La Facultad de Ingeniería de la UNAM llevó a cabo la ceremonia de entrega del Distintivo Ambiental UNAM.
Los reconocimientos fueron entregados por Luis Gutiérrez Padilla, subdirector de Proyectos para Comunidades Seguras y Sustentables de la DGACO, al director de la facultad y al jefe de la División de Educación Continua y a Distancia.
El distintivo fue entregado después de un proceso de evaluación que mide el desempeño ambiental de las entidades en materia de energía, agua, manejo de residuos y consumo responsable.
Carlos Escalante Sandoval, director de la Facultad de Ingeniería, comentó durante la ceremonia que ese centro educativo fomenta la conciencia ecológica entre sus estudiantes, por medio del desarrollo de planes de estudio con un enfoque ambiental.
Por su parte, el maestro Víctor Manuel Rivera mencionó que obtener un mejor desempeño ambiental es una tarea continua, y que en el caso del Palacio de Minería, representa un reto adicional debido a las condiciones históricas del edificio, pues es considerado un monumento nacional.
Asimismo, el ingeniero José Luis Gutiérrez expresó que en los casos de la Facultad de Ingeniería y el Palacio de Minería, el levantamiento de datos representó un reto debido al tamaño y características de sus instalaciones.
Finalmente, la licenciada Claudia Cervantes Maldonado, corresponsable de Sistemas de Calidad de la facultad, comentó que existe un compromiso por parte de la administración para seguir con el trabajo en el tema, por lo cual, se implementarán las recomendaciones emitidas a través de Distintivo Ambiental UNAM para alcanzar el nivel oro.
La poesía es un género literario relacionado con el arte, la belleza y los sentimientos. Abarca temas como el amor, el romance, las batallas y el heroísmo. En la poesía antigua había una función pragmática de articular a la sociedad, “tenía como objetivo mover a sus destinatarios a la acción, hacer cosas, a la guerra”, explicó Bernardo Berruecos Frank, investigador del Centro de Estudios Clásicos del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.
De acuerdo con el experto en Letras Clásicas, ese tipo de poesía es la parenética, género literario que proviene de la Antigua Grecia y al que Berruecos Frank le dedicó cuatro años de investigación plasmados en el libro Poesía Arcaica Griega (Siglos VII-V a.C.), en el que recopila los poemas de Arquíloco de Paros (iniciador del género), Calino de Éfeso, Tirteo, Mimnermo, Alceo, Solón y Simónides.
El objetivo de esta obra es acercar a los estudiantes de Letras Clásicas al género para que puedan entender los poemas. “El término parenético parece que sólo puede ser entendido por algún especialista, pero se refiere a un tipo de palabra en particular que cuando se enuncia provoca una acción en sus destinatarios, esa era la poesía que se realizaba en la época antigua, provocaba algún efecto en quien la escuchaba: a la conspiración política o comportarse de una manera”.
Poesía Arcaica Griega (Siglos VII-V a.C.) está disponible en librerías de la UNAM, Casa de las Humanidades y el Fondo de Cultura Económica.
El 16 de junio de 2017, el INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) presentó los resultados que miden la relación entre el color de la piel y el lugar que uno ocupa en la sociedad mexicana. De inmediato, surgieron los que estaban en contra de siquiera plantear la pregunta de si somos o no un país racista.
A pesar de que en el estudio en 30 mil casas se pidió que fueran los encuestados quienes escogieran su propia pigmentación en una escala en la que “A” es color chocolate y “K” es rosa, las voces que pidieron censurar los resultados lo hicieron sobre dos argumentaciones por lo menos gelatinosas: “Si yo soy moreno y me va bien, no existe el racismo” o “Todos somos racistas. A mí me dicen ‘güerito’ en el mercado”.
El estudio fue acallado porque, en el mito posrevolucionario, los mexicanos somos una mezcla mestiza y sugerir que los pobres tienen un color más oscuro que los ricos significa que no todo éxito social se debe al mérito propio. Hay algo de mágico en la prohibición de hablar de racismo en México, más allá del obvio: las comunidades indígenas. No decirlo es no convocarlo, como decir que uno no es “de izquierda” porque no quiere ser pobre o aceptar que se vive en una sociedad tan desigual que hasta teme perder la indigencia.
