Aunque podría parecer que la actual contingencia sanitaria ha opacado e incluso obstaculizado la lucha por la igualdad y una vida libre de violencia, esto no es del todo cierto, la Universidad continúa atenta a esta importante labor. Muestra de ello es la firma de un convenio de colaboración entre la Facultad de Estudios Superiores Aragón y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de México (CEAVEM).
La CEAVEM es un órgano desconcentrado de la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno del Estado de México, cuya función es brindar atención integral a personas víctimas de un delito, además de coordinar las acciones de alerta de género y desaparición de mujeres y niñas, por ello esta alianza con la institución universitaria coadyuvará a emprender labores de prevención y sensibilización en pro de erradicar la violencia de género.
Durante la ciberceremonia de este acto protocolario —realizada el 2 de julio a través de la plataforma Zoom— se contó con la presencia de María Isabel Sánchez, titular de la CEAVEM, Fernado Macedo, director de la FES Aragón, Mayra Azucena Molina, directora general de la Defensoría Especializada para Víctimas y Ofendidas/os del Delito, así como integrantes de los equipos de ambas entidades.
Sánchez destacó que resulta muy importante este vínculo pues representa el trabajo y la solidaridad ante una problemática difícil y preocupante. Por su parte, Macedo reiteró el compromiso universitario de mejorar las condiciones de vida de la sociedad, la obligación de atenderla y de generar un cambio cultural trascendente para todas y todos.
Todos lo conocen como el Batman de la UNAM, por dedicar la mayor parte de su vida al estudio de los murciélagos. Su nombre es Rodrigo Medellín Legorreta y también es considerado un héroe por proteger a los quirópteros.
El protagonista de los cómics es investigador del Instituto de Ecología de la UNAM y explica que aunque los mamíferos voladores son una de las especies más benéficas, son de las más incomprendidas y atacadas.
Para defender a los murciélagos de los malhechores, Medellín Legorretaexplica en entrevista que gracias a ellos los ecosistemas funcionan. De hecho, “nos traen tres aspectos muy positivos: ayudan con el control de las plantas agrícolas; la dispersión de semillas; y la polinización de plantas”.
Devoran las plagas de insectos que atacan a los cultivos de maíz, algodón, arroz, chile, jitomates y frijoles. En la franja fronteriza norte, desde Sonora hasta Tamaulipas existen de 20 a 40 millones de murciélagos que devoran 10 toneladas de insectos por noche.
Los protegidos de Batman también dispersan semillas de frutos como los chicos zapotes, zapotes negros, zapotes blancos, nanches, capulines, higos, guayabas, entre muchos otros. Durante siglos han restaurado los bosques tropicales de todo el mundo. “Si dejáramos que hicieran su trabajo, regenerarían la selva en 20 años”, dijo el investigador a través de su identidad secreta.
Son de los polinizadores importantes del planeta. Por ejemplo, ayudan a que la Ceiba, uno de los árboles más majestuosos de México se multiplique, además contribuyen con el agave, que nos brinda, el tequila, mezcal, pulque, e incluso con la barbacoa que se envuelve en hojas de maguey.
Para el súper héroe, los murciélagos deberían de ser parte de nuestra identidad mexicana porque apoyan para reproducir la planta del tequila y mezcal. De hecho, todos los seres humanos deberían defender a estos animales.
El primer murciélago
Al igual que Batman, Rodrigo Medellín también se siente atraído por las cuevas. A los 13 años visitó por primera vez el Cañón del Zopilote en Guerrero, en donde quedó prendando del primer murciélago que tuvo en sus manos.
William López-Forment, quien era investigador del Instituto de Biología, lo llevó al sitio, y le brindó el mejor legado: el quiróptero que habían capturado. Su maestro le dijo estúdialo y obsérvalo. Así, el joven se planteó varias preguntas: ¿por qué tenía las orejas inmensas?, y ¿qué comían?, entre otras.
Posteriormente, observaron otras especies de murciélagos y cada uno despertaba más su curiosidad. Así, se interesó en saber por qué la gente les tiene tanto miedo y por qué no son considerados como héroes de la biodiversidad.
En ese momento supo que dedicaría toda su vida a los murciélagos y su fascinación creció al conocerlos a fondo. Descubrió que en el mundo existen mil 400 especies, de las cuáles México cuenta con 140. De hecho, sólo cinco países tienen más especies que el nuestro.
Además, los quirópteros son taxonomicamente diversos en su morfología y su ecología. “Tenemos murciélagos con orejas enormes o chiquititas; ojos enormes o chiquititos; trompas muy largas o muy cortitas; de colores blancos, negros, cafés, rojos, nevados, manchados, en fin, muchos tipos”, dijo sin evitar que se le notara la emoción.
Cada uno de ellos tiene un papel muy diferente en su hábitat, además viven en todos los ecosistemas terrestres, excepto en los polos norte y sur.
Cómo llegó a ser un súper héroe
El Batman mexicano sintió desde muy pequeño una gran fascinación por todos los animales. De hecho, cuenta que su primera palabra no fue papá y mamá, sino flamingo.
Cada navidad y cumpleaños el pequeño Rodrigo pedía libros de animales, ir al zoológico o visitar el campo. Miraba por horas en esas páginas a diferentes especies. Así, adquirió poco a poco su principal súper poder: el conocimiento de los mamíferos. “Yo sentía mucha curiosidad y pasión”.
