Falta una mejor distribución de médicos en México: Graue

 

Al término de la firma de dos convenios de colaboración con el Gobierno del Estado de Michoacán y con la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, afirmó que sin duda es necesario distribuir de una mejor manera a los médicos en el territorio nacional.
ndicó que en el país hay médicos suficientes, pero sostuvo que es preciso fortalecer la infraestructura para las especialidades médicas.
Los especialistas, agregó, se forman parcialmente en las aulas de las universidades, pues se nutren de conocimiento y destrezas en los hospitales. Este, dijo, es un tema que se tiene pendiente desde hace varios lustros.
“En principio, por supuesto, sí hacen falta especialistas e indudablemente tiene que mejorar la distribución”, señaló en el Centro Cultural Universitario de la UMSNH.

Es momento de repensar cómo se financia internet

 

Los datos que como usuarios dejamos al hacer uso de internet son bienes tóxicos, porque nos exponen a riesgos de seguridad personal, a la posibilidad de ser extorsionados y discriminados, afirmó la profesora de Filosofía y Ética de la Universidad de Oxford, Carissa Véliz Perales.
Al dictar la conferencia “Privacidad, inteligencia artificial y democracia en la era digital”, organizada por el Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, resaltó que en la era digital es necesario mantener a salvo nuestra información personal para protegernos y preservar la salud de las democracias.
Haber ignorado el vínculo entre privacidad, inteligencia artificial y democracia es una de las razones por las cuales hoy nos enfrentamos a problemas democráticos. Con frecuencia se pensó en los datos personales como algo puramente técnico o legal, pero no ético, ni político.

CIENTÍFICOS ALERTAN SOBRE RIESGO DE EXTINCIÓN DE REPTILES

A finales de abril apareció el primer análisis global sobre la situación de los reptiles en el mundo en la revista Nature, y los resultados confirmaron los temores de miles de herpetólogos: de 10 mil 196 especies analizadas (todas las conocidas), 21.1 por ciento está en peligro ya sea por considerarse vulnerables, amenazadas o a punto de extinguirse.

El estudio, firmado por 52 autores –entre ellos Georgina Santos Barrera, de la Facultad de Ciencias de la UNAM–, tardó 15 años en realizarse y contó con la colaboración de 961 especialistas. “La aparición de este texto es algo esperado desde hace mucho por la comunidad científica”, señala Julián Velasco, del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional.

“Lo publicado ahí no son buenas noticias, pero tampoco una sorpresa”, indica el biólogo, quien añade que ante la falta de un estudio tan exhaustivo como el de Nature, ya se habían realizado trabajos parecidos, con muestras poblacionales aleatorias. Los resultados obtenidos en ese entonces son muy similares a los de ahora: “Uno de cada cinco reptiles está en riesgo de extinción”, puede leerse en el artículo “The conservation status of the world’s reptiles”, de la edición de enero de 2013 de Biological Conservation.

Desde el año 1500 han desaparecido 31 variedades de reptiles y otras 40 podrían estarlo ya. Para el investigador, el que hoy unas mil 829 especies peligren es evidencia de algo advertido por los científicos a últimas fechas: el planeta atraviesa la sexta extinción masiva de su historia y, a diferencia del meteorito que arrasó con los dinosaurios, en esta ocasión el responsable no es un fenómeno natural, sino el hombre y su voraz estilo de vida.

Se estima que hay unas ocho millones de especies tanto de flora como de fauna repartidas en el globo y, de no hacerse nada, desaparecerán un millón antes de que acabe el siglo XXI, advierte Velasco.

“En este escenario, los últimos estudios muestran que los reptiles enfrentan un grado de amenaza alto, no tanto como el de los anfibios (40.7 por ciento), pero sí similar al de los mamíferos (25 por ciento) y mucho más elevado que el de las aves (13.6 por ciento). Sin embargo, debe considerarse que los reptiles tienen áreas de distribución muy acotadas y este factor los pone en un riesgo mucho mayor. El asunto es serio, si estos animales desaparecen se irían con ellos de 15 a 20 millones de años de historia evolutiva”.

Tras barajar estas cifras y describir un panorama adverso cualquiera pensaría que el profesor Velasco es pesimista en cuanto al futuro de los reptiles en el planeta. Sobre esto argumenta: “Antes no había tantos datos. Hoy tenemos más claridad, sabemos más sobre las zonas de distribución de las especies y el impacto de la actividad humana en ellas. Eso significa que podemos diseñar mejores medidas de conservación. Aún hay tiempo para actuar; eso me hace ser optimista”.

Acciones locales con impacto mundial
Después de Australia, México es el segundo país con mayor número de especies de reptiles en el mundo. Con 864, alberga 7.8 por ciento de todas las que hay a nivel global. La presencia de estos animales en territorio nacional es tanta que incluso hay un reptil representado en nuestra bandera.

No obstante, sabemos muy poco de estos animales debido a que no gozan del “carisma” de aves, mamíferos y anfibios, y a que mucha gente los ve incluso con miedo. “Tomemos el caso de las culebras: en el campo muchos habitantes las matan bajo el argumento de que son venenosas, cuando casi ninguna lo es, y sin considerar que dan servicios ambientales muy importantes para el ser humano, como el control de plagas”.

En contraste tenemos al tlacuache, otro integrante de la fauna universitaria que, por ser mamífero, le resulta mucho más carismático a la comunidad estudiantil, tanto que ésta recién lanzó una campaña para modificar todos los botes de basura del campus, ya que para ellos representan una trampa.

Este fenómeno suele replicarse en macro, explica el académico, y por ello en México somos más conscientes de los peligros que enfrenta el jaguar por la deforestación que de la amenaza a la que están sometidos los lagartos Abronia –también conocidos como dragoncitos mexicanos– debido al tráfico ilegal de especies, pues por su belleza y colorido, en Europa y Estados Unidos hay alta demanda de estos reptiles de escamas espinosas.

Programa en desarrollo
A fin de crear conciencia sobre estos hechos, actualmente el investigador universitario desarrolla una serie de herramientas que permiten visualizar el riesgo al que están expuestas las especies, incluso aquellas de las que se habla poco. Se trata de un programa que al ser alimentado con información sobre las áreas de distribución y el impacto de variables como el cambio climático, la deforestación, la introducción de fauna extraña o la caza, calcula cuántas especies hay en un sitio y cuántas podrían perderse a futuro.

“Ello además de ayudar a los especialistas, sería muy útil para personas no expertas como los tomadores de decisiones, quienes de esta manera podrían ver con facilidad dónde y cuáles serían los sitios donde habría que priorizar acciones de conservación y destinar recursos”.

Si bien Julián Velasco confía en que estamos a tiempo para enmendar el camino, también sabe que esto no será posible sin la participación de las nuevas generaciones. “Ojalá cada vez más jóvenes se interesen en estudiar los efectos del cambio climático, el cambio de uso de suelo y otros factores sobre las especies. Hay poca información sobre esto en México; si logramos generar mayor cantidad de datos será más fácil impulsar y lograr cambios”.

