Ante la avalancha, en nuestra sociedad, de mensajes comerciales que mercantilizan la figura de las madres en esta fecha, acompañados de imágenes de sumisión, resignación e incluso “domesticación” de la figura femenina, las mujeres universitarias reivindicamos la rebeldía y la búsqueda de nuevos modos de ser hijas y madres (o de elegir no serlo). Exploramos nuevos caminos para construirnos a partir de nuestro deseo y de espacios de libertad y sororidad, que nos permitan alejarnos de los estereotipos y de la violencia.
¿Cómo te ves tú en esta búsqueda? ¿Cómo ves a tus compañeras, a tus amigas, a tus hermanas, a tu mamá? ¿Cómo pensamos juntas nuevos modos de ser mujer en este 10 de mayo?
Te invitamos a contarnos, a través de imágenes, estas nuevas realidades. ¿Te animas?
Esperamos tus fotografías (máximo 5 por participante) en el correo: culturaCIG@gmail.com
Las recibiremos a partir de hoy y hasta el 14 de mayo. Las publicaremos en nuestra página web, y las mejores serán seleccionadas para nuestra agenda del año 2021.
Puedes acompañar cada foto, si así lo deseas, de un breve texto de no más de 5 líneas.
No se te olvide poner tu nombre en el envío. O el nombre con el que quieres que aparezcan en la página.
La infección por el nuevo coronavirus ha significado un reto para toda la humanidad, ha llegado a trastocar todas nuestras actividades. Sin duda habrá una vida antes y después de la COVID 19. Volveremos a la normalidad, pero no a la misma que conocíamos, sino a una nueva donde este virus guiará lo que tengamos qué hacer, expresó en un mensaje el doctor Alejandro Macías Hernández, infectólogo de la UNAM.
De acuerdo con el integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia Coronavirus, no debemos desesperarnos porque aún falta tiempo para que esto termine. “Mientras no haya una vacuna nos tenemos que acostumbrar a que la COVID 19 formará parte de nuestra vida durante los próximos años”, aseguró.
Exhortó a la población a seguir las recomendaciones dictadas por las autoridades en salud. “Todos debemos escucharlas, aunque parezcan exageradas, pero no lo son”. Asimismo, pidió no propagar noticias falsas, la pandemia ha sido acompañada de una infodemia (información falsa sobre la pandemia), por ello, lo mejor es propagar mensajes concretos y consultar sitios oficiales como los de las universidades y ministerios de salud.
Alejandro Macías mencionó que el regreso a las actividades será paulatino, ordenado y regionalizado. Paulatino porque si se sale abruptamente y sin ningún cuidado puede haber rebrotes que provoquen el colapso del sistema de salud. El levantamiento de la cuarentena por regionalización dependerá de los casos de contagio que tenga cada entidad federativa. Salir de esta situación será a su debido tiempo, “hay que mantener la guardia alta porque el contagio puede volver mientras no haya una vacuna”.
El especialista refirió que cuando se regrese a esa nueva normalidad, los trabajos en casa serán más necesarios. Acostumbrarse a las acciones dictadas por la Secretaría de Salud será lo mejor, ya que esta enfermedad pondrá en duda muchas de nuestras capacidades. “Hay que ser pacientes, porque aún después de la cuarentena se seguirán dando infecciones a cuenta gotas, es importante decir que falta mucho por recorrer”.
El Jardin Botánico de la UNAM es un universo dentro del peculiar mundo aparte que es nuestra Ciudad Universitaria. Localizado en el corazón del sur de la CdMX, a unos pasos del otrora permanente rio de vehículos y gente de esta gran mancha urbana hoy convertida en pueblo fantasma, El Jardín Botánico de la Universidad Nacional Autónoma de México es un pequeño paraíso verde en medio de un desierto de asfalto, ruido y caos.
Con todo y todo, ese pequeño espacio sigue siendo un universo muy vivo, santuario para diversas especies de plantas e insectos que alguna vez formaron parte del paisaje del Valle de México. Ahí están, ahí siguen esperando que pronto, los puedas visitar.
Dadas las condiciones actuales de distanciamiento social causadas por la propagación del COVID-19 y con el interés de fomentar la pronta titulación de los egresados de la Universidad, la Sede de la UNAM en Boston en coordinación con la Facultad de Derecho, adaptaron la opción de titulación por prácticas profesionales en las Sedes de la UNAM en el extranjero para que egresados destacados puedan aprovechar este proyecto en modalidad a distancia. Los participantes de esta convocatoria aportarán sus conocimientos adquiridos durante la carrera contribuyendo al quehacer de UNAM-Boston desde su casa, y tendrán la opción de realizar una estancia en Boston complementaria que les permita vivir una experiencia académica internacional cuando las condiciones en materia de salud pública así lo permitan.
Montserrat Altamirano, egresada destacada de la Facultad de Derecho, es la primera alumna de la Universidad en participar en esta iniciativa. Montserrat comparte con la comunidad UNAM una relatoría de lo que ha significado para ella el haber estudiado en nuestra Máxima Casa de Estudios, pudiendo ser embajadora de la Élla durante su estancia académica en Ámsterdam, así como sus expectativas de incorporarse al equipo de la representación de la Universidad de la Nación en Nueva Inglaterra.
Realizar mis prácticas profesionales en la Sede de la UNAM-Boston es la forma más adecuada de terminar mi formación como abogada. Decir que algo es “adecuado» para uno, puede parecer lo más sencillo del mundo, pero puede ser lo más complicado si no se conoce uno mismo. Hoy sé bien quién soy, conozco mis pasiones, intereses, miedos, limitaciones, poder creativo, valores, las causas de mi felicidad y más. Sin dudarlo, la UNAM me ayudó a adquirir este conocimiento, entré a ella siendo una persona completamente distinta de la que egresa, la Facultad de Derecho y la UNAM me formaron no sólo a nivel académico, y de forma excelente, sino también a nivel personal, me brindaron las experiencias más formativas de mi vida.
