A través de varias actividades culturales se celebrará X aniversario de la inscripción en la lista del patrimonio mundial del Campus Central de la Ciudad Universitaria. Entre ellas, destaca un concierto conmemorativo para festejar el XV Aniversario del Seminario de Música en la Nueva España y el México Independiente y del Sistema Musicat.
En entrevista para UNAM Global, Lucero Enríquez, investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas, explicó que para el concierto tendrán la participación de obras provenientes de los archivos de las catedrales de México y Durango que abarcan 200 años, y también la contribución de la Chicago Arts Orchestra.
Las fechas son: miércoles 22 de noviembre en la Catedral de México, jueves 23 en el Anfiteatro Simón Bolívar, y viernes 24 en la Sala Nezahualcóyotl.
Además, tendrán diversas actividades, donde destaca un taller impartido por miembros de la Chicago Arts Orchestra, para voz, cuerdas, corno natural y clavecín. La inscripción es sin costo y es abierta a todo el público para oyentes.
Igualmente, habrá diversas conferencias con temáticas como Transferencias musicales. Óperas festivas del siglo XVII; el Problema del criollismo colonial en la música: el caso de Antonio Durán de la Mota; Trasferencias musicales. Misas de compositores franco-flamencos y españoles de los siglos XV y XVI; y Contribuciones de teoría musical a la musicología brasileña: apuntes históricos, entre otras.
Asimismo, habrá presentaciones de todos los libros publicados a la fecha por el Instituto de Investigaciones Estéticas y el Seminario de Música en la Nueva España y el México Independiente.
Silvia Torres Castilleja, investigadora emérita del Instituto de Astronomía, mencionó que el próximo 25 de noviembre se llevará a cabo La Noche de las Estrellas, evento que tendrá lugar en Ciudad Universitaria y en 50 espacios de la República mexicana.
Torres Castilleja, distinguida recientemente con el grado de doctor honoris causa de la Máxima Casa de Estudios, destacó que las actividades van desde espectáculos de danza, musicales, hasta conferencias cuyo propósito será exaltar el conocimiento sobre los distintos fenómenos astronómicos.
Las ondas sonoras Del Valle de México se tornarán violeta a partir de julio de 2018 con el inicio de transmisiones, en Frecuencia Modulada, de Radio Violeta, la primera estación feminista cuyo objetivo es garantizar la igualdad de género en un medio que ha sido dominado ampliamente por los hombres durante muchos años.
La tarde de este martes 27 de febrero, en el Museo de la Memoria y la Tolerancia, se llevó a cabo la presentación de este proyecto sonoro impulsado por las organizaciones feministas Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), Salud Integral para la Mujer (Sipam), Mujeres en Frecuencia y la Alianza por el Derecho Humano de las Mujeres a Comunicar que, entre otras, está presidido por Aimee Vega Montiel, investigadora y coordinadora del Programa de Investigación Feminista de la UNAM.
De acuerdo con Aimée Vega Montiel, investigadora y coordinadora del Programa de Investigación Feminista del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM, hay muy pocas mujeres titulares de estaciones de radio y televisión en el país, y en el caso de la televisión privada, sólo el 3 por ciento son mujeres, lo cual dificulta su desarrollo pleno, por lo que se puede afirmar que el mundo de los medios de comunicación es masculino.
Su investigación: Lineamientos y Mecanismos para una reforma de Telecomunicaciones y Radiodifusión con perspectiva de Género, es un análisis de toda la agenda de contenidos en radio, prensa, televisión e internet.
En ese contexto, la académica encontró que “la violencia contra las mujeres constituye el corazón de la narrativa mediática, discriminar y violentar a las mujeres está naturalizado en el discurso de los medios: las canciones, la publicidad, las noticias, las teleseries, usan un recurso constante de sexualización, representan a las mujeres desempoderadas y los medios sí influyen en cómo se refleja la imagen de las mujeres”.
Ante esto, Vega Montiel presentó al Senado una propuesta cuyo objetivo es garantizar que la ley impulse la igualdad de género. De la propuesta de reforma de 35 artículos a la nueva Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión, se aprobaron nueve, los cuales promueven dicha igualdad.
