El Síndrome de Down es una alteración que se da por un cromosoma XXI extra y es la causa más frecuente de retraso mental en el ser humano. Su principal factor de riesgo es que la madre sea mayor de 35 años al momento de la concepción, por lo que sucede de manera espontánea. Sin embargo, los hijos de pacientes con este trastorno tienen el 50% de probabilidades de heredarlo o ser portadores genéticos del mismo para futuras generaciones.
Con información de la Dra. Laura Gabriela Flores Peña, Genetista, académica del Departamento de Embriología de la Facultad de Medicina, UNAM.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
La fecha fue seleccionada por la Down Syndrome International ya que el número es significativo de la triplicación del vigésimo primer cromosoma (mes 3, día 21). La idea original fue propuesta por Stylianos E. Antonarakis, médico genetista en Suiza y adoptado por ART21, su grupo de pacientes.
• Los casos se relacionan con el virus del papiloma humano, señala Germán Villanueva Sánchez, en ocasión del Día Mundial de la Salud Bucodental, que se conmemora el 20 de marzo
• La ENES León de la UNAM cuenta con un programa de detección temprana, mediante el cual se revisó a 230 pacientes en el último lustro
El perfil epidemiológico de los pacientes con cáncer bucal está cambiando. Hace dos décadas se presentaba en hombres de edad avanzada -de 60 a 70 años- quienes habían fumado y bebido por largo tiempo. Hoy es frecuente encontrar a jóvenes de 18, 20 o 30 años con este padecimiento.
Estos casos son un “foco rojo” y están relacionados con el virus del papiloma humano (VPH), afirma el responsable de la Clínica de Odontología de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), Unidad León, de la UNAM, Germán Villanueva Sánchez.
Antes, las personas habían fumado y bebido por 20 años o más. “Las sustancias tóxicas del tabaco combinadas con el etanol -en cualquiera de sus presentaciones- hace una dilución directa que, en la cavidad bucal, incide sobre los núcleos de las células, lo cual los hace inestables para que muten y hagan una neoplasia maligna o un cáncer bucal”.
Sin embargo, los jóvenes no podrían haberlo hecho a los cinco o 10 años. “Hemos visto que sus casos se vinculan con el VPH, por las relaciones orogenitales. Este es un cáncer que, así como afecta el cérvix uterino en las mujeres, también daña la cavidad bucal. El virus causante tiene afinidad por los epitelios y la dermis”. Las lesiones en la boca son pequeños papilomas, verrugas y/o condilomas parecidos a coliflores, explica el experto universitario con motivo del Día Mundial de la Salud Bucodental, que se conmemora el 20 de marzo.
De acuerdo con el Observatorio Global del Cáncer, en los últimos cinco años se sumaron 656 mil 62 casos de cáncer de labio y cavidad oral de varones en el mundo; en México se contabilizaron mil 671, en ese mismo periodo.
El experto en epidemiología de las patologías del complejo bucal y maxilofacial refiere: actualmente se conocen más de 200 subtipos virales del VPH; el relacionado con el cáncer de boca es el tipo 16, mientras el 18 se vincula al cáncer en la faringe.
“No quiere decir que una persona que tuvo una relación sexual oral y que se infecta por VPH en cavidad oral va a desarrollar cáncer de manera inmediata. Los individuos tenemos un sistema inmune que nos protege y si éste es fuerte, en muchas ocasiones no hay lesiones.
“En la medida en que se tengan esas prácticas con varias parejas, y se infecten varias veces, es mayor la posibilidad de desarrollarlo. A ello hay que sumar otros factores: si se fuma, toma o no se tiene buena alimentación”, detalla.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como lesiones premalignas de la cavidad oral a las leucoplasias y eritroplasias, máculas o manchas de color blanco o muy rojo que pueden situarse en los bordes laterales de la lengua, manifiesta Villanueva Sánchez.
“Los dentistas, los odontólogos de práctica general son nuestros ojos porque no puede haber patólogos en todos lados. Si detectan estas manchas en los pacientes, deben ser evaluados por el especialista en patología bucal y, de ser necesario, hacerles biopsias, a fin de descartar que se tenga una lesión precancerosa o un cáncer establecido”, alerta.
Al realizar una inspección intraoral debe ser integral y no limitarse a los dientes, pues numerosas patologías se encuentran en los tejidos blandos.
Detección temprana
En la ENES León se cuenta con un programa de detección temprana de cáncer oral, mediante el cual se busca identificar personas con lesiones en estadios incipientes, a fin de brindarles una mejor opción de tratamiento, que no sea mutilante, destaca Villanueva Sánchez.
En los últimos cinco años revisaron a 230 personas, de ellas 40 tuvieron lesiones premalignas -28 leucoplasias y 12 eritroplasias- y 28 casos de cáncer de células escamosas de la cavidad bucal en diferentes sitios anatómicos, 90 por ciento en el borde lateral de lengua.
Al detectar un caso, se canaliza a hospitales con los cuales la Escuela tiene vínculos, como el Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío, donde son atendidas por oncólogos médicos y quirúrgicos.
“En la ENES León tenemos un laboratorio de patología con un sistema de gestión de calidad e ISO 9001:2015; les entregamos sus resultados en un periodo de ocho a 10 días hábiles. Cuando van al hospital con sus laminillas los patólogos corroboran los resultados y se inicia el protocolo oncológico”, manifiesta Villanueva Sánchez.
El experto de la UNAM detalla que la OMS define como una adecuada salud bucal cuando no se tiene molestia, dolor ni alguna enfermedad periodontal.
En México y a nivel mundial las enfermedades dentales más frecuentes son la caries, 95 por ciento de la población la presenta en diferentes niveles; seguidas de las periodontopatías o enfermedades periodontales, es decir, cuando hay inflamación en los tejidos blandos o en los huesos maxilares (la encía o tejidos más profundos). Estas patologías son evolutivas.
“Un paciente puede iniciar con una inflamación en la encía y no limitarse ahí, con el paso del tiempo puede bajar hacia tejidos profundos, comprometer el hueso. Es cuando empiezan a tener esta sensación de movimiento del diente con la lengua”, expone.
El doctor en Ciencias argumenta que grupos vulnerables como las personas con diabetes requieren mayor atención, ya que al tener desequilibrios a nivel sistémico de la glucosa, presentan mayor predisposición a la periodontitis, la gingivitis. “Lo vemos constantemente, son pacientes que pierden de una manera muy temprana sus órganos dentales”. Aunque se les puede colocar una prótesis total, suelen perder por completo la sensación de los sabores y no masticar correctamente.
Quienes tienen periodontopatías también padecen mayores compromisos cardiovasculares porque la cavidad oral está relacionada anatómicamente con el área cardíaca, del tronco, del pecho. “Perfectamente puede viajar una infección de la cavidad bucal hacia el corazón y originar una endocarditis bacteriana”, remarca.
Villanueva Sánchez recuerda que para tener una adecuada salud bucal se deben cepillar la boca y los dientes tres veces al día, usar hilo dental y utilizar enjuagues bucales, que se diluyan en agua.
Además, fomentar la autoexploración: que las personas revisen su cavidad y si se detectan algo sospechoso -una bola, una mancha-, acudir al odontólogo. Si se tiene alguna lesión o úlceras que no cicatriza en un período de 20 días, hay que hacer una biopsia.
Asimismo, acudir a profilaxis para que se retire el sarro, al menos cada seis meses. De igual forma, es aconsejable tomarse una radiografía panorámica cada año, pues a veces hay lesiones que se desarrollan de manera intraósea y clínicamente no son visibles, concluye el especialista.
La carga de utilizar métodos anticonceptivos generalmente recae en las mujeres, quienes a menudo experimentan efectos secundarios. Sin embargo, una nueva alternativa no hormonal y reversible para hombres está en desarrollo, la cual limitaría la motilidad espermática, según explica Alberto Darszon, investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM. Este avance podría transformar la planificación familiar y distribuir de manera más equitativa la responsabilidad en la prevención de embarazos no deseados.
Métodos anticonceptivos femeninos y masculinos en México
Existe una amplia variedad de anticonceptivos femeninos, como pastillas, inyecciones, implantes subdérmicos, parches, DIU, condón femenino, óvulos, píldora del día siguiente y ligadura o corte de las trompas de Falopio. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en México, 17 millones 566 mil 12 mujeres en edad fértil (de entre 15 y 49 años) utilizan alguno de estos métodos.
En comparación, solo el 16.8% de las mujeres sexualmente activas declararon que su pareja se ha sometido a la vasectomía, usa condón, observa el ritmo o practica el coito interrumpido para evitar embarazos no deseados. Estas cifras evidencian el bajo número de anticonceptivos masculinos disponibles.
El profesor Alberto Darszon Israel, del Instituto de Biotecnología de la UNAM, destaca que «los efectos secundarios de los métodos regulatorios de la fecundación los padecen las mujeres y eso no está bien». Por esa razón, es fundamental desarrollar anticonceptivos para hombres.
Avance en la creación de un método anticonceptivo masculino no hormonal y reversible
El descubrimiento reciente de un compuesto que inhibe temporalmente una enzima esencial para la fecundación, presente en los espermatozoides, implica un avance relevante en la creación de un método no hormonal y reversible para hombres. Este avance podría generar una mayor equidad de género en la responsabilidad de la planificación familiar.
Espermatozoides infértiles por algunas horas
El 14 de febrero pasado, la revista Nature Communications publicó el artículo «On-demand male contraception via acute inhibition of soluble adenylyl cyclase» (Anticoncepción masculina a demanda a través de la inhibición aguda de la adenilil ciclasa soluble), donde se dan a conocer los hallazgos realizados por investigadores del Centro Médico Weill Cornell, en Nueva York, Estados Unidos. El estudio se centra en el compuesto TDI-11816, que inhibe la enzima adenilato ciclasa soluble (ACs) presente en los espermatozoides, bloqueando su fertilidad de manera transitoria.
«Es un método que implica una molécula no hormonal. Las repercusiones de las hormonas en el organismo suelen ser un poco más generalizadas, es decir, tienen efectos secundarios más amplios. Un compuesto de tales características tiene la ventaja de ser más específico», explica Alberto Darszon.
El TDI-11816 está dirigido a una enzima que sintetiza un segundo mensajero crucial en el procesamiento de la información celular, tanto del medio externo como de las células vecinas y ellas mismas. Hay muchas variedades de adenilato ciclasa, pero el compuesto es específico para una ACs, lo que quiere decir que está en el citoplasma o pegada a las membranas.
Potencial para funcionar como anticonceptivo
«Esta enzima es muy importante en la fisiología del espermatozoide y se encuentra en altas concentraciones. Descubrir un inhibidor específico de esta ACs, que no inhiba a las adenilato ciclasas de membrana, es una contribución importante y tiene potencial para funcionar como anticonceptivo», comenta Alberto Darszon.
Al respecto, el académico agrega que el compuesto orgánico entra al sitio de uno de los reguladores de la enzima, el bicarbonato, y bloquea su actividad durante algunas decenas de minutos, por lo que es transitorio y, por lo mismo, minimiza los efectos secundarios.