Ahora, que visualizo la terminación de mis estudios, al menos por el momento, veo con asombro el viaje recorrido: los primeros semestres de adaptación, de formar parte de grupos de 80 personas con personalidades e intereses tan variados, de todas las clases sociales y Estados del país, entrar a un salón donde la diversidad de mi México se veía reflejada y era palpable; el formar parte de su equipo de volleyball, conocer sus instalaciones, descubrir mis cafeterías favoritas para leer y hacer tareas; aquél año en que los fines de semana se mezclaban con la semana y que casos internacionales de más de 100 páginas que parecían nunca terminar llegaban a su fin, una preparación exigente que culminó frente a un panel de jueces en un país extranjero, ése camino, donde me caí y me levanté y al final fui felicitada, y recibí un aplauso ajeno que fue acorde con el propio que me estaba dando internamente, lo había dado todo, el Concurso de Corte Penal Internacional 2015 había finalizado; ahora, que me acerco al final, recuerdo con cariño las materias más difíciles, los profesores que representaron un reto: Pedro Salazar, Popoca, Baylón, Juan Manuel Saldaña Pérez, Ochoa Reza, Gustavo Cazares García, entre otros. Y trabajo día a día, para que en las listas que realicen estudiantes a futuro haya nombres femeninos. Pienso en todo lo que viví en esos 5 años y cómo todo fue vital para mi desarrollo, también viví frustraciones, burocracia y apatía, que me hicieron ver y sentir de cerca lo mucho que hay por hacer. Después, mi ingreso a la vida laboral, una vez más con la preparación que mi Facultad me estaba dando, los desvelos, encontrarle más horas al día de las que tiene, disfrutar ser parte de casos relevantes incluso de casos nacionales, las tazas de café, los primeros escritos, el metro, Copilco, comer una ensalada al día “porque para eso había tiempo”, las aventuras de pasante, la felicitación del socio, el agotamiento físico y mental, un buen salario, el escoger entre uno u otro camino, entre ser una u otra persona. Finalmente, lo nuevo, la pérdida de todo, para la construcción de lo nuevo, un avión dos maletas, muchas expectativas que fueron mucho menores a lo que la realidad trajo, verdadera amistad, conocimiento y amor por el Derecho, encontrar Arbitraje de Inversiones, dedicación, trabajo, lectura y exámenes de 4 horas, vivir en el extranjero, exponer y defender una postura en inglés, andar en bici hacia la escuela, conocer profesores involucrados en el Brexit, entrar a oficinas de primer mundo… Simplemente, mi intercambio a Amsterdam no tiene resúmenes, fue un antes y un después, fue dejar de pensar en forma limitada, fue adquirir la perspectiva de posibilidades infinitas tanto sociales como propias. Y ahora…
Una vez más la UNAM me invita a crecer, me acobija con su Sede en Boston, me pide que siga aprendiendo, que siga buscando, que dejé fluir mi curiosidad, que ayude, que sea empática, que lea, que me informe, que sea más
objetiva, una vez más mi querida Universidad me pide creer en mi misma y poner en práctica mis conocimientos, me pide tener certeza de la voz que me ha ayudado a construir, me pide utilizarla para ayudar a otros. Una vez más la UNAM se adapta a lo que la sociedad necesita, así como en el 68 nuestro Rector marchó al frente de los estudiantes, la UNAM hoy en día sigue siendo un factor de cambio, de mejora, sigue siendo una creadora de criterios. Frente a la Pandemia causada por el Covid-19 que pone de manifiesto nuestra fragilidad y nuestras fortalezas humanas, nos invita al debate en línea, a las “tertulias”, saca a la luz temas como “Los estudiantes binacionales” “El tren maya” “Feminismo” temas de relevancia, les da voz, los mantiene vivos, nos da oportunidad de cambio, de discusión y más importante, de acción. En palabras de José Vasconcelos tengamos la convicción de que la raza nuestra elaborará una cultura de tendencias nuevas, de esencia espiritual y libérrima.
Es un honor para mí comenzar oficialmente mis prácticas profesionales, reitero mi apoyo y gratitud a la UNAM, a la Sede UNAM-Boston y a mi Facultad de Derecho.
“El pueblo a la Universidad y la Universidad al pueblo”
El acuerdo considera ajustes a los planes anual y semestral
Se autorizó que el ciclo escolar 2019-2020, se amplíe hasta el próximo 21 de agosto
Se otorga flexibilidad para las evaluaciones a los consejos técnicos y programas de posgrado
Las Instituciones del Sistema Incorporado podrán operar conforme a sus condiciones con los calendarios autorizados previo a la contingencia sanitaria o a estas modificaciones
La Comisión de Trabajo Académico del Consejo Universitario (CU), en sesión extraordinaria efectuada hoy, aprobó las modificaciones al calendario escolar del ciclo 2020 en sus modalidades Anual y Semestral, presentadas por la Secretaría General con la aprobación del Colegio de Directores de Facultades y Escuelas.
La propuesta de cambios a los calendarios escolares 2019-2020 y 2020-2021 planes anual y semestral, entregada por la Dirección General de Administración Escolar (DGAE), fue analizada y discutida por la Comisión.
Para la aprobación del acuerdo, el órgano del CU también escuchó la información adicional proporcionada por la Secretaría General y por la DGAE, y tomó las siguientes consideraciones:
Acuerdo CTA-7.1/20.- La Secretaría General autorizará los ajustes a los calendarios de Facultades y Escuelas que realicen los Consejos Técnicos respectivos y los Programas de Posgrado, a fin de que la ampliación del ciclo escolar 2019-2020 sea hasta el próximo 21 de agosto de 2020 y les permita evaluar adecuadamente las actividades académicas, tanto las realizadas en línea durante la contingencia derivada de la Pandemia por COVID-19, como las que se realicen en forma presencial al terminar la misma. Se recomienda que todas aquellas actividades que puedan concluirse en línea durante el período que dure la emergencia sanitaria sean evaluadas por esa misma modalidad, recuperando de este modo el gran esfuerzo realizado por las Entidades Académicas, Alumnos y Profesores, con la finalidad de disminuir también el número de alumnos y profesores que regresarán a las aulas al concluir la fase más aguda de la contingencia, para reducir al mínimo el riesgo de contagio. Aquellas actividades prácticas y teórico-prácticas establecidas en los planes de estudio y programas académicos, cuya evaluación solamente pueda llevarse a cabo de manera presencial, serán evaluadas al término de la emergencia sanitaria, durante las semanas que se han añadido al calendario original del semestre 2020-2. Estas actividades deberán impartirse bajo las medidas de sana distancia recomendadas por las autoridades sanitarias y que estarán vigentes al momento de reanudar las actividades presenciales. Estos ajustes deberán ser notificados a la Dirección General de Administración Escolar para que se realice la apertura de actas de calificación correspondiente en los nuevos periodos aprobados por cada Consejo Técnico y Programa de Posgrado.
En este sentido resulta fundamental garantizar que aquellas Facultades y Escuelas cuyos Consejos Técnicos determinen realizar las evaluaciones en los plazos previstos en los calendarios aprobados antes de la contingencia sanitaria por COVID 19, lo realicen sin más mediación que una notificación a la DGAE, con el fin de respetar los esfuerzos realizados por la comunidad de cada una de ellas para concluir con los programas académicos establecidos para este ciclo escolar. En los casos que así lo requieran, los sistemas de evaluación se abrirán con la debida anticipación para que se puedan evaluar las actividades que se realicen y concluyan en línea y permanecerán abiertas durante el tiempo que sea necesario para evaluar las actividades presenciales que se realicen durante la ampliación del semestre.
Acuerdo CTA-7.2/20.- Recomendar a la Comisión del Mérito Universitario autorice que el ciclo 2019-2020-0 (Planes Anuales), y el 2019-2020-2 (Planes Semestrales), no sea considerado dentro de los criterios para el otorgamiento de las medallas Gabino Barreda y Alfonso Caso, ya que este periodo de contingencia ha generado diversas complicaciones no imputables a los alumnos en lo relativo a su regularidad, debido a la Pandemia por COVID-19. Esta disposición incluye a los alumnos del bachillerato, licenciatura y posgrado.
