Piernas inquietas, prueba de mal sueño

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Nota original de: Gaceta UNAM
Autora de la nota: Leticia Olvera
Fecha de publicación: 11 de enero de 2021
https://www.gaceta.unam.mx/piernas-inquietas-prueba-de-mal-sueno/

  • Dolor profundo, tensión muscular y calambres
  • El síndrome ocasiona insomnio, bajo rendimiento físico y cognitivo, enfermedades cardiovasculares y cambios de ánimo
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Las personas que padecen síndrome de piernas inquietas (RLS, por sus siglas en inglés) tienen de 70 a 95 por ciento de probabilidad de sufrir trastorno de movimiento periódico de las extremidades durante la noche, lo cual a su vez puede ocasionarles insomnio y otras alteraciones físicas y cognitivas.

Rafael Santana Miranda, responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina, aseveró lo anterior y explicó que el RLS está íntimamente relacionado con manifestaciones de dolor profundo, tensión muscular, calambres a nivel de pantorrillas que se producen al estar en reposo, lo cual disminuye o desaparece en cuanto se reinicia el movimiento de las piernas.

El origen de este padecimiento puede ser diverso, el más común es por deficiencias en el metabolismo del hierro. Por ejemplo, cuando un paciente presenta problemas ginecológicos, gastrointestinales o deficiencias nutricionales, insuficiencia renal, que implican en su mayoría pérdidas insensibles de tejido hemático (pequeños sangrados).

La recuperación de esas pérdidas, precisó, requiere de la sospecha clínica, la confirmación mediante pruebas de laboratorio, el control de la causa subyacente y el tratamiento restitutivo, lo cual no es una tarea fácil.

Esa deficiencia genera alteraciones de movimiento durante el dormir, dado que el hierro no sólo sirve para la formación de hemoglobina, sino que está asociado con la formación de neurotransmisores que tienen que ver con el movimiento, señaló el somnólogo.

De modo que buena parte de quienes lo padecen mueven involuntariamente las piernas y los brazos al dormir, situación que les producirá fragmentación del sueño por múltiples despertares, microdespertares y cambios de fase.

Dichas irregularidades se asocian con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas. Pero también con sintomatología diurna con bajo rendimiento físico, cognitivo y cambios en el estado de ánimo, puntualizó.

En todos los trastornos del dormir se recomienda una adecuada higiene del sueño con horarios fijos, buenos hábitos en la alimentación y un estilo de vida saludable que incluya realizar alguna actividad física de manera habitual.
En todos los trastornos del dormir se recomienda una adecuada higiene del sueño con horarios fijos, buenos hábitos en la alimentación y un estilo de vida saludable que incluya realizar alguna actividad física de manera habitual.

El maestro en Rehabilitación Neurológica indicó que no hay tanta diferencia en la presencia de este síndrome entre hombres y mujeres, y en algunas naciones se ha encontrado que se da una prevalencia de tres a 10 por ciento de la población.

Consideró que estos problemas tendrían que diagnosticarse desde el primer nivel de atención para evitar que se compliquen; es decir, “el médico general, por ejemplo, debe indagar si las causas del insomnio secundario a probables trastornos de movimiento, son consecuencia de deficiencias nutricionales u otras afecciones como las gastrointestinales o insuficiencias”.

El RLS en los niños es muy curioso porque ellos piden a sus padres les den masaje en los pies antes de dormir y así logran conciliar el sueño. Cuando duermen con otro hermano la queja de éste es que lo patea o no deja de moverse, dijo.

Santana Miranda se refirió a la importancia de hacer una buena anamnesis, exploración física y apoyo de estudios de laboratorio y gabinete para diferenciar las alteraciones de movimiento de otros males como la epilepsia, ansiedad, insuficiencia venosa o arteria en extremidades, así como trastornos comprensivos a nivel medular u otro tipo de enfermedades que cursan con dolor en extremidades.

Tratamiento

“Después de hacer un diagnóstico, basado en la clínica y estudios complementarios, podemos dar un tratamiento que incluya el suministro del nutriente, si se padece de anemia; o un neuromodulador o un agonista dopaminérgico si es el caso”, asentó.

En todos los trastornos del dormir se recomienda una adecuada higiene del sueño con horarios fijos, buenos hábitos en la alimentación y un estilo de vida saludable que incluya realizar alguna actividad física de manera habitual, mencionó.

“También debe evitarse el consumo alto de activadores, como refresco y cafeína, para tratar de mitigar la deuda que tenemos de sueño. Es un hecho que como sociedad no dormimos las horas que debemos de acuerdo con nuestro grupo de edad, género y condición”, concluyó.

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Dolor crónico, un problema subestimado

Quizá se sienta como algo menor, pero está allí recurrente, molesto. En ocasiones dura varios días, a veces se va por un rato y con el tiempo se aprende a vivir con él, aunque no es lo correcto porque limita la calidad de vida y puede desencadenar problemas más graves de los que en un principio se esperaban.

El dolor crónico suele ser un problema subestimado, ya que en caso de no atenderse puede llegar incluso a causar la muerte (un estudio de Annals of Internal Medicine reveló que las personas que sufren dolor crónico pueden estar en mayor riesgo de suicidio).

Hace unas semanas, la Federación Latinoamericana de Asociaciones para el Estudio del Dolor informó que en la región 42 por ciento de la población sufre esta enfermedad. En México, aunque no hay datos precisos, de acuerdo con un trabajo elaborado por la Revista Mexicana de Anestesiología titulado ‘Perfil algológico del paciente con enfermedad del sistema musculoesquelético’ se estima que poco más de 28 millones de habitantes padecen este dolor.

Para entender qué es el dolor crónico, la coordinadora del Grupo de Cuidados Paliativos del Seminario de Estudios sobre la Globalidad en Pregrado de la Facultad de Medicina de la UNAM, Nayely Vianey Salazar Trujillo, precisó que es importante conocer que el dolor se clasifica en dos categorías: agudo y crónico.

“El dolor agudo es consecuencia de un daño tisular concreto y tiene una duración limitada. Cesa cuando deja de producirse la lesión o causa que lo origina. Por su parte, el dolor crónico es uno que persiste en el tiempo, más allá de 3 a 6 meses, incluso después de cesar la causa que lo causó; o es un dolor relacionado con una enfermedad crónica que causa dolor continuo, o en la que el dolor es episódico durante largos lapsos”, comentó.

De igual manera, agregó, “mientras el dolor agudo es protector, el dolor crónico se comporta como una enfermedad, haciéndose independiente de la causa que lo desencadenó”.

Dolor crónico

¿Cuántos tipos de dolor crónico existen?

En 2019, la Organización Mundial de la Salud actualizó la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), por lo que hubo cambios en la clasificación del dolor crónico. De acuerdo con el organismo este padecimiento se clasifica en siete grupos:

  1. Dolor crónico. Que se define de forma separada en dos entidades: primario, caracterizado por una alteración funcional o estrés emocional no explicable por otra causa y se plantea como una enfermedad en sí misma o secundario, que representa un síntoma de una condición clínica subyacente.
  2. Dolor crónico por cáncer. Como su nombre lo indica, este dolor es propio del cáncer o a raíz del tratamiento para combatirlo.
  3. Dolor crónico postquirúrgico o postraumático. Dolor que aparece o aumenta después de un procedimiento quirúrgico y que incluso persiste más allá del proceso de curación.
  4. Dolor crónico neuropático. Aparece cuando hay una lesión o enfermedad en el sistema nervioso somatosensorial (a nivel periférico o central).
  5. Dolor orofacial y cefalea. Son malestares ubicados en la cara y que lastiman la cavidad oral por origen dental (falta de limpieza) o daños en las estructuras que conectan la mandíbula.
  6. Dolor visceral crónico. Se origina en los órganos internos de las cavidades torácica, abdominal y pélvica.
  7. Dolor crónico musculoesquelético. Procede del dolor que surge de los huesos, articulaciones, músculos, columna vertebral, tendones o tejidos blandos.

Las citocinas y su influencia en el dolor crónico

En las enfermedades que se manifiestan con un proceso inflamatorio agudo o crónico, las citocinas pueden ser reconocidas y utilizadas para desencadenar diversas reacciones celulares que se incluyen en la actividad, proliferación y mantenimiento de una respuesta inflamatoria y antiinflamatoria. Teniendo las citocinas un rol muy importante en el dolor, actuando por medio de diferentes mecanismos en varias vías de transmisión del dolor y a partir de esto la importancia del manejo impecable del dolor agudo y un tratamiento del dolor crónico atendiendo la etiología.

Basado en lo anterior, Salazar Trujillo indicó que “las proinflamatorias juegan un papel importante en el dolor crónico, ya que un alto nivel de éstas contribuye a la inflamación de la región que duele”.

Para comprender mejor el tema, tomemos como ejemplo una cirugía en una rodilla. Las citocinas antiinflamatorias se encargarán de reducir el dolor en la región donde está la herida o la zona dañada que fue operada, favoreciendo el proceso de cicatrización de ésta. Sin embargo, si hay una producción exagerada de citocinas antiinflamatorias, por un inadecuado manejo del dolor, que contribuyen con la inflamación de la zona, sensibilizando los nervios periféricos y posteriormente una sensibilización a nivel cerebral pudiendo originar dolor crónico si persiste más allá de 12 semanas.Dolor crónico

¿Cómo influyen nuestras emociones en el dolor crónico?

El tratamiento para las personas con enfermedades crónicas es un reto complicado para los profesionales, señaló Nayely Salazar, debido a que “implica no sólo la eficacia de los medicamentos, los ejercicios propuestos y la respuesta de cada paciente, sino que se requiere el desafío de lidiar con la capacidad emocional y resistencia del paciente”.

Partiendo de ese punto, las emociones influyen en gran medida en el desarrollo del dolor crónico, ya que varios estudios han comprobado eso y de hecho, una de las más recientes investigaciones, bajo el título ‘Aspectos emocionales del dolor crónico aislados en circuitos cerebrales’, elaborada por un equipo de científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, demostró que los estados emocionales negativos (ansiedad, depresión, tristeza) y la desmotivación pueden ser factores importantes que elevan la posibilidad de sufrir dolor crónico o incluso si ya se tiene, sentirlo más.

De acuerdo con José Morón Concepción, coautor del estudio, el dolor crónico no sólo es la desagradable sensación física; también tiene un componente emocional negativo. Por tanto, “es necesario enfocarse en tratar ambas áreas, de lo contrario no podemos aliviar realmente el dolor de las personas”.

Especialistas en el tema señalan que es necesario que las personas recuperen poco a poco sus actividades cotidianas, que se informen sobre su enfermedad para conocerla. Si pueden, practicar algún deporte, aprender relajación y evitar conversaciones que giren en torno al dolor, para así afrontar de la mejor forma su padecimiento crónico y normalizar su vida con equilibrio en su entorno personal, familiar y laboral.Dolor crónico

Tratamiento

La forma de combatir el dolor crónico es multimodal y multidisciplinaria, así lo afirmó la doctora Nayely Vianey Salazar Trujillo. Entre los posibles tratamientos destacan:Dolor crónico

  1. Medicamentos.
  2. Neuroestimulación: Se estimula la médula espinal con pequeños impulsos eléctricos que bloquean la transmisión de mensajes de dolor al cerebro.
  3. Ergoterapia: También conocida como terapia ocupacional, busca que los pacientes mejoren sus capacidades de salud física, funcional, emocional y psicológica. De igual manera, se encamina al paciente para que se adapte a vivir con su afectación crónica e incrementar su bienestar.
  4. Cirugía.
  5. Medidas psicosociales/rehabilitación.
  6. Neurólisis. Esta técnica consiste en someter al tejido lesionado a una emisión de radiofrecuencia a través de una aguja con anestésico local. Con este método se pueden reducir o eliminar lesiones nerviosas, lesiones de nervios dañados por cirugía y atrapamientos nerviosos.

