Los adultos de más de 50 años que duermen menos de 5 horas al día tienen mayor riesgo de desarrollar varias enfermedades crónicas que aquellos que duermen siete horas, reveló un estudio publicado en la revista PLOS Medicine.
Para este estudio se analizó desde 1985 a casi ocho mil personas de 50, 60 y 70 años. Estos no padecían enfermedades crónicas a los 50 años. Los científicos pidieron a los participantes que informaran sobre cuánto habían dormido durante los exámenes clínicos realizados cada cuatro o cinco años durante los siguientes 25 años.
De acuerdo con los resultados, las personas de 50 años que duermen cinco horas o menos, tienen un 20 por ciento más de probabilidades de ser diagnosticadas con una enfermedad crónica y un 40 por ciento más de probabilidades de desarrollar dos o más enfermedades crónicas en los siguientes 25 años, esto en comparación con quienes dormían hasta siete horas.
El estudio también reveló que las personas del mismo rango de edad que dormían cinco horas o menos, tienen un 25 por ciento más de riesgo de mortalidad en los siguientes 25 años, debido a que padecer enfermedades crónicas incrementa el riesgo de muerte.
De hecho, la multimorbilidad (padecer más de una enfermedad) va en aumento y más de la mitad de los adultos mayores padecen al menos dos enfermedades crónicas.
Se trata de un reto para la salud pública porque con dicha situación surge un elevado uso de los servicios sanitarios, hospitalizaciones y discapacidad.
Los beneficios de dormir
Dormir tiene funciones muy importantes para el organismo. Por ejemplo:
El cuerpo recupera energía.
Se eliminan los desechos acumulados durante el día.
Se regulan hormonas.
Se refuerzan las defensas.
Se consolida la memoria.
Para garantizar un sueño reparador las personas deben asegurarse que el dormitorio esté tranquilo, oscuro y con una temperatura agradable. Antes de acostarse, evitar los dispositivos electrónicos y las cenas abundantes. Además, durante el día se debe realizar actividad física.
Otros padecimientos
El estudio también reveló que las personas con una enfermedad crónica y que duermen menos de cinco horas, tienen un riesgo de 35 por ciento mayor para desarrollar otra enfermedad. Esto podría deberse a las condiciones de salud subyacentes que afectan al sueño.
Por ejemplo, hay riesgo de padecer una enfermedad cardíaca, un accidente cerebrovascular o aumento de la presión arterial.
La transición es inevitable; están listas para usarse: Antonio del Río Portilla, director del IER
Cualquier empresa o cooperativa que tenga desechos agroindustriales puede utilizar los desechos orgánicos para crear biocombustibles.
Las energías renovables son competitivas y están listas para usarse. Ya pueden generarse en casi cada lugar del planeta y en México donde las necesitemos, afirmó Antonio del Río Portilla, director del Instituto de Energías Renovables (IER).
“Ya la energía de fuentes renovables (solar fotovoltaica y fototérmica, eólica y biocombustibles) nos posibilitan a producirla en el sitio donde se demande y por las personas que la requieran.”
Para el científico, el cambio de fósiles a renovables depende de que empecemos a usar las segundas, “es algo que está en camino y la transición es inevitable”.
Las fuentes renovables hoy en día son más baratas que las de combustibles fósiles, sobre todo en la generación eléctrica. “Es una cuestión de tiempo, todavía pensamos que estamos en el siglo pasado cuando las energías de combustibles fósiles sí eran más baratas que las renovables, pero hoy en día no es así”, señaló.
La decisión política que se requiere es el fomento a las renovables. Hoy en día, empresarios y particulares están invirtiendo en esta alternativa limpia, pese a que el gobierno federal apoya las refinerías que usan petróleo.
“Muchos académicos del IER ya tenemos paneles fotovoltáicos en las casas, y desde hace más de 20 años algunos contamos con calentadores solares. No nada más hacemos investigación en estos temas, estamos convencidos, y nuestro bolsillo está siendo favorecido porque las renovables son más baratas y además no emiten gases de efecto invernadero”, comentó el universitario.
De renovables a sustentables
Antonio del Río precisó que las energías renovables son aquellas que se utilizan a una tasa menor que la que se consume, mientras que las sustentables consideran otros aspectos ambientales, como un ecosistema propicio para ellas, no únicamente que duren, sino que igualmente sean adecuadas para ese entorno y para la sociedad.
“Puede ser que la energía renovable no sea sustentable en un determinado sitio, no son sinónimos. La energía sustentable involucra como pilares la parte ambiental, económica y social. Depende de otros factores y no sólo el tecnológico.”
Para Del Río, las renovables son el futuro, y la generación del petróleo pronto pasará. Reconoció que este último tiene mucha energía por unidad de masa y responde rápido a los requerimientos de potencia, pero emite gases de efecto invernadero, y por su causa los eventos extremos que pasaban cada 50 años, ahora los vemos frecuentemente.
Cuando se calienta la atmósfera hay más energía y al haberla los huracanes tienen más velocidad, mientras que en el caso de las inundaciones inusuales, se deben a que el agua se evapora más por las altas temperaturas y por eso cae más agua. “El calentamiento global está haciendo que la atmósfera tenga más energía, y ésta se tiene que disipar, generando que estos eventos sean más intensos y frecuentes”, explicó.
Consideró que energías renovables y sustentables deben avanzar de forma paralela y poner las primeras cuidando los aspectos ambientales, económicos y sociales de la implantación de esa tecnología.
Para promover las renovables el experto sugiere ir avanzando por regiones o municipios, pequeños poblados donde se analicen los resultados antes de entrar a grandes ciudades. “Invito a las autoridades municipales a que exploren esta opción, es mucho más fácil hacerlo a escala pequeña y fomentar que los inversionistas apoyen las energías limpias que no contaminan el sitio”.
Respecto al territorio nacional, propuso usar la solar, tanto térmica como fotovoltaica, pues son totalmente viables. “Tenemos un promedio de 5.5 kilovatios de radiación por metro cuadrado, que nos produce al menos 0.5 kilovatios/hora al día. Con cinco metros cuadrados se abastece el consumo de una familia”, ejemplificó.
Destacó que en México hay regiones con una buena componente de viento para impulsar la energía eólica, como Oaxaca, Yucatán y algunas zonas de Jalisco donde hay veletas de agua que giran. “En estos lugares pueden emplearse aerogeneradores que tengan la misma función que un sistema fotovoltaico. Se puede subir el agua o generar electricidad para abastecer el consumo de una casa o un pequeño negocio”.
A lo largo de todo el litoral pueden aprovecharse las brisas del mar para mover aerogeneradores en la mañana y en la tarde y producir energía.
En cuanto a los biocombustibles, cualquier empresa o cooperativa que tenga desechos agroindustriales puede utilizar los desechos orgánicos para crearlos. “En algunos ranchos lecheros de Querétaro se usa el excremento de las vacas. Otros desechos producen biogás y bioetanol en Yucatán. Estas tecnologías se están empleando en diversas zonas del país, aunque necesitan asesoría y personal capacitado para implementarlas con mayor éxito”.
En México pueden utilizarse la solar, tanto térmica como fotovoltaica, pues son totalmente viables, así como la eólica, ya que a lo largo de todo el litoral pueden aprovecharse las brisas del mar para mover aerogeneradores en la mañana y en la tarde y producir energía.
Investigaciones del IER
En el IER, con sede en Temixco, Morelos, trabajan con energía solar fototérmica colocando dispositivos para captar la energía del Sol y calentar agua, algún fluido o para deshidratar alimentos (aplicaciones termosolares).
En energía fotovoltaica hay equipos que calculan muy bien la eficiencia de equipos pequeños y grandes, de kilovatios a megavatios.
Un grupo de especialistas del Instituto se dedica a analizar materiales para el almacenamiento de energía o para crear celdas fotovoltaicas. “Tenemos algunas patentes para nuevas celdas fotovoltaicas y para baterías y otros sistemas que almacenan carga eléctrica”, mencionó.
Otro estudia energía geotérmica y evalúa si en algún lugar de la República Mexicana puede haber una instalación que aproveche la energía disponible en el subsuelo de la Tierra.
Respecto a la eólica, se trabaja con las conexiones eléctricas con la red de grandes sistemas eólicos que aprovechan la energía del viento, y también examinan los diseños de pequeños aerogeneradores. “Se analizan las capacidades de regiones completas para ver si podemos instalar parques eólicos o pequeños aerogeneradores arriba de las casas y edificios de ciertos poblados”, agregó.
Un grupo más investiga sobre biocombustibles a partir de desechos. Con algas, bacterias y otros microorganismos, así como combinaciones electroquímicas para convertir desechos en biocombustibles.
Aunque las patentes del IER aún no llegan al mercado, esta entidad universitaria ya colabora con empresas, y están empleando algunos desarrollos tecnológicos hechos por ellos.
“En México es necesario que las autoridades municipales, estatales y federales se convenzan de que lo que puede sacar a la nación de la pobreza energética son las energías renovables. Con su posibilidad de generarlas en forma distribuida, son una opción”, concluyó.
En México se han realizado esfuerzos por lograr viviendas confortables y sustentables.
El uso de energía en edificios obedece a varias necesidades, entre ellas la de preparar y conservar alimentos, calentar agua, la iluminación y la climatización.
Para llevar a cabo cada uno de estos procesos se requiere de un alto gasto de energía que no es renovable, pues proviene del petróleo, el gas y el carbón.
Alrededor de 90% de la energía que se consume en el país es no renovable. El 20% del consumo total corresponde al sector de los edificios. Además, por la tecnología que se utiliza para generar la energía y el origen de ésta, la mayoría de las construcciones que habitamos no pueden ser consideradas sustentables, explicó el doctor David Morillón Gálvez, coordinador del área de Mecánica y Energía del Instituto de Ingeniería de la UNAM.
Sin embargo, tener una vivienda sustentable es posible si se piensa en un diseño más adecuado, que considere el tipo de clima del lugar en donde se construye, la orientación de las ventanas y su control solar, los materiales que se utilicen para que se climatice de manera natural, así como el uso de tecnología para el aprovechamiento del Sol, el viento y otras energías renovables.
Un alto porcentaje de las viviendas tradicionales son muy frías en invierno y extremadamente calurosas en verano, por ejemplo, aspectos que hacen la estancia de los habitantes poco agradable.
Confort térmico
Uno de los principales problemas para lograr viviendas confortables son los materiales y sistemas constructivos utilizados, ya que algunos se han industrializado y se usan de igual manera en todo el país.
Sin embargo, un material no se comporta de igual forma en todos lados, lo cual genera que en algunas zonas las casas sean demasiado calientes y en otras muy frías.
La consecuencia de esto es el uso de energía no renovable para calentar o enfriar la vivienda, según sea el caso. Y entonces, es común ver zonas en donde hay un amplio uso de aire acondicionado o de calefacción para lograr viviendas confortables.
El investigador explicó que es preferible utilizar los materiales que son originarios y de los cuales se dispone en cada zona. De lo contrario, aquellos que se industrializan en enormes cantidades para llevarlos a distintas partes del país, deberían primero analizarse y ver de qué manera se pueden mejorar o adecuar.
Millones de viviendas en México no disponen de una adecuada planeación y diseño, por lo que la opción podría ser colocar aislantes en los techos y paredes, o colores reflejantes para que se disminuya calor o se refleje y no se obtengan construcciones demasiado calientes o frías en su interior.
Asimismo, puntualizó que en la actualidad se desarrollan materiales mejorados con nanotecnología. Algunos de ellos buscan con cambio de fase, es decir, que el calor en lugar de pasar una pared, gracias a un acabado (como un tirol) sea absorbido, cambie su fase y se almacene para cuando sea necesario, o se regrese al ambiente cuando baje la temperatura exterior.
Proyectos de sustentabilidad energética
En México se han realizado distintos esfuerzos por lograr viviendas confortables y sustentables. Desde la UNAM han surgido distintos proyectos que han tenido proyección nacional e internacional, además de que se ha colaborado con diversas instituciones gubernamentales.
Uno de estos proyectos enfocado en la sustentabilidad energética es Hipoteca verde, el cual se ha aplicado en viviendas de interés social y ha sido reconocido por la ONU y Estados Unidos.
