UNAM amplía la Red Sísmica Mexicana con 58 nuevas estaciones
julio 30, 2026
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La infraestructura permitirá mejorar las estimaciones de magnitud, localización e intensidad de los temblores, especialmente en regiones del norte del país que hasta ahora contaban con menor instrumentación.
La Red Sísmica Mexicana ampliará su capacidad de monitoreo en el territorio nacional mediante la construcción de 58 nuevas estaciones. De estas, 38 estarán a cargo del Servicio Sismológico Nacional (SSN), perteneciente al Instituto de Geofísica de la UNAM, y 20 serán operadas por la Unidad de Instrumentación Sísmica del Instituto de Ingeniería (II).
La expansión permitirá obtener estimaciones más precisas sobre la magnitud y la localización de los temblores, así como generar mapas de intensidad que indiquen en qué zonas el movimiento del suelo fue más fuerte y si pudo afectar viviendas o infraestructura.
Leonardo Ramírez Guzmán, titular de la Coordinación de Ingeniería Sismológica del Instituto de Ingeniería, explicó que las estaciones se encuentran en proceso de construcción y cuentan con características que permitirán cubrir necesidades tanto científicas como de ingeniería.
Más estaciones en el norte del país
Una parte importante de los nuevos equipos se instalará en el norte de México, considerada hasta ahora la región menos instrumentada del país.
La cobertura incluirá la península de Baja California y los estados de Sonora, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, además de ciudades como Tijuana.
De acuerdo con el especialista, existe la percepción errónea de que en esas regiones no tiembla. Sin embargo, también se registran movimientos sísmicos, por lo que contar con más estaciones permitirá identificarlos y estudiarlos con mayor precisión.
La distribución de equipos también será reorganizada en el centro y el sureste del territorio nacional. Guerrero es actualmente la entidad con mayor número de estaciones, con 34, seguida de Oaxaca, donde se construyen dos equipos adicionales a los casi 30 que ya existen, y Michoacán.
Con esta ampliación será posible calcular la localización y la magnitud de los sismos con menor incertidumbre, además de detectar movimientos que anteriormente podían pasar inadvertidos debido a la falta de instrumentación.
Ciudad de México, entre las urbes más monitoreadas
La Ciudad de México cuenta con una de las redes de monitoreo sísmico más amplias del mundo.
El Instituto de Ingeniería y el Servicio Sismológico Nacional operan alrededor de 100 estaciones en la capital, una infraestructura comparable con la existente en ciudades como Tokio, Japón, y Los Ángeles, California.
El proyecto de ampliación de la Red Sísmica Mexicana comenzó durante la primera década del siglo XXI y actualmente se encuentra en su tercera fase.
La información obtenida es compartida entre el Instituto de Ingeniería, el Servicio Sismológico Nacional y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED).
Los datos se transmiten mediante fibra óptica, líneas de Red UNAM proporcionadas por la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación, y enlaces de radio.
La utilización de diferentes vías de comunicación permite que, si alguna falla durante un sismo, la información pueda llegar por otro medio.
Mapas para conocer la intensidad de los sismos
El proyecto también incluye un sistema de mapas destinado a presentar información sobre los movimientos telúricos de mayor intensidad.
Además de los reportes enviados por correo electrónico y publicados en la página de la Unidad de Instrumentación Sísmica, se desarrolla una plataforma para que las autoridades y la sociedad puedan consultar, minutos después de un temblor, la intensidad con la que se movió el suelo en distintas zonas.
La primera versión del sistema se encuentra disponible de manera gratuita en la página de la Red Sísmica Mexicana.
La plataforma presenta mapas de intensidad y aceleración. En ellos, el color rojo identifica las zonas donde el movimiento del suelo fue más intenso.
Su funcionamiento fue verificado recientemente mediante observaciones de campo realizadas en Guerrero. Los resultados coincidieron con los daños reportados tras el sismo de magnitud 6.5 registrado el 2 de enero de este año.
Información para atender emergencias
Uno de los principales objetivos del monitoreo es proporcionar información útil para que la Coordinación Nacional de Protección Civil tome decisiones después de un sismo.
Una vez que el Servicio Sismológico Nacional publica la estimación de magnitud, comienza la generación del mapa de intensidad. Por lo general, este producto se libera aproximadamente 40 minutos después del movimiento, para que las autoridades puedan aplicar medidas de atención a la emergencia.
Los datos también son enviados a la Comisión Nacional del Agua, con el propósito de identificar si alguna presa pudo resultar afectada por una sacudida significativa.
Entre las principales aportaciones del Instituto de Ingeniería se encuentran los mapas de intensidad, la plataforma de distribución de información de la Red Sísmica Mexicana y la base de datos con los registros de la Red Acelerográfica.
El Instituto de Ingeniería ha concluido ocho de las 20 estaciones que le corresponden en esta nueva etapa. Se estima que las restantes estarán terminadas durante el presente año.
El proyecto cuenta con financiamiento de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno federal y con el acompañamiento del CENAPRED.
Los cuervos: de las aves más inteligentes del planeta
Michel Olguín Lacunza
julio 29, 2026
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Pueden fabricar herramientas con ramas, resolver acertijos, reconocer el rostro de las personas e incluso transmitir esa información a otros miembros de su grupo. Los cuervos son considerados unas de las aves más inteligentes del planeta y su capacidad cognitiva ha sorprendido durante décadas a la comunidad científica, a tal grado que algunos estudios han encontrado que, en determinadas pruebas, algunas especies de córvidos alcanzan desempeños comparables a los de primates no humanos e incluso a los de niños pequeños.
Su extraordinaria capacidad se relaciona, en parte, con la elevada cantidad y densidad de neuronas que poseen en el cerebro anterior. Algunas regiones, como el nidopalio caudolateral, desempeñan funciones comparables a las de la corteza prefrontal de los mamíferos, explicó la M. en C. Alejandra Alvarado Zink, de Universum, Museo de las Ciencias.
Gracias a ello, estas aves no solo aprenden por observación, sino que también son capaces de resolver problemas complejos.
Su comportamiento
Uno de los ejemplos más conocidos es el cuervo de Nueva Caledonia, famoso por fabricar herramientas. Si una rama no le sirve para extraer insectos escondidos dentro de un tronco, la modifica: la recorta, le hace pequeños ganchos o busca otra que se adapte mejor a la tarea.
Otro experimento mostró que algunos cuervos pueden resolver acertijos. En pruebas de laboratorio, los científicos colocaron alimento flotando dentro de un tubo con agua. Las aves aprendieron que, al dejar caer piedras dentro del recipiente, el nivel del agua aumentaba hasta acercar el alimento y permitirles alcanzarlo.
Además de resolver problemas, los cuervos poseen una compleja vida social. Muchas especies forman parejas estables y de larga duración. Ambos progenitores participan en el cuidado de las crías y, en algunas especies, los jóvenes permanecen con ellos durante un periodo prolongado, durante el cual aprenden comportamientos necesarios para sobrevivir.
Los científicos también han documentado conductas que llaman la atención. Cuando encuentran a otro cuervo muerto, varias aves se reúnen alrededor del cuerpo. Aunque estas reuniones han sido descritas popularmente como «funerales», las investigaciones sugieren que podrían funcionar principalmente como una forma de evaluar riesgos y obtener información sobre posibles peligros.
Otra habilidad sorprendente es su memoria. Los cuervos pueden reconocer el rostro de las personas y recordar quién representa una amenaza. Incluso, mediante sus vocalizaciones, son capaces de comunicar esa información a otros miembros del grupo para advertirles del peligro.
Su papel en el ecosistema
Además de su inteligencia, desempeñan un papel importante en los ecosistemas. Al alimentarse de animales muertos, ayudan a eliminar materia orgánica que podría favorecer la proliferación de insectos y enfermedades. También dispersan semillas al consumir frutos y contribuyen a mantener limpios algunos espacios al aprovechar distintos restos orgánicos.
En el mundo existen alrededor de 45 especies pertenecientes al género Corvus, capaces de habitar desde bosques fríos hasta zonas áridas, costas y áreas agrícolas, añadió la académica universitaria.
En México viven cinco especies de este género, entre ellas el cuervo común (Corvus corax) y el cuervo llanero (Corvus cryptoleucus). Estas aves se distribuyen en distintas regiones del territorio nacional, principalmente en zonas abiertas, áreas áridas, bosques y sierras.
La confusión con los zanates
Alejandra Alvarado Zink aclaró que muchas personas de la Ciudad de México creen haber visto cuervos cuando, en realidad, observan otra ave.
Las aves negras que suelen encontrarse en parques, jardines, la Alameda Central o Ciudad Universitaria no son cuervos, sino zanates, aves pertenecientes a la familia de los ictéridos y emparentadas con los tordos.
A diferencia de los cuervos, que pertenecen a la familia Corvidae, los zanates presentan un plumaje iridiscente con tonos azulados y morados, además de ser mucho más comunes en las ciudades mexicanas.
«Generalmente, la gente ve un ave negra y dice: “Es un cuervo”. Pero no, la mayoría de las veces son zanates», concluyó la investigadora.
Desarrolla investigador de la UNAM material para la divulgación y preservación de la agroecología maya
Pepe Herrera
julio 29, 2026
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Con el propósito de acercar el conocimiento generado en comunidades mayas a públicos más amplios y contribuir a la preservación de saberes tradicionales vinculados al manejo sustentable del territorio, el Dr. Pavel Alonso García Magdaleno, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y becario posdoctoral SECIHTI en el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM, desarrolló una serie de materiales de divulgación sobre agroecología maya.
El proyecto, resultado de varios años de trabajo de campo y de una estrecha colaboración con comunidades del oriente de Yucatán, integra investigación académica, diseño gráfico y traducción al maya yucateco para ofrecer recursos educativos accesibles y culturalmente pertinentes.
A través de infografías bilingües dirigidas principalmente a infancias, aunque abiertas al público en general, la iniciativa busca fortalecer el reconocimiento de los conocimientos ecológicos locales, fomentar la reflexión sobre las prácticas agrícolas tradicionales y promover su transmisión a nuevas generaciones.
Un proyecto nacido del trabajo de campo y la colaboración comunitaria
El material didáctico consta de tres series de infografías sobre agroecología maya, elaboradas a partir de la articulación entre investigación académica, trabajo de campo prolongado y colaboración directa con comunidades del oriente de Yucatán, particularmente en localidades como Uayma y Tinum.
Estas infografías están pensadas no solo para comunidades mayas de Yucatán, sino también para otras comunidades rurales en México y contextos similares, con el objetivo de ampliar el alcance de los saberes locales en distintos entornos educativos.
Se trata de materiales abiertos, gratuitos y descargables, diseñados para su uso en talleres, aulas y procesos educativos diversos bajo un principio de uso no lucrativo. Además, se prevé su incorporación en repositorios institucionales para garantizar su acceso a largo plazo.
Cada infografía incluye preguntas orientadas a infancias y personas adultas, con el fin de promover el pensamiento crítico y el diálogo en torno a la agroecología, el entorno y las prácticas comunitarias.
Un proyecto multidisciplinario
Para la elaboración del material se contó con la participación de diseñadores, traductoras, asesoras académicas y personas con amplia experiencia en trabajo comunitario e investigación rural en México. Entre ellas destaca el maestro Francisco Ehécatl Cabrera Franco, técnico académico del IIS y responsable del diseño gráfico de las infografías.
Su trabajo no se limitó a la organización visual de la información, sino que implicó decisiones interpretativas orientadas a construir una narrativa coherente con los objetivos del proyecto. Esto incluyó la definición de niveles de detalle, la selección de elementos representados y el equilibrio entre claridad y complejidad.
La representación visual de elementos del entorno natural y cultural —como la milpa, el monte o las viviendas tradicionales— supuso un proceso cuidadoso de adecuación al territorio. Para ello, se recurrió incluso a estudios especializados sobre ecología y perfiles vegetales, con el fin de evitar representaciones genéricas y mantener fidelidad con los paisajes reales.
En palabras del propio equipo de diseño, la representación de la milpa y el monte requirió atención a detalles ecológicos y geográficos, mientras que elementos como las casas tradicionales, los solares o la albarrada fueron incorporados a partir del conocimiento del territorio y la experiencia de campo.
Traducción al maya yucateco y enfoque lingüístico
De manera paralela, se realizó la traducción de las tres series al maya yucateco en colaboración con la Colectiva Chak Tuun, particularmente con Vianca Aranda y Lorena Pool Balam. Este trabajo añadió una dimensión bilingüe fundamental al proyecto, reforzando la presencia del maya en materiales educativos contemporáneos.
En este proceso se enfrentaron desafíos relacionados con la estandarización lingüística y las tensiones en torno a la “pureza” del idioma, particularmente en relación con préstamos del español y la creación de neologismos. Estas posturas normativas, señaló Pool Balam, pueden invisibilizar la historia de contacto entre lenguas y generar formas de exclusión hacia hablantes de distintas variantes.
Frente a ello, el proyecto adoptó una perspectiva flexible que entiende la lengua como un sistema vivo y en constante transformación. La traducción se concibe, así, como un proceso abierto y revisable, enriquecido por la participación de hablantes de distintas comunidades.
Por ello, los materiales invitan a la revisión, comentario y propuesta de ajustes por parte de la comunidad, reconociendo que el conocimiento lingüístico no es fijo ni definitivo, sino colectivo y dinámico.
La importancia de visibilizar y recuperar saberes tradicionales
En este marco, la Dra. Elena Lazos Chavero, investigadora del IIS, subrayó que las infografías no solo cumplen una función informativa, sino que también contribuyen a generar conciencia sobre los saberes que las comunidades mayas poseen, los que están en riesgo de perderse y aquellos que aún pueden recuperarse, especialmente en relación con la agricultura y la alimentación tradicional.
Asimismo, señaló que estos materiales operan como un “contradiscurso” frente a narrativas dominantes, al promover la valoración de los sistemas agroalimentarios tradicionales y la biodiversidad.
Por su parte, la doctora Natividad Gutiérrez Chong, investigadora del IIS, destacó el potencial de las infografías como herramientas pedagógicas contemporáneas que permiten a infancias expresar su entorno desde su propia perspectiva, fortaleciendo la identidad cultural y la conciencia lingüística desde edades tempranas.
