¿Por qué es riesgoso darle de comer a las palomas?

La paloma doméstica, un ave europea que los españoles trajeron a América en el siglo XVII, hoy es una plaga que causa daños a inmuebles y a la salud humana.

Jorge Schondube, académico de la UNAM, habla sobre esta ave que fue importada como una especie alimentaria, ya que era un alimento importante en el Medioevo, la época  renacentista y siglos posteriores en Europa:

Asociada a los humanos, la Columba livia ha vivido por siglos en las ciudades y pueblos de México. Ave doméstica, proliferó tanto que anida no sólo en casas sino en iglesias y edificios históricos y modernos.

Es común verla en atrios, plazas públicas e incluso en espacios abiertos como la Ciudad Universitaria de la UNAM, donde la alimentan chicos y grandes.


Con la paloma doméstica no se han reportado efectos negativos en aves nativas, como sucede con las especies invasoras (el gorrión doméstico europeo, por ejemplo), que atacan y desplazan a las nativas, además de que se comen su alimento.

Aunque es un ave urbana, ya ha habido avistamientos de la paloma doméstica en campos de cultivo, según un muestreo de Jorge Schondube en Sonora, como parte del proyecto en proceso “Ecología de aves invasoras en México”.

Que ahora también se las vea lejos de ciudades indica que pueden ser una plaga, dice el investigador del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES-UNAM).

Causa también un tipo de clamidia

A la paloma doméstica, dice el doctor Schondube, le gusta hacer sus nidos en edificios, así como descansar y defecar en los repechos de esas construcciones. Sin embargo, sus excrementos, en contacto con la lluvia, generan ácidos que corroen y dañan la piedra con que están hechas las iglesias y los edificios históricos.

La Columba livia es causa también de dos enfermedades: la histoplasmosis, asociada a los murciélagos, y la clamidia, que generalmente es una infección de transmisión sexual.

La mayor causa de histoplasmosis en el país —asegura el investigador del IIES— son las palomas y no los murciélagos. En el excremento de ambas especies crece el hongo Histoplasma capsulatum. Unas hacen sus nidos en iglesias, edificios históricos y alerones industriales. Los otros viven en cuevas.

Cuando los humanos se adentran en cuevas o quitan los excrementos al limpiar los palomares que hay en construcciones, pueden respirar las esporas del Histoplasma capsulatum y enfermar de histoplasmosis, que llega a ser mortal.


Otra mal que causa la Columba livia es la clamidia. Aunque es más una infección de transmisión sexual, la bacteria que causa la clamidia se puede contagiar por otras vías, y una de ellas es el excremento de las palomas.

En el caso de la clamidia causada por paloma, el patógeno es la bacteria Chlamydia psittaci y la infección se llama psitacosis.

No sólo infectan al ser humano, sino también a aves rapaces. Los halcones han migrado a ciudades donde hay muchas palomas. Si cazan y se comen una paloma infectada con clamidia, pueden enfermar e incluso morir.

En Europa, dice Schondube, hay ciudades donde está prohibido alimentarlas. Eso reduce sus poblaciones e incluso las obliga a buscar su alimento fuera de las ciudades.

Para empezar a controlarlas en México, Schondube recomienda dejar de darles de comer en plazas de ciudades y pueblos. Eso disminuirá sus poblaciones y reducirá el riesgo de histoplasmosis y clamidia para los mexicanos.

Fortalece tu capacidad y la de los demás: ¡Infunde confianza siempre!

Definición

La palabra confianza viene del latín confidentia; compuesta por el prefijo con que quiere decir “junto”, “todo”, “con”; más fides que significa “fe”. Así, significaría “con toda la fe”, “con absoluta convicción”.

La confianza es una emoción positiva, consciente y voluntaria. Confianza es creer sin inquietud ni dudas, es confiar a pesar de no tener el control de una situación futura, aun cuando se depende de que en efecto ocurra la acción esperada en el futuro.

La confianza es una emoción que nos lleva a tener una actitud positiva, referente a la seguridad sobre que ocurra una acción o situación de uno mismo o de otra u otras personas; podemos establecer sin incertidumbres una hipótesis sobre algo que se espera; es decir, teniendo la seguridad de que alguien actúe de determinada manera.

Entonces, no involucra sólo una expectativa de comportamiento sino un estado cerebral emocional, libre de inquietud o angustia, con la creencia, certidumbre (o mayor probabilidad) de que una persona se comporte de cierta manera. La confianza es una actitud mental abstracta hacia la proposición de que una o uno mismo (o alguien más) es confiable.

Dimensiones de la confianza

Se puede presentar en tres dimensiones: conductual, cognitiva y afectiva, generando distintos tipos de confianza.

Tipos de confianza

Confianza en los demás.
Los humanos somos seres sociales y, por eso, necesitamos a otros para vivir mejor y para gozar de un mayor bienestar psicológico y emocional. Tener relaciones cercanas da sentido a nuestra vida, y disponer de personas de confianza nos ayuda a ser felices. La confianza como emoción se manifiesta desde la niñez, cuando los pequeños se sienten respetados, comprendidos, alentados y acogidos en una situación de diálogo y respeto.

Autoconfianza.
Cuando una persona tiene una autoconfianza elevada está muy interesada en las tareas en las que participa porque se siente competente; toma los problemas como desafíos estimulantes; experimenta un compromiso elevado hacia sus intereses y actividades, y se recupera rápido de sus fracasos. Por suerte, la autoconfianza se puede trabajar y mejorar.

Confianza conductual.
Tiene que ver con la conducta de la persona y es la propia capacidad de los sujetos de actuar positivamente o no, de superar obstáculos y tomar decisiones correctas que afectan al comportamiento del individuo.

Confianza espiritual.
Hace referencia a la fe que tienen los individuos sobre la vida que les rodea y el contexto en el que se mueven.

Confianza simple.
Algunos expertos, como el biólogo Humberto Maturana, piensan que la confianza puede ser innata. Es lo que se conoce como confianza simple, y se piensa que nacemos con ella. Es automática, como la confianza hacia nuestros progenitores. Es total y completa.

Confianza alimentada.
A lo largo de la vida y fruto de las experiencias, esta confianza simple puede moldearse. Entonces podemos mantener la confianza alta en otras personas o bien puede aparecer la desconfianza.

Pasos para mejorar la autoconfianza y la confianza en los demás.

Vivir las situaciones de manera positiva, centrarse menos en los problemas y focalizar la energía en soluciones y cambios positivos.

Prepararse bien ante situaciones que generan inseguridad; por ejemplo, realizar una actividad nueva. Practicar hasta sentir mayor comodidad y dominar la tarea.

Hacer una lista de logros propios y recordarla constantemente para visualizar los propios avances.
Atreverse a actuar. Actuar abre oportunidades para lograr nuestros deseos.

Aceptar los fracasos del pasado, sabiendo que dentro de éstos siempre hay pequeños éxitos.

Observar a las personas de éxito. Imaginar a otras personas llevar a cabo ciertas actividades con éxito puede influir positivamente en la autoconfianza.

Dar oportunidad de acción a los demás para mostrar su capacidad y habilidades.

Mantener una actitud positiva hacia uno mismo y hacia los demás.

Integrarse en actividades colaborativas para generar emociones de confianza entre todos los participantes.

En sentido inverso, desconfiar de alguien no es sólo una predicción de incompetencia o de traición, sino también un mal sentimiento emocional hacia la persona en la que no se puede confiar. Desconfiar de uno mismo acrecienta la falta de seguridad en la propia capacidad y demerita la autoestima.

¿Los seres humanos producimos sustancias para atraer sexualmente?

En el reino animal hay señales químicas de tipo olfativo, es decir, sustancias químicas volátiles con diversas funciones, como la comunicación, la protección y la búsqueda de alimento. Por ejemplo, hay hormonas sexuales que indican la disposición de hembras o machos para aparearse, dijo Ricardo Reyes Chilpa, investigador del Instituto de Química de la UNAM.

¿Los seres humanos también producen sustancias que atraen al sexo opuesto? De acuerdo con el especialista de la UNAM, es un debate que existe actualmente en la comunidad científica.

En 1959 Peter Karlson y Martin Lüscher acuñaron por primera vez el término feromona, sustancia química volátil que despierta comportamientos innatos, es decir, no aprendidos. Su origen etimológico viene del griego pherein: “llevar o transportar”, y hormon: “estimular”. Entonces, feromona significa “transportar un estímulo”.

Un ejemplo, son las famosas mariposas monarca, en las que el macho posee órganos especializados que secretan feromonas afrodisiacas para atraer a las hembras.

Curiosamente, las feromonas de esta especie se derivan de alcaloides que las mariposas macho ingieren de algunas plantas; estos alcaloides son tóxicos para otro tipo de organismos, como los pájaros; también sirven como defensa a las mariposas, por lo cual las hembras prefieren aparearse con un macho que tiene una alta concentración de feromonas, pues indica que está bien alimentado.

También hay feromonas de rastreo, como las que utilizan las hormigas para hacer sus “caminitos”; cortan “hojitas” y se las llevan a sus nidos para cultivar hongos.

“Hay caminitos de rastreo muy bonitos para que todas las hormigas sepan dónde está la comida; si con el zapato les borramos maliciosamente su rastro no van a saber dónde continuar”. También se puede trazar un rastro artificial con la feromona, que es un pirrol, que las hormigas siguen.
En cambio, las abejas utilizan una sustancia química como alarma ante un depredador: al oler las feromonas se estimula su defensa y se reúnen para agredir al invasor.

En los humanos

En la comunidad científica hay un debate sobre si la especie humana también emite feromonas. Por ejemplo, un gran opositor es el investigador Richard Doty, quien en 2010 publicó El Gran Mito de las Feromonas, libro en el que plantea por qué no es posible.

Por otra parte, Tristam Wyatt, profesor de zoología en la Universidad de Oxford en Inglaterra, publicó en 2015 en la Revista de la Real Sociedad Británica el artículo “La búsqueda de las feromonas humanas: las décadas perdidas y la necesidad de regresar a los principios”.

