Transmisión: 100 días de la pandemia en México
La UNAM, en el contexto de la pandemia por COVID-19, continúa su labor de apoyo con la propuesta de soluciones ante las carencias de insumos para el personal del sector salud.
La Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) León de la Máxima Casa de Estudios, a través de su Laboratorio de Biomateriales, produce campanas para intubación, válvulas para respiradores y caretas de protección, materiales que serán distribuidos en los hospitales de Guanajuato.
“Básicamente, estamos trabajando en poder cubrir la demanda de los hospitales del sistema de salud del estado”.
El doctor Alfonso Cervantes Maldonado, responsable de la Licenciatura en Economía Industrial de la ENES León, comentó que estos tres insumos forman parte de una cadena de producción de insumos mayor en la que la UNAM participa.
“Por medio de un formulario hemos estado recibiendo las actualizaciones acerca de estos tres productos para ver en qué etapas, fechas y cantidades se requieren para poder estar cubriendo estos suministros”, resaltó.
Con respecto a los insumos, Cervantes Maldonado explicó que la principal característica de la careta es que está diseñada en PVC de diez puntos, hechas a mano, cerradas por la parte de abajo y con una cobertura mayor por ambos lados. Son especiales para usarse con gorro quirúrgico y para personal de la salud.
La campana protectora para intubación cumple una función como barrera física contra las expulsiones de fluidos corporales, no solo para el personal médico sino también para las áreas donde se trabaja; está fabricada con acrílico y cortada con láser. Las válvulas Venturi —las cuales ayudan en la oxigenación de los pacientes— están fabricadas con un material de nombre PLA y fabricadas en una impresora 3D.
El académico universitario refirió que aunque pase la contingencia habrá demanda de estos insumos considerados básicos en las clínicas de la UNAM.
Finalmente, destacó que la UNAM no se detiene, por lo que cumple con su función al vincular el capital humano e intelectual, así como el trabajo multidisciplinario para brindar soluciones que impacten de manera positiva a la sociedad mexicana.
La epidemia por SARS-CoV-2 nos obligó al confinamiento en todas partes del mundo, pero no pudo detenernos a combatir la enfermedad que provoca y lo que de ella derive.
En entrevista con Deyanira Morán, conductora de Prisma RU de Radio UNAM, Mauricio Rodríguez Álvarez, vocero de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus, comentó que, a lo largo del aislamiento, la UNAM ha redimensionado la importancia del conocimiento científico, no sólo en aulas y laboratorios, sino en la generación de información útil para la sociedad.
Al ser parte del Consejo de Salubridad General y de muchas otras organizaciones, la UNAM ha sido parte fundamental en la toma de decisiones a nivel gubernamental, porque “gracias en parte a todo este trabajo que se ha hecho con la Universidad y con todas las instituciones involucradas, sin duda hay una buena respuesta en México”.
Entre sus acciones efectivas encontramos la instauración de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus, el Centro de Diagnóstico COVID-19 y el Observatorio jurídico de la pandemia; su participación en la obtención de una vacuna con el SARS-CoV-2; la generación del Atlas de riesgo municipales y urbanos; la producción de caretas y mascarillas de protección; la estrategia “mi salud también es mental” que se pone a disposición para toda la gente, entre otras tantos servicios, investigaciones, documentos de información, cursos, diplomados, festivales y videos explicativos que están para la disposición de su comunidad y la sociedad en su conjunto.
En el caso del Centro de Diagnóstico COVID-19, Rodríguez Álvarez subrayó que, si bien se puso a disposición de la comunidad universitaria, sus puertas fueron abiertas al público en general al poco tiempo. “Este centro si no fue el primer laboratorio clínico, sí fue la primera institución que tuvo la prueba disponible para diferentes estados para la toma de muestra”.
La rutina cambió desde diciembre de 2019 cuando se supo de la existencia de un nuevo huésped que llegaba para albergarse en los cuerpos, sanos o no, para desgarrarlos por dentro.
La cotidianeidad también cambió para cirujanos, neumólogos, infectólogos y médicos residentes en los hospitales de México, quienes se prepararon desde finales del 2019 hasta febrero de 2020 que se dio el primer caso por la COVID-19 en pacientes, relató Samuel Sevilla Fuentes, médico del servicio de infectología del Hospital General de México “Eduardo Liceaga”.
En conversación con UNAM GLOBAL explicó cómo dedican todo el día al paciente COVID: por 24 horas lo “atienden de forma integral”, historial clínico, exploración física y antecedentes. Trabajan con los estigmas de la enfermedad: aislados y distanciados de su familia. “Intentamos acercarnos a la parte humana con video, llamadas con sus familiares y entregando cartas”.
Todos los días trabajan para cambiar la percepción de la enfermedad, “pero insistimos en el quédate en casa, lávate las manos y la sana distancia. Como médico te toque ver a las personas en los últimos momentos de vida te pega, pero también hay otros que salen caminando y te agradecen”.
Su trabajo en las ya designadas “áreas COVID” los obliga a utilizar un uniforme específico. Padecen sed, hambre y dolor por no poder quitártelo, “pero ya adentro no importa tanto, ahí adentro es la pasión, el gusto y hacer lo que te toca porque eres parte del equipo que lucha para frenar esta enfermedad, eso nos mantiene trabajando al 200 por ciento”.
Desde hace seis meses su dinámica es distinta, hasta las llamadas con sus parientes han cambiado. “Cuídate mucho” es lo habitual en cada una de ellas, la familia vive preocupada y con angustia. “La vocación de todos mis compañeros y mía nos hace levantarnos todos los días para ayudar un poco”.
Samuel relató que su jornada inicia a las seis y media de la mañana en el hospital, compañeros médicos de la guardia anterior le entregan información de los pacientes COVID, revisan medicación prescrita y estudios previos para analizar su avance. “Nos preparamos para entrar a la zona COVID en el ala de médicos. La sanitización se realiza constantemente en manos e instrumental médico. Nuestra estancia con los pacientes es de 10 a 14 horas y no salimos de esa zona. Pero ya es un turno normal al que nos estamos habituando todos”.
