“La Universiada Nacional 2018 fue una experiencia incomparable. Tuvimos muchos valores y compañerismo. Fue muy gratificante y el resultado fue medalla de plata para nuestro equipo femenil”.
El hecho de representar a la UNAM, es indescriptible y genera adrenalina, además de orgullo por portar el uniforme azul y oro. “Soy parte de la UNAM, es presión constante por obtener un buen resultado y el respeto que demuestra e impone esta institución, es agradable”, dijo.
Para María Fernanda, combinar la escuela con el deporte, es algo complicado, pero no imposible. ”Es un sacrificio que vale la pena, pues al concluir cada entrenamiento, partido o tarea y examen, sabemos que valió la pena el esfuerzo y la dedicación en cada rubro”, sentenció.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_masonry_media_grid grid_id=»vc_gid:1528415480951-4f39ee5a-cc98-2″ include=»41327,41321,41325,41326,41324,41323,41322,41328,41332,41333,41334,41335,41336,41337,41338,41320,41329″][/vc_column][/vc_row]
Cuando en 2005 le ofrecieron tomar la batuta y dirección de la Orquesta Sinfónica de Minería, Carlos Miguel Prieto se enamoró de la idea, por ello no cree casual que fuera Romeo y Julieta, de Serguéi Prokófiev, la primera pieza que le tocara dirigir ya con este conjunto. “Aquel concierto tuvo lugar un 7 de agosto y ahí se anunció que, en 12 meses, yo estaría al frente de la OSM. Recuerdo esa presentación como una de las más emotivas”.
Han pasado ya dos sexenios y Prieto sigue tan entusiasmado con su tarea como aquel domingo, al grado de que no sólo dedica gran parte de su tiempo a ensayar las piezas con las que celebrarán los 40 años de la orquesta, sino que juega a anticipar la reacción de la gente ante el programa de aniversario, y a adivinar que sensaciones provocará.
El primer recital de la OSM fue el 13 de julio de 1978 y en aquella ocasión se tocaron obras de Mozart, Hartmann y Shchedrin. Para conmemorar su natalicio la sinfónica revivió el Festival Mozart-Haydn, que llevaba una década en el silencio, e interpretará, del 7 de julio al 2 de septiembre, las nueve sinfonías de Beethoven, en recuerdo de aquella mítica temporada de 2007, cuando hizo lo mismo en la Sala Nezahualcóyotl en la que no cabía una persona más.
“Como se ve, la selección es variada y resultado del diálogo, pues para no encerrarme en una torre de marfil procuro escuchar a los otros. Eso es útil pues en la música clásica siempre hay sectores muy conservadores y otro que son justo lo opuesto; es preciso mediar a fin de brindar algo interesante para cada tipo de oído”.
A decir de Prieto, una de las ventajas de la OSM es que cuenta con un público tan fiel que él ya es capaz de reconocer a algunos de los rostros dispersos entre la butaquería. “Quienes vienen están muy ligados a la música y a la comunidad de Ingeniería, pero no queremos estancarnos ahí, sino atraer a más personas. Nosotros tocamos en verano, que es cuando los estudiantes salen de vacaciones y por eso no acuden en demasía; uno de nuestros objetivos es revertir esa situación. Ése sería un muy buen regalo en nuestros 40 años: ver a más rostros jóvenes y nuevos en el auditorio”.
La orquesta que toca cuando nadie lo hace
A diferencia de la OFUNAM, que organiza conciertos todo el año, la OSM sólo ofrece funciones en verano y esto es algo deliberado: desde su nacimiento, en 1978, se decidió que, a fin de reclutar a los mejores músicos aprovecharían que en esos meses casi todas las filarmónicas descansan y, por lo mismo, sus integrantes pueden integrarse en otros proyectos sin problema. Por ello el crítico Juan Arturo Brennan llegó a describir a esta agrupación como “la orquesta que toca cuando nadie toca”.
Esto le ha abierto un espacio único en el circuito musical y en el calendario de la Ciudad de México, pues mientras los otros conjuntos hacen una pausa, ellos tienen siempre una función por ofrecer. Además, en estas cuatro décadas la OSM ha sabido hacer de sí misma una tradición y protagonizar momentos clave en la historia de la UNAM, como cuando interpretó el Aleluya de Haendel en 2007, ante una comunidad puma que, entre conmovida y perpleja, no podía ocultar su emoción tras enterarse de que Ciudad Universitaria había sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
No son pocos los capítulos sobresalientes de la orquesta. Por ejemplo, hace ocho años fue nominada a un premio Grammy por su grabación del Concierto para Violín y Orquesta de Erich Wolfgang Korngold, aunque a decir de Prieto, más que los premios y reconocimientos lo realmente valioso son los momentos en los que todo es perfecto y se logra una comunión entre la gente y la música.
“Si eligiera aquellos conciertos en los que la calidad y la emoción llegaron a un culmen citaría los de Dafnis y Cloe, de Maurice Ravel, o La consagración de la primavera, de Ígor Stravinski, ambos de la temporada pasada; o aquellos de 2007, cuando interpretamos las nueve sinfonías de Beethoven junto con piezas de Stravinski a fin de lograr un alto contraste. Tampoco puedo dejar fuera lo conseguido en 2010 y 2011, pues en esos dos ciclos logramos algo que no se había hecho jamás en México: tocar toda la obra de Mahler”.
Luces en el horizonte
La Orquesta Sinfónica de Minería no ha terminado de festejar y Carlos Miguel Prieto ya piensa en el futuro. “Una de las ventajas de este proyecto es su flexibilidad, y eso me permite visualizar escenarios en nuestro horizonte y proponer rumbos”.
Una iniciativa aún en el tintero es comisionar obras a compositores vivos no sólo para la sinfónica, sino para personas en específico, y uno de los nombres barajados hasta ahora es el de Gabriela Ortiz Torres, quien podría escribir una pieza de violín para la concertino de la OSM, Shari Mason López.
También me gustaría que Paquito de Rivera nos hiciera algo para saxofón, clarinete y trompeta, y que viniera a la UNAM a interpretarlo junto con Pacho Flores, o que la orquesta grabara partituras de compositores mexicanos como como el Concierto para violín de Carlos Chávez, inconseguibles en disco u otro formato, agregó.
“Uno de los proyectos que mayor ilusión nos causa es realizar una gira por Estados Unidos y Sudamérica; sin embargo, en este momento lo que queremos es llevar a buen puerto esta temporada del 40 aniversario. Los planes son muchos, pero siempre es difícil pensar a largo plazo cuando hay tanto por hacer en lo inmediato”.
De Cédric Villani, ganador de la Medalla Fields en 2010, se ha dicho de todo: que es un genio metido a la política, un enfant terrible, un divulgador nato y, por su popularidad y extravagancia al vestir, hay quien lo llama el Lady Gaga de la ciencia, y pese a lo encontrado de estas opiniones, todas coinciden al señalar que se trata de un personaje clave para entender las matemáticas del siglo XXI.
Justo para hablar del tema, el catedrático francés visitó la Facultad de Ciencias (FC) de la UNAM, donde en un foro abarrotado aseveró que en 18 años esta disciplina ha experimentado transformaciones tan notables como paradójicas, “pues hay más matemáticos hoy que nunca, esta profesión es considerada una de las más rentables del mundo y la cantidad de jóvenes interesados en estudiarla es muy poca, en particular en países con economías emergentes”.
Además de profesor en la Universidad de Lyon, Villani es director del Instituto Henri Poincaré de París “y por lo mismo estoy acostumbrado a hablar ante grandes públicos para solicitar donativos, aunque también lo hago para charlar con alumnos a fin de analizar el panorama actual de mi disciplina y ver qué podemos sacar en claro”, añadió en el auditorio ABC, que es como —por economía de saliva— le dice la comunidad de la FC al Alberto Barajas Celis.
Al respecto, el científico indicó que en los 18 años que lleva este siglo, las matemáticas se han hecho más cooperativas y entablado conexiones jamás vistas, “pero el cambio más dramático se observa en los algoritmos, los cuales de la mano de la computación se han hecho mucho más complejos; ahí hay mucho por explorar”.
Aunque suele vestir a la usanza decimonónica, con chaleco de tafetán, levita holgada, reloj de cadena, un lazo de seda anudado al cuello y un prendedor con forma de araña, en realidad Villani es un hombre que vive en el futuro y, en su opinión, es imposible hablar de éste sin mencionar a las matemáticas, pues éstas han evolucionado a tal grado que han abierto horizontes hasta hace poco impensados.
“Hoy hablamos de lo algorítmico como si fuera algo nuevo y no es así, pues hace cuatro mil años los babilónicos grabaron en sus tablillas instrucciones sobre cómo solucionar raíces cuadradas y en realidad eso son los algoritmos: una serie de instrucciones. Lo diferente es que al hacerse tan complejos dieron origen a un nuevo campo del conocimiento: el de la inteligencia artificial (IA)”.
¿Puede un algoritmo salvar al mundo?
Para Villani, las matemáticas son clave para determinar el rumbo de la humanidad y pocas personas han encarnado esta máxima como lo hizo Alan Turing, “quien no sólo fue el padre de la inteligencia artificial, sino una de las mentes más brillantes del siglo XX”.
El trabajo de este hombre al descifrar mensajes nazis encriptados mediante un código aparentemente impenetrable ayudó a decidir el resultado de la Segunda Mundial, por lo que ni es una exageración decir que ésa fue la primera vez que la historia política del mundo dependió de la rápida solución de un problema algorítmico, expuso.
Tras el éxito obtenido, Turing concluyó que programar era una manera de replicar el funcionamiento del cerebro y esto detonó un interés generalizado por la IA, pero todos aquellos entusiastas que creyeron posible reproducir los procesos cognitivos por esta vía rápido se dieron cuenta de que esto nos es posible porque la mente humana es misteriosa, aunque hicieron un hallazgo igual de sorprendente: un algoritmo puede aprender, apuntó el académico.
“Decimos que algo es inteligente cuando es capaz de adaptarse y mejorar lo ya sabido, es decir, de aprender, y fue en 1950 cuando Claude Shannon demostró que esto es posible al crear un ratón electrónico llamado Teseo que, como el héroe griego del mismo nombre, era colocado en un laberinto, sólo qué el no necesitaba hilos de Ariadna ni de minotauros para salir, sino que lo hacía tras haber encontrado, después de muchos intentos fallidos, la ruta adecuada”.
