La UNAM ofrece 133 licenciaturas que representan 270 opciones educativas: Ivonne Ramírez Wence
Gloria Ibett González Parada aseveró que la IA no cancela; son seres humanos quienes toman decisiones al confirmar prácticas anómalas
El registro para el concurso permanecerá abierto hasta las 16:00 horas del 3 de febrero
El examen en línea para ingresar a la licenciatura 2026 de la UNAM será más inclusivo, pues permitirá que mayor número de personas de México y del extranjero concursen por un lugar en esta casa de estudios, destacó la directora general de Administración Escolar, Ivonne Ramírez Wence.
Es demasiado inclusivo porque da la posibilidad de que podamos sumar a quienes por diferentes condiciones -de salud, distancia, entre otros aspectos- pueden incorporarse, dijo.
El año pasado, detalló, el Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia tuvo más de nueve mil registros adicionales, en comparación con 2024, para el concurso de ingreso en línea del mes de noviembre. Además, 500 aspirantes que estaban en Estados Unidos aplicaron para este proceso, así como 250 en reclusión.
De acuerdo con Ramírez Wence, también se prevé que más personas apliquen el examen, pues en el concurso de bachillerato del año pasado este indicador subió de 90 al 98 por ciento.
Expuso que realizar el examen en su hogar, escuela, café internet u otro espacio tiene beneficios: no salir de su casa tan temprano sin haber desayunado o comido, acudir a zonas que desconocen; o que las personas provenientes de otras entidades del país o del extranjero -como Panamá, Australia, Colombia, China- tengan que viajar a la Ciudad de México.
Recordó que en este concurso la Universidad de la nación ofrece 133 licenciaturas que representan 270 opciones educativas, es decir, las carreras en los diferentes planteles, sistema y modalidades de educación.
La vigilancia durante el examen, puntualizó, la realizan personal y autoridades de la UNAM, con apoyo de inteligencia artificial (IA) la cual les aporta evidencias de conductas anómalas que son revisadas, previo a cancelar el examen.
Además, hay representantes de la auditoría quienes observan que todo se realice en apego a la normatividad universitaria y al instrumento jurídico, que es la convocatoria. Asimismo, apuntó, el proceso está notariado y tiene certificación ISO 9000.
Con ella coincidió la directora de Gestión Estratégica y Primer Ingreso, Gloria Ibett González Parada, quien aseveró que la IA “no cancela nada, son seres humanos quienes toman decisiones” luego de revisar las situaciones irregulares que se detectan.
El año pasado, agregó, la Universidad citó a quienes se les canceló el examen para revisar su caso. Sin embargo, no todos se presentaron.
Ramírez Wence subrayó que la Universidad Nacional tiene el compromiso de realizar el proceso con transparencia y garantizar que se lleve a cabo en condiciones de igualdad.
Más beneficios
Se estima, añadió, que con la instrumentación del examen en línea de bachillerato dejan de movilizarse aproximadamente 400 mil personas; y para el concurso de ingreso a la licenciatura, cerca de un millón 200 mil; así como tres mil 700 personas trabajadoras de la UNAM y 120 vehículos de esta casa de estudios.
Tampoco se generarán 198 toneladas de basura y se dejarán de usar 16 millones de hojas de papel, que equivalen a 80 toneladas y mil 920 árboles; y se ahorrarán cerca de 320 millones de litros de agua por la presencia de quienes acuden a las sedes de aplicación.
El registro para el concurso de ingreso a licenciatura inició el pasado 23 de enero y permanecerá abierto hasta las 16:00 horas del próximo 3 de febrero.
Se estima que 1 % de la población mundial padece este trastorno y aparece con mayor frecuencia en personas adultas mayores, quienes atraviesan situaciones de abandono, pérdidas significativas o soledad
Entre los trastornos de la psiquiatría y la psicología clínica, identificados en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) se encuentra el síndrome del arca de Noé, el cual se caracteriza por la condición de la acumulación de animales de compañía, a los cuales la persona no logra proporcionarles los cuidados adecuados y niega o no reconoce la falta de asistencia.
Si este desorden no es atendido puede ser causante de sufrimiento, enfermedad o muerte de los animales; así como el deterioro de la salud de la persona afectada por este trastorno.
Por supuesto, el nombre del síndrome hace referencia al personaje bíblico Noé, quien construyó un arca en la que viajaron animales de todas las especies durante el llamado diluvio universal.
En entrevista por separado, los especialistas de la UNAM, Hugo Sánchez Castillo, profesor de tiempo completo de la Facultad de Psicología (FP), y Claudia Edwards Patiño, etóloga y profesora de asignatura en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVyZ), comentaron respecto de esta patología poco conocida por la sociedad.
“Este síndrome se define como una compulsión en cuanto a la acumulación, en este caso, de seres vivos”, explicó Sánchez Castillo.
El jefe del Laboratorio de Neuropsicofarmacología y Estimación Temporal de la FP dijo que si bien algunas personas confunden esta patología con el síndrome de Diógenes, existen diferencias claras.
“En el síndrome de Diógenes hay abandono y desapego material que derivan en acumulación de basura o descuido del entorno. En cambio, en el síndrome del arca de Noé lo que se acumula son animales, lo cual genera un contexto muy distinto”, aclaró. De acuerdo con Sánchez Castillo, este trastorno aparece con mayor frecuencia en personas adultas mayores, quienes atraviesan situaciones de abandono, pérdidas significativas o soledad.
“Muchos casos están relacionados con lo que se llama el síndrome del nido vacío: los hijos se van, fallece la pareja y la persona queda sola en un espacio grande. Entonces, los animales aparecen como una fuente de afecto y compañía, pero la acumulación se vuelve patológica”, subrayó.
El universitario reconoció que no hay estadísticas al respecto, pero algunos estudiosos calculan que el síndrome es padecido por el 1 % de la población mundial; indicó que la tendencia cultural a normalizar la adopción múltiple de mascotas puede favorecer la aparición de este fenómeno.
“Hoy es común que alguien tenga tres o cuatro gatos y la sociedad lo vea como alguien defensor de los animales. El problema surge cuando en un departamento reducido conviven varios animales: ahí hablamos de hacinamiento y de un riesgo sanitario serio”, alertó.
Respecto al tratamiento, Sánchez Castillo enfatizó que la intervención debe ser integral. “Se requiere terapia psicológica, y en casos más graves, apoyo farmacológico con antidepresivos o ansiolíticos. La familia desempeña un papel fundamental, pues muchas veces el rechazo social incrementa la patología. El proceso de desprenderse de los animales no puede ser de un día para otro, debe hacerse de forma paulatina y acompañada”.
Hugo Sánchez reconoció que, aunque está reconocido en el DSM-5, en realidad muy pocas instituciones en el país tienen personal capacitado para atender el síndrome del arca de Noé.
El especialista en farmacología conductual hizo hincapié en no confundir esta actitud de las personas como un gesto de amor desbordado hacia los animales, sino que se reconozca como una patología que requiere atención clínica y social.
Por su parte, Claudia Edwards abordó el tema desde el punto de vista de la etología (estudio del comportamiento de las especies animales), y apuntó que este síndrome es una problemática creciente que combina maltrato animal, afectaciones a la salud pública y vacíos legales; además, advirtió sobre el impacto profundo en el bienestar de los animales y en la vida de las personas que lo padecen.
“En general, los animales sufren muchísimo en estas condiciones. Cuando hay acumulación excesiva, las personas son incapaces de dar los cuidados básicos y el bienestar se ve comprometido en todas las áreas”, explicó la especialista.
Para evaluar ese bienestar, Edwards Patiño se apoyó en los llamados cinco dominios: nutrición, ambiente, salud, conducta y estado mental.
En la nutrición, abundó, los animales suelen encontrarse en “condiciones severas de inanición. Están desnutridos, deshidratados, débiles y enfermos. Mentalmente, la falta de alimento y agua genera desesperación, frustración y, en muchos casos, depresión”.
Respecto al ambiente, la acumulación implica hacinamiento, falta de higiene y exposición constante a heces y orina. “Cuando hacemos rescates tenemos que usar mascarillas, porque los niveles de amoníaco son tan altos que dañan las mucosas de ojos y nariz. Los propios animales padecen irritaciones y enfermedades derivadas de estas condiciones insalubres”, apuntó.
En la dimensión de la salud, los riesgos aumentan debido a la ausencia de cuarentenas y la reproducción descontrolada. “Los animales están pariendo todo el tiempo, transmitiéndose enfermedades entre ellos. Viven con inmunidad baja por la mala alimentación y el estrés severo”. Además, subrayó, la conducta también se altera. “Los animales pueden pelear por los escasos recursos, presentar miedo, ansiedad o incluso agresión defensiva. Muchos nunca han tenido contacto humano, lo que complica su rehabilitación”.
Uno de los factores que agravan este fenómeno es la falta de esterilización y control poblacional. “Definitivamente esterilizar es un acto de amor, tanto para quienes tienen pocos animales como para los de la calle, porque vivir en hacinamiento es terrible y vivir en calle también lo es”, afirmó la etóloga.
El rescate de animales en estas condiciones implica grandes retos. “Muchas veces los albergues no tienen espacio para recibir más de cien animales de un caso, y terminan fragmentando los grupos sociales que los perros o gatos habían formado, lo que también les provoca sufrimiento”.
La experta remarcó que enfrentar el síndrome del arca de Noé requiere una estrategia multidisciplinaria. “No se trata sólo de castigar. Muchas de estas personas necesitan tratamiento psicológico. Por eso hemos propuesto que en la Ley General de Bienestar Animal se considere la atención especializada para quienes caen en acumulación”.
Para finalizar, recordó los avances legislativos recientes: “Todos los estados ya tienen leyes de protección animal y penalizan el maltrato en sus códigos”.
Ante esto, los especialistas de la UNAM insisten en visibilizar este trastorno y advertir que representa un problema complejo que rebasa la idea del amor por los animales: combina factores psicológicos, sociales y de salud pública que requieren atención especializada y multidisciplinaria. Reconocer esta patología es el primer paso para brindar apoyo a quienes la padecen, proteger a los animales involucrados y evitar riesgos sanitarios para la sociedad.
Lo que ocurre con una universidad autónoma repercute en el conjunto del sistema de educación superior, aseveró
Su homólogo de la UASLP, Alejandro Javier Zermeño Guerra, se pronunció por fortalecer la autonomía, a fin de que las universidades puedan crecer y formar personas de bien para la sociedad
Rectores de cinco universidades públicas, autoridades de la ANUIES y de la Auditoría Superior de la Federación participaron en el Diálogo Universitario “Autonomía universitaria y fiscalización: límites, equilibrios y corresponsabilidades”
La autonomía universitaria no se hereda, se ejerce y se defiende cotidianamente, y es necesaria para que el conocimiento se desarrolle sin subordinación a intereses partidistas, coyunturales o de grupo, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
“Sin autonomía, la libertad de cátedra se debilita, la investigación se vuelve vulnerable a presiones externas y la formación de nuevas generaciones corre el riesgo de responder más a agendas transitorias que a criterios académicos, con lo cual se comprometen el presente y el futuro, ya que se pierde la capacidad de formar profesionistas a la altura de las necesidades sociales”, aseguró en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
Al ofrecer la conferencia “Autonomía Universitaria como Garantía Constitucional: Libertad Académica, Gobierno Propio y Responsabilidad Pública”, señaló que este principio de las universidades no implica renunciar a la obligación de dar cuenta a la sociedad sobre la manera en que ejercemos la inmensa responsabilidad que nos ha confiado.
Acompañado por su homólogo de la UASLP, Alejandro Javier Zermeño Guerra, Lomelí Vanegas subrayó que la autonomía se manifiesta también en las formas de gobierno universitario. El funcionamiento de órganos colegiados, el sistema de pesos y contrapesos, la participación de estudiantes, académicos y personal administrativo, los procesos de designación de autoridades y las deliberaciones sobre planes de estudio e investigación son sus expresiones vivas.
“Cuando estas prácticas se conducen con apertura, deliberación informada y apego a las normas institucionales, la autonomía se fortalece; cuando se distorsionan, se vacía de contenido”, subrayó.
Fortalecer la autonomía robustece a todas las universidades
Previamente, Alejandro Javier Zermeño dio la bienvenida al encuentro con motivo del 103 aniversario de la autonomía de la UASLP -una de las primeras en obtener este principio en México y en América Latina- y se pronunció por fortalecerla, a fin de que las universidades puedan crecer y cumplir con su función sustantiva de formar personas de bien para la sociedad y para el mundo, en general.
Para poder crecer, agregó, necesitan del apoyo y la confianza de la sociedad y para ello es importante que haya entes capacitados para fiscalizarlas. Celebró la autonomía universitaria y a las personas visionarias que han luchado por ella, que implica la libertad de cátedra y, sobre todo, la formación de miles de egresados con libre pensamiento.
De igual forma, en el Centro Cultural Universitario Bicentenario, el rector de la UNAM remarcó que la defensa de la autonomía universitaria no es un asunto local ni exclusivo de una institución. Lo que ocurre con una universidad autónoma repercute en el conjunto del sistema de educación superior. En ese sentido, recalcó, fortalecer la autonomía de una institución robustece a todas; debilitarla envía una señal de riesgo compartido.
“Por ello, la solidaridad entre universidades públicas autónomas no es solo un gesto simbólico, sino una necesidad estratégica para preservar el carácter público, plural, crítico y democrático de nuestras instituciones”, dijo ante homólogos de cinco universidades públicas; el secretario General Ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, Luis Armando González Placencia; y autoridades de la Auditoría Superior de la Federación, quienes participaron en el Diálogo Universitario “Autonomía universitaria y fiscalización superior: límites, equilibrios y corresponsabilidades”.
Lomelí Vanegas destacó que la Universidad Nacional reconoce en la UASLP una aliada histórica en esta tarea y con la que comparte principios fundamentales: la defensa de la libertad de cátedra, el impulso de la investigación científica y humanística, el apoyo a la difusión y divulgación de la cultura y la formación de profesionales competentes y socialmente responsables. “En un sentido más amplio, el compromiso con la educación, la ciencia, la cultura y la vida democrática del país”.
A ambas casas de estudios las une una convicción: que la autonomía las obliga a servirle mejor a la sociedad, con mayor rigor, transparencia y con una responsabilidad pública acorde con la confianza que la nación deposita en ellas para escuchar sus demandas y poner sus capacidades técnicas y académicas al servicio del bien común. “Así ha sido a lo largo de más de cien años en el caso de la UASLP, así debe seguir siendo en beneficio de nuestro país”. En el Diálogo Universitario también intervinieron el titular de la Unidad Técnica de la ASF, Eber Omar Betanzos Torres; así como los rectores de las universidades autónomas de Nuevo León, Santos Guzmán López; de Coahuila, Jesús Octavio Pimentel Martínez; de Quintana Roo, Consuelo Natalia Fiorentini Cañedo; la rectora General de la Universidad de Guanajuato, Claudia Susana Gómez López; autoridades de la Universidad de Sinaloa; y de otras instituciones de educación superior.