Personal académico y estudiantes de la UNAM desarrollaron un Sistema de Cómputo Auxiliar para el diagnóstico médico de COVID-19, mediante técnicas de Visión Computacional e Inteligencia Artificial e imágenes de Tomografía Computarizada del tórax. Esta herramienta proporciona resultados que, junto con otros datos clínicos, le ayudan al médico a emitir un diagnóstico.
El doctor Boris Escalante Ramírez, coordinador general del Centro Virtual de Computación (CViCOM) de la UNAM y del proyecto para el auxilio al diagnóstico de COVID-19, informó que el desarrollo del sistema fue dirigido por académicos de la Facultad de Ingeniería (FI) y del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS).
Destacó que el mérito principal es de los alumnos que intervinieron en el desarrollo y que sumaron esfuerzos para tener disponible la plataforma antes del pico más alto de contagio. Los estudiantes provienen de diversos programas de estudio, como los posgrados de Ciencia e Ingeniería de la Computación y de Ingeniería, así como de la carrera de Física Biomédica.
El especialista precisó que el programa detecta la enfermedad con mayor certeza y rapidez, lo cual permite aplicar un tratamiento oportuno que no sería posible con otras pruebas como la Reacción en Cadena de la Polimersa (PCR) que puede tardar varios días.
Escalante explicó que los médicos pueden subir tres o hasta diez imágenes. El sistema analiza automáticamente las imágenes y en menos de 30 segundos le da dos respuestas. La primera tiene que ver con la probabilidad de que el paciente tenga COVID-19, esta probabilidad tiene un 90 por ciento de exactitud. La segunda son las imágenes que el médico ingresó, pero con un resultado sobrepuesto donde se localizan las lesiones y los porcentajes de área de dichas lesiones.
La plataforma es para uso exclusivo de médicos, ya sean de hospitales públicos o privados, para usar el sistema es necesario registrar sus datos con cédula profesional. El sistema también cuenta con asesoría y servicio de auxilio técnico. Actualmente, la herramienta de auxilio al diagnóstico médico del COVID-19 está siendo utilizada en la mitad del país y cuenta con 567 usuarios registrados, y se puede ingresar a través de la siguiente página http://www.imagensalud.unam.mx/
El grupo de personas que recibió la mayor cantidad de dosis desarrolló una mejor respuesta para la producción de anticuerpos.
En Wuhan, China, se probó una nueva vacuna para el virus del SARS-CoV-2 que produce la enfermedad de la COVID-19. El prototipo fue desarrollado por Instituto de Biotecnología de Beijing y la farmacéutica CanSino Biologics.
De acuerdo con Jorge Baruch Díaz Ramírez, jefe de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero de la Facultad de Medicina de la UNAM, el estudio consistió en aplicar la vacuna Ad5 a un grupo de 108 ciudadanos, de 18 a 60 años de edad, que nunca se habían infectado.
Los voluntarios fueron divididos en tres grupos de 36 individuos cada uno. El primero recibió una cantidad baja, el segundo intermedia y el último una alta.
La Vacuna
Esta vacuna consiste en clonar la proteína que le da su nombre al nuevo coronavirus. Esta proteína tiene forma de espiga adherida a la superficie del virus que a la vista del microscopio aparece como picos de corona.
Una vez desarrollada la tecnología para clonar esta proteína se agrega el material genético de otro virus, un adenovirus modificado genéticamente para que se replique la proteína del nuevo coronavirus en forma de espiga. “Es así como se emplea la ingeniería genética y molecular para la creación de nuevas vacunas como esta”.
Una vez que se le agregan otras sustancias a este adenovirus modificado, explicó el académico universitario, se obtiene una vacuna que se vacía en un vial que contiene, en tan sólo medio mililitro, centenas de millones de partículas virales que expresan la proteína de superficie en forma de espiga característica del SARS-CoV- 2.
Esta vacuna se aplica en el hombro, de forma intramuscular, y dependiendo del grupo se aplica una dosis distinta, baja, media o alta.
Para medir los efectos indeseables de la vacuna, los participantes visitaron diariamente al médico los siguientes catorce días y adicionalmente les tomaron muestra de sangre una vez por semana para verificar que su hígado, riñones y otros órganos mantuvieran una buena salud.
De hecho, todos los participantes recibieron una vigilancia cercana durante los primeros 28 días de aplicación de la vacuna para monitorear alguna presencia de reacción adversa.
¿Qué resultados encontraron?
Una de las pruebas más importantes obtenidas de los vacunados indicaba la cantidad de anticuerpos que generaban contra la proteína de superficie del nuevo coronavirus, la que está en forma de espiga y le confiere su aspecto de corona, a lo largo del paso de los días.
Otras pruebas de sangre obtenidas brindaron información sobre cómo respondían sus glóbulos blancos (las células inmunológicas de nuestro cuerpo) a la presencia de la vacuna.
Sobre los efectos indeseables, Baruch Díaz Ramírez explicó que se produce la inyección de una vacuna en el hombro, prácticamente 8 de cada 10 participantes en cualquiera de los tres grupos tuvo alguna molestia.
El primer grupo recibió una sola inyección de vacuna, el segundo dos inyecciones y el tercero cuatro, dos en cada hombro. La frecuencia de las molestias fue similar en los tres grupos, la más frecuente fue el dolor en el sitio de aplicación, seguida de fiebre, falta de energía, dolor de cabeza y dolor muscular.
“La buena noticia fue que las molestias se presentaron dentro de las siguientes 24 horas de haber recibido la vacuna y desaparecieron a las siguientes 48 horas”.
Las pruebas para vigilar la salud y buena función de órganos como riñón o hígado se mantuvieron dentro del rango normal o sin consecuencias negativas para una función óptima.
En cuanto a la respuesta del sistema inmune, que involucra a las células blancas, las vacunas Ad5 genera una buena respuesta celular que alcanza su pico máximo al día 14 después de recibir la vacuna, y se generan anticuerpos que alcanzan su pico máximo de concentración al día 28 después de recibir la vacuna.
