Ser bombero y universitario es doble orgullo. ¡No podemos fallar!

  • Servicios “grandes”, como los sismos del 19 de septiembre, nos dejaron una lección importante: prepararnos y ser más profesionales cada día, comparte Roberto Hernández Camarillo
  • Es mentira que salimos sin miedo; somos seres humanos, asegura Ricardo Varela Ávila en ocasión del Día del Bombero, que en México se celebra el 22 de agosto

Con capacitación constante, equipo de última tecnología y, sobre todo, con una inquebrantable vocación de servicio, los integrantes del Heroico Cuerpo de Bomberos de la UNAM están listos para acudir a enfrentar cualquier situación.

Valor y espíritu de ayudar a los demás caracteriza a quienes ejercen esta labor día con día; algunos de ellos heredaron el oficio de sus familiares y hoy forman parte de la corporación.

Los 73 elementos que conforman el Departamento de Prevención y Combate de Siniestros trabajan los 365 días del año, los siete días de la semana, las 24 horas del día, para atender emergencias y prevenirlas.


En la Universidad, relata el comandante Roberto Hernández Camarillo, jefe del equipo, trabajamos como “bomberos prevencionistas”, es decir, se hacen estudios y análisis, en conjunto con personal de Protección Civil, y de ahí se establecen recomendaciones para mitigar y minimizar riesgos.

El Cuerpo de Bomberos de la Universidad Nacional cuenta actualmente con tres camiones motobomba, tres autotanques, seis unidades ligeras y una Polaris (vehículo más pequeño pero versátil, que “pasa por dondequiera porque es todo terreno”), señala el “jefe vulcano”. Incluso, está en funcionamiento la primera unidad motobomba que se tuvo en la Universidad, un camión American LaFrance 1963.

Con motivo del Día del Bombero, que se conmemora el 22 de agosto, añade que se cuenta con equipo de última tecnología: chaquetones, pantalones y cascos. “Antes, la carga del equipo de protección personal pesaba 14 kilos. Hoy hablamos de siete kilogramos; es más seguro y ligero”.

Dentro del campus universitario atienden, principalmente, incendios forestales en la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel e inundaciones, también acuden a servicios como conflagraciones de inmuebles, en las alcaldías Coyoacán, Tlalpan y Álvaro Obregón, de la Ciudad de México, y “donde la emergencia sea mayor”, en coordinación con los cuerpos de emergencia capitalinos.

El Cuerpo de Bomberos de la UNAM se fundó en 1973 con diez elementos y sus primeras instalaciones se ubicaban en lo que hoy es la Dirección General de Personal, relata el “jefe vulcano”. A partir de 1986 la Estación de Bomberos se ubica a un costado del Estadio Olímpico Universitario.

Más que combatir el fuego

Trabajamos para apagar incendios y también ofrecemos una variedad de servicios: atención a fugas de gas, accidentes automovilísticos, inundaciones, árboles caídos, recolección de fauna silvestre (como víboras o tlacuaches), rescate de perros y gatos, y “no hay día en que no salga algo”, relata el bombero Ricardo Varela Ávila.

El personal efectúa revisiones en cada dependencia universitaria de los sistemas contra incendios, hidrantes, extintores, rutas de evacuación y señalamientos, así como del manejo, transportación y almacenaje de sustancias químicas peligrosas. “Se hace un plan integral para tener seguridad dentro del campus”, precisa el comandante.

Como parte de las medidas preventivas se realizaron brechas cortafuego en la Reserva Ecológica y se instalaron siete tanques (uno con capacidad de 60 mil litros, otro de 40 mil, uno de 10 mil y cuatro de cinco mil) en lugares donde hay más incidencia de conflagraciones forestales. Gracias a acciones como esas, se han reducido los siniestros.

Los bomberos universitarios, además, brindan capacitación a trabajadores, estudiantes y personas interesadas en el uso de extintores y qué hacer en caso de incendio, fugas de gas o cortos circuitos, así como brindar primeros auxilios, en conjunto con personal de Protección Civil. Estas capacitaciones aumentaron en los últimos años; alcanzan la cifra de 35 mil al año.

Vocación y entrega

En la memoria de los bomberos universitarios quedan servicios “grandes”, como los sismos del 19 de septiembre de 1985 y 2017, que “dejaron huella en nosotros y en los compañeros de aquel entonces -muchos de los cuales ya se jubilaron-, y una lección muy importante: prepararnos y ser más profesionales cada día, con entrega y cariño por nuestro trabajo”, señala Hernández Camarillo. 

También rememora la explosión en la antigua sede del Instituto de Investigaciones Biomédicas, en las primeras horas del 1 de junio de 1998, así como algunos incendios forestales relevantes en la Reserva Ecológica.

En tanto, Varela Ávila recuerda que “los compañeros que estaban al momento del sismo de 2017 fueron los primeros en llegar al colegio Enrique Rébsamen”, donde ayudaron a rescatar los cuerpos de niños y adultos. Además, los bomberos universitarios salieron en auxilio de la población en otras entidades, por ejemplo durante el huracán Paulina (1997), que devastó el puerto de Acapulco.

Pero ¿qué se necesita para ser bombero y arriesgar la vida por los demás? Los estudios mínimos requeridos son de secundaria; por supuesto, eso no es suficiente, se necesita entusiasmo, capacitación, preparación, valor y espíritu de servicio a la sociedad.

Los integrantes de este heroico cuerpo tienen, además, algún oficio o profesión: herreros, carpinteros, mecánicos, albañiles, electricistas, arquitectos o ingenieros, gracias a lo cual “somos autosuficientes cuando algo se descompone”, destaca Varela Ávila.

Hace años, relata, un equipo de bomberos francés que estaba de visita actuó de la siguiente manera ante una estructura colapsada: “sacó planos, cortes y herramientas; aquí, con un serrucho, nuestros compañeros albañiles que sabían poner polines, tablas y demás, hicieron un apuntalamiento del edificio que los dejó asombrados. En la práctica somos muy eficientes; con lo que tenemos, sabemos trabajar”.

Para estos profesionales es, además, una cuestión familiar. El padre de Hernández (a cargo del Departamento desde hace 16 años) también fue bombero, al igual que dos de sus hermanos; “así me nació la inquietud”.

Ricardo Varela, con 33 años de servicio, ingresó cuando tenía 18 años de edad. Hoy, uno de sus hijos es parte del equipo. “Mi familia está contenta, aunque siempre con preocupación, porque sabemos cuándo salimos, pero no cuándo vamos a regresar”.

Orgullo puma

Suena la chicharra y en cuestión de segundos se preparan para atender el llamado de emergencia: se registra un “Beta 9”, es decir, una fuga de gas en una entidad académica de Ciudad Universitaria.

Luego de acudir a atender el evento, el teniente Arturo Bastida Camacho, a cargo del equipo, relata que se revisaron conexiones y llaves de paso en un laboratorio que presentaba olor a gas; el evento fue negativo a una fuga. “Posiblemente dejaron la llave abierta, así que recomendamos que el personal que vaya a hacer uso de ese espacio sepa cómo se cierran las llaves de paso y qué hacer para que no se provoque un accidente”.

A bordo de un camión motobomba, el maquinista explica que lo trata como si fuera suyo. “Nos sirve para cualquier emergencia y representa protección para los compañeros que van a mi mando. Debo estar listo; ellos dependen de mí, no puedo fallar”.

Todos los días revisa, por segunda vez después de que otro bombero ya lo ha hecho, que los niveles de agua, anticongelante y aceite sean los correctos. También supervisa las llantas, que las mangueras y las conexiones estén en buen estado, o que la fuente de poder arranque, hasta asegurarse que todo está listo para trabajar.

“Para mí, no sólo es un orgullo ser bombero, sino ser universitario, y más ahora que tengo a mi mando a personal. Me enorgullece saber qué hacer y así protegerlos en cada emergencia que atendemos”.

Ricardo Varela añade que cuando hay un incendio “es mentira que salimos sin miedo, somos seres humanos y sí lo sentimos”; lo único que hay que hacer es tomar todas las precauciones. Pero al mismo tiempo “se siente bonito salvar vidas y ser reconocidos por la sociedad. Es un honor cumplir otro año más y un logro estar aquí para celebrar, este día 22, otro Día del Bombero”.

Trabajadores sociales: De la asistencia a la intervención creativa e innovadora

  • Aída Valero Chávez afirma que los profesionales en esta disciplina deben contribuir a formar ciudadanos conscientes de sus derechos, pero también de sus responsabilidades

  • En ocasión de la efeméride de estos especialistas –que se celebra el 21 de agosto– destaca su función para fortalecer el tejido social

 

Desde hace años, el trabajo social se ha relacionado a la lucha social y a la búsqueda del bienestar. Se trata de una disciplina comprometida con la humanidad que aporta a los ámbitos de la justicia, derechos humanos, diversidad, respeto y equidad, asegura la académica de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la UNAM, Aída Valero Chávez.

Cada día se presentan nuevos y diversos retos que afectan a diferentes grupos, desde los sectores más vulnerables y excluidos hasta aquellas sociedades medias que tienen otro tipo de problemáticas.

De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad, en el país existen 133 instituciones educativas públicas y privadas en las cuales se imparte Trabajo Social.

Datos estadísticos de la Dirección General de Administración Escolar de la UNAM indican que en el ciclo escolar 2020-2021 el número de aspirantes a ingresar a esa licenciatura fue de cuatro mil 452. Del total del alumnado de primer semestre, 77 por ciento fueron mujeres y 23 por ciento hombres.


En la actualidad, la ENTS atiende una matrícula de casi tres mil personas: 580 varones y dos mil 403 mujeres. Además, la cantidad de estudiantes que ingresan en las modalidades abierta y a distancia se incrementa paulatinamente. Por ejemplo, en 2003 había 70 inscritos, mientras que en 2021 la cifra aumentó a mil.

Con motivo del Día Nacional de las y los Trabajadores Sociales –que se conmemora desde hace dos años el 21 de agosto–, la estudiosa de temas como violencia social, inseguridad pública y la condición social de los jóvenes, entre otros ámbitos, resalta:

En la actualidad pasaron del papel asistencialista y filantrópico que asumían hace años, a la acción, hacia una intervención creativa, innovadora basada en las garantías fundamentales y la solidaridad para procurar el desarrollo social y humano. Sin embargo, el número de expertos en la materia es insuficiente para atender las grandes dificultades.

Los desafíos, enfatiza, son su profesionalización y actualización permanente en temas de salud, violencia social en todas sus dimensiones, migración, derechos humanos, familias diversas, enfermedades emergentes, educación formal e informal, sistemas de justicia, adultos mayores, embarazo adolescente, etcétera, además de vincularse con redes de expertos e incorporar a su labor el uso de nuevas tecnologías que permitan mayor vinculación y difusión de estas en los ámbitos nacional e internacional.

Aída Valero subraya que su rol fundamental es educativo en diferentes áreas de intervención. “Tenemos la función de investigar, sensibilizar y promover acciones colectivas, de tal manera que debemos contribuir a formar ciudadanos, en el amplio sentido de la palabra, conscientes de sus derechos, pero también de sus responsabilidades”.

Contamos con metodologías específicas para ello, ya sea con individuos, grupos o comunidades, cada uno de esos mecanismos tiene sus particularidades. Las políticas públicas nos brindan diferentes espacios de actuación, aunque debemos conocer cuáles son las exigencias que nos imponen las instituciones y las condiciones que tenemos para hacer un vínculo entre estas y los ciudadanos, refiere.

