regresar

Los Mundiales en México: deporte y transformaciones sociales

Por tercera ocasión en su historia, México será sede de una Copa Mundial de Futbol, un hecho que, además de convertirlo en la única nación que ha albergado tres ediciones del torneo masculino, lo coloca nuevamente en el centro de uno de los acontecimientos deportivos más relevantes del planeta.

La realización de una Copa del Mundo implica mucho más que la llegada de selecciones y aficionados de distintas partes del mundo. Supone la movilización de una compleja infraestructura que involucra estadios, redes de transporte, sistemas de comunicación y mecanismos de coordinación institucional. En ese sentido, el torneo constituye un fenómeno de gran escala, capaz de articular múltiples dimensiones de la vida pública.

Desde una perspectiva histórica, los Mundiales permiten observar cómo el futbol se ha transformado en un fenómeno global estrechamente vinculado con la expansión de los medios de comunicación, la modernización tecnológica y el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura. Al mismo tiempo, cada edición refleja las condiciones políticas, económicas y sociales de su época, y ofrece una vía para comprender cómo se construyen imaginarios de modernidad, identidad y pertenencia en torno al deporte.

Con el fin de analizar estas dinámicas, el maestro en Historia por la UNAM, Giovanni Alejandro Pérez Uriarte, propone una mirada a los torneos celebrados en México, centrada en las ediciones de 1970, 1986 y 2026, sin dejar de lado el Mundial Femenil de 1971, frecuentemente relegado de la memoria colectiva. A través de estos episodios, explora la relación entre futbol, medios de comunicación y procesos sociales más amplios en el México contemporáneo.

Se cimenta el camino para el primer Mundial

En la década de los cincuenta, el futbol en México había dejado de ser un entretenimiento marginal para consolidarse como un espectáculo de creciente relevancia social. En ese escenario comenzaron a desarrollarse diversos procesos que alimentaron la aspiración de que el país pudiera albergar una Copa Mundial.

Para Pérez Uriarte, hubo dos momentos fundamentales que hicieron posible ese objetivo. El primero fue el Segundo Campeonato Panamericano de Futbol, celebrado en el Estadio Olímpico Universitario en 1956. Este certamen funcionó como una experiencia previa en la organización de competencias internacionales y evidenció la enorme capacidad de convocatoria del balompié en México. Los llenos totales y la demanda popular, que incluso rebasó los accesos del inmueble, permitieron poner a prueba distintos aspectos logísticos.

El segundo factor estuvo relacionado con la construcción del Estadio Azteca, actualmente Estadio Ciudad de México, una obra emblemática que modernizó la infraestructura deportiva nacional y proyectó una imagen de solvencia organizativa ante la comunidad internacional. Este proceso estuvo estrechamente ligado al impulso de empresarios como Emilio Azcárraga Milmo, quien comprendió el potencial del futbol como espectáculo televisivo de gran alcance y promovió la creación de un recinto pensado tanto para los asistentes como para las transmisiones televisivas.

A ello se sumaron otros elementos, como la estabilidad política del periodo, el respaldo gubernamental a proyectos de proyección internacional y la modernización de la infraestructura urbana y de transporte.

Durante estos años también se fortaleció la relación entre el futbol y los medios de comunicación, particularmente a través de Telesistema Mexicano, antecedente de Televisa, que comenzó a transmitir partidos de manera regular y contribuyó a transformar el deporte en un producto mediático de alto valor comercial. En conjunto, estos factores reforzaron la confianza de los organismos deportivos internacionales en las condiciones del país para albergar una competencia de gran magnitud.

1970: la consagración de Pelé

Como resultado de la convergencia entre intereses empresariales, estatales y deportivos, México obtuvo la sede del Mundial de 1970. Cada Copa del Mundo suele convertirse en un reflejo de su tiempo, y la edición de 1970 no fue la excepción: representó una vitrina internacional de modernización tecnológica y desarrollo infraestructural.

Uno de los aspectos más visibles fue su dimensión mediática. El campeonato se convirtió en un laboratorio de innovación tecnológica al ser el primero transmitido completamente vía satélite, lo que permitió su difusión global en tiempo real. Este avance fue posible gracias a instalaciones como la estación satelital de Tulancingo, Hidalgo, construida con apoyo del Estado mexicano. Paralelamente, el torneo impulsó la expansión de la televisión a color, aunque su acceso todavía era limitado para buena parte de la población.

La competencia también evidenció el papel de la afición como actor social. Lejos de comportarse como una audiencia pasiva, los seguidores expresaron emociones, identidades y posturas políticas. Durante la ceremonia inaugural, el presidente Gustavo Díaz Ordaz fue recibido con silbidos, una manifestación que puso en evidencia el descontento social persistente incluso en un evento concebido para proyectar unidad nacional.

Aunque el gobierno mexicano utilizó la justa como una herramienta de legitimación política, esta se desarrolló en medio de profundas tensiones sociales. Si bien el país atravesaba una etapa de crecimiento económico sostenido, también enfrentaba una creciente conflictividad. Los movimientos ferrocarrileros y magisteriales, las guerrillas rurales encabezadas por Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, así como el movimiento estudiantil de 1968, revelaban un país marcado por importantes contradicciones.

“El Mundial de 1970 se desarrolló en un contexto contradictorio: mientras se proyectaba una imagen de modernidad y éxito internacional, internamente persistían conflictos sociales significativos”, destacó Giovanni Alejandro Pérez Uriarte.

En el plano deportivo, el torneo es recordado principalmente por la actuación de Pelé, quien consolidó su lugar entre las máximas figuras de la historia del futbol al conquistar su tercer campeonato mundial con Brasil. También quedó inmortalizado por el llamado “Juego del Siglo”, entre Italia y Alemania Federal, un encuentro cargado de dramatismo que concluyó 4-3 tras tiempos extra.

Otro hecho relevante fue la actuación de la selección mexicana, que por primera vez logró avanzar a la segunda ronda de una Copa del Mundo. Este desempeño generó un importante fenómeno social y dio origen a nuevas formas de celebración colectiva, como los festejos en el Ángel de la Independencia, que con el tiempo se integrarían a la cultura futbolística nacional.

La edición de 1970 también contribuyó a consolidar una nueva cultura visual y comercial alrededor del futbol. Se introdujeron innovaciones como el balón Telstar, diseñado específicamente para mejorar la experiencia televisiva, además de reglas como las sustituciones de jugadores y las tarjetas amarillas y rojas, pensadas para facilitar la comprensión del juego tanto en los estadios como frente a las pantallas.

A ello se sumó una estrategia de mercadotecnia cada vez más sofisticada, que incluyó mascotas oficiales como “Pico” y, posteriormente, “Juanito”, esta última mucho más popular, aunque también asociada a ciertos estereotipos culturales.

1971: una historia pendiente de reconocimiento

El impacto cultural y mediático del Mundial de 1970 no terminó con la coronación de Brasil. Apenas un año después, México volvió a convertirse en escenario de una competencia internacional que, aunque durante décadas permaneció relegada de la memoria colectiva, constituye un capítulo fundamental de la historia deportiva: el Mundial Femenil de 1971.

Para Giovanni Alejandro Pérez Uriarte, México no debería ser considerado sede de tres Copas del Mundo, sino de cuatro, al incorporar esta competencia a la historia del futbol internacional celebrado en el país.

El campeonato se desarrolló en el contexto de la segunda ola del feminismo, un movimiento que cuestionó los roles tradicionales de género y reivindicó el derecho de las mujeres a participar plenamente en la vida pública, incluido el ámbito deportivo. Aunque las mujeres practicaban futbol en México desde décadas atrás e incluso existían ligas cuyos encuentros eran transmitidos por televisión, el reconocimiento institucional continuaba siendo limitado.

La FIFA desconoció el torneo debido a que fue organizado por una federación internacional de futbol femenil ajena a su estructura. Esta situación generó tensiones con el organismo rector del futbol mundial, interesado en mantener el control exclusivo de las competencias internacionales.

Pese a la falta de reconocimiento oficial, la competencia registró un notable éxito. México fue el único país americano participante y conformó una selección integrada por jugadoras provenientes de ligas locales, muchas de ellas sin respaldo institucional. Las futbolistas entrenaban en espacios públicos, carecían de equipamiento adecuado y dependían en gran medida del apoyo familiar. Sin embargo, lograron despertar un enorme interés entre los aficionados y convocar importantes asistencias en los estadios.

La selección mexicana alcanzó el subcampeonato tras caer 3-0 frente a Dinamarca en la final. Aun así, el resultado representó una hazaña notable, especialmente si se considera que el combinado masculino no había conseguido logros equivalentes en torneos internacionales.

Entre las integrantes de aquella generación figuraban las porteras Yolanda Ramírez y Elvira Arcén; las defensas Sandra Tapia Montoya, Paula Pérez Padierna, Eréndira Rangel, María Cruz Martínez, Martha Coronado, Irma Chávez, Bertha Orduña y Lourdes de la Rosa; las mediocampistas Guadalupe “La Capi” Tovar Ugalde, Elsa Huerta, María Eugenia “La Peque” Rubio, Patricia Hernández y María de la Luz Hernández, así como las delanteras Silvia Zaragoza, Teresa Aguilar, Esther Mora Soto y Alicia Vargas.

“Esta última fue una de las figuras más destacadas del equipo y posteriormente fue reconocida por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Futbol como la tercera mejor futbolista de la Concacaf del siglo XX”, resaltó Pérez Uriarte.

Aunque el certamen evidenció la creciente popularidad del futbol femenil, también puso de manifiesto las desigualdades de género de la época. Se aplicaron modificaciones reglamentarias sustentadas en prejuicios sexistas, como la reducción de la duración de los partidos o el uso de balones más pequeños, bajo la creencia de que las mujeres poseían menores capacidades físicas para practicar este deporte.

Además, ocurrió un hecho que trascendió el ámbito futbolístico. Antes de la final, las jugadoras mexicanas exigieron una compensación económica por su participación, una demanda que puede considerarse una de las primeras expresiones de lucha por el reconocimiento profesional de las mujeres en el deporte. Su postura reivindicó el valor de su trabajo en un espacio históricamente dominado por los hombres.

1986: Colombia rechaza, México rescata y Diego se corona

Aunque el Mundial Femenil de 1971 demostró la capacidad organizativa del país y el creciente interés por el futbol, pasarían quince años antes de que México volviera a albergar una Copa del Mundo masculina. Esta nueva edición surgiría en circunstancias muy distintas y en medio de una compleja coyuntura económica y social.

Giovanni Alejandro recordó que Colombia había sido elegida inicialmente como sede del Mundial de 1986. Sin embargo, en octubre de 1982, el presidente Belisario Betancur anunció oficialmente la renuncia de su país tras considerar las necesidades nacionales en un escenario económico complicado.

Una de las frases más recordadas de su pronunciamiento fue que “el Mundial debía servir a Colombia y no Colombia al servicio de la FIFA”. La declaración se convirtió en una crítica directa al modelo de organización de los grandes eventos deportivos y convirtió a Colombia en el único país que ha renunciado voluntariamente a organizar una Copa del Mundo.

Tras la decisión colombiana, se abrió una disputa internacional para definir una nueva sede. Estados Unidos se postuló rápidamente, interesado en impulsar la popularidad del futbol dentro de su territorio. Frente a esa candidatura surgió la propuesta mexicana, impulsada principalmente por Emilio Azcárraga Milmo y Televisa.

Para conseguir la designación, se movilizó una importante red de dirigentes y empresarios, entre ellos Guillermo Cañedo y Rafael del Castillo, quienes realizaron intensas gestiones dentro de la FIFA. Finalmente, México obtuvo nuevamente la sede, mientras que Estados Unidos recibiría años después la organización del Mundial de 1994.

A diferencia de lo ocurrido en 1970, el país enfrentaba enormes dificultades. Desde 1982 había declarado la moratoria de su deuda externa, la inflación rondaba el 60 % anual y el peso sufría fuertes devaluaciones. El malestar social era evidente.

La situación se agravó con el terremoto de septiembre de 1985, que provocó miles de víctimas y una profunda crisis de confianza hacia las autoridades. En este contexto, numerosos sectores cuestionaban la pertinencia de destinar recursos y esfuerzos a una competencia internacional cuando persistían necesidades urgentes relacionadas con la reconstrucción, el empleo y la atención social.

A pesar de ello, el campeonato siguió adelante. La ceremonia inaugural estuvo marcada por una fuerte protesta popular contra el presidente Miguel de la Madrid. Al igual que había ocurrido con Díaz Ordaz en 1970, los abucheos fueron tan intensos que incluso las transmisiones intentaron minimizar su impacto. El episodio reflejó el nivel de inconformidad presente en una sociedad golpeada por la crisis económica y las secuelas del sismo.

Una vez iniciado el torneo, sin embargo, la población se apropió de la celebración. Las calles se llenaron de aficionados y el entusiasmo futbolístico generó un ambiente temporal de unidad y convivencia.

La selección mexicana protagonizó una de las mejores actuaciones de su historia al alcanzar los cuartos de final. En esa instancia enfrentó a Alemania Federal en un encuentro que terminó definiéndose por penales.

Uno de los episodios más comentados fue la ausencia de Hugo Sánchez en la tanda definitiva. Considerado la máxima figura del futbol mexicano de la época, no participó debido a problemas físicos derivados de fuertes calambres. La situación dio origen a diversas especulaciones que persistieron durante años.

No obstante, cuando se habla de México 86 resulta imposible ignorar a Diego Armando Maradona, quien consagró su figura tras llevar a Argentina al título, pero también por su actuación frente a Inglaterra en los cuartos de final.

En ese partido se produjo uno de los episodios más famosos y controvertidos de la historia del deporte: el gol conocido como “La Mano de Dios”. Maradona anotó utilizando parcialmente la mano, una infracción que no fue advertida por el árbitro y que terminó validando la anotación.

El significado de aquel encuentro trascendía ampliamente el ámbito futbolístico. Apenas cuatro años antes se había desarrollado la Guerra de las Malvinas entre Argentina y el Reino Unido. La derrota dejó una profunda huella en la memoria colectiva argentina y convirtió el enfrentamiento deportivo en una especie de revancha simbólica para amplios sectores de la sociedad.

Más allá de la polémica arbitral, el partido adquirió una dimensión política, emocional e histórica que explica buena parte de su trascendencia hasta nuestros días.

2026: un TriMundial envuelto en tensiones sociales

Cuatro décadas después de aquella edición marcada por la crisis económica, el terremoto de 1985 y la figura de Maradona, México volverá a formar parte de una Copa Mundial. Sin embargo, el escenario de 2026 presenta desafíos distintos, asociados con la globalización del deporte, la expansión comercial de la FIFA y las tensiones políticas contemporáneas.

La edición de 2026 será la primera organizada conjuntamente por tres países: Estados Unidos, México y Canadá. Aunque inicialmente se anunció que México tendría un papel central, posteriormente se confirmó que albergará únicamente 13 de los 104 partidos programados.

Esta circunstancia ha generado cuestionamientos sobre el verdadero protagonismo mexicano dentro del torneo, pues gran parte del peso organizativo, económico y mediático recaerá en Estados Unidos.

Pérez Uriarte explicó que este modelo compartido forma parte de un proyecto más amplio impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, orientado a transformar profundamente el campeonato. Desde su creación, el torneo ha experimentado una expansión constante: en México 1970 participaron 16 selecciones; en México 1986 fueron 24; desde Francia 1998 compitieron 32 equipos, y en 2026 lo harán 48.

Aunque la FIFA presenta esta ampliación como una forma de democratizar el acceso al torneo y permitir una representación más amplia de países, diversos analistas señalan que también responde a una lógica económica. El crecimiento del número de participantes permite incorporar nuevos mercados de consumidores, ampliar las audiencias globales y aumentar los ingresos derivados de derechos de transmisión, patrocinios y actividades comerciales vinculadas al espectáculo.

En el plano internacional, la competencia se desarrollará en un mundo marcado por conflictos y tensiones geopolíticas. Mientras la FIFA promueve un discurso de unidad y fraternidad entre las naciones, persisten guerras, crisis humanitarias y disputas internacionales que ponen en evidencia las contradicciones del contexto global.

En el ámbito nacional, la celebración coincide con problemas relacionados con la movilidad, el transporte y los servicios públicos, además de conflictos sociales como las movilizaciones magisteriales encabezadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y las protestas vinculadas con las desapariciones forzadas.

Otro tema de discusión es el acceso económico al espectáculo. Los precios de los boletos han alcanzado niveles considerablemente más altos que en las ediciones de 1970 y 1986. Para amplios sectores de la población mexicana, asistir a un partido resulta prácticamente imposible debido a los costos de entrada, transporte y hospedaje.

Esta situación ha fortalecido la percepción de que el torneo está dirigido principalmente a turistas internacionales, patrocinadores y sectores con alto poder adquisitivo. Como consecuencia, muchos aficionados consideran que el Mundial se ha alejado de sus raíces populares para convertirse en un producto de consumo cada vez más exclusivo.

A pesar de estas críticas, la competencia continúa despertando entusiasmo entre millones de personas. La pasión por el futbol sigue siendo un elemento central de la identidad cultural de numerosos países, incluido México. Sin embargo, el fervor deportivo no elimina las tensiones económicas, políticas y sociales que caracterizan al presente.

Al comparar los Mundiales de 1970, 1986 y 2026, así como el Mundial Femenil de 1971, es posible identificar tanto continuidades como transformaciones profundas. Cada uno ha funcionado como un espejo de su tiempo: 1970 reflejó la modernización tecnológica y las tensiones del autoritarismo; 1971 evidenció las luchas por el reconocimiento de las mujeres en el deporte; 1986 mostró la capacidad de organización en medio de la crisis, y 2026 permitirá observar los efectos de la globalización y la creciente comercialización del futbol.

regresar

Clasificación de elementos de diseño arquitectónico basados en el efecto emocional que provocan

 Resumen:

En este artículo se analiza la importancia del estudio de la respuesta emocional de un usuario en un espacio interior. El diseño y la arquitectura influyen de gran manera en la forma que se vive y percibe un espacio. La creación de atmósferas y espacios que generen una estimulación es fundamental en el diseño moderno. La categorización de los elementos de diseño y las emociones del usuario nos ayudará a generar una guía de diseño que auxilie al arquitecto o diseñador a la aplicación del diseño emocional de manera correcta para lograr en el usuario el efecto que desea con su proyecto.

El bienestar humano ha sido estudiado por mucho tiempo y, según la psicoanalista Elvira Nicolini, se sustenta en ocho pilares fundamentales: físico, emocional, intelectual, social, financiero, espiritual, ocupacional y ambiental. En la actualidad, el diseño emocional y la aplicación de la neuroarquitectura buscan conectar a los habitantes con su entorno construido más que nunca, en respuesta a las formas de habitar de las sociedades y en busca de satisfacer la interacción espacial y promover el bienestar humano de habitar los espacios contemporáneos.

El enriquecimiento ambiental se refiere a la intención de aumentar los estímulos que las personas reciben en un espacio con el objetivo de lograr efectos específicos en ellas. Un diseño ambiental exitoso, basado en estándares neurológicamente medidos, es susceptible de provocar cambios significativos en las emociones, la conducta e incluso en el sistema nervioso, lo cual resulta en mejoras en la salud y el bienestar del usuario (Papale et al., 2016).