Pruebas en ratones y conejos, ¿cómo funcionaría en humanos?
A decir del académico, aunque hasta ahora solo se han realizado pruebas en ratones y conejos, hipotéticamente un hombre podría tomar una píldora previo a tener actividad sexual. Con ello, la ACs (por regular pasos clave en la función del espermatozoide para fecundar) quedaría inhibida.
Así, los espermatozoides no maduran en el tracto genital femenino y dejan de nadar correctamente (el llamado nado hiperactivo), por lo que terminan deteniéndose sin llegar al óvulo para fecundarlo.
Esto duraría dos horas en promedio, y después, en un día, se restablecería la capacidad fértil de los espermatozoides. En los estudios realizados hasta el momento no se han observado cambios de conducta sexual en los roedores ni imposibilidad de fecundar una vez revertido el efecto del inhibidor.
Hacia una equidad en la responsabilidad de la anticoncepción
Este avance en la investigación sobre anticoncepción masculina temporal representa un paso hacia la equidad en la planificación familiar, al brindar a los hombres una opción adicional para asumir la responsabilidad de la anticoncepción y aliviar parte de la carga que recae en las mujeres.
Aunque aún se requiere más investigación y pruebas en seres humanos, este enfoque no hormonal y reversible podría marcar un cambio significativo en el panorama de la anticoncepción y la responsabilidad compartida en la planificación familiar.
Un anticonceptivo con potencial revolucionario
Las adenilato ciclasas del ratón y del humano son muy parecidas, lo que genera una alta expectativa de que el TDI-11816 funcione bien en varones. “Se están haciendo muchas pruebas y en pocos años, si todo marcha bien, sería un compuesto accesible al público y no demasiado caro”, estima Alberto Darszon.
Además, en México también se han realizado estudios para desarrollar alternativas para los hombres. “Nuestro grupo ha trabajado buscando un anticonceptivo masculino no hormonal. Aprovechando el hecho de que hay transportadores de iones en el espermatozoide que sólo se expresan en esta célula, es posible encontrar un inhibidor específico de uno de esos transportadores”.
Un anticonceptivo no hormonal y reversible revolucionaría la planificación familiar y si —además—, éste es masculino, evitaría que la responsabilidad reproductiva recayera en la mujer o que ésta padeciese inestabilidad hormonal, pues la mayoría de los anticonceptivos femeninos provocan eso.
“Procrear debería ser una cuestión compartida en todo sentido, tanto en lo que respecta a la decisión, los cuidados y la responsabilidad que conlleva el traer un nuevo individuo al mundo”, concluye Darszon.
Información destacada
Las mujeres a menudo llevan la carga de utilizar anticonceptivos, incluyendo experimentar efectos secundarios, y hay una falta de opciones anticonceptivas masculinas disponibles.
Los investigadores han descubierto un método anticonceptivo masculino no hormonal y reversible que limita la motilidad de los espermatozoides a través de la inhibición temporal de una enzima esencial para la fertilización.
El compuesto TDI-11816 inhibe la enzima adenilato ciclasa soluble (ACs) presente en los espermatozoides, bloqueando su fertilidad durante unas pocas horas.
Las universitarias buscarán derrotar a las rojinegras este viernes en el Estadio Jalisco para mantener la inercia positiva y subir en la tabla general
En el partido con el que dará inicio la Jornada 10 del torneo Clausura 20323 de la Liga MX Femenil, las Pumas visitarán a las rojinegras del Atlas este viernes 17 de marzo, a las 17:00 horas, en el Estadio Jalisco.
Las atlistas ocupan actualmente el octavo lugar de la clasificación general, con 12 unidades, mientras que las universitarias se encuentran en el puesto 11, con 9 unidades. En caso de una victoria de la escuadra de la UNAM, estaría desplazando a las tapatías de los puestos de clasificación a la fase final, pues la diferencia de goles favorece a las felinas (-2 por -10 de las tapatías). Las Pumas no han caído en sus últimas tres presentaciones en la actual campaña, en las que consiguieron un triunfo (por 4-1 contra Santos Laguna) y dos igualadas (0-0 con Toluca y 1-1 con Puebla), por lo que buscarán mantener la inercia positiva en este duelo. Atlas, en cambio, cayó en sus dos compromisos más recientes y además recibió una goleada (perdió 2-1 frente a las Chivas y 5-0 ante el América). Este será apenas el segundo juego de las auriazules en el Estadio Jalisco. La ocasión previa en la que se vieron las caras en dicho escenario fue durante el Grita México Apertura 2021 y el marcador terminó cero a cero.
Aunque el saldo de todos los partidos entre estas escuadras favorece ligeramente al conjunto jalisciense con dos triunfos, tres empates y una derrota, en sus últimas cuatro confrontaciones no pudieron imponerse. La última vez en la que se midieron, durante la Fecha 17 del Apertura 2022, fueron las futbolistas capitalinas las que se quedaron con los tres puntos al ganar por 3-2, durante una tarde lluviosa en CU, el 21 de octubre de 2022. En esa ocasión, Aerial Chavarin (2) y Gabriela Juárez marcaron para las universitarias, mientras que por las visitantes lo hicieron Carolina Venegas y Tania Morales.
La película «La Ballena» no solo aborda la problemática del sobrepeso, sino que también presenta una crítica social sobre la paternidad perdida, el abandono del hogar, el juicio por la homosexualidad, el fanatismo religioso, la depresión y, sobre todo, el amor, explicó José Ángel Garfias Frías, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
La percepción de «gordofobia» y la importancia de contextualizar
La historia ha sido muy criticada y catalogada como «gordofóbica». Al ver el cartel y leer el título, uno podría descontextualizar la trama y el mensaje que el director desea plantear. Por ello, es conveniente revisar el contenido antes de emitir juicios.
Todo comienza con el romance de Charlie, un profesor de literatura, con uno de sus estudiantes. Ambos viven en un pequeño pueblo muy conservador de Estados Unidos, donde un grupo religioso desaprueba su relación, no solo por ser homosexual, sino porque el académico está casado y tiene una hija. El filme, protagonizado por Brendan Fraser, también muestra que, a menudo, los juicios provienen de prejuicios iniciales.
Darren Aronofsky y su enfoque en obsesiones y adicciones
Para entender la historia, es necesario recordar que al director del filme, Darren Aronofsky, le fascina plantear en sus películas las obsesiones y las adicciones, explicó el académico universitario.
En películas anteriores como «Réquiem por un sueño», una mujer se obsesiona por bajar de peso y consume medicamentos para lograrlo, perdiéndose en el proceso. Al mismo tiempo, su hijo y su novia son adictos a otro tipo de drogas. Otro ejemplo es «Cisne Negro», en el que una joven, interpretada por Natalie Portman, se obsesiona por obtener el papel principal de una obra de ballet. En el repertorio de Aronofsky, destaca también la película «El Luchador» y su obsesión por ganarse la popularidad y regresar al estrellato. En «La Ballena» plantea precisamente la obesidad mórbida como una obsesión, añadió el académico universitario.
La relación entre «La Ballena» y Moby Dick
Aunque el título «La Ballena» podría parecer que se refiere a la gordura de su protagonista, Charlie, en realidad tiene un trasfondo que va más allá, con algunos guiños a «Moby Dick», la novela de Herman Melville.
Obsesión por morir de amor y el contraste en el destino de los personajes
La película también plantea la obsesión de Charlie por morir de amor. Después de ser juzgado por la población de su pequeño pueblo, su novio decide suicidarse dejando de comer. Es en este momento cuando surge el tema de la obesidad mórbida: el protagonista, consumido por la culpa, acepta el sobrepeso como un castigo y come cada vez más, llegando a un extremo de obesidad.
Resulta poético cómo el novio muere de inanición y Charlie hace lo contrario: come en exceso hasta alcanzar un sobrepeso extraordinario, comentó Garfias Frías, académico de la UNAM.
El «mal de amor» y la relación entre Charlie y su hija
En el fondo, la película plantea un enfoque romántico sobre cómo una persona puede morir de amor, lo que comúnmente se denomina «mal de amor». No obstante, la trama también se centra en la relación de Charlie con su hija y, de alguna manera, su reconciliación. Se trata de una construcción de personajes muy retorcida que siempre caracteriza a las historias del director Darren Aronofsky.
El debate en torno al «Body Positive»
La corriente denominada «Body Positive» ha criticado el filme «La Ballena», tachándolo de «gordofóbico». Sus defensores sostienen que las personas deben aceptar su cuerpo, incluso con obesidad. Sin embargo, esta idea es válida siempre y cuando la salud no esté en riesgo.
La película presenta a un personaje que pone en peligro su vida al comer en exceso debido a sufrir «un mal de amores». Así, el protagonista desarrolla sobrepeso como resultado de un estado psicológico negativo.
De hecho, ningún extremo es bueno, afirmó el académico universitario de la UNAM, Garfias Frías. “No se deben pasar desapercibidos los dos extremos: muy delgado o con mucho sobrepeso”.
Por ejemplo, ser extremadamente delgado podría fomentar enfermedades como la bulimia o anorexia. No por ser delgado se tiene buena salud; puede haber desnutrición, anemia u otros padecimientos.
Por otro lado, los individuos con sobrepeso deben realizarse estudios periódicamente para identificar si tienen alguna enfermedad.
Información destacada
«La Ballena»: reflexión sobre amor, culpa y problemáticas sociales.
Falsa percepción de «gordofobia» y la importancia de contextualizar.
Darren Aronofsky: enfoque en obsesiones y adicciones en sus películas.
Relación entre «La Ballena» y «Moby Dick» de Herman Melville.
Contraste en el destino de los personajes y el «mal de amor».
Relación entre Charlie y su hija como parte central de la trama.
Debate en torno al «Body Positive» y la importancia de la salud.
El riesgo de los extremos: delgadez y sobrepeso en la salud.
Palabras clave
La Ballena, gordofobia, Body Positive, obesidad, sobrepeso, mal de amores, salud, delgado, Garfias Frías, discriminación, homosexualidad, fanatismo religioso, crítica social, paternidad perdida, abandono del hogar, depresión, amor, Darren Aronofsky, obsesiones, adicciones, culpa, inanición, obesidad mórbida.
La frase de que “el dinero da la felicidad” deja muchas dudas si pensamos en comprar autos de lujo, propiedades de varias hectáreas, o adquirir ropa de grandes marcas. Pero cuando esa afirmación hace referencia simplemente a tener estabilidad económica, no está tan equivocada.
En un estudio titulado Los agudos picos de la pobreza: la escasez financiera está relacionada con niveles más altos de intensidad de la angustia en la vida diaria, el profesor de la Universidad de Harvard, Jon Jachimowicz, explica que el dinero es un bien para llegar a la felicidad, pero que no es la felicidad en sí. De acuerdo con él, el dinero brinda calma y control para lidiar con imprevistos, desde algo tan simple como tener que pedir comida a domicilio hasta algo tan serio y tan caro como una hospitalización.
