¿Sabes si tu corazón está sano?

La Unidad de Electrofisiología Cardíaca de la Facultad de Medicina de la UNAM, realiza medicina preventiva y correctiva. Es uno de los centros de referencia más importantes en México para el diagnóstico y tratamiento de los trastornos en el ritmo cardíaco (arritmias).

A través de su Programa de Donación de Marcapasos ha implantado miles de dispositivos en beneficio de pacientes con bajos recursos de todo el país.

Organiza Trabajo Social Seminario A 12 meses del 19 de Septiembre

La Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) organiza el seminario «A 12 Meses del 19 de Septiembre: Desafíos de la Reconstrucción con Sentido Social desde la Gestión Integral de Riesgo de Desastres».

Este evento académico busca contribuir al debate y reflexión sobre las implicaciones científicas y sociales de los desastres acaecidos los días 7 y 19 de septiembre de 2017, para el diseño de políticas públicas preventivas y de reconstrucción, con perspectiva humanitaria y compromiso social.

Al inaugurar los trabajos, en el auditorio Francisco Díaz Covarrubias del Instituto de Geografía, este 26 de septiembre, la directora de la ENTS, Leticia Cano Soriano, comentó que “los aprendizajes ciudadanos, sociales y comunitarios no sólo deben ser objeto de la reflexión que hoy se impulsa, sino también del diseño de iniciativas, políticas públicas e intervenciones sociales que acompañen procesos de reconstrucción, de condiciones de habitabilidad y de prevención de riesgos sociales”. Las y los universitarios tenemos que prepararnos para hacer intervención social en caso de desastres, agregó.

Mario Garza Salinas, profesor en la Universidad Iberoamericana y destacado miembro de la Red Universitaria para la Prevención y Atención de Desastres (Unired), afirmó que estas acciones son eje fundamental de la reflexión en torno a las tareas de reconstrucción.

“Hablamos de comunidades urbanas y rurales que no sólo fueron afectadas por la catástrofe natural, sino por políticas públicas que persisten en radicalizar la perspectiva centralista, sectorial y urbana del proceso de reconstrucción”.

“Se obvian principios de derechos humanos que organismos como la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, definen como ‘centrales en situación de desastre, sin tomar en cuenta criterios de accesibilidad, asequibilidad, habitabilidad, adecuación cultural y conveniencia de ubicación de las viviendas que el Estado proporciona, así como el derecho de de la sociedad civil para participar en los procesos”, señaló.

El coordinador del Seminario Universitario de Riesgos Socioambientales de la UNAM, Víctor Orlando Magaña Rueda; la representante de la Comisión de Reconstrucción de la CDMX, Tania Aguilar Murrieta; el profesor de la ENTS y coordinador del Seminario, Daniel Rodríguez Velázquez, así como Francia Gutiérrez Hermosillo, damnificada del conjunto multifamiliar Tlalpan e integrante de la organización Damnificados Unidos de la Ciudad de México y la psicóloga Emilia Muñoz Hernández, también damnificada e integrante del Colectivo 19-S-17, presentaron un balance de las políticas públicas post−sismo en México.

En México hace falta una vocación de compromiso, de sentido de responsabilidad, de compasión y de visión de Estado en el servicio público, en la esfera gubernamental, que esté del lado de la ciudadanía, y que permita a familias, comunidades y víctimas enfrentar la dolorosa realidad que deviene con los desastres, coincidieron los ponentes.

Las mesas de trabajo donde se presentarán balances, perspectivas, exposiciones, intercambios y conclusiones convocaron a expertos en la temática como Carlos Beas Torres, coordinador General de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo; Norlang García Arroliga, subdirector de Estudios Económicos y Sociales sobre Desastres del Centro Nacional de Prevención de Desastres; David Novelo, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM; Edgar Oswaldo Tungüí Rodríguez, comisionado para la Reconstrucción, Recuperación y Transformación de la Ciudad de México; Olivia Domínguez Prieto, de la organización Damnificados Unidos de la Ciudad de México y coordinadora del Posgrado en Antropología Social de la Escuela Nacional de Antropología e Historia; María Haydeé García Bravo, investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, también de la UNAM.

