México ante la pandemia

Desde el anuncio de la existencia de la vacuna contra la COVID-19 se visualizó un escenario de esperanza para el mundo, pero es importante destacar que no está a la vuelta de la esquina. “En nuestro país estará disponible al final del segundo semestre del próximo año, en el mejor de los escenarios, ojalá me equivoque”, afirmó el doctor Samuel Ponce de León Rosales, coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS) y de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia Coronavirus de la UNAM.

Durante la conferencia “COVID-19 en México. Después de seis meses ¿A dónde debemos ir?”, el doctor Rogelio Pérez Padilla indicó que a pesar de las cifras de contagio y mortalidad que se tienen la COVID-19 rebasará las expectativas y las cifras, “apenas estamos a mitad de la pandemia”.

Por otro lado, en su intervención el doctor Alejandro Macías Hernández, infectólogo de la UNAM y miembro de la Comisión, reconoció que de las medidas tomadas para atacar la pandemia en el país, la reconversión hospitalaria funcionó bien y hay que reconocerlo. No colapsó el sistema hospitalario, sin embargo, las autoridades han sido tibias en cuanto a la adecuación y actualización de las medidas como el hacer obligatorio el uso del cubre bocas. “Es cierto que al inicio se dudaba de su eficacia pero ahora lo sabemos y no hacen nada”.

Por su parte, la doctora Lourdes García-García, especialista en Medicina interna y Enfermedades infecciosas de la UNAM, indicó que la mortalidad por la COVID-19 está en 500 defunciones por cada millón de habitantes; es menor en comparación con cualquier tipo de cáncer.

Cien programas sobre la crisis sanitaria La UNAM responde

En medio de esta pandemia el exceso de información ha prevalecido en varios medios de comunicación, sobre todo en internet. Obtener información fiable es difícil. En medio de esta crisis informativa surge el programa “La UNAM Responde”, dedicado a resolver todas las dudas del coronavirus.

Conducido por Rosa Brizuela, el programa de televisión celebra ya más de cien emisiones y forma parte de las acciones que la UNAM ha implementado para ayudar a la población que se encuentra en medio de una contingencia sanitaria.

“Me parece que ha tenido muy buena respuesta en dos sentidos: por una parte, contamos con la voz de todos los especialistas e investigadores de nuestra universidad y por la otra el público encuentra información que le es de gran utilidad”.

De hecho, “se trata de un medio de comunicación donde la gente envía todo tipo de preguntas en torno al coronavirus, que van desde cómo prevenir los contagios hasta dónde atender los casos positivos de la COVID-19”, añadió la conductora.

También se abordan temas desde la salud física hasta la emocional y mental, del impacto económico y con esto se ha convertido en un espacio de diálogo entre el público y los especialistas de la universidad.  

“La UNAM Responde” es un espacio para quien busca información veraz, es el espacio donde comienza la reflexión y el diálsehace ciencia”.

Es una guía para actuar conscientemente en situaciones de riesgo y complicadas como la que se vive en la actualidad.

La UNAM responde de TV UNAM se transmite en vivo todos los días a las 2:30 pm, y se retransmite a las 6:30 pm, a través del canal de esta máxima casa de estudios.

Durante pandemia la UNAM se acerca a presidiarias

Durante la pandemia diversos sectores resultaron afectados, la cárcel no fue la excepción. En el reclusorio femenil Santa Martha Acatitla la seguridad aumentó sus restricciones y las internas estuvieron más aisladas.

En este contexto, el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, creó un Fanzine “Cuerpos y Anticuerpos. Maniobras y otros contagios en tiempos de la pandemia”, una breve reflexión sobre el confinamiento extremo que sufren las mujeres dentro de la cárcel y lo difícil que esto significa.

La publicación se desprende del proyecto Mujeres en Espiral Sistema de Justicia, Perspectiva de Género y Pedagogías en Resistencia, liderado por Marisa Belausteguigoitia, investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

En esta ocasión, la académica trabajó junto con 20 mujeres entre investigadoras, estudiantes, internas y egresadas de este sistema penitenciario.

Desde hace 12 años, Belausteguigoitia busca entender y visibilizar las condiciones en las que viven las mujeres presas en el Centro Femenil de Readaptación Social (Cefereso) de Santa Martha Acatitla (SMA).

Mujeres súper poderosas

El 12 de noviembre de 2008, Marisa Belausteguigoitia visitó por primera vez el Centro Femenil de Readaptación Social (Cefereso) de Santa Martha Acatitla (SMA) y desde entonces acude cada lunes. “Para mí esta experiencia es un acontecimiento, de hecho, es distinto cuando te pasa algo, a cuando te acontece algo”, dijo la entrevistada para UNAM Global.

“¿Y qué acontece? Acontece que muchas mujeres presas están abandonadas, las han acusado de delitos que no cometieron o que cometieron por sobrevivencia o inducidas por los maridos, aunque son responsables, pero todo esto debería ser visto”.

Para Belausteguigoitia trabajar con estas mujeres significa conocer a mujeres súper poderosas y le han mostrado de qué forma pueden hacer de su vida un acontecimiento sin tener nada.

Para la creación de este Fanzine “empezamos de la relación de acontecimientos y esto significa que no tienes las palabras completas para expresar lo que pasa”.

Al recordar todo el trabajo que han hecho en el proyecto Mujeres en Espiral -desde murales, fanzines, documentales, cortometrajes- explica que ha logrado ver que las mujeres en prisión tienen súper poderes que las ayudan a sobrevivir en condiciones extremadamente difíciles.

Para todos los interesados, en el siguiente link se puede descargar el Fanzine: http://www.esteticas.unam.mx/sites/default/files/files/fanzine-cuerpos-Y-anticuerpos_300620.pdf

#YoEnseñoLoQueQuiera

Hace unos días cientos de mujeres se movilizaron en redes sociales y crearon el hashgtag #YoEnseñoLoQueQuiera  como reacción al video publicado por Samuel García, senador del partido Movimiento Ciudadano, donde regañaba a su esposa Mariana Rodríguez por mostrar un poco de su pierna.

En pocos minutos cientos de fotografías de mujeres mostrando las piernas, en una posición similar a la que tenía Rodríguez, invadieron Instagram para protestar. “Es un acto explícitamente misógino y responde a las reproducciones de ciertos sesgos androcéntricos que ubica históricamente a la mujer en una orden de subordinación”, explicó Lucía Ciccia, del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM.