El grupo de personas que recibió la mayor cantidad de dosis desarrolló una mejor respuesta para la producción de anticuerpos. En general, “podemos decir que una dosis de vacuna Ad5 es capaz de producir un incremento de anticuerpos contra la proteína de superficie (la corona) del SARS CoV 2 en el 94 a 100 por ciento de los vacunados, y por lo menos, en este estudio ninguno presentó efectos adversos graves.
¿Funcionará?
A decir de Jorge Baruch no se puede predecir todavía si la respuesta inmunológica es lo suficientemente intensa para generar memoria y garantizar una protección a largo plazo, faltarán meses de seguimiento para determinarlo.
“No se olviden que este estudio forma parte de la primera fase de una larga lista de estudios qué hacer, es una cantidad pequeña de personas, la mayoría menores de 60 años y ninguno con antecedentes de infección previa. Sólo se puede evaluar por el momento la seguridad, faltarán estudios más grandes para tener una idea más clara sobre la capacidad de la vacuna Ad5 para prevenir la infección por el virus SARS CoV2 que causa COVID-19”.
Cuando hayan finalizado todas estas fases de investigación clínica, la vacuna podrá producirse a gran escala y así llegará México.
La pandemia causada por el virus SARS-CoV-2 motivó que los universitarios adoptaran las medidas de distanciamiento social y ante ello la Universidad Nacional determinó llevar adelante medidas contundentes y efectivas en todos los ámbitos del conocimiento, sumar estrategias específicas para contribuir a conocer y entender la dinámica de esta inédita epidemia.
La aportación de la Universidad Nacional es fundamental en materia de prevención y atención a la salud, asesoría a instituciones de gobierno, en investigación biomédica, en el diseño de equipos y dispositivos médicos, en atención psicológica, económica, contable, administrativa, jurídica y de género. También en el modelaje de la dinámica de la pandemia en México y en la orientación a la sociedad de manera veraz y oportuna.
Y no se ha quedado en el presente, trabaja en la revisión de las condiciones que enfrentará el país en los terrenos socioeconómico y de estabilidad y desarrollo de la comunidad en espacios como el de la educación, el empleo, la administración y la producción, entre muchos otros.
Especial atención se ha brindado a problemas como las violencias de género e intrafamiliar, exacerbadas por las condiciones de encierro y hacinamiento.
Las actividades emprendidas en los ámbitos educativo y cultural han estado dirigidas no solo a la comunidad universitaria, sino a toda la sociedad mexicana. Esta oferta es, sin lugar a duda, la más amplia que se brinda en nuestro país y favorece una mejor convivencia de las personas en estos momentos de crisis sanitaria y humanitaria.
En el campo de la investigación ha desplegado un esfuerzo enorme para contribuir al conocimiento de la pandemia. Desde las ciencias de la salud, así como en los ámbitos sociales y económicos, para dar continuidad a los proyectos en estos momentos difíciles de trabajo y convivencia y preparar las acciones que tendrá que realizar nuestro país en el futuro cercano.
Todo esto se suma a los cientos de proyectos de investigación que realizan nuestros académicos y cuentan con la colaboración de escuelas, facultades, centros e institutos.
A continuación, un apretado resumen de las principales medidas y acciones de la UNAM en estos cien días:
• Integró la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus, conformada por un grupo de científicos de primer nivel dedicado a asesorar en las políticas públicas y orientar a la sociedad.
• Puso en operación el Centro de Diagnóstico COVID-19 para la atención del público en general, en el que se ofrece servicio integral con diagnóstico, seguimiento y asistencia relacionados con el coronavirus SARS-CoV-2.
• Implementó pruebas para la detección del virus SARS-CoV-2.
• Desarrolló nuevas herramientas de diagnóstico y detección de la enfermedad, incluyendo diseños novedosos como biosensores y la construcción de plataformas para la producción de vacunas.
• Investiga y trabaja con determinación y talento en la obtención de una vacuna.
• Estableció una colaboración sistemática e institucional con grupos de expertos de la Secretaría de Salud y de otras instituciones para incrementar la capacidad de atención.
• Imparte capacitación y talleres al personal médico sobre insumos, equipos y atención adecuada al paciente.
• Creó el sitio web Coronavirus, operado por la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia, el cual está alojado en el portal principal de la UNAM y contiene toda aquella información indispensable y de interés para universitarios y no universitarios.
• Sumó esfuerzos para el transporte de las muestras biológicas del virus.
• Diseñó insumos médicos y dispositivos como ventiladores o respiradores artificiales, piezas para ventiladores mecánicos, válvulas de exhalación, dispositivos para terapias de oxígeno y termómetros de última generación. Algunos en espera de ser validados por la Cofepris.
• Produce caretas de protección y mascarillas de alta eficiencia de protección. Esto en colaboración con otras instituciones y empresas, y también están en espera de recibir la validación oficial.
• Dispuso el montaje de un servicio de reparación de los equipos descompuestos, como ventiladores o respiradores.
• Opera, en el Centro Citibanamex, la Unidad Temporal Hospitalaria COVID-19, creada en coordinación con los gobiernos Federal y de la Ciudad de México, así como con empresas y fundaciones.
• Ha entregado más de medio millón de kits de protección para los médicos residentes que colaboran en los centros de salud, sin distinción de su institución educativa de procedencia. Estos apoyos se lograron gracias a la coordinación y donación a la UNAM de recursos financieros por parte de las cámaras de Diputados y de Senadores.
• Puso en marcha la estrategia “Mi salud también es mental: intervención psicológica comunitaria a distancia ante el COVID-19”, con la que se capacitó a 152 promotores profesionales y se han dado cerca de 35 mil intervenciones comunitarias para atender situaciones de riesgo como violencia, consumo de sustancias, depresión, autolesión. Y desarrolló el “Cuestionario de evaluación y manejo de los riesgos a la salud mental (CEMRSM COVID-19)”.
• Opera la plataforma de información geográfica sobre COVID-19, que incluye información estadística de todo el país y genera un índice de vulnerabilidad por entidad federativa, municipio y zonas metropolitanas. Herramienta que permite conocer en tiempo real la dinámica de la dispersión de la enfermedad, las características de las poblaciones y su entorno social y geográfico.
• Participó en la elaboración de una guía jurídica informativa por afectaciones derivadas de la emergencia sanitaria.
