanos, tan acostumbrados a la cercanía con los suyos, ven que su realidad se trastoca”.

Para la antropóloga, no es recomendable atrincherarse en enfoques biologicistas pues esta pandemia plantea procesos bio-socioculturales que ya comienzan a mostrar su complejidad. 

“La reclusión domiciliaria disminuye la posibilidad de contraer el virus, ¿pero hemos considerado que el encierro puede detonar problemas mentales? ¿Sabremos cómo tratar a alguien que, por medidas de seguridad, no pueda pasar a despedirse de un familiar en agonía? ¿Le daremos al personal sanitario lo necesario para que arriesguen al mínimo su vida? Las experiencias vividas en otras partes del mundo podrían servir de guía para atajar problemas que, de seguro, se nos presentarán en breve, y parecemos no pensar en ello”.

En opinión de la académica, es iluso esperar que, tras la pandemia, la vida cultural y social de México no se vean afectadas, por lo que propone trabajar ya en esto. Y otra vez —añade la académica—, un primer paso para hacer las cosas bien es evitar los mensajes equívocos, algo que sucede, por ejemplo, cuando el gobierno usa el término “distanciamiento social”, pues en realidad éste es físico.

“Parecería que con eso se nos pide romper vínculos y exiliarnos de nuestra comunidad, y no es así. Por ello, a fin de evitar algunas de las secuelas del encierro sería bueno facilitar condiciones para que la gente se mantenga en contacto mediante las nuevas tecnologías, pero siempre sin dar cosas por hecho, como cuando se lanzó la app Covid-19mx, que como herramienta es útil, aunque me parece que caemos en el error de creer que todos en México tienen acceso a un teléfono o a una computadora, y eso no lo sabemos”.

En busca de información fiable

El 25 de marzo y en conferencia de prensa, el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, aseguró que el coronavirus sólo contagia a gente con dinero y “los pobres estamos inmunes”, declaración que aunque va en sintonía con los dichos del gobierno nicaragüense (“la Covid-19 es un virus de ricos y burgueses”), contradice lo que anticipan la mayoría de los expertos: la enfermedad se ensañará con los pobres.

A decir de la profesora Monroy, es preocupante que las autoridades comuniquen datos de este tipo, “pues se supondría que su información es fiable y no siempre resulta así”. Por ello su recomendación es que, tanto gobierno federal como los estatales, conformen equipos de trabajo que validen lo que se va a comunicar con criterios científicos, ya que malinformar es contraproducente.

“La gente ya de por sí tiene muchas dudas y, por lo mismo, políticos y funcionarios deben consultar fuentes veraces antes de emitir juicios o comentarios, y abstenerse de expresar ocurrencias. Ello evitará que la población difunda rumores sobre la enfermedad o datos erróneos sobre las medidas de seguridad y lo que se está haciendo. Proceder de esta manera es relevante pues hay vidas de por medio”.

Para que México afronte de mejor manera esta crisis es crucial que la población entienda las medidas tomadas y el porqué de cada una, y ello pasa necesariamente por tenerle confianza a la información recibida; “sólo así se generaremos ese vínculo indispensable para protegernos y actuar todos juntos, como sociedad”. 

La contingencia nos adelantó al mundo virtual

Esta contingencia sanitaria nos adelantó a la era digital que llegará en los próximos años, un mundo en donde la mayor parte de las actividades se harán a través del internet: el trabajo, la escuela y quizás la vida social, afirmó José Ángel Garfias Frías, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

El académico universitario señaló en entrevista que no duda que en los próximos 20 o 30 años las actividades de la Máxima Casa de Estudios sean todas virtuales. Quizás uno de los regalos que nos deje la contingencia es que las empresas contemplen el trabajo en línea como parte de sus actividades, no perdamos tanto tiempo en el transporte y el trabajo que se hacía en cinco o seis días se reduzca a tres o cuatro.

Una de las primeras recomendaciones de las autoridades fue tomar las clases en línea. “Para algunos profesores ha sido un proceso complicado pero sin duda era necesario migrar a esas plataformas”.

Aunque el contacto físico es fundamental, el profesor Garfias se ha sentido bien en el mundo virtual porque ha ahorrado tiempo y optimizado recursos.

En el campo de los videojuegos existe una plataforma para construir clases y armar tour virtuales con los alumnos. En la cuestión virtual se pueden hacer muchos simuladores para este tipo de actividades.

A partir de la contingencia sanitaria la Organización Mundial de la Salud realizó una serie de recomendaciones para que las personas ejecuten en estos días, entre ellas destaca el uso de video juegos. Al respecto, Garfias Frías mencionó que se trata de videojuegos llamados activos.

El catedrático de la Facultad de Ciencias Políticias y Sociales de la UNAM no desdeña los videojuegos normales de sillón, aquellos que cuentan una historia o se juega en la FIFA: “esto los ayudará a sacar la tensión de los días de encierro”.

