Los contagios son producto de la ignorancia o del descuido

Ninguna infección o contagio  se da por generación espontánea, no hay que descuidarse, cualquier contagio es producto de la ignorancia o descuido, aseguró Antonio Lazcano Araujo, doctor en ciencias  y experto en biología evolutiva por la UNAM.

El biólogo detalló que aún hay un largo camino hacia una vacuna disponible para la población en general. “Faltan varios meses, tal vez un año”. En ese sentido, explicó que la lucha contra la pandemia tiene tres etapas:  la prevención, que incluye la educación (uso de cubre bocas, lavado de manos y campañas de información); la atención a los pacientes que enferman y finalmente las vacunas, que es una forma activa de prevención, ya que simulan que hemos sido infectados para despertar reacciones inmunológicas y generar anticuerpos.

En entrevista con el programa Prisma RU, de Radio UNAM, el académico de la Facultad de Ciencias de la UNAM explicó que en el mundo hay una carrera por desarrollar una vacuna en varios laboratorios. Hay dos vacunas que están siendo exitosas, la desarrollada por la Universidad de Oxford y otra de China, una más de Estados Unidos y una más de Pfizer. “Lo mejor es que ninguna provocó reacciones adversas y sí generó anticuerpos y respuesta celular”.

Pese esto, Antonio Lazcano refirió que van a pasar meses hasta que alguna vacuna pueda ser aplicada a la población, ya que primero será para los sectores en riesgo como los médicos, las personas de la tercera edad, con sistemas inmunológicos comprometidos, luego el Ejército y la Marina.

Por tanto, hay que intensificar las campañas de prevención para evitar contagios y la saturación de hospitales, cuidar a los más vulnerables de la población. “Ninguna infección se da por generación espontánea, no hay que descuidarse, cualquier contagio es producto de la ignorancia, descuido. Y el cubre bocas es un elemento que puede ayudar a controlar la dispersión de los virus”.

Exhortó a las autoridades y a la población a usarlo porque es una manera efectiva de poder contener el virus. Es cierto que está la esperanza de una vacuna, que se está haciendo en tiempo récord, pero para tener acceso a ella aún falta mucho y no hay que bajar la guardia en la batalla contra la COVID-19.

Población debe colaborar con las medidas de salud pública

El aumento de los contagios de la COVID-19 y el reto que enfrenta México ante este panorama es grande, señaló el doctor Samuel Ponce de León Rosales, coordinador del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS) de la UNAM.

En entrevista con el programa PRISMA RU de Radio UNAM refirió que la epidemia involucra a un virus muy transmisible en una ciudad con niveles de densidad y pobreza altos y niveles de educación insuficientes. La articulación de las instrucciones de la salud pública no tienen el efecto que debiera, “la población no escucha los mensajes que se dan”.

Añadió que se debe mantener la higiene, la etiqueta respiratoria y, sobre todo, el uso de cubre bocas en presencia de otras personas. Si alguien está enfermo no debe salir de casa, “con esto se contendría efectivamente la transmisión, pero no se está haciendo”.

Comentó que hay una alza en los contagios y en la ocupación hospitalaria, “pero no hay que olvidar que venimos de décadas de pauperización de la estructura hospitalaria, insuficiencia de insumos y médicos, lo que resulta también en el alza de la tasa de contagios”.

Explicó que se están realizando también más pruebas a nivel nacional, por lo cual, el alza en los números es más visible. Hace unas semanas sólo se contabilizaba el número de mortalidad y la ocupación hospitalaria, “las tendencias sí han sido más o menos estables en la zona conurbada del Valle del México y eso va a ocurrir en las diferentes ciudades”.

Por otro lado, las medidas de cuidado y prevención para bajar el riesgo de contagios parecen fáciles, pero no es tan sencillo. “No sabemos cuánta gente pueda tener acceso a la higiene continua de manos y mantener la sana distancia. Hay que hacer énfasis en el uso del cubre bocas y hay que reconocer que un alto porcentaje de la población no puede cumplir con estas medidas por su condición social”.

Aunado a esto, hay un alto porcentaje de la población, y no sólo en México, que aún no creen en los mensajes que se dan. Piensan que la enfermedad  no existe y por tanto no toman precauciones. Afirmó que el esfuerzo mayor es el que debe realizar la población al tomar las medidas de salud pública que se reiteran por todos los medios y aceptar su responsabilidad en este problema para hacerle frente.

Las intervenciones que pueden modificar la epidemia son las vacunas y los tratamientos, y por primera vez en la historia, hay prototipos que se han desarrollado en tiempo récord. La UNAM en colaboración con diversas instituciones han llevado a cabo un esfuerzo grande del que se esperan resultados a corto plazo. “Hay varias propuestas sobre la mesa para elegir a la mejor y más eficaz”.

Higiene y desinfección: Los hábitos que llegaron para quedarse

El consumo de dióxido de cloro provoca efectos adversos a la salud

El dióxido de cloro, comercializado como solución mineral milagrosa y opción para el tratamiento de la COVID-19 y otros padecimientos, provoca efectos adversos a la salud, como cambios en la actividad eléctrica del corazón, que puede llevar a ritmos cardíacos anormales, así como baja presión arterial; insuficiencia hepática aguda, vómitos y diarreas severas; estas reacciones dependerán de la cantidad de sustancia ingerida, alertó Carlos Rius Alonso, académico del Departamento de Química Orgánica de la Facultad de Química.

El académico refirió que aunque se presenta como un producto con respaldo científico, no es así, señaló en entrevista, pues su uso se basa en estudios realizados en la década de 1980, acerca de la efectividad del dióxido de cloro para eliminar virus y bacterias. 

“Si se toma un cultivo de virus y bacterias, y se le añade esta sustancia, en efecto se van a destruir, porque se agrega un fuerte agente oxidante. Es diferente hacerlo in vitro (en un ambiente controlado fuera de un organismo) que in vivo (en un organismo), explicó el académico. 

El dióxido de cloro es un gas inestable y lo que venden es una solución de clorito de sodio con un ácido (clorhídrico, cítrico, láctico o cualquier otro): “Puede ser comercializado como dos soluciones, por un lado, de ácido clorhídrico al 3 por ciento y, por otro, una solución de clorito de sodio disuelto en agua al 25 por ciento; al mezclarse ambos, se forma el dióxido de cloro”. 

Al respecto de su forma de empleo, Rius Alonso comentó que recomiendan tomarlo, pero al ingerirse elimina bacterias del esófago, y al ser un fuerte agente oxidante, destruye células del organismo, pero no al virus.

Una explicación de las empresas para consumir el dióxido de cloro es que genera oxígeno y, por lo tanto, oxigena la sangre. Sin embargo, detalló, “poco a poco oxida al hierro y baja el conteo de hemoglobina, es decir, el conteo de glóbulos rojos, con ello la función de la respiración disminuye poco a poco. El dióxido de cloro oxida parte del hierro de la hemoglobina, lo que impide transportar oxígeno de los pulmones a otras partes del cuerpo”. 

En abril pasado, recordó, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) alertó, en un comunicado de prensa, sobre los efectos adversos en la salud de las personas que consumen dióxido de cloro. 

