¿Por qué ahora la NASA estudiará los fenómenos aéreos no identificados?

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés) anunció que dedicará recursos a la creación de un grupo científico que analizará los fenómenos aéreos no identificados (UAP, por las siglas en inglés de Unidentified Aerial Phenomena). Esto, recalcó el organismo estadunidense, significa que se analizarán “observaciones en el cielo de algo que no puede identificarse como aeronaves o fenómenos naturales conocidos”.

“El número limitado de observaciones de UAP dificulta obtener conclusiones científicas sobre la naturaleza de dichos eventos. Los fenómenos no identificados en la atmósfera son de interés tanto para la seguridad nacional como para la seguridad aérea. Establecer qué eventos son naturales brinda un primer paso clave para identificar o mitigar dichos fenómenos, lo que se alinea con uno de los objetivos de la NASA, que es garantizar la seguridad de las aeronaves. No hay evidencia de que los UAP sean de origen extraterrestre”, agregó la NASA en un comunicado.

Para Julieta Fierro y José Franco, investigadores del Instituto de Astronomía de la UNAM, la conformación de este grupo de estudio independiente, al frente del cual está el astrofísico David Spergel, responde a una solicitud del Congreso de Estados Unidos y a la necesidad de dar certeza científica a este tipo de fenómenos relacionados con la seguridad aérea de diversos países.

“Ahora, desde el punto de vista de la NASA, en relación con este caso particular, a lo largo de la historia ha habido muchos avistamientos de objetos y reportes de personas que dicen que ahora sí, que ya descubrieron alienígenas, etcétera. Ahora la NASA tiene un presupuesto asignado para estudiar este problema, porque cada vez hay más presión para que se analicen estos supuestos alienígenas”, apuntó Fierro.

Por su parte, Franco afirmó que “la NASA está respondiendo a lo que el Congreso de Estados Unidos pidió a los grupos de seguridad, los cuales han estado analizando la información que se ha recogido de muchísimos grupos en todo el mundo”.

Hay reportes, agregó, tanto militares como civiles de estos avistamientos, que son cosas que llaman mucho la atención.

“Los sistemas o grupos de seguridad, no sólo en Estados Unidos, sino también en otros lugares, han estado analizando estos supuestos avistamientos porque son un problema de seguridad nacional y de seguridad aérea que quieren minimizar, porque si algunos de estos reportes son realmente de objetos –naves o drones– puestos por alguna nación extranjera para espiar y obtener algún tipo de información estratégica, es un gran problema de seguridad”.

“Esto empezó hace mucho tiempo, durante la Guerra Fría, entonces, por supuesto, se estudiaba el cielo porque se pensaba que se podía confundir un asteroide o un objeto que llegara a la Tierra con un satélite espía, lo que podría desencadenar problemas internacionales. Así que este escrutinio del cielo lleva mucho tiempo”, añadió Fierro.

¿Vida fuera de la Tierra?

Un buen número de usuarios en redes sociales ha visto en el anuncio de la NASA una confirmación de la existencia de vida inteligente fuera de la Tierra, sin embargo, para los académicos del Instituto de Astronomía es necesario esperar los resultados del estudio –el cual durará nueve meses– antes de apresurar conclusiones o los alcances de éste, ya que sus intereses de investigación son amplios.

fenómenos aéreos no identificados

“El nuevo término no habla de objetos, sino de fenómenos atmosféricos no identificados, porque no necesariamente son objetos. La palabra que se usaba antes –OVNI, o UFO en inglés– daba la impresión de que eran cosas sólidas, que efectivamente había algo sólido, pero no es el caso. Hay una enorme cantidad de fenómenos atmosféricos que no son objetos sólidos, puede darse el caso, incluso, que estas supuestas imágenes sean únicamente un ‘fantasma’, un reflejo, dentro de los sistemas que obtienen la imagen. Esta es la razón por la cual se decidió cambiar el nombre”, refirió Franco.

En palabras de Julieta Fierro: “Es muy difícil asegurar que un objeto o un fenómeno atmosférico sea realmente una nave hecha por humanos o por extraterrestres. Por ejemplo, si uno ve un mosquito ¿a qué velocidad pasa? Un metro por segundo para uno es muy rápido, porque lo tenemos muy cerca. Ahora pregunto: ¿a qué velocidad se mueve el Sol? El Sol se mueve alrededor del centro de la galaxia, como la Tierra alrededor del Sol, a una velocidad bastante alta, cercana a los 250 kilómetros por segundo. Pero desde la Tierra, el Sol se mueve lento respecto de un mosquito, pero éste se mueve a un metro por segundo y el Sol a 250 kilómetros por segundo, además, se mueve hacia el centro del cúmulo de la galaxia a 3600 kilómetros por segundo. Es decir, si no conoces el objeto no puedes medir su velocidad, no sabes si es un objeto cercano que se mueve muy rápido respecto de ti o de un objeto lejano”.

“El objetivo de la NASA es doble; primero, distinguir si no hay un satélite espía por ahí, que es lo que les preocupa a los militares, y que la zona de aviación esté libre porque un accidente aéreo sería terrorífico. A los astrónomos también les preocupa que un meteorito vaya a caer a la Tierra; desde hace décadas, tratan de averiguar si hay asteroides que puedan chocar contra la Tierra, que sean peligrosos. Es decir, a la astronomía le interesa esto, pero de ahí a que sean objetos extraterrestres, está muy difícil”.

“A mucha gente se le ‘aparecieron’ los extraterrestres y hablaban inglés y traían una laptop. Mucha gente lucra con esto de que se lo llevaron los extraterrestres y que hizo un viaje, se le da mucha importancia. A los astrónomos también nos gustaría buscar extraterrestres; por cierto, uno de los proyectos del James Webb, el nuevo telescopio espacial, es analizar las atmósferas de planetas extrasolares para ver si encuentran rastros de vida; es decir, sí hay esta búsqueda, pero es científica, se propone una forma de encontrarla, se hacen mediciones, se rectifica, etcétera”, agregó la investigadora.

fenómenos aéreos no identificados

Para José Franco, el involucramiento de la NASA en el tema es para dotar de seriedad a la investigación, ya que muchas de las supuestas ‘pruebas’ que se presentan en redes relacionadas con los fenómenos aéreos no identificados son de muy mala calidad; en el caso de los videos, son muy breves, lo que dificulta hacer un análisis a fondo. “Hacen prácticamente imposible analizar una buena cantidad de probables evidencias”, comentó el académico universitario, y añadió:

“Hay muchas posibles causas y es importante analizarlas, quitar la paja de lo que efectivamente pueda ser evidencia de algo desconocido. En ese sentido, involucrar a la NASA es un acierto porque la ciencia está enfocada en estudiar aquello que aún no conocemos”.

“Desde la perspectiva científica, hay una serie de temas que interesan, tanto de la parte astronómica, de la geofísica y de la biológica, pero también hay un interés muchísimo más amplio porque hay fenómenos psicológicos y sociológicos que también deben ser estudiados y analizados desde una perspectiva científica”.

Fierro Grossman se pregunta: “¿Hay interés de los militares en ciertos objetos? Sí, porque podrían ser espías. ¿Hay interés de la tripulación de los aviones y las compañías aéreas? Sí, porque un accidente aéreo sería muy peligroso. ¿Hay interés de la ciencia en buscar vida extraterrestre? Sí. ¿Hay interés de la ciencia para que no nos caiga un meteorito? Sí. Que la NASA vaya a destinar investigadores no militares para esta búsqueda va a ser muy interesante para todos”.

José Franco ve en la inclusión de David Spergel una garantía de la seriedad con la que funcionará el grupo de estudio porque el astrofísico “ha estado estudiando una variedad muy amplia de problemas en astrofísica, que van desde planetas alrededor de estrellas –los exoplanetas– hasta la estructura a gran escala del Universo. Es una persona muy respetada, con mucho prestigio y experiencia”.

“El cielo siempre ha sido una ventana a nuestra imaginación y la humanidad ha sido seducida desde el principio mismo de los tiempos por todo lo que sucede en el cielo; esto es simplemente la continuación de nuestras fantasías a lo largo de la historia, en las que se han visto animales en la Luna, canales en Marte o carrozas de fuego cruzando el firmamento. Es la continuación lógica y natural de esta imaginación, que ahora, afortunadamente, va a tener como gran aliado al conocimiento científico”, concluyó.

Tablas nutricionales y etiquetado de productos: ¿cómo decidir?

 

Elegir los mejores productos para nuestra salud y bienestar puede ser una experiencia abrumadora. Largas listas de ingredientes, tablas llenas de conversiones, sellos e indicaciones confusas sólo hacen más difícil la experiencia. ¿Cuál es la forma correcta de acercarse a estas tablas nutricionales para elegir adecuadamente?

Para Valdés Moreno lo primero es “volvernos críticos a partir de la práctica de leer las etiquetas (…) a lo mejor me topo con la etiqueta de un producto que afirma que tiene diez veces menos energía que otro en el mismo supermercado con un etiquetado más desarrollado, etcétera”.

“La sugerencia es que al elegir un producto, si no hay una variedad natural del que quiero adquirir –mi primera opción, idealmente, sería esa: el que no esté procesado o el que esté mínimamente procesado–, procurar que sea el que tiene menos sellos. Después de la revisión de los sellos, indagar un poco más el contenido del producto y elegir el que tenga el menor número de ingredientes”.

Tablas nutrimentales

La especialista de la FES Zaragoza explicó que al analizar un producto debemos poner atención en cuál es el primero que aparece en la lista de ingredientes, ya que ése es el de mayor presencia.

“Las tablas nutrimentales, en general, tienen información sobre los ingredientes, los aditivos y los conservadores de los productos industrializados; también pueden incluir tablas con el valor nutrimental en términos de los principales nutrimentos –como los hidratos de carbono, lípidos o grasas–, las proteínas o la cantidad de sodio”.

“Otras también incluyen información sobre el contenido de algunas vitaminas y minerales, en ocasiones, esta información se compara con los valores diarios recomendados o con el consumo diario recomendado de estos nutrimentos”, añadió.

Una complicación que se presenta a los consumidores está relacionada con la cantidad de porciones de dichas tablas, ya que la información no siempre está calculada para la totalidad del producto. Ésta fue una de las principales razones por las que se creó el nuevo sistema de etiquetado, de acuerdo con Valdés Moreno:

“Falta claridad en la información de las etiquetas, en términos de si se refiere a una porción de cien gramos, treinta gramos o el empaque total. Algunas etiquetas tienen los valores para la porción, pero a veces un solo paquete contiene dos porciones, tres, diez, en fin, un número determinado de porciones y se expresa de manera tal que no queda claro si los datos que se presentan son para una porción o para el paquete”.

“Por ejemplo, si tengo un paquete con diez porciones y solo me muestran el valor nutrimental del contenido por porción, quizá no me dé cuenta que estoy ingiriendo diez veces más si como todo el paquete. Tengo que multiplicar por diez eso que está señalado para una sola porción”.

La investigadora agregó que “a veces encontramos listas kilométricas, lo que implica que contiene una mayor cantidad de aditivos, conservadores y otras sustancias que no son propias del alimento, sino que vienen en esta categoría de los ultraprocesados, etcétera, entonces, cuanto menos ingredientes, mejor”.
Tablas nutricionales y etiquetado de productos: ¿cómo decidir?

Sellos frontales

“El propósito de los sellos es simplificar la toma de decisiones de los consumidores por la lectura de las etiquetas con detalle, de las tablas y los cálculos que implica”, afirmó la académica. “En un primer vistazo, observando el producto de frente –porque hay manuales para quien comercializa los productos de cómo y dónde deben estar ubicados–, se pueda identificar de entrada el número de sellos que tiene”.

