Fue el hombre quien creó las condiciones perfectas para esta pandemia: Gerardo Ceballos

Para el doctor Gerardo Ceballos no hay duda de que las enfermedades emergentes como el Covid-19 son resultado de la acelerada pérdida de flora y fauna en el mundo. “Mi equipo y yo llevamos años advirtiendo de que esto se nos venía encima, sobre que había una nueva pandemia en el horizonte, pero jamás imaginé que en mi tiempo de vida me tocaría ver una de tales proporciones”.

A fin de explicar cómo la biodiversidad sirve de cortafuegos a la propagación de los padecimientos zoonóticos (es decir, aquellos que saltan de los animales al humano), el investigador del Instituto de Ecología de la UNAM pide imaginar a un virus que llega a un entorno donde hay un 95 por ciento de especies a las que no puede infectar.

“Si eso sucede, al no encontrar fácilmente a individuos qué contagiar el patógeno se diluye pronto, pero cuando el hombre deforesta, contamina, introduce flora y fauna a nuevos ambientes, trafica con animales y perturba cuanto hábitat tiene enfrente, muchas especies no susceptibles al patógeno desaparecen, proliferan las que sí lo son y las epidemias corren rápido. En otras palabras, nosotros creamos las condiciones perfectas para que este nuevo virus se propagara con celeridad y diera pie a la crisis sanitaria global hoy vivida”.

El profesor Ceballos pertenece a un equipo de expertos que ya desde en 2015 alertaba de que el planeta estaba entrando en la sexta extinción masiva de su historia, que la variedad biológica estaba desapareciendo a un ritmo entre 100 y tres mil veces más rápido de lo normal, y que en esta ocasión el responsable no era un meteorito —como el que borró del mapa a los dinosaurios—, sino el humano.

“Todas estas plantas y animales brindan servicios ambientales necesarios para existir: de ellos depende la cantidad y calidad del agua que tenemos o el balance adecuado de gases en el aire que respiramos. Podemos decir, ¡qué triste que se extingan los orangutanes o las ardillas voladoras gigantes!, pero eso a mí no me afecta, y no podríamos estar más equivocados”.

Para entender la magnitud del problema, el académico pide imaginar a este complejo entramado de vida como un muro protector del cual, cada que se extingue una especie, es como si se retirara un ladrillo. “Aunque al principio no parezca mucho, al sumarse los huecos nos entrará más frío, humedad, polvo y ventiscas y, llegados a cierto punto, la pared colapsará y se nos vendrá encima”.

El 6 de mayo de 2019 la ONU alertaba (a través del IPBES) que enfrentamos una amenaza igual o más apremiante que la del cambio climático: la inminente extinción de más de un millón de especies, algo jamás visto desde que el humano camina por la Tierra. “Una de las consecuencias de esta pérdida de biodiversidad es la aparición de nuevas enfermedades. No ha pasado un año desde que recibimos aquel aviso y ya nos tiene en jaque una pandemia. Eso no es casual”.

La conducta humana y no un laboratorio, la responsable

El 14 de abril, en el Washington Post, el columnista Josh Rogin sugería que el SARS-CoV-2 habría sido creado en el Instituto de Virología de Wuhan, y presentaba como evidencia un par de cables de 2018 donde personal diplomático de Estados Unidos señalaba los diversos experimentos realizados con cepas de coronavirus y la poca seguridad observada entonces en el complejo chino.

Para el doctor Ceballos el trasfondo de esta versión es un sinsentido, en especial porque el SARS-CoV-2 ha sido estudiado a detalle, su genoma secuenciado y todos los datos genéticos indican lo mismo: es muy parecido al RaTG13 (virus presente en los murciélagos Rhinolophus affinis), con una similitud entre ambos del 96 por ciento.

“Si la semejanza fuera del 99.9 por ciento podríamos sospechar de una manipulación de laboratorio, pero crear el cuatro por ciento de una cadena es científica y tecnológicamente imposible. Me sorprende que haya periódicos que se decanten por estas versiones sin considerar no sólo que el salto de padecimientos del animal al hombre es común y ha pasado antes —como con la peste negra o la gripe española—, sino que este fenómeno se ha acelerado a tal grado que hemos visto esto más de 100 veces en los últimos 40 años, como dan testimonio el SARS, el MERS o la fiebre de Lassa”.

Por ello, en vez de atender a teorías conspiranoicas, el experto pide no apartar la mira de las prácticas que en realidad habrían detonado no sólo la nueva enfermedad, sino su expansión desbordada: la explotación de especies y la alteración antropogénica de los hábitats.

Casi todas las investigaciones coinciden en que el nuevo coronavirus saltó por primera vez del animal al hombre en el Mercado Mayorista de Mariscos del sur de China (en Wuhan), un wet market donde además de peces se vendían ciervos, serpientes, castores, puercoespines, cocodrilos y demás fauna cazada ilegalmente, hecho que, para el profesor Ceballos, revela un punto neural de esta crisis.

“Para quien no tenga idea de cómo es un mercado húmedo, son sitios dantescos donde se colocan jaulas unas encima de las otras y donde es común ver a gatos y perros hacinados y defecando sobre mapaches o la criatura que en suerte le tocó estar debajo (por dar un ejemplo). Al centro suele haber un gran canalón por donde corre sin cesar un líquido fétido formado por la sangre y los detritos de estas criaturas, porque además estos seres son destazados ahí mismo”.

A decir del académico, sólo basta hacer la sumatoria: fauna doméstica y silvestre conviviendo una al lado de otra, entornos insalubres y un vaivén de humanos. En tal escenario, en algún punto un virus o una bacteria de los animales mutará y saltará al hombre.

Desde 2017 el doctor Ceballos viene impulsando la iniciativa global Stop Extinction con el objetivo de sumar a gobiernos y empresas contra la desaparición masiva de especies. Hasta arriba de la lista de acciones planteadas está el poner freno al tráfico ilegal de especies, algo que —dice— no sería tan difícil de conseguir de lograrse la adhesión irrestricta de China, ya que tan sólo si este país evita dicha práctica el problema se reduciría en un 70 por ciento, “y si logramos convencer a Vietnam e Indonesia el porcentaje sería casi del cien”.

No obstante, el especialista sabe que esto implica ir de frente contra un negocio que emplea a 14 millones de individuos, que vende más de 100 millones de ejemplares animales al año y que genera ganancias anuales de 75 mil mmdd (más que todo el mercado ganadero de los EU), por lo que anticipa una tarea nada fácil.

“Suele creerse que el wet market de Wuhan era un lugar para gente pobre y es mentira, quienes compraban ahí eran personas pudientes que podía desembolsar 100 dólares por una sopa de pangolín o hasta 100 mil dólares por un kilo de buche de totoaba. En China hay 300 millones de ricos y una clase media numerosa y boyante; de ahí que sea tan difícil desarticular esto, hablamos de mucho dinero”.

Vecindades peligrosas

Ciervos japoneses deambulando por una semidesierta ciudad de Nara; linces en un parque León, Guanajuato; pumas en Santiago de Chile, o jabalíes de paseo en una Barcelona sin gente son algunas de las notas que han acaparado titulares en estos días y, para el doctor Ceballos, son una señal preocupante de lo próxima que está la fauna salvaje de las áreas urbanas, del hombre y sus mascotas.

“Al extenderse así, el hombre y la fauna doméstica se han puesto en una cercanía riesgosa con los animales silvestres y ello favorece que las enfermedades rompan la barrera que suele haber entre especies. Un ejemplo que nos toca de cerca es el de los jaguares, que se están contagiando del moquillo típico de los perros, y se están muriendo”.

Hace pocos días The New York Times dio a conocer que avispones gigantes asiáticos (insectos endémicos de Japón) acababan de llegar a Estados Unidos, lo cual encendió alarmas no sólo por su presencia en un sitio al cual no pertenecen, sino porque ponen en riesgo a la muy mermada población de abejas en América. “Cada que se da uno de estos eventos se altera el equilibrio natural y es más factible que surjan nuevos padecimientos y corran sin freno”, dice el académico.

“Ello explica que, en estos momentos, al norte de México, haya un brote muy peligroso de fiebre hemorrágica que afecta a los conejos domésticos y amenaza con extinguir a los nativos, o que en China se estén reportando cada vez más casos de hantavirus, enfermedad infecciosa que brincó de los ratones silvestres al ser humano”.

En repetidas ocasiones, Gerardo Ceballos ha planteado que esta pérdida acelerada de especies, la alteración constante de los hábitats y el cambio climático pueden llevarnos a un colapso de la civilización.

“No es exagerar, es un escenario factible y sobre el que deberíamos reflexionar; la crisis del coronavirus nos obliga a ello. Si nos ponemos a pensar ignoramos si, una vez terminada la pandemia, lograremos mantener la coherencia económica, política y social de México, ya no digamos la del mundo. Mucho temo que el golpe en términos financieros y de vidas humanas sea tan fuerte que estemos a punto de ver movimientos civiles de violencia no registrados en 100 años”.

No obstante —lamenta el docente—, mientras nos distraemos con otras cosas, muy en segundo plano avanzan peligros en los que no reparamos, como el de una infección de las ranas que entró a los Estados Unidos debido al tráfico ilegal y que ha provocado no sólo la desaparición de 200 especies de estos anfibios, sino una merma de hasta el 90 por ciento en sus poblaciones, o una enfermedad propia de las salamandras que se corrió de Asia a Europa, que estaría por llegar a América y que, una vez aquí, prácticamente evaporaría a las variedades endémicas mexicanas.

“Cada que desaparece una planta o un animal no hay marcha atrás, nos vemos afectados todos y el daño es irreversible. En este aspecto las extinciones son más graves que el cambio climático, pues éste todavía se puede revertir, una especie que se va ya nunca regresa”.

