Con el propósito de fortalecer cada vez más al Instituto de Geología (IGL) y seguir trabajando como una comunidad resiliente y unida, Ricardo Barragán Manzo tomó posesión como director de esa entidad académica para el periodo 2022-2026
El coordinador de la Investigación Científica de la UNAM, William Lee Alardín, exhortó a la comunidad a sumar esfuerzos y capacidades con el director, y proseguir con el buen ambiente, a fin de enfrentar los retos y aprovechar las fortalezas.
“Esta es una entidad muy importante en el subsistema, es de las más antiguas y piedra angular del grupo de Ciencias de la Tierra en la Universidad. Es responsabilidad de todas y todos ustedes ver que siga funcionando bien y que tenga incidencia positiva en otros sectores de la Universidad y del país”, comentó al darle posesión del cargo.
No es descabellado afirmar que Arnold Belkin (1930-1992), artista canadiense naturalizado mexicano, pudo ser el último gran renovador de la pintura mural en nuestro país. Belkin revitalizó la tradición muralista en un momento en que ésta parecía perder vitalidad, resonancia social y era desplazada por otras propuestas artísticas. Como se verá a continuación, las contribuciones de este artista al muralismo se concentraron en tres grandes derroteros: experimentación técnico-formal, teoría y concepto, y práctica pedagógica.
Las innovaciones técnicas introducidas por Belkin se relacionaron directamente con su formación en sus primeras décadas en México. Proveniente de Calgary, Alberta, llegó a México en 1949 para matricularse en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda. Inspirado por los grandes nombres del muralismo, su afán era aprender a realizar obras de gran formato, aspecto que lo motivó a tomar clases con maestros como Carlos Orozco Romero, Andrés Sánchez Flores y Agustín Lazo. Tal interés lo llevó también a formar parte del Taller de Ensayos y de Materiales Plásticos del Instituto Politécnico Nacional, dirigido por José L. Gutiérrez, donde experimentó con una variedad de recursos y materiales que después puso al servicio de la producción de un arte mural cada vez mejor sistematizado y de bajo costo. Fue además asistente de David Alfaro Siqueiros en algunos murales de principios de los años 50 del siglo pasado, como Patricios y patricidas, ubicado en la antigua Real Aduana, hoy parte de la sede principal de la Secretaría de Educación Pública, y en los paneles Tormento y Apoteosis de Cuauhtémoc en el Palacio de Bellas Artes. La experimentación con materiales y la utilización de herramientas tecnológicas –como la fotografía, el proyector de cuerpos opacos, el cine y el aerógrafo– caracterizaron su práctica mural y dialogaron con una visión interdisciplinaria del muralismo como la del propio Siqueiros o la de la integración plástica, corriente en boga a mediados de siglo, donde arquitectura, pintura y escultura eran concebidas integralmente, tal como ocurre en muchas obras del campus central de Ciudad Universitaria (CU). Una de las contribuciones más rotundas de este artista al muralismo fue el perfeccionamiento de murales portátiles a partir de soportes ligeros y una técnica que permitió reducir tiempos y costos.
Conceptualmente, Belkin fue un artista prolífico en la generación de teoría del arte y textos autorreflexivos sobre los alcances estéticos y sociales de las producciones culturales. Abrazó de forma radical la convicción en el arte como un medio de transformación social y de expresión comunitaria. Inspirado por una filosofía neohumanista, basada en el libro del escritor Selden Rodman, The Insiders: Rejection and Rediscovery of Man in the Arts of Our Time (1960), concibió un arte figurativo con compromiso político que lo llevó a deconstruir temas de la historia y el arte desde incisivas lecturas del mundo de posguerra. A partir de las ideas de Rodman, Belkin y el también pintor Francisco Icaza escribieron el manifiesto Nueva Presencia: el hombre en el arte de nuestro tiempo (1961), el cual rechazaba el arte abstracto y la noción de un arte por el arte. En su lugar, propusieron un arte representacional centrado en lo humano y en el acontecer social contemporáneo. El movimiento se prolongó durante varios años, y a lo largo del tiempo formaron parte del mismo artistas de distintas generaciones, como Rafael Coronel, José Luis Cuevas, Leonel Góngora, Nacho López, José Hernández Delgadillo, Oliverio Hinojosa, Carlos Aguirre y Gabriel Macotela. A ellos se les conoció como el grupo “Nueva presencia” o “Los Interioristas”. A diferencia de muchos de sus compañeros que avanzaron en otras direcciones, Belkin no abandonó el interés por el neohumanismo. De hecho, fue el énfasis en lo humano lo que, hacia la década de los años 70, lo llevaron a repensar el muralismo en México y América Latina como una pintura histórica de proporciones épicas, donde las paráfrasis de iconografías célebres del arte occidental, de los héroes y las masacres pasadas o recientes, le sirvieron como escenarios y personajes de un mundo teatralizado al que los espectadores de sus pinturas podrían desmantelar críticamente. Inspirado por la teoría del teatro épico y el distanciamiento de Bertolt Brecht, Belkin se sumergió en la historia para descuartizarla, haciendo una deconstrucción del presente con fines didácticos, políticos y sociales.