Finalmente, propuso ampliar este tipo de materiales educativos para incluir saberes fundamentales de la vida comunitaria, como el fogón tradicional de tres piedras, el manejo del agua y la alimentación, conocimientos que han sido transmitidos principalmente por mujeres a lo largo de generaciones.
Innovar para reconocer y conservar
Más allá de su dimensión educativa, las infografías contribuyen a reconocer los sistemas de conocimiento indígenas como formas vivas, contemporáneas y complejas de relación con el territorio. Su carácter bilingüe y comunitario refuerza la importancia de vincular la revitalización lingüística con los procesos culturales y ambientales en los que se inscribe.
Asimismo, la apertura del proyecto a la revisión colectiva y su enfoque flexible de la lengua consolidan una perspectiva del conocimiento como proceso dinámico, en constante construcción.
De este modo, las infografías no solo funcionan como herramientas de divulgación, sino también como dispositivos pedagógicos y culturales que promueven la reflexión crítica, la transmisión intergeneracional de saberes y la valoración de las lenguas y conocimientos originarios frente a procesos de pérdida y homogeneización cultural.
¿Te enfermas al volver de vacaciones? Estas son las causas que pocos toman en cuenta
Pepe Herrera
julio 29, 2026
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Con el fin del periodo vacacional y el regreso al trabajo o la escuela, es común escuchar a personas decir que “siempre se enferman después de las vacaciones”. Aunque esta percepción está muy extendida, el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez, profesor de la Facultad de Medicina y vocero del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes (PUIREE) de la UNAM, explicó que no existe una relación directa entre tomar vacaciones y enfermarse.
Lo que sí ocurre, aclaró, es que durante las vacaciones se acumulan diversos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades o hacer más evidentes algunos padecimientos.
De acuerdo con el doctor Rodríguez Álvarez, es frecuente que durante las vacaciones las personas modifiquen sus hábitos cotidianos y esto tenga impacto sobre la salud, ya que se pueden alterar los horarios de sueño, la alimentación, la actividad física e incluso los ambientes en los que permanecen, lo que representa condiciones diferentes y algunos riesgos adicionales.
“En el caso de los viajes, uno de los principales factores de riesgo es la mayor exposición a personas y espacios concurridos. Aeropuertos, terminales de autobuses, aviones, restaurantes, museos, hoteles y sitios turísticos concentran viajeros provenientes de distintas lugares, lo que incrementa la posibilidad de entrar en contacto con virus respiratorios en caso de que alguien allí esté enfermo. Permanecer mucho tiempo en espacios cerrados o poco ventilados también favorece la transmisión de estas infecciones”, comentó.
A ello se suman otros elementos propios del viaje, como el uso prolongado del aire acondicionado, los cambios bruscos de temperatura, la exposición al sol, la deshidratación, los trayectos largos y el contacto con microorganismos propios de otras regiones.
La alimentación también desempeña un papel importante. Durante las vacaciones es habitual comer fuera de casa, probar alimentos diferentes o modificar los horarios habituales de comida. Estas variaciones pueden provocar trastornos gastrointestinales, ya sea agudizando enfermedades prexistentes o generando nuevas; lo más frecuente entre los viajeros incluye irritación estomacal, alergias alimentarias o, en algunos casos, infecciones gastrointestinales derivadas del consumo de agua o alimentos contaminados.
Uno de los factores que más contribuyen a la idea de que “las vacaciones enferman” es el periodo de incubación de muchas enfermedades. En realidad, dijo el académico de la Facultad de Medicina, una persona puede contagiarse durante el viaje o incluso en el trayecto de regreso y comenzar a presentar síntomas cuando ya regresó a casa o a sus actividades habituales. Esto ocurre con diversas infecciones respiratorias o gastrointestinales y puede ocurrir con el dengue, cuyo periodo de incubación puede hacer que la fiebre y otros síntomas aparezcan varios días después del regreso.
De igual manera, el estrés asociado al retorno a la rutina también puede influir. Es frecuente que en los días previos al regreso se produzca un poco de ansiedad por las preocupaciones laborales o escolares e incluso dificultad para dormir. Aunque el estrés por sí solo no provoca por una enfermedad en particular, sí puede modificar temporalmente la respuesta del organismo, especialmente cuando se combina con cansancio, falta de descanso y una alimentación deficiente.
Esta situación puede favorecer la aparición de enfermedades o el agravamiento de padecimientos como gastritis, colitis, alergias, crisis asmáticas o malestares digestivos, además de generar una sensación general de fatiga durante los primeros días posteriores a las vacaciones.
En este contexto, existe cierta vulnerabilidad en algunos grupos. Los adultos mayores, las personas con enfermedades crónicas y quienes estuvieron expuestos a grandes concentraciones de personas pueden tener un mayor riesgo de desarrollar enfermedades tras un viaje. Con respecto a las personas con enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión, deben prestar especial atención durante los viajes. Cambiar los horarios de los medicamentos, alterar la dieta o suspender los tratamientos puede provocar descompensaciones que suelen manifestarse al regresar.
Vulnerables aún porque las vacaciones no han terminado
En el caso de niñas, niños y adolescentes, que cursan los programas de educación básica, el vocero del PUIREE destacó que al estar en un periodo vacacional de varias semanas, y en muchos casos ya sin la supervisión o los cuidados de adultos, están expuestos a riesgos adicionales como accidentes, intoxicaciones y violencia, por lo que recomendó fortalecer las medidas de cuidado dentro del entorno familiar y con los vecinos.
¿Cómo evitar enfermarse después de las vacaciones?
Para reducir el riesgo de enfermar después de las vacaciones, el Dr. Mauricio recomendó conservar hábitos básicos de prevención. Entre ellos destacan lavarse las manos con frecuencia, consumir agua potable y alimentos bien cocidos, dormir lo suficiente, mantener una hidratación adecuada y ventilar los espacios cerrados. En sitios con una alta concentración de personas o ante la presencia de síntomas respiratorios, el uso de cubrebocas también puede ser una medida útil para disminuir los contagios.
Asimismo, cuando sea posible, aconsejó dejar un día de transición entre el regreso del viaje y la reincorporación al trabajo o la escuela, con el fin de recuperar gradualmente los horarios habituales de descanso.
En caso de presentar fiebre, diarrea, tos u otros síntomas durante los días posteriores al viaje, es recomendable acudir al médico e informar detalladamente sobre los lugares visitados, las actividades realizadas y cualquier posible exposición a riesgos. Estos datos pueden orientar el diagnóstico y permitir identificar enfermedades relacionadas con el destino visitado.
De igual manera, la mejor estrategia para mantener un sistema inmunológico saludable consiste en llevar una alimentación variada y equilibrada, rica en frutas, verduras, cereales integrales, leguminosas y proteínas de buena calidad, además de mantenerse correctamente hidratado con agua simple.
Tener en cuenta los riesgos de cada región
El Dr. Rodríguez Álvarez también llamó a tener presentes algunos riesgos sanitarios propios de determinadas regiones. En México, por ejemplo, el dengue continúa circulando en diversas zonas tropicales y costeras, mientras que el sarampión sigue siendo motivo para verificar que el esquema de vacunación esté completo. Además, durante los meses de verano suele registrarse un incremento estacional de casos de COVID-19, por lo que las personas con síntomas respiratorios deberían utilizar cubrebocas para evitar contagiar a otras.
Las vacaciones: una oportunidad para la salud
Las vacaciones no deben verse como una amenaza para la salud. Por el contrario, representan una oportunidad para descansar, mejorar la alimentación, realizar actividad física y reducir el estrés cotidiano. La clave está en mantener hábitos saludables antes, durante y después del viaje.
En conclusión, enfermar después de las vacaciones no es una inevitable, sino que puede deberse a una combinación de diversos factores, como la exposición a nuevos entornos, los cambios en la rutina, el periodo de incubación de algunas enfermedades y el estrés del regreso. Tomar medidas preventivas y retomar gradualmente los hábitos cotidianos puede contribuir a una vuelta más saludable y llevadera.
Las remesas no son una buena noticia: son el reflejo de que faltan oportunidades
Michel Olguín Lacunza
julio 29, 2026
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Cada año, miles de millones de dólares cruzan la frontera entre Estados Unidos y México en forma de remesas. Detrás de cada transferencia hay jornadas de trabajo, largas distancias y, en muchos casos, el miedo constante a ser deportado. Sin embargo, mientras ese dinero sostiene a millones de familias mexicanas, quienes lo envían enfrentan un sistema con escasa protección jurídica y numerosos riesgos.
En entrevista con UNAM Global, Roxana Rosa Fregoso, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, explicó que las remesas representan mucho más que un ingreso económico para el país: son un reflejo de la falta de oportunidades que obliga a miles de mexicanos a emigrar.
“Las remesas, aunque se perciben como algo muy positivo para el país por la importante inyección económica que representan, en realidad son una manifestación de pobreza, desigualdad e injusticia”.
Desde entonces, la economía mexicana ha incrementado su dependencia de estos recursos. En 2020, las remesas representaron más del 3,5 por ciento del producto interno bruto (PIB), una situación que evidencia la importancia económica del trabajo realizado por los migrantes fuera del país.
Sin embargo, “quienes envían ese dinero permanecen prácticamente desprotegidos”. Más del 77 por ciento de las remesas se envía mediante empresas privadas de transferencia de dinero y no a través de instituciones bancarias.
Esto significa que, en muchos casos, las personas quedan fuera de los mecanismos de protección que ofrecen organismos como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
“Si ocurre un problema con la transferencia, si el dinero no llega o existe una diferencia en el tipo de cambio, prácticamente no existe un recurso legal efectivo para que los migrantes puedan reclamar”.
A ello se suman las comisiones por el servicio y los tipos de cambio establecidos por las propias empresas, además de gastos adicionales, como el transporte para acudir a realizar el envío.
Aunque no existe una estimación precisa sobre cuánto dinero deja de llegar a las familias mexicanas por estos conceptos, es muy probable que una parte importante se pierda antes de alcanzar su destino.
El temor ante Donald Trump
La situación se vuelve aún más complicada para quienes viven en Estados Unidos sin documentos migratorios. Por temor a ser detenidos o deportados, muchos evitan acudir a instituciones bancarias y optan por servicios privados que consideran más accesibles, aunque ello implique pagar más y contar con una menor protección jurídica.
A este panorama se suma el endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses.
Desde el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, en enero de 2025, se ha fortalecido un fenómeno conocido como crimigración, que consiste en tratar la migración como si fuera un delito mediante la combinación de normas administrativas y penales.
“La migración no es un crimen; es una infracción administrativa. Sin embargo, se está criminalizando a las personas migrantes y eso genera miedo para ejercer incluso sus derechos económicos”.
Ese temor ya comienza a reflejarse en las cifras. Tras once años consecutivos de crecimiento, las remesas registraron una caída del 4,6 por ciento durante 2025, al sumar 61 mil 791 millones de dólares. La investigadora relaciona esta disminución con las deportaciones, los procesos de autodeportación y el ambiente de incertidumbre que viven las comunidades migrantes.
Acuerdos binacionales
Ante este escenario, es indispensable que México y Estados Unidos establezcan acuerdos binacionales que permitan regular de manera más segura el envío de remesas y garantizar los derechos de quienes las generan.
Además, es necesario crear políticas públicas que permitan a los migrantes acceder a programas de ahorro para el retiro y a otros mecanismos de protección social.
“Las personas migrantes están aportando una parte fundamental de la economía mexicana, pero no reciben derechos laborales ni cuentan con mecanismos que les permitan garantizar un futuro digno”.
Para la académica, el crecimiento de las remesas no debe interpretarse únicamente como una buena noticia económica.
“Cuando aumentan las remesas, significa que más personas tuvieron que salir del país porque aquí no encontraron oportunidades. Son el reflejo de una deuda social que México tiene con millones de familias”.
Acinetobacter baumannii: una superbacteria presente en animales, agua y alimentos
Con información del Boletín UNAM-DGCS-434
julio 28, 2026
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Conocida principalmente por causar infecciones graves en hospitales, la bacteria Acinetobacter baumannii no se limita a los entornos clínicos. Una investigación del Centro de Ciencias Genómicas (CCG) de la UNAM reveló que este microorganismo se encuentra en más de 95 fuentes y en más de 30 especies animales, además de plantas, alimentos y agua.
El estudio fue encabezado por Santiago Castillo Ramírez, investigador del CCG, con sede en el campus Morelos, quien, junto con cinco colaboradores de la misma entidad universitaria, analizó 23 mil 205 genomas de la bacteria registrados durante 40 años y procedentes de 106 países de los siete continentes.
Los resultados muestran que A. baumannii es una superbacteria global capaz de habitar en múltiples hospederos y ambientes. Ha sido localizada en seres humanos, perros, gatos, vacas, caballos, cerdos, borregos, garzas, salmones y gusanos, entre otros animales.
También se ha detectado en plantas; en alimentos como leche, carne, hortalizas, frutas y verduras; así como en agua contaminada de ríos.
Una bacteria difícil de tratar
Acinetobacter baumannii es conocida por infectar a personas hospitalizadas y provocar la muerte de pacientes que se encuentran en unidades de terapia intensiva. Además, posee resistencia a diversos antibióticos, por lo que algunas de las infecciones que causa son difíciles de tratar.
La Organización Mundial de la Salud la incluye dentro de la categoría de patógenos críticos para los cuales es necesario desarrollar nuevos antibióticos o tratamientos.
“Se le considera nosocomial porque se adquiere en hospitales. Nuestro primer hallazgo es haberla localizado en más de 95 fuentes diferentes”, explicó Castillo Ramírez.
Para realizar la investigación, el equipo universitario utilizó información del GenBank del Centro Nacional para la Información Biotecnológica de Estados Unidos, considerado la base de datos pública más grande del mundo sobre secuencias de ADN y ARN.
Los investigadores descargaron más de 34 mil genomas junto con sus registros. Después de analizar e interpretar la información, determinaron que 23 mil 205 contaban con la calidad necesaria para realizar estudios posteriores.
“Esta investigación se logró gracias al trabajo de muchos científicos del mundo que nutrieron esta base de datos; nosotros accedimos a ella y realizamos nuestros propios análisis”, señaló el investigador.