Analizan aguas residuales para anticipar acciones contra el SARS-CoV-2

Científicos de la UNAM diseñaron una metodología poco convencional, pero efectiva, para identificar anticipadamente áreas de brotes o las zonas donde las olas de contagio se pueden presentar; con ello se implementarían, con antelación, acciones de control de la pandemia por el virus SARS-CoV-2.

Se trata del proyecto “Potencial de diseminación ambiental de SARS-COV-2; un enfoque de riesgo a partir del suelo y ciclo urbano del agua en el centro de México”, mediante el cual se monitorea en tiempo real los desechos que llegan a las aguas residuales, a fin de buscar el virus y los fármacos empleados en el tratamiento del padecimiento; se ha implementado en ciudades de Canadá, Estados Unidos y los Países Bajos.

Aunque los resultados del trabajo se darán a conocer en 2023, el estudio coadyuva en la alerta temprana sobre la presencia de virus en un determinado lugar geográfico.

El grupo inter y multidisciplinario desarrolla a partir de 2020 esta metodología, a través de la colecta de muestras en puntos estratégicos del sistema de alcantarillado que va de la Ciudad de México al Valle del Mezquital. La labor incluye centros hospitalarios; la salida de la urbe; entrada y salida de la planta de tratamiento en Hidalgo; y los canales de distribución de agua en campos agrícolas.

Las tomas son repartidas a tres laboratorios: uno en el Instituto de Geología (IGl), donde los expertos realizan la evaluación de cómo impacta el virus y los fármacos en el suelo y su actividad microbiana; otro en la Facultad de Medicina (FM), donde los académicos analizan el virus; y en el Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología (ICAT), lugar en el cual los científicos caracterizan los fármacos.

El objetivo principal del proyecto es proporcionar elementos a los tomadores de decisiones para que detecten -con suficiente antelación- brotes de la COVID-19. Además, seguir los restos del virus y los fármacos en el agua residual para ver cómo se dispersan, explicó el director del ICAT, Rodolfo Zanella Specia.

Cuando las personas se enferman de la COVID-19, abundó, liberan cantidades del virus, activos o inactivos, a través de la materia fecal. Por ello, esa es una forma inmediata de detectar un brote en una comunidad.

El aporte del grupo de investigación a cargo de Blanca Prado Pano, académica del IGl, es la colecta y reparto de muestras, además de saber cómo varía la calidad del agua residual a lo largo de su trayecto hasta el estado de Hidalgo, donde se usa en el riego de campos agrícolas.

Además, realizan experimentos para evaluar qué pasa con la respiración del suelo; es decir, con la actividad microbiana que vive ahí en presencia del agua residual que contiene los fármacos y los virus.

“Hemos encontrado que el SARS-CoV-2 no llega a los campos agrícolas; pero en el caso de los medicamentos detectamos que la Dexametazona es retenida en el suelo de forma más importante que la Ivermectina, lo que puede retrasar o impedir su llegada al acuífero. Y en la Azitromicina, los resultados aún no son claros”, destacó.

La participación del grupo de investigación de la FM está a cargo de Yolanda Vidal López. En tiempo real detectan tres genes del virus. Primero concentran y extraen de las muestras los ácidos nucleicos (material genético del virus), para luego amplificar segmentos específicos y cuantificarlos; a partir del genoma de cada partícula viral se infiere el número de partículas virales que existen ahí.

Este estudio busca estandarizar métodos para identificar al virus y evaluar si puede funcionar como herramienta de alertamiento, y también definir el destino final de las partículas virales en el sistema, afirmó el académico de la FM, René Arredondo Hernández.

A su vez, los científicos del ICAT tienen el reto de separar los miles de compuestos que hay en el agua para quedarse con los fármacos Dexametazona, Azitromicina e Ivermectina.

“Lo que vemos es que la Dexametasona y la Azitromicina se comportan conforme a las olas de contagio; mientras que la Ivermectina no tiene ese comportamiento, sino que aumentó en un momento en la pandemia y se ha mantenido su concentración en el agua residual”, aseveró Zanella Specia.

Estos compuestos químicos orgánicos son considerados contaminantes emergentes que están diseminándose en el ambiente y que, seguramente, estarán generando algún efecto específico en este, apuntó.

“En la planta de tratamiento de aguas residuales de Atotonilco, Hidalgo, se trata alrededor del 30 por ciento de las aguas residuales de la Ciudad de México y este tipo de contaminantes emergentes no están en las normas aún, aunque se tiene evidencia de que pueden causar distintos problemas en las personas”, aseguró.

El campo mexicano debe recobrar su función prioritaria

 

Disminuir la inflación que hoy afecta a nuestra nación y al orbe no depende de la voluntad de un gobierno, sino de los dueños del capital y de los productos; es decir, de los intermediarios que dan prioridad al costo de la ganancia, esa es una ley del capitalismo que no cambiará de la noche a la mañana, afirmó el académico del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc), Arturo Ortiz Wadgymar.
Más que plantar árboles, es indispensable sembrar maíz, frijol arroz y otros alimentos de primera necesidad que nuestro país importa actualmente, porque es tan importante la producción de granos básicos, como de petróleo y energía eléctrica. Se requiere darle al campo su papel prioritario.
Al participar en la “Mesa redonda: Informe del Banco de México 2022. El reto de la inflación”, coordinada por Gerardo Minto Rivera especialista del IIEc, Ortiz Wadgymar señaló:
La crisis económica y la inflación que hoy se viven en el orbe, como consecuencia de la pandemia de coronavirus, y también del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, generaron una escalada en los precios de diversas materias primas como petróleo y gas. De igual manera,  en granos básicos como trigo y maíz, e insumos agrícolas, por ejemplo  fertilizantes.

Abejas, imprescindibles para la sobrevivencia humana

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de UNAM Global
Fecha de publicación de la nota original: 18 de mayo de 2022[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

En el mundo existen más de 20 mil especies de abejas cuya función principal es la polinización, tarea vital para la seguridad alimentaria de la humanidad. Sin embargo, enfrentan diversas amenazas como el cambio climático, uso indiscriminado de agroquímicos, así como los monocultivos que limitan su nutrición, alertó el profesor de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM, Ricardo Anguiano Báez.

Aunque en México no hemos tenido un colapso, existen pérdidas fuertes de población de estos insectos, sobre todo por empleo de plaguicidas en la Península de Yucatán, Jalisco y en la Comarca Lagunera. “Se han hecho esfuerzos a partir de esos eventos para tratar de conocer las causas y de proteger a las abejas. Quizá nos ha fallado la coordinación entre autoridades, apicultores y la parte académica, para poder trabajar en conjunto y guiar una política apícola nacional”, reconoce el universitario.

De acuerdo con el portal de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), en nuestro país cerca de 88 por ciento de las 145 especies cuyo fruto o semilla se cultiva y consume, como chile, mango, calabaza, frijol o jitomate dependen de estas y otros insectos para su producción. En el mundo, 80 por ciento de los cultivos de los que obtenemos alimentos, bebidas, medicinas, tintas y fibras necesitan también de su trabajo.