Acuerdo CTA-7.3/20.- Recomendar a las Facultades y Escuelas la autorización para que los alumnos que así lo determinen, puedan tramitar las suspensiones temporales y bajas de inscripción a las asignaturas que a su interés convenga, derivado de las condiciones personales generadas por la contingencia sanitaria.
Acuerdo CTA-7.4/20.- Recomendar a los Consejos Técnicos de las Facultades y Escuelas y a los Comités Académicos de los Programas de Posgrado que, con un criterio incluyente que tome en consideración las diversas situaciones escolares de los alumnos de cada una de sus comunidades, se definan los mecanismos necesarios para que los alumnos que no pudieron hacerlo concluyan el semestre mencionado sin afectar su condición de regularidad.
Acuerdo CTA-7.5/20.- Que las Instituciones del Sistema Incorporado a la UNAM pudieran operar conforme a sus condiciones con los calendarios autorizados previo a la contingencia sanitaria o a las modificaciones aprobadas con esta fecha. Lo anterior con el fin de aprovechar los esfuerzos académicos realizados para concluir este ciclo 2019-2020, y apoyando a las que requieran un periodo adicional para cursar algunas asignaturas teórico-prácticas o prácticas, buscando garantizar que se mantenga su nivel académico y que al mismo tiempo se instrumenten mecanismos que permitan la regularización y apoyo para aquellos alumnos del Sistema Incorporado que por sus condiciones personales y familiares no pudieron cursar sus estudios en las plataformas establecidas para tal fin.
Acuerdo CTA-7.6/20.- El ciclo escolar 2020-2021, en sus modalidades Anual y Semestral, se iniciará el próximo 21 de septiembre de 2020 y concluirá el 18 de junio de 2021 para los planes Anuales y el 11 de junio para los planes semestrales. Se realizarán los ajustes necesarios en los periodos interanual e intersemestral para que el calendario escolar del ciclo 2021-2022 regrese al periodo agosto-junio con el que ha operado la UNAM desde hace varios ciclos escolares y que ha permitido contar con periodos regulares para los procesos académicos y los concursos de ingreso.
Estudiante de Pedagogía de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, obtuvo el tercer lugar del Premio Nacional “Mis Raíces”, organizado por el Ateneo Nacional de la Juventud.
La joven de 21 años, quien obtuvo este reconocimiento en la categoría de activismo social, indicó que este premio está dirigido a pueblos originarios y su importancia radica en que visibiliza el trabajo que los jóvenes están haciendo dentro de sus comunidades.
La universitaria se mostró sorprendida por este logro, pues, aunque ya había ganado el Premio Estatal de la Juventud 2019 en la categoría labor social, consideró que a este nivel la competencia es mayor, pues participan personas de todo el país.
La joven acatleca señaló que emprender este proyecto de bibliotecas comunitarias se ha convertido en parte de su vida. “Yo creo que como jóvenes hay que motivarnos mucho, tener una responsabilidad, un compromiso con nuestra comunidad y con la Universidad que nos ha albergado para darnos estudios. Mi invitación es para seguir emprendiendo proyectos y a no quedarnos sólo en la aulas”, expresó.
En cambio, parte de la donación recaudada durante la Feria Internacional del Libro de los Universitarios (FILUNI) se llevó a Tanetze Zaragoza, perteneciente al municipio de Villa Alta, zona zapoteca en la sierra norte de Oaxaca. Mientras que el recinto de Yosoñama, en Tlaxiaco, zona mixteca, se realizó gracias a la donación particular de una librería de Ecatepec. “Este año también tenemos el proyecto de hacer un edificio independiente en Tejas (en el municipio de Santa María Tlahuitoltepec, en la sierra mixe), porque hay necesidades diferentes dentro de la comunidad”, dijo la universitaria.
Frente a estos tiempos de contingencia, la joven conminó a los universitarios a la reflexión: “es un momento para visibilizar que somos privilegiados y saber cuáles son las necesidades que tenemos como sociedad para construirla de una manera más equitativa, igualitaria y justa… Es el mejor momento para reflexionar, leer. Nuestros compañeros y compañeras siempre van a ser las letras y ahí podemos encontrar muchas cosas, muchos espejos de nosotros en el pasado y en el futuro”, señaló.
Finalmente, Vargas Huitrón agradeció al Programa de Pedagogía de la FES Acatlán y a la Dirección General de Atención a la Comunidad Universitaria (DGACU) por el apoyo otorgado para obtener este reconocimiento. ¡Enhorabuena!
Recuerda que sólo tienes hasta el 10 de mayo para ver de forma gratuita el trabajo que la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC) de la UNAM y la Escuela de Cine y Televisión de la Universidad Estatal de California en Northridge (CSUN) prepararon para mostrar sus creatividades cinematográficas.
El Encuentro Binacional de Escuelas de Cine cuenta con una selección especial de 20 cortometrajes que cuentan historias de valor y supervivencia.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
Levantar la emergencia sanitaria debido a la pandemia del virus SARS-CoV-2 precisa de ciertos controles epidemiológicos que sólo se pueden llevar a cabo a través del conocimiento de las variantes existentes del virus.
“Es decir, necesitamos hacer un mapa epidemiológico de las variantes que tengamos del virus en el país. Para ello, es indispensable saber si son todas infecciones autóctonas o si están llegando de fuera”, refirió Antonio Lazcano Araujo, doctor en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México.
El poder observar estas variantes permitió conocer que, entre ellas, el número de mutaciones es diferente y reducido, lo que marca su importancia: la comparación de las secuencias indicó la existencia de dos grandes grupos separados únicamente por una mutación puntual.
En este sentido, el Instituto de Biotecnología (IB) de la UNAM juega un papel importante en la secuenciación de las cepas mexicanas. Hoy en día también podemos saber que tienen un origen básicamente europeo y estadounidense y que ya se contaba con la detección oportuna del caso de una cepa autóctona.
Pero el que tengamos una cepa que viene de México no significa que se haya originado en el país -dijo Lazcano-, sino que el virus ya estaba circulando en él. “Lo que nos da una idea de los patrones geográficos y la rapidez con los que se está expandiendo. Por eso, mientras más muestras tengamos, mientras más se secuencie, mejor vamos a conocer la ecología y la dinámica de crecimiento de la pandemia en México”.
Si bien el virus se encuentra en una situación óptima desde la óptica de la pandemia, es decir, que la velocidad con la que se multiplica hace posible su rápida expansión, es importante señalar que “la mayor parte de las mutaciones que sufra al multiplicarse, serán mutaciones que le afectarán negativamente, por lo que esas cepas desaparecerán”.
En entrevista para el programa Primer Movimiento de Radio UNAM, Lazcano Araujo acotó que el contar con esas cepas indicarían exactamente qué podría dañar al virus, de tal manera que sea incapaz de multiplicarse o de infectar a otras personas.
A este respecto, precisó que es muy probable que el SARS-CoV-2 haya “brincado” a la población humana al sufrir un proceso de recombinación que permitió su multiplicación eficiente.