En él explica que en los humanos podría ser posible la existencia de feromonas, como en otros mamíferos, como cabras y cerdos. Sin embargo, no hay pruebas sólidas a partir de ensayos, añadió el académico universitario.

Para afirmar que existe una feromona se debe mostrar que hay una respuesta fisiológica al olor, aislar e identificar la substancia química, incluso sintetizar las moléculas bioactivas, como en el caso de las hormigas y el rastro que dejan.

Wyatt explicó que en los humanos es más probable encontrar feromonas en las glándulas sebáceas. Por ejemplo, en secreciones producidas por las glándulas de la areola de los pezones de las madres que amamantan a sus bebés. Estas secreciones estimulan la succión innata de cualquier bebé, pues no es una conducta aprendida, sino más bien instintiva.

Wyatt concluye sobre los estudios actuales más sólidos de feromonas en humanos: “Como ven, no tiene mucho que ver con la cuestión sexual, sino que se relaciona con la alimentación, en este caso de los bebés.”

“Lo que sí está muy bien demostrado es el papel de las feromonas en insectos, por ejemplo, en las hormigas a través del rastreo para encontrar su comida”, finaliza el investigador universitario.

Particularidades que no conocías de las jacarandas

Jacarandosos pone los días de la Ciudad de México la jacaranda. Sus flores que visten el árbol, y que al caer dejan una cautivante alfombra de pétalos a su alrededor, alegran las miradas.

En guaraní se llama jacarandá, que significa fragante, y aplauso de mono (ka-í jepopeté); su fruto leñoso, en forma de castañuela, contiene semillas aladas.

En primavera, florecillas en forma de campana y de vistoso lila azulado pintan de ese color las calles y parques de México, adonde llegó a principios de los años 30 del siglo XX.

Fue el jardinero japonés Tatsugoro Matsumoto, quien al querer plantar cerezos en México sembró jacarandas, porque aquéllos no se adaptaron al clima de nuestro país.

Según el libro Árboles y áreas verdes urbanas, de la bióloga Lorena Martínez González, la jacaranda es nativa de regiones secas de Sudamérica; de crecimiento rápido en sus primeros años de desarrollo, mide de 6 a 10 metros de altura y vive entre 40 y 50 años.

Coloridas y perfumadas, dice Marcelo Rodrigo Pace, del Instituto de Biología de la UNAM, las jacarandas necesitan poco espacio y cuidados normales. Sus raíces no son agresivas, y a pesar de llegar a ser árboles muy altos filtran la luz. Además, su madera es de alta calidad: por sus tonos cremas y rosados, es muy apreciada en la fabricación de muebles.

Requiere poca agua y no necesita fertilizantes. Su mejor floración se da en suelos pobres, apunta Martínez González en su libro, publicado por el Parque Ecológico Xochitla.

Es muy resistente a las plagas y a la contaminación (diez árboles de jacaranda pueden absorber el CO2 emitido por mil 400 autos al día).

“Tiene otras gracias la jacaranda —agrega Ángeles González Gamio (La Jornada, 3 de abril de 2011)—. “Sus hojas secas son usadas en la fabricación de un ungüento que sirve para sanar heridas. La infusión de la corteza es muy buena para lavar úlceras. Y juntas, hojas y corteza, ayudan en el tratamiento de la sífilis y la gonorrea”.

Las jacarandas también tapizan el campus central de Ciudad Universitaria. En la Facultad de Psicología, Alcira Soust Scaffo sembró una jacaranda, tan viva hoy como la memoria de esta poeta uruguaya (La Jornada, 26 de junio de 2017).

Ernesto Alvarado, egresado de la Facultad de Psicología, recuerda que “con motivo de un año más de la conmemoración de la masacre del 2 de octubre en Tlatelolco, Alcira tuvo la hermosa idea de regalarnos una pequeña jacaranda para que la plantáramos en alguno de los jardines de la Facultad de Psicología, con el tierno mensaje de que se trataría de un símbolo de hermandad de nuestras dos escuelas (Psicología y Filosofía), ya que la primera era parte de uno de los colegios de la segunda, y en los años 70 adquirió el estatus de facultad.

“En bolsas de plástico acarreamos tierra del jardín de la biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras, al pie del busto de Dante Alighieri; caminamos entre charcos de agua los 300 o 400 metros que la separan de la Facultad de Psicología, y después de hacer varios agujeros que topaban con tuberías, por fin encontramos donde plantarla, la abonamos con poemas suyos escritos en papel revolución y en hojas bond, para que se nutriera bien y creciera hermosa”.

Hoy, la jacaranda de Alcira luce enorme frente a la biblioteca de la Facultad de Psicología, como otras que embellecen otros espacios de CU.

Terapias con animales para padecimientos mentales

Los animales, compañeros de los humanos desde tiempos remotos, pueden agregar una nueva tarea a sus funciones sociales: terapeutas. Existen especies en la actualidad que pueden ayudarnos a mejorar nuestra salud mental y obtener así una calidad de vida óptima.

De acuerdo con Hugo Sánchez, académico e investigador de la Facultad de Psicología de la UNAM, la mayoría de los seres humanos nos comunicamos a través del habla y la crítica, aspectos que incomodan a gran número de pacientes, haciendo que se sientan atacados en sus procesos terapéuticos. En general, consideró, la gente tiene mayor bienestar al participar en terapia con animales, la cual puede tener diversos alcances a nivel cerebral, e incluso en cambios hormonales.

“Los adultos mayores utilizan mucho a los animales de compañía, en esos casos el animal ayuda a recuperar la motricidad y tienen un mejor impacto en su condición física pues los ayuda a moverse y les da una sensación de utilidad”, señaló el académico.

La mayor parte de los pacientes que optan por este tipo de terapia sufre de trastornos como ansiedad, depresión, trauma y algunos padecimientos psiquiátricos, entre los que se encuentran la esquizofrenia y la psicosis, que pueden estar acompañados de paranoia –una sensación de que algo está en el ambiente–, lo que los lleva a sentirse vigilados o juzgados.

“Cuando una persona se acerca a un organismo lo que busca es establecer, primero, una relación de confianza que no logra establecer con otros individuos de su especie, es decir, con otros seres humanos”, consideró el especialista.

La terapia con animales ofrece a los pacientes una convivencia con otra especie, lo que elimina situaciones incómodas con otras personas; el contacto con animales genera una sensación de bienestar debido al cariño que éstos brindan a los pacientes. Esto permite tener un mejor control de las emociones de los pacientes, ya que a diferencia de los animales de compañía, se tiene una necesidad que está vinculada con el organismo.

Las terapias de este tipo se adecuan dependiendo de las características del padecimiento y de cada persona. Hay, por ejemplo, algunas más costosas y complicadas que involucran delfines; otras que requieren un gran espacio físico, como la equinoterapia; sin embargo, las más comunes son las que incluyen perros.

Otro punto importante de este tipo de procesos es la temperatura, ya que el calor corporal de los animales está por encima de los 37 grados Celsius en tanto que el del ser humano es cercano a los 36.6, es decir, cuando las personas se aproximan a los animales perciben calor lo cual resulta reconfortante para los pacientes, brindando una sensación de alivio.

Algunos padecimientos, como la depresión, la ansiedad o el trauma, vienen acompañados de una sensación de dolor, por lo tanto, aproximarse a un organismo permite sentir esta estimulación que genera una sensación de bienestar, disminuyendo la sensación de dolor, sus niveles de ansiedad y reportan una mejoría en su padecimiento.

La mayoría de los perros y gatos que participan en estas terapias están bajo el cuidado de los terapeutas, lo que permite que los pacientes convivan con ellos sin la carga emocional que significa su cuidado. En caso de que el paciente quiera adquirir un animal, debe acompañar su diagnóstico con el consejo de un especialista quien recomendará el compañero ideal de acuerdo con sus necesidades.

Irresponsabilidad humana
Una de las desventajas de la terapia con animales son las alergias causadas por el pelaje, por ello no todas las personas son elegibles para este tipo de tratamiento. Para que una persona sea candidata a una sesión con animales debe ser valorada psicológicamente:

“Una de las grandes desventajas no viene por parte de los pacientes, sino de personas que se aprovechan de estas condiciones. Hace tiempo había una regulación en la que si una persona demostraba que necesitaba de un animal de apoyo emocional, éste podía subir al metro; al haber una legislación muy pobre, la gente se aprovechó de la situación y subía todo tipo de animales cuando en realidad no tenían las características para funcionar como animales de rehabilitación”.

“Esto vino en detrimento de esta condición. En realidad, estos animales cumplen con un bien común pero se tergiversó su funcionalidad y los comenzaron a utilizar para cuestiones superfluas”, explicó Sánchez.

Este tipo de actos impactan de manera negativa en las personas que adquieren la responsabilidad de tener un animal de apoyo emocional, como recoger sus heces, el cual conlleva los mismos cuidados que cualquier otra mascota.

Asimismo, se debe tomar en cuenta el cuidado de los animales de edad avanzada porque igual que los humanos los animales de terapia tienen un tiempo de vida laboral. Adquirir un animal de apoyo emocional es un compromiso a largo plazo porque el animal envejecerá y necesitará otro tipo de cuidados.

“Se debe tener una relación perfectamente cuidada y saludable, pues es un organismo vivo, es una situación recíproca en la cual se quiere obtener bienestar con el animal, pero el paciente también debe proveer bienestar. Si el paciente está bien, el animal también”, recalcó el académico.

El mejor apoyo emocional es un canino
Los perros son animales con una gran inteligencia y adaptabilidad, sin grandes necesidades como otras especies. Existen razas específicas, como los labradores y los border collie, que son bastante utilizadas en terapia.

Se recomienda que los caninos participantes sean dóciles, jóvenes, que cuenten con entrenamiento y tengan un acompañamiento emocional durante un tiempo más o menos amplio, además de que el dueño sea consciente de que vendrá un periodo de senectud de la mascota. Las especies pequeñas de perros, como el schnauzer miniatura o el maltés, llegan a vivir entre diecisiete y veinte años, en tanto que perros de talla muy grande llegan a vivir entre doce y quince años.