Desde una dimensión pedagógica adelantada a su época y consonante con algunas teorías de la emancipación pedagógica del sujeto desde América Latina, Belkin concibió el muralismo como un espacio de creación grupal, formación artística y productor de comunidad. Hasta su temprana muerte en 1992, con sólo 61 años, produjo alrededor de 30 murales que implicaron a una variedad de colectividades. A partir de los años 80, Belkin fue progresivamente alejándose de temas estrictamente históricos o de crítica política para abrazar lo que la especialista Dina Comisarenco ha llamado “el triunfo de la utopía”. Dos grandes temas despuntan en esta última etapa. Por un lado, el aspecto educativo-comunitario, pues la mayoría de las obras las realizó en conjunto con estudiantes y asistentes, siendo la producción mural una extensión del aula, al tiempo que los temas representados eran concertados de forma cercana con las instituciones o comunidades auspiciantes, considerando las necesidades de los potenciales públicos. Por otro lado, es notorio el peso que Belkin otorga en esta fase a la representación de la tecnología y la ciencia al servicio de la sociedad, las cuales eran, en su visión, espacios forjadores de mejores futuros. No es casual que muchos de los murales de esta época se encuentren en centros educativos o profesionales, como el Colegio de Ingenieros Mecánicos Electricistas, el Colegio Madrid o la Universidad Autónoma Metropolitana, entre otros.
Belkin fue además un integrante activo de nuestra casa de estudios: primero como director del Museo Universitario del Chopo, de agosto de 1983 a enero de 1985, y después como profesor de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, hoy facultad de Artes y Diseño, donde en los años 80 fundó el célebre Taller de Perfeccionamiento y Producción de Mural.
Ser un padre presente es determinante para las infancias, ya que una buena relación entre ambas partes marca su desarrollo físico, cognitivo y emocional.
“En generaciones anteriores quizás era normal que un padre únicamente llegara en la noche a pedir la cena y a dormir, pero ahora la sociedad espera una forma distinta de ser papá”, afirmó Benno George Alvaro de Keijzer Fokker, responsable del Programa Integral de Trabajo con Hombres de la Coordinación para la Igualdad de Género (CIGU) de la UNAM.
Añadió que este papel puede cambiar más allá de sólo ser el proveedor, es decir, que únicamente aporte los recursos para brindar educación, alimentación, vestido y vivienda a su familia; porque también puede dar otros elementos de calidad, como afecto, cariño y tiempo.
“Las infancias están más avispadas, con necesidades más grandes de afecto, de guía, de compañía y también de cuidado; además las mujeres demandan una mayor participación igualitaria en la corresponsabilidad del cuidado, en lo doméstico y en la crianza. Por tanto es hora de que los hombres entremos más en la parte equitativa de ello”, sostuvo.
Y de esto Darío Camacho Leal, padre de familia, lo tiene claro debido a que él procura conectar más desde lo emocional con su hija hasta estar presente en el día a día. Él busca equilibrar tiempos junto con su esposa (quien debe pasar más horas en la oficina) para que ambos puedan compartir momentos con la pequeña, sin descuidar su desarrollo profesional y laboral.
“Creo que algo que también implica para mí ser padre es resistir y cuestionar esta cultura machista, ya que tengo derecho a expresar el afecto y amor que siento hacia mi hija. Como padre de una niña de cuatro años y medio igual tengo la labor de empoderarla, porque ella puede poner sus límites y hacer que los demás la respeten; es increíble cómo tan pequeña tiene muy claro qué le gusta y qué no”, destacó.
Además, subrayó que su ejercicio de paternidad implica acompañar a su hija en su desarrollo, en su educación y en su crianza. Para él esta etapa ha sido un descubrimiento de la infancia y un redescubrimiento del juego, de la diversión y poder entrar a un mundo diferente para dejar las preocupaciones atrás.
“Mi hija y yo compartimos el gusto por nadar, ir al parque, la comida china y los fines de semana caminar en lugares al aire libre para ver la naturaleza. Sin embargo, poder verla convivir con otros niños o niñas lo disfruto mucho, porque también es una manera de conocerla”, aseguró.
En México, los hombres dedican en promedio menos de la mitad del tiempo a la semana del que destinan las mujeres al cuidado de la niñez, pues de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las mujeres cuidan 24.1 horas y los hombres 11.5 horas a menores de cero a 14 años (considerando cuidados pasivos)
Ausencias y presencias
“En México se dice que vivimos en un país con una presencia muy grande de la madre y una ausencia del padre, y quizás aquí es donde entra la figura de un hermano, un tío, un abuelo o un padrastro que trate de llenar este vacío emocional, y con ello se refuerza la idea de que el padre siempre será una figura importante”, aseveró Benno de Keijzer.
Para Gil Christian Hernández Morales, padre de familia, no fue fácil estar en buenos términos con el hijo biológico de su pareja, ya que en un inicio su familia no pudo aceptar la idea de que él fuera padre tan joven, y de alguien que no era su hijo biológico.
“Primero tuve que trabajar en mis propias inseguridades, ya que tenía ideas machistas que al parecer las reflejaba en enojos o molestias hacia Miguel, el hijo biológico de mi esposa, que cuando lo conocí tenía cinco años. Entonces lo que hicimos fue tratar de establecer un vínculo de amistad, fortaleciendo nuestra comunicación y convivencia; y cuando me dijo por primera vez ‘papá’ fue para mí un gran momento, me sentí tan feliz que me sacó las lágrimas porque ambos trabajamos en ello”, relató.