Entre los desafíos que enfrenta ese sector de la población se encuentra la incertidumbre por el futuro; de acuerdo con la OPS, una de cada siete personas de entre 10 y 19 años padece algún trastorno psicológico, afecciones que muchas veces no reciben el reconocimiento y tratamiento que requieren
La Universidad Nacional ha realizado un importante trabajo de apoyo a los jóvenes que estudian en sus instalaciones, por lo que el Seminario de Investigación en Juventud (SIJ) sigue avanzando para responder a los nuevos desafíos que enfrenta este sector de la sociedad, desde las actuales relaciones a través de la incorporación de las más recientes tecnologías, los retos que viven los migrantes, hasta las masculinidades modernas, reflexionó su titular, Mariana Gutiérrez Lara.
El seminario, señaló la investigadora de la Facultad de Psicología de la UNAM, tiene que ver con desarrollar mecanismos no sólo para el entendimiento de cómo las juventudes están viviendo esas transiciones tan abruptas, sino también qué mecanismos de acción podemos aportar como parte de la Universidad a la sociedad –en donde podamos desarrollar formas más convenientes de relacionarnos, aprovechando todos los espacios públicos, privados y digitales– en beneficio de los jóvenes.
La experta en promoción de la salud y prevención del comportamiento adictivo explicó que entre los retos que los jóvenes actuales enfrentan se encuentra la incertidumbre del futuro, pues de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) una de cada siete personas de entre 10 y 19 años (el 14.3 %) padece algún trastorno mental, afecciones que muchas veces no reciben el reconocimiento y tratamiento que requieren.
Además, la Organización Mundial de la Salud ha alertado que los adolescentes con un trastorno mental son especialmente vulnerables a la posibilidad de sufrir exclusión social, discriminación, estigmatización (lo que puede afectar su predisposición a buscar ayuda), dificultades educativas, mala salud física y violaciones de los derechos humanos, o puede llevarlos a incurrir en conductas de riesgo.
Gutiérrez Lara agregó: “Tenemos que hablar de ello. No es que sea la única variable, pero sí es una importante. Esta sensación de que no tengo nada seguro está permeando las juventudes, las relaciones con ellas y su acceso en los espacios educativos. Por lo anterior, es relevante que el Seminario trabaje al respecto, hay que escucharlos”.
De ahí, detalló, que se tomó la decisión de actualizar y fortalecer el SIJ por medio de una agenda orientada a profundizar en líneas de investigación que aborden los desafíos actuales y emergentes de las juventudes; potenciar nuevas rutas de investigación con impacto social; ampliar los espacios de formación, y facilitar el diálogo entre Universidad y colectivos juveniles, organizaciones civiles y redes académicas tanto nacionales como internacionales.
Desde su creación, en 2008, las dinámicas de las juventudes han cambiado considerablemente. Primero, debido a la pandemia, además de la cada vez más rápida incorporación de nuevas tecnologías que afectan las dinámicas de relación, enfrentando hoy fracturas sociales y fragilidades subjetivas cuya comprensión profunda es un imperativo académico y ético.
Gutiérrez Lara precisó: “Hace 20 años la relación era mucho más presencial. El acercamiento era necesario para interaccionar. Ahora tenemos muchas otras formas de comunicación. Nos hemos acercado más gracias a la tecnología y hemos tenido que aprender otras maneras de relacionarnos, además de lo presencial. También hay cuestiones de violencia que tienen que ver con las condiciones psicosociales del país, pero igual en el ámbito mundial.
Consideró asimismo que parte del trabajo en esta nueva etapa del Seminario es desarrollar colectivamente herramientas psicosociales “que les permitan a ellos transitar por una juventud y una adultez que sea más serena, con más paz, con más seguridad, más centrada en su desarrollo personal; pero también encaminadas a nuevas formas de socialización, de dialogar, las cuales urgen globalmente.
Enfatizó que el Seminario ha trabajado en si ha sido fácil o no la adaptación de los jóvenes y en qué otros mecanismos se deben considerar, como identificar qué tanto el joven está pasando por periodos de estrés, ansiedad, depresión, y cómo se pueden subsanar esos problemas para un desarrollo óptimo, con las mejores condiciones para ellos, en todos los niveles.
Ahora, indicó Gutiérrez Lara, entre las nuevas líneas de trabajo destacan la salud integral, considerando el autocuidado físico, cognitivo, social y emocional; el manejo no violento de conflictos y comunicación asertiva; las nuevas masculinidades –desde lo personal a lo colectivo–; el uso ético y responsable de la inteligencia artificial y las redes sociales; y los retos que enfrentan los jóvenes migrantes, tanto los de retorno como los que se van.
La autora de Análisis de la violencia y la psicopatología infantil destacó que el Seminario tiene 18 años de trabajo que no se ha realizado sólo con profesores e investigadores de la Universidad, sino que han participado colectivos e instituciones, garantizando la conclusión rigurosa y el seguimiento de los proyectos en curso. “Puede ayudar ante los nuevos desafíos, y como ejemplo está incidir en políticas públicas e institucionales, ya que en este momento se gesta una Ley General de Juventudes en el Congreso de la Unión, tema en el que la Universidad y los grupos con los cuales trabaja el Seminario pueden aportar importantes ideas”, concluyó.
Se ha asociado a una disminución en mortalidad por enfermedades cardiovasculares, mejor perfil lipídico y respuestas simpáticas disminuidas al estrés, señala un estudio de la Asociación Americana del Corazón
Pueden ser un coadyuvante terapéutico, pues los animales de compañía reducen la sensación de soledad, apunta Francisco Javier Carbajal, académico de la FES Cuautitlán de la UNAM
En siete de cada 10 hogares mexicanos hay al menos un animal de compañía, según la primera Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2021, y se estima que, en el 40 por ciento de los casos, se trata de un perro. Más allá de lo estadístico, estos datos pueden ser de relevancia sanitaria, ya que diversos estudios muestran que convivir con estos seres puede mejorar la salud física, emocional y cognitiva, particularmente en personas adultas mayores.
De acuerdo con Francisco Javier Carbajal Merchant, médico veterinario zootecnista de la FES Cuautitlán de la UNAM, los canes destacan por su fuerte capacidad de apego. “Tienen un estrato social muy parecido al del humano; expresan sentimientos, comprenden jerarquías y generan vínculos profundos”, señaló, para luego agregar que cuidar de uno implica rutinas: paseos, juegos, higiene y, en muchos casos, entrenamiento, lo que incrementa la actividad física de las y los tutores.
Según un artículo de la Asociación Americana del Corazón de 2019 (basado en una revisión sistemática y el metaanálisis de trabajos de entre 1950 y 2019, que comprenden a 3 millones 837 mil cinco personas), hacerse responsable de las necesidades de un cánido repercute en una disminución en la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, un mejor perfil lipídico y respuestas simpáticas disminuidas al estrés.
El documento señala que tener un perro repercutió en una reducción del 24 por ciento del riesgo de mortalidad por cualquier causa en comparación con no tenerlo, mientras que, al restringir los análisis a estudios que evaluaban los decesos por enfermedades del corazón, hubo una reducción del 31 por ciento del riesgo de mortalidad cardiovascular.
Bienestar emocional: menos estrés y más compañía
A decir de Carbajal Merchant, convivir con un perro ayuda a regular hormonas como la dopamina, serotonina y oxitocina, relacionadas con el afecto, el bienestar y la reducción de la ansiedad, además de disminuir el cortisol (también llamado “la hormona del estrés”).
Asimismo, sacarlo a pasear o entrenarlo fomenta la movilidad, mejora la condición física y evita el sedentarismo. Por ello, añadió el académico de la FES Cuautitlán, para quienes pertenecen a la tercera edad esto puede ser un coadyuvante terapéutico. “El animal se acerca, mueve la cola, pide caricias y ese intercambio regula emociones de forma positiva”.
Los perros también estimulan la memoria y procesos cognitivos, pues alimentarlos y bañarlos obliga a establecer horarios y recordar actividades. “Para las personas de la tercera edad se vuelven parte de la familia porque duermen, comen y ven series de televisión con ellos; están ahí las 24 horas del día, los siete días de la semana, a su lado”, explicó.
“No vivo sola, vivo con mis perros”
María de la Luz Aminta tiene 60 años, es profesora jubilada y viuda. Tras la pérdida de su esposo, encontró en sus canes un motor para mantenerse activa. “Al retirarme me dediqué por completo a la atención de mi marido y su enfermedad, y cuando murió me pregunté, ¿y ahora qué sigue? Al voltear a mi alrededor, vi que tenía a dos preciosidades”.
Se refiere a Ipsuli y Boss, dos perritos que la hacen sentir acompañada y la motivan a levantarse de la cama a diario. “No puedo decir que vivo sola. Vivo con mis perros”, aseguró.
“A mi edad puedo correr gracias a ellos”, relató. Y es que, desde hace seis años, cada sábado asiste al curso de Etología Aplicada al Adiestramiento Canino en la FES Cuautitlán, donde practica agility, un deporte canino que exige memoria, coordinación y condición física.
“Se trata de sortear pistas con 20 obstáculos y yo me desplazo junto a mis perros; ellos me mantienen activa física y mentalmente”. Sus dos peludos, cuenta, la levantan y la obligan a moverse. “Aunque me duela la rodilla, tengo que seguir adelante porque mi perrita debe entrenar.”
Incluso relata cómo, al hacer agility en el frío o de noche, superó enfermedades respiratorias y fortaleció su sistema inmune. Además, competir con personas más jóvenes le mostró que su edad no la limita.
A decir de Francisco Carbajal, cada vez más adultos mayores adoptan perros o los “heredan” de un familiar, lo cual se explica porque cada vez se arraiga más la cultura de bienestar animal, pero también porque la gente de esa edad necesita compañía. “Muchos hijos se van y los abuelos piden quedarse con el can porque ya, desde antes, lo atendían todo el día. El vínculo se vuelve muy fuerte”. Adicionalmente, los integrantes de ese sector etario suelen mostrar mayor responsabilidad en los cuidados del animal: alimentación, higiene, rutinas y seguimiento veterinario, acotó.
El especialista subraya que antes de adoptar es fundamental consultar a un veterinario para elegir una raza adecuada al ritmo de vida y nivel de actividad de cada tutor o tutora. No todas tienen la misma energía; algunas pueden ser demandantes para una persona de edad avanzada, y enfatizó que los mestizos se adaptan bien y son una excelente opción.
Para Aminta, como le gusta que la llamen, Ipsuli y Boss son su vida y los beneficios que recibe de ellos son muchos, pero la clave está en mantenerse en movimiento. “No se encierren, saquen a su perro a pasear, entrenen. Esto es para todos, no sólo para los y las jóvenes”.
Asimismo, resaltó que cuidar de estos seres es un asunto de convicción. “Si no te enseñaron a quererlos y respetarlos desde pequeño, lo mejor es no tener uno, porque luego se dan casos de abandono y eso es peor”. Tanto especialistas como alumnos del curso de la FES Cuautitlán coinciden en que un animal de compañía llena de afecto un hogar; mejora la salud, disciplina, memoria y ánimo, y ayuda a tener un propósito, todos ellos elementos cruciales para envejecer de forma saludable.
Presidió las ceremonias por el 50 aniversario de esas facultades
La celebración es de cinco décadas de educación pública, compromiso social y vidas transformadas: Araceli Romo Cabrera
Vicente Jesús Hernández Abad manifestó que Zaragoza ha dado mucho a la nación, pero debe dar más
Cincuenta años después, la visión estratégica que dio origen a las Facultades de Estudios Superiores (FES) Zaragoza y Aragón se mantiene plenamente vigente, marcando un hito en la expansión de la educación pública, autónoma y de calidad en el país.
Así lo aseguró el rector Leonardo Lomelí Vanegas, al presidir la ceremonia conmemorativa por cinco décadas de la creación de estas entidades académicas.
Ambas instituciones, creadas en 1976, celebran su aniversario con la convicción de que su misión académica, basada en la responsabilidad social y la formación integral, sigue transformando la vida de miles de jóvenes pues la educación es el instrumento más poderoso para mejorar y dignificar la vida de millones de seres humanos.
Lomelí Vanegas destacó ante estudiantes, exalumnos, personal académico y trabajadores que estas FES “son expresión de la apuesta histórica de la UNAM por una educación superior como derecho y por escuelas y facultades democráticas e incluyentes que estén presentes donde más se necesitan”.
En total de las dos han egresado, en 50 años, 138 mil mexicanas y mexicanos profesionistas y hoy atienden a cerca de 35 mil estudiantes. “Es vital que las FES se renueven y continúen siendo un bastión donde se cultive la enseñanza plural, donde se aprende a cuestionar los dogmas, a imaginar futuros distintos y a comprometerse con su materialización”, afirmó el rector.
En la FES Aragón, Lomelí Vanegas puntualizó que en el mundo contemporáneo, marcado por la complejidad, la interdependencia de los saberes, los cambios tecnológicos acelerados y desafíos sociales cada vez más profundos, el espíritu creativo e innovador que caracteriza a las facultades de Estudios Superiores resulta no solo pertinente, sino verdaderamente indispensable.
Acompañado por la presidenta en turno de la Junta de Gobierno, María de la Luz Jimena de Teresa de Oteyza; el presidente de la Junta de Patronos, Mario Luis Fuentes Alcalá; la secretaria General de la UNAM, Patricia Dolores Dávila Aranda; y la directora de la FES Aragón, Araceli Romo Cabrera, Lomelí Vanegas dijo:
Aragón ha sido puerta de acceso a la educación superior pública y de calidad para más de 165 mil estudiantes, en medio siglo. Sus más de 81 mil egresadas y egresados aportan, desde distintas esferas, a la construcción de un México con menos desigualdades y mayor justicia, sostuvo en el teatro “José Vasconcelos.
Compromiso social y vidas transformadas
Al hacer uso de la palabra, Araceli Romo indicó que actualmente en FES Aragón se atiende a 21 mil 784 alumnas y alumnos, en 14 licenciaturas presenciales y tres en el sistema de universidad abierta; ofrece 11 programas de posgrado; cuenta con más de mil 800 docentes y 770 trabajadoras y trabajadores. En medio siglo, más de 165 mil estudiantes han sido atendidos, más de 81 mil han egresado y cerca de 47 mil 400 se han titulado. “Cada cifra representa una historia, una familia y una posibilidad real de futuro”.
La embajadora María Angélica Arce Mora, representante de la primera generación de la FES, comentó que al estudiar en una escuela en expansión todo era novedad: la biblioteca, los espacios deportivos, el centro de idiomas. Y a lo largo de los 40 años que se desempeñó como diplomática, se percató de la importancia de los conocimientos que adquirió aquí.
En la ceremonia, el rector Lomelí y autoridades entregaron reconocimientos a exdirectoras, exdirectores y miembros fundadores de la FES Aragón, y develaron una placa conmemorativa.