Estigmas de salud mental y animales de terapia en México
De acuerdo con estudios europeos y estadunidenses, las terapias con animales muestran una gran eficacia con ancianos; de cada cien adultos mayores a los que se les asigna un animal de terapia, sesenta reportan que han tenido mejoras en su padecimiento y estado de ánimo.

La población mexicana ve a perros y gatos como animales de compañía, sin una perspectiva de apoyo emocional. Además, como hay un estigma de la salud mental en el país, a muchas personas les cuesta trabajo asumir que necesitan ir a terapia, mucho menos consideran la necesidad de un animal para cuidar de su salud mental.

Esto hace que sea muy difícil obtener una estadística de cuántas personas tienen un animal de terapia y cuántos han visto resultados, positivos o no, incluidos quienes deciden abandonar a la mascota.

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Cleptomanía: ¿cuándo aparece y por qué?

La cleptomanía es un trastorno mental en el que la persona tiene un deseo incontrolable de obtener objetos, que no necesariamente le significan un valor monetario, sino más bien la emoción de sentir la adrenalina generada por el riesgo de ser atrapados, dijo Samuel Acosta Galván, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Aproximadamente dos por ciento de la población mundial lo padece, y regularmente roban objetos que tienen un valor simbólico para el dueño, añadió.

Este padecimiento suele presentarse a finales de la adolescencia o principios de la vida adulta, aunque se ha detectado que desde la infancia algunas personas tienen “pequeños accidentes” con sus compañeros, lo que se relaciona con el poco control de los impulsos.

En algunos casos, quienes sufren de cleptomanía intentan devolver los objetos sin que el dueño se entere porque experimentan una etapa de culpa posterior al robo.

Los especialistas buscan que mediante un proceso de introspección la persona identifique qué necesita, porque la cleptomanía cumple con esa función ligada a las carencias emocionales.

“Si encontramos a una persona que presenta este tipo de eventos, es necesario empezar a trabajar desde ese momento para que no empeore esa condición. Por ejemplo, la persona presentará durante largos lapsos de su vida este comportamiento de forma incontrolable”.

Un ciclo

La persona que presenta cleptomanía sufre ansiedad por querer robar las cosas y una descarga de adrenalina por no ser descubierta en el momento del robo.

Siente una descarga emocional muy significativa, posteriormente viene un lapso de reposo, durante el cual el afectado siente culpa por lo que hizo seguida por una etapa de ansiedad, y nuevamente se presenta la necesidad de robar.

“Es como un ciclo que constantemente se renueva; cuando la persona roba experimenta un momento de éxtasis, luego viene el lapso de culpa que solo se resuelve con la ansiedad, y otra vez siente las ganas de robar seguida por un periodo de reposo, y todo se repite nuevamente”.

En algunos trastornos mentales la ansiedad se vuelve cíclica porque los afectados se convierten en pacientes crónicos, es decir, no es algo esporádico sino que repiten el acto una y otra vez durante toda su vida.

Su origen es desconocido, pero se ha relacionado con algunos otros trastornos, como el obsesivo-compulsivo, la depresión e incluso con el consumo de sustancias.

¿Hay solución?

Aunque las personas que padecen cleptomanía sienten culpa, casi no buscan ayuda. Regularmente son las personas cercanas, como familiares o amigos, quienes asumen que necesitan un tratamiento.

De hecho, son personas que llegan muy poco a la consulta psicológica porque no hay concordancia entre el padecimiento, la aceptación y la ayuda.

En cuanto al tratamiento, el mejor resultado se ha obtenido con la terapia farmacológica, que a través de los ansiolíticos ayuda a bajar los niveles de angustia y ansiedad que puede presentar la persona.

Además, debe acompañarse con una terapia psicológica con la que se reeduquen ciertas creencias o simbolismos que la persona ha asociado con el robo, concluyó el académico universitario.

Cuéntame tu niñez y te diré cómo superas una ruptura amorosa

Desde pequeños nos han enseñado que las rupturas amorosas son difíciles; a todos nos ha pasado que no dejamos de pensar en la persona, le damos mil vueltas al asunto y queremos regresar a lo que teníamos. Sin embargo, nadie nos contó que todo empieza en la infancia, con los cuidadores y nuestro entorno.

Al respecto, en la década de 1960 el psicólogo John Bowlby propuso que dependiendo de las características que vivimos durante la infancia con los cuidadores vamos a interactuar con la pareja en la etapa adulta, explicó Rolando Díaz Loving, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM.

“Los seres humanos somos una especie muy particular, no podemos vivir solos”, añadió el entrevistado. Por ejemplo, un bebé no puede sobrevivir sin la atención y protección de sus cuidadores, además, los necesita para desarrollar sus capacidades de subsistencia”.

Dependiendo de las características de cada uno, y de las personas que lo cuidan, el bebé desarrollará un estilo de apego para interactuar con los demás. De acuerdo con este planteamiento, existen tres tipos: seguro, evitativo y ansioso.

En el apego seguro, el bebé tiene la certeza de que el objeto de su amor es permanente. Es decir, cuando tiene hambre, está rosado, se siente molesto o con frío emite alguna forma de comunicación que los cuidadores interpretan de manera correcta.

Así, “se crea un vínculo entre la necesidad y la respuesta de sus cuidadores y aprende que ante esa necesidad tiene una atención inmediata».

De esta forma, el bebé está tranquilo porque sabe que en un momento de necesidad, lo van a ayudar. Así, se convierte en una persona segura, a la que le gusta la intimidad y el acercamiento de pareja, pero también es independiente, creativo y productivo.

En el apego ansioso, el bebé tiene una necesidad y sus cuidadores no saben qué hacer. “Quizá el pequeño está irritable, llora mucho porque a pesar del talco sigue rosado, y el cuidador se desespera y lo abandona, luego regresa y lo despierta para ver si está bien”.

¿Qué aprendió el bebé? Que cuando tiene una necesidad sus cuidadores no la resuelven y lo desamparan. En la vida de pareja desarrolla un sentimiento constante de inseguridad y ansiedad de que lo van a abandonar.

En el apego evitativo, el bebé tuvo una necesidad y su cuidador fue no sólo negligente, sino que en algunos casos fue hasta violento. Así, el pequeño aprendió que “más vale que yo no dependa de los demás, porque me pueden dañar, y la persona se pone una coraza emocional”.

El rompimiento de acuerdo al apego

Dependiendo de estas interacciones las personas desarrollan su forma de entender el mundo. Es decir, cuando una persona establece una relación lleva consigo su propia estructura para interpretar lo que sucede.

“Cuando alguien nos dice creo que nuestra relación ya se acabó, respondemos de forma distinta dependiendo del estilo de apego que tenemos”.

Por ejemplo, una persona evitante piensa: “ya me imaginaba que esto iba a suceder, y no me vuelve a pasar, no me vuelvo a enamorar y rompo aquí y no quiero volver a ver a nadie más”.

Cuando existe un apego seguro, en el momento de la separación, la persona piensa: “tuvimos aspectos positivos, espero que te vaya muy bien y si en algún momento quieres regresar podemos platicar sobre ello”. A estas personas no les duele tanto una ruptura porque pueden estar bien solas.

En el apego ansioso la persona es insegura y considera que el mundo no es de confiar y tiene miedo al abandono. Entre más tiempo haya durado la relación más dolorosa será la separación. Empezar con una nueva pareja dependerá del proceso de sanación que tiene cada tipo de apego.

Cuando una persona crece en un espacio seguro, donde aprende a jugar, explorar y conocer, desarrolla todas las competencias y capacidades necesarias para que en la etapa adulta tenga una relación en la que se enfoque en lo constructivo y no en lo negativo.

Cómo superar la ruptura

Entre más se piensa en el rompimiento, menos se puede salir de él, y eso limita las condiciones para avanzar porque la persona todo el tiempo está triste, deprimida, sin ganas de salir y sin apetito.

¿Qué tenemos qué hacer? Aprovechar la situación para crecer y utilizar toda la energía en algo constructivo y positivo. Por ejemplo, aprender un idioma, tocar un instrumento, hacer ejercicio, aprender a cocinar o formar nuevas amistades, concluyó el académico universitario.

Efectivamente, las relaciones humanas son fundamentales para la especie humana, pero como individuos podemos aportar otras capacidades. “Además de estar en una relación como parte importante de nosotros, hay que aprender a equilibrar, también hay amigos y familia, así como hobbies individuales”.

La pareja es parte de la vida y no puede ser todo, porque se crea un desbalance y se pierde el equilibrio, concluyó.

La melancolía, indispensable para buscar estados afectivos que añoramos

¿Cómo se define la melancolía?

La melancolía puede ser definida como la imposibilidad de experimentar estados emocionales, de modo tal que, quien la padece, no puede más que permanecer en un estado de “ausencia emocional”, donde ningún estado afectivo puede tener cabida.
Es una emoción parecida a la tristeza que normalmente va unida a un recuerdo. Se caracteriza por desgana, apatía, falta de energía, añoranza por el pasado. Está asociada a algunas manifestaciones físicas como agotamiento, cansancio, y manifestaciones cognitivas, como dificultad para concentrarnos en el presente. El Diccionario de la Real Academia, en su primera acepción, la define como “Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que quien la padece no encuentre gusto ni diversión en nada”.

Descripción psicológica

Las personas que se encuentran en estado melancólico suelen mostrar una ausencia casi total de la capacidad de experimentar otros estados emocionales; además, también suele presentarse en el individuo una suerte de retardo psicomotor, aunado esto a la imposibilidad de vincularse con su propio padecimiento, deviniendo en una retrospección dolorosa.
En los estados de ánimo relacionados con la tristeza, esta última no se limita a un único objeto, sino que permea todos los aspectos de la experiencia. Es decir, cuando nos sentimos tristes, es altamente probable que dicha emoción no corresponda únicamente a un ámbito de nuestra vida, sino que puede incidir en otros espacios de nuestra experiencia de la realidad, lo cual termina por arrebatarnos la posibilidad de vincularnos con los otros y de relacionarnos significativamente con el entorno que nos rodea.