Las actividades concluirán este 27 de septiembre, a las 13:00 horas.

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Sin las abejas moriría la mitad de las plantas de la Tierra

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de UNAM Global
Fecha de publicación de la nota original: 26 de septiembre de 2018[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

Las abejas originarias de Europa, y algunos países asiáticos han reducido dramáticamente su población, mientras que en México el principal peligro que enfrentan es la utilización indiscriminada de pesticidas

Si de la faz de la Tierra desaparecieran las abejas, con ellas se extinguiría la mitad de las especies de plantas y el 75 por ciento de los productos que consumen los humanos, incluida la carne.

¿Por qué? Su tarea no sólo es producir miel, sino también polinizar una gran variedad de flores y vegetales, apuntó Adriana Correa Benítez, jefa del Departamento de Medicina y Zootecnia de Abejas, Conejos y Organismos Acuáticos de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM.

Bajo la amenaza de su aniquilación por cinco grandes factores, las abejas originarias de Europa, y algunos países asiáticos han reducido dramáticamente su población, mientras que en México el principal peligro que enfrentan está en la utilización indiscriminada de pesticidas.

La investigadora explicó que la mayoría de nuestros alimentos pasaron por el proceso de polinización de las abejas, desde las frutas como la papaya, el trigo que contiene el pan, hasta la gallina y el cerdo, quienes se alimentan de productos polinizados.

Estos insectos que han habitado la Tierra por millones de años se dividen en 20 mil especies y en diferentes tipos. Existen de todos colores, verdes, naranjas, rojas, y hasta diversas combinaciones, además de las típicas que todos conocen de color amarillo con franjas negras llamadas apis mellifera.

Hoy, las abejas se encuentran amenazadas debido, en su gran mayoría, por los efectos que ha creado el hombre. Así, existen cinco escenarios que las colocan en una situación de peligro:

1.- El cambio climático. Correa Benítez expresó que esta es una de las razones más importantes, porque al subir la temperatura las lluvias llegan tarde, no se da la floración a tiempo, no surgen los frutos necesarios y las abejas tampoco tienen de qué alimentarse.

Además, con la inestabilidad de la temperatura que sube en ciertas regiones, se afecta su labor y trabajo en esas zonas, porque ellas deben buscar climas más acordes a sus necesidades.

2.- Los productos fitosanitarios. El uso de agroquímicos en las plantaciones (herbicidas, fungicidas, insecticidas y vitaminas aplicados en los campos) las afecta gravemente. “De ahí la importancia de preservar nuestros ecosistemas y el campo”.

Hoy, la Unión Europea adquiere la miel de nuestro país, pero por ley no compran productos que hayan pasado por una polinización de productos transgénicos.

Lamentablemente, en algunas zonas de México se producen productos transgénicos. Así, el gobierno debe decidir si comprará productos transgénicos o tener abejas porque ambos no pueden convivir, enfatizó la investigadora.

3.- Enfermedades. La mayor amenaza de las abejas es un parásito llamado varroa que las chupa, y en consecuencia, afecta sus defensas. Así, contraen otras enfermedades y viven menos tiempo. El productor lo nota al tener menos producción de miel y poblaciones dentro de la colonia.

4.- Su nutrición y forma de alimentación. ¿Qué pasa cuando se altera el ecosistema? En los últimos años, los humanos han sembrado grandes hectáreas de vegetales que no requieren polinización de las abejas. En estos casos, estos insectos tienen que recorrer grandes distancias para encontrar alimento.

Además, las abejas y cualquier tipo de polinizador no sólo dependen de un tipo de flor, sino de la variación que existe en todo el medio ambiente.  Esta variedad les proporciona los diferentes componentes nutricionales para que estén bien.

Si sólo tienen acceso a un monocultivo, no cubrirán sus requerimientos nutricionales. “Lo van a colonizar pero les generamos una anemia crónica que a la larga las afecta”.

