regresar

¿Por qué los humanos no tienen garras ni grandes colmillos? La evolución eligió otra estrategia

A diferencia de otros depredadores, los humanos no desarrollaron garras ni grandes dientes para sobrevivir. ¿Por qué la evolución eligió esa estrategia?

Algunos especialistas señalan que, en lugar de adaptaciones físicas para la caza, nuestra especie evolucionó hacia habilidades cognitivas y sociales como la inteligencia, la cooperación y el uso de herramientas, que permitieron compensar esas “limitaciones” biológicas.

En entrevista para UNAM Global, Ulices Carrillo, encargado de la sala “Evolución, Vida y Tiempo” en Universum, Museo de las Ciencias de la UNAM, explicó que la humanidad es una de las especies más exitosas del planeta.

El especialista recordó al antropólogo Florentino Ameghino, cuyas ideas fueron ampliamente criticadas y debatidas en su época. Ameghino sostenía que los grandes simios, como los gorilas, presentan una forma cercana a la humana, aunque más tosca y adaptada a la fuerza física, lo que favorece su supervivencia.

En contraste, planteaba que los seres humanos no contaban con una “bestialización” como otros simios, al carecer de grandes músculos o enormes dientes; sin embargo, esta aparente desventaja favoreció el desarrollo de una inteligencia y un pensamiento cognitivo más avanzados.

“Un chimpancé puede moverse ágilmente en los árboles; un gorila puede pelear uno a uno contra su depredador, no necesariamente ganar siempre, pero puede defenderse con una fuerza abrumadora.

“Los humanos no tenían esa fuerza abrumadora, ni colmillos o velocidad, y tampoco les resulta sencillo trepar a los árboles; sin embargo, desarrollaron la inteligencia, lo que les permitió compensar sus deficiencias físicas en su entorno”.

El pulgar

Los mamíferos ya tenían la habilidad de trepar y correr, pero en el caso de los primates, sobre todo de los humanos, el pulgar, que primero servía para trepar, les permitió sujetar cosas pequeñas.

En el caso de Ardipithecus ramidus, una de las especies clave en la evolución humana, se trataba de un homínido que ya podía desplazarse en dos patas, aunque conservaba un dedo gordo del pie divergente que le permitía sujetarse a las ramas.

Las manos humanas evolucionaron hacia una forma más pequeña en relación con el resto de los primates, pero esto les permitió crear cosas. Además, pudieron sujetar mejor las piedras; por ejemplo, otros animales deben agarrar el objeto con ambas manos para poder golpear.

Estas características, junto con el pensamiento cognitivo, fueron un éxito para la raza humana.

El tiempo que nos queda

“La especie humana (Homo sapiens) lleva entre 300 mil y 500 mil años en la Tierra, y no sabemos cuánto más nos quede, debido a problemas actuales como los efectos del cambio climático. Podría ser mucho tiempo o poco, no lo sabemos”.

La inteligencia es una resolución a los problemas del entorno; por eso, la humanidad aprendió a defenderse de sus depredadores y a cazar. No existe un diseño perfecto en la naturaleza, sino uno adecuado al entorno, y que los humanos estén en todo el mundo no significa que sean la especie dominante.

“Simplemente pensamos que no tenemos una competencia directa, aunque la pandemia nos enseñó que sí tenemos depredadores, como los virus que causan enfermedades y que, en cualquier momento, pueden ponernos un freno”.

La inteligencia no es exclusiva de los humanos

Los humanos no son los únicos seres inteligentes del planeta; cada especie lo es a su manera, porque ha logrado sobrevivir en el espacio en el que se encuentra. “Si las condiciones de nuestro entorno cambian, ya veremos si tenemos la capacidad de sobrevivir”.

De hecho, “en la evolución, la inteligencia nos ha ayudado muchísimo; nos permitió conquistar espacios y sobrevivir al entorno, pero eso no significa que otras especies no sean inteligentes”.

“No somos la especie perfecta, pero sí la que ha tenido éxito en este momento. No obstante, no sabemos si en otras condiciones sería la misma historia”.

regresar

¿Qué significa UNAM y qué representa su escudo?

Hablar de la UNAM es hablar de una de las instituciones más influyentes de América Latina. Su nombre, su escudo y su lema resumen más de un siglo de historia, pensamiento crítico y compromiso social.

Desde su fundación en 1910, la Universidad Nacional Autónoma de México se ha consolidado como un referente académico, científico y cultural, cuyos símbolos representan una identidad profundamente ligada al conocimiento, la autonomía y el compromiso con el país.

¿Qué significa el nombre de la UNAM?

El nombre Universidad Nacional Autónoma de México surgió oficialmente en 1910, cuando Justo Sierra Méndez, entonces secretario de Instrucción Pública, impulsó la creación de una universidad moderna que reuniera a las principales escuelas profesionales del país.

El término “Nacional” expresa su carácter público, laico e incluyente, así como su vocación de servicio hacia la sociedad mexicana. Por su parte, la palabra “Autónoma” hace referencia a la independencia académica, administrativa y de pensamiento que la Universidad obtuvo en 1929, tras la histórica lucha estudiantil por la autonomía universitaria.

Gracias a esta autonomía, la UNAM consolidó la libertad de cátedra, investigación y difusión de la cultura, convirtiéndose en una de las instituciones educativas y científicas más importantes de México y América Latina.

El escudo: identidad y visión latinoamericana

El escudo universitario fue diseñado en 1921 por José Vasconcelos, entonces rector de la Universidad. Su diseño refleja una visión humanista e integradora de América Latina a través de la educación y el conocimiento.

En el centro aparece el mapa de América Latina, protegido por un águila y un cóndor, símbolos del norte y del sur del continente. Ambos representan la unión de los pueblos latinoamericanos bajo una misma identidad cultural.

También destaca el lema “Por mi raza hablará el espíritu”, inscrito en la parte central del escudo y considerado una de las frases más emblemáticas de la Universidad.

El escudo se complementa con los colores azul y oro, que con el tiempo se convirtieron en emblemas universitarios. El azul representa el universo y el conocimiento, mientras que el dorado simboliza la luz y la sabiduría.

“Por mi raza hablará el espíritu”: el significado del lema

El lema de la UNAM también fue propuesto por José Vasconcelos y expresa la confianza en la capacidad cultural, intelectual y creadora de los pueblos latinoamericanos.

En el contexto de su época, Vasconcelos utilizó el concepto de “raza” para referirse al mestizaje cultural y espiritual de América Latina, y no como una idea biológica o excluyente.

Más de un siglo después, el lema sigue siendo una declaración de principios que identifica a la Universidad como un espacio dedicado al pensamiento crítico, la ciencia, las humanidades y la difusión de la cultura.

La UNAM en la actualidad

Actualmente, la UNAM cuenta con 371 mil 594 estudiantes y más de 43 mil académicos. Tiene presencia en las 32 entidades federativas del país y sedes internacionales en naciones como Estados Unidos, España, Francia, Canadá y China.

La Universidad también posee una amplia infraestructura académica y cultural integrada por 16 facultades, 36 institutos de investigación, 139 bibliotecas, museos, centros culturales y laboratorios nacionales especializados.

A través de la docencia, la investigación y la difusión cultural, la UNAM mantiene viva su misión de generar conocimiento y contribuir al desarrollo científico, social y cultural de México.

A más de un siglo de su fundación, su nombre, su escudo y su lema no sólo representan a una universidad, sino a una comunidad que ha hecho del conocimiento una herramienta para comprender y transformar al país.

regresar

Un “coctel” bioquímico llamado triunfo

Experimentar el triunfo en alguna contienda de cualquier índole otorga al individuo una sensación altamente reconfortante, que inclusive suele ser seguida de euforia. Esta percepción se replica en todo el cuerpo, debido a que se encuentra bajo el influjo de un “coctel” bioquímico por la liberación cerebral masiva de sustancias como dopamina, oxitocina y prolactina.

El investigador del Laboratorio de Neuropsicofarmacología y Estimación Temporal de la Facultad de Psicología de la UNAM, Hugo Sánchez Castillo, dijo lo anterior y que debido a ello la emoción parece desbordarse.

“Se debe a que ocurre una inactivación de la corteza prefrontal, una activación del sistema dopaminérgico y sobre activación del sistema límbico, y es entonces donde se acentúa la aparición de las emociones complejas como pueden ser el orgullo y la propia euforia. De manera general nuestro cerebro lo interpreta así”, apuntó en entrevista.

Incluso desde antes, prosiguió, la sola sensación de saberse en competencia coloca a los sistemas en una situación expectante y, en ocasiones, de estrés. 

“El sujeto libera sustancias como cortisol y activará su sistema adrenérgico, lo cual en el caso de los deportistas hace que tengan esta sobreexigencia y la puedan soportar, pero cuando viene el desenlace, cuando arranca la gran expectativa de poder ganar, es donde el cerebro apresura la liberación de las sustancias antes mencionadas”. 

El también doctor en neurociencias señaló que el “rush”, o el máximo punto de euforia por el triunfo, dura solo unas cuantas horas, pero queda en la memoria para toda la vida.

“Es parte del bienestar que van a presentar muchas personas. Pensemos en deportistas retirados, por ejemplo, el triunfo está alojado en su memoria episódica que les permite recordar sus logros y experimentarlos en cierta medida”.

Por eso, continuó, hay un viejo adagio popular que dice: “recordar es vivir”, porque contamos con un tipo de memoria denominada episódica. No obstante, atajó: “en el caso de esta emoción asociada al triunfo, no es una cuestión exclusiva del deporte, todos la hemos experimentado”. 

En ese sentido, la psicología juega un papel importante en los momentos en los cuales una persona o un equipo pueden sentirse perdidos y forjan grandes historias, entonces el líder o psicólogo intervienen con un discurso motivacional para engarzar al sistema emocional, a fin de que el cerebro de los competidores registre un alza en los sistemas del placer.

Rumbo al triunfo, el estrés y la ejecución van de la mano, pero de pronto el estrés negativo gana, entonces aspecto motivacional no fue suficiente, por lo que el rubro altamente estresante es el que a veces quiebra al ejecutante, destacó. 

Lo que vemos básicamente es un juego entre la situación estresante, motivacional y este flujo entre ambas, porque puede ser tanta la presión y el estrés que la activación noradrenérgica y catecolaminergica vence y dice: “¡sabes qué hasta aquí, ya no más!”. 

regresar

Los efectos psicológicos de ver futbol

No hay duda de que el futbol, al igual que la mayoría de los deportes, conecta con un cúmulo de emociones que son liberadas a lo largo de los 90 minutos del juego. Podemos pasar de la felicidad a la tristeza, de la angustia a la esperanza, de la agonía a la ilusión. Un contraste de sentimientos por un simple juego.

Sin embargo, ¿qué ocurre en nuestro cerebro al ver un partido de futbol? ¿Por qué la derrota nos cuesta tanto procesarla y la felicidad por la victoria es efímera? ¿Cómo podemos manejar las emociones a lo largo del juego para que éstas no se desborden con tintes violentos como a veces suele ocurrir en los estadios o como últimamente ha ocurrido cuando los fanáticos atacan lo primero que tienen a la vista (que usualmente es la TV)?

Para explicarnos qué ocurre en nuestro cerebro y por qué a veces exacerbamos nuestras emociones al ver un juego platicamos con el profesor Víctor Manuel Rodríguez Molina del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UNAM, quien compartió el motivo por el cual es muy recurrente que el futbol sea un desfogue de sentimientos.

“Los humanos tenemos un circuito de recompensa y éste se va a alimentar por cosas que son placenteras o que nos hacen sentir bien o que queremos seguir experimentando. En el caso del futbol, este circuito se nutre cuando nuestro equipo gana. Sin embargo, cuando nos marcan un penal, una expulsión o perdemos, éste decae. Tenemos diversas emociones mezcladas en el juego y a la vez secretamos sustancias químicas que nos producen placer como las endorfinas”, comentó.

Rodríguez dijo que cualquier evento deportivo es un “desfogue” de emociones y que el cerebro se “desconecta” para permitir que éstas florezcan. Esta desconexión provoca que aflore lo que se llama ‘cerebro primitivo’, donde “ya no se piensa con la corteza prefrontal, encargada del proceso de razonamiento y toma de decisiones, sino con la amígdala, que es una estructura en nuestro cerebro que solo funciona por medio de emociones”.

“Nuestro cerebro tiene un ámbito racional, pero al ver deportes (especialmente futbol) afloran nuestras emociones sin censura. Si gritas, lloras, te enojas, nadie te va a criticar. Es un terreno permitido para que vivamos lo que sentimos con más intensidad. Incluso, hasta aquellos que no les gusta el futbol, se integran y surge esa emoción colectiva, porque se contagian de lo que están viviendo los demás”, apuntó.

“El futbol solo es un juego”

Así como el futbol nos puede generar sentimientos positivos, también provoca sensaciones negativas, las cuales han sido exhibidas en más de una ocasión como la que se presentó el 5 de marzo de  2022 cuando se enfrentaron aficionados de Querétaro y Atlas.

Al ser cuestionado sobre por qué a veces ocurren hechos violentos, ya no sólo en el estadio de futbol, sino en el propio hogar al atentar contra objetos, el docente manifestó que si bien las emociones negativas no desencadenan actitudes violentas, sí pueden dar pie a que afloren, ya que “se pierde la razón”.

“Vienen los sentimientos de impotencia y de tristeza, pero también la ira, y esto combinado puede desembocar en agresiones a otras personas u objetos. Cuando permitimos que los sentimientos negativos nos dominen, decimos que la emoción se transformó en una conducta. Pero siempre hay un freno que pone el lóbulo frontal. Sin embargo, a veces puede pasar a mayores y surge esa violencia que expresa una falta total de control de nuestras emociones. Aquí ya estaríamos hablando de un escenario patológico, porque violentar a otro no es algo normal”, indicó.

Victoria efímera, derrota sufrida

Contrario a lo que se piensa, para el fanático del futbol celebrar una victoria es algo efímero, pero la derrota suele ser difícil de digerir e incluso se buscan miles de razones para entender ésta. De acuerdo con Víctor Manuel Rodríguez Molina esto tiene diversas explicaciones, las cuales son:

  1. Cuando nuestro equipo pierde, duele porque ponemos nuestras expectativas en éste. La derrota nos afecta porque pensamos: ‘entonces mi equipo no es tan bueno como yo creía’.
  2. Ese pensamiento de nos confronta con una serie de vivencias personales.
  3. Tenemos una pérdida. Porque esperabas el triunfo de tu equipo y no lo tuviste.

De igual manera, el docente comentó que la decepción por la derrota de nuestro equipo puede afectar nuestras emociones de manera importante e incluso, aunque aclaró que no es algo que se dé de manera común, provocar el suicidio como ocurrió en Brasil tras la histórica derrota de la ‘Canarinha’ por 7-1 ante Alemania en 2014.

“En estos casos donde se llegó al suicidio, esto no se dio de manera espontánea o exclusivamente por el partido, sino que esas personas ya tenían antecedentes patológicos importantes y ver que su equipo perdió fue el detonante”, añadió. 

El futbol y sus enseñanzas

Nuestro cerebro es un baúl interminable de conocimientos, por lo que al ver futbol podemos aprender algunas cosas útiles para la vida. Rodríguez Molina dijo que estos aprendizajes pueden abarcar:

  1. Resiliencia: a pesar de las derrotas, uno como seguidor sigue apoyando. Lo mismo lo podemos emplear en la vida.
  2. Hay un espacio para todo. En el estadio o a la hora de ver el partido, puedo expresarme con libertad. Pero al terminar éste, lo que sienta se queda allí. No traspolar emociones a otros ámbitos.
  3. Administrar la pérdida.
  4. Ejercitarse para el manejo de las emociones.
  5. No siempre perder es malo. Algo se hizo bien para estar cerca de ganar.
  6. Manejar el fracaso.
regresar

Estadio Olímpico Universitario: símbolo de identidad de la UNAM y del deporte mexicano

En el corazón de Ciudad Universitaria se encuentra uno de los recintos más emblemáticos de México: el Estadio Olímpico Universitario, espacio que representa la identidad de la UNAM y escenario de algunos de los momentos más importantes del deporte y la vida cultural del país.

