La Bola: el documental que revive y colorea la Revolución Mexicana con inteligencia artificial
Redacción / Con información de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas UNAM
julio 20, 2026
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Primer documental mexicano que a partir de material de archivo, pone en primer plano a los rostros olvidados de la Revolución Mexicana.
A partir de la creación del software libre Adelita, las imágenes de la Revolución Mexicana cobran vida y color.
La voz de Yalitza Aparicio narra la emoción de esos años convulsos.
Mediante una reinterpretación con Inteligencia Artificial de las imágenes de la Revolución Mexicana capturadas por los pioneros del cine nacional, La Bola recorre el inicio, auge y caída del movimiento, el nacimiento de un nuevo país, además de los relatos que han construido la identidad y el momento actual.
La Bola reúne el testimonio de algunas de las voces más reconocidas en el estudio de la Revolución Mexicana, la historia política, social y cultural del país, así como del patrimonio cinematográfico nacional. A través de sus reflexiones, el documental ofrece una lectura plural y contemporánea de uno de los episodios más decisivos de la historia de México. Participan las historiadoras e historiadores Soledad Loaeza, Lorenzo Meyer Cossío, Salvador Rueda, Josefina Mac Gregor Gárate, Roger Bartra, Margarita Vázquez Montaño, Ricardo Pérez Montfort, Felipe Ávila, Alejandra Moreno Toscano, Gabriela Cano, Ángel Miquel, Federico Dávalos Orozco, Edwin Álvarez, Pedro Celis, Ángel Martínez Juárez y Diego Flores Magón.
El documental cuenta además con la narración de Yalitza Aparicio, cuya voz guía al espectador a través de este recorrido por la Revolución Mexicana, estableciendo un puente entre el México de hace más de un siglo y las nuevas generaciones.
Tráiler oficial de La Bola, ópera prima documental de la ENAC-UNAM dirigida por Alfonso Coronel, que reinterpreta mediante inteligencia artificial imágenes de archivo de la Revolución Mexicana para ofrecer una mirada contemporánea a este episodio histórico.
Tomando como eje central el material de archivo con el que cuenta la Filmoteca de la UNAM, extractos de otras películas como El automóvil gris (1919), El aniversario del fallecimiento de la suegra de Enhart (1912), El compadre Mendoza (1934), Memorias de un mexicano (1950), Vámonos con Pancho Villa (1935) Río escondido (1948) y El tesoro de Pancho Villa (1935) con el apoyo de Fundación Azteca, y entrevistas con destacados historiadores, este largometraje documental, disponible también en tercera dimensión, tendrá su estreno mundial dentro de la Selección Oficial del Festival Internacional de Cine Guanajuato 2026, el cual se llevará a cabo del 24 de julio al 2 de agosto 2026.
El cineasta Alfonso Coronel inició la idea de este proyecto mientras realizaba su tesis de maestría en cine documental. En aquel momento presentó como ejemplo práctico 15 minutos de materiales, sin embargo, tras ganar la convocatoria de apoyo a Óperas Primas de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas en marzo de 2023, supo que quería utilizar las Colecciones cinematográficas testimoniales de la Revolución Mexicana (1898-1932) de la Filmoteca de la UNAM, colorearlos con inteligencia artificial, interpolar los fotogramas (generar más entre las imágenes ya existentes), al tiempo de visibilizar a las poblaciones que normalmente no aparecen en este tipo de registros o que no están en primer plano, pero que son imprescindibles en este tipo de movimientos.
Para incorporar el tratamiento de materiales a partir del uso de color con inteligencia artificial, durante un año, el maestro Emilio Morales Juárez y el doctor Gibrán Fuentes Pineda del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas de la UNAM, desarrollaron Adelita un software libre que permitiera darle color a las imágenes y que permanecerá abierto, gratuito y para uso público.
Uno de los pilares del proyecto fue su rigor histórico. La asesoría en color e indumentaria militar estuvo a cargo del Dr. Edwin Álvarez y del Lic. Pedro Celis, especialistas en historia militar mexicana. Su trabajo permitió definir, escena por escena, la apariencia de uniformes, insignias, banderas, vehículos y demás elementos presentes en las imágenes restauradas. En La Bola, la inteligencia artificial no decidió el color de la historia: cada intervención fue resultado de una investigación documental y de un proceso de validación histórica realizado por sus asesores, convirtiendo a la IA en una herramienta al servicio del conocimiento histórico y no en un sustituto del criterio humano.
Las recreaciones históricas fueron interpretadas por Orlando Moguel, Óscar Ixta, Omar Ramírez, Pablo Fulgueira, Jorge Aguilar, Enrique Rosas, Abraham Sapién, Nicolás Carranza, Aitana Lorente, Alejandro Garfías, Pablo Mendoza y Jorge Paredes, quienes dan vida a personajes fundamentales de la Revolución Mexicana.
La Bola es, en esencia, una reflexión sobre el poder de las imágenes para narrar la historia y resignificarla en el presente.
Desechos de nopal podrían restaurar suelos y mejorar cultivos
Con información del Boletín UNAM-DGCS-416
julio 20, 2026
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Investigadores del Instituto de Geología de la UNAM evalúan el uso de residuos procesados mediante digestión anaerobia como fertilizante orgánico. En cultivos de avena forrajera, este subproducto incrementó hasta 20 % la biomasa y adelantó un mes la maduración de las plantas.
Espinas, orillas y otros residuos del nopal que habitualmente terminan en pilas de compostaje urbano o en la basura podrían convertirse en una alternativa para nutrir los cultivos y recuperar suelos expuestos a agroquímicos.
Bruno Chávez Vergara, investigador del Departamento de Ciencias Ambientales y del Suelo del Instituto de Geología de la UNAM, y su equipo científico evalúan el uso del digestato de nopal como fertilizante orgánico en zonas agrícolas de Milpa Alta, en la Ciudad de México.
El digestato es el material residual líquido que se obtiene después de la descomposición anaerobia, es decir, sin oxígeno, de la materia orgánica. En este caso, se produce a partir de las espinas y orillas que se retiran durante el procesamiento del nopal (Opuntia spp.).
Las pruebas realizadas en cultivos de avena forrajera mostraron resultados favorables desde el primer ciclo agrícola: la biomasa, es decir, la cantidad total de materia orgánica producida por los cultivos, aumentó hasta 20 por ciento y la maduración de las plantas se adelantó hasta un mes.
Además de mejorar la productividad, el digestato podría ayudar a restablecer funciones biológicas en suelos que han estado expuestos a agroquímicos y facilitar una transición de la fertilización sintética hacia alternativas orgánicas.
Nutrientes para las plantas y el suelo
Para mantener su productividad, las plantas necesitan nutrientes. Estos pueden suministrarse de manera sintética, mediante productos químicos aplicados al suelo, o de forma orgánica, a partir de residuos degradados por microorganismos.
Chávez Vergara explicó que, cuando se utilizan nutrientes sintéticos, no se proporciona a los microorganismos el carbono que necesitan para construir sus células. El digestato, en cambio, aporta nutrientes minerales a las plantas y también alimenta a bacterias y hongos benéficos, de manera semejante a lo que ocurre en la naturaleza.
Su presentación líquida permite que penetre con mayor facilidad en el suelo, favorece una asimilación más rápida de los nutrientes y representa un ahorro de agua.
A diferencia de los abonos y las compostas, que emplean una descomposición aerobia y requieren un proceso más lento, el digestato se obtiene mediante un procedimiento anaerobio. Este método busca originalmente producir biogás para abastecer generadores eléctricos, pero también deja como subproducto un líquido con potencial para utilizarse como fertilizante.
Aprovechar la merma del nopal
Entre 15 y 20 por ciento del nopal se convierte en material de desecho durante su procesamiento. La propuesta del equipo universitario consiste en reaprovechar esa merma en lugar de enviarla a la basura o a pilas de compostaje urbano.
El trabajo se realiza en colaboración con la empresa Sustentabilidad en Energía y Medio Ambiente (SUEMA), que administra una planta de procesamiento de nopal mediante un convenio con la alcaldía Milpa Alta.
La compañía colabora con las y los trabajadores del campo para generar energía eléctrica y abastecer los procesos industriales del centro de acopio de esta cactácea. Los residuos resultantes, llamados digestato, representan una opción viable para evaluarse como fertilizante.
Los principales beneficiarios podrían ser los agricultores de ladera, cuyos cultivos son de temporal y no cuentan con sistemas de riego. En estas zonas, además, la mecanización resulta problemática porque puede provocar una erosión intensa.
Hacia una producción alimentaria sustentable
La investigación formó parte de un proyecto financiado entre 2018 y 2020 por la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México.
Su objetivo fue sentar las bases para el manejo de los suelos volcánicos de la porción sur de la cuenca de México, con el propósito de potenciar la producción alimentaria sustentable, la recarga de agua y la mitigación del cambio climático, así como favorecer la agricultura sustentable y la prestación de servicios ecosistémicos.
Como parte de este esfuerzo para avanzar de la fertilización sintética a la orgánica, también se buscó probar la tecnología en localidades como Santiago Tulyehualco, en Xochimilco, y San Nicolás Tetelco, en Tláhuac.
Tras los primeros resultados favorables, el equipo científico del Instituto de Geología de la UNAM espera ampliar las pruebas en campo para estudiar sus efectos en cultivos como maíz y zanahoria, además de determinar la dosis mínima que resulte rentable.
Investigador de la UNAM recibe el Premio Princesa de Girona Internacional Investigación 2026
Redacción
julio 14, 2026
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José Eduardo Méndez Delgado, astrofísico del Instituto de Astronomía, destacó que este reconocimiento visibiliza el trabajo científico que se realiza desde México y desde la Universidad
Tras recibir el Premio Princesa de Girona Internacional Investigación 2026, José Eduardo Méndez Delgado, investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, afirmó que este reconocimiento representa una satisfacción personal, pero también una responsabilidad para visibilizar el trabajo de las nuevas generaciones de científicos.
“Me siento muy contento y también siento una responsabilidad muy grande. Al final de cuentas esto visibiliza el trabajo que hacemos los investigadores jóvenes y, sobre todo, lo que estamos haciendo desde nuestro país, desde México y desde la UNAM”, expresó el astrofísico mexicano después de la ceremonia de entrega realizada en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, España.
Méndez Delgado fue reconocido por sus aportaciones al estudio de la física y la química de las nebulosas ionizadas, línea de investigación que permite comprender la composición química de las galaxias, su pasado y su evolución.
“Yo trabajo esencialmente investigando la composición química de las galaxias para entender su pasado y su evolución”, explicó.
El investigador universitario detalló que, durante los primeros minutos después del inicio del universo, se formaron únicamente elementos ligeros, mientras que el resto de los elementos químicos surgieron posteriormente con la vida y la muerte de las estrellas.
“Cuando yo mido elementos químicos, estoy siendo una especie de arqueólogo: a partir de las evidencias químicas reconstruyo el pasado de las galaxias y entiendo mejor cómo se ha formado el universo”, señaló.
El Premio Princesa de Girona Internacional Investigación reconoce trayectorias jóvenes con aportaciones destacadas y proyección internacional. En esta edición, la ceremonia reunió a seis galardonados de distintos ámbitos, entre ellos la investigación, el emprendimiento, la acción social y las artes, bajo el eje del talento compartido.
Para Méndez Delgado, uno de los mensajes centrales de este reconocimiento es mostrar que la ciencia también es un espacio para las juventudes. Consideró necesario modificar la idea de que la investigación científica se realiza de manera aislada o únicamente por personas con varias décadas de trayectoria.
“Creo que es importante cambiar un paradigma: el paradigma de que la ciencia se hace encerrado en un cubículo por una persona de muchas décadas de trayectoria, cuando en realidad la ciencia es dinámica, está viva, está evolucionando en cada momento y cada vez a una tasa más rápida”, sostuvo.
El astrofísico subrayó que jóvenes investigadores participan actualmente en proyectos y transformaciones científicas de gran alcance, en áreas como inteligencia artificial, nuevos telescopios terrestres y telescopios espaciales.
“Hay jóvenes que están dirigiendo muchas de las revoluciones científicas que estamos viviendo actualmente”, afirmó. “Toda esa riqueza de información está construida también por muchas manos jóvenes y creo que es importante que los jóvenes lo vean, se planteen que en la ciencia hay un camino para ellos”.
