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Académica de la UNAM recibe Medalla al Mérito del Congreso de la CDMX por vivienda social

Cuando Steven, uno de sus estudiantes en la Facultad de Arquitectura, le dijo a la arquitecta Mariana Aurora Borja Rodríguez que la había postulado a la Medalla al Mérito en Artes, otorgada por el Congreso de la Ciudad de México, se sorprendió al saber que había resultado ganadora. “No me lo esperaba, pero me sentí muy conmovida y honrada de recibirla; fue una gran emoción”, señaló la académica del Laboratorio de Vivienda de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

Mariana Aurora Borja Rodríguez es la primera en su familia en concluir una licenciatura y un posgrado, logro que hoy llena de orgullo a sus seres queridos. A los 21 años inició su camino en la investigación y, aunque trabajó un tiempo en la supervisión de obras, no se sentía satisfecha.

Desde que llegó a la UNAM, Alejandro Suárez Pareyón no solo fue su tutor, sino su guía en este camino; hoy es su coordinador. “La investigación me emociona, me encanta y me motiva; quiero dedicarme a eso toda mi vida”. Por ello, decidió entregarse de lleno a la investigación y, a sus 38 años, obtuvo este reconocimiento.

Con este reconocimiento, Mariana Borja se convirtió en la primera persona en obtener la Medalla al Mérito del Congreso de la Ciudad de México en la categoría de Arquitectura. Antes, en 2021, la arquitecta Dolores Martínez Orralde recibió un reconocimiento en el mismo recinto legislativo, aunque en la categoría de Patrimonio Cultural.

Las personas encargadas de los trámites para el galardón le comentaron al joven Steven que no se ilusionara, porque es una medalla muy competida y quizá Mariana no ganaría. Sin embargo, él se dedicó a integrar el expediente de su profesora: desde su currículum, la carta de postulación y la exposición de motivos, hasta el material documental que respaldaba sus aportaciones.

Su trayectoria

La Mtra. Borja estudió Arquitectura en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, y realizó un posgrado en la Facultad de Arquitectura de la UNAM. Actualmente es académica de tiempo completo.

De 2011 a 2013 cursó su maestría y, desde entonces, se quedó en la UNAM, un sitio que le encantó. En 2014 se fundó el Laboratorio de Vivienda de la Facultad de Arquitectura, espacio al que se integró.

“A mí me emociona hablar de investigación, conocer cosas nuevas. De hecho, de los estudiantes aprendo muchísimo; siempre me mantienen al día y fresca”.

“La investigación que hemos hecho ahí ha trascendido en el tema de vivienda social; es la parte más fuerte de mi trabajo”.

Además, forma parte del Consejo Nacional de Vivienda y es representante de la Universidad, junto con uno de sus colegas, ante la Academia para la Planificación de Vivienda; es miembro de la Red Iberoamericana de Vivienda Social Sostenible y ha realizado diversas publicaciones.

Proyectos

En 2025, a través de la UNAM, la arquitecta Borja colaboró con la Secretaría de Vivienda y con el Instituto de Vivienda de la Ciudad de México (INVI) en la planificación de vivienda para el periodo 2030-2040 en la Ciudad de México.

“Mi mayor aporte”, dijo la entrevistada, “ha sido la investigación sobre la vivienda social en la Ciudad de México y en el país. Últimamente me he enfocado en datos sobre género y en la posibilidad que tenemos las mujeres de acceder a la vivienda, así como en las problemáticas que enfrentamos”.

También participa en el seminario de titulación. Es tutora de licenciatura y maestría; ha formado a diversos egresados y egresadas y ha realizado estancias de investigación en el extranjero.

En el gobierno de la CDMX

Con la Secretaría de Vivienda y el Instituto de Vivienda de la Ciudad de México (INVI), Mariana realizó una investigación sobre la situación habitacional actual en la capital, a partir de un panorama general.

El objetivo fue identificar las alcaldías prioritarias para atender la vivienda social y aquellas con mejores condiciones para recibir a la población.

Las indicadas son cinco: Azcapotzalco, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Coyoacán y Benito Juárez. A partir de ello, se realizó un trabajo detallado a nivel de lote; Mariana y su equipo llevaron a cabo trabajo de campo y revisión para identificar la oferta disponible en el mercado.

Así detectaron qué inmuebles tiene el gobierno en propiedad y cuáles podían destinarse a reciclaje urbano y, a partir de ello, incorporar a población de menores ingresos en esquemas de vivienda social a través del INVI.

Al tratarse de alcaldías mejor equipadas, el equipo buscó adquirir, con recursos públicos, predios para realizar corridas financieras que cumplieran con la normativa, como los niveles permitidos de construcción, entre otros aspectos.

La prioridad son las mujeres

Para la arquitecta Borja, el acceso de las mujeres a la vivienda es un tema trascendental, porque en la agenda actual, en instituciones como el Infonavit, se habla del derechohabiente sin considerar que las mujeres tienen necesidades distintas a las de los hombres.

Las mujeres no reciben el mismo salario por el mismo trabajo y enfrentan el llamado techo de cristal. En consecuencia, es más difícil para ellas acceder a la vivienda.

Actualmente, los institutos de vivienda han hecho algunos ajustes para dar más tiempo de pago a las mujeres; sin embargo, no es suficiente, porque no hay equidad. Una alternativa sería reducir las tasas de interés para ellas.

Además, enfrentan una doble jornada: laboral y doméstica, donde asumen labores de cuidado de hijas e hijos, personas mayores e incluso personas con discapacidad.

Muchas trabajan en la informalidad y, por ello, tienen mayores dificultades para acceder a un crédito formal. En ese sentido, deberían existir esquemas específicos para madres solteras o cuidadoras.

Diversos estudios han mostrado que las mujeres son más cumplidas en sus compromisos de vivienda. Además, procuran mantener los acabados en mejores condiciones.

Para Mariana, el verdadero logro no es la medalla, sino la posibilidad de generar conocimiento que contribuya a construir ciudades más justas, especialmente para quienes históricamente han tenido menos oportunidades.

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Antonia Sofía Silva, egresada de la ENAC, gana la Beca Jenkins-Del Toro 2026

Desde muy pequeña, Antonia Sofía Silva Alvarado encontró en la pantalla grande algo más que entretenimiento: descubrió un lenguaje para entender el mundo. Influenciada por una madre cinéfila, creció entre funciones y películas cada vez más complejas.

Obras como las de Hayao Miyazaki, especialmente El viaje de Chihiro, o E.T., el extraterrestre, de Steven Spielberg, marcaron un antes y un después en su vida. Aquella fascinación temprana se transformó pronto en una necesidad de expresión: primero con pequeños ejercicios de animación en stop motion hechos como regalos familiares y, más tarde, como una vocación clara.

Con el tiempo, Antonia comprendió que el cine no solo podía contar historias, sino también dar voz a experiencias humanas profundas. Esa convicción encontró su consolidación en El canto del jaguar, proyecto inspirado en la vida de Lidia Rivera, una mujer chinanteca.

Este cortometraje, realizado en animación digital 2D y stop motion, no solo le ha valido reconocimiento internacional, sino que también la hizo acreedora a la Beca Jenkins-Del Toro 2026, una de las más importantes en México. Este apoyo tiene como propósito fomentar el desarrollo del arte cinematográfico nacional mediante la profesionalización de cineastas en instituciones académicas del extranjero de reconocido prestigio.

En su edición más reciente se recibieron 136 propuestas y Antonia Sofía Silva se convirtió en la séptima ganadora de este estímulo. Detrás de este logro no hay únicamente talento individual, sino años de formación, trabajo colaborativo y un firme compromiso con las historias que decide contar.

Formación, vocación y comunidad

Antonia, junto al cinefotógrafo del corto, Bernardo Pérez, se formó en la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC) de la UNAM, un espacio que, de acuerdo con ambos, fue determinante en su desarrollo y un pilar para alcanzar esta distinción. Más allá de lo técnico, la escuela les ofreció herramientas fundamentales: profesores que transmiten pasión, acceso a equipo profesional y, sobre todo, una red de colegas que se convierten en aliados creativos.

En palabras de ambos, la ENAC no solo enseña cine, sino que impulsa a sus estudiantes a ser autodidactas, a explorar, a equivocarse y a construir en colectivo. Fue en ese entorno donde se conocieron y desarrollaron una relación creativa que más adelante resultaría clave para materializar El canto del jaguar.

🐆 El canto del Jaguar 🐆 | Proyecto de Animación | Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC)

Un proceso largo, colectivo y desafiante

El desarrollo de El canto del jaguar tomó cerca de cinco años. Desde su concepción en 2021 hasta su finalización en 2025, el proyecto atravesó múltiples etapas: escritura, producción, animación y postproducción. A pesar de contar con apoyos institucionales, el equipo trabajó con recursos limitados, lo que exigió organización, creatividad y un alto nivel de compromiso.

Cada detalle, desde la construcción de maquetas hasta la animación por capas y la composición digital, implicó horas de trabajo minucioso. El resultado es un cortometraje de apenas cinco minutos que condensa un esfuerzo prolongado y colectivo, reflejando una de las esencias del cine independiente: sostener una visión con los recursos disponibles.

“Entre broma, yo le digo a Anto que el corto dura cinco minutos, pero cada minuto representa cada año que le hemos dedicado. Ha sido una labor de mucho compañerismo y creación. Afortunadamente, mucha gente se involucró y nos ayudó a construir maquetas, edificios, sets, plantitas o cualquier elemento que ayudara a encaminar este trabajo en menor tiempo. Todo ese apoyo fue invaluable”, expresó Pérez.

Pero más allá de los desafíos técnicos, el proyecto implicó una responsabilidad mayor: representar una historia que no pertenecía directamente a sus creadores.

Empatía y responsabilidad

Para Antonia, uno de los mayores retos fue abordar con respeto una experiencia ajena. Esto implicó un ejercicio constante de empatía y humildad: reconocer los límites de su propia perspectiva y validar cada decisión creativa con la propia Lidia. La inclusión del chinanteco como lengua del cortometraje, así como la participación directa de Rivera en la narración, fueron decisiones fundamentales para mantener la autenticidad del proyecto.

De igual manera, Bernardo destacó que el proceso también representó un aprendizaje personal para el equipo: enfrentarse a lo desconocido, cuestionar ideas preconcebidas y entender que el cine no debe imponer una mirada, sino construirla en conjunto.

Una historia que nace de lo cotidiano

Lejos de los relatos épicos o de figuras extraordinarias, El canto del jaguar se centra en una historia profundamente humana: la de Lidia Rivera, una mujer indígena que migra de Chinantla, ubicada entre Oaxaca y Veracruz, a la Ciudad de México en busca de oportunidades. A través de entrevistas, conversaciones y un proceso cercano, muchas veces realizado a distancia durante la pandemia, Antonia construyó un relato que explora emociones universales como el desarraigo, la adaptación, la nostalgia y la esperanza.

El cortometraje plantea un diálogo entre dos mundos: el campo y la ciudad. No como opuestos absolutos, sino como espacios que conviven en tensión dentro de una misma persona. La ciudad aparece como caótica y abrumadora; la comunidad, como un lugar de memoria y pertenencia. En ese contraste, la historia de Lidia se vuelve reflejo de muchas otras que permanecen invisibilizadas.

Esa dimensión se profundiza al escuchar la voz de la propia Lidia Rivera, cuya experiencia trasciende lo individual. Su historia representa a muchas mujeres indígenas que enfrentan barreras estructurales como la pobreza, la discriminación, la falta de acceso a la educación y las presiones culturales.

“A mí, a los quince años, me querían casar porque, por usos y costumbres, es lo que se tiene que hacer. Yo me negué y, al enfrentar ese sistema, la única alternativa que se tiene es huir. Huir para tener sueños, aspiraciones y lograr algo diferente”, comentó.

Migrar a la ciudad significó para ella una ruptura, pero también una apertura. Aprender español, descubrir la diversidad lingüística del país y acceder a la educación superior fueron pasos clave en su camino. Sin embargo, también evidenció la falta de empatía y el desconocimiento hacia las comunidades indígenas.

“Cuando salí de Chinantla me enfrenté con una realidad muy diferente. Yo pensé que todos hablaban chinanteco, pero nadie me entendía porque todos hablaban español. Llegué a la CDMX y es un mundo totalmente distinto a lo que uno imagina. Pero estar ahí también fue una gran apertura: un mundo de posibilidades, de sueños y de anhelos, porque había escuelas para estudiar la primaria, la secundaria, la preparatoria y la universidad. Estoy agradecida con la ciudad, a pesar de ser algo totalmente diferente de donde vengo”, compartió.

A partir de esta experiencia, su mensaje es claro: la diversidad cultural es una riqueza que necesita ser reconocida y respetada. La discriminación, señala, suele surgir del desconocimiento, y el arte, como este cortometraje, puede ser una herramienta para cuestionar esa realidad.

El reconocimiento y lo que representa

Recibir un mensaje audiovisual de Guillermo del Toro, referente fundamental para su generación, fue un momento difícil de asimilar para Antonia. Más allá del impacto emocional, lo entiende como una validación de un proceso compartido. “No es solo mío”, insistió, “es de todos los que estuvieron ahí”.

La beca Jenkins-Del Toro representa también una oportunidad para continuar su formación en animación en el Reino Unido. Entre sus opciones se encuentran la Maestría en Animación en el Royal College of Art de Londres o la Maestría en Dirección de Animación en la National Film and Television School (NFTS), en Buckinghamshire. Al mismo tiempo, mantiene el interés por desarrollar proyectos que combinen una propuesta estética con una dimensión social.

Para el equipo, integrado también por el productor Oscar Sarmiento Schultz y el crew cinematográfico conformado por Adrianna, Jimena, Ik’Balam, Víctor, Francisco, Lidia, Raúl, Carlos, Kahomy, Martha y Rodrigo, este reconocimiento marca un antes y un después, un punto de partida hacia nuevas posibilidades.

Bernardo, por su parte, expresó su agradecimiento por formar parte del proyecto y destacó que el cine independiente sigue siendo una apuesta significativa, aun cuando implica enfrentar múltiples dificultades para concretarse.

Finalmente, para Lidia Rivera, ver su vida representada en un cortometraje genera orgullo, pero también subraya la importancia de visibilizar la cultura y la lengua chinanteca. Considera que hacerlo no solo dignifica a su comunidad, sino que abre espacios para el reconocimiento, la empatía y el respeto hacia la diversidad cultural que existe en México.

Más allá del cine

El canto del jaguar no es solo una obra cinematográfica. Es un testimonio, un puente entre realidades y un ejercicio de escucha. También es una muestra de lo que puede surgir cuando la formación, la colaboración y una mirada consciente coinciden en un mismo proyecto.

Para Antonia, todo comenzó con una niña fascinada por las películas. Hoy, esa fascinación se ha transformado en una búsqueda: contar historias que conecten, que cuestionen y que hagan visible lo que muchas veces permanece en silencio. Y en ese camino, apenas está comenzando.

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Perro caramelo: entre su valor simbólico en México y el debate sobre su reconocimiento como “raza”

En abril de 2026, la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem) anunció el reconocimiento del llamado “perro caramelo” o “perro amarillo” como una “raza” mexicana emblemática, colocándolo simbólicamente al lado de razas históricas como el Xoloitzcuintle. La medida, concebida como parte de una estrategia de visibilización y fomento a la adopción, ha generado un amplio debate entre especialistas en medicina veterinaria y genética canina, quienes cuestionan su fundamento científico y advierten posibles efectos contraproducentes.

El “perro caramelo”, término coloquial usado en México para referirse a perros mestizos de color amarillo, miel o café claro, es, en realidad, un ejemplar sin linaje definido, producto de múltiples cruces a lo largo de generaciones. Su presencia es común en calles, parques y comunidades de todo el país, donde forma parte del paisaje urbano y representa, para muchos, la imagen más visible del abandono animal.

El debate científico: ¿puede un mestizo ser una raza?

De acuerdo con el maestro Luis Eduardo Arozamena Montfort, de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán, aunque la medida de la Propaem puede considerarse positiva en términos de sensibilización social, el reconocimiento de una raza no puede basarse únicamente en características físicas como el color del pelaje. Para ello se requieren criterios estrictos: estudios genéticos, reproducción controlada, estabilidad hereditaria y la definición de estándares precisos.

En este sentido, el perro caramelo no cumple con los requisitos técnicos. Su diversidad genética impide establecer uniformidad en tamaño, temperamento o estructura, por lo que se clasifica como perro mestizo o criollo.

Además, el proceso formal de reconocimiento de una raza implica décadas de trabajo, con registros genealógicos, análisis de ADN y validación de organismos especializados como la Federación Canófila Mexicana o la Federación Cinológica Internacional. Incluso en el caso de razas mexicanas reconocidas, como el Chihuahua, el Xoloitzcuintle o el Calupoh, estos procesos han tomado generaciones.