Construido sobre la roca volcánica del Pedregal de San Ángel, el inmueble fue concebido como parte fundamental del proyecto arquitectónico de Ciudad Universitaria. Su diseño, a cargo de los arquitectos Augusto Pérez Palacios, Raúl Salinas Moro y Jorge Bravo Jiménez, integró modernidad, funcionalidad y paisaje en una obra que con el paso del tiempo se convirtió en referente de la arquitectura mexicana del siglo XX.

La construcción del estadio inició el 7 de agosto de 1950 y desde el principio contempló una visión artística que quedó plasmada en el mural de Diego Rivera “La universidad, la familia y el deporte en México”, ubicado en los taludes del recinto. Aunque la obra quedó inconclusa tras la muerte del muralista, permanece como uno de los elementos más representativos del inmueble y de la integración plástica que caracteriza a Ciudad Universitaria.

El estadio fue inaugurado el 20 de noviembre de 1952 y pocos días después vivió uno de los episodios más recordados en la memoria deportiva universitaria: el clásico de futbol americano entre Pumas de la UNAM y Burros Blancos del IPN, encuentro que consolidó al recinto como la casa del espíritu puma y uno de los principales puntos de reunión de la comunidad universitaria.

A lo largo de su historia, el Olímpico Universitario ha sido sede de competencias nacionales e internacionales de gran relevancia. En 1955 recibió los Juegos Panamericanos y en 1956 el Campeonato Panamericano de Futbol.

Su momento más trascendente llegó en 1968, cuando se convirtió en la sede principal de los Juegos Olímpicos de México. En su pista y cancha se realizaron las competencias de atletismo, además de las ceremonias de inauguración y clausura de la justa olímpica.

Fue ahí donde Enriqueta Basilio hizo historia al convertirse en la primera mujer en encender un pebetero olímpico. Para esos Juegos, el estadio fue modernizado con pista de tartán, nuevo sistema de iluminación y una pizarra electrónica, elementos innovadores para la época.

El inmueble también fue una de las sedes de la Copa Mundial de Futbol de 1986 y de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1990, consolidando su prestigio internacional como uno de los escenarios deportivos más importantes del país.

Más allá de los grandes eventos, el Estadio Olímpico Universitario mantiene un profundo vínculo con la comunidad de la UNAM. Ha sido escenario de partidos históricos de los Pumas, competencias atléticas, ceremonias universitarias, conciertos y actividades multitudinarias que forman parte de la memoria colectiva de generaciones enteras.

Su relevancia arquitectónica y cultural quedó reconocida cuando Ciudad Universitaria fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, distinción que incluye al estadio como una de las piezas centrales del conjunto universitario.

Actualmente, el Olímpico Universitario continúa siendo la casa de los equipos representativos de la UNAM y uno de los recintos deportivos más importantes de México. Entre piedra volcánica, tradición y pasión auriazul, el estadio permanece como símbolo vivo de la historia, identidad y espíritu de la Universidad Nacional.

regresar

San Luis Potosí revela nuevas pistas sobre las horas posteriores al impacto de Chicxulub

La comprensión del impacto del asteroide de Chicxulub, ocurrido hace aproximadamente 66 millones de años al final del período Cretácico, representa uno de los mayores desafíos y, al mismo tiempo, uno de los temas más fascinantes de las ciencias de la Tierra.

Este evento marcó el límite entre el Cretácico y el Paleógeno y desencadenó una de las cinco grandes extinciones masivas en la historia del planeta, provocando la desaparición de cerca del 76 % de las especies, entre ellas los dinosaurios. Las consecuencias del impacto no se limitaron únicamente a la región donde cayó el asteroide, en la península de Yucatán, sino que alteraron de manera profunda los sistemas climáticos, oceánicos y biológicos a escala global.

A lo largo de décadas, numerosos estudios han buscado reconstruir qué ocurrió durante los minutos, horas y años posteriores al impacto. Sin embargo, entender con precisión la secuencia de eventos requiere encontrar registros geológicos excepcionalmente conservados, capaces de preservar las huellas físicas, químicas y biológicas del fenómeno.

En este contexto, México ocupa un lugar central debido a su cercanía con el cráter de Chicxulub. Particularmente, el estado de San Luis Potosí se ha convertido en una pieza clave para comprender los efectos inmediatos y regionales del impacto.

Mediante el estudio “Unraveling the Cretaceous-Paleogene boundary event across the Gulf of Mexico—High-resolution Rayon reef section, Valles-San Luis Potosí platform, Mexico”, los investigadores del Instituto de Geofísica (IGEF), el Dr. Jaime Urrutia Fucugauchi y la Dra. Ligia Pérez Cruz, junto con los investigadores de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, el Dr. Roberto Bartali, el Dr. José Ramón Torres Hernández y la maestra en Ingeniería Rosa Lina Tovar, destacan precisamente la relevancia de esta región.

A partir de un registro sedimentario de alta resolución en la plataforma de Valles, en San Luis Potosí, el trabajo permite reconstruir con gran detalle lo que ocurrió antes, durante y después del límite Cretácico-Paleógeno.

La dificultad de estudiar impactos celestes

A pesar de que los impactos de cuerpos celestes en la Tierra representan algunos de los fenómenos más energéticos del registro geológico, gran parte de sus evidencias ha desaparecido debido a procesos dinámicos del planeta, como la erosión, el vulcanismo y la tectónica de placas, mencionó el Dr. Jaime.

De acuerdo con la Base de Datos de Impactos Terrestres de la Universidad de New Brunswick, Canadá, actualmente se han confirmado alrededor de 190 estructuras de impacto en todo el mundo. Sin embargo, los especialistas estiman que el número real podría superar el millar, aunque muchos de esos registros no lograron preservarse geológicamente a lo largo del tiempo.

Aun cuando las huellas visibles de estos eventos pueden desaparecer, suelen permanecer residuos y señales indirectas en las rocas, como anomalías geoquímicas, minerales deformados, depósitos de eyección y materiales fundidos. A diferencia de procesos como la tectónica de placas o la formación de montañas, que ocurren durante millones de años, los impactos suceden en cuestión de segundos o minutos y liberan una cantidad de energía capaz de transformar extensas regiones de la superficie terrestre.

En el caso del impacto de Chicxulub, las consecuencias fueron globales y afectaron tanto a ecosistemas terrestres como marinos. La liberación de energía generó una onda de choque, mega-tsunamis, incendios forestales, expulsión de material hacia la atmósfera y alteraciones climáticas severas. El colapso de los ecosistemas fue inmediato en muchas regiones, seguido de cambios prolongados en la atmósfera y los océanos.

Qué aporta este nuevo estudio

En este contexto, el estudio representa un hallazgo particularmente relevante para comprender las consecuencias del impacto de Chicxulub. “A diferencia de otros sitios cercanos al cráter, donde los sedimentos fueron severamente alterados por tsunamis y procesos de alta energía, la plataforma Valles-San Luis Potosí conservó un registro sedimentario excepcionalmente bien preservado”, comentó Urrutia Fucugauchi.

El especialista del IGEF agregó que en las zonas más cercanas al Golfo de México predominan depósitos gruesos, caóticos y altamente perturbados por el colapso de plataformas carbonatadas y la acción de grandes olas. En cambio, en regiones más alejadas, el registro suele reducirse a delgadas capas de esférulas y arcillas.

Por ello, destacó que la sección estudiada en San Luis Potosí ocupa una posición intermedia excepcional, ya que preserva tanto las señales directas del impacto como una secuencia sedimentaria suficientemente ordenada para reconstruir la cronología de los procesos. Esta posición geográfica permite conectar los registros proximales, muy cercanos al cráter, con los registros distales observados en otras partes del planeta, ayudando a entender cómo evolucionaron los efectos del impacto conforme se alejaban del sitio de colisión.

Además, los investigadores pudieron identificar depósitos de eyección, esférulas formadas por material fundido expulsado a la atmósfera, capas de arcilla oscura ricas en polvo sedimentado tras el impacto y anomalías geoquímicas relacionadas con elementos provenientes del asteroide. También se reconocieron depósitos asociados a mega-tsunamis y otros procesos de alta energía desencadenados en el Golfo de México.

El estudio también documentó variaciones abruptas en el tamaño de los sedimentos y en la composición mineralógica de las capas analizadas, lo que permitió identificar distintos pulsos de energía asociados al impacto y sus secuelas inmediatas.

Por otro lado, la Dra. Ligia compartió que el registro fósil hallado en la región aporta información fundamental sobre el colapso ecológico provocado por el evento. Antes del impacto, los mares de la zona estaban dominados por arrecifes formados por rudistas, moluscos bivalvos característicos de ambientes cálidos y someros con alta productividad biológica.

En el afloramiento se distinguen claramente tres unidades principales: una capa inferior rica en fósiles y asociada al ambiente arrecifal previo al impacto; una capa intermedia de arcilla oscura que concentra las principales evidencias del evento; y una unidad superior donde aparecen restos fragmentados y una biodiversidad notablemente reducida. Esta transición permite observar directamente el paso de un ecosistema marino altamente diverso hacia un escenario de recuperación biológica mucho más limitado y empobrecido.

¿Qué técnicas se utilizaron para llegar a esos resultados?

Para reconstruir el evento, los investigadores combinaron distintas técnicas analíticas, entre ellas descripción sedimentológica detallada, microscopía electrónica de barrido, difracción de rayos X, espectroscopía de energía dispersiva, análisis geoquímicos y estudios de propiedades físicas como magnetismo y granulometría.

Estas herramientas permitieron identificar cambios en la composición química, mineralógica y biológica de los sedimentos, así como inferir la energía del ambiente en cada etapa. Asimismo, ayudaron a detectar partículas microscópicas alteradas por altas temperaturas y minerales deformados por presiones extremas, considerados indicadores característicos de grandes impactos cósmicos.

¿Por qué es necesario seguir estudiando el evento de Chicxulub?

El interés científico por este evento radica no solamente en comprender el pasado, sino también en entender cómo funcionan los sistemas terrestres cuando son sometidos a perturbaciones extremas y repentinas. Los investigadores explicaron que el impacto de Chicxulub representa un caso excepcional porque produjo cambios ambientales globales en cuestión de horas, días o semanas, algo muy distinto a otros procesos naturales que suelen desarrollarse durante miles o millones de años.

De acuerdo con los especialistas, gran parte de la extinción ocurrió inmediatamente después del impacto. Cuando el asteroide chocó contra la Tierra, enormes cantidades de material fragmentado fueron expulsadas hacia la atmósfera. Entre este material había polvo muy fino, hollín y partículas microscópicas capaces de bloquear la radiación solar. Como consecuencia, el planeta experimentó una oscuridad casi total y un enfriamiento extremadamente rápido. La reducción de la luz solar afectó de manera inmediata la fotosíntesis, alterando las cadenas alimenticias tanto terrestres como marinas.

A este fenómeno se sumó otro efecto devastador: el retorno de materiales expulsados durante el impacto. Parte de estos fragmentos reingresaron a la atmósfera y generaron un intenso pulso térmico conocido como “bola de fuego”. Las temperaturas en la superficie pudieron alcanzar alrededor de 500 grados Celsius, similares a las de un horno doméstico. Esto provocó incendios forestales a escala global y una destrucción masiva de la vegetación.

En el arrecife de Rayón, por ejemplo, los científicos encontraron material vegetal quemado dentro de una capa negra asociada directamente al impacto, lo que constituye evidencia de esos incendios ocurridos hace aproximadamente 66 millones de años. Además, la presencia de carbón y residuos orgánicos alterados fortalece la hipótesis de que los incendios ocurrieron de manera prácticamente simultánea en distintas regiones del planeta tras el pulso térmico generado por el impacto.

Más allá de reconstruir una extinción ocurrida hace millones de años, los investigadores consideran que Chicxulub ofrece una oportunidad única para entender cómo responde el planeta ante alteraciones atmosféricas abruptas.

Además del calor extremo y la oscuridad global, la Dra. Ligia destacó que el impacto alteró profundamente la química atmosférica.

“Enormes cantidades de dióxido de carbono, azufre y otros compuestos fueron liberados a la atmósfera, generando lluvia ácida y cambios severos en la circulación atmosférica y oceánica. Estas alteraciones afectaron la hidrosfera, la atmósfera y los ecosistemas continentales al mismo tiempo. Las especies marinas sufrieron por cambios en la temperatura y la química de los océanos, mientras que en tierra firme desaparecieron numerosos grupos de grandes reptiles y otras formas de vida”, explicó.

Debido a todos estos cambios, y considerando la relación que el planeta mantiene hoy con el cambio climático, comprender lo ocurrido tras el impacto de Chicxulub representa también una lección del pasado. Aunque las transformaciones actuales no son tan inmediatas ni violentas como las provocadas por el asteroide, sí implican alteraciones aceleradas en la química de la atmósfera a causa de la emisión de gases de efecto invernadero.

En este sentido, el estudio del impacto permite entender cómo responde el sistema climático frente a perturbaciones rápidas y de gran escala. Los científicos señalan que, en la actualidad, la humanidad está modificando la atmósfera mediante la liberación de dióxido de carbono y otros gases contaminantes, lo que incrementa la temperatura promedio del planeta.

Analizar eventos del pasado como Chicxulub ayuda a anticipar las posibles consecuencias ecológicas y climáticas de estos cambios, además de subrayar la importancia de tomar medidas para mitigar sus efectos.

Futuras investigaciones

El descubrimiento de la plataforma Valles-San Luis Potosí es apenas una pieza del rompecabezas para comprender detalladamente lo que sucedió después del evento de Chicxulub. Por ello, los investigadores comenzarán a desarrollar nuevos trabajos, incluidos modelos numéricos y simulaciones que ayuden a cuantificar los efectos ambientales del impacto.

Con ello, buscan determinar, por ejemplo, si la cantidad de azufre liberada fue tan grande como se pensaba originalmente o si, en realidad, fue menor. Esta información es fundamental para comprender qué mecanismos desencadenaron la extinción masiva y cuál fue el peso relativo de factores como el enfriamiento global, los incendios o el efecto invernadero posterior.

Otra línea importante de investigación consiste en estudiar los microfósiles presentes en los sedimentos marinos. A través del análisis de organismos microscópicos como los foraminíferos planctónicos, será posible reconstruir qué tan rápida fue la recuperación de la vida marina después del impacto y comparar diferentes regiones afectadas.

Finalmente, también se plantea ampliar el análisis hacia otras plataformas carbonatadas del Golfo de México con el objetivo de construir una cronología regional más precisa de los efectos del impacto y entender cómo variaron las condiciones ambientales entre distintas zonas cercanas al cráter de Chicxulub.

Chicxulub: una advertencia escrita en piedra

A más de 66 millones de años del impacto, el evento de Chicxulub sigue ofreciendo nuevas respuestas sobre la fragilidad de los ecosistemas terrestres frente a cambios extremos y repentinos.

El registro preservado en San Luis Potosí no solo permite reconstruir con mayor precisión cómo ocurrió una de las mayores extinciones masivas de la historia, sino también entender cómo reaccionan la atmósfera, los océanos y la vida ante perturbaciones globales. Para los investigadores, estudiar estas huellas del pasado no consiste únicamente en explicar la desaparición de los dinosaurios, sino en comprender mejor los riesgos ambientales que enfrenta hoy el planeta.

regresar

Actividades académicas de la UNAM para reflexionar sobre los desafíos contemporáneos

La Universidad Nacional Autónoma de México mantiene una agenda académica y cultural que promueve la reflexión crítica sobre algunos de los temas más relevantes de la actualidad. Desde el análisis del racismo y la xenofobia en contextos educativos, hasta debates sobre justicia climática, sostenibilidad y cultura, distintas entidades universitarias abrirán espacios de diálogo dirigidos a estudiantes, especialistas y público interesado.