Desde la UNAM, agregó, existen condiciones para que nuevas generaciones se incorporen a proyectos científicos de alto nivel.
“Quiero decir que desde la UNAM estamos en una posición muy buena, estamos en la frontera de la ciencia, estamos involucrados en muchísimos proyectos científicos de muy alto nivel y, sobre todo, que el acceso a estar en nuestra casa de estudio les abre las puertas de par en par a todos los jóvenes para que se involucren, para que desarrollen su talento y para que sigan el camino de la ciencia, que es un camino, además de todo, lleno de satisfacciones”, expresó.
Nacido en Morelia, Michoacán, en 1994, Méndez Delgado inició su trayectoria como ayudante asociado de Manuel Peimbert en el Instituto de Astronomía de la UNAM. Posteriormente cursó el Máster en Astrofísica en la Universidad de La Laguna, España, con una beca de la Fundación Carolina, y realizó su doctorado en el Instituto de Astrofísica de Canarias, donde obtuvo mención cum laude.
Durante su estancia en el Instituto de Astrofísica de Canarias desarrolló investigaciones sobre objetos Herbig-Haro y discos protoplanetarios fotoionizados en la Nebulosa de Orión, con observaciones obtenidas mediante el Very Large Telescope, el Gran Telescopio Canarias y el Telescopio Espacial Hubble.
Entre sus aportaciones destaca la creación del proyecto internacional DEep Spectra of Ionized REgions Database, DESIRED, una base de datos que ha permitido analizar líneas de emisión débiles en nebulosas ionizadas y avanzar en el estudio de la discrepancia de abundancias en regiones HII, uno de los problemas históricos de la astrofísica.
Sus investigaciones han sido publicadas en revistas científicas como Nature y Nature Astronomy. Además, uno de sus trabajos recientes, centrado en las abundancias de hierro, nitrógeno y oxígeno y su relación con la creación y destrucción de polvo en la evolución química de las galaxias, recibió el Premio Ernst Patzer 2024, otorgado por el Instituto Max Planck de Astronomía, en Heidelberg, Alemania.
Luego de su formación en España, Méndez Delgado decidió regresar a México para continuar su labor científica desde la UNAM.
“He vuelto a México sobre todo porque creo que es parte de nuestra responsabilidad como mexicanos construir algo desde nuestro territorio que beneficie a los mexicanos que quieren seguir un camino en la ciencia y en el área del conocimiento”, afirmó.
Actualmente, desde el Instituto de Astronomía, participa en proyectos internacionales orientados a estudiar la estructura y evolución de las galaxias. Uno de ellos es el Sloan Digital Sky Survey, en particular el SDSS-V Local Volume Mapper, mediante el cual se realizan observaciones tridimensionales de gran parte de la Vía Láctea y de las Nubes de Magallanes.
“Con estas observaciones queremos entender cómo es la relación entre las estrellas, las nebulosas, el gas y todos los constituyentes internos de las galaxias, y qué impacto tienen en su evolución”, explicó.
El investigador destacó que la UNAM participa en la conducción de estos trabajos mediante un consorcio internacional con diversas universidades.
“Estamos por primera vez dirigiendo esta investigación y lo estamos dirigiendo desde la UNAM a través de un consorcio internacional junto con muchas universidades”, puntualizó.
Con este reconocimiento, José Eduardo Méndez Delgado se suma a la comunidad de jóvenes premiados por la Fundación Princesa de Girona, integrada por perfiles de distintas áreas que desarrollan proyectos con impacto social, científico, cultural y de emprendimiento
Para el investigador universitario, el premio también es una oportunidad para mostrar que la ciencia realizada desde México participa en conversaciones globales y puede abrir caminos para nuevas generaciones interesadas en el conocimiento.
Joven astrofísico de la UNAM, distinguido con el Premio Princesa de Girona
Redacción
julio 13, 2026
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José Eduardo Méndez Delgado, investigador del Instituto de Astronomía, será reconocido mañana martes 14 de julio en Barcelona por sus aportaciones al estudio de las nebulosas ionizadas.
“La ciencia pertenece a todos. Mi trayectoria demuestra que, con curiosidad, disciplina y pensamiento crítico, es posible convertir las preguntas más ambiciosas en conocimiento que beneficie a toda la sociedad”, afirmó José Eduardo Méndez Delgado, investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, durante la presentación de los galardonados con los Premios Princesa de Girona 2026, realizada este lunes en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, España.
El encuentro reunió por primera vez a los seis premiados de esta edición, un día antes de la ceremonia oficial de entrega, que se llevará a cabo este martes 14 de julio en el mismo recinto. En ese contexto, el astrofísico mexicano expresó que espera que este reconocimiento “anime a más jóvenes a creer que la investigación también puede ser un camino para transformar el mundo”.
Méndez Delgado recibirá el Premio Princesa de Girona Internacional Investigación 2026 por sus contribuciones al estudio de la física y la química de las nebulosas ionizadas, una línea de investigación que permite comprender la composición química del universo y reconstruir procesos relacionados con la formación y evolución de las galaxias.
El galardón reconoce a jóvenes de hasta 35 años con trayectorias destacadas y alto potencial de innovación. La ceremonia de entrega será encabezada por la familia real española y forma parte de una agenda de dos días dedicada al talento joven en Barcelona y Girona.
Especialista en física y química del medio interestelar, Méndez Delgado estudia las nebulosas ionizadas a partir de la luz que emiten. Mediante observaciones astronómicas y análisis espectroscópicos, su trabajo permite identificar propiedades del gas como temperatura, densidad y composición química, información clave para reconstruir la historia de formación y evolución de las galaxias.
“Utilizamos la química del gas como una especie de señal arqueológica que nos permite saber cuántas estrellas nacieron y murieron en un determinado punto del universo”, explicó en entrevista con Gaceta UNAM.
Para el investigador, el estudio de estos procesos también permite reflexionar sobre el origen de los elementos químicos que forman parte de la vida. “El calcio de nuestros huesos o el oxígeno que respiramos son elementos que se formaron inevitablemente en alguna estrella en el universo. Al buscar a través de la química el origen y la evolución de las galaxias, también estamos encontrándonos con el nuestro”, señaló.
Nacido en Morelia, Michoacán, en 1994, José Eduardo Méndez Delgado inició su trayectoria como ayudante asociado de Manuel Peimbert en el Instituto de Astronomía de la UNAM. Posteriormente cursó el Máster en Astrofísica en la Universidad de La Laguna, España, con una beca de la Fundación Carolina, y realizó su doctorado en el Instituto de Astrofísica de Canarias, donde obtuvo mención cum laude.
Durante su estancia en el Instituto de Astrofísica de Canarias desarrolló investigaciones sobre objetos Herbig-Haro y discos protoplanetarios fotoionizados en la Nebulosa de Orión, con observaciones obtenidas mediante el Very Large Telescope, el Gran Telescopio Canarias y el Telescopio Espacial Hubble.
Entre sus aportaciones destaca la creación del proyecto internacional DEep Spectra of Ionized REgions Database (DESIRED), una base de datos que ha permitido analizar estadísticamente líneas de emisión débiles en nebulosas ionizadas y avanzar en el estudio de la discrepancia de abundancias en regiones HII, uno de los problemas históricos de la astrofísica.
Sus investigaciones han sido publicadas en revistas científicas como Nature y Nature Astronomy. Además, uno de sus trabajos recientes, centrado en las abundancias de hierro, nitrógeno y oxígeno y su relación con la creación y destrucción de polvo en la evolución química de las galaxias, recibió el Premio Ernst Patzer 2024, otorgado por el Instituto Max Planck de Astronomía, en Heidelberg, Alemania.
Actualmente, desde la UNAM, Méndez Delgado preside el grupo de estudios nebulares y abundancias químicas del consorcio científico internacional SDSS-V Local Volume Mapper. También se desempeña como co-survey scientist del proyecto After Sloan 5, orientado al mapeo espectroscópico del universo cercano y de bajo brillo superficial.
“En la UNAM no somos una liga menor, no estamos compitiendo a escala regional; contribuimos al conocimiento humano de manera global, nos ubicamos en la frontera de la ciencia”, afirmó el astrofísico.
La ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Girona 2026 se realizará este martes 14 de julio en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. De acuerdo con la Fundación Princesa de Girona, la gala reunirá a los seis galardonados de esta edición y tendrá como eje el talento compartido, con el propósito de destacar el papel del conocimiento, la creación, el emprendimiento y la acción social en la generación de oportunidades para la sociedad.
¿Está naciendo un volcán en Ixtlán? La historia detrás de las pozas de lodo en El Salitre
Con información de la UNAM Morelia
julio 10, 2026
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Especialistas de la UNAM Campus Morelia y la UMSNH explican este fenómeno hidrotermal con el que conviven algunas familias michoacanas.
Explicaron que estas manifestaciones naturales nos recuerdan que la tierra está viva y cambia constantemente.
Detrás de las pozas de lodo de El Salitre, comunidad que pertenece al municipio de Ixtlán, en Michoacán, existe una historia que nos recuerda que los fenómenos naturales, son la muestra de que la tierra está viva y en constante cambio, así lo comentan las investigadoras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Campus Morelia y la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) que analizan de cerca este evento hidrotermal.
Y es que la mañana del 26 de mayo de 2026, los habitantes de la comunidad de El Salitre, en Ixtlán, Michoacán, se despertaron ante una escena difícil de imaginar. El lunes 25 de mayo, aproximadamente a las 9:00 pm, en el patio de una vivienda surgieron tres pozas de lodo que expulsaban lodo, agua y vapor. Conforme avanzaron las horas, algunas de ellas crecieron; el terreno empezó a deformarse y nuevas manifestaciones aparecieron tanto dentro como fuera del predio.
Las fotografías y los videos se difundieron rápidamente en redes sociales. Las imágenes mostraban lodo caliente emergiendo del suelo y vapor escapando por diversos puntos. Las preguntas no tardaron en llegar: ¿estaba naciendo un volcán?, ¿era una señal de erupción?, ¿existía peligro para la población?
Ante la incertidumbre, las especialistas de distintas instituciones acudieron al sitio para investigar lo que ocurría y así comprender lo sucedido y ver más allá de las grietas vaporosas que se manifestaron en la tierra y que generaron dudas entre los ciudadanos.
Ixtlán de los Hervores es uno de los lugares de México donde el calor interno de la Tierra se manifiesta con mayor evidencia. Desde hace más de un siglo se conocen en la región manantiales termales, emisiones de vapor, pozas de lodo y el famoso géiser que ha dado identidad al municipio. Estas manifestaciones son la expresión superficial de procesos que ocurren a cientos o miles de metros de profundidad, donde el agua subterránea en contacto con la roca se calienta y posteriormente asciende hacia la superficie. Los científicos conocen estos sistemas como hidrotermales.
Dos días después del inicio del fenómeno, especialistas del Instituto de Geofísica de la UNAM, de la Escuela Nacional de Estudios Superiores Morelia, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, del Centro Nacional de Prevención de Desastres y de Protección Civil Municipal, Estatal y Federal, realizaron una evaluación técnica en la zona.
Durante la inspección identificaron múltiples puntos activos que emitían vapor y gases. Algunas de las manifestaciones registraban temperaturas sorprendentes. En ciertos puntos se registraron valores de hasta 86 °C, muy cercanos a la temperatura de ebullición del agua. Aunque las imágenes recordaban a un pequeño campo volcánico, los datos contaban una historia diferente.
No se observaron evidencias de magma ascendiendo hacia la superficie, tampoco se encontraron depósitos recientes de ceniza volcánica ni señales que indicaran el nacimiento de un nuevo volcán.
La explicación más probable era otra: la reactivación de un sistema hidrotermal ya existente.
Las manifestaciones hidrotermales pueden imaginarse como respiraderos naturales del subsuelo. A través de fracturas y fallas geológicas, el agua caliente y los gases encuentran vías para ascender desde la profundidad. Cuando alcanzan la superficie, pueden manifestarse como fumarolas, manantiales termales, géiseres o pozas de lodo.
En El Salitre, el lodo observado se formó por la mezcla de agua caliente, gases y sedimentos finos del subsuelo. Por eso, aunque algunas personas los llaman “volcanes de lodo”, su origen es muy diferente al de los que expulsan lava; aquí no estaba emergiendo roca fundida. Lo que salía era agua caliente, vapor, gases y sedimentos movilizados por los fluidos hidrotermales.
