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• En México, el proceso de evaluación de los biológicos es estricto y no depende de influencias políticas, señala el doctor Samuel Ponce de León, coordinador de la Comisión de la UNAM para la atención de la COVID-19
• La ignorancia sobre el tema biomédico y la epidemia es notable y la desinformación se propaga a mayor velocidad que el virus, indica
• La UNAM se mantendrá atenta a las inquietudes y pide a la población vacunarse conforme a las disposiciones de la autoridad sanitaria
Durante más de 200 años las vacunas han modificado las expectativas de la salud humana al prevenir enfermedades, discapacidad y muerte; con ellas se evita la necesidad de atención médica, así como el dolor, sufrimiento y gastos de las enfermedades. Sin duda las vacunas son una herramienta de la salud pública que proporciona con equidad la oportunidad de no enfermar; son además, el primer contacto del Estado con los individuos, al proporcionarles las primeras dosis de vacunas incluso antes de salir del hospital donde nació.
En esta pandemia, el sueño de contar rápido con vacunas contra el SARS-CoV-2 se ha cumplido. En menos de un año, ante la emergencia, se han desarrollado, producido, distribuido y aplicado decenas de millones de dosis en más de 50 países. Este es un éxito de la ciencia y la cooperación internacional, y por esto es importante, subrayar la importancia de la investigación y el desarrollo tecnológico para todos los países. Hoy comienza ya a verse el impacto en la disminución del número de casos, gracias a la vacunación en aquellos países que han avanzado más con su estrategia de aplicación.
Hoy, hay más de 200 proyectos de una amplia diversidad de vacunas, y ya contamos con cuatro productos de calidad con muy alta eficacia y seguridad desplegadas a nivel global, para su uso. Sorprende que hay una desproporcionada atención en noticias y comentarios en redes sociales que enfocan su atención en destacar los efectos colaterales y los eventos adversos, aún, cuando estos son muy poco frecuentes y, cuando ocurren, son de muy baja gravedad; se cuestiona que los gobiernos anticipen compras y firmen convenios aunque los biológicos no hayan completado su proceso; con el mismo ímpetu se critica cuando no se han logrado concretar las negociaciones, y en niveles estridentes, se acusa de negligencia ante la selección de algún biológico, como si la situación permitiera escoger los productos de catálogos. La ignorancia sobre el tema biomédico y la epidemia es notable y la desinformación se propaga a mayor velocidad que el virus.
Es muy importante destacar que la fabricación de vacunas es un área muy regulada, compulsivamente vigilada y supervisada para garantizar la eficacia, seguridad y calidad de cada producto. Las actuales vacunas no surgieron de la nada; todas las plataformas de producción, incluyendo las de RNA-mensajero, tienen años de desarrollo y se adaptaron a la realidad del coronavirus. El proceso de evaluación de los biológicos en nuestro país es estricto y no depende de influencias políticas; la aprobación depende de una comisión de expertos independientes a la COFEPRIS que evalúan toda la documentación y deciden sobre la autorización de estas vacunas. Así es, como se han autorizado ya las vacunas de Pfizer, y Astra-Zeneca, y más recientemente la vacuna Gam-covid-vac o Sputnik V. La decisión, considera los reportes del análisis intermedio de los estudios clínicos fase 3 que muestren eficacia para prevenir la COVID-19 grave.
En el año 2 de la pandemia tenemos la perspectiva de mitigar e interrumpir la transmisión y contagios de la COVID-19, basados en la vacunación. Simultáneamente, es apremiante reforzar nuestras medidas preventivas de higiene, distancia, aislamiento y cubrebocas, a lo largo de la campaña de vacunación.
En la UNAM estamos atentos a las inquietudes sobre el tema y convocamos a la población a vacunarse conforme a las disposiciones de la autoridad sanitaria oficiales, no obstante que anticipamos que el camino no estará exento de contratiempos y dificultades.
Durante los siglos XIX y XX la humanidad cazó indiscriminadamente a las ballenas, sobre todo a las azules. Después de varias décadas apareció una nueva subespecie que ha sorprendido a todos.
El hallazgo pertenece a Salvatore Cerchio, director del Programa de Cetáceos del Fondo Africano de Conservación Acuática, que ha investigado durante 30 años poblaciones de cetáceos en todo el mundo.
Él y su equipo registraron un canto (una breve secuencia de sonidos) diferente que pertenece a una población del noroeste del Océano Índico, posiblemente se trata de una nueva subespecie de ballenas azules.
Al respecto, Luis Medrano González, académico investigador de la Facultad de Ciencias de la UNAM, explicó que en esta época es muy raro descubrir poblaciones nuevas de ballenas. “Los humanos suponemos que conocemos toda la diversidad de esta especie, pero este hallazgo nos demostró que no es cierto”.
La importancia de este descubrimiento radica en que las ballenas azules son más diversas de lo que se pensaba y probablemente esta nueva subespecie o población en el noroeste del Océano Índico fue muy afectada por la cacería comercial, de acuerdo con los registros de esta actividad. “Muy probablemente este grupo de ballenas azules ha estado y sigue en grave riesgo de extinción”.
La humanidad ha cazado ballenas para obtener diversos productos, desde su carne (aunque no toda es comestible) hasta sus barbas para diseñar corsés, pero sobre todo para extraer su grasa que tiene diversos usos, especialmente como combustible para las lámparas. “Literalmente el siglo XIX estuvo iluminado por estos mamíferos, al menos en los países balleneros”.
El punto sobre las ballenas azules es que cómo son las más grandes, se requiere menos esfuerzo para cazarlas y procesarlas. Por este motivo, fueron las más atacadas y a mediados el siglo XX quedaban muy pocas.
Las ballenas azules pueden medir poco más de 30 metros y pesar hasta 180 toneladas. “Aunque no existen cifras exactas porque no hay forma de pesar estos animales en el mar”.
A partir de que la especie fue protegida en 1966 por la Comisión Ballenera Internacional, se ha observado una recuperación muy pequeña de sus diferentes poblaciones, unas más que otras.
No obstante, los rusos declararon en la década de los 90 que mataron a miles de ballenas de todas las especies, más de las que habían reportado anteriormente a esta comisión.
Esta revelación cambió la visión ecológica de las ballenas y llevó a rehacer absolutamente toda las estadísticas e inferencias que se habían planteado a partir de los datos de capturas.
La Comisión Ballenera Internacional llama a esta reevaluación Esquema Revisado de Manejo y este es uno de los protocolos de conservación y manejo de poblaciones más desarrollados en el mundo.
Hasta antes del descubrimiento de Cerchio y sus colaboradores, en el océano Índico se reconocían al menos tres subespecies de ballenas azules con cuatro distintas poblaciones: “Balaenoptera musculus musculus”, vive al norte del Océano Índico; “Balaenoptera musculus intermedia”, alrededor de la Antártica y la ballena azul pigmea “Balaenoptera musculus brevicauda” que cuenta con dos poblaciones en el sur del Océano Índico, en las cercanías de Madagascar y Australia.
Su canto
Los cantos de las ballenas azules consisten en secuencias de dos hasta cuatro o cinco sonidos emitidos de forma repetida y bien definida, que corresponden genéticamente a cada población del mundo. “No es una canción tan larga y tan compleja como la emitida por las ballenas jorobadas”.
Su canción puede durar de 40 segundos hasta un minuto y se emiten con muy altas potencias, como el sonido del motor de un avión, pero bajo el agua, donde los sonidos viajan de forma distinta que en el aire.
El canto de las ballenas azules es también de bajas frecuencias y esto implica que se propagan a grandes distancias. “Hace varios años se realizó un experimento con un hidrófono que logró identificar el canto de estos mamíferos acuáticos hasta una distancia cercana a diez mil kilómetros”, concluyó.
