Mafalda: Miradas a «lo femenino»

Síndrome de fatiga por toma de decisiones: mito

 

Entre usuarios de las plataformas de streaming ha surgido un problema: frente a la amplia variedad de películas y series, no saben cuál ver, por lo que pasan un tiempo considerable sin decidirse por alguna.

Algunas personas llaman a esto “fatiga por decisiones” y señalan que decidir qué ropa ponernos en la mañana también influye en nuestras decisiones en el resto del día; comparan nuestra capacidad para tomar decisiones con un músculo y consideran que la continua toma de decisiones es un esfuerzo constante para el cerebro.

Según ellas, al despertar en las mañanas este “músculo” está lleno de fuerza y ésta va disminuyendo con cada decisión que tomamos, por pequeña que sea. Entonces hay un desgaste mental que lleva a que la “calidad de nuestras decisiones” sea menor.  

Consultamos con Ricardo Trujillo Correa, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, si hay una fatiga por tomar decisiones. Afirma que todo el revuelo mediático surgió de un artículo replicado inadecuadamente por los medios de comunicación.

El artículo, Challenges to Ego-Depletion Research Go beyond the Replication Crisis: A Need for Tackling the Conceptual Crisis, es una opinión académica sobre la línea de investigación del agotamiento del ego y la poca claridad conceptual que se tiene actualmente, “lo cual es muy diferente a decir que una fuente científica encontró que la vida contemporánea nos agota y que estamos frente al descubrimiento del nuevo síndrome del cansancio por la toma de decisiones”.

Existen artículos alrededor del tema derivados de la teoría de la autorregulación, una línea de investigación dentro de la psicología de la salud, pero al día de hoy nos encontramos con poca claridad conceptual, resultados diversos y falta de consenso al respecto, lo que hace necesario que mantengamos una prudente distancia para elaborar conclusiones definitivas.

“Creo que lo anterior tiene que ver más con la forma con que los medios de comunicación y redes sociales llaman nuestra atención con notas alarmistas, luego un colega las retoma a-críticamente y hace declaraciones grandilocuentes; sucedió con el síndrome de la cabaña, con el síndrome de la cara vacía o el síndrome de Peter Pan. Por ello, como decía César González Blanch, mejor tener cuidado con el síndrome de ‘los psicólogos alertan’”.

“A veces preocupa el vínculo que se da entre los medios de comunicación y la ciencia; el investigador necesita visibilidad y esto se junta con el objetivo de los medios, que no es decir la verdad sino ser vistos… y ese es un incentivo perverso”, explica Trujillo Correa.

Por supuesto, cansa tomar decisiones, pero no hablamos de un proceso consciente; seguimos un proceso fundamentado por nuestra historia particular y familiar, por nuestras condiciones físicas, económicas y sociales, y a partir de éste vamos construyendo una serie de patrones, conocidos como sesgos cognitivos, que definen las formas en las que generamos heurísticos, es decir, los caminos o atajos que vamos estableciendo para la toma de decisiones.

Síndrome de fatiga
“Los trabajos sobre tomar decisiones, por ejemplo, los de Daniel Kahneman o Roy Baumeister, son muy importantes porque nos brindan elementos para la comprensión de la heurística usada y los sesgos que elaboramos en la vida cotidiana”, explica el académico. “Pero no es que nos encontremos con una especie de síndrome o con la aparición de una nueva enfermedad de moda o crónica de nuestra época, como se afirma en redes sociales; por ello, llamaría a la prudencia”.

Algunos de los que publican en redes, dice el investigador, retoman datos científicos mezclados con sentido común y una pizca de alarmismo, y de este modo presentan sus conclusiones.

“Detrás de las publicaciones alarmistas en redes sociales, me parece que hay una necesidad del ser occidental-posmoderno-capitalista por el consumo de información que otorgue cierta certidumbre a la vida, función que antes cumplían las religiones, los mitos y los procesos comunitarios”.

Esta infodemia se vale de una estética de shock, llamando nuestra atención con miedo, cegando cualquier tipo de racionalidad o crítica y dando validez a la creencia de que hay un mundo contaminado que tenemos que evitar.

“Es la asepsia de la vida cotidiana y la patologización de nuestra esfera privada e íntima. Así, notas con títulos como ‘Las nuevas patologías mentales’ o ‘La depresión es la nueva pandemia’ tienen éxito y son más vistas que una introspección crítica y sobria al respecto”, explica el investigador.

Reflexionando sobre el tema de la toma de decisiones, la ciencia no está capacitada para definir reglas universales sobre qué es “correcto” o “incorrecto”. El mundo es incertidumbre; así, lo que en cierto momento pudiera ser una decisión adecuada quizá al otro día ya no lo sea, incluso con las mismas condiciones. No hay forma de valorarlo más que a posteriori.

“Por ejemplo, invertir y arriesgarse en criptomonedas hace cinco años quizá hubiera sido una decisión correcta, pero en este momento ya no lo es porque la situación del mundo ha cambiado”, dice Trujillo Correa.

El mundo es complejo, borroso, paradójico, contradictorio y cambiante. Por eso, saber si la fatiga es causa de una inadecuada toma de decisiones se sigue investigando actualmente y no se ha llegado a un consenso al momento.

“Si a las ocho de la mañana me levanto descansado porque dormí muy bien, estoy de vacaciones, me siento muy relajado y pienso que eso va a hacer que tome mejores decisiones, bueno… la verdad es que los heurísticos ya están insertos en mí, los sesgos cognitivos con los cuales tomo decisiones ya están instaurados, por lo que el estar cansado o no puede producir una diferencia en calidad, pero no en cualidad”.

“Así, pues, no hay consejos únicos para que uno tome decisiones correctas o incorrectas. Lo que abunda, por ejemplo, en estos videos de divulgación en redes es proponer técnicas que hablan siempre de generalidades y se apropian, desde cierta autoridad experta, del sentido común: antes de tomar una decisión, piénsalo dos veces, revísalo otra vez, consulta con otra persona… No, bueno, gracias; no se me había ocurrido”, comenta irónicamente.

Síndrome de fatiga
En opinión del entrevistado, es mejor reflexionar sobre nuestra vida contemporánea: líquida, inmediatista, productivista y ajena al otro. Si estamos agotados, entonces, el problema no es la toma de decisiones sino cómo las estructuras sociales consideran la productividad a toda costa como el valor ideal de un sujeto normal; eso es lo que deberíamos analizar, y ver si vale más la pena una orientación ética-estética, es decir, una responsabilidad sobre la forma de construir el mundo que nos sea más a gusto.

“Eso, me parece, sería una reflexión mucho más interesante que si nos fatigamos en la toma de decisiones”, concluyó.

Establece Facultad de Química un Espacio para Mujeres

Con el fin de construir lazos de sororidad y trabajo en conjunto, la Facultad de Química creó un Espacio para Mujeres, en el cual desarrollarán actividades académicas, sociales, culturales y artísticas, con el apoyo institucional de la Unidad de Género e Igualdad de esta facultad, para fomentar la igualdad y la no violencia.

En este espacio, que está ubicado en la planta baja del Edificio C, las usuarias serán mujeres, personas que se asumen como mujeres y personas no binarias de la comunidad FQ.

Establece Facultad de Química un Espacio para Mujeres
Con el fin de cumplir los lineamientos establecidos entre la Facultad y cuatro alumnas, quienes se identificaron y firmaron como responsables, este espacio deberá mantenerse en condiciones adecuadas conforme a la normatividad universitaria y se deberá hacer un buen uso del mismo, dentro de las fechas marcadas por el calendario escolar y en los plazos establecidos. Las usuarias deberán respetar las actividades académico-administrativas que se desarrollen en la Facultad, moderando el ruido para evitar la alteración de éstas.

Establece Facultad de Química un Espacio para Mujeres

El horario para utilizar este espacio será de lunes a viernes de 7 a 23 horas. Este solo se utilizará siempre bajo el resguardo de las cuatro alumnas responsables y reconocidas para ello por las autoridades de la Facultad de Química. Estas alumnas son estudiantes vigentes y serán las encargadas de la apertura y cierre del Espacio para Mujeres.

Las alumnas, que cada tres meses se reunirán con la titular de la Unidad de Género  e Igualdad para dar seguimiento y evaluar necesidades, serán apoyadas por la Secretaría de Apoyo Académico, a través de la Coordinación de Atención a Alumnos, para la realización de las actividades.
Establece Facultad de Química un Espacio para Mujeres
Cabe señalar que cuando estas alumnas responsables del espacio alcancen la terminación de sus estudios o en caso de baja temporal o definitiva, serán relevadas por estudiantes activas.

Ceremonia de Apertura del Ciclo Escolar 2022-2023

Reloj climático: ¿cuánto tiempo le queda a la Tierra?

Con el fin de concientizar sobre los efectos que las emisiones de dióxido de carbono realizan en la Tierra, el reloj climático hace una cuenta regresiva para saber cuánto tiempo nos queda para que el cambio climático sea irreversible.

Este reloj, que fue creado en 2015, usa como referencia que la temperatura global no supere los 1.5 grados, ya que eso marcaría el inicio de una serie de catástrofes, que serían peores a las que ya hemos visto como huracanes más fuertes, olas de calor más duraderas, sequías extremas, la elevación del nivel del mar, el derretimiento de los polos, entre otras.

De acuerdo con el sitio web de la iniciativa, el reloj muestra que este umbral de 1.5°C se traspasará en noviembre de 2032. De igual manera, en dicha página podemos ver dos números. Uno en rojo, bajo el nombre “Deadline”, que es un temporizador el cual toma como referencia qué tanta cantidad de CO2 aún se puede liberar a la atmósfera mientras el calentamiento se limite a 1.5 grados centígrados por encima de niveles preindustriales.

Por otro lado, el segundo color es verde y representa la llamada “Lifeline”, que básicamente es el crecimiento porcentual de la energía con fuentes renovables. Esa línea debe llegar al 100%, antes de la fecha límite que se ve en el color rojo, y actualmente se encuentra en 13.4%.

El reloj se reajusta con base en tres datos que cada año son actualizados. En primer lugar, van las estimaciones del aumento de la temperatura global del Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Posteriormente, se toma en cuenta el Global Carbon Project, que es una serie de datos que utiliza los informes de los últimos cinco años para proyectar la tendencia mundial de las emisiones de dióxido de carbono de los combustible fósiles. De acuerdo con esta estadística, en 2021 hubo un aumento de estas emisiones en 4.9%.

Finalmente, en tercer lugar, está la estimación de presupuesto de carbón restante. Esta valoración se realiza a partir de la cantidad total de emisiones de dióxido de carbono que aún podemos emitir sin sobrepasar la temperatura global.

De acuerdo con esta estadística,  a partir de 2020 el presupuesto de carbono restante es de 500 mil millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono. Una situación alarmante tomando en cuenta que tan solo el año pasado se emitieron más de 80 millones de toneladas.

Los creadores de este reloj han manifestado que estamos al límite de cambiar la situación y revertir ésta, siempre que exista un cambio de mentalidad hacia el cuidado del medio ambiente.

Ven hoy a CU a pasar un gran día con tu mascota.