En palabras de Villani, justo en esto radica el quid y futuro de la inteligencia artificial: en aprender a través de la experiencia, y en hacerlo de la manera más rápida y lo mejor posible, al grado de que muchos expertos en IA prefieren ser llamados especialistas en machine learning (aprendizaje de máquinas) y concentran sus esfuerzos y baterías en atacar este flanco.
La necesidad de una ética en las matemáticas
Actualmente Cédric Villani es diputado por el 5to distrito del departamento Essonne y hace dos meses (el 28 de marzo) presentó ante el gobierno francés el reporte Dar un sentido a la inteligencia artificial (Donner un sens à l’intelligence artificielle), en el que expone una estrategia integral no sólo para hacer de Francia una potencia en AI, sino de crear cimientos éticos alrededor del tema.
“La mayoría sólo ve el lado brillante del asunto y pocas personas, como Cathy O’Neil, nos señalan lo negativo. Ella, en su libro Weapons of Math Destruction, advierte cómo ciertos algoritmos estuvieron involucrados en la crisis financiera de 2008, la cual impactó en todo el mundo, y da cuenta de otros casos donde estos causaron un gran daño debido a una ética pobre, torpeza y falta de competencia. Hoy las matemáticas tienen un gran poder y, como se ha sabido desde siempre, éste puede ser usado para el bien o el mal”.
Por ello, en su reporte ante el gobierno de Francia, Villani aboga no sólo por crear un Comité de Ética de las Tecnologías Numéricas, sino por la impartición de clases de ética en las escuelas de ingeniería y en las carreras universitarias de matemáticas, pues jamás se ha contemplado en los planes de estudios que los profesionistas del futuro requieran este tipo de formación.
“Durante mucho tiempo se ha discutido si la estadística forma parte de las matemáticas o no y hay muchas voces a favor y en contra, pero algo que queda claro es que no puedes aplicarla si no estás familiarizado con el problema a abordar y abundan ejemplos de grandes estadísticos que han llegado a conclusiones equivocadas al aplicar su saber en campos que ignoran. Con los algoritmos pasa lo mismo, no podemos aplicarlos si desconocemos el campo en el que nos movemos y si no evaluamos sus posible repercusiones”.
A decir de Villani, esta manera de ver las cosas implica nuevas responsabilidades y retos que no pueden ser soslayados, pues hay mucha necesidad de este tipo de especialistas en la industria, en particular en sectores donde los algoritmos son indispensables. “Las matemáticas requieren, hoy más que nunca, puentes con la ética y con la reflexión sobre cómo aplicarlas. Esto comienza a ser una tendencia importante en el siglo XXI y, sin duda, seguirá siéndolo”.
Hoy más que nunca, las personas dedicadas al estudio de las matemáticas tienen una gran oportunidad de incidir en el mundo actual y generar beneficios para tener un mundo mejor para todos, dijo Cédric Villani ante jóvenes del Instituto de Matemáticas y la Facultad de Ciencias.
El ganador de la Medalla Fields 2010, considerada el Nobel de las Matemáticas para jóvenes investigadores, precisó que más allá de la generación de fórmulas extremadamente complejas, los sistemas de inteligencia artificial requieren cada vez de mejores fórmulas para solucionar problemas de la vida cotidiana.
“¿Qué hacer en este ambiente? No podemos ser especialistas en todo, así que debemos mantener nuestros ojos abiertos al entorno, de ahí que en la actualidad se dan cada vez más colaboraciones entre los matemáticos y el resto del planeta, como ingenieros, sociólogos, médicos, etcétera”, señaló Villani a los alumnos que abarrotaron los auditorios Alfonso Nápoles Gándaray Alberto Barajas Celis.
Trabajo clave
El matemático francés contó que en un inicio para él fue difícil encontrarse con un creciente nivel de interés de los empresarios para colaborar en el desarrollo de algoritmos relacionados con temas diversos, por lo que destacó que hay naciones donde la vinculación se ha dado más fácilmente que en otras, pero en el mundo moderno este trabajo es clave.
Recordó que el año pasado participó en un seminario que vinculaba a matemáticos, ingenieros y médicos, en el que revisaban este tipo de problemas y elaboraron un texto, que está por ser publicado, sobre las formas de vinculación entre estas áreas del conocimiento.
Por ejemplo, especialistas utilizan análisis armónicos con médicos para mejorar la eficiencia en la generación de imágenes para el diagnóstico en equipos como los de resonancia magnética en un menor tiempo posible.
Igualmente, durante la charla Las Matemáticas en el Siglo XXI, Villani enfatizó que para tener mejores resultados, es necesario que las instituciones de educación superior trabajen más en la preparación de sus estudiantes vinculándolos con otras áreas del saber o en la generación de proyectos de colaboraciones entre varias ramas del conocimiento donde el diálogo es la clave para avanzar.
Una preparación interdisciplinaria, dijo, permitirá que los hoy alumnos tengan mejores oportunidades en las empresas, que cada vez ofrecen mayores salarios a aquellos profesionales capaces de trabajar en la solución de problemas que involucran varias ramas del conocimiento.
“Eso tiene una suerte de dificultades porque se ve el negocio. Algunas veces se enfrenta al matemático a ambientes difíciles donde se pide que también revise estadísticas. Algo irónico porque esta área no es muy popular, pero hoy tiene gran prioridad en las compañías ¿Cómo hacerlo mejor? Ése es el reto que enfrentamos.”
Aunque reconoció que el contacto o la relación habitual de la empresa con la academia no es la mejor en muchos países, y estimó que en aquellos casos en los que el proceso ha sido mejor se debe a que naciones como las que trabajan en Francia lo hacen vinculadas a un agente externo que es el que garantiza una mejor labor.
Acerca de la preparación o interés en las matemáticas desde los niveles más básicos de la educación, Villani enfatizó que los profesionales en el estudio de las matemáticas deben vincularse más en la capacitación de los maestros de primaria o secundaria que enseñan a los más pequeños.
Pero sobre todo, expresó que es indispensable alejarse de la memorización de fórmulas que es algo aburrido para los pequeños, y destacó que debe ser más didáctica la enseñanza mediante la realización de experimentos sencillos que les permitan entender mejor la aplicación de aquellas fórmulas que aprenden en la escuela.
“Si los enamoramos desde esa edad, tendremos más y mejores matemáticos en el futuro”, concluyó.
Hoy, los integrantes de la comunidad no heterosexual viven un momento crítico, pues pueden conformarse con lo que la sociedad les ha concedido y elegir cuál de las letras LGBTTTIQ les acomoda más, o replantear qué significa ser humano, ampliar los alcances de esta definición y ocupar un espacio dentro de este concepto, pero ya con horizontes más vastos, expuso el profesor Cuauhtémoc Sánchez Vega, de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la UNAM.
“La invitación es a cuestionar estos moldes, expandir sus límites y decidir si enarbolar la bandera del arcoíris desde la disidencia es suficiente o si el objetivo es que el otro nos mire con respeto, como a un semejante, y aceptando nuestras diferencias”, añadió al dar una conferencia magistral en el Museo Memoria y Tolerancia (MMyT).
Para el académico, el problema es que la concepción actual de lo humano es aún excluyente y priva a muchos de derechos básicos, como bien sabe la comunidad transexual en México, que carece de reconocimiento incluso a nivel civil al no poder modificar su acta de nacimiento y, en consecuencia, no puede manifestar su voluntad ciudadana, pues ello les impide tramitar su credencial de elector.
“Histórica y culturalmente, a la sociedad le gusta que todos nos parezcamos. Por ello, al nacer nos asignan un género en función de lo que sobresale en nuestra pelvis y, heteropatriarcalmente, se establece por anticipado y con base en nuestros genitales cuál será nuestra preferencia sexual; no es un secreto que salirse de este pensamiento normativo puede acarrear la pena de muerte en ciertos países o hacernos propensos a crímenes de odio en el nuestro”.
Por ello debemos analizar qué tipo de ciudadano estamos construyendo; cómo favorecemos que los sujetos sean sometidos a un escrutinio hegemónico a partir de sus características biológicas, y cómo reaccionamos cuando el deseo de los individuos toma un cauce que no desemboca en la heterosexualidad normativa.
El asunto es que, como decía la filósofa Judith Butler, una concepción normativa del género puede deshacer a la persona al socavar su capacidad de continuar habitando una vida llevadera, advirtió.
“Por fortuna estamos en un punto crucial, pues ahora nos podemos cuestionar ya no sólo desde la disidencia, como antes, sino desde una alianza estratégica entre tomadores de decisiones e integrantes de la diversidad sexual, acerca del escenario actual y sobre las políticas públicas y apoyos requeridos para que todos puedan vivenciar, de manera adecuada y digna, su deseo erótico”.
La obsesión por clasificar
A decir de Cuauhtémoc Sánchez, la humanidad está obsesionado en clasificar y en segregar aquello que no se ajusta a su concepción de cómo deben ser las cosas y un ejemplo claro son los españoles que, al llegar al Nuevo Mundo, consideraron a los indígenas poco más que animales y menos que personas, pues según ellos carecían de alma y, por lo mismo, no tenían los mismos derechos que los europeos.
“Si miramos atrás vemos cómo, a lo largo de la historia, la xenofobia, homofobia y sexismo han delimitado lo que se considera humano. No olvidemos que al establecerse la Iglesia como institución es cuando se dan los primeros actos de discriminación por color de piel y surge la idea de que los esclavos deben ser negros y, además, africanos (para los antiguos romanos no había problema en esclavizar a rubios de Germania, por ejemplo) o que a la mayoría de los asesinatos en el mundo son de mujeres, y aunque en estricto sentido lo sea, evitamos llamar a esto genocidio al hacer que ninguna legislación considere que estos decesos responden a dicha definición”.
Esto nos demuestra lo limitada de nuestra definición de lo humano a lo largo del tiempo y aunque ha habido cambios, éstos se han dado de forma lenta y algunos son muy recientes, como el voto femenino. Sobre este punto, el psicólogo expuso que aunque seis décadas no son muchas en términos históricos, hace 65 años las mexicanas no podían votar, pues pese a ser una de las más avanzadas del mundo en su momento, la Constitución de 1917 no creía que las mujeres tuvieran la capacidad para reflexionar y emitir un sufragio razonado, lo que apunta a una concepción muy pobre de lo que es una persona.