En esa misma tónica, Melisa Chávez Guerrero, profesora de la Facultad de Psicología de la UNAM, comentó que “el dinero no lo es todo, pero sí es relevante, ya que vivimos en un entorno capitalista donde nos permite cubrir ciertas comodidades y donde se promueve que gastemos, que mostremos nuestra capacidad de pago, lo cual al final es lo que tiene valor en la sociedad”.
Jachimowicz y su equipo solicitaron a 522 participantes, con ingresos de entre $10 mil a $150 mil dólares, anotar en un cuaderno durante un mes los eventos y las emociones que iban teniendo cada día. Con los datos obtenidos en estos diarios se alcanzaron las siguientes conclusiones:
El dinero reduce el estrés intenso: aquellos con ingresos altos tenían un menor estrés negativo.
Hay más control: un problema lo puede tener cualquiera. Sin embargo, ser solvente económicamente reduce el estrés porque hace sentir que ante los eventos negativos “tienes el control” en cierta medida.
Chávez Guerrero observó que los resultados de este estudio se relacionan con lo que postula la pirámide de Maslow, pues “si nuestras necesidades básicas están satisfechas, eso nos permite pensar en otras cosas: usar nuestro ancho de banda cognitivo, es decir, nuestros recursos de atención, memoria y procesamiento de información, para otros objetivos que identificamos con el bienestar. Cuando lo básico está cubierto, da tiempo para otro tipo de pensamientos”.
En esta pirámide, propuesta en 1943, el psicólogo estadounidense Abraham Maslow jerarquiza las necesidades humanas y postula que, conforme se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide), los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (parte superior de la pirámide).
Los cinco niveles de la pirámide son:
Necesidades básicas o fisiológicas: son las inherentes a toda persona, básicas para la supervivencia del individuo. Respirar, alimentarse, hidratarse, vestirse, etc.
Necesidades de seguridad: seguridad física (salud), económica (ingresos), vivienda, etc.
Necesidades sociales: están relacionadas con el sentimiento de pertenencia y el desarrollo de afecto (familia, amigos, pareja, compañeros del trabajo, etc.).
Necesidades de estima o reconocimiento: confianza, autorreconocimiento, reputación, éxito.
Necesidades de autorrealización: es el nivel más alto y solo puede ser alcanzado una vez que todas las demás necesidades han sido satisfechas. En esta etapa el individuo busca su crecimiento personal, por medio de la moral y la creatividad, y libre de prejuicios.
A pesar de que el planteamiento de Maslow sigue presente en libros de texto de psicología, la profesora indicó que “hay teóricos que consideran que se quedó corto, ya que muchas veces las motivaciones que tenemos en la vida no necesariamente siguen la jerarquía que él planteó”.
Falta de dinero genera efecto dominó
Otro estudio liderado por Jon Jachimowicz encontró que las personas con dificultades de dinero sienten vergüenza y que ésta sólo hace que sus problemas empeoren, en una “espiral de vergüenza financiera”.
Al estar pensando en sus problemas económicos, su desempeño laboral empieza a decaer, y tienen dudas con respecto a las decisiones a largo plazo e incluso sus relaciones sociales se ven afectadas.
En línea con la investigación de Jachimowicz, la profesora Chávez Guerrero agregó: “Hay estudios que revelan que el estrés agudo que provoca la escasez de recursos financieros hace que disminuya el ancho de banda cognitivo; es decir, nuestra atención y procesamiento de información es menor y se ve afectada la memoria. Estas condiciones son un factor para que se viva al día y “solo se piense a corto plazo económicamente hablando”.
Jachimowicz rechaza, sin embargo, una idea que se ha ido normalizando: cuando eres pobre, es tu culpa, y por eso deberías avergonzarte. Argumenta que la pobreza se debe relacionar más a factores ambientales y sociales externos.
Volviendo al tema general de este artículo, Chávez Guerrero, por su parte, concluye que no hay una receta para la felicidad. Aunque el dinero es un elemento importante para llegar a ella, no lo es todo. Se debe ver más como un “apoyo” para realizarnos personalmente, para disminuir el estrés cotidiano y así lograr diversos objetivos. “Es un escalón para llegar al lugar que aspiramos”.
Mucha gente está convencida de que vivimos en una época en que la felicidad no sólo no es el único objetivo de su vida, sino una obligación, como si ser feliz fuera una forma de trabajo.
Otros dan la impresión de estar sumergidos en la religión de la felicidad, en la que el dogma es mirar hacia adelante sin voltear atrás y no tener tiempo para la tristeza.
Hace algunos años, en algunas estaciones de radio nos decían que nos uniéramos a los optimistas, que una sonrisa es la llave que abre cualquier puerta, que los pensamientos positivos evitan que nos enfermemos y que, cuando ya estamos enfermos, el alivio llega más rápido.
Sin embargo, a pesar de lo que consideren los gurús de la felicidad, ésta no sería un asunto personal, sino de nuestros gobiernos. En 2012, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “como reconocimiento a la importancia de la felicidad en la vida de las personas de todo el mundo” y porque “la felicidad y el bienestar son objetivos universales”, declaró el 20 de marzo como el Día Internacional de la Felicidad.
Así, a partir de 2013, cada año la ONU publica su Informe Mundial de la Felicidad, un análisis sobre el estado de la felicidad en cada país, en colaboración con Gallup, Inc., la empresa que hace encuestas sobre la felicidad en el mundo.
En la clasificación para 2019-2021, los países mejor situados fueron Finlandia, Dinamarca, Islandia, Suiza, Países Bajos, Luxemburgo, Suecia, Noruega, Israel y Nueva Zelanda.
Los resultados del 2022 fueron muy similares. Finlandia fue considerada como la nación más feliz del mundo por quinta vez consecutiva. Le siguieron Dinamarca, Islandia, Suecia, Suiza, Israel, Irlanda, Países Bajos, Nueva Zelanda y Costa Rica.
En esta lista de los países más felices, México ocupa el lugar 46 entre 146 encuestados. El menos feliz fue Afganistán.
Según Gallup, sus encuestas miden “los intangibles de la vida”, como los sentimientos y emociones, que no miden los indicadores económicos, como el producto interno bruto (PIB).
“En este caso, lo que hace Gallup no es una investigación psicológica, sino una encuesta, y como encuesta no es representativa del sentir de las culturas”, dice Ricardo Trujillo, de la Facultad de Psicología de la UNAM.
Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a la cual pertenecen las naciones más ricas, desde 2009 recomienda a los países miembro que sus institutos estadísticos midan los índices de bienestar de sus sociedades con el fin de evaluar el rendimiento, guiar la toma de decisiones y ayudar en las políticas sociales relativas al financiamiento público, la distribución de los recursos, la confianza de los mercados y el desempleo, entre otras.
Aunque los economistas de todo el mundo consideran que el principal indicador del desarrollo de un país es el PIB, es decir, el valor monetario de sus productos y servicios durante un año, en la constitución del reino de Bután, promulgada en 2008, se dejó de considerar al PIB como el principal indicador de su desarrollo y fue sustituido por la felicidad nacional bruta (FNB) o Gross National Happiness (GNH).
En 1972, poco después de acceder al trono, Jigme Singye Wangchuck, padre del actual rey, afirmó que para su reino “la felicidad nacional bruta es más importante que el producto interno bruto”.
Este pequeño reino (con menos de 800,000 habitantes) se ubica al noreste de la India, al este de Nepal y al sur de China.
¿Qué es la felicidad?
¿Algo permanente en nuestras vidas o una experiencia espontánea? Daniel Kahneman, ganador del Premio Nobel de Economía en 2002, encontró en sus investigaciones que buena parte de la gente no busca la felicidad. Aunque pensamos que queremos ser felices, dice, muchos trabajamos en la dirección contraria.
Para este psicólogo y economista, satisfacción y felicidad son cosas distintas. Según él, la felicidad es una experiencia que surge de manera espontánea y es efímera, en tanto que la satisfacción es un sentimiento a largo plazo, que se construye a medida que pasa el tiempo a partir de los logros alcanzados para construir el tipo de vida que cada quien admira.
Explica que trabajar hacia una de las dos metas podría debilitar nuestra capacidad para experimentar la otra. Al medir la felicidad cotidiana —las experiencias que hacen que la gente se sienta bien—, Kahneman encontró que pasar tiempo con los amigos es algo muy efectivo. Pero a quienes se enfocan en sus metas a largo plazo, que son muy satisfactorias para ellos, no les importa la socialización, ya que están ocupados en sus grandes proyectos.
En cuanto al dinero, Kahneman considera que tiene una influencia muy importante en la vida satisfactoria y que influye en la felicidad cuando no se tiene. La pobreza crea sufrimiento, pero más allá de cierto nivel de ingreso que satisface nuestras necesidades básicas, la riqueza no incrementa la felicidad.
Si una persona no pasa hambre, si tiene ropa que la cubra, un lugar donde vivir y las otras necesidades básicas cubiertas, entonces esa persona podría ser tan feliz como la más rica del mundo. Además, a diferencia de la satisfacción, que es retrospectiva, la felicidad ocurre en tiempo real.
Happify
En los años 70 del siglo pasado surgieron los conferencistas de la excelencia y la autoayuda que hablaban de la superación personal y de sembrar la cultura de la excelencia, pero ahora Happify y otras aplicaciones semejantes son los nuevos motivadores de la autoayuda.
Happify es una plataforma en línea en la que encontraremos la felicidad utilizando la ciencia, nueva palabra fetiche de los charlatanes. Con esta aplicación, “basada en la ciencia que mejora la salud emocional”, los usuarios pueden conocer su estado emocional en tiempo real y mejorarlo con motivación y gestión del estrés y de los pensamientos positivos.
“Descubre tu puntuación de felicidad y mejórala en dos meses” es la frase que recibe a los usuarios de Happify al conectarse. Estas aplicaciones son la nueva etapa de la psicología positiva, que surgió a finales del siglo pasado y que fue promovida por el psicólogo estadounidense Martin Seligman, quien la define como “el estudio científico de lo que hace que la vida merezca la pena”.
Algunas investigaciones señalan que la llamada psicología positiva, detrás de la cual están empresas muy poderosas, ha introducido la felicidad en las agendas académicas, económicas y políticas de muchos países.
Happycracia
En la edición española de un libro publicado hace algunos años en Francia, Happycracia. Cómo la ciencia y la industria de la felicidad controlan nuestras vidas, Edgar Cabanas (psicólogo) y Eva Illouz (socióloga) reflexionan sobre la búsqueda de la felicidad y se preguntan si la felicidad es realmente el objetivo del ser humano, ya que ésta no es universal, pues tiene raíces culturales y políticas.
La idea de la felicidad en la Antigüedad no tiene nada que ver con nuestra concepción actual, que es una idea muy simplista, a decir de los autores del libro, quienes no consideran que la búsqueda de la felicidad sea el objetivo principal del ser humano. Según Cabanas e Illouz, la felicidad se ha convertido en una obsesión, un regalo envenenado al servicio del sistema económico.
Sin embargo, para otros el ser humano tiene la obligación y no el derecho a ser feliz. Jorge Bucay, conferencista argentino, agrega que el desafío más importante de la vida es aprender a vivir cada momento.