Posible transmisión entre especies
Otro de los hallazgos se relaciona con la comparación de las poblaciones de la bacteria encontradas en seres humanos y en fuentes no humanas.
El equipo identificó grupos de bacterias claramente diferenciados, pero también encontró otros con características semejantes. De acuerdo con Castillo Ramírez, estas similitudes indican que podría existir transmisión entre poblaciones humanas y no humanas.
“Podría haber un potencial zoonótico. En algunos casos estudiamos la direccionalidad para saber si la bacteria pasó del humano a una fuente alterna o al revés. Lo importante es que puede haber transmisión entre especies”, puntualizó.
La zoonosis es la transmisión natural de una enfermedad infecciosa entre animales vertebrados y seres humanos. Puede ser causada por virus, bacterias, parásitos u hongos.
Los investigadores también identificaron diversos linajes de A. baumannii. Algunos se encuentran únicamente en plantas, mientras que otros han sido localizados en seres humanos, agua y animales de compañía.
“Nuestra salud está interconectada con la de los animales y el medio ambiente; hay que superar la mirada antropocéntrica”, afirmó el especialista.
Resistencia a los antibióticos
El equipo del CCG también estudió el resistoma de la bacteria, es decir, el conjunto de genes que potencialmente le permiten desarrollar resistencia a los antibióticos.
De acuerdo con la investigación, A. baumannii tiene una gran capacidad para adquirir genes de resistencia y cuenta con plataformas genéticas que facilitan este proceso.
Algunas fuentes en contacto directo con las personas, como los perros y las aguas residuales, presentan una elevada influencia de las actividades humanas. Esto podría favorecer la incorporación reciente de genes de resistencia en la bacteria.
“La bacteria pudo adquirir esos genes de resistencia recientemente, por lo que es importante tener una eficiente vigilancia epidemiológica”, concluyó Santiago Castillo Ramírez.
La ira al volante: un problema psicológico, conductual y social
Pepe Herrera
julio 28, 2026
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La Ciudad de México se ha convertido en una de las urbes con mayor congestión vehicular del mundo, una situación que afecta no solo la movilidad, sino también el estado emocional de quienes pasan horas atrapados en el tráfico. Según TomTom Tráfico, la capital mexicana registró en 2025 un nivel de congestión de 75.9 %, con una velocidad promedio de apenas 17.4 kilómetros por hora. Esto significa que una persona apenas puede avanzar 4.3 kilómetros en quince minutos.
Esta cifra coloca a la CDMX por encima de ciudades reconocidas por sus problemas viales, como Bangalore y Pune, en India; Dublín, en Irlanda; Lodz y Lublin, en Polonia; Bogotá, en Colombia; Arequipa y Lima, en Perú, y Bangkok, en Tailandia.
Los largos tiempos de traslado generan estrés, cansancio e irritación entre los automovilistas. En ese contexto surge el fenómeno conocido como ira al volante, que puede manifestarse desde discusiones y uso excesivo del claxon hasta maniobras peligrosas que ponen en riesgo la seguridad vial.
¿Qué es la ira al volante y qué dimensiones involucra?
El concepto de ira al volante comenzó a estudiarse formalmente en 1994, tras una investigación realizada por el doctor Jerry Deffenbacher, profesor de Psicología de la Universidad Estatal de Colorado. Esta reacción no puede entenderse únicamente como un momento de enojo, sino como un fenómeno complejo que involucra dimensiones clínicas, conductuales y sociales, explicó la doctora Clara Haydée Solís Ponce, psicóloga de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza.
Desde la perspectiva psicológica, la ira al volante está relacionada con ciertos rasgos de personalidad, especialmente en personas con tendencia a la impulsividad, la irritabilidad y el bajo control emocional. Quienes tienen dificultades para regular sus emociones suelen reaccionar de manera desproporcionada ante situaciones cotidianas del tránsito, como un automóvil que se incorpora sin precaución, una motocicleta que circula entre carriles o un conductor que no cede el paso.
Aunque estas situaciones son comunes, pueden convertirse en detonantes de violencia para personas con baja tolerancia a la frustración.
La dimensión conductual aparece cuando el enojo deja de ser una emoción interna y se transforma en acciones visibles y potencialmente peligrosas. Dentro del vehículo, algunas personas se limitan a gritar, insultar o golpear el volante; sin embargo, el problema se agrava cuando el conductor decide confrontar a otros automovilistas, bajar del automóvil para agredir o incluso utilizar el vehículo como instrumento de intimidación.
En esos casos, la ira deja de ser una simple reacción emocional y se convierte en un riesgo real para la seguridad pública.
Pero este fenómeno no se limita al comportamiento individual; también refleja problemas de convivencia y cultura vial. Conducir es una actividad colectiva que depende del respeto a normas básicas de convivencia. Sin embargo, en muchas ciudades persisten hábitos imprudentes, como invadir carriles, ignorar señales de tránsito, no respetar filas o utilizar el teléfono celular mientras se maneja. Estas conductas generan frustración entre quienes intentan seguir las reglas y contribuyen a crear un ambiente hostil en las calles.
Además, existen factores ambientales que influyen considerablemente en el comportamiento de los conductores. El calor, por ejemplo, incrementa la irritabilidad y el mal humor. Pasar largos periodos atrapado en el tráfico, especialmente en vehículos sin ventilación adecuada o aire acondicionado, aumenta el estrés y favorece reacciones agresivas. El ruido constante, el cansancio acumulado y la sobrecarga laboral también contribuyen al desgaste emocional.
¿Quiénes son más propensos a sufrir un ataque de ira al volante?
Solís Ponce señaló que existen grupos con mayor propensión a presentar este problema. Las personas que consumen alcohol o drogas tienen más probabilidades de perder el control emocional y actuar impulsivamente.
Aunque suele afirmarse que adolescentes y jóvenes son más propensos a la ira al volante, la especialista de la FES Zaragoza matizó esta idea y señaló que, en muchos casos, sus conductas se relacionan más con la imprudencia y la sensación de invulnerabilidad que con episodios de agresividad.
¿Cuáles son las consecuencias?
Las consecuencias de la ira al volante pueden ser graves. No solo ponen en riesgo a quien conduce, sino también a pasajeros, peatones, motociclistas y otros automovilistas. Una maniobra impulsiva puede ocasionar accidentes, atropellamientos, daños materiales e incluso pérdidas humanas.
Existen numerosos casos documentados en los que un acto de imprudencia desencadena choques múltiples o situaciones fatales.
Las consecuencias tampoco se limitan al plano físico. También existen efectos psicológicos, legales y financieros. Una persona que provoca un accidente puede experimentar culpa, remordimiento y afectaciones emocionales duraderas. Además, puede enfrentar sanciones legales, procesos judiciales y elevados costos económicos derivados de daños materiales o indemnizaciones.
¿Cómo se puede trabajar la ira al volante?
Ante esta problemática, la doctora Solís Ponce recomendó diversas estrategias para controlar la ira al volante.
Una de las más conocidas es la respiración consciente, utilizada para disminuir la tensión física y emocional en momentos de estrés. También es importante trabajar en la reestructuración cognitiva, es decir, modificar la manera en que se interpretan las situaciones del tránsito. En lugar de asumir cada imprudencia como un ataque personal, se recomienda desarrollar una visión más racional y menos reactiva.
Otro aspecto importante es evitar la necesidad excesiva de control. Manejar implica interactuar constantemente con variables que escapan al dominio personal: tráfico, retrasos, obras viales, imprudencias ajenas, motociclistas o peatones. Para algunas personas, enfrentar situaciones fuera de su control provoca ansiedad e irritabilidad. Por ello, es importante asumir que este tipo de situaciones forma parte de la experiencia cotidiana al conducir.
También es fundamental fomentar la prudencia. Nunca se sabe cómo reaccionará otro conductor ante una provocación. Mientras algunas personas simplemente tocan el claxon y continúan su camino, otras pueden responder con agresividad física. Evitar confrontaciones y priorizar la seguridad personal debe ser una regla básica de convivencia vial.
Conducir requiere empatía, prudencia e inteligencia emocional. Cada acción al volante tiene consecuencias que pueden afectar no solo al conductor, sino también a otras familias y personas inocentes. La prevención de la violencia vial comienza con el autocontrol, el respeto y la conciencia de que las calles son espacios compartidos donde la seguridad colectiva debe estar por encima del enojo momentáneo.
En este contexto, las escuelas de manejo y las familias desempeñan un papel fundamental. Aprender a conducir no debería limitarse al dominio técnico del vehículo, sino incluir también educación emocional y responsabilidad social. Manejar implica comprender normas de convivencia, respetar el reglamento, mantener el automóvil en buen estado y evitar distracciones, como el uso del teléfono celular.
¿Cuándo se requiere ayuda profesional?
Existen señales claras de que una persona necesita ayuda profesional. Cuando conducir deja de ser una actividad funcional y se convierte en una fuente constante de enojo, ansiedad o conflictos, es importante buscar apoyo psicológico.
También es una señal de alerta cuando alguien comienza a tener accidentes frecuentes, deteriora constantemente su vehículo o pone en riesgo a otras personas debido a la pérdida de control emocional.
En estos casos, la ira al volante puede reflejar problemas más profundos, como desgaste emocional acumulado, estrés laboral, conflictos familiares, problemas económicos o cansancio extremo. Cuando una persona comienza a conducir de manera agresiva debido a tensiones externas, es importante reconocer que existe un problema emocional que debe atenderse.
No obstante, la doctora Clara subrayó que la responsabilidad no recae únicamente en el individuo. Como sociedad, también es necesario intervenir cuando alguien intenta conducir en estado de intoxicación o muestra conductas peligrosas. Muchas veces, amigos y familiares permiten estas acciones para evitar discusiones y se convierten en “cómplices silenciosos” de situaciones potencialmente mortales. Ser firmes y evitar que una persona alterada conduzca puede salvar vidas.
De la ira a la empatía: el desafío emocional en el tráfico urbano
La ira al volante se ha convertido en una expresión del estrés, la frustración y el desgaste emocional que acompañan la vida urbana. Por ello, en ciudades con altos niveles de congestión, como la Ciudad de México, resulta fundamental promover una cultura vial basada en la empatía, el respeto y el autocontrol.
Prevenir la violencia en las calles no depende únicamente de mejorar la infraestructura o reducir el tráfico, sino también de fortalecer la educación emocional y la responsabilidad colectiva. Conducir implica convivir, y reconocerlo es el primer paso para construir espacios más seguros y humanos para todos.
Samuel Beckett en Material de Lectura: existir cuando ya no queda nada
Redacción
julio 27, 2026
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Samuel Beckett suele ser recordado por Esperando a Godot, pero su narrativa también conduce al lector hacia un universo de personajes solitarios, cuerpos agotados y voces que continúan hablando incluso cuando las palabras parecen haber perdido toda utilidad.
El tomo que la colección Material de Lectura dedica al escritor irlandés reúne tres relatos: “Primer amor”, “De una obra abandonada” e “Imaginación muerta imagínate”. La selección, traducción y nota introductoria estuvieron a cargo de la poeta Pura López Colomé.
Los textos permiten observar un proceso característico de la obra de Beckett: el mundo se despoja poco a poco de historias, lugares y certezas, hasta quedar reducido a una voz, un cuerpo y la necesidad de seguir.
Una literatura que desconfía de las palabras
Beckett escribió en inglés y en francés, además de cultivar la narrativa, el teatro, la poesía y el ensayo. Aunque alcanzó mayor reconocimiento por su obra dramática, su prosa expresa con igual fuerza su desconfianza hacia las formas tradicionales de narrar.
En la nota introductoria se recupera una declaración en la que el autor compara su trabajo con el de James Joyce. Mientras Joyce buscaba llevar el lenguaje a su máxima capacidad, Beckett afirmaba trabajar desde la impotencia y la ignorancia. Su escritura no pretende explicarlo todo, sino mostrar que las palabras son insuficientes para expresar la condición humana.
Sin embargo, esta limitación no elimina el lenguaje. Por el contrario, lo convierte en el centro de la obra. Sus narradores se contradicen, olvidan, corrigen lo que acaban de decir y se pierden en largas digresiones. Hablan porque no pueden permanecer en silencio.
“Primer amor”: amar como una forma de incomodidad
El primer relato comienza con una asociación inesperada: el narrador vincula su matrimonio con la muerte de su padre. Desde las primeras páginas, el amor aparece unido a la pérdida, el rechazo y la cercanía de los muertos.
Después de ser expulsado de la casa familiar, el protagonista termina durmiendo en una banca junto a un canal. Allí conoce a una mujer a la que primero llama Lulú y después Ana. Ella intenta aproximarse, pero él interpreta su presencia como una invasión.
El narrador rechaza las conversaciones, la convivencia y cualquier vínculo emocional. Incluso cuando acepta vivir en la casa de Ana, vacía la habitación, mueve los muebles y convierte el sofá en una especie de refugio.
El texto no presenta una historia romántica, sino la experiencia de un hombre incapaz de relacionarse con los demás sin deformarlos. Para él, el amor no significa compañía, sino una interrupción de su aislamiento.
Cuando Ana anuncia su embarazo, el protagonista responde con crueldad. Finalmente abandona la casa mientras escucha los gritos del parto. Aunque se aleja, esos sonidos continúan persiguiéndolo: “Por años pensé que cesarían los gritos. Ahora ya perdí las esperanzas”.
El humor dentro de la desesperanza
La obra de Beckett puede parecer oscura, pero también está atravesada por un humor incómodo y absurdo.
En “Primer amor”, las reflexiones sobre la muerte conviven con el estreñimiento, los malos olores, un apio, un jacinto marchito y una sartén utilizada como recipiente. Los asuntos filosóficos aparecen mezclados con las necesidades más elementales del cuerpo.
Pura López Colomé explica que, en Beckett, el sufrimiento no posee un carácter heroico. Como no conduce hacia una enseñanza ni ofrece una recompensa, termina por resultar cómico. La parodia, la exageración y la unión de elementos incompatibles crean una realidad grotesca, pero también profundamente reconocible.
La risa no elimina la angustia. La hace más cercana.
“De una obra abandonada”: caminar sin destino
En el segundo relato, un hombre viejo intenta recordar algunos días de su juventud. Evoca a su madre asomada a una ventana, un caballo blanco, sus ataques de furia y las caminatas que realizaba por campos, pantanos y montañas.