En 2016, Vega Montiel y las organizaciones Comunicación e información de la Mujer (CIMAC), Salud Integral Para la Mujer (SIPAM) y Mujeres en Frecuencia, constituyeron una asociación civil y presentaron la solicitud de un título de concesión para operar estaciones de radio, “en ejercicio de nuestro derecho, el cual sí fue otorgado”.
En los primeros meses de 2018, el 106.1 de FM será la frecuencia de Radio Violeta, la primer radio feminista en México, “es la primera concesión social-comunitaria, es un hito, ya que hay muy pocos países en el mundo donde se han otorgado títulos de concesión para operar estaciones de radio feminista que promuevan la igualdad de género, no sólo en los contenidos, también en sus derechos y cómo son representadas en la narrativa mediática, el acceso y participación”.
Para la doctora en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, este proyecto radiofónico quiere impactar en el derecho de las audiencias, “ya que éstas involucran el acceso de la ciudadanía a su derecho a la información con contenidos que no discriminen ni violenten y, sobre todo, mostrar que se puede informar y entretener sin tener que discriminar”.
Su trabajo de investigación fue primordial para lograr este paso, pues sirvió “como base para los senadores y su legislación, del cual me regocijo porque mi trabajo es gracias a la UNAM”.
La estación tendrá una barra programática de noticias, producirá programas útiles para mujeres y niñas, una barra de entretenimiento que incluirá a mujeres creadores en el área de las artes, la música, etcétera. “Será una estación de todas”, expresó.
Como si fuera una de esas noches bohemias que tanto le gustaban, amigos de Rubén Bonifaz Nuño se reunieron en El Colegio Nacional para recordarlo en una velada que se extendió más de dos horas y donde cada uno refirió anécdotas que pintaron de cuerpo entero a uno de los personajes más icónicos de la Universidad Nacional —con frecuencia los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras lo visitaban en su oficina de la Biblioteca Central en busca de consejo— y, además, uno de los poetas mexicanos más reconocidos.
Su influencia fue tal que no sólo cada contertulio se reconoció discípulo suyo, sino que incluso la UNAM lo llamó magister magistrorum (como se dice en latín, esa lengua que tanto amaba, maestro de maestros). Y sin embargo, alguien que fue profesor de tantos, en su momento también aprendió de alguien, recordó el literato e integrante del Instituto de Investigaciones Bibliográficas, Vicente Quirarte.
“El solía contarnos que se acercaba a Carlos Pellicer con sus sonetos bajo el brazo y éste le comentaba que estaban bien, pero que necesitaban encabalgar más y usar menos rimas en participio. La historia se repitió hasta que un día llegó con uno perfecto y Rubén sólo espetó: ‘este soneto se hizo solo’, y eso es lo que sucede con la obra de Bonifaz Nuño, uno la lee y se da cuenta de que es una poesía aparentemente sencilla, quizá porque se hizo sola”.
Justo a esta razón, el lingüista Sandro Cohen adujo el hondo calado que tiene el libro Fuego de pobres entre los mexicanos, “pues versos como encerrarse desajustadamente en guerra mínima, encenizarse de colillas fúnebres, velar un recuerdo ya cadáver o perder las mañanas por no saber qué hacerse por las tardes, forman ya parte de nuestro inconsciente colectivo”.
De esta manera, los ahí reunidos poco a poco dibujaron la figura de este hombre que vestía trajes púrpuras de vivos estampados —de los cuales alguna vez dijo que mandaba a hacer con tela de tapicería— y que, de alguna manera inconcebible, se daba tiempo para dar clase, traducir del griego a Homero o del latín a Catulo, fundar institutos como el de Investigaciones Filológicas o escribirle un libro a la actriz de moda en los años 80: Lucía Méndez.