5.- Capacitación y manejo del apicultor. Es importante que el apicultor esté capacitado para su labor, de esta forma las abejas tendrán buena salud.

¿Cómo ayudarlas?

De acuerdo con Correa Martínez, puede ayudarse a las abejas con sembradíos de plantas nectaríferas y poliníferas cuyo propósito es rehacer jardines y plantaciones propias de la zona, y así tengan otros medios para alimentarse.

Se trata de restablecer los ecosistemas, ya sea con jardines en casa, en los parques, e incluso, sembrar plantas en macetas, concluyó.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Resultados positivos para la UNAM en el Nacional de Kendo

[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/mODGAc-1tk4″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]El equipo representativo de Kendo de la UNAM tuvo una destacada actuación en el Torneo Nacional de la especialidad, donde consiguió un primer lugar en la categoría femenil por equipos Dan, un segundo lugar en la categoría femenil individual Dan, y tres terceros lugares, dos en femenil, por equipos e individual Kyu, y el último en la categoría varonil por equipos Dan.

La primera fase del certamen se desarrolló en las instalaciones de la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos (ENED), en donde se efectuó el torneo femenil de Danes, quedando en primer lugar la representación auriazul por equipos. El equipo lo conformaron Vera Martínez, alumna de la Facultad de Ciencias, Melisa Martínez, de la Facultad de Filosofía y Letras, así como Lumi Barabino, integrante de la Asociación de Kendo de la UNAM. En este mismo evento, Melisa Martínez quedó como segundo lugar, dentro de la categoría individual.

La segunda parte del torneo se llevó a cabo en las instalaciones de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), y correspondió para las categorías de grado kyu (referente al nivel o grado del practicante). Aquí, el representativo quedó, por equipos, en la tercera posición. Estuvo conformado por Israel Cruz, estudiante de Maestría de la Facultad de Ciencias, Ángeles Mora, de Biología, también de Ciencias y Mariana Vargas, del CCH Sur. En la categoría individual, el propio Israel Cruz logró también el tercer puesto.

Finalmente, la última parte del torneo se llevó a cabo en las instalaciones del Instituto Politécnico Nacional, Unidad Zacatenco, en donde a decir de Rodrigo Gutiérrez Pérez, presidente de la Asociación de Kendo de la UNAM, se efectuó una competencia sumamente cerrada.

“Aquí solo pudimos alcanzar un tercer lugar por equipos. Estuvimos representados por Emilio Porras, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Diego Cornejo, de la Facultad de Filosofía y Letras, Luis García, de Ingeniería, así como por Antonio Arias, de Medicina.

“Al final, nos deja contentos, más no satisfechos, el haber podido obtener en cada uno de los certámenes un lugar dentro del pódium. Sin embargo, estamos enfocados en posicionarnos mejor el siguiente año, para lo cual sin duda, ya nos encontramos trabajando y puliendo los detalles en los que fallamos ahora”, señaló Rodrigo Gutiérrez, también entrenador del equipo auriazul.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery interval=»3″ images=»49134,49135,49136,49137,49138,49139,49140,49141,49142,49143,49144,49145,49146,49147,49148,49149″ img_size=»large»][/vc_column][/vc_row]

Entregan in memoriam la Medalla Filmoteca UNAM a Leobardo López Arretche, director de El Grito

  • El Grito es el documento más importante llevado a cabo por los estudiantes de esta Universidad para tener en la memoria el Movimiento Estudiantil del 68: Jorge Volpi.

 

Leobardo López Arretche, el director de cine que mostró los últimos tres meses del Movimiento Estudiantil de 1968 en la película El Grito, recibió in memoriam la Medalla Filmoteca UNAM por su contribución al cine nacional y a la documentación de uno de los procesos sociales más importantes del siglo XX mexicano.

“Pasaron 50 años y dice uno: ¡Qué horror! Hace rato yo pensaba: si Leobardo viviera… Él veía que el país se desmoronaba, pero yo les aseguro que nunca se imaginó el horror en el que vivimos”, expresó Geraldine Novelo-Grebot, viuda de López Arretche, tras recibir la medalla de manos de Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural de UNAM.