• Puso en operación el “Observatorio Jurídico de la Pandemia” para orientar a la ciudadanía durante esta contingencia en todos los órdenes de la vida social.
• Ofrece atención expedita a las mujeres y diversidades genéricas de la comunidad universitaria que padezca desigualdad y violencia.
• Puso en operación el Campus Virtual, el cual dio respuesta inmediata a los requerimientos académicos de profesores y alumnos para continuar con las labores de enseñanza a distancia. Se trata de un servicio accesible para todos los universitarios, que cuenta con más de 20 mil aulas virtuales registradas y todos los recursos educativos disponibles.
• Añadió a los servicios ya existentes de acceso abierto a los acervos de sus bibliotecas y hemerotecas, los de carácter científico y cultural disponibles en sus repositorios institucionales.
• Aplica exámenes de titulación y de grado en línea a fin de facilitar a los alumnos la etapa final de su formación.
• Lanzó, a través de la Red de Innovación Educativa RIE 360, la página http://rie360.mx “Recursos Educativos para Innovar la Docencia ante el COVID-19” para poner a disposición de sus comunidades y de la sociedad en general recursos, herramientas y recomendaciones, lo que se suma a que en colaboración con la plataforma de educación virtual Coursera, la comunidad universitaria cuente con tres mil cursos masivos abiertos en línea (MOOC).
• Forma parte de redes globales de educación a distancia como una nueva modalidad educativa y de internacionalización, y tiene convenios de colaboración e investigación atendiendo la invitación de universidades extranjeras.
• Generó grupos de investigación científica para atender las siguientes grandes áreas: salud, insumos e instrumentación, medio ambiente, modelos y datos, y aspectos socio-económicos.
• Emitió una convocatoria extraordinaria para Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT) con el tema “Estrategias para enfrentar la nueva pandemia COVID-19 en México”.
• Puso en marcha el programa la “Ciencia a domicilio” mediante sus plataformas digitales.
• Generó en los campos de la economía, la contaduría y la administración, actividades y contenidos que incorporan la relación entre la emergencia sanitaria y sus efectos en la economía, con énfasis en el diseño e instrumentación de políticas públicas.
• Lanzó la iniciativa “Hospital para Pymes” para contribuir a disminuir los efectos económicos adversos ocasionados por la pandemia y que afecta al 95 por ciento de las empresas del país. Se han incorporado a esta propuesta 20 instituciones de educación superior.
• Trabaja para dimensionar los aprendizajes de la pandemia, la relación entre educación y pandemia en México, historia de la higiene escolar, desarrollo didáctico de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, y la respuesta que han dado los sistemas educativos de América Latina.
• Genera trabajos sobre la justa distribución y asignación de recursos y servicios médicos; propuestas para una guía bioética con enfoque equitativo; comisiones de triage; parámetros filosóficos y valoración de la vida; necropolítica y tecnologías genéticas, entre varias más.
• Puso en marcha la encuesta “Opiniones de los universitarios sobre la epidemia del coronavirus (COVID-19) y sus efectos sociales”, cuyo propósito es conocer su opinión sobre la forma en que está experimentando la epidemia, sus conductas, así como sus efectos en su vida cotidiana.
• Aplica la Encuesta COVID-19 y género: “Efectos del #Quédate_en_casa, en la vida de las mujeres”, con la finalidad de analizar los efectos que ha tenido la recomendación de quedarse en casa durante la pandemia respecto de la violencia, el trabajo doméstico y de cuidados, que viven las mujeres.
• Organizó el Concurso de creación lúdica “Los jóvenes se quedan en casa” y la convocatoria al bachillerato universitario del Programa Jóvenes hacia la Investigación en Humanidades y Ciencias Sociales.
• Difunde, a través de los medios electrónicos y digitales, campañas preventivas, de orientación e informativas, además de cursos sobre temas vinculados a la emergencia sanitaria.
• Puso en funcionamiento portales y abrió ventanas para revisar temas de género, acciones para la atención de población en situación de vulnerabilidad, en la del Programa de Universitario de Derechos Humanos, y con documentos relacionados con temas del desarrollo y la emergencia sanitaria en la del Programa Universitario Estudios de Desarrollo.
• Efectúa ciclos de conferencias, seminarios y talleres.
• Contribuyó en la “Guía Bioética para Asignación de Recursos Limitados de Medicina Crítica en Situación de Emergencia” realizada por el Consejo de Salubridad General.
• Organiza y difunde actividades culturales abarcando los más diversos campos de expresión artística y de análisis, como lo fue Aleph, festival internacional de arte y ciencia, donde expertos de la UNAM y del mundo reflexionaron a distancia sobre la crisis causada por la pandemia.
• Ofrece servicios a través de plataformas como: descargacultura.unam.mx; culturaendirecto.unam.mx; grandesmaestros.unam.mx; que se convirtieron desde el inicio de este periodo de contingencia en una alternativa inmediata de oferta cultural para disfrutar desde casa. En libros.unam.mx, la institución ofrece 2 mil títulos en lectura gratuita.
• Comparte información y espacios de reflexión y análisis a través de sus medios de comunicación electrónicos y digitales universitarios desde donde contribuye al acompañamiento y la reflexión durante la crisis, la empatía y la asimilación de la realidad al ofrecer lecturas diarias, firmadas por escritores queridos en todo el mundo y con las voces de académicos de las más diversas áreas.
• Apoya la activación física y ha puesto a disposición de la comunidad universitaria y de la sociedad diferentes contenidos en pro del cuidado físico y mental de los universitarios y de la población en general.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/M04FxY5oiGM»][/vc_column][/vc_row]
Aparte del distanciamiento, el uso de una mascarilla y la higiene de manos es extraordinariamente importante que algunos recintos sigan cerrados o bien ventilados. La nueva evidencia indica que cuando las personas infectadas hablan y tosen, quienes respiran el virus de la COVID-19 corren un riesgo mayor de contagio, pues éste se mantiene en el ambiente cerca de tres horas.