Con el fin de fomentar en los miembros de la comunidad universitaria y público visitante la generación de hábitos y prácticas de vida que contribuyan a sensibilizar sobre el cuidado, buen trato y conservación de los animales de compañía, el próximo sábado 19 de agosto la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM (FMVZ) llevará a cabo, de 10:00 a 17:00 horas, la 7ª Jornada de Bienestar Animal.
Teniendo como escenario Las Islas de Ciudad Universitaria, la FMVZ brindará al público asistente una diversificación de actividades que contribuyan a generar una sensibilización en el cuidado de los animales; realizará actividades interactivas y lúdicas con tips para el cuidado y entrenamiento de mascotas, feria de adopciones, módulos informativos y presentaciones artísticas. También instalará clínicas móviles donde se proporcionará servicio gratuito de vacunación y desparasitación de las mascotas.

En mayo de 2014, a iniciativa de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, se organizó la 1ª Jornada de Bienestar Animal, posteriormente, con motivo del Día del Médico Veterinario y Zootecnista, se organizó la segunda de estas jornada. De esta manera, cada año se desarrollan dos jornadas con la participación de dependencias universitarias, instituciones gubernamentales, asociaciones civiles y agrupaciones especializadas en el cuidado al medio ambiente y al bienestar animal.

El dato

Según datos de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, en nuestra ciudad son abandonados 18 mil perros al año, los cuales terminan su vida en la calle, en refugios o en Centros Antirrábicos. En México, hay más de 23 millones de perros y gatos, de los cuales el 30 por ciento son de hogar y el restante 70 están en situación de calle; de éstos últimos, diez millones no están esterilizados.

Como se sabe, 30 mil animales son retirados anualmente de la vía pública a través de la denuncia ciudadana; el 55 % de los animales que están en los Centros de Control Canino son llevados por sus propietarios, los que solicitan su muerte debido a que no pueden cuidarlos o porque consideran que son agresivos. Tan sólo uno de cada diez animales en situación de calle que llegan a estos centros son reclamados por sus dueños, y tan solo el diez por ciento son dados en adopción.

En la capital del país estos animales producen en la calle cerca de 700 toneladas de heces fecales en un sólo día. Según a la Universidad Nacional Autónoma de México, los desechos tienen la capacidad de afectar la salud del ser humano con más de cien enfermedades.

 

Foro 20.20, 9a Edición, «DISEÑANDO EL FUTURO»

En el año 2014 surgió como iniciativa crear el Foro 20.20 en conmemoración por los 20 años de la Fundación UNAM, en conjunto con los responsables de los cinco Consejos Académicos de Área y del Bachillerato de la UNAM, para promover un espacio de análisis e intercambio de ideas entre académicos, investigadores y amigos de la UNAM.

En su novena edición, el Foro 20.20 continúa con el interés de abordar temas de vanguardia desde las diferentes áreas académicas, con una visión que contribuya a sentar las bases del México del futuro ante la situación actual, será punto de partida para reflexiones y acciones que conduzcan a la construcción de un mejor país, con el propósito*:

  • Revisar los conocimientos y la tecnología más avanzada para atender los problemas más ingentes del país.
  • Abordar desde las diferentes áreas académicas temas de vanguardia con una visión que contribuya a sentar las bases del México futuro.
  • Analizar y dar a conocer los avances realizados por nuestra Máxima Casa de Estudios en torno a los problemas del país.

-Diseñando el Futuro-

se abordará y desarrollará de la mano de expertos académicos e investigadores de Nuestra Máxima Casa de Estudios.

Contaremos con la presencia, en la sesión inaugural del Dr. Enrique Graue Wiechers, Rector de la UNAM, los Coordinadores Académicos de Área y del Bachillerato y de nuestro Presidente del Consejo Directivo, Lic. Dionisio A. Meade.

Del 18 de agosto al 1º de diciembre de 2022 a las 17:00 h, de manera presencial en el Auditorio 1 de la Unidad de Posgrado UNAM o virtual desde los medios de la Fundación UNAM, se presentarán las siguientes cinco mesas:

Mesa 1: Educación

Fecha: 18 de agosto

Ponentes:

  • Lourdes Margarita Chehaibar Náder

Ponencia: Nuevas y antiguas tramas para tejer la universidad

  • Sandra Nicolasa Guadalupe Castañeda Figueiras

Ponencia: El Aprendizaje complejo. Necesidades y Posibilidades en Educación Superior

  • Hugo Casanova Cardiel

Ponencia: Los grandes retos de la educación en la perspectiva del futuro

Modera: Mtra. Alma Angélica Martínez Pérez, Coordinadora del Consejo Académico del Bachillerato (CAB).

Se incrementan en la última década los niveles de amoníaco en el aire de la Ciudad de México

Jennifer Murphy enfatizó que este gas también ha sido reportado como parte de la lluvia ácida

El amoníaco (NH3), precursor de partículas contaminantes en la atmósfera, puede afectar la calidad del aire, el clima y la biodiversidad. Es un gas que forma parte de la lluvia ácida y su presencia en la Ciudad de México es alta; sin embargo, es un tema poco analizado, alertó la investigadora de la Universidad de Toronto, Jennifer Murphy.

Al participar en el ciclo de conferencias “Panorama actual de las ciencias atmosféricas y del cambio climático”, organizado por el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC), consideró que es importante realizar más estudios a nivel local, regional y global, así como sus impactos a largo plazo.

Investigaciones realizadas “por los expertos de la UNAM muestran importantes incrementos en la cantidad de amoníaco en los últimos diez años en la Ciudad de México…así que vemos que la CDMX es un lugar donde se incrementan constantemente estas emisiones, lo que debe ser un objetivo de revisión para indagar si esto está vinculado solo a las emisiones o cambios en las partículas”, comentó.

La experta en estudios del nitrógeno activo compartió algunos de los resultados de sus investigaciones con estudiantes e investigadores del ICAyCC. Detalló que el amoníaco atmosférico es un compuesto formado por un átomo de nitrógeno y tres de hidrógeno, que se genera especialmente en los trópicos o cerca de ellos debido a las actividades agrícolas por la aplicación de fertilizantes ricos en nitrógeno, utilizados para la producción de alimentos y en las granjas donde se crían pollos, cerdos o reses.

En su charla sobre el impacto del amoníaco en la calidad del aire y del clima alrededor del mundo, la doctora en Química destacó que al hablar de emisiones contaminantes, además del dióxido de oxígeno o el ozono, el amoníaco también ha sido reportado como parte de la lluvia ácida.

Estudios realizados en Estados Unidos y Canadá demuestran que a partir de 1990 su presencia se ha incrementado dramáticamente; es decir, cada vez hay más en el aire. En el caso de México, la investigadora mostró los registros de la capital del país de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, la cual reporta en su sitio de internet que en 2016 se emitieron 1.39 millones de toneladas de contaminantes criterio (los que se deben monitorear), de los cuales 47,717 toneladas son de amoníaco.

La campaña llamada Megacity Initiative: Local And Global Research Observations (MILAGRO), coordinada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts y en la que participó el Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM–, se realizó del 1 al 30 de marzo de 2006 en tres principales locaciones (el Instituto Mexicano del Petróleo; la Universidad Tecnológica de Tecámac en el Estado de México; y el Rancho La Biznaga, en Hidalgo), mediante la cual se revisaron las emisiones de los principales gases invernadero, incluyendo amoníaco y sus derivados nitrogenados.

“No he realizado ningún trabajo en México, pero he revisado las mediciones de amoníaco, especialmente las obtenidas por el proyecto MILAGRO en 2006, donde se observa que hay grandes cantidades de amoníaco, pero no muchos de sus derivados como el óxido nitroso”, comentó la investigadora.

A esto se suma, dijo, el estudio “Measurement report: Evolution and distribution of NH3 over Mexico City from ground-based and satellite infrared spectroscopic measurements”, de Beatriz Herrera del ICAyCC, publicado recientemente por la revista Atmospheric Chemistry and Physics, de la Unión Europea de Geociencias.

En este trabajo se midió el NH3 atmosférico sobre la Ciudad de México de 2012 a 2020 por medio de espectroscopia de absorción solar terrestre revisando las columnas totales de amoníaco, datos que fueron comparados con los del Interferómetro de Sondeo Atmosférico Infrarrojo.


Entre los hallazgos están que la mayor parte del NH3 medido en la estación urbana proviene de fuentes locales, mientras que el observado en el sitio remoto probablemente fue transportado desde la ciudad y las áreas circundantes.

“Basado en lo que se puede ver por los datos de Beatriz y que otros han dado, parece que el nivel de amoníaco es alto en la Ciudad de México y los datos de MILAGRO muestran que las partículas no son muy sensibles al amoníaco, porque tienen un exceso en la base y después niveles más bajos como los sulfatos de nitrato. De hecho, reducir el amoníaco no es la forma más eficiente de reducir las partículas contaminantes, sería más eficiente reducir la presencia de otros gases que reaccionan con él”, consideró Murphy.

En la Ciudad de México parece que hay demasiado “y no es lo que querríamos para reducir la contaminación ambiental, pero hay justificación por la acidificación del agua y la acidificación del suelo”, añadió la especialista canadiense.

Cambio climático regional

Mediciones de este gas en el campo de Estados Unidos y Canadá realizadas por la investigadora y su equipo de expertos durante los últimos diez años, permiten comprender el impacto del amoníaco en la composición atmosférica en una gran variedad de entornos.

Cálculos aéreos y terrestres de un estudio en 2017 de partículas finas de invierno en Utah, Estados Unidos, refieren que ese gas desempeña un papel importante en la regulación de la carga masiva de estas cuando se intenta mejorar la calidad del aire.

“Nuestras mediciones de flujo de covarianza de remolinos de amoníaco sobre campos de maíz fertilizados en las temporadas de 2017 y 2018, indican que las prácticas de manejo y las condiciones ambientales pueden controlar la magnitud, incluso la dirección, del flujo de amoníaco”, precisó Murphy.

Este fenómeno –prosiguió– no es ajeno a los polos, pues en la atmósfera del Ártico, durante la época de verano, junto con su equipo identificó que las colonias de aves marinas migratorias tienen un papel importante como fuente de amoníaco debido a sus heces.

Esto es relevante debido a que se considera que los polos tienen una atmósfera relativamente prístina o limpia, pero se descubrió que este gas ejerce una gran influencia en el número de núcleos de condensación de nubes y, en última instancia, en el cambio climático regional, finalizó.

El colapso de la civilización ya está ocurriendo y hay evidencias.

Con la inminente sexta extinción de especies y otros problemas ambientales, como el cambio climático, hay un riesgo real de un colapso de la civilización en los siguientes 20-30 años, con repercusiones muy severas en la calidad de vida de la humanidad, asegura el doctor Gerardo Ceballos.

Las actuales sequías y e incendios sin precedentes en el mundo, por ejemplo, indican que las predicciones científicas sobre la sexta extinción de especies y el colapso de la civilización no sólo son correctas, sino que es posible que ocurran “más rápido de los esperado”.

La civilización, e incluso el destino de nuestra especie, dependen totalmente del buen funcionamiento de los ecosistemas y de su biodiversidad, que la sociedad degrada cada vez más.