Con la presencia de Hugo Villa, director general de Actividades Cinematográficas de Universidad, y Albino Álvarez, subdirector de Rescate y Restauración de la Filmoteca,  en la ceremonia se inauguró Arcadia. Muestra Internacional de Cine Rescatado y Restaurado y se proyectó la versión de El Grito que en fue restaurada digitalmente en la UNAM en años pasados.

El documental, en blanco y negro y con escaso sonido directo, fue armado con las tomas e imágenes levantadas por los estudiantes del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) durante los mítines, marchas y protestas del Movimiento Estudiantil. Leobardo López Arretche contribuyó a recopilarlos y se encargó del montaje final del filme, junto con Ramón Aupart.

Así, el espectador presencia momentos claves llevados a cabo entre julio y octubre de 1968, como la marcha encabeza por el rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, desde C.U. hasta la avenida Félix Cuevas, la Marcha del Silencio que partió del Museo de Antropología, la ocupación militar de Ciudad Universitaria y, por supuesto, la matanza de Tlatelolco, imágenes estas últimas acompañadas de un texto de la periodista italiana Oriana Fallaci, quien resultó herida aquella noche.

Además de mostrar detalles muy puntuales del movimiento, como las parodias de canciones populares que hacían los estudiantes para burlarse de las autoridades, la película redondea la narración con otros hechos destacados de la época, como el cuarto informe presidencial de Gustavo Díaz Ordaz, en el que expresa la famosa frase: “Hemos sido tolerantes hasta excesos criticados”, y la inauguración de los Juegos Olímpicos, de los que la necesidad de garantizar su realización fue, a fin de cuentas, la causa última de la represión.

“El documento llevado a cabo por los estudiantes de esta Universidad más importante para tener en la memoria el Movimiento Estudiantil del 68 fue, sin duda, la película El Grito”, dijo Volpi. “Hoy nos congratulamos de que la Dirección General de Actividades Cinematográficas y la Filmoteca puedan tener la versión restaurada de esta pieza fundamental tanto de la cinematografía mexicana, como de la memoria histórica del Movimiento Estudiantil”, agregó.

Leobardo López Arretche fue el representante del CUEC ante el Consejo Nacional de Huelga en 1968. Al inicio de la versión restaurada del documental, el espectador se entera que propuso a sus compañeros responder a las agresiones militares arrojando flores contra los tanques y los soldados. Su moción no fue aprobada, pero en cambio arrojó un registro visual indispensable para que no se olvidé lo que fue aquella lucha por la libertad y contra el autoritarismo.

La muestra cinematográfica Arcadia tendrá lugar hasta el 30 de septiembre en distintas sedes de la Universidad. Exhibirá 40 películas nacionales e internacionales provenientes de diversos acervos fílmicos de Europa, América Latina y Estados Unidos, con momentos clave de los múltiples movimientos estudiantiles que se desarrollaron en el mundo hace 50 años. Consulta la cartelera en https://www.arcadia.unam.mx/.

 

La biblioteca roja, memoria disidente que se niega a ser enterrada

En 1976, poco antes de exiliarse en México, Dardo y Liliana cavaron una fosa en el patio de su casa en Villa Belgrano —barrio de la ciudad de Córdoba— y depositaron ahí 16 paquetes de libros envueltos en bolsas de nylon aseguradas con varios metros de cordel azul anudado. Entre los títulos enterrados figuraban obras de Marx, Gramsci, Lenin, Trotsky o Mao Tse-Tung, todos ellos autores vetados por la dictadura argentina. Los jóvenes universitarios se prometieron regresar al hogar a la caída del régimen militar y devolver estos ejemplares a sus respectivas estanterías; no pudieron hacerlo.