Apuesta histórica
En la FES Zaragoza, Lomelí Vanegas precisó que esta entidad es una expresión de la apuesta histórica de la Universidad Nacional: que la educación superior sea un derecho universal; que las instituciones públicas puedan ser democráticas e incluyentes, y que estén presentes donde más se necesitan.
Que este aniversario, añadió, sea una invitación a reflexionar sobre el legado recibido y las obligaciones que este implica hacia la institución y hacia el país que la sostiene. Ese espíritu debe guiarnos en los próximos 50 años.
Ante los secretarios generales de la AAPAUNAM, Bertha Rodríguez Sámano; y del STUNAM, Carlos Hugo Morales; de la rectora de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y egresada de la primera generación de la FES Zaragoza, Ana Xóchitl Herrera; y el presidente municipal de Ciudad Nezahualcóyotl, Adolfo Cerqueda Rebollo, apuntó: ese proyecto ha crecido y ha madurado, pero conserva intacta su esencia de una entrega total a la formación de profesionales de excelencia, capaces de afrontar las adversidades de sus comunidades, así como la convicción de que el conocimiento es una herramienta al servicio de la justicia y del bienestar social.
En el auditorio del Campus I de la FESZ el rector enfatizó que esta institución ha demostrado que la UNAM es capaz de formular modelos educativos innovadores que se convierten en referentes nacionales y regionales, y que es posible conjugar pertinencia académica con responsabilidad social.
Es vital que Zaragoza continúe siendo un bastión donde se cultive la enseñanza plural, donde se aprende a cuestionar los dogmas, a imaginar futuros distintos y a comprometerse con su materialización, detalló Lomelí Vanegas.
Al hacer uso de la palabra, Vicente Jesús Hernández Abad, director de la FES Zaragoza, refirió: Estamos llamados a continuar con la evolución positiva de las vidas de millones de mexicanas y mexicanos, como lo hemos hecho de manera incansable en estos 50 años. Zaragoza ha dado mucho a la nación, pero debe dar y dará más, ya que ha recibido todo de ella. También participaron Yolanda Lucina Gómez Gutiérrez, alumna fundadora de la primera generación de la FES; y la alumna del cuarto año de la Licenciatura en Desarrollo Comunitario para el Envejecimiento, Sally Yize Loji Herrera. En el acto se proyectó un video institucional de la FESZ y otro de la obra artística “El abrazo del maíz”, de la cual se hizo el corte de listón; además se develó la placa conmemorativa por el aniversario.
Según los datos publicados por la Agencia Espacial Europea, alrededor del 50 % de los satélites lanzados al espacio desde 1957 ya no están en operación
“Cuando un satélite queda inactivo, lo ideal es sacarlo de órbita para que reingrese a la atmósfera y se desintegre o enviarlo a una órbita cementerio para que no represente un riesgo de colisión con otros objetos funcionales”, explicó José Alberto Flandes Mendoza, investigador y jefe del departamento de Ciencias Espaciales del Instituto de Geofísica de la UNAM.
“Las órbitas cementerio son las más lejanas, al menos 235 km por encima de las órbitas geoestacionarias o arriba de los 36 mil 300 km, donde los satélites fuera de servicio quedan ‘almacenados’ para evitar accidentes”, precisó el especialista en Física planetaria.
En este sentido, recordó que estas órbitas fueron propuestas por el astrónomo checo Luboš Perek en el artículo “Remarks on the problem of collisions in the geostationary orbit” presentado en el 28 Congreso de la Federación Internacional de Astronáutica (Praga 1977) como una medida para limpiar la región de órbitas geoestacionarias y mitigar los efectos de la basura espacial en los satélites activos de esa región.
“Organismos como la IADC (coordinada por la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Ultraterrestre, UNOOSA, por sus siglas en inglés), un comité internacional donde participan agencias espaciales como las de Estados Unidos (NASA), Europea (ESA), Rusa (Roscosmos), China (CNSA) y Japonesa (JAXA), entre otras, dedicado a la coordinación de los deshechos o basura espacial, promueve o al menos recomienda el uso de órbitas cementerio”.
De hecho, destacó que la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos (FCC) impone como requisito a los operadores de satélites comerciales en órbita geoestacionaria, el uso de órbitas cementerio para sus satélites inactivos y, al menos, agencias como la National Oceanic and Atmospheric Administration ha trasladado alrededor de seis de sus satélites GOES, una red de satélites meteorológicos y ambientales geoestacionarios, a órbitas cementerio.
Inclusive estas órbitas fueron abordadas por la ONU desde la década de los noventa en búsqueda de regular la basura espacial.
El especialista mencionó que tras décadas de actividad espacial el volumen de desechos es considerable. “De acuerdo con las Estadísticas del entorno espacial publicadas por la Agencia Espacial Europea, alrededor del 50 % de los satélites (aproximadamente 11 mil 885) que se han puesto en órbita desde 1957 ya no están en operación y en la actualidad se consideran basura espacial”, indicó.
“Mientras un cohete o alguna de sus etapas no alcance una velocidad orbital regresará a la Tierra y, en algunos casos, podrá recuperarse. Si alcanza velocidad orbital se quedará en órbita. Todavía hay flotando muchos pedazos de las misiones Apolo, las que llevaron al hombre a la Luna”, admitió.
“SpaceX, la compañía espacial privada más exitosa, puede mandar decenas de satélites en un solo vuelo, y otras compañías como Blue Origin buscan seguir el mismo esquema”, agregó.
Alberto Flandes rememoró un caso curioso: “En 2002 un astrónomo amateur creyó haber descubierto un asteroide con una composición atípica, y en realidad era un segmento de un cohete Saturno de la misión Apolo 12 que llevaba orbitando entre la Tierra y la Luna desde 1969”.
El jefe del Departamento de Ciencias Espaciales describió que los fragmentos no son pequeños: “Por ejemplo, los satélites de SpaceX pueden tener el tamaño de una persona o el de un auto compacto, pero si contamos sus paneles solares pueden alcanzar decenas de metros. También hay etapas de cohetes que pueden alcanzar varias decenas de metros”.
Ha habido ocasiones en las que fragmentos de cápsulas o cohetes han caído a la Tierra después de un lanzamiento fallido. “El incidente más grave hasta ahora –no fatal– fue el pedazo de una cápsula Dragón de Space X que atravesó el techo de una casa en Florida en 2024. También hubo una lluvia de material incandescente en las islas Turcas y Caicos en 2025 después de la explosión de un lanzamiento de una nave Starship, también de SpaceX”, relató.
Respecto al impacto de los lanzamientos en el tráfico aéreo comercial, Alberto Flandes detalló que es creciente: “Tan frecuente como los lanzamientos. SpaceX, por ejemplo, tiene dos tipos de éstos: unos ligados a sus propias constelaciones de satélites o al envío de satélites o carga al espacio; y otros que corresponden a las pruebas de sus nuevos cohetes y naves”.
El investigador precisó que estas pruebas incluyen naves de gran tamaño como el Super Heavy, que será usado en el programa Artemis. Sin embargo, el interés último de la empresa va más allá: “En realidad, el objetivo –al menos de acuerdo a Elon Musk, dueño de SpaceX– es ‘colonizar’ Marte”.
Los riesgos alcanzan incluso al tráfico aéreo. “Cada vez que hay un lanzamiento, el espacio por donde pasará un cohete debe despejarse y aunque no haya ‘incidentes’, los aviones deben desviarse y evitar la zona por los deshechos que se producen en ese espacio aéreo. Si hay algún accidente, los aviones deben desviarse”, expuso el universitario.
Asimismo, reconoció que una regulación estricta “puede minimizar los efectos negativos”.
Aunque existen iniciativas en Estados Unidos y Europa para obligar al uso de órbitas cementerio, Alberto Flandes cree que éstas son sólo parte de la solución: “Hay propuestas, pero casi todo sigue en etapa de planeación. Se habla de destruir satélites con láseres o capturarlos con pinzas o redes”, apuntó.
Al abordar señalamientos hacia la Agencia Espacial China y SpaceX por incumplir dichos estándares, Alberto Flandes fue claro sobre el mayor reto que enfrentan las agencias y empresas del sector: “Principalmente, por seguridad, deben respetar las regulaciones, ese es el detalle, y SpaceX se ha caracterizado por brincarse las reglas”.
Sin embargo, SpaceX ha buscado indemnizar o llegar a algún arreglo con quienes hayan sufrido un daño relacionado con sus lanzamientos en los Estados Unidos y Canadá, por ejemplo, afectaciones a la vivienda o caída de pedazos de sus naves espaciales en terrenos particulares. Ellos se encargan de retirarlos y se dice que indemnizan a las personas”, expuso.
Cuando ocurren estos sucesos en los Estados Unidos, abundó, las autoridades intervienen: “La Federal Aviation Administration, que es la autoridad gubernamental encargada de regular y supervisar todo lo relacionado con la aviación civil, tiene que seguir una investigación, suspender los lanzamientos hasta que se aclare lo sucedido, determinar las causas y emitir recomendaciones que, en principio, debería seguir la compañía involucrada”.
Para finalizar, Flandes Mendoza subrayó que la actividad espacial sigue siendo crucial: “Genera avances importantes para la ciencia y la tecnología. La implementación tecnológica y la exploración espaciales deben continuar. En la Tierra, se requiere seguir las regulaciones y tener más cuidado en los lanzamientos para minimizar o evitar daños”. La advertencia es clara: en el espacio, los cementerios espaciales no son un recurso menor, sino una necesidad para mitigar los efectos de la basura y evitar poner en riesgo tanto a la infraestructura espacial como a las futuras estaciones espaciales habitadas.
ESTADÍSTICAS
El último Informe sobre el Entorno de Desechos Espaciales (ESA), publicado el 31 de marzo de 2025 (https://sdup.esoc.esa.int/discosweb/statistics/), reportó que el número de lanzamientos de cohetes desde el inicio de la era espacial en 1957 al 2025 fue de 7 mil 70, mientras que los satélites que dichos lanzamientos han colocado en órbita terrestre son 23 mil 770. En el espacio continúan 15 mil 860 y funcionando 12 mil 900.
La masa total de los objetos espaciales en órbita terrestre es estimada a las 15 mil 100 toneladas. El número de objetos considerados en órbita, según modelos estadísticos (MASTER-8, población de referencia 08/2024) es de 54 mil objetos espaciales de más de 10 cm (incluidas aproximadamente 9 mil 300 cargas útiles activas), y de los cuales alrededor del 83 % son desechos; a esos hay que sumar 1.2 millones de objetos de desechos espaciales de más de 1 cm a 10 cm, y 140 millones de objetos de desechos espaciales de más de 1 mm a 1 cm.
Satélites en retiro Hasta principios de 2024 había poco más de 500 satélites en órbitas cementerio geoestacionarias, donde se desplazan satélites desactivados al final de su vida útil para liberar espacio en las órbitas GEO. En 2023, se declaró a 29 satélites geoestacionarios fuera de servicio, pero de éstos sólo 25 fueron reposicionados con éxito en órbitas cementerio. En 2024 y 2025, el número de satélites que fueron movidos a órbitas cementerio fue mucho menor, pero no se ha especificado el número.
En órbitas bajas (LEO) hay muchos satélites inactivos que no están todavía en cementerios orbitales y simplemente permanecen como desechos o se espera que eventualmente reingresen a la atmósfera.
El frío y una mayor circulación de microbios en el ambiente predisponen a enfermedades
Tomar agua en abundancia, descansar, mantener medidas de higiene y proteger a los más vulnerables es indispensable para prevenir y romper con los contagios
¿Te has preguntado por qué en temporada invernal tú o las personas a tu alrededor contraen enfermedades respiratorias con mayor facilidad? Esto tiene que ver con condiciones que se dan en estas fechas y que influyen en que nuestro organismo sea vulnerable a virus y bacterias.
“Según reportes de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, cada año, en otoño e invierno, se incrementan los casos de padecimientos respiratorios, y en enero se registra el mayor aumento”, explica Mauricio Rodríguez, profesor de la Facultad de Medicina y vocero del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes (PUIREE) de la UNAM.
En 2024 el total de infecciones respiratorias agudas, faringitis por estreptococo, neumonías y bronconeumonías fue de 17 millones 378 mil 622: siete millones 194 mil 478 en los meses de primavera-verano (abril-septiembre) y 10 millones 184 mil 144 en otoño-invierno (octubre-marzo). Es decir, en temporada de frío hay un aumento de 41.55 por ciento en comparación con la de calor.
¿Por qué en invierno?
En invierno ocurren cambios climatológicos que predisponen a las enfermedades. El aire seco típico de esas fechas genera mayor circulación de microbios en el ambiente y, si a eso se suma la poca ventilación en espacios cerrados debido a las bajas temperaturas y que hay más gente reunida en lugares pequeños debido a las festividades decembrinas, los contagios aumentan, menciona el académico.
Además, el aire helado modifica el organismo. “Si traes un microbio y lo sometes a situaciones extremas, sobre todo de frío y estrés, se pueden dar las condiciones adecuadas para causarte una infección”.
En el tracto respiratorio hay una capa de moco que ayuda a atrapar polvo, polen y microorganismos (bacterias, virus y hongos), y protege la parte interna del área (nariz, boca, laringe, faringe, tráquea, bronquiolos, bronquios y pulmones). Las células de la zona tienen estructuras llamadas cilios que son como escobillas que barren la mucosidad, y lo ahí atrapado llega al estómago y es destruido por los ácidos gástricos. “Sin embargo, en esta época, al haber menos humedad ambiental, el moco se vuelve más delgado e incluso se seca casi por completo en algunas partes, lo cual evita la captura de patógenos y favorece la aparición de infecciones. De igual manera, cuando el aire es gélido, los cilios se mueven menos, la mucosidad no avanza igual y los microbios no se eliminan de la misma manera. Estos dos elementos son suficientes para que haya más padecimientos respiratorios”, plantea.
Al mismo tiempo, el clima invernal provoca que la temperatura del cuerpo descienda y, cuando el organismo intenta regularla, pueden darse cambios en la respuesta inmune que, junto a otros factores, nos vulneran. “Para estabilizar este proceso térmico necesitamos agua. Si no bebes la suficiente tu cuerpo sacará energía de algún otro lado y te deshidratarás. Si eso acontece producirás menos secreción en la nariz y garganta, y ocurrirá lo antes mencionado. Una cosa lleva a la otra”.
El académico indica: “Al haber más casos de enfermedad, el riesgo de que se den más contagios aumenta de forma proporcional, y viceversa”.
