Desde las aulas virtuales, las clases en línea y el encierro de la cuarentena los universitarios pensamos en todo momento en nuestro Campus.
Desde cualquier ventana que nos asomemos sabemos que ahí estarán Las Islas, la Biblioteca Central, el Estadio Olímpico, las canchas de basquetbol, de futbol, los murales de Siqueiros, el kiosquito de Biomédicas; el espacio donde volveremos a convivir con nuestros amigos y compañeros; con nuestros maestros, bibliotecarios y laboratoristas.
El Laboratorio de Análisis Económico Regional (LabREG) de la UNAM preparó el informe Impactos macroeconómicos potenciales del COVID-19 en México para comprender y proyectar escenarios de los efectos en la economía. Su objetivo es brindar herramientas al gobierno para la toma de decisiones en la política económica.
El economista Miguel Ángel Mendoza González señaló que para realizar el análisis de lo que podría suceder en la economía mexicana se consideraron dos elementos. El primero, los efectos del paro de actividades en China y en Estados Unidos; el segundo, medir el impacto del paro de actividades de la economía nacional, en este punto se consideró:
Por su parte, Marcos Valdivia López, investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM, explicó que se consideró el efecto económico en las regiones localizadas al norte y sur del país de forma separada debido a que los impactos económicos son diferenciados regionalmente.
Finalmente, Luis Quintana, doctor en Ciencia Política, mencionó que en muchas regiones del país, como en la Ciudad de México, es necesario cambiar la matriz productiva para reducir la precariedad laboral, que ha sido evidente en esta crisis de salud. “Cuando uno observa los casos de China y Corea la precariedad laboral es mínima, el sistema de protección laboral es muy fuerte. Ningún trabajador que estuvo en casa fue castigado salarialmente, y este no es el caso en México”.
[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/h7nHwZJ2KY8″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]• Incluye los rubros de fotografía, ilustración, video, poesía, ensayo, cuento y crónica, y ofrece premios de hasta 5 mil pesos • Entra a la galería de los trabajos ya subidos, dale like y comenta los que más te gusten y colabora así en la preselección de los ganadores • Hasta el momento se han inscrito más de 130 creadores en las distintas categorías
A tres semanas de lanzada la convocatoria del concurso “Miradas artísticas sobre la pandemia: de la paranoia a la solidaridad», convocado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ya se han inscrito más de 130 participantes en las distintas categorías, lo cual es considerado un éxito.
Debido a que la fecha límite de inscripción de los trabajos es el próximo 30 de abril, los interesados en participar todavía están a tiempo de hacerlo. La convocatoria, abierta a universitarios y público en general, considera tres categorías generales: fotografía e ilustración; videominuto y video corto; y expresión escrita, que incluye ensayo, poesía, cuento, crónica literaria y periodística.
Los premios incluyen montos de hasta 5 mil pesos, la publicación de los trabajos y la participación en el programa de TV UNAM “Diálogos por la democracia”, que conduce John Ackerman, director del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS) de la Coordinación de Humanidades de la UNAM, organizador del concurso.
Para mayor información sobre la convocatoria se puede visitar un micrositio específico en la página web del PUEDJS, en el cual además podrás apreciar los trabajos ya inscritos. Este concurso también permite la posibilidad de darle “me gusta” y comentar las obras participantes, con lo que el visitante del sitio contribuye a una preselección de los ganadores. El enlace es:
http://dialogosdemocracia.humanidades.unam.mx/convocatoria-miradas-artisticas-sobre-la-pandemia-2020/
Ahí se podrán encontrar trabajos de gran calidad, en todas las categorías. Entre muchos ejemplos posibles, en una de las crónicas, de tono realista y largo aliento, se lee en uno de los párrafos:
“Ayer que vinieron los paramédicos quedé sorprendido, no puedo decir que sin aliento porque así tenía ya varios días. Lo que sí es un hecho es que, ¿recuerdas aquella mujer que nos miraba desde la ventana del edificio de ocho pisos?, creo que fue ella quien les llamó. Que ironía, pensé que este sería mi fin y te dejaría sola, Isósceles. Algo vio a la distancia y yo la vi a ella, sé que aun estando en casa y encerrada, fue capaz de sentir mi dolor, mi angustia, mi miedo, y se apiadó de mí (…)”
Y en otra crónica, también realista, se lee: “Mi madre se entera, por voz de la otra enfermera, que al estar esperando el camión junto a su casa unas personas que dice no conocer le lanzaron desde un auto el cloro sobre su ropa. Quisiera abrazarla, pero no puede, las indicaciones sanitarias son claras. Eso no importa, su palabra la envuelve y la apapacha”.
El concurso fue convocado ante la emergencia de salud pública por la pandemia de Covid-19 en México y el mundo, con el objetivo de generar “un espacio de reflexión, solidaridad y empatía ante el momento de miedo y crisis que se vive actualmente”, así como para “incentivar la participación ciudadana y fomentar la cultura de la solidaridad a través de la expresión artística”.
El requisito es la esperanza
En la convocatoria se precisa que las propuestas deben ser originales, inéditas e innovadoras y su descripción, representación o planteamientos deberán reflejar un análisis social acerca de la crisis generada por el coronavirus, con una perspectiva que resalte la esperanza para superar los miedos.
Los trabajos aceptados serán publicados en la galería mencionada con el propósito de generar entre la ciudadanía una participación y diálogo en forma de comentarios. Al finalizar la convocatoria, el comité evaluador seleccionará las participaciones más destacadas en su respectiva categoría tomando en cuenta el diálogo generado en el sitio web, así como la calidad artística e impacto social.
Los primeros lugares de las categorías de Fotografía/ilustración y Videominuto/video corto recibirán 5 mil pesos mexicanos, los segundos lugares 3 mil, y los terceros, 2 mil, además de premios en especie y reconocimiento impreso en los tres niveles.
En la categoría de Expresión escrita se premiará la mejor participación de cada género (ensayo, poesía, cuento, crónica literaria y periodística) con 5 mil pesos, además de premios en especie y reconocimiento impreso.
Los ganadores(as) del primer lugar en cada categoría serán invitados a participar en el programa de TV UNAM “Diálogos por la Democracia”, que conduce el Dr. John Ackerman, director del PUEDJS, instancia que organiza el concurso.
Se gestionarán también espacios adicionales para la publicación de los ganadores. Los resultados serán publicados en el sitio web del PUEDJS y las personas que resulten ganadoras serán notificadas por correo electrónico.
Durante la epidemia en China se dio un caso de una persona que padecía VIH y se infectó con el coronavirus. “Al momento de enterarse, este individuo no estaba tomando el tratamiento antirretroviral, pero fue tratada con Kaletra y los médicos resolvieron la infección del coronavirus”, dijo Roberto Vázquez Campuzano, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM.
En entrevista para UNAM Global, el académico universitario mencionó que hasta el momento no se ha demostrado que las personas con VIH tengan un mayor riesgo ante la infección del coronavirus. De hecho, existen pocos estudios.
Se trataba de un fumador crónico con diabetes tipo 2, factores de riesgo para quienes padecen el coronavirus: con todo y el VIH pudo resolver bien la infección de la COVID-19.
“Aparentemente, el riesgo de padecer COVID-19 para una persona con VIH es exactamente el mismo que para el resto de nosotros”, explicó el académico universitario.
En China, el 80 por ciento de las infecciones que se dieron por coronavirus fueron leves, y solamente un porcentaje muy bajo fueron severos, añadió el especialista.
Dentro del organismo
Una persona con VIH sufre la destrucción de sus linfocitos CD4, que son sus defensas, es decir, son los encargados de mostrar la respuesta inmune. Conforme evoluciona la enfermedad, se pierde la capacidad para producir anticuerpos y así, el individuo es susceptible a contraer varios padecimientos.
“No solamente al coronavirus, sino a todas. De hecho, existen enfermedades más severas y que normalmente se asocian con casos complicados en pacientes con VIH”.
Dentro del organismo, este nuevo virus entra directamente al tracto respiratorio, y en algunos casos (en pacientes con diabetes, insuficiencia respiratoria o hipertensión arterial) se fija en el pulmón y destruye las células. Esto conlleva a una neumonía, que es una enfermedad grave respiratoria, e inclusive, en algunos casos llega a causar la muerte.
Si a una persona cualquiera le da la infección leve, se deben vigilar los síntomas: que no exista fiebre muy alta e insuficiencia respiratoria. No obstante, lo más probable es que sea una infección que se pueda manejar desde casa.
