Archivos: Entradas Global TV
¿QUÉ HAGO SI ENCUENTRO UN ARTEFACTO DE NATURALEZA PELIGROSA?
compartir en:
¿CÓMO DISFRUTAR DEL MUNDIAL SIN AFECTAR LA PRODUCTIVIDAD?
compartir en:
- El futbol activa identidad, emoción colectiva y sentido de pertenencia, factores que influyen en la productividad
- Disfrutar los partidos colectivamente es una oportunidad para fortalecer equipos y motivar, señala Emmanuel Martínez Mejía, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM
Cada cuatro años sucede lo mismo: el Mundial de futbol invade conversaciones, redes sociales y espacios de trabajo. Lo que parece una distracción inevitable plantea una pregunta clave para organizaciones y personal: ¿puede este fenómeno social impactar en la productividad laboral o, por el contrario, convertirse en una oportunidad?
De acuerdo con Guillem Compte Nunes, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, la Copa del Mundo no afecta de la misma forma a cada entorno laboral. “Hay donde no gusta tanto entre los y las empleadas, pero en empresas donde sí hay un fuerte seguimiento, se presenta la cuestión de cómo gestionar ese interés”.
Muchas organizaciones —señala— optan por ignorar el tema, pues dejan que cada quien decida cómo manejar su tiempo. Sin embargo, está la posibilidad de una gestión proactiva: anticipar el fenómeno y organizarlo.
El Mundial es más que un evento deportivo. Es, a decir del especialista, una celebración de la identidad colectiva en la que las personas no sólo observan, sino sienten que participan. “Y aunque existe la percepción de que la productividad baja, no hay evidencia concluyente de que ver futbol afecte negativamente el rendimiento. Eso responde más a un estereotipo; todo depende de cómo la empresa gestione la situación”.
Clima y cultura laboral
Para Emmanuel Martínez Mejía, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, el impacto del Mundial no se explica por el evento en sí, sino por la cultura organizacional de cada empresa, “es decir, por las prácticas que realmente se viven en el día a día. Eso es lo que va a determinar si un encuentro, como la Copa del Mundo, resulta favorable o no”, indica.
En espacios de trabajo con ambientes sanos (respeto a los horarios, flexibilidad de jornada y modalidad virtual, liderazgo positivo y equilibrio entre lo laboral y personal) este torneo puede ser un factor de integración, pues el entusiasmo futbolero es un lenguaje común que favorece la cohesión, el orgullo organizacional y la integración de los equipos.
“Cuando las organizaciones optan por restringir o prohibir ver partidos, el efecto es contraproducente. Al prohibir algo, es lo primero que queremos hacer. En esos casos, las personas buscan alternativas: ver el juego a escondidas, usar audífonos o seguir transmisiones desde el celular, lo que genera más distracciones y un peor clima laboral. Por lo contrario, abrir espacios controlados y organizados puede mejorar la percepción de apoyo dentro de la empresa”, advierte el psicólogo.
Bienestar contra productividad
Desde la psicología organizacional —acota Martínez Mejía—, el debate entre productividad y distracción es engañoso. “Está comprobado que si las personas tienen bienestar y salud integral, están más motivadas y producen más”, lo cual coincide con datos de la Organización Mundial de la Salud, que muestran que entornos laborales con sobrecarga, desigualdad o inseguridad, afectan la salud mental y el desempeño.
En este contexto, permitir momentos de esparcimiento como ver un partido puede ser un estímulo positivo siempre que exista una base organizacional sólida. México será sede de la edición 2026 de la Copa del Mundo y esa cercanía geográfica y emocional incrementará el interés y, con ello, el impacto en los centros de trabajo.
“El nivel de atención, tensión e interés será máximo. Esto implica un reto, pero también una oportunidad para que las empresas innoven en la gestión del clima laboral”, añade el investigador Compte Nunes.
Una oportunidad más allá del futbol
Ambos especialistas coinciden en que la clave no es evitar el fenómeno, sino gestionarlo, lo cual implica:
- Hablar del tema abiertamente. Plantear desde el inicio cómo se compatibilizarán los partidos con el trabajo.
- Negociar de forma creativa. Flexibilizar horarios, organizar turnos o habilitar espacios para ver los juegos.
- Establecer metas claras. Definir objetivos, indicadores y tiempos para mantener el enfoque laboral.
- Cumplir acuerdos. Respetar lo pactado fortalece la confianza y el compromiso.
- Regular el uso de tecnología. Evitar la consulta constante de redes sociales y concentrarse en periodos definidos.
- Priorizar el bienestar. Un entorno sano y flexible favorece la productividad a largo plazo.
- Celebrar en equipo. Aprovechar la Copa del Mundo como un momento de integración y cohesión laboral.
Según los especialistas, lejos de ser sólo una distracción, el Mundial puede funcionar como un termómetro del clima y cultura laboral. Las organizaciones que lo entiendan como una oportunidad, y no como un problema, no sólo mantendrán su productividad, sino que fortalecerán el compromiso, la motivación y el sentido de pertenencia de sus equipos. Al final, el reto no es elegir entre trabajar o ver futbol, sino aprender a hacer ambas cosas con equilibrio.
NO ES UN VOLCÁN NI UN GÉISER; ESPECIALISTAS IDENTIFICAN FENÓMENO COMO POZO DE LODO EN MICHOACÁN
compartir en:
- El fenómeno de El Salitre no es un volcán ni un géiser; se trata de actividad hidrotermal.
- Especialistas identificaron 12 pozas de lodo que siguen la trayectoria de la falla de Ixtlán.
El Salitre, Michoacán. El fenómeno registrado el pasado 25 de mayo en la comunidad de El Salitre, Michoacán, no corresponde al nacimiento de un volcán ni a un géiser, sino a manifestaciones hidrotermales asociadas con la circulación de fluidos calientes en el subsuelo, concluyeron especialistas de la UNAM y de la Universidad Michoacana tras una visita de campo.
La doctora Ruth Esther Villanueva Estrada, investigadora de la Unidad Michoacán del Instituto de Geofísica de la UNAM y especialista en geotermia, explicó que el equipo de investigadoras acudió en coordinación con personal del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y con autoridades de Protección Civil de los tres órdenes de gobierno (municipal, estatal y federal). “Acudimos el miércoles 27 de mayo a la zona, para recabar muestras y tratar de identificar el origen del fenómeno.
Las evidencias encontradas indican que se trata de pozos y manifestaciones hidrotermales superficiales relacionadas con la circulación de fluidos calientes», señaló la doctora Ruth Villanueva.
Durante la inspección, las especialistas observaron emisiones de vapor, agua caliente, gases y lodo que ascienden a través de las fracturas del subsuelo. De acuerdo con Villanueva Estrada, “estas características son incompatibles con un géiser ya que estos expulsan de manera intermitente agua caliente y vapor debido a la acumulación de presión en conductos y cavidades subterráneas. Tampoco existe evidencia de magma ascendiendo hacia la superficie, por lo que no estamos ante el nacimiento de un volcán», puntualizó.
Evidencia científica
Durante la visita se identificaron 11 pozas de lodo: tres dentro de la vivienda donde inicialmente se reportó el fenómeno y ocho más en el terreno aledaño. Asimismo, las expertas registraron temperaturas cercanas a 86 °C en algunos puntos, además de concentraciones bajas de gases como amoniaco (NH₃), dióxido de carbono (CO₂) y sulfuro de hidrógeno (H₂S).
La comunidad El Salitre se encuentra sobre la falla Ixtlán, una estructura geológica que facilita la circulación y el ascenso de fluidos calientes desde zonas profundas del subsuelo hacia la superficie. Este comportamiento ya había sido observado en 2017, cuando surgieron diversos pozos alineados con este sistema de fallas. Los 11 pozos que aparecieron el pasado 25 de mayo presentan una distribución similar, lo que refuerza la interpretación de que se trata de un proceso hidrotermal asociado a la dinámica geológica de la región.
Una región con larga historia geotérmica
La especialista explicó que Michoacán forma parte de la Faja Volcánica Transmexicana, una de las regiones geológicamente más activas del país.
Ixtlán de los Hervores es una región históricamente reconocida por su actividad geotérmica. Desde 1906 existen registros científicos de cientos de manifestaciones hidrotermales entre Ixtlán y El Salitre. Durante la década de 1950, la CFE perforó pozos exploratorios en la zona, uno de los cuales dio origen al conocido “Géiser de Ixtlán”, atractivo turístico que presentó actividad intermitente durante décadas.
Estudios geológicos, geofísicos y geoquímicos identificaron temperaturas profundas entre 125 y 225 °C, así como estructuras tectónicas que favorecen el ascenso de fluidos calientes desde la profundidad. Además, existen antecedentes recientes de actividad hidrotermal importante en El Salitre, que incluyen explosiones de lodo y agua caliente registradas en años anteriores.