Agregó que a sus 24 años, cuando se convirtió en papá de Miguel, sintió mucho miedo, no se creía listo, pero poco a poco fue aprendiendo e, incluso, el pequeño lo capacitó para la llegada de un niño y una niña más. Christian aseguró que ahora son un gran equipo de cinco, donde él junto con su esposa tratan que la comunicación sea fluida con sus dos hijos e hija.
“A veces nos critican a mi esposa y a mí porque dicen que debemos tener mano dura con nuestros hijos e hija, pero en casa encontramos la manera de convivir bien a partir de establecer límites y a su vez de mostrarles cariño, afecto y comprensión. Mi paternidad la ejerzo con base en cosas que considero positivas de lo que aprendí de mi padre, pero también de otras que yo he decidido reestructurar, como disfrutar más tiempo a mi fami-lia”, puntualizó.
Ser papá es un reto muy grande al luchar contra toda una serie de nociones que hemos recibido de la sociedad, y por ello es que han surgido talleres o cursos dedicados a los hombres en los que primero se reconocen los mandatos establecidos y después se comienzan a cuestionar.
“A partir del Programa Integral de Trabajo con Hombres de la CIGU se colabora con grupos cada vez más grandes, y a través de un espacio que llamamos ‘Círculos para hombres’, se revisan esos mandatos recibidos para convertirlos en historias igualitarias, cercanas y creativas de padres en relación con sus hijos e hijas”, reveló de Keijzer Fokker.
También dijo que la misma paternidad va cambiando en la propia historia, porque no es igual ser padre de un recién nacido al de un adulto que ya está teniendo a sus hijos e hijas. Por tanto, nunca es tarde para comenzar a reflexionar la paternidad y hacerla más flexible, equitativa y amorosa.
“En este Día del Padre creo que puede ser un buen momento para reflexionar y cuestionarse qué tipo de paternidad ejercemos con nuestros hijos e hijas, y el aporte enorme que hacen las mujeres en el tema de la crianza y la corresponsabilidad en el cuidado, ya que a los hombres aún nos falta mucho por hacer”, concluyó.
La vejez por sí sola no representa un problema relacionado con la salud. Una persona puede llegar a esa etapa de diferentes formas, por lo que debe ser estudiada por separado, coincidieron especialistas de la UNAM en el Foro Internacional “La vejez no es una enfermedad. Cambios en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11). Reflexiones y Críticas”.
La única manera de no hacerlo es morirse; para un proceso exitoso y saludable necesitamos relacionar todos los aspectos posibles, dijo Carlos D´Hyver De Las Deses, coordinador de Geriatría de la Facultad de Medicina (FM) de la Universidad Nacional.
“Uno de los aspectos más importantes es mantener los derechos humanos, no permitir el abuso y maltrato de las personas. El hecho de que la vejez haya sido puesta en un momento dado como un diagnóstico, provocó la reflexión para que su abordaje sea multidisciplinario”, agregó.
Desde el primer minuto en que inició operaciones, los universitarios respondieron al llamado de ayuda, porque siempre son muy participativos y fraternos: Luis Gutiérrez Padilla
Se localiza frente al EOU y recibe donaciones de las 8:00 a las 19:00 horas
Desde los primeros minutos, luego de la apertura del centro de acopio instalado ayer por la Universidad Nacional Autónoma de México frente al Estadio Olímpico Universitario (EOU), de Ciudad Universitaria, empezaron a recibirse las primeras donaciones solidarias para apoyar a las personas de Oaxaca afectadas por el huracán Agatha, fenómeno que afectó a 38 municipios de la entidad.
El subdirector de Proyectos para Comunidades Seguras y Sustentables de la Dirección General de Atención a la Comunidad (DGACO) de la UNAM, Luis Gutiérrez Padilla, destacó: “la comunidad universitaria siempre ha sido muy participativa y solidaria. Siempre está atenta a las necesidades de la población del país. Somos la Universidad de la nación y nuestra comunidad se lo toma muy en serio”.
Los universitarios sabemos que es una responsabilidad y un honor corresponder a la sociedad, por ello se comprometen con este tipo de esfuerzos, una forma muy positiva de canalizar la voluntad de ayudar, comentó.
Explicó que el centro se mantendrá abierto hasta el próximo 24 de junio y detalló los productos con los que la comunidad y la sociedad en general pueden colaborar:
Agua embotellada, latas de comida vigentes, frijol, arroz, aceite, artículos de baño (papel, jabón, toallas femeninas, pañales, etcétera); además de ropa en buen estado, láminas tubulares para la reconstrucción de viviendas, cobijas y colchonetas. El centro está abierto de lunes a viernes de las 8:00 a las 19:00 horas.
El acopio también se realiza en las sedes de Juriquilla, Morelos y Morelia. Lo que se colecte será traído a la Ciudad de México para llevarlo en camiones a Oaxaca, a fin de distribuirlo en las comunidades que más lo requieran, todo a través de las autoridades a cargo de la emergencia.
Gutiérrez Padilla agregó que diariamente se publicará una lista de cómo avanza el acopio, pues conforme llegan los productos el personal de la DGACO los registra, organiza y empaqueta para ser llevados a una bodega. El 24 de junio se enviarán a la entidad afectada.
Solidarios
La egresada de la Facultad de Psicología, Rocío Valle, fue una de las personas que se enteró del centro a través de las redes sociales y, como universitaria, llegó a primera hora para llevar ropa y artículos para cubrirse.
