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Cristina Rivera Garza: nombrar la impunidad para romper el silencio

Dentro de la Cátedra Nelson Mandela, que cumple diez años, la escritora, ensayista y poeta Cristina Rivera Garza nos brindó su Conferencia Magistral Cuando la mano feroz de la impunidad te roza la piel en una abarrotada Sala Miguel Covarrubias, del Centro Cultural Universitario.

De acuerdo con Rosa Beltrán, Coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM, buena parte de los asistentes llegó desde las nueve de la mañana, aunque la conferencia comenzaría hasta las cinco de la tarde.

Aunque la mayoría de los asistentes eran mujeres de distintas edades, también llegaron bastantes hombres deseosos de escuchar a esta mujer que desde hace más de tres décadas años ha luchado para que se haga justicia a su hermana menor, Liliana Rivera Garza, quien en la madrugada del 16 de julio de 1990.

Aquella noche, recordó Cristina, Liliana se encontraba en su cuarto de estudiante, en Azcapotzalco, cuando fue sorprendida por un exnovio a quien insistía en dejar atrás. El presunto feminicida, Ángel González Ramos, se dio a la fuga y hasta el día de hoy permanece fuera del alcance de la ley, en palabras de la autora, en ese limbo retorcido donde perviven los crímenes sin castigo, a lo que llamamos impunidad”.

Durante casi una hora escuchamos la voz de Cristina, aparentemente serena, aunque por momentos se adivinaba el dolor, mientras relataba cómo tuvieron que pasar casi treinta años para poner en palabras lo vivido desde aquel día e iniciar, a finales de 2019, la búsqueda del expediente judicial de su hermana entre la indiferencia burocrática donde suele esconderse la impunidad.

“Más que estar lista para enfrentar el crimen de mi hermana, puesto que uno nunca está listo para algo así, me encontraba al final de la soga, colgando apenas de sus hilos deshechos, viendo hacia el abismo. Esa soga era la vida, la impunidad, el abismo”.

Con la guía de un abogado intentó ubicar el expediente judicial de su hermana, pero no sabía que tendría que transitar por los laberintos de la burocracia policiaca y hacer todo lo que se hace en esos casos: “Redactar peticiones, presentarlas ante las autoridades, regresar por información, esperar. Sobre todo eso, esperar”.  

Recuerda que se encontró con muchas otras mujeres en los pasillos de las instituciones, donde la injusticia se mueve con una lentitud que poco tiene que ver con la resistencia al sistema; frente a los burócratas que las observan con desgano y lástima; en las protestas que poco a poco hacen eco de un lenguaje en el que por fin se pueden mencionar; o en la búsqueda de información, de pruebas, de restos. “Ahí nos encontramos”. 

De esta manera, explicó, el daño deja de ser un error individual, la vergüenza que solo el silencio interior puede encubrir y se convierte en una condición que al compartirse las vincula en un abrazo con el que le dan la espalda tanto al Estado como a la indolencia civil.

Como buena profesora, utilizó imágenes para describirnos a la impunidad.

“La impunidad por principio de cuentas trastoca el principio de realidad, y una vez que su mano feroz te roza la piel o se mete en tus entrañas le quita el velo de normalidad a la vida de todos los días”.  

Nunca se imaginó que después de la publicación de El invencible verano de Liliana muchos hombres y mujeres se dejarían envolver por el abrazo de Liliana y que lo convertirían en una exigencia propia de justicia.

Tampoco imaginó que al invocarla haciendo espacio para que se instalara junto a sus muertos compartidos se desmontarían una a una las piezas de ese muro que es el olvido y el silencio forzado.

“No imaginé que también nosotras, mi hermana y yo, mi hermana y mi familia, mi hermana y los seres que la quisimos y la queremos, merecíamos esta memoria fructífera y generosa que construimos día a día con nuestro lenguaje y nuestros cuerpos”. 

Familiares y amigos protegieron al asesino

Cuando investigadores del Distrito Federal llegaron a la casa del asesino en Toluca, Estado de México, éste huyó por los techos de las casas vecinas, y después de esconderse en algunos pueblos cercanos, la madre del feminicida y una de sus hermanas lo acompañaron en su huida a Estados Unidos. Compartiendo un departamento en Los Ángeles, California, con ellas reinició su vida.

Uno se pregunta cuál es la responsabilidad de esas dos mujeres en que no se haya apresado y llevado a la justicia al hombre impune, como lo llama la autora en El invencible verano de Liliana; y también la de los otros miembros de esa familia y sus amigos en algunas poblaciones del Estado de México y cómo explican o justifican la protección que le dieron.

Cristina recordó que insistió en que el rostro de su hermana apareciera en la portada de la edición mexicana de El invencible verano de Liliana porque quería interrumpir el privilegio que el Estado y la indolencia civil les ofrece a los asesinos impunes.

Después de que se publicó el libro llegaron testimonios, algunos aterradores, a una cuenta que abrió de correo electrónico sólo para recibir noticias del feminicida. De esta manera se enteró que otras jóvenes habían logrado sobrevivir a su violencia, y cuando habló con algunos amigos cercanos con los que al asesino estuvo departiendo antes de ir a buscar a Liliana, por ellos se enteró que lo conocían como El Chacal debido a su comportamiento.

Tía Liliana

Atentos, interesados en las palabras de la escritora, con la vista fija en el atril en el que leía su texto, los asistentes a la conferencia escuchaban las inflexiones de su voz y el énfasis que ponía al recordar ciertos momentos. Como cuando narró la escena en la que Matías, su hijo, se refiere por primera vez a Liliana como su tía.

Durante mucho tiempo, explicó Cristina, seguramente su hijo Matías escuchaba relatos a medio decir a puertas cerradas, pero nunca había hecho preguntas. Frente al temor de que esa energía lo alcanzara, durante una caminata habló con él. De regreso a su casa, Matías se refirió a ella como su tía. Su tía Liliana.

Después de esa escena, en la que su voz estuvo a punto de quebrarse, el respetuoso silencio de la audiencia se hizo más intenso.

Aunque en años recientes muchas cosas han cambiado en la Ciudad de México y en el país, la percepción es que la violencia en general sigue siendo muy grave, pero más grave aún es la violencia contra las mujeres. Si bien se ha logrado detener a algunos feminicidas, todavía falta mucho por hacer, en especial proteger a las mujeres mexicanas y castigar a sus agresores.

“La violencia contra las mujeres en la Ciudad de México y en el mundo entero, la verdad, continúan siendo alarmantes”, nos recuerda Cristina Rivera Garza.

“Ojalá que pronto, tal vez en una ocasión parecida a esta, pueda compartirles que Liliana, a pesar de la voluntad del feminicida, a pesar del silenciamiento patriarcal del Estado, a pesar de la indiferencia civil, a pesar de la complicidad de familiares y amigos del perpetrador, se ha convertido por fin en lo que iba a ser”, finalizó su conferencia magistral Cristina Rivera Garza.

Esperemos que no haya necesidad de otro libro como El invencible verano de Liliana.

Si se perdieron la oportunidad de asistir a la conferencia, pueden verla completa en:

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Yareli Acevedo gana bronce en Hong Kong y pone en alto a la UNAM

La alumna de la Facultad de Contaduría y Administración y ciclista representativa de esta casa de estudios subió al podio en la prueba de ómnium de la Copa del Mundo de Ciclismo de Pista 2026.

Yareli Acevedo Mendoza conquistó la medalla de bronce en la prueba de ómnium de la Copa del Mundo de Ciclismo de Pista 2026, disputada en Hong Kong, al sumar 126 puntos en una competencia de alto nivel internacional. La japonesa Tsuyaka Uchino se quedó con el oro con 133 unidades, mientras que la danesa Amalie Dideriksen obtuvo la plata con 129.

El resultado vuelve a colocar a la ciclista mexicana entre las protagonistas del serial internacional y confirma el gran momento que atraviesa en la pista. Para la comunidad universitaria, además, la noticia tiene un significado especial: Yareli Acevedo Mendoza es alumna de la Facultad de Contaduría y Administración y ciclista representativa de la UNAM.

Una universitaria en el podio

La medalla conseguida en Hong Kong da continuidad a una temporada en la que la deportista auriazul ha mantenido resultados sobresalientes. En marzo pasado ganó el oro en la prueba de eliminación en la Copa del Mundo celebrada en Perth, Australia, donde también obtuvo bronce en madison y un cuarto lugar en ómnium.

Antes, en el Campeonato Panamericano de Pista Élite 2026, celebrado en Santiago de Chile, se coronó en tres pruebas: ómnium, eliminación y madison, y además sumó dos medallas de plata, en puntos y persecución. Semanas antes también había dominado el Campeonato Nacional de Pista 2026 al conquistar seis medallas de oro.

La alumna de Contaduría y Administración volvió a subir al podio internacional, ahora en Hong Kong.

Una prueba de resistencia, estrategia y consistencia

El ómnium es una de las pruebas más exigentes del ciclismo de pista. De acuerdo con la Unión Ciclista Internacional, reúne cuatro competencias en una misma jornada: scratch, tempo race, eliminación y points race. La clasificación final premia a la ciclista más consistente a lo largo del día, por lo que cada fase puede modificar el resultado hasta el cierre.

En ese contexto, el bronce de Yareli Acevedo adquiere mayor relevancia: no se trata de un resultado aislado, sino de una actuación sólida en una prueba que exige resistencia, lectura táctica y capacidad de respuesta en distintos momentos de competencia.

Un nombre consolidado en el ciclismo internacional

El presente de la ciclista universitaria también se entiende a la luz de lo conseguido en 2025, cuando se proclamó campeona del mundo en la prueba por puntos en Santiago de Chile. Ese triunfo representó el primer oro mundial para México en esa prueba y el segundo título del país en un campeonato del mundo de esta disciplina en 24 años.

Con el podio en Hong Kong, Yareli Acevedo reafirma su lugar entre las figuras mexicanas del ciclismo de pista y ofrece a la UNAM una nueva razón de orgullo. Su trayectoria muestra que el deporte universitario también tiene presencia en los escenarios más exigentes del mundo y que una estudiante de esta casa de estudios puede competir, ganar y mantenerse entre las mejores.

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Alimentación y ciclo menstrual: evidencia, mitos y recomendaciones

La relación entre la alimentación y la menstruación es un tema de gran relevancia para la salud integral de las mujeres. Durante el ciclo menstrual, el cuerpo experimenta una serie de cambios hormonales que pueden influir tanto en el estado de ánimo como en las necesidades nutricionales. En este contexto, una dieta equilibrada no solo contribuye al bienestar general, sino que también puede ayudar a aliviar síntomas comunes como el dolor, la inflamación, la fatiga y los cambios emocionales.

Comprender cómo ciertos nutrientes, como el hierro, el calcio, el magnesio y algunas vitaminas, interactúan con el organismo durante las distintas fases del ciclo menstrual permite adoptar hábitos alimenticios más conscientes y beneficiosos. Asimismo, prestar atención a la hidratación y al consumo de alimentos naturales frente a productos ultraprocesados puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida durante este periodo. Por ello, explorar el vínculo entre alimentación y menstruación es clave para promover una salud más informada y equilibrada.

A partir de esta base general, surgen numerosas creencias populares que han sido transmitidas culturalmente y que no siempre cuentan con respaldo científico. Para aclararlas, UNAM Global entrevistó a Mariana Valdés Moreno, jefa de la Carrera de Nutriología de la FES Zaragoza, quien aporta una visión basada en evidencia para distinguir entre mito y realidad.

Qué sí y qué no sobre los alimentos

Mito: No se deben consumir alimentos fríos

Realidad: No existe evidencia científica que respalde esta afirmación. La idea de que los alimentos o bebidas frías afectan negativamente durante la menstruación proviene principalmente de tradiciones culturales. Lo que realmente influye es la tolerancia individual. Algunas personas pueden experimentar molestias digestivas con ciertos alimentos, pero esto no está relacionado con su temperatura, sino con la sensibilidad personal o condiciones como gastritis o colitis.

Mito: Los lácteos son perjudiciales durante la menstruación

Realidad: No existe evidencia científica sólida que demuestre que el consumo de lácteos tenga un efecto directo sobre la menstruación o su regulación. Este proceso depende principalmente de mecanismos hormonales complejos, no de alimentos específicos.

La confusión suele derivar de experiencias individuales. Algunas personas reportan molestias digestivas o sensación de inflamación al consumir lácteos durante el periodo, lo que se relaciona más con intolerancia a la lactosa o sensibilidad gastrointestinal que con efectos sobre el ciclo menstrual.

Incluso, algunos estudios han explorado el papel del calcio y la vitamina D presentes en estos alimentos, sugiriendo una posible relación con una menor intensidad de síntomas premenstruales. Sin embargo, la evidencia aún es limitada y no permite establecer un efecto directo o generalizado.

En síntesis, los lácteos no modifican el ciclo menstrual, aunque su consumo puede influir en la percepción del bienestar digestivo en algunas mujeres.

Mito: El chocolate empeora los síntomas

Realidad: Esta afirmación depende del tipo de chocolate. El chocolate con alto contenido de cacao puede tener efectos positivos gracias a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. En cambio, los productos con alto contenido de azúcar y bajo porcentaje de cacao no ofrecen estos beneficios.

La evidencia científica reciente respalda esta observación. El estudio Dark Chocolate’s Effect on Menstrual Pain in Late Adolescents encontró que el consumo de chocolate oscuro podría asociarse con una reducción del dolor menstrual en adolescentes tardías.

De forma complementaria, un ensayo clínico aleatorizado, Dark Chocolate Mitigates Premenstrual Performance Impairments and Muscle Soreness in Female CrossFit Athletes, observó mejoras en el rendimiento físico y disminución de molestias musculares durante la fase premenstrual en mujeres físicamente activas.

En conjunto, estos hallazgos sugieren que el chocolate con alto contenido de cacao podría tener efectos moderadamente beneficiosos sobre algunos síntomas del ciclo menstrual, aunque la evidencia aún es emergente.

Mito: Se deben evitar completamente la cafeína y el alcohol

Realidad: La evidencia científica no demuestra que la cafeína afecte de forma uniforme los síntomas del síndrome premenstrual. Sin embargo, su consumo excesivo puede aumentar la sensibilidad o interferir con el bienestar en algunas personas. En el caso del alcohol, su impacto se relaciona más con el estado emocional, ya que puede intensificar la irritabilidad o la ansiedad en mujeres susceptibles.

Ampliando lo dicho por Valdés Moreno, la literatura científica reciente muestra resultados inconsistentes: algunas investigaciones encuentran asociaciones, mientras que otras no. Por ejemplo, el estudio Relationship Between Daily Caffeine Intake and Menstrual Cycles in Young Adult Women sugiere que, aunque el consumo moderado de cafeína no parece tener un impacto significativo en el ciclo menstrual, ingestas más elevadas podrían estar asociadas con ciertos cambios leves o con un aumento en síntomas como dolor o malestar.

Respecto al alcohol, una revisión sistemática, Menstrual Cycle Phase, Hormonal Contraception, and Alcohol Consumption in Premenopausal Females, señala que no existe una relación concluyente, aunque algunas fases del ciclo podrían influir en la susceptibilidad al consumo o en la respuesta emocional.

En conjunto, la evidencia indica que ni la cafeína ni el alcohol afectan de manera uniforme a todas las personas, sino que su impacto depende de la dosis, el contexto y la sensibilidad individual. Por ello, se recomienda un consumo moderado y ajustado a la respuesta personal, indicó la especialista de la FES Zaragoza.

Mito: Los alimentos picantes son dañinos durante la menstruación

Realidad: No existe evidencia científica que demuestre que los alimentos picantes agraven los síntomas del síndrome premenstrual. Su efecto depende de la tolerancia individual, especialmente en personas con sensibilidad gastrointestinal.

Mito: Consumir mucha carne es necesario para reponer el hierro

Realidad: Aunque los alimentos de origen animal son una fuente importante de hierro, no es necesario aumentar su consumo de forma excesiva. Una dieta equilibrada que incluya leguminosas, verduras de hoja verde y alimentos de origen animal suele ser suficiente.

Recomendaciones alimentarias generales

La jefa de la Carrera de Nutriología de la FES Zaragoza señaló que una dieta adecuada para el ciclo menstrual debe centrarse en alimentos naturales y mínimamente procesados. Entre los más recomendados se encuentran:

• Frutas y verduras
• Leguminosas (frijoles, lentejas, garbanzos)
• Oleaginosas (nueces, almendras, semillas)
• Pescados ricos en ácidos grasos omega 3
• Alimentos ricos en vitamina D y zinc
• Cúrcuma y jengibre

Estos nutrientes tienen propiedades antiinflamatorias y contribuyen al bienestar general. En contraste, el consumo de ultraprocesados ricos en sodio y azúcares debe limitarse, ya que puede favorecer la inflamación y la retención de líquidos.

La hidratación también desempeña un papel clave. Mantener un consumo adecuado de agua se asocia con una disminución de síntomas del síndrome premenstrual, especialmente aquellos relacionados con la inflamación.

Antojos y cambios en el apetito

Durante ciertas fases del ciclo, especialmente la fase lútea, es común que aumenten los antojos y la ingesta calórica. Esto no responde a una mayor necesidad energética, sino a cambios hormonales y neuroquímicos que influyen en el apetito.