Recomendaciones
Las recomendaciones para personas que padecen VIH son básicamente las mismas que para todos: distanciamiento social, lavarse las manos y seguir todos los consejos de la Secretaría de Salud.
El investigador universitario recalcó que las personas con VIH son susceptibles a varios padecimientos. “No existe todavía evidencia de que se vuelvan más susceptibles a la infección por coronavirus».
El Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC) de la UNAM organizó el ciclo de conferencias virtuales #PuecEnCasa La Ciudad y la Pandemia, para reflexionar sobre algunos de los problemas urbanos que enfrentamos ante la emergencia sanitaria ocasionada por la pandemia de la COVID-19 a nivel global.
El Dr. Javier Delgado Campos, director del PUEC y también investigador del Instituto de Geografía de la máxima casa de estudios, habló de la distribución de alimentos en Ciudad de México y de cómo es que estos productos llegan a los mercados, tiendas de conveniencia, abarrotes, supermercados y tianguis para que los podamos adquirir.
Subrayó que la Central de Abasto, ubicada en la alcaldía de Iztapalapa, es el sistema de distribución más importante de la ciudad por el volumen que maneja; destacó también por su importancia a los Mercados de la Merced y, en la zona metropolitana, a la Central de Abastos de Ecatepec.
La Central de Abasto concentra productos procedentes de toda la República Mexicana: frutos, flores, cárnicos, especies menores, productos hortícolas, entre otros. Además, recibe productos alimentarios de 15 países a partir de una política de importación que debilita la soberanía alimentaria.
“Una vez que llegan a la Central de Abasto, tienen que volver a redistribuirse. Los desconcentramos de la Central a 329 mercados, 1 300 tianguis sobre ruedas en toda la ciudad y alrededor de 200 establecimientos que distribuyen alimentos. Para que esta actividad funcione se involucran cerca de 120 mil personas considerando a los consumidores que van directamente a la Central a comprar. Para esta operación se requieren unos 90 mil trabajadores, esto nos da una idea de la dimensión”.
Se estima que son utilizados diariamente alrededor de 120 mil automóviles para estas operaciones. Si bien, una buena parte de los compradores son de la zona oriente, también provienen de otras zonas de la metrópoli. Es decir, se trata de un sistema que funciona de manera concentrada lo que lo hace vulnerable, ya que cualquier falla perjudica en cascada todo lo demás. Este movimiento de vehículos, personas y de distribución también afecta a toda la ciudad.
En estos momentos de contingencia sanitaria por la pandemia, donde la indicación es no salir de casa para evitar la propagación del virus, la manera en la que adquirimos los alimentos ha tomado relevancia. Hacer las compras se ha vuelto particularmente complicado para los adultos mayores, personas con dificultades de movilidad, madres y padres con niños pequeños, personas con discapacidad. También se dificulta el abastecimiento de alimentos en las periferias, donde no hay buenos servicios públicos y el transporte es ineficiente.
Para reducir los riesgos del funcionamiento de la distribución de alimentos en la urbe, una vez que termine la Jornada Nacional de Sana Distancia y se regrese a las actividades cotidianas, el Dr. Delgado propuso rediseñar ese sistema altamente concentrado; detener los vehículos de carga de gran capacidad antes de entrar a la ciudad e incluso afuera de la zona metropolitana, y de ahí, distribuir a varios subcentros (de 5 a 8) que estarían más cerca del área local donde serían consumidos; el número de subcentros lo determinaría un estudio profundo.
Las ventajas de descentralizar la Central de Abasto es que disminuiría el número de viajes, reduciría las distancias que recorren los vehículos y, en consecuencia, las emisiones de gases de efecto invernadero.
Igualmente, resaltó que otras acciones que pueden ponerse en práctica para mejorar la distribución de alimentos son el aprovechamiento de la producción de la agricultura periurbana. Sus principales beneficios son que contempla ciclos cortos agroalimentarios, es decir, el productor es quien lleva los alimentos al punto de venta, lo que disminuye su costo. Al mantener las zonas productivas en las zonas periurbanas se beneficia a los servicios ambientales que prestan estas áreas de la ciudad.
Aseveró que desde hace varias décadas la periferia ya no es rural, sino son espacios multifuncionales cuyas actividades están afectando por su cercanía a las zonas de valor ambiental y áreas protegidas.
“El tema toca otro aspecto poco estudiado: la justicia espacial, que se refiere a que todas las áreas de la ciudad deberíamos tener los mismos derechos y las mismas facilidades y equipamientos, y aún estamos muy lejos de tenerla. El haber incluido el Derecho a la Ciudad en la Constitución de la Ciudad de México es un gran avance, pero es insuficiente”.
Finalmente, agregó que garantizar la alimentación es un tema de seguridad alimentaria que nos se puede desdeñar, con la agricultura periurbana ganaríamos la protección de los propios productores, que compiten en desventaja con los grandes productores.
Los tuiteros descubrieron que hay pájaros en la Ciudad de México y que además cantan. Lo que no saben, de lo que no se habían dado cuenta, es que mientras ellos se peleaban en la arena pública virtual, los pájaros siempre habían cantado y construido sus nidos.
¿Escuchan?, es el centro de Tlalpan en un sábado de cuarentena.
La ciudad se ha vaciado de manera paulatina. Las actividades se detuvieron, los centros comerciales guardan silencio, las calles están solas. Primero los restaurantes espaciaron sus mesas. La sana distancia entre comensales, después comida para llevar o a domicilio.
Cori estudia Biología en la Facultad de Ciencias de la UNAM, trabaja en un café del sur de la Ciudad. Antes de que iniciara la cuarentena me pregunta si es cierto todo. Relata la discusión familiar, la que han tenido muchas familias: ¿todo esto es real?,¿no es un tema político, una conspiración mundial? Escucha con atención y se convence: “Es lo que le dije a mi familia, es real, hay que cuidarnos” y confiesa que está abrumada. Le preocupa todo, quisiera irse a su casa y encerrarse con los suyos, pero no cree que el café cierre. Antes de tomar la orden cuenta que le dejaron muy poca tarea, al menos eso no le preocupa.
Se escucha la bocina de una patrulla: quédate en casa. Pero ni el vendedor de cacahuates, ni la señora de las papas, ni el vendedor de nieve, ni la señora de las flores se intimidan. Como todos los días han salido a la calle, a sobrevivir.
Estación del Metro Copilco. Sólo hay 10 personas en el vagón, la mayoría con cubrebocas. Todos estamos absortos en nuestros pensamientos… o en nuestro celular. No nos vemos, como siempre, hasta que alguien tose. Calculo la distancia, más de dos metros, ¡qué alivio!, y además trae guantes y cubrebocas, ¿eso es suerte no?
Los puestos de periódicos han cerrado, sólo hay unos cuantos abiertos y como ya es costumbre, venden agua y dulces. Cinco o seis periódicos se exhiben.
Las avenidas principales están vacías: Insurgentes, Universidad, Reforma y muchas otras. Un padre lleva a su hija de la mano, el pesero se detiene, no habrá sana distancia, miro sus ojos y sé que lo sabe.
Los puestos de comida de la calle funcionan, como cualquier otro día. Sobre avenida del Imán continúa el vendedor de nieves y el del agua de coco, acompañado por toda su familia, sus dos hijas sin escuela. En las esquinas los limpiavidrios suspiran y se quejan de la ciudad de vacía.
Gente en pijama en la fila de las tortillas, largas filas en los Oxxos, hay promoción en bebidas alcohólicas. Las farmacias están abiertas, todo el día. Raquel administra una de ella, estudió comunicación y leyó bien los tiempos. Hace un par de meses compró cientos de cubrebocas: “es mi momento”, dice. A veces quisiera quedarse a dormir todo el día, pero sabe que tiene que vender.
Conforme pasan los días las calles se llenan de personas con cubrebocas. Los rostros cubiertos dejan de ser sospechosos.
Guadalupe es psicóloga y ha sido maestra de trabajadores de la construcción. Tiene la fortuna de vivir la cuarentena con un salario, pero en sus noches de insomnio escucha las voces de sus alumnos. Escucho a una de ellas en un audio de whatsapp que me comparte:
“De hecho estamos de limpieza fina, está bien tranquilo el trabajo y nos pagan un poquitito más, de hecho hace ratito nos dijo la arqui que no iban a cerrar… esperemos en Dios que no”.
Otros son menos afortunados, Saúl, por ejemplo ya se quedó sin trabajo. La obra fue cerrada y dice que tendrá que salir: “tenemos que comer”.