Pero la memoria no sigue un orden. El narrador comienza una historia, la interrumpe, vuelve a ella y después duda de lo que ha contado. Los acontecimientos se mezclan con pensamientos, sensaciones y recuerdos incompletos.
El personaje camina, aunque no parece dirigirse a ningún sitio. Su cuerpo continúa avanzando mientras su conciencia se distrae o desea detenerse. Al final reconoce que “el cuerpo hacía todo de su parte sin mí”.
En esta frase se encuentra uno de los temas centrales de Beckett: la distancia entre la mente y el cuerpo. El individuo quiere descansar o desaparecer, pero algo continúa respirando, caminando y hablando.
“Imaginación muerta imagínate”: el mundo reducido al mínimo
El último texto elimina casi todos los elementos de una narración convencional. No hay una historia definida ni personajes con nombre. Sólo existe una rotonda blanca, cerrada y dividida con precisión geométrica.
En su interior permanecen dos cuerpos acostados espalda con espalda. El espacio atraviesa ciclos de luz y oscuridad, calor y frío. Los cuerpos parecen muertos, aunque sudan, murmuran y abren los ojos durante breves momentos.
El título encierra una contradicción: declara muerta la imaginación mientras obliga al lector a imaginar. Aun cuando todo parece agotado, el lenguaje produce una última imagen.
Al final, la voz propone abandonar a los cuerpos porque supuestamente hay cosas mejores en otra parte. De inmediato se corrige: no existe nada en otra parte.
La voz que sobrevive
Los tres relatos trazan un camino hacia la reducción. En “Primer amor” todavía existen una ciudad, una casa y una relación. En “De una obra abandonada”, el mundo se fragmenta en recuerdos. En “Imaginación muerta imagínate”, sólo quedan un espacio cerrado, dos cuerpos y una luz cambiante.
Pero algo permanece: la voz.
Los personajes desean el silencio, aunque continúan hablando. Quieren detenerse, pero sus cuerpos siguen en movimiento. Intentan terminar sus relatos, aunque cada conclusión produce una nueva duda.
Este tomo de Material de Lectura ofrece una entrada breve y representativa al universo de Samuel Beckett. Una literatura en la que seguir adelante no es una victoria ni una promesa de esperanza: es simplemente lo que ocurre mientras todavía quedan un cuerpo y algunas palabras.
La imagen de la madre en los medios: entre el estereotipo y la continuidad del patriarcado digital
Michel Olguín Lacunza
julio 27, 2026
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La representación de las mujeres en los medios de comunicación, particularmente de la figura de la madre, ha sido construida históricamente a partir de estereotipos que las vinculan con la domesticidad, el cuidado y la subordinación, afirmó Aimée Vega Montiel, investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM.
“Los medios de comunicación han sido reproductores de estereotipos sexistas que colocan a las mujeres como seres para los otros y vinculadas a la domesticidad”, añadió la especialista en derechos humanos de las mujeres en los medios y el entorno digital.
Desde la perspectiva de la investigación feminista en comunicación, estos discursos han sido analizados como parte de un sistema simbólico que limita la representación de las mujeres en el espacio público.
En este esquema, las mujeres son construidas como “seres para los otros”, cuya labor de reproducción de la vida no recibe reconocimiento social ni político.
Estereotipos y aniquilación simbólica
A partir de estos enfoques, la teoría feminista en comunicación ha desarrollado conceptos como la “aniquilación simbólica”, que refiere a la invisibilización de las mujeres como sujetas de derechos en los contenidos mediáticos, así como la “mirada masculina”, que describe cómo la industria audiovisual ha representado a las mujeres desde una perspectiva predominantemente masculina.
Estos marcos teóricos permiten analizar productos culturales como el cine, la televisión y, más recientemente, las plataformas digitales.
Del cine de oro a las plataformas digitales
“Desde el cine de oro mexicano hasta las telenovelas y las series actuales, se ha reforzado la idea de que el lugar de las mujeres es el espacio doméstico”. Aunque los formatos han cambiado, el fondo del mensaje se mantiene.
Incluso en producciones contemporáneas se observa una aparente transformación de los roles femeninos, que no necesariamente implica un cambio estructural.
Cambios en la forma, no en el fondo
Como ejemplo, hay series internacionales donde las mujeres son representadas como independientes o empoderadas, pero siguen siendo sexualizadas o ubicadas en narrativas que reproducen su centralidad en el hogar o en la vida afectiva.
“Podemos ver nuevas configuraciones de la domesticidad, pero, en el fondo, el discurso sigue siendo el mismo”.
Para Vega Montiel, los medios y el ecosistema digital constituyen lo que denomina “el brazo cultural del patriarcado”, al reproducir y amplificar estas representaciones en función de audiencias y consumo.
Influencias sociales y reproducción de desigualdad
En este sentido, subrayó que la influencia mediática no actúa de manera aislada, sino en conjunto con otras instituciones sociales, como la familia, la escuela o el entorno laboral.
Todas ellas contribuyen a la reproducción de desigualdades de género y a la normalización de la violencia simbólica contra las mujeres.
El papel de los marcos internacionales
Este tipo de representaciones no solo tiene una dimensión cultural, sino también política. De hecho, instrumentos internacionales como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) o la Convención de Belém do Pará han establecido recomendaciones específicas para los medios de comunicación y las plataformas digitales, con el fin de erradicar estereotipos de género. Sin embargo, sostuvo que su aplicación ha sido limitada.
La lógica de los medios y la rentabilidad
“La razón por la que estos discursos persisten no es por falta de propuestas, sino porque resultan rentables en términos de audiencia y consumo”, afirmó.
La lógica de los medios ha contribuido a mantener representaciones que son ampliamente difundidas.
Educación mediática y audiencias críticas
Es fundamental la educación mediática y la formación de audiencias críticas, señaló Vega Montiel. Desde la década de 1970, se han impulsado propuestas de alfabetización mediática con el objetivo de dotar a la población de herramientas para analizar los contenidos que consume.
No obstante, reconoció que en países como México estas políticas no han sido implementadas de manera sistemática.
Responsabilidad del Estado
“El Estado ha sido omiso en impulsar una verdadera educación para los medios desde la infancia”. Para Vega Montiel, el problema no recae en las decisiones individuales de consumo, sino en las condiciones estructurales que determinan el acceso y la relación de la población con los medios.
Las nuevas narrativas digitales, como las tendencias de “tradwives” o esposas tradicionales, no representan una ruptura con los modelos anteriores, sino su reconfiguración.
A esto se suma una tensión con discursos de empoderamiento que, en algunos casos, derivan en la hipersexualización de las mujeres.
“Es urgente que el Estado recupere su papel como regulador de estos sectores”. Mientras tanto, los medios de comunicación y las plataformas digitales continúan con un papel central en la reproducción de imaginarios sobre lo femenino, la maternidad y el lugar de las mujeres en la sociedad.
La Bola: el documental que revive y colorea la Revolución Mexicana con inteligencia artificial
Redacción / Con información de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas UNAM
julio 20, 2026
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Primer documental mexicano que a partir de material de archivo, pone en primer plano a los rostros olvidados de la Revolución Mexicana.
A partir de la creación del software libre Adelita, las imágenes de la Revolución Mexicana cobran vida y color.
La voz de Yalitza Aparicio narra la emoción de esos años convulsos.
Mediante una reinterpretación con Inteligencia Artificial de las imágenes de la Revolución Mexicana capturadas por los pioneros del cine nacional, La Bola recorre el inicio, auge y caída del movimiento, el nacimiento de un nuevo país, además de los relatos que han construido la identidad y el momento actual.
La Bola reúne el testimonio de algunas de las voces más reconocidas en el estudio de la Revolución Mexicana, la historia política, social y cultural del país, así como del patrimonio cinematográfico nacional. A través de sus reflexiones, el documental ofrece una lectura plural y contemporánea de uno de los episodios más decisivos de la historia de México. Participan las historiadoras e historiadores Soledad Loaeza, Lorenzo Meyer Cossío, Salvador Rueda, Josefina Mac Gregor Gárate, Roger Bartra, Margarita Vázquez Montaño, Ricardo Pérez Montfort, Felipe Ávila, Alejandra Moreno Toscano, Gabriela Cano, Ángel Miquel, Federico Dávalos Orozco, Edwin Álvarez, Pedro Celis, Ángel Martínez Juárez y Diego Flores Magón.
El documental cuenta además con la narración de Yalitza Aparicio, cuya voz guía al espectador a través de este recorrido por la Revolución Mexicana, estableciendo un puente entre el México de hace más de un siglo y las nuevas generaciones.
Tráiler oficial de La Bola, ópera prima documental de la ENAC-UNAM dirigida por Alfonso Coronel, que reinterpreta mediante inteligencia artificial imágenes de archivo de la Revolución Mexicana para ofrecer una mirada contemporánea a este episodio histórico.
Tomando como eje central el material de archivo con el que cuenta la Filmoteca de la UNAM, extractos de otras películas como El automóvil gris (1919), El aniversario del fallecimiento de la suegra de Enhart (1912), El compadre Mendoza (1934), Memorias de un mexicano (1950), Vámonos con Pancho Villa (1935) Río escondido (1948) y El tesoro de Pancho Villa (1935) con el apoyo de Fundación Azteca, y entrevistas con destacados historiadores, este largometraje documental, disponible también en tercera dimensión, tendrá su estreno mundial dentro de la Selección Oficial del Festival Internacional de Cine Guanajuato 2026, el cual se llevará a cabo del 24 de julio al 2 de agosto 2026.
El cineasta Alfonso Coronel inició la idea de este proyecto mientras realizaba su tesis de maestría en cine documental. En aquel momento presentó como ejemplo práctico 15 minutos de materiales, sin embargo, tras ganar la convocatoria de apoyo a Óperas Primas de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas en marzo de 2023, supo que quería utilizar las Colecciones cinematográficas testimoniales de la Revolución Mexicana (1898-1932) de la Filmoteca de la UNAM, colorearlos con inteligencia artificial, interpolar los fotogramas (generar más entre las imágenes ya existentes), al tiempo de visibilizar a las poblaciones que normalmente no aparecen en este tipo de registros o que no están en primer plano, pero que son imprescindibles en este tipo de movimientos.
Para incorporar el tratamiento de materiales a partir del uso de color con inteligencia artificial, durante un año, el maestro Emilio Morales Juárez y el doctor Gibrán Fuentes Pineda del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas de la UNAM, desarrollaron Adelita un software libre que permitiera darle color a las imágenes y que permanecerá abierto, gratuito y para uso público.
Uno de los pilares del proyecto fue su rigor histórico. La asesoría en color e indumentaria militar estuvo a cargo del Dr. Edwin Álvarez y del Lic. Pedro Celis, especialistas en historia militar mexicana. Su trabajo permitió definir, escena por escena, la apariencia de uniformes, insignias, banderas, vehículos y demás elementos presentes en las imágenes restauradas. En La Bola, la inteligencia artificial no decidió el color de la historia: cada intervención fue resultado de una investigación documental y de un proceso de validación histórica realizado por sus asesores, convirtiendo a la IA en una herramienta al servicio del conocimiento histórico y no en un sustituto del criterio humano.
Las recreaciones históricas fueron interpretadas por Orlando Moguel, Óscar Ixta, Omar Ramírez, Pablo Fulgueira, Jorge Aguilar, Enrique Rosas, Abraham Sapién, Nicolás Carranza, Aitana Lorente, Alejandro Garfías, Pablo Mendoza y Jorge Paredes, quienes dan vida a personajes fundamentales de la Revolución Mexicana.
La Bola es, en esencia, una reflexión sobre el poder de las imágenes para narrar la historia y resignificarla en el presente.
Desechos de nopal podrían restaurar suelos y mejorar cultivos
Con información del Boletín UNAM-DGCS-416
julio 20, 2026
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Investigadores del Instituto de Geología de la UNAM evalúan el uso de residuos procesados mediante digestión anaerobia como fertilizante orgánico. En cultivos de avena forrajera, este subproducto incrementó hasta 20 % la biomasa y adelantó un mes la maduración de las plantas.
Espinas, orillas y otros residuos del nopal que habitualmente terminan en pilas de compostaje urbano o en la basura podrían convertirse en una alternativa para nutrir los cultivos y recuperar suelos expuestos a agroquímicos.
Bruno Chávez Vergara, investigador del Departamento de Ciencias Ambientales y del Suelo del Instituto de Geología de la UNAM, y su equipo científico evalúan el uso del digestato de nopal como fertilizante orgánico en zonas agrícolas de Milpa Alta, en la Ciudad de México.
El digestato es el material residual líquido que se obtiene después de la descomposición anaerobia, es decir, sin oxígeno, de la materia orgánica. En este caso, se produce a partir de las espinas y orillas que se retiran durante el procesamiento del nopal (Opuntia spp.).
Las pruebas realizadas en cultivos de avena forrajera mostraron resultados favorables desde el primer ciclo agrícola: la biomasa, es decir, la cantidad total de materia orgánica producida por los cultivos, aumentó hasta 20 por ciento y la maduración de las plantas se adelantó hasta un mes.
Además de mejorar la productividad, el digestato podría ayudar a restablecer funciones biológicas en suelos que han estado expuestos a agroquímicos y facilitar una transición de la fertilización sintética hacia alternativas orgánicas.
Nutrientes para las plantas y el suelo
Para mantener su productividad, las plantas necesitan nutrientes. Estos pueden suministrarse de manera sintética, mediante productos químicos aplicados al suelo, o de forma orgánica, a partir de residuos degradados por microorganismos.
Chávez Vergara explicó que, cuando se utilizan nutrientes sintéticos, no se proporciona a los microorganismos el carbono que necesitan para construir sus células. El digestato, en cambio, aporta nutrientes minerales a las plantas y también alimenta a bacterias y hongos benéficos, de manera semejante a lo que ocurre en la naturaleza.
Su presentación líquida permite que penetre con mayor facilidad en el suelo, favorece una asimilación más rápida de los nutrientes y representa un ahorro de agua.
A diferencia de los abonos y las compostas, que emplean una descomposición aerobia y requieren un proceso más lento, el digestato se obtiene mediante un procedimiento anaerobio. Este método busca originalmente producir biogás para abastecer generadores eléctricos, pero también deja como subproducto un líquido con potencial para utilizarse como fertilizante.