En la fantasía del país mestizo, los indios están en geografías aisladas, sin agua potable, hablando, entre humo de copal, otras lenguas. Si son “indígenas” están politizados y reivindican sus costumbres como leyes aparte del resto. Si son “antepasados” pueden pasar a mirar las joyas del esplendor azteca y maya. Los demás mexicanos somos morenos en la medida en que el bigote o el rebozo nos ocultan la cara.
Pero el color de la piel se correlaciona con una estructura de oportunidades o falta de ellas. El estudio del INEGI lo mide con precisión: el 88 por ciento de los encuestados se autoclasificaron como morenos, entre la “G” y la “H”, a la mitad de la tabla de pigmentación. Pero una tercera parte de los que se clasificaron como más oscuros no terminó la primaria mientras que el 28 por ciento de los más blancos concluyó su educación superior.
Cuando se les pregunta por su lugar en el trabajo, los más oscuros se desempeñan en igual proporción —una tercera parte— en trabajos manuales y de apoyo, mientras que el 32 por ciento de los más blancos son directivos.
Date un baño de nostalgia con Cantinflas en la Casa del Lago UNAM. En el clico: Homenaje a Alejandro Galindo, 20 años sin él, el recinto de Chapultepec presenta Ni sangre, ni arena(1941), film protagonizado por el Chato, Mario Moreno Cantinflas, y dirigida por Alejandro Galindo que relata las peripecias de un vagabundo que es confundido con Manolete, un engreído torero comprometido con la bella Anita.
Esta memorable cinta será proyectada, en colaboración con la Filmoteca UNAM, el próximo sábado 2 de febrero en la sala Lumiere de la Casa del Lago. Prepara tus palomitas y disfruta del característico humor del Chato bajo la dirección de Alejandro Galindo.
Treinta años de contar el día a día de las sociedades
¿Una serie de televisión no debería durar 30 años, o sí?, es la pregunta planteada por Cristina Rosas González, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, en su libro Los Simpson: cultura popular, sátira y poder suave.
Y es que los personajes amarillos más famosos del mundo cumplen tres décadas como serie animada independiente, “para ser exactos 32, desde que aparecieron como cortos animados en el Show de Tracey Ullman”, acotó Rosas González.
De acuerdo con la experta en Relaciones Internacionales, el éxito de la serie se debió a que atendió a un nicho de audiencia olvidado: “Los espectadores entre 18 y 49 años no tenían una oferta adecuada, lo único que había era el Show de Bill Cosby”.
En 1989 Los Simpson llegaron con guiones ingeniosos para contar historias que se vivían cotidianamente, “las historias llenaron ese nicho de mercado porque la gente estaba ávida de otra oferta. Y los guiones eran así, porque los escritores de las primeras temporadas eran científicos, matemáticos, físicos nucleares, personas del mundo académico y gente que quería contar una historia de manera diferente a como lo harían quienes hacen televisión”.
Destacó la originalidad y empleo de la sátira como narrativa. “Muchas series han seguido en esta línea como Malcolm in the middle o American Dad! aunque con menor éxito, pero responden a necesidades específicas de la industria”.
Rosas González mencionó que es una serie que ha abarcado tres generaciones: Baby boomers, Generación X y Millennials, y aunque ha cambiado la forma de ver las series porque ahora se accede al entretenimiento vía streaming, celular, tabletas, etcétera, también ha llevado a que la chispa de la serie haya cambiado. “Para muchos ya no son tan chistosos, mas bien son burdos pero se debe a que han cambiado de productor, guionistas, actores de doblaje, ahora la serie es creada por gente que hace televisión”.
La “fórmula Simpson” es única, pues le han adjudicado poderes de vaticinio de ciertos acontecimientos de la vida política de Estados Unidos. Sin embargo, la académica refirió que al entrevistar a Matt Groening y a algunos guionistas de la serie, “ellos escribían sobre asuntos cotidianos, se inspiraban en nuestras historias para contar las de ellos, y a 30 años de distancia nosotros los referenciamos todo el tiempo. Respecto al episodio de Donald Trump, al guionista le parecía una tontería que la gente votara por él, lo pusieron como chiste pero creo es parte de la sátira, del absurdo, que tiene la serie”.
Finalmente, Rosas González recordó lo que le dijo Matt Groening al crear los primeros capítulos de la serie: “Pensó que tendría un principio y un final, aunque después señaló que estaba convencido de que él moriría y Los Simpson seguirían ahí, porque siguen habiendo temas que contar y su materia prima es el día a día de las sociedades”.