Algo que ya se venía venir

En la prensa de todo el mundo es cliché llamar a la crisis del Covid-19 “un cisne negro” (es decir, un evento inesperado, catastrófico y difícil de predecir), algo que para el autor de dicho concepto, Nassim Nicholas Taleb, es “erróneo y exasperante” pues desde hace tiempo los científicos vislumbraban una gran pandemia en el corto plazo y exigían tomar previsiones. “En todo caso esto es un cisne blanco”, corrige el profesor del Instituto de Ciencias Matemáticas de la NYU.

Al respecto, el doctor Ceballos recuerda que, ya en 2007, un equipo de médicos hongkoneses publicó un artículo que advertía, con todas sus letras y desde la primera página, sobre grandes reservorios de coronavirus similares al SARS-CoV en murciélagos de herradura, los cuales, aunados a la presencia de mercados húmedos por toda China, estaban gestando las condiciones ideales para el surgimiento de una pandemia igual o peor a la vivida en 2003, con el SARS.

“Ya nos habíamos arriesgado con esa primera epidemia del síndrome respiratorio agudo severo, que fue muy grave y más mortal que ésta, aunque menos virulenta y se logró contener, y lo mismo pasó con el MERS. Lamentablemente no aprendimos la lección y estamos aquí”.

También hay otro artículo titulado Inevitable or avoidable? —igual de 2007— donde el doctor Philip Hunter preguntaba si estamos listos para el siguiente gran evento pandémico y concluía diciendo: “Por demasiado tiempo hemos soslayado el desarrollo de estrategias para responder a emergencias de salud pública y las comunidades tienen muy poco equipo para enfrentar epidemias súbitas, no se diga ya una pandemia global. Ojalá el espectro de una pandemia devastadora e inminente aniquile esta falsa sensación de seguridad y haga que las mentes y presupuestos de los gobiernos, y de las comunidades de investigación, se concentren en prevenir el siguiente gran azote”.

Pese a las muchas advertencias de que algo así se venía, nada se hizo y ello ha generado severas críticas de personajes públicos como Nassim Nicholas Taleb, Bill Gates, Jane Goodall o Jared Diamond, quienes coinciden al señalar que ésta es la primera de muchas pandemias, una noción con la que el profesor Ceballos no comulga.

“Cuando encontremos una vacuna podremos retomar nuestras vidas como bien podamos, aunque el impacto social y económico durará años; espero que el sistema no colapse. Cuando digo que discrepo es porque no podemos darnos el lujo de pensar que ésta es la primera de muchas pandemias que se avecinan. Si salimos de aquí deberemos verla como una última llamada de atención; no creo que tengamos la capacidad de brincar más eventos similares a futuro”.

Retransmisión: La dificultad de informar e informarse en la pandemia

Participan: Deyanira Morán, Radio UNAM
Myriam Vidal, periodista científica freelance
Daniel Francisco, editor de UNAM Global

Tiempo

«El tiempo es decidido,
no suena su campana,
se acrecienta, camina,
por dentro de nosotros,
aparece
como un agua profunda
en la mirada…»
-Pablo Neruda-

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Música:
Rain and Tears by Neutrin05 https://soundcloud.com/neutrin05
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Free Download / Stream: http://bit.ly/2PKvY28
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De la UNAM, casi la mitad de las enfermeras en México


En México existen alrededor de 315 mil enfermeras y enfermeros, casi la mitad egresados de la UNAM, pero hacen falta 350 mil más para cubrir el déficit generado por esta pandemia y estar en condiciones de atender a los afectados, afirmó Rosa Amarilis Zárate Grajales, directora de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia (ENEO) de la UNAM.

En una población de más de 120 millones de personas, actualmente hay cerca de 2.4 de estos profesionales de la salud por cada mil habitantes, cuando deberíamos tener por lo menos 4.4, recalcó la especialista.

Zárate Grajales indicó que anualmente egresan a nivel nacional 20 mil estudiantes de enfermería, de los cuales mil 200 son de la UNAM. En esta casa de estudios es una de las 10 carreras con alta demanda, que se ofrece en la ENEO y las FES Zaragoza e Iztacala, dijo a propósito del Día Internacional de la Enfermera, que se conmemora mañana 12 de mayo, con el lema “Llevando al mundo hacia la salud”.

Cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 2020 como primer Año Internacional del Personal de Enfermería y de Partería, nadie imaginó que enfrentarían el reto vocacional más agudo, subrayó.

Asimismo, refirió que de acuerdo con los registros de la Secretaría de Salud, entre 40 y 50 por ciento de las enfermeras cuentan con título y cédula de licenciatura, y el resto pertenece al sistema educativo técnico; son menos, en cambio, las que han obtenido una maestría o un doctorado.

“En nuestro país, el personal de enfermería ocupa cerca del 50 por ciento del total de los trabajadores del sistema de salud; en el mundo representan el 59 por ciento”, agregó la directora de la ENEO.

Todas vs. COVID-19

Más adelante, sostuvo que todas las enfermeras y enfermeros de este país trabajan contra la COVID-19, salvo quienes se encuentran en actividad docente.

“En la elaboración de políticas, manuales, investigación, docencia, atención… están en la primera línea de batalla, ya sea en centros comunitarios, en centros de atención vía telefónica o en los hospitales COVID”, puntualizó.

También hizo mención de la labor de alumnos de posgrado, quienes realizan alguna especialización, y de los pasantes en servicio social, que atendieron la convocatoria para acudir a instituciones de salud para colaborar en ellas “con todas las prestaciones”.

“Desde la UNAM, hemos luchado para que se reconozca a la enfermería como una disciplina con un rol ampliado de la práctica profesional, que ha avanzado hacia el posgrado; para que tenga visibilidad como una actividad de alto riesgo, que requiere mucha sensibilidad, no sólo conocimiento científico”, resaltó.

Rosa Amarilis Zárate consideró que el miedo, el temor, la impotencia y el desconocimiento han llevado a algunas personas a agredir al personal de enfermería, pero eso está cambiando.

“Cada vez son menos porque es más la población solidaria que nos apoya y reconoce, que aplaude, canta, que nos alimenta y ofrece habitaciones y transporte”, concluyó.

2020, año internacional

El 2020 fue declarado como Año Internacional del Personal de Enfermería y de Partería por marcar el bicentenario del nacimiento de Florence Nightingale, la fundadora de la enfermería moderna. Ella consiguió, en el siglo XIX que los enfermos estuvieran atendidos las 24 horas. Fue matemática y utilizó la información que recopilaba para analizarla estadísticamente.

Realizaba rondas a la luz de un candil, por lo que la llamaron “La dama de la lámpara”. Resumió en cinco puntos sus mejoras en higiene y cuidado sanitario para asegurar la salubridad: aire puro, agua pura, desagües eficaces, luz y limpieza, sobre todo de manos.

Instituto de Investigaciones Estéticas convoca a la Especialización en Historia del Arte


Con el objetivo de ofrecer un panorama general sobre la Historia del Arte y formar profesionales que incidan en el campo artístico y cultural local, el Centro de Extensión Oaxaca del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM invita a cursar la Especialización en Historia del Arte, dirigido a aquellos interesados en las artes, así como artistas, historiadores, filósofos, arquitectos, diseñadores, gestores culturales y egresados de carreras afines.
La Especialización se imparte en Oaxaca desde 2018 en una colaboración entre la Facultad de Filosofía y Letras, el Instituto de Investigaciones Estéticas y la Coordinación de Posgrado en Historia del Arte. Es el primer programa a nivel posgrado en el área de las Humanidades que la UNAM oferta en la entidad y es de carácter gratuito.
Los seminarios son impartidos por expertos en los diversos campos de conocimiento de la historia del arte (indígena, virreinal, moderno, contemporáneo, mundial, entre otros), en modalidad de tiempo completo con una duración de dos semestres. Actualmente se imparte en dos sedes: Ciudad Universitaria (Unidad de Posgrado y Facultad de Filosofía y Letras) y el Centro de Extensión Oaxaca del IIE, ubicado en la ciudad de Oaxaca.
La convocatoria estará abierta del 13 de abril hasta el 4 mayo de 2020, último día para que los aspirantes envíen la documentación solicitada, la cual podrás consultar en: historiarte.esteticas.unam.mx y www.posgrado.unam.mx/admision/agosto2020.

Informes Ciudad Universitaria:
Coordinación del Programa de Especialización, Maestría y Doctorado en Historia del Arte. Unidad de Posgrado, Edificio «G» primer nivel, Circuito de Posgrados, Ciudad Universitaria, C.P. 04510, México, Alcaldía Coyoacán, Cd. de Mx.
Horario de atención: Lunes, Martes, Miércoles de 10:00 a 14:00 hrs y de 16:00 a 18:00 hrs. Viernes solo de 10:00 a 14:00 hrs.
Teléfono: 5623 7040
Correo electrónico: posgradoenhistoriadelarte@yahoo.com.mx
Página web: http://historiarte.esteticas.unam.mx

Informes Sede Oaxaca Instituto de Investigaciones Estéticas
Dr. Gonzalo Sánchez Santiago
Antonio de León No. 2 altos, C.P. 68000 Centro Histórico, Oaxaca, Oaxaca.
Horario de atención: Lunes a Miércoles de 9:00 a 14:00 hrs y Jueves de 16:00 a 18:00 hrs.
Teléfono: 01 951 516 0541 ext. 523
Correo electrónico: eha.unam.oax@gmail.com

Desarrolla la UNAM estudio para evaluar contaminación por metales pesados antes, durante y después de la contingencia sanitaria

La Universidad Nacional Autónoma de México a través del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA) y del Laboratorio Universitario de Geofísica Ambiental (LUGA) invitan a la ciudadanía a colaborar en un proyecto cuyo objetivo es la evaluación del nivel de contaminación por metales pesados dentro y fuera de los hogares, a partir del estudio de muestras de polvo urbano recolectadas antes, durante y después de la contingencia sanitaria; los resultados permitirán la elaboración de mejores medidas de mitigación por contaminación ambiental.