La relación entre la arquitectura y las emociones ha existido siempre. Estas pueden resultar de la experiencia del usuario en un espacio y variar desde el aburrimiento y la seguridad hasta el silencio, la emoción y el misterio. Cuando las personas son sometidas a un ambiente, sus emociones y sensaciones son afectadas a corto y largo plazo en una exposición prolongada. Los primeros estudios de neuroarquitectura fueron realizados mediante elementos arquitectónicos y características de diseño aplicados a los espacios, entre ellos volumen, orden, proporción, altura, geometría, escala y ancho, los cuales funcionan como estímulos que provocan e influyen en las emociones y sensaciones humanas (Papale et al., 2016).

Con los resultados de las pruebas conducidas se ha demostrado que los usuarios categorizan los ambientes en agradable o desagradable, a partir del impacto subjetivo y objetivo del entorno circundante. En su estudio basado en la psicología ambiental, el psicólogo estadounidense James A. Russell explica que el placer y la emoción son considerados las dos principales dimensiones humanas de reacciones emocionales ante un entorno construido, reflejando los estados afectivos humanos. En 1984, Russell y Barret desarrollaron un modelo de psicología ambiental donde categorizaron las distintas emociones en un plano de x y y, donde el primero es el eje que indica el placer y el segundo, el que indica la emoción.

A partir de esta información, se plantea la clasificación de los elementos de diseño basada en las respuestas y estímulos emocionales que ocasionan en el usuario. Por medio de teorías e investigaciones de distintos autores se desarrolló una herramienta que sirve como guía para la correcta selección de diseño, según la búsqueda de ambiente y estímulos en un proyecto.

Con base en este modelo de estudio se concluyó que los usuarios tienden a preferir espacios placenteros e impactantes, y es en el cuadrante superior derecho donde se encuentran las emociones que más llaman su atención. Identificar a través de la investigación qué elementos de diseño arquitectónico y de interiores contribuyen a generar esta impresión en el usuario es el punto de partida para aplicar nuestros hallazgos. Resulta esencial determinar los elementos que provocan ciertas percepciones espaciales en el usuario, a fin de aplicarlos en proyectos para la creación de ambientes y sensaciones deseadas, a partir del conocimiento científico de la neuroarquitectura.

Estas herramientas nos permitirán desarrollar una guía más precisa para identificar y localizar las emociones de manera efectiva al evaluar un espacio. El ser humano pasa la mayoría del tiempo en un entorno construido, y esto afecta todos los ámbitos de su vida como usuario —estado de ánimo, productividad, ciclo de sueño y emociones, entre muchos otros—, por lo que es imperativo, en una sociedad con el mayor índice de estrés y ansiedad, generar espacios que alivien y mejoren la calidad y forma de vida modernas.

Existen elementos de diseño que se han estudiado a profundidad en la investigación de la neuroarquitectura, entre ellos el color y la iluminación, en los cuales centraremos el artículo para la realización de una guía de diseño según sus cualidades y lo que provocan en el usuario.

En cuanto al color, es un elemento que juega un papel determinante en la psicología del usuario y en la forma que percibe un espacio, ya que cuenta con cualidades psicológicas que influyen en las emociones. La aplicación correcta de este elemento incide de manera positiva, al estimular y mejorar el estado de ánimo y la experiencia sensorial (Wang et al., 2022).

El uso de los colores influye directamente en cómo se percibe y experimenta un espacio; al genera diferentes reacciones en el usuario, y donde los cálidos son, en general, más estimulantes y excitantes que los fríos. Cada uno posee cualidades particulares y se aplica en función de los objetivos del espacio.

Por ejemplo, los tonos fríos se asocian con emociones calmadas y de baja energía, mientras que los cálidos generan emociones positivas e intensas. El azul se relaciona con la serenidad y el confort; el naranja y el amarillo, con la socialización, debido a su alto nivel de energía, así como con anticipación, alegría y sorpresa. Por su parte, el apetito se relaciona con el amarillo y el naranja, y en general con los tonos cálidos.

Por otro lado, la iluminación es la variable que más se han estudiado en efectos positivos en arquitectura es la iluminación natural. El efecto de la luz natural tiene un gran impacto en el bienestar emocional y cognitivo de los usuarios. El estudio correcto de la iluminación en cualquier proyecto de diseño resulta fundamental para su funcionamiento correcto. Sin embargo, hay diferentes efectos provocados por la iluminación si se aplica de manera intencional. La luz cálida genera una sensación de descanso y calidez, mientras que la amarilla es relacionada por el cerebro con la luz nocturna, al enviar señales de descanso (Wang et al., 2022).

Una exposición adecuada a la luz natural contribuye a generar un ambiente tranquilo. Por el contrario, periodos prolongados bajo la luz artificial, como ocurre en entornos corporativos, se relacionan con el estrés y la ansiedad. De modo que la primera es necesaria para crear sensaciones positivas en un espacio.

La luz fría se relaciona directamente con la productividad y eficiencia de trabajo, ya que se vincula con la luz de mediodía, la cual mantiene nuestro cerebro alerta y atento, y aumenta la concentración; por eso es óptima para espacios corporativos, escolares y hospitalarios (Wang et al., 2022).

La exposición a la luz artificial es un fenómeno creciente en la sociedad moderna y tiene un efecto directo en la salud mental. De manera prolongada, altera la noción del tiempo y altera el ciclo circadiano, responsable de la secreción hormonal, que influye en el estado de ánimo, el rendimiento y el descanso (García-Luna y Dias, 2021).

La correcta aplicación de la iluminación resulta esencial para un diseño acertado, ya que permite potenciar y mejorar la experiencia del usuario según el uso del espacio.

Se propone una categorización de los elementos ligada a las emociones y sensaciones que provocan, apelando a la generación de experiencias sensoriales y memorables a través del espacio, a fin de utilizar esta herramienta en cualquier proyecto según lo que se busque transmitir. El diseño de la herramienta se basa en un plano cartesiano con valores cualitativos en ambos ejes que permiten ubicar los elementos según sus características de forma clara y funcional.

Estas herramientas sirven para identificar los objetivos a lograr dentro de un proyecto. Dependiendo el uso, la atmosfera y las sensaciones que se busquen, es viable comenzar la elección de elementos según las cualidades generadoras de emociones y sensaciones que busquemos y que favorezcan la aplicación del proyecto.

Las emociones son un factor para considerar en el diseño basado en la experiencia sensorial; de igual manera, estas se han plasmado en la herramienta de plano cartesiano desarrollada a lo largo del documento, con la intención de ayudar en la guía para diseño y hacerla aplicable a cada proyecto según su tipología e intención espacial.

En esta investigación se propone una forma de categorizar las emociones sin calificarlas como buenas o malas, ya que cada una transmite un mensaje sobre lo que se experimenta tanto en el plano físico como el emocional, lo cual permite entender mejor nuestras respuestas frente a distintas situaciones.

Conviene apuntar que al construir esta guía solo se tomaron en cuenta las emociones aplicables y las que se pueden vivir en un espacio arquitectónico. La clasificación se organiza en dos ejes: el primero considera el tipo de reacción (si la emoción nos abre, nos cierra o nos mantiene en un estado neutral ante el entorno o la situación); el segundo toma en cuenta la dimensión temporal (emociones relacionadas con experiencias pasadas, otras con la anticipación del futuro y otras más ancladas al presente, para indicar que se vive el momento actual).

A lo largo de la investigación se analizaron distintos elementos de diseño que inciden en las emociones de un usuario en un espacio, y si bien queda un largo camino por recorrer y un buen número de teorías en permanente revisión, se llevó a cabo una categorización de aquellos elementos en función de las sensaciones que llegarían a generar, para así ofrecer la herramienta más flexible y que se adapte a los distintos proyectos.

Esta propuesta de guía de diseño pretende ofrecer una referencia a la hora de concretar la creación de espacios más humanizados, tomando en cuenta al usuario durante la generación de emociones y sensaciones. Aunque no pretende ser una fórmula definitiva, sirve como punto de partida para crear ambientes que estimulen positivamente, conscientes de que la percepción y la neurorrespuesta varían en cada caso.

Como conclusión, la clasificación de elementos de diseño basado en la respuesta emocional conforma la base de investigación y catalogación de lo que provoca en el estado emocional, el rendimiento y la manera del usuario de habitar un espacio. La guía de diseño elaborada en plano cartesiano ayuda a tener una claridad de elementos de diseño en cuanto a la respuesta de las personas y a decidir mejor al proyectar y crear la atmósfera en un espacio.

El diseño y la arquitectura crecen en importancia junto con la sociedad moderna, cuyas necesidades pueden satisfacerse a partir de los mismos. El ser humano actual vive para tener experiencias en todos los lugares a los que vamos —tiendas, espectáculos, viajes, restaurantes—. ¿Entonces por qué no lo hemos implementado en nuestra vida cotidiana —hogar, oficinas y lugares de esparcimiento—? Buscar el bienestar en el lugar donde se habita es una necesidad, de modo que el arquitecto moderno debe evolucionar con la misma y buscar el estímulo correcto para el usuario en el espacio que diseñemos.

regresar

Viajar al Mundial 2026 también exige prevención sanitaria

La movilidad masiva, el clima, los brotes regionales y las prácticas de riesgo obligan a preparar la salud antes, durante y después del viaje

La Copa Mundial de la FIFA 2026 no sólo será una fiesta deportiva: también representará uno de los mayores escenarios de movilidad humana contemporánea. Millones de personas se desplazarán entre México, Estados Unidos y Canadá, convivirán en estadios, transporte público, aeropuertos, hostales, fan zones y espacios cerrados. En términos epidemiológicos, esa concentración de viajeros configura un ambiente propicio para la transmisión de infecciones respiratorias, gastrointestinales, enfermedades transmitidas por vectores y padecimientos asociados al calor, la altitud o la contaminación.

La prevención, por ello, no debe entenderse como una medida extraordinaria, sino como parte esencial de la experiencia de viaje. “Este escenario 2026 es un escenario de movilidad masiva”, advirtió la Dra. Rosa María Wong Chew, de la Facultad de Medicina de la UNAM, al señalar que el flujo internacional de personas puede conectar zonas con brotes activos, enfermedades endémicas y condiciones ambientales muy distintas.

El Mundial tendrá sedes en tres países con perfiles sanitarios diversos. En Canadá pueden coincidir incendios forestales, humo ambiental y riesgo de contacto con fauna silvestre; en Estados Unidos, la circulación de sarampión en comunidades no vacunadas, enfermedad meningocócica e infecciones de transmisión sexual; en México, además del calor extremo en ciudades como Monterrey, existen riesgos gastrointestinales, hepatitis A, fiebre tifoidea y enfermedades transmitidas por mosquitos, como dengue, zika y chikungunya.

No se trata de desalentar el viaje, sino de asumirlo con información. En palabras del Dr. Jorge Baruch Díaz, responsable de la Clínica del Viajero de la Facultad de Medicina, “la buena noticia es que prácticamente todos los riesgos sanitarios son prevenibles”. La clave, insistió, es que los aficionados se preparen antes de salir, adopten medidas de protección durante su estancia y mantengan vigilancia al regresar.

Vacunas: el primer escudo del viajero

Uno de los mensajes centrales de los especialistas fue la necesidad de revisar esquemas de vacunación antes de asistir a eventos masivos. El sarampión ocupa un lugar prioritario debido a su alta capacidad de transmisión. La Dra. Wong Chew recordó que una persona con sarampión puede infectar a muchas más si se encuentra en un entorno con población susceptible, como ocurre cuando hay personas no vacunadas o con esquemas incompletos.

El cuadro suele iniciar con fiebre, malestar general, síntomas respiratorios y lesiones características en la mucosa oral conocidas como manchas de Koplik; posteriormente aparece el exantema o erupción cutánea. La recomendación es contar con vacunación adecuada al menos dos semanas antes del viaje o del evento.

Además del sarampión, los especialistas mencionaron influenza, COVID-19, tosferina, hepatitis A, fiebre tifoidea y, en contextos específicos, meningococo. Para quienes viajen a Estados Unidos o Canadá y planeen hospedarse en hostales, residencias universitarias o asistir a concentraciones multitudinarias, la vacuna contra meningococo puede ser especialmente relevante. Esta bacteria puede causar meningitis, una infección grave que se manifiesta con fiebre, rigidez de nuca, fotofobia y deterioro rápido del estado general.

“El riesgo principal se da en condiciones de hacinamiento masivo, como hostales, residencias universitarias o fanfest”, explicó Baruch Díaz. Aunque la vacunación ideal debe realizarse con anticipación, el especialista subrayó que, incluso en viajeros de último minuto, es mejor buscar orientación médica que viajar sin ninguna medida preventiva.

Calor, altitud y contaminación: riesgos que también enferman

Las enfermedades infecciosas no serán los únicos riesgos sanitarios. El calor extremo, la radiación ultravioleta, la altitud y la mala calidad del aire pueden afectar a viajeros no aclimatados, en especial a personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, hipertensión, diabetes u otros padecimientos crónicos.

Monterrey puede alcanzar temperaturas cercanas a los 40 grados centígrados durante la temporada; la Ciudad de México, por su altitud superior a los dos mil metros sobre el nivel del mar, implica menor presión de oxígeno, además de exposición a radiación ultravioleta y posibles contingencias ambientales. Guadalajara también puede presentar condiciones de calor que exijan medidas preventivas.

La Dra. Wong Chew explicó que estas condiciones pueden multiplicar riesgos en personas con enfermedades previas. Por ello, recomendó viajar con medicamentos suficientes, mantener los tratamientos habituales, llevar recetas médicas y contratar un seguro médico internacional.

Baruch Díaz añadió medidas prácticas: usar sombrero o gorra, lentes con protección ultravioleta, ropa clara de manga larga, protector solar de amplio espectro y evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 y las 16:00 horas. También llamó a dosificar el esfuerzo físico los primeros días, especialmente en visitantes que llegan a ciudades de altitud o que planean correr, caminar largas distancias o participar en actividades recreativas al aire libre.

Agua, alimentos y diarrea del viajero

En México, uno de los riesgos más frecuentes para visitantes internacionales será la diarrea del viajero, asociada al consumo de agua o alimentos contaminados y al cambio del ecosistema bacteriano intestinal. Entre los agentes más comunes se encuentran Escherichia coli y norovirus.

La recomendación básica es consumir agua embotellada, purificada y sellada; evitar agua de la llave, hielo de origen incierto, mariscos crudos y alimentos que no estén bien cocidos o servidos calientes. Las frutas y verduras son más seguras cuando pueden lavarse, desinfectarse o pelarse personalmente.

La Dra. Wong Chew explicó que se considera diarrea cuando una persona presenta más de tres evacuaciones líquidas al día. Si el cuadro se acompaña de fiebre, signos de deshidratación, dolor abdominal intenso o persistencia de los síntomas, se debe buscar atención médica.

El Dr. Baruch Díaz insistió en evitar la automedicación, sobre todo el uso indiscriminado de antibióticos. “Tenemos un problema grave en todo el mundo de multirresistencia a los antibióticos”, señaló. El tratamiento debe individualizarse y, en muchos casos, la hidratación adecuada con sales de rehidratación oral puede ser la primera medida de apoyo.

Mosquitos, repelente y vigilancia de síntomas

En zonas tropicales o durante desplazamientos dentro de México, los viajeros deben considerar la prevención de dengue, zika y chikungunya. Estas enfermedades se transmiten por mosquitos que se reproducen en agua estancada. El dengue puede iniciar con fiebre intensa, dolor detrás de los ojos, dolor muscular y articular; los signos de alarma incluyen dolor abdominal intenso, sangrado de encías y vómito persistente. El chikungunya se caracteriza por dolor articular severo, mientras que el zika representa un riesgo especial para mujeres embarazadas por su asociación con alteraciones congénitas.

La prevención requiere repelentes eficaces, ropa que cubra brazos y piernas, eliminación de criaderos y atención a síntomas febriles. “En el cinturón y bolsillo no deben faltar repelentes de insectos”, recomendó Baruch Díaz, al recordar que en Estados Unidos y Canadá también puede haber exposición a garrapatas transmisoras de otras enfermedades.

Salud sexual: prevención sin moralizar

Los eventos internacionales también se asocian con prácticas sexuales casuales. Los especialistas señalaron que el riesgo de infecciones de transmisión sexual aumenta cuando los viajeros relajan medidas de protección fuera de su entorno habitual.

El Dr. Baruch Díaz explicó que en viajeros internacionales se ha documentado una mayor frecuencia de relaciones sexuales casuales y prácticas de riesgo. Por ello, recomendó incluir condones de látex o poliuretano en el botiquín de viaje y ubicar servicios de salud sexual. En Norteamérica, añadió, existe disponibilidad de PrEP y PEP, tratamientos de prevención preexposición y posexposición al VIH, respectivamente.

La recomendación es clara: practicar sexo seguro, no automedicarse ante síntomas genitales y acudir a servicios médicos si hay exposición de riesgo, lesiones, secreciones, dolor o sospecha de infección.

Ébola, hantavirus y otros riesgos emergentes: vigilancia sin alarma

Durante la conferencia también se abordaron enfermedades emergentes como hantavirus y ébola. Los especialistas fueron enfáticos: el riesgo para viajeros convencionales es extremadamente bajo, pero la vigilancia epidemiológica debe mantenerse.

La Dra. Wong Chew explicó que el ébola requiere contacto directo con fluidos corporales de una persona enferma, como sangre, vómito, diarrea, saliva o semen. No se transmite como sarampión o COVID-19, ni durante la etapa asintomática. El mayor riesgo ocurre cuando una persona ya desarrolló síntomas graves y requiere cuidados estrechos.

Baruch Díaz agregó que los filtros sanitarios en aeropuertos tienen limitaciones porque muchas enfermedades tienen periodos de incubación prolongados. Por ello, más que confiar únicamente en filtros físicos, se requiere vigilancia epidemiológica, cuestionarios de salud, comunicación entre autoridades y, sobre todo, que el viajero informe a su médico dónde estuvo si presenta síntomas después del viaje.

El viaje no termina al volver

Una de las recomendaciones más importantes es mantener vigilancia después del regreso. Fiebre, diarrea persistente, tos prolongada, erupciones en la piel, ictericia, sangrados, dolor intenso o síntomas respiratorios deben motivar consulta médica. El dato clave que el viajero debe comunicar es: “regresé recientemente del Mundial 2026”.

Informar el itinerario permite orientar el diagnóstico hacia enfermedades compatibles con la región visitada, los alimentos consumidos, la exposición a mosquitos, el tipo de hospedaje o la asistencia a eventos multitudinarios.

La preparación sanitaria para el Mundial 2026 puede resumirse en cinco acciones: vacunarse, contratar seguro médico internacional, usar repelente, mantenerse hidratado y protegido del calor, y practicar sexo seguro. A ello se suma un principio general: viajar con información científica, sin pánico, pero con responsabilidad.

En una justa deportiva que conectará países, climas, sistemas de salud y millones de personas, la prevención será también una forma de participación ciudadana. Cuidarse antes, durante y después del viaje no sólo protege al aficionado: también reduce riesgos para las comunidades anfitrionas y para quienes esperan el regreso en casa.

regresar

Veleros solares, una opción de naves espaciales

  • Navegan impulsados por la fuerza del viento solar o de la luz solar.