Por su parte, y a diferencia de los estados de ánimo relacionados con la tristeza, tales como la depresión, en la melancolía se manifiesta la imposibilidad de experimentar afecto alguno, sea tristeza, alegría, enojo o cualquier otro. En ese sentido, el melancólico experimenta una suerte de “insensibilidad emocional”.

Descripción fisiológica

El estado de ánimo melancólico suele ir acompañado de otras situaciones, tales como el retardo psicomotor o la inhibición de funciones motoras y hasta actividades cognitivas. Estas perturbaciones son vividas por el melancólico como sensaciones dolorosas, de pesadez, como una opresión en el pecho, estrechez, inhibición o disminución de la motricidad, acompañado todo esto de una sensación de que todo se detiene, a pesar de los eventos reales de la vida.

Cómo se identifica y cómo se manifiesta

La persona con melancolía puede manifestarla a través de una profunda tristeza, así como angustia, desánimo, poca intención de relacionarse con su entorno, deseo de aislarse y unas constantes ganas de llorar.

Hay personas que describen la manifestación de la melancolía como una sensación de vacío en el pecho, como una imposibilidad de encontrar consuelo, no sienten ganas de levantarse de la cama, experimentan falta de energía y aburrimiento. Cada persona puede presentar la melancolía de manera distinta, pero estas son las manifestaciones más frecuentes.

La imposibilidad de recuperar el pasado a través de su continua evocación, es una de las manifestaciones más comunes que tiene la melancolía. Es decir, cuando experimentamos la sensación que nos lleva a la evocación de recuerdos vividos muy felices o tristes, aunado a la imposibilidad de volver a vivirlos, es a lo que se le denomina melancolía.

¿Qué la causa?

La melancolía puede surgir cuando no es posible aceptar lo sucedido y se hace imposible aceptar la ausencia. Esta situación da inicio a un escenario en el que la persona interpreta el suceso como un asunto personal, de no aceptación del presente a costa de aferrarse al pasado, de añoranza. Cuando se manifiesta de manera constante, puede afectar gravemente el equilibrio emocional.

Utilidad

Al igual que como ocurre con otras emociones, la melancolía, en tanto que mantiene un marcado vínculo con la tristeza, tiene una función adaptativa. Lo anterior en el sentido de que, gracias a este estado afectivo, nos es posible hacerles frente a diversas situaciones en nuestro ambiente, tales como una pérdida, una decepción o la experiencia de un acontecimiento que pueda propiciar un estado de ánimo triste.

La melancolía puede fungir en estos casos como un fuerte anclaje de neutralidad emocional que, a su vez, pueda propiciar la reflexión y la introspección respecto a la situación que está suscitando el estado de ánimo depresivo.

Sin embargo, la melancolía no necesariamente tiene que surgir en contextos en donde la emoción predominante sea de carácter depresivo, sino que puede tener ocasión a propósito de otros estados afectivos, como la felicidad que pueden conllevar algunos recuerdos del pasado, por ejemplo.

A final de cuentas, la melancolía nos prepara, de una u otra forma, para confrontar las demandas que en un momento específico pueda estar manifestando nuestro ambiente. Puede llevarnos a buscar esos estados emocionales y afectivos que nos hicieron sentir bien en algún momento y que añoramos tenerlos.

Referentes culturales

Serie La Melancolía de Haruhi Suzumiya (animé)

La historia sigue al personaje del título, Haruhi Suzumiya, una estudiante de preparatoria que inconscientemente puede cambiar la realidad y sus extrañas travesuras con su club de la escuela, la “Brigada SOS”, que ella fundó para investigar sucesos misteriosos. Haruhi obliga a su compañero de clase Kyon, que narra la serie, a unirse a sus proyectos y de manera similar recluta tres miembros adicionales en su club: la silenciosa bibliófila Yuki Nagato, la tímida y asustadiza Mikuru Asahina, y el amistoso “estudiante de intercambio misterioso”, Itsuki Koizumi. Estos miembros de pronto se revelan a Kyon como los personajes extraordinarios que Haruhi está buscando, enviados por sus respectivas organizaciones para observarla.

Películas

El Graduado (1967). Película de Mike Nichols con Dustin Hoffman y Anne Bancroft. Ben Braddock es un joven que regresa a su hogar tras acabar sus estudios universitarios. Con ganas de desafiar los ideales y la moral de la generación de sus padres, quiere terminar con la hipocresía y la corrupción de la sociedad en la que vive. Una amiga de la familia, la señora Robinson, se encapricha de Ben y lo convierte en su amante, pero esta relación se complicará cuando el chico conozca a Elaine, la hija de la señora Robinson.

Sonata de Otoño (1979). Película de Ingmar Bergman con Ingrid Bergman y Liv Ullmann. Charlotte tuvo dos hijas. Helena se encuentra incapacitada y Eva cuida de ella junto a su esposo, Viktor. Hace mucho tiempo que Eva abandonó a ambas para dedicarse de lleno a su gran pasión, el piano. Ahora, después de siete años de ausencia y una fama cultivada a nivel internacional como pianista, Eva volverá a reencontrarse con sus hijas en una situación que no será grata para ninguna de ellas.

Un viejo amigo de Charlotte ha muerto y Helena, que se mueve entre el rencor y la nostalgia hacia su madre, avisa a Eva para que vuelva. Así lo hace. Lo primero que ve la madre al llegar es que, al contrario de lo que pensaba, Helena está en casa de Eva y no en una clínica como ella creía. Con esta oportunidad surge el primero de una larga serie de encontronazos entre madre e hija. Los reproches y los recuerdos ahogan cualquier intención previa de reconciliación y Eva acaba marchándose de nuevo.

Perdidos en Tokio (2003). Película de Sofia Coppola con Bill Murray y Scarlett Johansson. Bob Harris, un actor norteamericano en decadencia, acepta una oferta para hacer un anuncio de whisky japonés en Tokio. Está atravesando una crisis y pasa gran parte del tiempo libre en el bar del hotel. Y, precisamente allí, conoce a Charlotte, una joven casada con un fotógrafo que ha ido a Tokio a hacer un reportaje; pero mientras él trabaja, su mujer se aburre mortalmente. Además del aturdimiento que les producen las imágenes y los sonidos de la inmensa ciudad, Bob y Charlotte comparten también el vacío de sus vidas. Poco a poco se hacen amigos y, a medida que exploran la ciudad juntos, empiezan a preguntarse si su amistad podría transformarse en algo más.

Canciones

“Balada de otoño” de Joan Manuel Serrat
https://youtu.be/5v66eaBzJmA https://youtu.be/pTwE3cTNcJQ
“Oh melancolía” de Silvio Rodríguez

“Si nos quedara poco tiempo” de Chayanne
Chayanne – Si Nos Quedara Poco Tiempo (Vídeo Oficial) – YouTube

De la Inquisición a la censura de medios digitales

La Inquisición (el Tribunal de la fe en la Nueva España) y la censura católica buscaban sancionar todo lo que no estaba establecido como dogma en la ortodoxia católica, y por eso fueron prohibidos libros o textos, entre los que figuran obras científicas, literarias, religiosas, sediciosas e incluso traducciones o versiones de la misma Biblia.

Sobre los libros prohibidos que el Santo Oficio consideraba que atentaban contra los valores del catolicismo y la Monarquía española en América, los doctores César Manrique Figueroa y Manuel Suárez Rivera, especialistas en historia del libro antiguo, nos dan un repaso histórico.

Temidas y censuradas porque atentaban contra los dogmas y los valores de la religión, figuran obras de autores pre-científicos como Galileo u obras religiosas como el Corán, dice Manrique, del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM (IIB).

Lutero y Calvino eran otros autores prohibidos, agrega Suárez, también investigador del IIB. Como España “era la campeona del catolicismo” y la encargada de su difusión en América, un objetivo de la Inquisición era que la gente no tuviera acceso a las ideas luteranas y calvinistas.

En el siglo XVIII, con las ideas francesas de la Ilustración que atentaban contra la Corona española, se prohibieron también obras de Voltaire, Rousseau y de otros filósofos de la Revolución Francesa.

“Ejemplos de expurgos de libros del Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional de México”. Fotografías: Beatriz López García

Las listas de la prohibición

Desde el siglo XVI —agrega Manrique— había listas de autores y libros prohibidos. La prohibición operaba en diferentes grados: unos textos se censuraban en su totalidad y otros parcialmente, “con algunas pequeñas líneas de texto que tenían que ser expurgadas”.

Por ejemplo, un tomo de la obra Speculum Astrologiae, del astrónomo italiano Francesco Giuntini, es impresionante porque tiene muchas huellas de censura: capítulos enteros tachados con tinta. “Pareciera como si le hubieran pasado una esponja”.

Cada cierto tiempo, la Inquisición actualizaba e imprimía esos índices de libros ordenados alfabéticamente. Como un nuevo índice podía tardar en publicarse 30 o 50 años, se emitían también edictos o carteles “que se pegaban en las calles o en lugares públicos”.

Tales edictos son muy detallados: registran nombre del autor, título de la obra, idioma en que está escrita, “en dónde y en qué esta impresa” y por qué se tiene que censurar y confiscar.

La Biblia, piedra angular de toda la Iglesia católica, figura en esas listas. De por sí inaccesible, por cara y porque no todos sabían leer y menos latín, lengua en que estaba escrita, la lectura e interpretación de la Sagrada Escritura fue —apunta Suárez— una prerrogativa de las elites letradas y canónicas, “porque no era correcto que la gente tuviera en sus manos una cosa tan relevante”.

No sólo las traducciones de la Biblia de Calvino y de Lutero a lenguas vernáculas como el alemán estaban prohibidas, sino obras como La Celestina, de Fernando de Rojas, que muchos hemos leído desde la secundaria, agrega Manrique.

En el Índice de 1559 figuran La Celestina y la segunda parte de la obra picaresca El lazarillo de Tormes, novelas clásicas que “en su momento causaron molestia”.

Desde entonces, también toda la literatura mística de autores conocidos de la época como Fray Luis de Granada y Fray Luis de León fue censurada.