Estándares caninos y función zootécnica

Arozamena Montfort añadió que las razas caninas no solo se definen por su apariencia, sino por su función zootécnica, es decir, el propósito para el cual fueron desarrolladas, ya sea como guardia, compañía, caza o trabajo. Incluso dentro de la categoría de perros de compañía, se establece una función específica: la convivencia emocional y el acompañamiento humano.

En ese sentido, cada raza debe responder a una estructura funcional y física precisa, detallando desde la forma de la cabeza hasta la posición de la cola, el tipo de pelaje y su utilidad frente al entorno. Estas características deben mantenerse estables en la reproducción, algo que no ocurre con los perros mestizos como el caramelo.

El problema de fondo: el abandono animal en México

Sin embargo, el debate no se agota en lo técnico. La popularidad del “perro caramelo” pone sobre la mesa una problemática más profunda: el abandono animal en México.

El país enfrenta altos niveles de perros en situación de calle; se estima que cerca del 70 % de la población canina vive fuera de un hogar. Muchos de estos animales tienen origen doméstico y su situación está estrechamente ligada a la falta de tenencia responsable: ausencia de esterilización, reproducción sin control y abandono directo.

En este contexto, las campañas de esterilización, el uso de correa y collar, así como programas de control poblacional, se han convertido en herramientas clave para reducir la sobrepoblación y los riesgos sanitarios asociados.

El riesgo de un símbolo único

Aunque el “perro caramelo” ha logrado posicionarse como un emblema cultural, centrar la narrativa únicamente en este tipo de perro puede resultar problemático. Visibilizar solo al “caramelo” podría, incluso, invisibilizar a otros perros mestizos como el “medio poodle” o “el negrito”, que también viven en condiciones de abandono, generando una jerarquización simbólica que no refleja la diversidad real de la población canina en situación de calle.

En otras palabras, el problema no es el color del pelaje, sino la condición compartida de millones de animales sin hogar.

Educación y cultura: la solución de fondo

Por ello, el maestro de la FES Cuautitlán resaltó que la solución no pasa por clasificaciones simbólicas, sino por un cambio cultural profundo. La educación en tenencia responsable, la promoción de la esterilización y el fomento de la adopción son estrategias fundamentales.

Además, tanto perros de raza como mestizos pueden desempeñar funciones similares si reciben el cuidado y entrenamiento adecuados. La diferencia no radica en su origen, sino en las condiciones en las que viven.

Entre símbolo y ciencia

El “perro caramelo” representa una paradoja: es, al mismo tiempo, un símbolo de identidad urbana y un recordatorio del abandono animal. Su reconocimiento como “raza” abre una discusión sobre los límites entre lo simbólico y lo científico.

Más allá de esta controversia, el consenso es claro: el verdadero reto no es cómo nombrarlos, sino cómo garantizar una vida digna para los millones de perros que habitan, con o sin raza, las calles de México.

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Bioética sobre la muerte

  • “Nada me retiene, cada minuto, Madre, estoy listo para dejar este sueño llamado vida o permanecer y hacer Tu voluntad”. Paramahansa Yogananda.

La muerte es un fenómeno irreversible que es la parte final de la vida, es un evento ineludible con el que termina el ciclo vital de todo ser viviente, su definición y sus límites no son precisos, solamente se puede asegurar sin lugar a duda que ha ocurrido por la presencia de desintegración y putrefacción, así el hablar de la muerte clínica, encefálica, celular, apoptosis o muerte programada, no es suficiente. La tanatología la aborda con una visión integral que también comprende los aspectos antropológico, psicológico, social, económico, religioso y moral, lo que está estrecha mente relacionado con la bioética, término introducido en 1970 por Van Ressencaer Potter, un oncólogo de la Universidad de Wisconsin para designar a una disciplina práctica para salvaguardar a los seres vivos incluyendo al hombre y al medio ambiente.

Las diversas ramas de la filosofía se han enfocado en las formas como el ser humano enfrenta las particulares condiciones de su existencia y les confiere significado. La muerte, elemento implícito en toda forma de vida, toma dimensiones completamente singulares en la existencia humana y como tal ha sido fuente de inspiración y temor a lo largo y ancho de la historia de la civilización. Según Elías (1989) hay cuatro modos principales con los cuales afrontamos nuestra finitud: afirmando una condición de existencia después de la vida, cohibiendo la idea de la muerte, considerando que les va a suceder a otros, pero no a uno mismo y, significándola como condición ineludible de la existencia.

Consideremos ahora el aspecto religioso:

Para el cristianismo, el sentido de la vida es alcanzar la vida eterna tras la muerte. El cristiano vive acorde a las enseñanzas de Jesús de Nazaret con el propósito de alcanzar la deseada vida eterna y bajo el lema de “ama a tu prójimo como Dios te ama a ti”. En el cristianismo la muerte es «el tránsito entre lo que es la vida temporal y la vida definitiva».

El judaísmo es la religión más antigua dentro del grupo abrahámico (judaísmo, cristianismo e islam) y habla del mundo venidero. En ese nuevo mundo vendría un mesías, a restablecer una vida sagrada. Tras la muerte, pueden darse tres posibilidades cuando el alma y el cuerpo se separan: el alma espera la aparición del Mesías y se supera el Juicio Final, se unifican los cuerpos con las almas; el alma puede quedarse en el cuerpo hasta su entierro, momento en el que se separa del cuerpo; el alma puede pudrirse con el cuerpo.

Para el islam, todos los individuos deben someterse a la voluntad de Alá, el único y verdadero dios existente. El espíritu del fallecido sale del cuerpo y se traslada hacia el último cielo, lugar donde permanece Alá. El destino es que Alá determine dónde debe ser dirigida cada persona.

El hinduismo persigue 4 metas para el ser humano basadas en: la alegría (la plenitud a través de los sentidos), las metas (obtención de bienes materiales, conquista de habilidades…); el deber moral (justicia interna y externa); y la liberación (liberarse de todo lo anterior, de los objetivos y deberes mundanos). A través de esta liberación, el hindú entra a la unidad con todo lo que está más allá de esta realidad. De esta manera, se libera de sus condicionamientos humanos y trasciende la muerte. El cuerpo se libera del karma y se determina las condiciones de la siguiente vida donde se producirá la reencarnación.

En el hinduismo se cree que la realidad sólo se puede ver a través de los ojos cerrados en meditación. Y que, una vez alcanzado el estado de realización podemos entender que esta vida es sólo un sueño del Infinito (Dios) .

El budismo cree en la reencarnación tras la muerte del cuerpo físico. La intención budista es llegar a conseguir la mejora constante a lo largo de estas vidas para poder alcanzar la iluminación.

En el budismo hay una práctica para entrenarse a morir todos los días, cada noche hacer un recuento de lo que hicimos y terminar aceptando que tal vez este es el último día y aceptarlo con alegría y sin apego, pues sabemos que algún día se hará realidad.

Y en la tradición mexica se habla de que la muerte es sólo el final del sueño.

En la sociedad actual, se vive en una sociedad volcada en alcanzar dos objetivos que parecen haberse convertido en vitales: la acumulación material y alargar la juventud. Ambas cuestiones inspiran cada cosa que hacemos y no resulta extraño que tratar y conversar sobre la muerte resulte incómodo. En una sociedad que ansía mantenerse eternamente joven, en la que envejecer se ha desvinculado del proceso natural y biológico del ser humano, tratando de frenar y de controlar algo que forma parte de la vida.

La sociedad moderna considera a la muerte como el enemigo a vencer, orienta incluso al estudio de la medicina, los médicos consideran un gran fracaso si alguien muere. Si dedicamos una vida entera a la acumulación de bienes, conocimientos, éxitos, prestigio… ¿dónde dejamos los aspectos morales, filosóficos, religiosos? ¿Qué trascendencia adquieren?

El sentido de la medicina debería ser visualizar el dolor como algo primordial que atender, la experiencia de la vida dolorosa y la dificultad de comprender el dolor de los otros. Este conflicto ético aparece en la conciencia del médico cuando éste asume el compromiso de ir más allá de la ayuda instrumental e intenta ver el sufrimiento del enfermo desde la realidad del otro como sí mismo. Evitar o minimizar el sufrimiento debería ser la meta de los involucrados en la salud de todo ser viviente. El sufrimiento, por otro lado, es una respuesta cognitiva y emocional a la sensación de dolor o a otras experiencias negativas. El sufrimiento implica un proceso de interpretación y adaptación emocional, psicológica y existencial que puede ir más allá de la mera sensación física.

Nuestro destino físico es la muerte y solo en vida podemos decidir qué significado queremos darles a nuestras experiencias, cómo queremos transitar los duelos, qué aprendizaje nos queremos llevar y qué vivencias deseamos acumular.

Al margen de las creencias religiosas, nos encontramos ante una decisión, que solo nos pertenece a nosotros: ¿lo vamos a hacer desde el miedo o desde la aceptación de que, al final, la muerte es la prolongación de la vida ya que, sin una, no existiría la otra? O vamos a culpar a otros.

En una sociedad enfocada a la ganancia, en gran medida, de corte material, y mantener una juventud más allá de la edad natural, no sorprende que la muerte sea un apartado incomodo de mirar. Es normal que observemos la muerte con cierto temor e incluso rechazo. Cuesta respetar e integrar en la vida los duelos internos y externos de las personas que han sufrido una pérdida. En una sociedad que quiere mantenerse eternamente joven, en la que preocupa envejecer, tanto a hombres como a mujeres, es fácil entender que la muerte sea un capítulo al que no se quiera dar mucho espacio, ni en observación ni en conversación ni en enfoque. Igual que resulta incómodo hablar o mantener el silencio, hablar de la muerte como parte de la vida es un tema de conversación que cuesta encarar.

la sociedad moderna está redefiniendo el término animal de compañía, los llama incluso perrhijos, gathijos y pretende darle atributos humanos. De la misma manera ve la muerte de ellos, más que como una pérdida, como un fracaso, aunque muchas veces no creen necesario proporcionarles los mismos cuidados y atenciones preventivas (revisión médica veterinaria, vacunas, desparasitaciones, nutrición adecuada, entre otros). Esto puede estar relacionado con el hecho de que la muerte arrasa con todo lo que se ha querido acumular durante el existir: poder, reputación, reconocimiento, dinero, estudios, elementos materiales e inmateriales. Entonces deciden culpar al médico veterinario y lo someten a toda clase de actos violentos (desprestigiarlo en las redes, amenazas para que les sea devuelto su dinero, vandalismo en sus consultorios, incluso golpes y asesinatos).

La muerte tira todo lo acumulado por la borda. Quien muere deja atrás toda su influencia, su posición social, sus pertenecías, sus conocimientos. Y no solo no se puede llevar nada de todo ello consigo, sino que incluso no puede controlar lo que suceda sus “bienes”.

Es por ello por lo que desde el culto de la sociedad moderna civilizada se intente mantener evitar la muerte mayor tiempo posible, tratando de frenar o incluso controlar el proceso de envejecimiento.

Revisemos ahora algunos fragmentos alusivos al dolor y la muerte de dos juramentos médicos:

“Consciente de la obligación que acepto como profesional, en este momento solemne, juro que emplearé mis conocimientos y habilidades en beneficio de la sociedad, a través de la protección y cuidado de la salud de los animales, procurando siempre su bienestar y salvaguardando la salud pública y la seguridad e inocuidad alimentarias (Juramento veterinario UNAM)”

“Trataré por cuantos medios científicos estén a mi alcance, de proteger la vida de los animales útiles al hombre, así como evitaré el sufrimiento innecesario de los mismos”.

“VELAR ante todo por la salud y el bienestar de mis pacientes; RESPETAR la autonomía y la dignidad de mis pacientes; VELAR con el máximo respeto por la vida humana; NO PERMITIR que consideraciones de edad, enfermedad o incapacidad, credo, origen étnico, sexo, nacionalidad, afiliación política, raza, orientación sexual, clase social o cualquier otro factor se interpongan entre mis deberes y mis pacientes (Declaración de Ginebra)”

Entonces, por qué tanto miedo a la «muerte» ¿Por qué tanto misterio a algo que es lo más seguro en esta vida? ¿En qué momento nos hicieron creer que significa el final de algo, en vez de sólo un pasaje?Imagina la vida como la escuela, estudias, aprendes, pasas un examen, y ¿qué sigue? Sigue avanzar, cambiar de salón, cambiar de grupo… ¿qué pasa si me aferro al mismo grupo, al mismo profesor? No avanzo. Y ¿por qué querríamos estancarnos?

Por otro lado, Steiner enseñaba a respetar el ritmo de aprendizaje en los niños, que va en armonía con el crecimiento físico y emocional, si forzamos una etapa en alguien que no está listo, crea desarmonía. Entonces podemos tener la seguridad y la tranquilidad de que en realidad no tenemos control, y al no poder controlar la muerte (o la vida), nos quita un gran peso de encima.

¿Qué pasaría si dejamos de preocuparnos por el futuro? ¿Qué pasaría si dejamos de aferrarnos al pasado? Ambos son ilusorios; sin importar la religión, la ciencia, la tecnología… la realidad más lógica es que sólo existe el tiempo que experimentamos ahora mismo; el presente, esto que estás leyendo ahora mismo es lo único que existe.

Y de ahí comienza el trabajo interno; ¿quién decide mis preocupaciones? Los miles de seguros que la sociedad nos vende «por si acaso» Los miles de créditos que los bancos nos ofrecen para pagar hasta ¿quién sabe cuándo? Los planes mensuales que generan ansiedad porque sabemos que en algún momento el precio aumentará.

Podemos reflexionar, ¿quién se beneficia del miedo a la muerte? ¿Quién se beneficia del miedo a la enfermedad? ¿Al deterioro? ¿A la decadencia? Y ¿por qué nos han inculcado esa batalla ilusoria para vencer a la muerte? La tan conocida batalla contra un virus, contra una bacteria (medicina moderna), y sería cuestión de sólo cambiar las palabras para cambiar de mentalidad… ¿batalla, guerra, competencia? Vivimos en armonía con la naturaleza, con la sociedad, con el gobierno, queramos o no, hay un equilibrio natural en las cosas. La batalla está dentro de nosotros.

Un monje budista explica: puedes aprender a ser doctor, puedes aprender a ser ingeniero, y no es seguro que llegues a ser doctor, o que llegues a ser ingeniero. Pero cuando aprendes a morir, ten por seguro que vas a utilizar ese grado.

Mucha teoría, muchas ideas nuevas o desconcertantes tal vez, pero si llegaste hasta esta parte del texto tal vez sea bueno ¡que comencemos la práctica! ¿Cómo aprender a morir?

Ram Dass enseñaba una técnica práctica y sencilla. Aprender a vivir aquí y ahora, porque en el presente no existe miedo, ansiedad, incertidumbre, en el presente sólo hay paz.

Inhala por la nariz y exhala por la boca, y en cada exhalación intenta que sea un poquito más larga que la inhalación (poquito, sin crear estrés) y en silencio, en tu cabeza pregunta:

¿En dónde estoy?

Y responde: aquí.

Y en silencio pregunta:

¿Qué hora es?

Y responde: ahora.

Varias veces:

¿Dónde estoy? Aquí.

¿Qué hora es? Ahora.

Hasta que se vuelva parte del pensamiento principal durante unos minutos y veas que ya no puedes escapar del tiempo presente, el único que existe, la única realidad es aquí y ahora.

Aquí y ahora.

Y poco a poco liberarnos del miedo a algo natural, al crecimiento. Aunque sepamos o no qué hay más allá, ¿en verdad importa ahora?

«No te preocupes, la muerte es absolutamente segura.»

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Temporada de huracanes 2026 en México: contrastes entre el Pacífico y el Atlántico

La temporada de huracanes 2026 en México se perfila como un periodo de contrastes marcados entre el océano Pacífico y el Atlántico. Mientras en el Pacífico iniciará el 15 de mayo, en el Atlántico comenzará el 1 de junio; en ambas cuencas concluirá el 30 de noviembre. Sin embargo, más allá del calendario, las diferencias en la actividad ciclónica estarán determinadas por un factor clave: la influencia del fenómeno de El Niño.

De acuerdo con especialistas del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Cambio Climático de la UNAM, entre ellos el Dr. Jorge Zavala Hidalgo y la Dra. Christian Domínguez Sarmiento, este fenómeno modificará las condiciones atmosféricas de manera desigual en ambas regiones.

Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, en el Atlántico se prevé la formación de entre 11 y 15 ciclones tropicales, una cifra cercana al promedio histórico. Esto se debe a que El Niño incrementa la cizalladura vertical del viento, es decir, las variaciones en su velocidad y dirección, lo que dificulta el desarrollo de estos sistemas. En contraste, el Pacífico oriental podría registrar entre 18 y 21 ciclones, superando el promedio climatológico y evidenciando condiciones más favorables para su formación.