Para participar, los(as) voluntarios(as) deberán barrer el interior del hogar, retirar los residuos más grandes para dejar únicamente el polvo y colocarlo en una bolsa de plástico limpia. Del mismo modo, deberán barrer un metro cuadrado de la banqueta ubicada afuera del hogar y guardarla en otra bolsa de plástico. En atención a las indicaciones de las autoridades sanitarias, la recolección exterior deberá realizarse afuera del domicilio, no es necesario ni útil recolectar en otros puntos de las ciudades.

Las bolsas con las muestras de polvo deberán ser rotuladas con los siguientes indicativos: ciudad, fecha de recolección, interior o exterior de la casa. Una muestra de 30 a 50 gramos será suficiente. La recolección de muestras se realizará los días 9, 16, 23 y 30 de mayo, por lo que al concluir cada participante deberá contar con un total de 8 muestras.


Una vez finalizada la contingencia sanitaria, los responsables del estudio de cada ciudad, se pondrán de acuerdo con los(as) voluntarios(as) para concentrar las muestras. Al concluir el estudio a cada participante se le informará el resultado con la concentración de metales pesados de sus muestras.

Se encuentra en desarrollo una aplicación para teléfonos móviles que permitirá un manejo más sencillo de la recolección de muestras, misma que será difundida en los próximos días.

La coordinación del estudio a nivel nacional se encuentra a cargo del Dr. Francisco Bautista Zuñiga y en la ciudad de Morelia el responsable es el Dr. Dante López Carmona, ambos adscritos al CIGA. Para residentes en alguna de las otras ciudades participantes se adjunta lista de contactos de sus responsables.

Se extiende la invitación abierta para sumar su valiosa colaboración con el proyecto. Para participar es necesario enviar un correo electrónico a leptosol@ciga.unam.mx y/o lopezcarda@hotmail.com Se sugiere consultar el video de orientación para recolectar las muestras, disponible en el canal de YouTube: suelos, ambiente y algo más, en la cuenta de Facebook @LugaUNAM2010 o en la página oficial: www.ciga.unam.mx

Las pandemias: breve recordatorio mundial y mexicano

La humanidad, las sociedades y los individuos tendemos al olvido de la parte cruenta y dura de la historia. Caemos en esa situación en un intento psico-social de dejar atrás lo que nos afecta y duele. La pandemia actual no es inédita, muy similares acontecimientos los hemos sufrido y superado con grandes costos sociales e individuales y si bien, aparentemente se alojan en el sector del olvido, algo se conserva colectiva e individualmente. Sin embargo, a las sociedades les toma un largo tiempo acatar, individual y colectivamente las medidas indispensables para enfrentar y superar esas crisis totales.

El presente aporte cubre dos finalidades a través de también, dos documentos. Este primero busca resaltar el hecho de que la situación actual ha sido recurrente mundial y localmente. Su abordaje es histórico-social. El segundo es el resultado de un trabajo de investigación sobre la epidemia de “las fiebres misteriosas” que en 1813 asolaron a los habitantes de la ciudad de México. Se puede consultar también en este compendio.

Durante largos periodos de la humanidad se permaneció en la ignorancia de sus causas y sus apariciones se vincularon con aspectos religiosos y de prejuiciosos sociales. Durante la Edad Media se atribuyeron las plagas a los pecados y/o a las acciones sospechosa de individuos o grupos heterodoxos. Se consideraron como una respuesta agresiva por parte de gente poco instruida y propensa a prejuicios. En nuestro país, esta manifestación, desgraciadamente se ha visto repetida actualmente en los infames y criminales ataques contra personal médico y lo que es peor, las autoridades los han dejado pasar sin aplicar severos castigos ante actos tan ruines. Pero, sin que sea en su descargo, esta gente agresiva, ignorante y sin sentido de solidaridad y civismo, ha sido víctima de un sistema que nunca los tuvo en cuenta, y que los abandonó. Aunado a esto se suma otra terrible plaga, la de la subcultura del “narco” y el enaltecimiento de sus “antivalores”, como modelos a seguir, los cuales se han propagados por series televisivas y música. Esta contribución masiva ha impedido el mantenimiento y refuerzo del sentido de unidad y empatía sociales tan necesarias en estos tiempos. No sería remoto pensar que estos grupos se conviertan en los próximos “nosferatus”, (nous y feros) “portadores de la enfermedad”.

Fue solo hasta la aparición de la modernidad científica iniciada con la Ilustración (finales del siglo XVIII) cuando se introdujeron en las sociedades los avances vinculados con sus causas, su prevención y tratamiento, éstos últimos no se diferenciaron, en aspectos generales con lo que actualmente está en funcionamiento.

Epidemias y Pandemias en el Mundo
Los libros sagrados de la cultura judeo-cristiana (La Torá y La Biblia con sus escritos sobre el Éxodo, Jeremías, Isaías, Libros de los Reyes, Nuevo Testamento y Apocalipsis) son, sin duda, la fuente más certera en donde se conserva la existencia de esos acontecimientos. Ellos explican que los pueblos primitivos, ya asentados en comunidades, estuvieron sujetos a la cólera divina que se manifestaba como castigo a la desobediencia de las normas que las divinidades imponían, enviándoles el azote de las plagas recurrentes. La terminología manejada da cuenta de que la realidad de esas epidemias se enmascaró por el uso del término “peste” y que éste, desde la Edad Media en la mayoría de los casos ha estado referido a la variedad de la peste bubónica, aunque también estuvieron presentes otras epidemias con gran periodicidad: las eruptivas (sarampión, viruela y rubeola principalmente).

Una de las epidemias más antiguas de las que se tiene conocimiento fue la que atacó a la civilización hitita en el interior de Anatolia, 300 años antes de nuestra era (1321 a 1295) y que asoló, durante más de dos décadas a los habitantes de ciudades y campos sin diferenciar capas sociales. La peste del siglo VI A.C., atacó al ejército asirio de (Senacherib) durante la campaña contra Judá. El mundo griego, dado su avance cultural, dejó claros y amplios testimonios de las “loimós”, como ellos las llamaban. Una de ellas presente en el canto Primero de La Ilíada y considerada como un castigo del dios Apolo. En las sociedades minoica-micénica y greco-helenísticas las epidemias constituían fenómenos locales temporales, sin que tengamos noticia de una auténtica pandemia. Al fundador de la medicina, el griego Hipócrates, debemos el primer tratado científico sobre las pestes, su conocida “Epidemias”.

Su obra forma parte del “Corpus Hipocraticum” que resume los escritos del médico y de otros contemporáneos; consta de siete libros y en ellos resalta el característico método hipocrático de observación y experimentación..1 En las polis greco-romanas se presentaron verdaderas pandemias que cobraron enorme número de víctimas. Es el caso de la “Justiniana”, (muestra de peste bubónica) que acaeció durante el siglo V de nuestra era, abarcó gran parte del Imperio Romano de Oriente. A su causa la población mundial perdió entre 25 y 50 millones de personas. Fue la que marcó el inició de las que se repitieron durante le época medieval, la “Peste o Muerte negra”. Como la actual pandemia, aquella también tuvo su origen en la lejana China. Es mucho lo que se ha escrito y plasmado sobre ella, aquí solo recordamos que durante una decena del siglo XIV asoló Eurasia. Se ha calculado que afectó al 40 o 50% del mundo islámico y al 60% del cristiano, enorme cifra, ya que la población de esa gran región era de aproximadamente 80 millones.

La población autóctona del Nuevo Mundo fue un rico caldo de cultivo al carecer de anticuerpos y dar lugar a que los virus de las pestes europeas, (variólica y sarampión) se cebaran en ella. La teoría de los “virgin soils” y el concepto de “terreno virgen de inmunidad” señalan la vulnerabilidad que permitió esas auténticas pandemias. Su mortalidad, literalmente diezmaron a las culturas indígenas con el colapso total de la confederación cúlua-mexica y el Tahuantinsuyu (Estado Inca). Así, la mortalidad causada por la viruela y el sarampión pudo llegar hasta el 90 por ciento de las poblaciones, aunque por lo general afectó entre un tercio y la mitad de los pueblos.2 Se la conoce como la epidemia “hueyzahuatl” o sea, “la gran lepra” o “la gran erupción” y constituyó el factor decisivo en la toma de Tenochtitlán, al estar su población ya afectada y morir diariamente un gran número de residentes y posibles defensores. Los continuos brotes variólicos que asolaron al virreinato novohispano se empezaron a tratar hacia finales del siglo XVIII, después de la epidemia de 1779. Debemos a los médicos militares su acertado tratamiento inicial con campañas de vacunación locales a las cuales se sumó la actividad de los miembros de la Real Expedición de la Viruela (1804) que logró, no sin enormes esfuerzos, implantar los centros regionales y locales de la vacuna que descubrió el inglés Edward Jenner y trajo a la Nueva España el médico Francisco Javier Balmis. Su aplicación fue un logro conjunto de médicos peninsulares y mexicanos con el apoyo de autoridades civiles y religiosas.

