Cuando las manifestaciones estudiantiles son legítimas, no hay razón para encapucharse, dijo
Subrayó que la Universidad está abierta a conocer y discutir las propuestas de las aspirantes a la Presidencia, pero no a actos masivos de proselitismo en el campus
Habrá continuidad en programas que han mostrado su eficacia, pero también se requieren cambios
Planteó el Rector la posibilidad de diálogo con el presidente de la República a partir de las coincidencias
A la UNAM hay que cuidarla, no agredirla, porque somos una institución que ayuda a que muchos jóvenes y sus familias puedan cumplir el sueño de acceder a la educación, a una formación profesional y mejorar sus posibilidades de crecimiento y desarrollo, afirmó hoy el rector Leonardo Lomelí Vanegas.
En un encuentro con los representantes de medios de comunicación que cubren el sector universitario, Lomelí Vanegas señaló la importancia de que la Universidad Nacional pueda cumplir con sus funciones sustantivas en un ambiente de tranquilidad, propicio para el trabajo académico.
A pregunta sobre los embates ocurridos recientemente contra la Universidad, el rector indicó que hay grupos de personas encapuchadas que tienen como objetivo desestabilizar, y que se “montan” indebidamente en expresiones estudiantiles con demandas legítimas.
“Estoy convencido de que cuando las protestas son legítimas no hay razón para encapucharse”, pues dijo que la Universidad siempre ha estado y seguirá estando abierta al diálogo para resolver cualquier controversia con los integrantes de la comunidad.
Durante la entrevista colectiva, Lomelí Vanegas aseveró que la Universidad está abierta a conocer y discutir las propuestas de las y los aspirantes a la Presidencia de República, pero consideró inconveniente su presencia en el campus para realizar actividades masivas de proselitismo. “Hemos tenido algunas experiencias negativas en el pasado”, subrayó.
Apuntó igualmente que en su gestión habrá continuidad en programas que han demostrado su eficacia, como el de renovación de la planta académica, pero también precisó que sin duda se requieren cambios en otros programas.
Por ejemplo, enfatizó, en la política de atención a profesores de asignatura y a los técnicos académicos, así como en la reestructuración de la Secretaría de Prevención, Atención y Seguridad Universitaria, a fin de reforzar la atención a los y las estudiantes.
Lomelí Vanegas sostuvo que impulsará una mayor articulación entre facultades y escuelas con los institutos y centros de investigación, para lograr una mejor comunicación entre docencia e investigación, así como entre la educación superior y el bachillerato. Buscará que en su gestión se avance hacia “una Universidad más cohesionada”.
Somos una institución muy grande, a veces hay poca comunicación entre facultades, o de éstas con los institutos. Y en ocasiones también se olvida el bachillerato.
Cuestionado sobre la existencia de un “techo de cristal” en la UNAM y las medidas para que las universitarias caminen al mismo paso que los hombres, el rector enfatizó que se han implementado acciones afirmativas, que serán fortalecidas, para reducir la distancia entre géneros.
A veces, acotó, la maternidad retrasa el avance de las universitarias hacia las categorías más altas entre el personal de tiempo completo, por lo cual se ha pensado, entre otras medidas, ampliar los plazos de su evaluación, o la edad en la que puedan acceder a los programas de renovación de la planta académica, así como a diversos premios o reconocimientos.
Lomelí Vanegas aseveró que le indignan y preocupan las injusticias, la desigualdad y, en especial, la manera en que se ha seguido el modelo de globalización, pues se ha puesto énfasis, comentó, “en la apertura de las fronteras para la inversión y el intercambio de productos, pero se le han cerrado las puertas a las personas”.
Los migrantes, puntualizó, enfrentan condiciones muy difíciles. Antes solo veíamos a nuestros connacionales migrar hacia Estados Unidos y ahora, en nuestro territorio y en la Ciudad de México, tenemos presencia de personas de diversas nacionalidades con la misma intención. “Esta es una situación que trasciende a nuestras posibilidades como país y que debe llevar a la reflexión a los organismos internacionales”.
Más adelante, cuando se le preguntó sobre lo que, “en lo personal le duele de México”, el rector comentó que son múltiples los asuntos que lastiman: la inseguridad y la pobreza, y aunque ha habido avances para reducir esta última, sigue siendo un problema, pues hay brechas en el desarrollo entre el sur-sureste y el resto del país. “Hay mucho por hacer y en eso la Universidad, por supuesto, que puede contribuir”, resaltó.
Lomelí Vanegas comentó que ya solicitó una reunión con el presidente de México, pues manifestó su convencimiento de que el mandatario es un universitario que quiere a su alma mater, y si en algún momento pueden dialogar, seguramente se encontrarán coincidencias en las cuales trabajar.
“Podremos tener algunos puntos de vista distintos, pero si se da la posibilidad de dialogar encontraremos las coincidencias y aprovecharlas; porque al final somos egresados de la misma Universidad, incluso tuvimos maestros en común y coincidencias sobre las que valdría la pena que pudiéramos trabajar”. El rector también informó que en los próximos días realizará nuevas designaciones. Por ejemplo, ya ha iniciado los procesos de consulta con los consejos técnicos de las coordinaciones de la Investigación Científica y de las Humanidades, para evaluar nombramientos próximos.
La exposición a altos decibeles puede producir severos daños como la pérdida de audición, trastornos de sueño y alteraciones en los sistemas cardiovascular, nervioso y metabólico
El martes pasado, 28 de noviembre, fue el Día Nacional de las Personas Sordas. Y más allá de problemas de sordera desde el nacimiento, la contaminación por ruido en las grandes ciudades se está convirtiendo en un serio problema de salud pública, que está generando importantes afectaciones físicas y emocionales que inciden directamente en el bienestar de la población por lo que el fenómeno ya ha sido catalogado por la Organización Mundial de la Salud como el “asesino escandaloso”.
De acuerdo con la especialista de la Facultad de Medicina de la UNAM, Ana Rosa Moreno Sánchez, la exposición a altos niveles de ruido puede producir severos daños en la salud, con afectaciones irreversibles que van desde la pérdida de audición hasta trastornos de sueño e incluso provocar alteraciones en los sistemas cardiovascular, nervioso y metabólico de las personas.
Dicha contaminación, aseguró, también puede propiciar tensión muscular, cambios hormonales, incremento de la presión arterial, fallas cardiacas, trastornos en el proceso digestivo e incluso problemas durante un embarazo; además de que está generando deficiencias cognitivas en el proceso de aprendizaje de las infancias.
“El ruido ambiental es una de las causas de nuevos casos de cardiopatía isquémica al año, así como de muertes prematuras. De igual forma, como consecuencia del provocado principalmente por automotores, muchos niños y niñas en edad escolar tienen problemas con la lectura, afectaciones en la comprensión y en la memoria”.
La experta subrayó que la combinación a largo plazo de estas afectaciones y la discreta pero constante exposición a altos niveles de ruido terminan por deteriorar la salud y la calidad de vida de quienes se exponen a este tipo de contaminación; además, cambia la forma en que las personas realizan sus actividades y se relacionan con los demás.
Mencionó que otra de las consecuencias, abundó, tiene que ver con la salud emocional, misma que se manifiesta en mayores niveles de estrés, nerviosismo, fatiga e inestabilidad, baja concentración, problemas de salud mental y disminución del desempeño físico y laboral.
En su análisis, la investigadora universitaria refirió que las fuentes de contaminación auditiva son muchas y muy diversas, siendo una de las más importantes el transporte motorizado, principalmente los automóviles y las bocinas de vehículos, seguido del ruido de las motocicletas, el comercio móvil, tránsito ferroviario y el tráfico aéreo, que se suman a la contaminación de las construcciones, obras públicas, el ruido industrial y el de los vecindarios.
El ruido se ha convertido en uno de los principales problemas ambientales en los países industrializados y en el caso de México es considerado el segundo contaminante ambiental, apuntó.
En 1989 la OMS propuso en las directrices para el ruido urbano un límite fijo de 55 decibeles (dB), como nivel de ruido aceptable al aire libre para las personas, mientras que la OCDE sugirió que se impidiera superar los 65 dB para evitar afectaciones psicológicas.
“En el caso de Ciudad de México, se tiene la normatividad más estricta sobre el ruido en toda la nación; sin embargo, es insuficiente y ambigua pues no queda claro a dónde tienen que acudir los ciudadanos para denunciar, ni a qué autoridad le compete la responsabilidad de la regulación.”
De acuerdo con dicha normatividad, en las zonas residenciales los límites permitidos de ruido son de entre 50 y 55 decibeles en exteriores, dependiendo la hora, en las áreas industriales y comerciales entre 65 y 68 dB, para escuelas (áreas exteriores de juego) 55 dB y para ceremonias, festivales y eventos de entretenimiento hasta 100 dB, pero sólo una hora, parámetros que evidentemente nunca se cumplen, resaltó la universitaria.
Moreno Sánchez enlistó algunas acciones y recomendaciones que se pueden realizar de manera individual para contribuir a reducir la contaminación por ruido y no afectar la salud personal ni de terceros, éstas son:
• Controlar los niveles del volumen de la televisión, radio o de la música en casa o usando audífonos.
• Al pasear por la calle, evitar hablar en voz alta o gritar.
• No utilizar algunos electrodomésticos como las lavadoras o los lavaplatos en horario nocturno.
• Mejorar el aislamiento del hogar.
• Usar protección individual al estar expuestos a ruidos intensos, como tapones auditivos.
• Cuando se acuda a un bar o se pasee por la calle, evite hablar en voz alta o gritar.
• Si hay una mascota, edúquela para que no cause molestias a otras personas.
• Podría mejorar la calidad del sueño con el uso de tapones auditivos.
• Mantener cerradas las ventanas, en particular en la noche. En las ciudades se propone el uso de neumáticos silenciosos en los vehículos de transporte público; la ampliación de la infraestructura para los coches eléctricos; la promoción de una movilidad activa ya sea a pie o en bicicleta y la peatonalización de las calles, entre otras, concluyó.
La arquitectura y medios de transporte no están diseñados para garantizar el derecho a la movilidad de todos, por lo que en México más de seis millones de personas con algún tipo de discapacidad deben enfrentarse a dicha problemática
La UNAM brinda el servicio de transporte especial al interior de CU para usuarios con discapacidad temporal o permanente
La movilidad es un derecho que debe respetarse y garantizarse en condiciones de igualdad y sin discriminación. Sin embargo, la arquitectura y medios de transporte carecen de un diseño que permita a las personas con discapacidad acceder o transitar libremente y con seguridad. En México, seis millones 179 mil 890 individuos se enfrentan a esta problemática, de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020.
Ante esta situación y con el objetivo de hacer valer el derecho a la movilidad, la UNAM ofrece transporte especial desde la Dirección General de Servicios Generales y Movilidad. Éste ha beneficiado a usuarias como Adriana Yolanda Apartado Carmona, oficinista de servicios escolares en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ), y a María Concepción Medina González, profesora de la Facultad de Derecho (FD) y la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción.
“Es una bendición. Nos permite llegar a nuestros trabajos o al transporte para nuestra casa. Agradezco a la UNAM por apoyar con este servicio a quienes tenemos alguna discapacidad”, expresa Adriana.
Medio de transporte incluyente
Adriana se desplaza diariamente desde el sur de la Ciudad de México al campus universitario para realizar su trabajo en la FMVZ. Todos los días comienza su jornada laboral a las nueve de la mañana y concluye después de las tres de la tarde.
Para moverse dentro de Ciudad Universitaria (CU), desde hace dos años utiliza el transporte especial de la UNAM debido a que en su juventud sufrió caídas que, como consecuencia, afectaron su salud.
“Lo necesito por mis problemas de cadera, columna y piernas. Para mí, el estribo del camión está muy alto y se me complica subir, pero en estos vehículos le pido al chofer que se acerque a la banqueta para apoyarme o que baje la rampa de la unidad”.
Este servicio comenzó a brindarse en el año 2000, “cuando la Facultad de Arquitectura, a través de la Dirección General de Obras y Conservación, nos hizo entrega de un camión Mercedes Benz con capacidad para 10 individuos y cinco sillas de ruedas, por lo que contaba con una rampa hidráulica”, explica Agustín Valdés Barrón, coordinador de Pumabús.
Desde entonces se ofrece atención personalizada y al interior de CU a integrantes de la comunidad de la UNAM o público en general con alguna discapacidad temporal o permanente.
Adriana utiliza un bastón para apoyarse al caminar y para subir o bajar escaleras emplea el elevador de la facultad. Cuando el transporte llega por ella bajan la rampa para silla de ruedas del vehículo, de esta forma Adriana puede subir a la unidad con facilidad y ser trasladada. “Viene, me recoge y me deja donde necesito. Si lo requiero dos o tres veces en el día son las mismas que me cubren el servicio. Es una maravilla”, afirma.
La UNAM cuenta con dos camionetas para brindar este servicio, cada una con capacidad para cinco usuarios sentados y dos sillas de ruedas. Las unidades están equipadas con una rampa hidráulica, fijación para las sillas y asientos movibles que permiten al pasaje acomodarse fácilmente.
Para hacer uso de este servicio Adriana se acercó al módulo de Pumabús donde en todo momento tuvieron disposición de ayudarla. Lo único que le pidieron fue un escrito sobre los padecimientos que tiene y le preguntaron si emplea bastón, silla de ruedas o andadera.
Impactar en la Universidad y la sociedad
Así como a Adriana, a la profesora María Concepción Medina González le ha favorecido el uso del transporte desde febrero de 2023. Ella comenzó a solicitar el servicio debido a que en 2021 le diagnosticaron vértigo postural paroxístico benigno (VPPB).
“Es una afectación en el área vestibular del oído que de alguna manera tiene que ver con el equilibrio. Cuando tenemos episodios intensos de vértigo es incapacitante porque uno no puede caminar normalmente”.
En 2020 y 2023 la profesora sufrió dos accidentes dentro del campus universitario, cuando se dirigía a sus lugares de trabajo. Estos se consideran factores de riesgo para la enfermedad que le detectaron.
“Muchas de las áreas del campus no están tan planas y una de las recomendaciones médicas es que no transite por áreas así, donde tenga que mover demasiado la cabeza o realizar muchos giros. Por ello considero que el apoyo de este servicio brinda una mejor calidad de vida”, comenta María Concepción.
Agustín Valdés explica que para aprovechar el servicio únicamente se pide que sean individuos con alguna discapacidad que no puedan hacer uso del transporte interno del campus.
“Para solicitarlo pueden llamar al 55 5622 6484 o 55 5622 6151, pedirlo a través de la Central de Atención de Emergencias (postes SOS), a alguna patrulla de vigilancia o de movilidad o dirigirse a la base que se encuentra fuera del metro Universidad”, expone el coordinador.