En su adolescencia y juventud pasó muchas horas en el Instituto de Biología de la UNAM, pero ¿cómo llegó?, el científico-súper héroe cuenta que de niño veía el programa “El premio de los 64 mil pesos”, con el conductor Pedro Ferriz Santa Cruz, y se le metió la idea en la cabeza que debía concursar.
“Cuando le conté la idea a mi mamá, me miró como diciendo este niño está loco”, recordó. No obstante, el futuro Batman no se dejó convencer de lo contrario, hasta que ella lo llevó con los productores.
Éstos lo miraron y dijeron que no se trataba de un programa para niños como Chabelo, sino que era para gente con bastante conocimiento. Su mamá respondió: “pues pregúntenle al niño a ver si sabe”. Ellos quedaron impactados con el pequeño y lo dejaron concursar. Fue el primer niño de 11 años en el programa.
Todo mundo veía el show, incluyendo a Bernardo Villa -creador del estudio de los mamíferos en México y decano del Instituto de Biología (IB) de la UNAM-, evocó Medellín Legorreta.
El investigador detectó el potencial del futuro súper héroe y lo invitó al IB para que le brindarán su poder: el conocimiento de los mamíferos. Desde entonces, Batman no salió de la UNAM, se formó como biólogo y hoy es muy reconocido a nivel mundial por su trabajo.
A la defensa de los murciélagos
La gente tiene un miedo totalmente infundado a los murciélagos porque no conocen todos su beneficios: los asocian con el mal, la obscuridad, las enfermedades y con todo lo negativo en el mundo.
Aunado a esto, algunos investigadores sin conocimiento y entendimiento real de lo que pasa con la pandemia culparon a los murciélagos del coronavirus.
En este caso, su poder de conocimiento sale al máximo para defender a los murciélagos y enfatiza: “este virus llamado SARS-CoV-2, es exclusivo de los humanos, no proviene delos murciélagos”.
“Todavía no sabemos cuál es el origen de este agente patógeno, pero la realidad es que los murciélagos no nos contagiaron la enfermedad del coronavirus. Si se nos acerca un murciélago no nos pasará nada”, declara.
De hecho, el SARS-CoV-2 está emparentado con un virus de los murciélagos, que comparten el 96 por ciento del material genético. Esto significa que sólo tienen en común un ancestro de hace muchísimos siglos, y por lo tanto no proviene de los mamíferos voladores.
Una de las amenazas más fuertes es el vandalismo en sus refugios, cuevas, árboles huecos, casitas donde se meten entre las tejas,porque la gente los quema, los mata, los ahuyenta, los dinamitan, les dan veneno y lo único que hacen es afectar la biodiversidad.
El protagonista de los cómics quiere compartir su súper poder de la información a las personas, para que entiendan que estos animales son aliados de la humanidad. “Necesitamos defenderlos, protegerlos y ayudarlos”.
“Si en este momento alguien llegará con un murciélago dejaría esta entrevista de lado para revisarlo”, concluyó Rodrigo Medellín, quien más que un académico investigador es un súper héroe.
En México los espacios sociales ya estaban profundamente erosionados y marcados por la desigualdad antes de la pandemia, “por eso hoy más que nunca, hay que poner en el centro que el espacio social también define la capacidad de resilencia. Las transferencias monetarias ayudan, pero no permiten resistir y repararse”. Ante la era COVID es necesario construir políticas integrales que transformen los contextos de desigualdad prexistentes en el país, así lo afirmó el Dr. Mario Luis Fuentes Alcalá, investigador del Programa Universitario de Estudios sobre el Desarrollo (PUED) de la UNAM.
En conferencia del ciclo La ciudad y la pandemia, organizado por el Programa Universitario de Estudio sobre la Ciudad (PUEC) de la UNAM, el académico señaló que la COVID-19 en nuestro país ha visibilizado la profunda desigualdad, marginación y pobreza; así como la fragilidad de los sistemas de protección de salud, educación y de las familias. Además, aseveró que el impacto de la austeridad de los últimos cinco años ha llevado a la parálisis a una gran parte del Estado mexicano.
Ante el contexto de una crisis económica que enfrenta la pérdida constante de empleos formales durante los últimos 15 años, la principal dificultad que afronta la economía mexicana es la informalidad, especialmente cuando se desenvuelve en los espacios públicos, muchas veces carentes de condiciones óptimas para cumplir con las normas necesarias de sana distancia.
Al respecto, el académico puntualizó que, si bien existían ya condiciones adversas en términos económicos y políticos a nivel nacional, la pandemia puso al descubierto gran parte de las fallas de las instituciones públicas. Recordó que 7 de cada 10 personas tienen sueldos equivalentes a 3 salarios mínimos, cuyo ingreso es insuficiente. Igualmente, antes de la aparición del virus SARS CoV-2 había 50 millones de mexicanos en pobreza, con la pandemia incrementará entre 10 y 12 millones más de pobres.
Al analizar el espacio social ante la COVID-19, otro aspecto de gran preocupación son las asimetrías espaciales y sociales emanadas de la propia fragilidad en México. Por ejemplo, las malas condiciones de habitabilidad de las viviendas, así como el creciente hacinamiento por el colapso del ingreso en muchas familias, no garantizan que el hogar sea seguro para el confinamiento.
En el caso de la educación también se enfrentan carencias en los servicios básicos de muchas de las escuelas, aunado a la falta de infraestructura necesaria para la educación a distancia y las amplias desigualdades en el acceso a las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación, pero también de las capacidades de uso y de aprendizaje de estas herramientas, comentó el especialista.