La siguiente selección reúne algunas de las actividades que se desarrollarán próximamente y que forman parte de la amplia oferta académica de la UNAM.

Reflexionar sobre el racismo y la xenofobia en los espacios educativos

El Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) llevará a cabo el II Coloquio Internacional “Racismo y xenofobia en escuelas de diversas latitudes. Experiencias situadas”, cuyo propósito es analizar las expresiones de discriminación, racismo y xenofobia en contextos educativos de distintos países.

El coloquio busca aportar elementos comparativos y metodológicos para comprender estas problemáticas desde experiencias situadas, así como identificar desafíos para la investigación y la construcción de espacios educativos más incluyentes.

La actividad se realizará el 28 de mayo a las 10 horas, en modalidad presencial y en línea.

Más información:
https://ceiich.unam.mx/actividades/7150/

El vino como encuentro entre territorio, ciencia y cultura

La Facultad de Arquitectura impartirá el taller “Arquitectura del vino. Suelos, vitinivinicultura y cata”, una propuesta interdisciplinaria que ofrece una introducción al mundo de la vitivinicultura y la enología.

Durante las sesiones se abordarán factores naturales como el suelo, el relieve y el clima, así como procesos relacionados con el manejo del viñedo y la vinificación. Además, se introducirán fundamentos de degustación y maridaje para comprender la relación entre territorio, producción y apreciación del vino.

El taller será en línea del 2 al 25 de junio.

Más información:
https://educacioncontinua.geofisica.unam.mx/index.php/oferta-academica/intro-vitivinicultura/

Derecho internacional frente a la emergencia climática

La crisis ambiental global será uno de los ejes de discusión del seminario “Emergencia Climática: análisis de las opiniones consultivas de Cortes Internacionales”, organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas.

Entre los temas que se analizarán destacan las obligaciones internacionales de los Estados ante la emergencia climática, los derechos humanos vinculados al medio ambiente, así como los desafíos de gobernanza y justicia climática en el ámbito internacional.

El seminario se llevará a cabo en línea los días 3 y 4 de junio.

Más información:
https://www.juridicas.unam.mx/actividades-academicas/4271-seminario-emergencia-climatica-analisis-de-las-opiniones-consultivas-de-cortes-internacionales

Formación ambiental para impulsar el desarrollo sostenible

La Facultad de Ciencias ofrecerá el diplomado “Ciencias Ambientales y Desarrollo Sostenible: Hacia los Objetivos del Desarrollo Sostenible”, enfocado en fortalecer la cultura ambiental y generar herramientas de participación orientadas al desarrollo sostenible.

El programa permitirá reflexionar sobre las metas planteadas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), así como identificar acciones de incidencia en escalas globales, regionales y locales para contribuir al bienestar social y ambiental.

El diplomado iniciará el 5 de junio y se impartirá en línea.

Más información:
https://educontinua.fciencias.unam.mx/Pagina2023/diplomados/CienciasAmbientalesyDesarrolloSostenible_ODS/Dipl.php

Un recorrido por la historia y la memoria universitaria

La oferta cultural de la UNAM también incluye espacios museísticos como el Museo UNAM Hoy, perteneciente al Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE).

Ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, dentro de un inmueble declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, el museo alberga objetos recuperados durante trabajos de restauración, exposiciones temporales y recursos interactivos que permiten acercarse a la historia y actualidad de la Universidad Nacional.

El recinto se encuentra en Moneda #2, esquina Seminario, y abre de martes a sábado, de 11 a 17 horas.

Más información:
https://www.iisue.unam.mx/museo-unam-hoy/#Museo_UNAM_Hoy

Estas actividades representan sólo una pequeña muestra de la amplia oferta académica, científica y cultural de la UNAM, una institución que diariamente genera espacios para el intercambio de ideas, la formación crítica y la construcción colectiva del conocimiento.

regresar

Humedales artificiales: plantas y microbios en acción para tratar aguas contaminada

  • Si tuviéramos la oportunidad de medir la cantidad de agua que un mexicano promedio utiliza en un día para bañarse, lavar alimentos, lavar el coche, la que descargamos al ir al baño, y otros usos más, sumaría aproximadamente 360 litros.

Este gasto está muy por encima de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y es que en México el gasto diario promedio por persona rebasa el 200 % de lo recomendado. Imagina que, de esos 360 litros, sólo el 50 % serán tratados correctamente para volverse a utilizar, es decir, 180 L serán descargados y desperdiciados. Escalemos esta situación a una familia, una colonia, una ciudad, un país y es claro que la crisis hídrica es enorme.

Esta realidad nos debería obligar a reflexionar sobre alternativas para disminuir el consumo de agua y optimizar su uso; pero también en aumentar la cantidad de agua residual a tratar. Recordemos que el agua es un recurso renovable pero limitado, por lo que es imperativo desarrollar tecnologías alternativas que puedan llegar a todos los lugares.

Aquí es donde introduciremos una tecnología que se ha desarrollado durante los últimos 50 años y que ha demostrado ser eficiente y amigable con el medio ambiente. Hablamos de los humedales artificiales. Estos están inspirados en los humedales naturales, ya que toman los elementos más importantes de ellos y los aplican y mejoran para depurar contaminantes del agua, transformándola en agua de calidad que puede ser reutilizada. Dentro de los elementos que conforman un humedal artificial se encuentran: las plantas acuáticas, los microorganismos, el sustrato, y la corriente de agua a tratar. Cada uno de ellos tiene un rol importante en el proceso de depuración de contaminantes y, sin la sinergia de estos, no sería posible un tratamiento eficiente.

Esta vez nos enfocaremos en el papel de la biotecnología en el uso de humedales artificiales para remover contaminantes del agua; para ello, las plantas y los microorganismos serán los protagonistas de esta historia.

Los protagonistas de la historia

La biorremediación es una de las aplicaciones de la biotecnología que se enfoca en la eliminación de contaminantes con ayuda de la actividad de organismos vivos, como bacterias, hongos, protozoos, plantas, entre otros. En los humedales, las plantas acuáticas y los microorganismos juegan el papel más importante, ya que tienen una gran influencia en diferentes procesos biológicos, químicos y físicos. En especial, pensemos en las plantas como un enorme filtro en un acuario; donde son como esponjas y filtros que eliminan las impurezas del agua. Las plantas también proveen el ambiente, la superficie y los nutrientes a los microorganismos para crecer, además de proteger y estabilizar el sustrato que las alberga. Otra función importante de las plantas es la liberación de oxígeno, a través de sus raíces, en la zona del suelo alrededor de ellas, que es donde viven microorganismos que benefician a las plantas y que se llama “rizosfera.

Este oxígeno crea condiciones que favorecen el crecimiento de microorganismos aerobios, capaces de degradar la materia orgánica. La presencia de oxígeno también contribuye a la precipitación de metales y la mejora de la nitrificación (bioproceso para transformar el amonio a nitrato). La selección de las plantas apropiadas para el mejor desempeño de un humedal artificial es crucial, ya que éstas deben adaptarse a las condiciones climáticas donde se instalará el humedal artificial. Las especies más utilizadas son Phragmites australis, Typha latifolia, Typha domingensis, Pennisetum americanum, entre otras.

A los microorganismos los imaginaremos como aquellos micro huéspedes que, si encuentran la comodidad necesaria (es decir, nutrientes, temperatura, oxígeno, entre otros), no querrán irse, y entonces participarán de diferentes maneras para mejorar el funcionamiento del humedal. Sabemos que, hablar de microorganismos significa una diversidad enorme de especies, que, según la comodidad que encuentren, se reproducirán unos más que otros.

Los microorganismos pueden actuar independientemente en un humedal, al encontrarse principalmente en el sustrato (suelo), pero también pueden actuar en compañía de las plantas. En un humedal, la interacción que existe entre las plantas y los microorganismos es la clave para el equilibrio funcional del sistema y para la depuración de contaminantes.

Un ejemplo del trabajo en equipo de estos elementos se observa en la formación de endófitos, es decir, los microorganismos que colonizan el tejido vegetal inter o intracelularmente sin causar daño. Por el contrario, esta asociación facilita y mejora la biorremediación. En otras palabras, los endófitos pueden participar en la transformación y la estabilización de contaminantes en los tejidos vegetales. Uno de los mecanismos más importantes es la inmovilización, que consiste en retener o fijar los contaminantes, como metales pesados u otros compuestos tóxicos, en formas químicas menos solubles o biodisponibles. Esto reduce su movilidad en el agua y evita que se dispersen a otros compartimentos del ecosistema. En algunos casos, los endófitos también pueden transformar estos compuestos en formas menos tóxicas, lo que contribuye a una remediación más segura y eficiente. Otra interacción directa se produce cuando se forman biopelículas en la superficie de la planta, especialmente en las raíces. Estas biopelículas son comunidades de bacterias, hongos, algas o protozoos que viven en equilibrio y, en el proceso, favorecen la producción de minerales (biomineralización), la generación y transporte de nutrientes hacia la planta, así como la degradación de contaminantes al utilizarlos como fuente de energía.

Aplicación biotecnológica en humedales

Ahora que conocemos un poco sobre el papel que tienen los elementos vivos en un humedal artificial, es decir, plantas y microbios; pasemos a la aplicación de esta tecnología para el tratamiento de aguas residuales. En este contexto, cobra sentido la aplicación de diversas herramientas biotecnológicas, por ejemplo, la bioaumentación, un proceso que se lleva a cabo cuando se añaden inóculos “extras” al sistema; éstos pueden ser microorganismos especializados en la degradación y/o transformación de los contaminantes, por lo que su adición contribuye en lograr una mejor eficiencia en el tratamiento dentro del humedal. Por otra parte, se pueden utilizar técnicas de secuenciación genética y herramientas de biología molecular para monitoreo y control, con el fin de estudiar la diversidad y la actividad de los microorganismos presentes en el sistema, lo que permite ajustar las condiciones operativas para mejorar el rendimiento del tratamiento.

¿Qué falta por hacer?

Los humedales artificiales representan una tecnología alternativa con gran potencial para la eliminación de contaminantes, además de ser una opción respetuosa con el medio ambiente.

En este relato nos enfocamos principalmente en los elementos bióticos, es decir, los componentes vivos de los humedales, como las plantas acuáticas (por ejemplo, carrizos, juncos o lirios), los microorganismos (bacterias y hongos que ayudan a degradar contaminantes) y pequeños organismos acuáticos como protozoos, rotíferos, microcrustáceos (por ejemplo, copépodos) y larvas de insectos, que participan en la cadena trófica y contribuyen al equilibrio ecológico del sistema. Sin embargo, es importante reconocer que también existen elementos abióticos, o no vivos, que influyen de manera significativa en el funcionamiento del humedal, como el agua, el sustrato o grava, el oxígeno, la luz solar, la temperatura y los nutrientes disueltos. Estos factores crean las condiciones necesarias para que los organismos vivos puedan desarrollarse y cumplir su función de tratamiento.

Finalmente, recordemos que los humedales artificiales son una tecnología inspirada en la naturaleza. Comprender cómo interactúan sus componentes vivos y no vivos nos permite valorar su eficacia, optimizar su diseño y reconocer que la sabiduría de los sistemas naturales puede guiarnos hacia soluciones sostenibles para el cuidado del agua y del medio ambiente.

regresar

El cambio climático impulsa la expansión de una plaga que amenaza al maíz en México

  • Investigadores de la UNAM e INIFAP advierten que el cambio climático podría favorecer la expansión de una plaga capaz de afectar la producción de maíz, la seguridad alimentaria y el patrimonio biocultural de México.

El cambio climático se ha convertido en uno de los principales factores de transformación de los sistemas agrícolas en el mundo. Además de provocar sequías, inundaciones y alteraciones en los patrones de lluvia, también está modificando el comportamiento, la distribución y la dinámica poblacional de las plagas agrícolas.

El aumento sostenido de la temperatura global y la variabilidad climática crean condiciones favorables para que numerosos insectos y organismos patógenos se reproduzcan con mayor rapidez, sobrevivan en nuevas regiones y amplíen su rango de distribución.

Existen múltiples ejemplos alrededor del mundo que ilustran esta tendencia. En Chile, la mosca de alas manchadas, Drosophila suzukii, se ha convertido en una plaga más agresiva. Su biología se ha visto favorecida por las altas temperaturas, lo que provoca graves pérdidas económicas en cultivos de cereza y mora debido a su capacidad de adaptación.

Un fenómeno similar ocurre con Spodoptera frugiperda, conocida como gusano cogollero, que se ha expandido rápidamente fuera de América y actualmente afecta cultivos de maíz en África, Asia y Oceanía.

Este problema no solo representa un desafío ecológico, sino también económico y social, ya que las plagas agrícolas están directamente relacionadas con la seguridad alimentaria. Cuando los cultivos son dañados con mayor intensidad y frecuencia, la producción disminuye, los costos de control aumentan y los sistemas agrícolas se vuelven más inestables.

Frente a este panorama global, México representa un caso especialmente sensible debido a la importancia del maíz para la alimentación, la economía y la identidad cultural del país.

En este contexto, investigadores del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Cambio Climático de la UNAM, el doctor Bernardo Bastien Olvera y la doctora Carolina Ureta Sánchez, colaboraron con el doctor Jesús Alberto Cruz López y el maestro Luis A. Galvez-Marroquín, del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).

Juntos desarrollaron el estudio “A threat to food security in Mexico: Climate-driven expansion of maize devastating pest and its economic impact”, en el que analizaron cómo el cambio climático está impulsando la expansión de la chinche Blissus leucopterus y cuáles podrían ser las consecuencias ecológicas, económicas y sociales de este proceso para el sistema alimentario mexicano.

La investigación es una de las primeras en México que integra modelos climáticos, ecológicos y económicos para evaluar el impacto potencial de una plaga agrícola bajo escenarios futuros de cambio climático. Para ello, los especialistas utilizaron modelos de nicho ecológico y escenarios climáticos proyectados para 2030, 2050 y 2070, con el fin de identificar las regiones más vulnerables a la expansión de la chinche.

Una amenaza en crecimiento

Uno de los hallazgos centrales del estudio es que Blissus leucopterus ha mostrado un crecimiento poblacional acelerado en los últimos años en los cultivos de maíz mexicanos. Este incremento no solo se atribuye al clima, sino también a cambios en su comportamiento alimenticio y reproductivo, lo que la convierte en una amenaza cada vez más difícil de controlar.

Los resultados muestran que la idoneidad climática para la expansión de Blissus leucopterus podría pasar de abarcar 12 % del territorio nacional en condiciones actuales a entre 15 y 16 % hacia mediados de siglo. Esto significa que amplias zonas que hoy no presentan condiciones favorables podrían volverse vulnerables en las próximas décadas.

En regiones como Oaxaca, Veracruz, Chiapas y Tabasco, Cruz López comentó que se ha observado que la plaga puede completar ciclos en apenas 15 días. Esto dificulta enormemente las estrategias tradicionales de control basadas en insecticidas, ya que las nuevas generaciones emergen poco tiempo después de la aplicación de tratamientos químicos.

De igual forma, la chinche podría establecerse en algunas zonas de Sinaloa. Esto resulta especialmente preocupante debido a que el estado es uno de los mayores productores de maíz del país, concentra agricultura altamente tecnificada y abastece buena parte del consumo nacional.

Efectos económicos a nivel individual y nacional

Las consecuencias de esta expansión son especialmente graves desde el punto de vista económico. El estudio realizó una estimación del impacto futuro de esta plaga bajo escenarios socioeconómicos y de cambio climático para los años 2050 y 2070. Los resultados son alarmantes: las pérdidas proyectadas en la producción de maíz alcanzan niveles comparables con los daños ocasionados por desastres de gran magnitud, como el huracán Otis.