Recomendaciones a la población
El fenómeno ha generado expectación y noticias falsas entre la población; sin embargo, la especialista señala que esta “zona tiene una historia importante de fenómenos hidrotermales y no será la última vez que suceda, por lo que es necesario que la población cuente con planes de contingencia”. Entre las acciones que sugiere la experta se encuentran:
· Vigilar el terreno ante la posible aparición de grietas o abombamiento del suelo
· No acercarse a los orificios o zonas con vapor,
· Evitar caminar sobre suelos agrietados o húmedos que presenten temperaturas altas,
· No introducir objetos en los pozos,
· Mantener alejados a niños y mascotas,
·Avisar a las autoridades competentes del municipio al percibir estos fenómenos,
· Y atender únicamente la información oficial emitida por Protección Civil y por las autoridades competentes.
Para las y los especialistas, el fenómeno representa una oportunidad única para comprender el comportamiento de los sistemas hidrotermales activos de México y mejorar la identificación de posibles zonas de riesgo para las comunidades asentadas en estas regiones. El grupo de expertas que realizaron la visita a campo fueron las doctoras Ruth Esther Villanueva Estrada, investigadora Titular del Instituto de Geofísica Unidad Michoacán, Ana Teresa Mendoza Rosas, investigadora por México, SECIHTI-Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Gemma Gómez Castillo- Investigadora por México, SECIHTI-Instituto de Geofísica Unidad Michoacán y Erika Aline Solano Hernández- Profesora, Escuela Nacional de Estudios Superiores Morelia.
Reconocer el rigor en la ciencia y promover los intercambios generacionales apuntalan nuestra soberanía científica: Rector Lomelí
compartir en:
- Presidió la Ceremonia de Ingreso de nuevos miembros de la Academia Mexicana de Ciencias, y de entrega de Premios de Investigación Científica 2025
- La comunidad científica mexicana es de alta calidad y mantiene vínculos sólidos interinstitucionales para desarrollar proyectos estratégicos, señaló Rosaura Ruiz Gutiérrez
- “No hay desarrollo sostenible sin ciencia sólida”, subrayó José Seade Kuri
Reconocer el rigor en la ciencia, promover los intercambios generacionales y ampliar los espacios de encuentro son decisiones fundamentales para apuntalar la soberanía científica, la confianza pública y la capacidad del país para responder a problemas de largo alcance y nuevos desafíos, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
Al presidir la Ceremonia de Ingreso de nuevos miembros de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) y de entrega de Premios de Investigación Científica 2025 añadió que en una realidad internacional marcada por transformaciones aceleradas y coyunturas complejas, la investigación, la profesionalización y la cooperación interinstitucional adquieren un valor singular para el progreso nacional.
Acompañado por la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) del Gobierno de México, Rosaura Ruiz Gutiérrez, y el presidente de la AMC, José Seade Kuri, el rector reiteró el compromiso de la Universidad Nacional con este organismo y demás instituciones de educación superior y científicas del país, de fortalecer a esta comunidad plural y vinculada con las necesidades de nuestra nación que comparte la convicción de que el conocimiento es un bien público que debe cultivarse, preservarse y ponerse al servicio de la sociedad.
En la ceremonia en la que estuvieron la presidenta de El Colegio de México, Ana Covarrubias Velasco; el rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Gustavo Pacheco López; y la coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello, Lomelí Vanegas remarcó que la AMC ha cumplido una función central en la cohesión de la vida científica del país; actualmente son una comunidad consolidada con poco más de tres mil 100 personas y representativa de la diversidad disciplinaria de México.
Sin embargo, refirió, en la República mexicana hay alrededor de 438 investigadoras e investigadores por cada millón de habitantes, cifra que refleja un rezago significativo frente a países como Corea del Sur, Suecia o Dinamarca que superan los ocho mil por millón, o Alemania en la que rebasan los cinco mil 900.
En ese sentido, el rector Lomelí celebró la nueva categoría de incorporación a la AMC de Jóvenes Académicos, por la que se aceptaron a 117 nuevos integrantes y que enfoca al relevo generacional como parte medular del desarrollo científico nacional.
Comunidad científica de alta calidad
Al felicitar a quienes ingresaron a la Academia y a las personas galardonadas durante la ceremonia, la titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Rosaura Ruiz Gutiérrez, recordó que en el Auditorio Alfonso Caso fue testigo del surgimiento del movimiento estudiantil de 1968. “Y lo quiero recordar porque esa lucha la reivindicamos como parte de la historia del gobierno de la doctora Sheinbaum (…) Los ideales del 68 nos han marcado y hemos tratado de honrarlos impulsando avances para el país”, expresó.
Ante la comunidad científica, destacó como un hecho sin precedentes que, por primera vez en la historia de México, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó mil 800 proyectos de ciencia y desarrollo tecnológico. Asimismo, informó que durante el primer año y medio de la actual administración la Secihti incrementó en 166 por ciento las becas de doctorado y posdoctorado en el extranjero.
La titular de la Secihti explicó que los cambios en los criterios de evaluación del SNII se sustentan en el análisis de los resultados históricos de evaluación y de las tendencias observadas en las distintas áreas del conocimiento. Asimismo, precisó que se llevó a cabo un proceso de consulta con los organismos de contraloría social del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores y se instalaron mesas técnicas de trabajo con investigadoras e investigadores de diversas disciplinas.
Por otra parte, destacó la estrecha colaboración entre instituciones para impulsar proyectos estratégicos como Olinia, así como iniciativas en semiconductores, satélites de observación terrestre, monitoreo oceanográfico para la prevención de desastres naturales, supercómputo e inteligencia artificial, entre otras áreas prioritarias para el desarrollo tecnológico y la innovación del país.
En el auditorio Alfonso Caso, de Ciudad Universitaria, José Seade Kuri aseguró que cada nueva y nuevo académico representan la excelencia, pero también que la renovación generacional de la ciencia mexicana es indispensable para afrontar desafíos como cambio climático, transición energética, desigualdad, seguridad alimentaria, salud pública, desarrollo tecnológico y construcción de una sociedad más justa.
“No hay desarrollo sostenible sin ciencia sólida”, expresó el presidente de la AMC y recalcó que la ciencia no es un lujo, es un elemento indispensable para la soberanía, la innovación, la competitividad y el bienestar social.
En su oportunidad, Gustavo Pacheco coincidió en que la ciencia no puede ser un ejercicio aislado de las realidades sociales, económicas y ahora, geopolíticas. El conocimiento adquiere su verdadero valor cuando se convierte en un bien público, capaz de incidir en el entorno, generando bienestar y prosperidad para la sociedad que lo financia.
Felicitó a los nuevos integrantes de la AMC y a las personas galardonadas quienes muestran que la ciencia mexicana tiene presente, futuro y una responsabilidad irrenunciable con nuestra gran nación. Refrendó el compromiso de la UAM con las demás instituciones que promueven que el conocimiento científico sea motor de equidad, soberanía y bienestar.
En la ceremonia a la que asistieron la vicepresidenta de la AMC, Telma Castro Romero; y el director general del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados, Alberto Sánchez Hernández, se entregaron los Premios de Investigación para Jóvenes 2025 a:
Walter Noé Velázquez Arjona, del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica; Oscar Omar Ramos López, de la Facultad de Medicina y Psicología de la Universidad Autónoma de Baja California; Leonardo Sepúlveda Torre, de la Facultad de Ciencias Químicas, Unidad Sureste, de la Universidad Autónoma de Coahuila.
También a José Said Sánchez Martínez, del Departamento Política y Gobierno de El Colegio de Jalisco; Jessica Ramírez Méndez, del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México; y a Jessica Cantillo Negrete, de la Subdirección de Investigación Tecnológica del Instituto Nacional de Rehabilitación.
Asimismo, se otorgaron los Premios de la Academia a las mejores tesis de doctorado en Ciencias Sociales y Humanidades 2025 a: Leidy Jazmin Torres Cendales, del Posgrado en Historia de la Facultad de Filosofía y Letras e Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM; Miriam García Apolonio, del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México. Además, Laura Candelaria García Navarro del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Unidad Occidente; así como Delmar Ulises Méndez Gómez, de la UAM, Unidad Iztapalapa.
- Más de 280 universitarios puma participaron en la tercera Jornada UNAMos, realizada en Temascalapa, Estado de México, donde se desarrollaron intervenciones interdisciplinarias educativas, actividades de detección oportuna y orientación comunitaria en temas de salud, nutrición, bienestar, entorno urbano y participación social
Aún es de madrugada cuando los y las primeras estudiantes comienzan a reunirse en Ciudad Universitaria. Algunos cargan cajas con materiales de trabajo; otros acomodan batas blancas, formatos de registro o equipo veterinario. Suben a los camiones, todavía con sueño, pero con la emoción y el nerviosismo de enfrentarse a una realidad que muchas veces no aparece en los libros.
