Ayer y hoy muchas caricaturas denigran a la mujer


La caricatura de Pepe Le Pew ha sido criticada por transmitir un mensaje de abuso hacia las mujeres, pero ¿qué tanto captan los niños de esta animación?

De acuerdo con Susana Eguía, especialista en psicología educativa de la Facultad de Psicología de la UNAM, la función de las caricaturas es entretener a los niños y niñas, que tengan un rato agradable y que vean imágenes lúdicas frente a la televisión. 

¿Cuál es la realidad? Se han desarrollado contenidos dentro de las animaciones con mensajes negativos muy importantes que los pequeños absorben rápidamente.

Pepe Le Pew tiene 80 años 

Pepe le Pew, que es una caricatura con 80 años de existencia, trata de un “zorrillito” amable, afable, muy caballeroso, simpático, seductor y afrancesado que quiere conquistar a las “zorrillitas” y mostrarles de “todo de lo que es capaz”. 

La realidad es que está transmitiendo un mensaje de: “yo soy el hombre”, “quiero contigo” y “te voy a tener como sea”. Aunque la “zorrillita” o “gatita” huya, Pepe Le Pew la persigue sin importar lo que ella quiera. 

¿Cuál es el verdadero mensaje? “Te voy a tener como sea y no me importa si tú quieres, yo soy el hombre y tengo el poder,” y esto incita al acoso y la violación, acotó la especialista. 

De acuerdo con la entrevistada, esta caricatura responde al contexto de hace 80 años cuando fue creada y las mujeres se veían como un objeto. De hecho, los derechos del género femenino empezaron después, cuando obtuvieron el voto.

A través de los años la postura de la mujer y su posición ha cambiado. Ahora ambos géneros tienen los mismos derechos, obligaciones y prerrogativas. 

“En defensa de Pepe Le Pew se trata de una caricatura que surgió hace casi un siglo, pero hay otras animaciones actuales que siguen repitiendo ese patrón”, explicó la académica universitaria. 

Otro caso son las historias de Disney, enseñan que las niñas son pasivas, pueden tener problemas y la solución es dormir y esperar al príncipe azul para que las rescate. 

En estas animaciones las mujeres no tenían derecho a resolver nada, hasta que últimamente han hecho películas como Mulán o Moana, donde las niñas son quienes deben resolver las cosas.

 En este contexto también existe un mensaje hacia los hombres: “tienes el derecho sobre las mujeres”, “puedes decidir y hacer”, pero también es una cuestión complicada porque el mensaje es: “debes ser fuerte” y “tienes que resolver”. 

Se trata de una carga muy fuerte hacia los hombres que son muy inseguros y en algunos casos llegan a pensar: “quiero tenerte, tengo que tenerte y no me puedes dejar, porque si no, me mato o te mato”. 

“Pareciera que las caricaturas vuelven a los hombres agresivos, pero también se trata del contexto donde vivimos”. Hoy los feminicidios son cada vez más comunes y existe mucha agresión por parte de los hombres. 

“Todos los días vemos en las noticias asesinatos, violaciones a mujeres, feminicidios y en este contexto la agresividad está totalmente normalizada porque no hay consecuencias, es decir, no se castiga a los culpables”. 

Los niños pequeños ven caricaturas con mensajes negativos y crecen en este contexto violento. Por eso, es muy importante estar al pendiente de los pequeños y mirar en todo momento lo que ven en la televisión, concluyó.

La Nueva Realidad en el Corredor Cultural Autonomía. Conviviendo con el Virus SARS-CoV-2

El Corredor Cultural Autonomíaes la alianzade diversas instituciones dedicadas al arte y la ciencia. Nuestro objetivo es promover las actividades delos recintos que lo conformamospara maximizar el alcance de nuestrasofertas culturales, artísticas, científicas y humanísticas.Nombrado así en conmemoración de los 90 años de la Autonomía Universitaria,

El Corredor Cultural Autonomíaestá integrado por:

La Antigua Academia de San Carlos, Antiguo Colegio de San Ildefonso, la Antigua Escuela de Jurisprudencia, Autoridad del Centro Histórico,Museo de la Luz, el Museo de la Mujer, el Museo UNAM Hoy, el Palacio de la Autonomía, el Palacio de la Escuela de Medicina, el Palacio de Minería, la Secretaría de Difusión Cultural de la Escuela Nacional Preparatoria, el Colegio Nacional, la Universidad del Claustro de Sor Juana, laSinagoga Histórica,Casa del Lago,y finamente la Fundación Miguel Alemán, A.C. que si bien no se localizan en el Centro Histórico, representan una extensión de este corredor. Una de las principales actividades a realizarse este año es la Primera Edición delForo“La Nueva Realidad en el Corredor Cultural Autonomía.

Conviviendo con el Virus SARS-CoV-2”Con cinco grandes temas a desarrollar: Medicina, Justicia, Ciencia, Educación y Economía.

El primer tema que se abordar se titula“Medicina, Enfermería, COVID y Arte”,esta sesión se llevará a cabo del 22 al 24 de marzo de 2021de 10:00 a 12:00 horas,bajo el siguiente desarrollo:

Investigadoras desarrollan bebidas vegetales saludables y eco amigables

En los últimos años, los consumidores han hecho valer sus derechos, buscando alimentos inocuos y que adicionalmente respondan sus demandas: frescura, ausencia de aditivos, alta vida nutritiva y sensorial, respetuosos con el medio ambiente y asequibles. No obstante, los métodos tradicionales utilizados por la industria (para el procesado) no satisfacen todas estas exigencias.

Por esa razón, la comunidad científica ha trabajado en el desarrollo de nuevas tecnologías de conservación de alimentos. Ejemplo de ello, el Laboratorio de Postcosecha de Productos Vegetales, de la FES Cuautitlán, al mando de la doctora Andrea Trejo Márquez y la maestra Selene Pascual Bustamante, quienes aplican tratamientos de ultrasonido en el procesamiento de productos hortofrutícolas típicos de México.

El objetivo es ofrecer bebidas vegetales elaboradas con productos subutilizados en nuestro país, que además conservan todos sus compuestos nutritivos, bioactivos y antioxidantes. Todo, a partir de una propuesta amigable con el medio ambiente

Bebida carbonatada de garambullo  

El garambullo es una cactácea originaria de México, cuyo cultivo es común en los estados de Hidalgo, Querétaro, Oaxaca, San Luis Potosí, Guanajuato, Puebla y Tamaulipas y el consumo de su fruto trae múltiples beneficios para la salud, ya que actúa como antioxidante y ofrece más nutrientes en comparación con los arándanos, las uvas o las moras azules.  

A pesar de esto, su consumo sólo se lleva a cabo de manera local debido a su corta duración postcosecha. Como una solución a esto, el equipo de la doctora Trejo creó una bebida carbonatada de garambullo a partir de una combinación de ozonificación (transformación en ozono que se emplea por su alto poder bactericida y fungicida en el agua, porque descompone los organismos sin dejar residuos químicos) y ultrasonido.

Para lograr este producto, inicialmente los universitarios despalillan el fruto, lo lavan y pesan. Posteriormente, lo mezclan con otros ingredientes, agregando algunos conservadores y miel de agave, un edulcorante natural, que cumple con las funciones de un probiótico natural porque disminuye los niveles de colesterol en la sangre y mejora la digestión.

Luego, realizan un tratamiento de ozonificación con el objetivo de desinfectar todas las materias primas. Posteriormente se someten al ultrasonido, una tecnología en la que se aplican ondas sonoras con frecuencias superiores a las que puede percibir el oído humano (normalmente mayores de 16 kHz); conocida como “pasteurización en frío”.

Este proceso no afecta los compuestos sensibles al calor, como la vitamina C, polifenoles y, en general, antioxidantes; pero sí daña las estructuras celulares de los microorganismos, logrando obtener un producto inocuo para los consumidores, con las ventajas nutricionales particulares de las frutas frescas.

Una vez concluido todo lo anterior, adicionan dióxido de carbono para dar esa consistencia del clásico refresco comercial. Finalmente, mezclan y embotellan en vidrio. El resultado es una bebida gaseosa con vitamina C, betalaínas, polifenoles, de apariencia y sabor agradable, que ofrece beneficios a la salud y es amigable con el ambiente.