A la profesora María Concepción el transporte no sólo le ha permitido trasladarse en CU, también la ha sensibilizado, lo que busca transmitir a sus estudiantes. “El contacto con otros usuarios del servicio: personas con discapacidad visual, auditiva, física, que usan muletas o bastón, me hace mucho más sensible y trato de inculcar en mis alumnos el ser empáticos e incluyentes con los demás”.
Además, reconoce que la coordinación entre el servicio de movilidad con las facultades, escuelas e institutos de la Universidad, que tienen rampas de acceso a las instalaciones y elevadores, fomenta la inclusión.
“Esto no sólo impacta en la comunidad universitaria, también en la sociedad porque mejora la armonía, lo que conlleva a una construcción o reconstrucción del tejido social”, puntualiza.
Garantizar el derecho a la movilidad
De 2016 a la fecha, el transporte especial de la UNAM ha trasladado a 31 mil 733 usuarios y, en lo que va de 2023, han realizado tres mil 500 traslados, lo que contribuye a hacer valer el derecho a la movilidad de todas las personas.
“Sabemos que en muchos lugares no se cuenta con rampas o con los medios para que sujetos con discapacidad puedan llegar. La importancia de nuestro servicio es facilitarles la llegada a sus lugares de trabajo o de estudio”, enfatiza Agustín Valdés.
Tanto Adriana Apartado como María Concepción reconocen que el apoyo que la UNAM les brinda con este servicio ha sido fundamental para realizar su trabajo en la Universidad e invitan a otros a hacer uso de él. “Acérquense con confianza porque con esto la UNAM está apoyando a la comunidad con discapacidad o a la que, como en mi situación, sufre de un determinado padecimiento que complica su movilidad”, concluye la profesora de la FD.
Tres nombramientos del Rector Lomelí en su equipo cercano
Tamara Martínez Ruíz estará al frente de la Secretaría de Desarrollo Institucional, y Norma Blázquez Graf, de la Coordinación para la Igualdad de Género
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, dio posesión del cargo de secretario Administrativo a Tomás Humberto Rubio Pérez, en sustitución de Luis Agustín Álvarez Icaza Longoria.
También designó a Diana Tamara Martínez Ruíz como secretaria de Desarrollo Institucional, cargo que ocupaba Patricia Dávila Aranda, quien el pasado 21 de noviembre asumió la Secretaría General.
Asimismo, designó como nueva coordinadora para la Igualdad de Género a Norma Blázquez Graf, cargo que desempeñaba hasta hoy Tamara Martínez Ruíz.
En ceremonia efectuada en el auditorio del piso tres de la Rectoría, Lomelí Vanegas agradeció la labor de Álvarez Icaza Longoria, e hizo un reconocimiento a su trabajo, principalmente ante las complejidades que se enfrentaron durante la pandemia y el confinamiento.
Asimismo, destacó la labor de Dávila Aranda en la Secretaría de Desarrollo Institucional, quien tuvo una gestión muy eficaz, y trabajó en el fortalecimiento de la red de telecomunicaciones y conectividad en la Universidad.
De igual forma, señaló que Martínez Ruíz fue la primera titular de la Coordinación para la Igualdad de Género en la que sentó las bases para avanzar hacia la igualdad sustantiva en esta casa de estudios. El rector Lomelí expuso que este esfuerzo requiere continuidad, tarea que ha encomendado a Norma Blázquez Graf.
Los tres funcionarios designados agradecieron la confianza del rector para sus nuevos encargos y expresaron su compromiso por fortalecer a la Universidad Nacional Autónoma de México.
Trayectorias
Tomás Humberto Rubio Pérez
Es profesor Titular “C” de Tiempo Completo definitivo. Licenciado en Contaduría y maestro en Administración de Organizaciones por la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la UNAM. Ha cursado distintos diplomados en Historia del Arte Occidental; Administración Aplicada a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa; Gerencia Estratégica de Costos y Contribuciones Fiscales, entre otros.
Tiene más de 20 años como profesor de asignatura y ha sido tutor de diversos programas como el de Posgrado de Maestría; del Institucional de Tutoría; de Alta Exigencia Académica y del de Tutores de Contabilidad Avanzada. Además, coordina los cursos de Gestión de Costos, Declaración Anual para Personas Físicas y Morales; y el Diplomado de Contribuciones Fiscales.
En la FCA se ha desempeñado como secretario de la Dirección, secretario de Relaciones y Extensión Universitaria, secretario General. La Junta de Gobierno también lo designó director de la Facultad para los periodos 2017-2021 y 2021-2025. Sin embargo, el pasado 23 de noviembre el rector Leonardo Lomelí Vanegas lo nombró secretario Administrativo de esta casa de estudios.
También ha sido presidente de la Comisión de Vigilancia Administrativa y miembro de la Comisión de Presupuesto del H. Consejo Universitario de la UNAM; presidente de la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Contaduría y Administración (ANFECA) y de la Asociación Latinoamericana de Facultades y Escuelas de Contaduría y Administración (Alafec).
Es socio activo del Colegio de Contadores Públicos de México desde 2005; formó parte de su Junta de Gobierno entre 2008 y 2011, representando al sector docente; y de 2006 a 2008 presidió la Comisión de Docencia. Desde 2016 es vicepresidente de Docencia del Comité Ejecutivo Nacional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos.
Fue nombrado Profesor Visitante Ilustre por resolución del Consejo Superior de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires; ha sido acreedor del reconocimiento de Profesor Distinguido, otorgado por el Colegio de Contadores Públicos de México; y es certificado como Académico en Contaduría por la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Contaduría y Administración. En 2007 recibió el Premio Dr. Gustavo Baz Prada, en la categoría Asesor, como parte del Programa Apoyo Administrativo en la Planeación y Coordinación de Actividades Académicas y Extracurriculares.
Diana Tamara Martínez Ruíz
Es profesora ordinaria de Carrera Titular “B” de Tiempo Completo Definitivo de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), Unidad Morelia. Licenciada en Psicología por la Universidad Iberoamericana, Doctora y Maestra en Antropología Social por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social.
Sus líneas de investigación y grupos de trabajo son: Migración, familia y género; Continuidades y transformaciones de la vida cultural; Identidades, construcción de los imaginarios sociales; Afectividad y subjetividades.
Es autora o coautora de seis libros, de 16 artículos, 21 capítulos de libros y cuenta con seis capítulos de libro en dictamen, emisión o impresión. Ha realizado y participado en 12 proyectos de investigación y dirigido un proyecto colectivo. También ha asesorado 13 tesis de licenciatura, cinco de maestría, dos de doctorado y cinco de posdoctorado. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel 1 desde 2017 y nivel “C” dentro del Programa al Desempeño del Personal de Académico de Tiempo Completo PRIDE.
Entre los premios y reconocimientos que ha obtenido a lo largo de su carrera están: la mención honorífica «Fray Bernardino de Sahagún» del INAH en la categoría tesis de maestría; es miembro activo del Latin American Studies Association (LASA).
Además, participó en el desarrollo de la ENES Morelia, así como en la elaboración de planes y programas de estudio de nuevas licenciaturas en la Universidad Nacional. Fue directora de la ENES Morelia del 2016 al 2020 y también fue nombrada como la primera coordinadora para la Igualdad de Género de la UNAM
Norma Blázquez Graf
Es Investigadora Titular C de tiempo completo definitiva del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM, donde ha sido Secretaria Académica (2000-2008) y Directora (2008-2016).
Dentro de las actividades docentes y de formación ha contribuido en el campo de los estudios de educación superior, ciencia y género, diseñando y coordinando seminarios y cursos de posgrado, dirigiendo tesis de licenciatura, maestría y doctorado en la UNAM, así como en otras instituciones nacionales y del extranjero.
Es Investigadora Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores, tiene el nivel más alto del Programa de Estímulos a la Productividad y el Desempeño del Personal Académico de la UNAM, recibió el Premio Sor Juana Inés de la Cruz que otorga esa Universidad a las académicas destacadas y es integrante de la Academia Mexicana de Ciencias.
Es coordinadora del Grupo de México en la Red Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Género (Red CYTED) y Coordinadora Fundadora de la Red Mexicana de Ciencia, Tecnología y Género (Red CONACyT).
Cuenta con estudios de Licenciatura en Psicología por la Universidad Anáhuac como becaria de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Maestría en Ciencias, en la especialidad de Fisiología y Biofísica, en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV) del Instituto Politécnico Nacional. Estudios de Especialización en Género en el Programa Interdisciplinario de Estudios de la Mujer de El Colegio de México. Doctorado en Filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Su formación académica le ha permitido abordar desde un enfoque interdisciplinario el análisis de la ciencia, y ha desarrollado su línea de investigación principal: Ciencia, Tecnología y Género, que tiene como preocupación central la vinculación de la perspectiva de género con los estudios filosóficos, históricos y sociales de la ciencia.
El Observatorio Mexicano del Clima y la Composición Atmosférica es un proyecto impulsado por el ICAyCC que busca generar un mayor entendimiento sobre el ciclo del carbono y la contaminación atmosférica en México
Será operado vía remota desde Ciudad Universitaria
Mil 233 kilómetros de carretera separan a Ciudad Universitaria (al sur de la CDMX) de la Reserva de la Biosfera Calakmul, en Campeche, la segunda selva tropical más importante de Latinoamérica, después del Amazonas. Su lejanía de la urbanización y sus más de 700 mil hectáreas y vegetación característica hacen de esta última el sitio idóneo para estudiar el ciclo del carbono y los impactos del cambio climático.
A través del Observatorio Mexicano del Clima y la Composición Atmosférica (OMECCA), investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM avanzarán en el conocimiento del ciclo del carbono y la contaminación atmosférica en México, algo relevante para proponer estrategias que frenen el calentamiento global, atiendan el deterioro ambiental y aminoren su impacto en la salud humana y en los ecosistemas.
“Emprendemos una nueva aventura al establecer —en el sureste mexicano— un sitio de validación de datos satelitales que genere información precisa sobre la variabilidad y tendencias de contaminantes atmosféricos y gases de efecto invernadero. Elegimos Calakmul por el papel de la selva tropical en los flujos de carbono y agua en la región, aspectos clave para que haya equilibrio, ya que los procesos que regulan los intercambios entre suelo, vegetación y atmósfera han sido poco estudiados”, afirma Michel Grutter de la Mora, del ICAyCC.
El laboratorio móvil está montado en un contenedor marítimo. Cuenta con equipo de punta, una torre para la instalación de una estación meteorológica y un equipo de medición de flujos entre el suelo y la atmósfera, entre otra infraestructura.
El Observatorio realizó un viaje de tres días hasta su destino y es el primero en Latinoamérica en operar vía remota (lo hará desde CU). Su funcionamiento implica un reto porque la estación no sólo trabajará en condiciones difíciles en cuanto a acceso, temperatura y humedad, sino que probablemente enfrentará huracanes, tormentas e inundaciones.
“Desarrollamos tecnología basada en métodos de percepción remota para medir la concentración de gases de forma similar a cómo hacen los instrumentos satelitales, pero con mayor precisión y frecuencia. OMECCA proporcionará datos sobre muchos parámetros, pero con más detalle, sobre las concentraciones atmosféricas de CO2, metano y monóxido de carbono. Con esto se podrá estudiar la evolución y anomalías de los fenómenos climáticos, además de monitorear impactos sobre nuestro planeta”, indica el universitario.
Parte de las tareas que realizará el grupo de Espectroscopia y Percepción Remota del ICAyCC, liderado por Grutter de la Mora, será determinar los flujos de una amplia gama de contaminantes, verificar inventarios de emisiones e identificar eventos como incendios forestales, quemas agrícolas o la contribución de emisiones extraordinarias a partir de “puntos calientes” identificables desde el espacio.
Hay grupos de investigación que trabajan en la zona de Calakmul, como la Universidad Autónoma de Campeche, la Universidad del Carmen y El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), con los que ya hay vínculos para aumentar la capacidad de generar conocimiento, intercambiar especialidades e integrar un equipo interdisciplinario.
“Dicha acción es importante porque queremos formar especialistas en estas áreas para continuar con este legado del estudio de la composición de la atmósfera. Debemos cuidar nuestras actividades para evitar emisiones de gases, es decir, generar consciencia, educar y dejar que las siguientes generaciones contribuyan a la solución del problema”.
Este proyecto es un esfuerzo conjunto entre la UNAM, la Agencia Espacial Mexicana, y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático. También se participará como punto de validación de iniciativas de observación satelital en curso, como la Orbiting Carbol Observatory y el Tropospheric Emissions: Monitoring Pollution, de la NASA, y el Tropospheric Monitoring Instrument de la Agencia Espacial Europea.
“OMECCA no solamente promete contribuir a la solución de problemas nacionales, sino cumplir con compromisos internacionales. La importancia de este proyecto para México está en participar con los consorcios de otros países que proveen datos enfocados en estudios del clima, el ambiente y la conservación ecológica del planeta, y en particular con la medición de gases de efecto invernadero y de contaminantes atmosféricos desde plataformas satelitales”, asegura. El laboratorio móvil forma parte de la Red Universitaria de Observatorios Atmosféricos de la UNAM. Todos los datos generados serán libres y se pondrán a disposición de la comunidad científica y el público en general.
Designa el Rector a Tomás Humberto Rubio Pérez como nuevo Secretario Administrativo
La Universidad no se detendrá ante provocaciones o actos injerencistas que pretendan desestabilizarla, afirmó el rector Leonardo Lomelí Vanegas
El rector Leonardo Lomelí Vanegas designó a Tomás Humberto Rubio Pérez como nuevo secretario Administrativo de la Universidad Nacional Autónoma de México, en sustitución de Luis Agustín Álvarez Icaza Longoria.
Al responder el segundo informe anual de labores, correspondiente al segundo periodo al frente de la dirección de la Facultad de Contaduría y Administración (FCA), Lomelí Vanegas señaló que Rubio Pérez asumirá su nueva responsabilidad a partir de la semana próxima.
El rector de la UNAM destacó la labor de Rubio Pérez al frente de esa entidad académica, la cual -dijo- en los últimos años se ha consolidado como una de las facultades más importantes de la Universidad por su excelencia académica, por la formación integral de sus integrantes y su liderazgo a nivel nacional e internacional.
Durante la ceremonia, realizada en el tercer piso de la Torre de Rectoría, tras las agresiones de grupos externos ocurridas esta mañana en esa Facultad, Leonardo Lomelí enfatizó que la UNAM no se detendrá ante provocaciones ni actos injerencistas.
“Hoy estamos aquí para que se lleve a cabo este informe en tiempo y forma, como estaba programado, y queremos con ello también mandar esa señal: la Universidad no se detendrá más allá de provocaciones o de actos injerencistas que pretendan desestabilizarla”.
Asimismo, reconoció el apoyo que la FCA ha brindado para que nuestra Universidad amplíe su oferta educativa en Oaxaca, uno de los estados de la República mexicana que cuenta con una de las tasas más bajas de matriculación en el nivel de educación superior.