Las vacunas salvan millones de vidas cada año y funcionan entrenando y preparando las defensas naturales del cuerpo, el sistema inmunológico, para reconocer y combatir los virus y bacterias a los que atacan. Si el cuerpo se expone posteriormente a esos gérmenes que causan enfermedades, entonces está inmediatamente listo para destruirlos y prevenir enfermedades.
En medio de la pandemia actual, las vacunas son vitales no solo para salvar vidas, sino también para prevenir los efectos a largo plazo del COVID-19, que apenas los científicos comienzan a comprender.
Actualmente el número de vacunados contra la enfermedad ya supera el número de casos nuevos, estas son buenas noticias, pero la proporción de personas protegidas por ahora alcanza aproximadamente solo el 1,5 por ciento de la población de los países de Europa donde ya se ha comenzado un programa de inmunización, por ejemplo.
Mientras avanzan las campañas de vacunación para los trabajadores de salud y los grupos de alto riesgo alrededor del mundo, las medidas de salud como utilizar mascarilla, mantener el distanciamiento físico, evitar multitudes y lavarse las manos continúan siendo la herramienta más fuerte para disminuir los contagios y a la vez evitar que aparezcan nuevas mutaciones, posiblemente más peligrosas, del virus SARS-CoV-2.
Pero ¿y qué pasa con las personas que ya han sido vacunadas?, ¿ya pueden volver a su vida “normal”? Esto es lo que dicen dos expertas de la Organización Mundial de la Salud.
¿Cuándo se activa la inmunidad y cuánto tiempo protegerá al vacunado y a los demás?
Las vacunas aprobadas actualmente contra el COVID-19 son todas de dos dosis. Después de la primera dosis, existe una buena respuesta inmune que se activa aproximadamente dos semanas después de ser aplicada.
Sin embargo, es realmente la segunda dosis la que luego aumenta esa respuesta inmune y la inmunidad ya adquirida se vuelve aún más fuerte después de su aplicación dentro de un período de tiempo más corto.
“Todavía no sabemos cuánto tiempo dura la inmunidad de las vacunas que tenemos a mano en este momento. Estamos siguiendo a las personas que han recibido vacunas para averiguar si su respuesta inmunitaria es duradera y para saber el tiempo durante el cual están protegidas contra la enfermedad. Así que realmente tendremos que esperar a que pase el tiempo para ver cuánto dura la efectividad de estas vacunas”, explica la doctora Katherine O’Brien, experta en vacunas de la OMS.
Después de ser vacunado, ¿puedo contraer COVID-19 y también puedo infectar a otros?
Los ensayos clínicos demostraron que las vacunas protegen a las personas contra el desarrollo de la enfermedad de COVID-19, que puede ser leve, moderada o grave.
Lo que aún no se sabe de los ensayos clínicos es si las vacunas también protegen a las personas de simplemente infectarse con el virus SARS-CoV-2 y si protegen o no contra la transmisión a otra persona.
“Entonces, esta es una parte realmente importante de nuestra comprensión sobre lo que hacen estas vacunas. ¿Solo protegen contra enfermedades o también protegen contra la infección y la transmisión a otra persona, incluso si no tiene ningún síntoma?”, explica O’Brien.
¿Por qué es necesario continuar con las precauciones incluso después de la vacunación?
La comprensión científica del efecto de las vacunas va evolucionando a medida que surgen más estudios.
“Estamos aprendiendo sobre la protección de las vacunas y una cosa que está clara es que la mayoría de los ensayos clínicos han reportado una protección contra la enfermedad grave que significa hospitalización y muerte. Y en los ensayos clínicos que se han realizado hasta ahora con los siete u ocho candidatos que conocemos, no ha habido ningún caso de muerte o caso grave en el grupo de los vacunados, sin importar cuál recibieron”, asegura la científica jefa de la OMS, la doctora Soumiya Swaminathan.
La experta explica que recientes informes indican que aquellos que han sido vacunados y se infectan podrían tener una carga viral menor, y, por lo tanto, menos posibilidades de infectar a otros.
“Pero hasta que no sepamos completamente sobre esto, es importante que las personas, incluso después de la vacunación, tomen precauciones, usen una mascarilla, se laven las manos, y mantengan el distanciamiento físico, porque incluso si tienen una infección asintomática y puede que no se enfermen porque recibieron la vacuna, aún podrían portar el virus y contagiarlo a otras personas. Por tanto, debemos asegurarnos de controlar la propagación de la infección”, afirma Swaminathan.
La doctora O’Brien por su parte ha recordado que además tampoco ninguna vacuna es 100% eficaz.
«Ahora es el momento de intensificar todas las medidas de protección, mientras se distribuyen las vacunas, porque cuanto más circule el coronavirus más posibilidades hay de que mute a una variante que responda peor a las vacunas», dice.
Y, ¿entonces para qué vacunas si tenemos que seguir tomando precauciones? ¿O será solo un tiempo?
Ahora mismo, el mundo se encuentra en una situación en la que todavía hay una transmisión muy amplia en muchos países, es decir, aún está fuera de control, explica la experta Katherine O’Brien.
“Por lo tanto, el tiempo que necesitemos para continuar con estas precauciones dependerá realmente de lo que las comunidades y los países puedan hacer para realmente aplastar este virus, para acabar con la transmisión. Y de esa manera, las vacunas pueden hacer un mejor trabajo para prevenir la enfermedad”, agrega.
O´Brien señala que tampoco existen pruebas todavía para usar la vacuna en algunos grupos de edad, como por ejemplo los niños.
“Así que, por el momento, esos grupos de edad seguirán estando en riesgo de contraer enfermedades e infecciones y podrán transmitirlo a otras personas”.
Otra razón para cuidarse es que las vacunas escasean, por lo que todavía no hay suficientes en la comunidad para proteger a todos.
“¿Por cuánto tiempo debemos continuar esas intervenciones? El tiempo lo dirá. Una vez que tengamos una amplia cobertura de vacunación en la comunidad, cuando sepamos más sobre lo que realmente puede hacer la vacuna para prevenir la infección, y podamos comenzar lentamente a quitar el pie del pedal de estas otras intervenciones y asegurarnos de que la transmisión, nuevamente, no ocurra”, concluye O’Brien.
▶️ En este «Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia», te presentamos a algunas de las científicas mexicanas que hoy están poniendo en alto el nombre de 🇲🇽 en el 🌎. #MujeresEnCiencia pic.twitter.com/qabb5fXHe8
— Relaciones Exteriores (@SRE_mx) February 11, 2021
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reconoció el trabajo de ocho científicas del país “que están poniendo en alto el nombre de México en el mundo” gracias a sus investigaciones desarrolladas en diferentes áreas de conocimiento, algunas de ellas de manera directa en trabajos para analizar y combatir el virus causante del Covid-19.
En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se conmemora este 11 de febrero, la cancillería difundió un video en el que hace una síntesis del trabajo que realizan estas académicas.
Se trata de Susana Vázquez Torres, maestra en ciencias médicas y farmacéuticas por la Universidad de Groningen en Holanda, quien trabaja en una súper vacuna contra el coronavirus a base de proteínas sintéticas. “Este sofisticado método comienza con un trabajo de software y se espera que su respuesta inmune sea diez veces mayor a las vacunas tradicionales”.
Laura Alicia Palomares Aguilera, doctora en ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien es líder del proyecto de desarrollo de la vacuna contra el Covid-19 que se lleva a cabo en el Instituto de Biotecnología de la máxima casa de estudios.
Mónica Olvera de la Cruz, doctora en física y líder del Departamento de Ciencias de Materiales en Ingeniería en la Universidad de Northwestern. Sus investigaciones a nivel computacional le permitieron identificar las interacciones electroestáticas del virus del Covid-19, que lo unen a las células humanas. Ahora trabaja con dos colegas para desarrollar una molécula que bloquee esa acción y con ello inhibir la infección, detalló la SRE.
Carol Perelman, química farmacéutica y bióloga. Recientemente publicó el cuento infantil Coronesio, Covidín y los secretos de lo invisible, una ficción basada en evidencia científica sobre el Covid-19.