El investigador del Instituto de Ecología advierte que el  tiempo nos ha alcanzado. Estamos ante lo que pudiera ser la última oportunidad para mantener las condiciones que hacen posible la vida en la Tierra y el bienestar para la humanidad. Lo que hagamos en los próximos años definirá el futuro de la biodiversidad y del ser humano.

El colapso de la civilización ya está ocurriendo y hay evidencias.

Aniquilación de especies

La pérdida de especies y poblaciones es tan grave como el cambio climático, pero en general se desconoce su gravedad, incluso en el ámbito científico.

La defaunación nos ha llevado a una aniquilación biológica, agrega Ceballos, coautor del artículo “Circling the drain: the extinction crisis and the future of humanity(https://doi.org/10.1098/rstb.2021.0378). Los otros autores son los doctores  Rodolfo Dirzo y Paul R. Ehrlich, ambos de la Universidad de Stanford en Estados Unidos.

Pocas especies se salvan del impacto negativo de las actividades del ser humano. El patrón de la extinción es generalizado, ya que incluye a todos los tipos de organismos del planeta, incluidos vertebrados, invertebrados, plantas e incluso microorganismos.

En su artículo, publicado en la prestigiosa revista científica  Philosophical Transactions of the Royal Society, Ceballos, Dirzo y Ehrlich reportan que en los últimos 520 años, al menos de 700 especies  de vertebrados  han sido registradas como extinguidas.

El colapso de la civilización ya está ocurriendo y hay evidencias.
Otros indicios de la actual crisis de la biodiversidad son:

  1. Desde el inicio de la agricultura hace once mi años a la fecha, la biomasa de la vegetación natural terrestre se ha reducido en casi 50% y se ha perdido aproximadamente 20% de su biodiversidad original.
  2. De las especies de plantas, 40% han sido catalogadas como en peligro de extinción.
  3. Hace once mil años la biomasa de vertebrados era de unas 300 millones de toneladas, de las cuales sólo cuatro millones correspondían a la población humana.
  4. Para 2015, la biomasa total de vertebrados es de un “dramático” 1850 millones de toneladas. De las cuales 76% corresponde a animales domésticos (vacas y gallinas principalmente), seguidos por los humanos (anualmente somos ocho millones) y sólo 1% corresponde a animales silvestres (en este estudio no se consideraron focas, leones marinos, anfibios y aves).

Actualmente, agrega Ceballos, en el caso de la biomasa de las aves:

  1. El 30% representa a 11 mil especies silvestres.
  2. El 70% son gallinas, guajolotes y otras aves domésticas.

Desde 1980, en poco más de 40 años, se ha perdido, en promedio, 70% de todos los individuos de cada especie de mamíferos silvestres. Supongamos que si había 100 elefantes o 100 tigres o 100 individuos de otra especie, sólo quedan 30 de cada una.

En general, las causas de la pérdida de individuos, poblaciones y especies son, entre otras,  la destrucción de hábitats,  la sobreexplotación por tráfico ilegal de especies, la cacería y las enfermedades trasmitidas por animales domésticos y  especies invasoras.

Desde 1980, hemos perdido o destruido 60% de todos los ambientes naturales, tanto en el mar como en la tierra. Y el tráfico ilegal por año se estima de tres mil a seis mil millones de individuos de animales y plantas silvestres.

El colapso de la civilización ya está ocurriendo y hay evidencias.
Medidas contra la extinción

Ceballos propone algunas medidas para mitigar la  sexta extinción de especies en proceso y un eventual colapso de la civilización:

  1. Detener y revertir el tamaño de la población humana. “Algo muy complejo”.
  2. Reducir nuestros patrones de consumo, sobre todo las clases medias y altas del planeta,  porque son las que consumen más.
  3. Comprar y usar menos productos contaminantes, como los plásticos.
  4. No comprar ni consumir fauna y flora silvestre. En México tenemos muchos focos rojos: en la CDMX (Mercado de Sonora), Veracruz, Chiapas y Oaxaca se venden toda clase de animales silvestres que son usados como amuleto, ornato o alimento.
  5. Usar tecnologías adecuadas. Privilegiar, por ejemplo, “las energías verdes”. Producir sólo petróleo es una política enormemente anacrónica, ya que es una energía que está destruyendo al planeta. Hay que desarrollar los dos tipos de energía.
  6. En zonas rurales, los gobiernos deben ofrecer beneficios a quienes pueden mantener selvas y bosques y por ende a sus poblaciones animales en buenas condiciones.
  7. Diseñar un marco de referencia legal que nos permita entender qué es lo correcto y lo incorrecto y que se sancione a quien infrinja o no cumpla con la ley ambiental,  que debe “volverse más estricta”.
  8. En México deben realizarse foros de reflexión para el diseño de políticas públicas que nos permitan un desarrollo sustentable de país, “entrar de lleno” al combate del cambio climático y evitar la destrucción de ambientes naturales, de la fauna y de la flora silvestre.

El colapso de la civilización ya está ocurriendo y hay evidencias.
Problemas ambientales, de seguridad nacional

Para Ceballos se requiere que los ministerios de educación, medio ambiente y gobernación tengan una agenda específica para tratar los problemas ambientales como un problema de seguridad nacional.

El ecólogo universitario dice que la comunidad científica debe ofrecer soluciones que encuentren “un mejor eco en los tomadores de decisiones” y la sociedad civil debe demandar a los gobiernos que “hagan lo que tienen que hacer con base en la mejor ciencia, la mejor tecnología y en las mejores decisiones sociales”.

Además de multiplicar la educación y difusión de la problemática ambiental, sobre todo  en niños y adolescentes,  Ceballos exhorta a los jóvenes y  adultos a votar de manera responsable por candidatos y partidos que  propongan políticas ambientales sólidas para atacar el consumo excesivo y para desarrollar tecnologías limpias.

Una asignatura pendiente, insiste Ceballos, es articular en un marco legal una serie de políticas públicas que socialmente sean justas y que preparen al país para un desarrollo sustentable, incentivando, por ejemplo, patrones de consumo correcto como comer menos carne y usar  productos sustentables.

Dicho marco de referencia, agrega Ceballos, debe ser científicamente sólido y humanamente correcto, para que nos permita avanzar en la dirección adecuada en los próximos diez años y así encontrar la salida a la enorme y complejísima coyuntura que enfrenta México y el planeta.

El colapso de la civilización ya está ocurriendo y hay evidencias.
El principio del colapso

El colapso de la civilización ya está ocurriendo. Como ejemplo, Ceballos apunta:

  1. Hemos tenido las temperaturas más altas en todo el planeta.
  2. Los incendios catastróficos se han multiplicado; por ejemplo, Europa y California han experimentado severos incendios este año.
  3. Hay dos mil millones de personas en el planeta que no tienen agua potable. En gran parte del norte de México hay sequía. Un ejemplo muy difundido recientemente es la escasez y el severo conflicto de agua potable en Nuevo León. Comunidades aledañas no quieren que se lleven su agua a Monterrey. Lo mismo ocurrirá con el Valle de Toluca que surte parte del agua de la CDMX.
  4. La pandemia Covid 19 es otro indicador del colapso que ya llegó, propiciada por el tráfico de especies y la destrucción de los ambientes naturales.

Estamos viendo el principio de lo que va a ser una nueva normalidad que acarreará enormes sufrimientos para la población en general, pero sobre todo para quienes viven en regiones con menos recursos.

El colapso de la civilización no extinguirá al ser humano en los siguientes 50, 100 o 200 años. Probablemente sobrevivirá pero con enormes problemas, sufrimientos y muchísimos muertos en las siguientes décadas, por el quebrantamiento de  la realidad política, social y económica causados por los problemas ambientales.

Por el momento, como dice el título del artículo “Circling the drain: the extinction crisis and the future of humanity”, es como si estuviéramos en un drenaje dando vueltas y si no hacemos las cosas bien, sostiene Ceballos, la corriente va a acabar jalándolos y aventándonos a la cañería.

También te recomendamos leer:

UNAM y Stanford: recorrido por la sexta extinción (https://www.gaceta.unam.mx/unam-y-stanford-recorrido-por-la-sexta-extincion/).
La aniquilación de la naturaleza es un libro que habla de que hay muchas razones para salvar a la naturaleza. Una es que si la salvamos probablemente estemos salvando el futuro de la humanidad. Este libro fue publicado originalmente en inglés en 2015. La primera edición en español (Océano, 2021) está actualizada. Más de 100 imágenes nos muestran aves y mamíferos extinguidos o en apuros.

 Estamos cambiando el rumbo de la evolución: Gerardo Ceballos (https://www.gaceta.unam.mx/estamos-cambiando-el-rumbo-de-la-evolucion-gerardo-ceballos/).
Hemos podado de manera irregular el árbol de la vida. Con las extinciones se pierden especies, su función en los ecosistemas y también su linaje evolutivo.

Detectan primer contagio de viruela del mono de humanos a perros

Los contagios de la viruela del mono han ido creciendo a nivel mundial de una forma alarmante. Cada vez es más frecuente que en Europa y Estados Unidos se hable de que la cifra de contagios va en aumento. La preocupación que mostró la Organización Mundial de la Salud el pasado 23 de julio cuando declaró que la enfermedad era Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional, no era para menos.

A pesar de que el contagio de viruela del mono es frecuente entre humanos o de animal a humano, hasta ahora no se habían presentado casos de transmisión de humano a animal. Sin embargo, un grupo de investigadores descubrió que en Francia se dio el primer caso, después de que una pareja que había dado positivo al virus contagió a su perro, perteneciente a la raza lebrel italiano.

 «Se trata del primer caso conocido de transmisión de humano a animal, y creemos que el primer caso de un perro contagiado», afirmó Rosamund Lewis, directora técnica de la OMS.

De acuerdo con el estudio publicado en la revista “The Lancet”, elaborado por un equipo de profesionales encabezado por la doctora Sophie Seang del Departamento de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de la Sorbona, bajo el título “Evidencia de la transmisión del virus del mono de humano a perro”, el labrel italiano presentó lesiones mucocuatáneas 12 días después de que sus dueños comenzaran a presentar síntomas de la enfermedad.

Tras realizadas pruebas PCR tanto al perro como a uno de sus dueños, el resultado arrojó una respuesta positiva. De igual manera, el análisis de ADN demostró que ambos estaban infectados con el virus clado hMPXV-1, la variante que desde inicios de abril ha circulado por Europa y que de momento ha infectado a más de 1,700 personas en Francia.

Por otro lado, los autores del estudio concluyen que no solo se trata del primer caso de transmisión de humanos a perros, “sino que también se demuestra que estos animales no son solo portadores de la enfermedad, ya que también la sufren y que hay posibilidades de que se trate de una enfermedad canina”.

Finalmente, los investigadores sugirieron a todos aquellos que han sido infectados por el virus del mono apartarse de sus mascotas, con el fin de no contagiarlas.

El pasado miércoles, el director de la OMS, Tedros Adhanom, informó que a nivel mundial hay más de 35 mil pacientes positivos con viruela del mono en 92 países, y que hasta el momento ha habido 12 fallecimientos por esta enfermedad.