“La Universidad debe de estar ahí donde más se le necesita y, sin duda, en Oaxaca podemos contribuir a ampliar la oferta educativa, apoyar la formación de recursos humanos que el país requiere y contribuir también al desarrollo de una región de México que demanda un impulso especial para superar condiciones adversas como históricamente lo ha sido el sureste”, consideró.
SU COMUNIDAD, FORTALEZA DE LA FCA
A su vez, Rubio Pérez resaltó que la principal fortaleza de la FCA radica en su comunidad y en su gente, que han decidido dedicar su vida a la formación de otros seres humanos.
Informó que a lo largo de los seis años de su gestión se han otorgado 46 mil 380 becas o apoyos en distintos programas y modalidades en las que se pone énfasis en quienes pudieran estar en situación de vulnerabilidad. De ellas, 10 mil 994 fueron otorgadas en el período comprendido entre noviembre de 2022 y octubre de 2023.
De igual manera, puntualizó que el Centro de Orientación Educativa, creado hace poco más de diez años, ha realizado 16 mil 834 sesiones individuales, grupales, talleres, asesorías de asignaturas específicas y otras actividades. Fue el primero que se creó en una entidad universitaria.
Al momento, dijo, se han impartido seis cursos de inducción para igual número de generaciones entrantes. De estos, cuatro han sido presenciales con una asistencia y participación de poco más de 12 mil estudiantes, y dos se realizaron a distancia con 6 mil nuevos integrantes de la comunidad.
Rubio Pérez mencionó la creación de la Comisión Interna para la Igualdad de Género, con la finalidad de buscar erradicar cualquier tipo de discriminación y violencia por motivo de la identidad de género. En el evento estuvieron presentes también Patricia Dávila Aranda, secretaria General de la Universidad; directores y directoras de facultades y escuelas; egresados destacados y funcionarios en activo de esa Facultad.
De ahí la importancia de la documentación de la diversidad vegetal, señaló Carolina Granados, investigadora del Instituto de Biología
Las especies de plantas se están extinguiendo 500 veces más rápido de lo que se dio antes de la existencia del ser humano en la naturaleza. Tres de cada cuatro de ellas, que no han sido aún descubiertas, se encuentran ya en peligro de extinción, revela un estudio internacional en el que participan científicas del Instituto de Biología (IB) de la UNAM.
Carolina Granados Mendoza, investigadora del IB, detalló: “Definitivamente, en el caso de México esto tiene un impacto grande, pues el mensaje principal del estudio es la importancia de la documentación de la diversidad vegetal, seguir descubriendo y estudiando el porqué de la diversidad actual y poner mucho énfasis en trabajos que describen las especies y las delimitan”.
El reporte, recientemente, publicado por el Royal Botanic Gardens Kew y titulado “State of the World’s Plants and Fungi (SOTWPF) 2023”, indaga el estado de las plantas en el mundo, por lo que en su elaboración participaron investigadores de los cinco continentes, quienes aportaron sus conocimientos como expertos en diferentes linajes de plantas y hongos, así como en estrategias analíticas.
En el caso de Granados Mendoza y la investigadora posdoctorante Katya Romero Soler, también del IB, las expertas contribuyeron a la reconstrucción de la historia evolutiva de 14 familias de plantas clasificadas en el orden de Poales, entre las que se encuentran el arroz, maíz, sorgo, piña y papiro, que tiene unas 24,300 especies, y de las cuales las expertas codificaron cerca de 1,000, correspondientes a la familia de las bromelias, buscando indagar cómo es que este linaje ha prosperado tanto en hábitats abiertos como cerrados.
El equipo conformado por investigadores de 11 países reveló que el ancestro compartido del orden Poales se originó hace unos 120 millones de años en la parte occidental del antiguo continente de Gondwana, es decir, las familias que vemos hoy en día evolucionaron tempranamente en la historia, extendiéndose desde sitios discretos, hasta colonizar hábitats principalmente abiertos y a lo largo del mundo en diferentes tiempos, velocidades y latitudes.
La familia de las gramíneas (Poaceae) y la familia del papiro (Cyperaceae), que representan alrededor del 74 % de la riqueza de especies en el orden, proporcionan un ejemplo. Ambas se originaron en el Cretácico Superior a ambos lados del ensanchamiento del Océano Atlántico, pero se dispersaron y evolucionaron en paralelo hasta lograr distribuciones cosmopolitas.
“A diferencia del resto de las otras familias del orden Poales, la de las bromelias se distribuye en hábitats únicos, por ejemplo, crece sobre las copas de los árboles por lo que, aun estando en un bosque, correspondería a un hábitat abierto ya que están completamente expuestas a la luz y lo mismo pasa con especies que crecen en acantilados y están completamente expuestas a pesar de que todo lo que está alrededor sea un bosque”, precisó Granados Mendoza.
Poca atención
A su vez, Katya Romero Soler, adscrita al Departamento de Botánica, comentó que las bromelias son plantas únicas porque es un grupo sumamente exitoso que han logrado conquistar múltiples ambientes, como resultado, por ejemplo, de la presencia de metabolismos fotosintéticos especializados.
“Hay mucho trabajo por hacer y buscar formas de seguir incentivando los estudios taxonómicos. La taxonomía recibe poca atención; sin embargo, resulta clave para conocer los riesgos y las causas de la extinción en estos grupos”, indicó la científica.
Las investigadoras resaltaron que además de conocer las relaciones de parentesco entre las plantas, los estudios filogenéticos también permiten entender cuándo y dónde se originaron los linajes de plantas, así como cuál es su balance entre la especiación y extinción de éstos. Estas dinámicas permiten tomar decisiones acerca de qué linajes es urgente conservar, pues si se pierden no hay nada que pueda sustituirlos, especialmente aquellos endémicos, lo cual podría estimular la creación de políticas de conservación, finalizaron.
Principal amenaza: el cambio de uso de suelo, pues la mayor parte de esas criaturas son microendémicas: Gabriela Parra, del Instituto de Biología
En México más de 50 % de las especies de anfibios se encuentra en riesgo o en estado crítico de extinción, cifra mayor a la recientemente reportada en el ámbito mundial: 40.7 %, reveló la investigadora del Instituto de Biología (IB) de la UNAM y participante en un estudio internacional, Gabriela Parra Olea.
En entrevista, explicó que esas cifras fueron presentadas en la revista Nature bajo el título “Ongoing declines for the world’s amphibians in the face of emerging threats”, estudio liderado por Jennifer A. Luedtke de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y en el que participan más de 100 expertos de todo el mundo, los cuales revisaron 8,011 registros que son parte de la Lista Roja elaborada por la UICN.
Al analizar en conjunto a los anfibios de nuestro país, la principal amenaza es el cambio de uso de suelo, pues la mayor parte de las especies son microendémicas; es decir, que su área de distribución total es muy pequeña y si se transforma el bosque a pastizales, por ejemplo, básicamente desaparece el hábitat de la especie entera, acotó la universitaria.
La experta del Departamento de Zoología recordó que su labor en este trabajo inició en 1990 cuando se sumó al equipo internacional que revisa en el orbe las poblaciones de anfibios y forma parte del grupo de especialistas que estudian la presencia de un hongo parásito que afecta la piel de estos vertebrados.
“Las que hemos buscado deberían estar dentro de las Áreas Naturales Protegidas porque son las que creemos que pudieron ser afectadas por la gran epidemia del hongo Batrachochytrium dendrobatidis, que ha llevado a numerosas especies al borde de la extinción o a la extinción”, alertó.
Parra Olea agregó que luego de la anterior evaluación presentada en 2004 –cuando se advirtió del declive de los anfibios– a la fecha se ha declarado la desaparición de unas 200 especies en el mundo. Sin embargo, para México no ha sido el caso, ya que tienen que esperarse entre 15 y 20 años antes de determinar su ausencia total, pues se sabe que algunas salamandras desaparecen, pero se vuelven a encontrar posteriormente.
Una dificultad de por qué no podemos declararlas extintas fácilmente es porque se entierran, no sabemos cuánto lo hacen; pueden pasar años en la profundidad y cuando las condiciones ambientales son propicias vuelven a salir, precisó.
En nuestro país hay un porcentaje importante en categoría de riesgo, ya sea amenazadas o críticamente amenazadas, por lo cual es la segunda nación en el continente americano –después de Colombia– en experimentar gran pérdida de anfibios.
Casos investigados
Uno de los estados más estudiados por el equipo de Parra Olea es Oaxaca, donde científicos de Estados Unidos documentaron en la década de 1970 abundante presencia de anfibios, por lo que visita constantemente el lugar para observar si se encuentran los reportados en ese entonces.
De las especies que viven en México y están en la Lista Roja, la investigadora puso como ejemplo Pseudoeurycea unguidentis, que habita en las montañas de dicha entidad federativa y que fue muy abundante hasta la década de los 70 del siglo pasado, pero no se le ha vuelto a encontrar desde entonces. Otro ejemplo es Isthmura naucampatepetl una pequeña salamandra que habita en una región pequeña de Veracruz y se considera en grave peligro; también está el caso de la salamandra de bromelia de Xolocalca (Dendrotriton xolocalcae), cuya población sólo se encuentra en una región de Chiapas.
También hay especies que los expertos han buscado, pues en teoría deberían estar en términos de conservación de hábitats porque se localizan en áreas naturales protegidas; hasta el momento no han sido encontradas, por lo que posiblemente estuvieron vinculados a la extinción por la Batrachochytrium dendrobatidis.
La científica recordó que la principal crisis por la micosis en los anfibios se dio sobre todo en la década de los 80 del siglo pasado y aquellas especies que se encuentran ahora son las que sobrevivieron.
“Batrachochytrium fue la Covid de los anfibios; extinguió muchas poblaciones, probablemente varias especies. Lo que se encuentra hoy es lo que sobrevivió a esa epidemia en los 80, pero no significa que lo peor ya pasó. Al final siguen siendo vulnerables a enfermedades infecciosas emergentes, propiciadas, aumentadas o catalizadas por el cambio climático global”, reflexionó.
Por ello, es necesario poner especial atención a todo: a los efectos que se tienen con las alteraciones antropogénicas, modificaciones de uso de suelo, el cambio climático global; al final son animales muy vulnerables, muy sensibles, los perfectos marcadores de la salud del ecosistema.
Esperanza
A pesar de la situación, Parra Olea consideró que hay esperanza, ya que, por ejemplo, en Veracruz fue talado por completo un bosque para sembrar cafetales, pero posteriormente fue abandonado. En la actualidad el sitio se recuperó y un estudiante halló y documentó una especie de anfibio buscada desde 1997. En ese sentido, la investigadora afirmó que la conservación del hábitat es la estrategia número uno para preservar las especies; es decir, talar lo menos posible y convertir la mínima cantidad en pastizales. Además, hay que compartir información con los habitantes de las comunidades locales porque ellos son quienes realmente tienen la capacidad de conservar el lugar.
En el marco del #25N, la Colectiva Madres que Luchan organizaron el evento Adopta una Silueta Contra la Violencia Feminicida, como una forma de crear conciencia sobre este hecho que tan sólo en 2022 registró 89 mil víctimas a nivel mundial, según la ONU
“Hoy estoy aquí, exigiendo justicia para mi prima Leilany Dannae Chamorro de 21 años, quien falleció a manos de su pareja el lunes 13 de noviembre de este 2023. Nunca imaginé estar del lado de quienes exigen justicia ni que iba a tener que pedir a las autoridades que hicieran su trabajo”, expresa Valeria Suchicali, familiar de víctima de feminicidio.
Valeria fue una de las asistentes a la convocatoria de Nuestras Hijas, #25N, Adopta una Silueta Contra la Violencia Feminicida, iniciativa de la Colectiva Madres que Luchan, que fue acompañada por la Coordinación para la Igualdad de Género (CIGU) de la UNAM para visibilizar y reflexionar sobre la violencia contra las mujeres y niñas.
“Leilany vivía en Monterrey con el que creía era el amor de su vida. Al chico lo atraparon por otros motivos y ahora estamos esperando a que llegue la orden de aprensión por feminicidio para que se haga justicia. La sociedad en la que vivimos nos invita a las mujeres a callarnos, a vivir la violencia en silencio, pero resulta que el apoyo y la visibilidad se recibe con las mismas mujeres”, destaca.
Añade que las personas suelen quejarse del ruido o el tránsito generado por las marchas del 25N (Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer), pero cuando se vive la desaparición o feminicidio de una familiar es cuando cambia el panorama, por lo que Valeria hace un llamado a la sociedad a ser más empáticos con las mujeres que buscan justicia, y a apoyarlas y acuerparlas porque no están solas.
El informe más reciente de la ONU señala que en el mundo casi 89 mil mujeres y niñas fueron asesinadas en 2022, es la cifra anual más alta de las dos últimas décadas. El 55 por ciento de los feminicidios fueron cometidos por parejas o familiares, lo que significa que en promedio diario más de 133 mujeres o niñas fueron asesinadas por alguien de su familia.
De acuerdo con Karla Amozurrutia Nava, directora de Gestión Comunitaria y Erradicación de las Violencias de la Coordinación para la Igualdad de Género (CIGU), las siluetas simbolizan la vida de las mujeres desaparecidas y las que son víctimas de feminicidio. Es una muestra de solidaridad y acuerpamiento a las madres que luchan por la búsqueda de justicia en un camino doloroso.
Se entregaron dos mil 500 siluetas hechas de madera comprimida y pintadas de morado con rosa de una niña con una llama encendida en su puño para que madres, hermanas, primas, estudiantes y académicas escribieran nombres y mensajes que las acompañarán durante la marcha del 25N.
“En México tenemos una crisis importante de desapariciones forzadas, entre ellas la de nuestras niñas, jóvenes y mujeres, y es importante que desde la Universidad se reflexione, discuta y se construyan propuestas para dar soluciones. También es relevante la construcción de una red de apoyo desde la UNAM y desde la colectividad, porque no estamos exentas de que algún día nos convirtamos en víctimas”, subraya.
En México, asegura la universitaria, asesinan cada día a 11 mujeres víctimas de feminicidio que están en un rango de edad de 17 a 40 años, es decir que buena parte de su vida de una mujer puede ser víctima de todas las violencias sutiles que existen y que, cuando se entrecruzan, se ejercen de manera constante, como bromas machistas o comentarios misóginos que pueden repercutir en violencia feminicida.
“En el tema de desaparición forzada el rango de edad baja a 12 años, es decir, nuestras niñas y adolescentes están siendo vulneradas en los espacios públicos y privados porque son víctimas de algún delito, como trata de personas. El contexto de violencia que vivimos las mujeres en este país es grave y por eso es importante que la sociedad intervenga, nos cuide, nos proteja y que entienda que si matan o desaparecen a una, nos matan a todos”, puntualiza.