Entonces, ¿qué hacemos con quienes no se ajustan a este pensamiento normativo a fin de incluirlos?, construimos categorías y los metemos en ese molde, muchas veces casi con calzador, expuso.
“Esto pasó con quienes pertenecen a la diversidad sexual, pues al inicio les adjudicamos las siglas LGBT y al ver que se trataba de un colectivo más complejo de lo que suponíamos, comenzamos a anexar más y más letras —originalmente eran cuatro, hoy vamos en ocho—. Hacer esto responde a nuestra propensión aconstruir cajoncitos y, debemos apuntarlo, dicha obsesión por categorizar nos impide ver que la individualidad es, en realidad, una expresión del otro. A fin de cuentas, ¿cuál es la ventaja de taxonomizar?, ¿vamos a sacar más leyes?, ¿para qué?, ¿las lesbianas, por estar en la categoría L, necesitan cosas diferentes que los queer, de la Q?”.
A decir de Sánchez Vega, la capacidad de una persona de elegir cómo vivir su sexualidad de manera digna tiene que ver con dos derechos fundamentales: el de autodeterminación y el de libre conciencia, los cuales impactan en los demás y apenas comienzan a discutirse en México y América Latina, pese a ser un debate con ya más de 200 años en otros países, lo cual ha derivado en casos absurdos como el de octubre de 2016 cuando tras dar una charla contra la discriminación en CU, policías de Tienda UNAM impidieron a una activista transgénero usar el baño de mujeres.
“Un caso aún más alarmante es el del ISSSTE, que aún no aprueba la sucesión de derechos para matrimonios del mismo sexo y sostiene su negativa en un reglamento interno, el cual no puede estar por encima de la Constitución o de una resolución de la Suprema Corte. ¿Y por qué esto continúa?, porque social y culturalmente aún establecemos una serie de controles para definir lo humano y quienes mantienen esta situación no consideran que conyugues del mismo sexo tengan cabida plena en este concepto”.
En el mundo, el matrimonio igualitario es legal en 26 países, mientras que la homosexualidad es ilegal en 89 y en 10 conlleva pena de muerte, lo que demuestra que garantías que deberían ser para todos, en realidad se conceden sectorial y selectivamente. “Y lo mismo pasa en el nuestro país, donde la comunidad LGBTTTIQ goza de ciertos derechos en la Ciudad de México y los pierde al poner un pie en el Estado de México, lo cual equivale a que alguien te diga ‘tienes protección hasta aquí, pero al cruzar Calzada Zaragoza ya no’, lo cual es un desatino y algo incomprensible”.
La lucha que viene
Cuauhtémoc Sánchez Vega nació hace cuatro décadas, justo cuando se organizó la primera Marcha del Orgullo Gay en México, y comenzó a participar en éstas al llegar a la adolescencia, no bien cumplidos los 16, “y en todo este tiempo no he visto una mejora en la calidad de vida de quienes hemos desfilado en ellas”.
Sobre este punto aclaró que no se trata de minimizar la manifestación, sino de señalar que no se le da el cauce debido, pues aunque convoca a miles de entusiastas de toda la República, al darse un crimen de odio contra alguien de la comunidad ni las asociaciones civiles organizadoras o los asistentes se pronuncian con fuerza. “Esto se debe a que hemos hecho de esto un evento que festejamos un día al año y para luego ser olvidado por los 364 restantes”.
Por esta razón, el psicólogo sugirió reflexionar sobre cómo la persona se configura en lo cotidiano a partir de ciertas normas, ya que esto es un primer paso para pensar de forma crítica, evitar los conformismos o creer que con lo conquistado es más que suficiente.
“Decía la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross que nadie es tan único como para quedar exento de la condición humana; por eso debemos ampliar el concepto de lo humano, ya que éste es tan diverso que si no prestamos atención al moldecito que nos impusieron pronto notaremos que nos sofoca, pues ha comenzado a quedarnos chico”.
Este año, Hemisfair Park celebra su 50 aniversario y la Universidad Nacional Autónoma de México se une a esta celebración. Durante las últimas 5 décadas, la presencia de México en Hemisfair Park ha sido de suma importancia.
Los indígenas payayas que vivían en la zona de lo que hoy es el condado Bexar, llamaban Yanaguana al río que corría por sus tierras, hasta que los primeros exploradores españoles lo rebautizaron como San Antonio tras llegar a estas latitudes en el día consagrado a este patrono «San Antonio de Padua” en el año 1691.
En lo alto del Teatro Lila Cockrell, a lado del río, se aprecia una escena dibujada con miles de piedras en color. Se trata del mural La confluencia de las civilizaciones en las Américas, creado por Juan O’Gorman para la exposición HemisFair de 1968, cuando se celebraban los 250 años de la fundación de la ciudad.
Al otro lado del río, hay una obra de igual importancia que, a pesar de medir más de tres pisos de altura, es poco conocida. Se trata de un muro vitral en el que, mediante figuras geométricas de inspiración precolombina, Carlos Mérida recreó su particular visión del encuentro de dos mundos.
En 1986 el Dr. Jorge Carpizo, Rector de la UNAM, inauguró el nuevo edificio construido exprofeso para la UNAM en San Antonio. Este edificio fue otorgado por la Ciudad de San Antonio bajo el gobierno del alcalde Henry Cisneros y con el apoyo de «Amigos de Plaza México»
Felicidades HemisfairPark por 50 años de ser el corazón de la ciudad y por preservar esta riqueza cultural única de San Antonio.
Usa bloqueador solar en días nublados, ya que tal vez no sientas calor pero tu piel está recibiendo los mismos daños de un día soleado, sólo que sin calor.
Evita superficies que te reflejen los rayos solares como el agua, la arena, el concreto y áreas pintadas en blanco.
Protégete más del sol en la ciudad que en la playa, pues factores como la altura y la contaminación aumentan los daños que producen los rayos solares.
No te expongas al sol de las 10 de la mañana a las 4 de la tarde, ya que es cuando los rayos solares alcanzan mayor intensidad.
Ponte bloqueador solar sin importar el tipo de piel que tengas ya que todos somos vulnerables.
La Dirección General de Atención a la Salud te invita a seguir estas recomendaciones para cuidarte. Y recuerda: ¡hashtag #pumasporlasalud!
Al verse atrapado en un embotellamiento a mitad de la Harbor Freeway de Los Ángeles, justo en el día más caluroso del año, William Foster —protagonista de la cinta Un día de furia— monta en cólera y decide abandonar su automóvil en plena carretera. Este tipo de arranques por parte de los conductores son muy frecuentes en la vida real y ello ha intrigado a diversos especialistas desde hace tiempo, en especial por el impacto de esto en la movilidad urbana.
Este fenómeno se empezó a analizar en 1994 —un año después del estreno en Cannes de la película de Joel Schumaher—, cuando Jerry Deffenbacher, profesor de Psicología de la Universidad Estatal de Colorado, evaluó el caso de varias personas que, al estar detrás del volante y perder los estribos, se convertían en un peligro para los demás. Fue él quien acuñó los términos road anger y driving rage, y su trabajo fue el detonante de una cascada de estudios sobre el tema.
“Esto se ha hecho en Finlandia, Suecia, Japón, Inglaterra y, por supuesto, en Estados Unidos. Ahora queremos realizar algo similar en México, con los que seremos los primeros en hacer algo en así en Latinoamérica”, explicó Ana María Hernández, becaria del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la UNAM, a través de una de sus cátedras extraordinarias.
A partir de los que se ha hecho en este renglón hoy sabemos que los ingleses, suecos o finlandeses son propensos a enfurecer si alguien cambia de carril sin encender sus direccionales, mientras que los japoneses lo hacen al sentirse objeto de una falta de respeto, pero ¿y los mexicanos? Los indicadores cambian de una cultura a otra y es momento de esclarecer qué enfada a la gente de nuestro país, añadió el profesor Jesús Siqueiros, también del IIMAS.
Para este fin, los académicos están solicitando al público en general contestar una encuesta a fin de saber qué despierta el enojo de los mexicanos cuando manejan. Responder las preguntas demora cerca de 20 minutos y quien desee apoyar puede hacerlo en la dirección http://mmss.iimas.unam.mx/IIMAS-ira-por-manejo/inicio.html.
“Nos interesa la opinión de todo aquel que conduzca y en especial de quienes lo hacen todo el día, como taxistas, chóferes de autobús o transportistas. Hacemos un llamado especial a todos ellos”.
Un asunto complejo
Para Jesús Siqueiros la movilidad urbana es un sistema complejo y, por lo mismo, su estudio requiere el cruce de disciplinas. Por ello, los cuatro investigadores del IIMAS que integran este proyecto son de formaciones muy distintas y, en este caso, complementarias.
“Está Ana, física de la Universidad Nacional de Colombia; el doctor Carlos Gershenson, quien es computólogo; el profesor Eduardo Robles Belmont, de Sociología, y yo, que soy antropólogo, y aunque nuestras visiones del mundo son distintas, todos compartimos un lenguaje en común: la modelación computacional”.
En el clímax de la cinta Un día de furia, William Foster le grita a su exesposa: “He rebasado ese punto en el cual no hay retorno y tú sabes cuál es Beth: ese punto en la ruta en el que ya no te es imposible retornar al inicio”. Las preguntas del cuestionario están encaminadas a determinar cuál es ese punto en el cual un conductor mexicano ya no puede controlar su enojo y pierda los estribos.
“Hombres y mujeres reaccionan a estímulos diferentes: ellos son más reactivos a la presencia de la policía o porque su auto no avanza (como el personaje interpretado por Michael Douglas), y las mujeres lo son al ver que se infringen las leyes, como cuando alguien se pasa un alto o estaciona en un lugar indebido”, señaló Ana Hernández.
No obstante, dijo la académica, esto por sí mismo no permite inferir cómo será la movilidad en las calles, pues el es asunto complejo. “A veces los impulsos iracundos hacen que el conductor alcance una velocidad correcta y maniobre de forma adecuada, agilizando el tránsito, y en ocasiones éstas pueden llevar a la colisión de vehículos, lo que afecta a todo el mundo. Esto es lo que queremos estudiar”.
Por ello, la encuesta es crucial, ya que permitirá formular estadísticas sobre las decisiones de los conductores según sexo y edad. “Una vez que tengamos esta fuente de datos aplicaremos una metodología llamada Modelación Basada en Agentes; además, las respuestas serán examinadas bajo la Teoría de Juegos, pues cada individuo actúa según la ganancia que cree obtendrá y no para todos es lo mismo ganar en una situación que en otra, añadió Jesús Siqueiros.