Universitaria obtiene doble titulación por investigación sobre edición del genoma humano

Elisa Constanza Calleja Sordo ahonda en el papel y la responsabilidad que tienen los futuros padres de familia en este proceso

Por su investigación sobre la edición del genoma humano heredable, analizado a partir de la bioética, Elisa Constanza Calleja Sordo es la primera egresada con doble titulación por la UNAM y la Universidad de Salamanca, España (USAL).

Obtuvo su doctorado en ambas instituciones mediante el posgrado en Ciencias de la Salud, por parte de los programas de Maestría y Doctorado en Ciencias Médicas, Odontológicas y de la Salud de la UNAM; y de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la USAL.

Su investigación de vanguardia analiza de manera integral la modificación de células germinales, para eliminar alguna enfermedad que se haya identificado en los padres, a fin de contar con una descendencia sana.

Si alguna de las personas sabe que padece Huntington, por ejemplo, buscará una edición del genoma; es decir, que se retire el gen responsable de esa enfermedad para que su hija o hijo nazca sano, expuso la universitaria.

En su trabajo recepcional “La edición del genoma humano analizado desde la bioética”, elaborado en cotutela con Jorge Linares Salgado, de la UNAM, y Ana Cuevas Badallo, de la USAL, Elisa Calleja presenta recomendaciones bioéticas que considera de ayuda en el bienestar de los participantes, es decir, los padres o futuros padres quienes buscan tener un hijo, o la persona que nazca como resultado de la intervención.

Lo que analizó parte del denominado “Principio de responsabilidad”, que plantea el filósofo alemán Hans Jonas, y el concepto de “La ignorancia culpable”, de la estadunidense Holly Smith.

Universitaria obtiene doble titulación por investigación sobre edición del genoma humano

“Ahondo en el papel y la responsabilidad que tienen los futuros padres en todo este proceso. Claro que necesitamos de los médicos y de la formación con la que cuentan, pero también como futura madre o padre requiero informarme; es decir, no debemos delegar por completo la responsabilidad que implica un procedimiento así”, explicó.

El convenio por el cual la universitaria cuenta con titulación conjunta se estableció en el primer cuatrimestre de 2019 entre la UNAM y la USAL, para la confirmación de posgrados compartidos en las diversas áreas que se imparten en ambas instituciones.

“Fue un proceso largo, pero me ayudaron mucho otros puntos de vista, otras formas de trabajo. En Salamanca estuve con más alumnos de Filosofía que trabajaban temas distintos al mío, que es la Bioética, y pude considerar sus opiniones, ampliar el panorama, y así se complementó mi trabajo”, relató Calleja.


¿Qué es la edición genética?

De acuerdo con la tesis referida, es una herramienta molecular que permite realizar cambios en ADN al quitar, incorporar o reemplazar este en un lugar específico; se han desarrollado diferentes procedimientos y continuamente se mejoran.

Esta técnica ha permitido que se realicen grandes cambios en la biología, la biomedicina y la biotecnología, como la creación de plantas tolerantes a sequía.

Sin embargo, cualquier tipo de herramienta molecular para la modificación del genoma humano ha sido centro de debates. Si bien se presenta como una alternativa para tratar y/o curar enfermedades genéticas, también se cuestiona si es que se debe utilizar para intervenir genéticamente a las personas en las células reproductivas: óvulos, espermatozoides y/o embriones, lo que hace que las modificaciones sean heredables.

Universitaria obtiene doble titulación por investigación sobre edición del genoma humano

¿Puede una inteligencia artificial tener conciencia y sentimientos?

El ser humano ha creado diversos robots humanoides cuya inteligencia artificial les permite realizar actividades mecánicas e incluso simular cierto nivel de conciencia y de sentimientos.

El doctor Carlos Gershenson, investigador del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la UNAM, habla sobre esas máquinas creadas con características semejantes a las nuestras.

En 1921, el escritor checo Karel Capek acuñó la palabra robot. Ya antes se construían autómatas, muñecos con algún comportamiento muy básico. En 1956, poco después de que se construyeran las primeras computadoras digitales, se empieza a hablar de inteligencia artificial (IA).

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Tipos de inteligencia artificial

Para Gershenson hay diferentes tipos de IA o maneras de clasificarla:

  1. Sistemas de inteligencia artificial en software.
  2. IA en hardware, que básicamente son robots. Los que tienen formas humanoides son burdas imitaciones de lo que casi cualquier animal puede hacer.
  3. IA para la representación simbólica del conocimiento y manejo de reglas lógicas.
  4. IA que usa modelos que se conocen como “conexionistas” y son abstracciones similares a las propiedades que tienen los sistemas nerviosos.

Hay inteligencias artificiales que hacen “cosas para las que nosotros no somos buenos”. Tienen distintas aplicaciones y es difícil decir que una es mejor que la otra, porque cada una es buena para ciertas tareas.

Sin embargo, “cuando queremos forzarlas a que sean iguales a los humanos, los resultados son mucho más pobres que cuando queremos que las máquinas simplemente hagan alguna tarea”.

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Las emociones modulan el comportamiento

—Un chabot de Google dijo sentir miedo a la muerte. ¿Es posible que una IA tenga conciencia y sentimientos?

Según qué entendamos por conciencia y sentimientos. Marvin Minsky, considerado uno de los fundadores de la IA por libros como La sociedad de la mente, sostiene:

  1. La pregunta no es si una máquina inteligente puede tener sentimientos, sino si una máquina puede ser inteligente si no tiene sentimientos.
  2. Las emociones pueden verse como moduladores de comportamiento, sea en un animal, una persona o en una máquina. Su reacción ante una situación va a depender en parte de su emoción.

Reaccionar de una u otra manera según la emoción es parte de la flexibilidad de la inteligencia. Varias aplicaciones consideran este postulado.

El investigador del IIMAS agrega que, por un lado, simulan emociones en sistemas artificiales; por otro lado, a través de la conversación del “cómputo afectivo”, tratan de detectar emociones de los usuarios para interactuar mejor con ellos.


Imitación de la conciencia

No hay un consenso sobre qué es la conciencia. En general, es tener cierta percepción del entorno. Pero no hay que confundir esa capacidad de sentir —sentir hambre, calor o frío— con la autoconciencia —reflexiono sobre quién soy y qué hago en este mundo—.

La conciencia perceptual “es relativamente más fácil de reproducir, pero la autoconciencia no sólo es más difícil de replicar en sistemas artificiales, sino incluso de definir en humanos”.

La comunidad científica está de acuerdo en que en las respuestas del chatbot de Google LaMDA “no hay conciencia realmente. Simplemente es una imitación”.

Los chatbots, en particular, básicamente generalizan a partir de patrones que detectan en los datos con los cuales los entrenamos.

Están construidos para darnos la impresión de que tienen una conversación útil o interesante, pero no es que haya algo más detrás de eso; no son conscientes.

Distopía y simbiosis

Que inteligencias artificiales o robots podrían dominar el mundo, como sucede en películas de ciencia ficción, más que utopía, es “distópico y no se ve factible”.

Con la tecnología, más que competencia, tenemos una simbiosis. Es decir, cada vez nos hemos vuelto más dependientes de ella. Eso caracteriza a nuestra especie. Dependemos del lenguaje, del fuego, de la electricidad y, cada vez más, de las computadoras, “de todos sus tipos y sabores”.

Esta dependencia va a aumentar, “pero de manera similar, dependen de nosotros y no tienen el propósito de hacer alguna otra cosa que no sea para la cual las construimos”.

Un coche autónomo no tiene por qué dejar de manejar y rebelarse contra su dueño e irse a vivir a la playa o algo así. “No tiene sentido”.

Internet, las computadoras, la IA, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación “nos dan superpoderes”, pero a la vez nos vuelven más dependientes de ellas y estandarizan a nuestra especie.

En cierto sentido, limitan nuestras capacidades e independencia. Frente a tareas que antes cada quien resolvía de manera individual, sin ayuda, ahora “confiamos en las soluciones que pocas compañías producen”.

Acabaremos haciéndolo todo de la misma manera. Esto tiene ventajas y desventajas, pero, al final, aumenta la integración de nuestra especie. Perdemos libertades, pero ganamos cierta seguridad, estabilidad y mucho más conocimiento.


Asistentes automatizados

Siri y Alexa son ejemplos de asistentes automatizados o asistentes personales que son interfases a sistemas de cómputo. Permiten una interacción vía voz, en vez del teclado. Es más cómodo que Alexa ponga mi música favorita, por ejemplo. Aunque a veces no entienden bien la voz.

Si este tipo de asistentes se vuelven más sofisticados, podrían ser un apoyo terapéutico. No sólo asistentes de software, sino también robots, podrían ayudar a una persona con depresión o a niños autistas.

En países como China, que se está convirtiendo en líder mundial en inteligencia artificial, se desarrolla toda esa tecnología, mientras que países como México “sólo somos consumidores”.

 

 

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Primero los peatones

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de Gaceta UNAM.
https://www.gaceta.unam.mx/primero-los-peatones/
Fecha de publicación de la nota original: 24 de febrero de 2022[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

La prioridad está en las personas a pie, para que ocupen más de 60 por ciento de los traslados

La Universidad ha decidido poner en primer lugar a los peatones que transitan en sus instalaciones, en CU y en cada una de las entidades donde tiene presencia, como un paso inicial para avanzar hacia una mayor sustentabilidad, movilidad ambientalmente responsable, económicamente viable e integrada con el entorno.

Para lograrlo, expertos de 30 diferentes entidades dieron inicio a los trabajos del Proyecto de Movilidad Sustentable para Ciudad Universitaria –iniciativa que puede ser punta de lanza para llegar a tener una comunidad más igualitaria, segura, con valores, saludable y sustentable–, encabezado por la Secretaría de Desarrollo Institucional (SDI) y la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (COUS).

Patricia Dávila Aranda, titular de la SDI, dijo que el objetivo es trabajar desde muy diferentes frentes para desarrollar herramientas y mecanismos que lleven a esta casa de estudios a una transición hacia modelos y sistemas de movilidad sustentable en todos los espacios universitarios.

“Se dice fácil pero no lo es, reducir y hacer más eficientes los viajes generados por las actividades de la Universidad o los viajes de nosotros mismos en las diferentes partes de CU, transitar en conjunto con los gobiernos locales hacia modelos de articulación y movilidad sustentable en los espacios de la Universidad y optimizar las condiciones de seguridad y accesibilidad universal en las infraestructuras y los sistemas de movilidad, así como en los universitarios”, comentó ante especialistas reunidos en la Facultad de Arquitectura.

Leticia Merino Pérez, titular de la COUS, reconoció que “como sucede en otras materias, en la UNAM hay muchas iniciativas importantes en temas de energía, áreas verdes, docencia, movilidad, pero que no se coordinan o articulan unas con otras, y para avanzar en el corto plazo es necesario trabajar juntos”.

Juan Ignacio del Cueto Ruiz-Funes, director de la Facultad de Arquitectura, destacó que estos trabajos se enmarcan, además, en el proyecto CU70/15, pues se cumplen 70 años de la preinauguración de Ciudad Universitaria y 15 de que la zona central del campus universitario fuera incluida en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

“Esto no es casualidad. Hace 18 años se empezó a trabajar en este tema, estaba a punto de desfigurarse Ciudad Universitaria. Pocos saben que había proyectos de construir edificios de tres o cuatro pisos como estacionamientos. La Facultad de Arquitectura arrancó la iniciativa, consiguió llegar a la reunión de la Unesco en Nueva Zelanda y se consiguió el nombramiento”. Para dar un nuevo significado a estos aniversarios se requiere del trabajo conjunto de proyectos como este Programa de Movilidad Sustentable, con iniciativas que involucren a todas las instancias de la Universidad.