Prevenir y atender
Para tener una respuesta inmune eficiente y prevenir contagios, Mauricio Rodríguez recomienda: respirar aire no tan frío; descansar de forma adecuada para que el cuerpo se recupere; beber agua simple en abundancia; ventilar espacios cerrados; seguir medidas de higiene como el lavado de manos; estornudar y toser cubriéndose con el antebrazo; usar cubrebocas si se está enfermo, y proteger a los más vulnerables. También sugiere saber detectar si se trata de una alergia, faringitis, laringitis o catarro (muy comunes en esta época del año) o si estamos ante afectaciones mayores. “Lo primero es la historia individual, hay quienes saben que en estos meses tienen alergia porque presentan ojos llorosos, congestión nasal y moco claro y continuo. Con el catarro hay estornudos, molestia en la garganta y pueden cambiar las características del moco. La faringitis se caracteriza porque te duele al tragar, hablar o toser. En una laringitis estás disfónico. Tales sintomatologías debe evaluarlas un médico para determinar la causa y manejo adecuado para cada persona”.
Si hay fiebre, dolor en articulaciones y cabeza, ataque al estado general, cansancio o tos persistente, debe prestarse atención pues podrían indicar otro tipo de infección como COVID-19 o influenza. En caso de neumonía (la enfermedad más grave del sistema respiratorio) hay síntomas puntuales relacionados a la baja oxigenación de la sangre por el daño en los pulmones: las puntas de los dedos y los labios se ponen azules, y hay somnolencia y dificultad para respirar.
El especialista del PUIREE añade que durante esta temporada también aumenta el uso indiscriminado de antibióticos, pues cuando las personas sienten algún malestar los toman de su botiquín o los compran sin prescripción médica. Por ello, ante signos que señalen posibles padecimientos, lo adecuado es asistir a consulta y no automedicarse. Mauricio Rodríguez finaliza subrayando que, a pesar de recibir las vacunas contra COVID-19, influenza o neumococo, se pueden contraer otros microbios presentes en el ambiente. “Hay que tomar precauciones generales y evitar situaciones en las que te puedas contagiar. Aunque estés vacunado o vacunada no te confíes y, cuando tengas síntomas, cuídate y frena la transmisión con medidas de higiene”.
La CDMX tendrá un sistema integral de vigilancia genómica para detectar y anticipar la resistencia antimicrobiana
El proyecto del IQ de la UNAM permitirá identificar qué antibióticos aún son efectivos, detectar brotes y orientar decisiones clínicas y de política pública casi en tiempo real
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la resistencia a los antimicrobianos es una de las 10 principales amenazas a la salud pública (Global Action Plan on Antimicrobial Resistance), fenómeno que se da cuando bacterias, virus, hongos o parásitos modifican sus mecanismos naturales y se vuelven inmunes a fármacos diseñados para eliminarlos.
Esto dificulta el tratamiento de infecciones; favorece su propagación; aumenta el riesgo de complicaciones graves o muerte, y hace que enfermedades antes controlables se vuelvan casi imposibles de contener. Para afrontar dicho escenario, la Ciudad de México se prepara para instrumentar un proyecto sin precedentes: el primer sistema de vigilancia genómica de resistencia antimicrobiana, desarrollado por la UNAM.
Este programa, coordinado por el Laboratorio de Microbiología del Instituto de Química (MicroIQ), permitirá identificar genes de tolerancia, caracterizar brotes, anticipar escenarios epidemiológicos y orientar el uso adecuado de antibióticos con información confiable. El objetivo es brindar datos precisos y recientes que ayuden en el diseño de políticas públicas.
“Si la CDMX fuera un paciente, sería imposible diagnosticar su resistencia antimicrobiana en este momento”, dice Corina Diana Ceapă, responsable del proyecto e investigadora del Instituto de Química (IQ) de la UNAM. En México, la ausencia de datos actualizados y la fragmentación del sistema de salud han dejado a la capital sin una radiografía del problema, aun cuando las bacterias resistentes ya están en todos los espacios urbanos.
“A pesar de que el país participa en iniciativas globales, no existe un sistema nacional activo que reporte datos recientes, ni en hospitales ni en instituciones de salud pública. La pandemia por COVID-19 agravó esa falta de monitoreo. El último estimado real de la resistencia en la capital tiene años de atraso”, subraya la universitaria.
Proyecto ViRamSe-CdMx
El sistema de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos basada en la Secuenciación (ViRamSe) para la intervención integrada de salud pública en CDMX operará mediante la recepción de muestras clínicas remitidas por hospitales y unidades sanitarias ya seleccionadas. Estos centros identificarán y enviarán (bajo estrictos protocolos éticos y de confidencialidad) las cepas más peligrosas: bacterias multirresistentes o panresistentes que han provocado infecciones graves o fallecimientos.
Por su parte, en el MicroIQ, el equipo obtendrá el ADN de las bacterias, verificará su calidad, lo enviará a secuenciación y realizará controles de calidad para asegurar resultados confiables, los cuales se procesarán con herramientas bioinformáticas a fin de identificar genes de resistencia conocidos y emergentes, y de reconstruir el genoma de los patógenos.
Al final, todo se integrará en una base de datos anónima y segura para mostrar, en un panel digital y casi en tiempo real, las tendencias, alertas, mapas y perfiles de resistencia específicos de la capital. La meta es que, entre la recepción de la muestra y su análisis final, transcurran menos de 30 días, una reducción drástica frente a los muchos meses que esto implicaba antes, pues tal rapidez era imposible por las vías tradicionales.
Trabajo conjunto UNAM-INP
La experiencia acumulada por el Instituto Nacional de Pediatría (INP) en el análisis de bacterias altamente resistentes (como Pseudomonas aeruginosa) es clave para el éxito del nuevo sistema ViRamSe-CdMx, pues desde hace más de 30 años, el INP estudia el impacto del patógeno referido en infantes que padecen la enfermedad genética hereditaria conocida como fibrosis quística.
De manera natural, dicho microorganismo resiste una gran variedad de antibióticos, por lo que la infección de este patógeno repercute notoriamente en la esperanza de vida de las infancias con fibrosis quística, así como en la de personas con un sistema inmune deficiente.
Particularmente, en la fibrosis quística, los pulmones de los niños y niñas son infectados desde antes de su primer año de vida, y debido a su condición genética predisponente a infecciones pulmonares constantes, son sometidos de forma constante a tratamientos prolongados que favorecen la aparición de variantes cada vez más difíciles de tratar.
A decir de la Sociedad Americana de Microbiología, el MicroIQ enfrenta una tarea muy difícil: la de diagnosticar la infección pulmonar por Pseudomonas aeruginosa, pues las muestras de secreciones respiratorias (lavado broncoalveolar, esputo o exudado nasofaríngeo) de las infancias con fibrosis quística tienen una consistencia altamente viscosa, lo que complica el procesamiento microbiológico rutinario.
Para ello, y siempre apegados a protocolos estrictos de bioseguridad, los especialistas siembran el patógeno en medios selectivos y diferenciales con el objetivo de aislar colonias bacterianas y distinguir sus morfologías coloniales para, después, someterlas a pruebas bioquímicas que permitan distinguir su especie, y en paralelo, realizar antibiogramas para revelar qué antibióticos aún son capaces de combatir la infección.
Y es que en una misma persona pueden coexistir variantes de una misma especie bacteriana con diferencias profundas en su perfil de resistencia. Por ello, el INP genera “antibiogramas enriquecidos” que permiten a los neumólogos elegir tratamientos más precisos y reducir el riesgo de nuevas exacerbaciones.
Aquí, el vínculo con la UNAM es crucial, pues cuando el laboratorio del INP detecta cepas resistentes, éstas se envían al MicroIQ (liderado por Corina Diana) para su secuenciación genómica. La colaboración permite pasar del análisis del “fenotipo” (lo que hace la bacteria) al del “genotipo” (los genes responsables de su resistencia, virulencia y evolución en cada paciente). Así, el proyecto puede mapear las variantes más peligrosas y entender cómo cambian, migran y se adaptan a la población mexicana.
Diagnóstico genómico en tiempo casi real
ViRAmSe-CdMx busca mapear los genes de resistencia presentes en bacterias que circulan en la capital vía tecnologías de secuenciación, análisis bioinformático y un panel digital que se actualiza constantemente.
“Esto ofrece un gran nivel de detalle y sentará precedentes para futuras intervenciones nacionales basadas en datos, pues permite saber qué antibióticos aún funcionan; detectar brotes y su origen; mostrar el comportamiento de la resistencia a los antimicrobianos en hospitales, comunidades y entornos naturales, y guiar a las autoridades en sus compras y en el diseño de políticas de salud”, refiere Corina Diana.
En un escenario en el que incluso los informes globales de la OMS tienen datos con hasta un lustro de retraso, ViRAmSe-CdMx dará información del año en curso, algo que para Ceapă es “casi revolucionario”. Con el financiamiento reciente, planean que el tiempo transcurrido entre recibir una muestra y subir los datos al panel, sea de menos de un mes.
Formación de nuevas generaciones comprometidas con la salud
El proyecto no sólo produce datos y genera colaboración interdisciplinaria replicable en otros estados, también forma a investigadoras como Katia Pamela Villavicencio, química recién graduada de la UNAM, quien decidió sumarse a ViRAmSe-CdMx porque quería que su tesis tuviera un impacto real en la salud, lo cual la llevó a involucrarse tanto en el trabajo de laboratorio como en el análisis genético de los microorganismos.
“Manejo patógenos resistentes y pruebo compuestos que podrían servir como nuevos antimicrobianos. También he aprendido a preparar muestras para secuenciación y a usar programas especializados para analizar el ADN de las bacterias, lo que permite comprender qué significa que un microorganismo sea resistente a los antibióticos y cómo estudiar sus genes para entender mejor su comportamiento”.
Algo distintivo de este proyecto —explica— es su rapidez, pues permite obtener información genética completa en un par de días, sin esperar a que las bacterias crezcan durante una semana, como ocurre con los métodos tradicionales. Para ella, trabajar con estas muestras implica mucha responsabilidad, pues se trata de patógenos peligrosos que deben manejarse con sumo cuidado, por lo que siempre sigue protocolos estrictos de seguridad y confidencialidad (los datos de los pacientes se mantienen anónimos y sólo personal autorizado tiene acceso a ellos).
“La resistencia antimicrobiana no está sólo en hospitales, sino en los ecosistemas naturales, los cuales funcionan como reservorios de bacterias resistentes”, revela Leticia Itzel Díaz, pasante y tesista de Químico Farmacéutico Biólogo, quien investiga los genes de Escherichia coli multirresistente encontrada en cenotes de la península de Yucatán.
Para llevar a cabo su estudio, la joven analiza muestras de agua donde ya se aislaron bacterias. En el laboratorio extrae su material genético y, mediante técnicas de secuenciación, reconstruye su genoma “pieza por pieza”, como si armara un rompecabezas. Eso le permite identificar los genes que aportan tolerancia a diversos antibióticos y entender cómo se mueven y cambian en el ambiente. Aunque no es común contagiarse en estos sitios, esto podría representar un riesgo si el problema crece.
“Es fundamental que la sociedad comprenda la gravedad de este fenómeno que ya afecta nuestra vida diaria. Para evitar que avance es clave usar antibióticos sólo si un médico los receta, terminar los tratamientos y no guardar los fármacos ni tirarlos a la basura”, destaca.
¿Por qué urge vigilar la CDMX?
La resistencia a los antimicrobianos se vuelve más peligrosa cuando se combina con automedicación; prescripción inadecuada de antibióticos; venta sin receta de fármacos; falta de datos para guiar tratamientos; aumento de infecciones graves pospandemia, e incremento de bacterias multirresistentes y panresistentes ya detectadas en los hospitales colaboradores.
“Es un fenómeno silencioso que afecta, en especial, a personas de pocos recursos que viven en entornos sin atención pública. Para los microorganismos que representan mayor peligro no hay soluciones para los siguientes 10 años. La cadena de desarrollo está vacía y sin vigilancia; México atraviesa esta crisis a ciegas”, advierte Corina Diana.
Para impedir esto, se busca que ViRAmSe-CdMx se vuelva una herramienta de apoyo para médicos y hospitales capaz de indicarles qué antibióticos funcionan localmente y cuáles bacterias son prevalentes por hospital o zona, así como de predecir tendencias, adecuar compras de medicamentos y reducir mortalidad por infecciones resistentes.
“Conocer los brotes reportados sirve para anticipar tratamientos efectivos”, destaca la universitaria, quien añade: “El momento para actuar es ahora; debemos trabajar juntos para prevenir problemas a futuro”. Por ello, la ciudadanía debe evitar la automedicación, seguir tratamientos completos, no guardar antibióticos para “la próxima vez”, regresarlos a centros de destrucción si sobran, lavarse las manos a conciencia y proteger el uso de medicamentos que aún funcionan, concluye.
Científicas de la UNAM desarrollan un biosensor portátil para detectar el VPH en 30 minutos, sin necesidad de laboratorio
Tatiana Fiordelisio encabeza este proyecto que busca prevenir el crecimiento anormal de células en el cuello del útero, algo 100 por ciento posible si se toman acciones a tiempo
El servicio de detección está disponible de lunes a viernes en la Facultad de Ciencias; las citas pueden agendarse en línea
“Fue rápido, cómodo y sin dolor. Me explicaron todo y me sentí tranquila”, relata Jimena Fernández de Córdoba, estudiante de posgrado que, a sus 26 años, aprovechó el servicio de detección del virus del papiloma humano (VPH) que ofrece la Facultad de Ciencias (FC).
La joven forma parte del grupo que participa en la validación clínica del nuevo biosensor portátil desarrollado por científicas de la UNAM, el cual busca revolucionar la detección temprana del VPH, causante del cáncer cervicouterino, el más común entre las mexicanas después del de mama, como señala la Secretaría de Salud (tan sólo en 2022, según cifras del INEGI, este padecimiento provocó cuatro mil 243 defunciones en el país).
De acuerdo con el HPV Information Centre (ICO/IARC, 2023), el 65 por ciento de las mujeres con cáncer cervicouterino presentan infección por los tipos 16 y 18 del VPH, los más agresivos y relacionados con el crecimiento anormal de células en el cuello del útero.
Tatiana Fiordelisio, responsable del Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia (LaNSBioDyT) de la FC, explica que dicho proyecto nació tras la experiencia de desarrollar un biosensor capaz de detectar el virus de la COVID-19, con el que realizaron más de 45 mil diagnósticos gratuitos o a bajo costo durante la pandemia.
Ahora, este biosensor puede detectar 10 genotipos de alto riesgo, incluidos los tipos 16 y 18 del VPH.
“Reflexionamos sobre dónde incidir y nos dimos cuenta de que miles de personas mueren al año por cáncer cervicouterino, una enfermedad totalmente prevenible. El problema no es técnico, sino social y económico: 27 millones de mujeres nunca se han hecho una prueba y muchas más la evitan por miedo, vergüenza o falta de acceso”, señala.
En muchas comunidades —dice— ellas no acuden al médico porque sus parejas lo prohíben o por la incomodidad y vergüenza que implica el procedimiento tradicional con el espéculo. “Nos encontramos con casos donde incluso hubo violencia hacia el personal médico. Es terrible pensar que una cuestión moral o de pudor pueda costarte la vida”.