Así es como inicia la historia de esta colección de papel y tinta que 40 años después sería exhumada por un grupo de antropólogos forenses convocados por Tomás Alzogaray Vanella, el hijo de esta pareja, quien desde niño escuchaba a sus padres hablar de lo que dejaron atrás y de la experiencia de vivir en tiempos donde ciertas lecturas, llevar barba o poseer alguno de estos ejemplares acarreaba señalamientos por parte del Estado, persecución y riesgo de muerte.

Las fotografías y testimonios de este desentierro realizado en enero de 2017 quedaron plasmados en el libro La biblioteca roja, que será presentado el 27 de septiembre en el Museo Universitario del Chopo y alrededor del cual se articularán una serie de actividades que tenderán puentes entre Argentina y México, dos pueblos en donde ver una fosa y montículos de tierra recién removida al lado hace pensar, inevitablemente, en vidas truncadas y desaparecidos.

“Mostrar imágenes de peritos y excavaciones reabre heridas, pero también visibiliza una realidad cotidiana”, señala la artista cordobesa Gabriela Halac, quien junto con Tomás Alzogaray y Agustín Berti es autora de esta publicación que se dará a conocer en el Foro el Dinosaurio la noche del jueves, en punto de las ocho.

Sobre el impacto emocional causado por este proyecto, la también editora explica que es inevitable. “Este fenómeno ha sido estudiado; de hecho, hay una rama de la arqueología llamada arqueología simétrica que establece paralelismos entre sujetos y objetos, y en este caso hablar de textos enterrados es hacerlo de dos jóvenes cuya vida peligraba si alguien los descubría en posesión de dichos títulos”.

A Gabriela Halac este tipo de experiencias la tocan muy de cerca, pues en 1963 su padre se vio obligado a quemar sus libros a fin de no ser perseguido; por eso cuando escuchó a Tomás Alzogaray hablar de cómo la biblioteca de sus padres terminó metro y medio bajo tierra en un lugar indeterminado de su antiguo domicilio en Villa Belgrano, se sumó al proyecto de exhumarla, pero no de la forma convencional, sino realizando todos los trámites y el papeleo exigidos por las autoridades a la hora de desenterrar un osario.

“Antes de nada consultamos a un antropólogo forense muy amigo de la familia Alzogaray y le preguntábamos si le resultaba descabellado describir a este enterramiento como una fosa común, pero no de cuerpos, sino de libros. Le pareció interesante el símil, en especial porque poseer dichas obras amenazaba la vida de las personas”.

El paso siguiente fue contactar a estudiantes que han colaborado con el Equipo Argentino de Búsqueda Forense y las fotografías tomadas hablan por sí mismas, dice Halac. “En la zona se colocaron esas retículas formadas por estacas e hilos que bien conocen los familiares de los desaparecidos. Todo esto reavivó la memoria de miles de argentinos y se volvió un acto contra el olvido”.

Una colección inclasificable

El verano de 2017 en la ciudad de Córdoba estuvo marcado por un calor intenso y lluvias torrenciales y en ese clima se realizó la exhumación de la Biblioteca Roja, la cual comenzó un 7 de enero y culminó el 11 del mismo mes, tras muchos intentos fallidos y casi cuatro toneladas de tierra paleada y acomodada en montículos.

“Al principio lo que más nos interesaba era dar con estos paquetes, y cuando lo logramos de golpe surgieron preguntas. ¿Qué hacer? ¿Sacarlos? ¿Dejarlos ahí? ¿Qué convenía a nivel ético y político? Y no sólo nos pasó a nosotros; nos apoyaron paleontólogos, geólogos, archivólogos y conservadores de papel, y ni siquiera ellos sabían cómo nombrar a esos objetos: ¿eran aún libros?, ¿eran ya fósiles u objetos naturales? No había acuerdo sobre esto ni sobre su preservación, pues los procedimientos tradicionales sólo causaban más deterioro y eliminar la humedad los fragilizaba”. 