Susana López Charretón, doctora en biomedicina básica por la UNAM. Sus investigaciones están centradas en la genómica funcional de la interacción virus-célula huésped, así como en epidemiología, diagnóstico y metagenómica viral.
Norma Alma Fierro González, doctora en ciencias bioquímicas por la UNAM. Investiga la variabilidad genética de los virus y la inmunopatogénesis asociada a infecciones virales.
Otra de las científicas reconocidas por la cancillería es Marisela Morales, doctora en bioquímica y biología celular por la Universidad de Guanajuato, quien descubrió la existencia de neuronas combinatorias que explicarían conductas adictivas. Por sus investigaciones fue premiada por el National Institutes of Health y el National Institute on Drug Abuse en Estados Unidos.
Paty Rodil, maestra en biología molecular por el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, quien es fundadora de Científica Mexicanas, una red de mujeres académicas que busca visibilizar el trabajo y los logros de las mujeres mexicanas en la ciencia y la tecnología.
Una de las grandes interrogantes de la COVID-19 es por qué algunas personas infectadas –y que comparten espacios como el entorno familiar– son más susceptibles que otras a presentar síntomas graves o incluso fallecer.
En entrevista para el programa Primer Movimiento de Radio UNAM, el doctor Antonio Lazcano Araujo, profesor emérito por la Universidad Nacional, explicó que el virus (SARS-CoV-2) está constantemente mutando, muta menos que otros virus de RNA, con la mitad de la rapidez que el virus de la influenza y con una cuarta parte de la velocidad que el virus del VIH, pero siempre está cambiando.
En ese contexto, “en un grupo familiar en el que todos pudieran haberse contagiado con el mismo virus y que uno se agrave o incluso fallezca y otros no, tiene que ver no con el virus sino con la respuesta individual”, afirmó.
Otros factores
El especialista enlistó tres factores que influyen en esta particularidad: el género, “a los hombres nos va peor con las infecciones que a las mujeres, y tiene que ver, al menos en parte, con la presencia de un gen localizado en el cromosoma X que codifica para unas moléculas de RNA involucradas en la respuesta a las infecciones virales. Los hombres somos XY y las mujeres son XX, ellas tienen el doble de protección natural”.
Otro factor es un defecto en el mismo gen, el doctor Lazcano ejemplificó con el caso de dos parejas de hermanos en Holanda, no relacionados entre sí, “cuando analizaron el DNA de estas cuatro personas se dieron cuenta que tenían un mismo cambio genético, lo que significa que hay sensibilidades que están determinadas genéticamente”.
El tercero es la resistencia natural a la enfermedad, es el caso de un hombre en Australia al que llamaron “unicornio inmunológico” porque entró muy grave a terapia intensiva y en unos días desarrolló anticuerpos poco comunes contra la COVID-19, “es un caso excepcional de alguien que tiene una resistencia natural a la enfermedad, que impide la infección o que si se da la infección permite que salga adelante”.
Convivir con el virus
El SARS-CoV-2 está presente en todas las épocas del año, al respecto el biólogo señaló que para coexistir con él tendríamos que tomar precauciones similares a las que se toman con virus estacionales como el de la influenza, aplicarnos las vacunas y seguir las medidas preventivas.
Las proteínas Spike del virus causante de la COVID-19 son las que mutan más, y proteínas como la polimerasa mutan menos y las vacunas se desarrollan tomando en cuenta estas partes que están evolucionando más rápidamente.
“Habría que hacernos a la idea de que conviviremos con un virus, en la medida en que tengamos mejores vacunas y más eficientes y tengamos claro cuánto dura la prevención estaremos a salvo de manera individual y colectiva”.
Sobre el papel de la comunidad científica en la pandemia, el doctor Lazcano señaló que es obligación de los científicos presentar los datos de una manera transparente y dar asesorías, pero le toca no solo a los políticos sino a la sociedad en general tomar determinaciones al respecto. “El autoritarismo, las visiones sesgadas y la ignorancia de las enfermedades pueden tener consecuencias severísimas”.
Variantes del coronavirus
Ante una respuesta evolutiva de un virus que brinca a una nueva especie, como el coronavirus, los humanos reaccionamos produciendo los anticuerpos, la respuesta celular. “En el caso de la evolución humana tenemos no solamente la evolución biológica sino también la evolución cultural, las vacunas son uno de los mejores ejemplos del impacto que la ciencia pueda tener”.
Las nuevas variantes de SARS-CoV-2 descubiertas en Reino Unido, Sudáfrica y Brasil no son más virulentas, pero si se transmiten con mayor rapidez.
“El virus nunca va a dejar de mutar, puede suprimir algunas letras de su información genética pero eso no lo hace menos viable, al contrario, le permite eludir la respuesta inmune y dispersarse con rapidez”. Tener una variante de este tipo “es un riesgo colectivo enorme porque significa que las personas que enfermen con severidad no van a encontrar espacio en hospitales ni la posibilidad de ser atendidas por personal de salud, ése es el problema”.
¿Volver a clases presenciales en primarias y secundarias?
En opinión del especialista, la decisión de las autoridades educativas mexicanas de no volver a clases hasta que la epidemia estuviera mínimamente controlada, es muy prudente, porque los niños parecen no ser afectados tan gravemente como los adultos por la infección, parecen tener menos virus y ser menos eficaces en la transmisión, “pero lo que es perfectamente claro es que no podemos arriesgar su salud y vida y que se conviertan en agentes inconscientes de la transmisión”, concluyó.
La vacuna contra el COVID-19 de Oxford-AstraZeneca puede ser utilizada en mayores de 65 años, y se prevé efectiva para prevenir los casos graves de la enfermedad causada por las variantes del coronavirus como la identificada en Sudáfrica, expresó este miércoles un panel de expertos de la Organización Mundial de la Salud.
El Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización de la Organización Mundial de la Salud (SAGE por sus siglas en inglés) emitió este miércoles sus recomendaciones generales sobre el uso de la vacuna, que tiene una eficacia del 63,09% contra la infección sintomática por SARS-CoV-2.
“Basados en la evidencia existente, la vacuna debe ser administrada en dos dosis con un intervalo de 4 a 12 semanas entre cada una. De hecho, entre 8 a 12 semanas es más recomendable ya que los datos indican que produce una mejor respuesta inmune”, dijo Alejandro Cravioto, presidente del Grupo de Expertos, durante una conferencia de prensa.
Cravioto agregó que la vacuna está recomendada para todos los mayores de 18 años, a pesar de que en los ensayos clínicos hubo poca participación de este grupo de edad.
“Las respuestas inmunitarias inducidas por la vacuna en personas mayores están bien documentadas y son similares a las de otros grupos de edad. Esto sugiere que es probable que la vacuna resulte eficaz en personas mayores. Los datos del ensayo indican que la vacuna es segura para este grupo de edad… por lo tanto la inmunización les debe ser administrada”, agregó Cravioto.
Recientemente, varios países de la Unión Europea, incluidos Francia, Alemania y Noruega, anunciaron no administrarían la vacuna de AstraZeneca para los adultos mayores debido a falta de información sobre los efectos secundarios en esta población.
El experto indicó que no hay datos sobre la efectividad de la vacuna en menores de 18 años, por lo tanto, no recomiendan su uso para niños y jóvenes. Tampoco hay suficiente evidencia sobre las mujeres embarazadas, los pacientes con VIH y aquellos con sistemas inmunes comprometidos, por lo que el grupo no emitió una recomendación general, pero aseguró que estas personas deben tenerse en cuenta si hacen parte de los grupos de riesgo como los trabajadores de salud.
Las personas que han tenido COVID-19 también deben ser parte de los esfuerzos de vacunación, ya que no existen suficientes datos para determinar cuánto tiempo dura su respuesta inmune, aseguró el experto, añadiendo que lo que no se recomienda es la vacuna para los viajeros, ya que por el momento existen dosis limitadas que no deben utilizarse para viajar innecesariamente.