“Aquí también aplicaría esta sugerencia: cuantos menos sellos, mejor; si incluye la leyenda ‘este producto no tiene sellos’, ésa sería la mejor opción dentro de un grupo de productos del mismo tipo. Si tiene sellos el producto que yo quiero comprar, tendría que identificar qué tiene en exceso, puede ser exceso de energía, de calorías, de azúcares, de grasas saturadas, de grasas trans o sodio; como decía, en general, busquemos el que tenga el menor número de sellos posible o que no tenga sellos”, aconsejó.

Esto es muy importante, considera la especialista, en el caso de los consumidores con enfermedades crónicas:

“Si soy una persona con hipertensión, me fijaría en los productos que dicen exceso de sodio pues son los que debería evitar. Si se trata de seleccionar en función de una menor ingestión de kilocalorías o de energía, entonces se deben evitar los que dicen exceso de calorías. Lo mismo con el exceso de azúcares. En el caso de una persona con diabetes, este sello es una advertencia muy importante de que este producto quizá no sea ideal para mí. Respecto de las grasas, si no tiene sellos de grasas saturadas, sería lo mejor, porque en el contexto de las enfermedades cardiovasculares cobran una mayor relevancia”.

“En realidad todos tenemos que cuidarnos, estos sellos son importantes para todas las personas en general, independientemente de su perfil o de su estado de salud, pero hay condiciones de salud en las que se debe prestar más atención”, alertó.

Tablas nutricionales y etiquetado de productos: ¿cómo decidir?
¿Y las opciones orgá
nicas?

Mercados alternativos ofrecen productos que se anuncian como orgánicos o como opciones menos procesadas que los disponibles en un supermercado. Sin embargo, anotó la investigadora universitaria, el proceso de éstos podría no ser el ideal y su falta de etiquetado hace complicado saber a ciencia cierta qué tan benéficos podrían ser para la salud.

“Respecto de los productos orgánicos, primero debemos poner en duda la calidad del producto, incluso más allá del valor nutrimental o las condiciones de higiene o salubridad en las que fueron procesados. Porque, por legislación, las Normas Oficiales Mexicanas señalan ciertos mecanismos y condiciones que deben cubrir los productores y envasadoras de estos alimentos. De entrada, es una alerta de en qué condiciones fue manejado o envasado este producto. En segundo término, dudar del valor nutrimental que pudiera tener porque en ocasiones hay errores en el etiquetado”.

Y concluyó: “Lo primero es preferir los no procesados o mínimamente procesados; luego, si no se cuenta con esta opción, elegir los que tienen menos sellos”.

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Te sugerimos también leer Al evitar la carne podrías arriesgar tu salud, en la que se aborda (https://unamglobal.unam.mx/al-evitar-la-carne-podrias-arriesgar-tu-salud/) que advierte que si una persona quiere ser vegana o vegetariana se debe consultar a un especialista, porque si desconoce su estado de salud y emprende una dieta o un plan de alimentación restrictivo probablemente se ponga en peligro.

También te recomendamos este video de TV UNAM que aborda el tema de que a nivel mundial, México ocupa el primer lugar en obesidad infantil. Problema que prevalece hasta la etapa adulta, afectando a más del 70 % de los mexicanos. Se  analizan los hábitos de alimentación de la población mexicana, la disminución y perdida del consumo de productos que han sido parte de la cultura gastronómica de nuestro país, así como los retos que enfrentan las políticas públicas en materia de salud y nutrición

También este video que se acerca a la importancia de la nutrición en la prevención y control de padecimientos, con la Dra. Elvira Sandoval Bosch Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM

Así como este video de UNAM Global que plantea la importancia de la nutrición en tiempos de COVID-19

Abejas, más de 20 mil especies al servicio de la vida

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de UNAM Global
Fecha de publicación de la nota original: 29 de junio de 2022[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

 

Cada vez que escuchamos hablar de abejas, todos las relacionamos con la abeja productora de miel, la Apis mellifera, un insecto social, como las hormigas, que como éstas forma grandes colonias con miles de individuos.

Sin embargo, no todas las abejas son sociales ni todas producen miel. “De las veinte mil especies de abejas que hay en el mundo, alrededor de cuatro por ciento son sociales, es decir, viven en compañía de otros miembros de su especie con los que cooperan cuidando los hijos, proveyendo el alimento y demás”, explica Ismael Hinojosa, del Instituto de Biología de la UNAM.

El investigador universitario se dedica al estudio de la diversidad de las abejas: su número de especies, sus hábitats, sus variaciones, entre otras cosas.

“En general, cuando uno menciona abejas, lo primero que viene a la cabeza de la gente son las abejas de la miel porque son de las únicas de las que se tiene información: que visitan las flores para obtener néctar y polen, que viven en colonias en las que habitan miles de individuos, que hay una abeja reina y obreras que producen la miel, cuyo piquete es doloroso y que mueren después de picar, etcétera”.

Las veinte mil especies de abejas comparten muchas características con la Apis mellifera, de las cuales, una de las más importantes es que se alimentan de productos de las flores: polen, néctar y algunos aceites. “Esta característica las define y las distingue de otros grupos de insectos con los que están relacionadas”.

“El néctar se convierte en miel mediante procesos bioquímicos en los que interviene el metabolismo de las abejas. Pero esto sólo es el caso de las abejas sociales, como la Apis mellifera, porque en la mayor parte de las especies el néctar que recolectan no se almacena como miel; simplemente lo usan como provisión alimenticia para ellas y para los nidos que están construyendo”, explica el investigador.

En las grandes colonias que habitan las abejas de la miel, durante las estaciones del año varía la disponibilidad de los recursos florales de los que se alimentan, por lo que necesitan almacenar sus excedentes –la miel o el polen– previendo que no haya suficientes recursos en ciertas temporadas del año. “Por eso tienen la miel”.

La vasta mayoría de las abejas no vive en colonias; viven solas. “Una abeja construye su nido o nidos sola –siempre es una abeja hembra–, en celdas individuales o en conjuntos de éstas, formando nidos, de los que hay muchos tipos, de acuerdo con la especie de abeja”.

En todos los nidos, una vez construidas las celdas individuales, la abeja lleva el alimento de las flores, pone el huevo y cierra cada celda. “Al terminar de construir, aprovisionar y poner los huevos en su propio nido, la abeja muere”, agrega el Dr. Hinojosa.

Estas especies no tienen que almacenar más alimento que el que necesitan sus crías que van a emerger en la próxima temporada, al año siguiente por lo común. “Ésa es la gran diferencia con la Apis mellifera”.

De las veinte mil especies, alrededor de cuatro por ciento –unas ochocientas– son sociales, es decir, viven juntas en colonias de diversos tamaños.

“Ahora bien, en estas especies hay muchos grados de organización social. Las mejor organizadas, como la Apis mellifera, almacenan recursos, como la miel”.
Abejas nativas de México

Abejas nativas de México

Algunas especies de abejas nativas de México eran conocidas y manejadas por algunos grupos étnicos, como los mayas, antes de la llegada de los europeos; en la actualidad las usan grupos de origen maya en Yucatán y otros grupos en regiones del sur y del centro-sur del país. Estas abejas también producen miel y también son sociales, pero su producción es distinta a la de la Apis mellifera.

En la mayor parte de las especies de abejas, al no ser sociales, el único requerimiento de las hembras es proveer a los nidos y a las crías de lo necesario para que puedan emerger en la próxima temporada, y así reproducir el ciclo.

Es importante mencionar que la miel es un producto exclusivo de ciertas especies de abejas; de las ochocientas que son más o menos sociales, muy pocas tienen una organización que les permita almacenar la miel que producen.

“Calculo que serían menos de quinientas las especies que producen miel y muchísimas menos las que la almacenan de manera que nosotros podamos explotarla”, explica Ismael Hinojosa.

“En abejas con una organización social muy alta, como la Apis mellifera, las colonias son permanentes y hay un constante nacimiento de abejas, que las abejas adultas cuidan. También hay aprovisionamiento de recursos, se almacena miel para cuando no haya suficientes recursos externos, etcétera”.

“Y otra vez, lo recalco, la vasta mayoría de abejas viven solas y no producen miel”, dice el investigador.

Aunque hay excepciones, que son muy raras, de las veinte mil especies casi todas se alimentan de productos de las flores: principalmente polen, néctar y algunos aceites.

Abejas generalistas

A las abejas de la miel se les llama polinizadoras generalistas porque visitan a todas las plantas con flores que estén a su alcance para obtener recursos para las colonias; pero hay muchas abejas, no sociales y de las cuales la gran mayoría no produce miel, que son especialistas en ciertos grupos de plantas con flores.

“Las abejas generalistas son valiosas en cierto modo porque pueden visitar muchas especies de plantas; sin embargo, no son la mejor opción para ciertas plantas porque no están especializadas en ellas, de tal manera que se llevan los recursos sin polinizarlas”, explica el investigador. “Pero hay muchas abejas especializadas en grupos particulares de plantas con flores que al visitarlas sí las polinizan de manera efectiva”.

La importancia de las abejas en la polinización

“La miel de las abejas es muy importante para muchas comunidades y para la industria, pero, comparada con el papel de las abejas como polinizadoras, la producción de miel es insignificante”, dice el investigador. “Si no tuviéramos miel, no sería tan grave, porque hay otras fuentes dulces, como el azúcar de caña, que no es tan saludable como la miel, pero que podría sustituirla”.

“Se calcula que alrededor de treinta por ciento, quizá un poco más, de la producción de los alimentos depende de la actividad polinizadora de las abejas”.

“Si por alguna catástrofe careciéramos de la aportación polinizadora de las abejas, entonces tendríamos un problema muy grave porque se interrumpirían los ciclos reproductivos de muchísimas plantas, de bosques, de los campos, de los prados… de plantas que pensamos que no nos van a afectar, pero que al faltar habría una desastrosa cadena ecológica porque no se producirían muchas plantas que son alimento de algunos animales que a su vez afectarían a otros…”, dice Hinojosa.

Abejas nativas de México

La actividad polinizadora de la Apis mellifera es fundamental en algunos productos importantes para los humanos. Por lo tanto, podemos acercar las colmenas a campos de cultivo en los que se necesita su polinización.

El investigador universitario agrega que muchas plantas frutales, como el jitomate, el aguacate, la sandía, las almendras y los chiles, dependen de la polinización de las abejas.

Para liberar el polen de sus flores, algunas plantas necesitan ser “vibradas”, porque la vibración de las abejas al visitar las estructuras con polen de las flores hace que éste sea liberado. “Los abejorros, que también son abejas, son muy buenos polinizadores del jitomate gracias a su capacidad vibradora”.

“En lo que va del siglo se ha hablado mucho de la desaparición de las abejas, algo que tiene que ver con el mal uso que le hemos dado a los ecosistemas, con la destrucción de sus hábitats, con el uso de pesticidas y con las enfermedades de las propias abejas. A nosotros nos corresponde protegerlas”, finalizó el investigador universitario.

Te sugerimos también leer “Abejas, polinizadores básicos de ecosistemas” (https://www.gaceta.unam.mx/abejas-polinizadores-basicos-de-ecosistemas/) Allí conocerás que estos polinizadores sonfundamentales para la supervivencia de los ecosistemas, junto con mariposas, murciélagos y colibríes, y que son esenciales para la producción y reproducción de muchos cultivos y plantas silvestres. Sin embargo, estas especies están cada vez más amenazadas por los efectos de la actividad humana en el planeta.

