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CON NANOTECNOLOGÍA, INVESTIGADORA DE LA UNAM DESCONTAMINA EL AGUA

Con magnetismo y nanotecnología, un grupo de estudiantes de la licenciatura en Química de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán de la UNAM, liderados por la doctora Yolanda Vargas, han logrado patentar un desarrollo que permite descontaminar el agua e, incluso, recuperar materiales que la contaminan como el petróleo. Este trabajo permitiría, además, reducir los costos ambientales de los derrames en el mar. Esta es la historia.

• En la FES Cuautitlán, Yolanda Marina Vargas Rodríguez lidera el grupo de investigadores que desarrolla esta innovación

• Rescata el hidrocarburo de derrames en plataformas y barcos; en 2021 logró una patente por esta tecnología

A partir del desarrollo de nanotubos de un mineral de arcilla, llamado haloisita, y de un mineral que genera magnetismo, de nombre magnetita, investigadores de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, encabezados por Yolanda Marina Vargas Rodríguez, logran adsorber contaminantes del agua.

Entre ellos bacterias, sustancias radiactivas, virus, parásitos, fertilizantes, pesticidas, fármacos, nitratos, fosfatos, plásticos y desechos fecales. En ocasiones, es difícil detectarlos porque estos elementos no siempre tiñen el líquido.

Vargas Rodríguez, responsable del Laboratorio 11 “Nanomateriales y Catálisis”, de la Unidad de Investigación Multidisciplinaria (UIM), de esa entidad académica, tiene la responsabilidad de contribuir a reducir la polución de cuerpos de agua.

Hace más de ocho años inició el desarrollo de diversas estrategias. Al principio empleó nanotubos de haloisita(NTHs) para atraer y retener sustancias dañinas de las residuales, los cuales llevan a cabo este proceso de manera natural.

Este proyecto surgió con la idea de aplicarse en la industria textil, como un filtro para limpiar las grandes cantidades del líquido. “Se coloca directamente en la cisterna y luego se recupera debajo de ella”, explicó. Por sus características, esta tecnología también puede beneficiar a las industrias farmacoquímicas y a los hospitales, pues ya se encuentra lista para su uso inmediato.

Con el objetivo de explotar las bondades de este mineral, recientemente la universitaria orientó este desarrollo a la recuperación de petróleo del mar: derrames de las plataformas, de los barcos o de algún accidente, entre otros. Luego de una investigación exhaustiva, descubrió que lo más adecuado para ello es emplear materiales magnéticos, con la idea de hacer componentes más benignos, como la magnetita que no contamina. De este modo, decidió agregarla a los nanotubos de haloisita, porque se adiciona a la mancha de petróleo y lo recupera.

La universitaria explicó que existen tres opciones para rescatar los hidrocarburos: usar tensoactivos (un detergente que se disuelve, pero quedan burbujas en el mar); quemarlo (provocaría mayor contaminación ambiental por las partículas de CO2, azufre, etcétera); y, la más viable, la recuperación magnética.

Con ese propósito ideó un soporte para la magnetita, pues no quería mezclarla con los nanotubos de haloisita debido a que ambos adsorben; sin embargo, al jalarla de los nanotubos se quedaría en el agua, contaminando. Por eso, creó un nanocomposito (material con propiedades singulares) y lo evaluaron con los diferentes tipos de petróleo que hay en el país.

Lo agregó como polvo, formó un ferrofluido y luego aplicó el campo magnético. El resultado fue que con los hidrocarburos más viscosos (los más difíciles de recuperar) funcionó mejor, “permite recoger la mancha, el petróleo se extiende mucho, la va recogiendo y la podemos ir desplazando hacia donde lo vamos a recuperar”, explicó la académica.

En un inicio, evaluó la magnetita con nanotubos de carbono, pero su síntesis resultó compleja y cara; en contraste, con la haloisita se redujeron los costos, pues ambos son naturales. La magnetita es un material superparamagnético, lo que significa que una vez que se le quita el imán deja de ser magnético y, gracias a esta característica, se puede recuperar el combustible.

Cabe destacar que cuando este se recobra se puede reutilizar, ya que se emplea poco material magnético y, aunque queden algunos residuos, permanecen en los asfaltenos (compuestos químicos orgánicos del hidrocarburo crudo), lo cual le genera modificaciones. Por tanto, es factible procesarlo o destilarlo.