Durante el primer siglo de la conquista estuvieron también presentes las epidemias de tosferina, rubéola, varicela y tétanos. Junto a ellas no debemos dejar de lado el temible tifo y la tifoidea conocidos como “matlazahuatl” entre la población indígena y que se corresponden al tabardillo o tabardete. En la Nueva España fue una epidemia que atacaba mayormente a la población adulta que a la infantil. Su presencia fue continúa a lo largo de la etapa virreinal3 y entre todas ellas la población indígena del Altiplano mexicano se redujo casi en su mitad. Las de tifo más graves, con sobre-mortalidad adulta en individuos en etapa reproductiva, se dieron en cinco años del siglo XVI, en cuatro del siguiente y en dos del XVIII; destacaron las de 1692,1735, 1762 y 1813 por haber afectado a los adultos en edad reproductiva.4 Epidemias y pandemias de enormes consecuencias mundiales fueron la del “cólera morbus” que solo se propagó en América durante los siglos XIX y XX. En México, dos son las apariciones más importantes, la de 1833 y la de 1850. En la primera las recopilaciones oficiales registraron, de septiembre a noviembre, 14 mil víctimas en la ciudad capital. Para 1850, en cuatro meses, las defunciones fueron de 9,619. El cólera ha provocado a nivel mundial siete epidemias de menor o mayor importancia y algunos de sus estudiosos5 derivaron, hace muy poco tiempo, la aparición de una octava: bajo la cual ya nos encontramos al presente. Todas ellas han pasado por el empleo de medidas preventivas más o menos estrictas, las cuales no se diferenciaron sustancialmente de las que padecemos actualmente, solo que ahora el confinamiento masivo se viene a sumar como un factor con consecuencias individuales y sociales aún impredecibles.

En todas estas epidemias y pandemias, médicos y cirujanos, auxiliados por asistentes diversos, han constituido el eje central de su proceso. A ellos debemos la parte científica y lo que socialmente es más significativo, la prevención y esa abnegada relación directa con los enfermos que emana de su profesionalidad. En México, los ejemplos del desempeño de ese personal han sido y son constantes y permanentes. Día con día, ellos y ellas, no pueden acatar la medida de “quedarse en casa”. Durante siglos, su presencia ha estado junto al contagiado y en no pocos casos, quedaron como víctimas más de las pandemias.

1 Se compiló entre los siglos IV y I c.C.: Oswaldo Salaverry García, “Las Epidemias de Hipócrates”, Sociedad Peruana de Epidemiología, isbib.unmsm.edu.pe/BVRevistas/epidemiologia/v07_n2/pdf/a08v7n2.pdf

2 Carlos Franco–Paredes, Lorena Lammoglia, José Ignacio Santos–Preciado, “Perspectiva histórica de la viruela en México: aparición, eliminación y riesgo de reaparición por bioterrorismo”, Gac. Méd. Méx,

3 Aclaramos aquí que, según Nicolás León, el término tan usado de “cocoliztli” correspondió al genérico de epidemia

4 Pedro Canales Guerrero: “Historia natural del tifo epidémico: comprender la alta incidencia y rapidez en la transmisión de la Rickettsia prowazekii” en: “Epidemias de matlazahuatl, tabardillo y tifo en Nueva España y México y “Sobremortalidades con incidencia en la población adulta del siglo XVII al XIX” en: José Gustavo González Flores (Coordinador), Universidad Autónoma de Coahuila, Saltillo, 2017.

5 Victor Tovar y Patricia Bustamante, “Historia del cólera en el mundo y México” en “Ciencias Ergo Sum”, julio, vol. 7, núm. 2, Universidad autónoma del Estado de México, 2000.

La Epidemia de “fiebres misteriosas” de 1813 en la ciudad de México

La población novohispana se vio asolada por numerosas epidemias y pandemias, propiamente todas fueron identificadas, salvo la de 1813 que se extendió por diversos territorios con numerosas víctimas. Tuvo su origen en el “Sitio de Cuautla” (febrero a mayo de 1812), del ejército realista a los insurgentes. Dicho estado provocó una situación de total falta de higiene y de hambre y sed generalizadas que debilitaron las defensas de los individuos. Con ello se dio paso al desarrollo de un malestar que se manifestó con síntomas de “calofrío, dolor gravativo de cabeza, espalda y piernas, amargura en la lengua, muchas veces vasca y vómitos viliosos (sic) y un sudor espontáneo”.1

Al romperse el cerco y dispersarse los insurgentes y la población llevaron consigo el contagio a diferentes lugares del virreinato, todos ellos afectados por la pobreza e insalubridad propias de la lucha armada.

En la ciudad de México las primeras manifestaciones de la enfermedad se presentaron durante el inicio de 1813 con la llegada de individuos que provenían de la región de Puebla. Para el mes de marzo los casos aumentaron de manera preocupante y se inició la crisis que se mantuvo hasta septiembre. En sus inicios los médicos de la ciudad de México consideraron que los casos de fiebre no eran graves ni contagiosos y que respondían a una de las habituales fiebres estacionales. Al aumentar el número de enfermos y fallecidos cambiaron de opinión y manifestaron que el malestar podía responder al paludismo, la fiebre amarilla, el tabardillo, el tifo o las fiebres pestilentes y que su probable origen se debía a los miasmas que exhalaban los lugares insalubres de la ciudad. La diversidad de síntomas, impidieron a los facultativos definirla o atribuirla a las epidemias conocidas, por lo que la llamaron “fiebres populares” dado que la población mayormente afectada, fue la más pobre.

Para atender el creciente número de enfermos, en abril el Ayuntamiento citadino designó una comisión ciudadana para que, acompañada de dos facultativos, visitase a los enfermos con objeto de conocer la gravedad de su estado y, principalmente, determinar si el mal era contagioso.2 Simultáneamente, solicitó al conocido doctor Luis José Montaña presentara un proyecto con medidas para controlar la enfermedad y preservar la salud pública.3 Para esos momentos Montaña era, tal vez, el médico más destacado de la ciudad, era facultativo en sus dos hospitales centrales, el Real de Naturales y el General de San Andrés y maestro de medicina en sus diferentes ramas, enseñanza que impartió en el Jardín Botánico y en el Real Colegio de Minería. No corresponde aquí destacar esta figura, sino su notable actuación frente a la epidemia.4

Montaña tenían un conocimiento previo de esas “fiebres misteriosas”, las había observado en Puebla en noviembre anterior y conocía las medidas usadas para atenderlas.5 Con esta experiencia rindió su primer informe al Ayuntamiento. Opinó, igual que sus colegas que habían reconocido a los enfermos, que se trataba de alguna de las muchas “invasiones periódicas” que afectaban al territorio, si bien, poco después se decantó por considerar al malestar como matlazahuatl. Reconoció que la situación podría empeorar con la próxima época de lluvias y que a ella se aunaba la complicada situación social y económica que afectaba a los residentes de la ciudad.6

Para ayudar a detener el avance de la enfermedad Montaña consideró oportuno conformar una sociedad de caridad que socorriese a los grupos más necesitados.7 Se les brindaría atención médica, tratamiento y alimentos, todo con cargo al erario del gobierno de la ciudad.8 También propuso limitar la circulación de mercancías y personas, incrementar la limpieza de la ciudad y de la población, restringir el trato con los enfermos y cuidar el manejo de los cadáveres. Estas medidas se aplicaron hacia fines de abril y para entonces la ciudad ya estaba organizada en cuarteles mayores y menores con sus respectivos alcaldes encargados del control de los enfermos.

Montaña coordinó, para atender a los enfermos, a un grupo de 32 facultativos, quienes dispusieron de una amplia libertad para aplicar los tratamientos dentro de las directrices por él impuestas. Se establecieron 6 lazaretos para enfrentar la insuficiencia hospitalaria, se asignaron las boticas que surtirían los medicamentos y se establecieron cocinas comunales. Consciente Montaña de los esfuerzos de los médicos pidió al Ayuntamiento que el sueldo asignado de cuatro pesos, se incrementará a seis.9

Dos preocupaciones centrales de Montaña para atacar y mitigar las fiebres fueron: una correcta y sustanciosa alimentación a base de surtidos elementos (carnes, granos, legumbres, tortillas) que se debería proporcionar a los epidemiados, sus cuidadores y a los convalecientes. La segunda ejercer un duro control de los excesos por parte de algunos médicos y oportunistas en los tratamientos, específicamente se prohibió el uso de sangrías.10

Las “fiebres misteriosas” fueron estudiadas por los médicos involucrados y a ellos debemos dos obras: “Avisos importantes sobre el Matlazahuatl, o calentura epidémica manchada”(1817) de Montaña y “Descripción de la epidemia del día y medios de librarse de ella y sus recaídas” de Bernardo Moreno de Guzmán. Realmente aportativo fue solo el primero, resultado de una larga reflexión y revisión de las notas que tomó en el seguimiento clínico; señaló que las fiebres no se transmitían de una persona a otra o por medio de objetos. En cuanto a las causas, consideró que fueron universales, ocultas e indomables, pero que la constitución de los sujetos, que tenían “sus órganos y humores viciados”, y las condiciones ambientales habían favorecido los graves estragos demográficos que se manifestaron, durante los cuatro meses de su duración, en 17 mil fallecidos en la ciudad de México.

En su momento los facultativos no llegaron a un acuerdo sobre la naturaleza de la epidemia y años después los médicos mexicanos la relacionaron con el tifo o tabardillo, opinión que ha permanecido al considerar aquellas “fiebres” como un tifo combinado con otras enfermedades, especialmente la tifoidea.

Esperamos que las medidas actuales ante una pandemia perfectamente identificada, contribuyan a un número de víctimas mucho menos grave, pero, sobre todo, conocer que nuestra sociedad ha padecido crisis similares, la presentada es solo un ejemplo, y que las ha superado con beneficios científicos y humanitarios indiscutibles.

1 Celia Maldonado, Ciudad de México, 1800-1860: epidemias y población, 1995, p. 33

2 AHCM, Actas de cabildo, vol. 182 A, fol. 75v., 21 de abril de 1813

3 AHCM, Actas de cabildo, vol. 182 A, fol. 86., 24 de abril de 1813

4 Sobre Montaña véase: María Luisa Rodríguez-Sala y colaboradores, “Los médicos en la Nueva España ilustrada y primeros años del México independiente (1810-1833). Roles y Redes sociales”, vol. 8 de la Serie “Los Médicos en la Nueva España”, Instituto de Investigaciones Sociales, Academia Mexicana de Cirugía y Patronato del Hospital de Jesús, México, 2018.