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Conforman base de datos con información genética de los mexicanos para entender sus enfermedades

 

Bases de datos con información de gran valor técnico, científico y poblacional que servirán para descubrir factores genéticos riesgosos para el desarrollo de enfermedades o muerte prematura en los mexicanos, las cuales contribuirán a tomar mejores decisiones en el campo de la salud pública, integran el Estudio Prospectivo de la Ciudad de México (MCPS): Análisis de 140,000 genomas, en el cual participa la UNAM, a través de la Facultad de Medicina (FM), en colaboración con la Universidad de Oxford, Inglaterra.
Durante la inauguración del Simposio Internacional que llevó el título de la mencionada investigación, el director de la FM, Germán Fajardo Dolci, dijo: “esta secuenciación, esta caracterización de la población, nos da la capacidad de entender diferentes enfermedades, así como aspectos de la salud y el bienestar de la población”.
El proyecto, recordó, inició años atrás y es parte importante de la entidad. “Para nosotros es un gusto la colaboración con la Universidad de Oxford y con la Ciudad de México. Esta es una alianza de largo aliento que ve hacia el futuro, y que debemos celebrar, sobre todo académicamente, haciendo un alto en el camino para saber dónde y cómo nos encontramos, y hacia dónde debemos ir en este estudio tan importante”.

México debe continuar como miembro de la OCDE

 

Ser miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) nos permite ser evaluados junto con las economías más importantes del mundo y advertir en qué estamos mal o hacia dónde enfocarse para estandarizar nuestra situación, razón por la cual debemos mantenernos en este organismo internacional, considera el especialista del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc), César Salazar López.
El economista universitario señala que “deberíamos aprovechar la experiencia y el análisis para aplicar políticas públicas que nos conduzcan a un mejor desempeño económico”, aun con las calificaciones negativas que le otorga a México.
La perspectiva es que permanecerá como integrante, pero sin mayor influencia sobre las políticas públicas globales, porque no existe una agenda mexicana en esos términos, advierte.

Universitaria a la NASA por su proyecto para desaparecer residuos en la Luna

Zitlally Balbuena Feria, alumna de noveno semestre de Ingeniería Química de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la UNAM, diseñó una propuesta académica para eliminar residuos como el dióxido de carbono (CO2) y satélites no funcionales en la Luna, a más de 384 mil kilómetros de distancia.

Luego de presentar su proyecto fue elegida por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), a fin de realizar una estancia de una semana durante el otoño en el Centro Espacial y de Cohetes en Huntsville, Alabama, Estados Unidos, junto con 59 estudiantes de distintos países.

Además de recibir adiestramiento de astronauta en flotabilidad neutral (underwater astronaut trainer), así como en un soporte pivotante y de rotación, conocido como multiaccess trainer, aprenderá y resolverá problemas relacionados con una misión espacial; para ello tendrá acceso a documentos reales.

Balbuena Feria es originaria del Estado de México y comentó que con la experiencia al participar en el programa de la NASA, anhela que haya más mujeres dedicadas a la educación, ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. “Siento que inspiro y abro camino para ellas”.

Zitlally, cuyo nombre que en náhuatl se escribe “Citlalli” y significa “Estrella”, es la primera estudiante de la FES Zaragoza en ser seleccionada por el organismo norteamericano.

Y compartió: “Esta aventura inició en 2021 cuando participé en el programa Invierno Puma UNAM-Boston, donde mejoré mis habilidades en el idioma inglés. Descubrí que podía hacer estancias de investigación en otros lugares del mundo, porque hicimos visitas a universidades como la de Massachusetts Amherst, Harvard, Columbia; y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)”.

Posteriormente Balbuena Feria aplicó para el programa de la agencia espacial. La segunda parte del filtro fue una entrevista en inglés en la que le preguntaron su interés principal en el curso. Respondió que su deseo es estudiar en Harvard una maestría para completar su perfil académico como ingeniera.

“Cuando era pequeña me gustaba ver el programa de televisión ‘Cosmos’, creo que eso, y que mi mamá también es ingeniera egresada de la UNAM, influyó para que me interesara en la Ingeniería Química. Jamás imaginé tener esta oportunidad en mi vida; creo que ir a la NASA será inolvidable”, afirmó.

Con anterioridad otros universitarios han tenido experiencias en la NASA, como Rodolfo Neri Vela, egresado de la Facultad de Ingeniería, quien en 1985 se constituyó en el primer astronauta mexicano y representante de un país latinoamericano en una misión; además orbitó la Tierra 109 veces en el transbordador espacial Atlantis.

Actualmente Zitlally se dedica a terminar su tesis sobre el Flujo pulsátil y colesterol, que consiste en analizar la respuesta dinámica de la sangre con colesterol en geometrías cilíndricas y rectangulares. Además, realiza una estancia en una empresa farmacéutica.

“Estoy agradecida con la Universidad, con la FES Zaragoza, con mis profesores y mi familia por el apoyo que me han brindado. La UNAM significa todo lo que tengo y es el lugar donde siempre quise estudiar; cuando me encuentre en el programa de la NASA no solamente representaré a mi país orgullosamente, sino también a mi Alma Mater”, aseveró.

Virtualidad permeará más la educación en el futuro

 

De acuerdo con la Asociación de Internet MX, el número de internautas en nuestro país en 2021 ascendió a 84.1 millones. En el mundo se estima que cerca de cinco mil millones de personas cuentan con internet; sin embargo, el acceso es desigual ya que mientras en Norteamérica es de 94.6 por ciento, en África apenas alcanza 39.3 por ciento; en América Latina el porcentaje promedio es de 68.9 por ciento.
Así lo señala el director de Telecomunicaciones de la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC) de la UNAM, Leopoldo Vega Correa, quien explica que en nuestro país y en el orbe hay desigualdades significativas que implican la imposibilidad para millones de personas de ejercer derechos fundamentales. “A todos nos queda claro que las tecnologías de la información han permeado todas las fases de la vida humana y son la base para ejercer derechos como el de la libertad de expresión o la educación”.
Con base en el 17º Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2021 de la citada Asociación, en el grupo de mayores de 55 años cerca de la mitad carece de acceso a la supercarretera de la información; lo que significa que en ese sector está concentrado el grupo mayoritario de las personas con brecha digital. Por lo tanto, hay una necesidad urgente de atenderlo, tomando en cuenta la ciberseguridad.

LOS CAMPESINOS QUE CONSTRUYERON CIUDAD UNIVERSITARIA

Los murales pintados por José Chávez Morado en Ciudad Universitaria son una ventana a sus ideas y a la visión del progreso que se planteó durante la primera parte del siglo XX en México, además de una constancia de su compromiso social.

“En esta época, todos los directivos y la gente importante en la Facultad de Ciencias estaban pensando en la energía atómica, lo veían como el futuro. Era a lo que más le querían apostar en términos de investigación”, relata Jorge Alberto Barajas Tinoco, estudiante del Posgrado en Historia del Arte de la UNAM, “al grado de que compraron un acelerador de partículas, modelo Tandem Van de Graaff. Esto lo presume mucho Carlos Lazo diciendo que él convenció al presidente Miguel Alemán de comprar este aparato”.