Pensar que una embarcación puede desplegar sus velas y moverse por el impulso del aire, no es hoy algo extraordinario. Sabemos que gracias a esta técnica hace siglos fue posible explorar nuevos mundos, realizar las primeras exploraciones a grandes distancias y ser un medio de transporte que durante años comunicó distintas partes del planeta.

Ahora imaginemos una “embarcación” de este tipo en el espacio. Qué tipo de fuerza podría mover sus velas, si no existe el aire como lo conocemos en nuestro planeta; hasta el momento los intentos incluyen dos opciones: el viento solar y la luz solar.  

El Sol produce una lluvia constante de partículas cargadas eléctricamente (protones y electrones) que componen lo que se conoce como viento solar, el cual sale expulsado de la corona solar a gran velocidad y se esparce entre los planetas, es decir, por el espacio interplanetario.

La ventaja de utilizar un velero solar apoyado por viento solar es que tiene mayor empuje, sin embargo, una desventaja es que éste no es constante, además de que hay ráfagas o tormentas solares que obligarían a guardar las velas hasta que alguno de estos sucesos pase o, por el contrario, podría haber momentos de mucha calma y el viento que se genere sea menor.

Por su parte, la luz solar está compuesta por fotones, es decir, partículas de luz que tienen energía, fuerza y empuje, las cuales pueden ser utilizados para impulsar un velero solar. Una de las ventajas es que la radiación solar siempre está presente y es constante, sin embargo, tiene menor empuje que el viento solar y para poder utilizarla son necesarias velas gigantes que aprovechen toda la fuerza que sea útil.

“Los veleros solares no son ciencia-ficción, ya existen, no los de viento solar, esos siguen siendo algo conceptual, los que sí ya se han hecho son los veleros a base de luz solar, ya los probaron los rusos, los japoneses y los americanos; los han probado con pequeños satélites alrededor de la Tierra. Pero la fuerza, el empuje que reciben es muy pequeño, las naves no son grandes y además aún son muy ligeros”, explica el doctor Luis Aguilar Chiu del Instituto de Astronomía de la UNAM, campus Ensenada.

Ciencia de materiales y veleros solares

En 2010, la Agencia Espacial Japonesa puso en órbita la misión Ikaros, la cual consistió en impulsar un velero solar con luz solar. La nave llegó a Venus y esta experiencia permitió conocer más sobre velerismo solar; para 2022 tenían pensado enviar una misión a Júpiter, pero por la pandemia de Covid-19 ha tenido que posponerse.

La misión Ikaros tomó su nombre de un personaje de la mitología griega llamado Ícaro, el cual quiso volar y llegar al Sol con unas alas de cera, las cuales se le derritieron y cayó.

El doctor Aguilar Chiu, especialista en dinámica galáctica, explica que, aunque ya se han logrado destacados avances en velerismo solar, aún siguen siendo naves muy pequeñas las que se han puesto en órbita, por lo que es necesario desarrollar más tecnología, por ejemplo, a nivel de las velas.

“Es un problema de ciencias de materiales. Necesitamos materiales que puedan extenderse kilómetros cuadrados de superficie, pero que al mismo tiempo sean extremadamente ligeros y resistentes; ya tenemos materiales que nos permiten hacer misiones con satélites chiquitos, que llegan a Venus, misiones más ambiciosas van a necesitar materiales más robustos y ligeros. Ya se están empezando a crear a nivel laboratorio, estamos hablando de un futuro no muy remoto, en 10 o 20 años”, explica.

El investigador también aclara que, aunque se construyan velas enormes, el empuje que se recibe con la luz solar es pequeño, comparado con el que da un cohete, sin embargo, una nave impulsada por velero solar tendría una aceleración constante y no padecería de las vibraciones o altas temperaturas que genera viajar impulsado por un cohete, por lo que ya empiezan a vislumbrarse como una opción para transportar naves por el espacio.

Los veleros solares servirían para viajar de un planeta otro, no para viajar de la superficie de un planeta a estar en una órbita; para eso se seguirían necesitando cohetes y ya puesto en órbita, el velero se utilizaría para impulsar la nave. En la actualidad, hay una tecnología alternativa en investigación: el elevador espacial.

Avance del velero solar

Los principios físicos que hacen posible la navegación de una vela en el mar son los mismos que rigen la navegación por velas solares, es decir, se necesita el rumbo correcto, maniobras de aceleración, mantenimiento de ruta y frenado, el cual se logra controlando la posición de las velas.

La tecnología que hace funcionar a un velero de luz solar consiste en utilizar velas reflectoras con la mayor área posible y que sean capaces de utilizar un mínimo de masa. Por su parte, las de viento solar no necesitan una tela para impulsarse (vela), sino que se ha pensado en el uso de varillas con cierta rigidez que están cargadas eléctricamente, las cuales al recibir las partículas del viento solar le dan empuje a la nave.

En cuanto a cómo se manejaría un velero solar, se le dan instrucciones desde una computadora que se ubica en la Tierra. Por ejemplo, en una embarcación marina para cambiar de rumbo las velas deben moverse de acuerdo con la posición del viento, el doctor Aguilar Chiu explica que en el caso de la misión Ikaros lograron cambiar de rumbo sin necesidad de mover las velas.

“Lo que hicieron los japoneses fue cubrir todas las velas con celdas de cristal líquido, el cual dependiendo del voltaje que le das, se pone oscuro o transparente. Las celditas que pusieron cambiaban su reflectividad, podían pasar de ser como espejos a ser negros completamente, absorber la luz. Entonces, al cubrir todas las velas con esas celditas, la computadora de abordo simplemente cambiaba el grado de reflectividad de diferentes partes de las velas y con eso hacía que fuera equivalente a que cambiara la de posición de la vela. En lugar de mover la vela, cambiaban la reflectividad.”

Destaca que otra posibilidad propuesta para impulsar un velero solar es el láser, sobre todo para naves que viajen más allá de Júpiter, ya que el viento solar y la luz solar van disminuyendo conforme más lejos se está del Sol.

regresar

Adultos mayores y fraudes digitales: cómo proteger sus datos personales

Las llamadas falsas, los mensajes alarmantes y las ofertas “demasiado buenas para ser verdad” se han convertido en parte de la vida cotidiana en internet. Sin embargo, uno de los sectores más vulnerables ante estos engaños es el de las personas adultas mayores, quienes muchas veces enfrentan dificultades tecnológicas, aislamiento y exceso de confianza, factores que pueden ser aprovechados por delincuentes para robar información o dinero.

En entrevista para UNAM Global, José Luis Belmont, secretario técnico del Programa Universitario de Derechos Humanos (PUDH) de la UNAM, explicó que el avance tecnológico ha impuesto nuevos retos para toda la sociedad, pero especialmente para las personas mayores, quienes, en muchos casos, tienen menor familiaridad con las herramientas digitales.

“Las personas mayores son más vulnerables porque tienen un acercamiento menor a la tecnología, tienen miedo a su uso, pero también pueden ser vulnerables porque son mucho más confiadas y actúan de buena fe”.

De acuerdo con el especialista, esta confianza suele ser aprovechada por personas que cometen ilícitos mediante engaños en redes sociales, correos electrónicos, llamadas telefónicas o aplicaciones de mensajería como WhatsApp.

El engaño detrás de un mensaje

Uno de los métodos más comunes es el llamado phishing, una técnica mediante la cual los delincuentes envían mensajes falsos para obtener información personal, contraseñas o acceso a cuentas.

Estos mensajes suelen apelar a la urgencia o al miedo. Por ejemplo, avisos sobre supuestos paquetes retenidos, cuentas bancarias bloqueadas o servicios que serán suspendidos si la persona no actúa de inmediato.

“Llega un mensaje con una amenaza o una urgencia, y la persona entra en ansiedad y no busca auxilio de alguien”, explicó Belmont.

El problema se agrava porque muchas personas adultas mayores viven solas o tienen redes de apoyo limitadas, lo que dificulta verificar si la información es verdadera.

Incluso existen casos en los que delincuentes utilizan cuentas hackeadas de familiares para pedir dinero mediante mensajes desesperados. En otros casos, se hacen pasar por autoridades, bancos o supuestos familiares en problemas.

“Es muy común que reciban llamadas de urgencia de familiares que se encuentran en una situación de emergencia y, entonces, las personas mandan dinero sin validar primero si la situación es real”.

Inteligencia artificial y clonación de voz

Actualmente, la inteligencia artificial también representa un nuevo riesgo. Belmont explicó que hoy es posible clonar voces a partir de audios obtenidos en redes sociales o aplicaciones de mensajería.

“Se puede sustituir la voz de una persona que ya conocemos, y eso vuelve más complicado identificar el engaño”.

De esta manera, una persona adulta mayor podría recibir una llamada aparentemente hecha por un hijo, nieto o familiar cercano que solicita ayuda urgente, cuando en realidad se trata de una estafa.

Además de llamadas falsas, también existen mensajes sobre herencias inexistentes, premios, ofertas comerciales exageradas o supuestas promociones de tiendas reconocidas.

¿Cómo protegerse?

Para reducir riesgos, el especialista recomendó que las personas mayores cuenten con redes de apoyo y puedan consultar con familiares o personas de confianza antes de proporcionar información o realizar depósitos.

También sugirió activar mecanismos de seguridad, como la autenticación en dos pasos en aplicaciones y cuentas digitales.

Otra medida importante consiste en revisar cuidadosamente los mensajes sospechosos. Muchas veces contienen errores ortográficos, imágenes de mala calidad o direcciones electrónicas falsas.

“En ocasiones, estos mensajes tienen errores o dominios extraños. Ese es un factor importante para proteger la información”, explicó.

Asimismo, recomendó nunca proporcionar datos bancarios ni contraseñas por teléfono, ya que las instituciones financieras y las autoridades normalmente no solicitan información confidencial mediante llamadas.

Belmont destacó la importancia de verificar siempre los dominios oficiales de las páginas web antes de realizar compras o ingresar datos personales, especialmente ante ofertas demasiado atractivas.

“En ocasiones sí sirve confiar en la intuición. Si la oferta parece demasiado buena, conviene dudar un poco y verificar”, comentó.

La brecha tecnológica

El especialista consideró que uno de los grandes pendientes en México es reducir la brecha tecnológica que afecta a las personas adultas mayores.

Aunque existen instituciones como el INAPAM o los sistemas DIF que ofrecen cursos y actividades, señaló que todavía hacen falta programas básicos de alfabetización digital y prevención de fraudes.

“Debiera darse de manera forzosa una introducción muy básica sobre el uso seguro de la tecnología y la protección de datos personales”.

Además, subrayó que las personas mayores tienen derecho a participar plenamente en la vida digital sin quedar excluidas por falta de capacitación o acompañamiento.

Finalmente, Belmont llamó a fortalecer las redes familiares e institucionales para proteger a este sector de la población.

“Tenemos que empatizar con ellos mucho más y brindarles herramientas para proteger sus derechos y su información”, concluyó.

regresar

La UUNAFI de la UNAM fortalece y amplía servicios de fisioterapia para la atención integral de pacientes

Como respuesta al envejecimiento de la población y al aumento de enfermedades crónicas, degenerativas y comorbilidades que afectan la movilidad y funcionalidad de las personas, la Unidad Universitaria de Atención en Fisioterapia (UUNAFI) de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM inauguró la ampliación de las instalaciones de la Licenciatura en Fisioterapia.

En una ceremonia encabezada por la doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, se presentaron las nuevas áreas, que incluyen un gimnasio terapéutico, tinas de hidroterapia y espacios clínicos especializados. La obra representa un avance significativo tanto para la formación de fisioterapeutas como para la atención de la comunidad.

Christian Lazcano Benítez, jefe de la UUNAFI, señaló que esta ampliación no solo fortalece los servicios dirigidos a los pacientes, sino que también enriquece la preparación académica de los estudiantes, al permitirles desarrollar mayores competencias profesionales en un entorno clínico real.

De acuerdo con Lazcano Benítez, en 2025 la unidad atendió a más de mil 600 usuarios, y de enero a abril de 2026 ya suma más de mil 200 atenciones. Estas cifras reflejan una creciente demanda de servicios de fisioterapia y, al mismo tiempo, el compromiso de mantener una atención cercana, humana y de calidad.

Asimismo, destacó que este crecimiento impacta directamente en la formación de los alumnos de la Licenciatura en Fisioterapia, quienes complementan su preparación teórica con experiencia clínica supervisada. Este modelo educativo fortalece el aprendizaje práctico y permite desarrollar habilidades clínicas y humanas, además de comprender el impacto de su labor en la calidad de vida de los pacientes.

En este contexto de crecimiento y consolidación, la ampliación de la UUNAFI también se refleja en las experiencias de los pacientes atendidos, quienes dan cuenta del impacto de la atención fisioterapéutica integral.

Un caso de éxito

Usuaria de la UUNAFI desde febrero y una de las primeras pacientes en utilizar las nuevas instalaciones, Jessica Carpinteiro compartió que, al iniciar su tratamiento, enfrentaba un fuerte dolor físico y emocional, en una condición que describió como muy difícil.

Antes de acudir a fisioterapia, había consultado a distintos especialistas, entre ellos ortopedistas, otorrinolaringólogos y gastroenterólogos, sin lograr una solución integral a sus problemas de salud. Fue en la UUNAFI donde comprendió que el cuerpo funciona de manera integral y que músculos, huesos y hábitos cotidianos están estrechamente relacionados.

A partir de su ingreso a la unidad, recibió acompañamiento constante por parte de los fisioterapeutas, lo que le permitió una mejora progresiva en su condición. Actualmente, afirmó sentirse con más energía, mejor estado de ánimo y mayor disposición para realizar sus actividades personales y laborales.

Carpinteiro destacó que su experiencia en la unidad representó un cambio importante en su vida, no solo por la mejoría física, sino también por la manera en que transformó su percepción sobre la salud y el funcionamiento del cuerpo.

Asimismo, resaltó el trabajo coordinado de los especialistas, quienes atendieron distintas áreas afectadas, como mandíbula, cuello, espalda y cintura, lo que contribuyó de manera integral a su recuperación y bienestar.

Añadió que las recomendaciones y rutinas proporcionadas por los fisioterapeutas modificaron significativamente sus hábitos diarios, desde la forma de dormir y sentarse hasta la manera de mantenerse activa. Esto le permitió comprender que el dolor no debe considerarse una condición normal o permanente.

Por otra parte, subrayó que la UUNAFI ofrece atención de alta calidad a costos accesibles, especialmente en comparación con otros espacios donde los tratamientos de fisioterapia suelen ser más costosos, lo que otorga un importante valor social al servicio.

Finalmente, reconoció el modelo de clínica de enseñanza de la UNAM, en el que estudiantes, pasantes y especialistas trabajan de manera conjunta. Consideró que este esquema no solo fortalece la formación académica de los futuros fisioterapeutas, sino que también garantiza una atención integral y profesional para los pacientes.

Sobre la clínica

La UUNAFI brinda atención tanto a la comunidad universitaria como al público en general, lo que ha permitido ampliar su impacto social y registrar un crecimiento constante en el número de pacientes que requieren atención fisioterapéutica especializada.

Uno de los principales atributos de este espacio es el acceso a tecnología y servicios de alta calidad que, en otros contextos, suelen resultar costosos o de difícil acceso. Con ello, la UNAM contribuye a disminuir las desigualdades en el acceso a servicios de salud y a ofrecer una atención más integral a la población.

La unidad cuenta con atención en distintas áreas especializadas, entre ellas pediatría, geriatría, neurología y ortopedia. No obstante, la mayor parte de los pacientes corresponde a población geriátrica y neurológica, sectores que generalmente requieren tratamientos continuos y procesos de rehabilitación más complejos.

Entre las principales afecciones tratadas se encuentran accidentes cerebrovasculares, esclerosis múltiple, artrosis y diversas lesiones musculares, tendinosas y articulares. Asimismo, se atienden padecimientos derivados de actividades deportivas o laborales que ocasionan limitaciones funcionales o algún grado de discapacidad.

Un aspecto fundamental de esta clínica de enseñanza es que todas las intervenciones realizadas por estudiantes y pasantes se llevan a cabo bajo supervisión constante de fisioterapeutas expertos. El fisioterapeuta universitario Mauricio Hernández señaló que esto garantiza que cada procedimiento sea seguro y adecuado para el paciente, sin comprometer la calidad del tratamiento.

En este marco clínico y formativo, la fisioterapeuta Vianney Galán, egresada de la Licenciatura en Fisioterapia de la UNAM e integrante de la UUNAFI, destacó la importancia fundamental del ejercicio terapéutico dentro del proceso de rehabilitación de los pacientes. Desde su perspectiva profesional, este tipo de ejercicio es un elemento clave que permite a las personas recuperar su funcionalidad y volver a realizar sus actividades de la vida diaria, así como retomar distintos tipos de actividad física y laboral.

En este sentido, la unidad cuenta con una amplia variedad de equipos especializados que facilitan y complementan el proceso de recuperación. Entre ellos se encuentran máquinas como la Smith, las poleas, las caminadoras y el reformer, todos considerados herramientas de alta calidad que contribuyen de manera significativa a la rehabilitación de los pacientes.

Además de estos equipos tradicionales de ejercicio terapéutico, la unidad dispone de tecnología de vanguardia que potencia aún más los tratamientos. Entre estos recursos se incluyen el láser de alta intensidad, las ondas de choque, la tecarterapia y la electroterapia, los cuales se utilizan como complemento del ejercicio para lograr una recuperación más eficiente, completa y personalizada.

La combinación entre el ejercicio terapéutico y el uso de tecnología avanzada permite que los tratamientos sean más efectivos, ayudando a los pacientes a alcanzar una mejor evolución en su proceso de rehabilitación. El objetivo final de estos tratamientos no solo es la recuperación física, sino también la mejora integral de la calidad de vida.

En este contexto, la fisioterapia se presenta como una herramienta esencial para ayudar a las personas a recuperar su bienestar y aprender a vivir sin dolor.

¿Cómo acceder a estos servicios?

Mauricio Hernández explicó que, para acceder a los servicios de la UUNAFI, los pacientes deben realizar un primer contacto a través de redes sociales u otros canales oficiales. Posteriormente, se solicita documentación básica, que incluye una identificación oficial y una receta médica con diagnóstico emitido por un profesional de la salud.

Se recomienda que dicha receta sea emitida por un médico especialista de acuerdo con la patología del paciente, como ortopedistas, traumatólogos, geriatras, internistas, cardiólogos, neurólogos o neurocirujanos, entre otros. Sin embargo, en algunos casos también pueden aceptarse recetas emitidas por médicos generales, dependiendo de la situación específica.

Este requisito no solo tiene un carácter organizativo, sino que responde a criterios éticos y legales que garantizan una atención responsable y adecuada para cada paciente. Una vez recibida la documentación, se agenda una valoración fisioterapéutica inicial, en la que se evalúa la condición del paciente y se define el plan de tratamiento correspondiente.

De esta manera, la atención fisioterapéutica dentro de la UUNAFI se realiza de forma estructurada, segura y profesional, garantizando tanto la formación adecuada de los estudiantes como la calidad en la atención a los pacientes.

Mejorar para dar un servicio de alta calidad

La ampliación de la UUNAFI de la UNAM no solo representa un avance en infraestructura, sino también la consolidación de su modelo de atención integral y formación clínica. A través de la combinación de práctica académica supervisada, tecnología especializada y un enfoque centrado en el paciente, la unidad fortalece tanto la preparación de futuros fisioterapeutas como la calidad de los servicios que ofrece a la comunidad.