El papel oculto de las fallas geológicas
Uno de los hallazgos más importantes fue la relación entre las manifestaciones y las estructuras geológicas de la zona. Los mapas elaborados a partir de vuelos de dron mostraron que las pozas se localizan cerca de fallas geológicas previamente identificadas en la región.
Las fallas no son únicamente lugares donde ocurren sismos. También pueden funcionar como auténticas autopistas subterráneas para el movimiento de agua caliente y de gases. Estas estructuras explican por qué las manifestaciones aparecen en algunos sitios y no en otros.
También ayudan a entender por qué la actividad puede migrar, disminuir o concentrarse en determinados puntos a lo largo de los días y es que, a un mes de esta manifestación natural, el equipo de investigadoras conformado por la Dra. Ruth Esther Villanueva Estrada, Investigadora del Instituto de Geofísica Unidad Michoacán; la Dra. Gemma Gómez Castillo, Investigadora Posdoctoral SECIHTI-IGUM (UNAM) y la Dra. Ericka Alinne Solano Hernández, Profesora de la licenciatura de Geociencias de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) de la UNAM Campus Morelia; así como la Dra. Ana Teresa Mendoza Rosas, Investigadora por México invitada al SECIHTI-IGUM (UNAM), comisionada al Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Tierra (INICIT) de la UMSNH, mantienen el monitoreo del lugar para su análisis y comprensión.
Así que las muestras de agua y lodo recolectadas durante los trabajos de campo serán analizadas para determinar su composición química y, con mayor precisión, el origen de los fluidos. También se realizarán estudios de gases y muestreos regionales de aguas subterráneas y de manantiales termales. Cada dato permitirá reconstruir mejor la historia que ocurre bajo la superficie.
El evento de mayo de 2026 recordó algo que a menudo olvidamos: la Tierra está viva y cambia constantemente.
En lugares como Ixtlán de los Hervores, esos cambios se manifiestan mediante agua caliente, vapor y lodo que emerge desde la profundidad siguiendo antiguos caminos geológicos. Comprender estos fenómenos no solo satisface nuestra curiosidad científica. También ayuda a reducir riesgos, a tomar decisiones informadas y a convivir de manera más segura con los procesos naturales que ocurren bajo nuestros pies.
Las pozas de lodo de El Salitre no anunciaron el nacimiento de un volcán. Sin embargo, sí ofrecieron una oportunidad extraordinaria para observar en tiempo real cómo el calor interno de la Tierra continúa moldeando el paisaje de Michoacán.
Jordi Borja, el urbanista que puso a la ciudadanía en el centro del desarrollo urbano
Leonardo Huerta Mendoza
julio 10, 2026
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El destacado urbanista, sociólogo y geógrafo catalán Jordi Borja falleció a la edad de 85 años. Él consideraba que además del cemento, los ladrillos y las varillas con los se construyen las ciudades, un material fundamental son los ciudadanos que las habitan.
En octubre de 2013, durante la conferencia Espacio público, seguridad y derecho a la ciudad, organizada por el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC) y el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM, el urbanista catalán señaló que en las ciudades existen elementos estructurales que entran en conflicto y abordó algunas prácticas negativas en su desarrollo.
Una de ellas es lo que llamó la “represión preventiva”, dirigida principalmente contra grupos sociales a los que el poder político considera peligrosos y reprime antes de que actúen. Esta práctica gubernamental ha llevado a criminalizar a poblaciones de inmigrantes, jóvenes y minorías religiosas, entre otras.
Jordi Borja no fue solo un teórico del urbanismo o un sociólogo, sino también un activista antifranquista y participante en la creación de instituciones democráticas, cercano a gobiernos progresistas y profesor de numerosas generaciones de arquitectos y urbanistas, a quienes transmitió su pasión por la humanización de las ciudades.
Consideraba que el espacio público “nos sirve de test para calificar el carácter democrático de una ciudad. Cuanto más pobre es el espacio público, más controlado, más excluyente o más especializado, menos democracia hay”. Afirmaba que las ciudades son el fundamento de la democracia porque, si no hay ciudades, si estas se disuelven, entonces se pierde la democracia.
En esa conferencia señaló que “la ciudad es, ante todo, espacio público, que es el espacio donde se expresan los derechos”, y que las políticas urbanas más reaccionarias “son las que niegan el espacio público o lo reducen. Hay una tendencia a controlar, eliminar y cerrar los espacios públicos”.
Recordó que históricamente siempre ha habido prácticas contrarias al derecho al espacio público, como sustituirlo por la circulación vehicular, llenar estos espacios con elementos que evitan la concentración de las personas e incluso prohibir las concentraciones sociales en las calles.
También mencionó prácticas opuestas a la vida ciudadana y colectiva, y que son origen de inseguridad, como la construcción de edificios de muchos pisos y centros comerciales. Todo ello rompe el tejido social de la urbe porque, al mismo tiempo, se segregan las zonas habitacionales.
Señaló que permitir que los barrios y la periferia crezcan sin orden es la máxima negación de la ciudad.
Jordi Borja Sebastià nació el 18 de junio de 1941 en Barcelona, ciudad en la que falleció el 10 de julio de 2026.
Cuando un terremoto de gran magnitud sacude alguna parte del mundo, suele existir una duda colectiva: ¿está temblando más que antes? La respuesta científica es no. Nuestro planeta está en constante movimiento y todos los días ocurren sismos. Sin embargo, la atención mediática y la inmediatez de las noticias suelen distorsionar nuestra percepción, haciéndonos creer que el peligro aumentó, incluso cuando los eventos ocurren a miles de kilómetros.
Para entender cómo se comporta la Tierra y romper algunos mitos de la sismicidad, la Dra. Ericka Alinne Solano Hernández, especialista y profesora de la Licenciatura en Geociencias de la Escuela Nacional Estudios Superiores (ENES) Morelia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó sobre estos fenómenos que han acaparado las portadas globales en los últimos días y que nos hacen recordar que la información y la prevención son la mejor herramienta para hacerle frente a este tipo de eventos naturales.
La Dra. Ericka Alinne Solano Hernández, sismóloga y profesora de la ENES Morelia de la UNAM, explica que los sismos son parte de la dinámica natural de la Tierra y que, aunque no pueden predecirse, comprenderlos desde la ciencia permite desmontar mitos y fortalecer la prevención.
El caso más reciente, y que tomó relevancia internacional, fue lo que ocurrió en Venezuela que fue el escenario de un fenómeno sismológico importante: dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 ocurrieron en un lapso de menos de 40 segundos. En la sismología, esto se conoce como un «doblete».
Debido a la extrema cercanía en el tiempo y el espacio, la población en las ciudades de Guaira y Caracas —fuertemente afectadas a pesar de estar a más de 100 kilómetros del epicentro— percibió ambos movimientos como si fueran un solo gran sismo de larga duración.
«La región noroccidental de Venezuela yace en una compleja zona donde interactúan tres placas tectónicas. Se estima que el primer sismo disparó al segundo», explica la Dra. Solano.
A esto se suma, además algo que la especialista señaló como un reto crítico: Venezuela cuenta con poca instrumentación sismológica, lo que complica obtener certezas inmediatas sobre la localización precisa y la fuente de cada evento hasta que no se analicen los datos de campo.
La Dra. Solano aclara que los dobletes no son fenómenos atípicos, aunque sí son menos frecuentes que el clásico esquema de un sismo principal seguido de réplicas más pequeñas. La historia cuenta con ejemplos claros:
Turquía (2023): Sufrió un doblete devastador de magnitudes 7.8 y 7.5 con apenas nueve horas de diferencia.
México (1982): La región de Ometepec, Guerrero, experimentó un doblete con cinco horas de diferencia.
Las placas tectónicas flotan e interactúan de manera similar a «corchos sobre el agua», moviéndose a velocidades muy lentas (de 5 a 10 centímetros al año). Al atorarse lateralmente o por subducción, acumulan una energía inmensa que, al liberarse súbitamente —como un trapo atorado bajo una puerta que se jala con fuerza—, provoca el sismo. Como se mueven despacio, estos eventos destructivos no ocurren todo el tiempo en el mismo lugar, sino repartidos por el mundo; por lo que Michoacán, y por lo tanto México, no están exentos de este tipo de eventos.
Dado que la ciencia y la tecnología actual no pueden predecir cuándo ni dónde ocurrirá un sismo, la única defensa real para un país sísmico como México es la prevención activa. La experta de la UNAM Campus Morelia enfatizó que la población expuesta a estos peligros debe pasar de la preocupación a la preparación mediante acciones concretas:
Establecer un Plan de Emergencia Familiar: Acordar previamente un punto de encuentro seguro con la familia en caso de que las redes de comunicación colapsen.
Tener lista la Mochila de Emergencia: Un elemento que debe contener indispensables como:
Agua embotellada y comida enlatada.
Medicamentos básicos, linterna, radio de pilas y baterías de repuesto.
Un silbato (para rescate o localización).
Una batería portátil (powerbank) cargada para el celular.
Documentos importantes guardados en una bolsa de plástico, o respaldados digitalmente en un dispositivo USB.
Alimento y provisiones si se tienen mascotas.
La sismicidad es una constante del planeta. Entenderla a través de la ciencia nos aleja del pánico y nos acerca a una cultura de resiliencia donde la prevención salva vidas.
El cerebro en juego: el costo oculto de los cabezazos
Pepe Herrera
julio 3, 2026
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El futbol es uno de los deportes más practicados en el mundo y forma parte de la cultura deportiva y social de diversos países como en México. Millones de personas, desde niños hasta adultos, lo practican de manera recreativa o profesional.
Sin embargo, a pesar de sus beneficios físicos y sociales, en los últimos años ha surgido una creciente preocupación por los efectos que pueden tener los impactos repetitivos del balón sobre la cabeza de los jugadores, especialmente aquellos ocasionados por el cabeceo. Diversas investigaciones científicas han demostrado que esta acción, aunque forma parte esencial del juego, puede producir alteraciones cerebrales y neuropsicológicas que, con el paso del tiempo, afectan el funcionamiento del sistema nervioso.
Este interés ha aumentado porque la evidencia actual sugiere que no se trata únicamente de lesiones inmediatas, sino de procesos acumulativos que pueden manifestarse años después. Gracias a los avances en la neurociencia, la medicina deportiva y la tecnología, hoy es posible analizar con mayor precisión los efectos del cabeceo sobre la estructura y el funcionamiento del cerebro.
El momento y umbral de riesgo
Contrario a lo que muchas personas podrían pensar, el mayor riesgo no ocurre necesariamente durante los partidos oficiales. El Dr. Fructuoso Ayala Guerrero, jefe del Laboratorio de Neurociencias de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, explicó que en un encuentro de futbol un jugador suele realizar aproximadamente doce cabezazos en noventa minutos de juego.
Sin embargo, el escenario cambia en los entrenamientos, donde el número aumenta considerablemente, alcanzando treinta o incluso más cabezazos por sesión. Esta repetición sistemática convierte a las prácticas en el principal espacio de exposición acumulativa al impacto.
En esa misma línea, el Dr. Ayala Guerrero citó un estudio del Albert Einstein College of Medicine de Nueva York, cuyos resultados revelaron que los futbolistas que realizaban alrededor de 885 cabezazos o más por año presentaban una mayor probabilidad de mostrar alteraciones en la sustancia blanca del cerebro, detectadas mediante resonancia magnética. Esto refuerza la idea de que el riesgo no depende de un solo golpe, sino de la suma de impactos a lo largo del tiempo.
Del impacto a la alteración cerebral
A partir de este punto, la investigación científica ha buscado comprender qué ocurre dentro del cerebro ante estos impactos repetitivos. La tecnología médica, en especial la resonancia magnética, ha permitido observar tanto cambios estructurales como funcionales.
Gracias a estas herramientas, dijo el acádemico de la FP, se han identificado alteraciones en regiones relacionadas con la memoria, la atención y la regulación emocional. Además, estudios post mortem en cerebros de exfutbolistas han confirmado la presencia de lesiones neurológicas que no siempre eran evidentes durante la vida.
El análisis también se ha extendido al plano neuroquímico. Aunque los neurotransmisores no se miden directamente en estos estudios, sí se han evaluado metabolitos cerebrales mediante espectroscopia por resonancia magnética. En este contexto, la investigación “Alteración de la neuroquímica en exfutbolistas profesionales sin antecedentes de conmoción cerebral” encontró cambios en compuestos como la colina, el mioinositol y el glutatión. Estos hallazgos son consistentes con procesos de neuroinflamación y alteraciones del metabolismo celular.