“El prototipo es un vagón del metro. Tú te metes ahí, donde van dos o tres enfermos que están respirando y están lanzando el virus al aire y no hay una buena ventilación, entonces empiezas a respirar digamos a 20 virus por minuto o si estás más cerca de la persona, a 50 virus por minuto, entonces si tú necesitas mil virus para infectarte, sólo se necesita respirar por 20 minutos ese aire”, señaló Alejandro Macías Hernández, médico infectólogo.
Si bien el coronavirus no enfermará gravemente a la mayoría de las personas -muchos ni siquiera lo notarán-, esta enfermedad ha demostrado que “es sustancialmente peor de lo que pensaba el mundo”. Provoca sobresaturación de los servicios al grado de colapsar hospitales, de ahí la necesidad de mantener ecuanimidad al considerar que estamos entrando a la nueva normalidad.
De acuerdo con el doctor Macías, integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus de la UNAM, los números para el país indican que estamos entrando a la mitad del inicio de la primera ola. “No estamos viendo la luz al final del túnel”. Este virus hace pensar que está muy avanzado cuando en realidad no lo está, si acaso, yendo insistentemente hacia arriba de la curva.
“Hay que recordar que la primera ola de la epidemia tiene forma de campana, con una cúpula más o menos chata o prolongada y que para la gran mayoría del territorio nacional, inclusive la Ciudad de México, todavía no llegamos ni a la cúpula de la campana, vamos en la subida de la campana”.
Esta situación no permite siquiera proyectar fórmula alguna de cómo salir a la “nueva normalidad”, porque para ello se precisa estar en fase de descenso, es decir, haberse incrementado casos nuevos de contagio y defunciones.
Al respecto, en entrevista con Deyanira Morán para el programa Prisma RU de Radio UNAM, mencionó que nuestro país “tiene registradas hasta el momento relativamente pocas defunciones en relación con el potencial que esto puede llegar a tener”, por lo que el panorama no es bueno si se toma en cuenta que le falta mucho a esta primera ola de contagios.
“Esta pandemia va a ser, sin lugar a duda, quizá con excepción de la Primera y Segunda Guerra Mundial, la crisis de salud, de política y de economía más grande que ha visto el mundo en los últimos cien años”.
https://www.facebook.com/462269614112668/videos/284335772954112En la Relatividad General, se describe la gravedad como una propiedad geométrica del espacio-tiempo: su curvatura.
🤔 ¿Cómo podemos observar esta geometría?
Además, este modelo de la gravedad predice varios efectos que pueden detectarse.
El Dr. Daniel Tafoya, investigador de la Universidad de Tecnología de Chalmers, Suecia, graduado del Doctorado en Astrofísica del IRyA UNAM Campus Morelia, nos comparte 5 observaciones astronómicas que prueban la Teoría de la Relatividad.
El fin de la Jornada Nacional de Sana Distancia implementada por el gobierno federal en marzo pasado y que terminó el 31 de mayo, trajo consigo la llamada “Nueva Normalidad”. Sin embargo, no hay que confundirnos, esta nueva etapa de la pandemia por la COVID-19, no indica que podemos salir libremente a la calle a realizar las actividades cotidianas, sin tapabocas ni medidas de higiene, afirmó la doctora María Eugenia Jiménez Corona, integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus.
La catedrática de la UNAM refirió que “la nueva normalidad” no tiene antecedentes en el mundo, donde los confinamientos han sido de menor o mayor intensidad. “Que se lleve a cabo no depende únicamente de las autoridades, sino de una planeación conjunta y la participación de la comunidad es fundamental”.
Enfatizó que se continuará con el resguardo a las personas pertenecientes a grupos de riesgo, los niños no van a regresar a clases y las diferentes actividades se reanudarán paulatinamente.
Las empresas deberán tener un control de ingresos, sin olvidar las medidas que nos han acompañado desde el principio de esta pandemia: lavado de manos, estornudo de etiqueta y uso de cubre bocas. “Hay que tener claro que la nueva normalidad es un escenario diferente, es nuevo para todos y debemos actuar con responsabilidad, de una manera muy comprometida con la finalidad que esta pandemia, que aún continúa, no se salga de las manos”, finalizó Jiménez Corona.
La pregunta central en esta plática es: cómo se podría analizar cualitativamente la información que se ha divulgado en torno al COVID-19? Deseamos conocer las estadísticas de la pandemia para comprender proporciones generales, y queremos aplicar un sistema adaptativo para el análisis social y complejo de los comportamientos de las personas. Planteamos las formas de organizar sistémicamente el análisis de una muestra de información documental disponible en los medios sobre el COVID-19 en México. Usamos un subconjunto de enunciados en Twitter, sobre un período, como un problema para comprender los sentires y las transformaciones de ideas sobre la pandemia. La organización sistémica integra una Totalidad relativa para proporcionar los valores y los significados de los actores implicados en su contexto social. Esta totalidad relativa corresponde a un sistema social complejo, porque integra dos o más disciplinas en el análisis con técnicas cualitativas. El sistema de análisis es adaptativo porque incorpora los valores por los investigadores y colaboradores en el marco temporal de los periodos del COVID-19.
Durante la cuarentena las personas han subido de peso debido a los cambios de alimentación. En ocasiones puede deberse a la ansiedad causada por diferentes factores como presiones económicas, laborales, situaciones familiares en el hogar o algún tipo de violencia que se esté ejerciendo, señaló Rocío Ivonne de la Vega Morales, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM.
En entrevista para UNAM Global, la profesora universitaria expresó que los cambios de alimentación durante la pandemia y el confinamiento también se deben al acceso que tenemos hoy en día a los alimentos. “Normalmente cuando salimos a realizar diferentes actividades laborales no tenemos a la mano los alimentos”.
Estábamos acostumbrados a realizar el desayuno, comida y cena fuera del hogar, pero con el confinamiento esto ha cambiado y los horarios se han desfasado. Dicha situación ha propiciado el aumento del consumo de los alimentos que se encuentran disponibles en el refrigerador.
Por esto, acotó la entrevistada, es importante tomar en cuenta todos los factores que influyen sobre estas conductas alimentarias. La persona encargada de la alimentación de la familia debe tomar en cuenta el tipo de comida para cada integrante, desde adultos mayores hasta lo más pequeños.
