Comentamos las noticias astronómicas de este mes, con René Ortega, Francisco Tapia y Bernardo Cervantes, del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA) del Campus Morelia de la UNAM.
Hablarmos de las «fogatas» en el Sol descubiertas por el nuevo Orbitador Solar de la ESA y la NASA, con Francisco Tapia. Discutiremos qué está pasando con la constante de Hubble, en algo llamado la «tensión de Hubble». Comentaremos las últimas noticias sobre exoplanetas y compartiremos fotos bonitas del cometa C/2020 F3 (NEOWISE)
El uso de dispositivos digitales para la comunicación en línea ha aumentado drásticamente durante la pandemia. En el caso de los teléfonos celulares este aumento ha sido 70 por ciento más que el del uso previo a la contingencia sanitaria, afirmó el especialista en marketing digital, Jean Luc Lenoble, en el cuarto módulo del Seminario Internacional Tópicos de Frontera en la Sustentabilidad 2020, organizado por la Coodinación Universitaria para la Sustentabilidad de la UNAM.
El aumento en el uso de internet tiene consecuencias en términos de la sustentabilidad, ya que las tecnologías que permiten la conexión a internet generan emisiones de carbono a la atmósfera por su alto consumo energético. La contaminación por internet proviene de varias fuentes, la principal viene de los aparatos que utilizan los usuarios finales; seguida de las redes de transmisión, constituidas por cableado físico y satélites que además generan basura espacial y, por último, los data centers, que son los puntos de conexión y almacenamiento de información en línea.
La huella de carbono de estos data centers está asociada al consumo energético para mantenerlos con bajas temperaturas. En este sentido, algunas compañías han asumido la responsabilidad de la huella de carbono que generan sus data centers y han fomentado el uso de energías renovables en sus instalaciones, como Facebook, que usa 67 por ciento de energía limpia; Twitter, en contraste, usa solo 10 por ciento de energías limpias. Cabe resaltar que la huella de carbono más notable es la de los servicios de visualización de videos en línea a través de streaming, ya que representa un 80 por ciento del tráfico de datos de internet.
En este cuarto módulo, también se abordó el impacto en el ambiente del volumen de desechos generados por la reposición de aparatos teconológicos, debido a la obsolescencia programada, que consiste en el diseño de objetos con una vida útil limitada, de manera que se puedan usar por menos tiempo y se tenga que adquirir otro, fomentando así el consumo. Impresoras, celulares y muchos otros aparatos siguen este modelo, y en algunos casos las compañías enfrentan consecuencias: las ventas del iPhone han bajado por esta causa. Lenoble explicó que el impacto de estos fenómenos es muy alto, ya que el 80 por ciento de los componentes de aparatos electrónicos no se puede recuperar y termina en la basura.
Afirmó que incluso los hábitos individuales de uso de internet tienen un efecto sobre su huella de carbono; por ejemplo, el envío de un correo electrónico equivale energéticamente a 25 minutos de funcionamiento un foco de 60 W y una búsqueda en Google es igual a 17 segundos de uso del mismo foco.
En cuanto a la sustentabilidad del software libre, desde el punto de vista de la gobernanza de los bienes comunes, Antonio Pensado Fernández, académico de la Universidad Veracruzana, explicó que este incorpora principios como la reducción de las desigualdades, la pluriculturalidad, la transparencia y la gobernanza democrática y policéntrica; los cuales abonan a un modelo sustentable de manejo del conocimiento y la información. Este tipo de software representa una herramienta importante para la transición de un modelo económico y de economía de la información basado en competencia y privatización, hacia uno que fomente la cooperación y procure el bien común.
Desde esta perspectiva, el uso de software libre en la educación debería fortalecerse como mecanismo formativo hacia la cooperación; es decir, las competencias tecnológicas no deberían estar atadas al contexto del software comercial, como ocurre actualmente. El académico convocó a las universidades a impulsar la educación, investigación y vinculación basada en este tipo de software, como parte de lograr una visión más colaborativa del mundo.
Finalmente, los especialistas enumeraron una serie de recomendaciones para mejorar los hábitos de consumo de internet, como limpiar la bandeja de entrada y almacenar el correo en carpetas, borrar el historial y escribir directamente una URL en lugar de recurrir al buscador o navegar entre varias páginas (como cuando se usa Google para llegar a Facebook).
Este tipo de decisiones que parecen triviales, como apretar un botón, tienen costos asociados. Por tal razón es imperante hacer un uso racional de los aparatos tecnológicos y modificar los hábitos de navegación en internet, ya que esto puede ayudar a generar una vida digital más sustentable.
Con el objetivo de explorar la expansión acelerada del Universo a través de las mediciones de espectros de más de dos millones de galaxias y ampliar el entendimiento que se tiene del sistema planetario, investigadores de la UNAM participan en el Sloan Digital Sky Survey (SDSS).
En este proyecto colaboraron especialmente en el experimento eBOSS (acrónimo en inglés de Sondeo espectroscópico extendido de Oscilaciones Bariónicas), cuyo objetivo fue hacer un magno censo cosmológico a través de telescopios y poderosas computadoras de análisis de datos.
En entrevista para el programa Primer Movimiento de Radio UNAM, la doctora Gloria Delgado Inglada, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, señaló que con este proyecto se desarrolló un mapa del universo lo más detallado posible, la estructura a gran escala de la galaxias, sus características, la comparación entre ellas y estadísticas.
La astrónoma refirió que con este trabajo se da la culminación del trabajo colaborativo de varias generaciones de investigadores de más de 10 países en el mundo durante dos décadas. “Se cuenta con un análisis exhaustivo del mapa tridimensional más grande del Universo jamás creado, llenando los vacíos que se tenían en la exploración de su historia. Este mapa ha permitido medir la expansión del universo en diferentes etapas de su vida, abarca 11 mil millones de años de historia cósmica”.