Para dimensionar este escenario, basta considerar que México recibe en promedio alrededor de 5.4 impactos de ciclones tropicales al año en sus costas, según registros históricos del propio Servicio Meteorológico Nacional, que contabilizan cerca de 270 eventos en los últimos 50 años. Este dato permite entender la recurrencia de estos fenómenos y la importancia de su monitoreo.

Influencia de El Niño y diferencias regionales

La influencia de El Niño no solo modifica la cantidad de ciclones, sino también sus características. Aunque tiende a reducir la actividad en el Atlántico, puede favorecer sistemas más intensos en el Pacífico, incluidos huracanes de categorías altas, como 4 o 5, aunque no todos impacten en territorio mexicano, destacó Domínguez Sarmiento.

En el Pacífico mexicano, este fenómeno impulsa el desplazamiento de aguas más cálidas desde la región ecuatorial hacia las costas. Este proceso, asociado a ondas de calor marinas, incrementa el contenido energético disponible para los ciclones, lo que favorece tanto su formación como su intensificación, especialmente entre agosto y noviembre.

Durante ese mismo periodo puede presentarse la llamada canícula, una disminución temporal de lluvias y, en algunos casos, de actividad ciclónica, seguida de un repunte posterior, comentó Zavala Hidalgo. Este comportamiento refleja la variabilidad natural de la temporada y la complejidad de los factores que la determinan.

Factores que determinan la formación de huracanes

Más allá del pronóstico, entender cómo se forman los huracanes permite dimensionar mejor su comportamiento. Para que estos sistemas se desarrollen, deben coincidir diversas condiciones oceánicas y atmosféricas, explicó la investigadora del ICAyCC.

Entre ellas destaca que la temperatura de la superficie del mar supere los 26.5 o 27 °C y que exista una capa de agua cálida con suficiente profundidad. También se requiere un entorno atmosférico relativamente estable, sin cambios bruscos en la velocidad y dirección del viento entre distintos niveles de la atmósfera, así como un disturbio inicial que actúe como detonante.

A estos factores, agregó, se suma la humedad atmosférica, que favorece la formación de nubosidad y tormentas. En contraste, la presencia de vientos intensos en niveles altos, característica asociada a El Niño en el Atlántico, puede inhibir el desarrollo ciclónico, incluso cuando el océano presenta temperaturas adecuadas.

Una vez formados, los ciclones no siguen trayectorias aleatorias. Su desplazamiento depende de la interacción con sistemas de alta y baja presión: los primeros suelen desviar su ruta, mientras que los segundos actúan como corredores que guían su movimiento. Por ello, cada ciclón evoluciona de manera distinta.

Más allá de los vientos

El peligro de los ciclones tropicales no se limita a la fuerza de sus vientos. De hecho, sus efectos más destructivos suelen estar asociados al agua.

El Dr. Jorge Zavala Hidalgo resaltó que las lluvias intensas pueden provocar inundaciones, desbordamientos de ríos y afectaciones en zonas alejadas del punto de impacto. En regiones montañosas, además, existe el riesgo de deslaves, lo que incrementa la vulnerabilidad de muchas comunidades.

Otro fenómeno particularmente peligroso es la marea de tormenta: una elevación anormal del nivel del mar acompañada de oleaje que puede penetrar tierra adentro con gran capacidad destructiva. A esto se suma que la intensidad de un huracán no siempre determina el nivel de daño, ya que factores como su velocidad de desplazamiento pueden amplificar sus efectos.

Más intensos, más peligrosos

En años recientes, diversos estudios han identificado cambios en el comportamiento de los ciclones tropicales a nivel global. Entre ellos destaca el aumento en la proporción de huracanes de gran intensidad, categorías 4 y 5, así como una mayor frecuencia de intensificación rápida, procesos en los que los sistemas ganan fuerza en periodos muy cortos.

Estas tendencias están asociadas al calentamiento de la superficie del mar y al mayor contenido de calor en las capas superiores del océano, lo que proporciona más energía para el desarrollo ciclónico. Asimismo, una atmósfera más cálida puede retener más humedad, lo que se traduce en lluvias más intensas.

Por citar un ejemplo, el estudio “La probabilidad de que los huracanes experimenten una intensificación rápida aumenta en un 50 % durante las olas de calor marinas”, elaborado por investigadores estadounidenses, señala que las olas de calor marinas se consolidan como variables clave para comprender el fortalecimiento acelerado de los huracanes y como elementos indispensables para mejorar su diagnóstico.

No obstante, Domínguez Sarmiento señaló que estas conclusiones deben interpretarse con cautela, ya que los registros históricos confiables abarcan apenas algunas décadas, principalmente desde la era satelital, lo que limita el análisis de tendencias de largo plazo. Además, factores naturales como El Niño continúan influyendo de manera significativa en la actividad ciclónica.

Aun así, la evidencia apunta a una ligera tendencia hacia ciclones más intensos en ciertas regiones, especialmente en el Atlántico.

Cultura de prevención y retos institucionales

Desde el punto de vista social, la temporada de huracanes evidencia la necesidad de fortalecer la cultura de prevención en México. Para la investigadora del ICAyCC, es fundamental que la población, especialmente en zonas costeras, se mantenga informada y comprenda los diferentes niveles de alerta, ya que muchas personas no consultan pronósticos meteorológicos ni conocen los sistemas de alerta temprana, lo que limita su capacidad de respuesta.

Por su parte, Zavala Hidalgo indicó que, aunque el monitoreo actual contempla tanto la atmósfera como las condiciones generales del océano, factores clave para comprender y anticipar los efectos de los ciclones tropicales, es necesario profundizar en el análisis de la temperatura superficial del mar y de las capas superiores del océano, particularmente en los primeros 100 metros, donde se concentra la energía que alimenta a los huracanes. Este enfoque integral permite mejorar significativamente los pronósticos.

En paralelo, el monitoreo de ciclones ha avanzado significativamente gracias al uso de satélites, redes de boyas oceánicas, estaciones terrestres y herramientas como los aviones cazahuracanes, que permiten obtener mediciones directas dentro de estos sistemas, especialmente en el Atlántico.

Sin embargo, persisten retos importantes. En el Pacífico mexicano, por ejemplo, la cobertura de observación es menor, lo que hace necesario fortalecer la infraestructura y el análisis de variables clave como la temperatura del océano en sus capas superiores, donde se concentra la energía que alimenta a los huracanes.

La colaboración internacional también resulta esencial. La integración de datos en redes globales y el uso de modelos de pronóstico por “ensambles” permiten mejorar la precisión de las proyecciones y el desarrollo de alertas tempranas.

En México, estos esfuerzos se complementan con sistemas de alerta y el próximo desarrollo de notificaciones directas a teléfonos celulares. No obstante, su efectividad depende de su integración en una estrategia más amplia que incluya educación, información y preparación social.

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La UNAM abre sus puertas al arte y la cultura este 9 y 10 de mayo: una muestra de su vasta cartelera

La Universidad Nacional Autónoma de México ofrece este fin de semana una diversa agenda cultural que incluye música antigua, cine contemporáneo, exposiciones, teatro y actividades académicas en torno a la danza. Se trata, sin embargo, de apenas una pequeña muestra de la amplia pléyade de propuestas artísticas y culturales que la UNAM mantiene activas a lo largo del año en sus distintos recintos.

A continuación, algunas recomendaciones para disfrutar el sábado 9 y domingo 10 de mayo:

Música: Donde cantan los dioses: escenas barrocas de los reinos de España e Inglaterra

La Academia de Música Antigua presenta este concierto en el Anfiteatro Simón Bolívar del Colegio de San Ildefonso el 9 de mayo a las 12:00 horas, con un programa que evoca el esplendor sonoro del barroco europeo.

Más información: https://cultura.unam.mx/evento/ama–donde-cantan-los-dioses-escenas-barrocas-de-los-reinos-de-espania-e-inglaterra-1

Cine: O último azul

Dirigida por Gabriel Mascaro, esta coproducción entre Brasil, México, Chile y Países Bajos (2025) se proyectará el 9 de mayo a las 16:00 horas en el Cinematógrafo del Chopo.

Más información: https://cultura.unam.mx/evento/o-ultimo-azul

Exposición: Patrimonio, agua y fuego. Santiago Arau

El Museo Universitario de Ciencias y Arte (MUCA), en Ciudad Universitaria, presenta esta muestra fotográfica que explora el territorio y sus transformaciones. Podrá visitarse el 9 de mayo de 11:00 a 18:00 horas y permanecerá abierta hasta el 27 de junio.

Más información:
https://muca.unam.mx/

Teatro: Partinuplés

El Foro Sor Juana Inés de la Cruz, en el Centro Cultural Universitario, alberga esta puesta en escena el 9 de mayo a las 19:00 horas.

Más información: https://cultura.unam.mx/evento/46310

Danza / Conferencia: Cuerpo y mente en movimiento: neurociencia y evolución de la danza

Esta actividad académica que vincula arte y ciencia se llevará a cabo en el Salón de Danza del Centro Cultural Universitario el 9 de mayo a las 11:00 horas.

Más información: https://cultura.unam.mx/evento/cuerpo-y-mente-en-movimiento-neurociencia-y-evolucion-de-la-danza-1

Con esta programación, la UNAM reafirma su papel como uno de los principales motores culturales del país, con actividades accesibles para públicos diversos y una oferta que articula tradición, innovación y reflexión contemporánea.

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Tener animales de compañía ya no es motivo para negar vivienda

En el pasado, cuando una familia tenía un perro o gato y se cambiaba de casa a un lugar donde no aceptaban animales, algunos los abandonaban en la calle, a su suerte.

Para erradicar esta práctica, desde el 28 de octubre de 2025 entró en vigor la reforma a la Ley de Vivienda que prohíbe negar la renta o venta de un inmueble por el hecho de que una persona viva con animales de compañía, niñas, niños o adolescentes.

De acuerdo con Ana María Ramírez Sánchez, académica de la Facultad de Derecho de la UNAM, se modificó el artículo 4 para que no se restrinja el acceso a estas personas, porque puede considerarse una práctica discriminatoria.

“La medida busca garantizar el derecho a una vivienda digna e incluyente para todas las familias”, añadió la académica universitaria. Sin embargo, es importante mencionar que la persona inquilina es responsable del buen estado del inmueble y del comportamiento del animal de compañía.

Por qué es necesaria esta ley

Entre los puntos clave de esta ley destacan:

Prohibición de discriminación: prohibir explícitamente a propietarios o administradores restringir la vivienda a personas con compañía de seres sintientes no humanos.

Armonización constitucional: se armoniza la normativa local, es decir, de la Ciudad de México, con el derecho humano a la vivienda adecuada.

Combate a la exclusión, particularmente a la discriminación: busca erradicar las cláusulas que impiden el alquiler o compra de viviendas por tener familias de humanos con animales de compañía, lo que dificulta el derecho a un lugar en donde vivir.

Enfoque social: la reforma reconoce la necesidad de adecuar la legislación a las dinámicas familiares actuales para superar barreras que generan marginación estructural. Con esta medida se logra que las familias humanas consideren a los seres sintientes como miembros de su núcleo familiar, lo que es un reflejo de la evolución que se vive actualmente. Poco a poco se ha visibilizado a los animales no humanos; tan es así que se buscan lugares para atender necesidades de estética, spas, escuelas y educación para los compañeros no humanos.

• A decir de Ana María Ramírez Sánchez, se protege a los seres sintientes y se reduce el abandono por cuestiones de mudanza. De hecho, hay mucho abandono de animales cuando las familias se cambian de casa, porque los dejan en situación de calle, justo por no permitirlos en la nueva vivienda a la que llegan.

Otros aspectos importantes

La Ley de Vivienda para la Ciudad de México no señala un límite en cuanto al tamaño, peso o características particulares para permitir o prohibir la estancia de animales de compañía en la vivienda.

Sin embargo, en el artículo 21 señala que queda prohibido a los condóminos y, en general, a toda persona habitante del condominio:

IX. Poseer animales que, por su número, tamaño o naturaleza, afecten las condiciones de seguridad, salubridad o comodidad del condominio o de los condóminos. En todos los casos, los condóminos o poseedores serán absolutamente responsables de las acciones de los animales que introduzcan al condominio, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México.

XI. Realizar cualquier acto de discriminación dentro del condominio. Esto incluye tratar de manera injusta o desigual a vecinas y vecinos, habitantes, visitantes, personas trabajadoras o proveedoras, de acuerdo con lo que establece la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México.

Esto implica que las personas ocupantes de una vivienda deben atender las condiciones en las que mantienen a los seres vivos de compañía. Nunca se puede negar el derecho a la vivienda.

La fracción XI del artículo 21 de la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles de la Ciudad de México establece la prohibición de actos discriminatorios, por lo que negar vivienda únicamente por la presencia de animales de compañía podría constituir una forma de discriminación. En ese sentido, no basta con invocar restricciones de manera general, sino que cualquier negativa debe estar debidamente fundada y motivada.

En caso de rechazar la renta o venta de un inmueble por la tenencia de seres sintientes no humanos, es necesario detallar de manera específica cuáles serían las afectaciones reales o potenciales, así como presentar pruebas que respalden dichos argumentos.

Por ello, cada caso debe analizarse de forma integral y no aislada, a fin de determinar si existe una afectación legítima o si, por el contrario, se incurre en discriminación hacia las personas que viven con animales de compañía.

Los cinco dominios del bienestar

En algunos sitios, los dueños de los inmuebles establecen límites de tamaño o número de animales de compañía que aceptan. En este contexto, es fundamental mencionar que deben tomarse en cuenta los cinco dominios del bienestar animal establecidos en la Ley de Protección y Bienestar de los Animales para la Ciudad de México, que son: salud, nutrición, entorno o ambiente, comportamiento o conducta y estado mental.

En este caso, el dominio de entorno es trascendental; cada persona tutora es responsable de los animales de compañía y debe considerar las características del ser sintiente para respetar su bienestar.

En caso de no cumplirlo, puede ser denunciada por maltrato animal, conforme a lo establecido tanto en el Código Penal como en la Ley de Protección y Bienestar de los Animales, ambos de la Ciudad de México.

Si se tienen en un entorno que no favorece su bienestar, también se afecta el estado mental del ser vivo no humano. De hecho, animales de gran tamaño en lugares pequeños y que, además, no son atendidos llevándolos a espacios de esparcimiento, pueden desarrollar alteraciones de conducta y ocasionar daños a los muebles o a las personas, debido a la energía no liberada.

Y eso no es responsabilidad de los seres vivos, sino de quienes se supone tienen su tutoría y no cumplen con ella de forma responsable. Por ello, es importante considerar las características de cada individuo y las condiciones que necesitan a la hora de adoptar.

Si se niega la vivienda, ¿qué hacer?

Si se presenta algún tipo de discriminación por ser persona tutora responsable de un ser sintiente y se le niega el derecho a la vivienda por esa razón, se puede acudir a la Procuraduría Social de la Ciudad de México (PROSOC), organismo encargado de proteger los derechos de los habitantes en materia de propiedad en condominio, vivienda y arrendamiento.

También orienta, concilia y recibe quejas relacionadas con conflictos inmobiliarios y abusos de personas arrendadoras. Al considerarse como discriminación, las personas arrendatarias pueden acudir al Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) para reportar la situación.

La instancia sigue un procedimiento guiado por la misma institución para atender las quejas respectivas.

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El pasado cabe en un grano: cómo el polen revela la historia oculta

¿Sabías que algo tan pequeño como un grano de polen puede guardar una enorme cantidad de información sobre el pasado? En las investigaciones arqueológicas, estos diminutos restos se han convertido en una herramienta fundamental para comprender cómo eran los ambientes antiguos y de qué manera interactuaban las sociedades humanas con las plantas que las rodeaban.

A través de su análisis, los especialistas obtienen pistas sobre la vegetación de distintas regiones, los cambios en el paisaje a lo largo del tiempo e incluso la presencia humana en determinados sitios. Así, el polen se ha consolidado como una evidencia clave para reconstruir aspectos de la historia natural y cultural que no siempre son visibles a simple vista.

Este potencial como archivo del pasado fue el eje de la conferencia “El pasado al microscopio: el polen en las investigaciones arqueológicas”, realizada como parte del ciclo La arqueología hoy, organizado por El Colegio Nacional. En ella participaron Samanta Cordero Villaloz, catedrática de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM; Emilio Ibarra López, investigador del Instituto de Investigaciones Antropológicas (IIA) de la UNAM; y Laura Angélica Ortiz Tenorio, integrante del Proyecto Templo Mayor-INAH, quienes abordaron la relevancia de estos granos microscópicos como fuente de información científica.