En lugar de restringir estos impulsos, la especialista recomendó gestionarlos con alternativas más saludables:

• Frutos secos en lugar de frituras
• Chocolate oscuro en lugar de productos azucarados
• Botanas de vegetales deshidratados
• Galletas integrales o de avena

“El objetivo no es prohibir, sino elegir mejor”, recalcó.

Suplementación y atención médica

En la mayoría de los casos, una alimentación equilibrada es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales. Sin embargo, en situaciones específicas como deficiencia de vitamina D o anemia por falta de hierro, puede ser necesario recurrir a suplementos bajo supervisión médica. Se recomienda evitar la automedicación y realizar evaluaciones clínicas cuando los síntomas sean intensos o persistentes.

Actividad física y estilo de vida

La actividad física es un aliado importante durante todo el ciclo menstrual. No solo contribuye al bienestar físico, sino también al equilibrio emocional. Sin embargo, el tipo de ejercicio puede ajustarse según la fase del ciclo y cómo se sienta cada persona. Por ejemplo, en algunos momentos puede ser más adecuado realizar ejercicios de fuerza, mientras que en otros se pueden preferir actividades aeróbicas.

Un enfoque integral

El abordaje del ciclo menstrual desde la alimentación requiere integrar evidencia científica, hábitos saludables y una comprensión individual de los síntomas. No existen reglas universales sobre qué alimentos evitar o consumir estrictamente, sino patrones generales que deben adaptarse a cada persona. En este sentido, la combinación de una dieta equilibrada, hidratación adecuada, actividad física regular y atención al bienestar emocional constituye la base para un manejo más saludable y consciente del ciclo menstrual.

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Chilango Fest: donde la Facultad de Artes y Diseño convierte la cultura en experiencia viva

Con el propósito de celebrar y difundir la riqueza de la cultura mexicana desde una perspectiva contemporánea, la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la Universidad Nacional Autónoma de México llevó a cabo el Chilango Fest, un encuentro que articula arte, identidad y formación profesional.

El proyecto reúne diversas expresiones, como diseño, artes visuales, música y performance, para generar un espacio donde la identidad chilanga dialoga con nuevas formas de creación. Más allá de su carácter cultural, el festival impulsa el talento emergente, fortalece el sentido de pertenencia y promueve la reflexión en torno a la cultura mexicana.

Desde el ámbito académico, Johanna Itzhel Blanco Ruiz, responsable del Centro de Producción y Profesionalización de Eventos Culturales de la FAD, destacó que iniciativas como esta responden a la necesidad de complementar la formación técnica con experiencias reales. Según explicó, no se trata solo de dominar disciplinas como fotografía, ilustración o animación, sino de aprender a aplicarlas en contextos concretos.

En la práctica, el Chilango Fest se convierte en un laboratorio vivo. Los estudiantes participan en procesos de planeación, montaje, logística e interacción con el público, lo que les permite desarrollar habilidades sociales, fortalecer su confianza y construir una identidad profesional. Al salir del aula, enfrentan escenarios reales que transforman su perspectiva y enriquecen su formación.

El carácter lúdico y multidisciplinario del festival se refleja en actividades como talleres de fanzine, intervenciones de graffiti, elaboración de piñatas, tatuajes temporales y conciertos en vivo protagonizados por estudiantes y artistas independientes. Estas dinámicas favorecen tanto la expresión individual como el trabajo colectivo, e incentivan el intercambio de ideas.

Fernanda Fouilloux Rodríguez, organizadora del evento, subrayó el enfoque comunitario del festival, en el que participan estudiantes, egresados y académicos. Esta cercanía permite generar propuestas más empáticas y pertinentes, especialmente dirigidas a jóvenes que comparten un mismo contexto académico y social. Asimismo, destacó el interés por retribuir a la institución mediante la creación de espacios de aprendizaje y colaboración para nuevas generaciones.

La organización del evento implicó meses de trabajo y coordinación entre distintos actores. Este proceso colectivo, además de desafiante, resultó profundamente formativo para quienes participaron en él.

Desde la experiencia directa, Arantza Romero, egresada de la FAD y actual coordinadora de eventos, señaló que este tipo de iniciativas favorece un crecimiento integral al fortalecer tanto habilidades profesionales como personales. En la misma línea, Valeria Guerrero Aguilar, estudiante en el área de producción y logística, compartió que su participación le permitió desarrollar competencias en gestión administrativa y planificación, útiles tanto en el ámbito laboral como en la vida cotidiana.

Uno de los aprendizajes más significativos, explicó, fue enfrentar la brecha entre la teoría y la práctica. La ejecución de un proyecto real implicó adaptarse a imprevistos, tomar decisiones bajo presión y desarrollar resiliencia. Ante los obstáculos, la clave fue encontrar soluciones sobre la marcha y continuar.

Asumir responsabilidades también representó un reto importante para el equipo organizador. Fouilloux Rodríguez reconoció que coordinar el festival la llevó a salir de su zona de confort, fortalecer su confianza y asumir nuevos desafíos. En ese sentido, el mensaje hacia otros estudiantes es claro: confiar en sus capacidades y atreverse a participar, incluso frente a la incertidumbre.

El impacto del Chilango Fest trasciende el ámbito académico. De acuerdo con Blanco Ruiz, muchos de sus participantes continúan su desarrollo profesional en festivales, conciertos y eventos de gran escala, lo que posiciona al proyecto como un puente entre la formación universitaria y el mundo laboral.

A ello se suma el valor del intercambio intergeneracional. Leslie Fernanda Lezama Sánchez, académica de la FAD, destacó que la participación de egresados activos en el ámbito profesional fortalece las redes de colaboración y refuerza el sentido de pertenencia dentro de la comunidad universitaria.

De cara al futuro, el festival se perfila como una plataforma en crecimiento. Aunque se trata de su primera edición, sus organizadores confían en que evolucionará y se consolidará como un referente dentro de la comunidad artística y académica.

El concepto de “Chilango”, señalaron, no se limita a una sola línea temática. Por el contrario, abre la posibilidad de explorar distintas estéticas y manifestaciones culturales en futuras ediciones, reflejando la diversidad y riqueza del país.

Un laboratorio de identidad y futuro

El Chilango Fest demuestra que la formación universitaria puede ir más allá de lo teórico cuando se vincula con experiencias reales, colaborativas y creativas. A través de este espacio, la Facultad de Artes y Diseño no solo impulsa el talento emergente, sino que también construye un entorno donde los estudiantes desarrollan habilidades profesionales, fortalecen su identidad y establecen vínculos con su comunidad.

Más que un evento cultural, el festival se consolida como una plataforma de aprendizaje activo que conecta la tradición con la innovación y la academia con la práctica. En ese cruce, los participantes no solo adquieren herramientas para su futuro laboral, sino que también se reconocen como agentes capaces de transformar su entorno desde el arte y el diseño.

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Cometa C/2025 R3: ¿será visible en México?

Un nuevo fenómeno celeste cruzará los cielos de abril. Se trata del cometa C/2025 R3 (PanSTARRS), un antiguo viajero proveniente de las regiones más remotas del sistema solar que promete convertirse en uno de los espectáculos astronómicos más llamativos del año.

El Dr. René Ortega Minakata, académico del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA) de la UNAM, explica que este cometa es de gran interés científico por sus características y origen. Se trata de un cometa de periodo largo, descubierto en septiembre de 2025 por el proyecto PanSTARRS, uno de los programas que monitorean continuamente el cielo en busca de objetos con movimiento o cambios de brillo, especialmente aquellos cercanos a la Tierra.

Su denominación sigue la convención astronómica: la letra C indica que es un cometa no periódico; 2025 corresponde al año de descubrimiento; la letra R señala que fue detectado en la primera mitad de septiembre, y el número 3 indica que fue el tercer cometa registrado en ese periodo.

Además, al tener una órbita parabólica, su trayectoria es abierta y no regresa periódicamente al sistema solar interior. Aunque permanece ligado gravitacionalmente al Sol, todo apunta a que proviene de la nube de Oort, una región extremadamente lejana que funciona como reservorio de cometas de periodo largo.

“Debido a esto, se estima que esta es la primera vez que el C/2025 R3 entra al sistema solar interior, y probablemente también será la última”, señaló Ortega Minakata. Tras su paso, podría regresar a la nube de Oort o incluso escapar por completo de la influencia solar.

¿Cómo y cuándo verlo?

En México sí será posible observar el cometa, aunque con ciertas limitaciones. En el hemisferio norte, su visibilidad será breve y se concentrará principalmente hasta el 20 de abril de 2026.

El momento clave ocurrirá el 19 de abril, cuando alcance su perihelio, es decir, el punto más cercano al Sol. Durante esta fase, los cometas suelen incrementar su actividad y brillo, aunque esto no garantiza que pueda verse a simple vista.

Las estimaciones indican que podría alcanzar una magnitud aparente de entre 3.5 y 4 en condiciones óptimas. Por ahora, no es visible sin ayuda, pero puede detectarse con binoculares, aunque con cierta dificultad.

Para observarlo, se recomienda mirar hacia el horizonte antes del amanecer, en dirección a la salida del Sol. Es importante contar con un cielo despejado, sin obstáculos y con la menor contaminación lumínica posible.

Si el cometa sobrevive a su acercamiento al Sol, ya que el calor extremo puede fragmentarlo o desintegrarlo, las condiciones de observación mejorarán en el hemisferio sur hacia finales de abril y principios de mayo, cuando se eleve más en el cielo vespertino y alcance su máximo brillo.

La importancia de estudiar estos cuerpos celestes

Más allá del espectáculo visual, los cometas como C/2025 R3 son clave para entender el origen del sistema solar.

Estos cuerpos conservan materiales prácticamente intactos desde hace miles de millones de años, lo que los convierte en auténticas cápsulas del tiempo. Su análisis permite reconstruir las condiciones de la nube de gas y polvo que dio origen al Sol y a los planetas.

Asimismo, su estudio ha aportado evidencia a teorías sobre el origen del agua y de compuestos orgánicos en la Tierra, ya que se cree que impactos de cometas pudieron haber contribuido a traer estos elementos esenciales para la vida.

Un fenómeno creciente gracias a la tecnología

La detección y estudio de cometas ha avanzado notablemente en las últimas décadas gracias a programas automatizados como PanSTARRS, ATLAS y Catalina, que escanean grandes regiones del cielo de forma constante.

A esto se suman misiones espaciales como SOHO y el Solar Dynamics Observatory (SDO), que han permitido observar cometas en condiciones extremas, especialmente aquellos que se aproximan mucho al Sol.

Un visitante fugaz que conecta ciencia y asombro

El paso del cometa C/2025 R3 no solo representa una oportunidad para observar un fenómeno poco común en el cielo mexicano, sino también un recordatorio del origen remoto y dinámico de nuestro sistema solar. Aunque su visibilidad será limitada y dependerá de múltiples factores, su presencia ofrece tanto a científicos como a observadores una ocasión única para mirar, aunque sea por unos días, a uno de los viajeros más antiguos del cosmos.

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Carbohidratos ¿aliados o enemigos?

  • ¡Todos los carbohidratos son malos y deberíamos evitarlos! Es la frase que seguramente hemos escuchado en más de una ocasión. Hallazgos científicos recientes cuestionan esta advertencia.

Todos los alimentos de origen vegetal como frutas, vegetales, leguminosas, granos y semillas son una fuente importante de carbohidratos. Eso no suena como algo que deberíamos evitar. A pesar de ser un carbohidrato, los profesionales de la salud nos dicen que la fibra es buenísima para nosotros. No es raro encontrarnos etiquetas con el eslogan “rico en fibra” en distintos productos del supermercado.    

¡Apuesto a que no imaginabas que la fibra también es un carbohidrato! A pesar de esta característica, nuestras enzimas digestivas no pueden romperla, por lo que recibe el nombre de carbohidrato no digerible.

La digestibilidad de un carbohidrato depende de varios factores, como su composición química, su estructura y el tipo de enlaces entre los monosacáridos (las unidades básicas que forman a los carbohidratos).

En general, los carbohidratos no digeribles presentan enlaces específicos que nuestras enzimas digestivas no pueden romper. Las enzimas solo pueden actuar sobre sitios específicos, por lo tanto, al no contar con sitios a los cuales unirse no podrán realizar sus funciones.

Un buen ejemplo es la celulosa, uno de los principales componentes de la fibra dietética. Aunque está formada por unidades de glucosa, estas están unidas por enlaces tipo “beta”, que nuestro sistema digestivo no puede degradar. De forma similar, no contamos con las enzimas necesarias para descomponer ciertos oligosacáridos como la rafinosa y la estaquiosa, presentes en muchos cereales, vegetales y leguminosas, por lo que estos tampoco se digieren durante el proceso digestivo.

Recordemos que las enzimas son unas maquinitas biológicas que ayudan a nuestro metabolismo al realizar tareas muy específicas, como hidrolizar (romper) las proteínas en aminoácidos (la unidad mínima con la que se forman las proteínas) para que nuestros cuerpos puedan aprovecharlas. Además, reparan tejidos dañados, y descomponen a los carbohidratos en azúcares simples, que luego nuestro cuerpo utiliza como combustible.

Es bien sabido que las dietas ricas en carbohidratos no digeribles generan una sensación de saciedad, además de que suelen poseer un menor contenido de grasas.

De manera que al incorporarlos a nuestra dieta nos sentiremos satisfechos con una menor cantidad de alimento, lo que se traduce en una alimentación con un menor aporte calórico, lo cual resulta excelente si queremos lucir nuestra mejor versión en traje de baño para el verano.

Al no descomponerse en elementos más simples durante su viaje por nuestro cuerpo, estos carbohidratos pueden arrastrar partículas de grasa, así como otros elementos facilitando su expulsión. En pocas palabras, las dietas ricas en fibra tienen un bajo aporte calórico, estimulan la motilidad intestinal y ayudan con los problemas de constipación.

Pero ahí no acaba su rol. Al llegar al colon pueden ser fermentados completa o parcialmente por el microbiota. Significa que una parte de ellos será la cena de los bichitos que viven en nuestro colon, ayudándoles a crecer y reproducirse.

Como “agradecimiento”, el microbiota colónico producirá, además de otros compuestos, ácidos grasos de cadena corta. Los ácidos grasos de cadena corta además de proveer de energía al organismo y estimular el crecimiento del microbiota, tienen distintas funciones, como el participar en el metabolismo de grasas y colesterol, así como ayudar a mantener un pH adecuado, importante en la prevención de cáncer de colon.         

El papel de los carbohidratos digeribles

A diferencia de la fibra, los azúcares simples y el almidón forman parte de los carbohidratos digeribles. ¡Esto no es malo! Recordemos que los carbohidratos digeribles constituyen la fuente más importante de energía en la dieta.

De hecho, en conjunto con las grasas, aportan hasta un 80% de los requerimientos energéticos diarios. El problema con estos carbohidratos está en la cantidad presente en un alimento, así como la velocidad con la que son absorbidos durante el proceso digestivo.

Debido a su rápida digestión, un elevado consumo resultará en un incremento de los niveles de glucosa e insulina en sangre, relacionado con la obesidad y diabetes.

Uno de los ejemplos más importantes es el almidón presente en granos, semillas y tubérculos, siendo la reserva de energía de las plantas, así como la principal fuente de carbohidratos en la dieta humana. Debido a que este carbohidrato está constituido por moléculas formadas a partir de glucosa (un azúcar simple), durante el proceso digestivo una porción del almidón es degradado en azúcares simples para proporcionar energía al cuerpo.

En otras palabras, los humanos utilizamos el almidón como nuestro principal combustible y aunque no lo creas, nuestra supervivencia está altamente ligada a su consumo. Se encuentra en el pan, las tortillas, las pastas o las papas. Además, en cantidades adecuadas, su consumo no representa un problema.        

Mitos y realidades sobre el exceso de carbohidratos

Una de las grandes problemáticas a la que nos enfrentamos actualmente es la alta tasa de obesidad y enfermedades subyacentes como la diabetes, complicaciones cardiovasculares e hipertensión. Un estilo de vida con poca actividad física, acompañada de una dieta con una aportación calórica que supera los requerimientos diarios, son los principales factores a los que se le atribuye el desarrollo de padecimientos metabólicos.

Esta condición afecta tanto a niños como a adultos y a pesar de ser un multifactorial está estrechamente relacionada con el consumo de grasas y carbohidratos.

Muchos de los productos disponibles a nivel comercial contienen altas concentraciones de azúcares simples y lamentablemente ¡suelen ser los productos que más disfrutamos! Como dulces, helados y pastelitos, entre muchos otros. La presencia de estos azúcares produce una sensación placentera al consumirlos, lo que los vuelve altamente adictivos.

Adicionalmente, la digestibilidad del almidón se ve afectada por procesos industriales como la molienda y cernido, como ocurre durante la producción de harinas. Es por eso que seguramente hemos escuchado que deberíamos evitar las harinas refinadas, ya que este proceso elimina los carbohidratos no digeribles, es decir, la fibra dietética, facilitando el acceso a las enzimas, las cuales rompen fácilmente el almidón y, por consiguiente, el valor calórico de las harinas se eleva, así como un incremento en los niveles de glucosa e insulina en sangre, posterior a su ingesta.

Un aliado en la alimentación: el almidón resistente

Afortunadamente, no todo el almidón es degradado en unidades de glucosa durante la digestión. El almidón puede ser clasificado con respecto a su comportamiento en el tracto digestivo como almidón de rápida digestión, cuando es procesado por las enzimas y absorbido al torrente sanguíneo en los primeros 20 minutos de digestión. Cuando alimentos ricos en esta fracción del polisacárido se consumen de manera esporádica y con moderación, no hay de qué preocuparse, sin embargo, en grandes cantidades provoca picos de glucosa e insulina en sangre.