Camino y un taxista me mira con la esperanza de que sea un pasaje, el local de Alcohólicos Anónimos funciona, están en sesión, todos usan cubrebocas, excepto el que en voz alta dice que “todos los días estaba mariguano, pero ya no”. La vida continúa en las calles, la cuarentena no es para todos en esta ciudad.
Los tuiteros descubrieron que hay pájaros en la Ciudad de México y que además cantan. Lo que no saben, de lo que no se habían dado cuenta, es que mientras ellos se peleaban en la arena pública virtual, los pájaros siempre habían cantado y construido sus nidos.
¿Escuchan?, es el centro de Tlalpan en un sábado de cuarentena.
La ciudad se ha vaciado de manera paulatina. Las actividades se detuvieron, los centros comerciales guardan silencio, las calles están solas. Primero los restaurantes espaciaron sus mesas. La sana distancia entre comensales, después comida para llevar o a domicilio.
Cori estudia Biología en la Facultad de Ciencias de la UNAM, trabaja en un café del sur de la Ciudad. Antes de que iniciara la cuarentena me pregunta si es cierto todo. Relata la discusión familiar, la que han tenido muchas familias: ¿todo esto es real?,¿no es un tema político, una conspiración mundial? Escucha con atención y se convence: “Es lo que le dije a mi familia, es real, hay que cuidarnos” y confiesa que está abrumada. Le preocupa todo, quisiera irse a su casa y encerrarse con los suyos, pero no cree que el café cierre. Antes de tomar la orden cuenta que le dejaron muy poca tarea, al menos eso no le preocupa.
Se escucha la bocina de una patrulla: quédate en casa. Pero ni el vendedor de cacahuates, ni la señora de las papas, ni el vendedor de nieve, ni la señora de las flores se intimidan. Como todos los días han salido a la calle, a sobrevivir.
Estación del Metro Copilco. Sólo hay 10 personas en el vagón, la mayoría con cubrebocas. Todos estamos absortos en nuestros pensamientos… o en nuestro celular. No nos vemos, como siempre, hasta que alguien tose. Calculo la distancia, más de dos metros, ¡qué alivio!, y además trae guantes y cubrebocas, ¿eso es suerte no?
Los puestos de periódicos han cerrado, sólo hay unos cuantos abiertos y como ya es costumbre, venden agua y dulces. Cinco o seis periódicos se exhiben.
Las avenidas principales están vacías: Insurgentes, Universidad, Reforma y muchas otras. Un padre lleva a su hija de la mano, el pesero se detiene, no habrá sana distancia, miro sus ojos y sé que lo sabe.
Los puestos de comida de la calle funcionan, como cualquier otro día. Sobre avenida del Imán continúa el vendedor de nieves y el del agua de coco, acompañado por toda su familia, sus dos hijas sin escuela. En las esquinas los limpiavidrios suspiran y se quejan de la ciudad de vacía.
Gente en pijama en la fila de las tortillas, largas filas en los Oxxos, hay promoción en bebidas alcohólicas. Las farmacias están abiertas, todo el día. Raquel administra una de ella, estudió comunicación y leyó bien los tiempos. Hace un par de meses compró cientos de cubrebocas: “es mi momento”, dice. A veces quisiera quedarse a dormir todo el día, pero sabe que tiene que vender.
Conforme pasan los días las calles se llenan de personas con cubrebocas. Los rostros cubiertos dejan de ser sospechosos.
Guadalupe es psicóloga y ha sido maestra de trabajadores de la construcción. Tiene la fortuna de vivir la cuarentena con un salario, pero en sus noches de insomnio escucha las voces de sus alumnos. Escucho a una de ellas en un audio de whatsapp que me comparte:
“De hecho estamos de limpieza fina, está bien tranquilo el trabajo y nos pagan un poquitito más, de hecho hace ratito nos dijo la arqui que no iban a cerrar… esperemos en Dios que no”.
Otros son menos afortunados, Saúl, por ejemplo ya se quedó sin trabajo. La obra fue cerrada y dice que tendrá que salir: “tenemos que comer”.
Camino y un taxista me mira con la esperanza de que sea un pasaje, el local de Alcohólicos Anónimos funciona, están en sesión, todos usan cubrebocas, excepto el que en voz alta dice que “todos los días estaba mariguano, pero ya no”. La vida continúa en las calles, la cuarentena no es para todos en esta ciudad.
El común denominador en las historias de delincuencia que conoce la maestra Claudia Alarcón Zaragoza es el abandono: “si lo redujéramos en una sola palabra sería el abandono. El punto central de muchos de los problemas. El abandono del padre, de la madre, de la sociedad, el abandono de las parejas. El saberse que uno no es sujeto de preocupación, de interés, de atención de los otros”.
La egresada de Lengua y Literaturas Modernas Inglesas de la UNAM lleva 15 años trabajando con adolescentes y jóvenes en condiciones de vulneración social en zonas rurales, indígenas y no indígenas y hace cinco años empezó a trabajar con jóvenes en conflicto con la ley, particularmente en comunidades de tratamiento de la Ciudad de México. “Estuve haciendo trabajo con niños en Santa Martha -los hijos de las internas- y desde hace medio año en un programa de Prevención de la Violencia y el Delito con adolescentes y jóvenes en el Estado de México”.
La mayoría de los jóvenes con los que trabaja están apagados, como si les hubieran oprimido un interruptor. Si les dan una pistola, les ofrecen dinero para matar a alguien que no conocen, por supuesto que lo harán. “No hay algo que haga contrapeso para decir: ¿pero yo por qué voy a matar a alguien? ¿Qué es lo que estoy perdiendo, a qué me estoy arriesgando?
En entrevista con UNAM Global, la doctorante por la UAM indica que adentro de un penal de alta seguridad las condiciones de higiene son terribles. Un panóptico, barrotes, sin comedor, comen en el piso, hay muchas enfermedades de la piel.
Trabajar como asesora educativa requiere de todo un perfil, de características especiales. “No sólo es tirarles un rollo o ponerlos a trabajar”. Hay un acompañamiento educativo, desarrolla las guías de ciencias sociales, literatura, filosofía de manera individual. En equipo no porque hay riesgo de riñas
Claudia Alarcón descubrió que la literatura es un medio para proyectarse sin temor a ser juzgados. Era muy fácil encontrar en una historia un lugar donde pudieran hablar y hablar de sí mismos, “sin decir: estoy hablando de mi y cómo me siento y además, como todos eran hombres estaba la cosa de: yo soy macho y tengo que ser fuerte. Acá adentro tengo que ser súper rudo y no me puedo doblar y aquí yo a todos les parto su madre”.
Preparó materiales que tuvieran que ver con el libre albedrío, la libertad y la responsabilidad. Utilizó un poema de Luigi Amara que cuenta la historia de un oso que vive en una paradoja: en el mar es fuerte, pero cuando sale a la superficie ve el cielo, la perspectiva cambia, hay colores, vida. Uno de sus alumnos, un sicario, se identifica con el tema:
“Es que soy yo ese oso. El agua es como estar aquí adentro. Aquí todos me temen. Aquí todo es gris, no hay colores. Todos me tienen miedo, pero cada que volteo y veo el cielo, tengo ganas de estar afuera de este sitio. Yo soy ese oso”.
Sus alumnos han leído el “Ensayo sobre la libertad” de Stuart Mill. “Subestimamos a los adolescentes, creemos que no entienden las grandes preguntas o los grandes cuestionamientos”. Uno de sus alumnos le cuenta que es difícil tener libre albedrío cuando vives en la pobreza. “Siento que estoy en un cuarto sin ventanas y estoy encerrado y estoy atado de manos, casi me tengo que volver un mago para salir de ahí”.
Una de las trabajadoras sociales le dice un día: “Los días que usted viene se siente mucha paz en la comunidad”. Trabajaba con siete jóvenes, en el patio. Era la dinámica que tenían.
En una ocasión le tocó estar en un connato de motín. “Me asusté muchísimo”. Los reclusos están separados por patios. En uno están los más peligrosos, los más violentos. Hay otro para los que acaban de llegar y se vayan familiarizando y luego el patio donde están los más tranquilos, con los que trabajaba. Todos son chavos que cometieron homicidio. En un descuido de los guardias se brincaron y ya tenían conflictos previos, conflictos afuera porque eran miembros de Cárteles distintos. Se golpearon. Ella estaba allí. “Me encerré, tienen una micro biblioteca de dos metros cuadrados, pero la biblioteca tiene una puerta de madera. Ese día me cuestioné regresar. Este es uno de los muchos riesgos que vas a tener”.