De acuerdo con la especialista en Epistemología Feminista y salud mental, las declaraciones hechas por el servidor público, son una manera de seguir perpetuando situaciones de desigualdad, por eso el impacto que tuvo para muchas mujeres que están en movimientos feministas y que son más críticas frente a las ideas de cosificación y subordinación por parte de los varones. “Muchas mujeres que ya lo desnaturalizan reaccionaron”.

Refirió que es importante dejar de asociar el machismo como un antagonismo del feminismo, porque es una práctica política que implica solidaridad y compromiso. “La práctica política del feminismo es que el sujeto no tiene género ni orientación sexual, sino que denuncia las desigualdades sociales sólo por su género. Nuestra responsabilidad es ser libre de violencia de género, no fue un chiste lo que vimos”.

Por otro lado, estos actos tienen una repercusión positiva, porque diez años atrás esto estaba normalizado y las cosas hubieran pasado por alto. Indicó que es una conquista social, de visibilización de cómo operan estas formas de violencia.

Sin embargo, lo importante es lo que no estamos viendo, ya que a través de la historia siempre ha habido movimientos feministas que han denunciado prácticas de desigualdad, como lo fue en su momento el derecho al voto o el acceso a la universidad. Y hubo una corriente de pensamiento que pudo cambiar esto, pero de qué otras maneras operan las violencias de género, de qué forma hoy están siendo legitimadas a partir de nuestras subjetividades prácticas, es lo que tenemos que analizar. “Hay que empezar a hacer visible desigualdades y violencias que no detectamos para que salten como lo hicieron con el senador”.

México debe cambiar estructuralmente su sistema agroalimentario: López-Gatell

El mayor problema generado por padecer SARS-CoV-2 no sólo es la enfermedad en sí, sino el peligro que ocasionan las comorbilidades que la población viene arrastrando a lo largo de su vida: la obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. De ahí la necesidad urgente de implementar un sistema agroalimentario socialmente justo, saludable y ambientalmente sostenible, señaló Hugo López Gatell, secretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud federal.

En entrevista con Radio UNAM, indicó que llegar a la meta es tarea de todos, y en ese sentido, concientizar a la población a consumir alimentos nutricionales y saludables, además de procurar su salud física a través del ejercicio y contribuir a la educación en salud y nutrición, será un deber más que tendrá que promover el actual gobierno.

Por tanto, incrementar impuestos y etiquetar los productos comestibles con información clara, explícita de qué es saludable y qué no, ayudará a revertir, de manera multisectorial (económica, fiscal, agrícola, etcétera) los problemas de salud a los que nos enfrentamos los mexicanos.

“El 72 por ciento de las personas que han muerto por COVID en México, de las que se tenían registradas, tenían al menos una condición de salud desfavorable. La víctima de la epidemia con obesidad son todas las personas que han sucumbido ante esta epidemia. La meta es cambiar estructuralmente el sistema agroalimentario”, concluyó.

Taller para niñas y niños: ¡Moléculas en el Universo!

https://www.facebook.com/iryaunam/videos/592005024685228

¿Hay agua en el espacio? ¿Cuál molécula es la más abundante en el universo? ¿Por qué los radioastronómos observan frecuentemente la molécula de monóxido de carbono? En este taller construiremos modelos de algunas moléculas y platicaremos sobre ellas con el Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA) del Campus Morelia.

“La composición es crear ideas poéticas a través de la música”

Por descabellado que parezca escribe en piano, luego orquesta, así describe su proceso creativo Pablo Martínez Teutli, estudiante de la Facultad de Música (FaM) de la UNAM.

Desde enero escribió una pieza para el concurso Salvador Contreras 2020, en el cual fue galardonado. Teutli dibuja los instrumentos en su cabeza y lo más divertido, advirtió, es la orquestación.

En entrevista para UNAMGLOBAL con la soprano Fernanda Reyes, también de la FaM, refirió que en su composición quiso transmitir que tras la destrucción que trajo la pandemia, las esquirlas son organizadas como una imagen bella con la restauración y la solidaridad. Las convirtió en música.

El compositor creció escuchando música desde niño, nunca existió el silencio en casa, ese que en ocasiones lo estresa. La música es parte de él. Aunque considera que se acercó tarde al estudio de la música, a los 18 años, lo hizo porque quería tocar canciones de su grupo favorito, “uno underground”.

Esas circunstancias lo llevaron a estudiar piano y desde el inicio descubrió su gusto por la composición. De padres pintores Pablo eligió la composición para descubrir su lado musical, “la experiencia de escribir es filtrar lo importante que ha sido para ti lo que has vivido, crear ideas poéticas a través de la música”.

¿Cómo evolucionaron los mosquitos Aedes aegypti para especializarse en picar a los humanos?

Existen 3 mil 500 especies conocidas de mosquitos en todo el mundo y sólo una pequeña fracción de ellos evolucionó para especializarse en picar a los humanos, el género Aedes aegypti es el principal transmisor de enfermedades como el dengue, el zika, el chikungunya y la fiebre amarilla, malestares que afectan a más de 100 millones de personas cada año.

Una investigación, publicada en la revista Current Biology, identifica los componentes genéticos subyacentes a la afinidad de los mosquitos e indica que su comportamiento de búsqueda de sangre humana puede rastrearse en dos condiciones ambientales: el clima y la urbanización.

“La evolución de los mosquitos está relacionada con la historia humana”, expresó Noah Rose, autor del estudio, dirigido por investigadores de la Universidad de Princeton.

Para la investigación, los científicos recolectaron huevos de  la especie Aedes aegytpti en siete países del África subsahariana, e incluyeron desde áreas urbanas densas hasta bosques remotos en climas cálidos, secos, húmedos y fríos.

Los resultados del estudio respaldan la teoría de que los mosquitos evolucionaron para buscar a los humanos debido a nuestra capacidad única de almacenar agua durante las estaciones secas. “No fue vivir con personas per se lo que hizo que los mosquitos se especializaran en picar a los humanos”, señaló Rose.