El investigador espera tener los primeros resultados a mediados de junio, “pero para lograrlo necesitamos que la gente participe. A quienes deseen colaborar me gustaría advertirles que la tecnología no es perfecta y si experimentan dificultades al entrar en nuestra plataforma es porque el internet a veces funciona así, de maneras misteriosas. Si la movilidad de la red les parece lenta no caigan en la ira; en vez de ello tengan paciencia y anímense a contestar”.
Cómo escribir en un inglés académico, pero, además, cómo hacerlo con las especificidades requeridas por las revistas indexadas y cómo, con ello, posicionarse a nivel internacional como fuentes de consulta investigativa. Este es el desafío que hoy tienen los académicos, y la respuesta a ello han sido los Talleres de Escritura de Artículos Académicos en Inglés que la UNAM-Canadá ha realizado a solicitud de la Unidad de Posgrado de la UNAM, en Ciudad Universitaria desde 2015.
Recientemente, se realizó un Taller para Tutores de Posgrado y un Curso de Formación de Instructores del Taller de Escritura Académica en Inglés. Sus 35 participantes, entre estudiantes y tutores de posgrado e instructores, no sólo adquirieron herramientas para convertirse en redactores autónomos en inglés académico, sino también en potenciales replicadores de un conocimiento cada vez más deseado en el mundo universitario.
«Del curso obtuve herramientas y estrategias para escribir mejor y más eficientemente. Además, puedo compartir estas estrategias con mis estudiantes. Esto es valiosísimo, ya que usualmente les hablo de mi proceso individual, de manera anecdótica, pero ahora podré complementar mi experiencia con un esquema bien estructurado de trabajo», afirmó uno de los participantes.
Luego de haber culminado dichos cursos, los tutores dijeron sentirse mejor capacitados para redactar y revisar sus manuscritos con las características gramaticales, sintácticas y retóricas propias de la academia anglófona, así como para cuidar las exigencias de los comités editoriales de las revistas del mundo científico. Adicional a esto, estos investigadores ganarán confianza como autores autónomos con técnicas de autocorrección y de especificación, lo cual permite escribir futuros textos en inglés.
Los nuevos instructores repasaron las características del género del artículo científico y el proceso de publicación, las múltiples estrategias docentes que pueden facilitar el aprendizaje de las habilidades de escritura en inglés, y los desafíos a los que se enfrentan los investigadores hispano-hablantes durante el proceso de redacción y revisión de sus publicaciones.
Este curso de formación es único en su género, y es el resultado de los siete años de experiencia acumulada de la UNAM-Canadá en el diseño e implementación de talleres de escritura para artículos académicos ante varios públicos de alumnos de posgrado e investigadores de la UNAM desde el 2011.
Para la maestra Vanessa Reyes, jefa del Departamento de Inglés de la UNAM-Canadá, “lo más valioso de los talleres es que una vez que los participantes obtienen los conocimientos, los invitamos a ser generosos con la comunidad universitaria, compartiendo con otros lo aprendido. Siendo así, por generaciones, los estudiantes de posgrado en la UNAM van a ser exitosos en sus trabajos redactados en inglés”.
Durante la ceremonia de clausura del Curso de Formación de Instructores del Taller de Escritura Académica en Inglés, el doctor Federico Fernández, director de la Dirección General de Cooperación e Internacionalización (DGECI), habló del compromiso y el papel de su dependencia al implementar este proyecto a mayor escala en la UNAM, al contar con una base de instructores locales que forman a otros docentes en este tema especializado.
Los Talleres de datos
Más de 380 alumnos e investigadores han asistido a estos talleres en la Unidad de Posgrado desde el 2015.
Más de 100 artículos de alumnos y tutores de la Unidad de Posgrado que asistieron a estos talleres han sido publicados en revistas indexadas anglófonas y seguirán acumulándose.
Siete años de experiencia en la implementación de estos talleres de escritura en inglés tiene la UNAM-Canadá
Más de 15 instructores locales y extranjeros han colaborado con la UNAM-Canadá en estos talleres de escritura desde 2011
Tres cursos de formación a instructores de estos talleres desde el 2014 a cargo de la UNAM-Canadá
Leonardo Méndez no porta un letrero en la frente que acredite su vocación por servir a través de la ciencia. Sube una cuesta rumbo a la Facultad de Ciencias (FC) pedalea con voluntad la bicipuma, lleva abierto el cierre de su mochila como si recolectara a su paso el conocimiento en la espalda.
El alumno del segundo semestre de la licenciatura en Matemáticas es uno de los dos estudiantes de la UNAM electos por el Gobierno de la República a través del Instituto Mexicano de la Juventud, así por las secretarías de Relaciones Exteriores, Educación Pública, Economía,apoyado por el Gobierno de Suiza y una empresa privada, para acudir al III Encuentro de Jóvenes de la Alianza del Pacífico 2018, en Cali, Colombia del 28 al 30 de junio próximos.
Dicho encuentro se da en el marco del mecanismo de integración regional “Alianza Pacífico”, en el cual el alumno de 18 años, lleva la co-representación de México en el rubro “Jóvenes Agentes de Cambio”, donde presentará el proyecto de su organización denominada “Iu Kuniuchu Ja-Kui”.
Amor Verde
“Iu Kuniuchu Ja-Kui”, (Amor Verde en mixteco) es el nombre de la organización en la que Leonardo ha volcado su vocación por la ciencia, el desarrollo y la transformación del país.
“Tengo esa disposición por querer ayudar a México, intentar un cambio, y fue ese el principal motivo por el que hicimos “Iu Kuniuchu Ja-Kui”, que pretende disminuir la deserción escolar en la región mixteca de Oaxaca, además en la misma secuencia busca salvaguardar especies de plantas, y crear empleos en el campo”, mencionó.
La organización, explicó fue cofundada con dos estudiantes extranjeros, Sophie Nicholson y Tarek Sherif, los cuales conoció en “Students on Ice Expedition 2017”, la cual fue una expedición por el ártico de Canadá y Groenlandia, en la que acudió como representante de Latinoamérica, y por la cual se hizo acreedor al Premio Municipal de la Juventud de Tehuacán, Puebla 2017, donde residió un tiempo.
La mecánica de la organización para obtener los objetivos antes señalados, continuó, es que si a los jóvenes de la región mixteca oaxaqueña, en particular de Huajuapan de León, se les instruye y apoya a cultivar y comerciar plantas, no solamente endémicas, se les ayuda a cosechar alimentos y vender para que con esa modesta ganancia, puedan continuar sus estudios y no desertar.
“Todo sucede: cuidado de especies, se coadyuva a crear empleos, se cuida a la naturaleza, y todo bajo la premisa de quienes participan en esto, no abandonen la escuela; el proyecto ya se ejecuta y se tienen algunos casos de éxito, en la región referida se han plantado más de mil plantas de 19 especies, para su cuidado”, precisó.
De manera general, Méndez Villamil, tiene como objetivo de largo aliento, ayudar a otros jóvenes a crear ciencia. El alumno de la FC, fue finalista en la Olimpiada Nacional de Astronomía 2017; en 2015 y 2016 obtuvo el segundo sitio en la Olimpiada Mexicana de Matemáticas.
Como en la leyenda de la Mulata de Córdova, donde en el castillo de San Juan de Ulúa una hechicera condenada a muerte dibuja con carbón un velero y éste se materializa a media celda, para azoro de sus carceleros, cinco artistas universitarios decidieron explorar las posibilidades de la realidad virtual y crearon una serie de dibujos tridimensionales que flotan en el aire, se mueven, producen sonido y permiten al espectador caminar alrededor de ellos.
Tal es la propuesta de la exposición Dimensiones inasibles, que abrirá sus puertas desde el 18 de mayo enel Laboratorio Ixtli de la DGTIC y que consta de cinco instalaciones de la autoría de Tania de León, Eduardo Ortiz, Jorge Chuey, Daniel Manzano y José Ángel García —los primeros de la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la UNAM y el último de la Universidad Loyola Marymount, de Los Ángeles, California—, quienes valiéndose de las nuevas tecnologías lograron lo que antes sólo se oía en los cuentos de las abuelas.
“Para crear estas piezas hicimos algo que cada niño ha soñado: pintar en el aire, ello gracias a una serie de dispositivos que nos abren horizontes. Al inicio es extraño usar estas herramientas porque al colocarte el visor lo único que percibes es color negro o blanco por doquier, y una retícula azul por toda guía, pero todo es muy intuitivo y una vez acostumbrado comienzas a hacer trazos en la nada, como si fueras un director blandiendo su batuta o el protagonista de El aprendiz de brujo en la película Fantasía”, explicó Tania de León.
Dimensiones inasibles es producto de la colaboración entre la FAD y las direcciones generales de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC) y de Asuntos del Personal Académico (DGAPA). “Se trata de un proyecto PAPIME cuya finalidad es explorar estrategias creativas en realidad virtual, pues aunque se hace mucho en este renglón, todo se enfoca a la animación, ilustración o fotografía, y no hay nada en cuanto a dibujo”.
Debido a la infraestructura requerida para lograr que estas piezas aparezcan en el aire casi por ensalmo, sólo se aceptarán 10 visitantes por día. Los interesados en recorrer la muestra deberán registrarse antes en www.ixtli.unam.mx. “Y es que para vivir esta experiencia es preciso un adiestramiento previo en el uso del equipo y los visores, y en cómo moverse en el espacio”, agregó María del Carmen Ramos Nava, jefa del Observatorio de Visualización Ixtli.
Dibujar en un mundo que ya no es el mismo
Para el maestro Jorge Chuey crear en un entorno de realidad virtual fue una experiencia tan diferente que colocarse un visor y enfrentarse a la negrura absoluta lo hizo abismarse en el tiempo y regresar a su infancia; fue a partir de esos recuerdos primigenios que pudo empuñar el pincel digital, plantarle cara al lienzo y ponerse a dibujar.
“Cada experiencia fue distinta, y aunque todos debimos enfrentar el vacío, lo hicimos a nuestra manera, echando mano de nuestras habilidades, memorias, bagaje y estado de ánimo. Algo muy sabido es que los artistas no pueden crear de la misma forma y de ahí la riqueza de esta exposición”, acotó por su parte Eduardo Ortiz Vera.