5 José J. Izquierdo, Montaña y los orígenes del movimiento social y científico en México, p. 276

6 América Molina del Villar, “Epidemias en la Nueva España: el matlazahuatl de 1737-1738 y la insalubridad del siglo XVIII”, en Diccionario temático CIESAS: http://www.ciesas.edu.mx/Publicaciones/diccionario/Diccionario%20CIESAS/TEMAS%20PDF/Molina%2081e.pdf (Consultado el 1 de octubre de 2014)

7 José J. Izquierdo, op.cit., pp. 276, 280-281, 283

8 AHCM, Actas de cabildo, vol. 182 A, fol. 86v., 24 de abril de 1813

9 AHCM, Ayuntamiento, Policía: salubridad, epidemias en general, vol. 3674, exp. 10, fols. 15, 17 y exp. 12, fol. 291 y exp. 13.

10 José J. Izquierdo, op.cit., pp. 276, 280-281, 283 y 290.

Geografía de la Pandemia en México de acuerdo con el índice de vulnerabilidad ante la COVID-19

• La pandemia en México se está expandiendo de las ciudades a municipios de alta vulnerabilidad con nulos servicios de salud: Dr. Manuel Suárez del IGg.
• 23 millones de personas en el país se encuentran en grado de vulnerabilidad muy alta y crítica ante la pandemia de la COVID-19.

“Poco a poco esta pandemia está dejando de ser un fenómeno urbano y se ha ido expandiendo en el territorio nacional y se está convirtiendo en un fenómeno generalizado que se está aproximando a lugares donde no hay servicios de salud”, aseguró el Dr. Manuel Suárez Lastra, director del Instituto de Geografía de la UNAM, durante el ciclo de conferencias La Ciudad y la Pandemia que organiza el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC) de la UNAM.

El Dr. Suárez Lastra presentó algunos resultados del estudio “Vulnerabilidad ante COVID-19 en México”, liderada por el Instituto de Geografía y realizada junto con otras dependencias universitarias. En este desarrollaron un índice de vulnerabilidad ante la pandemia por la COVID-19 en el país con los principales aspectos demográficos, socioeconómicos y de salud de la población a nivel municipal, el cual es una herramienta que puede servir para la toma de decisiones y asignación recursos a diferentes zonas del país y de las ciudades.

La mayor vulnerabilidad se concentra en los municipios más marginados del país, en los estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, donde el acceso de salud es limitado, además de la Huasteca Veracruzana y Poblana, así como el sur de Durango, la Sierra Tarahumara y Yucatán.

En los municipios de vulnerabilidad más alta y crítica se deben prevenir los contagios por la COVID-19, ya que además de la precariedad económica, los servicios de salud son prácticamente nulos.

También comentó que 63 por ciento de la población del país está en un índice de vulneración medio, es decir más de 75 millones de personas; poco más de 21 millones de personas en vulneración alta, esto es el 18 por ciento de la población; cerca de 14 millones se encuentran en vulnerabilidad muy alta (12 por ciento) y 9 millones están en vulnerabilidad crítica (7 por ciento).

Cuando se compara este índice con la evolución de la pandemia de la COVID-19 se observa que los municipios con contagios tienen principalmente vulnerabilidad media, a medida que los municipios son más lejanos de los urbanos, tienen una vulnerabilidad más crítica y el número de contagios disminuye.

Los municipios que tenían contagios por el coronavirus hasta el 17 de abril son esencialmente urbanos y los más lejanos a estos, aún no tenían contagios, pero son más vulnerables.

Para el 4 de mayo este panorama cambió, se fue expandiendo el número de contagios en los municipios que son más urbanos con niveles medios y altos de vulnerabilidad. En 9 días casi se duplicó el número de casos de contagiados en promedio por municipio de vulnerabilidad media. En estos había hasta el 25 de abril, 18 casos en promedio por municipio, para el 4 de mayo aumentó a 32.

A pesar de que aún son pocos los casos de contagios en los municipios de alta, muy alta y crítica vulnerabilidad, en todos casi se ha duplicado. El 25 de abril solo 327 municipios de vulnerabilidad media tenían contagios, para el 4 de mayo ya eran 383 municipios; en cambio, la cifra de 247 municipios de vulnerabilidad crítica donde no había contagios disminuyó a 178 en las mismas fechas.

A escala metropolitana
Para el caso de las Zonas Metropolitanas más importantes del país: del Valle de México, Puebla, Guadalajara y Monterrey, utilizaron la misma metodología cambiando algunos indicadores.

El Dr. Suárez subrayó que, para la Zona Metropolitana del Valle de México, la mayor vulnerabilidad a COVID-19 se encuentra en la periferia de la ciudad, en partes de Iztapalapa, Milpa Alta, Tláhuac y en todos los municipios conurbados del Estado de México.

En las Zonas Metropolitanas de Guadalajara, Monterrey y Puebla es similar, tienen un patrón concéntrico en cuanto a servicios de salud, condiciones socioeconómicas, densidad de población ocupada, empleo, medios de comunicación y, en cambio, en las periferias la vulnerabilidad se vuelve crítica.

“Este patrón es desafortunado porque la población marginada en términos socioeconómicos también es la que menos acceso tiene a los servicios de salud, tanto en términos espaciales como de derechohabiencia. Se requiere repensar la distribución de los centros de salud sin que pierdan su centralidad”.

Asimismo, precisó que este análisis lo harán con las 59 Zonas Metropolitanas del país, para que el índice pueda auxiliar a las diferentes autoridades municipales a la toma de decisiones para la asignación de recursos después de la pandemia.

La metodología para construir el índice consistió en seleccionar una serie de indicadores para cada una de las tres dimensiones: demográfica, salud y socioeconómica; luego ordenarlos de menor a mayor vulnerabilidad y posteriormente ponderar estas dimensiones para crear el índice final que tiene cuatro grados de vulnerabilidad: medio, alto, muy alto y crítico.

El informe técnico se puede consultar en:
https://www.igg.unam.mx/covid-19/Vista/archivos/vulnerabilidad.pdf
Visualizador geográfico
https://www.gits.igg.unam.mx/iCOVID-19/home

El Dr. William Lee nos aclara el misterio de los “ovnis” del Pentágono


El mundo está inmerso en la crisis sanitaria de la COVID-19, los servicios de salud trabajan al límite de sus capacidades, los investigadores buscan una vacuna en sus laboratorios. Y ¿qué hace el Pentágono? Libera tres videos en los que aparecen “fenómenos áereos inexplicables”.

En un comunicado señaló que la secretaría de Defensa de los Estados Unidos decidió publicar estos tres videos, a finales de abril de 2020, “para evitar los malentendidos que pudieran surgir después de que estas imágenes fueran filtradas y comenzaran a circular en internet”.

Los medios de comunicación y las redes sociales le dieron amplia difusión al tema. La audiencia se hacía las mismas preguntas: ¿habrá vida más allá de nuestra galaxia?, ¿nos están vigilando?, ¿hay extraterrestres? Y como siempre, la ciencia tiene respuestas para todo.

El Dr. William Lee, coordinador de la Investigación Científica de la UNAM, en entrevista con UNAM Global, señaló que “la gente siempre está inquieta cuando ve cosas que no entiende y siempre hay una explicación mucho más sencilla, que pensar que es una cosa no identificada, un extraterrestre que nos vino a visitar”.

Indicó que lo difundido por el Pentágono es un video de una cámara que está en un avión o en un dron. Son cámaras que están montadas en cápsulas protectoras para protegerlas de los elementos: del viento, la humedad, etcétera, y en un extremo de las cápsulas tienen una ventana para que la cámara pueda ver hacia fuera. Estas cámaras están diseñadas para poder amarrarse a un objeto y no perderlo de vista, tomando en cuenta que el objeto se puede estar moviendo y el avión o el dron se está moviendo. Tienen un sistema de rotación y de ajuste para compensar los movimientos del avión que lleva la cámara y de que el objeto en cuestión se esté desplazando también.

Agregó que rotan sobre varios ejes, “imagínenlo como un cilindro donde está la cámara dentro y en un extremo hay una ventana que no está alineada con el eje del cilindro, está a un ángulo oblicuo, entonces, la montura se mueve y la cámara rota y la ventana rota. Entonces, la ventanita se puede mover alrededor de la punta del cilindro donde está la cámara, y la cámara en sí registra la imagen de lo que está viendo, pero también registra cualquier reflejo, sombra o destello de distracción defecto de cámara, porque la luz tiene que pasar por la ventana externa y por la óptica de la cámara”.

Precisó que en el video lo que se ve es que el objeto volador está rotando y eso se toma como una señal de que está siendo por su propio impulso y que está cambiando de dirección, etcétera. Lo que está rotando es el tubo que contiene la cámara y la ventanita.

Una manera de comprobar esto es cómo está cambiando el brillo de fondo de la imagen. Afirmó que “en la imagen se ve un puntito que se supone que es el objeto volador, se ve el horizonte y se ven nubes. Si tú eliminas de la imagen el objeto volador y el horizonte queda un fondo que es el reflejo de la luz que está pasando por la óptica, por la ventana y por la cámara. Y ese fondo tiene un brillo, por la luz reflejada, y lo que muestra el video es que el brillo del fondo gira junto con el objeto volador, lo cual demuestra que viene de la cámara, no del objeto”.

Añadió que en el video de mejor calidad en la imagen y sobre todo en el muestreo en el tiempo (el número de cuadros por segundo que trae) se puede ver claro que esto sí es un objeto volador, indudablemente; probablemente es otro avión. Lo que no está haciendo es esos movimientos súbitos de cambio de dirección que aparentan en la cámara, eso son del artefacto de la cámara que está tomando la imagen.