La otra dimensión del espacio social es el espacio público, el cual está enormemente erosionado previo a la pandemia, las ciudades no son habitables. “Este largo proceso de la época COVID tiene enfrente una estructura profundamente erosionada y desigual que estructura al espacio social”.
Ante la incertidumbre del panorama y la pregunta de quién pueden resistir condiciones tan adversas, es indispensable construir perspectivas críticas ante los conceptos del riesgo como la resiliencia. Si antes de la pandemia solo 2 de cada 10 mexicanos no eran pobres o vulnerables, la resilencia es algo de muy pocos, destacó.
Finalmente, el doctor Fuentes Alcalá puntualizó la necesidad de construir nuevos liderazgos desde perspectivas críticas. Si bien, las universidades juegan un papel fundamental en estos procesos, las reflexiones también deben partir de las sociedades, pues en ellas reside la capacidad de dar voz y visibilidad a quienes no forman parte de la toma de decisiones.
Para entender los actos “subversivos” contra la nueva ley de seguridad nacional que Hong Kong deberá acatar a partir de julio, habría que situarnos en el contexto político, económico y social en el que se ha encontrado a lo largo de su historia, en la que también existen elementos internacionales protagonizados por Estados Unidos y China.
“Son factores que han dado un enorme eco a lo que está sucediendo ahí, como lo hacen los factores domésticos que existen en la relación China-Hong Kong en los últimos 20 años», señaló Enrique Dussel Peters, coordinador del Centro de Estudios China-México de la UNAM, en entrevista con Deyanira Morán, conductora de Prisma RU de Radio UNAM.
Hong Kong es un territorio con 7.5 millones de habitantes que, si bien forma parte de la República Popular China, goza de una administración especial respecto a su sistema político independiente, que le ha permitido mantener buenas relaciones diplomáticas con Estados Unidos.
Con la puesta en vigor de la nueva ley los beneficios financieros y comerciales que el gobierno estadounidense le ha otorgado a los hongkoneses corren riesgo.
Esta ley con la que China pretende hacer valer su autoridad e intervenir en el sistema legal de Hong Kong es quizá el más claro ejemplo de cómo acabar con las enérgicas protestas antigubernamentales que han convulsionado a Hong Kong en el último año, pues varios puntos de la legislación de seguridad están dirigidas al rol percibido que tienen los extranjeros en el activismo político de Hong Kong.
“Bajo estas tensiones domésticas e internacionales es que China plantea la nueva ley de seguridad nacional, con la que presiona para decir que Hong Kong le pertenece y, por consiguiente, no se pueden volver a dar las circunstancias de 2019, donde durante semanas el aeropuerto, carreteras, el metro estuvieron prácticamente paralizados”, finalizó.
Dadas las condiciones actuales de distanciamiento social causadas por la propagación del COVID-19 y con el interés de fomentar la pronta titulación de los egresados de la Universidad, la Sede de la UNAM en Boston en coordinación con la Facultad de Derecho, adaptaron la opción de titulación por prácticas profesionales en las Sedes de la UNAM en el extranjero para que egresados destacados puedan aprovechar este proyecto en modalidad a distancia.
A continuación, se presentan los testimonios de dos alumnos de la Facultad de Derecho: Bianca Velasco y Larry Murillo, quienes han sido aceptados por esta Sede para realizar sus prácticas profesionales vía remota.
Bianca Velasco:
Egresar de la UNAM y, además, tener la oportunidad de realizar prácticas profesionales constituye una forma de realización personal muy importante. La influencia de la Universidad va más allá del aspecto académico, pues no se agota en educación superior y éxito profesional. El privilegio de ser universitario significa conocer de primera mano la realidad de un país diverso y complejo, que se abre como un mundo nuevo ante los ojos de cualquiera que ingresa a su gran comunidad, en las tantas formas posibles, que contempla la UNAM. Este privilegio además de ser gratuito es el motor de cambio y movilidad social más importante que tiene México.
Ahora bien, quienes además tuvimos la oportunidad de realizar alguna estancia académica en otro país, contamos con un privilegio doble, que nuevamente rebasa fronteras, y amplia aún más, la ya de por sí, visión diversa del mundo. Pero estos privilegios que derivan en empatía y mejor entendimiento de las diferencias conllevan una gran responsabilidad. Primero a la congruencia, es decir, a arropar estos conceptos como principios de vida, y segundo, a la acción de servir a los demás, pero, sobre todo, a quiénes aún sin gozar de ella, con su trabajo, hacen posible la educación universitaria: pública, gratuita, laica y de calidad; me refiero a la gran mayoría de mexicanos y mexicanas.
Larry Murillo:
Realizar mis prácticas profesionales como forma de titulación en UNAM-Boston, es una oportunidad para poder contribuir un poco a nuestra Universidad, mientras que aprendo un poco más acerca de las actividades y funcionamiento, de los Centros de Estudios Mexicanos en el extranjero. Para mí, significa poder aportar al quehacer académico no sólo de la UNAM, sino de todo México, pues he podido apreciar que en este CEM se genera contenido académico de muy alto nivel, y que tiene un alcance a nivel internacional.
También, significa apoyar a que más personas, en particular alumnos de la UNAM, conozcan las actividades del CEM UNAM-Boston, y participen en la oferta académica que éste ofrece. Aunado a ello, ha sido sumamente satisfactorio contribuir al fortalecimiento y creación de nuevas relaciones académicas e institucionales de nuestra Universidad. Además, me ha permitido aprender de muy diversos temas, mientras que pongo en práctica mi inglés, y desarrollo algunas habilidades organizativas. Gracias a la amabilidad y flexibilidad del equipo de UNAM-Boston, he podido sacar el mayor provecho de esta gran oportunidad, pues he podido conocer a diversos académicos de talla internacional.