Los pastelitos, donas y alimentos comerciales super procesados suelen tenerlo, por lo que hay que ser cuidadosos al momento de consumirlos. Por otro lado, alimentos como los granos y semillas enteras, suelen poseer cantidades importantes de almidón de lenta digestión, el cual se digiere pausadamente, liberando energía de manera moderada, permitiendo un nivel de glucosa estable en sangre, además de prevenir la resistencia a la insulina.

Por último, existe una porción del almidón que no es susceptible a la actividad enzimática y alcanza el colon, donde puede ser fermentado completa o parcialmente en ácidos grasos de cadena corta —conocido como almidón resistente—. Se comporta igual que la fibra y posee los mismos beneficios.

Que el almidón pueda comportarse como fibra es una ventaja tecnológica para el desarrollo de alimentos con base en este elemento. Por lo tanto, se está realizando un gran esfuerzo por parte de los científicos en el área de alimentos para elucidar los mecanismos de formación de almidones resistentes, y poder tener alimentos con todo lo que nos gusta, pero sin tanto aporte energético o con beneficios para la salud.

Aunado a los mecanismos existentes de formación del almidón resistente, también se están empleando tecnologías novedosas que ayudan no sólo a la modificación de almidones, sino también a mejorar los procesos industriales para que sean más amigables con el ambiente.

Al combinar ambos parámetros, en el estudio “Effect of maize processing on amylose-lipid complex in pozole, a traditional Mexican dish”, un trabajo realizado en conjunto por investigadores de la Universidad Autónoma de Querétaro, el CICATA-IPN, el CFATA-UNAM, el CIMMYT y el INIFAP, los autores encontraron que, durante la preparación del pozole se forma almidón resistente del tipo 5 debido a la interacción entre grasas y almidones. ¡A que no te esperabas que el pozole fuera una fuente de almidón resistente!

Por otro lado, se ha encontrado que, debido a la acción de enzimas durante la germinación, la concentración de almidón de lenta digestión puede aumentar en granos de maíz en función del tiempo y que con tecnologías emergentes como el calentamiento óhmico y la extrusión se forman distintos tipos de almidón resistente. Dependiendo de la tecnología utilizada, así como los parámetros con los que se trabaje, se obtendrán almidones con distintas propiedades.

El calentamiento óhmico consiste en aplicar una corriente eléctrica al alimento, lo que permite un calentamiento rápido y uniforme. Esta tecnología es ampliamente empleada en la industria para la pasteurización de bebidas. La alta tasa de calentamiento, en conjunto con los efectos que la corriente eléctrica tiene sobre los microorganismos, permite pasteurizar sin comprometer las propiedades de las materias primas.

Por otro lado, el proceso de extrusión permite aplicar calentamiento y estrés mecánico al mismo tiempo. Principalmente, los extrusores están constituidos por un motor que gira un tornillo sin fin, a través de un cilindro metálico que suele poseer diversas zonas de calentamiento. La extrusión nos permite trabajar con bajas humedades combinando trabajo mecánico y temperatura.

 Y aunque pudiera parecer que esta tecnología se encuentra bastante alejada de lo cotidiano, en realidad varios de los productos que consumimos están elaborados por medio de este proceso, como los churritos de botana, las pastas o incluso algunos caramelos y gomitas.   

¿Qué hacer?

La legislación mexicana referente a los carbohidratos en los alimentos nos lleva a la Norma Oficial Mexicana 051. Gracias a este marco legal, desde el 2009 podemos identificar alimentos con exceso de calorías, grasas saturadas, grasas trans, azúcar y sodio.

La norma establece que todos los alimentos deben incorporar un etiquetado frontal en los alimentos y bebidas con cinco sellos en forma de octágono, que adviertan a los consumidores sobre la presencia de ingredientes que representan un riesgo para la salud cuando se consumen en exceso ¡sólo tienes qué aprender a identificarlos!

Ahora que sabes esto ¿aún consideras que los carbohidratos son lo peor del mundo? ¡Por supuesto que no! Existen carbohidratos no digeribles que tienen múltiples beneficios para la salud. Y claro, debemos tener cuidado con aquellos alimentos ricos en azúcares simples, que, aunque son deliciosos, en exceso pueden representar un riesgo a la salud.

También hay que cuidarnos de alimentos con almidones de rápida digestión. Pero no te preocupes, no es necesario que seamos expertos en ciencias de los alimentos, recuerda que gracias a las políticas de etiquetado podemos identificar estos alimentos con las leyendas Exceso de calorías y Exceso de azúcares. ¡Cuidar nuestra salud no tiene que ser una tortura!

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Gol Para: el podcast del CEPE UNAM que une fútbol, español y cultura

En México, el fútbol rara vez termina con el silbatazo final. Continúa en la sobremesa, en la escuela, en la calle, en los parques y en el idioma cotidiano. De esa relación profunda entre balón, palabras y comunidad nace Gol Para, el nuevo podcast del Centro de Enseñanza para Extranjeros (CEPE) de la UNAM.

Se trata de una producción creada en el contexto de la Copa Mundial de Fútbol 2026, que tendrá como sedes a México, Estados Unidos y Canadá. Ante ese acontecimiento global, el CEPE preparó diversas actividades académicas y culturales, entre ellas este espacio sonoro que propone mirar el fútbol más allá de la cancha.

Conducido por los profesores Daniela Grave, Julio Flores y Sergio Cruz, el podcast explora la importancia del fútbol en México, la manera en que se vive dentro y fuera del estadio y su presencia constante en la conversación diaria. Pero también incorpora una dimensión distintiva: cada episodio analiza palabras, expresiones y formas del español vinculadas con el universo futbolero.

El nombre del programa resume esa intención. “Gol Para” juega con dos sentidos: por un lado, evoca el acto de anotar; por otro, sugiere propósito. Cada capítulo busca ser un gol para aprender, comprender y disfrutar.

Escanea el código QR para acceder al podcast

En el episodio inaugural, los conductores recuperan una de las tradiciones más entrañables del deporte popular: la cascarita, ese partido improvisado que transforma cualquier espacio en cancha. Una portería hecha con mochilas, piedras o botellas basta para activar una escena conocida por generaciones enteras.

Lejos de quedarse en la nostalgia, la conversación convierte esa práctica en una ventana cultural. Términos como reta, portero ambulante, golazo o cascarita revelan formas de convivencia, creatividad colectiva y modos muy mexicanos de apropiarse del espacio público.

El podcast también amplía la mirada hacia otros países. Estudiantes internacionales del CEPE comparten cómo se juegan y nombran los deportes callejeros en sus lugares de origen, desde el baloncesto en Estados Unidos hasta variantes recreativas del béisbol en Japón. Así, el fútbol se vuelve punto de encuentro entre culturas.

Uno de los mayores aciertos de Gol Para es convertir el entusiasmo deportivo en herramienta pedagógica. A partir de frases comunes dentro del juego, el programa explica usos del español en contextos reales. Órdenes, instrucciones, consejos y expresiones espontáneas aparecen como ejemplos vivos para quienes estudian la lengua.

En momentos en que los formatos sonoros ganan terreno por su cercanía y capacidad de acompañar la vida cotidiana, el CEPE apuesta por un podcast que informa, enseña y entretiene. La cancha, como dicen sus creadores, está lista.

Con México a las puertas de un nuevo Mundial, Gol Para recuerda que también se puede conocer un país escuchando cómo juega y cómo habla.

El primer episodio ya está disponible en Spotify. Escúchalo aquí:
https://open.spotify.com/episode/0ezS4G0PgVGZsclxeDPpkI?si=Eb8CnQUVRSastYe6jsZmNg

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¿Sin planes? La UNAM también vive los fines de semana: música, cine, teatro, danza y exposiciones este 18 y 19 de abril

Cuando llega el fin de semana, la vida universitaria no se detiene. La UNAM mantiene una amplia oferta cultural, artística, científica y de entretenimiento abierta para toda la comunidad y el público en general.

Este 18 y 19 de abril, los recintos universitarios tendrán actividades para todos los gustos: conciertos, cine internacional, teatro, danza contemporánea y exposiciones. Se trata solo de una muestra de la enorme programación que la Universidad ofrece también sábados y domingos.

Música contemporánea en el MUAC

El Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) será sede de la presentación de Sexteto Místico, como parte del Programa Universitario de Música Actual.

19 de abril, 12 horas
Más información: https://cultura.unam.mx/evento/sexteto-mistico–programa-universitario-de-musica-actual

Cine internacional en la Sala Julio Bracho

Para quienes disfrutan del séptimo arte, se proyectará Resurrection, dirigida por Bi Gan, coproducción China-Francia de 2025.

18 de abril, 11:30 y 17:30 horas
Más información: https://cultura.unam.mx/evento/79-mic-resurrection-1

Exposición en el Museo del Chopo

El Museo Universitario del Chopo presenta la muestra Madre improbable, de Nour Bishouty.

Miércoles a domingo, de 11 a 18 horas. Hasta el 24 de mayo
Más información: https://cultura.unam.mx/evento/nour-bishouty-madre-improbable

Teatro en el Foro Sor Juana

La obra Partinuplés llegará al Foro Sor Juana Inés de la Cruz.

18 de abril, 19 horas
19 de abril, 18 horas
Más información: https://cultura.unam.mx/evento/46310

Danza en el CCU

El Salón de Danza del Centro Cultural Universitario presentará El muro y la carne.

18 y 19 de abril, 12:30 horas
Más información: https://cultura.unam.mx/evento/el-muro-y-la-carne-1

Mucho más por descubrir

Estas actividades representan solo una parte de la intensa vida cultural que la UNAM mantiene cada fin de semana. Museos, salas de concierto, teatros, cines y espacios abiertos convierten a la Universidad en uno de los centros culturales más importantes del país.

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Elogio del gato y su devoto

1) Hasta hace unos meses, gracias a una lucha constante por mi salud mental, me mantuve a una distancia prudente del YouTube. Claro que he vagado por tiendas chinas, escuchado música en plataformas (lo ignoraba entonces) impresentables y comprado mil cosas que no necesito, pero hasta hace poco me abstuve de ver cortos y tener redes sociales. Procuro leer las noticias en el periódico y comparar la información. Mi solitaria pica en el Flandes virtual es una cuenta de Instagram que me abrió una amiga para presentar un libro y a la que no he subido nada.

​                  Pero no puedo alardear. He contribuido, como millones de personas, a la fortuna de Jeff Bezos, pues adquiero libros en Amazon desde que eran la única mercancía. Es increíble pensar que Amazon fue solamente una librería, pero que a su dueño le esperaba la distinción, poco honorable, de ser uno de los hombres más ricos del mundo.

​                  Además, padezco la adicción al Kindle, aunque sospecho que las lecturas en el dispositivo no se me quedan en la memoria como aquéllas hechas en papel, pero ésa es harina de otro costal.

​                  Cuento esto porque, al modesto Amazon de los noventa, solía pedir libros de detectives protagonizados por gatos. Hubo una serie, tranquilizadora por lo ingenua, que llegó a reunir veintinueve títulos, escrita por una viejecita de pelo blanco llamada Lilian Jackson Braun. No creo que haya sido la señora Braun la autora de toda la saga, pues el ritmo de publicación era de un libro al año. Los detectives, Koko y Yum Yum, eran dos siameses que resolvían los casos dándole pistas laberínticas al dueño, un periodista cándido y bastante lelo llamado Jim Qwilleran. El lugar donde ocurría esto se encontraba al norte, lejos de todo, habitado únicamente por blancos de la tercera edad. Nunca, que yo recuerde, se mencionó a un personaje de otra raza, creencia y, menos, orientación sexual, aunque la actividad sexual era tan escasa como la credibilidad de toda esa ficción.

​                  ¿Por qué, además de los poderes somníferos de las novelas, era capaz de comprarlas y esperar ansiosamente su llegada? Supongo que por el indudable fervor que la autora sentía por los gatos, la única emoción auténtica que lograba transmitir.

​                  No se me escapa que la internet es tierra fértil para que la imagen del gato, ése ser contradictorio y fabuloso, tenga muchísimo éxito. El gato es fotogénico como casi ningún otro animal. Como todo el mundo, he visto mil memes, gifs, etiquetas, pero hasta hace poco me mantuve en mi solitaria postura: no me asomaría al YouTube para ver gatos más que en teléfonos ajenos, hasta el día fatal en que entré a la plataforma para ver a Stephen Colbert y me topé con un corto de un diminuto gato negro corriendo por el piso de una cocina con el lomo arqueado y cara de loco. Amor a primera vista. Adicción a la primera probadita.

​                  Se acabó mi desdeñosa distancia. Como media humanidad, me la paso mirando gatos haciendo gaterías, sobre todo cachorros que se suben a las cortinas, se trepan por el pantalón del dueño, se asoman debajo de un suéter o brotan hechos un polvorón de entre las ruinas de una maceta. He comprobado que no soy la única que, al pasar junto a sus gatos, los alza en brazos, los olfatea y los vuelve a dejar donde estaban o que, literalmente, les besa las patas. Como tantos, les permito cualquier insolencia, como sentarse en el teclado de la computadora, convencida de que tengo la suerte infinita de que me hagan caso, aunque sea yo quien pague las croquetas y limpie el arenero.

2) Se supone que debemos dividir nuestras vidas en etapas compuestas por un número de años determinado por nuestras capacidades y madurez física. La infancia está partida en dos segmentos: de cero a seis años, la primera infancia, y de siete a doce la infancia a secas. Luego viene la adolescencia, de los trece a los dieciocho y, en el caso de los Estados Unidos, hasta que el cuerpo aguante. Más tarde, la deliciosa —cada quien habla de la feria como le va en ella, etcétera— adultez. Ésta dura de los diecinueve hasta los sesenta. Después, la vejez, donde estoy incómodamente situada. Este sistema es razonable, pero hay personas que dividen su vida de otras formas. Conozco a un desdichado que dividía la suya en sexenios. Así, su adolescencia se desplegó durante los sexenios de Echeverría y López Portillo; su primer matrimonio, durante el gobierno de Salinas, etcétera. Debo confesar que ese individuo y yo nos alejamos para siempre desde hace un sexenio.

​                  Yo mido la vida por el glorioso paso de mis gatos por ella. De niña tuve a Héctor y a Mermelada. De adolescente, al gentil Pitufo (yo no le puse el nombre), a quien amé con pasión y recuerdo con una nostalgia horrorosa. Luego, ya en mis veintes, tuve a Merlín. Entre Merlín y yo hubo un amor arrebatado del que quedó constancia en unas postales que le envié desde Pátzcuaro. En las postales le pedía a mi pareja de entonces que, por favor, se las leyera. Querido Merlín: miau, mau, mi, y así varios renglones. Como firma: “La señora que te sirve las croquetas”. Las postales llegaron a la casa varios días después que yo y tuve el gusto de leérselas de viva voz. Merlín, naturalmente, me ignoró y tuve que atraerlo a la lectura con una lata de sardinas. No me importó. Quedé feliz de haber dejado en negro sobre blanco, y con imágenes de la Plaza de Tata Vasco y la Casa de los Once Patios, un testimonio de mi veneración.

​                  En un departamento de la colonia Nápoles donde viví muchos años, mi marido y yo le dimos la bienvenida a Timoteo, hijo de la arisca Pancha, la gata más desconfiada de la ciudad. Timoteo fue, espero, un gato felicísimo, amo y señor de dos seres humanos que se desvivieron por él, se dejaron arañar, permitieron que arruinara los sofás y le arrojaron pelotitas durante horas. En resumen, un Felis catus feliz. Era un gatito de la calle que, por azares del destino, tenía una facha aristocrática —su padre era un ruso azul con más ínfulas que el príncipe Volkonsky— y carácter de diva. Mi marido y yo nos dedicamos a estudiarlo, acariciarlo y hacer lo que al gato se le daba la gana. Tenía un juguete al que atacaba con saña: un gato de lana relleno de estopa, de ésos que hacen en Chiapas. Mi marido lo bautizó como “el Enemigo”.

​                  Pobre de “el Enemigo”. Atado al extremo de un mecate para colgar la ropa, mecido ante el Timo con el único objetivo de que él se divirtiera, fue lacerado, arañado y masticado hasta que se le salió el relleno y quedó convertido en un harapo. Me fui volada al mercado y compré una culebra de plástico que, pensé, le iba a fascinar. Cuando se la lancé, me miró con reproche antes de esconderse debajo de un sofá del que salió solamente a cenar. El desdén con el que me trató el resto de la semana, aun después de que le di tijeretazos a la culebra delante de él, me obligó a buscar otro Enemigo. Tuvo como seis o siete.

​                  Ahora vivo con dos gatos. Es la primera vez en mi vida que tengo dos y ahora comprendo perfectamente a quienes tienen cinco, seis o siete. Estoy hecha una cat lady, como dicen en inglés, con todas las de la ley. Esto, supongo, quiere decir que los gatos son los dueños de todo lo que hay en la casa, incluyéndome a mí, por supuesto.