Para lograr ese objetivo, los programas sociales tienen un papel fundamental mientras que las organizaciones civiles son un nicho para la intervención, señala.

Por la importancia de la labor que realizan, en enero de 2019, en la Reunión Anual de la Red Nacional de Instituciones de Educación Superior en Trabajo Social, se acordó impulsar el 21 de agosto como el Día Nacional de las y los Trabadores Sociales. Luego de un proceso legislativo que transitó del Senado de la República a la Cámara de Diputados, el 29 de abril de 2021 el Poder Legislativo oficializó este hecho. El decreto se dio a conocer en el Diario Oficial de la Federación el 2 de junio de 2021.

Áreas de participación

El licenciado en Trabajo Social es un profesional que está preparado para atender problemas multidimensionales que requieren un abordaje a partir de diversas disciplinas, ya que busca contribuir en la mejora de las condiciones de vida de la población y el fortalecimiento del tejido social.

El aspirante para ingresar a esa licenciatura debe contar con conocimientos, habilidades y actitudes correspondientes a una formación propedéutica de bachillerato, preferentemente en el área de las Ciencias Sociales, además de saberes básicos en Economía, Política, Derecho, Antropología y Sociología, entre otros requisitos académicos.

Se desempeña laboralmente en la planeación, gestión, promoción, implementación y evaluación de procesos, planes, programas y proyectos sociales con miras a contribuir en el diseño y desarrollo de políticas públicas en las áreas de salud, asistencia social, educación, procuración de justicia, medio ambiente, género y derechos humanos.

Los organismos en los que puede colaborar son instituciones de salud; de educación básica, media superior y superior; en el sistema de justicia, como tribunales, juzgados, penitenciarías; secretarías del gobierno federal y locales; centros de desarrollo comunitario y organizaciones de la sociedad civil.

Las personas expertas en Trabajo Social son el puente sensible entre las necesidades humanas básicas y los elementos satisfactorios de las mismas. Al explorar los desafíos sociales vamos también generando en el entrevistado o en el grupo alguna autorreflexión de dónde están y hacia dónde van, afirma Aída Valero.

“Es fundamental dar esperanza y confianza, así como crear solidaridad. Entonces, los trabajadores sociales tenemos un papel importante en estas acciones que tienen cimentadas los egresados; además de la ética, el respeto a los derechos humanos y los estudios de género como ejes”, agrega.

El campus de Ciudad Universitaria celebra a lo grande dos aniversarios.

Celebra la UNAM 15 años de su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO y el 70 aniversario de la Dedicación de Ciudad Universitaria
• CU es símbolo de la nación y un espacio que evoca diversidad, pluralidad, creatividad y tolerancia, expresó Juan Ramón de la Fuente Ramírez
• El patrimonio artístico que encierra el campus y que pertenece a la cultura del mundo, es referente de identidad para los universitarios y los mexicanos, señaló Lucina Jiménez López

Al reafirmar el compromiso de preservar el reconocimiento del Campus Central de Ciudad Universitaria como Patrimonio Mundial -otorgado por la UNESCO hace 15 años-, el rector Enrique Graue Wiechers aseguró que se trata de un proyecto profundamente mexicano, actual, plural, vanguardista e internacional.

En la ceremonia en la que también se celebró el 70 aniversario de la Dedicación de CU, el exrector de la Universidad Nacional, Juan Ramón de la Fuente Ramírez, aseveró que con estas conmemoraciones se mantiene la vitalidad de este espacio, que se reivindica ante el mundo no sólo como conjunto arquitectónico de excepción, sino como un organismo vivo y dinámico, cuyos latidos evocan emociones intensas, anhelos de superación individual y colectiva, pero sobre todo, potenciales insospechables para engrandecer a nuestro país.

Al presidir el evento en la Torre de Rectoría, Graue Wiechers expuso que un buen ejemplo del compromiso por preservar el Campus Central es que en mayo pasado se logró que la Suprema Corte de Justicia de la Nación limitara significativamente una edificación -indebidamente autorizada- en la zona de amortiguamiento, la cual hubiera lastimado los atributos estéticos, históricos y artísticos de este espacio.

En nombre de la UNAM, el rector hizo un reconocimiento a la gestión de Juan Ramón de la Fuente Ramírez y al equipo de expertos quienes, bajo la coordinación del arquitecto Felipe Leal, postularon y consiguieron que este sitio fuera reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial.

Son espacios que, de acuerdo con la Declaratoria del Valor Universal Excepcional de Ciudad Universitaria, encarnan “los valores universales del acceso a la educación, la mejora de la calidad de vida… y la integración entre el urbanismo, la arquitectura y las Bellas Artes”, dijo Graue.

El Campus Central, agregó, reúne lo mejor de nuestros mundos, funde el pasado y el presente con la permanente aspiración de un México más justo y menos desigual.

Patrimonio intangible

En tanto, el exrector Juan Ramón de la Fuente también manifestó que Ciudad Universitaria es una de las obras colectivas más trascendentes de la segunda mitad del siglo XX, es símbolo de la nación, un rasgo distintivo en el rostro de la Ciudad de México, un espacio que evoca diversidad, pluralidad, creatividad y tolerancia.

Su patrimonio intangible, abundó, multiplica el valor del patrimonio visible: sus tradiciones, usos y costumbres; sus cuerpos colegiados, su vocación democrática, su apertura, su naturaleza crítica y autocrítica que ejercen las y los universitarios cotidianamente, su coraje, sus convicciones y nobleza.

“Es el símbolo de una universidad en la que todo debe discutirse porque todo puede analizarse; es el reflejo de una universidad que propone y enmienda, que se representa  en múltiples versiones, que se entiende a sí misma de innumerables maneras”, añadió ante los presidentes de la Junta de Gobierno  de la UNAM, y del Patronato Universitario, Rafael Lira Saade y Jonathan Davis Arzac, respectivamente.

En su oportunidad, Lucina Jiménez López, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), externó que el patrimonio artístico que encierra este campus universitario y que pertenece a la cultura del mundo, es un referente de identidad para los universitarios y los mexicanos que nos enorgullece.

La UNAM representa para nuestro país la aspiración y la posibilidad de cumplir con el derecho humano a la educación de calidad, laica y gratuita, donde el pensamiento científico-técnico, las humanidades y las artes contribuyen a formar profesionales que tienen una perspectiva universal, pero que no se desprenden nunca de su memoria y su origen, capaces de responder a un México en profundo cambio.

La Ciudad Universitaria es conservada y vivida, continuó. “Si de algo podemos sentirnos orgullosos es justamente de la calidad e intensidad de la vida que tiene este campus de la Universidad Nacional, y en el Instituto nos sentimos complacidos de que en su momento se haya contribuido al reconocimiento de ser monumento artístico nacional, paso fundamental para transitar al reconocimiento mundial”.

Reencuentro en un lugar emblemático.

En la ceremonia, Leonardo Lomelí Vanegas, secretario General de la UNAM, apuntó que esta casa de estudios celebra esas dos fechas importantes en el regreso a sus instalaciones después de un largo confinamiento obligado por la pandemia, para “reencontrarnos en este lugar emblemático, que no sólo distingue a la Universidad Nacional, sino que es un referente de nuestro país en el mundo”.

Ciudad Universitaria fue una apuesta bien lograda por construir un México moderno, en el cual la educación fuera uno de los pilares fundamentales. Y para hacerlo, abundó, logró conjuntar lo mejor de la arquitectura nacional y del muralismo mexicano; en ese sentido es un ejemplo de integración plástica que nos valió, hace 15 años, ser reconocidos como un lugar digno de ser incluido en la Lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

En tanto, la Dedicación de la Ciudad Universitaria, hace 70 años, representó un momento con una profunda carga simbólica, por lo que se unen ambas celebraciones en un festejo que contará con infinidad de actividades como exposiciones, conciertos y ciclos de conferencias, anunció.

Al hacer uso de la palabra, Hugo Casanova Cardiel, director del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, recalcó que la inscripción del Campus Central de la UNAM en esa lista de la UNESCO, reconoce mundialmente la importancia de la edificación de CU.

Ese hecho, puntualizó, guarda múltiples significados. Su diseño y construcción constituyó un punto de inflexión en la arquitectura mexicana. El dictamen de ese organismo internacional establece, entre otros aspectos, que es uno de los pocos ejemplos mundiales en los cuales tanto la arquitectura moderna, como el urbanismo, encuentran una plena aplicación.

Además, su edificación representa un hito en el desarrollo de la Universidad y se inscribe en el momento histórico de la modernización nacional y en la clara intencionalidad gubernamental de posicionar al país en el emergente orden mundial de la posguerra. “No cometemos ninguna exageración al caracterizar a la Ciudad Universitaria como una de las empresas más significativas del Estado durante el siglo XX”, recalcó.

Felipe Leal Fernández, exdirector de la Facultad de Arquitectura y miembro de El Colegio Nacional, luego de relatar el periplo hasta llegar a la inscripción de CU en la Lista del Patrimonio Mundial, acotó que este hecho detonó el orgullo por ser universitario y pertenecer a la Universidad de la nación.

Al recordar las palabras que pronunció en la Convención de Patrimonio Mundial, en Nueva Zelanda, el 29 de junio de 2007, días antes de la inscripción, dijo que la excepcionalidad de CU radica en que a pesar de ser una obra moderna el pasado está presente; logró amalgamar la tradición con la vanguardia del momento, lo local con lo universal, y también lo hace al subrayar la vocación pública de una arquitectura civil e incorporar soluciones plásticas a los edificios de forma integral.

No de menos importancia resulta su contundencia en el terreno de lo intangible, ya que su originalidad confirió una identidad icónica a uno de los proyectos culturales más importantes de México durante el siglo XX. Es un símbolo material de la educación pública de nuestro país, finalizó.

En la ceremonia también se proyectó el video 15 Años de CU Patrimonio Mundial de la Humanidad, en el cual se relató la historia de la construcción del campus universitario, su ocupación y los trabajos efectuados para obtener la Declaratoria de Patrimonio de la Humanidad.

Mafalda, crítica de los roles de género

 

Perspicaz, crítica y rebelde son algunas palabras que pudieran describir al personaje de Mafalda, una niña de seis años que trascendió las viñetas de una tira cómica para convertirse en un símbolo de la defensa de la paz y de los derechos humanos.

Si bien Mafalda fue creada en 1964 por el caricaturista argentino Joaquín Salvador Lavado, mejor conocido como Quino, en un contexto histórico en el que Argentina vivía autoritarismo por el golpe de Estado y en el mundo los movimientos feministas –denominados como su segunda ola o sufragismos– inundaban las calles, sobre todo en Estados Unidos.

“Tenemos que enmarcar a Mafalda en un contexto social y político de los años 60 y 70 del siglo pasado, que para el mo-vimiento feminista es muy importante, porque marca también la reivindicación de los derechos de la mujer, sobre todo en la parte de los derechos sexuales y reproductivos, la crítica de los roles y los mandatos de género socialmente convencionales”, indicó Karla Amozurrutia Nava, directora del Área de Gestión Comunitaria y Erradicación de las Violencias de la Coordinación para la Igualdad de Género.

Añadió que este personaje hace además una crítica interesante a los roles de género porque se preocupa por todo el mundo, pero en su familia sobre todo por su mamá, a quien constantemente la ve en un rol tradicional en la casa y en las tareas de cuidados; un papel que ha sido asignado a las mujeres durante mucho tiempo en el espacio privado, y es una beta de análisis y reflexión feminista.