Aprovechar la merma del nopal
Entre 15 y 20 por ciento del nopal se convierte en material de desecho durante su procesamiento. La propuesta del equipo universitario consiste en reaprovechar esa merma en lugar de enviarla a la basura o a pilas de compostaje urbano.
El trabajo se realiza en colaboración con la empresa Sustentabilidad en Energía y Medio Ambiente (SUEMA), que administra una planta de procesamiento de nopal mediante un convenio con la alcaldía Milpa Alta.
La compañía colabora con las y los trabajadores del campo para generar energía eléctrica y abastecer los procesos industriales del centro de acopio de esta cactácea. Los residuos resultantes, llamados digestato, representan una opción viable para evaluarse como fertilizante.
Los principales beneficiarios podrían ser los agricultores de ladera, cuyos cultivos son de temporal y no cuentan con sistemas de riego. En estas zonas, además, la mecanización resulta problemática porque puede provocar una erosión intensa.
Hacia una producción alimentaria sustentable
La investigación formó parte de un proyecto financiado entre 2018 y 2020 por la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México.
Su objetivo fue sentar las bases para el manejo de los suelos volcánicos de la porción sur de la cuenca de México, con el propósito de potenciar la producción alimentaria sustentable, la recarga de agua y la mitigación del cambio climático, así como favorecer la agricultura sustentable y la prestación de servicios ecosistémicos.
Como parte de este esfuerzo para avanzar de la fertilización sintética a la orgánica, también se buscó probar la tecnología en localidades como Santiago Tulyehualco, en Xochimilco, y San Nicolás Tetelco, en Tláhuac.
Tras los primeros resultados favorables, el equipo científico del Instituto de Geología de la UNAM espera ampliar las pruebas en campo para estudiar sus efectos en cultivos como maíz y zanahoria, además de determinar la dosis mínima que resulte rentable.
Investigador de la UNAM recibe el Premio Princesa de Girona Internacional Investigación 2026
Redacción
julio 14, 2026
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José Eduardo Méndez Delgado, astrofísico del Instituto de Astronomía, destacó que este reconocimiento visibiliza el trabajo científico que se realiza desde México y desde la Universidad
Tras recibir el Premio Princesa de Girona Internacional Investigación 2026, José Eduardo Méndez Delgado, investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, afirmó que este reconocimiento representa una satisfacción personal, pero también una responsabilidad para visibilizar el trabajo de las nuevas generaciones de científicos.
“Me siento muy contento y también siento una responsabilidad muy grande. Al final de cuentas esto visibiliza el trabajo que hacemos los investigadores jóvenes y, sobre todo, lo que estamos haciendo desde nuestro país, desde México y desde la UNAM”, expresó el astrofísico mexicano después de la ceremonia de entrega realizada en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, España.
Méndez Delgado fue reconocido por sus aportaciones al estudio de la física y la química de las nebulosas ionizadas, línea de investigación que permite comprender la composición química de las galaxias, su pasado y su evolución.
“Yo trabajo esencialmente investigando la composición química de las galaxias para entender su pasado y su evolución”, explicó.
El investigador universitario detalló que, durante los primeros minutos después del inicio del universo, se formaron únicamente elementos ligeros, mientras que el resto de los elementos químicos surgieron posteriormente con la vida y la muerte de las estrellas.
“Cuando yo mido elementos químicos, estoy siendo una especie de arqueólogo: a partir de las evidencias químicas reconstruyo el pasado de las galaxias y entiendo mejor cómo se ha formado el universo”, señaló.
El Premio Princesa de Girona Internacional Investigación reconoce trayectorias jóvenes con aportaciones destacadas y proyección internacional. En esta edición, la ceremonia reunió a seis galardonados de distintos ámbitos, entre ellos la investigación, el emprendimiento, la acción social y las artes, bajo el eje del talento compartido.
Para Méndez Delgado, uno de los mensajes centrales de este reconocimiento es mostrar que la ciencia también es un espacio para las juventudes. Consideró necesario modificar la idea de que la investigación científica se realiza de manera aislada o únicamente por personas con varias décadas de trayectoria.
“Creo que es importante cambiar un paradigma: el paradigma de que la ciencia se hace encerrado en un cubículo por una persona de muchas décadas de trayectoria, cuando en realidad la ciencia es dinámica, está viva, está evolucionando en cada momento y cada vez a una tasa más rápida”, sostuvo.
El astrofísico subrayó que jóvenes investigadores participan actualmente en proyectos y transformaciones científicas de gran alcance, en áreas como inteligencia artificial, nuevos telescopios terrestres y telescopios espaciales.
“Hay jóvenes que están dirigiendo muchas de las revoluciones científicas que estamos viviendo actualmente”, afirmó. “Toda esa riqueza de información está construida también por muchas manos jóvenes y creo que es importante que los jóvenes lo vean, se planteen que en la ciencia hay un camino para ellos”.
Desde la UNAM, agregó, existen condiciones para que nuevas generaciones se incorporen a proyectos científicos de alto nivel.
“Quiero decir que desde la UNAM estamos en una posición muy buena, estamos en la frontera de la ciencia, estamos involucrados en muchísimos proyectos científicos de muy alto nivel y, sobre todo, que el acceso a estar en nuestra casa de estudio les abre las puertas de par en par a todos los jóvenes para que se involucren, para que desarrollen su talento y para que sigan el camino de la ciencia, que es un camino, además de todo, lleno de satisfacciones”, expresó.
Nacido en Morelia, Michoacán, en 1994, Méndez Delgado inició su trayectoria como ayudante asociado de Manuel Peimbert en el Instituto de Astronomía de la UNAM. Posteriormente cursó el Máster en Astrofísica en la Universidad de La Laguna, España, con una beca de la Fundación Carolina, y realizó su doctorado en el Instituto de Astrofísica de Canarias, donde obtuvo mención cum laude.
Durante su estancia en el Instituto de Astrofísica de Canarias desarrolló investigaciones sobre objetos Herbig-Haro y discos protoplanetarios fotoionizados en la Nebulosa de Orión, con observaciones obtenidas mediante el Very Large Telescope, el Gran Telescopio Canarias y el Telescopio Espacial Hubble.
Entre sus aportaciones destaca la creación del proyecto internacional DEep Spectra of Ionized REgions Database, DESIRED, una base de datos que ha permitido analizar líneas de emisión débiles en nebulosas ionizadas y avanzar en el estudio de la discrepancia de abundancias en regiones HII, uno de los problemas históricos de la astrofísica.
Sus investigaciones han sido publicadas en revistas científicas como Nature y Nature Astronomy. Además, uno de sus trabajos recientes, centrado en las abundancias de hierro, nitrógeno y oxígeno y su relación con la creación y destrucción de polvo en la evolución química de las galaxias, recibió el Premio Ernst Patzer 2024, otorgado por el Instituto Max Planck de Astronomía, en Heidelberg, Alemania.
Luego de su formación en España, Méndez Delgado decidió regresar a México para continuar su labor científica desde la UNAM.
“He vuelto a México sobre todo porque creo que es parte de nuestra responsabilidad como mexicanos construir algo desde nuestro territorio que beneficie a los mexicanos que quieren seguir un camino en la ciencia y en el área del conocimiento”, afirmó.
Actualmente, desde el Instituto de Astronomía, participa en proyectos internacionales orientados a estudiar la estructura y evolución de las galaxias. Uno de ellos es el Sloan Digital Sky Survey, en particular el SDSS-V Local Volume Mapper, mediante el cual se realizan observaciones tridimensionales de gran parte de la Vía Láctea y de las Nubes de Magallanes.
“Con estas observaciones queremos entender cómo es la relación entre las estrellas, las nebulosas, el gas y todos los constituyentes internos de las galaxias, y qué impacto tienen en su evolución”, explicó.
El investigador destacó que la UNAM participa en la conducción de estos trabajos mediante un consorcio internacional con diversas universidades.
“Estamos por primera vez dirigiendo esta investigación y lo estamos dirigiendo desde la UNAM a través de un consorcio internacional junto con muchas universidades”, puntualizó.
Con este reconocimiento, José Eduardo Méndez Delgado se suma a la comunidad de jóvenes premiados por la Fundación Princesa de Girona, integrada por perfiles de distintas áreas que desarrollan proyectos con impacto social, científico, cultural y de emprendimiento
Para el investigador universitario, el premio también es una oportunidad para mostrar que la ciencia realizada desde México participa en conversaciones globales y puede abrir caminos para nuevas generaciones interesadas en el conocimiento.
Joven astrofísico de la UNAM, distinguido con el Premio Princesa de Girona
Redacción
julio 13, 2026
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José Eduardo Méndez Delgado, investigador del Instituto de Astronomía, será reconocido mañana martes 14 de julio en Barcelona por sus aportaciones al estudio de las nebulosas ionizadas.
“La ciencia pertenece a todos. Mi trayectoria demuestra que, con curiosidad, disciplina y pensamiento crítico, es posible convertir las preguntas más ambiciosas en conocimiento que beneficie a toda la sociedad”, afirmó José Eduardo Méndez Delgado, investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, durante la presentación de los galardonados con los Premios Princesa de Girona 2026, realizada este lunes en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, España.
El encuentro reunió por primera vez a los seis premiados de esta edición, un día antes de la ceremonia oficial de entrega, que se llevará a cabo este martes 14 de julio en el mismo recinto. En ese contexto, el astrofísico mexicano expresó que espera que este reconocimiento “anime a más jóvenes a creer que la investigación también puede ser un camino para transformar el mundo”.
Méndez Delgado recibirá el Premio Princesa de Girona Internacional Investigación 2026 por sus contribuciones al estudio de la física y la química de las nebulosas ionizadas, una línea de investigación que permite comprender la composición química del universo y reconstruir procesos relacionados con la formación y evolución de las galaxias.
El galardón reconoce a jóvenes de hasta 35 años con trayectorias destacadas y alto potencial de innovación. La ceremonia de entrega será encabezada por la familia real española y forma parte de una agenda de dos días dedicada al talento joven en Barcelona y Girona.
Especialista en física y química del medio interestelar, Méndez Delgado estudia las nebulosas ionizadas a partir de la luz que emiten. Mediante observaciones astronómicas y análisis espectroscópicos, su trabajo permite identificar propiedades del gas como temperatura, densidad y composición química, información clave para reconstruir la historia de formación y evolución de las galaxias.
“Utilizamos la química del gas como una especie de señal arqueológica que nos permite saber cuántas estrellas nacieron y murieron en un determinado punto del universo”, explicó en entrevista con Gaceta UNAM.
Para el investigador, el estudio de estos procesos también permite reflexionar sobre el origen de los elementos químicos que forman parte de la vida. “El calcio de nuestros huesos o el oxígeno que respiramos son elementos que se formaron inevitablemente en alguna estrella en el universo. Al buscar a través de la química el origen y la evolución de las galaxias, también estamos encontrándonos con el nuestro”, señaló.
Nacido en Morelia, Michoacán, en 1994, José Eduardo Méndez Delgado inició su trayectoria como ayudante asociado de Manuel Peimbert en el Instituto de Astronomía de la UNAM. Posteriormente cursó el Máster en Astrofísica en la Universidad de La Laguna, España, con una beca de la Fundación Carolina, y realizó su doctorado en el Instituto de Astrofísica de Canarias, donde obtuvo mención cum laude.
Durante su estancia en el Instituto de Astrofísica de Canarias desarrolló investigaciones sobre objetos Herbig-Haro y discos protoplanetarios fotoionizados en la Nebulosa de Orión, con observaciones obtenidas mediante el Very Large Telescope, el Gran Telescopio Canarias y el Telescopio Espacial Hubble.
Entre sus aportaciones destaca la creación del proyecto internacional DEep Spectra of Ionized REgions Database (DESIRED), una base de datos que ha permitido analizar estadísticamente líneas de emisión débiles en nebulosas ionizadas y avanzar en el estudio de la discrepancia de abundancias en regiones HII, uno de los problemas históricos de la astrofísica.
Sus investigaciones han sido publicadas en revistas científicas como Nature y Nature Astronomy. Además, uno de sus trabajos recientes, centrado en las abundancias de hierro, nitrógeno y oxígeno y su relación con la creación y destrucción de polvo en la evolución química de las galaxias, recibió el Premio Ernst Patzer 2024, otorgado por el Instituto Max Planck de Astronomía, en Heidelberg, Alemania.
Actualmente, desde la UNAM, Méndez Delgado preside el grupo de estudios nebulares y abundancias químicas del consorcio científico internacional SDSS-V Local Volume Mapper. También se desempeña como co-survey scientist del proyecto After Sloan 5, orientado al mapeo espectroscópico del universo cercano y de bajo brillo superficial.
“En la UNAM no somos una liga menor, no estamos compitiendo a escala regional; contribuimos al conocimiento humano de manera global, nos ubicamos en la frontera de la ciencia”, afirmó el astrofísico.
La ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Girona 2026 se realizará este martes 14 de julio en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. De acuerdo con la Fundación Princesa de Girona, la gala reunirá a los seis galardonados de esta edición y tendrá como eje el talento compartido, con el propósito de destacar el papel del conocimiento, la creación, el emprendimiento y la acción social en la generación de oportunidades para la sociedad.
¿Está naciendo un volcán en Ixtlán? La historia detrás de las pozas de lodo en El Salitre
Con información de la UNAM Morelia
julio 10, 2026
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Especialistas de la UNAM Campus Morelia y la UMSNH explican este fenómeno hidrotermal con el que conviven algunas familias michoacanas.
Explicaron que estas manifestaciones naturales nos recuerdan que la tierra está viva y cambia constantemente.
Detrás de las pozas de lodo de El Salitre, comunidad que pertenece al municipio de Ixtlán, en Michoacán, existe una historia que nos recuerda que los fenómenos naturales, son la muestra de que la tierra está viva y en constante cambio, así lo comentan las investigadoras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Campus Morelia y la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) que analizan de cerca este evento hidrotermal.