En un contexto donde las enfermedades crónicas y las limitaciones funcionales van en aumento, este tipo de espacios adquiere una relevancia creciente al contribuir a la rehabilitación, la autonomía y la mejora de la calidad de vida de los pacientes. Así, la UUNAFI se posiciona como un punto de encuentro entre la enseñanza universitaria, la investigación aplicada y el servicio social en salud.

Conoce más acerca de los servicios de la UUNAFI aquí: https://fisioterapia.facmed.unam.mx/index.php/uunafi-2/

Te puede interesar:

regresar

El agua como presencia viva en la UNAM: arte, arquitectura y conciencia ambiental

  • Arte, arquitectura y sensibilización en la UNAM

En la UNAM el agua no sólo circula por tuberías ni abastece únicamente laboratorios o fuentes: también nos interpela desde el arte, desde la arquitectura y desde los pequeños ecosistemas que convivimos en la vida cotidiana del campus. En este número de UNAM Internacional dedicado al agua, la sección “Enfoque” propone un recorrido por el patrimonio universitario, por su infraestructura y sus actividades culturales, para invitar a mirar —y también a sentir— el valor de este elemento esencial.

Parte de esa experiencia se construye desde la propia concepción de los espacios. En la UNAM, numerosos edificios han sido pensados como ejercicios de integración plástica, donde arquitectura y arte se entrelazan para producir significado. En este diálogo, figuras como Diego Rivera, Juan O’Gorman y Francisco Toledo incorporan elementos simbólicos —entre ellos el agua— para evocar flujos, naturaleza y vida. Basta levantar la vista hacia la Biblioteca Central para encontrar a Tláloc, deidad mexica de la lluvia, representado en el mural de O’Gorman. Su presencia no se limita a la fachada: en la parte posterior, una fuente lo reinterpreta y prolonga sus sentidos. De manera paralela, en el edificio del Posgrado de Economía, diseñado por el estudio Legorreta, un vitral de Francisco Toledo integra figuras de peces, camarones e insectos que evocan el mundo acuático y transforman las puertas del fondo del escenario —concebidas como un elemento versátil— en una experiencia estética y simbólica. Más que ornamento, estas obras activan una memoria profunda en la que el agua aparece como principio de vida, fertilidad y equilibrio.

Pero el agua universitaria también habita en territorios menos evidentes, aunque igualmente transformadores. En pasillos y espacios abiertos de distintas entidades académicas se han instalado humedales artificiales que depuran aguas grises mientras generan pequeños refugios de biodiversidad. A menudo pasamos junto a ellos sin advertirlo: son dispositivos discretos que condensan conocimiento en acción, donde convergen biología, ingeniería y sostenibilidad.

Algo similar ocurre con los sistemas de riego que utilizan agua tratada en áreas verdes y deportivas, así como con los bebederos de agua purificada distribuidos por el campus, que fomentan el consumo responsable y reducen el uso de plásticos desechables. Hacerlos visibles es también una forma de activar conciencia.

La dimensión cultural amplía este mapa hídrico. Diversas actividades artísticas, performativas y musicales abordan el agua como territorio simbólico, político y sensorial. A través de encuentros, diálogos interdisciplinarios, prácticas escénicas, conciertos, se cuestionan estructuras de poder, se recuperan saberes comunitarios y se enfatiza la gestión colectiva del recurso, explorando además sus dimensiones sonoras, corporales y mnémicas.

En este entramado las actividades de divulgación adquieren un sentido particular. Durante el Día Mundial del Agua, la UNAM despliega talleres, exposiciones y jornadas que no sólo conmemoran, sino que buscan involucrar activamente a su comunidad. Sin embargo, más allá de fechas específicas, el desafío permanece: traducir estas experiencias en una sensibilización cotidiana que permita reconocer el agua no como un recurso dado, sino como un patrimonio compartido que exige atención, cuidado y responsabilidad colectiva.

regresar

Salmy-espuma, nueva bicicleta de la Facultad de Química para colecta y reciclaje de aceite de cocina

Iniciativa sustentable

El proyecto sustentable de la Facultad de Química, que consiste en la colecta y reciclaje de aceite de cocina para transformarlo en jabón, cuenta con una nueva herramienta: la Salmy-espuma, una bicicleta-batidora que permitirá realizar un taller itinerante llamado Química en las calles, en donde el conocido perrito Salmy es el aliado principal.

Este equipo fue desarrollado por Gustavo Rojas Coca, profesor de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, quien diseñó y construyó una batidora de aceite de pedal, a partir de una bicicleta fija, a la que adaptó una tina y un mecanismo de mezclado.

Esta bicicleta-batidora “se utilizará para un nuevo taller itinerante, en el que las personas podrán llevar su aceite usado, con el cual se elaborará jabón en diversos sitios fuera de la Facultad de Química (en escuelas o espacios públicos de diversas alcaldías), todo ello con el objetivo de fomentar la conciencia en torno al vertido inadecuado de los aceites de cocina”, explicó en entrevista Juana Villada, responsable del proyecto Sostenibilidad Apoyada por la Responsabilidad Estudiantil y Población que Trabaja por el Ambiente (Sarepta).

En el proyecto Sarepta, que comenzó en la FQ desde hace más de dos años, se trabaja en la recolección de aceite usado de cocina para reutilizarlo en la fabricación de productos de jabón; además se ofrecen talleres a la comunidad universitaria y población en general.

La Salmy-espuma fue presentada el 19 de mayo en la Facultad de Química, en un acto en donde estuvieron presentes Carlos Amador Bedolla, Director de esta entidad universitaria y Juana Villada, así como Fabiola Cerón Rivera, concejala de la Alcaldía Tlalpan, además de Esteban Ortiz Rodea y Audel Urbina Serrano, integrantes de la Dirección General de Atención y Participación Social de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con quienes el proyecto Sarepta de la FQ está explorando posibles colaboraciones.

En esta reunión, Carlos Amador Bedolla destacó que el manejo inadecuado del aceite de cocina usado es un problema importante en la Ciudad de México, el cual tiene efectos negativos en muchos niveles del ambiente, la salud y la economía, y en ese sentido dijo que el esfuerzo del grupo liderado por Juana Villada “llama la atención precisamente en esta cuestión tan grave y ellos, con mucho trabajo y talento, ponen su grano de arena para hacer frente a esta situación”.

regresar

Agenda académica de la UNAM: diversidad, memoria, formación y reflexión crítica

La UNAM mantiene una amplia agenda académica y de divulgación que permite acercarse a debates contemporáneos desde distintas disciplinas y espacios universitarios. Esta selección reúne algunas actividades de la cartelera académica de los próximos días, con propuestas orientadas al análisis de la diversidad sexo-genérica, la memoria, la dignidad, la formación profesional, la contracultura y las expresiones audiovisuales vinculadas con las experiencias LGBTIQ+.

Se trata de una muestra de la pluralidad de actividades que la UNAM ofrece a su comunidad y al público en general, tanto en modalidad presencial como en línea, a través de conversatorios, conferencias magistrales, cursos, talleres, cine y espacios de diálogo.

Diversidad, memoria y dignidad

El Colegio de San Ildefonso será sede del conversatorio Diversidad, memoria y dignidad, un espacio de escucha y reflexión en torno a la importancia de reconocer las distintas manifestaciones de la diversidad y su contribución al enriquecimiento de las sociedades.

La actividad parte de una preocupación central: el derecho a elegir y vivir libremente la orientación sexual y la identidad de género ha sido, en diversos contextos, motivo de exclusión, discriminación, violencia y silenciamiento. Frente a ello, el conversatorio propone visibilizar historias, recuperar memorias y reconocer la dignidad de quienes han enfrentado agresiones físicas, simbólicas e incluso violencia extrema por parte del Estado.

Este ejercicio de diálogo busca contribuir a la construcción de una cultura de paz, a partir del reconocimiento de las voces que históricamente han defendido la pluralidad y las libertades fundamentales.

La actividad se llevará a cabo el 10 de junio, a las 13:00 horas, en modalidad presencial.
Más información: Diversidad, memoria y dignidad – Colegio de San Ildefonso

Diversidad sexual y sexo-genérica: vivirnos más allá de la inclusión

La conferencia magistral Diversidad sexual y sexo-genérica: vivirnos más allá de la inclusión propone una reflexión crítica sobre el concepto de inclusión y sus límites. Desde esta perspectiva, se plantea que hablar únicamente de inclusión puede implicar una jerarquización de las subjetividades, en la que ciertos grupos aparecen como tolerados o incorporados desde una posición subordinada.

Como alternativa, la conferencia plantea la noción de co-implicación, entendida como un marco que permite reconocer a todas las subjetividades como igualmente reales, legítimas y participantes de la vida colectiva. La propuesta abre una discusión relevante para pensar espacios universitarios, sociales e institucionales donde la diversidad no sea concebida como una excepción, sino como una dimensión constitutiva de la comunidad.

La conferencia se realizará el 12 de junio, a las 12:30 horas, en modalidad en línea.
Más información: Conferencia magistral – Coordinación para la Igualdad de Género UNAM

Curso: Contabilidad para no contadores

La Facultad de Contaduría y Administración ofrece el curso Contabilidad para no contadores, dirigido a personas interesadas en comprender los principios básicos de la contabilidad y su aplicación en contextos laborales, empresariales o de emprendimiento.

El curso busca que las y los participantes conozcan y apliquen, de manera clara y accesible, las principales técnicas, normas, postulados y herramientas contables y de sostenibilidad. Asimismo, permitirá comprender los procesos de elaboración de la contabilidad, el registro sistematizado de las operaciones económicas y la construcción de estados financieros básicos.

La formación está orientada a fortalecer la toma de decisiones a partir del análisis de la información financiera, por lo que resulta pertinente para quienes requieren interpretar datos contables sin contar con una formación especializada previa en el área.

El curso se impartirá del 12 al 26 de junio, en modalidad en línea.
Más información: Contabilidad para no contadores – FCA UNAM

FICI: Festival Internacional de Cine Independiente LGBTIQ+ 2026

La Filmoteca UNAM presenta el Festival Internacional de Cine Independiente LGBTIQ+ 2026, un espacio dedicado a la exhibición, discusión y valoración de producciones audiovisuales que abordan la diversidad de experiencias, identidades y narrativas de la comunidad LGBTIQ+.

El festival constituye una plataforma para el cine independiente y para el encuentro entre públicos, realizadores y especialistas. Además de las funciones, la programación contempla conversatorios que permitirán ampliar la reflexión sobre las representaciones audiovisuales, los procesos creativos y las condiciones sociales y culturales que atraviesan a las comunidades sexo-diversas.

La actividad se realizará del 13 al 20 de junio en el Museo Universitario del Chopo, en modalidad presencial.
Más información: FICI – Filmoteca UNAM

Taller: Contracultura, estética e identidad

El taller Contracultura: la estética de la ruptura propone un acercamiento a los movimientos contraculturales y a las expresiones de la comunidad LGBTIQ+ desde sus prácticas visuales, políticas y comunitarias.

A lo largo de la actividad se analizará la manera en que distintos colectivos han utilizado el espacio público, el arte, la vestimenta y la protesta como herramientas para construir identidad, comunidad y formas de resistencia. El taller también contempla una dimensión práctica: las y los participantes elaborarán parches contraculturales que representen su identidad.

La actividad se llevará a cabo en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco los días 14, 21 y 28 de junio.
Más información: Contracultura: la estética de la ruptura – Coordinación para la Igualdad de Género UNAM

ActividadTema centralSedeFecha y horaModalidadMás información
Conversatorio: Diversidad, memoria y dignidadDiversidad, memoria, dignidad y cultura de pazColegio de San Ildefonso10 de junio, 13:00 hPresencialSan Ildefonso
Conferencia magistral: Diversidad sexual y sexo-genérica: vivirnos más allá de la inclusiónDiversidad sexo-genérica, inclusión y co-implicaciónEn línea12 de junio, 12:30 hEn líneaCoordinación para la Igualdad de Género UNAM
Curso: Contabilidad para no contadoresFormación contable, estados financieros y toma de decisionesFacultad de Contaduría y AdministraciónDel 12 al 26 de junioEn líneaFCA UNAM
Cine y conversatorios: Festival Internacional de Cine Independiente LGBTIQ+ 2026Cine independiente, diversidad y experiencias LGBTIQ+Museo Universitario del ChopoDel 13 al 20 de junioPresencialFilmoteca UNAM
Taller: Contracultura: la estética de la rupturaContracultura, identidad, protesta y comunidadCentro Cultural Universitario Tlatelolco14, 21 y 28 de junioPresencialCoordinación para la Igualdad de Género UNAM
regresar

Una probadita de la cartelera cultural de la UNAM para este fin de semana

Danza, cine, música, teatro radiofónico y artes visuales forman parte de la amplia oferta cultural que la UNAM tiene preparada para este fin de semana. Esta es sólo una pequeña selección —un ejemplo de la variada cartelera universitaria— para quienes buscan acercarse a distintas expresiones artísticas en recintos como el Centro Cultural Universitario, Radio UNAM, el Cinematógrafo del Chopo y el Museo Universitario del Chopo.

La programación incluye propuestas escénicas, conciertos de cámara, estrenos cinematográficos y exposiciones que dialogan con temas como la memoria, el tiempo, la transformación urbana, la búsqueda espiritual, la imaginación futurista y la relación entre el cuerpo, el espacio y la comunidad.

Danza: Otro sitio

La Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario recibirá Otro sitio, obra de la Compañía Sunny Savoy. La pieza propone un viaje físico y espiritual en el que el antes y el después se confrontan, mientras los personajes emprenden una búsqueda sobre su propio camino.

La obra aborda la relación entre pasado, presente y futuro, así como la construcción espacial y temporal del cuerpo en vínculo con los otros. A través del movimiento, la propuesta invita a reflexionar sobre los cambios que marcan la vida y sobre los centros de energía que orientan nuestra experiencia.

Las funciones serán del 5 al 7 de junio en la Sala Miguel Covarrubias, CCU.
Más información: Otro sitio – Danza UNAM

Teatro radiofónico: Metrópolis

Radio UNAM presenta Metrópolis, como parte de un homenaje a Fritz Lang. La célebre película de 1929, en su versión completa de dos horas y media, está ambientada en una ciudad futurista dividida entre una élite que vive en la superficie y trabajadores sometidos al mundo subterráneo.

La obra, considerada una referencia del cine expresionista alemán y de la ciencia ficción, permite revisar temas como la industrialización, la desigualdad, la lucha de clases y los dilemas sobre el futuro de la humanidad.

La transmisión será el 6 de junio, a las 18:00 horas, por Radio UNAM.
Más información: Teatro | Metrópolis – Radio UNAM

Cine: Elefantes fantasma

El Cinematógrafo del Chopo proyectará Elefantes fantasma, documental dirigido por Werner Herzog. La película sigue al Dr. Steve Boyes, biólogo conservacionista y explorador de National Geographic, en la búsqueda de una misteriosa manada de “elefantes fantasma” en las tierras altas de Angola.

Durante más de una década, Boyes ha rastreado a estos animales en lo profundo de los bosques, acompañado por expertos rastreadores. Herzog transforma esta expedición en un viaje épico y espiritual sobre la naturaleza, el mito y la conservación.

La función será el 7 de junio, a las 16:30 horas, en el Cinematógrafo del Chopo.
Más información: Elefantes fantasma – Filmoteca UNAM

Música: La FaM en la Chávez con Ensamble Tlapalli

Como parte del proyecto La FaM en la Chávez, Música UNAM recibirá al Ensamble Tlapalli, cuarteto con piano que interpretará obras de Wolfgang Amadeus Mozart y Joaquín Turina.

El programa incluye el Cuarteto con piano núm. 1 en sol menor, K. 478, de Mozart, una pieza clave en la consolidación del repertorio para piano y cuerdas; así como el Cuarteto en la menor, Op. 67, de Turina, obra que incorpora referencias del cante jondo en la escritura camerística.

El concierto será el 7 de junio, a las 18:00 horas, en la Sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario.
Más información: Ensamble Tlapalli – Música UNAM

Exposición: Bajo la niebla, fantasmas florecen

En el Museo Universitario del Chopo continúa la exposición Bajo la niebla, fantasmas florecen, de Sauul hamett. La instalación parte de la experiencia del artista en Tláhuac, en las inmediaciones del Tempiluli, un área natural protegida con remanentes lacustres atravesada por procesos de especulación, urbanización, demolición y asentamientos irregulares.

A partir de restos materiales, escombros y elementos naturales, hamett construye una reflexión sobre el territorio, la memoria urbana y la fragilidad del deseo de tener un espacio propio. La pieza se mueve entre la realidad y la añoranza de un futuro estable, como una presencia fantasmal que deja huellas de una geografía en constante transformación.

La exposición permanecerá abierta hasta el 23 de agosto en el Museo Universitario del Chopo.
Más información: Sauul hamett: Bajo la niebla, fantasmas florecen – Museo Universitario del Chopo

DisciplinaActividadSedeFecha y horaMás información
DanzaOtro sitioSala Miguel Covarrubias, Centro Cultural UniversitarioDel 5 al 7 de junioDanza UNAM
Teatro / RadioMetrópolisRadio UNAM6 de junio, 18:00 hRadio UNAM
CineElefantes fantasmaCinematógrafo del Chopo7 de junio, 16:30 hFilmoteca UNAM
MúsicaLa FaM en la Chávez: Ensamble TlapalliSala Carlos Chávez, Centro Cultural Universitario7 de junio, 18:00 hMúsica UNAM
ExposiciónSauul hamett: Bajo la niebla, fantasmas florecenMuseo Universitario del ChopoHasta el 23 de agostoMuseo Universitario del Chopo
regresar

UNAM-China organiza torneo infantil de futbol

Emociones, gritos, pasión y goles, muchos goles, marcaron la jornada de la Cascarita Mundialista, un torneo infantil de futbol organizado por la Sede de la UNAM-China, con el fin de propiciar un espacio de convivencia y promover a nuestro país en el marco del deporte.

“¿Sabían que México es el único país que organiza en tres ocasiones una Copa Mundial de Futbol? En esta edición, junto con Estados Unidos y Canadá”, explicó a los niños participantes Raúl L. Parra, coordinador de esta actividad y de Comunicación y Vinculación de la UNAM-China.

El representante universitario también explicó al público chino que la UNAM cuenta con un equipo profesional de futbol llamado Pumas, que también tiene su mascota oficial.

“Desde México viajaron Goyo y Goya para estar con ustedes en este torneo, como un símbolo del espíritu universitario. En nuestra Universidad también niñas y niños practican futbol y les llaman pumitas”, comentó mientras mostraba los muñecos a los menores de China.

Aspecto de los partidos en el torneo de «Cascarita Mundialista»
Entrega de reconocimientos a todos los participantes

“Este torneo es para refrendar nuestra amistad; no importa quién gane, todos son campeones y lo importante es disfrutar el juego”, animó.

Longhu Changying Tianjie fue la empresa anfitriona del torneo: instaló una cancha con pasto sintético exclusivamente para esta actividad y auspició los materiales promocionales y la logística. “Un pequeño balón que lleva una gran amistad: este campo no es solo el escenario donde los niños corren felices y dan lo mejor de sí, ¡es también el puente de amistad y entendimiento entre México y China!”, expresó Tina, representante de la empresa.