También te puede interesar: “Sin las abejas moriría la mitad de las plantas de la Tierra” (gaceta.unam.mx/sin-las-abejas-moriria-la-mitad-de-las-plantas-de-la-tierra/) esta nota nos habla de que las abejas, originarias de Europa, y algunos países asiáticos han reducido dramáticamente su población, mientras que en México el principal peligro que enfrentan es la utilización indiscriminada de pesticidas.

Te va a sorprender la nota “Existen abejas con capacidad para realizar operaciones aritméticas” (https://www.gaceta.unam.mx/existen-abejas-con-capacidad-para-realizar-operaciones-aritmeticas/) Mediante experimentos realizados con abejas, se concluye que no necesitamos un cerebro muy complicado para hacer matemáticas. Se calcula que una abeja tiene un millón de neuronas mientras que el cerebro humano tiene 85 mil millones. Y además, que pueden hacerse matemáticas incluso sin tener la cultura humana.

Por último, te recomendamos la nota “Las caderas que no mienten. La danza de las abejas”, publicada en la Revista de la Universidad.
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¿Comerse las uñas es una enfermedad?

Este hábito va asociado a la manía de comerse los pellejitos de la periferia de la uña

¿Te comes las uñas y los pellejitos de los dedos? Si no puedes evitar ese tipo de “gula”, padeces una psicodermatosis llamada onicofagia y una manía conocida como onicotilomanía.

La doctora Rosa María Ponce Olivera, dermatóloga y profesora de la Facultad de Medicina de la UNAM, habla sobre la onicofagia, hábito compulsivo cuyo nombre viene del griego ὄνυξ (onyx), que significa “uña”, y φάγειν (phagein), que significa “comer”.

Un onicófago tiene el hábito de comerse las uñas de los dedos de las manos. Quien padece onicotilomanía se come los pellejitos de sus dedos.

Estas compulsiones que afectan la estética de las uñas dependen de la personalidad de cada quien. Las padecen todos en algún momento de la vida.

Están asociadas, y se caracterizan porque el paciente presenta lesiones autoinfligidas para satisfacer una necesidad psicológica sin que sea consciente de ello.

Son enfermedades ligadas al estrés. Se presentan en niños muy pequeños, adolescentes, jóvenes y adultos. La onicofagia a veces se presenta en niños con un trastorno obsesivo-compulsivo o en niños que son abusados, sufren ‘bullying’ u hostigamiento.

Esta psicodermatosis es también como una llamada de atención si, por ejemplo, el niño sufre abandono o atraviesa un duelo por la muerte de sus abuelos, o si sus padres se están divorciando o alguno de los dos es violento.

En adultos la onicofagia puede ser causada por la pérdida de empleo, el duelo por la muerte de algún familiar o simplemente por un extremo estrés cotidiano.

Como las uñas están formadas por un tejido con queratina, duro, al cortarlas con los dientes algunas queda con diferentes aristas, picos o filos que pueden lesionar los labios y el sistma digestivo.
¿Comerse las uñas es una enfermedad?

Distrofia canicular media  

Otra afectación muy común es la distrofia media canalicular de Heller, caracterizada por una banda central lineal en la uña. Son pacientes que no necesariamente se comen las uñas, pero todo el tiempo están con un tic: “toque y toque, con movimientos repetitivos en la uña, hasta que logran acanalarla”. Ahí se acumula suciedad, formando una banda oscura. La uña cambia completamente.

La onicofagia, la onicotilomanía y la distrofia media canalicular de Heller afecta la estética de las manos, la arquitectura normal de las uñas.

La onicofagia puede complicarse. En la boca hay bacterias y hongos que pueden causar perionixis. Bacterias (la Pseudomona es la más común) o el hongo Candida, que es una levadura, pueden infectar la periferia de la uña, causando una inflamación, “roja, con un proceso agudo”.

Morderse las uñas no afecta el esmalte dentario, ya que éste es una capa compuesta por un mineral muy resistente, como un diamante o incluso más duro. Lo que tal vez llegue a afectar es la dinámica de la mordida, o las encías se pueden lastimar con un filo de las uñas. Podría también haber “infecciones sobreagregadas” en la cavidad oral.

Quien padece de onicofagia, onicotilomanía y distrofia media canalicular de Heller, recomienda la doctora Ponce Olivera, debe buscar ayuda con el dermatólogo y el psiquiatra o el psicólogo en terapias breves.
¿Comerse las uñas es una enfermedad?

Mascotas: ¿viajar con ellas o dejarlas en una pensión?

Todos los tutores de perros y gatos se hacen la misma pregunta cuando se acerca su periodo vacacional: ¿debo viajar con mi mascota o es mejor dejarla en una pensión? ¿Qué cuidados debemos tener si decidimos viajar?

De acuerdo con Yunnuén Estefanía Barrera, médico veterinario especialista en etología clínica del Hospital Veterinario de Especialidades en Fauna Silvestre y Etología Clínica de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, perros y gatos experimentan ansiedad al quedarse lejos de su familia, sin embargo cualquier viaje representa de igual manera una transformación radical en el día a día de los animales de compañía.

“Igual que cualquier individuo, cuando alguien se separa del grupo familiar se estresan y pueden llegar a deprimirse, no quieren jugar y no comen. Son cambios importantes en la rutina de los animales, un cambio para el que no se les puede preparar como si fuera un niño diciéndole ‘oye, va a pasar esto, me voy a ir tantos días’. Los perros no saben nada de lo que está pasando, de pronto un día tienen una rutina normal y luego, pum, se fueron los humanos o me llevaron a otra casa. Esto puede llegar a causar mucho estrés”, comentó y agregó:

“Antes de la pandemia se pensaba que los gatos no tenían problemas de ansiedad por separación, ahora sabemos que lo pueden presentar  al igual que los perros. A veces no nos damos cuenta porque todo está igual, nos fuimos la calle, regresamos y todo está perfectamente en su lugar, decimos ‘ah, el gato no la pasó mal’, pero igual estuvo echado durante todo el tiempo, no se movió y ni siquiera orinó, se quedan deprimidos. Los gatos generan un vínculo afectivo con las personas con las que viven, a veces nos cuesta un poco identificarlo pero el vínculo afectivo está ahí.”.

¿Qué hacer con los perros?

Antes de decidir viajar con un perro, subrayó la médica veterinaria, debemos conocer la personalidad de nuestra mascota, ya que esto hará más sencillo decidir entre realizar la travesía o encontrar una pensión mientras disfrutamos de unos días de descanso.

“Perros que tienen problemas de ansiedad por separación, evidentemente esta separación va a ser mucho más estresante en comparación con un perro que no tiene esta patología. Lo recomendable es que vayan con un especialista para que inicie su tratamiento, porque cuando se van las personas de la casa a su rutina normal, al trabajo o al súper, sufren de mucha ansiedad, deambulan, orinan, defecan y destruyen”.

“Hay perros que tienen ansiedad a muchísimas cosas, si lo voy a llevar a la playa o a un lugar que no conoce y habrá cohetes o algo parecido, en ese caso la recomendación es no llevarlo porque se va a estresar muchísimo, son muchos estímulos nuevos. Si tiene miedo a las personas y lo voy a llevar a un lugar donde hay mucha gente se va a estresar mucho. Si el lugar acepta animales y hay cosas que el perro pueda hacer, como pasear fácilmente o socializar con otros perros, podría pasarla bien, en ese caso es una buena opción. Si no lo puedo sacar a pasear, hay mucha gente o lo tengo que estar cuidando de que no lo vean, la mejor opción es no llevarlo y dejarlo con alguien”.
Mascotas: ¿viajar con ellas o dejarlas en una pensión?

“Hay que ver si va a ser un viaje largo o corto, y de qué forma será. Si va a ser un viaje en avión y nunca lo han metido en una transportadora, es una muy mala señal porque son muchos movimientos, muchos ruidos y es mucha manipulación, no la va a pasar bien y le podemos generar una experiencia traumática. Si es en coche y vamos a hacer ocho horas de viaje, habrá que hacer descansos cada cierto tiempo dependiendo del horario de nuestro animal de compañía, nosotros lo conocemos y sabemos que cada tres o cuatro horas va a querer tomar agua o querrá ir al baño. Si ya tienen horarios establecidos de alimentación, hay que respetar siempre sus horarios. Debemos tener el vehículo ventilado en todo momento para que no vaya a tener un choque de calor, esto es sobre todo para perros braquicéfalos, los que son chatos no termoregulan bien”.

¿Cuál es la transportadora ideal?

En palabras de Yunnuén Estefanía Barrera, la mejor transportadora es aquella en que “el perro tiene que tener la capacidad al menos de echarse y pararse de forma cómoda, eso es básico. En general, recomendamos que sean rígidas, porque si son blandas algo puede colapsar encima de su cabeza o alguna parte del cuerpo.  Se prefiere que sean de un material diferente, por ejemplo, al metal, porque si va a estar haciendo calor se concentra dentro de la transportadora; también se necesita buena ventilación, para que no se deshidraten. También debemos checar si tienen una buena relación con la transportadora, un mes antes de vacaciones ponerle comida dentro de la transportadora para que sea un lugar agradable”.

¿Cuál es la mejor pensión?

La principal recomendación relacionada a la pensión ideal para hospedar a tu perro una temporada es no llevar a la mascota el día mismo del viaje, ya que esto, señaló la académica, te permitirá checar si le gusta el lugar, convive de manera adecuada con otros animales y revisar si estará todo el tiempo en una jaula o tendrá espacio para socializar.

“Un punto ideal sería que también del lugar les puedan mandar vídeos de los perros o que puedan verlos constantemente, es muy importante para que ustedes estén tranquilos de que el perro esté en un lugar donde lo puedan ver. También que les pidan cartillas de vacunación y desparasitación vigentes de su perro, porque así sabemos que se lo piden a los demás perros y la posibilidad de que se vaya a enfermar disminuye”.

El caso de los gatos

A diferencia de los perros, recalcó la especialista en etología clínica, no se recomienda que los gatos viajen. “Son mucho más hábiles que los perros y pueden llegar a escapar mucho más fácil por ventanas o puertas. Los cambios importantes pueden estresarlos mucho hasta generar problemas en su salud física, en ocasiones, pueden empezar a tener problemas en las vías urinarias o dejar de comer, esto es muy peligroso porque puede generarle problemas de salud. Lo ideal es dejarlos en casa con personas encargadas de pasar tiempo con ellos, jugar, darles de comer, limpiar los areneros y eso sería lo más recomendable”.

Mascotas: ¿viajar con ellas o dejarlas en una pensión?
En caso de que el felino esté acostumbrado a viajar, “no hay ningún problema. Se lo pueden llevar considerando que el lugar al que van tiene medidas de seguridad estrictas, respecto a ventanas y puertas, para que no escape”.

¿La transportadora ideal para gatos?

“En los gatos hay más variedad de transportadoras, lo ideal son transportadoras cuadradas y rígidas, que tenga ventilación por todas partes. En lo personal no me gustan las que son como una burbuja que tiene unos hoyitos abajo y plástico muy grande enfrente, porque hay muchos gatos que se estresan viendo todo y la ventilación está muy restringida y es bastante deficiente. La otra es que el plástico se calienta constantemente, es un mini horno donde el gato aunque se ve muy bonito y toda la gente puede apreciarlo, se puede estresar, sobre todo si va a ser un viaje largo”, argumentó Yunnuén Estefanía Barrera.

Otra ventaja de una transportadora tradicional es que “si de pronto el gato se empieza a estresar en el camino, se pueda tapar con una cobija sin el peligro de que quede asfixiado. Además, puede pararse y echarse de forma fácil, sin ningún problema. Debemos estar vigilando constantemente si el gato está jadeando, puede experimentar muchísimo estrés o mucha deshidratación”.

¿Y las pensiones?