¿Qué es el polen?

Antes de profundizar en su valor arqueológico, es importante entender qué es el polen. Emilio Ibarra López explicó que se trata de un elemento microscópico esencial en las plantas con flores, ya que participa directamente en su reproducción. Su función principal es permitir la fecundación vegetal mediante su transporte desde los órganos masculinos de una flor hacia los femeninos de otra.

Este proceso puede ocurrir por medio de diversos agentes, como el viento, el agua, los insectos, especialmente las abejas, otros animales e incluso el ser humano. Gracias a ello, las plantas logran reproducirse y mantener sus ciclos biológicos.

No todas las plantas producen polen. Las angiospermas sí lo generan, mientras que otros grupos, como helechos, musgos y líquenes, se reproducen mediante esporas. Esta diferencia resulta fundamental para comprender la evolución del mundo vegetal y para interpretar correctamente los restos botánicos en contextos arqueológicos.

Comprender estas características permite dimensionar su relevancia en disciplinas como la paleobotánica y la paleoecología, que estudian la relación entre los seres humanos y las plantas a lo largo del tiempo. En este contexto, el polen funciona como una evidencia directa que da cuenta de los ecosistemas del pasado y de las especies que fueron utilizadas, cultivadas o consumidas por distintas sociedades.

¿Por qué es importante en los estudios arqueológicos?

Una de las principales ventajas del polen es su capacidad de dispersión, lo que lo convierte en un indicador particularmente útil. Puede encontrarse en distintos contextos dentro de un sitio arqueológico, como suelos de viviendas, fogones, áreas de cocina e incluso entierros.

En el caso de las sociedades prehispánicas, su análisis permite identificar las plantas que formaban parte de la alimentación, la agricultura y los rituales. El polen de maíz, por ejemplo, es especialmente relevante debido a la importancia de este cultivo en Mesoamérica. Sus granos presentan características distintivas, como un tamaño relativamente grande, superior a 80 o 90 micras, lo que facilita diferenciarlo de otros pastos de la familia de las poáceas.

También es posible reconocer restos de plantas como el amaranto, la calabaza o el algodón. Cada una presenta rasgos específicos: el amaranto y el huauzontle tienen múltiples poros, mientras que la calabaza muestra ornamentaciones particulares. En el caso del algodón, su presencia puede indicar redes de intercambio, ya que no es originario de todas las regiones.

Además de su valor para reconstruir prácticas agrícolas, el polen aporta indicios sobre actividades rituales y funerarias. En entierros prehispánicos, por ejemplo, se han identificado restos asociados a ofrendas florales, lo que permite inferir qué especies eran utilizadas en contextos ceremoniales.

¿Qué lo hace tan valioso?

A pesar de su tamaño, que oscila entre 15 y 250 micras y solo puede observarse mediante microscopía, el polen posee una estructura altamente resistente. Su capa externa, conocida como exina, funciona como un “cascarón” que lo protege del ambiente. Esta superficie presenta formas, texturas y ornamentaciones específicas que permiten identificar la especie a la que pertenece.

Sin embargo, su estudio implica desafíos. Las muestras arqueológicas deben someterse a procesos fisicoquímicos especializados para separar el polen de la matriz en la que se encuentra. Esto incluye el uso controlado de ácidos y bases que permiten liberar los granos sin dañarlos. Posteriormente, se analizan mediante microscopía óptica o electrónica para identificar sus características morfológicas.

Teotihuacán: leer el pasado en lo microscópico

Estas metodologías han sido aplicadas en sitios clave como Teotihuacán. Laura Angélica Ortiz Tenorio presentó estudios realizados en la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna, donde los análisis polínicos han permitido identificar restos vegetales tanto en contextos constructivos como en espacios ceremoniales.

Los resultados muestran diferencias significativas: mientras que en los rellenos arquitectónicos el polen refleja el entorno inmediato, en contextos cerrados, como las ofrendas, evidencia una selección intencional de especies.

Más allá de su función práctica, las plantas desempeñaban un papel fundamental en la vida ritual. Las flores, por ejemplo, eran seleccionadas por su color, aroma y forma. Tonos como el rojo, el amarillo o el blanco tenían significados específicos: el rojo se asociaba con la sangre y la guerra, mientras que los colores intensos atraían la atención de las deidades.

El aroma también era esencial. Se creía que las deidades no solo recibían ofrendas materiales, sino también fragancias, lo que establecía un vínculo entre el mundo humano y el divino. Este principio aún encuentra eco en diversas prácticas tradicionales contemporáneas.

Incluso plantas como el pino o ciertas flores estaban vinculadas con la guerra y la organización social, funcionando como símbolos de prestigio y atributos bélicos.

Transformaciones del paisaje

Desde otra perspectiva, Samanta Cordero Villaloz destacó que el análisis del polen ha permitido reconstruir el paisaje de esa región a lo largo del tiempo. Los datos indican que, durante el periodo prehispánico, predominaban bosques templados y húmedos con especies como pinos, oyameles y alisos.

Con la llegada del periodo colonial, se observa un deterioro ambiental caracterizado por la disminución de estas especies y el aumento de vegetación asociada a climas más secos. Este proceso culmina en el paisaje actual, dominado por nopales y matorrales xerófilos.

Estos cambios reflejan no solo variaciones climáticas, sino también el impacto de la actividad humana sobre el entorno.

Tan pequeños, pero guardan historias complejas

El estudio del polen demuestra que incluso los vestigios más diminutos pueden contener historias complejas sobre el pasado. Lejos de ser simples restos biológicos, estos granos microscópicos funcionan como archivos naturales que registran transformaciones ambientales, prácticas culturales y formas de pensamiento.

Gracias a su análisis, es posible reconstruir no solo los paisajes antiguos, sino también las relaciones simbólicas que las sociedades establecieron con su entorno. Así, el polen confirma que la historia no solo se escribe en grandes monumentos, sino también en partículas invisibles que, observadas de cerca, revelan la profundidad de la experiencia humana.

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Lo que no sabías sobre la nieve

Conocer para amar

Para conocer un poco sobre el origen de la nieve primero debemos saber que es un tipo de precipitación y que esta se produce por medio del ciclo hidrológico a partir de la condensación y formación de las nubes.

La precipitación es un proceso fundamental del ciclo hidrológico, ya que devuelve agua a la superficie terrestre después de la evaporación y condensación. La cantidad de precipitación que cae en un área se mide en milímetros (mm), que representa la altura de la capa de agua que se acumularía si no se infiltrara en el suelo.

¿Qué es una nube?

Una nube es un hidrometeoro visible formado por la acumulación de cristales de hielo, gotas de agua microscópicas suspendidas en la atmósfera, o una combinación de ambas cosas, como consecuencia de la condensación del vapor de agua. Generalmente de color blanco, puede oscurecerse al aumentar su espesor óptico, hasta volverse gris oscura casi negra.

Las nubes tienen una gran influencia en el sistema climático, más allá de las llamadas precipitaciones. Cumplen un rol fundamental en el ciclo del agua, la regulación de la temperatura media del planeta o la distribución de la energía solar.

La ciencia que estudia las nubes es la nefología, una rama de la meteorología centrada en la formación, composición, densidad, temperatura, evolución, movimiento, agrupación y clasificación de las nubes.

Aunque las nubes cambian constantemente de apariencia, en función de su forma, dimensiones, estructura, textura, luminancia y color, existe un número limitado de formas típicas frecuentes que permite agruparlas en un sistema general de clasificación dividido en géneros, especies y variedades de forma similar a como se clasifican los animales y plantas.

Las nubes se clasifican principalmente en cuatro tipos según su altura y forma: altas, medias, bajas y de desarrollo vertical. Las nubes altas son los cirros, cirrocúmulos y cirroestratos; las medias son los altocúmulos, altoestratos y nimbostratus; las bajas son los estratos, estratocúmulos, cúmulos y cumulonimbos; y las de desarrollo vertical son los cumulonimbos.

Clasificación de las nubes:

  • Nubes altas: Se forman a grandes alturas y están compuestas principalmente por cristales de hielo.
  • Cirros: Son nubes delgadas y filamentosas que se parecen a mechones de pelo.
  • Cirrocúmulos: Son nubes pequeñas y redondeadas que suelen aparecer en capas.
  • Cirroestratos: Son nubes transparentes que cubren todo el cielo y pueden producir halos.
  • Nubes medias: Se forman a alturas intermedias y pueden estar formadas por agua o hielo.
  • Altocúmulos: Son nubes que parecen pequeños montículos u ondas.
  • Altoestratos: Son nubes grises que cubren el cielo y pueden ser opacas.
  • Nimbostratus: Son nubes grises que suelen producir lluvia o nieve.
  • Nubes bajas: Se forman a baja altura y suelen estar formadas por agua líquida.
  • Estratos: Son nubes planas y uniformes que cubren el cielo.
  • Estratocúmulos: Son nubes en capas que parecen pequeñas ondas o montículos.
  • Cumulos: Son nubes aisladas y densas con forma de coliflor.
  • Cumulonimbos: Son nubes grandes y de desarrollo vertical que pueden producir tormentas.
  • Nubes de desarrollo vertical: Son nubes que se desarrollan verticalmente desde la base hasta grandes alturas.
  • Cumulonimbos: Son nubes que pueden alcanzar gran altura y producir tormentas.

Ahora bien, los tipos de precipitación que existen son los siguientes:

Tipos de Precipitación:

  • Lluvia: Precipitación en forma de gotas de agua líquida.
  • Nieve: Precipitación en forma de cristales de hielo.
  • Granizo: Precipitación en forma de bolas de hielo que pueden tener diferentes tamaños.
  • Aguanieve: Precipitación en forma de mezcla de lluvia y nieve, o de pequeños trozos de hielo.

Ahora ya entrando en materia sobre la nieve, se puede decir que un copo de nieve es un cristal de nieve que se forma cuando la humedad atmosférica se congela alrededor de una partícula de polvo o sal. Cada copo de nieve está formado por una serie de ramas que se extienden desde los seis brazos principales, creando una estructura en forma de estrella.

Cuando en la nube se alcanzan temperaturas inferiores a 0 grados, los cristales se pueden adherir entre sí, hasta formar los copos de nieve. Cuando los cristales caen atravesando una masa de aire que tiene gotas de agua, estas se congelan sobre los cristales y forman el granizo.

¿Cuántos tipos de copos de nieve existen?

Entre las clasificaciones más conocidas está la relacionada con la estrella o copo de Navidad y hay al menos 35 tipos distintos, de acuerdo con la Comisión Internacional de Nieve y Hielo.

Esta Comisión define diferentes tipos principales de cristales de nieve: placas, cristales estelares, columnas, agujas, dendritas espaciales, columnas coronadas y formas irregulares. A estos se suman tres tipos adicionales de precipitación congelada: granizo granulado, granizo granulado y granizo.

Cuando está por llegar el invierno y por ende las fiestas navideñas que muchos ansiamos, y nos gustaría estar en unas de esas fechas en algún lugar de la Tierra donde la nieve caiga. Pero hay mucho más detrás de este fenómeno y los apasionados de la ciencia se dan a la tarea de ahondar en la composición de la nieve, emplear instrumentos de laboratorio como medidores de pH, para determinar su acidez o basicidad y también conocer por qué los copos tienen una forma tan fascinante y cuál es su relación con la geometría.

La geometría de los copos de nieve es un estudio realizado por primera vez en 1611 por Kepler, a través de una publicación descriptiva de la forma de las partículas de hielo, que contaba con una geometría hexagonal, aunque esto podía variar según las condiciones de humedad y temperatura. Pero, los copos también pueden adoptar formas basadas en el triángulo o el dodecágono. En 1885, el fotógrafo Wilson Alwyn Bentley, trató de identificar copos de nieve idénticos al fotografiar miles de ellos con un microscopio, hallando gran variedad de geometrías conocidas en la actualidad, aunque no le fue posible ubicar dos que fueran exactamente iguales, por lo que planteó una teoría al respecto.

¿Por qué los copos de nieve tienen distintas formas?

De acuerdo con criterios microscópicos, análisis de su forma y estudio con un su composición química, los cristales de hielo presentan al menos doce estructuras o fases distintas que son el resultado de un fenómeno atmosférico. Los más comunes tienen un diseño hexagonal, debido a que las partículas de agua presentan una estructura molecular que les proporciona dicha forma. Kepler (como se mencionó) hizo una descripción de la geometría hexagonal a través de un estudio que obsequió a Rodolfo II de Habsburgo. Su particular patrón, por lo tanto, se explica mediante la química y viene dada por la temperatura y la humedad de la nube. En general, los copos de nieve se organizan en hexágonos, aunque si varían las condiciones medioambientales, su geometría cambiará a un triángulo o dodecágono.

Lógicamente, si analizan un copo de nieve bajo el microscopio y ahondan en su morfología con equipo de laboratorio, se darán cuenta de que su principio básico es el agua. No hace falta ser científico para saberlo, pero, sin duda, hay un proceso más complejo detrás de la formación de la nieve. Estos copos están conformados por cristales de hielo. Para originarse, primero debe congelarse una gota de agua alrededor de una partícula suspendida en el interior de la nube, que puede ser una mota de polvo o polen. Al llegar a su punto de congelación, el agua se transforma en un cristal en forma de prisma hexagonal y, si la temperatura en la nube alcanza los -13°C, las gotas de agua que rodean el cristal de hielo se condensarán sobre la superficie, dando lugar a su crecimiento y ramificación.

Existen varios tipos de nieve, que varían según su textura, humedad y condiciones meteorológicas. Los tipos más comunes son la nieve polvo, la nieve dura, la nieve húmeda y la nieve granulada.

Tipos de nieve:

  • Nieve polvo: Es la nieve más seca y ligera, ideal para deslizarse con facilidad. Es la favorita de muchos esquiadores y se encuentra en las zonas altas y con temperaturas muy bajas.
  • Nieve dura: Se forma cuando la nieve se compacta por el frío o el paso de máquinas de pisado. Es más densa y resbaladiza, y requiere más fuerza para moverla.
  • Nieve húmeda: Contiene agua líquida y es más pesada que la nieve polvo. Puede ser más difícil de controlar en las pistas y puede resultar en ropa mojada si se cae.
  • Nieve granulada: Se forma cuando la nieve se derrite y vuelve a congelarse, creando pequeños granos de hielo. Es una nieve intermedia entre la polvo y la húmeda.
  • Nieve de cañón: Es la nieve artificial que se produce con cañones de nieve en las estaciones de esquí. Es una nieve compacta y consistente, ideal para principiantes y para entrenamientos.
  • Nieve transformada: Es la nieve que ha estado expuesta a la temperatura durante un tiempo, lo que la hace más pesada y húmeda.
  • Nieve con costra: Se forma cuando la superficie de la nieve derretida se vuelve a congelar, creando una capa dura y firme.
  • Agua nieve: Es una mezcla de nieve y agua, que puede causar complicaciones en la conducción y puede ser resbaladiza.
  • Escarcha: Se forma directamente sobre las superficies cuando la temperatura está por debajo de cero y la humedad es alta.
  • Escarcha helada: Se forma cuando el vapor de agua se congela directamente sin pasar por la fase líquida.
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Tecnoestrés, el mal del siglo XXI

  • Hoy, las Tecnologías de Información y Comunicación son herramientas que hemos hecho parte de nuestra vida y de nuestras organizaciones. Si bien han elevado, por un lado, la calidad de vida de nuestro entorno, también su manejo y utilización nos provocan sentimientos de desaliento y angustia. De ahí que se genere una nueva enfermedad de adaptación a estas tecnologías: el “tecnoestrés”.

Concepto de estrés

Es el síndrome o conjunto de reacciones fisiológicas no específicas del organismo a diferentes agentes nocivos del ambiente. Término que significa “esfuerzo”, “presión” o “tensión”, que posee una relación biológica.

El uso del término estrés se ha popularizado sin que la mayoría de las personas tenga claro en qué consiste. Al revisar la literatura respecto del tema, se encuentra multitud de definiciones, algunas de las que lo abordan indistintamente desde la perspectiva del estrés como estímulo, respuesta o consecuencia.

Cuando nos encontramos sometidos a una tensión mental, se produce en nuestro organismo una serie de reacciones de estrés, lo que genera una actividad hormonal unida a las señales del sistema nervioso autónomo, que causa efectos en todo el cuerpo: el corazón late con mayor intensidad, la respiración se hace más acelerada, la presión sanguínea aumenta y, desde el estómago, los intestinos y otros órganos, la sangre es reexpedida a los músculos.

Estrés laboral

El estrés laboral se conceptualiza como un conjunto de fenómenos que suceden en el organismo del trabajador, con la participación de los agentes estresantes dañinos derivados directamente del trabajo o que, con motivo de éste, pueden afectar la salud del trabajador.

