La NASA anunció que este sábado 3 de septiembre a partir de las 2:17 pm (hora del este de Estados Unidos) se abrirá una ventana de dos horas para realizar el lanzamiento de Artemis I, la primera prueba integrada de la nave espacial Orion de la NASA, el cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS por sus siglas en inglés) y los sistemas terrestres en el Centro Espacial Kennedy de la agencia en Florida.
Foto:NASA
Los líderes de la misión se reunieron el martes para discutir los datos y desarrollar un plan para abordar los problemas que surgieron durante el intento de lanzamiento el pasado lunes 29 de agosto. Durante ese intento, los equipos no pudieron enfriar los cuatro motores RS-25, y el motor 3 mostró temperaturas más altas que los otros motores.
En los próximos días, los equipos modificarán y practicarán los procedimientos de carga de propulsores. Con los procedimientos ya actualizados se realizará la prueba de enfriamiento de los motores (también llamada prueba de purga de arranque), entre 30 y 45 minutos antes de la cuenta regresiva.
Los meteorólogos del Lanzamiento Espacial Delta 45 de la Fuerza Espacial de Estados Unidos pronostican condiciones climáticas favorables para el sábado. Si bien se esperan lluvias, se prevé que sean esporádicas durante la ventana de lanzamiento.
El equipo de gestión de la misión se volverá a reunir este jueves 1 de septiembre para revisar los datos y la preparación general.
¿De dónde viene el nombre de Artemisa?
Artemisa era la hermana gemela de Apolo y diosa de la Luna en la mitología griega. Según la NASA personifica el camino a la Luna como el nombre del programa para volver a enviar astronautas a la superficie lunar para el año 2024, incluida la primera mujer y el próximo hombre. Cuando aterricen los astronautas pisarán un lugar donde ningún humano ha estado antes: el Polo Sur de la Luna.
Transmisión del lanzamiento
El lanzamiento podrá ser seguido en vivo a través de la cuenta de UNAM_MX de Facebook, que retomará directamente la transmisión desde los canales oficiales de la NASA.
Datos importantes:
Fecha de lanzamiento: 3 de septiembre de 2022
Duración de la misión: 37 días, 23 horas, 53 minutos
La diabetes es una enfermedad que afecta al organismo a través de un exceso de glucosa, pero antes de este padecimiento surge la hiperinsulinemia, que también altera al organismo y puede ser causa de insuficiencia renal, infarto cerebral o cardiaco.
Todo empieza con la insulina, una hormona anabólica que tiene la finalidad de introducir la glucosa en los tejidos para que obtengan un sustrato de energía; entre éstos destacan los tejidos cerebrales, riñones, corazón, el sistema músculo-esquelético y el tejido adiposo, explicó en entrevista para UNAM Global Sergio Alberto Mendoza Álvarez, profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM.
“La insulina es como si fuera un ama de llaves que tiene el acceso para introducir la glucosa, un sustrato de energía para los órganos del cuerpo humano. Sin embargo, en algunas ocasiones esta hormona no puede realizar su función, como si perdiera la llave y no pudiera abrir la compuerta”.
A esto se le llama resistencia a la insulina, que ocasiona que la glucosa se quede en la sangre, que es cuando una glucosa tóxica se queda en los tejidos y provoca graves complicaciones, como la diabetes.
Por ejemplo, la insulina busca realizar su función pero debido a un defecto de algunos receptores en su funcionamiento o en su composición, la glucosa se mantiene todo el tiempo en la sangre, donde ocasiona toxicidad.
Los niveles normales de glucosa deben estar en menos de 100 miligramos por decilitro de sangre. Cuando esta cifra es mayor se trata de un nivel patológico que se traduce en prediabetes o diabetes.
En dicha situación, el páncreas se encarga de formar más insulina porque la glucosa no se dirige hacia los tejidos, sino que se queda en la sangre.
Así, la insulina empieza a incrementarse más y más y en consecuencia se da la hiperinsulinemia que es un nivel muy alto de insulina. Esto provoca que fallen varios tejidos.
Causas
La resistencia a la insulina surge por la combinación de la predisposición genética y factores ambientales. Por ejemplo, si la persona se encuentra en un entorno obesogénico, es decir, a su alrededor, familia o amigos, lo inducen a tener una dieta hipercalórica o de alto consumo de grasas y carbohidratos, además de llevar una vida sedentaria sin ejercicio.
Si un individuo no realiza ejercicio, acumula triglicéridos en forma de colesterol y se da una inflamación en el endotelio, como si fuera un revestimiento de los vasos sanguíneos.
Esta inflamación ocasiona una acumulación de grasa en las paredes de las arterias y la formación de coágulos que generan un flujo turbulento en los vasos sanguíneos y podría haber un taponamiento u obstrucción hasta generar un infarto cerebral o cardiaco, e insuficiencia renal.
La medicina actual debe ser preventiva, porque estos problemas comienzan desde la prediabetes y la resistencia a la insulina. Es decir, manejar un panorama de diagnóstico preventivo.
Aunque las mayoría de las personas que padecen esta enfermedad tienen sobre peso u obesidad, veinticinco por ciento de los afectados son delgados y tienen resistencia a la insulina.
Una señal para personas que podrían padecer resistencia a la insulina es la “acantosis nigricans”, que se presenta como una coloración negruzca en la zona del pliegue de cuello, e inclusive en axilas y hasta codos.
Otra forma para determinar si la insulina está alta es a través de un estudio llamado Homa, que determina la sensibilidad de la insulina basal y la resistencia a la insulina, concluyó.
Las arrugas son causadas por el daño crónico solar en la piel, por la mímica facial de cada quien, por falta de humectación, deficiencia alimentaria e incluso por enfermedades como diabetes
Querer no tener arrugas no es banal. Menos aún vanidad si aparecen prematuramente.
Las arrugas son una fragmentación en las fibras elásticas de la dermis. Su nombre científico es ritidosis, dice la dermatóloga Rosa María Ponce Olivera.
De acuerdo con el mecanismo que las formó, agrega la académica de la Facultad de Medicina de la UNAM, se clasifican de la siguiente manera:
Arrugas hipercinéticas o por movimiento. Son causadas por los gestos y los músculos de la cara. Es decir, por la mímica facial de cada quien.
Arrugas estáticas atróficas: aparecen aunque no haya movimiento. Son pequeñas líneas paralelas que desaparecen cuando la piel se tensa.
Arrugas por disminución del tono muscular. La flacidez crea pliegues en la piel de la cara.
Arrugas naturales o envejecimiento por el tiempo.
Arrugas por envejecimiento acelerado, causado por la exposición solar. Se llama foto-daño o dermatoheliosis (daño crónico solar en la piel).
De las patas de gallo al código de barras
Popularmente, a algunas arrugas se les conoce como “patas de gallo” (son finas y profundas, ya que el tejido orbicular es extremadamente sensible); hay otras llamadas “código de barras” o arrugas peribucales (son pliegues verticales que se forman en la parte superior de la boca); y las “líneas de marioneta” son arrugas que van desde las comisuras de la boca hacia la barbilla y nos dan ese aspecto de mayor edad.
Las zonas de piel que más se arrugan
Las zonas de piel expuestas al sol, apunta la doctora Ponce Olivera, son las que más se arrugan. Por ejemplo: la cara, la V del escote, la cara posterior del cuello y la parte de las extremidades que no cubren las prendas cortas (manos, antebrazos y piernas).
Las zonas de la cara más propensas a arrugarse son aquellas donde hay músculos circulares o en movimiento: alrededor de la boca y de los ojos, así como en la frente.
Ahí donde hay arrugas, las fibras de la dermis están rotas, la epidermis está adelgazada y los vasos sanguíneos son visibles.
La piel con fotodaño —daño producido por el sol— está engrosada, seborreica, con un color más amarillo y manchas tipo pecas. Caracterizada por una textura áspera y con lesiones rojizas llamadas queratosis actínica, incluso puede presentar precánceres.
El ceño fruncido
En niños, jóvenes o adultos, de piel morena o blanca, y ya sean hombre o mujer, hay quien tiene el ceño fruncido por corrugar o mover todos los músculos.
Al moverse, el músculo que es la base de la nariz (procerus o prócer) y los dos laterales (corrugadores) de las cejas jalan la piel hacia el centro, formando un ceño de dos arrugas o de una grande. Sin embargo, hay personas que tienen corrugadores accesorios que forman un ceño con varias arrugas.
Las arrugas prematuras se pueden presentar por…
El color o fototipo de la piel: en los prototipos moreno y afroamericano son menos visibles las arrugas, mientras que en los prototipos claros la formación de arrugas es más común.
El estilo de vida o malos hábitos alimentarios.
Deshidratarse y no humectar la piel.
No usar protector solar. La exposición al sol puede causar elastosis solar o fragmentación de las fibras elásticas, generando arrugas.
Procesos fisiológicos como la menopausia o por enfermedades sistémicas como diabetes, hipotiroidismo e hipertiroidismo.
Ciertos movimientos faciales repetitivos desde la infancia. Son las arrugas dinámicas que quedan marcadas.
Cómo retardar que aparezcan las arrugas
Hay arrugas que se pueden quitar con cirugía; eso lo hace un cirujano plástico. Un dermatólogo, por su parte, puede ayudar a prevenir que haya un envejecimiento prematuro de la piel. ¿Cómo?
Con tratamiento tópico, aplicando antioxidantes antienvejecimiento, ácidos derivados de las frutas, ácidos glicólico y láctico, así como “todos los que se llaman alfa hidroxiácidos”.
Con la protección solar o fotoprotección “tienes ya un 50% de gane” contra el daño que causan los rayos solares o radiación ultravioleta.
Las inyecciones con ácido hialurónico o con la toxina del botulismo, famosa comercialmente como bótox, evitan las arrugas que se forman por el movimiento, es decir, las arrugas dinámicas o hipercinéticas.
La papada y las ojeras
Hay pacientes que buscan en el dermatólogo algún tratamiento contra las arrugas o el tejido en exceso en la zona del cuello, causado en parte “por la gravedad”. No se les puede crear una falsa expectativa. Sólo con tratamiento quirúrgico se quita la papada o la piel colgada por flacidez, común en todas las personas “de cierta edad”.
Ni el bótox ni ninguna crema (en forma de rodillo o fría con paleta) ni remedios caseros (bolsitas de té) quitan las bolsas debajo de los ojos. Dichas bolsas, formadas en el párpado inferior cuando se cae o vence el músculo de la frente, sólo se corrigen a través del tratamiento quirúrgico conocido como blefaroplastia.
El hoyuelo coqueto
El hoyuelo “coqueto y bonito” en la mejilla no es una arruga. Cuando el músculo está insertado en una zona superficial (subfascial) o está a flor de piel, se forma ese hoyuelo o pozuelo.
Piel por computadora
En el “mundo occidentalizado”, agrega Ponce Olivera, todos quieren ser jóvenes. El estándar ideal es no tener arrugas; fruncir el ceño sin arrugarse y no tener manchas en la piel. Como en las revistas, donde “todas son caras de muñeca”, con piel perfecta, creada por computadora.
Una recomendación
Ahora bien, “como no querer tener arrugas de manera prematura no es una cuestión banal”, recomienda consultar al dermatólogo para que prescriba medicamentos que se usan para su corrección o para que oriente con qué médico especialista acudir para corregirlas con aplicaciones de relleno de toxina de botulismo.
Todos, todas y todes… Seguramente ya has escuchado estos términos en redes sociales y tienes tu propia opinión sobre el uso del lenguaje incluyente. A través del canal de YouTube, Igualdad de Género, de la Universidad Nacional Autónoma de México, Hortensia Moreno, investigadora, escritora y profesora de la UNAM, y Claudia Pinieiro, escritora argentina, explican qué es el lenguaje incluyente, la resistencia de la RAE ante este y qué tan cerca estamos de comenzar a utilizarlo.