Efectividad contra las variantes
«En cuanto a la variante de Sudáfrica, hay una marcada reducción de la eficacia de la vacuna de AstraZeneca contra los casos leves y moderados de la enfermedad, así como una reducción de los anticuerpos. No se ha evaluado la eficacia cuando la enfermedad se manifiesta de manera grave, pero hay pruebas indirectas de que sigue siendo eficaz», explicó Cravioto.
Asimismo, los análisis preliminares han demostrado una efectividad de la vacuna ligeramente reducida contra la variante identificada en el Reino Unido, que se asocia con una reducción limitada de los anticuerpos neutralizantes.
Los estudios realizados hasta ahora se diseñaron para evaluar la eficacia frente a cualquier forma en que se presenta el COVID-19, pero el pequeño tamaño de la muestra no permite una evaluación específica de la eficacia de la vacuna frente a la enfermedad grave. Los expertos afirman que la evidencia indirecta es compatible con la protección contra el COVID-19 grave; sin embargo, esto queda por demostrar en ensayos clínicos en curso y evaluaciones posteriores a la implementación.
“En vista de esto, la OMS recomienda actualmente el uso de la vacuna AstraZeneca… incluso si existen variantes en un país. Los países deben realizar una evaluación de riesgo-beneficio de acuerdo con la situación epidemiológica local, incluida la extensión de las variantes del virus circulante”, expresan los expertos.
El grupo asegura que los hallazgos preliminares destacan la necesidad urgente de un enfoque coordinado para la vigilancia y evaluación de variantes y su impacto potencial en la efectividad de la vacuna.
“La OMS seguirá vigilando la situación; a medida que se disponga de nuevos datos, las recomendaciones se actualizarán en consecuencia”, explican.
La experta en vacunas de la OMS, la doctora Katherine O’Brien, pidió a Sudáfrica que continúe recopilando datos sobre la eficacia de la inmunización de AstraZeneca contra la variante para prevenir casos graves de COVID-19. Asimismo, aclaró que el país no ha detenido la aplicación de la vacuna, si no que la ha suspendido mientras estudian los datos.
Precauciones
El grupo SAGE indicó que no se han registrado reacciones alérgicas graves o anafilaxia causadas por la vacuna de AstraZeneca en el contexto de los ensayos clínicos. Sin embargo, como para todas las vacunas, esta debe administrarse bajo supervisión médica, con el tratamiento médico adecuado disponible en caso de reacciones alérgicas. Asimismo, debe garantizarse un período de observación de 15 minutos después de la vacunación.
Además, dijeron, cualquier persona con fiebre aguda (temperatura corporal superior a 38,5 ºC) debe posponer la vacunación hasta que esté afebril. Sin embargo, la presencia de una infección menor, como un resfriado o fiebre baja, no debe retrasar la vacunación.
“Nuestros estudios dicen que los beneficios son más grandes que los riesgos respecto a la vacuna de AstraZeneca”, dijo O’Brien
Vacunarse no significa dejar de protegerse
La experta de la OMS también aclaró durante la conferencia de prensa que la evidencia actual de todas las vacunas contra el COVID-19 es sobre su eficacia para prevenir la enfermedad en los casos leves, moderados o graves, pero que esto no descarta que alguien vacunado pueda infectarse.
“Podrían estar asintomáticos y contagiar a los demás. Estos estudios se están realizando, pero aún no tenemos los resultados, mientras eso ocurre les recomendamos a todos que cumplan con las medidas de salud”, dijo.
O’Brien recordó que además ninguna vacuna es 100% eficaz, por lo que hay que seguir utilizando mascarilla, manteniendo la distancia y lavándose las manos.
«Ahora es el momento de intensificar todas las medidas de protección, mientras se distribuyen las vacunas, porque cuanto más circule el coronavirus más posibilidades hay de que mute a una variante que responda peor a las vacunas», dijo.
Crear una empresa no es sencillo, para consolidarla el emprendedor deberá enfrentarse a un sinnúmero de experiencias, positivas y negativas. Sin embargo, la asesoría profesional será la clave para alcanzar las metas deseadas. Ejemplo de ello, Animal perfect, una propuesta que ya se encuentra en incubación en la FES Cuautitlán.
La responsable de este concepto es Stephanie Alejandra García Hernández, estudiante de noveno semestre de la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia (MVZ) de esta Facultad, quien gracias a su experiencia como entrenadora canina detectó una problemática común.
En entrevista, la universitaria señaló que los premios para perros que se encuentran en el mercado son elaborados a base de harinas de maíz y trigo (con gluten), las cuales provocan obesidad (por la elevada cantidad de carbohidratos que contienen) y, en casos más graves, su ingesta deriva en costosas y riesgosas cirugías.
Para resolver este conflicto, se dio a la tarea de producir Animal Perfect, premios deshidratados con ingredientes proteicos naturales obtenidos de rastros Tipo Inspección Federal (TIF). Su principal beneficio, en comparación con los comerciales, es que brinda una extensa variedad de proteínas, pues está hecho con lomo de cerdo, pechuga de pollo, pavo, res y conejo, entre otros; a diferencia de los que se venden, que están fabricados con víseras.
Esta atractiva propuesta busca mejorar la calidad de vida de los perros, ya que ofrece una mayor palatabilidad (cualidad agradable al paladar), incluso para aquellos con problemas alergológicos, razón por la cual el 19 de noviembre del 2020 este proyecto fue elegido de forma unánime por el comité de InnovaUNAM, con el fin de incubarlo para volverlo empresa.
El maestro Miguel Ángel Moreno Contreras, jefe del Departamento de Incubadoras de Empresas de esta multidisciplinaria, señaló que este suceso es muy importante, ya que este logro se alcanzó después de 6 años en los que la Facultad no había presentado ninguna propuesta ante el comité de InnovaUNAM. Por tanto, exhortó a la comunidad a emprender.
Por su parte, Stephanie García mencionó que el conocimiento que sus profesores le otorgaron a lo largo de su carrera fueron la base para iniciar este sueño, que no había realizado por la falta de capital, por lo que se acercó a la Incubadora de Empresas de la FES Cuautitlán para recibir asesoría financiera en la preincubación. Actualmente ya se encuentra en el nivel de Tecnología Intermedia.
“Cuando pones en papel la parte financiera comienzas a gestionar de forma correcta tu negocio, conoces tus gastos fijos, costos variables, modelo de venta, canal de distribución, el valor de tu producto, tu competencia y modelos de ingreso, entre otros elementos que te ayudan a generar una utilidad viable” explicó la estudiante, quien también expresó la satisfacción de consolidar una idea que lleva desarrollando por poco más de un año y medio.
Pese a que en la UNAM hay un 51 por ciento de estudiantes mujeres, ellas representan menos del 40 por ciento de la matrícula en las disciplinas relacionadas con la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, e incluso hay carreras como Ingeniería Mecánica y Eléctrica donde la subrepresentación es tanta que apenas hay nueve alumnas por cada 100 varones.
A fin de acortar esta distancia, la Universidad Nacional, junto con la iniciativa Epic Queen, invitan al primer Festival Chicas en Ciencia y Tecnología para Combatir la Brecha de Género, que tendrá lugar los días 11 y 12 de febrero, a partir de las 10 de la mañana, y que podrá seguirse vía streaming en: https://www.chicasenlaciencia.com.
Para Ana Karen Ramírez, directora y fundadora de Epic Queen, realizar eventos como éste es crucial para lograr que cada vez más niñas, al crecer, ocupen espacios en áreas relacionadas con las ciencias y la tecnología, pues al día de hoy, 97 por ciento de las empresas tecnológicas son lideradas por hombres y menos del 30 por ciento de los investigadores científicos en el mundo son mujeres.