Asimismo recuerda que es importante identificar las condiciones que generan que las mujeres sean víctimas de delitos tanto de feminicidio como de desapariciones, entender que la violencia por razones de género contra las mujeres impacta en su vida personal y profesional por la perpetuación de los roles y estereotipos de género arraigados en el orden patriarcal que ha construido una subordinación del género femenino frente al masculino.
Por tanto, cuando las mujeres salen de estos estereotipos rompen con esos mandatos de feminidad y son “castigadas”, intentando regresarlas al ámbito de control y dominación, es así que la violencia feminicida se perpetra.
Tal es el caso de Fabiola Posadas, arquitecta de profesión y quien sufrió una tentativa de feminicidio en agosto de 2019 por parte de su pareja. “Primero fingió que se había convulsionado para que le diera asilo en mi hogar, después me manipuló y luego intentó asfixiarme dos veces, intentó asesinarme para quedarse con mi casa. Es tan absurdo que no lo entiendes, me costó años entender que quiso matarme”, cuenta.
La superviviente menciona que gracias a las redes de mujeres que la sostuvieron, la impulsaron, le mostraron el camino, fue que ella pudo sobrevivir porque se sentía enamorada de la persona que le hizo daño.
“El 25 de noviembre de cada año se conmemora porque aparte de que recordamos el asesinato de tres mujeres activistas feministas: las hermanas Mirabal, también honramos a las mujeres que han muerto en el camino para dejar mensajes importantes sobre nuestra participación en la vida social y la urgencia por vivir una vida libre de violencias, porque es un derecho fundamental como la paz”, resalta Amozurrutia Nava.
La valentía, la colectividad, el acompañamiento y la solidaridad son algunos valores que las colectivas de madres nos enseñan. Por ello, la académica hace una invitación a acuerpar a las mujeres, colocar en las agendas políticas la erradicación de las violencias para prevenirlas, atenderlas, investigarlas, sancionarlas y eliminarlas en espacios universitarios y en cualquier otra índole. En el evento realizado en Las Islas de Ciudad Universitaria estuvieron presentes: la CIGU; la Defensoría de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención de la Violencia; la Fiscalía de la Ciudad de México, ONU-Mujeres, la Secretaría de las Mujeres, el Instituto Federal de la Defensoría Pública, la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, y el Observatorio Nacional de Feminicidio.
Las víctimas de este tipo de agresiones pueden recurrir a las personas orientadoras comunitarias que hay en las diferentes entidades de la Universidad o acudir a la Defensoría de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención de la Violencia de Género
Es importante fortalecer la cultura de la denuncia, señala Mónica González Contró, directora del Instituto de Investigaciones Jurídicas
Los avances en materia de género dentro de la Legislación Universitaria de la UNAM (relacionados con la atención, investigación y sanción de la violencia machista) son conquistas de las mujeres que han luchado para prevenirla y atenderla. Esto ha beneficiado a alumnas como Rebeca y Teresa (nombres ficticios para proteger su identidad) quienes denunciaron y recibieron acompañamiento jurídico y psicológico de la institución para atender los casos en que fueron víctimas.
“No me imaginé que, por mi denuncia, el profesor quedara separado de la Universidad. Es maravilloso contar con estas instancias”, comenta Rebeca, alumna de Medicina, quien acudió a la Defensoría de la UNAM para denunciar violencia de género en su contra.
En esta instancia se formalizan las quejas para posteriormente remitirlas a la entidad correspondiente y, con base en el tipo de procedimiento (disciplinario o de investigación administrativa), imponer una sanción.
Estos avances han sido importantes en una sociedad donde la violencia de género se ha naturalizado, puntualiza la directora del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, Mónica González Contró.
“Hay ciertas prácticas discriminatorias hacia las mujeres que se han normalizado. Era necesario visibilizar el problema, desnaturalizarlo y hacerle ver a la comunidad universitaria que estas conductas no son aceptables, que restan libertades y derechos”.
Combatir la violencia de género en la UNAM
En 2015 se marcó un precedente cuando la UNAM se unió a la agenda HeForShe de ONU Mujeres. Hasta la fecha se trabaja en la creación de nuevos mecanismos y herramientas para la atención de casos de violencia de género que permitan a las universitarias estudiar o trabajar en espacios seguros, como en el caso de Rebeca, quien comenzó a cursar la licenciatura de Medicina en enero de 2023.
Desde que inició el ciclo escolar, el profesor de una de sus materias hacía comentarios misóginos de forma constante. “Cuando se presentó nos dijo: ‘aquí las mujeres van a aprender a bañarse y a peinarse, al menos los lunes, cuando tenemos clase. En otra ocasión preguntó: ‘¿quién tiene animales en su casa? Yo sólo a mi esposa’”, recuerda.
Durante una clase el docente la violentó verbalmente al realizar una actividad grupal en la que ella contestó el saludo de uno de sus compañeros. “Él me dijo ‘hola’. Yo le respondí ‘¿qué tal?’. Fue cuando el académico comentó, ‘ya vimos que la compañera es fácil’. Lo cuestioné por dichas palabras y a raíz de eso la agarró contra mí”.
Con frecuencia el profesor preguntaba a Rebeca sobre temas relacionados con la clase y cuando ella contestaba le decía que estaba mal, pero cuando cualquier otro lo hacía señalaba que estaba bien. Tal hostigamiento la llevó a buscar ayuda en la UNAM. “Acudí a la Defensoría de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención de la Violencia de Género en febrero. Ahí me brindaron apoyo para realizar la narrativa de los hechos. Tras mandar el papeleo a mi plantel destituyeron al profesor, eso fue aproximadamente un mes después”.
Logros como el anterior se deben a la lucha de las universitarias en la materia, algo que a decir de Mónica González Contró se debe a una serie de avances en tres rubros.
“Primero, la creación del protocolo para atender estos casos, donde se establecen los procedimientos que deben seguir los operadores del sistema jurídico. Segundo, las reformas al Estatuto General para identificar dicha violencia como causa grave responsabilidad y la reforma para garantizar la perspectiva de género y paridad en la composición del Tribunal Universitario al conocer de estos casos. Tercero, la creación de la Coordinación para la Igualdad de Género en la UNAM (CIGU) y la modificación de la Defensoría de los Derechos Universitarios para convertirla en la de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención de la Violencia de Género”.
Dra. Mónica González Contró
Estos avances representan: el reconocimiento de la problemática; un enfoque diferenciado al momento de abordar los casos, con la perspectiva adecuada, y una priorización de la agenda de igualdad de la Universidad, explica la académica.
Prevenir y atender la violencia de género
Teresa estudia Veterinaria en la UNAM. En marzo de 2023 fue víctima de acoso sexual por parte de un compañero. “En una ocasión, mientras esperaba a mi mamá al salir de clases, me insinuó cómo era él en la cama. Me hizo sentir incómoda y me fui, pero me siguió. Cuando llegó mi madre no me dejó subir al automóvil hasta que me despedí de él, como si nada hubiera pasado”.
Desde ese día el agresor se sentaba junto a ella, saliendo del salón la seguía, buscaba generar un vínculo de amistad y continuaba haciéndole comentarios lascivos. Esta situación provocó que ella reprobara una materia durante ese semestre e incluso pensó en darse de baja. Durante un tiempo dudó en hablar con sus cercanos, pues temía no ser apoyada, pero no fue así.
“Encontré refugio en mis amigas y mi familia. Me acerqué a una persona orientadora del plantel, le platiqué la situación y ella me dijo a dónde acudir. Así llegué a la Defensoría”. Ahí, Teresa recibió atención por parte de una psicóloga y una abogada, quien la asesoró e incluso le hizo saber que su situación ameritaba una denuncia penal fuera de la UNAM, y que podían darle acompañamiento si así lo decidía.
“Redacté una carta con ayuda de la Defensoría y ahí mandaron un escrito a mi plantel para determinar la sanción a mi agresor. Pasaron unos 45 días y me notificaron que habían determinado suspenderlo tres meses”.
La directora del IIJ explica que una víctima puede recurrir a dos figuras dentro de la UNAM: “Están las personas orientadoras comunitarias, las grandes difusoras de la igualdad en las distintas entidades académicas, preparadas para identificar violencias, orientar y canalizar a las instancias correspondientes dentro de la Universidad. También pueden ir a la Defensoría de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención de la Violencia de Género, instancia independiente con equipos multidisciplinarios que pueden recibir denuncias”.
En este marco, González Contró enfatiza la importancia de denunciar. “A medida que avanzan los movimientos femeninos y las colectivas, se fortalece la cultura de la denuncia y se visibilizan las conductas que vulneran, discriminan a las mujeres y les impiden ejercer sus derechos”.
Por otro lado, se ha buscado avanzar en la prevención, es decir, no quedarse en la sanción de las conductas, sino (por medio de la CIGU) trabajar en “la cultura de la igualdad, del respeto a los derechos, de visibilizar que estas conductas tienen efectos negativos en la vida de las mujeres y en la de la comunidad sexodivergente”, dice Mónica González.
También se trabaja en incorporar la perspectiva de género en los planes y programas de estudio, en capacitar al profesorado y en realizar investigaciones sólidas en la materia. “La UNAM atiende a esta temática de forma transversal a fin de impactar en todas las áreas de la Universidad. El resultado es que las personas confían más en los procedimientos practicados aquí dentro, porque consideran que los realizados afuera son mucho más burocráticos y revictimizantes”.
Los retos para la UNAM
La justicia a la que pudieron acceder Rebeca y Teresa al interior de la UNAM les permitió continuar su vida académica, sabiendo que ante cualquier otra situación donde se sientan vulneradas y violentadas pueden acudir a la Defensoría.
“Es importante que la UNAM cuente con legislación en materia de género porque así podemos decir lo qué pasa, que nos escuchen y se tomen cartas en el asunto. Sin estos mecanismos seguiríamos yendo con miedo a la escuela o suspenderíamos nuestros estudios”, plantea Teresa.
Por su parte, Rebeca destaca que el proceso puede ser largo y complicado, “pero al final va a quedar como precedente y servirá a otras mujeres para animarse a denunciar a sus agresores”.
Mónica González reconoce que, aunque ha habido avances, aún hay retos. “Debemos avanzar hacia una cultura de paz, igualdad y respeto a los derechos humanos, es decir, que lo conseguido en lo institucional permee a toda la comunidad y que no sólo se ponga foco en la sanción, porque ésta ocurre cuando ya falló lo demás».
También deben centrarse en la justicia restaurativa, que no quede sólo en lo punitivo, sino que la persona que ha sufrido un acto de violencia de género pueda verse restablecida en sus derechos y que haya una justicia que impacte en la comunidad, pues ésta no es sólo un conflicto entre dos personas, es una estructura que normaliza esas conductas y agresiones.
“Tenemos agenda pendiente en una reforma a la justicia universitaria, la cual tiene como principales órganos al Tribunal Universitario y a la Comisión de Honor del Consejo Universitario. Necesitamos fortalecerlos, dotarlos de mayores herramientas y recursos y trabajar en ellos, pues datan de una época donde no había tanta visibilización de la problemática actual”, puntualiza la directora de IIJ.
A decir de Mónica González, la UNAM es precursora en este tipo de procedimientos al crear un protocolo claro, al tener figuras como las personas orientadoras y al instrumentar mecanismos alternativos de resolución de conflictos con enfoque en la justicia restaurativa. “Esta transformación al interior de la Universidad sin duda impactará en nuestra sociedad y avanzaremos hacia un país en donde todas, todos y todes gocemos libertades y veamos reconocidos nuestros derechos humanos”.
Con los avances logrados hasta el momento y los que se espera alcanzar, la UNAM aspira a que casos de éxito, como el de Teresa y Rebeca, sean cada vez más y, de ese modo, que cualquiera que haya experimentado violencia de género pueda llegar a la resolución de sus quejas.
Si eres víctima de violencia de género puedes acercarte a una de las más de 200 personas orientadoras comunitarias que están en los diferentes planteles y dependencias de la UNAM. Consulta el directorio para ubicar con quién comunicarte: https://coordinaciongenero.unam.mx/personas-orientadoras-comunitarias/
O acude a la Defensoría de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención de la Violencia de Género, que brinda atención de lunes a viernes de las ocho a las 20:30 horas, en sus oficinas centrales localizadas en el segundo piso del edificio D, Zona Cultural de Ciudad Universitaria, y a través de su número telefónico: 55 4161 6048. “Estamos en un mundo que cambia y la UNAM también lo hace. Es importante, porque no nada más es garantizar que sus docentes lleven las cosas de manera correcta, significa que las nuevas generaciones salgan con perspectiva y que todo marche como debe”, concluye Rebeca.
Está descrita en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y tipificada en el Código Penal de 12 estados, donde puede denunciarse como delito
Lucía Núñez, del CIEG de la UNAM, resalta la importancia de sensibilizar a las autoridades para que atiendan de forma adecuada a las víctimas
La violencia vicaria “significa violentar a través de una persona, en este caso hijas, hijos e hijes, para dañar a la madre, o sea, hay un medio a través del cual se perpetúa, no es directa”, explica Lucía Núñez, del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM.
Generalmente se presenta en momentos de separación y es perpetrada por el progenitor. Hay casos en los que “se ejerce a través de seres queridos e incluso mascotas”.
Mildret Sainz y Lydia Lara han sido víctimas de este tipo de violencia. En la lucha por recuperar a sus hijos se han enfrentado a lagunas legales que no les han permitido acceder a justicia, pues en menos de la mitad del país la violencia vicaria puede ser denunciada y atendida como delito.
Arrebatar el derecho a maternar
“Somos madres que no sabemos de nuestros hijos y eso te pega mucho en lo emocional, es una tortura. El objetivo de quienes ejercen esta violencia es matarte en vida y, si no lo logran, hacen que para tus hijos e hijas estés muerta”, declara Dulce Mildret Sainz Torres, de 42 años, activista y madre de una mujer de 22 años y un joven de 17 que le fueron arrebatados a muy temprana edad por el padre de ambos.
“Empecé a sufrir violencia vicaria cuando mi bebé tenía pocos meses de nacida. Él buscaba que no se notara que me agredía directamente, pero siempre me decía que, si me iba, lo haría sola, sin mis hijos, porque no iba a permitir que crecieran sin su papá”.
Fue en 2008 cuando Mildret decidió poner fin a la relación, tras un episodio de celos por parte de su entonces esposo, quien intencionalmente estrelló el carro en el que viajaban para luego bajarla a empellones del auto, al tiempo que aventaba sus pertenencias.
“Pensé que la siguiente vez me mataría y pedí el divorcio. Él me dijo: ‘sí, pero el departamento está a nombre de mis papás y no te daré pensión porque gano muy poco. No sé qué harás sola con dos niños, ¿a dónde los llevarás si tu relación con tus padres no es buena?”. La manipulación y amenazas provocaron que Mildret decidiera dejar a su niña de seis años y su pequeño de dos al cuidado de su progenitor, pensando que la situación económica de él era mejor y que ella tenía poco que ofrecerles.