De acuerdo con las cifras de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Instituto Nacional de Salud Pública de México (INSP), el mexicano promedio bebe 163 litros de refresco al año, 45 litros más que el estadounidense promedio y 7.3 veces más que el promedio mundial. Por tanto, el 66% de la población nacional consume azúcar por encima del nivel máximo diario.

Se sabe que las bebidas con alto contenido de azúcar influyen directamente con el aumento de peso, el desarrollo de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y gota, entre otras. De ahí que el refresco creado en la FES Cuautitlán se vuelve una oportunidad de consumo saludable y sostenible.

Bebida vegetal de garbanzo

Como parte de esta línea de investigación y parte del proyecto PAPIIT, “Aplicación de tratamientos de ultrasonido y cocción solar en el procesamiento de productos hortofrutícolas típicos de México”, las especialistas también trabajan en la elaboración de una bebida a base del garbanzo, ya que México es uno de los principales productores de esta leguminosa.

Usado en mayor medida como forraje o exportado a países de Europa y América, el garbanzo es un alimento olvidado dentro de la dieta mexicana, pese a su riqueza nutrimental, pues se ha comprobado que su ingesta ayuda a disminuir los niveles de colesterol, a mejorar la salud intestinal y además es rico en proteínas. Asimismo, brinda una sensación de saciedad y permite una adecuada utilización y control de la glucosa, sólo por mencionar algunos.

“Una de las ventajas de las bebidas vegetales con garbanzo es que esta leguminosa tiene diferentes compuestos químicos. La maestra Pascual ha trabajado en el clásico tratamiento de remojo, aplicando ultrasonido para desactivar compuestos antinutricionales, como son los inhibidores de las tripsina, logrando un menor tiempo en el ablandamiento del grano y mayor disponibilidad de nutrientes”, explicó en entrevista la doctora Trejo.

Por su parte, la maestra Pascual destacó que otro de los aprovechamientos del ultrasonido comprobados es que facilita la estabilización de  de las bebidas, lo cual ayuda a que no exista una separación de fases tan marcada. Por eso, la agitación previa al consumo no será necesaria, como lo es en el caso de las “mal nombradas leches vegetales”, apuntó. De igual forma, argumentó que este tipo de métodos, considerados no térmicos, requieren tiempos cortos de tratamiento, por lo que resultan altamente funcionales energéticamente.

En este sentido, cabe destacar la reducción de costos de esta bebida, ya que el garbanzo al ser barato (en comparación con la soya) hace que los rendimientos sean relativamente altos. “En el mercado ya existen bebidas similares, pero los costos son elevados, rondan entre los 30 y 40 pesos el litro”, explicó la investigadora.

Todo lo anterior, aunado al creciente aumento de casos de intolerancia a la lactosa, los problemas de colesterol y el auge del veganismo ha ocasionado un alza en la venta de bebidas alternativas. Por eso, este producto a base de garbanzo es una excelente opción para sustituir a la leche, agregando beneficios saludables adicionales.

Los resultados

Después de su producción bajo las condiciones tecnológicas indicadas (ozono y ultrasonido), se demostró que la vida útil de refresco de garambullo alcanza hasta 28 días en refrigeración, manteniendo todas las características nutricionales en óptimas condiciones: vitamina C, antioxidantes, betalaínas, etcétera.

Además, fue evaluada por consumidores potenciales y consiguió una buena aceptación, “porque es rica y agradable al paladar. Físicamente tiene un buen color (rojo característico de la fruta) y podría funcionar bastante bien para su incorporación en el mercado”, aseguró la doctora Trejo.

Por otra parte, la bebida de garbanzo sigue en pruebas para el tratamiento de ultrasonido y así verificar su eficiencia. Aunque ya se sometió a evaluaciones sensoriales con 200 panelistas y fue bien calificada.

En tanto, la doctora Trejo expuso que el trabajo del laboratorio donde también colaboran la doctora Gabriela Vargas Martínez y estudiantes de la carrera de Ingeniería en Alimentos: Sarahi Navarro Uribe y Araceli Capetillo Rubio, se da en razón de la extensa biodiversidad mexicana.

“Nuestro país es poseedor de una gran cantidad de animales, vegetales y hongos de uso alimenticio, entre sus plantas comestibles, hasta ahora se han registrado de 2,168 a 4,000 especies, lo cual abre un orbe de posibilidades. Por ejemplo, somos grandes productores de garambullo y garbanzo, no es necesario traerlo de ningún lado, no podemos dejarlos fuera de la dieta mexicana”, detalló.

A partir de lo anterior, evidenció que es momento de cambiar la dieta y hábitos de los mexicanos. “Basta de consumir productos chatarra, exijamos alimentos con un valor nutritivo alto, frescos y hechos a partir de tecnologías limpias, sólo así seremos capaces de prevenir enfermedades y fortalecer nuestro sistema inmune”, concluyó.

Por su parte, la maestra Pascual hizo hincapié en la búsqueda de alternativas amigables ecológicamente. “Nosotros, como generadores de recursos, debemos recurrir a procesos más cortos, que requieran menor cantidad de energía. De esa forma reduciremos los costos de producción y el impacto ambiental. Busquemos la forma de mejorar los procesos ya existentes en la transformación de alimentos”, concluyó.  

 

El arte novohispano está presente en la actualidad

El sentido litúrgico de los retablos barrocos de acercar las imágenes sagradas a los fieles para transmitir los contenidos de la fe y los valores espirituales en la Nueva España aún persiste en nuestros días, aseguró Franziska Neff, del Centro de Extensión Oaxaca, del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE).

“Los retablos dependen de su imagen principal; por ejemplo, si el templo conserva uno de la Virgen de la Soledad y la comunidad tiene devoción a ella, su retablo sigue vigente; también hemos notado que se han adaptado a las necesidades espirituales, al incluir otras imágenes a las que se les rinde culto, como ciertas advocaciones del Niño Dios”, precisó la investigadora universitaria.

Derivada de la expresión latina retro-detrás y tabula-mesa, los retablos son estructuras que conjuntan lo arquitectónico, pictórico y escultórico. Se situaban detrás de los altares en las iglesias con la finalidad de ser vistos por los creyentes y avivar la fe durante las celebraciones, en donde el sacerdote oficiaba de frente al altar y de espaldas al pueblo.

Por otro lado, el adjetivo barroco –afirmó la especialista en arte virreinal– “se refiere a las características generales de la época o lapso de tiempo en el que proliferaron los retablos, no a las características específicas de las obras”. Durante el barroco –que abarca los siglos XVII y XVIII– la Nueva España gozó de gran riqueza económica y tuvo lugar la más abundante y variada producción tanto en tamaño como en ornamentación.

Al “estar de moda” en el periodo novohispano, “la mayoría de las iglesias católicas contaban con al menos un retablo; algunas tenían hasta nueve o más, lo que hace incontable el número de piezas que existieron en la época”, agregó.

En México no hay una catalogación completa de estas joyas de arte religioso ni un estudio a fondo de todas las modalidades que florecieron en distintas partes del país. La razón, abundó Neff, “las instituciones de patrimonio no se dan abasto para el registro de todas las obras; además, no se cuenta con personal suficientes que reconozca términos, materiales y técnicas para un análisis preciso”.

No obstante, hay esfuerzos de la academia y del gobierno en la catalogación de este tipo de arte, por ejemplo, un catálogo de retablos virreinales en Morelos, otro sobre esculturas novohispanas en Ciudad de México y un avance significativo de obras virreinales en los recintos religiosos de los 570 municipios de Oaxaca.

Retablos dorados

En el texto Los retablos dorados, la investigadora Elisa Vargaslugo describe que hacia finales del siglo IX, sobre la mesa del altar se comenzaron a colocar, de manera permanente, reliquias de santos. Como no todas las iglesias poseían una, en el siglo XI se introdujeron los retablos, cuadros pequeños y rectangulares de poca altura, pintados sobre tabla y recamados sobre tela con temas religiosos.

Según la publicación, durante la Edad Media sufrieron cambios en su tamaño, ornamentación y contenido devocional, se les añadieron tablas, paneles, esmaltes, incrustaciones de hueso o marfil, hasta lograr importancia iconográfica y convertirse en artefactos que cubrían paredes enteras de las iglesias.