En ese contexto, los mosquitos hembras, responsables de todas las picaduras, necesitan sangre para producir sus huevos, pero también una incubadora hídrica para que eclosionen. Y los humanos, al almacenar agua en lugares accesibles cuando escasea, les proporcionan a los insectos toda la sangre y el agua que necesitan. Para esos mosquitos, la búsqueda de olores humanos se convierte entonces en una ventaja.

El hallazgo produjo también un modelo para pronosticar cómo podría cambiar el comportamiento de los mosquitos en los próximos 30 años, la rápida urbanización y el cambio climático provocarán en ellos una mayor evolución y una preferencia por la sangre humana. “En la escala de décadas, las ciudades están duplicando y triplicando su tamaño, es probable que la rápida urbanización impulse el aumento del comportamiento en picaduras a seres humanos”, aseguró Rose.

Finalmente, Daniel Neafsey, profesor asistente de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, refirió que el documento destaca cómo los humanos tienen un impacto en la ecología que impulsa las enfermedades transmitidas por mosquitos.

Con información del artículo Climate and urbanization drive mosquito preference for humans

Figura 1. El olfatómetro de dos puertos del laboratorio tienta a los mosquitos con el olor de diferentes huéspedes y permite a los científicos observar sus elecciones. Los mosquitos en el ensayo mostraron una clara preferencia por los humanos (derecho) sobre los conejillos de indias (izquierda). Imagen de Universidad de Princeton.

Para entender la complejidad basta con entrar a YouTube

¿Es posible hablar de todo tipo de ciencia, para todo tipo de público, sin excluir a nadie por razones de edad o nivel escolar?, ésta es una pregunta que desde siempre se ha hecho la divulgadora Laura Vargas Parada, del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3), y es también la inquietud detrás de la Complexipedia, un proyecto impulsado por ella y consistente en videos cortos, el cual busca desde YouTube explicarle a la gente qué son los sistemas complejos.

Dichas cápsulas están dirigidas a cuatro grandes públicos: niños de primaria y secundaria; adolescentes de preparatoria; jóvenes universitarios, y adultos expertos, y son de los más variado: en una, un ajolote de caricatura nos habla de su vida en Xochimilco y de cómo es capaz de regenerar partes amputadas de su cuerpo; en otra, una joven es aquejada por un fuerte malestar estomacal tras comer tacos en las afueras de CU, y en una tercera se explica el funcionamiento del metro y cómo los pequeños retrasos provocados por los usuarios, al sumarse, entorpecen el correr de los trenes y generan caos.

Por ahora faltan los segmentos destinados a las personas maduras, que tendrán un formato mucho más periodístico, pero la pandemia le puso freno a lo planeado, señala la coencargada de la Unidad de Comunicación y Diseño del C3. “Ya tenemos los guiones listos y a los especialistas apalabrados, sólo esperamos que las condiciones sanitarias sean las propicias para filmar y seguir adelante”.

Cada que es pertinente, a Laura Vargas le gusta citar una entrevista que dio Stephen Hawking hace 20 años para el San Jose Mercury News, donde dijo: “el XXI será el siglo de la complejidad”, y como ella también cree lo mismo eligió este mismo tema para desarrollarlo en sus videos, pese a los muchos problemas que plantea. “El primero es el de no contar con una definición sobre qué es la complejidad, pues ni siquiera los expertos en esto coinciden al intentar describirla”.

Sin embargo —agrega—, en lo que todos están de acuerdo es en que hay una serie de propiedades que caracterizan a los sistemas complejos, como la emergencia, la autoorganización y la adaptación, “y es justo a partir de estas tres nociones que empezamos a trabajar”.

En cada uno de los videos de la Complexipedia se desglosa, en no más de 12 minutos, alguno de estos conceptos y todo ello a partir de las ideas, guiones, animación y filmación desarrollados por Laura Vargas y sus alumnos (jóvenes de las carreras de psicología, biología, matemáticas, comunicación, artes visuales y diseño gráfico), con asesoría de algunos de los científicos del C3.

“Si algo caracteriza a la complejidad es que sólo puede ser abordada con una visión interdisciplinaria. Justo ese tipo de mirada es la que logramos aquí, gracias a este equipo tan variado de estudiantes”.

Aprender a través de una pantalla

El coronavirus y las cuarentenas han provocado un incremento notable en el tiempo que todos pasamos ante las pantallas, lo cual ha derivado en escenarios antes impensables, como que expertos que antes abogaban por limitar a los menores el tiempo frente a sus dispositivos hoy se confiesen equivocados ante lo severos que eran hasta hace poco, o que la UNICEF reconozca que la exposición constante de los niños a estos aparatos crea cierta sensación de normalidad buena para ellos pues les ayuda a sobrellevar el encierro.

A decir de Laura Vargas, que la Complexipedia saliera a la luz en medio de la pandemia —en tiempos en que incluso la SEP le ha apostado a la teleeducación en vez de al aula— no fue algo planeado, sino un escenario al que ella y sus alumnos han debido adaptarse, ya que el proyecto fue concebido y aprobado por el Conacyt el año pasado, antes de que el SARS-CoV-2 tomara al mundo por sorpresa.

“Que las personas pasen más tiempo frente a la computadora nos ha ayudado a que los videos tengan más vistas y a enterarnos de la opinión de los internautas, y no propiamente por lo que nos escriben en nuestra página de YouTube, sino por las redes sociales. Mucha gente ha compartido nuestros videos y la mayoría de los comentarios que nos hacen llegar están en posts de Twitter y Facebook”.

Es así como la divulgadora se ha enterado de la gran aceptación que han tenido los ajolotes caricaturizados entre los niños, a quienes les divierte que hablen como alguien “muy del barrio” o que expliquen cómo regeneran partes de su cuerpo si alguien se las corta (“tal y como le hace Deadpool”). “Hemos visto que este tipo de materiales gustan mucho a los niños, en especial porque hablamos su lenguaje”.

Y es que, al elaborar cada video, Laura Vargas y su equipo han tenido el cuidado de retroalimentarse sobre qué le gusta y llama la atención no sólo a los pequeños, sino a cada uno de los cuatro públicos a los que intentan llegar, por ello no sorprende que en sus cápsulas se hagan referencias a Pokémon, Billie Eilish y a otros personajes de la cultura pop, que empleen recursos copiados de los youtubers o que, cuando se amerita, se hable con todo el rigor académico.