Equinoccio de otoño es el próximo 22 de septiembre

El próximo 22 de septiembre es el equinoccio de otoño, ¿qué tiene de especial esta fecha? De acuerdo con Julieta Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, es un día en el cual las horas de luz y de obscuridad son iguales. De hecho, existen dos días así al año que son en la llegada del otoño y en la entrada de la primavera.

A partir del equinoccio de primavera la duración de la noche es cada vez menor, y cada día tiene más horas de luz. En cambio, en el equinoccio de otoño las noches son más largas hasta alcanzar su máximo en el solsticio de invierno.

¿Por qué ocurren estos fenómenos naturales? Los planetas dan vueltas alrededor del Sol, pero resulta que los equinoccios se producen por los ejes de rotación de los planetas que están inclinados.

Sin embargo, no todos los planetas son iguales. Por ejemplo, el eje de rotación de Mercurio y Júpiter no están inclinados. Por eso, en Júpiter los días y las noches son iguales, pero ¿qué pasa en Urano que tiene un movimiento distinto porque va acostado en su órbita? Pues tiene estaciones extremas.

En cambio, en la Tierra y Marte que tienen una órbita inclinada de 23 grados su clima es distinto. Por ejemplo, cuando el hemisferio norte de la Tierra se inclina hacia el Sol, tiene más luz del ecuador hacia arriba, pero cuando se encuentra a la inversa sucede lo contrario.

Es decir, la duración de los días y las noches cambian en la Tierra debido a su eje de rotación que está inclinada. Pero resulta que hay dos días cuando la luz y la obscuridad son idénticas, que es en el llamado equinoccio de otoño y de primavera. En el resto del año o los días son más largos o cortos.

Los mayas y los astros

Los Mayas sabían perfectamente sobre los cambios de estación del año, y lo dejaron escrito en sus códices, donde se encuentran registradas sus observaciones astronómicas.

Además, en varias de sus estructuras arquitectónicas se reflejaba este conocimiento. Por ejemplo, el juego de pelota se encuentra alineado para saber cuándo es el equinoccio.

Además, en sus construcciones como la pirámide de Chichén Itzá, en la misma fecha el Sol ilumina la escalera y pareciera que desciende una serpiente.

Este fenómeno se produce dos veces al año, tanto en el otoño como en la primavera. Es decir, son dos días del año cuando hay igual número de días de luz y de obscuridad.

Por último, Julieta Fierro recomendó a la población no acudir en esta fecha a las ruinas prehispánicas, ya que es un día común y corriente, no hay energía alguna pero sí se desgastan las ruinas por el exceso de personas.

Nueva imagen de Neptuno, con vistas más claras de sus anillos

La cámara de infrarrojo cercano de Webb (NIRCam, por sus siglas en inglés) genera imágenes de objetos en el rango del infrarrojo cercano entre 0,6 y 5 micras, por lo que Neptuno no se ve azul a través de los instrumentos de Web. De hecho, el gas metano absorbe con tanta fuerza la luz roja e infrarroja que el planeta está bastante oscuro en estas longitudes de onda del infrarrojo cercano, excepto donde hay nubes de gran altitud. Tales nubes de hielo de metano se destacan como rayas y manchas brillantes, que reflejan la luz solar antes de que sea absorbida por el gas metano.
Créditos: NASA, ESA, CSA, STScI

Neptuno ha fascinado a los investigadores desde su descubrimiento en 1856. Hoy, después de más de 100 años, el telescopio astronómico James Webb revela imágenes más claras y desde otra perspectiva nueva de los anillos de Neptuno.

La última vez que la humanidad logró captar este planeta fue hace más de 30 años con la sonda Voyager 2 de la NASA, que sobrevoló el planeta en 1989.

Sin embargo, lo que más llamó la atención de la imagen, es que captó anillos que no habían sido vistos ni con dicha sonda. Estos son brillantes, angostos y muestran las bandas de polvo más tenues de dicho planeta.

A decir de Heidi Hammel, experta en sistemas de Neptuno y científica interdisciplinaria del equipo del telescopio Webb, esta es la primera vez que vemos los anillos en infrarrojo.

Situado 30 veces más lejos del Sol que la Tierra, Neptuno orbita en la remota y oscura región del Sistema Solar exterior. A esa distancia, el Sol es tan pequeño y débil que el medio día en dicho planeta es similar a un crepúsculo poco iluminado en la Tierra.

Este planeta es un gigante de hielo con una composición química en su interior. En comparación con los otros gigantes gaseosos como Júpiter y Saturno, Neptuno es mucho más rico en elementos pesados que el hidrogeno y el helio.

Esto se evidencia en su apariencia azul que fue captado por el telescopio espacial Hubble en las longitudes de onda visibles, y que son causadas por pequeñas cantidades de metano gaseoso.

La cámara de infrarrojo del Webb genera imágenes en el rango del infrarrojo cercano entre 0,6 y 5 micras, por lo que Neptuno no se ve azul a través de los instrumentos del Webb, sino que el gas metano absorbe con tanta fuerza la luz roja e infrarroja que el planeta se observa oscuro, excepto donde hay nubes de gran altitud.

Dichas nubes de hielo de metano destacan como rayas y manchas brillantes que reflejan la luz solar antes de ser absorbida por el gas metano.

Imágenes de otros observatorios, incluyendo al telescopio espacial Hubble y el Observatorio W.M. Keck, han registrado estas características de las nubes en rápida evolución a lo largo de los años.

¿Qué vemos en la imagen del gigante de hielo Neptuno captada por Webb? Webb captó siete de las 14 lunas conocidas de Neptuno: Galatea, Náyade, Talasa, Despina, Proteo, Larisa, y Tritón. La luna grande e inusual de Neptuno, Tritón, se destaca en este retrato tomado por Webb como un punto de luz muy brillante que muestra los picos de difracción característicos que se ven en muchas de las imágenes de Webb.
Créditos: NASA, ESA, CSA, STScI

Una delgada línea de brillo que rodea el ecuador del planeta podría ser una señal visual de la circulación atmosférica global que alimenta los vientos y tormentas de Neptuno.

La atmósfera desciende y se calienta en el ecuador, y por lo tanto brilla más en longitudes de onda del infrarrojo que los gases circundantes más fríos.

Regularmente, el polo norte de Neptuno está fuera de la vista de los astrónomos, pero las imágenes del James Webb sugieren un brillo intrigante en esa área.

En el polo sur, hay un vórtice previamente conocido, pero es la primera vez que un telescopio revela una banda continua de nubes de alta latitud que lo rodean. Además, el Webb captó siete de las 14 lunas conocidas de Neptuno.

En la imagen también destaca un pico de luz muy brillante que muestra los picos de difracción característicos en las imágenes tomadas por el Webb, pero no es una estrella. Más bien, es un satélite inusual de Neptuno, llamado Tritón.

Tritón está cubierto de un brillo helado de nitrógeno condensado y refleja un promedio del 70 por ciento de la luz solar que le llega. Así eclipsa a Neptuno en esta imagen porque la atmósfera del planeta está oscurecida por la absorción de metano en estas longitudes de onda del infrarrojo cercano.

Tritón orbita a Neptuno en una órbita retrógrada inusual, por ello los astrónomos han especulado que este satélite era originalmente un objeto del cinturón de Kuiper y fue capturado por la órbita de dicho planeta.

Para el próximo año, se tienen programados estudios adicionales con Webb tanto de Tritón como de Neptuno.

https://ciencia.nasa.gov/webb-capta-la-vista-mas-clara-de-los-anillos-de-neptuno-en-decadas

Alto consumo de grasas podría asociarse con alzhéimer

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  • Ana Brígida Clorinda Arias Álvarez investiga qué causas bioquímicas se relacionan con el mecanismo que produce algunas lesiones en el cerebro de quienes lo padecen
  • En México un millón de personas la presentan; la OMS y ADI estiman que para 2050, a nivel mundial, la tendrán 131.5 millones de individuos

Considerada la nueva epidemia del siglo XXI, el Alzheimer es un padecimiento mental incurable que degenera las células nerviosas del cerebro y disminuye la masa cerebral, de tal manera que los pacientes muestran importante deterioro cognitivo (en el pensar, recordar y razonar), el cual se manifiesta en dificultades en el lenguaje, pérdida de memoria y del sentido de la orientación, así como dificultades para la resolución de problemas sencillos de la vida cotidiana.

Aunque un porcentaje reducido de casos se debe a causas genéticas y hereditarias, en la mayoría participan enfermedades como obesidad, diabetes e hipertensión, así como hábitos de vida en los que podemos incidir, como el sedentarismo y alto consumo de grasas y azúcares refinadas (que también se convierten en lípidos), asegura la experta del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO) de la UNAM, Ana Brígida Clorinda Arias Álvarez.

La científica trabaja desde hace 25 años en temas de envejecimiento cerebral y enfermedades asociadas. Por ello, investiga qué causas bioquímicas están relacionadas en el mecanismo básico que produce algunas lesiones en el cerebro de las personas con Alzheimer. Ha encontrado que el consumo de dietas altas en grasas podría participar.

En el Laboratorio de Neuroquímica del IIBO, Arias y sus colaboradores estudian modelos de ratones transgénicos que sobreexpresan la proteína beta-amiloide y producen la proteína tau anormal. “Nos interesa saber en la progresión del padecimiento qué otros elementos aparecen asociados al envejecimiento que pueden agravar el padecimiento”.

Analizan la bioenergética de la neurona, porque algunos de los factores de riesgo que se han descrito son por estilo de vida: obesidad, hipertensión, diabetes, precisa Arias Álvarez.

“Nos hemos enfocado a estudiar algunos de estos marcadores, cómo afectan las dietas altas en grasa a la función neuronal y se relacionan con situaciones bioenergéticas neuronales. Queremos saber qué mecanismos desencadenan la aparición de estos marcadores que son las placas y ovillos”, indica.

Aunque no hay evidencias científicas, se piensa que el origen de la enfermedad se debe a una combinación de factores de riesgo, algunos de ellos no modificables como la edad o la genética; y otros modificables, como el estilo de vida.

Deterioro progresivo

El Día Mundial del Alzheimer, que se celebra el 21 de septiembre, fue proclamado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y auspiciado por Alzheimer’s Disease International (ADI). Ambas instituciones estiman que para 2050 el número de individuos con esta enfermedad ascenderá a 131.5 millones en el mundo. Se trata de la causa más frecuente de demencia en las personas mayores.

Arias Álvarez destaca que en México existe al menos un millón de casos registrados en hospitales, aunque podrían ser más, pues numerosas personas reciben los cuidados en casa.

No existe un tratamiento para prevenir la enfermedad ni para frenar el avance. Se prescriben medicamentos que ayudan con algunos síntomas y mejoran la calidad de vida de los pacientes, pero solo suele ser útil en las primeras fases, perdiendo su utilidad en las más avanzadas, alerta la experta.

Una vez que aparecen los primeros síntomas, las personas se van degenerando y se vuelven más dependientes, de tal manera que requieren ayuda para actividades cotidianas como vestirse, asearse y comer. Poco a poco se harán imprescindibles las atenciones permanentes de un cuidador.

El Alzheimer –prosigue– afecta al enfermo y a sus familiares y entorno, ya que es difícil ver el deterioro de un ser querido, y las personas cercanas con frecuencia padecen ansiedad y depresión.

Cambio bioquímico

Lleva el nombre del doctor Alois Alzheimer, quien en 1906 notó cambios en el tejido cerebral de una mujer que había muerto de una enfermedad mental extraña. Sus síntomas incluían pérdida de memoria, problemas de lenguaje y comportamiento impredecible. Después de su deceso, el médico examinó su cerebro y encontró numerosas agrupaciones anormales (llamadas placas amiloideas) y conjuntos de fibras enredadas (nombradas ovillos neurofibrilares u ovillos de tau).