Hacer uno era costoso, comentó Franziska Neff, “se asentaba un contrato ante notario para detallar las obligaciones de cada grupo: quien encargaría la pieza (miembro del clero o persona devota que deseaba dedicar un retablo); quienes realizarían la estructura arquitectónica, talla, esculturas, pinturas y dorado, es decir el ensamblador, el tallador, el escultor, el pintor y el dorador”.

También se incluía el mapa de la obra, el material a utilizar, la modalidad de pago y un fiador; una vez registrado, todos los implicados firmaban el documento.

“Entre los contratos que todavía existen en los archivos, se encuentran los del retablo de Jesús Nazareno de la Iglesia de Santa Catarina en Puebla. Gracias a estos documentos sabemos que fue creado entre 1786 y 1787 por el ensamblador Francisco Prudencio de Meza y el dorador Manuel Antonio Castillo, conocemos más detalles de su construcción y, sobre todo, sabemos que estos artistas terminaron el adorno de la iglesia que originalmente había sido tarea del ensamblador Manuel Ramos, con lo cual podemos deducir cuál retablo de los que se conservan en la iglesia realizó cada uno de estos artistas.”

Por la lejanía, en algunas ocasiones los talleres se trasladaban a la iglesia, donde se elaboraban las piezas por separado, una vez terminadas se ensamblaban y recubrían de oro, metal que por su color, brillo y pureza era lo mejor de la naturaleza que se podía ofrecer a Dios.

Cercanía al cielo

Guirnaldas colgantes doradas y resplandecientes, golpes de hojarasca con múltiples follajes, frutos y flores, sobresalientes angelillos que rodean las imágenes sagradas eran la ornamentación recurrente de los retablos barrocos, que por su gran altura y dorada cubierta –en ocasiones iluminada por el sol gracias a la integración de ventanas– simulaban la cercanía con el cielo.

En forma ascendente lo primero que se distingue es la base, llamada zoclo o zócalo; luego se observa el banco o predela que es la parte horizontal que recibe los macizos de los soportes y contiene el sagrario; los cuerpos, donde se colocan las imágenes, contienen divisiones verticales marcadas por columnas o pilastras, y son conocidas como calles y entrecalles; en la punta de la obra se distingue el remate o ático; por último, el guardapolvo que hace la transición entre el retablo y la arquitectura de la iglesia, describió la investigadora del IIE, quien durante más de 10 años los ha estudiado.

Explicó: “Para leer un retablo primero se ubica la imagen más importante a la cual se le rinde culto, que suele estar en la calle central de la obra”. No obstante, hay diferentes maneras de leerlo y depende de su diseño, usualmente es en orden ascendente o del centro hacia los lados, de acuerdo como se narren o se evoquen las historias. Lo indispensable es conocer los pasajes bíblicos y la vida de los santos para entender el conjunto.

Las modas continuaron y en 1785 tuvo lugar la apertura de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, y con ella la  implantación del arte neoclásico, cuyos principios estéticos se convirtieron en el enemigo acérrimo de las piezas barrocas en madera dorada por lo que se destruyeron muchas, otras se pintaron de blanco para que se asemejaran a la piedra blanca que era el material preferido.

Según Elisa Vargaslugo los retablos barrocos mejor conservados son los de la Parroquia de Santa Prisca en Taxco, “se encuentran casi como los dejó su constructor, José de la Borda, en el siglo XVIII”.

Franziska Neff resumió que estudiarlos nos acerca a la vida artística, a las creencias y devociones existentes de aquella época; y, sobre todo, el entender cómo, por y para qué fueron diseñados, nos ayuda a mantenerlos vivos.

Las vacunas funcionan

Y tú, ¿eres feliz?

La felicidad, considerada como un estado de satisfacción general, es buscada por el ser humano a lo largo de su vida. Cada persona puede tener una idea distinta de lo que es, para algunas puede estar en la acumulación de riqueza material, dinero, en los logros profesionales o académicos, la familia, el amor, la solidaridad.

Manuel González Oscoy, profesor de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, la define como: “efímera, es transitoria. A partir de ahí es que cuando sentimos que algo mejora en nuestra situación de vida, nos sentimos felices. Sin embargo, si esta mejora se mantiene la felicidad desaparece y pasamos a un estado de bienestar”.

El especialista cita al zoólogo y etólogo inglés Desmond Morris, para quien la felicidad “es un súbito brote de placer que sentimos cuando algo mejora”. Y detalla que en numerosas ocasiones está dada a partir de una comparación con nuestros iguales. “Hay diferentes etapas de la felicidad y todos las reproducimos. Así como se habla de que el desarrollo individual replica el desarrollo de la especie, a veces la felicidad está dada por la finalidad de alcanzar algo”.

En la especie humana está la competitiva, que nos lleva a tratar de tener más o mejores recursos que los demás; le sigue la cooperativa, en la cual nos damos cuenta de nuestros recursos individuales y si los juntamos con otras personas podemos alcanzar mejor esta finalidad que buscamos. “Hay una escalada de lo individual hacia lo social”.

Además, existe una felicidad sensual basada en nuestros sentidos de supervivencia, entre ellos comer, beber y tener sexo; y la intelectual, fundamentada en conceptos, ideas e idealizaciones relacionadas con cuestiones más abstractas de razonamiento.

La última etapa es una felicidad integral, donde todo lo anterior se hace una unidad y buscamos conceptos sobre la existencial, social, política y económica, señala el profesor de la FP.

“La felicidad existe, pero su medición no es objetiva pues no podemos tener una unidad física de referencia; debemos usar analogías y simbolismos para representarla. Así, hay felicidades muy concretas, muy biológicas, luego nos vamos ampliando en el desarrollo personal hasta que llegamos a una felicidad basada en conceptos abstractos que nos hacen felices, como un descubrimiento científico. Aquí entran conceptos como libertad, justicia, democracia y el mismo de felicidad”, asegura.

En ocasión del Día Internacional de la Felicidad, que se conmemora hoy 20 de marzo en los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), González Oscoy sostiene que es dinámica, se va transformando, debe tener un objetivo y la condición individual y social.

Momento histórico y social

La socióloga y maestra en Pedagogía, Sandra Cervantes Quintanar, de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), subraya que la felicidad corresponde al momento histórico y social y está afectada, en las sociedades capitalistas, por el consumo.

En su tesis de maestría la considera como una institución que regula, norma o establece pautas de conducta de una sociedad. “Es imaginaria no porque no exista, sino porque tiene la capacidad de ser creadora de otras prácticas, y a la vez es creada por los mismos individuos”, afirma.

Para Cervantes Quintanar se ha convertido en un imperativo categórico que nos dicta: tenemos que ser felices. “De ahí la importancia de los libros de autoayuda, que buscan recetas para promoverla”.

Es aquello que vamos creando a partir de determinadas prácticas, de lo que hacemos o decimos para alcanzarla. “No llega de la nada, por ejemplo los estoicos de la antigua Grecia cultivaban el alma, la meditación y prácticas espirituales; mientras que ahora nuestra felicidad no está desligada de lo que es la sociedad de consumo”.

Cervantes Quintanar enfatiza que no es permanente y que está hecha de momentos de plenitud que vamos alcanzando. “Es subjetiva, pero está regulada por lo que la sociedad dicta”.

La conmemoración

Decretado en 2012 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el 20 de marzo se celebra el Día Internacional de la Felicidad, una fecha simbólica para conmemorar su importancia como parte integral en el desarrollo y bienestar de los seres humanos.

Es un día que celebra la inclusión y, por lo tanto, exige que los gobiernos del mundo lo tengan presente como parte de sus políticas sociales y económicas para que, de esta forma, exista una verdadera equidad y bienestar colectivo que, a la larga, ayude a alcanzar la anhelada felicidad.

En su página electrónica, la ONU considera que la felicidad está hoy más amenazada que nunca y requiere valores fundamentales como la amabilidad y la compasión, sobre todo en tiempos de la COVID-19.

Destaca la importancia de seguir las reglas sanitarias para lograr un bienestar colectivo y recordar que los más afectados siguen siendo quienes luchan en pobreza. “La felicidad individual pasa por la felicidad global con la colaboración y la solidaridad”, destaca el organismo.

Ya viene el equinoccio de primavera

Este año el equinoccio de primavera llegará a México de madrugada, anunció Daniel Flores Gutiérrez, del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM, quien detalló que ocurrirá el próximo sábado 20 de marzo, a las 03:30 horas.