• Al año, la Unión Americana importa de México casi 400 mil toneladas, pero para el fin de semana del Super Bowl, y los días previos, la cifra alcanza aproximadamente 150 mil toneladas
• En 2015, los estadounidenses consumieron 3.17 kilos de aguacate per cápita, casi el doble que en 2008
• Por su sabor y facilidad para combinar con gran cantidad de alimentos; por su accesibilidad de precio; la relativa cercanía de su abasto y las estrategias de distribución hacia el sur de EU, este fruto es considerado el “oro verde”
Es verde por dentro, cremoso y delicioso, y es mexicano; se trata del aguacate, producto con gran competitividad internacional. Su consumo en Estados Unidos registra niveles históricos, que aumentan antes y durante el Super Bowl, el evento deportivo de mayor proyección comercial y mediática a nivel global.
José Nabor Cruz Marcelo, del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc); Alejandra Vega, del Departamento de Comunicación de la sede Los Ángeles de la UNAM; y Carlos Labastida, coordinador del Programa Universitario de Alimentos (PUAL), analizaron la situación del “oro verde” de California.
Al año, la Unión Americana importa de México casi 400 mil toneladas de aguacate, pero para el fin de semana del Super Bowl, y los días previos, la cifra alcanza aproximadamente 150 mil toneladas, por lo que prácticamente se vende el 40 por ciento del total de avocados que se comercian con el país vecino, resaltó José Nabor Cruz Marcelo.
Parte de esta dinámica aguacatera se generó en 2010, por la promoción turística y de productos de origen mexicano; entonces se buscaron nichos de mercado internacionales para nuestros productos, y uno de ellos fue el aguacate.
“Para los estadounidenses es un artículo accesible, lo que permite que su consumo sea abundante y muy demandado en este evento deportivo, sin implicar un gasto excesivo”.
Se puede ofertar así por la relativa cercanía con Michoacán, lugar de cultivo y exportación de este fruto, y por las estrategias de distribución hacia el sur de EU. El único aspecto negativo, señaló, “es que en el momento en que esta dinámica se modifique y caiga, será un fuerte golpe para varios municipios productores, pues estas exportaciones ya tienen un peso relevante en su economía”.
Ahuacatl-Bowl
Traducida al español, la palabra bowl significa tazón, platón hondo, como el molcajete que se utiliza para preparar el platillo estrella, embajador de la gastronomía mexicana: el guacamole. Ahuacamolli, en náhuatl, proviene de ahuacatl (aguacate), testículo, y molli, mezcla.
“El aguacate es oro verde en California; es un producto cotizado no sólo por la comunidad latina, sino por otros grupos étnicos. Este producto es relativamente fácil de encontrar en supermercados y tiene una buena aceptación en general, al menos en el sur de California, una región cosmopolita y multicultural”, dijo Alejandra Vega.
El guacamole con chips (totopos, incluso de colores verde y rojo) es un snack o un side (acompañamiento) común en los restaurantes, sean latinoamericanos o no. La demanda del guacamole aumenta en los eventos deportivos como el Super Bowl, porque es algo rico y relativamente sencillo de elaborar. “Eso sí, sin picante para los que no son mexicanos”, relató la también egresada de la Universidad de California.
“Los domingos de Super Bowl las calles están desiertas. En esos días los carritos de supermercado van repletos de bebidas y botanas. Incluso en el letrero iluminado que tienen en la parte superior los autobuses, en donde usualmente anuncian su ruta, escriben mensajes de apoyo a los equipos locales”, añadió.
Primera y gol
Gracias a su sabor, plasticidad y facilidad para combinarse con gran cantidad de alimentos, el aguacate es parte de la tradición culinaria mexicana desde siempre, y ahora de la de EU, precisó Carlos Labastida.
En un taco, untado en una telera, en guacamole con totopos, en guisos, o su hoja en la cocción de los frijoles, otorga una característica sustancial a los platillos, expuso.
En el caso del vecino país y su propensión al guacamole, el universitario indicó que se debe también a la alta migración de mexicanos, que no sólo llegan físicamente a territorio estadounidense, sino con sus hábitos alimentarios y sus formas de consumo.
Esta dinámica facilitó el uso de aguacate en EU, y “eso es importante en términos económicos porque favorece su exportación.