Este compuesto, añadió el universitario, se empezó a utilizar en la década de 1940 como desinfectante para agua, pues elimina virus y bacterias que pueda contener dicho líquido: “Se utiliza para esterilizar algunos espacios como quirófanos, pues el dióxido de cloro es un gas que llega a varios lugares, oxida y destruye cualquier patógeno”. 

El dióxido de cloro también es recomendado equivocadamente para tratar enfermedades como malaria, cáncer y hepatitis, entre otras, y su precio oscila entre 100 y 2 mil pesos: “Mucha gente lo consume, pero habría que alertarlos, pues no está comprobada su efectividad y no hay estudios concluyentes. Lo único que aporta a quienes lo ingieren es un efecto placebo”, expresó. 

Asimismo, dijo que quienes ofertan esta solución argumentan que la industria farmacéutica no quiere darlo a conocer, al ser una opción con un costo accesible, lo cual podría eliminar muchos fármacos, incluso los utilizados en el tratamiento contra la COVID-19. 

Al respecto, el docente sostuvo que esto es infundado, pues “en México cerca del 80 por ciento de los medicamentos vendidos son genéricos, los cuales tienen precios hasta 10 veces menos que los de las compañías farmacéuticas y, por lo tanto, pensar en un complot de éstas no es un argumento sólido”. 

Por último, el universitario recomendó dudar de los productos milagro que ofertan para curar diversas enfermedades, así como consultar fuentes confiables como la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, la cual proporciona al público información científica verificable.  

 

Reactiva la UNAM trámites de titulación

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) informa que, a partir del lunes 3 de agosto, se reanudan los trámites de titulación y graduación, así como los correspondientes para presentar exámenes profesionales y de grado.

Con base en el Artículo Primero, Inciso V, del acuerdo emitido el 27 de julio del presente año, por el rector de la máxima casa de estudios, Enrique Graue Wiechers, se habilitan diversas actividades y trámites que se encontraban temporalmente suspendidos debido a la emergencia sanitaria.

En consecuencia, la Secretaría General ha instruido a la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) a realizar las gestiones necesarias para reiniciar -a partir del 3 de agosto- el trámite de revisión de estudios con el cual comienza el proceso de titulación y/o graduación de los estudiantes que concluyeron las actividades académicas que forman parte de sus respectivos planes de estudios.

Los interesados deberán ponerse en contacto, vía correo electrónico, con el área de Servicios Escolares de su facultad, escuela o del programa de posgrado correspondiente, para solicitar la realización de este trámite, a partir de la fecha referida.

Los estudiantes que ya contaban con revisión de estudios al inicio de la emergencia sanitaria y que sustentaron su examen de licenciatura o de posgrado a distancia, deberán pedir a Servicios Escolares de su entidad que realice la integración y envío a la DGAE del expediente de titulación y/o graduación para estar en condiciones de elaborar el título o grado correspondiente.

Las facultades, escuelas y programas de posgrado, continuarán con la atención a los alumnos que desean registrarse a los procesos de titulación y graduación, conforme a lo establecido en los planes de estudios y los procedimientos autorizados por los consejos técnicos y los comités académicos.

Lo anterior, con el fin de reactivar y dar continuidad a los procesos de presentación de exámenes profesionales y de grado; a la emisión de los títulos y grados correspondientes, así como el envío de la información a la Dirección General de Profesiones, para que los egresados realicen los trámites que les permitan obtener la Cédula Profesional.

Conferencia «Un episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires 1871»

En 1871 el pintor uruguayo Juan Manuel Blanes realizó un cuadro de gran tamaño (2.30 X 1.80 m) al que puso por título La epidemia de la fiebre amarilla en Buenos Aires. El objetivo de Blanes fue dejar testimonio de la violencia de la enfermedad sobre la población más vulnerable y enaltecer a quienes sacrificaron sus vidas por atender a los enfermos.

El cuerpo inerte de una mujer joven ocupa todo el ancho del cuadro y encarna las muchas muertes de los inmigrantes que se asentaron en los barrios pobres de Buenos Aires. En la entrada al espacio del cuadro se ubican dos figuras identificadas con dos médicos prominentes de la época, que en efecto murieron por salvar vidas. Sobre sus rostros se derrama cierta luz que se reconoce como un signo de su sabida pertenencia a la masonería, cuyo contrapunto son los crucifijos que aparecen sobre las paredes de la habitación. Se ha interpretado el cuadro como un homenaje a la ciencia médica y a su sacrificio en tiempos de gran amenaza para la vida humana. La obra ha perdurado por su fuerza como imagen y por su original acercamiento a la pintura de historia, pues se basa en hechos reales. El análisis del cuadro y la lectura de diarios y testimonios sobre ese tema y ese momento permite entender que hay una dinámica de carácter social y político propia de las epidemias, como la que hoy enfrentamos globalmente.

Ponente: Dra. Rita Eder
Comenta: Elia Espinosa, IIE-UNAM
Presenta: Iván Ruiz, director IIE-UNAM

Habilita la UNAM actividades y trámites no presenciales

• Sesiones del Consejo Universitario, denuncias de violencia de género e inscripciones y reinscripciones son algunas de ellas
• Las entidades y dependencias universitarias podrán notificar vía correo electrónico, señala el documento

A fin de garantizar las actividades académicas y administrativas de la UNAM, en el marco de la pandemia por la COVID-19, el rector Enrique Graue Wiechers emitió un Acuerdo por el que se habilitan diversas actividades y trámites no presenciales en esta casa de estudios.

Dichas actividades son: sesiones del Consejo Universitario, procedimientos de denuncia de violencia de género, procedimientos para la atención y protección de los derechos universitarios así como para garantizar el orden y la disciplina universitaria, y trámites relacionados con servicios escolares como inscripción, reinscripción, cambios de grupo u horario.

El acuerdo publicado hoy en la página electrónica de Gaceta UNAM señala que los consejos técnicos, internos, asesores, académicos de área, de Bachillerato, de Posgrado y de Difusión Cultural, así como las comisiones de los cuerpos colegiados continuarán sesionando a distancia o vía remota durante la emergencia sanitaria.

Para ello, cada entidad, dependencia o instancia se apoyará de su área de sistemas y, en su caso, de la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC).

 

Las sesiones de los cuerpos colegiados se realizarán a través de las aulas virtuales universitarias, para lo cual podrán solicitar el apoyo de la DGTIC, y en la medida de lo posible, las sesiones remotas se desarrollarán conforme a las directrices contenidas en la normativa universitaria correspondiente.

El acuerdo que entra en vigor hoy mismo establece que con objeto de proteger los derechos universitarios y garantizar el debido proceso, la Unidad para la Atención de Denuncias, la Defensoría de los Derechos Universitarios y el Tribunal Universitario, podrán realizar actividades y trámites en forma presencial, en caso de que lo estimen pertinente, procurando que no concurran más de cinco personas.

Las actas de los cuerpos colegiados, los oficios y la documentación generada durante el periodo de emergencia sanitaria se suscribirán con firmas digitales –escaneadas-. Una vez superada esta etapa, se recabarán las firmas autógrafas.