Lucía Núñez plantea que la violencia vicaria no opera de manera aislada, sino en concatenación con otras violencias (psicológica y física-económica y, de manera reiterada, patrimonial). “En procesos de separación o divorcio el hombre tiende a perder el control o el poder, es decir, lograr que la persona con la que había un vínculo afectivo actúe o responda de cierta manera. Entonces utiliza a los hijos e hijas como medio para saber de la madre, para seguir manipulándola, para denostarla o hacer que se angustie”, agrega la investigadora del CIEG.
La violencia vicaria también se manifiesta si el padre ignora a la madre en su función de tal, no cuida a los menores de forma adecuada, les maltrata o no les atiende con el objetivo de que la mamá se dé cuenta y lo contacte para convencerlo de cumplir con sus obligaciones.
“Él puede ejercer violencia económica, por ejemplo, no proporcionando los alimentos o materiales escolares. También, limitando la pensión, si la hay, a lo asignado por las juezas y jueces que, en la mayoría de los casos, es insuficiente. El maltratador piensa que está dañando a la madre, pero en realidad también termina violentando a las y los menores. Hay casos extremos donde los niños y niñas son lesionados o asesinados con el único fin de lastimar a la mujer”, expone Lucía Núñez.
Lucía Núñez
Cuando Mildret tomó la decisión de que su hija e hijo estuvieran con su progenitor fue bajo la condición de que ella podría hablarles y verles en el momento que quisiera. Sin embargo, esto duró poco tiempo.
“Tras una discusión y decirle que pediría la guarda y custodia, en junio de 2009, me arrastró calle y media con el carro y me tiró. Después condicionó las visitas y convivencias. Podía ver a mis hijos el fin de semana sólo si me quedaba en casa y tenía relaciones sexuales con él”.
La custodia provisional la tenía el padre, por lo que durante muchos años su expareja mantuvo esa condición violenta para Mildret, misma que cambió cuando ella comenzó a hablar en público de lo que vivía y a tener redes de apoyo.
“Cortó el vínculo, en especial con mi hija. Esto venía maquinándose porque desde los seis años le generaron recuerdos de que ella era quien se hacía cargo de su hermano, de que yo le había sido infiel a su papá y de que era una mala madre. No representaba autoridad para ella, incluso para mi hijo, aunque él ha sido un poco más crítico de la situación”.
Esto ha provocado que hasta la fecha la hija de Mildret se niegue a verla y que con su hijo pueda convivir sólo en algunas en ocasiones.
Las malas prácticas por parte de los abogados a los que acudió Mildret y de las autoridades encargadas de hacer justicia han impedido que durante 16 años ella esté presente como madre. “Me asesoré con una abogada que me dijo que le dejara todo, lo hice pensando que era lo mejor. Me acerqué a grupos que sólo lucran con las víctimas porque, al darse cuenta de que el agresor paga más, se van de su lado”.
Otro de los abogados que la asesoró, en conjunto con una psicóloga, la sumieron en depresión al hacerle creer que debía dejar de luchar por la guarda y custodia, por lo que desistió del proceso legal hasta que encontró a sus hermanas de lucha.
En 2020 Mildret conoció a otras mujeres que atravesaban la misma situación; con ellas cofundó la colectiva CAM CAI y se convirtió en activista. “Investigamos y dimos con el término ‘violencia vicaria’. Ya tenía nombre lo que estábamos viviendo, pero nos faltaba atacarla”.
Además de dar voz a las víctimas realizaron una encuesta con la que determinaron el perfil de éstas, tanto niñas, niños, adolescentes y mujeres, así como un perfil de los agresores. Con ello establecieron las bases mínimas que se necesitaban en la ley. Poco a poco, junto con otras agrupaciones femeninas, han luchado para que se les haga justicia.
Abandono legal de las víctimas
“Ha sido duro porque no he encontrado justicia. Desde 2019 el papá de mi hijo decidió llevárselo, apartarlo de mí y limitarme en todos los aspectos por demostrar que tiene el poder”, expresa Lydia Lara, una mujer de 37 años que trabaja en telecomunicaciones.
La expareja de Lydia comenzó a ejercer violencia vicaria cuando el hijo de ambos era un bebé, en ocasiones impidiendo que ella se le acercara. Además, controlaba la cuenta bancaria y su entrada y salida de trabajo, al grado de seguirla. “El detonante para que él decidiera apartarme de mi hijo de cuatro años fue decirle que quería separarme. Ese día me violentó físicamente y luego se lo llevó. Le ha metido ideas contra mí”.
Su expareja obtuvo la custodia provisional del niño debido a que denunció a Lydia como la victimaria y, a pesar de que ella tenía un convenio para ver a su hijo cada 15 días, de noviembre de 2022 a la fecha no se ha cumplido. Esto la ha afecta emocionalmente, por lo que reconoce que el padre de su hijo la está violentando psicológicamente al mantenerla alejada de su pequeño. “Es una situación frustrante y dolorosa porque parece que quiere borrarme de la vida de mi hijo”.
Lucía Núñez enfatiza que hace falta capacitación, pero también sensibilización por parte de quienes administran e imparten justicia. “Muchos ministerios públicos, juezas y jueces, no saben qué es la violencia vicaria ni cómo identificar la violencia contra las mujeres por motivos de género”.
Para Lydia el proceso legal ha sido un tormento debido a la burocracia y falta de perspectiva de género, por lo que la investigadora del CIEG remarca que quienes atienden estas situaciones deben saber reconocer y tipificar esta violencia para proporcionar a quienes la sufren las herramientas necesarias para enfrentar un proceso que, en la mayoría de las ocasiones, resulta desgastante y tortuoso.
Lydia se ha unido a la colectiva Deconstrucción Violeta, la cual le ha brindado acompañamiento y ha sido una fuente de fuerza ante la frustración que vive a diario por no encontrar justicia, pues a la fecha sigue luchando por la custodia definitiva de su hijo.
Nombrar, prevenir y atender
Tanto Mildret como Lydia no han podido denunciar la violencia vicaria ante las autoridades porque ésta sólo se encuentra descrita en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LAMVLV) y está tipificada en el Código Penal de 12 estados del país: Aguascalientes, Baja California, Campeche, Hidalgo, Michoacán, Puebla, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas.
“Mi proceso se ha visto afectado cuando he levantado alguna denuncia porque mi expareja no me deja ver a mi hijo. Me dicen que es tema familiar y aunque yo argumento que es violencia vicaria, responden que no está tipificada todavía”, manifiesta Lydia.
Lucía Núñez explica que el hecho de que esta violencia esté en la ley “implica que en los tipos penales existentes debe identificarse cómo se perpetúa la violencia vicaria. Por ejemplo, el delito de violencia familiar comprende la económica, patrimonial y vicaria, entonces se debe considerar que el Código Penal, cuando se trata de delitos contra las mujeres, se interpreta a la luz de la Ley de Acceso”.
En Baja California Sur, Ciudad de México, Colima, Estado de México, Guanajuato, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca y San Luis Potosí únicamente se encuentra en la LAMVLV. Mientras que en Coahuila, Guerrero y Querétaro está aprobada, pero aún no se publica.
“Que llegue al código penal tiene implicaciones importantes porque al ser un delito autónomo no necesita de otro. En sí misma, la violencia vicaria configura una conducta prohibida y en el momento en que se pruebe hay una sanción específica para ella”, agrega la investigadora universitaria.
Remarca, además, que aunque en algunos estados no se considera un delito, es importante que esté en la ley porque con ello se puede sancionar, hacer política pública y establecer medidas preventivas y de protección.
Luego de casi 16 años de lucha Mildret comenta que “aunque legalmente ya no puedo recuperar a dos jóvenes, uno que está a dos meses de la mayoría de edad y una que ya la superó, mi forma de acceder a la justicia es que mi hija no sufra lo que yo sufrí, que esté protegida y no haya forma en que puedan quitarle el fruto de su trabajo y de su vientre”.
Y afirma que, si la violencia vicaria llega al código penal en la Ciudad de México, ella y otras mujeres que ya tienen sus procesos familiares perdidos podrían acceder a justicia.
Lucía Núñez coincide con Mildret respecto a que la violencia vicaria no ha llegado a las leyes y códigos penales de todos los estados por falta de voluntad política y aunque la investigadora no crea que las sanciones penales sean el instrumento más efectivo para combatir estas violencias, considera que “todavía muchos hombres se resisten a sancionar este tipo de actos. Primero porque los naturalizan, no los ven como graves sino como algo normal y no quieren dar el paso, porque hay miedo a que, entre más tipos penales, en algún momento les pueda tocar a ellos, porque es una violencia que perpetran los hombres, no las mujeres”.
Mildret y Lydia han recorrido un largo camino en busca de justicia y aunque aún no la han encontrado, ambas, desde sus espacios, siguen luchando para que la violencia que han vivido no quede en el olvido.
“Es una victoria concienciar, que nos miren como personas dignas, como seres humanos en igualdad de derechos. Estamos desnormalizando lo que se ha visto normal, estamos nombrando lo que para nosotras ha sido injusto y que en ese sentido daña a la sociedad porque somos parte importante de ésta. Por lo mismo, deben reconocerse nuestros sufrimientos, intereses y experiencias”, finaliza Lucía Núñez.
“Nuestros hijos son nuestros motores, lo que nos impulsa a seguir adelante a pesar de que están lejos de nosotros. Quiero decirle a mi hijo que todo lo que estoy haciendo es por el gran amor que le tengo y que lo más que quiero es verlo crecer a mi lado”, concluye Lydia. Por su parte, Mildret expresa que “mujeres juntas y organizadas, de diferentes extractos sociales y entidades de la República, hemos logrado un gran cambio en el país. A mí me hubiera gustado que alguien me ayudara cuando yo empecé con mi proceso y por eso sigo luchando, porque ninguna merece vivir ningún tipo de violencia”.
A partir de hoy y hasta el 10 de diciembre, la Biblioteca Central y el Estadio Olímpico Universitario se irradian de este color en homenaje a la lucha de las mujeres por la igualdad, y en conmemoración de las víctimas de la violencia de género
Es una de las 400 actividades que se realizarán con motivo del 25N: Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres
El azul y oro derivó en naranja. Con el simbolismo de esta tonalidad que evoca, conmemora y trae presente la lucha de las mujeres por la igualdad, la UNAM ratifica así la tolerancia cero a la violencia de género. Tras vislumbrarse la noche, a las 18:15 horas la Biblioteca Central y el Estadio de Olímpico Universitario, que forman parte del perímetro de la zona declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, iluminaron sus fachadas y alrededores.
De naranja lucen los murales “Representación Histórica de la Cultura” de Juan O‘Gorman, en la Biblioteca Central; y “La Universidad, la familia y el deporte”, de Diego Rivera, desde hoy 22 de noviembre y hasta el 10 de diciembre, como homenaje a la lucha de ellas por la igualdad.
Esta es solo una de las 400 actividades que realizará la Universidad Nacional con motivo del 25N: Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
#25N actividades
Como cada año, la UNAM reafirma su compromiso de unirse al pronunciamiento en contra de la agresión hacia ellas, en concordancia con la Declaratoria de Tolerancia Cero de la Red de Macrouniversidades de América Latina y el Caribe, pronunciada el 25 de noviembre de 2021, por las personas titulares de las Rectorías, encabezadas por esta casa de estudios.
La fecha marca el inicio de una jornada a nivel mundial que se conoce como los 16 días de activismo (del 25 de noviembre al 10 de diciembre), la cual tiene como propósito intensificar en los diferentes niveles de la agenda pública el repudio a todas las formas de violencia hacia las mujeres, así como la discusión para fortalecer los mecanismos de prevención, atención, acompañamiento, investigación, sanción, reparación del daño y erradicación de las violencias.
Asimismo, por cuarto año consecutivo la jornada de la UNAM se adhiere a la campaña global propuesta por ONU Mujeres, este año con el lema #PrevenirEsInvertirEnLaIgualdad, la cual se enfoca en apoyar diferentes estrategias de prevención para evitar que la agresión ocurra en primer lugar.
La campaña de la Universidad Nacional se centra en cuatro ejes principales: Educación para la igualdad; Inclusión y seguridad; Corresponsabilidad en los cuidados; y Trabajo con hombres en la prevención de la violencia por razones de género.
Facultades, escuelas, institutos y entidades realizarán actividades gratuitas. La Coordinación para la Igualdad de Género impulsa un programa con más de 400 actividades para promover la no discriminación y la construcción de espacios libres de violencia en la Universidad, las cuales pueden ser consultadas en: https://bit.ly/25n-2023-actividades
¿Por qué naranja?
En 1981 las asistentes al Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe propusieron establecer el 25 de noviembre como el Día Internacional de No Violencia contra las Mujeres (resolución que adoptó la ONU en el 2000), en homenaje a las hermanas Mirabal, luchadoras sociales asesinadas en ese mismo día, pero de 1960, por el dictador de República Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo.
En este caso, el color naranja hace referencia al de las mariposas, como se les conoce a las tres hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa,) cuya lucha se convirtió en un símbolo. En diferentes culturas el tono simboliza también el final de un ciclo y el inicio de uno nuevo, y además representa el futuro brillante y optimista libre de violencia.
La nueva Secretaria General ofreció atender de cerca a los planteles de los diferentes niveles educativos
Luego de anunciar el nombramiento de Patricia Dávila Aranda como Secretaria General de la UNAM, el rector Leonardo Lomelí Vanegas expresó su gran satisfacción porque con esta designación ella también se convierte en la primera mujer en ocupar el cargo en la historia de nuestra Universidad.
“Estoy seguro de que esta Secretaría queda en muy buenas manos y que podremos trabajar juntos por nuestra Universidad en estos años que vienen: interesantes, desafiantes y llenos de oportunidades”, enfatizó.
Acompañado por el abogado General, Hugo Concha Cantú, y por los coordinadores de la Investigación Científica, William Lee Alardín; de Humanidades, Guadalupe Valencia García; de Difusión Cultural, Rosa Beltrán Álvarez; y para la Igualdad de Género, Tamara Martínez Ruíz, así como de directores de facultades y escuelas, el rector expresó también su respeto y gusto por trabajar con Dávila Aranda -quien desde el pasado 13 de noviembre se desempeñaba como encargada de despacho de la Secretaría General-, de quien resaltó su entrega y compromiso con la Universidad Nacional.
En tanto, Patricia Dávila Aranda destacó su orgullo por colaborar con el rector Lomelí Vanegas y reconoció que el nuevo encargo implica un compromiso muy fuerte. Sé que tengo mucho que aprender y ustedes me van a ayudar.
Planteó la posibilidad de reestructurar la Secretaría General, a fin de estar más cercana a los planteles de bachillerato, licenciatura y del posgrado, para analizar asuntos académicos diversos y atender, en equipo, diferentes problemáticas.
Asimismo, les manifestó su compromiso para trabajar de cerca y muy fuerte con todas y todos, por el bien de la UNAM.