Punto extra
En 2015, los estadounidenses consumieron 3.17 kilos de aguacate per cápita, casi el doble que en 2008, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Cerca del 80 por ciento de esos aguacates llegó desde Michoacán, el único estado mexicano que tiene autorización de ese organismo para importarlo a su territorio.
Entre 1974 y 2011, aproximadamente 44 mil 500 hectáreas de bosques en las zonas montañosas del centro de Michoacán se convirtieron en huertos de aguacates.
“Con el paso del tiempo, las zonas que conocemos como aguacateras en México han tenido una incidencia en el uso del suelo, que se está deforestando para introducir los cultivos, y aún no sabemos qué efectos tendrá en el ambiente”, concluyó el investigador universitario.
Durante el siglo XX en América Latina, las revistas culturales y literarias han sido espacios de diálogo, difusión y discusión de ideas políticas y estéticas, de proyectos individuales y colectivos de intelectuales del continente.
Las redes intelectuales que se han conformado durante el periodo han sido fundamentales en la política y la cultura nacionales, regionales e incluso continentales, y mucho de su acción se ha plasmado precisamente por medio de las revistas.
El estudio de las redes intelectuales, las revistas y su relación con la política y la cultura se ha consolidado como una línea de investigación fundamental en el ámbito de los Estudios Latinoamericanos, y este será el tema del coloquio que se llevará a cabo en el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC), el 5 y 6 de febrero de 10 a 3 de la tarde en el Auditorio Leopoldo Zea.
El Coloquio redes y revistas del siglo XX. Política y cultura en América Latina, es una iniciativa que surgió de la colaboración entre el CIALC y el Instituto de Investigaciones Filológicas. Participarán 16 investigadores de la UNAM y de otras universidades de acuerdo con los siguientes ejes temáticos: las revistas espacio de contactos y circulación de ideas; el protagonismo desconocido de las mujeres en revistas; la política en las revistas culturales, y la idea y el lugar de América Latina en revistas de las décadas de 1960-1980.
Además de las mesas, el coloquio contará con dos conferencias magistrales, una a cargo del doctor Ricardo Melgar, quien hablará sobre los intelectuales latinoamericanos y la complejidad de sus redes, y otra de la doctora Regina Crespo, sobre los cambios en el papel de las revistas en el siglo XXI.
La zona sísmica de mayor intensidad y dimensión geográfica de nuestro país, se localiza en los estados del Litoral Sur del Pacífico mexicano, lo que comprende a Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, misma que se clasifica de acuerdo a los registros históricos.
Conforme a datos oficiales, luego del sismo registrado en septiembre del año 2017 en la región Sur de México, resultaron dañadas más del 70% de viviendas rurales, donde la estructura de las mismas no soportaron la magnitud de este fenómeno, lo que evidencia la necesidad de una correcta construcción de soporte, principalmente direccionada a la vivienda de autoconstrucción.
Es por ello que el docente e investigador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Chiapas, Gabriel Castañeda Nolasco, ha trabajado en un proyecto denominado Estrategia de Transferencia Tecnológica Sismoresistente para Vivienda Rural Mexicana: Litoral Sur región de estudio, el cual ha sido aprobado ya para su ejecución, luego de haber concursado por recursos a través del «Fondo de Desarrollo Científico y Tecnológico para el Fomento de la Producción y Financiamiento de Vivienda y el Crecimiento del Sector Habitacional CONAVI‐CONACYT«.
En entrevista, dio a conocer que dicho proyecto tiene como objetivo proponer estrategias de autoconstrucción asistida en vivienda rural, para la difusión, apropiación e implementación de técnicas que garanticen la seguridad estructural en viviendas de zonas rurales de alta sismicidad en México, por medio de la metodología aprender haciendo.
Castañeda Nolasco comentó también que se trata de un proyecto integral, ya que desde su puesta en marcha, se realizará un estudio in situ, que permitirá identificar las tecnologías aplicadas y las causas del fracaso en su implementación frente a los efectos del sismo ante los procesos de autoconstrucción de vivienda rural y elegir las prácticas constructivas sismoresistentes más adecuadas, para transferir a la población.
Con ello, se busca desarrollar un taller de transferencia tecnológica, con base en las tecnologías locales y regionales, de fácil reproducción, para implementarse en cada entidad participante como casos de estudio, apoyado mediante material audiovisual, dentro del cual se presentarán dichas técnicas a la población en general y además se formará a personal técnico que acompañe a los habitantes que deseen aplicarlas.