Horas más tarde, las calles de Temascalapa (Estado de México) se llenan de jóvenes profesionistas que caminan entre puestos, casas y personas que esperan un turno. De pronto, la plaza del pueblo se convierte en consultorios, laboratorio, módulo veterinario, espacio de salud mental, consejerías y punto de encuentro entre Universidad y comunidad.
Se trata de la tercera Jornada UNAMos, que organiza la Facultad de Medicina (FacMed) de la UNAM.
La fila para el registro crece rápidamente: hay personas que llegan para revisarse la presión arterial, otras para hacerse estudios de glucosa, triglicéridos y colesterol. Algunas llevan perros, gatos, conejos y hasta caballos para recibir atención veterinaria. Otras sólo quieren preguntar algo que nunca antes habían podido consultar con un especialista.
Ahí aparece Elías Miranda Juárez, campesino de 43 años, acompañado de una yegua y una potranca recién nacida. Había acudido a realizar un trámite cuando vio los módulos instalados por la UNAM. “Vi que había atención para animales y pregunté cuánto costaba. Me dijeron que era gratuita, entonces regresé por mi equino”, cuenta. Ella había parido nueve días antes y presentaba problemas en la piel ocasionados por una plaga de ratas en la caballeriza. Elías decidió aprovechar la jornada para revisar tanto la salud reproductiva del animal como la infección.
“A mí siempre me interesó la carrera de veterinario, aunque las condiciones económicas no me permitieron seguir; sólo estudié hasta el bachillerato. Lamentablemente, a las comunidades no llegan estos estudios y consultas. Ahorita que son gratuitas, debemos aprovechar”.
A veces —indica— pensamos que atenderse es una pérdida de tiempo porque priorizamos el trabajo. Así pasa con la salud: la descuidamos. Pero estos jóvenes se desprenden de su tiempo, dinero y esfuerzo para dedicarle estos momentos a la comunidad.
Su historia no es única: algunas personas regresan a estas jornadas para dar seguimiento a su salud, como Rosa Enriqueta Pérez Guzmán, costurera que desde hace 36 años vive en la comunidad y sabe lo difícil que resulta acceder a atención especializada. Ella acude a revisión oftalmológica.
“Es difícil que este tipo de servicios lleguen a nuestro pueblo. Los cuidados aquí brindados son excelentes. Aquí somos de bajos recursos y conseguir unos lentes cuesta mucho, por eso agradecemos que nos acerquen estos servicios; ojalá que sigan viniendo”, afirma.
Diagnóstico que cambia vidas
Durante la jornada, las y los universitarios realizaron 52 actividades relacionadas con atención médica, prevención, salud mental, educación sexual, nutrición, bienestar emocional, tecnología y participación comunitaria. Participaron más de 200 estudiantes y decenas de especialistas de distintas facultades y entidades, como Medicina, Enfermería, Psicología, Ingeniería, Arquitectura, Veterinaria, Nutrición, Fisioterapia, Trabajo Social y Optometría, además de organizaciones enfocadas a salud pública, detecciones metabólicas o VIH, entre otras.
A su vez, las brigadas incluyeron talleres de derechos humanos, lactancia materna, prevención de adicciones, alfabetización digital, salud sexual, regulación emocional, prevención de enfermedades crónicas y actividades infantiles. También hubo fisioterapia, trabajo social, vacunación antirrábica, desparasitación y revisión de animales de trabajo, lo cual refleja la importancia de la ganadería y el campo en la región.
La estrategia forma parte del Programa La UNAM Adopta una Comunidad, impulsado por la FacMed, pero a decir de Patricia Yazmín Moreno Torres, responsable del proyecto, la comunidad es quien adopta a los y las universitarias, pues siempre los y las reciben con los brazos abiertos, además de ser muy participativa.
“La elección de Temascalapa no fue casual. Antes de las jornadas se realizó un diagnóstico de salud que confirmó altos índices de diabetes, hipertensión y síndrome metabólico, todos ellos antesala de enfermedades sin diagnóstico o sin control médico adecuado”, señala.
Según explica, el diagnóstico comunitario revela que Temascalapa enfrenta importantes desafíos sociales y de salud pública. El municipio tiene más de 43 mil habitantes y un crecimiento poblacional acelerado; además, más del 52 por ciento de la población vive en condiciones de pobreza moderada y 9.5 por ciento lo hace en pauperización extrema.
Entre los principales problemas de salud identificados están la diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, obesidad, depresión, ansiedad, enfermedad renal crónica y desnutrición. Los documentos también muestran carencias estructurales que afectan la atención médica: deterioro de rutas de acceso, falta de internet en centros de salud, insuficiencia de personal y dificultades para el seguimiento de pacientes.
Por ello, La UNAM Adopta una Comunidad busca consolidar un modelo interdisciplinario en el que estudiantes, académicos y especialistas trabajen junto con la población para fortalecer el bienestar comunitario
Por su parte, Liliana Márquez Pérez, ama de casa, decidió acercarse a la jornada porque una vecina le comentó que estaban atendiendo a la gente. “Yo casi no vengo a este tipo de cosas porque luego traen programas del municipio y nada más reciben a los que quieren. Aquí vi que estaban tratando a todos por parejo, y decidí sumarme”, relata.
Ella acudió para conocer sus niveles de glucosa y colesterol y lo que descubrió cambió por completo su día: le dijeron que tenía diabetes. “Es algo que no me esperaba, pero es bueno saberlo. Ahora ya sé que debo tomar precauciones e ir con un doctor para comenzar con mi control”.
Para Liliana es notorio el abandono en los servicios de salud locales, por eso insiste en la importancia de que estas brigadas continúen y destaca que la gente debe acudir por su bien propio.
Cuando la Universidad llega al territorio
Detrás de cada módulo hay estudiantes enfrentando por primera vez la realidad comunitaria. María Fernanda González, médica pasante de servicio social, subraya que la prevención debe ser el centro del sistema de salud. “Si lo hacemos, podemos tener una mejor calidad de vida y más años sanos. Algo que nos enseñan en la facultad es que no sólo tratamos una enfermedad, sino a una persona, a un hijo, una esposa, a alguien que viene con preocupación y necesita ser escuchado. La experiencia en comunidad transforma la manera de ejercer la medicina”.
Para ella, salir de la academia significa descubrir el nivel de necesidades en muchas regiones, pues a veces muchas cosas se dan por sentado y aquí no las hay. La gente no sabe identificar síntomas o carece de conciencia sobre su enfermedad porque nunca ha contado con acceso a atención médica. “El cariño de la gente me marcó desde nuestra llegada. La manera en que nos reciben y procuran no te la da ningún aula”.
Las jornadas no sólo buscan atender enfermedades, sino cambiar la manera en que las comunidades se relacionan con la salud.
“El objetivo es cambiar de un modelo de tratamiento a uno de prevención, educación y detección temprana”, dice Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, directora de la FacMed, quien detalla que en esta tercera edición concurrieron siete facultades a través de sus distintas licenciaturas, programas y departamentos (sumando en total 23 áreas participantes que desarrollaron actividades que van desde nutrición y fisioterapia hasta derechos humanos, conectividad, mejoramiento del entorno y atención veterinaria puerta por puerta).
“Las comunidades ganan porque tienen mejor respuesta ante la enfermedad y la Universidad, ya que los y las estudiantes ponen en práctica lo aprendido en las aulas. El programa ha crecido mucho desde su primera edición. Iniciamos hace un año con una feria pequeña y hoy ya tenemos alianzas con instituciones nacionales e internacionales. Cada vez se suman más facultades y personas”.
Mientras cae la tarde, algunos habitantes aún esperan resultados o hacen preguntas antes de que los módulos comiencen a desmontarse. Los y las especialistas guardan equipo y regresan a los camiones, pero algo queda instalado en la comunidad: la sensación de haber sido escuchada y la certeza de que alguien decidió mirar hacia donde pocas veces se mira. La tercera Jornada UNAMos atendió a 387 personas, pero el total de los beneficiados hasta el momento supera las 900. La siguiente jornada está programada para el 9 de octubre de 2026, en la cabecera municipal de Temascalapa.
LA EDUCACIÓN ES LA CLAVE PARA SALIR DEL LABERINTO ENTRE EL NEOLIBERALISMO EGOÍSTA Y EL POPULISMO AUTORITARIO: RECTOR LOMELÍ EN LA UNESCO
compartir en:
- Dictó la conferencia “Educación y desarrollo o el jardín de los senderos que se bifurcan” en la sede del organismo internacional
- Si el esfuerzo educativo se acompaña de inversiones en sectores que empleen a la población más calificada, se genera un círculo virtuoso que promueve movilidad social y reduce la desigualdad, agregó
- Primer académico latinoamericano en dar la Conferencia Hirschman
La educación es condición necesaria para construir sociedades democráticas e incluyentes, aseguró el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, al dictar la Conferencia Albert Hirschman, en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
En la sede del organismo internacional en París, Francia, expuso que decidió dedicar sus reflexiones de la Conferencia a la educación y el desarrollo porque en los tiempos actuales, en los que la ciencia, la cultura y la educación sufren múltiples acosos, incluso en algunos de los países más desarrollados, es necesario también recordar que gracias a la expansión del conocimiento y de la enseñanza en los últimos dos siglos, la humanidad pudo alcanzar su actual grado de desarrollo tecnológico.