“Mafalda no necesita decir que es feminista para serlo y hacer la crítica que todas las feministas hacemos todos los días; es quien siempre estará del lado de las causas sociales como los derechos de las mu-
jeres y de la niñez. Ella nos aproxima a estos temas que son relevantes para lograr una igualdad social entre todas las personas, pero además por los derechos de las mujeres quienes también somos parte del mundo”, aseveró.

Pero desde lo cotidiano, la pequeña identifica cosas que no le hacen “match”, que le
generan un poco de conflicto, como que la mujer tiene que ser mamá… “¿Como para qué?”, y reflexiona si esa es la meta. Es una cuestionadora por excelencia, porque sin el cuestionamiento no se pueden entender las luchas feministas, y Mafalda ayuda a comprender la complejidad de la interacción entre hombres y mujeres.

Los personajes

Ha sido interesante, dijo la especialista en violencia y perspectiva de género, saber cómo Quino fue creando el mundo de Mafalda a través de más de mil 900 tiras en las que fueron apareciendo el resto de los personajes como Susanita, Libertad, Miguelito, Felipe, Guille y Manolito, ya que cada uno representa a un grupo o ideología específica de la sociedad.

“Susanita es la antítesis de Mafalda, porque ella sí tiene muy claro cuál es su rol: quiere ser mamá y tener ‘hijitos’, pero no quiere ser una máquina de reproducción; de alguna manera ella introduce la crítica de la maternidad por elección. Mientras que Libertad, una niña más pequeña que Mafalda, metáfora simbólica, es quien eleva la reflexión de Mafalda porque construye ideas más complejas y dice que se puede tener un mundo mejor para todas las personas no como una aspiración, sino como algo que puede ser real”, explicó.

De tal manera que la mamá de Mafalda y Susanita simbolizan a aquellas mujeres que cumplen el rol tradicional dentro de casa; pero Libertad tiene una visión futurista y filosófica de la democracia en igualdad.

Pero también Quino refleja la crítica al machismo en la historieta a través de frases dichas por personajes como Miguelito, Felipe y Manolito (amigos de Mafalda): “Son igual que todas” o “Estas cosas de mecánica no me gusta discutirlas con mujeres”.

Para Amozurrutia Nava, Mafalda es un agente social transformador en su cotidianidad, en su práctica, y eso reivindica la idea de que el feminismo no sólo se piensa, sino que se hace todos los días como una forma de vida.

“Recordemos que Mafalda fue creada dentro de un contexto latinoamericano, en el cual Argentina vivía un ambiente de autoritarismo, de golpe militar y de desigualdades de género. Sin embargo, a más de 50 años de su creación existen temas que siguen vigentes hoy en día en México y en el mundo; hablamos de la democracia, de la desigualdad social, de alcanzar la paz mundial, de clasismo como uno de los peores cánceres, los derechos de las infancias”, subrayó.

Pero también sigue siendo importante vincular a las mujeres jóvenes que hoy viven un contexto más fuerte en términos de la violencia, dijo. Quizá Mafalda no ahondó en este tema, pero el feminismo sigue hablando sobre esas violencias que se viven todos los días y están relacionadas con la subordinación y las desigualdades de género.

“Mafalda es el guiño para las niñas, las adolescentes, mujeres adultas y ancianas, porque sigue siendo un personaje que vale la pena leer para entender todavía complejidades del mundo en el que vivimos. Si ella viviera ahora en 2022, seguramente también haría una crítica fuerte al uso de las redes sociales; pero también encontraría bondades en ellas en términos de generar colectividad y sororidad, que es lo que ella hace cotidianamente con sus amistades: tratar de tener condiciones de igualdad entre hombres y mujeres, donde todas las personas seamos libres”, expresó la universitaria.

Agregó que Quino era un conven-
cido de la igualdad entre géneros, que para poder alcanzar una vida de bienestar, libertad y paz social es necesario entender la situación en la que se vive. Se puede decir que él practicaba las ideas del feminismo, porque aunque Mafalda se creó desde un pensamiento masculino, ella está muy consciente de su condición y lo que debe cambiarse en la sociedad para las mujeres. Por eso es mejor no hablar de aliados, pero sí de hombres aprendiendo del feminismo y que sean críticos de sus roles, que entiendan lo importante de transformar esa masculinidad hegemónica para el bienestar social.

“¿Qué se preguntaría Mafalda ahora? Creo que seguiría cuestionando ¿dónde están las mujeres?, y que sería una gran aliada de los movimientos feministas en esta ola-marea-terremoto del feminismo en México; pero también sería una ferviente admiradora de las jóvenes feministas que con valor y coraje salen al espacio público a alzar la voz y decir: ‘¡Basta!’”, enfatizó Amozurrutia Nava.

Miradas

Del 19 de agosto al 18 de diciembre de 2022, la niña a la que no le gusta la sopa estará de visita en la UNAM, en la nueva exposición temporal del Museo de las Constituciones (MuCo), Mafalda: Miradas a “lo femenino”, que está abierto a todo público con entrada gratuita.

Esta exhibición será un espacio de reflexión sobre la importancia del respeto y ejercicio de derechos de todas las personas, en especial de las niñas y mujeres, para reducir las brechas de desigualdad de género y cuestionar sus roles y estereotipos, los cuales las fundamentan, las normalizan y las ahondan.

A partir de una selección de viñetas surgen miradas actuales de lo que Mafalda veía hace más de 50 años sobre “lo femenino” y la complejidad de las desigualdades entre hombres y mujeres. Desde la perspectiva de este personaje, la muestra busca provocar la reflexión ante las desigualdades, las múltiples caras de la discriminación y los retos que todavía enfrentan las sociedades actuales en materia de derechos humanos.

Esta exposición que se realizó con la colaboración de los sucesores de Joaquín Salvador Lavado (Quino) y la curadora invitada Mireya del Pino Pacheco, directora de Estudios y Políticas Públicas del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, se podrá disfrutar de miércoles a domingo de 10 a 17 horas en el MuCo, ubicado en el Centro Histórico de Ciudad de México.

 

15 Aniversario de la Inscripción del Campus Central de CU en la Lista de Patrimonio Mundial

Foro 20.20, 9a Edición, «DISEÑANDO EL FUTURO»

En el año 2014 surgió como iniciativa crear el Foro 20.20 en conmemoración por los 20 años de la Fundación UNAM, en conjunto con los responsables de los cinco Consejos Académicos de Área y del Bachillerato de la UNAM, para promover un espacio de análisis e intercambio de ideas entre académicos, investigadores y amigos de la UNAM.

En su novena edición, el Foro 20.20 continúa con el interés de abordar temas de vanguardia desde las diferentes áreas académicas, con una visión que contribuya a sentar las bases del México del futuro ante la situación actual, será punto de partida para reflexiones y acciones que conduzcan a la construcción de un mejor país, con el propósito*:

  • Revisar los conocimientos y la tecnología más avanzada para atender los problemas más ingentes del país.
  • Abordar desde las diferentes áreas académicas temas de vanguardia con una visión que contribuya a sentar las bases del México futuro.
  • Analizar y dar a conocer los avances realizados por nuestra Máxima Casa de Estudios en torno a los problemas del país.

-Diseñando el Futuro-

se abordará y desarrollará de la mano de expertos académicos e investigadores de Nuestra Máxima Casa de Estudios.

Contaremos con la presencia, en la sesión inaugural del Dr. Enrique Graue Wiechers, Rector de la UNAM, los Coordinadores Académicos de Área y del Bachillerato y de nuestro Presidente del Consejo Directivo, Lic. Dionisio A. Meade.

Del 18 de agosto al 1º de diciembre de 2022 a las 17:00 h, de manera presencial en el Auditorio 1 de la Unidad de Posgrado UNAM o virtual desde los medios de la Fundación UNAM, se presentarán las siguientes cinco mesas:

Mesa 1: Educación

Fecha: 18 de agosto

Ponentes:

  • Lourdes Margarita Chehaibar Náder

Ponencia: Nuevas y antiguas tramas para tejer la universidad

  • Sandra Nicolasa Guadalupe Castañeda Figueiras

Ponencia: El Aprendizaje complejo. Necesidades y Posibilidades en Educación Superior

  • Hugo Casanova Cardiel

Ponencia: Los grandes retos de la educación en la perspectiva del futuro

Modera: Mtra. Alma Angélica Martínez Pérez, Coordinadora del Consejo Académico del Bachillerato (CAB).

Se incrementan en la última década los niveles de amoníaco en el aire de la Ciudad de México

Jennifer Murphy enfatizó que este gas también ha sido reportado como parte de la lluvia ácida

El amoníaco (NH3), precursor de partículas contaminantes en la atmósfera, puede afectar la calidad del aire, el clima y la biodiversidad. Es un gas que forma parte de la lluvia ácida y su presencia en la Ciudad de México es alta; sin embargo, es un tema poco analizado, alertó la investigadora de la Universidad de Toronto, Jennifer Murphy.

Al participar en el ciclo de conferencias “Panorama actual de las ciencias atmosféricas y del cambio climático”, organizado por el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC), consideró que es importante realizar más estudios a nivel local, regional y global, así como sus impactos a largo plazo.

Investigaciones realizadas “por los expertos de la UNAM muestran importantes incrementos en la cantidad de amoníaco en los últimos diez años en la Ciudad de México…así que vemos que la CDMX es un lugar donde se incrementan constantemente estas emisiones, lo que debe ser un objetivo de revisión para indagar si esto está vinculado solo a las emisiones o cambios en las partículas”, comentó.

La experta en estudios del nitrógeno activo compartió algunos de los resultados de sus investigaciones con estudiantes e investigadores del ICAyCC. Detalló que el amoníaco atmosférico es un compuesto formado por un átomo de nitrógeno y tres de hidrógeno, que se genera especialmente en los trópicos o cerca de ellos debido a las actividades agrícolas por la aplicación de fertilizantes ricos en nitrógeno, utilizados para la producción de alimentos y en las granjas donde se crían pollos, cerdos o reses.

En su charla sobre el impacto del amoníaco en la calidad del aire y del clima alrededor del mundo, la doctora en Química destacó que al hablar de emisiones contaminantes, además del dióxido de oxígeno o el ozono, el amoníaco también ha sido reportado como parte de la lluvia ácida.

Estudios realizados en Estados Unidos y Canadá demuestran que a partir de 1990 su presencia se ha incrementado dramáticamente; es decir, cada vez hay más en el aire. En el caso de México, la investigadora mostró los registros de la capital del país de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, la cual reporta en su sitio de internet que en 2016 se emitieron 1.39 millones de toneladas de contaminantes criterio (los que se deben monitorear), de los cuales 47,717 toneladas son de amoníaco.

La campaña llamada Megacity Initiative: Local And Global Research Observations (MILAGRO), coordinada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts y en la que participó el Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM–, se realizó del 1 al 30 de marzo de 2006 en tres principales locaciones (el Instituto Mexicano del Petróleo; la Universidad Tecnológica de Tecámac en el Estado de México; y el Rancho La Biznaga, en Hidalgo), mediante la cual se revisaron las emisiones de los principales gases invernadero, incluyendo amoníaco y sus derivados nitrogenados.