La Unidad de Investigación Preclínica (Uniprec) de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es un laboratorio de alta calidad encargado de evaluar insumos para la salud –desde agroquímicos hasta vacunas– mediante investigación preclínica regulada.
“La investigación preclínica regulada son los estudios de eficacia y seguridad efectuados bajo un sistema de gestión de la calidad muy riguroso para evaluar insumos para la salud”, explicó la directora general de la Uniprec, la maestra Isabel Gracia Mora.
Asimismo, dijo que el sistema de gestión que maneja la unidad va de acuerdo con los estándares internacionales que permiten la confiabilidad a través de la trazabilidad de los estudios preclínicos con fines regulatorios.
Entre los productos que evalúan en la unidad, se encuentran productos químicos industriales, aditivos en alimentos, fitomedicamentos, medicamentos biotecnológicos, farmoquímicos, agroquímicos, vacunas, organismos genéticamente modificados (OGM) y dispositivos médicos.
La Unidad puede hacer los estudios de cualquier producto de los antes mencionados y que estos sean reconocidos en cualquier país, gracias a las certificaciones que tienen por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Patentes y moléculas
Entre los estudios que hacen en la Facultad de Química de la UNAM, están los de biocomparabilidad, para desarrollar medicamentos comparables más baratos a partir de moléculas cuya patente ha expirado.
Sin embargo, no en todos los casos se puede replicar a la perfección la fórmula del medicamento que ya perdió la patente, por lo que hacen los estudios para ver si son biocomparables y se pueden usar sin riesgo y con efectos parecidos a los que provoca la molécula original.
“Son las pruebas necesarias para tener la certeza de que los medicamentos en cuestión son comparables en actividad y seguridad”, dijo la maestra Isabel Gracia en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt.
También en la Unidad hacen estudios de biocompatibilidad, que son los que usan para saber si un dispositivo médico es seguro para su uso en el cuerpo humano. En esta área, trabajan con polímeros y otros materiales que utilizan en equipos médicos, prótesis, ortesis, ayudas funcionales y otros instrumentos de apoyo en cirugías, diagnóstico.
La Unidad cuenta con gran infraestructura que incluye cinco cuartos de experimentación animal, un laboratorio de cultivo de tejidos, un laboratorio de inmunología, un laboratorio de patología clínica y uno de anatomopatología, un área de archivo, un área de aseguramiento de la calidad y un área de estadística avanzada.
Las áreas multidisciplinarias permiten ejecutar estudios con mucha complejidad. Según datos de la directora general, en 2018 hubo 30 proyectos de diferentes productos que se evaluaron en la Unidad.
La maestra Isabel Gracia explicó que el trabajo de la Unidad es indispensable para que en México, las pequeñas y medianas empresas puedan detonar la innovación científica y con ello el crecimiento económico, en vías de disminuir las brechas de desigualdad entre sus habitantes.
En la Unidad trabajan más de 50 expertos de diversas áreas del conocimiento, con el objetivo de que todos los pasos de validación en los procesos de gestión sean los correctos y siempre apegados a los lineamientos de buenas prácticas internacionales.
Los robots que son conscientes de sí mismos han sido el alimento de la ciencia ficción durante décadas, y ahora es posible que finalmente nos estemos acercando.
Los seres humanos son únicos al poder imaginarse a sí mismos, imaginarse en otros escenarios, como caminar por la playa en un día cálido y soleado. También pueden aprender revisando memoria de sus experiencias pasadas y reflexionando sobre lo que salió bien o mal. Mientras que los humanos y los animales adquieren y adaptan su imagen de sí mismos a lo largo de su vida, la mayoría de los robots aún aprenden utilizando simuladores y modelos proporcionados, o mediante pruebas y errores laboriosos que requieren mucho tiempo. Los robots no han aprendido a simularse como lo hacen los humanos.
Ahora, investigadores de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de Columbia han logrado un gran avance en robótica al crear un robot que aprende lo que es un robot, sin ningún conocimiento previo de física, geometría o dinámica motora. Inicialmente, el robot no tiene ni idea de cuál es su forma. Después de un breve período de «balbuceo» y en aproximadamente un día de computación intensiva, el robot crea una auto-simulación, que luego puede usar para contemplar y adaptarse a diferentes situaciones, manejar nuevas tareas y detectar y reparar daños en su cuerpo.