Sobre este punto, el paisajista subrayó que es necesario dominar las bases del dibujo tradicional “y siempre insisto en ello a mis alumnos, pero no por ello debemos cerrarnos a otro tipo de recursos que permiten hacer cosas que en mis tiempos de estudiante eran impensables, como transitar entre colores, lograr que los trazos se muevan o usar el desplazamiento espacial para construir imágenes.
Y justo esto es lo que nos permite la realidad virtual, preguntarnos cosas como ¿qué pasaría si un dibujo sonara?, dijo Tania de León, y para avanzar por esta senda cada instalación viene acompañada de música y dos tienen partituras originales, una de Edgar Olvera y otra del pianista José María Serralde. “Cuestionarse sobre estos asuntos es la esencia misma de Dimensiones inasibles; lo que buscamos con esta iniciativa es ver en dónde estamos y a dónde llegaremos”.
Por lo pronto, añadió la académica, hoy sabemos que el dibujo no es forzosamente bidimensional ni está atado a objetos materiales como lápiz, papel, tinta, caballete o carboncillo.
En el epílogo de El hacedor, Jorge Luis Borges incluye un cuento que empieza con la frase: “Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo”, actividad que a su manera intentan hacer los artistas que participan en Dimensiones inasibles, pero debemos reconocer que ese mundo ha cambiado, respondió la profesora Tania de León.
“Tan cierto es que las cosas no son iguales que gran parte de nuestras vidas transcurren en ámbitos virtuales y ello nos obliga a explorar otros escenarios, algo que apenas comenzamos a hacer quienes nos dedicamos al dibujo. Las herramientas de las que disponemos para ello tienen pocos años, lo que hemos hecho es poco y, por lo mismo, el camino por recorrer aún es largo”.
[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/E8kM3iLi2Pw»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]El proyecto Colibrí —telescopio robótico óptico de 1.3 metros de diámetro— que será instalado en el Observatorio Astronómico Nacional de San Pedro Mártir, es fruto de la colaboración entre el Instituto de Astronomía de la UNAM, el Centre national de la recherche scientifique, el Centre National d’Études Spatiales y la Universidad Aix-Marseille de Francia.
En ese contexto, Elena Jiménez Bailón, investigadora del Instituto de Astronomía, señaló que con la ceremonia de colocación de la primera piedra del telescopio, “es un momento significativo, porque después de muchos años de estar diseñando, preparando y validando vamos a empezar a hacer realidad la obra”.
La también coordinadora de infraestructura del proyecto Colibrí destacó que la primera fase del proyecto, que consiste en la obra de acceso, ha sido concluida y mencionó que para el próximo verano se iniciará la construcción del pilar de concreto del telescopio, pieza fundamental de la obra pues permitirá un mínimo de vibraciones en su funcionamiento.
“Después del verano continuaremos con la construcción del edificio que mide 10 metros y tiene un diámetro circular de 7.5 metros. Quizá a finales de este año o a principios del siguiente, dependiendo de si el crudo invierno nos lo permite, vamos a tratar de instalar la cúpula, y el próximo año vamos estar haciendo todos los arreglos en el interior. Esperamos que a finales de 2020 estemos ya funcionando”.
La especialista en el estudio de los Núcleos Galácticos Activos expresó que el telescopio Colibrí está asociado a una misión espacial llamada SVOM (proyecto franco-chino), cuyo objetivo central es la detección de estallidos de rayos gamma “que son las fuentes más intensas que hay en estos momentos en el universo, después del principio del universo, del Big Bang, y el telescopio que trabaja en rayos gamma y en rayos X va a estar detectando las fuentes, y nosotros las seguiremos y haremos un estudio más profundo”.
Finalmente, Jiménez Bailón comentó que este proyecto implica mucha responsabilidad pues Colibrí está ubicado en un parque natural, “es el pulmón de Baja California. Hemos tenido mucho cuidado en que la huella ambiental haya sido la mínima, por supuesto, hemos trabajado con las autoridades ambientales para cumplir todas las normas, e incluso, trabajamos con una ONG para hacer estudios de reforestación en San Pedro Mártir. Es nuestra casa, queremos cuidarla y cuidarla también para el resto de la gente”.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_masonry_media_grid grid_id=»vc_gid:1526496405485-c696ac44-8ea5-0″ include=»39451,39450,39452,39453,39454,39457,39455,39456,39458″][/vc_column][/vc_row]
Rectores y representantes de 600 universidades públicas y privadas de 26 países de Iberoamérica, integrantes de la red Universia, participarán en el IV Encuentro Internacional de Rectores los próximos días 21 y 22 de mayo en Salamanca, España, con el tema “Universidad, Sociedad y Futuro”.
En el Encuentro, que será presidido por Ana Botín, presidenta de Banco Santander y Universia, en el marco de la celebración por el 800 aniversario de la Universidad de Salamanca, los rectores debatirán en torno a los tres ejes clave que determinan la agenda de este IV Encuentro: ‘Formar y aprender en un mundo digital’, ‘Investigar en la Universidad, ¿un paradigma en revisión?’, y ‘La contribución de la universidad al desarrollo social y territorial’.
El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Enrique Graue Wiechers, tiene a su cargo la representación de la delegación mexicana en el Comité Internacional de Rectores, y sostendrá una de las participaciones centrales, exponiendo la perspectiva de las universidades en México, en la mesa titulada “La innovación y la internacionalización en la formación universitaria: ¿exigencia de la oferta académica, del curriculum y de los programas de estudio?”.
Estos Encuentros son espacios únicos en su clase, que permiten la reflexión profunda sobre el papel de las universidades, así como las limitaciones, potenciales, necesidades y aspiraciones de la sociedad.
Desde el primer encuentro en Sevilla, el segundo encuentro en Guadalajara, y el tercero en Río de Janeiro, Universia ha logrado reunir, a más de 3,000 rectores de las universidades públicas y privadas más importantes de Iberoamérica y el mundo, para sostener un diálogo de alto nivel sobre el desarrollo de la educación superior que favorezca la reflexión sobre los retos y oportunidades para las universidades en esta era de transformaciones aceleradas.
Los resultados tangibles de cada uno de estos eventos han sido declaratorias específicas, únicas en su especie por el gran número de rectores iberoamericanos que las han suscrito, que estructuran una agenda común para la reflexión del presente y la construcción del futuro de la educación superior en Iberoamérica: la Declaración de Sevilla, la Agenda de Guadalajara y la Carta de Río.
El debate se podrá seguir vía streaming, a través de las redes sociales del Encuentro y de su web oficial -www.universiasalamanca2018.com-, y culminará con la publicación de la Carta de Salamanca, que recogerá las principales conclusiones y propuestas para contribuir a la construcción de la Universidad del futuro y a su misión como motor de progreso y desarrollo social.
La iniciativa para eliminar el arraigo de la Carta Magna es oportunistamente electorera, advirtió el profesor Ricardo Peralta, de la Facultad de Derecho de la UNAM. “Y digo esto porque diputados y senadores han tenido más de 15 años para remover el párrafo octavo del artículo 16 constitucional, que es donde se establece dicha figura; sin embargo, es a pocos meses de celebrarse los comicios de 2018 cuando se muestra interés en hacerlo y cuando todos los partidos políticos se disputan la paternidad de la propuesta.
Para el académico, no es que los argumentos detrás de esto carezcan de validez, “pues la figura del arraigo sí debe desaparecer de nuestra Constitución por ser violatoria de los derechos humanos, por obedecer a la lógica de un régimen totalitario y autoritario, y por atentar contra el principio de inocencia de cualquier persona investigada; sin embargo, estos no son los modos ni el momento”.
A decir del jurista, al igual que pasó con los intentos para deshacerse del fuero, la iniciativa para eliminar al arraigo obedece a un cálculo político y se ha impulsado sin tomar en cuenta otras variables que podrían resultar peligrosas de llevarse esto a cabo.
Algo no explicado del todo es que esta figura supone la detención provisional de los imputados de un cargo de delincuencia organizada y que por ello son privados de su libertad en un centro de arraigo. Esto no presupone culpabilidad o sanción penal; es una forma de evitar que estos individuos se sustraigan de la acción de la justicia y que siga una investigación previa a la judicialización de un asunto penal. Esto se da cuando un agente del MP solicita a un juez arraigar a un sospechoso para allegarse de más indicios.
“Por lo mismo, si desapareciera en el escenario actual, el principio indubio pro reo (el cual establece que, en caso de duda o insuficiencia probatoria, se favorecerá al imputado) se decantaría por quienes se encuentran hoy recluidos bajo esta figura y dejaría en libertad peligrosísimos delincuentes bajo investigación, lo cual pondría en riesgo a la sociedad mexicana”.
Ante este panorama, la propuesta de Ricardo Peralta, quien es candidato a Fiscal Anticorrupción, es recuperar las instituciones de investigación y de aplicación de la justicia de nuestro país. “Una vez solucionado esto podremos pensar en modificar las figuras institucionales que tenemos para abatir la impunidad”.
Un camino improbable
Hay quienes dicen que la figura del arraigo es inconstitucional y eso es un absurdo, pues de hecho está en nuestra Constitución, en el artículo 16, párrafo octavo, desde hace poco más de 15 años. Esta medida se estableció cuando comenzaron los gobiernos panistas en el país, recordó Ricardo Peralta.
En este marco, para modificar la Carta Magna, la propuesta de la Cámara de Diputados de la Comisión de Puntos Constitucionales requiere no sólo el concierto de los diputados, ya enviado como dictamen del pleno de los Diputados a la Cámara de Senadores. Ahora debe pasar por las comisiones de Puntos Constitucionales y de Justicia de la Cámara de Senadores.
Una vez que se resuelva en la Cámara de Senadores la viabilidad de eliminar el párrafo octavo del artículo 16 constitucional en su totalidad, deberá aprobado por lo menos por 17 congresos locales. “Salvo que hubiera un periodo extraordinario de aquí a que acabe la legislatura,veo poco probable la eliminación de ese texto”.
Para finalizar, el académico señaló que los tiempos son importantes, y de adoptarse esta medida el artículo transitorio emitido en la reforma constitucional deberá velar porque, pese al principio in dubio pro reo, las investigaciones tengan la suficiente fortaleza para que los presuntos delincuentes tengan un proceso penal justo, legal, igualitario, bajo el principio de inocencia, pero sin permitir que la eliminación de esta figura ponga en riesgo la seguridad del pueblo mexicano.