La especialista recomendó buscar una pensión en la que tu gato pueda hospedarse de manera individual, aunque “no hay tantas. Los gatos son territoriales y puede haber agresiones importantes por lo mismo, entonces busquemos espacios donde tengan cubículos para trepar y bajar, que pueda haber alguien que juegue con ellos”.

“Si tienen dos, tres o seis gatos, deben tener a todos los gatos en conjunto en un lugar, porque cuando nosotros los separamos y dejamos uno aquí, uno allá y otro acá pueden perder algo que se llama ‘olor de colonia’, que los hace identificarse como parte del mismo grupo, al reencontrarse puede haber muchísimas peleas y agresiones que tardan mucho tiempo en poderse modificar”.

Como último consejo, la médica veterinario agregó que “es un poco más complicado si no hay nadie que te ayude a cuidarlos en su hogar o tener la confianza de darles las llaves de tu casa. La verdad es que las pensiones de gatos son muy limitadas, hay hospitales de gatos que ofrecen ese servicio, tienen la ventaja de que si les pasa algo o se enferman los van a atender ahí inmediatamente. En caso de que su animal de compañía tenga algún problema de comportamiento siempre pueden acudir al Hospital Veterinario de Especialidades en Fauna Silvestre y Etología Clínica de la FMVZ-UNAM a solicitar una consulta”.

Hemorragia en el parto, un peligro de muerte a cualquier edad

Durante cualquier embarazo, independientemente de la edad, se puede padecer preeclampsia o diabetes, y la mujer se expone a un riesgo de hemorragia obstétrica al momento del parto, lo que que puede causar la muerte materna.

Ése es uno de los problemas que ha sido complicado de subsanar, dice la doctora Zarela Lizbeth Chinolla, médico obstetra con especialidad en Biología de la Reproducción.

¿Cuál es el sangrado esperado? “Menos de 500 ml, sea por parto natural o cesárea”.

Hemorragia obstétrica, apunta la académica de la Facultad de Medicina de la UNAM, es cuando, durante el parto, la madre llega a sangrar más de un litro. Se considera hemorragia menor si el sangrado es de menos de un litro. “Es menor porque la mujer lo puede compensar perfectamente, siempre y cuando esté sana y sin anemia”.

Cualquier mujer o persona de 60 kg puede tener un promedio de cuatro y medio a cinco litros de sangre en su cuerpo normalmente. Por lo tanto, perder un litro de sangre es perder alrededor del 20% de la circulación sanguínea. Tal pérdida o cantidad de sangrado pone en riesgo la vida de la paciente (por alteraciones en la función circulatoria o en la función renal, o alteraciones cardiacas, entre otras).

Durante el parto natural o la cesárea, en unos cuantos minutos la madre puede tener pérdidas de hasta dos o tres litros. Y si no tiene una atención profesional y oportuna—advierte la doctora Chinolla—, puede perder la vida.

En muchas partes del país e incluso en grandes centros hospitalarios, “se siguen reportando muertes por hemorragia obstétrica”, porque hay pacientes que sangran “más de su propia capacidad”.

Si la embarazada tiene placenta previa, es decir, si la placenta se inserta o se instala en la parte de abajo, donde está la salida del cérvix, al momento del nacimiento ocurre algo que se llama acretismo. La placenta se adhiere más de lo usual a la pared del útero, y la madre tendrá un sangrado masivo.

Normalmente, la placenta tiene un “intercambio de vasos sanguíneos” con el producto. Cuando nace el bebé, esos vasos se cierran y desprenden la placenta. Luego se cierra y disminuye el útero. “Y se acaba el problema”.

Sin embargo, cuando hay placenta previa con acretismo, al nacer el bebé los vasos sanguíneos no se cierran, porque la placenta está incrustada en el útero o en la matriz.

La única manera de cerrarlos, señala la doctora Chinolla, es quitando el útero mediante una cirugía, en un centro hospitalario, con un banco de sangre y un equipo multidisciplinario.

Hemorragia en el partoCausas de sangrado

En el momento en que se detecta que la placenta está en inversión anómala —pero muchos hospitales no cuentan con ultrasonido básico—, el médico debe derivar a la paciente a un hospital de segundo nivel. Si aquí se confirma acretismo placentario, debe ser atendida e incluso hospitalizada dos o tres semanas antes del nacimiento en un centro de tercer nivel.

Además de la placenta previa, otras causas de sangrado en el trabajo de parto son: “embarazo gemelar”, miomatosis uterina, feto grande para la edad gestacional (macrosómico), anemia previa e incluso problemas de coagulación. Todo eso, dice la doctora Chinolla, aumenta el riesgo de que con cualquier sangrado se pueda descompensar.

Aunque la paciente esté sana, no padezca anemia ni hipertensión, al momento del nacimiento del bebé la placenta se puede desprender abruptamente. En ese caso hay que lograr la contracción de la matriz o útero.

“Es como inflar un globo. Al salir el bebé, se desinfla el globo, pero a veces queda como calcetín o no logra un tono; a esto se le llama atonía uterina. Cualquier mujer en cualquier embarazo puede presentarla, y sufrir una hemorragia obstétrica (sangrado masivo al nacimiento). Habitualmente, el útero regresa de forma natural a un tamaño menor cuando nace el bebé; cuando no es así, se utiliza medicamento (motivo por el cual es importante la atención médica profesional en un parto)”.

Hay técnicas y protocolos muy bien establecidos para que el útero se contraiga y se pueda evitar así una hemorragia.

Sin embargo, puntualiza la doctora Chinolla, muchas mujeres no quieren “ser invadidas”. Ése es su temor cuando se requiere aplicarles medicamentos vía “una vena permeable”, procedimiento que debe ser controlado y vigilado, para que “un momento de alegría” no se convierta en una tragedia.

Por lo tanto, para lograr una reducción de la mortalidad materna en México, advierte que toda gestante deberá recibir atención médica desde el inicio del embarazo. Además, es necesario regular y profesionalizar a todo aquel que atienda a las embarazadas, tanto a parteras, doulas y enfermeras como a los propios médicos, para lograr una atención integral y adecuada.

Mitos, dimes y diretes sobre la sexualidad de nuestras mascotas

 Siempre que saco a pasear a mi perro observo que le gusta montar a otros machos, y también lo hace con el gato que tenemos en casa, incluso realiza movimientos como si estuviera copulando; creo que es gay, dice Carlos, dueño de un schnauzer.

En relación con la sexualidad de nuestras mascotas hay una gran variedad de mitos, así que para conocer la realidad UNAM Global charló con Fausto Reyes Delgado, director de Comunicación de Educación Continua del Hospital Veterinario UNAM Banfield, quien nos resolvió las dudas sobre cinco mitos.

  1. Las perras y gatas no menstrúan: El ciclo menstrual sólo se presenta en primates y humanos. En cambio, en perras y gatas ocurre el ciclo estral, que es totalmente distinto porque el sangrado ocurre después de la ovulación y cuando no se llevó a cabo la fertilización.

El ciclo se divide en cuatro fases:

  a) Proestro: hay un aumento en las hormonas que favorecen la ovulación.

          b) Estro: en esta fase los estrógenos están en su nivel más alto, se lleva a cabo la ovulación y las hembras son receptivas al macho para ser fecundadas.

c) Interestro: el organismo se adapta o modifica para la gestación, ya sea que la hembra quede preñada o no.

d) Anestro: es la fase de reposo sexual, es decir, no hay actividad ovárica hormonal.

Entre los mitos relacionados con las perras destaca que en el noveno día del sangrado son receptivas y que con seguridad se puede llevar la reproducción, pero esto es completamente falso.

  1. Mi perro es gay porque monta a otros machos: Cuando un perro monta a otros machos, y en algunos casos realiza movimientos como si estuviera copulando, no significa que sea gay. De hecho, los canes realizan esta acción cuando buscan dominancia. Es decir, el alfa monta a los demás para mantenerlos controlados.

Sin embargo, hay otra razón relacionada con los niveles de los estrógenos. Cuando esta hormona femenina aumenta, la hembra busca montar a otras hembras porque se acerca al periodo reproductivo.

En los machos también hay algunas enfermedades hormonales. Por ejemplo, cuando surgen tumores testiculares o algunos defectos hormonales el ejemplar produce una mayor cantidad de estrógenos por lo que comporta como una hembra. En algunos casos, su glándula mamaria produce leche.

Ese ejemplar, que físicamente es un macho, hormonalmente se comporta como hembra y tiene el olor de las feromonas femeninas, por esa razón otros machos buscan montarlo. “Esto no indica que en nuestras mascotas haya un homosexualismo o lesbianismo, más bien son situaciones de tipo hormonal que son menos comunes”.

sexualidad en mascotas

  1. Antes de esterilizarlas, perras y gatas deben presentar un celo o tener al menos una camada. Esta idea es completamente falsa. Lo recomendable es esterilizarlas entre los cuatro y seis meses de edad porque entre más esperemos las perras corren el riesgo de presentar tumores de glándula mamaria o infecciones en el útero con consecuencias muy graves.

En el caso de las felinas, el riesgo de un tumor es mucho menor porque no ovulan, a menos que tengan contacto con un macho.

La consecuencia de no esterilizar a nuestras mascotas es tener una gran cantidad de crías que terminan abandonadas, atropelladas, golpeadas, pateadas o extraviadas.
sexualidad en mascotas

  1. Si un perro es agresivo se le quitará al esterilizarlo. Un ejemplar es agresivo por la influencia de su dueño. De hecho, se han moldeado a partir de su entorno y por culpa de su tutor que nunca corrigió su conducta o incluso la fomentó.
  2. Una perra debe tener solo cuatro cachorros para mantenerla en buena forma. Para empezar, no se puede controlar la cantidad de crías que tenga una hembra, sobre todo en algunas razas que llegan a tener hasta diez o quince crías.

Los criadores de razas son quienes propagan este mito y son capaces incluso hasta de dar eutanasia a los demás cachorritos con tal de “mantener en buenas condiciones” a la mamá. La cantidad de crías que tenga una hembra no está relacionada con su buen mantenimiento.

Además, mencionan que darle avena a la perra hará que produzca mayor cantidad de leche, pero es falso. Debe ingerir lo recomendado por el médico veterinario que seguramente le dará la suficiente energía para mantener su producción láctea para que los cachorros se desarrollen sin problemas.

CUANDO LA CIENCIA Y EL ARTE SE UNEN PARA CONTAR LA HISTORIA DE LOS MURALES

La historia del arte tiene mucho que decir sobre las pinturas, esculturas y vestigios arqueológicos que han sido clave en el devenir de México, pero también los científicos, y es que el diálogo entre saberes amplía los horizontes del conocimiento y revela saberes de otra forma inaccesibles.

Bajo esta premisa, y con la unión de los institutos de Física (IF), Química (IQ) e Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM, así como del de Investigaciones Nucleares y el Centro de Investigaciones en Corrosión de la Universidad Autónoma de Campeche, en 2014 nació el Laboratorio Nacional de Ciencias para la Investigación y la Conservación del Patrimonio Cultural (LANCIC), un espacio interdisciplinario donde converge la experiencia de más de 20 años de diversos especialistas y grupos de trabajo.

“Es una red, un laboratorio sin paredes, señala el profesor José Luis Ruvalcaba, investigador del Instituto de Física y titular del LANCIC.

Entre los trabajos realizados por este laboratorio se cuentan el análisis a figuras prehispánicas y diversas obras pictóricas, pero en este 2022, justo cuando se conmemora el centenario del muralismo mexicano, el laboratorio ha comenzado a estudiar los murales de la UNAM, ello como parte del proyecto “El espacio y el color. Estudios interdisciplinarios del arte moderno mexicano”, coordinado por la profesora Sandra Zetina, del IIE.