3) El adorador de gatos más célebre del mundo es Mahoma. Tenía una gata que se llamaba Muezza, a la que quería muchísimo. Un día, la gata se quedó dormida en una esquinita de su túnica. Mahoma, a quien la idea de despertarla le provocaba una fea sensación —que los amantes de los gatos conocemos perfectamente—, prefirió cortar la túnica a despertarla. Esta anécdota no figura en los Hechos del Profeta, pero está muy extendida y goza de mucho prestigio. Cualquier musulmán la conoce. Según el islam, los gatos pueden, incluso, beber del agua destinada a las abluciones sin contaminarla. En Estambul, por ejemplo, son dueños de los techos, las cajas de fruta vacías en el mercado, la sombra de los edificios y los patios de las mezquitas. La pena por matar un gato era “construir siete mezquitas”. Me parece razonable.

4) La primera puertita para gatos de la que se tiene noticia fue añadida a la entrada de la Biblioteca Chetham, un edificio de finales de la Edad Media, con el fin de que estos animales entraran y salieran a su antojo y pudieran mantener los libreros sin ratones. Más tarde, en Exeter, un obispo mandó hacer un agujero circular en otra puerta de biblioteca. Este agujero daba a un reloj de cuerda, cuyo mecanismo era engrasado con manteca de cerdo, lo cual atraía a los ratones. A los dueños de los gatos que mantenían a raya a las ratas y los ratones se les daba un pequeño sueldo anual.1

5) Termino mi enumeración con una mención al poema dedicado a Pangur Bán, escrito por un monje irlandés en el siglo IX. No se conoce el nombre del autor, aunque hay algunos candidatos, como Sedulio Escoto. El poema fue escrito en la abadía de Reichenau, hoy Alemania, y es una alabanza de la vida de un estudioso y su gato. El monje se regocija porque Pangur Bán, su gato blanco, y él tienen ocupaciones semejantes. Uno atrapa ideas y palabras, el otro, ratones, y así, lejos de la envidia y el ruido del mundo, los dos se afanan en hacer bien lo que les toca y son felices.

 Supongo que yo podría hacer lo mismo, aunque en esta casa no hay ratones. Lo único que se interpone entre la serena alegría del monje y yo es la internet, esa sinécdoque del mundo. Y como el mundo, una de las cosas más bellas que alberga, son los gatos.

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Herpes zóster: el doloroso despertar del virus de la varicela

  • ¿Por qué a veces el virus superado en la infancia se reactiva y produce una enfermedad distinta?
  • El herpes zóster es un virus con material genético de ADN, rodeado por una cápside proteica y una envoltura lipídica que le permite ingresar a las células humanas. Es altamente contagioso durante la fase de varicela y se transmite principalmente por vía respiratoria o por contacto directo con las lesiones cutáneas.

La varicela es una de las enfermedades más comunes durante la infancia. Sin embargo, haberla superado durante los primeros años de vida no significa que el virus causante haya desaparecido del organismo. El virus de la varicela-zóster puede quedar “dormido” —en estado latente— en ciertas estructuras del sistema nervioso conocidas como ganglios nerviosos, que se localizan a lo largo de la médula espinal y en la base del cerebro.

Estos ganglios son pequeños “nodos” del sistema nervioso formados por neuronas, cuya función principal es recibir y transmitir información sensorial proveniente del cuerpo —como el tacto, la temperatura y el dolor—, además de actuar como estaciones intermedias entre la periferia (piel, músculos y órganos) y el sistema nervioso central, integrado por la médula espinal y el cerebro.

Debido a que las neuronas son células muy longevas y con escasa capacidad de renovación, se convierten en un refugio ideal para el virus. Mientras el sistema inmunológico se mantiene fuerte, puede vigilarlo y evitar su activación durante años o incluso décadas, refiere José Luis Alfredo Mora Guevara, secretario académico de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza (FES) UNAM.

Reactivación del virus

En ocasiones, el virus de la varicela-zóster puede reactivarse de manera repentina y dar lugar a otra enfermedad distinta y generalmente más molesta, que suele aparecer en la edad adulta: el herpes zóster.

Desde hace más de un siglo, los médicos notaron que las lesiones del herpes zóster no aparecen al azar en la piel, sino que siguen trayectos muy precisos y casi siempre afectan un solo lado del cuerpo. Estas zonas corresponden a dermatomas, es decir, regiones de la piel conectadas con un nervio sensorial específico. Este patrón llevó a sospechar que el origen del problema no estaba en la piel, sino en el sistema nervioso.

Con el tiempo, estudios anatómicos y, más recientemente, técnicas de biología molecular confirmaron esta hipótesis. Los investigadores encontraron material genético del virus de la varicela-zóster dentro de las neuronas de los ganglios nerviosos, tanto en personas con herpes zóster activo como en individuos que habían tenido varicela años atrás y no presentaban síntomas. Esto demostró que tras la infección inicial el virus no desaparece del organismo, sino que permanece en estado latente dentro de estas estructuras.

Cuando las defensas del organismo se debilitan, el virus puede reactivarse en un ganglio nervioso, desplazarse a lo largo de un nervio y provocar inflamación y daño neuronal. Este proceso altera la transmisión normal de las señales hacia el cerebro y amplifica la percepción del dolor, de modo que estímulos leves —o incluso la ausencia de estímulo— pueden percibirse como ardor, punzadas o descargas eléctricas.

Lo anterior explica por qué las lesiones y el dolor del herpes zóster son intensos, localizados y casi siempre aparecen en un solo lado del cuerpo. Aunque aún se desconoce la razón exacta por la que el virus se reactiva en algunas personas y en otras no, se estima que en México ocurren alrededor de 220 000 casos nuevos de herpes zóster cada año, principalmente entre personas mayores de 50 años, señala el especialista.

La mayoría de los casos se asocia con un debilitamiento del sistema inmunológico, que reduce la capacidad del organismo para protegerse frente a infecciones. La disminución de las defensas puede deberse a la presencia de enfermedades como cáncer o VIH, a ciertos tratamientos inmunodepresores, al proceso natural de envejecimiento o a situaciones de estrés físico y emocional que afectan el funcionamiento del sistema inmune.

El herpes zóster solo puede desarrollarse en personas que hayan tenido varicela, ya que no se trata de una nueva infección, sino de la reactivación del mismo virus que permanecía “dormido” en su sistema nervioso desde años —e incluso décadas— atrás, precisa el doctor Mora.

Erupción dolorosa

El zóster empieza normalmente con un dolor “quemante”, picazón u hormigueo en un área limitada del cuerpo, con mayor frecuencia en el torso, aunque también puede aparecer en la cara o incluso comprometer el ojo. Esta fase inicial, conocida como fase prodrómica, puede durar varios días y a menudo se confunde con otros padecimientos, ya que el dolor aparece antes de que se manifiesten las lesiones visibles en la piel.

Poco después, en la zona afectada surge una erupción rojiza sobre la cual aparecen pequeñas ampollas llenas de líquido. Estas lesiones siguen el trayecto del nervio afectado y casi siempre respetan la línea media del cuerpo, por lo que se presentan únicamente en un lado. Con el paso de los días, las ampollas se rompen, forman costras y finalmente cicatrizan en un periodo de dos a cuatro semanas.

Cuando la erupción aparece en un ojo o en la punta de la nariz, se trata de una forma grave de herpes zóster y es muy importante acudir al médico de inmediato. En estos casos, el virus puede afectar un nervio que lleva la sensibilidad del rostro al cerebro y que también está conectado con el ojo. Por esta vía, la infección puede alcanzar directamente el globo ocular y provocar complicaciones serias:

  • Inflamación de la córnea (queratitis), que puede dejar cicatrices permanentes y afectar la visión.
  • Uveítis o glaucoma, es decir, inflamación de las estructuras internas del ojo o aumento de la presión intraocular.
  • Pérdida de la visión, que en casos graves o sin tratamiento oportuno puede ser parcial o incluso irreversible.

Por ello, la atención médica temprana es fundamental para reducir el riesgo de estas complicaciones y preservar la salud visual.

Durante esta etapa, el dolor puede ser intenso y persistente. En algunas personas se describe como una sensación de ardor profundo, mientras que en otras se manifiesta como punzadas agudas o descargas eléctricas intermitentes. Incluso estímulos leves, como el roce de la ropa o el contacto con la piel, pueden resultar extremadamente molestos.

En la mayoría de los casos, el dolor desaparece conforme sana la piel. Sin embargo, en una proporción significativa de pacientes —sobre todo en adultos mayores— el daño al nervio persiste y se desarrolla la neuralgia posherpética, un dolor crónico que puede durar meses o incluso años. En casos graves, la afectación de los nervios faciales puede ocasionar parálisis facial, asegura el especialista.

Prevención y tratamiento

Cuando el herpes zóster se detecta de manera temprana, el tratamiento con medicamentos antivirales puede reducir la duración del brote, la intensidad del dolor y el riesgo de complicaciones, como la neuralgia posherpética. Por ello, acudir al médico ante los primeros síntomas es fundamental.

La medida más eficaz de prevención es la vacunación —enfatiza el doctor Mora Guevara—, especialmente en personas mayores de 50 años y en quienes presentan factores que debilitan el sistema inmunológico, por ejemplo, personas con cáncer, VIH o enfermedades autoinmunes; pacientes que reciben tratamientos inmunosupresores; individuos con enfermedades crónicas, como diabetes mal controlada; así como quienes atraviesan periodos prolongados de estrés físico o emocional.

En todos los casos, el factor común es una disminución en la capacidad del sistema inmunológico para mantener al virus en estado latente.

Las vacunas disponibles han demostrado una alta eficacia tanto para prevenir la enfermedad como para disminuir la probabilidad de desarrollar dolor crónico, asegura el doctor Mora.

Zostavax

Es la vacuna más antigua. Contiene virus vivos atenuados y su efecto protector disminuye con el tiempo, por lo que hoy se utiliza cada vez menos.

Shingrix

Es del tipo recombinante y actualmente la más recomendada. Tiene una eficacia cercana al 90 % para prevenir el herpes zóster y la neuralgia posherpética. Se aplica en dos dosis, incluso en personas que ya tuvieron la enfermedad o que previamente recibieron Zostavax.

Diagnóstico

Suele ser clínico, es decir, se basa principalmente en la evaluación médica de los síntomas y en la apariencia característica de las lesiones.

El cuadro típico comienza con dolor, ardor, hormigueo o sensibilidad aumentada en una zona específica del cuerpo. Días después aparece una erupción formada por pequeñas vesículas agrupadas sobre una base enrojecida, que siguen el trayecto de un dermatoma y casi siempre afectan un solo lado del cuerpo. Esta distribución unilateral y bien delimitada es una de las claves diagnósticas más importantes.

En la mayoría de los casos no se requieren estudios de laboratorio. Sin embargo, cuando la presentación es atípica —por ejemplo, en personas inmunocomprometidas o cuando no hay lesiones visibles— pueden utilizarse pruebas como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para detectar material genético del virus en muestras de líquido de las vesículas, sangre o líquido cefalorraquídeo.

El diagnóstico temprano es fundamental, ya que el tratamiento antiviral es más efectivo cuando se inicia dentro de las primeras 72 horas tras la aparición de las lesiones.

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Reconocimiento póstumo de la UNAM a Eugenio Sisto Velasco

En representación de su familia, Zuria Vega Sisto recibió el reconocimiento póstumo que la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM otorgó a Eugenio Sisto Velasco, cuya trayectoria quedó ligada durante años a la vida académica de esta Facultad y quien también fue director del Museo Franz Mayer.

A continuación, compartimos unas palabras de su nieta en memoria de su abuelo.

Eugenio, mi abuelo —“el yayo”—:

Hoy estoy aquí en nombre de mi mamá, Leonora; de mis tíos, Eugenio y Julia; y de toda la familia

Sisto, para recibir este reconocimiento en honor a él.

Eugenio Sisto Velasco fue un hombre que sobresalió en cada ámbito en el que se desempeñó.

Como contador de excelencia, destacó por su trayectoria y por su inquebrantable compromiso con

la honestidad dentro de su querida Facultad de Contaduría y Administración, a la que siempre

consideró su casa y su mayor orgullo.

Pero su espíritu fue más allá de su profesión. En el arte encontró otra forma de expresión: fue

pintor y una pieza clave como director y fundador del Museo Franz Mayer. De manera casi poética,

durante la exposición Ángeles y Arcángeles, emprendió su último vuelo, dejando un legado de

belleza y de profunda calidez humana.

En lo personal, fue un hombre entrañable: esposo devoto de mi abuela Julita, padre amoroso y

abuelo cómplice, que siempre encontraba tiempo para cantar y bailar con sus nietos, y para

compartir una partida de ajedrez con los amigos.

Hoy, la Facultad rinde homenaje no solo a un profesionista íntegro, sino a un ser humano

generoso. Porque Eugenio permanece en su obra, en su familia y en la memoria de todos quienes

tuvimos el privilegio de conocerlo.

Muchas gracias.

Zuria Vega Sisto

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Nanobiosensores: la nueva herramienta para detectar infecciones a tiempo

Las enfermedades infecciosas representan un desafío constante para la salud pública, ya que son provocadas por agentes como bacterias, virus, hongos o parásitos. Estos pueden ingresar al cuerpo humano, multiplicarse y alterar los procesos normales del organismo, lo que se manifiesta en síntomas como fiebre, dolor o inflamación. Además, algunos de estos agentes pueden transmitirse a través de vectores, como los mosquitos, que propagan virus como el dengue o el zika.

En un contexto donde estas enfermedades continúan siendo una de las principales causas de afección a nivel mundial, contar con métodos de diagnóstico más rápidos, precisos y accesibles resulta fundamental. Tradicionalmente, la identificación de los agentes infecciosos ocurre cuando el paciente ya presenta síntomas, lo que puede retrasar el tratamiento y favorecer la propagación de la enfermedad.

Frente a este panorama, los nanobiosensores surgen como una alternativa prometedora. Estos dispositivos permiten detectar la presencia de patógenos en etapas tempranas, incluso antes de que se manifiesten signos clínicos evidentes, lo que abre la posibilidad de intervenir de manera más oportuna.

En términos generales, los nanobiosensores combinan elementos biológicos capaces de reconocer de manera específica a un agente infeccioso con nanomateriales que transforman esa interacción en señales medibles, como cambios de color, emisión de luz o respuestas eléctricas. Gracias a su alta sensibilidad y selectividad, tienen el potencial de transformar el diagnóstico clínico mediante pruebas rápidas, portátiles y de bajo costo.

Asimismo, el desarrollo de estos sistemas implica la integración de diversas disciplinas, como la biología, la química, la física y la ciencia de materiales, lo que los convierte en un campo de investigación multidisciplinario en constante crecimiento. Aunque aún existen retos relacionados con su diseño, estabilidad y costo, los avances recientes sugieren que podrían desempeñar un papel clave en el control de enfermedades infecciosas.

¿Qué son los nanobiosensores?

Para comprender mejor su alcance, es importante definir qué son los nanobiosensores. De acuerdo con Shirlley Elizabeth Martínez Tolibia, del Instituto de Investigaciones en Materiales de la UNAM, estos dispositivos incorporan una molécula biológica conocida como biorreceptor, capaz de reconocer de manera selectiva un agente infeccioso específico.

Esta capacidad permite identificar enfermedades en etapas tempranas, incluso antes de la aparición de síntomas clínicos, lo que favorece intervenciones más rápidas y eficaces. Un ejemplo cercano son las pruebas rápidas de COVID-19, que facilitaron la detección oportuna y contribuyeron a controlar la propagación del virus.

Además de su aplicación en el ámbito clínico, los nanobiosensores también pueden utilizarse para detectar organismos genéticamente modificados, siempre que exista una molécula característica que pueda ser reconocida. Esto amplía sus posibilidades en áreas como la biotecnología y el control sanitario.

Otra de sus características clave es la rapidez de respuesta. Gracias a las propiedades de los nanomateriales, se han desarrollado plataformas capaces de generar resultados en tiempos muy cortos. Esta velocidad depende tanto del tipo de material utilizado como del diseño del biosensor, lo que resalta la importancia de la investigación en nuevas configuraciones.

¿Cómo funcionan?

Una vez definido qué son, es necesario entender cómo operan estos dispositivos. De acuerdo con Martínez Tolibia, los nanobiosensores se componen de tres elementos fundamentales:

Analito: es la sustancia que se desea detectar, como un virus, una bacteria o fragmentos de estos.
Biorreceptor: es la molécula encargada de reconocer específicamente al analito. Puede tratarse de un anticuerpo, ADN, proteínas u otros elementos biológicos.
Transductor (material o nanomaterial): convierte la interacción entre el analito y el biorreceptor en una señal medible, que puede ser óptica, química o eléctrica.

En particular, los nanomateriales desempeñan un papel esencial, ya que permiten mejorar la sensibilidad y la selectividad del dispositivo. Su escala es comparable a la de las biomoléculas, lo que facilita una interacción directa y eficiente.

En este sentido, existe una amplia variedad de nanomateriales con diferentes formas y estructuras, como esferas, varillas o superficies altamente porosas. Un ejemplo destacado son los metal-organic frameworks (MOF), materiales caracterizados por la presencia de múltiples cavidades o poros.

Esta alta porosidad permite incorporar una mayor cantidad de biorreceptores, lo que incrementa la sensibilidad y la precisión en la detección. Además, su estructura puede ajustarse para optimizar la interacción con biomoléculas, mejorando así el desempeño del biosensor.

