Valentina Tereshkova, la primera mujer en conquistar el espacio

El 16 de junio de 1963 Valentina Tereshkova se convirtió en la primera mujer en conquistar el espacio sideral. “Es la única que ha hecho un paseo solitario de 48 vueltas alrededor de la Tierra en tres días”, señaló Julieta Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM. 

 Nacida el 6 de marzo de 1937, la cosmonauta se ha convertido en un ícono en la carrera espacial. Hoy todos la recuerdan por su fantástico viaje que nadie más en la Tierra ha repetido.

 Valentina tuvo una vida difícil, perdió a su papá en la segunda guerra mundial cuando sólo tenía dos años y su mamá tuvo que trabajar en una fábrica de hilados.

 A los 10 años entró a la escuela y a los 17 abandonó sus estudios. No obstante, a escondidas de su mamá tomó clases de paracaidismo. Al principio le daba miedo aventarse del avión, pero después aprendió muy bien a manipular el paracaídas. “De hecho era muy audaz, se lanzaba desde el avión y hasta el último momento abría el paracaídas”.

¿Cómo llegó al espacio?

En aquella época, la ex Unión Soviética (URSS) competía con Estados Unidos para conquistar el espacio. Los soviéticos lanzaron el primer satélite el 4 de octubre de 1957 y luego lo hicieron los norteamericanos. Y en 1961, la URSS lanzó al primer astronauta al espacio: Yuri Gagarin. 

Uno de los generales soviéticos leyó que los norteamericanos pondrían a una mujer en el espacio y pensó: “esto es inadmisible”. Convenció a los demás que había que ganarle a Estados Unidos en esa hazaña. 

Reclutaron a más de 400 mujeres, una de ellas era Valentina. Fue elegida por su capacidad para lanzarse en paracaídas. 

En esa época las cápsulas espaciales eran esferas y cuando reingresaban a la Tierra se desprendía la parte inferior y el astronauta con un asiento bajaba en paracaídas para aterrizar en un desierto. “No se sabía muy bien la locación, acaso menos de 28 kilómetros de extensión en el sitio de diámetro donde podían aterrizar”.

Valentina entrenó durante dos años para ser la mejor cosmonauta. Se trataba de una misión secreta, así que su mamá no sabía nada, ella pensaba que su hija realizaba prácticas de paracaidismo. 

La mamá se enteró que Valentina era la primera astronauta mujer cuando unos vecinos le avisaron que su hija estaba en la televisión y ella no lo podía creer. Les respondió: “están equivocados, esa no es mi hija”. Pero se enteró de la verdad. 

La misión 

Estaba programado que la misión se llevara a cabo 10 días antes, pero el Sol tuvo erupciones solares muy violentas y estos rayos cósmicos del viento solar son muy dañinos para los humanos. Esto retrasó la misión. “Fueron días de angustia para la cosmonauta”. 

Una vez pasados los rayos cósmicos lanzaron al espacio a Tereshkova y en todo momento tuvo náuseas. El primer día reconoció que había una instrucción mal planteada y en vez de regresarla a la Tierra, estaba programado lanzarla hacia el espacio exterior. 

Era un error de un General, se comunicó para tratar de arreglarlo. Durante su viaje sideral no descansó, en todo momento estaba pendiente de los aparatos y muy angustiada. Más tarde, el General se enteró de su error y se reconfiguraron las instrucciones para el reingreso de su nave a la Tierra. 

Esto fue un secreto por mucho tiempo, porque les prohibieron hablar sobre el asunto que era un “error inadmisible”. Después de 30 años, el general confesó su error y Valentina pudo platicar de ese asunto que la angustió durante su viaje. 

“Casi no comió, los alimentos que llevaba no le gustaron, llevaba pasta de dientes, pero no le dieron cepillo. Eran otros tiempos”. 

En su retorno a la Tierra accionó perfectamente el paracaídas, llegó a una zona desértica donde llegaron unos campesinos y le robaron su paracaídas, porque pensaron que era algo muy valioso.

No se molestó, al contrario, les ofreció de su comida. Los pobladores del lugar entendieron que se trataba de algo extraordinario. Después ellos mismos le llevaron sopa y pan mientras venían a recogerla. 

Tereshkova tuvo todos los homenajes posibles, incluso el presidente de la época Nikita Jrushchov, la besó en la boca. “Fue un escándalo, porque semejante acción no se estilaba, pero todos estaban muy emocionados”. 

La cosmonauta se casó con un astronauta y tuvieron una hija, “la única chica que ha sido hija de dos cosmonautas”. Al año se divorciaron y ella se casó con otro hombre con quien estuvo toda su vida.

Después del espacio 

Después de su viaje sideral, Valentina estudió una licenciatura, maestría y doctorado en ingeniería y decidió embonar naves dirigidas al espacio. 

Posteriormente se dedicó a la función pública y obtuvo un puesto en el parlamento ruso. Luchó por los derechos de las mujeres, en su momento algunos quisieron minimizar sus logros.

 Valentina y Yuri Gagarin visitaron México, en ese entonces Julieta Fierro era muy joven y soñaba con llegar a las estrellas. La astrónoma fue a verlos y le firmaron su libro de física. “Eso fue un momento muy emocionante para mí”, concluyó.

Negativa del big pharma a compartir propiedad intelectual de las vacunas, el elefante en la habitación del que nadie habla: OMS

A propuesta de México, el Consejo de Seguridad de la ONU resolvió tomar medidas para lograr una vacunación justa contra la Covid-19 y evitar el acaparamiento por parte del Primer Mundo, algo que Tedros Gebreyesus, director general de la OMS, recibió con optimismo, pero no sin antes señalar que hay un elefante en la habitación del que no se habla: la negativa de las grandes farmacéuticas y laboratorios a compartir propiedad intelectual, tecnología e información sobre cómo producir vacunas a gran escala”.

La inequidad en el orbe ha llegado a tal estado que, a mediados de enero, el doctor Gebreyesus compartía un dato escalofriante: Más de 39 millones de dosis contra el coronavirus se habían administrado en 49 países de altos ingresos y sólo 25 en uno de los más pobres. “No 25 millones ni 25 mil: sólo 25”, subrayaba. Al día de hoy esas cifras se han elevado, pero la proporción de la desigualdad entre quienes tienen poderío económico y las naciones pauperizadas, no.