La primera obra analizada fue La creación, de Diego Rivera, y la segunda —y última a la fecha— es La alegoría de la Virgen de Guadalupe, de Fermín Revueltas. Ambas pinturas monumentales se localizan en el Antiguo Colegio de San Ildefonso y son clave para entender cómo surgió el movimiento muralístico en México.

“Hay preguntas de investigación histórica que coinciden con el interés por estudiar y preservar el patrimonio universitario, como cuáles son los primeros pasos que dan los pintores en estos murales que, para su momento, resultaban sumamente experimentales”, apunta la profesora Zetina, quien además de historiadora del arte es conservadora.

Los materiales hablan y —como añade el doctor Ruvalcaba—“más allá de lo que relatan sus trazos, las pinturas y aglutinantes usados en un mural nos cuentan historias no tan obvias, como qué artistas se compartían consejos, quiénes se ocultaban técnicas o quiénes tenían mayor financiamiento”.

Entre lo que podemos saber tras analizar de estas obras está el qué tanto compartían las paletas, qué materiales usaban, si sus pigmentos venían de Europa o eran locales o cómo los preparaban.

Esto se hace evidente al contrastar los datos obtenidos tras los estudios realizados a La creación y a La alegoría de la Virgen de Guadalupe. “Rivera era un artista reconocido que venía de París y tenía acceso a pigmentos de artista muy finos, mientras que Fermín Revueltas era un creador emergente que usaba pigmentos mucho más baratos, pero que suplía esa carencia echando mano de ingenio y otros recursos artísticos”, explica Zetina.

Analizar no significa destruir

¿Estudiar una obra de arte o preservarla?, durante mucho tiempo esto representó un dilema, pues antes analizar una pieza implicaba destruir parte de ella. Desde un inicio el profesor Ruvalcaba consideraba que esto no debería plantear disyuntivas y por ello viajó a Bélgica a fin de especializarse en caracterización de materiales. Empaparse de las vanguardias en Europa le sirvió para desarrollar una serie de métodos no invasivos que, sin tocar el objeto analizado, revelan datos de otra forma inaccesibles.

Actualmente, el académico emplea dichos métodos de análisis para estudiar los murales en resguardo por la UNAM. “Nuestra investigación se divide en tres etapas: en la primera se realizan tomas de imagen con diferentes tipos de luces, ultravioleta infrarroja, y se procesan para determinar en qué zonas hay alguna alteración algún deterioro o alguna restauración”.

La segunda consiste en un microanálisis para determinar si los pigmentos son minerales u orgánicos y, finalmente, se mapea la obra. Sin embargo, esta etapa no aporta información sobre las propiedades químicas de los colores y aglutinantes, por lo que el último paso consiste en tomar una muestra minúscula para llevarla al Instituto de Química de la UNAM.

“Se toman muy pocas y muy pequeñas, a veces del tamaño de la cabeza de un alfiler, normalmente de los bordes o de lugares que ya están deteriorados o descamados. Paso seguido pasamos la muestra por diferentes técnicas y, al final, la pulverizamos para determinar su composición: qué acrílico es, qué pigmentos tiene” agrega la doctora Nuria Esturau, del IQ.

Cada mural es único y la UNAM tiene a su cuidado más de 100. Los datos aportados por el LANCIC permitirán establecer las mejores estrategias de conservación para cada uno de ellos. Los siguientes a analizar son Masacre en el Templo Mayor, de Jean Charlot; La fiesta del Señor de Chalma, de Fernando Leal, y El espíritu de Occidente, de David Alfaro Siqueiros.

Sobre este plan el profesor Ruvalcaba es tajante: “El plan es estudiar todos los murales a los que la UNAM nos dé acceso. No se trata de un proyecto de seis meses, es un proceso que se tiene que hacer de poco en poco”.

¿Hacia dónde vamos con la quinta ola de contagios?

¿Es benéfico tomar el sol en la playa?

Miles de mexicanos aprovechan el periodo vacacional para visitar alguna de las bellas playas del país y así descansar de sus actividades cotidianas. Entre estos vacacionistas, un buen número decidirá tomar el sol, broncearse para tener un color de piel más atractivo o simplemente disfrutar de la temperatura del ambiente. Sin embargo, ¿qué tan segura es la exposición para nuestra piel?

Rodrigo Roldán Marín, responsable de la Clínica de Oncodermatología de la Facultad de Medicina, afirmó que “tomar un poco de sol, entre 10 a 12 minutos, sea de manera cotidiana o cuando salimos de vacaciones, se considera relativamente sano y seguro”, ya que este periodo ayuda al cuerpo a sintetizar toda la vitamina D que necesitamos para absorber calcio. “Eso no implica caminar semidesnudos por la ciudad; con exponer el dorso de las manos y la cara es más que suficiente”, añadió.

No obstante, recalcó el especialista, pasar de ese límite temporal –de 10 a 12 minutos– podría representar un peligro para la salud de nuestra piel. Así lo explicó: “cuando salimos de vacaciones y queremos buscar un bronceado, es decir, que la piel se pigmente o se haga más oscura, eso, definitivamente, no tiene nada de sano. Esa pigmentación, el oscurecimiento, es un mecanismo de defensa de la piel contra los efectos nocivos de la radiación ultravioleta emitida por el sol.”

“Los riesgos más evidentes, los que la mayoría conoce, son las quemaduras solares, donde la piel se enrojece, se inflama y arde. Pueden ir desde enrojecimiento y ardor, hasta llegar al grado de generar ampollas. En cuanto a estas quemaduras solares, diría que lo menos importante es la quemadura, porque probablemente en una semana o 12 días se resuelve cuando se descama la piel y se genera piel nueva, y a la gente se le olvida el problema. Sin embargo, la piel tiene memoria y esas quemaduras de sol generan un daño permanente e irreversible, que seguramente se va a manifestar en 10, 15, 20 o hasta 40 años después como manchas, arrugas y, según la genética y el daño solar acumulado, puede dar lugar a cáncer cutáneo”.

¿Cómo protegerse?

Antes de partir a la playa o el lugar soleado que hemos elegido para disfrutar de nuestras vacaciones, Roldán Marín recomienda adquirir “un bloqueador solar, eminentemente mineral, ya sea con óxido de zinc o dióxido de titanio; hay que replicarlo, si estamos en la playa y no estamos acostumbrados a exponernos al sol, más o menos cada dos a tres horas o después de nadar o secarse con una toalla”.

“No es necesario parecerse a Drácula y vivir de noche; lo que sí es imperativo es sentido común. Es como si le decimos a alguien que deje de comer porque comer provoca caries: va a decir ‘Oiga, eso no tiene sentido, porque me voy a morir de hambre’. En cambio, sí podemos hacer un hábito cotidiano el cepillado dental para evitar las caries. Aquí es algo parecido; no le vamos a decir a alguien que huya del sol porque hace daño. Sí tiene un efecto nocivo, pero, más bien, lo que tendríamos que hacer es adoptar medidas que eviten o minimicen esos riesgos y efectos nocivos del sol. ¿Qué significa esto? Tratar de evitar la exposición solar directa entre las 11 de la mañana y las 5 de la tarde”, apuntó.
¿Es benéfico tomar el sol en la playa?

“Preferentemente hay que estar bajo la sombra en la palapa, idealmente usar lentes oscuros y, si se puede, manga larga o pantalón largo/falda larga. Si vamos a una zona de calor, lo ideal es utilizar un textil natural con algodón o lino para evitar, justamente, el exceso de calor. Hay que tener en cuenta que el mejor protector solar es la ropa. En las mujeres sobre todo, aunque los varones también, se recomienda usar un sombrero de ala que nos proteja no sólo el rostro y la nariz, sino también las orejas y los hombros”.

Además, aconsejó exponerse al sol “en la mañana o salir a caminar a la playa a la hora que está saliendo el sol o después de las 5 de la tarde, a la hora de la puesta de sol, cuando el sol no es tan intenso, no quema y no arde la piel”.

Prohibido usar bronceadores

Décadas atrás los turistas tenían la costumbre de untarse “aceite de coco, aceite de zanahoria, Coca-Cola o hasta este aceite Mennen” para obtener un mejor bronceado, recordó el médico cirujano. “En realidad, debemos insistir en que cualquiera de estas medidas que favorezcan la pigmentación y el oscurecimiento de la piel sólo aceleran o provocan el daño. Lo ideal es utilizar un protector solar de farmacia, con factor de protección mínimo del 30, y hay que aplicarlo cada tres horas más o menos”.

Los pacientes que sufran una quemadura cutánea deben acudir a un especialista para ser atendidos. Mientras tanto, aconsejó Roldán Marín, deben “evitar seguir exponiéndose al sol. Hay que buscar estar en resguardo, bajo techo en la sombra, y no exponerse más. Idealmente, quedarse en un baño en tina o en regadera con agua tibia o fría, no agua caliente, lo más templada o fría que se tolere; eso va a disminuir el ardor. Y hay que estar hidratando la piel con una crema blanca, no perfumada”.

¿Es benéfico tomar el sol en la playa?
¿Opciones naturales o de farmacia?

Antes de comprar un bloqueador natural u orgánico, debemos comprobar qué tipo de protección ofrece. Sin embargo, para el dermatólogo, “cualquier producto que se venda con estas características, de ninguna manera cumple con los criterios de calidad con los que debe cumplir un protector que se vende en farmacia. Por mucho que estos productos naturales orgánicos te digan que su factor de protección solar es de 50, obviamente el control de calidad no es equivalente al de un producto que se vende en farmacia”.

“Lo primero que yo haría es poner en duda si ese producto natural orgánico realmente me va a brindar esa protección. En este sentido, trataría de incentivar a la gente a buscar un protector solar de farmacia, ni siquiera los comerciales, es decir: no el que compras en el supermercado o la tiendita del hotel, sino realmente ir a una farmacia y buscar un producto que sea lo más medicalizado posible”.

Un último consejo

Simplemente hacer hincapié en que el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer en la piel es justamente la exposición solar”, subrayó el especialista. Y agregó: “no hace falta dejar de disfrutar las vacaciones, pero hay que hacerlo bien protegido, y hay que promover la cultura de que la gente vaya a revisarse la piel con el dermatólogo, al menos una o dos veces al año”.

¿Se puede tatuar una cicatriz?

Después de una cirugía, un accidente o alguna quemadura pueden quedar cicatrices en la piel muy notorias, y algunas personas prefieren tatuarse para esconder o maquillar la zona, pero ¿qué tan recomendable es?

Para saber la respuesta, UNAM Global consultó a Paula Torres, académica de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM, quien explicó que existen diferentes tipos de cicatrices.

Una cicatrización surge cuando hay una herida en la piel, y para reparar ese tejido se da la formación de vasos sanguíneos; luego la formación de colágeno; y la reintegración de la piel.

De hecho, una cicatriz puede ser de diversos tipos. Por ejemplo, están las cicatrices hipertróficas, que son muy gruesas; las queloides que es cuando la piel crece con una estructura irregular o deforme; y las fisiológicas que casi no se notan.

Sin embargo, hasta después de tres meses se podrá notar qué tipo de cicatriz será, que es cuando se completa el proceso inicial.

¿Se puede tatuar una cicatriz?¿Por qué quieres tatuar una cicatriz?

De acuerdo con la experta, lo primero es plantearse el propósito de tatuar una cicatriz. Si es para ocultarla la persona debe pensar que sólo maquillará la zona de la piel de forma permanente, pero también puede cubrirla con un maquillaje especial todos los días.