Durante este suceso el Sol cruza el ecuador celeste de sur a norte de la Tierra, el día y la noche duran lo mismo e  inicia la temporada de días cálidos, añadió el también editor del Anuario del Observatorio Astronómico Nacional.

La Tierra seguirá su trayecto alrededor del Sol en la bóveda celeste durante 2021 y alcanzará su posición al extremo norte en lo que se conoce como el solsticio de verano (20 de junio, a las 21:32 horas); de nuevo llegará al ecuador celeste dando inicio al equinoccio de otoño (22 de septiembre, a las 13:21 horas); y finalmente en el Sur de la Tierra alcanzará el extremo el 21 de diciembre a las 09:59 horas.

Además de marcar el paso del Sol por el ecuador terrestre, el equinoccio establece el comienzo de los días cálidos, sobre todo al norte de la esfera terrestre; por eso había grandes celebraciones previendo la llegada de las nuevas temperaturas, refirió el universitario.

Flores Gutiérrez precisó que no se debe confundir la llegada de la época de calor con el hecho de que el planeta se encuentre más cerca o lejos en su órbita alrededor de esta estrella. Curiosamente, refirió, el punto más cercano al Sol es en enero, tiempo en el que aún estamos en invierno. La razón de la temperatura en la Tierra se debe a la inclinación de su eje de rotación, acotó. 

El experto del IA recordó que se ha hecho costumbre visitar sitios como Teotihuacan o Chichén Itzá donde se generan juegos de luces y sombras. “Al ir, hacemos una remembranza del conocimiento antiguo que era muy importante para la sociedad agrícola”.

Con él coincidió Héctor Daniel Hernández Flores, del Instituto de Investigaciones Antropológicas, quien manifestó que los pueblos mesoamericanos relacionaban el equinoccio con el inicio del ciclo agrícola. En la época de la colonia se reconceptualizaron y resignificaron los rituales.

“Lo podemos ver en comunidades indígenas con la celebración de ciertas fiestas patronales que están vinculadas a fechas específicas del calendario greco-romano, pero que corresponden al reconocimiento de las prácticas de cosmovisiones denominadas mesoamericanas. Un ejemplo es la celebración a San Isidro Labrador, el 15 de mayo, que marca el inicio del ciclo agrícola”, precisó el investigador.

Se hacen fiestas por el inicio de la siembra y la solicitud de las lluvias, aunque cambió tras la colonización; lo mismo sucede con el equinoccio de otoño que marca el fin del ciclo agrícola y la celebración de San Miguel, el 29 de septiembre.

El especialista también se refirió a la visita a Teotihuacan para observar desde la cima de la pirámide el surgimiento del Sol; o a la de Kukulkán, en Chichén-Itzá, a fin de ver el descenso de la serpiente emplumada.

“Estas prácticas han venido surgiendo desde hace 30 o 40 años como parte de una moda new age y realmente las poblaciones que acuden a estos sitios, inclusive las comunidades cercanas a estos sitios, han adoptado este tipo de discurso que es parte de un mercado de consumo”, reflexionó Hernández Flores.

Hay que crear ciencia con incidencia social

A un año del inicio de la pandemia por COVID-19 apenas inicia el recuento de los daños. De acuerdo con la doctora Guillermina de la Cruz Jiménez, directora de la Unidad Académica de Trabajo Social y Ciencias para el Desarrollo Humano  de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, con la crisis sanitaria mundial todos perdimos algo, no sólo se llevó a seres queridos, también se perdieron vínculos familiares, sociales, empleos, se disminuyeron las actividades deportivas y culturales.

Para enfrentar esta adversidad y minimizar la desesperanza colectiva frente a todo lo que se ha vivido, se ha creado un espacio de debate y discusión para conocer qué es lo que se está haciendo en México y otras latitudes para sobreponerse.

Ese espacio es un esfuerzo interinstitucional, “hoy más que nunca debemos de enfocar nuestros esfuerzos a un trabajo colectivo, el trabajo en soledad y que sólo da méritos a ciertos centros de  investigación ya no debe de ser, hay que preocuparnos por hacer ciencia con incidencia social, trabajar desde cualquier parte y con cualquier universidad”, afirmó la doctora Karla Salazar Serna, especialista en resiliencia.

En el Foro nacional e internacional sobre problemáticas sociales y la reconstrucción social resiliente frente al contexto de la COVID-19 participan investigadoras e investigadores de universidades nacionales como la UNAM, la Universidad Autónoma de Nuevo León e internacionales como la Universidad Católica de Milán, Universidad de Chile, Universidad de Caldas-Colombia, Universidad de Glasgow y la Universidad de Medellín.

Durante tres días, diversos integrantes de la academia debatirán y analizarán, desde la experiencia en sus contextos, como han encontrado soluciones a las problemáticas y se han reconstruido desde el punto de vista de la resiliencia.

El Foro tendrá lugar los días 18,19 y 25 de marzo de las 11:00 a las 13:30 horas con las mesas de discusión: “Trabajo Social, Neoliberalismo y Políticas Publicas”, “Familia, educación y Trabajo Social bajo la COVID-19” y “Salud, género y dilemas bioéticos durante el contexto pandémico”.

Con estos temas se busca plasmar que “las personas no nos adaptamos a una situación de crisis, uno puede sobrellevarla, pero hay que lograr sobreponerse y transformarla. En este foro encontraremos un engranaje de saberes que permitirá crear una comunidad resiliente interinstitucional”, explicó la doctora Karla Salazar.

El Foro es completamente gratuito y abierto a todo el público, se transmitirá a  través de la página web y redes sociales de la Unidad Académica de Trabajo Social y Ciencias para el Desarrollo Humano de la  Universidad Autónoma de Tamaulipas y de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

https://uatscdh.uat.edu.mx

El encierro nos ha dejado con miedo y ganas de volver a los espacios públicos a un mismo tiempo

 

Tras este largo confinamiento las personas han desarrollado sentimientos ambivalentes sobre el salir de casa: por un lado, muchos desean regresar a los sitios al aire libre donde antes se congregaba la gente, como si nada hubiera pasado, y por el otro temen exponerse al virus allá afuera y eso les genera ansiedad, según se colige de los datos recolectados por el Laboratorio de Áreas Verdes y Espacios Públicos (LAVEP) de la Facultad de Arquitectura.

 

“El entorno afecta el comportamiento y ello siempre se ha sabido; sin embargo, sólo hasta mediados del siglo XXesto se empezó a estudiar de forma sistemática ycientífica, dando pie a la disciplina conocida comopsicología ambiental”, expone el profesor Eric Jiménez Rosas, quien participa en un proyecto del LAVEP para entender cuáles son los usos y funciones dados a los espacios públicos de la Ciudad de México durante las emergencias sociales.

 

Durante el temblor de 2017 los campamentos de damnificados se instalaron en parques y plazas, ahora que hay una crisis sanitaria se han prohibido las reuniones en estos sitios y, pese a ser tan socorridos, a la fecha no hay un estudio que proporcione información confiable sobre en qué medida los espacios públicos pueden servir de apoyo al sistema de salud y a la atención de contingencias.

 

A fin de llenar este hueco, el académico y un equipo multidisciplinario (integrado por una docena de psicólogos, arquitectos, biólogos y urbanistas) han aprovechado el contexto actual de pandemia para observar de cerca, y en tiempo real, el sentir de miles de personas ante una emergencia sanitaria y encierros de casi un año. La meta es lograr una muestra de cerca de tres mil individuos que representen de forma equilibrada adiferentes grupos y sectores etarios.

 

Aunque el proyecto inició en enero y durará dos años, los datos obtenidos permiten perfilar algunos resultados pues las respuestas han sido bastante consistentes: mientras casi todos los participantes tienen miedo de salir, al mismo tiempo están deseosos de hacerlo.

 

“¿Y a dónde quieren ir? Lo primero que se les viene a la mente es la playa o el bosque, pero casi en la misma proporción mencionan sus ganas de ir a los parques del barrio, esos que están a la mano, lo que nos plantea algo interesante: la distancia no es un factor relevante para el deseo, lo que sí es notorio es el anhelo de estar afuera”.