Otros materiales ampliamente utilizados son las nanopartículas de oro y plata, conocidas por su alta efectividad, aunque con un costo más elevado. Estas nanoestructuras pueden observarse mediante técnicas avanzadas, como la microscopía electrónica de barrido, lo que permite analizar su interacción con células y moléculas biológicas.

Ventajas, retos y oportunidades al trabajar con nanobiosensores

A partir de su funcionamiento, es posible identificar diversas ventajas frente a los métodos tradicionales. Entre ellas destacan:

● Diagnóstico rápido y accesible.
● Detección oportuna de enfermedades.
● Capacidad de analizar diferentes tipos de muestras, como saliva, sangre o exudados.

Sin embargo, también existen desafíos importantes. Por ejemplo, la selección del biorreceptor adecuado requiere un conocimiento detallado del agente infeccioso, y la precisión del dispositivo puede verse afectada por interferencias o falsos positivos. Asimismo, algunos materiales pueden resultar costosos, y la estabilidad del biosensor depende de factores ambientales como la temperatura o el pH.

Actualmente, la investigación busca superar estas limitaciones mediante el uso de materiales más estables y económicos, como el óxido de zinc, así como el desarrollo de biorreceptores más resistentes a cambios ambientales.

El objetivo a largo plazo es crear dispositivos versátiles capaces de detectar múltiples agentes infecciosos de manera rápida y confiable, tanto en laboratorios como en entornos clínicos y comunitarios.

Buscando el rendimiento máximo

Más allá de sus aplicaciones actuales, Martínez Tolibia señaló que los avances en este campo se centran en mejorar el rendimiento de los nanobiosensores. Una de las líneas más prometedoras es el desarrollo de sistemas con capacidad de detección múltiple, es decir, dispositivos capaces de identificar varios agentes infecciosos de manera simultánea mediante la integración de distintos biorreceptores.

Otra innovación relevante es su integración con dispositivos portátiles, como teléfonos inteligentes. En estos sistemas, el usuario podría colocar una muestra en el sensor, utilizar un lector acoplado y obtener resultados en tiempo real. Aunque esta tecnología aún se encuentra en desarrollo, su potencial para ampliar el acceso al diagnóstico es considerable.

En este contexto global, México también ha comenzado a destacar en la investigación en nanobiosensores. Instituciones como la UNAM han impulsado proyectos orientados al desarrollo de dispositivos accesibles y adaptados a las necesidades locales, lo que refleja el crecimiento de esta área y su relevancia científica.

Un aliado clave en la medicina del futuro

En conjunto, los nanobiosensores representan una herramienta con gran potencial para transformar el diagnóstico de enfermedades infecciosas. Su capacidad para ofrecer resultados rápidos, su posibilidad de miniaturización y su integración con tecnologías digitales los posicionan como una alternativa clave en la medicina del futuro.

Aunque aún existen retos por superar, su desarrollo continuo promete mejorar significativamente la detección temprana de infecciones y contribuir a una atención médica más eficiente, accesible y oportuna.

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¿Por qué llueve en primavera en México? La ciencia detrás del fenómeno

Las lluvias de primavera en México forman parte de un comportamiento climático normal dentro del ciclo anual del país, explicó el Dr. Alejandro Jaramillo Moreno, investigador del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Cambio Climático de la UNAM.

Durante esta estación, que funciona como un periodo de transición entre el invierno y el verano, coinciden aún algunos sistemas invernales con un aumento progresivo de las temperaturas. Esta combinación genera condiciones propicias para la formación de chubascos, tormentas eléctricas e incluso caída de granizo, especialmente en regiones del centro y oriente del territorio.

Factores atmosféricos que explican las lluvias primaverales

En este contexto, el fenómeno responde a una dinámica atmosférica compleja. La presencia de zonas de baja presión en el interior del país, junto con sistemas en niveles altos de la atmósfera, favorece el ascenso de aire húmedo. A ello se suma la entrada de humedad proveniente del océano Pacífico y del Golfo de México, lo que incrementa la disponibilidad de vapor de agua en el ambiente.

Asimismo, todavía pueden presentarse frentes fríos tardíos hasta el mes de mayo. Cuando estos interactúan con aire cálido, generan inestabilidad atmosférica que deriva en tormentas, las cuales suelen desarrollarse por la tarde o noche debido al calentamiento diurno y a las características del relieve en el centro del país.

En zonas urbanas, como la Ciudad de México, este comportamiento puede intensificarse. El efecto de “isla de calor urbana” eleva las temperaturas durante el día, lo que favorece la convección atmosférica y puede provocar lluvias más intensas en lapsos cortos de tiempo, particularmente durante las tardes.

¿Influyen El Niño, La Niña o el cambio climático?

El especialista aclaró que fenómenos como El Niño o La Niña tienen en esta temporada un impacto menos evidente, ya que sus efectos suelen manifestarse de forma indirecta durante la primavera. No obstante, la temperatura de los océanos sí juega un papel relevante: cuando el Pacífico o el Atlántico registran valores más cálidos, aumenta la evaporación y, con ello, la cantidad de humedad disponible para la formación de lluvias.

Por otro lado, aunque el cambio climático no es la causa directa de estas precipitaciones, sí puede influir en su intensidad. Esto podría traducirse en tormentas más fuertes o en variaciones respecto de los patrones habituales, una tendencia que ha sido observada en distintos estudios recientes.

En este sentido, es importante subrayar que la presencia de lluvias en primavera no implica un adelanto de la temporada de lluvias, la cual inicia formalmente el 15 de mayo. Mientras que las precipitaciones primaverales están más asociadas a la interacción de sistemas invernales y al calentamiento diurno, las lluvias de verano se originan principalmente por sistemas tropicales, como ondas tropicales, depresiones, tormentas y huracanes.

Beneficios y riesgos de estas lluvias

Las lluvias de primavera también cumplen una función relevante en la calidad del aire. Jaramillo Moreno compartió que la precipitación arrastra partículas contaminantes suspendidas en la atmósfera, lo que contribuye a reducir temporalmente los niveles de contaminación. Este efecto resulta especialmente valioso en una temporada caracterizada por altas temperaturas, intensa radiación solar y frecuentes contingencias ambientales.

Sin embargo, también representan un reto para la infraestructura urbana debido a la rapidez con la que pueden desarrollarse las tormentas. En días recientes, estas precipitaciones han provocado afectaciones en diversas alcaldías de la Ciudad de México, como Tláhuac, Coyoacán, Iztapalapa, Milpa Alta y Xochimilco, así como en municipios del Estado de México como Metepec, Chalco, Tultitlán y Tultepec.

Un fenómeno natural dentro del ciclo climático

En conjunto, las lluvias de primavera en México responden a procesos atmosféricos naturales propios de la transición estacional, donde convergen factores como el aumento de temperatura, la disponibilidad de humedad y la interacción de sistemas meteorológicos. Sin embargo, aunque no son un fenómeno extraordinario ni necesariamente anticipan la temporada de lluvias, su intensidad y efectos en zonas urbanas evidencian la creciente vulnerabilidad de las ciudades ante eventos meteorológicos de rápida evolución.

Así, más que anomalías, estas precipitaciones deben entenderse como parte de un sistema climático complejo, cuyos impactos, tanto positivos en la calidad del aire como negativos en infraestructura, exigen una mejor preparación y adaptación, especialmente en contextos urbanos densamente poblados.

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Cacao en peligro: mosquitos polinizadores amenazados por actividad humana

Cuando pensamos en el chocolate, rara vez imaginamos a los pequeños héroes que lo hacen posible mucho antes de que llegue a nuestras manos: unos mosquitos diminutos, casi imperceptibles a simple vista. Sin embargo, están amenazados por el cambio climático, los fertilizantes (que pueden alterar el equilibrio ecológico) y los plaguicidas e insecticidas.

Estas pequeñas mosquitas, conocidas como jejenes o midges, pertenecen a la familia Ceratopogonidae (dípteros). Aunque son mucho más pequeñas que las abejas —mientras una abeja promedio mide unos 12–15 mm, estos insectos apenas alcanzan 1–3 mm—, juegan un papel esencial en la polinización del árbol de cacao (Theobroma cacao), cuyas flores son tan pequeñas y complejas que solo insectos de este tamaño pueden acceder a ellas para trasladar el polen de una flor a otra.

Theobroma cacao significa “alimento de los dioses”, por eso no podría ser cultivado tan fácilmente, dijo Alejandra Alvarado Zink, bióloga del Universum, Museo de las Ciencias.

Generalmente, en los árboles como los perales o los cerezos, las flores nacen de las ramas nuevas. Sin embargo, en el caso del cacao, las flores pueden crecer tanto en el tronco como en las ramas viejas.

“En zonas de cultivo de cacao, se puede observar el tronco con flores blancas o rosadas: a este fenómeno se le conoce como caulifloría”, añadió la académica universitaria.

A diferencia de muchas flores comunes, las flores del cacao tienen una estructura muy pequeña y compleja. Tienen pétalos y unos pequeños filamentos llamados estambres (parte masculina de la flor), encargados de producir el polen necesario para que la flor se reproduzca.

Por su tamaño diminuto y su forma complicada, solo insectos muy pequeños, como los jejenes (midges), pueden acceder a las flores para mover el polen de una a otra. El pistilo, la parte femenina de la flor, es quien recibe el polen y funciona como el “receptor” para que se forme la semilla. La flor del cacao tiene una estructura especial: sus pétalos y estambres están colocados de tal forma que forman una especie de reja alrededor del pistilo, donde debe ocurrir la polinización.

El polen del cacao es pegajoso y pesado, por lo que no puede ser transportado por el viento. Además, muchas variedades presentan autoincompatibilidad, por lo que no pueden fecundarse a sí mismas con facilidad. Las abejas tampoco suelen ser polinizadoras efectivas: la flor es demasiado pequeña y delicada, y su tamaño dificulta el acceso adecuado al polen.

Es aquí donde entran en acción los diminutos mosquitos polinizadores, capaces de atravesar la “reja” de estambres, atrapar el polen y depositarlo exactamente en la zona del pistilo donde puede fertilizar la flor. Gracias a estos pequeños insectos, el cacao puede reproducirse y, eventualmente, convertirse en el chocolate que conocemos.

Por qué los atraen

Los cultivos de cacao, sobre todo en México y en muchos lugares del mundo, se desarrollan en plantaciones bajo sombra. En la parte baja del árbol el ambiente es muy húmedo y oscuro; por eso, las flores han evolucionado con ciertas características para atraer a estos insectos.

Aunque las flores del cacao no tienen un olor perceptible para los humanos, sí logran atraer a sus diminutos polinizadores. Por lo general, sus pétalos son blancos o cremosos y crecen en zonas oscuras del árbol, lo que hace que parezcan pequeños “foquitos”.

Además, las venas rojizas de sus pétalos funcionan como auténticas pistas de aterrizaje para los insectos: los guían hacia la parte central, donde pueden encontrar el néctar del cual se alimentan cuando son adultos.

Ciclo de vida

La planta del cacao tira muchas hojas al suelo, lo que genera condiciones muy húmedas. Por su parte, las hembras de estos insectos depositan sus huevos en la hojarasca, que ofrece el microclima ideal para el desarrollo de las larvas.

En ese suelo también crecen hongos y otros microorganismos que sirven de alimento para las larvas de estos insectos. Así, se crea un ecosistema con las condiciones adecuadas para los jejenes, que a su vez se benefician de las flores del cacao para continuar reproduciéndose.

El ciclo completo del insecto dura entre 15 y 28 días. Todo depende de la temperatura y la humedad del ambiente; esto permite que tanto los insectos como las flores mantengan la producción de frutos de cacao.

El cambio climático y otros problemas

Los lugares óptimos para el crecimiento tanto del cacao como de estos insectos son húmedos. Sin embargo, el cambio climático ha provocado un aumento de la temperatura global.

¿Qué va a pasar? Si la temperatura continúa en aumento, diversos ecosistemas también se verán afectados. Habrá menos zonas húmedas, las sequías serán más severas, y la materia orgánica no tendrá las condiciones adecuadas para las larvas; en consecuencia, habrá menos población de estos polinizadores y menos cacao.

El cambio de temperatura también implica el riesgo de alterar la floración del cacao. Si no hay lluvias, las flores se verán afectadas y el árbol puede modificar sus tiempos de floración, lo que podría desfasarse con el ciclo de vida de los insectos.

Aunque México no es el principal productor de cacao, ciertas comunidades dependen de esta actividad. Entre ellas, Tabasco (64 por ciento), Chiapas (30 por ciento) y Oaxaca (uno por ciento).

Otro problema es el uso de fertilizantes (que pueden alterar el equilibrio ecológico de la hojarasca), así como plaguicidas e insecticidas que afectan directamente a estos polinizadores.

En la UNAM

A través del Instituto de Biología y el Instituto de Ecología de la UNAM se ha caracterizado la genética del árbol de cacao para identificar las especies o subespecies presentes en México.

El objetivo es identificar cuáles son más resistentes a plagas y sequías. También es importante resguardar el acervo genético del cacao.

Asimismo, la UNAM ha estudiado la interacción ecológica entre el cacao y sus polinizadores, para entender qué papel juegan estos insectos en las flores.

Producción a nivel mundial

Aunque el cacao es originario de Sudamérica, a nivel mundial Costa de Marfil y Ghana, ubicadas en África, producen el 70 por ciento. Después vienen Ecuador, República Dominicana y luego México.

En la antigüedad, por alguna razón aún desconocida, el cacao no se extendió de manera natural hasta México. Sin embargo, algunas culturas lo domesticaron para preparar la bebida tradicional de los dioses, que se mezclaba con agua, chile y otras especias.

Se cree que los olmecas fueron probablemente los primeros en domesticar el cacao, hace aproximadamente 1500 años a.C., en las regiones de Tabasco y Veracruz. Más adelante, las culturas maya y mexica perfeccionaron su cultivo y preparación. En Tenochtitlán, el cacao era tan valioso que se utilizaba incluso como moneda.

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UNAM Alemania y la Facultad de Filosofía y Letras impulsan titulaciones sin fronteras

Una de las actividades sustanciales de la sede UNAM Alemania es fortalecer la presencia de nuestra Universidad a nivel internacional y, en esta ocasión, la sede fue el recinto para celebrar el examen profesional de una egresada, quien concluyó un ciclo académico exitosamente. Lo anterior se logró con el trabajo coordinado entre la sede y el Área de Apoyo a la Titulación de la Secretaría Académica de Servicios Escolares de la Facultad de Filosofía y Letras.

En dicha sede se celebró el examen profesional de Miriam Andrea Matías Martínez el pasado 20 de marzo, de forma presencial, con el jurado designado en forma virtual, pero también reunido presencialmente en dicha Facultad. La modalidad de examen fue mediante ampliación y profundización de conocimientos, cursando el diplomado en Producción Editorial impartido por la Facultad de Filosofía y Letras y, posteriormente, realizando una valoración crítica escrita.

Su trabajo se centró en la producción editorial de literatura infantil y juvenil, particularmente en libros que exploran la diversidad cultural de distintas regiones. Analizó temas como la gestión de proyectos editoriales, la figura del editor, la historia del libro, la importancia del estudio de mercado y la experiencia de editores ya consolidados, y el resultado fue la obtención del título de Licenciada en Lengua y Literatura Modernas.

En entrevista con la Lic. Matías Martínez, afirmó que la sede UNAM Alemania fue clave para realizar su proceso de titulación y nos comentó lo siguiente: “Yo pensé que tendría que regresar a México para hacer mi examen”.

Por su parte, el Área de Apoyo a la Titulación de la Facultad de Filosofía y Letras dio seguimiento puntual a los acuerdos del H. Consejo Técnico para celebrar exámenes profesionales por videoconferencia, así como a todas las gestiones administrativas requeridas para el examen.

Miriam nos compartió que el apoyo recibido por parte de UNAM Alemania no solo consistió en la orientación y en el apoyo administrativo, sino que hubo un acompañamiento caluroso, desde las facilidades técnicas hasta un espacio ameno para la realización del examen. La doctora Yolanda Chirino, titular de la sede, se encargó de que la experiencia no se sintiera lejana. El salón de actos contó con los elementos propios de un examen profesional, que también reforzaban la identidad universitaria. La Lic. Matías Martínez lo expresó así: “Por un momento sentí que estaba de vuelta en la UNAM, en México”.

Sobre su formación y lo que implicó estudiar fuera, nos compartió experiencias valiosas.

Su estancia en Alemania le abrió el panorama hacia la profesionalización del sector editorial, especialmente en su tema (literatura infantil y juvenil). Allá, este campo tiene estructura, mercado y reconocimiento, y se percibe como un trabajo formal dentro de una industria sólida.

También reconoce que en México hay interés, formación y espacios académicos importantes (cursos, seminarios, institutos), pero el contraste está en el nivel de integración cultural y comercial.

Sobre vivir en el extranjero, Miriam tiene muy presente el grado de resignificación que trae consigo en la vida académica y laboral: “Cuando estudias y vives en otro país cambia tu centro. Te obligas a replantearte lo que uno cree que es, lo que se da por hecho. En ese proceso se abre un panorama más amplio, tanto humano como intelectual”.

Miriam actualmente trabaja para la empresa Karl Storz, donde inició colaborando con actividades de traducción, comunicación y redacción técnica, y fue avanzando hasta el grado de coordinar proyectos internacionales. Esto es importante de subrayar para estudiantes que están próximos a egresar: su formación en humanidades le permitió insertarse en un sector especializado de ciencia y tecnología (medicina técnica), donde día a día implementa habilidades comunicativas y narrativas, así como su capacidad interpretativa y crítica, las cuales desarrolló durante su licenciatura.