Esta línea de investigación fue desarrollada para beneficiar al medio ambiente y dar solución a algunos de los problemas que se presentan con los derrames marítimos del carburante. En la actualidad, lo común es agregar tensoactivos, que permanecen y repercuten en la cadena alimentaria, pues los peces lo ingieren y después llega al consumo humano.

También, perjudica o acaba con la vida de los animales que se zambullen o salen a la superficie, porque se les adhiere y obstruye sus vías respiratorias. Además, también puede causar daños irreversibles en la flora y fauna.

Debido a los importantes alcances de este proyecto, la académica trabajó por cuatro años para obtener la patente, que logró en 2021 y quedó registrada con el nombre de “Nanocomposito magnético, su proceso de síntesis y proceso de recuperación de petróleo o aceites de cuerpo de agua usando dicho nanocomposito”.

En esta línea de investigación también colaboran Adolfo Obaya Valdivia y Guadalupe Iveth Vargas Rodríguez, académicos de la FES Cuautitlán; José Álvaro Chávez Carvayar, del Instituto de Investigaciones en Materiales; y además cuentan con el apoyo del Instituto de Física de la Universidad Nacional.

ASÍ SE IMAGINABA EL FUTURO EL MURALISTA ARNOLD BELKIN HACE 30 AÑOS EN LA UNAM

En 1990, el pintor canadiense Arnold Belkin, junto con un grupo de mujeres estudiantes, creó «Inventando el futuro», un mural que plasma la importancia de la ciencia y la ingeniería en México.

Un recorrido visual que va desde la pirámide de Teotihuacán hasta las invenciones futurísticas, y que también sirve de inspiración para quienes visitan la biblioteca Enzo Levi en el Posgrado de Ingeniería de la UNAM.

En 1990, con el patrocinio de la Sociedad de Exalumnos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional (en particular de la Generación 1954), así como de la Asociación de Ingenieros Universitarios Mecánicos Electricistas y del Colegio de Ingenieros Civiles de México, AC, el artista plástico mexicano de origen canadiense Arnold Belkin pintó su mural Inventando el futuro en uno de los muros interiores de la Biblioteca Enzo Levi, de la División de Estudios de Posgrado de la mencionada instancia académica, en Ciudad Universitaria.

Inventando el futuro corresponde a la última etapa de la producción de Belkin, quien dos años más tarde moriría en Ciudad de México y, si no me falla la memoria, es el antepenúltimo gran mural de alrededor de 30 que hizo”, dice Luis Vargas Santiago, del Instituto de Investigaciones Estéticas.

De acuerdo con el especialista, la idea de los patrocinadores era regalarle a su facultad un mural que resaltara el papel que ha tenido la ingeniería en la historia de la humanidad.

“Se llama Inventando el futuro porque muestra la capacidad visionaria de la ingeniería para mejorar las condiciones de vida de las personas”, agrega.

Con base en alegorías

Elaborado con base en alegorías, este mural tiene dos niveles: uno superior y otro inferior, en los cuales se registran cuatro grandes momentos de la historia marcados por figuras que representan los cuatro elementos de la naturaleza: la tierra, el fuego, el agua y el aire.

“En primer lugar, como representante de la tierra, hay un agrimensor viendo a través de su herramienta cómo se pueden trazar caminos; después, como representante del fuego, un Prometeo; a continuación, como representante del agua, una especie de androide abriendo, delante de unas tuberías, una válvula de lo que parece una presa hidráulica, y, finalmente, como representante del aire, un personaje alado conectado a una serie de invenciones satelitales”, señala.

Un segundo nivel de información se asocia a momentos históricos en los que la ingeniería ha contribuido definitoriamente para que la humanidad avance.

“En éste se aprecian la estructura de la Pirámide del Sol, en Teotihuacan, que nos recuerda la importancia de la ingeniería para las civilizaciones mesoamericanas; una representación del Palacio de Minería, que es donde surgió la primera escuela de ingeniería de la UNAM, vinculada a la explotación de minas; el Puente Tampico, construido en 1988; y los proyectos de los satélites Morelos, que México lanzó al espacio en 1985. Por supuesto, cada una de estas obras y de estos proyectos se relaciona con los mismos elementos: la pirámide del Sol, con la tierra; el Palacio de Minería, con el fuego; el Puente Tampico, con el agua; y los satélites Morelos, con el aire”, apunta Vargas Santiago.

Un tercer nivel de información tiene que ver con los seres humanos que hacen posible o, bien, operan estos inventos tecnológicos de la ingeniería.