Son ya 100 días desde que tuvimos que suspender las actividades presenciales en nuestra casa de estudios.
100 días en los que la Universidad ha mostrado su resiliencia, su fuerza y su capacidad creadora.
Han sido innumerables las acciones que hemos emprendido para ayudar a superar la crisis.
La Pandemia nos ha mostrado nuevas maneras de enseñar y aprender, y del cómo mantenernos unidos como comunidad.
Algunas de estas formas de trabajo indudablemente permanecerán.
Gracias a las tecnologías de la información atravesamos fronteras y forjamos nuevos vínculos como universitarios y hoy estamos más conectados que nunca.
Por todo ello debemos estar muy orgullosos y satisfechos.
A este orgullo y satisfacción por lo logrado, se mezcla el sentimiento de dolor por la pérdida irreparable de integrantes de nuestra comunidad.
Por ellos y ellas, la Universidad está de luto y, por mi conducto, la UNAM les expresa a sus seres queridos las más sentidas condolencias.
Distintos indicadores en salud parecen señalar que la pandemia empieza a estabilizarse en algunas regiones del país, mientras que en otras la emergencia persiste.
La Universidad, como se ha anunciado, no regresará a sus actividades antes de la conclusión del periodo vacacional previamente establecido en el calendario escolar.
Serán estas unas vacaciones diferentes: Actúen con moderación y prudencia. La posibilidad de contagios persiste.
Éste no debe ser un periodo vacacional para relajar medidas de prevención y protección personal.
Usen el cubrebocas siempre que estén en contacto cercano con otras personas. Cuídense ustedes y cuiden a sus familiares y amigos.
Pero disfruten y descansen. Ha sido para todas y todos un gran esfuerzo el intenso trabajo desplegado en estos 100 días.
Seguiremos en contacto y muchas gracias por su atención.
Los Juegos Olímpicos se inaugurarían a finales del mes de julio de este 2020 en Tokio, Japón, pero la crisis sanitaria mundial obligó al Comité Olímpico Internacional (COI) a aplazarlos, y aunque ya hay fecha tentativa para su realización (23 de julio de 2021), la medida representará pérdidas económicas monumentales, explicó Patricia Martínez Torreblanca, profesora la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
De acuerdo con la académica, especialista en el deporte como fenómeno político-social, el movimiento olímpico en general tiene una filosofía de hermandad y de destacar las cualidades deportivas, pero más allá, los Juegos Olímpicos representan la promoción de la ciudad y la realización de una de las justas deportivas más importantes que hay y que esperamos cada cuatro años.
En ese contexto, su aplazamiento tendrá pérdidas monumentales, no sólo las económicas de los patrocinadores y el gobierno local, también las deportivas, ya que habrá a quienes no les alcanzará el tiempo para los siguientes. Algunos deportistas se despedirían en esta edición, añadió.
Los Juegos Olímpicos sólo se habían interrumpido por situaciones bélicas y a Japón le toca, por segunda ocasión, la suspensión de los mismos.
Tokio 2020 era un parteaguas porque era la primera vez que tendrían presencia los e-sports, la aparición en la escena del olimpismo de los deportes electrónicos, “es cierto que están aplazados pero también tiene un límite en el tiempo porque depende de condiciones que no se controlan”.
[vc_row][vc_column width=»1/2″][vc_video link=»https://youtu.be/_QBjG_vPbVY»][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_video link=»https://youtu.be/4ORDK5uzJo8″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En el marco de las celebraciones de aniversario de la UNAM Los Ángeles (UNAM-LA), la UNAM Canadá, y el Centro de Investigaciones Sobre América del Norte (CISAN) —que cumplen 15, 25 y 30 años respectivamente—, se montó la mesa redonda “Con la devoción a cuestas: La fe del migrante”, en la que se reflexionó sobre el papel que la religiosidad juega dentro de la dinámica de la comunidad latinoamericana que busca una nueva vida en América del Norte.
Debido a la situación actual, la actividad se realizó vía Zoom el 26 de junio en una conexión con ponentes de varias instituciones, entre los que estuvieron la Dra. María Alicia Mayer, Directora de la UNAM Canadá y cuya línea de investigación principal es la historia del pensamiento religioso cristiano en la época moderna; el Mtro. Rubén Ruiz Guerra, director del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la UNAM; y el padre Tomas Carey, Vicario de la Iglesia de la Epifanía en Los Ángeles, California. La mesa estuvo moderada por la socióloga e internacionalista Mónica Verea Campos.
Durante las presentaciones se mencionó la relevancia que las imágenes religiosas, de distintas denominaciones, tienen en la vida itinerante de los migrantes latinoamericanos en América del Norte. Se resaltó, de manera particular, la popularidad y trascendencia de la imagen de la Virgen de Guadalupe a nivel mundial. También se habló de cómo distintos centros religiosos se han adaptado a las creencias de los migrantes y las han fusionado con las locales. “La apertura es muy importante. En nuestro centro recibimos a todos, sin importar su nacionalidad o preferencias”, comentó el religioso Tomas Carey.
Además de la mesa redonda, se montó una la exposición fotográfica virtual “Creencias que migran: íconos de identidad”, en la que se muestran poderosas historias visuales en un breve video. La muestra puede ser visitada en: http://www.cisan.unam.mx/ExpoCreencias/ [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
A 500 años del acontecimiento que dio vida a la tan conocida “noche triste”, habría que replantearse el hecho y preguntarnos para quién exactamente fue triste, si para los españoles o para los mexicas.