Este trabajo promueve el ahorro de energía eléctrica, de agua y de gas, así como el aprovechamiento de las energías renovables. En su primera etapa se estimuló el uso de distintas tecnologías, las cuales han permitido que las viviendas disminuyan su consumo energético convencional.
El doctor Morillón Gálvez, quien encabeza esta propuesta, explicó que en la actualidad se trabaja el proyecto Hipoteca Verde Dos, a través del cual se pretende lograr sustentabilidad de agua y energía eléctrica, ya que se busca que la vivienda genere su propia energía y pueda tratar el agua y volverla a usar.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
En los niños son las de codo; en los adultos, las de tobillo; y en los adultos mayores, las de muñeca, radio, hombro, cadera y columna vertebral
Una fractura ósea es la pérdida de continuidad de un hueso a consecuencia de golpes, fuerzas o tracciones; causa dolor, moretones, inflamación, limitación del movimiento, deformación del área y, a veces, una herida abierta.
Según el estado de la piel, las fracturas se clasifican en cerradas (el hueso fracturado no desgarra la piel) y expuestas (el hueso fracturado se observa a simple vista).
Debido a que alrededor de los huesos hay músculos, arterias, venas y nervios, estas estructuras también pueden verse afectadas por una fractura.
Si una fractura no es atendida adecuadamente, los tejidos pueden inflamarse al grado de obstruir la circulación sanguínea del segmento dañado, o morir; asimismo, puede haber infección en el hueso comprometido y atrofia y rigidez articular.
De acuerdo con Michell Ruiz Suárez, experto en traumatología y ortopedia, y académico de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM, las fracturas más comunes en los niños son las de codo; en los adultos, las de tobillo; y en los adultos mayores, las de muñeca, radio, hombro, cadera y columna vertebral.
“En cuanto a las personas de más de 65 años, principalmente las mujeres con osteopenia u osteoporosis, sufren con más frecuencia fracturas por fragilidad”, añade.
Cuatro signos
Cuando ocurre una fractura aparecen cuatro signos: rubor (cambio de coloración en la piel o los tejidos que se encuentran alrededor de la fractura), tumor (aumento de volumen de la zona afectada), calor (aumento local de la temperatura) y dolor (cada quien lo experimenta de manera particular).
“Por lo que se refiere a la función, puede o no perderse. Por ejemplo, se dan casos en que un tobillo fracturado conserva alguna función debido a que el hueso no tuvo un desplazamiento muy grande. Por eso es necesario sacar una radiografía que corrobore si se trata o no de una fractura”, indica Ruiz Suárez.
Una vez que la zona de la fractura es inmovilizada, hay que ver si la piel que se encuentra alrededor está íntegra. Si presenta una lesión, aunque sea puntiforme (como un piquetito), la persona debe ser llevada cuanto antes a un servicio médico, ya que ello demuestra que es una fractura expuesta que corre el riego de contaminarse o infectarse.
No todas las fracturas tienen que atenderse a partir de un procedimiento quirúrgico. De hecho, muchas de ellas pueden tratarse de manera conservadora mediante la inmovilización del hueso con una férula o un aparato circular de yeso o fibra de vidrio.
“Ahora bien, el tratamiento conservador implica hacer primero una reducción del hueso, es decir, volver a alinearlo lo mejor posible, y después inmovilizarlo”, agrega el especialista.
Luego de una fractura, algunos pacientes sienten un dolor demasiado fuerte y así lo manifiestan. En tales casos es indispensable revisar la parte de la piel más distante de la fractura (o sea, si ésta es en el brazo, la mano; y si es en la pierna, el pie) y comprobar que no esté pálida, porque sobre todo las fracturas condicionadas por una gran energía pueden ocasionar daño en los tejidos blandos, como las arterias, que son las responsables de llevar la sangre a todo el cuerpo.
“Cuando la sangre no llega bien a la parte más distante de una fractura, la piel empieza a ponerse pálida, lo cual es un indicador de que la persona deber recibir atención médica de urgencia”, apunta Ruiz Suárez.
De seis a ocho semanas
El de los niños es un esqueleto inmaduro que todavía tiene cartílago de crecimiento, a partir del cual los huesos seguirán creciendo hasta que terminen de formarse.
“De ahí que sea muy importante tratar de recuperar la estructura original de un hueso fracturado y no dejar ningún daño en el cartílago de crecimiento, pues, de lo contrario, el infante podría sufrir alguna secuela en el corto, mediano o largo plazo.”
Por otro lado, si no se atiende de manera inmediata, una fractura de cadera propiciada por una caída puede poner en peligro la vida de aquellos adultos mayores que, además de la fractura en sí, padecen múltiples enfermedades.
“Cabe señalar que, en ocasiones, la caída no genera la fractura, sino la fractura genera la caída. Es decir, la fractura ocurre por una fragilidad ósea excesiva. En tales casos es fundamental atender la fractura presente, pero también la osteoporosis, para prevenir que haya más fracturas en el futuro, porque, una vez que hay una fractura por fragilidad ósea excesiva, antes del año puede haber otra y, antes de los dos años, otra más en diferentes partes del cuerpo”, afirma el especialista universitario.
De seis a ocho semanas es el tiempo promedio para que un hueso fracturado sane y, por lo tanto, para que la férula o el aparato circular de yeso o fibra de vidrio que lo inmovilizó pueda retirarse. Posteriormente es imprescindible tomar una terapia de rehabilitación para recuperar el movimiento y la fuerza que se tenía antes de la fractura.
Mitos y verdades
Los quiroprácticos, sobadores y hueseros pueden tratar cualquier fractura. Mito. Con todo y su experiencia, estos terapeutas tradicionales no están capacitados, desde el punto de vista médico, para atender una fractura compleja que comprometa una estructura vital, por ejemplo.
Si una persona sufre una lesión en un brazo, una pierna, un talón…, y puede mover esa parte del cuerpo, es porque no está fracturada. Mito. El hecho de que una parte lesionada del cuerpo conserve algún grado de movilidad no descarta que haya sufrido una fractura.
Un hueso que ya se fracturó puede volverse a fracturar. Verdad. Que un hueso fracturado desarrolle un callo no significa que quede blindado. Un hueso que ya se fracturó una vez puede volver a fracturarse en el mismo sitio.
Las fracturas de huesos grandes son las que tienen que ser atendidas por un médico; si los huesos pequeños, como los de las muñecas o las manos, se fracturan, pueden tratarse en casa. Mito. Si cualquier hueso fracturado (grande o pequeño) no recibe un buen tratamiento, puede haber, tarde o temprano, secuelas funcionales considerables.
Las ancianas sufren más fracturas por fragilidad que los ancianos. Verdad. Las alteraciones hormonales que experimentan las mujeres después de la menopausia las hacen más susceptibles de sufrir fracturas por fragilidad.
La más grave
La complicación más grave de una fractura es una lesión arterial, ya que pone en peligro tanto la viabilidad de una extremidad como la vida de la persona.
La frase
“Las personas de más de 65 años, principalmente las mujeres con osteopenia u osteoporosis, sufren con más frecuencia fracturas por fragilidad”
-Michell Ruiz Suárez, experto en traumatología y ortopedia, y académico de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM
[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original: Gaceta UNAM Autora de la nota: Guadalupe Lugo Fecha de publicación: 5 de abril de 2021 https://www.gaceta.unam.mx/crean-parche-para-tratar-osteoporosis/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
Propuesta de la alumna Jessica Victorino
Es transdérmico y se acopla a microagujas poliméricas biodegradables
Para contribuir a disminuir las reacciones adversas de uno de los fármacos dirigido a tratar la osteoporosis, en particular en mujeres posmenopáusicas y en hombres adultos mayores, así como auxiliar a que el organismo absorba más cantidad de esa sustancia, universitarios desarrollaron un parche transdérmico con microagujas huecas poliméricas biodegradables, las cuales liberan alendronato de sodio.
José Juan Escobar Chávez, académico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, indicó que para 2050 México será una nación de adultos mayores y el número de fracturas por osteoporosis podría incrementarse en esa población, asociado a otras patologías como obesidad, diabetes, hipertensión e hipercolesterolemia.
La propuesta, realizada por la alumna de la licenciatura en Farmacia Jessica Aglae Victorino Zúñiga, consiste en la generación de una opción no agresiva y eficiente, además de aumentar la biodisponibilidad (grado y velocidad con que una forma activa alcanza su sitio de acción) del fármaco, “porque también es importante mencionar que el alendronato sódico por vía oral tiene baja biodisponibilidad, es decir, es mínima la cantidad que se aprovecha de la tableta que se ingiere”.
Este es un parche transdérmico acoplado a microagujas huecas poliméricas biodegradables, el cual se suministra a través de la piel –en las regiones lumbar, abdominal y antebrazo, es decir zonas anatómicas donde no hay mucho vello para impedir que se desprenda–, lo que evita las reacciones adversas a nivel esofágico y gástrico que el medicamento genera después de su ingesta. Es una innovación cómoda y benévola con el paciente.
Además, por su tamaño micrométrico no genera dolor y permite efectuar cualquier actividad sin problema, además de que el enfermo por sí mismo lo puede aplicar, no se requiere de personal especializado; esas son otras de sus grandes ventajas, y ya se solicitó la patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad industrial.
El universitario mencionó que se hicieron pruebas de resistencia de la película biodegradable que constituye al parche, así como de irritabilidad en voluntarios, cuyos resultados arrojaron que el producto tecnológico y su caracterización son positivos.
Fragilidad ósea
Se trata de un problema de salud pública que se volverá una carga considerable para el sector público en las próximas décadas, aunado a las demás patologías que influyen en la degeneración del organismo por la edad.
Explicó que con el paso de los años la fragilidad ósea se incrementa y con ello el número de fracturas de cadera, en particular, lo que resulta incapacitante y afecta en forma severa la calidad de vida; en numerosos casos la gente se vuelve dependiente y requiere atención especializada.
De acuerdo con la Fundación Internacional de Osteoporosis, cada año una de cada 12 mujeres y uno de cada 20 hombres, en promedio, sufren fractura de cadera, lo cual revela que en México alrededor de 156 mil individuos estarían en esa condición y se elevará conforme pasen los años, puntualizó.
Asimismo, quienes padecieron una fractura de ese tipo tienen 50 por ciento de probabilidad de sufrir la segunda. “La fragilidad ósea es una realidad, el estilo de vida y la misma edad hacen que una persona sea más propensa a ese tipo de situaciones”.
Es una enfermedad silenciosa que genera inconsistencia ósea y la gente no lo siente hasta que una caída o movimiento brusco le genera una fractura. Desgraciadamente, en la población no existe una cultura de revisarse el estado óseo, el cual finalmente es nuestro soporte, enfatizó.
“Es desafortunado enterarse que ya hay un nivel de osteoporosis severo cuando ya transcurrió demasiado tiempo, cuando se sufre una fractura y por la misma fragilidad de los huesos la rehabilitación será complicada.
“Por la población que en las próximas décadas envejecerá por cuestiones biológicas y naturales, es necesario pensar en nuevas propuestas para el tratamiento y prevención de esa patología, pero también evitar los efectos secundarios del alendronato”, aseveró José Juan Escobar.
Al respecto, detalló que el consumo oral de ese medicamento produce reacciones secundarias fuertes, sobre todo a nivel esofágico, parte de la tableta podría quedarse adherida en esa zona que conecta la boca con el estómago y con ello dañar el tracto digestivo y ocasionar irritación estomacal, dolor y diarrea.
Escobar Chávez agradeció el apoyo otorgado para esta investigación de los proyectos PAPIIT IG 100220, PAPIME PE 201420 y Conacyt CF-140617.
[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original: Gaceta UNAM Autor de la nota: Fernando Guzmán Fecha de publicación: 23 de mayo de 2019 https://www.gaceta.unam.mx/obesidad-y-osteoporosis-relacion-positiva/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
Se descubrió que a mayor índice de masa corporal mayor densidad mineral ósea
Estudio de investigadores de la Facultad de Medicina
Como la etiología de la osteoporosis es multifactorial, el estudio incluyó también peso, talla, número de hijos, tiempo de lactancia, consumo de bebidas carbonatadas, café y tabaco, y ejercicio-sedentarismo.