“En este nivel se observan dos personas usando computadoras, otra controlando un circuito eléctrico, otra más impartiendo una cátedra (en referencia a las labores de la Facultad de Ingeniería), una mujer (la única) manipulando los controles de una grúa, un individuo frente a un mapa, otro con un teléfono, otro más operando un satélite en un monitor, un estudiante tomando clases y, por último, alguien con una antena. Sin duda, el elemento que más se conecta con el público es el estudiante que toma clases, pues el mural se localiza en una biblioteca y ésta es visitada, sobre todo, por estudiantes… En pocas palabras, la temática de este mural aborda los cuatro elementos de la naturaleza y los avances más notables de la ingeniería en sus ramas mecánica, hidráulica, civil y eléctrica”, afirma Vargas Santiago.

Superficies heladas

A partir de su práctica pedagógica en el Taller de Perfeccionamiento y Producción de Mural, que fundó en la década de los 80 del siglo pasado en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) de la Universidad Nacional, hoy Facultad de Artes y Diseño, Belkin se convirtió en el último gran innovador o, si se quiere, en el refundador del muralismo (en la década de los 50 había sido ayudante de David Alfaro Siqueiros).

“En esa época empezó a pensar en cómo se podía rescatar y reinventar el muralismo cuando éste estaba llegando quizá a su ocaso o ya no era un arte con la fuerza necesaria para representar la historia y la política que tuvo en la posrevolución”, comenta el investigador universitario.

En dicho taller, donde llegó a ser uno de los profesores más populares y carismáticos de la ENAP, Belkin creó un método pedagógico y un modelo para pintar murales con relativa rapidez y a un bajo costo.

Un producto de este modelo es Inventando el futuro. El artista plástico nacido en Calgary, Canadá, en 1930, lo concluyó en sólo seis meses, con la colaboración de cuatro de sus alumnas: Maribel Avilés, Leonora González, Susanne Junge y Patricia Quijano, quien posteriormente sería su última pareja y esposa.

“En su elaboración, Belkin usó pintura sintética de resina, la famosa politec, que aplicó con diferentes técnicas, pero sobre todo con un aerógrafo. Por eso, es que vemos superficies tan heladas… Un aspecto interesante de Inventando el futuro es que pertenece a la etapa en la que Belkin comenzó a ser más optimista con respecto a lo que la ciencia, la tecnología y la cultura podían hacer por la humanidad. Es un mural que refleja colores mucho más intensos, alegres. Además, llama la atención que lo haya realizado en una universidad pública, donde se construyen los proyectos de renovación en términos de infraestructura y tecnología para el país. Creo que por ahí iba un poco la apuesta de Belkin”, indica Vargas Santiago.

Pintado en un muro falso de triplay de cedro, cubierto con sellador acrílico y montado en un bastidor de madera, este mural de 42 metros cuadrados fue inaugurado el 14 de septiembre de 1990, con la presencia de José Sarukhán Kermez, entonces rector de la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Cátedra SHCP 2022

Signan la UNAM y el Estado Vaticano Carta de Intención sobre el Códice De la Cruz-Badiano

SIGNAN LA UNAM Y EL ESTADO VATICANO CARTA DE INTENCIÓN SOBRE EL CÓDICE DE LA CRUZ-BADIANO

La Universidad Nacional Autónoma de México, a través de la Facultad de Medicina (FM), y el Estado Vaticano signaron una Carta de Intención para colaborar en la promoción de esfuerzos conjuntos en pro del contenido y aporte del Códice De la Cruz-Badiano, considerado el texto más antiguo de Medicina escrito en América, el cual data de 1552.
En el Palacio de la Escuela de Medicina, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, Germán Enrique Fajardo Dolci, director de la FM, firmó a nombre de la Universidad Nacional, y en representación del Vaticano el señor Arzobispo de León, Alfonso Cortés; y como testigos de honor el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, y Marcelo Ebrard Casaubon, Secretario de Relaciones Exteriores.
El acto se realizó en el contexto del Encuentro Académico y Conmemorativo: “Laicidad abierta y libertad religiosa, una visión contemporánea”, como parte del XXX Aniversario del Restablecimiento de Relaciones Diplomáticas entre el Estado Mexicano y la Santa Sede.

El jazz mexicano busca abrirse espacio en las aulas

Para la mayoría de los jazzistas mexicanos este es un género que se aprende de oído, y no por falta de interés académico o por mera vocación lírica, sino porque en México son muy pocas las escuelas y conservatorios que lo enseñan.