 

Cuando la naturaleza es un bálsamo

 

En la película de animación francesa Avril y el mundo alterado (2015) se describe un planeta Tierra paralelodonde la contaminación obliga a la gente a vivir encerrada y a usar máscaras filtradoras para salir a la calle. Además, en esta ucronía no hay árboles, apenas sobreviven tres robles y uno de ellos —el de París, resguardado bajo techo y paredes— es visitado a diario por el abuelo de la protagonista, quien se apoltrona frente a él para recordar su infancia y sentir tranquilidad.

 

Para el profesor Eric Jiménez —quien es doctor en Piscología— que alguien confinado durante un año quiera salir a la menor oportunidad es de lo más esperable, por ello, más que centrarse en esas ganas de viajar considera que lo más enriquecedor es escuchar las razones esgrimidas por las personas cuando piensan en darse una escapada.

 

“Cuando les preguntamos a los encuestados qué esperan del pasearse por entornos verdes y bajo cielos abiertos casi todos responden que con ello obtendrían una mejora en la salud, bienestar mental, sensaciones de paz y relajación, y una merma en el estrés”.

 

Hay un concepto que explica esto y es el de biofilia, señalael doctor Jiménez, quien añade que éste fue acuñado por Erich Fromm y perfeccionado por el biólogo E. O. Wilson. “Hablamos de esa afinidad por la naturaleza y a la añoranza por ella, en especial cuando nos vemos atrapadosen un confinamiento extremo”.

 

A decir del experto, esto no es poca cosa, pues se ha demostrado que un enfermo de hospital siente menos dolor si la ventana de su cuarto da a un árbol en vez de a un muro o a un horizonte ribeteado por edificios, o que los burócratas de oficina, al verse privados de ver hacia el exterior durante ocho horas o más, tienden a llevar plantaspara colocarlas sobre su escritorio, así como a instalar en sus computadoras fondos de pantalla con paisajesnaturales a fin de romper la sensación de asfixia y procurarse un poco de alivio.

 

La cinta Avril y el mundo alterado explora muy a su manera el concepto de biofilia e imagina cómo los humanos vivirían una existencia gris al verse privados deflora y estar sometidos a encierros prolongados: En el filme esta situación es resuelta —al menos en esa ficción— cuando los científicos encuentran la manera de traer de vuelta la vegetación y de crear entornos con cada vez más plantas.

 

“Aún faltan encuestas, pero lo que el estudio del LAVEP ya nos adelanta es que este confinamiento ha avivado nuestra añoranza por la naturaleza, lo cual nos obliga a pensar en cómo, desde el confinamiento, podemos seguir en contacto con las áreas verdes”.

 

Un laboratorio para entender el afuera

 

El LAVEP —a cargo de la doctora Amaya Larrucea— nació de la inquietud de un grupo de académicos que detectaron que las áreas verdes de la de la Ciudad de México se están perdiendo a ritmos acelerados debido a la implacable urbanización capitalina, y de su preocupación ante la imposibilidad de revertir tal proceso.

 

Se estima que para llevar una vida sana, las ciudades deberían tener de 10 a 15 metros de áreas verdes por cada habitante, pero la CDMX dispone apenas de 5.4 por cada capitalino, por lo que para el profesor Jiménez permitir que los pocos reductos de vegetación sean sepultados bajoasfalto y concreto es como darnos un balazo en el pie, pues estos sitios, además de ser necesarios tanto en lo físico como en lo mental, son nuestra primera trincherapara atender temblores, inundaciones y hasta epidemiascomo la actual, por lo que a nadie sorprende que los parques sean usados para aplicar pruebas de detecciónCovid o donde se hagan filas para recibir la vacuna.

 

“Utilizamos las áreas verdes y espacios públicos porque están a la mano, pero nadie ha estudiado qué propiedades deben tener, si necesitan adecuaciones, cuánta gente pueden albergar o si dichos espacios, en tiempos de crisis, nos relajan o, por contrario, nos estresan más. De ahí la relevancia de esta investigación”.

 

Se contempla que, una vez concluido, este proyecto arrojará datos que permitirán gestionar de mejor formacontingencias futuras. Hasta la fecha, el LAVEP ya impartió una ponencia con los primeros hallazgos deltrabajo y está en proceso la redacción de un artículo que se dará a conocer a finales de este semestre.

 

“Siempre aspiramos a establecer lineamientos tanto de manejo como de diseño de las áreas verdes y espacios públicos. Esta investigación es de largo aliento y concluirá a inicios de 2023. Para esa fecha el objetivo es recopilartodas las recomendaciones y sugerencias surgidas tras analizar los datos, publicarlas y hacerlas llegar a los tomadores de decisiones”.

 

Trastornos del sueño

Juntos por Universum

Conferencia impartida por el Dr. Reyes Haro Valencia.

19 de marzo del 2021

18:00 horas, Vía Zoom.

 

El confinamiento derivado de la actual pandemia ha provocado en la sociedad importantes cambios y ajustes de nuestra vida diaria. Acompaña al Dr. Reyes Haro Valencia, presidente emérito de la Sociedad Mexicana de Sueño a desentrañar este interesante tema y descubre las propuestas que te permitirán resolver el problema.

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Cuota de recuperación: $100.00 por persona.

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La NASA estrellará un asteroide y en un futuro podría salvar la Tierra

En el espacio sideral navegan asteroides y cometas que en algún momento podrían impactar en la Tierra y causar daños considerables. Por esto, la NASA a través de la misión Double Asteroid Redirection Test (DART), planea impactar un asteroide para probar tecnologías que en un futuro podrían salvar al planeta.

La hazaña será en el 2022 y el objetivo es alcanzar a un “pequeño” asteroide llamado Dimorphos, que forma parte de un sistema binario al orbitar otro objeto de mayor tamaño llamado Didymos.

Tienen una órbita elíptica y cuando están más cerca de la Tierra quedan a una distancia de aproximadamente 11 millones de kilómetros. “Este espacio equivale a 28 veces la distancia de la Luna a la Tierra”, afirmó en entrevista Joel Castro Chacón, investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM.

La idea es cambiar el periodo orbital de Dimorphos para hacerlo más rápido, aunque esto depende de cómo se produzca el impacto. Se trata de una técnica inercial y los resultados se podrán medir desde la Tierra a través de un telescopio.

Didymos mide aproximadamente 780 metros y Dimorphos 160 metros y están a una distancia media el uno del otro de 1.2 kilómetros. “Están realmente cerca el uno del otro”.

Se eligió este sistema binario porque no representa un peligro para la Tierra, y su desvío tampoco, debido a la cercanía de su órbita es posible observarlo desde un telescopio. Lo único que se pretende es variar su velocidad orbital alrededor de Didymos, pero el movimiento del sistema alrededor del Sol no cambiará.

Amenazas interestelares  

En el espacio sideral existe una zona considerada de peligro para el planeta Tierra, es decir, que asteroides o cometas pasen demasiado cerca. Se trata de una esfera imaginaria que rodea al planeta por ocho millones de kilómetros, si estos objetos se acercan más ya se consideran como peligrosos y podrían impactarla y causar graves daños.

Esta distancia equivale a aproximadamente 20 veces la distancia a la Luna, es decir, mucho más lejos y ya se considera peligroso. Si algún objeto del sistema solar o interestelar pasará esta línea imaginaria, el más mínimo desvío en su órbita podría provocar un acercamiento e impactarse en la Tierra.

Cualquier objeto que mida más de 30 metros entra en la clasificación de peligroso, el tamaño no importa, pero sí la distancia. “Pero si es mayor en tamaño los riesgos del impacto para la vida aumentarán”.

El gobierno de Estados Unidos instruyó a la NASA a detectar todos los objetos peligrosos para la Tierra y se dedicó sobre todo a los objetos grandes, es decir, cientos de metros. De acuerdo a modelos matemáticos, se han clasificado más o menos el 95 por ciento de estos objetos, el resto se desconoce. “Todavía no sabemos en dónde anda el cinco por ciento restante”.

De los objetos más pequeños se han detectado el 30 por ciento. “Debe haber una gran cantidad circulando cerca de la Tierra”, enfatizó.

En escalas de tiempo, los impactos de objetos pequeños rondan entre los 50 y 100 años. Por ejemplo, como el ocurrido en 2013 en Chelyabinsk, Rusia. Son bólidos que causan destellos y ondas de choque y miden entre 20 y 30 metros.