Los factores psicosociales en el trabajo representan el conjunto de percepciones y experiencias del trabajador; algunos son de carácter individual, otros se refieren a las expectativas económicas o de desarrollo personal y otros más a las relaciones humanas y a sus aspectos emocionales.

El estrés de trabajo se puede definir como las nocivas reacciones físicas y emocionales que ocurren cuando las exigencias del trabajo no igualan las capacidades, los recursos, o las necesidades del trabajo. El estrés de trabajo puede dañar la salud física y mental.

En la actualidad, se producen acelerados cambios tecnológicos en las formas de producción, que afectan las rutinas de trabajo al modificar el entorno laboral y aumentar la aparición o el desarrollo de enfermedades crónicas por estrés en quienes las desempeñan. Las Pyme involucradas en este acelere tecnológico tienen la necesidad de estar en constante comunicación con proveedores y clientes, tengan o no dominio del uso de la tecnología, lo que provoca en el personal de las pequeñas empresas, y en algunas medianas, tensión o estrés porque ya no es una cuestión opcional, sino una necesidad fundamental de subsistencia.

Se presenta en tres momentos: el primero, cuando la persona se enfrenta a miles de opciones que ofrece la tecnología y no sabe cómo adaptarlas a sus necesidades. Cada día se vuelve más difícil elegir un teléfono celular, una laptop, un equipo modular o hasta una lavadora, por los miles de opciones que hay en el mercado nacional. El segundo momento es cuando nos enfrentamos a dificultades en su utilización; ya adquirimos la tecnología y la hicimos parte de nuestra vida, pero ¿qué hacer cuando se congela la computadora, ¿cómo operar un iPod o cómo utilizar una lavadora con muchísimos botones? El tercer momento generador de estrés ligado a la tecnología es cuando el aparato deja de ser el más actual y es rebasado por nuevos modelos o se vuelve obsoleto o, bien, cuando presenta fallas. En este último punto, hay personas que se angustian por tener lo más actualizado en aparatos tecnológicos, lo que ocasiona que gasten más dinero para obtenerlo.

Las empresas, a través de las Tecnologías de Información y Comunicación, pueden obtener la información adecuada para la toma de decisiones, potenciar la automatización de los procesos y flexibilizar la organización de las actividades productivas, innovar en sus políticas de publicidad y promoción, mejorar los sistemas logísticos y de seguridad de la información o adoptar nuevos modelos de negocio; en definitiva, dichas tecnologías significan cambios organizacionales. La vinculación de la micro y pequeña empresa con sus proveedores, canales de distribución y clientes, a través de la red de comunicación interempresarial, es la que está creando valor en la empresa. Lo que pone en evidencia la importancia de su utilización y de la gran preocupación que puede generar el mal uso o falta de comprensión de los procedimientos que se han de seguir para su aprovechamiento.

Tecnoestrés: el padecimiento del siglo XXI, mal del nuevo siglo

El tecnoestrés se define como “enfermedad de adaptación causada por la falta de habilidad para tratar con las nuevas tecnologías de manera saludable”. Este mal es la nueva enfermedad del siglo XXI.

El término tecno y estrés fue creado por Craig Brod, psicoterapeuta estadounidense, en 1984, para denominar al síndrome caracterizado por la incapacidad para enfrentarse a las tecnologías de un modo psicológicamente saludable.

Se conoce en países industrializados desde hace dos décadas, pero en México comienza a identificarse en años recientes. Es una situación común en la vida moderna, que se presenta cuando surge un conflicto o dificultad en nuestras relaciones con la tecnología y su adopción en la vida cotidiana.

El tecnoestrés impacta a todos los que hacen uso de la tecnología, ya sean niños, jóvenes o adultos, independientemente de la actividad a la que se dediquen, pues surge por igual en situaciones laborales, en el hogar o en el ocio. No distingue clases sociales, “porque hasta en el pueblo más alejado ya se encuentra la tecnología a través del uso de computadoras, teléfonos satelitales o simplemente con la presencia de los juegos de maquinitas”; expone adicción a la tecnología. No resulta un problema de salud grave, pero, como cualquier tipo de estrés, si no se controla, al paso del tiempo podría afectar la salud. Sus principales manifestaciones son reacciones fisiológicas como tensión, nerviosismo, bloqueo y hasta palpitaciones. La tecnología llegó para mejorar y facilitar la vida de las personas, por lo que hay que disfrutarla y evitar que su utilización se convierta en una adicción para los usuarios.

Los equipos pueden producir efectos adversos sobre nuestra salud psicológica, un aspecto relativamente nuevo que los expertos están empezando a estudiar. A los ya sabidos dolores musculares y problemas de visión derivados del uso de la computadora, y al estrés de nuestros días, se han de sumar ahora otros malestares de tipo afectivo, como insatisfacción, irritabilidad, presión, ansiedad o depresión. Secuelas todas ellas asociadas al uso de las nuevas tecnologías, que pueden llegar a desbordarnos y causarnos tecnoestrés.

Hace algunos años no existía el correo electrónico; hoy, para millones de personas resulta imprescindible. Se consulta de forma repetida a lo largo de la jornada e incluso nos invade un sentimiento de frustración si no hay correspondencia.

La introducción de las nuevas tecnologías supone eliminar el esfuerzo físico o suplir deficiencias físicas, pero, a cambio, trae consigo otros riesgos psicosociales, como son los mentales. No obstante, la forma en que cada persona responde a las exigencias de las nuevas tecnologías es decisiva.

El tecnoestrés surge como resultado de la valoración subjetiva de las exigencias del medio. Si la situación se percibe como una amenaza, aparece el estrés. De ahí que éste dependa en gran medida de la autosuficiencia y autoconfianza que se tenga a la hora de afrontar las nuevas tecnologías.

Las innovaciones tecnológicas son neutras en sí mismas. Los efectos positivos o negativos están en función de la utilización que de ellas hagamos. El uso cada vez más extendido de las computadoras portátiles y de la telefonía celular hace que en muchas ocasiones la oficina se desplace con nosotros, de forma que cada vez resulta más difícil establecer un límite entre el tiempo de trabajo y el del ocio. Y es que la tecnología puede ser innovadora o convertirse en un elemento de explotación. Ésta es una situación común en los pequeños y medianos empresarios ya que les resulta necesario transportar la oficina al lugar en donde se encuentran y ser multifuncionales, por lo que es muy complejo delimitar el espacio dedicado al trabajo y a las actividades personales.

La compulsión a recibir permanentemente información —ya sea por internet o por teléfono— ya tiene su nombre en la psiquiatría: desorden compulsivo online. La adicción a los dispositivos que permiten realizar varias tareas a la vez (multitarea) produce un desarrollo de los alcances de la memoria más cortos denominado desorden de déficit pseudoatencional. En las “personas multitarea”, satisfacer la necesidad de información reduce el nivel de concentración, productividad y creatividad.

Como alternativa ante este padecimiento, lo primero que se debe hacer es reconocer que el problema existe y emprender medidas encaminadas a controlar ansiedad y estrés, tales como mejorar la alimentación, descansar, practicar algún tipo de ejercicio, optimizar la organización de nuestras actividades, alimentar la autoestima, activar la convivencia, aprender técnicas de control.

En conclusión, tomemos en cuenta que el Hombre intenta adaptarse a su medio a partir de nuevas ideas, buscando satisfacer sus necesidades, valiéndose de su inteligencia. La tecnología puede ser —y es— de gran ayuda para resolver muchos de nuestros problemas, pero, nos lo indica la Historia, no es el único camino. Debemos aprender a reconocernos en la diversidad y en nuestra propia naturaleza y no olvidar ni dejar de valorar quiénes somos, y cómo somos, no cuánto tenemos. No debemos dejarnos tentar por la panacea de las nuevas tecnologías; debemos aprovechar cuanto de ellas podamos, sin dejar que ellas nos roben nuestra esencia.

El tecnoestrés altera nuestros hábitos de un modo insidioso y asfixiante: el límite entre la jornada laboral y el tiempo reservado al ocio se esfuma; los vínculos de cohesión familiar se hacen quebradizos y el entusiasmo afectivo acaba sustituyendo las naturales expresiones sentimentales que regían el trato con nuestros allegados.

Como puede observarse, la idea esencial consiste en mantener la calma para evitar estragos en el organismo y en el comportamiento, incluso para tener la serenidad de pensar cuando hay acoso laboral o exigencias desmedidas, en la posibilidad de acudir a instancias legales encargadas de regular las condiciones de trabajo. Finalmente, recomendamos que, en caso de tener dificultad para controlar el estrés, acuda a un psicólogo o psiquiatra, quien le ayudará a recuperar el bienestar y su salud.

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El síndrome del “quemado” por el trabajo. Estrategias para sobrevivir

  • ¿Cómo saber si la causa de tu agotamiento es el desgaste laboral o el síntoma de una enfermedad?

Estar cansado, con mucho trabajo, se han convertido en respuestas normalizadas al clásico: ¿cómo estás?, y los “no puedo, tengo mucho qué hacer”, “no salí temprano”, figuran entre los rechazos más justificados para no ver a tus seres queridos.

La presión por ser eficiente o por el temor de perder el trabajo son una constante en los entornos laborales. Empiezas a sentirte mal físicamente. Es tu cuerpo dando señales de alerta ¿Es estrés o desgaste profesional?

“La diferencia fundamental entre el estrés y el síndrome de burnout radica en la raíz del problema. Mientras uno es un fenómeno multifactorial y médico, el otro es estrictamente laboral y suele mejorar al alejarse de la carga de trabajo o al mejorar la gestión de la organización donde se trabaja”, explica la doctora Sara Unda Rojas, profesora de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la UNAM.

También podría confundirse con el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), una enfermedad difícil de diagnosticar. Hasta ahora, se investigan fallas en el sistema inmunitario, infecciones virales o cambios genéticos. Pero no lo causa el trabajo, aunque algunas características de éste podrían empeorarlo.

Vivir cansado por el trabajo, no tener ánimos por realizar tus funciones o frustración por el entorno laboral pueden ser indicadores de padecer el síndrome de burnout (o del trabajador quemado). El desgaste profesional es una respuesta al estrés específicamente laboral.

La doctora Unda Rojas, fundadora de la Red de Investigación sobre Factores Psicosociales en el Trabajo, comenta que el personal médico, educativo o “de servicios”, quienes están frente a usuarios, son quienes presentan más lo presentan.

Asegura que no se trata solo de «estar harto» del trabajo o del entorno laboral. Solemos usar el término a la ligera, pero según la especialista el Síndrome de Burnout exige una triada diagnóstica específica: agotamiento emocional, despersonalización, sensación de falta de realización personal y profesional. laboral.

La psicóloga refiere que el doctor Pedro Gil Monte, experto en investigación psicosocial de la conducta organizacional en España, trabaja con otro modelo que añade un cuarto componente crítico:

La culpa: muchos profesionales éticos, al notar que están tratando mal a sus pacientes, usuarios, alumnos o compañeros por el agotamiento, intentan redoblar esfuerzos. En este último punto, las personas hacen un gran esfuerzo al tratar de mejorar, pero mientras las condiciones de trabajo no cambien, es probable que el ciclo del burnout reinicie. Las manifestaciones pueden ser identificables en diferentes niveles:

  • Leve: quejas bajas, dificultad para levantarse, aunque se haya descansado, cansancio y desanimo por el trabajo.
  • Moderado: aislamiento de las actividades de la organización, suspicacia, cinismo, actitud negativa marcada.
  • Grave: aversión total al trabajo, automedicación o abuso de sustancias.
  • Extremo: colapso físico y mental, aislamiento total y de otros entornos fuera del trabajo, cuadros psiquiátricos graves y manifestaciones físicas en enfermedades.

Cultura laboral mexicana: ingrediente desencadenante

A nivel internacional, se considera que el burnout surge de la sobrecarga de trabajo, la falta de apoyo y un clima organizacional inestable.

Para el caso mexicano, los factores identificados son una mezcla de economía y, en palabras de la doctora Unda Rojas, de una cultura organizacional tóxica.

  • Liderazgo tóxico
  • Una cultura patriarcal, paternalista y autoritaria donde el jefe manda «porque lo digo yo»
  • Exigencia de más tiempo y tareas
  • Inseguridad laboral
  • Cambios constantes de dueños o jefes
  • Rotación de personal crea la idea de que te pueden correr en cualquier momento
  • No tener contratos estables ni prestaciones de ley
  • Precariedad económica
  • Bajos salarios que obligan a tener múltiples empleos.
  • Auto explotación: me quedo más tiempo para que no me corran o hago de más para que me valoren y paguen más
  • Ambigüedad de funciones
  • No tener claro qué tanto te toca hacer, cuáles son tus responsabilidades
  • Que exijan hagas más tareas de las que dice tu contrato o por las que te pagan
  • Falta de recursos
  • Profesionales de salud que deben comprar instrumentos o maestros que costean sus propias publicaciones.
  • Percepción de inequidad que rompe el tejido social laboral
  • El favoritismo para permisos
  • Nepotismo y amiguismo para los mejores puestos de trabajo
  • Falta de transparencia en beneficios
  • Violencia y acoso
  • Conflictos no resueltos que escalan a violencia
  • Clima hostil, cultura de la competencia
  • Normalización del hostigamiento o acoso sexual, especialmente hacia las mujeres
  • La cultura de la «urgencia»
  • Organizaciones que no tienen una planeación correcta y todo lo tratan como si fuera una emergencia
  • Jefes que ignoran el derecho al descanso
  • No respetar horarios laborales
  • Normalización del descuido
  • Especialmente en el sector salud, se normaliza el «no comer» o «no dormir» como parte de la formación y como honor en la práctica diaria.
  • Círculo vicioso de violencia

El burnout no solo afecta al individuo; empobrece el entorno. Existe una relación bidireccional con la violencia laboral. Un clima hostil o el acoso son un desencadenante para activar el síndrome de burnout. A su vez, la persona agotada, despersonalizada en nivel de cinismo, tiende a ser también quien genere nuevos conflictos o afecte a otras personas; alterando el ambiente organizacional.

Estrategias para la supervivencia

La doctora Unda Rojas sugiere un enfoque dual, a nivel organizacional e individual. Como ya mencionó antes, la persona podría tener mejor disposición para cambiar su actitud, pero si el ambiente sigue siendo adverso, no habrá cambios significativos.

Desde el año 2018, en México la NOM-035 obliga a los patrones a identificar factores de riesgo psicosocial y promover entornos favorables. Sin embargo, la doctora Unda Rojas—quien participó en la investigación y fundamentación de dicha norma, pero no en cómo se estableció al final—, señala una falla estructural: la propia empresa suele ser la encargada de evaluarse a sí misma.

«Es juez y parte», solo las empresas de más de 50 trabajadores tienen la obligación completa de evaluar y atender a las personas afectadas; las demás cumplen con difundir información sobre los desencadenantes y cómo prevenirlos”.

Ambiente laboral saludable

Si las organizaciones entendieran el costo-beneficio de un ambiente laboral sano, cuidarían a sus colaboradores de no “quemarlos”. Podrían cambiar, por ejemplo, en la organización de tiempos, rediseñar liderazgos, dar claridad de funciones y puestos, ser más flexibles con las personas e invertirían en actividades de bienestar.

A nivel individual, recomienda reiniciar a nivel profesional. “Lo ideal es volver a encontrarle valor positivo a nuestra vida profesional, recordar ponerle la sal y la pimienta al trabajo”.

Aunque si no puedes cambiar de ambiente laboral, recurre a la búsqueda de apoyo social a través del compañerismo o las amistades fuera del entorno, para mediar los impactos del estrés.

Otras estrategias incluyen a la psicoterapia para ayudar en la gestión de emociones, combinarla con el Mindfulness (momentos de atención plena) y las pausas activas, que pueden ayudar a romper la inercia del agotamiento”.

La doctora añade que es importante realizar actividades fuera del trabajo que nos apasionen, como una actividad física o artística, algo que te ayude a recobrar el sentido de la vida.

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El secreto para no envejecer: el topo africano puede enseñarnos

Cuando Alfredo era niño, decía que un día quería ejercer todas las profesiones y oficios del mundo, pero su familia le respondía que eso era imposible, porque eventualmente “morimos”. Entonces el pequeño pensó: ¿qué tal si lo primero que busco es una forma de dejar de envejecer y así conseguir el tiempo necesario para lograrlo?

Dicha decisión lo llevó a estudiar una licenciatura en Investigación Biomédica Básica. Así, el joven estudiante Alfredo Fernández Becerril investigó en qué laboratorio se estudiaba el envejecimiento y lo refirieron al laboratorio de Susana Castro, en el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM.