En lo que sí hubo consenso fue en la sorpresa provocada entre los argentinos. “De inmediato ocupamos portadas de diarios y muchos nos buscaban para compartirnos sus experiencias con la dictadura. El 16 de agosto de 2017 presentamos en Córdoba el libro que ahora daremos a conocer en el Museo del Chopo y eso se transformó en una asamblea formada por gente del interior de la provincia, exmilitantes, familiares de desaparecidos y antiguos compañeros de universidad tanto de Dardo como de Liliana”.

En aquella ocasión los ejemplares exhumados se pusieron en vitrinas, donde la gente pudo observar de cerca estos rectángulos de papel ilegibles, decolorados y apergaminados tras cuatro décadas bajo el suelo, algo que no se repetirá en el Museo del Chopo pues estas piezas se dañaron tanto que no hubieran sobrevivido a los siete mil kilómetros que median entre Córdoba y la Ciudad de México.

Lo que sí habrá, adelantó la poeta, es un intento por conformar una Biblioteca Roja Mexicana, es decir, una colección con títulos que han recibido intentos de censura ya sea por el poder oficial o el crimen organizado. “Acá también hay historias e ideas que han intentado ser silenciadas y para no acallarlas lo mejor es ejercer la memoria”.

Los rostros de la censura en México

Para Gabriela Halac, México y Argentina son muy diferentes en cuanto a sus estrategias de veto. “En mi país había decretos de prohibición y se enumeraban las razones de por qué un libro era peligroso. Algo así es impensable aquí porque la idiosincrasia mexicana es diferente y las formas de aplicar la censura son otras”.

Ejemplo de ello es La casa blanca de Peña Nieto, el primer libro que le viene a la mente cuando se le pregunta por un título merecedor de integrarse a la Biblioteca Roja Mexicana, por ser un trabajo que pese a haber obtenido los premios Gabriel García Márquez de la FNP, el Nacional de Periodismo y el de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación en las Américas, también le ganó a Carmen Aristegui el ser señalada por un juez como alguien que “se había excedido en su libertad de expresión e información” y provocó que a la comunicadora no tuviera ya cabida en la radio a nivel nacional.

“Y hay casos aún más dramáticos, como el del elevado número de periodistas asesinados —la forma más brutal de acallar una voz— o el de la censura ejercida por los editores, quienes con mano invisible evitan que ciertas cosas se den a conocer. Un caso que llama mi atención es el del tráiler con 273 cadáveres que vagaba por Jalisco. Al enterarme de inmediato se me ocurrieron mil preguntas, ¿de dónde provienen esos cuerpos?, ¿quién los puso ahí?, ¿quiénes son? Sin embargo, las notas aparecidas en periódicos eran huecas y apenas dedicaron 10 líneas a esto. Cada que leo noticias sobre México me sorprende la escasez de información que se maneja”.

Por ello, desde antes de su llegada al Museo del Chopo, los argentinos comenzaron a preguntar entre los mexicanos por aquellos títulos que deberían formar parte de esta nueva biblioteca. “No se trata de recuperar los documentos de la censura en este lado del hemisferio, sino de visibilizar ciertas problemáticas, temas y eventos presentes en libros de baja circulación, ya no publicados o difíciles de conseguir.  Este experimento de desenterrar la palabra, hacerla visible y generar inquietud no debe verse como una obra acabada, sino como una zona para crear comunidad y construir experiencias”.

Contra las verdades oficiales

El permitir que determinados libros sean quemados o enterrados, y que ciertas noticias sean acalladas implica ceder ante la imposición de una historia oficial que los Estados quieren heredarnos —o de “verdades históricas”, como sugiere el término popularizado por el exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam, al intentar zanjar el tema de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa—, de ahí la importancia de este tipo de ejercicios, señala Gabriela Halac.

Como un antídoto contra la desmemoria, los artistas argentinos (con apoyo de la curadora Ileana Diéguez) desarrollarán una serie de actividades desde el 27 de septiembre hasta el 4 de octubre, entre las que se incluyen dinámicas en las que confluyen la lectura y el dibujo, y encuentros con familiares de desaparecidos en los que se hablará de lo que implica buscar y no cejar en ese empeño.