A su vez, la académica de la Facultad de Ciencias, Ivette Ruiz, dijo que en la escuela se compartió la inquietud para colaborar con la gente de Oaxaca que está mal y necesita de la sociedad, por lo que invitó a la comunidad en general a sumarse a esta causa, como lo ha hecho en otras ocasiones que el país lo ha necesitado.
La UNAM cuenta con un Laboratorio de Bioseguridad nivel 3 (BSL3) para trabajar con virus como el SARS-CoV-2, causante de la actual pandemia, vacunas contra este, así como con bacterias altamente patógenas para el ser humano; se espera que sea el primero en obtener la certificación ISO 35001 en México y Latinoamérica.
Se localiza en las instalaciones del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO) de la UNAM, en lo que fue un laboratorio de bioseguridad dedicado a la investigación básica, con 20 años de experiencia en el manejo de agentes infecciosos, especialmente tuberculosis, que si bien seguía altas normas de biocontención carecía de protocolos de investigación clínica para personas.
El coordinador de la Investigación Científica de la UNAM, William Lee Alardín, destacó que el progreso de investigación en fármacos, control, vigilancia y evolución de epidemias requiere de esta clase de infraestructura. Además, en México no había suficientes lugares donde se pudieran realizar estos trabajos.
Los desafíos del vínculo México y Estados Unidos son considerables, entre ellos recuperar la confianza y construir cimientos que permitan establecer, a futuro, relaciones coherentes y racionales, consideró el integrante y exdirector del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM, José Luis Valdés Ugalde.
La conexión, históricamente, ha sido interdependiente, pero asimétrica, ambigua y contradictoria. No obstante, “en los tiempos que corren dicha ambigüedad es más pronunciada y peligrosa para el interés nacional”, consideró.
Para María Rosa García Acevedo, de California State University, se caracteriza por su complejidad, su carácter asimétrico, interméstico (mezcla de sucesos de coyuntura domésticos y globales) e histórico.
De manera popular se conocen como culebras, trombas, serpientes o dragones, pero su nominación correcta es tornados y son más comunes en el país de lo que se piensa.
De acuerdo con José Francisco León, investigador del Departamento de Geografía Física del Instituto de Geografía, éstos existen y son muy comunes en México, “tenemos que conocerlos todos, porque si conocemos la amenaza, vamos a poder tomar mejores decisiones al momento de enfrentarnos a un fenómeno de estos”, precisó.
El investigador es especialista en eventos meteorológicos y climáticos extremos y uno de los 12 científicos en México que estudia los tornados. Detalló que éstos se presentan desde siempre, de hecho, se tiene registro de tornados desde la época de la Conquista.
Sin embargo, películas de Hollywood han mostrado una versión errónea de este fenómeno natural mostrando grandes vórtices que dan indicio del fin del mundo, pero lo que realmente sucede es que hay dos tipos de tornados: los supercelda, que son muy grandes con enormes vórtices que están girando, con vientos fuertes y que pueden destruir ciudades.
El otro tipo son los tornados no-supercelda, que son mucho más delgados, de menor duración e intensidad de viento, “pero siguen siendo igual de peligrosos puesto que ocurren en zonas normalmente rurales donde las condiciones de construcción no son las mejores”, explicó.
El norte
La presencia de tornados supercelda y no-supercelda se da de manera más frecuente en el norte del país, entre Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León, debido a las características geográficas y condiciones ambientales en esta zona.
En cambio, en el centro de la nación en estados como Tlaxcala, Puebla y Estado de México se han presentado únicamente tornados de tipo no-supercelda, como el ocurrido en 2012 cuando un tornado cruzó por el Zócalo de Ciudad de México y sorprendió al plantón que estaba en ese momento, levantando sus lonas, carpas y pertenencias por los aires, “hay muchos videos circulando en internet que lo documentan”, afirmó el investigador.
Se calcula que al año ocurren 50 tornados de marzo a octubre, pero su época de mayor incidencia es entre mayo y agosto, por ello, José Francisco León consideró de vital importancia estar informados y conocerlos, “si no llamamos a los fenómenos por su nombre, a final de cuentas, estamos minimizando el impacto que puede llegar a tener, pero también es bien importante, aprender a diferenciarlo de otras manifestaciones de tiempo severo”, aclaró.
Asimismo, conocer las posibles consecuencias que puede dejar a su paso, ya que dependiendo de su intensidad y duración los tornados pueden llegar a arrancar árboles, cableado, techos e incluso levantar objetos que pueden salir proyectados a una velocidad de hasta 300 km por hora.
Por ello, con el objetivo de tener un entendimiento general del fenómeno y a partir de eso empezar a tomar medidas que se enfoquen en políticas públicas que tengan un impacto directo en la sociedad, desde hace ocho años el investigador universitario se ha enfocado en recabar y divulgar información sobre el fenómeno para conocerlos a profundidad a través de su proyecto @Tornados México, donde a través de Twitter, Facebook e Instagram comparte y recibe información de usuarios que publican foto y/o videos sobre tornados para caracterizarlos y obtener más datos.
En ese contexto, José Francisco León comentó “nosotros podemos monitorear la atmósfera en algún momento a partir de imágenes de satélite, pero una imagen de éstas no nos dice donde hay un tornado, no nos dice dónde es la zona potencial de su generación, el punto exacto no lo tenemos, entonces no podemos determinar a partir de estas herramientas tecnológicas su origen, se necesita siempre un observador que confirme el fenómeno y a partir de eso empezar a localizarlo”.