Sin embargo, cada vez hay más profesores y alumnos decididos a profesionalizar el jazz y a abrirle espacio en las aulas, como explica Rosino Serrano, profesor de la Facultad de Música de la UNAM, a propósito del Día Internacional del Jazz, celebrado el 30 de abril.

“ ¿A qué huele el jazz en México?, sobre todo a pan y madrugada”, respondió en alguna ocasión el músico y escritor Alain Derbez, aludiendo a esa confusa franja de tiempo en la que nadie sabe si es demasiado temprano o si es tarde de más. Algo parecido podría decirse de la situación del jazz en el país, pues aunque dicho género musical llegó muy pronto a nuestra tierra –hace más un siglo, según testimonian diarios de la época–, hemos demorado mucho en profesionalizarlo, al menos en las academias.

“Existe esta idea de que lo jazzístico se transmite por tradición oral y se aprende de oído, pero a mediados del siglo XX comenzó a formalizarse su educación y a enseñarse en las aulas, esto fue en Estados Unidos. El resultado es que hoy, en las escuelas de música y los conservatorios más importantes del mundo, se ofrecen desde licenciaturas hasta doctorados en el área. En México arrastramos un rezago de seis décadas”, señala el profesor Rosino Serrano, de la Facultad de Música (FaM).

La razón de tal retraso puede achacársele a prejuicios recurrentes, los cuales, de tan viejos, aparecen en textos de hace 101 años, como puede leerse en una nota del periódico El Universal del 20 de noviembre de 1921 que lleva por título “La invasión del jazz”, y en la que el compositor Miguel Lerdo de Tejada –no confundir con el político juarista– denunciaba: “Esa infame música es ahora la emperatriz en todas partes. Es una locura de desonido (sic), de desafinaciones. El éxito del jazz consiste en tocar mal”.

Ha pasado más de un siglo desde aquella entrevista, y Rosino Serrano ha llegado a escuchar cómo aún hay quienes repiten tales argumentos para evitar la entrada del jazz a las academias de México. “Quien dice música culta, ¿supone que hay otra inculta? ¿Qué algo sea popular implica que lo otro es impopular? Si alguien viene a decirme que el jazz es inculto lo siento, no es así. Estamos ante un lenguaje muy sofisticado que constituye una de las más altas expresiones de la cultura y arte contemporáneos”.

Pese a su lento avance, hoy México cuenta con sitios donde puede estudiarse jazz a nivel licenciatura y con reconocimiento oficial (la Escuela Superior de Música y las universidades Veracruzana y de Ciencias y Artes de Chiapas), aunque, a decir del universitario y nominado al Grammy Latino, son muy pocos y, definitivamente, en este listado debe estar la UNAM.

A fin de enmendar tal situación, en 2018 Rosino Serrano logró que en la FaM se impartiera la asignatura Armonía del Jazz, la primera materia vinculada a este género en la historia de la Universidad Nacional. “La respuesta del estudiantado ha sido impresionante y tenemos en preparación un taller en forma de diplomado”. El compositor espera que esto sea el antecedente para, pronto, tener una licenciatura del género en la Facultad. “En las universidades mexicanas debe tocarse y escucharse más jazz”.

Aunque esta música es tan diversa que es complicado identificar parentescos entre variantes de la misma familia, sí hay elementos que dan unidad, como explicó en cierta ocasión el historiador de la música Ashley Kahn. “Si existe una palabra que exprese exactamente la característica que define todos sus estilos, ésa es improvisación: su espíritu es la invención espontánea”.

Para Rosino Serrano no hay duda de que prepararse en este género ofrece una serie de habilidades musicales que no brinda una formación académica tradicional. “Abre ventanas profesionales en diversos ámbitos, como puede ser la música aplicada al cine, televisión, artes escénicas o a la producción discográfica. Además, con frecuencia los músicos de conservatorio no saben tocar de oído y mucho menos pueden improvisar”.

Improvisación

José Lugo es saxofonista en el grupo Black Bop Quartet, y tiene muy claro cómo incursionar en lo jazzístico cambió su percepción de su entorno. “Para mí todo empezó con un disco de Charles Mingus, el Blues & Roots. En esa grabación hay una pieza llamada Moanin que para mí fue como asomarme a un mundo nuevo. Mi formación inicial fue más bien clásica y después toqué en grupos de rock y ska; tras oír a Mingus supe que lo mío era el jazz”.