Ahí supo que quería estudiar al ratopín, un animal que vive en lo profundo de túneles en África y que desafía algunas de las reglas más básicas de la biología: casi no envejece, es resistente al cáncer y vive muchísimo más tiempo que otros animales de su tamaño.

Además, es un organismo poiquilotermo con características endotérmicas; es decir, aunque hasta cierto punto puede regular su temperatura interna, no lo hace de manera eficiente, sino que depende en gran medida de la temperatura del entorno.

De hecho, el topo ratopín (Heterocephalus glaber) es una especie que ha captado la atención de la comunidad científica debido a lo que podría revelar sobre el envejecimiento y la salud humana.

El joven, también presidente de la Sociedad de Innovación, Ciencia y Emprendimiento, añadió que este topo es un organismo de tipo eusocial; esto significa que vive en colonias, que pueden extenderse por kilómetros, al igual que las hormigas o las abejas.

Esto es común en los insectos, pero sorprende que un mamífero sea así, donde en su organización hay una reina que es la única que tiene descendencia con ciertos machos.

Además, también se dividen el trabajo: están los obreros que escarban los túneles, los que exploran, los que cuidan a las crías, entre otros. “Creo que es el mamífero más extraño que conocemos”.

A veces comen robando un poco de los cultivos. A los ratopines del Instituto de Fisiología Celular se les alimenta con camote, que es el principal ingrediente de su dieta, junto con frutas y verduras.

La evolución

A nivel evolutivo se ha identificado que, mientras más grande sea la especie, usualmente más tiempo vive. Entonces, los animales más pequeños tienden a vivir menos tiempo. “Por ejemplo, animales que viven muchos años son los elefantes o las ballenas, sobre todo la ballena boreal.

El ratopín tiene un tamaño intermedio entre un ratón y una rata. Mientras que estos organismos viven entre dos y tres años, el ratopín llega a vivir en promedio 35 años; algunos en cautiverio han llegado a rebasar los 40 años. “Es una brecha de más de 20 veces el tiempo”.

El cerebro

De hecho, la UNAM es la única entidad en México que cuenta con estos especímenes. Por eso, Alfredo se ha centrado en estudiar el cerebro, inicialmente para su tesis de licenciatura y actualmente para su tesis de doctorado.

Lo primero que realizaron en la UNAM fue crear un modelo de cultivo primario que les permite estudiar el fenómeno de senescencia celular; es decir, cuando las células se encuentran en un estado en el que ya no cumplen al 100 por ciento su función original por acumulación de daño, como ocurre durante el envejecimiento.

Entonces, estas células empiezan a emitir señales para que el tejido se repare, pero si esa señal se mantiene durante mucho tiempo, produce inflamación, la cual se acumula con la edad y de ahí surgen gran parte de las enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

La investigación

Para estudiar el cerebro de un ratón viejo habría que esperar meses a que envejezca. En el caso del ratopín, hablamos de años y ni siquiera se sabe si se encontraría un estado similar al del ratón, porque ¿cuándo consideras viejo a un animal que prácticamente no envejece?

Así, en la investigación de la UNAM se toman solo las neuronas, se siembran en cajas en una incubadora y, en un mes, observan que las neuronas ya tienen un estado similar al de un animal de varios meses.

De esta manera pueden estudiar fenómenos celulares asociados al envejecimiento de una forma más rápida, sin esperar meses o años. De hecho, en un mes ya se tiene una comparación.

Una vez que se describen los fenómenos celulares en cultivo, el siguiente abordaje es buscar los mismos resultados a distintos niveles, por ejemplo, a nivel del tejido y del transcriptoma (ARN).

Una tesis

Otro hallazgo está relacionado con la autofagia, un mecanismo celular que permite a las células “limpiarse”. Este proceso consiste en que, cuando la célula tiene en su interior componentes que ya no funcionan, como mitocondrias o proteínas dañadas, los degrada y recicla.

A través de la autofagia, la célula descompone estos elementos en sus partes más básicas y las reutiliza para formar nuevos componentes, lo que le permite mantener su funcionamiento adecuado.

A nivel del envejecimiento, se ha observado que mantener una autofagia activa, favorecida por hábitos como el buen descanso, el ejercicio y, en algunos casos, el ayuno intermitente, puede contribuir a un envejecimiento más saludable. Esto se debe a que el cuerpo se mantiene en un proceso constante de reparación y reciclaje intracelular.

Aunque todavía faltan muchos análisis para determinar la razón, hay indicios de que, a diferencia de lo que ocurre en organismos que sí envejecen, la autofagia en las neuronas del ratopín es capaz de mantenerse activa con el paso del tiempo, lo cual favorece que su cerebro sea más sano.

La tesis de Alfredo se centra justamente en analizar cómo se manifiestan estas características a nivel celular en las neuronas del ratopín, las cuales no presentan un envejecimiento tan marcado como el que se observa en ratas u otros animales que envejecen de manera más evidente.

Aplicarlo a los humanos

Actualmente, se sabe que nuestras neuronas, al no dividirse, son en gran parte las mismas a lo largo de la vida y, si sufren un daño irreparable, no se reemplazan. Por eso, el cerebro resulta especialmente afectado por la acumulación de daño con el paso del tiempo.

En la comunidad científica todavía se debate si la neurogénesis, es decir, el nacimiento de nuevas neuronas, ayuda a mantener el cerebro saludable, sobre todo hasta qué punto las nuevas neuronas son capaces de integrarse a los circuitos neuronales preexistentes.

Una de las hipótesis que Alfredo investiga en su doctorado es si este fenómeno de neurogénesis podría ser uno de los principales mecanismos por los que el ratopín mantiene su cerebro saludable a lo largo de su vida.

En un futuro lejano, Alfredo tiene el objetivo de identificar qué mecanismos funcionan para mantener el cerebro del ratopín saludable, con el fin de adaptarlos a los humanos a través de nuevas terapias que mejoren la calidad de vida conforme envejecemos.

Aunque el camino para trasladar estos hallazgos a los humanos aún es largo, el estudio del topo ratopín abre una ventana fascinante para entender cómo envejecer mejor.

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UNAM adopta una comunidad: a través de estudiantes atiende poblado de Edomex

Entre la gente destaca Brisa, una yegua café con blanco que camina nerviosa de un lado a otro junto a su potrilla de apenas ocho días. Mientras su dueño la sujeta, estudiantes de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM la revisan; le detectan seborrea en el pelaje y realizan un ultrasonido para conocer su estado reproductivo.

La escena ocurre en Temascalapa, Estado de México, donde la UNAM puso en marcha el programa 3ra Jornada UNAMos, “UNAM Adopta una Comunidad”, una iniciativa que busca mejorar la salud y los estilos de vida mediante intervenciones directas en territorio.

Elías Miranda Juárez, habitante de la comunidad, sospecha que la afección de Brisa podría estar relacionada con una plaga de ratas que tuvieron recientemente. Además, explica que la yegua acaba de parir y quiere saber si ya ha entrado en celo nuevamente.

Don Elías agradece este tipo de campañas, ya que representan un apoyo importante para comunidades como Temascalapa, donde el acceso a atención veterinaria suele ser limitado y trasladar a los animales resulta complicado.

UNAM Adopta una Comunidad

Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, directora de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que: “Es una iniciativa de la Facultad de Medicina, apoyada por otras facultades de la UNAM y por la Rectoría, quienes han mostrado mucho interés en colaborar en mejorar los estilos de vida y la salud de la población del municipio de Temascalapa”, señaló.

El programa, llevado a cabo el pasado 10 de abril, reúne a alrededor de 160 integrantes de distintas áreas académicas, desde Medicina, Psicología, Arquitectura e Ingeniería hasta Veterinaria, entre otras, quienes trabajan directamente con la comunidad en acciones de prevención de enfermedades, promoción de la salud, infraestructura y desarrollo comunitario.

De acuerdo con Sepúlveda Vildósola, este tipo de actividades permiten que estudiantes y docentes apliquen en escenarios reales los conocimientos adquiridos en el aula.

“Es una experiencia que les permite, en la vida real, poner en práctica lo aprendido, ayudar a las comunidades y cumplir con una parte fundamental de la responsabilidad social de la Universidad”.

El proyecto, actualmente en fase piloto, busca consolidarse en Temascalapa, aunque ya ha despertado interés en otros municipios cercanos.

La iniciativa se inspira en experiencias internacionales en comunidades pequeñas, donde intervenciones enfocadas en educación para la salud y cambios de estilo de vida han contribuido a mejorar indicadores sanitarios. En el caso de Temascalapa, con una población aproximada de 45 mil habitantes, la UNAM busca replicar ese modelo.

Durante las jornadas previas, que forman parte de esta tercera intervención, se han realizado detecciones de enfermedades cardiometabólicas. Los casos identificados como de riesgo son canalizados a los sistemas de salud municipales, estatales y federales, incluido el IMSS-Bienestar, para su atención oportuna.

“Estamos muy entusiasmados con esta iniciativa. Los estudiantes incluso han aportado ideas adicionales para enriquecer el programa. Ha sido una experiencia muy grata tanto para la Universidad como para la comunidad”, concluyó la directora de la Facultad de Medicina.

Desde la FMVyZ

Por su parte, la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM estuvo presente a través de profesores y estudiantes para atender a equinos, como caballos, burros y mulas, además de perros y gatos.

De acuerdo con Carlos Castro, profesor de la FMVyZ en la materia de Práctica de Equinos, los estudiantes se benefician porque aplican sus conocimientos. “Yo siempre les digo: la teoría es el 50 por ciento; el otro 50 es la parte práctica en lugares como esta comunidad”.

La idea es acercarse a los animales para manejarlos, realizar un diagnóstico integral y que sepan que pueden hacerlo en cualquier lugar. No necesitan un laboratorio, quirófano u hospital.

Mariana Martínez Moreno, estudiante de noveno semestre de la FMVyZ, revisó a Brisa mediante un ultrasonido vía rectal, una técnica que permite observar sus ovarios y definir el momento óptimo para su reproducción.

En este tipo de prácticas, Mariana ha aprendido a acercarse con precaución y cómo pararse para no ser pateada por el caballo al realizar los ultrasonidos. Siempre es necesario colocarse de lado; a veces se requiere sedarlas un poco cuando son primerizas, y la idea es que estén cómodas.

“Me gusta, me siento bien y disfruto lo que hago. No me pesa trabajar con ellos; si tengo que levantarme temprano y termino muy noche, de verdad lo disfruto”.

Jóvenes experiencias

Sofía Candela Miguez Julio viene de intercambio de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, en la carrera de Psicología, y se ha sentido completamente fascinada con todo lo que ha visto en la UNAM.

Estará en México solo cinco meses. Al momento de llevarse a cabo esta Jornada, tenía dos meses y medio en el país y se ha emocionado con oportunidades como este evento, donde ha podido conocer a gente de una comunidad alejada de la Ciudad de México.

“Las personas de aquí son muy curiosas, les gusta participar y se integran rápidamente; además, quedan muy contentas. Quizás al principio piensan que no saben de algún tema, pero al final se dan cuenta de que sí saben algo y que, al charlar con las demás personas, lo construyen entre todos y comparten su forma de vivir en situaciones de la vida cotidiana”.

Emilio Jair Sánchez López, estudiante de décimo semestre de Ingeniería Aeroespacial, explicó que su participación dentro del programa se centra en mostrar cómo las aplicaciones cotidianas tienen un origen en el desarrollo satelital.

Detalló que una de las principales actividades es la localización mediante herramientas como Google Maps o Google Earth, las cuales dependen de imágenes captadas por satélites. Además, destacó el trabajo en conectividad, ya que a través de estos sistemas también es posible brindar acceso a internet en distintas regiones.

El estudiante señaló que uno de los retos ha sido comunicar estos conocimientos de manera accesible para la comunidad. “Tratamos de explicarlo de forma sencilla, sin tantos tecnicismos, para que las personas puedan entender qué hacemos y cómo les beneficia”.

Además de las aplicaciones satelitales, el equipo aborda temas de telecomunicaciones, como el uso adecuado de redes Wi-Fi, así como nociones básicas de ciberseguridad, enseñando a identificar mensajes o notificaciones fraudulentas.

Ricardo Flores Rivera, estudiante de décimo semestre de Arquitectura en la UNAM, participa en un diagnóstico comunitario cuyo objetivo es identificar las principales problemáticas de infraestructura y servicios en la zona.

A través de encuestas y diálogo directo con los habitantes, el equipo recaba información sobre necesidades como acceso a agua, drenaje, electricidad, transporte y conectividad con otras regiones, especialmente con la Ciudad de México.

“La gente pide principalmente obra pública: caminos pavimentados, ampliación de vialidades y mejores servicios básicos”, explicó el estudiante.

El trabajo forma parte de un programa de servicio social impulsado por la Facultad de Arquitectura, en coordinación con autoridades locales, quienes solicitan el apoyo para desarrollar propuestas que posteriormente puedan convertirse en proyectos o planes maestros.

Flores Rivera destacó que la experiencia de salir al campo permite a los estudiantes enfrentarse a problemas reales y entender el impacto social de su disciplina. “En el aula los proyectos pueden ser complejos, pero aquí vemos la realidad y cómo la arquitectura puede transformar la vida de una comunidad”.

Camila Molina Ramírez y Luis Gabriel Higareda Márquez, estudiantes de sexto semestre de Ingeniería Ambiental, explicaron que su formación se centra en integrar procesos químicos desde la ingeniería, pero siempre con un enfoque en el cuidado del medio ambiente.

Como parte de la división de Civil y Ambiental, participan en actividades de divulgación donde buscan acercar estos conocimientos a la comunidad a través de pláticas y orientación.

Su trabajo se enfoca en enseñar a las personas a separar correctamente los residuos para lograr un manejo más eficiente de la basura, lo que puede traducirse en una mejor calidad de vida.

Destacan que en la Ciudad de México aún existen limitaciones de acceso a información y prácticas adecuadas, lo que provoca acciones que afectan tanto la salud como el entorno; de ahí la importancia de estas iniciativas educativas.

Arturo López, estudiante de la carrera de Médico Cirujano en la Facultad de Medicina de la UNAM, participó en el stand de salud digital, un área que anteriormente se conocía como informática biomédica.

Explicó que la salud digital es una propuesta reciente que surge con el avance de las nuevas tecnologías y que, incluso, ha sido reconocida por la Organización Mundial de la Salud como un campo de vanguardia en la atención médica.

De acuerdo con el estudiante, esta área permite mejorar la detección de enfermedades, así como los procesos de diagnóstico y pronóstico mediante el uso de herramientas tecnológicas.

La salud digital abarca desde estudios de laboratorio apoyados en robótica hasta innovaciones más recientes como la telemedicina y cirugías asistidas por inteligencia artificial, lo que amplía las posibilidades de atención y eficiencia en los sistemas de salud.

Mindred Ramírez, estudiante de sexto semestre de la licenciatura en Fisioterapia, brinda servicio y aprovecha para entrevistar brevemente a las personas, con el objetivo de identificar sus necesidades y ofrecerles ejercicios básicos que puedan realizar en casa, además de orientación general sobre el cuidado físico.

Durante la jornada ha identificado que las molestias más comunes son musculares y articulares, como dolor de espalda, cuello y rodillas, especialmente en personas adultas.

También destaca que muchas personas aún desconocen qué es la fisioterapia, lo que convierte estas jornadas en una oportunidad clave para la divulgación.

Para Mindred, esta experiencia ha sido enriquecedora, ya que no solo fortalece sus habilidades de comunicación y atención al paciente, sino que también le permite comprender la diversidad de contextos, recursos e intereses de las personas a las que atiende.

Finalmente, Andrea López García, estudiante de octavo semestre de la licenciatura en Ciencia de la Nutrición Humana, participa en una jornada comunitaria en Temascalapa, donde brinda orientación alimentaria y realiza mediciones antropométricas.

Explica que el objetivo es llevar a cabo una evaluación integral de las personas, que considera no solo peso y talla, sino también su etapa de vida y, en conjunto con otros profesionales de la salud, sus valores de laboratorio.

A partir de este enfoque multidisciplinario, se generan recomendaciones nutricionales personalizadas que buscan atender las necesidades específicas de cada individuo y priorizan un abordaje más completo que el de una consulta convencional.

Para Andrea, esta experiencia tiene un significado especial, ya que refuerza su vocación y le permite entender la nutrición más allá de la consulta clínica tradicional.

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Leer jugando: la sorprendente forma en que los libros despiertan tu memoria

Usted que es una persona adulta —y, por lo tanto— sensata, madura, razonable,

con una gran experiencia y que sabe muchas cosas, ¿Qué quiere ser cuando sea niño?