“Nuestra meta es conectar con gente de todas las edades y serles atractivos, pero sin poner de lado la ciencia y ni dejar de explicarles en qué consisten la emergencia, la autoorganización y la adaptación. El siguiente paso es evaluar el impacto del proyecto y ello deberá aguardar hasta que el semáforo de la pandemia marque luz verde. Ésa es la idea, ver si la gente comprendió lo que intentamos explicar; de ser así comenzaremos a trabajar con otras propiedades de los sistemas complejos, para no quedarnos sólo con estas tres”.

Acerca del éxito y buena recepción de la Complexipedia en YouTube —sobre todo ante la enorme oferta lúdica y cultural albergada en esa plataforma—, Laura Vargas se dice optimista pues, aunque hay mucho material en inglés, se ha hecho poco sobre el tema en español, porque la gente quiere saber más y, en especial, porque como ya decía Stephen Hawking, el XXI es el siglo de la complejidad.

Resiliencia comunitaria y la “nueva normalidad”

Actualmente, en menor o mayor medida todos vivimos un escenario de incertidumbre frente a la “nueva normalidad” y lo que nos depara el futuro. Los sentimientos de incertidumbre en muchos casos pueden generar ansiedad y angustia, lo cual se intensifica en quienes aún se mantienen en aislamiento. Además, hay que reconocer que nuestra vida social fue quebrantada, y que ha incidido de diferentes formas en cada ser humano.

Recordemos que somos seres sociales, que requerimos de la interacción social y las experiencias compartidas, que está en nuestra necesidad existencial dar significado a los oficios, a las profesiones, a las ocupaciones laborales, a las educativas y de convivencia, que todo ello se teje de forma relacional, que es una necesidad que da significado a la vida.

La ruptura de la vida cotidiana puede tener consecuencias en el ámbito psicosocial en dos vías: por un lado, con impactos socioemocionales y por otro por la dificultad de sostener redes sociales que comúnmente antes de la pandemia se configuraban como apoyo de diversa índole.

Personas de toda edad han sido trastocadas por esta pandemia, los impactos comienzan a visualizarse, hemos empleado diversas estrategias para no dar paso a espacios de demencia. En un principio, la población que más preocupó fue aquella que no tuvo posibilidades para quedarse en casa, quienes dependían de una economía construida día con día para su sobrevivencia, en consecuencia, su exposición al contagio fue una alerta constante.

Sin embargo, falta profundizar en las implicaciones de esta pandemia y las estrategias desarrolladas por la población en pobreza extrema, falta hablar más y no evitar el tema de la violencia en casa, falta insistir en divulgar la situación de las personas adultas mayores. En México nos hace falta una cultura del envejecimiento, falta conocer y escuchar la palabra de la infancia, falta dar espacio a las percepciones de los jóvenes.

De igual forma, poco se han abordado los temas como la soledad, las personas con VIH y las personas que llevan más de una década sufriendo las implicaciones de una absurda violencia extrema, por ejemplo, las más de 73 mil 201 familias que sufren la desaparición de sus seres queridos. No cabe duda, que ante la pandemia todos hemos sido vulnerables, pero como dijo recientemente Judith Butler: “La desigualdad social y económica se asegurará de que el virus discrimine”. En este sentido, no podemos seguir bajo lógicas de desigualdad e individualismo.

Como sociedad es preciso entender que la COVID-19 nos posicionó ante una vulnerabilidad radical al exponer nuestra sobrevivencia como humanidad, pero no debemos de evitar el análisis de la vulnerabilidad social que colocó a grandes sectores de la población en una situación de desventaja. Y es que ante un miedo generalizado y una percepción justificada de vulnerabilidad corremos el riesgo de perder el sentido comunitario. Por ello, insisto en que se debe reflexionar sobre tres vertientes:

–       Aceptar la incertidumbre, reconocer la vulnerabilidad y dejar fluir el miedo para saber caminar con ellos.

–       Discutir los factores que incrementan una vulnerabilidad innecesaria: la psicosocial.

–       Comprender que un proceso resiliente individual, familiar y comunitario nos permitirá sobrellevar esta adversidad y reconstruir nuestros proyectos de vida.

De esta forma, podemos hacer un análisis preciso de nuestra “nueva” realidad, reconocer las desventajas de aumentar nuestra vulnerabilidad psíquica, reconocer que la actitud con la que encaremos el problema permitirá o no un nuevo desarrollo, un desarrollo que tenga una característica central: la resiliencia.

Es importante no perder brújula del sentido de la vida, que las formas de relacionarnos y coexistir no sean bajo imposiciones estructurales y hegemónicas, que siempre contemos con dosis de cuestionamientos, análisis y reflexión en los bolsillos para no aceptar de forma impositiva las nuevas normalidades y más bien ser parte de una construcción social que nos permita vivir una pos pandemia, y no correr el riesgo de vivir una pandemia intermitente, como bien lo señaló hace unas semanas Boaventura De Souza Santos.

Mi intención principal a través del presente es invitarlos a que en esta “nueva normalidad” no se pierda el sentido comunitario que es procurar el bien común, que la distancia física (mal llamada distancia social) no se convierta en un detonante más para el individualismo. Hay que tener presente que los escenarios actuales que ha generado la pandemia están sujetos a una constante transformación, y los individuos, grupos, familias, comunidades y sociedades tienen diversas formas de reaccionar ante éstos.

Por ello, la promoción de recursos comunitarios, y el hecho de que las personas y las familias se dispongan a utilizarlos es una oportunidad para incidir de forma favorable en los procesos de resiliencia que hoy en día se hacen indispensables.

Hace unos años, Bauman reflexionó sobre los temores sociales y hoy sus palabras sobresalen por su vigencia:

«La inseguridad del presente y la incertidumbre sobre el futuro fomentan los temores más imponentes en la sociedad; estos sentimientos nacen de una sensación de impotencia» (Bauman, 2009:42).

Sin embargo, podemos cambiar con prácticas resilientes toda condena a los pronósticos en cuanto a la adversidad y la incertidumbre actual. Entre las características del proceso resiliente, podemos ubicar el analizar la realidad con claridad, esto nos permitirá identificar de que tenemos el control y de que no tenemos el control. Indudablemente, con este análisis podemos realizar diversas acciones para restar o aceptar la incertidumbre.