“No he realizado ningún trabajo en México, pero he revisado las mediciones de amoníaco, especialmente las obtenidas por el proyecto MILAGRO en 2006, donde se observa que hay grandes cantidades de amoníaco, pero no muchos de sus derivados como el óxido nitroso”, comentó la investigadora.

A esto se suma, dijo, el estudio “Measurement report: Evolution and distribution of NH3 over Mexico City from ground-based and satellite infrared spectroscopic measurements”, de Beatriz Herrera del ICAyCC, publicado recientemente por la revista Atmospheric Chemistry and Physics, de la Unión Europea de Geociencias.

En este trabajo se midió el NH3 atmosférico sobre la Ciudad de México de 2012 a 2020 por medio de espectroscopia de absorción solar terrestre revisando las columnas totales de amoníaco, datos que fueron comparados con los del Interferómetro de Sondeo Atmosférico Infrarrojo.


Entre los hallazgos están que la mayor parte del NH3 medido en la estación urbana proviene de fuentes locales, mientras que el observado en el sitio remoto probablemente fue transportado desde la ciudad y las áreas circundantes.

“Basado en lo que se puede ver por los datos de Beatriz y que otros han dado, parece que el nivel de amoníaco es alto en la Ciudad de México y los datos de MILAGRO muestran que las partículas no son muy sensibles al amoníaco, porque tienen un exceso en la base y después niveles más bajos como los sulfatos de nitrato. De hecho, reducir el amoníaco no es la forma más eficiente de reducir las partículas contaminantes, sería más eficiente reducir la presencia de otros gases que reaccionan con él”, consideró Murphy.

En la Ciudad de México parece que hay demasiado “y no es lo que querríamos para reducir la contaminación ambiental, pero hay justificación por la acidificación del agua y la acidificación del suelo”, añadió la especialista canadiense.

Cambio climático regional

Mediciones de este gas en el campo de Estados Unidos y Canadá realizadas por la investigadora y su equipo de expertos durante los últimos diez años, permiten comprender el impacto del amoníaco en la composición atmosférica en una gran variedad de entornos.

Cálculos aéreos y terrestres de un estudio en 2017 de partículas finas de invierno en Utah, Estados Unidos, refieren que ese gas desempeña un papel importante en la regulación de la carga masiva de estas cuando se intenta mejorar la calidad del aire.

“Nuestras mediciones de flujo de covarianza de remolinos de amoníaco sobre campos de maíz fertilizados en las temporadas de 2017 y 2018, indican que las prácticas de manejo y las condiciones ambientales pueden controlar la magnitud, incluso la dirección, del flujo de amoníaco”, precisó Murphy.

Este fenómeno –prosiguió– no es ajeno a los polos, pues en la atmósfera del Ártico, durante la época de verano, junto con su equipo identificó que las colonias de aves marinas migratorias tienen un papel importante como fuente de amoníaco debido a sus heces.

Esto es relevante debido a que se considera que los polos tienen una atmósfera relativamente prístina o limpia, pero se descubrió que este gas ejerce una gran influencia en el número de núcleos de condensación de nubes y, en última instancia, en el cambio climático regional, finalizó.

Universitaria obtiene doble titulación por investigación sobre edición del genoma humano

Elisa Constanza Calleja Sordo ahonda en el papel y la responsabilidad que tienen los futuros padres de familia en este proceso

Por su investigación sobre la edición del genoma humano heredable, analizado a partir de la bioética, Elisa Constanza Calleja Sordo es la primera egresada con doble titulación por la UNAM y la Universidad de Salamanca, España (USAL).

Obtuvo su doctorado en ambas instituciones mediante el posgrado en Ciencias de la Salud, por parte de los programas de Maestría y Doctorado en Ciencias Médicas, Odontológicas y de la Salud de la UNAM; y de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la USAL.

Su investigación de vanguardia analiza de manera integral la modificación de células germinales, para eliminar alguna enfermedad que se haya identificado en los padres, a fin de contar con una descendencia sana.

Si alguna de las personas sabe que padece Huntington, por ejemplo, buscará una edición del genoma; es decir, que se retire el gen responsable de esa enfermedad para que su hija o hijo nazca sano, expuso la universitaria.

En su trabajo recepcional “La edición del genoma humano analizado desde la bioética”, elaborado en cotutela con Jorge Linares Salgado, de la UNAM, y Ana Cuevas Badallo, de la USAL, Elisa Calleja presenta recomendaciones bioéticas que considera de ayuda en el bienestar de los participantes, es decir, los padres o futuros padres quienes buscan tener un hijo, o la persona que nazca como resultado de la intervención.

Lo que analizó parte del denominado “Principio de responsabilidad”, que plantea el filósofo alemán Hans Jonas, y el concepto de “La ignorancia culpable”, de la estadunidense Holly Smith.

Universitaria obtiene doble titulación por investigación sobre edición del genoma humano

“Ahondo en el papel y la responsabilidad que tienen los futuros padres en todo este proceso. Claro que necesitamos de los médicos y de la formación con la que cuentan, pero también como futura madre o padre requiero informarme; es decir, no debemos delegar por completo la responsabilidad que implica un procedimiento así”, explicó.

El convenio por el cual la universitaria cuenta con titulación conjunta se estableció en el primer cuatrimestre de 2019 entre la UNAM y la USAL, para la confirmación de posgrados compartidos en las diversas áreas que se imparten en ambas instituciones.

“Fue un proceso largo, pero me ayudaron mucho otros puntos de vista, otras formas de trabajo. En Salamanca estuve con más alumnos de Filosofía que trabajaban temas distintos al mío, que es la Bioética, y pude considerar sus opiniones, ampliar el panorama, y así se complementó mi trabajo”, relató Calleja.


¿Qué es la edición genética?

De acuerdo con la tesis referida, es una herramienta molecular que permite realizar cambios en ADN al quitar, incorporar o reemplazar este en un lugar específico; se han desarrollado diferentes procedimientos y continuamente se mejoran.

Esta técnica ha permitido que se realicen grandes cambios en la biología, la biomedicina y la biotecnología, como la creación de plantas tolerantes a sequía.

Sin embargo, cualquier tipo de herramienta molecular para la modificación del genoma humano ha sido centro de debates. Si bien se presenta como una alternativa para tratar y/o curar enfermedades genéticas, también se cuestiona si es que se debe utilizar para intervenir genéticamente a las personas en las células reproductivas: óvulos, espermatozoides y/o embriones, lo que hace que las modificaciones sean heredables.

Universitaria obtiene doble titulación por investigación sobre edición del genoma humano

Celebran 70 años del Servicio Mareográfico Nacional de la UNAM ayudando a la nación

·        Esta labor permanente muestra el nivel del mar en colaboración con la Secretaría de Marina: José Luis Macías Vázquez

·        Cuenta con 27 estaciones, 12 en el océano Pacífico y 15 en el Golfo de México y el mar Caribe, explicó Julio Solano González

·        Por la conmemoración, se emitió un billete de la Lotería Nacional para el sorteo del 19 de agosto; se premió a los ganadores del concurso de dibujo infantil y se inauguró una exposición de las actividades del SMN

Medir el nivel del mar significa muestrear y pronosticar las mareas, así como monitorear variaciones debidas a fenómenos tales como corrientes costeras, mareas de tormenta, sismos, variabilidad climática, tsunamis e incremento del nivel del mar debido al calentamiento global.

Estos parámetros, estratégicos para la investigación científica, la prevención de desastres y la toma de decisiones gubernamentales, los registra desde 1952 el Servicio Mareográfico Nacional (SMN), adscrito al Instituto de Geofísica (IGEF) de la UNAM, el cual sirve al país.

“Estamos de fiesta celebrando los 70 años del Servicio Mareográfico Nacional, que brinda un servicio ininterrumpido para la nación y tiene una labor muy importante que realiza con la Secretaría de Marina para vigilar el nivel del mar en las costas de nuestro país”, afirmó el director del IGEF, José Luis Macías Vázquez, al dar la bienvenida a los asistentes al acto conmemorativo.

En el auditorio Ricardo Monges del IGEF, donde se realizó el evento híbrido, se develó la placa Felipe Hernández Maguey para nombrar al Centro de Control del SMN y honrar la labor del físico, trabajador administrativo de base, quien dedicó su vida profesional al Servicio Mareográfico. Los familiares del homenajeado fueron los encargados de descubrir la placa alusiva.

A nombre del coordinador de la Investigación Científica de la Universidad Nacional, William Lee Alardín, el secretario académico de esa instancia, Julio Solano González, recordó que el SMN cuenta con 27 estaciones de monitoreo, 12 en el océano Pacífico y 15 en el Golfo de México y el mar Caribe.

“Los servicios nacionales juegan un papel importante en la Universidad y la sociedad, tanto en materia de protección civil, de prevención, como de investigación y formación de personal especializado en áreas de su competencia. Han formado parte de la estructura de la UNAM a través de distintas entidades, impactando en forma importante en su desarrollo y en su colaboración con autoridades federales y locales”, destacó.

El jefe del SMN, Octavio Gómez Ramos, refirió que el IGEF de la UNAM se hizo cargo del Servicio en 1952; antes de esta fecha existían seis estaciones instaladas por el gobierno federal, durante la época de la Segunda Guerra Mundial, para realizar estudios cartográficos del nivel del fondo oceánico.

Posteriormente fueron cedidas al Instituto, toda vez que desde entonces realizaba investigación básica y aplicada con repercusión e importancia para los gobiernos federal y estatales, así como para la población. “Nuestra Universidad incrementó cuatro estaciones y paulatinamente aumentó su red de monitoreo, hasta completar las 27 estaciones con que cuenta hoy en día”, comentó.

“Actualmente, las funciones principales del Servicio se pueden resumir en el registro del nivel del mar en nuestra red, elaboramos pronósticos de marea, hacemos reportes de eventos que alteran significativamente el nivel del mar, y la información se comparte en tiempo casi real a entidades de protección civil y bajo solicitud a cualquiera que la necesite”, detalló.


Numerosas mediciones se realizan de forma redundante, es decir, con más de un aparato, así que cada estación cuenta con equipo de medición del nivel del mar (radar, flotador, presión y burbujeo); mide variables como temperatura, presión, humedad y viento; cuenta con equipo de transmisión (vía satélite GOES y vía internet de red celular), sensores y receptor GPS.

Gómez Ramos abundó que entre otros productos del SMN también están la realización de tablas numéricas y calendarios gráficos de pronósticos de marea astronómica, cálculo de planos de marea, reportes de nivelación, datos de meteorología y GPS, así como atención a solicitudes de datos.

El capitán Miguel Ángel Reyes Martínez, director del Centro de Alerta de Tsunamis, apuntó la estrecha colaboración que, a partir de 1952, mantienen el SMN y la Secretaría de Marina, la cual se ha hecho cada vez más vinculante desde hace 10 años con la creación del Centro de Alerta de Tsunamis.

En su oportunidad, la directora general de la Lotería Nacional, Margarita González Saravia, develó el billete conmemorativo por los 70 años del SMN, junto con Macías Vázquez, para un sorteo de 17 millones de pesos en dos series, que se realizará el viernes 19 de agosto, a las 19:00 horas.

Rememoró que la institución a su cargo realiza 267 sorteos al mes con impacto social, y que la Lotería es una de las tres dependencias más antiguas del gobierno federal, junto con Correos de México y la Casa de Moneda.

Octavio Gómez Ramos entregó útiles escolares a la niña Athena Saori Contreras Salazar, ganadora del primer lugar del concurso de dibujo infantil ¿Qué significa para ti el mar?