Durante el estudio, Hod Lipson, profesor de ingeniería mecánica y director del laboratorio de Máquinas Creativas, donde se realizó la investigación, y su estudiante de doctorado Robert Kwiatkowski utilizaron un brazo robótico articulado, de cuatro grados de libertad. Inicialmente, el robot se movió al azar y recogió aproximadamente mil trayectorias, cada una de las cuales comprendía cien puntos.
Luego, el robot utilizó el aprendizaje profundo, una técnica moderna de aprendizaje automático, para crear un auto-modelo. Los primeros auto-modelos eran bastante inexactos, y el robot no sabía qué era ni cómo estaban conectadas sus articulaciones. Pero después de menos de 35 horas de entrenamiento, el auto-modelo se volvió «consistente» del robot físico hasta unos cuatro centímetros de aproximación. El auto modelo realizó una tarea de «elegir y colocar» en un sistema de circuito cerrado que permitió al robot recalibrar su posición original entre cada paso a lo largo de la trayectoria basándose completamente en el auto modelo interno.
Una imagen del brazo robótico de Lipson. Imagen: Universidad de Columbia
Después, el robot pudo agarrar objetos en lugares específicos en el suelo y depositarlos en un receptáculo con un 100% de éxito.
«Si queremos que los robots se vuelvan independientes, para adaptarse rápidamente a escenarios imprevistos por sus creadores, es esencial que aprendan a simularse«, dice Lipson.
Lipson y Kwiatkowski son conscientes de las implicaciones éticas. «La autoconciencia conducirá a sistemas más resistentes y adaptativos, pero también implica cierta pérdida de control«, advierten. «Es una tecnología poderosa, pero debe manejarse con cuidado«.
Los investigadores ahora están explorando si los robots pueden modelar no solo sus propios cuerpos, sino también sus propias mentes, o sea, si los robots pueden pensar.
Las personas que comen de forma rápida aumentan el riesgo de presentar triglicéridos altos en sangre. Así lo ha demostrado un grupo de investigadores de la Unidad de Nutrición Humana de la Universitat Rovira i Virgili (URV), junto con investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili y del CIBEROBN (Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición).
En su estudio, publicado en Nutrients, valoraron la relación entre la velocidad de ingesta en las comidas principales y el riesgo de sufrir hipertrigliceridemia, y observaron que, a mayor rapidez a la hora de comer, mayor era el riesgo de presentar esta alteración, considerada un factor de riesgo cardiovascular.
En el trabajo, desarrollado en el marco del estudio PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea), participaron 792 voluntarios reclutados a través de los Centros de Atención Primaria del Instituto Catalán de la Salud de las comarcas de Tarragona. Los participantes completaron un cuestionario de conducta alimentaria, en el que debían responder a preguntas que hacían referencia a la percepción que tenían respecto a la velocidad con que comían durante las comidas principales (almuerzo y cena).
Considerando estos datos y los resultados de una prueba estadística, los investigadores compararon la prevalencia de hipertrigliceridemia en los participantes de las categorías rápida y media respecto a los que se encontraban en la categoría de ingestión lenta, y observaron que aquellos que pertenecían al grupo de ingestión rápida tenían un 59 % de riesgo de presentar triglicéridos elevados en sangre, lo que se considera un factor de riesgo cardiovascular.
Según los investigadores, comer de forma rápida retrasa la sensación de saciedad, por lo que las personas continúan comiendo a pesar de haber cubierto sus necesidades energéticas y nutricionales. Además, la ingesta de una gran cantidad de energía durante un período corto favorecería picos más sostenidos en la glucosa plasmática e insulina, lo que a su vez puede inducir un estado que estimularía la producción de grasas en el hígado y, por tanto, un aumento de los niveles de triglicéridos en plasma.
A partir de estos resultados, los investigadores han llegado a la conclusión de que las estrategias de intervención dirigidas a disminuir la velocidad al comer pueden ser útiles para combatir enfermedades cardiometabólicas.
Si crees que la música popular se ha vuelto cada vez más depresiva y rabiosa, no es solo tu imaginación, es ciencia.