En el torneo, bajo un formato de cuatro contra cuatro, participaron 24 niños de entre 8 y 11 años. Los equipos se conformaron por sorteo. En una ronda relámpago, los dos equipos que ganaron su partido y anotaron más goles clasificaron directamente a la final.

Estudiantes mexicanos en las actividades del torneo

Gracias al apoyo de Bimbo, empresa mexicana con presencia en China, se otorgaron premios a los equipos ganadores. Por parte de la UNAM-China, se entregó a todos los participantes una constancia firmada por Adalberto Noyola, director de la Sede.

Los menores también tuvieron la oportunidad de intercambiar experiencias con estudiantes universitarios mexicanos, fomentando un encuentro intercultural. Pese a las barreras idiomáticas entre el chino y el español, el futbol se convirtió en la lengua común.

Entre los organizadores, la comunicación fluyó sin problemas gracias a la interpretación chino-español de Huan Xinyi, estudiante de posgrado en Filología Hispánica de la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing (BFSU).

Representante de la UNAM-China muestra a los niños las mascotas de Pumas con ayuda de la intérprete chino-español

En los descansos se realizaron concursos como anotarle gol a un portero mexicano, el récord del mayor número de dominadas, el mayor número de penaltis anotados e incluso un juego femenil de uno contra uno entre una alumna de la UNAM y una niña de China.

Entre los estudiantes mexicanos que apoyaron el desarrollo del torneo se encuentra Diego Chávez, alumno de Negocios Internacionales de la BFSU.

Por parte de la UNAM participaron Karina Soto y Carlota Zúñiga, de Negocios Internacionales de la Facultad de Contaduría y Administración; Michel Rodríguez, de Relaciones Internacionales de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, quienes realizan su intercambio en la BFSU; y Claudia Ruiz, alumna de la Facultad de Arquitectura, quien realiza su movilidad en la Academia Central de Bellas Artes de China.

Con el fin de dar un ambiente mundialista y de fiesta al torneo, la Sede compartió una playlist con temas futboleros en español y chino. Al ritmo de la música, padres de familia animaban a sus hijos durante los partidos.

También se realizaron actividades lúdicas como tiro al blanco con balones, un juego de billar en formato futbolero y juegos de destreza.

Por un día, los niños vivieron la experiencia de participar en un torneo con sello internacional, a la vez que aprendieron un poco más de nuestro país y de la UNAM, gracias al futbol.

regresar

Lidera FES Iztacala descubrimiento de tres nuevas especies de salamandras en la Sierra Mazateca de Oaxaca

Escondido entre montañas cubiertas por niebla, bosques húmedos y barrancas de difícil acceso, la Sierra Mazateca de Oaxaca ha guardado un tesoro que permaneció oculto durante años. Mientras gran parte de la biodiversidad del planeta parece ya conocida y catalogada, en esta región del sur de México aún existen especies que la ciencia apenas comienza a descubrir.

Fue precisamente en los bosques del Cerro Rabón donde un grupo de investigadores, estudiantes y especialistas encontró algo extraordinario: tres especies de salamandras que nunca antes habían sido descritas. El hallazgo no solo amplía el conocimiento sobre la riqueza biológica de México, sino que también revela cuánto queda por explorar en algunos de los ecosistemas más diversos y amenazados del país.

La investigación, encabezada por el doctor Víctor Hugo Jiménez Arcos, profesor de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), fueron publicados en el artículo científico “Hidden in the mist: Three new species of salamanders of the genus Pseudoeurycea (Amphibia: Plethodontidae) from Oaxaca, Mexico”, lo que valida el hallazgo dentro de la comunidad científica internacional.

Este trabajo contó con la participación de Eduardo Aguilar Herrera, Salomón Sanabria Urbán, Dulce Flores Martínez, Misael Seba Chacha, Leopoldo Vázquez Reyes, Francisco Rivera Ortiz, Patricia Ramírez Bastida, Bruno Cortés Ortíz, Dónovan Víquez Vega, Etienne Ávila Ortega y José David Gómez Tapia, pertenecientes a la FES Iztacala; Alejandro Calzada Arciniega y Omar Hernandez Ordoñez, del Instituto de Biología de la UNAM, y Christopher Blair, de la New York City College of Technology.

En este contexto, el trabajo comenzó como un esfuerzo por estudiar la fauna de una región poco explorada. Sin embargo, lo que inicialmente parecía un proyecto para evaluar la biodiversidad local terminó convirtiéndose en un descubrimiento científico de gran relevancia después de verificar tanto morfológicamente —comparando características físicas con otras especies del mismo género— como con estudios de filogenia molecular, que estas salamandras eran nueves especies.

Especies nombradas en honor a personas y comunidades

Además del hallazgo, otro aspecto relevante fue la forma en que estas nuevas especies fueron nombradas. Las tres salamandras descritas recibieron denominaciones que buscan reconocer tanto a personas destacadas como a comunidades comprometidas con la conservación ambiental, comentó Jiménez Arcos.

La primera especie, Pseudoeurycea euguii, fue dedicada a Euguii Roy Martínez Pérez, un joven originario de Oaxaca que trabajó en favor de la conservación de los bosques nublados de la Sierra Sur del estado y que falleció en 2020. El nombramiento constituye un homenaje a su labor en defensa de estos ecosistemas.

Pseudoeurycea euguii, nueva especie de salamandra registrada en Oaxaca, caracterizada por su vida subterránea y su distribución limitada en el Cerro Rabón.

Por su parte, Pseudoeurycea parraoleae fue nombrada en honor a la doctora Gabriela Parra Olea, del Instituto de Biología de la UNAM, la máxima autoridad en el estudio y conservación de los anfibios en México. Su trabajo ha contribuido significativamente al conocimiento y conservación de salamandras, ranas y otros grupos, además de haber descrito decenas de especies nuevas a lo largo de su trayectoria científica.

Pseudoeurycea parraoleae, salamandra saxícola que habita entre rocas y grietas; forma parte del hallazgo encabezado por investigadores de FES Iztacala.

Finalmente, Pseudoeurycea natsii recibió el nombre de “Na tsií”, término proveniente del idioma mazateco que puede traducirse como “reina de la lluvia”. Este reconocimiento está dirigido a las comunidades de San Martín Caballero y Rancho Guadalupe, en el municipio de San José Tenango, cuyos habitantes han conservado amplias áreas de bosque dentro de sus tierras comunales.

Pseudoeurycea natsii, una de las nuevas especies de salamandra descritas en la Sierra Mazateca de Oaxaca; destaca por sus hábitos arborícolas y su vínculo con los bosques nublados.

Tres especies, tres formas distintas de vida

Más allá de sus nombres, estas salamandras presentan diferencias clave que les permiten ocupar distintos componentes del nicho ecológico dentro del mismo ecosistema.

Pseudoeurycea euguii posee un cuerpo alargado, una cola larga y extremidades pequeñas, características que le permiten desplazarse bajo el suelo, por lo que se considera una especie fosorial o subterránea.

En contraste, Pseudoeurycea parraoleae habita principalmente entre rocas y grietas. Presenta extremidades relativamente largas y adaptaciones que facilitan el desplazamiento en superficies verticales y rocosas, un tipo de vida conocido como saxícola.

Por otro lado, Pseudoeurycea natsii desarrolla gran parte de su actividad en árboles y vegetación elevada. Se encuentra entre ramas, musgos, bromelias y orquídeas, por lo que se clasifica como arborícola. Su coloración verdosa le proporciona camuflaje en su entorno.

En términos evolutivos, este tipo de diferenciación ecológica contribuye a la diversificación del género Pseudoeurycea, uno de los más complejos y diversos dentro de las salamandras mexicanas.

Salamandras sin pulmones

Desde el punto de vista biológico, hay un rasgo que une a estas especies: pertenecen a un grupo conocido como salamandras sin pulmones. A diferencia de muchos otros vertebrados, explicó el Dr. Víctor Hugo, estos organismos respiran principalmente a través de la piel y de los tejidos de la cavidad bucal. Esta característica las hace extremadamente sensibles a la calidad ambiental, ya que cualquier alteración en el aire, el agua o el suelo puede afectar directamente sus procesos fisiológicos.

Por ello, la presencia de contaminantes, pesticidas y otros productos químicos representa una amenaza importante para su supervivencia.

Especies vulnerables por su distribución limitada

A pesar de su diversidad, las tres especies comparten una fragilidad: solo han sido encontradas en una zona muy específica de la Sierra Mazateca.

Esta distribución restringida implica que cualquier alteración importante del ecosistema podría afectar gravemente sus poblaciones. Incendios forestales, expansión agrícola, ganadería, construcción de caminos o tala de bosques podrían poner en riesgo su supervivencia.

La situación se vuelve aún más delicada cuando se combina con otros factores como el cambio climático y las enfermedades emergentes. Jiménez Arcos advirtió que estas amenazas pueden potenciarse mutuamente, acelerando la disminución de las poblaciones y aumentando el riesgo de extinción.

Debido a lo antes mencionado, los autores del estudio advierten que estas especies podrían cumplir criterios para ser consideradas en categorías de alto riesgo de extinción bajo estándares internacionales.

Un esfuerzo colectivo entre investigadores y estudiantes

El profesor de la FES Iztacala resaltó que este descubrimiento fue posible gracias a un trabajo colaborativo que involucró a profesores, especialistas y estudiantes de distintas áreas. Sobre estos últimos, destacó su participación activa en todas las etapas del proyecto: desde el trabajo de campo hasta el análisis en laboratorio y la redacción de artículos científicos.

Para el equipo, este proceso demuestra el valor de integrar a los estudiantes en investigaciones reales. De hecho, varios de los jóvenes que participaron cuando cursaban la licenciatura hoy continúan su formación en programas de posgrado, impulsados por esta experiencia.

Esto resulta fundamental para formar nuevas generaciones de investigadores y dar continuidad a los esfuerzos de estudio y conservación de la biodiversidad mexicana.

El papel fundamental de las comunidades locales

Más allá del trabajo académico, los habitantes de la Sierra Mazateca han sido aliados clave. Además de facilitar el acceso a las zonas de estudio, brindaron apoyo logístico y compartieron conocimientos sobre la región.

La noticia del descubrimiento fue recibida con entusiasmo. En muchos casos, los propios habitantes desconocían la existencia de estas salamandras, debido a sus hábitos nocturnos y discretos.

Ante ello, los investigadores consideran prioritario fortalecer la divulgación científica en la región, mediante charlas, talleres y actividades educativas que permitan a las comunidades conocer y proteger mejor su entorno, su biodiversidad y los servicios ecosistémicos que reciben.

Los anfibios: el grupo de vertebrados más amenazado

El hallazgo cobra aún mayor relevancia en un contexto global adverso. Actualmente, más del 40 % de las especies de anfibios se encuentran en riesgo de extinción, lo que los convierte en el grupo de vertebrados más amenazado.

Las principales causas son la pérdida de hábitat, la fragmentación de ecosistemas, la contaminación, el cambio climático y la propagación de enfermedades emergentes, como la infección por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis, responsable del declive de numerosas especies en el mundo.

Las salamandras son especialmente sensibles debido a su dependencia de ambientes húmedos y condiciones ambientales estables.

En este contexto, México destaca como el segundo país con mayor diversidad de salamandras, con 163, muchas de ellas endémicas, es decir, exclusivas del territorio nacional.

Esto implica una gran responsabilidad: la desaparición de una especie endémica en México significaría su extinción global. Las tres especies recién descritas forman parte de este patrimonio biológico único y, hasta ahora, solo han sido registradas en el Cerro Rabón, por lo que se consideran microendémicas.

La importancia de conservar los bosques nublados

Las nuevas especies fueron encontradas en bosques nublados, uno de los ecosistemas más valiosos y amenazados de México.

Históricamente, este tipo de vegetación ha ocupado apenas alrededor del uno por ciento del territorio nacional, y gran parte ha sido transformada por actividades humanas. Lo que permanece se encuentra altamente fragmentado.

Esta fragmentación aísla poblaciones, limita el intercambio genético y reduce la capacidad de adaptación frente a cambios ambientales.

Por ello, el Dr. Victor Hugo subrayó la necesidad de implementar acciones de conservación que incluyan la protección de áreas prioritarias, la restauración ecológica y la creación de corredores biológicos.

Un tesoro que enriquece la biodiversidad mexicana

El descubrimiento de tres nuevas especies de salamandras en la Sierra Mazateca constituye un avance significativo para la ciencia mexicana y el conocimiento de la biodiversidad mundial.

En un contexto global marcado por la pérdida acelerada de especies, estos hallazgos no solo enriquecen el conocimiento científico, sino que también subrayan la urgencia de proteger los ecosistemas donde aún persisten especies desconocidas. La Sierra Mazateca recuerda que México sigue siendo, en muchos sentidos, un territorio por descubrir.

Fotos: Víctor Hugo Jiménez Arcos

regresar

Investigadores de la FES Zaragoza descubren nuevo ajolote fósil mexicano

Hace 4 millones de años, la región de Santa María Amajac, ubicada en el municipio de Atotonilco el Grande, en el estado de Hidalgo, México, fue ocupada por un antiguo sistema lacustre de aproximadamente 85 km². Este sistema se habría formado por la interrupción temporal del río Amajac. En esta zona habitaron plantas, insectos, diatomeas, algas y peces de agua dulce, además de diversos vertebrados e invertebrados. Sin embargo, también existió un anfibio que hasta ahora había permanecido oculto.

Imagen ilustrativa: Diana Guzmán Madrid

Perteneciente al orden Caudata y a la familia Ambystomatidae, el grupo biológico que incluye a las salamandras conocidas comúnmente como ajolotes, Ambystoma quetzalcoatli fue uno de los habitantes de este ecosistema.

Recientemente descrito por investigadores de la Colección de Paleontología de la FES Zaragoza, el Dr. Jorge A. Herrera-Flores y la Dra. María Patricia Velasco-de León, este ajolote representa la primera especie de salamandra fósil descrita en México, así como el registro más antiguo conocido para el país.

Los hallazgos de este trabajo se formalizan en el estudio titulado “Ambystoma quetzalcoatli sp. nov., a new species of fossil axolotl (Caudata: Ambystomatidae) from the Pliocene of Santa María Amajac, Hidalgo, Mexico”, publicado en la revista Palaeontologia Electronica.

Un hallazgo que permanecía oculto

Desde hace más de 40 años, la Colección de Paleontología de la FES Zaragoza ha desarrollado estudios paleontológicos y paleobotánicos en distintas regiones de México, inicialmente enfocados en la recolección de plantas fósiles. Con el tiempo, durante los trabajos de campo, comenzaron a encontrarse también restos fósiles de pequeños vertebrados, incluidos peces, ranas y salamandras, lo que amplió significativamente el alcance de la investigación.

Los fósiles de salamandra fueron asignados inicialmente al género Ambystoma. En una etapa temprana del análisis, una estudiante de licenciatura, Argelia Solózano, realizó una identificación preliminar que apuntaba a esta clasificación. Sin embargo, el material permaneció sin un estudio exhaustivo durante varios años, hasta que fue retomado por un equipo liderado por el Dr. Jorge A. Herrera-Flores y la Dra. María Patricia Velasco-de León, quienes llevaron a cabo un análisis detallado.

Mediante técnicas avanzadas, como tomografía computarizada (TC), y comparaciones con esqueletos de especies actuales del género Ambystoma, los investigadores identificaron que los ejemplares son similares al ajolote moderno. No obstante, presentaban diferencias anatómicas significativas que requerían un análisis más profundo.

Honrando a la deidad mesoamericana

El Dr. Herrera-Flores compartió que durante el análisis se identificaron características morfológicas únicas que justifican la descripción de una nueva especie. Entre ellas destacan diferencias en la morfología del cráneo, especialmente en las aberturas y espacios entre los huesos, cuya forma y disposición no coinciden con las de las especies actuales de ajolotes.

En particular, se identificó una abertura alargada en la parte superior del cráneo, así como una morfología distinta en el paladar. Asimismo, se observó una variación en el número de vértebras troncales, con un total de 17, frente a las 16 o menos observadas en la mayoría de las especies del género.

Estas características anatómicas fueron determinantes para establecer que se trataba de una especie distinta dentro del linaje de los ajolotes, lo que llevó a su descripción formal como Ambystoma quetzalcoatli, nombre que hace referencia a Quetzalcóatl, la serpiente emplumada de la tradición mesoamericana.

Una especie sumamente especial

Además de ser la primera especie fósil de salamandra descrita en México y el registro más antiguo conocido para el país, Ambystoma quetzalcoatli tiene otra peculiaridad: se trata del primer ejemplar completo y articulado de ajolote, algo muy inusual debido a que los huesos de estas salamandras son notablemente delgados y frágiles. Si bien se han encontrado fósiles de salamandras ambystomátidas en Canadá, Estados Unidos y México, este caso es excepcional dentro del registro paleontológico.

Sobre este punto, el especialista de la FES Zaragoza explicó que, en este tipo de ambientes acuáticos, los organismos, al morir, se depositan en el fondo y quedan rápidamente cubiertos por sedimentos finos, lo que reduce la descomposición y favorece la fosilización. Con el paso del tiempo, estos sedimentos se compactan, lo que permite la preservación excepcional de esqueletos completos y articulados.

Este nivel de preservación es extremadamente raro en salamandras debido a la fragilidad de sus huesos. En la mayoría de los casos, los restos fósiles aparecen fragmentados; sin embargo, en este caso, los organismos fueron rápidamente cubiertos por sedimentos finos en el fondo del antiguo lago, lo que redujo la descomposición y favoreció la fosilización.

Neotenia: un ajolote que nunca dejó de ser “joven”

Al igual que otros ajolotes actuales, como el de Xochimilco, el de Pátzcuaro y el de Alchichica, Ambystoma quetzalcoatli presentaba neotenia, un fenómeno biológico en el cual se conservan rasgos juveniles incluso en la edad adulta. Esto sugiere una estrategia evolutiva estable asociada a ambientes lacustres.

Este tipo de adaptación es común en ecosistemas acuáticos aislados, donde las condiciones ambientales favorecen la permanencia de características larvarias durante toda la vida del organismo.

Evolución y contexto regional

El descubrimiento aportará información relevante sobre la evolución temprana de las salamandras ambystomátidas dentro del Cinturón Volcánico Transmexicano.

Asimismo, se sugiere que Ambystoma quetzalcoatli podría tener vínculos evolutivos con el grupo de las salamandras tigre, una de las principales ramas dentro del género Ambystoma, lo cual podría corroborarse con estudios posteriores.

Un tesoro prehistórico mexicano

El hallazgo de Ambystoma quetzalcoatli demuestra que el linaje de los ajolotes tiene una historia evolutiva mucho más antigua de lo que se pensaba, con presencia en México desde el Plioceno y una diversificación temprana ligada a antiguos sistemas lacustres.

Más allá de la identificación de una nueva especie, este descubrimiento refuerza la idea de que la biodiversidad actual de México tiene raíces profundas en ecosistemas desaparecidos hace millones de años.

Créditos de fotos: Jorge Herrera Flores

regresar

Guardianes A-lados: el proyecto académico que transforma la convivencia con murciélagos en Tlalpan

Guardianes A-lados es un proyecto de la UNAM que promueve la convivencia con murciélagos urbanos en Tlalpan y destaca su importancia para el control de insectos, la educación ambiental y la biodiversidad de la CDMX.