Las piezas –junto con El retorno de Quetzalcóatl, ubicado actualmente en el Posgrado de Arquitectura– fueron concebidas para adornar la Facultad de Ciencias y fueron la primera gran comisión en la carrera de Chávez Morado. “Anteriormente, él ya había hecho algunos murales en Jalapa y en Hidalgo, pero no de esta magnitud. Además, son murales a la intemperie, entonces tienen que buscar soluciones para que perduren a las inclemencias del tiempo, o sea, que soporten estar al aire libre”, detalló el especialista.

Los temas plasmados en La ciencia y el trabajo y La conquista de la energía son, de acuerdo con Barajas Tinoco, “un poco de él y un poco de Carlos Lazo –entonces gerente general de Obras de Ciudad Universitaria–. Él abogó porque hubiera murales, porque a Mario Pani –uno de los arquitectos que idearon el proyecto– no le encantaba la idea, quería que estuviera todo más limpio. Lazo hizo un programa para los muralistas y, de alguna manera, sentó los temas que se podían tocar. Entre ellos, Lazo quería que se hablara de la historia de la Universidad, desde la Universidad Pontificia hasta nuestros días, que se proyectan también a las personas que estaban participando en esta iniciativa y sobre todo, que se proyectarán motivos alegóricos concernientes a la ciencia y la investigación. Dependiendo de dónde iban a estar los murales colocados, se elegía la temática”.

La ciencia y el trabajo

A diferencia de sus otros trabajos murales, que abordan el progreso o la raza cósmica, La ciencia y el trabajo es una crítica de José Chávez Morado a cómo se desarrolló el proyecto de Ciudad Universitaria.

“Este mural entra en la temática que les había impuesto Carlos Lazo de pintar la historia de la Universidad y los personajes que participan en ella, de hecho, Lazo aparece casi al final. Chávez Morado se las ingenió para meter una crítica social bastante dura, tienes que ser muy observador para de verdad captarla. Esto hizo que, quizá, Carlos Lazo no se diera cuenta, le pareció muy bien”, recuerda Jorge Alberto Barajas y añade:

“Chávez Morado tenía inclinaciones muy socialistas, de apoyar a los más necesitados y de enseñanza, esto iba muy bien con las inclinaciones políticas del arquitecto encargado de la Facultad de Ciencias, Raúl Cacho formaba parte de la Unión de Arquitectos Socialistas. Se entendieron bien y creo que fue una mancuerna para que se pudiera realizar este mural”.

Para esta pieza se usó la técnica conocida entonces como vinilita, que actualmente se comercializa como pintura vinílica. Esta elección, comenta Barajas, es interesante porque “las alegorías simbólicas de los mitos están hechas con mosaico, mientras que este mural que habla de lo moderno se hace con una técnica que se está probando en el momento. La elección de materiales tiene que ver con las ideas del mural. En ese entonces era muy difícil de tratar porque tenían que mezclar los pigmentos con unos polvos y acetona, esto enfriaba mucho la paleta y hacía que les dolieran las manos a los pintores, se secaba rapidísimo. Decía Chávez Morado que era una tortura realizar pintura con esta técnica”.

La ciencia y el trabajo está conformada por varias viñetas. La primera parte muestra a unos campesinos de espaldas; esta figura, argumenta el investigador, retrata “a los ejidatarios dueños de estos terrenos que fueron despojados de las tierras donde habían estado muchos años. Después vemos en un segundo momento a estos mismos campesinos siendo parte de la construcción de Ciudad Universitaria”.

“En este sentido, por ejemplo, Raúl Cacho hizo todo un programa de viviendas alrededor de la zona de Copilco para estos ejidatarios que habían sido despojados. De alguna manera en los discursos, por ejemplo, Carlos Lazo lo pinta muy optimista: les estamos dando trabajo y vivienda; pero sabemos que no siempre es tan ideal o idealizado como se dice en los discursos. Chávez Morado lo sabía y ahí es donde empieza a insertar esta crítica”.

El tema de la obra avanza con la presencia en la siguiente viñeta de los arquitectos que diseñaron el magno proyecto universitario, para después pasar a un tercer momento que muestra “a la gente de la Facultad de Ciencias, que en ese momento tenía un gran peso político dentro de la Universidad, también está el director del Instituto de Física y al final de ellos está Carlos Lazo, como señalando hacia el progreso dónde está el acelerador de partículas Van de Graaff”.

Barajas Tinoco destaca que detrás de estos científicos “siguen estando los campesinos, pero retratados como de una manera un tanto espectral, como que ya terminaron de construir Ciudad Universitaria, pero van desapareciendo detrás del progreso científico. Es la crítica fuerte, que yo interpreto, que Chávez Morado hace: la gente que construyó Ciudad Universitaria no va a poder ser partícipe de ésta, va a desaparecer detrás de todo este progreso científico tecnocrático que se estaba fraguando en este sexenio de Miguel Alemán”.

“Chávez Morado tenía una vocación de ayuda a la sociedad bastante fuerte, por ejemplo participa en el Taller de Gráfica popular haciendo panfletos y mucho grabado porque era lo que podía llegar a las masas, tenía esta idea muy socialista de poder hacer mucha crítica a la política y más cosas que no le parecían justas. Este mural él lo da por perdido en los 90, dice que por la intemperie y vandalismo que sufrió en diferentes huelgas, para él ya no existía este mural. Sin embargo, lo seguimos teniendo con muchas restauraciones y ahorita tiene un vidrio que lo protege”.

La conquista de la energía

Ubicado actualmente en el auditorio de la antigua Facultad de Ciencias y realizado con la técnica de mosaico veneciano, muestra a un grupo de hombres que avanza de la ignorancia al progreso debido a un fuego prometeico, pasando de la oscuridad a la luz gracias a un átomo.

Para Barajas Tinoco el mural “es una alegoría al mito de Prometeo, un tema que le interesa mucho a los artistas desde los inicios del muralismo, como a Orozco. Vemos una procesión, una sucesión de imágenes. Primero unos hombres atemorizados detrás de unos árboles secos y que están siendo asediados por un esqueleto, que podría ser el dios Tezcatlipoca”.

“De ahí pasamos a un hombre que está robándose el fuego, podría ser el primer Prometeo, y se lo pasa a una procesión de hombres que van caminando un poco más erguidos cada vez. Es esta idea de que el fuego fue parte importante para el desarrollo de la humanidad y para el desarrollo de las ciencias. Eso simboliza el fuego de Prometeo: dar la ciencia del conocimiento a los hombres. Finalmente vemos a una figura de maternidad que está cobijando a un hombre enfermo, ese mismo hombre se despliega y levita hacia esta idea del progreso.”

El investigador destaca la manera en que se presenta el átomo, una referencia a la Facultad de Ciencias, lugar en que se ubicó originalmente la composición:

“La Facultad de Ciencias en ese tiempo es el progreso, por eso vemos un átomo flotando. Este fuego que ha sido robado está representando la energía atómica, es una idea de los años 50 del siglo pasado. Después de la bomba atómica, hay ciertas campañas para pensar la energía atómica como algo bueno, que tiene su parte positiva porque dará energía inagotable, se creía que iba a servir para que los cultivos sucedieran más rápido –por eso primero está seco y al final lo vemos con frutos– y para curar enfermedades como el cáncer, en esos años empezó la investigación sobre las quimioterapias. Hay toda una campaña para que la energía atómica no esté tan estigmatizada después de la bomba. Eso se está plasmando en este mural.