Posteriormente, en el vestíbulo del IGEF, se inauguró la exposición fotográfica “Servicio Mareográfico Nacional, 70 años monitoreando las costas de México”, que cuenta con imágenes de las estaciones, equipos y personal del SNM.

Monitoreo constante

Hace siete décadas se creó en el Instituto de la UNAM, el SMN, uno de los esfuerzos pioneros y más importantes de monitoreo de variables ambientales de forma operacional en México.

José Luis Macías Vázquez expuso en entrevista posterior que el IGEF se encargó del Servicio en 1952. Antes existían cinco estaciones instaladas por el gobierno federal durante la época de la Segunda Guerra Mundial para realizar estudios cartográficos del nivel del fondo oceánico. Estas estaciones fueron cedidas al Instituto porque una de sus tareas es desarrollar ciencia básica y aplicada.

Esta es la única red de monitoreo del nivel del mar en el país con una serie de tiempo antigua; la otra fue la de la Secretaría de Marina, en la década de 1990, añadió el jefe del SMN, Octavio Gómez Ramos.

Los usuarios de la información son: científicos, porque requieren datos para analizar un fenómeno específico en un cierto lapso; las dependencias de protección civil –como el Centro de Alerta de Tsunamis–, además del público en general que necesita conocer un evento que afecta a su región, dijo Macías Vázquez.

Medir el nivel del mar de manera rutinaria sirve, por ejemplo, para que en caso de sismo la población esté alerta ante un posible tsunami, o en la construcción de obras en la costa a fin de evitar problemas futuros, enfatizó.

Hay algunas estaciones que además de mareógrafos (sensores digitales que miden la fluctuación del nivel del mar), son multiparamétricas; es decir, también determinan otros parámetros, prosiguió. Significa que algunas miden variables meteorológicas (precipitación, temperatura, viento y presión atmosférica) y posición GPS.

También se generan diversos productos a partir de los datos del nivel del mar, como reportes de eventos extremos; la marea de tormenta o los frentes fríos. De igual forma, agregó Gómez Ramos, para elaborar pronósticos de la llamada marea astronómica (ascenso y descenso del nivel del agua producido por las interacciones gravitacionales entre la Tierra, la Luna y el Sol), tanto en formato numérico como gráfico.

El Servicio, que conjunta expertos en áreas como oceanografía y cómputo para procesar los datos de manera estadística, colabora directamente con la Secretaría de Marina, quienes junto con la de Gobernación están a cargo del Centro de Alerta de Tsunamis, acotó Macías Vázquez.

Grandes acontecimientos

El Mareográfico ha registrado eventos relevantes, entre ellos el tsunami de Japón en 2011 “que generó mucha expectación porque no se sabía cómo iba a afectar a México”; y el maremoto de 2017, en Chiapas, producido por un sismo de magnitud Mw8.2.

Otro fenómeno importante es la marea de tormenta. Básicamente consiste en el apilamiento de agua generado por vientos de las tormentas que afectan cada año a nuestro país, el cual es más destructivo que los tsunamis; lo hemos monitoreado y reportado, señaló Octavio Gómez.

La erupción en enero de este año del volcán submarino Hunga Tonga, en el océano Pacífico, generó un maremoto y una onda de presión que dio vueltas al mundo varios días. “Al tener sensores meteorológicos, registramos no sólo las variaciones del nivel del mar, sino esa variante”, refirió.

Además, en colaboración con la Universidad de Kioto, Japón, recientemente concluyó un proyecto importante para estudiar los sismos lentos en el fondo del mismo océano, informó el titular del IGF.

Los japoneses, añadió Gómez Ramos, tienen técnicas de modelación numérica avanzadas, y el objetivo es contar con ese conocimiento para implementarlo en el Centro de Alerta de Tsunamis.

Los retos en el Servicio son: mantener en operación la red de monitoreo y, en su momento, modernizar los equipos, mencionó José Luis Macías. También “hay planes de mejorar la infraestructura física, en un proyecto con la Secretaría de Marina”.

Especies animales necesitan del ser humano para preservarse

  • El  miércoles 17 se conmemoran las efemérides: “Día Nacional de las Abejas” y “Día del Médico Veterinario Zootecnista”

En México se cuenta con aproximadamente dos mil de las 20 mil especies de abejas que se conocen en el mundo y que juegan un papel fundamental en la polinización, tanto de plantas silvestres como de cultivos agrícolas, afirma el académico del Instituto de Biología (IB) de la UNAM, Ismael Alejandro Hinojosa Díaz.

Se estima, conservadoramente, que más de la mitad de los alimentos depende de la intervención de polinizadores –como abejas, murciélagos y pájaros, pero principalmente las primeras– e impactan favorablemente en dos terceras partes de las tierras agrícolas.

Con motivo del Día Nacional de las Abejas –que se conmemora el 17 de agosto– el especialista universitario sugirió conocer y revalorar a estas miles de nativas en México, pues señala que la población en general asocia a este insecto con la que produce miel, pero esta no es originaria de nuestro país.

“Esa especie la trajeron los europeos. Aquí tenemos más de dos mil, casi todas son nativas. Entonces, podríamos festejar esta efeméride no olvidando a la primera, pero sí pensar en nuestras abejas nativas”, insiste.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) las abejas y demás polinizadores forman parte de la lucha contra el hambre en el mundo. Algunos alimentos que dependen de la fecundación de estos insectos son: las manzanas, los tomates, los chiles, el aguacate. El alfalfa, por ejemplo, necesita directamente de un cierto tipo de abeja.

Hinojosa Díaz explica que la fertilización es un proceso evolutivo de millones de años en los que se desarrollaron interacciones específicas. Cuando una planta es visitada por estos insectos para alimentarse “obtiene una ganancia muy grande”, porque le ayuda a transportar sus gametos -a través del polen que llevan pegado al cuerpo- a otra flor de la misma especie para que se fecunden.

En el caso de las productoras de miel, el Atlas Nacional de las Abejas y Derivados Apícolas, de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, señala que en México se producen 57 mil 995 toneladas de miel en promedio por año y es el octavo productor a nivel mundial. La mitad de dicha producción se consume en el país y la ingesta anual per cápita es de aproximadamente 300 gramos. Se estima que nuestro país continúa como el tercer mayor exportador del mundo y cuenta con 43 mil apicultores; 30 por ciento de la producción se concentra en Yucatán, Campeche y Quintana Roo.

Amenazas

El doctor en Entomología explica que estos insectos sufren riesgos, principalmente relacionadas con las actividades humanas que han impactado la biodiversidad, como son: destrucción de zonas con vegetación natural, remoción de suelos, explotación masiva de los recursos.  “El factor más importante es la destrucción del hábitat donde las abejas puedan anidar”.

También constituyen amenazas el uso de herbicidas y agroquímicos en la agricultura con los que se busca controlar plagas y que los cultivos sean más eficientes, pero que afectan de manera importante a otros organismos.

“Hay insecticidas que se han prohibido en varios países, cuyo nombre genérico es neonicotinoides. Tienen un efecto fuerte y negativo en la abeja al afectar su sistema nervioso, de modo que pierden sus capacidades de orientación, entre otros daños”, señala el experto universitario.

Cabe recordar que en 2017 la Cámara de Senadores de México declaró el 17 de agosto como el “Día Nacional de las Abejas”, con el objetivo de que legisladores, organizaciones, instituciones, gobierno y la sociedad en general valoren su importancia ambiental, social y económica, y se realicen acciones para conservar sus poblaciones, además de asegurar la permanencia de sus servicios y productos.

Mujeres en medicina veterinaria

Durante más de 90 años, la medicina veterinaria y zootecnia en México careció de mujeres, pues era considerada socialmente una profesión exclusiva de hombres ligados básicamente al campo. Hoy, ellas son mayoría en esta disciplina, destaca la profesora de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM, Ana María Román Díaz.

La universitaria refiere que este año ingresaron a la generación 2022 de esta licenciatura en la UNAM 620 personas, de las cuales 75.5 por ciento son mujeres y 24.5 hombres.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, para 2020 había más de 58 mil médicos veterinarios zootecnistas en México. Información del Observatorio Laboral del gobierno mexicano indica que 40 por ciento de los veterinarios laboran por cuenta propia.

“En los años 40 del siglo pasado llega al país una familia española de tradición veterinaria de apellido Medina, y trae a sus dos hijas: África y Ángeles Medina Navascues. África es la primera mujer médico veterinaria que se gradúa en el país en 1944”, comenta.

Guadalupe Suárez Michel fue la segunda y la primera mexicana en lograrlo, al realizar sus estudios en la Escuela Nacional de Medicina Veterinaria y Zootecnia, la cual en la década de 1940 tuvo a las primeras estudiantes.

En el artículo sobre “La feminización de la educación veterinaria”, publicado en la revista Agro Región el 11 de agosto de 2020, especialistas veterinarios de la División Académica de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco señalan que en España, y en Europa en general, existen reportes que actualmente las estudiantes de medicina veterinaria van de más del 50 por ciento hasta 77 por ciento (Cámara, 2015; Comisión Europea, 2007); en Estados Unidos se menciona que hasta 78 por ciento de los lugares en las escuelas de esta disciplina están ocupados por ellas, y en Argentina 75 por ciento.

Preservan la salud pública

El rol de las y los médicos veterinarios en la sociedad es amplio y no se limita al cuidado de mascotas; una de las principales acciones de estos profesionistas es la detección temprana de enfermedades de diversas especies y de infecciones de origen animal que puedan transmitirse a los humanos, así como el estudio de agentes patógenos en la cadena alimentaria, señala en su página web la Productora Nacional de Biológicos Veterinarios (Pronabive) del gobierno de México.


Respecto al cambio climático y problemas ambientales, la experta universitaria considera que los animales y vegetales están afectadas por este fenómeno.


“Todo el planeta ya está abollado por el ser humano, ya no hay un rincón que se salve. ¿Qué especie no está afectada? Yo digo que todas porque, por ejemplo, el aumento de la temperatura ocasiona que algunas plantas como la alfalfa, en lugar de crecer bonita y sana, produce sustancias tóxicas que van a pasar a la vaca y de ahí a la leche, a la carne”.

MANUEL FELGUÉREZ, PIONERO DEL ARTE DIGITAL

 

A lo largo de su carrera el artista mexicano Manuel Felguérez “experimentó con todas las formas posibles de las artes plásticas hasta conjuntar escultura, pintura y arquitectura”, así afirmó Rita Eder, investigadora emérita del Instituto de Investigaciones Estéticas.

“Es un artista de gran relevancia para el arte moderno mexicano, y justamente en el Auditorio Mario de la Cueva donde está uno de sus murales, El centro de las formas, muestra cómo pasó de ser un artista abstracto interesado en el tachismo y el informalismo a ser un artista abstracto geométrico donde establece relaciones entre arte y ciencia”.

El tema de la abstracción en México es complejo e interesante. Puede decirse que este artista contribuyó a legitimar la abstracción en el medio artístico mexicano. El antecedente de Felguérez y la llamada Generación de Ruptura es, desde luego, el muralismo mexicano, en el que aparentemente la abstracción y las vanguardias no tenían lugar. Pero si uno analiza el trabajo, por ejemplo, de David Alfaro Siqueiros o Diego Rivera, puede verse que estaban inmersos en ciertos aspectos de la vanguardia como el cubismo y el futurismo (este sería otro tema) . No una vanguardia declarada, porque su idea era que el estilo y los contenidos del muralismo tendrían que estar cercanos a ciertas tradiciones provenientes del realismo.