Alfonso de la Vega Rivera, de la COUS, detalló que el objetivo del programa es que el trabajo que iniciará en Ciudad Universitaria se expanda a cada una de las sedes de esta casa de estudios en la República mexicana y se trabaje en articulación con los gobiernos locales para optimizar las condiciones de seguridad y accesibilidad universal de las infraestructuras y los sistemas de movilidad en los espacios universitarios.

Calles completas

La propuesta para iniciar las labores es el impulso a “calles completas”, en el cual se destaca el dar al peatón la prioridad de circulación, y reducir en la medida de lo posible el uso de automóvil, utilizando un modelo de pirámide invertida, en el que la prioridad está en las personas a pie, para que ocupen más de 60 por ciento de los traslados en CU.

Expertos consideraron que esta labor llevará a realizar adecuaciones de infraestructura para que se cuenten con banquetas de uso peatonal, mejorar la movilidad entre las diferentes zonas y la seguridad.

Esto, añadieron, permitirá fomentar en la comunidad universitaria las ventajas de salud para movilizarse de manera peatonal, especialmente en el contexto pospandémico, reduciendo la demanda del sistema Pumabús. Igualmente, se debe dar continuidad y mayor impulso al programa Bicipuma, mediante la modernización y aumento del parque de bicicletas y de los módulos de préstamo que conecten mejor la zona norte con la sur del campus universitario.

Además de articular estos esfuerzos con el impulso y promoción de la aplicación PumaMóvil, desarrollada por la Dirección General de Servicios Generales y Movilidad con expertos del Centro de Ciencias de la Complejidad, la cual es una útil herramienta para el tránsito en Ciudad Universitaria.

Adicionalmente, se realizará la intervención para tener entidades sustentables, de forma piloto, en la Escuela Nacional de Trabajo Social y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, en las que se trabajarán siete ejes fundamentales: áreas verdes, edificios, energía, agua, movilidad, consumo y manejo eficiente de residuos.

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Lucha el peatón para defender su espacio

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de DGCS UNAM.
https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2020_677.html
Fecha de publicación de la nota original: 15 de agosto de 2020[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

• Los hombres caminan más, pero las mujeres hacen mayor número de viajes: Manuel Suárez Lastra, director del IGg de la UNAM

• Todos somos transeúntes por diversos motivos, asegura Dolores Patricia Delgado Jacobo, de la FES Zaragoza

• El 17 de agosto se conmemora el Día del Peatón

Sortear puestos ambulantes, conductores de autos y camiones que ignoran los semáforos o invaden las rayas pintadas en el asfalto (cebra), las mesas de restaurantes, anuncios y hasta desechos de animales sobre la banqueta, son algunos de los retos que día a día enfrentan las personas al desplazarse por calles y avenidas.

Académicos de la UNAM consideran que caminar es el modo de transporte más importante; la tercera parte de los viajes que se realizan todos los días se hace únicamente a pie, y del resto, prácticamente la totalidad requiere andar uno o dos tramos. Se trata de un tipo de movilidad gratuito que proporciona salud física y mental.

Renée y Bernardo tienen en común ser peatones: todos los días se mueven por una de las vialidades más importantes de la Ciudad de México y una de las más largas del mundo: la Avenida de los Insurgentes. Ambos llegan a pie para abordar el transporte público, y ninguno sabe que este 17 de agosto se celebra el Día Mundial del Peatón.


Renée, de 25 años, es estudiante de Odontología. Como caminante en esta urbe ha tenido experiencias graciosas, como ir vestida completamente de blanco rumbo a la escuela y ser salpicada por un auto que pasó por un charco cercano, o “caerme, hacer como que nada pasó y quedarme tirada hasta que la gente se distrae para poderme parar”.

A fin de que los caminos sean más seguros para los peatones, sugiere que haya más semáforos para la gente. “A mí me ayudan mucho para cruzar la calle en el momento adecuado, porque a veces no se ven bien los semáforos para los autos y quienes cruzamos no sabemos si ya tenemos derecho de paso”.

Bernardo tiene 29 años; es partidario de los derechos del peatón y esa tendencia le produce continuos enfrentamientos con los automovilistas que infringen ciertas normas como, por ejemplo, subir sus coches a las banquetas o detenerse en las cebras (paso peatonal). “Es curioso que se ofendan porque les reclamas”.

Él señala que hace falta una mejor planeación urbana que no sólo se enfoque en el uso del auto, y que la infraestructura dedicada a la gente que camina tenga los cuidados adecuados, porque a veces las banquetas están descuidadas, rotas, con rampas muy elevadas o quienes viven frente de ellas se las apropian para poner altares, puestos, incluso jaulas.


El gusto por caminar

Para el director del Instituto de Geografía (IGg), Manuel Suárez Lastra, los viajes caminando son los más cortos de todos; la mitad de ellos son de 10 minutos o menos. Según estudios realizados en esa entidad, “lo máximo que una persona está dispuesta a caminar son 20 minutos, aunque por supuesto hay gente que se mueve a pie por mucho más tiempo, en ocasiones por recreación”.

La caminata diaria es una actividad física; es un desplazamiento necesario y todos, en algún momento, somos peatones por necesidades de la vida cotidiana, por recreación, terapia o rehabilitación, explica Dolores Patricia Delgado Jacobo, académica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza , en ocasión del Día Mundial del Peatón, que recuerda la primera muerte ocurrida por atropellamiento de un vehículo a motor (la de Bridget Driscoll, el 17 de agosto de 1896, en Londres, Inglaterra).


Suárez Lastra detalla que una persona que camina despacio lo hace a cuatro kilómetros por hora, y una que va más rápido avanza a seis kilómetros por hora. De ese modo, una caminata de 10 minutos es de poco menos de un kilómetro, es decir, ocho o diez cuadras. Eso es lo que la mitad de la población está dispuesta a andar; el resto recorre hasta kilómetros y medio: 20 minutos.

Según sus estudios, los hombres caminan más, aunque las mujeres hacen mayor número de viajes. La mayoría de los trayectos a pie suelen ser largos, por ejemplo, para llegar al transporte público o para transbordar de uno a otro; algunos más son para llevar y recoger a alguien (los niños en la escuela); por recreación, cuando paseamos al perro, vamos al parque o llevamos al bebé en carriola, y el más importante: las compras locales, a la tienda de la esquina, al supermercado, a la heladería…

El experto reconoce que a pesar de su relevancia, hay pocos estudios sobre la caminata como parte de la movilidad, sobre todo en México. “Ese conocimiento es importante para establecer los parámetros sobre desarrollos urbanos y minimizar el número de viajes en trasporte motorizado”.

En la actualidad, especialistas del IGg analizan qué factores estimulan para caminar; hasta ahora han encontrado que en nuestro país lo más importante es la seguridad y la distancia.

También se toma en cuenta la comodidad de un viaje: que haya banquetas en buen estado, iluminación y negocios, porque habrá más gente en la calle y eso genera un ambiente más seguro.

“Hicimos un estudio donde pedimos a los participantes trazar la ruta que toman para llegar al transporte o a su destino. La gente asegura que elige el trayecto más corto, aunque en 30 por ciento de los casos no es así. Comparamos sus itinerarios con los más cortos en términos de metros recorridos, y en realidad transitan por donde hay características para una caminata agradable”, aclara Manuel Suárez.

En su opinión, los viajes no motorizados cobrarán importancia con la nueva normalidad. “No todos pueden comprar un coche o una motocicleta, y al ser el transporte público uno de los principales lugares de contagio, se buscarán otras opciones”. Con ello se modificará la forma en que planeamos los espacios, de manera que podamos disfrutarlos a pie”.


Beneficios para la salud

Patricia Delgado Jacobo, médico cirujano especialista en medicina del deporte y rehabilitación, asevera que optar por las caminatas trae beneficios: trabajan mejor los pulmones y el corazón, se fortalecen los huesos y articulaciones, “nos sentimos bien, nos vemos y dormimos mejor, se eleva la autoestima y nos mantenemos de buen humor”.

La salud que nos proporciona la caminata se refleja en la prevención y disminución de factores de riesgo, beneficiando así algunos aparatos y sistemas de nuestro cuerpo.

La universitaria recomienda: “cualquier tipo de ejercicio que realicemos debe tener supervisión médica individualizada para que tenga técnica y sistematización y nos proporcione ventajas a todos los niveles de nuestro cuerpo. En particular, esta práctica ayuda a mejorar el aparato cardiovascular, respiratorio y locomotor, entre otros, y controlar algunas enfermedades como diabetes, presión arterial alta y obesidad”.

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El uso del celular, gran riesgo para la seguridad peatonal

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de Gaceta UNAM.
https://www.gaceta.unam.mx/el-uso-del-celular-gran-riesgo-para-la-seguridad-peatonal/
Fecha de publicación de la nota original: 20 de agosto de 2018[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

La Organización Mundial de la Salud indica que los peatones constituyen la mayor proporción de lesionados o muertos en las vialidades

Según estudios de organismos internacionales en materia de vialidad, México ocupa el noveno lugar en el mundo en muertes por accidentes de tránsito, incluidos los atropellamientos a peatones.

Sólo en Ciudad de México y su zona conurbada se realizan caminando cerca de 11 millones de viajes en un día típico entre semana, de acuerdo con el Estudio Origen-Destino 2017, coordinado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en colaboración con los institutos de Ingeniería y de Investigaciones Sociales, y los gobiernos de la Ciudad y del Estado de México. Pero, en realidad, todos somos peatones en algún momento.

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En este caso, el uso del celular supone, entre otros, un riesgo para la seguridad, sobre todo al cruzar las calles. Estudios hechos en ambientes virtuales han mostrado que utilizar el teléfono móvil eleva la distracción de los peatones y los pone en peligro, dificulta el cruzar las calles y hace que se camine más lentamente mientras se tiene una llamada, incluso más que cuando se escucha música.

Las distracciones causadas por usar el celular pueden ser visuales (desvían la vista del camino; por ejemplo, al ver la pantalla para leer un mensaje); cognitivas (apartan la atención de la calle y del acto de manejar o caminar; como al pensar las respuestas en una conversación); físicas (cuando se deja de usar una o ambas manos para conducir al responder una llamada o un mensaje); auditivas (desvían la atención de los sonidos del tránsito como un claxon o ambulancia; por ejemplo, durante las llamadas y al escuchar música).

Cifras

En 2016 fallecieron 128 personas en 836 accidentes de tránsito, y más de la mitad de las víctimas eran peatones. Estas estadísticas son únicamente del Inegi, por lo que la cifra real podría aumentar al menos 10 veces, afirmó Rocío Romero Hernández, subdirectora de promoción y desarrollo de proyectos de la Dirección de Movilidad de la UNAM.