Finalmente, precisó que entre más información se tenga de los fenómenos es mejor ya que a final de cuentas permitirá tomar buenas decisiones al momento de estar viendo un fenómeno de estos, pero invitó a documentarlos con cuidado y precaución para ser parte de la comunidad de usuarios de @Tornados México
América Latina y el resto del mundo enfrentan un fenómeno de inflación importada, pues se generó por factores externos, pero los países con buenos fundamentos macroeconómicos pueden sortear mejor el problema, coincidieron especialistas en una charla organizada por el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM.
El director del CIALC, Rubén Ruiz Guerra, comentó que la inflación es un tema apremiante que toma cada vez más importancia para la sociedad y cobra su factura -en términos sociales y políticos- a los gobiernos, la organización política y las perspectivas de desarrollo de las sociedades latinoamericanas.
“Las nuevas generaciones no saben o no han vivido el tema de la inflación como un problema acuciante, que lo transforma todo. Pero hay varias generaciones de latinoamericanas y latinoamericanos que en nuestras juventudes vivimos procesos inflacionarios verdaderamente terroríficos, que generaron una serie de transformaciones en los pueblos muy importantes”, detalló Ruiz Guerra durante la conferencia “Inflación en América Latina, algunos elementos para su análisis”.
Ubicado en una de las paredes de la biblioteca antes llamada Lino Picaseño y ahora Lilia Margarita Guzmán y García de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, se encuentra el “mural” Poema Plástico. Una obra de Mathias Goeritz que, de acuerdo con Rita Eder –investigadora emérita del Instituto de Investigaciones Estéticas– es una invitación para pensar “las diferencias entre una propuesta que utiliza el muro como soporte de una caligrafía expresiva y la tendencia de carácter narrativo y simbólico que caracteriza a la mayor parte de los murales insertos en Ciudad Universitaria”.
“Al poco tiempo de llegar Goeritz a México no fue muy bien recibido por Rivera y Siqueiros. Es cierto que él fue el principal autor de su propia biografía y quizá exageró la mala relación con los muralistas. Estos enfrentamientos formaban parte de la batalla de los estilos entre realistas y abstractos en tiempos de la Guerra Fría.
“Goeritz hizo comentarios muy cáusticos sobre el muralismo mexicano, decía que era el arte pop antes de que este tipo de arte surgiera. Estaban en lugares totalmente opuestos. Goeritz influyó en un segundo momento del arte público en México ligado a la abstracción, algo que Siqueiros le reconocería años después”.
Profesor universitario
Mathias Goeritz nació en 1915 en la ciudad de Dánzig, entonces parte del Imperio alemán –ahora se le conoce como Gdansk y se encuentra en Polonia–. Tras la Segunda Guerra Mundial radicó en varios países de Europa y realizó diversos viajes por el norte de África, en 1949 se trasladó a México gracias a una invitación de la Escuela de Arquitectura de Guadalajara para integrarse a su cuerpo docente.
Para 1952 se mudó a Ciudad de México para iniciar el proyecto del Museo Experimental El Eco. Pocos años más tarde, en 1954, continuó el trabajo docente en la UNAM, recordó Eder, “donde revolucionó la enseñanza de la arquitectura. Por ejemplo, hacía que los alumnos construyeran una maqueta de un futuro proyecto, basado en un tipo de libros infantiles que al abrirlos surgía el palacio o la casa, esto ocasionaba que los estudiantes pudieran experimentar de manera más libre qué clase de edificación querían hacer, sin tanto apego a las reglas estrictas del funcionalismo, movimiento muy importante en México para esa época”.
El proyecto de El Eco –recinto en el que se encontraba el Poema Plástico– según Eder representa su concepción sobre qué debía ser el arte. Su idea fundamental partía de la obra de arte total, un concepto que se originó en el siglo XIX pensado por Richard Wagner para la ópera; después, de distintas maneras lo retomó la Bauhaus –algo que le interesó mucho a Mathias– que también le hizo pensar en el Medioevo. ¿Cuál era la obra de arte total en aquel entonces? La Catedral que integraba a las distintas artes y tenía una función social y religiosa.
“En la época que llegó Goeritz a México era el tiempo del nacionalismo cultural y los muralistas tenían un importante protagonismo. A su vez, también hacían algo que era de interés mayor para Goeritz: relacionar la pintura con la arquitectura. Él quería hacerlo desde ideas más contemporáneas. Mathias fue un incesante experimentador en muchos sentidos y, se puede decir que colaboró de manera destacada en el surgimiento del arte moderno en México durante los años 50 y 60”.
Protesta contra el funcionalismo
“Poema Plástico formó parte de lo que Goeritz llamaba la arquitectura emocional, que además de sus propias características filosóficas que involucran una idea sobre la función del arte es una protesta contra ciertos aspectos del arte que se empezaba a perfilar después de la Segunda Guerra Mundial. Su protesta, sobre todo mediante el Museo Experimental El Eco, es contra la arquitectura funcionalista y después será contra ciertos movimientos del arte contemporáneo de entonces, como el arte pop o el nuevo realismo francés”, argumentó la investigadora y añadió:
“Su protesta contra el funcionalismo era la idea de su masificación y su falta de carácter. Él solía decir ‘por qué no podemos hacer una arquitectura como la del barroco u otros tiempos del pasado’ –como una catedral medieval–, donde pudiera haber otra cosa que no fuera la comodidad, lo práctico, la cuestión de cómo construir más y más barato para meter a toda la humanidad en lo que él llamaba cajas de cerillos.