Al caer el atardecer en la Unidad Habitacional Hueso Periférico, en la alcaldía Tlalpan, ocurre uno de los fenómenos más sorprendentes de la vida urbana: miles de murciélagos salen de su refugio entre los edificios 12 y 14 para recorrer el cielo nocturno en busca de insectos, contribuyendo al equilibrio ecológico de la ciudad.

Debido al crecimiento de la mancha urbana y la transformación de su hábitat natural, estos mamíferos —presentes en la zona incluso antes de la construcción del conjunto habitacional— encontraron ahí un nuevo refugio. Su permanencia ha implicado una convivencia que requiere respeto, conciencia y acciones de conservación por parte de los habitantes.

En este contexto, Ameyalli Marín Ventura y Liliana Rosas Durán, del Laboratorio de Ecología y Conservación de Vertebrados del Instituto de Ecología de la UNAM, junto con Andrea Pamela Martínez Romero, socióloga de la UAM Xochimilco, integrantes del proyecto “Guardianes A-lados” trabajan para promover una convivencia armónica entre la comunidad y los murciélagos urbanos, además de desmontar mitos y temores en torno a estas especies.

Bajo la guía del Dr. Rodrigo Medellín Legorreta y la Dra. Claudia Moreno Arzate, del Instituto de Ecología de la UNAM, y la Dra. Laura Navarro de Biocencia A.C. , el equipo impulsa estrategias de divulgación científica y trabajo comunitario para informar a los vecinos sobre la importancia ecológica de los murciélagos y atender los desafíos asociados a su presencia en zonas habitacionales. Su objetivo no sólo es proteger a la fauna, sino también fortalecer la relación entre la comunidad y la biodiversidad urbana.

El origen del proyecto

El conjunto habitacional Hueso Periférico fue construido en la década de 1980. Aunque no existe un registro preciso sobre el momento en que los murciélagos comenzaron a habitar los edificios, los habitantes recuerdan que su presencia ha sido constante desde hace décadas.

La convivencia, sin embargo, se volvió más evidente durante la pandemia de COVID-19, cuando el aumento del tiempo en casa llevó a varios vecinos a percibir con mayor intensidad el olor del guano acumulado. Este residuo, rico en nitrógeno, fósforo y potasio, además de diversos minerales, puede funcionar como fertilizante, pero en espacios habitacionales genera molestias, especialmente en zonas con poca ventilación.

A partir de esta situación, Martínez Romero buscó alternativas que fueran más allá de la limpieza del espacio. El reto no era sólo retirar el guano, sino diseñar una solución integral que considerara su manejo adecuado, la seguridad de las personas y el bienestar de los murciélagos.

En la búsqueda de apoyo especializado contactó al Laboratorio de Ecología y Conservación de Vertebrados (LECVT), donde conoció a Ameyalli y Liliana. Con el acompañamiento del Dr. Medellín, la Dra. Moreno y la Dra. Navarri, se diseñó una estrategia integral de intervención comunitaria.

“En una primera etapa realizamos un evento de divulgación llamado Festivalito Murci-Coapa, que abrió el diálogo entre la comunidad y los científicos. A partir de ahí se gestionó una beca otorgada por Biociencia A.C. que dio origen formal al proyecto ‘Guardianes A-lados’”, explicó Marín Ventura.

Rosas Durán compartió que el nombre del proyecto tiene un sentido simbólico y ecológico: “Guardianes” alude al papel de los murciélagos como controladores naturales de plagas urbanas y agrícolas, mientras que “A-lados” destaca tanto su capacidad de vuelo como su convivencia cercana con los seres humanos como «vecinos». La idea es transformar la percepción de estos animales, de amenaza a aliados ecológicos.

¿Qué murciélagos se encuentran en este lugar?

En la zona se han identificado alrededor de cinco refugios dentro del conjunto habitacional. Las especies predominantes son Tadarida brasiliensis, Nyctinomops macrotis y Myotis velifer, todas insectívoras y de gran importancia ecológica.

El sitio ofrece condiciones favorables para su permanencia: espacios estrechos entre estructuras (alrededor de 9 a 10cm), temperaturas adecuadas, protección contra depredadores y cercanía con zonas chinamperas y cuerpos de agua que les proveen alimento y agua.

Esto ha permitido no sólo su permanencia estable, sino también su reproducción. La población es dinámica: algunas especies migran parcialmente, mientras otras permanecen todo el año. En temporadas reproductivas, la colonia puede superar los 5,000 individuos. Actualmente, el lugar funciona también como zona de crianza, donde pueden observarse crías de Myotis y de Tadarida, lo que refuerza su importancia como hábitat urbano, explicó Ameyalli.

¿Qué hacen los Guardianes A-lados?

La coexistencia entre residentes y murciélagos no está exenta de conflictos. Más allá de la acumulación del guano, la presencia de estos mamíferos genera inquietud en algunos vecinos. Estas situación se agrava por la percepción cultural negativa hacia los murciélagos, alimentada por mitos y desinformación, como la idea de que son peligrosos, “vampiros” o incluso “radioactivos”.

Frente a este escenario, el proyecto ha desarrollado una estrategia centrada en la educación ambiental y la comunicación científica. A través de talleres, pláticas, festivales y actividades comunitarias, se busca desmontar mitos y promover una visión más informada de estos animales.

Se enfatiza que los murciélagos no sólo no representan una amenaza, sino que cumplen funciones ecológicas esenciales como el control de plagas y, en algunos casos, la polinización y la dispersión de semillas. Además, se trabaja en generar empatía, mostrando aspectos de su biología que los acercan a los seres humanos, como el cuidado parental, la existencia de “guarderías” de crías y comportamientos sociales complejos.

El trabajo con la comunidad ha mostrado resultados mixtos. Por un lado, existe un sector de vecinos que ha adoptado una visión más positiva, reconociendo beneficios indirectos como la reducción de mosquitos. También se ha logrado una comunicación más abierta gracias a la mediación de personas clave dentro de la comunidad y a la participación de investigadores que responden dudas específicas sobre riesgos sanitarios o comportamiento de los murciélagos.

En este proceso, Pamela Martínez Romero ha sido fundamental. Gracias al conocimiento adquirido junto a especialistas del Instituto de Ecología de la UNAM y sus compañeras del proyecto, se ha convertido en un puente entre el conocimiento académico y la comunidad vecinal, al comunicar la información de manera clara, cercana y comprensible.

“Haber crecido en la comunidad permite establecer relaciones cercanas con los vecinos. Esa cercanía facilita el diálogo y rompe barreras de desconfianza. Muchos vecinos se acercan cuando un murciélago entra en sus viviendas o cuando necesitan orientación sobre qué hacer en determinadas situaciones. Además de ayudar, aprovecho el momento para conversar, informar y sensibilizar”, explicó.

Aun así, persisten resistencias, especialmente relacionadas con la convivencia cotidiana y la presencia de fauna en espacios domésticos.

De desecho a un recursos valioso

Una de las estrategias más importantes del proyecto ha sido la vinculación entre ciencia y comunidad para la gestión del guano. Lejos de considerarlo únicamente un desecho, se ha demostrado que es un recurso valioso como fertilizante orgánico.

Por ello, se han implementado capacitaciones dirigidas a vecinos, personal de la alcaldía y jardineros, enfocadas en la recolección, manejo y reutilización del guano. Incluso se ha promovido su uso en huertos urbanos y en zonas agrícolas como las chinampas, generando un ciclo de aprovechamiento sostenible.

Retos a futuro

De cara al futuro, el proyecto enfrenta varios retos importantes. Entre ellos destacan la elaboración de un plan de manejo formal de la colonia y la implementación de políticas públicas que atiendan la convivencia entre vida silvestre y entornos urbanos.

También se busca establecer registros más precisos sobre la dinámica poblacional de los murciélagos, incluyendo sus periodos de llegada y salida, reproducción y fluctuaciones estacionales.

Finalmente, las guardianas enfatizan que esta unidad habitacional no es un caso aislado, sino un ejemplo de lo que ocurre en múltiples zonas urbanas de la Ciudad de México. Por ello, el proyecto se convierte en un precedente para futuras estrategias de manejo de fauna urbana.

“La convivencia con la naturaleza no sólo es posible, sino necesaria, y debe basarse en el respeto mutuo, la comprensión científica y la participación activa de la comunidad, la academia y las autoridades”, concluyó Liliana Rosas Durán.

¿Por qué es importante este tipo de proyectos?

Para el Dr. Rodrigo Medellín, la labor que las integrantes de este proyecto han hecho es una acción loable y que merece una gran distinción. Con base en su experiencia, la comunicación sobre los murciélagos en entornos urbanos enfrenta un reto central: cambiar la percepción negativa que gran parte de la población tiene sobre estos animales.

“Históricamente, los murciélagos han sido asociados con ideas de suciedad, peligro o transmisión de enfermedades, lo que genera rechazo inmediato. Sin embargo, uno de los principales objetivos de los programas de divulgación científica, como este, es transformar esa imagen mediante información clara, accesible y basada en evidencia”, compartió.

Para lograrlo, enfatizó la importancia de la comunicación científica como herramienta de cambio social. Las estrategias más efectivas no se basan únicamente en la transmisión de datos, sino en el uso de recursos visuales como fotografías, ilustraciones y ejemplos concretos que permitan a las personas comprender mejor la relevancia ecológica de los murciélagos.

Este enfoque tiene un impacto notable: en muchos casos, las personas pasan de una actitud de rechazo a una postura de interés e incluso defensa de estos animales en cuestión de minutos. El cambio se refleja cuando los participantes comienzan a hablar positivamente de los murciélagos con sus familias, vecinos y compañeros de trabajo, generando un efecto multiplicador en la sociedad.

“A partir de esta realidad, surge la necesidad de establecer pautas de convivencia responsable, con un enfoque basado en la tolerancia y el manejo adecuado, es decir, aprender a retirarlos de forma segura cuando se encuentran en espacios domésticos, utilizando herramientas como cajas, guantes o recipientes, para guiarlos suavemente hacia el exterior, en lugar de intentar atacarlos o dañarlos.”

En términos generales, estos programas buscan fomentar una convivencia armónica entre las personas y los murciélagos, reconociéndolos como parte del ecosistema urbano.

“Los murciélagos no son intrusos en la ciudad; en muchos casos han estado aquí mucho antes que nosotros. La tarea es aprender a convivir con ellos desde el respeto y el conocimiento”, concluyó el especialista.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Guardianes A-lados?
Guardianes A-lados es un proyecto académico y comunitario que promueve la convivencia responsable entre habitantes de Tlalpan y murciélagos urbanos, mediante divulgación científica, educación ambiental y acciones de conservación.

¿Dónde se desarrolla el proyecto Guardianes A-lados?
El proyecto se desarrolla en la Unidad Habitacional Hueso Periférico, en la alcaldía Tlalpan, Ciudad de México, donde habitan colonias de murciélagos en espacios urbanos.

¿Qué instituciones participan en Guardianes A-lados?
Participan integrantes del Laboratorio de Ecología y Conservación de Vertebrados del Instituto de Ecología de la UNAM, con colaboración de especialistas y comunicadoras comunitarias vinculadas a la UAM Xochimilco y Biociencia A.C.

¿Por qué son importantes los murciélagos urbanos?
Los murciélagos urbanos cumplen funciones ecológicas esenciales, especialmente el control natural de insectos. También forman parte de la biodiversidad urbana y ayudan al equilibrio de los ecosistemas.

¿Los murciélagos representan un peligro para las personas?
Los murciélagos no deben manipularse directamente, pero su presencia no significa una amenaza automática. La convivencia responsable implica información científica, manejo adecuado y evitar dañarlos.

¿Qué especies de murciélagos se han identificado en la zona?
En la zona se han registrado especies insectívoras como Tadarida brasiliensis, Nyctinomops macrotis y Myotis velifer.

¿Qué se puede hacer con el guano de murciélago?
El guano puede aprovecharse como fertilizante orgánico si se recolecta y maneja adecuadamente, ya que contiene nutrientes útiles para suelos, jardines y huertos urbanos.

regresar

Tu memoria también está en internet: ¿quién decide lo que recuerdas?

  • “Archivo” ha sido un concepto presente constantemente en el arte contemporáneo como herramienta, metáfora u objeto. Con el surgimiento de nuevas tecnologías y de la expansión del internet a partir del siglo XXI, nos encontramos frente nuevos panoramas para analizar la relación entre nuestra noción de y vínculo con el archivar, y el papel de la mecanización de este. Archivar es un proceso que trae consigo relaciones simultáneas con otros temas como la mecanización y las nuevas maneras en que manejamos, navegamos y curamos información a través de algoritmos en la era digital.

El desarrollo de la discusión alrededor del “arte-archivo” o el archivo como arte y la idea de archivo en el arte en general, comienza con Foucault en 1969, quien definió “archivo” como “…la ley de lo que puede ser dicho, el sistema que rige la aparición de los enunciados como acontecimientos singulares”. Otros teóricos, como Walter Benjamin (2003), vieron al archivo como un sitio de memoria y autoridad, donde el pasado se encuentra en constante cambio gracias a su diálogo permanente con el presente. Derrida (1997) por su parte, hablaba del archivo como un almacén de la memoria que a su vez resguarda una promesa del futuro y responde a un deseo de preservar una pieza de la historia.

Si tomamos estas ideas de manera superficial, se podría pensar en el archivo como un medio pasivo, jerárquico y estático, una simple colección o un conjunto de objetos más o menos relacionados arbitrariamente, intencionalmente o no; sin embargo, la naturaleza del archivo es ser cambiante, dinámico y colectivo. Desde su delimitación en “La Arqueología del saber”, Foucault planteó el concepto de archivo no como un espacio o conjunto de elementos, sino como aquello que define los límites del discurso: un sistema subyacente que determina cómo ciertas ideas o saberes se producen y adquieren significado.

Esto se puede observar con el giro que ha sufrido el archivo, al pasar de una herramienta institucional de control a una acción para la democratización de la información (al menos parcialmente). Si bien, ha sido una actividad relegada estrictamente al museo y a instituciones burocráticas, archivar se ha convertido en una acción de hábito, instantánea y cotidiana.

Este cambio nos sitúa en una era donde somos información (Blasco, 2009), es decir, nos encontramos dentro de un mundo en el cual podemos archivar absolutamente todo y, cuando todo es archivable, el archivo se convierte en una forma de lenguaje en sí mismo. Por lo anterior, ya no es conveniente hablar del archivo como metáfora o alegoría, sino como una acción útil y necesaria para relacionarnos con nuestros alrededores. Esto convierte a la figura del artista, de una manera u otra, en una del artista como archivista, y, a su vez, transforma esta figura del artista como archivista, en una del artista como curador (Foster, 2004).

De esta manera, la acción de archivar se encuentra ligada profundamente a tres conceptos clave: memoria, curaduría y montaje. Se ha pensado en el archivo como un espacio neutro, estéril e inmóvil, dentro del cual yacen registros no-cambiantes de la historia y la memoria. No obstante, así como la memoria no es un espacio de almacenaje neutro, sino que inherentemente se desarrolla en locaciones y temporalidades sociales (Brouwer y Mulder, 2003), lo mismo ocurre con el archivo. Por lo tanto, archivar es, inherentemente, una acción de construcción de la memoria.

La acción de recordar requiere, a su vez, de las acciones de localizar, acceder, y reorganizar elementos, para dar una imagen aproximada a lo que fue. Una especie de simulación que, a su vez, también requiere de una curaduría de la información, así como de un montaje de esta, para dar sentido a la misma. Por ende, la memoria funciona simultáneamente como un archivo, pues mira al pasado para construir el presente y crear una imagen del futuro. De esta manera, el presente no existe como tiempo dentro del archivo, “el presente ha dejado de ser un punto de transición entre el pasado y el futuro, volviéndose en cambio el sitio de escritura permanente tanto del pasado como del futuro…” (Groys, 2014, pp. 68).

La acción de archivar se encuentra ligada profundamente a tres conceptos clave: memoria, curaduría y montaje.

Todo lo que se archiva se vuelve automáticamente un registro del pasado y es esta acción lo que lo convierte en una serie de cadenas de información, en espera de ser archivadas (Wolfgang, 2013). Entonces, la memoria se convierte en una red de archivos, de tiempos y, fundamentalmente, de información, que busca dar sentido a un tiempo específico. Por tanto, archivar en esta era se vuelve una actividad fundamental para relacionarnos con el mundo a través de la construcción y conservación de la memoria.

Dado el giro tecnológico del siglo XXI, en la actualidad nos encontramos con nuevas consideraciones sobre el archivo. Para empezar, todo posible registro del mundo exterior ha sido mecanizado, es decir, la manera en la que agrupamos información es, en su mayoría, a través de una máquina que captura y digitaliza la información. Ya establecimos que las posibilidades de que archivar son infinitas, pues todo es y puede transformarse en información.

Como Blasco (2009) destaca, el archivo “no es un grupo más o menos ordenado de imágenes y textos, es una forma de mediación entre los seres humanos, una mediación a la que desde hace tiempo se llama sociedad de la información”, que nos incluye a nosotros mismos. También hay que destacar que, dentro de la máquina, esta información no es simplemente estática, sino que se rige e interpreta por y a partir del código que, a su vez, será interpretado para mostrar y transformar esta información de algo no visible a imagen, sonido, video, etc.

Este giro tecnológico trajo consigo cambios al arte, de entre los cuales podemos destacar el colapso del formato y del medio (Manovich, 2001). Esto provocó que dentro del arte ya no se hable exclusivamente de medios tradicionales (pintura, gráfica, escultura, etc.), pues las tecnologías nos han provisto de nuevas herramientas para la producción y experimentación de imágenes e información; dichas tecnologías también han cambiado la forma en que interactuamos con la información, desde la descentralización de la misma hasta la alteración de los modos de presentación y exhibición pública de las prácticas artísticas (Brea, 2014).

Al mismo tiempo, el acto de la digitalización de la imagen y de la información en general, presenta la posibilidad de escapar del museo o de cualquier lugar de exhibición estático y pasivo. Dentro del espacio del internet y de la máquina, archivar se convierte en una actividad inherentemente interactiva, algo que se transforma y regenera. Es por medio de la participación constante en un registro temporal que la acción de archivar se mantiene siempre accesible y transformativa, pues la digitalización misma permite reproducir información y hacerla circular libremente para que se distribuya a sí misma (Goris, 2004).

Aunque muchas veces se considere al internet como un espacio aislado, lo cierto es que este y la “realidad” (lo externo) han convergido. El arte post-internet es muestra de esto: ahora el internet no existe como una realidad simultánea y paralela a la nuestra, sino como un facsímil que hemos construido a partir de información archivada dentro de este. La definición de post-internet incluye no sólo al arte hecho a partir, a través y para el internet, sino también a aquello fuera de este que se encuentre influenciado por el mismo.

Internet ya no existe simplemente como un espacio dentro de la red, ahora atraviesa todos los aspectos de nuestra cotidianidad, como la manera en que interactuamos, construimos un lenguaje y archivamos. Esto cambia el “culto del objeto” por un “culto del sistema”, a través de la gestión de información, que es la manera como creamos realidades constantemente en el proceso de interacción e intervención.

Ahora bien, si la información se transforma en código, todo lo que navega dentro del espacio digital está compuesto por algoritmos; es decir, códigos programados de manera tal que obedecen el propósito de efectuar orden y respuesta dentro de un sistema y hacer visible lo invisible (Goris, 2004). Ya sean interfaces, sitios web, apps o cualquier otro sistema de interacción que requiera una orden y una respuesta para la manipulación de la información, el algoritmo está presente con el objetivo de dar un funcionamiento adecuado al sistema.