En cuanto a los objetos de más de 100 metros se estrellan en la Tierra aproximadamente cada 200 años. Por ejemplo, el caso de Tunguska, Rusia en 1908, que fue devastador.

“No sabemos exactamente bien cuándo llegarán, pero sí sabemos que en algún momento se impactarán”. Todavía existe un cinco por ciento de objetos grandes sin descubrir.

La importancia de DART

El proyecto DART es fundamental para probar una técnica de desvío de objetos peligrosos para la Tierra. En realidad, se trata de impactar al asteroide con una “cajita” que mide tan sólo dos metros, pero la cantidad de energía (velocidad de 6.6 km/s) que maneja es suficiente para variar un poco la órbita.

Si la humanidad prueba este concepto, sabrá que en el futuro podrá impactar un asteroide lejos de la Tierra, pero en camino de estrellarse con nosotros. “Así podremos evitar graves daños”.

“Y aunque se trata de un pequeño asteroide, es un gran avance, por ser la primera vez que se desvía la trayectoria de un objeto de forma artificial”, concluyó el investigador universitario.

La salud digital en la transformación de los sistemas de salud

“Las plataformas de salud digital son cada vez más accesibles y nos permiten aumentar la eficacia de nuestros servicios de salud y, con ello, buscar la cobertura universal para los servicios a la población, así como fomentar la corresponsabilidad que tenemos como individuos de cuidar nuestros determinantes de salud”, afirmó el doctor Miguel Betancourt Cravioto, ex-Presidente de la Sociedad Mexicana de Salud Pública.

La salud digital integra una serie de elementos como son la m-Salud, que es el uso de dispositivos móviles; la e-Salud, que es el uso de sistemas de información; la Telesalud, la cual permite atender comunidades o personas que están a grandes distancias de donde está el profesional de la salud a través del uso de tecnología; y la Salud conectada, que es la interacción entre el prestador de servicios y el paciente, explicó el experto durante el Seminario Permanente de Salud Pública, transmitido por Facebook Live de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Un ejemplo de la salud digital es el uso de plataformas digitales, que son sistemas expertos en los que el profesional de la salud accede para apoyar sus decisiones en la clínica. Vinculado a ello, están los servicios en “la nube”, lo que permite almacenar perfectamente millones de datos, lo que se conoce como big data, para estudiarlos y analizarlos, como es el Centro de Recursos de Coronavirus de la Universidad de John Hopkins, portal en el que se actualiza todos los días la información de la pandemia por COVID-19 a nivel mundial.

El doctor Betancourt Cravioto resaltó que, si a los servicios en la nube se les vincula a herramientas como las aplicaciones móviles, éstas pueden ayudar a saber si una persona está enferma o no, las conductas que debe seguir y a dónde debe acudir, entre otras cosas, en tiempo real y sin importar su ubicación; un ejemplo es la aplicación COVID-19 MX.

Asimismo, “mucho de lo que se ha trabajado alrededor de la operación de la Unidad Temporal COVID-19 del Centro Citibanamex han sido herramientas de salud digital, que van desde el reclutamiento y capacitación del personal, la atención de pacientes y su seguimiento en casa, el registro y control del personal, el seguimiento epidemiológico de los profesionales, hasta el manejo de inventarios”, apuntó.

Otra característica de la salud digital es el uso de redes sociales virtuales para generar comunidades conectadas. Un ejemplo es el sitio ClikiSalud de la Fundación Carlos Slim, con información que se actualiza constantemente tanto para profesionales como para la población en general y, de esa manera, estar todos integrados y compartiendo información. El experto destacó que para que las herramientas mencionadas funcionen adecuadamente se requiere también del uso de la inteligencia artificial, la cual permite el análisis de esos millones de datos con capacidad predictiva.

Actualmente, organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura han dado pasos muy importantes en el tema, pues han diseñado estrategias globales de salud digital. La OMS tiene un departamento de salud digital con un grupo técnico asesor y la OPS ha creado un departamento de evidencia e inteligencia para la acción en salud.

http://gaceta.facmed.unam.mx/index.php/2021/03/11/la-salud-digital-en-la-transformacion-de-los-sistemas-de-salud/

¿Cómo se transmite el Coronavirus al hablar?

 

Si una persona habla fuerte por un minuto en un lugar cerrado expulsa al menos mil gotitas que podrían transportar el virus del SARS-CoV-2 y permanecer en el aire entre 8 y 14 minutos. En espacios cerrados, la cantidad de esas gotitas se va acumulando y pueden quedarse flotando hasta por una hora.

Sueño con llegar a Francia 2024

Como atleta en silla de ruedas ha participado en competencias juveniles, en una de ellas obtuvo el segundo lugar. Es también ingeniera en computación egresada de la Facultad de Estudios Superiores Aragón.

Hace aproximadamente seis años Nallely Frías sufrió un accidente que le causó una lesión medular, su cuerpo perdió sensibilidad y movimiento del ombligo hacia abajo. Eso no le impidió aceptar la invitación de unos amigos para incorporarse al Deporte Adaptado de la UNAM, “inicié en remo, con el acondicionamiento físico tuve más movilidad, independencia y más fuerza”.

Sobre su actual disciplina el tiro con arco, Frías Orihuela explicó que no es sencillo, el arco pesa entre tres kilos y medio a cuatro, en una competencia se lanzan de 36 a 72 flechas y la preparación requiere de entrenamiento en gimnasio para fortalecer la espalda. Entre sus anhelos está el tener un arco propio porque carece de uno.

En las contiendas deportivas “no se compite sólo contra personas en sillas de ruedas, también se compite contra personas de pie, con el nerviosismo y las emociones propias”.

La pandemia por COVID-19 afectó su entrenamiento, se ejercita en casa y considera importante no dejar de hacerlo con lo que se tenga a mano, porque así “no vas perdiendo lo poco o mucho que llevas avanzado, si no entrenas un día es como si no entrenaras una semana”.

Constancia, disciplina y compromiso con ella misma, con sus entrenadores y con la Universidad son sus premisas, “si uno quiere se puede”.

Con la mira puesta en los Juegos Paralímpicos de París 2024, la atleta consideró que “sería un orgullo, un placer y una enorme alegría poder representar a la UNAM en unos Juegos Paralímpicos”.

Llegar a la final y, en Francia, lanzar con la vista de la torre Eiffel sería espectacular y muy motivante, concluyó.

El maltrato en la vejez

El maltrato en la vejez es un problema social que afecta la salud de millones de personas mayores en el mundo y constituye una violación a los derechos humanos. En México se estima que entre el 8.1 por ciento y el 18.6 por ciento de la población de personas mayores sufre algún tipo de maltrato (Giraldo-Rodríguez, 2020).

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2020) el maltrato en la vejez es un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza. Este tipo de violencia incluye el maltrato físico, sexual, psicológico o emocional; la violencia por razones económicas o materiales; el abandono, la negligencia y el menoscabo grave de dignidad y la falta de respeto, estas acciones constituyen una violación de los derechos humanos.

El maltrato en la vejez tiene consecuencias importantes en el bienestar físico y mental de las personas mayores, es frecuente observar lesiones físicas como rasguños, moretones o fracturas óseas y secuelas psicológicas severas como depresión o ansiedad. Entre los principales factores de riesgo asociados con el maltrato en la vejez se encuentran las relaciones familiares disfuncionales, carencia de conocimientos sobre el cuidado de la persona mayor, prejuicios y estereotipos sobre la vejez, abuso del alcohol, abandono familiar, aislamiento social de los cuidadores y de las personas mayores

Ante esta problemática social, diversos organismos internacionales y nacionales han creado instrumentos que ayudan a salvaguardar la dignidad y el bienestar de las personas mayores. La Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores señala en el artículo 9 que los países miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) deben adoptar medidas legislativas, administrativas o de otra índole que garanticen el derecho a una vida digna libre de violencia y maltrato. En México, la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores protege los derechos de las personas envejecidas, mientras que el Instituto Nacional de las Personas Mayores (INAPAM) brinda apoyo jurídico a las personas mayores que han sido víctimas de violencia, abuso o maltrato.

El mecanismo de COVAX de la OMS

Desde el inicio de la pandemia se pensó que la distribución de todos los insumos iba a ser un tema crítico y las vacunas no son la excepción. Por tal motivo, se empezó a trabajar en una herramienta multilateral donde participan gobierno, organismos internacionales y filantrópicos, de ahí surge COVAX.