José Emilio Pacheco pedía en uno de sus poemas “no me preguntes cómo pasa el tiempo”, pero para científicos como Hugo Merchant, del Instituto de Neurobiología (INB) de la UNAM, en el campus Juriquilla, este tipo de asuntos merecen una respuesta y por ello, desde hace seis años busca entender la neurofisiología de la percepción temporal o, en otras palabras, cómo percibimos el tiempo.
“Y es que en realidad no se sabe bien cómo hace el sistema nervioso para cuantificar intervalos, algo fundamental para el lenguaje y la música, o para practicar un deporte, bailar o coordinar los movimientos del cuerpo. Para todo eso es preciso temporalizar la conducta y predecir eventos futuros, aunque ignoramos los mecanismos neurales subyacentes”, explicó el académico.
Para entender este proceso, Merchant y un equipo conformado por Germán Mendoza, Juan Méndez, Oswaldo Pérez y Luis Prado, también del INB, entrenaron a un par de monos Rhesus (Macaca mulatta) a fin de que categorizaran si estos eran cortos o largos, basados en una regla aprendida previamente.
“Utilizamos a estos simios debido a que su capacidad psicométrica es muy parecida a la humana, pero entrenarlos no fue sencillo: nos tomó sesiones de tres horas diarias, de lunes a sábado, durante poco más de un año. Al final los primates eran capaces de manipular un cursor y, cuando percibían un lapso corto lo movían hacia un marcador anaranjado, y si consideraban que era largo, a uno azul”.
Sobre el porqué de esta estrategia, el universitario detalló que se evitó emplear botones, como se estila en los demás laboratorios del mundo, a fin de desasociar la dirección del movimiento para que así el macaco no relacionara corto con izquierdo y largo con derecho, pues esto hubiera contaminado los resultados, como ha pasado con indagatorias similares. “Esto marcó una gran diferencia”.
Para Merchant, emprender este trabajo era imperativo, pues “no es tan difícil comprender cómo hacemos distinciones entre blanco o negro, o frío o caliente, aunque con algo tan sutil como el tiempo y el decidir si un periodo fue extendido o breve, las cosas no son tan claras. Hicimos este experimento a fin de entender cómo se da este proceso cuando nuestros límites categóricos son flexibles”.
Los resultados de este trabajo se publicaron en la revista Nature Communications, y una de las conclusiones a las que se llegó es que, a la hora de categorizar las duraciones, al igual que las personas, un macaco sigue la llamada Ley de Weber, es decir, al comparar dos estímulos si son pequeños basta una diferencia mínima para discernir entre ellos; si son grandes, la discrepancia entre uno y otro debe ser mucha.
“Hay un ejemplo que me gusta para explicar esto: si tomamos un par de plumas, rápido sabemos cuál pesa pocos gramos de más, pero si cargamos dos rocas voluminosas, sólo notaremos algo distinto si una tiene muchos kilos de diferencia. Al graficar cómo los monos movieron el cursor elaboramos una curva psicométrica que nos mostró el mismo fenómeno: las pendientes fueron altas cuando se trataba de intervalos cortos, mientras que si eran largos eran menos agudas”.
A decir de Merchant, datos como éste y trabajos anteriores, como uno que él mismo publicó en la revista 2011 en la revista Frontiers in Integrative Neuroscience, muestran que al procesar estos estímulos los macacos y los humanos son muy similares, por lo que, muy probablemente, esta investigación puede arrojar luz sobre cómo percibimos nosotros el tiempo, o al menos hacer inferencias.
Hallazgos novedosos
Para el experimento, el profesor Merchant y su equipo no sólo adiestraron a un par de macacos para que, a partir de estímulos variables, movieran un cursor y determinaran si un lapso era corto o largo, sino que les colocaron electrodos en la corteza cerebral a fin de monitorear qué pasaba en sus cabezas al realizar esta tarea.
“El objetivo fue registrar la actividad extracelular única, es decir, la señal que describe cómo responden las neuronas durante la ejecución de un paradigma. Según la conducta del animal, la activación de las neuronas se incrementa o baja y ello nos permite establecer correlaciones estrechas entre lo que realiza el simio y lo que hace una neurona, de manera muy paramétrica. Se trata de una señal electrofisiológica bastante fiable”.
A decir del doctor Merchant, existe mucha documentación acerca de cómo el cerebro decide si algo es, temporalmente, corto o largo, pero nada acerca de cómo este órgano almacena la información necesaria para delimitar dichas categorías. “Es justo en este renglón donde nuestro trabajo aporta resultados novedosos”.
A fin de dilucidar cómo operan estos procesos de discriminación y categorización, los científicos del INB diseñaron bloques de ensayos en los que un mismo lapso debía ser considerado breve en uno y largo en otro. “A veces un evento de 500 milisegundos era corto y en otras, largo, para forzar a los macacos a modificar sus límites categóricos y adecuarlos según el caso, y así entender cómo se representa el límite interno entre categorías, es decir la frontera subjetiva entre un intervalo y otro”.
Explorar este escenario les dio, en palabras de Merchant, su hallazgo más notable, pues a partir de las mediciones con electrodos pudieron corroborar qué parte del cerebro almacena la información necesaria para determinar si un evento es corto o largo.
“Se trata del lóbulo frontal, en particular las cortezas premotoras mediales, cercanas a la línea media de los hemisferios corticales. Esa área tiene la capacidad de guardar lo necesario para saber si algo es corto y largo, y de hacerlo predictivamente. A partir de la Teoría de Detección de Señales demostramos que varias neuronas de límite categórico (boundary neurons), al comparar dos estímulos alcanzan un pico de actividad; es justo en ese instante cuando éstas evalúan si intervalo duró poco o no, y hacen todo mucho antes de que el mono siquiera se mueva y exprese su decisión”.
Así, añadió el investigador, podemos anticipar —de manera paramétrica y de ensayo a ensayo— lo que hará el macaco; para ello sólo debemos establecer el momento exacto en que la actividad de las neuronas alcanza su punto más alto.
“Por el momento sólo hemos abordado la actividad de neuronas únicas; el siguiente paso es estudiar el sistema nervioso y sus redes neuronales, pues es ahí donde se representan gran parte de la conducta. No obstante, lo hallado en este experimento es sumamente novedoso y nos abre camino para entender, finalmente, cómo percibimos el tiempo”.
Desde hace poco la Ludoteca Matemática Interactiva está en la red, con más de 180 ejercicios diseñados para desarrollar las capacidades necesarias para resolver todo tipo de problemas, desde aquellos pensados para un alumno de primaria hasta los dirigidos a estudiantes de licenciatura, y todo empezó hace 25 años, cuando un matrimonio de profesores universitarios, María y Héctor, decidieron encontrar la mejor manera de hacer que los números fueran divertidos para su pequeña sobrina, Eréndira.
“Queríamos captar su interés e incentivarlo, pues algo que hemos notado después de tantos años de dedicarnos a esto es que todos los niños gustan de las matemáticas, hasta que llegan a la aritmética. Ahí entran en un bache del que pocos salen, por eso empezamos a pensar en maneras amenas para evitar esto. El experimento salió tan bien que al poco tiempo pensamos en pasarlo a entornos digitales”, señaló María Juana Linares Altamirano, quien trabaja en la Red Universitaria de Aprendizaje (RUA), una plataforma web desarrollada por la UNAM para apoyar la formación de su comunidad.
Aquel primer intento con el que los tíos de Eréndira hicieron que la pequeña comenzara a familiarizarse con el pensamiento matemático consistía en imaginar nueve arbolitos y acomodarlos en tres hileras de cuatro. “Si planteamos esto, algo hace ruido en las personas, pues suponen que deben tener 12, ¿pero y si pensamos de forma no convencional y dibujamos un triángulo con cuatro árboles por lado? Esta manera alternativa de concebir las cosas es la que intentamos promover primero en nuestra sobrina y, más tarde, en los usuarios de nuestro programa”, añadió Héctor de Jesús Argueta, quien al igual que su esposa también labora en la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC).
La primera edición de la Ludoteca Matemática Interactiva data de 1995 e inició con 20 ejercicios grabados en discos compactos y distribuidos de mano en mano, los cuales tuvieron tan buena aceptación que el matrimonio Argueta-Linares apenas podía abastecer las peticiones de maestros y padres de familia que solicitaban el material para sus hijos y alumnos.
“Intentamos darle la mayor difusión posible. Una vez nos prestaron una capilla para mostrarla ante alumnos de primaria y nadie llegaba. Era porque los niños estaban en catecismo, pero cuando lo hicieron los pequeños estaban tan entusiasmados comparando sus resultados y preguntando qué habían hecho bien y qué mal, qué nos demoramos mucho ahí. Este tipo de reacciones eran la mejor evidencia de que íbamos por buen camino”, apuntó María Linares.
La Ludoteca al alcance de todos
Desde hace décadas María y Héctor se dedican a la aplicación de software en la enseñanza en matemáticas (en especial para jóvenes en los primeros semestres de la carrera) y, por lo mismo, saben que para llegar a la mayor cantidad de usuarios ya no basta con tener un programa grabado en CD: la mejor opción es subir los contenidos a la red, y eso hicieron.
Con apoyo de la DGTIC, que les designó un grupo de becarios para echar el proyecto adelante, y el Instituto de Matemáticas, que les prestó su servidor, desde el 27 de enero la Ludoteca está en internet.
“El resultado: pasamos todo a HTML5, lo que significa que la Ludoteca Matemática puede correr en cualquier navegador, y desarrollamos más problemas, pasando de los 20 iniciales, a 180. En esta labor contemplamos a casi todo público, aunque aún nos falta crear algo para los de la tercera edad”, señaló Héctor Argueta.
Por ejemplo, expuso el maestro en Ciencias, uno de los retos para estudiantes de licenciatura es el de dibujar un círculo tangente a tres circunferencias otorgadas de manera previa, con lo que tiene para entretenerse un rato, al tiempo que desarrolla estrategias alternas de pensamiento, y como éste hay cientos de ejercicios más.
Aunque la Ludoteca está diseñada para que los alumnos resuelvan esta serie de desafíos con apoyo de sus profesores, también puede ser utilizada por cualquier interesado, de forma autodidacta, en la dirección electrónica http://newton.matem.unam.mx/ludotecamat/.