“Y es que él tenía una frase: los hombres venimos a este mundo para servir a las mujeres y casi siempre lo hacemos mal”, relató Quirarte, comentario que sirvió para que el poeta Francisco Hernández rememorara las reuniones de Bonifaz en la taquería El Rincón de la Lechuza —muy cerca de Ciudad Universitaria—, donde en alguna ocasión, al confesarle a Rubén una pena de amor, éste le respondió con una de esas sonoras carcajadas tan de él y que, como alguien más tarde añadiría, no dejaban nada vivo a la tristeza.
“Sólo dijo mejor ríete, yo me estoy quedando ciego y sin embargo me río. La lección ahí estaba y no se me olvida. Lo que hice después fue llamar al mesero y le pedí un agua de chía y dos tacos al pastor”.
Tras escuchar esta pasarela de anécdotas variopintas, la escritora Claudia Hernández de Valle Arizpe preguntó “¿y dónde colocar a este hacedor de ritmos? Buscar adjetivos sencillos para encasillarlo y decir que es el poeta de la soledad, del amor y desamor, de la ironía ante la muerte o de la ciudad es reduccionista. Para mí él es la paciencia virtuosa, la sabiduría, la mirada atenta sobre lo pequeño y, sobre todo, la capacidad de observar que no radica sólo en los ojos”.
Y como sucede con Bonifaz, todo parece regresar de alguna manera a la UNAM, en donde estuvo desde 1940, cuando ingresó a la preparatoria, hasta 2013, cuando falleció, pues esta velada concluyó cuando Paloma Guardia, hija adoptiva del poeta, anunció que, en reconocimiento a una vida universitaria, la Biblioteca Central inaugurará un espacio llamado Bonifaz Nuño, con una sala museográfica, un centro de investigación y un área para archivos.
“En San Ildefonso no cambié de piel ni de alma: esos años fueron no un cambio, sino el comienzo de algo que todavía no termina, una búsqueda circular que ha sido un perpetuo recomienzo”, escribía Octavio Paz al recordar sus días preparatorianos a finales de los años 20 y principios de los 30, cuando al tiempo que se embarcaba en una huelga por la autonomía universitaria descubría la poesía inherente a caminar de noche por la calle Donceles, sin más testigos que el esporádico ladrido de un perro o la luz amarilla de las farolas.
A fin de revivir esta experiencia, la compañía de teatro El Ghetto ofrece, hasta el 2 de diciembre, la pieza Nocturno. Homenaje escénico a Octavio Paz, la cual tiene por escenario no un foro, sino las aceras del Centro y las escalinatas, patios y azoteas de algunos de sus edificios más emblemáticos, siempre siguiendo los pasos de aquel adolescente que a los 76 años recibiría el Nobel y bajo la noción de que, como bien sabía el poeta bachiller, todo camino sugiere la posibilidad de llegar y también la inevitabilidad del eterno retorno.
“El hombre empieza a leerse: no es el autor de un texto, es un texto”, decía Paz al entrar como miembro en El Colegio Nacional (Colnal) hace medio siglo y como una forma de hacer avanzar esta idea, aunque sea un solo paso, Agustín Meza ideó esta pieza que toma el Nocturno de San Ildefonso no para recrearlo, sino para invocar a un muchacho llamado Octavio y hacerlo partícipe de nuevos deambulares noctámbulos. Como dice uno de los versos del poema: “La poesía no es la verdad, es la resurrección de las presencias”.
Así, el espectáculo inicia con un pacto entre público y actores que hasta parece cita romántica, ya que tras un acuerdo previo los involucrados han quedado de verse una vez puesto el Sol, en el espacio que hay entre la Catedral Metropolitana y el Templo Mayor para, de ahí, ver qué depara la noche.
Cada acto inicia cuando Agustín Meza hace sonar una sirena de manivela, como las usadas por los bomberos hace 100 años, y sólo después de que los integrantes de la compañía han tomado un quinqué o un instrumento musical, objetos que sirven como faros que guían a la audiencia a los puntos donde tendrá lugar la representación.
El Ghetto es un laboratorio de experimentación escénica y ello explica que la primera parada del recorrido esté marcada por un par de camas que, como en pintura de Jacek Yerka o Magritte, conforman un cuadro onírico donde lo público y lo privado se entremezclan, pues ambas se tienden sobre el puente peatonal que va por encima del Templo Mayor y tienen por todo techo la negrura de un cielo estrellado.