“En términos económicos, esto significa que el país podría enfrentar pérdidas equivalentes a un evento catastrófico recurrente. Sin embargo, el estudio trabajó bajo un escenario conservador, ya que no se incluyen todos los costos indirectos asociados, lo cual incluso podría aumentar la cifra”, expresó Bastien Olvera.

De acuerdo con las proyecciones del estudio, las pérdidas económicas podrían alcanzar aproximadamente 600 millones de dólares para 2030 y superar los mil 200 millones de dólares hacia 2070 en escenarios de alto riesgo. Los autores señalan que estas cifras equivaldrían a cerca de 0.025 % del Producto Interno Bruto de México en dichos años.

Aunque las afectaciones económicas serían nacionales, sus consecuencias no se distribuirán de manera uniforme. Esta problemática afectaría principalmente a los pequeños productores rurales, ya que muchos dependen del maíz no solo como cultivo comercial, sino también como fuente de autoconsumo. En comunidades donde las parcelas son pequeñas y los recursos limitados, la pérdida de la cosecha puede significar la desaparición total del sustento familiar.

Seguridad alimentaria y patrimonio cultural

El avance de la plaga también tiene implicaciones directas para la seguridad alimentaria de México, apuntó Ureta Sánchez. El maíz es un cultivo fundamental en la dieta nacional, utilizado en productos básicos como la tortilla, pieza central de la alimentación cotidiana.

México es además centro de origen y diversificación del maíz, con 59 razas nativas adaptadas durante generaciones por comunidades campesinas e indígenas a condiciones ambientales específicas. Esta diversidad genética y agroecológica no solo es fundamental para la alimentación, sino también para la conservación de conocimientos tradicionales y prácticas culturales vinculadas al cultivo del maíz.

Muchas de estas variedades han logrado desarrollarse en ambientes difíciles donde otros tipos de semillas, como los híbridos comerciales, no podrían sobrevivir adecuadamente. Gracias a esta riqueza biológica y cultural, México es reconocido internacionalmente como un país clave para la conservación del maíz y su diversidad genética.

Consecuencias sociales

Esta problemática también tiene repercusiones sociales importantes. El doctor Bernardo Bastien explicó que, en muchos casos, los agricultores terminan abandonando sus tierras debido a la imposibilidad de sostener la producción. La aparición de nuevas plagas, las pérdidas económicas constantes y la incertidumbre provocada por el cambio climático hacen cada vez más difícil mantener la actividad agrícola, especialmente para pequeños productores que dependen directamente de sus cosechas para sobrevivir.

En numerosos casos, esta situación obliga a las familias rurales a migrar en busca de otras fuentes de ingreso, lo que no solo afecta la economía local, sino también el tejido comunitario y la transmisión de conocimientos tradicionales relacionados con el cultivo del maíz nativo.

Con ello, añadió la doctora Carolina Ureta Sánchez, no solo se ponen en riesgo las tierras de cultivo, sino también prácticas culturales, formas de organización y saberes ancestrales fundamentales para la conservación de la diversidad agrícola en México.

Además de estos impactos, existe otro factor menos visible, pero igualmente importante: el uso intensivo de pesticidas para controlar la plaga. En este sentido, el doctor Jesús Alberto Cruz López destacó las consecuencias negativas de estos productos sobre la salud humana, tanto para las personas que aplican los pesticidas o están expuestas continuamente a ellos como para los consumidores.

Señaló que la exposición constante a estos químicos puede provocar problemas respiratorios, intoxicaciones y otros daños a la salud, especialmente cuando no existen medidas adecuadas de manejo y protección.

Así, el avance de esta plaga no solo representa un desafío agrícola, sino también una amenaza para la salud, la seguridad alimentaria y la preservación del patrimonio biocultural asociado al maíz en México.

¿Qué se debe hacer?

Frente a este panorama, los investigadores subrayan la necesidad de fortalecer las políticas públicas en distintos niveles para enfrentar los efectos del cambio climático sobre las plagas agrícolas.

Uno de los principales retos, señaló la doctora Carolina Ureta Sánchez, es mejorar la disponibilidad y accesibilidad de la información sobre plagas agrícolas en México. Actualmente, muchas bases de datos no están integradas o son de difícil acceso, lo que limita la elaboración de modelos predictivos y mapas de riesgo.

Esta falta de información dificulta actuar antes de que las infestaciones se propaguen de manera descontrolada bajo escenarios de cambio climático y reduce la capacidad de respuesta tanto de las autoridades como de los productores.

A partir de ello, los especialistas plantean la construcción de sistemas de monitoreo y alerta temprana basados en mapas de riesgo que integren información climática, biológica y económica. Estas herramientas permitirían identificar con mayor precisión las regiones más vulnerables y actuar antes de que las plagas se expandan de manera descontrolada.

Además, el estudio propone implementar estrategias de adaptación en zonas de alto riesgo, como subsidios, programas de vigilancia fitosanitaria y mecanismos de control más sostenibles. Entre estas medidas podrían incluirse barreras de contención, monitoreo permanente y el fortalecimiento de ecosistemas que funcionan como reguladores naturales de plagas.

Finalmente, los investigadores enfatizan la necesidad de explorar alternativas al uso intensivo de agroquímicos. En ese sentido, destacaron la importancia de recuperar y evaluar prácticas desarrolladas por agricultores locales que, aunque muchas veces no están sistematizadas ni ampliamente difundidas, han mostrado resultados efectivos en el manejo de plagas.

Más allá del control inmediato de la chinche Blissus leucopterus, los especialistas advierten que enfrentar este tipo de amenazas requerirá una visión integral que combine ciencia, políticas públicas y conocimientos tradicionales para fortalecer la resiliencia del sistema agrícola mexicano frente al cambio climático.

regresar

¿Dos tazas de café y menos riesgo de demencia? Lo que realmente dice la ciencia

El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo. Para millones de personas forma parte de la rutina diaria: una taza por la mañana para despertar, otra durante el trabajo o incluso después de comer. Sin embargo, en los últimos años el interés científico por esta bebida ha crecido más allá de sus efectos estimulantes. Diversos estudios han comenzado a explorar si el café podría tener un papel en la protección del cerebro y en la disminución del riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.

Uno de los trabajos más recientes y comentados sobre este tema es el estudio titulado Coffee and Tea Intake, Dementia Risk, and Cognitive Function, publicado en la revista científica Journal of the American Medical Association (JAMA), una de las más prestigiosas del mundo.

Aunque algunos titulares resumieron los hallazgos con frases como “dos tazas de café ayudan a prevenir el Alzheimer”, el Dr. Oskar Soto, titular del Laboratorio de Investigación en Neurociencias y Enfermedades Neurodegenerativas (LINEN) de la FES Iztacala, destacó que la realidad es mucho más compleja. El café podría formar parte de un estilo de vida neuroprotector, pero no puede considerarse una solución única ni una garantía contra las enfermedades neurodegenerativas.

Alzheimer y Parkinson: enfermedades en aumento

Antes de explicar los resultados del estudio, el Dr. Soto señaló que el Alzheimer y el Parkinson son las enfermedades neurodegenerativas más frecuentes a nivel mundial, y que ambas se caracterizan por un deterioro progresivo e irreversible del sistema nervioso. En términos generales, una enfermedad neurodegenerativa implica la muerte lenta, progresiva e irreversible de neuronas en distintas regiones del cerebro. Conforme esto ocurre, aparecen alteraciones cognitivas, motoras y funcionales que afectan la vida cotidiana de los pacientes.

El principal factor de riesgo para desarrollar estas enfermedades es la edad. Después de los 65 años aumenta considerablemente la probabilidad de padecerlas. Sin embargo, el especialista de la FES Iztacala resaltó que el envejecimiento y las enfermedades neurodegenerativas no son exactamente lo mismo.

Un envejecimiento saludable, acompañado de buenos hábitos de vida, puede ayudar a mantener las funciones cerebrales durante más tiempo. Por el contrario, factores como el sedentarismo, la mala alimentación, el insomnio, las enfermedades metabólicas o la baja estimulación cognitiva pueden aumentar el riesgo de deterioro cerebral.

Precisamente en este contexto surge el interés por investigar si algunos componentes del café pueden ofrecer cierto grado de neuroprotección.

¿Qué encontró el estudio sobre café y demencia?

El estudio Coffee and Tea Intake, Dementia Risk, and Cognitive Function tuvo como objetivo analizar si el consumo de café y té estaba asociado con un menor riesgo de desarrollar demencia y deterioro cognitivo.

Se trató de un estudio prospectivo y observacional de gran escala. Esto significa que los investigadores siguieron durante décadas a una gran cantidad de personas y analizaron sus hábitos y condiciones de salud sin intervenir directamente.

La investigación comenzó alrededor de 1980 y se extendió durante aproximadamente 40 años. Participaron cerca de 130 mil profesionales de la salud, incluidos alrededor de 45 mil hombres y más de 80 mil mujeres.

Los rangos de edad fueron cuidadosamente seleccionados. En hombres se incluyeron participantes de entre 40 y 75 años, mientras que en mujeres el rango fue de 30 a 55 años. Esto fue importante porque las enfermedades neurodegenerativas suelen comenzar silenciosamente muchos años antes de que aparezcan los síntomas clínicos.

De acuerdo con los investigadores, la enfermedad de Alzheimer podría iniciar procesos patológicos entre 20 y 30 años antes de que se detecten problemas de memoria o deterioro cognitivo evidente. Por ello era necesario observar a personas en etapas relativamente tempranas de la vida adulta.

Durante el seguimiento se identificaron alrededor de 11 mil casos de demencia, principalmente demencia tipo Alzheimer.

Biomarcadores utilizados

Para comprender con mayor precisión estos resultados, los investigadores no sólo analizaron hábitos de consumo, sino también marcadores biológicos asociados al Alzheimer. Se utilizaron distintos biomarcadores. El Dr. Soto destacó la proteína tau, esencial para mantener la estructura interna de las neuronas. En la enfermedad de Alzheimer, esta proteína cambia su conformación y forma acumulaciones tóxicas dentro de las células nerviosas.

También se evaluó la apolipoproteína E (APOE), un factor genético relacionado con un mayor riesgo de desarrollar Alzheimer cuando presenta ciertas variantes.

Estos marcadores permitieron identificar con mayor precisión a las personas con riesgo o presencia de deterioro neurodegenerativo.

El principal hallazgo: una asociación, no una prueba definitiva

El resultado más importante del estudio fue que las personas que consumían café de manera moderada presentaban una menor incidencia de demencia. La asociación más favorable se observó con un consumo aproximado de dos a tres tazas de café y de una a dos tazas de té al día.

Sin embargo, el Dr. Soto enfatizó que se trata de una asociación estadística y no de una relación causal comprobada. Es decir, el estudio no demuestra que el café prevenga directamente la enfermedad de Alzheimer, sino que, dentro de esta población, quienes consumían cantidades moderadas tendían a desarrollar menos casos de demencia.

Además, consumir más café o té no implicó mayores beneficios. De hecho, a partir de tres o cuatro tazas diarias ya no se observó una reducción adicional del riesgo.

¿Por qué podría ayudar el café?

El café contiene múltiples compuestos bioactivos, entre ellos la cafeína, el ácido clorogénico, el ácido cafeico y diversos polifenoles con propiedades antioxidantes. Estos compuestos podrían actuar sobre distintos mecanismos cerebrales relacionados con la neurodegeneración.

La cafeína actúa como antagonista de los receptores de adenosina. La adenosina es una molécula que disminuye la actividad cerebral y favorece el sueño y el cansancio. Al bloquear estos receptores, la cafeína incrementa temporalmente la actividad neuronal y favorece la liberación de neurotransmisores relacionados con la atención y la alerta.

De igual manera, favorece la plasticidad sináptica, es decir, la capacidad de las neuronas para comunicarse y adaptarse. Este proceso es fundamental para funciones como la memoria, el aprendizaje y la atención.

Por otro lado, la cafeína, junto con ciertos polifenoles, podría favorecer la autofagia, un mecanismo mediante el cual las células eliminan residuos y proteínas tóxicas como la tau, la beta-amiloide y la alfa-sinucleína.

Reducción de inflamación y estrés oxidativo

Otra línea de investigación sugiere que el café puede disminuir procesos inflamatorios y el estrés oxidativo cerebral. El estrés oxidativo ocurre cuando se acumulan radicales libres que dañan células y tejidos. Los antioxidantes presentes en el café podrían ayudar a neutralizar parte de ese daño.

¿Qué pendientes hay?

Aunque los resultados son prometedores, el Dr. Soto considera que todavía hacen falta estudios más rigurosos para comprender con mayor precisión cómo actúa el café sobre el cerebro humano y si realmente existe un efecto neuprotector causal.

De hecho aún quedan múltiples preguntas abiertas: si el método de preparación del café influye en sus efectos, si existe una dosis ideal según la edad o el perfil metabólico, si los beneficios varían entre poblaciones, factores genéticos o estilos de vida, y cómo interactúa la cafeína con procesos como el sueño, la neuroinflamación, el metabolismo cerebral y la función vascular.

Además, todavía faltan estudios clínicos controlados y longitudinales que integren biomarcadores de neurodegeneración, neuroimagen avanzada y mediciones directas de la inflamación y del metabolismo cerebral para confirmar hallazgos observacionales.

En el estudio también se observó que el café descafeinado no mostró beneficios claros frente al riesgo de demencia, aunque este hallazgo aún requiere mayor investigación para confirmarse.

La prevención empieza décadas antes

Las enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson no aparecen de un día para otro. Muchos de los cambios cerebrales asociados comienzan décadas antes de los primeros síntomas clínicos. Esto implica que la prevención debe iniciarse en etapas relativamente tempranas de la vida adulta.

Por ello, ni el café, ni un suplemento, ni una sola conducta aislada pueden evitar por completo estas enfermedades. Lo que realmente marca la diferencia es la suma sostenida de hábitos saludables.

“Lo correcto en este caso sobre el café sería decir que se ha encontrado una asociación entre el consumo moderado de café y una menor incidencia de deterioro cognitivo y demencia”, apuntó el especialista.

Un enfoque integral para cuidar el cerebro

A partir de lo anterior, el especialista de la FES Iztacala recomendó pensar en la salud cerebral desde múltiples frentes:

  • Mantener actividad física regular.
  • Dormir adecuadamente.
  • Controlar enfermedades metabólicas y cardiovasculares como hipertensión, diabetes, obesidad y colesterol elevado.
  • Tener una alimentación equilibrada.
  • Reducir el estrés crónico.
  • Estimular constantemente la mente mediante aprendizaje y actividades cognitivas.
  • Mantener interacción social y participación emocional activa.
  • Evitar el tabaquismo y el exceso de alcohol.

Incluso actividades sencillas como leer diariamente, aprender nuevas habilidades, resolver juegos mentales o escuchar música pueden contribuir a fortalecer la llamada reserva cognitiva.

Un aliado preventivo

La evidencia científica actual sugiere que el consumo moderado de café podría asociarse con un menor riesgo de deterioro cognitivo y demencia, especialmente cuando se trata de café con cafeína. Compuestos como la cafeína y los polifenoles parecen participar en mecanismos relacionados con la neuroprotección, la reducción de la inflamación, la mejora del metabolismo cerebral y la eliminación de proteínas tóxicas.

Sin embargo, todavía no existe evidencia suficiente para afirmar que el café prevenga directamente enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson. Su papel debe entenderse dentro de un conjunto más amplio de hábitos de vida saludables.

regresar

De las aulas del CCH Vallejo a Oxford: la historia de Sebastean

Desde muy pequeño, para Sebastean Castillo Tovar, estudiante del sexto semestre del CCH Vallejo, los números comenzaron a convertirse en una parte fundamental de su vida. Las matemáticas no representaban una obligación escolar, sino un reto constante que disfrutaba comprender. Con el paso de los años, aquella afinidad natural fue creciendo hasta transformarse en una verdadera pasión por el pensamiento lógico y el análisis.

