Hace nueve años, el Dr. Luis Oskar Soto Rojas, de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala (FES Iztacala), comenzó su camino como profesor de asignatura. Desde entonces, ha combinado docencia, investigación y divulgación científica en favor de la ciencia y la tecnología, formando nuevas generaciones de estudiantes y promoviendo el pensamiento crítico, la curiosidad científica y el compromiso con el conocimiento.
A lo largo de estos años, su labor se ha distinguido por impulsar proyectos académicos, fomentar la colaboración interdisciplinaria y acercar la ciencia a la sociedad, contribuyendo al desarrollo académico y científico de su comunidad universitaria.
Este esfuerzo fue reconocido con el Premio Talento: Jóvenes Científicos e Investigadores 2025, otorgado por el Gobierno del Estado de México a través del Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (COMECyT). Este galardón se entrega a investigadores jóvenes destacados en diversas áreas, incluyendo física, matemáticas, biología y salud.
Soto Rojas compartió con UNAM Global que, al recibir este premio, sintió no solo orgullo, sino también una gran responsabilidad. Este reconocimiento refuerza el ideal que ha guiado su carrera: contribuir desde la FES Iztacala a la formación de profesionales y al desarrollo de investigaciones que ayuden a construir una sociedad más saludable y equitativa.
Para comprender el alcance de este reconocimiento, es necesario mirar el camino que lo llevó hasta aquí.
En sus primeros años como docente, el Dr. Soto participó en la impartición de módulos de la carrera de Médico Cirujano relacionados con los componentes psicosociales y el desarrollo de habilidades clínicas. Posteriormente, orientó su trabajo académico hacia el campo de las neurociencias, donde desarrolló asignaturas para estudiantes de medicina y participó en diversos proyectos de investigación. Durante la pandemia, colaboró con estudiantes de licenciatura y maestría en la elaboración de artículos de divulgación científica.
LINEN: investigando la degeneración neuronal
Con el paso del tiempo, esta experiencia docente y de investigación derivó en uno de sus proyectos más importantes: la creación del LINEN (Laboratorio de Investigación en Neurociencias y Enfermedades Neurodegenerativas). En este espacio se estudian los mecanismos que provocan la muerte neuronal y cómo estos procesos pueden ser modulados para desarrollar nuevas estrategias terapéuticas.

“Entender estos mecanismos es crucial para identificar biomarcadores tempranos, diseñar tratamientos eficaces y retrasar la progresión de enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson, dado que aún no existe una cura ni un diagnóstico precoz plenamente efectivo”, explicó el investigador.
El enfoque del laboratorio es integral y considera diversos mecanismos patológicos involucrados en la neurodegeneración, como la inflamación, el estrés oxidativo y la senescencia celular. Entre las estrategias actualmente en estudio destacan:
- Reposicionamiento de fármacos, mediante el uso de medicamentos ya aprobados por la FDA para otras enfermedades —como la diabetes— que han mostrado potencial efecto neuroprotector.
- Ejercicio físico, cuya práctica ha demostrado reducir procesos inflamatorios y el estrés oxidativo en el cerebro.
- Suplementación con creatina, un suplemento accesible que puede aumentar la disponibilidad de energía en el cerebro y favorecer un entorno propicio para la supervivencia neuronal.
El Dr. Soto recordó que su motivación para centrarse en las neurociencias surgió durante la carrera de medicina, cuando se sorprendió por la complejidad del cerebro y la relevancia clínica de sus patologías. Durante su internado, observó la limitada formación médica orientada a la investigación y comenzó a trabajar directamente con cerebros de pacientes fallecidos por Alzheimer, lo que le permitió comprender cómo la ciencia básica puede aportar evidencia valiosa para mejorar la salud de la población.
Aunque el LINEN podría pensarse como un laboratorio exclusivamente de medicina, tiene un carácter multidisciplinario. Colaboran psicólogos, neuropsicólogos, biólogos moleculares, genetistas y fisioterapeutas. Este enfoque no solo forma profesionales altamente capacitados, sino que también impulsa la investigación sobre enfermedades que, debido al envejecimiento poblacional, representan un desafío creciente para México y el mundo.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, se prevé que el número de personas con demencia en el planeta se triplique en las próximas tres décadas, pasando de 50 a 150 millones.
Un futuro prometedor
Además de este reconocimiento, Soto Rojas fue elegido el año pasado como miembro de la Academia Nacional de Medicina en el Área de Fisiología del Departamento de Biología Médica, convirtiéndose en uno de los integrantes más jóvenes. En la ANMM, su objetivo es proponer estrategias diagnósticas, terapéuticas y de investigación sobre las enfermedades más complejas.

“Fue un orgullo ingresar, pero también implica una gran responsabilidad. Como uno de los jóvenes académicos, considero fundamental generar ideas novedosas en el campo de las ciencias de la salud para contribuir a la solución de problemáticas actuales”, dijo.
Proyectos internacionales y ensayos clínicos
Pese a su reciente creación, el LINEN comienza a consolidarse. En algunos artículos académicos, el nombre del laboratorio empieza a aparecer y diversos proyectos comienzan a interesarse en su trabajo. Gracias al financiamiento de la Alzheimer Association, reconocida mundialmente por impulsar la investigación sobre la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, este laboratorio participará en el primer ensayo clínico internacional que combine suplementación con creatina y ejercicio físico en pacientes con Alzheimer en etapa temprana.
Este estudio se realizará en México, con la participación del Instituto Nacional de Psiquiatría, el Instituto Nacional de Geriatría, el Instituto de Nutrición y el Hospital Siglo XXI del IMSS. Investigadores de Chile, Estados Unidos y España también se sumarán al proyecto, que prevé reclutar alrededor de 100 pacientes y evaluar marcadores clínicos, de imagenología y de sangre, con el objetivo de rescatar neuronas aún viables y generar estrategias de intervención efectivas
Trabajo en equipo, la clave
Al reflexionar sobre su trayectoria en la FES Iztacala, el Dr. Soto agradeció a maestros, colegas y alumnos, subrayando que el éxito de la investigación depende del esfuerzo colectivo y de la pasión por contribuir a la ciencia y la salud de México. “Especialmente a los alumnos, quienes participan activamente en convocatorias, redacción de artículos y proyectos de investigación. Este es un trabajo de equipo, no de una sola persona”, añadió.
Finalmente, invitó a los jóvenes a no limitarse y superar sus propias barreras. “Debemos trascender nuestras limitaciones para cumplir nuestros objetivos y avanzar en nuestros sueños”, concluyó.
Inspiración y compromiso con la ciencia
El recorrido del Dr. Luis Oskar Soto Rojas en la FES Iztacala refleja cómo la pasión por la enseñanza, la investigación y la ciencia puede generar impacto tanto en la formación de nuevas generaciones como en el avance del conocimiento sobre enfermedades complejas.
Su labor en el LINEN, la participación en proyectos internacionales y el reconocimiento recibido son un testimonio del valor de la colaboración multidisciplinaria y del compromiso con la salud de la población. Más allá de premios y reconocimientos, su mensaje a los jóvenes científicos invita a superar barreras, explorar nuevas fronteras del conocimiento y contribuir activamente a construir una sociedad más saludable y preparada para los desafíos del futuro.







