Jairo Aníbal Niño

La reflexión de Jairo Aníbal me evoca espacios, tiempos y momentos de mi infancia… respondo a su pregunta “¿Qué quiero hacer cuando sea niña?”, pues voy a dibujar y a escribir historias en papeles que llevo conmigo cada día, los guardo en secreto debajo de la tierra, abriendo agujeros y colocando pequeños tesoros que llevaba dentro de los bolsillos durante días sin ser descubiertos. Los secretos suelen convertirse en cucarrones, churruscos, marranitos y hojas con flores exprimidas de los que, al mezclarlos con las palabras y líneas, emergían historias que plasmaban diversas imágenes, que me sorprendían cada día.

¿Por qué tomamos aquella reflexión para empezar este texto?, simplemente es una anécdota que contiene reminiscencias de las acciones que acercaron al libro a mi entorno cotidiano. Donde el juego es el verbo que transmuta para ser entendido en diferentes tipos de lectura y nos abre un espacio para conocer la espontaneidad del lenguaje. Por esta razón, indagaremos en definiciones que nos acerquen a la idea del libro, la lectura visual y el juego, con la finalidad de conocer su relación y explorar las extensiones que puede tener el lenguaje combinado con la materia.

El libro es un objeto que posee una gran versatilidad en los elementos que lo acompañan cuando lo abrimos, podemos desglosar una gran cantidad de interpretaciones, pero comenzaremos entendiendo que su definición ha cambiado durante la historia según las necesidades del contexto, que nos dan la posibilidad de volver a la sensación de sorprenderse, de sentir que hay espacios en movimiento que tienen la capacidad de generarnos preguntas en el interior. El nombre castellano del libro viene del latín liber. Esta palabra significaba originariamente ‘parte interior de la corteza de los árboles’.

También según Ulises Carrión el libro “… es una secuencia de espacios. Cada uno de los espacios es percibido en un momento diferente: un libro es también una secuencia de momentos” y desde pensamientos y reflexiones remotas el Libro de memoria:

Observando las reflexiones sobre la definición de los libros nos damos cuenta que contienen tres elementos que es necesario resaltar, el primero de ellos es: un libro está situado en la idea del interior, lo cual nos da la noción de un relato íntimo, de un espacio que no se puede descubrir tan sólo con la intención de mirar, hay que escarbar, ser parte de él, decidir y dialogar. Asimismo, es necesario comprender que este artefacto visual está ligado a la narrativa, a la idea de secuencia, donde los momentos y espacios se hacen flexibles a través del lenguaje escrito y de la imagen. Y claro está, es un archivo lleno de memoria, donde su materialidad le da mayor durabilidad a las historias.

Pero las memorias no están basadas sólo en el lenguaje escrito, sino también en las imágenes, las cuales tienen otro tipo de código para ser interpretadas como la simbología y conexión de composiciones. Tal como afirma Styles “… vivimos en una cultura cada vez más visual, más basada en la imagen. La era digital ha traído consigo un creciente interés por la educación gráfica, las señales y los símbolos”.

Por esta razón la necesidad de explorar nuevos formatos de lectura visual se ha hecho presente en el medio editorial, donde la variedad de formatos se ha visibilizado en la circulación de los libros. Quienes conforman este medio enriquecen y retan al lector a no leer de manera lineal, sino desde el vínculo de mensajes y simbología. Asimismo, aquí se integra un ingrediente que se da de manera natural en la relación con los nuevos formatos: el juego, que es un elemento fundamental y que en palabras de Huizinga, «se configura como un espacio libre con intensidades interiores que se despliegan con el encuentro, la tensión, la broma, el ritmo, la pausa, de lo absurdo del juego»,  en este sentido, el autor considera el juego como un impulso y un espacio para abandonarse al placer de crear, desde una realidad paralela que se compone de rituales, espacios sagrados y seguros, en búsquedas de identidad, reconocimiento del contexto y exploración del entorno. Retomando las ideas de Bachelard, quien afirmó que las acciones propias de una persona, que interactúa con el entorno y los objetos que lo rodean, logran transformarlos en espacios infinitos, reconfigurando los objetos reales en nuevos conceptos desde la imaginación-creación y la grandeza. Entonces el juego es una parte instintiva de la interacción con nuevas lecturas.

Asimismo, como contenemos o registramos todos los estados de la memoria, un libro puede ser la expansión de esta acción, porque se encuentran en un espacio dentro de otro tiempo, es una realidad que permite a las personas encontrar reflejos de su cotidianidad para identificar su identidad y entorno y, de esta manera, reconocerlo y apreciarlo. Así pues, leer imágenes es un espacio para la sanación, para la introspección, para el encuentro con las emociones que muchas veces no se pueden gestionar. La memoria e identidad a través del libro son un lugar para el autocuidado a partir del autoconocimiento. De igual manera, la lectura visual como aprendizaje se fortalece, pues el pensamiento en imágenes y su lectura tiene más sentido para el espectador, si aprende a leer la simbología, el color, la composición y el contexto social del diseño total.

Al encontrar elementos como la imagen (lectura visual), cuando el juego y el libro se conjugan en un espacio, nos damos cuenta de que la unión de ellos puede ser un lugar para la recuperación o la exposición de historias que reflejan una cultura, una comunidad, un entorno social con la necesidad de decir algo.

También desde el ámbito del diseño, se aportan posibilidades para la creación de un libro, se amplían sus límites y se crean visiones nuevas para la interpretación de este lenguaje. Entonces, el artista tendrá́ la posibilidad de arriesgarse a transgredir una narrativa lineal, permitiéndose explorar nuevos formatos y técnicas, en consecuencia, el lector tendrá́ los medios para reconocer sus sentidos, por ejemplo, sensaciones como el tacto, la percepción visual desde lo bidimensional, tridimensional y el color. El concepto editorial va creciendo y ofrece el espacio para que el lenguaje del libro pueda interactuar más con la comunidad y crear nuevas posibilidades de lectura visual.

Además, el contexto social de una comunidad, al interactuar con un libro, se encuentra con un espacio dentro de otro tiempo y realidad, que le permite a los sujetos encontrar reflejos de su cotidianidad para identificar su identidad y entorno y, así, pueda reconocerlo y apreciarla

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Cuando la tristeza se vuelve constante

Si haces un poco de memoria, seguramente recordarás momentos en los que has sentido tristeza a lo largo de tu vida. Esta es una emoción profunda que te puede generar sentimiento de desánimo, pérdida o desesperanza, pero te has preguntado: ¿Qué es lo que ocurre si la tristeza se instala de forma persistente?

La distimia, conocida actualmente como trastorno depresivo persistente, es una condición que comparte síntomas con el trastorno depresivo mayor, y que afecta notablemente la calidad de vida. En esta condición, los síntomas como ánimo decaído, cansancio, baja autoestima, problemas de sueño, concentración y apetito se vuelven frecuentes y llegan a instalarse en el cuerpo durante dos años o incluso más.

No existe una única causa que explique porque los síntomas perseveran a lo largo del tiempo, es la combinación de distintos factores como antecedentes familiares de depresión, maltrato o violencia, experiencias traumáticas, rasgos de personalidad al igual que perfeccionismo, autocrítica y etapas de vulnerabilidad biológica, como adolescencia o menopausia, los que en su conjunto podrían generar este padecimiento.

El primer paso para tratar la distimia es realizar un diagnóstico que determine la intensidad de los síntomas. En la mayoría de los casos, la primera línea de tratamiento es la psicoterapia y, en ocasiones, se recomienda combinarla con medicación antidepresiva. Al integrar ambos enfoques, es posible llegar a una mejoría entre la tercera y sexta semana de tratamiento con medicamentos. Además, es muy importante sumar hábitos saludables de autocuidado, como el ejercicio, una buena alimentación, cumplir con todas las horas de sueño y continuar con acciones fundamentales para potenciar la recuperación. Un aspecto central es evitar las etiquetas. Muchas personas con distimia suelen describirse a sí mismas como “flojas”, “negativas” o “distraídas”, cuando en realidad lo que experimentan son síntomas de un trastorno que puede tratarse. Reconocerlo es clave para dejar de cargar con la culpa o el estigma y, en su lugar, buscar apoyo profesional.

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Fernando Vilchis García: perfil de un talento de la UNAM, haciendo historia en San Antonio Texas

Desde los siete años, cuando descubrió la guitarra en una celebración familiar, la música se convirtió en el eje de la vida de Fernando Vilchis García. Hoy, el guitarrista mexicano, egresado de la Facultad de Música de la UNAM es candidato a la Maestría en Música en la Universidad de Texas en San Antonio, (UT San Antonio) y su trayectoria da cuenta del impacto decisivo de la educación artística universitaria en la formación de talentos con proyección internacional.

Vilchis inició su formación a los once años en el Ciclo de Iniciación Musical de la entonces Escuela Nacional de Música de la UNAM. “Desde ese momento tuve claro que quería dedicarme a la música”, señala. Fue en estos primeros años donde adquirió no solo las bases técnicas del instrumento, sino también una comprensión profunda del lenguaje musical. La guía de profesores como Marco Iván López Miranda fue clave en este proceso formativo temprano, al sentar fundamentos esenciales como la postura, la técnica y la disciplina de estudio.

A lo largo de su paso por la Facultad de Música, su desarrollo se consolidó en un entorno académico y artístico de alto nivel. Bajo la tutela de maestros como el Dr. Juan Carlos Laguna, Carlos Larrauri y Marco Miranda, Vilchis perfeccionó su interpretación y construcción sonora, al tiempo que fortaleció su enfoque profesional. Más allá del aula, los programas institucionales de la UNAM ampliaron su horizonte: gracias al Programa para Actividades Especiales de Cooperación Interinstitucional, realizó una gira de conciertos en Europa que transformó su relación con el escenario y su visión como intérprete.

Para el guitarrista, la educación que recibió en la UNAM ha sido un pilar fundamental. “Hizo posible que pudiera dedicarme de lleno a la música”, afirma. Becas, apoyos institucionales y oportunidades de presentarse en concursos y festivales permitieron que su formación trascendiera lo académico y se proyectara en escenarios reales, tanto en México como en el extranjero. Este acompañamiento se refleja en logros como el primer lugar en el Concurso “Gaetano Marziali” en Italia, así como reconocimientos en certámenes internacionales en Madrid y Boston.

Actualmente, Vilchis cursa la maestría en música en UT San Antonio, donde ha encontrado un enfoque más orientado a la interpretación, bajo la tutela del Dr. Issac Bustos. Su llegada a este programa fue resultado de una red de colaboraciones académicas y artísticas que se activaron a partir de giras y encuentros profesionales, demostrando la continuidad entre su formación en México y su desarrollo internacional.

El pasado 9 de abril, Fernando Vilchis se presentó en la sede de la UNAM en San Antonio con el concierto “Ecos del Espíritu: Música en seis cuerdas”. La respuesta del público fue cálida y entusiasta, reflejo de la conexión que el artista logra establecer más allá de contextos culturales. “La música mantiene su esencia, y la interpretación se adapta más en lo sensible que en lo técnico”, explica. En San Antonio, esa sensibilidad encontró eco en una comunidad que abrazó su propuesta artística y celebró su talento.

Al respecto, la Ing. Paula de Gortari, directora de la UNAM San Antonio, destacó: “Para nuestra sede es fundamental abrir espacios que impulsen y visibilicen a artistas mexicanos en el extranjero. Estos foros no solo fortalecen el vínculo cultural con nuestra comunidad, sino que también permiten que trayectorias como la de Fernando inspiren a nuevas generaciones”.

El trabajo de Vilchis también se distingue por su capacidad de integrar tradición y contemporaneidad. Su repertorio abarca desde música barroca hasta propuestas actuales, construyendo programas que dialogan entre distintas épocas y lenguajes. Para él, la interpretación es también una forma de contribuir a las nuevas generaciones: compartir experiencias, metodologías de estudio y aprendizajes adquiridos a lo largo de su formación.

La historia de Fernando Vilchis García es, en muchos sentidos, reflejo del alcance de la UNAM como institución formadora. Desde sus primeros acercamientos a la música hasta su presencia en escenarios internacionales, su camino evidencia cómo los programas artísticos universitarios pueden transformar vocaciones tempranas en trayectorias profesionales sólidas, capaces de resonar más allá de cualquier frontera.

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FES Zaragoza capacita a bomberos de la Ciudad de México en manejo de fauna silvestre

La capacitación de los cuerpos de bomberos en el manejo de fauna silvestre se ha convertido en una necesidad urgente en contextos urbanos como la Ciudad de México. En este escenario, la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza ha asumido un papel clave al impulsar programas de formación dirigidos al Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México, enfocados en el manejo adecuado de reptiles, arácnidos y mamíferos.

Este esfuerzo responde a una problemática creciente: el aumento del contacto entre humanos y fauna silvestre, así como la falta de preparación técnica para atender este tipo de situaciones.

¿Por qué es necesaria la capacitación?

Los bomberos suelen ser los primeros en llegar cuando se reporta la presencia de animales en espacios urbanos. Aunque trabajan de manera coordinada con otras autoridades, son ellos quienes, en la práctica, realizan el manejo directo de los ejemplares. Sin embargo, tradicionalmente no han recibido capacitación especializada en identificación de especies, evaluación de riesgos o técnicas de contención seguras.

Esta carencia ha provocado que, en muchos casos, actúen basándose en información empírica o en conocimientos adquiridos de fuentes poco confiables, como redes sociales o contenidos televisivos.

En este contexto, la “infodemia” representa un riesgo importante, ya que la abundancia de información incorrecta o mal interpretada puede derivar en prácticas inadecuadas que incrementan el peligro tanto para los bomberos como para los animales, explicó el Dr. Uri Omar García Vázquez, académico de la FES Zaragoza, quien, junto con estudiantes de la institución, participa en la capacitación.

Por ejemplo, creencias erróneas sobre la identificación de especies venenosas, como ciertas serpientes, pueden llevar a decisiones equivocadas durante una intervención.

Expansión urbana y cambio en la fauna

A este problema informativo se suma un factor estructural más amplio: el incremento en la frecuencia de encuentros entre humanos y fauna silvestre. Este fenómeno está estrechamente relacionado con la expansión de la mancha urbana, que invade los hábitats naturales, así como con cambios recientes en el comportamiento de algunas especies.

“Durante el periodo de confinamiento por la pandemia, varios animales ampliaron su rango de distribución y se adaptaron a entornos urbanos. Como resultado, hoy es más común observar mamíferos como cacomixtles y tlacuaches en parques, colonias e incluso zonas céntricas de la ciudad”, comentó García Vázquez.

Este fenómeno resulta especialmente relevante en la Ciudad de México, donde existe una notable diversidad biológica que muchas personas desconocen.

En el caso de los reptiles, existen varias especies de serpientes, algunas de ellas de importancia médica, es decir, con venenos que pueden representar un riesgo grave para los seres humanos. En la CDMX, por ejemplo, existen seis tipos de víboras de cascabel, por lo que su correcta identificación es fundamental, ya que determina el tipo de respuesta que deben aplicar los bomberos.

De manera complementaria, también se incluye la capacitación sobre arácnidos presentes en la ciudad, destacando que solo algunos representan un riesgo real para la salud humana. Entre los de mayor importancia médica se encuentran los alacranes, las arañas violinistas y las viudas negras, capaces de provocar afectaciones graves si no se atienden oportunamente.

Formación integral: teoría, biología y toma de decisiones

Frente a este panorama, uno de los ejes centrales de la capacitación impartida por el Dr. Uri y su equipo es la enseñanza teórica sobre identificación de especies peligrosas y no peligrosas. A partir de este conocimiento, los bomberos pueden tomar decisiones informadas y reducir riesgos.

A esto se suma la formación en historia natural, que incluye el comportamiento, los hábitos, la ecología y la distribución de los animales, lo que permite comprender su presencia en entornos urbanos.

Además de la identificación y comprensión de las especies, también se capacita en el manejo posterior a la captura. No se trata únicamente de retirar al animal, sino de garantizar que su liberación se realice en un sitio adecuado para su supervivencia y sin afectar el equilibrio ecológico.

En este sentido, el conocimiento sobre reptiles venenosos, mamíferos y arácnidos, así como sus protocolos de atención, permite una respuesta más eficaz ante emergencias, reduciendo riesgos tanto para la población como para la fauna silvestre.

Entre sorpresa y mayor conocimiento para su profesión

Durante los procesos de capacitación, se ha observado que los bomberos muestran un notable interés y entusiasmo al conocer más sobre estos organismos. Gran parte de la información que se les proporciona, aunque básica desde una perspectiva biológica, resulta novedosa para ellos.

En este contexto, la bombera Liliana Isabel Vázquez Hernández destacó que estos cursos les permiten ampliar sus conocimientos sobre animales potencialmente peligrosos, así como aprender técnicas para su captura mediante el uso de materiales básicos y sencillos, como cubetas, pinzas, ganchos y tubos, siempre priorizando la seguridad e integridad personal.