Sin embargo, su interés no se limitó únicamente a los números. Conforme avanzó en sus estudios, también comenzó a sentirse atraído por el mundo de las finanzas y por la manera en que las matemáticas podían aplicarse para interpretar riesgos, analizar mercados y tomar decisiones. Esa combinación entre el razonamiento matemático y el ámbito financiero terminaría definiendo el rumbo de su futuro académico.

Al momento de elegir una carrera universitaria, buscó una opción que reuniera ambos intereses y que, además, le permitiera desarrollarse en un entorno de alta exigencia intelectual. Fue así como encontró en actuaría la profesión ideal para combinar las matemáticas con las finanzas.

Con esa meta en mente, en septiembre pasado decidió poner a prueba los conocimientos que había cultivado durante años y postularse para ingresar a una de las universidades más prestigiosas del mundo: la Universidad de Oxford. Con disciplina y preparación, presentó el examen de admisión correspondiente a su área académica, aunque en ese momento no imaginaba el alcance que tendría aquella decisión.

Pasaron las semanas y, poco a poco, la expectativa se fue diluyendo entre las actividades cotidianas. Sebastean incluso comenzó a prepararse mentalmente ante la posibilidad de no ser aceptado, consciente de que miles de aspirantes son rechazados cada año por universidades de este nivel. “Si fracasaba, era simplemente continuar intentando y aprendiendo”, comentó.

No obstante, un día llegó un correo electrónico proveniente de la institución británica. Nervioso e incapaz de abrirlo por sí mismo, pidió a sus amigos que revisaran el mensaje. Fueron ellos quienes, entre orgullo y alegría, le dieron la noticia que cambiaría su vida: había sido aceptado en la Universidad de Oxford.

Del sueño a la preparación

El interés de Sebastean por estudiar en Oxford comenzó incluso antes de iniciar formalmente el proceso de admisión. Durante aproximadamente seis o siete meses se preparó intensamente para presentar el examen, revisando materiales de años anteriores y reforzando sus habilidades matemáticas y de razonamiento lógico.

Castillo Tovar explicó que, al aspirar a estudiar actuaría, presentó el MAT (Mathematics Admission Test), una evaluación diseñada para medir habilidades matemáticas avanzadas y pensamiento abstracto. La primera fase consistió en un examen en línea de 80 preguntas, seguido de una segunda etapa más compleja: la resolución de dos problemas en un lapso de tres horas.

Las pruebas, explicó, no buscan únicamente evaluar conocimientos memorizados, sino medir hasta dónde puede llegar el razonamiento del aspirante y cómo enfrenta problemas complejos. Además, reconoció que uno de los mayores retos fue el idioma, ya que el inglés técnico y académico utilizado en matemáticas resulta mucho más especializado que el cotidiano.

El momento que cambió todo

Después de presentar el examen, Sebastean retomó sus actividades habituales y, con el paso del tiempo, incluso llegó a olvidar el proceso de admisión. Fue su madre quien le avisó que había recibido un correo de Oxford.

Todavía incrédulo sobre el resultado, prefirió reenviar el mensaje a sus amigos para que lo revisaran primero. Minutos después llegó la confirmación: había sido aceptado. Tanto él como su familia quedaron completamente sorprendidos.

“Fue algo muy impactante y emocionante, pues no esperaba que sucediera”, compartió.

El esfuerzo rindió frutos. Sebastean obtuvo una calificación de 91 puntos en el examen, resultado que le permitió acceder a una categoría de pase directo.

Lo que viene

Tras recibir la noticia comenzó una etapa marcada por emociones, trámites y decisiones importantes. El joven ceceachero confesó que actualmente vive una mezcla de felicidad, nervios y nostalgia. Por un lado, se siente emocionado de haber sido admitido en una de las universidades más prestigiosas del mundo; por otro, sabe que pronto terminará la preparatoria y deberá mudarse al extranjero.

Al mismo tiempo, se encuentra en el proceso de elegir un colegio dentro de la Universidad de Oxford. Para ello tuvo que enviar solicitudes y cartas con el fin de determinar en cuál sería admitido.

Mientras tanto, mantiene comunicación constante con programas y coordinadores de la universidad británica, quienes organizan actividades en línea para que los futuros estudiantes conozcan mejor la institución, sus programas académicos y la vida universitaria antes de viajar. Esto le ha permitido comenzar a familiarizarse con la nueva etapa que está por vivir.

Actualmente, señaló que uno de los aspectos más importantes de su proceso es conseguir financiamiento y becas que le permitan cubrir los gastos de sus estudios, ya que ingresar a una institución de este nivel implica costos elevados.

¡Gracias, CCH Vallejo!

Castillo Tovar expresó su agradecimiento hacia el CCH Vallejo y la UNAM, instituciones que, aseguró, fortalecieron su confianza y le brindaron herramientas importantes para alcanzar sus objetivos. “El CCH me ayudó a alimentar mi confianza personal y la perseverancia para alcanzar objetivos importantes”, expresó.

Relató que incluso uno de los decanos de Oxford reconoció inmediatamente el nombre de la UNAM y comentó haber realizado estudios en la institución mexicana, experiencia que le permitió comprender el prestigio internacional que posee la máxima casa de estudios.

Una nueva aventura

Para Sebastean, su historia no se resume únicamente en haber sido aceptado en Oxford, sino en haber decidido intentarlo. Hoy, con una nueva etapa por delante, lleva consigo no solo su pasión por las matemáticas, sino también el orgullo de representar a la UNAM en una de las universidades más reconocidas del mundo.

regresar

Entender el cerebro es entendernos a nosotros mismos: Herminia Pasantes, neurocientífica

  • La destacada investigadora nos revela la naturaleza cambiante del órgano que nos hace humanos

El cerebro humano no es una estructura fija, sino un sistema dinámico que se transforma a lo largo de toda la vida. Desde su formación en etapas tempranas del desarrollo hasta los cambios que ocurren en la vejez, este órgano extraordinario sostiene lo que somos: nuestros pensamientos, emociones y decisiones.

Conversamos con la doctora Herminia Pasantes, pionera mexicana en neurociencias. Nos revela hallazgos en torno a cómo se construye y evoluciona el cerebro humano, un tema fascinante que la investigadora emérita del Instituto de Fisiología de la UNAM desarrolla como autora de su más reciente libro de divulgación.

Luego de cursar la carrera de biología en la Facultad de Ciencias de la UNAM, la maestría en bioquímica, el doctorado en Ciencias en el extranjero y con una trayectoria de más de 50 años como investigadora en el Instituto de Fisiología Celular ¿Por qué estudiar el cerebro?

El cerebro es un órgano fascinante. Es el que sostiene todo: nuestros pensamientos, emociones, recuerdos y decisiones; en una palabra, es lo que nos hace humanos y nos diferencia de otros animales.

En particular, el lóbulo frontal es clave. Fue una de las últimas regiones en aparecer durante la evolución y también de las últimas en desarrollarse durante la vida embrionaria. En esta estructura se concentran muchas de las funciones que asociamos con la esencia de lo humano, como la toma de decisiones, el control de impulsos y la planeación.

Por otro lado, hablar del cerebro es hablar de las neuronas, nuestras células especializadas del sistema nervioso que hacen posible su funcionamiento. Sin embargo, una neurona por sí sola no piensa; es apenas una célula. Es la comunicación entre millones de neuronas lo que permite desde actos básicos, como respirar o caminar, hasta procesos complejos como el lenguaje, la memoria o la resolución de problemas matemáticos. De esa interacción emerge lo que reconocemos como mente.

Por ello, estudiar cómo se comunican las neuronas es fundamental para comprender tanto el funcionamiento normal del cerebro como las enfermedades que lo afectan.

Una vía hacia el entendimiento de la complejidad de este órgano es explorar su origen ¿cómo se va formando el cerebro en el vientre materno?

El cerebro comienza a organizarse desde etapas muy tempranas del desarrollo embrionario. En ese momento se construye un “cableado cerebral” único para cada individuo, tan irrepetible como una huella digital.

En esta fase se forman los circuitos básicos que organizan el funcionamiento general del cerebro y garantizan la supervivencia, ya que controlan procesos fundamentales como la respiración, el ritmo cardiaco y el ciclo de sueño y vigilia, así como reflejos primarios indispensables, como la succión.

Los circuitos no están completamente terminados al nacer, pero constituyen la base estructural sobre la cual el cerebro continuará desarrollándose. Podría decirse que este cableado inicial funciona como el “hardware” cerebral.

Este cableado inicial influye en ciertas características del individuo, como el temperamento, algunos rasgos de personalidad y las aptitudes particulares de cada persona.

¿Qué sucede durante la infancia?

A partir del nacimiento y a lo largo de la infancia, el cerebro se expone a una enorme cantidad de estímulos —sensoriales, cognitivos, emocionales y motores— provenientes del entorno. Estos estímulos pueden entenderse como los “programas” o el “software” que, gracias a la extraordinaria plasticidad del cerebro infantil, se integran sobre la estructura inicial y la transforman.

Aunque una persona puede nacer con ciertas predisposiciones o capacidades, su desarrollo depende en gran medida del entorno. Si crece en un ambiente con escasos estímulos, muchas de esas capacidades pueden no desarrollarse plenamente y su potencial puede verse limitado.

Estos “programas” son distintos para cada persona. Su interacción con el cableado cerebral hace que cada cerebro sea aún más singular y, en consecuencia, que cada individuo sea único.

La infancia es un periodo de enorme plasticidad cerebral, en el que las conexiones neuronales se multiplican y se fortalecen en respuesta a la experiencia, el aprendizaje y la interacción con el entorno.

Una etapa clave del ser humano es la adolescencia ¿Qué ocurre en el cerebro durante esa fase de la vida?

Durante la adolescencia, el cerebro atraviesa una etapa de reorganización profunda. Podría decirse que “afina” sus conexiones; fortalece aquellas que se utilizan con mayor frecuencia y elimina las que no son necesarias. Sin embargo, en esta etapa el cerebro aún no ha alcanzado su madurez completa; en muchos casos, este proceso se extiende más allá de los 21 años.

¿Qué implica la falta de madurez?

Implica que funciones clave del cerebro aún están en desarrollo, especialmente en el lóbulo frontal. Esta región —en particular la corteza prefrontal— es fundamental para la toma de decisiones, el control de impulsos y la evaluación de riesgos.

Por ello, durante la adolescencia es común una percepción limitada del riesgo, mayor impulsividad y una tendencia a buscar gratificación inmediata. También es más difícil anticipar las consecuencias de las acciones, lo que puede llevar a conductas poco cuidadosas.

Al mismo tiempo, esta etapa se caracteriza por la búsqueda de nuevas experiencias y por cambios emocionales intensos, propios de un cerebro que aún está en proceso de maduración.

¿Qué significa tener un cerebro maduro a nivel neuronal?

Durante la maduración del cerebro se lleva a cabo un proceso de refinamiento: se reducen algunas conexiones neuronales, mientras que otras se fortalecen, lo que incrementa la eficiencia de las redes cerebrales.

¿Qué pasa en la adultez? ¿El proceso de maduración se termina?

La adultez es una etapa de definición, en la que las personas construyen su proyecto de vida y deciden cómo quieren ser y cómo desean vivir.

En esa etapa, el cerebro alcanza un funcionamiento más estable. Las redes neuronales están mejor organizadas, lo que permite pensar con mayor claridad, regular mejor las emociones y tomar decisiones más complejas.

Sin embargo, aunque es más estable, el cerebro no deja de cambiar. Los estímulos del entorno continúan modificando las conexiones neuronales, lo que conocemos como plasticidad cerebral. El cerebro es una estructura dinámica que se transforma continuamente a lo largo de la vida.

En la adultez pueden presentarse desafíos emocionales que, en algunos casos, derivan en condiciones como el estrés, la ansiedad o la depresión. En el cerebro siempre están en interacción procesos relacionados con emociones positivas y negativas, y el equilibrio entre ellas depende en gran medida de cada individuo.

¿Qué sucede en la vejez?

La vejez es una etapa normal del ciclo de vida, y cada persona la vive de manera distinta, aunque existen algunas características comunes.

Una de las más frecuentes es el deterioro de la memoria a corto plazo. También pueden presentarse dificultades para resolver problemas cotidianos, mantener la concentración y expresarse con fluidez, además de una mayor tendencia a la ansiedad.

A nivel biológico, en la vejez se observa una disminución en las conexiones neuronales, lo que afecta la eficiencia de las redes cerebrales. Esto ocurre especialmente en el lóbulo frontal, una región clave para el pensamiento y la memoria.

Sin embargo, la plasticidad cerebral permite seguir aprendiendo, adquirir nuevas habilidades y adaptarse a distintos retos. Aunque algunos procesos pueden volverse más lentos, la experiencia y el conocimiento acumulado fortalecen capacidades como el juicio, la reflexión y la toma de decisiones.

Cuidar nuestro cerebro

Para mantener una buena calidad de vida es fundamental favorecer la oxigenación cerebral mediante actividad física, una alimentación adecuada y el contacto con aire limpio, así como mantenerse activo intelectualmente, para así forzar la neuroplasticidad. Además, la interacción social es fundamental, porque el cerebro humano está diseñado para relacionarse con otros. A lo largo de la vida, el contacto social estimula procesos cognitivos y emocionales clave que ayudan a mantener el cerebro activo y saludable.

Cuando convivimos, conversamos o colaboramos con otras personas, activamos redes neuronales vinculadas con el lenguaje, la memoria, la empatía y la toma de decisiones. Estas interacciones fortalecen las conexiones neuronales y favorecen la plasticidad cerebral.

En cambio, el aislamiento y la soledad pueden tener efectos negativos. Se asocian con mayor estrés, ansiedad y depresión, lo que impacta directamente en el funcionamiento del cerebro. Además, la falta de estimulación social puede contribuir al deterioro cognitivo, afectando habilidades como la memoria y la atención.

Por eso, mantener vínculos sociales —familiares, amistosos o comunitarios— no solo mejora el bienestar emocional, sino que también protege la salud cerebral a lo largo del tiempo.

La doctora Herminia nos ha compartido que desde joven fue una persona curiosa y poco convencional, que tiene buenos recuerdos de sus profesoras de biología, quienes despertaron su interés en este campo. A lo largo de su labor como investigadora en neurociencias ha sido reconocida con varios premios ¿Qué enseñanza le ha dejado el estudio del cerebro?

Que el cerebro no es una estructura fija, sino dinámica. Se transforma continuamente a lo largo de toda la vida. Entenderlo es, en realidad, entendernos a nosotros mismos.

regresar

La UNAM prepara un fin de semana entre cine, teatro y música

En la UNAM, un fin de semana puede comenzar con una función de cine latinoamericano, continuar entre coreografías inspiradas en Stravinsky y cerrar con música en vivo frente al lago. La cartelera cultural de este 23 y 24 de mayo confirma, una vez más, la diversidad de actividades que la Universidad ofrece en sus museos, teatros, foros y espacios culturales.

Esta selección es apenas una muestra de la amplia programación universitaria que cada semana convierte a la UNAM, en sus distintas sedes, en uno de los centros culturales más activos de América Latina.

Música en Casa del Lago

La música llegará a Casa del Lago con el concierto y presentación del disco Batelages / Entrega, del músico Rolando Chía. El recital se realizará el 23 de mayo a las 18 horas y propone un recorrido sonoro atravesado por distintas exploraciones instrumentales y atmosféricas.

Más información:
Rolando Chía. Batelages / Entrega

Danza contemporánea en el CCU

La danza ocupará la Sala Miguel Covarrubias con Ravel & Stravinsky, nueva propuesta del Taller Coreográfico de la UNAM. La función, programada para el 24 de mayo a las 12:30 horas en el Centro Cultural Universitario, explora el diálogo entre la música de dos compositores fundamentales del siglo XX y el movimiento contemporáneo.