Lo recomendable es reparar la piel, sin embargo, este proceso depende del tipo de cicatriz que sea. Por ejemplo, si es queloide, tiene molestias, arde y duele porque sigue estimulándose el proceso de cicatrización, primero debe requerirse un tratamiento para que este proceso no continúe.

“Si tatúas esta zona, la pintura sobre la piel podría estimular la lesión en el tejido e inclusive podría agrandar la cicatriz”, añadió la experta en el tema.

No se recomienda tatuar las cicatrices por quemadura, porque dependiendo del tamaño, la extensión y dónde esté situada, podría romper el tejido.

En los casos donde las cicatrices tuvieron carcinoma (un tipo de cáncer en la piel) no se debe tatuar, porque si tiene algún cambio y se forma alguna lesión cancerosa no se notará a tiempo.

Tampoco se recomienda tatuar sobre los lunares displásicos, que tienen riesgo de melanoma, es decir, un tipo de cáncer.

Sin embargo, cuando no tiene ningún tipo de complicación, y la persona tiene un buen proceso de cicatrización, prácticamente en un año estará bien. Entonces se pueden tatuar.

“Para cualquier tipo de cicatriz, lo primero es acudir con un especialista e intentar reparar la piel. De hecho, existen muchas formas para tratar las cicatrices y lo mejor es acudir con los dermatólogos, que son los especialistas en la piel y en reparación de heridas cutáneas”, concluyó la académica universitaria.

¿Se puede tatuar una cicatriz?

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Unidad de Diagnóstico de Enfermedades Raras

¿Por qué coqueteamos?

Cruzar sonrisas y ciertas miradas, reírse sin sentido con la persona que nos atrae y acercarse a ella para buscar el contacto físico es lo          que llamamos coqueteo, algo que todos hemos practicado alguna vez; pero también nos ha tocado recibirlo. En ocasiones de forma intencional, pero otras veces no ¿cómo ocurre esto? 

El coqueteo es una forma de llamar la atención de la persona que nos gusta, una actividad que practican los seres humanos y el resto de los animales, explicó Tonatiuh Villanueva Orozco, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM.

En psicología evolutiva se establece que el coqueteo se relaciona con la selección del mejor candidato para procrear, porque la idea es aparearse y posteriormente engendrar hijos. Así, los seres humanos buscan mostrarse como el mejor candidato u opción para ser la pareja de alguien más.

En esta faceta, las personas muestran su mejor versión para convertirse en la elección de un grupo o de una persona. “En muchas ocasiones se hace de forma intencional, incluso se convierte en la estrategia de uno mismo”.

¿Por qué coqueteamos?
El coqueteo también se puede dar de forma inconsciente. Por ejemplo, algunas personas se sienten atraídas por alguien, pero no lo aceptan, añadió el académico universitario.

Empiezan a actuar con cercanía, con mucho interés, cruzan sonrisas y miradas, quizá no tengan la intención de salir con esa persona pero juegan mucho con el lenguaje corporal, y sin darse cuenta están coqueteando.

Cuando un hombre o una mujer se saben atractivos llegan a utilizar el coqueteo cómo una forma de controlar, pero también como un arma para acercarse a los demás y obtener lo que quieren.

Es decir, coquetean de forma consciente, meditada, con alevosía y ventaja.

Sin embargo, también hay personas que son así y les gusta coquetear sólo  para llamar la atención.

Coqueteo y amabilidad

En ocasiones, esta actividad puede ser confundida o mal interpretada por otras personas. Es decir, “puede ser que yo no coquetee, pero mi forma de ser es muy agradable y atractiva para los demás, lo que implica que las personas se sientan atraídas”.

Generalmente esto sucede con personas que soy muy amables o cercanas a otras, ya sean hombres o mujeres, y la otra persona lo percibe como un coqueteo, pero en realidad no hay un interés.

Se trata de un hábito personal, pero también puede ser que el individuo ya sentía atracción por esa persona. Así, ven cualquier detalle como una insinuación o coqueteo cuando en realidad no hay una intención.


Desafortunadamente no hay reglas al respecto, por lo que es difícil establecer un límite en cuanto al coqueteo. “Sería más fácil llegar y decirle a esa persona que me atrae, que me gusta, pero para la mayor parte de las personas no es fácil, y por eso coqueteamos”, concluyó el académico universitario.

Detección de terremoto en Marte ayuda a estudiar la Tierra

Los terremotos en la Tierra son muy comunes, pero también ocurren en otros planetas, como Marte, e incluso en satélites, como la Luna. La NASA –gracias a un sismógrafo construido por investigadores europeos– detectó el 4 de mayo de este año un terremoto de cinco grados en el planeta rojo.

Al respecto, Julieta Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, explicó que los sismógrafos sirven para entender el interior de un planeta, como lo han hecho en la Tierra.

Por ejemplo, “si yo golpeo una mesa y pongo la oreja escucho el sonido porque el movimiento brusco es transmitido a través de los materiales sólidos”.

Las ondas sísmicas se transmiten de distinta manera en medios líquidos que en medios sólidos. Por esto, “si observamos qué tipo de ondas atraviesan la tierra, podemos conocer su estructura interna”.

Así que estudiar los temblores de Marte ayudan a entender cómo es su interior.

¿Por qué estudiar otros planetas?

“Vamos a suponer que la única persona que conozco soy yo misma, y tengo una visión muy sesgada de lo que soy, pero en cambio si conozco a otra chica, aunque sea por zoom, yo tendría una imagen mucho más integral de lo que es un ser humano”, explicó la académica universitaria.

Así es que si aprendemos a estudiar otros planetas y entenderlos, conoceremos mejor a la Tierra. Este sismógrafo colocado en la superficie de Marte descubrió las capas en su interior, formado por un núcleo y capas fundidas de manera equivalente a las de la Tierra.

Durante los estudios realizados en el planeta rojo se han registrado más de 1500 temblores, de los cuales el más fuerte fue de 4.2 grados Richter en agosto del 2021.

En la Tierra los sismos son algo muy común (más de 500 mil al año), sin embargo, para los investigadores fue muy sorpresivo detectar este gran sismo marciano.

Temblores en la Luna

También se han descubierto temblores en la Luna, que casi siempre son menores a tres grados en la escala de Richter, aunque el más intenso que se ha detectado fue de 5.7 grados. “En cuanto a intensidad de los temblores gana la Tierra”.

¿Por qué estamos tan emocionados por esta detección? Hasta hoy, se conoce que cada planeta es muy distinto y explorar a Marte trae nuevo conocimiento. “Es cómo descubrir una planta nueva, siempre es emocionante”.

De hecho, se puede aprender más sobre la Tierra comparándola con otros planetas. Además, se trata de una gran enseñanza para la humanidad porque en este proyecto han colaborado los norteamericanos, que construyeron el cohete, y los franceses, que fabricaron el sismógrafo enviado a Marte. Además, ha sido estudiado por numerosas naciones, concluyó la investigadora universitaria.

Aumentan suicidios en México

El riesgo suicida es la principal urgencia psiquiátrica en el mundo, y, tristemente, en México no sólo logra consumarse el suicidio sino que ha aumentado “en escalera”.

En el mundo, el suicidio es un problema de salud mental que afecta más a los jóvenes y adolescentes. Cada 40 segundos se suicida una persona.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2020 hubo siete mil 896 suicidios en México.

700 más con respecto a 2019 y mil más que en 2018, dice la doctora Laura Barrientos Nicolás, médico psiquiatra y académica de la Facultad de Medicina de la UNAM.

El suicidio “va como en escalera; cada año hay más y más visibles”, agrega Barrientos Nicolás, quien está adscrita al Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina.

Aunque hay más intentos de suicidio en mujeres, son de menos letalidad. En cambio, en hombres el porcentaje es altísimo: en 81.6% por ciento de los intentos, el suicidio se comete.

En hombres, el método más utilizado para morir por propia mano es el ahorcamiento, seguido del uso de un arma y el lanzamiento al vacío. Las mujeres utilizan más altas dosis de fármacos psiquiátricos o de otro tipo de medicamentos.

Otro dato lamentable, agrega Barrientos Nicolás, es que el suicidio fue más frecuente en jóvenes de entre 14 y 29 años de edad. De siete mil 896 personas que cometieron suicidio, dos mil 293 tenían de 20 a 29 años de edad y mil 260 eran adolescentes de 10 a 19 años. Sumados (tres mil 553) son casi la mitad de los suicidios de 2020.

Tienen más riesgo de suicidio los hombres mayores de 45 años (sobre todo ancianos) que no tienen red de apoyo (son solteros o viudos), así como las personas que forman parte de la diversidad sexo genérica, distinta a la heterosexual. Además, se observa un mayor riesgo de suicidio en las mujeres casadas con hijos que en las que no tienen estas características.

Pero la población joven es la más vulnerable. En México y en el mundo se mantendrá constante el riesgo de suicidio. Actualmente es la cuarta causa de muerte en jóvenes y en 2029 se calcula que será la segunda en la mortalidad juvenil.

Si no se llevan a cabo más estrategias de prevención, se espera que la prevalencia de suicidios continué al alza.

Los otros riesgos

La depresión, relacionada con el riesgo suicida, es otro problema en los servicios de atención psiquiátrica. En el 2000 se vaticinó que para el 2020, año de inicio de la pandemia de Covid-19, “iba a ser la segunda causa de discapacidad”. No sólo se cumplió esa alarmante predicción, sino que “ya se superó”.

La ansiedad, ligada a la depresión y al riesgo suicida, es otro trastorno mental frecuente. Hay personas que la padecen pero que, por la desinformación y el estigma sobre los trastornos mentales, tardan hasta 14 años en llegar a un servicio de psiquiatría.

Otra de las urgencias psiquiátricas más frecuentes son los pacientes en estado de intoxicación por consumo de sustancias psicoactivas.

En un 50% de la población con intentos de suicidio, se presentaron causas como trastornos psicóticos, ataque de pánico, ruptura de la pareja, la muerte de un ser querido, una enfermedad crónica terminal —como cáncer o insuficiencia renal (sobre todo pacientes que se dializan)— o la pérdida de estatus económico o del empleo durante la pandemia de COVID-19.

En personas con intentos de suicidio previos, apunta Barrientos Nicolás, se eleva mucho el riesgo de suicidio y, por lo mismo, hay que estar “muy al pendiente” de sus amenazas y de sus ideas —si presentan ideas sobrevaloradas de culpa y desesperanza—, o si hay datos de planeación suicida estructurada; por ejemplo, cuando escriben cartas de despedida.

Trastornos del sueño, pérdida del apetito y de la libido, crisis de ansiedad, “sensación de muerte inminente” o alteraciones en el estado de la conciencia son síntomas por los que se puede llegar a solicitar consulta a los servicios de urgencias.

Dónde acudir

La mayoría de los pacientes llegan en algún estado de agitación psicomotora por padecimientos psiquiátricos (episodios psicóticos, estados de delirio) y con alteraciones en la conducta. Cuando su comportamiento es muy agresivo (por ejemplo, pacientes con demencias), son inmovilizados para que no se hagan daño y no lastimen a otras personas.

En algunos intentos suicidas, si el paciente queda herido o en un estado de intoxicación por medicamentos o sustancias ilícitas, debe ser atendido primero en un hospital general para estabilizar sus signos vitales.

En caso de urgencia psiquiátrica, sujetos potencialmente suicidas y familiares pueden acudir al Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez, al Instituto Nacional de Psiquiatría y al Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, entre otras instituciones de salud en la Ciudad de México.

Ante el aumento constante de suicidios en el país, para Barrientos Nicolás es necesario organizar las instancias de salud y gubernamentales involucradas de manera que cuenten con las herramientas y el personal capacitado para atender las urgencias psiquiátricas; además, se debe crear mayor conciencia en la población para que se puedan identificar síntomas que sean “un foquito rojo” y se busque ayuda médico-psiquiátrica.