Pero, advirtió, el programa Conduce sin alcohol ha disminuido la tasa de accidentes, por lo que recomendó replicarlo en otras entidades del país. En 2014 se observó un decremento en estos hechos de tránsito, al pasar de mil 17 atropellamientos en ese año, a 836 en 2016.

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Los más vulnerables

Como parte del Día Mundial del Peatón, que se celebró el 17 de agosto para recordar el deceso de Bridget Driscoll, quien murió atropellada por un vehículo de motor en 1897, siendo el primer caso registrado, la urbanista universitaria subrayó que la Organización Mundial de la Salud indica que los peatones constituyen la mayor proporción de lesionados o muertos en las vialidades.

En este contexto, Romero Hernández resaltó que en estas situaciones los actores más vulnerables son las personas de la tercera edad o usuarios de la vía pública con alguna discapacidad, a quienes ni siquiera se les considera en la planeación o estructura urbana.

“¿Hacia dónde estamos dirigiendo los recursos para crear infraestructura vial y dónde queda la peatonal, prácticamente inexistente?”, concluyó la especialista.

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Identifica la UNAM zonas de atención prioritarias para prevenir accidentes de tránsito en todo el país

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de DGCS UNAM.
https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2017_525.html
Fecha de publicación de la nota original: 15 de agosto de 2017[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
  • Se registran 400 mil cada año; en 2013, fallecieron por esa causa 15 mil 856 personas, de las cuales casi la mitad eran peatones. Otras 142 mil 626 resultaron lesionadas

  • Nuevo León, Jalisco y Chihuahua concentran 38.8 por ciento de los accidentes. Entre las entidades más peligrosas también se incluye al Estado de México y Sonora; la Ciudad de México ocupa el séptimo lugar

  • 87 por ciento de los accidentes de tránsito en zonas urbanas ocurren en 160 municipios del país; en la capital del país, las delegaciones con mayor número son Cuauhtémoc, Iztapalapa y Gustavo A. Madero

Mediante la geo referenciación de datos, investigadores de la UNAM han detectado patrones de ocurrencia temporal y espacial de los alrededor de 400 mil accidentes de tránsito que se registran en México.

En 2013 fallecieron por esa causa 15 mil 856 personas, de las cuales casi la mitad eran peatones. Otras 142 mil 626 resultaron lesionadas, y de ellas, 31 mil 320 se reportaron como graves. De éstas, muchas permanecen con discapacidad el resto de su vida.

Ante esa problemática, la UNAM, a través del Instituto de Geografía (IGg), realizó un estudio con bases estadísticas amplias que ha permitido identificar los sitios en donde se genera la mayoría de esos siniestros, y algunos que deben ser prioritarios para la prevención.

Así, los científicos han detectado que Nuevo León, Jalisco y Chihuahua concentran 38.8 por ciento de los accidentes. Le sigue otro grupo de siete entidades, entre las que está la Ciudad de México –en el séptimo lugar–, con el 30.8 por ciento. Esos estados representan casi el 70 por ciento del total, e identificarlos permite realizar planes preventivos y territoriales, consideraron los académicos universitarios.

Con datos de 1990 a 2012, se clasificó la peligrosidad vial a escala estatal y se observó la existencia de un grupo prioritario para atención, ya que concentra el mayor número de fallecidos, heridos y costos materiales. Entre las entidades más peligrosas también se incluye al Estado de México y Sonora, explicó Luis Chías Becerril, de la Unidad de Geotecnologías en Infraestructura, Transporte y Sustentabilidad del IGg.

El estudio, presentado en la conferencia de medios “¿Quién tiene prioridad, el auto o el peatón?”, realizada con motivo del Día Internacional del Peatón, que se conmemora el 17 de agosto, mostró que 87 por ciento de los accidentes de tránsito en zonas urbanas se concentra en 160 municipios, mismos que se podrían prevenir casi al 90 por ciento”.

Es posible atender primero a los que concentran los mayores porcentajes, e incluir al resto en un programa de largo plazo, porque es un problema disperso, reconoció el experto.

Los universitarios también identificaron los 142 municipios que agrupan 85 por ciento de los atropellados, que deben ser atendidos de manera urgente.

En contraste, las entidades con menor tasa de accidentes son Aguascalientes, Tabasco, Durango, San Luis Potosí y Quintana Roo, enumeró el integrante del IGg, Héctor Reséndiz López.

El estudio se hizo también para la Ciudad de México, con datos de la Secretaría de Seguridad Pública que van de enero de 2010 a abril de 2013, y del INEGI, de los últimos 23 años. Se encontró que las delegaciones con la mayor cantidad de accidentes de tránsito son Cuauhtémoc, Iztapalapa y Gustavo A. Madero, en donde la tendencia es creciente.

Demarcaciones que se han estabilizado son Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Coyoacán, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Tlalpan, Azcapotzalco e Iztacalco, y unas más en donde han disminuido son Cuajimalpa, Magdalena Contreras, Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta.

En un periodo de tres años se registraron 30 mil 953 accidentes y ocho mil 318 accidentes de peatones. Por cada 10 accidentes, prácticamente tres son atropellamientos.

Los universitarios observaron que 30 por ciento de los atropellamientos y 53 por ciento de las muertes en el sitio ocurren de las cinco a las 12 horas. La mayor cantidad de atropellados ocurre por la tarde, de 12 a 19 horas, pero con una menor severidad y con menor número de muertes.

Se descubrió, mencionó Reséndiz, que 43 por ciento de los atropellamientos ocurre en vías secundarias, y 59 por ciento en las primarias. Es decir, existe un patrón de alta concentración en vías principales, que representan sólo cuatro por ciento de la red vial de la urbe.

En la Ciudad de México, 22 por ciento de las muertes ocurrió los viernes, y se identificaron dos corredores viales que concentran la mayor cantidad de fallecimientos por atropellamiento: Avenida Insurgentes y Calzada Ignacio Zaragoza, con 12 y ocho muertos, y 335 y 94 atropellados, respectivamente.

De ese modo, se han obtenidos datos que ya se han compartido con las autoridades respectivas, que van desde la identificación de sitios de alta accidentalidad y de corredores, y la elaboración de diagramas de colisiones para detectar causas, todo con la meta de prevenir más incidentes y muertes por ese motivo.

Por último, Luis Chías resaltó que la educación es necesaria, pero no suficiente para disminuir los accidentes de tránsito. En paralelo, se requieren otras acciones, como contar con un inventario de calles y banquetas, conocer la infraestructura con que se cuenta y cómo se puede aprovechar mejor, además de tener una idea precisa de los requerimientos de los peatones (niños, adultos mayores y enfermos) para tener una buena protección de los usuarios vulnerables. “Esto debe ser un tema de agenda de política nacional”.

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¿Qué hace el Servicio Mareográfico Nacional de la UNAM?

  Esta labor permanente muestra el nivel del mar en colaboración con la Secretaría de Marina: José Luis Macías Vázquez

 

 Cuenta con 27 estaciones, 12 en el océano Pacífico y 15 en el Golfo de México y el mar Caribe, explicó Julio Solano González

 Por la conmemoración, se emitió un billete de la Lotería Nacional para el sorteo del 19 de agosto; se premió a los ganadores del concurso de dibujo infantil y se inauguró una exposición de las actividades del SMN

Medir el nivel del mar significa muestrear y pronosticar las mareas, así como monitorear variaciones debidas a fenómenos tales como corrientes costeras, mareas de tormenta, sismos, variabilidad climática, tsunamis e incremento del nivel del mar debido al calentamiento global.

Estos parámetros, estratégicos para la investigación científica, la prevención de desastres y la toma de decisiones gubernamentales, los registra desde 1952 el Servicio Mareográfico Nacional (SMN), adscrito al Instituto de Geofísica (IGEF) de la UNAM, el cual sirve al país.

“Estamos de fiesta celebrando los 70 años del Servicio Mareográfico Nacional, que brinda un servicio ininterrumpido para la nación y tiene una labor muy importante que realiza con la Secretaría de Marina para vigilar el nivel del mar en las costas de nuestro país”, afirmó el director del IGEF, José Luis Macías Vázquez, al dar la bienvenida a los asistentes al acto conmemorativo.

En el auditorio Ricardo Monges del IGEF, donde se realizó el evento híbrido, se develó la placa Felipe Hernández Magueypara nombrar al Centro de Control del SMN y honrar la labor del físico, trabajador administrativo de base, quien dedicó su vida profesional al Servicio Mareográfico. Los familiares del homenajeado fueron los encargados de descubrir la placa alusiva.

A nombre del coordinador de la Investigación Científica de la Universidad Nacional, William Lee Alardín, el secretario académico de esa instancia, Julio Solano González, recordó que el SMN cuenta con 27 estaciones de monitoreo, 12 en el océano Pacífico y 15 en el Golfo de México y el mar Caribe.

“Los servicios nacionales juegan un papel importante en la Universidad y la sociedad, tanto en materia de protección civil, de prevención, como de investigación y formación de personal especializado en áreas de su competencia. Han formado parte de la estructura de la UNAM a través de distintas entidades, impactando en forma importante en su desarrollo y en su colaboración con autoridades federales y locales”, destacó.

El jefe del SMN, Octavio Gómez Ramos, refirió que el IGEF de la UNAM se hizo cargo del Servicio en 1952; antes de esta fecha existían seis estaciones instaladas por el gobierno federal, durante la época de la Segunda Guerra Mundial, para realizar estudios cartográficos del nivel del fondo oceánico.

Posteriormente fueron cedidas al Instituto, toda vez que desde entonces realizaba investigación básica y aplicada con repercusión e importancia para los gobiernos federal y estatales, así como para la población. “Nuestra Universidad incrementó cuatro estaciones y paulatinamente aumentó su red de monitoreo, hasta completar las 27 estaciones con que cuenta hoy en día”, comentó.

“Actualmente, las funciones principales del Servicio se pueden resumir en el registro del nivel del mar en nuestra red, elaboramos pronósticos de marea, hacemos reportes de eventos que alteran significativamente el nivel del mar, y la información se comparte en tiempo casi real a entidades de protección civil y bajo solicitud a cualquiera que la necesite”, detalló.


Numerosas mediciones se realizan de forma redundante, es decir, con más de un aparato, así que cada estación cuenta con equipo de medición del nivel del mar (radar, flotador, presión y burbujeo); mide variables como temperatura, presión, humedad y viento; cuenta con equipo de transmisión (vía satélite GOES y vía internet de red celular), sensores y receptor GPS.

Gómez Ramos abundó que entre otros productos del SMN también están la realización de tablas numéricas y calendarios gráficos de pronósticos de marea astronómica, cálculo de planos de marea, reportes de nivelación, datos de meteorología y GPS, así como atención a solicitudes de datos.

El capitán Miguel Ángel Reyes Martínez, director del Centro de Alerta de Tsunamis, apuntó la estrecha colaboración que, a partir de 1952, mantienen el SMN y la Secretaría de Marina, la cual se ha hecho cada vez más vinculante desde hace 10 años con la creación del Centro de Alerta de Tsunamis.

En su oportunidad, la directora general de la Lotería Nacional, Margarita González Saravia, develó el billete conmemorativo por los 70 años del SMN, junto con Macías Vázquez, para un sorteo de 17 millones de pesos en dos series, que se realizará el viernes 19 de agosto, a las 19:00 horas.