Cómo funciona
El dispositivo emplea la hibridación, una técnica molecular similar al PCR, para identificar fragmentos del material genético del virus. La persona toma su muestra con un cepillo similar a un hisopo, la pone en un tubito con líquido y, en 30 minutos, el resultado se visibiliza mediante colores: uno para las cepas más cancerígenas y otro para las menos agresivas.
“El sistema es portátil, económico, fácil de usar, ideal para consultorios pequeños o clínicas rurales, y no requiere equipo costoso o personal médico. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere sustituir el papanicoláu por técnicas de detección molecular como el PCR, que identifica al virus antes de que cause daños celulares, pues la citología tradicional sólo localiza lesiones cuando la enfermedad está ya avanzada”, detalla la profesora Tatiana Fiordelisio.
En este momento, el biosensor se encuentra en validación clínica ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, o Cofepris. Mientras tanto, la FC ofrece un servicio con tecnología PCR certificada bajo norma ISO 9001, el mismo método avalado por la OMS como el más preciso para detectar el VPH.
“Este proyecto también busca democratizar el acceso al diagnóstico clínico. Si logramos que una mujer se tome la muestra en casa o en su comunidad y conozca su resultado el mismo día, reduciremos muertes y romperemos barreras sociales. No tenemos que esperar a los síntomas”.
Para la estudiante Jimena, participar fue un acto de confianza en la ciencia nacional: “Me da orgullo saber que esta tecnología es mexicana, hecha en la UNAM. Es importante apoyar estos desarrollos porque nos hacen más independientes y porque ayudan a salvar vidas”.
Prevención y empoderamiento
Además de mejorar la cobertura de diagnóstico, contar con un dispositivo de estas características implica empoderar a las mujeres, pues el cáncer cervicouterino es 100 por ciento prevenible. “Cuidar la salud está en nuestras manos. No podemos permitir que la vergüenza o prejuicios decidan por nosotras. Hay madres que mueren por esta causa y dejan a sus hijos huérfanos. Si detectas el virus a tiempo, puedes vacunarte, tratarte y no desarrollar cáncer”, indica Fiordelisio.
Por ahora, el servicio de detección del VPH con tecnología PCR está disponible de lunes a viernes en el LaNSBioDyT de la FC, pero se planea llevarlo en breve a otras entidades de la UNAM, así como colaborar con asociaciones de parteras y promotores de salud en comunidades rurales. Las citas pueden agendarse en línea a través de tienda.fciencias.unam.mx. El procedimiento es confidencial, seguro y accesible, y contribuye a la validación de este biosensor que, en el futuro, podría democratizar el acceso a diagnósticos rápidos y precisos en todo el país, y prevenir el cáncer cervicouterino.
“Yo llamaría a estar serenos, a mantener el debate y los canales diplomáticos con Estados Unidos, y ver con detenimiento cómo evolucionan las cosas”: Juan Carlos Barrón, director del CISAN
La acción militar llevada a cabo recientemente por el gobierno de Estados Unidos en Caracas, Venezuela, para atrapar al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y enviarlos a Nueva York, donde serán juzgados por sus supuestos nexos con el narcotráfico y el lavado de dinero, es resultado de lo que ya se conoce como la “doctrina Donroe” (combinación de las palabras “Donald” y “Monroe”).
“Lo que vimos en la madrugada del pasado 3 de enero en Venezuela es un magnífico ejemplo de cómo no se reflexiona lo suficiente acerca de las consecuencias de una acción militar de tal envergadura, como si la efectividad de dicha acción fuera un fin en sí mismo y el desastre que ha traído consigo no representara mayor problema”, señaló Juan Carlos Barrón Pastor, director del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM.
Para Barrón Pastor, la “doctrina Donroe” es muy peligrosa porque conlleva la potencial desarticulación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, la única alianza militar global, y, también, el debilitamiento de la Organización de Estados Americanos y la Organización de las Naciones Unidas.
Intimidaciones
Un día después del ataque del ejército estadunidense a Venezuela, Donald Trump volvió a insinuar que Estados Unidos podría “hacer algo” para combatir a los cárteles que operan y, según él, “gobiernan” México.
Al respecto, el director del CISAN afirmó: “Nuestro país no está en la misma situación que Venezuela. Esta última nación padece una debilidad estructural que la ha llevado a un aislamiento internacional. En cambio, México está fuertemente vinculado con otros países, así como con organismos e instituciones internacionales, lo cual le permite gozar de un enorme prestigio y una gran presencia en el escenario mundial. Ahora bien, no hay que pasar por alto que, a partir de su intervención militar en Venezuela, Trump ha elevado el tono de sus amenazas en contra no sólo de México, sino también de Groenlandia y Cuba. Ya vimos que a él no le importa violar, de manera flagrante, la legalidad internacional. Como se dice, va en serio. En el caso de nuestro país, la respuesta de las autoridades ha sido la correcta. Por lo demás, creo que éstas deben recurrir, todo el tiempo, a una diplomacia previsora, para evitar que la nación se ubique en una situación vulnerable y las amenazas trumpistas se cumplan”.
Por encima de la ley
De acuerdo con Barrón Pastor, ha quedado claro que, al ejecutar irreflexivamente y con cinismo una acción que viola el derecho internacional, como lo fue la incursión militar que ordenó en Venezuela, Trump se ve a sí mismo como alguien que está por encima de la ley.
“En el plano interno eso se refleja en el hecho de que no le avisó al Congreso que fuerzas militares estadunidenses capturarían a Maduro y a su esposa en su propio país. Es decir, sin que le quiten el sueño sus repercusiones, toma decisiones que no caen dentro del ámbito de la ley. Sin embargo, Estados Unidos todavía cuenta con instituciones resilientes en materia judicial que podrían revertir los efectos de su acción militar en Venezuela y, por ende, ponerlo en una situación jurídica muy complicada”.
El director del CISAN recuerda que, por ejemplo, el año pasado Trump impuso aranceles como si no fueran a tener ninguna respuesta jurídica. Pero empresas como Costco metieron demandas contra ellos en tribunales de nuestro vecino del norte, porque consideran que el presidente estadunidense violó la ley al declarar un supuesto estado de emergencia para empujarlos sin la autorización del Congreso.
“Y si en los próximos meses esos tribunales echan para atrás la legalidad de esos aranceles, el gobierno de Estados Unidos se vería obligado a devolver el dinero que ya le aportaron y que ya está usando para sus prácticas de clientelismo político”, agregó.
¿Fortaleza o debilidad?
En Estados Unidos muchos medios de comunicación y varios políticos demócratas han demostrado que se está creando una imagen muy negativa de Trump entre sus seguidores por vincularlo al caso del agresor sexual Jeffrey Epstein.
“Por eso pienso que sí tendrían algo de razón aquellos que opinan que el golpe tan espectacular que Trump dio en Venezuela es una gigantesca cortina de humo para esconder el caso Epstein. Con todo, impactará a la opinión pública estadunidense sólo durante un breve tiempo; difícilmente detendrá la dinámica de aquél”, indicó Barrón Pastor.
Este año que comienza es muy importante tanto para México como para Estados Unidos, por la revisión del Tratado entre esos dos países y Canadá, el Mundial de Futbol y las cuestiones arancelarias. “Entonces arrancar 2026 con un Trump que se exhibe como un triunfador por la efectividad de su operación militar en Venezuela puede ser muy impactante en términos mediáticos, pero también un síntoma de debilidad. No olvidemos que su popularidad va a la baja, que está muy implicado en el caso Epstein, que los aranceles se le podrían venir abajo… O sea, la apariencia de fortaleza que quiere dar podría ser un síntoma de lo contrario. Finalmente, yo llamaría a estar serenos, a mantener el debate y los canales diplomáticos con Estados Unidos, y a ver con detenimiento cómo evolucionan las cosas”.
Solo la mitad de quienes nacen en hogares de menores recursos económicos logra escalar en la pirámide social
Al norte de la Ciudad de México, el característico silbido del carrito camotero ha acompañado desde la adolescencia a John, Uziel, Benjamín y Alejandro Martínez Jiménez, cuatro hermanos que comparten el oficio familiar de preparar y vender plátanos y camotes, pero también el orgullo de ser los primeros en su familia en estudiar una carrera en la UNAM.
Originarios de San Lorenzo Malacota, Estado de México, los hermanos Martínez se mudaron a la capital –uno a uno– siguiendo a su papá, quien arrancó con su negocio propio de camotes hace 20 años.
“Él trabajó con alguien de quien aprendió el oficio y después, con un tío, comenzó a vender por su cuenta. Entre los dos armaron sus carritos y, al ver que eran redituables, trajeron a más familia”, recuerda John, alumno de Medicina en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala.
“Donde vivíamos pertenece a las comunidades indígenas otomís. Vinimos por temas laborales y la necesidad de estudiar. Yo llegué a los 13 años”, añade Uziel, alumno de Derecho en la FES Acatlán.
El trayecto de estos jóvenes por la UNAM arrancó cuando Alejandro, impulsado por su hermano mayor, Edwin, entró al Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) plantel Azcapotzalco para después formarse como ingeniero civil, movido por un deseo que su padre no pudo cumplir.
“Él quería ser ingeniero, pero por diversas circunstancias le fue imposible. Mi hermano se preparó para entrar al CCH y cuando lo logró, los demás dijimos: ‘si uno ya pudo, que lo intente otro’”, expresa John, quien fue médico interno de pregrado en el Hospital General Zona 30 del IMSS.
Benjamín llegó a la CDMX a los 15 años para integrarse al negocio familiar y fue el siguiente en cursar el bachillerato en la Universidad Nacional. Hoy es egresado de Derecho en la FES Acatlán y ejerce como abogado en el Servicio de Administración Tributaria.
“Entré a la UNAM porque nos permite formarnos académicamente a bajo costo, gracias al aporte de la sociedad. Como siempre me llamó la atención la política, decidí entrar a Derecho. Ese gusto se hizo más fuerte en la licenciatura, conforme entendía la disciplina y sus diferentes ramas”.
Para Benjamín, conjugar la escuela y trabajo fue posible porque, por tratarse de un emprendimiento propio, gestionaba sus horarios de clase y los de venta de camotes, según las necesidades del momento.
Por su parte, John se interesó en las ciencias de la salud desde la preparatoria. A los 27 años ingresó a Medicina y, aunque la carrera le demandaba mucho tiempo, continuó vendiendo con el apoyo de su papá y de su hermano Edwin. “Era complejo ir a la facultad, regresar a hacer tareas y después salir a vender. Mis hermanos y yo hemos costeado nuestras carreras así, un 95 por ciento es fruto de nuestro trabajo. Ha sido un gran sacrificio, pero eso nos llena de satisfacción”, comenta John, quien espera realizar su especialidad en algún área quirúrgica.
Finalmente, Uziel siguió los pasos de Benjamín y recién entró a Derecho. Al concluir, le gustaría volver a su comunidad a ejercer su profesión. “Es una manera de regresar a abrir nuevas oportunidades. Así como mis hermanos fueron un ejemplo para mí, desearía serlo para alguien más”.
Para él, la compañía que le ha brindado su mamá durante los recorridos en el carrito de camotes y las labores que realiza en casa son esenciales para que ellos puedan cumplir con la escuela y el empleo.
Movilidad social
Según el informe del CEEY, solo una de cada nueve personas con padres y madres que cursaron la primaria o menos alcanza la educación profesional. “Dentro de la línea paterna y materna somos los primeros en estudiar en la Universidad Nacional Autónoma de México y también somos el primer ingeniero, abogado y médico de la familia”, expone John.
Uziel agrega que su mamá y papá (quienes solo cursaron la primaria y secundaria, respectivamente) no tuvieron las mismas oportunidades que ellos para ingresar a una profesión, pues debían enfocarse en trabajar para cubrir los gastos del día a día.
“Concluir la licenciatura significaría acceder a mayores oportunidades laborales. Me gusta salir a vender camotes y plátanos, pero es una actividad ruda que, a veces, puede dañar la salud. Convertirme en abogado implicaría dedicarme a algo no tan físico, sino más mental”.
Por su parte, John enfatiza que se siente orgulloso de pertenecer a la UNAM. “Es lo máximo académicamente. Estoy en la mejor institución del país y poder acceder a una profesión me ha servido para crecer personal e intelectualmente”.
Mantener la calma es clave para mantenerse a salvo y seguro
Después del temblor, revisar nuestra vivienda es tan importante como protegernos durante el movimiento telúrico
En México los sismos son algo cotidiano, en especial en la capital, una de las zonas más vulnerables por su ubicación geológica. Ante ello, la prevención y reacción adecuadas reducen riesgos y salvan vidas, explica Armando Gallegos Suárez, académico de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, quien subraya que lo primero, siempre, es mantener la calma.
“No debemos dejarnos llevar por el pánico. En muchos casos, la gente corre sin zapatos, medio vestida, y eso incrementa los riesgos. Si nos mantenemos tranquilos, pensaremos y actuaremos de mejor manera”.
Durante un temblor, lo recomendable es buscar un sitio seguro dentro de la vivienda, como el cruce de muros o cerca de una columna. En casas de pocos niveles, incluso la azotea es más segura que la calle, donde el tendido eléctrico y fachadas representan un peligro adicional.
Una vez concluido el sismo, el experto en Ingeniería Estructural aconseja seguir estos pasos para evaluar la seguridad del inmueble:
Verificar que no haya olor a gas. Si lo hay, es preciso ventilar para que éste se disipe y cerrar la toma para descartar fugas.
Si no hay problemas con lo anterior, se deben subir los interruptores de la electricidad para verificar que ésta funcione adecuadamente.
Buscar daños estructurales: grietas en muros o trabes con inclinación de 45 grados pueden ser señal de una falla importante. Si el inmueble tiene dos pisos o más, sólo una vez revisada la planta baja es factible inspeccionar los demás niveles.
Revisar que el mobiliario (libreros, cómodas, mesas, sillas) esté sujeto para evitar percances por alguna caída u obstruir el paso.
Si la estructura está en buenas condiciones, se puede regresar a ella. En caso de daños, es preciso solicitar ayuda a Protección Civil.
“Esas fisuras a 45 grados son un indicio de que un elemento de la estructura está comprometido. Ello no significa que todo el edificio esté en riesgo, pero sí es señal de que debe revisarse por un especialista”.
Aunque se suele pensar en colapsos, Gallegos Suárez destaca que, dentro de la vivienda, los principales riesgos son los objetos mal asegurados. “La caída de libreros, televisores o el estallido de ventanas pueden ocasionar lesiones serias. Muchas veces el peligro está en esos elementos no estructurales, más que en la propia construcción”, advierte.
Por ello, es necesario fijar los muebles pesados, evitar colocar objetos inestables en repisas y alejarse de vidrios y cristales durante un temblor.
¿Cuándo pedir ayuda?
A decir de Armando Gallegos, si hay daños visibles, desplomes parciales o dudas sobre la seguridad de la estructura, debe solicitarse una revisión experta. Entidades como la Protección Civil local o el Instituto para la Seguridad de las Construcciones realizan valoraciones gratuitas.