El rector también explicó que para Hirschman -uno de los pensadores sociales más importantes del siglo XX y la primera década del XXI-, los recursos destinados a la educación son una inversión con efectos multiplicadores no solamente en el ámbito económico, sino también en la vida social.
“Además de formar capital humano, la educación puede generar actitudes que promueven la participación democrática, la responsabilidad política y un ambiente favorable a la innovación y la participación social”, añadió al ofrecer la conferencia “Educación y desarrollo o el jardín de los senderos que se bifurcan”.
De igual manera reconoció que la expansión de la educación puede generar tensiones si la economía no crece a la par de las aspiraciones sociales, generando frustración y un malestar social que puede expresarse de muy diversas formas.
Inversión en sectores claves
Acompañado por el representante permanente de México en la UNESCO, Juan Antonio Ferrer Aguilar; así como el director de Políticas Sociales, Sector de Ciencias Sociales y Humanas, Gustavo Merino, el rector de la UNAM, primer académico latinoamericano en dar la Conferencia Albert Hirschman, subrayó que la evidencia empírica señala que la inversión en educación puede explicar entre el 25 y el 33 por ciento de la diferencia del producto interno bruto (PIB) per cápita entre países ricos y pobres.
Sin embargo, abundó, esta diferencia puede ampliarse más si se complementa con modelos de transferencia de tecnología y de expansión del conocimiento, que incluyan el aprendizaje y la capacitación en el trabajo.
“De ahí la importancia de que el esfuerzo educativo vaya de la mano de inversiones en sectores que permitan emplear a la población más calificada y de esa manera ayuden a generar un círculo virtuoso que permita una mayor movilidad social y contribuyan por esa vía a reducir la desigualdad”, remarcó en el evento en el que estuvo la embajadora de México en Francia, Blanca Jiménez Cisneros, además de embajadoras y embajadores de otras naciones ante la UNESCO.
Lomelí Vanegas recordó que Albert Hirschman fue más allá de los efectos económicos de la inversión educativa para considerar los políticos y sociales. “Mayores niveles educativos se traducen en una población más informada y exigente, que cuenta con más elementos para discernir entre las ofertas de los partidos políticos y orientar, de esta manera, su participación en el sistema electoral. Así, la educación contribuye también a la consolidación de las instituciones democráticas”.
El rector de la UNAM aseveró que un país que apuesta decididamente por ampliar la cobertura y mejorar la calidad de su sistema educativo da un paso importante en la construcción de una senda de desarrollo de largo plazo.
Expuso el ejemplo comparativo de México y Corea del Sur, país que, en la década de los 50 del siglo pasado, era más pobre que México y tenía un menor gasto en educación; pero a partir de entonces inició aumentos modestos en el gasto y priorizó todo aquello que estimulara el despegue del desarrollo industrial con inversiones de entre el 4 y el 5 por ciento en ciencia y tecnología.
En tanto que México sólo privilegió la ampliación de la cobertura en educación básica mientras que el gasto en ciencia y tecnología no ha pasado del 0.5 por ciento del PIB.
“Mientras que Corea del Sur invirtió en las universidades y puso énfasis en la formación de ingenieros y científicos, así como en la vinculación del sistema de educación y de investigación con empresas tecnológicas, México invirtió poco en ciencia y agudizó su dependencia tecnológica con el extranjero”, indicó el rector.
Lomelí señaló que para superar fallas estructurales de nuestras democracias, lo mismo que para construir alternativas de desarrollo económico socialmente incluyentes y ambientalmente sustentables, hoy, más que nunca, la educación se convierte en un elemento clave.
Analizó el daño causado por el neoliberalismo egoísta y extremo, la falsa salida del populismo autoritario y la necesidad de recuperar el sendero perdido, a partir de fortalecer la democracia y sus instituciones, teniendo a la educación como elemento clave para fortalecer la voz o las ideas de cambio desde dentro y para construir con lealtad cívica -entendida como un compromiso con las instituciones democráticas- y un futuro que reduzca las desigualdades y recupere la confianza.
También respondió algunas preguntas de estudiantes y profesores de universidades francesas respecto a la enseñanza y la política industrial de México, la necesidad de invertir en sectores estratégicos que impulsen el desarrollo, así como la migración. Subrayó que la UNAM es una institución que cultiva la pluralidad y habilidades que les permitan a los estudiantes analizar lo que sucede a su alrededor y no caer en slogans superficiales y hacer frente a los diversos desafíos que enfrentamos.
La Conferencia Albert Hirschman busca inspirar una investigación rigurosa y práctica, así como una colaboración interdisciplinaria para fortalecer el diálogo global en torno a las grandes transformaciones sociales y económicas de nuestro tiempo. Por ello, en sus dos ediciones anteriores ha sido dictada por figuras como Daron Acemoğlu, catedrático de Economía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y Premio Nobel de Economía 2024; además por Jayati Ghosh, también economista y especialista en desarrollo, y profesora de Economía en la Universidad de Massachusetts Amherst.
COMIENZAN LAS FINALES DEL MUNDIAL SOCIAL EN EL ESTADIO OLÍMPICO UNIVERSITARIO
compartir en:
En su costado oriental destaca el mural de Diego Rivera “La universidad, la familia y el deporte en México”, una construcción de relieve en piedras de colores que muestra el escudo universitario, tres figuras de familia (hombre, mujer e hijo) y dos atletas que encienden la antorcha olímpica sobre una serpiente emplumada.
Rivera tenía planeado cubrir con su obra toda la parte exterior del recinto con diseños de inspiración prehispánica semejantes, pero falleció.
“A mediados del siglo XX, cuando se construyó el Estadio Olímpico Universitario, imperaba el llamado movimiento moderno, con cero ornamentación, racionalidad cuando se proyectaba, ahorro de espacios, transparencias, uso de concreto y acero, características que prevalecen en Ciudad Universitaria”, relata la académica de la Facultad de Arquitectura (FA) de la UNAM, María de Lourdes Cruz González Franco.
Aclara que el inmueble no pertenece completamente a ese tipo de arquitectura, pero es de su momento histórico por los sistemas constructivos y los materiales empleados. Se usó la tecnología de la época y fue de los recintos más actuales.
Es obra de los arquitectos Augusto Pérez Palacios (autor principal), Jorge Bravo Jiménez y Raúl Salinas Moro, quienes trabajaron con un grupo de ingenieros y sabían las necesidades del futbol americano, que era uno de sus principales usos, además de las competencias de atletismo, explica la especialista.
El Estadio se creó de una atención al sitio, a los materiales del lugar y a las condiciones del terreno, donde existía una depresión natural para la cancha. La lava volcánica del terreno se rompió, se escarbó y ese material se utilizó de manera perimetral a la cancha, y se formaron las graderías inferior y superior.
De tal manera que el material está elaborado de la tierra del lugar, parte de roca volcánica y arcillas que se compactaron a su alrededor, en un sistema similar al de las presas, acota Cruz González Franco, fundadora del Archivo de Arquitectos Mexicanos de la FA.
“Esta concepción del Estadio como una boca volcánica, en palabras de Diego Rivera es un ‘cráter arquitectonizado’. Su forma es de terraplén, es decir, respeta el acomodo natural del material, con estos taludes que rodean a la cancha”, añade.
El diseño, para comodidad del público, es de forma simétrica y descendente en las graderías, a partir de la parte larga de la cancha. La disposición de estas tuvo el objetivo de ser más confortables y permitir amplitud visual para los espectadores. Por ello, el recinto consta de dos grandes niveles de gradas con uno intermedio, así como un menor nivel en las cabeceras, refiere la especialista.
Ubicado en una hondonada en el Pedregal de San Ángel, se colocó la primera piedra en el lugar el 7 de agosto de 1950. En la obra civil participaron más de 10 mil obreros, quienes trabajaron hasta 24 horas al día para construirlo.
Cruz González Franco puntualiza que no hay ningún documento en el archivo de Pérez Palacios (perteneciente al acervo de la FA) que avale que se inspiraron en redes de pesca de Pátzcuaro, Michoacán; de mariposas o de un sombrero de charro para el diseño del estadio, como popularmente se ha interpretado.
Está lleno de documentos científicos, de mediciones complicadas, trazos geométricos precisos y cálculos estructurales, subraya la también coautora de un libro sobre el recinto deportivo. Creado con una visión futurista del deporte, pero con una arquitectura de rasgos prehispánicos, se le dio el espacio para que en su alrededor se edificaran canchas de calentamiento, una alberca y un gimnasio cerrado.
Como en aquel viejo poema italiano: y se hizo la noche.