No obstante, frente a lo que no tenemos control podemos sentir miedo, pero insisto: el miedo no debe ser un hecho nocivo, el miedo facilita tener un balance sobre “nuestra situación” y por tanto puede detonar acciones preventivas. Si el miedo se vuelve pánico nos puede inmovilizar; incluso, puede llevarnos a la posibilidad de quebrantar el sentido comunitario. Por ello es importante reflexionar sobre las dinámicas que permiten extender el miedo hasta su desborde. Es necesario identificar las dinámicas que facilitan que la población desarrolle sentimientos de agobio bajo situaciones que aún no suceden y, de esta manera, promover acciones que minimicen la desesperanza colectiva.

En cuanto a la vulnerabilidad, recordemos que la génesis de su concepto radica en el reconocernos como seres finitos, la palabra vulnerabilidad se deriva del latín “vulnus”, que de forma literal puede traducirse como herida; es decir, la vulnerabilidad deposita su significado en la capacidad humana para enfrentar el dolor y estar abierto a las heridas que se provocan por la condición humana de “exposición al mundo” (Turner, 2010).

Por su parte, Moser (1996) considera que la vulnerabilidad es un concepto dinámico, por ser parte del proceso de cambio en la capacidad de los individuos, grupos domésticos y comunidades para responder a estímulos externos, así como a su capacidad de recuperación.

La definición de vulnerabilidad, entonces, corresponde a la predisposición o susceptibilidad que se tiene a ser afectado o a sufrir una pérdida; el grado de vulnerabilidad determina la severidad del impacto de los efectos de un evento externo (Cardona, 2002). Y esto último es muy importante, porque permite hacer un reconocimiento real de cómo nos afecta la problemática. Además, es imprescindible analizar cómo la vulnerabilidad relacionada con la emergencia sanitaria se incrementa con la vulnerabilidad provocada por la desigualdad, de esta forma, pueden ejercerse políticas públicas más efectivas para atender la emergencia y a los grupos más vulnerables, así como acciones solidarias entre la población.

Un aspecto crucial es reconocer cómo dentro de estos escenarios adversos, ocurre la vulnerabilidad psicosocial, entendiendo la vulnerabilidad psicosocial como el grado de susceptibilidad que tiene una persona hacia los problemas, como una condición que modula la probabilidad del sufrimiento ante las adversidades, pero el enfoque radica más en la percepción que en su impacto directo, lo cual, aunque entre en un plano subjetivo, puede incidir de manera grave en condiciones de bienestar (García del Castillo, 2015).

Pues bien, debemos mirar cómo se suscita la vulnerabilidad psicosocial, y como ésta puede provocar una mayor exposición al riesgo en general. Y es como diría Martha Nussbaum (2011), hay que preguntarse “cómo es posible que la sociedad enfrente la vulnerabilidad humana, cómo es posible hacer desaparecer algunas formas de vulnerabilidad, dar más seguridad, haciendo disponible para las personas las formas buenas de vulnerabilidad a través del amor, la amistad y otras emociones”. Este es el momento para construir una nueva normativa de interacciones sociales, desde una visión ética, resiliente y con un amplio sentido comunitario.

Bajo los diferentes escenarios adversos, debemos de tener cuidado de no sumar más problemas al problema, y desde diferentes ámbitos trabajar para no generar vulnerabilidad psicosocial. Por ejemplo, el exceso de señalamientos sociales sobre los grupos más vulnerables ante la COVID-19 contribuye a una desesperanza que afecta el sistema inmunológico, las personas en desventaja económica, con desventajas en la salud, adultos mayores, etc. Podrían realizar evaluaciones desesperanzadas y alejadas de una evaluación realista de la vulnerabilidad. Por ello, es importante reflexionar sobre las narrativas que están construyendo que inciden sobre acciones de discriminación.

En estos momentos, nuestra opción es aceptar que la vulnerabilidad caminó al lado de nosotros, y que frente a este hecho podemos desarrollar mecanismos de afrontamiento y análisis de riesgos. Pero para ello, todos tenemos que trabajar en favor de una comunidad, una comunidad resiliente, donde pese a la complejidad y escenarios de adversidad, seamos capaces de reorganizarnos y desechar lo que nos estorba para un nuevo desarrollo y nuevos proyectos de vida fundamentados en la recuperación y la prevención. El autocuidado, el cuidado hacia los otros, la flexibilidad, la creatividad, el respeto de los espacios y dar continuidad a las medidas sanitarias nos permitirá caminar a través de la adversidad, reconociendo nuestra vulnerabilidad y nuestra capacidad para generar comunidad.

No obstante, hacer comunidad en tiempos de la COVID-19 no es un proceso libre de complejidades, por el contrario, requiere de esfuerzos en conjunto que nos permitan analizar la diversidad de retos y problemas con claridad y sin dar paso al agobio. Dar paso a procesos resilientes como un valor arraigado en la cultura permitirá construir nuevas formas de sociabilidad sólidas, basadas en las fortalezas más que en el señalamiento de las debilidades. Desde el ámbito académico, debemos responder a la imperante necesidad de promover una ciencia de incidencia social que permita hacer frente a las implicaciones que la SARS-CoV2 está provocando. En estos tiempos de incertidumbre y constante adversidad, se requiere desarrollar con rigor una mirada crítica sobre cómo estamos actuando dentro de nuestros entornos más próximos, de esta forma, se contribuye a la construcción de cimientos para generar nuevas formas de habitabilidad en un mundo que, erróneamente, pensamos que sólo debía servir al interés económico más que al sentido humano. En este sentido UNÁMonos, desde diferentes ámbitos y hagamos comunidad, una comunidad resiliente.

Bibliografía

Bauman, Z. (2009). Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil. Madrid: Siglo XXI

Cardona, O.D. (2002). La necesidad de repensar de manera holística los conceptos de vulnerabilidad y miedo. Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina, La Red. http://www.desenredando.org/public/ articulos/2003/rmhcvr/ (consultado en agosto, 7, 2020).

García del Castillo, J. (2015). Concepto de vulnerabilidad psicosocial en el ámbito de la salud y las adicciones. Salud y drogas, 15 (1),5-13.