“Él era un extraordinario escultor, eso fue lo suyo, pero en El Eco él hizo esta construcción para mostrar que se podía hacer arquitectura de otra manera, claro que era difícil hacer esa arquitectura para las mayorías, pero es un ejemplo de las posibilidades. Para él la arquitectura emocional es volver a restablecer lo que la arquitectura de otro tiempo tenía: la capacidad de sorpresa, de emoción, de otro tipo de sentimientos frente a lo que uno habita”.
La obra
Esta obra se compone de tres segmentos –dos “párrafos” de cuatro líneas y un tercero de una sola línea– sobre un fondo amarillo. En palabras de Rita Eder, la pieza es “una notable contribución a la relación entre soporte y relieve.”
Originalmente “Poema Plástico fue hecho para El Eco y colocado semioculto entre dos pasillos para producir en el espectador un sentido de asombro. El concepto de arquitectura emocional se fundamentaba en restaurar la idea de una reacción que se acercara a la idea de lo sublime. ¿Qué tiene que ver este mural con la poesía concreta? Primero quisiera reparar en que Goeritz utilizaba también el color para provocar una reacción en el público. El mural podría parecer, al principio, como un poema normal, cuatro líneas en cada bloque, pero no puede uno realmente saber qué quiso decir. Pareciera que su idea era poner la caligrafía como un valor en sí”, argumentó la especialista y continuó:
“Si uno lo mira bien, la primera parte tiene esos signos primitivistas con los que empezó a trabajar desde España en Santillana del Mar. Cuando uno mira la parte de abajo, tiene la sensación, la impresión de la escritura árabe, porque él vivió un tiempo en el norte de África y esa zona siempre le interesó mucho. La idea de la poesía visual es que no hay significado intrínseco, lo que importa es la belleza caligráfica, el valor de las letras”.
“El Poema Plástico es uno de los mejores testimonios del trabajo de Goeritz en los años 50 y su relación con la poesía concreta. Se piensa que después de este mural empezó a trabajar de manera distinta con una serie de obras que llamó Mensajes, ahí hay una conexión entre la poesía concreta y los mensajes, la idea de una comunicación totalmente visual que mantuviera una relación con el texto, una relación abstracta casi metafísica”.
“En el Poema Plástico, Mathias usó el color (el muro amarillo y las letras negras) porque produce una reacción en la sensibilidad. Con el color, él está haciendo un llamado a los demás, y, creo, la caligrafía tiene cierto nivel de atracción, hace que uno trate no de entender el mensaje, sino a pensar qué son esos símbolos, qué son esos signos y cómo están compuestos.”
Para Eder esta es una obra peculiar para su tiempo, su importancia consiste en hacer ver la forma sin el texto, no tanto el significado sino la armonía o desarmonía entre las letras, el uso que podían tener como un elemento visual. Ahí sí es una oposición al muralismo mexicano, la visualidad por encima del discurso. Poder expresar por medio de lo puramente visual una serie de cuestiones que tienen que ver con la percepción del espectador, no anteponer el discurso o lo ideológico”.
Donar sangre ayuda a salvar millones de vidas al año; si bien las cifras de esta acción voluntaria disminuyeron considerablemente durante el periodo de confinamiento por la pandemia, no existe ninguna contraindicación por infección de SARS-CoV-2 para proporcionarla, asegura la académica de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, Norma Candelaria López Santiago.
Hasta el momento no está demostrado que la enfermedad se transmita por vía sanguínea y, de acuerdo con su experiencia en el Instituto Nacional de Pediatría, se registraron algunos casos de donadores quienes pocos días después de hacerlo notificaron que padecían la COVID-19, por lo que la sangre fue revisada nuevamente sin encontrar ningún problema en ella, afirma la experta de la División de Estudios de Posgrado de la FM.
En ocasión de la Semana Nacional del Donante Voluntario de Sangre y sus Componentes, que se realiza durante la segunda semana de junio, la investigadora detalla que este año se vuelve a realizar la campaña, ya que en 2020 y 2021 no existían las condiciones para efectuarla.
“Lo que podría ser una contraindicación para donar luego de padecer COVID-19, es el cuadro clínico que se haya tenido. Si la persona presentó mucho daño pulmonar, tiene dificultad respiratoria, o secuelas de afección al miocardio o trombosis, es mejor que no done. Además, se recomienda dejar pasar al menos tres meses después de haber padecido la enfermedad”, precisa la especialista.
En términos generales, agrega, México es de los países que menos donan, razón por la cual constantemente se difunden mensajes a través de radio, televisión o redes sociales en busca de voluntarios.
De acuerdo con un documento elaborado por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, AC (2019), los países que más donadores voluntarios altruistas registran, son: Costa Rica (68.1 por ciento), Colombia (86.1 por ciento) y Cuba (100 por ciento); mientras que México está por debajo, con tasas de 3.1 por ciento.
Parte de los motivos de estas cifras, analiza la investigadora, es que esta práctica no es parte de la educación en nuestro país, lo cual es importante cambiar porque siempre hay pacientes que requieren transfusión de sangre completa o sus derivados, de la manera más segura posible.
“Por ejemplo, en el Instituto Nacional de Pediatría las donaciones se hacen en una buena medida por familiares, de tal manera que cuando se tiene un paciente se le pide una donación como parte de los requisitos. Con la pandemia se tuvo que disminuir, por razones obvias, pero se han hecho campañas de donación altruista y Banco de Sangre principalmente en escuelas, empresas y universidades”, comenta López Santiago.