Además, los colegios de ingenieros y universidades suelen organizar brigadas técnicas para evaluar edificaciones en distintas zonas. “Existen muchos inmuebles dañados que la gente sigue habitando. Eso es peligroso. Si hay evidencia de grietas o un desplome, aunque sea menor, se debe solicitar una inspección”, advierte el especialista.
Prepararse antes
Prevenir es algo permanente. Vivir en una zona sísmica implica revisar la vivienda de forma periódica; identificar elementos estructurales; diseñar un plan de acción; elaborar un plano del hogar para ubicar zonas seguras, llaves de paso del gas e interruptores de electricidad, así como tener un kit de emergencia con medicinas, agua y documentos personales.
También es vital participar en simulacros y ensayar rutas de evacuación seguras, no usar pasillos saturados y evitar los elevadores, pues estos se bloquean durante los sismos. “Las escaleras, si están mal diseñadas, concentran mucha energía sísmica y pueden ser un punto de riesgo. Por ello, hay que descender de ellas con calma y sin empujones”, apunta el universitario, evocando el colapso del Hotel Regis en 1985.
Más que temer a los sismos —subraya Gallegos Suárez— se trata de aprender a convivir con ellos. “Siempre digo a mis alumnos: sientan el movimiento. No se puede disfrutar, pero sí observar cómo se mueve la estructura, cómo responde el edificio. Eso nos ayuda a entender que esta ciudad es sísmica y que debemos estar preparados”. La calma salva vidas, la prevención protege hogares y la revisión técnica asegura el futuro de nuestras construcciones, concluye.
En la FES Cuautitlán de la UNAM desarrollaron una técnica de germinación acelerada para la cactácea Ferocactus histrix
Con la estrategia, hoy el Jardín Botánico de esa entidad cuenta con mil 500 ejemplares de dicha especie
Por siglos, el acitrón, ese dulce cristalizado de un amarillo translúcido, fue esencial en muchos platillos tradicionales: la rosca de reyes, los chiles en nogada, golosinas y guisos regionales, pero ya no se le encuentra en las mesas mexicanas porque la cactácea conocida como “biznaga barril de acitrón” (Ferocactus histrix), con la que se elabora dicho ingrediente, ha sido sobreexplotada y está en riesgo de extinción (según la NOM-059).
“México es el centro de origen de la familia de las cactáceas y también el país donde hay mayor diversidad”, explicó María del Rocío Azcárraga Rosette, responsable del Laboratorio de Botánica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán de la UNAM. Lamentablemente, agregó, debido a que ciertas especies son muy valuadas entre los coleccionistas, se les extrae de sus hábitats, dejando en el lugar sólo poblaciones juveniles e incapaces de regenerarse.
La investigadora relató que, como parte de su trabajo, encontró en ciertas comunidades de Querétaro biznagas adultas de 70 centímetros (se calcula que tardaron entre 200 y 300 años en alcanzar esa altura). “Son muy hermosas, pero en el campo ya no se ven ejemplares así, sólo hay jóvenes. También es común que los y las habitantes de la zona corten sus frutos para venderlos, o que sacrifiquen plantas enteras para fabricar acitrón o para dárselas como alimento al ganado”.
Ante este riesgo, la doctora Azcárraga desarrolló en su laboratorio una técnica para acelerar la germinación de estas cactáceas.
Naturalmente, sus semillas entran en periodo de latencia y germinan en un lapso que va de uno a tres años, y muchas no sobreviven por falta de humedad, sombra o por ser ingeridas por animales, pero mediante un proceso llamado hidroacondicionamiento (las semillas se sumergen en agua con oxígeno a temperatura controlada), la germinación sube del 30 por ciento que se registra sin intervención alguna, a más de 65 por ciento.
La universitaria también identificó el mejor sustrato para su crecimiento (una mezcla de gravilla y lombricomposta) y, a partir de un minucioso registro del crecimiento de las plántulas, determinó que a los 18 meses tenían ya el tamaño adecuado para ser trasplantadas.
La investigación de la profesora Azcárraga inició en 2015. A una década de distancia, con este método el jardín botánico de la FES Cuautitlán tiene ya un banco de más de mil 500 ejemplares de biznaga Ferocactus histrix, algunos ya de ocho años de edad. Además de ser accesible y económica, esta técnica sirve para otras especies en peligro de extinción.
“Es nuestro deber como científicos buscar alternativas útiles, accesibles y que la comunidad pueda replicar con facilidad”, aseveró.
A decir de la universitaria, la biznaga no puede crecer o reproducirse al ritmo que exige el mercado, ni resistir la extracción constante. “Se venden frutos por diez pesos en los mercados porque se colectan en el campo, pero detrás de eso hay una cactácea que tarda siglos en regenerarse”.
Con base en los trabajos de Azcárraga Rosette, las biznagas podrían reintegrarse a la naturaleza en algunos años; el proyecto busca aplicar esta técnica para cultivar ejemplares en algún invernadero y cuidarlos hasta que estén en posibilidad de sobrevivir en condiciones silvestres.
“Son plántulas tan pequeñas y sensibles que es muy difícil que se desarrollen en la naturaleza por cuenta propia. Nuestras biznagas hoy tienen ocho años; para que se integren al ecosistema hay que dejarlas crecer hasta que alcancen los 20 centímetros (eso demorará unos siete u ocho años más); de esta manera aseguraremos que la planta esté fuerte, madura y que pueda protegerse de los herbívoros, pues sus espinas estarán mucho más desarrolladas”, explicó. Después de eso, el acitrón podría regresar a las mesas mexicanas.
Se estima que, para 2030, una de cada seis personas en el mundo será adulta mayor, según datos de la OMS
Para ser independientes durante la vejez, debemos tener buenos hábitos desde ahora, señala Cristina Rodríguez, directora de Medicina del Deporte de la UNAM
¿Cómo quieres vivir tus últimos años? Lo ideal sería con independencia, vitalidad y el menor número posible de enfermedades o medicamentos. Sin embargo, poco reflexionamos sobre qué hacemos hoy para alcanzar esa vejez anhelada, pues las rutinas que seguimos a diario (alimentación, sueño, actividad física o cómo dormimos) son la base de nuestro futuro.
En un mundo que envejece rápido, esto resulta crucial. La Organización Mundial de la Salud advierte que, para 2030, una de cada seis personas en el orbe tendrá más de 60 años, y para 2050 los adultos mayores serán más de dos mil 100 millones. En México hay casi 18 millones de habitantes con 60 años o más (INEGI, 2022), y esta tendencia va al alza.
En este contexto, la historia de Juan Antonio López, de 62 años, muestra que el envejecimiento es una construcción diaria y un recordatorio de que la prevención, el ejercicio y la constancia pueden marcar la diferencia entre una vejez dependiente o una vida plena hasta el último día.
Cada mañana, Juan Antonio (o Juanito, como le dicen sus amigos) camina al gimnasio. Es un trayecto corto, pero simbólico: el ritual que lo mantiene en movimiento desde sus 18. “Me interesa mucho mi independencia. No quiero que mis hijos me vengan a levantar”, dice.
Desde muy joven se ha ejercitado: corrió maratones, nadó, entrenó fuerza y acondicionamiento físico. Hoy sigue activo, adaptando las rutinas a su edad, con la misma convicción de siempre. “La actividad física ha sido fundamental a lo largo de mi historia; me ha ayudado a fortalecerme mental, física y socialmente, pues gracias a ella hice varios amigos”.
Mientras algunos de sus coetáneos lidian con padecimientos como la diabetes, él reconoce que su disciplina ha sido clave. “Muchos no cuidan su peso y eso se nota en las rodillas. Yo no tengo esos problemas”.
El mejor seguro para el futuro
Según Cristina Rodríguez Gutiérrez, directora de Medicina del Deporte de la UNAM, el secreto del envejecimiento saludable no está en vivir más, sino en hacerlo de manera independiente, y afirma que el mejor seguro contra riesgos es el músculo, pues mientras el acondicimiento aeróbico aporta años de existencia, el ejercicio de fuerza brinda calidad de vida.
“Con la edad perdemos masa muscular de forma natural (proceso llamado sarcopenia), pero esa merma puede retrasarse y amortiguarse si se acumula ‘ahorro muscular’ desde etapas tempranas, es decir, si fortalecemos el cuerpo antes de llegar a la tercera edad”.
Subir escaleras, levantarse de una silla, cargar bolsas o evitar caídas se vuelven retos enormes durante la vejez si no hay músculo suficiente. “Necesitamos trabajar desde ahora para evitarlo y no es preciso hacerlo como atleta profesional. El Colegio Americano de Medicina del Deporte recomienda hacer 150 minutos de ejercicio moderado por semana, o 75 minutos con vigor, más dos o tres sesiones para aumentar fuerza. Eso basta para mejorar la salud, movilidad, memoria y equilibrio”, destaca.
¡A moverse!
México vive un acelerado envejecimiento (entre 1970 y 2023, la población de 65 años o más pasó del cuatro al diez por ciento del total nacional) y, además, es poco activo. En 2023, sólo el 39.8 por ciento de los adultos en zonas urbanas hizo ejercicio en su tiempo libre (INEGI), es decir, menos de la mitad del país se movió lo suficiente como para procurarse una vejez saludable. El futuro está llegando y no estamos preparados.
Factores aparentemente pequeños (la comida del día, la caminata pospuesta, la hora en que dormimos o el estrés no gestionado) generan un efecto dominó que puede derivar en deterioro físico. Ante esto, Rodríguez Gutiérrez sugiere tomar buenas decisiones a diario, como incorporar frutas, vegetales, semillas y legumbres a la dieta; seguir una rutina de sueño; evitar el tabaco, alcohol y otras sustancias dañinas; tener hobbies que ayuden a manejar la tensión, y mantener el contacto social.
“No podemos evitar envejecer, pero sí decidir cómo hacerlo y acumular fuerza, salud y bienestar como quien ahorra para el futuro. Si elegimos levantarnos y movernos hoy, muy probablemente lo haremos sin ayuda mañana. La vejez que imaginamos se entrena desde ahora”, puntualiza. A sus 62 años, Juanito dice con convicción: “Nunca es tarde. Recomiendo a las personas mayores comenzar con actividades de bajo impacto e incorporarse a grupos comunitarios o a programas de activación física”.
Para Valeria Rosales, estudiante de Artes Visuales en la FAD de la UNAM, cursar una carrera universitaria y entrenar como deportista de alto rendimiento es posible si se tiene disciplina
En la UNAM hay historias que se tejen entre pasillos, salones de clase y espacios deportivos, a base de talento y disciplina. Una de ellas es la de Valeria Rosales, estudiante de Artes Visuales de la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la UNAM, quien a sus 19 años ha encontrado en la plástica y el kickboxing una misma manera de entender el mundo.
Para la joven, el tatami (superficie acolchada en la que se practican deportes como judo o karate) y el lienzo no son tan diferentes. “El área donde peleo es la superficie sobre la que pinto y mis golpes, patadas y puños son el pincel con el que trazo esta gran obra de arte que es el combate”, explica. En esta metáfora, se resume una vida que transcurre entre colores, sombras, combinaciones, respiraciones profundas y la certeza de que el esfuerzo diario es una forma de crear.
“Desde pequeña supe que quería dedicarme al arte y decía: quiero entrar a la UNAM. Era un sueño que parecía lejano, pero que llegó en el momento exacto. Ingresar a la FAD fue emocionante. Siempre quise estudiar algo artístico y más aquí, en la mejor universidad de México”.
Sus primeros semestres estuvieron llenos de exploración: dibujo, pintura, estampa, volumen. “Fue muy bonito aprender de todo un poco”. Y aunque las jornadas de tres horas pintando o dibujando pueden ser cansadas, ella ha aprendido a escuchar su cuerpo, a tomar aire, a cambiar de ritmo, a caminar unos minutos y a dejar que la mente se despeje.
Pero cuando sus clases terminan, el entrenamiento apenas comienza…
Entre la escuela y el entrenamiento
Para equilibrar lo académico y lo deportivo —dice Valeria—, lo mejor es la disciplina, pues aunque vive a contrarreloj, no pierde el equilibrio.
Su rutina comienza temprano: desayuna, prepara sus materiales de artes visuales, empaca su equipo deportivo, toma el camión hacia la FAD y aprovecha para adelantar tareas. “Al término de mi última clase corro a mi entrenamiento, espero el autobús y procuro tomar uno con asientos para avanzar con mis pendientes. Llego al gimnasio y me concentro en el deporte, doy todo mi esfuerzo y, al terminar, salgo hacia mi casa para continuar con mis deberes, cenar y descansar”.
En su día a día hay cansancio, frustración, estrés y dolores de espalda tras horas de dibujar o pintar, pero ella ha encontrado un puente entre ambas actividades. “El arte me ayuda a sacar estrés y el kickboxing me sirve para liberar tensiones. Ambas cosas me acompañan”.
En su camino universitario, los profesores de la FAD, sus entrenadores, amistades y compañeros han sido fundamentales. “Están ahí para mí, me motivan, me dicen que sí puedo. Cuando por fin obtuve becas y apoyo de difusión, se sintió como un reconocimiento a mi esfuerzo”.
Además de estudiar y entrenar, trabaja como profesora de kickboxing y motiva a otros jóvenes a descubrir los beneficios del deporte, pues algo que Valeria repite con convicción es: no hay que limitarse. “He aprendido a no ponerme etiquetas. Si no tengo suficiente fuerza, trabajo más. Si algo no sale, lo vuelvo a intentar. Intento superarme a cada momento”.
Arte y deporte
“Aunque antes pensaba sólo en una carrera artística, hoy sé que ambas pasiones pueden coexistir. Me gustaría seguir en el kickboxing y dar clases. También quiero hacer murales, pintar mis espacios y quizá abrir un estudio o gimnasio propio, decorado por mí misma”, cuenta entre risas.
Imagina paredes con imágenes de su autoría, estudiantes entrenando y una vida en la que sus pinceles y guantes convivan sin conflicto. “Todo se puede si te lo propones; la disciplina es clave. Incluso si no haces deporte, sin ella la carrera se vuelve un infierno. Organicen sus tiempos, pónganse horarios y ejercítense: libera estrés y es muy divertido”.
Para la joven, esta determinación ha dado frutos, como se vio en la capital de los Emiratos Árabes (Abu Dabi), donde a finales de noviembre se disputó el Campeonato Mundial de Kickboxing de la WAKO 2025, y en el que Valeria demostró a competidoras de otros países que, para pelear, se necesita el mismo valor que implica acometer un lienzo en blanco. Terminó en noveno lugar de su categoría, un resultado que ella vive como una victoria, porque no sólo representa una posición alta, sino la confirmación de que el esfuerzo invertido se retribuye. Dice haber vuelto a México con orgullo, con mucha más madurez y con la certeza de que los sueños, si van acompañados de disciplina, pueden realizarse.