¿Qué es el lenguaje incluyente?
Según Cecilia, es un lenguaje que nos incluye a todos, a todas y a todes. El punto es que nadie se sienta excluido cuando se nombre. Se crea por el malestar de una “lengua” que no nombra a las personas involucradas. En las generaciones jóvenes es más común el uso del lenguaje inclusivo. También existe el desprecio, en forma de chistes o en descalificar a determinado individuo por usarlo.
Para la especialista, en el lenguaje actual hay sexismo, pero no se nota porque estamos acostumbrados a hablar como “es”, hasta que reflexionamos y nos damos cuenta. Cecilia pone el ejemplo de referirse a la compañera de un hombre como “tu mujer”, como si fuera de su propiedad, cosa que no pasa con el sexo masculino. Las generaciones se educan también a través del lenguaje.
Por su parte, Hortensia Moreno señala que el lenguaje incluyente es una rebelión en contra de lo establecido. “Es un reclamo de igualdad, protagonismo y visibilidad”, el cual no está siendo escuchado por el conservadurismo de las academias, que suelen atacar de forma muy dura a todos los que se opongan a su “manera de hablar”. Ella agrega que nadie tiene la autoridad, capacidad y el derecho para producir un lenguaje fijo.
El lenguaje incluyente VS. la Real Academia Española
Cecilia mencionó que un periodista español le contó que el 90% de las cartas que llegaban sobre este tema a la Real Academia Española era para prohibir el lenguaje incluyente. Para ella, no es posible que se les ceda el poder siempre a los mismos para que digan cómo debemos hablar y es que por qué no decir “Real Academia Hispanohablante”.
Moreno menciona que el problema de la academia es descalificar como ignorantes a quienes apoyan el lenguaje incluyente, e indicar que el “genérico masculino es absoluto como una deidad y natural”. A ella le parece interesante que la RAE en general está conformada por un 26% de mujeres, así como cree preocupante que los integrantes digan quién puede ser parte solo por ser célebres personajes y no por pasar un examen de lingüística.
¿Algún día será aceptado el lenguaje incluyente?
De acuerdo a Cecilia el mundo está muy cerca de aceptar el lenguaje incluyente, porque el lenguaje “está en la calle, está vivo y está transformándose permanentemente”. Mientras que Hortensia considera que no puedes parar la evolución del lenguaje porque refleja la realidad de “les hablantes”. Además, añade que ahora hay un factor muy interesante de las identidades no binarias, que son las personas que no se sienten identificadas con ningún género.
“La práctica del habla en la vida cotidiana empieza a integrar cambios de los que no teníamos ni idea de a dónde van a llegar, no sabemos si vamos a terminar teniendo unos castellanes. No lo detienes (el cambio de lenguaje), ya está en marcha. La rebelión de las mujeres en contra de un lugar secundario, ya está teniendo lugar”, señala la profesora de la UNAM.
Y tú, ¿crees que el lenguaje incluyente debe ser aceptado por todos, todas y todes?
Urge visibilizar herencia y aportaciones de nuestra negritud: Jesús María Serna
Es la tercera raíz
Era mal visto decir que se descendía de negros.
Era mal visto decir que se descendía de negros.
“En México urge visibilizar la herencia y aportaciones de los afrodescendientes en la formación del país”, afirmó Jesús María Serna Moreno, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), investigador del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) y coordinador del Seminario Permanente Afroindoamérica de la UNAM.
Identificadas con el México más profundo, expresiones como el son jarocho, la marimba chiapaneca, las jaranas y las fiestas de carnaval con sus tambores y danzas festivas, son muestras vivas de la vasta herencia cultural de nuestra negritud.
Conocida como la tercera raíz porque los esclavos oriundos del África subsahariana se mezclaron en estas tierras con indígenas y españoles durante la Colonia para fundar una diversa población, la comunidad afrodescendiente ha sido marginada e ignorada desde entonces entre los connacionales.
“Lo que más nos interesa es la cuestión cultural, no la racial. La manifestación cultural de esta población a la que se le ha considerado muy poco y ha aportado mucho con su esfuerzo de trabajo esclavo. Con eso se construyó este país. Pero a lo afro no se le reconoce porque se le tiene excluido de la historia, de la memoria colectiva, y no se le da su lugar”, señaló Serna.
Seminario permanente
Para lograrlo, desde hace una década existe el Seminario Permanente Afroindoamérica, una iniciativa académica del CIALC que reúne a estudiantes y expertos con ponencias, discusiones, ciclos de cine, un coloquio anual y publicaciones que hasta ahora incluyen siete libros colectivos, dos más en proceso de edición y dos textos de autor.
Participan alumnos de la materia Afroamérica (que Serna imparte en la FFyL) y del posgrado en Estudios Latinoamericanos. También hay de Colombia, Cuba, República Dominicana, Ecuador, Costa Rica, Brasil, Venezuela, Bolivia y España.
“Muchas personas no saben que en nuestra nación hay afrodescendientes, más allá de la Costa Chica de Guerrero o en Veracruz. En las costas su presencia es más evidente, pero los hubo históricamente a todo lo largo y ancho del territorio mexicano; pasó que el mestizaje los invisibilizó”, mencionó.
El académico explicó que afrodescendiente es un término que implica un posicionamiento político, pues los activistas y las organizaciones que demandan mejoras para esta población en América Latina se reunieron y decidieron llevar esta denominación.
El seminario toma fuerza porque estamos en el Decenio Internacional de las Personas Afrodescendientes en el mundo, declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) del 2015 al 2024. “Estamos en el tercer año. La ONU se ha preocupado porque se visibilice esta comunidad poco tratada y en nuestro país tan dejada de lado. Nosotros insistimos”.
En ese decenio “nuestro gobierno se comprometió a evidenciar esa temática y firmó la declaración respectiva, se desarrolló un plan de trabajo. Creo que se ha hecho muy poco, porque casi no se sabe. Ahora más que nunca creemos que es oportuno que estemos con este tema”.
Blanquearse era mejorarse
Serna expuso que era mal visto decir que uno descendía de negros, pues en la Colonia se convirtió en un estigma. “Blanquearse era mejorarse y ascender socialmente”.
El especialista manifestó que se ha dado un proceso de blanqueamiento. “Nosotros no nos damos cuenta porque hay un problema de percepción, ya no nos vemos con la africanidad y la indigenidad que tenemos”.
Expresó que nos consideramos blancos porque es una concepción ideológica impuesta. O mestizos, que es un término también ideológico, porque invisibiliza la diversidad. “Se piensa que como mestizos somos homogéneos; pero no es así, pues hay muchos tipos de mestizaje”.
Para finalizar, dijo: “En el seminario estamos empeñados en que se conozca. Es una lucha muy difícil porque los medios de comunicación siguen manejando una visión muy estereotipada y muy poco informada sobre esta temática”.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM Autora: Laura Romero https://www.gaceta.unam.mx/reconocer-el-racismo-punto-de-partida-en-el-respeto-a-la-diversidad/ Fecha de publicación de la nota original: 29 de enero de 2021[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Además de una situación de marginación económica y social, uno de los mayores problemas que enfrenta la población afromexicana es la discriminación. México todavía tiene diversos problemas para reconocer la existencia del racismo y enfrentarlo con acciones afirmativas, asegura Elia Avendaño Villafuerte, del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad de la UNAM.
Debemos transformar a nuestra sociedad, primero al reconocer que existe el racismo y después haciendo una reflexión personal, institucional y estructural que permita emprender acciones y políticas que disminuyan la brecha entre quienes tienen menos acceso a derechos y oportunidades, y aquellos que poseen ciertos privilegios, sostiene la investigadora.
Cuando no se acepta que en nuestra nación existe este fenómeno, tendríamos que ver, por ejemplo, cuántas personas indígenas o afro forman parte de los ámbitos de dirección, cuántas ocupan una secretaría de Estado o encabezan una empresa, añade con motivo del Día Internacional de los Afrodescendientes que se celebrará –por primera vez– el 31 de agosto a iniciativa de la ONU para “promover un mayor reconocimiento y respeto de la diversidad del legado, la cultura y la contribución de esa población al desarrollo de las sociedades, así como impulsar el respeto de sus derechos humanos y libertades fundamentales”.
Foto: cortesía Julián Acevedo.
Los hechos demuestran, agrega Avendaño, que personas con tono de piel claro ocupan posiciones de toma de decisiones, y las de tez más oscura o negra generalmente se ubican en las áreas de servicios e informales, y desarrollan actividades que son más manuales que intelectuales. Eso incrementa el estereotipo de que estas últimas sólo sirven para ese tipo de trabajos, cuando en realidad enfrentan una serie de obstáculos que les impide acceder a espacios de educación y desarrollo laboral.
A partir de 1960 se reconoce en el mundo que hay racismo y que es incorrecto; se ha establecido que “toda doctrina de superioridad racial es científicamente falsa, moralmente condenable, socialmente injusta y peligrosa”. Y aunque en 2024 terminará el Decenio Internacional para los Afrodescendientes, aún no se logra la igualdad para esa población.
Diáspora africana en México
En México, la primera vez que se empleó una pregunta de identidad afro fue en la Encuesta Intercensal 2015, que arrojó un estimado de un millón de personas que se autorreconocían como afromexicanas, negras o afrodescendientes.
La pregunta volvió a incluirse en el Censo de Población 2020, según el cual “los afromexicanos, negros o afrodescendientes son quienes descienden de personas provenientes del continente africano que llegaron a México durante el periodo colonial, tanto en condición forzada como de libertad, para trabajar en haciendas, ingenios, minas, manufacturas, talleres y en servicios del hogar como cocineras, nodrizas o parteras, entre otras actividades. También incluye a las personas de origen africano que llegaron al país en épocas posteriores y actualmente”.
El censo arrojó que aproximadamente 2.5 millones de personas, dos por ciento de la población, se consideran parte de ese grupo. Se ubican en todo el territorio nacional, aunque los grupos más numerosos se localizan en Guerrero y Oaxaca, con 8.58 y 4.7 por ciento del total de la población afrodescendiente, respectivamente. En la Costa Chica de Oaxaca y Guerrero, además, hay una cantidad importante de comunidades integradas, que no son solamente afro, sino indígenas, precisa la universitaria. De hecho, 7.4 por ciento de los afrodescendientes, es decir, 185 mil personas, habla alguna lengua indígena.
A partir de 2009 los afrodescendientes comenzaron a organizarse para conseguir el reconocimiento constitucional, lo cual lograron en 2019; gracias a eso, se reconoce a las comunidades y pueblos afromexicanos como parte de la composición pluricultural de la nación; se subsana así la deuda de invisibilidad que han enfrentado por cientos de años, concluye Avendaño Villafuerte.
[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM Autora: Sandra Isabel Delgado Vivián https://www.gaceta.unam.mx/reconoce-mexico-su-tercera-raiz/ Fecha de publicación de la nota original: 27 de enero de 2022[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
La nación mexicana es pluriétnica, pero el racismo forma parte estructural del sistema económico en el que se vive: Marco Reyes, investigador del PUEAA
“Los intercambios entre América y el continente africano son de muy larga data, básicamente de 500 años de duración, e incluyen música, gastronomía y hasta elementos lingüísticos”, afirmó Marco Antonio Reyes Lugardo, investigador del Programa Universitario de Estudios de Asia y África (PUEAA) de la UNAM.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) define a los afromexicanos o afrodescendientes por sus orígenes de personas que venían del continente africano y llegaron a México durante el periodo colonial. Se les reconocen como tales debido a su cultura, sus costumbres y tradiciones.
Un momento definitorio para el reconocimiento de personas afrodescendientes en México, según el experto, tiene que ver con los primeros años del siglo XXI, con la Conferencia de Durban, Sudáfrica, en contra de la discriminación y el racismo.