Más información:
TCUNAM. Ravel & Stravinsky

Teatro entre sátira y provocación

En el Teatro Santa Catarina, en Coyoacán, se presentará Lady Óscar Salomé, puesta en escena que revisita referentes clásicos y contemporáneos desde una mirada crítica y provocadora. Las funciones serán el 23 de mayo a las 19 horas y el 24 de mayo a las 18 horas.

Más información:
Lady Óscar Salomé

Cine latinoamericano contemporáneo

El cine tendrá un lugar destacado con La misteriosa mirada del flamenco, filme dirigido por Diego Céspedes y coproducido entre Chile y Francia. La película, con duración de 104 minutos, se exhibirá en la Sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario el 23 de mayo a las 12 y 18:45 horas, y el 24 de mayo a las 16:30 horas.

Más información:
La misteriosa mirada del flamenco

Un recorrido por la historia constitucional

Para quienes desean recorrer espacios históricos del Centro de la Ciudad de México, el Museo de las Constituciones ofrece exposiciones y actividades dedicadas a la historia constitucional del país. El recinto abre de miércoles a domingo, de 10 a 17 horas, en la calle del Carmen 31, esquina San Ildefonso, en el Centro Histórico.

Más información:
Museo de las Constituciones

Cada semana, la UNAM despliega una programación que conecta distintas disciplinas y públicos: desde las artes escénicas hasta el cine contemporáneo y los espacios históricos. Una oferta cultural que confirma que la Universidad también es un lugar para descubrir, experimentar y mirar el mundo desde otras perspectivas.

Actividad / EventoSedeFechas y Horarios (Mayo 2026)
Concierto: Rolando ChíaCasa del LagoSábado 23, 18:00 h
Danza: Ravel & StravinskyCCU (Sala Miguel Covarrubias)Domingo 24, 12:30 h
Teatro: Lady Óscar SaloméTeatro Santa CatarinaSábado 23 (19:00 h) y Domingo 24 (18:00 h)
Cine: La misteriosa mirada del flamencoCCU (Sala Julio Bracho)Sábado 23 (12:00 y 18:45 h) y Domingo 24 (16:30 h)
Exposiciones históricasMuseo de las ConstitucionesMiércoles a Domingo, 10:00 a 17:00 h
regresar

Incels: del antifeminismo digital a los actos de violencia extrema

  • No solo las mujeres, toda la sociedad resulta afectada por el odio que promueve el submundo conocido como Manosfera

Existen foros virtuales que difunden discursos de odio hacia las mujeres, que reafirman un tipo de masculinidad, supuestamente amenazada por el feminismo. Algunos promueven la realización de actos de violencia física, sexual o extrema. A este submundo en línea se le conoce como Manosfera.

En 2018, Alek Minassian atropelló a varias personas en Toronto, Canadá. Diez personas murieron y 15 resultaron heridas, cuando se investigó el por qué, en el foco apareció la «Rebelión Incel» (célibes involuntarios), debido a que el agresor había declarado en redes sociales su intención de atacar a «Chads» (hombres sexualmente activos) y «Stacys» (mujeres atractivas), términos usados en esta subcultura.

En México, el 22 de septiembre de 2025 se hicieron públicas las estremecedoras imágenes de Lex Ashton, el joven de 19 años que atacó con un arma blanca a un adolescente de 16 años, mientras estaba en compañía de su novia en el interior del CCH Sur, una escuela de bachillerato en Ciudad de México. El agresor fue detenido por la policía. El ataque reveló el alcance en nuestro país de la violencia relacionada con seguidores de la subcultura misógina.

Meses antes, el tema había trascendido en los medios de comunicación a raíz de la serie Adolescencia, transmitida a través de un servicio de streaming. La producción británica colocó en el debate público la complejidad de esta problemática social.

En Reino Unido, los profesores están denunciando a estudiantes por comportamientos influenciados por la cultura incel en el programa antiterrorista “Prevent”, mismo que busca prevenir la violencia extremista, a través de alianzas comunitarias que fortalecen la detección temprana.

En marzo de 2026, otro ataque sorprendió en México. Dos profesoras fueron asesinadas en el estado de Michoacán por uno de sus alumnos, tras difundir mensajes misóginos en redes sociales y contenido incel en la manosfera.

Aunque la violencia es un fenómeno multifactorial, en todos los casos mencionados coincide que los atacantes compartían contenido misógino; por lo que destaca la importancia de no minimizar los discursos de odio que circulan en las redes socios digitales y que atraen a miles de hombres jóvenes. El foco de atención está en entender el origen de este odio.

¿Antifeminismo?

Investigadores del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS) de la UNAM realizaron una investigación en el marco de los Programas Nacionales Estratégicos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (PRONACES-CONACYT), del que, en el año 2023, derivó el documento: Antifeminismo digital. Un análisis de la manósfera mexicana en Facebook.

“Diversas autoras, desde el feminismo, han señalado que en los espacios digitales se reproducen las mismas dinámicas de desigualdad, acoso y violencia contra las mujeres que tienen lugar en los espacios públicos no digitales”, se lee en el escrito.

En dicho documento analizan diversos casos que ocurren principalmente en Europa y Estados Unidos de Norteamérica, en los que la violencia sale del espacio digital a la materialización, justamente con ataques violentos, tiroteos o asesinatos. Situación que no había ocurrido o se tenía documentada en México.

No solo afecta a las mujeres

El origen del término incel fue acuñado por una mujer canadiense en 1997 que creó en un foro de internet, el Proyecto de “Célibe Involuntario”, como un grupo de apoyo para crear comunidad entre personas que quisieran compartir sus experiencias.

Con el paso del tiempo, las comunidades virtuales se integraron, en su mayoría, por varones que culpan abiertamente a las mujeres de su celibato, pero también de su fracaso afectivo, con generalizaciones como: “sólo están interesadas en el dinero”; “sólo se fijan en hombres atractivos físicamente”; “son promiscuas y manipuladoras”.

El pasado 16 de octubre (2025), la Facultad de Medicina de la UNAM transmitió la mesa de diálogo “Fenómeno incel: La UNAM ante nuevos retos en salud psicosocial” en el que varios expertos en psiquiatría, psicología y estudios de género abordaron la naturaleza de este fenómeno:

“La frustración de los incels deriva de la dificultad para establecer relaciones erótico-afectivas satisfactorias, principalmente de hombres jóvenes con mujeres”, explicó René López, responsable de investigación de GENDES, género y desarrollo A.C., organización especializada en el trabajo con hombres que promueve y fortalece relaciones igualitarias. Aseguró que el peligro es que dicho fracaso sea captado por discursos radicales difundidos en redes sociales.

Los casos suelen pasar desapercibidos como amenaza, a pesar de que en momentos previos los atacantes habían publicado en sus redes sociales mensajes de odio y de justificación de la violencia.

  • (…) Me duele saber que los chads pueden disfrutar de las foids y yo no, yo ya lo he perdido todo, no tengo trabajo ni familia ni amigos, no tengo motivos para seguir con vida, pero saben qué, no pienso irme solo (…). Extracto de una publicación de Lex Ashton

 “En casos extremos, estas ideologías se entrecruzan con otras formas de radicalización, como el racismo, la homofobia y el autoritarismo. La misoginia online se convierte rápidamente en misoginia fuera de línea. (…)  Las narrativas de la manosfera ya no se limitan a nichos de internet. Están influyendo en la forma de pensar, de votar y de tratar a los demás”, advierte la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Efectos sociales de las violencias

Después de la tragedia en el CCH Sur, comunidades incel en redes sociales convocaron a ejecutar actos parecidos en otros planteles y también publicaron mensajes de apoyo al agresor. Algunas amenazas llegaron directamente a las escuelas, por lo que algunos planteles de bachillerato y licenciatura optaron por cerrar, irse a paro o continuar actividades en línea.

Más allá de las víctimas directas, los rumores de que pase algo así en la escuela o en los entornos de los jóvenes, llevan a que las amenazas generen temores colectivos de manifestaciones extremistas.

“El trauma colectivo, se distingue del individual en que el origen de la violencia es sociopolítico, una memoria que se hereda a través de prácticas culturales, discursos institucionales, omisiones en la historia oficial contada, impunidad y privilegios en la esfera pública”, explica la doctora Rosaura Martínez Ruiz, académica de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Los estudios sobre trauma colectivo se han concentrado históricamente en acontecimientos dolorosos y violentos donde el responsable es el tejido sociopolítico o directamente el Estado o sus instituciones.

La investigadora considera que la sociedad tiene la responsabilidad de asumir un trabajo de reelaboración, cuidado y construcción de la historia justa.

“La tarea no es solo administrativa o policial, sino fundamentalmente de reflexión y desactivación de las causas de la violencia. Dado que el trauma, individual y colectivo, no se subvierte en soledad, socialmente deben proveerse espacios de apoyo necesarios para la reelaboración del dolor”, advierte la doctora Martínez Ruiz, especialista en trauma, quien sugiere lo siguiente:

  • Mecanismos para la reelaboración colectiva
  • Escucha colectiva
  • Memoria nominal: la memoria debe ir más allá de la cifra fría
  • Cuidado de víctimas y sobrevivientes

Diseño de estrategias de desactivación: encauzar la agresión, asegurar que las frustraciones, tristezas y agresiones de la colectividad tengan otras vías de expresión que no sean el acto violento o la autodestrucción.

El objetivo de estos mecanismos es dignificar, sanar y construir un futuro donde la violencia no se repita.

La investigadora usa la corriente psicoanalítica clínica como un laboratorio para explorar el trauma, en el que demuestra el por qué la escucha (como en psicoterapia) logra reelaborar el trauma individual o colectivo.

Considera que la única forma de alterar los efectos del trauma es a través de una tarea comunitaria, ya que no es lo mismo si se trabaja en soledad o en lo singular. Por ejemplo, a través de círculos de escucha o foros de discusión; expresarse de modo artístico como la pintura o la música; o elaborar proyectos creativos como la escritura, que también puede servir como memoria histórica.

“El psicoanálisis advierte que el trauma no desaparece ni se borra. De hecho, sino no se resignifica colectivamente, se convierte en un ´destino de repetición´, abre una vía por la que la violencia vuelve a pasar”. Así es como las heridas no trabajadas o las emociones no canalizadas, pueden ser el camino a otras violencias.

Desactivación del mandato patriarcal

Los grupos misóginos suelen estar integrados por hombres obsesionados con los mandatos patriarcales. La doctora Rosaura Martínez considera necesario promover la reflexión de los mandatos patriarcales impuestos por la sociedad como una tarea urgente y fundamental, pues de no resolverse, la violencia puede repetirse.

 “Es de reconocer que los mandatos patriarcales y el machismo no solo han sido violentos contra las mujeres, también provocan violencia entre los mismos hombres e incluso violencias autodestructivas. Sugiere que el trabajo de los hombres es principalmente de deconstrucción y desactivación de esas creencias y conductas.

También invita a cuestionar la conquista masculina. “Existen mandatos que les dicen que, si no son los grandes conquistadores de mujeres, merecen morir, o que las personas que los rechazan también merecen morir. Es importante aprender a soportar el rechazo.

En las investigaciones, es crucial abordar cómo estos mandatos influyen sobre la psique masculina y su interacción con los demás”.

Históricamente, mientras más mujeres están realizando este tipo de trabajo a través de movimientos como las diferentes olas del feminismo, los hombres, en contraste, «se han quedado mirando» o «intentando adaptarse a algunos cambios», son pocos los que cuestionan los valores del patriarcado.

Invita a una tarea colectiva para todas las personas: Hacer una reflexión sobre las estructuras, el papel que cada quien tiene en las distintas formas de relacionarnos y nuestra responsabilidad comunitaria con lo que ocurre en el tejido social que sigue violentando a los más vulnerables.

La especialista sugiere la respuesta integral como sociedad, más allá del miedo colectivo, y reforzar la seguridad en las escuelas, además de garantizar:

  • Atención a la salud mental
  • Espacios donde se escuche a las víctimas
  • Apoyo para deconstruir y reconstruir identidades no violentas
regresar

El complejo ciclo de vida del párasito la solitaria, un desafío médico y social

  • Taenia solium, causante de teniasis y cisticercosis, es capaz de vivir años en el intestino de los humanos

Las infecciones causadas por parásitos han acompañado a los seres vivos desde tiempos remotos y en particular, al ser humano. Una de las más relevantes por su impacto en la salud pública es el binomio Teniasis/Cisticercosis provocado por Taenia solium, conocida popularmente como “La Solitaria”.

Debido a la carga de enfermedad que genera —especialmente en comunidades con condiciones sanitarias precarias—, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) colocan a Taenia solium entre los parásitos prioritarios para su eliminación en el continente americano hacia 2030.

“Se trata de un parásito directamente vinculado con la falta de saneamiento, crianza de traspatio de cerdos y manejo inadecuado de excretas humanas”, precisa la doctora Lucía Jiménez García, académica del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Esos factores han impulsado nuevas investigaciones y programas piloto de intervención integral que combinan acciones de salud humana, sanidad animal y mejora del saneamiento básico.

Desarrollo del parásito

Taenia solium es un gusano plano y segmentado, perteneciente al grupo de los platelmintos (gusanos planos). En su forma adulta puede alcanzar entre 2 y 7 metros de longitud. Habita en el intestino delgado de las personas.

El parásito tiene un ciclo de vida complejo en el que intervienen dos hospederos: el ser humano y el cerdo.

El ciclo en el cerdo

El cerdo actúa como huésped intermediario. El ciclo inicia cuando el animal ingiere huevos del parásito presentes en agua, alimentos o pastos contaminados con heces humanas.

Una vez dentro del intestino del cerdo, los huevos eclosionan y liberan pequeñas larvas llamadas oncosferas. Estas atraviesan la pared intestinal y migran por el torrente sanguíneo hacia distintos tejidos, donde se transforman en cisticercos: vesículas llenas de líquido que contienen al escólex. Los cisticercos pueden colonizar a los músculos, el corazón, el hígado y el cerebro.

Cuando una persona consume carne de cerdo cruda o mal cocida que contiene cisticercos vivos, estos llegan al intestino y el escólex se adhiere a la pared intestinal y madura ahí hasta ser adulto, ocasionando la teniasis.

Sin embargo, si lo que ingiere el humano son los huevos del parásito —a través de agua o alimentos contaminados—, las oncosferas pueden diseminarse por el cuerpo y formar cisticercos en distintos órganos, provocando cisticercosis.

“La diferencia entre teniasis y cisticercosis es fundamental”, subraya la investigadora. “En la teniasis el parásito permanece en el intestino con síntomas generalmente leves; en la cisticercosis se pueden afectar diversos tejidos y cuando se localizan en el Sistema Nervioso Central, puede tener consecuencias graves”.

Los animales infectados suelen no presentar síntomas visibles, lo que dificulta su detección sin una inspección sanitaria adecuada de la carne.

Neurocisticercosis

La neurocisticercosis es la forma más severa de la enfermedad. Ocurre cuando los cisticercos se alojan en el sistema nervioso central y provocan crisis epilépticas, cefalea intensa, hidrocefalia e incluso la muerte.

Diversos estudios epidemiológicos han demostrado que es la primera causa de epilepsia adquirida en adultos en muchas regiones endémicas. Pero los síntomas no dependen únicamente de la presencia del parásito.

Cuando los huevos de Taenia solium ingresan al organismo y las larvas atraviesan la pared intestinal, el sistema inmunológico se activa de inmediato.

La primera reacción es inflamatoria. Forma parte de la inmunidad innata y busca contener al agente extraño mediante la activación de células defensivas —como macrófagos y neutrófilos— y la liberación de moléculas señalizadoras llamadas citocinas.

Sin embargo, los cisticercos vivos han desarrollado una estrategia notable: producen moléculas capaces de modular la respuesta inmune.

“El parásito es capaz de cambiar una respuesta inflamatoria por una respuesta antiinflamatoria, más asociada con procesos de reparación de tejidos”, explica la doctora Jiménez García. “Eso le permite crear un ambiente favorable para permanecer durante años sin causar síntomas”.