“Estas dos lesiones son proteínas que sufren un cambio bioquímico que permite que se empiecen a autoagregar entre sí. En el caso de los ovillos neurofibrilares son como marañas de una proteína que se llama tau, la cual, en condiciones normales, cumple una función muy importante que forma parte de los microtúbulos del citoesqueleto de la neurona y transporta materiales a todo lo largo de las neuronas. En el Alzheimer tau se empieza a despegar de los microtúbulos y sufre un cambio bioquímico que consiste en un aumento en la fosforilización de la proteína y a veces su acetilación, y entonces se empieza a pegar entre ella formando filamentos de proteína que se acumulan en la neurona, la aíslan y la inactivan” abunda.

En cuanto a las placas amiloideas, están formadas por una proteína llamada beta-amiloide, que se empieza a procesar de una manera anormal y se acumula en el espacio extraneuronal formando placas de agregados proteicos que alteran la comunicación entre las neuronas.

“Son las dos lesiones que siempre se encuentran en el cerebro de pacientes con Alzheimer, donde las neuronas terminan aisladas”, precisa la universitaria.

Otra característica de la enfermedad es la pérdida de conexiones entre las neuronas, las cuales transmiten mensajes entre distintas partes del cerebro y desde este a los músculos y órganos del cuerpo.

Arias Álvarez detalla que las lesiones cerebrales se comienzan a producir 15 o 20 años antes de la manifestación del padecimiento. “Cuando empiezan los primeros síntomas de alarma como pérdida de memoria a corto plazo, desorientación en tiempo y espacio, problemas de lenguaje, algunas alteraciones del juicio y depresión, pasan uno o dos años para que se haga el diagnóstico, y de ahí la progresión de la enfermedad va siendo cada vez más rápida, en cuatro o cinco años”, asevera la universitaria.

El Comité de Médicos por una Medicina Responsable publicó un estudio en donde se presentan siete hábitos que podrían reducir de 70 a 80 por ciento la presencia del Alzheimer: reducir el consumo de grasas saturadas; que verduras, frutas y legumbres sean la base de la pirámide alimenticia; consumir alimentos con vitamina E y alimentos con vitamina B12; evitar los multivitamínicos con hierro y cobre (a menos que lo indique un médico); evitar cocinar en ollas y sartenes de aluminio, además de mantenerse activo físicamente.

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5 películas para entrarle al cine de luchadores

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM
21 de septiembre de 2018
https://www.gaceta.unam.mx/5-peliculas-para-entrarle-al-cine-de-luchadores/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Hacen falta más de tres caídas para conocer a fondo la extensa y rica historia del cine de luchadores en nuestro país.

Tomando como base el libro Queremos ver sangre, les sugerimos estas cinco películas para iniciarse en el mundo del pancracio cinematográfico.

1.-Neutrón, el enmascarado negro (1960)

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El héroe de esta película fue uno de los pocos que no existió en los encordados. El enmascarado, Neutrón, debía enfrentar a una banda de rufianes antes de que estos roben una peligrosa fórmula.

Cuenta con las actuaciones de Wolf Ruvinskis, Julio Alemán, Claudio Brook y Rosita Arenas.

2.-Santo contra las lobas (1972)

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Rodolfo Guzmán Huerta, mejor conocido como El Santo, fue la más grande estrella de la lucha libre y del cine mexicano. Aquí debe enfrentar a un grupo de lobas, como en pocas películas, el Santo se enfrenta a una amenaza en apariencia insuperable.

El héroe es mordido por un licántropo y debe vencer al clan antes de que la luna cambie de fase.

3.-Arañas infernales (1968)

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La reina de la galaxia Arácnea llega a nuestro planeta con la intención de alimentarse de cerebros humanos. Blue Demon es la única esperanza de la humanidad, la única manera de ganar es triunfando en el ring.

4.-Las Vampiras (1969)

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Otro de los grandes nombres del ring, Mil Mascaras, debe acabar con una banda de vampiros que amenaza con esclavizar a la población entera.

El afamado actor John Carradine, quien participó en las películas de John Ford y apareció en Los diez mandamientos, interpreta al Rey de los Vampiros.

5.-Huracán Ramírez (1953)

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Un viejo luchador, Tonina Jackson, divide su tiempo entre caídas y cuidar a sus dos hijos. Sin embargo, un luchador llama su atención, Huracán Ramírez… más porque se niega a aceptar su desafío sobre el ring.

Tonina se llevará una verdadera sorpresa cuando descubra la identidad del misterioso enmascarado.

 

 

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La Lucha Libre empoderó a las mujeres

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM
Autoras: Michel Olguín Lacunza / Myriam Núñez

7 de marzo de 2019
https://www.gaceta.unam.mx/la-lucha-libre-empodero-a-las-mujeres/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
  • Las luchadoras mexicanas aún no están en los encuentros estelares de Lucha Libre, pero son cotizadas en el extranjero donde llenan estadios.

“Desde hace 85 años existe la Lucha Libre en México, pero no fue hasta finales de la década de los 80 que las mujeres ingresaron al ring en la Ciudad de México, un hecho que marcó la diferencia para el género femenino”, dijo José Ángel Garfias Frías, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM.

Durante el III Coloquio de Investigaciones de Lucha Libre llevado a cabo en la FCPyS, Rossy Moreno y Lady Apachecharlaron sobre los obstáculos y satisfacciones que han tenido en esta carrera.

En entrevista para UNAM Global, Rossy Moreno recordó que desde el momento que se subió al ring fue un reto, no importó el contrario ni absolutamente nada, sólo que empezó con un trabajo muy fuerte.

“En algún momento me encontré con la misoginia de mis compañeros, y fue duro y pesado, al principio me tuve que aventar mis rounds, pero hasta la fecha ya lo logramos y nos apoderamos de este espacio”.

Para cumplir sus metas, Rossy Moreno destacó que fue fuerte y segura de sí misma. “Siempre peleé por mis derechos como luchadora y promotora, claro, sin faltarle el respeto a mis compañeros, queriéndolos y hasta la fecha los sigo maltratando pero sí me quieren”.

Por su parte, Lady Apache, con 30 años de trayectoria, detalló que nunca pensó en ser luchadora, ella soñaba con ser maestra de educación física. “Les puedo decir que nunca vi a la Lucha Libre como un medio de vida”.

No obstante, hoy se siente muy afortunada de pertenecer a las mejores empresas de este deporte como la Arena México, la Triple AAA y otras tantas en el extranjero.

Destacó que este empoderamiento en las luchas les permitió a las mujeres demostrar que tienen gran capacidad. “Tenemos que quitarnos esos estigmas de ser el sexo débil y comprometernos para trabajar con nosotras mismas, y así ganarnos el respeto y continuar con lo que amamos, que en mi caso es la Lucha Libre”.

De hecho, Lady Apache narró que el deporte siempre se le facilitó y le abrió las puertas en cualquier lugar, y en cualquier país. “Me considero muy afortunada porque he tenido la ocasión de estar en diferentes países, y bueno ahora puedo compartirlo con las generaciones que llegan”.

Mamá Lucha, promotora de la Arena Solidaridad en Coacalco, mencionó que este deporte ha empoderado a la mujer al brindarle un lugar en un medio catalogado exclusivamente para hombres.

“Esto ha sido un parteaguas porque ahora podemos ir a montar a caballo, entrar a una cantina, acudir al hipódromo, o asistir a una carrera de autos, sitios que eran solo para hombres. Ahora tenemos igualdad, algo que es muy importante”.

Un poco de historia

El cronista Jorge Gómez Garnica rememoró que en 1909 se dio el primer encuentro entre un hombre y una mujer en México. Pero fue hasta 1949 cuando surge la lucha entre mujeres.

No obstante, Rafael Barradas Osorio, entonces secretario de la Comisión de Box (que manejaba también la Lucha Libre), recomendó que el género femenino no peleara.

Desde entonces tuvieron prohibido el acceso a la arena. Fue en 1988 que las mujeres entraron “a medias”, porque aparecieron en luchas preliminares. Aunque no tienen el horario de las estrellas, poco a poco se han apropiado de esos espacios. Hoy las luchadoras mexicanas son muy cotizadas en el extranjero, donde tienen diversos eventos y llenan estadios, destacó Gómez Garnica.

Al respecto, Garfias Frías, organizador del coloquio, expresó que las mujeres son importantes porque han demostrado calidad en sus combates y han estado al mismo nivel que los hombres. Como es el caso de la luchadora Dalys perteneciente al Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), quien ha mostrado fuerza y técnica en sus combates.

De hecho, “las mujeres deberían tener sitios estelares, ya que divierten y se entregan con la misma calidad”.

Recomendaciones a las jóvenes

Al preguntarle qué le recomienda a las jóvenes para cumplir sus metas Rossy Moreno respondió que deben ser aguerridas, luchonas, duras con sí mismas, y que se pongan sus metas. “Para llegar a ser lo que tú quieres ser en la vida, lo primero es exigirte a ti misma”.

Lady Apache aconsejó a las adolescentes hacer lo que les guste. “No se queden en sus casas, no se encierren, la vida es para disfrutarse, y sobre todo, sean felices en lo que hagan”.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Impacta el Alzhéimer a la familia del enfermo

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM
Autora de la nota: Laura Lucía Romero Mireles
Fecha de publicación: 8 de septiembre de 2022
https://www.gaceta.unam.mx/impacta-el-alzheimer-a-la-familia-del-enfermo/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
  • No hay estrategias para prevenir este mal
  • En el cuidador primario se pueden presentar problemas fisiológicos, cognitivos, afectivos, sociales y laborales, indicó María Eugenia Gutiérrez Ordóñez, profesora de la Facultad de Psicología

La enfermedad de Alzheimer no sólo impacta al paciente que la padece, sino a su familia. En el cuidador se pueden presentar problemas fisiológicos, cognitivos, afectivos, sociales y laborales, por lo que es indispensable desarrollar habilidades para la vida, es decir, aptitudes necesarias para tener un comportamiento adecuado y positivo que permita enfrentar eficazmente las exigencias cotidianas.

María Eugenia Gutiérrez Ordóñez, profesora de la Facultad de Psicología (FP), refirió que ese padecimiento es un trastorno neurocognitivo que implica un deterioro en las funciones superiores del cerebro, debido a la muerte neuronal. Aparece a partir de los 65 años, pero conforme se incrementa la edad, aumenta la probabilidad de que se presente; por ejemplo, a los 87 años, es de 47 por ciento.

De hecho, aclaró, no hay estrategias para prevenir el mal. Es un trastorno que en la mayoría de los casos aparece por cuestiones genéticas, hasta en cinco generaciones antecesoras.

Etapas

Se trata de un mal que va evolucionando y que consta de tres etapas: leve, moderada y severa. Algunos autores proponen más, las cuales van desde que el paciente no presenta cambios en su estado de ánimo ni algún problema intelectual, hasta la pérdida del lenguaje, dificultades para caminar y cuerpo rígido, cuando el alzhéimer es severo; ésta última, por supuesto, es la más difícil para la familia.

Cuando se da el diagnóstico, los parientes no lo creen y comienzan a buscar otras opiniones médicas; presentan angustia y ansiedad que derivan en temores muy fuertes por el futuro que les espera. Se transforma la dinámica familiar cuando el enfermo se muda con algún hijo para ser atendido.

En muchas ocasiones se considera que es un momento inoportuno, porque los integrantes de la familia estudian o trabajan, y nadie permanece en casa. Comienzan a surgir sentimientos de ambivalencia porque se piensa “es mi papá y lo tengo que cuidar”, pero se sopesan todas las actividades que ya no se podrán realizar.

Con la siguiente etapa, de alzhéimer moderado, llegan los sentimientos de impotencia porque la familia no puede hacer mucho ante el avance de la afección. Surge la tristeza y la labilidad afectiva; se puede sentir que se quiere mucho al enfermo o que se odia, depresión, frustración. Ya en la etapa severa hay un cansancio muy fuerte, porque el paciente va perdiendo funciones y requiere ayuda para bañarse, caminar, comer, etcétera. Y también hay un sentimiento de soledad en el cuidador porque ha tenido un aislamiento social.