Sobre lo que las sedes de la UNAM en el extranjero posibilitan, Miriam tiene una perspectiva muy clara. Estas impulsan la continuidad de la vida académica, mantienen viva la conversación para aquellos que ya egresaron y, en muchos casos, permiten retomar procesos, cerrar ciclos de estudio y, por supuesto, continuarlos.

Al preguntarle a Miriam sobre cómo se percibe a la UNAM desde el extranjero, nos compartió que con gusto ha confirmado que es reconocida internacionalmente, haciendo que sus estudiantes sobresalgan por la calidad y rigor académico con el que se forman.

Sobre sus planes a futuro, Miriam, ahora ya con el título de licenciatura, planea realizar su maestría en literatura, medios y empresas culturales dentro de un programa Erasmus+, en la Universidad de Glasgow.

Así, la sede UNAM Alemania y la Facultad de Filosofía y Letras coordinan esfuerzos para que la titulación trascienda fronteras y se promueva la inserción de los egresados en la vida profesional a nivel internacional.

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El pensamiento crítico en la era de chatgpt: riesgos y oportunidadese

“El mayor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, sino la ilusión del conocimiento”.
— Stephen Hawking

ChatGPT es un modelo de inteligencia artificial diseñado para procesar y analizar grandes volúmenes de texto en segundos. Para muchas personas, se ha convertido en una herramienta práctica para resolver dudas, redactar escritos o generar ideas creativas. Sin embargo, su uso constante también plantea preguntas sobre cómo aprendemos y ejercitamos el pensamiento.

Cuando delegamos gran parte del esfuerzo mental a la inteligencia artificial, disminuye lo que los psicólogos llaman “demanda cognitiva”, es decir, el trabajo que realizamos al razonar, analizar o buscar soluciones. Esto puede resultar cómodo, pero si ocurre con frecuencia, corremos el riesgo de perder confianza en nuestras capacidades y volvernos menos tolerantes a los retos intelectuales. Dicho de otro modo: si siempre contamos con una “muleta digital”, olvidamos que podemos caminar por nosotros mismos.

Esto no significa que la inteligencia artificial sea perjudicial. Al contrario, es una herramienta valiosa que amplía el acceso a la información, ahorra tiempo y estimula la creatividad. La clave está en el equilibrio. Así como una calculadora no sustituye la comprensión de las matemáticas, la IA no debería reemplazar la práctica del pensamiento crítico.

Para mantener activas nuestras habilidades cognitivas, conviene cultivar hábitos que fortalezcan la mente: leer de manera regular, participar en proyectos creativos, dialogar con otras personas y darnos espacio para reflexionar antes de acudir a una aplicación en busca de respuestas inmediatas. Así, la inteligencia artificial se convierte en un aliado y no en un sustituto de nuestras capacidades.

La cuestión central no es si debemos usar estas tecnologías, sino cómo integrarlas responsablemente en la vida diaria. Si aprendemos a emplearlas con moderación, podremos aprovechar sus beneficios sin renunciar a la autonomía intelectual. La verdadera fortaleza radica en combinar lo mejor de ambos mundos: la eficiencia de la IA y la riqueza del pensamiento crítico humano.

Hace unos días, mientras trabajaba en una tarea, me encontré con una pregunta que no lograba resolver. Después de unos minutos de pensar, decidí hacer lo que muchas personas harían hoy en día: preguntarle a ChatGPT. En cuestión de segundos, tenía ante mí una respuesta clara y detallada. Fue entonces cuando un compañero de trabajo, observándome, comentó: “¿Te das cuenta de que cada vez pensamos menos por nosotros mismos? Antes, nos tomábamos el tiempo de analizar, deducir y llegar a nuestras propias conclusiones”.

Es cierto, la tecnología ha cambiado radicalmente la manera en que accedemos al conocimiento. Hasta hace pocas décadas, la búsqueda de información requería consultar libros, enciclopedias o expertos en la materia. Hoy, basta con escribir una pregunta y recibir una respuesta inmediata. Pero, ¿qué implica esto para nuestra capacidad de pensar de manera crítica e independiente? ¿Nos estamos volviendo más eficientes o dependientes de la inteligencia artificial?

Este debate no es nuevo. Desde la Revolución Industrial en el siglo XVIII, las personas han cuestionado cómo las máquinas cambiarían nuestra forma de trabajar y razonar. Más tarde, con las computadoras, surgieron preocupaciones sobre la automatización del pensamiento y la creatividad. Hoy, la inteligencia artificial lleva esa discusión a un nivel sin precedentes.

En este artículo reflexionaremos sobre el impacto de herramientas como ChatGPT en nuestra manera de aprender, resolver problemas y tomar decisiones. ¿Estamos ante un aliado que potencia nuestras capacidades cognitivas o frente a una dependencia que puede debilitar nuestro pensamiento crítico?

¿Qué es ChatGPT y por qué está revolucionando la forma en que interactuamos con la tecnología?

En los últimos años, la inteligencia artificial ha avanzado a pasos agigantados, y uno de sus desarrollos más sorprendentes es ChatGPT. Hoy en día, millones de personas recurren a esta tecnología para pedir una receta rápida de cocina, redactar un correo formal o recibir una explicación sencilla de un tema escolar.

Pero ¿qué es? Se trata de un modelo de inteligencia artificial que utiliza procesamiento de lenguaje natural (Natural Language Processing, NLP) para generar respuestas en lenguaje humano, es capaz de mantener conversaciones, redactar textos e incluso ayudar a generar ideas creativas. Su capacidad para comprender preguntas, analizar el contexto y ofrecer respuestas coherentes ha hecho que esta tecnología se integre rápidamente en múltiples ámbitos, desde la educación y la atención al cliente, hasta la creatividad y el entretenimiento.

Desarrollado por OpenAI, funciona con redes neuronales profundas que analizan millones de ejemplos de lenguaje humano para detectar patrones y predecir la respuesta más adecuada. Por eso, aunque parece “entendernos”, en realidad lo que hace es calcular probabilidades y construir frases coherentes. Esta capacidad ha permitido que se integre rápidamente en ámbitos tan diversos como la educación, la atención al cliente o la creación de contenidos.

¿Piensa ChatGPT o solo imita?

A pesar de su enorme capacidad de procesar mucha información con el fin de generar respuestas fluidas y naturales, las inteligencias artificiales, como ChatGPT, no “piensan” como lo hace un ser humano. No tiene conciencia, intenciones ni emociones; su funcionamiento se basa únicamente en detectar patrones estadísticos en los datos con los que fue entrenado.

A diferencia de las personas, cuyo razonamiento surge de experiencias, emociones y procesos cognitivos complejos, ChatGPT solo predice palabras para construir frases. En otras palabras, imita la conversación, pero no comprende el mundo como nosotros.

Imagina que le preguntas a ChatGPT cuál es el mejor método para mejorar la memoria. En segundos recibes una lista de estrategias con apariencia confiable: dormir bien, hacer ejercicio, practicar juegos mentales. Todo parece lógico, pero… ¿qué pasa si alguna recomendación está descontextualizada o no aplica a tu situación personal? Sin pensamiento crítico, podríamos aceptar sin más cualquier respuesta, aun cuando no sea la más adecuada o esté incompleta. Por eso, en un mundo en el que la inteligencia artificial nos ofrece soluciones inmediatas, el pensamiento crítico se vuelve indispensable.

En otras palabras, ChatGPT puede sonar convincente, pero eso no significa que siempre tenga razón. Esta diferencia nos recuerda que el verdadero valor está en nuestro juicio crítico, en saber distinguir entre lo que parece cierto y lo que realmente lo es.

Pensamiento crítico: una brújula en la era de la inteligencia artificial

El auge de herramientas como ChatGPT ha transformado profundamente la manera en que accedemos, producimos y compartimos información. Estas tecnologías representan un avance sin precedentes en términos de eficiencia y accesibilidad; sin embargo, también nos plantean un desafío central: el riesgo de que disminuya nuestra capacidad de pensar críticamente. El pensamiento crítico es mucho más que una habilidad académica. Se trata de un pilar de la autonomía intelectual, esencial para tomar decisiones responsables, construir conocimiento confiable y orientarnos en medio de la abundancia de información. Implica analizar con cuidado, estructurar ideas, cuestionar argumentos y resolver problemas de manera creativa. Son competencias que utilizamos no solo en la universidad o el trabajo, sino en la vida diaria, al decidir qué información creer, qué camino seguir o cómo actuar frente a dilemas éticos.

Hoy, en un mundo en el que la inteligencia artificial genera respuestas inmediatas, el pensamiento crítico cumple una función crucial: distinguir lo verdadero de lo falso, lo relevante de lo irrelevante y lo éticamente aceptable de lo que no lo es. Por eso, al usar herramientas como ChatGPT es recomendable contrastar la información con fuentes confiables y reflexionar antes de darla por válida. Este ejercicio no solo previene errores, sino que fortalece nuestro propio juicio. Por ejemplo, al pedirle a ChatGPT una receta, es posible que sugiera ingredientes que no se consiguen fácilmente en tu región, o al redactar un correo, que utilice un tono demasiado formal para la situación. Sin pensamiento crítico, podríamos aceptar esas sugerencias sin adaptarlas al contexto. Por lo que, en lugar de pedirle a la IA que te escriba un correo completo, puedes usarla para generar un borrador y luego darle tu propio estilo.

Más que ver a la inteligencia artificial como una amenaza, conviene entenderla como una herramienta cuyo valor depende del uso que le demos. Con criterio, puede convertirse en un aliado que despierte la curiosidad, organice ideas y abra nuevas perspectivas de análisis. Sin él, corremos el riesgo de caer en la dependencia cognitiva, la pasividad intelectual y la difusión de información errónea.

Con esto en mente, resulta necesario detenernos a analizar con mayor detalle cuáles son las principales ventajas y desventajas de herramientas como ChatGPT. Solo así podremos aprovechar sus beneficios sin perder de vista los riesgos que conlleva su uso acrítico.

ChatGPT: luces y sombras en su uso cotidiano

El uso de herramientas de inteligencia artificial, como ChatGPT, abre un panorama lleno de oportunidades en la manera de aprender, producir y compartir conocimiento. Su capacidad para organizar ideas, generar textos y ofrecer respuestas inmediatas lo convierte en un recurso atractivo en la educación, el trabajo y la vida cotidiana. Sin embargo, junto con estas ventajas también aparecen riesgos que conviene tener en cuenta.

Uno de los principales desafíos no está en evitar su utilización, sino en emplearlo con pensamiento crítico y de forma responsable. Cuando se usa sin cuestionamiento, la inteligencia artificial puede tener efectos poco deseables. Uno de ellos es la dependencia cognitiva, que aparece cuando nos acostumbramos tanto a que la máquina piense por nosotros que dejamos de ejercitar nuestras propias capacidades. Es como usar siempre una calculadora para hacer sumas sencillas: al principio es práctico, pero con el tiempo perdemos soltura para resolver operaciones básicas sin ayuda. Otro riesgo es la pasividad intelectual. Al obtener respuestas rápidas y bien redactadas, corremos el peligro de dejar de hacernos preguntas, de investigar por cuenta propia o de contrastar ideas diferentes. Esto empobrece nuestra creatividad y nuestra capacidad de análisis, porque el verdadero aprendizaje no está solo en recibir la respuesta, sino en el proceso de buscarla y entenderla. Finalmente, existe la posibilidad de que se propague información errónea. ChatGPT, como cualquier sistema, no es infalible: puede equivocarse o generar datos inexactos. Si aceptamos todo lo que produce sin verificar en fuentes confiables, podemos contribuir sin querer a la desinformación. En un mundo donde la información circula tan rápido, este es un riesgo especialmente delicado.

Un riesgo importante del uso inadecuado y constante de la IA es la reducción de la carga mental de trabajo, fenómeno conocido como descarga cognitiva. Ocurre cuando delegamos en la tecnología tareas que antes resolvíamos con esfuerzo propio. No es exclusivo de la inteligencia artificial: lo vemos, por ejemplo, cuando usamos un GPS en lugar de memorizar una ruta, una aplicación de traducción en vez de recordar una palabra o un dispositivo digital para almacenar datos en lugar de ejercitar la memoria. Aunque estas prácticas resultan útiles, también hacen que algunas funciones cognitivas se ejerciten menos.

En el caso de ChatGPT, la descarga cognitiva puede tener un efecto más profundo. Al delegar constantemente la generación de ideas o respuestas a la IA, se limita el entrenamiento de habilidades esenciales como la toma de decisiones, la resolución de problemas y, sobre todo, el pensamiento crítico. A largo plazo, esta dinámica podría disminuir nuestra disposición a reflexionar, además de afectar la confianza en nuestras propias capacidades. Incluso puede generar mayor ansiedad al enfrentarnos a problemas complejos sin la ayuda inmediata de la tecnología.

Por otro lado, ChatGPT también ofrece múltiples ventajas. Utilizado con criterio, puede ser un valioso apoyo en el aprendizaje, ya que brinda explicaciones rápidas, ejemplos que facilitan la comprensión y acceso instantáneo a la información. También permite ahorrar tiempo al automatizar tareas rutinarias —que en algunos casos consumen hasta 70% del esfuerzo de los usuarios— liberando espacio para actividades más creativas o estratégicas. Por ejemplo, si necesitas un esquema rápido para un trabajo escolar, ChatGPT puede ofrecerte una estructura en segundos, ahorrándote tiempo y esfuerzo inicial.

Además, favorece la organización de ideas, ayudando a estructurar textos, resúmenes o esquemas de manera más clara. De forma complementaria, posibilita un aprendizaje personalizado, adaptando sus respuestas a las necesidades y al ritmo del usuario. Todo esto contribuye a reducir barreras de acceso al conocimiento, acercando contenidos complejos a personas con distintos niveles educativos o con recursos limitados.

Si bien estas ventajas y desventajas muestran dos caras de la misma moneda, la pregunta central es: ¿qué podemos hacer para aprovechar la inteligencia artificial sin perder nuestras propias capacidades? Aquí es cuando el pensamiento crítico y algunos hábitos cotidianos marcan la diferencia.

Tras explorar qué es ChatGPT, cómo funciona, sus ventajas, desventajas y las prácticas para un uso responsable, podemos cerrar con una reflexión central.

¿Cómo usar la IA sin perder el pensamiento crítico?

La inteligencia artificial nos facilita muchas tareas, pero para no volvernos dependientes de ella necesitamos mantener activas nuestras propias habilidades cognitivas. El primer paso es ser conscientes de cómo el uso constante de estas herramientas puede influir en la manera en que aprendemos y pensamos. Una estrategia sencilla es mantener la mente en movimiento con actividades que nos reten. Escribir una historia, dibujar, tocar un instrumento, resolver acertijos o incluso jugar ajedrez son formas de ejercitar la creatividad y el análisis sin depender de la tecnología.

Otro hábito clave es leer con regularidad. En ocasiones buscamos ahorrar tiempo acudiendo a resúmenes automáticos, pero al hacerlo perdemos la oportunidad de entrenar nuestra comprensión lectora y nuestra capacidad de reflexión. Leer libros, artículos y ensayos directamente, sin filtros de la IA, fortalece la memoria y mejora nuestro juicio crítico.

En última instancia, lo más importante es encontrar un equilibrio. La inteligencia artificial puede ser una gran aliada siempre que la usemos con moderación, como complemento de nuestras capacidades y no como un sustituto. Si seguimos ejercitando nuestra mente al mismo tiempo que aprovechamos la eficiencia de la IA, podremos disfrutar de lo mejor de ambos mundos sin perder nuestra autonomía intelectual.

IA en modo copiloto: 5 claves para usarla bien

  • No te quedes con la primera respuesta. Contrasta la información con libros, artículos confiables o fuentes acadé.
  • Usa la IA como apoyo, no como sustituto. Déjala ayudarte a organizar ideas o a inspirarte, pero no le entregues todo el trabajo intelectual.
  • Ejercita tu pensamiento crítico. Pregúntate siempre: ¿esto tiene sentido?, ¿es confiable?, ¿qué faltaría por considerar?
  • Mantén tu mente activa. Lee, escribe, resuelve problemas o haz actividades que desafíen tu memoria y creatividad.
  • Encuentra el equilibrio. Disfruta de la eficiencia de la IA, pero reserva espacios para pensar, reflexionar y decidir por ti mismo

Conclusión

La llegada de la inteligencia artificial a nuestra vida cotidiana es, sin duda, uno de los avances tecnológicos más significativos de nuestro tiempo. Bien utilizada, puede ser una aliada que nos ahorre tiempo, organice nuestras ideas y nos acerque a nuevos conocimientos. Sin embargo, su uso excesivo y sin reflexión puede afectar negativamente nuestro aprendizaje al reducir la práctica del análisis, la resolución de problemas y el ejercicio del pensamiento crítico. Incluso puede impactar en lo emocional, debilitando la confianza en nuestras capacidades y generando ansiedad ante tareas complejas.

Por ello, lo esencial es encontrar un equilibrio: aprovechar los beneficios que nos brinda ChatGPT sin dejar de cultivar nuestras propias habilidades. Como hemos visto a lo largo de este artículo, el valor de estas herramientas no radica en la tecnología en sí misma, sino en cómo decidimos usarla. Con criterio, pueden convertirse en un estímulo para la curiosidad y la creatividad; sin él, pueden llevarnos a la dependencia cognitiva y a la difusión de información errónea.