El acuerdo también indica que las entidades, dependencias e instancias universitarias podrán realizar notificaciones a través de correos electrónicos registrados en los expedientes correspondientes.

“La administración central, las entidades académicas y dependencias universitarias, en el ámbito de su competencia, continuarán realizando actividades a distancia o vía remota durante la emergencia sanitaria.

“Las entidades académicas y dependencias universitarias podrán hacer extensiva la aplicación de estas medidas a actividades universitarias similares no contempladas en el presente Acuerdo”, agrega.

Los asuntos no previstos en este documento serán resueltos por el titular de la Secretaría General o de la Secretaría Administrativa, según corresponda mientras que los que requieran interpretación normativa, por la titular de la Oficina de la Abogacía General.

El acuerdo estará vigente hasta el momento en que las autoridades universitarias comuniquen la reanudación total de las actividades.

El documento especifica que la habilitación de actividades no aplica para el desahogo de etapas de los concursos de oposición en curso que impliquen la participación, comunicación o notificación con los participantes, ni el trámite de los recursos de revisión.

El pasado 20 de marzo se publicó en el portal de la UNAM el “Acuerdo por el que se suspenden los procedimientos de carácter académico y administrativo en la Universidad Nacional Autónoma de México” a fin de proteger a la comunidad universitaria de la pandemia que afecta al país, y en el que se estableció que las entidades y dependencias tomarían las medidas necesarias para preservar las actividades bajo su responsabilidad.

Si te cuidas, nos cuidas a todos

62º entrega del Premio Ariel: Nominaciones a profesorado y egresados de la ENAC

  • Es la 12° Ópera Prima producida por la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas, ganadora en el Festival de Cine de Locarno y en el Festival Internacional de Cine en Morelia
  • El profesorado y egresados de la ENAC con nominaciones

En el marco de la 62° entrega del Premio Ariel otorgado por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas A.C. (AMACC) los filmes realizados por egresados de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas participarán por obtener el premio más importante que se otorga en el medio cinematográfico a nivel nacional. El día 23 de julio del año en curso, por primera vez, derivada de la contingencia sanitaria por COVID-19, el anuncio de las nominaciones a este premio se llevó a cabo vía digital con difusión en redes sociales y por televisión abierta.

En esta edición, la Ópera Prima “La paloma y el lobo” cuya realización es del egresado de esta Entidad Académica, Carlos Lenin, obtuvo cuatro nominaciones en las siguientes categorías: Mejor Ópera Prima; Mejor Fotografía para el egresado Diego Tenorio; Mejor Sonido para el profesor Enrique Greiner, los egresados Alejandro Ramírez y David Muñoz, así como para Miguel Ángel Molina y Raymundo Ballesteros y en la categoría de Mejor Actor para Armando Hernández.

Este largometraje se desarrolló como parte del Programa de Óperas Primas para Egresados de la ENAC, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas y el Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (FOPROCINE) del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE).

La historia de esta cinta relata la vida de Paloma y “Lobo”, quienes dejaron su hogar huyendo de la violencia y las promesas rotas. Comenzando una nueva vida en una gran ciudad industrial, donde sobreviven todos los días mientras intentan amarse. Después de perder su trabajo, Paloma quiere volver a casa, algo a lo que “Lobo” se opone, pero no se atreve a confesar la verdadera razón de ello: un pecado terrible que habría olvidado.

Está Ópera Prima permite que el alumnado y egresados de la ENAC, debuten en una producción de largometraje, a fin de que se incorporen más adelante a la industria cinematográfica profesional de México y se fortalezca la difusión de la cultura y la proyección de la cinematografía nacional.

La película es producida por Miguel Ángel Sánchez, con cinefotografía de Diego Tenorio, edición de Alicia Segovia, Dirección de Arte de Elva Yanuaria, y Diseño Sonoro de Alejandro Ramírez.

Es importante señalar que, en esta edición de la entrega del Premio Ariel, el largometraje “Olimpia” del egresado José Manuel Cravioto con fotografía del egresado Iván Hernández, obtuvo la nominación en la categoría de Mejor Largometraje Animado. Realizada con la colaboración de la ENAC, Filmoteca UNAM y TVUNAM, filmada en Ciudad Universitaria y animada por medio de rotoscopía, con el apoyo del alumnado de la Facultad de Artes y Diseño (FAD), este filme, cuenta la historia de Raquel, Rodolfo y Hernán, integrantes de una brigada en la UNAM durante el movimiento estudiantil de México en 1968.

Asimismo, el profesorado de la ENAC también obtuvo nominaciones en esta ocasión: el profesor Tonatiuh Martínez Valdez en la categoría de Mejor Fotografía por el largometraje «Polvo» y Jorge Arturo García González por Mejor Edición del filme “Sonora”.

En el caso de egresados, Ivonne Fuentes a la Mejor Dirección de Arte por la cinta “Cómprame un revólver” y Alejandro Zuno quien ha recibido la nominación al en la categoría de Mejor Cortometraje Documental por el filme «Abrir la tierra».

Para la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas, la participación del alumnado, profesorado y egresados en la entrega del Premio Ariel representa el nivel de la formación académica y profesional de calidad impartida en esta Entidad Académica, cuyo reconocimiento es de alcance a nivel nacional e internacional.

Vacuna y tratamiento contra la COVID-19

  • Actualmente, alrededor del mundo hay más de 70 medicamentos y 150 candidatos de vacunas que están siendo investigados y probados contra el SARS-CoV-2

El doctor Jorge Baruch Díaz Ramírez, titular de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero (CAPV) y vocero de la Comisión de Expertos de la UNAM ante la emergencia del COVID-19, habló sobre las diferencias que existen entre las vacunas y los tratamientos aplicados con medicamentos existentes.

Díaz Ramírez destacó que más de 70 medicamentos son investigados y probados en humanos para conocer si son seguros y efectivos contra la COVID-19 y sus complicaciones: dificultad para respirar y afectaciones en órganos vitales.

Asimismo, mencionó que alrededor del mundo hay más de 150 candidatos de vacunas que están siendo probados en diferentes fases y que pueden ser producidos de manera global.

El especialista explicó que las vacunas y los tratamientos tienen diferentes enfoques. Las primeras están dirigidas a la prevención de la enfermedad y son totalmente seguras, por lo que, no provocan efectos adversos o si los provocan son mínimos o raros y se limitan a las siguientes 24 horas. Dichos efectos pueden presentarse después de la vacunación manifestados como dolor en el lugar de aplicación o fiebre.

“Se vacuna a las personas para que desarrollen inmunidad que los proteja contra la adquisición o la infección de SARS-CoV-2”.

En el caso de los medicamentos, están dirigidos a disminuir las complicaciones o a eliminar el virus una vez que se adquiere. En ese sentido, Díaz Ramírez señaló que la producción de algunas vacunas, no todas, requiere menos tiempo que la de los medicamentos. Se estima que una vacuna específica para SARS-CoV-2 se puede elaborar en un promedio mínimo de 18 meses, a diferencia de un medicamento nuevo que puede desarrollarse de tres a cuatro años.