Rememoró que la institución a su cargo realiza 267 sorteos al mes con impacto social, y que la Lotería es una de las tres dependencias más antiguas del gobierno federal, junto con Correos de México y la Casa de Moneda.

Octavio Gómez Ramos entregó útiles escolares a la niña Athena Saori Contreras Salazar, ganadora del primer lugar del concurso de dibujo infantil ¿Qué significa para ti el mar?

Posteriormente, en el vestíbulo del IGEF, se inauguró la exposición fotográfica “Servicio Mareográfico Nacional, 70 años monitoreando las costas de México”, que cuenta con imágenes de las estaciones, equipos y personal del SNM.

Monitoreo constante

Hace siete décadas se creó en el Instituto de la UNAM, el SMN, uno de los esfuerzos pioneros y más importantes de monitoreo de variables ambientales de forma operacional en México.

José Luis Macías Vázquez expuso en entrevista posterior que el IGEF se encargó del Servicio en 1952. Antes existían cinco estaciones instaladas por el gobierno federal durante la época de la Segunda Guerra Mundial para realizar estudios cartográficos del nivel del fondo oceánico. Estas estaciones fueron cedidas al Instituto porque una de sus tareas es desarrollar ciencia básica y aplicada.

Esta es la única red de monitoreo del nivel del mar en el país con una serie de tiempo antigua; la otra fue la de la Secretaría de Marina, en la década de 1990, añadió el jefe del SMN, Octavio Gómez Ramos.

Los usuarios de la información son: científicos, porque requieren datos para analizar un fenómeno específico en un cierto lapso; las dependencias de protección civil –como el Centro de Alerta de Tsunamis–, además del público en general que necesita conocer un evento que afecta a su región, dijo Macías Vázquez.

Medir el nivel del mar de manera rutinaria sirve, por ejemplo, para que en caso de sismo la población esté alerta ante un posible tsunami, o en la construcción de obras en la costa a fin de evitar problemas futuros, enfatizó.

Hay algunas estaciones que además de mareógrafos (sensores digitales que miden la fluctuación del nivel del mar), son multiparamétricas; es decir, también determinan otros parámetros, prosiguió. Significa que algunas miden variables meteorológicas (precipitación, temperatura, viento y presión atmosférica) y posición GPS.

También se generan diversos productos a partir de los datos del nivel del mar, como reportes de eventos extremos; la marea de tormenta o los frentes fríos. De igual forma, agregó Gómez Ramos, para elaborar pronósticos de la llamada marea astronómica (ascenso y descenso del nivel del agua producido por las interacciones gravitacionales entre la Tierra, la Luna y el Sol), tanto en formato numérico como gráfico.

El Servicio, que conjunta expertos en áreas como oceanografía y cómputo para procesar los datos de manera estadística, colabora directamente con la Secretaría de Marina, quienes junto con la de Gobernación están a cargo del Centro de Alerta de Tsunamis, acotó Macías Vázquez.

Grandes acontecimientos

El Mareográfico ha registrado eventos relevantes, entre ellos el tsunami de Japón en 2011 “que generó mucha expectación porque no se sabía cómo iba a afectar a México”; y el maremoto de 2017, en Chiapas, producido por un sismo de magnitud Mw8.2.

Otro fenómeno importante es la marea de tormenta. Básicamente consiste en el apilamiento de agua generado por vientos de las tormentas que afectan cada año a nuestro país, el cual es más destructivo que los tsunamis; lo hemos monitoreado y reportado, señaló Octavio Gómez.

La erupción en enero de este año del volcán submarino Hunga Tonga, en el océano Pacífico, generó un maremoto y una onda de presión que dio vueltas al mundo varios días. “Al tener sensores meteorológicos, registramos no sólo las variaciones del nivel del mar, sino esa variante”, refirió.

Además, en colaboración con la Universidad de Kioto, Japón, recientemente concluyó un proyecto importante para estudiar los sismos lentos en el fondo del mismo océano, informó el titular del IGF.

Los japoneses, añadió Gómez Ramos, tienen técnicas de modelación numérica avanzadas, y el objetivo es contar con ese conocimiento para implementarlo en el Centro de Alerta de Tsunamis.

Los retos en el Servicio son: mantener en operación la red de monitoreo y, en su momento, modernizar los equipos, mencionó José Luis Macías. También “hay planes de mejorar la infraestructura física, en un proyecto con la Secretaría de Marina”.

Las abejas: heroínas polinizadoras

 

A pesar de su diminuto tamaño, tienen una papel fundamental en nuestro planeta. Su simple existencia es una de las maravillas de la vida y su extinción podría traernos grandes problemas. La abeja es uno de los insectos que causan una mayor admiración a las personas por su gran labor.

Las abejas son insectos sociales que gustan por formar en la colmenas sus grandes colonias, las cuales nos han proporcionado desde hace cientos de años miel y cera de abeja.

Aunque el cerebro de las abejas es del tamaño de una semilla, estos insectos son tan inteligentes, que dentro de sus múltiples habilidades, tienen funciones interconectadas para preservar la salud de la colmena, la cual usualmente tiene una población de entre 30 a 80 mil abejas. Existen tres tipos de castas: obreras, reina y zánganos.

Las abejas obreras hacen “las labores del hogar”. No pueden reproducirse, debido a que son hembras más pequeñas que la reina. Su promedio de vida es de 3 meses y no salen de la colmena hasta que pasan 21 días. De manera general, entre sus tareas, deben cuidar y alimentar a las larvas con jalea real (que contiene  proteínas, azúcares, lípidos y vitaminas).

Además de ser niñeras, entre las obreras también hay tareas bien delimitadas. La obrera cerera se encarga de construir los paneles de cera; las almacenadoras, reciben el alimento y lo colocan en los panales; las guardianas, vigilan que no entren abejas de otras colmenas ni avispas y las ventiladoras generan corrientes de aire y deshidratan el néctar.


En cuanto a la abeja reina su labor si bien es sencilla, es vital. Ella se encarga de poner los huevos de donde saldrá la nueva generación de abejas. No hay más de una abeja reina por colmena, pero si esta muere es sustituida por una obrera, a la cual alimentan con jalea real.

Finalmente, los zánganos no trabajan. Su función se reduce en comer y esperar para reproducirse. Alrededor de 20 zánganos logran aparearse con la reina. Cuando cumplen su función, en invierno, son expulsados de la colmena, esto como medida de austeridad para la supervivencia de ésta.

Graves peligros para las heroínas

Al ser uno de los polinizadores cruciales, la importancia de la abeja . Las abejas polinizan cultivos de alfalfa, girasoles, cerezas, entre otras. De las 20 mil especies que existen en el mundo, el 85% de ellas polinizan cultivos y frutas. Sin embargo, desde 1990 su tendencia va a la baja.

El auge de la actividad agrícola ha provocado que muchas de las abejas pierdan su hábitat; de igual manera, el uso de plaguicidas en plantas las afecta y finalmente, otro factor que ha provocado su disminución es el aumento de las temperaturas debido al cambio climático.

Defender al litio, esencial

Jorge Witker Velásquez, autor del “Derecho Minero”, aseveró que el litio es un mineral alcalino estratégico que viene a reemplazar en perspectiva al petróleo

La defensa del litio es esencial porque constituye una reserva fundamental que debe estar controlada, ya que “no puede seguir la misma suerte que ha tenido el oro, la plata, el cobre, donde ha sido un verdadero despojo”, afirmó el especialista del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, Jorge Witker Velásquez, autor del libro Derecho Minero.

“La Unión Europea y Estados Unidos constituyen la demanda mayoritaria de este insumo, porque es cabeza de cadenas productivas que tiene que ver ni más ni menos con lo electromóvil, con toda la industria aeroespacial, con los chips y la inteligencia artificial”, añadió.

Para el doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, es un mineral alcalino estratégico que viene a reemplazar en perspectiva al petróleo.

El también miembro de la Academia Mexicana de Ciencias indicó que uno de los principales países que posee este elemento es China, Australia cuenta con una tecnología avanzada en la exploración y explotación, además del denominado triángulo de Sudamérica integrado por Argentina, Bolivia, y Chile, naciones que aportan de 25 a 30 por ciento de los yacimientos globales de dicho material.

En México, destacó el integrante nivel III del Sistema Nacional de Investigadores, se descubrieron varias minas hace algunos años; la característica del litio mexicano es que está mezclado con arcilla.

Hay abundancia en estados como Sonora, San Luis Potosí, Baja California, y se estima que en Zacatecas también, pero son simplemente exploraciones previas, hay que reconocer que quien las realiza es el Servicio Geológico Mexicano, que depende de la Secretaría de Economía; sin embargo, lo importante es lo que ocurre con las concesiones que se entregaron a determinadas empresas en materia de exploración, explotación y beneficio del producto.

Legislación atípica

El problema que descubrimos, y ese es uno de los aportes de nuestro libro, es que México es la única parte del orbe en donde se proporcionan concesiones de hectáreas y no de minerales.

“Se han entregado en números superiores a las 24 mil, y por 50 años estos elementos no tienen nada que ver con el Derecho Minero Comparado, en donde los países que tienen legislaciones se enseña el Derecho Minero en las carreras de juristas, de abogados, y en donde las concesiones tienen plazos de seis, diez años, 12 años, ¡no 50!”.

En otras latitudes se otorgan, continuó, para cobre, plata, zinc, les llaman específicas, pero en nuestro país se conocen como concesiones genéricas. En cualquier parte del mundo se dividen, por ejemplo, solo para explorar, y si les va bien se solicita otra para explotar y una más para beneficio final.


“Descubrimos que nuestra legislación minera mexicana es absolutamente atípica. En los últimos años se han entregado concesiones por 105 millones de hectáreas, casi la mitad del territorio nacional, y ‘concesiones globales’; es decir, incluye la exploración, la explotación y el beneficio”, remarcó.

Complejidad del problema

Witker Velásquez -quien se desempeñó como árbitro panelista de México en el TLCAN y del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones del Banco Mundial-, enfatizó: “con respeto y un lenguaje absolutamente técnico, están especulando con el territorio nacional, ni siquiera hay una inspección, nadie pregunta ‘¿oiga lo está explotando o no?’, no se ha hecho ni siquiera eso”.

Esta entrega de territorio a las concesiones, dijo, vulnera los derechos sociales de las comunidades indígenas, campesinas, comunidades de productores de milpas, etcétera, porque le da preferencia al titular de la licencia frente a los ancestrales propietarios de la tierra.


Por eso también tenemos un capítulo dedicado al Derecho Minero y los derechos humanos, comprende las garantías económicas, sociales y culturales, así como el derecho a la consulta a las comunidades.

Y es que cuando se explota una mina termina el yacimiento y las empresas se van, no hay a quien reclamarle por qué hay 250 presas alrededor de jales (desperdicios de la actividad que están humeantes).

“Se ha omitido deliberadamente hablar del tema, porque es un tema que ha provocado muchos conflictos socio ambientales, porque la minería a cielo abierto está en convenciones internacionales limitándose y en algunos casos prohibiéndose como en Alemania, Hungría; el uso indiscriminado del cianuro para separar las arcillas de la plata, del oro, estos dos elementos que pueden imaginar el impacto ambiental que provoca, y el uso indiscriminado del agua”, enfatiza Witker Velásquez.