“Creemos que dos o más virus que estaban infectando a una misma célula en un humano -en China- dio lugar a lo que describimos en biología como un proceso de recombinación homóloga, esto fue lo que introdujo una secuencia de aminoácidos en la proteína de la espícula, que es la que permite que el virus pueda pegarse a un receptor que va a permitir invadir la célula”.
De acuerdo con el científico universitario, en la medida en que se dan las variantes, se podrá observar los puntos débiles de la organización y la secuencia del genoma.
“Entender este proceso posibilitaría la detección de una región en la que el virus es especialmente frágil, porque si pudiéramos desarrollar anticuerpos monoclonales en contra de esta región, o si podemos desarrollar una vacuna que inhabilite esta parte de la espícula, el virus ya no puede entrar a la célula.”
Por tanto, es indispensable continuar vigilando la evolución del virus. De esto depende detectar mutaciones que pudieran asociarse a diversas variables que le hagan resistente a fármacos o que disminuyan la eficacia de posibles vacunas, además de vigilar las cepas que circulan por todo el país, con el fin de contar con información oportuna en la toma de decisiones.
De acuerdo con la revista Nature, el uso de diferentes tecnologías ha hecho posible la producción de unas 90 vacunas probables en la cura de la COVID-19.
Clementina Equihua Zamora, doctora en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que en la producción de vacunas que protejan de la COVID-19 hay desarrollos que utilizan virus debilitados o virus inactivos, tal es el caso de la mayoría de las vacunas que se usan hoy en día.
En conversación con el programa Primer Movimiento de Radio UNAM indicó que el avance de la ciencia y la tecnología ha hecho posible el desarrollo de otras vacunas que utilizan ácidos nucleicos para conocer las instrucciones específicas que provocan la enfermedad en el material genético del patógeno. De esa manera, se provoca la respuesta inmune del organismo de la persona que recibe la vacuna.
Añadió que este método de producción es prometedor, ya que no requiere del patógeno en sí, sino de su material genético.
Una vacuna más a desarrollar es la que utiliza virus de otros tipos (vector viral), para que, por ingeniería genética, sean modificados con el fin de producir las proteínas del coronavirus. Con este método se debilitan los coronavirus provocando que el paciente no enferme y desarrolle inmunidad.
A la lista de medicamentos contra la COVID se suma el Remdesivir, sustancia que es administrada únicamente a ciudadanos estadounidenses enfermos de gravedad. Este producto se incorpora al RNA del virus para detener su replicación al suspender la acción del ARN polimerasa, enzima indispensable para producir nuevos virus.
No hay duda de que la lista de vacunas es larga y prometedora, sin embargo, la mejor cura de una enfermedad es la prevención. La académica universitaria recordó la necesidad de “hacer realidad los esfuerzos de abatir el tráfico de especies y la destrucción de los ecosistemas, que es donde los microorganismos y la fauna coexisten de una manera equilibrada sin causarnos daño”.
La pandemia mundial se convierte en unidad de múltiples determinaciones, que pone a debate el modelo de acumulación neoliberal en su conjunto, en ese sentido, es sustantivo abordar la temática económica mediante expertos que puedan dilucidar la problemática actual de la economía mundial en lo general y la mexicana en lo particular.
Así, el IIEC, UNAM presenta una visión económica sobre la situación actual de la crisis en general y de la mexicana en particular en sus distintas aristas como: laboral, fiscal y sanitaria con la finalidad de observar posibles perspectivas durante y después de la pandemia.
Con el objetivo de crear redes de apoyo para ayudar a quienes lo necesiten ante la emergencia sanitaria, la UNAM desarrolló el proyecto Solidaridad UNAM, encabezado por Carlos Gershenson, investigador del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS).
El también coordinador del Programa de Inteligencia Computacional y Modelación Matemática del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) de la UNAM mencionó que la sociedad mexicana es solidaria, las personas de manera altruista donan horas de trabajo, recursos y tiempo para ayudar a quien lo necesita. “Hemos sido testigos de eso en el sismo de 2017”.
El equipo de desarrolladores del C3 creó la página Solidaridad UNAM, “un sitio de intercambio de servicios o productos, con un componente georeferenciado que permitirá poner en contacto la oferta y la demanda para facilitar el intercambio de las donaciones”.
Gerhenson García señaló que la crisis por la COVID-19 genera mucho estrés para todos los sectores de la sociedad, serán tantas las necesidades que no se pueden relajar y dejar que el gobierno resuelva todo. “Son demasiados los problemas individuales para que el gobierno los detecte y hay que actuar”.
Mediante un sencillo registro en la página (solidaridadunam.c3.unam.mx) para ubicar al usuario por código postal, estado, delegación y colonia se creará un perfil, después es muy sencillo de utilizar ya que el proceso de cooperación se divide en dos opciones: buscar y ofrecer. Las opciones pueden ser productos básicos o servicios voluntarios.
El especialista acotó que la herramienta sólo será el vínculo para poner en contacto a las personas y mientras más difusión e inscripciones se tengan en la plataforma mejores resultados se darán. Se pueden registrar todos los interesados, se encuentra ya disponible y estará funcionando hasta meses después de haberse levantado el aislamiento voluntario. “Se puede inscribir cualquier persona que ofrezca productos básicos hasta servicios voluntarios, la idea es poner en contacto a quienes lo necesitan para apoyarnos en estos tiempos de crisis”.
Quedarse en casa para contener la epidemia tiene evidentes efectos secundarios. Las imágenes que vemos circular hoy en día muestran una pausa: calles y avenidas desiertas. Las personas desaparecen de su entorno rutinario y el silencio de nuestra actividad en la Tierra nos permite “escuchar” otros ruidos más naturales y menos humanos.
Como consecuencia de la pandemia se han visto fenómenos como la baja en la cantidad de bióxido de carbono en zonas pobladas y con gran actividad industrial, la llegada de fauna tanto marina como terrestre a ciudades. En una nota que apareció en la revista Nature hace unos días, científicos belgas reportaron que la pandemia del coronavirus ha tenido como efecto secundario la reducción de ruido sísmico. La corteza terrestre se mueve de forma diferente en estos días. Los científicos belgas dicen que con los mismos detectores se han podido detectar sismos de menor intensidad y que este hecho puede ayudar a mejorar el monitoreo de la actividad volcánica y otros eventos sísmicos.
El ruido sísmico es el nombre que se le da a las vibraciones persistentes del terreno debido a una serie de causas. Desde el punto de vista físico es producido por ondas superficiales de relativamente alta frecuencia, es decir, ondas que se propagan por la superficie del terreno. Las diferentes fuentes pueden ser las caídas de agua incluyendo la lluvia, el oleaje del mar, los pequeños movimientos de la corteza terrestre, la actividad humana como el transporte, la producción de energía eléctrica, el uso de maquinaria pesada, entre otras. Hay quien dice que el ruido es indeseable porque enmascara señales importantes desde el punto de vista sismológico, pero desde hace ya bastante tiempo, se ha visto que el ruido contiene una gran cantidad de información útil del sistema que lo produce, no solamente en sismología, sino en mecánica y cardiología, por mencionar sólo dos disciplinas en las que se estudia. En general, en cualquier señal que varía en el tiempo hay ruido más o menos útil.