“La diferencia en tiempos es significativa, pero no está nada establecido hasta el momento, recordemos que los medicamentos que están siendo evaluados son medicamentos que ya existen y que han probado su efectividad para reducir la mortalidad y las complicaciones de este virus. Muy diferente es el hecho de desarrollar una nueva sustancia o encontrarla en la naturaleza y sintetizarla para combatir específicamente al SARS-CoV-2”, observó.

El también académico de la Facultad de Medicina (FM) de la Máxima Casa de Estudios, enfatizó que un medicamento derivado de un tratamiento no es cien por ciento seguro debido a que puede provocar efectos adversos o daño a órganos blanco, por lo que es importante evaluar el riesgo-beneficio y considerar quién es candidato y quién no. Agregó que no todos los tratamientos que se han desarrollado son óptimos porque afectan la función del hígado o de los riñones.

 

Pandemia de COVID-19 provoca reducción de ruido sísmico sin precedentes


• La revista Science publica hoy la investigación de 76 sismólogos de 66 instituciones en 27 países
• Recabaron y analizaron datos durante varios meses y años de más de 300 estaciones sísmicas en todo el mundo
• La disminución obedece a medidas de distanciamiento social, reducción de la actividad económica e industrial, y las caídas en turismo y viajes

Una investigación publicada hoy en la revista Science -en la que participó el Centro de Geociencias de la UNAM, campus Juriquilla-, ha demostrado que las medidas de confinamiento, a principios y mediados de 2020 para combatir la propagación de COVID-19, condujeron a una reducción del 50% en el ruido sísmico observado en todo el mundo.

Se analizaron datos de ruido sísmico adquiridos durante varios meses y años, en más de 300 estaciones sísmicas por todo el mundo. El estudio muestra la reducción del ruido sísmico en muchos países y regiones, lo que permite visualizar la «ola» resultante que se mueve a través de China, Italia y el resto del mundo.

El confinamiento, reflejado en el ruido sísmico, ve el efecto total de las medidas de distanciamiento físico/social, la reducción de la actividad económica e industrial, las caídas en el turismo y los viajes. El periodo de bajo ruido sísmico de 2020 se debe a la reducción de ruido sísmico antropogénico global más larga y prominente que ha sido registrada hasta el momento.

El estudio publicado en la revista Science, se generó después de que el autor principal, el Dr. Thomas Lecocq, decidiera que la mejor manera de abordar el problema era compartiendo su método con la comunidad sismológica y analizando los datos de todo el mundo. Esto inició una colaboración única que involucró a 76 sismólogos de 66 instituciones en 27 países. Los autores principales del estudio tienen su sede en Bélgica, el Reino Unido, Nueva Zelanda y México, en el Centro de Geociencias de la UNAM, única entidad mexicana participante al proyecto.

Los investigadores universitarios Dr. Raphael De Plaen y Dr. Víctor H. Márquez contribuyeron con el análisis de datos de México, principalmente de la zona metropolitana de Querétaro, donde el Centro de Geociencias cuenta con una red sísmica urbana de bajo costo.

El Dr. De Plaen, investigador postdoctorante con beca de la DGAPA-UNAM, formó parte del grupo principal de autores y contribuyó de manera significativa a la organización y coordinación del trabajo. La contribución científica aportada por estos investigadores se enmarca en la línea de investigación de Sismología Ambiental para la cual el Centro de Geociencias es pionero en México, y que se ha beneficiado por colaboraciones multidisciplinarias e internacionales y, en gran medida, con el apoyo económico otorgado por CONACyT y la UNAM.

Los sismómetros son instrumentos científicos sensibles que registran vibraciones que viajan a través del subsuelo, conocidas como ondas sísmicas.

Tradicionalmente, la sismología se enfoca en medir las ondas sísmicas que surgen después de un terremoto. Sin embargo, los registros sísmicos de fuentes naturales están contaminados por las vibraciones de alta frecuencia («zumbido») producidas por los humanos en la superficie: caminar, conducir automóviles y trenes generan señales sísmicas únicas en el subsuelo. La industria pesada y el trabajo de construcción también generan ondas sísmicas que se registran en los sismómetros, precisa la publicación.

Existen miles de estaciones de monitoreo sísmico en todo el mundo y, por lo tanto, se requirió de un esfuerzo de equipo para descargar, procesar y analizar la cantidad de terabytes de datos disponibles. Los datos provienen de la comunidad global que incluye redes de monitoreo sísmico de alta gama, así como de sensores sísmicos de ciudadanos, los cuales han sido instalados por individuos y escuelas.

Si bien 2020 no ha visto una reducción en los terremotos, la caída en el «zumbido» antropogénico ha sido sin precedentes. La reducción de ruido sísmico más fuerte se encontró en áreas urbanas, pero el estudio también encontró señales del confinamiento en sensores enterrados a cientos de metros en el subsuelo y en áreas más remotas, como en África subsahariana.

Se encontró una fuerte coincidencia entre la reducción de ruido sísmico y los datos de movilidad humana, extraídos de aplicaciones de mapeo en teléfonos móviles y puestos a la disposición del público por Google y Apple. Esta correlación permite que los datos sísmicos abiertos se utilicen como un amplio proxy para rastrear la actividad humana en tiempo casi real, y para entender los efectos del confinamiento y la recuperación después de la pandemia, sin incurrir en posibles problemas de privacidad.

Los efectos ambientales del confinamiento debido a la pandemia, son amplios y variados, e incluyen la reducción de emisiones en la atmósfera, la disminución del tráfico y la contaminación acústica que afectan la vida silvestre. Este período ha sido acuñado como «antropausa» (https://www.nature.com/articles/s41559-020-1237-z). Este nuevo estudio es el primero a escala global que analiza el impacto de la antropausa sobre la Tierra sólida bajo nuestros pies.

¿Será posible detectar nuevos tipos de señales sísmicas debido al periodo de disminución de ruido sísmico ocurrido en el 2020? El estudio presenta evidencia de que señales sísmicas previamente enmascaradas, se ven con mejor claridad en los registros de sensores en zonas urbanas durante el confinamiento, especialmente durante el día. Los autores esperan que esta investigación genere nuevos trabajos sobre el confinamiento sísmico. Encontrar señales sísmicas escondidas en volcanes y de sismos sería un objetivo clave.

Con el incremento en la urbanización y el crecimiento de la población a nivel global, más gente vivirá en zonas de amenaza geológica. Por lo tanto, será más importante que nunca caracterizar el ruido antropogénico de tal manera que los sismólogos logren entender y puedan monitorear los movimientos del subsuelo bajo nuestros pies, especialmente en las ciudades, señala la investigación.

El artículo completo se puede consultar en: https://science.sciencemag.org/content/early/2020/07/22/science.abd2438

La UNAM no regresará a actividades presenciales tras periodo vacacional

El país ha entrado en una fase epidémica con diferencias de la dispersión de los contagios en las entidades federativas y regiones de nuestra nación. Por ello, las distintas autoridades de salud han emitido semáforos sanitarios diferenciados, de acuerdo con las condiciones sanitarias prevalecientes.