Un análisis científico de las letras de las canciones populares de la década de 1950-2016, realizado por un estudiante y profesor de la Universidad Tecnológica de Lawrence, mostró que las letras de las canciones se han vuelto más tristes y enojadas desde la década de 1950.
El análisis, realizado por Kathleen Napier de Novi, Michigan, quien se graduó con una maestría en ciencias de la computación en mayo de 2018, y el profesor de ciencias de la computación Lior Shamir, mostró que los sentimientos como el disgusto y el miedo han aumentado con los años, mientras que las expresiones de alegría han disminuído.
«En los años más recientes, las personas prefieren canciones con letras más tristes y enojadas, que fueron mucho menos populares en los años 50 o 60«, dijo Shamir sobre el estudio.
Napier y Shamir analizaron las letras de más de 6,000 canciones del Billboard Hot 100 en cada año desde 1951 hasta el 2016, que es una lista de las 100 canciones más populares del año. Estalista reflejaría las preferencias de la población. Donde se clasifican según las mediciones de popularidad, como las ventas de discos y la transmisión de radio de una canción, con Indicadores como el streaming y las menciones en redes sociales de los últimos años.
El tono emocional expresada en cada canción, se analizaron mediante un proceso de análisis de asociación de cada palabra o frase con un conjunto de sentimientos y tonos que la palabra o frase expresa. Los sentimientos expresados en las canciones de cada año se promediaron, y el promedio de cada año determina si la expresión de ese sentimiento aumenta, disminuye o permanece constante a lo largo del tiempo.
El análisis mostró que la expresión de la ira en las letras de las canciones populares aumentó con el tiempo. La ira se expresó menos a mediados de la década de 1950 y aumentó gradualmente hasta el 2015 y 2016, que fueron los dos últimos años evaluados en el estudio. Mientras que durante 1950 se preferían canciones alegres.
Los investigadores señalaron que, el estudio cubría las canciones más populares de cada año, sin embargo no mostraba que la música había cambiado, sino que los gustos del público en la música habían cambiado.
Shamir dijo que el análisis automático de sentimientos es el más comúnmente utilizado por las empresas para analizar publicaciones de redes sociales y revisiones de satisfacción de clientes.
La supervivencia de los mejillones se ve amenazada por la presencia de microplásticos ya que afecta su capacidad para unirse a su entorno, de acuerdo con un estudio dirigido por la doctora Dannielle Green, de la Universidad Anglia Ruskin.
Esta situación podría significar una crisis para el ecosistema de estas especies, y como pérdida en una industria mundial con un valor de entre tres y cuatro mil millones de dólares por año, destacó la institución en un comunicado.
Los mejillones azules expuestos a dosis de microplásticos no biodegradables durante un período de 52 días producen menos hilos de algodón, que son fibras delgadas que les permite adherirse a las rocas y cuerdas, según la investigación.
Esta capacidad de poder adherirse a diferentes superficies permite que esta especie sobrevivan a olas y mareas fuertes, además estos hilos les ayudan a formar extensos arrecifes que proporcionan hábitats importantes para otros animales y plantas marinas.
Incluso, la investigación que se llevó a cabo en el Laboratorio Marino de Portaferry en Irlanda del Norte, encontró que la fuerza de unión de los mejillones expuestos a microplásticos, disminuyó en un 50 por ciento, en comparación con una muestra de control que no estaban expuestos al material.
“Los hilos byssal ayudan a los mejillones a formar agregaciones, aumentando el éxito de la fertilización y haciendo que los mejillones sean más resistentes a la depredación.
«Una reducción de estos animales silvestres en la naturaleza podría provocar impactos en cascada en la biodiversidad y reducir los rendimientos de la acuicultura, ya que es más probable que los mejillones sean arrastrados por las olas o mareas fuertes», explicó la profesora Green.
Tras analizar la hemolinfa, un fluido que realiza una función similar a la sangre, mostró que los microplásticos indujeron una fuerte respuesta inmune y también afectaron el metabolismo de los mejillones.
La investigación, publicada en la revista “Environmental Pollution”, también mostró que incluso los plásticos biodegradables pueden afectar la salud de los mejillones ya que al igual que el no biodegradable se utilizan en la fabricación de envases de un solo uso, que si se convierten en basura se pueden descomponer en microplásticos.
“Un mejor reciclaje y una reducción general de estos materiales pueden desempeñar un papel importante para ayudar a proteger nuestro medio ambiente marino», puntualizó.