Este tipo de reducción se nota alrededor del día de navidad en el Observatorio Real de Bélgica en Bruselas. De la misma manera que eventos naturales producen vibraciones en la corteza terrestre, también lo hacen el movimiento de vehículos y maquinaria industrial y aunque la contribución de fuentes individuales es pequeña, en conjunto produce un ruido de fondo que reduce la capacidad de los sismómetros para registrar señales naturales a las mismas frecuencias.
Lo observado en Bélgica representa un tercio de la intensidad detectada con actividad humana y la capacidad que tienen hoy, equivale a tener detectores a 100 metros de profundidad, es decir, hay en Bélgica un silencio sísmico producido por la falta de actividad generada por la pandemia del coronavirus.
Sería de esperarse que, si se siguen interrumpiendo actividades en todo el mundo, ahora se puedan detectar con mayor claridad o simplemente detectar, eventos que habían sido inaccesibles. Esto abre algunas posibilidades como, por ejemplo, la de diseñar mejores instrumentos que permitan discernir entre ruido humano y ruido natural. Según el artículo aparecido en Nature también en otras partes del planeta se ha observado este efecto. Cabe mencionar que algunos detectores se han colocado a propósito lejos de zonas habitadas y que en ellos no se manifiestan cambios en su capacidad de registro. Sin embargo, es una oportunidad excepcional para que los detectores que se encuentran en zonas habitadas y con gran actividad humana sirvan en esta temporada de pandemia, para detectar señales que no se habían detectado con anterioridad.
Estos fenómenos invitan a reflexionar sobre el papel que está desempeñando el hombre en la naturaleza, pues en solamente unas cuantas semanas el planeta se recupera de los cambios que la actividad humana produce en el medio ambiente.
En China nació un nuevo virus que alcanzó a 65 países, además alertó a los científicos para investigar sobre todas sus características y forma de contagio. Hasta el día de hoy se sabe que sólo afecta de forma crítica al 15 por ciento de los infectados y 7 por ciento fallecen. Aunque falta mucho camino por recorrer.
En entrevista para UNAM Global, Daniela de la Rosa Zamboni, académica del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS), explicó que el virus proviene de la familia del coronavirus, llamado así porque visto a través del microscopio electrónico tiene una forma que recuerda a la corona solar.
¿Qué pasa dentro del organismo?
El SARS-CoV 2, el virus que causa la enfermedad llamada COVID-19, es capaz de sobrevivir hasta cuatro días fuera del hospedero, dependiendo de la superficie. Por ejemplo, subsiste sólo cuatro horas en el cobre y hasta cuatro días en plástico. El virus tiene tres vías para entrar en el organismo, afirmó la coordinadora del diplomado virtual internacional de epidemiología y control de infecciones del PUIS.
La primera vía de infección es cuando tocamos una superficie contaminada por el virus y luego nos tocamos los ojos, la nariz o la boca. “De ahí la importancia de tener siempre las manos lavadas con agua y jabón y desinfectadas con alcohol”.
La segunda es cuando nos caen directamente las gotitas del virus en los ojos, la nariz y la boca y la tercera, que es la menos común, se da cuando se respira el virus por aerosol, de ahí la importancia de usar lentes o careta y sobre todo cubrebocas.
“Los aerosoles son partículas muy pequeñas que se quedan flotando en el ambiente, después de realizar procedimientos que los genera, tales como una incubación mecánica, una tos abrupta al tomar una muestra nasofaringea para descartar el COVID-19, o después de un procedimiento dental con un enfermo”.
El virus se adhiere o pega a las células del aparato respiratorio por medio de las proteínas que tiene en su corona, las cuales requieren de un receptor, algo así como una puerta para el virus. El principal candidato de este tipo de receptores son los ECA, los que están presentes mayormente en adultos ancianos y casi no se encuentran en niños. Una vez pegado a su receptor introduce material genético a tales células para la formación de nuevos virus. De esta manera, la misma célula empieza a producir más virus e infecta a otras células.
Los virus producidos pueden viajar por el torrente sanguíneo, llegar por las arterias, las venas y encontrar otro lugar para pegarse y repetir el proceso. Los sitios donde existen más receptores para el virus son, aparentemente, las vías respiratorias, el corazón, los vasos sanguíneos, sobre todo los del riñón.
Mientras tanto, el organismo responde a través de su sistema inmune y tiene una respuesta inflamatoria para eliminar al virus. Es decir, “los guerreros del organismo, que son las células blancas tratan de eliminarlo”.
Todos los órganos donde se encuentra el virus empiezan a dañarse por la misma infección del SARS-CoV-2 y por la respuesta del organismo para tratar de eliminarlos. “Es una respuesta necesaria”.
En algunas ocasiones es tanta la cantidad del SARS-CoV-2 que el sistema inmune, tratando de eliminar al virus, dañan al organismo y puede ocasionar no sólo alteraciones en las vías respiratorias, sino también en otros órganos como en el corazón, los riñones, incluso se ha encontrado que puede llegar al aparato gastrointestinal.
Se han detectado manifestaciones leves en otros sitios como infección en los oídos, es decir otitis, alteraciones del gusto (las personas no reconocen el sabor de la comida) y del olfato o diarrea.
Si el organismo tiene buenas defensas, entre los 7 y 14 días inicia la producción de anticuerpos de respuesta aguda y luego pueden producirse anticuerpos que posiblemente protejan al individuo. Por ejemplo, si la persona es joven, sin tantos supuestos receptores y sin enfermedades del corazón y diabetes, lo más probable es que logre eliminar el agente infeccioso.
De hecho, en el 94 por ciento de las personas que tienen SARS-CoV2 la enfermedad pasa desapercibida o como una simple gripa, sólo con manifestaciones en el aparato respiratorio superior, ya que localmente se elimina al virus y la persona se cura.
En los casos donde el organismo no responde de forma positiva, se inflaman los pulmones, lo cual ocasiona dificultad para respirar y la alteración llega a ser tan grave que el paciente puede requerir terapia intensiva y en ocasiones fallece a pesar del adecuado manejo médico.
En quienes el desenlace ha sido más severo suelen ser mayores de 75 años, o padecer enfermedades crónicas como hipertensión, padecimientos del corazón o diabetes. La causa aparente de la incrementada severidad parece ser el mayor número de receptores para el SARS-CoV2.
¿Cómo saber si uno está contagiado?
Los síntomas del coronavirus son muy parecidos a la influenza: tos, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, dolores musculares corporales, fatiga, la que puede ser muy intensa, dolores de cabeza o fiebre. A diferencia de la influenza, que puede llegar de forma abrupta, en la COVID-19 los síntomas pueden ser paulatinos, presentarse escalonados y con un cuadro más prolongado que la influenza, explicó Daniela de la Rosa.
Lo recomendable en el ámbito personal, dijo la académica universitaria, es realizar constantemente higiene de manos, usar el cubrebocas, no acercarnos las manos a la cara y mantener una distancia mínima de 1.5 metros con otras personas. Remarca que el cubrebocas no se debe tocar mientras se tiene puesto y hay que lavar o desinfectar las manos antes y después de colocarlo o retirarlo.