Con la publicación de 500 páginas que contienen los datos recopilados se buscar saber por qué la expansión del universo se está acelerando o por qué las galaxias se alejan una de otra. “Es la respuesta que buscamos o al menos aportar un poco a esta gran incógnita del universo”, finalizó.
Las enfermedades zoonóticas son causadas por patógenos que se propagan de los animales a los seres humanos. Representan el 75 por ciento de todas las enfermedades infecciosas emergentes e incluyen al SARS-CoV-2 que causó la pandemia de la COVID-19.
La actual pandemia ha demostrado que los delitos contra la vida silvestre y los bosques no sólo amenazan el ambiente y la biodiversidad, sino también la salud humana, afirmó el doctor Rodrigo Medellín Legorreta, especialista en ecología y conservación de mamíferos de la UNAM.
En entrevista para el programa Primer Movimiento de Radio UNAM, el académico e investigador se refirió al Informe mundial sobre los delitos contra la vida silvestre y los bosques 2020 de la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por sus siglas en inglés). Se enfatiza la amenaza que significa el tráfico de especies para la naturaleza y la biodiversidad del planeta. “Cuando los animales salvajes son sacados de su hábitat natural todo control sanitario o higiénico como tal sale de control, lo que conlleva a riesgos aún mayores de enfermedades infecciosas. Cerca de seis mil especies han sido incautadas de 1999 a 2019”.
De acuerdo con el doctor Medellín, que la ONU haya dedicado el informe a este tema da importancia a la problemática y enfatizó en que se debe de componer la relación de la vida silvestre con el planeta, porque de no hacerlo iremos de una pandemia a otra.
Resaltó que el comercio ilegal de vida silvestre es la cuarta actividad de tráfico luego de la trata de personas, drogas y armas. “Son los mismos grupos y mafias los que están involucrados. Hay que hacer fuerza para evitar que las especies se extingan y que se creen pandemias posteriores”.
Para lograrlo hay que combatir a las redes de delincuencia organizada internacional, quienes lucran con miles de plantas y especies que sacan de países llamados megadiversos como México hacia los países ricos. “Nosotros mismos entramos a las redes comprando las especies”, lamentó.
Hoy se sabe que el comercio ilegal es difícil de contabilizar, pero hay que recordar que todos tenemos culpa, por ello, afirmó, hay que tener mayor conciencia ambiental y buscar el bien común de todo el país.
La primera línea de defensa para la siguiente pandemia es la conservación de los ecosistemas, porque los patógenos no tienen manera de salir y causar brotes para convertirse en pandemia. Hay que cambiar nuestros hábitos de consumo de carne y tomar conciencia de donde viene nuestro alimento. “Es una carrera de largo plazo que implica el compromiso de cambiar, la situación es grave en el mundo. Todos somos parte del problema, pero con el cambio conjunto se puede guiar el barco para llevarlo a buen puerto”, finalizó.
Por medio del conjunto realizado por la Dra. Lizbeth Salazar Sánchez, directora de la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica, y el Dr. Germán Fajardo Dolci, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, en agosto del 2019 se firmó el convenio específico entre ambos centros de enseñanza de la medicina.
Este convenio ya inicio dando sus frutos, entre finales del año pasado e inicios de este, estudiantes de México y Costa Rica realizaron un intercambio para una estancia de investigación. De la Facultad de Medicina de la UNAM viajaron Daniela Marengo, estudiante de cuarto año y Horacio Ortiz quien se encontraba haciendo su servicio social, de parte de la Universidad de Costa Rica, Julyana Murillo y Nelson Sánchez, ambos estudiantes de cuarto año de la carrera de medicina.
Durante su estancia desarrollaron proyectos tales como disección del sistema nervioso autónomo de corazón-pulmón, elaboración de modelos anatómicos con resina y la realización de una plataforma digital con modelos anatómicos 3D, a partir de material biológico de ambas instituciones; mismo que fue obtenido a través de los programas de donación de cuerpos que ambas casas de enseñanza han desarrollado (PDC en UNAM y PRODOCU en UCR).
Este último dio como resultado una herramienta digital, que permite que cualquier persona con conexión a internet pueda accesar a los recursos y materiales que se disponen, la oferta es desde modelos y prácticas fácilmente manipulables, hasta la posibilidad de imprimir una pieza anatómica en una impresora 3D, facilitando y reforzando el aprendizaje en anatomía de forma remota, en especial en aquellos centros donde el acceso a material anatómico es limitado.
Este es un proyecto en crecimiento, y con el trabajo continuo de los equipos de la UNAM y la UCR seguirá ampliando su catálogo de modelos anatómicos 3D, buscando incluir la mayor cantidad de órganos y sistemas, favoreciendo no solo a los estudiantes de ambas instituciones sino también a estudiantes de medicina de todo el mundo.
Estamos seguros de que este convenio específico, será de mucho provecho, favorecerá el desarrollo de muchos proyectos que beneficien a ambas instituciones, y a la salud de la región.
Les explicaré la forma en la que nuestro cuerpo aprende de otros coronavirus y los recuerda para combatir al nuevo SARS-CoV-2 causante de la COVID19 . Lo que nos ayuda a entender por qué unas personas presentan enfermedades más graves que otras o son asintomáticas, nos permite crear nuevas y mejores vacunas y saber por cuánto tiempo podremos ser inmunes al virus después de infectarnos.
¿Qué sabemos?
El nuevo coronavirus es capaz de evadir los mecanismos de protección con los que nuestro cuerpo se defiende de manera inmediata, conocidos como inmunidad innata. Sin embargo, existe una segunda línea de defensa gracias a los glóbulos blancos o linfocitos que pueden aprender a identificar el nuevo virus y montar una respuesta celular efectiva para eliminarlo. De la respuesta celular podemos generar memoria que nos permite reconocer rápidamente a este y otros virus similares en el futuro.
¿Qué respuestas estamos buscando?