Claudia Alarcón nunca pierde el entusiasmo a lo largo de las casi dos horas de entrevista. Sólo hay que hacerle una pregunta y puede hablar sin interrupción. Le digo: “pero regresaste”. Sonríe y dice: “Regresé con más conciencia de donde debía poner la atención. Imagínate lo que es vivir bajo esa tensión permanente”.
Enfática señala que “no hay reinserción. Saldrán peor, no nada más por las relaciones que van a hacer”. Precisa que se debe ver a la persona más allá del delito. “¿Por qué están en el reclusorio? Eso no me interesa, porque por muy atroz o terrible que haya sido el delito que hayan cometido a mi lo que me interesa es conectar o ver esa parte interna de la gente. Hacerlos verse a sí mismos, valorarse en todo lo que se podía”.
Recuerda uno de los casos. Un joven que había estado en varios albergues a los 16 años. “¿Cómo pudiste haber llegado a los 16 años con esa historia de vida?”, le preguntó. Y él le dijo: “Es que yo no quiero ser un delincuente. Toda mi vida he luchado por no ser un delincuente y he tenido la vida que he tenido por no querer ser un delincuente. Para mi habría sido mucho más fácil dedicarme a la delincuencia, me han sobrado oportunidades, pero no quiero ser un delincuente. Quiero tener una carrera, quiero estudiar, quiero sacar mi prepa, quiero ir a la Universidad, quiero tener una familia”.
Eran 10 hermanos, el DIF se los quitó a los papás. 10 hermanos repartidos en diferentes albergues. Desde los 7 años.
Otro caso es el de un joven que estaba en la cárcel porque había matado a una persona en una riña, era su vida o la del otro chavo. Salió de la cárcel, entró a la Universidad, ya casi termina la carrera de Ingeniería. Su papa los abandonó y su mamá se deprimió. Y el dilema llega: delinquir para mantener a sus hermanos. A los 12 años tiene que tomar esas decisiones, resolver su vida. Mantener a hermanos menores, 8 y 10 años.
Vivía en una zona de delincuencia, alguien lo conecta con el grupo de la colonia, empieza a delinquir, así puede mantener a sus hermanos. Un niño de 12 años tiene que resolver su vida con esos recursos.
Acota que entender desde dónde se está construyendo la violencia es mucho más complejo que simplemente “vamos a meter a todo mundo a la prisión”. Cree que hay muchas soluciones, pero la violencia se volvió un negocio. “Hay mucho dinero para programas de violencia contra la violencia. La salida fácil desde el escritorio es legislar, ser más duros, más años de castigo en prisión, pena de muerte, pero cuando estás en el contexto de esa realidad sabes que es una solución de otro planeta.
Para la maestra Alarcón el adolescente es visto con prejuicios por los adultos y por las autoridades. “Desde el esquema de que la vida representa un reto, estar bien siempre, estar contentos, ser felices. Un proceso en el que una persona, un sujeto, una persona que está descubriendo, abriéndose al mundo pareciera algo negativo, así es como se ha planteado históricamente. Esa concepción no nos ha permitido ver la riqueza de esa etapa de vida. Lo que me gusta de trabajar con adolescentes es que hay una conciencia de sí mismos, que hay mucha vitalidad, que se aceptan y se reconocen como personas que se pueden equivocar”.
En epidemias previas se ha identificado la gran importancia de combatir la desinformación, por ejemplo, en el reciente brote de ébola muchas de las personas que creían en estos mitos no respetaban ni llevaban a la práctica todas las recomendaciones de salud pública, por lo que ponían en riesgo sus vidas y las de los demás.
En la actualidad el personal de la salud mantiene uno de los niveles de confianza más altos entre la población y es muy probable que la mayoría de los ciudadanos se apeguen a las recomendaciones de éstos más que en posicionamientos de políticos y medios de comunicación. Por lo que la actuación de los profesionales de la salud es y será clave en orientar a la población y diseminar los mensajes correctos para educarla y orientarla.
Lo que debemos de tomar en cuenta como sociedad, es que no todos los mensajes van a ser claros y permanentes desde un inicio, cabe mencionar que el virus tiene muy poco tiempo de ser descrito y la información nueva que se genera diariamente puede resultar contradictoria.
Es importante difundir información de calidad entre la población para administrar el miedo y el pánico que pueden llevar a la desinformación y generar actos de discriminación que resulten en agresiones al personal sanitario y otros actos de racismo o xenofobia que acentúan las barreras para el acceso a los servicios de salud. O más aún, nos puede conducir por el camino del miedo y el pánico, ambos generadores de errores que nos pueden costar la vida.
Una forma en la que los profesionales de la salud debemos combatir la desinformación es generar una opinión crítica sobre las propuestas de los actores políticos a nivel estatal y nacional en torno al distanciamiento social, y que pudieran resultar contrarias o controversiales. En este sentido, el personal de la salud sirve como balance al emitir recomendaciones puntuales y objetivas que expliquen este tipo de contradicciones y lo aterricen al nivel comunitario y personal, usando la relación médico-paciente como parte de este proceso de información y asesoría clara y práctica.
Sin lugar a dudas, debemos aprender de las experiencias en otros países que los han llevado a cometer errores que han implicado una elevada cantidad de muertes y gran cantidad de enfermos en estado grave. No nos equivoquemos, la salud es nuestro bien más preciado y el distanciamiento social en tiempos de COVID-19 nuestro mejor aliado. Muchos se han equivocado en anticipar las medidas de distancia física, otros en adelantar el regreso a la normalidad debido a intereses políticos y financieros poco balanceados con los intereses sanitarios.
Nos quedan muchos pendientes por resolver en el futuro inmediato como la transición hacia formas de diagnóstico masivas, aumentar la capacidad para realizar pruebas confirmatorias antes de comenzar a pensar en reabrir lugares de trabajo, escuelas, lugares de reunión y ocio.
Aumentar la inversión en nuestro sistema de salud, en efecto universal, es y será indispensable, rectificar la ya tan amañada y paradigmática forma de pensar la salud de los mexicanos como algo meramente curativo y paliativo y comenzar a invertir todos nuestros esfuerzos en la preparación y respuesta ante nuevas epidemias, y más importante hacer de la prevención un estilo de vida, la clave de nuestro sistema de salud.
[vc_row][vc_column][vc_column_text]México hace historia al lograr su mejor lugar por países en la VIII Olimpiada Europea Femenil de Matemáticas (EGMO, por sus siglas en inglés), al conseguir el sexto sitio entre 53 naciones participantes en el certamen. Nuestro país queda en los primeros diez lugares por tercer año consecutivo.
El equipo mexicano obtuvo una medalla de oro, conseguida por Ana Paula Jiménez de la Ciudad de México (quien con esta presea acumula en 4 años de competencia: dos oros y dos platas). Ana Illanes de la Ciudad de México y Karla Rebeca Munguía de Sinaloa ganaron medallas de plata; y se lleva bronce Nathalia Jasso de Guanajuato.
Es así como las estudiantes mexicanas rompen los estereotipos de género y prejuicios acerca de que las mujeres no son tan buenas como los hombres para las matemáticas y otras ciencias exactas, también demuestran que en México hay talento para esta disciplina.
El equipo mexicano, además de las 4 participantes, estuvo integrado por la doctora Isabel Hubard (investigadora del Instituto de Matemáticas de la Universidad Nacional Autónoma de México), como líder del equipo mexicano, así como Cristina Sotomayor y Marcela Cruz, tutoras del equipo.
México obtuvo 88 puntos con los cuales se colocó como primer lugar de Iberoamérica y segundo lugar de América, solo por abajo del equipo de Estados Unidos.
Se trata de resultado muy relevante por lo que la Olimpiada Mexicana de Matemáticas agradece el trabajo que hicieron las tres profesoras, Isabel, Cristina y Marcela, así como todos los entrenadores que participaron durante el proceso que siguió adelante a distancia a las disposiciones sanitarias debido a la epidemia de Covit-19.
La EGMO se realizaría de manera presencial en Holanda, pero ante la emergencia mundial los organizadores decidieron llevarla a cabo a distancia del 15 al 21 de abril.