La resolución del Consejo de Seguridad recién aprobada por la ONU fue planteada por México para evitar el acaparamiento y en ella se pide a los Estados miembro que el acceso a las vacunas sea equitativo, poner un alto al fuego en los conflictos armados para permitir la inmunización, que ésta llegue a los campos de refugiados y se exige mayor financiamiento para la iniciativa COVAX.

Otro punto solicitado es la exención de la propiedad intelectual de las vacunas y no buscar el lucro desmedido con estas preparaciones, ya que éstas podrían acabar, y en el corto plazo, con la pandemia. De no hacerlo, el mundo estaría por experimentar un fracaso moral catastrófico sin precedente, alerta el doctor Gebreyesus.

A fin de acelerar este proceso, México —a través de su Secretaría de Relaciones Exteriores— ha propuesto apostarle al instrumento multilateral Covax para la distribución de los biológicos a fin de revertir la acumulación masiva que están haciendo los países ricos (muchos de los cuales han comprado más dosis de las que les requeriría inmunizar al total de su población).

Cabe señalar que COVAX es la iniciativa de la OMS para el acceso equitativo y oportuno de las vacunas contra el COVID-19 en todo el mundo, la cual apoya el desarrollo de capacidades de fabricación y compra de suministros, con anticipación, de modo que 2 mil millones de dosis puedan distribuirse de manera justa para fines de 2021.

Se estima que las dosis provistas por COVAX deberían alcanzar para cubrir aproximadamente al 20 por ciento de la población de cada país participante; sin embargo —a decir del doctor Gebreyesus—, este objetivo está podría no cumplirse “porque no podemos acelerar el suministro y distribución si los países continúan ricos continúan acercándose a los fabricantes para asegurarse más vacunas, sin importarles si con ello perjudican a las naciones más pobres”.

 

Esto le pasa a tu cuerpo cuando tomas Dióxido de Cloro

La promoción del dióxido de cloro como “sustancia milagro” que fortalece el sistema inmune y cura enfermedades graves tiene varios años, pero el brote de COVID-19 disparó en el mundo la compra del producto entre las personas temerosas de contagiarse o agravarse al haber contraído la enfermedad.

La comunidad científica reitera su postura: no existe evidencia científica de que el dióxido de cloro sea benéfico, al contrario, es un producto tóxico que pone en riesgo la salud de las personas.

En el podcast de hoy, los doctores María Jiménez Martínez, de la Facultad de Medicina de la UNAM, y Omar Sued, Presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, explican lo que sucede en tu cuerpo cuando lo ingieres y por qué algunas personas con COVID-19 lo relacionan con su mejoría. Fue parte de lo que comentaron en entrevista durante el programa de radio La Ciencia que Somos. Iberoamérica al Aire (19/02/2021).

Recuerda: la Organización Mundial de la Salud y autoridades de varios países han emitido alertas a la población para evitar el consumo de la sustancia. En México, la Cofepris no ha autorizado registros sanitarios de formulaciones que contengan dióxido de cloro para su uso como tratamiento de alguna enfermedad.

http://ciencia.unam.mx/contenido/audio/274/

La OMS pide al Consejo de Seguridad que aborde la exención de propiedad intelectual de las vacunas COVID-19

La Organización Mundial de la Salud dio la bienvenida a la resolución aprobada este viernes por el Consejo de Seguridad que pide el cese al fuego de todos los conflictos armados para permitir la vacunación contra el COVID-19 en zonas de conflicto, pero dijo que el órgano podía hacer aún más para ayudar a acabar con la pandemia como abordar las provisiones de propiedad intelectual de las vacunas.

La resolución, redactada por el Reino Unido, pide a todos los Estados miembros el acceso equitativo a las vacunas, incluidas las zonas en conflicto, también solicita financiar la iniciativa COVAX, así como incluir a los refugiados en los programas de vacunación de cada país.

Según ha informado la misión británica ante la ONU, el documento ha sido copatrocinado por más de 110 países, incluidos los 15 miembros del Consejo de Seguridad.

“Estoy contento de que el Consejo de Seguridad haya votado a favor de la equidad en las vacunas, pero si queremos soluciones prácticas, entonces hay que tomar en serio la exención de propiedad intelectual y el Consejo de Seguridad puede hacerlo si hay voluntad política. Votar por la equidad es importante y lo apreciamos, pero hay que dar pasos concretos para aumentar la producción, la vacunación y acabar con este virus lo antes posible”, dijo el doctor Tedros Adhanon Gebreyesus durante su rueda de prensa bisemanal.

El director de la OMS explicó que en el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (TRIPS por sus siglas en inglés) hay provisiones para compartir propiedad intelectual, pero este asunto sigue siendo “el elefante en la habitación” del que nadie quiere hablar.

“Especialmente cuando hablamos de propiedad intelectual vemos falta de cooperación y una seria resistencia. Para ser honesto, no puedo entenderlo. Esta pandemia no tiene precedentes y el virus ha tomado al mundo entero como rehén. Este tipo de cosas pasan una vez cada 100 años. ¿Si la provisión no puede ser aplicada ahora, entonces cuándo?, si no podemos aplicar provisiones durante tiempos difíciles y bajo condiciones sin precedentes ¿entonces cuándo?, esto es serio”, exclamó Tedros.

Recientemente, India y Sudáfrica realizaron una propuesta a la Organización Mundial de Comercio para establecer una provisión de los derechos de propiedad intelectual sobre las vacunas COVID-19, lo que reduciría enormemente el costo de las vacunas y permitiría el flujo libre de medicinas y la transferencia de conocimiento y tecnología alrededor del mundo, beneficiando especialmente a los países en desarrollo y a aquellos de medianos ingresos. La propuesta ha sido públicamente avalada por 90 países, pero no tiene el apoyo de la Unión Europea, por ejemplo, y aún continúa siendo estudiada por la OMC.

Otros aspectos de la resolución

La resolución aprobada por el Consejo de Seguridad, a pesar de que contiene un fuerte enfoque en la cooperación internacional y la solidaridad para combatir la pandemia a través del acceso equitativo a las vacunas, no menciona las provisiones de propiedad intelectual.

Sin embargo, el asesor jefe de la Organización Mundial de la Salud asegura que se trata de un paso importante para incluir a poblaciones que puede que no sean alcanzadas por los programas de vacunación que están siendo implementados ahora.