En razón de lo anterior y después de la consulta con la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del Coronavirus, se informa:

Dado que el semáforo sanitario se encuentra en fase naranja en la Zona Metropolitana del Valle de México, y en otras regiones en rojo y naranja, la Universidad no regresará a actividades presenciales a la conclusión del periodo vacacional.

Que las modificaciones al calendario escolar aprobadas por la Comisión de Trabajo Académico del Consejo Universitario para iniciar el ciclo escolar siguiente el 21 de septiembre se mantendrán, siempre y cuando en dicha fecha el semáforo sanitario en la región correspondiente se encuentre en verde.

De no ser así, el inicio de actividades escolares será pospuesto y recalendarizado previa aprobación por las instancias colegiadas correspondientes.

Que en concordancia con las recomendaciones de la UNESCO Respuesta del ámbito educativo al COVID 19, Preparación para la reapertura de las escuelas 1, la UNAM regresará a sus actividades no escolares en forma disminuida, gradual y diferenciada 10 días hábiles después de que el semáforo sanitario municipal o estatal se encuentre en amarillo.

Para efectos de lo señalado en el punto 3, los directores de las entidades académicas y dependencias administrativas:

a) Establecerán, desde el inicio de la fase amarilla y previo a la reapertura, todas las medidas de prevención y seguridad anunciadas y consensuadas con las comisiones locales de seguridad y de conformidad con el documento Lineamientos generales para el regreso a las actividades universitarias en el marco de la pandemia, publicados en Gaceta UNAM el 22 de junio de 2020 .

b) Determinarán horarios de ingreso y salida escalonados evitando las horas de mayor confluencia de tráfico y transporte.

c) Decidirán la forma en que en esta primera etapa regresará el personal académico de tiempo completo y el personal administrativo, dado que el aforo no podrá ser mayor del 30% del total de estas poblaciones en la entidad o dependencia

d) Instruirán al personal académico y administrativo perteneciente a grupos vulnerables o de los considerados dentro de los casos de excepción, para no presentarse a laborar y continuar trabajando a distancia, sin menoscabo de sus derechos y prestaciones laborales durante el tiempo que prevalezca esta situación excepcional.

e) Vigilarán que las medidas sanitarias y de la detección de probables casos se lleven de acuerdo con lo aprobado por el grupo de expertos universitarios.

f) Supervisarán que el responsable sanitario designado revise que los Lineamientos y aquellas medidas que establezca la comisión local de seguridad sean cumplidos para evitar la propagación de la epidemia y que informe semanalmente de sus acciones al Comité de Seguimiento de la administración central. Con base en dichos reportes, evaluarán acciones y revaluarán las medidas implementadas.

g) Propiciarán, con todas las medidas sanitarias y en forma escalonada, la titulación y graduación del alumnado que así lo requiera.

¿Estamos a seis personas de un contagio?

El doctor Jorge Baruch Díaz Ramírez, titular de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero (CAPV) y vocero de la Comisión de Expertos de la UNAM ante la emergencia del COVID-19, habló sobre la teoría de los seis grados aplicada en la cadena de contagio por el SARS-CoV-2.

La teoría de los seis grados de separación establece que cualquier persona está conectada a otra a través de una cadena de conocidos y puede encontrarse con cualquier persona del planeta con una diferencia y distancia de seis enlaces. De tal manera que aplicada en la pandemia actual, se considera que la cadena de contagio no va más allá de seis contactos para llegar a cualquier persona en el mundo.

Díaz Ramírez explicó que hasta el momento no se ha probado esta teoría en la dinámica del SARS-CoV-2, sin embargo, puede orientar a nuevas hipótesis para probar dinámicas de redes sociales físicas entre el esparcimiento de la COVID-19.

“Sabemos que los contactos o las relaciones entre humanos han sido el principal medio o mecanismo de contagio y de dispersión de esta enfermedad. De hecho, sabemos que el distanciamiento físico es una de las maneras más efectivas y seguras para poder reducir el riesgo de contagio del virus SARS-CoV-2″.

El especialista mencionó que las teorías que se enfocan en explicar los contactos entre personas pueden ser muy útiles en el manejo de la epidemia local. “La relevancia que tiene en la distancia física y la estrategia de quedarse en casa, radica en que nosotros disminuyamos el contacto entre personas y esto va a romper la cadena de transmisión. En el caso de la teoría de los seis grados se rompería con este tipo de contactos físicos y ya no se establecerían seis contactos, sería solo uno, nosotros en casa”.

Destacó que es importante aclarar que dicha teoría se mantiene válida incluso en las etapas de confinamiento, porque a través de Internet y diversas plataformas como Zoom, Facebook, WhatsApp entre otras, las personas pueden relacionarse.

“Básicamente, podemos mantener nuestras relaciones a distancia de manera virtual, pero no físicamente. Eso va a ser poco probable porque es una forma segura de evitar contagiarnos”.

Finalmente, Díaz Ramírez refirió que podrían proponerse nuevos modelos de investigación social y de comportamiento, porque a través del medio virtual es posible alcanzar a más personas con menos distancia.

Valeria Luiselli ganó el Premio Fernanda Pivano 2020 por su novela Desierto sonoro

Estados Unidos, “ruinas de un país que se imaginó de un modo y no llegó a ser”

Daniel Francisco/Myriam Nuñez

Entre la lista anual de los libros favoritos de Barack Obama figura Lost Children Archive

La novela Desierto sonoro de la escritora Valeria Luiselli retrata el problema de la frontera entre México y Estados Unidos y la migración centroamericana

La apuesta de los medios de comunicación no es por la historia compleja, reportada; su apuesta es por lo más shockeante, violento, lo que además deshumaniza a las personas, a las que quizás en buena voluntad están tratando de retratar, señala la escritora Valeria Luiselli.

Agrega, en entrevista con UNAM Global, que “al retratar a las personas sólo como víctimas las personas que observan no son capaces tampoco de la empatía profunda con esas personas. Un cuerpo mutilado es un cuerpo deshumanizado, ¿por qué no contar la historia de esa persona antes? Esa persona como hermana de otra persona, alumna de una escuela, madre de unos hijos, profesionista en un ámbito”.

Los medios tienen prisa, la literatura no, acota. No tenemos que llegar rápido a decir las cosas y hay que recordarlo mucho como autor/a de ficción, porque vivimos también en el frenesí del tiempo que marcan los medios y de la velocidad de la vida en general. “Para escribir yo me tengo que recordar parar el tiempo y pensar sin prisa y por eso esta novela Desierto sonoro se centra tanto en el sonido como un medio documental. Uno no puede consumir el mundo de manera inmediata a través de la documentación sonora de un momento, sino que tiene que sentarse a través del tiempo con esa documentación sonora de algo, mientras que una imagen sí puede consumirse instantáneamente. El sonido me obligó a demorarme, a bajar la velocidad del tiempo en el que suelo vivir”.