Michel Foucault, en su libro Vigilar y castigar lo expone de manera muy clara. En la Edad Media se controlaba a una población mediante el castigo, ahora se le controla mediante el placer.
“Te voy a dar la posibilidad de que tengas lo que desees, pero para tener estos bienes, esta vida agradable, tienes que portarte bien”, explica Ricardo Trujillo. “Para controlar a la sociedad ya no funciona amenazar con el infierno si nos portamos mal, ahora se le ofrece el paraíso capitalista”.
En El malestar en la cultura, Freud dice que nacemos en un mundo con deseos, necesidades y satisfacciones, y una forma de satisfacción es satisfacer la pulsión; tengo hambre, entonces como, y mi pulsión se satisface, explica Trujillo.
“Pensar que la pura satisfacción de las pulsiones representa la felicidad es ilusorio”, dice Freud, “porque en el momento en que satisfacemos nuestras pulsiones empezamos a angustiarnos porque ya no tenemos un límite y nos desbordamos; no estamos diseñados para siempre estar satisfechos”.
“El peor de los terrores que podría tener una persona es no tener deseos, porque a los seres humanos no puede faltarnos el deseo”, dice el investigador. Y agrega: “Estructuralmente, el ser humano no es feliz, necesita vivir con alguna carencia, gracias a la cual se le permite desear cosas. Pero no es una falta de objetos, sino una carencia existenciaria. Podemos tener todas las cosas del mundo, pero siempre vamos a necesitar algo”.
“Y qué bueno que sea así, porque gracias a eso podemos desear. Parece que lo que nos hace humanos no es la felicidad, sino justamente lo opuesto: la carencia existencial hace que nos mantengamos constantemente insatisfechos, siempre deseantes”, finalizó el académico.
“La música forma parte muy importante de nosotros como especie, y cada persona la interpreta dependiendo de dos aspectos: la apreciación musical y la generación musical, donde se involucran el ritmo, el tono e incluso los aspectos culturales”, explicó Hugo Sánchez Castillo, investigador de la Facultad de Psicología de la UNAM.
Al escuchar una pieza musical, existen varias formas de apreciarla. Primero, el cerebro la capta a través de las cortezas auditiva primaria y secundaria, localizadas en el lóbulo temporal (recibe y regula estímulos sensitivos).
Y si la música tiene voz, el cerebro lo procesa hacia la parte que maneja el lenguaje. Además, se dirige a otras regiones como son la corteza prefrontal (maneja cognición, emoción y conducta humana), y regiones talámicas e hipotalámicas (ambas manejan emociones).
Las emociones y la música
“La música es un fenómeno que dispara la felicidad”, porque estimula circuitos del cerebro relacionados con el placer y la recompensa. Por ejemplo, los instrumentos musicales como el arpa producen sonidos más agudos y así generan una sensación de bienestar.
Sin embargo, también existe la música triste. En este caso, destaca el violonchelo, que con sonidos graves y bajos refleja sentimientos de dolor o melancolía.
De hecho, en una pieza musical triste se involucra el ritmo y la letra. “En este último punto podemos identificarnos dependiendo de si lo narrado en la canción lo hemos vivido o no”, explicó el investigador universitario.
“Un dato curioso es que aquella música que consideramos triste se grabará más que aquellas que consideramos alegres”.
A veces, las personas que están tristes escuchan canciones melancólicas, y esto no es porque sean masoquistas sino porque existe una identificación con una situación.
De cierta manera, esto les ayuda a entender el problema, les permite retroalimentarse y así tener elementos para cuando se presente dicha situación.
Cuando estás triste y la música te pone feliz
En algunas ocasiones las personas tristes escuchan música alegre para sentirse mejor. Básicamente se trata de buscar alternativas que les permitan mejorar su estado de ánimo.
Así, dejan de prestar atención al problema y “pareciera que mejoran”. Se trata de una estrategia con la cual tienen control y una regulación sobre sus emociones. De esta forma se ayudan a sí mismos a tomar un camino diferente.
De hecho, esta técnica se utiliza en las terapias, cuando se les pide a los pacientes identificar que elementos disparan la ansiedad y la tristeza. Una vez identificadas, el siguiente paso es controlarse con un ejercicio de relajación.
En este sentido, la música funciona más o menos igual. Permite enfocarse en el problema, sin clavarse en la infinita tristeza y luego relajarse, concluyó.
• La felicidad está dada por eventos y cosas que satisfacen nuestras necesidades: Hugo Sánchez, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM
• “La felicidad está en mí y no en lo que adquiero de afuera: reputación, fama o dinero”, dijo Paulina Rivero, directora del Programa Universitario de Bioética
• Según el World Happiness Report (2018), México ocupa el sitio 24 de entre 156 países en el ranking de las naciones más felices del mundo
• Estudio de la UNAM revela que el promedio de felicidad de los mexicanos es de 8.53, en una escala del uno al 10. La vida familiar ocupa el promedio más alto de satisfacción
• El 20 de marzo se celebra el Día Internacional de la Felicidad
¿Qué es la felicidad?, ¿qué nos hace felices?, ¿para qué queremos ser felices?, son cuestionamientos subjetivos, personales, a veces sin respuesta. Comer lo que nos gusta, criar hijos, tener familia, relacionarnos de manera positiva con la gente que nos rodea, son sólo algunos elementos de los muchos que contribuyen a lograr ese estado grato de satisfacción.
La felicidad no es un ente que se deba perseguir insistentemente, sino un estado asociado a una emoción positiva, según la psicología; para muchos filósofos constituye el fin último del ser humano, relacionado más con una forma de caminar por la vida, que con el lugar al cual se llega. Por ello, su búsqueda obsesiva conduce a la frustración, pues al obsesionarnos con ella, parece que se vuelve inalcanzable.
Hugo Sánchez, académico de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, expuso que la felicidad está dada por los eventos y las cosas que satisfacen nuestras necesidades. “Hay que aceptar que es un concepto que debemos construir para intentar disfrutarlo en el momento que aparezca”.
En tanto, la investigadora y académica universitaria, Paulina Rivero, señaló que para el taoísmo, una filosofía de la antigua China, la felicidad se encuentra cuando la persona sabe conformarse, cuando se percata de que está bien con lo que tiene y no necesita más porque la “felicidad está en mí y no en lo que adquiero de afuera: reputación, fama o dinero”.
Desde 2013, las Naciones Unidas celebran cada 20 de marzo el Día Internacional de la Felicidad, como reconocimiento del importante papel que desempeña en la vida de las personas. En 2015, ese organismo lanzó los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que pretenden poner fin a la pobreza, reducir la desigualdad y proteger nuestro planeta, tres aspectos primordiales que contribuyen a garantizar el bienestar y la felicidad.
México, un país feliz
Según el World Happiness Report (2018), México ocupa el sitio 24 de entre 156 países en el ranking de las naciones más felices del mundo (2015-2018), que considera la percepción de las personas sobre su calidad de vida, y variables como la expectativa de vida, la generosidad y la percepción de corrupción.
En tanto, la Encuesta Nacional sobre Satisfacción Subjetiva con la Vida y la Sociedad (elaborada por el Seminario Satisfacción Subjetiva con la Vida y la Sociedad de la UNAM, 2015) reveló que en México, en una escala del uno al 10, el promedio de satisfacción con la vida (felicidad) en general es de 8.53. El 82.3 por ciento de la población está netamente satisfecha y sólo 17.5 por ciento está insatisfecha. Según el estudio, la vida familiar ocupa el promedio más alto de satisfacción.
Necesario, transitar por cada emoción que existe
La felicidad, explicó Hugo Sánchez, es la sensación de creer y tener esperanza en el futuro, en que las “cosas” estarán bien, sentirse con ánimos y en una situación en la cual parece que las relaciones marchan de manera positiva.
El problema aparece cuando creemos que la felicidad debe permear toda nuestra vida, pues debemos transitar por cada emoción que existe: tristeza, ira, ansiedad, miedo, etcétera; “eso nos permite tener una correcta adaptación al medio”.
Aunque sea una sensación de bienestar muy intensa, la felicidad nos resta atención en el ambiente y minimizamos errores que pueden ser importantes. “Es un estado deseado, pero de poca ponderación de los eventos que suceden. Bajo esa perspectiva, es importante no mantenernos completamente felices todo el tiempo”.
Lo normal es transitar entre todos los estados emocionales; por ejemplo, ante la pérdida de un familiar no se puede estar feliz. Se necesita una regulación de las emociones.
Pero, ¿qué nos hace felices? Es un cuestionamiento subjetivo y personal; corresponde a las características de nuestro entorno, historia de aprendizaje y expectativas. En general, nos da felicidad mantenernos en una situación donde sentimos que avanzamos en nuestras metas personales.
“Lo que cambia es el medio para alcanzar ese bienestar: apreciar una obra de arte, leer un libro, comer nuestro alimento favorito, andar en bicicleta, tomar un café al atardecer, tener sexo o criar hijos; todo ello puede ser lo que nos motiva o nos hace sentir bien”.
En los niños, el control emocional tiende más a las emociones positivas: cantan, bailan, brincan. Tienen sus necesidades cubiertas y su sensación de positividad emerge más fácilmente, añadió el universitario.
Sánchez reiteró que la felicidad es una cuestión individual. Se dice que hay países más felices que otros, pero eso se relaciona con el bienestar de las sociedades. Si una población tiene alimentación, agua, transporte y educación, se interpreta que es feliz. Parecería entonces que es una situación geográfica o genética.
El lugar que ocupa nuestro país en el ranking de las naciones más felices se relaciona con la importancia que le damos a la familia. “Si los individuos se aíslan pueden presentar emociones negativas, se deprimen más; si se reúnen, disminuye la sintomatología. Aquí la aproximación es evidente: nos saludamos, nos abrazamos, y eso nos permite percibirnos más felices”, aclaró el experto.
Apreciar lo que tenemos=felicidad
¿Para qué queremos ser felices?, es una pregunta sin respuesta, porque es un fin en sí mismo, es lo que todos buscamos, a lo que todos aspiramos, dijo Paulina Rivero. Lo más importante no es el dinero, la fama o el poder, “sino tratar de ser felices y ayudar a que los demás también lo sean”.
En la actualidad, opinó la filósofa, para la mayoría de la gente la felicidad viene dictada por la publicidad. “Nos hacen creer que seremos felices si logramos cierto estatus económico, si tenemos ropa de determinada marca, coche o apariencia, y una vez que lo logramos, la promesa no se cumple, porque eso no nos da la felicidad”.
Esta emoción, que desempeña uno de los papeles centrales en la vida de las personas, está vinculada a la capacidad de estar contento con uno mismo y con lo que hay, sin querer agregar más, porque si lo hacemos volvemos al descontento.
“Tenemos que abrir los ojos y darnos cuenta de que tenemos que dejar de ser consumistas y apreciar lo que tenemos: salud, hijos, familia, trabajo… eso es lo que se requiere, lo demás sobra”.
Un estudio señala que la felicidad depende de la forma en que nos relacionamos a lo largo del día, es lo que llamamos ‘llevarte bien con la gente’, hacernos la vida grata.