La fiesta esperada se transformó en algo oscuro y raro en el segundo tiempo. Hubo primero rayos y truenos en el cielo; y luego del gol que igualó los marcadores, al minuto 50, una lluvia de consistencia ligera pero tupida fue un tapiz para el resto del juego.
Por lo sucedido en alguno de los partidos de la liguilla alguien escribió que Pumas era una escuadra que a ratos parecía dirigida no por Efraín Juárez sino por Alfred Hitchcock. El suspenso fue el sello de la casa en estas varias series finales, y en dos casos se logró avanzar, pero en el último escalón vino el tropiezo, con dos momentos previos muy concretos: la salida de Carrasquilla por lesión, al 58, y la expulsión de Antuna, al 90. Ya no había forma de reaccionar.
Todo se precipitó hacia un final rotundo, pues fue el argentino Rodolfo Rotondi, el que con la zurda marcó el 2-1 para Cruz Azul, al 94, y esa fue la rotura de un sueño que concentró un caleidoscopio de sentimientos, pues el de Pumas es un equipo que desfiló, en este Clausura 2026, siempre al filo de la navaja. Llegó a la cima del liderato, mas no conquistó la cumbre.
No se olvide todo lo que han hecho, pues eso puede marcar lo que vendrá.
La noche esta vez fue de ellos… mas los cantos no cesaron. Hasta el fin se escuchó en el Olímpico Universitario: “Cómo no te voy a querer / cómo no te voy a querer / si mi corazón azul es / y mi piel dorada / siempre te querré”.
Mientras se preparaba la ceremonia, los de Pumas se plantaron en la cancha, con la mira puesta hacia el pebetero, reconociendo el acompañamiento de su afición, y con la frente muy en alto.
Hay que atender a lo que sigue. Este es sólo el comienzo. ¡Gracias!
América Latina y el Caribe necesitan universidades críticas, solidarias y abiertas al diálogo: Rector Lomelí
compartir en:
- Ofreció la conferencia inaugural de la X Asamblea Regional: Caribe, Centro América y México de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe
- Manifestó su solidaridad con instituciones de educación superior de Argentina y Cuba
- El financiamiento es la principal herramienta para evitar que las IES expresen su autonomía, dijo Jorge Calzoni
- Participaron la vicepresidenta de la UDUALC, Miriam Nicado; y la rectora de la BUAP, María Lilia Cedillo Ramírez
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, afirmó que, frente a coyunturas que trascienden las fronteras nacionales, América Latina y el Caribe necesitan universidades críticas, solidarias y abiertas al diálogo, capaces de formar ciudadanía, producir conocimientos y tender puentes donde otros erigen barreras.
Ante rectoras y rectores de la región que asistieron a la X Asamblea Regional: Caribe, Centro América y México de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUALC) añadió que se requieren respuestas basadas en la cooperación, la inteligencia colectiva y la confianza mutua.
“Cuando las democracias y el conocimiento enfrentan presiones, la libertad universitaria debe reivindicarse con una visión renovada. No como refugio frente al mundo, sino como capacidad para dialogar de manera más efectiva con él; no como distanciamiento de la sociedad, sino como una forma más cercana de servirla; no como herencia estática, sino como tarea compartida”, expresó el rector acompañado por el presidente de la UDUALC, Jorge Calzoni; la vicepresidenta de esa misma agrupación, Miriam Nicado; y la rectora de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), María Lilia Cedillo Ramírez.
Al ofrecer la conferencia magistral “La autonomía universitaria: herramienta para un diálogo público que construya ciudadanía y conocimiento”, Lomelí Vanegas subrayó que resguardar la libertad académica, la autonomía en la gestión y el compromiso público de nuestras casas de estudio equivale a preservar el intercambio plural de ideas.
“Implica proteger los fundamentos necesarios para analizar y transformar los retos que enfrentamos. Significa sostener que el saber, desarrollado en un ambiente libre y orientado al bienestar común, puede ser una de las herramientas más potentes para edificar sociedades equitativas, sostenibles y menos desiguales”, remarcó.
En el Complejo Cultural Universitario de la BUAP, el rector de la UNAM también enfatizó su solidaridad con el presidente Calzoni, rector de la Universidad Nacional de Avellaneda, Argentina; y con las instituciones de educación superior de esa nación que enfrentan diversas restricciones presupuestales. Asimismo, con Miriam Nicado, rectora de la Universidad de La Habana, y con Cuba, que a lo largo del año ha afrontado limitaciones económicas.
Pluralidad en las universidades
América Latina y el Caribe enfrentan desafíos comunes y significativos: desigualdad persistente, exclusión educativa, violencia, fragilidad institucional, deterioro socioambiental, migraciones forzadas, cambios tecnológicos acelerados, precarización laboral, la pérdida de la confianza pública y la degradación del diálogo público, agregó el rector Lomelí, en el acto en el cual estuvo el secretario General de la UDUALC, Roberto Escalante Semerena.
Indicó que en numerosas sociedades la deliberación ha sido sustituida por descalificaciones y los argumentos por consignas, ante ello las instituciones de educación superior asumen una función irremplazable: robustecer la esfera pública con saber, pruebas, memoria, visión histórica y análisis riguroso. Son uno de los foros donde convergen saberes, disciplinas, generaciones y posturas ideológicas diversas bajo reglas comunes de argumentación, tolerancia y respeto.
“Esta convivencia no siempre resulta sencilla; la pluralidad genuina implica desacuerdos y tensiones, lo que convierte la vida universitaria en una auténtica escuela de ciudadanía. En ella se aprende que disentir no equivale a descalificar o censurar al otro, que debatir exige escuchar, que la crítica no implica violentar, que la libertad de expresión requiere responsabilidad intelectual y que la búsqueda de la verdad exige precisión y claridad metodológica”, recalcó Lomelí Vanegas.
Previamente, María Lilia Cedillo dio la bienvenida a la X Asamblea Regional, en la que analizarán diversas problemáticas en común, y agradeció al rector Lomelí su cercanía con las diversas instituciones de educación superior (IES).
Al comentar la conferencia inaugural, Jorge Calzoni expuso que, aunque la autonomía universitaria está plasmada en 27 constituciones de países de la región, enfrenta diversas amenazas. El financiamiento, resaltó, es la principal herramienta para evitar que las instituciones expresen esta facultad plenamente. También señaló a intereses económicos que suelen ser más poderosos que el Estado, y que, en ocasiones, usan la inteligencia artificial para manipular a sectores de la sociedad.
Las universidades, abundó, deben formar ciudadanas y ciudadanos capaces de comprender y gestionar este mundo y para ello es central que ejerzan su autonomía. Asimismo, insistió que se requiere la integración, la cooperación y que esa autonomía se ponga al servicio de nuestras comunidades, de la sociedad, de las distintas instituciones. “Ninguna institución se salva individualmente, todas y todos tenemos que trabajar articuladamente, integradamente, para poder generar una sociedad distinta”, aseguró.
Los universitarios han disputado encuentros sumamente emotivos, y tras dos cerradas eliminatorias se ganaron el derecho a pelear por la corona del futbol mexicano
Pumas y Cruz Azul se enfrentarán en la final del Clausura 2026 en una confrontación con tintes de clásico y que genera una enorme expectación. El conjunto de la UNAM alcanza una final de la Liga MX por primera vez desde el torneo Guardianes (Apertura) 2020, recordado por haberse disputado sin público con motivo de la pandemia de Covid-19.
Ahora, bajo la dirección técnica de Efraín Juárez, regresa a las instancias finales del certamen tras haber concluido una sobresaliente fase regular en el primer sitio de la clasificación general.
Los felinos no ocupaban dicho puesto desde el Apertura 2015, y esta es la segunda ocasión que lo consiguen en la era de los torneos cortos (iniciados en 1996) y quinta a lo largo de su historia.
Asimismo, la etapa regular de la campaña dejó otras marcas dignas de recordarse: Pumas fue el equipo más goleador con 34 anotaciones (tercera vez que lo logra en torneos cortos), fue el mejor visitante del torneo con 18 puntos alcanzados (quinta ocasión que desde 1996), terminó invicto fuera de CU (algo inédito en la historia de la institución) y anotó goles en todos los partidos (que solamente tenía el antecedente de haber ocurrido en Apertura 2015).
En la fase final, aunque no ha sido tan dominante, ha disputado encuentros sumamente emotivos y, tras dos cerradas eliminatorias, se ganó el derecho a pelear por la corona del futbol mexicano.
En los cuartos de final enfrentó al América, que entró a la liguilla como el octavo y último invitado. En el juego de ida, en el Estadio Banorte (Azteca), la contundencia de los universitarios frente al marco rival se reflejó en el marcador cuando el juego se puso 3-1 en los minutos iniciales de la parte complementaria. Juninho Vieira, Uriel Antuna y Jordan Carrillo, todos llegados al plantel apenas en este torneo, vencieron la meta de los azulcremas, que sólo pudieron responder con un tanto de Isaías Violante.