En última instancia, la clave está en mantener nuestra autonomía intelectual. La inteligencia artificial puede acompañarnos y facilitarnos la vida, pero nunca debería sustituir nuestra capacidad de pensar por nosotros mismos. Esperamos que esta reflexión motive a los lectores a usar la IA de manera consciente y responsable, fortaleciendo no solo su aprendizaje, sino también su pensamiento crítico.

  • “En la era de la inteligencia artificial, nuestra mayor fortaleza sigue siendo humana: la capacidad de pensar críticamente”.
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Sin pausa, sin descanso: el fascinante “ciclo del corazón”

El corazón es un órgano incansable que trabaja día y noche para mantenernos con vida. Su función como bomba permite que la sangre rica en oxígeno y nutrientes llegue a todo el cuerpo, este proceso se conoce como ciclo cardíaco y se divide en dos fases: llenado (diástole) y expulsión (sístole). Comprender este ciclo no solo ayuda a médicos a diagnosticar enfermedades, sino también a la población general a detectar señales de alerta como dolor en el pecho, palpitaciones o falta de aire, además, conocer cómo funciona el corazón permite aplicar correctamente RCP en emergencias. Aunque no podemos cambiar factores como la edad o la genética, sí podemos adoptar hábitos saludables: hacer ejercicio, alimentarnos bien y evitar sustancias dañinas como el tabaco. Cuidar nuestro corazón y conocer su funcionamiento es clave para prevenir enfermedades y actuar a tiempo. Entenderlo puede salvar vidas, incluso la tuya o la de alguien cercano.

El corazón es el héroe silencioso de nuestro cuerpo, trabajando sin pausa ni descanso para mantenernos con vida. Desde el momento en que nacemos hasta nuestro último suspiro, este órgano incansable late miles de veces al día, impulsando la sangre que lleva oxígeno y nutrientes a cada rincón de nuestro organismo, pero ¿alguna vez te has preguntado cómo logra hacerlo sin fallar?

Comprender el ciclo cardíaco no es solo un dato curioso; es clave para entender cómo funciona nuestro motor de vida y qué puede pasar cuando algo no va bien. Saber cómo trabaja nos permite reconocer los signos de alerta de enfermedades del corazón, esas que si no se detectan a tiempo pueden poner en riesgo nuestra vida. En este artículo exploraremos el fascinante ciclo del corazón y cómo podemos ayudarlo a seguir latiendo fuerte y saludable. ¡Acompáñanos en este viaje por el motor más asombroso del cuerpo humano!

¡El cuerpo humano es una máquina increíble, con un motor aún más asombroso! Imagina que tu corazón es como una bomba que nunca se detiene, trabajando las 24 horas del día. Nuestro corazón late aproximadamente 72 veces por minuto, lo que quiere decir que bombea aproximadamente 200 millones de litros de sangre durante toda nuestra vida… ¿No es interesante pensar cómo ese motor funciona sin descanso desde que nacemos hasta nuestro último día? Comencemos entonces con un breve repaso de su estructura y, posteriormente, de su función.

El corazón trabaja como una bomba incansable que hace circular la sangre por todo el cuerpo. Está dividido en cuatro cavidades: dos superiores (aurícula derecha e izquierda) y dos inferiores (ventrículo derecho e izquierdo), cada una encargada de almacenar y enviar la sangre en dos recorridos principales.

Primero, en la circulación menor, la sangre que el cuerpo ya usó y que contiene poco oxígeno llega a la aurícula y ventrículo derecho para ser expulsada hacia los pulmones, en los que se recarga de oxígeno y se deshace del dióxido de carbono antes de regresar nuevamente al corazón. Luego, en la circulación mayor, el corazón impulsa esa sangre llena de oxígeno a todos los rincones del cuerpo para alimentar los órganos y tejidos. Y aunque suene sencillo, en realidad ambos recorridos son simultáneos y tienen varias condiciones y reglas para llevarse a cabo de manera adecuada. Así, cuando la sangre ha entregado su oxígeno, regresa al corazón para repetir el ciclo, el cual continúa ininterrumpidamente hasta el momento de la muerte. Además, es importante mencionar otras estructuras relevantes como lo son los conductos (venas y arterías) que conectan al corazón con los pulmones y el resto de cuerpo; y puertas (válvulas cardíacas) que se abren y bloquean la comunicación de cada uno de los segmentos, impidiendo así que la sangre regrese, conservando un flujo estable y óptimo.

Ahora hablemos de las fases del ciclo que tiene nuestro “motor de vida”… este trabajo se hace en dos grandes fases que se repiten una y otra vez:

La fase de “llenado” (diástole)

Empieza cuando la sangre que pasa de las venas cavas y pulmonares, alojadas en las aurículas derecha e izquierda respectivamente, pasa a los ventrículos. Estos se relajan y se expanden para recibir la sangre en un orden curioso: primero la sangre entra de forma rápida, luego lo hace más despacio, para que finalmente las aurículas den un pequeño empujón y la sangre adecuada entre a los ventrículos, cerrándose allí las válvulas, conservándose la sangre e impulso. Esta fase es muy importante, porque si el corazón no se llena bien, no podrá expulsar de buena forma la cantidad óptima de sangre, alterando el ciclo.

La fase de “expulsión” (sístole)

Aquí los ventrículos llenos de sangre se aprietan con fuerza (contracción), en los que la misma es expulsada hacia las arterias pulmonares y la aorta desde el ventrículo derecho e izquierdo respectivamente, llegando así a los pulmones y resto del cuerpo.

Esta fase también tiene sus propios pasos: primero, el corazón se contrae sin expulsar sangre inmediatamente; después, al abrirse las válvulas que conectan con las arterias antes mencionadas, la sangre sale de manera rápida y, enseguida, un poco más despacio, al final dejando siempre un poco en cada ventrículo.

¿Qué controla todo esto?

El sistema nervioso y las hormonas son los encargados de indicarle al corazón cuándo debe latir más rápido o con más fuerza, por ejemplo, durante el ejercicio o en situaciones de estrés. Por otro lado, las válvulas cardíacas, como ya vimos, controlan la dirección y cantidad del flujo sanguíneo dentro del corazón, evitando que la sangre regrese hacia donde vino. Y lo más importante es que el corazón contiene células especializadas capaces de generar impulsos eléctricos por sí mismas, lo que le permite mantener un ritmo constante e independiente del resto del cuerpo, aunque puede recibir influencia de éste.

¿Por qué es importante?

Un corazón que funciona bien se encarga de que la sangre circule de manera adecuada, llevando oxígeno y nutrientes a todas las células de nuestro cuerpo. Sin embargo, factores como la edad, algunas enfermedades o malos hábitos, como no hacer ejercicio o comer mal, pueden afectar este proceso y hacer que el corazón no trabaje tan eficientemente.

Conocer adecuadamente el ciclo cardíaco es de suma importancia, ya que a los médicos les permite conocer cualquier alteración en él, puede ayudar a diagnosticar y notar enfermedades relacionadas con el corazón, pues en algunas ocasiones puede incluso interrumpir este ciclo. Las anomalías en el corazón pueden conducir a problemas significativos en la salud. Por otro lado, para la población en general es de mucha ayuda, ya que pueden entender mejor sus padecimientos y llevar una adecuada comunicación con su médico, si es que tienen alguna alteración en el corazón, además les ayuda tomar decisiones óptimas y dar un mejor seguimiento a su tratamiento. Cuando todos estamos al tanto del funcionamiento del ciclo cardíaco, comprendemos mejor las enfermedades del corazón y también aprendemos a seguir las indicaciones de prevención y cuidado dadas por especialistas, claramente. Como las siguientes recomendaciones:

Actividad física: la actividad física regular es fundamental para prevenir y tratar diversas enfermedades crónicas, especialmente las cardiovasculares. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda al menos 150 minutos de actividad moderada o 75 minutos de actividad intensa por semana para mejorar la salud del corazón. Se ha demostrado que las personas activas tienen menos probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares y más de disfrutar una vida más larga. Sin embargo, la OMS también alerta que aproximadamente un cuarto de la población mundial no realiza suficiente actividad física, lo cual es más común entre los adultos mayores, ya que es importante que los ejercicios sean adecuados a las capacidades y condiciones de cada persona; por ejemplo, siendo estas caminatas, nadar, bailar o ejercicios de resistencia ligeros. Realizar ejercicio de manera regular no solo mejora la salud del corazón, sino que también tiene beneficios para la salud mental y general.

Dieta saludable: para cuidar tu corazón y prevenir enfermedades cardiovasculares, es clave seguir una dieta saludable. Esto significa comer menos alimentos con muchas grasas, sal y colesterol, y darles prioridad a las frutas, verduras, y alimentos ricos en fibra. Reducir el consumo de comidas fritas, procesadas y refrescos puede ayudarte a evitar el sobrepeso y la obesidad, que son factores de riesgo para problemas del corazón. Además, es benéfico optar por grasas saludables como las que se encuentran en el aceite de oliva, los frutos secos y el aguacate, y comer pescado rico en omega-3, como el salmón. Mantener una dieta balanceada te ayudará a mantener tu corazón en buen estado y reducir el riesgo de enfermedades.

Evitar consumo de sustancias nocivas para la salud: para proteger tu corazón y tu salud en general, es fundamental evitar el consumo de sustancias dañinas como el tabaco, el alcohol y las drogas. Fumar es uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, ya que daña los vasos sanguíneos y aumenta la presión arterial. El consumo excesivo de alcohol también puede afectar el corazón, elevando el riesgo de hipertensión y otras complicaciones. Mantenerse alejado de estas sustancias no solo reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, sino que también mejora tu bienestar general y te ayuda a sentirte mejor cada día. Priorizar hábitos saludables, como evitar estas sustancias, es clave para una vida larga y saludable.

Con estas medidas preventivas ayudamos a nuestro cuerpo a seguir funcionando de manera correcta, evitando o controlando enfermedades como hipertensión arterial, aumento del colesterol o grasas y la diabetes tipo 2.

¿Esta información puede salvar vidas?… ¡Claro que sí!

Otro gran beneficio de conocer el ciclo cardíaco es saber cómo realizar correctamente la RCP, toda la población debería tomar cursos de primeros auxilios, ya que el hacerlos correctamente puede salvar muchas vidas. La reanimación cardiopulmonar o RCP, por sus siglas, es una técnica que se utiliza cuando una persona deja de respirar y/o su corazón deja de latir, el objetivo de dicha técnica es mantener la circulación de sangre oxigenada hacia todo el cuerpo, principalmente al cerebro; se realizan compresiones en el pecho, tratando de profundizar un cm y que estas compresiones sean entre 100-120 por minuto, con ciclos de 30 compresiones con dos momentos de oxigenación (ventilaciones) entre cada ciclo.

En este punto se preguntarán ¿qué tiene que ver todo esto con saber sobre el ciclo cardiaco? Es importante conocer las fases y el ciclo, ya que si las compresiones se realizan demasiado rápido, evita que la sangre pase correctamente por el corazón y, combinado con las ventilaciones, que haya buena oxigenación de la sangre y, por lo tanto, de todo el cuerpo; por otro lado, si se dan demasiado lento, la sangre no circula bien por el cuerpo, no tiene llegada a todos los órganos, por lo tanto tampoco pueden tener oxígeno, entonces aquí está la importancia de conocer el ciclo cardíaco y sus dos principales fases.

De esta misma manera, ayuda a que todos tomemos conciencia de la importancia de nuestro corazón y la importancia de su ciclo, así como ayuda a que las personas que tienen enfermedades cardiacas comprendan mejor sus tratamientos y puedan manifestar mejor todas sus dudas sobre estos.

¿Qué síntomas me dicen que algo anda mal con mi corazón?

Si sientes un dolor en el pecho que se siente como una opresión, ardor o presión fuerte, y que incluso puede extenderse al brazo, cuello, mandíbula o espalda, es una señal de alerta. También es preocupante si te cuesta respirar, sientes palpitaciones fuertes o irregulares, o tienes mareos repentinos que pueden llevarte al desmayo. Otros síntomas como sudoración excesiva, náuseas o una sensación de fatiga extrema pueden ser señales de un problema cardíaco, especialmente en personas mayores, mujeres o diabéticos, quienes a veces no presentan el típico dolor en el pecho. Si notas estos síntomas o tienes dudas sobre ellos, busca ayuda médica de inmediato, ya que actuar rápido puede salvarte a ti o a tus seres queridos.

El ciclo cardíaco es el motor que mantiene con vida a nuestro organismo, permitiendo que la sangre lleve oxígeno y nutrientes a cada rincón del cuerpo. Comprender cómo funciona nos ayuda a detectar posibles alteraciones y tomar medidas para cuidar nuestro corazón. Aunque algunos factores de riesgo no pueden modificarse, adoptar hábitos saludables como una buena alimentación, actividad física regular y evitar sustancias dañinas puede mejorar la eficiencia de nuestro ciclo cardíaco y prevenir enfermedades graves. Además, conocer su funcionamiento también es clave en situaciones de emergencia, como en la RCP, pues una correcta comprensión del ciclo cardíaco puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Nuestro corazón trabaja sin descanso por nosotros; entenderlo y protegerlo es lo mínimo que podemos hacer.

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México genera hasta 1.5 millones de toneladas de basura electrónica al año

Actualmente, México genera aproximadamente entre 1.1 y 1.5 millones de toneladas de residuos eléctricos y electrónicos al año, es decir, 1,160 a 1,500 millones de kg, como resultado del consumo y desecho de aparatos electrónicos de uso diario.

Esta cifra ubica a México entre los países con mayor generación de basura electrónica en el mundo; es el tercero en América, detrás de Estados Unidos y Brasil, dijo Constantino Gutiérrez Palacios, académico de la Facultad de Ingeniería de la UNAM.

Aunque en México no hay cifras públicas oficiales para cada año en la última década, las estimaciones disponibles (2024 vs. 2010-2016) muestran un claro crecimiento en volumen total por habitante:

  • 2010: alrededor de 1 millón de toneladas al año.
  • 2022–2025 (estimado): entre 1.1 y 1.5 millones de toneladas al año.
  • En 2022, la tasa de generación promedio fue de 11.8 kg por persona al año.

¿Por qué hay tanta basura electrónica?

Todos los aparatos necesitan corriente eléctrica para funcionar y, al término de su vida útil, el propietario los desecha. Sin embargo, podrían valorizarse o someterse a tratamiento para su reciclaje y disposición final.

El experto considera que en México se ha acelerado el consumo de aparatos electrónicos debido a ciclos de vida más cortos. Además, hay una baja tasa de reciclaje formal y, en consecuencia, la mayoría de estos residuos se envían a vertederos o se manejan de manera informal.

Los residuos electrónicos provienen principalmente de tres grandes grupos, pero los que más contribuyen en volumen y peso no son los celulares:

• Grandes electrodomésticos: 40-50 por ciento
• Electrónicos de consumo (TV, audio): 20-25 por ciento
• Informática y telecomunicaciones: 15-20 por ciento
• Otros: 5-10 por ciento

¿Quién recicla?

El reciclaje se regula y se gestiona mediante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), programas de acopio oficiales y sistemas de gestión empresarial.

En cuanto al reciclaje informal, que no siempre es cuantificado, se estima que incluye del 20 al 30 por ciento adicional, y se recuperan principalmente metales como aluminio y hierro. Sin embargo, no siempre se maneja adecuadamente, por lo que implica un riesgo ambiental.

No existe una cifra exacta de cuánto se envía a rellenos sanitarios, porque los residuos electrónicos se almacenan en hogares, parte entra al flujo de residuos sólidos urbanos y el sector informal recupera materiales antes de la disposición final.

Se estima que entre el 40 y 60 por ciento termina en rellenos sanitarios, tiraderos a cielo abierto o en una disposición inadecuada, lo que equivale aproximadamente a entre 500 mil y 700 mil toneladas.

¿Cuáles sustancias tóxicas contienen los aparatos electrónicos?

Los aparatos eléctricos y electrónicos contienen diversos componentes peligrosos que pueden representar riesgos ambientales y a la salud si no se gestionan adecuadamente al ser desechados.

De acuerdo con información técnica de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y acuerdos internacionales como el Convenio de Basilea, existen diversas sustancias tóxicas presentes en residuos electrónicos que representan riesgos importantes para la salud y el ambiente.

Entre las más relevantes se encuentran los metales pesados, como el plomo (Pb), presente en soldaduras, baterías y pantallas CRT, el cual puede afectar el sistema nervioso, los riñones y el desarrollo infantil.

También destaca el mercurio (Hg), utilizado en lámparas fluorescentes, pantallas LCD antiguas y algunos interruptores, altamente tóxico y con efectos en el sistema nervioso central. Por su parte, el cadmio (Cd), presente en baterías recargables y algunos circuitos, puede dañar riñones y huesos, además de ser potencialmente cancerígeno.

A estos se suma el cromo hexavalente (Cr⁶⁺), empleado en recubrimientos anticorrosivos, que es cancerígeno y tóxico por inhalación o contacto, así como el arsénico, utilizado en ciertos semiconductores y componentes electrónicos, también clasificado como cancerígeno.

En cuanto a las sustancias presentes en baterías, se encuentran elementos como litio, níquel, cobalto y ácido sulfúrico, especialmente en baterías de plomo-ácido. Estos compuestos pueden generar incendios, lixiviados tóxicos y contaminación del suelo si no se manejan adecuadamente.