A eso se suma el impacto económico ya que este es un trastorno caro; los medicamentos necesarios para detener el proceso de deterioro, es decir, los fármacos neurológicos son muy costosos, refirió María Eugenia Gutiérrez Ordóñez.

La universitaria añadió que este trastorno es muy complicado; puede variar de un momento a otro y llegar a una etapa severa rápidamente; pero ello depende de cada paciente.

Cuando comienza el padecimiento, los familiares se dividen los cuidados; pero, conforme avanza, por lo general es una sola persona la que se hace cargo. En ese cuidador primario se registran problemas fisiológicos como taquicardia y tensión muscular, y puede aumentar la presión sanguínea y los ritmos cardiaco y respiratorio; asimismo, puede haber una depresión del sistema inmunológico. También se pueden presentar hernias y lumbalgias por el esfuerzo de cargar o mover al enfermo.

De igual manera, en el familiar se pueden presentar problemas cognitivos como la falta de atención y concentración, preocupaciones, aparición de pensamientos repetitivos y problemas de memoria.

El cuidador primario también llega a tener dificultades emocionales o afectivas: miedo, ansiedad, angustia, excitación, enojo, las cuales no son favorables y pueden conducir, incluso, al maltrato del enfermo, así como problemas sociales, entre ellos, el sacrificio del tiempo libre y la sobrecarga de las actividades domésticas; también laborales, como pérdida del empleo por ausentismo, entre otros factores.

Sin embargo, muchas veces los familiares no se pueden someter a una terapia o intervención larga; por ello, los psicólogos deben brindar estrategias, denominadas habilidades para la vida, lo más rápido posible, estableció en la conferencia organizada por la Unidad para el Desarrollo de Materiales de Enseñanza y Apropiación Tecnológica de la FP.

Entre ellas, el autoconocimiento, la empatía y la comunicación asertiva, que nos permite para pedir ayuda a otros integrantes de la familia, finalizó.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El alzhéimer, la nueva epidemia del siglo XXI

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM
Autora de la nota: Guadalupe Lugo
Fecha de publicación: 20 de septiembre de 2021
https://www.gaceta.unam.mx/el-alzheimer-la-nueva-epidemia-del-siglo-xxi/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
  • En México se estima que aproximadamente 900 mil personas padecen el esporádico, la forma más común

La enfermedad de Alzheimer se considera la nueva epidemia del siglo XXI. En la actualidad hay 35 millones de personas en el mundo con este padecimiento, cifra que se duplicará cada 20 años; es decir, se espera que para 2030 haya 65.7 millones de casos y poco más de 115 millones para 2050, de acuerdo con el organismo internacional Alzheimer’s Disease International.

En México se estima que aproximadamente 900 mil personas padecen alzhéimer esporádico, la forma más común; pero esta cifra podría elevarse a un millón debido a que una cantidad importante de casos no se reportan en los sistemas de salud, afirma María del Carmen Cárdenas Aguayo, titular del Laboratorio de Reprogramación Celular y Enfermedades Crónico-Degenerativas del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina.

Menciona que es la demencia de mayor prevalencia en el ámbito global y afecta más a la población femenina que a los varones. De cada 100 individuos con esta enfermedad, 60 son mujeres; existen varias hipótesis al respecto, entre ellas la longevidad de este grupo poblacional, así como su relación con los estrógenos.

El número de casos podría ser mayor en el futuro cercano debido a la pandemia de la Covid-19, ya que los adultos mayores de 65 años que padecieron formas graves de este mal, tienen mayor probabilidad de desarrollar una demencia tipo alzhéimer, porque el virus SARS-CoV-2 puede afectar el sistema nervioso ocasionando inflamación, la cual está relacionada con la neurodegeneración, alerta la científica universitaria en ocasión del Día Mundial del Alzhéimer, que se conmemora el 21 de septiembre.

María del Carmen Cárdenas explica que 70 por ciento de las demencias son del tipo alzhéimer, caracterizadas por el deterioro cognitivo que va menguando la calidad de vida del paciente, y lo hacen dependiente de un cuidador.

La especialista precisa que más de 99 por ciento de los casos es del tipo esporádico, no tiene un componente genético y suele aparecer a partir de los 65 años de edad con afectación progresiva y sólo uno por ciento es considerado de tipo familiar o genético y se presenta de los 35 a 40 años, suele ser más agresivo.

En ambos casos, el tiempo de sobrevida máxima es de 10 años a partir del inicio del padecimiento. Se trata de mutaciones particulares en genes que tienen que ver con la agregación de proteínas (PSEN1, PSNEN2 y APP), en particular del péptido beta amiloide, dice.

Entre los primeros indicadores de los síntomas cognitivos se encuentran las alteraciones en el lenguaje y la memoria. Los problemas de esta última se caracterizan por la presencia de olvidos frecuentes, pérdida de objetos o su colocación en lugares inadecuados, repetición de preguntas e historias. Lo anterior se debe a que la primera zona cerebral que se encuentra afectada es el hipocampo, región responsable del aprendizaje y la memoria a corto plazo, encargado de elaborar y almacenar nueva información.

El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa descrita en 1906 por el médico alemán Alois Alzheimer. Sin embargo, a 115 años no hay –hasta el momento– cura ni tratamientos específicos; el único diagnóstico certero es post mortem.

Por ello, abunda, se requiere más investigación para desarrollar nuevos métodos diagnósticos, sobre todo tempranos que mejoren la calidad de vida de los afectados y retrasar el progreso de la pérdida neuronal.

Es posible retrasarla

Cárdenas Aguayo apunta que hay una serie de factores de riesgo para padecer el mal y otros tipos de demencia, entre ellos el sedentarismo, obesidad, consumo de comida chatarra, diabetes, estrés, insomnio, depresión, alcoholismo, tabaquismo, baja escolaridad y contaminación ambiental, además de la edad, la cual es el principal factor de riesgo.

No obstante, si bien el envejecimiento es un factor de riesgo, no implica que al llegar a esa etapa de la vida las personas desarrollen alzhéimer.

La experta universitaria señala que para prevenir el desarrollo de la enfermedad debemos llevar una dieta saludable que incluya frutas y verduras, sobre todo aquellas con más antioxidantes, como frutos rojos, jitomate, brócoli, lechuga, semillas como nueces, almendras, aceite de oliva, pescados, de preferencia rojos como salmón por su contenido de omega 3; o bien, una cucharada diaria de chía, equivalente a cuatro mil unidades del ácido graso, lo que podría propiciar el funcionamiento óptimo de nuestras neuronas.

Además, realizar, al menos, 20 minutos diarios de actividad física como caminar, y si es con compañía mejor; tocar un instrumento, aprender un nuevo idioma, estudiar los temas que nos gusten, además de practicar juegos de estimulación cognitiva. Lo que se busca es mantener la salud cardiovascular y cerebral.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Un paso hacia la cura del Alzhéimer

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM
Autora de la nota: Laura Romero
Fecha de publicación: 17 de junio de 2021
https://www.gaceta.unam.mx/desarrollo-de-nuevos-farmacos-contra-alzheimer/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
  • En 2050 habrá 105 millones de casos
  • La reciente aprobación en EU del medicamento experimental aduhelm no representa el fin de la enfermedad: expertos de la Facultad de Medicina

La aprobación del fármaco experimental aduhelm para las fases tempranas de la enfermedad de Alzheimer por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) no representa el fin del padecimiento, sino sólo el principio del desarrollo de nuevos fármacos. Aún no hay un buen tratamiento o cura para ese mal, aclararon expertos de la Facultad de Medicina (FM).

Además, alertaron que en la actualidad hay entre 40 y 50 millones de casos de demencias en el mundo, pero podrían triplicarse para 2050. De ese modo, los 35 millones de casos de enfermedad de Alzheimer actuales aumentarán por tres.

En México, dijo María del Carmen Cárdenas Aguayo, se calcula que hay un millón de casos de alzhéimer “pero deben ser más porque muchas veces no se reportan”. Este mal –que en las naciones industrializadas representa la cuarta, si no es que la tercera causa de muerte– va en aumento en Latinoamérica. “Hay que ver qué cambios en el estilo de vida, en la alimentación, se han dado y que están favoreciendo su incidencia. En nuestro país, por ejemplo, tenemos una epidemia de diabetes y obesidad, que son factores para desarrollar ese tipo de demencia”.

En la conferencia de prensa a distancia Aduhelm ¿El Fin del Alzheimer?, la universitaria explicó que la demencia es una pérdida de las capacidades cognitivas y de valerse por sí mismo del individuo; dentro de ellas se ubican múltiples enfermedades neurodegenerativas de las cuales 70 por ciento lo constituye el alzhéimer.

Su prevalencia es de 7.3 por ciento en adultos mayores de 60 a 65 años. Los casos genéticos son del uno al cinco por ciento y la mayoría son esporádicos, es decir que se aparece sin un antecedente genético claro.

José Luis Delgado Reyes añadió que entre más edad aumenta la posibilidad de tener el padecimiento; entre los mayores de 80 años es de 30 por ciento, y “si hay factores genéticos, es decir, un familiar de primer grado con la afección, se eleva de dos a cuatro veces la posibilidad de presentarla”.

Al respecto, Cárdenas Aguayo recordó que la esperanza de vida va en aumento; el último censo poblacional en México muestra un incremento en la proporción de personas mayores. Pero aunque el envejecimiento es el principal factor de riesgo para desarrollar el mal, eso no significa que hacerse viejos produzca la enfermedad; es posible envejecer de manera saludable.

Vemos que el padecimiento es multifactorial; puede influir el estilo de vida y la presencia de comorbilidades (por ejemplo, la hipertensión arterial puede ocasionar demencia). Una alimentación y ciclos de vigilia y sueño adecuado, ejercicio y manejo del estrés, ayudan a tener un cerebro más sano, abundó el experto.

La científica pormenorizó que el alzhéimer lleva a la pérdida de la memoria de corto plazo, primero, y después de largo plazo; provoca dificultad para realizar tareas como el aseo y el cuidado personales, desorientación en tiempo y espacio y, en casos severos, se pierde el habla y el movimiento. Existen pacientes que pueden morir por asfixia porque olvidan como tragar al momento de alimentarse.

Es la primera vez que un fármaco no sirve sólo para los síntomas, sino que podría modificar el curso de la enfermedad.

Pérdida de neuronas

En la enfermedad, agregó José Luis Delgado, se van perdiendo gran cantidad de neuronas; unas de las primeras son las del hipocampo, por eso el paciente tiene un síntoma principal que son los trastornos de memoria. Conforme avanza, se afectan otras áreas cerebrales y la persona ya no reconoce rostros, incluso de familiares cercanos; terminan postrados en cama y fallecen generalmente por un proceso infeccioso pulmonar o de vías urinarias. Es una situación trágica.

En su cerebro se observa que el encéfalo está reducido, con un aumento en el área de los ventrículos y un deterioro del hipocampo que es el centro del aprendizaje y la memoria. Claramente hay una degeneración neuronal, coincidió María del Carmen Cárdenas.

Aduhelm va dirigido a las placas neuríticas. “Es la primera vez que un fármaco no sirve sólo para los síntomas, sino que podría modificar el curso de la enfermedad, tratando de intervenir en sus fases de desarrollo”. No obstante, puntualizó la especialista, se basa en una hipótesis que todavía está en fase de prueba: los agregados de amiloide-beta podrían dar lugar a placas que producen inflamación que degenera a las neuronas vecinas y causa pérdida sináptica y de capacidad cognitiva.