Las cosas que tocamos frecuentemente, llamadas superficies de alto contacto, tales como celulares, manijas, apagadores, llaves de agua o de inodoro, se deben desinfectar con una solución de cloro, una parte en 9 o alcohol al 70 por ciento al menos una vez por día, concluyó la investigadora.
Sin lugar a dudas, el hecho que marcó el primer trimestre del 2020 fue la pandemia del Covid-19 y las consecuencias que han derivado por las medidas tomadas por los diferentes gobiernos a nivel mundial. En el caso particular de Sudáfrica, las medidas empezaron a tomar relevancia en la tercera semana de marzo, ya que para el 26 del mismo mes, el Presidente Cyril Ramaphosa, anunció por cadena nacional la imposición de un cierre de emergencia tras declarar que Sudáfrica se encontraba en emergencia de desastre nacional. Lo anterior implicó el aislamiento obligatorio de la población, el cierre de fronteras y de todo tipo de transportación interna, así como el cese de todas las actividades durante tres semanas. El cierre de emergencia se prolongó por dos semanas más y se espera que paulatinamente comiencen a operar ciertas actividades a inicios del mes de mayo de 2020.
La oficina de Salud de Sudáfrica, al 30 de abril, reporta 5350 casos de personas infectadas, 103 fallecidas y 2073 recuperados. La provincia de Gauteng y Western Cape son las más afectadas, y Johannesburgo es la ciudad con más casos detectados. Esta situación agudizó las medidas nacionales adoptadas para combatir la epidemia, en especial para los servicios educativos, pues desde una semana antes del inicio del aislamiento obligatorio, toda actividad educativa presencial se suspendió. Esto creó un estado de incertidumbre en la población estudiantil, quien recibió una notificación de la universidad de desalojo de las residencias universitarias en un plazo máximo de 72 horas.
Naturalmente, los estudiantes extranjeros, como lo alumnos de movilidad internacional de la UNAM, fueron los más afectados al no tener a donde ir. A partir del 18 de marzo, la UNAM Sudáfrica y la Embajada de México en este país estuvieron en observancia del bienestar de los dos alumnos que están realizando sus estudios en la Universidad de Witwatersrand: Eduardo Pérez Sangabriel, de la carrera de Ingeniería de Minas y Metalurgia de la Facultad de Ingeniería; y Luis Héctor Reyes Decelis, estudiante de Biología de la FES Iztacala.
Es así, que gracias a la guía, orientación e intervención del CEM UNAM-Sudáfrica, de la CRAI, y de la Embajada de México en Sudáfrica, se logró repatriar a los alumnos de la UNAM el 24 de abril en un vuelo especial, vía Londres-Amsterdam-México, y llegaron a la Ciudad de México el 28 del mismo mes. Los alumnos seguirán a distancia con sus materias inscritas en la Universidad de Witwatersrand y el CEM UNAM-Sudáfrica dará seguimiento a que los estudiantes concluyan satisfactoriamente su semestre académico en Sudáfrica.
Por ahora, el aislamiento obligatorio ha sido distribuido en cinco fases de reactivación social y económica. El primero de mayo comenzará la fase 4 de este programa, la cual incluye exclusivamente la reactivación de ciertas actividades económicas esenciales. Será solamente hasta fase 2 cuando las instituciones educativas podrán regresar a las instalaciones para continuar con sus actividades sustantivas, no obstante, las clases seguirán proveyéndose en modalidad en línea.
Pablo Mendoza, cineasta radicado en China, egresado de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas de la UNAM y la Academia de Cine de Beijing, nos presenta en este corto-documental aspectos su vida cotidiana en Chengdu, así como un recuento de lo que fueron los primeros días de la crisis sanitaria en China.
En una parte del video se escucha una alarma, la cual fue sonada en toda China para recordar a las personas que han perdido la vida a causa de la enfermedad Covid-19.
Pablo, quien se desempeña como coordinador Académico y Cultural de la Sede de la UNAM en China, grabó y editó el material con su teléfono celular.
Debido a las condiciones de emergencia sanitaria imperante en el país y consecuente con las medidas de confinamiento social que han sido adoptadas desde hace algunas semanas, la Universidad Nacional Autónoma de México informa:
1.- Las labores académicas y administrativas en la UNAM continuarán realizándose a distancia durante todo el mes de mayo, de la misma manera en que se han llevado a cabo hasta ahora.
2.- El Colegio de Directores de Facultades y Escuelas se reunió en días pasados para revisar las opciones de modificación de los calendarios escolares 2019-2020 y 2020-2021, para los planes anual y semestral, bajo la premisa de completar la enseñanza práctica y experimental, así como de ser flexibles y empáticos en los casos de las y los universitarios que por alguna razón no pudieron atender cabalmente sus actividades académicas durante el resguardo.
La Comisión de Trabajo Académico del H. Consejo Universitario se reunirá en los próximos días para analizar las propuestas y tomar un acuerdo sobre los nuevos calendarios, información que será oportuna y ampliamente difundida a la comunidad universitaria.
3.- El periodo vacacional de verano se mantendrá sin modificaciones, en las mismas fechas acordadas previamente.
La UNAM reitera su llamado a todas y todos los universitarios a mantenerse resguardados y a continuar su trabajo académico desde sus casas, a fin de cuidar su salud y la de sus familiares, y así estar en posibilidades de reanudar las actividades presenciales gradualmente, una vez que las condiciones sanitarias lo permitan.
Apesadumbrado, con miedo, pero sobre todo triste. Así escribo estas líneas en memoria de un colega, buen periodista, padre de familia, quien acaba de fallecer por la COVID-19.
Ayer salí a comprar despensa. Hay mucha tensión entre la gente.
En el súper una señora caminaba por los pasillos gritándole a los demás: “¡Aléjate de mi!” La mujer se cuidaba de andar por donde hubiera menos compradores, pero aunque en la tienda dispusieron que sólo una persona podía ingresar y se marcaron en el piso señales de Sana Distancia, la pobre parecía animal atrapado.
Aunque aquí hay ley seca a ciertas horas, un señor rompió el cordón de plástico que prohibía el acceso a esos pasillos y se puso a buscar entre los tequilas, a pesar de la protesta de un empleado. El hombre ni lo peló y siguió concentrado en sus botellas.
Me fui a pagar lo mío y ahí la cajera me arrebató la tarjeta porque cometí el error de olvidar en ese momento el NIP del plástico.
—¡Deslice la tarjeta, deslícela!—, me ordenó.
Pero como yo no lo hice en el acto, me la quitó y lo hizo por mi. Lo bueno que en ese momento alcancé a recordar el número de identificación personal, si no quién sabe cómo habría reaccionado ella.
No había razón para apresurarme así. Atrás de mi sólo estaba un señor que ni siquiera se veía impaciente.
No protesté por el trato. Puse mis compras en el carrito y me fui.
Pensé en la situación de la cajera, atrás de un cubrebocas, una careta de plástico y guantes de látex, interactuando con no sé cuántas personas que podrían ser portadoras del virus sin saberlo. Me dio escalofrío.