“Hay trabajadores de salud, adultos mayores, y personas con precondiciones que están en todas partes, también en países en conflicto. Entonces se trata de una parte clave del marco del acceso equitativo que queremos (…) Hay suficientes vacunas para llegar a estas personas en todos los países, pero el reto está en que se distribuyan de manera equitativa”, expresó Bruce Aylward durante la conferencia.

La resolución reconoce el papel de la inmunización extensiva contra el COVID-19 como un bien público mundial y pide financiación para el Acelerador de herramientas de la OMS y su mecanismo COVAX, al tiempo que invita a las economías desarrolladas y a otras personas que puedan hacerlo, a donar dosis de vacunas a países de ingresos bajos y medianos y países necesitados.

Además, pide un acceso humanitario pleno, seguro y sin obstáculos, sin demora, para facilitar la vacunación contra el COVID-19, y para la protección del personal humanitario y médico y de la infraestructura civil que es fundamental para la entrega de ayuda humanitaria.

Asimismo, solicita al Secretario General que informe sobre la aplicación de la resolución y establece que esto debe incluir una evaluación completa de los impedimentos para la accesibilidad de la vacuna y la respuesta COVID-19 en países en situaciones de conflicto armado y emergencias humanitarias complejas.

“La resolución también genera apoyo para COVAX, a través del cual el Reino Unido está proporcionando más de mil millones de dosis de vacunas para las personas más vulnerables de todo el mundo, porque necesitamos una solución global para una pandemia global”, expresó públicamente el canciller británico Dominic Raab.

¿Es la infertilidad masculina secuela de la COVID-19?

La pandemia por COVID-19 trajo también efectos sobre la salud reproductiva masculina. En palabras del doctor Eduardo González Quintanilla, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM, se ha encontrado que los hombres que cursaron la enfermedad con síntomas de moderados a graves pueden tener efectos en la calidad de su esperma y presentar niveles bajos de testosterona (hipogonadismo). Por lo tanto, “cuando disminuye el nivel de testosterona y disminuye la producción de espermatozoides obviamente tiene impacto en la fertilidad”.

Los estudios que se han hecho al respecto advierten que puede haber una inflamación de los testículos (orquitis) y sabemos que el virus SARS CoV-2 provoca alteraciones en la coagulación de las personas infectadas. En el caso de los varones esta afección, junto con la respuesta autoinmune, puede hacer que la orquitis vaya produciendo cambios en su capacidad reproductiva.

González Quintanilla señaló que los reportes indican que hay una caída en los niveles de la hormona encargada de la producción de testosterona (luteinizante) y también en la hormona responsable de la producción de los espermatozoides (folículoestimulante), ambas fundamentales para la salud reproductiva masculina.

Otros estudios han encontrado ácido ribonucleico (ARN) del virus en el esperma de un 15 por ciento de los pacientes estudiados, sin embargo, no hay evidencia de que la COVID-19 pueda ser transmitida por relaciones sexuales, “parece ser que es temporal, que no es un efecto permanente”, acotó el académico.

Finalmente, el médico recomendó a los hombres jóvenes recuperados de la COVID-19 y que estén preocupados por su fertilidad acudir a consulta con un especialista y llevar un seguimiento.

El Omuamua, asteroide que podría ser una nave extraterrestre


El 19 de octubre de 2017 se detectó un objeto único y diferente en el espacio sideral. Vino desde la estrella Vega, que se encuentra a 25 años luz. Desde su llegada surgieron varias hipótesis sobre su origen, y a pesar de que los datos no coincidían, los científicos decidieron que se trataba de un asteroide.

 Fue llamado Oumuamua, que significa “mensajero llegado desde lejos” y lo detectó el telescopio Pan-STARRS, ubicado en Hawái. Lo sorprendente de este objeto radica en su forma y tamaño: alargado y plano, algo nunca antes visto por los astrónomos. Era un asteroide tan extraño que los científicos decidieron que se trataba de una anomalía.

 Desde su detección, todos los telescopios se enfocaron en el objeto. El 6 de septiembre de 2017 cruzó el plano orbital donde todos los planetas giran alrededor del Sol. Pero sólo estaba de visita.

 El 29 de septiembre cruzó la órbita de Venus, el 7 de octubre la de la Tierra, y luego avanzó rápidamente hacia la constelación de Pegaso a una velocidad de 94,800 kilómetros por hora y finalmente desapareció en la oscuridad.

 La comunidad científica internacional fue incapaz de cuadrar los resultados con la hipótesis de un cometa o asteroide. No obstante, Avi Loeb, astrofísico investigador de la Universidad de Harvard, planteó su propia explicación que lo enfrentó a toda la comunidad científica: se trataba de vida extraterrestre.

 Al respecto, Loeb dijo en conferencia de prensa: «no podemos decir con certeza que exista más vida en el Universo, pero afirmar que somos únicos y especiales es arrogante».

 De hecho, “la pregunta no es si estamos solos en el Universo, sino más bien: ¿somos los más inteligentes de la cuadra? Si no lo somos, podríamos aprender de los demás, de sus tecnologías y de sus errores”, afirmó.

 “Por ejemplo, si una civilización se auto destruyó, aprender de sus errores y evitarlo en nuestro planeta. La humanidad en vez de desperdiciar tanto tiempo, recursos y energía en pelearnos, deberíamos trabajar juntos para un mejor futuro”.

 ¿Por qué es difícil considerarlo un asteroide?

Los científicos estudian los objetos interestelares a través de la luz. Las alteraciones en su brillo aportan claves incalculables para conocer su forma.

En el caso del Omuamua, el brillo variaba por un factor de diez cada ocho horas, según se deduce la cantidad de tiempo que tardaba en completar una rotación entera.

Con esta drástica variabilidad en el brillo, los científicos concluyeron que el objeto tenía una silueta alargada, de una longitud al menos cinco o diez veces superior a su anchura.

Es relativamente pequeño: 100 metros de largo, más o menos lo que mide un campo de futbol y nueve metros de ancho. Si pasó muy cerca del Sol tendría una temperatura de superficie muy caliente, algo que la cámara de infrarrojos del Telescopio Espacial Spitzer, lanzado por la NASA en 2003, habría podido ver. Sin embargo, no detectó que desprendiera algún calor.

 Si las dimensiones son correctas, esto significa que la geometría del Oumuamua sería varias veces más alargada que todos los asteroides o cometas más alargados que se hayan avistado desde la Tierra.

