En un caso que generó debate público, la marca Adidas presentó un prototipo de calzado denominado Oaxaca Slip-On, el cual incorporaba tiras de cuero trenzado visualmente similares a las empleadas en la elaboración de huaraches tradicionales de comunidades indígenas de Oaxaca, en particular de Villa Hidalgo Yalálag, en la Sierra Norte del estado.
En lugar de una suela artesanal, el prototipo integraba una suela de tipo sneaker. Tanto la marca como el diseñador Willy Chavarría indicaron públicamente que el diseño se planteó como un homenaje a la cultura chicana o mexicano-americana, con referencias visuales inspiradas en Oaxaca.
Tras la difusión del prototipo se generaron reacciones en México, especialmente en Oaxaca. Integrantes de la comunidad y autoridades expresaron de manera pública su desacuerdo con el uso de estos elementos sin un proceso previo de diálogo con la comunidad de origen. Posteriormente, tanto la empresa como el diseñador manifestaron su disposición al diálogo y el prototipo fue retirado de la presentación pública. Este episodio se inscribe en una discusión más amplia sobre el uso de referentes culturales de pueblos originarios dentro del diseño contemporáneo y las dinámicas del mercado global.
Una historia común
Desde hace tiempo se ha señalado la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para las expresiones culturales de los pueblos originarios. Esta situación pone de relieve los retos que existen en la relación entre las dinámicas del mercado, el diseño contemporáneo y los derechos culturales, explicó Patricia Basurto Gálvez, académica del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
Los pueblos originarios han generado, a lo largo de siglos, una amplia diversidad de expresiones culturales, tanto materiales como inmateriales. Sin embargo, uno de los principales desafíos actuales es el reconocimiento pleno de los derechos colectivos sobre estas creaciones, así como la existencia de instrumentos jurídicos efectivos que las protejan.
Más allá de su aspecto visual, estas expresiones poseen significados, simbolismos y valores propios de cada comunidad. Se trata de un patrimonio de carácter colectivo, por lo que cualquier uso, reproducción o aprovechamiento requiere procesos de diálogo con las comunidades de origen.
En distintos momentos, marcas nacionales e internacionales han incorporado elementos de la iconografía de pueblos originarios en sus productos, lo que ha generado debates públicos en torno a los límites entre inspiración, reinterpretación y derechos culturales.
Casos recientes
En años recientes, desde el ámbito legislativo también se han hecho señalamientos públicos en torno a la similitud entre algunos diseños comerciales y la iconografía de pueblos originarios de Oaxaca. Estos intercambios forman parte de un debate más amplio sobre la trazabilidad de los diseños, los procesos de documentación del patrimonio cultural y el alcance de los derechos colectivos.

¿Qué es la creatividad?
La creatividad es resultado del intelecto humano y de procesos de pensamiento que responden a necesidades prácticas, expresivas o estéticas. En los pueblos originarios se manifiesta en la música, la poesía, los textiles, los bordados, la gastronomía, la cerámica, el arte en madera y los productos alimenticios, entre otros campos. Cada creación posee un significado particular de acuerdo con su contexto comunitario.
Ejemplos de ello son el papel amate de San Pablito Pahuatlán, los bordados de Tenango de Doria, en Hidalgo, o las guitarras de Paracho, en Michoacán.
La medicina tradicional también forma parte de este ámbito creativo con un carácter utilitario, ya que el conocimiento acumulado sobre las propiedades de ciertas plantas ha contribuido al cuidado de la salud. Dentro de este campo se inscriben prácticas como la partería, que abarca el acompañamiento del embarazo, el seguimiento del desarrollo del bebé y el alumbramiento. Así, la creatividad no solo tiene un valor estético, sino también práctico.
Marco legal
En 2022 entró en vigor la Ley Federal para la Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, que establece bases para el resguardo de estas expresiones culturales.
Como toda norma, la ley presenta avances y retos. Si bien actualmente existe un marco legal para atender estas situaciones, especialistas señalan que aún se requiere fortalecer sus mecanismos de aplicación.
A nivel internacional, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo establece el derecho de los pueblos y comunidades originarias a ser consultados sobre normas legislativas, medidas administrativas y proyectos que puedan afectarles. Estas consultas deben realizarse a través de autoridades representativas.
Políticas públicas
Entre las políticas públicas impulsadas en México para visibilizar el trabajo de los pueblos originarios se encuentra el evento Original México, que se realiza cada año en el Centro Cultural Los Pinos. Su propósito es generar un espacio de encuentro entre comunidades indígenas. En la práctica, participan principalmente grupos dedicados a la venta directa de productos artesanales, así como actividades textiles, musicales y culturales.

¿Cómo ayudamos?
Desde el ámbito del consumo, una de las formas de apoyo consiste en informarse sobre el origen de los productos artesanales, conocer su procedencia y adquirirlos de manera directa cuando sea posible.
Asimismo, pagar un precio justo contribuye a reconocer el valor del trabajo artesanal y el tiempo invertido en cada pieza.



