Trayectoria
Patricia Dolores Dávila Aranda es Investigadora Titular “C” de Tiempo Completo en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala. Estudió la Licenciatura en Biología en la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa; se graduó como Maestra en Ciencias por la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, y obtuvo su doctorado en Iowa State University (EUA).
Su vida quedó ligada a la UNAM desde que cursó la licenciatura, ya que tuvo la oportunidad de formarse con varios docentes de esta casa de estudios, donde realizó prácticas escolares en el Jardín Botánico y en el Herbario Nacional del Instituto de Biología, donde trabajó como técnica durante 1983 y 1984, mientras cursaba la maestría.
En 1988 se incorporó como Investigadora Asociada “C” del Instituto de Biología, y en 1989 ingresó al Sistema Nacional de Investigadores del entonces CONACYT, con el Nivel de Candidata a Investigadora Nacional. En julio de 1991 obtuvo el nombramiento de Investigadora Titular “A” definitiva en el Instituto de Biología, y a finales de 1996 se incorporó a la entonces Escuela Nacional de Estudios Profesionales (ENEP) Iztacala.
Durante 37 años se han titulado o graduado 50 alumnas y alumnos bajo su dirección (15 de licenciatura, 22 de maestría y 13 de doctorado). Ha sido merecedora del nivel “D” del PRIDE desde el 2000, y con los años ascendió por los niveles I, II y III del Sistema Nacional de Investigadores hasta obtener, en enero de 2021, el nombramiento de Investigadora Nacional Emérita.
Dávila Aranda también fue designada directora de la FES Iztacala en dos ocasiones (2012-2016 y 2016-2020). Luego fue nombrada coordinadora General de Estudios de Posgrado (2020 – 2021) y posteriormente titular de la Secretaría de Desarrollo Institucional (2021- 2023).
Ha recibido diversas distinciones como el primer lugar del premio en botánica “Efraín Hernández Xolocotzi”, otorgado por el Colegio de Postgraduados (1990); la presea “Luz María Villarreal de Puga”, por la Universidad de Guadalajara (2000); el reconocimiento “Juana Ramírez de Asbaje”, por la UNAM (2003); el Premio Estatal de Ciencia y Tecnología en el área de Ciencias Naturales y Exactas (2007), otorgado por el Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (COMECYT); el reconocimiento al Mérito Académico de la FESI (2011); y la medalla al Mérito Botánico otorgado por la Sociedad Botánica de México (2019). Fue presidenta de la Sociedad Botánica de México (1999-2002) y representante de México en el Comité Científico de Flora, en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), por invitación de la CONABIO (2000-2012), entre otros cargos y distinciones.
La plataforma web desarrollada en la UNAM alerta sobre qué regiones son más susceptibles a sufrir daños por sismos, erupciones volcánicas, deslizamientos de tierra, inundaciones, subsidencia e incendios forestales
¿Sabes a qué peligros de origen natural está expuesta la zona en la cual se localiza tu casa, escuela o lugar trabajo? El Instituto de Geofísica (IGEF) de la UNAM desarrolló una herramienta para responder esa pregunta. Se trata de una plataforma web con mapas de riesgo, vulnerabilidad y peligros basados en un sistema de información geográfica de fácil manejo, accesible a todos y desarrollada con alto rigor científico, explicó David Alberto Novelo Casanova, investigador del Departamento de Sismología de dicha entidad universitaria.
Basta consultar el Sistema de Información Sobre Peligros y Riesgos (SISPER), el cual alerta de eventuales fenómenos extremos como sismos, erupciones volcánicas, deslizamientos de tierra, inundaciones, subsidencia e incendios forestales.
Por su ubicación, México está expuesto a circunstancias que vuelven vulnerables a las poblaciones. Conocer qué territorios representan mayor peligro a fin de ayudar en la planificación y reducción de daños es el objetivo del SISPER. Esta herramienta permite el acceso a mapas digitales que muestran el nivel de peligro y exposición en las que se localizan escuelas, hospitales, mercados, gasolineras y áreas de viviendas. “Si estoy en una zona no segura podré decidir si me reubico, no compro o no construyo. Es prevención; antes de que ocurra algo ya tomé medidas para reducir mi riesgo”, explicó el coordinador del proyecto.
DESARROLLO
Para desarrollar esta herramienta vulcanólogos, sismólogos, geólogos, ingenieros y especialistas en Ciencias de la Tierra procesaron resultados de investigaciones (algunas implicaron más de cinco años de trabajo) y recuperaron otros productos científicos con conocimientos inéditos.
“Mucha de esta documentación existe, pero fue realizada a escalas diferentes y no en un sistema digital. La idea es digitalizar e incorporar los datos en un sistema de información geográfica, lo cual es el estándar adecuado a fin de hacerlo compatible con lo que ya se tiene”, detalló Novelo Casanova.
La ciudadanía puede ver en la plataforma en qué zona de peligros se localiza su casa o escuela. “El desarrollo permite a los usuarios saber si donde habitan podría inundarse. En caso de sismo, muestra si su colonia se vería más afectada que otras o si es susceptible a deslizamientos de tierra. El SISPER está configurado para alertar a distintos niveles”.
UBICACIÓN
El SISPER, instalado y operando en el IGEF, organiza la información sobre peligros y riesgos a los que está expuesta determinada sociedad. Con una interfaz amigable, la comunidad de protección civil y la ciudadanía en general pueden conocer los niveles de peligro, así como la vulnerabilidad social de algunas poblaciones. Ello favorece la toma adecuada de decisiones y la reducción del daño provocado por los desastres.
Actualmente, la plataforma cuenta con datos de la Ciudad de México, la comunidad de Motozintla en Chiapas, y algunas zonas de Morelos y Puebla, e identifica qué áreas poblacionales y de infraestructura presentan mayores niveles de exposición ante ciertos peligros. Por el momento, la página considera elementos expuestos, escuelas de estudios básicos y superiores, mercados públicos, hospitales, gasolineras y puntos de acceso libre a wifi. En breve, su base de datos se ampliará para incorporar fenómenos como huracanes y sequías, y servirá como soporte para otras investigaciones. “Por la alta calidad de sus datos y características técnicas, el SISPER pretende enriquecer la labor de las áreas de protección civil, la investigación y la academia. Será una herramienta que impactará en el desarrollo no sólo de la investigación, sino en la protección civil de nuestro país”, finalizó Novelo Casanova.
La Banda Sinfónica de la Facultad de Música de la UNAM está formada casi en un noventa por ciento por alumnos provenientes de alguna comunidad del interior de la República, donde tocaban en alguna banda tradicional local
En el México rural, ése que vibra a un ritmo diferente al de las grandes ciudades, hay un sonido que nos acompaña de la cuna a la tumba: el de las bandas, o al menos eso opina Erika Medel Díaz, quien añade: “Lo más probable es que uno de estos conjuntos (integrado por instrumentos de viento y percusiones) haya sonado en tu bautizo, en tu boda o en la fiesta religiosa más importante del pueblo. Es la música de nuestras vidas”.
Erika tiene 25 años y comenzó a tocar en una de estas agrupaciones —la Banda Filarmónica Sagrado Corazón de Jesús— cuando era muy niña, al lado de sus papás, tíos y abuelos. Para ella, dedicarse a esto era el destino pues no sólo creció en una familia de músicos, sino que lo hizo en San Felipe Otlaltepec, una comunidad poblana tan orgullosa de sus instrumentistas que en su plaza principal hay un monumento en forma de clave de sol.
“Traigo esto en la sangre, por ello en cuanto se presentó la oportunidad de mudarme a Ciudad de México para estudiar una licenciatura en clarinete no me lo pensé”, añade la joven mientras se toma un respiro tras haber ensayado dos horas bajo la batuta de Luis Manuel Sánchez, director de la Banda Sinfónica de la Facultad de Música (FaM) de la UNAM.
Para el profesor Luis Manuel no es extraño tener a alumnas como Erika detrás de los atriles. “El 90 por ciento de quienes integran esta banda universitaria vienen de comunidades chicas o medianas, y formaban parte de la banda local. Esta agrupación los atrae porque es una continuación de aquello que hacían en casa. Aunque estamos en la calle Xicoténcatl, en el corazón mismo de Coyoacán, los chilangos aquí somos minoría”, bromea.
Cuando la banda de la FaM ensaya, la sincronía es perfecta, los tiempos exactos y la ejecución impecable. Es al llegar el receso cuando esta gran diversidad geográfica se hace patente, pues muy rápido los ejecutantes de Baja California se reúnen por aquí, los de Chiapas por allá y los de Oaxaca —que son los más— hacen sonar fragmentos de alguna pieza tradicional de su tierra mientras ríen, creando una cacofonía muy particular.
Esto es algo de lo que más me gusta de las bandas: su camaradería, comparte el profesor Luis Manuel mientras voltea a ver a sus alumnos. Y es que, a decir del docente, quien se mueve en estos círculos lo sabe bien, las orquestas y las bandas son muy diferentes y no sólo porque en las primeras el protagonismo recae en los instrumentos de cuerda y en la segunda en los de viento, sino porque el ambiente en ambas difiere mucho.
“En las orquestas suele haber mucha competencia entre sus integrantes mientras que en las bandas todo es fraterno, fluimos de otra manera”.
Erika dice notar lo mismo y tiene una teoría de por qué pasa esto. “Muchos aquí, como yo, tocábamos al lado de nuestras familias en nuestras localidades. Estar lejos te hace extrañar; creo que, por eso, terminamos haciendo de nuestros compañeros de banda algo así nuestros hermanos, para sentirnos un poco como en el hogar”.
Un camino de ida y vuelta
La Banda Sinfónica de la UNAM es un semillero de talentos al que pueden integrarse alumnos de la FaM que cursen las materias de Conjuntos Instrumentales (en el ciclo propedéutico) o Conjuntos Orquestales (en licenciatura). La agrupación nació en 1997, impulsada por estudiantes de percusión, alientos y metales, y en sus 26 años de existencia ha formado a casi mil ejecutantes que no sólo se han integrado a bandas dentro de instituciones como la Marina, el Ejército o la Guardia Nacional, sino que han regresado a casa para profesionalizar a los músicos locales.
Tal es el caso de Joaquín Juárez Bollo —mejor conocido como “Bollito” —, un trombonista de 21 años que cada que vuelve a Oaxaca, a la comunidad de Villa de Zaachila, da clases a los niños del municipio. “El objetivo es compartir lo aprendido, apoyar a nuestra gente y crear futuro”, comenta.
Para el profesor Luis Manuel Sánchez los músicos de pueblo son ejemplo de cómo crear arte pese a lo adverso, pues han sabido suplir su limitado acceso a una enseñanza formal a base de memoria y oído. “Quienes se han preparado así son capaces de ejecutar piezas complicadas sin requerir partituras, tan sólo recordando o imitando lo que alguna vez escucharon. Ambas habilidades son muy útiles, pero cuando los jóvenes que aprendieron de esta manera llegan con nosotros, todo ese saber adquirido vía la experiencia se potencia al someterse a un proceso académico”.
Tras un año de tocar bajo la batuta del profesor Sánchez, Bollito ya comienza a notar cambios en los sonidos que logra arrancarle al trombón. “Ahora todo es más serio, y no hablo en términos de solemnidad sino de rigor. Aquí debemos llegar con nuestras partes estudiadas para que cada sonido caiga en el lugar y tiempo exactos; no hay espacio para improvisar”.
Al profesor Sánchez le gusta trabajar con alumnos del interior de la República y siempre intenta mostrarles que el talento por sí solo no basta, que se requiere estudio. No obstante –añade– eso no implica acabar con esa esencia lírica tan propia de quienes aprendieron a base de memoria y oído. “Es un camino de ida y vuelta: nosotros profesionalizamos a quienes vienen a estudiar a la UNAM y ellos nos enriquecen con toda esa tradición que traen consigo. Tal intercambio da a nuestra banda un sonido especial”.
Devotos de Santa Cecilia
Cada 22 de noviembre la FaM conmemora a Santa Cecilia (la santa patrona de los músicos) bajo el nombre de Día Internacional de la Música a fin de darle un aura laica a una celebración religiosa de origen. Para muchos estudiantes de la facultad ésta es una fecha que no se debe dejar pasar.
Bollito es uno de los jóvenes que piensa así pues esta mártir del cristianismo le significa mucho. “¿Cómo no habría de venerarla si es la santa local de Zaachila?”. Con Erika sucede lo mismo: aunque los patronos de su natal San Felipe Otlaltepec son los apóstoles Felipe y Santiago, “en la localidad hay tantos músicos que Santa Cecilia es ‘nuestra santa no oficial’”.
Para Bollito está devoción más allá de lo religioso. “Para mí representa la valentía de intentar vivir de tu instrumento, de seguir por este camino por más difícil que sea”. A Erika le significa la capacidad transformadora de la música. “Es difícil de expresar con palabras, pero todos sabemos que una habitación cambia en cuanto suena algo música o que después de escuchar cierta melodía los momentos no se sienten igual”. Ninguno de los dos jóvenes regresará a casa este 22 de noviembre para participar de las fiestas a Santa Cecilia; ambos deben quedarse a ensayar, ya que la Banda Sinfónica de la FaM tiene una presentación en la Sala Nezahualcóyotl el próximo 1 de diciembre. Al respecto Bollito adelanta: “Este año celebraré la fecha desde acá, de la única manera que conozco, sacando mi trombón y poniéndome a tocar”.
La defensa de la autonomía será una prioridad y un compromiso ineludible, afirmó
Exhortó a la comunidad universitaria a mantener la pluralidad ideológica, sobre cualquier pretensión de imponer visiones únicas
El economista e historiador se convirtió hoy en el rector número 35 de la Universidad Nacional
Al asumir la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí Vanegas aseveró hoy que la defensa de la autonomía será una prioridad y un compromiso ineludible de su gestión, pues dijo que representa una condición necesaria para formar profesionales críticos y comprometidos con la solución de los problemas que aquejan a México y al mundo; para que la investigación se realice sin restricciones temáticas o metodológicas y que la difusión cultural se pueda llevar a cabo sin cortapisas ideológicas.
Se pronunció asimismo por una Universidad más incluyente e igualitaria, por lo que refrendó el compromiso institucional con la igualdad de género; por dar continuidad al programa de renovación de la planta académica y atender la problemática del personal de asignatura, así como de las técnicas y técnicos académicos.
En el Palacio de la Antigua Escuela de Medicina, sede del Consejo Universitario, ante las juntas de Gobierno y de Patronos, de ex rectores de la UNAM y de diversas universidades del país y de Iberoamérica, así como de directores y directoras de las entidades académicas y miembros de la comunidad universitaria, Lomelí Vanegas se convirtió en el Rector número 35 en la historia de la Universidad Nacional.