Sin embargo, antes de ello en México hubo un sinnúmero de iniciativas relacionadas con la identidad afrodescendiente provenientes de los pueblos y comunidades indígenas, sobre todo de Guerrero y Oaxaca. “Esto es un parteaguas de toda una serie de movimientos o activismo que van surgiendo hasta el día de hoy”, declaró.
En 2019 el Congreso de la Unión aprobó una adición al artículo segundo constitucional para reconocer la existencia de los afromexicanos como parte de la pluriculturalidad de la nación. Y el censo del Inegi en 2020 arrojó que dos de cada 100 personas se consideran afrodescendientes, lo que representa el 2.04 por ciento de la población total del país, más de dos millones 500 mil mujeres y hombres.
Asimismo, el censo menciona que poco más del 50 por ciento de la población afromexicana se concentra en seis entidades: 303 mil 923 viven en Guerrero; 296 mil 264 en el Estado de México; 215 mil 435 en Veracruz; 194 mil 474 en Oaxaca; 186 mil 914 en Ciudad de México, y 139 mil 676 en Jalisco.
“Durante mucho tiempo el mestizaje fue el orgullo de México, ‘lo mejor de dos mundos’, decía José Vasconcelos; pero la lucha ha estado presente a lo largo de mucho tiempo en función de sociedades y estructuras sociales políticas que racializan a la población. La liberación de los activismos de personas afrodescendientes en el ámbito latinoamericano es no sólo por un reconocimiento, sino también por un horizonte de lucha mayor para erradicar el racismo”, aseveró el especialista en Estudios de Asia y África.
La nación mexicana es pluriétnica, añadió, pero el racismo forma parte estructural del sistema económico en el que se vive. La “pigmentocracia” se da cuando alguien con un determinado tono de piel ocupa una parte de la pirámide social latinoamericana, como la mexicana, formando una sociedad de división social del trabajo, menos pagada y con limitaciones en educación y vivienda. Por ello, el activismo hoy en día pone el dedo sobre el renglón para desarticular el racismo.
Al hablar de efemérides como el 24 de enero, Día Mundial de la Cultura Africana y Afrodescendiente, Reyes Lugardo consideró que se corre el riesgo de quedarse como un mero capítulo más de algo que “ya se logró”; no obstante, aún falta por hacer en una sociedad racializada como todavía lo es la mexicana.
[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: DGCS https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2021_711.html Fecha de publicación de la nota original: 29 de agosto de 2021[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
Aproximadamente 2.5 millones de personas, dos por ciento de la población del país, se considera parte de este grupo: Elia Avendaño Villafuerte
Marco Antonio Pérez Jiménez asegura que a partir de 1506 inició oficialmente la expansión del esclavismo africano hacia América
En 2019 lograron su reconocimiento en la Constitución mexicana, agrega en ocasión del Día Internacional de los Afrodescendientes que se celebrará -por primera vez- el 31 de agosto
Además de la situación de marginación económica y social, uno de los mayores problemas que enfrenta la población afromexicana es la discriminación. México todavía tiene diversos retos por salvar como reconocer la existencia del racismo y atenderlo a través de acciones afirmativas, asegura Elia Avendaño Villafuerte, del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad (PUIC) de la UNAM.
Debemos transformar a nuestra sociedad, primero al aceptar que existe la discriminación y después haciendo una reflexión personal, institucional y estructural para emprender acciones y políticas, a fin de disminuir la brecha entre quienes tienen menos acceso a derechos y oportunidades, y aquellos que poseen ciertos privilegios, sostiene la investigadora.
Cuando no se admite la existencia de este fenómeno en nuestra nación debemos preguntarnos: ¿cuántas personas indígenas o afro forman parte de los ámbitos de dirección?, ¿cuántas ocupan una secretaría de Estado o encabezan una empresa?
Lo anterior lo expresa con motivo del Día Internacional de los Afrodescendientes que se celebrará -por primera vez- el 31 de agosto, a iniciativa de la ONU, para “promover un mayor reconocimiento y respeto de la diversidad del legado, la cultura y la contribución de esa población al desarrollo de las sociedades, así como promover el respeto de sus derechos humanos y libertades fundamentales”.
Los hechos demuestran: las personas con tono de piel claro ocupan posiciones de toma de decisiones; y las de tez más oscura o negra, generalmente, se ubican en las áreas de servicios e informales; desarrollan actividades que son más manuales que intelectuales. Eso incrementa el estereotipo de que sólo sirven para ese tipo de trabajos, cuando en enfrentan obstáculos que les impide acceder a espacios de educación y desarrollo laboral.
A partir de 1960 se reconoce en el mundo la existencia del racismo y su incorrecta aplicación, ya que “toda doctrina de superioridad racial es científicamente falsa, moralmente condenable, socialmente injusta y peligrosa”. Y aunque en 2024 terminará el Decenio Internacional para los Afrodescendientes, aún no se logra la igualdad para esa población.
Diáspora africana
En México, se empleó una pregunta de identidad afro en la Encuesta Intercensal 2015, por primera ocasión, que arrojó un estimado de un millón de personas autorreconocidas como afromexicanas, negras o afrodescendientes.
La pregunta volvió a incluirse en el Censo de Población 2020, según el cual “los afromexicanos, negros o afrodescendientes son quienes descienden de personas provenientes del continente africano que llegaron a México durante el periodo colonial, tanto en condición forzada como de libertad, para trabajar en haciendas, ingenios, minas, manufacturas, talleres y en servicios del hogar como cocineras, nodrizas o parteras, entre otras actividades. También incluye a las personas de origen africano que llegaron a México en épocas posteriores y actualmente”.
Cabe precisar: “ser afrodescendiente no implica un color de piel o textura del cabello”. Por ello, en la encuesta la pregunta estableció los antepasados, costumbres y tradiciones como elementos de identificación, y no el color de las personas.
El Censo arrojó que aproximadamente 2.5 millones de personas, dos por ciento de la población, se consideran parte de ese grupo. Se ubican en todo el territorio nacional, aunque los grupos más numerosos se localizan en Guerrero y Oaxaca, con 8.58 y 4.7 por ciento del total de la población afrodescendiente, respectivamente.
En la Costa Chica de Oaxaca y Guerrero, además, hay una cantidad importante de comunidades integradas, quienes no son solamente afro, sino indígenas, precisa la universitaria. De hecho, 7.4 por ciento de los afrodescendientes, es decir, 185 mil personas, habla alguna lengua indígena.
Es indispensable diferenciar entre quienes nacieron en una comunidad y tienen una vida en colectivo, y las que tienen ascendencia africana, y viven en otros sitios, como las ciudades, aclara la experta.
Cinco siglos
En el reportaje “Especial México 500. Caída de Tenochtitlan. La llegada de los primeros africanos” de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, se menciona que la mayoría de quienes arribaron a México a principios del siglo XVI eran mano de obra esclavizada; se les consideraba “motores de sangre”, y fueron traídos debido a la alta mortalidad de indígenas por las guerras de la Conquista y las epidemias.
En el texto, Marco Antonio Pérez Jiménez, también del PUIC, explica una de las características de la esclavitud de africanos por los europeos fue la deshumanización y la paridad con estatus de “mercancía”, y “así podemos entender cómo funciona durante cuatro siglos el comercio deshumanizante de esclavos de origen africano”.
A partir de 1506 comenzó oficialmente la expansión del esclavismo africano hacia América, es decir, la trata transatlántica. La Nueva España fue uno de los primeros territorios en recibir masivamente mano de obra esclava, que no sólo se ubicaba en las costas.
El momento principal de la trata de esclavos a la Nueva España fue de mediados a finales del siglo XVII. Para ese momento los historiadores estiman que en el territorio colonial había aproximadamente 250 mil esclavos. No obstante, se calcula que uno de cada dos esclavizados entró por la vía del contrabando, es decir, no fue registrado en las actas de compraventa ni pagaron el impuesto correspondiente, por lo que esa cifra podría haber alcanzado medio millón, indica el investigador.
Con la recuperación demográfica de la población indígena y el aumento en el mestizaje de ésta con los africanos (castas), a comienzos del siglo XVIII el México colonial abandona paulatinamente el sistema esclavista.
Al proseguir, Avendaño Villafuerte agrega que con la abolición de la esclavitud, en 1810, las personas esclavizadas se volvieron libres “pero no las indemnizaron por el trabajo que realizaron durante toda su vida, sino que inmediatamente comenzaron a tener obligación de pagar tributo a la corona de la cual eran súbditos. ¿Cómo podían remontar sus vidas si tenían esa carga?”.
Aún hoy, afirma, esos aspectos no han sido compensados; la deuda histórica con esa población permanece, y cuando se habla del “echeleganismo”, de que “ellos pueden” o de que se tardan en lograr sus metas, no se considera lo difícil que es superar esas circunstancias.
México, a diferencia de otros países como Colombia, Uruguay o Brasil, no cuenta con políticas específicas para esa población, por ejemplo de acceso a la educación. Al informar que en la UNAM se cuenta con el programa de becas para sus estudiantes indígenas y afromexicanos, se pronunció a favor de abrir más espacios para que las personas tengan movilidad social y mejoren su calidad de vida.
Es necesario reconocer, recalca la especialista, que hay quienes han sido vulnerabilizados en el transcurso de la historia y transformar la situación en la que han vivido: el proceso de esclavización, primero, y los resabios de discriminación derivados de él mantienen a los afrodescendientes en una situación de desventaja.
A partir de 2009 los afrodescendientes comenzaron a organizarse para conseguir el reconocimiento constitucional, lo cual lograron en 2019: se reconoce a las comunidades y pueblos afromexicanos como parte de la composición pluricultural de la nación; se subsana así la deuda de invisibilidad que han enfrentado por cientos de años.
Ellos han abierto espacios para lograr su visibilidad, y esta nueva conmemoración debe contribuir a concientizar con respecto a la situación que viven y que sean considerados parte de México, de su pluralidad y riqueza, concluye Avendaño Villafuerte.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: DGCS https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2022_056.html Fecha de publicación de la nota original: 22 de enero de 2022[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
Los intercambios entre América y el continente africano incluyen música, gastronomía, incluso elementos lingüísticos, destaca Marco Antonio Reyes Lugardo
Deben existir espacios más amables para evitar reproducir la misma historia de racismo: Ana Hurtado Pliego
En seis estados del país se concentra la población afromexicana
El nacimiento del México independiente se dio con la construcción de una identidad mestiza, ocultándose racialmente la presencia de la población proveniente de África. Tuvo que pasar medio siglo para que se reconociera en la Constitución Mexicana que el país tiene una gran riqueza cultural y étnica, entre las cuales se encuentran las raíces española, indígena y africana.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) define a las personas afromexicanas o afrodescendientes como aquellas que provienen del continente africano y llegaron a México durante el periodo colonial. Se consideran así debido a su cultura, costumbres y tradiciones.
“Los intercambios entre América y el continente africano son de muy larga data, básicamente de 500 años de duración, e incluyen música, gastronomía y hasta elementos lingüísticos”, afirma el investigador del Programa Universitario de Estudios sobre Asia y África (PUEAA) de la UNAM, Marco Antonio Reyes Lugardo.
Un momento definitorio para el reconocimiento de esta población en nuestro país, según el experto, tiene que ver con los primeros años del siglo XXI con la Conferencia de Durban, Sudáfrica, en contra de la discriminación y el racismo.
Sin embargo, antes hubo en México un sin número de iniciativas relacionadas con la identidad afrodescendiente por parte de los pueblos y comunidades indígenas, sobre todo de Guerrero y Oaxaca. “Esto es un parteaguas de toda una serie de movimientos o activismo que van surgiendo hasta el día de hoy”, precisa.