Si bien este concurso es europeo, se invita a países de otros continentes, como México quien ha sido convocado desde 2014 y esta es la sexta ocasión en que participa. Generalmente la presencia de las mujeres en olimpiadas internacionales de matemáticas es de entre el 10 y el 20 por ciento del total de alumnos. Uno de los factores que influyen en este hecho es la falsa percepción de muchas niñas y mujeres que creen que disciplinas como las matemáticas son exclusivas de los hombres. Éste es uno de los mitos que la EGMO y la participación de México en la misma desean erradicar, al mostrarle al mundo y a las chicas, que hay muchas mujeres dedicadas a las matemáticas que compiten y participan en la realización de este certamen.
La anterior campeona mexicana en ser reconocida con una presea dorada en la EGMO fue la jalisciense Olga Medrano, en 2016.
Ellas son nuestras campeonas:
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]
Ana Paula Jiménez Díaz, de la Ciudad de México, 18 años. Es su cuarta participación en la EGMO. Es la primera mexicana en la historia en obtener dos medallas de oro en esa competencia (2019 y 2020); en 2017 y 2018 obtuvo medallas de plata. Es la tercera mexicana en ganar una medalla de bronce en la Olimpiada Internacional de Matemáticas (que el año pasado se realizó en Inglaterra), competencia en la que Ana Paula recibió también el premio especial Maryam Mizarkhani, por ser la mejor competidora de América del Norte. Iniciará en el siguiente ciclo escolar la licenciatura en matemáticas en la UNAM.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]
Karla Rebeca Munguía Romero, de Sinaloa, 15 años, es la primera mexicana en ganar en un mismo año (2019) en tres olimpiadas internacionales de matemáticas: medalla de plata en la VII EGMO realizada en Ucrania; medalla de oro en la Olimpiada Centroamericana y del Caribe, en República Dominicana; medalla de bronce individual y medalla de oro por equipos en la International Mathematics Competition, en Sudáfrica. Estudia bachillerato.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]
Ana Illanes Martínez de la Vega, de la Ciudad de México, tiene 14 años. Es su primera participación en la EGMO. Estudia bachillerato.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_column_text]Nathalia del Carmen Jasso Vera, de Guanajuato, de 18 años. Es su segunda participación en la EGMO. El año pasado obtuvo mención honorífica. Estudia bachillerato.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En México, la selección de las competidoras en la EGMO está a cargo de la Olimpiada Mexicana de Matemáticas (OMM), un programa académico que desde hace 33 años impulsa la Sociedad Matemática Mexicana (fundada en 1942) con el objetivo de difundir las matemáticas creativas entre niños y jóvenes del país.
Te invitamos a seguir el desempeño de nuestras campeonas en la EGMO 2020 a través de nuestras redes sociales.
FB: Olimpiada Mexicana de Matemáticas[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
Luego de más de ocho mil contagios confirmados por coronavirus, este martes 21 de abril fue decretada la Fase 3 en México. Las medidas que se deben aplicar en esta fase epidemiológica no serán muy diferentes de las tomadas en la fase 2, pero sí con más rigor y de carácter obligatorio, señaló Mauricio Rodríguez Álvarez, miembro de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus, creada por la UNAM.
De acuerdo con el especialista en virología, desde la fase 2 se tomaron medidas propias de la fase 3 y no se resentirá una diferencia, sobre todo en la gente que sí ha guardado la cuarentena con rigor y mantenido la sana distancia.
Rodríguez Álvarez explicó en entrevista con Prisma RU de Radio UNAM, que en la fase 3 el principal protagonista es el hospital, donde ocurrirán los principales cambios, sus periferias también se modificarán en cuanto a vialidad o infraestructura aledaña para reforzar la seguridad en esa zona.
En algunas instituciones de salud ya no darán más consultas de otra enfermedad, sólo de la COVID-19, la sana distancia será de más rigor, además de la posibilidad de restringir la vialidad en algunas zonas y horarios.
Asimismo, algunos negocios que seguían abriendo y no son esenciales tendrán que cerrar en los siguientes días. El médico e investigador de la Facultad de Medicina de la UNAM afirmó que “los contagios de hoy son los casos de las próximas semanas, no hay que perder eso de vista, por ello hay que reforzar e intensificar las medidas de distanciamiento social para evitar contagios y proteger a los vulnerables para cambiar los datos de contagio”.
Reiteró en continuar con el uso del cubre bocas, lavado de manos constante y limpieza de superficies y no “sobre preocuparse por la situación”, ya que muchas personas tienen la inquietud de si se puede contagiar a las mascotas y han exagerado con las medidas de higiene. “En el caso de las mascotas la higiene básica es suficiente, pero es importante que no estén en contacto estrecho con las personas enfermas”.
Refirió que si se tienen signos o síntomas de enfermedades respiratorias: tos, fiebre, estornudos, nariz tapada, etc, hay que evitar la interacción estrecha con las mascotas de compañía porque se corre el riesgo de contagiarse de otra cosa, propio de los bichos de los animales, en eso sí hay que tomar precauciones.
Exhortó a la población a ser pacientes y estar serenos, estrechar la convivencia y tomarlo con la seriedad que se debe, ya que esta situación es algo sin precedentes y las situaciones extraordinarias necesitan medidas de la misma índole.
José Antonio García Ramírez, egresado de la licenciatura en Matemáticas Aplicadas y Computación (MAC) de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, participa en uno de los equipos de trabajo del Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT) para apoyar en la toma de decisiones frente a la pandemia de la COVID-19.
Miembros del CIMAT y de otras instancias como el Instituto de Matemáticas de la UNAM, el CONACYT, la Secretaría de Salud o el IMSS forman parte del grupo científico que enfrenta esta contingencia, razón por la cual Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, reconoció su esfuerzo y dedicación en días recientes. https://youtu.be/4yoUmS8kuHQ
En entrevista, García Ramírez detalló que, frente a esta contingencia, los matemáticos, estadísticos y computólogos han buscado incorporar la teoría, el conocimiento previo y la experiencia de campo de los investigadores y exalumnos a un modelo matemático, estadístico y de sistemas dinámicos para simular escenarios. “No para predecir, digamos, el número de muertos, sino para presentar diferentes escenarios de qué pasaría bajo ciertas condiciones de control o ausencia y con ello apoyar a la toma de decisiones. Tener solo un pronóstico no sirve, porque necesitas algo más robusto que te dé más información, ahí es donde entra el escenario”, aclaró.
El maestro en Cómputo Estadístico por el CIMAT-Unidad Monterrey, explicó que, como exalumno, colaboró en este equipo con la recopilación y validación de la información proporcionada por las autoridades, además, ayudó en la fase de procesamiento de estos datos. “Una parte de lo que me ayudado (en esta labor) es la maestría y mi formación en MAC: tu background de Ciencias de la Computación, no sólo de programación, sino de algoritmia, de estructura de datos, de las buenas prácticas de programación, el eficientar el código y saber un poco de arquitectura de computadoras… (todo esto) te ayuda para procesarlo más rápido”, acotó.
José Antonio describió que reutilizó cosas que desarrolló durante su maestría para realizar estas simulaciones de los escenarios, además, mencionó que su equipo tuvo que considerar cuál era el modelo más apropiado en la población mexicana, pues a diferencia de Europa, México es un país grande y con una dinámica muy diferente, con movimientos de personas de una ciudad a la otra.
Además del acatleco, este grupo científico del CIMAT está compuesto por los doctores Graciela González, Rogelio Ramos, Leticia Ramírez, Marcos Capistrán y Andrés Christen, así como por los técnicos académicos Ivete Sánchez, Judith Esquivel, Juan Luis Salazar, Domingo Iván Rodríguez y Óscar González.
Sus días en Acatlán
“Yo le tengo mucho cariño a la FES y a la gente que está ahí”, dijo García Ramírez sobre sus profesores, de quienes resaltó su vocación por la enseñanza y los reconoció por motivarlo a tomar el camino de la estadística y el cómputo, gracias a lo cual está contribuyendo como muchos otros universitarios para hacer frente a esta pandemia.
El acatleco también rememoró sus días en el Grupo Universitario de Algoritmia y Programación Avanzada, mejor conocido como GUAPA, una época que le ayudó a mejorar sus habilidades en el tema y que considera es una de las fortalezas de la licenciatura en Matemáticas Aplicadas y Computación. Destacó que gracias a su paso por este club tuvo la oportunidad de participar en competencias y, sobre todo, ayudar a otros acatlecos brindando asesorías en matemáticas y programación. “Era lo chido, lo bonito de GUAPA y creo que de MAC, el apoyo y el ambiente cálido”, señaló.