El SARS-CoV-2 no es el primer coronavirus que ha existido. A lo largo de la historia por lo menos cuatro coronavirus han sido responsables de causar dos de cada diez resfriados comunes. Normalmente la población mundial de adultos jóvenes se enferma de resfriado por otros coronavirus cada dos o tres años. Lo que nos lleva a preguntarnos: ¿qué tanto ha aprendido nuestro cuerpo a identificar a los coronavirus? ¿Cuánto tiempo permanece en la memoria celular esta información? ¿Cómo la podemos usar a nuestro favor?
La primera pregunta nos ha llevado a investigar las características que tienen en común el nuevo SARS-CoV-2 con otros coronavirus. Sabemos que comparte una estructura similar: las proteínas en forma de espiga que le confieren la forma de corona y otras que son parte de la cápsula que lo envuelve, el material genético, son comunes en esta familia de virus. La respuesta inmunológica que accionamos contra el nuevo coronavirus se basa en identificar estas proteínas por medio de los linfocitos o células blancas y promover la formación de anticuerpos.
En los últimos meses se ha investigado el plasma de los pacientes convalecientes de la COVID-19 y se ha comparado con sangre de donadores, obtenida antes de la pandemia. El objetivo es conocer qué diferencia existe entre la respuesta inmunológica específica para SARS- CoV-2, una vez que nuestro cuerpo ha desarrollado la COVID-19, en contraste con donadores de sangre no expuestos a la COVID-19, pero sí a otros coronavirus entre 2015 y 2018.
Los resultados han puesto en evidencia que la mitad de las personas nunca antes expuestas cuentan con una respuesta celular capaz de identificar algunas partes del SARS- CoV-2 gracias a la memoria que existe al haber estado expuestos a otros coronavirus, capacidad que se le conoce como inmunidad cruzada. En comparación, el cien por ciento de los enfermos de la COVID19 cuentan con una respuesta celular enérgica y específica en contra del virus.
La respuesta celular de los enfermos de la COVID-19 y encabezada por los linfocitos de tipo T es capaz de identificar más de ochocientas partes de la estructura del nuevo coronavirus para promover una respuesta protectora. La más importante es la proteína en espiga que es donde se concentra por lo menos la mitad de los esfuerzos inmunológicos dirigidos a contener y eliminar la infección de nuestro cuerpo. En contraste, los donadores no expuestos sólo identifican algunos componentes del SARS-CoV-2 que comparte con otros coronavirus o lo que se puede interpretar como una respuesta no específica.
¿Cómo podemos usar la memoria inmunológica a nuestro favor?
Gracias a estos hallazgos se han podido diseñar vacunas contra la COVID-19 en el corto plazo y promover el desarrollo de vacunas más completas que enseñen a nuestras células a identificar otras estructuras del virus, con el objetivo de desarrollar una protección con memoria a largo plazo.
La memoria y la protección cruzada también ayudan a descifrar el papel que juegan los casos de personas asintomáticas en la transmisión de la COVID19. El hecho de conocer que el cuerpo puede ser capaz de moderar la gravedad de esta enfermedad, gracias a la memoria inmunológica, puede explicar la razón por la que no todas las personas enferman igual. Unas presenta cuadros leves, otras moderados, graves o severos. Por ejemplo, niños y jóvenes presentan cuadros leves comparados con adultos mayores que pueden requerir apoyo ventilatorio.
¿Qué implicaría la memoria celular en el futuro de la pandemia?
Comprender su papel nos ayuda a predecir el impacto que tendrán las segundas y terceras oleadas de la pandemia y la dinámica de los repuntes en una epidemia. De comprobarse que existe una posibilidad de contar con memoria inmunológica a largo plazo y saber cómo estimularla seríamos capaces de producir vacunas que aseguren inmunidad prolongada o permanente efectiva y segura contra la COVID-19.
Un equipo de astrónomos internacionales, en donde participó la UNAM, descubrió un objeto oculto entre el polvo estelar. Se trata de corinos calientes ubicados a mil años luz en un sistema binario de protoestrellas llamado IRAS 4A. Aunque todavía se encuentra en investigación, las moléculas en este objeto podrían ser relevantes para que eventualmente surja la vida en estos sistemas planetarios.
Laurent Loinard, investigador del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA) de la UNAM, Campus Morelia, participó en el proyecto y explicó que a través del telescopio Karl G. Jansky Very Large Array observaron los corinos calientes. Se trata de “burbujas calientitas” que surgen alrededor de cualquier estrella en formación, un descubrimiento de hace más de 20 años.
Estas burbujas contienen moléculas orgánicas complejas compuestas principalmente a partir de cadenas de carbono, que pueden combinarse en moléculas prebióticas que son los primeros pasos en el camino hacia la vida. “Estas moléculas se encuentran en los tejidos de los humanos, animales o vegetales.”
No obstante, se ha buscado evidencia de este fenómeno astronómico en varias estrellas en formación y se han encontrado relativamente pocos, quizás una docena, cuando existen cientos de astros de este tipo.
Al nacer una estrella, siempre están rodeadas de polvo y gas: “podría pensarse que todas deberían tener corinos calientes a su alrededor. Sin embargo, los astrónomos los han detectado en muy pocos casos”.
Varios astrónomos plantearon que los corinos calientes siempre han estado presentes, sólo que no los podían identificar. Para localizarlos es necesario hallar las moléculas orgánicas como el metanol, detectadas en cierta frecuencia dentro del espectro electromagnético.
Por ejemplo, los astrónomos buscaban este elemento en la parte del espectro milimétrica, es decir, observando la radiación de onda con longitudes alrededor de un milímetro.
“Lo que ocurrió es que el metanol no se observa en esta parte porque el polvo estelar lo tapa, así que la solución fue acudir a la parte centimétrica del espectro electromagnético, es decir en longitudes de onda alrededor de un centímetro donde el polvo es mucho más transparente y es mucho más fácil observar este elemento”.