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La paz es mucho más que la ausencia de guerras o el desarme

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original: Boletín DGCS
Fecha de publicación: 21 de septiembre de 2016
https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2016_638.html[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
  • María Cristina Rosas, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, indicó que el establecimiento de agendas multidimensionales demandan esfuerzos no sólo a favor del desarme, sino también en pro del desarrollo social
  • Hoy, conmemoración del Día Internacional de la Paz

La paz es mucho más que la ausencia de guerra o el desarme y se construye y consigue con agendas amplias, multidimensionales, que demandan esfuerzos no sólo a favor del desarme, sino también en pro del desarrollo social, planteó María Cristina Rosas, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, con motivo del Día Internacional de la Paz, que se conmemora este 21 de septiembre.

Sin embargo, agregó, hay sociedades en el mundo donde no existe guerra o violencia, pero que difícilmente podría considerarse que tienen paz debido a las carencias sociales que enfrentan.

Por ejemplo, se considera que no hay paz donde no existe una posibilidad de vida digna, “donde hay falta de acceso a la educación, a la salud o a un empleo digno”, dijo la académica e internacionalista, quien agregó:

“La paz se ha estudiado en términos de eliminar o suprimir la violencia; esa sería la paz negativa. Por otra parte, está el concepto de paz positiva, es decir, mitigar o lidiar con diversas causas que subyacen o pueden dar pie a la violencia, como los problemas del desarrollo: acceso a la educación, a la salud, al empleo, a un medio ambiente digno…”.

El lema dela efeméride para este año “Los objetivos de desarrollo sostenible: elementos constitutivos de la paz”, se refiere precisamente a la paz positiva; son los temas que si se atienden financieramente y son apoyados por las autoridades de cada país, redituarán en un mundo más pacífico y próspero.

Las prioridades presupuestales en cada país son diferentes, precisó Rosas, quien ejemplificó: en México, con el argumento del deterioro de la economía mundial, se han planteado recortes presupuestales en las esferas sociales como educación y salud, que se supone están contenidos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, fijados por la ONU. “Ahí hay una contradicción, pues los hemos suscrito y nos hemos comprometido a favor de ellos; sin embargo, no se les brinda el financiamiento suficiente”.

La crisis económica, agregó, también afecta a países desarrollados, lo que les impide canalizar recursos suficientes para satisfacer el bienestar de sus propias sociedades. “Al final de día, debe valorarse que dejar de invertir en dichos objetivos a la larga podría resultar muy costoso para las naciones, pues las que dejen de hacerlo, no sólo carecerán de recursos humanos debidamente calificados, sino también de un entorno ambiental, político y social adecuados para la vida”.

En el mundo se trabaja más en torno a la paz negativa. Es decir, la atención global se centra más en mitigar la violencia cuando surge un conflicto armado, pero no se da la misma importancia a las tareas y agendas relacionadas con el desarrollo social.

Atender este último aspecto es un asunto de voluntad política, pues sí hay recursos disponibles para invertir en educación, salud, promoción de la equidad de género o para evitar el deterioro ambiental. Sin embargo, “políticamente reditúa más a los tomadores de decisiones destinar recursos económicos en aquellos escenarios de violencia porque esas acciones se pueden mediatizar”.

Los costos de no atender la agenda del desarrollo sustentable son inaceptables, es importante ver más allá de la coyuntura, hay que mirar a mediano y largo plazos en la toma de decisiones, remarcó.

“Hay prioridad por parte de nuestras autoridades para combatir la delincuencia organizada, está bien, eso requiere dinero, capacitación e inversión, sin embargo, si se divorcian los temas de seguridad de los de desarrollo, al final del día no tendremos ni seguridad ni desarrollo”, finalizó.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Poco probable que el sismo en Michoacán aumente la actividad del Popocatépetl

[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/L6IWabn4kHU»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
  • Desde hace más de un año presenta un ritmo de actividad baja, con menos emisiones de ceniza: Robin André Campion
  • La llegada de ese polvo a la CDMX ocurre con frecuencia porque está regulado por la dirección del viento, precisó Sergio Raúl Rodríguez Elizarrarás
  • Sugieren a la población mantenerse atenta a las recomendaciones del CENAPRED

El volcán Popocatépetl está en un periodo bajo de actividad y las emisiones de ceniza generadas ayer 19 de septiembre, son iguales a las que ha lanzado en los últimos años, por lo que es poco probable que el reciente sismo en Michoacán incremente su acción, coincidieron expertos de la UNAM.

Sergio Raúl Rodríguez Elizarrarás, del Instituto de Geología, y el vulcanólogo Robin André Campion, del Instituto de Geofísica (IGEF), destacaron que las emisiones se registran en los parámetros habituales reportados diariamente por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED).

Rodríguez Elizarrarás detalló: aunque no todos los días se producen sismos como el del 19 de septiembre del año en curso, de magnitud 7.7, el comportamiento del Popocatépetl ha sido regular, y el reporte de una posible caída de ceniza en algunas alcaldías de la Ciudad de México, no tuvo relación directa con el temblor.

“Esto ocurre con bastante frecuencia porque está regulado por la dirección del viento predominante, en este caso, el viento que hace que vengan las cenizas a la Ciudad de México va hacia el Noroeste, algo común en esta temporada veraniega; en época invernal los vientos van hacia el Este, y la ciudad de Puebla es la más afectada por estos fenómenos”, explicó el especialista en el estudio de la Faja Volcánica Mexicana.

El doctor en Ciencias consideró que la preocupación de la población se derivó de las coincidencias por registrar un sismo, en un día 19, luego de un simulacro, y aunque no siempre hay este tipo de coincidencias, influye en el ánimo de las personas.

Con él coincidió Robin André Campion, quien explicó que desde hace dos años aproximadamente, el coloso presenta actividad generalmente baja, con menos emisiones de cenizas, menos explosiones, y no ha experimentado el crecimiento de domos grandes de lava, como ocurrió de 2011 a 2020.

Esto indica que la estructura ha recibido poco magma o limitado y aunque “desde mediados de agosto ha tenido un poco más de exhalación de ceniza y pequeñas explosiones, sorprende la atención mediática que recibió la emisión de ceniza porque estas emisiones son diarias en el volcán”, comentó.

Desde hace tiempo Servando de la Cruz Reyna, investigador del IGEF, sugirió la existencia de una relación entre sismos de gran magnitud con el comportamiento del volcán Popocatépetl, por lo que Robin Campion colaboró con Thomas Boulesteix -quien realizó un Posdoctorado en la UNAM y ahora ocupa una plaza en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España- en esta teoría y propusieron un índice que revisa factores como la distancia, el tamaño de la falla, las emisiones de gases y la producción de ceniza, el cual fue publicado en agosto pasado en el Bulletin of Volcanology.

El experto en monitoreo de gases volcánico agregó que el principal factor se calcula como el cociente entre la distancia del epicentro y la raíz cuadrada de la superficie de la falla que genera el sismo, propuesta en la que aquellas cifras mayores a 10 no tienen influencia en la actividad del coloso, pero aquellas más cercanas al cero sí.

Es decir, en el caso del movimiento telúrico originado en Michoacán, que se generó a más de 700 kilómetros del Popocatépetl y tuvo una magnitud de 7.7, el resultado obtenido es de aproximadamente 9, por lo que no es muy probable que influya en la actividad, explicó el experto del IGEF.

Esto podría observarse en las próximas semanas, debido a que la correlación entre el sismo y la actividad del Popocatépetl no es inmediata, aclaró el investigador.

“El valor del parámetro que hemos propuesto para ver si un sismo puede o no influenciar la actividad del volcán es marginalmente favorable para que este sismo (19/09/2022) pueda aumentar la actividad del volcán; habría sido más categórico si el sismo hubiera sido mayor o más cercano”, explicó Campion.

Para ejemplificar cómo ha sido la influencia sísmica en la actividad del coloso, Campion y su equipo revisaron los registros de sismos en los últimos 26 años, información que fue comparada con la actividad del volcán y, según los datos, el de 2017 (cuyo epicentro fue en Chiautla de Tapia, Puebla) alcanzó un valor de 4 en cuanto a su influencia en el coloso; mientras que el de 1985 (también con epicentro en Michoacán) alcanzó una valoración de 2.3.

A lo anterior se debe sumar que la actividad del Popocatépetl está más determinada por su estado magmático, es decir, si tiene magma recién inyectado (pues lo hace mucho más activo con emisiones constantes de lava y ceniza), pero en la actualidad todos los monitoreos realizados indican que la alimentación magmática de Don Goyo es baja y esto reduce aún más la posibilidad de que el último gran sismo tenga alguna influencia en su actividad, apuntó.

Respecto a si el índice propuesto puede ser aplicado a otro tipo de colosos, especialmente el de Colima, Campion explicó que este se encuentra más cerca del epicentro, pero se ha observado en los últimos 30 años que tiene un índice de respuesta mucho más lento.

El volcán de Colima, agregó, en este momento tiene menos actividad que el Popocatépetl y si bien el índice de influencia de este sismo llega aproximadamente a 2 (muy alto), esta actividad podría manifestarse en uno o dos años, sobre todo si se considera que el sismo de 1985 tuvo una influencia de 1.2, pero no fue sino hasta finales de 1986 cuando se reactivó.

Los expertos reiteraron que en esta temporada las lluvias lavan las cenizas en la atmósfera (las precipitaciones las llevan al suelo cerca del volcán), por lo que tampoco suelen llegar a la CDMX. No es posible predecir con exactitud cuándo se reactive, produce ceniza desde hace 27 años y seguirá haciéndolo, por lo que la población debe mantenerse atenta a las recomendaciones del CENAPRED y de las autoridades correspondientes.

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Personas gigantes «colocaron» piedra sonora y pintada, en Hidalgo

  • Interpretación de “piedra campana” otorgará dimensión histórica al mito de los gigantes
  • Se trata de una enorme roca localizada en la región otomí de Ixmiquilpan, Hidalgo, que aporta información sobre los uemas, dijo María Angélica Galicia Gordillo

La piedra campana -conocida así porque al ser percutida timbra o emite sonidos similares a ese objeto- la cual fue encontrada en la zona otomí de Ixmiquilpan, Hidalgo, por la etnóloga María Angélica Galicia Gordillo, del Instituto de Investigaciones Antropológicas (IIA) de la UNAM, cuenta además con inscripciones rupestres que aún no han sido interpretadas.

Al interior de la pieza, cuyo peso es de dos a tres toneladas, se encuentran pinturas; “un fenómeno así tan significativo no puede ser azaroso. Es una piedra en solitario, no hay nada alrededor de esta”, confirmó al concluir en este año la interpretación del hallazgo.

El descubrimiento se realizó en 2014 como parte de las investigaciones que la también historiadora universitaria lleva a cabo sobre la trayectoria y narrativa del mito de los uemas (personas gigantes) del pueblo otomí, quienes según la tradición oral de los pobladores “fueron quienes colocaron dicha piedra donde se encuentra actualmente”.

En algunos códices, específicamente en el denominado “Vaticano A”, argumentó la doctora en Antropología e integrante del Sistema Nacional de Investigadores, podría realizarse una referencia específica sobre estos “gigantes” que fueron registrados a través de una pintura cuando a los indígenas, asentados en esta parte del centro del país, los españoles les pedían que les relataran sus ideas, aunque la mayoría de esta información fue destruida.

“En una de las placas del mencionado códice aparecen los gigantes, y en la descripción del documento narra que hubo una era en donde vivían varios de estos personajes, calculan que medían entre tres y seis metros de altura; a partir de ese mito, los pobladores hicieron sus interpretaciones”.

Los habitantes en Ixmiquilpan, agregó, recuerdan que las pinturas son tan altas en la iglesia que esas obras y el inmueble no pudieron haber sido realizados más que por seres enormes. “Quiere decir que es un mito vigente, es una historia que ha pasado de generación en generación. Me han dicho que los gigantes tenían coronas, descrito cómo vivían en cuevas, tal y como aparece en algunos documentos acreditados”.