Ahí, dos actrices en camisón y arrebujadas entre almohadones y sábanas invitan a quien lo desee a sentarse en su lecho y a escuchar lo que se debe hacer para sumergirse en la obra, es decir, fluir, creer en los ángeles, cuidar siempre del otro y, sobre todo, soñar con los ojos abiertos. Suena difícil, pero ésas son las reglas del juego.
Tras esta pausa para dar a conocer las instrucciones, la caminata continúa hacia el colegio de San Ildefonso. No importa qué tan oscura parezca la ruta, lo único que necesitan los espectadores es seguir la luz de los fanales y la melodía de un bandoneón. Tampoco hace falta tener las llaves del edificio, sólo basta tocar al portón de madera para que uno de los guardias permita el acceso, no sin antes mostrar el recelo de quien teme que alguien ajeno al montaje se le cuele.
Una vez en el patio idelfonsiano, la compañía teatral aprovecha el ambiente de clandestinidad propio de estar a deshoras en un sitio prohibido para narrar historias de hotel, de amores furtivos y de llamadas a un teléfono que no responde. Y para no perder el aura de encuentro secreto, esta parte de la obra concluye con los actores y el público saliendo a hurtadillas por la puerta trasera del recinto.
Ya de vuelta en la calle, la peregrinación se enfila a la última parada: El Colegio Nacional, donde Octavio Paz tomó protesta como miembro un primero de agosto de 1967, sin intuir que muy pronto renunciaría a su cargo como embajador de la India en repudio a la matanza de estudiantes del 2 de octubre por parte del ejército mexicano.
Como cierre de esta obra inusual, el tercer y último acto se desarrolla en el sitio más improbable de todos, la azotea del Colnal, usualmente restringida a los visitantes, pero por 15 minutos a merced de los espectadores de Nocturno, quienes sin hacer caso a las ráfagas de viento helado que golpean en las alturas, escuchan a los actores cantar y reflexionar sobre la importancia de cuidar del otro, para luego verlos perderse en las penumbras al tiempo que aletean con los brazos, como si fueran ángeles volando hacia la noche.
Y tras haber paseado por las calles más solitarias y silenciosas del Centro, quienes participaron de esta experiencia son regresados de golpe al bullicio y a las multitudes, aunque eso sí, ahora sabiendo que incluso en la más profunda oscuridad es posible encontrar el camino si hay un poco de luz o de música que sirvan de guía, y si se tiene la disposición de seguirlas con el embeleso de los niños de Hamelin al oír la flauta o con el abandono de una polilla al verse ante la flama.
La obra Nocturno es parte de los festejos por los 150 años de la Escuela Nacional Preparatoria, los 50 del ingreso de Octavio Paz al Colegio Nacional y los 25 del Antiguo Colegio de San Ildefonso como espacio cultural y museístico. El espectáculo es gratuito, aunque para asistir hay que registrarse y solicitar entradas en boletia.com.
Después de 37 años en el poder, el presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, renunció al cargo. Asegún, el presidente del Parlamento, Jacob Mudenda, quién interrumpió la sesión legislativa en la que se estaba iniciando el proceso de destitución del dictador, para leer una carta que le fue entregada en ese momento. “Yo, Robert Gabriel Mugabe, presento formalmente mi renuncia, con efecto inmediato”. En el acto los diputados estallaron en aplausos y la celebración se extendió a las calles de la capital del país.
Los hechos ocurrieron a una semana de que el Ejército tomó el control del país y tenía al presidente, de 93 años, retenido en su domicilio presidencial, el llamado “Tejado Azul”. Desde entonces, la presión política le estaba acorralando, sobre todo después que su propio partido, el ZANU-PF, le suspendiera de sus funciones en la dirección del partido y que lanzara, este martes por la mañana, el proceso de destitución en la Asamblea Nacional.
Hasta el dia de hoy, Mugbe fue el presidente más anciano del mundo. Y todavía ayer anunció por televisión que se quedaría en el cargo al menos hasta el próximo diciembre.