“No sólo la Facultad de Ciencias está llena de estas alusiones al progreso de la energía atómica. En la Biblioteca Central hay un átomo en uno de los muros. Está por todos lados, hasta en el Museo de Antropología, si revisan la columna de la fuente hay un átomo. Esa también la hizo Chávez Morado, junto con su hermano Tomás Chávez. Está por todos lados en esa época, muchas personas se inmiscuyen en este tema. Algunos de ellos van al Atolón Bikini a ver las explosiones”.

El experto concluyó recalcando que estos murales son una invitación a descubrir la historia de Ciudad Universitaria y de cada uno como universitarios: “Acercarnos y cuestionarnos quiénes son estas personas, saber cómo se formó la Universidad. A veces lo damos por sentado, pero si observamos e investigamos podemos llegar a ideas interesantes sobre la historia de la Universidad y el muralismo”.

La conquista de la energía (1952), José Chávez Morado, Auditorio Alfonso Caso. Foto: Juan Antonio López.

Maestras que luchan contra la violencia de género

En sus 47 años como docente, Hortensia Moreno asegura jamás haber visto a un grupo de jóvenes generar tantas transformaciones al interior de la Universidad como ahora. “En el último lustro la UNAM se ha visto sacudida por un movimiento estudiantil que ha representado un parteaguas respecto a los anteriores: hoy, el movimiento estudiantil es feminista”.

Para la investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) es evidente que en las facultades e institutos de esta casa de estudios se están dando una serie de modificaciones en respuesta a la escalada de la violencia de género en México (entre 10 y 11 mujeres son asesinadas al día, según datos del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio) y, en ese camino, el profesorado está llamado a ser un agente de cambio.

ONU Mujeres establece que “la violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más graves, extendidas, arraigadas y toleradas del mundo”. Para Hortensia Moreno lo que distingue a este movimiento estudiantil es que mientras los anteriores ni siquiera consideraban dicho escenario en sus pliegos, el actual tiene por objetivo frenar, desarraigar y hacer que nunca más se tolere una violencia así.

Un primer paso para acercarnos a dicho horizonte es aceptar que en la UNAM se dan agresiones contra mujeres y personas con identidades sexodiversas, como muestra el que, desde la implementación del Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género, las denuncias se incrementaran en un mil 300 por ciento, aunque aclara que ello no significa que éste sea un asunto exclusivo de los universitarios. “Esto es un problema de Estado que afecta a todos los estratos sociales, y la Universidad no está fuera de la sociedad”.

Es dentro de este marco que, en 2020, surge la Coordinación para la Igualdad de Género UNAM (CIGU), entidad responsable del programa Educación para la Igualdad, que busca que tanto las prácticas docentes como los planes y programas de estudio universitarios tengan perspectiva de género, algo que, a decir de Moreno, era un pendiente por mucho tiempo pospuesto, pues durante la mayor parte de su historia el espacio educativo ha excluido sistemáticamente a las mujeres.

Basta recordar que cuando Porfirio Díaz inauguró la Universidad Nacional, en 1910, no había mujeres en las aulas, y que a partir de ahí su ingreso fue lento. Tendríamos que esperar hasta el año 2000 para que la UNAM alcanzara una matrícula mitad femenina, mitad masculina; y, sin embargo, ni así se vislumbra un asomo de paridad en ciertas licenciaturas, como la de Ingeniería Mecánica Eléctrica, donde por cada 11 hombres hay una mujer, o la de Enfermería, donde ellas representan 80 por ciento.

En opinión de Moreno, hemos interiorizado tantos prejuicios que nos parece natural creer que unas carreras son masculinas y otras femeninas, sin detenernos a considerar que eso no resiste ni el análisis más superficial, pues, ¿por qué las ingenierías no serían para las mujeres si, proporcionalmente, ellas salen del bachillerato con calificaciones más altas en matemáticas y ciencias?, ¿o por qué la enfermería no sería para hombres si muchas de sus labores son muy demandantes en cuanto a fuerza física?

Que esta visión persista se debe en gran parte a que los profesores siguen reproduciendo eso que los teóricos llaman el “currículo oculto”, es decir, una suerte de código no escrito que les hace impartir una educación diferenciada entre hombres y mujeres, reforzando con ello un sinfín de creencias tradicionales sobre cómo deben ser y comportarse
los unos y las otras.

A fin de romper con este círculo vicioso –en ocasiones avalado por la propia academia–, la CIGU ha impartido cursos y talleres a mil 500 profesores para que se familiaricen con la perspectiva de género y la apliquen en su vida personal y profesional. El propósito es que en el corto o mediano plazo se pueda dar esta capacitación a toda la planta docente de la UNAM.

Sobre este punto, Hortensia Moreno pide reconocimiento para las y los alumnos que, con sus protestas, han impulsado estos cambios tan necesarios, pues gran parte de lo logrado más que venir de las autoridades se debe al movimiento estudiantil feminista gestado en la Universidad.

“Estamos ante jóvenes que han tenido la sabiduría de entender que no podemos resolver la violencia de género si antes no comprendemos qué es el género, los prejuicios, los estereotipos, la división sexual del trabajo y la segregación. Corren tiempos muy interesantes donde nuestras y nuestros estudiantes nos están dando una lección a los profesores, y ser un buen maestro también implica eso: abrir oídos y tener voluntad de aprender”.

Desmontando mitos Leah Muñoz es una joven mujer trans que hace un año comenzó a impartir la materia La Universidad como Espacio Libre de Violencia de Género en la Facultad de Química. Se trata de un proyecto nuevo que, desde el principio, le entusiasmó pues “algo así hubiera sido impensable cuando yo era estudiante. Poner a las nuevas generaciones en contacto con estos temas, y desde los primeros semestres, es dar un paso en la dirección correcta”.
Como doctorante de la carrera Filosofía de la Ciencia, esta aventura docente –así la describe, ya que para ella implica sumarse a algo inédito– le ha permitido explorar con sus alumnos un tema que le apasiona: cómo el conocimiento, supuestamente imparcial y objetivo, con frecuencia responde a intereses y presenta sesgos debido a que sus autores son varones.

La asignatura impartida por Leah es de reciente creación y ya ha sido incluida en los planes de estudios de las facultades de Química y Filosofía y Letras, así como en algunos CCH, aunque el objetivo es que en breve la cursen todos los alumnos de nuevo ingreso en la Universidad. Esto a fin de desmontar, desde temprano, violencias y mitos que se han convertido en un lastre y evitar que prejuicios e intolerancias se perpetúen en el tiempo.

“Aplicar la docencia con perspectiva de género me ha permitido tocar temas no abordados antes en las aulas, como los riesgos de que la ciencia haga del varón la norma”. Un ejemplo es el infarto de miocardio, tan estudiado en hombres. Como la literatura relacionada no considera a la mujer ni sus particularidades, a los médicos se les complica detectar cuando ellas tienen un ataque, y la mortalidad femenina por dicha causa es más elevada, añade.