Importancia del hallazgo

La piedra está en solitario, no era fácil encontrarla, ¿qué hace una mole pétrea ahí, con estas características, que además de ser sonora está pintada? planteó la investigadora del IIA.

La tradición oral de los habitantes, continuó, refiere que la piedra campana era parte de una gran iglesia, así se lo dijo don Silviano Pérez, habitante del lugar. Al respecto, la especialista comentó: “si bien la parte de Ixmiquilpan no se caracteriza por la monumentalidad arqueológica, poder descubrir la profundidad histórica es importante para la reconstrucción de historias regionales”.

Existen además expresiones desde la prehistoria hasta los mexicas, en las cuales los antiguos mexicanos pintaban en las piedras o grababan. Las pinturas rupestres tienen este valor porque pueden ayudar a cronometrar la existencia de las comunidades.

“La segunda importancia es dar a conocer este tipo de manifestaciones porque la comunidad debe saber cuál es su historia y poderla proteger. Con esto, poder dar al mito de los gigantes una dimensión histórica, además de trabajar en la interpretación de las pinturas y concretar una primera datación”, anotó.

Este descubrimiento fue realizado gracias al trabajo documental y de campo de universitarios. “Poco se habla de hallazgos de especialistas que no son arqueólogos, pero es también a través de la etnografía que podemos tener acceso a esto”, finalizó.

Aprendamos a convivir con los temblores; seguirán ocurriendo: Servicio Sismológico Nacional

  • Debemos estar conscientes que vivimos en una zona sísmica; se recomienda a la población conocer los protocolos de protección civil, participar en simulacros y construir mejores inmuebles
  • La ocurrencia de los tres sismos de magnitud 7 registrados en fechas 19 de septiembre es coincidencia; no hay razón científica que lo explique o justifique
  • Luis Quintanar Robles, Víctor Hugo Espíndola Castro y Octavio Gómez Ramos explicaron el movimiento telúrico de hoy, así como la presencia de tsunamis en territorio nacional

Nota original de: Boletín UNAM
https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2022_757.html
Fecha de publicación de la nota original: 19 de septiembre de 2022

La población debe estar consciente que vivimos en una zona sísmica y que es necesario prepararnos para convivir con los temblores; el hecho de que hoy, a las 13:05 horas, se registrara un sismo de 7.7 grados es una desafortunada coincidencia, porque los movimientos telúricos no se pueden predecir, coincidieron expertos del Servicio Sismológico Nacional (SSN), operado por la UNAM, y del Servicio Mareográfico Nacional, también de esta casa de estudios.

En conferencia de prensa a distancia, realizada en las instalaciones del SSN, ubicado en el Instituto de Geofísica (IGEO), Luis Quintanar Robles, secretario Académico de esta entidad, detalló que el sismo de hoy se suscitó en un sitio cercano al lugar donde el 19 de septiembre de 1985 ocurrió otro temblor de 8.1, cercano a la región de Colima. En esta ocasión se trató de un sismo de subducción -localizado a 63 kilómetros al sur de Coalcomán, Michoacán- donde la Placa de Cocos se desplazó bajo la Placa Norteamericana, por lo que dadas sus características es probable que produzca réplicas. Las pequeñas sacudidas continuarán en los próximos días; sin embargo, solo se percibirán en la zona próxima al epicentro.

“Desde el punto de vista estrictamente técnico no existe certeza de que los sismos ocurran el mismo día, lo que sí se puede decir es que se disparan, generalmente, por la liberación de esfuerzos (en la tierra); por ejemplo, si consideramos que el 14 de septiembre pasado hubo un sismo de magnitud 5 en la zona de Guerrero, en la región de Petatlán, es posible que haya liberado algunos esfuerzos que facilitaron el movimiento entre las placas tectónicas y disparado este sismo”, destacó Quintanar Robles.

A su vez, Víctor Hugo Espíndola Castro, investigador del Grupo de Análisis e Interpretación de Datos Sísmicos del SSN, coincidió en que el hecho de que tres sismos importantes ocurrieran en la misma fecha -1985, 2017 y 2022- es una desagradable coincidencia. La probabilidad de que eso ocurriera era pequeña, “como sacarse la lotería tres veces seguidas o una vez cada cuatro años”.

Recordó que el sismo de magnitud 7.1 del año pasado en Acapulco, produjo réplicas por miles, incluso siguen ocurriendo sismos por debajo de esa magnitud.

En tanto, el de 2017 únicamente tuvo de 28 a 30. Es posible que, por la zona en que ocurrió el movimiento telúrico de hoy, se registren cientos o miles que podría percibir la población local.

Al hacer uso de la palabra, Octavio Gómez Ramos, jefe del Servicio Mareográfico Nacional, reportó que las costas de Manzanillo fueron las más afectadas por la generación de olas tipo tsunami, al alcanzar hasta 124 centímetros de altura. La estación de Zihuatanejo registró olas de hasta 82 centímetros, mientras que en Puerto Vallarta fueron de 42 centímetros de amplitud y en Acapulco alcanzaron 27.9 cm.

Debido a que los tsunamis no son olas únicas, el experto recomendó a la población alejarse de las costas durante las próximas 12 horas, pues el mayor riesgo que puede enfrentar son las corrientes de agua. Sugirió evitar acercarse a la costa, bañarse o nadar; tampoco salida de embarcaciones, porque tal vez las corrientes no lucen muy intensas, pero son suficientes para arrastrar a una persona mar adentro.

¿Qué pasó en el sismo de 2017?

Nota original de Ciencia UNAM
Por Víctor M. Cruz Atienza, Shri Krishna, I. de Geofísica y Mario Ordaz, I. de Ingeniería, UNAM
https://ciencia.unam.mx/leer/652/-que-ocurrio-el-19-de-septiembre-de-2017-en-mexico-

Mucho nos preguntamos si el sismo, de magnitud 7.1, fue más fuerte en la Ciudad de México que el terremoto de magnitud 8.0 de 1985. Sólo por la enorme diferencia en magnitud de los dos eventos, uno podría suponer que no.

Esto tiene sentido, ya que el sismo de 1985 liberó 32 veces más energía sísmica que el del 19 de septiembre de 2017.  Sin embargo, en 1985, el epicentro fue muy lejano y bajo las costas del estado de Michoacán, a más de 400 km de la capital, mientras que el 7.1 ocurrió apenas 120 km al sur de la ciudad.

Al propagarse, las ondas sísmicas se atenúan rápidamente. Por ello, a pesar de que la ruptura que generó las ondas sísmicas el martes pasado es mucho menor que la de 1985, las sacudidas en la Ciudad de México fueron tan violentas. A continuación, veremos porqué.

¿Dónde y por qué ocurrió el sismo?

La ruptura del sismo del 19 de septiembre de 2017 ocurrió dentro de la placa oceánica de Cocos (i.e. sismo intraplaca), por debajo del continente, a una profundidad de 57 km (Figura 1). Si bien este tipo de sismo no es el más común en México, de ninguna manera es extraordinario.

En la Figura 1 se muestran los epicentros y profundidades de algunos sismos similares, incluyendo el del pasado martes. Estas rupturas se producen a profundidades mayores que los típicos sismos de subducción como el de 1985, que tiene lugar bajo las costas del Pacífico mexicano sobre la interfaz de contacto entre las placas tectónicas de Cocos y de Norteamérica (línea roja, Figura 1).

Los sismos intraplaca, de profundidad intermedia, se producen por esfuerzos extensivos a lo largo de la placa de Cocos. Las fallas geológicas asociadas a estos sismos se conocen con el nombre de «fallas normales».

Es preciso mencionar que estudios realizados para sismos intraplaca en México muestran que, por año, la probabilidad de que la intensidad de las sacudidas en la Ciudad de México debidas a este tipo de terremotos sea grande es muy similar a la de los sismos típicos de subducción, como el de 1985, entre otros.

Esto implica que el peligro sísmico en la capital, asociado a los sismos intraplaca (como los del 7 y 19 de septiembre de 2017), es tan grande como el de los sismos más comunes que ocurren bajo las costas del Pacífico mexicano.

¿Por qué tantos daños?

Gracias a la vasta red de acelerógrafos y sismómetros que registraron ambos terremotos en la Ciudad de México, y a los esfuerzos de muchos sismólogos e ingenieros mexicanos, hoy hemos entendido mejor qué ocurrió.

Uno de los ingredientes que usan los ingenieros civiles para calcular las estructuras de los edificios de la CDMX es la aceleración máxima (Amax) del suelo producida por las ondas sísmicas. En 1985, la Amax en Ciudad Universitaria (CU), que está en suelo firme (Figura 2), fue de 30 gal (1 gal = 1 cm/s2), mientras que la Amax del 19 de septiembre de 2017 fue de 57 gal. Es decir que el suelo en la zona cercana a CU experimentó una sacudida dos veces mayor que en 1985.

Sin embargo, todos sabemos que gran parte de la Ciudad de México está edificada sobre sedimentos blandos de los antiguos lagos que existieron en el valle. Estos sedimentos provocan una enorme amplificación de las ondas sísmicas en la Ciudad de México que, probablemente, sea la más grande reportada en el mundo.Para dar una idea tangible, la amplitud de las ondas sísmicas con períodos cercanos de 2 segundos en zona de lago (o zona blanda) (e.g. colonias Roma, Condesa, Centro y Doctores) puede llegar a ser 50 veces mayor que en un sitio de suelo firme de la Ciudad de México.

Sin embargo, como las ondas también se amplifican en el suelo firme de la periferia, con respecto a lugares lejanos de la Ciudad de México, la amplitud en zona de lago puede ser de 300 a 500 veces mayor. En algunos sitios de la zona del lago, las aceleraciones máximas del suelo producidas por el sismo de magnitud 7.1 fueron menores a las registradas en 1985.

Por ejemplo, en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT, Figura 2), que se encuentra en dicha zona, Amax en 1985 fue de 160 gal, mientras que el pasado 19 de septiembre fue de 91 gal. En otros sitios de la zona de lago, las aceleraciones del suelo durante el sismo reciente fueron, muy probablemente, mayores que la registradas en 1985. Se trata de un patrón de movimiento complejo y muy variable en el espacio.Elaborado por la empresa ERN

Un análisis detallado del movimiento del suelo producido por ambos sismos en la Ciudad de México revela cosas interesantes.

De la misma manera que sucede con el sonido emitido por una cuerda de guitarra, los sismos están formados por ondas con diferentes períodos de oscilación. Los sismogramas registrados muestran que la amplitud de las ondas sísmicas con períodos de oscilación menores a 2 segundos fue mucho más grande en 2017 que en 1985 (en promedio unas 5 veces), grosso modo, en toda la ciudad.

Sorprendentemente, sucede lo contrario para ondas con períodos mayores de 2 segundos, cuya amplitud fue mucho mayor en 1985 (hasta 10 veces mayor). Como veremos abajo, esto tiene fuertes implicaciones en el tipo de daños observados durante ambos terremotos.

En resumen, los movimientos del suelo debidos al sismo de magnitud 7.1 fueron muy violentos y, de cierto modo, comparables a los de 1985 a pesar de haber sido provocados por una ruptura (falla geológica) mucho más pequeña que, sin embargo, ocurrió mucho más cerca de la Ciudad.

Y los edificios, ¿qué sintieron?

Para los edificios, la situación no es tan sencilla. La aceleración máxima del suelo (Amax) no es necesariamente lo que pone en riesgo su estabilidad. Por el contrario, al ser estructuras de dimensiones (alturas) diferentes, su vulnerabilidad es muy variada. Ondas con mayor período de oscilación amenazan estructuras más altas. Contrariamente, ondas con períodos más cortos, amenazan estructuras más bajas.

Para identificar qué estructuras pudieron verse afectadas por el sismo de 2017, los ingenieros y sismólogos calculan lo que llaman las «aceleraciones espectrales» a partir de los sismogramas registrados. Dichos valores nos dan una idea de las aceleraciones que pudieron experimentar, en sus azoteas, edificios con diferentes alturas.