Y es que la mañana del 26 de mayo de 2026, los habitantes de la comunidad de El Salitre, en Ixtlán, Michoacán, se despertaron ante una escena difícil de imaginar. El lunes 25 de mayo, aproximadamente a las 9:00 pm, en el patio de una vivienda surgieron tres pozas de lodo que expulsaban lodo, agua y vapor. Conforme avanzaron las horas, algunas de ellas crecieron; el terreno empezó a deformarse y nuevas manifestaciones aparecieron tanto dentro como fuera del predio.
Las fotografías y los videos se difundieron rápidamente en redes sociales. Las imágenes mostraban lodo caliente emergiendo del suelo y vapor escapando por diversos puntos. Las preguntas no tardaron en llegar: ¿estaba naciendo un volcán?, ¿era una señal de erupción?, ¿existía peligro para la población?
Ante la incertidumbre, las especialistas de distintas instituciones acudieron al sitio para investigar lo que ocurría y así comprender lo sucedido y ver más allá de las grietas vaporosas que se manifestaron en la tierra y que generaron dudas entre los ciudadanos.
Ixtlán de los Hervores es uno de los lugares de México donde el calor interno de la Tierra se manifiesta con mayor evidencia. Desde hace más de un siglo se conocen en la región manantiales termales, emisiones de vapor, pozas de lodo y el famoso géiser que ha dado identidad al municipio. Estas manifestaciones son la expresión superficial de procesos que ocurren a cientos o miles de metros de profundidad, donde el agua subterránea en contacto con la roca se calienta y posteriormente asciende hacia la superficie. Los científicos conocen estos sistemas como hidrotermales.
Dos días después del inicio del fenómeno, especialistas del Instituto de Geofísica de la UNAM, de la Escuela Nacional de Estudios Superiores Morelia, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, del Centro Nacional de Prevención de Desastres y de Protección Civil Municipal, Estatal y Federal, realizaron una evaluación técnica en la zona.
Durante la inspección identificaron múltiples puntos activos que emitían vapor y gases. Algunas de las manifestaciones registraban temperaturas sorprendentes. En ciertos puntos se registraron valores de hasta 86 °C, muy cercanos a la temperatura de ebullición del agua. Aunque las imágenes recordaban a un pequeño campo volcánico, los datos contaban una historia diferente.
No se observaron evidencias de magma ascendiendo hacia la superficie, tampoco se encontraron depósitos recientes de ceniza volcánica ni señales que indicaran el nacimiento de un nuevo volcán.
La explicación más probable era otra: la reactivación de un sistema hidrotermal ya existente.
Las manifestaciones hidrotermales pueden imaginarse como respiraderos naturales del subsuelo. A través de fracturas y fallas geológicas, el agua caliente y los gases encuentran vías para ascender desde la profundidad. Cuando alcanzan la superficie, pueden manifestarse como fumarolas, manantiales termales, géiseres o pozas de lodo.
En El Salitre, el lodo observado se formó por la mezcla de agua caliente, gases y sedimentos finos del subsuelo. Por eso, aunque algunas personas los llaman “volcanes de lodo”, su origen es muy diferente al de los que expulsan lava; aquí no estaba emergiendo roca fundida. Lo que salía era agua caliente, vapor, gases y sedimentos movilizados por los fluidos hidrotermales.
El papel oculto de las fallas geológicas
Uno de los hallazgos más importantes fue la relación entre las manifestaciones y las estructuras geológicas de la zona. Los mapas elaborados a partir de vuelos de dron mostraron que las pozas se localizan cerca de fallas geológicas previamente identificadas en la región.
Las fallas no son únicamente lugares donde ocurren sismos. También pueden funcionar como auténticas autopistas subterráneas para el movimiento de agua caliente y de gases. Estas estructuras explican por qué las manifestaciones aparecen en algunos sitios y no en otros.
También ayudan a entender por qué la actividad puede migrar, disminuir o concentrarse en determinados puntos a lo largo de los días y es que, a un mes de esta manifestación natural, el equipo de investigadoras conformado por la Dra. Ruth Esther Villanueva Estrada, Investigadora del Instituto de Geofísica Unidad Michoacán; la Dra. Gemma Gómez Castillo, Investigadora Posdoctoral SECIHTI-IGUM (UNAM) y la Dra. Ericka Alinne Solano Hernández, Profesora de la licenciatura de Geociencias de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) de la UNAM Campus Morelia; así como la Dra. Ana Teresa Mendoza Rosas, Investigadora por México invitada al SECIHTI-IGUM (UNAM), comisionada al Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Tierra (INICIT) de la UMSNH, mantienen el monitoreo del lugar para su análisis y comprensión.
Así que las muestras de agua y lodo recolectadas durante los trabajos de campo serán analizadas para determinar su composición química y, con mayor precisión, el origen de los fluidos. También se realizarán estudios de gases y muestreos regionales de aguas subterráneas y de manantiales termales. Cada dato permitirá reconstruir mejor la historia que ocurre bajo la superficie.
El evento de mayo de 2026 recordó algo que a menudo olvidamos: la Tierra está viva y cambia constantemente.
En lugares como Ixtlán de los Hervores, esos cambios se manifiestan mediante agua caliente, vapor y lodo que emerge desde la profundidad siguiendo antiguos caminos geológicos. Comprender estos fenómenos no solo satisface nuestra curiosidad científica. También ayuda a reducir riesgos, a tomar decisiones informadas y a convivir de manera más segura con los procesos naturales que ocurren bajo nuestros pies.
Las pozas de lodo de El Salitre no anunciaron el nacimiento de un volcán. Sin embargo, sí ofrecieron una oportunidad extraordinaria para observar en tiempo real cómo el calor interno de la Tierra continúa moldeando el paisaje de Michoacán.
Jordi Borja, el urbanista que puso a la ciudadanía en el centro del desarrollo urbano
Leonardo Huerta Mendoza
julio 10, 2026
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El destacado urbanista, sociólogo y geógrafo catalán Jordi Borja falleció a la edad de 85 años. Él consideraba que además del cemento, los ladrillos y las varillas con los se construyen las ciudades, un material fundamental son los ciudadanos que las habitan.
En octubre de 2013, durante la conferencia Espacio público, seguridad y derecho a la ciudad, organizada por el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC) y el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM, el urbanista catalán señaló que en las ciudades existen elementos estructurales que entran en conflicto y abordó algunas prácticas negativas en su desarrollo.
Una de ellas es lo que llamó la “represión preventiva”, dirigida principalmente contra grupos sociales a los que el poder político considera peligrosos y reprime antes de que actúen. Esta práctica gubernamental ha llevado a criminalizar a poblaciones de inmigrantes, jóvenes y minorías religiosas, entre otras.
Jordi Borja no fue solo un teórico del urbanismo o un sociólogo, sino también un activista antifranquista y participante en la creación de instituciones democráticas, cercano a gobiernos progresistas y profesor de numerosas generaciones de arquitectos y urbanistas, a quienes transmitió su pasión por la humanización de las ciudades.
Consideraba que el espacio público “nos sirve de test para calificar el carácter democrático de una ciudad. Cuanto más pobre es el espacio público, más controlado, más excluyente o más especializado, menos democracia hay”. Afirmaba que las ciudades son el fundamento de la democracia porque, si no hay ciudades, si estas se disuelven, entonces se pierde la democracia.
En esa conferencia señaló que “la ciudad es, ante todo, espacio público, que es el espacio donde se expresan los derechos”, y que las políticas urbanas más reaccionarias “son las que niegan el espacio público o lo reducen. Hay una tendencia a controlar, eliminar y cerrar los espacios públicos”.
Recordó que históricamente siempre ha habido prácticas contrarias al derecho al espacio público, como sustituirlo por la circulación vehicular, llenar estos espacios con elementos que evitan la concentración de las personas e incluso prohibir las concentraciones sociales en las calles.
También mencionó prácticas opuestas a la vida ciudadana y colectiva, y que son origen de inseguridad, como la construcción de edificios de muchos pisos y centros comerciales. Todo ello rompe el tejido social de la urbe porque, al mismo tiempo, se segregan las zonas habitacionales.
Señaló que permitir que los barrios y la periferia crezcan sin orden es la máxima negación de la ciudad.
Jordi Borja Sebastià nació el 18 de junio de 1941 en Barcelona, ciudad en la que falleció el 10 de julio de 2026.
Cuando un terremoto de gran magnitud sacude alguna parte del mundo, suele existir una duda colectiva: ¿está temblando más que antes? La respuesta científica es no. Nuestro planeta está en constante movimiento y todos los días ocurren sismos. Sin embargo, la atención mediática y la inmediatez de las noticias suelen distorsionar nuestra percepción, haciéndonos creer que el peligro aumentó, incluso cuando los eventos ocurren a miles de kilómetros.
Para entender cómo se comporta la Tierra y romper algunos mitos de la sismicidad, la Dra. Ericka Alinne Solano Hernández, especialista y profesora de la Licenciatura en Geociencias de la Escuela Nacional Estudios Superiores (ENES) Morelia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó sobre estos fenómenos que han acaparado las portadas globales en los últimos días y que nos hacen recordar que la información y la prevención son la mejor herramienta para hacerle frente a este tipo de eventos naturales.
La Dra. Ericka Alinne Solano Hernández, sismóloga y profesora de la ENES Morelia de la UNAM, explica que los sismos son parte de la dinámica natural de la Tierra y que, aunque no pueden predecirse, comprenderlos desde la ciencia permite desmontar mitos y fortalecer la prevención.
El caso más reciente, y que tomó relevancia internacional, fue lo que ocurrió en Venezuela que fue el escenario de un fenómeno sismológico importante: dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 ocurrieron en un lapso de menos de 40 segundos. En la sismología, esto se conoce como un «doblete».
Debido a la extrema cercanía en el tiempo y el espacio, la población en las ciudades de Guaira y Caracas —fuertemente afectadas a pesar de estar a más de 100 kilómetros del epicentro— percibió ambos movimientos como si fueran un solo gran sismo de larga duración.
«La región noroccidental de Venezuela yace en una compleja zona donde interactúan tres placas tectónicas. Se estima que el primer sismo disparó al segundo», explica la Dra. Solano.
A esto se suma, además algo que la especialista señaló como un reto crítico: Venezuela cuenta con poca instrumentación sismológica, lo que complica obtener certezas inmediatas sobre la localización precisa y la fuente de cada evento hasta que no se analicen los datos de campo.
La Dra. Solano aclara que los dobletes no son fenómenos atípicos, aunque sí son menos frecuentes que el clásico esquema de un sismo principal seguido de réplicas más pequeñas. La historia cuenta con ejemplos claros:
Turquía (2023): Sufrió un doblete devastador de magnitudes 7.8 y 7.5 con apenas nueve horas de diferencia.
México (1982): La región de Ometepec, Guerrero, experimentó un doblete con cinco horas de diferencia.
Las placas tectónicas flotan e interactúan de manera similar a «corchos sobre el agua», moviéndose a velocidades muy lentas (de 5 a 10 centímetros al año). Al atorarse lateralmente o por subducción, acumulan una energía inmensa que, al liberarse súbitamente —como un trapo atorado bajo una puerta que se jala con fuerza—, provoca el sismo. Como se mueven despacio, estos eventos destructivos no ocurren todo el tiempo en el mismo lugar, sino repartidos por el mundo; por lo que Michoacán, y por lo tanto México, no están exentos de este tipo de eventos.
Dado que la ciencia y la tecnología actual no pueden predecir cuándo ni dónde ocurrirá un sismo, la única defensa real para un país sísmico como México es la prevención activa. La experta de la UNAM Campus Morelia enfatizó que la población expuesta a estos peligros debe pasar de la preocupación a la preparación mediante acciones concretas:
Establecer un Plan de Emergencia Familiar: Acordar previamente un punto de encuentro seguro con la familia en caso de que las redes de comunicación colapsen.
Tener lista la Mochila de Emergencia: Un elemento que debe contener indispensables como:
Agua embotellada y comida enlatada.
Medicamentos básicos, linterna, radio de pilas y baterías de repuesto.
Un silbato (para rescate o localización).
Una batería portátil (powerbank) cargada para el celular.
Documentos importantes guardados en una bolsa de plástico, o respaldados digitalmente en un dispositivo USB.
Alimento y provisiones si se tienen mascotas.
La sismicidad es una constante del planeta. Entenderla a través de la ciencia nos aleja del pánico y nos acerca a una cultura de resiliencia donde la prevención salva vidas.
El cerebro en juego: el costo oculto de los cabezazos
Pepe Herrera
julio 3, 2026
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El futbol es uno de los deportes más practicados en el mundo y forma parte de la cultura deportiva y social de diversos países como en México. Millones de personas, desde niños hasta adultos, lo practican de manera recreativa o profesional.
Sin embargo, a pesar de sus beneficios físicos y sociales, en los últimos años ha surgido una creciente preocupación por los efectos que pueden tener los impactos repetitivos del balón sobre la cabeza de los jugadores, especialmente aquellos ocasionados por el cabeceo. Diversas investigaciones científicas han demostrado que esta acción, aunque forma parte esencial del juego, puede producir alteraciones cerebrales y neuropsicológicas que, con el paso del tiempo, afectan el funcionamiento del sistema nervioso.
Este interés ha aumentado porque la evidencia actual sugiere que no se trata únicamente de lesiones inmediatas, sino de procesos acumulativos que pueden manifestarse años después. Gracias a los avances en la neurociencia, la medicina deportiva y la tecnología, hoy es posible analizar con mayor precisión los efectos del cabeceo sobre la estructura y el funcionamiento del cerebro.
El momento y umbral de riesgo
Contrario a lo que muchas personas podrían pensar, el mayor riesgo no ocurre necesariamente durante los partidos oficiales. El Dr. Fructuoso Ayala Guerrero, jefe del Laboratorio de Neurociencias de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, explicó que en un encuentro de futbol un jugador suele realizar aproximadamente doce cabezazos en noventa minutos de juego.
Sin embargo, el escenario cambia en los entrenamientos, donde el número aumenta considerablemente, alcanzando treinta o incluso más cabezazos por sesión. Esta repetición sistemática convierte a las prácticas en el principal espacio de exposición acumulativa al impacto.
En esa misma línea, el Dr. Ayala Guerrero citó un estudio del Albert Einstein College of Medicine de Nueva York, cuyos resultados revelaron que los futbolistas que realizaban alrededor de 885 cabezazos o más por año presentaban una mayor probabilidad de mostrar alteraciones en la sustancia blanca del cerebro, detectadas mediante resonancia magnética. Esto refuerza la idea de que el riesgo no depende de un solo golpe, sino de la suma de impactos a lo largo del tiempo.