El algoritmo es un código que facilita que ciertas acciones se puedan realizar según una orden especifica, es decir, de una acción a una reacción. Por lo tanto, el algoritmo es: concreto, interactivo y responsivo (Manovich, 2009). Es a partir de estas habilidades que podemos considerar al algoritmo como un concepto que toma el lugar del archivo en el espacio digital.

Para el principio general de los nuevos medios existe una proyección de la ontología del computador hacia la cultura misma: en física el mundo está formado por átomos y en genética está formado de NES [genes]; la programación encapsula el mundo acorde a su propia lógica. El mundo se reduce a dos tipos de software, objetos que son complementarios unos a otros: estructuras de información (como bases de datos) y algoritmos (Manevich, 2001, p.5).

De este modo, el algoritmo se convierte en una forma fundamental para la experiencia, una manera de navegación fija, tanto dentro como fuera de la red y, en consecuencia, para nuestra construcción del mundo a través del registro de la memoria. Como resultado, el archivo se ve ahora remplazado por una realidad algorítmica que condiciona la manera en la cual construimos la memoria y, por tanto, damos un sentido a nuestra identidad y nuestro lugar en el mundo.

Archivar, conservar, ser

El archivar es una acción presente, cotidiana y casi intuitiva en la sociedad contemporánea. Si bien, siempre ha sido una acción presente y relevante en la conservación de la memoria y la vida del ser humano y su historia (tanto individual como colectiva), gracias al giro tecnológico del último siglo se ha convertido en una manera estándar de interactuar con el mundo; tanto para nosotros como para los demás. Es a partir de la acción de archivar que entendemos y otorgamos sentido al mundo que nos rodea. Asimismo, de archivar depende nuestro uso de la tecnología y, por tanto, de la digitalización de la información, Esto crea nuevas maneras de interactuar con la información dentro y fuera de la computadora, así como nuevas maneras de circulación, agrupamiento y comunicación de la información, ahora dadas y dictadas por la interfaz, el software y la codificación del espacio y el tiempo.

De esta manera, identificarnos en un espacio y un tiempo contemporáneo requiere de una navegación constante de algoritmos que funcionan como yacimientos de información constante y cambiante. Los algoritmos no sólo delimitan el discurso, sino que también requieren de una cantidad de información masiva para un funcionamiento apropiado, que es constantemente extraída y categorizada por las funciones mismas asignadas a este. Es decir, quien construye el algoritmo es tanto quien crea las acotaciones y maneras en que se experimenta el conocimiento, como quien extrae y transforma la información necesaria para entender el mundo a través de este.

Podemos concluir que, el algoritmo ocupa ahora el lugar del archivo y, en consecuencia, la forma en que construimos una memoria y una identidad. Así pues, el algoritmo se ha vuelto un ente presente en todas nuestras interacciones, y en la forma que interactuamos con la información, la memoria y el pasado. El ser público ha pasado quizá, de manera desapercibida, de constituirse a través del archivo a construirse, en gran parte, a partir de un algoritmo.

regresar

La máscara en la lucha libre: cuando el personaje se vuelve identidad

Canek retomó referencias asociadas al poder y a los antiguos gobernantes mayas; La Parka y L.A. Park convirtieron a la muerte en parte central de su identidad; Alebrije llevó al ring colores y formas inspiradas en la artesanía y el imaginario popular mexicano; Los Coco representaron la figura del payaso dentro del espectáculo; El Santo y Místico incorporaron una estética asociada con lo celestial y heroico; mientras que Atlantis, Fishman y los Villanos construyeron personajes reconocidos por la elegancia y sobriedad de sus diseños.

En la lucha libre mexicana, las máscaras no solo distinguen a los personajes: también comunican símbolos, historias y formas de entender el espectáculo. Son una frontera invisible entre dos mundos: el de la vida cotidiana y el del personaje que habita el ring. Cuando un luchador se coloca la máscara, no solo oculta su rostro, sino que abre la posibilidad de convertirse en alguien distinto, con una historia propia, una personalidad definida y un lugar dentro de la narrativa del combate.

En ese instante, la identidad deja de ser algo fijo. Se vuelve algo que se interpreta, se construye y se representa frente al público. El luchador no desaparece detrás de la máscara; más bien, aparece otra versión de sí mismo, que puede ser héroe, villano o una figura ambigua, dependiendo del guion del espectáculo y de la reacción de la arena.

Así, la máscara no solo transforma al luchador: también transforma la forma en que el público lo percibe y lo recuerda. En la lucha libre, el personaje no es una simple representación del individuo, sino una identidad que puede llegar a ser más reconocible y duradera que la persona que la porta.

La máscara como evolución del espectáculo

La incorporación de la máscara en la lucha libre mexicana fue un elemento original desde sus inicios y representó una evolución que ayudó a consolidar su identidad como espectáculo. A partir de la década de 1930, cuando la lucha libre comenzó a organizarse formalmente en México, la máscara apareció como un recurso escénico que permitió construir personajes más complejos y memorables.

En este caso, uno de los pioneros del uso de la máscara en la lucha libre en México fue La Maravilla Enmascarada, cuyo nombre verdadero era Corbin James Massey. Debutó en el país el 21 de septiembre de 1934 utilizando una máscara, presuntamente confeccionada por el zapatero mexicano Antonio Humberto Martínez.

Con el tiempo, este elemento se volvió central y se convirtió en el sello distintivo de la lucha libre mexicana frente a otras formas de wrestling en el mundo. Para 1938 aparecería el primer mexicano en consolidar esta tradición: un rudo que se hacía llamar El Murciélago Enmascarado (Jesús Quintero Velázquez), figura clave en la rápida adopción del enmascaramiento dentro del pancracio nacional.

A partir de esa tradición surgieron figuras que marcaron un antes y un después en la historia del deporte-espectáculo. Entre ellas destacan Mil Máscaras, Blue Demon y El Santo, quienes no solo popularizaron el uso de la máscara, sino que la transformaron en un símbolo cultural que trascendió el ring y llegó al cine y a la cultura popular. Su legado abrió el camino para generaciones posteriores de luchadores enmascarados que entendieron la máscara como identidad total del personaje.

En la actualidad, esa herencia continúa en figuras como Místico y Penta Zero Miedo, quienes han reinterpretado la tradición con estilos y narrativas propias. En ellos, la máscara sigue funcionando como un dispositivo de transformación, pero también como una marca reconocible dentro de un espectáculo globalizado, donde la identidad del personaje es tan importante como su desempeño en el ring.

Influencia prehispánica y continuidad cultural

Para entender la diversidad de máscaras que ha tenido la lucha libre mexicana a lo largo de su historia, es necesario ampliar el contexto hacia las influencias culturales que han nutrido su simbolismo. El Dr. Pavel Alonso García Magdaleno, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y becario posdoctoral SECIHTI en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, señaló que una de estas posibles inspiraciones se encuentra en los procesos de enmascaramiento de las comunidades indígenas comtemporáneas.

En estos escenarios, las máscaras tienen un carácter ritual: permiten a sus portadores asumir la identidad de otros seres, como animales, deidades o entidades híbridas, durante ceremonias agrícolas y rituales religiosos, por lo que se consideran objetos de gran valor simbólico y espiritual. Además, en ciertos contextos, como en la Danza de la Pelea de Tigres, que se realiza en Zitla, Guerrero, los jaguares o tigres enmascarados «pelean» para invocar las lluvias. En el ritual, los contendientes luchan con fiereza, ya que el proverbio nahua de la región dicta que “entre más sangre derramen los tigres, más lluvia habrá para la germinación de las semillas”.

Estas raíces simbólicas muestran que la máscara en México no surge únicamente como elemento del espectáculo moderno, sino como parte de una larga tradición cultural en la que transformarse en “otro” tenía un profundo sentido ritual, social y espiritual. Esta concepción no desapareció con el tiempo, sino que fue reinterpretada en distintas expresiones festivas y populares.

A partir de esta herencia simbólica, el uso de máscaras se trasladó a diversos contextos rituales y celebraciones comunitarias, donde su función de transformación siguió vigente. En este proceso destacan festividades como el carnaval de San Salvador Atenco, el Día de Muertos o danzas tradicionales como la de los Viejitos, en las cuales la máscara mantiene su carácter colectivo y ceremonial. En este marco, la lucha libre mexicana se convirtió en uno de los espacios donde estas ideas encontraron una forma de expresión escénica contemporánea.

La lucha libre como identidad cultural

A partir de este contexto, el profesor de la FCPyS comentó que las máscaras en la lucha libre mexicana constituyen un fenómeno identitario propio de nuestra cultura, ya que, aunque existen formas de lucha libre en otros países, el uso simbólico y cultural de la máscara en México tiene características particulares.

En primer lugar, destacó que la máscara no funciona solo como elemento estético o de anonimato, sino como núcleo de la identidad del personaje. Es decir, no oculta al luchador, sino que lo crea.

En segundo lugar, tiene un valor simbólico de transformación. «La máscara permite la separación entre persona y personaje, generando una identidad escénica con códigos propios. Esta dualidad es más marcada en México que en otras tradiciones», dijo.

Otra característica clave es su carga narrativa. La máscara no solo acompaña las luchas, sino que estructura historias completas dentro del espectáculo.

Perder la máscara, similar a un duelo

En este contexto, perder la máscara en una lucha de apuesta constituye un proceso de duelo para el perdedor. No representa solo la pérdida de un objeto físico, sino de una parte fundamental de su identidad, historia y prestigio dentro del espectáculo.

“La pérdida de la máscara en la lucha libre mexicana tiene un impacto profundo en la identidad del luchador. No es solo un cambio estético, sino una transformación simbólica y emocional, comparable a un duelo. Es por ello que en el espectador esta clase de luchas genera un interés particular; un ejemplo actual lo tenemos con la pelea entre El Grande Americano Original y El Grande Americano, que aunque la gente sabe que es Chad Gable y Ludwin Kaiser, respectivamente, llama la atención”, señaló el Dr. Pavel García.

De hecho, en la mayoría de los casos, los luchadores enmascarados que la pierden tienden a perder relevancia, y solo en casos excepcionales logran mayor fama sin ella, como ocurre con Shocker o el Cibernético. Esto muestra que la máscara es un elemento clave del valor simbólico del personaje, ya que perderla obliga a reconstruir la identidad frente al público.

Más allá de la máscara: maquillaje e identidad escénica

Aunque no pueden contemplarse dentro del concepto de máscaras, algunos luchadores han utilizado pintura facial para intimidar a sus rivales, resaltar expresiones y proyectar personalidad.

Desde Sting y Ultimate Warrior hasta Jeff Hardy o Finn Bálor, y en México con ejemplos como Chessman o Pagano, el maquillaje facial ha servido para reforzar la teatralidad del personaje y potenciar su identidad visual dentro del espectáculo.

En México, el ejemplo más actual es el luchador Mr. Iguana, quien no usa máscara ni cabellera, pero construye su identidad a través del carisma, la pintura facial y la conexión con el público, mostrando que existen otras formas de construcción del personaje en la lucha libre.

Un fenómeno que se mantiene

En un contexto de cambios culturales, mediáticos y comerciales, la vigencia de las máscaras en la lucha libre mexicana se explica por su capacidad de mantenerse como un elemento central del espectáculo.

Su permanencia se debe a que conserva su función principal: permitir la transformación del luchador en personaje. Esta capacidad de generar un “otro yo” escénico mantiene viva su relevancia en cada función.

Así, la máscara no solo persiste como objeto dentro de la lucha libre mexicana, sino como un símbolo dinámico que continúa evolucionando sin perder su esencia: transformar la identidad en espectáculo y el espectáculo en identidad.

regresar

Agua, agricultura y salud pública

  • Los plaguicidas invisibles en el Río Santiago

Detrás de las aguas “oscuras” que se observan en muchos ríos, las que en términos coloquiales llamamos “sucias”, se encuentran diversas sustancias químicas que representan un riesgo ambiental. Uno de los recursos más valiosos para la vida es el agua. De ella dependen la salud humana, la producción de los alimentos y el equilibrio en los ecosistemas. Sin embargo, en muchas partes del mundo —y México no es la excepción— los cuerpos de agua son afectados por las crecientes descargas urbanas, los residuos industriales y las escorrentías agrícolas. Los plaguicidas, que se utilizan para prevenir infestaciones en los cultivos, se posicionan entre los contaminantes químicos más alarmantes pues al llegar a los ríos representan un grave peligro para la salud de las personas.

El Río Santiago en Jalisco es un ejemplo de esta situación ambiental. La cuenca está influenciada por actividades urbanas, agrícolas e industriales de gran relevancia económica, pero ha sido expuesta como una de las más contaminadas en el país (Bollo-Manent, Montaño & Hernández, 2017; Jiménez Hernández, 2023). Diversos estudios han identificado recientemente, además de los contaminantes tradicionales, plaguicidas en bajas concentraciones, que pueden tener efectos adversos por su toxicidad, su persistencia y su capacidad de bioacumulación (González-Díaz et al., 2025; Muñoz-Delgado et al., 2025; De Anda et al., 2024). Considerando dicha problemática, este artículo aborda el tema de los plaguicidas en aguas superficiales del Río Santiago-Guadalajara, así como sus posibles implicaciones para la salud y la relevancia de la colaboración científica internacional para enfrentar este tipo de desafíos ambientales.

ALIADOS DEL CAMPO, ENEMIGOS DEL AGUA

A través de los años, para el aumento del rendimiento en la agricultura y la protección de los cultivos, los plaguicidas han desempeñado un importante papel. Su uso en México ha tenido un crecimiento acelerado, sobre todo en regiones con agricultura comercial, como es el Occidente del país. Una parte significativa de estos compuestos no solamente permanece en los campos y suelos, sino que también es arrastrada por el riego y las lluvias hasta los arroyos, presas y ríos, provocando contaminación.

Jalisco, caracterizado por ser uno de los estados con mayor actividad agrícola, tiene un reto en el desarrollo de alternativas sostenibles para la producción de alimentos; un gran desafío debido al constante aumento de la demanda. Muchos de los residuos de los plaguicidas utilizados en la agricultura terminan en cuerpos de agua como el Río Santiago, donde predominan los grupos organoclorados y organofosforados. Algunos de ellos —Lindano (gamma-BHC), Aldrín, DDT, Endosulfán y Dicofol— identificados anteriormente (De Anda et al., 2024), hoy están prohibidos o severamente restringidos en numerosos países debido a su persistencia ambiental y a sus efectos tóxicos para la salud, y forman parte de la lista de contaminantes orgánicos persistentes del Convenio de Estocolmo [ver recuadro].

Se han documentado dichos compuestos en ríos de América Latina, Asia y Europa, vinculándose con severos daños en el sistema nervioso central, afectaciones en el sistema inmunológico, cambios hormonales y aumento del riesgo de cáncer (Elumalai et al., 2025; Li et al., 2024; Meena et al., 2025). En México también se han encontrado estos contaminantes en alimentos, suelos y agua para beber, lo que confirma la grave problemática nacional que representan.

EL RÍO SANTIAGO BAJO ENCUADRE LA LUPA CIENTÍFICA

Recientemente se realizó un análisis sobre la presencia de plaguicidas en veinticinco estaciones de monitoreo ubicadas a lo largo de la cuenca del Río Santiago-Guadalajara. Entre los compuestos identificados destacaron más de diez que son conocidos por su capacidad de acumulación en los organismos con el paso del tiempo y por la toxicidad que provocan.

Este estudio no sólo realizó una cuantificación de las concentraciones de los plaguicidas en el agua del río, sino que también buscó la respuesta a una pregunta clave: ¿qué significan estos valores para la salud de las personas? Se desarrollaron metodologías de evaluación del riesgo con énfasis en infantes, niñas, niños y adultos. El coeficiente de riesgo (HQ; siglas en inglés de Hazard Quotient), permite realizar una comparación de cuánto plaguicida puede estar entrando al cuerpo con una cantidad considerada segura. Si el valor obtenido es menor a uno, el riesgo suele ser bajo; si supera ese valor, existe una posible preocupación para la salud. El índice de riesgo (HI, Hazard Index) suma todos los HQ de los distintos plaguicidas detectados en el agua y muestra su efecto combinado pues en la vida real no estamos expuestos a un solo contaminante sino a una mezcla. También se estimó el riesgo total de cáncer (TCR, Total Cancer Risk) que expresa la probabilidad de que una persona pueda desarrollar cáncer tras una exposición continua de largo plazo. Un valor TCR de uno en un millón indica riesgo muy bajo, mientras que valores superiores pueden considerarse preocupantes y requieren atención.

Elaborado por Rosa Leonor González-Díaz

Los resultados obtenidos mostraron una variación espacial importante entre estaciones y temporadas. Si bien muchos puntos del río mostraron valores bajos (HI menor a uno), dos de las estaciones analizadas superaron este umbral, lo que representa un riesgo potencial para la salud pública, especialmente en comunidades ribereñas. Dichas zonas se localizan cerca de áreas con intensa actividad agrícola y urbana.

LA INFANCIA COMO CENTRO DEL PROBLEMA

La situación para infantes, niñas y niños bajo este panorama es muy preocupante. En una de las estaciones el HI alcanzó valores por encima de cuatro, destacando principalmente concentraciones elevadas de Dicofol. La fisiología de este grupo es más vulnerable por el menor peso corporal, un mayor consumo relativo de agua y un sistema inmunológico en desarrollo, factores que lo hacen más susceptible a los contaminantes ambientales. En otras regiones agrícolas de Jalisco, como la cuenca del Río Ayuquila, se han reportado altas concentraciones de plaguicidas.

Por ello, el grupo de los infantes suele ser uno de los más vulnerables a la contaminación ambiental por estos contaminantes en las aguas. Bebés, niñas y niños pueden absorber proporcionalmente más plaguicidas que las personas adultas. Una exposición parcial o prolongada puede tener implicaciones años después, y se ha vinculado con alteraciones endocrinas asociadas con problemas de aprendizaje, enfermedades neurodegenerativas y una mayor probabilidad de ciertos tipos de cáncer (Sarailoo et al., 2022). Cuando los plaguicidas se encuentran en las aguas superficiales, existe un riesgo de ingreso al organismo por consumo directo desde las escorrentías que pasan a los pozos de agua, el uso doméstico o a través de la cadena alimentaria. Este último punto está asociado con la contaminación presente en peces de consumo, así como en vegetales y hortalizas que han sido irrigados con aguas contaminadas en zonas cercanas a la cuenca.

LA DIMENSIÓN GLOBAL DE UN PROBLEMA LOCAL

La presencia de plaguicidas en los efluentes sucede en muchas partes del mundo. Se ha documentado que ríos en Brasil, España, China, India y Pakistán presentan hallazgos similares, incluyendo las estimaciones de riesgos en poblaciones cercanas, lo que ha impulsado el desarrollo de marcos metodológicos comunes para la evaluación de riesgos de estos y otros contaminantes, con la finalidad de priorizar acciones de mitigación (López-Benítez et al., 2024).