De acuerdo con De la Vega Morales existen 5 grupos de alimentos: cereales, derivados y legumbres secas; verduras y frutas; lácteos, leche, yogur, queso; carnes y huevos; aceites y grasas. En estos se incluyen las frutas y verduras, además de las proteínas.
No obstante, durante estos días preferimos elegir los carbohidratos (cereales como pan dulce o tortilla), que son los que producen un bienestar a nivel fisiológico e incluso calman algunos estados de ansiedad que también se han dado por el confinamiento, pero suben de peso.
Para la académica, ningún alimento es nocivo, pero es malo el tipo de consumo si por ejemplo se mezclan cereales como grasa, por ejemplo, una dona de chocolate, que es un producto alto en calorías.
Sumado a que nos estamos alimentado por encima de lo que consumíamos antes, sí se puede incrementar el peso en una semana de forma significativa.
¿Qué hacer?
Para evitar esos desajustes, explicó la profesora universitaria, debemos colocar horarios para el desayuno, comida y cena, además de dos colaciones saludables que pueden ser fruta y cacahuates o almendras, que son justo las que brindan esa sensación de saciedad.
“Será mucho más factible llevar una dieta saludable si tenemos horarios establecidos con las debidas colaciones”. De preferencia hay que consumir agua natural o de frutas, de ser posible sin azúcar, y evitar sodas, refrescos o jugos con gran cantidad de azúcar.
Si comemos más rápido de lo normal, no esperamos a sentarnos en la mesa y picamos comida del refrigerador durante todo el día, cada dos horas, subiremos de peso.
La experta recomendó identificar las emociones que nos llevan al refrigerador, ya sean ansiedad, tristeza, desesperación, impotencia por no poder salir y realizar nuestras actividades del día a día, y de ahí expresarnos con la familia o los amigos, para tener un soporte emocional.
Finalmente, si es necesario una atención terapéutica buscar ayuda en línea, existen varias plataformas que ayudan con estas situaciones.
https://www.facebook.com/iryaunam/videos/546118116070845
¿Cómo es que no siempre observamos la Luna iluminada completamente? 🤔
Le llamamos «fase» a la proporción del área aparente de la cara de la Luna que vemos iluminada desde la Tierra.
Construiremos un modelo para explicar la fases de la luna utilizando una caja de cartón.
La lista de materiales la pueden encontrar en la siguiente liga:
http://www.irya.unam.mx/web/images/talleres/fasesdelaluna.pdf
https://www.facebook.com/462269614112668/videos/2863879433710543
Hoy comentaremos tres noticias muy interesantes: el reciente lanzamiento tripulado de astronautas de la NASA a bordo de una nave desarrollada por la compañía Space X, la observación de estructuras en un disco protoplanetario y de un posible planeta en formación alrededor de la estrella AB Aurigae, y sobre el telescopio espacial Nancy Grace Roman, antes conocido como WFIRST, sus capacidades y por qué fue renombrado en honor a Nancy Roman.
Ante el fin de la Jornada Nacional de Sana Distancia en México y los planes de regreso hacia una nueva normalidad anunciados por algunos gobiernos locales como el de la Ciudad de México basados en el sistema de semáforo de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal es importante reflexionar en qué se basa este nuevo concepto de normalidad y por qué es importante respetar los colores del semáforo.
En primer lugar es necesario tener presente que hasta el momento no existe ninguna vacuna, cura o tratamiento efectivo y seguro para combatir este nuevo virus SARS CoV 2 que provoca la enfermedad COVID19, por lo que nuestras únicas armas para combatirlo son las medidas de higiene y protección personal, así como las estrategias de distanciamiento físico que hasta el momento han demostrado ser muy útiles en reducir la velocidad de propagación del virus y por ende disminuir la cantidad de casos graves que requieren hospitalización a nivel mundial o le que es igual a aplanar la primera oleada o curva epidémica.
En segundo lugar necesitamos entender que en la medida que se relajen las medidas de distanciamiento físico, por ejemplo, cuando aumenten la cantidad de personas compartiendo el espacio público, inevitablemente veremos un aumento en la cantidad de casos de COVID19, esto porque como ya lo mencione no hemos eliminado el virus. Entonces, es muy probable que veamos repuntes en el número de casos diarios y segundas y terceras oleadas por lo menos durante la segunda mitad de este año y hasta que no desarrollemos la vacuna o un tratamiento efectivo.
Teniendo en mente estas dos ideas podremos entender mucho mejor la nueva normalidad a la cual nos vamos a enfrentar. Durante las últimas semanas grandes grupos de científicos han desarrollado modelos matemáticos para predecir el impacto que las medidas de higiene y protección personal junto con la distancia social tendrán en los repuntes y oleadas de la pandemia.
Uno de los resultados más alentadores es que el sólo hecho de mantener la disciplina en el uso permanente del equipo de protección personal y la higiene es suficiente para reducir la velocidad de propagación de este virus, SARS CoV 2, por lo que, durante todos los colores del semáforo será fundamental usar una cubierta facial o careta, un tapaboca, evitar las aglomeraciones, lavarnos frecuentemente las manos (por cierto, el número mínimo de veces que se debe uno lavarse las manos al día para reducir significativamente el riesgo de contagio es diez) y mantener la sana distancia entre nosotros cuando estamos compartiendo el espacio público, la oficina y otros lugares de convivencia.
Otro de los resultados alentadores de estos modelos para predecir la cantidad y magnitud de los repuntes y oleadas de COVID19 es la forma en la que relajamos las medidas de distanciamiento social, esto es, la cantidad de personas que se mueven en una ciudad, que se reúnen en los espacios para convivir y en las oficinas para trabajar. Estas medidas tienen un impacto negativo en el desarrollo económico y social, entre más restricciones se implementan mayor es el impacto negativo en la salud mental y en la salud de las finanzas públicas y privadas.
La mejor manera de relajar las medidas de distanciamiento social se ha visto que es de manera escalonada, que no es lo mismo que progresiva, por lo que cada color del semáforo significa un escalón en el avance hacia la nueva normalidad. Estos escalones representan orden en la cantidad de personas que podremos compartir los espacios y convivir de manera cercana, siempre siguiendo estrictamente las medidas de higiene y protección personal.