A lo largo de estos años el matrimonio Argueta-Linares ha recibido mucha retroalimentación, lo que le ha ayudado a perfeccionar sus dinámicas. “Cada vez estamos más convencidos de las ventajas de este sistema que equivale a tener un profesor disponible las 24 horas del día y que nunca se cansa”.
A decir de Héctor Argueta, las actividades interactivas involucran más a los usuarios, especialmente a los niños, y está constatado que no se obtiene el mismo entusiasmo con un libro estático. “Pero la mejor evidencia de que el sistema resulta efectivo es nuestra sobrina, Eréndira, que aunque no estudió matemáticas, es científica. El saber de números y de lógica matemática le ayudó mucho ahora que entró a la maestría; gracias a ella sabemos que lo lúdico funciona”.
Surgido para servir de escaparate a las ideas de los diseñadores mexicanos y ayudarles a consolidar sus marcas, el bazar Libre Liebre celebra sus primeros cinco años este fin de semana en el Palacio de la Autonomía de la UNAM, con un festival en el que además de venta de artículos únicos, habrá talleres, eventos culturales y música.
A decir del director y creador de esta iniciativa, Adrián Monroy, éste lustro ha servido para impulsar muchos cambios, afinar detalles y, sobre todo, ir creando nombre y comunidad entre los compradores del Centro Histórico, quienes saben que al menos una vez al mes podrán adquirir ropa, joyería y diseño a precios módicos, al tiempo que apoyan una economía más justa y fomentar el comercio local.
“¿Por qué nos llamamos Libre Liebre? En parte porque saltamos de aquí para allá a fin de llegar a cada vez más lugares. Usualmente lo hacemos en el primer cuadro de la Ciudad de México, pero ya estamos por dar el brinco a la colonia Roma y a otros estados”.
Para esta celebración —organizada en colaboración con Fundación UNAM— Monroy y su socia, Patricia Cruz, pensaron en una serie de actividades que acompañarán a la gente en su deambular por los pasillos del Palacio de la Autonomía (ubicado en la calle Primo de Verdad número 2, a una cuadra del Zócalo), como talleres de arte, proyección de videos y películas, sus ya tradicionales rifas y como acto estelar un recital del grupo La Internacional Sonora Balkanera.
“Y la verdad hay mucho que festejar, pues en estos cinco años han pasado cerca de 450 marcas por el bazar y detrás de cada una están las ideas originales de miles de mexicanos. Libre Liebre es todo esto: un lugar para impulsar el consumo local, una vitrina para visibilizar las propuestas de emprendedores de todo el país, una oportunidad para crear redes autogestivas y un punto donde diseñadores y el público pueden encontrarse cara a cara, sin intermediarios”.
Como egresado de la ENAP (hoy Facultad de Artes y Diseño), Adrián Monroy sabe que para un joven es difícil competir contra las grandes marcas, abrirse brecha y hacerse notar, por lo que decidió crear este espacio para el comercio justo, el cual ha servido de trampolín para muchas iniciativas y que a él, en lo personal, lo ha hecho explorar facetas que no tenía contempladas cuando estudiaba en la UNAM.
“Por aquí han pasado iniciativas hoy consolidadas como Los Objetos de mi Afecto (que hace bolsos y accesorios), SindiKo (dedicada a la manufactura de lentes de madera) o Head Horse MX (empresa que ofrece playeras, carcasas de protección para celular e ilustración en general), y con el tiempo esto se ha hecho también un foro para expresiones muy diversas, al grado de que me he vuelto un gestor cultural; la evolución en cinco años ha sido impresionante”.
Adaptarse para sobrevivir
De niño, cuando vacacionaba en los terrenos de su abuelo, Adrián vio saltar a una liebre de entre los matorrales para, con tan sólo tres saltos, recorrer una gran distancia y esfumarse como si fuera un manchón parduzco, casi por arte de magia. “Nunca había visto nada moverse tan rápido y eso dejó una honda impresión en mí”.
Aquel recuerdo infantil lo marcó y lo hizo leer más sobre este animal y sus costumbres. Así se enteró de su capacidad no sólo de mimetizarse con el paisaje, sino de modificar su entorno y cavar madrigueras estratégicamente a fin de adecuar el terreno para sobrevivir, crecer y prosperar, por ello, cuando en 2013 tuvo que pensar en un nombre para bautizar al bazar, las palabras “libre liebre” le vinieron a la mente de forma inmediata y natural.
“Desde el inicio quisimos abarcar la mayor cantidad de propuestas y expresiones del diseño y la mayor cantidad de público y ofrecíamos de todo. Con el tiempo constatamos que el 80 por ciento de nuestra clientela son mujeres y aunque esto ha hecho que la oferte se acote, no por ello dejamos de incluir productos para el público masculino”.
Acerca de cómo formar parte de este grupo de expositores, Monroy es muy enfático al decir que todo se hace bajo convocatoria y que los interesados antes deben mostrar fotografías de su trabajo, exponer las características de su proyecto y demostrar que sus productos tienen un precio moderado, pues uno de los objetivos del bazar es mostrar que el diseño no es elitista, sino algo al alcance de todos.
Según el director del evento, los resultados obtenidos a partir de esta iniciativa son satisfactorios y el mejor ejemplo de esto es su buena recepción entre la gente y la fama ganada a través de boca o a boca, “o del muro a muro, pues gran parte de la difusión que tenemos se da en las redes. De hecho, se podría decir que Facebook (es-la.facebook.com/LibreLiebreBazar/) es ya nuestra madriguera”.
Para Adrián, cinco años son una oportunidad inmejorable para hacer un corte de caja y evaluar lo bueno y lo malo, y a su decir lo más valioso de esta iniciativa es que si bien no es una incubadora, sí es un espacio en el que los emprendedores aprenden a ser empresarios “pues nadie nos da las herramientas para dar dicho paso y por ello con frecuencia fallamos. Considerando esto creo que elegimos muy bien nuestro nombre, pues para que una marca sobreviva los diseñadores debemos hacer al igual que las liebres: adaptarnos al terreno y movernos estratégicamente si queremos prosperar”.
En el debate entre candidatos a jefe de Gobierno de la Ciudad de México todos los contendientes prometieron optimizar el servicio del Metro. Para Carlos Gershenson, del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la UNAM, no hay mejor momento para tomarles la palabra y llevar a quien gane en las urnas una propuesta desarrollada por Gustavo Carreón, Luis Pineda y él mismo, la cual consiste en aplicar un algoritmo autoorganizante a fin de regular el tránsito de los trenes.
“Imagina controlar cuánto permanece un convoy en una estación según la cantidad de usuarios y sus necesidades particulares de ascenso y descenso, y saber hace cuánto partió el tren de adelante y cuánto demorará el de atrás. Tomar decisiones a partir de algo así ayudaría a ganar tiempo y esto se puede lograr con sensores; ya existe la tecnología para hacerlo”, explicó por su parte Gustavo Carreón, del Posgrado en Ciencias e Ingeniería de la Computación.
Para obtener estos resultados, los investigadores corrieron simulaciones en computadora y vieron que su propuesta agilizaba el flujo de los trenes hasta en un 30 por ciento. Este trabajo apareció en la revista PLOS ONE el 29 de diciembre de 2017, bajo el título Improving public transportation systems with self-organization.
Y es que para Gershenson y Carreón imaginar nuevas formas para eficientar las dinámicas de los sistemas de transporte público no es algo nuevo; de hecho, uno de sus proyectos, MetRevolución, ya es famoso entre los capitalinos por haber logrado lo aparentemente imposible: que los usuarios hagan filas a un lado de las compuertas y, antes de subir al vagón, dejen bajar a los pasajeros que llegan, y todo mediante una serie de señales adheridas al piso del andén.
Con esta iniciativa, tan aparentemente sencilla, ha mejorado de un 10 a un 15 por ciento el tiempo efectivo de ascenso y descenso, y de un 15 al 25 el de cierre de puertas. Esta se aplica ya en 15 estaciones, la mayoría de transferencia, y cada mes se suma una más al listado.
“Sin embargo, para optimizar los resultados es indispensable pensar de manera integral y lo logrado con MetRevolución sólo funciona en una estación. Nos gustaría probar nuestro algoritmo de autorregulación en toda una línea y ya estamos diseñando un proyecto piloto que nos permita hacerlo”, apuntó Gershenson.
La clave: una visión integral
El Metro de la Ciudad de México da servicio a 5.5 millones de pasajeros al día y para trasladar de manera eficiente a esta cantidad se requiere un sistema que se adapte a diversas variables, pues no es lo mismo intentar desahogar a las multitudes observadas en una estación de transbordo en horas pico que a los usuarios solitarios que se ven en un paradero cualquiera al acercarse la medianoche. Todas estas posibilidades son consideradas por el algoritmo de Carreón, Gershenson y Pineda, y a partir de las circunstancias específicas de cada momento, ofrece las mejores alternativas.
“Esto también podría funcionar en el Metrobús o incluso en elevadores, pues sirve para todo medio de transporte público, pero pensando sólo en el Metro rápido saltan a la vista los beneficios. Instalar lo necesario para agilizar la corrida de los trenes, como proponemos, podría parecer costoso, pero la inversión es mínima en comparación con la que se llevaría construir una línea nueva; creemos que esto es viable”, dijo Gershenson.
Por el momento, los académicos estudian alternativas para echar a andar el proyecto. “Aunque esto puede hacerse con instrumental nuevo, ello elevaría en mucho el presupuesto, por lo que analizamos la posibilidad de emplear parte de la infraestructura ya existente y hackear los sensores que hay en los centros de control (esos que se ven como foquitos), aunque esto no es, quizá, la opción más robusta”.
Para Gershenson y Carreón, las ideas para optimizar el servicio del Metro no se limitan a un algoritmo. “Queremos recuperar algunas que quedaron en el tintero al diseñar MeRevolución, como pegar señalamientos al interior de los vagones para que la gente se distribuya de mejor manera en los mismos, o que el pitido emitido por el vagón antes de cerrar sus puertas sea de una duración regular y no variable, según el capricho de cada conductor. Todo esto ayuda porque, como se dijo antes, la clave es tener un enfoque integral”.