“Había, por un lado, la idea de un arte social ligado ineludiblemente al realismo –idea que surge en México con la Revolución–, pero después se convirtió en un instrumento de la Guerra Fría y la lucha cultural que se dio entre las grandes potencias donde el arte abstracto aparece vinculado con las clases privilegiadas, la burguesía y el imperialismo. En los años 50 del siglo pasado surge una nueva generación, entre ellos Manuel Felguérez, quien viaja a París en los tardíos años 40 y se abre a las corrientes de vanguardia. De París regresa a México, muy identificado con distintos tipos de abstracción y transita de una pintura informal a lo geométrico y constructivo como vemos en El centro de las formas”, agregó la especialista.

El mural

Ubicado en el piso 14 de la Torre II de Humanidades, el Auditorio Mario de la Cueva ostenta entre sus paredes El centro de la formas, pieza que destaca por las intensas tonalidades rojizas de su madera y sus figuras geométricas en contraste con su fondo plateado.

La obra, apuntó Rita Eder, “está muy ligada a una nueva etapa en la obra de Felguérez, quien hacia los tempranos años 70 del siglo pasado hizo una exposición que se llamó El espacio múltiple, en la que se ve un cambio radical. Pocos años antes había empezado a experimentar con relieves policromos y esa experiencia la lleva a un conjunto de obras agrupadas bajo el título: El espacio múltiple y seguirá trabajando sobre la idea de cómo combinar las formas geométricas.

“A mediados de los años 70 se interesó por la relación arte y ciencia, entonces junto con Mayer Sasson, un matemático que tenía idea de cómo establecer relaciones entre la tecnología y el arte, particularmente la computadora, se lanzaron a darle forma al proyecto: La máquina estética.

“Felguérez ya había tenido interés por la computadora como creador de formas. Al obtener una Beca Guggenheim y ser parte de la UNAM –porque él fue profesor de la Escuela Nacional de Artes Plásticas y formó parte del Instituto de Investigaciones Estéticas– inició en el año 75 junto con Mayer Sasson, este proyecto en la Universidad de Harvard”.

Máquina estética

Producto del trabajo entre Felguérez y Sasson surgió el libro La máquina estética, publicado por la Dirección General de Publicaciones de la UNAM, en el que el artista zacatecano explicó su razonamiento:

“Siempre ha existido una estrecha relación entre la ciencia y el arte ya que éste refleja inevitablemente la tecnología de la época en que es realizado. Intentamos demostrar cómo, a través de la aplicación de la teoría de Identificación de Sistemas, se puede llegar a elaborar un programa que permita –a partir de un modelo– la producción ‘infinita’ de nuevos ideogramas, diseños con todas las características de estilo que definen la obra plástica de un autor. Como se sabe, puede dotarse a una computadora de inteligencia artificial que le permita tomar decisiones inteligentes. Pues bien, si en este caso en el proceso de alimentación del aparato la mayoría de las órdenes corresponden a juicios estéticos o sea, a decisiones de orden emotivo, podemos afirmar que fue posible dotar a la computadora de una sensibilidad artificial, creando así la Máquina Estética”.

Felguérez también explicó en dicho texto las instrucciones que se desarrollaron para “alimentar” a la computadora, las cuales a su vez se basaron en un análisis profundo de su obra hasta ese momento. “Corresponde no a la decisión subjetiva de un momento, sino a la suma de muchos momentos a lo largo de los años”. Las “reglas” estaban divididas de la siguiente manera:

a) “Cada diseño tendrá que estar contenido en un formato horizontal de 6 x 8 unidades”.

b) “Cada uno de los cuatro márgenes invisibles del rectángulo que contiene la forma, será tocado por lo menos por uno de los elementos geométricos simples que lo integran”.

c) “Para su representación gráfica, la forma contenida en 6 x 8 unidades tendrá un margen a su alrededor de una unidad más de fondo, por lo que un dibujo totalizará 8 x 10 unidades (7 x 9 en su aplicación a la pintura)”.

d) “Los ocho elementos geométricos utilizados serán: El rectángulo, sea vertical, horizontal o cuadrado; el círculo; el triángulo isósceles, siempre hacia arriba; el medio círculo en cuatro posiciones, hacia arriba, hacia abajo, derecha o izquierda; la suma de un rectángulo y un medio círculo en cuatro posiciones, hacia arriba, abajo, derecha o izquierda; rectángulo con dos ángulos romos en un cuarto de círculo en cuatro posiciones: hacia arriba, abajo, derecha o izquierda; rombo con paralelas verticales y diagonales equivalentes a medio triángulo isósceles, y rombo con paralelas horizontales y diagonales equivalentes a medio triángulo isósceles”.

 

Por su parte, Rita Eder puntualizó que “lo que estamos viendo en el mural es el producto de ese momento en la vida de Felguérez, cuando transita del espacio múltiple –un producto de su invención y de su imaginación– a alimentar la computadora con estas formas. Si se alimentaba correctamente, como lo hizo el ingeniero Mayer Sasson, se obtenían una cantidad de opciones y de posibilidades. El centro de las formas es el producto de ese experimento.

“Se puede decir que Felguérez fue un pionero del arte digital. Las computadoras no eran lo que son ahora, eran aparatos enormes alojados en grandes espacios que había que alimentar con tarjetas. Hoy en día, esto podría hacerse quizá con menos dificultad, pero entonces había que inventar una fórmula para ver si la computadora podía entender cuántas combinaciones se podían lograr con esas ocho o nueve formas y salieron una enorme cantidad de posibilidades”, recordó Eder.

Legado

Para la autora de Desafío a la estabilidad. Procesos artísticos en México 1952-1967, El centro de las formas “tiene mucho que ver con todo lo que en materia artística se realizó en Ciudad Universitaria, cuando se hizo el Espacio Escultórico. Una obra realizada por un grupo de artistas: Manuel Felguérez, Federico Silva, Helen Escobedo, Hersúa, Sebastián y Mathias Goeritz quienes se decidieron por la autoría colectiva.

“Podemos decir que este mural representa una época en la obra de Felguérez y un momento muy importante en que la UNAM –bajo el patronazgo de esta Universidad y la simpatía del doctor Soberón– crea una alternativa al arte público. Por eso, es importante hablar de esto en el contexto de la celebración de los cien años del muralismo. Es distinto a los murales de Chávez Morado, Diego Rivera, de Siqueiros y otros, la mayoría creado en otro momento. Lo que quiero decir es que esta es una importante aportación de la Universidad en su deseo de animar otro tipo de arte público.”

Eder remató distinguiendo que “no podemos hablar de un muralismo abstracto como tal en la UNAM, por no ser mayoría, pero si hay varios ejemplos, éste es uno y el de Mathias Goeritz –Poema plástico– en cierta forma es otro. El centro de las formas es relevante en la medida de su valor per se y por ser parte de ese momento en que surgió el Espacio Escultórico y el acuerdo de la Universidad para impulsar una nueva etapa en la historia del arte público. Se trata de otro tipo de muralismo que tiende a renovarse con otras ideas, otros materiales, otros significados. Hay que pensar en este mural como significativo de un cambio frente al muralismo mexicano, se hicieron obras que no necesariamente tenían nada que ver con la historia ni con episodios políticos. Hay que valorar su importancia”.

Conocimiento universitario contribuye a la fabricación de plásticos biodegradables

 

Científicos de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, de la UNAM, asesoran a empresas del Estado de México e Hidalgo para la fabricación de productos con plásticos biodegradables utilizando almidón modificado, los cuales son comercializados en México y exportados a Alemania, Suiza y Holanda.

Elaborará la UNAM el Plan Integral de Manejo del Centro Histórico de la CDMX

 

La UNAM, a través del Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC), en conjunto con la Autoridad del Centro Histórico del Gobierno de la Ciudad de México (CDMX), realizará el Plan Integral de Manejo del Centro Histórico 2023-2028, catalogado por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

 

¿Qué sucede entre Estados Unidos, China y Taiwan?

Usan nuevas tecnologías como aliadas pedagógicas

A fin de dotar a los alumnos de las habilidades que exige la llamada cuarta revolución industrial, es decir, el cambio de paradigmas productivos y económicos que se vive en la actualidad, el responsable del Laboratorio de Robótica del Centro de Investigaciones de Diseño Industrial (CIDI), Mauricio Reyes, creó en principio una réplica digital del CIDI dentro de la plataforma de videojuegos online Roblox, la cual se convirtió en un espacio para tomar clase, presentar tareas, discutir proyectos, montar exposiciones y socializar con los compañeros en línea.

Se trata de usar las nuevas tecnologías como aliadas pedagógicas, porque se estima que los trabajos que se requerirán en el corto plazo serán altamente automatizados y se desarrollarán, en gran parte, en un entorno virtual.

La motivación para crear un CIDI virtual le surgió durante los días de pandemia, cuando veía a su hija pequeña jugar Roblox en el celular, en lo que para ella era una experiencia casi inmersiva. “La plataforma me ofrecía la oportunidad de experimentar con un concepto del que se habla mucho, pero se practica poco en México: el de educación 4.0”.

De acuerdo con el profesor “desde hace tiempo sabíamos que era preciso explotar el enorme potencial pedagógico y didáctico de la inteligencia artificial, la comunicación a distancia y lo inmersivo -de entre muchos otros recursos- pero lo habíamos dejado para después, porque no teníamos incentivos fuertes como para cuestionar la educación tradicional y presencialista. La pandemia parece habernos dado un empujón y mostrado que hay más alternativas”.

Para Mauricio Reyes la mejor evidencia de este cambio de conciencia es que -al menos en los ámbitos educativos urbanos- casi todos los estudiantes y profesores saben usar herramientas como Zoom o Google Meet y las incluyeron en su día a día, y que quienes han probado la experiencia de tomar clase en el CIDI Roblox no lo quieren dejar.


En el artículo Future Work Skills 2020, escrito por los investigadores Devin Fidler, Marina Gorbis y Anna Davies, de la Universidad de Phoenix, se establecen 10 habilidades indispensables para desempeñar los trabajos que esta década requiere, entre ellas están: el pensamiento computacional, la transdisciplinariedad y la capacidad de colaborar virtualmente.

“Y todo esto se desarrolla con la llamada educación 4.0. Elegimos crear nuestra réplica del CIDI en Roblox, porque además de ser gratuita es posible acceder a ella desde un celular, computadora o consola”, señaló el académico quien añadió que el entorno lúdico que se logró al emplear esta plataforma tiene un valor agregado, pues se ha demostrado que los videojuegos cuando son aprovechados en labores de aprendizaje fomentan habilidades clave como la autogestión, el trabajo en equipo, mejor capacidad visoespacial y potencian la memorización.

En el regreso a lo presencial, el CIDI virtual coexistirá con el físico a tal grado que parte de la bienvenida que se dará a los alumnos del Centro a este ciclo tendrá lugar en Roblox, cuando el 23 de septiembre se realice en esa plataforma un rally y un torneo.

Entre los planes del profesor Reyes está aumentar las actividades a realizar dentro del CIDI Roblox y explorar más el concepto de educación 4.0.

El aislamiento social forzado -como el del confinamiento de 2020- puede provocar, además de depresión, desempeño académico deficiente en los jóvenes, comentó el profesor Mauricio Reyes.