Del total, 179 mujeres tenían densidad mineral ósea normal, 338 padecían osteopenia y 233 presentaban osteoporosis. A estas últimas se les recomendó cuidarse porque, de no seguir un tratamiento médico, cambiar de estilo de vida y hacer ejercicio, podrían sufrir fracturas por fragilidad en cualquier momento de su vida.
En otra investigación con 813 mujeres, al hacer la asociación obesidad-osteoporosis, se midió la cantidad de hueso en la columna vertebral, la cadera y los fémures, correlacionando los datos con el índice de masa corporal normal, sobrepeso y obesidad (grado 1, 2 y 3). “Los resultados indicaron que 15.13 por ciento eran normales; 39.11 por ciento tenía sobrepeso; 25.96 por ciento, obesidad grado 1; 11.81 por ciento, obesidad grado 2; y 7.99 por ciento obesidad grado 3. Paradójicamente, en todos los casos, a mayor índice de masa corporal más densidad mineral ósea tenían”, informó Canto Cetina.
Pero al hacerles un tamiz genético (se examinaron 16 polimorfismos de nueve genes diferentes) a las mujeres con obesidad para detectar marcadores genéticos asociados a la formación de hueso o a la pérdida ósea más rápida, los expertos no encontraron ningún mecanismo en ese sentido relacionado con la osteoporosis. “Una hipótesis es que las mujeres con obesidad cuentan con un mecanismo de carga. En la medida en que tienen más peso, ese mecanismo entra en funcionamiento para que se forme más hueso”.
Otras líneas abiertas
Canto Cetina y varios alumnos que realizan su maestría y doctorado en Ciencias trabajan también en obesidad asociada a cáncer de mama y cáncer de próstata, males que, a partir de esa relación, se postula que son más agresivos en mujeres y hombres, respectivamente.
En las posmenopáusicas con obesidad y cáncer de mama, los universitarios estudian receptores y hormonas que pudieran estar expresándose más en el tumor y haciéndolo más agresivo. Ahora están en la fase de análisis de datos. En hombres examinan marcadores genéticos para detectar si alguno pudiera estar asociado a un cáncer de próstata más agresivo. “Hemos encontrado datos interesantes, pero no podemos afirmar que hay un marcador genético. Como la obesidad se asocia a formas más agresivas de cáncer de próstata, continuamos trabajando en esta línea”, afirmó Canto Cetina.
En otra vertiente más, analizan la hipertensión ligada a la obesidad, para tratar de explicar por qué algunos individuos desarrollan hipertensión y otros no. “En este caso observamos mecanismos moleculares. En muestras de tejido adiposo de personas sometidas a una cirugía bariátrica examinamos una proteína llamada apelina –la cual está asociada a la obesidad con hipertensión– para ver su expresión.”
Los investigadores ya encontraron marcadores séricos sugestivos. Al hacer concentraciones séricas de apelina (tiene diferentes formas) y relacionarlas con la hipertensión en individuos con obesidad, hallaron una presencia importante de esta adipocitocina.
Patricia Canto Cetina y sus colaboradores esperan publicar pronto los resultados preliminares de su estudio en una revista internacional con impacto en el área de la investigación y, en colaboración con la Clínica de Obesidad del INCMNSZ, corroborar contundentemente que la apelina se encuentra vinculada a la obesidad con hipertensión.
La obesidad, que es mala para todas las personas, guarda una relación positiva con la densidad mineral ósea, de acuerdo con un estudio realizado por especialistas de la Unidad de Investigación en Obesidad de la Facultad de Medicina, con sede en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).
“Ahora bien, encontramos que, a pesar de que las mujeres con obesidad tienen mayor densidad mineral ósea, en comparación con las de peso normal o sobrepeso, presentan más fracturas por fragilidad”, aseveró Patricia Canto Cetina, investigadora de la mencionada unidad universitaria.
Una hipótesis es que las mujeres obesas tienen un mecanismo de carga, el cual, en la medida que tienen más peso, entra en funcionamiento para que se forme más hueso.
Una hipótesis sostiene que, como el esqueleto soporta más peso, se crea un mecanismo para que se forme más hueso. Así, se postula que adipocitos y osteoblastos (células que forman hueso) podrían interactuar para incrementar la densidad mineral ósea.
Con todo, hay investigaciones que aseguran que las mujeres con obesidad se fracturan más porque sufren caídas con más frecuencia. Otras, sin embargo, sostienen lo contrario: que resisten más las caídas porque disponen de un colchón más grueso y las fracturas dependen de la manera en que caigan.
Mecanismo de carga
En un estudio poblacional efectuado en Ciudad de México, que fue la tesis doctoral de David Rojano bajo la dirección de Canto Cetina, se les practicó una densitometría ósea a 750 mujeres posmenopáusicas (ya no producen estrógenos y, por lo tanto, dejan de menstruar) seleccionadas en diferentes clínicas de primer nivel, para identificar densidad mineral ósea normal, intermedia (llamada osteopenia; 57 por ciento de las mayores de 50 la padecen en México) y severa (osteoporosis).
[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original: DGCS Fecha de publicación: 13 de julio de 2019 https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2019_492.html[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
• A pesar de tener mayor densidad mineral ósea, explicó Patricia Canto Cetina, investigadora de la Unidad de Investigación en Obesidad de la Facultad de Medicina, con sede en el INCMNSZ
• Una hipótesis sostiene que como el esqueleto soporta más peso, se crea un mecanismo para que se forme más hueso
“Aunque las mujeres con obesidad tienen mayor densidad mineral ósea en comparación con las de peso normal o sobrepeso, presentan más fracturas por fragilidad”, afirmó Patricia Canto Cetina, investigadora en esa unidad.
La obesidad, mala para todas las personas, guarda una relación positiva con la densidad mineral ósea, de acuerdo con un estudio realizado por especialistas de la Unidad de Investigación en Obesidad de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, con sede en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).
Canto Cetina explicó que (según una hipótesis) como el esqueleto soporta más peso, se crea un mecanismo para formar más hueso. Así, se postula que adipocitos y osteoblastos (células que forman hueso) podrían interactuar para incrementar la densidad mineral ósea.
Con todo, hay investigaciones que aseguran que las mujeres con obesidad se fracturan más porque sufren caídas con mayor frecuencia. Otras, sin embargo, sostienen lo contrario: que resisten más las caídas porque disponen de un colchón más grueso y las fracturas dependen de la manera en que caigan.
Mecanismo de carga
En un estudio efectuado en la Ciudad de México (tesis doctoral de David Rojano, bajo la dirección de Canto Cetina) se practicó densitometría ósea a 750 mujeres posmenopáusicas (ya no producen estrógenos y, por lo tanto, dejan de menstruar), seleccionadas en diferentes clínicas de primer nivel para identificar densidad mineral ósea normal, intermedia (llamada osteopenia; 57 por ciento de las mayores de 50 la padecen en el país) y severa (osteoporosis).
El estudio incluyó también peso, talla, número de hijos, tiempo de lactancia, consumo de bebidas carbonatadas, café y tabaco, y ejercicio-sedentarismo.
Del total, 179 mujeres tenían densidad mineral ósea normal, 338 padecían osteopenia y 233 osteoporosis. A estas últimas se les recomendó cuidarse porque, de no seguir un tratamiento médico, cambiar de estilo de vida y hacer ejercicio, podrían sufrir fracturas por fragilidad en cualquier momento de su vida.
En otra investigación con 813 mujeres, al hacer la asociación obesidad-osteoporosis se midió la cantidad de hueso en la columna vertebral, la cadera y los fémures, correlacionando los datos con el índice de masa corporal normal, sobrepeso y obesidad (grado 1, 2 y 3). Los resultados indicaron que 15.13 por ciento eran normales; 39.11 por ciento tenía sobrepeso; 25.96 por ciento obesidad grado 1; 11.81 por ciento, obesidad grado 2; y 7.99 por ciento obesidad grado 3.
Paradójicamente, “en todos los casos a mayor índice de masa corporal, más densidad mineral ósea tenían”, remarcó Canto Cetina.
Pero al hacer un tamiz genético (se examinaron 16 polimorfismos de nueve genes diferentes) a mujeres con obesidad para detectar marcadores genéticos asociados a la formación de hueso o a la pérdida ósea más rápida, los expertos no encontraron ningún mecanismo en ese sentido relacionado con la osteoporosis. “Una suposición es que las mujeres con obesidad cuentan con un mecanismo de carga. En la medida en que tienen más peso, ese mecanismo entra en funcionamiento para que se forme más hueso”.
La obesidad es una enfermedad multifactorial y heterogénea, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, es la acumulación anormal o excesiva de tejido adiposo en un individuo, afectando la morbilidad y la mortalidad de la persona que la presenta. “La obesidad en sí y todas las comorbilidades que favorece (como la diabetes, problemas cardiovasculares y algunos tipos de cáncer), aumentan la mortalidad de manera significativa ya que se ha estimado una reducción de la esperanza de vida de por lo menos 5 años en los sujetos con obesidad”, puntualizó la doctora Patricia Canto Cetina, profesora titular de la Unidad de Investigación en Obesidad, Facultad de Medicina, UNAM-Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”.
Para diagnosticar la obesidad el médico verifica el índice de masa corporal del paciente, que debe ser ≥30 kg/m2. Por otro lado, la profesora explicó que la osteoporosis es una enfermedad del sistema esquelético que se caracteriza por una disminución de la densidad del tejido óseo del individuo, la cual a largo plazo puede provocar fracturas por fragilidad y es más frecuente en mujeres, sobre todo las que llegan a la menopausia, ya que en este proceso se pierden estrógenos, que son los protectores de los huesos.
Referente a la relación de ambas enfermedades, la doctora Canto Cetina explicó que en una primera fase, la obesidad puede proteger a los huesos, ya que sostienen más carga y se hacen más gruesos; pero llega un momento en que el esqueleto empieza a desgastarse y pierde la microarquitectura ósea; provocando poca resistencia y vulnerabilidad; esto no quiere decir que todos los huesos se pueden fractura por igual, depende qué parte del cuerpo sea y la intensidad del golpe.
En México se utiliza un estudio llamado Densitometría ósea, que consiste en utilizar una dosis muy pequeña de radiación ionizante para producir imágenes del interior del cuerpo, generalmente se realiza en columna lumbar y en la cadera. Éste mide la densidad mineral ósea (g/cm2) que hay en los huesos, utiliza un algoritmo que toma como referencia un parámetro y una disminución en la densidad mineral ósea (DMO) de −2.5 desviaciones estándar por debajo del promedio de DMO de las mujeres jóvenes, se considera como diagnóstico de osteoporosis, destacó la investigadora Canto Cetina.
La obesidad y la osteoporosis tienen cierto nivel de heredabilidad, sin embargo, no hay estudios suficientes que avalen cuáles son los genes, que influyan en el desarrollo de estas enfermedades; sin embargo, hay factores de riesgo como ser sedentario, tomar exceso de bebidas azucaradas y carbonatadas, tener menopausia, ser mayor de 50 años y la etnicidad.
De igual forma, puntualizó sobre las estadísticas de estas enfermedades; el promedio de personas que sufren osteoporosis es de alrededor 16 por ciento de la población mexicana, sin embargo, puede variar según la región, hablando en porcentajes; en la zona norte es de 13.7 a un 21.8; en el centro varia de un 16 a un 29, mientras que en el sur hasta un 40.5 por ciento. En relación a la obesidad la Encuesta Nacional de medio camino 2016, estimó que la prevalencia de obesidad en adultos en nuestro país es del 33.3%.
Finalmente, recomendó algunas medidas de prevención, como son: hacer mínimo 30 minutos de ejercicio al día, tomar el sol para aumentar la vitamina D y una alimentación saludable.
Del 18 al 23 de octubre, la Dirección General de Divulgación de la Ciencia llevará a cabo la 10a edición de la Fiesta de las Ciencias y las Humanidades, siendo el tema principal de las actividades “La ciencia en el deporte”, por lo que habrá exhibiciones, pláticas y una carrera atlética de 5 y 10 KM, organiza- das con el apoyo de la Dirección General del Deporte Universitario, además de la Coordinación de la Investigación Científica y la Coordinación de Humani- dades de la UNAM.