Hay que comprender que así como podemos subir y bajar los escalones de una escalera, también podemos avanzar y retroceder en los colores o escalones del semáforo. Por lo que como sociedad debemos aprender a ser responsables con la salud colectiva, esto quiere decir, debemos de cuidarnos y cuidar de los otros para asegurar un avance y evitar los retrocesos en el semáforo.
Por último, me gustaría resaltar un punto del semáforo hacia la nueva normalidad, noten que entre un color y otro (o como lo hemos comentado, entre un escalón y otro existen dos semanas para evaluar si la tendencia en el número de casos de COVID19 es a la baja o a la alta, por lo que es muy importante ser pacientes y no desesperar ni comer ansias, el tránsito del color rojo al verde nos tomará al menos dos meses, si todo sale bien.
Las noches en las selvas tropicales de la región de Calakmul en el sureste de México, en donde llevamos a cabo nuestro trabajo sobre la ecología y conservación del jaguar, pueden ser increíblemente frías. Recuerdo una noche de enero, hace ya varios años, que el frío implacable no me dejó dormir, a pesar de haberme cubierto con un suéter y una chamarra. Llevábamos ya varios días en el campamento y ese día habíamos tenido una interesantísima plática sobre enfermedades infecciosas. Nuestra plática se originó al comentar entre nosotros lo afortunados que éramos de que las garrapatas de la zona, que en temporadas son muy abundantes, no transmitan la enfermedad de Lyme ni ninguna otra enfermedad de la que fuéramos conscientes.
La enfermedad de Lyme es una infección que afecta a cientos de miles de personas en Estados Unidos cada año, es transmitida por la picadura de una garrapata y puede ser de consecuencias graves. En Calakmul, sin embargo, estamos expuestos, con baja incidencia por fortuna, a otras enfermedades infecciosas como el dengue, transmitido por la picadura de los mosquitos.
La plática nos llevó a comentar sobre los riesgos que representan los animales domésticos para los jaguares en la región. La destrucción de las selvas y la intromisión de poblados y potreros para el ganado en las selvas han causado que los jaguares estén cada vez más expuestos a enfermedades como el moquillo, transmitido por perros, que es causado por un virus similar al del sarampión en el humano.
Otras enfermedades como la brucelosis, causada por una bacteria, puede ser transmitida por vacas y cabras, y otras como la enfermedad del gusano del corazón, que es un gusano transmitido por la picadura de un mosquito infectado por una picadura previa a un perro infectado. Estas enfermedades pueden ser mortales para los jaguares y otros felinos silvestres como los pumas y los ocelotes.
Muy temprano, a las 4 de mañana nos levantamos y nos preparamos para tratar de atrapar un jaguar para colocarle un collar de telemetría, con el cual podemos tener datos sobre los patrones de actividad y movimiento de los animales. Esos datos son fundamentales para entender, por ejemplo, el efecto de poblados y carreteras, así como para determinar estrategias para su conservación. Ese día fuimos afortunados porque capturamos a un macho esplendoroso al que sacamos muestras de sangre para evaluar la presencia de enfermedades infecciosas.
Siempre que capturamos un jaguar y le sacamos muestras, me lleno de zozobra al pensar que podría estar infectado de una enfermedad transmitida por animales domésticos. Por fortuna, unas semanas después, con los resultados de laboratorio, pudimos confirmar que este jaguar estaba sano. Los resultados no siempre son tan alentadores.
Este año, suspendimos nuestro trabajo de campo en febrero, por la pandemia de coronavirus, sus impactos en la salud humana, y la anticipación de que podría afectar a los jaguares y otros felinos silvestres. A pesar de que aún no se sabía si el Covid -19 los afectaba, ya sabíamos que el SARS-1 de hace una década si los afectaba. Unas semanas más tarde se comprobó que este nuevo coronavirus afecta también a los felinos silvestres.
El Covid – 19 y muchas otras enfermedades infecciosas de nombres extraños como el SARS, el MERS, el Ébola y el Hantavirus, son de origen natural, en donde la destrucción de los ambientes naturales, por un lado, ha puesto en contacto al hombre con la fauna silvestre en lugares como Calakmul en todo el mundo. Y por el otro lado, por el horrendo tráfico ilegal de especies silvestres como lo expliqué en la Parte 1 de esta serie de escritos.
Sin embargo, ya desde principios de marzo, en las redes sociales se han esparcido numerosas pseudoteorías sobre la creación o manipulación del virus en algún laboratorio de China. Las explicaciones de estas pseudoteorías son de lo más variadas, algunas con una cierta lógica y la mayoría de plano absurdas. Se ha expuesto, por ejemplo, que el virus se creó en un laboratorio para acabar con los ancianos, que son una carga para la economía. O que el propósito de crear un virus así fue como arma biológica, diseñada para acabar con la población o inutilizar por sus efectos a otra nación. Todas las teorías de la conspiración tienen una falla fundamental en la lógica de su planteamiento, por un lado, y en los datos científicos relacionadas al origen del virus, por el otro, como la genética de los coronavirus y la historia reciente (y antigua) de las enfermedades infecciosas que han afectado a la humanidad en las últimas 3 o 4 décadas.
La falla en la lógica de la creación del virus en un laboratorio radica en lo difícil, si no imposible, de su control. Las armas biológicas incluyen a enfermedades producidas por bacterias, virus, hongos, toxinas y otros agentes biológicos, que pueden utilizarse contra humanos, animales o plantas. Un patógeno puede ser un arma destructiva formidable. Sin embargo, ese potencial destructivo del patógeno actúa como su propio elemento de disuasión, ya que en el intento de infectar a un enemigo se podría causar una pandemia en la población del país que diseño al patógeno. Las enfermedades no tienen mecanismos de discriminación de poblaciones humanas, por lo que una pequeña liberación intencional o accidental pueden tener consecuencias muy graves en el país que las haya producido. Esa falta de efectividad para controlar la enfermedad es la falla más importante en la lógica en la que se basan las teorías de la conspiración en relación al Covid – 19.