Además, despedía una luminosidad extraña. Al pasar cerca del Sol y reflejar su luz, el objeto resultó ser relativamente brillante, como mínimo diez veces más que los asteroides o cometas típicos del Sistema Solar. Su relevancia se acercaba a valores sin precedentes, similares a los de un metal reluciente. 

Una hipótesis planteó que sus atributos se debían a la exposición de la radiación cósmica a lo largo de cientos de miles de años. En teoría la radiación ionizante podría haber erosionado la roca, aunque no está claro cómo un proceso así podría haber provocado su forma. 

Quizás se debía a su origen: un planeta pudo expulsarlo violentamente con un efecto de onda gravitatoria. Es decir, si un objeto del tamaño adecuado se acerca lo suficiente a un mundo, parte de dicho planeta podría ser arrancado y propulsado al espacio interestelar como si fuera lanzada por una honda.

O tal vez fue liberado con suavidad de la capa de objetos congelados que orbitan en los confines del sistema solar, algo parecido a la nube de Oort (nube esférica compuesta de objetos transneptunianos). 

El Oumuamua no sólo tuvo una forma y propiedades reflejantes extrañas, sino que además aceleró en su camino alrededor del Sol, su trayectoria se desvió de la gravedad del astro solar.

De hecho, el objeto entró en el Sistema Solar con una trayectoria más o menos perpendicular al plano orbital de la Tierra y del resto de los planetas.

El Sol ejerció su fuerza gravitatoria sobre el Oumuamua y el 9 de septiembre de 2017 giró en torno al Sol a unos 300 mil kilómetros por hora, tomó impulso con la gravedad del astro y salió despedido en otra dirección. Luego siguió su trayecto por el sistema solar hacia el exterior. 

Hay cometas que muestran una desviación parecida, pero dejan detrás de sí un reguero de polvo y vapor por el hielo que calienta la luz solar, y este es el motivo por el cual adquieren una fuerza de repulsión contraria a la fuerza gravitatoria de atracción del Sol. El objeto interestelar no dejó ninguna huella.

De acuerdo con las leyes universales de la física, el Oumuamua no se comportó como se esperaba. De hecho, no había ninguna explicación obvia para esta conducta. 

Todas estas anomalías llevaron a Avi Loeb a plantear su hipótesis sobre la vida extraterrestre. Posteriormente los astrónomos cuestionaron y negaron sus declaraciones. 

Al respecto Loeb precisó: «Lo peor que la comunidad científica puede hacer es ridiculizar cualquier discusión que tenga que ver con este objeto, sólo logran que los jóvenes no se animen a hablar al respecto y eso es negativo».

«No se trata de cerrarle la boca a las personas que piensan diferente, eso le pasó a Galileo, no querían que hablara y lo detuvieron. El resultado fue que la humanidad se quedó ignorante mucho tiempo y de cualquier forma la Tierra siguió girando en torno al Sol». 

“Su teoría quedó y como resultado se nos fue la oportunidad de hacer que la ciencia avanzara más rápido. Yo pensé que ya habíamos aprendido la lección y tendríamos una mente más abierta, pero no ha sido así”, concluyó. 

Con información del libro Extraterrestre de Avi Loeb, editorial Planeta.

 

Adaptación al entorno y el arte en la prehistoria

Conferencia “A la conquista de Marte”

Murciélagos: aliados incomprendidos

Se habla de los mitos que se tiene acerca de los murciélagos y de su importancia en el ambiente. Los participantes elaboran un murciélago con materiales textiles de reuso.

Retos de enfermería ante COVID-19

¿Cuánto tiempo debo esperar para vacunarme si tuve COVID-19?

 

 Es importante que todas las personas se vacunen, señaló Alfonso Vallejos Parras, profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM.

 Si alguien tuvo el virus del SARS-CoV-2 es fundamental el tiempo que debe esperar para recibir la vacuna. Este período es relativo y depende del tratamiento que haya tenido.

 Por ejemplo, si fue tratado con anticuerpos monoclonales o con plasma de convaleciente debe esperar 90 días para recibir la vacuna. “Si desconocen el tratamiento pueden preguntar a su médico tratante”.

 Si tuvieron otro tipo de tratamiento sólo deben esperar a que pase la fase grave de la enfermedad, es decir, que no tengan fiebre o algún otro tipo de síntoma.

 ¿Se puede enfermar dos veces?

 Hasta el momento no se sabe cómo funciona o cuáles son las personas que pueden enfermar dos veces, precisó el académico universitario. Dependerá de la respuesta inmune de cada persona y cuánto duran los anticuerpos generados en la primera infección.

 “Afortunadamente, lo que sí sabemos es que es poco frecuente o se ha documentado en una proporción muy baja”, enfatizó.

 La mayoría de las vacunas contra la COVID-19 deben aplicarse en dos dosis para reforzar el sistema inmune y regularmente hay que esperar de 21 a 42 días para la segunda. Es muy importante colocarse el refuerzo, porque de no ser así bajaría la efectividad y todo su potencial.

 “La persona estaría en un mayor riesgo de adquirir la infección porque la vacuna no haría el efecto en su totalidad”.

Dudas sobre la vacuna

 Por ningún motivo la vacuna causa un efecto negativo en la salud y menos producirá la COVID-19. “Los efectos que podría traer son mucho más leves que el padecimiento”.

 ¿La vacuna funciona mejor en personas que ya tuvieron COVID? Los ensayos clínicos se realizaron en personas que no tenían COVID-19, pero es muy probable que tengan una mejor efectividad sobre quienes padecieron la enfermedad, es decir, que alcancen niveles de anticuerpos mejores, dado que ya tuvieron la infección. “Pero esto es un supuesto teórico, no existe evidencia alguna”.

 ¿Cuánto dura la efectividad de la vacuna? Cada persona tiene una respuesta inmune distinta, y por esto no se sabe cuánto tiempo permanecen los anticuerpos, dado que no se ha tenido el tiempo para estudiarlo.

 Es muy probable que los individuos estén protegidos por lo menos tres meses, aunque podría durar mucho más tiempo. “En dado caso que perdiera efectividad, podrían ponerse refuerzos con el paso del tiempo, al igual que se hace con otras vacunas”.