En el mercado hay modelos que pueden ser un riesgo para la salud, por ello hay que constatar que tengan registro sanitario, advierte Elizabeth Sánchez, de la FES Zaragoza de la UNAM
Es una alternativa con beneficios, pero no es la mejor para todas las personas; eso depende de diversas condiciones
¿Piensas cambiar las toallas desechables o tampones por una copa menstrual? ¿Es la mejor opción? ¿Qué ventajas y desventajas tiene? Elizabeth Sánchez González, de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM, explica lo que hay que saber sobre este artículo.
“Es un dispositivo médico de clase II, es decir, un producto que debe utilizarse bajo supervisión médica ya que puede implicar riesgos en su uso, y el cual no debe permanecer dentro del cuerpo por más de 30 días. Por ello, su comercialización requiere, por ley, una autorización emitida por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios”. En el mercado existen modelos que pueden representar una amenaza para la salud. Por ello, es fundamental verificar que cuenten con dicho permiso sanitario, advierte la académica. Se debe revisar que en el empaque aparezca el registro de la siguiente forma: cuatro dígitos del cero al nueve, luego la letra C, después el año de autorización (no antes de 2016) y al final las siglas SSA (XXXXC20XXSSA).
Así, se ofrece certeza de que el producto cumple con los requerimientos de seguridad, pues fue elaborado con silicona médica de grado prémium o con un elastómero de termoplástico (materiales hipoalergénicos).
“Pueden ser de látex; sin embargo, hay múltiples registros de reacciones alérgicas a éste. Las copas fabricadas con silicona de grado industrial o que contienen ftalatos o bisfenol (BPA) pueden generar problemas oncológicos en personas con predisposición genética, así como crecimiento microbiano, y favorecer las infecciones vaginales”.
Antes de adquirirla
La especialista expone que, previo a comprar una copa, es recomendable asistir con una ginecóloga para descartar alguna patología, padecimiento o condición (como endometriosis, lesiones vaginales o enfermedades de transmisión sexual) que impidan su uso temporal o definitivo.
Usarla implica una curva de aprendizaje de hasta nueve ciclos y es importante tenerlo en cuenta desde la elección del tamaño, el cual dependerá del tipo de sangrado. Para flujos moderados se recomienda la talla 1 o A y, para abundantes, la 2 o B.
“No hay una medida estándar. Nuestra fisiología es tan variada que debemos evaluar la mejor opción. Por ejemplo, si hay problemas en la firmeza del suelo pélvico, por un parto o poca flexibilidad muscular, una grande retiene mejor el sangrado. Si el cérvix es muy largo, algunas podrían incomodar. Cada marca ofrece modelos y tamaños distintos”.
Y es que cuando se usa una talla más pequeña de la necesaria, ocurren problemas como incomodidad, irritación y laceración en la zona vaginal. Por otro lado, si es muy grande, suceden fugas, sensación de que se resbala o entrada de aire que provoca molestias.
¿Qué pasa si la usuaria tiene el dispositivo intrauterino (método anticonceptivo)? Es posible utilizar ambos, pero se sugiere, primero, aprender a conocer e identificar el DIU dentro del organismo para evitar situaciones como su extracción al retirar la copa.
Higiene
Es preciso leer y seguir con atención las instrucciones del fabricante sobre los cuidados para mantener la calidad de la copa. La esterilización sólo se realiza al inicio y final de cada ciclo.
“Algunos recomiendan colocarla en una taza o recipiente de vidrio con agua hirviendo, dejarla de tres a cinco minutos, extraerla y esperar a que se seque. Otros aconsejan no ponerla en objetos con teflón o barro por las resinas que se desprenden. Hay quienes incluyen un vaso esterilizador o, en el instructivo, sugieren meterla al microondas”.
Durante el periodo, cada vez que sea vaciada, es necesario lavar la copa con jabón neutro, agua en abundancia y, de manera opcional, darle un último enjuague con agua embotellada. Algunas personas la dejan un poco húmeda para facilitar su colocación en el cuerpo. Para insertarla, se hace un doblez en forma de C o 7, y se introduce en la vagina de adelante hacia atrás (no de forma recta, sino ascendente al coxis). Se deben realizar movimientos con los dedos para acomodarla hasta sentir una succión, señal de que está atorada donde debe. Se recomienda hacerlo en la posición más cómoda posible (parada, sentada, con una pierna flexionada o acostada).
“Pasa un dedo por dentro de la vagina y verifica que esté perfectamente instalada y sin fugas. Para sacarla, mete un dedo, haz una pausa, presiónala un poco y relaja tu cuerpo para extraerla naturalmente. Desecha la sangre en el inodoro, límpiala y vuelve a colocarla”.
Se dice que la copa puede durar dentro del cuerpo hasta 12 horas seguidas, pero hay fabricantes que recomiendan cambiarla cada cuatro, seis o diez. Sin embargo, al percibir incomodidad, olor desagradable o alguna sensación fuera de lo habitual, es preciso retirarla.
“La copa no absorbe, sólo retiene. Dado que la sangre retenida es un medio de cultivo nutritivo que favorece la proliferación de bacterias y microorganismos como los hongos, es importante no superar el tiempo máximo de uso recomendado por el fabricante, ya que la probabilidad de un síndrome de shock tóxico (SST) se incrementa considerablemente”.
El SST es una enfermedad grave causada por las toxinas de ciertas bacterias. Algunos síntomas son: fiebre, escalofríos, náuseas, vómito, dolor de cabeza y muscular. En caso de identificar alguna sintomatología es preciso ir al médico antes de que el cuadro se complique.
De no haber asistido a una valoración antes de emplearla, se sugiere monitorear las modificaciones en los ciclos o el flujo. En caso de percibir un sangrado abundante que antes era regular, un aroma desagradable, cambios de textura o si, fuera de los días del periodo, la secreción es amarilla, verde o huele mal, es imperativo suspenderla e ir a revisión.
También debe examinarse la integridad de la copa de forma constante, pues un manejo deficiente afecta su calidad. “Si se mancha, cambia de color, olor o se pone gomosa o porosa, hay riesgo de que absorba sangre y se convierta en foco de infección o de que genere lixiviados (sustancias liberadas del material que se quedan en la usuaria), lo cual es perjudicial, pues podrían ser tóxicos para las células y otros sistemas del cuerpo, o causar irritación y reacciones alérgicas (sensibilización)”.
¿Sustentable y económica?
En la Primera Encuesta Nacional de Gestión Menstrual del país, realizada en 2022 en algunos estados por la colectiva #MenstruaciónDignaMéxico, Essity y Unicef, las toallas desechables fueron el producto más usado por las encuestadas (ocho de cada 10 así lo refirieron). Los tampones ocuparon el segundo lugar (ocho por ciento) y, en una quinta posición, a la par del calzón menstrual, se encontraban las copas (dos por ciento).
Elizabeth Sánchez expone que, a pesar de la existencia de prototipos, fue hasta 1937 que se patentó por primera vez este dispositivo. Fue diseñado por la actriz Leona Chalmers, quien por su trabajo decidió crearlo para tener acceso a una higiene correcta.
En aquel momento no tuvo auge por la falta de materiales para su elaboración. Con los años se modernizó y en 1980 se relanzó como una opción de látex; pero por diversos tabús no permeó. “La innovación aparece en la década de los 2000, cuando se introduce la silicona médica de grado prémium. A México llega por redes y blogs entre 2014 y 2015, aunque empieza a notarse en 2016 con el primer registro sanitario”.
Su publicidad afirma que la copa es más sustentable y económica que otros productos, pero la académica dice que ello no resuelve el problema de la pobreza menstrual, pues aún persiste un acceso limitado a otros insumos. Además, aunque se dice que su vida útil es de diez años, cada fabricante indica el periodo máximo de uso, que a veces es de 12 meses.
“Valora si será la mejor inversión para ti. Una persona menstruante gasta entre 200 y 300 pesos en toallas durante un ciclo normal. Eso equivale al costo de una copa que sirve un año o más, siempre y cuando no deba ser reemplazada antes porque su calidad se afectó”.
Este artículo deja huella de carbono durante su fabricación, pero su desecho correcto puede reducir el impacto ambiental en comparación con otros. “Se genera menos basura y disminuye el riesgo sanitario causado por toallas con sangre en un basurero. Una usuaria a lo largo de su vida llega a ocupar de entre dos mil 500 a tres mil productos desechables, y debe considerarse también el papel, la envoltura y el empaque colectivo”.
La especialista aclara que el material de la copa se degrada de forma lenta, razón por la cual, una vez concluida su vida útil, sugiere cortarla en pedazos y enterrarla en una maceta. De esta forma se evita que llegue a los residuos municipales. En caso de tirarla a la basura, debe ser fraccionada para impedir que alguien más la utilice.
Romper mitos
Para Elizabeth Sánchez, quien lleva trabajando con productos menstruales desde 2017 y fue presidenta de la Asociación de la Farmacopea de los Estados Unidos Mexicanos, romper mitos en torno a este dispositivo es muy valioso para que las personas decidan, de forma informada y libre, lo más conveniente y cómodo para ellas.
Uno de los comentarios más difundidos es que la virginidad se pierde al emplearla. Esto no es así, primero, porque el himen no se ve modificado, y, segundo, porque la idea de la virginidad es un constructo social.
“¿Genera daños? No, pero tampoco es cómoda para todas. Hay quienes la usan correctamente y aun así les desagrada porque, por ejemplo, pertenecen a una religión que no aprueba introducir objetos en el cuerpo”.
En cuanto a si es mejor que otros productos, depende de las preferencias y necesidades de cada quien. Para algunas no es viable por sus condiciones clínicas, fisiológicas, económicas o porque no les agrada. La académica concluye: “Hay mucho por investigar acerca de su uso rutinario, tanto a favor como en contra. Tengamos cuidado con la evidencia científica existente, que no haya sesgos y que realmente esté orientada a darnos una mejor cultura de la salud menstrual”.
Acogemos hoy a uno de los grandes nombres de la cultura en castellano, aseguró Luis García Montero
La figura de la escritora ejemplifica aquello que le da sentido y vida a la UNAM, indicó Ciro Murayama
Gabriel Guerra Castellanos expresó su agradecimiento porque este archivo reciba el legado de su madre
La Caja de las Letras, del Instituto Cervantes, recibió hoy el legado de la poeta y escritora mexicana Rosario Castellanos, en ocasión de las actividades por el centenario de su nacimiento, y confirma la valía de su obra para la riqueza de la literatura universal.
“Recibimos uno de los grandes nombres de la cultura de nuestra comunidad, de la cultura en castellano, que es una de las grandes narradoras. Hay quien dice que le abrió las puertas al boom y, desde luego, es una de las grandes poetas que nos ha ayudado a desmontar la retórica en la poesía contemporánea”, dijo el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, al recibir el legado.
Rosario Castellanos, abundó, nos enseñó que el poder establece los discursos de sus víctimas y tiene una manera determinada de definir lo femenino, lo indígena. La lección de la escritora fue “desmontar por dentro los discursos establecidos para explicar verdaderamente lo que había de historia en la experiencia de una mujer mexicana y lo que había de experiencia e historia en la realidad de las comunidades indígenas, junto a las que ella creció”.
García Montero agradeció a la UNAM su colaboración para hacer posible que el Instituto Cervantes recibiera este legado que, a partir de hoy, se resguarda en la caja 1165. Subrayó que la autora de obras como Balún Canán y Oficio de tinieblas tiene mucho que enseñar a los partidarios del pensamiento crítico y disidente.
En representación de la UNAM, el titular del Centro de Estudios Mexicanos en España, Ciro Murayama, agradeció al Instituto Cervantes haber recibido con entusiasmo la iniciativa para incorporar in memoriam el legado de Rosario Castellanos a La Caja de las Letras. También agradeció a Gabriel Guerra Castellanos, hijo de la homenajeada, permitir que la Universidad Nacional -casa académica de la escritora- pueda difundir su obra y legado.
“La figura de Rosario Castellanos ejemplifica aquello que le da sentido y vida a la Universidad Nacional Autónoma de México: la búsqueda de la igualdad, de la justicia, de la mejoría de las condiciones de vida a través de cultivar las ciencias, las humanidades, la cultura -en el sentido más extenso-, para que las personas construyan proyectos de vida autónomos y libres para una convivencia en sociedad que sea fruto de la concordia, la tolerancia, y el respeto a los derechos, y nunca producto de la discriminación hacia el indígena, la mujer, el desposeído de la tierra, ni resultado de la imposición, la violencia y el obtuso ejercicio del poder político o económico”, apuntó.
“Con este acto hoy, en Madrid, se confirma la valía de la obra de Rosario Castellanos para la riqueza de la literatura universal, escrita en español”, afirmó acompañado por la escritora Irene Vallejo; la escritora y coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM, Rosa Beltrán Álvarez; y la escritora y directora de Literatura y Fomento a la Lectura, Julia Santibáñez.
Ciro Murayama detalló que el legado se compone de un álbum de 24 fotografías, cedido por Gabriel Guerra. Entre las imágenes incluidas está una foto de Rosario Castellanos en su oficina en Ciudad Universitaria, flanqueada por Juan Rulfo, José Emilio Pacheco, Alberto Dallal, entre otros.
Además, las primeras ediciones de cinco obras: Balún Canán, publicada por el Fondo de Cultura Económica, dentro de la Colección Letras Mexicanas en 1957, y que está dedicada a “Emilio Carballido, a mis amigos de Chiapas”.
El libro de cuentos Ciudad real -nombre antiguo de San Cristóbal de las Casas-, publicado por la Universidad Veracruzana, en 1960; Mujer que sabe latín, publicado por la colección SepSetentas, en 1973, y que está dedicado al filósofo español del exilio Luis Villoro.
También El mar y sus pescaditos, cuyos originales fueron recibidos en SepSetentas, dos días antes del fallecimiento de la escritora, que ocurrió en Tel Aviv, el 7 de agosto de 1974. Este libro constituye la primera obra póstuma de Rosario Castellanos
Además, la primera edición de la compilación Cartas a Ricardo, de 1974, con prólogo de Elena Poniatowska, así como nuevas ediciones de obras de la poeta, dramaturga, escritora y ensayista.
Murayama recordó que, a lo largo de 2025, la Universidad Nacional le rindió homenaje a Rosario Castellanos a través de exposiciones, nuevas ediciones, publicaciones sobre su figura, obra y trayectoria; conversatorios, puestas en escena, ciclos de cine en los más emblemáticos recintos, a fin de acercar su obra a las nuevas generaciones.
Antes de depositar el legado, leyó el poema Memorial de Tlatelolco, con el que la escritora manifestó su compromiso con la libertad y se refirió a la mayor herida que el poder autoritario causó a la comunidad universitaria en México, por la represión al movimiento estudiantil de 1968.
A través de un videomensaje, Gabriel Guerra Castellanos, agradeció la recepción del legado de su madre en La Caja de las Letras, un archivo fantástico, en el que se dan cita “las grandes figuras del mundo hispano parlante”.