En junio de 2010 el artículo
“Putting gender in the agenda” (publicado en la revista Nature) advertía cómo en las investigaciones biomédicas se suele preferir a pacientes varones o a animales machos, y se descarta a las hembras, sin que nadie advierta falla metodológica alguna en esto. “Si no se contempla el cuerpo de las mujeres en estos trabajos realizados con criterios científicos, ¿qué esperanzas hay de que se incluyan los cuerpos de quienes pertenecemos a las diversidades sexogenéricas”, apunta la bióloga.

Y el temario no se detiene ahí, en la asignatura también se discuten temas como el aborto, los feminismos, prácticas sexuales y todo un caleidoscopio de asuntos afines. “El acento está en la pluralidad y eso nos lleva a entablar diálogos muy necesarios que, además, no terminan”.

Para Leah Muñoz hay mucho trabajo por hacer desde la docencia con el objetivo de avanzar hacia una sociedad más justa, pues aunque concede que la educación no es la respuesta a todo, sí nos permite ver el mundo con otros ojos, identificar problemas, señalar errores y perder el miedo a lo distinto.

“La violencia de género es compleja. No sólo afecta a las mujeres sino a los hombres gays, a las personas trans y a tantas otras identidades sexogenéricas. Esta crisis no se solucionará de la noche a la mañana, pero sí mejorará si los jóvenes aprenden a ver el mundo con otros ojos y a comprender que lo humano es, en esencia, diverso. Ignoro qué pasará, pero sí sé que yo, desde mi lugar, trataré de impulsar un cambio desde el aula”.

Ceremonia del Día del Maestro 2022

Logran, con participación de la UNAM, la primera imagen real del centro de nuestra galaxia

La colaboración internacional Telescopio del Horizonte de Eventos (EHT por sus siglas en inglés), un conjunto de ocho radiotelescopios instalados en diversas partes del mundo que se comportan como un solo equipo gigante del tamaño de la Tierra, logró la primera imagen real del centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Se trata de un agujero negro ubicado a 25 mil años luz, llamado Sagitario A*, mucho más cercano que el de la vecina galaxia M87, la cual está a 50 millones de años luz y cuya imagen se difundió en 2019, afirmó Laurent Raymond Loinard, investigador del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA) de la UNAM e integrante del equipo mundial.
México colabora con el trabajo del Gran Telescopio Milimétrico (GTM) Alfonso Serrano, uno de los equipos más grandes de la red, que se ubica en el volcán Sierra Negra, en Puebla, y en el cual colaboran investigadores de talla mundial de la UNAM y el INAOE. De la UNAM, participó además de Raymond Loinard, Gisela Ortiz León, investigadora del IRyA.

Amplía la UNAM días de visita y consulta en Biblioteca y Hemeroteca nacionales

La UNAM, a través del Instituto de Investigaciones Bibliográficas (IIB), anunció que la Biblioteca Nacional de México (BNM) y la Hemeroteca Nacional de México (HNM) abrirán su gran cultura bibliográfica y brindarán servicio los fines de semana, días festivos, y durante los periodos vacacionales, a partir del próximo sábado 14 de mayo.
El director del IIB, Pablo Mora Pérez-Tejada, informó en conferencia de medios, efectuada en el Auditorio “José María Vigil” del Instituto, que es motivo de celebración debido a la misión que conlleva resguardar la memoria nacional; sin esta “no hay futuro”.
La BNM es histórica, patrimonial, viva, pública y está dispuesta para todas y todos los mexicanos, además de ofertar servicios de información confiables y con rigor, desde hace 93 años que se encuentra a cargo de la Universidad de la nación, apuntó.

Resultados Innovadores sobre la Vía Láctea de la Colaboración del Telescopio de Horizonte de Eventos

“Todos los libros, todos los días”

 

ABSTRACCIÓN INTEGRADA, HISTORIA DE UN MURAL VIAJERO

Desde 1987, el mural Abstracción integrada, del pintor y escultor guatemalteco Carlos Mérida (1891-1984), se puede admirar en la avenida Insurgentes Sur, a un costado de la curva que conduce al Centro Cultural Universitario de la UNAM.

Sin embargo, esta obra fue originalmente creada en 1967 para la Fábrica de Bujías Champion, construida entre 1964 y 1965 en la calle Poniente 150, en la colonia Industrial Vallejo, al norte de Ciudad de México, por el arquitecto Carlos Mijares Bracho.

“El origen de este mural, que el propio Mijares Bracho encargó a Mérida, está íntimamente relacionado con lo que conocemos en México como integración plástica y en otros lugares como síntesis de las artes, concepto que se refiere a la fusión entre los espacios arquitectónicos del movimiento moderno del siglo XX y las artes plásticas”, señala Louise Noelle Gras, investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas y especialista en la arquitectura mexicana de la pasada centuria.

Una vez que el artista guatemalteco dejó su país y llegó a Ciudad de México en 1919, trabajó como dibujante en Teotihuacan con el antropólogo, arqueólogo e indigenista Manuel Gamio y entre 1922 y 1923 colaboró, junto con Xavier Guerrero y Jean Charlot, en la elaboración de La creación, el primer mural de Diego Rivera, pintado en el interior del Anfiteatro Simón Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria, la cual se ubicaba entonces en el Antiguo Colegio de San Ildefonso (hoy Museo de San Ildefonso).

“Posteriormente, Mérida se alejó de los postulados del muralismo mexicano y hacia mediados de siglo volvió a participar en algunos talleres en los que se abordaba la integración plástica y a interesarse en lo que se denomina arte público; pero ya no dentro de la corriente del primer muralismo mexicano, que era nacionalista y tenía un mensaje social muy claro y directo, sino tomando como punto de partida la abstracción en la forma y elementos indígenas provenientes del Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas, en los temas”, indica Noelle Gras.

Fue así como entre 1950 y 1970, Mérida realizó diversos murales en edificaciones de arquitectos mexicanos, en los que prevalece un fuerte geometrismo de líneas rectas que se interceptan y en los que, a pesar de esto, no se elimina la figura del ser humano. Uno de ellos fue, por supuesto, Abstracción integrada.

“Debido a que la Fábrica de Bujías Champion se localizaba en una zona industrial y el mural se instalaría en el exterior de ésta, Mérida decidió hacerlo con azulejos porque pensó que resistiría mejor los embates de la contaminación y, en caso de que sufriera algún estropicio o fuera grafiteado, resultaría más fácil repararlo o limpiarlo”, comenta la investigadora.

Ni social ni político

Abstracción integrada, el único mural de Carlos Mérida hecho con azulejos de talavera de Puebla, tiene 34.7 metros de largo y 2.8 metros de alto.