La batalla que se dio entre estas dos fuerzas militares no tuvo más que un vencedor: los mexicas, quienes poco tiempo después tuvieron que ver cómo Hernán Cortés pondría fin al imperio azteca con la conquista de Tenochtitlán.
Para hablar de este pasaje histórico, Federico Navarrete, investigador del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH) de la UNAM, cuenta a través de los micrófonos de Primer Movimiento, de Radio UNAM, cómo se dio la efímera derrota que los españoles sufrieron a manos de los mexicas.
En su afán por someter al pueblo mexica y mostrar su hegemonía, los europeos asesinaron a cientos de personas en el Templo Mayor, lo que dio pie a uno de los episodios más sangrientos de nuestra historia.
A más de mes y medio de persecución, los españoles lograron evadir el cerco impuesto en la México-Tenochtitlan, y la noche del 30 de junio emprendieron la huida, con el oro hurtado, rumbo a Tacuba. Para entonces, ya habían ideado la manera de escabullirse de tierras aztecas a través de un puente de madera portátil que habían construido para atravesar los canales que comunicaban a la ciudad.
La fuga no iba a ser fácil. Los mexicas fueron alertados, y en la persecución, provocaron que sus adversarios perdieran a más de la mitad de su gente, caballos y piezas de artillería importantes para el combate.
A pesar de la derrota sufrida por el enfrentamiento, los europeos lograron llegar a Tacuba, lugar que no sólo les sirvió de refugio y conquista, sino donde Cortés pudo llorar bajo un árbol su derrota.
Sobre el aún alto número de personas que deambulan por las calles sin cubrebocas, el doctor Orlando Hernández Cristóbal es enfático al decir: “Deberíamos portar uno siempre, y de la mejor calidad posible, pero si no es así ponerte algo es mejor que no traer nada, pues por más deficiente que sea el material de tu mascarilla, o si prefieres amarrarte un pañuelo o una bandana, al cubrirte la parte baja del rostro aminoras —de forma mecánica— la probabilidad de contagio”.
“Aseverar cosas de ese estilo se debe a que hemos vivido esta pandemia en tiempo real, a que la llegada de la COVID-19 nos tomó por sorpresa y con la guardia baja y, sobre todo, a que a diario se descubren cosas nuevas”, explica el profesor Hernández quien, como responsable del Laboratorio de Microscopía de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Morelia, desde el estallido de esta crisis se ha dedicado a analizar distintos tapabocas con un microscopio electrónico de barrido a fin de determinar su efectividad.
En un estudio donde participó el Nobel mexicano Mario Molina (publicado el 16 de mayo) se dice muy claro: “La diferencia entre hacer obligatorio o no el uso de máscaras determinó el curso de la pandemia en tres sitios distintos (Wuhan, Italia y Nueva York), pues esta medida redujo significativamente el número de infecciones. Otras estrategias de mitigación, como el distanciamiento social, han mostrado ser insuficientes por sí mismas para proteger a la gente”.
Por ello, en momentos donde en México se dan cifras récord de hasta seis mil 288 contagios nuevos por día, el profesor Hernández Cristóbal subraya que no sólo es muy importante usar barbijos al salir a la calle, sino elegir el mejor y, además, darle la higiene adecuada.
“Para entender qué tan pequeño es el SARS-CoV-2 imaginemos el grosor de un cabello (0.1 milímetros) y dividámoslo en mil, ese sería su tamaño. Buscando un símil, es como si ese diámetro capilar tuviera los 65 metros de altura de la Pirámide del Sol y el virus fuera sólo un vasito tequilero (6.5 cm). Con algo así de diminuto lidiamos y de ahí la importancia de saber qué materiales lo pueden detener”.
En busca de la mejor mascarilla filtrante
Algo que apenas se empieza a aceptar es la importancia de los cubrebocas a la hora de abatir contagios y esta toma de conciencia es tan reciente que la Organización Mundial de la Salud todavía el mes pasado desaconsejaba su uso, pero a inicios de junio modificó su postura y ahora pide a todos, en cualquier país, portar uno.
La conclusión del artículo del doctor Molina (escrito en colaboración con otros expertos en calidad del aire) es tajante: “El uso de máscaras faciales en espacios públicos es la vía más efectiva para evitar la transmisión entre humanos y esta práctica tan poco costosa —aunada a la aplicación simultánea de distanciamiento social, cuarentenas y rastreo de contactos— es una excelente estrategia contra la pandemia y nuestra mejor oportunidad de ponerle fin”.
No obstante, abundan los reticentes en cuanto a usar una máscara (por incomodidad o descreimiento), algo que el doctor Hernández critica pues los barbijos son un escudo contra los aerosoles expelidos por un infectado al respirar, toser o estornudar. El talón de Aquiles del virus es que debe introducirse a un organismo para enfermarlo y, de no lograrlo, se degrada, por lo que es buena idea ponerle barreras.
“La infección se puede dar incluso al intercambiar palabras con alguien aparentemente sano (no olvidemos que tanto asintomáticos como presintómaticos son contagiosos), pues todos exhalamos microgotas que van de las 60 a las 300 micras, de forma constante. De ahí la importancia de usar una protección en nariz y boca capaz de atrapar estas partículas. No olvidemos que un buen cubrebocas debe cumplir con dos características: filtrar el aire que entra a nuestros pulmones y, al mismo tiempo, no dificultarnos el respirar”.