“Hay muchos estudios sobre el impacto de la soledad en la adolescencia y tercera edad, pero la crisis de la COVID-19 puso en evidencia cómo esta golpea también en los ambientes universitarios y provoca una pérdida de pertenencia; es decir, que los inscritos ya no se sientan tan identificados con su colegio. Ante ello, decidimos hacer algo”, señaló el responsable del Laboratorio de Robótica de esa extensión de la Facultad de Arquitectura (FA).

Desde un principio, el lema que nos movió a crear esta réplica digital fue: “Si los alumnos no pueden ir al CIDI, que el CIDI vaya a los alumnos”. Luego de aprender a programar en Roblox en tiempo récord, dedicó los meses de octubre y noviembre de 2020 a reconstruir virtualmente las aulas, talleres, fachadas y patios y de esa extensión de la FA. “Primero lo hice de memoria y luego cotejé todo con los planos para ser lo más exacto posible. Para diciembre ya tenía esto listo”.


Quien conozca el edificio original de Ciudad Universitaria no se sentirá perdido cuando entre a esta versión de videojuego, porque todo está ahí y en la misma disposición: la fachada, sus pasillos, salones, talleres, cafetería, biblioteca, incluso el mural de Chávez Morado en el patio central.

Para Mauricio Reyes lograr esa fidelidad -aunque un tanto caricaturizada y con grandes bloques cuadrados por ser así la estética de Roblox- era crucial. “No se trataba de hacer una reinterpretación o falsear a conveniencia, sino trasladar el entorno físico, tal y como lo conocemos, a una plataforma de videojuegos a fin de crear un metaverso (metáfora virtual de la realidad, pero sin sus limitaciones físicas)”.

Un ejemplo de cómo esta propuesta ha expandido fronteras académicas son las clases impartidas por el profesor Andrés Fonseca en el Laboratorio de Joyería del CIDI Roblox, donde cada martes se dan cita en las aulas virtuales personas radicadas en México, Argentina, España y Chile. “Hacer coincidir a individuos del otro extremo del continente o de más allá del Atlántico y hacerlos sentir como si estuvieran uno al lado del otro, sólo lo permite en una simulación digital; a eso nos referimos con ir más allá de lo real”.


Asimismo, se han montado exposiciones digitales con los trabajos de los estudiantes como si fuese un museo, discusión de trabajos como en mesa redonda y torneos de automovilismo y eliminatorias de gotcha donde el ganador obtiene premios que puede reclamar en el mundo tangible.

Ha pasado año y medio desde que este espacio abrió sus puertas en Roblox y el recibimiento de los diseñadores industriales ha sido entusiasta, tanto que cada vez son más los alumnos y docentes quienes piden hacer de este proyecto algo permanente y un complemento a las clases a distancia impartidas vía Zoom o Google Meet.

“Hay jóvenes que ya no quieren iniciar las sesiones de video directamente, sino que exigen entrar primero por Roblox, usar sus avatares para caminar al salón, tomar su lugar en el aula y una vez hecho eso, prender sus cámaras e iniciar la videollamada. De seguro no imaginaban nada parecido quienes acuñaron el término ‘nueva normalidad’”, bromea Fonseca.

La sede virtual inició actividades en diciembre de 2020 y aunque las primeras evaluaciones han sido alentadoras, Mauricio Reyes consideró que aún se puede hacer más. “Por ejemplo, podemos instalar un taller automotriz o un hangar. Las posibilidades van de la mano de lo imaginable”.

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Jóvenes: enfocados en actos individuales y no en algo que trascienda

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  • La ventaja que tenemos es “que no lo sabemos todo”: Rebeca Viurcos Sanabria
  • En México residen, según el INEGI, 31 millones de personas de 15 a 29 años

Rebeca Viurcos Sanabria, Premio Nacional de la Juventud 2020-2021, especialista en COVID, quien destaca por sus contribuciones médicas en la crisis sanitaria más compleja en décadas, asegura: lo que nos afecta en gran medida a los jóvenes es que nos enfocamos en actos individuales, en situaciones que nos benefician a nosotros mismos y no pensamos en algo que trascienda, que ayude al prójimo, aporte, aunque sea de manera pequeña, modesta; hay que ser un poco más empáticos.

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020, realizado por el INEGI, en México habitan 31 millones de personas de 15 a 29 años, quienes representan 25 por ciento del total de la población. Por grupos de edad, 10.8 millones tienen de 15 a 19 años, y constituyen 35 por ciento del total; 33 por ciento (10 millones) están en el grupo de 20 a 24 años; y 32 por ciento (9.9 millones) de 25 a 29 años.

Datos del organismo indican que del total de 15 a 29 años, 32 por ciento asiste a la escuela. Se observa una participación similar entre mujeres y hombres en este rango de edad.

A partir de las estimaciones de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) en el primer trimestre de 2021, 15.4 millones de personas en dicho rango de edad pertenecen a la Población Económicamente Activa, de ellas 14.3 millones se encuentran ocupadas.


La doctorante en el Plan de Estudios Combinados en Medicina de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM realizó un trabajo mediante el cual investigó los factores asociados para que una persona -aun siendo joven y sin enfermedad alguna-, desarrolle la forma severa de la enfermedad.

Actualmente, la también egresada del Colegio de Ciencias y Humanidades Azcapotzalco, da continuidad a su proyecto en una estancia temporal de investigación en el Hospital Universitario de Saarland, Alemania.

En el laboratorio profundizó cómo el virus ingresa al cerebro y cómo la diabetes es un factor para que la COVID-19 ataque a los jóvenes de forma severa. Los resultados fueron publicados en dos artículos en las revistas científicas: World Journal of Diabetes y Frontiers in Immunology.


Además, puso en funcionamiento la página web www.coronaask.com/#/ y la aplicación móvil CORONAASK, en la cual se pueden formular preguntas y plantear dudas respecto a la pandemia, y cuyas respuestas -basadas en investigación y evidencia científica-, son proporcionadas por Viurcos Sanabria.

Me di cuenta que muchas personas estaban enviándome sus dudas, y al saber que yo estaba inmersa en el tema, dije: “¿por qué no hacer esto para todos?, y así fue como se creó la página”, relató la médico cirujana por la FM de la UNAM.

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Construir una trayectoria

A propósito del Día Internacional de la Juventud, a conmemorarse el 12 de agosto, la investigadora de 26 años de edad asegura que una ventaja que tiene este sector de la población, es tener claro “que no lo sabemos todo, no es como los adultos que muchas veces su misma experiencia los hace creer que pueden discriminar a personas con menor edad porque no tienen tanta experiencia”.

De acuerdo con la universitaria, en numerosas ocasiones se encontró con personas que no creían en ella por su edad. Cuando ingresó al doctorado algunos de los tutores pensaban que no iba en serio, que no me esforzaría en el tema; estuvo a punto de darse por vencida, “después las circunstancias me llevaron a un buen lugar donde el tutor confío completamente en mí, y se dio un giro completo a mis estudios”.

 

“El paradigma de que los jóvenes son a lo mejor novatos, me favoreció porque así yo sabía que tenía deficiencias, pero al inicio de la pandemia yo no sabía nada de COVID, y por las circunstancias, por aceptarme novata, fue como fui construyendo esta trayectoria y pude tener los aportes que ahorita tengo”, destaca quien ha realizado 11 estancias de investigación a nivel nacional e internacional en Canadá, en McGill University; la Universidad de Frankfurt, Alemania; y en el Hospital Universitario de Heidelberg, también en ese país, por ejemplo.

Futuro positivo

Una de las grandes limitaciones que tenemos los jóvenes en México, considera Viurcos Sanabria, es que todo está centralizado. No tengo duda de que en el país hay personas brillantes de este sector; cualquiera puede llegar a ser lo que desee, el problema es que carece de las herramientas.

“Eso lo veo como una problemática mayor. El hecho de que tienes que vivir en una zona metropolitana para tener acceso a las oportunidades; no obstante gracias a la UNAM lo hemos podido desarrollar: la formación, los idiomas, los intercambios, etcétera”.

De acuerdo con Viurcos Sanabria, la violencia que se presenta en nuestro país es mayoritariamente ejercida por jóvenes; “lamentablemente esa es una de las mayores problemáticas que tenemos: somos los jóvenes el futuro sí, positivo, pero también estamos creando un presente muy negativo”.

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La emoción de estar en presenciales

 

La pandemia los obligó a cursar la escuela en sus hogares; por fin tienen la posibilidad de habitar las instalaciones universitarias

Carlos Jiménez y Fernando Rodríguez son estudiantes de la UNAM. No se conocen, pero este 8 de agosto se reencontrarán con su casa de estudios después de dos años y medio.

Carlos tenía apenas seis meses en la Preparatoria 6 Antonio Caso cuando llegó la pandemia, lo que, como a miles, lo obligó a continuar en línea y en esa modalidad la concluyó. “Cuando me enteré que logré quedarme en la preparatoria fue un logro inimaginable, estaba muy emocionado. Fue algo por lo que realmente luché y algo que quería hacer; no haber tenido la oportunidad de estudiar presencialmente fue un poco difícil”, relató.

Con resiliencia vivió el proceso y logró adaptarse. De hecho, considera que se volvió más responsable y dedicado. “Le saqué provecho a esta circunstancia de la pandemia y de estar en línea”.

Y aunque por lo últimos 30 meses había vivido como un universitario virtual, este 8 de agosto continuará con el proceso de inscripción de manera presencial en la que será su segunda casa por los próximos cinco años: la Facultad de Medicina. Iniciará clases de modo formal en la carrera de Médico Cirujano el próximo 15 de agosto. “Me da mucha emoción aprender, sé que es un proceso muy largo, pero estoy muy entusiasmado por esta carrera, y sí estoy algo nervioso porque es la Universidad. Volver a presenciales, es algo muy nuevo, pero una vez que le agarre la onda, pues tendidos como bandidos”, aseguró.

Para Fernando será su segundo año de preparatoria en la UNAM, y este lunes será especial, ya que por primera vez tomará clases presenciales en la Prepa 6, donde obtuvo su lugar tras haber sido uno de los puntajes más altos en el examen de selección de 2021. “Después de dos años de pandemia para mí es como entrar por primera vez a la prepa”, consideró.

Todo el año pasado tuvo la esperanza de regresar a las aulas, pero sabía que no era el momento, había que privilegiar la salud de toda la comunidad. Le fue agarrando el gusto a la modalidad virtual y aunque está contento de regresar, levantarse temprano será lo que más le cueste trabajo. “Antes te podías levantar como cinco minutos antes y ya estabas listo, ahora hay que bañarse, calcular el trayecto a la escuela… pero aunque sea temprano y no me guste que sea tan temprano, va a valer totalmente la pena. Estoy emocionado y nervioso, y me siento seguro de que me va a ir bien”.

En casa de Fernando, regresaron las desmañanadas y las prisas, también la emoción del primer día, donde convivirá con los compañeros y maestros que hasta hace unos meses eran siluetas de Zoom.

En su familia no fue el único que vivió el paso de su vida estudiantil a través de la virtualidad: sus hermanos mayores también lo experimentaron. Alberto es hermano de Fernando, tiene 18 años y también terminó su bachillerato en línea. “Fue una experiencia vacía”, aseguró. Ya que sólo cursó cuatro meses con clases presenciales cuando llegó el confinamiento, para luego transcurrir dos años con clases en Zoom, Meet y tareas por correo.