Moser, C. (1996). Confronting Crisis: A Comparative Study of Household Responses to Poverty and Vulnerability in Four Poor Urban Communities. Environmentally Sustainable Development Studies and Monographs Series 8. Washington, D.C.: World Bank.

Nussbaum, M. (2011). Libertad de conciencia: el ataque a la igualdad de respeto. Buenos Aires: Katz

Turner, B.L. (2010). Vulnerability and resilience: Coalescing or paralleling approaches for sustainability science? Global Environmental Change, 20 (4), 570–576.

 

 

X Reunión Nacional Caminos para la igualdad de Género

Situación de los migrantes latinoamericanos en E.U. durante la pandemia

La epidemia de Covid-19 está afectando mucho a la migración de países de América Latina que quieren llegar a Estados Unidos. Los migrantes se han convertido en una población muy vulnerable ante esta pandemia por varias razones, en primer lugar el cierre de las fronteras los está afectando mucho, lo que crea un aumento de indocumentados, y por otro lado hay una inmovilización de inmigrantes en el tránsito, es decir, se ha estancado en la frontera méxico-estadounidense.

Cuando el presidente Trump ordenó el cierre de fronteras y empezaron las deportaciones, los migrantes se vieron afectados de dos formas: en primer lugar por la salida de Estados Unidos y en segundo lugar porque muchos de los países de donde ellos salieron no los quieren aceptar porque supuestamente están contagiados y eso puede provocar un mayor contagio en la población.

El 49% de los hispanos que residen en Estados Unidos han visto reducidos sus ingresos o prácticamente están en el desempleo, comparado con un 33% de los estadounidenses.

Se tiene calculado que 8 millones de hispanos trabajan en los servicios básicos en Estados Unidos, pero difícilmente pudieron guardar la cuarentena desde que esto inició, de hecho los trabajadores mexicanos en Nueva York fueron los últimos en acogerse a la cuarentena porque no se les daba la posibilidad de quedarse en su casa.

Así pues, la población migrante está prácticamente invisible para muchos gobiernos de América Latina, se convierten en la población más vulnerable en medio de todos los problemas que está generando está pandemia.

Digitalizar la información, gran reto para la UNAM

La epidemia por SARS-CoV-2 vino a revolucionar muchos aspectos de nuestra vida cotidiana. Si bien la infraestructura digital en México es suficiente, el reto más importante a vencer hoy en día es proveer de conectividad al grueso de la población para hacerles llegar contenidos de fácil acceso.

En ese sentido, el Instituto de Investigaciones Bibliográficas (IIB) de la UNAM realiza la labor de hacer más accesibles los contenidos y servicios que proporcionan la Biblioteca y Hemeroteca nacionales.

De acuerdo con Ana Yuri Ramírez Molina, jefa del departamento de Informática y Telecomunicaciones del IIB, la preservación digital de estos materiales significa un desafío pues no sólo se precisa del conocimiento en el tema, sino de una infraestructura tecnológica más avanzada que permita llevar a cabo su labor, sobre todo ahora que mucha gente trabaja desde casa.

Apuntó que digitalizar todo el material (conferencias, reuniones, presentaciones, etcétera) que la Universidad ha generado en línea, a través de sus diferentes plataformas digitales, le ofrece a las futuras generaciones un panorama de “cómo vivimos esta situación, qué hicimos, por qué hicimos las cosas cómo las hicimos y qué fue lo que obtuvimos a raíz de estos trabajos”.

Digitalizar ayuda en la difusión y acceso a la información con tan sólo dar un clic, sin embargo, la versión en papel de los materiales siempre va a ser algo más práctico y útil para la lectura.

“Evidentemente se va promoviendo mucho más la generación de contenidos en versiones digitales para poder acércalos a más gente y tener una producción mayor de contenidos, quizá es por eso que las versiones impresas para algunos materiales sí desaparezcan”.

Para la galardonada con el Reconocimiento Sor Juana Inés de la Cruz, leer un libro de 500 páginas es más agradable hacerlo en su versión impresa que en un archivo proyectado a través de una pantalla, y aunque es muy probable que el avance de la tecnología desarrolle dispositivos que nos ayuden a romper esos retos, es complicado pensar que a corto o mediano plazo los materiales impresos puedan desaparecer.

“Puede ser que en 80 o 100 años las cosas cambien, porque también ahora los jóvenes están leyendo menos en papel, lo que podría ser un factor que obligue a que el papel desaparezca, no por ser éste menos útil y más fácil para la lectura, sino por la falta de costumbre”, concluyó Ramírez Molina.

Riesgos y vulnerabilidad en el siglo XXI

“El COVID-19 ha hecho visible las dimensiones profundas de desigualdad, marginación y pobreza; la fragilidad de los sistemas de protección en salud y educación, y el impacto de la creciente austeridad en el gobierno que fractura la acción del Estado”, señaló el Dr. Mario Luis Fuentes Alcalá, investigador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED) de la UNAM.

Así lo expresó durante la conferencia virtual Riesgos y vulnerabilidad en el siglo XXI, como parte del ciclo La Ciudad y la Pandemia que organiza el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC).

“El COVID se ha convertido en el centro de todos los problemas sociales. La pandemia articulará todos los procesos sociales, desde gobernabilidad o estabilidad social. Cualquier estrategia y política pública tiene que asumir que el COVID-19 está estructurando a la humanidad y al país”.

Sin embargo, existen riesgos simultáneos e interdependientes, como las violencias, la inequidad de género, los feminicidios, la ruptura del empleo como opción de una vida digna, el deterioro del espacio público y de los estados de bienestar: educación, vivienda y salud.

El confinamiento además ha intensificado riesgos y vulnerabilidad. “Recientemente el PUED estimó que producto de la COVID-19, alrededor de 16 millones de mexicanos están en pobreza”. Se ha calculado que 2.5 millones de niños y adolescentes han abandonado la escuela; también hay más inequidad y carencia de servicios básicos, así como incremento del hacinamiento; aumento de la violencia familiar, sexual y de género; deterioro de la salud mental de la población y pérdida de ingreso.

El investigador precisó que si queremos evitar el escenario de retrocesos y rupturas aceleradas que es insostenible debemos empeñarnos en la construcción de un nuevo curso de desarrollo que permita articular una estrategia para generar un sistema de protección universal centrado en un sistema de salud, con una estrategia económica diferente.