Sobre por qué es menor el número de chicas interesadas en la ciencia y la tecnología en comparación con los chicos, el profesor Martin Bauer, de la London School of Economics, realizó una investigación (financiada por Microsoft) y, tras entrevistar a 11 mil 500 niñas de 12 países europeos encontró que dicho desánimo responde a que las adolescentes se ven presionadas para cumplir estereotipos y roles de género, y usualmente no encuentran figuras femeninas exitosas en lo profesional que les sirvan de modelo e inspiración.
Este estudio además señala que la máxima atracción de ellas por estas disciplinas se da a los 11 años y se mantiene hasta los 15, pero que, si no son motivadas, gradualmente pierden el interés conforme pasa el tiempo, de ahí que proyectos como Festival Chicas en Ciencia y Tecnología busquen precisamente eso, llegar a este grupo etario a fin de cultivar vocaciones que, por descuido, podrían disolverse.
El encuentro —organizado en el marco del Día Internacional de las Mujer y la Niña en la Ciencia— está abierto para el público en general, pero busca atraer, en particular, a las alumnas de los 14 planteles de educación media superior de la UNAM, quienes podrán escuchar a académicas de renombre como la astrónoma Julieta Fierro; Ana Elena Escalante, directora del Instituto de Ecología; Cecilia Noguez, directora del Instituto de Física; Pilar Carreón, la directora del Instituto de Ciencias Nucleares, o Catalina Stern, directora de la Facultad de Ciencias.
Por su parte Anasofía Sánchez, CEO de Waze México, y Paola Escalante, Head of Creative Shop Facebook, compartirán sus experiencias como mujeres mexicanas con puestos de mando en la industria, algo que para Ana Karen Ramírez es relevante ya que “el mapa de las tecnologías es predominantemente masculino y se maneja como funcionaban las cosas antaño”, tal y como se advierte en un reporte del Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina, publicado en 2015 con apoyo de la UNESCO.
Asimismo, las asistentes también podrán ver a las doctoras Laura Palomares y Susana López, del Instituto de Biotecnología, y Edda Sciutto y Nora Fierro, del Instituto de Investigaciones Biomédicas, discutir en la mesa Cuatro Mexicanas que Desarrollan Pruebas y Vacunas contra la Covid-19, y podrán saber más sobre sus trabajos.
“Aunque cada vez más mujeres eligen carreras tecnológicas o científicas, sigue siendo insuficiente; necesitamos despertar el interés y vocación de las alumnas hacia estas áreas para acabar con los estereotipos y acelerar la igualdad de género en todos los campos”, concluyó Ana Karen Ramírez.
Más información sobre las diferentes actividades y acceso a las charlas en: https://www.chicasenlaciencia.com.

Cuando Gabriela Frías se enteró de que iba a tener una hija de inmediato supo que la llamaría Sofía, en parte por Sophie Germain (1776-1831), la física francesa que adoptó el nombre de “señor Le Blanc” para cartearse con Carl Friedrich Gauss debido a que en aquella época se le prohibía a las mujeres dedicarse a la ciencia, y en parte por Sofía Kovalevskaya (1850-1891), la matemática rusa que burló todas las trabas que le ponían para estudiar y quien, pese a ser una de las mentes más brillantes del siglo XIX, en su país sólo se le permitía dar clase en secundaria pues una mujer no podía enseñar en la universidad.
Para la divulgadora, ambos casos ejemplifican muy bien algo que se ha repetido desde siempre: la intención de excluir a las mujeres de la ciencia, ya sea colocándoles en el camino toda clase de obstáculos, haciéndolas creer que no tienen capacidad para el conocimiento o la inventiva, apropiándose de sus descubrimientos o simplemente borrándolas de los libros de texto y de los anales de la historia.
“A esto se le conoce como el Efecto Matilda –apunta Gabriela Frías Villegas–, un fenómeno sociológico bautizado así en honor de Matilda Josly Gage (1826-1898), una sufragista estadounidense que no se cansaba de señalar cómo se le negaba reconocimiento y oportunidades a la mitad de la humanidad tan sólo por una cuestión de género”.
Donde se explica esto por primera vez es en el ensayo La mujer como inventora, de 1883, en el que la misma Matilda Gage denuncia cómo la historia ha sido distorsionada para hacer de los varones los protagonistas de todo avance científico y para invisibilizar los aportes femeninos, creando así un discurso oficial saturado de tetosterona.
A fin de frenar esta inercia, cada 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, ello con la finalidad de motivar a las estudiantes a dedicarse a alguna de estas disciplinas y para hablar de todas aquellas científicas y creadoras que, pese a su importancia, son casi unas desconocidas para el gran público.
“Por ejemplo, ¿quién ha escuchado de Ada Byron (1815-1852)?, pregunta Gabriela Frías. Lo importante de ella no es que fuera hija de Lord Byron, sino que es la primera programadora de la historia, pues en pleno siglo XIX escribió un software y lo corrió en una protocomputadora, propuso usar tarjetas perforadas para alimentar a los ordenadores e incluso anticipó que más allá de hacer cálculos difíciles, estas máquinas servirían para escribir, hacer arte y oír música. ¿Nos suena familiar? ¡Prácticamente estaba describiendo el futuro!”.
Como comunicadora en el Instituto de Ciencias Nucleares, a Gabriela Frías le gusta contar este tipo de hechos a cualquiera dispuesto a prestarle unos cuantos minutos e incluso le lee a la Sofía relatos donde las mujeres científicas son las heroínas, algo que sí funciona pues la pequeña, a sus cuatro años, ya sabe quién es Ada Byron y qué hizo.
Matilda Gage lo tenía claro: si la historia ha sido torcida para alardear sobre una falsa supremacía intelectual masculina, es labor de todos hacer visibles y reivindicar a todas estas mujeres borradas de los libros. “De esto va el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia”.
Lo que natura no da, Salamanca no presta
Podría pensarse que en pleno siglo XXI ya no hay quien quiera vetarle la entrada a las mujeres en los espacios de investigación, y menos entre gente tan preparada como los científicos, pero en 2015 –el mismo año en que la UNESCO instituyó el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia– sir Tim Hunt (premio Nobel de Medicina 2001) se quejó de la presencia de las mujeres en los laboratorios porque “ellas se enamoran de uno, uno se enamora de ellas y, si les haces alguna crítica, lloran”.
“Las científicas han venido oyendo argumentos como éstos, o más descabellados, desde siempre. Basta con leer la vida de Emmy Noether (1882-1935), la madre del álgebra abstracta, para enterarse de que a ella se le llegó a reprochar que su presencia en las universidades alemanas era una falta de respeto a los hombres que volvían de la guerra, y que se le advirtió que podía quedar estéril de tanto estudiar”.
En fechas recientes Gabriela Frías se ha dedicado a documentar casos como estos para añadirlos a un libro que se niega a salir del tintero, pero que muy pronto lo hará, “y es que mientras más le rasco más cosas se van añadiendo a este ya muy largo listado de injusticias”.
Ejemplo de ello es Lisa Meitner (1878-1968), a quien no se le reconoció haber descubierto la fisión nuclear debido a que Otto Hahn publicó los resultados con su nombre y omitió el de su colaboradora. Hahn recibiría el Nobel en 1944 por dicho hallazgo y, aún teniendo la oportunidad, nunca le aclaró a la Academia que se trataba de un trabajo conjunto.
Algo parecido le sucedió a Rosalind Franklin (1920-1958), quien fotografió el ácido desoxirribonucleico, captando por primera vez su estructura de doble hélice. Dos compañeros de laboratorio le robarían la foto y, a partir de ella, desarrollarían un modelo tridimensional del ADN, labor por la cual recibirían el Nobel de Medicina en 1962. Esos colegas eran James Watson y Francis Crick, quienes nunca se dieron tiempo para darle crédito a Rosalind, pero sí lo tuvieron para declarar –al menos Watson lo hizo en un par de ocasiones– “que los negros son menos inteligentes que los blancos debido a su información genética”.