Sobre los extras que su formación jazzística le ha dado, Lugo menciona que las herramientas adquiridas con el género le han permitido desde acompañar en el escenario a artistas de cierto renombre y replantear sus estrategias docentes (ello en su faceta de maestro) hasta musicalizar obras teatrales infantiles; sin embargo, para él lo más destacable es la posibilidad de experimentar con dimensiones sonoras a las que antes no tenía acceso.

Un caso similar es el de Ezequiel González, quien se formó como pianista clásico en la FaM y ahora es compañero de banda de José, quien aunque se inició en el jazz copiando lo que hacían otros, ahora quiere llevar parte de lo aprendido a su carrera. “Mi tesis de licenciatura quizá sea sobre cómo en la llamada música clásica sí es factible improvisar”.

Por esta capacidad de tomar elementos de aquí y allá, amalgamarlos y hacer que, pese a todo pronóstico, juntos tengan sentido, Eugenio Toussaint definía al jazz mexicano como “un bicho raro”. ¿Eugenio decía eso?, remata entre risas Rosino Serrano, “es posible, ¡para bichos raros los jazzistas!”.

 

Con arte y deporte, UNAM prepara a futuras y futuros pumitas

 


Carla vio una película de Star Wars y así supo que lo suyo era la esgrima. Emiliano entró a practicar preballet y se dio cuenta de lo mucho que le ayudaba para su salud.

Estas son algunas historias de pumitas que aprovechan la oferta infantil de la UNAM para desarrollar la garra universitaria que los acompañará toda la vida.

La niñez es la etapa de la vida de la que se conservan más recuerdos, pero también es la edad en que se transmiten enseñanzas, valores y experiencias que marcan la vida adulta. Por ello, a través de la música, la danza, la esgrima o la natación, la UNAM busca desarrollar las habilidades artísticas y deportivas de la infancia.

Najla Reyes, Carla González, Danna Vergara y Emiliano Aragón son niños entre 8 y 13 años que aún sin estar matriculados forman parte de la comunidad universitaria.

“La música es una manera de expresar todas las emociones que uno siente”, afirmó Najla, quien con 13 años es alumna del Ciclo de Iniciación Musical (CIM) de la Facultad de Música (FaM). Se trata de una oferta educativa disponible en la UNAM desde 1969 y recibe a niños de entre seis   y 14 años para iniciarse en la formación musical, instrumental y coro.

Gabriela Ramírez Archundia, jefa del departamento del CIM, explicó que este programa surgió para nivelar las carencias de formación artística existentes en el sistema educativo, dotar de conocimientos previos a los que aspiren a tener una carrera musical y, a la vez, para estimular a los estudiantes en su estudio formal.

La también académica de la FaM consideró que la formación artística debería ser obligatoria en el sistema educativo. “Sí es importante que los niños aprendan matemáticas, gramática, español, pero el área artística es el desarrollo de su educación emocional y su sensibilidad, es el lado humano que tenemos todos”.

Najla inició sus primeras clases a los cinco años, quiere ser  pianista y el CIM representa su oportunidad para lograrlo, pero también ha sido un espacio de inspiración y terapia, ya que compuso una pieza como homenaje tras la pérdida de su papá, víctima de la Covid-19 en 2021, la cual  tituló “El amor de un padre”.

Para la talentosa niña, la música fue la salvación para superar ese duro golpe, “me encanta tocar el piano, cuando lo toco como que me transporto a otra dimensión. A través de la música puedes enseñar todo lo que tienes y al mismo tiempo no decir nada”, aseguró.

Carla González, Danna Vergara y Emiliano Aragón forman parte de las y los pumitas que prefieren los retos físicos, a través de la esgrima y el pre-ballet dejan atrás las inseguridades y vencen sus propios miedos; les gusta explorar y aventurarse a lo desconocido. Así es la esencia de los niños: “siempre me gustó hacer deporte y el esgrima. Desde que vi Star Wars dije wow, yo quiero tener uno de ésos, y el deporte que más se parecía era la esgrima, entonces aquí estoy”.

Carla es parte de los niños que integran los programas de extensión de la UNAM, que incluyen disciplinas como esgrima, futbol americano, futbol soccer,  gimnasia, rugby, tiro con arco, basquetbol, flag femenil y ajedrez, con las cuales se promueve el trabajo en equipo, la actividad física en beneficio de la salud, la cultura del autocuidado, así como la convivencia y la socialización en los infantes.