Las aceleraciones espectrales en CU (suelo firme) indican que, los edificios de 1 a 12 pisos cercanos a la estación sísmica experimentaron una aceleración promedio de 119 gal, que es aproximadamente 2 veces mayor que la observada en 1985 (Figura 4a). En contraste, las estimaciones en SCT (suelo blando) muestran que edificios pequeños de este tipo, cercanos a la estación, experimentaron una aceleración promedio de 188 gal, muy similares a las de 1985 (Figura 4b).

Por otro lado, edificios más altos, de entre 12 y 20 pisos, experimentaron una aceleración promedio en CU de 60 gal, que es 30% menor a la de 1985, que fue de 85 gal (Figura 4a). La diferencia más clara entre los dos terremotos ocurrió en suelo blando para edificios con más de 15 pisos.

La Figura 4b muestra claramente cómo, en 1985, los edificios de este tipo cercanos a SCT experimentaron aceleraciones de 1.5 a 4.9 veces más grandes que las observadas el 19 de septiembre de 2017. En 1985, algunas de estas grandes estructuras experimentaron aceleraciones de hasta 760 gal. Como referencia, la aceleración de la gravedad terrestre (i.e. la de un cuerpo en caída libre) es de 981 gal.

Como veremos a continuación, la estación SCT no se encuentra en la zona con los mayores daños, que se encuentra más al oeste (hacia las colonias Roma y Condesa), principalmente en la zona de transición de la cuenca sedimentaria. Un análisis similar al de la Figura 4 a partir de registros en dichas colonias permitirá estimar qué tipos de edificios fueron los más amenazados. En esa zona, esperamos aceleraciones mayores que las de SCT para edificios de 4 a 10 pisos.

Los ingenieros y sismólogos de la UNAM, gracias a múltiples investigaciones basadas en miles de registros sísmicos en la Ciudad de México y el desarrollo de herramientas sofisticadas han podido cartografiar, en toda la mancha urbana, valores de aceleración experimentados el pasado 19 de septiembre para diferentes tipos de estructuras.

Dichas herramientas fueron desarrolladas en el Instituto de Ingeniería de la UNAM y operan automáticamente en tiempo real. Con ellas, se generan mapas de intensidad en toda la ciudad pocos minutos después del sismo, mismos que son útiles para identificar, rápidamente, las zonas potencialmente dañas.

La Figura 5 ilustra claramente esto para el sismo del 19 de septiembre de 2017. Ahí se puede apreciar que existe una clara correlación entre los daños ocurridos (i.e. los edificios colapsados o fuertemente dañados) y las zonas donde se produjeron las mayores aceleraciones espectrales.

Consistentemente con lo explicado en el párrafo anterior, el sismo de magnitud 7.1 dañó, en su mayor parte, estructuras relativamente pequeñas, de entre 4 y 7 pisos, a lo largo de una franja con orientación norte-sur dentro de la zona de transición (entre las zonas de suelo firme y blando) al poniente de la zona de lago (Figuras 3 y 4). En contraste, las estructuras dañadas en 1985 fueron en su mayoría más grandes, con alturas de entre 7 y 14 pisos.

¿Por qué los daños se concentraron en ciertas zonas de la ciudad?

La violencia del movimiento del suelo en la Ciudad de México depende principalmente del tipo de suelo donde nos encontremos. Como ya se dijo, gran parte de la ciudad está asentada en suelo blando, sobre sedimentos lacustres (contorno rojo en de Figura 1).

La Figura 5 muestra la aceleración estimada en las azoteas de edificios de 7 a 10 pisos (i.e. con períodos de resonancia cercanos a 1 segundo) provocada por el sismo del 19 de septiembre de 2017. Cabe precisar que este mapa fue generado en forma automática, casi en tiempo real, por el Instituto de Ingeniería de la UNAM, por lo que se hizo público unos minutos después del sismo.

Como ya se dijo, existe una clara correlación entre la franja roja de máxima aceleración al poniente de la cuenca y la localización de los edificios colapsados o fuertemente dañados. También es sorprendente la correlación que hay entre los valores grandes de aceleración (franja roja) y la geometría (espesor) de los sedimentos lacustres (Figuras 2 y 3).

La mayoría de los daños se encuentran al oeste de la cuenca sedimentaria, sobre la zona de transición y parte del suelo blando, muy cerca de su límite poniente. Ahí, los sedimentos tienen un espesor de 10 a 30 m. La interacción y amplificación de las ondas sísmicas con esta región de la cuenca sedimentaria provocaron los daños.

Además de la amplificación de las ondas, la duración del movimiento del suelo es también mucho mayor dentro de los sedimentos blandos. Estudios recientes muestran que las duraciones más grandes esperadas para períodos de oscilación menores a 2 segundos coinciden con la zona de mayor destrucción para el sismo de magnitud 7.1 del 19 de septiembre de 2017. Por ejemplo, la duración de la fase intensa del movimiento en CU fue de 36 segundos, mientras que en SCT, fue de 1 minuto. Por esta razón, tanto la violencia de las sacudidas como su duración en la zona de transición y de lago son las causantes de la destrucción.

¿Los daños se debieron a deficiencias en el reglamento de construcción?

No tenemos hasta el momento indicios de que las fuerzas de diseño (i.e. los criterios de resistencia estructural) actualmente vigentes en el reglamento de construcción de la Ciudad de México se hayan excedido durante el sismo del 19 de septiembre de 2017. Por lo tanto, los edificios construidos en los últimos años no deberían haber sufrido daños.

Sin embargo, en el caso de estructuras comunes, el Reglamento de Construcciones de la ciudad no exige que las edificaciones antiguas sean reforzadas para resistir las fuerzas especificadas en las normas emitidas después de su fecha de construcción. Es posible, entonces, que en el caso de edificaciones antiguas sí se hayan excedido las fuerzas de diseño con las que fueron proyectadas.

Independientemente de lo anterior, se sabe que existe un grave problema por falta de cumplimiento de las normas especificadas en el reglamento vigente de construcción, documentado en proyectos de investigación realizados en la UNAM. En consecuencia, los daños observados se explican mejor con la falta de observancia de las normas, más que por posibles deficiencias en el Reglamento de Construcción actual.

Nota preparada por:

Dr. Víctor Manuel Cruz Atienza, Departamento de Sismología, Instituto de Geofísica, UNAM.

Dr. Shri Krishna Singh. Sismólogo y Profesor Emérito del Instituto de Geofísica, UNAM

Dr. Mario Ordaz Schroeder, Coordinación de Ingeniería Sismológica, Instituto de Ingeniería, UNAM

La información utilizada para elaborar esta nota resulta del esfuerzo de investigadores y técnicos académicos de los Institutos de Geofísica e Ingeniería de la UNAM.

Mitos y realidades sobre los movimientos telúricos

Nota original de: Gaceta UNAM
Fecha de publicación: 20 de septiembre de 2021
Autora: Patricia López
https://www.gaceta.unam.mx/no-tiembla-mas-en-septiembre-unicamente-es-una-percepcion/

• No tiembla más en septiembre, únicamente es una percepción
• La historia y distribución de los sismos importantes en México no tienen un pico en este mes, aclaran especialistas

En México no tiembla más en septiembre, es una percepción que desaparece si se miden los sismos a una escala mucho mayor que la humana, como muestran los registros del Servicio Sismológico Nacional (SSN), realizados desde hace 111 años, aclararon sismólogos e ingenieros de la UNAM ante los rumores y afirmaciones que han inundado redes sociales.

Vistos los datos con una perspectiva más amplia, se observa que el mes con mayor frecuencia de movimientos telúricos es diciembre, pero esto no quiere decir que sus temblores sean los más severos, porque se recordará que los temblores fuertes más recientes ocurrieron en febrero y junio, informaron durante una conferencia de prensa.

“Si nos guiamos por la historia de los sismos importantes, nos daremos cuenta que esta distribución no tiene un pico en septiembre, si es que la muestra se toma suficientemente amplia”, explicó Arturo Iglesias Mendoza, jefe del Servicio Sismológico Nacional (SSN).

Al dar detalles sobre el sismo del pasado 7 de septiembre, de magnitud 7.1 con epicentro cerca de Acapulco, el director del Instituto de Geofísica (IGf), José Luis Macías Vázquez, mencionó que hasta el lunes 13 de este mes a las ocho de la mañana han ocurrido 772 réplicas de ese evento.

Iglesias Mendoza refirió que Guerrero es una zona del país con gran potencial de sismos y de tsunamis, por lo que siempre hay que estar pendientes y preparados para nuevos temblores en la zona en el futuro.

Recordó que el SSN es una entidad creada en 1910, que tiene 111 años de vida, que está a cargo de la UNAM, y que su misión principal es localizar los sismos, dar su magnitud y cooperar en la toma de decisiones. Además, el Sismológico hace el acopio y resguardo de los sismogramas digitales y en papel para avanzar en el conocimiento científico.

Registro

Jorge Aguirre González, investigador del Instituto de Ingeniería, dijo que en dicha instancia están interesados en registrar los movimientos fuertes ocasionados por temblores de gran magnitud y que, para ello, se utilizan los acelerógrafos, que registran oscilaciones intensas y generan mapas de intensidad, que muestran la distribución espacial de los movimientos, es decir, qué tan fuerte se sintieron en diferentes lugares.

Señaló que durante el sismo de la semana pasada hubo un millón 113 mil personas que lo experimentaron de manera muy fuerte; alrededor de 22 millones 450 personas lo sintieron de manera moderada y 16 mil 516 de forma leve.

De la infraestructura que se encontró expuesta hallaron 210 hospitales que experimentaron el sismo de manera fuerte, tres mil 90 de manera moderada y dos mil 570 de manera leve.

Precisó que en Guerrero, en 20 localidades se sintió el movimiento de forma fuerte, 14 localidades moderado y las demás leve. La aceleración más grande que se captó fue en una estación de Acapulco.

“Tuvimos la oportunidad de registrar los movimientos de diferentes estados (Guerrero, Oaxaca, Puebla, Morelos) y verificar los niveles de aceleración de estas sacudidas”, apuntó.

En Ciudad de México se compararon esos registros con los códigos de construcción y se vio que los movimientos estuvieron muy por debajo de los últimos sismos que se han presentado como el del 19 de septiembre de 2017 o el de 1985.

Brecha sísmica

Por su parte, Luis Quintanar Robles, secretario académico del IGf, subrayó que hay que recordar que la costa de Guerrero es una de las zonas de México donde ocurren más sismos junto con la zona costera de Oaxaca.

Esa área es la que contiene la famosa brecha sísmica de Guerrero, donde no ha ocurrido un temblor muy grande desde 1911, entre Acapulco y Zihuanatejo, y el cual podría causar daños catastróficos a la capital del país dada su cercanía, alertó.

Enfatizó que el sismo de la semana pasada ocurrió en uno de los extremos de la brecha sísmica de Guerrero. “Todos estos eventos se deben a la subducción de la placa oceánica, o de Cocos, por debajo de la placa continental, o de Norteamérica”, concluyó.

Misteriosos destellos

Esteban Hernández Quintero, coordinador de Servicios Geofísicos del Instituto de Geofísica, informa que las luces de los sismos podrían deberse a la triboluminiscencia. Esto es, que rocas de la corteza terrestre como el basalto y el gabro tienen pequeñas imperfecciones en sus cristales que, cuando una onda sísmica golpea, la fricción libera cargas eléctricas.

El especialista indicó, en una viñeta difundida por Pictoline, que las cargas se juntan y salen disparadas a la superficie a gran velocidad, manifestándose en el aire en forma de descargas eléctricas y luz.

En tanto, Víctor Manuel Cruz, sismólogo del Instituto de Geofísica, afirmó al diario El País que “la interacción del movimiento del suelo con la atmósfera es real. Hay registros que muestran que con un sismo se pueden producir perturbaciones dinámicas y señales electromagnéticas”.