Además, se debe considerar que quien no tenga un medio material básico, como la alimentación, difícilmente podrá ser feliz, “así que hay que luchar por una mayor equidad”.
Por último, Rivero consideró que a diferencia de los días creados por las empresas para hacernos gastar, como el de las madres o del amor y la amistad, el de la felicidad es una invitación a pensar, reflexionar y cambiar la perspectiva que tenemos.
Adquiere una definición diferente de acuerdo con el periodo histórico y la región, explicó Deborah Dorotinsky Alperstein
Los productos que más elaboran los artesanos en México son: sarapes, bordados, rebozos, máscaras de madera, figuras de piedra y vidrio soplado
A propuesta del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM, un equipo multidisciplinario de expertos nacionales e internacionales desarrolla un glosario de términos relacionados con el arte popular, el cual podría estar concluido en 2023, anunció Deborah Dorotinsky Alperstein, integrante de esa entidad.
La meta del proyecto, explicó la responsable del Seminario “Arte popular, artesanías e industrias típicas; tránsitos y transiciones 1940-1980”, con sede en esa entidad académica, es definir qué es el arte popular ya que su concepción ha variado a lo largo del tiempo; no fue la misma en 1920, 1950, o a finales del siglo pasado.
El Glosario cronológico de conceptos clave del arte popular en México es un instrumento de consulta elaborado por los participantes del proyecto “Artesanías en transición 1950-1970”, financiado por el Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica de la Dirección General de Asuntos del Personal Académico de la UNAM.
En este trabajo se propone observar de cerca las transformaciones de conceptos comunes en el dominio de las artes populares, en un periodo comprendido de 1916 a 2010, atendiendo cómo difieren del sentido que recibieron originalmente durante la posrevolución temprana, y las intervenciones de agentes culturales como Gerardo Murillo (Dr. Atl), Anita Brenner o Manuel Gamio.
Entre los que se han trabajado están: “arte popular”, “artesanía”, “arte nacional” e “industrias típicas”, por referir algunos. El propósito es permitir un acercamiento a estas variaciones conceptuales a través del tiempo y de la bibliografía especializada en cada tema, la cual se reunió, leyó y discutió durante los dos años en los que el seminario laboró a distancia, de marzo de 2020 a la fecha. Trabajado con la guía del lingüista Claudio Molina, estará accesible a través de la Red Universitaria de Aprendizaje de manera digital.
El primero, abundó Deborah Dorotinsky, adquiere una definición diferente dependiendo del periodo histórico y la región; y tampoco fue la misma para los antropólogos Alfonso Caso o Daniel Rubín de la Borbolla, que para Néstor García Canclini o Victoria Novelo, por ejemplo. En general, se ha definido como el arte que es producido por el pueblo, pero lo que entendemos por este también cambia en el tiempo; en numerosas ocasiones se refiere a las clases más pobres de la sociedad, a campesinos o exclusivamente a indígenas”, señaló la antropóloga cultural por la Universidad de California, Berkeley, y maestra y doctora en Historia del Arte por la UNAM.
En los años 20 pasó a formar parte de la definición de arte mexicano; durante el periodo posrevolucionario hubo un esfuerzo importante por construir la nación y un nacionalismo pujante; los elementos culturales le dieron identidad propia a la nación mexicana, recordó.
Los componentes materiales que le dieron a México una impronta única fueron el arte prehispánico, virreinal, moderno (incluyendo el movimiento muralista) y, popular. “En particular, los pueblos originarios tienen una riqueza étnica gigante, y una enorme diversidad de producciones de cultura material, algunas de ellas de carácter utilitario y de autoconsumo, y otras, comercial”.
Además, el arte popular se convirtió en un “campo de disputa” entre grupos de agentes culturales: los artistas posrevolucionarios, como Roberto Montenegro, el Doctor Atl, Diego Rivera, Frida Kahlo o María Izquierdo, quienes lo coleccionaron; los antropólogos encontraron en su estudio un espacio productivo; y los historiadores del arte, disciplina que surgía en México en esa época.
Dorotinsky Alperstein se ha dedicado a historiar las modificaciones en el concepto, y de un año a la fecha a un proyecto que en el IIE apoya la Fundación Getty, de Estados Unidos: el seminario internacional comparativo sobre los cambios en el concepto del arte popular en América Latina, en particular entre México, Argentina y Colombia, donde participa un equipo de profesores y estudiantes de la UNAM, la Universidad Nacional de Colombia, en Medellín, y la Universidad Nacional San Martín, en Buenos Aires.
Su primer encuentro presencial se realizó del 5 al 10 de junio de 2022 en esa ciudad colombiana, donde se revisaron los avances de los proyectos que los estudiantes trabajan desde agosto de 2021, cuando inició a distancia el encuentro interinstitucional. Se discutió, en particular, la presencia que la cultura popular tiene en la producción artística actual, sobre todo en los movimientos de resistencia y lucha social. Como resultado de este proyecto se publicará en 2023 un libro bilingüe con los trabajos dictaminados de los participantes, estudiantes y profesores.
Arte en evolución
Actualmente, en la denominada Cuenta Satélite de la Cultura de México (CSCM) del INEGI, la producción de artesanías se clasifica en ocho áreas: alfarería y cerámica; fibras vegetales y textiles; madera, maque y laca, instrumentos musicales y juguetería; cartón y papel, plástica popular, cerería y pirotecnia; metalistería, joyería y orfebrería; lapidaria, cantería y vidrio; talabartería y marroquinería; así como alimentos y dulces típicos.
Entre ellas, las principales actividades artesanales del país, consideró Dorotinsky Alperstein, siguen siendo la producción de textiles, cerámica y, por supuesto, la orfebrería, que se ubica entre arte suntuario y artesanía.
De acuerdo con la CSCM, el sector de la cultura generó 724 mil 453 millones de pesos corrientes en 2019, de los cuales las artesanías aportaron 138 mil 291 millones de pesos; es decir, 19.1 por ciento del sector. Ese mismo año, el gasto en esos productos realizado por los hogares ascendió a 135 mil 453 millones de pesos corrientes, lo que equivale a 18.7 por ciento del total en bienes y servicios culturales. Además, generaron 489 mil 890 puestos de trabajo remunerados; es decir, 35.1 por ciento de los empleos del sector de la cultura en su conjunto.
No obstante, aclaró la experta universitaria, la pandemia fue onerosa para los creadores, quienes hoy realizan un gran esfuerzo para mantener tradiciones de elaboración artesanal, y darles un giro.
“Es ridículo pensar que la producción artesanal es la misma desde la era prehispánica”; su creación cambia en la historia con la introducción de nuevos materiales, por ejemplo. Con el agotamiento de ciertos productos naturales, como líquenes que se usaban para la tintura de textiles, se han introducido anilinas; otro ejemplo es la sobreexplotación de los árboles de amate en la región otomí, que pone en peligro de extinción la fuente de la corteza que se utiliza para generar ese papel.
Entre los pueblos nahuas del río Balsas, que se dedican a hacer pintura en papel amate, ha habido un giro: el retorno de la imaginería a las vasijas de cerámica, como las que se elaboraban en los años 30, pero con una mudanza interesante en las narrativas y la iconografía misma, señaló Deborah Dorotinsky.
“Tendríamos que incorporar diseñadores industriales para hacer talleres en conjunto con los artesanos y ayudarles a tener otras herramientas de diseño, mejorar sus productos y encontrarles un mejor mercado. Incluso, debería haber asesoría en mercadotecnia para que vendan sus productos directamente al público. Muchos ya comenzaron a aprovechar el espacio de las redes sociales y le dan salida a su producción de modos que uno no esperaría”. De esta manera resuelven el gran problema de los intermediarios.
Un artesano es un artista
Los gobiernos posrevolucionarios, indicó la universitaria, fueron inteligentes en sus estrategias de propaganda política y cultural; lo que se elaboró a lo largo del siglo XX fue un plan de promoción y diplomacia cultural, en el cual participaron el arte prehispánico, colonial, moderno y popular.
De ese modo, afirmó, México se hizo visible en el escenario internacional y hoy lo sigue siendo. La presencia en el mercado, con objetos de colección y de consumo, resultan atractivos en especial para el turismo extranjero y local.
Sarapes, barro bruñido, bordados, rebozos, máscaras de madera, laca perfilada, cobre martillado, canastos de otate y carrizo, figuras de piedra, barro y yeso, lana tejida, huipiles, figuras de hojalata, joyería de concha y caracol, vidrio soplado y piñatas, entre otros, forman parte de las creaciones mexicanas, objetos únicos resultado de los pensamientos y sentimientos de su creador al momento de elaborarlos.
Un artesano es un artista. Ambos, “son productores culturales que participan de su respectivo mercado (el del arte y el de las artesanías), y elaboran productos en los que interviene una tradición artística que se transmite en las academias, en un caso, y en el ámbito familiar o un taller, en el otro”.
Los primeros combinan elementos simbólicos de su bagaje cultural para expresarse; en algunos casos son manifestaciones personales, quizá subjetivas y emotivas. Son verdaderos artistas, y eso ya no debería ser motivo de discusión, finalizó Deborah Dorotinsky.
• El 17 de marzo se celebra el 25 aniversario de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM y el Día Mundial del Sueño
• Dormir mal provoca una serie de trastornos como cansancio, depresión y síntomas de enfermedad mental: Rafael Santana Miranda, Ulises Jiménez Correa, Gabriela Millán Rosas y Lourdes Galicia Polo
Una problemática que afecta al mundo desde hace años es el poco tiempo que se destina para dormir, situación que afecta sobre todo a quienes viven en las grandes ciudades. Además, es importante que la gente comprenda que tener insomnio puede ser remediable y que roncar no es sinónimo de sueño profundo, explicaron especialistas de la Clínica de Trastornos del Sueño (CTS) de la UNAM.
Rafael Santana Miranda, responsable de la CTS, comentó que de acuerdo con datos del INEGI vivimos en una sociedad restringida de sueño lo cual conlleva al desarrollo de otros problemas como las parasomnias y las adicciones. Dormir mal provoca cansancio, somnolencia, síntomas de enfermedad mental, depresión y disminución en la productividad en el trabajo, entre otros.
¿Qué tanto tabaco, refresco, alcohol y café consume la sociedad?, reflexionó el investigador. Las personas ya no solo buscan activadores, sino sustancias depresoras.
Durante la conferencia de prensa a distancia “¿Cómo se ha afectado al sueño con esta nueva realidad?”, realizada en ocasión del 25 aniversario de la CTS, Ulises Jiménez Correa, especialista del área clínica, comentó: hoy se debe trabajar en recuperar la calidad de vida, especialmente luego de la pandemia por la COVID-19, pues uno de sus principales síntomas es el insomnio.
Otra situación que se ha vuelto común tiene que ver con alteraciones en el sistema nervioso periférico, lo que provoca lo que se conoce como síndrome de piernas inquietas, ejemplificó el universitario.
Al hacer uso de la palabra, la profesora titular del curso de alta especialidad en medicina integral del sueño, Gabriela Millán Rosas, recordó que en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino, realizada en 2016, se preguntó por primer vez cómo dormimos y los resultados fueron que los mexicanos lo hacemos menos de ocho horas, las mujeres menos en comparación con los hombres, además de alto índice de insomnio y trastornos respiratorios.
El no dormir bien hace que el paciente se ponga estresado, ansioso y llega a un punto en el que se genera un círculo vicioso donde una cosa lleva a otra. Muchas veces las personas acuden con nosotros por algún trastorno que les provoca escalas de ansiedad, depresión o mala calidad de vida, detalló la especialista.
25 aniversario
El 17 de marzo se celebra el 25 aniversario de la CTS y coincide con el Día Mundial del Sueño, por lo que Lourdes Galicia Polo, asesora del área técnica, recordó que la Clínica se creó gracias al impulso del científico universitario René Drucker Colín, quien realizaba estudios del sueño en animales y estaba interesado en ayudar a las personas con este problema.
En su momento, continuó, planteó crear la Clínica de Trastornos del Sueño más grande de Latinoamérica. En 1998, con equipos de última generación, inauguró las instalaciones como un espacio para el estudio y tratamiento de los trastornos en la materia.
Durante estos años, miles de pacientes provenientes de la República mexicana han obtenido los servicios de la Clínica, desde recién nacidos hasta adultos. En el confinamiento por la emergencia sanitaria se implementó el sistema de Telesalud, que permite recibir la atención de profesionales, acotó.
El líquido cefalorraquídeo elimina las sustancias tóxicas que produce el metabolismo durante el día.
El sueño es vital: mantenerse despierto más de 70 horas seguidas puede causar la muerte
Dormir es tan vital que, si uno está despierto durante más de 70 horas seguidas, puede morir, asegura el doctor Víctor Manuel Rodríguez Molina, especialista en las funciones del cerebro.
Se calcula que pasamos durmiendo un tercio de nuestra vida, fundamentalmente durante la noche, porque somos sujetos diurnos.
El acto de dormir, durante el cual se lleva a cabo el sueño, tiene funciones vitales para el cuerpo. Una de ellas es la reparación del organismo.
Limpieza de oxidantes
Rodríguez Molina, académico del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UNAM, nos explica ese proceso de limpieza nocturna del cerebro, que es como darle mantenimiento a un edificio durante la noche.
En el día el cuerpo es vulnerable a una serie de daños (deshidratación, caídas, infecciones, algún proceso inflamatorio, malestar por la comida, etcétera) que, sin enfermarlo, lo deterioran. Durante el sueño, “las células se encargan de reparar todas las partes dañadas”.
Además, las sustancias tóxicas que el metabolismo del cuerpo produce en el día deben ser eliminadas en la noche porque causan daño celular.
Esas sustancias se conocen como oxidantes u oxidativas y son recogidas y enviadas a la sangre para su eliminación por el líquido cefalorraquídeo, que circula en todo nuestro sistema nervioso central (cerebro, médula y ventrículos). “Si el cerebro no reduce este proceso de oxidación, ésta podría generar algún daño o complicar alguna enfermedad”, dice Rodríguez Molina.
El líquido cefalorraquídeo cumple cuatro funciones vitales:
Realiza la limpieza de oxidantes durante el sueño.
Nutre parte de nuestro sistema nervioso.
Equilibra funciones como los cambios de acidez y alcalinidad.
Es responsable en parte de la oxigenación.
Medidas de higiene del sueño
Tener un sueño reparador “no es metafórico; es literal”. Es decir: cuando al despertar nos sentimos descansados, sin sueño, con energía física y mental, con buen ánimo para realizar las actividades del día, todo eso son signos de un sueño reparador.
En cambio, cuando padecemos insomnio o no dormimos las suficientes horas, el sueño no es reparador. Y nos despertamos cansados y malhumorados, y no tenemos energía para trabajar.
Para que sea reparador, Rodríguez Molina recomienda las siguientes medidas de higiene del sueño:
No comer o tener una cena abundante a menos de cuatro horas antes de dormir.
No debemos consumir alcohol, tabaco o refresco de cola unas horas antes de dormir.
Tampoco hacer ejercicio físico muy intenso a menos de cuatro horas antes de dormir.
No estar expuestos a las pantallas del celular, la tablet, la computadora o la televisión a menos de 20 minutos antes de dormir.
Si, a pesar de seguir con estas medidas, despertamos cansados y sin ánimo, Rodríguez Molina recomienda acudir a consulta con un médico psiquiatra con una especialidad en trastornos del sueño.
¿Qué pasa cuando no dormimos y no se eliminan los oxidantes?
Es sólo de película que un sujeto no duerma en absoluto nada. Nuestro sistema va a tratar de forzarnos para dormir; aunque sea cabeceado, algunos minutos, “ayudan en algo”.
Sin embargo, basta con no dormir adecuadamente (por ejemplo, los médicos en servicio no duermen 24 o 48 horas seguidas) para alterar el funcionamiento de nuestro cerebro. ¿Cuáles son los efectos?
Lo primero que se afecta es la atención. Si realizamos una tarea delicada, con sueño y sin poner suficiente atención, puede ser peligroso.
Empezamos a tener alteraciones de la memoria a corto plazo, como olvidar lo que uno estaba haciendo.
Vamos a tener alteraciones psicomotrices: nos volvemos torpes y se nos caen las cosas.
Se comienza a presentar una gran irritabilidad o labilidad emocional. Reaccionamos con facilidad emocionalmente.
“Si una persona pasa más de 72 horas sin dormir, si hay privación total de sueño en ese lapso, podría estar en riesgo de muerte, porque todo el organismo se encuentra en un estrés supremo. Hay una descarga excesiva de sus sistemas adrenales, del cortisol. Y se va a alterar la función del corazón, del riñón, de los pulmones, lo cual puede provocar la muerte”.
Rodríguez Molina agrega que, como se ha observado en estudios del sueño en ratones, con una larga privación del sueño es factible que en un humano ocurra muerte neuronal, y cada neurona que muere es irremplazable. Al perderse su función neuronal y la comunicación sináptica entre las neuronas, hay enfermedades que se pueden empeorar o desarrollar, como las demencias.
En cambio, tener un sueño reparador mejorará nuestra salud; ayuda a tener un mejor control de nuestras enfermedades (en algunos casos de epilepsia, ayuda a no tener convulsiones) y hace que los medicamentos sean más efectivos.
¿El cerebro se devora a sí mismo cuando no se duerme bien?
“He leído muchos artículos con ese título amarillista. Si consideramos que el cuerpo se ‘devora’ a sí mismo, hay un nombre técnico para eso: autofagia. La propia célula puede ‘autodevorarse’. En el cerebro, los radicales libres y la oxidación, podría decirse, promueven una autofagia o muerte neuronal”.
“Sin embargo, afirmar que el cerebro se devora a sí mismo, que va a desaparecer o no va a quedar nada, eso es exagerado. Pues el cerebro, pese a la privación del sueño, sigue haciendo sus funciones, y una de ellas es mantenernos vivos”.
La obesidad no sólo tiene que ver con la conducta alimenticia o el sedentarismo, también contribuyen factores como la falta de sincronicidad en nuestras actividades diarias y los ciclos de luz y oscuridad en el ambiente. Así, la privación de sueño, los trabajos nocturnos o de 24 por 24 horas son estresores que contribuyen a esa condición.
Los requerimientos laborales o sociales (jet lag social) que hacen que durmamos más tarde o despertemos más temprano de lo que nuestro reloj biológico requiere, tienen consecuencias negativas en la salud.
Con base en esa premisa, Lucía Mendoza Viveros, investigadora posdoctoral del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM, estudia los ritmos biológicos en los mamíferos. “Nos encargamos de ver cómo el cuerpo regula los procesos que varían a lo largo del día; uno de ellos es el metabolismo”.
Psicóloga y maestra en Ciencias Bioquímicas por la UNAM, y doctora en Biología Celular y de Sistemas por la Universidad de Toronto, analiza la relación entre los relojes biológicos y el metabolismo, y cómo se producen patologías cuando no están sincronizados.
Ganadora de la Beca para Mujeres en la Ciencia L’Oreal-UNESCO- Conacyt-AMC 2019, por su proyecto “Relojes hipotalámicos en el control central del metabolismo”, la joven científica evalúa algunos parámetros de este último proceso y de la fisiología de obesidad inducida por dieta.
Aunque esta investigación se realiza en animales (ratones), tiene mucha relevancia, en especial por la prevalencia de obesidad entre la población mexicana. Se trata de una condición patológica que conlleva muchos problemas de salud y detrimento de la calidad de vida de las personas, dijo.
Este proyecto, iniciado el año pasado, es resultado de la colaboración entre los grupos de trabajo de Lorena Aguilar Arnal, del IIBm, y de Ricardo Orozco Solís, del Instituto Nacional de Medicina Genómica.
Reloj biológico
“En las personas se ha visto que la privación aguda de sueño afecta la tolerancia a la glucosa y la respuesta a la insulina; es decir, el metabolismo responde de manera inadecuada. Cuando esa situación es sostenida, durante años de trabajo nocturno o desveladas, las consecuencias pueden ser más graves”, afirmó Mendoza Viveros.
La integrante del Sistema Nacional de Investigadores explicó que los relojes biológicos son intrínsecos a los organismos; se encuentran en nuestras células y a nivel sistémico.
En tanto, el hipotálamo es una parte del cerebro compuesta de diferentes núcleos dedicados a controlar la liberación de hormonas, la conducta alimenticia, el gasto energético, la metabolización de los alimentos y otros procesos relacionados. También participa en la conducta reproductiva, respuestas emocionales y balance de fluidos (osmoregulación), entre otros aspectos.
En los mamíferos, el “reloj maestro” o núcleo principal es el supraquiasmático, centro de regulación de los ritmos circadianos. Su “trabajo” es saber la hora, cuándo es de día y cuándo de noche, para informarlo al resto del cerebro que, mediante la liberación de hormonas o señales nerviosas, lo hará saber al resto de los órganos.
Otros núcleos del hipotálamo se relacionan con el metabolismo: el núcleo ventromedial, por ejemplo, tiene que ver con el control de la glucosa en el organismo, de la conducta alimenticia y de la saciedad.
Algunos de los experimentos de la joven de 32 años han consistido en hacer una intervención cronoterapéutica en ratones silvestres –a los cuales se ha inducido obesidad con una dieta alta en grasas– consistente en retirarles alimento durante el día, porque son animales de hábitos nocturnos. Con esa acción que propicia que el metabolismo energético se centre en las horas de oscuridad, se evita que los animales ganen peso y se genera una respuesta favorable a la glucosa.
Aunque faltan por realizarse análisis, hasta el momento el equipo científico ha descubierto que los animales alimentados con una dieta alta en grasas, y que como consecuencia presentan obesidad, registran una disminución pronunciada en la actividad de los genes que se expresan de manera rítmica.
“Todavía no sabemos bien qué significa, pero podemos deducir que el hecho de que se expresen menos transcritos de manera rítmica indica un problema en el metabolismo; en el tejido adiposo pardo, que se dedica a gastar energía en forma de calor, podría significar que los procesos no suceden adecuadamente y eso aumenta el peso, porque la energía se guarda”.
En el grupo de animales alimentados con una dieta alta en grasas, pero a los cuales sólo se les permite comer de noche, cuando su metabolismo está mejor preparado para recibir alimento y ser más eficiente, se comprobó que los patrones de expresión de los genes se parecen más a la condición normal, no patológica.
“Éste es uno de los resultados que más nos emociona, porque con más análisis veremos de manera funcional la expresión de algunos genes, cómo se traduce eso en la función del tejido y cómo impacta en la salud del animal, su peso, respuesta a la glucosa e insulina”, añadió la cronobióloga.
La también ganadora del “Graduate Research Award” (premio anual a un estudiante de posgrado para reconocer la excelencia en investigación) de la Universidad de Toronto Mississauga, se dijo orgullosa de recibir la Beca para Mujeres en la Ciencia y “ser reconocida por mi trabajo; es motivante para continuar todos los días”.
Con el financiamiento llevará a cabo experimentos adicionales para conocer más de la fisiología de los núcleos del hipotálamo, por ejemplo, cómo se disparan las señales en las neuronas de animales sujetos a retos nutricionales, como dietas altas en grasas o con una restricción alimenticia temporal, en diferentes horas del día.
Los trastornos del sueño afectan cada vez a más personas; se estima que aproximadamente mil millones padecen apnea del sueño en el mundo e impacta en su estado físico general y su vida cotidiana, afirmó el jefe de la División de Educación Continua e Innovación, de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) León, Roberto Ruiz Díaz.
Somnolencia excesiva, el principal síntoma de este trastorno del sueño.
En el espectro de los trastornos del sueño, existe una gran gama de perturbaciones. Hay quienes tienen dificultad para iniciar el sueño, duermen y no descansan o que presentan un sueño fragmentado, es decir, se despiertan en repetidas ocasiones durante la noche. Pero también están los pacientes que se quedan dormidos en todas partes en lugares inconvenientes, lo que en el corto plazo trae muchos problemas. Ellos podrían sufrir de narcolepsia.
Se trata de un trastorno que afecta estructuras que permiten mantenernos despiertos y en consecuencia, la persona tiene unasomnolencia excesiva que se asocia a la disminución en la actividad laboral, en el rendimiento académico y en casos extremos, en el aumento de accidentes laborales o vehiculares al quedarse dormidos mientras conducen.
Cuando este trastorno del sueño es atribuible a un problema en una zona específica del cerebro como es el hipotálamo posterior, se conoce como hipersomnia de origen central, que es donde se ubica específicamente la narcolepsia.
En entrevista con Ciencia UNAM, Rafael Santana Miranda, responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM, explica que si una persona padece narcolepsia, a pesar de tener buenos hábitos para dormir y establezca horarios para descansar, el sueño lo invadirá durante el día; requerirá de grandes estímulos para mantenerse despierto, ya que las neuronas orexinérgicas se encuentran disminuidas o ausentes.
Entre el 0.01% y el 0.06% del total de la población padece narcolepsia; es más común en los adultos jóvenes, de entre la tercera y la cuarta década de la vida.
Este padecimiento puede venir acompañado de cataplexia, la cual consiste en episodios súbitos y generalmente breves de pérdida bilateral del tono muscular durante la vigilia. Durante estos episodios el paciente cae al suelo sin perder la conciencia.
Según el National Institute of Neurological disorders and stroke, la narcolepsia afecta tanto a hombres como a mujeres por igual. Los síntomas, a menudo, comienzan en la infancia, la adolescencia o en adultos jóvenes (de 7 a 25 años de edad), pero puede aparecer en cualquier momento de la vida.
Soñar de inmediato y parálisis del sueño
Otra característica de la narcolepsia es que durante el sueño, se presenta una gran cantidad de sueño con movimientos oculares rápidos. “Quienes tienen este padecimiento, comienzan a soñar a los pocos minutos de haberse dormido, y no es normal. Lo normal es entrar a la primera etapa de sueño de movimientos oculares rápidos (MOR), en un lapso de 90 a 120 minutos.
Además, en un adulto joven, el sueño MOR representa un 20% de la etapa del sueño; quienes padecen narcolepsia, suelen tener un porcentaje mucho mayor y una latencia a sueño a MOR sumamente acortada”.
En estas personas, suelen presentarse las llamadas parálisis del sueño, un fenómeno que sucede cuando los músculos no se activan en el momento adecuado. En dichos casos, los pacientes despiertan pero no pueden moverse por unos segundos sintiendo que algo o alguien los inmoviliza, indica el especialista.
Para saber si una persona padece narcolepsia, se realiza el test de latencias múltiples, que es la principal prueba que suele utilizarse para el estudio de la somnolencia excesiva diurna que consiste en el registro de cinco periodos de 20 minutos en los que se le da la oportunidad de dormir.
La finalidad del estudio es valorar la tendencia al sueño en situaciones que lo favorezcan, pero en las que no debería sentir excesiva somnolencia. Este estudio es determinante para diagnosticar narcolepsia y requiere realizarse posterior a un estudio de sueño (polisomnográfico).
Causas desconocidas
De acuerdo con el especialista, diversos estudios orientan a que se trata de una enfermedad de origen autoinmune; sin embargo, aún sigue en investigación.
Muchas personas con narcolepsia tienen un nivel bajo de hipocretina (también conocida como orexina). Esta es una sustancia química producida en el cerebro que le ayuda a mantenerse despierto.
Se ha asociado picos de este padecimiento luego de vacunarse contra la influenza. “En Europa y otros países se observó un aumento de pacientes diagnosticados con narcolepsia donde al parecer, después de ser aplicada la vacuna, se genera este padecimiento”.
Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que países como Finlandia, Islandia y Suecia,han reportado numerosos casos de niños y adolescentes que experimentan esta alteración del patrón de sueño luego de haber sido inmunizados contra la gripe.
Cerca del 10% de la población con narcolepsia también presenta actividad electroencefalográfica anormal, sin que esto represente una repercusión importante, afirma Rafael Santana. Tal vez lleguen a tener fragmentación en el sueño y haciéndolos más vulnerables a enfermedades autoinmunes; éstas suelen ser más frecuentes en población joven.
Y es que el buen dormir no sólo nos ayuda a sentirnos físicamente descansados y reparados, también tiene que ver con la regulación del sistema inmunológico, con la liberación de las hormonas del crecimiento; también se asocia con la regulación del estado anímico, con la regulación de la percepción del dolor, con los procesos cognitivos, el aprendizaje y la memoria. En conclusión, el sueño es indispensable para el funcionamiento del organismo.
La celebración del Día Mundial del Sueño 2021 tiene como lema: Sueño reparador. Futuro saludable.
Cambiar los estilos de vida, sobre todo en el contexto actual con la pandemia por coronavirus, puede evitarnos muchos problemas de salud a largo plazo. Tener un descanso reparador, una buena alimentación y hacer ejercicio son algunas de las recomendaciones que hace el doctor Santana para conciliar mejor el sueño.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
En esta infografía entérate por qué exponer los ojos a la luz de la pantalla del celular por las noches es un mal hábito.
Y es que la luz que emiten los smartphones o tablets modifica los ritmos circadianos, por lo que alteran el mecanismo para conciliar el sueño por las noches, confirma el doctor Raúl Aguilar Roblero, del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM.
Uno de los efectos es que altera la producción de melatonina, hormona que se produce solamente en la noche, cuando nos encontramos en total oscuridad.
“Es como si la luz de la pantalla de los dispositivos móviles le dijera al cerebro que no segregue melatonina. Al inhibirse se engaña al cerebro hiperexcitándolo, diciéndole aun no vayas a dormir, todavía puedes estar despierto; es cuando la persona comienza vuelta tras vuelta en la cama sin poder dormir”, alerta el investigador.
[vc_row][vc_column][vc_column_text]Revista de la Universidad de México Fascismo / CRÍTICA / Marzo de 2020 https://www.revistadelauniversidad.mx/articles/99f539df-1f8b-4496-a8a2-840ffbfcc67e/vindictas-herir-el-canon Autora: Nora de la Cruz[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]La intención de Vindictas, la más reciente colección creada por la UNAM, de entrada suena prometedora: recuperar novelas que han estado agotadas durante más de veinte años, y que por distintas circunstancias permanecían prácticamente desconocidas, a pesar de tratarse de trabajos premiados o publicados por editoriales prestigiosas y a pesar de haber sido escritas por autoras que no eran ajenas al medio cultural o académico. Éste es el caso de los primeros cinco títulos de la serie: Minotauromaquia, de Tita Valencia; En estado de memoria, de Tununa Mercado; La cripta del espejo, de Marcela del Río; El lugar donde crece la hierba, de Luisa Josefina Hernández y De ausencia, de María Luisa Mendoza. Cada uno cuenta en esta nueva edición con una introducción escrita por una autora nacida en los ochenta, es decir, perteneciente a la generación que participa del entusiasmo por leer a otras mujeres y del esfuerzo para equilibrar poco a poco los libreros, las bibliotecas, los programas de estudio y, en última instancia, la historia de la literatura. Esto último es el propósito declarado de la colección: reivindicar la obra de las escritoras a quienes se les ha negado un lugar en el canon al volver a ponerla en circulación y hacerla accesible a los lectores. Sin embargo, es indudable que, por las características de esta tanda inicial, se puede hacer mucho más que eso: la diversidad de los primeros cinco volúmenes ofrece un panorama que mueve al lector a redefinir lo que entiende por escritura femenina.
Hablemos de los lugares comunes: que las mujeres escriben poco, casi siempre para niños o sobre temas domésticos, y con la sencillez propia de seres primordialmente emocionales, ajenos a todo intelecto. Quien se acerque a estos cinco libros notará que los intereses de las autoras son diversos y que tal vez lo que más claramente tienen en común es la complejidad.
Posiblemente el ejemplo más obvio de la complejidad a la que me refiero es la Minotauromaquia de Tita Valencia.
UNAM, Ciudad de México, 2019
Ganadora del premio Xavier Villaurrutia en 1976, la novela fue rechazada por la comunidad intelectual al considerarla ofensiva para el célebre escritor al que alude, aunque nada indica que él se hubiera dado por ofendido. Más allá de la notoriedad que ahora o en su época le hubiera podido otorgar este fondo anecdótico, y pese al subtítulo “Crónica de un desencuentro”, no es una novela que relate de manera literal los detalles de la relación amorosa en la que se inspira. Por el contrario, Valencia teje una obra con claves privadas que tal vez sólo podrían descifrar los involucrados, pero en torno a ellas construye una observación lírica del amor. Y si digo lírica me refiero a que en el relato destaca el estilo, compuesto por figuras retóricas e imágenes, mucho más que por episodios o anécdotas. Por momentos roza lo ensayístico en su capacidad de abstracción —donde se nota la formación musical de la autora— y destaca por el despliegue de referencias literarias, filosóficas e incluso mitológicas, todas entramadas en un discurso notablemente denso. Claudina Domingo, en su introducción, repara justamente en la fuerza poética de la obra y en su reflexión sobre el amor como experiencia, desde una perspectiva femenina con agencia y un vasto mundo interior, además de su crudeza e incluso mordacidad.
En cuanto a densidad, la novela de Valencia puede compararse con la de Tununa Mercado, En estado de memoria, aunque su complejidad no está en las figuras del lenguaje sino en el contenido del discurso.
UNAM, Ciudad de México, 2019
Con un estilo preciso y elegante, la autora elabora un relato poco convencional de sus propias experiencias en el exilio y la vuelta a Argentina, en el cual se construye una revisión casi filosófica de los efectos que tienen éstas en la identidad de las personas. El arco narrativo es lo de menos: a partir de anécdotas nimias y detalles descriptivos mínimos, la experiencia estética que el lector recibe de Mercado es la del recuerdo, ese estado de memoria tan lábil que esta agudísima escritora consigue representar más que explicar.
En el mismo sentido, El lugar donde crece la hierba, de Luisa Josefina Hernández, es una novela que, más que enfocarse en lo anecdótico, está compuesta en un sentido casi alegórico.
UNAM, Ciudad de México, 2019
La narradora y protagonista se dirige a su primer amor para contar, en un discurso entre lo epistolar y lo confesional, su experiencia en la casa de un extraño, adonde su marido la ha llevado a esconderse debido a una calumnia que la persigue. Paulatinamente, el relato va creando una atmósfera extraña y asfixiante, llena de elementos tan desconcertantes como las ratas que salen a jugar en un terreno contiguo o los personajes que rondan las cercanías de la casa. La protagonista, que en algún momento afirma que ha sido “pobre y ambiciosa”, lamenta su falta de libertad en todos los aspectos: en principio por la limitación física de estar escondida en una casa ajena; luego, también parece atrapada en su matrimonio e incluso en el amor que siente por su interlocutor, que no da muestras de ser correspondido. La dicción en este caso es mucho más simple, pero el tono es duro y cortante, lo cual intensifica la sensación de desamparo sin victimismo que la protagonista experimenta.
En el lado opuesto del espectro emocional se encuentra De ausencia, de María Luisa Mendoza, novela atrevida en su ejercicio del humor.
UNAM, Ciudad de México, 2019
En este caso, lo más evidente es la complejidad del estilo, sobrecargado de adjetivos, de un registro elevado con pincelazos de irreverencia (la palabra verga aparece ya en la primera página). La historia abre con una imagen fálica, y de ahí deriva en una especie de biografía erótica de Ausencia Bautista Lumbres, su protagonista. Es curioso que esta especie de novela de crecimiento use el epígrafe de —quizá— la más célebre de este género que se haya escrito en el México contemporáneo: Las batallas en el desierto. Tanto Mendoza como Pacheco abren con la misma cita de The Go-Between, aunque la novela de “La China” es anterior.
Esta novela se enfoca, claro está, en cierto tipo de placeres, pero de todos el superior es el del lenguaje, terreno donde la autora se solaza al combinar tecnicismos, cultismos y una sintaxis compleja con expresiones mexicanas coloquiales y pícaras. El humor está en las situaciones, claro, pero sobre todo en este estilo disparatado que no hace sino acentuar los excesos de la historia. Jazmina Barrera acierta en su introducción al comparar a Mendoza con Rabelais, lo cual no es menor. Por si esto fuera poco, aparece en esta novela una imagen poco reverente de lo que culturalmente se entiende por femenino; como ejemplos la maternidad y la concepción. Este tono burlón, excesivo y escatológico, se sostiene a lo largo de toda la novela sin decaer, lo cual es, sin duda, su principal mérito.
Finalmente, La cripta del espejo, de Marcela del Río, es —en palabras de su prologuista, Lola Horner— una novela del 68.
UNAM, Ciudad de México, 2019
Distinta del resto en su abordaje, más enfocado en los hechos externos que en los fenómenos interiores, cuenta el viaje diplomático de una familia a Checoslovaquia, cuando los eventos de Tlatelolco son aún recientes. En contraste con el resto de las novelas, en ésta encontramos no sólo múltiples personajes sino también perspectivas, que nos permiten observar los acontecimientos de un momento particular de la historia, pero también el desvalimiento de algunos de sus actores, como los jóvenes, las mujeres y las empleadas domésticas, cuya situación no ha cambiado mucho en medio siglo.
Aunque ciertos entornos virtuales pudieran crear la ilusión de que en la actualidad la palabra de las mujeres ha cobrado más fuerza y presencia que la de los hombres, en la realidad amplia eso aún es falso. A pesar de las iniciativas por difundir la escritura femenina, todavía están pendientes otros asuntos, que no será sencillo resolver: ¿cómo se recupera la historia borrada?, ¿cómo se cambia la percepción del lector común? Esta colección puede ser un primer paso en esa dirección.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
Un sistema propio de abastecimiento de agua que cumple con altos estándares y promueve el uso responsable de este recurso
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la institución educativa más grande del país, creó hace 14 años el Programa de Manejo, Uso y Reúso del Agua (PUMAGUA) con el objetivo de proporcionar agua apta para uso y consumo humano dentro de sus instalaciones.
Este programa, además de ser el sistema de abastecimiento propio de la UNAM, contribuyó al cumplimiento del convenio firmado en 2016 entre la Secretaría de Educación Pública y el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (INIFED). Dicho convenio establece que todas las escuelas deben contar con bebederos suficientes y con suministro continuo de agua potable.
Funcionamiento de PUMAGUA
Para garantizar que PUMAGUA alcance este objetivo, se cuenta con tres pozos profundos: Química (extracción aproximada del 10%), Multifamiliar (extracción del 60%) y Vivero Alto (extracción del 30% del total del agua distribuida en la UNAM). Estos pozos disponen de un sistema de desinfección para el agua extraída, que posteriormente pasa por un proceso automatizado que le inyecta hipoclorito de sodio, manteniendo la concentración de cloro residual libre dentro de los límites que establece la Norma Oficial Mexicana vigente NOM-127-SSA1-2021.
Una vez desinfectada, el agua se dirige a tres tanques de almacenamiento y regulación para luego ser distribuida por gravedad hacia todo el campus universitario a través de una red de 54 km. Esta red abastece a todos los edificios del campus, así como a los dispensadores, bebederos, despachadores y rellenadores de agua para consumo humano disponibles para la comunidad.
200 dispositivos proveedores de agua en la UNAM
El agua suministrada por PUMAGUA cumple con altos estándares de calidad, ya que un equipo se encarga de mantener un monitoreo puntual y en tiempo real de parámetros que garantizan que el líquido distribuido sea apto para el consumo humano.
Estrategias de difusión de PUMAGUA Para informar sobre PUMAGUA, se emplean distintas estrategias, entre las cuales destacan:
La plataforma del Observatorio del Agua, donde los usuarios pueden tener acceso a la información de la calidad y cantidad del agua distribuida en Ciudad Universitaria.
Campañas de difusión para fomentar el uso eficiente del agua y de los dispensadores, así como la generación mínima de residuos plásticos.
Estas acciones han permitido un gran avance en el uso e instalación de dispositivos abastecedores de agua potable con el fin de disminuir el consumo de agua embotellada y la generación de residuos sólidos asociados a esta práctica.
Actualmente, PUMAGUA, bajo concesión de la Comisión Nacional del Agua, beneficia a una población de aproximadamente 200 mil personas, tomando en cuenta estudiantes, académicos, personal de servicios, comerciantes y visitantes.
El mundo del deporte está de luto por la pérdida de Dick Fosbury, el atleta que revolucionó el salto de altura. Fosbury falleció a los 76 años de edad, dejando un legado imborrable en la historia del atletismo.
Los Juegos Olímpicos de México en 1968 fueron un evento histórico en el mundo del deporte. Fue la primera vez que los Juegos Olímpicos se celebraron en América Latina y fueron testigos de una serie de momentos icónicos que han dejado un legado duradero en la cultura popular. Uno de estos momentos icónicos fue la victoria de Dick Fosbury en el salto de altura con su innovadora técnica del «Fosbury Flop».
El salto de altura ha sido una de las disciplinas más espectaculares y cambiantes en la historia del atletismo. A lo largo de los años, se han utilizado diferentes técnicas para pasar sobre la barra, pero ninguna ha tenido un impacto tan grande como la técnica del «Fosbury Flop».
Dick Fosbury nació en 1947 en Portland, Oregón, y descubrió su amor por el atletismo desde una edad temprana. Participó en eventos locales en la escuela secundaria, pero no fue hasta la universidad donde comenzó a destacarse. Sin embargo, su carrera en el atletismo universitario no fue fácil. Durante su primer año en la Universidad Estatal de Oregón, luchó por encontrar su lugar en el equipo de atletismo y no se destacó en ninguna disciplina.
Frustrado y desanimado, Fosbury decidió tomar un enfoque diferente en el salto de altura. Comenzó a experimentar con una técnica que implicaba saltar hacia atrás y utilizar una técnica de «rodillo dorsal» para pasar sobre la barra. Fosbury trabajó en su técnica durante todo su segundo año en la universidad y finalmente comenzó a tener éxito.
En 1968, Fosbury llevó su técnica innovadora a los Juegos Olímpicos de México, donde sorprendió a todos saltando por encima de la barra de espaldas y ganando la medalla de oro en el salto de altura. La técnica que creó, conocida como el «Fosbury Flop», rápidamente se convirtió en la técnica dominante en el salto de altura y es utilizada por la mayoría de los atletas en la actualidad.
Antes del «Fosbury Flop», la técnica predominante en el salto de altura era el «tijera». Los atletas saltaban con una pierna por encima de la barra, mientras que la otra pierna pasaba por debajo de ella. Esta técnica tenía un alto riesgo de lesiones, y los atletas que la utilizaban no podían saltar tan alto como los que utilizaban la nueva técnica.
El «Fosbury Flop» consiste en correr hacia la barra y saltar de espaldas, haciendo un arco en el aire y pasando por encima de la barra con la cabeza y los hombros en primer lugar. Esta técnica permitió a Fosbury saltar más alto que nunca antes, y rápidamente se convirtió en la técnica dominante en el salto de altura.
La técnica revolucionaria de Dick Fosbury demostró que la innovación y el pensamiento creativo pueden llevar a mejoras significativas en el deporte y la vida en general. Su legado es un recordatorio de que no debemos tener miedo de pensar fuera de la caja y buscar soluciones innovadoras a los problemas que enfrentamos. La técnica del «Fosbury Flop» ha sido responsable de muchos récords mundiales y ha cambiado para siempre el deporte del salto de altura.
Aunque Dick Fosbury fue el creador de la técnica del «Fosbury Flop», es posible que se hayan utilizado conceptos similares en otros lugares. Algunos expertos han señalado que los saltadores de altura soviéticos también estaban experimentando con la idea de saltar de espaldas en ese momento, pero Fosbury fue el primero en perfeccionar la técnica y llevarla al éxito en los Juegos Olímpicos de México en 1968.