Pasé después al mercado público de mi colonia. A diferencia de otras ocasiones hay menos locales abiertos, incluidos los que venden fruta y verdura.
La señora donde siempre hago mis compras nos avisó que este miércoles es el último día que abre y volverá hasta dentro de 15 días, quizá.
No quiere abrir por miedo al contagio, porque dice conocer a varias personas que ya se han enfermado.
Otra razón es que en la Central de Abasto se han encarecido cada vez más los productos. Los mayoristas comienzan a cerrar y los que mantienen abierto elevan sus precios.
Yo la escuchaba atento y mientras compraba empezó a llegar más gente al local. De repente me vi rodeado de señoras de la tercera edad, eso sí, cubiertas con sus respectivos cubrebocas.
Pero aún así, aquí no aplica lo de la Sana Distancia.
A la hora de pagar me di cuenta de algunos precios más elevados, pero tampoco le dije nada a esta señora que desde el inicio de la emergencia sanitaria no ha dejado de trabajar.
La vi con su cubrebocas mal puesto, todo enredado bajo la barbilla y unos guantes de látex llenos de mugre con los que manipula billetes que quién sabe por cuántas manos han pasado.
Recordé un artículo en Facebook donde se hacía referencia al tiempo que sobrevive el coronavirus en superficies de papel, cartón o plástico. De nuevo me dio escalofrío.
Lo que también noté es que, al menos el mercado de mi colonia ya no será opción en las siguientes semanas para comprar perecederos, porque la mayoría de los comerciantes van a cerrar o de plano ya no abrieron.
Ojalá no comience a haber desabasto de alimentos en mi zona.
La jefa de gobierno dijo este lunes en su conferencia de prensa que no tiene ningún indicio de un desabasto de alimentos en la Ciudad.
Puede ser, pero la cadena de distribución ya no sigue tan intacta, porque el factor del miedo generó una fisura en la línea de abasto.
Se vienen días complicados y eso acentuó un sentimiento de pesadumbre que ya traía desde el fin de semana, luego de enterarme que un colega, reportero de muchos años, contemporáneo mío en la cobertura de la Ciudad, se encontraba grave, intubado en un hospital COVID.
Hace un rato llegó por WhatsApp la noticia de su muerte. Me ha dejado sin aliento ¡Qué maldita pesadilla!
Apenas el viernes escribió en su Face que tenía dolor de garganta, y hoy esto. Descansa en paz Alejandro Cedillo.
Entre tanto sentimiento encontrado me llega el de la frustración, por tanta gente inconsistente que sigue sin creer en el riesgo letal de esta enfermedad.
No sé si les pase, pero llevo varios días con insomnio y durante esas noches en vela me pongo a pensar si al final de esta pandemia seremos mejores personas, más empáticos y menos egoístas, o nos dejaremos engullir por nuestros miedos hacía una psicosis colectiva, que ya de por sí traíamos.
Bendiciones a todas y a todos.
*Periodista, egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM
Las fotografías publicadas en las redes sociales por Nayib Bukele, presidente de El Salvador, muestran cientos de reos semidesnudos y hacinados, estrategia que realiza el gobierno ante el alza de homicidios en los últimos días.
Para Elisa Ortega Velázquez, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, esas fotografías resaltan el corte autoritario que está tomando el gobierno de Nayib Bukele. “Va hacia una dictadura que se apoya de las redes sociales y los medios de comunicación, es un mandatario que goza de popularidad en el continente”.
La coordinadora del Diplomado en Migración y Derechos Humanos mencionó que desde que Bukele llegó a gobernar lo ha hecho con mano dura y uno de los objetivos centrales han sido las pandillas, la cuales, llevan a cabo una lucha por el poder en las calles y en las cárceles. “Con esta medida busca disolver su poder al interior de las cárceles y reafirmar el poder que tiene él para hacer las cosas”.
Expresó que ese tinte autoritario es algo que hay que alertar, porque no va acorde con ningún estándar de derechos humanos por las condiciones de hacinamiento que muestran las imágenes, donde se ven miembros de la Mara Salvatrucha y Barrio 18.
Asimismo, la medida solo desembocará en más violencia porque no son sólo pleitos callejeros, se trata de organizaciones criminales que controlan buena parte de El Salvador y que tienen tentáculos en México y otros países de América.
“Hay cerca de 13 mil pandilleros encarcelados y puede haber un recrudecimiento al interior de las cárceles con amotinamientos, asesinatos, además del hacinamiento en el que están, no es acorde a la crisis sanitaria que vive el mundo. Yo veo una lucha por el territorio y el control de las personas”.
Por otro lado, refirió que los contagios en ese país centroamericano ascienden a 323 personas, 89 recuperadas y 8 muertes, y ya están en estado de emergencia, sus derechos individuales esenciales están suspendidos, la policía está en las calles y sólo son medidas autoritarias.
Es grave el ataque que hace a la dignidad de las personas porque son pandilleros pero no implica actuar impune contra ellos. Se ven semidesnudos, hacinados y algunos con cubre bocas, “Bukele da el mensaje de que lleva a cabo la higienización de la sociedad de esta escoria, no sólo de las calles, también de las cárceles, los cuerpos de estas personas están racializados, pobres, encaja con el tema de la pandemia”.
Advirtió que la violencia al exterior se recrudecerá y la sociedad civil será el blanco, ya que Bukele con el pretexto de la pandemia quiere controlar las calles y los pandilleros tienen un control de pacto de las mismas en El Salvador. “Va haber más violencia en las calles, no creo que revire su decisión, es oportunismo político que usa para hacerse de más poder y que son propias de un dictador”.
En México la peor fase de la COVID-19 está por venir, los hospitales tendrán más pacientes y quizás los recursos sean insuficientes, sobre todo si se trata de los respiradores. Por este motivo, la UNAM construye ventiladores de bajo costo, que además donará a hospitales y clínicas más necesitadas.
En entrevista, Gustavo Medina Tanco, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, quien lidera el proyecto, explicó que la idea es donar mínimo 100 respiradores, todo depende del financiamiento que reciban. De hecho, si algún ente gubernamental decide apoyarlos, exploran la posibilidad de crear desde 400 hasta mil de estos aparatos.
Desde hace tres semanas el responsable del Laboratorio de Instrumentación Espacial inició con este proyecto. Este instrumento se basa en un tipo bolsa usada para resucitar a las personas con problemas graves respiratorios.
“Básicamente esta bolsa se encuentra en el núcleo del ventilador que construimos y en torno a ello hemos desarrollado dos versiones que han sido probadas con simuladores de pulmones en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) y el Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán”.
Después de varias investigaciones, el prototipo ha aprobado todas las pruebas, y en este momento se encuentran en la segunda versión del ventilador. “Estamos listos para pasar a la última fase de validación que es probarlo con mamíferos, en particular cerdos”.
Después de esta última prueba, el prototipo de la UNAM estará listo para la etapa de fabricación, que se logrará con la ayuda de algunas empresas privadas, sin fines de lucro.
En paralelo, la UNAM espera la autorización provisoria de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), y en cuanto se resuelvan todos los trámites pertinentes, continuar con la fase de producción, y así ayudar en la mayor medida a la población mexicana.
El desarrollo del ventilador de emergencia del LINX-ICN se ha beneficiado como resultado del apoyo efectivo y el compromiso desinteresado de empresas mexicanas como Steren Electrónica y de Publicidad Virtual. Es con el trabajo conjunto con estas empresas como LINX ya establece, además, la línea de producción y la obtención de insumos para la fabricación de al menos 150 ventiladores. Otras empresas comprometidas con el proyecto son Truper y AG Electrónica, así como Biomédica de Referencia, Gimbel Mexicana y Litoprocess.
LINX demuestra a través de este proyecto, que la capacidad de la UNAM para contribuir a la resolución de los grandes problemas del país se puede potenciar fuertemente con la colaboración efectiva con empresas mexicanas de alta responsabilidad social.
En 2017 México ocupó el octavo lugar a nivel mundial en producción de miel, logrando exportar a países como Alemania poco más de 26 mil toneladas conforme a las estimaciones de la Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés). En 2019 alcanzó las 61 mil toneladas, lo que representa 6.1% más que el promedio de la última década, su medida anual fue de 58,000 toneladas.
Estas tendencias indican que casi el 50% restante se queda en territorio nacional, cuya población consume un bajo porcentaje de miel, que en ocasiones es adulterada o suplantada. El INEGI señala que se ingieren más de 14 mil toneladas de jarabe de fructosa, un tipo de azúcar que eleva los niveles de triglicéridos en sangre y de colesterol, por tanto, es una importante causa de obesidad.
Este escenario representa un conflicto para la sociedad mexicana, ya que perjudica al ecosistema al presentarse un mal manejo de la especie y afecta la salud de los individuos, el crecimiento de la industria apícola y la imagen del producto en el mercado nacional y extranjero.
El pasado mes de septiembre, tras dos años de importantes aportaciones y debates impulsados por académicos e investigadores de la FES Cuautitlán, fue aprobada la Norma Oficial Mexicana PROY-NOM-004-SAG/GAN-2018, Producción de miel y especificaciones y publicada el 29 de abril del 2020 en el Diario Oficial de la Federación. Este hecho traerá significativos beneficios para consumidores, productores y la economía del país a partir de la estandarización de los sistemas de producción, recolección y procesamiento.
El contexto
Hace más de cinco años el Gobierno y las sociedades involucradas en el proceso de elaboración de miel se reunían para decretar una normativa que regulara los procesos y caracterizara este derivado apícola. Sin embargo, no se logró formalizar el trabajo.
La participación de la primera unidad multidisciplinaria de la UNAM fue fundamental para promulgar oficialmente la normativa que hasta ese momento se encontraba estancada, cuyo grupo de trabajo integrado por académicos de la institución que anteriormente trabajó en la estipulación de la NOM Propóleos, producción y especificaciones para su procesamiento.
Los doctores Tonatiuh Cruz Sánchez, Guillermo Penieres Carrillo, Betsabé Rodríguez Pérez y el maestro Liborio Carrillo Miranda, académicos de la FES Cuautitlán; la doctora Margarita Canales Martínez, de FES Iztacala; el doctor Luis Roberto Martínez de la Universidad de Campeche, así como de los MVZ Ricardo Vázquez, Rodrigo Medellín y Ericka Esquivel, de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo rural (SADER), participaron en la creación de esta nueva Norma Oficial. La NOM
En la Norma se plantean las especificaciones técnicas y la metodología para garantizar el cuidado de las abejas melliferas y la calidad de la miel producida en México y de la que proviene de otras partes del mundo. Hasta antes de su entrada en vigor no existía una legislación de carácter obligatorio para el producto interno y el importado.
“Era importante que se cambiara una norma mexicana, que no es de aplicación obligatoria, a una norma de aplicación obligatoria, porque esto permite que la miel que se ofrece en el mercado nacional sea pura”, reconoció el maestro Carrillo, responsable del Módulo de Apicultura de la Facultad.
La NOM considera diversos tipos de pruebas, que se fundamentan en análisis físicos, químicos y microbiológicos. Mediante éstos es posible determinar la humedad, inocuidad, concentración de azúcares, color, acidez, presencia de contaminantes, capacidad antimicrobiana y la cantidad y origen del polen de la miel, entre otras propiedades.
Estas propiedades dependerán de las flores, el clima, la temporada y el tipo de abeja productora. Sin embargo, será posible proponer cualquier otro tipo de análisis, siempre y cuando se presente la evidencia científica correspondiente. Los académicos mencionados forman parte del comité que evaluará la pertinencia de dichos estudios.
Así, en el documento oficial se establece que la miel que se comercialice, incluida la de importación, deba cumplir con las siguientes disposiciones: estar libre de cualquier ingrediente adicional y aditivo, como colorantes, conservadores y saborizantes; no estar adulterada (con agua, glucosa o fructosa, por mencionar algunos), ni ser sometida a tratamientos químicos o bioquímicos. También se apuntan los métodos, los reactivos y los procedimientos.
La NOM fue avalada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y en ésta colaboraron, entre demás sociedades e instituciones, la Asociación Mexicana de Exportadores de Miel (AMENA) A. C., la Asociación Nacional de Médicos Veterinarios Especialistas en Abejas (ANMVEA) A. C., el Consejo Regulador de la Miel de Abeja Mexicana A. C., la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia y las FES Cuautitlán e Iztacala de la UNAM.
Los beneficios
A raíz de la Norma Oficial Mexicana PROY-NOM-004-SAG/GAN-2018, Producción de miel y especificaciones se busca promover la producción interna, anular la adulteración y la entrada de mieles falsas, incrementar las ganancias de los apicultores y, al mismo tiempo, posicionar a México en el comercio exterior ofreciendo miel de calidad a un costo competitivo.
En este sentido, destaca la miel de origen chino, el productor número uno en el mundo (casi 130 mil toneladas cada año), que vende el doble de lo que es capaz de producir, así lo expresó el doctor Tonatiuh Cruz Sánchez, responsable del Laboratorio de Biosprospección Microbiológica de Propóleos de la FES Cuautitlán.
“Debíamos considerar pruebas que nos ayudaran a detectar mieles falsas. Existe un problema con la miel de origen chino. Ellos hacen miel sintética, que pasa las normas de todos los países”. En otras palabras, sólo contienen azúcar, careciendo de las virtudes de la miel pura.
Al respecto, la doctora Canales destacó las propiedades nutricionales y antifúngicas del derivado apícola, lo que lo convierte en un alimento único. “La miel no sólo es un producto alimenticio, es también un producto nutracéutico. La intención no es limitar a nadie, la intención es que la miel garantice que en verdad es miel y que los productores se apeguen a la norma para que obtengan un beneficio económico más favorable a ellos”, puntualizó.
La NOM ayudará al desarrollo de cada uno de los 40 mil apicultores mexicanos que contribuyen con esta actividad. La SADER estima que se podrían generar ingresos por arriba de los tres mil millones de pesos cada año. Además, es una oportunidad para salvaguardar a las abejas, una especie de suma importancia para los ecosistemas.