Del impacto a la alteración cerebral
A partir de este punto, la investigación científica ha buscado comprender qué ocurre dentro del cerebro ante estos impactos repetitivos. La tecnología médica, en especial la resonancia magnética, ha permitido observar tanto cambios estructurales como funcionales.
Gracias a estas herramientas, dijo el acádemico de la FP, se han identificado alteraciones en regiones relacionadas con la memoria, la atención y la regulación emocional. Además, estudios post mortem en cerebros de exfutbolistas han confirmado la presencia de lesiones neurológicas que no siempre eran evidentes durante la vida.
El análisis también se ha extendido al plano neuroquímico. Aunque los neurotransmisores no se miden directamente en estos estudios, sí se han evaluado metabolitos cerebrales mediante espectroscopia por resonancia magnética. En este contexto, la investigación “Alteración de la neuroquímica en exfutbolistas profesionales sin antecedentes de conmoción cerebral” encontró cambios en compuestos como la colina, el mioinositol y el glutatión. Estos hallazgos son consistentes con procesos de neuroinflamación y alteraciones del metabolismo celular.
Así, los cambios no solo se limitan a la estructura del cerebro, sino que también afectan su funcionamiento interno a nivel microscópico.
Consecuencias a largo plazo
Cuando estos procesos se acumulan durante años, las consecuencias pueden ser significativas. Investigaciones de la Universidad de Glasgow han encontrado que los exfutbolistas profesionales presentan aproximadamente 3.5 veces mayor riesgo de muerte por enfermedades neurodegenerativas en comparación con la población general, incluyendo demencia.
Uno de los casos más citados es el del futbolista inglés Jeff Astle, reconocido por su habilidad en el juego aéreo. Tras su fallecimiento, los estudios realizados a su cerebro revelaron un deterioro neurológico comparable al de una persona de aproximadamente noventa años, a pesar de haber muerto a los cincuenta y nueve. Este caso marcó un punto de inflexión en la discusión científica y deportiva sobre los efectos del cabeceo repetitivo.
La respuesta tecnológica y la evolución del balón
Frente a estos hallazgos, la industria deportiva y la ciencia han comenzado a desarrollar soluciones para reducir el riesgo sin alterar la esencia del juego. Entre ellas se encuentran balones con materiales más impermeables y tecnologías que buscan disminuir la absorción de agua, ya que el peso del balón puede aumentar en condiciones de lluvia o nieve, incrementando la fuerza del impacto.
De forma paralela, la tecnología deportiva ha permitido medir con mayor precisión la velocidad del balón, su trayectoria y la fuerza del impacto en la cabeza del jugador. Incluso existen sistemas capaces de simular estos golpes para estimar la energía transmitida al cerebro. Esta información resulta clave para comprender los mecanismos de lesión y diseñar estrategias de prevención más eficaces.
Prevenir para disminuir los riesgos
Ante este panorama, la prevención se ha convertido en un eje fundamental. Diversas organizaciones como la UEFA y las federaciones inglesa y escocesa han establecido recomendaciones para reducir la exposición al cabeceo, especialmente en etapas formativas.
Entre las principales medidas destacan la limitación del cabeceo en entrenamientos infantiles, la sustitución de ejercicios por alternativas técnicas que desarrollen las mismas habilidades sin impacto en la cabeza, y la enseñanza de una técnica correcta cuando el cabeceo es necesario, utilizando la frente y fortaleciendo la musculatura cervical.
También se recomienda reducir el número total de repeticiones, utilizar balones adecuados en categorías infantiles y aplicar protocolos estrictos ante sospechas de conmoción cerebral, incluyendo la salida inmediata del juego y la evaluación médica obligatoria.
Finalmente, la educación de entrenadores y jugadores resulta esencial para reconocer los riesgos y detectar signos tempranos de lesión neurológica.
Entre el juego y la protección cerebral
El futbol, más allá de su dimensión deportiva y cultural, enfrenta un desafío que obliga a replantear una de sus acciones más características: el cabeceo. La evidencia científica sugiere que los impactos repetitivos en la cabeza no son eventos aislados sin consecuencias, sino estímulos acumulativos capaces de generar cambios estructurales, químicos y funcionales en el cerebro a largo plazo.
Sin embargo, estos hallazgos no implican necesariamente la eliminación del cabeceo del juego, sino la necesidad de entenderlo mejor y gestionarlo con responsabilidad. La combinación de investigación científica, innovación tecnológica y protocolos de prevención ofrece un camino viable para reducir riesgos sin alterar la esencia del deporte.
En este sentido, el reto no es dejar de jugar, sino jugar con mayor conciencia. La protección del cerebro no debe verse como una limitación al futbol, sino como una condición indispensable para garantizar que quienes lo practican puedan seguir disfrutándolo durante su vida sin comprometer su salud neurológica.
Estudiantes de preparatoria buscan exoplanetas con acompañamiento de la UNAM
Instituto de Astronomía UNAM
julio 3, 2026
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Tres jóvenes están incursionando en la investigación científica, descubriendo mundos que orbitan estrellas lejanas a la Tierra; es un proyecto derivado del asesoramiento de especialistas del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (IA-UNAM) en el marco del Programa Jóvenes Hacia la Investigación (PJHI).
La estancia, de cinco semanas, busca incentivar el interés de estudiantes por las ciencias, llevándoles a trabajar en espacios universitarios con grupos de investigación en tiempo real.
Grupo de estudiantes que participa en el Programa Jóvenes hacia la Investigación, en las instalaciones del Instituto de Astronomía en Ciudad Universitaria. Crédito de la imagen: Santiago Páez Avendaño.
“Queremos acercar a las y los estudiantes de bachillerato a la Astronomía, a través del análisis de observaciones astronómicas. Están desarrollando la capacidad de trabajar con datos astronómicos reales en un entorno de investigación activo y serán capaces de comunicar sus resultados y experiencia de manera académica. Hemos desarrollado una planeación rigurosa y organizada de la estancia, incluyendo conceptos físicos, astronómicos y desarrollo de habilidades técnicas, que puede replicarse tanto por nuestro grupo en el futuro, como por otras personas interesadas, como el profesorado”, señaló la Dra. Yilen Gómez Maqueo Chew, investigadora del IA-UNAM y coordinadora de la estancia.
La explanada de Las Islas en Ciudad Universitaria como espacio para visualizar las distancias que tienen los planetas al Sol. Crédito de la imagen: Santiago Páez Avendaño.
La estancia se desarrolla del 1 de junio al 3 de julio de 2026 en las instalaciones del IA-UNAM, en donde cada estudiante tiene asignado un equipo de cómputo y un espacio individual para el trabajo durante la estancia. El objetivo es claro: mostrar que la investigación en astronomía no es un territorio reservado a las personas especialistas, sino una práctica a la que jóvenes como Andrea, Isao y Carlos –estudiantes de bachillerato- pueden acercarse, de la mano de quienes la hacen todos los días.
“No sólo hemos aprendido qué son los exoplanetas, cómo se descubren y cómo se trabaja en equipo. También hemos trabajado en programar, todo de forma muy personalizada. Me da una visión de a lo que me quiero dedicar”, refirió Andrea, estudiante de preparatoria que forma parte del PJHI.
¿Cómo se hace la ciencia?
Lejos de ser una visita guiada o una serie de conferencias, la estancia es una inmersión en el trabajo científico diario. Las y los estudiantes combinan sesiones conceptuales sobre cómo se detectan los planetas extrasolares con entrenamiento práctico en programación Python, una de las herramientas más usadas en la ciencia contemporánea.
“Python es uno de los lenguajes de programación más usados en Astronomía y en las ciencias en general. Así que este conocimiento que se llevan les va a servir en cualquier área de la ciencia si deciden dedicarse a eso.”, refirió el Dr. Manuel Pichardo Marcano, investigador postdoctoral en el IA-UNAM y tutor en el programa.
Grupo de estudiantes analizando los distintos tipos de exoplanetas. Crédito de las imágenes: Santiago Páez Avendaño.
Con esas habilidades, el grupo de jóvenes estudiantes aprende técnicas y métodos que se utilizan en la investigación diaria para descubrir miles de mundos fuera del Sistema Solar. Esta experiencia contribuye al desarrollo de habilidades científicas que las personas participantes podrán aplicar a su vida académica y personal, incluso si no desean seguir una carrera en astronomía.
“Más allá de los conceptos, aprendimos cómo es la vida científica, qué hacer con los datos, cómo usarlos y trabajarlos para observar exoplanetas. Es una oportunidad que no se tiene todos los días.”, refirió Isao, estudiante de 1er año de la preparatoria en Sistema de Enseñanza Abierta (SEA).
Durante su estancia aprendieron la teoría para detectar exoplanetas mediante tres métodos: el de tránsito, que mide la disminución del brillo de una estrella cuando un planeta pasa frente a ella; el de imagen directa, que obtiene imágenes de exoplanetas con alta resolución espacial; y el de velocidad radial, que mide el cambio en velocidad de la estrella anfitriona dado por un planeta que la orbita. El trabajo de investigación consistió en analizar datos del brillo de diferentes estrellas y buscar señales periódicas para detectar exoplanetas transitantes.
La estancia corta de investigación que realizan en el IA-CU es guiada por investigadores postdoctorales y estudiantes de diversos niveles profesionales, por ejemplo, licenciatura y maestría, quienes trabajaron con la Dra. Yilen Gómez Maqueo Chew desde idear el programa de trabajo, hasta preparar el contenido, enseñar las bases de programación y los conceptos astronómicos y físicos.
El Programa Jóvenes hacia la Investigación
Esta estancia se enmarca en el PJHI, una iniciativa de la UNAM que nació en 1988 para promover el interés por la ciencia entre estudiantes de preparatoria, incrementando la cultura general de los participantes y enriqueciendo su formación académica con bases más sólidas para definir su futuro profesional.
A partir del año 2000, el programa es operado desde la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM y contempla la exploración de las ciencias naturales y exactas, así como las humanidades, las ciencias sociales y las artes.
“Me gustaría que este tipo de programas tuvieran más visibilidad, si no me hubiera enterado de esto por una profesora, no tendría la posibilidad de conocer este programa y tener más opciones de lo que quiero hacer en un futuro”, añadió Carlos, estudiante de la Escuela Nacional Preparatoria No. 6.
El proyecto reúne a personal de investigación y estudiantes de distintos niveles en una cadena de mentoría que va de la preparatoria, pasando por el posgrado hasta quienes se dedican a la investigación. En él participan: la doctora Yilen Gómez Maqueo Chew, investigadora y líder del grupo de exoplanetas en el IA-UNAM, así como el doctor Manuel Pichardo Marcano y la doctora Akanksha Khandelwal, ambos investigadores posdoctorales.
Además, participan Diego Samperio Reza, estudiante de la licenciatura en Matemáticas y de la licenciatura en Física, ambos programas de la UNAM; así como de la maestría en Astrofísica, Jiména Vázquez y Santiago Páez Avendaño, quien cuenta con formación en la enseñanza de las ciencias naturales y cuya formación fue clave para la planeación y ejecución de la estancia corta.
A ellos se suman los tres estudiantes de preparatoria que protagonizan esta corta estancia de investigación, provenientes de la Escuela Nacional Preparatoria No. 4 y No. 6 y del sistema de preparatoria abierta correspondiente al SEA Bosques.
¿Son los patos buenos animales de compañía? Lo que debes saber antes de tener uno
Pepe Herrera
julio 2, 2026
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Los patos domésticos pueden ser excelentes animales de compañía, pero tener uno como mascota implica una responsabilidad mucho mayor de la que la mayoría de las personas imagina. Aunque su popularidad ha aumentado en los últimos años debido a su presencia en redes sociales y a la viralización de algunos ejemplares, como el conocido pato «Merlín», la realidad es que estos animales requieren cuidados especializados, tiempo, inversión económica y un compromiso que puede extenderse durante más de una década.
Antes de considerar la adopción o compra de un pato, es importante comprender que cualquier animal de compañía, ya sea convencional o no convencional, necesita atención constante, aseguró el Dr. Oscar Daniel González Santana, académico de la FES Cuautitlán.
En el caso de los patos, esto incluye una alimentación adecuada, atención veterinaria especializada, un espacio apropiado para desarrollarse, condiciones ambientales específicas y una correcta medicina preventiva. Por ello, aunque los patos domésticos sí pueden ser buenas animales de compañía, no son una opción adecuada para cualquier persona.
¿Pato doméstico o silvestre?
El primer paso para entender sus necesidades es distinguir entre un pato doméstico y uno silvestre. Los patos domésticos han sido seleccionados y criados durante generaciones para convivir con el ser humano y originalmente fueron desarrollados con fines productivos, como la obtención de carne, huevos o plumas. En cambio, los patos silvestres forman parte de ecosistemas naturales y no están domesticados.
En ocasiones, algunas personas encuentran crías de patos silvestres o las adquieren mediante comercio ilegal creyendo que podrán criarlas como mascotas, cuando en realidad estos animales poseen necesidades muy diferentes y no están adaptados para vivir en cautiverio dentro de un hogar.
¿Qué sí y que no deben comer?
Una vez identificada la especie, el siguiente aspecto fundamental es su alimentación, uno de los pilares para garantizar el bienestar de un pato doméstico. Existe la idea errónea de que estos animales pueden consumir prácticamente cualquier alimento o incluso restos de comida humana. Sin embargo, ofrecerles alimentos como tacos de carnitas, pan u otros productos destinados al consumo humano resulta completamente inadecuado y puede ocasionar graves problemas de salud, explicó el Dr. González Santana.
La dieta de un pato de compañía debe estar compuesta principalmente por pastos hidropónicos, complementados con verduras, frutas en cantidades moderadas y fuentes naturales de proteína, principalmente insectos como tenebrios, grillos, moscos deshidratados o zofobas, los cuales actualmente pueden adquirirse en establecimientos especializados. También pueden incorporarse suplementos naturales como la espirulina.