Los tratados de Galileo, tan controversiales en esa época; la obra de los grandes pensadores de la Francia ilustrada (Rousseau, Voltaire, entre otros); y los escritos que los Insurgentes publicaron durante el proceso de la Independencia de México, entre ellos los Sentimientos de la Nación, eran “vistos con desconfianza” y fueron prohibidos por la Inquisición.

“Ejemplos de expurgos de libros del Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional de México”. Fotografías: Beatriz López García

Censura sin Inquisición

La Inquisición censuró textos en la Nueva España de 1559 a 1820. Sin embargo, apunta Suárez, aunque después de ese año en México ya no existió el Tribunal de la fe, siguió habiendo censura a través de un organismo llamado Jurado de Imprentas. Además, cada obispado tenía una dependencia para esa tarea.

En virtud de un decreto papal llamado Real Patronato, que otorgaba al rey de España la facultad de organizar la Iglesia en América, había un índice hispano que tenía jurisdicción para prohibir libros tanto en España como en sus colonias, entre ellas Nueva España y Filipinas. Pero no era el único índice de este tipo. En el romano, por ejemplo, figuraba la prohibición de El origen de las especies, libro de Charles Darwin publicado el 24 de noviembre de 1859. La idea de que el hombre provenía del simio era completamente inaceptable para la Iglesia católica. Cabe destacar que el índice romano perdió vigencia recién en 1966.

Y no sólo la teoría de Darwin era censurada por el catolicismo. El mismo Carlos de Sigüenza y Góngora fue acusado de hereje “por una frasecita” en el Triunfo parténico (1683). Por lo tanto, desde una frase en un texto hasta una obra revolucionaria como El origen de las especies, todo lo que atentara contra el dogma católico, “algo que no se cuestiona”, era prohibido, insiste Suárez.

A propósito no sólo de Darwin, sino también de Galileo y Copérnico, Manrique dice que, a pesar de que “creemos que se han dejado atrás cuestiones de censura”, en países como Estados Unidos tienen mucho éxito en internet los grupos creacionistas (“creen en la creación del Génesis y no en la ciencia”) y los terraplanistas (“creen que la Tierra es plana”).

Confiscación y cárcel

Suárez comenta que si alguien era sorprendido con algún libro prohibido y tenía suerte, sólo se lo confiscaban, como en el caso de un viandante (vendedor de libros en la calle) que le mostró al inquisidor un tomo con la historia de Felipe II, mismo que figuraba en la lista de libros prohibidos.

En cambio, un caso extremo fue el del arquitecto Melchor Pérez de Soto, en el siglo XVII. Por celos a su trabajo, algunos personajes lo acusaron de practicar astrología judiciaria o de adivinación, y toda su biblioteca fue decomisada. Él fue encarcelado y murió asesinado en los calabozos de la Inquisición.

Ninguno de los libreros, fieles creyentes y en general colaboradores con la Inquisición, comerciaba libros abiertamente prohibidos. Si los descubrían, podían perder su capital, ya que se les confiscaban sus obras.

Lo que sí circulaba en la Nueva España, agrega Manrique, era “mucha folletería”. Durante el siglo XVIII circulaban, pese a estar prohibidos, los panfletos de la Francia revolucionaria. Además, hacía muchos años que ya habían llegado las ideas de la Ilustración. Hidalgo, por ejemplo, las había leído en el Colegio de San Nicolás, ubicado en la entonces ciudad de Valladolid, hoy Morelia.

El edicto de agosto de 1809 contenía toda una lista de textos prohibidos: desde novelas, teatro y obras que “atentaban” contra la moral, como las del Marqués de Sade, hasta folletines o pasquines que incitaban a la sedición. Sin embargo, dichos textos “circulaban ampliamente”.

La gente tenía estrategias para sortear la censura inquisitorial. Hay evidencia, por ejemplo, de que en obras de Voltaire la “V” se cambió a “M” y la “l” a “t”.

 

“Ejemplos de expurgos de libros del Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional de México”. Fotografías: Beatriz López García

Censura, vigente

Finalmente, ambos investigadores del IIB coinciden en que la censura es una acción presente. Por ejemplo, con la guerra Rusia-Ucrania, dice Manrique, ya no se censuran libros pero sí medios digitales: sitios enteros de internet, particularmente occidentales, para que la opinión pública rusa sólo tenga una versión parcial del conflicto.

La censura, agrega Suárez, es un fenómeno inherente al ser humano. Ejemplos de censura hay en todos los momentos de la historia: hoy y hace 500 o 1000 años. El afán por el control de lo que los demás pueden o no saber según la conveniencia de otro sector, casi siempre privilegiado, sigue vigente.

Infartos y derrames cerebrales: causas y consecuencias

El evento vascular cerebral (EVC) es un problema de salud pública. En el mundo es la segunda causa de muerte y la primera causa de discapacidad adquirida en adultos. En México es la quinta causa de muerte.

El EVC es un síndrome clínico, principalmente de origen vascular, en el que se desarrollan ciertos signos neurológicos focales que persisten por más de 24 horas.

Hay dos tipos de EVC: isquémico y hemorrágico, dice la maestra Ana María Escalante Gonzalbo, quien en el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM ha desarrollado con su equipo aplicaciones interactivas para la rehabilitación de los pacientes que sufren un EVC.

El EVC isquémico o infarto cerebral ocurre por un bloqueo a una arteria. Entonces la sangre ya no fluye a las zonas ubicadas más allá del punto de obstrucción y las neuronas comienzan a morir por falta de oxígeno y glucosa.

El EVC hemorrágico o derrame cerebral sucede generalmente por un aneurisma o malformación de una arteria que al romperse interrumpe parcialmente el flujo sanguíneo y derrama la sangre que resulta tóxica para las neuronas.

Aunque el aumento y la incidencia de EVC va de la mano del envejecimiento (tener mayor edad es un factor de riesgo de las enfermedades crónico degenerativas), hay otras causas de infarto y derrame cerebral: hipertensión arterial, diabetes, aterosclerosis, obesidad, enfermedades del corazón, tabaquismo y sedentarismo.

Cada cinco segundos un EVC en el mundo

Según la Organización Mundial de la Salud, cada cinco segundos ocurre un EVC en la población mundial. De 15 millones de personas que sufren infartos o derrames cerebrales, cerca de cinco millones fallecen y cinco millones quedan con una discapacidad severa.

En México ocurren alrededor de 170 mil infartos cerebrales al año. En promedio, unos 500 al día, según el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía. Entre 20% y 30% de quienes sufren un EVC fallecen. Y, entre los que sobreviven, 60% tienen secuelas que pueden durar toda la vida y un 30% se vuelve completamente dependiente para la realización de sus actividades.

Tanto en los EVC isquémicos como en los hemorrágicos mueren varios millones de neuronas. Ciertas secciones del cerebro se ven afectadas por esta falta de suministro de oxígeno y glucosa. Las consecuencias dependen del tipo de evento vascular cerebral y del tiempo que tarde el paciente en ser atendido, así como de las dimensiones y la ubicación de la lesión.

El EVC tiene consecuencias motoras en el 80% de los casos; causa hemiparesia o parálisis de un lado del cuerpo. El porcentaje de las afectaciones cognitivas (a la atención, la memoria, el lenguaje y el procesamiento de información —se vuelve más lento—) es variable: entre 20% y 80% de los casos. Y las afectaciones emocionales (depresión y ansiedad) se presentan en el 33% de los pacientes.

Afortunadamente, señala Escalante Gonzalbo, gracias a los avances de la medicina, se ha logrado disminuir la mortalidad por un EVC. Por eso, lo que más preocupa es poder brindar una atención de rehabilitación oportuna y eficaz.

Las discapacidades por un EVC pueden volverse permanentes si no se aplica una rehabilitación oportuna y con la suficiente frecuencia. En algunos casos, los sobrevivientes al evento se vuelven dependientes de otras personas para poder realizar cualquiera de sus actividades.

Un EVC impacta no sólo a quien padece un infarto o derrame cerebral, sino a la familia y al cuidador. Además, si el paciente era un sujeto económicamente activo, afecta también a su productividad.

Simulación de terapias

Por eso la rehabilitación juega un papel muy importante para que los pacientes puedan recuperar sus actividades cotidianas o al menos sigan siendo independientes.

“Ahí podemos intervenir”, dice Escalante Gonzalbo. En el Laboratorio de Investigación y Desarrollo de Aplicaciones Interactivas para la Neuro-rehabilitación (LANR), del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, ella y sus colaboradores han desarrollado videojuegos que, utilizando sensores de posición y movimiento, simulan las terapias de rehabilitación que se aplican a quienes presentan secuelas motrices o cognitivas a consecuencia de un daño neurológico, como el provocado por un EVC.

Los videojuegos están diseñados para que el paciente siga su terapia de manera independiente, vía telerrehabilitación. Así, desde casa, puede realizar la terapia con más frecuencia de lo que normalmente ocurre con las terapias convencionales.

De esta manera, puntualiza Escalante Gonzalbo, el cerebro reaprende tareas que perdió por el daño neurológico causado por un infarto o un derrame cerebral.

Más información en https://www.gaceta.unam.mx/crean-videojuegos-para-rehabilitacion-neurologica/.

Eyaculación en seco: ¿quiénes la padecen? ¿hay tratamiento?

En los hombres hay orgasmos sin expulsión de semen. Aunque son eyaculaciones en seco, sientes como “si te bajaran todas las mariposas al vientre”, dice Julián Alcalá Ramírez, maestro en Medicina Social, epidemiólogo y experto en salud pública de la Facultad de Medicina de la UNAM.

“Parece un asunto de hombres”, pero los niños, que no han entrado a la pubertad, y los adultos mayores de 60 años pueden tener orgasmos sin salida de semen o con muy poco. Algunas mujeres también: pueden tener orgasmos, con o sin eyaculación, obviamente sin espermatozoides.

Cuando los hombres presentan eyaculación en seco, el semen se queda en el aparato reproductor, se degrada y es absorbido por el cuerpo.