Como cada año, este evento busca despertar el interés por la investigación y el quehacer científico y humanístico, pues uno de los objetivos de la Fiesta, desde su primera edición en 2013, ha sido romper el estereotipo de la ciencia como algo alejado que únicamente habita en un laboratorio. En cambio, la ciencia forma parte de nuestra vida diaria, a cada minuto del día, y las científicas y científicos son personas que viven una vida normal, y que a partir de su pasión, contribuyen al conocimiento de nuestra sociedad.
La Fiesta, según Carmen López, coordinadora general del evento, “ha sido pensada, desde su inicio hasta la fecha, como un espacio para el encuentro cara a cara entre jóvenes estudiantes de bachillerato y licenciatura con investigadoras e investigadores de la UNAM”.
En esta ocasión, la programación contará con pláticas virtuales transmitidas por redes sociales como los dos últimos años, pero también regresan las actividades presenciales en la explanada del Museo Universum en un horario de 11:00 a 18:00 horas. Con más de 250 investigadores e investigadoras invita- das, y más de 105 instituciones participantes, el público podrá conocer, convivir y hacerle preguntas en un ambiente relajado y festivo a representantes de las ciencias y las humanidades de nuestro país.
Más de 190 actividades en vivo
A partir del jueves 20 de octubre se llevarán a cabo 60 charlas, talleres y demostraciones presenciales con la participación de 12 instituciones. Asimismo, para celebrar 10 años de este evento y 30 años de Universum, el domingo 23 de octubre, a las 8:00 horas, se llevará a cabo una carrera atlética de 5 y 10 kilómetros en Ciudad Universitaria.
Ese mismo día, a las 12:00 horas, la jornada de actividades concluirá con un evento de cierre llamado “Voces que inspiran”, que se llevará a cabo en el teatro del museo, con la participación de destacadas personalidades en el ámbito de la ciencia y el deporte como Yareli Acevedo (ciclista); Gerardo Saavedra (bádminton); Andrea Martínez, (primera mujer jugadora en la ONEFA) ; Isabel Hubard Escalera, (matemática); Manuel Suárez Lastra, (geó- grafo) y Javier Santaolalla (físico español).
Registro de asistencia
Se recomienda hacer un registro previo para las actividades presenciales en la sede de Universum para asegurar un lugar, así como en las actividades en la carpa principal. Finalmente, los profesores y profesoras que así lo deseen, podrán inscribir a sus grupos y obtener una constancia grupal de participación. Para ello, pueden Consultar el programa completo e inscríbete a las actividades de tu interés en el micrositio https://www.dgdc.unam.mx/lafiesta/
Para el registro y compra de boletos de la carrera atlética se puede consultar el enlace https://boletos.universum.unam.mx/
¡Vive la ciencia en el deporte en la décima edición de la Fiesta de las Ciencias y las Humanidades y cambia la forma de ver la ciencia en nuestra vida cotidiana!
Sigue la fiesta por las siguientes redes sociales:
TESTIMONIO. Sandra Monroy, egresada de la FES Aragón y activista contra el cáncer de mama, quien se reconoce como una amazona, figura mitológica que se quitaba un seno o ambos para ponerse el peto de guerra, cuenta su experiencia con esta enfermedad
Sandra Monroy es comunicóloga y periodista, egresada de la Facultad de Estudios Superiores Aragón. En marzo de 2021 le diagnosticaron cáncer de mama. Pero la historia, en relación con esta enfermedad, la cuenta desde 12 años atrás de su diagnóstico, cuando se acercó a la Fundación de Cáncer de Mama (FUCAM), luego de haberse palpado una bolita en la mama derecha. En ese momento, le hicieron saber que era una bolita de grasa y le indicaron que cada año se realizara un ultrasonido mamario.
Durante 2020, por la pandemia de la Covid-19, no se hizo ultrasonido; sin embargo, en 2021 lo retomó. En la mama derecha permanecía la bolita de grasa, pero del lado izquierdo apareció algo que no les gustó a los especialistas.
A sus 36 años tuvo que realizarse, por primera vez, una mastografía, una tomosíntesis (una mastografía en 3D), así como una biopsia; esta última resultó positiva. “Era cáncer, uno de los más comunes, ductal infiltrante, en etapa I. Recuerdo que cuando me dieron el diagnóstico el oncólogo me dijo que era muy afortunada, pues las mujeres de mi edad llegan a morir o llegan muy tarde, porque no hay una cultura de detección temprana en mujeres menores de 40 años”.
FUCAM le brindó sesiones conjuntas en las que había hasta 18 oncólogos que personalizaban el tratamiento: “esto te ahorra mucho tiempo y dinero. Especificar o especializar tu tratamiento da muchísima claridad, porque son doctores que están viendo mamas 24/7, entonces sabes que vas a lo seguro, sabes que estás con personas expertas. Yo siempre se los he dicho: ellos me salvaron la vida”.
“Soy una mujer. Nuncafui mis chichis, ni antesni después de no tenerlas”
Quedar plana, una forma de reconstrucción
A Sandra le sugirieron una mastectomía bilateral radical, es decir, quitarle ambas mamas, pues al ser tan joven las posibilidades de vida son mayores, lo que incrementa el riesgo de que el cáncer regrese o se genere uno más agresivo. “Partiendo de eso dices: adelante, es mi vida y un dos por ciento no va a definir mi 98 por ciento, que es todo el resto de mi cuerpo, y la capacidad de vivir. Podía conservar mi mama derecha, pero eso significaba que dos veces al año tenía que hacerme una tomosíntesis y con una posibilidad de 60 por ciento de que el cáncer regresara. A la larga, esto significaba mucha radiación en mi cuerpo. No me convenía”.
Sandra recuerda que nunca había visto campañas en las que apareciera la cicatriz de una mujer mastectomizada. Aun así se informó y tomo la decisión de llevar a cabo el proceso, mismo que se realizó el 5 de julio de 2021.
Abrió la cuenta de Instagram: jodetecancer, que se convirtió en una cuenta de acompañamiento y difusión sobre información sobre dicha enfermedad en las mamas, pero también la llevó a encontrar un movimiento de mujeres planas: “comencé a encontrar una diversidad y en ese camino también empecé a comprender que yo no era mis chichis, nunca fui mis chichis, ni antes ni después de no tenerlas. Fui solidificando la idea de que somos más que un cuerpo, que nuestra diversidad corporal es la de la elección que uno haga”.
Su decisión le permitió vivir nuevas experiencias, regresar a su vida lo antes posible y encontrar una diversidad estética, “hoy por hoy la gente cree que este cáncer es igual a chichis, no se preguntan por las mujeres que no tuvieron mastectomía, pero tuvieron quimios y radios. Hay mujeres que van a llorar más la pérdida del cabello que de las mamas, por un estatuto estético y social. Nos han vendido la idea de que debemos ser bonitas, en eso radica nuestro poder, no en nuestra inteligencia ni en nuestra capacidad de seres humanos, sino en cómo lucimos”.
Para Sandra la medicina es patriarcal. Retoma los cuatro ejes de violencia estética de la escritora feminista venezolana Esther Pineda: la hipersexualidad, la gerontofobia, la gordofobia y el racismo, con los que reflexiona sobre sus experiencias durante el proceso que ha vivido y recuerda que le dijeron que por ser muy joven sí iba a poder reconstruirse de manera inmediata, a diferencia de una mujer de 50 años que “ya para qué lo hacía”.
Con su ensayobiográfico. Fotos: cortesía Sandra Monroy.
Resignificar el pecho
“Yo no quería implantes, quería un tatuaje, pero no sabía bien qué tipo de tatuaje. La oportunidad que da internet de poder ver imágenes de otras personas alrededor del mundo me dotó de la idea de que podía tatuarme y que podía resignificar mi pecho”.
En su pecho Sandra tiene tatuadas flores, que representan el florecimiento de su cuerpo, ya que sanó muy rápido. También puede observarse un corazón, porque al quitarse los vendajes llevó su mano al pecho y sintió sus latidos, pensó que tenía taquicardia, pero después le explicaron que al no tener pechos el corazón estaba más cerca, “mi corazón había quedado de frente.”
Sandra también se reconoce como una amazona, figura mitológica que se quitaba una mama o ambas para ponerse el peto de guerra. “Me gusta el término amazona, por todo lo que simbólicamente significa. Creo que la imagen de una amazona es de poder, poderosa en su belleza.
Antes del cáncer, Sandra trabajaba elaborando muñecos personalizados de manta y de felting. Luego de su diagnóstico, encontró en esa labor una forma de terapia a través de las manos. “Hice un homenaje a mis chichis con la técnica de felting. Empecé un trabajo de duelo; no sólo era pensar que te quitan una parte del cuerpo, sino que esa parte del cuerpo me estaba salvando la vida. Construí un mundo de ficción que a veces tenemos que comprarnos para sanar. Imaginaba que mis mamas se independizaban de mí y por eso les ponía como tenis y taconcitos.
Después comenzó a hacer sirenas mastectomizadas: “las cosas hechas a mano hacen que sean únicas como nosotros. Ninguno de nosotros nos parecemos, somos diferentes, entonces comencé a quedarme con la idea de que una muñeca también puede tener canas, puede ser la representación de alguien mayor, de alguien más joven, de alguien bilateral, alguien uniteta o un hombre pasando por una mastectomía”.
El acompañamiento y la información, importantes en este proceso
El pasado 4 de octubre, Sandra presentó al público su libro Jódete, cáncer, un ensayo biográfico en el que se presenta un diálogo entre lo que escribía mientras vivía su proceso y lo que en la actualidad sabe sobre el tema. En el texto también hay tres cartas: una dirigida a las mujeres recién diagnosticadas; otra al personal de la salud, en especial los oncólogos, y la tercera, para la población no oncológica o que todavía no es oncológica.
Además, se incluye una narrativa en imágenes, algunas de la fotógrafa Sáshenka Gutiérrez, quien ganó el Premio Ortega y Gasset por la fotografía que le realizó a Sandra, en la que aparece ella junto con su madre y amiga, dejando al descubierto por primera vez su torso desnudo, con las cicatrices a flor de piel y con una sororidad plena. “Es un libro de acompañamiento editado por Luxpluslux. Me acuerdo que cuando platicamos de hacer este libro, Otto Cázares, que es el editor, me dijo: por favor escribe un libro que me hubiera gustado darle a mi mamá mientras esperaba en las salas de quimio”.
Para Sandra es importante que haya más inclusión en la información que se difunde respecto al cáncer. “No conozco si hay una guía en braille para las mujeres ciegas. No he visto que se explique en lenguaje de señas los resultados de una mamografía. Tampoco sé si hay algún manual en los diferentes dialectos”.
Considera que educar a niñas y niños con claridad y libertad de explorar su cuerpo y conocerlo les puede salvar la vida en el momento en que se percaten que algo no se ve o no se siente bien. Recomienda no esperar a tener 40 años para pensar que se puede desarrollar el cáncer de mama. Agrega que “hay mujeres que van a vivir toda su vida con cáncer y van a morir de eso, entonces hay que aprender a preguntar cómo quieres que te hable ante esta enfermedad, porque el silencio no hace bien”.
Finalmente, enfatiza que es importante la concientización de la diversidad corporal y comprender que “un cuerpo que sobrevivió a quimio, radioterapia hormonal y cirugía es digno de amar, de ser admirado y representado, entonces necesitamos campañas reales”.
El cáncer de mama es la principal causa de muerte para las mujeres entre los tumores malignos. Cada año, en el mundo se registran 685 mil defunciones por ese mal, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En México, en 2020, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía registró siete mil 880 muertes por cáncer de mama, de las cuales siete mil 821 fueron mujeres y 58 hombres.
De acuerdo con Karla Unger Saldaña, catedrática de Conacyt comisionada al Instituto Nacional de Cancerología y maestra y doctora en Ciencias de la Salud por la UNAM, los estados del país con mayor frecuencia y mortalidad por dicho padecimiento, hasta 2020, son estados del norte, como Nuevo León, Chihuahua, Baja California, Sonora y Colima, además de Ciudad de México.