Tornados, fenómeno poco estudiado en el país

De manera popular se conocen como culebras, trombas, serpientes o dragones, pero su nominación correcta es tornados y son más comunes en el país de lo que se piensa.

De acuerdo con José Francisco León, investigador del Departamento de Geografía Física del Instituto de Geografía, éstos existen y son muy comunes en México, “tenemos que conocerlos todos, porque si conocemos la amenaza, vamos a poder tomar mejores decisiones al momento de enfrentarnos a un fenómeno de estos”, precisó.

El investigador es especialista en eventos meteorológicos y climáticos extremos y uno de los 12 científicos en México que estudia los tornados. Detalló que éstos se presentan desde siempre, de hecho, se tiene registro de tornados desde la época de la Conquista.

Sin embargo, películas de Hollywood han mostrado una versión errónea de este fenómeno natural mostrando grandes vórtices que dan indicio del fin del mundo, pero lo que realmente sucede es que hay dos tipos de tornados: los supercelda, que son muy grandes con enormes vórtices que están girando, con vientos fuertes y que pueden destruir ciudades.

El otro tipo son los tornados no-supercelda, que son mucho más delgados, de menor duración e intensidad de viento, “pero siguen siendo igual de peligrosos puesto que ocurren en zonas normalmente rurales donde las condiciones de construcción no son las mejores”, explicó.

El norte

La presencia de tornados supercelda y no-supercelda se da de manera más frecuente en el norte del país, entre Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León, debido a las características geográficas y condiciones ambientales en esta zona.

En cambio, en el centro de la nación en estados como Tlaxcala, Puebla y Estado de México se han presentado únicamente tornados de tipo no-supercelda, como el ocurrido en 2012 cuando un tornado cruzó por el Zócalo de Ciudad de México y sorprendió al plantón que estaba en ese momento, levantando sus lonas, carpas y pertenencias por los aires, “hay muchos videos circulando en internet que lo documentan”, afirmó el investigador.

Se calcula que al año ocurren 50 tornados de marzo a octubre, pero su época de mayor incidencia es entre mayo y agosto, por ello, José Francisco León consideró de vital importancia estar informados y conocerlos, “si no llamamos a los fenómenos por su nombre, a final de cuentas, estamos minimizando el impacto que puede llegar a tener, pero también es bien importante, aprender a diferenciarlo de otras manifestaciones de tiempo severo”, aclaró.

Asimismo, conocer las posibles consecuencias que puede dejar a su paso, ya que dependiendo de su intensidad y duración los tornados pueden llegar a arrancar árboles, cableado, techos e incluso levantar objetos que pueden salir proyectados a una velocidad de hasta 300 km por hora.

Por ello, con el objetivo de tener un entendimiento general del fenómeno y a partir de eso empezar a tomar medidas que se enfoquen en políticas públicas que tengan un impacto directo en la sociedad, desde hace ocho años el investigador universitario se ha enfocado en recabar y divulgar información sobre el fenómeno para conocerlos a profundidad a través de su proyecto @Tornados México, donde a través de Twitter, Facebook e Instagram comparte y recibe información de usuarios que publican foto y/o videos sobre tornados para caracterizarlos y obtener más datos.

En ese contexto, José Francisco León comentó “nosotros podemos monitorear la atmósfera en algún momento a partir de imágenes de satélite, pero una imagen de éstas no nos dice donde hay un tornado, no nos dice dónde es la zona potencial de su generación, el punto exacto no lo tenemos, entonces no podemos determinar a partir de estas herramientas tecnológicas su origen, se necesita siempre un observador que confirme el fenómeno y a partir de eso empezar a localizarlo”.

Finalmente, precisó que entre más información se tenga de los fenómenos es mejor ya que a final de cuentas permitirá tomar buenas decisiones al momento de estar viendo un fenómeno de estos, pero invitó a documentarlos con cuidado y precaución para ser parte de la comunidad de usuarios de @Tornados México

Todo lo que debemos saber del aire que expulsamos al toser

Al toser, una persona expulsa aire a una distancia de hasta ocho metros (imagina si es alguien con tuberculosis o con SARS-CoV2), el cual lleva microorganismos que quedan como aerosoles suspendidos unas tres horas si no hay corrientes de aire.

Para que no la “hagamos de tos”, el doctor Daniel Pahua, del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, abunda sobre este reflejo fisiológico que, por lo tanto, puede ser inconsciente.

La tos se produce cuando agentes extraños irritan nuestras vías aéreas, los senos paranasales (ubicados en algunos huesos del cráneo), faringe, los pulmones e incluso en el esófago.

Hay tos seca y tos con esputo o flema. Esta secreción mucosa de los tractos digestivo y respiratorio puede contener bacterias, virus, hongos y otras partículas causantes de enfermedades.

El aire expulsado al toser puede tener un alcance de hasta ocho metros, y lleva, como el estornudo, dos tipos de partículas: unos son aerosoles, gotitas que quedan suspendidas en el ambiente.

Las otras son suficientemente grandes que no pueden quedar suspendidas y se depositan en el suelo y en objetos de nuestro entorno. Si uno entra en contacto con esas superficies contaminadas y se toca la mucosa de ojos, nariz o boca, hay un riesgo de infectarse.

Cuando uno habla (gotas de saliva), tose (gotas de moco) o estornuda (gotas de secreción nasal), “dependiendo de las condiciones clínicas de cada persona”, expulsa aire que contiene agentes virales y bacterianos e incluso hongos, que quedan suspendidos.

El tiempo de suspensión de aerosoles a la intemperie depende de si hay corrientes de aire o no. En un ambiente cerrado van a estar suspendidos hasta tres horas y, dependiendo de la carga viral o bacteriana y del estado de salud de la persona que entra en contacto con dichos agentes, eventualmente pueden infectarla.

En ambientes cerrados, con una corriente moderada de aire, duran suspendidos unos 40 segundos. Por eso la ventilación en oficinas, aulas, cines, auditorios… es fundamental para disminuir el tiempo de suspensión de los aerosoles.

Cubrebocas y carga viral

Los patógenos que circulan donde vivimos, en nuestra comunidad, trabajo y entorno, no son tan agresivos como los que se pueden encontrar en ambientes específicos, como en un hospital. Los pacientes transmiten patógenos o están expuestos a los que ya están circulando,  que son más virulentos y difíciles de tratar.

Tosemos por numerosas causas: por factores ambientales (polen, polvo), alergias, infecciones bacterianas y virales, por la enfermedad pulmonar intersticial difusa y por EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), que no es infecciosa.

A partir de tres semanas tosiendo se considera tos crónica, como la de los enfermos de tuberculosis, que producen flemas con la capacidad de contagiar a otras personas.

Que una persona enferma use cubrebocas es fundamental para que cuando hable, tosa o estornude expulse menos carga viral o bacteriana. Habrá así menos patógenos suspendidos como aerosoles y las posibilidades de que una persona se infecte también se reducirán.

 

Cubrebocas y ambientes cerrados

Pese a la eliminación de la obligatoriedad del uso del cubrebocas, el riesgo de infección por SARS-CoV2, aunque menor por la vacunación, sigue vigente, por lo que hay que continuar portándolo, principalmente en ambientes cerrados.

Usar el cubrebocas disminuye la expulsión de aerosoles y, por ende, el riesgo de contagiar a otra persona hasta en 80 por ciento. Cuando no lo utilizamos se reduce la probabilidad de protección, o de no infectarnos, hasta en 20 por ciento.

En lugares de convivencia social y cerrados, para evitar un contagio directo es necesario ventilar el espacio, seguir con el lavado de manos y, antes de iniciar la jornada de trabajo, desinfectar teléfonos, teclados, mesas de trabajo, etcétera.

Cuando viajemos en el metro o en autobuses también debemos seguir las medidas de prevención, como llevar cubrebocas, utilizar gel antiséptico con frecuencia y no tocarse la cara para no infectarse.

Porque, puntualizó, el SARS-CoV2/Covid-19, si bien ya no será una pandemia, va a ser una enfermedad que vamos a tener entre nosotros todo el año (infección endémica), con sus picos, y tenemos que aprender a convivir con ella.

 

Haber padecido la COVID-19 no impide donar sangre

 

Donar sangre ayuda a salvar millones de vidas al año; si bien las cifras de esta acción voluntaria disminuyeron considerablemente durante el periodo de confinamiento por la pandemia, no existe ninguna contraindicación por infección de SARS-CoV-2 para proporcionarla, asegura la académica de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, Norma Candelaria López Santiago.

Hasta el momento no está demostrado que la enfermedad se transmita por vía sanguínea y, de acuerdo con su experiencia en el Instituto Nacional de Pediatría, se registraron algunos casos de donadores quienes pocos días después de hacerlo notificaron que padecían la COVID-19, por lo que la sangre fue revisada nuevamente sin encontrar ningún problema en ella, afirma la experta de la División de Estudios de Posgrado de la FM.

En ocasión de la Semana Nacional del Donante Voluntario de Sangre y sus Componentes, que se realiza durante la segunda semana de junio, la investigadora detalla que este año se vuelve a realizar la campaña, ya que en 2020 y 2021 no existían las condiciones para efectuarla.

“Lo que podría ser una contraindicación para donar luego de padecer COVID-19, es el cuadro clínico que se haya tenido. Si la persona presentó mucho daño pulmonar, tiene dificultad respiratoria, o secuelas de afección al miocardio o trombosis, es mejor que no done. Además, se recomienda dejar pasar al menos tres meses después de haber padecido la enfermedad”, precisa la especialista.

En términos generales, agrega, México es de los países que menos donan, razón por la cual constantemente se difunden mensajes a través de radio, televisión o redes sociales en busca de voluntarios.

De acuerdo con un documento elaborado por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, AC (2019), los países que más donadores voluntarios altruistas registran, son: Costa Rica (68.1 por ciento), Colombia (86.1 por ciento) y Cuba (100 por ciento); mientras que México está por debajo, con tasas de 3.1 por ciento.

Parte de los motivos de estas cifras, analiza la investigadora, es que esta práctica no es parte de la educación en nuestro país, lo cual es importante cambiar porque siempre hay pacientes que requieren transfusión de sangre completa o sus derivados, de la manera más segura posible.

“Por ejemplo, en el Instituto Nacional de Pediatría las donaciones se hacen en una buena medida por familiares, de tal manera que cuando se tiene un paciente se le pide una donación como parte de los requisitos. Con la pandemia se tuvo que disminuir, por razones obvias, pero se han hecho campañas de donación altruista y Banco de Sangre principalmente en escuelas, empresas y universidades”, comenta López Santiago.

A diferencia de años anteriores, la donación es cada vez más sencilla, pues existen bancos de sangre que reciben a las personas voluntarias durante las 24 horas del día, solo se les pide ayuno mínimo de cuatro horas antes del procedimiento para evitar que se llene de grasas.

Un estímulo es que al donador se le enseña el equipo a emplear, tanto con el que se va a drenar, como la bolsa donde se colectará la sangre, equipos nuevos en paquetes estériles, además se le informa qué tipo de productos son los que se requieren: sangre total (un litro), plasma o plaquetas, precisa la experta universitaria.

Estima que la gente muestra mayor sensibilidad y disponibilidad cuando sabe que la donación es para un niño; sin embargo, el mejor aliciente es decirles que la donación ayuda a salvar una vida.

Esencial

La sangre es un fluido que provee a las células y tejidos animales de sustancias esenciales como oxígeno, azúcares, nutrientes y hormonas. También remueve los materiales de desecho, que no son necesarios, como dióxido de carbono, urea y ácido láctico. Para donarla es necesario esperar tres meses entre una aportación y otra, precisa López Santiago.