Instó a los universitarios a no ser indiferentes ante la situación actual: “Los que estudiamos en escuelas públicas y tuvimos el beneficio de pertenecer a la UNAM hemos visto el compromiso de gente que ha dado su tiempo y esfuerzo para educarnos. La verdad yo aún me siento en deuda y en parte por eso estoy ayudando en este proyecto”, expresó.
García Ramírez invitó a sus futuros colegas de MAC a esforzarse, ya que en el ámbito profesional necesitas los conocimientos sólidos en cómputo y programación que se brindan en las clases: “Que no pierdan su tiempo, que en verdad se esfuercen en ir a la Universidad, porque en la curva generacional en la que se encuentran va a haber más competencia”, concluyó.
La fase 3 de la epidemia de COVID-19 fue anunciada a partir de hoy por la autoridad sanitaria federal. El presidente Andrés Manuel López Obrador llamó a las y los mexicanos no relajar la disciplina necesaria para hacer frente a la emergencia sanitaria.
En conferencia de prensa matutina pidió a la población quedarse en casa y cuidar a los grupos de riesgo, principalmente a los adultos mayores.
Al mismo tiempo, el mandatario exhortó a los empresarios a suspender actividades no esenciales, a mantener las fuentes de trabajo y las prestaciones.
El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, indicó que la ocurrencia de millares de casos en distintas zonas del país hace referencia a la fase 3 de la epidemia.
En las cuatro regiones ubicadas por el Consejo de Salubridad General —occidente, norte, centro y sureste— se superaron los mil casos en cada una; en la del centro hay 4 mil 442.
“Tenemos brotes activos, propagación en territorio con más de mil casos y estas son características de la fase de ascenso”, explicó.
Informó que el Consejo de Salubridad General emitirá este día el acuerdo en el que se detallan las Medidas Seguridad Sanitaria, actualizadas con base en las recomendaciones del Grupo Científico, que implican la extensión de la Jornada Nacional de Sana Distancia.
Quedará en manos de la Secretaría de Salud federal emitir los lineamientos para hacer operativas las disposiciones que la autoridad sanitaria estatal tiene la responsabilidad de hacer cumplir en sus ámbitos de competencia y territorios, además de aplicar las distintas modalidades que garanticen el cumplimiento de la Jornada Nacional de
Sana Distancia.
Recordó que los municipios que logren tener un mayor control de transmisión para el 17 de mayo podrán regresar de manera escalonada a sus actividades el 18 de mayo. Aquellos con más contagios tienen programada la suspensión el 30 de mayo.
Derivado de estas disposiciones, y solo si se reducen los contagios, el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, dio a conocer que el 1 de junio es la fecha que se tiene prevista para el regreso presencial a las aulas.
El calendario escolar se aplazará con el objetivo de rescatar el ciclo escolar, que concluirá el 17 de julio.
Durante los siguientes 40 días los estudiantes de todos los niveles educativos se apoyarán en los libros de texto para continuar el plan de estudios desde casa.
Los canales Once Niñas y Niños del Instituto Politécnico Nacional, Televisión Educativa, TV UNAM y las televisoras públicas de los estados emiten contenidos basados en los aprendizajes esperados de los libros de texto, planes y programas. Al final de cada programa los estudiantes contestarán cinco preguntas; las respuestas se incluirán
en la carpeta de experiencias al regreso a clases.
Inicia acuerdo Todos Juntos Contra COVID-19
El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, informó que este martes 21 de abril entra en vigor el acuerdo ‘Todos Juntos Contra COVID-19’, que consiste en la unión de esfuerzos entre el sector de salud público y privado para brindar atención de segundo nivel en materia hospitalaria ante la reconversión de instalaciones del IMSS,
ISSSTE, Insabi, Pemex, Secretaría de Marina y Secretaría de la Defensa Nacional.
Tres mil 115 camas de hospitales privados estarán a disposición de derechohabientes y beneficiarios quienes únicamente tienen que llamar al 800 213 26 84 para que su institución de salud les canalice al
hospital donde recibirán atención.
A fin de hacer frente a la crisis del coronavirus en México, una buena idea es aplicar pruebas para ubicar no a quien tiene la enfermedad, sino a quienes ya la contrajeron, se curaron y ahora gozan de cierto nivel de inmunidad. El objetivo es que tales individuos se reintegren a sus labores, ya sin miedo a contagiar o a ser contagiados, indica la doctora Laura Palomares, del Instituto de Biotecnología de la UNAM.
Para ello, la investigadora y su equipo trabajan en la validación de un test serológico que les hizo llegar el Mount Sinai Laboratory de los Estados Unidos, el cual es capaz de detectar anticuerpos contra el SARS-CoV-2. “Esto es importante pues muchos mexicanos ya se infectaron con el Covid-19 —muchos ni se enteraron por falta de diagnóstico o por no haber desarrollado síntomas—, se recuperaron y ahora son seropositivos, es decir, cuentan con dicha protección”.
A decir de la doctora Palomares, de probarse su efectividad, este método sería crucial para combatir la epidemia no sólo porque ayudaría a entender cómo se disemina, sino porque de aplicarse entre el personal sanitario serviría para determinar cuáles de ellos son resistentes y, por lo mismo, quiénes podrían atender a los infectados sin contagiarse y quiénes deben extremar precauciones.
“Esta es una forma de proteger a nuestros médicos y enfermeros, nuestra primera línea de defensa contra el Covid-19. Ellos serían a los primeros a quienes se les practicaría esto; después estarían los trabajadores esenciales que, por la relevancia de sus labores, no pueden quedarse en casa, y finalmente seguiría toda la población”.
Para la académica es importante subrayar que la prueba por validar en su laboratorio de Cuernavaca es muy diferente a las RT-PCR, pues mientras éstas buscan material genético del virus en muestras tomadas de las fosas nasales con un hisopo, la suya se enfoca en hallar anticuerpos específicos en sueros extraídos de la sangre.
“El objetivo aquí no es detectar a los enfermos, sino a quienes ya lo estuvieron. Eso nos permitiría instrumentar otro tipo de estrategias, como la de establecer qué individuos están aptos para romper su cuarentena y reincorporarse a sus actividades normales, haciendo menos abrupto este parón que hemos dado como sociedad”.
La prueba en cuestión se desarrolló en la Escuela Icahn de Medicina del Monte Sinaí y recién fue puesta a disposición de 200 laboratorios de investigación de todo el mundo, “siempre y cuando puedan realizar procesos complejos”, como estipuló la entidad neoyorquina. En México los recipiendarios fueron la doctora Palomares y su equipo, quienes trabajan a marchas forzadas para validar el método, requisito sine qua non para transferirlo al sector salud.
“Lo interesante de este test es que, a partir de él, podemos establecer dos cosas: si el paciente está en lo que llamamos fase aguda de la infección, caracterizada por la aparición de cierto tipo de anticuerpos, o si ya se recuperó y por lo mismo generó anticuerpos protectores”.
Tras revisar su agenda, la profesora Palomares calcula que el método estará validado para el 27 de abril, y que entonces podrá aplicarse entre la gente ya con respaldo de la UNAM, a menos que detecten algún fallo, algo que considera muy improbable pues, tras un proceso similar, el 15 de abril pasado la US Food and Drug Administration dio luz verde para su uso en los Estados Unidos.
Con la mira en el futuro
Debido a lo reciente del nuevo coronavirus, los científicos aún no saben si la inmunidad adquirida tras padecer la enfermedad es temporal o permanente, por lo que para la doctora Palomares todos los estudios concernientes a los anticuerpos serán cruciales para entender el futuro que se nos avecina.
Pero ¿qué son los anticuerpos? Son proteínas del sistema inmune creados poco después de una infección. Estos pueden ser detectados con una prueba de sangre o serológica, la cual nos dice si, alguna vez, determinado virus estuvo activo en nuestros cuerpos.
“Así funciona nuestro test a validar. Lo que hacemos con él es colocar un antígeno (o fragmento del virus) en una placa de ELISA y después agregamos el suero del paciente. La finalidad es ver si en éste hay, o no, anticuerpos contra el Covid-19. De haberlos, y en una cantidad adecuada, entonces podemos decir que el individuo está protegido”.
En opinión de la investigadora, esta información, tan valiosa en lo individual, lo es más en lo colectivo, “pues al elevarse el número de personas resistentes a la enfermedad, el virus se va quedando sin gente a la cual infectar y pierde velocidad de propagación. A esto se le llama inmunidad de rebaño y es la que nos sacará del atolladero”.
Por lo mismo, la académica se declara confiada en que, al practicar dichos tests de manera exhaustiva, nos haremos una imagen mucho más precisa del panorama en México que aquella que nos podemos formar hoy a partir de las cifras gubernamentales de enfermos y recuperados, ya que ambos rubros están muy subrepresentados.