Este método confirmó la presencia de los corinos calientes en ambas estrellas del sistema IRAS 4A, en donde anteriormente sólo se había observado en uno de los astros, añadió el investigador universitario.
¿Por qué estudiar el Universo?
La relevancia de este trabajo es que permite a los astrónomos identificar las condiciones iniciales de la formación de sistemas planetarios. “Estamos investigando en tiempo real sistemas que se encuentran en formación y cuáles son sus características químicas”, concluyó.
La cuarentena obligatoria es muy difícil de implementar en AL porque aproximadamente la mitad de la población latinoamericana vive de la economía informal. Pese a que en algunos países se han llevado a cabo campañas para llevar apoyo a la población más necesitada, no ha sido suficiente pues no ha sido posible llegar a toda la población. Esto ha generado levantamientos populares en distintos países: Argentina, Colombia, El Salvador, Panamá con la demanda de apoyo para poder comer.
En este contexto algunos gobiernos autoritarios han aprovechado para fortalecerse, pues se han dado la maña de saltar los límites institucionales para acopiar más poder, por ejemplo usando para fuerza pública para imponer la cuarentena.
En el último tercio del 2019 surgieron problemas muy serios en diversos países de AL, por ejemplo en Chile, pero la epidemia hizo que todos esos procesos se pospusieran.
Segunda parte. Durante mucho tiempo los astrónomos han tratado de explicar el funcionamiento del Universo que se encuentra en expansión todo el tiempo, pero ¿por qué se mantienen en órbita las estrellas, planetas y galaxias? Una de las razones que los astrónomos encontraron es la materia obscura.
En la serie de Netflix Dark se menciona a la materia obscura como uno de los elementos más importantes en el desarrollo de la historia. Al respecto, Julieta Fierro Gossman, explica para UNAM Global de qué se trata este concepto.
Las enormes galaxias de todo tipo: elípticas, espirales e irregulares cuentan con cien mil millones de estrellas, pero ¿cómo es que se mantienen unidas?
“Por más que juntemos a todas las estrellas no existe suficiente masa para explicar cómo es que se mantienen unidas en órbita alrededor de las galaxias, de hecho estos astros deberían estar evaporándose”, explicó Julieta Fierro.
Es decir, si en la galaxia donde habitan más estrellas, gas y planetas hubiera algún tipo de materia que no interactúa con la luz, no refleja, absorbe, ni la dispersa, eso explicaría porque se mantienen unidas las galaxias.
Este tipo de materia ha sido nombrada materia obscura y es cinco veces más abundante que la materia común y corriente del Universo. “Gracias a este fenómeno natural se pueden mantener las estrellas, las galaxias y hasta los planetas”.
¿De verdad existe?
Algunos científicos han planteado la idea de que la materia obscura no existe y la humanidad no entiende la gravitación universal. “Es posible que tengan razón”, destacó la investigadora universitaria.
Por ejemplo, hace 100 años -en la época de Albert Einstein- se decía que el éter llenaba el espacio, “todo mundo estaba seguro de su existencia y resulta que no era necesario para explicar el Universo”.
Fierro Gossman señaló que la materia obscura podría encontrarse en la misma situación y que sólo la inventamos para tratar de entender la naturaleza.
No obstante, existen varios laboratorios en la Tierra que buscan comprobar su existencia, desde Francia hasta Italia, en varios sitios, concluyó.
La UNAM, a través de la Unidad Académica Juriquilla del Instituto de Ingeniería, lleva a cabo el proyecto “Determinación de fragmentos genéticos del SARS-CoV-2 en aguas residuales”.
Con la llegada de la COVID-19 surgieron diversos estudios en torno a esta enfermedad. Se encontró que en las heces fecales quedan presentes fragmentos genéticos del ácido ribonucleico de este virus.
Al respecto, Germán Buitrón Méndez del Laboratorio de Investigación en Procesos Avanzados de Tratamiento de Aguas, explicó que hasta el momento se desconoce si el virus se encuentra en estado infectivo en las excretas, y por lo tanto, en las aguas residuales.
“Lo que sí sabemos es que sus fragmentos genéticos se mueven a través del sistema del drenaje hasta llegar a las plantas de tratamiento”, añadió en entrevista para UNAM Global.
En este proyecto de investigación participan Germán Buitrón Méndez en conjunto con Julian Carrillo Reyes. La idea es determinar que la presencia de estos fragmentos genéticos en las aguas residuales puede revelar la presencia del virus en determinadas zonas.
Prevenir
Cuando una persona está infectada por el SARS-CoV2-, expresó el investigador universitario, excreta los residuos genéticos del virus antes de enfermarse fuertemente y acudir al hospital para realizarse la prueba.
Si se analiza la presencia del SARS-CoV-2 en las aguas residuales de ciertas zonas, se podrá detectar de forma temprana a una comunidad enferma. De igual manera funciona con las personas asintomáticas.
Investigaciones en esta área han mostrado que el pico de subida en las aguas residuales coincide de una semana a 10 días de anticipación con el aumento de casos de pacientes hospitalizados.
Este proyecto es muy útil, porque al detectar inmediatamente la presencia del virus, las autoridades correspondientes podrán tomar las decisiones correctas para el control de la pandemia.
Por ejemplo, podrían aislar o confinar las colonias, fraccionamientos o hasta fábricas donde hayan observado el aumento del coronavirus, en vez de cerrar toda la ciudad o un estado. Tomarán decisiones mucho más asertivas.
Se trata de una herramienta que funcionará como una alerta temprana, como la alerta sísmica. Aunque, de ninguna manera sustituirá las pruebas en humanos, sino que será una evidencia de cómo se mueve la enfermedad.
De acuerdo con Buitrón Méndez el costo con respecto al beneficio resulta muy económico. “Imaginemos una comunidad de 10 mil personas, para tener un monitoreo tendríamos que realizar 10 mil pruebas a cuatro mil pesos cada una, pero con este proyecto sólo necesitamos realizar tres pruebas para toda esta población, que resulta mucho más económico”.