A diferencia de años anteriores, la donación es cada vez más sencilla, pues existen bancos de sangre que reciben a las personas voluntarias durante las 24 horas del día, solo se les pide ayuno mínimo de cuatro horas antes del procedimiento para evitar que se llene de grasas.
Un estímulo es que al donador se le enseña el equipo a emplear, tanto con el que se va a drenar, como la bolsa donde se colectará la sangre, equipos nuevos en paquetes estériles, además se le informa qué tipo de productos son los que se requieren: sangre total (un litro), plasma o plaquetas, precisa la experta universitaria.
Estima que la gente muestra mayor sensibilidad y disponibilidad cuando sabe que la donación es para un niño; sin embargo, el mejor aliciente es decirles que la donación ayuda a salvar una vida.
Esencial
La sangre es un fluido que provee a las células y tejidos animales de sustancias esenciales como oxígeno, azúcares, nutrientes y hormonas. También remueve los materiales de desecho, que no son necesarios, como dióxido de carbono, urea y ácido láctico. Para donarla es necesario esperar tres meses entre una aportación y otra, precisa López Santiago.
Las plaquetas contribuyen a la formación de coágulos que ayudan a sanar heridas y prevenir el sangrado; los glóbulos rojos están a cargo del transporte de oxígeno y los glóbulos blancos ayudan a combatir infecciones y otras enfermedades. En este caso se puede donar de forma frecuente (con diferencia de una o dos semanas entre cada donación) y son especialmente útiles para auxiliar a las personas con cáncer y problemas sanguíneos, detalla.
También es posible aportar (con esa misma frecuencia) el plasma, que es la parte líquida de la sangre y contiene proteínas, hormonas, vitaminas, colesterol, azúcar y minerales, afirma.
Cabe recordar que el 12 de septiembre de 2019, el Gobierno de México decretó, a través del Diario Oficial de la Federación, que la segunda semana de junio de cada año se realice la Semana del Donante Voluntario de Sangre y sus Componentes.
La pandemia representa un desafío inédito para los sistemas democráticos y, concretamente, para la dimensión electoral de las democracias, afirmó el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello, al participar en el Seminario Democracia, Estado de derecho y COVID-19, efectuado en el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM.
“Hoy tenemos un proceso de falta de credibilidad y desinstitucionalización, dos de los pilares sin los cuales la democracia es inconcebible; me refiero a los partidos políticos y a los parlamentos, y a la lógica de erosión en términos de su credibilidad pública”. Asimismo, la irrupción de las redes sociales ha generado una potenciación del riesgo que la mentira tiene en la recreación de los sistemas democráticos, y hay una polarización política aderezada de intolerancia.
A pesar de la pandemia, las pasadas fueron las elecciones intermedias (2021) con el mayor índice de participación ciudadana, casi 53 por ciento; la confianza en el Instituto se mantiene y sigue siendo la institución civil del Estado mexicano con mayor confianza pública, con 64 por ciento.
En 2020, durante el confinamiento provocado por la pandemia de la COVID-19, el peso mexicano se depreció frente al dólar y el tipo de cambio llegó casi a 26 pesos. Actualmente registra una apreciación o aumento de su precio que lo ubica entre 19.40 y 19.60 pesos frente a la moneda estadounidense, a pesar del nulo crecimiento económico.
Este fortalecimiento ayudará a reducir las presiones inflacionarias que enfrenta nuestra economía, pero no las resolverá. No se sabe cuánto tiempo durará ni tampoco se puede considerar un triunfo de la política económica de México, afirmó el fundador y coordinador del Centro de Modelística y Pronósticos Económicos de la Facultad de Economía (FE) de la UNAM, Eduardo Loría Díaz de Guzmán.
Para el experto del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, Moritz Alberto Cruz Blanco, el crecimiento de la inversión extranjera en nuestro país -que en el primer trimestre del año alcanzó 20 mil millones de dólares-, y el flujo cuantioso de remesas –de aproximadamente 50 mil millones de dólares en 2021– son factores que ayudan a apreciar al peso frente al dólar; además, al haber una inusual cantidad de divisas, el precio de estas cae.
Del 7 al 10 de junio, la Universidad Nacional Autónoma de México será la sede de la 9ª Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales, #CLACSO2022, el mayor evento académico y político de las ciencias sociales y las humanidades a nivel mundial.
Esta edición del encuentro contará con el desarrollo de paneles abiertos y especiales con invitados internacionales, conferencias y diálogos magistrales con destacadas figuras del campo político, académico y social, además de talleres de formación. En total se realizarán 250 reuniones de análisis, más de 600 mesas de debate con la participación de diez mil expertos, entre ellos tres mil 500 conferencistas y panelistas.
En las ocho ediciones anteriores, que acompañaron la realización de las asambleas generales del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), han sido abordadas temáticas diversas en función de las coyunturas políticas y sociales de la región. En 2022 el eje articulador de la Conferencia será “Tramas de las desigualdades en América Latina y el Caribe. Saberes, luchas y transformaciones”.
La bicicleta es un transporte cuyo origen se remonta a la Alemania de 1785 y a pesar de los años que tiene es un invento que sigue vigente, “es el sistema más eficiente en términos de energía, no contamina, y cuyo costo es súper accesible para cualquier miembro de la población; sí tiene gastos de mantenimiento, pero son mínimos”, aseguró Manuel Suárez Lastra, director del Instituto de Geografía.