La eyaculación en seco no es una enfermedad. Es un proceso natural y ocurre por cambios en el cuerpo. Y, como no es una patología, no hay tratamientos, aunque sí técnicas para tener orgasmos sin eyaculación.

Hay personas sanas de 70 años que tienen orgasmos con eyaculación en seco o con muy poca salida de semen y que pueden embarazar porque todavía producen cierta cantidad de espermatozoides. Charles Chaplin, a los 80 años, embarazó a su pareja.

Con pocos espermatozoides pero funcionales, puede haber fecundación, porque están “más entrenados” para embarazar. Esos espermatozoides van en el líquido preeyaculatorio. “No salen tan rápido de la próstata; salen de las glándulas seminales”.

En general, los adultos mayores producen espermatozoides en menor cantidad. Además, estos espermatozoides ya no son tan hábiles para producir un embarazo.

No son funcionales, puntualiza el doctor Alcalá Ramírez, porque básica y morfológicamente “les falta la cola o les sobra la gordura” y no se pueden mover para alcanzar al óvulo.

Todo lo que debes saber sobre la saliva

La saliva o la salivación continua, además de mantener hidratados y en condiciones óptimas los tejidos bucales, funciona como la “marea retrógrada del mar”: llega la ola, limpia la playa y se lleva los desechos marinos.

Exactamente así —dice el doctor Alejandro Benavides Ríos, académico de la UNAM— la salivación continua, con su función de autoclisis, limpia la boca, se lleva los residuos de comida y los desechos metabólicos o “popo” de las bacterias.

Cuando no hay salivación continua —agrega el especialista en prótesis maxilofacial— se produce sequedad de la boca o xerostomía porque las glándulas salivales no producen suficiente saliva para mantener húmeda la boca.

Dos tipos de saliva

Sobre la saliva y la etiología de la boca seca, el doctor Benavides Ríos, profesor de la Facultad de Odontología (Clínica Periférica Vallejo), brinda más detalles:

Hay dos tipos de saliva. La serosa, que es muy líquida, se produce cuando se nos antoja algo y de inmediato salivamos. Contiene mucina, enzima que durante la masticación se mezcla con los alimentos y coadyuva a su digestión desde la boca.

La saliva mucosa es muy espesa. Las glándulas salivales la producen para la protección de las mucosas, sobre todo cuando se consumen alimentos un poco más ácidos (limón o salsas picantes), que pueden ser muy agresivos.

Los componentes de la saliva son agua (el principal), enzimas (entre ellas, la mucina) y sales minerales, que en cada persona son diferentes.

Según la calidad de su saliva, hay pacientes que pese a tener buena higiene bucal en seis meses tienden a formar sarro o tártaro dental más rápido y otros muy poco.

Al día se puede producir “hasta más de un litro de saliva”, pero eso depende también de cada persona y de la cantidad de líquidos que consuma.

Por qué se saliva poco

Pacientes que salivan poco y padecen el trastorno de boca seca suelen presentar mal aliento porque los desechos metabólicos de las bacterias entran en estado de putrefacción. Aunque el mal olor de boca también puede ser de origen gástrico.

La etiología de la xerostomía es de origen multifactorial. Hay fármacos (los antiepilépticos, por ejemplo) que propician el trastorno de boca seca, así como traumas e infecciones que alteran la función de las glándulas salivales.

Causa también de boca seca son el tabaquismo (por el calor que produce y los químicos que deposita en la boca) y el alcoholismo (el alcohol deshidrata los tejidos).

Enfermedades de origen glandular y endocrinológico pueden afectar el flujo de saliva, y el cáncer de glándulas salivales reduce la salivación.

La diabetes, enfermedad con alta prevalencia en la población mexicana, altera mucho el flujo de saliva. Incluso los diabéticos, cuando no están controlados, producen un aliento cetónico, que entre los odontólogos se define como olor a manzana fermentada.

La diabetes, “independientemente de que cambia los componentes químicos de la saliva, también los disminuye”.

Enjuagues para boca seca

A un paciente con boca reseca, trastorno asociado a la ingesta de algún fármaco, puede ayudarlo “hacer constantes enjuagues con agua y tragarla”.

Los pacientes que pasan por radioterapia, dice el doctor Benavides Ríos, pueden utilizar saliva artificial; incluso para calmar el ardor en la boca, hacer enjuagues con “mexibe”, un preparado compuesto por un anestésico, una sustancia “buffer” (equilibra la acidez de la boca) y un agente desinfectante, pero bajo supervisión de un odontólogo.

¿Las ondas gravitacionales podrían afectar a la Tierra?

Las ondas gravitacionales, deformaciones del espacio-tiempo que viajan a la velocidad de la luz, son producidas por eventos astronómicos muy violentos, como el choque de estrellas de neutrones o agujeros negros, incluso la explosión de estrellas, dijo Miguel Alcubierre Moya, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM.

Albert Einstein las predijo en 1917 pero fue hasta 2015 que fueron detectadas, casi cien años después. Durante este lapso no se contaba con la tecnología suficiente, fue necesario construir máquinas muy sensibles y grandes porque el efecto se nota más con el tamaño del objeto.

Para detectarlas desde la Tierra, las máquinas tienen rayos láser que rebotan en espejos y miden cómo se mueven. Cuando pasa la onda gravitacional el movimiento del espejo es “chiquito”, se mueve una millonésima parte del diámetro de un protón. “Algo muy difícil de medir”.

De hecho, todo el tiempo pasan por la Tierra, y aunque sean una deformación del espacio-tiempo son pequeñísimas y no las sentimos, explicó el académico universitario.

Qué tanto llegan a la Tierra

“Este fenómeno ocurre con cierta frecuencia en el Universo, pero en la Vía Láctea no es tan común, seguramente ocurre una vez cada varios siglos”, añadió Miguel Alcubierre.

Si la explosión o choque se diera en el Sistema Solar de la estrella Alfa Centauri, que se encuentra a cuatro años luz de la Tierra, las ondas gravitacionales podrían sentirse más intensas, muy parecidas a las fuerzas que produce la Luna en la marea de la Tierra. Si ocurrieran más cerca, podrían producir temblores, pero eso no va a ocurrir porque en nuestra galaxia es muy difícil.

“La última vez que vimos una supernova en la Vía Láctea fue identificada por Johannes Kepler en 1604, hace más de 400 años”. De hecho, se calcula que ocurren dos o tres veces cada mil años.

Sin embargo, en el Universo existen millones y millones de galaxias y seguramente en algún lugar se producen estas ondas gravitacionales muy intensas, concluyó Miguel Alcubierre Moya.

Gravedad: ¿la única fuerza que atraviesa todas las dimensiones?

[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/dUv85ivJe0w»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]En el mundo de la física se conocen tres dimensiones espaciales y una cuarta, que es la temporal. Sin embargo, hay una teoría que plantea la existencia de otras dimensiones, hasta el momento desconocidas para los seres humanos. En este marco, algunos científicos han planteado que la gravedad es la única que las atraviesa a todas.

“Lo sorprendente de la gravedad es que es mucho más débil que el resto de las fuerzas de la naturaleza”, dijo en entrevista para UNAM Global Julieta Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM.

Por ejemplo, las fuerzas que mantienen unidos a los átomos, incluso a un imán pegado al refrigerador que sostiene los papeles, son más fuertes que la gravedad, añadió la académica universitaria.

Durante años, los científicos han explicado que existen partículas subatómicas, pero en un mundo que pareciera de ciencia ficción se ha planteado que en realidad se trata de cuerdas que representan otra dimensión, y dependiendo de cómo oscilen tienen propiedades diferentes.

Por ejemplo, un protón, un neutrón y un electrón oscilan de forma completamente diferente. De hecho, cada uno podría estar en una cuerda distinta que representa una dimensión, explicó la académica universitaria.

Así, “la gravedad podría ser una cuerda que existe en otra dimensión pero sólo vemos y sentimos en nuestro universo un fragmento minúsculo de nuestra cuerda, es decir, la dimensión donde vivimos.”

Por eso, la gravedad es tan débil respecto de las otras fuerzas que existen en nuestro universo, como la electromagnética, la nuclear fuerte y la nuclear débil (que finalmente, no es tan débil).

Como una muestra, un átomo no se desintegra aunque los protones se repelen, esto es debido a la fuerza que los mantiene unidos a los núcleos atómicos.

“Así, la ciencia también usa su imaginación y por eso busca respuestas a los problemas más complejos”, concluyó la académica universitaria.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

¿Hay peligro de explosión en las plantas nucleares de Ucrania?

Dentro del conflicto bélico causado por la invasión de Rusia a Ucrania, la mayor preocupación han sido las plantas nucleares que proveen de aproximadamente 30 por ciento de energía al país sometido. Así, hay un miedo permanente de que pueda haber una explosión nuclear.

En la zona de conflicto hay 16 centrales nucleares del tipo BWR, que son de agua en ebullición, es decir, utiliza el líquido como refrigerante; también cuenta con barras de moderador que controlan el flujo de neutrones al núcleo, dijo Benjamín Leal Acevedo, Coordinador de la Unidad de irradiación y seguridad radiológica del Instituto de Ciencias Nucleares, de la UNAM.

Una planta de este tipo alcanza la ebullición en el núcleo, así forma el vapor que utiliza para impulsar la turbina que mueve un generador eléctrico. Una de las plantas nucleares más grandes de Europa es la de Zaporozhie que tiene seis reactores de potencia, de los cuales dos estaban apagados hasta la semana pasada, dos en potencia y media y dos encendidos.

Con las acciones militares es deseable que ningún país tenga enfrentamientos bélicos de artillería pesada cerca de instalaciones nucleares, agregó el investigador universitario.

Por desgracia, explicó el entrevistado, hace unos días se vio afectado un edificio, en el que por suerte no había un reactor, sino que era una estructura administrativa, que afortunadamente lograron contener.

“Es entendible la preocupación de la gente cuando escucha sobre plantas nucleares por las malas campañas que nos han traído diversos accidentes, pero ante este encuentro bélico no existe peligro”.