Así, los cambios no solo se limitan a la estructura del cerebro, sino que también afectan su funcionamiento interno a nivel microscópico.
Consecuencias a largo plazo
Cuando estos procesos se acumulan durante años, las consecuencias pueden ser significativas. Investigaciones de la Universidad de Glasgow han encontrado que los exfutbolistas profesionales presentan aproximadamente 3.5 veces mayor riesgo de muerte por enfermedades neurodegenerativas en comparación con la población general, incluyendo demencia.
Uno de los casos más citados es el del futbolista inglés Jeff Astle, reconocido por su habilidad en el juego aéreo. Tras su fallecimiento, los estudios realizados a su cerebro revelaron un deterioro neurológico comparable al de una persona de aproximadamente noventa años, a pesar de haber muerto a los cincuenta y nueve. Este caso marcó un punto de inflexión en la discusión científica y deportiva sobre los efectos del cabeceo repetitivo.
La respuesta tecnológica y la evolución del balón
Frente a estos hallazgos, la industria deportiva y la ciencia han comenzado a desarrollar soluciones para reducir el riesgo sin alterar la esencia del juego. Entre ellas se encuentran balones con materiales más impermeables y tecnologías que buscan disminuir la absorción de agua, ya que el peso del balón puede aumentar en condiciones de lluvia o nieve, incrementando la fuerza del impacto.
De forma paralela, la tecnología deportiva ha permitido medir con mayor precisión la velocidad del balón, su trayectoria y la fuerza del impacto en la cabeza del jugador. Incluso existen sistemas capaces de simular estos golpes para estimar la energía transmitida al cerebro. Esta información resulta clave para comprender los mecanismos de lesión y diseñar estrategias de prevención más eficaces.
Prevenir para disminuir los riesgos
Ante este panorama, la prevención se ha convertido en un eje fundamental. Diversas organizaciones como la UEFA y las federaciones inglesa y escocesa han establecido recomendaciones para reducir la exposición al cabeceo, especialmente en etapas formativas.
Entre las principales medidas destacan la limitación del cabeceo en entrenamientos infantiles, la sustitución de ejercicios por alternativas técnicas que desarrollen las mismas habilidades sin impacto en la cabeza, y la enseñanza de una técnica correcta cuando el cabeceo es necesario, utilizando la frente y fortaleciendo la musculatura cervical.
También se recomienda reducir el número total de repeticiones, utilizar balones adecuados en categorías infantiles y aplicar protocolos estrictos ante sospechas de conmoción cerebral, incluyendo la salida inmediata del juego y la evaluación médica obligatoria.
Finalmente, la educación de entrenadores y jugadores resulta esencial para reconocer los riesgos y detectar signos tempranos de lesión neurológica.
Entre el juego y la protección cerebral
El futbol, más allá de su dimensión deportiva y cultural, enfrenta un desafío que obliga a replantear una de sus acciones más características: el cabeceo. La evidencia científica sugiere que los impactos repetitivos en la cabeza no son eventos aislados sin consecuencias, sino estímulos acumulativos capaces de generar cambios estructurales, químicos y funcionales en el cerebro a largo plazo.
Sin embargo, estos hallazgos no implican necesariamente la eliminación del cabeceo del juego, sino la necesidad de entenderlo mejor y gestionarlo con responsabilidad. La combinación de investigación científica, innovación tecnológica y protocolos de prevención ofrece un camino viable para reducir riesgos sin alterar la esencia del deporte.
En este sentido, el reto no es dejar de jugar, sino jugar con mayor conciencia. La protección del cerebro no debe verse como una limitación al futbol, sino como una condición indispensable para garantizar que quienes lo practican puedan seguir disfrutándolo durante su vida sin comprometer su salud neurológica.
Estudiantes de preparatoria buscan exoplanetas con acompañamiento de la UNAM
Instituto de Astronomía UNAM
julio 3, 2026
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Tres jóvenes están incursionando en la investigación científica, descubriendo mundos que orbitan estrellas lejanas a la Tierra; es un proyecto derivado del asesoramiento de especialistas del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (IA-UNAM) en el marco del Programa Jóvenes Hacia la Investigación (PJHI).
La estancia, de cinco semanas, busca incentivar el interés de estudiantes por las ciencias, llevándoles a trabajar en espacios universitarios con grupos de investigación en tiempo real.
Grupo de estudiantes que participa en el Programa Jóvenes hacia la Investigación, en las instalaciones del Instituto de Astronomía en Ciudad Universitaria. Crédito de la imagen: Santiago Páez Avendaño.
“Queremos acercar a las y los estudiantes de bachillerato a la Astronomía, a través del análisis de observaciones astronómicas. Están desarrollando la capacidad de trabajar con datos astronómicos reales en un entorno de investigación activo y serán capaces de comunicar sus resultados y experiencia de manera académica. Hemos desarrollado una planeación rigurosa y organizada de la estancia, incluyendo conceptos físicos, astronómicos y desarrollo de habilidades técnicas, que puede replicarse tanto por nuestro grupo en el futuro, como por otras personas interesadas, como el profesorado”, señaló la Dra. Yilen Gómez Maqueo Chew, investigadora del IA-UNAM y coordinadora de la estancia.
La explanada de Las Islas en Ciudad Universitaria como espacio para visualizar las distancias que tienen los planetas al Sol. Crédito de la imagen: Santiago Páez Avendaño.
La estancia se desarrolla del 1 de junio al 3 de julio de 2026 en las instalaciones del IA-UNAM, en donde cada estudiante tiene asignado un equipo de cómputo y un espacio individual para el trabajo durante la estancia. El objetivo es claro: mostrar que la investigación en astronomía no es un territorio reservado a las personas especialistas, sino una práctica a la que jóvenes como Andrea, Isao y Carlos –estudiantes de bachillerato- pueden acercarse, de la mano de quienes la hacen todos los días.
“No sólo hemos aprendido qué son los exoplanetas, cómo se descubren y cómo se trabaja en equipo. También hemos trabajado en programar, todo de forma muy personalizada. Me da una visión de a lo que me quiero dedicar”, refirió Andrea, estudiante de preparatoria que forma parte del PJHI.
¿Cómo se hace la ciencia?
Lejos de ser una visita guiada o una serie de conferencias, la estancia es una inmersión en el trabajo científico diario. Las y los estudiantes combinan sesiones conceptuales sobre cómo se detectan los planetas extrasolares con entrenamiento práctico en programación Python, una de las herramientas más usadas en la ciencia contemporánea.
“Python es uno de los lenguajes de programación más usados en Astronomía y en las ciencias en general. Así que este conocimiento que se llevan les va a servir en cualquier área de la ciencia si deciden dedicarse a eso.”, refirió el Dr. Manuel Pichardo Marcano, investigador postdoctoral en el IA-UNAM y tutor en el programa.
Grupo de estudiantes analizando los distintos tipos de exoplanetas. Crédito de las imágenes: Santiago Páez Avendaño.
Con esas habilidades, el grupo de jóvenes estudiantes aprende técnicas y métodos que se utilizan en la investigación diaria para descubrir miles de mundos fuera del Sistema Solar. Esta experiencia contribuye al desarrollo de habilidades científicas que las personas participantes podrán aplicar a su vida académica y personal, incluso si no desean seguir una carrera en astronomía.
“Más allá de los conceptos, aprendimos cómo es la vida científica, qué hacer con los datos, cómo usarlos y trabajarlos para observar exoplanetas. Es una oportunidad que no se tiene todos los días.”, refirió Isao, estudiante de 1er año de la preparatoria en Sistema de Enseñanza Abierta (SEA).
Durante su estancia aprendieron la teoría para detectar exoplanetas mediante tres métodos: el de tránsito, que mide la disminución del brillo de una estrella cuando un planeta pasa frente a ella; el de imagen directa, que obtiene imágenes de exoplanetas con alta resolución espacial; y el de velocidad radial, que mide el cambio en velocidad de la estrella anfitriona dado por un planeta que la orbita. El trabajo de investigación consistió en analizar datos del brillo de diferentes estrellas y buscar señales periódicas para detectar exoplanetas transitantes.
La estancia corta de investigación que realizan en el IA-CU es guiada por investigadores postdoctorales y estudiantes de diversos niveles profesionales, por ejemplo, licenciatura y maestría, quienes trabajaron con la Dra. Yilen Gómez Maqueo Chew desde idear el programa de trabajo, hasta preparar el contenido, enseñar las bases de programación y los conceptos astronómicos y físicos.
El Programa Jóvenes hacia la Investigación
Esta estancia se enmarca en el PJHI, una iniciativa de la UNAM que nació en 1988 para promover el interés por la ciencia entre estudiantes de preparatoria, incrementando la cultura general de los participantes y enriqueciendo su formación académica con bases más sólidas para definir su futuro profesional.
A partir del año 2000, el programa es operado desde la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM y contempla la exploración de las ciencias naturales y exactas, así como las humanidades, las ciencias sociales y las artes.
“Me gustaría que este tipo de programas tuvieran más visibilidad, si no me hubiera enterado de esto por una profesora, no tendría la posibilidad de conocer este programa y tener más opciones de lo que quiero hacer en un futuro”, añadió Carlos, estudiante de la Escuela Nacional Preparatoria No. 6.
El proyecto reúne a personal de investigación y estudiantes de distintos niveles en una cadena de mentoría que va de la preparatoria, pasando por el posgrado hasta quienes se dedican a la investigación. En él participan: la doctora Yilen Gómez Maqueo Chew, investigadora y líder del grupo de exoplanetas en el IA-UNAM, así como el doctor Manuel Pichardo Marcano y la doctora Akanksha Khandelwal, ambos investigadores posdoctorales.
Además, participan Diego Samperio Reza, estudiante de la licenciatura en Matemáticas y de la licenciatura en Física, ambos programas de la UNAM; así como de la maestría en Astrofísica, Jiména Vázquez y Santiago Páez Avendaño, quien cuenta con formación en la enseñanza de las ciencias naturales y cuya formación fue clave para la planeación y ejecución de la estancia corta.
A ellos se suman los tres estudiantes de preparatoria que protagonizan esta corta estancia de investigación, provenientes de la Escuela Nacional Preparatoria No. 4 y No. 6 y del sistema de preparatoria abierta correspondiente al SEA Bosques.
¿Son los patos buenos animales de compañía? Lo que debes saber antes de tener uno
Pepe Herrera
julio 2, 2026
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Los patos domésticos pueden ser excelentes animales de compañía, pero tener uno como mascota implica una responsabilidad mucho mayor de la que la mayoría de las personas imagina. Aunque su popularidad ha aumentado en los últimos años debido a su presencia en redes sociales y a la viralización de algunos ejemplares, como el conocido pato «Merlín», la realidad es que estos animales requieren cuidados especializados, tiempo, inversión económica y un compromiso que puede extenderse durante más de una década.
Antes de considerar la adopción o compra de un pato, es importante comprender que cualquier animal de compañía, ya sea convencional o no convencional, necesita atención constante, aseguró el Dr. Oscar Daniel González Santana, académico de la FES Cuautitlán.
En el caso de los patos, esto incluye una alimentación adecuada, atención veterinaria especializada, un espacio apropiado para desarrollarse, condiciones ambientales específicas y una correcta medicina preventiva. Por ello, aunque los patos domésticos sí pueden ser buenas animales de compañía, no son una opción adecuada para cualquier persona.
¿Pato doméstico o silvestre?
El primer paso para entender sus necesidades es distinguir entre un pato doméstico y uno silvestre. Los patos domésticos han sido seleccionados y criados durante generaciones para convivir con el ser humano y originalmente fueron desarrollados con fines productivos, como la obtención de carne, huevos o plumas. En cambio, los patos silvestres forman parte de ecosistemas naturales y no están domesticados.
En ocasiones, algunas personas encuentran crías de patos silvestres o las adquieren mediante comercio ilegal creyendo que podrán criarlas como mascotas, cuando en realidad estos animales poseen necesidades muy diferentes y no están adaptados para vivir en cautiverio dentro de un hogar.
¿Qué sí y que no deben comer?