El proceso
Desde mediados del mes de marzo, los investigadores evaluaron el tema, comenzaron con la metodología y a principios de abril ya tenían el plan para aplicarlo en las plantas de tratamiento.
¿Por qué en las plantas de tratamiento? Es el final del tubo del drenaje, dijo el académico universitario. De hecho, “en nuestra investigación observamos que, entre el 15 de mayo y 15 de junio, justo cuando los casos iban en aumento acelerado, la concentración del material genético en el agua residual a la entrada de las plantas de tratamiento de la ciudad de Querétaro coincidió con el aumento de casos reportados como positivos”.
Esta metodología también ha sido aplicada exitosamente en el agua de drenajes de edificios de oficinas, del hospital COVID de Querétaro, la unidad médica de aislamiento COVID de Querétaro y un CERESO.
En las pruebas realizadas directamente a los humanos la muestra es muy limpia y concentrada, comparada con las aguas del drenaje donde los fragmentos están diluidos y además existen contaminantes. El reto fue concentrar esa muestra y eliminar los otros componentes para después realizar la prueba tradicional con métodos de biología molecular (RT-qPCR).
La siguiente etapa para el equipo fue unirse a la Facultad de Medicina, el Instituto de Geología y el Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología (ICAT) de la UNAM. Se presentó el proyecto ante el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, (CONACyT) donde esperan respuesta para saber si el proyecto fue aprobado.
Actualmente los investigadores universitarios se encuentran en pláticas con la Comisión Estatal del Agua y la Secretaría del Estado del Querétaro para dar un mayor alcance a la presente investigación.
Trabajan en la Ciudad de México con el Tecnológico de Monterrey y el Instituto Politécnico Nacional (IPN) para realizar el mismo procedimiento de muestreo e identificar las poblaciones de mayor riesgo.
Cabe resaltar que este tipo de estudios ya se ha realizado en varias partes del mundo con muy buenos resultados y en América Latina se práctica en Brasil y Argentina.
Los investigadores esperan que muy pronto se lleve a cabo en México para ayudar a controlar la pandemia.
Un estudio más
A través de su investigación en las aguas residuales, los investigadores universitarios también estudiarán los residuos de los fármacos que sean excretados por las personas, esto con la finalidad de identificar si se remueven o no estos productos en las plantas de tratamiento.
Debe considerarse al autocuidado y a la promoción de la salud como estrategia central de las políticas públicas
La promoción de la salud y el autocuidado deben ser considerados como estrategia central en las políticas públicas del sector Salud, además de las acciones y decisiones de las personas en su vida cotidiana, afirmó María Cecilia Acuña, asesora en Servicios y Sistemas de Salud de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), durante la primera sesión del ciclo de webinarsEl autocuidado como un elemento esencial de las Políticas Públicas de Salud en el marco de la nueva normalidad.
Este ciclo fue organizado por la Facultad de Química de la UNAM, con la colaboración de la OPS y en coordinación con la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF) y RB México, en el marco del Día Internacional del Autocuidado, que se celebra cada año el 24 de julio.
“Podemos tomar decisiones respecto de una alimentación más saludable, el uso más racional de medicamentos y el ejercicio físico; también necesitamos dependencias de Salud capaces de generar información significativa para la población, que aumente la percepción de riesgo e informe sobre las consecuencias de estilos de vida saludables para nosotros, nuestras familias y comunidades”, apuntó María Cecilia Acuña, al abordar el tema de Autocuidado y Promoción de la Salud.
Desde la OPS de la Organización Mundial de la Salud, prosiguió la experta, “exhortamos a resignificar el autocuidado y la promoción de la salud; a ver el potencial estratégico que tienen estas intervenciones diarias y reconsiderar que, si bien la enfermedad se atiende en los centros y sistemas de salud, ésta se construye entre todos”, afirmó.
Al referirse a la epidemia por el nuevo virus SARS-CoV-2 que enfrenta el mundo, dijo que es fundamental hablar del autocuidado, el cual tiene como objetivo fortalecer o restablecer la salud y prevenir la enfermedad de los individuos, a través de prácticas cotidianas y destrezas aprendidas a lo largo de la vida, mediante la decisión del individuo, quien se convierte, por tanto, en un cuidador de sí mismo y de quienes conforman su entorno.
“En el caso de enfermedades infectocontagiosas, se convierte también en una estrategia para influir positivamente en la prevención del padecimiento en la comunidad; por ejemplo, cuando se usa un cubrebocas, proteger a los demás se convierte en un símbolo de solidaridad”.
En el contexto actual, continuó, el autocuidado va mucho más allá que el cubrebocas, pues en la enfermedad infectocontagiosa, cuyas formas graves y letales dependen de factores de riesgo relacionados con la obesidad, alimentación poco saludable, diabetes, hipertensión arterial y falta de ejercicio físico, “tenemos que considerar el tema del autocuidado desde el punto de vista más estratégico”, enfatizó María Cecilia Acuña.
Al inaugurar el ciclo, el Director de la Facultad de Química, Carlos Amador Bedolla, destacó el trabajo del Departamento de Farmacia de esta entidad al organizar estos webinars pues, dijo, es relevante en la formación de los estudiantes, además de enseñarles cómo aplicar los aspectos técnicos y llevarlos a garantizar el cuidado personal y, con ello, cumplir “nuestra función como expertos que atienden la contingencia sanitaria actual”.
Algo importante está pasando en el mundo, agregó Carlos Amador, que va a afectar a muy largo plazo la forma como se vive, lo cual toca aspectos como la educación, la alimentación, la salud y la industria farmacéutica.
“El principio precautorio nos indica que cuando no sabemos bien cómo atender algo, hagamos lo que sí sabemos; hay decisiones que debe tomar la industria farmacéutica ahora y a través de este tipo de simposios se pueden difundir en nuestra comunidad, tanto entre los estudiantes como el público en general”, apuntó también el Director de la FQ.