No existe ningún peligro de que ocurra un accidente nuclear porque cuando un reactor está apagado se detiene la reacción en cadena, no hay bombardeo de combustible nuclear con neutrones y se disminuye la presión.

Las plantas nucleares tipo BWR tienen unas barras de control que en este caso frenan la reacción en cadena, se disminuye la presión y se produce menos corriente eléctrica. Este tipo de plantas –como las ubicadas en Ucrania– son muy seguras, y en caso de alguna emergencia es más fácil apagarlas, añadió el académico universitario.

Actualmente, todos los reactores tienen edificios de contención y seguridad pasiva que permite controlar algún incendio, y si se produce un accidente se cuenta con la tecnología que permite monitorear los niveles de radiación en tiempo real.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha propuesto algunos principios de seguridad que incluyen el abastecimiento de suministros y refacciones; mantener la corriente eléctrica en las plantas; respetar los turnos de los operadores; que los dirigentes trabajen sin presiones políticas para garantizar la seguridad en materia nuclear y tecnológica en situaciones normales y de guerra, así como proveer información a la OIEA.

A través de estos puntos se garantiza que todas las plantas funcionen con normalidad y se mantengan en niveles radiológicos y ambientales aceptables a pesar de un conflicto bélico.

La única forma en que podría haber peligro sería sacar al personal de la planta, que son aproximadamente 200 técnicos encargados de toda la seguridad, como los generadores de presión y de enfriamiento de los ciclos secundarios y los almacenamientos de combustible.

Sería muy raro que Rusia quisiera invadir estas plantas para dañarlas, porque los primeros afectados serían ellos mismos. “Su capital está muy cerca de las fronteras y no veo un panorama en el que entre a la fuerza para tomar el control de una planta y hacer uso negativo”.

La tecnología ha evolucionado

La primera generación de reactores Fermi se caracterizaron por tener una placa de material moderador y una placa de combustible, que generaba flujos de neutrones pero sin generar corriente eléctrica.

A través de los años implementaron su volumen de combustible nuclear con grandes moderadores, y así se incrementaban las presiones de las turbinas y generaban más energía eléctrica.

Después del accidente de Chernobil, en Ucrania cuando formaba parte de la ex URSS, y Fukushima, Japón, se incrementaron las medidas de seguridad. Hoy, algunas plantas son reactores auto contenidos, lo que significa que si hay alguna falla, las barras de control ingresan al núcleo y reducen la producción de neutrones con lo que se garantiza que la operación sea más segura.

Hoy, se ha cambiado el combustible, ya no es combustible enriquecido al 5 por ciento, sino que cambió a uranio natural, el cual al ser quemado es menos útil para hacer bombas atómicas. Así, se diseña el reactor a la medida de la producción requerida, ya sea eléctrica o para radiofármacos.

¿Chernobil podría representar un peligro?

Sería muy ilógico atacar o establecer una base militar en la zona de exclusión (30 km a la redonda) de la planta nuclear de Chernobil, donde todavía puede haber fragmentos de grafito radiactivo.
“No es recomendable pasear por esos bosques en los que aún queda radiación, y pensar en establecer un campamento militar dentro de ese radio es peligroso para cualquiera”, concluyó.

Prevén una enorme epidemia de resistencia a los antimicrobianos

 

El aumento de la automedicación durante la pandemia de covid-19 ha favorecido la resistencia de los microbios a los antibióticos y, en consecuencia, puede propiciar un gran riesgo a nivel global, “como si viviéramos en la Edad Media”.

La doctora María del Carmen Jiménez Martínez, coordinadora del posgrado en Farmacología Clínica de la UNAM, afirma, además, que la saturación de las instituciones de salud y la falta de atención con médicos de primer contacto, tanto en el sector público como en el privado, llevaron a muchos a automedicarse antibióticos “cuando no tenían necesidad de tomarlos”.

También contribuyeron al uso indiscriminado de antibióticos las farmacias que “fueron un poco más laxas” en su venta y algunos médicos que, al no estar actualizados y tratar de solucionar un problema del paciente, los prescriben sin una clara indicación para covid-19.

Por eso —dice Jiménez Martínez, del Instituto de Oftalmología Conde de Valenciana—, para no contribuir a la resistencia a los antimicrobianos, es importante concientizar a todos los integrantes del personal de salud para que no den indiscriminadamente antibióticos.

Los riesgos de la automedicación

La automedicación, explica la profesora de la Facultad de Medicina, no sólo oculta síntomas que pueden generar mayores complicaciones, sino que la combinación y la dosis inadecuadas de medicamentos pueden causar intoxicaciones y daño orgánico, agudo o permanente.

Peor aun fue utilizar antibióticos para combatir la covid-19, enfermedad viral para la cual no es efectivo el tratamiento con tales fármacos. Eso tuvo repercusión global porque, al no estar indicados contra el SARS-CoV-2, han contribuido a una mayor resistencia a los antimicrobianos.

Su uso indiscriminado favorece la selección de bacterias; es decir, aquellas que tienen la capacidad de no inactivarse con el antibiótico ahora sobreviven, y sus hijas (la proliferación bacteriana) transmiten esa resistencia a otras bacterias. Por eso ahora hay más riesgo de que las bacterias sean resistentes a múltiples antibióticos.

Y el riesgo es global. Jiménez Martínez apunta que en 2021 se comprobó que la resistencia a los antibióticos causó 1.3 millones de muertes, mientras que 4.9 millones de muertes pudieron estar asociadas.

Si no hacemos un uso racional de los medicamentos, en particular de los antibióticos, en los próximos años tendremos una enorme nueva pandemia de resistencia a los antibióticos. Para el año 2050, se prevé que habrá unos 10 millones de muertes al año por esta causa.

Los riesgos de la automedicación no es algo que se verá a largo plazo. “Ya los tenemos aquí. Y, si seguimos automedicándonos, en unos años más no vamos a poder controlar las múltiples infecciones que hay”.

Son infecciones de todo tipo (respiratorias, choque séptico, etc.) que no se podrán controlar. Aunque al paciente se le den uno, dos o tres antibióticos, no habrá manera de matar al “bicho” o agente causal.

Hoy la gente se puede morir por el proceso infeccioso. “Es como si viviéramos en la Edad Media, cuando morían por infecciones. Es lo que ahora ya está ocurriendo y es justo lo que tenemos que evitar en un futuro no lejano”.

Plan contra la resistencia a los antimicrobianos 

Ante este problema, la Organización Mundial de la Salud ha emitido un plan de acción global en el cual participan alrededor de 115 países. Éstos son los cinco objetivos principales:

  1. Mejorar la concientización y comprensión con respecto a la resistencia a los antimicrobianos.
  2. Reforzar los conocimientos y la base científica a través de la investigación y la vigilancia en salud humana y animal.
  3. Reducir la incidencia de infecciones con medidas eficaces de saneamiento, higiene y prevención.
  4. Utilizar de forma óptima los medicamentos antimicrobianos tanto en humanos como en animales.
  5. Preparar argumentos económicos a favor de una inversión sostenible que tenga en cuenta las necesidades de todos los países, y aumentar la inversión en nuevos medicamentos, medios de diagnóstico, vacunas y otras intervenciones.

Para cumplir con este plan global de la OMS, México emitió en junio de 2018, a través del Consejo General de Salubridad, un acuerdo en el que se declara la obligatoriedad de la estrategia nacional de acción contra la resistencia a los antimicrobianos.

A las instituciones de salud, entre ellas la Facultad de Medicina de la UNAM, les corresponde implementar estos objetivos en acciones institucionales para que “todos los involucrados en el sector salud tengamos conciencia plena de la necesidad del uso racional de antibióticos y de alertar a nuestros pacientes y personal no médico sobre el peligro de la automedicación”.


Revisar si el uso de antibióticos es o no adecuado le corresponde a la Cofepris, autoridad sanitaria que también contribuye al conocimiento y a la educación para la salud. En su cuenta de Twitter y en otras redes sociales continuamente está exponiendo los riesgos de la automedicación y de la resistencia a los antimicrobianos.

En esa labor de difusión y concientización también participan escuelas y la facultad de Medicina de la UNAM y de otras universidades, puntualiza la doctora Jiménez Martínez.

Vacuna “Mosaico” ya se prueba en México: esperanza contra VIH

“Una golondrina no hace primavera”, dice el doctor Roberto Vázquez Campuzano, académico de la UNAM, sobre la reciente cura con células madre de una mujer infectada con el virus de inmunodeficiencia humana.

Reconoce, sin embargo, que el uso de células del cordón umbilical para tratar diversas enfermedades es un enorme avance para la salud pública.

Aunque ha permitido tratar a personas con VIH, es necesario seguir investigando. Desafortunadamente, este tipo de tratamiento no puede utilizarse en la población general y se encuentra limitado principalmente a pacientes con algún tipo de cáncer.

Para la curación del sida se han utilizado múltiples estrategias. Desde calentar la sangre de los pacientes para eliminar el virus hasta el uso de células madre de cordón umbilical.

Desafortunadamente, agrega el profesor de la Facultad de Medicina, el VIH integra su material genético al de nuestras células, haciendo imposible erradicarlo, hasta ahora.

Las células madre son pluripotenciales y dan origen a muchas células, pero si éstas ya contienen el VIH, seguirán infectadas durante toda su vida y se irán eliminando paulatinamente.

Preventiva, no curativa

La otra estrategia —señala el doctor Vázquez Campuzano, del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE)— es el uso de anticuerpos monoclonales, que también están funcionando no sólo para VIH sino también para otras enfermedades.

El Gobierno de Estados Unidos recién anunció un proyecto de 65 millones de dólares para el desarrollo de nuevas vacunas que podrán utilizarse en el caso del surgimiento de nuevas pandemias.

En México y en ocho países más se prueba la vacuna Mosaico contra el virus de inmunodeficiencia humana, que el doctor Vázquez Campuzano espera que pueda ayudar a evitar el sida en un futuro no muy lejano.