COVAX tiene como objetivo brindar acceso innovador y equitativo a los diagnósticos, tratamientos y vacunas de COVID-19, centrándose en esto último, al ser la única solución verdaderamente global para esta pandemia. Es el único esfuerzo para garantizar que las personas, en todos los rincones del mundo, tengan acceso a las vacunas COVID-19 una vez que estén disponibles, independientemente de su riqueza.

De acuerdo con el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus de la UNAM, COVAX intenta que se tenga una vacuna de calidad y segura, así como la manera en que los 90 países tengan ingreso a ellas. “Covax está ayudando a terminar el desarrollo de las vacunas y que vayan a los países que más la necesiten”.

El profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM explicó que con esta herramienta se ha logrado tener vacunas disponibles y desde el 24 de febrero ya se han puesto vacunas en Ghana, Costa de Marfil, Corea del Sur, Angola, Congo, Colombia y otros países más.

Los discursos de odio modifican la percepción del migrante en la frontera sur de México


Antes de la década de 1980, en el sur del país se consideraba como única la frontera norte, porque “hasta ahí terminaba México” y no había una percepción por parte de la población de la existencia de una frontera sur, explica Dolores Camacho Velázquez, investigadora del Centro de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Chiapas y la Frontera Sur (CIMSUR).

El Estado tenía poca presencia, aún ahora hay muchos puntos fronterizos que la gente usa para ir y venir. “En algunos casos son caminos de terracería, pequeñas brechas o algunos más formales, por ejemplo, los pobladores de ejidos vecinos tienen acuerdos para dejar pasar personas y mercancías con controles establecidos por ellos mismos”.

Sólo en la zona del Soconusco existen dos pasos migratorios oficiales, uno más en La Mesilla y otro en el poblado de Carmén Xhan. Estos cuatro puntos establecen una relación fronteriza formal con una oficina de migración, del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y otros controles como advierte la especialista, aún en fechas recientes “los puntos fronterizos son insignificantes, a diferencia de los puntos de control interno, incluso hay terrenos que colindan y la gente no sabe realmente si está de un lado o de otro. En algunas zonas, el pertenecer a Chiapas o a Guatemala no tiene ningún sentido más que en un acta de nacimiento que indicaba su lugar de origen, sobre todo en la zona de selva; entre la población existía una relación en un solo territorio y en términos de vivencias era muy difícil marcar una frontera”.

Al igual que el libre paso entre los pobladores en esta región, el paso de migrantes indocumentados hacia Estados Unidos era un fenómeno que se normalizó entre la comunidad. Sin embargo, en octubre del 2018, una caravana de mil 600 migrantes salió de Honduras hacia Estados Unidos y tras cruzar la frontera entre Guatemala y México, la caravana ya había ascendido a siete mil migrantes. “Había solidaridad entre las poblaciones, la gente les ofrecía alimentos y ropa, y se consideraba que había que apoyarlos; pero después de esa primer caravana cambió el discurso hacia los migrantes, incluso calificándolos de delincuentes, porque “quitaban” los pocos apoyos que el gobierno ofrece y los consideraban como posibles agresores”.

La ofensiva del gobierno de Donald Trump al reforzar la vigilancia en la frontera norte, aunado al discurso de odio, permearon de manera negativa la imagen del migrante centroamericano; como indica la especialista “surgió rechazo y una disputa por los recursos. La segunda caravana ya no tuvo ningún tipo de ayuda y ante los numerosos grupos que se establecieron en los pueblos fronterizos en colonias de migrantes, la población inició una serie de denuncias y exigían a las autoridades que los desalojaran”.

La relación en la frontera sur entró en una fuerte tensión social de ambos lados, los migrantes optaron por entrar por puntos no legales y peligrosos, algunos decidieron dejar las caravanas y fueron víctimas del crimen organizado, otros decidieron asentarse en el lado de México en espera de su documentación, pero lo más peligroso fue el desarrollo de actividades ilícitas relacionadas con el traslado de migrantes.

Si bien la contingencia por COVID-19 frenó las caravanas de migrantes y ayudó a distender el conflicto social en la frontera sur, la situación es excepcional. Advierte Camacho Velázquez, “las afectaciones que traerá a la estructura social fronteriza es una línea de investigación por iniciar, porque son poblaciones pobres; no hay un país que pueda recibir oleadas migrantes de este nivel, pues no existen las condiciones. Ni Estados Unidos podría recibir a toda la población que desea ingresar a su territorio, la única manera de detener este fenómeno es dando oportunidades de vida en los países de origen”.

Más del 50 por ciento del consumo de alimentos en México depende del exterior

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A mediados de la década de los setenta México experimentó una hiperinflación que provocó un rápido aumento en los precios de los alimentos y la disminución en su demanda. A partir de esta década, el campo mexicano cayó en una crisis que se agudizó al iniciarse una serie de reformas neoliberales que redujeron el gasto público al sector agropecuario, el cual pasó, en 1985, del 25 por ciento a un 3.6 por ciento.

Uberto Salgado Nieto, investigador de Instituto de Investigaciones Económicas, explicó que las reformas de 1992 al Artículo 27 Constitucional crearon las condiciones para impulsar el desarrollo de grandes productores de alimentos con una vocación exportadora en detrimento de los pequeños productores.

Factores como la desaparición de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO), empresa paraestatal que apoyaba a pequeños productores con la recolección, almacenamiento y distribución de granos en tiendas comunitarias, aunada a la eliminación de precios de garantía y el seguro a las cosechas, agilizó la debacle de este sector.

Salgado Nieto señaló que “la principal consecuencia fue la pérdida de soberanía alimentaria, porque los grandes productores no se orientan a la producción de granos básicos para la dieta del mexicano como son el maíz y el frijol, sino que producen aguacate, bayas y frutas tropicales que tienen alta demanda fuera del país”. Agregó que países como Estados Unidos y Francia son grandes productores de alimentos porque mantienen una estructura de apoyo y subsidio a sus pequeños productores. “Es costoso el apoyo a pequeños productores, pero lo toman como estrategia de soberanía alimentaria; por ejemplo, en el caso de México, en 1980 se importaba el 11 por ciento de los alimentos que se consumían a nivel nacional, para el 2011 ese grado de dependencia se incrementó a un 50 por ciento y actualmente, el 57 por ciento del consumo nacional, sobre todo  de granos básicos, depende del exterior”.

Otro efecto colateral a la pérdida de la soberanía alimentaria ha sido el abandono del campo mexicano, pues el 80 por ciento de las unidades productivas está compuesta de pequeños productores quienes, en su gran mayoría, se orientan a la producción del sector primario de la economía agrícola, es decir, al maíz y frijol. “A partir de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte no hubo beneficio para estos productores, por lo que se inició un intenso proceso de migración del campo a la ciudad e incluso, internacional”.

De 1990 hasta el 2005 se dio el boom migratorio de indocumentados hacia Estados Unidos.  Aunado a esto, debido al abandono de las actividades agrícolas ante la dificultad de producir maíz, los campesinos se vieron forzados a diversificar sus actividades e ingresos incluso dentro del propio contexto rural.

De acuerdo con el especialista, es conveniente mantener a la industria de alta exportación, pero a su vez, deben ofrecerse apoyos a pequeños productores para incentivar la producción de granos básicos. Una alternativa es el agroturismo,  modelo implementado por el Gobierno chino en la década de los noventa, el cual evitó el abandono de los campos de arrozales al invertir en infraestructura para su promoción como atractivo turístico. El turismo rural invita a vivir la experiencia del campo a la vez que revalora la actividad, los productos y la cultura.

En México ya se ha implementado este modelo, un ejemplo es La Ruta del Vino y el Queso en Querétaro, La Ruta del Cacao (Chiapas y Tabasco), y algunas rutas gastronómicas, “los productores agrícolas tienen un papel principal porque son los protagonistas de este tipo de turismo; lo importante es que no abandonan las actividades, siguen produciendo y obtienen un ingreso extra a partir del turismo”, finalizó.