Asimismo, este tipo de formación representa una oportunidad de retroalimentación constante, ya que se genera un intercambio de saberes y creencias que, al ser contrastados con conocimiento científico, permite complementar los conocimientos previos y construir una comprensión más completa sobre los riesgos y el manejo de fauna silvestre.

Durante las sesiones, aspectos como el comportamiento de ciertos arácnidos, por ejemplo, el caso de la viuda negra, cuya hembra puede llegar a devorar al macho, o las características del veneno, como el efecto necrótico de la araña violinista, suelen generar sorpresa y curiosidad. Estos contenidos no solo amplían el conocimiento de los participantes, sino que también fortalecen su confianza para actuar en situaciones reales.

En ese sentido, la bombera Laura Mejía agradeció que la UNAM y la FES Zaragoza brinden esta capacitación, ya que considera que el fortalecimiento de sus habilidades y conocimientos se traduce directamente en una mejor atención y servicio a la ciudadanía en este tipo de incidentes.

Una oportunidad para compartir lo aprendido

Desde el ámbito académico, este tipo de iniciativas representan una forma de vincular la investigación científica con las necesidades sociales. La FES Zaragoza, como parte de la universidad pública, busca no solo generar conocimiento, sino también aplicarlo en beneficio de la comunidad.

Por ello, el equipo encargado de la capacitación a bomberos, coordinado por el Dr. Uri, involucra a estudiantes en estas actividades con el objetivo de que desarrollen sensibilidad social y un compromiso con la divulgación científica.

En este contexto, la estudiante Naomí Ávila Jiménez, integrante de dicha institución, compartió que esta experiencia resulta muy gratificante, ya que le permite poner en práctica y transmitir los conocimientos adquiridos en el aula al cuerpo de bomberos. Destacó, además, que esta interacción facilita la comunicación de información científica relevante y su aplicación en un entorno real.

Desde el punto de vista personal y profesional, Ávila Jiménez señaló que esta actividad contribuye significativamente al desarrollo de habilidades como la comunicación oral y el trabajo en equipo, además de fortalecer su formación como futura bióloga comprometida con la divulgación del conocimiento científico.

Una capacitación necesaria e importante

La creciente interacción entre la fauna silvestre y los entornos urbanos ha convertido su manejo en un reto que exige conocimiento especializado, actualización constante y coordinación interinstitucional.

En este contexto, la colaboración entre la FES Zaragoza y el Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México representa un modelo de vinculación efectiva entre la ciencia y la atención de emergencias. Esta capacitación no solo fortalece las capacidades operativas del personal en campo, sino que también reduce riesgos, mejora la toma de decisiones y contribuye a una convivencia más segura entre la población y la biodiversidad urbana.

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UNAM impulsa supercómputo eficiente y sustentable

La Universidad Nacional Autónoma de México inició el proceso de adquisición de un clúster de alto desempeño destinado a fortalecer la investigación y el desarrollo de la Inteligencia Artificial en el país.

Este sistema contará con una capacidad mínima de procesamiento de 3 PetaFLOPS, con un formato de doble precisión (FP64), y un almacenamiento total de 5 Petabytes.

Se trata del primer clúster en una institución educativa mexicana que incorporará un sistema de enfriamiento líquido sin agua, lo que garantiza un bajo impacto ambiental y reduce la necesidad de mantenimiento durante los próximos diez años.

Esta tecnología de enfriamiento ofrece una eficiencia térmica superior, disipa el calor con mayor rapidez y mantiene los procesadores a temperaturas óptimas, permitiendo que operen a máxima velocidad de forma continua.

Con esta iniciativa, la UNAM se coloca como referente en infraestructura tecnológica. Al mismo tiempo, incorpora soluciones que reducen el impacto ambiental, alineándose con las mejores prácticas internacionales en materia energética y responsabilidad ecológica.

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Agenda UNAM: actividades para el fin de semana

La Universidad Nacional Autónoma de México ofrece una amplia y diversa cartelera cultural para todos los públicos. A continuación, presentamos una selección de actividades para este fin de semana, 2 y 3 de mayo, que da cuenta de la riqueza artística y académica que se vive en sus espacios. Esta es solo una muestra de la amplia oferta que la UNAM mantiene de manera permanente.

La música abre el programa con La niñez y la música. “¡Cuánta cuerda! Viaje por la historia del arpa”, un recorrido sonoro pensado para públicos de todas las edades que se llevará a cabo el 2 de mayo a las 18:00 horas en la Sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario.
Más información: https://cultura.unam.mx/evento/la-niniez-y-la-musica–161cuanta-cuerda!-viaje-por-la-historia-del-arpa

En el ámbito cinematográfico, el Cinematógrafo del Chopo proyectará Nuestra tierra, dirigida por Lucrecia Martel, una coproducción internacional de 2025. La función será el 2 de mayo a las 18:30 horas y el 3 de mayo a las 16:00 horas.
Más información:
https://cultura.unam.mx/evento/nuestra-tierra
https://cultura.unam.mx/evento/nuestra-tierra-1

Para quienes prefieren las exposiciones, el Colegio de San Ildefonso alberga El galeón de Acapulco-Manila. Somos Pacífico. El mundo que emergió del trópico, una muestra que invita a reflexionar sobre los vínculos históricos y culturales del Pacífico. Puede visitarse sábado y domingo a partir de las 11:00 horas, y permanecerá abierta hasta el 31 de mayo.
Más información: https://cultura.unam.mx/evento/el-galeon-de-acapulco-manila-somos-pacifico-el-mundo-que-emergio-del-tropico

El fin de semana también será escenario del Día Internacional de la Danza, que se celebrará el 3 de mayo en el Centro Cultural Universitario con diversas actividades dedicadas a esta disciplina.
Más información: https://www.danza.unam.mx/did26

Asimismo, el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), ubicado en el Centro Cultural Universitario, invita a recorrer sus salas y a conocer su programación vigente, que reúne algunas de las propuestas más relevantes del arte contemporáneo en México y el mundo. Diseñado por el arquitecto Teodoro González de León, este espacio se ha consolidado como uno de los principales recintos dedicados al arte actual en el país. Actualmente pueden visitarse, entre otras, las siguientes exposiciones:

  • Delcy Morelos. El espacio viviente
  • Tim Hecker. Wastelands
  • Néstor Jiménez. Uno entre millones
  • Los grupos y otras revueltas artísticas. Redes y colectividades en México, 1976-1985
  • Marta Palau. Mis caminos son terrestres

Puede visitarse el sábado de 11:00 a 20:00 horas y el domingo de 11:00 a 18:00 horas.
Más información: https://muac.unam.mx/

La UNAM invita a la comunidad universitaria y al público en general a disfrutar de estas actividades y a explorar la vasta oferta cultural que enriquece la vida universitaria cada semana.

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Entre dos banderas: binacionales y naturalizados en el futbol contemporáneo

El fenómeno de los jugadores binacionales y con múltiples nacionalidades se ha vuelto cada vez más común en el futbol contemporáneo, reflejando transformaciones profundas en la manera en que se conciben la identidad, la pertenencia y la ciudadanía en un mundo globalizado.

Hoy en día no es raro que un futbolista tenga dos o más nacionalidades, lo que le abre la posibilidad de elegir entre distintas selecciones nacionales. Este escenario, que en otros tiempos habría sido excepcional, se ha convertido en una realidad estructural derivada de la movilidad humana, la migración internacional y las nuevas formas de organización jurídica de la nacionalidad.

Un ejemplo claro se observó en el Mundial de Qatar 2022, donde la selección de Francia, finalista del torneo, contó con una amplia presencia de jugadores con raíces migrantes, como Jules Koundé, Raphaël Varane, Dayot Upamecano, Theo Hernández, Aurélien Tchouaméni, Ousmane Dembélé y Kylian Mbappé. Más allá de los casos individuales, este tipo de plantillas ilustra cómo la identidad deportiva ya no está determinada exclusivamente por el lugar de nacimiento, sino por una combinación de factores familiares, legales y territoriales que amplían el abanico de pertenencias posibles.

Pero este fenómeno no solo transforma el terreno deportivo, también abre debates más amplios en el ámbito político y social.

Un fenómeno con fondo político

Para el maestro de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Sergio Varela Hernández, la binacionalidad en el deporte, en este caso el futbol, está profundamente ligada a los cambios en la legislación internacional y a las dinámicas contemporáneas de migración.

Por un lado, los marcos legales de muchos países han facilitado la adquisición de nuevas nacionalidades mediante naturalización o vínculos familiares, por otro, existe una tendencia política que busca restringir estos procesos. En ese contexto, el debate sobre la nacionalidad se ha convertido también en un terreno ideológico.

“El nacionalismo contemporáneo, especialmente asociado a corrientes de derecha y fenómenos como el ‘trumpismo’, ha reforzado la idea de que la identidad nacional debe ser protegida frente a lo extranjero”, señaló Varela Hernández.

Esta visión contrasta con perspectivas más abiertas e internacionalistas, que entienden la identidad como algo dinámico y múltiple. Así, la doble o múltiple nacionalidad se convierte en un punto de tensión entre dos formas de entender el mundo: una más cerrada y excluyente, y otra flexible y global.

Desigualdades estructurales en el futbol global

Más allá de la identidad, la binacionalidad también revela asimetrías dentro del futbol global. Existe la percepción de que este fenómeno puede favorecer a las naciones con mayor poder económico y ligas más competitivas.

Países como Francia han aprovechado históricamente su capacidad para incorporar talento con raíces en antiguas colonias, lo que genera una ventaja deportiva estructural. Este fenómeno está vinculado con procesos más amplios de colonialismo, migración y concentración de talento en las ligas europeas más poderosas.

En ese sentido, la binacionalidad en el futbol puede compararse con la “fuga de cerebros” en el ámbito laboral: talentos originarios de países periféricos migran hacia centros de poder económico. Las ligas europeas funcionan como polos de atracción que concentran a los mejores jugadores del mundo, reproduciendo desigualdades históricas entre regiones.

Más visible, pero también más debatido

Estas dinámicas sociales e históricas no solo generan ventajas competitivas desiguales, sino que también moldean la manera en que cada región del mundo vive y discute la binacionalidad en el futbol. Su interpretación no es homogénea, pues está atravesada por contextos culturales y políticos específicos. A diferencia de otras expresiones culturales como la música o el arte, el futbol mantiene una carga simbólica especialmente fuerte en torno a la identidad nacional, la pertenencia y la autenticidad.

En Europa, la presencia de jugadores binacionales es ya una característica estructural del futbol moderno, en gran medida debido a la composición multicultural de sus sociedades. En países como Francia, Alemania o España, es habitual encontrar futbolistas con raíces africanas o de otras regiones, sin que esto genere grandes controversias.

En este contexto, la elección entre dos selecciones suele interpretarse como una decisión profesional dentro de un entorno globalizado, y la identidad nacional en el deporte se percibe como más flexible y diversa.

En el continente americano, la situación es más heterogénea. En la región de CONCACAF, particularmente en Estados Unidos, Canadá, Surinam o Curazao, la incorporación de binacionales es incluso una estrategia activa para fortalecer selecciones nacionales, aprovechando jugadores formados en Europa o con doble nacionalidad. En estos casos, el fenómeno es ampliamente aceptado.

En cambio, en Sudamérica y en países como México, la percepción es más ambivalente. Aunque también se recurre a jugadores con doble nacionalidad, el debate suele estar cargado de componentes identitarios y emocionales. La “lealtad” del jugador y el significado de representar a una nación generan mayor presión mediática y cultural, lo que hace que la discusión sea más visible.

México: entre tradición e integración

En este mapa global, México ocupa una posición particular. De acuerdo con Varela Hernández, persiste una visión más tradicional de la identidad futbolística, en la que la representación nacional se asocia fuertemente con la formación dentro del país y con una idea homogénea de pertenencia. Esto genera cuestionamientos recurrentes sobre la legitimidad de los jugadores binacionales, especialmente cuando su vínculo con México se activa tras haber sido considerados por otra federación.

Casos como Santiago Giménez, Obed Vargas y Richard Ledezma han formado parte de este debate, aunque con distintos niveles de intensidad mediática. En todos ellos se trata de futbolistas que ejercen su nacionalidad mexicana dentro del marco legal, ya sea por nacimiento, ascendencia o vínculos familiares.

“Hay una contradicción importante. México ha sido un país de emigrantes, pero también receptor de migrantes. Si bien el nacionalismo mexicano tiene raíces históricas profundas, que surgen desde la Colonia, se arraigan con la Independencia y las múltiples batallas ante intervenciones extranjeras, este nacionalismo histórico entra en tensión con la realidad contemporánea”, mencionó el maestro de la FCPyS.

En ese sentido, una de las razones por las que no existe una apertura plena hacia los futbolistas binacionales es la persistencia de una narrativa que enfatiza la autosuficiencia, la idea de que “nosotros podemos solos”. Esta visión refuerza una concepción más cerrada de la identidad futbolística, donde la pertenencia se asocia principalmente al desarrollo interno.

No obstante, este paradigma comienza a transformarse. Equipos como Chivas han empezado a flexibilizar su visión histórica, mientras que en selecciones menores se ha impulsado la búsqueda de talento con raíces mexicanas en el extranjero, ampliando el espectro competitivo del país.

“Naturalizados”, un término en disputa

En este debate sobre la pertenencia, existe una categoría aún más polémica: la de los jugadores naturalizados. En el Mundial de Qatar 2022, 137 de los 832 futbolistas convocados eran naturalizados, lo que representa aproximadamente el 16%. En el caso de México, solo hubo uno: Rogelio Funes Mori.

Sin embargo, más allá de los números, el término “naturalizado” suele tener una carga negativa. A diferencia de “binacional”, que remite a orígenes familiares o trayectorias migrantes, “naturalizado” se percibe como una incorporación artificial o meramente administrativa, lo que alimenta cuestionamientos sobre la legitimidad de estos jugadores.

A lo largo de su historia futbolística, la Selección Mexicana ha contado con 18 naturalizados y seis de ellos asistieron a un Mundial. El español Carlos Blanco Castañón, Suiza 1954 y Suecia 1958, el cubano Jorge Romo, Suiza 1954 y Suecia 1958, el brasileño Antonio Naelson, Alemania 2006, y los argentinos Gabriel Caballero, Corea-Japón 2002, Guillermo Franco, Sudáfrica 2010, y Rogelio Funes Mori, Qatar 2022, son los jugadores que, pese a haber nacido fuera del país, defendieron la camiseta de la Selección Mexicana en Copas del Mundo, evidenciando que la identidad futbolística no siempre está determinada únicamente por el lugar de nacimiento, sino también por procesos de integración, trayectoria profesional y sentido de pertenencia.

No obstante, el cuestionamiento hacia estos futbolistas suele estar vinculado a discursos nacionalistas más rígidos, amplificados por ciertos sectores mediáticos.

“Cuestionar la legitimidad de quienes adquieren la nacionalidad mexicana resulta contradictorio con nuestra tradición histórica. Por ejemplo, cuando hubo exiliados españoles tras la Guerra Civil, México acogió a intelectuales, artistas, científicos que adquirieron la ciudadanía mexicana. Optar voluntariamente por convertirse en mexicano debería ser visto como algo positivo, independientemente de las razones que motivan esa decisión”, mencionó el maestro de la FCPyS.

Desde esta perspectiva, el uso del término “naturalizado” puede resultar despectivo y problemático, ya que sugiere jerarquías entre ciudadanos, como si existieran mexicanos “de primera” y “de segunda”, cuando en realidad adquirir una nueva nacionalidad es un proceso cada vez más común en un mundo globalizado.

Frente a este panorama, el maestro Sergio planteó una postura crítica desde las ciencias sociales, donde se apueste por superar los nacionalismos excluyentes y promover valores como el respeto, la tolerancia y la inclusión.

Un fenómeno de la globalización

El fenómeno de los futbolistas binacionales y naturalizados no es una anomalía del deporte moderno, sino una expresión directa de un mundo cada vez más interconectado. Lejos de poner en duda la autenticidad de la identidad nacional, estos casos evidencian que la pertenencia ya no puede entenderse desde parámetros rígidos o excluyentes.

En el futbol, como en la sociedad, las identidades son múltiples, cambiantes y atravesadas por procesos históricos, políticos y culturales. Resistirse a esta realidad implica ignorar las dinámicas de la globalización que han redefinido no solo cómo se compite, sino también qué significa representar a un país.

En ese sentido, el reto para naciones como México no es cerrar la puerta a estas nuevas formas de pertenencia, sino repensar su identidad futbolística desde una perspectiva más abierta, incluyente y acorde con su propia historia migrante.