La vacuna Mosaico, ya en fase 3, se prueba en tres ciudades de nuestro país: en la Ciudad de México, en Mérida, Yucatán, y en Guadalajara, Jalisco. En este proyecto participan “una buena cantidad de voluntarios” que ayudarán a probar su eficacia.

Las vacunas requieren pasar por diversas etapas antes de su autorización y aplicación. Primero, por fases preclínicas que se realizan generalmente en mamíferos pequeños, para asegurar que sea razonablemente segura. Posteriormente se realizan los estudios clínicos, que se llevan a cabo en cuatro fases. En la fase 1 se aplican a algunos individuos, alrededor de 100, para asegurar que no se producen efectos adversos peligrosos en humanos. En la fase 2 se comprueba la efectividad de la vacuna, por lo que se escala a varias centenas de voluntarios (200 a 500). En la fase 3 se evalúa la dosis y la eficacia, probándola ya con miles de personas, generalmente en estudios multicéntricos. La fase 4 se realiza una vez que ha sido aprobada la vacuna y permite determinar su funcionamiento real.

El doctor Vázquez Campuzano tiene mucha confianza en que la vacuna Mosaico llegue a funcionar “bastante bien”. En tres o cuatro años se verán sus resultados.

Esta vacuna, que comenzó a desarrollarse a fines de 2019, es una mezcla de proteínas o diferentes antígenos virales de la envoltura del virus, los cuales se utilizan para inducir la respuesta inmune. En teoría —dice Vázquez Campuzano—, permitiría al sistema inmune reconocer a la mayoría de los VIH que tuviera en circulación una persona.

La Mosaico es una vacuna preventiva, no curativa. Y se aplicaría a la población que tiene o pudiera tener alguna situación de riesgo de infección por el VIH.

Como el VIH se transmite por vía sexual, prácticamente todos tendríamos riesgo de infectarnos. La vacuna se aplicaría primero a parejas de personas seropositivas o que se dedican a alguna actividad que implique una potencial transmisión del virus. Después, al resto de las personas.

La última vez que una vacuna contra el VIH logró llegar a fase 3 fue en 2009, cuando el ensayo RV144 mostró algunos resultados prometedores. Ahora, después de casi 13 años, con la vacuna Mosaico se tiene “una buena candidata y esperamos que funcione muy bien”.

Negativas consecuencias físicas y emocionales por la exposición a pantallas en la niñez

Celulares, tabletas, computadoras y televisiones son parte de la vida cotidiana alrededor del mundo. La pandemia sólo ha incrementado su uso, sobre todo en relación con nuestras interacciones sociales. Sin embargo, el uso prolongado de pantallas y dispositivos podría tener efectos perjudiciales en los más jóvenes.

De acuerdo con INEGI, en México hay 4.05 millones de viviendas que cuentan con una consola de juego, 30.8 millones tienen acceso a celulares y 18.3 millones utilizan una conexión a internet. Por ello es importante monitorear su uso y detectar a tiempo una posible adicción.

Es un tema tan reciente que, en el Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales, “hasta el momento sólo se considera al juego patológico y al trastorno de juego por internet como trastornos diferentes al consumo de sustancias o comportamientos adictivos”, comenta Mariana Viruega, especialista en el tema.

“Sobre el trastorno de juego por internet sólo se establecieron los criterios, que requieren de mayor evaluación. Sin embargo, la Clasificación Internacional de Enfermedades sí incluye el trastorno por uso de videojuegos, que es un comportamiento adictivo. Son las únicas conductas que se han considerado como un trastorno de corte adictivo”.

“Normalmente los investigadores y médicos consideran que la cantidad de tiempo en una actividad, como el uso de pantallas o dispositivos digitales, es de suma importancia para distinguir lo que es normal de lo que no es saludable. Pero lo más importante, sobre todo en niños y adolescentes, es evaluar los hitos de desarrollo, qué criterios se alcanzan según la etapa de desarrollo en la que se encuentran. Así se observa si hay síntomas de trastorno específico para evitar patologizar cualquier conducta”.

“Debemos hacer una distinción en excesos conductuales en menores, que pueden estar relacionados con factores como prácticas de crianza inadecuadas o modelos de comportamiento de duración excesiva –por ejemplo, los padres o madres que pasan un gran número de horas realizando una actividad, como el uso de celular o asistir a un gimnasio, como una forma de escape de su contexto–”, subrayó la psicóloga.

Viruega llamó a los padres a conocer a fondo a sus hijos, ya que esto permite “detectar cualquier anomalía del desarrollo o conducta para poder abordarla y prevenir situaciones más graves a futuro”.

Problemas a largo plazo

Una de las grandes consecuencias que genera en menores el uso prolongado de estos aparatos son los problemas de sueño. Cuando los pequeños están sumergidos en una actividad que provoca emoción y exige estar alerta, llevarlos a la cama puede ser un problema. La niñez se considera como una etapa de neurodesarrollo que requiere un tiempo de sueño de entre 10 y 12 horas para generar procesos importantes, como la liberación de la hormona del crecimiento.

“Entre las consecuencias del uso prolongado de dispositivos digitales está la baja de rendimiento académico, la obesidad –que puede llevar a comentarios negativos de otras personas– y el sedentarismo –al estar todo el tiempo sentado–. Las estrategias de crianza inconsistentes y poco efectivas en relación al manejo de estos dispositivos son las que provocan un impacto en el estado emocional de niños y adolescentes”, comentó Mariana Viruega.

“Ellos experimentan culpa o enojo, sobre todo si los parámetros de uso son inconsistentes; también sufren de depresión y ansiedad”. Sin embargo, la especialista destacó que el uso de videojuegos también puede tener efectos positivos:

“Algunos videojuegos fomentan la regulación emocional y no sólo eso: también habilidades visoespaciales y capacidades de concentración. Pero debemos tener cuidado con el uso excesivo de pantallas; es necesario un balance. Los padres deben involucrarse y encontrar este acompañamiento con sus hijos”.


Luz, otro problema

Por su parte, Hugo Sánchez Castillo, investigador de la Facultad de Psicología de la UNAM, afirmó que el uso prolongado de pantallas y la luz que utilizan generan una conexión con el sistema nervioso que podría provocar el aumento o disminución en la producción de hormonas en el cuerpo de los menores. “Una de las cuestiones que permiten la maduración de nuestro cerebro es justamente el ritmo circadiano”.

Los seres humanos somos seres cíclicos que regulamos nuestras actividades, como el sueño, a partir de los horarios: día y noche. En el caso particular de los niños, al exponerse de manera continua a la luminosidad durante etapas de desarrollo, sus niveles de melatonina (hormona que se regula por la luz, generalmente por el sol) y los marcadores ambientales (reguladores del sistema nervioso) podrían verse afectados. Al pasar tanto tiempo frente a la luz se trastornan los horarios de sueño.

A eso se debe sumar que a causa de la pandemia se han reducido las actividades físicas. “Se puede generar de manera inmediata una conducta sedentaria que puede tener como consecuencia evidentemente una disminución de la actividad, por ejemplo, aumentando los niveles de cortisol”, una hormona que se libera como respuesta al estrés. “Se ha demostrado científicamente que los menores que están expuestos con mayor frecuencia a pantallas la generan en mayor cantidad”.

Epidemia de miopía en niños por falta de exposición a la luz natural

Desde hace poco más de tres años se comenzó a desarrollar una epidemia de miopía en el mundo, sobre todo en países orientales como China y Japón.

“Prácticamente toda su población está siendo miope”. El 80% de los asiáticos padecen esta patología visual, asegura la doctora Jessica Vargas, académica de la Facultad de Medicina de la UNAM.

“Hay muchos artículos publicados sobre cómo la miopía se está incrementando en el mundo. Ya es una epidemia”.

En tiempos de la pandemia Covid-19, también en México cada vez se presentan más casos de niños pequeños con miopía. La causa no es tanto el aumento de atención a pantallas de tabletas, celulares y computadoras, sino la falta de exposición a la luz natural.

La luz de las pantallas, aclara la oftalmóloga, no causa miopía sino otro tipo de fatiga visual. Por eso ahora existen tantos protectores de pantalla y lentes con protección.

La epidemia de miopía se debe a que los niños, al estar recluidos por la Covid-19, ya no salen como en épocas anteriores al exterior y sólo juegan con dispositivos electrónicos dentro de su casa, asegura la doctora Vargas, también del Instituto de Oftalmología Conde de Valenciana.

Estar frente a una pantalla o celular durante mucho tiempo estimula la visión cercana, lo que favorece que los ojos converjan de forma constante; aunado a la falta de exposición a la luz natural, que es un factor importante para el crecimiento del ojo; lo que empieza a generar miopía.

La luz natural, explica, es un factor importante para el crecimiento del ojo. Un estudio en pollos, unos con rutina normal bajo luz natural y otros con los párpados suturados; mostró que aquellos que tenían los párpados cerrados después de un tiempo tenían los ojos “miopes”.

Tener padres miopes es un factor de riesgo de miopía. Pero hay niños cuyos papás no son miopes, y llegan a consulta con la doctora Vargas por mala visión y cansancio y resulta que tienen miopía.

El problema además de la miopía, son las complicaciones o implicaciones de esta la patología. No sólo afecta la parte óptica de “ver borroso”, sino también causa alteraciones en el ojo. Algunos tipos de miopía se asocian a desprendimiento de retina, glaucomas o lesiones en la retina en el área macular; lo que puede ocasionar enfermedades de tratamiento prolongado con repercusión a la larga en la parte económica (gastos en salud) y de independencia (pacientes que pueden necesitar de ayudas ópticas para realizar sus actividades diarias).

A fin de combatir la epidemia de miopía, la doctora Vargas recomienda a los papás que los niños salgan una o dos horas al patio, al parque o que al menos “salgan al balcón o se asomen por la ventana” para recibir luz natural.

Otras recomendaciones son usar las pantallas a una distancia correcta: celulares y tabletas a 30 o 40 centímetros; y computadoras a 60 o 70 centímetros.

También puede ayudar a disminuir esta patología visual, si los niños conectan sus dispositivos electrónicos a una televisión, aparato que da una imagen más grande y “mucho más retirada”.