Actualmente, el profesor Orlando Hernández pasa gran parte de su tiempo en su laboratorio de la ENES Morelia analizando la microestructura de los distintos materiales con que se elaboran las mascarillas filtrantes y, de esta manera, no sólo ha corroborado algo de todos sabido: las más efectivas no sólo son las N95 de uso médico, sino aquellas confeccionadas en algún punto con la tela de los filtros de aspiradora (polipropileno), ya que los materiales de las primeras y las segundas tienen propiedades químicas semejantes.
“Esto es una buena noticia pues hablamos de un material económico que se puede conseguir en las tiendas, con una retícula bastante eficiente que atrapa los aerosoles e impide su paso y con el cual, incluso, nos podemos fabricar nuestros propios tapabocas, o añadirle una capa extra de protección al que ya tenemos, en especial si es de esos que cuentan con una bolsita para colocarle filtros”.
Por todo ello, el académico pide ser cuidadoso al elegir una máscara, en especial con tanta oferta en los mercados y puestos callejeros. Lo importante no es elegir la más bonita o curiosa (las hay desde aquellas con una sonrisa del Joker hasta las que emulan el bozal de Hannibal Lecter), sino las que tienen el mejor diseño y material.
“Lo ideal es que tenga tres capas: la más superficial debe ser de una tela repelente al agua como el poliéster, pero no cualquiera ya que no todos los poliésteres tienen dicha cualidad. Por ello, antes de comprarnos una es recomendable, con una jeringuilla, poner una gota sobre el exterior del cubrebocas y observar si ésta permanece o se absorbe de inmediato. Si es succionada y desaparece en pocos segundos no nos sirve, ya que haría lo mismo con los aerosoles”.
La segunda capa —añade— puede ser de polipropileno (recordemos que no sólo es el material de los filtros de aspiradora, sino uno muy parecido al de las máscaras N95), y la tercera, por ir pegada a nuestro cuerpo, debe ser de algodón u otra tela ahora sí muy absorbente, pues llegados a este punto lo que deseamos es retener lo que salga de nuestra boca y nariz, pues si estamos infectados eso evitará que alguien más respire nuestras exhalaciones.
Aunque al principio de la charla el profesor Hernández señalaba que, incluso siendo de mal material, siempre es preferible llevar un cubrebocas a ninguno, en esta ocasión advierte que hay uno tan desaconsejable que incluso ya fue prohibido en muchas ciudades de Estados Unidos por implicar un riesgo sanitario: el que tiene válvula.
“Las válvulas que se les colocan están diseñadas para facilitar la respiración, y si bien estas máscaras limpian el aire entrante e incluso evitan que se empañen nuestros lentes, lo cuestionable es que dejan salir las exhalaciones sin filtrarlas y ello representa un gran problema, porque si quien lo usa está infectado, ese individuo propagará la enfermedad por doquiera que pase. Por ello, estas máscaras no son útiles contra la COVID-19, pues si deseamos acabar con la pandemia debemos romper el ciclo de contagio, nunca continuarlo”.
Usos y cuidados
Hace unos días, la exprimera dama Angélica Rivera fue captada en Miami recorriendo un lujoso centro comercial con un par de bolsas doradas al brazo. Las críticas le fueron inmediatas no sólo por hacer compras no esenciales cuando esa ciudad está en su pico de contagios, sino por usar dos cubrebocas y ninguno de manera adecuada: uno lo llevaba dejando descubierta la nariz y el otro colgaba holgadamente de su cuello, cual si fuera gargantilla.
A decir del doctor Orlando Hernández, no basta con tener una máscara facial para estar protegido, es preciso usarla de manera correcta y ello empieza por saber que debe cubrir desde la parte baja de barbilla hasta el puente de la nariz, que sólo hay que manipularla por las puntas que van en las orejas o por las ligas de sujeción y, una vez colocada, no tocarla, pues podría contaminarse con patógenos.
“A diferencia de los asiáticos, esto de usar cubrebocas es nuevo para nosotros. Yo mismo me sentía raro al inicio y ello explica que veamos a tanta gente llevarla por debajo de la nariz cubriéndose sólo la boca o a nivel de la garganta como si fuera bufanda, o incluso a individuos que se la bajan cada que desean hablar, y todo eso está mal”.
Además de familiarizarnos con los protocolos de buen uso —agrega el académico— es deseable que cada uno de nosotros conozca más sobre la mascarilla que tiene en casa, es decir, si ésta es desechable (como las N95 o los pellones quirúrgicos), si se puede reutilizar o incluso si tiene una bolsa para filtro, pues éste debe renovarse con frecuencia. De esas características dependerán los cuidados a darle.
“Hace poco me comentaban de una oferta en internet de cubrebocas N95 lavables y de múltiples puestas, y eso es mentira. Debemos tener cuidado con estos anuncios ya que, con tal de vender, no nos dicen que esas máscaras se dañan con el agua y jabón, ni que tras su uso se deben desechar. De hecho, un médico no debería portar una de éstas arriba de cinco horas y alguien normal, que sólo la emplea para salir a la calle, debería desecharla al tercer día”.
Vivimos tiempos en los que debemos ser muy cuidadosos con la higiene y, así como nos hemos acostumbrado a lavarnos las manos a cada rato, también debemos aprender a sanitizar nuestros cubrebocas (los reusables) varias veces por semana. Esto se hace sumergiéndolos en una solución de alcohol al 70 por ciento y dejándolos secar por un día, lo cual nos obliga a tener dos o tres más de repuesto, por si en ese lapso debemos salir a algún sitio público.