Asimismo, destacan los retardantes de flama bromados (BFR), presentes en plásticos de carcasas y tarjetas electrónicas, que incluyen compuestos como PBDE y PBB. Estas sustancias pueden generar dioxinas y furanos al ser quemadas, además de ser persistentes en el ambiente y bioacumulables.

Otro grupo importante son los bifenilos policlorados (PCB), utilizados en equipos eléctricos antiguos como transformadores y capacitores, los cuales son altamente persistentes y cancerígenos.

Finalmente, los gases refrigerantes como los clorofluorocarbonos (CFC), hidroclorofluorocarbonos (HCFC) e hidrofluorocarbonos (HFC), presentes en refrigeradores y sistemas de aire acondicionado, contribuyen al cambio climático y, en el caso de los dos primeros, al agotamiento de la capa de ozono.

¿Qué pasa cuando un celular termina en un tiradero común?

Los teléfonos celulares que llegan a los tiraderos a cielo abierto generan impactos ambientales significativos debido a su contenido de metales pesados, baterías de litio, retardantes de flama y compuestos electrónicos complejos.

Cuando el celular se degrada por exposición al sol y la lluvia, provoca toxicidad en los microorganismos del suelo; además, puede afectar la fertilidad del suelo y su microbiota. En el medio ambiente, las plantas absorben y almacenan metales a lo largo del tiempo.

Además de contaminar aguas superficiales y subterráneas, la lluvia genera lixiviados que arrastran metales pesados hacia ríos, arroyos y acuíferos.

Metales como el cadmio y el plomo pueden persistir por décadas, bioacumularse en peces y, en consecuencia, entrar a la cadena alimentaria humana.

En tiraderos es común la quema para recuperar cobre. Al incendiarse, se contamina el aire, se generan problemas respiratorios en las comunidades cercanas y existe un riesgo potencial cancerígeno a largo plazo.

También hay riesgo de incendios y explosiones. Las baterías de litio son altamente reactivas, pueden incendiarse al perforarse o calentarse y generar incendios persistentes y tóxicos. Esto incrementa las emisiones de gases de efecto invernadero y los riesgos para recolectores informales.

No se queda atrás el impacto en la fauna, que va desde la ingestión accidental de piezas pequeñas, la bioacumulación de metales en aves y animales, hasta alteraciones reproductivas por disruptores endocrinos (retardantes bromados).

Además, se presenta una contribución indirecta al cambio climático debido a la liberación de carbono negro por quema, la pérdida de materiales valiosos (oro, cobre, tierras raras), lo que obliga a mayor extracción minera y un mayor impacto ambiental.

En México

En México hay comunidades afectadas por el manejo informal de residuos electrónicos. El problema suele estar asociado a desensamblaje manual sin protección, quema de cables para recuperar cobre, manejo inadecuado de baterías y tarjetas electrónicas, así como disposición en tiraderos a cielo abierto.

Algunas zonas donde se ha documentado esta problemática son dentro de la zona metropolitana del Valle de México, donde en barrios con actividad de reciclaje informal en CDMX y Estado de México se da recuperación manual de metales, quema de cables en espacios abiertos y exposición a plomo y emisiones tóxicas.

En Guadalajara, Jalisco, hay presencia de recicladores informales y centros de acopio no regulados, manejo inadecuado de tarjetas electrónicas y riesgo por liberación de retardantes bromados y metales pesados.

En Monterrey, Nuevo León, se dan actividades informales de valorización y problemas asociados a incendios y emisiones por quema de residuos.

En ciudades fronterizas como Tijuana y Ciudad Juárez, se ha asociado históricamente a la importación ilegal de electrónicos usados, desensamble informal y exportación parcial de materiales, así como manejo inadecuado de fracciones no valiosas.

Principales afectaciones documentadas

La calidad del aire resulta afectada por la quema de plásticos con retardantes bromados que emiten dioxinas y furanos, además de vapores de plomo y otros metales.

En cuanto a la contaminación del suelo, se da por el depósito de cenizas con metales pesados y la acumulación de componentes no reciclables.

Existe un riesgo para el agua subterránea debido a la lixiviación en tiraderos sin impermeabilización.

¿Qué porcentaje de materiales puede recuperarse realmente?

El porcentaje de materiales que puede recuperarse de los residuos electrónicos depende del tipo de aparato y del nivel tecnológico del proceso de reciclaje. Sin embargo, con tecnologías formales modernas se pueden recuperar entre 70% y 90% del peso total de muchos equipos.

En los grandes electrodomésticos, como refrigeradores y lavadoras, la recuperación puede alcanzar entre 85% y 95%. En el caso de computadoras y laptops, el porcentaje se sitúa entre 75% y 85%, mientras que en televisores LCD o LED oscila entre 70% y 85%.

Los teléfonos celulares presentan una recuperación aproximada de entre 70% y 80% en términos de peso. Finalmente, las lámparas fluorescentes tienen un potencial de recuperación menor, de entre 60% y 80%, debido a la complejidad de sus componentes y a la presencia de sustancias peligrosas.

¿Qué materiales se recuperan?

En el reciclaje se pueden recuperar diversos materiales. Los más abundantes son los metales ferrosos, como hierro y acero, que constituyen la fracción mayoritaria y tienen una tasa de recuperación superior al 95%.

También se recuperan metales no ferrosos, como cobre, aluminio y zinc, cuya recuperación puede ser alta cuando existe una adecuada separación de los componentes. Además, aunque en menor proporción, se encuentran metales preciosos como oro, plata y paladio, presentes principalmente en celulares y tarjetas electrónicas.

Los plásticos también pueden recuperarse de forma parcial; sin embargo, su aprovechamiento se ve limitado por la presencia de mezclas con retardantes de flama bromados.

En términos generales, el potencial técnico máximo de recuperación se estima entre 85% y 90%. No obstante, en países con sistemas desarrollados la recuperación real oscila entre 60% y 75%, mientras que en México es menor debido a la baja cobertura de sistemas formales y al predominio del sector informal.

Caso específico: celulares

En el caso de los teléfonos móviles, un dispositivo típico contiene aproximadamente 40% de metales, 30% de plásticos, 15% de vidrio y cerámicos, y 15% de otros materiales. Aunque puede incluir más de 60 elementos químicos distintos, la masa recuperable económicamente suele situarse entre 70% y 80%. Sin embargo, la recuperación de tierras raras sigue siendo limitada a nivel mundial.

¿Qué tan viable es reparar en lugar de reemplazar?

Reparar los aparatos eléctricos y electrónicos en lugar de reemplazarlos suele ser técnica, económica y ambientalmente viable en muchos casos, aunque depende del tipo de equipo, la disponibilidad de refacciones, el costo de la reparación y la obsolescencia tecnológica.

Desde el punto de vista técnico, muchas fallas se deben a componentes específicos que pueden sustituirse con relativa facilidad. En electrodomésticos como lavadoras, refrigeradores o licuadoras, es posible cambiar motores, tarjetas electrónicas, termostatos o cables.

En equipos electrónicos como televisores y computadoras, se pueden reemplazar fuentes de poder, pantallas, baterías o discos duros. En teléfonos móviles, las reparaciones más comunes incluyen batería, pantalla o puerto de carga.

Estas intervenciones pueden extender la vida útil de los equipos entre tres y diez años. No obstante, existen limitaciones importantes, como diseños con componentes sellados o pegados, falta de manuales técnicos y escasez de refacciones.

En términos económicos, la reparación resulta viable cuando su costo es menor al de adquirir un equipo nuevo. Como regla general, se considera conveniente cuando el gasto representa menos del 50% del valor del dispositivo.

Desde la perspectiva ambiental, reparar reduce la generación de residuos electrónicos, disminuye la extracción de minerales críticos como cobre, litio o cobalto, y evita emisiones asociadas a la fabricación de nuevos equipos.

Sin embargo, existen barreras que dificultan esta práctica, como la obsolescencia programada, la falta de refacciones originales, el diseño no reparable y una cultura de consumo orientada al reemplazo.

En México, la reparación tiene un papel importante gracias a un amplio sector informal de talleres de electrónicos y electrodomésticos, lo que contribuye a retrasar la generación de residuos, que supera 1.2 millones de toneladas anuales. No obstante, persisten desafíos relacionados con la disponibilidad de refacciones y el acceso a información técnica especializada.

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Colaboración científica sino-mexicana en desarrollo de sensores para monitorear estructuras y analizar suelos

Fernando Velázquez Carreón, investigador doctoral en ingeniería eléctrica del Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología (ICAT) de la UNAM, publicó un artículo de investigación científica en colaboración con investigadores de la Universidad Tecnológica de Dongguan (DGUT), China, sobre el desarrollo de un prototipo de sensores a base de fibra óptica que permiten monitorear grandes estructuras como puentes, vibraciones en edificios, y análisis de suelos. para prevenir riesgos de fallas estructurales.

Los resultados se publicaron en Measurement, revista de la Confederación Internacional de Metrología (Journal of the International Measurement Confederation), la publicación de mayor referencia en el campo de la medición e instrumentación científica y tecnológica.

El artículo fue publicado en coautoría con Gabriel Eduardo Sandoval-Romero, investigador del ICAT-UNAM y tutor doctoral de Velázquez Carreón. Del lado chino, participaron los investigadores de la Escuela de Ingeniería Electrónica e Inteligencia de la DGUT: Kuikui Guo y Hongcheng Wang, autores de correspondencia del artículo, junto con Ye Liu, Yadong Wei y Yawei Hu. 

Esta colaboración es un ejemplo del potencial de la colaboración científica sino-mexicana y es resultado de la estancia semestral que, en 2025, Velázquez Carreón realizó como candidato a doctor por la UNAM en la Universidad Tecnológica de Dongguan, ubicada en la provincia de Guangdong. 

La UNAM y DGUT tienen un convenio de co-dirección de tesis doctoral. Aunque Velázquez Carreón no participó directamente en dicho programa, gracias a las gestiones de Hongcheng Wang, profesor de la DGUT, Eduardo Sandoval-Romero, investigador del ICAT, así como al respaldo de la Sede de la UNAM en China, fue posible su estancia en China.

¿Qué problema resuelve esta investigación?

Un puente de gran tamaño, o un edificio ubicado en una zona sísmica. Todas estas estructuras «hablan» a través de vibraciones sutiles: movimientos mínimos que, si se detectan a tiempo, pueden advertirle a los ingenieros que algo requiere atención antes de que ocurra una falla grave. El problema es que los equipos capaces de escuchar esas señales han sido históricamente costosos, voluminosos y difíciles de instalar en múltiples puntos al mismo tiempo.

Esto es precisamente lo que esta investigación aporta al campo. El equipo UNAM-DGUT diseñó sensores basados en fibra óptica integrados en estructuras impresas en 3D, materiales accesibles y de bajo costo, lo que abre la puerta a instalar redes enteras de sensores distribuidos a lo largo de un puente, un ducto o una zona geológica, para monitorear vibraciones en tiempo real y de forma continua.

La tecnología: rejillas Bragg y estructuras tipo puente

El proyecto se centra en el desarrollo de sensores de vibración de baja frecuencia basados en rejillas Bragg (FBG). Estos dispositivos utilizan fibra óptica para detectar minúsculas variaciones en la longitud de onda de la luz reflejada, cambios que se producen cuando una estructura experimenta deformaciones mecánicas. La clave del diseño está en integrar estas fibras en estructuras flexibles tipo puente fabricadas mediante impresión 3D, que actúan como amplificadores mecánicos del movimiento.

En los laboratorios de DGUT, Velázquez Carreón tuvo acceso a sistemas de microfabricación con láser de femtosegundo, una tecnología de escritura directa que permite inscribir las rejillas Bragg con precisión nanométrica sobre la fibra óptica, anteriormente disponible solo en dispositivos comerciales de alto costo.

«En DGUT trabajamos con sistemas de microfabricación avanzados para dispositivos de fibra, lo que me ha permitido profundizar en nuevas técnicas que complementan y amplían mis conocimientos previos.» — Fernando Velázquez Carreón, investigador doctoral del ICAT-UNAM

El artículo presenta un prototipo con seis variaciones, diseñado para detectar vibraciones lentas y suaves, que el ojo humano no puede ver pero que, acumuladas con el tiempo, pueden advertir que algo está fallando. El estudio del prototipo se realizó con un enfoque geométrico y estadístico, para la optimización de la respuesta ante bajas frecuencias y aceleraciones.

Los dispositivos respondieron de forma consistente y predecible, sin confundirse con vibraciones provenientes de otras direcciones.

De China a México: aplicaciones en edificios, puentes y suelos

Velázquez Carreón planea llevar estos avances de regreso a México para desarrollar sistemas de monitoreo en ductos de petróleo y gas, capaces de analizar vibraciones, temperaturas y aceleraciones en tiempo real, contribuyendo a la prevención de fallas y al mantenimiento predictivo de infraestructura crítica.

En lugar de revisar una estructura de vez en cuando, o esperar a que el daño sea visible, esta tecnología permitiría tener «oídos» permanentes colocados en los puntos más críticos de la infraestructura, capaces de detectar desde los primeros síntomas de deterioro hasta actividad sísmica de baja intensidad. El resultado es una herramienta con potencial real para proteger vidas, reducir costos de mantenimiento y anticiparse a desastres en sectores tan estratégicos como la industria energética, la ingeniería civil y la gestión de riesgos geológicos.

Perfil del investigador

Velázquez Carreón obtuvo su grado de doctor en enero de este año y actualmente se encuentra realizando un posdoctorado en la UNAM. Estudió su licenciatura en Física y la maestría en Ingeniería (Instrumentación) también en la UNAM. En 2019 realizó una estancia en el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), donde colaboró en la fabricación de un detector de fibra óptica para el monitoreo de colisiones de partículas en el experimento ALICE. Cuenta con publicaciones indexadas y participaciones en conferencias nacionales e internacionales.

La colaboración UNAM-DGUT como plataforma de innovación

El artículo, firmado en conjunto por investigadores de ambas instituciones, es una muestra del potencial de la colaboración científica sino-mexicana y un incentivo para impulsar alianzas estratégicas entre instituciones educativas de ambos países. Velázquez Carreón invita a otros estudiantes a considerar estancias de investigación en China, destacando sus avances tecnológicos y su creciente apertura hacia la colaboración internacional. El artículo se puede consultar en: Velázquez-Carreón, F., Guo, K., Wang, H., Liu, Y., Wei, Y., Hu, Y., & Sandoval-Romero, G.E. (2026). Statistical modeling and performance characterization of bridge-type FBG sensors for low-frequency vibration measurement. Measurement, 266, 120435. https://doi.org/10.1016/j.measurement.2026.120435

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Katia Itzel García, de la UNAM al arbitraje mundialista

Katia Itzel García Mendoza, alumna de la Facultad de Derecho y egresada de la Licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue designada por la FIFA como una de las 52 personas que integrarán el cuerpo arbitral de la Copa Mundial de 2026, que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá.

Con este nombramiento, se convertirá en la primera árbitra central mexicana en participar en un Mundial varonil, y en la cuarta mujer en la historia en desempeñar esa función en la máxima competencia del futbol internacional.

Antes que ella, solo tres árbitras centrales han dirigido partidos en esta categoría: la francesa Stéphanie Frappart, la ruandesa Salima Mukasanga y la japonesa Yoshimi Yamashita, quienes participaron en la Copa del Mundo de Qatar 2022.

En el continente americano, la presencia femenina en ese torneo se había dado previamente a través de árbitras asistentes, como la brasileña Neuza Back y la mexicana Karen Díaz.

“Es una gran alegría poder formar parte del equipo de árbitros que estará en el Mundial y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad”, expresó García Mendoza durante un encuentro con estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, realizado horas antes de que se diera a conocer la lista oficial.

La egresada universitaria también señaló que su presencia en el torneo internacional es resultado de un proceso colectivo dentro del arbitraje. “Represento el espacio que muchas árbitras abrieron para nosotras, y espero que esto sea un espacio todavía más grande para las que vienen atrás”, afirmó.

Durante esa misma charla, explicó que el arbitraje implica una toma constante de decisiones, en la que convergen elementos del derecho y de la ciencia política. “La política trata de tomar decisiones de acuerdo con los escenarios que tiene enfrente. En un partido tienes dos equipos que buscan ganar, dos esferas que compiten, y el árbitro debe aplicar la reglamentación para que esa disputa se dé dentro de la legalidad”, indicó.

Además de la preparación teórica, la exigencia física es un componente central de esta labor. Una árbitra o árbitro recorre en promedio 11.5 kilómetros por partido, en un contexto que demanda precisión, resistencia y capacidad de interpretación de las reglas en tiempo real.

García Mendoza también destacó la evolución del arbitraje femenino en México. Cuando inició su carrera, había alrededor de 30 árbitras profesionales en el país; actualmente son más de 100, aunque todavía representan menos del 10 por ciento del total.

“Quiero que niñas, niños y jóvenes vean en el arbitraje una figura distinta, una forma más de vivir el futbol”, señaló.

A dos años de la Copa Mundial de 2026, que tendrá como sedes a México, Estados Unidos y Canadá, la árbitra consideró que el país está preparado para recibir el torneo, aunque reconoció que existen aspectos por atender. “El momento de mostrarnos al mundo siempre va a ser muy positivo”, concluyó.