“Además, debemos prepararnos para lo que viene, pues una vez concluida ésta, vendrá una segunda ola de contagios y es inevitable. Lo preocupante es que aún ignoramos mucho de este virus, como qué tanto tiempo estaremos protegidos y, por lo mismo, los diagnósticos de anticuerpos son algo que irá ganando importancia”.
En medio de la pandemia por coronavirus que vive el país, además de las personas mayores y con comorbilidades, los pueblos indígenas son, quizá, los más vulnerables ante la COVID-19.
La crisis sanitaria no solamente fracturó aspectos sanitarios y sociales de la población, el tema de la pandemia ha tomado por sorpresa a los países del mundo, sin embargo, en las comunidades indígenas aún es incierto cómo va a evolucionar el fenómeno.
En entrevista con Rocío Minerva Casariego Vázquez, profesora de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), explicó que las autoridades federales han llevado a cabo traducciones de las recomendaciones en lenguas originarias pero con información vaga e insuficiente, ya que son traducciones literales que no van de acuerdo a las condiciones en las que viven las comunidades indígenas.
De acuerdo con la especialista egresada de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM, algunos aspectos de las traducciones no van a servir para ellos. “En una ciudad las personas vulnerables son los obesos o con enfermedades cardiovasculares, mientras que en las comunidades indígenas va haber personas con tuberculosis, tracoma, desnutridas o muy delgadas, con enfermedades propias de la pobreza. Su contexto lleva a dar otro tipo de recomendaciones, no solamente físicas, sino de efecto psicológico”.
Para la también profesora de la licenciatura en educación indígena de la UPN, la epidemia llegará después a estas comunidades pero hay que trabajar urgentemente en información que explique, en los idiomas maternos de las comunidades indígenas, cómo es esta nueva enfermedad, cómo se está desarrollando, qué impactos está teniendo, cuáles son las medidas que implementan los gobiernos para enfrentarla, qué alternativas tienen las personas, cómo cuidar a los enfermos en casa, qué están haciendo otros pueblos indígenas en el mundo.
Resaltó que su contexto tiene cosas positivas como ser comunidades pequeñas, pero a diferencia de la Ciudad de México donde las recomendaciones son de tipo individual, en las comunidades es diferente porque funcionan como grupos comunitarios y las recomendaciones se toman en colectivo”.
Precisó que hay que hablar con ellos sobre el manejo del agua, “ellos no saben que la enfermedad es necesariamente mortal, que tiene un mecanismo de cuidado, la información no ha llegado de la mejor manera”.
En ese contexto, señaló que las medidas deben definirse de manera diferente porque, son adecuadas, pero insuficientes para estas comunidades. “Ellos sienten miedo pero tienen una idea respecto de las condiciones de salud, es importante incorporar a los médicos tradicionales, curanderos, doctores, parteras para que expliquen esto, ya que al ser un sector de extrema pobreza tienden a refugiarse en sus ideas religiosas y muchas veces estas ideas no son negativas”, tienen que ver con la madre tierra y el trato que se la ha dado a la naturaleza.
Por otro lado, al ser una enfermedad que traen las personas que han estado en contextos urbanos y que vienen de las ciudades, las comunidades tienen ya ciertas creencias y se han planteado un cerco sanitario como primera opción, “mientras pasa el peligro”, pero tendrán afectaciones en la salud. “Es importante prevenir y que sepan qué va a ocurrir y cómo proceder para que el impacto en ellos no sea alto”, afirmó Casariego.
Actualmente sólo hay promocionales que se transmiten de manera virtual, no hay que dejar de hacerlos, pues la juventud indígena que está en las ciudades debe de llevar ideas claras a sus comunidades. Lo más importante es sensibilizar a las personas mayores, a los tomadores de decisiones, para identificar el fenómeno sobre todo a aquellos contextos más alejados.
Rocío Casariego refirió que la información a las autoridades de las comunidades (personas mayores sobre todo, pues son consideradas personas sabias) es vital porque saben organizarse muy bien, son responsables de lo fundamental y tienen control de sus espacios que los ayudará para sobreponerse al impacto del contagio.
En ese sentido, Casariego señala que el tiempo es fundamental, ya se perdió mucho, pero es el momento de hacer un llamado a las instituciones y a los gobiernos locales para que se reediten las recomendaciones y corregir la información, formar una propuesta de lo que es necesario informar para que estas comunidades asuman su responsabilidad, “como siempre lo han hecho” y que las instancias de salud prioricen sus condiciones. “Son vulnerables por el sólo hecho de ser indígenas y hay que flexibilizar ciertos criterios. Dejarles claro que no es mortal si se toman las medidas de cómo aislar a las personas dentro de una comunidad pequeña y atender a la población vulnerable, manejo del agua, de los desechos y control de qué entra y qué sale. Con sus organizaciones y sistema normativo pueden asumir el manejo de la epidemia en sus propios contextos”, finalizó.
El doctor Gustavo Medina Tanco, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM y responsable del laboratorio de instrumentación espacial (LINX) destacó que en estos momentos la UNAM está apoyando a la sociedad a superar la crisis del COVID-19 mediante una serie de iniciativas científicas y tecnológicas.
En el laboratorio de instrumentación espacial (LINX), se desarrolló #JuntosVenceremosCovid19, una aplicación para dispositivos móviles que permite entender específicamente cómo se está propagando el COVID-19 en México. Esta información es de vital importancia porque permitirá proteger a la población de forma más eficiente.
¿Cómo funciona?
El usuario tiene que completar un breve cuestionario de posibles síntomas y factores de riesgo, la aplicación evaluará dos factores importantes: 1) el riesgo que tengas COVID-19 y 2) qué tan sensible podrías ser en caso de contagiarte. Esta información se utiliza para elaborar un mapa en tiempo real de posibles zonas de riesgo de contagio que pueden ayudar a mitigar los efectos de la pandemia y restringir su propagación.
El especialista aclaró que todos los datos proporcionados son confidenciales y anónimos incluida la ubicación, lo único que se registra es el correo electrónico, de esta forma ningún usuario puede ser identificado individualmente
“Al participar ayudas a investigar la evolución del COVID-19 y te beneficias, lo primero que tienes que hacer es registrarte en covid19.sol21ct con un correo o creando un usuario y contraseña”.
El doctor Medina explicó la importancia de actualizar de forma constante, inclusive varias veces al día, el cuestionario de síntomas, esto es indispensable para que se actualice el mapa de riesgos. Esto permitirá a entender cómo se correlacionan diversos síntomas con la enfermedad y de esta manera inferir cómo se está propagando en tiempo real por el país.
Igualmente, el investigador mencionó que la aplicación ayudará a tomar decisiones más informadas sobre cómo y dónde desplazarse o conocer cuándo es aconsejable buscar atención médica. También invitó a compartir la aplicación con familiares, conocidos y amigos: “En cuanto más gente la use más útil y poderosa se vuelve, no olvides que sólo juntos podemos vencer al COVID-19. Muchas gracias por tu apoyo y ayúdanos a ayudarte”.
El punitivismo, la sanción, las medidas excepcionales de control, los arrestos, el sobreuso del Sistema de Justicia Penal no son una medida efectiva para el control de una pandemia, sentencian Lisa Sánchez, directora general de México Unido contra la Delincuencia (MUCD) y Jacobo Dayán, coordinador académico de la Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes de la UNAM.
Si bien es cierto que ante una realidad extraordinaria, los gobiernos deben tomar decisiones extraordinarias, los países tienen la obligación de establecer las formas de llevar a cabo estos estados de excepción o restricciones a ciertas libertades y derechos.
De acuerdo con la activista, la implementación de estas prácticas no es justificable, y pueden, incluso, retardar su desmantelamiento.
“Sólo alimentan la idea de que el mejor o único mecanismo de control social y organización que tenemos es el castigo”.
Pero ¿qué tan válido es intercambiar derechos y libertades por salud pública?
Al respecto, el catedrático de la UNAM, en la mesa del día de Primer Movimiento de Radio UNAM, externó su preocupación en torno al estado de excepción que se está llevando a cabo en varios países del mundo. “Ya hay enfrentamientos abiertos entre poderes. Hay que ver lo que ocurre en El Salvador con la Suprema Corte y Bukele sobre las detenciones arbitrarias a personas que violan la cuarentena. Y eso se está dando en un entorno donde lo que no tenemos son contrapesos”.