“La Biblioteca Roja surgió a partir de un relato contado por nuestros padres; 40 años después buscamos visibilizar aquello que escuchamos tantas veces y ponerlo en escena. Nuestro objetivo aquí es que lo mexicanos hagan algo parecido desde su propia comunidad y con sus propias historias, lenguas, experiencias y cultura a fin de apuntalar sus memorias, perpetuarlas y hacerlas circular”.

Madres de desaparecidos: ‘hay que unir nuestras luchas’

  • Estela de Carlotto aconsejó a las madres de los desaparecidos en Ayotzinapa acudir a instancias internacionales como la ONU.

 

Con dolor y lágrimas en sus rostros, pero con mucha fuerza y convicción por encontrar a sus hijos, madres de desaparecidos en México y Argentina compartieron sus experiencias de lucha en el conversatorio Memoria, verdad, justicia: encuentro entre las Abuelas de Plaza de Mayo y las madres de Ayotzinapa, el cual tuvo lugar en la biblioteca del Colegio de México en el marco del Coloquio Internacional M68.

 

María Martínez, madre de Miguel Ángel Hernández Martínez, y Yolanda González, madre de Jonás Trujillo González, dos de los 43 normalistas desaparecidos hace ya cuatro años en Ayotzinapa, Guerrero, contaron lo difícil que ha sido para ellas mantener su lucha por el peso de la depresión que cargan en sus hombros, por el cansancio acumulado, por ser amas de casa y provenir de familias campesinas con escasos recursos y por no saber qué más hacer.

 

Además, han tenido que lidiar con quienes las desincentivan y hasta con quienes les recriminan sus acciones de protesta. “Nos decían que no tenemos vida (…) A veces no me dan ganas de pararme (ni de la cama)”, declaró María.

 

“Han pasado cuatro años y parece el primer día. Me han dicho: ‘¡¿Qué hace? Ya deje eso!’ ‘Ya recibe ese dinero’. Pero no. Mejor pobre que vender a mi hijo (…) Nos ha cambiado mucho la vida, pero aquí vamos a andar. Hasta saber la verdad de nuestros hijos”, declaró Yolanda González.

 

Ambas agradecieron mucho el apoyo de ciertas organizaciones, como el Centro Prodh (Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C.), y el acompañamiento de otras madres de desaparecidos a las que ya consideran sus “hermanas”. “Hay que unir nuestras luchas” insistió María.

 

Con el mismo sentimiento habló Leticia Hidalgo, madre de Roy Rivera Hidalgo, estudiante de la Universidad Autónoma de Nuevo León que fue desaparecido hace casi siete años por supuestos agentes de la Policía de Escobedo. “Hemos salido del rincón de nuestras casas para no morir de tristeza (…) Hemos conocido las entrañas del monstruo del aparato de justicia. Ha sido un camino lleno de obstáculos, desde la indiferencia de la sociedad hasta el abandono de amigos y familiares. Hemos dejado huella del cansancio, del dolor, de la tristeza, pero también de la fortaleza y la esperanza (…) Trabajamos para todos ustedes, para que no le pase a nadie más”, dijo.

 

Flor Suárez, madre de Daniel Suárez, desaparecido en 2014, y quien actualmente es miembro del Colectivo de Desaparecidos Solecito Veracruz, insistió en que la única forma de avanzar en esta lucha es “uniéndote con otras como tú”. En el camino hay mucho enojo y frustración, además de que una debe destinar recursos para las búsquedas, las excavaciones y hasta la investigación, porque las autoridades no te ayudan como deberían, indicó. Hay gente, además, que se niega a la desaparición y a quienes hay que pedirles que participan con pruebas de ADN. “En Veracruz mucha gente (todavía) dice: ‘mi hijo se fue, pero regresará’”, declaró Flor.