Una vez identificada la especie, el siguiente aspecto fundamental es su alimentación, uno de los pilares para garantizar el bienestar de un pato doméstico. Existe la idea errónea de que estos animales pueden consumir prácticamente cualquier alimento o incluso restos de comida humana. Sin embargo, ofrecerles alimentos como tacos de carnitas, pan u otros productos destinados al consumo humano resulta completamente inadecuado y puede ocasionar graves problemas de salud, explicó el Dr. González Santana.
La dieta de un pato de compañía debe estar compuesta principalmente por pastos hidropónicos, complementados con verduras, frutas en cantidades moderadas y fuentes naturales de proteína, principalmente insectos como tenebrios, grillos, moscos deshidratados o zofobas, los cuales actualmente pueden adquirirse en establecimientos especializados. También pueden incorporarse suplementos naturales como la espirulina.
Los alimentos comerciales pueden utilizarse únicamente como complemento y no como el elemento principal de la alimentación. El académico de la FES Cuautitlán expuso que estos alimentos fueron diseñados para animales de producción, por lo que su objetivo es alcanzar un crecimiento acelerado para obtener carne o huevos en poco tiempo. No obstante, también contienen niveles muy elevados de energía y proteína que no son apropiados para un pato que vivirá como animal de compañía durante muchos años.
Si un pato de compañía consume este tipo de alimento como base de su dieta, es muy probable que desarrolle obesidad, crecimiento acelerado, deformaciones corporales y diversos trastornos metabólicos.
Enfermedades por una mala alimentación
Las consecuencias de una dieta inadecuada no tardan en manifestarse. Entre las enfermedades más comunes, señaló el Dr. Oscar Daniel, se encuentran la obesidad, alteraciones musculoesqueléticas, problemas en el metabolismo del calcio y deformaciones conocidas como «alas de ángel», que aparecen cuando el crecimiento del ave ocurre demasiado rápido debido a un exceso de proteína y desequilibrios nutricionales.
El exceso de peso también favorece la aparición de pododermatitis, una enfermedad muy frecuente en patos domésticos. Esta consiste en la formación de lesiones en la planta de las patas debido a la presión constante ejercida sobre superficies duras como el cemento. Inicialmente aparecen callosidades, pero con el tiempo pueden ulcerarse, infectarse e incluso afectar los huesos, ocasionando osteomielitis o infecciones generalizadas que ponen en riesgo la vida del animal.
Necesario un espacio amplio
La alimentación, sin embargo, es solo una parte del cuidado. El espacio donde vive un pato resulta igualmente importante para preservar su salud. Estos animales necesitan caminar, ejercitarse y permanecer sobre superficies adecuadas que no lesionen sus patas. Los pisos completamente duros, como el concreto, no son recomendables como único sustrato. Además, requieren acceso permanente al agua.
Cuando se habla del agua, no solamente se hace referencia a un lugar para nadar, sino también al agua destinada al consumo diario. «Los patos poseen un comportamiento natural de alimentación que consiste en introducir el alimento en el agua para filtrarlo mediante unas estructuras queratinizadas presentes en el pico. Estas estructuras, frecuentemente confundidas con dientes, permiten separar el alimento sólido del agua y necesitan desgastarse constantemente mediante este comportamiento natural», explicó el Dr. González Santana.
Si el pato no dispone de agua suficiente durante la alimentación, estas estructuras pueden crecer de forma excesiva y dificultar posteriormente su capacidad para alimentarse, requiriendo incluso atención veterinaria.
Requieren atención médica especializada
A estos cuidados cotidianos se suma un aspecto indispensable: la atención veterinaria. Los patos no deben ser atendidos por cualquier médico veterinario, sino por profesionales con experiencia en aves o en mascotas no convencionales. Estos especialistas son quienes pueden establecer un programa adecuado de revisiones, nutrición, vacunación y control sanitario.
La medicina preventiva resulta esencial para mantener la salud del animal. Dependiendo de la región geográfica y de las enfermedades presentes en ella, el veterinario determinará si es necesario aplicar vacunas contra enfermedades como Newcastle, hepatitis u otras patologías relevantes. Asimismo, deberá establecer programas periódicos de desparasitación y revisiones clínicas semestrales o anuales para detectar oportunamente cualquier alteración.
Riesgo de zoonosis
La atención veterinaria también es importante porque protege no solo al pato, sino a quienes conviven con él. Los patos pueden transmitir algunas enfermedades zoonóticas, es decir, enfermedades capaces de pasar de los animales a los seres humanos. El especialista de la FES Cuautitlán destacó que una de las principales es la salmonelosis, la influenza y la clamidiosis.
La bacteria Salmonella forma parte de la flora intestinal normal de muchas aves, por lo que puede encontrarse en sus heces. Debido a que los patos defecan con mucha frecuencia y prácticamente en cualquier lugar, es indispensable mantener una limpieza constante de los espacios donde habitan. El riesgo es especialmente importante en hogares con niños pequeños, adultos mayores o personas inmunocomprometidas.
Otra enfermedad de importancia es la influenza aviar. Aunque el riesgo en ambientes urbanos suele ser relativamente bajo, los patos pertenecen al grupo de aves acuáticas que actúan como reservorios naturales de distintos virus de influenza, por lo que nunca debe descartarse completamente esta posibilidad.
¿Es sociable o no con otros animales de compañía?
Además de cuidar su salud, también conviene pensar en la convivencia diaria con otros animales del hogar. Los patos son animales gregarios que disfrutan la compañía y suelen desarrollar vínculos con los seres humanos e incluso con otros animales. No obstante, esto no significa que sea seguro mantenerlos junto con perros o gatos.
Aunque existen numerosos videos en redes sociales donde aparentemente conviven de manera armoniosa, esas situaciones representan casos particulares y no deben tomarse como referencia general. Los perros y los gatos son depredadores por naturaleza y, aunque hayan crecido junto al pato, pueden lesionarlo gravemente durante un juego o responder a sus instintos de caza en cualquier momento.
Incluso un perro sin intención de agredir puede fracturar o matar a un pato simplemente por la diferencia de tamaño y fuerza. Por ello, lo más recomendable es evitar este tipo de convivencia.
Evitar el “síndrome de Nemo”
Más allá de los cuidados diarios, otro aspecto que preocupa a los especialistas es la compra impulsiva de estos animales. En los últimos años, la popularidad de algunos patos famosos en redes sociales ha provocado un incremento considerable en el interés por tener uno como mascota. Sin embargo, este fenómeno también genera preocupaciones importantes desde el punto de vista del bienestar animal y de la conservación ambiental.
Un ejemplo comparable es el llamado «síndrome de Nemo». Tras el estreno de la película Buscando a Nemo, muchas personas compraron peces payaso y otras especies marinas sin conocer sus necesidades. Cuando descubrieron que no podían mantenerlos adecuadamente o simplemente perdieron el interés, numerosos ejemplares fueron liberados en cuerpos de agua, originando problemas ecológicos y favoreciendo la aparición de especies invasoras.
Existe el riesgo de que ocurra un fenómeno similar con los patos domésticos. Muchas personas podrían adquirirlos por impulso, motivadas por su popularidad en internet, para posteriormente abandonarlos o liberarlos cuando descubran las dificultades que implica cuidarlos.
Liberar un pato doméstico en lagos, ríos o parques no representa un acto de ayuda hacia el animal. Por el contrario, puede ocasionar serios daños ecológicos. Estos patos pueden sobrevivir en ambientes urbanos, reproducirse con especies silvestres, generar hibridaciones y alterar el equilibrio de los ecosistemas.
Reflexionar antes de adquirir
Precisamente por todas estas responsabilidades, el especialista recomienda reflexionar antes de tomar la decisión de tener un pato. El Dr. Oscar Daniel pidió a la población considerar que un pato puede vivir más de diez años, lo cual implica invertir recursos económicos, tiempo, dedicación y atención especializada durante toda su vida.
En términos generales, cuidar adecuadamente a un pato implica disponer de tres recursos fundamentales: espacio, tiempo y dinero. El espacio permite satisfacer sus necesidades de movimiento y comportamiento natural; el tiempo es necesario para realizar las labores de limpieza, alimentación, supervisión y convivencia; mientras que los recursos económicos son indispensables para cubrir gastos relacionados con su alimentación, instalaciones, atención veterinaria y demás cuidados.
También es importante comprender que los patos tienen necesidades distintas a las de otras mascotas, como los perros. Por esta razón, no se recomienda sacarlos a pasear. Aunque algunos ejemplares pueden acostumbrarse parcialmente a salir al exterior con sus propietarios, esta actividad no forma parte de sus necesidades naturales y suele responder más al interés de las personas que al bienestar del animal.
Además, los paseos pueden generar estrés, aumentar el riesgo de fuga, exponerlos a ataques por parte de otros animales o provocar accidentes derivados de un manejo inadecuado.
De igual manera, deben evitarse prácticas que conviertan al pato en un objeto de exhibición. Colocarle ropa, accesorios o mantenerlo constantemente expuesto al público puede ocasionar molestias, irritaciones, limitación de sus movimientos e incluso problemas articulares. Estas acciones, aunque puedan parecer inofensivas, comprometen su bienestar físico y emocional.
Con el espacio y los cuidados adecuados…sí
En suma, los patos pueden ser excelentes animales de compañía siempre que sus propietarios comprendan las responsabilidades que implica su cuidado y estén dispuestos a satisfacer todas sus necesidades. Su bienestar debe constituir el objetivo principal en todo momento, proporcionándoles instalaciones adecuadas, una alimentación balanceada, atención veterinaria especializada y un entorno seguro que les permita expresar sus comportamientos naturales.
La decisión de tener un pato como animal de compañía debe basarse en el compromiso de ofrecerle una vida digna, saludable y libre de prácticas que puedan afectar su integridad física o emocional.
Geografía, datos e IA: el camino de Uriel Hernández Cruz al primer lugar en la Olimpiada Cecehachera 2026
Pepe Herrera
julio 2, 2026
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En la actualidad, la geografía ha dejado de limitarse a la memorización de capitales, países o mapas estáticos, para convertirse en una disciplina de análisis mucho más amplia y compleja, que permite comprender el espacio en el que vivimos y las relaciones que se desarrollan dentro de él. A través de enfoques sociales, tecnológicos y científicos, esta materia estudia no solo los elementos físicos del territorio, sino también a las personas como parte activa de esos espacios.
En este contexto, la experiencia de Uriel Hernández Cruz, estudiante del CCH Oriente, quien recientemente obtuvo el primer lugar en la 6ª Olimpiada Cecehachera del Conocimiento 2026, en la categoría de Geografía, permite observar cómo esta disciplina se está transformando con el apoyo de nuevas herramientas tecnológicas, como los geodatos y la inteligencia artificial, que facilitan el análisis y la interpretación de la información espacial de manera más dinámica y precisa.
Una pasión que inició en la niñez
El interés de Uriel por la geografía surgió desde la primaria. Sin embargo, durante su formación básica, esta asignatura tuvo poca presencia en su trayectoria escolar, ya que en secundaria únicamente cursó un año de geografía y los planes de estudio estaban enfocados principalmente en la memorización de capitales y países.
Con la llegada al Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), su relación con la disciplina cambió de manera significativa. Ahí, su interés se fortaleció al integrarse a un enfoque más analítico e interdisciplinario, especialmente en quinto semestre, cuando decidió elegirla como área de profundización. Para él, la geografía dejó de ser una materia aislada para convertirse en una forma de comprender las interacciones entre sociedad y espacio.
“Lo más valioso de la geografía en esta etapa es que no se limita a tratar a las personas como números o estadísticas, sino que las entiende como agentes sociales que comparten un mismo espacio”, comentó.
Una nueva oportunidad para demostrar su capacidad
El año anterior, Uriel participó en las Olimpiadas CCH y obtuvo el segundo lugar. Aunque fue un resultado positivo, la experiencia lo motivó a identificar áreas de mejora y a reforzar su preparación académica.
Ese resultado se convirtió en un punto de impulso. Con mayor madurez académica y el apoyo de su profesor Leonardo Daniel Rosas, decidió perfeccionar sus métodos de estudio. Para ello, incorporó herramientas digitales como la aplicación NotebookLM y el uso de inteligencia artificial, además de estrategias como la organización de información y la elaboración de cuestionarios de práctica.
A través de este enfoque, realizó simulaciones de examen y utilizó la inteligencia artificial como un “jurado” académico, solicitando retroalimentación sobre sus respuestas. Este proceso le permitió identificar errores no solo de contenido, sino también de estructura y profundidad en el análisis, mejorando así su desempeño.