En 2019, prosigue, el Congreso de la Unión aprobó una adición al artículo segundo constitucional para reconocer la existencia de los afromexicanos como parte de la pluriculturalidad de la nación. Y el censo 2020 del INEGI arrojó que dos de cada 100 personas se consideran afrodescendientes, lo que representa el dos por ciento de la población total del país.
Asimismo, poco más de 50 por ciento se concentra en seis entidades: 303 mil 923, viven en Guerrero; 296 mil 264, Estado de México; 215 mil 435, Veracruz; 194 mil 474, Oaxaca; 186 mil 914, Ciudad de México; y 139 mil 676 en Jalisco.
“Durante mucho tiempo el mestizaje fue el orgullo de México, ‘lo mejor de dos mundos’ decía José Vasconcelos; pero la lucha ha estado presente a lo largo de mucho tiempo en función de sociedades y estructuras sociales políticas que racializan a la población. La liberación de los activismos de personas afrodescendientes a nivel latinoamericano es no sólo por un reconocimiento, sino también por un horizonte de lucha mayor para erradicar el racismo”, refiere el especialista en Estudios de Asia y África.
La nación mexicana es pluriétnica, añade, pero el racismo forma parte estructural del sistema económico en el cual se vive. La “pigmentocracia” se da cuando alguien con un determinado tono de piel ocupa una parte de la pirámide social latinoamericana, como la mexicana, formando una sociedad de división social del trabajo, menos pagada y con limitaciones en educación y vivienda.
Al referirse al Día Mundial de la Cultura Africana y de los Afrodescendientes, que se conmemora el 24 de enero, Reyes Lugardo considera que se corre el riesgo de quedarse como un mero capítulo más de algo que “ya se logró”; no obstante, aún falta por hacer.
Identidad y activismo
La egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Ana Hurtado Pliego, relata: “vengo de una familia con una tradición migratoria. Hace tres años, cuando me adentré en los estudios afros por mi licenciatura, hallé un artículo que decía que el apellido ‘Hurtado’ provenía de los pueblos negros de Guerrero y, a partir de ahí, incursioné en mi propia historia de vida”.
En su proceso de autorreconocimiento, enfrentó retos en el sentido de cómo identificar, visibilizar o nombrar a los afrodescendientes para derribar el estigma y estereotipo que se tiene de aquellos que viven en la Ciudad de México, en el campo o fuera del país.
Algo que se cuestiona, es por qué de pronto todo se centra en querer hablar de racismo o de violencia, “y es que creo que durante mucho tiempo no se había podido nombrar lo que estábamos viviendo. Esto lo veíamos como algo cultural o algo tan normalizado, pero aprendimos que eso tiene un nombre y que varias veces hemos sido relegados de los espacios por el color de piel o el fenotipo”, puntualiza.
La también coordinadora de la Red Nacional de Juventudes Afromexicanas subraya que México, en el discurso, es un país pluricultural, pero en la parte tangible hay desigualdad marcada. Ante esta situación, estima necesario impulsar una lucha por el reconocimiento de la identidad afromexicana que tenga cabida en universidades, organizaciones, incluso en medios de comunicación.
“El activismo afromexicano ha luchado por hablar de representación política, de cómo dignificar una historia en la que todo apunta a un proceso de blanqueamiento y de invisibilización. Pero a la vez nos preocupa la infancia, porque deben existir espacios más amables para evitar seguir reproduciendo la misma historia de racismo y por sentirnos que pertenecemos a una cultura, a una nación”, expresa.
Desarrollo sostenible, diálogo y paz
Al celebrarse la cuadragésima sesión de la Conferencia General de 2019, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura estableció el 24 de enero como el Día Mundial de la Cultura Africana y de los Afrodescendientes.
Esta conmemoración alude a las numerosas culturas del continente africano y de las diásporas africanas en el mundo, promoviendo el desarrollo sostenible, el diálogo y la paz.
De acuerdo con la página electrónica del organismo, este día tiene la finalidad de promover la ratificación e implementación de la Carta para el Renacimiento Cultural de África de 2006, adoptada por los jefes de Estado y Gobierno de la Unión Africana, con el fin de fortalecer el rol de la cultura en la promoción de la paz en el continente.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se estima que en 2050 la población mundial alcanzará los 9 mil 700 millones. Ante este escenario, se prevé que el gran peso demográfico presionará a los sistemas de producción alimentaria y al medioambiente en general.
Con el fin de no llegar a ese escenario catastrófico, la FAO ha sugerido alimentos para las generaciones futuras como la medusa, las algas marinas y los insectos, los cuales son consumidos en el mundo por más de dos millones de personas. Mariana Isabel Valdés Moreno, jefa de la carrera de Nutriología de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM, aseguró que los insectos aún no son un alimento que predomine en la dieta de los mexicanos o en la población mundial.
Valdés Moreno destacó que los insectos tienen muchos beneficios en cuanto a nutrimentos se refiere, ya que contienen “potasio, vitamina A, algunos componentes de las vitaminas B y C y calcio; esto de manera general, debido a que cada insecto tiene su propio valor nutrimental”.
La docente explicó que los insectos no tienen colesterol, por lo que “si comparamos insectos contra carne, esta última tiene proteína, hierro, pero también colesterol y los insectos no. Tienen esta fuente de proteína digerible, pero no tienen grasa que se asocie a enfermedades cardiovasculares o riesgo cardiovascular”.
Asimismo, se ha descrito que los insectos son ricos en riboflavina, ácido pantoténico, biotina y tiamina.
Por otro lado, comer insectos podría ayudarnos a reducir el impacto ambiental que genera consumir carne. Con base en un estudio de la Universidad de Helsinki, reemplazar alimentos de origen animal por alimentos como la leche cultivada y los insectos, entre otros, podría rebajar potencialmente el calentamiento global y el uso del agua y de la tierra en más del 80%.
De hecho, la ‘industria’ de los insectos tiene el objetivo de generar productos seguros para el humano basados en la economía circular y las prácticas de agricultura vertical. Sumado a ello, la porción comestible de un insecto va del 80% al 100%, mientras que con la carne va de 40% a 60%.
Valdés Moreno indicó que hay iniciativas como la propuesta de la Comisión EAT-Lancet, que en los últimos años ha buscado sustituir el consumo de carne por fuentes vegetales o los insectos para cuidar el medioambiente, ya que “en términos de salud planetaria y sistemas alimentarios, son una buena alternativa”.
Y agregó: “Tenemos una población que está creciendo sobremanera, y para garantizar a las futuras generaciones que haya alimentos —que eso tiene que ver con el desarrollo sostenible que no se está alcanzando— se plantea la sustitución de los cárnicos por los gusanos como alternativa”.
El 25 de septiembre de 2015, la Organización de las Naciones Unidas adoptó la Agenda 2030 para el desarrollo sustentable, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.
La Agenda planteó 17 Objetivos con 169 metas de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica, social y ambiental. La industria de los insectos comestibles contribuye con siete de esos objetivos: hambre cero, seguridad alimentaria, mejor nutrición y agricultura sostenible; salud y bienestar; agua limpia; crecimiento económico sostenido e inclusivo e industria, innovación e infraestructura.
De igual manera, cumple con la producción y consumo sustentables y, finalmente, aporta al rubro de sostenibilidad de los ecosistemas terrestres.
Valdés Moreno indicó que, con base en ello, se debe sensibilizar a las personas sobre las ventajas de comer insectos tanto en los valores nutricionales como de sustentabilidad, ya que “en cuestión de costo y de salud planetaria es más barato que producir cárnicos. Creo que con esas ideas podríamos demostrar que los insectos como alimentos son buenos”.
Finalmente, señaló que una buena alimentación es la mejor herramienta para prevenir enfermedades y tener un estado de nutrición adecuado, por lo que debemos tomar en cuenta a los insectos en nuestra dieta, ya que “son un recurso que nos puede ayudar a estar más saludables”.
México, líder en insectos comestibles
Desde tiempos prehispánicos, México le dio un lugar muy importante a los insectos en sus tradiciones, su salud, la religión, los símbolos y hasta la comida. Actualmente, en el ámbito gastronómico, los insectos siguen teniendo una gran importancia.
De acuerdo con datos del gobierno de México, en nuestro país contamos con 549 especies de insectos comestibles, lo cual nos convierte en uno de los países más ricos en este sector, ya que albergamos una tercera parte de ellos.
En las zonas sur, centro y sureste de nuestro país podemos encontrar una gran variedad de insectos comestibles, como pulgones, escarabajos, mariposas, moscas, chapulines, gusanos de maguey, jumiles y escamoles; algunos de estos insectos son considerados como exóticos por su sabor o su valor nutricional.
[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM https://www.gaceta.unam.mx/iyari-la-novena-puma-emblema-de-la-universidad/
Autor: Gonzalo Álvarez del Villar Fecha de publicación de la nota original: 24 de febrero de 2019[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
Corre, se esconde en su cueva, sale moviéndose casi en cámara lenta. Cambia la velocidad: encorva en el salto, ágil, su figura perfecta, trepa al árbol, desciende, se revuelca. Se acerca para ver a los visitantes. Su mirada, profunda, de pupilas esplendentes de color verde aguamarina, semejan un lago y desde donde se pueden ver los sagaces territorios del puma.
“Está de buen humor”, sentencia el MVZ Óscar Vargas. Observa los movimientos de Iyari, la puma que llegó a los tres meses de edad –desgarrada de sus cuatro patas– y que ha custodiado y ha sido su doctor durante casi los seis años que tiene el felino, propiedad de la UNAM.
Desde 2013, la presencia de los pumas en eventos deportivos e inclusive de tomas fotográficas con alumnos egresados se suspendió. Ahora, Iyari forma parte de las prácticas de los alumnos de la carrera de médico veterinario. Su presencia sirve para la educación y docencia de los jóvenes universitarios.
Iyari es una puma concolor (nombre científico). Vive en el corazón de Ciudad Universitaria: en un amplio jardín, acondicionado con una cueva, su guarida, un gran árbol y un amplio jardín, en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia.
Iyari convivió casi cinco años con Miztli, símbolo puma por 14 años y que falleció hace un año.
Ella entrena diariamente en este espacio universitario y se le premia con trozos de comida (ingiere a diario un kilo, kilo y medio de carne) y los juguetes que tiene son, en su mayoría, proporcionados por los alumnos.
Oscar Vargas señala que la actividad de Iyari es como condicionamiento operante, para cuestiones médicas y de investigación. Además, tiene satisfechas sus necesidades de alimentación, limpieza, médicas y de recreación.
De 45 kilos de peso y de casi dos metros de largo, de piel dorada, Iyari acepta con gusto jeringas con sanguaza. “Descubrimos que le gustaba la sangre que quedaba de sus alimentos y para quitarle el miedo a las jeringas se la combinamos con agua y le encanta”, dice Vargas.
Iyari –nombre huichol, que significa corazón– no es un animal para ser exhibido. La puma sirve para educar a los futuros médicos veterinarios. La comunidad universitaria, dice el MVZ Oscar Vargas está invitada para venir a visitarla.
El puma está en un estatus de riesgo, más no en peligro de extinción. En México hay pocos centros de decomiso que puedan atender felinos cachorros que han perdido a sus madres.
Tradición de la UNAM, desde 1947, fue el tener un puma (Casti) como símbolo de identidad, pero según el Dictamen del Comité de Bienestar Animal de la UNAM, realizado en 2013, Iyari será la última puma.
Antes de ella, emblemas de la UNAM fueron Casti, Palillo, Ulises, Pibe, Maya, Toshka, Elemer y Miztli.
Muchos alumnos, confía Vargas, preguntan si se acabará esta tradición. Se discute con ellos esa parte. Muchos están de acuerdo en que ya no se utilice a los animales en actos multitudinarios, pero difieren de la idea de no mantener un puma como símbolo de la UNAM.