De acuerdo con un artículo publicado en Gaceta UNAM el 10 de octubre de 2005, a propósito de la finalización de los trabajos de restauración a los que fue sometido ese año, “su composición está estructurada con motivos geométricos en los que predominan las líneas rectas. Las curvas, oblicuas y espiraliformes, aparecen sesgadamente para insinuar las cabezas de los seres geometrizados que la obra sugiere y romper la monotonía lineal. Asimismo, presenta una tendencia monocromática integrada por los tonos azul oscuro y blanco”.

“En cuanto a qué representa este mural, no creo que sea nada en específico. En él se aprecian varias figuras humanoides muy geometrizadas, pero no creo que representen a los obreros de la Fábrica de Bujías Champion yendo alegremente a trabajar, por ejemplo… La expresión artística de Mérida no pasaba por lo social ni mucho menos por lo político, sino por otro camino, un camino mucho más cercano a la plástica”, dice Noelle Gras.

Donación

Ya en la década de los años 80, la empresa Champion tomó la determinación de cerrar su fábrica de bujías en México, por lo que el director de Champion-México, Gonzalo Pereira, se puso en contacto con el arquitecto y diseñador Luis Almeida y le pidió que investigara qué institución o particular podría hacerse cargo del mural de Carlos Mérida.

“Almeida, quien había estudiado en la Facultad de Arquitectura de la UNAM, buscó a los museógrafos Alfonso Soto Soria y Rodolfo Rivera, quienes en ese momento trabajaban en el Museo Universitario de Ciencias y Artes (MUCA), y les dijo que la empresa Champion estaba dispuesta a donarle el mural Abstracción integrada a la Universidad Nacional”, informa la investigadora.

Las autoridades de la UNAM no dudaron un segundo en aceptarlo. Al cabo de un tiempo, fue desprendido –en partes, probablemente– y trasladado en 1987 a la avenida Insurgentes Sur, junto a una de las entradas al Centro Cultural Universitario, donde, a diferencia de la disposición en escuadra que tenía en la fábrica de bujías Champion, se colocó en un solo plano.

“Sin duda es un honor que este mural de un gran artista como Mérida esté en Ciudad Universitaria y pertenezca, junto con las obras de otros grandes artistas plásticos, al patrimonio de la UNAM”, finaliza Noelle Gras.

 

Madres que sacan la garra

De acuerdo con Cecilia Paz Contreras Ramírez, jefa de unidad en la Dirección de Gestión Comunitaria y Erradicación de las Violencias en la Coordinación para la Igualdad de Género en la UNAM (CIGU), en el contexto actual hay una sobre exigencia en la mujer, muchos de los estereotipos a los que se enfrentan las que son madres tienen que ver con la perfección para cumplir ese rol.

“Hoy en día las mamás se les exige que hagan de todo: la tarea escolar, la que cocina bien, que apapache, que esté bien presentada, que pueda con todo, que sea súper mamá. Muchas sí somos súper mamás, pero todas en diferentes formas y de diferentes maneras y también se vale que de repente pues no quieras ser la súper mama y estés es agotada”, explicó.

Comentó que, aunque las actividades que realizan las mujeres se han ampliado, aun persiste el concepto de “la madre santa, perfecta”. Sin embargo, esta idea idílica de ser madre no existe, ya que la maternidad es una decisión, una opción de vida y también es válido que en el transitar de la maternidad se diga: “creo que no, creo que me equivoqué o creo que por aquí no era”.

Esta visión de perfección de la maternidad va aunado al hecho de que, para la sociedad, aún es difícil incluir la diversidad de madres que existen. La familia heteropatriarcal es el modelo imperante, ya que desde la época colonial era la única manera de formar una familia, pero se ha trabajado para que eso vaya cambiando. “Actualmente hay muchas formas de hacer familias: dos mamás, dos papás o abuelas, entonces el estereotipo tiene que ver con la forma en la que vemos la forma de hacer familia, de maternar”, explicó.

En ese contexto, destacó que no hay una sola forma de ser mamá, ni de maternar, ya que cualquier persona puede tener una experiencia con ese rol, “las experiencias son diversas, algunas están llenas de felicidad, otras son complejas, pero ser madres debe ser, sobre todo, una decisión”, enfatizó.

LA DECISIÓN DE SER MADRE ES DIVERSA

Para Alejandra Velázquez ser madre fue un logro médico, ya que a los 19 años cuando estudiaba medicina en la UNAM, la diagnosticaron con un tumor en la médula que le afectó 8 vértebras, lo cual implicó dejar de estudiar.

El pronóstico la hizo pensar que nunca podría ser madre y aunque su embarazo no fue planeado, de alto riesgo y lo vivió como mamá soltera, el respaldo que tuvo de su propia madre la hizo seguir adelante. “La primera vez que yo vi a Valentina yo no puedo decir que la vi bonita como otras mamás dicen, la verdad la vi muy chiquita, la vi muy indefensa y sentí mucho miedo”, afirmó Alejandra.

Desde hace más de 20 años depende de una silla de ruedas para realizar sus actividades, pero no le ha impedido trabajar en su negocio de pan integral y vegano que expende por pedido y en una tienda naturista en el Municipio de Nicolás Romero en el Estado de México.

Para Alejandra, la palabra Mamá significa “esfuerzo”, hoy es madre de 2 niñas y regresó a estudiar sociología a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y también está a cargo de sus hermanos menores desde hace siete años tras la muerte de su madre.

Considera que ha sido muy complicado, pero su madre le enseñó que las dificultades se combaten con tres H: “humor, humanidad y humildad, pero mi papá le agregó otra … la H de las ganas que le pongas”, finalizó.

OTROS ROSTROS DE LA MATERNIDAD

Karen Valadez y Monica García (la entrevistada refirió que su nombre va sin acento) son una familia homoparental, que tras 14 años de relación tomaron la decisión de convertirse en madres, lo lograron a través de inseminación artificial.

Desde siempre Monica supo que quería ser madre, pero por diversas razones pospusieron la decisión hasta el año pasado, cuando se informaron sobre los tratamientos y en marzo de 2022 nació Matías. “La maternidad me emocionaba mucho, poder enseñar a otra persona las cosas fabulosas que hay en la vida, pero es más complejo de lo que algún momento me imaginé y no tan idílico como me lo platicaban”, afirmó.

Para Karen, ser mamá es un gran compromiso y otra faceta de su vida que está acompañada de otros roles que no quiere dejar de lado, como el de trabajar, ser investigadora, esposa y amiga. “En este momento diría que ser madre es lo más importante, pero no sé si será así siempre”, refirió.

La pareja sabe que están bien acompañadas, la una con la otra, se comparten las actividades que les demanda ser mamás. “Mientras Mony le da de comer, yo hago el desayuno, si ella le da pecho en la noche yo le cambio el pañal y me doy tiempo de lavarlos porque decidimos que usara de tela”. Saben de la responsabilidad que tienen con  Matías, pero juntas en el respeto y en el amor formarán a un gran ser humano. “Lo más difícil ahora es que tengo que regresar a trabajar”, afirma Monica.

SER MAMÁ Y ABUELA

Gisela Ochoa tiene 48 años y es madre de cinco hijos, pero ahora es mamá de su nieto, luego de quedar bajo su cuidado tras la desaparición de su hija en enero de 2020. “Mientras mi hija no esté yo soy su mamá, cuando ya esté su mamá, su mamá es Megan, pero ahorita tengo una responsabilidad muy grande, mi hija quería ver bien a su hijo y así trato de hacer las cosas, que mi niño esté bien, que no sufra”, refirió.