Marco Antonio Jerónimo, entrenador del equipo de esgrima de esta casa de estudios, aseguró que la práctica de un deporte debe ser básica en la vida de los niños, ya que los ayuda a desarrollar habilidades mentales, físicas, psicológicas y sociales.

Por otro lado, con las actividades artísticas como la danza también logran este desarrollo de las habilidades, ya que son una herramienta para la vida, así lo considera Kenia Noriega, jefa del área de actividades académicas de Danza UNAM, “los convierte en seres humanos mucho más integrales”.

Danna Vergara y Emiliano Aragón forman parte de los Talleres Libres y Recreativos que ofrece la UNAM con disciplinas como ballet, pre-ballet, pre clásico, hip-hop, contrología y jazz, así como danzas árabe, contemporánea y barrocas. “Siento que mi vida es más divertida haciendo algo, en este caso bailar”, aseguró Danna.

Pero los beneficios también son físicos, ya que adquieren una mejor condición y adaptación del cuerpo, como le pasó a Emiliano: “yo me quería meter al parkour y mi papá me dijo que era mejor iniciar con otra cosa; entonces empecé con el pre-ballet y no me arrepiento de eso porque me he puesto más fuerte; antes tenía el pie plano y ahora ya lo tengo bien”.

Con motivo del Día del Niño, la UNAM realizará este 30 de abril de las 9:30 a las 15:00 horas el “Festival de la niñez por un futuro sustentable”, en Las Islas de Ciudad Universitaria, en donde habrá oferta de talleres, actividades lúdicas, conciertos,  espectáculos y venta de libros.

Rigoberta Menchú, en la UNAM: ninguna guerra es justificable

 

“Ninguna guerra es justificable; es sinónimo de muerte, donde bloques hegemónicos y minorías obtienen ventajas, beneficios, poder político y económico, con altos costos para la humanidad”, afirmó la Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú Tum, en la UNAM.
En la ceremonia donde el rector de la Universidad Nacional, Enrique Graue Wiechers, le entregó un reconocimiento con motivo de los 30 años de haber sido laureada con el Premio Nobel de la Paz, la defensora de los pueblos indígenas afirmó que ante todo conflicto declarado debemos insistir en las vías del diálogo y la negociación para su solución pacífica.
“Hoy es urgente fortalecer nuestro mandato en acciones positivas y propositivas, especialmente cuando el peligro de una nueva guerra mundial ensombrece y compromete nuestro futuro de paz y convivencia social”, expresó Menchú.

Revisan en genes causas de la obesidad en el mexicano

 

La cultura y el medio ambiente se combinan para la mala toma de decisiones del mexicano respecto a su alimentación y malos hábitos, que lo conducen a la obesidad, explicaron investigadores de la UNAM y de otras instituciones de educación superior que desarrollan el proyecto “CONDUCTOME: El estudio de la conducta detrás de la obesidad”.
En conferencia de prensa a distancia, el investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la Universidad Nacional, Christopher R. Stephens, detalló que el estudio ofrece una nueva forma de abordar la problemática de este padecimiento y las enfermedades metabólicas, pues el punto central son las elecciones relacionadas con el sobreconsumo, sedentarismo y todo aquello que afecta a la salud.
De 2014 a la fecha los expertos han reunido información de cuatro mil participantes, la mayoría estudiantes de la UNAM, la Universidad Iberoamericana y la Universidad de Guanajuato, a quienes se dio seguimiento en su toma de decisiones respecto a los hábitos alimenticios y se monitoreó médicamente para respaldar los datos, comentó el experto del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3).

Cátedra Extraordinaria «Rigoberta Menchú»

Producir imágenes que antepongan la dignidad humana, responsabilidad de diseñadores

Durante los meses más críticos de la pandemia por la COVID-19 la cultura, las artes y los procesos sensibles fueron catalogados como actividades no esenciales; sin embargo, mostraron su importancia para la conciencia colectiva, afirma el director de la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la UNAM, Gerardo García Luna Martínez.
El doctor en Bellas Artes y especialista en Arte Urbano expuso que lo anterior quedó demostrado cuando alumnos de esta entidad académica rindieron un homenaje al personal de salud en murales plasmados en la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia (ENEO).
“Muchos sentían que su vocación no tenía ningún compromiso social, que habían elegido banalmente ser artistas o diseñadores, pero mientras pintaban el muro, la gente pasaba, les tocaba el claxon y los felicitaban; reivindicaron su trabajo, volvieron a ver que no solamente somos cosmetólogos de una sociedad de consumo, sino que en la imagen hay un proceso de reivindicación de la conciencia del existir”, asegura.