En la novela Desierto sonoro los personajes miran un Estados Unidos decaído, abandonado, empobrecido, “ruinas de un país que se imaginó de un modo y no llegó a ser. El mundo de la frontera México-Estados Unidos en donde está estallando una crisis migratoria, donde hay una violencia institucional brutal hacia los niños que están llegando a pedir asilo y de un modo más remoto el mundo del que vienen esos niños y que atraviesan esos niños: México-Centroamérica que está presente en la novela, pero está presente sobre todo”.

Así lo retrata Valeria Luiselli en su novela:

“La abuela de las niñas las preparó para el viaje. Les dijo que sería un viaje muy largo y les ayudó a empacar sus mochilas: una biblia, una botella de agua, nueces, un juguete para cada una, ropa interior de recambio. Les hizo unos vestidos a juego, y el día previo a la partida, cosió el número de teléfono de Manuela en el reverso del cuello de los vestidos. Había intentado que se aprendieran de memoria los diez dígitos, pero las niñas no habían sido capaces. Así que cosió el número en los vestidos y les repitió, una dos y muchas veces, una sola instrucción: no debían quitarse nunca los vestidos, ni para dormir, ni siquiera si se les ensuciaban, nunca, y tan pronto como se encontraran con el primer gringo, fuera éste un policía o una persona normal, hombre o mujer, tenían que enseñarle el interior del cuello. Así, esa persona llamaría al número que ella les había cosido en el vestido y les dejaría hablar con su mamá. Ya luego vendría todo lo demás”.

Luiselli señala que le interesa documentar la vida cotidiana casi como con un impulso antropológico de quien sabe o siente que está documentando algo que está por esfumarse. “A pesar de que todo mundo está con las selfis e Instagram, los tuits, a pesar de que todos estamos documentando el minuto a minuto de la vida cotidiana y la vida de la mente hay una sensación de presente efímero”.

La literatura, dice, está hecha de las hebras invisibles que nos unen. “Con el lenguaje tejemos una narrativa en común, una narrativa que no tenemos necesariamente que compartir al 100 por ciento pero que nos da un mundo adentro del cual movernos”.

Examen de ingreso a la UNAM será presencial

La Universidad Nacional Autónoma de México informa que los exámenes de ingreso al bachillerato universitario y a las distintas licenciaturas que ofrece nuestra institución serán aplicados de manera presencial.

Esta decisión se tomó tras evaluar todas las posibilidades existentes teniendo en cuenta que el derecho a la educación y al ingreso a nuestra casa de estudios debe garantizar la seguridad de la identidad de los sustentantes y la igualdad de oportunidades al contestar los exámenes.

La COMIPEMS -y las nueve instituciones que la conforman-, así como el Ceneval, mostraron plena coincidencia con este criterio.

Si bien es cierto que algunas universidades de México y de otros países han implementado exámenes sumativos en línea, en el caso de la UNAM, el hacerlo en línea, favorecería a aquellos aspirantes con mayores oportunidades de conexión a internet y ampliaría la brecha de la desigualdad social en la educación media superior y superior.

Las fechas y sitios de aplicación de estos exámenes se darán a conocer con toda oportunidad a las y los aspirantes registrados y se llevarán a cabo, en todos los casos, bajo estrictas medidas sanitarias y de sana distancia.

Primeras vacunas contra la COVID-19 serán de uso limitado

Hay varias vacunas contra la COVID-19 que avanzan hacia las etapas clínicas. En China hay una que ya le dieron aprobación para uso de emergencia. Hoy se publicaron en Lancet los resultados de la vacuna producida por la Universidad de Oxford. La semana pasada la empresa Moderna dio a conocer también estudio con óptimos resultados.

Lo más probable es que estas primeras vacunas sean de uso limitado. Será para personas con posiciones estratégicas, personal de salud y después vienen las vacunas para uso generalizado, señaló el Dr. Mauricio Rodríguez, integrante de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia contra el Coronavirus, de la UNAM.

Mientras tanto debemos evitar el contagio, identificar pronto a los enfermos, a los grupos vulnerables y protegerlos y seguirnos cuidando, porque para las vacunas generalizadas faltan muchos meses, cuando menos un año, afirmó en entrevista con Prisma RU de Radio UNAM, conducido por Deyanira Morán.

Ventilador de emergencia LINX, un paso más adelante


«Hoy nos acaba de llegar de CONACYT la aprobación técnica del ventilador para uso invasivo desarrollado y validado en un tiempo récord de 8 semanas por LINX-ICN-UNAM, como respuesta al proceso de certificación iniciado el 19 de mayo pasado. Continuamos ahora con las etapas subsecuentes del trámite de certificación temporaria, ya en curso ante COFEPRIS, para tratar de pasar lo antes posible a la etapa de producción de al menos 200 ventiladores que, con un costo unitario inferior a 1000 USD, serán producidos y donados a entidades del sector público de salud en forma gratuita por la UNAM con el apoyo altruista de diversas empresas:

STEREN ELECTRÓNICA S.A. de C.V.
BIOMÉDICA DE REFERENCIA S.A. de C.V.
TRUPER S.A. de C.V.
GIMBEL MEXICANA S.A. de C.V.
LITOPROCESS S.A. De C.V.
PUBLICIDAD VIRTUAL S.A. De C.V
ENGIE México SA de CV
Equipos de Biomedicina de México (EBIME) SA de CV.»

Obtener esta validación no ha sido sencillo. Para el equipo de LINX no sólo se ha tratado de desarrollar y construir un artefacto específico para apoyar a la respiración de afectados gravemente por la COVID-19. El laboratorio del ICN ha tenido que trabajar codo a codo con otros centros de investigación, ponerse en contacto con empresari@s, negociar y dialogar con agencias gubernamentales, y evaluar constantemente los contenidos de sus comunicaciones. Ha sido un proceso arduo porque junto con todos estos actores sociales, LINX tuvo que crear un proceder inédito en la historia de nuestro país por las características de la urgencia, un camino lo más eficiente posible que vincule a todos los sectores políticos, educativos, productivos y comunicativos de México, para resolver un problema sustancial e implementar una solución de orden tecnocientífico: desarrollar, construir y llevar los ventiladores del LINX a los sitios más remotos del país, donde no hay luz, no hay hospital, no hay caminos ni infraestructura de salud, y donde para llegar al primer hospital se requiere de horas, a veces días… Tiempo y recursos que ante la pandemia pueden costar vidas.

¿Por qué invertir en el espacio cuando hacen falta ventiladores y equipos médicos en el país? ¡Pues por eso!

Con frecuencia, el desarrollo de tecnología aeroespacial en México se pone en entredicho, pues ante los problemas nacionales, no poca gente se pregunta si vale la pena invertir en desarrollo para la exploración espacial. Se considera a la investigación básica o al desarrollo tecnocientífico en ámbitos como el espacial, como un mero divertimento sin futuro ni beneficio concreto.

En particular, al ICN y a la UNAM se les cuestiona con frecuencia por la existencia del Laboratorio de Instrumentación Espacial LINX, dirigido por el Dr. Gustavo Medina Tanco, investigador del Departamento de Física de Altas Energías, donde se crean desarrollos tecnocientíficos para la exploración espacial. El proyecto más conocido y más cuestionado se conoce como COLMENA, pues busca enviar unos pequeños robots autoensamblables a la Luna. Los escépticos al proyecto argumentan que, después de todo, en México vamos tarde en la carrera espacial, y que se trata de una investigación modesta y posiblemente irrelevante, en comparación con lo que realizan grandes corporaciones gubernamentales y empresariales en otras naciones y consorcios geopolíticos.