En este sentido, los dos concuerdan en los deberes que tienen los gobiernos para con sus ciudadanos. Es decir, cualquier Estado que sancione la falta de cumplimiento de las medidas anunciadas, tendría que demostrar en mayor medida, la capacidad y efectividad que tiene para proveer los servicios de salud, y garantizar los derechos de las personas que estén enfermas o no de COVID-19.
“Los congresos y el Poder Judicial deben de estar listos para dar respuesta a las demandas que se interponen, sobre todo cuando las personas no están haciendo efectivo su derecho a la salud”.
Es por ello que, en situaciones como ésta, la sociedad civil, periodistas y la academia deben demandar a su gobierno el acceso y transparencia de datos en torno a cómo está llevando a cabo su gestión frente a la crisis.
La medida anunciada recientemente por la Secretaría de Salud para hacerle frente a la contingencia sanitaria contempla adelantar la fase 3 en ciertas regiones, es decir, segmentar la intensidad de las medidas de prevención por zonas de transmisión. “Una situación difícil de entender porque no aclara de dónde sacan la información para dar esos referentes”, estima Malaquías López Cervantes, integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus de la UNAM.
De acuerdo con el profesor universitario, la Red de Unidades Notificadoras del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Influenza cuenta con 475 unidades en hospitales y centros de salud de todo el país, número que “coincide” con la cantidad de municipios declarados de alto riesgo.
“Esto hace suponer que hay muchos municipios que tienen un caso identificado a través de una prueba, lo que lleva a pensar que la información que se tiene es de donde hay unidades, no de los demás municipios”.
A este respecto, López Cervantes considera que si se realiza el cien por ciento de pruebas nada más a las personas que tienen dificultad respiratoria, se corre el riesgo de no contabilizar a aquellas denominadas “asintomáticas” que habitan en muchos lugares, un error que no sólo los excluiría de la definición de alto riesgo, sino que, al no practicarles pruebas, se ignoraría si en esos municipios hay o no transmisión.
“Porque si tenemos un municipio donde no se ha identificado ningún caso, eso no quiere decir que no los haya, porque tal vez no tienen una unidad notificadora o tal vez se trata de casos no graves que no son captados por el sistema. Le ponen la etiqueta de ser un municipio sin transmisión cuando la información que se tiene no es la necesaria para llegar tan lejos”, concluyó el catedrático de la Facultad de Medicina de la UNAM.
Más que una guía estricta debe existir una serie de lineamientos básicos que orienten al médico para llevar a cabo lo que sabe hacer. La Guía Bioética de Asignación de Recursos de Medicina Crítica, por tanto, no debió haberse subido a la página del Consejo de Salubridad General, mas aún si sólo era un borrador, destacó Paulina Rivero Weber, directora del Programa Universitario de Bioética de la UNAM.
En entrevista para Prisma RU de Radio UNAM confesó haberse sorprendido con el actuar del Colegio de Bioética por elaborar el documento sin el consenso y aprobación de todos sus miembros.
De acuerdo con la doctora Rivero, la Guía «remarca mucho» el aspecto de la edad y no otros criterios importantes que tienen que ver, por ejemplo, con el diagnóstico emocional del paciente; situaciones que se pueden tomar en cuenta antes de llegar a la propuesta de desempatar al azar.
“Yo creo que el último criterio debería ser que el propio médico intensivista echara un ojo a las historias clínicas, los viera físicamente e hiciera un diagnóstico clínico rápido del estado emocional de ambos pacientes, y si hay uno que se compromete a sobrevivir y el otro dice que ya no puede más, entonces… antes que lanzar la moneda al aire está eso”.
A este respecto, apunta que en situaciones “tan difíciles como éstas, lo que menos quiere un médico es discriminar”, sin embargo, el hecho de elegir entre dos pacientes que necesitan del respirador cuando sólo hay uno, requiere discernimiento, pero jamás discriminar por razones de raza, económicas y/o de clase social.
“Por eso es importante que la gente entienda que lo que haga ahorita, las consecuencias las va a ver en 14 días. Y si hay necesidad de salir, hacerlo con toda la responsabilidad, porque no estamos cuidando nada más nuestra vida, de eso depende la vida de todos los que nos rodean”, sentenció.
Porque los casos de violencias intrafamiliar se han incrementado 100 por ciento en este periodo de cuarentena, “es importante que las personas que están confinadas con su agresor sepan cómo reaccionar y qué medidas pueden tomar, las alternativas que existen a nivel nacional como refugios, sitios encargados de salvaguardar a personas que se encuentran en riesgo”, indicó la maestra Nancy Lara Hernández, catedrática de la FES Acatlán.
Derivado del confinamiento por la COVID-19 en nuestro país, es importante contar con el apoyo de especialistas, ya que, si tienes un conflicto puedes recurrir a la asesoría legal y psicológica a distancia en caso de violencia habilitada por la Facultad de Estudios Superiores Acatlán para la comunidad estudiantil, trabajadores y población en general, que funciona 24 horas mientras permanezcan las medidas implementadas por las autoridades sanitarias del país, que está coordinado Lara Hernández, orientadora de la Comisión Local de Equidad de Género de la FES Acatlán.
Naucalpan está considerado como uno de los municipios con más altos índices de violencia, por lo que “nuestra Facultad está comprometida a ayudar a la población del municipio y sus alrededores. Apoyo emocional, asesoría legal y jurídica para personas que viven algún tipo de violencia”, mencionó la catedrática de la UNAM.
A partir del 13 de abril funciona este sitio que mantiene contacto con la Secretaría de la Mujer del Naucalpan, las Oficinas de Atención a las mujeres y Centros de Justicia para Mujeres de otras entidades, de esa forma, quien lo necesite tendrá un seguimiento integral, atención emocional, sicológica, apoyo para levantar la denuncia y llevar a cabo el proceso penal.
Por las condiciones actuales del confinamiento, la responsable consideró que este tipo de atención es un primer paso: “en la comunidad estudiantil se vive con más de tres miembros de la familia en espacios reducidos, situación económica complicada para quienes hayan perdido sus trabajos. El victimario puede estar en una situación emocional inestable, pensando cómo llevar el sustento, puede tener una forma de explosión de violencia más frecuente. La víctima debe aprender a manejar sus emociones, en caso de los estudiantes, con una situación de violencia”, detalló.
Certificada en Resolución de Conflictos en Línea Latinoamérica (ODR por sus siglas en inglés), organización con sede en Argentina, también pertenece al Departamento de Estudios de Procuración de Justicia y Seguridad Pública, de la Secretaría de Posgrado e Investigación enfatizó que “una llamada, una asesoría, escuchar genera una medicación virtual que puede mejorar la convivencia en la familia, evitar que haya explosiones de violencia física. Es prioritario escuchar porque cuando regresemos a nuestras actividades normales nos podremos enfrentar con un cúmulo de crisis emocionales debido a que no se atendió o no hubo esta escucha como prevención.
La especialista sugiere estar al pendiente, “no minimizar las situaciones. Se puede prevenir la violencia física siempre que se atiendan las emociones explosivas derivadas del confinamiento por la COVID-19, todos podemos encontrar una mejor solución”.
Durante la contingencia
La atención durante la contingencia está en función de la necesidad de quien llame al departamento: “me explica la situación, cómo la está viviendo, hago algunas preguntas personales, hay tipo de violencia física, emocional, sicológica, económica. Puede llamar la víctima o el mismo agresor, porque algunas veces no se percatan que pueden ser agresivos”.
Con base en los datos recabados, Lara Hernández realiza otro tipo de preguntas: tipo de actividad en casa para generar ingresos económicos, “de acuerdo a la situación que se trate, se puede canalizar a otros especialistas para que reciban apoyo. Se analiza de manera particular, pues no todo se resuelve de la misma manera y debido a que no todos percibimos la violencia de la misma manera y porque son diferentes las necesidades”.
Para percatarse en qué situación se puede estar: “el victimario se puede sentir irritable, nada le gusta, nada tiene solución; estar más de cinco personas en una casa puede provocar esa inestabilidad. No se quiere escucharlos, de nada sirve escuchar música, la televisión, es una alerta”.
Resaltó que como víctimas: “pasar tanto tiempo con su victimario, se siente deprimida, angustiada, estresada, con bajos niveles de alimentación, insomnio mayor, sin deseos de realizar cualquier tipo de actividad, de convivir. Repercusión anímica de forma rápida, sin deseos de estar en redes sociales. Signos de alerta que se deben atender”, advirtió.