Sobre por qué llevar este proyecto a las nuevas autoridades del Gobierno de la CDMX una vez que asuman su cargo, Gershenson señaló que la coyuntura puede ser útil para ponerlo en marcha, pues en otros escenarios muchas de estas iniciativas parecen quedar en el olvido, como pasó con un convenio de colaboración para fomentar una cultura del buen uso del Metro que se planteó una vez constatado el éxito de MetRevolución, el cual ha pasado por un sinfín de escritorios y sigue aún sin firmarse.
“Quizá es oportuno llevarles este tipo de proyectos a quienes estarán al frente de la ciudad y recordarles que estas propuestas existen, y hacer lo posible para llevarlas a cabo”.
“¿Qué novela que hable de México no es negra… o roja?”, cuestionó la escritora Fernanda Melchor. La mierda y la sangre como anuncio de la inminente Temporada de huracanes.
Una novela mexicana policial, acotó, sólo es posible cuando no se descubre al asesino o madrean a alguien para que confiese ser el asesino, cuando tal vez ni siquiera lo sea. Los albañiles de Vicente Leñero reproducía esta cualidad existencial de la realidad mexicana: “El expediente eternamente abierto, la falta de resolución, la falta de justicia, la falta de una retribución”.
Indicó que novelista no es quien publica libros, es quien está dispuesto a tirar a la basura 100 cuartillas con las que no quedó satisfecho. En la charla que sostuvo con Luis Mario Moncada y Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio en la Feria Internacional del Libro Universitario 2018 de la Universidad Veracruzana, precisó que con su novela Temporada de huracanes no quiere llevar al lector de la mano, quiere que sea como una llave de judo o como cuando se abraza al amigo embriagado en una cantina y se le dice “te quiero mucho”.
La novela nace de la realidad que retratan los periódicos. “¿Habrá un tema más jarocho que matar a alguien porque te hace brujería?” En su novela deja el corazón del crimen en silencio. Cuando comenzó a escribir escuchaba todas las voces de sus personajes: las primas y amigos del Luismi le dictaban la historia. Ella era como la secretaria del Ministerio Público, para escribir la miseria tenía que sentir lo que sus personajes sentían.
Melchor no registra haber transitado del periodismo a la literatura: “Siempre he escrito. No hay transición. No se va del periodismo a la literatura”. Su primer cuento lo publicó a los 18 años en el periódico El Sur, “si entré al periodismo fue porque la gente que estudiaba letras se me hacía muy mamona y no quería que me pusieran a leer El Mío Cid, porque yo quería leer a Fadanelli”, y enfatizó: “Elegí periodismo porque era la única carrera en el puerto de Veracruz que podía estudiar y porque mis jefes no me podían mandar a otro lado”. Mejor aún: “No me querían mandar a otro lado porque andaba muy mal, metida en las drogas”.
El público aplaude y hace fila para la firma de sus libros. Muchos de ellos la reconocieron antes de que comenzara la plática, la saludaron y las firmas comenzaron antes de lo planeado. “Eso me pasa por sentarme aquí”, afirmó. Uno de sus lectores le dijo: “qué bueno que lo hizo, recorrí cientos de kilómetros para obtener su firma, abra el libro si quiere y verá que está subrayado y con anotaciones”. Sonríe y escribe una larga y cariñosa dedicatoria.
Esos personajes que le dictaron la novela, que estuvieron en su cabeza durante más de 40 días y 40 noches hoy serán parte de otras pesadillas. O como alguno de los asistentes señaló: “Yo conozco al Luismi”, uno de los personajes de Temporada de huracanes, un drogadicto que recibe el odio profundo de su madre y que sólo es un sonámbulo que espera una muerte violenta. Otro contó: “el Munra es mi amigo”, el Munra es un vividor, compra votos, vive de sus recuerdos de macho herido.
Temporada de huracanes, novela escrita en voz alta, novela que dejó afónica a su autora: “Norma señaló la camioneta con su dedo, y Luismi, con una sonrisa nerviosa, una mueca que descubrió sus dientes chuecos, cogió su mano y la envolvió entre sus puños y le susurró que no los señalara, que nunca señalara a esos hombres; que había sido muy sensata al haber huido de ellos, porque todo el mundo sabía que el rubio de sombrero era narco”.
Cuando era niño, Diego Álvarez Robledo gustaba de aquellos libros de la serie “elige tu propia aventura”, en los que el lector decidía el destino del protagonista mediante la dinámica de ir a la página 99 si quería, por ejemplo, que el caballero enfrentara a un dragón, o saltar a la 102 si prefería huir al bosque y evitar el combate, “obviamente cada opción conducía a un final distinto; estos textos dejaron en mí una semilla que más tarde daría frutos”, señaló el director teatral.
El resultado de esta afición infantil es la obra Raíz 2.0, escrita por él mismo y que se presentará del 27 de abril al 20 de mayo en el Museo Universitario del Chopo, cuyo desarrollo recae en el espectador, quien a partir de una aplicación para dispositivos móviles puede señalar el camino que tomará la puesta. “Con esto la gente, desde sus butacas, dirige conmigo lo que sucede en escena”.
Durante muchos años Álvarez Robledo reflexionó sobre la estructura de estos volúmenes —también llamados librojuegos o textos de hiperficción explorativa— y decidió que él bien podía crear uno, pero a manera de un guion, y comenzó a redactar centenares de cuartillas. “Este trabajo comenzó en 2013 y al principio no pensaba llevarlo a un foro, todo era para ser leído; conforme la pieza evolucionó me pregunté, ¿y por qué no presentarla con actores ante público?”.
Así fue como se montó por primera vez Raíz —así a secas, por el momento— el año pasado en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque, con buena recepción entre la crítica, en especial por arriesgarse a basar la dinámica del espectáculo en una app que permitía a los espectadores seleccionar el rumbo de la historia.
Quien haya hojeado alguno de estos juegolibros, tan populares en los años 80, recordará que en la contraportada se leía: “Unas elecciones son sencillas, otras sensatas, unas temerarias y algunas peligrosas. Tú debes tomar las decisiones. Puedes leer esto muchas veces y obtener resultados diferentes. Tú decides la aventura”.
Y sin embargo, apuntó el autor, justo en este punto le quedábamos a deber al público, porque la pieza no era lo suficiente compleja como recordaba que eran esos libros. Sólo había dos posibles finales y yo quería hacer mucho más; de entonces a la fecha a eso me aboqué”.
El secreto detrás del 2.0
Al dibujar la estructura de la puesta, bajo la premisa de que cada escena bien podía ramificarse en dos, tres o cuatro opciones según el capricho del auditorio, Diego Álvarez se dio cuenta de que su escaleta se parecía mucho a una raíz y decidió nombrar así a la obra.
“La elección del título no es casual, pues nos remite tanto a la estructura narrativa como a nuestros orígenes como humanos, a hace 80 mil años, cuando uno de nuestros antecesores más antiguos, la llamada Eva mitocondrial, decide migrar tras sobrevivir a una sequía. Para sobrevivir debe moverse, aunque no sabe a dónde ya que ve desiertos por doquier; es ahí donde comienza este viaje”.
Es en este punto donde el público entra en acción y, al sacar sus celulares, apuntarlos a la escenografía y seleccionar alguna de las opciones que aparecen en pantalla, comienza a guiar el rumbo de la obra. “La gente puede decidir si Eva camina hacia el Sol, contra éste o a donde sopla el viento, dependiendo del resultado terminaremos en algún confín del mundo que, de momento, desconocemos”.
Para lograr esta interacción en tiempo real, Álvarez trabajó con la agencia digital Kaleido, que diseñó esta app capaz de contabilizar votaciones y orquestar lo que sucede en el escenario.
“Así, según los caminos elegidos, el relato va a acomodarse en una lógica continental: un par de historias se ubican en Asia, dos en África, una en Europa y otra en América, y para cada una de esas grandes rutas hay dos conclusiones, lo que nos lleva a tener 12 desenlaces y todos diferentes, con el único punto en común de que todos inician hace 80 mil años y culminan en nuestro tiempo”.
A decir de Álvarez Robledo, que hace un año su obra tuviera dos finales y ahora 12 es un salto cualitativo muy importante que lo acerca a la idea original que tenía en 2013, cuando comenzó a escribir el guion. “Esto es un gran avance respecto a lo presentado en el Centro Cultural del Bosque, por esto le puse el número 2.0”.
Seis actores, 150 personajes
La base de la obra de Diego Álvarez es una raíz y, por lo mismo, ha crecido como si fuera un ser orgánico, pues de la primera temporada a la segunda ha ganado en complejidad: de los dos finales que había ahora son 12; al haber más opciones las escenas se bifurcaron cual ramas y hoy son 35 y, por lo mismo, cada uno de los seis actores que dan vida a la puesta debe estar listo para interpretar 25 papeles, según se requiera, lo que da un total de 150 personajes posibles.
“Es mucho trabajo y no hay cabida para la improvisación. El guion es de 380 cuartillas, pese a que cada representación abarca unas 55, y ello implica una gran capacidad de memorización por parte de los involucrados. Todos debemos estar preparados para representar 12 historias distintas y subirnos al foro sin saber cuál será; la última palabra la tiene la gente que está decidiendo a través de una app”.
Para el autor, Raíz 2.0 es una travesía en la que tanto actores como público viajarán en el tiempo y el espacio. “Y no podría ser de otra manera pues el gran tema aquí son las migraciones y es el público el que, a fin de cuentas, decidirá si este periplo termina en China, Arabia o México, y si en ese tránsito visitará la Mongolia del medioevo o si atestiguará las guerras napoleónicas, esto en un recorrido que empezó hace 80 mil años y que concluye en nuestros días”.
Álvarez y la compañía Principio Investigadores Escénicos darán 12 funciones en el Chopo, número que entusiasma al director porque, de entrada, abre la posibilidad de que en cada sesión la obra a representar sea distinta. “Es un poco como cuando de niño releía estos libros de elige tu propia aventura tan sólo para explorar todos los finales posibles. Esperemos que en esta ocasión suceda así”.
En las jornadas previas al estreno de esta nueva temporada, el dramaturgo aún hace ajustes en cuanto a escenografía, juego de luces, tramoyas y miles de detalles de más. Como él mismo dice “ésta es una obra en crecimiento… ¿Habrá una versión 3.0? ¡Ésa es la idea! Veamos qué pasa el año entrante”.
Raíz 2.0 se presentará del 27 de abril al 20 de mayo en el Museo Universitario del Chopo con funciones los viernes a las 20 horas, los sábados a las siete de la noche y los domingos a las seis de la tarde.