El problema surge cuando el cisticerco, ya sea por lo medicamentos o porque terminó su tiempo de vida media, comienza a degenerarse o muere. Entonces libera antígenos que desencadenan una inflamación intensa en el cerebro. Esta reacción puede alterar la actividad neuronal y favorecer la aparición de crisis epilépticas

Así, en muchos casos, los síntomas de la neurocisticercosis no son provocados directamente por el parásito, sino por la respuesta inflamatoria del propio organismo, asegura la investigadora.

Investigación y nuevas estrategias terapéuticas

En su laboratorio de la Facultad de Medicina, la doctora Jiménez García y su equipo investigan las moléculas que produce Taenia solium para sobrevivir dentro del organismo humano. No se trata solo de un parásito que invade tejidos: es un organismo capaz de modificar el entorno inmunológico a su favor.

El cisticerco libera proteínas, enzimas y fragmentos de ácidos nucleicos que actúan como moduladores de la respuesta inflamatoria. Entre ellas destaca la Glutatión transferasa, una enzima involucrada en procesos metabólicos y de defensa que desempeñan un papel clave en la supervivencia del parásito y los microRNAs, capaces de unirse a un gran número de genes blancos e interferir con su expresión.

Esas moléculas influyen en la expresión de genes asociados con la inflamación, favoreciendo un ambiente menos agresivo que le permite permanecer durante años en los tejidos.

Comprender tales mecanismos equivale a desentrañar la “estrategia de camuflaje” del parásito. Si se identifican con precisión las moléculas esenciales para su permanencia, es posible convertirlas en blancos terapéuticos.

Actualmente, el tratamiento de la neurocisticercosis combina fármacos antiparasitarios con corticoesteroides para controlar la inflamación que se desencadena cuando el parásito muere. Aunque el uso prolongado puede provocar efectos adversos importantes.

Por ello, los investigadores exploran nuevas alternativas: inhibidores específicos de enzimas clave y el desarrollo de anticuerpos capaces de bloquear moléculas fundamentales —como la Glutatión transferasa o la triosafosfato isomerasa—.

“El objetivo es diseñar terapias más dirigidas, que ataquen al parásito sin exacerbar la respuesta inflamatoria ni comprometer la salud del paciente, además de contar con moléculas de regulación de la inflamación, como los microRNAs como alternativas de los corticoesteroides”, resalta Jiménez García.

La cisticercosis en México

En las últimas décadas, el número de casos de cisticercosis en México ha disminuido de manera significativa. En años recientes, los casos reportados se mantienen por debajo de 300 anuales. Sin embargo, la transmisión no se ha eliminado por completo.

Persisten comunidades donde el acceso limitado a agua potable, el manejo inadecuado de excretas humanas y la crianza de cerdos en condiciones de libre pastoreo favorecen la continuidad del ciclo de Taenia solium.

Aunque la incidencia se ha mantenido relativamente estable, las condiciones sociales que permiten su transmisión no necesariamente han mejorado. Por el contrario, en diversas regiones del país se observa escasez de agua, deficiencias en los servicios básicos y un aumento en la movilidad humana.

  • La falta de infraestructura sanitaria para una población creciente, además de la constante movilidad de personas constituyen un factor de riesgo importante para la reemergencia de enfermedades transmisibles, como el dengue, el sarampión o la cisticercosis.

En este contexto, la cisticercosis sigue siendo una enfermedad vigente. Si bien, es prevenible y controlable, su erradicación a corto plazo resulta poco probable mientras persistan desigualdades estructurales que faciliten su transmisión.

“La eliminación no depende solo del tratamiento médico”, enfatiza la investigadora. “Requiere educación sanitaria, mejora del saneamiento, vigilancia veterinaria y un enfoque integral de salud pública”.

La lucha contra Taenia solium no es únicamente un desafío médico, sino también social. Combatirla implica fortalecer los sistemas de salud y saneamiento, mejorar las condiciones de vida y reducir las brechas de desigualdad en las comunidades más vulnerables.

“Erradicar la cisticercosis no depende solo de eliminar un parásito, sino de transformar las condiciones que le permiten persistir”, afirma la especialista.

regresar

Impulsa UNAM iniciativa Walking Rivers para visibilizar crisis de ríos urbanos

Con el objetivo de generar conciencia ambiental y contribuir al rescate de los ecosistemas hídricos urbanos, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) participó en la iniciativa internacional “Walking Rivers” (“Caminando los Ríos”), impulsada por el Centro Ibérico de Restauración Fluvial (CIREF), Wetlands International Europe y el Observatorio del Agua de la Fundación Botín.

El proyecto busca visibilizar, a nivel internacional, la importancia ecológica, social, cultural e histórica de los ríos mediante recorridos comunitarios y actividades de divulgación científica.

Aunque México ya había participado en las dos primeras ediciones con recorridos en estados como Nuevo León, Puebla y Veracruz, esta edición representó la incorporación formal de la Ciudad de México al movimiento global.

En esta tercera edición, la iniciativa contó por primera vez con la participación de la UNAM y tuvo como sede el río Magdalena que se sumó a doce ríos mexicanos más ubicados en Puebla, Tlaxcala, Querétaro, Jalisco, Nuevo León y la Ciudad de México. En esta última, el escenario principal fue el río Magdalena, considerado uno de los últimos ríos vivos y una de las pocas fuentes superficiales de agua que aún abastecen a la metrópoli.

En ese contexto, la elección del río Magdalena no fue casual. Para la UNAM, se trata de un sistema hidrológico de enorme relevancia ecológica e histórica, pero también de un espacio profundamente amenazado por el crecimiento urbano, la contaminación y la presión humana sobre los ecosistemas de la cuenca. Investigadores universitarios han desarrollado ahí proyectos científicos, monitoreos ecológicos y propuestas de manejo sustentable orientadas al rescate del río.

La actividad fue promovida por académicos e investigadores de distintas entidades universitarias, entre ellas la Escuela Nacional de Ciencias de la Tierra (ENCiT), el Instituto de Ecología (IE), la Facultad de Ciencias (FC), la Facultad de Arquitectura (FA), el Instituto de Biología (IB) y el Seminario Universitario de Sociedad, Medio Ambiente e Instituciones (SUSMAI).

Esta actividad se llevó a cabo con la colaboración de la presidencia de los Bienes Comunales de Magdalena Atlitic y miembros de esta comunidad pertenecientes a PAIDOS Campamentos y el colectivo Aguarkia.

Entre los organizadores destacaron la Dra. Marisa Mazari Hiriart, investigadora del IE y coordinadora del SUSMAI, así como el Dr. Omar Arellano Aguilar, profesor del ENCiT, quienes señalaron que el objetivo central no es únicamente recorrer un río, sino transformar la relación de la ciudadanía con el agua y los ecosistemas urbanos.

¿Qué se buscó con esta actividad?

Más allá del recorrido, los organizadores buscaron generar una reflexión más amplia sobre la relación entre la ciudad y sus ecosistemas acuáticos

Los investigadores explicaron que una de las principales metas de la iniciativa fue transformar la percepción tradicional que la población tiene sobre los ríos. No se trata únicamente de observar si el agua está limpia o contaminada, sino de comprender que un río forma parte de un sistema más amplio: la cuenca hidrológica con una vegetación boscosa que permite el flujo del agua y la purificación.

“Esto implica entender la relación entre los bosques, los suelos, la infiltración del agua, los asentamientos humanos, la biodiversidad y las actividades económicas que dependen del ecosistema. En otras palabras, el estado de un río refleja todo lo que ocurre en su entorno”, apuntó la Dra. Mazari Hiriart.

La investigadora añadió que el evento también enfatiza que el agua no aparece de manera automática al abrir una llave. Detrás del abastecimiento de una zona metropolitana de más de 20 millones de habitantes existe un proceso complejo que involucra la conservación de bosques, la infiltración de agua al subsuelo, la captación, extracción, bombeo, distribución, uso y tratamiento del agua.

Los especialistas consideraron indispensable que la sociedad comprenda esta dimensión sistémica del ciclo hidrológico, especialmente en una región como la cuenca de México, donde el 70% del agua que se distribuye proviene de acuíferos subterráneos (agua subterránea) que cada vez sufren mayores presiones. 

En este contexto, el río Magdalena adquiere un valor estratégico. Además de ser la última fuente superficial importante de agua para la ciudad, representa un ecosistema vivo que aún conserva funciones ambientales fundamentales. El Dr. Arellano Aguilar advirtió que los manantiales y ríos de la zona sur-occidental de la cuenca son cada vez más escasos, por lo que su protección resulta indispensable para garantizar la seguridad hídrica futura de la metrópoli.

Debido a ello, la edición de este año llevó por nombre “Voces del Río”, precisamente para subrayar que alrededor de estos cuerpos de agua se han desarrollado culturas, memorias colectivas, economías locales y formas de vida comunitaria.

Los organizadores señalaron que los ríos son espacios donde convergen patrimonio biológico, geológico, histórico y cultural. En el caso del río Magdalena existe, además, un importante legado industrial: en esta zona comenzó parte de la industrialización de la Ciudad de México, especialmente en Los Dinamos, mediante instalaciones hidroeléctricas que abastecían antiguas fábricas textiles, hilados y papeleras.

Ciencia, comunidad y territorio

Durante el evento, la divulgación científica y la participación comunitaria fueron ejes centrales de las actividades. En la caminata, los 165 asistentes no solo observaron el paisaje, sino que conocieron investigaciones sobre biodiversidad, geología, hidrología, restauración ecológica y problemáticas ambientales de la cuenca.

Además, hubo explicaciones sobre la formación geológica del río, el papel de las fracturas volcánicas por donde fluye el agua, la importancia de los sedimentos para la regulación hidráulica y la relación entre ecosistemas, así como manejo de inundaciones.

La propuesta universitaria también integró la dimensión social y económica de la región. Los organizadores han trabajado con comuneros, productores de trucha, propietarios de invernaderos, restaurantes y prestadores de servicios turísticos para buscar modelos de convivencia equilibrada entre conservación ambiental y actividades productivas. A partir de esa visión, se muestra a los visitantes que los ríos, en este caso el Magdalena, constituyen una fuente económica importante para muchas familias de la zona.

Otro de los grandes objetivos del proyecto fue recuperar la memoria ambiental de la Ciudad de México. Los especialistas recuerdan que la antigua cuenca de México llegó a tener alrededor de 45 ríos, algunos permanentes y otros estacionales. Con el crecimiento urbano, muchos fueron intubados o convertidos en drenajes. Actualmente, solo sobreviven parcialmente algunos tramos en las zonas altas de la cuenca.

Frente a este panorama, la Dra. Marisa Mazari enfatizó que la conservación de los ríos remanentes es esencial para garantizar agua, biodiversidad y resiliencia climática en el futuro.

Finalmente, se incluyeron actividades artísticas, culturales y lúdicas orientadas a niños, familias y público general, enfocadas en la sensibilización ambiental y en acercar a la población a la importancia de los ríos urbanos.

El objetivo central de todas estas acciones es consolidar una cultura ciudadana de cuidado del agua, fortalecer las redes de colaboración entre especialistas y comunidades, e impulsar políticas públicas de rescate y manejo sustentable de ríos, humedales y manantiales.

Una actividad para reflexionar

En conjunto, la participación de la UNAM en “Walking Rivers” no solo permitió visibilizar la crisis que enfrentan los ríos urbanos en México, sino también replantear la relación entre sociedad, territorio y agua.

A través del recorrido por el río Magdalena, investigadores, estudiantes, miembros de la comunidad y organizaciones civiles coincidieron en que la conservación de estos ecosistemas resulta fundamental para garantizar la seguridad hídrica, la biodiversidad y la resiliencia de la Ciudad de México. La iniciativa dejó claro que rescatar los ríos implica no solo proteger cuerpos de agua, sino también recuperar memorias, formas de vida y vínculos comunitarios históricamente ligados a ellos. 

regresar

Ébola: qué es, cómo se transmite y qué sabemos del brote actual en la RDC

Desde su identificación en 1976, el virus del ébola ha causado brotes recurrentes en África central y occidental, convirtiéndose en uno de los patógenos virales más letales conocidos.

Recientemente, el 16 de mayo, un nuevo brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) reactivó la alerta internacional sobre esta enfermedad. Las autoridades sanitarias y organismos internacionales han intensificado las medidas de vigilancia y contención para evitar una propagación mayor, especialmente en regiones con sistemas de salud vulnerables. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha advertido sobre el riesgo regional debido a la movilidad entre países vecinos y a las limitaciones en infraestructura sanitaria.

Para comprender el alcance real del brote, sus riesgos y las medidas de prevención existentes, UNAM Global entrevistó al Dr. Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes (PUIREE) de la UNAM, y al Dr. Miguel Antonio García Knight, investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO), quienes explicaron cuáles son sus principales síntomas, cómo se transmite y por qué este nuevo brote ha despertado preocupación internacional.

Un poco de contexto

El Dr. García Knight explicó que la enfermedad por virus del Ébola en humanos lo puede causar cuatro especies distintas de virus del género Ebolavirus: Zaire ebolavirus (virus Ébola), Sudan ebolavirus, Bundibugyo ebolavirus y el virus del bosque de Taï. Todos pertenecen a la familia Filoviridae, que también incluye al género Marburgvirus, responsable de otra fiebre hemorrágica severa.

Estos patógenos fueron identificados por primera vez en 1976 y desde entonces han causado brotes recurrentes, principalmente en África central y occidental.

Por ejemplo, entre 2014 y 2016 se registró el brote más grande de la historia hasta la fecha, causado por la especie Zaire ebolavirus. El brote se extendió desde Guinea hacia otros países de África occidental y provocó 28,652 casos en humanos y 11,325 muertes. Esta experiencia representó una crisis sanitaria y social sin precedentes para la región, aunque también impulsó avances importantes en diagnósticos, vigilancia epidemiológica y desarrollo de vacunas.

Posteriormente, entre 2018 y 2020, la República Democrática del Congo enfrentó su brote más grande registrado, también causado por Zaire ebolavirus, con 3,470 casos y 2,280 muertes. Aunque el brote alcanzó Uganda con un caso detectado en un menor de edad, las medidas sanitarias permitieron contener su propagación.

“Aunque el ébola no se transmite con facilidad como las enfermedades respiratorias, su gravedad clínica y sus tasas de letalidad —que pueden variar entre 30 % y 90 %, dependiendo de la especie viral y del acceso a atención médica— lo convierten en un importante desafío de salud pública internacional”, añadió el investigador del IIBO.

Modo de transmisión y sintomatología

De acuerdo con Rodríguez Álvarez, el periodo de incubación del virus puede variar entre 2 y 21 días. Durante este tiempo, una persona infectada no transmite la enfermedad hasta que aparecen los primeros síntomas.

La transmisión del virus ocurre por contacto directo con sangre o fluidos corporales de personas infectadas, incluyendo saliva, orina, vómito, leche materna o semen, así como por contacto con tejidos contaminados. A diferencia del COVID-19, esta enfermedad no se transmite por vía aérea.

El virus también puede transmitirse desde animales silvestres infectados —particularmente murciélagos frugívoros y algunos primates— hacia los humanos mediante contacto directo con sangre, órganos o fluidos corporales.

Los síntomas iniciales suelen ser inespecíficos, con fiebre alta, fatiga, dolor muscular y cefalea. En fases avanzadas pueden presentarse alteraciones neurológicas, daño hepático y renal, choque séptico y complicaciones hemorrágicas graves.

Vacunación sí, pero…sólo para una variante

Existe una vacuna aprobada, rVSVΔG-ZEBOV-GP, para Zaire ebolavirus que tuvo utilidad para contener el brote de la RDC de 2018, y ésta está aprobada por la Comisión Europea y la FDA de Estados Unidos.

Sin embargo, la eficacia de esta vacuna se limita principalmente a la especie Zaire ebolavirus, lo que complica la respuesta frente al brote actual asociado con Bundibugyo ebolavirus. Actualmente no existen vacunas aprobadas específicamente para esta variante.