 Después de la vacuna

 Aunque las personas hayan recibido la vacuna es indispensable que sigan las medidas de sana distancia, usar el tapabocas y lavarse las manos continuamente, porque hasta el momento no se sabe si los vacunados sean capaces de infectar a otras personas.

 “Algo que aprendimos durante esta pandemia es el respeto a la comunidad y a los demás, y estas medidas nos ayudarán a una salud colectiva”, concluyó. 

El paisaje del trópico húmedo

Destrucción de la naturaleza, el peligro de futuras pandemias

Descubre en #CienciaEnCorto cómo las acciones humanas que destruyen los hábitats y degradan el ambiente ponen a la humanidad en mayor riesgo de adquirir enfermedades zoonóticas, aquellas que se transmiten de animales a humanos.

Entrevista con el Dr. Laurent Loinard, premio TWAS 2020


El Dr. Laurent Loinard del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA) de la UNAM, Campus Morelia, recibió el Premio TWAS 2020 en el área de Ciencias de la Tierra, Astronomía y del Espacio, que otorga la Academia de las Ciencias del Mundo (The World Academy of Sciences, TWAS). Esta Academia es un organismo internacional dependiente de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la UNESCO.

Manifestó su satisfacción después de recibir la noticia sobre esta distinción, que se entrega en reconocimiento a la trayectoria de las y los investigadores galardonados en las diferentes áreas de la ciencia que cubre el premio, previa nominación de algún colega. “El Dr. Luis Felipe Rodríguez tuvo la gentileza de nominarme”, comentó el Dr. Loinard, a quien le fue otorgado este premio “por su contribución al estudio de la formación estelar y el medio ambiente de los agujeros negros usando la interferometría de línea de base muy larga”, de acuerdo con la academia TWAS.

“TWAS es una organización enfocada en la ciencia hecha en los países subdesarrollados o en vía de desarrollo”, comentó el Dr. Loinard. “Es una iniciativa muy interesante que lanzó el premio Nobel de física pakistaní Abdus Salam, quien en 1979 recibiera el premio Nobel por su contribución a la unificación entre las interacciones electromagnética y débil. TWAS promueve la colaboración entre estos países y organiza muchas actividades de intercambio.”

El Dr. Loinard ha contribuido significativamente al desarrollo y utilización de la técnica llamada interferometría de línea de base larga, que consiste en utilizar dos o más radiotelescopios alejados cientos o hasta miles de kilómetros entre ellos. Con esta técnica se pueden construir radiotelescopios “virtuales” tan grandes como la distancia que separa a los telescopios individuales, permitiendo aumentar la nitidez de las imágenes obtenidas con ellos.

Usando esta técnica, la colaboración del Telescopio del Horizonte de Eventos (Event Horizon Telescope, EHT), a la que pertenece el Dr. Loinard, publicó en 2019 la primera imagen directa de la región alrededor del horizonte de eventos del agujero negro supermasivo al centro de la galaxia M 87, imagen que dio la vuelta al mundo y que ahora es un ícono del éxito de las colaboraciones científicas internacionales. Las personas miembros del EHT recibieron en conjunto el premio Breakthrough 2020 por este acontecimiento.

El lunes 22 de febrero a las 7 pm (hora de Morelia), el IRyA transmitirá una entrevista en vivo con el Dr. Laurent Loinard a través de sus redes sociales (Facebook, Youtube y Twitter) para comentar más a fondo sobre su trabajo y sobre este premio.

Trayectoria del Dr. Laurent Loinard
El Dr. Laurent Loinard estudió la licenciatura en física, y la maestría y el doctorado en astrofísica en la Universidad Joseph Fourier de Grenoble, Francia. En octubre de 2000 se incorporó al Campus Morelia de la UNAM, donde es investigador en el Instituto de Radioastronomía y Astrofísica. Actualmente se desempeña como Coordinador del Posgrado en Astrofísica de la UNAM, que incorpora sedes en la Ciudad de México y Ensenada además de en Morelia.

Podríamos vivir en Marte en 300 años


Marte era como la Tierra, tenía atmósfera, agua, ríos, lagos y un día sufrió un efecto invernadero y se desertificó. Miles de años más tarde, justo el 18 de febrero del 2021, la humanidad llevó al robot
Perseverance a la superficie del planeta rojo para averiguar qué pasó.

 Julieta Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, explicó que para la ciencia es muy importante esta hazaña. “Así podremos entender sobre esta desgracia, aprender y cuidar a nuestro planeta”.

 Hace 13 mil años un meteorito chocó en Marte y el Perseverance aterrizó muy cerca. El objetivo es estudiar esta zona, que podría ser igual que el desierto de Coahuila, que antes fue un gran lago y hoy está plagado de fósiles.

 Explorar este sitio es muy relevante. En las orillas del cráter hay depósitos calcáreos y en la Tierra esto es producto de animales que estuvieron vivos, tenían conchas y caparazones. “Imagínense que podríamos encontrar”.

 Aunque también se analizarán otros sitios para buscar fósiles o micro-fósiles, en total recorrerá 28 kilómetros.

La recolección

 Hace millones de años chocó un meteorito contra la Tierra, aventó material al espacio y algunos fragmentos cayeron en la Luna. En 1969 cuando la humanidad realizó su primer alunizaje, los astronautas recolectaron piedras y entre ellas trajeron una de la Tierra.

 En nuestro planeta tenemos muestras de Marte porque algunos meteoritos han chocado contra el planeta rojo y los fragmentos nos han llegado, particularmente al Polo Sur. “Estos se distinguen muy bien sobre el hielo por su color, así se han podido recuperar muy bien”.

 No obstante, para no cometer el mismo error que en la Luna, el Perseverance está preparado. Dentro de su mecanismo lleva un helicóptero “pequeñito” que es capaz de volar y tomar fotos y con éstas los geólogos en la Tierra decidirán cuáles rocas son las que deben recolectarse.

 Este robot lleva un carrusel con muchos “frasquitos” y recolectará los minerales y rocas más interesantes. Dentro de dos años, cuando Marte y la Tierra vuelvan a estar cerca, se podrán recuperar estas muestras y así analizarlas. “Se trata de un proyecto a largo plazo”.

 ¿Qué pasaría si Marte fuera igual que la Tierra?

 Esto sería muy interesante porque significaría que un día se dio un gran efecto en el espacio sideral que distribuyó la vida en el Universo, pero ¿qué tal si la vida marciana fuera totalmente distinta a la nuestra? Sería algo fascinante, añadió Julieta Fierro.

 “Si en dos mundos del Sistema Solar hubiera dos formas distintas de vida, imaginemos lo que sería el Universo”.

 El Perseverance además cuenta con una cajita cubierta de oro que tiene por objetivo tomar muestras de CO2, es decir el aire de Marte, para transformarlo en oxígeno.

 “Si alguna vez decidimos ir a vivir allá más vale que aprendamos a obtener oxígeno”. No sólo para respirar, sino para tener los primeros cultivos de plantas y combustible que nos permita regresar.

 En este camino, lo primero es mandar misiones a la Luna que será el próximo 2024. Así aprenderemos a armar módulos que además sean subterráneos, porque debido a los rayos cósmicos del Sol los humanos podrían sufrir mutaciones.

 Esto se comprobó con unos gemelos rusos, uno vivió un año en el espacio y el otro en la Tierra. Cuando el primero regresó a nuestro hogar los médicos detectaron una serie de mutaciones en su organismo.

 En la Tierra no caen los rayos cósmicos directamente, porque el campo magnético de la Tierra los desvía, pero en la Luna y Marte sí. Por esto, “debemos construir túneles o caparazones para que vivan las personas”.

 Una vez que se logre vivir en la Luna, el siguiente paso será Marte, transformarlo en un planeta igual que la Tierra y que nuestros descendientes puedan vivir allá. Este proceso podría tardar más o menos 300 años.

 A las nuevas generaciones

 La expedición de Marte fue un éxito, por eso Fierro Gossman recomendó a los jóvenes mexicanos incorporarse a proyectos multinacionales. De hecho, en México hay muchas oportunidades de desarrollo.

 “Los invito a que se dediquen a la ciencia, la tecnología, la robótica y la innovación, a lo que les guste, porque hay mucho espacio en este ámbito para todos”.


Juntos perseveramos…

Activar el cuerpo, una forma de hacer frente al estrés de la pandemia

Los largos encierros derivados de esta larga crisis sanitaria pueden tener secuelas psicológicas y mucho se ha hablado de cuidar la mente para evitarlas, o al menos para hacerlas menores, pero poco se menciona al cuerpo; sin embargo, lo físico también es importante, como bien lo sabe Rosa Martha Quintero, quien además de psicóloga por la UNAM da talleres donde el movimiento corporal es clave.

“Es mucho el estrés generado por esta crisis sanitaria, demasiado el miedo y, sin embargo, hay algunas disciplinas, como la psicoterapia bioenergética que sostienen que nos podemos liberar en algo de estas sensaciones tan nocivas a través de activar nuestro de cuerpo”.

Desde hace décadas, la terapeuta se ha encargado de impartir estas sesiones a grupos amplios y dice haber comprobado sus beneficios, aunque —por razones obvias— lo que antes era presencial hoy debe ser por vía remota, a través de un ordenador, como parte de los talleres impartidos por el Museo del Chopo durante la pandemia.

“Lo que se hace en estas clases es estimular el organismo, modular la respiración y, mediante diferentes posturas de tensión, buscar una mejoría. La psicoterapia bioenergética sostiene que la práctica continua de estos ejercicios permite hacer consciente el miedo y, por ende, controlarlo. Se logre esto o no, lo que sí se alcanza es un profundo estado de relajación, lo cual impacta a nivel emocional”.

Como psicóloga, la profesora Quintero se decantó por la psicoterapia bioenergética debido a que ésta hunde sus raíces en el psicoanálisis y, tras décadas de practicarla, dice haber comprobado sus beneficios. No obstante, admite que ésta es solo una vía y no la única respuesta, pues se pueden lograr resultados similares a través de otras prácticas corporales como el yoga, el taichi, el pilates y más.

“Hay quienes describen esto como magia, ya que es factible sentirse pésimo por las mañanas, practicar estas rutinas y sentirse óptimo por la tarde, aunque en realidad aquí no hablamos de nada mágico, lo que pasa es que, al sentir la plenitud corporal, la mente es mucho más capaz de gestionar los estados de ánimo”.

Cada clase impartida por la profesora Quintero está diseñada bajo el principio de que el estrés se acumula y pone en tensión al organismo entero, y que a través de ciertas posturas y una respiración controlada es posible contrarrestar ese estado de alerta excesivo que no sólo altera nuestra psique, sino nuestro sistema inmunológico.

“Un entorno hostil genera adrenalina y, si no se elimina, ésta intoxica el cuerpo, dejando residuos en la musculatura que, con el tiempo, dan pie a contracturas crónicas, por ello debemos frenarla”.

La profesora Quintero sabe que corren tiempos de mucho estrés, en el que nos preocupamos demasiado por nuestra salud, por la de nuestra familia y por un virus que acecha ahí afuera, y por todo esto recomienda no olvidarse del cuerpo. “Es mucho lo que se logra si aprendemos a controlarlo, a ponerlo a vibrar, y si le ensañamos que, si se mueve de forma correcta y se oxigena, se puede relajar”.

El poder del baile y el movimiento

En la película Jojo Rabbit, el niño protagonista, al ver que finalmente concluyó la guerra y que Hitler fue derrotado, comienza a moverse al ritmo de la canción Heroes, de David Bowie, y a chasquear los dedos en todo lo alto, para cumplirle a su madre aquello que le prometió a su madre cuando estaba viva, que cuando todo acabara iba a bailar.

Ángeles Ocampo es profesora de danza y pilates en los talleres impartidos en el Museo del Chopo y, por lo mismo, está consciente de que moverse sea con música, o a partir de rutinas establecidas, es una de las formas más rápidas de deshacerse del estrés.

“A veces respiramos por respirar, pero no nos damos el tiempo de sentirnos, de estar con nosotros. Es muy importante realizar este tipo de actividades físicas para lograr ese equilibrio entre cuerpo y mente que tanto bien nos hace, y del que tanto nos olvidamos”.

En estos tiempos de pandemia, la profesora Ocampo ha encontrado que hay cada vez más personas interesadas en tomar clases de pilates con ella, algo que, supone, se debe a que los gimnasios están cerrados, a que sus clases son por internet y con sana distancia, y a que la gente intuye que, además de ejercitarse, eso les hace bien a nivel interno, lo cual no sorprende a la bailarina porque, a ella, al impartir dichas sesiones, siente exactamente lo mismo.

“El encierro puede ser agobiante y, aunque sea mediante una máquina, saber que estamos en contacto con otro ser humano, haciendo algo colectivo, mejora los humores, y el fortalecer el cuerpo y elevar tus palpitaciones por la actividad, te anima aún más”.

La profesora Ocampo confiesa que estos meses de encierro le fueron pesados, en especial porque ella, como bailarina, acostumbraba los ensayos, y a que, como persona de exteriores, le gustaba salir a caminar. Por ello, cuando el Museo del Chopo le ofreció enseñar pilates desde su casa aceptó, un poco para saber cómo era la modalidad cibernética, y otro tanto para distraerse del confinamiento.

“Y es que dar clases es algo colectivo, no es que tengas contacto físico con los demás, hay algo energético difícil de explicar. Cuando comencé a impartir estas sesiones creí que me iba a ser muy difícil porque no había esa cercanía física, pero hay algo muy gratificante en ver a otras personas e interactuar, en saber que compartes tu tiempo (virtualmente) con alguien, aunque sea en una pantalla”.

A decir de la profesora Ocampo, este último año nos ha dejado tantas cosas malas que es preciso hacer algo contra eso y evitar que al cuerpo se comporte como si fuera una persona acumuladora que deja su casa llenarse de basura y objetos inútiles hasta que le resulta difícil moverse por ahí, pues es ella la que ya no cabe en su hogar.

“El cuerpo es así, acumula estrés, tristezas y angustias hasta que en algún punto ya no se quiere mover, de ahí que sea preciso activarlo. ¿Cuántas veces no hemos oído a alguien prometer, ‘mañana sí me ejercito’, ‘mañana sí corro’, y ese mañana no llega jamás?”.

Por todo ello, la profesora Ocampo invita a todas las personas a moverse como ellas más quieran, sin importar si trata de pilates, danza o yoga, pues aunque atravesamos una época complicada escuchar a nuestro cuerpo es una manera de celebrar que estamos vivos y también una manera de prometernos, como en la película de Jojo Rabbit, que cuando acabe todo esto finalmente podremos bailar.

¿Estaremos listos cuando termine el confinamiento?

¿Has pensado qué harás o cómo será tu vida cuando haya que retomarla después de la pandemia por la COVID-19?

A un año de haber sido declarada como crisis sanitaria mundial e iniciado el confinamiento en todo el mundo, en medios de comunicación se habla mucho del síndrome de la cabaña, es decir, ese miedo por salir a la calle,  a contactar con otras personas, realizar actividades que antes eran cotidianas como trabajar fuera de casa, tomar el transporte público o relacionarnos con otras personas conocidas.

De acuerdo con Ricardo Trujillo Correa, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, el síndrome de la cabaña no existe, “es muy peligroso decir que hay un aumento de suicidios por esta causa, es un error porque para generar estos datos se tienen que hacer investigaciones de más de un año”.

Explicó que no hay datos fehacientes para hacer afirmaciones del tipo: “cuando salgamos nos encontraremos con una sociedad diferente, vamos a tener dificultades para poder relacionarnos”.

Las jornadas han sido agotadoras en muchos sentidos, y no solo por el confinamiento, ya que hubo mucha gente que no se pudo quedar confinada porque no tenían un trabajo estable y los que sí, tuvieron que quedarse a “sufrir en su casa”.

Esta situación debió llevarnos a la reflexión y a practicar la empatía, en trabajar para generar trabajo colectivo y comunitario, “porque si seguimos en nuestro mundo individualista, cuando acabe la pandemia por la COVID-19 van a aparecer otros eventos y no vamos a sacar algo positivo de esto”.

Es falso asegurar que se viene la tercera ola de la enfermedad por la COVID-19, la correspondiente a la enfermedad mental, “son sólo afirmaciones que se hacen sin mucho sustento pensando que el ser humano es una especie de máquina que tiene que evitar emociones negativas”.

No hay emociones negativas o positivas, en la historia de la humanidad el hombre ha enfrentado catástrofes. Creemos que debemos de eliminar la tristeza, el miedo, la ansiedad, pero “si alguien está triste no hay que evitarlo. Es normal que estemos agotados, cansados, tristes y si queremos evitar esas emociones lo que haremos es profundizarlas. Lo que hay que hacer es no evitar esas emociones, hay que aceptarlas y trabajar para ir saliendo de ellas”.

Para lograrlo, recomienda hablar en voz alta para exteriorizar los pensamientos, acercarse a los apoyos  familiares y comunitarios y si eso no es suficiente acudir por apoyo a las instituciones.

Hay que dejar de lado la visión individualista del ser humano, ver a la sociedad como una comunidad, la fortalece. Y no hay que preocuparnos porque generaremos nuevos códigos para saludarnos, para salir y relacionarnos.

Adolescentes serán más fuertes y hábiles después de la COVID-19

 

La adolescencia es una etapa generalmente difícil por las necesidades sociales de aceptación, los cambios que experimenta el cuerpo y por el cuestionamiento constante de aceptación en su entorno.

En entrevista para UNAM GLOBAL, Carolina Santillán Torres Torrija, doctora en psicología por la UNAM, comentó que hay cuatro cosas que ha vivido la juventud en el último año: cambio en las rutinas, pérdida de seguridad y confianza, perderse de eventos significativos que ayudan a su transición de primaria a secundaria o preparatoria, así como el descuido de la salud para los que tienen algún padecimiento porque no pueden acudir a los hospitales o centros de atención para seguir con sus tratamientos.

Para casos de emergencia, cuando se habla de eventos o experiencias adversas en la adolescencia y la infancia, se puede decir que la mayoría logrará tener un estilo de enfrentamiento que les permita adaptarse.

Los adolescentes tienen el beneficio de las redes sociales, cada joven tiene ciertos factores de riesgo que dependen de cómo ha llegado a la pandemia: con una pareja o solos (“nadie liga en estos momentos”), con una mamá o papá con trabajo estable y otro grupo de jóvenes que vivirán el desempleo de sus padres, tal vez el cambio de casa o hasta el abandono de estudios.

El 20 o 30 por ciento de los adolescentes abandonarán sus estudios, su situación económica será precaria y habrán vivido durante la pandemia la muerte de algún familiar.

Tendrán la “agencia” que les permitirá enfrentar mejor las adversidades, es decir las condiciones que vive para enfrentarlas, mientras que otras la tendrán frágil porque su sistema familiar está luchando por sobrevivir.

Señaló que el 70 por ciento de los adolescentes saldrá fortalecido de esta experiencia y desarrollará otras habilidades. “Hay que dejar de patologizar, no ver a aquellos que van a desarrollar una enfermedad mental. A pesar de que la mayoría de los seres humanos estamos creados para sobrevivir, hay otro grupo que tiene la desesperanza como una reacción por default ante las complicaciones que tiene que ver con la carga hereditaria, estilo de crianza, oportunidades familiares y en qué condiciones se llegó a la pandemia”.

Ellos saldrán fortalecidos y con actitud resiliente, pero hay que estar atentos de sus cambios y rutinas pues siguen en una etapa de desarrollo. Deben mantener sus horarios de sueño, mantenerse bien hidratados y alimentados, cuidar el acceso a las redes sociales y los tiempos en pantalla.

Aconseja también tener un espacio para hablar, de expresión de las emociones, “están en una época en que lo más importante son sus amigos, hacerles ver que eso nos importa y que sabemos que es difícil”.

Darles información honesta y precisa sobre cómo se encuentran las situaciones que viven en casa: prepararlos para que no se sorprendan, así como promover conductas de autocuidado de promoción de la salud, hacer ejercicio, bailar, cantar, brincar, etc.

Lo más importante es que se sientan seguros dentro de un escenario de incertidumbre y, si se puede, estar involucrados en la escuela, porque ahora ya se tienen pistas de lo que hacen y puede ser el pretexto perfecto para abrir conversación con ellos.

Es algo que va a pasar, las situaciones adversas son grandes oportunidades para adaptarse, el escenario es optimista para la mayoría.

Ocho de cada 10 personas que se recuperan de la Covid-19 desarrollarán al menos un síntoma persistente

El 80 por ciento de quienes superan la COVID-19 han presentado, al menos, uno de 55 síntomas hasta 112 días después de haber sido dados de alta, según estableció un grupo de científicas españolas y mexicanas en un metaanálisis publicado en la revista digital medRxiv. De las siete mujeres que integran este equipo hispanoparlante, la mayoría son mexicanas y, tres de ellas (Talia Wegman Ostrosky, Angélica Cuapio y Carol Perelman), egresaron de la UNAM.

Tras analizar los datos de 47 mil 910 personas ya repuestas, las especialistas hallaron que el 58 por ciento reportó fatiga permanente una vez superado el padecimiento; el 44 por ciento, dolor de cabeza continuo; el 27, problemas de memoria y concentración; el 25, caída del cabello; el 24, disnea, y la cuarta parte, pérdida de olfato.

Estos datos pueden ser consultados en el artículo Más de 50 efectos a largo plazo de la COVID-19: una revisión sistemática y un metaanálisis que, por lo reciente de su aparición, apenas está por ser sometido a revisión de sus pares, pero que arroja resultados que, desde ya, comienzan ser considerados por la comunidad médica.

El interés de realizar este estudio se debe a que, pese al gran número de individuos que reportan estas afecciones, no se ha investigado el fenómeno lo suficiente, lo cual se refleja en que no exista un término preciso para el mismo, por lo que se han llegado a proponer “Covid largo”, “síntomas de largo aliento”, “Post Covid-19 agudo”, o “síntomas persistentes de Covid”, aunque para las expertas la definición adecuada sería “efectos a largo plazo de la Covid-19”.

En un estudio similar, pero desarrollado por científicos chinos y publicados en la revista The Lancet, también se señala que se observaron casos de depresión y ansiedad en el 23 por ciento de los sujetos observados y que, un gran porcentaje de ellos, reportaron fatiga y debilidad muscular, lo cual es consistente con los hallazgos de las académicas hispanoamericanas.

“Desde un punto de vista clínico, los médicos deben estar atentos a los síntomas, signos y biomarcadores presentes en pacientes afectados con Covid-19 para identificar y evitar su progresión, minimizar el riesgo de padecimientos crónicos y ayudar a restablecer un estado de salud similar al de antes de que el organismo fuera atacado por el coronavirus”, se señala en el texto.

Sin embargo, las investigadoras señalan que una asignatura pendiente es la de asignar qué tanto se manifiestan estas afecciones según el sexo, edad, comorbilidades, intensidad de la Covid 19 (de asintomática a severa) y la duración de los síntomas, “sólo así podremos comprender mejor qué está pasando”.

La salud no sólo debe ser física, sino mental

¿Por qué una cuarta parte de las personas que se repusieron del coronavirus pierden cabello?, es una de las preguntas planteadas por las investigadoras, y la respuesta parece estar ligada al estrés postraumático, lo cual sugiere que los factores psicológicos son un aspecto crucial a tomarse en cuenta.

“La caída del pelo podría asociarse a un efluvio telógeno, es decir, a un factor estresante o a una infección sistémica que da pie a transiciones foliculares prematuras de la fase de crecimiento activo a la fase de reposo. Esto podría durar unos tres meses, pero de no atenderse podría generar un estado de angustia prolongado y, por ende, alteraciones mentales”, se alerta en la investigación.

Tras analizar decenas de miles de casos, las investigadoras calcularon que los adultos corren el doble de riesgo de desarrollar un trastorno psiquiátrico en comparación con niños y adolescentes, y que estos pueden traducirse en trastornos de ansiedad, insomnio y demencia, por lo que se recomienda diagnóstico e intervención neuropsiquiátrica para cualquiera en recuperación del coronavirus.

Por todo ello, el estudio sugiere que se requieren más estudios a fin de determinar si estos estados de salud agravados se deben al coronavirus en sí, o al estrés derivado de lidiar con una enfermedad desconocida que tiene en jaque a la humanidad y que hoy suma 2.4 millones de muertos alrededor del mundo.

El artículo concluye: “Un diagnóstico temprano, un manejo oportuno y cuidados neuropsiquiátricos son lo más recomendable para pacientes recuperándose de la Covid-19. Para gestionar mejor esto se requiere una comprensión mucho más profunda de todos estos efectos a fin de diseñar intervenciones colaborativas en clínicas con especialidades múltiples que incluyan ejercicio físico, chequeos constantes y terapia cognitiva-conductual, si ésta se requiere”.