Y ni siquiera Albert Einstein escapó de conductas reprochables, pues pese a la fuerte sospecha de que Mileva Maric (su primera esposa) colaboró en sus trabajos sobre la relatividad, éste la obligó a dejar la física para dedicarse a las labores del hogar e incluso le impuso un contrato en el que acordaba seguir casado con ella sólo si Mileva se comprometía a: lavarle y plancharle la ropa, prepararle tres comidas al día y a no esperar de él ninguna muestra de cariño o de afecto.
Para Gabriela Frías, sumergirse en estas historias la ha llevado a decepcionarse de gente que admira, como Carl Sagan, de quien recién supo que le exigió a su primera esposa, Lynn Margulis (1938-2011), abandonar su carrera y sus clases universitarias para dedicarse a cuidar la casa. “El final aquí fue feliz, o al menos lo fue para Margulis, quien se divorció de Sagan, desarrolló una notable vida académica y terminó siendo una de las biólogas más importantes de los Estados Unidos”.
#NoMoreMatildas
De 1901 a la fecha, 601 hombres han ganado un Nobel en ciencias mientras que sólo 23 mujeres han logrado lo mismo (es decir, el 3.83 por ciento), y de las 60 medallas Fields otorgadas (galardón llamado el Nobel de las matemáticas) sólo una ha sido para alguien de género femenino (el 1.67 por ciento). Esta falta de representación hace que las menores difícilmente encuentren a personajes de su mismo sexo con los cuales puedan identificarse y que las inviten a lograr algo parecido.
“Cuando termino de dar una charla y se me acerca una niña casi siempre viene con la misma pregunta: ¿yo, siendo mujer, me puedo dedicar a la ciencia?, y si lo único que han visto son hombres científicos o ingenieros, es complicado mostrarles que sí”, explica Gabriela Frías.
A fin de contrarrestar esta tendencia, la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (de España) lanzó la campaña #NoMoreMatildas, iniciativa que surge tras determinar que en los libros leídos en las escuelas españolas las mujeres ocupan apenas el 7.6 por ciento de los contenidos, lo cual ha provocado que sólo un 28.5 de los estudiantes de las carreras de ciencia en ese país, sea femenino.
Y en México sucede algo similar: en nuestros libros de texto la aparición de varones científicos viene a ser la regla, y la presencia de mujeres, la excepción. Ello explica que en una encuesta de hace apenas nueve meses y aplicada entre 10 mil alumnas de tercero de preparatoria de la Ciudad y del Estado de México, sólo 618 de ellas se dijeran interesadas en estudiar una carrera relacionada con las ciencias.
Para evitar que su hija desarrolle esta falta de interés, Gabriela Villegas no sólo le habla a Sofía de ciencia, sino que hace experimentos con ella: ambas ya han construido volcanes que hacen erupción al vertirle vinagre al bicarbonato; han hecho nevar en su casa con polímeros idénticos a los copos que caen del cielo; han mirado eclipses de Luna y lluvias de estrellas desde su patio, y han cazado bichos tan sólo para ponerlos bajo el microscopio y volverlos a liberar.
“A sus cuatro años, a ella le gustan mucho este tipo de actividades y siempre quiere más”, dice, y por ello, para la divulgadora, conmemorar este 11 de febrero es una oportunidad para ensayar con otras niñas aquello que a diario hace con su hija, es decir, mostrarles que la ciencia es algo divertido que además de dar conocimiento, se puede disfrutar.
Ése es el reto –señala Gabriela Villegas–, evitar que haya tantas Matildas (y lograr que en vez de eso haya más Sofías), y eso pasa por visibilizar el trabajo de las mujeres en la ciencia para que las nuevas generaciones tengan modelos femeninos con los cuales identificarse, y que sepan que éste es un camino que ellas también pueden transitar.
El próximo 11 y 12 de febrero, la Coordinación de Igualdad de Género y la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, a través de Universum, Museo de la Luz y Ciencia UNAM llevarán a cabo actividades en conjunto en torno a la celebración del Día de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia.
Sin duda, la ciencia y la igualdad de género son vitales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En los últimos 15 años, la comunidad internacional ha hecho un gran esfuerzo para inspirar y promover la participación de las mujeres y las niñas en la ciencia. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer, ya que las mujeres aún siguen encontrando obstáculos para desenvolverse en el campo de la ciencia.
Esta celebración nos da la oportunidad de sensibilizar al público en general sobre estos temas y al mismo tiempo pretende hacer un llamado a los medios de comunicación y a los gobiernos para dar a conocer problemas que aún están sin resolver, y en la medida de lo posible poner sobre la mesa nuevas políticas concretas.
El programa que se presenta incluye, a destacadas científicas de entidades académicas de la Universidad Nacional Autónoma de México que participarán en diálogos magistrales y conversatorios sobre sus experiencias como científicas en sus áreas de conocimiento.
Asimismo se acompañará con materiales radiofónicos, de testimonios de niñas que desean estudiar una carrera científica, materiales en redes sociales con el hastag #MujeresEnLaCiencia, y fotografías de científicas con el hastag #HazloComoNiña y un reportaje en el portal Ciencia UNAM.
Sigue las actividades a través de las redes sociales de /igualdadUNAM, /dgdcunam, /UniversumMuseo, /MuseodelaLuz y /CienciaUNAMmx
En México, las mujeres son la mitad de la comunidad estudiantil de ciencias pero escasean en los posgrados y tienen salarios más bajos que sus pares masculinos al incorporarse a la vida laboral. En este Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia exploramos los datos sobre científicas mexicanas.
El 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. En México, las mujeres han ganado espacio en las aulas a nivel licenciatura, pero decisiones como tener hijos e incluso el simple hecho de ser mujer siguen siendo un impedimento para cursar un posgrado y percibir el mismo salario que los hombres.
En promedio, una mujer que trabaja en un campo relacionado con la ciencia percibe un salario 16.28 por ciento más bajo que un hombre en su misma situación, de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
“Cuando yo iba a entrar a la maestría hubo una discusión sobre si me iban a permitir la admisión o no porque estaba embarazada y tenía un hijo”, dice Patricia Rodil García, maestra en Biología Molecular por el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica.
De acuerdo con los datos publicados por instituciones públicas, la población estudiantil en licenciaturas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas de la Universidad Nacional Autónoma de México está dividida de manera equitativa entre mujeres y hombres.
Pero hay más hombres que mujeres becados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) para estudiar un posgrado en estas áreas. Además, al incorporarse a la vida laboral los hombres perciben un salario mayor que el de las mujeres incluso cuando no tienen el mismo nivel de estudios, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Las mujeres llenan la mitad de los salones de clase en ciencias e ingenierías…
En 2019, cinco de cada 10 alumnas de nuevo ingreso en la UNAM eligieron carreras relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, de acuerdo con los datos publicados por esta institución.
Según las estadísticas de ingresos en el ciclo escolar 2019-2020, 52 mil 153 de las 93 mil 706 mujeres que ingresaron a una licenciatura lo hicieron en campos de Ciencias naturales, exactas y de la computación, así como en ingenierías.
Esta cifra no solo supera a la de mujeres que decidieron estudiar licenciaturas en ciencias sociales y humanidades, sino que también es mayor a la de alumnos de nuevo ingreso en esos campos, que de acuerdo con los datos de la UNAM fue de 51 mil 399 hombres.
…pero no en todas las carreras
A pesar de que en total son más mujeres que hombres estudiando estas dos áreas de conocimiento, ellas escasean en las licenciaturas de Ciencias Físico Matemáticas y de las Ingenierías: las alumnas son un tercio de la población estudiantil.
Las estudiantes son pocas particularmente en la licenciatura de Ingeniería Mecánica, donde por cada mujer hay nueve hombres. Las siguientes son las licenciaturas con más hombres que mujeres matriculadas.