Sin embargo, Carlos Valdés, investigador del Instituto de Geofísica, dijo en entrevista con el noticiero En Punto de Televisa que hay otro factor más simple: que lo más probable es que esto se deba a choques o explosiones de cables eléctricos.

Con la oscilación de un sismo tan importante como el del martes 7 de septiembre, de 7.1, los cables comienzan a golpearse y generan chispas o al jalonearse ocasionan que los transformadores generen cortos.

Valdés apuntó que hay otro fenómeno, “pero éste se da cerca del epicentro, en donde el esfuerzo que está a punto de causar el sismo genera estrés a las rocas y éstas pueden liberar gases contenidos en sus pequeños poros y que ésos reaccionen con la atmósfera y den una coloración de triboluminiscencia”.

Las placas tectónicas y su relación con los sismos

Nota original de: Ciencia UNAM / Dirección General de Divulgación de la Ciencia
Fecha de publicación: 10 de febrero
Autor: Isabel Pérez /Beatrix Gutiérrez de Velasco
https://ciencia.unam.mx/contenido/infografia/114/las-placas-tectonicas-y-su-relacion-con-los-sismos

¿Cómo se mueven?

Los volcanes de México forman parte del Cinturón de Fuego, una zona del Océano Pacífico muy propensa a la actividad sísmica y volcánica; además se asocia con la formación de grandes montañas.

“Esta zona ha llamado la atención de los científicos desde hace tiempo; de hecho, desde hace más de cincuenta años se sabe que las diferentes placas tectónicas que conforman la superficie terrestre se juntan unas con otras e interactúan para formar este cinturón”, afirmó el sismólogo Raúl Valenzuela Wong, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.

La superficie de la Tierra está dividida en placas tectónicas, las cuales podrían compararse con las piezas de un enorme rompecabezas; entre ellas existe una interacción importante, registrando movimientos lentos de unos cuantos centímetros al año.

En términos geológicos, el Cinturón de Fuego marca los bordes de la placa del Pacífico y de otras pequeñas placas tectónicas que forman la corteza terrestre. En esta zona se registra una altísima actividad sísmica y volcánica.

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UNAM diversifica la tecnología más avanzada para el estudio de sismos

Publicación original: Boletín Dirección General de Comunicación Social
18 de septiembre de 2019
https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2019_655.html

• Actualmente se usan sismómetros de banda ancha, GPS, equipos satelitales e interferómetros muy avanzados, afirmó Raúl Valenzuela Wong, del Instituto de Geofísica
• Esto ha permitido a los expertos conocer mejor el fenómeno y detectar también sismos lentos y tremores tectónicos
• Este 19 de septiembre se conmemoran 34 años del terremoto de 1985 y dos del de 2017, en México

En México, la sismología ha tenido un gran desarrollo tecnológico que ha ayudado a profundizar el estudio de estos fenómenos. En la UNAM, científicos utilizan instrumentos de alta sensibilidad que la colocan a la vanguardia a nivel mundial, afirmó Raúl Valenzuela Wong, investigador del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.

Sismómetros, sistemas de posicionamiento global (GPS) interferometría por radar, satélites y avances en computación y telefonía celular hacen posible registros más precisos, una mejor localización del origen de un temblor y comunicación para tener datos con mayor inmediatez.

Con estos instrumentos hoy se estudian temblores convencionales (de magnitudes elevadas y afectación a la población), además de sismos lentos y tremores tectónicos, dos tipos de movimientos que en 1985 no se conocían y que son indetectables sin estos instrumentos.

En ocasión de los 34 años del sismo del 19 de septiembre de 1985, y dos del de 2017, el universitario recomendó a la ciudadanía estar atentos a las medidas de prevención y concentrarse en tener edificaciones seguras. “En la medida en que nuestras casas, edificios y puentes estén bien construidos, podemos preocuparnos un poco menos”.

Instrumentos de última generación

En la actualidad se cuenta con un tipo de sismómetro de banda ancha, aparato más versátil del que se tenía en 1985. Ocurre como en la radio, “cuando se produce un sismo genera ondas en muchas frecuencias diferentes; los sismómetros de entonces nos permitían oír una sola frecuencia, ahora es como si escucháramos todas las estaciones al mismo tiempo”, dijo.

Esto permite a los expertos tener un registro más completo de los sismos que se producen, grandes y pequeños. “Antes teníamos el problema de la saturación si era muy grande porque el equipo no tenía la capacidad de registrarlo adecuadamente”.

También los avances en telefonía celular y cómputo han favorecido al sector. “Estamos mejor comunicados y es más fácil tener los datos de estaciones remotas prácticamente en tiempo real en el Servicio Sismológico Nacional. Hacemos transmisión a veces por enlaces de radio, por Internet y, sobre todo, vía satélite”.

La tecnología de los sistemas de posicionamiento global (GPS) se usa en los sismómetros para tener la ubicación precisa de la estación, el tiempo correcto, y registrar adecuadamente cuánto tardan las ondas sísmicas en viajar. Eso permite hacer una mejor localización de los eventos.

Asimismo, se usa para medir los desplazamientos del terreno. “Si tenemos suficientes estaciones de GPS cercanas al punto donde se produce el sismo, podemos hacer mediciones de la elevación o del hundimiento del terreno asociado con la generación de ese evento”.

Otra tecnología que no existía en 1985 es la interferometría por radar. “Utiliza satélites en órbita, que mandan una señal a la superficie de la Tierra, ésta la refleja y la regresa al satélite”. Con este instrumento se hace la medición del tiempo que tarda en ir y venir.

En caso de un sismo, mide el movimiento que se produce de un lado de la falla con respecto al otro. En lugares como la Ciudad de México se utiliza también para medir el hundimiento de la tierra como consecuencia de la extracción de agua.

Sismos lentos y tremores tectónicos

La alta sensibilidad de los equipos también ha servido para conocer fenómenos desconocidos en 1985, como los llamados sismos lentos. “La gente nunca los va a sentir ni a enterarse de ellos; no van a provocar daños, y a nosotros nos permiten tener una idea más clara y completa de cómo funciona la Tierra, porque producen un deslizamiento con una duración de hasta seis meses».

Valenzuela indicó que, por ejemplo, en Guerrero los sismos lentos se repiten aproximadamente cada cuatro años; es una liberación gradual de energía, que también origina el movimiento de grandes bloques de roca en los sitios cercanos a donde se producen los sismos convencionales. Son parte de un proceso de acumulación y de liberación de energía.

Todo es parte de un fenómeno más complejo que con el avance de la tecnología ahora se puede detectar, reiteró. De igual manera, con los equipos de banda ancha se han descubierto los tremores tectónicos, sismos muy pequeños frecuentemente asociados con los sismos lentos. Se trata de varios microeventos que ocurren en un lapso relativamente corto y es difícil separarlos unos de otros.

“Una de las cosas que sabemos es que cuando se produce un sismo llega a causar una ‘redistribución de esfuerzos’, que puede llegar a provocar sismos posteriores. A veces la ocurrencia de uno contribuye a desencadenar otro, con frecuencia en un sitio cercano al primero”, expuso.

Eventos del interior de la Tierra

Tras remarcar que estos fenómenos son impredecibles, Valenzuela recordó a los huracanes, que con muchas variables medibles siguen generando destrucción.

En el caso de los sismos, es difícil hacer mediciones porque se producen a 10, 15 o más kilómetros de profundidad debajo de la superficie de la Tierra. “Normalmente lo que medimos es después de que se produjo un sismo, cuando se generan las ondas y se libera la energía”.

Tan solo en México, diariamente el Servicio Sismológico Nacional reporta hasta 60 sismos, casi todos muy pequeños y repartidos por todo el territorio. “La mayoría no son un aviso de la ocurrencia de uno más grande horas o días después”, concluyó.

Los sismos no pueden predecirse

Con todos los adelantos científicos y tecnológicos, aún no pueden predecirse los sismos, sin embargo, aquéllos sí pueden indicar dónde ocurrirá uno, y nuestro país se ubica en una zona tectónica compleja, en la cual suceden movimientos sísmicos de magnitudes importantes, destacó Xyoli Pérez Campos, jefa del  Servicio Sismológico Nacional (SSN) de la UNAM.

En ese contexto, Pérez Campos observó que los avances científicos en materia de sismología son valiosos porque sólo ayudan a los investigadores a conocer dónde podría ocurrir un sismo.

El SSN cuenta con diez observatorios sismológicos y estaciones acelerográficas del Instituto de Ingeniería de la Máxima Casa de Estudios, que detectan la actividad sísmica en la zona costera del país.

Pérez Campos apuntó que existen estaciones sismológicas pertenecientes a diferentes instituciones académicas, las cuales se distribuyen en todo el territorio nacional para contribuir con los datos necesarios que le permitan al Sismológico Nacional localizar y estimar la magnitud más certera de los sismos.

“Nosotros somos el ente oficial para emitir los parámetros de localización y magnitud de los sismos. También hacemos otro tipo de cálculos para caracterizar el sismo que ocurrió en ese momento”.

Mitos y realidades de los sismos durante 2021

 Durante el 2021, el Sistema Sismológico Nacional (SSN) informó de casi 29 mil sismos muy pequeños con su epicentro a lo largo de todo el país. La mayoría de éstos no se sienten, pero son detectados por los instrumentos. “En términos de sismicidad, fue un año muy normal”, dijo Arturo Iglesias Mendoza, jefe del SSN e investigador del Instituto de Geofísica.

Sin embargo, hubo sismos relevantes, como el del 7 de septiembre del 2021, ocurrido en Acapulco, con una magnitud de siete grados, que también se sintió en la Ciudad de México de forma “intensa”.

¿Por qué siempre en septiembre? Se trata de una coincidencia, dijo el investigador universitario. “Si revisamos el catálogo de los últimos cien años, estos fenómenos se distribuyen de forma equitativa en cada mes, aunque en algunos más que en otros”.

Septiembre tiene un número alto de sismicidad, pero “curiosamente” durante todo el siglo XX en diciembre se registraron más movimientos telúricos con magnitudes al siete grados o más. “Pero eso no significa que haya más temblores en diciembre, simplemente que la distribución es más o menos homogénea durante un año”.

Un ejemplo fue en el año 2020, cuando el 23 de junio ocurrió uno de 7.5 grados en Huatulco, Oaxaca, donde incluso el mar retrocedió un tramo pequeño.

“Desde el punto de vista científico, hasta donde podemos entender no hay ninguna razón por la que tiemble más en alguna época del año”, aclaró el investigador universitario.

Vivimos en una zona sísmica

 La sismicidad de México está relacionada con la interacción de cinco placas tectónicas: la de Norteamérica, la del Pacífico, la de Cocos, la de Rivera y la placa del Caribe, que se ubican en diferentes puntos de la República Mexicana; se mueven e interactúan una respecto de la otra, y así producen la sismicidad que se registra con cerca de 30 mil eventos al año.

Prácticamente en todos los estados tiembla, pero con magnitud muy baja, aunque hay lugares donde no hay movimientos telúricos, como la Península de Yucatán, o en todo el noroeste del país, si bien en Nuevo León hay algunos muy pequeños. Son más frecuentes en los estados de Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Colima y Jalisco.


Modelos matemáticos proponen escenarios 

En este momento no hay alguna evidencia científica sólida que pueda predecir los temblores. Sin embargo, los modelos matemáticos podrían ayudar a proponer escenarios de sismos en la costa, cómo se van a propagar y hasta dónde incidirán en el Valle de México o en cualquier zona.

En internet abunda la información no confiable que puede confundir a las personas. Por tal motivo, Arturo Iglesias recomendó a los interesados acudir a fuentes confiables, como la página del Servicio Sismológico Nacional y sus redes sociales, además de la propia página de la UNAM.

De esta forma, “entenderán de la mejor manera estos fenómenos”, concluyó el especialista.