En Latinoamérica la conocen como cleta, bicla, chancla, chufla, burra, cicla o simplemente bici, pero no importa la forma de nombrarla ya que la experiencia de andar en dos ruedas te hace sentir libre, fuerte, saludable, feliz.
Se dice que la edad perfecta para aprender a usarla es la infancia, pero pedalear unos cuantos kilómetros a la semana en edad adulta ayuda a combatir la depresión y la osteoporosis, reduce los niveles de estrés y mejora la vida sexual.
Hasta hace unos años las ciudades en México no estaban hechas para andar en bici, había resistencia de automovilistas y vecinos, “porque de alguna manera la infraestructura ciclista quita espacio al carro”, aclaró el doctor en Geografía.
Por varios años, Manuel Suárez se ha interesado en difundir el uso de la bicicleta como sistema de movilidad sustentable y accesible para la ciudad. Si bien, el sistema de préstamo de bicicletas surgió en la UNAM en 2004 con el Bicipuma, fue hasta 2007 que la idea permeó en Ciudad de México y, por primera vez, se pensó en ella como parte integral del transporte de la capital.
En aquel entonces, era descabellada la idea de crear un sistema de movilidad ciclista en la ciudad, “primero porque sólo uno por ciento de la población realizaba viajes en ese medio de transporte y, por otro lado, porque se argumentaba que la capital del país no se parecía a las urbes europeas, había mucho tráfico y era inseguro”, explicó Suárez Lastra.
Pese a eso, las cifras mostraban otro panorama, ya que 50 por ciento del total de traslados diarios era igual o menor a 8 kilómetros y podía realizarse en alrededor de 20 o 30 minutos. Además de que el uso de la bicicleta de manera cotidiana tiene beneficios directos en la salud, la economía y el medio ambiente
Bajo esa premisa, el Plan de Movilidad Ciclista para Ciudad de México (Plan Bici CDMX) fue desarrollado por el Instituto de Geografía (IGg), a solicitud de la Secretaría del Medio Ambiente. Para hacer accesible la bicicleta a la población, el 16 de febrero de 2010 se puso en marcha el Sistema de Bicicletas Públicas (SBP) de Ciudad de México, Ecobici, que fue el primero automatizado en América Latina y que este 2022 cumple 12 años de servicio a la población.
En 2020, la pandemia fue la oportunidad para la bicicleta de cautivar a nuevos usuarios, la consideraron el transporte más seguro para evitar contagios y pasó de seis mil registros en 2020 a 14 mil registros de viajes en 2021 en el sistema de bicicletas públicas de Ciudad de México, Ecobici.
De hecho, “el confinamiento fue la oportunidad para ampliar la infraestructura ciclista. Cuando llega la pandemia y se hacen todas las ciclovías emergentes para poder desaturar el transporte público, se ve la conveniencia de construir una ciclovía en Insurgentes. Todos los modelos indicaban que esa avenida sería la de mayor uso, y en efecto, lo es, supera a Reforma por mucho”, aseguró el doctor en Geografía.
Marcando la pauta
Actualmente, la capital del país se encuentra entre los estados con más kilómetros de infraestructura ciclista habilitada, seguida de Guadalajara, León, Morelia y Zapopan con 322, 303, 188, 77.3 y 67.1 kilómetros respectivamente.
Y aunque la idea de movilizar a la ciudad surgió en la Universidad, es una gran aportación que haya permeado en el ámbito nacional. “La UNAM siempre ha estado en la vanguardia en muchas cosas y la bicicleta no es la excepción. En 2004 nace el proyecto piloto de préstamo de ese transporte que en 2005 se convertiría en Bicipuma y Ecobici nace cinco años después, un sistema de préstamo de bicicleta pública que ha marcado la pauta de muchos programas tanto en Ciudad de México como en el país y en el nivel internacional”, aseguró Ernesto García Almaraz, coordinador de Bicipuma de esta casa de estudios.
Hoy en día, la bicicleta gana terreno como sistema de movilidad económico, accesible y sustentable y aunque aún hay retos por delante, se perfila como una buena opción de movilización para las ciudades. “Las calles que tienen ciclovías se vuelven mucho más agradables para los peatones porque están más separados del arroyo vehicular y eso genera más tránsito peatonal que es lo mejor que puede haber para los negocios. Una vez que vas en bicicleta, ves la ciudad de una forma completamente distinta”, finalizó Manuel Suárez Lastra.
La próxima Cumbre de las Américas 2022, a celebrarse del 6 al 10 de junio en Los Ángeles, California, será un evento semivacío y desangelado, cuyo modelo, creado en la década de 1990, no está vigente ni responde a los intereses de la región latinoamericana, sino a los de Estados Unidos, consideraron especialistas de la UNAM.
Este esquema de reunión de presidentes está atravesado por el intervencionismo y la hegemonía estadounidenses, un evento en el cual no se ha invitado a los representantes de Cuba, Venezuela y Nicaragua por ser contrarios a sus políticas, con lo que pierde representación, agregaron.
Durante la conferencia de prensa a distancia ¿Qué sigue para México en la Cumbre de las Américas 2022?, Nayar López Castellanos, coordinador del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), consideró: “ha sido tradicionalmente un espacio creado por Estados Unidos para generar un entorno favorable a sus intereses y su condición hegemónica que ha prevalecido durante la historia”.