Sin embargo, dos penales señalados en la recta final del encuentro, y que fueron capitalizados por Alejandro Zendejas y Henry Martín, dejaron el 3-3 con el que concluyó la primera confrontación.
Aunque se dijo que la moneda estaba en el aire, lo cierto es que la escuadra azul y oro se mantenía con la ventaja al ser la mejor posición en la tabla como criterio de desempate en caso de una igualada en el marcador global.
En el segundo encuentro, en CU, los pupilos de Efraín Juárez fueron un vendaval al arranque y se pusieron 3-0 al frente, apenas a los 22 minutos, con goles de Rubén Duarte, Nathan Silva y Jordan Carrillo. Parecía todo definido, pero los visitantes reaccionaron y nuevamente alcanzaron el 3-3 en la pizarra, mediante tantos de Patricio Salas y Alejandro Zendejas (2). El dramatismo máximo se vivió a los 86 minutos, cuando se señaló un penal a favor de los americanistas, pero que fue errado por Henry Martín. Así, de manera angustiosa y tras un 6-6 global, los Pumas dejaron fuera a sus acérrimos rivales.
Las semifinales, aunque no tuvieron tantas anotaciones, también fueron pródigas en emociones. Un triunfo inicial del Pachuca por 1-0 en el Estadio Hidalgo, cortesía de un disparo de Oussama Idrissi, tuvo que ser remontado en el Estadio Olímpico Universitario. Ante una bien plantada zaga de los Tuzos, fue hasta el minuto 55 que se consiguió el gol del pase a la final. Jordan Carrillo anotó con un tiro libre, que se estrelló en un poste y terminó por ingresar en la meta del portero Carlos Moreno.
De tal forma que un nuevo empate global les dio el pase a la final, recompensando otra vez la mejor ubicación en la tabla de posiciones durante la primera parte del certamen.
La confrontación contra Cruz Azul presenta varios detalles que llaman la atención: esta será la primera final en la que se midan dos directores técnicos mexicanos desde el Clausura 2013, cuando Miguel Herrera y Guillermo Vázquez Herrera eran los estrategas de América y Cruz Azul. Actualmente, Joel Huiqui es el entrenador de los cementeros.
Solamente se han enfrentado en dos ocasiones auriazules y celestes para definir el título. La primera fue en 1978-79 y los cruzazulinos se quedaron con el cetro al quedar 0-0 en la ida en CU y vencer por 2-0 en el Azteca. Dos años más tarde, el equipo de la UNAM tendría su revancha: después de caer 1-0 en el primer partido, goleó 4-1 en la vuelta, ya en su campo del Pedregal, gracias a las anotaciones de Hugo Sánchez, Ricardo Ferretti, Manuel Manzo y Enrique López Zarza.
La historia es rica en cuanto a duelos emocionantes entre Pumas y Cruz Azul. Además de las dos finales mencionadas, se han visto las caras en grupos de liguilla (cada equipo salió avante una vez), en cuartos de final (seis ocasiones, también con números parejos) y en dos semifinales (ambas con resolución favorable para los universitarios).
Entre las eliminatorias memorables, están las dos ocasiones en que Pumas entró como octavo y dejo fuera a Cruz Azul, que había terminado como líder de la competencia (en Invierno 1998 y Apertura 2010), y cuando se recuperó de una caída de 4-0 en el primer cotejo para ganar con el mismo resultado en el juego decisivo en una voltereta increíble (en Guardianes/Apertura 2020).
Los fieles seguidores auriazules confían en que una nueva página llena de gloria se escriba esta semana y el escenario de Ciudad Universitaria puede ser un marco inmejorable. Desde el título del Clausura 2011, ha sido una larga espera, todavía más acentuada porque se disputaron tres finales (dos de liga en Apertura 2015 y Guardianes/Apertura 2020, así como una de la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe en 2022) que no pudieron verse recompensadas con una coronación.
Una película de 45 años…
Leonardo Frías Cienfuegos
Es cine. En los agónicos segundos de aquella final con la que en 2011 Pumas obtuvo su séptima estrella en Ciudad Universitaria, el último en tocar el balón fue Joel Huiqui, entonces zaguero de Morelia, ahora director técnico de Cruz Azul.
La historia no se replica. Parece enlazada en una rivalidad que tuvo su primer gran bucle el 30 de junio de 1979, como epílogo de la temporada 1978-79, donde Pumas no pudo horadar la portería rival, aun con los más históricos romperredes y en esa temporada ambos líderes de goleo con 26 anotaciones cada uno.
“Los cañoneros Cabinho y Hugo Sánchez no pudieron anotar en virtud del estricto marcaje al que fueron sometidos”, se lee en la página 25 de Gaceta UNAM del 5 de julio de ese año.
El órgano informativo de esta Universidad reporta la caída de su escuadra por un par de goles en el otrora Estadio Azteca; empero, destacó, “la tribuna puma apoyó en todo momento a su equipo”.
En una nueva contienda, los equipos capitalinos protagonizarían una segunda final el 9 de agosto de 1981. La rivalidad deportiva se acentuaba ante la personalización del máximo ídolo universitario, que se iría tras los 90 minutos a hacerse leyenda en Madrid, España, no sólo con el título de Cirujano Dentista con su trabajo “Patologías de glándulas de la cavidad oral”, obtenido ese mismo año, sino con el segundo título de Pumas. “Hugo perfila a López Zarza por la banda derecha quien centra para que Sánchez, de certero cabezazo, abriera el marcador”: así lo relató Gaceta UNAM en su edición del 10 de agosto de 1981, donde desde la portada llamaba a la lectura con: “Pumas campeón de liga. Venció al Cruz Azul 4-1; remontó un marcador adverso de 1-0, resultado del primer partido”. Es cine.
La ciencia está en la cancha, exposición que convoca a vivir el futbol con curiosidad y sentido crítico: Rector Lomelí
compartir en:
- Inauguró junto con Emilio Azcárraga Jean la muestra que permanecerá hasta octubre, en Universum, Museo de las Ciencias de la UNAM
- Siembra preguntas donde antes solo veíamos una jugada, dijo María Soledad Funes Argüello
- El futbol es uno de los pocos lenguajes verdaderamente universales, aseveró Manuel Suárez Lastra
La exposición La ciencia está en la cancha nos convoca a vivir el entusiasmo futbolístico con curiosidad y sentido crítico, reconociendo la belleza del juego y también plantea preguntas sobre tecnología, bienestar, igualdad y misión social, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
Acompañado por el presidente de Grupo Ollamani, Emilio Azcárraga Jean; y el presidente del Club Universidad Nacional, Luis Raúl González Pérez, inauguró esta muestra que es un esfuerzo por mirar el balompié desde distintas perspectivas educativas, culturales y artísticas.
En Universum, Museo de las Ciencias de la UNAM, el rector Lomelí subrayó que el mérito de la exposición radica en acercar la ciencia a una experiencia cotidiana, en mostrar que el conocimiento puede disfrutarse y recordar que aprender también es una forma de jugar, admirarse y fortalecer el tejido social.
“Propone contemplar esta práctica deportiva como un entorno de aprendizaje en el que confluyen la física, la química, la geometría, la biomecánica, la psicología, la innovación tecnológica, la cultura y la interacción social”, indicó.
El futbol, agregó Lomelí Vanegas, posee una fuerza social extraordinaria: reúne memorias, emociones, símbolos e identidades, y por ello nos obliga a preguntarnos por las condiciones en que convivimos y por la responsabilidad de hacer del deporte un ambiente más respetuoso, plural y seguro.
La ciencia empieza con el asombro
En tanto, Emilio Azcárraga, quien estuvo acompañado por su esposa Sharon Fastlicht -impulsora decidida de la exposición-, expresó su confianza en que despierte vocaciones, que más personas se dediquen a la ciencia después de visitarla. Las niñas y los niños, así como los jóvenes pueden hacer innovaciones en este deporte y compartir al futbol internacional: reglas, inventos, avances tecnológicos, estimó.
Añadió: “pronto iniciará el mundial, momento en el que tendremos la oportunidad de enseñar no nada más lo que el equipo mexicano haga bien, sino también mostrar de qué estamos hechos, quiénes somos, cómo lo hacemos, de qué manera estudiamos, de qué manera investigamos”.
Previamente, la coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello celebró esta iniciativa que, acotó, abre puertas para entrar al conocimiento, cuya potencia se encuentra en que parte de algo que emociona y de nuestra vida cotidiana.
“Ojalá que dentro de algunas décadas, cuando a una investigadora o un investigador le pregunten qué despertó su vocación científica, recuerde con nostalgia que durante el Mundial de 2026 visitó Universum, que entró a una exposición sobre futbol y que sin darse cuenta descubrió ahí la magia y la maravilla de la ciencia”, externó.