Y Vargas, mientras no deja de observar a Iyari, comenta: “La UNAM ha obtenido mucho de la imagen del puma. Entonces lo que debemos hacer es contribuir a preservar la conservación de la especie. Los felinos se reproducen muy bien en cautiverio”.
Iyari sigue con su rutina. Y mientras se acerca para comer hojas de avena plantadas en lo que es su morada, está a la espera de que lleguen alumnos.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
Endémico de América, en México es más abundante en los bosques templados de los estados norteños como Sonora, Coahuila y Chihuahua
El puma, endémico de América y emblema de la UNAM, es el segundo felino más grande del continente, después del jaguar. Se le encuentra desde Canadá (en la Columba Británica), pasado por Estados Unidos, México y Centroamérica, hasta Chile y Argentina.
En México —dice la doctora Verónica Farías González, profesora de la FES Iztacala— su distribución histórica abarcaba todo el territorio nacional. En el norte (con bosques extensos y población de venados) es el felino más grande. No tiene otro competidor. En cambio, el jaguar es más abundante en las costas y las selvas tropicales del sureste del país.
Antaño había puma y venado en todos los estados del país. Eso ha cambiado drásticamente por la destrucción de su hábitat. Subsiste el felino donde hay poblaciones importantes de venados (cola blanca, bura, temazate o venado cabrito). Por ejemplo, en Sonora, Chihuahua, Coahuila y en estados con ranchos cinegéticos como Nuevo León y Durango. En el centro hay poco puma porque es la zona más urbanizada del país.
Farías González, del Laboratorio de Recursos Naturales de la FES Iztacala, abunda sobre el puma: excepcional y versátil, se adapta a diversos hábitats, aunque es más abundante en bosques templados del norte que en regiones semiáridas de México y zonas tropicales del centro de América.
Pesa entre 30 y 40 kilos, aunque algunos alcanzan los 60 e inclusive los 100 kilos (“pero ya es raro”). El jaguar, en cambio, es más grande y robusto, con más musculatura. En Brasil hay ejemplares de hasta 120 kilos.
No ruge como otros grandes felinos, aunque puede ronronear como un gato doméstico. Su piel es de coloración uniforme. Por eso se llama Puma concolor. Puma, en quechua significa poderoso. Y con, en latín, uno solo (color).
Los europeos que llegaron a América, por el parecido del puma con la hembra del león (Panthera leo), lo llamaron león de montaña o león americano.
Entre los felinos, el león como el jaguar pertenecen al género Panthera. Y el emblema del Club Universidad, Iyari (corazón, en wixárika), al género Puma, un carnívoro depredador alfa, que es catemeral: puede estar activo a cualquier hora.
Su principal amenaza es el ser humano. Carreteras y otro tipo infraestructura han dañado sus hábitats y han mermado la disposición de presas.
Al escasear el alimento, el puma mata ganado o a animales domésticos. Para evitar que siga matado vacas y perros, los pumas son cazados. Eso —señala Farías González, profesora de la FES Iztacala— ha afectado muchísimo a sus poblaciones.
A diferencia de otros felinos, el puma no es objeto de tráfico ilegal para venta de su piel (no la tiene manchada con patrones atractivos). Tampoco es muy socorrido como mascota.
Oficialmente, el puma no está en la lista de especies en peligro de extinción, aunque sus poblaciones sí están “en algún nivel amenaza”.
Se desconoce cuántos pumas hay en el país
Recientemente, Verónica Farías González y Cristina Nicté Vega Flores publicaron en la Revista Mexicana de la Bodiversidad el artículo “Densidad de puma (Puma concolor) y gato montés (Lynx rufus) en la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, México”.
Dicen ahí que la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán (RBTC) es una Area Nacional Protegida potencialmente clave para la conservación de los felinos silvestres en el centro del país.
La RBTC, que abarca parte de los estados de Puebla y Oaxaca, se caracteriza por su valiosa biodiversidad, su elevado grado de endemismos y su alta riqueza específica de mamíferos.
En la selva caducifolia de la RBTC coexiste el puma con otros tres felinos, entre ellos el gato montés. Su presencia puede ser un indicador de la integridad del ecosistema, ya que este depredador alfa puede regular la densidad poblacional de sus presas y de sus competidores intragremiales.
En la RBTC, asegura Farías González, la población de puma no está siendo afectada o dañada porque casi no hay actividad antrópica (hay extensas áreas no habitadas por personas) y es un ecosistema todavía con integridad ecológica, muy difícil de encontrar no sólo en México sino en todo el mundo.
En un cerro de la RBTC, donde no hay presencia humana (hay que pedir permiso para subir) ni ganado de ningún tipo, Farías González y Vega Flores realizaron un estudio no invasivo mediante el fototrampeo de captura-recaptura.
Farías González estima, como resultado preliminar, que en cada 100 kilómetros cuadrados de este ecosistema, con 70 por ciento de selva caducifolia bien conservada, podrían habitar 7 pumas.
Esta estimación, aclara, no se puede extrapolar porque el hábitat estudiado no es homogéneo a largo de toda la Reserva de la Biosfera de Tehuacán-Cuicatlán.
A ciencia cierta no se sabe cuánta población de puma hay en el país (“ni siquiera en la RBTC”), porque hasta ahora no hay un censo nacional de este felino, como el Cenjaguar realizado por el doctor Gerardo Ceballos, del Instituto de Ecología de la UNAM y otros investigadores de México.
—Si se extinguiera el puma, si sus poblaciones se redujeran al mínimo ¿qué pasaría en sus hábitats?
Se produce, dice Farías González, “una simplificación del ecosistema” porque éste pierde integridad e integrantes. Tiene menos especies (animales y vegetales) y menos interacciones bióticas entre ellas.
Si desaparece el felino, sus presas empiezan a comerse excesivamente la vegetación y dejan sin alimento a otras especies. Y si no hay presas, como ocurre donde la cacería acabó con los venados, tampoco hay pumas.
En la Reserva de la Biosfera Barranca de Metztitlán, Hidalgo, donde la cacería acabó con los venados, ya están regresando los pumas, y se están alimentando de las zorras grises (“aunque no les gustan mucho”), los caballos y animales viejos.
Para que no desaparezca el puma y aumente su población, están tratando de repoblar con venados esa zona. Así se espera activar otras especies que propiciarán el regreso, poco a poco, de otros integrantes del ecosistema, sobre todo de mamíferos más pequeños.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
Especialistas de diversos ámbitos urgen a generar una cultura digital basada en medidas de protección y aprender a cuidarse al navegar en la supercarretera de la información
Los usuarios de internet son responsables de la información que proporcionan y del cuidado de sus dispositivos electrónicos; en esta materia, los retos consisten en consolidar estrategias de protección para robustecer la seguridad y generar civismo y cultura digital. Por ello, es necesaria la capacitación en las distintas generaciones, coincidieron en señalar expertos.
Durante el seminario “Retos en materia de ciberseguridad y protección de datos en el entorno digital”, organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, la directora de Docencia en Tecnologías de Información y Comunicación, de la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación de esta casa de estudios, Cristina Múzquiz Fragoso, señaló que la pandemia incrementó de manera acelerada el uso de las tecnologías.
“Aprendimos muy rápido a usar plataformas, pero nunca revisamos los avisos de privacidad. Decidimos usar diversas herramientas y regalamos nuestros datos, no sólo nosotros como profesores, sino los alumnos; y aún no se conoce el impacto que eso tendrá”, resaltó.
En la modalidad presencial, un profesor ve las reacciones de sus alumnos, cuando ya entendieron o no lo que se les está explicando, pero eso se pierde cuando, a distancia, tienen las cámaras apagadas. Sin embargo, cuando se encienden “damos entrada a los otros a nuestra vida personal y familiar, damos acceso a una intimidad que muchas veces no queremos compartir”.
En los formatos presencial y virtual hay riesgos que no percibimos. Cuando por ejemplo se crean grupos de WhatsApp, debe haber reglas y dejar en claro cuál será su uso y el tipo de configuración. Hay que conocer a la comunidad y ayudar a los jóvenes a que aprendan a cuidarse, aseveró.
Generar una cultura digital
De acuerdo con la directora de Seguridad de Datos Personales del Sector Privado en el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, Miriam Padilla Espinosa, la ciberseguridad también está relacionada con las medidas que implementamos para proteger, en el día a día, nuestra información.
Hay que encontrar maneras de proteger la confidencialidad, integridad y disponibilidad de activos en el ciberentorno. “Desde pequeños hay que saber que existe la protección de información y conocer los límites de utilización de las nuevas tecnologías; no podemos aislar a nuestros hijos en su uso, porque les da ciertas ventajas competitivas, pero sí podemos generar una cultura digital basada en medidas de protección y que ellos sean responsables”.
La ciberseguridad son las herramientas, procedimientos y recursos que empleamos para proteger la confidencialidad, y que nuestros datos sean vistos sólo por quienes autorizamos. No hay que olvidar que detrás de cada uno hay una persona, refirió.
A su vez, la internacionalista y experta en ciberseguridad, Ana Teresa Sáenz Hernández, explicó que esta consiste en el conjunto de acciones instrumentadas por individuos u organizaciones públicas y privadas para mitigar los riesgos que se enfrentan en la red para sufrir un ciberataque.
Según la estrategia de México en la materia, se trata de conjuntos de políticas, controles, procedimientos, métodos de gestión de riesgo y normas asociadas a la protección de la sociedad, gobierno, economía y seguridad nacional en el ciberespacio y redes públicas de telecomunicación, abundó.
La especialista recalcó que el ciberespacio tiene cuatro “capas”: la primera, física, se conforma por el hardware de las computadoras, teléfonos móviles, servidores, etcétera; la segunda es sintáctica, es decir, lo relacionado con elsoftware, programas y protocolos; la tercera, semántica, se vincula con ladata o información y ahí se incluyen los datos personales; y la cuarta, la parte humana, cualquier persona con acceso a internet; es “la más vulnerable, donde se llegan a generar los ciberataques”.
Hay cuatro áreas que abarcan el tema de ciberseguridad: ciberdefensa (enfocado a aquello que daña la soberanía del ciberespacio o la infraestructura crítica de algún país); ciberdelincuencia, o crímenes que se llevan a cabo en el espacio virtual (pornografía infantil, acoso, sexting, etcétera); gobernanza del internet y su buen funcionamiento; y la sociedad de la información, promoción de los derechos humanos en internet y protección de datos, acotó.
La concientización y capacitación de la “capa humana” es necesaria. “Podemos tener la mejor tecnología y los mejores softwares para prevenir y detectar ataques, pero si no tenemos gente capacitada y con una conciencia real de la relevancia de la higiene digital, el eslabón se debilita poniendo en riesgo la seguridad de la institución, empresa o país”, alertó.
Cada uno decide
En el aula Centenario del IIJ, Mariana Vázquez Bracho, especialista en protección de datos, recalcó que, en México, por fortuna, tenemos un andamiaje jurídico que otorga a los individuos decidir sobre su información personal.
“Quizá no lo conocemos o no hacemos uso de ese derecho, pero está reconocido en la Constitución, en 32 leyes estatales y en leyes federales de protección de datos personales, una dirigida al sector público y otra al privado, donde se establecen principios, bases y deberes que buscan garantizar ese derecho”, destacó.
Este último, que también se denomina de autodeterminación informativa, posibilita que cada uno decida cómo, para qué y a quién otorgarle su información, o si la quiere retirar.
Para las personas físicas o morales quienes realizan tratamiento de datos personales, incluyendo empresas, redes sociales o plataformas digitales, existe la obligación de cumplir con la seguridad y confidencialidad, de usar esa información para un fin específico y que esté protegida, recalcó.
Una sobredosis surge cuando una persona consume de forma excesiva una sustancia que pone en riesgo su vida. Por ejemplo, los opioides como la heroína, pueden traer rigidez en el cuerpo, la pupila se empequeñece, los labios se ponen azules, da taquicardia y posteriormente se llega a un paro cardíaco que podría llevar a la muerte.