CONDUCTOME: El estudio de la conducta detrás de la obesidad

Nombran Unidad de Laboratorios Dr. Rafael Navarro González

 

Rafael Navarro González fue un excelente embajador de la ciencia y la tecnología, por lo que la Unidad que hoy lleva su nombre en el Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) tendrá gran impacto en los próximos 50 años, consideró el coordinador de la Investigación Científica de la UNAM, William Lee Alardín.
Rafael se fue hace un año, fue un duro golpe para quienes lo conocimos, pero lo que queda debe ser ejemplo, historia y visibilidad para los que vengan después. Las instituciones como esta se van creando con personas que acuden a donde había poco o nada; no es lo mismo llegar a trabajar que crear un nuevo laboratorio, expresó.
Al develar la placa de la Unidad de Laboratorios Dr. Rafael Navarro González, el astrónomo reconoció que el investigador universitario permitió identificar por qué es importante realizar ciencia básica y por qué es necesario seguir haciendo las preguntas más esenciales.

Disminuye el paludismo en México

 

De acuerdo con la Secretaría de Salud del gobierno federal, en la última década 24 entidades federativas no han registrado casos autóctonos y podrían ser certificadas como áreas libres de paludismo, entre ellas Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Durango y Estado de México.
Mientras que Nayarit, Tabasco y Quintana Roo tampoco tienen reportes en los últimos tres años, pero se mantienen como focos de transmisión residual. Cuatro más –Campeche, Chiapas, Chihuahua y Sinaloa– presentan transmisión activa.
Se estima que en 2020 el número de muertes en el mundo por este padecimiento fue de 627 mil, 95 por ciento de los casos y 96 por ciento de las defunciones se concentraron en África, de las cuales 80 por ciento correspondió a niños menores de cinco años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

El maltrato infantil se presenta, incluso, antes del nacimiento

De enero a julio de 2021, en México el tipo de violencia más ejercido en menores fue psicológica con 37.8 por ciento; seguida de la sexual, 29.6 por ciento; y física, 26.3 por ciento, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

El organismo aclara que no suma 100 por ciento, porque pueden presentarse varios tipos de agresión en un mismo individuo. Además, en ese periodo se registraron mil 427 asesinatos de menores; y hubo 373 mil 661 nacimientos de madres adolescentes, de ellas ocho mil 876 fueron menores de 14 años.

La Organización Mundial de la Salud informó que en el orbe hasta junio de 2020, una de cada cinco mujeres y uno de cada 13 hombres declararon haber sufrido abusos sexuales durante la infancia.

El maltrato infantil marca de por vida. Se muestra con un potencial daño a la salud física y mental de quien lo padece, es un problema global; sin embargo, es posible prevenirlo con un enfoque multisectorial, considera la académica de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, María Teresa Monjarás Rodríguez.

A propósito del 25 de abril, fecha en la que se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Maltrato Infantil, la especialista en primera infancia y edad preescolar deja en claro que esta etapa de la vida es importante en materia de prevención, para evitar que la afectación cause pérdida de la confianza y responsabilidad en los menores, incluso se replique por generaciones, modele adolescentes y adultos apáticos con conductas antisociales y depresivas.

“No obstante, el maltrato incluso está desde antes del nacimiento, a veces con comentarios machistas en culturas donde se fomenta la violencia, donde se dice ‘si es niño: ¡qué gusto!’, ‘si es niña, se acepta, pero bueno’; desde antes del nacimiento se violenta, o incluso cuando es un bebé que no fue planeado, ni deseado, también ya viene implícito un rechazo”, indica.

Para evitarlo, “hay que trabajar con políticas públicas que nos ayuden de manera integral, no solo a los psicólogos, sino a otros especialistas como médicos, abogados, psiquiatras, trabajadores sociales para laborar en conjunto y de manera interdisciplinaria”, acota Monjarás Rodríguez.

De otra manera, precisa, tendremos más problemas como sociedad; creo que se han manifestado, los vemos con la adolescencia actual, donde su aislamiento con la tecnología está presente.

Asimismo, tenemos que trabajar con los padres de familia, principalmente para poder instruirlos en qué es la agresión, cuáles son los tipos y cómo prevenirla.