A principios del presente año los riesgos que se asumían eran el cambio climático, la migración, la inestabilidad social, la gobernanza en las naciones y el desempleo, sin embargo, el 11 de marzo la Organización Mundial de la Salud declaró que la COVID-19 era una pandemia; hoy tenemos 19.6 millones de contagios a nivel global y más de 720 mil muertes.

“La vulnerabilidad es la suma de una serie de procesos que van fracturando y minando las capacidades de los individuos y genera el riesgo de quedar atrapado en desventajas”, detalló el investigador del PUED.

Las últimas dos décadas el mundo ha vivido diversas rupturas, como la del 11 de septiembre del 2001, la Gran Recesión en el 2008 y más recientemente la crisis del multilateralismo entre el Brexit y EUA. Para hacer frente a estos riesgos, incluida la pandemia, se requiere una arquitectura global para enfrentarlos y darle viabilidad a iniciativas como los Objetivos del Desarrollo del Milenio, el Acuerdo de París o los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La gobernabilidad de las ciudades pasa por procesos de desigualdad, discriminación y pobreza que la han erosionado, donde existe concentración de riqueza y sociedades que discriminan con mayor intensidad. Precisó que las carencias son la forma en la que se interioriza la falta de ingreso, de vivienda y de oportunidades, “es un proceso subjetivo que erosiona a los individuos y también a las democracias”.

Igualmente, argumentó que en la era digital han cambiado las subjetividades y se ha debilitado al Estado como centro del espacio social, ahora estos “Titanes” modelan conductas, patrones de consumo y articulan las relaciones sociales.

 

Egresados de la FES Acatlán realizan de manera virtual prácticas profesionales como titulación en UNAM-Boston

Dadas las condiciones actuales de distanciamiento social causadas por la propagación del COVID-19 y con el interés de fomentar la pronta titulación de los egresados de la Universidad, la Sede de la UNAM en Boston en coordinación con la FES Acatlán, adaptaron la opción de titulación por prácticas profesionales en las Sedes de la UNAM en el extranjero para que egresados destacados puedan aprovechar este proyecto en modalidad a distancia.

A continuación, se presentan los testimonios de dos alumnos de la FES Acatlán: Meztli Campo y Rodolfo Flores, quienes han sido aceptados por esta Sede para realizar sus prácticas profesionales vía remota. Meztli y Rodolfo tendrán la oportunidad de vivir un proceso de internacionalización en casa involucrándose en los diversos proyectos de la Sede de la UNAM en Nueva Inglaterra y poniendo en práctica los conocimientos adquiridos en la Universidad.

Meztli Campo Martínez:

Me siento agradecida por la oportunidad que me dio la UNAM Boston de realizar mis prácticas profesionales con ellos y llevar a la práctica mis conocimientos en proyectos reales. El enfrentarme a nuevos retos y superarlos; mejorando mi competencia en el ámbito laboral. El practicar en la postproducción de videos es una parte fundamental para ampliar mis habilidades en los audiovisuales, y es muy grato para mí porque es el área en la que me voy a enfocar. Del mismo modo, el hecho de familiarizarme con el idioma inglés, me ayuda a ampliar mi vocabulario, además de conocer los usos y costumbres del país y respetarlo al momento de realizar mi trabajo, siendo un gran apoyo para mi desarrollo profesional en el idioma.

Me sorprendió el alcance que tiene la UNAM con otros países y cómo Centros de Estudios en el Extranjero como la UNAM Boston crean contenido de diversos temas políticos, socioeconómicos y culturales, dirigidos a un público internacional. Tengo la seguridad de que con los conocimientos adquiridos obtendré satisfactoriamente mi titulación y al mismo tiempo, añado experiencia laboral a mi currículum.

Rodolfo Flores:

Ser egresado de la UNAM es un privilegio, algo a lo que una gran cantidad de personas en México aspiran, por lo que toda la comunidad egresada de esta gran Universidad comparte el mismo sentimiento, el de regresarle un poco de lo que nos aportó. Realizar mis prácticas profesionales con la UNAM-Boston, me permite aportar a mi universidad, adquirir experiencia en un entorno multidisciplinario e internacional.

El trabajo realizado en este CEM tiene como objetivo rebasar fronteras, brindar información científica, cultural, ser un espacio de aprendizaje de primer nivel en el cual se puedan debatir temas de actualidad y así poder avanzar por una sociedad cada vez más responsable, con principios y sensible con su entorno. Me enorgullece contribuir con el crecimiento de nuestra Universidad. Muchas gracias al equipo de UNAM-Boston.

Coursera for Campus UNAM

La UNAM es la más grande e importante universidad de México e Iberoamérica. Tiene como propósito primordial estar al servicio del país y de la humanidad, formar profesionistas útiles a la sociedad, organizar y realizar investigaciones, principalmente acerca de las condiciones y problemas nacionales, y extender con la mayor amplitud posible, los beneficios de la cultura.

Por ello, ahora la comunidad activa de la UNAM tiene hasta el 31 de octubre para inscribirse a Coursera For Campus, y tomar los más de 3 mil 800 cursos y 400 especializaciones. Además, tienen hasta el 31 de diciembre para concluir todos los cursos a los que se inscriba y obtener el certificado de manera gratuita.
Es importante recordar que deben realizar el registro desde www.mooc.unam.mx para que el sistema pueda brindarles una cuenta de Coursera con los beneficios para la UNAM. Si las personas ya tienen una cuenta en coursera, deberán crear una nueva siguiendo este proceso.
¿A cuántos cursos pueden acceder? ¿Cuál es la vigencia de Coursera For Campus? ¿Quiénes tienen acceso? Para más información pueden ingresar a https://mooc.cuaed.unam.mx/

La mayoría de las conversiones al islam en México son de mujeres

 

Tener pareja musulmana, una búsqueda espiritual en la que haya más certezas y respuestas o la sola curiosidad intelectual son algunas de las razones por las que se decide convertirse al islam, señaló Alejandra Tapia Silva, del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM.

De acuerdo con cifras del INEGI de 2015, en México hay tres mil 760 personas simpatizantes de esta religión. Su auge ha sido grande, de cinco conversiones que se dan, cuatro son de mujeres, sobre todo en estados como Querétaro, Chiapas y Puebla, donde hay una  presencia más sólida de musulmanes.