De hecho, es común encontrar la combinación de varios opioides como la heroína con el fentanilo, porque la segunda es una sustancia mucho más potente, pero es mucho más fácil llegar a una sobredosis. Otra sustancia con la cual también se puede llegar a este desenlace fatal es con el alcohol.
En el marco del Día Mundial de la Concientización sobre el peligro de la sobredosis, Claudia Rafful Loera, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, explicó que una droga es una sustancia psicoactiva que tiene un efecto psicotrópico en el cerebro.
Se considera como droga a una sustancia que cambia el estado de conciencia de las personas que la consumen y que no es por prescripción médica. Son aquellas que se utilizan con fines recreativos o de automedicación.
¿Por qué las personas consumen drogas?
Hay muchas teorías al respecto, pero regularmente las personas inician por curiosidad, después sienten placer y luego la droga se convierte en una adicción. De ahí, se evoluciona hacia un consumo que puede considerarse problemático o riesgoso.
Existen varios tipos de drogas que afectan de forma distinta al cerebro. Por ejemplo, el alcohol inhibe el funcionamiento del sistema nervioso y con esto se hacen o dicen cosas que conscientemente no dirían.
Hay otro tipo de sustancias que son sedantes como las pastillas para dormir, que afectan de manera distinta al cerebro, es decir, sedan y causan un estado de aletargamiento. Otro caso es el éxtasis que altera a la persona, tiene más energía, pierde el apetito y no tiene ganas de dormir.
Con la marihuana no se han reportado casos de sobredosis letal y no se clasifica como una de las sustancias anteriores. Sin embargo, el efecto que tendrá en el cerebro depende del THC, sustancia que contiene esta hierba y genera una alteración psicotrópica.
Es posible evitar las sobredosis
Es importante tener un día sobre la concientización de la sobredosis porque es posible evitarlas, explicó la investigadora universitaria. Por ejemplo, las autoridades pueden difundir información sobre los efectos del consumo de drogas y también regular las sustancias.
Es difícil que algunas drogas se legalicen por ser tan potentes. Sin embargo, si se regulan y las personas supieran exactamente qué compran, la problemática disminuiría, añadió la académica universitaria.
Otro punto fundamental es que los paramédicos y el personal hospitalario deben estar capacitados para responder ante una sobredosis, e incluso tener los recursos para evitar la muerte.
Por ejemplo, tener acceso a la naloxona, un medicamento que es prácticamente imposible de conseguir en México, pero que tiene la capacidad de revertir los efectos de una sobredosis.
La experta en el tema recomendó a todas las personas que traten de evitar el consumo de drogas, pero si deciden hacerlo que estén conscientes sobre el riesgo de una sobredosis. Siempre está el peligro de recibir sustancias adulteradas o diluidas.
Por último, la investigadora sugirió que si deciden consumir drogas, sea en un entorno seguro con acceso a un servicio médico, y que antes prueben una dosis pequeña de una pastilla para así prevenir un final fatal.
[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM https://www.gaceta.unam.mx/desaparecidos-datos-duros-vidas-rotas/ Autor: Roberto Gutiérrez Fecha de publicación de la nota original: 29 de agosto de 2021[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
Activistas buscan restos de sus familiares en el desierto de Samalayuca en las afueras de Ciudad Juárez. Foto: Reuters.
Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas o No Localizadas, de la Secretaría de Gobernación, desde el 1 de diciembre de 2006 (fecha de inicio del sexenio del expresidente Felipe Calderón, durante el cual se desató la llamada “guerra contra el narcotráfico”), hasta el pasado 25 de agosto, se contabilizaron en todo el país 67 mil 882 personas desaparecidas. De éstas, 51 mil 634, es decir, siete de cada 10 (76.06 por ciento) son hombres, y, al menos dos de cada 10, mujeres (15 mil 989, esto es, 23.55 por ciento). En 259 casos (0.38 por ciento) no se estableció el género de las personas desaparecidas y quedaron etiquetadas como “indeterminadas”.
En lo que va del presente sexenio, que arrancó el 1 de diciembre de 2018, también la mayoría de casos son de hombres: el número total de personas desaparecidas es de 19 mil 035, de las cuales 14 mil 446 (75.89 por ciento) son hombres, 4 mil 445 mujeres (23.35 por ciento) y 144 (0.76 por ciento) “indeterminadas”.
¿Cuáles son las entidades más peligrosas para desaparecer? Las que desde hace muchos años padecen guerras entre grupos criminales y donde se han implementado fuertes operativos regionales para combatirlos. Desde el 1 de diciembre de 2006 hasta el pasado 25 de agosto, los 15 estados con un mayor número de personas desaparecidas son: Jalisco (10 mil 434), Tamaulipas (10 mil 049), Estado de México (5 mil 278), Nuevo León (4 mil 091), Sonora (4 mil 025), Sinaloa (3 mil 995), Michoacán (3 mil 581), Veracruz (3 mil 566), Guerrero (2 mil 879), Coahuila (2 mil 772), Guanajuato (2 mil 410), Ciudad de México (2 mil 321), Chihuahua (2 mil 136), Puebla (2 mil 055) y Zacatecas (mil 291).
Ahora bien, no podemos olvidar que detrás de estos datos duros están las vidas rotas de un conjunto de personas muchísimo más grande, conformado por los familiares de todas y cada una de las víctimas de desapariciones forzadas. “Por si fuera poco, al ser toleradas, también afectan a la sociedad en su conjunto porque socavan las bases del Estado democrático de derecho. Con ellas, el pacto social de convivencia pacífica se quiebra y, por consiguiente, todos nos sumimos en la incertidumbre”, afirma Luis Raúl González Pérez, coordinador del Programa Universitario de Derechos Humanos (PUDH).
Colusión
En la década de los años 70 del siglo XX, durante lo que se conoció como la “Guerra Sucia”, en lugar de detener y presentar ante un juez a integrantes de diversos movimientos sociales acusados de cometer actos ilícitos, el Estado mexicano optó por desaparecerlos. “En la mayoría de los casos, esa forma de actuar no tuvo como fin la aplicación de la ley a quienes supuestamente la habían infringido. Lo peor de todo es que la ruta por la que atravesó ese periodo fue la de la impunidad”, agrega González Pérez.
En nuestros días, si bien es cierto que el crimen organizado ha realizado innumerables desapariciones forzadas de personas a lo largo y ancho del país, y por eso la ley ya las reconoce también a manos de particulares, otras veces han seguido interviniendo autoridades y servidores públicos. Ahí tenemos el caso de los normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos en Iguala en 2014.
Búsqueda
La UNAM, fiel a su compromiso con la sociedad mexicana, ha planteado propuestas para hacerle frente a este flagelo. Fue así como en 2011, en colaboración con el Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional, organizó la Conferencia Internacional sobre Seguridad y Justicia en Democracia, a partir de la cual se elaboró el documento Elementos para la Construcción de una Política de Estado para la Seguridad y la Justicia en Democracia, con 36 propuestas muy puntuales de política pública dirigidas a las autoridades de los tres niveles de gobierno del país (en 2018 se realizó la segunda edición de esta conferencia, en la que se abordó el tema de los derechos humanos).
Foto: Reuters.
“Asimismo, el Instituto de Investigaciones Jurídicas y el PUDH se vinculan con las diferentes entidades académicas de la UNAM para articular las investigaciones relacionadas con la desaparición forzada de personas y fomentar la creación de espacios de discusión sobre la violación de los derechos humanos. Y por lo que se refiere sólo al PUDH, también interactúa con algunas autoridades.”
En opinión de González Pérez, el Estado mexicano tiene que dar a los familiares de las víctimas de desapariciones forzadas todo tipo de apoyos. Ambos “deben ser el eje de actuación de las instancias de procuración de justicia. Y las fiscalías tienen que fortalecer su capacidad de ubicar y fincar responsabilidades a los culpables”.
Con el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, que se conmemora hoy 30 de agosto, se pretende que los Estados nacionales fortalezcan su capacidad para localizar e identificar a las personas desaparecidas y que los ciudadanos reflexionemos sobre el dolor, desesperanza y angustia que experimentan tanto ellas como sus familiares, y tomemos en cuenta la revictimización de que son objeto, concluye.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
Una impresión fuerte puede causar la pérdida del Tonalli (o energía solar que absorbe una persona) y quedar debilitada, según la cosmovisión de culturas originales.
Una emoción fuerte puede causar altos niveles de glucosa, cortisol, adrenalina: si este estrés es crónico deriva en problemas digestivos, cardiacos, insomnio, según la medicina occidental.
Para que no enfermarnos de espanto cuando algo nos asuste o estrese, el psicólogo Rafael Zepeda, académico de la Facultad de Medicina, nos dice de qué se trata esta “dolencia” endémica de América.
Desde el punto de vista de la medicina tradicional y la cosmovisión de culturas originarias de América, el espanto es una pérdida de energía que causa un debilitamiento.
Geografía del espanto
Zepeda, adscrito al Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, apunta:
El concepto de espanto es una enfermedad culturalmente delimitada a regiones particulares de México, tiene mayor presencia donde se conserva el sincretismo prehispánico-español y se ejerce la medicina tradicional
Su incidencia no solo es en zonas rurales sino también urbanas del país. Por ejemplo, en Oaxaca (zapotecos), Estado de México, Morelos, el centro de México y otros estados con población náhuatl y otomí.
También se enferman de espanto en Honduras y El Salvador, región que fue parte de Mesoamérica, y en países andinos (Perú y Venezuela), en Argentina, así como en comunidades hispanas de Estados Unidos. Incluso en la isla de Sicilia, Italia, se habla de Scantu con una sintomatología parecida a la enfermedad de espanto.
Dos tipos de males
El espanto forma parte de un grupo de dolencias tradicionales de México, entre ellas el mal de ojo, el empacho y el mal de aire. En el contexto de la cosmovisión prehispánica, náhuatl principalmente, hay dos tipos principales de enfermedades.
Las orgánicas o padecimientos físicos relacionados con los huesos y la piel.
Las afectaciones causadas por fuerzas sobrenaturales, donde figuran el espanto y el mal de ojo, por ejemplo.
Susto y Tonalli
Un concepto central en este tipo de enfermedades es el Tonalli o fuerza vital. Es la energía calórica y lumínica que proviene del Sol y que absorbe el ser humano.
Cuando sucede un acontecimiento de fuerte impacto, un sujeto se asusta o espanta y puede perder esa fuerza vital. “De pronto sale ese Tonalli”.
Con la pérdida del calor solar se presentan los siguientes síntomas:
Debilitamiento
Dormir con sobresaltos.
Indiferencia al contexto y a la comida.
Tristeza y angustia.
Dolores de cabeza.
Frío, principalmente en las extremidades.
Hipersensibilidad
Hinchazón del estómago y vómito (en algunas regiones).
Con espanto la vida no es vida
Nadie está a salvo de una fuerte impresión: chicos y grandes, mujeres y hombres. Pero sólo quienes tienen “cierta vulnerabilidad”, dice el psicólogo Zepeda, pueden enfermar de espanto. Incluso se cree que si una embarazada pierde el Tonalli, “al momento de la lactancia puede trasmitirlo” al bebé.
Según la gravedad de los síntomas, la enfermedad del espanto afectará la calidad de vida. Dos ejemplos: la falta de calidad del sueño genera desconcentración y el debilitamiento dificulta la realización de actividades cotidianas.
Desde la visión tradicional, se atiende esta afectación mediante rituales y la herbolaria mexicana; sin ello podría ser mortal. Se cree que la afectación por la vía de la lactancia es “crónica”, no se cura. “El niño lo conserva toda la vida”.