El ex director del Instituto de Astronomía de la UNAM acotó que a la gente siempre le gusta creer en cosas. “Siempre es más fácil decir que alguien está escondiendo algo, que hay un complot a decir que es una bobada por un vidrio que está en frente de la cámara. Eso no es tan emocionante, pero pues es lo que pasó. Creo que el fondo es que además son cámaras que frecuentemente no están tomando la imagen en el visible. Si tú tomas una imagen de un avión con un visible, como vemos con los ojos, pues ves la forma del avión y ves un brillo donde están los motores. Muchas veces esas cámaras no ven en luz visible, están viendo en luz infrarroja, y lo que ven es el calor, y entonces los motores brillan muchísimo más que el resto del artefacto, del avión, del helicóptero, de lo que sea.

Concluyó que se ven muy distintos a que si se vieran con una cámara normal, “como ven nuestros ojos. Entonces, eso también saca de onda, porque dices que eso no es un avión, que son dos puntitos. ¡Pues sí!, el avión tiene dos motores que están mucho más calientes que el resto del avión, por eso la cámara lo ve nada más como dos puntitos”.

La literatura, vehículo para sobrellevar el aislamiento


Una manera de sentirse menos aislado durante esta cuarentena se logra a través de la literatura, por ello, durante estos días de aislamiento, la Revista de la Universidad de México de la UNAM desarrolló como “medio de contingencia” el “Diario de la pandemia”. Una edición especial en línea que convoca a escritores de todo el mundo para abordar la crisis sanitaria mundial que atraviesa el planeta.

De acuerdo con Guadalupe Nettel, directora editorial de la publicación universitaria, la idea surgió para tener un panorama de lo que está pasando en el mundo desde los ojos de la comunidad de escritores que participan en la Revista: “a través de la observación y reflexiones de su experiencia, los autores nos muestran cómo viven la cuarentena en sus países”.

La escritora y poeta mencionó que en este momento tan peculiar que vive la humanidad hay personas que están viviendo lo mismo en distintas partes del mundo. Es el momento de crear una comunidad y mostrarles que no están solos, tejer redes de empatía y comunicación a través de la escritura, un vehículo para que se sientan menos aislados.

Dentro de la página de la Revista (https://www.revistadelauniversidad.mx/especial-diario-de-la-pandemia), desde marzo se publican diariamente crónicas de autores de Italia, Francia, España, Argentina, Brasil, Chile y varios estados de la Ciudad de México.

En el mismo sitio también está disponible la edición de mayo Animales, en el que también abordan la problemática de la crisis sanitaria, con artículos sobre zoonosis (virus de origen animal que pasa al organismo humano), el vegetarianismo y sus razones, las mascotas, y otros.

Videos del Pentágono sobre “ovnis”, sin explicación contundente


El departamento de Defensa de los Estados Unidos difundió, hace unos días, tres videos que muestran fenómenos aéreos clasificados como desconocidos. La decisión de hacerlo, según la fuente que los liberó, es evitar que, debido a filtraciones previas de los mismos, los videos sean malinterpretados o modificados.

De acuerdo con Alejandro Farah Simón, del Instituto de Astronomía de la UNAM, al observar el cielo o el firmamento y percatarnos de la presencia de algo que antes no estaba ahí, la curiosidad emerge e impulsa a cuestionarse sobre el origen de ese objeto. ¿Para qué servirá, cuál es su propósito, será un fenómeno natural o será un objeto hecho por el ser humano?

Muchos de nosotros hemos visto alguno de estos objetos en el cielo que no hemos podido identificar. Pudo ser un globo atmosférico, un satélite de telecomunicaciones iluminado por el Sol, incluso algún pedazo de asteroide, cometa o basura espacial, desintegrado por su entrada a la atmósfera a muy alta velocidad. Sin embargo, “es probable que nunca se pueda saber qué fue en realidad, que no haya explicación contundente de qué fue lo que observaron”, refirió.

Flir, GoFast y Gimbal son los nombres de estos tres videos que tal vez su misterio no pueda ser descifrado, “la evidencia que muestran no permite obtener una conclusión veraz de los mismos”, señaló Farah.

Cuatro linajes de la COVID-19 rondan por el mundo

El virus de la COVID-19 ha evolucionado y se ha agrupado en cuatro clados: G, S, V, O que comúnmente se llaman grupos A, B, C y O. A partir del nacimiento de la COVID-19 en Wuhan, China, el virus ha evolucionado y se han agrupado en cuatro clados: G, S, V, O que comúnmente se llaman grupos A, B, C y O (otros).

Un árbol filogenético es un esquema que narra la historia, muestra el ancestro común y cómo se diversifica una especie en función de las variaciones de sus secuencias. El clado es una ramificación que se obtiene de este árbol, explicó en entrevista Rocío Tirado Mendoza, académica de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Se han registrado cerca de 17 mil 205 secuencias de pacientes en diferentes regiones del mundo, lo que ha permitido estudiar al virus y detectar estas variaciones asociadas al origen en el sitio geográfico.

Ubicación geográfica

En entrevista para UNAM Global, la especialista indicó que las variantes están repartidas en diferentes partes del mundo. Por ejemplo, el grupo A, correspondiente al clado G, se encuentra en Wuhan, China y otras regiones como Japón, Estados Unidos y Australia.

Este clado contiene las variantes que presentan cambios en la secuencia del gen que codifica para la “spike” que se encuentra en la superficie del virus y es la que permite ingresar a las células que infecta.

El Grupo B, asociado al clado S, se ha encontrado en Wuhan y algunas regiones en el este de China, Estados Unidos, Canadá, México, Italia, Alemania y Francia. En este clado, las variantes en secuencia se localizan en el gen ORF-8a/b.

Por último, el grupo C correspondiente el clado V, se ha repartido en Europa: Francia, Italia, Suiza, Inglaterra; en Estados Unidos, sobre todo en California; y algunos países de Asia: Singapur y Corea del Sur.

Para este último clado, las variantes en secuencia se han identificado en el gen que codifica para la proteína NS3 (proteasa). México tiene la circulación de los linajes A y B y probablemente tiene un origen europeo.

Esto no significa que las otras variantes no circulen en todas las regiones, pero sí que una variante sea mucho más eficiente en el proceso para replicarse o adaptarse en una población. “Por eso es más abundante en ciertos lugares”.

Armar un árbol filogenético permite a los científicos establecer cómo se mueve el virus geográficamente y cómo migran en las diferentes regiones del mundo, y así diseñar una vacuna que pueda abarcar la variante o variantes de mayor distribución geográfica.

¿Cómo afectan estas variantes?

La COVID-19 es una enfermedad nueva que todavía se encuentra en investigación. Hasta el momento se desconoce el impacto en el organismo de cada clado, es decir, si alguno se relaciona con severidad de la enfermedad. Éste podría ser otro factor de por qué algunas personas mayores han superado el virus, y otras jóvenes resulten bastante afectadas, además de su sistema inmunológico.

Igualmente podría darse el caso que algún paciente haya sido infectado por más de una variante, esto podría ser otro punto importante en el impacto de la gravedad de la enfermedad, explicó Rocío Tirado.

Una vacuna

En el mundo se desarrollan 90 propuestas de vacuna para el SARS-CoV-2, de las cuáles sólo seis están en prueba, de estas tres se encuentran en fase clínica. No obstante, “no sabemos si para estos prototipos se han tomado en cuenta las variantes, es decir que la misma vacuna proteja todos los clados”.

De hecho, sería bueno que buscarán abarcar el mayor número de variantes en el diseño de vacunas para tratar de conferir protección en humanos, aunque todavía falta tiempo, enfatizó la académica universitaria.

Los más avanzados son Estados Unidos, China y Reino Unido, que trabajan en una vacuna que se encuentra en fase uno, utilizan tecnología de nueva generación. Por ejemplo, el país norteamericano trabaja en una técnica con nano partículas, y en el caso del país asiático y de Reino Unido, usan vectores virales.

Ambos tienen estrategias muy diferentes, pero saben que el gen de interés es el que codifica para la proteína S, que es la puerta de entrada del SARS-CoV-2 hacia el organismo, concluyó la especialista en el tema.

Masiva inscripción en el cierre del concurso “Miradas artísticas sobre la pandemia: de la paranoia a la solidaridad”, de la UNAM

[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/N9714ZGcTWI»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][vc_video link=»https://youtu.be/wDTu4Y7BsWg»][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_video link=»https://youtu.be/6XhuRQ0Hwo0″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]• Participan casi 700 trabajos en las diversas categorías: 97 cuentos, 114 poemas, 70 crónicas,
57 ensayos,110 fotografías, 135 ilustraciones y 91 videocortos
• Hasta el 31 de mayo, las obras se pueden apreciar en la galería virtual del PUEDJS, darles “me gusta”,
hacer comentarios y, así, participar en la preselección de los ganadores

Con una participación masiva de casi 700 creadores fue cerrada la convocatoria al concurso “Miradas
artísticas sobre la pandemia: de la paranoia a la solidaridad”, lanzada por la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM) del 30 de marzo al 30 de abril pasados, lo cual reeja el interés ciudadano por abordar
el aspecto humano y social de la actual emergencia sanitaria.

Si en las dos primeras semanas de abril se registraron más de 130 participaciones y en la tercera se sumaron
otras tantas, la sorpresa mayor se presentó en el último tramo, pues llegaron unos 400 nuevos trabajos,
sumando en total: 97 cuentos, 114 poemas, 70 crónicas, 57 ensayos, 110 fotografías, 135 ilustraciones y 91
videocortos.

Estas participaciones se siguen subiendo a una galería del micrositio de la página web del Programa
Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS), instancia de la Coordinación de
Humanidades de la UNAM que organiza el concurso.