No obstante, ante lo rápido que países como Corea del Sur, China o Japón aplanaron sus curvas de contagios, y al ver cómo Europa y América se han vuelto hervideros de la infección, muchos expertos comenzaron a contrastar las estrategias aplicadas tanto aquí como allá para luego aventurar que, en cuanto al uso de las máscaras faciales como freno para los patógenos, quizá Asia tenía razón.
A decir del profesor Hernández, la buena noticia es que los humanos sabemos adaptarnos y la evidencia de ello es que cada vez hay más personas con cubrebocas en las calles, por lo que critica que los tomadores de decisiones, pese a que deberían ser los más interesados en que se generalice esta nueva práctica, se nieguen a ponerse un cubrebocas, como Donald Trump, quien dice que hacerlo “es mandar el mensaje erróneo, además de que con él se ve ridículo”.
No obstante, el doctor Orlando Hernández se dice confiado en que este cambio de paradigmas, más que por coerción, se dará por convencimiento, pues “aunque adoptar otros hábitos no es fácil y menos de la noche a la mañana, esta pandemia nos está enseñando a usar cubrebocas. No es la primera vez que como humanidad nos enfrentamos a un nuevo virus y en cada ocasión hemos aprendido algo para salir adelante; de ésta saldremos sabiendo algo más”.
Ante una emergencia, la UNAM no tiene que trabajar de manera distinta. Si bien los calendarios se mueven, en su quehacer cotidiano pone de manifiesto su voluntad y capacidad para atender, entre otros menesteres, las necesidades que trae consigo la pandemia por SARS-CoV-2.
Son 12 proyectos de investigación científica con los que la Máxima Casa de Estudios del país piensa hacerle frente a esta crisis de salud hasta el año 2023. Sus temáticas de índole social, económica y de salud involucraron la participación de 36 académicos e investigadores de institutos y centros de investigación, seis facultades, una escuela y dos entidades de bachilleratos que trabajaron de manera coordinada con instancias externas a la comunidad.
En entrevista con Deyanira Morán, conductora de Prisma RU de Radio UNAM, William Lee Alardín, Coordinador de la Investigación Científica de la Universidad, comentó que cuatro de esos proyectos forman parte del área de las ciencias Físico-Matemáticas y las Ingenierías.
“Hay un proyecto para desarrollar instrumentación e insumos: ventiladores, mascarillas y equipo de protección, tanto para los pacientes como para el personal médico; otro para el diagnóstico a través de inteligencia artificial por tomografía computarizada, y otro para una plataforma de información georreferenciada para estudios de inteligencia epidemiológica”.
Del área de las Ciencias Biológicas, Químicas y de la Salud se contemplan cinco proyectos que tienen que ver con el desarrollo de posibles vacunas y el diagnóstico eficiente que muestren la capacidad inmune de una persona expuesta al virus.
Para atender los problemas sociales, familiares y comunitarios, tomando en cuenta la perspectiva de género, así como el impacto económico y la modalidad de educación a distancia y en línea, se contemplan tres proyectos del área de las Ciencias Sociales y Humanidades.
Estos proyectos multidisciplinarios que, suponen una inversión de 32 millones de pesos y que requieren la participación de varias entidades, precisó Lee Alardín, están a cargo de una comunidad “versátil y comprometida” con las necesidades de la sociedad.
El control de la epidemia en algunas zonas del viejo continente ha hecho posible que la Unión Europea (UE) abra sus fronteras a países que no representen un riesgo sanitario. Esta decisión mantiene vetada a 150 naciones entre las que figuran México, Estados Unidos y Brasil, quienes se encuentran situados en el nuevo epicentro mundial de la pandemia.
Los criterios para el veto son parte del blindaje coordinado que va mucho más allá de cualquier relación diplomática. “Es una decisión bien estudiada. Habla de una necesidad de cambiar la política sanitaria en combate al COVID-19”, comentó Adolfo Laborde Carranco, catedrático de la UNAM.
La existencia de compromisos globales al interior de la Unión Europea y el cruce de intereses nacionales de cada país corresponden a una lógica comunitaria que afecta -quizá indirectamente- los flujos económicos de los países excluidos.
Adolfo Laborde Carranco pone de ejemplo el caso de México. A pesar de tener un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, el veto alterará las transacciones pactadas y el futuro de los negocios en puerta entre ambas naciones.
“Esto afectará a la industria aérea, al turismo… Con esto se tendrá que cambiar la forma de ver el turismo. Las empresas dedicadas a este ramo tendrán que replantearse otro tipo de modelo de negocios”.
Entrevistado por Deyanira Morán en Prisma RU, de Radio UNAM, acotó que las restricciones de viaje para un país tercero de la lista se podrán levantar “total o parcialmente” en función a su situación epidemiológica, una medida que aplicaría a la inversa para aquellos a quienes se les han abierto las fronteras, si la situación empeora rápidamente.
En el listado de los países “seguros”, cuyos residentes podrán viajar a la UE, se encuentran Australia, Argelia, Canadá, Corea del Sur, Georgia, Japón, Marruecos, Montenegro, Nueva Zelanda, Ruanda, Serbia, Tailandia, Túnez y Uruguay.
Es indispensable analizar el curso de las curvas pandémicas y ubicar el momento de evolución de la pandemia en el cual nos encontramos para redefinir de modo más acertado las políticas públicas de cada país, comentó el doctor Malaquías López Cervantes, del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM.