En su oportunidad, el director general de Divulgación de la Ciencia, Manuel Suárez Lastra, consideró que esta práctica deportiva es uno de los pocos lenguajes verdaderamente universales, pues no necesita traducción. Se juega en estadios monumentales, pero también en la calle, en un patio de escuela o en un terreno improvisado; se requiere de un balón, incluso de algo que se le parezca.
“Detrás de cada pase, de cada tiro, de cada gol, hay ciencia. Hay física en la trayectoria del balón, en ese efecto que parece doblar al aire; hay biología en el cuerpo. Hay psicología en la toma de decisiones que se llevan a cabo en fracciones de segundo. Hay matemáticas en las trayectorias, en las probabilidades. Hay antropología y muchas otras ciencias sociales porque el futbol habla de quiénes somos, de cómo nos reunimos”, apuntó. La directora de Universum, María Emilia Beyer Ruiz, guio la visita en la que también participó la jugadora del Club Universidad Nacional, Ana Mendoza; así como el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto Romero, entre otras personalidades.
BARRIO UNIVERSITARIO, EL LUGAR DONDE APRENDIMOS QUÉ SIGNIFICA SER ESTUDIANTE
compartir en:
- El ataque de la policía contra jóvenes registrado el 23 de mayo de 1929 abrió camino para que la UNAM obtuviera su autonomía e hizo que, en esa fecha, México conmemore el Día del Estudiante, en recuerdo a las juventudes en disidencia
Del Barrio Universitario se habla como se habla de un recuerdo: con el regusto agridulce que dejan los tiempos idos y con la nostalgia que provocan las ausencias que dieron forma a nuestro presente. Y es que ese lugar, además de ser donde la UNAM dio sus primeros pasos, fue el sitio en el que miles de jóvenes, además de tomar clases, adquirieron el pensamiento crítico y conciencia social sin los cuales sería difícil entender todo aquello que significa, en los días que corren, el ser estudiante.
“Con ese nombre nos referimos a estas cuadras del Centro Histórico en las que se alojaban los distintos edificios que conformaban la Universidad, y aunque podemos decir que antes ahí hubo un barrio estudiantil muy distinto (ligado a la que en el siglo XVI fuera la Universidad Real de México), el que nos atañe es aquel surgido con la fundación de la Universidad Nacional de México, el 22 de septiembre de 1910”, señala Claudia de la Garza, directora del Museo UNAM Hoy.
Para la también escritora es preciso hacer una pausa y reflexionar sobre las implicaciones de esa fecha, pues si reparamos en ella nos daremos cuenta de que dicha comunidad comenzó a formarse justo cuando estalló la Revolución, movimiento que impactó en miles de universitarios que, al ver que todo se transformaba en su derredor, cayeron en cuenta de que ellos también, si se organizaban, podían ser una fuerza renovadora.
Por lo mismo no extraña que para 1929 hubiera miles de alumnos empeñados en transformar sus centros de estudios ni que, con consignas como “¡reforma universitaria!” o “¡pedimos maestros revolucionarios y no políticos de ocasión!”, amagaran con iniciar una huelga. La situación, tensa desde un principio, escaló a tal grado que el 23 de mayo el cuerpo de policía del Distrito Federal agredió a cientos de jóvenes que se manifestaban en pleno corazón del Barrio Universitario.
Las repercusiones de la violencia policial fueron tales que el presidente Emilio Portes Gil se vio forzado a intervenir y a otorgarle la autonomía a la Universidad Nacional, pero no sólo eso, pues al poco tiempo la explanada de Santo Domingo cambió su nombre a Plaza 23 de Mayo (algo que suele olvidar la memoria colectiva) y se acordó que, en nuestro país, se conmemoraría en esa fecha el Día del Estudiante.
Explicaba Octavio Paz en una charla en El Colegio Nacional (el 20 de marzo de 1975) que los versos de su Nocturno de San Ildefonso buscaban ser un retrato de su vida en el Barrio Universitario, en cuyas calles adquirió una forma de ver el mundo mucho más comprometida. El poema —detallaba— habla del “México de mis años de estudiante por este rumbo de la ciudad: de nuestras caminatas y conversaciones nocturnas en las que mezclábamos los personajes reales con los literarios (…), se refiere a nuestras ilusiones políticas y sociales”.
El ejemplo de esos universitarios sentaría un precedente para las generaciones venideras, como aquella que en 1971 marchó contra el autoritarismo y fue violentada por los llamados “halcones” (grupo paramilitar financiado por el Departamento del Distrito Federal), justo en el año en que Mercedes Sosa popularizaba aquella canción de Violeta Parra que iniciaba con la frase: “Que vivan los estudiantes, jardín de nuestra alegría,/ son aves que no se asustan de animal ni policía”.
Otra forma de habitar la academia
Y si bien la población de jóvenes que conformaban aquel barrio estudiantil podía ser solemne, preocupada y socialmente comprometida —como señalan los investigadores Carlos Martínez Assad y Alicia Ziccardi en el libro El Barrio Universitario en el proceso de institucionalización de la UNAM—, también podía ser una comunidad por momentos alegre y divertida que organizaba atractivos desfiles, novatadas o bailes”.
Esta última faceta interesa en especial a la directora del Museo UNAM Hoy, Claudia de la Garza, quien argumenta que, si quisiéramos captar la esencia de este sitio, sería preciso elaborar una “cartografía sentimental” del Centro Histórico a lo largo de la primera mitad del siglo XX, “porque el barrio no era sólo aquel conjunto de escuelas, sino la vida que giraba en torno a ellas: los cafés, las cantinas, los billares, las librerías y esa efervescencia de estudiantes que se percibía por aquí y por allá”.
Consideremos —añade la escritora— que todos estos centros de estudio estaban muy cerca los unos de los otros y, por lo mismo, era muy fácil que personas de distinta formación coincidieran y que ello diera pie a intercambios intelectuales que marcarían la vida de México (como las célebres charlas que sostenía el aún bachiller Octavio Paz con el químico y poeta Jorge Cuesta), o que grupos de distintas facultades se organizaran para “matar clases” viendo King Kong (1933), El Mago de Oz (1939) o cualquiera que fuere el último estreno cinematográfico.
El crítico de filmes Jorge Ayala Blanco recuerda con especial cariño sus escapadas al Cine Goya, una sala que “no era la única, pero sí la que programaba lo que más les gustaba a los muchachos de la época. Por eso el grito ¡vamos al Cine Goya!”, que daría lugar, añade por su parte Claudia de la Garza, “a aquella porra que, con su cachún, cachún, confiere identidad a nuestra Universidad Nacional Autónoma de México”.
A manera de retrato hablado de lo que fue el Barrio Universitario, el cineasta Juan Bustillo Oro (director de la cinta Ahí está el detalle, de Cantinflas) alguna vez dijo: “No era un recinto egoísta reservado sólo a los estudios, sino un poblado viviente, lleno de hogares, comercios y talleres, en los que los estudiantes hallaban refugio, amores y amistades”.
Sin embargo, todo aquello se fue diluyendo a partir de 1953, cuando la Universidad comenzó con su “mudanza histórica” a CU y, lo que alguna vez fueron calles bullentes de juventud, poco a poco se pintaron de gris y se llenaron de bodegas, comercio informal y mercancía de contrabando. No obstante, los ecos de aquel Barrio Universitario aún son perceptibles —para quien está dispuesto a escucharlos— cada que un grupo de estudiantes clama por un mundo mejor y está dispuesto a dar pelea por él, o cada que la UNAM no puede contener sus ganas de celebrar y estalla en un sonoro y espontáneo ¡goya!
Instala la UNAM el Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial para que la tecnología avance con perspectiva humanista: Rector Lomelí
compartir en:
- Tomó protesta a sus integrantes y presidió su presentación
- Los trabajos serán una referencia para todo el sistema de educación superior del país, aseveró Rosaura Ruiz Gutiérrez
- Importa que los sistemas de IA respeten derechos y reduzcan desigualdades, indicó Tamara Martínez Ruíz
- La inteligencia artificial es el debate más trascendente de estos tiempos, dijo Pablo Pruneda Gross
Al presidir la presentación del Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial (CCOIA) de la UNAM, el rector Leonardo Lomelí Vanegas afirmó que esta casa de estudios, como institución pública, autónoma y plural, asume la responsabilidad de analizar los avances tecnológicos y guiar su uso en beneficio del interés general, bajo la premisa de que “la tecnología debe acompañarse siempre de una perspectiva humanista”.
Este Consejo, puntualizó, deberá propiciar que la inteligencia artificial (IA) sea comprendida no como una fuerza externa e inevitable ante la cual hay que adaptarse, sino como un ámbito de decisión pública y académica, regido por una perspectiva centrada en el ser humano. También deberá favorecer la coordinación entre entidades y dependencias, estimular el quehacer interdisciplinario, adoptar buenas prácticas y acompañar la implementación de políticas universitarias integrales.