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Lo que yo veo en la pandemia

Con la finalidad de promover, a través de la expresión artística, el conocimiento y reconocimiento de las emociones que han desarrollado las niñas y los niños en relación con su experiencia durante la pandemia, la Coordinación de Humanidades de la UNAM, a través de la Dirección General de Divulgación de las Humanidades y Tu tienda UNAM, convoca al concurso para niñas y niños, Lo que yo veo en la pandemia. Dibujo y expresión escrita.

La Coordinación de Humanidades admitirá propuestas para concursar en las siguientes disciplinas artísticas: Dibujo y expresión artística; ambas con dos categorías: de 6 a 8 años y de 9 a 12 años de edad.

Cabe precisar que la convocatoria estará abierta hasta el 5 de abril de 2021.

Los interesados podrán consultar las bases en humanidades.unam.mx

http://www.humanidades.unam.mx/sites/default/files/archivos/convocatoria_concurso_ninas_y_ninos.pdf

Cuando alguien “desaparece” las mujeres son las que reaccionan, las que se organizan

La doctora Karla Salazar se quedó sin las palabras adecuadas para darle contención a una mujer de más de 70 años que aullaba de dolor. Al encontrar sólo cenizas en La Gallera, “un campo de exterminio” en Veracruz, se le había reducido a cero la posibilidad de encontrar a sus hijos. “¿Qué le dices, qué le dices en ese momento? Yo lo único que hice ahí fue sostenerla del brazo porque ella iba caminando y aullando y el camino era una selva, estaba lodoso, peligroso, la señora se iba resbalando, llevaba unos zapatos humildes. Yo la sostuve, permítame sostenerla del brazo. No sabía qué decirle. A mi lo que me impactó es que ella iba llorando. De pronto detuvo su llanto. ‘Permíteme’, dijo, nos paramos en seco y recogió una envoltura de una golosina. ‘Yo la guardo’, le comenté. Y me dijo: ‘no, yo la guardo. Esto no es un basurero, ni voy a permitir que se convierta en un basurero, esto debe ser un centro de memoria’.

Cuando las madres que buscan a sus desaparecidos encontraron La Gallera hicieron un círculo y rezaron. Se hincaron ante las cenizas, las abrazaron y las besaron.

Salazar indicó que el trabajo de campo inicia acompañando a los familiares a sus manifestaciones y a sus actividades dentro de la organización, no en la búsqueda. Eso ya lo hizo a través de su posdoctorado en el Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM. “Hago el acompañamiento en los procesos de búsqueda en terreno pero es a través de la Brigada Nacional que se hizo en Guerrero en el 2019 y en la Brigada que se hace en Veracruz en el 2020 pero también inicio el acompañamiento con las jornadas que hace cada colectivo y que me invitan”.

María Herrera busca a cuatro de sus ocho hijos desaparecidos. Dos desaparecieron en 2008 y dos en 2010. Esta familia ha sido desplazada, amenazada. Los hijos de María Herrera, los cuatro que quedan le dan un incansable apoyo a su mamá. “Todos son un equipo y un ejemplo de resiliencia familiar que no sólo les ha permitido reconstruirse, sobreponerse y seguir buscando, hacer todo un movimiento a nivel nacional que permita generar resiliencia en otras familias. A doña Mary se le conoce como Mamá Mary”.

Karla Salazar contó en entrevista que también se cansan, “decimos: ¡carajo! La academia no es producir por producir. Por tener un nivel más en el Sistema Nacional de Investigadores, una buena posición, reconocimiento o premios nacionales. “Tenemos que generar conocimiento para generar empatía, generar alternativas, resiliencia, ser una sociedad capaz de acompañar a las víctimas y de reconocernos vulnerables”.

Cuando en una familia desaparece un integrante las mujeres son las que reaccionan, las que se organizan, las que generan una resiliencia personal y empiezan a trabajar en la resiliencia familiar y después empiezan a empujar la resiliencia comunitaria, grupal, que ha llevado a empujar la política pública, “por eso tenemos un gran avance legislativo en materia de víctimas gracias a las familias y a las mujeres pero no son todos las casos”.

Hay una cuestión muy difícil y muy injusta que tiene que ver con el género. Salazar precisó que se les asigna a las mujeres una obligación moral y emocional para no rendirse. Se les ha asignado el papel de víctima o de heroína y ninguno de los dos es justo. “Es una cosa de construcción de género en donde estamos acostumbrados a que las mujeres no se rinden, al amor incondicional de las madres que finalmente sí lastima. Nosotros podemos aplaudir, ¡qué bueno que las familias se organizan, empujan la agenda pública!, pero qué tanto nos hemos cuestionado, reflexionado sobre su salud. No nada más física sino mental, sobre ese deterioro. Todas sufren de presión alta, de hipertensión, de diabetes. Se les desarrolla por esta constante agonía. ¿Quién de estas mujeres puede dormir ocho horas? Ni en los sueños descansan”.

Tenemos una responsabilidad como sociedad en generar una equidad en los procesos de búsqueda, afirmó. Sobre todo exigir que sean las autoridades, el gobierno quienes tengan las principales iniciativas. “No es justo que a estas alturas se les esté regalando a los colectivos de mujeres que buscan a sus desaparecidos palas y picos”.

Hay casos muy tristes, acotó la doctora. “La primera experiencia que me impactó fue la de una mujer que buscaba a su hija y esta mujer sintió mucha empatía conmigo porque su hija estudiaba una maestría, estaba haciendo su tesis y desaparece en Tamaulipas en un viaje en carretera. Le costaba mucho generar procesos de reconstrucción, sobreponerse a esta adversidad, ante esta constante incertidumbre. Cuando me contó su historia y terminó de narrarla para mi fue inevitable que se me rodaran las lágrimas. La abracé, nos abrazamos, pero ella se aferró mucho. Sentirla tan vulnerable, tan expuesta”.

Otro caso de no resiliencia fue el de una señora de 70 años que justo “cuando nos íbamos a encontrar para escuchar su historia había tenido un pensamiento sobre suicidarse en el metro y que ya era un tercer intento. De pronto enfrentarse a esas cosas, reconocer que están viviendo una pesadilla, cosas que no deberían existir creo que es lo que más me ha impactado porque si yo hablo de lo que he generado pues a veces siento que es muy poco”.

En cada curso, en cada taller que da aprende más que ellos, sale con más herramientas porque aprende de ellos. “Algo que me gustó mucho fue una mujer de un colectivo del Estado de México que me la encontré como seis meses después del Taller de Resiliencia en un evento en el Zócalo. Me abrazó y me dijo: ‘maestra, le quiero agradecer ese curso de resiliencia que me dio, porque gracias a ese curso entiendo que estoy viviendo un proceso de duelo ambiguo, porque tengo una pérdida ambigua, que yo no puedo vivir un proceso de duelo como tal para cerrar el ciclo y entonces eso me ayudó a defenderme de un psiquiatra que me asignaron en la fiscalía donde me violentó y me dijo que tenía que cerrar el duelo y dar por enterrado a mi hijo y seguir con mi vida, que porque estaba generando molestia’. A mi me dio mucho gusto decir: yo le di esa herramienta, fue capaz de argumentar, de exponerlo, de exigir un trato diferente que finalmente no la beneficiaba sólo a ella sino a sus compañeras”.

Hay que generar conocimiento pero también generar alternativas de intervención. “Yo hice un compromiso, no nada más fue el acompañamiento y la escucha. En segunda instancia fue generar talleres sobre alternativas de resiliencia. Pedirles el apoyo para que fueran mis participantes en las investigaciones que yo organicé y la forma de devolver es que una vez iniciado el trabajo de campo de investigación yo regresara e impartiera talleres sobre alternativas de resiliencia”.

Comentó que el proceso de resiliencia no es un proceso feliz, dista mucho de eso. Resiliencia no es sinónimo de bienestar ni de felicidad. Es un proceso muy complejo que involucra factores internos, personales, factores externos, sociales que al interactuar entre ellos generan alternativas para sobrellevar y posteriormente sobreponerse a una adversidad. “No estoy diciendo superar, adaptar, y estoy mencionando capacidades individuales. Hay cosas que no se superan, hay que reconocerlo como sociedad, una desaparición no se supera. Uno se sobrepone a una desaparición pero no lo supera. Por eso tenemos que insistir en que esto tiene que parar. Vamos a llegar a los 80 mil desaparecidos en menos de 12 años. Es algo que ni Colombia ha vivido”.