En la situación actual provocada por la COVID-19, añadió el universitario, los conocimientos relacionados con la Química y la Farmacia están tomando particular importancia: “Es una responsabilidad difundir ese conocimiento y garantizar que la gente sepa de qué está hablando y del efecto que pueden tener ciertas acciones basadas en datos”, expuso.
Por su parte, el director Médico y de Asuntos Regulatorios de la AMIIF, Fernando Fon, expresó que es fundamental “tener la capacidad de gestionar nuestra propia salud; como ciudadanos tenemos muchas actividades y acciones que podemos tomar para tener una mejor calidad de vida”.
En la presentación del webinar, el académico de la Facultad de Química, Carlos Álvarez, señaló que este foro se desarrollará en siete sesiones, y que en su organización también colaboró la Industria Latinoamericana de Autocuidado Responsable.
El docente dijo que hablar de autocuidado es referirse a la preservación de la calidad de vida; además, es importante reconocer su impacto en la sociedad. El cuidar de uno mismo representa un acto de solidaridad con los demás, enfatizó.
“Esperemos que estos seminarios ayuden a tener información para empoderar a la población y a todos nosotros a tomar mucho mejores decisiones en salud”, expresó el universitario, quien estuvo acompañado por la organizadora del webinar y académica del Departamento de Farmacia, Socorro Alpízar.
El ciclo de webinarsEl autocuidado como un elemento esencial de las Políticas Públicas de Salud en el marco de la nueva normalidad se transmitirá los miércoles, a través de los canales oficiales de Facebook y YouTube de la Facultad de Química, así como del portal de UNAM Global; en ellos se abordarán diversos temas como salud sexual y mental, nutrición, resistencia antimicrobiana, la importancia de los medicamentos de venta libre, además de distintos tópicos de los siete pilares del autocuidado.
Finalmente, Horacio Chavira Cruz, CEO y cofundador del Centro Global de Estrategia Social, enfocó su participación en la promoción de la salud entre las personas jóvenes. El experto señaló que la salud debe entenderse como un proceso integrador en dos niveles: las necesidades básicas y el derecho a otras aspiraciones. Estos dos elementos, biológico y simbólico, tienen que ver con el bienestar físico, psicológico y social.
Añadió que los hábitos de salud de los jóvenes están ligados a sus estilos de vida y a la conformación de identidades. En México existen 39.2 millones de jóvenes, entre quienes debe promoverse la salud, por ello, toda acción de promoción del autocuidado en términos de política pública debe tener diálogo y participación de los involucrados.
En ese sentido, Chavira Cruz definió al autocuidado como el conjunto de acciones intencionadas que realiza una persona para controlar los factores internos y externos que permitan complementar la vida y llevarla hacia la posteridad: “Tomar decisiones informadas y responsables nos da la capacidad y el poder de cuidarnos”, finalizó el especialista.
Varios laboratorios farmacéuticos (Moderna, Pfizer y BioNtec o AztraZeneca) realizan las pruebas en diversos países para el desarrollo de una vacuna contra el coronavirus.
En entrevista para el programa Primer Movimiento de Radio UNAM, la doctora Rosa María del Ángel, investigadora del Departamento de infectómica y Patogénesis Molecular del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV), afirmó que se debe buscar una vacuna que no sólo produzca anticuerpos, sino que tenga una buena respuesta celular, es decir, que sean protectoras para una infección.
La especialista refirió que aún no se sabe si la inmunidad que se genere con la vacunación será a largo plazo, “es un virus estable, su mutación no es el reto, el principal reto es que la inmunidad sea a largo plazo”.
En cuanto a la posibilidad de recontagio comentó que, hasta el día de hoy, se sabe que los anticuerpos de las personas asintomáticas duran poco, los que se han enfermado su inmunidad dura un tiempo más. “Cuando hay una infección natural los anticuerpos duran más que cuando hay vacunación”.
En la carrera por desarrollar la vacuna existe novedad tecnológica, ya que de los proyectos que están en fases de prueba final están hechos de RNA. “Hasta el momento no hay ninguna vacuna probada de este tipo que se aplique a la población, lo que la hará también novedosa”.
Asimismo, se está haciendo en tiempo récord. Una vacuna tarda de cinco a diez años en crearse, lo cual representa retos logísticos y de recursos para las fases clínicas. “Y si se habla de vacunar a toda la gente se hablaría de 80 mil millones de dosis, es algo muy difícil de realizar y sólo hablando de una dosis y sin refuerzos”.
Lo cierto es que cuando esté lista las vacunas tendrán un costo y alguien va a tener que pagarlo. En ese sentido, indicó que México tiene varias opciones, una de ellas es comprar la vacuna a algún laboratorio o hacer la transferencia tecnológica y que se produzca en cada país con algún laboratorio nacional.
En el momento de decidir cómo llevar a cabo la distribución, la doctora Del Ángel coincide con la idea de aplicarla primero a los trabajadores de la salud y después a personas de la tercera edad con comorbilidades.
Los laboratorios con el desarrollo de la vacuna más avanzado la tendrán disponible a finales de 2020 e inicios de 2021, pero su aplicación masiva dependerá de las capacidades de producción.
Luis Zapata, investigador y director actual del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA) en el Campus Morelia nos comparte la plática «Explosiones durante la formación de las súper estrellas»
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It’s back to normal operations for me as I cruise to Mars. I put over a million miles on the odometer yesterday. Roughly 290 million miles to go in my #CountdownToMars.
— NASA's Perseverance Mars Rover (@NASAPersevere) July 31, 2020
Image Credit: NASA
Ya ha comenzado la misión Mars 2020!!!
El rover Perseverance despegó hoy desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 41 en la cercana Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral en Florida a bordo de un cohete Atlas V de United Launch Alliance a las 11:50 GMT. Por delante le esperan 6 meses de viaje hasta su llegada al Planeta Rojo.