Los alimentos comerciales pueden utilizarse únicamente como complemento y no como el elemento principal de la alimentación. El académico de la FES Cuautitlán expuso que estos alimentos fueron diseñados para animales de producción, por lo que su objetivo es alcanzar un crecimiento acelerado para obtener carne o huevos en poco tiempo. No obstante, también contienen niveles muy elevados de energía y proteína que no son apropiados para un pato que vivirá como animal de compañía durante muchos años.
Si un pato de compañía consume este tipo de alimento como base de su dieta, es muy probable que desarrolle obesidad, crecimiento acelerado, deformaciones corporales y diversos trastornos metabólicos.
Enfermedades por una mala alimentación
Las consecuencias de una dieta inadecuada no tardan en manifestarse. Entre las enfermedades más comunes, señaló el Dr. Oscar Daniel, se encuentran la obesidad, alteraciones musculoesqueléticas, problemas en el metabolismo del calcio y deformaciones conocidas como «alas de ángel», que aparecen cuando el crecimiento del ave ocurre demasiado rápido debido a un exceso de proteína y desequilibrios nutricionales.
El exceso de peso también favorece la aparición de pododermatitis, una enfermedad muy frecuente en patos domésticos. Esta consiste en la formación de lesiones en la planta de las patas debido a la presión constante ejercida sobre superficies duras como el cemento. Inicialmente aparecen callosidades, pero con el tiempo pueden ulcerarse, infectarse e incluso afectar los huesos, ocasionando osteomielitis o infecciones generalizadas que ponen en riesgo la vida del animal.
Necesario un espacio amplio
La alimentación, sin embargo, es solo una parte del cuidado. El espacio donde vive un pato resulta igualmente importante para preservar su salud. Estos animales necesitan caminar, ejercitarse y permanecer sobre superficies adecuadas que no lesionen sus patas. Los pisos completamente duros, como el concreto, no son recomendables como único sustrato. Además, requieren acceso permanente al agua.
Cuando se habla del agua, no solamente se hace referencia a un lugar para nadar, sino también al agua destinada al consumo diario. «Los patos poseen un comportamiento natural de alimentación que consiste en introducir el alimento en el agua para filtrarlo mediante unas estructuras queratinizadas presentes en el pico. Estas estructuras, frecuentemente confundidas con dientes, permiten separar el alimento sólido del agua y necesitan desgastarse constantemente mediante este comportamiento natural», explicó el Dr. González Santana.
Si el pato no dispone de agua suficiente durante la alimentación, estas estructuras pueden crecer de forma excesiva y dificultar posteriormente su capacidad para alimentarse, requiriendo incluso atención veterinaria.
Requieren atención médica especializada
A estos cuidados cotidianos se suma un aspecto indispensable: la atención veterinaria. Los patos no deben ser atendidos por cualquier médico veterinario, sino por profesionales con experiencia en aves o en mascotas no convencionales. Estos especialistas son quienes pueden establecer un programa adecuado de revisiones, nutrición, vacunación y control sanitario.
La medicina preventiva resulta esencial para mantener la salud del animal. Dependiendo de la región geográfica y de las enfermedades presentes en ella, el veterinario determinará si es necesario aplicar vacunas contra enfermedades como Newcastle, hepatitis u otras patologías relevantes. Asimismo, deberá establecer programas periódicos de desparasitación y revisiones clínicas semestrales o anuales para detectar oportunamente cualquier alteración.
Riesgo de zoonosis
La atención veterinaria también es importante porque protege no solo al pato, sino a quienes conviven con él. Los patos pueden transmitir algunas enfermedades zoonóticas, es decir, enfermedades capaces de pasar de los animales a los seres humanos. El especialista de la FES Cuautitlán destacó que una de las principales es la salmonelosis, la influenza y la clamidiosis.
La bacteria Salmonella forma parte de la flora intestinal normal de muchas aves, por lo que puede encontrarse en sus heces. Debido a que los patos defecan con mucha frecuencia y prácticamente en cualquier lugar, es indispensable mantener una limpieza constante de los espacios donde habitan. El riesgo es especialmente importante en hogares con niños pequeños, adultos mayores o personas inmunocomprometidas.
Otra enfermedad de importancia es la influenza aviar. Aunque el riesgo en ambientes urbanos suele ser relativamente bajo, los patos pertenecen al grupo de aves acuáticas que actúan como reservorios naturales de distintos virus de influenza, por lo que nunca debe descartarse completamente esta posibilidad.
¿Es sociable o no con otros animales de compañía?
Además de cuidar su salud, también conviene pensar en la convivencia diaria con otros animales del hogar. Los patos son animales gregarios que disfrutan la compañía y suelen desarrollar vínculos con los seres humanos e incluso con otros animales. No obstante, esto no significa que sea seguro mantenerlos junto con perros o gatos.
Aunque existen numerosos videos en redes sociales donde aparentemente conviven de manera armoniosa, esas situaciones representan casos particulares y no deben tomarse como referencia general. Los perros y los gatos son depredadores por naturaleza y, aunque hayan crecido junto al pato, pueden lesionarlo gravemente durante un juego o responder a sus instintos de caza en cualquier momento.
Incluso un perro sin intención de agredir puede fracturar o matar a un pato simplemente por la diferencia de tamaño y fuerza. Por ello, lo más recomendable es evitar este tipo de convivencia.
Evitar el “síndrome de Nemo”
Más allá de los cuidados diarios, otro aspecto que preocupa a los especialistas es la compra impulsiva de estos animales. En los últimos años, la popularidad de algunos patos famosos en redes sociales ha provocado un incremento considerable en el interés por tener uno como mascota. Sin embargo, este fenómeno también genera preocupaciones importantes desde el punto de vista del bienestar animal y de la conservación ambiental.
Un ejemplo comparable es el llamado «síndrome de Nemo». Tras el estreno de la película Buscando a Nemo, muchas personas compraron peces payaso y otras especies marinas sin conocer sus necesidades. Cuando descubrieron que no podían mantenerlos adecuadamente o simplemente perdieron el interés, numerosos ejemplares fueron liberados en cuerpos de agua, originando problemas ecológicos y favoreciendo la aparición de especies invasoras.
Existe el riesgo de que ocurra un fenómeno similar con los patos domésticos. Muchas personas podrían adquirirlos por impulso, motivadas por su popularidad en internet, para posteriormente abandonarlos o liberarlos cuando descubran las dificultades que implica cuidarlos.
Liberar un pato doméstico en lagos, ríos o parques no representa un acto de ayuda hacia el animal. Por el contrario, puede ocasionar serios daños ecológicos. Estos patos pueden sobrevivir en ambientes urbanos, reproducirse con especies silvestres, generar hibridaciones y alterar el equilibrio de los ecosistemas.
Reflexionar antes de adquirir
Precisamente por todas estas responsabilidades, el especialista recomienda reflexionar antes de tomar la decisión de tener un pato. El Dr. Oscar Daniel pidió a la población considerar que un pato puede vivir más de diez años, lo cual implica invertir recursos económicos, tiempo, dedicación y atención especializada durante toda su vida.
En términos generales, cuidar adecuadamente a un pato implica disponer de tres recursos fundamentales: espacio, tiempo y dinero. El espacio permite satisfacer sus necesidades de movimiento y comportamiento natural; el tiempo es necesario para realizar las labores de limpieza, alimentación, supervisión y convivencia; mientras que los recursos económicos son indispensables para cubrir gastos relacionados con su alimentación, instalaciones, atención veterinaria y demás cuidados.
También es importante comprender que los patos tienen necesidades distintas a las de otras mascotas, como los perros. Por esta razón, no se recomienda sacarlos a pasear. Aunque algunos ejemplares pueden acostumbrarse parcialmente a salir al exterior con sus propietarios, esta actividad no forma parte de sus necesidades naturales y suele responder más al interés de las personas que al bienestar del animal.
Además, los paseos pueden generar estrés, aumentar el riesgo de fuga, exponerlos a ataques por parte de otros animales o provocar accidentes derivados de un manejo inadecuado.
De igual manera, deben evitarse prácticas que conviertan al pato en un objeto de exhibición. Colocarle ropa, accesorios o mantenerlo constantemente expuesto al público puede ocasionar molestias, irritaciones, limitación de sus movimientos e incluso problemas articulares. Estas acciones, aunque puedan parecer inofensivas, comprometen su bienestar físico y emocional.
Con el espacio y los cuidados adecuados…sí
En suma, los patos pueden ser excelentes animales de compañía siempre que sus propietarios comprendan las responsabilidades que implica su cuidado y estén dispuestos a satisfacer todas sus necesidades. Su bienestar debe constituir el objetivo principal en todo momento, proporcionándoles instalaciones adecuadas, una alimentación balanceada, atención veterinaria especializada y un entorno seguro que les permita expresar sus comportamientos naturales.
La decisión de tener un pato como animal de compañía debe basarse en el compromiso de ofrecerle una vida digna, saludable y libre de prácticas que puedan afectar su integridad física o emocional.
Geografía, datos e IA: el camino de Uriel Hernández Cruz al primer lugar en la Olimpiada Cecehachera 2026
Pepe Herrera
julio 2, 2026
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En la actualidad, la geografía ha dejado de limitarse a la memorización de capitales, países o mapas estáticos, para convertirse en una disciplina de análisis mucho más amplia y compleja, que permite comprender el espacio en el que vivimos y las relaciones que se desarrollan dentro de él. A través de enfoques sociales, tecnológicos y científicos, esta materia estudia no solo los elementos físicos del territorio, sino también a las personas como parte activa de esos espacios.
En este contexto, la experiencia de Uriel Hernández Cruz, estudiante del CCH Oriente, quien recientemente obtuvo el primer lugar en la 6ª Olimpiada Cecehachera del Conocimiento 2026, en la categoría de Geografía, permite observar cómo esta disciplina se está transformando con el apoyo de nuevas herramientas tecnológicas, como los geodatos y la inteligencia artificial, que facilitan el análisis y la interpretación de la información espacial de manera más dinámica y precisa.
Una pasión que inició en la niñez
El interés de Uriel por la geografía surgió desde la primaria. Sin embargo, durante su formación básica, esta asignatura tuvo poca presencia en su trayectoria escolar, ya que en secundaria únicamente cursó un año de geografía y los planes de estudio estaban enfocados principalmente en la memorización de capitales y países.
Con la llegada al Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), su relación con la disciplina cambió de manera significativa. Ahí, su interés se fortaleció al integrarse a un enfoque más analítico e interdisciplinario, especialmente en quinto semestre, cuando decidió elegirla como área de profundización. Para él, la geografía dejó de ser una materia aislada para convertirse en una forma de comprender las interacciones entre sociedad y espacio.
“Lo más valioso de la geografía en esta etapa es que no se limita a tratar a las personas como números o estadísticas, sino que las entiende como agentes sociales que comparten un mismo espacio”, comentó.
Una nueva oportunidad para demostrar su capacidad
El año anterior, Uriel participó en las Olimpiadas CCH y obtuvo el segundo lugar. Aunque fue un resultado positivo, la experiencia lo motivó a identificar áreas de mejora y a reforzar su preparación académica.
Ese resultado se convirtió en un punto de impulso. Con mayor madurez académica y el apoyo de su profesor Leonardo Daniel Rosas, decidió perfeccionar sus métodos de estudio. Para ello, incorporó herramientas digitales como la aplicación NotebookLM y el uso de inteligencia artificial, además de estrategias como la organización de información y la elaboración de cuestionarios de práctica.
A través de este enfoque, realizó simulaciones de examen y utilizó la inteligencia artificial como un “jurado” académico, solicitando retroalimentación sobre sus respuestas. Este proceso le permitió identificar errores no solo de contenido, sino también de estructura y profundidad en el análisis, mejorando así su desempeño.
Uriel consideró que la inteligencia artificial no sustituye el estudio, sino que funciona como una herramienta complementaria que permite optimizar el aprendizaje, recibir retroalimentación y mejorar la forma de analizar la información. Sin embargo, enfatizó que su uso debe ser responsable y exclusivamente con fines educativos.
El reto de la competencia
Más allá de la preparación, la competencia representó un desafío importante. Durante la prueba, Uriel enfrentó nerviosismo debido a la dificultad del análisis cartográfico y a la presión del tiempo, lo que en ciertos momentos le hizo pensar que no lograría concluirla.
Al igual que en la edición anterior, la fase final incluyó el análisis de mapas topográficos y cartográficos. Sin embargo, en esta ocasión, la combinación entre estudio tradicional y herramientas tecnológicas fue clave para su desempeño.
Días después, recibió la noticia de su triunfo de manera inesperada. Al principio dudó de la información, pero, al confirmar los resultados, la satisfacción fue inmediata: había obtenido el primer lugar en la competencia.
Un futuro prometedor
Más allá del resultado, la experiencia consolidó en Uriel una visión más amplia sobre la importancia de la geografía y su relación con el mundo actual. Actualmente, expresó su interés por estudiar Ciencia de Datos en la UNAM, ya que considera que esta disciplina integra matemáticas, computación y ciencias sociales.
Para él, existe una conexión directa entre la ciencia de datos y la geografía, especialmente en el uso de geodatos y en el análisis del espacio desde una perspectiva social y tecnológica.
Asimismo, señaló que la geografía tiene una gran relevancia en la vida cotidiana, aunque no siempre se reconozca. A través de ella es posible comprender fenómenos como la planificación de asentamientos humanos, la gestión de riesgos en zonas vulnerables y el análisis de conflictos geopolíticos, así como entender cómo los eventos globales impactan directamente en la realidad local o incluso en aplicaciones como Google Maps, donde se integran rutas y datos en tiempo real.
Una evolución necesaria
Más allá de su triunfo en la Olimpiada Cecehachera del Conocimiento, la experiencia de Uriel Hernández Cruz refleja cómo la geografía ha evolucionado hacia una disciplina dinámica, interdisciplinaria y profundamente conectada con la tecnología. Su trayectoria muestra que el aprendizaje no se limita al aula, sino que se fortalece con la curiosidad, la disciplina y el uso responsable de herramientas digitales.
En un contexto donde la información es cada vez más abundante, pero no siempre se comprende de manera crítica, la visión de Uriel destaca la importancia de formar estudiantes capaces de analizar su entorno, interpretar datos y entender el espacio que habitan. Su historia no solo es la de un logro académico, sino la de una forma distinta de entender la geografía en el siglo XXI.