Durante su mensaje, el rector de la UNAM afirmó que asume la Rectoría en una época de constantes cambios y de grandes retos, y destacó que el conocimiento es hoy más que nunca el factor más importante para impulsar el crecimiento económico y el desarrollo de la sociedad.
“Sin embargo –puntualizó— el malestar con la forma en la que se ha gestionado la globalización económica en las últimas décadas y sus costos sociales, también han generado un cuestionamiento a la ciencia y un desencanto con la política que se traduce en actitudes extremistas que critican no solamente lo que está mal, sino avances innegables que es preciso reconocer y aquilatar en su justa dimensión.
“Hoy más que nunca –abundó el rector— es necesario reconocer la gravedad de los problemas políticos, económicos, sociales y ambientales que enfrenta la humanidad y asumir el compromiso de avanzar, desde la Universidad, en la generación de alternativas de desarrollo socialmente incluyente y ambientalmente sustentable”.
Ante un entorno desafiante, dijo, la UNAM refrenda su convicción de que la educación es el instrumento más poderoso para transformar a la sociedad y superar las brechas socioeconómicas y culturales que afectan a la nación mexicana.
El rector Lomelí Vanegas reconoció que, como universidad pública, la UNAM es un importante canal de movilidad social, y que al mismo tiempo enfrenta el reto de atender al mayor número posible de estudiantes y generar las mejores condiciones para que puedan aprovechar la oportunidad de acceder a la educación superior.
Indicó que se procurará el bienestar físico y mental de los estudiantes, se buscará incrementar becas y apoyos, además de que se incorporará a la enseñanza las modernas tecnologías de la información, de la comunicación, del aprendizaje y del conocimiento, sin perder de vista, que la tecnología no suple la buena didáctica, sino que la complementa y la potencia.
A continuación, el texto íntegro del mensaje del rector Leonardo Lomelí Vanegas:
La Junta de Gobierno me ha conferido la máxima responsabilidad a la que puede aspirar un integrante de la gran comunidad académica que integra nuestra Universidad. La asumo con la emoción y el compromiso de alguien que se ha formado en sus aulas desde el bachillerato y que está convencido de que la UNAM es, ha sido y seguirá siendo el espejo del mejor México posible, como lo declaró hace más de medio siglo el rector Javier Barros Sierra en su toma de protesta. Agradezco el apoyo de mi familia, de mis maestras y maestros, los que están y los que ya se han ido y de la comunidad universitaria a lo largo de mi formación, de mi carrera académica y más recientemente, en el proceso de designación del rector para el período 2023-2027.
Asumo la Rectoría en una época de constantes cambios y de grandes retos. El conocimiento es hoy, más que nunca, el factor más importante para impulsar el crecimiento económico y el desarrollo de la sociedad. Sin embargo, el malestar con la forma en la que se ha gestionado la globalización económica en las últimas décadas y sus costos sociales también han generado un cuestionamiento a la ciencia y un desencanto con la política, que se traduce en actitudes extremistas que cuestionan no solamente lo que está mal, sino avances científicos innegables que es preciso reconocer y aquilatar en su justa dimensión. Hoy más que nunca es necesario tomar conciencia de la gravedad de los problemas políticos, económicos, sociales y ambientales que enfrenta la humanidad y asumir el compromiso de avanzar, desde la Universidad, en la generación de alternativas de desarrollo socialmente incluyente y ambientalmente sustentable.
Ante un entorno desafiante, la Universidad Nacional refrenda su convicción de que la educación es el instrumento más poderoso para transformar a la sociedad y superar las brechas socioeconómicas y culturales que afectan a la nación mexicana. Asume su compromiso de contribuir mediante la investigación científica y humanística a la solución de los problemas que aquejan al país y también al avance del conocimiento. Los universitarios reafirmamos nuestra vocación nacionalista y latinoamericanista, pero convencidos también de la importancia de profundizar nuestro intercambio académico con el resto del mundo. Y renovamos nuestra convicción de que la difusión y la extensión de la cultura es una contribución fundamental para construir un mejor país y mejores personas, capaces de expresar sus emociones y también las preocupaciones de nuestra época.
La Universidad Nacional tiene grandes fortalezas que debe preservar y acrecentar, pero también desafíos que deberá enfrentar en los próximos años. A lo largo de nuestra historia hemos sido capaces de construir una forma de gobierno adecuada a las características y funciones de una institución académica. Estoy convencido de que la Universidad puede mejorar sus procesos académicos y administrativos y propiciar una mayor participación de la comunidad en la solución de sus problemas, en el marco de nuestra actual Ley Orgánica, fortaleciendo sus cuerpos colegiados. En ese sentido, suscribo las palabras del ex rector Pablo González Casanova, pronunciadas en marzo de 1990, en la inauguración de las conferencias temáticas previas al Consejo Universitario:
En lo que se refiere al gobierno universitario, es indispensable reconocer, de manera que no dé lugar a dudas, que en los últimos años la participación democrática en la Universidad ha aumentado en los consejos técnicos, en los consejos internos, en la legislación e interpretación de la legislación universitaria. Darse cuenta al respecto, y sostener con firmeza que la Ley Orgánica vigente puede ser aplicada en formas democráticas, no sólo en el estatuto y reglamentos, sino en la práctica, y que hoy la democratización de la Universidad se puede realizar dentro de sus marcos, si lo que se quiere es democratizar las decisiones y mejorar los objetivos científicos y humanísticos de la Universidad. Al respecto, pensar que profesores y estudiantes tienen la responsabilidad de democratizar sus propias organizaciones, o de crearlas cuando no existan, con estructuras democráticas e institucionales, conscientes de que su tarea, no es sólo de política universitaria, sino de educación por y para la democracia, con una disciplina crítica que sea también ordenada, fuerte por lo respetuosa en el diálogo y en la práctica de las reglas establecidas por la comunidad.
La mejor muestra de que la Ley Orgánica vigente puede ser aplicada, como decía don Pablo González Casanova, en formas democráticas, es el proceso de designación de la persona del Rector que acaba de concluir, en el que la H. Junta de Gobierno llevó a cabo un esfuerzo sin precedentes para consultar a los cuerpos colegiados y a la comunidad universitaria, identificando no solamente preferencias en torno a las y los candidatos, sino diagnósticos y propuestas en torno a los problemas de la Universidad que serán tomados en cuenta en el Plan de Desarrollo Institucional 2023-2027.
Somos una Universidad pública y como tal, seguimos siendo un importante canal de movilidad social. Pero al mismo tiempo enfrentamos el reto de atender al mayor número posible de estudiantes y generar las mejores condiciones para que puedan aprovechar la oportunidad de acceder a la educación superior. Esto implica procurar su bienestar físico y mental y evitar que las desventajas socioeconómicas que enfrenta un sector importante de nuestra población estudiantil afecten su desempeño escolar. Para lograr este objetivo, la Universidad mantendrá y tratará de incrementar los diversos tipos de becas y apoyos que están orientados a nuestro alumnado, además de ampliar la oferta cultural y deportiva dirigida a las y los estudiantes.
Para construir una Universidad más incluyente e igualitaria, refrendo nuestro compromiso institucional con la promoción de la igualdad de género. Debemos dar continuidad a los trabajos para incluirla como una perspectiva transversal en los programas y para incorporar asignaturas obligatorias de género en los planes de estudio, así como ampliar la oferta de cursos para todos los sectores de la comunidad universitaria. También es necesario seguir revisando nuestro marco normativo y los procedimientos para investigar y en su caso sancionar los actos de violencia de género, adoptando medidas cautelares para la protección de las víctimas. Así mismo, es necesario prevenir y atender otros tipos de violencias.
La principal fortaleza de nuestra Universidad es su planta académica. Para que lo siga siendo, debemos dar continuidad al programa de renovación de la planta y atender la problemática del personal de asignatura y de las técnicas y los técnicos académicos. En la actualidad, en las y los profesores de asignatura recae la mayor parte del esfuerzo docente que realiza nuestra Universidad, por lo que es importante revisar sus condiciones de trabajo y apoyar su superación académica. En el caso de las técnicas y los técnicos académicos, es necesario actualizar la legislación universitaria para generar los incentivos institucionales adecuados para el desarrollo de su carrera.
Es importante reconocer también la contribución del personal administrativo al quehacer de la Universidad y la necesidad de fortalecer su capacitación y de seguir mejorando sus condiciones de trabajo. La Universidad puede realizar sus funciones en buena medida gracias al apoyo y la disposición al diálogo de los sindicatos que tienen la titularidad de los contratos colectivos de trabajo del personal académico y del personal administrativo. Mi reconocimiento a sus comités ejecutivos y a sus agremiados.
El avance acelerado del conocimiento nos plantea importantes retos para la docencia en todos sus niveles. La pandemia ocasionada por el virus SARS-Cov-2 nos dejó importantes lecciones que es importante aprovechar. Debemos flexibilizar tanto los planes de estudio como los métodos de enseñanza para construir modelos híbridos o mixtos que permitan combinar la docencia presencial con la educación a distancia. Debemos incorporar plenamente a la enseñanza las modernas tecnologías de la información y la comunicación y del aprendizaje y el conocimiento, sin perder de vista que la tecnología no suple la buena didáctica, pero si la complementa y la potencia. En una sociedad en constante transformación hoy más que nunca es válido uno de los principios del modelo educativo fundacional del Colegio de Ciencias y Humanidades: aprender a aprender. Esa debe ser nuestra aspiración: formar profesionales que estén en posibilidad de seguir aprendiendo durante el resto de sus vidas, con el apoyo de una oferta permanente de educación continua.
La investigación que realiza la Universidad Nacional siempre ha estado íntimamente vinculada a la solución de los problemas nacionales. No somos —en realidad nunca lo hemos sido— aquel adoratorio de la ciencia alejado de la realidad nacional sobre el que nos previno Justo Sierra en su discurso de apertura de la Universidad. La problemática del país ocupa un lugar preponderante en nuestra agenda de investigación, sin dejar por ello de contribuir a la ciencia básica. Es una falsa disyuntiva optar por dar apoyo a la ciencia básica o la aplicada. La ciencia básica es la que crea las posibilidades de expansión de la ciencia aplicada. El propósito de la investigación aplicada es generar los saberes y conocimientos que permitan resolver problemas específicos de la sociedad y por esta vía, contribuir a mejorar el nivel de vida de la población.
Otra falsa disyuntiva es la que plantea una competencia entre las ciencias físico matemáticas, químico biológicas y de la salud y las ingenierías con las ciencias sociales, las humanidades y las artes. Debido a que las actividades de una sociedad no se reducen al mundo de la ciencia, al desarrollo de la técnica y a la economía, hoy más que nunca se hace necesario revalorar la importancia de la política, las ciencias de la sociedad y de la conducta, de las humanidades y de las artes para el desarrollo integral de nuestro país. Por ello, nuestra Universidad apoya el desarrollo de todas las ciencias, de las humanidades y de las artes; de sus conocimientos de frontera y de sus aplicaciones, y está abierta a promover nuevos espacios para la creación del conocimiento que tengan como objetivo contribuir al bienestar social e individual, así como al fortalecimiento de la cohesión social y la identidad cultural de nuestro país.
La difusión cultural es la función que nos permite llegar a más personas. La UNAM es la segunda institución con la mayor oferta cultural de nuestro país, sólo superada por el conjunto de las instituciones del gobierno federal. A su vez, la producción de libros y revistas de nuestra casa de estudios hace de ella la principal editorial en lengua española del mundo. Es importante enfrentar el reto que nos plantean tanto la diversificación de nuestra oferta cultural como la mayor penetración de los medios de comunicación masiva universitarios, incluidas las redes sociales, de tal manera que den cuenta de la calidad, la diversidad temática y la pluralidad de enfoques que caracteriza a nuestra producción cultural y a la comunidad universitaria.
La Universidad de México, además de Nacional, es Autónoma. Lo es formalmente desde 1929 y plenamente desde 1933. La autonomía nos ha permitido ejercer a plenitud las libertades de docencia, investigación y difusión de la cultura. La autonomía es una condición necesaria para que las instituciones académicas podamos formar profesionales críticos y comprometidos con la solución de los problemas que aquejan a México y al mundo, para que la investigación se realice sin restricciones temáticas o metodológicas y para que la difusión cultural se pueda desarrollar sin cortapisas ideológicas. Por ello, la defensa de la autonomía será una prioridad y un compromiso ineludible de mi gestión al frente de la Rectoría.
Somos una casa de estudios en la que confluyen todas las clases sociales y todas las ideologías. En nuestra pluralidad reside gran parte de nuestra fortaleza, de ahí la importancia de defenderla frente a cualquier pretensión de imponer visiones que se asuman como las únicas válidas sobre la realidad social y el conocimiento. Hace casi noventa años el rector Manuel Gómez Morín señaló:
La existencia de la Universidad no es un lujo, sino una necesidad primordial para la República. El trabajo de los universitarios no es sólo un derecho, sino una responsabilidad social bien grave.
Ni la Universidad puede vivir ni los universitarios pueden trabajar con el fruto que la comunidad tiene el derecho de exigirles, si las condiciones de apoyo y de comprensión no se cumplen…
La Universidad, ennoblecida por la libertad y responsable, por ella, de su misión; no atada o sumisa a una tesis o a un partido, sino manteniendo siempre abiertos los caminos del descubrimiento y viva la actitud de auténtico trabajo y de crítica veraz; no sujeta al elogio del presente sino empeñada en formar el porvenir, dará a la república, cualquiera que sea el estado de la organización social y política, la seguridad permanente de mejoramiento y renovación.
El día de hoy hago votos porque así sea y exhorto a la comunidad universitaria a que trabajemos por ello.
Por mi raza hablará el espíritu
Pablo González Casanova, “Pensar en la Universidad”, en Utopías, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Núm. 6, marzo-abril de 1990, p. 34.
Justo Sierra, Discurso inaugural de la Universidad Nacional, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2004, p. 13.
Manuel Gómez Morín, constructor de instituciones (Antología), México, Fondo de Cultura Económica, 1994, pp. 118-119.
Con impecable articulación y conocimiento en diversos tópicos relacionados con la industria petrolera, un equipo de cinco estudiantes de la Facultad de Ingeniería (FI), con la representatividad de la Universidad Nacional y del país, ganó en San Antonio, Texas, la edición 2023 del certamen PetroBowl Internacional, organizado anualmente por la Society of Petroleum Engineers.
El equipo conformado por Paula Guadalupe Pulido Galicia (capitana), Ulises Avilés Hilario, Daniel Delgado Gómez, Alejandro Gutiérrez Mercado y Brandon Ángeles, todos de la carrera de Ingeniería Petrolera de la FI, contó con la guía de Fernando Samaniego Verduzco, profesor emérito de dicha Facultad, así como la mentoría de los entrenadores José Organista Jaimes e Ian Nava Hernández, de la generación 2018, y Carlos Estrada Arzate, de la 2019.