Que sean más mujeres las que han optado por esta religión también ha llevado a que sufran discriminación. “Hay quienes la denuncian por parte de su familia nuclear, las burlas en las calles por el uso del velo o por trámites tan sencillos como la solicitud de las identificaciones oficiales (INE y pasaporte), ya que necesitan ciertos permisos para poder fotografiarse con el rostro cubierto, incluso para entrar al banco”, explicó Tapia Silva.

El islam suele ser relacionado con el machismo o la violencia, pero son prejuicios negativos que los medios de comunicación  “nos han vendido por años”.

Las feministas musulmanas, por ejemplo, van a lo que dice Mahoma en el Corán y es un discurso que va dirigido hacia la igualdad. “El mensaje no es de opresión ni de subordinación de la mujer, es un desafío desde dentro de la religión”.

De acuerdo con entrevistas que ha hecho a mujeres que han realizado la conversión, comentan que su identidad no cambia pero sí toman muchas costumbres nuevas en su vestimenta, alimentación y su relación con los varones. “No pueden hablar con otros que no sean los de su familia, pero manifiestan que su esencia sigue siendo la misma como persona”.

En ese contexto, hay que salirnos de la óptica occidentalizada para entender sus costumbres, su velo por ejemplo les da identidad y les significa virtud, afirmó la investigadora.

El discurso feminista más sólido que viene del islam y de las comunidades musulmanas es que viene de una religión de Estado, “lo que busca es dejar el mundo posmoderno donde hay cosas poco claras y donde perciben a las mujeres como objetos. En el islam hallan el valor de la familia, el papel del hombre está bien definido, las mujeres son respetadas y tienen un valor especial, desde el islam podemos buscar la igualdad”, finalizó.

Rusia registra primera vacuna contra COVID-19

El reciente anuncio que dio el gobierno de Rusia sobre el registro de la primera vacuna contra COVID-19 en el mundo. Y es que desde el 17 de junio de este año el Instituto Gamaleya, en Moscú, registró y comenzó a hacer estudios en humanos de tipo fase uno y dos para una nueva vacuna y que concluyeron el 01 de agosto. La polémica mundial en la comunidad científica se dio recientemente ante la confirmación de este país para iniciar los estudios fase tres a partir del 12 de agosto en Rusia, y algunos países contemplados como candidatos para llevar a cabo este tipo de investigaciones en grandes poblaciones como los Emiratos Árabes Unidos, el Reino Árabe Saudí, Brasil o México.

¿Cuál es el origen de esta polémica?, normalmente se espera que una vacuna se registre una vez que hayan finalizado todos los estudios de investigación sobre seguridad y efectividad. En estos se incluyen la etapa preclínica, en donde se seleccionan las moléculas candidatas para desarrollar inmunidad y los estudios en animales; la etapa clínica se divide en tres fases, la primera es en un grupo pequeño de humanos, no más de 100, la segunda en un grupo no mayor a 300, y la tercera y última fase en la que se recluta un número mucho mayor de voluntarios 3 mil, 5 mil o hasta 10 o 30 mil sujetos en varios países y de diferentes razas y condiciones geopolíticas, e incluso, sanitarias con la finalidad de verificar que la vacuna en investigación sea segura y genere una protección similar en diferentes poblaciones.

La vacuna nueva de origen ruso no es la primera en anunciar el inicio de la fase tres, hasta el  momento ya están ocho vacunas más en este camino, las primeras iniciaron en mayo y julio y son tres diferentes candidatas de la Universidad de Oxford y los Institutos de Investigación de Wuhan y Beijing, a las que posteriormente se les sumaron un par de vacunas propuestas por los laboratorios Moderna y Pfizer. Finalmente, en la carrera para desarrollar la vacuna contra COVID se encuentra la Gam-COVID-Vac, del Instituto Gamaleya, registrada con el nombre comercial de Sputnik V, y para el séptimo y octavo lugar con  fecha pendiente de inicio están las vacunas de Johnson & Johnson y Novavax.

Todas las anteriores se encuentran en investigación, lo que quiere decir que todavía desconocemos si son seguras y efectivas para generar protección contra este nuevo coronavirus, SARS CoV 2 que causa la enfermedad COVID-19, y la comunidad de científicos en el mundo incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS), máxima autoridad sanitaria a nivel global, nos encontramos a la espera de que concluyan los estudios fase tres para evaluar de manera objetiva, sin intereses comerciales, financieros o políticos, la evidencia y decidir qué vacunas pueden pasar a la siguiente etapa que sería la autorización y registro sanitario por parte de las autoridades de un país, para después comenzar con su distribución y comercialización, así como la fase cuatro de estudio que incluye el seguimiento de efectos adversos o indeseables de todas las personas que se vacunan.

La vacuna Sputnik V tiene varios pendientes por cumplir con la ciencia antes de ser distribuida y aplicada de manera comercial y masiva. El primero, es hacer públicos los resultados de sus investigaciones de la fases uno y dos; el segundo, es iniciar y finalizar su investigación de la fase tres y hacer públicos los resultados; el tercero, es rectificar el registro sanitario otorgado de forma adelantada por el gobierno Ruso una vez se analice la evidencia en conjunto de los estudios de fase uno, dos y tres.

Sin lugar a dudas los avances sin precedentes en el desarrollo de las vacunas son buenas noticias, la diversidad de candidatos de vacunas contra COVID-19 es positiva, ya que se aumenta la probabilidad de obtener una segura y efectiva en el corto y mediano plazo. No nos equivoquemos, el método científico ha sido y es en todo momento el mejor camino para crear conocimiento útil en la solución de problemas universales. Ante la peor crisis sanitaria de los últimos tiempos, tenemos a nuestro favor la ciencia y la tecnología que se genera, pero tenemos que ser cuidadosos con el desarrollo de la investigación siempre en completo apego a los principios éticos.

 

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Origen y alcances de la COVID-19

Cuerpo, performance y afectos contra la violencia

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Este #MiércolesParaLaIgualdad la ternura radical de Lía García, performancera y pedagoga; y Magdala López directora de la

Unidad De Vinculación Artística (UVA) y directora teatral.