En contraste, las mujeres superan en número a los hombres en Ciencias Biológicas, Químicas y de la Salud: 37 mil 22 alumnas y 19 mil 605 alumnos. Esta disparidad es más pronunciada en la licenciatura en Nutriología, donde las mujeres son el 84 por ciento de los estudiantes de nuevo ingreso.
Las mujeres obtienen menos becas para estudiar un posgrado
En 2020 el CONACYT otorgó más becas para estudiar un posgrado en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas a hombres que a mujeres, según los datos de este Consejo.
Patricia Rodil dice que tanto ella como el papá de sus hijos aplicaron al posgrado al mismo tiempo y en el mismo instituto, pero a él nunca le preguntaron cómo iba a hacerse cargo de dos hijos.
“Lo que más me entristece de esas situaciones es que a ti no te consultan. Tú eres la persona de la que están discutiendo por ser mamá, pero nunca te preguntan cómo [vas a educar a dos niños y estudiar un posgrado], simplemente suponen que no tienes la capacidad”, dice Rodil.
El año pasado hubo 17 mil 365 becarias y 22 mil 80 becarios estudiando un posgrado en ingenierías, biotecnología, ciencias agropecuarias, medicina, ciencias de la salud, biología, química, física, matemáticas y ciencias de la tierra en México.
El mismo panorama se repite en las y los estudiantes que desean cursar sus posgrados fuera de la República Mexicana con el apoyo de CONACYT: 871 mujeres fueron becadas, mientras que la cifra de hombres ascendió a mil 267 beneficiarios.
La brecha salarial en ciencias e ingenierías
En el campo laboral de ciencias e ingenierías, las mujeres también se enfrentan a una brecha salarial. Los hombres perciben 16.28 por ciento más que las mujeres, de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2020 del Inegi.
Esta diferencia salarial se mantiene a través de todos los campos y sin importar el nivel de estudios.
Una mujer que trabaja en el campo de las ciencias naturales, exactas o de la computación percibe, en promedio, 6 mil 927 pesos, mientras que un hombre gana 10 mil 566 pesos. Es decir, las mujeres cobran, en promedio, 3 mil 629 pesos menos que los hombres.
Además, mientras el ingreso mínimo de un hombre en ciencias es de 860 pesos, el de una mujer es de 200 pesos. Y aunque un hombres puede percibir hasta 70 mil pesos mensuales, el salario máximo de una mujer es de 40 mil pesos, de acuerdo con los datos del Inegi.
Los hombres que no terminaron su licenciatura y trabajan en ciencias ganan 2 mil 504 pesos más que las mujeres de ciencias que sí terminaron la licenciatura.
Además, la experiencia en los trabajos no es igual para mujeres y hombres. Hay trabajadoras que sufren acoso laboral y hay otras de las que se espera que realicen trabajo técnico adicional por ser mujer, dice Patricia Rodil, quien ha recolectado testimonios de investigadoras y los retos a los que se enfrentan a través de la comunidad Científicas Mexicanas.
En el campo de la ingeniería, manufactura y construcción sucede lo mismo: los hombres perciben, en promedio, 11 mil 149 pesos y las mujeres, 9 mil 588 pesos. Esta diferencia también se puede observar en lo mínimo y máximo que cada sexo cobra: ellas perciben de 100 a 215 mil pesos, y ellos de 50 a 300 mil pesos.
Aunado a esto, hay mujeres que encuentran dificultades si deciden maternar. “En el área científica en particular es muy complicado [conciliar la maternidad con el trabajo] por los límites en cuanto a tiempo y edad para participar en espacios como el Sistema Nacional de Investigadores. Se toman muy poco en cuenta las necesidades que tienen (las mujeres)”, dice Patricia Rodil.
La misión internacional de la Organización Mundial de la Salud considera que es “extremadamente improbable” que el coronavirus se produjera tras un incidente en un laboratorio, y sugiere que la vía más probable fue la de la introducción a través de una especie huésped intermediaria.
El jefe de la misión enviada a China para investigar el origen del coronavirus, Peter Ben Embarek, explicó en rueda de prensa el doble objetivo inicial de su misión: tratar de tener una mejor comprensión de qué ocurrió al inicio de los sucesos en diciembre de 2019 y lograr comprender cómo surgió el virus y, en algún momento, saltó a la población humana.
Embarek indicó que, tras las primeras semanas de investigación, no ha cambiado drásticamente el escenario que tenían de antemano sobre los sucesos de inicios de diciembre de 2019, pero que ha mejorado su comprensión y han añadido detalles a la historia.
“Todos los trabajos realizados sobre el virus y los intentos de identificar su origen siguen apuntando a un reservorio natural de este virus y otros similares en la población de murciélagos”, destacó
Wuhan no está cerca de murciélagos
Sin embargo, especificó que Wuhan “no es una ciudad o un entorno cercano a estos murciélagos”, por lo que “el salto directo de los murciélagos a la ciudad de Wuhan no es muy probable”.
Por esa razón, se trató de encontrar qué otras especies animales se introdujeron y se trasladaron dentro y fuera de la ciudad que fueran responsables de la introducción del virus, en particular en el mercado de Huanan.
“Así que la búsqueda de la posible ruta de la introducción del virus a través de diferentes especies de animales y el reservorio específico siguen siendo un trabajo en curso”, detalló.
Embarek identificó cuatro hipótesis principales sobre cómo se introdujo el virus en la población: que la transmisión del virus se produjera directamente de un animal a los humanos que una especie animal hiciera de puente entre animales y humanos que se trasmitiera a través de la cadena alimentaria, en particular de productos congelados saltando a los humanos que el virus surgiera de algún incidente en un laboratorio.
“Nuestros hallazgos iniciales sugieren que la introducción a través de una especie huésped intermediaria es la vía más probable y la que requerirá más estudios e investigaciones específicas”, aclaró.
No descartó tampoco una propagación directa desde una fuente animal original a la población humana e indicó que “también es una posible vía “que provoca recomendaciones en futuros estudios”.
“Sin embargo, los resultados sugieren que la hipótesis del incidente en el laboratorio es extremadamente improbable para explicar la introducción del virus en la población humana, y por lo tanto no es una hipótesis que implique sugerir futuros estudios en nuestro trabajo», apuntó.
El mercado de Huanan no fue el único foco de transmisión
Por su parte, el jefe de equipo de la parte china de la investigación, Liang Wannian, explicó que muchos de los primeros casos notificados se asociaron al mercado Huanan, lo que indica que fue uno de los focos de la transmisión, pero que la transmisión también se produjo en otros lugares de Wuhan al unísono.
Wannian añadió que con la información epidemiológica actual no es posible determinar cómo se introdujo el virus SARS-CoV-2 en el mercado de Huanan.
“Es probable que el mercado de mariscos de Huanan haya actuado como foco de transmisión del virus, pero también parece que la transmisión se produjo en otros lugares de Wuhan al mismo tiempo (…) Con la información actual no es posible determinar cómo se introdujo el SARS-CoV-2 en el mercado de Huanan”, destacó.
El periodo de investigación en la ciudad de Wuhan tuvo lugar del 14 de enero hasta el 10 de febrero y lo formaron diecisiete expertos internacionales procedentes de diez países y diecisiete investigadores chinos.
“Por ser mujer siempre he tenido que esforzarme tres veces más para demostrar que soy igual de capaz que un hombre, porque si eres mujer tienes que hacer más. Evidentemente el sexo no tiene nada que ver con las capacidades”, señaló Ángeles Pérez Villegas, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM en la sede de Ensenada.
En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia invitó a todas las pequeñas que así lo deseen a dedicarse a esta área. “Nunca se queden con el yo no puedo, el límite de nuestros logros lo ponemos nosotras mismas”.
Aunque sea difícil y vayan contra la sociedad o la misma familia no se dejen vencer. “La satisfacción que se tiene a la vuelta de los años es invaluable, trae muchas recompensas y una es inmensamente feliz”.