¿Qué sabemos de la situación actual?

En este contexto, la atención global se ha centrado recientemente en un nuevo brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) causado por el virus Bundibugyo en la región noreste del país, particularmente en Ituri. También se han reportado casos sospechosos en otras zonas de este país, como Kinshasa y Goma, así como casos confirmados en Kampala, Uganda.

Este evento ha generado especial interés epidemiológico debido a que el virus Bundibugyo ha sido históricamente menos frecuente en comparación con otras cepas como el Zaire ebolavirus, apuntó el Dr. Miguel Antonio.

A diferencia de Zaire ebolavirus —responsable de los brotes históricamente más grandes— Bundibugyo ebolavirus había sido detectado únicamente en eventos relativamente pequeños, como el de Uganda entre 2007 y 2008 y otro en la RDC en 2012. Por ello, su aparición en el brote actual ha sido considerada inusual dentro del patrón epidemiológico conocido.

¿Por qué la OMS la convierte en una emergencia sanitaria mundial?

Aunque el riesgo de propagación global es considerado bajo, el brote ha generado preocupación internacional debido a las condiciones sociales y sanitarias de la región afectada. Además, en brotes anteriores se han registrado casos fuera de África, principalmente entre personal sanitario o contactos evacuados a países como Estados Unidos, España, Italia y el Reino Unido. Por ello, la vigilancia internacional sigue siendo una parte clave de la respuesta.

Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional. El vocero del PUIREE aclaró que esta clasificación no implica necesariamente un escenario pandémico mundial, sino que busca movilizar recursos y coordinar esfuerzos internacionales ante el riesgo de transmisión transfronteriza y las dificultades que representa contener el brote en zonas afectadas por conflictos armados, desplazamiento humano y limitada infraestructura sanitaria.

Entre las principales medidas implementadas actualmente se encuentran el rastreo intensivo de contactos, el aislamiento de casos sospechosos y confirmados, así como la coordinación entre autoridades sanitarias de la RDC, Uganda y organismos internacionales. La OMS también ha recomendado evitar restricciones generales de viaje y comercio, al considerar que estas medidas pueden obstaculizar las labores de respuesta y fomentar cruces fronterizos irregulares que dificulten la vigilancia epidemiológica.

De hecho, países como México han emitido avisos preventivos de viaje. En Estados Unidos, además de reforzar la vigilancia epidemiológica, se han anunciado controles sanitarios en algunos aeropuertos.

¿Zoonosis en aumento?

Más allá de la respuesta inmediata al brote, los especialistas señalaron que este tipo de emergencias también obliga a reflexionar sobre los factores ambientales que favorecen la aparición de enfermedades zoonóticas.

Diversos estudios científicos, como el publicado a inicios de este año en Nature bajo el título “Síntesis de evidencia global sobre el cambio de uso de la tierra y los riesgos zoonóticos”, han mostrado que la deforestación, la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la expansión humana sobre ecosistemas naturales aumentan el riesgo de aparición de enfermedades zoonóticas, al favorecer un contacto más estrecho entre humanos y fauna silvestre.

Tomando en cuenta la situación que ocurrió en el crucero MV Hondius, donde hubo un brote de hantavirus, y el escenario actual con el ébola, el Dr. García Knight señaló que es necesario reducir nuestro impacto sobre el medioambiente y dejar de alterar los ecosistemas donde se encuentra la vida silvestre para disminuir el riesgo de nuevos brotes.

“Las enfermedades transmisibles no respetan fronteras ni divisiones sociales. Estos brotes deben atenderse de manera rápida, abierta, respetuosa y colaborativa para frenar este tipo de emergencias sanitarias”, concluyó.

regresar

Biólogos en Crecimiento: ciencia desde la FES Zaragoza para las escuelas de la ZMVM

Las pequeñas ideas surgen de necesidades concretas. Hace dos años, la alumna y actual tesista de la carrera de Biología de la FES Zaragoza, Gabriela Alejandra Velasco López, identificó, a partir de su experiencia con alumnos de diversos preescolares en Chimalhuacán, la falta de espacios de divulgación científica en escuelas y espacios públicos de la Zona Metropolitana del Valle de México.

Con el objetivo de transformar esta situación, ideó un proyecto para acercar la ciencia a la población estudiantil que, por distintas razones, no tiene acceso a este tipo de actividades. Su entusiasmo pronto convocó a otros jóvenes profesionistas y egresados de la misma facultad, quienes se sumaron a la iniciativa. Así nació Biólogos en Crecimiento (BEC), un proyecto que busca acercar la ciencia de manera accesible a estudiantes y comunidades, llevando el conocimiento más allá del aula, hacia parques y espacios públicos.

¿Cómo acercan la ciencia a los estudiantes?

Como parte de este esfuerzo, los BEC organizaron, junto con otros proyectos de divulgación como Utopías de la CDMX, Biociencia A.C., BAAK Huesos y Herpetario de México, la jornada “El Barrio También Hace Ciencia”, realizada en la Escuela Secundaria Lázaro Cárdenas del Río, en la alcaldía Iztapalapa.

Durante la jornada, los pasillos y espacios escolares se transformaron en puntos de encuentro con la ciencia. Se instalaron stands con animales vivos, materiales sobre mariposas, insectos y fósiles, además de realizarse dos ponencias abiertas al alumnado. La primera estuvo a cargo del arqueoastrónomo Aarón Uriel González Benítez, quien habló sobre la historia de Iztapalapa y la importancia de recuperar ese conocimiento. La segunda, impartida por la maestra Isabel Cristina Cañeda-Augusman, de la Facultad de Ciencias de la UNAM, abordó el papel de los parásitos en los ecosistemas, desmontando ideas erróneas y temores comunes en torno a estos organismos.

Más allá de la información presentada, la jornada tuvo como propósito despertar la curiosidad de los estudiantes. A través de actividades prácticas y el contacto directo con especialistas, pudieron acercarse a temas que rara vez se abordan en la educación básica.

Para el director de la secundaria, Jorge Sánchez Flores, este tipo de iniciativas abre nuevas posibilidades para el alumnado, al permitirles ver la ciencia desde una perspectiva más dinámica, accesible y cercana.

“Es un verdadero orgullo que instituciones como la UNAM, por medio de los chicos del BEC, una de las mejores universidades del mundo, y otras instituciones educativas estén aquí con nosotros. Esta colaboración es una oportunidad única para los estudiantes de la escuela y era necesaria esta interacción con profesionales para incentivar a los chicos a formar parte de estas universidades reconocidas”, expresó.

El impacto en los estudiantes

El impacto en los estudiantes fue inmediato. Durante el evento participaron activamente en las actividades y se acercaron a observar distintos fenómenos científicos. Uno de los momentos más significativos, según relató el director, ocurrió cuando un grupo de alumnos descubrió que la fauna exhibida estaba viva.

“Ver a los alumnos emocionados por algo tan simple, pero tan revelador para ellos, es una de las experiencias más gratificantes de este evento”, comentó.

Para Alejandra, fundadora de los BEC, esas reacciones son el principal motor del proyecto, incluso frente a los retos logísticos y económicos que implica llevar a cabo estas actividades.

“Cuando los jóvenes nos agradecen o nos dicen que quieren ser biólogos o científicos después de participar en la feria, eso es lo que más nos llena. Saber que estamos inspirando a la nueva generación de científicos, investigadores o personas interesadas en el cuidado del medio ambiente es vital para seguir”, señaló.

Entre los asistentes, Sherlyn y Zoé, alumnas de la secundaria, destacaron la experiencia de observar fósiles de dinosaurios y convivir con fauna viva. Coincidieron en que este tipo de actividades no son comunes en su rutina escolar, especialmente por cursar el turno vespertino.

También señalaron que la cercanía generacional con los divulgadores facilitó el diálogo y la posibilidad de resolver dudas. Para ambas, la jornada representó una oportunidad para reflexionar sobre su futuro académico. Sherlyn consideró por primera vez la biología como una opción, mientras que Zoé, interesada en la odontología, subrayó que estos espacios amplían el panorama de elección para ella y sus compañeros.

En términos generales, el director consideró que la feria cumplió su objetivo, ya que esta experiencia busca fomentar en los estudiantes la ambición de alcanzar metas más altas. Señaló que, si bien enfrentan limitaciones económicas y sociales, es fundamental motivarlos a aspirar a carreras científicas, como biología o entomología.

La expansión de Biólogos en Crecimiento en las comunidades

Más allá de esta jornada, el proyecto ha crecido de forma significativa. Desde 2024, los BEC han desarrollado 18 proyectos masivos con la participación de más de 180 divulgadores y colaboradores en zonas como Chimalhuacán, Nezahualcóyotl, Ecatepec, Xochimilco, Iztapalapa, Tepito y Ciudad Universitaria.

Este crecimiento responde a un fuerte componente comunitario. La idea central es devolver a la sociedad lo aprendido en las universidades públicas, como la UNAM. “Lo que te dio la UNAM, en algún momento se lo tienes que devolver; es el lema que guiará siempre este proyecto”, compartió Velasco López.

Este enfoque ha permitido generar un vínculo más cercano entre la comunidad científica y la sociedad, mostrando a los jóvenes que la ciencia está a su alcance y que puede convertirse en una herramienta clave para mejorar la calidad de vida y el cuidado del medio ambiente.

En ese sentido, el proyecto se mantiene abierto a nuevas colaboraciones y a su expansión hacia otras comunidades. Biólogos en Crecimiento busca sumar a más científicos y divulgadores interesados en contribuir a la difusión de la ciencia, con especial atención en escuelas de la periferia, donde los recursos son más limitados y la necesidad de este tipo de iniciativas es mayor.

Proyección comunitaria y alcance de la ciencia

Biólogos en Crecimiento se ha consolidado como un ejemplo de cómo la ciencia puede ser accesible para todos, independientemente de su contexto social o geográfico. El proyecto busca despertar en la comunidad la curiosidad, el interés por el conocimiento y el deseo de contribuir al bienestar del entorno.

Un reflejo de esta visión fue la jornada científica realizada en la Escuela Secundaria Lázaro Cárdenas del Río, donde varios estudiantes pudieron visualizar un futuro con mayores oportunidades académicas y profesionales, ampliando su panorama educativo y abriendo nuevas puertas al conocimiento.

“Ojalá que esta experiencia se replique en más escuelas, para que más niños puedan tener esta inspiración científica y descubran que el conocimiento no es algo lejano o inaccesible, sino una herramienta que también les pertenece. Que sepan que pueden cuestionar, explorar y construir su propio camino dentro de la ciencia, sin importar de dónde vienen, sino hacia dónde quieren llegar”, concluyó el director Jorge Sánchez.

Nota: Si quieres que los BEC visiten tu escuela, puedes contactarlos a través de sus redes sociales en Facebook e Instagram.
https://www.facebook.com/BiologosEnCrecimiento

https://www.instagram.com/biologos.en.crecimiento/

regresar

Olas de calor: cómo afectan tu cuerpo, tu mente y hasta a tus mascotas

Las altas temperaturas y las olas de calor son cada vez más frecuentes en México. En los últimos años, distintas regiones del país han registrado temperaturas récord, periodos prolongados de calor extremo y noches cada vez más cálidas.

Aunque muchas veces el calor se percibe únicamente como una molestia temporal, especialistas advierten que sus efectos pueden impactar distintas áreas de la salud: desde golpes de calor y deshidratación, hasta alteraciones en el sueño, la salud visual, el cerebro, la fertilidad e incluso el bienestar de los animales de compañía.

Para entender mejor cómo el calor extremo afecta nuestra vida cotidiana, UNAM Global preparó una selección de notas con investigaciones, recomendaciones y explicaciones de especialistas universitarios.

¿Cómo protegerse ante las olas de calor?

Mareos, agotamiento, deshidratación y golpes de calor pueden convertirse en emergencias médicas durante las temporadas de altas temperaturas. Especialistas explican cuáles son las señales de alerta y qué medidas pueden ayudar a prevenir riesgos.

Más información:

¿El calor puede dañar tus ojos?

La exposición prolongada al sol y las altas temperaturas también pueden afectar la salud visual. Ojo seco, irritación, daños en la córnea y cataratas son algunos de los problemas asociados al calor y la radiación ultravioleta.

Más información:

¿Las olas de calor aceleran el envejecimiento?

Nuevas investigaciones analizan si la exposición prolongada a temperaturas extremas puede acelerar el envejecimiento biológico, especialmente en adultos mayores.

Más información:

Cambio climático y salud mental

El aumento de las temperaturas no sólo afecta al cuerpo. Especialistas de la UNAM explican cómo el cambio climático puede alterar el sueño, el estado de ánimo, el funcionamiento cerebral y la salud mental.

Más información:

Un fenómeno que seguirá creciendo

Investigadores advierten que las olas de calor podrían volverse más frecuentes, intensas y prolongadas en las próximas décadas debido al cambio climático y al aumento de gases de efecto invernadero.

Más información:

¿El calor afecta la fertilidad masculina?

Diversas investigaciones han comenzado a analizar la relación entre las olas de calor y la calidad del semen, así como los efectos de las altas temperaturas en la salud reproductiva masculina.

Más información:

¿Cómo proteger a tus mascotas del calor?

Perros y gatos también pueden sufrir golpes de calor y otros problemas asociados a las altas temperaturas. Especialistas recomiendan medidas para mantenerlos hidratados y evitar riesgos durante los días más calurosos.

Más información:

regresar

Temporada de lluvias: lo que está ocurriendo con el clima en México

En los últimos días, distintas regiones de México han registrado lluvias intensas, tormentas eléctricas, fuertes ráfagas de viento e inundaciones repentinas. Aunque estos fenómenos forman parte de la temporada, especialistas advierten que el comportamiento del clima parece cada vez más extremo e impredecible.

El aumento en la temperatura de los océanos, la posibilidad de un fenómeno de El Niño intenso y el calentamiento global son algunos de los factores que científicos estudian para entender por qué las lluvias, los ciclones tropicales y las tormentas están cambiando.

Para comprender mejor qué está ocurriendo con el clima y cuáles podrían ser los escenarios de los próximos meses, UNAM Global preparó una selección de notas sobre huracanes, tormentas eléctricas, inundaciones urbanas y cuidados durante esta temporada.

¿Habrá más huracanes este año?

El comportamiento del océano Pacífico y el Atlántico podría marcar diferencias importantes en la temporada de ciclones tropicales. Especialistas de la UNAM explican cómo fenómenos como El Niño modifican las condiciones atmosféricas y por qué algunos huracanes podrían intensificarse rápidamente.

Más información:

¿Se aproxima un fenómeno de El Niño extremo?

Investigadores universitarios analizan la posibilidad de un evento de El Niño de gran intensidad y cómo podría alterar las lluvias, las sequías, las temperaturas y los fenómenos extremos en distintas regiones del planeta.

Más información:

Inundaciones en la CDMX vistas desde el espacio

Cada temporada de lluvias, la Ciudad de México enfrenta inundaciones y encharcamientos que afectan vialidades, viviendas y sistemas de transporte. Pero ¿qué zonas son las más vulnerables y cómo puede estudiarse este fenómeno desde el espacio?

Investigadores de la UNAM utilizaron imágenes satelitales para mapear las zonas con mayor riesgo de inundación en la capital del país.

Más información:

Rayos, tormentas eléctricas y zonas de riesgo

Aunque suelen pasar desapercibidos, los rayos representan una amenaza importante durante la temporada de lluvias. Un estudio de la UNAM identificó las regiones de México con mayor riesgo de muertes asociadas a tormentas eléctricas.

Más información:

¿Cómo proteger a tus mascotas durante las lluvias?

La humedad, los charcos y las tormentas eléctricas también pueden afectar la salud de los animales de compañía. Especialistas comparten recomendaciones para cuidar a los perros durante esta temporada y evitar enfermedades relacionadas con la lluvia y el frío.

Más información: