Hace millones de años vivieron los dinosaurios, pero después de extinguirse quedó rastro de su genética a través de sus descendientes que son las aves. Otro caso son los neandertales, quienes se reprodujeron con nuestros ancestros y también quedó su huella en nosotros. Los virus nunca se extinguirán del todo, cuando uno aparece se queda para siempre, explicó Antonio Lazcano Araujo, profesor emérito de la Facultad de Ciencias de la UNAM.
De acuerdo con el académico universitario la humanidad sólo ha logrado extinguir el virus de la viruela y otro que afectaba a las vacas, pero el síndrome respiratorio agudo grave (SARS), la influenza y otras variantes que han aparecido siguen con nosotros.
¿Se sabe cada cuánto aparecerá un nuevo virus?, es una de las grandes preguntas que la humanidad se ha hecho. Al respecto, Lazcano Araujo respondió que el dato se desconoce, pero aparecen constantemente.
Por ejemplo, en el siglo pasado nació un niño infectado con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), cinco años después la población original que había afectado este virus ya se había diversificado hacia cepas distintas. “Ahí vemos la rapidez con la que evoluciona el virus”.
Coronavirus ¿pandemia?
Actualmente las personas están preocupadas por la rápida propagación del coronavirus y tienen miedo que se convierta en una pandemia. Lazcano opinó que es evidente la rapidez con que crece la epidemia. De hecho, los virus no están vivos, no son bacterias ni hongos microscópicos, así que los antibióticos no sirven para atacarlos. Lo mismo aplica para el coronavirus.
“En este momento los números son bastante precisos dentro del rango de lo que se sabe, pero probablemente tendremos una pandemia en todos lados”.
¿Por qué se propagan tan rápido? Existen dos tipos de virus: aquellos que usan el ácido ribonucleico (RNA) y los de ácido desoxirribonucleico (DNA) para replicarse.
Los virus de DNA son más estables al replicarse, es decir, la información se deforma menos, y por eso es más difícil que se adapten a nuevos ambientes.
En cambio, los virus formados por RNA mutan todo el tiempo y se adaptan más fácilmente a los cambios. “Es por esto que cuando tenemos una infección de virus de este tipo, como es la influenza, debemos aplicarnos la vacuna cada año, cambian constantemente”.
La UNAM ante el coronavirus
Para enfrentar al coronavirus la UNAM está preparada, de hecho, ha creado una comisión dedicada a enfrentar las problemáticas de este enfermedad.
A decir de Antonio Lazcano, la participación de la Máxima Casa de Estudios es fundamental porque en términos culturales, sociales y científicos tiene la capacidad de convocar especialistas de muchas áreas, y ellos pueden ayudar a la nación para comprender, contener y resolver este problema de salud pública.
Con el objetivo de combatir la violencia de género que se vive en nuestro país, la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán y la Defensoría Municipal de Cuautitlán Izcalli (DMCI), organizaron una estrategia de colaboración para atender las situaciones que vulneran la integridad de la comunidad a través de la gestión de diversas actividades dentro de la entidad universitaria.
En ese contexto, Jorge Alfredo Cuéllar Ordaz, director de la FES Cuautitlán, mencionó que esta iniciativa nació a petición de la comunidad estudiantil para acabar con el acoso que han vivido las alumnas. Por tal motivo, se integró la Comisión Interna de Equidad de Género (CIEG), la cual estará coordinada con funcionarios municipales para implementar acciones en ambos campus que promuevan la sana convivencia, éstas se llevarán a cabo de febrero a mayo.
Asimismo, la exposición El alma no tiene género inauguró la jornada que se desarrollará a lo largo del semestre. La muestra está conformada por 30 carteles de estudiantes de sexto semestre de Diseño y Comunicación Visual, quienes recibieron la tutoría de la maestra Verónica Piña Morales, académica e integrante de la CIEG.
Así, la FES Cuautitlán invita a la comunidad universitaria a sumarse como agentes de cambio para vivir en una sociedad libre y respetuosa.
Con la colaboración de UNAM-España, la Filmoteca Española y la Fundación Grupo Ukamau, David Wood (investigador en el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM) presentó en el Cine Doré de Madrid su libro “El espectador pensante: El cine de Jorge Sanjinés y el Grupo Ukamau”, en una sesión en la que también se proyectaron las películas “Ukamau” (Jorge Sanjinés, 1966)”* y “Revolución” (Jorge Sanjinés y Óscar Soria, 1963).
Acompañado por los historiadores españoles de cine Marina Díaz y Miguel Fernández Labayen, David Wood explicó que esta publicación constituye la primera monografía que analiza el conjunto de la obra del cineasta boliviano Jorge Sanjinés, cuya filmografía es poco conocida, asegura, a pesar de ser considerado uno de los realizadores más célebres del cine boliviano y latinoamericano.
David Wood considera que Sanjinés es un autor comprometido, revolucionario e intelectual orgánico, que –junto con su Grupo Ukamau– ha logrado desarrollar una propuesta sumamente original de realización, exhibición y teorización cinematográfica en el seno de las comunidades indígenas, obreras y estudiantiles que han sido sus principales colaboradores y protagonistas a lo largo de más de medio siglo de creación audiovisual.
Wood analiza en su investigación el viaje cinematográfico de Sanjinés, desde sus primeras incursiones en la realización fílmica y la promoción de la cultura cinematográfica en la década de 1950, pasando por su labor al frente del Instituto Cinematográfico Boliviano en la siguiente década y su subsecuente surgimiento como referente clave del Nuevo Cine Latinoamericano, hasta sus más recientes largometrajes que reflexionan sobre el lugar de lo popular en la transición democrática y el proceso de cambio.
EL DR. Wood dijo que en esta publicación se rastrea el camino estético que ha llevado a Sanjinés a mediar entre sectores populares y diversos regímenes políticos, y entre las lógicas culturales de sus colaboradores andinos y las formas y narrativas del cine moderno europeo con el que sus películas han dialogado en el escenario internacional.
¿Por qué «El espectador pensante»?, le preguntó Marina Díaz a Wood durante la presentación, a lo que el investigador respondió: “por un lado, porque el cine del Grupo Ukamau es un cine hecho no sólo para verse y escucharse, sino para pensarse y para que sus espectadores pasen de la pasividad a la actividad. Y por otro lado, porque a pesar de ello, su cine por lo general se ha considerado en la crítica bajo una óptica de autor (el cine de Sanjinés), y quise cuestionar eso para ponerle el enfoque al acto de recepción de las películas, y en los usos que se han hecho de él en diferentes contextos”.