Lanzamiento de la misión Mars 2020. Image Credit: NASA
Al llegar a Marte el 18 de Febrero de 2021, Perseverance buscará signos de vida microbiana pasada y ayudará a los científicos a comprender mejor la geología y el clima de Marte. Para poder realizar su trabajo, el rover lleva siete instrumentos científicos diferentes. Además de Perseverance, también viajará a Marte Ingenuity, un helicóptero de doble rotor y energía solar conectado a la barriga del rover, que se convertirá en el primer avión en volar en otro mundo.
Gracias a todo su instrumental científico, Perseverance recogerá muestras del Planeta Rojo que podrían devolverse a la Tierra en una futura misión. Estas muestras proporcionarían información sin precedentes sobre el tiempo y la climatología marciana.
El mundo ha iniciado el levantamiento de restricciones a los viajes, con la intención de reactivar el turismo. Pero, la nueva normalidad incluye medidas de prevención y control de contagio que nos harán vivir las vacaciones como nunca antes.
Con muchas ganas de salir de casa hay pequeñas cosas que podemos comenzar a hacer y apoyar la reactivación del turismo, siguiendo siempre las medidas sanitarias. Además con recorridos virtuales conocerás el mundo desde tu hogar.
El doctor Baruch Díaz Ramírez, titular de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero (CAPV) y vocero de la Comisión de Expertos de la UNAM ante la emergencia de la COVID-19, habló sobre los diferentes mitos surgidos pro la transmisión del virus SARS-CoV-2.
Destacó que los termómetros infrarrojos no son dañinos para la salud y han sido utilizados desde hace décadas en mediciones de temperatura. Además, cuentan con la aprobación de las instancias sanitarias. Dichos dispositivos se pueden utilizar para medir la temperatura en diferentes sitios, en el caso del termómetro infrarrojo se han realizado estudios científicos, médicos y clínicos para localizar las regiones del cuerpo en donde es mejor medir la temperatura corporal.
El especialista destacó que la medición ideal es en la frente, la parte frontal y lateral de la cara. Explicó que tomarla en las extremidades es erróneo y puede causar confusiones, debido a que están diseñadas para disipar el exceso de temperatura corporal, cuando la sangre fluye a través de las extremidades hay un grado menor de temperatura que la corporal central.
Asimismo, los termómetros infrarrojos son útiles para impedir el contacto directo entre el tomador de la temperatura y el candidato a la medición. Lo que los hace ideales para evitar la transmisión del virus.
¿El oxímetro de pulso puede escanear mis huellas?
El oxímetro de pulso es un dispositivo pequeño parecido a una pinza para ropa que indica el ritmo cardíaco y el nivel de oxígeno en el cuerpo. La tecnología empleada en el oxímetro de pulso es diferente a la que se ocupa para escanear huellas digitales.
¿El hisopo para hacer pruebas de la COVID-19 puede dañar el cerebro?
El hisopo de Dacron o bastoncillo se utiliza para tomar las muestras de saliva en la parte posterior de la garganta y de la cavidad nasal. Los hisopos están diseñados de tal manera que no puedan provocar un daño más allá de tomar una muestra significativa de saliva y preservar las partículas virales, en la medida de lo posible, durante el trayecto de nuestra nariz-garganta hacia el medio de cultivo.
“La pared de nasofaringe (la cavidad de la nariz) y de la orofaringe (porción bucal de la faringe o garganta de la boca) en donde se toman las muestras se encuentran delimitadas por material de hueso muy firme, por lo que es imposible que el hisopo pueda traspasar esta estructura sólida en la cual nos estamos recargando para poder tomar la muestra”.
La muestra se toma en la parte posterior de la cavidad nasal de la nariz debido a la concentración de partículas virales y la alta probabilidad de encontrar una mayor cantidad que permitan detectar el virus. Mencionó que es de vital importancia que este sea el primer sitio en que se obtenga el material de las partículas virales. El segundo lugar sería la cavidad de la garganta de la orofaringe.
De no obtenerse de estos sitios es probable que no se tenga la capacidad suficiente para detectar la presencia del virus en personas que apenas inician con signos y síntomas o en aquellas que ya presentaron síntomas y llevan más de siete días en el proceso de enfermedad.
“Si nosotros vamos a los sitios con mayor concentración de partículas virales podemos aprovechar de mejor manera la oportunidad para detectar oportunamente y dar tratamiento a aquellas personas que así lo requieran”.
¿Tengo que usar cubrebocas al correr, andar en bicicleta o al realizar una actividad física?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no usar tapabocas mientras se realiza una actividad física. Pero se deben cumplir dos condiciones: la primera es estar al aire libre y la segunda mantener la sana distancia de uno a dos metros. El aire libre diluye rápidamente las partículas que se pudieran expulsar, de manera que no se puede aspirar una cantidad suficiente para contagiarse.
¿Usar careta sustituye al cubrebocas?
El cubrebocas protege a los demás para no contagiarse de alguien que es contagioso o contagiante. Cuando se usa el tapabocas las partículas virales que se expulsan se retienen y disminuye la cantidad que se expulsa al medio y que pueden obtener otras personas. En cambio, la careta, los protectores oculares y las monogafas sirven para evitar que alguien que no porta el tapabocas nos contagie al hablar, estornudar o toser y así evitar que las gotas de saliva entren a los ojos. Cada uno de estos elementos se complementa y tiene funciones diferentes.
¿Aguas residuales, inodoros y baños públicos?
A nivel mundial, las aguas residuales se han visto involucradas en varios estudios para la detección y el seguimiento de las cargas virales en la comunidad. Se han detectado materiales genéticos del SARS-CoV-2.