Alteración del orden
Este mal se genera cuando hay una mutación en el material genético de las células alterando el orden de éstas, lo que produce un descontrol en la proliferación de las células, se siguen multiplicando aunque ya no deban hacerlo; no mueren cuando les corresponde y empieza a haber un excedente de células dentro de algún tejido, así comienza a formarse lo que se conoce como el tumor o la bolita, la cual es palpable en las mamas.
La científica explica que “en el caso del cáncer de mama no se han terminado de dilucidar todas sus causas, pero hay evidencia de varias de ellas. Entre las que pueden modificarse está el consumo de tabaco y alcohol, el sobrepeso y el sedentarismo; estas favorecen los desbalances hormonales.
También hay factores que no son modificables, como los hereditarios o los asociados al hecho de ser mujer, como es postergar la maternidad, no tener hijos o no amamantar nunca: lo anterior aumenta el riesgo.
Se ha observado también que en los estados más urbanos, con un estilo de vida donde las mujeres están más empoderadas y tienen mayor control de su maternidad, hay mayor frecuencia en los casos.
La especialista señala que “esta es una enfermedad más de países ricos que de pobres, en términos de frecuencia. Sin embargo, en naciones más desarrolladas y con sistemas de salud fuertes lo que se observa es un mal altamente curable; aunque hay muchos casos, la mortalidad no necesariamente es alta. En cambio, en países de desarrollo intermedio o bajo puede haber mortalidades más altas, porque no se puede atender a las mujeres oportunamente y de forma integral”.
Importancia de un diagnóstico temprano
Las etapas clínicas del cáncer van desde la 0, cuando aún no es invasor y está encapsulado, hasta la IV, cuando ya hay metástasis, es decir, se propaga en órganos a distancia.
En México, aproximadamente 70 por ciento de los casos que se diagnostica es en etapas localmente avanzadas o avanzadas. Los países de altos ingresos, que en los últimos 30 años han disminuido sus tasas de mortalidad, detectan por lo menos 60 por ciento de los casos en etapas tempranas; en México se está haciendo en 30 por ciento. “Tenemos muchísimo margen de maniobra ahí para diagnosticar más tempranamente a nuestras pacientes y que les vaya muchísimo mejor”.
Karla Unger menciona que el interés de sus investigaciones desde hace 15 años está relacionado con el por qué las mujeres presentan un retardo en sus diagnósticos: “hay un paradigma allá afuera en el que se piensa que son ellas las que postergan. Pero en mis investigaciones hemos descubierto que si bien hay algunas que lo hacen, no es la mayoría. En general, buscan atención oportunamente. Lo que está pasando es que hay muchos problemas de acceso para poder articular todo el proceso de atención que requieren”.
También dice que los costos para pagar los estudios necesarios actúan como una barrera y hay problemas de calidad en la realización de los mismos. Si las mujeres no pueden entrar en el sistema público usan los servicios privados, pero sólo hasta donde su capacidad económica les permite.
“Nosotros hemos documentado aproximadamente cinco meses entre que una paciente va a consulta por vez primera debido a un síntoma hasta que inicia tratamiento. Es un tiempo inaceptable, no solamente por la angustia que genera, sino que además repercute en el pronóstico. Hay evidencia de otros países donde cada semana adicional de tiempo va aumentando la probabilidad de que la enfermedad avance y si lo hace la probabilidad de supervivencia se reduce”.
En el contexto del Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora el 19 de octubre, Unger recomienda realizar revisiones periódicas en casa, y ante la aparición de cualquier síntoma en la mama consultar a un especialista. A partir de los 20 años acudir con un médico para hacerse un examen físico de las mamas y desde los 40 años mastografías. Agrega que los servicios de salud deben mejorar y considera que la población puede ayudar a exigir servicios de mayor calidad y acceso.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
¿Por qué a mí? Se dijo Rina Gliter después de ser diagnosticada con cáncer de mama a los 34 años de edad. Sus dos hijas tenían año y medio y cinco años de edad. Desde ese momento se repitió: “no me voy a morir, no me voy a morir, no me voy a morir”, porque le aterraba que ellas se quedaran solas.
Rina sobrevivió a la enfermedad victoriosa y se dijo: “Si tengo una segunda oportunidad en la vida, quiero ayudar a mujeres con esta misma situación para que estén bien”.
A casi 12 años de este suceso, la médica cirujana se siente privilegiada porque tuvo los medios para realizar su tratamiento y además realizarse una cirugía plástica. No todas las mujeres tienen ese privilegio, es costoso y no incluye una reconstrucción de senos.
Su primer instinto fue apoyar a varias organizaciones. En el 2009 creó “Alma”, una fundación para ayudar a que las mujeres mexicanas tengan acceso a un tratamiento digno e íntegro, que incluya una cirugía de reconstrucción.
Al principio pensó que el proyecto sería como un pasatiempo y que seguiría con su trabajo. La fundación creció tanto que en un año cerró su consultorio y se dedicó felizmente a la medicina pública. Desde entonces, han podido reconstruir a más de 600 mujeres en todo el país.
Su historia
Rina es médica cirujana de profesión y siempre fue muy segura. Un día del año 2009 se realizaba una autoexploración y encontró una masa del tamaño de una lenteja y pensó: seguramente es una bolita de grasa.
Llamó a su amigo médico con quien trabajaba en el mismo consultorio y le dijo: ¿Me puedes quitar un linfoma que tengo? Ella sabía que se trataba del plan incorrecto, pero estaba en completa negación.
Su amigo le comentó que tenían que hacer bien las cosas y primero haría una biopsia en el quirófano con un cirujano oncólogo.
“Yo le dije: no, no, no, seguro es una bolita de grasa y él me respondió: bueno si quieres que yo te trate, a partir de este momento tomo las decisiones”. Por primera vez en mucho tiempo Rina tuvo que ser humilde y decir: “bueno me pongo en tus manos”.
Entró al quirófano y quedó en manos de su gran amigo, pero ella seguía rebelde y llamó al departamento de patología para saber los resultados. La señorita que la atendió le negó la información y comentó que sólo podía proporcionarla a su médico. “Ahí supe que tenía algo”.
Fue diagnosticada con cáncer de mama. Rina tuvo un cáncer en etapa temprana y el tumor no se corrió a otros órganos. Gracias a eso sólo necesitó una mastectomía, es decir que le quitaran toda la mama. Sin duda, el apoyo que recibió de sus seres queridos fue fundamental para estar bien.
El momento más difícil
El momento más difícil de su vida fue cuando salió de cirugía y esperó a que la enfermera y su mamá se fueran para ver cómo habían quedado sus senos. Afortunadamente todo salió bien. “Yo era cirujana, había tenido contacto con mujeres con este tipo de operación, sabía cómo era la reconstrucción, pero hasta que no me pasó a mí, no fui consciente de lo que implica, pero hoy puedo contar que le dio sentido a mi vida”.
Durante el proceso el papá de sus hijas se fue. Para Rina esto no es cuestión de clase socioeconómica o de educación, sino una cuestión de seres humanos. “A lo mejor no se fue por mala onda sino por miedo”.
Los hombres también tienen miedo y cuando sus parejas pasan por este tipo de tratamiento ellos no saben cómo actuar. Hay muchísimas herramientas que los pueden ayudar a estar bien.
En un abrir y cerrar de ojos ya estaba diagnosticada, tratada y curada. El proceso duró un año desde el primer diagnóstico hasta que concluyó el proceso de reconstrucción.
Mensaje a las mujeres
Después de sobrevivir a esta enfermedad, Rina afirma que el cáncer no es sinónimo de muerte. “Es verdad, tres minutos de auto exploración al mes nos pueden salvar la vida”.
La médica cirujana recomienda a las mujeres tocarse todos los días, que conozcan su cuerpo y que no tengan miedo. En las redes sociales tienen todo el material disponible para informarse cómo realizar una autoexploración.
Para contactar a Fundación Alma pueden ingresar a la página www.alma.org.mx o acudir a redes sociales en Facebook o Instagram.
En México, el cáncer de mama es la primera causa de muerte en mujeres en edad reproductiva. “El es primer problema oncológico del país para las mujeres y desde hace ocho años superó al cáncer cérvico-uterino. Todos los días mueren entre una y dos mujeres por esta causa en el país”, afirma Alejandro Zentella Dehesa, investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO) de la UNAM.
Aunque la enfermedad se visibilizó, recibe más atención y existen mejores esquemas de tratamiento gracias a una clasificación universal de los subtipos de cáncer, la mortalidad en nuestro país no disminuye significativamente, reconoció a propósito del Día Internacional de lucha contra el Cáncer de Mama.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a nivel mundial cada año se producen 1.38 millones de nuevos casos y 458 mil muertes por este padecimiento. La incidencia aumenta en los países de ingresos bajos y medios, debido al incremento de la esperanza de vida y de la urbanización, así como a la adopción de modos de vida occidentales.
Para ese organismo, los conocimientos actuales sobre sus causas son insuficientes, por lo que la detección oportuna es la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad.
Cuando se detecta precozmente se establece un diagnóstico adecuado y se dispone de tratamiento, las posibilidades de curación son elevadas. En cambio, tardíamente es difícil que se pueda ofrecer un tratamiento curativo. En tales casos son necesarios cuidados paliativos para mitigar el sufrimiento del paciente y sus familiares.
Programa institucional de la UNAM
En la UNAM existe el Programa de Investigación de Cáncer de Mama, cuyo principal objetivo es trasladar conocimiento que se genera en los laboratorios del IIBO (en Ciudad Universitaria y en sus sedes periféricas de los institutos nacionales de salud) al área clínica en los hospitales.
“Es común que los estudios básicos se realicen en cultivos de células o en modelos de ratones. Pero la traslación a los humanos no se puede hacer si no se tiene la colaboración de médicos clínicos que estén viendo pacientes, por eso practicamos la medicina trasnacional, que va del laboratorio a la clínica y viceversa”, precisa Zentella.
Explica que, hasta ahora, este programa universitario tiene cuatro estrategias para estudiar el cáncer de mama, a partir de su nivel más básico.
La primera es establecer una relación entre el cáncer de mama y alteraciones metabólicas ligadas a la obesidad y al sobrepeso, estudio se realiza en colaboración con la Clínica de Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).
“Hemos encontrado que mujeres con sobrepeso y obesidad, que empiezan a tener problemas con la respuesta a la insulina y toman un medicamento llamado metformina, desarrollan un suero neutralizante del tumor en un bioensayo que tenemos montado in vitro”, comenta el también coordinador de la Unidad de Bioquímica del INCMNSZ.
Esto es importante porque en los últimos diez años se sabe que la metformina protege a algún grupo de mujeres con sobrepeso para el desarrollo de cáncer de mama, y han encontrado que quienes se benefician son pacientes con una sintomatología diabética. “En estas mujeres la administración de dicho medicamento puede tener un efecto preventivo, que es una de las metas más ambiciosas del tratamiento del cáncer”, añade.
Detalla entonces la segunda línea de investigación: “El laboratorio de Alfonso León del Río (también del IIBO) ha identificado varias proteínas asociadas al receptor de las hormonas femeninas. Una de ellas hace que las células en el laboratorio se vuelvan resistentes al tratamiento clásico, que es un inhibidor.
“La expresión de esa proteína en modelos animales era de muy mal pronóstico, y se comenzó a probar en pacientes por primera vez. En colaboración con el grupo de Raquel Gerson en Oncología del Centro Médico ABC, los hallazgos muestran que esta proteína se expresa normalmente en la mama (algo que no se sabía) y comienza a tener una distribución aberrante cuando se asocia a cáncer”.
Zentella Dehesa añade que se encontró un subgrupo de pacientes en donde la proteína se expresa en forma anómala. Ahora se quiere hacer un estudio prospectivo con pacientes con diagnóstico nuevo de cáncer para buscar esta proteína y los receptores.
“Se le daría un seguimiento muy particular a estas pacientes, que si expresan la proteína no serían candidatas a un tratamiento clásico porque serían resistentes”, señala.
Al referirse a la tercera línea considera que es una aproximación moderna al cáncer. Se trata de reactivar el sistema inmune, para que las células de éste maten al tumor.
“El tumor aprende el idioma del sistema inmune y lo engaña, le hace creer que es parte del cuerpo y entonces el sistema inmune apaga sus mecanismos de destrucción en contra del tumor”, acota.