Durante la conferencia del ciclo La Ciudad y la Pandemia, organizado por el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC), subrayó la necesidad de construir mecanismos de alerta, rememorando al sistema de alertas sísmicas, para notificar a la población ante posibles rebrotes y tomar medidas de acción concretas.
También durante su conferencia compartió los paralelos iniciales con el comportamiento de la influenza, lo cual trajo consigo decisiones equivocadas sobre el manejo de la salud pública. Se trata de un virus que no muta tan rápido, por lo cual, las vacunas podrían darnos una inmunidad de dos años o, inclusive, hasta tres, frente a un sistema de revacunación por influencia que debe ser anual.
En cuanto a la aplicación de pruebas, el especialista subrayó que existen dos tipos: las pruebas diagnósticas, comúnmente conocidas como PCR, o bien, las pruebas de identificación de anticuerpos. Asimismo, destacó que cuando un individuo se contagia tiene una ventana de inicio de síntomas que va de los 5 a los 14 días después de haber estado expuesto al virus.
Dicho factor genera aún más incertidumbre en la población asintomática, quien aún sin presentar indicios de la enfermedad también pueden infectar a otros individuos, de ahí que el lavado de manos, la sana distancia y uso de cubrebocas sean puntos indispensables para contener los contagios.
El doctor López Cervantes precisó que, para el caso de México, el panorama es aún incierto, pues las predicciones sobre los picos máximos de contagio no se han cumplido. Por esta razón, el tránsito hacia una “nueva normalidad” debe considerarse desde una política pública integral, donde se establezcan mecanismos para el cuidado de la salud, el acceso a una buena alimentación y la conducción de una buena economía.
Aunado a lo anterior, expresó que la transición hacia un nuevo modelo debe contemplar el consenso social, especialmente en la aceptación de las nuevas restricciones de la vida pública y aceptar el riesgo por la permanencia del virus en nuestros entornos cotidianos.
En ceremonia a distancia, los integrantes del jurado dieron a conocer los trabajos triunfadores en las siete categorías, así como a los que merecieron mención honorífica. A tres meses de lanzada la convocatoria (del 27 de marzo al 30 de abril), se inscribieron 674 trabajos en siete categorías: Ilustración (137), Poema (114), Fotografía (108), Cuento (97), Video (91), Crónica (70) y Ensayo (57).
Los ganadores:
En la categoría de Fotografía se otorgó el primer lugar a “Volar desde adentro”, de Zurisaddai González González; el segundo fue para “Paseo de la Reforma en cuarentena”, de Patricio Oseguera Garibay; y el tercero para “La vida por la ventana”, de Denisse Alejandra Michel Ponce.
En Ilustración los premiados fueron: “Milagrito mexicano: la solidaridad”, de Karen Lizbeth Fernández Sánchez, primer lugar; el segundo fue para “SISU”, de Frida Yael Ibáñez Cárdenas; y el tercero para “Floreciendo en casa”, ilustración elaborada por Karla Yesica Ricárdez Vásquez, quien firma con el pseudónimo Chila Killa.
En Video los ganadores fueron: “Miradas internas”, de Mitzy Iraís Noguez Morán; “Saldremos”, de Alejandro Castillo; y “Pandemia de libros”, autoría de Cristina Pérez-Stadelmann Santos.
En la categoría Poema el primer lugar fue para “Encuentro y retorno”, de Bladimir Tapia; el segundo lo obtuvo el poema “Miedos sobre Covid19”, de Óscar F. Bazán, quien participó con el seudónimo Osfelip Bazan; y el tercero para “Desconsuelo”, de Arturo Sarmiento.
Los premiados en Crónica fueron: primer lugar “Los duelos de la pandemia”, de Rosario Pinelo Velázquez; segundo, “Una bitácora no planeada”, de Ana Sofía Villalobos García; y el tercero para “Cuarentena en un país extraño”, de Annette Angélica Rivera.
En Ensayo los triunfadores fueron: “Remedios para la soledad”, escrito por Diego Alonso Sánchez Tec; segundo lugar “Manual para en encierro”, de Emma del Carmen Martínez Yanes; y “Cuando los marginales somos centrales”, escrito por José Arreola, en tercer lugar.
En Cuento se otorgó el primer lugar a “La espera”, de Ángela Sánchez Camacho; el segundo a “El desamor en tiempos del COVID”, escrito por María Angélica Contreras Jiménez; y el tercero para “Los niños del COVID”, elaborado por Emelyn Domínguez Jiménez e ilustrado por María Luna Mesén.
El jurado decidió también otorgar mención honorífica a 16 trabajos en las diversas categorías.
Los triunfadores recibirán un estímulo económico y la publicación de sus trabajos; los primeros lugares participarán en el programa “Diálogos por la Democracia”, de TV UNAM, que conduce John Ackerman.
El también director del PUEDJS, hizo un reconocimiento a todos los participantes y resaltó el talento plasmado en sus obras para expresar un mensaje de esperanza y solidaridad.
Todas las obras participantes fueron reunidas en una galería virtual dentro del micrositio del concurso, para que la audiencia ayudara a una preselección mediante el “me gusta”, que sumaron 92 mil 547, y con sus comentarios, que fueron 10 mil 580.
Los resultados de los ganadores pueden consultarse en el micrositio http://dialogosdemocracia.humanidades.unam.mx/galeria-de-participaciones/, mismo que tuvo 412 mil 495 visitas, la mayoría de México (92.72 por ciento), seguido de Estados Unidos (2.72 por ciento), mientras que el resto fueron de países de América Latina y Europa.
La premiación del concurso estuvo moderada por Astrid Navarro, integrante del PUEDJS.