La dinámica del concurso consiste en responder una serie de preguntas rápidas, en inglés, enfocadas en temas de la industria petrolera, como geología, geofísica, historia, yacimientos, geopolítica y, recientemente, ciencia de datos, inteligencia artificial, transición energética, así como energías nuevas y renovables, y seguridad.
“El petróleo ha sido motor de la industrialización. México es un país petrolero y ahora que ocurre la transición energética todos estos temas –sustentabilidad, energías limpias– son muy importantes, porque independientemente de que seamos estudiantes de la carrera, los ciudadanos tenemos que estar muy al pendiente de estos tópicos”, afirmó Paula Guadalupe Pulido Galicia, la capitana del equipo y estudiante del décimo semestre de dicha Ingeniería.
Responsabilidad
Para Alejandro Gutiérrez el manejo del idioma inglés fue crucial. “Al momento de la competencia puedes estar segurísimo de tu respuesta y si te la dan por equivocada tienes el derecho de apelarla y defenderla. Entonces, la manera en que te comunicas con los jueces es vital para convencerlos”.
Amplió Brandon Ángeles: “Todos tenemos ese misterio de saber qué tan buena es la UNAM a nivel internacional, y comprobamos que no sólo es reconocida en México, sino que tiene presencia global. Cuando estamos portando el escudo es algo impresionante, somos los suficientemente buenos y creo que lo podemos demostrar, incluso competir y ganar”.
Ulises Avilés Hilario reconoció que la competencia ha cambiado y se enfoca ahora en la transición energética, por lo que a la preparación, además de todos los temas técnicos que ya se incluyen durante la carrera, se agregaron tópicos como ciencia de datos, asuntos de seguridad y factores humanos.
Daniel Delgado Gómez relató: “No me veía en esta competencia, ni siquiera estaba seguro de la carrera. Nunca me pasó por la mente estar en el equipo y menos en ganar, aún estoy que no me la creo. Sin embargo es una responsabilidad muy grande porque portamos el escudo de la FI, de la UNAM y la bandera de México, la única universidad del país que fue a competir. Estar en otro sitio, en otro idioma, y aun así salir victoriosos, ¡es una emoción muy grande!”.
Finalmente, Fernando Samaniego Verduzco, profesor emérito de dicha Facultad, expuso que este concurso es un parámetro para la evaluación de la calidad de los estudios de la carrera de Ingeniería Petrolera.
“Esta competencia inició en 2002, pero hasta 2009 fue únicamente cerrada o exclusiva para las universidades estadunidenses. En 2010 se abre y es cuando empezamos a asistir. El desempeño del equipo ha sido siempre ascendente. Con estos jóvenes de licenciatura la agrupación llegó por vez primera al máximo sitio en septiembre de 2018; hemos tenido también dos estudiantes MVP (Most Valuable Players) de la UNAM, de un total otorgado de seis, por lo que estamos muy satisfechos”, concluyó.
Ruta
Un total de 32 universidades se dieron cita para la final, durante la Annual Technical Conference and Exhibition, que se llevó a cabo en San Antonio, Texas. El equipo de la UNAM disputó su primera ronda contra la Mbarara University of Science and Technology de Uganda, y luego contra las universidades de Indonesia y la del Zulia, Venezuela. La semifinal se disputó con la Universidad de Texas en Austin, para a la postre resultar ganador en el desenlace contra la Universidad de Batangas de Filipinas.
La amistad entre los titulares de nuestras casas de estudio es una fortaleza de la educación superior, señaló el rector de la UNAM
La Conferencia Internacional de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior 2023 (ANUIES) entregó un reconocimiento al rector Enrique Graue Wiechers, por sus acciones como promotor y defensor de los valores perennes e irrenunciables de la universidad y ser un líder transformador.
El rector de la UNAM agradeció la distinción y afirmó que la amistad entre los rectores es una de las fortalezas de la educación superior.
El reconocimiento le fue entregado por el secretario General Ejecutivo de la ANUIES, Luis Armando González Placencia; el rector de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), Emilio José Baños Ardavín; y la directora General de Educación Superior Universitaria e Intercultural de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Carmen Rodríguez Armenta, a tres días de que concluya su gestión al frente de la UNAM.
González Placencia subrayó que el liderazgo del rector Enrique Graue ha sido una guía para todos en el sector de la educación superior.
En tanto, Rodríguez Armenta indicó que su cercanía y acompañamiento fueron importantes para transitar hacia la Ley General de Educación Superior y las modificaciones al artículo tercero de la Constitución. En el evento, efectuado en el Centro de Vinculación UPAEP, estuvieron rectores de universidades de México; la rectora de la Universidad de Valencia, María Vicenta Mestre Escrivà; el rector de la Universidad de Sevilla, Miguel Ángel Castro Arroyo; y el director Ejecutivo de Santander Universidades y director General de Universia México, Arturo Cherbowski Lask, entre otros.
Fueron reconocidos Elena Poniatowska, por sus aportaciones a las letras en lengua española, y Antonio Rubial García en la categoría de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía
Por sus aportaciones a las letras en lengua española, a través del periodismo, la crónica, la entrevista y la novela, la escritora mexicana Elena Poniatowska recibió el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Idioma Español 2023.
“Hoy, ustedes, miembros del jurado, Carlos, Silvia (Lemus) y Cecilia Fuentes, me entregan un boleto para que pueda subir a las alas del Ángel de la Independencia y desde ahí cantar como lo hacíamos en los cincuenta: ‘Para subir al cielo, para subir al cielo se necesita una poco de gracia y otra cosita, una poca de gracia y otra cosita’. Así fue la obra de Fuentes, un alto chorro de agua en una glorieta, y así también la del futuro de nuestros jóvenes”, expresó en la sala principal del Palacio de Bellas Artes.
La escritora recibió el galardón de manos de la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde Luján, en representación del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador; así como de la coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM, Rosa Beltrán Álvarez, en representación del rector Enrique Graue Wiechers; y de la secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto Guerrero.
“Recibo el premio que él (Carlos Fuentes) me envía con un guiño: ‘Ahí te va, Poni, te lo tenía guardado’.”
Expuso que desde 1953 pretendió documentar a México, a través de personajes que la impactaron, y a lo largo de 70 años nunca abandonó el porqué, dónde, cuándo y cómo: las primeras preguntas del periodismo.
“Viéndolo bien, mi vida ha sido un inmenso signo de interrogación y ahora sigo preguntándome cómo hacer las cosas y qué va a pasar con México, cuál será el destino de mis 10 nietos y el de todos los niños de nuestro país”, agregó.
Contó múltiples pasajes de su amistad con Fuentes, entre ellos, que acudían a bailar al Salón México, y afirmó que el autor de La región más transparente le trajo muy buena suerte a México y aún lo seguirá haciendo con creadores que hoy todavía son adolescentes.
Previamente Rosa Beltrán Álvarez expresó su alegría porque la escritora y periodista mexicana se una al grupo de galardonados con el Premio. Su obra, reconoció, nos permite ser otros, experimentar existencias ajenas, habitar infinidad de momentos narrativos e históricos, descubrirnos ante el río inmenso de la humanidad. La autora nos acompaña, cuestiona las certezas que damos por hecho, abre la puerta a realidades alternativas, nos abraza y enriquece nuestra esencia.
“Gracias por tu literatura siempre cercana Elena, gracias por recordarnos, con palabras de Carlos Fuentes, que el mundo es susceptible de muchas explicaciones; pero hoy, con la que tú nos das, nos basta”, mencionó.
En su oportunidad, la secretaria Alejandra Frausto Guerrero reconoció a Elenita como creadora de una obra que se abrió a la pluralidad de voces, como lo hizo Fuentes, a quien recordó en palabras de Poniatowska como “el primer novelista que quiso abarcarlo todo”.
El historiador y miembro del jurado del Premio, Javier Garciadiego, destacó que otorgar este premio a Poniatowska es un acto de justicia inescrutable que el destino hizo posible. Señaló las afinidades que hermanan a la galardonada con Carlos Fuentes y su compromiso por México, que se despliega en la obra de ambos, a quienes describió como los grandes muralistas mexicanos de la literatura.
“Su objetivo común (fue) hacer de México un país más civilizado y más justo. Ambos escritores de tiempo completo lograron que la literatura fuera vista como un ingrediente imprescindible de la vida pública”, consideró.
Elena Poniatowska es la cuarta mujer en obtener este galardón, luego de que la escritora mexicana Margo Glantz lo consiguiera en 2022, la chilena Diamela Eltit lo ganara en 2020, y la argentina Luisa Valenzuela lo recibiera en 2019. Los otros galardonados con este reconocimiento son Mario Vargas Llosa (2012), Sergio Ramírez (2014), Eduardo Lizalde (2016) y Luis Goytisolo (2018).
Representa a los maestros
Posteriormente se entregó el Premio Nacional de Artes y Literatura 2022, por parte de las secretarias de Gobernación y de Cultura federal, María Luisa Alcalde Luján y Alejandra Frausto Guerrero a cuatro galardonados.
Al profesor emérito de la UNAM, Antonio Rubial García, en la categoría de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía; a la traductora Selma Ancira Berny, en el rubro de Lingüística y Literatura; a la actriz María de Lourdes Rojo e Incháustegui, en Bellas Artes; y a Abigail Mendoza en el área de Artes y Tradiciones Populares.
Rubial García agradeció el Premio y afirmó que representa a los maestros que día con día entregan su vida para formar a la juventud, porque están convencidos de que sin educación no hay futuro. También, a los investigadores e investigadoras que se esfuerzan por preservar la memoria, las múltiples identidades y están comprometidos en crear una consciencia crítica.
Dijo estar allí en nombre de la UNAM y de la Academia Mexicana de la Historia –quien lo propuso para el premio–, así como por las instituciones públicas y privadas que lo han acogido. Su premiación, agregó, es una muestra de que la cultura es muy importante en nuestro país, así como su preservación y conocimiento. “Conocerla más profundamente y difundirla es parte fundamental del compromiso. Todos aquí estamos comprometidos en ello y que éste sea un país mejor”, aseveró.
El rap feminista ha abierto espacios que el patriarcado le había cerrado a las mujeres y se ha convertido en una vía para denunciar violencias y crear conciencia de género, señala Nelly Lara, de la FCPyS de la UNAM
El rap ha crecido en el país y con la apertura de espacios para las mujeres, ellas han ganado terreno en dicho género; sin embargo, el rapeo feminista no es nuevo: desde el surgimiento de la cultura hip hop en el Bronx de Nueva York, a inicios de los años 70, comparte temporalidad con la tercera ola del feminismo.
A decir de Nelly Lucero Lara Chávez, doctora en Ciencias Políticas y Sociales, tanto el feminismo como la cultura hip hop buscan desarticular desigualdades sociales y, por tanto, desde entonces ha habido raperas que recuperaban en sus rimas los discursos feministas y los utilizaban para denunciar las violencias que padecían.
Con los años, el feminismo ha mantenido ese diálogo constante con la cultura hip hop y hay momentos en los cuales esa complicidad adquiere mayor importancia, como en el año 2000, cuando mujeres de distintas latitudes toman protagonismo y comienzan a rapear. De ese grupo se desprenden nombres como Sister Fa, senegalesa; Rebeca Lane, guatemalteca, o Ana Tijoux, chilena. En México es hasta 2014 que raperas feministas emergen de las periferias del país, como Batallones Femeninos, de Ciudad Juárez, o Mare Advertencia Lirica, de Oaxaca.
“Con un discurso contestario empiezan a tomar conciencia de género a partir de este vínculo con los espacios universitarios”, afirmó la académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM.
En ese contexto, la investigadora explicó que una de las razones por las que esto ha ido en aumento es porque las raperas feministas están reescribiendo la historia. “Ya no se piensan como fuera de las propuestas culturales a causa del patriarcado. Ahora escriben y se presentan como protagonistas de dichas manifestaciones”.
Asimismó, detalló, están creando nuevas pedagogías para transmitir conocimientos y llevando el discurso teórico feminista a espacios donde no había llegado, como a cárceles, fábricas o barrios.
Así, esta fusión entre ritmo y poesía permite que las mujeres tomen la palabra para interpelar el orden jerárquico, hablar desde la experiencia y presentar su posición frente a la realidad actual.
Sus exponentes dan muestran, de forma explícita, de que el hip hop es más humano, más afín al arte y que puede llegar a todo público. “La mayoría de las raperas feministas actuales han cruzado por los espacios universitarios y eso rompe con la lógica que se tenía de que el rap era un movimiento sólo de calle. Muchas de estas expresiones se están convirtiendo en manifiestos, que si bien no son escritos, son rapeados o cantados”, argumentó Lara Chávez.
Así, no puede hablarse sólo de la existencia de una exponente del rap feminista mexicano, sino que hay un conjunto de mujeres, unas más visibles que otras, que hacen uso del discurso feminista para generar este movimiento dentro de la propuesta de la cultura hip hop y, por tanto, hay representantes de este género en todo el país.
“El rap feminista es el regalo que las mujeres, sobre todo las más jóvenes, le hacen al mundo en el marco de la cuarta ola del feminismo global”, finalizó la especialista.
Activista de la rima
Arantxa Cruz es estudiante de Antropología en la UNAM y encontró en el rap una herramienta para superar la violencia psicológica que vivió en casa cuando era adolescente. “Para mí es un refugio, es una comunidad. En mi experiencia como mujer de la periferia de un país latinoamericano, es una forma de sanar con más mujeres, de politizarme, de estar al pie de la lucha en el feminismo como morena”, explicó.
A pocas semanas de regresar a clases presenciales en la FCPyS, Arantxa se integró al colectivo Facultad de Ciencias Líricas y Sociales, para continuar su activismo desde la música y la rima, porque a ella los versos de otras raperas la ayudaron a reconocer y nombrar las violencias.
“El rap feminista es para que las mujeres puedan sanar y tener una red de apoyo, pero también para construir otro tipo de saberes”, detalló.
Como Arantxa, son cada vez más raperas las que además de tomar las calles y gritar consignas, transmiten un mensaje rimado. “Puede que una joven viva violencia en su casa y que, al escuchar un rap, ver un mural o escuchar una consigna en una marcha se atreva a nombrar lo que le sucede”, precisó.
El discurso de Arantxa se enriquece en el aula y en las calles y busca que otras violentadas puedan sanar con música. “Queremos que todo lo que queremos expulsar organizadamente como estudiantes se haga a través del arte y de la resistencia, a través del hip hop y del rap”.
El pseudónimo de Arantxa es Agua y Viento y su canción, Cascada, está disponible en YouTube, pero ya trabaja en otros temas y espera que pronto puedan ser escuchados por más personas. “Mis canciones se las dedico a las mujeres, deseo construir una comunidad en colectivo porque considero que la salida ante esta crisis no será individual, sino codo a codo. Les quiero mostrar que debemos seguir creando y transformando el dolor, las frustraciones, la tristeza y la depresión, no en soledad sino en algo sanador”, finalizó.