Los visitantes de la página del PUEDJS podrá seguir disfrutando estas obras hasta el 31 de mayo, darles un
“me gusta” a las que sean de su preferencia y hasta dejar un comentario o reexión, con lo cual participarán
en el actual proceso de preselección de los ganadores. El enlace de la galería es el siguiente:
http://dialogosdemocracia.humanidades.unam.mx/galeria-de-participaciones/
Después, a lo largo del mes de junio, un jurado de especialistas dará a conocer a los nalistas y ganadores en
las diferentes categorías, quienes recibirán premios hasta por 5 mil pesos, la publicación de sus trabajos y la
participación de los primeros lugares en el programa Diálogos por la Democracia, de Tv UNAM, que conduce
el doctor John Ackerman, director del PUEDJS.

En estos tiempos en los que estar en casa se ha convertido en un acto heroico para cuidarnos a nosotros
mismos y a los demás, el PUEDJS busca generar reexión, diálogo, análisis y debate de las ideas.
Por eso creó, junto con cientos de mexicanos más, la mencionada galería, en la que se encontrarán ensayos,
fotografías, videos, poemas, cuentos, ilustraciones y crónicas que, desde una mirada artística, cuentan
historias de esperanza y solidaridad.

El PUEDJS invita al público en general a visitar la galería y apreciar estas interesantes obras sobre la
pandemia, sin olvidar darles un “me gusta” y hacer un comentario o reexión, siempre en la idea de vencer el
miedo, la apatía y el individualismo, y apostar por la empatía y la solidaridad.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Panorama general de la epidemia de Coronavirus en el Caribe y en Centroamérica


En entrevista para Prisma RU, de Radio UNAM, el maestro Rubén Ruiz, director del CIALC, explicó cómo enfrentan la epidemia de coronavirus e los países de Centroamérica y el Caribe.

Explicó que hay que considerar que se trata de una región integrada por siete países en tierra firme y un mar rodeado de islas, entre ellos algunos de los países más pobres del mundo. En esta región las cifras de contagios y fallecimientos son bastante pequeñas si se comparan con otros países, hay muchos elementos para explicar esto, comenzando por la cantidad total de habitantes. Sin embargo, si nos apegamos a los número oficiales, las cifras de contagios son bajas, con excepción de Panamá, donde se habla de más de 5000 contagiados y casi 150 fallecidos.

En cuanto a la presencia de médicos cubanos en el mundo, es importante destacar que desde el triunfo de la revolución cubana el proyecto de la atención a las necesidades sociales ha sido muy importante para la isla, en particular el caso de la salud, que ha tenido un desarrollo ampliamente reconocido. Así, debemos observar la presencia de los médicos cubanos en otros países desde dos perspectivas: como una presencia internacional muy importante al régimen cubano, y por otra parte como ayuda solidaria para resolver problemas de salud

Presentación del nuevo número de la revista Punto de partida UNAM

https://www.facebook.com/literatura.unam/videos/1142620672753227/?vh=e&d=n

Sus distintas plataformas funcionan como un espacio de encuentro entre jóvenes escritores y jóvenes lectores

 

A lo largo de más de cinco décadas Punto de Partida ha crecido e incluye distintas plataformas de apoyo para las y los jóvenes escritores/as: las revistas Punto de partida y Punto en Línea, concursos y la colección de libros Ediciones de Punto de Partida.

 

Sus distintas plataformas funcionan como un espacio de encuentro entre jóvenes escritores y jóvenes lectores que, como miembros de generaciones afines, encontrarán confluencia en temáticas y soluciones formales. La sección de cómic de Punto de partida, nombrada “Tinta suelta”, es un ejemplo de ello. Punto de partida es una revista temática, producida por jóvenes, aborda temas que los tocan a ellas y ellos directamente: Muros, Corporalidades, Tiempos de desencanto, Juego, Bestias, Futuro.

 

En cuanto a la revista digital Punto en Línea, se lanzó una convocatoria para publicar un dossier temático relativo a la particular situación actual: “Vivir el encierro.  Literatura y arte en contingencia”.   Se solicitó a los lectores colaboraciones en género libre, incluidas artes visuales y en movimiento. Al cierre de la convocatoria, la cantidad del material seleccionado excedió las expectativas, por lo que en lugar de publicar un solo número temático de la revista Punto en Línea, se producirán dos: 85 y 86. La convocatoria para enviar colaboraciones a dictamen para el número siguiente de la revista Punto de partida, 222: CAOS, está en redes y cierra el día 14 de mayo.

 

La revista Punto de partida nació en 1966, la fundaron Margo Glantz y Gastón García Cantú, entonces responsable de la difusión cultural en la UNAM, para que los jóvenes tuvieran “un espacio de expresión en tiempos marcados por la intolerancia”.

Comienza la lectura de esta edición aquí 👉 https://bit.ly/3dcuUiR

UNAM crea hisopos biodegradables para diagnosticar prueba de la COVID-19

A partir de la pandemia, los insumos con los cuales se realiza el diagnóstico para la COVID-19 han escaseado, entre éstos, se encuentran los hisopos. Por tal motivo, la UNAM desarrolló un prototipo que a diferencia de los clásicos, es biodegradable y se desintegra en aproximadamente 90 días.

Celia Sánchez Pérez, investigadora del Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología (ICAT) de la UNAM, y líder del proyecto, explicó en entrevista que los hisopos son usados para recolectar una muestra de células, a través de un frotamiento de la mucosa faringea, tanto vía nasal como oral.

Se trata de un desarrollo en impresión 3D. “Es una técnica muy versátil que actualmente se usa de manera muy recurrente y rápida para realizar diferentes diseños”. Con la ayuda de Alma León Hernández, estudiante del doctorado en ingeniería eléctrica, lograron crear el diseño.

Sánchez Pérez explicó que los hisopos fueron hechos sin pretensión de replicar los ya existentes, sino más bien para simplificar su fabricación manteniendo sus características requeridas para su uso. Desarrollaron dos versiones: vía nasal y vía oral.

Lograron utilizar un material llamado biocompatible, es decir, que no daña ni causa alguna reacción en el organismo humano, además de ser amigable con el medio ambiente.

Los hisopos comerciales son bastoncillos con fibras hiladas poliméricas, específicamente de nylon en la punta. Estas fibras fueron sustituidas por un entramado hecho de un polímero que constituye todo el hisopo, desde el mango del bastón hasta la zona de recolección de la muestra.

Actualmente han distribuido las muestras creadas en diversos hospitales y en la clínica de diagnóstico de la COVID-19 de la UNAM, para que realizaran pruebas.

“Estamos en el momento más crítico de la pandemia, y dado que son escasos los insumos en los hospitales, de momento las pruebas están un poco paradas», dijo la investigadora universitaria.

El diseño del ICAT está listo para fabricarse en masa, inclusive en procesos de esterilización masiva y empacado. Para esto, dijo Celia Sánchez, necesitamos la acción solidaria de las diferentes fuerzas del país, entre ellas las universidades, el Estado, las industrias e incluso los actores sociales.

Durante la pandemia, la UNAM no ha parado y está lista para atender y contribuir en esta emergencia sanitaria para la reconstrucción del país, concluyó.

La ciudad de los cubrebocas


Nunca imaginé que mi ciudad furiosa guardaría silencio, se encerraría. Que sus calles estarían vacías, que sólo se escucharían los sonidos necesarios: los servicios de limpia, las ambulancias, el gas, las motocicletas de entrega a domicilio, comida o medicamentos, el señor de los tamales y el de los elotes…

Bueno…casi sin ruido.

No, está ciudad nunca se va a detener. Quedarse en casa no es una opción para estas personas:

En esta fase de la epidemia, el autódromo Hermanos Rodríguez se ha convertido en un hospital COVID; las únicas ruedas que escucharemos serán de camillas con pacientes. En el complejo cultural Los Pinos el personal de salud podrá descansar.

Camino por la zona de hospitales de Tlalpan y me doy cuenta que están en su ocupación máxima. Miro a los familiares sentados en la banqueta, de pie, desesperados. Esperan noticias, ellos tampoco se quedarán en casa. Saben que en cualquier momento saldrá una enfermera, un médico residente, un administrativo, a darles una notificación.

Por donde uno voltee se ven patrullas, policías, en algunas ocasiones los operativos de La Marina. Los puestos de comida que hay alrededor del Hospital Gea González tampoco han cerrado, hay menos gente y todo es para llevar. Sobre la banqueta un paciente tuvo que salir a comprar un medicamento, lo acompaña su hijo. Va con su bata azul y sostiene con firmeza el suero.

La tensión de este conjunto de nosocomios se altera con más tensión. Un camión de pasajeros se subió al camellón y se estrelló contra un árbol. Todos sacamos nuestro celular y grabamos.

Miramos con desconfianza a quien no trae cubrebocas, a quien lo trae, a quien tose, a quien estornuda y por supuesto, a quien, como nosotros, graba. En el cruce de la avenida San Fernando una enfermera nos ve con recelos. No dice nada. Sólo mira.

Y los policías nos piden identificación. Comprueban nuestros datos y bromean. Más adelante un viene viene nos pregunta qué hacemos ahí y qué queremos. Hay tensión en todas las miradas. Todos desconfiamos de todos.

Un cruce más, cerca del metro Chapultepec, cerca de los edificios que intimidan al Paseo de la Reforma. Los basureros están agotados, apenas terminan de limpiar y la basura acumula, otra vez y otra vez. Uno de ellos se limpia el sudor, el cubrebocas le incomoda. Él tampoco se quedó en casa, su labor es primordial en esta pandemia, su labor es uno de los ejes que los voceros gubernamentales presumen todos los días. ¿Durante esta pandemia cuántas veces hemos escuchado sanitizar?

Un hombre duerme, está recargado en la cortina de acero de un negocio.