Las plaquetas contribuyen a la formación de coágulos que ayudan a sanar heridas y prevenir el sangrado; los glóbulos rojos están a cargo del transporte de oxígeno y los glóbulos blancos ayudan a combatir infecciones y otras enfermedades. En este caso se puede donar de forma frecuente (con diferencia de una o dos semanas entre cada donación) y son especialmente útiles para auxiliar a las personas con cáncer y problemas sanguíneos, detalla.

También es posible aportar (con esa misma frecuencia) el plasma, que es la parte líquida de la sangre y contiene proteínas, hormonas, vitaminas, colesterol, azúcar y minerales, afirma.

Cabe recordar que el 12 de septiembre de 2019, el Gobierno de México decretó, a través del Diario Oficial de la Federación, que la segunda semana de junio de cada año se realice la Semana del Donante Voluntario de Sangre y sus Componentes.

Pronostican en 2022 más ciclones de lo habitual

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) pronostica que para la Temporada de Lluvias y Ciclones Tropicales 2022 sucederán entre 14 y 19 de estos fenómenos meteorológicos en el océano Pacífico; mientras que en el Atlántico habrán entre 16 y 21.

Estas cifras, de acuerdo con el organismo estatal, “representan un mayor número que lo habitual” y añadió que “del total de ciclones que se prevé se pudieran formar en el Pacífico y en el Atlántico, se estima que alrededor de 5 podrían impactar al territorio nacional”.

Germán Arturo Martínez Santoyo, titular de la Conagua, apuntó en un comunicado de prensa que “los pronósticos meteorológicos y reportes de niveles del agua en cauces y presas, apoyan en la toma de decisiones” y llamó a “implementar tareas de previsión y protección a la población que pudieran ser afectada por fenómenos meteorológicos”.

Para Christian Domínguez Sarmiento, investigadora del Departamento de Ciencias Atmosféricas del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, el pronóstico divulgado determina “un cierto número de cuántos ciclones va a haber en total en toda la cuenca (en el Golfo de México, en el Mar Caribe, también tenemos toda la parte de Atlántico que viene desde África)”.

“Este número que se proporciona por diferentes entidades  puede variar dependiendo de los métodos que ocupen, por ejemplo, unos pueden decir 16, otros 20. El promedio de los CTs que existen en el Atlántico es de 14 ciclones tropicales por temporada (considerando el periodo de 1990-2020). La temporada de ciclones tropicales inicia el 15 de mayo en el Océano Pacífico y el 1 de junio en el Océano Atlántico. Por lo que, el pronóstico emitido por el Servicio Meteorológico Nacional, señalando la ocurrencia de entre 16 o 20 ciclones tropicales, indica que será una temporada con un número mayor al promedio, en otras palabras, que será activa. Otras entidades, como la Universidad estatal de Colorado que siempre hace su pronóstico, dicen que serán 19 ciclones tropicales. La NOAA (Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica) pronostica que serán entre 14 y 21”, subrayó la académica.

Asimismo, explicó, “este incremento que vemos sobre el promedio es debido a una oscilación climática que se llama El Niño-Oscilación del Sur, siendo “La Niña” su fase fría. La Niña está todavía presente durante estos meses y fue la culpable de la sequía meteorológica que tenemos en el norte del país. Los efectos de esta fase fría en el clima de México varían dependiendo de si es verano o invierno. Durante verano, hace que haya más ciclones tropicales de los que en promedio existen en el Océano Atlántico, principalmente en el Mar Caribe y en el Golfo de México. Así, las temporadas que tienen un número mayor al promedio se definen como activas. Sin embargo, es necesario comentar que los números pronosticados por las diversas entidades, entre ellas el Servicio Meteorológico Nacional, es para toda la cuenca del Atlántico”.

Prevención, indispensable

La especialista universitaria recalcó que los ciclones tropicales que han afectado históricamente a México son, en su mayoría, depresiones tropicales, tormentas tropicales y huracanes categoría 1 y 2. “En nuestro país, las lluvias asociadas a estos sistemas constituyen la peligrosidad más importante, porque producen inundaciones y deslizamientos de ladera. La historia es muy diferente para la costa sureste de los Estados Unidos de América, país donde se creó la escala que sirve para clasificar a los ciclones tropicales –la Saffir-Simpson–, de acuerdo sus vientos máximos sostenidos a 10 metros de altura desde la superficie. En México, cerca de la costa este y oeste del país encontramos la Sierra Madre Oriental y la Sierra Madre Occidental. Los ciclones tropicales que llegan a estas costas se degradan muy rápido, porque la fricción producida por la orografía hace que empiecen a disiparse. Sin embargo, dejan mucha lluvia a su paso que produce inundaciones y deslaves. Ahí está el punto principal, para México el término de peligrosidad se debe principalmente a las lluvias extremas”.

Cabe resaltar que la tendencia de los últimos 36 años, explicó la investigadora, es que los ciclones tropicales están produciendo una mayor precipitación en el noroeste del país, la península de Yucatán y en la parte sur de Veracruz y Tabasco.

“La tendencia es positiva, los ciclones tropicales que tocan tierra en México están produciendo más lluvia”, argumentó y añadió: “se sabe a nivel mundial que, en la cuenca del Atlántico, la intensidad de los ciclones tropicales está incrementando, pero no su frecuencia. No es que sean más ciclones tropicales en el Océano Atlántico, sino que son más destructivos”.

El aumento en la precipitación en distintas zonas del país hace indispensable prevenir los posibles daños asociados a estos fenómenos tropicales: “Es responsabilidad de todos mantenernos informados y checar el pronóstico meteorológico, que es diferente al pronóstico climático en donde se proporciona solamente un número durante una temporada para toda una cuenca oceánica. El pronóstico meteorológico indica específicamente la trayectoria de por dónde se va ir el ciclón”.

De acuerdo con el estudio Medición De La Pobreza En México difundido por el CONEVAL en 2020, 8.5% de los mexicanos viven en pobreza extrema, 43.9% en pobreza y 23.7% es vulnerable por carencias sociales.

Estos números, anotó Domínguez Sarmiento, “significan que sus casas no van a soportar los vientos asociados a cualquier ciclón tropical, principalmente los que están asentados cercanos a la costa. Las casas que tienen techos de lámina o cartón son afectadas cada vez que pasa una depresión o una tormenta, porque rápidamente vuelan los techos. Además, la lluvia también les afecta mucho. Los registros históricos señalan, como decía, que los impactos están mayormente asociados a las lluvias que producen inundaciones y deslaves. Estas peligrosidades, junto con las vulnerabilidades intrínsecas del país, hacen que una tormenta o una depresión tropical tengan impactos socioeconómicos asociados, incluso muertes. No necesitamos que los ciclones tropicales sean muy intensos para tener desastres en el país”.

“Me parece lamentable que cada vez que hay una temporada de ciclones tropicales muy activa, ya sea en el Océano Atlántico y en el Océano Pacífico, los costos crecen muchísimo. Por ejemplo, el 2010 y el 2013 fueron años en los que varios ciclones tropicales afectaron a México. La vulnerabilidad es grande por el nivel socioeconómico que tiene la población. Las muertes han disminuido gracias a la creación del sistema de alerta temprana para ciclones tropicales en el año 2000. Sin embargo, se ha observado una tendencia de incremento en el número de muertes asociadas a los deslaves producidos por las lluvias extremas de los ciclones tropicales. Protección Civil es el organismo encargado de los alertamientos y organizar las evacuaciones. Por lo que se recomienda a la población permanecer informada acerca de los pronósticos meteorológicos y de los alertamientos emitidos por protección civil”.

¿Qué sucede en el cerebro de tu perro cuando le hablas?

Recientes investigaciones han determinado que el cerebro del perro puede distinguir la voz de su dueño del sonido emitido por otros canes, lo que sugiere que evolucionaron para reconocer nuestras voces a partir de las suyas, explicó Fausto Reyes Delgado, director médico del Hospital Veterinario UNAM Banfield, sobre un artículo publicado en la revista Science. 

La autora del estudio, Anna Bálint, neurocientífica canina de la Universidad Eötvös Loránd, en Hungría, recurrió a un electroencefalograma que mide las ondas cerebrales individuales.

Reclutaron a 17 perros de las razas border collie, golden retriever y un pastor alemán. Previamente se les enseñó a permanecer quietos durante varios minutos a la vez.

A cada perro se le colocaron electrodos en la cabeza para registrar su respuesta cerebral. Sin embargo, no fue una tarea fácil, porque las cabezas de los canes tienen muchos músculos que pueden obstruir una lectura clara.

Luego reprodujeron clips de audio de humanos y perros. Los sonidos humanos incluían vocalizaciones no lingüísticas como balbuceos, risas y toses de bebés, mientras que los sonidos de los perros incluían olfateo, jadeo y ladridos.

Cada sonido se clasificó como transmisor de una emoción positiva o neutral, según el contexto en el que se reprodujeron, como el aullido de un perro jugando con una pelota.


Para cada uno de los ruidos, los perros experimentaron un cambio en las ondas cerebrales dentro de los primeros 250 o 650 milisegundos. En los cerebros humanos, la diferencia de señal en este lapso se asocia con la motivación y la toma de decisiones.

Pero en los cachorros, esto sugiere que están tratando de averiguar quién o qué está haciendo el sonido y cómo responder. Los cerebros de los perros no produjeron ninguna señal significativa en los primeros 250 milisegundos, el tiempo en el que los humanos procesan las cualidades del sonido. Eso sugiere que los perros no notaron que las voces sonaban diferentes.

Cuando las ondas cerebrales de los perros alcanzaron su punto máximo en el rango de 250 a 650 milisegundos, éstas se dispararon de manera diferente según a quién escuchaban.

Así, las ondas eran más positivas eléctricamente en respuesta a las vocalizaciones humanas, y más negativas eléctricamente en respuesta a los sonidos caninos.

De acuerdo con el experto de la UNAM, este artículo demuestra de forma científica lo que ya sabíamos, porque el ejemplar siempre responde de manera diferente a los sonidos humanos y de otros canes.

“Todos los que tenemos un perro sabemos que éste se relaciona con todos los integrantes de la familia de forma muy importante para interactuar con todos, pero generalmente con quién interactúa mucho más es con quien se va a entender fácilmente”, añadió Fausto Reyes Delgado.

Por ejemplo, cuando estamos en el núcleo familiar junto con el ejemplar y éste escucha la voz en crisis de la persona que más sigue, se dirige a ella;  por supuesto que pueden determinar tonos, pausas y diferenciar entre las personas.

Otro caso es con los perros de protección, quienes reciben una orden para morder y luego deben soltar a la persona con la voz que les da el mando.


Para lograrlo tienen que diferenciar entre distintos tonos de voz, la que conocen y las desconocidas. Esto nos habla de un proceso de inteligencia en cuanto al lenguaje y lo que entienden.

En el caso de los gorilas, nuestros parientes más cercanos, pueden comunicarse con nosotros a través de señas, pero no entienden tantas órdenes como los perros, que captan más de trescientas órdenes.

Lo mismo pasa con los delfines, los seres más inteligentes del planeta: no entienden tantas órdenes como los caninos, quienes captan desde la orden más sencilla: sentado, quieto…, hasta las más complicadas, como quédate de guardia, protege, etcétera.

Esta situación nos habla del proceso de penetración que hemos tenido con ellos y su inteligencia, agregó Fausto Reyes Delgado.

De acuerdo con el artículo, saber cómo procesan los perros el sonido podría ayudar a los expertos caninos a entrenar mejor a estos ejemplares de servicio o trabajo.