Susto y sobrevivencia
Desde el punto de vista de la medicina occidental-moderna, cuando alguien sufre un susto por un impacto fuerte como, por ejemplo un asalto, el cuerpo (el sistema nervioso simpático) se prepara para la sobrevivencia.
¿Cómo?
Segrega adrenalina (aumenta la frecuencia cardiaca, dilata las vías aéreas y contrae los vasos sanguíneos) y cortisol (importante hormona que controla la presión arterial).
El corazón se hiperactiva. Envía un mayor flujo sanguíneo, principalmente a las extremidades, para una respuesta de lucha o huida.
Se inhibe el metabolismo del sistema digestivo porque aumenta la presión arterial y la frecuencia cardiaca “para defenderse o salir corriendo”.
Transdiciplina y herbolaria
Sin afán de hacer un sincretismo de la cosmovisión de los nahuas y culturas similares con la visión occidental, ciertas afecciones se pueden entender desde una u otra visión.
Aunque también se podrían homologar ciertos síntomas o características del susto o espanto. Por ejemplo: trastorno de estrés postraumático, depresión, con algunos tipos de ansiedad, insomnio y falta de concentración, así como alguna afección orgánica, como parasitosis o hipoglucemia.
Desde una visión occidental moderna, el tratamiento de cualquier trastorno mental y emocional debe ser desde la transdisciplinariedad. Las causas del estrés, por ejemplo, se atacan con estrategias de afrontamiento (psicológicas) y con apoyo farmacológico, familiar y social.
Desde una cosmovisión tradicional, se “cura” recuperando ese tono o fuerza vital mediante ciertos rituales y remedios que son parte de la medicina tradicional mexicana.
Más que un susto
En personas sanas, el estrés por susto “no tiene por qué ser grave”. En el peor de los casos, derivaría en una miocardiopatía, que aunque presenta síntomas similares a un infarto, es temporal.
En cambio, en enfermos cardiacos o quienes están sometidos continuamente a un estrés, pueden padecer un aumento en la frecuencia cardiaca y en la presión arterial y, en consecuencia, sufrir un infarto al miocardio.
Cuando hay una situación de estrés acumulada, una tras otra, el cuerpo no tiene tiempo de recuperación. La activación a largo plazo del sistema de respuesta ante el estrés puede alterar casi todos los procesos de nuestro cuerpo.
Un estrés crónico puede afectar los sistemas inmunitario y digestivo; puede ocasionar dolor de estómago, diarrea y colitis, entre otros males digestivos.
Pan para el susto
—¿Un susto puede detonar diabetes?
En una persona ya descompensada en su organismo, aunque no presente síntomas previos, al experimentar una emoción muy fuerte por un susto o enojo su cuerpo va a producir hormonas de adrenalina que actúan contra de la producción de insulina, lo cual dispara los niveles de glucosa.
—Para el susto, ¿comer pan es bueno o sólo es un mito?
El organismo genera jugos gástricos que pueden causar acidez estomacal y náuseas. Comer un bolillo, una tortilla o algo con carbohidratos y grasa inhibe la producción de ácido gástrico. Comerlo genera estabilidad en la glucosa de la sangre y quita “la sensación de hueco en el estómago”.
Son dos de las principales nosologías tratadas por médicos tradicionales. No reconocidas por la medicina académica, subsisten como enfermedades culturalmente delimitadas.
El susto o espanto se cura por medio de una ceremonia ritual llamada gál rabriix cuya traducción aproximada al español sería “llamar por el cantarito”. Es música terapéutica producida con un cantarito de barro negro.
Recientemente, el telescopio James Webb detectó dióxido de carbono en el exoplaneta WASP-39b, que se encuentra ubicado a 700 años luz de nuestro sistema solar.
Se trata de un hallazgo muy importante porque es la primera vez que se confirma la existencia de este elemento en un exoplaneta. De hecho, anteriormente solo se tenía indicios, dijo Leticia Carigi Delgado, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM. Los exoplanetas son todos los planetas que están fuera del Sistema Solar.
El WASP-39b fue detectado en el 2011 y órbita a la estrella WASP-39. Es un planeta muy interesante porque tiene casi la misma masa que Saturno, pero es tres veces más grande, es decir, está muy inflado, explicó Julieta Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM.
Además, su temperatura es muy alta, 900 grados centígrados y esto logra que se dilate y sea bastante transparente. De tal suerte que la luz de la estrella que orbita permite ver con gran precisión las bandas de luz de las moléculas que forman su atmósfera.
Estas características vuelven a dicho planeta un lugar donde es improbable que exista la vida. De hecho, los extremófilos, que son organismos que viven en condiciones muy extremas y se adaptan a varias condiciones, no soportan temperaturas mayores a 120 grados centígrados.
Lo impensable se vuelve realidad
Hace 100 años la humanidad pensaba que la Vía Láctea era la única galaxia, ahora sabemos que hay 100 mil millones de galaxias. Hace 30 años los únicos planetas que se conocían eran los del sistema solar, pero hoy sabemos que existen más de 5 mil exoplanetas de todos tipos, algunos se les llama dulces de algodón porque están inflados por los gases, y son de varios tonos, desde rosas, verdes hasta azules, expuso Fierro Gossman.
“En 1995 fue la primera vez que se detectó el primer exoplaneta y fue una gran noticia, porque pensábamos que había más mundos, pero no tan frecuentes como resultaron ser”, explicó Leticia Carigi.
Al estudiar exoplanetas, podremos entender cómo se forman los planetas, cómo se creó el Sistema Solar y nos ayudará a comprender el surgimiento de la vida en la Tierra, añadió Carigi.
Los eclipses ayudan al entendimiento del Universo
La idea de construir el telescopio James Webb surgió hace 30 años, y su objetivo es estudiar los objetos más distantes del universo. De hecho, con este aparato los astrónomos detectaron que podían analizar los planetas extrasolares, declaró Julieta Fierro.
Cuando un planeta pasa delante de una estrella se llama “tránsito”, agregó Fierro Gossman. En este caso, la luz atraviesa la atmósfera del planeta y desde el telescopio James Webb, se pueden observar algunas moléculas que absorben la luz. De esta forma, se puede detectar los elementos que lo componen.
En otros mundos se han detectado elementos como agua, metano, sodio y potasio, pero hasta el momento no se ha detectado vida y menos una civilización avanzada, aunque podemos soñarlo, finalizó Julieta Fierro Gossman.
Romeo y Julieta son dos jóvenes que vivieron un amor apasionado e imposible, sus familias eran enemigas y ellos lucharon por estar juntos hasta morir. Se trata de una de las obras más famosas del escritor William Shakespeare y se relaciona con la psicología a través de un síndrome que lleva el nombre de esta historia.
El complejo de Romeo y Julieta se caracteriza por ser un amor imposible que la mayoría de nosotros ha vivido, sobre todo en la juventud, explicó Manuel González Oscoy, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM.
Se trata de un enamoramiento súbito e intenso, que en la adolescencia se considera normal, pero cuando surge en adultos puede ser patológico.
De hecho, se da una cuestión psicofisiológica en la cual el adolescente vive una reconfiguración cerebral, es decir, se enfrenta a varios neurotransmisores. Por ejemplo, dopamina, serotonina, fenilotilamina, oxitocina, adrenalina, vasopresina, entre otros.
En la adolescencia ocurre también una poda neuronal selectiva, en la que desaparecen conexiones cerebrales para dejar atrás al niño y se forman nuevas conexiones para dar lugar al joven y al adulto.
¿Amor o enamoramiento?
Distinguir el amor del enamoramiento puede ser confuso. De acuerdo con el sociólogo italiano Francesco Alberoni, el enamoramiento es un estado naciente de un movimiento colectivo de dos que se encuentra en el plano de lo extraordinario.
“Nos enamoramos cuando estamos cansados del pasado y dispuestos a cambiar, a arriesgarnos a lo nuevo, cuando tenemos una insatisfacción vital y no estamos contentos con nuestra vida”, explicó el académico universitario.
En los adolescentes, el enamoramiento se trata de un proceso normal, porque apenas planean lo que será de sus vidas. En esa etapa tienen los grandes sueños y decisiones importantes: dónde estudiarán y vivirán.
Obviamente, aparecen las relaciones con el sexo opuesto, y hay una atracción facilitada por las sustancias químicas del cerebro, como la adrenalina y la dopamina, entre muchas otras. Así, la atracción se plantea a partir del primer gusto con un proceso de cortejo.
En este momento, el adolescente proyecta planes para toda la vida con su pareja, pero en la realidad, estas relaciones duran sólo unos cuantos meses.
El enamoramiento tiene la característica de durar aproximadamente dieciocho meses. Después llega el momento crítico: llevar la relación al amor o terminar.
Cuando se trata del síndrome de Romeo y Julieta no se alcanza a llegar al amor porque la persona ya no siente lo mismo que al principio y no hay excitación, adrenalina y se pierde el interés.
Este síndrome se caracteriza porque la pareja se enfrenta a muchos obstáculos y esto los alienta a continuar con la relación, pero si termina muy pronto se convierte en un amor eterno, es decir, se recuerda toda la vida.
Para llegar al verdadero amor
Robert Sternberg, psicólogo estadounidense, plantea que para llegar al verdadero amor existe la teoría del triángulo del amor que contiene tres componentes: intimidad, pasión y compromiso.
La pasión surge de la atracción erótico-sexual, que en los adolescentes se vuelve algo incontrolable. “La persona nos gusta, la buscamos y surge un trato”.
Después surge el segundo factor, la intimidad, cuando la persona interactúa con la pareja, la conoce y logra confiar en ella. “Pero en ocasiones es más fácil desnudarse física que emocionalmente”.
Posteriormente, se logra llegar al tercer punto, que es el compromiso. Éste consiste en una actitud de responderle al otro, es decir, “puedes contar conmigo”.
Se trata de un triángulo elástico y la importancia de sus elementos cambia de acuerdo con el momento de la relación. Sin embargo, cuando falta un elemento es un amor incompleto.
En cambio, el psicólogo alemán Erich Fromm plantea que el amor no debe ser solo un sentimiento, porque la promesa de amarse para siempre no tendría sentido debido a que los sentimientos van y vienen; amar es una decisión, un juicio y una promesa.
Síndrome de Romeo y Julieta en la adultez
Cuando el síndrome de Romeo y Julieta llega en la etapa adulta (40, 50 o 60 años) se convierte en un estado psicopatológico, porque son personas de edad madura con un comportamiento de adolescentes y buscan una relación tras otra.
Cuando una persona adulta no puede establecer relaciones afectivas amorosas con cierta estabilidad, ya sea a mediano o largo plazo, necesita ayuda profesional.
¿Cómo resolver esta patología? De acuerdo con el entrevistado, la persona debe fortalecer el principio de realidad, que se ha debilitado desde la adolescencia. “Debemos ubicarlo desde las distintas áreas, como la laboral, familiar, educativa, etcétera”.
Desde la cuestión afectiva, el psicólogo busca cuál es la necesidad de la persona, ya sea dar amor, ser amado, si necesita ser protegido, para que así le brinde sentido a su realidad y salga de su fantasía.
A veces caen en la actitud de “yo soy el caballero que salva a la dama”. Por ello, se debe ubicar al individuo en sus necesidades conscientes e inconscientes que vienen desde la historia familiar, su relación con el papá, la mamá, los hermanos, los lazos, las emociones que le ofrecieron al ser cuidado, la protección, o al contrario, la devaluación, decrépito, agresión, etcétera.
De esta forma, la persona separará los elementos para descubrir cuál es su verdadero deseo y así podrá resolverlo, concluyó el académico universitario.
Padecen enfermedades de transmisión sexual, como el papiloma.
Tienen genitales internos para no romper la hidrodinámica de su cuerpo. Su estructura social es matriarcal y con cuidados parentales.
Como no tienen brazos, sus frotamientos son como caricias que fortalecen los vínculos en la manada.