Para el universitario, ello hace que la actividad minera sea considerada un “tabú”, aunque esto sucede en América Latina, no es privativo de México, entonces hay un contexto de omisiones por lo que este tópico ni puede omitirse, ni puede dejar de estar en la cultura colectiva.

El libro

El experto destacó que su obra es el primer texto que actualiza a profundidad el tema en México desde 1965, y ha sido considerado como fuente para el reciente proyecto de reforma a la ley del ramo en los artículos 1, 2 y 10. Representa un avance y una aportación de la UNAM, sin embargo, “los grandes temas aún no se tocan”.

Witker Velásquez destacó que el mérito del trabajo editado por el IIJ es “actualizar una información que ha estado vedada y colaborar en la enseñanza del Derecho Minero a juristas y abogados”.

De acuerdo con el experto, era imperativo poner al día estos datos porque nuestro país es una nación minera. “Junto con Perú y Colombia somos la región de mayores proyectos de infraestructura y extractismo. Llevamos dos ediciones, la primera fue en 2019, pero cuando surge el tema del litio que forma parte del subsuelo y de la actividad minera, lo actualizamos en su segunda edición con la incorporación del capítulo referente a este elemento”.

La obra ofrece una panorámica del Derecho Minero Comparado en donde se revisitan las legislaciones de Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Canadá y Australia, “en donde se cotejan las grandes omisiones que tiene nuestra legislación minera mexicana”.

Derecho Minero contiene 277 páginas, fue editado por el IIJ, en la Serie Doctrina Jurídica. Número 874. La primera edición fue publicada el 6 de noviembre de 2019, la segunda en enero de 2021.

Consta de siete capítulos: Nociones Generales; Contenido del Derecho Minero; La concesión minera; Derecho minero comparado (Chile, Ecuador, Colombia, Perú, Australia, Canadá); El Litio; Impacto de la minería en los derechos humanos (DESCA); Hacía una Secretaría de Minería con sede en Chihuahua.

“Se trata de una obra que invita a la apertura de una línea de investigación institucional en la materia”, refiere en la nota introductoria, Pedro Salazar Ugarte, director del IIJ.

Celebran 70 años del Servicio Mareográfico Nacional de la UNAM ayudando a la nación

·        Esta labor permanente muestra el nivel del mar en colaboración con la Secretaría de Marina: José Luis Macías Vázquez

·        Cuenta con 27 estaciones, 12 en el océano Pacífico y 15 en el Golfo de México y el mar Caribe, explicó Julio Solano González

·        Por la conmemoración, se emitió un billete de la Lotería Nacional para el sorteo del 19 de agosto; se premió a los ganadores del concurso de dibujo infantil y se inauguró una exposición de las actividades del SMN

Medir el nivel del mar significa muestrear y pronosticar las mareas, así como monitorear variaciones debidas a fenómenos tales como corrientes costeras, mareas de tormenta, sismos, variabilidad climática, tsunamis e incremento del nivel del mar debido al calentamiento global.

Estos parámetros, estratégicos para la investigación científica, la prevención de desastres y la toma de decisiones gubernamentales, los registra desde 1952 el Servicio Mareográfico Nacional (SMN), adscrito al Instituto de Geofísica (IGEF) de la UNAM, el cual sirve al país.

“Estamos de fiesta celebrando los 70 años del Servicio Mareográfico Nacional, que brinda un servicio ininterrumpido para la nación y tiene una labor muy importante que realiza con la Secretaría de Marina para vigilar el nivel del mar en las costas de nuestro país”, afirmó el director del IGEF, José Luis Macías Vázquez, al dar la bienvenida a los asistentes al acto conmemorativo.

En el auditorio Ricardo Monges del IGEF, donde se realizó el evento híbrido, se develó la placa Felipe Hernández Maguey para nombrar al Centro de Control del SMN y honrar la labor del físico, trabajador administrativo de base, quien dedicó su vida profesional al Servicio Mareográfico. Los familiares del homenajeado fueron los encargados de descubrir la placa alusiva.

A nombre del coordinador de la Investigación Científica de la Universidad Nacional, William Lee Alardín, el secretario académico de esa instancia, Julio Solano González, recordó que el SMN cuenta con 27 estaciones de monitoreo, 12 en el océano Pacífico y 15 en el Golfo de México y el mar Caribe.

“Los servicios nacionales juegan un papel importante en la Universidad y la sociedad, tanto en materia de protección civil, de prevención, como de investigación y formación de personal especializado en áreas de su competencia. Han formado parte de la estructura de la UNAM a través de distintas entidades, impactando en forma importante en su desarrollo y en su colaboración con autoridades federales y locales”, destacó.

El jefe del SMN, Octavio Gómez Ramos, refirió que el IGEF de la UNAM se hizo cargo del Servicio en 1952; antes de esta fecha existían seis estaciones instaladas por el gobierno federal, durante la época de la Segunda Guerra Mundial, para realizar estudios cartográficos del nivel del fondo oceánico.

Posteriormente fueron cedidas al Instituto, toda vez que desde entonces realizaba investigación básica y aplicada con repercusión e importancia para los gobiernos federal y estatales, así como para la población. “Nuestra Universidad incrementó cuatro estaciones y paulatinamente aumentó su red de monitoreo, hasta completar las 27 estaciones con que cuenta hoy en día”, comentó.

“Actualmente, las funciones principales del Servicio se pueden resumir en el registro del nivel del mar en nuestra red, elaboramos pronósticos de marea, hacemos reportes de eventos que alteran significativamente el nivel del mar, y la información se comparte en tiempo casi real a entidades de protección civil y bajo solicitud a cualquiera que la necesite”, detalló.


Numerosas mediciones se realizan de forma redundante, es decir, con más de un aparato, así que cada estación cuenta con equipo de medición del nivel del mar (radar, flotador, presión y burbujeo); mide variables como temperatura, presión, humedad y viento; cuenta con equipo de transmisión (vía satélite GOES y vía internet de red celular), sensores y receptor GPS.

Gómez Ramos abundó que entre otros productos del SMN también están la realización de tablas numéricas y calendarios gráficos de pronósticos de marea astronómica, cálculo de planos de marea, reportes de nivelación, datos de meteorología y GPS, así como atención a solicitudes de datos.

El capitán Miguel Ángel Reyes Martínez, director del Centro de Alerta de Tsunamis, apuntó la estrecha colaboración que, a partir de 1952, mantienen el SMN y la Secretaría de Marina, la cual se ha hecho cada vez más vinculante desde hace 10 años con la creación del Centro de Alerta de Tsunamis.

En su oportunidad, la directora general de la Lotería Nacional, Margarita González Saravia, develó el billete conmemorativo por los 70 años del SMN, junto con Macías Vázquez, para un sorteo de 17 millones de pesos en dos series, que se realizará el viernes 19 de agosto, a las 19:00 horas.

Rememoró que la institución a su cargo realiza 267 sorteos al mes con impacto social, y que la Lotería es una de las tres dependencias más antiguas del gobierno federal, junto con Correos de México y la Casa de Moneda.

Octavio Gómez Ramos entregó útiles escolares a la niña Athena Saori Contreras Salazar, ganadora del primer lugar del concurso de dibujo infantil ¿Qué significa para ti el mar?

Posteriormente, en el vestíbulo del IGEF, se inauguró la exposición fotográfica “Servicio Mareográfico Nacional, 70 años monitoreando las costas de México”, que cuenta con imágenes de las estaciones, equipos y personal del SNM.

Monitoreo constante

Hace siete décadas se creó en el Instituto de la UNAM, el SMN, uno de los esfuerzos pioneros y más importantes de monitoreo de variables ambientales de forma operacional en México.

José Luis Macías Vázquez expuso en entrevista posterior que el IGEF se encargó del Servicio en 1952. Antes existían cinco estaciones instaladas por el gobierno federal durante la época de la Segunda Guerra Mundial para realizar estudios cartográficos del nivel del fondo oceánico. Estas estaciones fueron cedidas al Instituto porque una de sus tareas es desarrollar ciencia básica y aplicada.

Esta es la única red de monitoreo del nivel del mar en el país con una serie de tiempo antigua; la otra fue la de la Secretaría de Marina, en la década de 1990, añadió el jefe del SMN, Octavio Gómez Ramos.

Los usuarios de la información son: científicos, porque requieren datos para analizar un fenómeno específico en un cierto lapso; las dependencias de protección civil –como el Centro de Alerta de Tsunamis–, además del público en general que necesita conocer un evento que afecta a su región, dijo Macías Vázquez.

Medir el nivel del mar de manera rutinaria sirve, por ejemplo, para que en caso de sismo la población esté alerta ante un posible tsunami, o en la construcción de obras en la costa a fin de evitar problemas futuros, enfatizó.

Hay algunas estaciones que además de mareógrafos (sensores digitales que miden la fluctuación del nivel del mar), son multiparamétricas; es decir, también determinan otros parámetros, prosiguió. Significa que algunas miden variables meteorológicas (precipitación, temperatura, viento y presión atmosférica) y posición GPS.

También se generan diversos productos a partir de los datos del nivel del mar, como reportes de eventos extremos; la marea de tormenta o los frentes fríos. De igual forma, agregó Gómez Ramos, para elaborar pronósticos de la llamada marea astronómica (ascenso y descenso del nivel del agua producido por las interacciones gravitacionales entre la Tierra, la Luna y el Sol), tanto en formato numérico como gráfico.

El Servicio, que conjunta expertos en áreas como oceanografía y cómputo para procesar los datos de manera estadística, colabora directamente con la Secretaría de Marina, quienes junto con la de Gobernación están a cargo del Centro de Alerta de Tsunamis, acotó Macías Vázquez.

Grandes acontecimientos

El Mareográfico ha registrado eventos relevantes, entre ellos el tsunami de Japón en 2011 “que generó mucha expectación porque no se sabía cómo iba a afectar a México”; y el maremoto de 2017, en Chiapas, producido por un sismo de magnitud Mw8.2.

Otro fenómeno importante es la marea de tormenta. Básicamente consiste en el apilamiento de agua generado por vientos de las tormentas que afectan cada año a nuestro país, el cual es más destructivo que los tsunamis; lo hemos monitoreado y reportado, señaló Octavio Gómez.

La erupción en enero de este año del volcán submarino Hunga Tonga, en el océano Pacífico, generó un maremoto y una onda de presión que dio vueltas al mundo varios días. “Al tener sensores meteorológicos, registramos no sólo las variaciones del nivel del mar, sino esa variante”, refirió.

Además, en colaboración con la Universidad de Kioto, Japón, recientemente concluyó un proyecto importante para estudiar los sismos lentos en el fondo del mismo océano, informó el titular del IGF.

Los japoneses, añadió Gómez Ramos, tienen técnicas de modelación numérica avanzadas, y el objetivo es contar con ese conocimiento para implementarlo en el Centro de Alerta de Tsunamis.

Los retos en el Servicio son: mantener en operación la red de monitoreo y, en su momento, modernizar los equipos, mencionó José Luis Macías. También “hay planes de mejorar la infraestructura física, en un proyecto con la Secretaría de Marina”.