Pero las células que son capaces de matar al tumor siguen ahí. La inmunoterapia, que es la frontera de la inmunología, se basa en reactivar a esas células.
Y agrega: “Leticia Rocha (también del IIBO) encontró que las células tumorales expresan una molécula asociada al apagamiento del sistema inmune. Es algo muy novedoso que podría servir como un marcador para seleccionar a las pacientes que pudieran recibir inmunoterapia”.
La cuarta línea de investigación trasnacional tiene que ver con la prevención. “La forma hereditaria del cáncer de mama se debe a mutaciones que portamos los humanos y que nos hacen susceptibles a desarrollar la enfermedad”, detalla Zentella.
Gerson y Lenny Gallardo (del ABC) junto con María Teresa Tusié-Luna, del IIBO, realizan análisis genético de pacientes que tienen antecedentes para identificar cuáles son las mutaciones.
“Habiendo hecho esto se da un plan de seguimiento para identificar a los familiares que pueden ser portadores de estas mutaciones y que aún no han desarrollado cáncer de mama, para prevenir que les dé la enfermedad”, manifiesta Alejandro Zentella.
¿Qué es?
El cáncer de mama es el crecimiento descontrolado de las células mamarias.
De acuerdo con la Breastcancer.org, el término «cáncer de mama» hace referencia a un tumor maligno que se desarrolla a partir de células mamarias. Generalmente, éste se origina en las células de los lobulillos, que son las glándulas productoras de leche, o en los conductos, que son las vías que transportan la leche desde los lobulillos hasta el pezón. Con menos frecuencia, el cáncer de mama puede originarse en los tejidos estromales, que incluyen a los tejidos conjuntivos grasos y fibrosos de la mama.
Con el paso del tiempo, las células cancerígenas pueden invadir el tejido mamario sano circundante y llegar a los ganglios linfáticos (pequeños órganos que eliminan sustancias extrañas del cuerpo) de las axilas. Si las células cancerígenas llegan a los ganglios linfáticos, obtienen una puerta de acceso hacia otras partes del cuerpo.
Los estadios del cáncer de mama hacen referencia a lo lejos que se han propagado las células cancerígenas más allá del tumor original. El cáncer de mama siempre se origina por una anomalía genética (un «error» en el material genético). No obstante, solo de cinco a diez por ciento de los casos son producto de una anomalía heredada de la madre o el padre.
En cambio, de 85 a 90 por ciento de los casos de cáncer de mama tienen su origen en anomalías genéticas vinculadas al proceso de envejecimiento y al «desgaste natural» de la vida.
Existen múltiples factores relacionados con el desarrollo de esta enfermedad y la modificación de alguno ayuda a prevenirla; entre ellos:
Factores hereditarios como el antecedente familiar y mutaciones de los genes BRCA1, BRCA2, y TP53; también reproductivos, como el uso prolongado de anticonceptivos orales y terapias de sustitución hormonal, el inicio de la menstruación a edad temprana, aparición tardía de la menopausia, el primer embarazo en edad madura, el acortamiento de la lactancia materna, no tener hijos; consumo de alcohol, sobrepeso, obesidad y la falta de actividad física.
La educación de la población sobre los signos y síntomas de la enfermedad, así como la autoexploración, son de utilidad para fomentar la toma de conciencia entre las mujeres en situación de riesgo y la búsqueda de atención temprana. Además, la realización sistemática de mastografías en la población en riesgo demuestra ser el método más efectivo para la detección temprana de cáncer de mama.
Para reducir el riesgo
Como medida de detección oportuna se recomienda que todas las mujeres mayores de 25 años exploren sus mamas después de menstruar, tratando de encontrar alguna bolita. Ante la presencia de ésta, se debe acudir a evaluación médica.
Para reducir el riesgo de padecer cáncer de mama, se recomienda:
Practicar la lactancia materna por más de 12 meses.
Consultar a su médico sobre el uso de anticonceptivos orales.
Llevar una dieta rica en frutas y vegetales por su alto contenido de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes.
Reducir al mínimo el consumo de grasas, azúcar y alcohol.
Mantener un peso adecuado.
Realizar actividad física al menos 30 minutos al día.
Para lograr un diagnóstico temprano y aumentar la sobrevida, es importante realizar autoexploración de las mamas a partir de los 20 años de edad, al menos una vez al mes, realizar mastografía cada dos años en mujeres mayores de 40, y en menores de 50 con antecedente familiar de cáncer de mama.
Detectar a tiempo el cáncer de mama puede salvar muchas vidas. Por eso, se recomienda que las mujeres se realicen una auto-exploración mensual. ¿Cuáles son los síntomas de alarma para detectar esta enfermedad?
En el marco del mes de la sensibilización del cáncer de mama, Laura Tirado Gómez, académica del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que al realizar la exploración se debe buscar una protuberancia en el seno.
Los síntomas más importantes son: la coloración de la piel cambia, se vuelve grisácea o con superficie de naranja; puede presentarse una “umbilicación”, es decir, se esconde dentro de la mama, esto es señal que el tumor crece y retrae el pezón hacia adentro.
La autoexploración de rutina debe realizarse siete días después de iniciada la menstruación. “Esto porque días antes la mama está turgente por la retención de líquidos, a la semana ya está flácida y se puede explorar más fácilmente”. En cambio, las mujeres que ya no menstrúan pueden fijar la palpación cualquier día del mes.
Se recomienda también revisar axilas y cuello porque estas protuberancias no son exclusivas de los senos, también pueden aparecer en estas otras áreas debido a que existen ganglios diseminados.
“Cuando palpamos estas zonas podemos detectar ganglios inflamados a nivel de axilas o cuello, se debe acudir al médico para ver por qué se inflamó, de hecho, podría ser un cáncer de mama incipiente”.
Si la mujer encontró alguna bolita en el seno, cuello o axila debe acudir inmediatamente al médico para que explore y vea el tamaño. “Entre más pequeña sea la bolita el pronóstico de la enfermedad será mejor, pero entre más grande sea mayores problemas habrá”. El médico realizará una mastografía o ultrasonido para identificar las características de esa tumoración.
Causas
La prevalencia de esta enfermedad es la más alta a nivel nacional y es la primera causa de muerte en mujeres por cáncer, precisó.
El cáncer de mama es una enfermedad donde las células de la mama se multiplican de manera constante y sin control. Además, afecta a distintas partes del seno, pueden ser los lobulillos, los conductos o el tejido fibroso.
Las causas son múltiples: la edad, mujeres entre 25 y 45 años son las de mayor incidencia y mortalidad; actores hormonales como la menopausia (si llega después de los 55 años); cuando la primera menstruación se presenta antes de los 12 años; el reemplazo hormonal después de la menopausia, así como el uso de anticonceptivos por tiempo prolongado (más de cinco años).
Otros factores son: no haber tenido hijos, no haber practicado la lactancia, además de la genética, es decir, las mujeres con mamás que padecieron esta enfermedad están en riesgo, aunque sólo del cinco al 10 por ciento de los casos se da a través de la genética.
El estilo de vida es otro factor, por ejemplo, el consumo de tabaco y alcohol, sedentarismo, el sobrepeso y obesidad.
¿Se puede prevenir?
Dentro de esta grave enfermedad no existe una prevención como tal, pero se pueden realizar ciertas acciones como prevención primaria, por ejemplo, la palpación de la mama, evitar los factores de riesgo (consumir alcohol, cigarro y mantenerse en un peso estable).
Las mujeres madres deben llevar a cabo la lactancia, las que menstruaron muy jóvenes estar atenta a cualquier cambio, etc. Todo está asociado a los estilos de vida, concluyó.
El síntoma más frecuente es sentir una bolita debajo de la areola que generalmente no duele
En México, el cáncer de mama es la primera causa de muerte en mujeres en edad reproductiva. Sin embargo, puede aparecer en ambos sexos. Según la Organización Mundial de la Salud, durante el 2020 se presentaron más de 2.2 millones de casos, incrementando su incidencia en países de ingresos bajos y medios.
La mayoría de este tipo de cánceres nace en los conductos de la glándula mamaria, en donde existe una proliferación y multiplicación anormal incontrolada de células, formando un tumor maligno llamado adenocarcinoma.
En las mujeres los factores de riesgo son de tipo hormonal principalmente, como una menstruación temprana o una menopausia tardía. Mientras que en los hombres se desarrolla mayormente por factores genéticos; del 15 al 20 por ciento de ellos cuentan con antecedentes familiares de cáncer de mama, suelen presentarlo alrededor de los 65 años, diez años más tarde que el promedio de la población femenina.
Algunos factores de riesgo son el exceso de estrógenos presentes en varones (posiblemente por consumir medicamentos con este tipo de hormonas), obesidad o alteraciones en el hígado. Así como ser portador de los genes BRCA1 y BRCA2, los cuales son más frecuentes en los hombres, aquellos que los poseen tienen 100 veces más riesgo de padecerlo.
El síntoma más frecuente es sentir una bolita debajo de la areola que generalmente no duele, pero puede involucrar al pezón en el 40 a 50 por ciento de los casos, así como ulcerar la piel. La glándula mamaria en el hombre es muy pequeña, lo que facilita que se pueda palpar más rápido.
Otro síntoma muy importante cuando este cáncer comienza a evolucionar, es sentir bolitas en los ganglios de la axila. Tanto en hombres como en mujeres, si no se trata a tiempo podría diseminarse a los huesos, el pulmón, hígado o cerebro.
El tratamiento hormonal lo reciben casi el 100 por ciento de los pacientes masculinos a diferencia del 70 por ciento de las pacientes femeninas, lo cual resulta óptimo en las primeras etapas, cuando los tumores miden menos de dos centímetros y aún no afectan a los ganglios de la axila, pues la posibilidad de curación es hasta del 95 por ciento.
Con información de la Dra. María Guadalupe Cervantes Sánchez, Académica de la División de Estudios de Posgrado, Facultad de Medicina de la UNAM, y Jefa de servicio del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
El conocimiento es definitivamente nuestra mejor arma para liberarnos del azote de esta enfermedad: Leticia Rocha Zavaleta, de Biomédicas
Ilustración: Andrés Otero.
En México cada día mueren 21 mujeres por cáncer de mama y si se mantiene esta tendencia, para el año 2040 podría aumentar a 36 defunciones al día, de acuerdo con proyecciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma Leticia Rocha Zavaleta, del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO).
Ese tipo de tumores representa la principal causa de muerte de las mexicanas mayores de 30 años. En 2020 se detectaron 29 mil casos y se registraron siete mil 900 fallecimientos, de ellos únicamente 58 fueron de varones, agrega la especialista, quien señala que dichas cifras muestran la importancia del género en este padecimiento.
Las estadísticas también reflejan que cuando las mujeres llegan al oncólogo ya tienen un tumor avanzado y la respuesta a los tratamientos es mucho menor. Además, revelan que estamos lejos de poder cubrir a la población objetivo de realizarse los estudios de detección como las mastografías.
Las predicciones de la OMS acerca de cómo cambiarían las cifras de los nuevos casos detectados son de miedo, resalta la integrante del Departamento de Biología Molecular y Biotecnología del IIBO y se basan en la facilidad que la población tiene para acceder a los métodos diagnósticos.
“Si nuestra tendencia continuara como hasta hoy, para el año 2025 tendríamos 34 mil casos de este cáncer; para 2030, 37 mil, y en 2040, 45 mil casos. En cuanto a defunciones, tendríamos nueve mil para 2025; para 2030 incrementarían a 10 mil 500, y para 2040 a 13 mil 500 decesos”, destaca con motivo del Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora el 19 de octubre.
Por lo anterior, la experta llama a que las campañas para hacerse los exámenes diagnósticos no se limiten sólo al mes de la lucha contra este tipo de cáncer. “Es responsabilidad de los sistemas de salud y de educación insistir, a lo largo de todo el año, en que se hagan estas pruebas”, recalca.
Métodos de prevención
La especialista en cáncer explica que la norma establece que las mujeres mayores de 40 años tienen que realizarse una mastografía al año. En las de más de 50 años dicho estudio es complementado con un ultrasonido mamario, a fin de detectar pequeños crecimientos, incluso en áreas en las que el mastógrafo no puede hacerlo, debido a la densidad de la glándula.