Asimismo, señaló que la influencia del cine mexicano clásico (sobre todo el trabajo de Gabriel Figueroa) en la obra de Sanjinés se puede apreciar en la fotografía de muchas películas; por ejemplo, se ve muy claramente en “Ukamau”. Sin embargo, asegura que el cine de Sanjinés representa una ruptura radical con respecto a ese cine porque deja atrás las visiones fatalistas o románticas de los indígenas del cine mexicano de la época de oro que miran hacia el pasado, y plantea a un indígena politizado, concientizado, revolucionario que mira hacia el futuro. De hecho, señaló el autor, el cine clásico mexicano fue muy criticado por la generación del Nuevo Cine Latinoamericano en los años 60 y 70, por su conservadurismo y la pasividad de sus protagonistas.
Esta investigación inició desde que el autor empezó sus estudios doctorales en el King’s College London, y que luego retomó cuando surgió la posibilidad de hacer un libro en coedición con el IIE-UNAM y la editorial colombiana La Carreta. Desde entonces, ha realizado varias estancias de investigación en La Paz, Bolivia, y ha entrevistado en numerosas ocasiones a Sanjinés y a varios de sus colaboradores, entre ellos a Alfonso Gumucio Dagron, autor del prólogo de la obra.
*Ukamau en idioma aimara significa “Así es” y fue el primer trabajo cinematográfico boliviano rodado en aquella lengua. Luego Ukamau dio nombre al grupo de cineastas del que Jorge Sanjinés es miembro.
La Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel (REPSA) cubre un espacio de 237 hectáreas es hogar de 300 especies vegetales, 900 de insectos y arácnidos, 30 de mamíferos, 20 de reptiles, y tres de anfibios; lo que la convierte en el ecosistema más diverso de la Cuenca de México.
De acuerdo con el Departamento de Televisión de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, en el sur de la Ciudad de México se encuentra este lugar único que hace dos mil años fue un valle de bosques, cañadas y praderas, pero la erupción del volcán Xitle causo su transformación.
Las huellas de la lava dieron origen a esta reserva, nombrada como tal en 1983, la cual es tres veces más pequeña que el Bosque de Chapultepec pero alberga seis veces más especies de aves y tres veces más de plantas.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la única institución del país que resguarda una reserva ecológica en su campus, la cual se encuentra en Ciudad Universitaria (CU).
A través de un video refiere que se trata de un laboratorio vivo para los científicos interesados en saber cómo los animales y las plantas colonizaron un sitio inhóspito y como los humanos se relacionan con la vida silvestre de las ciudades.
Indica que la reserva del Pedregal, localizada al suroeste de la Cuenca de México, capta en el territorio de CU dos millones de metros cúbicos de agua al año contribuyendo al abastecimiento del acuífero y a la disminución de inundaciones.
Sin embargo, la expansión urbana, la contaminación y la introducción de especies representan un peligro para la vida silvestre de este ecosistema ubicado al sur de la capital del país, por ello brigadas de voluntarios realizan actividades para su restauración.
En este sitio se pueden encontrar especies de flora y fauna endémicas como nopales, helechos, orquídeas, arbustos como el palo loco, así como aves, insectos, mamíferos, reptiles y anfibios.
El mapeo social masivo de arbolado urbano Treeatlón, tuvo como objetivo identificar distribución, densidad, cantidad y calidad de los árboles en la ciudad de Morelia al tiempo que contribuyó al involucramiento ciudadano en materia ambiental.
Los árboles en ambientes urbanos enfrentan condiciones adversas, espacio restringido, altas temperaturas y déficit de nutrientes, por lo que se vuelve indispensable fortalecer una cultura de cuidado y valoración entre la ciudadanía.
Los árboles en una ciudad brindan una serie de beneficios denominados servicios ambientales, entre los que podemos destacar: purificación del aire, regulación de temperatura, interacciones con fauna urbana, captura de carbono, además de proveer a los habitantes entornos propicios para el descanso, el bienestar y el esparcimiento.
En 2018 se conformó un grupo de trabajo entre el Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA) de la UNAM, campus Morelia y el Instituto Municipal de Planeación de Morelia (IMPLAN) con la finalidad de fortalecer la gestión ambiental del municipio por medio de la generación de información relevante.
El proyecto, en particular, surgió tras reconocer problemáticas de la ciudad en lo relativo al arbolado, como déficit de áreas verdes y pulmones urbanos, información no actualizada sobre especies, densidad arbórea, estado de salud y condiciones de los ejemplares, entre otros.
Es entonces que se convocó a instituciones académicas, de gobierno y de la sociedad civil para coordinar la operación del Proyecto de Mapeo Social Masivo de Arbolado Urbano, denominado Treeatlón.
De esta forma y como respuesta a la convocatoria se sumaron la Escuela Nacional de Estudios Superiores, Unidad Morelia, (ENES Morelia); la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad, (COUS) (ambas entidades de la UNAM); el Instituto Tecnológico del Valle de Morelia, (ITVM); Reforestamos México A.C.; la Facultad de Arquitectura y Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, (UMSNH); la Dirección de Medio Ambiente del Municipio y la Comisión Forestal del Estado de Michoacán (COFOM).
El objetivo del Treeatlón fue generar una línea base capaz de brindar información de utilidad sobre los árboles en la ciudad. El sistema abrió el 27 de septiembre y finalizó su periodo de levantamiento voluntario de datos el 31 de diciembre del 2019. De enero a marzo, el levantamiento estuvo a cargo de equipos especiales responsables de cubrir zonas específicas y evitar vacíos importantes de datos, por ejemplo, fraccionamientos y áreas restringidas para el público.
Se trata de la primera iniciativa de su tipo en México que involucra la participación ciudadana para contar y medir los árboles; los registros se realizaron desde una aplicación para teléfonos móviles y/o tabletas, (disponible de forma gratuita para las plataformas iOS y Android) logrando sumar la participación de más de mil voluntarios, quienes realizaron cerca de 37 mil registros de árboles al cierre de la primera etapa, que abarcó la zona urbana consolidada de Morelia.
La aplicación y el soporte tecnológico fueron provistos por el IMPLAN y el proyecto se desarrolló prácticamente sin recursos presupuestales, aprovechando la capacidad funcional de las instituciones involucradas y el apoyo de la ciudadanía.
Ingresar un registro conlleva menos de cinco minutos; se determina la ubicación del árbol a través de la geolocalización del teléfono y se toma una fotografía, se ingresan datos como estado de salud aparente, daños visibles, estimación de altura e identificación del nombre común de la especie.
Para facilitar el trabajo de los voluntarios, se impartieron más de veinte capacitaciones presenciales a instituciones educativas y sector privado interesados en sumar equipos de trabajo para realizar registros y se compartió una guía de campo de árboles comunes en Morelia.
Se calcula que en la ciudad existen más de 50 mil árboles; la meta del Treeatlón para esta primera etapa era registrar al menos 30 mil. Un equipo de especialistas ha comenzado a trabajar con la cartografía y análisis de datos, de forma que los registros permitan conocer con mayor precisión el estado actual del arbolado.
Entre los datos generados para la primera etapa podemos observar que:
De las 902 Colonias legalmente delimitadas en el municipio, 180 cuentan con algún árbol registrado.
De los miles de kilómetros de vialidad al interior del espacio urbano, solo 131 km presentan al menos un árbol registrado.
El 4% de los árboles registrados aparentemente tienen mala salud.
La mayor parte de los árboles registrados se encuentran en camellones.
Las aplicaciones de este mapeo son múltiples; será de utilidad para el manejo de las áreas verdes y existe el compromiso de las autoridades para emplear los datos como insumo de política pública y toma de decisiones, ampliando así el universo de gestión para la gobernanza del arbolado urbano y la operatividad respecto a su manejo.
Permitirá también determinar sitios que requieren reforestación, identificar ejemplares que por sus condiciones de salud o tamaño no sean aptos para el sitio en que se encuentran, calcular la biomasa arbórea y la capacidad de fijación de carbono de la ciudad y con esta base, establecer cuántos árboles se requieren, de qué especies y en qué sitios para contribuir a mitigar las problemáticas identificadas.
Los árboles en ambientes urbanos enfrentan condiciones adversas, espacio restringido, altas temperaturas y déficit de nutrientes, por lo que se vuelve indispensable fortalecer una cultura de cuidado y valoración entre la ciudadanía; el Treeatlón, al involucrar a los voluntarios en el registro y sensibilizarlos a través de las capacitaciones y materiales, genera una apreciación distinta, más responsable, sobre la forma en la que nos relacionamos con nuestras áreas verdes urbanas.
El Treeatlón, como proyecto y como plataforma es susceptible de ser replicado en otras zonas urbanas y esta primera etapa ha superado las expectativas gracias al entusiasmo y compromiso de los voluntarios y las instancias que lo hicieron posible.
[vc_row][vc_column][vc_column_text]Estudiantes mexicanos de la Universidad de Harvard organizaron del 31 de enero al 1 de febrero de 2020, y con extraordinario éxito, la tercera edición de la «Mexico Conference”. La Sede de la UNAM en Boston brindó su apoyo académico y el evento contó también con el patrocino de empresas privadas, organizaciones no gubernamentales, otras instancias académicas, dependencias gubernamentales y obtuvo importante cobertura de diversos medios de comunicación nacionales y extranjeros.
En tan solo 3 años la Mexico Conference se ha convertido en uno de los foros de discusión más importantes del mundo, enfocado exclusivamente a temas mexicanos y organizada por estudiantes. En la edición 2020 participaron más de 20 ponentes de alto nivel de muchas disciplinas, desde la artista y activista mexicana Yalitza Aparicio, quien habló sobre su rol de Embajadora de la ONU para los pueblos indígenas hasta la Embajadora de México en Estados Unidos, Dra. Martha Bárcena, quién presentó una relatoría sobre las relaciones bilaterales entre ambas naciones en la actualidad.
Entre las personalidades que fueron invitadas a compartir sus puntos de vista sobre diversos temas de actualidad con los más de 500 asistentes, se encontraron renombrados académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México: la Doctora Marisa Mazari Hiriart, Investigadora del Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad del Instituto de Ecología de la UNAM, quien participó en el panel “Mexico’s Green Path:”Climate Change And The Urgency Of Action”. El panel lo compartió con Santiago Creuheras, profesor de la UNAM y Subsecretario de Gestión Ambiental y Sustentabilidad Energética del Estado de Puebla, y con Eduardo Santana, Director del Museo de Ciencias Ambientales de la Universidad de Guadalajara.
Por su parte, el Doctor Orlando Aragón Andrade, Investigador de la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad Morelia de la UNAM, formó parte del panel “Social Transformation: Social Movements in the Fight Against Racism and Exclusion”. El Dr. Aragón se sumó a un debate sobre pueblos originarios y afrodescendientes en México junto con Sergio Peñaloza, Presidente de México Negro A.C.; María Elisa Velázquez, Coordinadora Nacional de Antropología del INAH; y Alberto López Gómez, activista y fundador de la compañía textil Kuxul Pox. Alberto también llevó a cabo una exposición de los trabajos de más de 150 tejedoras de Chiapas, los cuales fueron después expuestos en la Semana de la Moda de la ciudad de Nueva York.
Durante el segundo día del evento, destacó la participación de alumnos de distintos planteles de la UNAM en el Mexico Challenge, donde los equipos presentaron proyectos que pretenden contribuir a la resolución de diversos problemas que aquejan a la comunidad Universitaria. Dichas iniciativas fueron incubadas durante la Escuela de Activismo Ciudadano en el marco del proyecto “Acción Colectiva”, en la que los estudiantes tuvieron como mentores profesionistas egresados de la Universidad de Harvard y que fue co-organizada por José Luis Gallegos, egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, quien fue acreedor a la Beca Fulbright-García Robles para estudiar su maestría en la Kenedy School of Government de la Universidad de Harvard. El jurado del concurso estuvo conformado por reconocidas personalidades, entre quienes se cuenta el Mtro. Benjamín Juárez Echenique, Director del Centro de Estudios Mexicanos de la UNAM en Boston.
La Universidad Nacional Autónoma de México le hace la más cordial invitación a la conferencia de prensa sobre la integración de la Comisión para la Atención de la Emergencia del Coronavirus y la investigación científica en la UNAM,
31 de enero, 13:00 h
Participarán el coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS), Samuel Ponce de León Rosales, y el investigador de la Facultad de Medicina, Malaquías López Cervantes.
Desde el auditorio “Dr. Fernando Ocaranza” de la Facultad de Medicina
“Es importante recordar que México es un país sísmico, pero los temblores no se pueden predecir y por tanto debemos estar preparados”, dijo Xyoli Pérez Campos, jefa del Servicio Sismológico Nacional del Instituto de Geofísica de la UNAM.
Ante la serie de sismos ocurridos en el mes de enero en los estados de Michoacán, Guerrero y Oaxaca, la experta explicó que el primer incidente se dio el 5 de enero con un enjambre de sismos en el estado de Michoacán. Esto significa un conjunto de temblores ocurridos en un corto lapso de tiempo en una zona geográfica delimitada.
Hasta el día de hoy, el enjambre continúa y se han reportado más de mil 200 sismos. “Cabe mencionar que el Servicio Sismológico Nacional, junto con otras instituciones como es la Universidad de Colima, la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo, el Centro de Geociencias y el Instituto de Ingeniería de la UNAM monitorean la actividad de la zona para tratar de explicar su origen y causa”.
El segundo incidente se dio el 16 de enero cuando se presentó un sismo de magnitud de 5.3 en las costas de Oaxaca, cercano a la ciudad de Ixtepec. “Llamamos a este sismo cortical, y se presenta en la placa donde estamos parados, es decir la placa de Norteamérica”. Hasta el momento ha reportado más de 400 réplicas.
De acuerdo con la jefa del SSN, se trata de un comportamiento normal para algunos movimientos telúricos. “Una secuencia de réplicas sí implica un sismo principal de cierta magnitud y los sismos subsecuentes serán de menores magnitudes, poco a poco disminuirán la frecuencia con la que ocurren”.
¿Cuánto durará esta secuencia? No lo sabemos, enfatizó Xyoli Pérez Campos. Puede durar algunos días e inclusive existen secuencias que duran meses o años. “Lo importante es informarse sobre su comportamiento”.
El tercer sismo se dio el 30 de enero a las cero horas con 49 minutos, con una magnitud de 5.3 grados en las costas de Guerrero, cercano a la comunidad de Coyuca.
Este temblor tiene un origen de subducción, que se da cuando las placas de Norteamérica y de Cocos tienen contacto. Tiene su propia secuencia de réplicas, no tan productiva como es el caso de Ixtepec, pero “vamos a ver cómo evoluciona”.
¿Existe nivel de alertamiento sísmico?
El territorio mexicano es muy amplio y se encuentra en un sitio muy complicado, donde existen diferentes tipos de fallas tectónicas y contactos con las placas.
“Esto abre la posibilidad de presentarse simultáneamente varias secuencias de sismos en diferentes partes de nuestro país, no es poco común que se presenten este tipo de eventos”.
No obstante, los sismos no se pueden predecir, por ello no existe ningún código naranja o rojo de alertamiento en cuanto a la sismicidad, explicó la investigadora universitaria.
Es importante informarse a través de fuentes confiables como es el SSN en la página www.ssn.unam.mx e ignorar rumores y notas falsas, dijo la entrevistada.
De hecho, en el SSN se han generado notas sobre el número de réplicas y un reporte especial que es actualizado diariamente información veraz.
Hablar de textiles mexicanos obliga a remontarse al legado histórico y cultural del tejido en telar de cintura. Esta actividad, que proviene de la época prehispánica considerada un trabajo exclusivo para las mujeres, traspasa las fronteras nacionales, rompe barreras de género y se acerca a las nuevas generaciones.
En ese contexto, Alberto López Gómez, artesano y diseñador, dejó en segundo plano las labores del campo para dedicarse a su pasión: el bordado en telar de cintura
López Gómez, originario de Los Altos de Chiapas, fundó el proyecto K’uxul Pok’ (atuendo vivo), una cooperativa integrada por 150 mujeres tejedoras de distintas comunidades, quienes buscan dignificar el arte del bordado a través del comercio justo de sus prendas, así como la promoción realizada en la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la UNAM.
En el marco del VI Coloquio de Moda, Arte y Diseño organizado por la FAD, el promotor social dictó la ponencia Cosmovisión maya tzotzil y su relación en los textiles de Aldama, Chiapas.
Destacó que los diseños de K’uxul Pok’ responden a las características de la vestimenta tradicional indígena, el brocado (diseño) que se deriva de cuadros y rectángulos, los colores obtenidos de teñidos naturales y los bordados que representan a los dioses prehispánicos, la naturaleza, e incluso, la familia y comunidad.
López Gómez explicó que las formas en el tejido de los huipiles y rebozos buscan “mantener viva” la esencia de la cultura tzotzil.
Finalmente, con el objetivo de expandirse y atraer a nuevas generaciones, la cooperativa trabaja en el diseño y producción de playeras bordadas. Sus productos están a la venta en sus redes sociales (Instagram: Kuxul_pok y Facebook: K’uxul Pok’) y en el proyecto comunitario Aula Textil P’ejel en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
El pasado 13 de enero la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) publicó un avance científico que cumple todos los requisitos para convertirse en un hito en la historia de la investigación biotecnológica.
¿Qué fue lo que hicieron?
Un grupo de investigadores de las universidades de Tufts, Vermont y del Instituto Wyss de Harvard, crearon un sistema orgánico novedoso y funcional fabricado a partir de una combinación de células cardiacas y epidérmicas provenientes de una rana de uñas africana.
A esta “nueva forma de vida” se le denominó xenobots, ya que el nombre científico de la rana es Xenopus laevis, y se presumía era un robot, por la manera en que fue diseñado, a través de un algoritmo evolutivo complejo en una supercomputadora de la Univesidad de Vermont. Sin embargo, la palabra robots resulta también un poco alejada de este trabajo, ya que se encuentran dotados de gran plasticidad, y ajenos a las estructuras sintéticas, poseen una gran capacidad regenerativa.
¿Qué son los algoritmos evolutivos?
La doctora Adriana Menchaca Méndez, profesora asociada de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) campus Morelia de la UNAM, explica que la Computación Evolutiva es utilizada para resolver una amplia variedad de problemas que los algoritmos clásicos no pueden resolver con un tiempo de cómputo razonable. Los algoritmos evolutivos son considerados como técnicas «metaheurísticas». Es decir, un método heurístico para resolver un problema general.
Contrucción in silico de los ‘xenobots’ mediante computación evolutiva. Imagen: PNAS
“Lo que hacen las heurísticas es tratar de encontrar buenas soluciones a un problema, la más acertada, aunque podría no ser la óptima”, refiere Menchaca Méndez. “Se utilizan, por ejemplo, para diseño de vehículos, planificación de horarios, minimización de tiempos o distancias en recorridos, entre otras cosas”.
La Computación Evolutiva proporciona un marco general para crear nuevos algoritmos combinando diferentes conceptos derivados de la evolución de las especies formulada por Charles Darwin. “Imitamos lo que hacen los sistemas vivos en la naturaleza, siguiendo las mismas reglas, ya que ésta también resuelve problemas de optimización para así guiar la evolución de los organismos”.
“Así, podríamos guiar in silico(simulado en una computadora) la formación de organismos que presentarán las características que nosotros deseamos, sin superar claro sus capacidades naturales, es una serie de ensayo y error. Podríamos escoger a un individuo dentro de una población, ambiente y tiempo específico, que fuera el más ‘apto’ para sobrevivir”, detalla la investigadora universitaria.
Es un trabajo que apenas da sus primeros pasos, expresa Menchaca Méndez. Los organismos generados fueron configurados para exhibir sólo cuatro comportamientos diferentes: locomoción, manipulación de objetos, transporte de objetos y comportamiento colectivo.
Para el doctor Rafael Vázquez Duhalt, jefe del departamento de Bionanotecnología del Centro de Nanociencias y Nanotecnología (CNyN) de la UNAM, “es un trabajo pionero, ya que utilizaron la Inteligencia Artificial (IA) para poder crear organismos funcionales, algo que no se había intentado. El diseño de este ‘conjunto de células’ utilizando un novedoso software para mimetizar tejidos nos conducirá a un nuevo avance en el área de biotecnología”.
¿La UNAM tiene la capacidad para realizar este tipo de ensayos?
Vázquez Duhalt declara que sí, lo novedoso es el uso de los algoritmos evolutivos para predecir la construcción. La UNAM cuenta con excelentes expertos en simulaciones y en cómputo, tenemos la Supercomputadora Miztli que posee una capacidad de hasta 86,365 computadoras personales de última generación, y la que se encuentra en la Universidad de Vermont de 20,000.
Posibles aplicaciones
El investigador universitario menciona que la investigación puede ser una herramienta útil en biomedicina. Estas entidades tienen la ventaja de ser biodegradables, por lo que desaparecerían sin dejar rastro una vez cumplido su cometido.
“Lo interesante sería reconstruir ‘tejidos nuevos’ o ‘pseudo-órganos’ con funciones muy específicas que puedan ser implantados, esos tejidos podrían ser incluso obtenidos de las mismas células del paciente. Es un procedimiento que no implica ninguna manipulación genética pues usa las células madre del organismo”.
Se ha pensado que estos nuevos sistemas podrían gestionar la contaminación radioactiva o recolectar microplásticos en los océanos, al respecto Vázquez Duhalt comenta que en estos casos es mejor utilizar bacterias, más económicas y eficientes que las células animales.
“En términos de remediación ambiental y eliminación de contaminantes las células animales no le ganan a las bacterias u hongos. Seguramente el futuro nos espera con más trabajos de este estilo”, concluye el investigador universitario.
[vc_row][vc_column][vc_column_text]El Coordinador General de los Comités Interinstitucionales de Evaluación de la Educación Superior (CIEES) por el área de Ciencias Naturales y Exactas, Miguel Ángel Tamayo Type, entregó la constancia de acreditación de la Licenciatura en Ciencias Agrogenómicas de la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad León, que recibió Laura Susana Acosta Torres, directora de la entidad universitaria.
“El reconocimiento que hoy recibimos es una confirmación de que el programa académico está a la vanguardia de las exigencias y compromisos académicos y sociales de nuestro país” enfatizó la directora, “esta evaluación da certeza a nuestros alumnos de la calidad de su educación.”
“Ciencias Agrogenómicas es un programa que apunta hacia el futuro y que goza de gran demanda en el presente, ya que muchas de las carreras que se ofrecen actualmente en nuestro país y en muchos otros países posiblemente dejen de tener tanta relevancia en el futuro cercano, los puestos de trabajo, las ocupaciones serán distintas, por eso surge la importancia de la reflexión, ya que los desafíos que enfrenta la educación a nivel superior serán cada vez más grandes” enfatizó Miguel Ángel Tamayo Taype.
Harumi Shimada Beltrán, responsable de la Licenciatura acreditada, mencionó que la acreditación por parte del CIEES tiene un significado personal y profesional “Estoy convencida que este tipo de reflexiones son vitales para estar siempre al pendiente de los cambios necesarios a realizar en los programas académicos ya que es importante atender las demandas actuales de los alumnos, pero también las del mundo exterior que es ahí donde se van a desenvolver como profesionistas”, puntualizó.
Arizbeth Plascencia de Anda, egresada del programa reconocido comentó “al ingresar no sabía qué esperar, tenía miedo e incertidumbre, sin embargo, a pesar del panorama no tan agradable fui descubriendo lo valioso que son para la sociedad las Ciencias Agrogenómicas, el programa se trata de indagar para dar soluciones innovador a lo desconocido, ayudando a mejor el conocimiento de nuestros agricultores y tomar acciones para cambiar nuestro entorno.”
Acudieron al acto Ma. Concepción Arenas Arrocena, secretaria general de la entidad; Roberto Ruiz Díaz, secretario académico de la entidad; Javier de la Fuente Hernández, fundador de la ENES León y titular de la Extensión San Miguel de Allende; y Alejandra Rougon Cardoso, Julio Amezcua Romero, Kalpana Nanjareddy, Antonio Hernández López, Aarón Vélez Ramírez, Manojkumar Arthikala y Julio Vega Arreguin, miembros del cuerpo académico de la licenciatura, quienes fueron reconocidos por su participación en el proceso de acreditación.
Con este ya son seis los programas acreditados en la ENES León, de los nueve que integran su oferta educativa a nivel licenciatura
[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/pOFQeE–KxY»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]El primer objetivo de la llamada Agenda 2030 establecida por los 193 países que conforman las Naciones Unidas, es “poner fin a la pobreza en todas sus formas, en todo el mundo”, un objetivo que puede parecer utópico en las circunstancias globales en las que nos encontramos, pero Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), se pregunta por qué si hemos sido capaces de imaginarnos el fin del mundo en películas o libros, no somos capaces de imaginar un mundo sin desigualdad y hacer acciones encaminadas a ello.
El documento Transformar Nuestro Mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible tiene como objetivo poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio climático sin que nadie quede rezagado, para el año 2030; es decir, los países que se comprometieron —entre ellos México— tienen 10 años para alcanzar esta meta. Aunque fue aprobado en 2015, este proyecto en marcha tiene su sustento en documentos y acuerdos anteriores y ha sido el resultado de varias negociaciones entre países: desde la Agenda de Medio Ambiente y Desarrollo, postulada en 1992 y las diferentes iniciativas que se dieron en ese decenio en aspectos de equidad de género, hasta la Declaración del Milenio en la que se estipularon ocho objetivos básicos para el desarrollo global.
Sin embargo, se observó que esa agenda postulada en el año 2000 era insuficiente porque no convocaba a un conceso universal, sino que sólo observaba a los países más pobres. Se requería una agenda mucho más incluyente para atender problemas globales. Y esta es una de las grandes diferencias con la Agenda 2030, un plan universal que no sólo es para que la cumplan los países en vías de desarrollo, sino también los desarrollados, con el fin de construir una sociedad más justa, más igualitaria y mejores con economías, así lo expone la diplomática mexicana Alicia Bárcena en el curso La igualdad en el centro del desarrollo sostenible (https://bit.ly/38q37J6), que impartió en 2018 dentro del programa Grandes Maestros.UNAM de CulturaUNAM.
Otras características importantes de este documento es que los objetivos se definieron con 321 metas específicas y sus respectivos indicadores, pues como señala Bárcena: “Lo que no se mide es lo que no nos importa, por eso es importante romper el silencio estadístico de las cosas que nos importan”. Además, las naciones que han adoptado este reto saben que es indivisible, todos los objetivos están entrelazados, no se puede cumplir uno y dejar fuera otros.
Análisis crítico
Alicia Bárcena reconoce la importancia de la Agenda 2030 y la urgencia con la que se debe atender, pero también hace una reflexión de los retos que se deben enfrentar y de las limitaciones que tiene este plan. “En CEPAL nos dimos cuenta de que en muchos países creen que es suficiente con cumplir la agenda a nivel nacional, pero no basta, no es la sumatoria de acciones nacionales lo que nos va a sacar de este mudo en problemas”.
Para combatir este reto Bárcena habla de una gobernanza global y gobernanzas regionales, por ejemplo: “el multilateralismo es la única forma en la que podemos confrontar la concentración del poder en manos de las transnacionales. Cada país individualmente puede hacer muy poco, pero solo colectivamente se puede trazar un camino en el que ese 45% de ganancias que las transnacionales mandan a paraísos fiscales, se quede en los países en los que se generan esas ganancias”.
Otros factores que preocupan a Bárcena son los medios de implementación para alcanzar los 17 objetivos. Propone que son básicamente tres instrumentos con los que se debe contar: financiamiento, tecnología y reglas en materia comercial. Con respecto al primero, afirma que se necesitan entre 13 y 14 billones de dólares para alcanzar todos los objetivos, que los enfocados al hábito social son los que menos cuestan y los más caros son de infraestructura y energía. “Se habla de que los países desarrollados tienen una deuda histórica con los países en vías de desarrollo”, sin embargo no se ha cumplido la meta de aportaciones que estos países deben dar al fondo llamado Ayuda Oficial al Desarrollo para cumplir con la agenda.
Bárcena apuesta por medidas drásticas, para alcanzar el camino trazado hay que “cambiar la conversación entre el sector privado, el público y el ciudadano; cambiar el paradigma de desarrollo, este modelo de desarrollo concentrador, que incentiva la cultura de los privilegios, que es extractivita, que maldistribuye las ganancias, tiene que cambiar”, afirma.
Los 17 objetivos de la Agenda 2030 son:
1. Poner fin a la pobreza en todas sus formas, en todo el mundo
2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de nutrición y promover la agricultura sostenible.
3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todas y todos en todas las edades.
4. Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todas y todos.
5. Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas.
6. Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos.
7. Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos.
8. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos.
9. Construir infraestructura resiliente, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación.
10. Reducir la desigualdad en y entre los países.
11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.
12. Garantizar modalidades de producción y de consumo sostenibles.
13. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.
14. Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos submarinos para el desarrollo sostenible.
15. Promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, luchas contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y frenar la pérdida de la diversidad biológica.
16. Promover sociedades justas y pacíficas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles.
17. Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_masonry_media_grid grid_id=»vc_gid:1580339171798-c3767b43-4c9d-7″ include=»80973,80974,80975,80976″][/vc_column][/vc_row]
Actualmente los seres humanos vivimos en una etapa de cambios rápidos y globales desde la naturaleza misma como el cambio climático hasta el desarrollo tecnológico. Al mismo tiempo, esto se da en un ambiente de crecimiento, concentración y migración de las poblaciones humanas. Esto es oro molido para los virus, principalmente con genomas de RNA, ya que pueden adaptarse rápidamente y explotar estas condiciones variables.
Además, la historia evolutiva de muchos virus de RNA está relacionada con los aves y mamíferos, principalmente. Esta interacción estrecha ha puesto en jaque a los humanos porque es inevitable el contacto directo o indirecto con los hospederos de estos virus debido a la domesticación o a la explotación de los hábitats naturales de los mismos.
Esto ha permitido que sus virus -que originalmente surgieron en tales animales- “brinquen” al ser humano. Este tipo de transmisión viral de otros animales a nosotros se conoce como zoonosis y es una característica particular del origen de muchos virus de RNA humanos. Ejemplo de ello son los virus de la rabia, los virus transmitidos por mosquitos y otros insectos (zika y dengue), hantavirus, el de la fiebre del Nilo Occidental, el del ébola, el VIH y el de la influenza.
Un ejemplo de esta mala combinación entre la sobreexplotación de nuevos territorios naturales (donde habitan animales portadores de patógenos desconocidos), el avance tecnológico de los medios de transporte y la dinámica y comportamiento de la población humana, ha permitido el surgimiento del virus de Wuhan en China.
La Organización Mundial de la Salud lo ha llamado temporalmente 2019-nCoV (n, “nuevo” y CoV, “coronavirus”) porque aún falta evidencia sobre su procedencia.
Este virus pertenece a la familia Coronaviridae (tienen en su superficie una “corona” de proteínas que usan para entrar a la célula) que es la principal causante de enfermedades respiratorias e intestinales en humanos y otros animales.
El virus del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS-CoV) que circuló en 37 países y el virus del Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (MERS-CoV) que emergió en esa zona del mundo, pertenecen a esta familia.
Los síntomas que ocasiona son fiebre, tos seca y dificultad para respirar y, en los peores casos, neumonía y fallo renal. Los pacientes que presentaban dichos síntomas aparentemente estuvieron expuestos a animales silvestres moribundos y muertos del Mercado mayorista de mariscos del sur de Wuhan, China el pasado diciembre de 2019.
El análisis evolutivo preliminar de los genomas virales encontrados en las muestras de los pacientes y de los distintos animales ha mostrado que el 2019-nCoV es un virus recombinante entre un coronavirus que infecta a una especie de murciélagos y un coronavirus de origen desconocido. Aún no está confirmado el reservorio natural ni el intermediario que lo transmite a seres humanos de este nuevo coronavirus.
Estudios preliminares han indicado que es probable que el primero sea una especie de murciélagos y el segundo, dos especies de serpientes de China. Sin embargo, de acuerdo a estudios previos con SARS-CoV, los intermediarios también pueden ser aves o mamíferos.
Al momento de este escrito, el número de muertes por el nuevo coronavirus es de casi 131 y, hasta ahora más de cinco mil infecciones confirmadas en China, Hong Kong, Tailandia, Macao, Malasia, Singapur, Corea del Sur, Vietnam, Nepal, Japón, Estados Unidos de América, Australia, Francia y Canadá.
La OMS no ha emitido una emergencia global y sólo recomienda lavarse las manos con agua, jabón o alcohol, cubrirse la nariz y boca al estornudar, evitar el contacto directo o usar protección al interactuar con personas que tienen los síntomas, cocinar muy bien la carne y huevos, evitar el contacto directo con animales enfermos.
El Premio Gustavo Baz Prada es un reconocimiento al servicio social que la Facultad de Economía entrega a los alumnos universitarios que destacan por su actividad social.
En ese contexto, sobresale la estudiante otomí, originaria de Querétaro, Ana Cristina Ramírez Ramírez, quien obtuvo el galardón en noviembre de 2019 por su labor al frente del coro musical y del Departamento de Música en la UNAM Canadá.
Becaria del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad (PUIC), con el proyecto Encuentro coral: a una voz, Ramírez Ramírez explicó que buscó una modalidad en donde pudiera, desde su área, regresar a la Universidad lo mucho que le ha dado. Su servicio social en Canadá consistió en dirigir el coro.
“El objetivo principal de este coro es difundir las tradiciones mexicanas y latinoamericanas a través de la música”, destacó la alumna universitaria.
A partir de su experiencia, Ramírez Ramírez expresó que ha intentado “rescatar lo que los pueblos en México hacen respecto a la educación musical. Es uno de mis objetivos a futuro, ir y ver qué están haciendo los pueblos, qué podemos rescatar para que podamos seguir siendo cuna de grandes músicos”.
En 1918 apareció el virus de la gripe española: 500 millones de personas de todo el mundo se infectaron, de las cuales aproximadamente 100 millones fallecieron. Esta cifra significó más decesos de los que hubo en la Primera Guerra Mundial, y se convirtió en una de las epidemias mortales en la historia de la humanidad.
Después de transcurrir más de un siglo, ¿qué se conoce sobre la gran variedad de virus que existen? Para entender algunas curiosidades de este tema, UNAM Global acudió con José Alberto Campillo Balderas, investigador del Laboratorio Origen de la vida, de la Facultad de Ciencias de la UNAM.
De acuerdo con el académico universitario, los virus son una entidad infecciosa que necesita de una célula para poder replicarse. Un virus que vaga por el aire es incapaz de reproducirse, de hecho necesita de un hospedero celular para multiplicarse y “sobrevivir”.
Existe una gran variedad de virus de diversos tamaños que pueden infectar desde organismos unicelulares como las bacterias y las amibas hasta los seres pluricelulares como son los hongos, plantas y mamíferos.
Entre los virus que causan enfermedades en los seres humanos, se encuentran: la poliomielitis, influenza, rabia, viruela, VIH, entre algunos otros.
¿Desde cuándo existen los virus en la Tierra?
Para los investigadores responder esta pregunta ha sido muy complicado, porque los virus tienen ciertas características que les impiden detectar su origen. Por ejemplo, infectan a cualquier organismo, no se fosilizan, tienen múltiples orígenes y, lo más importante, pueden mutar o recombinarse más rápido que las células, y sus genes se mezclan con los de su hospedero.
No obstante existen diversas hipótesis. La primera explica que su origen se remonta a etapas tempranas de la Tierra, anteriores al comienzo de las células. En la actualidad se han determinado varias secuencias genómicas de virus de RNA que son más pequeños que los del DNA. Por ello, se plantea que surgieron en las primeras etapas de la vida en particular en el mundo de RNA proteínas. Sin embargo, un contra argumento es que los virus necesitan de una célula para poder replicarse.
La segunda hipótesis -llamada reduccionista- plantea que los virus fueron células que perdieron componentes genéticos a través del tiempo y se convirtieron en agentes infecciosos como hoy los conocemos.
Finalmente, la hipótesis del escape explica que los genomas virales se originaron a partir de los genomas de sus hospederos. Por ejemplo, los fagos, virus que infectan a las bacterias, surgieron a partir de genomas bacterianos; los que afectan a las plantas fue a partir de éstas y de otros organismos que interactúan con ellas como los hongos y los insectos.
¿Están vivos?
Para que un organismo se considere con vida debe poseer ciertas características. Por ejemplo: deben tener material genético como el DNA o RNA, evolucionar, presentar metabolismo, e incluso auto mantenerse.
Así, los virus si evolucionan y, tienen material genético, ya sea DNA o RNA; sin embargo, no presentan metabolismo y no están formados por células, y justo por esos últimos puntos se afirma que no están vivos.
¿Los virus son buenos o malos?
“No podemos hacer juicios de moral hacia la naturaleza”, enfatizó José Campillo. Si bien a los virus se les ha considerado tradicionalmente como patógenos que infectan principalmente a seres humanos, a otros animales y a plantas domésticas, muchos de ellos conviven en armonía con su hospederos e, inclusive, son parte esencial del ciclo de la vida de éstos.
José Campillo menciona el legado de la Dra. Lynn Margulis (1938-2011), famosa bióloga evolucionista. Si bien ella no trabajó con virus, su investigación sobre la simbiosis en la evolución es significativa en la relación que hay entre éstos y sus hospederos.
Por ejemplo, los trabajos de la viróloga Marilyn Roossinck de la Penn State University. La Dra. Roossinck se especializa en infecciones virales de hongos y plantas. En el 2007, ella y su equipo de trabajo publicaron que un virus de hongo confiere tolerancia a las altas temperaturas del suelo del Parque Nacional Yellowstone a una planta que el hongo coloniza.
Es decir, «estamos atestiguando un claro ejemplo de mutualismo (un tipo de simbiosis que describe el trabajo en equipo entre diferentes especies para sobrevivir) entre una planta, un hongo y un virus».
Otros ejemplos de simbiosis o interacciones biológicas -relata José Campillo- son los polidnavirus que infectan a avispas parasitoides. Estos virus han evolucionado con su hospedero de manera muy estrecha. Los polidnavirus “ayudan” a las avispas a que sus huevecillos plantados sobre las orugas de algunas mariposas no sean reconocidos por su sistema inmunitario, y así logren eclosionar. “Ahí tenemos una interacción muy íntima entre virus y un insecto”.
Los retrovirus endógenos -elementos virales- son abundantes en los genomas de los mamíferos, incluido el ser humano. La interacción de estos virus ha sido tan estrecha que sin ellos, los mamíferos no hubiéramos desarrollado la placenta para mantener al embrión dentro de la madre.
Por ejemplo, la sincitina es una proteína de origen viral en el genoma humano que juega un papel muy importante en la implantación de los embriones en el útero. No solo vemos un claro ejemplo de co-evolución entre los mamíferos y sus virus, sino también, que hay genes de origen viral que se transfieren a sus propios hospederos.
Finalmente, existen virus altamente patógenos para los humanos. Por ejemplo, el virus de influenza H5N1, originalmente infectaba a poblaciones de aves del sureste de Asia, no obstante, se ha transmitido de las aves a un humano, pero nunca se ha transmitido de un humano a otro humano. Sin embargo, el virus podría mutar y por eso los especialistas lo monitorean constantemente: si no se controla podría convertirse en la siguiente pandemia.
Vaya escenario que tendrá la fase final del atletismo de la Olimpiada Comunitaria de la Ciudad de México: el Estadio Olímpico Universitario, el cual recibirá, este sábado 25 de enero, en su pista de tartán a los mejores competidores de la capital, quienes se ganaron su lugar luego de las etapas alcaldía y regional.
Para muchos de las y los ciudadanos que de manera gratuita participaron en sus alcaldías para llegar a este momento, correr en la pista del gran Estadio Olímpico Universitario será un “sueño” que podrán convertir en realidad.
En las fases previas fueron 1,775 participantes hasta llegar a 332 ciudadanos que buscarán subir a lo más alto del podio, en una jornada que iniciará a las 9:00 horas y se prolongará aproximadamente hasta las 16.00 horas
El inmueble que fue sede de los Juegos Olímpicos de México 1968, así como de Juegos Panamericanos, Juegos Centroamericanos y del Caribe, Universiada Mundial, Campeonato Mundial de Futbol, entre otros, tendrá a competidores de las 16 alcaldías en las pruebas de 50, 80 y 100 metros planos, relevos 4X50, 4X80 y 4X100, así como salto de longitud sin impulso.
Y es que la Olimpiada Comunitaria tiene de esta forma su cuarta jornada de finales, luego que en este 2020 ya se llevaron a cabo el voleibol y baloncesto en el Palacio de los Deportes, y el pasado domingo el boxeo en el Monumento a la Revolución.
Fueron un total de 12 deportes en esta primera edición del evento.
El atletismo fue de las disciplinas donde personas mayores de 50 años se inscribieron en un tema de inclusión que impulsa el Gobierno de la Ciudad de México a través del Instituto del Deporte. Las categorías van desde los 7 años en adelante.
Uno de los objetivos de esta justa es fomentar el deporte amateur como una forma de salir de prácticas antisociales, delictivas; así como proveer salud y buscar una interacción familiar entre las comunidades que conforman la capital del país.
Calendario restante de finales:
31 de enero, 1 y 2 de febrero, softbol y beisbol, Estadio Diablos Rojos.
8 de febrero, futbol asociación, Estadio Olímpico Universitario.
9 de febrero, taekwondo, Sala de Armas.
23 de febrero, ciclismo, Paseo de la Reforma.
1 de marzo, ajedrez, Zócalo.
1 de marzo, futbol 5, Zócalo.
1 de marzo, baloncesto 3X3, Zócalo.
En la Sala Quintana Roo del Centro de Estudios Municipales y Metropolitanos de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán se realizó el curso: Protocolo para la atención y prevención de casos de violencia de género en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), capacitaron entrenadoras y entrenadores deportivos 5F.
La licenciada Annel Tagle Varela y el maestro Miguel de Jesús Moguel Valdés, subdirectores en la Coordinación de Proyectos de la Oficina de la Abogacía General de la UNAM tuvieron a cargo las charlas correspondientes.
Tagle Varela ofreció un panorama general en cuanto a los pasos a seguir en torno a la violencia de género en el ámbito escolar y cómo trasladarlos a las disciplinas deportivas para una oportuna intervención en caso de que suceda entre atleta-entrenador o viceversa.
Tagle Varela señaló que un alto porcentaje de las denuncias son de mujeres hacía los hombres, sin dejar de mencionar que también existen casos de varones que son víctimas de violencia, pero muchas veces se callan y no hacen denuncia.
“En el ámbito deportivo se tienen que quitar muchos estereotipos que acompañan a la práctica de los deportes. No es momento de no discriminar, sino de alentar y motivar sobre las cualidades que se pueden tener y, sobre todo, ser incluyentes”, destacó.
Por su parte Moguel Valdés dio un panorama general de la palabra género, entendida como una construcción social basada en la diferencia sexual, masculino y femenino, “Tenemos la capacidad de transformar esa cotidianidad con acciones pequeñas que cambien hacia fuera. Tenemos que hacer acciones para la realidad que se viven en los planteles, se tiene que estar consciente de lo que hago y de las formas en que se están dando en las entidades. Alzar la voz y denunciar cuando veamos esas arbitrariedades”, comentó.
Correspondió a la maestra Nora del Consuelo Goris Mayans, secretaria General y presidenta de la Comisión Local de Equidad de Género de la Facultad, en compañía del doctor Alejandro Byrd Orozco, secretario de Extensión y Vinculación Universitaria inaugurar el curso, quien deseó a los participantes éxito para poner en práctica los conocimientos adquiridos en beneficio de comunidad universitaria.
México hace uso de la Guardia Nacional como un mecanismo de contención de migrantes. Golpearlos para detenerlos y encarcelarlos es una agresión física que viola sus derechos humanos. El gobierno mexicano dice: “En México van a poder obtener la condición de refugiados”, pero tenemos un sistema de asilo ineficiente, injusto y carente de presupuesto.
Este tipo de situaciones se ven reflejadas en el permiso de trabajo temporal y el retorno asistido que no especifica las condiciones en las que se dará. “El discurso del gobierno es un engaño”, destacó Elisa Ortega Velázquez, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM.
“En realidad, no es nuevo que México sea un muro de contención, no es que antes no se cometieran violaciones de derechos humanos a estas personas, por supuesto que sí, pero ahora parece que se está blindando esta cuestión a través de estos discursos del gobierno, de colocarse como garante de derechos humanos”.
La coordinadora del Diplomado en Migración y Derechos Humanos, mencionó que el mecanismo de ahora, y que viene impulsado desde los pactos de Marrakech, es desviar a los solicitantes de asilo a otros países del Tercer Mundo para que no lleguen a los países ricos.
Ortega Velázquez expresó que en México existe una ceguera con respecto a la realidad de estas personas. El sistema migratorio mexicano opera bajo la detención y la deportación sin importarle si son niños. Son personas que huyen de asesinatos, feminicidios, violaciones flagrantes de derechos humanos, pero “no lo queremos ver así. Creemos que vienen de nueva cuenta a robarnos el trabajo; son maleantes, son delincuentes”.
Diseñado por un equipo de alumnos de la Facultad de Ingeniería (FI) de la UNAM, el Velomóvil es un vehículo impulsado por fuerza humana.
Debido a su carrocería aerodinámica favorece el avance y protección contra lluvia o nieve, es conocido como la evolución de las bicicletas y triciclos, su principal relevancia es el beneficio que da al medio ambiente al ser un proyecto sustentable y que abre paso a una nueva generación de transportes móviles.
Jonathan Rodríguez, integrante del equipo, explicó que el velomóvil es un vehículo reclinado con distintas configuraciones que puede ser con cuatro, tres y dos llantas, es un medio de transporte alterno, utilizado frecuentemente en montaña y recorridos.
José Luis Gómez, del área de seguridad, afirmó que en un futuro el velomóvil puede superar a los vehículos convencionales, ya que alcanza una velocidad de 130 kilómetros por hora, impulsado únicamente con fuerza humana.
Desde el 2016, el equipo de Velomóvil ha participado en la competencia anual e internacional Human Powered Vehicle Challenge (HPVC), que promueve el diseño y construcción de vehículos de tracción humana. Dicho concurso ofrece la oportunidad para que universitarios den a conocer sus proyectos y habilidades, además que les permite involucrarse con sus maestros en la formación y trabajar en equipo.
Actualmente, el equipo se encuentra en el Centro de Ingeniería Avanzada (CIA) de la UNAM, diseñando la nueva tecnología que formará parte de Velomóvil 2020.
Los nuevos cambios contemplan tamaño y peso, este último podría alcanzar una carga de hasta 200 kilos, además de trabajar en una buena comunicación entre el piloto y el vehículo a través de una pantalla. Este avance le permitirá al piloto detectar cualquier detalle o error en tiempo real.
Este transporte puede utilizarse en cualquier tipo de terreno como carretera o pista, una de las medidas de seguridad que debe tener el piloto incluye un uniforme ajustado al cuerpo. El equipo está conformado por 15 universitarios de la Facultad de Ingeniería, los cuales trabajan en diferentes áreas del proyecto donde investigan, buscan materiales, patrocinadores y organizan lo necesario para el vehículo. Los universitarios esperan ingresar a los primeros lugares el Human Powered Vehicle Challenge (HPVC), que se realizará en abril del 2020 en Estados Unidos.