Aunque sabía que su salud era lo primero, hoy se siente más seguro de regresar por las adecuaciones en las aulas y las medidas que se mantendrán en las sedes universitarias, y por la amplia vacunación que ya tiene su grupo de edad.

Por ello, está muy emocionado de regresar a las aulas y a la convivencia diaria con sus compañeros. Alberto ingresó a la Facultad de Economía, y ya está tomando cursos de inducción.

Rafael Rodríguez, hermano mayor de Alberto y Fernando, terminó su prepa “de golpe”: no hubo graduación, sólo una ceremonia virtual donde no había rostros, “pero fue algo que le ayudó a algunos a cerrar ese ciclo”, señaló. Inició en modalidad virtual la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, y así ha cursado cuatro semestres, el último en modalidad híbrida.

Su forma de ser le permitió hacer amigos y trascender más allá de las pantallas; ha forjado algunas amistades, pero resaltó que regresar a lo presencial será lo más positivo para todos.

Comunidades indígenas requieren respeto y ser valoradas

  • Existen personas en el país que niegan la existencia de estos pueblos: Orlando Aragón Andrade
  • Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Puebla y Yucatán concentran el 61.09 por ciento de la población total de habla indígena, refieren datos del INEGI

Aunque se ha avanzado en el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas enfrentan exclusión, negación de sus culturas, formas de organización, lenguas, entre otras expresiones de marginación social, considera el investigador de la Escuela Nacional de Estudios Superiores, unidad Morelia, de la UNAM, Orlando Aragón Andrade.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), actualmente existen aproximadamente 476 millones de indígenas viviendo en 90 países, quienes representan poco más de cinco por ciento de la población mundial. Sin embargo, se encuentran entre los grupos más desfavorecidos y vulnerables, siendo 15 por ciento de los más pobres.

En México, la más reciente estadística del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (realizada en 2010) indica que la población de 5 años de edad o más que habla alguna lengua indígena asciende a más de seis millones personas, de ellas 50.9 por ciento son mujeres y 49.1 por ciento hombres.

Además, se indica que los grupos que hablan lengua indígena están establecidos principalmente en el sur, oriente y sureste del territorio nacional: Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Puebla y Yucatán, entidades que concentran el 61.09 por ciento de la población total de habla indígena.

En ocasión del Día Internacional de las Poblaciones Indígenas –que se celebra el 9 de agosto–, Aragón Andrade subraya que las condiciones que enfrentan varían según los contextos o regiones. En Canadá, por ejemplo, son poseedores y dueños de petróleo, situación que contrasta con la mayor parte de América Latina o el continente africano.

“Llegamos a este aniversario con una situación que continúa en exclusión, marginación histórica de sus pueblos, culturas, formas de organización por parte de los estados nacionales, pero que se complejiza con el avance, la amenaza cada vez más presente de los proyectos de extracción y megaproyectos que se siguen promoviendo y difundiendo por el mundo. En todos lados nos encontramos los megaproyectos que amenazan no solo la identidad cultural de los pueblos, la salud, la seguridad de las personas y su territorio”, explica el investigador.

Cabe recordar que la ONU promulgó la fecha en 1994 para celebrar la primera reunión del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas, que se realizó en 1982.

Inercia de carácter colonial

De acuerdo con Aragón Andrade, “nos encontramos ante una situación que no es nueva, tampoco estamos igual que hace un siglo, pero en el fondo presenta una serie de contradicciones entre una serie de iniciativas, políticas, derechos de las comunidades y pueblos indígenas que han sido reconocidos en distintos ámbitos con una lógica e inercia de carácter colonial desde la fundación de los estados latinoamericanos, que la tiene metida en su corazón el Estado mexicano”.

El antropólogo refiere que existen varias iniciativas y triunfos que las comunidades indígenas han ganado y quedaron plasmadas en la Constitución. Sin embargo, las instituciones y la política pública con frecuencia palidecen frente a intereses de particulares o empresas extranjeras, por lo que se suele disponer de territorios o del entorno natural que tradicionalmente habían sido conservados por las personas originarias.

Históricamente se nos ha mostrado “que dentro del propio Estado mexicano hay de derechos a derechos, de agendas a agendas y de políticas a políticas, y siempre termina privando la que favorece al capital trasnacional y la que desfavorece a los pueblos indígenas”, destaca el también abogado e historiador.

Si bien se suele hablar de la inercia o espíritu colonial que tiene el Estado mexicano, lo cual se traduce en formas de control, dominación y marginación hacia los pueblos y comunidades indígenas, se debe reconocer que estas prácticas coloniales las reproducen también las poblaciones, enfatiza el experto.

Esto se refiere, comenta, a la educación en las familias, de manera  que se excluye a aquellos que pertenecen a las comunidades indígenas, por lo que las nuevas generaciones pueden discriminarlos o invisibilizarlos.

“Lo que podemos hacer es cambiar esa mentalidad, obviamente; hay en el país gente que niega la existencia de los pueblos indígenas. Sería bueno enterarnos de nuestra realidad y entorno inmediato, dándonos cuenta de que somos una sociedad mucho más diversa y plural, conocerlos, no prejuzgarlos y alejarnos de las ideas más folclorizadas que son promovidas por el gobierno y el capital trasnacional para los turistas, y las comunidades son mucho más que eso”, asevera el investigador.

Aragón Andrade asevera que es importante valorar la labor en defensa de usos y costumbres que día a día realizan las comunidades indígenas en general.

“Aquí, en Michoacán, trabajo con 14 o 15 comunidades indígenas que ejercen autonomía y me sorprenden siempre sus autoridades, que son personas que defienden la cultura de sus comunidades, tradiciones, historia y son ejemplos de vida pues han decidido llevar las riendas de sus comunidades en contextos de violencia, despojo y de situaciones muy complejas y han tenido la valentía y sabiduría para salir adelante”, enfatiza el investigador.

 

La responsabilidad con nuestros residuos no acaba al desecharlos en una bolsa

  • El 8 de agosto, Día del Barrendero, debe servir para concientizarnos sobre la responsabilidad que debemos asumir al respecto: Nancy Merary Jiménez Martínez
  • Cada habitante de nuestro país genera aproximadamente 994 gramos de basura al día, explica
  • Los trabajadores de limpia recogen mil 860 toneladas diario, similar al peso de 676 hipopótamos, según el Inventario de Residuos Sólidos de la Ciudad de México 2019

Los siete mil 603 barrenderos de la Ciudad de México y sus 385 ayudantes, 80 voluntarios y 528 supervisores recorren lo equivalente a  una vuelta a la Tierra cada tres días, lo que significa caminar 40 mil 075 kilómetros.

Diariamente suman 15 mil 156 kilómetros, un tercio de una vuelta alrededor de nuestro planeta, y recogen aproximadamente mil 860 toneladas de residuos, equiparable al peso de 676 hipopótamos, que son los segundos animales terrestres más pesados: en promedio un macho adulto pesa dos mil 750 kilos, de acuerdo con el Inventario de Residuos Sólidos de la Ciudad de México 2019.

Las mujeres y hombres encargados de la limpieza de centros históricos, avenidas principales, parques públicos y demás espacios urbanos de esta y otras urbes realizan una labor crucial para que los residuos tengan mejor disposición y no terminen saturando las alcantarillas o en sitios en los que se daña el medio ambiente al contaminar cuerpos de agua, suelo y aire.


Así lo afirma la académica del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM y especialista en Gestión Integral de Residuos, Nancy Merary Jiménez Martínez, quien con motivo del Día del Barrendero -que se conmemora el 8 de agosto- llama a revalorar su trabajo y a ser conscientes de la responsabilidad que tenemos con nuestros desechos, a fin de que tengan una disposición final segura.

“Es muy importante reconocer que los residuos no desaparecen cuando yo los saco, pasa el camión y aparentemente se lleva mi bolsa de basura. El rostro visible de los sistemas de aseo urbano son estos hombres y mujeres, barrenderos y barrenderas, pero también quienes trabajan en el camión recolector, las plantas de tratamiento, los sitios de disposición final. Esta fecha nos debe ayudar a visibilizar eso que a veces no queremos ver, que creemos que nuestra responsabilidad con los residuos acaba al echarlos en una bolsa”, asegura.

En diversas ocasiones también recolectan la basura de viviendas y comercios que se ubican en calles y avenidas que limpian, trabajo por el cual suelen recibir salarios precarios.

“En grandes urbes como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey se ha prestado mucho a que converjan los trabajadores formales, que pertenecen a las alcaldías o municipios, con un importante sector informal a quienes se llama ayudantes o voluntarios, quienes muy probablemente no forman parte de la nómina y sólo reciben propinas”, explica.

Sus ingresos son de sobrevivencia y aunque colectan materiales susceptibles de aprovechamiento, no obtienen un volumen considerable que les permita negociar buenos precios por ellos.


Responsabilidad

La universitaria detalla que en las últimas tres décadas la generación de basura en México ha ido en aumento; se estima que cada habitante produce aproximadamente 994 gramos al día. En general, en el país se originan 120 mil 128 toneladas diariamente, de acuerdo con el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

“Creemos que enviamos nuestros residuos a un lugar alejado para que no nos molesten, pero más tarde vuelven a nosotros, a través del agua que bebemos o de los alimentos que consumimos porque hay poco aprovechamiento y mala disposición de estos”, subraya.


La generación de desechos es diferente en el país, por ejemplo en el noroeste –Baja California, Baja California Sur, Sinaloa y Sonora– es de 1.083 kilogramos por habitante; en el centro –Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Puebla y Tlaxcala– de 766 gramos. Mientras en el sureste –Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán– es de 867 gramos por habitante. 

La experta remarca la urgencia de disminuir la cantidad de residuos que generamos y no abandonar este objetivo justificando que se usan bolsas biodegradables, de fécula de maíz o aguacate, entre otro

“No nos vayamos con eso, lo más importante es reducir la generación de residuos. Si no puedes reducirlos, evitar la compra de un producto, utilízalo lo más posible y cuando ya no se pueda utilizar para el fin que fue diseñado, buscar darle otro uso. Si no se pueden ni reducir ni reutilizar, asegúrate al menos de que su disposición final sea segura, que vaya a lugares adecuados”, asevera.


Jiménez Martínez destaca que durante la pandemia por la COVID-19 se evidenció que numerosos trabajadores de limpia laboran en la informalidad y carecen de equipos de protección personal para realizar su trabajo. La Organización Mundial de la Salud llamó la atención sobre la importancia de este servicio público, esencial para hacerle frente a una pandemia de esta magnitud.

Además, este organismo internacional remarcó la necesidad de considerar las deficiencias y aspectos desatendidos en el flujo de desechos que se producen en los sistemas de salud, que generaron una presión sobre los procedimientos de recolección y un riesgo a la salud ambiental y humana.

Oficio urbano

La investigadora del CRIM considera importante recordar que los barrenderos son parte de los oficios propios de las ciudades, desde tiempos antiguos.

“Los frailes documentaron muy bien en sus crónicas sobre la Nueva España cómo a la llegada de Hernán Cortés había especial interés del emperador Moctezuma hacia la limpieza de Tenochtitlan, pues un ejército de cerca de mil hombres barrían y regaban diariamente la ciudad antes del amanecer, al punto que el suelo era tan limpio y asentado que donde quiera que se parara el emperador la planta del pie tendría que estar tan limpia como la palma de la mano, lo que da cuenta de la importancia del aseo urbano”, relata.