Antes de los 40 años, señala, no es recomendable realizar estas pruebas ya que se utilizan radiaciones a las que no deben exponerse mujeres más jóvenes.
Sin embargo, remarca Rocha Zavaleta, la inspección manual resulta ser lo indicado para las mujeres de todas las edades. Tienen que hacerlo de forma manual con el propósito de detectar signos de alerta, como presencia de bolitas, cualquier crecimiento anormal endurecido, endurecimiento o hundimiento del pezón, enrojecimiento de la piel, comezón e incluso, cambios en su coloración.
“Todas estas son señales de alarma para acudir al médico, y dependiendo de la edad y de la densidad de la glándula mamaria se indicará un ultrasonido o bien una mastografía, si así se requiere”, expone la universitaria.
La autoexploración tiene que hacerse con cierta frecuencia, por ejemplo, una vez a la semana, el día que la mujer tenga más tiempo, que esté relajada en su casa, sugiere la investigadora.
El objetivo es detectar este cáncer lo más temprano posible, a fin de tener mayor probabilidad de responder adecuadamente a los tratamientos y curarse.
Desafortunadamente, insiste la experta, todavía muchas mujeres en nuestro país no acceden a los estudios por la lejanía de los hospitales que cuentan con mastógrafos o ultrasonidos; por su condición socioeconómica y la dificultad de acceder a las pruebas de manera gratuita.
“Hasta el momento, por desgracia, no hemos podido desarrollar un ensayo en el que, con una gota de sangre o una muestra de orina, pudiéramos detectar el cáncer”, añade la científica.
Padecimiento multifactorial
Rocha Zavaleta explica que hay pocos tipos de cáncer cuya causa puede atribuirse a un solo factor, pero no es el caso del de mama, pues esta es una neoplasia multifactorial. El factor de riesgo más frecuente es tener más de 50 años, seguido del factor genético, es decir, haber tenido en la familia casos de cáncer de mama o de ovario.
“El cáncer hereditario que puede generar tumor en la glándula mamaria, también lo puede hacer en el ovario, entonces hay que tener mucho cuidado cuando hay historia familiar de estos dos. La probabilidad de que la generación presente y la futura lo padezca es muy alta; por lo tanto, siempre se le debe hacer conocer a nuestros médicos”, subraya la investigadora.
El tercero factor de riesgo es la exposición a las hormonas femeninas llamadas estrógenos y esta es la razón por la que las mujeres padecen más estos tumores que los hombres.
Así, las mujeres que empezaron a menstruar antes de los 12 años y aquellas cuya menopausia se presentó después de los 50 años, quienes los han tomado como reemplazo hormonal por más de un año y quienes los han usado como anticonceptivos orales por más de cinco años tienen más riesgo de desarrollar cáncer de mama.
De igual forma, las mujeres que no han tenido hijos, pues su exposición a los estrógenos es continua. “Cuando tenemos un hijo la producción de éstos se detiene; mientras lo amamantamos bajan los niveles, pero quienes nunca tuvieron hijos han estado, podríamos decir, en exposición ininterrumpida”, asegura.
Además, hay factores externos relacionados con el estilo de vida, que favorecen este padecimiento, como el sobrepeso. La Organización Mundial de la Salud ha demostrado fehacientemente que se pueden explicar más de 40 por ciento de casos de cáncer de mama en mujeres mayores de 50 años –que ya están en la menopausia– por obesidad.
“En ese grupo de edad es sumamente riesgoso tener obesidad”, remarca la universitaria al tiempo que apunta como otro factor de riesgo el consumo exagerado de alcohol, en cualquier edad.
“Todas las mujeres estamos en riesgo. El no desarrollar la afección, encontrarla en un tiempo adecuado o curarla depende de nosotras. El conocimiento es definitivamente nuestra principal herramienta, nuestra mejor arma para liberarnos del azote de esta enfermedad”, finaliza.
La norma establece que las mujeres mayores de 40 años tienen que hacerse una mastografía al año; las de más de 50 años es complementada con un ultrasonido; las que están en sus años 20 y 30 deben palparse mensualmente.
• Ana Beatriz Moreno Coutiño dijo que la edad de primer contacto de los niños con el tabaco es a los 10 años; con esos productos, a los 12
• En sus aerosoles se encuentran, además de nicotina, compuestos orgánicos volátiles, metales pesados, partículas ultrafinas, saborizantes y colorantes, alertó Guadalupe Ponciano Rodríguez
En el mundo existen aproximadamente mil 100 millones de consumidores de tabaco; en México, cerca de 15 millones de adultos fuman y seis por ciento de adolescentes. Cada año ocho millones de personas mueren por esta causa; es decir, una cada cuatro segundos. A esta situación ahora también hay que agregar a los vapeadores y cigarros electrónicos.
Cuando aún no se ha podido resolver la problemática del consumo de tabaco, tenemos ese nuevo problema de salud pública propiciado por las tabacaleras que no sólo tienen una influencia enorme, sino la capacidad de diversificar sus productos, coincidieron en señalar Ana Beatriz Moreno Coutiño y Guadalupe Ponciano Rodríguez, académicas de las facultades de Psicología y Medicina de la UNAM, respectivamente.
En la conferencia de medios a distancia “Los vapeadores en México, en el marco del Día Mundial sin Tabaco”, Moreno Coutiño alertó: las campañas del vapeo y de los cigarros electrónicos han sido dirigidas a los adolescentes, una población vulnerable y atractiva para ese mercado.
El tema es particularmente grave toda vez que en la población mexicana de 12 a 65 años de edad, 975 mil personas utilizan vapeadores o cigarrillos electrónicos, y cinco millones los han empleado en alguna ocasión, según una encuesta de la Comisión Nacional contra las Adicciones (2022).
La experta mencionó que la edad de primer contacto de los niños con el tabaco es a los 10 años; con los cigarros electrónicos, el patrón es parecido y desde los 12 comienzan su consumo los cuales contienen nicotina y otras sustancias -como cannabinoides-, además de que son de fácil acceso, porque se consiguen en puestos callejeros, en máquinas expendedoras situadas en centros comerciales y hasta en plataformas de envío de alimentos. Es decir, llegan a la puerta de su casa, a pesar de que son ilegales en nuestro país.
Ana Moreno estimó también que el costo es bajo: de 180 a 270 pesos, lo cual permite que un menor lo obtenga con cierta facilidad; con la variedad de sabores, olor dulce y perfumado, así como formas diversas, entre ellas de bolígrafo o memoria USB, los consumidores dejan de percibir el peligro que implica su uso.
El ”vapor” que sale de un cigarro electrónico en realidad es un aerosol que contiene sustancias como el propilenglicol y glicerina vegetal, que aumentan la irritación de las vías respiratorias; pero también, formaldehído, una sustancia causante de cáncer que puede formarse si el llamado e-líquido se sobrecalienta.
Estamos ante una industria sin ética que incluye sustancias nuevas para conocer el impacto que tienen en el mercado; son químicos que emulan la actividad de cannabinoides, y quienes las consumen están probando químicos que “se parecen a”, son “conejillos de indias de productos baratísimos que vienen principalmente de China”, dijo.
Ante esta situación, recordó que la COFEPRIS emitió hace unos días una alerta máxima de salud en nuestro país, con la intención de que el problema sea más visible y la gente se informe más acerca de esos productos, ya que “la inhalación de un excipiente frecuentemente encontrado en dispositivos de vapeo, denominado acetato de vitamina E, constituye un riesgo alto para la salud relacionado con enfermedades respiratorias agudas e incluso la muerte”.
Moreno Coutiño mencionó que la desregulación emocional es el principal factor asociado al “enganche en el consumo”, o sea, quienes viven ansiedad, depresión y estrés, o carecen de actividades placenteras y estimulantes o de retos personales, y quienes tienen una ausencia de figuras de apoyo emocional. Por lo que una manera de prevenir el problema es realizar deporte, actividades artísticas, intelectuales o pasatiempos; contar con tutores presentes, que brinden acompañamiento y vigilancia; y servir a otros, entre otras acciones.
Guadalupe Ponciano Rodríguez, adscrita al Departamento de Salud Pública de la FM y coordinadora del Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo, dijo que los nuevos productos de la industria se dividen en sistemas electrónicos para la administración de nicotina (cigarrillos electrónicos, vapeadores, pods); los sistemas similares sin nicotina; y los alternativos para el consumo de nicotina, como cigarrillos híbridos.
Un cigarrillo tiene un miligramo de nicotina, ejemplificó; los pods hasta 60 miligramos, es decir, el equivalente a tres cajetillas. La gente no sabe la cantidad de nicotina que mete a su organismo. En tanto, en los aerosoles además se encuentran compuestos orgánicos volátiles, metales pesados, partículas ultrafinas, saborizantes y colorantes, es decir, gran cantidad de sustancias tóxicas dañinas para la salud y que contaminan el ambiente.
Existe evidencia científica de que los sistemas electrónicos de administración de nicotina afectan los aparatos respiratorio, cardiovascular y reproductor, además de la cavidad oral; producen daños durante el embarazo, como mayor riesgo de malformaciones congénitas. También hay una gran cantidad de tumores asociados.
Los aerosoles afectan a todos los niveles el aparato respiratorio, desde el epitelio nasal y bronquial, hasta una parte fundamental que son los alvéolos. El tejido pulmonar, detalló, se desgarra, se rompe, pierde su estructura; “¿quién respira grasa (acetato de vitamina E) a través del aparato respiratorio? Nadie lo haría”. También hay evidencia de que ese aerosol, más la nicotina, solventes y saborizantes afectan al aparato cardiovascular, con lo cual se incrementa el riesgo de infarto y de tumores en el pulmón, entre otros riesgos, refirió.
· Se trata de un modelo físico para representar la anatomía de la cabeza, así como un ojo artificial con sus capas, detalló Sergio Teodoro Vite
· Karla Verdiguel Sotelo refirió que hay más de cuatro mil pacientes en espera de un trasplante de córnea
· Ariana Cerón y Efrén Huitrón Peralta, del IMSS, institución que tiene en funcionamiento esta innovación, también participaron en el proyecto que obtuvo el segundo lugar del Premio Santander X México (2022)
Un equipo multidisciplinario e interinstitucional liderado por docentes de la UNAM desarrolló un simulador quirúrgico híbrido, para el entrenamiento de personal de salud que participa en el proceso de donación de córneas, gracias al cual se podría lograr la autosuficiencia a escala nacional de ese tejido que hoy debe importarse en casi 50 por ciento.
La innovación, denominada LIMBOSIM®, podría ser un parteaguas porque significaría la disminución de costos, ya que por una córnea importada se pagan más de 80 mil pesos, y no todos los receptores tienen la posibilidad de cubrir esa cuota.
El proyecto, ganador del segundo lugar del Premio Santander X México (2022), en la categoría Acelera, permitiría lograr a corto plazo una capacitación nacional y masiva, y así tener más “córneas de mexicanos para mexicanos”.
El profesor de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, Sergio Teodoro Vite, relató que la innovación para practicar la técnica de procuración de tejido corneal se creó durante la pandemia cuando Karla Verdiguel Sotelo, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional y entonces presidenta de la Asociación Mexicana de Bancos de Tejidos Oculares, le planteó la posibilidad de reactivar los programas de capacitación y donación de órganos y tejidos. “Había una gran necesidad de contar con materiales de enseñanza basados en simulación”.
Para el proyecto se invitó a colaborar como asesores a Ariana Cerón Apipilhuasco, directora del Centro de Simulación para la Excelencia Clínica y Quirúrgica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); a Efrén Huitrón Peralta, encargado del área de realidad virtual de esa instancia; además de Juan Salvador Pérez Lomelí y Luis Miguel Vidal Flores, de la UNAM.
El equipo desarrolló un modelo físico (tipo maniquí) para representar la anatomía de la cabeza humana, así como un ojo artificial con sus capas, incluida la más importante para este caso: la córnea. Luego de seis meses de trabajo se obtuvo el diseño en 3D. Se probaron distintos materiales para simular, incluso, la consistencia de la piel de los párpados.