Compartimos con ustedes nuestra respuesta, ilustrada claramente por los tiempos que vivimos. Es una respuesta que como comunidad de científic@s y tecnólog@s debemos conocer y comunicar: todo el trabajo de desarrollo en física e ingeniería, y todo el proceso de gestión política con gobiernos y empresas que se aprendió durante el proyecto aeroespacial del Laboratorio de Instrumentación Espacial LINX, de la UNAM, permitió que en un tiempo récord se creara un ventilador mecánico invasivo para cubrir las necesidades de los lugares más apartados de México, y que además se implementara una línea de producción empresarial, con miras a enfrentar la pandemia.

De los conocimientos e implementaciones en física e ingeniería, a la resolución de retos sociales y políticos

La premura por construir ventiladores de bajo costo, transportables, que respondan a las precarias condiciones de muchas poblaciones de nuestro país, también ha promovido que agencias gubernamentales como Conacyt y la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) modifiquen y adapten sus procedimientos para responder a la contingencia, mediante los desarrollos de colaboraciones entre las universidades, los centros de investigación y las empresas.

En el ámbito de la formación de recursos humanos prioritarios, podemos constatar que mientras los estudiantes creaban un ventilador de emergencia del laboratorio en el que colaboran, pudieron formarse y adquirir experiencia no solo cómo ingenieros o físicos; también conocen hoy, mejor que nadie, qué huecos, fisuras, vacíos legales, dificultades y negociaciones enfrentamos en México ante desarrollos similares. Estos estudiantes que se forman en ingeniería o en física, se forman a su vez como potenciales políticos de ciencia y tecnología adaptados para el contexto mexicano.

Con el ojo puesto en la investigación aeroespacial, en el camino, todos hemos aprendido a resolver problemas nacionales. Los spin-offs del desarrollo tecnocientífico no son únicamente artefactos tecnológicos; siempre, en paralelo, hay spin-offs para lograr la implementación y la gestión política y social de estos desarrollos. Sin la necesidad de implementación de uno, no deviene la necesidad de gestión del otro. Sin desarrollo tecnocientífico no hay modo de elaborar una política científica contextualizada a las necesidades de México para su implementación, ni se adquiere experiencia para la implementación de otros desarrollos futuros, muchos de ellos apremiantes. No desarrollar tecnociencia en México produce un inevitable punto ciego en nuestras posibilidades de creación de políticas para la implementación justa, coherente y eficiente de la ciencia y la tecnología en el espacio social.

De la Luna al espacio social

Con los desarrollos tecnocientíficos no sólo se producen teorías y artefactos que se aplican y sirven con un fin concreto: los conocimientos para llegar a la Luna también pueden aplicarse en otros contextos. En paralelo, el desarrollo tecnocientífico también requiere de una infraestructura política y sociológica que debe construirse y aceitarse continuamente para resolver ya no sólo problemas sobre nuestras tecnologías espaciales, sino para enfrentar asuntos de salud, seguridad y política regional. Esta infraestructura de reglamentaciones y procedimientos políticos, económicos y sociales nunca se crearía si no existe el reto de la implementación tecnocientífica, aunque su motivación sea el espacio o una colaboración con fines de investigación básica. Es decir, los desafíos tecnocientíficos siempre producen y requieren, para cristalizarse, de conocimiento político y social, es decir, de una cultura de política científica: nos desafía a tod@s, para tomar decisiones respecto al mundo común y las implementaciones tecnocientíficas en él.

Finalmente, toda esta batería de conocimiento, a la larga, nos apertrecha mejor para resolver nuestros problemas, con nuestros recursos, en nuestros términos. Las investigaciones básicas y las materializaciones tecnocientíficas que no tienen relación alguna con problemas concretos, a la larga, también nos equipan para enfrentar lo que ni siquiera imaginamos que, en el futuro, deberemos resolver junt@s: empresas, universidades, gobiernos, comunidades, grupos sociales y agentes comunicantes.

Inmunidad de SARS CoV 2

Como sabemos el SARS CoV 2 se describió en diciembre de 2019 y hasta el momento se conoce muy poco sobre sus efectos a largo plazo, la mayoría de los estudios sólo se han enfocado en evaluar la respuesta de nuestro cuerpo mediante anticuerpos en los primeros 30 días de haber confirmado la presencia del nuevo virus.

Gracias a la ciencia sabemos que la mayoría de las personas que se contagian desarrollan anticuerpos contra este virus —los asintomáticos— y los que cursan con cuadros de COVID leve, moderada y severa. Normalmente, nuestro cuerpo tarda dos semanas en producir rápidamente los anticuerpos. Existen tres tipos de anticuerpos que se han estudiado y que se les nombra de acuerdo con letras IgA, IgG e IgM. Los más importantes para esta enfermedad son los anticuerpos IgG e IgM y se pueden crear de manera paralela en algunos casos, y en otros, se generan con diferencia de semanas.

Existen tres factores que se deben tomar en cuenta para la respuesta inmunológica: la intensidad de la respuesta, el tiempo de la respuesta y la duración de los anticuerpos. Sobre la intensidad de la respuesta se ha observado que entre más grave sea la enfermedad, el cuerpo montará una respuesta inmune con mayor intensidad y esto nos puede llevar a complicaciones y un desenlace fatal. Sobre el tiempo de respuesta, sabemos que no varía, lo que quiere decir que en todos los casos el tiempo que el cuerpo tarda en generar una concentración suficiente de anticuerpos disponibles en la sangre para combatir el virus es en promedio de 15 días, el total de los enfermos que se han estudiado han alcanzado niveles de anticuerpos detectables en la sangre después del día 39. Sobre el tercer factor, la duración de los anticuerpos, se sabe muy poco ya que la mayor parte de los estudios han tenido una duración no mayor a los 30 días, recientemente se dieron a conocer los resultados del primer estudio enfocado en evaluar la duración de los anticuerpos en los primeros 90 días de enfermedad.

Las conclusiones más importantes nos demuestran que los anticuerpos de tipo IgA e IgM se mantienen en niveles óptimos en los primeros 20 a 30 días de haber iniciado con signos y síntomas, y posteriormente disminuyen hasta desaparecer en el día 60. En contraste, el anticuerpo de tipo IgG se mantiene presente en nuestro cuerpo por más tiempo, inclusive se ha detectado en niveles elevados durante los 90 días que lleva el estudio, pero a partir del día 60 comienza a disminuir gradualmente su concentración en sangre, en algunos casos, se ha notado una disminución de un 17% comparado con su pico más alto que se alcanza en el día 21 después de haber iniciado con la enfermedad.
Se han identificado varias condiciones que pueden influir positiva o negativamente en el desarrollo de la respuesta inmunológica y con la gravedad de la enfermedad de COVID-19, como la edad y el sexo, aunque son necesarios más estudios científicos para poder llegar a afirmar el papel definitivo que juegan estas características personales en el combate del SARS CoV2.