Uriel consideró que la inteligencia artificial no sustituye el estudio, sino que funciona como una herramienta complementaria que permite optimizar el aprendizaje, recibir retroalimentación y mejorar la forma de analizar la información. Sin embargo, enfatizó que su uso debe ser responsable y exclusivamente con fines educativos.
El reto de la competencia
Más allá de la preparación, la competencia representó un desafío importante. Durante la prueba, Uriel enfrentó nerviosismo debido a la dificultad del análisis cartográfico y a la presión del tiempo, lo que en ciertos momentos le hizo pensar que no lograría concluirla.
Al igual que en la edición anterior, la fase final incluyó el análisis de mapas topográficos y cartográficos. Sin embargo, en esta ocasión, la combinación entre estudio tradicional y herramientas tecnológicas fue clave para su desempeño.
Días después, recibió la noticia de su triunfo de manera inesperada. Al principio dudó de la información, pero, al confirmar los resultados, la satisfacción fue inmediata: había obtenido el primer lugar en la competencia.
Un futuro prometedor
Más allá del resultado, la experiencia consolidó en Uriel una visión más amplia sobre la importancia de la geografía y su relación con el mundo actual. Actualmente, expresó su interés por estudiar Ciencia de Datos en la UNAM, ya que considera que esta disciplina integra matemáticas, computación y ciencias sociales.
Para él, existe una conexión directa entre la ciencia de datos y la geografía, especialmente en el uso de geodatos y en el análisis del espacio desde una perspectiva social y tecnológica.
Asimismo, señaló que la geografía tiene una gran relevancia en la vida cotidiana, aunque no siempre se reconozca. A través de ella es posible comprender fenómenos como la planificación de asentamientos humanos, la gestión de riesgos en zonas vulnerables y el análisis de conflictos geopolíticos, así como entender cómo los eventos globales impactan directamente en la realidad local o incluso en aplicaciones como Google Maps, donde se integran rutas y datos en tiempo real.
Una evolución necesaria
Más allá de su triunfo en la Olimpiada Cecehachera del Conocimiento, la experiencia de Uriel Hernández Cruz refleja cómo la geografía ha evolucionado hacia una disciplina dinámica, interdisciplinaria y profundamente conectada con la tecnología. Su trayectoria muestra que el aprendizaje no se limita al aula, sino que se fortalece con la curiosidad, la disciplina y el uso responsable de herramientas digitales.
En un contexto donde la información es cada vez más abundante, pero no siempre se comprende de manera crítica, la visión de Uriel destaca la importancia de formar estudiantes capaces de analizar su entorno, interpretar datos y entender el espacio que habitan. Su historia no solo es la de un logro académico, sino la de una forma distinta de entender la geografía en el siglo XXI.
Pigmentos ofrecen nueva visión de cómo evolucionó Teotihuacan
julio 1, 2026
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Mediante investigación UNAM-INAH se sabe que también había ciclos de quema
Los conjuntos de murales y de estuco estudiados preservan señales confiables de esta práctica, indicó Avto Goguitchaichvili
Un estudio del Servicio Arqueomagnético Nacional (SAN) de la UNAM y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) efectuado en tres murales cerca de la Plaza de la Luna y la Calle de los Muertos en Teotihuacan, reveló que el aparente incendio de edificios en la hoy zona arqueológica sucedió en diferentes periodos y por el abandono de la ciudad.
Avto Goguitchaichvili, titular del SAN, detalló que el análisis de la pintura roja en los murales, publicado en el Journal of Archaeological Science Reports, llevado a cabo con técnicas de arqueomagnetismo, muestra que los conjuntos de murales y de estuco (cal mezclada con arena de cuarzo usada para alisar, decorar y proteger paredes o techos) preservan señales confiables de esta práctica.
El paleomagnetismo es una técnica que analiza cómo ciertas rocas y minerales son como “cápsulas del tiempo” registrando la dirección e intensidad del campo magnético terrestre en el momento en que se formaron. Mientras, el arqueomagnetismo emplea básicamente artefactos quemados (magnetizacion termoremanente) in situ o las pinturas rojas que contienen granos de Hematitas antiferromagnéticas que portan magnetización remanente pictórica.
Antes, acotó, se pensaba que los edificios eran quemados debido al colapso, invasión o abandono de la zona, pero los trabajos de magnetización pictórica (técnica inicialmente utilizada para estudiar los frescos del Vaticano) evidencian que esta tendencia no es literal, pues hay diferentes capas de pintura aplicada en un tiempo en el que la zona era habitada con normalidad.
El investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, Unidad Michoacán, explicó que se analizaron 43 muestras de pigmentos y estucos procedentes de murales prehispánicos con el propósito de evaluar su potencial como registradores del campo geomagnético terrestre, dado que las pinturas rojas de la época prehispánica son ricas en óxidos de hierro. Los experimentos, a cargo de los colaboradores Rubén Cejudo y Karen Arreola, se efectuaron utilizando tanto un magnetómetro de giro como un magnetómetro criogénico superconductor.
En busca de datos precisos
La restauradora del INAH y participante en el estudio, Gloria Torres Rodríguez, pormenorizó que la arquitectura del sitio tiene un núcleo de barro con piedra de tezontle sobre el cual hay un aplanado con arenilla fina que se recubre con estuco al que se coloca el color para el proceso de cristalización. Las muestras fueron tomadas del edificio 3, el Palacio de Quetzalpapalotl y el Altar 3, en la Calzada de los Muertos.
Al indagar estas estructuras, los restauradores notaron que existían diferencias en el tono rojo al ser más fino o intenso, así como pruebas de material quemado, algo que había generado dudas, pero no había sido investigado a fondo, por lo que se suponía que estaba relacionado con el colapso de la cultura. Sin embargo, encontraron un caso de pintura mural sobre un muro quemado.
Los resultados revelaron que estas diferencias se produjeron en dos intervalos cronológicos relativamente amplios: el primero aproximadamente entre el 300 y 400 después de Cristo (d.C.), tiempo consistente con murales previamente datados; el segundo, entre el 550 y 650 d.C., un periodo más asociado con el declive de Teotihuacan.
En tanto, la profesora de la Universidad Autónoma del Estado de México, colaboradora y responsable de múltiples proyectos en la Zona Arqueológica de Teotihuacan, Verónica Ortega Cabrera, comentó que los fechamientos absolutos con arqueomagnetismo son recientes en el lugar y los resultados manifiestan una nueva visión de la evolución de la urbe a través de sus materiales.
Donde se encuentran los principales complejos arquitectónicos monumentales requiere demasiada investigación porque apenas estamos en la superficie de la exploración del sitio. Incluso los fechamientos de las pirámides del Sol y de la Luna todavía son imprecisos;, falta la contrastación entre lo que se ha fechado con radiocarbono y arqueomagnetismo, dijo.
Es-Pumita, jabón sostenible elaborado con aceite de cocina usado
julio 1, 2026
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De creación universitaria, cuenta con registro de marca y se usa en instalaciones de la Universidad, informó Alejandra Chávez Riveros
A partir de aceite de cocina usado, en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza desarrollaron el jabón líquido llamado EsPumita, el cual coadyuva a evitar la contaminación al medio ambiente y la obstrucción de los sistemas de drenaje, lo que contribuye a la valorización de un residuo que con frecuencia se desecha de forma inadecuada y que puede contaminar el agua.
Alejandra Chávez Riveros, investigadora de la entidad universitaria, quien lidera el proyecto, y su equipo de estudiantes de la licenciatura de Ingeniería Química, recolectan de las cafeterías del Campus II de esa Facultad, un promedio de 20 litros del insumo cada semana para luego clarificarlos: los filtran, limpian y purifican para eliminar impurezas, residuos sólidos, humedad y olores.
Posteriormente lo saponifican (proceso químico mediante el cual una grasa o aceite reacciona con un álcali, es decir, una base fuerte como la sosa cáustica), lo que permite obtener de seis a 10 litros de jabón líquido.
La relevancia de esta innovación, basada en los principios de la química y la ingeniería verdes, radica en su impacto ambiental: un solo litro de aceite o grasa desechado de manera inapropiada en hogares o empresas, por ejemplo, contamina hasta 40 mil litros de agua.
Al mezclarse con los desechos sólidos urbanos contribuye al taponamiento de los sistemas de drenaje y agrava los problemas de inundación que afectan recurrentemente a la zona oriente de la Ciudad de México, donde se ubica la Facultad. En México comemos demasiados alimentos fritos, y esos residuos (grasa) van, en su mayoría, a las coladeras.
“A diferencia de los productos comerciales, el principal ingrediente activo de nuestro jabón son las sales de ácidos grasos obtenidas por saponificación, lo que le otorga una alta biodegradabilidad. También lo hace diferente su enfoque de economía circular y educación ambiental, pues el proceso vincula a estudiantes universitarios en la recolección, transformación y aprovechamiento del residuo”, indicó.
Nuestro desarrollo va más allá de la limpieza: integra una función social y educativa. Al final buscamos formular un artículo con la menor cantidad posible de aditivos, priorizando ingredientes simples que reducen el impacto ambiental, apuntó.
Es-Pumita tiene registro de marca y es el primer producto sostenible creado como parte de la línea de investigación a cargo de Chávez Riveros: “Ingeniería química verde y sostenibilidad”. Fue nombrado así con la finalidad de brindarle identidad universitaria y mostrar su origen y compromiso con la comunidad.
Otros ingredientes que lo caracterizan son: glicerina, EDTA (ácido etilendiaminotetraacético), vitamina E y esencias. Al inicio, el plan consistió en obtener jabón sólido en forma de “garritas” de puma y, posteriormente, “encontramos la formulación para convertirlo en líquido”. Como proyecto piloto se suministra en los baños del Campus II, aunque el objetivo es que también se utilice en el I, detalló.
Puntualizó que la capacidad del laboratorio es limitada para recolectar el aceite. Sin embargo, el interés de la sociedad en participar “nos motiva a seguir creciendo y uno de nuestros objetivos a futuro es contar con un espacio más amplio que nos permita incrementar la capacidad de procesamiento y, eventualmente, registrarnos como centro de acopio”.
De esta manera, podríamos ampliar el impacto ambiental y social al evitar que este residuo llegue al drenaje transformándolo en mercancías útiles mediante un esquema de economía circular.
A decir de Alejandra Chávez, el trabajo comenzó el año pasado con cinco alumnas de servicio social y se concluyó una tesis de licenciatura al respecto, cuya autora está próxima a titularse.
En la UNAM, primer ensayo mundial sobre efectos del ejercicio y suplementos en la enfermedad de Alzheimer
julio 1, 2026
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Las pruebas se llevarán a cabo en la FES Iztacala, informó Luis Oskar Soto Rojas
Hay casi un millón y medio de personas con ese padecimiento en México, alertó
Un equipo científico de la UNAM participará en un ensayo multicéntrico, es decir, a realizarse en diversas instituciones, en pacientes con la enfermedad de Alzheimer en etapa temprana, a fin de evaluar intervenciones con y sin fármacos que ralenticen el tránsito hacia la demencia.
En el Laboratorio de Investigación en Neurociencias y Enfermedades Neurodegenerativas (LINEN) de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, el grupo multidisciplinario y multinacional liderado por Luis Oskar Soto Rojas llevará a cabo esta iniciativa de carácter internacional apoyada por Alzheimer Association, institución estadounidense que promueve la investigación de los mecanismos relacionados en enfermedades neurodegenerativas y nuevas terapéuticas.
El universitario explicó que en nuestro país hay cerca de un millón y medio de pacientes con el padecimiento, cifra que se triplicará para 2050; es el más común a nivel global. Como se relaciona con la edad avanzada o el envejecimiento, su incidencia se incrementará de acuerdo con la inversión de la pirámide poblacional.
Soto Rojas expuso que fueron seleccionados para llevar a cabo este proyecto en México, razón por la cual se sienten orgullosos. Es el primer ensayo a nivel mundial que va a combinar el ejercicio físico para establecer si hay mejora en el ámbito clínico en la memoria o aprendizaje, y determinar qué sucede en los rubros molecular y microscópico con la inflamación o modificación de ciertos genes.
Para ello utilizarán tecnologías avanzadas como estudios de resonancia magnética cerebral, análisis de sangre para detectar biomarcadores de Alzheimer, estudios genéticos y herramientas de inteligencia artificial que ayudarán a comprender mejor cómo responde el cerebro a estas intervenciones.