Nuestras investigaciones no serían posibles sin la colaboración entre instituciones mexicanas y universidades extranjeras, particularmente de Canadá, lo que refleja el papel central de la internacionalización de la educación superior. En nuestro caso, contamos con una larga trayectoria de proyectos conjuntos con el Dr. Harvey Shear, profesor emérito en retiro de la Universidad de Toronto-Mississauga, con quien hemos trabajado desde el año 2000 en diversas líneas de investigación. Estas alianzas han permitido la formación de estudiantes tanto de la Universidad de Toronto como del CIATEJ en contextos reales de colaboración, así como el intercambio continuo de metodologías y el desarrollo de proyectos conjuntos que fortalecen capacidades científicas locales. Además, favorecen una cooperación global orientada a resolver problemas ambientales complejos, conectando el conocimiento generado en Jalisco con redes internacionales y contribuyendo a una educación más integral, crítica y comprometida con la sostenibilidad.

¿QUÉ SE PUEDE HACER DESPUÉS DEL DIAGNÓSTICO?

La identificación del problema sólo es el primer eslabón de la cadena. Los estudios científicos proponen la necesidad de implementar estrategias integrales, donde convergen el monitoreo sistemático de los plaguicidas en el agua, los sedimentos y la biota que se localizan cerca de zonas agrícolas (Sumudumali & Jayawardana, 2021); la regulación y control del uso de los plaguicidas, incluyendo la eliminación completa de compuestos altamente peligrosos destacados en convenios internacionales (Fagundes et al., 2025); la protección de las poblaciones ribereñas que son las más afectadas por medio de campañas sanitarias, talleres de divulgación, y acercamientos comunitarios para explicar el peligro silencioso de los plaguicidas y fortalecer la educación ambiental; la implementación de tecnologías de remediación como los humedales y tratamientos de aguas residuales, que han demostrado tener potencial para reducir contaminantes agrícolas (Kuhn et al., 2022; Nan et al., 2023). Finalmente, la gestión integral de cuencas, articulada con las entidades políticas involucradas, las autoridades, la sociedad civil y la academia, es clave para tratar esta problemática que afecta a la salud pública. Las experiencias internacionales han demostrado que la coordinación sostenida de los planteamientos anteriores puede disminuir la contaminación de los ríos.

CONCLUSIONES

El Río Santiago es una muestra viva de cómo los beneficios de la agricultura moderna pueden verse opacados por impactos ambientales y sanitarios si no existe una articulación entre academia, e instituciones públicas. La presencia de plaguicidas en los ríos representa un problema global de salud pública que debe ser atendido cuanto antes. Es urgente fortalecer la vigilancia ambiental y reforzar programas educativos y charlas informativas en comunidades vulnerables para minimizar el impacto a largo plazo de estos contaminantes. Al mismo tiempo, este trabajo reafirma la importancia de la colaboración nacional e internacional para abordar problemas ambientales complejos que trascienden fronteras. La ciencia, cuando se articula con políticas públicas y participación social, puede convertirse en una poderosa herramienta para proteger el agua y la salud de las generaciones presentes y futuras. Cuidar nuestros ríos no es sólo una tarea técnica: es un compromiso ético con el bienestar colectivo del medio ambiente y de la sociedad.

Al iniciarse el siglo XXI era ya claro que el uso de los “milagros” de la llamada “Revolución Verde” de mediados del siglo XX, tenían consecuencias adversas para el entorno y para la salud. El desarrollo de la industria química para potenciar la agricultura industrial permitió que la producción creciera exponencialmente, al grado de ver en el binomio formado por los monocultivos extensivos y los insumos químicos, una solución final al hambre.

No fue así. Además del grave impacto que la agricultura industrial tiene sobre los modos de vida de las poblaciones locales, investigaciones sobre el uso de estos insumos mostraron que las consecuencias adversas tenían mayor peso que el aumento en la productividad, pues impactaban negativamente en el equilibrio de los ecosistemas y, sobre todo, en la salud humana y animal. Así, ante la evidencia contundente respecto de su potencial contaminante, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente convocó a la comunidad internacional para establecer límites al uso de los ahora conocidos como Contaminantes Orgánicos Permanentes (COP). En mayo de 2001 fue firmado el convenio, al que se fueron sumando diferentes países, y entró en vigor a partir de 2004. México lo firmó desde el primer momento y fue el primer país latinoamericano en ratificarlo, en 2003. Entre los países del Norte global, el único que no firmó el convenio fue Estados Unidos.

Su contenido se ha venido revisando para incluir nuevas sustancias tóxicas COP, es decir, compuestos con base en carbono que, al ser liberados en el ambiente permanecen intactos durante años, se distribuyen sin límites en suelo, agua y aire, se concentran en organismos vivos a niveles cada vez mayores, y son tóxicos para seres humanos y animales.

regresar

Celebra la UNAM en Morelia evento de divulgación para infancias

El pasado viernes 22 de mayo, el campus Morelia de la UNAM celebró la Feria Infantil UNAM Morelia, una jornada de divulgación dirigida a niñas, niños y adolescentes de Michoacán. Con más de 65 actividades totalmente gratuitas, el encuentro buscó compartir la ciencia, las humanidades y el deporte con estudiantes de distintos niveles educativos.

A la feria asistieron más de 2 mil estudiantes de preescolar, primaria y secundaria, provenientes de la capital michoacana y de algunos municipios del estado. Durante la jornada, las y los participantes pudieron acercarse, de manera lúdica, a distintas áreas del conocimiento que forman parte del trabajo académico y de investigación que se realiza en el campus Morelia de la UNAM.

El evento contó con la participación de más de 350 talleristas, entre investigadores, técnicos, estudiantes, personas en estancias de investigación, voluntarias, voluntarios y personal de staff. Su labor permitió desarrollar actividades pensadas especialmente para las infancias, con el propósito de presentar temas científicos, humanísticos, culturales y deportivos en formatos accesibles y atractivos.

En la feria participaron diversas entidades del campus Morelia: el Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRYA-UNAM), el Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES-UNAM), el Centro de Ciencias Matemáticas (CCM-UNAM), el Centro de Investigación en Geografía Ambiental (CIGA-UNAM), el Instituto de Geofísica Unidad Michoacán (IGUM-UNAM), el Instituto de Investigaciones en Materiales Unidad Morelia (IIM-UNAM), la Unidad de Investigación sobre Representaciones Culturales y Sociales (UDIR-UNAM), la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad Morelia (ENES Morelia), el UNAM Centro Cultural (ENES Morelia-UNAM) y la Unidad Michoacán del Instituto de Ingeniería.

El programa incluyó funciones de títeres de MiniLANMO, actividades de Matemagia, talleres de tecnología y botánica, proyecciones en el planetario móvil y dentro del modelo a escala del volcán Paricutín, además de un minirally, el concierto de Lola and the Gang y muchas otras actividades.

En cada una de estas propuestas, el público pudo conocer, a través del juego y la participación, algunas de las líneas de trabajo, resultados de investigación y estudios que se desarrollan en el campus Morelia de la UNAM.

Con esta feria, la UNAM en Morelia reafirmó su esfuerzo por acercar el conocimiento universitario a las infancias de Michoacán. La participación de sus entidades académicas, culturales y de investigación permitió construir un espacio de encuentro entre la comunidad universitaria y estudiantes de educación básica, fortaleciendo la divulgación como una vía para compartir saberes con la sociedad.

regresar

Del CCH Sur a Lituania: estudiante representará a México en la Olimpiada Internacional de Biología 2026

Fascinada por los temas científicos y por el trabajo de los investigadores desde su niñez, María José Espinoza Hernández, estudiante del sexto semestre del Colegio de Ciencias y Humanidades Sur, comenzó a imaginar cómo sería dedicarse algún día a la ciencia y formar parte de ese mundo que tanto admiraba.

Esa curiosidad pronto dejó de ser solo una inquietud personal y se transformó en participación en competencias académicas, como una forma de poner a prueba lo que iba aprendiendo y seguir alimentando su interés.

Cuando ingresó al CCH Sur encontró el espacio ideal para desarrollar esa vocación. Desde sus primeros semestres comenzó a involucrarse en talleres, proyectos y actividades extracurriculares relacionadas con la ciencia. Dentro de este proceso, un punto de inflexión llegó con un proyecto de investigación realizado junto al profesor Pavel Castillo Urueta.

Gracias a este trabajo obtuvo el primer lugar en Expociencia 2025 y una mención honorífica en una Feria de Ciencias, logros que fortalecieron su confianza y consolidaron su interés por la investigación científica.

El primer paso hacia Lituania

Posteriormente, su profesora de Biología, Enriqueta González Cervantes, le habló sobre la posibilidad de participar en la Olimpiada Nacional de Biología, organizada por la Academia Mexicana de Ciencias (AMC). Aunque la invitación llegó apenas una semana antes del primer examen de selección, decidió intentarlo sin muchas expectativas, apoyándose en todo el conocimiento acumulado en su trayectoria previa.

“Accedí a entrar y después dije ‘Dios mío, ¿qué hice?’. Honestamente, lo que permitió superar esa primera etapa fue todo lo que había aprendido en las actividades en las que participé anteriormente. Incluso logré responder una pregunta gracias a una cápsula de divulgación científica de 31 minutos”, confesó Marijo.

Después de ese primer examen, logró clasificar a la Olimpiada Capitalina de Biología, realizada el 1 de marzo de 2025. La experiencia fue desafiante: el examen duró aproximadamente tres horas y, al salir, sintió que no había tenido un buen desempeño.

“Me senté al lado de mi mamá y le dije: ‘yo creo que no vamos a lograr nada’. No es realista conseguir algo aquí”, recordó. Sin embargo, semanas después recibió una gran sorpresa: había obtenido medalla de plata.

Cimentando las bases para algo grande

Ese resultado le permitió ingresar al entrenamiento para la Olimpiada Nacional de Biología de la Ciudad de México, coordinado por el doctor Moisés Óscar Fiesco Roa, delegado de la Olimpiada de Biología por la Ciudad de México ante la Academia Mexicana de Ciencias, profesor de genética médica en la Facultad de Medicina de la UNAM e investigador en el Instituto Nacional de Pediatría.

Durante ocho meses, María José y otros estudiantes recibieron clases y prácticas intensivas en distintas áreas de la biología. El nivel de exigencia fue alto: genética, botánica, microbiología, fisiología vegetal, embriología y evolución fueron parte de los temas abordados, incluso con materiales de nivel universitario y médico.

Más allá del rigor académico, ese periodo también redefinió su relación con la biología. Las evaluaciones constantes y los procesos de selección hicieron del entrenamiento una experiencia exigente, pero también formativa a nivel humano.

Aunque se trataba de una competencia, los estudiantes compartían la misma pasión por aprender, lo que generó un fuerte sentido de comunidad y amistad.

Lituania: ¡allá vamos!

El esfuerzo rindió frutos. María José fue seleccionada como una de las representantes de la Ciudad de México para asistir a la Olimpiada Nacional de Biología 2025, realizada en Oaxaca del 10 al 13 de noviembre en la Universidad Autónoma “Benito Juárez”.

Más allá del ámbito académico, esta etapa representó una experiencia personal significativa, ya que fue una de las primeras veces que viajaba fuera de la Ciudad de México.

En esta fase, el reto aumentó. Además de un examen teórico, tuvo que enfrentar cuatro prácticas, siendo una de las más complejas un ejercicio de genética con Drosophila, pequeñas moscas de la fruta, utilizadas en investigación científica. En esta prueba, los estudiantes debían trabajar con rapidez, usar microscopios, registrar datos y resolver problemas experimentales bajo presión.

A pesar de la dificultad, María José obtuvo la medalla de oro. Este resultado le abrió la puerta a la siguiente etapa: los entrenamientos para seleccionar a la delegación mexicana que participará en la Olimpiada Internacional de Biología y en la Olimpiada Iberoamericana de Biología.

Los entrenamientos nacionales se realizaron en distintos estados del país, incluyendo Nuevo León y Baja California. Además de la preparación académica, la convivencia con jóvenes de todo México fortaleció aún más su motivación por la biología.

“Después de nuevas evaluaciones y eliminatorias, María José consiguió, junto con otros tres compañeros, uno de los lugares para representar a México en la Olimpiada Internacional de Biología, con una de las puntuaciones más altas”, contó Fiesco Roa.

Sobre la competencia

La Olimpiada Internacional de Biología 2026 (IBO, por sus siglas en inglés) es una competencia científica anual dirigida a estudiantes de educación media superior menores de 20 años que aún no han ingresado a la universidad. Participan más de 300 jóvenes de 70 u 80 países, y se realiza cada año en julio con una duración aproximada de una semana.

Las pruebas son consideradas entre las más exigentes del mundo en nivel preuniversitario. Incluyen exámenes teóricos y prácticos en áreas como biología celular, genética, evolución, ecología, microbiología, anatomía y fisiología animal y vegetal, etología y biosistemática. Las evaluaciones prácticas implican técnicas de laboratorio, análisis de muestras y resolución de problemas científicos complejos.

Aunque en su mente está la posibilidad de obtener una medalla, María José reconoce que esta experiencia va mucho más allá del resultado competitivo. Su principal objetivo es conocer estudiantes de otros países, intercambiar conocimientos y generar vínculos que puedan convertirse en futuras colaboraciones científicas.

En ese sentido, el doctor Moisés Fiesco destacó que participar en este tipo de competencias internacionales es una oportunidad real para cualquier estudiante con interés y disciplina. Señaló que los retos pueden parecer lejanos, pero con compromiso es posible desarrollarse en estos espacios académicos.

Por ello, invitó a los estudiantes a atreverse a participar, buscar herramientas que fortalezcan su aprendizaje y aprovechar estas experiencias como una inversión tanto profesional como personal.

El futuro de Marijo

Aunque le gustaría estudiar en el extranjero, especialmente en Países Bajos, María José tiene claro que desea contribuir al desarrollo científico de México, como una forma de agradecer el apoyo recibido del CCH Sur y los profesores que creyeron en ella.

Hoy, con mayor seguridad, reconoce que durante mucho tiempo dudó de sí misma, pero aprendió a enfrentar los retos sin miedo. Aspira a estudiar Medicina Veterinaria y continuar por un camino en el que pueda seguir explorando nuevas experiencias sin temor a intentarlo.

Porque, aunque el camino ha sido difícil, cansado y estresante, no haberlo intentado habría sido peor. Para ella, participar, equivocarse, aprender y atreverse siempre valdrá más que quedarse con la duda de lo que pudo haber sido. Y en Lituania, buscará demostrarlo una vez más.

regresar

No es un volcán ni un géiser; especialistas identifican fenómeno como pozo de lodo en Michoacán

·  El fenómeno de El Salitre no es un volcán ni un géiser; se trata de actividad hidrotermal.

·  Especialistas identificaron 11 pozas de lodo que siguen la trayectoria de la falla de Ixtlán.

El fenómeno registrado el pasado 25 de mayo en la comunidad de El Salitre, Michoacán, no corresponde al nacimiento de un volcán ni a un géiser, sino a manifestaciones hidrotermales asociadas con la circulación de fluidos calientes en el subsuelo, concluyeron especialistas de la UNAM y de la Universidad Michoacana tras una visita de campo.

La doctora Ruth Esther Villanueva Estrada, investigadora de la Unidad Michoacán del Instituto de Geofísica de la UNAM y especialista en geotermia, explicó que el equipo de investigadoras acudió en coordinación con personal del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y con autoridades de Protección Civil de los tres órdenes de gobierno (municipal, estatal y federal). “Acudimos el miércoles 27 de mayo a la zona, para recabar muestras y tratar de identificar el origen del fenómeno. Las evidencias encontradas indican que se trata de pozos y manifestaciones hidrotermales superficiales relacionadas con la circulación de fluidos calientes”, señaló la doctora Ruth Villanueva.

Durante la inspección, las especialistas observaron emisiones de vapor, agua caliente, gases y lodo que ascienden a través de las fracturas del subsuelo. De acuerdo con Villanueva Estrada, “estas características son incompatibles con un géiser, ya que estos expulsan de manera intermitente agua caliente y vapor debido a la acumulación de presión en conductos y cavidades subterráneas. Tampoco existe evidencia de magma ascendiendo hacia la superficie, por lo que no estamos ante el nacimiento de un volcán”, puntualizó.

Evidencia científica

Durante la visita se identificaron 11 pozas de lodo: tres dentro de la vivienda donde inicialmente se reportó el fenómeno y ocho más en el terreno aledaño. Asimismo, las expertas registraron temperaturas cercanas a 86 °C en algunos puntos, además de concentraciones bajas de gases como amoniaco (NH₃), dióxido de carbono (CO₂) y sulfuro de hidrógeno (H₂S).

La comunidad El Salitre se encuentra sobre la falla de Ixtlán, una estructura geológica que facilita la circulación y el ascenso de fluidos calientes desde zonas profundas del subsuelo hacia la superficie. Este comportamiento ya había sido observado en 2017, cuando surgieron diversos pozos alineados con este sistema de fallas. Los 11 pozos que aparecieron el pasado 25 de mayo presentan una distribución similar, lo que refuerza la interpretación de que se trata de un proceso hidrotermal asociado a la dinámica geológica de la región.

Una región con larga historia geotérmica

La especialista explicó que Michoacán forma parte de la Faja Volcánica Transmexicana, una de las regiones geológicamente más activas del país.

Ixtlán de los Hervores es una región históricamente reconocida por su actividad geotérmica. Desde 1906 existen registros científicos de cientos de manifestaciones hidrotermales entre Ixtlán y El Salitre. Durante la década de 1950, la CFE perforó pozos exploratorios en la zona, uno de los cuales dio origen al conocido “Géiser de Ixtlán”, atractivo turístico que presentó actividad intermitente durante décadas.

Estudios geológicos, geofísicos y geoquímicos identificaron temperaturas profundas entre 125 y 225 °C, así como estructuras tectónicas que favorecen el ascenso de fluidos calientes desde la profundidad. Además, existen antecedentes recientes de actividad hidrotermal importante en El Salitre, que incluyen explosiones de lodo y agua caliente registradas en años anteriores.

Recomendaciones a la población

El fenómeno ha generado expectación y noticias falsas entre la población; sin embargo, la especialista señala que esta “zona tiene una historia importante de fenómenos hidrotermales y no será la última vez que suceda, por lo que es necesario que la población cuente con planes de contingencia”. Entre las acciones que sugiere la experta se encuentran:

  • Vigilar el terreno ante la posible aparición de grietas o abombamiento del suelo.
  • No acercarse a los orificios o zonas con vapor.
  • Evitar caminar sobre suelos agrietados o húmedos que presenten temperaturas altas.
  • No introducir objetos en los pozos.
  • Mantener alejados a niños y mascotas.
  • Avisar a las autoridades competentes del municipio al percibir estos fenómenos.
  • Y atender únicamente la información oficial emitida por Protección Civil y por las autoridades competentes.

Para las y los especialistas, el fenómeno representa una oportunidad única para comprender el comportamiento de los sistemas hidrotermales activos de México y mejorar la identificación de posibles zonas de riesgo para las comunidades asentadas en estas regiones.

El grupo de expertas que realizaron la visita a campo fueron las doctoras Ruth Esther Villanueva Estrada, investigadora titular del Instituto de Geofísica Unidad Michoacán; Ana Teresa Mendoza Rosas, investigadora por México, SECIHTI-Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo; Gemma Gómez Castillo, investigadora por México, SECIHTI-Instituto de Geofísica Unidad Michoacán; y Erika Aline Solano Hernández, profesora, Escuela Nacional de Estudios Superiores Morelia.