Se cuenta también con otro modelo virtual del simulador; se trata de un software que utiliza realidad virtual y aumentada con el objetivo de tener mayor gama de herramientas para practicar la técnica de procuración de tejido corneal, en caso de que no se tenga a mano el modelo físico, pero sí un celular o una computadora, expuso Sergio Teodoro Vite.
En la Unidad de Incubación de Base Tecnológica de la Coordinación de Vinculación y Transferencia Tecnológica (CVTT) de la UNAM, Sistema InnovaUNAM, se incubó el proyecto empresarial de Sergio Teodoro Vite que dio lugar a LIMBOSIM®. El IMSS fue la primera institución que adoptó el simulador para impartir un curso de capacitación que se lleva a cabo de manera permanente, denominado “Código Córnea”.
Lista de espera
Verdiguel Sotelo refirió la necesidad que hay en México y en otras partes del mundo de tejido corneal, el primero enlistado en los registros de espera para un trasplante. “Está documentado que solo un paciente de cada 70 que lo requieren, está en lista de espera. Tenemos una necesidad imperiosa de obtener córneas y apoyar a esos pacientes”.
Con base en los últimos datos, detalló, tenemos más de cuatro mil personas en espera de un trasplante de forma ordinaria, pero también hay quienes, ante una urgencia, dependen del tejido para salvaguardar el globo ocular. “Hoy es un problema prioritario de salud. Se necesita no sólo capacitar a la gente, sino que esté distribuida en todo el país para que ante una donación positiva o aceptada por los familiares de una persona que muere, se concrete”.
Antes, los oftalmólogos eran los únicos capacitados para recuperar las córneas de donantes cadavéricos, pero a partir de 2015 se generaron estrategias para incrementar la donación local, como la capacitación de técnicos, optometristas o biólogos.
La especialista abundó que anteriormente ese proceso se realizaba en el Instituto de Ciencias Forenses, pero con limitantes de tiempos y cadáveres, y en grupos reducidos. Sin embargo, no era suficiente para los programas de donación en el país.
Con este simulador “podríamos llegar a cada estado y de manera constante, como se requiere en la donación; alcanzaríamos a más alumnos en menos tiempo”, aseveró Karla Verdiguel.
Además, recalcó, con LIMBOSIM® hemos explorado la posibilidad de capacitar a cirujanos para que realicen trasplantes. Con algunas modificaciones al primer modelo, se estaría ampliando la capacidad del simulador; “ya estamos en eso”. Así se evitaría que el personal tenga que capacitarse en el extranjero, como ocurría hace años.
Hace 20 años, recordó la universitaria, hacíamos 10 o 15 trasplantes por año; hoy son 15 por semana. El crecimiento ha sido exponencial; sin embargo, somos un pequeño grupo los encargados de efectuarlos. “Hay hospitales que tienen ocho años en espera de beneficiar a un paciente; si este modelo se replica en los diferentes institutos y estados, será de gran beneficio para los pacientes”, que van de 0 a más de 90 años.
Mayor aprendizaje
En tanto, Ariana Cerón recalcó que la educación ha cambiado, y utilizar las metodologías de antes ya no funciona. “Tener un centro de simulación enfocado a posgrado, donde se adquieren competencias y habilidades más complejas, es de gran ayuda; estar en un ambiente seguro, con alto realismo, evidentemente le da un plus a las capacitaciones”.
La curva de aprendizaje mejora al usar estrategias como el simulador, la realidad aumentada o virtual. La formación permanente es un reto; por desgracia no existen muchos centros de capacitación en hospitales.
Quienes lo hacen con el modelo son médicos, pero no necesariamente oftalmólogos. En medio de la sala de realidad virtual se coloca un ojo para recordar la parte anatómica, y después se realiza la práctica en el simulador. “Ha sido un éxito total y la curva de aprendizaje ha sido exponencial”, coincidió Efrén Huitrón.
Aproximadamente 200 alumnos del IMSS (que se encarga de más de 50 por ciento de la actividad de donación y trasplantes en México), entre médicos pasantes y coordinadores, han tenido la oportunidad de practicar en el simulador, refirió Verdiguel Sotelo.
Encontrar más aplicaciones
Sergio Teodoro Vite mencionó que el proyecto empresarial comenzó a construirse a partir de 2017, a fin de dar salida a los desarrollos de la Universidad e independientes, en específico software que incluye el uso de ambientes interactivos con realidad virtual y aumentada, así como simulación, en áreas como energía y salud. Fue sometido a aprobación de la CVTT, y cuando estaba incubándose surgió la idea del simulador.
Se creó la marca y se obtuvo el registro de propiedad intelectual del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial para el modelo; también se realizaron los registros de derecho de autor para el simulador y el software, que es un auxiliar del modelo físico. Ahora, para crear más simuladores que puedan utilizarse en centros estatales de trasplante, sometimos el proyecto al certamen de Santander. “Fue de agrado del jurado y nos dieron el segundo lugar”.
Gracias al premio contamos con recursos económicos para madurarlo: la meta es agregar mayor realismo al modelo físico, e incorporar la realidad virtual y aumentada, a fin de que el modelo virtual evolucione y encuentre otras aplicaciones, concluyó.
Pareciera ciencia ficción, pero hoy la ciencia ha avanzado tanto que es posible la reprogramación celular. Gracias a las investigaciones del Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 2012, Shinya Yamanaka, se han podido desarrollar organoides (versiones reducidas de diferentes órganos) como el corazón, el riñón y este caso el cerebro.
De hecho, estos estudios permitirán entender los trastornos psiquiátricos a nivel biológico y también ayudarán a combatirlos con la creación de mejores fármacos.
Aunque estos “cerebroides” no funcionan como lo hacen dentro del organismo, pueden crecer fuera del cuerpo. Sin embargo, el pionero de la investigación, Sergio Pasca, neurocientífico de la Universidad de Stanford ha logrado trasplantar tejido cerebral derivado de células madre humanas en ratas recién nacidas.
El área de injerto ha sido la corteza somatosensorial, zona responsable de recibir y procesar información sensorial, como el tacto. Así, se obtuvieron los organoides corticales a partir de células de la piel de humanos que lograron retroceder al estadio de células madre pluripotentes, capaces de dar lugar a cualquier órgano.
El tejido cerebral humano maduró y cubrió un tercio del hemisferio de las ratas, creciendo seis veces más de lo que haría en una placa de Petri. Pero lo más importante es que no sólo hubo integración anatómica, sino también funcional, pues las neuronas humanas extendieron proyecciones abónales al tejido cerebral de las ratas y establecieron conexiones sinápticas con ellas.
Se integró en el comportamiento de la rata
A decir de los investigadores, el tejido cerebral humano creció más que en condiciones de laboratorio, y también se integró en el comportamiento de la rata. Esto implica que se pueden manipular para comprobar qué ocurre en la rata a la vez que se estudien los propios cambios en el cerebro.
Por ejemplo, uno de los experimentos consistió en injertar tejido cerebral de células humanas de tres pacientes con una enfermedad genética rara llamada el síndrome de Timothy, un tipo de trastorno del espectro autista.
Esto abre la puerta para entender mejor la enfermedad neurosiquiátrica, y para probar la utilizad de nuevos fármacos para combatirla.
Una de las necesidades básicas que tenemos las personas es la autoestima. Cuando alguien hace un comentario favorable sobre nuestro aspecto, cuando nuestra pareja destaca algo de nuestro físico o intelecto o cuando alguien señala algo positivo de nosotros, nos sentimos bien.
Pero, ¿qué pasa cuando alguien nos endulza el oído al grado de que nos atrapa, y después de hacernos sentir seguros muestra su peor lado con agresiones y comentarios negativos sobre nuestra persona?
La expresión love bombing (“bombardeo de amor”) hace referencia a este aspecto, que en gran parte es un comportamiento inconsistente y de manipulación que conlleva a la violencia física, emocional y psicológica.
En la década de 1970, los miembros del culto de la Iglesia de Unificación en Estados Unidos utilizaban esta práctica con el fin de tener más adeptos. Esto hizo que varios autores estudiaran el fenómeno, como el sociólogo Thomas Robbins, quien en 1984 en la revista Sociological Analysis manifestó que el bombardeo de amor tiene “que ver con el lavado de cerebro y las muestras excesivas de amor combinadas con técnicas coercitivas para limitar la libertad del sujeto”.
La profesora de la Facultad de Psicología de la UNAM, Aidee Rodríguez, añadió que el bombardeo de amor “tiene que ver con este mito del amor romántico. Cuando recién conocemos a una persona, nos arreglamos y nos queremos ver guapos, y salimos y todo es maravilloso. Sin embargo, cuando ya se está en la relación vienen las actitudes que lo justifican: me controla, porque me quiere; me cela, porque me quiere, entre otras”.
“Surgen las dudas de qué hice mal o por qué se fue, pero no es que la persona haya hecho algo mal, sino que es una acción frecuente del victimario”, comentó.
Los sujetos que practican este bombardeo de amor tienen características como:
Mandones: tienden a desarrollar una relación de poder en la que ven a la otra persona sólo como su juguete personal; la someten, la usan para su placer, y luego desaparecen.
Narcisistas.
No saben construir vínculos: como tienen que estar con una y otra víctima no son estables, tienden a ir y venir; deben demostrar amor y poder económico de forma exagerada.
Un ejemplo perfecto de una persona con estas características es el estafador de Tinder, Simon Leviev, quien con tal de vivir entre lujos engañaba a las mujeres hablándoles bonito, pero después les pedía préstamos con la justificación de que vivía en “constantes amenazas”. Una vez hecho el “robo”, Leviev desaparecía de la vida de sus víctimas.
“Este bombardeo de amor resulta más efectivo en relaciones por redes sociales . Se dan juegos de seducción en los que le dicen a la víctima: ‘eres el amor de mi vida’, ‘me voy a casar contigo’. Luego vienen las peticiones de dinero, y cuando realizan ‘el robo’ desaparecen. Se da no sólo un daño psicológico, también económico, porque afecta el patrimonio de la otra persona”, añadió la docente.
Etapas de love bombing
Salir de este bombardeo de amor es muy complicado debido a que es un “trabajo” que el victimario fue haciendo minuciosamente con el fin de sacar el mayor provecho a la situación. Trabaja la vulnerabilidad y la codependencia de la víctima hacia él.
El love bombing tiene tres fases:
Fase de idealización: En esta etapa se va “ablandando” el objetivo. Comienza regalando cosas costosas, hay charlas sobre “nuestro futuro”, y todos los detalles del enamoramiento son exagerados (le hacemos creer a la persona que es perfección, que es nuestra alma gemela, entre otras cosas).
Fase de devaluación: El amor desmedido que se mostraba en la “fase de idealización” se enfría sin ninguna razón y empieza la etapa del chantaje y del maltrato psicológico. “Me preferiste antes que a tus amigos, te castigo”, “me consientes o me compras algo, te perdono”. Aunque percibamos que las cosas están mal, no las atendemos porque ya estamos enamorados.
Fase de descarte: La etapa más tóxica. Renuncias a tus amigos o a mantener relaciones sociales con el fin de recibir amor a cuentagotas y que tu pareja esté contenta. Aunque es la etapa final, dependiendo el nivel de manipulación del victimario, se puede pasar por la etapa de idealización y devaluación varias veces. El love bombing termina una vez que el ejecutor hace ghosting y desaparece de tu vida.
Love bombing en familia y amigos
Aunque nos enfocamos principalmente en el amor de pareja, la profesora Aidee Rodríguez aclaró que el love bombing se práctica también en la familia y en las relaciones de amistad. Es importante estar atentos a los focos rojos.
“También ocurre mucho que en las familias, en las que mamá, papá o los hermanos tienden a exagerar sus comentarios para chantajear. Por ejemplo, si alguien sale con su pareja, empiezan con comentarios como ‘lo valoras más a él (ella) que a nosotros que somos tu familia y te amamos’”, destacó.
La docente también explicó que los amigos emplean estas técnicas al decir que “si te juntas con este grupito, no te juntas con nosotros; si vas a la fiesta y yo no voy, me traicionaste; somos las (los) mejores amigas (os) y nos juramos fidelidad, si haces algo mal, te castigo”.
“Son comportamientos a los que debemos poner atención para construir mejores relaciones”, concluyó.