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Brinda Acatlán asesoría legal y psicológica

FES Acatlán/Myriam Nuñez
A personas que viven algún tipo de violencia producto de la cuarentena que enfrenta nuestro país

Porque los casos de violencias intrafamiliar se han incrementado 100 por ciento en este periodo de cuarentena, “es importante que las personas que están confinadas con su agresor sepan cómo reaccionar y qué medidas pueden tomar, las alternativas que existen a nivel nacional como refugios, sitios encargados de salvaguardar a personas que se encuentran en riesgo”, indicó la maestra Nancy Lara Hernández, catedrática de la FES Acatlán.

Derivado del confinamiento por la COVID-19 en nuestro país, es importante  contar con el apoyo de especialistas, ya que, si tienes un conflicto puedes recurrir a la asesoría legal y psicológica a distancia en caso de violencia habilitada por la Facultad de Estudios Superiores Acatlán para la comunidad estudiantil, trabajadores y población en general, que funciona 24 horas mientras permanezcan las medidas implementadas por las autoridades sanitarias del país, que está coordinado Lara Hernández, orientadora de la Comisión Local de Equidad de Género de la FES Acatlán.

Naucalpan está considerado como uno de los municipios con más altos índices de violencia, por lo que “nuestra Facultad está comprometida a ayudar a la población del municipio y sus alrededores. Apoyo emocional, asesoría legal y jurídica para personas que viven algún tipo de violencia”, mencionó la catedrática de la UNAM.

A partir del 13 de abril funciona este sitio que mantiene contacto con la Secretaría de la Mujer del Naucalpan, las Oficinas de Atención a las mujeres y Centros de Justicia para Mujeres de otras entidades, de esa forma, quien lo necesite tendrá un seguimiento integral, atención emocional, sicológica, apoyo para levantar la denuncia y llevar a cabo el proceso penal.

Por las condiciones actuales del confinamiento, la responsable consideró que este tipo de atención es un primer paso: “en la comunidad estudiantil se vive con más de tres miembros de la familia en espacios reducidos, situación económica complicada para quienes hayan perdido sus trabajos. El victimario puede estar en una situación emocional inestable, pensando cómo llevar el sustento, puede tener una forma de explosión de violencia más frecuente. La víctima debe aprender a manejar sus emociones, en caso de los estudiantes, con una situación de violencia”, detalló.

Certificada en Resolución de Conflictos en Línea Latinoamérica (ODR por sus siglas en inglés), organización con sede en Argentina, también pertenece al Departamento de Estudios de Procuración de Justicia y Seguridad Pública, de la Secretaría de Posgrado e Investigación enfatizó que “una llamada, una asesoría, escuchar genera una medicación virtual que puede mejorar la convivencia en la familia, evitar que haya explosiones de violencia física. Es prioritario escuchar porque cuando regresemos a nuestras actividades normales nos podremos enfrentar con un cúmulo de crisis emocionales debido a que no se atendió o no hubo esta escucha como prevención.

La especialista sugiere estar al pendiente, “no minimizar las situaciones. Se puede prevenir la violencia física siempre que se atiendan las emociones explosivas derivadas del confinamiento por la COVID-19, todos podemos encontrar una mejor solución”.

Durante la contingencia

La atención durante la contingencia está en función de la necesidad de quien llame al departamento: “me explica la situación, cómo la está viviendo, hago algunas preguntas personales, hay tipo de violencia física, emocional, sicológica, económica. Puede llamar la víctima o el mismo agresor, porque algunas veces no se percatan que pueden ser agresivos”.

Con base en los datos recabados, Lara Hernández realiza otro tipo de preguntas: tipo de actividad en casa para generar ingresos económicos, “de acuerdo a la situación que se trate, se puede canalizar a otros especialistas para que reciban apoyo. Se analiza de manera particular, pues no todo se resuelve de la misma manera y debido a que no todos percibimos la violencia de la misma manera y porque son diferentes las necesidades”.

Para percatarse en qué situación se puede estar: “el victimario se puede sentir irritable, nada le gusta, nada tiene solución; estar más de cinco personas en una casa puede provocar esa inestabilidad. No se quiere escucharlos, de nada sirve escuchar música, la televisión, es una alerta”.

 

Resaltó que como víctimas: “pasar tanto tiempo con su victimario, se siente deprimida, angustiada, estresada, con bajos niveles de alimentación, insomnio mayor, sin deseos de realizar cualquier tipo de actividad, de convivir. Repercusión anímica de forma rápida, sin deseos de estar en redes sociales. Signos de alerta que se deben atender”, advirtió.

Para recibir la atención escribe a depjusp@acatlan.unam.mx o llama al 55-54-05-64-33

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