Por otro lado, la genética del coronavirus que ha causado la pandemia actual es extremadamente similar a otros coronavirus de especies silvestres de murciélagos y pangolines. Las diferencias entre esos virus hacen que sea prácticamente imposible que el virus hubiera sido «creado» o manipulado en un laboratorio y que se hubiera liberado de manera accidental. En las últimas 3 décadas, han ocurrido entre 30 y 50 brotes de nuevas enfermedades infecciosas zoonóticas, es decir transmitidas por animales silvestres, principalmente virales que han afectado al ser humano o animales domésticos. El surgimiento de tales enfermedades han estado asociado a dos factores principales: la destrucción del hábitat y la explotación ilegal (ya veces legal) de especies silvestres.
Desde hace un par de décadas he mencionado en mis pláticas y escritos sobre la posibilidad de que hubiera pandemias derivadas de la destrucción de los ambientes naturales y el tráfico ilegal de especies, que además se encuentran entre las principales causas de la extinción de especies. Nunca me imaginé, honestamente, que llegaría a ver una pandemia de esta magnitud en mi vida. Siempre estimé que, si algo así ocurriría, sería décadas más tarde. Pero no fue así, y hoy la humanidad se ve doblegada por un flagelo que podría haberse evitado. A lo largo de tantos años siempre me ha parecido inexplicable cómo es posible que estemos siendo testigos de uno de los mayores eventos de extinción en la historia de la vida en la Tierra y el único evento de esta magnitud en la historia de la humanidad, y no hayamos reaccionado de otra manera. Nuestra indiferencia es en verdad sorprendente y vergonzosa, por decir lo menos, y es una de las amenazas existenciales más severa, que se ve reflejada en esta horrífica pandemia que quita el sueño y roba la esperanza a toda la humanidad. Espero que, al despertar de esta pesadilla, hayamos aprendido de esta dolorosísima lección y encaminemos a la humanidad por un camino social y ambientalmente más justo. Esto no es una opción; es la batalla para la sobrevivencia de todos los seres vivos y de la humanidad.
Wendy Castañeda, publicista de profesión, estaba en una videoconferencia de su trabajo. Mostraban un proyecto relacionado con la COVID-19 a más de 600 personas y alguien irrumpió en la sala virtual para transmitir pornografía. “De pronto escuchamos groserías, nadie supo qué hacer y de repente aparecieron enormes penes de ancianos, yo me quedé en shock y alguien dijo: nos están hackeando. Nadie supo qué hacer”. Decidió salir de la sesión virtual, pero quedó en shock por algunos momentos.
Durante esta pandemia, el uso de videoconferencias ha aumentado, y también las personas que irrumpen en las salas virtuales para sorprender a los asistentes con pornografía ¿Qué tienen en la mente estas personas?
Samuel Acosta, investigador de la Facultad de Psicología de la UNAM, explicó que estos individuos buscan sorprender y causar incomodidad, además podrían tener algún rasgo de trastorno de personalidad, ya que gozan al intimidar a la gente.
Existen diversos tipos de hackers, desde los exhibicionistas hasta los voyeristas, no se pueden englobar en un sólo tipo, así lo explicó el académico universitario.
Por su parte, quienes sufren el trastorno exhibicionista, sienten placer al mostrar partes íntimas de su cuerpo en público, es decir buscan una ratificación sexual, explicó. En cambio, los voyeristas gozan al ver las reacciones de las personas cuando miran la pornografía en la pantalla, incluso algunos de ellos graban para captar a los sorprendidos.
No obstante, para Samuel Acosta no podría tratarse sólo de trastornos mentales, porque para ser uno de estos padecimientos se deben evaluar el deterioro en la vida social, laboral y escolar. “No todas estas personas tienen estos puntos”.
No siempre existe un trastorno de fondo, a veces son personas lo más normales posibles sin padecer estos criterios de la enfermedad, pero sí con algunos rasgos. Samuel Acosta no duda que otra posibilidad podría tratarse de aburrimiento por el encierro durante la cuarentena.
Los medios de comunicación y las redes sociales son un potenciador para el exhibicionista que no necesita salir a la calle. Puede grabarse él mismo y luego subir el material o usar imágenes que localizó en otros medios para sorprender a los participantes. “Eso les causa excitación”.
Sobre su mala experiencia virtual, Wendy Castañeda se sintió muy perturbada, le pareció cómo si hubieran entrado a su casa y revisado sus cosas. El hacker que invadió su conferencia logró sorprenderla y a todos los presentes, tal y como buscan estos personajes.
Trata a través de redes sociales
Por otro lado, existen los operadores sexuales que forman parte de algo mucho más grande en las redes sociales, ellos buscan captar a niños, niñas y jovencitas para llevarlos a la trata de personas, afirmó Samuel Acosta.
De hecho, el 70 por ciento de la población que es víctima de trata son captadas por una red social o por un medio electrónico.
Esto no es reciente, ha ocurrido desde hace tiempo y utilizan estos medios para acceder a las víctimas. De hecho, los tratantes asumen identidades falsas y crean un vínculo con las víctimas, después logran que se enamoren y al final las amenazan.
La técnica del depredador sexual virtual es la misma que en la vida real, simplemente ahora utilizan los medios que tienen a la mano para llegar a poblaciones vulnerables, añadió.
Es importante que los padres estén al tanto de cómo los hijos se manejan en las redes sociales o al material que tienen acceso, concluyó.
https://www.nasa.gov/#.XtHX0kCB-68.whatsapp
After a «delta» launch-readiness review, NASA and SpaceX have cleared the Demo-2 mission for Saturday’s launch attempt, scheduled for 3:22 p.m. EDT. Mission managers now have to take weather into account; the forecast shows a strong possiblity weather conditions won’t allow a launch. Bad weather scrubbed Wednesday’s attempt to launch the mission, the first launch of astronauts on an American rocket from American soil since the last space shuttle mission in 2011. «I think our teams worked together in a really impressive way, making good decisions all along,» NASA Administrator Jim Bridenstine said after the scrub was announced. Members of the public can participate in the mission through NASA’s virtual guest operations.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]