De manera adicional, en el LINEN –que forma parte de una red de colaboración con institutos e instancias nacionales y extranjeras– se evalúan los mecanismos fisiopatológicos vinculados en las enfermedades de Alzheimer y de Parkinson, y también terapias farmacológicas y no farmacológicas en modelos animales.
Intervenciones
Soto Rojas detalló que el ensayo se realizará a partir de este año y hasta 2029 en pacientes del Instituto Mexicano del Seguro Social particularmente del Centro Médico Nacional Siglo XXI, así como de institutos nacionales de salud, entre ellos: de Neurología y Neurocirugía; de Geriatría; de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”; de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”; y el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”. Está en etapa de aprobación de los comités de ética de esas instancias; luego las fases de reclutamiento (100 a 120, en la etapa temprana de la enfermedad), intervención y análisis.
Se evaluarán dos intervenciones no farmacológicas: el ejercicio físico, que tiene buenos efectos a nivel general y no solo cerebral, ya que disminuye la inflamación y el estrés oxidativo, y libera moléculas musculares conocidas como mioquinas, las cuales envían señales que reducen la ansiedad, mejoran el estado de ánimo, protegen la salud cerebral, incluso ayudan a formar nuevas neuronas.
También se sumará un suplemento alimenticio denominado creatina monohidratada, de bajo costo, utilizada para aumentar la masa muscular (que disminuye con el envejecimiento). Se ha observado que incrementa la energía a nivel cerebral y tiene efecto sobre sus funciones: mejora la memoria, el aprendizaje y acciones relacionadas con la motricidad afectadas.
Hasta el momento no existe un biomarcador específico que indique la presencia temprana de dichos padecimientos y poder evitar que las neuronas sigan muriendo. El científico tiene algunos candidatos para ser ese “indicador” que permita un diagnóstico y tratamiento adecuados, como la modificación del gen denominado apolipoproteína E (APOE ε4), que puede intensificar hasta 10 veces la posibilidad de padecer la enfermedad de Alzheimer. Con el ensayo también se pretende identificar biomarcadores específicos para la población mexicana.
En tanto, en modelos animales Soto Rojas y sus colaboradores tratan de determinar los mecanismos que llevan a la inflamación cerebral y la muerte de las neuronas, la cual ocurre de manera lenta y gradual. “Se analiza el mal plegamiento de proteínas, que cambian su conformación química y se empalman una con otra, acumulándose en la neurona y desencadenando su pérdida, junto con el estrés oxidativo”, precisó.
Debido a que dichas enfermedades no ocurren únicamente debido a la disminución de neurotransmisores, sino a la disfunción de mecanismos como los mencionados, los fármacos tienen un efecto transitorio. Por ello se requieren estrategias multimodales, como el ejercicio y los suplementos alimenticios, insistió Soto Rojas.
Crean mapa de 100 mil cúmulos de estrellas para entender su formación
julio 1, 2026
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La colaboración internacional en la cual participa Aída Hortensia Nava Bencheikh, ubica distribución en edad y masa
Con datos de los telescopios espaciales Hubble y James Webb lograron un catálogo de 38 galaxias
A fin de comprender la formación estelar, un grupo científico internacional en el que intervienen la UNAM y especialistas de Estados Unidos, Alemania, Francia y otros países, creó un mapa de 100 mil cúmulos de estrellas, es decir, conjuntos de estas que se cree se formaron en una misma nube molecular que se partió en pedazos para constituirlas de manera individual.
Lo que los distingue de las estrellas aisladas es que estas se encuentran gravitacionalmente ligadas, o sea, las del cúmulo no se escapan, explicó la investigadora del Instituto de Astronomía, sede Ensenada, Aída Hortensia Nava Bencheikh.
La física y doctora en astrofísica afirmó que el interés por su estudio radica en que permiten entender parte del proceso de formación estelar, pues son resultado de este.
En entrevista, detalló que hay cúmulos de diversas edades, incluso algunos tienen casi la edad del universo. “Al estudiar grandes conjuntos de cúmulos en muchas galaxias podemos encontrar la distribución en edad y masa de cada uno de ellos, galaxia por galaxia, y tratar de asimilar la historia que llevó a esas distribuciones”.
El trabajo que la especialista realiza dentro del equipo internacional conformado por una centena de personas expertas en astronomía, indaga una muestra de 100 galaxias que están relativamente cerca (aproximadamente a 30 millones de años luz), lo que permite un análisis con amplio detalle.
Luego de 10 años de trabajo con datos de los telescopios terrestres ALMA y VLT, y los espaciales Hubble y James Webb, el grupo está obteniendo un catálogo de cúmulos estelares y nubes moleculares (de las cuales se conforman los cúmulos) en 100 galaxias, que fueron observados de varias maneras.
Tendremos una muestra de 200 mil cúmulos estelares dentro de las 100 galaxias que nos permitirá saber la ubicación, masa y edad de esos conjuntos, y ver si sus propiedades dependen de las características de la región particular en la que se encuentran, puntualizó.
Con una investigación colectiva a la mitad del camino, actualmente el grupo labora en un segundo catálogo de otros 100 mil cúmulos ubicados en medio centenar de galaxias y estará listo en algunos años más, pues deben interpretar a profundidad la información que generan los telescopios terrestres y espaciales.
“Son útiles para las nuevas generaciones de astrónomos; en la colaboración participan estudiantes de maestría y doctorado que están haciendo sus tesis basadas en estos datos”, subrayó.
También se cuenta con personas investigadoras postdoctorales y otras que realizan estancias cortas. La información captada por los telescopios y procesada se guarda en un archivo y será pública para que un mayor número de especialista desarrollen más ciencia.
Recordó que se reúnen semanalmente para efectuar tareas de análisis e interpretación de manera conjunta; discuten hasta encontrar patrones y estudian imágenes en diferentes energías y varios tipos de luz que emiten los cúmulos estelares.
En este contexto, Nava Bencheikh destacó que, como muestra este trabajo, el IA de la UNAM está a la vanguardia global en esta área de estudio, lo que significa que las y los alumnos que ingresen a Astronomía en esta casa de estudios van a tener oportunidad de trabajar a este nivel.
HONRAN A LA UNAM Y A PALEONTÓLOGO CON NOMBRE A DINOSAURIO DEL CRETÁCICO
julio 1, 2026
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Agradezco la distinción, en realidad es un reconocimiento a la Universidad Nacional: Luis Espinosa Arrubarrena
La especie medía de 60 a 70 centímetros de altura, aproximadamente tres metros de longitud y estaba cubierta de plumas
El dinosaurio carnívoro descubierto en Coahuila Xenovenator espinosai lleva a partir de este año el nombre del reconocido paleontólogo, Luis Espinosa Arrubarrena, jefe del Museo de Geología de la UNAM, en reconocimiento a su trayectoria científica y al trabajo pionero de la Universidad Nacional en el estudio de estos animales.
He trabajado con mucho interés, y agradezco la distinción la cual, en realidad, es un reconocimiento a la UNAM porque ha estudiado y dado a conocer esto que el pueblo de Coahuila tiene como uno de sus grandes orgullos, manifestó en entrevista.
Perteneciente a la primera especie de troodóntido reportada en México, forma parte de un grupo de dinosaurios especiales: carnívoros y con plumas, es decir, cercanos a las aves, que hasta ahora solo se habían encontrado en Asia, Europa y en otros sitios de Norteamérica. Sus restos fueron descubiertos en el desierto del municipio General Cepeda.
Xenovenator espinosai vivió en el periodo Cretácico, casi al final de la Era Mesozoica, hace aproximadamente 70 millones de años, unos cuatro o cinco millones de años antes de la caída del meteorito en la actual Península de Yucatán que provocó la extinción de los dinosaurios.
La especie que honra al universitario medía de 60 a 70 centímetros de altura, aproximadamente tres metros de longitud, estaba cubierta de plumas y tenía dientes pequeños y puntiagudos que le servían para atrapar su alimento a base de reptiles y peces; habitaba planicies costeras atravesadas por ríos y mares someros, detalló el experto.
Su descripción se efectuó a partir de un cráneo, en el cual se halló una profundidad ósea más grande que en otros de su género; es decir, era más grueso. Eso se ha relacionado con ciertos hábitos que pudo tener, por ejemplo dar topes con fines territoriales, en la época de celo en el caso de los machos, o para defenderse de otros grupos.
La estructura craneal es abovedada y rugosa, con fusión y entrelazamiento de los huesos. La selección sexual, incluidas las adaptaciones para la exhibición y el combate, fue un fenómeno generalizado en ejemplares del Cretácico superior, puntualizaron sus descubridores en el artículo científico correspondiente al hallazgo.
Espinosa Arrubarrena comentó que el animal contemporáneo con el que se ha asociado cercanamente es con un género de aves que no vuela y vive en el sudeste asiático: los casuarios.
Hallazgo en el desierto
La mayoría de afloramientos de dinosaurios en México proviene del Cretácico Tardío; se ubican en aproximadamente 10 entidades, sobre todo del norte, en especial en Coahuila. Aquí, hace cuatro décadas el científico de la UNAM y sus pares de esta casa de estudios trabajaron en la recuperación del material que permitió armar y montar el primer dinosaurio a cargo de paleontólogos mexicanos, un hadrosaurio conocido como Isauria, que actualmente se exhibe en el Museo de Geología.
Ese descubrimiento suscitó que autoridades estatales y grupos académicos emprendieran el proyecto del Museo del Desierto (espacio ubicado en Saltillo, donde se resguarda Xenovenator espinosai), “el mejor de historia natural que existe en México”, y comparable con otros del resto del mundo. Ahora, al nombrarlo se reconoce la importancia de la presencia de la UNAM, mediante científicos como Shelton Applegate, René Hernández Rivera y Luis Espinosa Arrubarrena.
Sus descubridores, Héctor Rivera Sylva, Martha Aguillón Martínez, José Flores Ventura e Iván Sánchez Uribe, investigadores de ese recinto, junto con José Rubén Guzmán Gutiérrez, de la Universidad Humanista de las Américas, Nuevo León; y Nicholas Longrich, de la Universidad de Bath, Reino Unido, distinguieron al pionero en el estudio de los dinosaurios mexicanos y mentor de numerosas generaciones de paleontólogos.
Todo ser vivo conocido por la ciencia tiene una denominación binomial latinizada, correspondiente al género y especie –que se debe escribir con letras cursivas, en mayúscula el género y minúscula la especie–, explicó el científico. Si se enaltece a alguien hay que agregar una “i” al nombre: Xenovenator (del griego xenos, “extraño”; y el latín venator, “cazador”, o sea, “cazador extraño”) espinosai. La descripción formal y el nombre se dieron a conocer en un artículo que se publicó este año en la revista científica internacional Diversity.
La industria mexicana debe ramificarse para fortalecerse, sugiere economista
julio 1, 2026
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El desafío es buscar estrategias a fin de competir con grandes potencias y empresas trasnacionales, enfatizó
México requiere contar con una política económica más trasversal para conformar economías de escala, las cuales impulsan ventajas competitivas porque el costo por unidad en la industria disminuye al aumentar el volumen de producción permitiendo ser más eficientes, reducir precios e incrementar el margen de beneficio, propuso el investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, Raúl Vázquez López.
Recordó que hay gran concentración del comercio mexicano que va hacia Estados Unidos: casi 80 por ciento. “Esto le da a nuestra nación una condición vulnerable; lo deseable sería una política más diversificada dirigida hacia otros destinos” de América Latina, Europa y Asia.
El desafío para economías pequeñas y medianas como la de México, puntualizó, es buscar estrategias a fin de competir con grandes potencias mundiales y con empresas trasnacionales de las cuales son mayoritariamente propietarias las economías desarrolladas.
En entrevista, el doctor en Economía destacó que necesitamos crear capacidades y habilidades humanas en torno a tecnologías genéricas (como computación, manejo de inteligencia artificial y áreas de la ingeniería asociadas con la construcción de infraestructura) que permitan instalarse en diferentes sectores, en vez de continuar en un modelo especializado como se hizo en décadas pasadas.
A nivel global los ámbitos automotriz y electrónico abarcan casi la totalidad del comercio. Esto nos coloca en una situación de vulnerabilidad significativa, pues si ocurre algo en estos o en Estados Unidos (como sucede hoy en día), se pone en jaque la economía nacional, mientras que un patrón diversificado nos fortalecería.