De acuerdo con la especialista, “se sumó este factor de riesgo que fue la pandemia y que muchos familiares, ante la desesperación, recurrieron a golpes y conductas crueles. Las palabras se quedan grabadas, si nosotros queremos un infante sano, positivo y fortalecido, hay que emitir y mostrar mensajes positivos”.

Cuando analizamos la cadena generacional de un niño maltratado, corroboramos que no solo se trata de una etapa, el fenómeno va de generación en generación, por eso es importante trabajar con los menores a partir de un enfoque sistémico, con familiares, tíos, abuelos, para erradicar esa herencia cultural que aprendió a educar con gritos y golpes, enfatiza Monjarás Rodríguez.

Transparenta la UNAM su información, a través del SIIA

 

La Universidad Nacional Autónoma de México está a la vanguardia en transparencia en su desempeño entre las instituciones de educación superior (IES) y otros organismos públicos nacionales, porque pone a disposición información sobre el desempeño de cada una de sus escuelas, facultades e institutos, respetando la privacidad de sus alumnos y trabajadores.
Así lo explicó el director general de Evaluación Institucional (DGEI) de la UNAM, Imanol Ordorika Sacristán, al presentar el Sistema Integral de Información Académica (SIIA), plataforma única en su tipo entre las IES del país y en Latinoamérica.
“Ninguna universidad en México, ni pública, ni privada, tiene una plataforma con este nivel de detalle y estamos trabajando con la Subsecretaría de Educación Superior para promover que se vayan incorporando y generando sistemas parecidos”, detalló.

Inicia la Fiesta del Libro y la Rosa de la UNAM, otra vez en formato presencial

 

Acompañado por la escritora Elena Poniatowska, el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, inauguró la Fiesta del Libro y la Rosa, que regresa a su formato presencial. Además de ponernos en contacto con la literatura, nos da una oportunidad para reflexionar sobre lo vivido en estos últimos dos años, en los que hemos estado resistiendo e imaginando, expresó.
“En este sentido, la lectura nos permite imaginar otros mundos, entender a la otredad, pensar que podemos ser distintos, ilusionarnos y aspirar a tener un mundo mejor”, afirmó el rector en el Centro Cultural Universitario.
Graue Wiechers celebró este encuentro de fomento a la lectura que en esta edición se titula “En el camino: resistencia e imaginación” y que nos permite reencontrarnos presencialmente, que los jóvenes regresen a nuestra Universidad, con el entusiasmo de leer y poder aspirar a otro mundo.

 

Hortensia Galeana Sánchez, primera directora del Instituto de Matemáticas

Hortensia Galeana Sánchez fue designada por la Junta de Gobierno de la UNAM como directora del Instituto de Matemáticas (IM), para el periodo 2022-2026, con lo cual es la primera mujer al frente de esa entidad universitaria en los casi 80 años de su existencia.
Al darle posesión del cargo, el coordinador de la Investigación Científica, William Lee Alardín, recalcó que el Instituto es una entidad sin la cual no se puede entender el desarrollo de las matemáticas en la Universidad Nacional y en el país, por su trayectoria.
Es responsabilidad de su comunidad que el impacto que tiene y que ha ido en aumento, prosiga en las áreas de investigación, formación de recursos humanos, difusión y vinculación. “Que así sea requiere del trabajo y compromiso de todos, sin excepción, de manera articulada y continua, para aprovechar las capacidades individuales y colectivas”.

230 Años de la FAC de Ingeniería

El idioma, una de las herramientas más flexibles de la comunicación

 

Las palabras más utilizadas del español son las llamadas funcionales, es decir, preposiciones, conjunciones y artículos que le dan la estructura al lenguaje. Las menos usadas son los sustantivos, adjetivos, verbos o adverbios, revela una investigación en la que participó Carlos Gershenson García, experto del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) y del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3).
Con motivo del Día del idioma español en las Naciones Unidas, Gershenson García compartió parte de los resultados del estudio “Dynamics of ranking”, el cual mostró que: de, la, en, y, el, que, a, los, del, se, las, por, un, con, una, no, para, su, es y al, ocupan los primeros 20 lugares de los vocablos más utilizados en el idioma, lo que significa que no hay ningún sustantivo.
El idioma cambia con el tiempo, y lo que genera modificaciones es el uso que se hace de él, por lo que es importante discutir cuál es la mejor forma de emplearlo para cumplir una regla y evitar malentendidos, ser claros ya que puede influir en las decisiones que tomemos y el comportamiento que se tenga, enfatiza.