El camino no fue fácil
Desde muy pequeña le ha apasionado la astronomía, cada vez que miraba el cielo se quedaba embelesada. De esa época recuerda a los tres reyes magos, que hoy sabe son el cinturón de Orión.
En el camino se decidió por estudiar una ingeniería en sistemas computacionales en el Instituto Politécnico Nacional, pero después entendió que la astronomía seguía siendo su pasión.
Su curiosidad por las estrellas la cambió de rumbo y se encaminó por una maestría en Astronomía en la UNAM. Después siguió con el doctorado.
Durante su estancia como estudiante de ingeniería las mujeres eran minoría. A veces los hombres hacían chistes machistas e incluso tuvo que modificar su forma de vestir, no usar falda para no recibir comentarios de mal gusto. Con el tiempo aprendió a ignorarlos.
Para el doctorado llegó un punto en que las personas le preguntaban: ¿ya estás casada? Y cuando les decía que no, lo que seguía era: ¿y cuándo vas a iniciar una vida?
Quedó impresionada con esos comentarios porque en la sociedad “empezar una vida para una mujer” significa casarse y tener hijos, nunca se piensa en desarrollarse profesionalmente y esto último también es una elección de vida.
Un día, trabajando con un grupo de investigadores, dio su opinión sobre cómo detectar un problema y la ignoraron. Después explicó sus ideas a sus amigos y les pareció que su planteamiento tenía mucho sentido.
Posteriormente en el equipo de trabajo alguien más comentó lo mismo que ella y a todos les pareció una idea genial. Ella sintió que quizás no la escucharon por ser mujer o no se explicó muy bien.
Al respecto, cree que una chica siempre debe luchar para ser escuchada, porque hay quienes piensan que lo dicho por una mujer no tiene sentido, pero si lo comenta un hombre entonces es completamente distinto.
Su pasión por la ciencia
La astronomía le apasiona porque se imagina que “somos un pequeño granito de arena entre un mar de estrellas, que al mismo tiempo están dentro de un enorme cúmulo de galaxias y nosotros somos algo tan pequeñito que preguntarnos cómo llegamos aquí es impresionante”.
Su entusiasmo la llevó a especializarse en la dinámica galáctica, es decir, cómo se mueven las estrellas dentro de una galaxia.
Si las niñas tienen interés por la ciencia, la investigadora universitaria les recomienda que sigan sus sueños.
¿Has sentido la necesidad de mover las piernas mientras estabas sentado? ¿Te has preguntado por qué pasa? Rafael Santana Miranda, responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM, nos lo explica.
De acuerdo con el especialista, se llama síndrome de piernas inquietas y puede tener varias causas. Frecuentemente se asocia a la deficiencia en el metabolismo del hierro por pérdida de material hemático debido a una intervención quirúrgica, trastornos gastrointestinales, renales, ginecológicos, una alimentación deficiente o trastornos anímicos como la ansiedad. No obstante, también se presenta en situaciones fisiológicas normales como en el embarazo.
Se trata de una manifestación desagradable que presentan las personas en las extremidades tanto superiores como inferiores, pero es más común en las piernas.
Los afectados la describen como tensión, sensación de adormecimiento, hormigueo y disminuye con el movimiento. Regularmente se asocia con la presencia de movimientos durante el dormir, un padecimiento conocido como Trastorno de Movimientos Periódicos de las Extremidades y se da en un porcentaje entre el 70 y 90 por ciento de los casos.
Falta de hierro
Además de perder material hemático, las personas que sufren problemas renales incrementan sus niveles de urea, una sustancia formada durante el procesamiento de las proteínas en el hígado y que generalmente se excreta a través de la orina y el sudor, entre otras sustancias con manifestaciones diversas en el organismo.
La hemoglobina es la encargada de llevar el oxígeno, equivalente a la energía, a los órganos y tejidos del cuerpo. Por tal motivo, los afectados se sienten cansados todo el tiempo y el cerebro al no tener oxígeno pierde concentración.
La falta de hierro genera alteraciones de movimientos durante el dormir, porque también sirve para la formación de neurotransmisores relacionados con el movimiento.
Se trata de un problema muy frecuente, pero regularmente las personas no son conscientes de padecerlo, acuden al médico porque se sienten cansados, sufren un sueño fragmentado, están irritados, tienen un rendimiento físico bajo, e incluso su memoria y atención han disminuido considerablemente.
Durante el dormir
En el Trastorno de Movimientos Periódicos en las Extremidades se mueven las piernas o los brazos con movimientos sutiles hasta movimientos complejos de las extremidades. Dicha situación se da principalmente en el sueño ligero en las fases N1 y N2 y disminuyen en el sueño MOR donde disminuye el tono muscular.
Aunque en situaciones muy graves los médicos han detectado dichos movimientos hasta en el sueño MOR.
Prevenir
En modelos animales se ha detectado que los niveles de hierro se alteran debido al sedentarismo. “Aunque estemos en confinamiento por la pandemia, debemos buscar formas para realizar ejercicio, además de mantener una buena alimentación y así tener una mejor calidad de vida”, señaló el académico universitario.
Recuperar el hierro no es tan fácil para el organismo humano, a veces no es suficiente con comer carne, sino que es necesario tener un adecuado estado gastrointestinal para que el organismo lo pueda absorber.
Siempre es necesario determinar la causa de la deficiencia de hierro, reconocer que existen otras causas con un componente genético, independiente del metabolismo del hierro y alteraciones estructurales del sistema nervioso central, que pueden estar involucrados con las manifestaciones clínicas mencionadas, concluyó.
Durante la pandemia de la COVID-19 uno de los problemas más importantes ha sido el equipo de protección, sobre todo en hospitales. Por este motivo, Alejandro Crespo, egresado de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, diseñó la máscara PURIFAIR 1, que posee un alto grado de seguridad basado en las normas internacionales.
Desarrolló esta máscara para apoyar con su “granito de arena” contó a UNAM Global. El equipo cuenta con un diseño muy ligero que permite trabajar sin problema dentro de un consultorio dental o médico e incluso en un quirófano.
Posee el grado médico con filtro N95 PM 2.5. En la parte superior es capaz de atrapar hasta un 95 por ciento de las partículas con un tamaño de hasta 2.5μm por medio de su filtro de 5 capas, filtro de algodón electroestático a prueba de polvo y filtro con carbón activado.
El filtro con carbón activado bloquea el polvo del tamaño de micrones, contaminantes industriales y varios tipos de sustancias nocivas. Por tal motivo, funciona no sólo para protegerse del SARS-CoV-2 sino de cualquier otro virus.
Su uso es muy fácil, ya que cada filtro es desechable. “Lo único que tienen que hacer es desechar el filtro no deseado y reemplazarlo por uno nuevo”.
Dispone de unos ventiladores silenciosos que permiten ventilar y circular el oxígeno de forma natural dentro de la máscara y así eliminar algunos gases producto de la respiración como el CO2 de forma sustancial.
Posee dos baterías de litio a los costados para que la máscara funcione 6 horas seguidas, una válvula de escape frontal que permite la salida de gases más rápida y en el proceso no permite la entrada de ninguna otra partícula.
La máscara está hecha de un plástico de alta densidad ultra resistente a cualquier golpe, ralladura o quemadura y así se prolonga la vida del equipo.
En la parte lateral izquierda cuenta con un botón que permite apagar los motores en períodos de inactividad y sobre todo cuando la carga de las baterías se encuentra baja y requiere conectarse al cargador para seguir usándola.
Es muy segura porque cuenta con la certificación de la Directiva de Instrumentos Médicos (93/42/EEC) de la Comisión Europea, y los estándares internacionales de calidad de ISO 14971:2012; 1041:2008+A1:2013; ISO 10933-5:2009; ISO 15223-1:2016; ISO; 10993-12009/AC:2010; y ISO 10993-10:2013.
Para aquellos interesados en adquirir la máscara pueden comunicarse a:
(55) 76956995