“El que hoy ustedes abran sus puertas, su espacio, su archivo, para honrar el legado de una mujer que trabajó no solo por la cultura, por las letras, sino también por las grandes causas de su vida: los pueblos originarios de México, la causa de las mujeres, la causa de la igualdad, de la atención a los discriminados, a los desprotegidos; me emociona, me conmueve”, expresó.
Rememoró que su madre pasó un año de su vida en España -que fue profundamente formativo-, gracias a una beca que ganó y compartió con su mejor amiga, la poeta Dolores Castro.
Asimismo, manifestó su deseo porque el archivo se enriquezca, pues está trabajándose. “Celebro que esté cada vez en más espacios y rincones del mundo, particularmente en el Instituto Cervantes, de España”. Luis García y Rosa Beltrán firmaron el acuerdo de entrega del legado. En la ceremonia también estuvo la secretaria general del Instituto, Carmen Noguero Galilea.
La industria del vestido es la segunda más contaminante del mundo y demanda tal cantidad de agua que ha llegado a desecar cuerpos hídricos tan grandes como el Mar de Aral, considerado alguna vez el cuarto lago más grande del mundo
Al pensar en industrias dañinas al ambiente es fácil remitirnos a la manufacturera, la energética, la de transporte y la alimentaria. Pero, de acuerdo con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, la de la moda es la segunda más contaminante del mundo.
Según esa entidad, el rubro del vestido utiliza 93 mil millones de metros cúbicos de agua cada año, volumen suficiente para satisfacer las necesidades de cinco millones de personas, y cada 12 meses vierte medio millón de toneladas de microfibras al mar, que equivalen a tres millones de barriles de petróleo. La industria de la moda produce más emisiones de carbono que todos los vuelos y envíos marítimos internacionales juntos, lo cual acelera el calentamiento global.
“Todo el proceso de la producción textil —desde la siembra y obtención del algodón u otra materia prima hasta la producción de las prendas, el transporte, el almacenaje y el uso de la plancha en casa— tiene un costo ambiental muy alto”, señaló Rogelio Omar Corona Núñez, académico de la Facultad de Ciencias de la UNAM.
A decir del especialista, el consumo hídrico de la industria es tan agresivo que ha llevado a la desecación de cuerpos de agua como el Mar Aral, en Asia Central, considerado alguna vez el cuarto lago más grande del mundo. La demanda cada vez más alta lleva a la sobreexplotación de recursos y a que las distribuidoras y maquiladoras aumenten su producción. “Empresas como Shein han aumentado a 54 el lanzamiento de nuevas colecciones al año. ¡Es muchísimo!”, expresó.
De acuerdo con cálculos de consumo mensual realizados por Rogelio Corona, en Latinoamérica cerca del 70 por ciento de los regalos de Navidad son prendas de vestir. “En noviembre y diciembre aumenta entre un 30 o 40 por ciento la adquisición de ropa respecto a lo que se consume todo el año, según la Cámara de Comercio”. De hecho, la mercadotecnia y el bombardeo comercial de la época invita a comprar algo nuevo, pero todo se relaciona con la moda rápida, la cual es efímera, ya que 50 por ciento de lo que se regala no se ocupa.
Para mitigar los efectos de la industria y de la llamada fast fashion, se debe fomentar una educación ambiental y las implicaciones de adquirir una prenda. “Debemos cuestionarnos de dónde viene y ponderar los impactos derivados de lo que estamos consumiendo. Hay que llegar al comprador porque él es quien marcará las pautas”.
El trabajo más complejo será crear consumidores responsables que sepan la procedencia de su prenda. “Si la etiqueta dice Bangladesh, debemos reflexionar sobre cómo fue tratada la gente en ese lugar, pues ahí se dan prácticas que pueden ser consideradas como esclavitud, se imponen jornadas laborales de 12 a 14 horas y se obliga a trabajar a los niños”, detalló Rogelio Corona.
En esos lugares se producen niveles exagerados de contaminación debido a que las economías más potentes mueven sus industrias a países con legislaciones más laxas (como México) y traen consigo formas de producción poco sostenibles que demandan mucha más agua y tienen gran impacto ambiental, comentó el académico.
Sin embargo, hay interés por parte de marcas de moda llamadas “prime” en llevar a cabo medidas para mitigar el daño provocado, consistente en desarrollar nuevos textiles que, en vez de algodón, usen la corona de la piña, caña o mezclas con madera para obtener la celulosa y combinarla con algunos componentes biodegradables que aseguren que la prendas se descompongan más rápido.
“También están intentando reutilizar retacería y todos los elementos que les quedaban, que antes eran desecho. Ahora lo están integrando en su diseño y están marcando una nueva pauta para hacer más consciente al comprador. No es suficiente tener una prenda exótica o nueva, ahora debe ser sostenible”, aseguró Corona Núñez.
La ropa de segunda mano
Dar otra oportunidad a la ropa y prolongar su vida útil es una alternativa para frenar el daño ambiental provocado por la industria textil. Ésta debe ser de calidad para cumplir ese objetivo, añadió el experto.
“Hay marcas preocupadas por usar materiales óptimos: sus telas son duraderas, no se deslavan ni pierden color. Podemos aprovechar lo ya hecho, evitar la cadena de producción y aminorar daños ambientales en un 80 o 90 por ciento. Es una alternativa ya adoptada en Europa”, indicó.
Pese a ser una buena alternativa, el uso de la ropa de segunda mano trae consigo una carga cultural, social y de poder económico importante. “Se busca aparentar algo a partir de cómo me veo y de lo que compro”, explicó Rogelio Corona. Pero es una alternativa en aumento. Hoy no sólo hay tianguis con este tipo de prendas, también hay sitios publicitados en redes con buena calidad, los cuales evitan comprar vestimentas nuevas.
“Ya hay mucha ropa en el planeta sin ser utilizada, hacer uso de este tipo de tiendas e incentivar a que las personas adquieran usado, lo normalicen y se eliminen mitos nos ayuda a tener un consumo más sustentable”, explicó Cristina Ayala-Azcárraga, maestra en Ciencias Biológicas y doctora en Ciencias de la Sostenibilidad por la UNAM.
Para la especialista, el uso de esta alternativa de estilo de vida circular de las prendas da un descanso a los recursos naturales pues evita el uso de materia prima virgen, además de que cada vez es menor el estigma que recae sobre quien adquiere prendas usadas. “Hay estudios sobre la ropa nueva en las tiendas y se ha visto que es muy sucia porque se la prueban muchas personas. Sea de segunda mano o de alguna tienda siempre debe de lavarse antes de usarse”, advirtió.
A decir de Ayala-Azcárraga, cada vez es más común encontrar bazares de este tipo, pero todavía resta mucho para que su uso se normalice.
Ropa de calidad en “La Lagunilla”
Alejandro de la Cruz Rodríguez tiene 24 años, estudia Ingeniería Textil y desde pequeño le gusta la industria de la moda. De adolescente se interesó en los materiales de la ropa que compraba y su origen. Su padre vive en Toluca y su familia materna en la Ciudad de México, así que creció entre visitas al tianguis de “La Pulga” y “La Lagunilla”.
Así se dio cuenta que no había nada malo en usar ropa de paca. “Reutilizar, cortar, darle otra vida para que una prenda se convierta en otra. Le damos valor, siempre es mejor elegir algo de calidad que te va a durar mucho frente a algo que desecharás rápido. Ése es el espíritu de la segunda mano, pero también tiene que ver con cultura y educación”, dijo. Bajo esa premisa, decidió poner un puesto en la Lagunilla y desde 2021 vende prendas usadas y, a la par, abrió una página en redes sociales bajo el nombre de Old Youth Market, donde busca crear una comunidad para comprar, vender, consignar o rentar ropa.
A través de internet y de su página busca crear una cultura de compra en donde se priorice calidad antes que cantidad. “Dejar de consumir marcas de fast fashion, o que no sea tan seguido, ayudará un poco, así como comprar cosas que de verdad se usen. No necesitas cinco jeans, sólo requieres tres o a lo mejor hasta uno, pero que te dure mucho, que te gusta el corte y que tenga una manufactura increíble”. Alejandro asegura que puede conseguir cualquier tipo de ropa: Army, Vintage, Gore-tex, Techwear, así como cualquier tipo de tenis, pero se especializa en prendas “viejitas” y raras. En su colección hay forros de chamarra del ejército alemán con 70 años de antigüedad y en perfecto estado, verdaderas “joyas poco apreciadas” —como él las llama—. “Las opciones de segunda mano son viables. Si tienen algo que ya no usan, regálenlo, véndanlo, experimenten. No compren nuevo”, finalizó.
En la Unidad de Investigación en Medicina Experimental de la FM(UNAM), con sede en el Hospital General de México Dr. Eduardo Liceaga, se explora esta posibilidad
El nopal (Opuntia ficus-indica) es una planta de la familia de las cactáceas muy arraigada entre los mexicanos, tanto que, junto con el águila real, la serpiente de cascabel y los caracoles ornados con una rama de encino y otra de laurel conforman nuestro escudo nacional.
Además de ser uno de los tesoros nutritivos de la gastronomía mexicana, el nopal tiene diversos usos medicinales. De acuerdo con la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana de la UNAM, se ha comprobado que posee propiedades antiglucémicas y actividad bactericida sobre Escherichia coli, por poner sólo dos ejemplos.
Hoy en día, México ocupa el primer lugar en obesidad infantil, lo cual condena al país a un futuro nada halagüeño. Por eso, ante esta terrible realidad, un grupo de investigadores coordinado por Galileo Escobedo González, de la Unidad de Investigación en Medicina Experimental de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, con sede en el Hospital General de México Dr. Eduardo Liceaga, explora la posibilidad de aprovechar esa planta para prevenir tanto la obesidad como la diabetes tipo 2 desde la gestación.
“Nuestro estudio lleva por título ‘Suplementación nutricional con nopal (Opuntia ficus-indica) en los primeros mil días de vida’. En él participan investigadores de las facultades de Medicina y de Estudios Superiores Iztacala, y estudiantes de maestría y doctorado de los posgrados en Ciencias Biomédicas, Ciencias Biológicas, Ciencias Bioquímicas y Ciencias Médicas Odontológicas y de la Salud, todos de la UNAM, así como profesionales de la salud de los institutos nacionales de Cardiología Ignacio Chávez y de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, y del Hospital de la Mujer. Es decir, somos un grupo muy grande y heterogéneo”, apuntó Escobedo González.
Primera etapa
Los primeros mil días de vida, que abarcan desde el momento de la concepción hasta los dos primeros años, son cruciales para el desarrollo del embrión, el feto y el infante, por lo que ahora constituyen un hito en la investigación científica.
El estudio se divide en dos etapas. La primera prácticamente llegó a su fin en la Unidad de Investigación en Medicina Experimental de la FM.
A pesar de que el nopal es una planta muy noble, con muchos nutrientes y una gran capacidad para mejorar los niveles de glucosa y lípidos en la sangre, nunca se había estudiado, desde el punto de vista biomédico, el efecto que tiene su consumo sobre la descendencia.
“Lo único que se sabía es que los productores de carne ovina dan a las ovejas una fórmula adicionada con fibra de nopal como alimento y, con ella, las crías ganan masa muscular, pierden grasa visceral y presentan mejores niveles de glucosa y lípidos en la sangre. Ése es el antecedente de nuestra investigación”, comentó el científico.
Escobedo González y sus colegas se plantearon que si la dieta con fibra de nopal beneficiaba de esa manera a las crías de ganado ovino, quizá también podría tener un efecto prolongado a nivel metabólico, y decidieron experimentar con ratones C57BL/6, los cuales se usan mucho en estudios metabólicos.
Una población de ratonas se dividió en dos grupos. Al primero se le sometió a una dieta alta en carbohidratos y grasas saturadas; después se aparearon y durante la gestación se les siguió alimentando con dicha dieta y, una vez que dieron a luz a sus crías, las amamantaron sin dejar de consumirla.
Al segundo grupo se le dio la misma dieta alta en carbohidratos y grasas saturadas, pero se le añadió 0.25 gramos de fibra de nopal por kilogramo de dieta. Estas ratonas pudieron comer dicha dieta ad libitum, o sea, a voluntad. Luego, se aparearon y durante la gestación se les siguió alimentando con ella y, una vez que dieron a luz a sus crías, las amamantaron sin dejar de consumirla.
“Entonces vimos que la dieta adicionada con fibra de nopal mejora no sólo los niveles de glucosa en la sangre, sino también los de leptina, una hormona proteica que regula el apetito y la saciedad; además, disminuye la grasa en el hígado y, con ello, la expresión de citocinas inflamatorias, las cuales, tomando como base la acumulación de grasas, orquestan una respuesta inflamatoria a nivel hepático que genera esteatohepatitis. En humanos, esta enfermedad conduce a fibrosis hepática, cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado. Así, cuando, a pesar de haber estado expuestas a una dieta obesogénica, las ratonas consumen fibra de nopal, su descendencia presenta estos beneficios, a diferencia de la descendencia de las ratonas que sólo consumieron una dieta alta en carbohidratos y grasas saturadas”, afirmó el investigador.
Segunda etapa
La segunda etapa del estudio comenzará muy pronto y se hará con humanos. El primer grupo de mujeres fungirá como grupo control o testigo, lo cual significa que no recibirá la dieta con fibra de nopal durante su embarazo ni después de él. El segundo grupo de mujeres en el tercer trimestre del embarazo obtendrá la fibra de nopal necesaria y tendrá que licuar cada tercer día de dos a tres piezas de nopal con 120 mililitros de agua y tomarse esa bebida en ayunas hasta que dé a luz.
“Estaremos en comunicación constante con todas las mujeres y veremos los efectos de ambas dietas en su descendencia, una vez que ésta nazca y cada seis meses por dos años. Los ratones llegan a vivir de dos a dos años y medio. A las 16 semanas de vida, los ratones son adultos y es cuando medimos el peso corporal, la masa grasa y los niveles de glucosa en la sangre. En los bebés mediremos estos parámetros en los primeros mil días de vida. Así, nuestras observaciones se ubican, de forma complementaria, en el nacimiento en humanos, y en la edad adulta en el modelo murino. De otro modo, este tipo de estudios en humanos nos llevaría 25 o 30 años. Esperamos ver los primeros resultados en el transcurso de este año”. Galileo Escobedo consideró que con esta estrategia alimentaria basada en el nopal se podría aminorar el problema de la obesidad infantil en México.
“Habría niñas y niños más saludables y, por ende, adultos con una menor carga de comorbilidades desde los 25 o 26 años. Aquí, en el Hospital General de México Dr. Eduardo Liceaga estamos viendo ahora mismo pacientes de esa edad que llegan a consulta con diabetes tipo 2”. Y es que el experimento con animales en edad adulta permite suponer que el consumo de nopal durante el embarazo hace que la descendencia tenga menos peso corporal y masa grasa que aquélla nacida de madres que no se alimentaron con la fibra de nopal y sea menos susceptible al desarrollo de dislipidemia (elevación de grasas en la sangre), hipertensión arterial sistémica, diabetes tipo 2 y problemas hepáticos, entre otras cosas.