Tal vez espera que, al despertar, al abrir los ojos, la cuarentena ya no exista.

Aquí es el punto del encuentro, o mejor aún, del reencuentro. En la terminal de autobuses de observatorio muchos trabajadores regresan con sus familias o retornan a trabajar. Pero ahora la mayoría de los autobuses están en silencio, guardados, esperan. Adentro de la terminal se oyen algunos pasos, afuera no; aguardan a los pocos viajeros los mismos puestos, la estación lanzadera a las colonias cercanas al Metro Observatorio.

Porque esta ciudad furiosa no puede parar, ni siquiera durante esta pandemia.

UNAM evalúa y promueve la salud mental durante la pandemia


Por mucho tiempo se ha utilizado separar la salud mental de la salud física, pero no es así, “para nosotros está claramente definido que están vinculadas, no hay salud física sin salud mental y viceversa. En este momento el riesgo de salud mental aumenta el riesgo de padecer no solamente COVID-19, la salud mental junto con la salud física constituyen una oportunidad para salir delante de esta crisis sanitaria”, aseguró la doctora Silvia Morales Chainé, coordinadora de los Centros de Formación y Servicios Psicológicos de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM.

La UNAM desarrolló el programa Mi salud también es mental ante el COVID-19 para atender la emergencia sanitaria, con el objetivo de brindar atención psicológica de primer nivel a distancia y promover la salud mental entre la población. “Gracias al trabajo preventivo y promotor de la salud mental sabíamos que la contingencia iba a generar, si no nos preparábamos, un impacto en la comunidad universitaria, así como en la sociedad”, explicó Morales Chainé.

La experta en análisis experimental del comportamiento mencionó que a raíz de la emergencia sanitaria, la FP se ocupó de mantener y aumentar la vinculación que ya existía al interior de la Universidad con la Facultad de Medicina, la Dirección General de Atención a la Comunidad (DGACO), pilares para el trabajo de salud mental que realiza la UNAM desde hace tres años, después del sismo de 2017.

Las entidades universitarias junto con instituciones de la Secretaría de Salud (SS) federal realizan vínculos nacionales que permiten aprovechar y fortalecer la atención profesional, a través de la organización y sistematización de las estrategias de prevención y tratamiento especializado con las que ya se cuentan, y así detener los problemas mentales que se iban a generar a raíz de la pandemia.

De acuerdo con la académica, dentro de los impactos predecibles que se generarían, era que el COVID-19 tendría el mismo impacto que la violencia por desplazamiento, condiciones de fenómenos perturbadores, estrés agudo y reacciones que alteran emocionalmente a las personas en sus pensamientos y conducta.

El programa pretende homologar procedimientos basados en evidencia y protocolos internacionales, por ello, desde el 23 de marzo se han proporcionado 23 mil 622 servicios de atención psicológica, de los cuales, 54 por ciento corresponde a población abierta, 25 por ciento a comunidad UNAM y 21 por ciento a personal de salud. Estas cifras incluyen 335 servicios especializados por violencia y riesgo de autolesión o suicidio, y 82 psiquiátricos en hospitales generales por estrés agudo, estrés postraumático, ansiedad y consumo de sustancias psicoactivas.

Silvia Morales refirió que buscan evaluar no sólo las condiciones de riesgo en la salud mental, también trabajar con profesionales de salud para mantener la vinculación en una labor tanto académica, de investigación y de servicio con instancias como el Instituto Nacional de Psiquiatría y la Facultad de Medicina. Y así no solo promover la evaluación del impacto de la salud mental por la pandemia, sino de trabajar con estrategias de intervención comunitaria en primer, segundo, tercer nivel y especializado.

A través de un cuestionario que permite evaluar el nivel de riesgo a la salud mental, (disponible en la liga www.misalud.unam.mx/covid19/ ) en el que se reflexiona en qué área se encuentra el riesgo, se desprenden una serie de herramientas con recomendaciones para las personas sobre cómo actuar y cuidar la salud a través de videos, cursos en línea, así como la atención de segundo nivel a través de conmutador virtual de la FP, la SS y Centros de Atención Juvenil.

Ya sea a través de Whatsapp, videoconferencia, Messenger o línea telefónica, esta estrategia implica poner en contacto a las personas con los especialistas, “recibir atención inmediata por las condiciones que podrían, en un futuro, llevar a una condición de salud más grave, buscamos interrumpir y atender a tiempo estas condiciones de salud mental”.

Silvia Morales explicó que hay que poner atención a los signos de alerta, las emociones negativas, sentir tristeza o perder el ánimo para hacer cosas en la casa. Mantener rutinas, establecer horarios fijos, aprovechar la posibilidad de convivir en familia, cuidar la alimentación, el sueño, hacer ejercicio, “parecen fáciles pero se tiene que invertir tiempo para que sean exitosas”

Cuando se note algún cambio en alguno de estos rubros, ingresa a www.misalud.unam.mx para evaluar las condiciones de riesgo, donde te canalizarán a los teléfonos para ser atendido por la vía virtual. “Estas vías de comunicación han sido de gran utilidad para todos nosotros para promover la salud mental”.

Historiadores de Arte de la UNAM reflexionan sobre las condiciones de distancia, emergencia y confinamiento durante la contingencia del COVID-19


El Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la Universidad Nacional Autónoma de México prepara la jornada Historiadores del Arte frente a situaciones de emergencia, distancia o confinamiento, conformada por cuatro actividades: una publicación que reúne textos de algunos de sus académicos; una conferencia sobre curaduría y la problemática a la que se enfrentan los museos ante la pandemia; una serie de relatos visuales sobre la vulnerabilidad en México; y un proyecto multidisciplinario en colaboración con Mujeres en Espiral: sistema de justicia con perspectiva de género y pedagogías en resistencia, que busca visibilizar las condiciones en las que viven las mujeres privadas de la libertad.

Esta iniciativa surge como respuesta ante la pregunta del papel que tiene el arte y sus historiadores frente a esta situación de emergencias del COVID-19, así como para destacar las diferentes vulnerabilidades a las que, en conjunto con la sociedad, afrontamos.

La jornada se suma a una serie de actividades previas en las que el Instituto busca participar activamente con la sociedad, tal es el caso de la campaña para ayudar al albergue para sexoservidoras de la tercera edad Casa Xochiquetzal en la Ciudad de México, lanzada durante el mes de abril, en la que participan historiadores del arte del IIE como de otras instituciones.

Las actividades se realizarán de manera virtual a través de los canales digitales del IIE durante mayo y junio de 2020.
www.esteticas.unam.mx
Facebook: @iiesteticas
Youtube: @iiesteticas
Twitter: @IIEs_UNAM

Publicación Historiadores del arte frente a situaciones de emergencia, distancia o confinamiento
Se trata de una compilación digital que reúne textos seleccionados por sus autores que reflexionan sobre diversas situaciones de adversidad. La relación entre información, tecnología y sociedad; la importancia de las colecciones digitales para los museos, investigar para preservar, reflexiones sobre el cuidado durante el encierro y el patrimonio cultural frente a los desastres naturales, son algunos de los temas que integrarán este compendio que será publicado a finales de mayo.

Algunos de los autores que participan son: Pedro Ángeles Jiménez, Riánsares Lozano de la Pola, Peter Krieger e Iván Ruiz.

Conferencia Curaduría: Museos, instituciones y confinamiento
Cuauhtémoc Medina, curador en jefe del Museo Universitario Arte Contemporáneo e investigador activo del IIE, ofrecerá una conferencia el jueves 14 de mayo a las 17:00 hrs. a través del canal de YouTube del Instituto: @iieunam, en la que abordará aspectos sobre la labor museográfica y de curaduría y de cómo se puede realizar esta difícil tarea ante circunstancias de emergencia como la actual.

La conferencia contará también con la participación del Dr. Iván Ruiz, Director del Instituto de Investigaciones Estéticas.

Historias visuales sobre la vulnerabilidad en México
Es un proyecto en el que colaboran el Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE), la Facultad de Artes y Diseño (FAD), y el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC).

Se trata de cuatro relatos visuales que reflexionan sobre uno de los aspectos más significativos del confinamiento que vivimos a raíz de la pandemia del COVID-19: la condición de vulnerabilidad. A partir de imágenes de archivo generadas por reconocidos artistas visuales, algunos curadores del Instituto harán una selección que permita visibilizar otras realidades en las que la vulnerabilidad está presente: las sexoservidoras, los transexuales, las comunidades indígenas y los infectados con VIH.

Se realizarán cuatro cápsulas de video que serán publicadas durante el mes de junio en los canales digitales de las instituciones participantes.

Cuerpos y anticuerpos: maniobras y otros contagios en tiempos de pandemia
Proyecto que se centra en la generación de un relato no contado sobre la prisión y que se desprende de la ya estrecha relación del Instituto con el colectivo Mujeres en Espiral: sistema de justicia perspectiva de género y pedagogías en resistencia, integrado por profesoras, investigadoras y estudiantes de la UNAM.

Desde los primeros días de la emergencia, se puso en marcha una investigación centrada en el CEFERESO Santa Martha Acatitla, donde el colectivo ha trabajado de manera ininterrumpida durante 12 años, que reflexiona sobre cómo la pandemia -en un contexto extremo como el carcelario- modifica lo posible y lo pensable, y evidencia que, desde los marcos de inteligibilidad de perspectivas de género, justicia restaurativa y trabajo de los derechos humanos, es posible lo imposible: desaparecer el encierro.

La investigación derivará en un conjunto de instrumentos (fanzine, cápsulas de video e informes) que darán cuenta de la vulnerabilidad de por sí existente y ahora agravada que se vive en la cárcel. Estos materiales serán publicados durante junio en los canales digitales del IIE y se buscará obtener recursos para imprimir los materiales para hacerlos llegar a las protagonistas de este relato.