Mamíferos al fin y al cabo, los delfines y el ser humano se parecen en su sexualidad, pero ¿estos cetáceos la ejercen más allá de la reproducción?
Despojada de una visión antropocéntrica, la doctora Rebeca María López Rivas, bióloga de la Facultad de Ciencias de la UNAM, enlista semejanzas y diferencias con los parientes de Flipper, el delfín de la legendaria serie de TV homónima de los años sesenta del siglo XX.
Delfines y humanos
Al compartir la filogenia de mamíferos, ambas especies tienen glándulas mamarias. Los delfines pertenecen a una familia de cetáceos odontocetos, con diferentes especies. Las más conocidas son el delfín nariz de botella, como Flipper (Tursiops truncatus), y el de mayor talla, la orca (Orcinus orca).
Unos y otros tienen cuidados parentales. Durante un periodo, las crías se quedan con la madre. Otros animales no, como la tortuga marina, que llega a la playa, desova y se va, sin enterarse si nacieron sus crías.
Su aparato reproductor es semejante. A diferencia del humano, los delfines tienen genitales internos. No pueden tener nada que sobresalga y rompa su hidrodinámica (por eso son muy rápidos) en el medio acuático.
Dos diferencias: el útero del delfín hembra tiene como dos cuernos o proyecciones. El pene del delfín macho esta replegado de manera interna, y cuando lo extiende para aparearse, “es sorprendentemente largo”.
La maduración de sus gónadas: en hombres y mujeres la pubertad ocurre entre los ocho y 12 años en promedio. En los delfines la primera madurez sexual es a partir de los ocho años; aunque en los delfines macho, como en los hombres, puede tardar más, hasta los 13 años.
No tienen temporadas de reproducción y apareamiento definidas. El ciclo estral o la etapa “en celo” en los humanos es menstrual (el promedio es 28 días, aunque pueden ser menos o un poco más). En los delfines es semejante, entre 30 y 42 días. Hay más picos de reproducción en primavera, verano y otoño, y varían entre poblaciones.
Aunque se ha observado que tienen comportamientos sexuales durante todo el año, el apareamiento no siempre equivale a la reproducción.
El periodo de lactancia es similar: en humanos dura de uno a dos años; en delfines, de uno a tres, aunque el récord registrado es de hasta seis años. Durante la lactancia, las hembras dejan de reproducirse.
Los delfines tienen una estructura social matriarcal.
Los delfines adolescentes se separan de su manada para buscar novia (hembras jóvenes) en otras manadas y aparearse. Es una estrategia natural de sobrevivencia.
En los delfines, como en la mayoría de los humanos, se evita la reproducción entre familiares. Es común en la naturaleza que se busque el apareamiento con individuos de otra manada o familia. Se evita así la endogamia, que es peligrosa porque aumenta el riesgo de heredar enfermedades congénitas.
Desde un punto de vista antropocéntrico, se ha calificado a los delfines de promiscuos: tienen varias parejas. Pero, más bien, los delfines tienen acercamiento o contacto sexual para fortalecer los lazos familiares dentro de la manada.
A los mamíferos nos gusta el apapacho. En delfines, aunque frotamientos o roces son parte del cortejo, también son una estrategia para fortalecer los vínculos entre ellos.
Aunque las hembras de ambas especies tienen clítoris (su estructura anatómica es semejante: cuerpo cavernoso que al excitarse se llena de sangre y expande), “es difícil confirmar si los delfines tienen orgasmos, si sienten o no placer”.
Otras curiosidades sexuales
Se ha observado que la menopausia es fundamental en la estructura familiar de los cetáceos. Al dejar de ser capaces de reproducirse, las hembras de mayor edad mantienen el cuidado de la familia.
La consistencia de la leche materna del delfín es diferente a la de la leche de vaca, de gato y de cualquier otro mamífero terrestre. Tiene un mayor contenido de grasa. Es como una nata que no se disuelve fácilmente. La madre la expulsa y la cría la recoge para alimentarse.
En poblaciones de delfines tanto silvestres como en cautiverio, además de los frotamientos, hay mordidas. Cuando hay un pico en la etapa reproductiva, en las hembras se pueden ver lesiones por los colmillos de los machos. No es agresión o violación, sino parte de su comportamiento sexual (no se pueden acariciar) por el diseño hidrodinámico de su cuerpo.
Durante su apareamiento se han observado varias posiciones, ya sea nadando a la par o de lado, sobre todo en los delfines jóvenes.
Ocurre también un apareamiento múltiple. Machos jóvenes abandonan su manada de origen y, en alianza de tres, se aparean con una misma hembra. Para los delfines hembra no hay una pareja estable.
Se ha observado también cierto “homosexualismo” entre ellos: macho con macho y hembra con hembra tienen frotamientos. Es el caso de poblaciones costeras, como el delfín nariz de botella (Tursiops truncatus) y el delfín manchado (género Stenella); en las poblaciones más oceánicas se desconoce. Existen poblaciones «locales» o residentes, es decir, que viven siempre en un área determinada; otras poblaciones, «transeúntes», visitan diferentes zonas. En Sarasota, Florida, EUA, hay poblaciones residentes, en las que se ha podido observar su comportamiento.
Al igual que el ser humano, los delfines padecen enfermedades de transmisión sexual, como el papiloma: oral y genital.
¿Padecen impotencia? No se sabe, por la dificultad de estudiar las poblaciones en vida libre.
Los mamíferos compartimos el eje hipotálamo-hipófisis-gónadas y tenemos las mismas hormonas. Por esa compatibilidad hormonal, más que atracción sexual, hay un comportamiento de juego, no sólo en delfines sino en otros mamíferos: quien conviva con gatos y perros se va a dar cuenta de ello.
Su enemigo mortal
El enemigo principal del delfín, anota López Rivas, es el ser humano. Los delfines mueren en las redes, por la pesca de otras especies, y por cáncer, a causa de tanta contaminación del mar. También hay varamientos masivos: algunos ocurren después de la exploración petrolera, ya que en ésta los cañones utilizados para sondear emiten un sonido muy intenso que altera la navegación del delfín.
• Contribuirán en el desarrollo de equipo: Antonio Ortiz Velásquez
• La terapia de hadrones es una opción de tratamiento para las personas con cáncer, destacó Luciano Musa
El 2023 será un año clave en el trabajo de los especialistas de la UNAM y de nuestro país, porque se definirá el proyecto que dará mayor visibilidad a México, el cual será un nuevo reto de desarrollo tecnológico para la actualización de A Large Ion Collider Experiment (ALICE) en su tercera etapa, conocido también como ALICE 3, adelantó el investigador del Instituto de Ciencias Nucleares, Antonio Ortiz Velásquez.
“Definitivamente tenemos el interés y la motivación de estar ahí por las nuevas generaciones. Estamos hablando de un proyecto que correría (funcionaría) después del 2030 y más allá del 2040, es a largo plazo y nuestra Universidad realmente debería ser parte de esta nueva colaboración con el Centro Europeo de Investigación Nuclear”, anticipó.
En cada etapa de actualización, abundó Ortiz Velásquez, lo que se hace es efectuar mejoras al equipo y la última terminó este año, por lo que se espera que la máquina esté en funcionamiento constante de 2022 a 2032, lo que permite una interacción de choques récord en el mundo y cada uno de los sistemas trabajan de manera continua.
Especialmente nuestro país y los expertos de la UNAM han participado en el desarrollo del equipo llamado V0, un sistema de disparo que permite a los científicos saber cuándo se genera información importante para el experimento, la cual deberá ser capturada, guardada y analizada posteriormente.
Para ALICE 3 se espera la creación de un detector de partículas totalmente diferente a lo que la nación mexicana ha aportado hasta ahora, pues se prevé la creación de tecnologías basadas en silicio que puedan rastrear la trayectoria de las partículas e identificar su tiempo de vuelo o desplazamiento, y entender el origen de un conjunto de hadrones que recientemente han sido descubiertos en el Gran Colisionador de Hadrones (Large Hadron Collider o LHC).
“Esto es toda una revolución que se ha escuchado en los medios y tratamos de entender el origen de esos hadrones…15 de ellos son considerados exóticos y hay una discusión sobre si estos son descritos como tetraquarks o pentaquarks, o bien una molécula hadrónica, para distinguir entre estas explicaciones las mediciones de iones pesados será crucial y ALICE 3 podría aportar información”, destacó el investigador.
Técnica innovadora
Luego de más de una década de investigación constante, el trabajo en el LHC y el ALICE comenzó a impactar en la salud de las personas para mejorar su calidad de vida, resaltó el vocero del proyecto ALICE del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en francés), Luciano Musa, durante una visita al Auditorio Yezcalli, en la Facultad de Ciencias de la UNAM.
Tras explicar que los cuatro experimentos que integran el equipo ubicado 100 metros bajo tierra en la frontera franco-suiza y que explora el comportamiento de las partículas que forman los átomos y la materia, el también investigador destacó que este trabajo permite el desarrollo de la llamada terapia de hadrones, una opción de tratamiento para las personas con cáncer.
Ante alumnos y académicos de la Facultad de Ciencias de la UNAM, el doctor en Física por la Universidad de Cagliari detalló que las perspectivas de recuperación dependen siempre del paciente, pero este procedimiento es considerado uno de los más innovadores en la actualidad y se ofrece en naciones como Estados Unidos, Alemania, Austria e Italia.
“No hay muchos centros en el mundo, así que los pocos pacientes que han podido acceder es por las conexiones de los doctores en los centros de terapia, pero la vasta mayoría deben recibir un tratamiento tradicional con efectos colaterales”, dijo el también investigador.
Lo anterior debido a lo innovador de la técnica, así como de las instalaciones físicas necesarias para su implementación, en este momento solo el uno por ciento de los pacientes tiene acceso a esta, comentó Musa.
El experto italiano recordó que las tecnologías desarrolladas en el CERN y el LHC están bajo un modelo de “ciencia abierta, por lo que tanto la comunidad científica como la industria pueden tener acceso a ellas mediante un proceso de transferencia, por lo que hay un gran potencial de desarrollo de aplicaciones y la terapia de hadrones es solo una aplicación que muestra lo que se puede hacer”.
El especialista del CERN recordó que cada uno de los detectores del LHC (ALICE, CMS, LHCb y ATLAS) son como una gigantesca cámara fotográfica para captar las interacciones de partículas más pequeñas conocidas, por lo que también se desarrolla y mejora la producción de chips de captura de información, los cuales representan la siguiente generación de equipos que mejorarán los sistemas de imagen en los teléfonos celulares y las cámaras de video que llegarán a la sociedad en general.
Como parte de su charla “Uncovering the quark-gluon plasma: scientific and technological challenges”, el doctor en Física precisó que el experimento ALICE es uno de los proyectos científicos más grandes y desafiantes jamás realizados en el campo de la Física Nuclear y subnuclear, el cual busca desentrañar las propiedades del plasma de quarks-gluones, el estado de la materia que se cree existió en los primeros instantes del Universo.
Ese estado de la materia se puede crear en el laboratorio al juntar haces de núcleos pesados, que se aceleran hasta alcanzar una velocidad cercana a la de la luz, y sus propiedades se estudian midiendo con complejos detectores las miles de partículas que salen volando de la región de colisión.
Nuevas posibilidades
Musa detalló que el progreso en este campo de investigación se basa en gran medida en la mejora continua del rendimiento de los colisionadores y detectores de partículas, que aumentan las energías y tasas de colisión, y con mayor precisión y detección, por lo que cada determinado tiempo la revisión, mejora y actualización de los equipos es clave. Confió en continuar con el apoyo de especialistas de la UNAM en este trabajo.
En particular, la tecnología de semiconductores que impulsó el rápido crecimiento de la industria de la tecnología de la información en los últimos 50 años también juega un papel esencial en el notable desarrollo de detectores para experimentos de física de alta energía (HEP).