Para Vázquez López un modelo ramificado y ampliado también ofrece la posibilidad de hacer más densa la estructura productiva, ya que hay relaciones entre sectores; es decir, enfocarse hacia áreas cada vez más sofisticadas que generan mayores ingresos y son tecnológicamente más avanzadas (computación, programación e ingenierías).
El especialista planteó que hoy en día, con la segmentación extrema del proceso productivo, un país intermedio puede estar en la industria automotriz o en la de naves espaciales (como es el caso de México con un clúster en Querétaro), industrias de alta tecnología.
Podríamos, a partir de las nuevas tecnologías de la industria 4.0 (caracterizada por la fusión de las digitales y biológicas, transformando la producción mediante la conectividad inteligente y la automatización avanzada) que son tecnologías genéricas desarrollar habilidades y capacidades humanas.
Su propuesta incluye el desarrollo humano para efectuar tareas con mayor contenido de conocimiento, personal más calificado que genere ingresos superiores y, sobre todo, mejores salarios.
En este modelo -que ha funcionado en naciones como China, Alemania y Holanda; en Suiza en la formación universitaria técnica- podrían insertarse las personas trabajadoras mexicanas migrantes con carreras cortas especializadas en ingeniería o computación, lo que les facilitaría elevar sus salarios en ámbitos mejor calificados que el de servicios, donde casi todos los connacionales laboran principalmente en Estados Unidos.
El desafío para economías pequeñas y medianas como la de México, es buscar estrategias a fin de competir con grandes potencias mundiales y con empresas trasnacionales de las cuales son mayoritariamente propietarios las economías desarrolladas, concluyó.
En la UNAM, autonomía con responsabilidad : Gabriela de la Cruz Flores
julio 1, 2026
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La observamos en la libertad de cátedra y de pensamiento, así como en los espacios para crear e innovar en el conocimiento, resaltó
La autonomía es condición indisoluble de las universidades en general, externó la directora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la UNAM, Gabriela de la Cruz Flores, en ocasión de los 97 años de la entrada en vigor de esta característica que posee la Universidad Nacional a partir de 1929.
En entrevista, la también investigadora enfatizó que en el caso de la Universidad de la nación es resultado de un proceso histórico, de largo aliento y de lucha constante.
A propósito del aniversario de su autonomía, que se conmemora el 26 de julio, subrayó: “hoy en día la podemos ver en el aula, en nuestra labor como docentes y, por supuesto, en el campo de la investigación. En particular con respecto a la libertad de cátedra y de pensamiento, los espacios para crear e innovar en el conocimiento, siempre asumiendo la responsabilidad como universitarios”.
También en la elaboración y actualización de planes y programas de estudio, de las 134 carreras con 263 opciones educativas que actualmente tenemos, siempre en diálogo con las necesidades de nuestra sociedad, al igual que con los problemas y los retos que enfrentamos de cara al futuro, aseveró.
La autonomía, puntualizó, implica asumir nuestro compromiso de autogobernarnos, de decidir sobre la vida académica, programas de estudio, procesos de ingreso, permanencia, egreso de las y los alumnos; significa, además, decidir sobre los procedimientos para la designación de nuestras autoridades.
A decir de la universitaria estamos en un momento crucial: “o damos el salto realmente para dar cabida a todo lo que ocurre en términos tecnológicos y cómo ven los jóvenes el presente y el futuro de los problemas que vivimos como sociedad a nivel nacional, regional y global, o podemos rezagarnos”.
La autonomía universitaria forma parte de la historia de las universidades desde sus orígenes medievales tal como lo han documentado estudiosos de la historia de la educación. Contar con espacios para cultivar con libertad el conocimiento formó parte de las primeras universidades como la de Bolonia y la de París, apuntó.
Mencionó que hasta la década de los 80 del siglo pasado se integró en el Artículo Tercero, fracción 7 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, lo referente a la capacidad autonómica de las instituciones de educación superior.
Recordó que Justo Sierra, quien también fue diputado en 1881, presentó ante las y los legisladores del Congreso de la Unión un proyecto para el establecimiento de la Universidad Nacional que albergaba la semilla de la autonomía. Sin embargo, esa propuesta no prosperó porque hubo ciertas resistencias de sectores que apreciaban algunas contradicciones entre la autonomía y la intervención del Estado.
Fue hasta 1929, derivado de un movimiento de estudiantes y académicos, que adquirió esta condición gracias a un proyecto de decreto enviado por el Ejecutivo al Congreso de la Unión, a través del cual se dio respuesta a exigencias auténticas de la comunidad universitaria y marcó una nueva etapa para nuestra Universidad.
El 10 de julio de 1929 el entonces presidente de la República, Emilio Portes Gil, promulgó la Ley Orgánica de la Universidad Nacional de México, la cual se publicó el 22 de julio en el Diario Oficial de la Federación y entró en vigor el 26 de julio de ese año.
El IISUE cuenta con un micrositio electrónico con documentos históricos, fotografías y testimonios disponibles en la página oficial de Autonomía de la UNAM (http://www.ahunam.unam.mx/autonomia/)
¿Te cuesta trabajo manejar la conducta de tu niña o niño?
julio 1, 2026
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Desde hace 25 años la UNAM cuenta con el Programa de Crianza Positiva en el Hogar, adaptado a los tiempos actuales
Silvia Morales Chainé mencionó que mediante esta iniciativa se gestionan las estrategias de cambio para lograr comportamientos alejados de la violencia
Para que las personas cuidadoras adquieran estrategias basadas en evidencia empírica y científica, a fin de enfrentar los problemas de conducta de niñas y niños, por ejemplo los berrinches, la Facultad de Psicología de la UNAM ofrece el Programa de Crianza Positiva en el Hogar.
Silvia Morales Chainé, académica de esa entidad universitaria y coordinadora de esa estrategia, detalló en entrevista que les enseñan maneras de manejar esos comportamientos característicos de los 18 meses a los 10 años.
Aun cuando determinadas conductas pueden manejarse en etapas posteriores, como la adolescencia o la adultez, es más fácil durante la infancia, toda vez que en este periodo pueden registrarse agresiones, pero menos complejas y con mayores posibilidades de un cambio efectivo a corto plazo, refirió.
La universitaria manifestó que enseñan a las y los participantes a comprender la conducta de sus hijas e hijos y, a partir de esto, aprenden a orientar y modificar dichos comportamientos para fomentar hábitos que beneficien su salud física y mental.
En este contexto, alertó Morales Chainé que el uso de dispositivos electrónicos como “nanas” promueve prácticas de riesgo complejas para monitorear porque ocurren en un aparato, en una interacción de redes sociodigitales. Por ello, “es importante que las y los cuidadores trasladen habilidades de crianza al manejo de este tipo de aparatos, cuyo empleo inadecuado puede ponerlos en riesgo”.
Lo ideal es estar pendientes de lo que ellas y ellos hacen y tomar decisiones en familia, detectar lo funcional, como puede ser ayudarlos a realizar actividades físicas o de interacción social. Vemos cómo la forma de interactuar ha cambiado y, en ocasiones, los jóvenes no saben comunicarse, presentan más ansiedad o sintomatología depresiva. Por eso es fundamental que se relacionen “cara a cara”.
La crianza positiva, aclaró, es recomendable iniciarla, incluso, antes de que nazca el menor, “cuando sé que quiero ser padre, madre”. Este programa funciona desde las primeras etapas de vida; sin embargo, es común que los padres de familia o cuidadores acudan cuando la niña o el niño tienen año y medio o dos, y expresan agresión. No tienen que esperar.
Otro momento de acercamiento frecuente es cuando cumplen seis años y entran a la primaria, pues permanecen más tiempo sentadas y sentados. En esta etapa suelen manifestar problemas de conducta difíciles de manejar. Mediante el programa, se promueven los comportamientos positivos.
Lo anterior no significa la ausencia de corregirles y/o aplicar estrategias; no obstante, reconocer sus capacidades o logros es desplazar lo negativo con lo positivo de manera eficiente. De esto se trata esta iniciativa.
Si en México tuviéramos más y mejores políticas públicas de crianza y de promoción del bienestar infantil, se facilitaría el diagnóstico oportuno de trastornos emocionales y de salud mental en etapas adecuadas para prevenir eventos complejos, como pueden ser escenarios de violencia extrema, refirió.
Lo que aprenden las y los cuidadores les beneficia para tomar decisiones de cambio y aplicar técnicas tales como instrucciones claras o de interacción social: qué espero de ti, qué es lo que sí puedes hacer, manejo del tiempo y establecimiento de rutinas.
La efectividad de esta estrategia, iniciada hace 25 años y adaptada continuamente a los nuevos tiempos, es respaldada por revistas científicas, además de que se capacita a profesionales de la salud (en psicología, medicina, trabajo social y enfermería) para que la implementen y registren cómo madres y padres cambian sus prácticas de crianza.
El programa, que se imparte en modalidades virtual o presencial a cuidadores y docentes en escuelas de nivel básico, contribuye a reducir notablemente la conducta oposicionista desafiante y la hiperactividad. Tiene una duración de ocho horas, divididas en cuatro sesiones, presenciales o a distancia.
Para mayor información consultar el sitio electrónico Aprendo Más (https://aprendomasplus.cuaed.unam.mx/)
No debería sorprendernos que en algún Mundial próximo sus equipos alcancen el título, enfatizó Jorge Luis Gázquez Iglesias
Aun en un contexto migratorio complejo, en el último lustro se ha reforzado la convocatoria a Europa de jugadores de futbol nacidos en el continente africano y de sus hijos quienes ya no tendrían la limitante de la nacionalidad ni de acceso a la ciudadanía por su origen natal, como resultado de este proceso de movilidad humana.
Lo anterior de acuerdo con el académico del Programa Universitario de Estudios sobre Asia, África y Oceanía de la UNAM, José Luis Gázquez Iglesias, quien añadió que la composición de algunos equipos como Francia, Inglaterra, Países Bajos, Bélgica y España se ha reforzado con estos deportistas.
Las relaciones históricas entre las dos primeras naciones, por ejemplo, con sus antiguas colonias han sido un factor de peso, además del endurecimiento de las políticas migratorias a nivel europeo, pues han obligado a las personas a cambiar sus destinos a latitudes que no eran consideradas de migración, como es el caso de España, que se ha beneficiado de este fenómeno.
Gázquez Iglesias -quien ha realizado estancias de investigación y trabajo de campo en el Institut Fondamental d’Afrique Noire de la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar, así como en la Universidad Gaston Berger de Saint-Louis, Senegal- recordó:
Incluso cuando en sectores de las sociedades europeas se ha visto con buenos ojos esta representación multirracial en sus escuadras nacionales, hay aquellos más conservadores que se pronuncian en contra de estos procesos y exacerban la visión racial.
“El futbol es un ámbito que tampoco está libre de este tipo de tensiones, incluso es una cuestión cada vez más latente y flagrante debido a esta presencia de la diversidad en todas las selecciones”, resaltó.
África, continuó, es el continente que tiene más Estados-nación independientes reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas; no obstante, si analizamos la historia de este deporte veremos que siempre ha estado infrarrepresentada en competencias globales como esta.
¿Podría ganar la copa?
En la medida en que haya cada vez mayor presencia de conjuntos africanos en competencias globales, y sobre todo la migración de jugadores tan constante con los intercambios en las ligas europeas, el nivel del futbol de ese continente irá en aumento y no nos debería sorprender que en algún Mundial próximo alcancen el título, subrayó.
Será interesante el organizado por España, Portugal y Marruecos en 2030, pues aunque geográficamente no son distantes, sí en términos de cultura e historia; uno de los retos será en materia migratoria, adelantó el también profesor-investigador del Centro de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.
Según datos de la FIFA y reportes de seguimiento de talento profesional, el número de futbolistas nacidos en África que juegan en ligas europeas supera 500. Aunque las cifras pueden variar de acuerdo con la temporada y la definición de “origen” (nacionalidad vs. ascendencia).
Ese organismo internacional incrementó la participación de equipos africanos en el Mundial 2026 a nueve plazas directas y una en el repechaje (Marruecos, Túnez, Egipto, Ghana, Sudáfrica, Costa de Marfil, Senegal, Cabo Verde y República Democrática del Congo), la cantidad más alta de la historia de los mundiales para este continente