Para Gisela ha implicado “volver a empezar”, ya que su hija mayor tiene 30 años y el menor 13, pero es un esfuerzo que hace con gusto, “tener a Iker es como tener a Megan conmigo”.

Todos los días dedica tiempo para jugar con Iker, que hoy cuenta con tres años, también se ha encargado del control de esfínteres y pronto acudirá a terapia de lenguaje.

Lo más complicado para Gisela ha sido no tener trabajo, “ningún trabajo va a querer que le dé el 20 o 30 por ciento de productividad, nadie me va a dar permiso cuando vaya a las búsquedas y no confío en nadie para que cuide a mi niño”, explicó.

 

DESARROLLAN EN EL ICAT MONITOR PARA DIAGNOSTICAR PADECIMIENTOS REUMÁTICOS

En México, aproximadamente 10 por ciento de la población padece una enfermedad o síndrome reumático; para su atención es fundamental la evaluación temprana y exhaustiva de movilidad. Sin embargo, los métodos clínicos actuales de evaluación son rudimentarios y poco fiables.

Actualmente no existen en el mercado equipos específicos que puedan sustituirlos, mientras que los similares disponibles comercialmente y que podrían utilizarse carecen de validación, son limitados y costosos.

Ante esta situación, científicos del Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología (ICAT) de la UNAM desarrollan un sistema wearable de sensores similares a los utilizados en aplicaciones de celulares, navegación con drones y deportes, a fin de crear una herramienta para el diagnóstico de personas con estos padecimientos.

Miguel Ángel Padilla Castañeda, Adriana Martínez Hernández y Juan Salvador Pérez Lomelí, titulares del proyecto y miembros del grupo de Bioinstrumentación del ICAT y de la Unidad de Investigación y Desarrollo Tecnológico del ICAT en el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”, precisaron que es único en el mundo pues cuenta con 16 sensores que son colocados a lo largo de la columna vertebral del paciente, monitorea sus movimientos con libertad y revisa el desplazamiento de esta parte del cuerpo de manera simultánea.

Inicialmente los expertos tenían el objetivo de elaborar una infraestructura propia para neurorrehabilitación asistida, ya que los sistemas comerciales existentes son costosos; también buscaban que se pudiera utilizar en ambientes clínicos de México, pues varios pacientes que requieren servicios de reumatología, ortopedia y rehabilitación acuden a clínicas regionales, locales o ambientes domésticos.

Se encontró que había una problemática bastante fuerte en la parte de reumatismo debido al número de población que padece estas enfermedades. Además, los métodos actuales de evaluación usan cintras métricas y goniómetros que no son sensibles a cambios y no tienen la capacidad de detectar los movimientos complejos del cuerpo humano, detalló Martínez Hernández.

A partir de ahí, se consideró que los sensores podrían realizar esta labor y, en este caso, se pensó en un rediseño a partir de sensores disponibles comercialmente, permitiendo colocarlos a lo largo de la columna o en las articulaciones, sin que ello limite su movilidad, explicó la universitaria.

El sistema resultante desarrollado en el ICAT es una red de 16 sensores pequeños (11.7 x 9.3 milímetros), que puede ser usado en varias configuraciones en el cuerpo, como pies, manos, espalda y otras articulaciones, que se comunica de forma inalámbrica con la computadora por medio de una unidad de control, lo que permite mayor movilidad y libertad al evaluar a los pacientes quienes, con frecuencia y debido al padecimiento, presentan movimiento disminuido.

En el proyecto también se contó con la participación del doctor Rubén Burgos Vargas, del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”. La primera prueba de esta tecnología se realizó en pacientes con Espondilitis Anquilosante, un tipo de padecimiento reumático que afecta en particular a la columna vertebral y la cadera, su principal síntoma es dolor y rigidez debido a la inflamación crónica que, en numerosas ocasiones, lo deja postrado por largo tiempo.

Uno de los graves problemas de esta enfermedad es que se manifiesta, principalmente, en jóvenes (a partir de los 15 años de edad) y el costo de los medicamentos para su tratamiento es elevado, razón por la cual el sistema de sensores ofrece un diagnóstico temprano y es sensible para detectar cambios en la movilidad de la columna.

En tanto, Miguel Ángel Padilla Castañeda recordó que Burgos Vargas afirma que para evaluar se utilizan las formas estandarizadas manuales, pero en la práctica clínica no son las adecuadas y se necesitan alternativas más modernas y eficientes.

Una primera prueba para mostrar que el sistema realmente monitorea de forma confiable el movimiento de la columna en tiempo real se realizó con pruebas en 15 personas sanas que evidenciaron la correcta colocación de los 15 sensores en la espalda (desde la primera vértebra sacra a la última vértebra cervical) y uno más en la cabeza; lo que permitió hacer el seguimiento de las cervicales, un sitio que no es tan estudiado, pero también se ve afectado por la Espondilitis, detallaron.

“Hay muchas aplicaciones que podrían surgir -hemos hablado con ortopedistas y expertos en neurología- lo que se ha reportado es la confiabilidad del sistema para la evaluación completa de la columna, dado que al día de hoy no hay ningún equipo que permita hacer eso”, precisó Padilla Castañeda.

El investigador destacó que si bien existen otros equipos que revisan con cámaras el movimiento de la persona, el inconveniente es su alto precio, además de que requieren que el paciente acuda a instalaciones especializadas y exclusivas para ese tipo de sistemas, lo cual no es viable para su uso por numerosos mexicanos, y de cualquier forma carecen de validación clínica.

Con la propuesta universitaria se espera apoyar a los médicos para efectuar una evaluación exhaustiva y, de esta manera, que los padecimientos sean detectados en menos tiempo y se realice un seguimiento detallado que contribuya a que las personas tengan mejor calidad de vida.

Ante el paulatino retorno a las actividades presenciales es posible que a finales de este año se pueda llevar a cabo la prueba clínica del equipo,  estimaron los investigadores. Por el momento se han revisado las posibilidades de su aprovechamiento para otros problemas reumáticos en articulaciones complejas como las manos y detalles sobre la colocación de los sensores.

La ergonomía o colocación de esos dispositivos es un reto por resolver, porque para su mejor funcionamiento se requiere que estén en contacto directo con la piel. En ese sentido, utilizar trajes limitaría más la movilidad del paciente, agregó Pérez Lomelí.

“Hemos trabajado con los doctores para hacer ensayos con silicones, pegamentos, porque no es nada fácil, sobre todo porque implica el cuerpo humano, el reto es que sea ergonómicamente adaptable y funcionalmente aplicable”, aseveró.

Cabe señalar que la Asociación Mexicana de Familiares y Pacientes con Artritis Reumatoide señala que el Instituto Mexicano del Seguro Social registró, en 2008, 59 mil 744 casos de artritis reumatoide en México, que es solo uno de los 200 tipos de padecimientos reumáticos que hay.