Univerzoom, un espacio donde expertos responden tus dudas sobre el COVID-19

Univerzoom, un espacio donde los expertos responden tus dudas sobre el COVID-19

A partir del 6 de abril, la Dirección General de Divulgación de la Ciencia  (DGDC) y Universum, el Museo de Ciencias de la UNAM, lanza Univerzoom, un blog de opinión para reflexionar sobre los estragos del COVID-19.

A través de una mirada interdisciplinaria, este espacio presentará información de divulgación para ayudar a entender esta pandemia, contando con la participación de divulgadores y colaboradores de la DGDC, así como destacados académicos de los Centros e Institutos de investigación de la UNAM y otras instituciones del país. Con el objetivo de brindar a la sociedad mexicana un espacio con información confiable y oportuna acerca de la pandemia por COVID-19.

El blog se actualizará los días martes y jueves, con una entrega especial los domingos, con las dudas y acontecimientos más relevantes ocurridos durante la semana.

Los cibernautas podrán ingresar a la siguiente dirección http://blogs.universum.unam.mx/univerzoom/, o bien desde el slide de la página del museo www.universum.unam.mx y hacer todo tipo de preguntas.

#QuedateEnCasa e infórmate oportunamente, y recuerda que también puedes encontrar contenidos en #CienciaADomicilio.

La última superluna del año


Hoy por la noche podremos observar la última superluna del año. El término superluna viene de la apreciación de una luna 14% más grande y un 30% más brillante.

El efecto visual se deriva de una luna llena que está en perigeo, es decir, en la distancia más corta entre la Tierra y la Luna (356, 900 km).

El perigeo lunar se da cada mes, pero no siempre coincide con la luna llena. En esta ocasión, corresponde a un 7% mas cerca, comparado con la distancia promedio.

#LunaRosa 👉 Por otro lado, la luna rosa o rosada es un término utilizado comúnmente por la sociedad para hacer referencia a la primera luna llena de la primavera.

Si bien es un nombre bello y sugerente, es importante recalcar que la luna no se ve de ese color.

🤓 Palabras como luna rosa, luna azul, entre otros, no son conceptos científicos. Son términos nominales adoptados, muchos de ellos de tribus nativas de EEUU que nombraban las diferentes lunas llenas de acuerdo a fenómenos de la naturaleza que ocurren en distintos momentos del año.

Por ejemplo: luna rosa (inicio de la primavera); luna azul (segunda luna llena en un mismo mes); luna roja (eclipse lunar); luna de maíz (temporada de cosecha), entre otros.

Imagen: César Cantú.

Diabetes en tiempos de coronavirus

  • La diabetes no aumenta el riesgo de contraer la COVID-19, pero en caso de contagio puede haber más complicaciones

México ha reportado nuevos decesos por coronavirus y la mayoría de estas muertes están ligadas a enfermedades como diabetes y obesidad. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018, el 75 por ciento de la población de 20 años o más tienen sobrepeso u obesidad, además existen 8.6 millones de diabéticos en el país.

Las cifras son alarmantes, especialmente porque estos son los grupos con más riesgo de sufrir complicaciones en caso de contagiarse de coronavirus. Ante esta problemática, Xóchitl Ponce Martínez, maestra en Epidemiología de la UNAM, ofrece recomendaciones que aluden a una alimentación e hidratación adecuadas, el control metabólico, el bienestar emocional y el abastecimiento de medicamento.

  • Alimentación e hidratación

Incluir en cada tiempo de comida un plato de frutas y verduras frescas, y consumir entre 1.5 y 2 litros de agua natural al día.

  • Control metabólico

Se recomienda hacer el control de glucosa cuatro veces al día: en ayuno, dos horas después del desayuno, la comida y antes de acostarse.

  • Bienestar emocional

Es importante realizar entre cinco y 10 minutos de relajación o meditación para controlar el nivel de glucosa.

En México no existe toque de queda o cuarentena obligatoria, como ocurre en otros países, sin embargo, conscientes de esta vulnerabilidad Ponce Martínez recomienda quedarse en casa y seguir los protocolos generales de higiene, como lavado de manos y mantener una sana distancia con respecto a otras personas.

 

Retransmisión: Presentación de los resultados más recientes del Telescopio del Horizonte de Eventos (EHT)


La Universidad Nacional Autónoma de México le hace la más cordial invitación a la conferencia de prensa virtual para presentar los
Resultados más recientes del Telescopio del Horizonte de Eventos (EHT) -la misma colaboración que presentó en 2019 la primera imagen de un agujero negro-,

7 de abril, 10:00 hrs.

Participarán Laurent Loinard y Alice Pasetto, investigadores del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica.