 

Martha Camacho, por su parte, contó su experiencia como una de las torturadas y perseguidas por el gobierno de Sinaloa en los años 70. “A punta de culetazos nació mi hijo”, contó. A su esposo y algunos de sus compañeros los ejecutaron de forma extrajudicial. Después de 40 días de encierro, en los que nunca pudo cambiarse de ropa ni bañarse, salió con la convicción de rehacer su vida y denunciar los hechos. Estudió Historia y en sus investigaciones sobre los desaparecidos en Sinaloa identificó a los perpetradores de dichos crímenes, pero no ha pasado nada. Camacho asegura que nunca ha dejado de sonreír, pero exige justicia integral y medidas para la no repetición de estos delitos.

 

En el emotivo encuentro también habló Estela de Carlotto, ya conocida por muchos a nivel internacional por ser la dirigente de las famosas Abuelas de Plaza de Mayo, organización surgida a causa de los miles de jóvenes desaparecidos durante la última dictadura militar en Argentina (1976-1983). Aseguró que las dictaduras afectan a todos, por lo que llamó a la empatía de la sociedad para quienes les secuestran y desaparecen a sus hijos. “A mí me tocó cambiar totalmente (…) Yo era una profesora, bastante burguesa”, dijo.

 

Tras décadas de lucha, mucha energía, dinero y activismo, De Carlotto encontró hace casi cuatro años a su nieto, el bebé que nació durante el cautiverio de su hija Laura, cuyo cuerpo le fue entregado en su momento por la dictadura. “Cuando enterré a Laura le juré que nunca descansaría por pedir justicia”, contó la activista, quien aconsejó a las madres de los desaparecidos en Ayotzinapa acudir a instancias internacionales como la ONU, además de que pidió no rendirse, mantener la fe y la unidad para ser más fuertes. “Estamos lejos en distancia, pero no en el corazón”, concluyó.

 

 

Equipos de la UNAM de baloncesto debutan con el pie derecho en la Liga ABE

[vc_row][vc_column][vc_video link=»https://youtu.be/Nu0D5Y99W4o»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Los equipos representativos femenil y varonil de baloncesto de la UNAM iniciaron con el pie derecho su participación en la temporada 2018-2019 de la Liga de la Asociación de Basquetbol Estudiantil (ABA), competencia nacional donde se enfrentan instituciones de educación superior de todo el país.

En el primer turno, las Pumas se impusieron 74-40 a las Águilas Reales de la Universidad San Carlos, en la duela del Frontón Cerrado de Ciudad Universitaria.

“Estábamos muy nerviosas, pero lo hicimos bien y se vio el esfuerzo de todas. En los próximos partidos hay que mantener la calma y mejorar los tiros”, declaró Chia Hui Wei, alumna de la Facultad de Medicina.

“Hemos trabajado muy fuerte, el equipo está en un buen nivel físico y es bueno empezar con el pie derecho. Hay que continuar dándoles confianza y seguridad a las jugadoras, ya tienen las habilidades, sólo necesitan creer en ellas mismas para seguir ganando”, expresó por su parte Ariadna Cortés, entrenadora del equipo femenil.

Por su parte, los Pumas se impusieron de visitantes a los Linces de la Universidad del Valle de México, campus Lomas Verdes, 83-49, y después ganaron 84-65 a la Universidad San Carlos, en las instalaciones del Frontón Cerrado de CU.

“Esta victoria es gracias al entrenamiento y al trabajo de los chicos, vamos a continuar esforzándonos para alcanzar el objetivo que es el ascenso a división y esperamos llegar al nacional invictos”, comentó Daniel Gómez León, entrenador del representativo varonil.

“Es bueno comenzar ganando en casa, hay que continuar concentrándose y preparándonos mejor para los partidos para seguir así. La Universidad San Carlos siempre ha sido un rival muy físico, pero supimos cómo controlarlo. Este año hay más talento y eso combinado con el esfuerzo hacen un mejor equipo”, compartió Adrián Fernández, de la Facultad de Medicina.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_gallery interval=»3″ images=»49085,49086,49087,49088,49089,49090,49091,49092,49093,49094,49095,49096,49097,49098,49099,49100,49101,49102,49103″ img_size=»large»][/vc_column][/vc_row]