Un mayor conocimiento de la respuesta inmunológica, y la formación y duración de los anticuerpos, nos permitirá combatir con mayor claridad la pandemia actual y llevar a cabo una transición exitosa hacia la nueva normalidad. Una aplicación práctica de estos conocimientos es poder utilizar las pruebas “rápidas” para detectar anticuerpos en las personas asintomáticas y en evaluar con mayor facilidad los contactos cercanos de los casos sospechosos y confirmados con COVID-19. Otra implicación es saber con exactitud el tiempo ideal para poder aplicar una prueba “rápida”, ya que es fundamental recordar que los anticuerpos alcanzan una concentración ideal mínimo 15 días después de haber iniciado con síntomas, e idealmente, a los 39 días.

Reconocernos vulnerables, primer paso para sobrellevar una crisis

UNAM Global · Reconocernos vulnerables es el primer paso para sobrellevar una crisis

Situaciones estresantes como las que estamos viviendo por la pandemia hacen posible que la capacidad de adaptación del ser humano se ponga a prueba, y en ese contexto, las posibilidades son dos: o nos sometemos o nos sobreponemos.

Optar por enfrentar la adversidad conllevaría retos y desafíos que nos obligaría a reinventar “algo genuinamente nuevo” que podría dar un giro de tuerca a la catástrofe, el verdadero sentido de la resiliencia, señaló la doctora Karla Salazar.

Reconocer nuestra condición de vulnerabilidad es pues el primer paso para sobrevivir ante cualquier crisis.

En el caso particular de la COVID-19, la investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM afirmó en entrevista con Primer Movimiento de Radio UNAM, que esta enfermedad y el aislamiento han alterado las capacidades del individuo, de las familias, las comunidades y los grupos, por lo que debemos buscar nuevas formas de sobrellevar los cambios.

“Hay que reconocer la vulnerabilidad radical que estamos viviendo como humanidad, y para ello debemos hacer un análisis de la vulnerabilidad social que ha colocado a grandes sectores de la población en una situación de desventaja. Ante un miedo generalizado y una percepción justificada de vulnerabilidad corremos el riesgo de perder el sentido comunitario”.

Para la académica universitaria el hecho de llamar “distancia social” a la distancia física es, quizá, un detonante más que facilita el individualismo, ya que se han generado todos los escenarios posibles para reaccionar de diferentes formas ante cualquier situación de transformación. Por ello, conmina a rescatar los vínculos promoviendo recursos comunitarios y relacionales que eviten vivir en soledad cualquier proceso de dolor o pérdida.

En ese sentido, el uso de la flexibilidad es importante y necesario. El sólo hecho de pensar que la vida y nuestras formas de relacionarnos han cambiado nos crean sensaciones de impotencia que nos hacen creer haber “perdido el control como individuos, como grupos, como colectivo”. Sin embargo, sentir miedo y no pavor nos facilita tener un balance sobre nuestras situaciones, pues “no siempre la realidad la tenemos que encajar en un cuadrado perfecto”.

 

Wayaks, una visión diferente de ver la vida

En tiempos de crisis lo sencillo es parar, pero no para pensar en cómo manejar la situación y capitalizar las oportunidades, sino para bajar el telón de un solo golpe. La pandemia por coronavirus nos trajo un sinfín de incertidumbres, su paso por nuestro país nos mostró la clave con la cual salir avante: el trabajo en conjunto, y en ese sentido, la labor de la Universidad Nacional Autónoma de México continúa en marcha.

A lo largo de ocho años el equipo Wayaks ha representado a la UNAM en diferentes festivales, concursos y actividades que los ha colocado en el más alto escalón del podio que mide y premia sus conocimientos adquiridos en sus aulas. Pero Wayaks es más que eso: forma líderes capaces de enfrentar cualquier adversidad, ya sea profesional o personal.

Al respecto, Carlos Calleja comentó que su pertenencia al equipo le permitió darse cuenta de sus capacidades: “Nosotros somos de compartir los triunfos, porque queremos que todos se sientan importantes y tengan esa seguridad que a veces nos hace falta para darnos cuenta de todo eso que somos capaces. Yo no sabía de lo que era capaz hasta que gané”.

En su paso por el Robotic People Fest (RoP Fest) 2020 los universitarios estuvieron dentro de los tres primeros lugares en las categorías donde participaron de forma virtual.  Sus proyectos, más que pensados para concursar en el festival internacional, fueron diseñados para hacerle frente a cualquier siniestro o emergencia que se pueda presentar.

Con un vehículo sustentable de rescate (dispositivo de carrizo pensado para apoyar en los trabajos de rescate) y la elaboración de una red de drones (software para crear un diagrama de control de vuelo que sea capaz de trazar una trayectoria específica), los estudiantes contribuyen a la labor social que se realiza en torno a la crisis sanitaria que actualmente padecemos.

Esta primera ola de SARS-CoV-2, que se ha metido a los hogares de miles de mexicanos, también tocó la puerta de uno de sus integrantes. El caso de José Alberto les valió para apoyar al primer frente de batalla que lucha por curar a los enfermos.

Gracias al apoyo de la comunidad universitaria de la Facultad de Ingeniería (FI) y la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, así como a la gente externa, el equipo multidisciplinario logró recaudar los fondos económicos suficientes para fabricar, ellos mismos, las caretas que les fueron donadas al personal médico de algunos hospitales.

“Es esperanzador saber que una parte del club se enfoca en ayudar a las personas que en este momento están sufriendo”, refirió en entrevista para UNAM Global, Emmanuel Cartas.

Neftalí Elorza López, profesor y líder del equipo, mencionó que la experiencia obtenida en el RoP Fest 2020 les da el impulso para mejorar varios de sus proyectos, como es el caso del robot programado para recibir instrucciones (Simulador Intermedio) y llevarlos a participar en la Feria Mexicana de Ciencias e Ingeniería, en la cual han obtenido la medalla de oro en pasadas ediciones.

La familia Wayaks también busca apoyar a profesores de media superior a través del servicio social que realizan sus integrantes. Pionero en este proyecto, Zahíd González pone a prueba sus conocimientos y habilidades en el plantel Vallejo del Colegio de Ciencias y Humanidades. Con esta labor, los futuros ingenieros no sólo pretenden competir, sino apoyar a las nuevas generaciones “inculcándoles el hábito del trabajo, de la competencia, para no sólo tener campeones en la Facultad de Ingeniería o en la FES Aragón, sino en otras escuelas”.

Wayaks sigue vigente en esta nueva etapa de vida, donde las investigaciones y los proyectos cobrarán luz con o sin pandemia. En este momento se conforma por siete estudiantes de la Facultad de Ingeniería y 32 de la FES Aragón, los cuales son capitaneados por Eduardo Barragán. Entre sus participantes se encuentran: Carlos Calleja, Julio César Castañeda, Alberto Vázquez, Jessica Ávila, Rodrigo Alcántara, Melissa Hernández, Emmanuel Cartas, Alejandro Sánchez, Belem Medina, Ramón Mier y Zahíd González.