Usted podrá enviar sus preguntas a los ponentes al finalizar la exposición del tema, incluyendo su nombre y medio de comunicación, uniéndose al grupo de whatsapp: https://chat.whatsapp.com/GCmyOc7YDGt6j8mvnk0exY

Fase Tres

La fase epidemiológica 3 no va entrar en toda la república mexicana al mismo tiempo, ciudades con grandes conglomerados de población como la Ciudad de México serán las primeras.  “Estamos a pocas semanas de entrar con fuerza en esta fase para establecerse, por al menos, un par de meses antes de caer su incidencia. Irá brincando poco a poco a otros estados del país”, explicó el doctor Alejandro Macías Hernández, infectólogo de la UNAM.

Nadie debe subestimar lo que va a ocurrir porque el problema existe y debe enfrentarse con ecuanimidad. Señaló que no hay que exagerar ni ser omisos, “hay que decir que la gran mayoría de los que se infecten de esta enfermedad no van a tener problema serio, algunos presentarán fiebre, un poco de tos, otros ni siquiera lo van a notar; adultos jóvenes, niños y adolescentes probablemente no van a tener ningún problema”.

Sin embargo, no ocurrirá  lo mismo con sectores vulnerables: personas de edad avanzada, con diabetes e hipertensión descontrolada, problemas del corazón y pulmones, con diálisis, tendrán un cuadro más intenso y la probabilidad de que se compliquen. “La enfermedad tratará mejor a quien se encuentre en mejores condiciones físicas”.

De acuerdo con el integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia Coronavirus, creada  por la UNAM, todo parece indicar que este mes de abril ya estaremos en fase 3. Algunas otras ciudades lo harán dos o tres semanas después y se mantendría así por 80 días, la incidencia empezará a bajar paulatinamente en el transcurso de los siguientes meses hasta que pase la primera ola, que es la que se espera sea más alta y en el futuro vendrán contagios subsecuentes.

Este es el momento de mantener la guardia en alto, “yo aún veo a gente muy despreocupada en las calles de la Ciudad de México. Hay gente que no tiene necesidad de salir, hay que extremar la posibilidad de estar en casa, en estos momentos el lugar más seguro será la casa, pero no hay que tener pánico. Esta es un infección de la que probablemente muchos nos vamos a infectar y no vamos a tener un problema serio, de lo que se trata es que no nos infectemos todos al mismo tiempo para que las instituciones de salud puedan dar la atención necesaria y no colapsen”, refirió.

Explicó que en fase 3 el virus podría estar prácticamente en cualquier superficie pública, quien salga tiene que extremar las precauciones higiénicas, evitar tocarse los ojos, nariz, boca, y respetar la sana distancia. “El virus puede estar donde quiera y prácticamente cualquier persona puede tener una infección, con mayor probabilidad quien salga y mantenga su vida social y de trabajo”.

Finalmente, subrayó que como sociedad los mexicanos son solidarios y han resuelto los desastres, “hemos sido modelo de cómo respondemos, vamos hacerlo ahora también pero no hay que olvidar que es un problema que entre todos debemos resolver”.

 

El planeta, el más beneficiado en esta pandemia

En medio del caos político, económico y social que ha generado la pandemia del COVID-19, el planeta se ha beneficiado con la reducida actividad humana. El medio ambiente y la calidad del aire han mejorado significativamente en los países más afectados.

Debido a las medidas de cuarentena y suspensión de vuelos comerciales, el Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA) de Estados Unidos informó que en febrero China registró una caída del 25 por ciento en sus emisiones de dióxido de carbono en comparación con el mismo mes en 2019.

Esto equivale a una reducción de 150,000,000 de toneladas métricas de CO₂. Imágenes de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) y la Agencia Espacial Europea (ESA), también demostraron un declive notorio en los niveles de dióxido de nitrógeno en el suelo chino. Este compuesto químico se emite principalmente por el uso de vehículos, plantas de energía e instalaciones industriales, actividades reducidas por la cuarentena

Por otro lado, la ESA refirió que existe una disminución de estas partículas en Italia, especialmente, en la región norte de la península, además de canales limpios y con agua cristalina. De acuerdo con autoridades locales en Cataluña, España, los niveles de CO₂ bajaron 75 por ciento luego del confinamiento en Madrid, y los gases de efecto invernadero se redujeron 57 por ciento con respecto a lo habitual.

A pesar de la mejora en la calidad, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que la emergencia sanitaria no sustituye a las políticas contra el cambio climático, y estimó que cuando la pandemia termine los niveles de emisiones se dispararían, por lo que es necesario trabajar contra el cambio climático a largo plazo.

Si quieres conocer más sobre las medidas del sector de salud en México, las fake news, el impacto emocional por la cuarentena y las tendencias, no te pierdas el programa Yo Me Quedo En Casa transmitido por TV UNAM.