“Al momento de estar en contacto con superficies que muchas personas tocan, nos podemos contaminar las palmas de las manos y llevarlas hacia los ojos, nariz y boca. Pero las aguas residuales como tal no representan un mecanismo efectivo para la transmisión de este virus”
Sin embargo, la transmisión se puede dar a través de superficies contaminadas como el inodoro, el lavamanos y las puertas. El especialista enfatizó que es necesario ser cuidadoso cuando se acude a baños públicos y evitar tocar nuestra cara mientras no se haya realizado el lavado las manos.
¿Las gárgaras con enjuague bucal o bicarbonato de sodio protegen de la COVID-19?
El enjuague bucal disminuye de manera temporal la cantidad de partículas virales que pueden estar en nuestra orofaringe, pero no en la cavidad nasal (la cual contiene una mayor concentración de partículas virales). El enjuague bucal es una medida antiséptica y no reduce el riesgo de contagio del virus SARS-CoV-2.
Dióxido de cloro
Respecto al Dióxido de cloro, el especialista destacó que dicha sustancia no ha demostrado ser efectiva y segura para el tratamiento de la COVID-19. De hecho, diversos países se han pronunciado en contra de su uso debido a que ha demostrado ser especialmente dañina para los niños, así como para las vías respiratorias (puede provocar insuficiencia respiratoria aguda), causar daño hepático grave y daños severos en la piel. “El dióxido de cloro no se debe utilizar, es una sustancia peligrosa que no ha sido autorizada para tratar la COVID-19”
Ninguna infección o contagio se da por generación espontánea, no hay que descuidarse, cualquier contagio es producto de la ignorancia o descuido, aseguró Antonio Lazcano Araujo, doctor en ciencias y experto en biología evolutiva por la UNAM.
El biólogo detalló que aún hay un largo camino hacia una vacuna disponible para la población en general. “Faltan varios meses, tal vez un año”. En ese sentido, explicó que la lucha contra la pandemia tiene tres etapas: la prevención, que incluye la educación (uso de cubre bocas, lavado de manos y campañas de información); la atención a los pacientes que enferman y finalmente las vacunas, que es una forma activa de prevención, ya que simulan que hemos sido infectados para despertar reacciones inmunológicas y generar anticuerpos.
En entrevista con el programa Prisma RU, de Radio UNAM, el académico de la Facultad de Ciencias de la UNAM explicó que en el mundo hay una carrera por desarrollar una vacuna en varios laboratorios. Hay dos vacunas que están siendo exitosas, la desarrollada por la Universidad de Oxford y otra de China, una más de Estados Unidos y una más de Pfizer. “Lo mejor es que ninguna provocó reacciones adversas y sí generó anticuerpos y respuesta celular”.
Pese esto, Antonio Lazcano refirió que van a pasar meses hasta que alguna vacuna pueda ser aplicada a la población, ya que primero será para los sectores en riesgo como los médicos, las personas de la tercera edad, con sistemas inmunológicos comprometidos, luego el Ejército y la Marina.
Por tanto, hay que intensificar las campañas de prevención para evitar contagios y la saturación de hospitales, cuidar a los más vulnerables de la población. “Ninguna infección se da por generación espontánea, no hay que descuidarse, cualquier contagio es producto de la ignorancia, descuido. Y el cubre bocas es un elemento que puede ayudar a controlar la dispersión de los virus”.
Exhortó a las autoridades y a la población a usarlo porque es una manera efectiva de poder contener el virus. Es cierto que está la esperanza de una vacuna, que se está haciendo en tiempo récord, pero para tener acceso a ella aún falta mucho y no hay que bajar la guardia en la batalla contra la COVID-19.
El aumento de los contagios de la COVID-19 y el reto que enfrenta México ante este panorama es grande, señaló el doctor Samuel Ponce de León Rosales, coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS) de la UNAM.
En entrevista con el programa PRISMA RU de Radio UNAM refirió que la epidemia involucra a un virus muy transmisible en una ciudad con niveles de densidad y pobreza altos y niveles de educación insuficientes. La articulación de las instrucciones de la salud pública no tienen el efecto que debiera, “la población no escucha los mensajes que se dan”.
Añadió que se debe mantener la higiene, la etiqueta respiratoria y, sobre todo, el uso de cubre bocas en presencia de otras personas. Si alguien está enfermo no debe salir de casa, “con esto se contendría efectivamente la transmisión, pero no se está haciendo”.
Comentó que hay una alza en los contagios y en la ocupación hospitalaria, “pero no hay que olvidar que venimos de décadas de pauperización de la estructura hospitalaria, insuficiencia de insumos y médicos, lo que resulta también en el alza de la tasa de contagios”.
Explicó que se están realizando también más pruebas a nivel nacional, por lo cual, el alza en los números es más visible. Hace unas semanas sólo se contabilizaba el número de mortalidad y la ocupación hospitalaria, “las tendencias sí han sido más o menos estables en la zona conurbada del Valle del México y eso va a ocurrir en las diferentes ciudades”.
Por otro lado, las medidas de cuidado y prevención para bajar el riesgo de contagios parecen fáciles, pero no es tan sencillo. “No sabemos cuánta gente pueda tener acceso a la higiene continua de manos y mantener la sana distancia. Hay que hacer énfasis en el uso del cubre bocas y hay que reconocer que un alto porcentaje de la población no puede cumplir con estas medidas por su condición social”.
Aunado a esto, hay un alto porcentaje de la población, y no sólo en México, que aún no creen en los mensajes que se dan. Piensan que la enfermedad no existe y por tanto no toman precauciones. Afirmó que el esfuerzo mayor es el que debe realizar la población al tomar las medidas de salud pública que se reiteran por todos los medios y aceptar su responsabilidad en este problema para hacerle frente.
Las intervenciones que pueden modificar la epidemia son las vacunas y los tratamientos, y por primera vez en la historia, hay prototipos que se han desarrollado en tiempo récord. La UNAM en colaboración con diversas instituciones han llevado a cabo un esfuerzo grande del que se esperan resultados a corto plazo. “Hay varias propuestas sobre la mesa para elegir a la mejor y más eficaz”.