“De esta forma, la Universidad coadyuva -desde sus tareas sustantivas- a la construcción de futuros más justos, incluyentes y sostenibles, en los que el progreso esté inspirado en una visión humanista, en el respeto irrestricto a los derechos humanos y en el desarrollo del país”, subrayó el rector acompañado por la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) del Gobierno de México, Rosaura Ruiz Gutiérrez, y los integrantes del CCOIA.
En la Biblioteca Central de la UNAM, Lomelí Vanegas enfatizó: en que no se trata únicamente de acompañar el avance de los procesos tecnológicos, sino de conducir su evolución y su uso conforme a los principios universitarios.
Reiteró la convicción de la Universidad Nacional respecto a que el conocimiento es una herramienta cuya fuerza radica en su producción cuidadosa, su circulación abierta y su proyección hacia el bienestar colectivo. “Cuando el saber se enlaza con principios éticos y compromiso social se convierte en uno de los instrumentos más poderosos para enfrentar problemáticas concretas y abrir caminos de esperanza. Esa debe ser entonces la finalidad central de la inteligencia artificial y de todas sus aplicaciones posibles”.
Compromiso con México
En su oportunidad, Rosaura Ruiz manifestó que esta acción tiene relevancia histórica, académica e institucional. “Que la UNAM asuma de manera organizada e interdisciplinaria la discusión de la inteligencia artificial envía una señal muy importante: su compromiso y responsabilidad con México”.
La IA, agregó, es una de las grandes transformaciones científicas y tecnológicas de nuestro tiempo, que no debe alejarnos de lo humano sino ayudarnos a entender mejor nuestras capacidades, responsabilidades y posibilidades como sociedad. Si se usa con inteligencia, ética y con visión pública puede constituirse en una de las herramientas educativas y científicas de nuestro tiempo.
Además, celebró la creación del Consejo y aseguró que sus trabajos serán referencia para todo el sistema de educación superior del país. Asimismo, expresó que en la SECIHTI existe la disposición para colaborar estrechamente con la UNAM y con todas las instituciones que quieran construir una IA al servicio de México, de su juventud, de su comunidad, de su futuro.
A su vez, la secretaria de Desarrollo Institucional de la Universidad Nacional, Tamara Martínez Ruíz, apuntó que los debates más serios sobre IA indican que no basta con productividad y competencia, con velocidad y automatización de procesos, lo que importa es si estos sistemas respetan derechos, protegen la dignidad, reducen desigualdades, son ambientalmente sostenibles, fortalecen la democracia y colocan a las personas, a las comunidades y los territorios en el centro.
Multidisciplina
La misión del CCOIA, abundó, es que el cúmulo valiosísimo de conocimiento en la materia que la UNAM ha generado por décadas se articule para potenciarlo, convertirlo en estrategia y transformarla en comunidad. “Debemos unir investigación, docencia, ética, gobernanza, sustentabilidad, cultura y derechos en una raíz múltiple, plural e institucional. Hacer que la inteligencia colectiva de la Universidad dialogue consigo misma, se fortalezca y se expanda”.
En tanto, el coordinador del Consejo, Pablo Pruneda Gross, agradeció al rector el encargo que, consideró, es el debate más trascendente de estos tiempos pues la IA se ha constituido en un parteaguas en la civilización humana, comparable a la escritura, la imprenta, la electricidad, que se despliega a una velocidad sin precedentes e incide prácticamente en todos los aspectos de nuestras vidas.
Recordó que hace seis años en el Instituto de Investigaciones Jurídicas se inició una línea de investigación sobre Derecho e IA, pero pronto comprendieron que la mirada del derecho por sí sola no alcanzaba a comprender el fenómeno, y sumaron a físicos, sociólogos, economistas, informáticos, matemáticos, psicólogos, entre otros. Hoy son más de 130 personas de diversas disciplinas quienes trabajan este tema.
La representante del sector productivo relacionado con Tecnología e Inteligencia Artificial y quien dirige uno de los laboratorios de IA fundados en México, Itzul Girón Antonio, externó que hoy tenemos una oportunidad única e impostergable de marcar una estrategia de IA y alinear la educación, la ciencia y la tecnología para hacer frente a los retos que nuestras sociedades encaran, a fin de elaborar mejores políticas públicas y transformar entornos.
Al evento asistieron el exrector de la UNAM, José Narro Robles; la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán; la presidenta del INEGI, Graciela Márquez Colín; el presidente de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación en la Cámara de Diputados, Eruviel Ávila Villegas; el presidente de la Comisión de Inteligencia Artificial de la Cámara de Senadores, Rolando Zapata Bello.
También el secretario General Ejecutivo de la ANUIES, Luis Armando González Placencia; el secretario de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México, Pedro Moctezuma Barragán; el titular del Sector de Industria Electrónica y Digital de la Secretaría de Economía, Diego Flores Jiménez, por ejemplo.
Por parte de la UNAM, la secretaria General, Patricia Dolores Dávila Aranda; la presidenta en turno de la Junta de Gobierno, Marcia Hirart Urdanivia; el presidente de la Junta de Patronos, Mario Luis Fuentes Alcalá; y el coordinador de Proyectos Especiales de la Rectoría, Néstor Martínez Cristo; la secretaria general de la AAPAUNAM, Bertha Guadalupe Rodríguez Sámano, entre otras personas invitadas, así como comunidad universitaria.
Instalación del CCOIA
Previo a la presentación, el rector -quien preside el CCOIA- tomó protesta a las y los demás integrantes: Tamara Martínez; los coordinadores de la Investigación Científica, de las Humanidades, y de Difusión Cultural, María Soledad Funes Argüello, Miguel Armando López Leyva y Rosa Beltrán Álvarez, respectivamente.
El titular de la Oficina de la Abogacía General de la Universidad, Hugo Alejandro Concha Cantú; la representante del Colegio de directores de Facultades y Escuelas, Nora del Consuelo Goris Mayans; el coordinador de Evaluación, Innovación y Desarrollo Educativos, Melchor Sánchez Mendiola; la coordinadora de Universidad Abierta y Educación Digital, Anabel de la Rosa Gómez. Asimismo, el director general de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación, Héctor Benítez Pérez; la titular de la Autoridad Garante, María Marván Laborde; la responsable de la Oficina de Análisis de Comunicación Global para el Ecosistema de Socios de Negocios de Google Cloud, Elisa Nájera Velasco; la CEO Celestial Dynamics, Itzul Girón Antonio; y el titular de la CCOIA, Pablo Pruneda Gross.
LAGARTIJAS YUCATECAS PODRÍAN DISMINUIR SU POBLACIÓN POR CAMBIO CLIMÁTICO
compartir en:
- Investigadores de la UNAM estudian la ecología térmica de estos reptiles peninsulares a fin de comprender cómo el aumento de temperatura afecta su supervivencia
A simple vista parecen una parte más del paisaje de los ecosistemas costeros de la península de Yucatán. Son pequeñas, silenciosas y se pierden entre la arena y la vegetación, pero para la ciencia, las lagartijas podrían convertirse en una especie de “termómetro natural” del planeta.
Bajo este concepto, una investigación encabezada por el doctor Aníbal Díaz, de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Mérida de la UNAM, analiza cómo el aumento de la temperatura y la pérdida de vegetación podrían poner en riesgo a estos reptiles endémicos, y con ellos, el futuro de muchas otras especies debido al calentamiento global.
Como todo reptil, las lagartijas son ectotermas (dependen del ambiente para regular su calor corporal). “No tienen la capacidad de calentarse por vías metabólicas y, por lo mismo, requieren la temperatura de su entorno. Por ello, conocer las condiciones térmicas de su hábitat permite evaluar cómo podrían verse afectadas por el cambio climático”, dijo el académico.
Gran parte de la investigación del académico se centra en las lagartijas de las dunas costeras de la península de Yucatán, un ecosistema que ofrece condiciones ambientales fundamentales para su supervivencia.
Las dunas no sólo les proporcionan arena caliente para regular su temperatura, sino humedad, refugio y sitios de anidación. La vegetación de estos sitios es crucial pues, entre las plantas, estos seres encuentran sombra, protección e insectos para alimentarse.
En este entorno prosperan especies endémicas como la lagartija de Cozumel, Sceloporus cozumelae. La permanencia de estas poblaciones depende de la conservación de la vegetación natural de las dunas.
Temperaturas al límite
Las lagartijas costeras están adaptadas para vivir en ambientes cálidos. Para alimentarse, moverse o reproducirse necesitan entornos de entre 30 y 40 °C. Sin embargo, el aumento de la temperatura global podría llevar a estos seres más allá de sus límites. Modelos desarrollados por el equipo de investigación sugieren que algunas poblaciones disminuirían si el calentamiento ambiental supera ciertos rangos.
“Aunque muchas especies parecen soportar el calor, ello no significa que estén en condiciones adecuadas. Temperaturas demasiado elevadas pueden reducir el tiempo que las lagartijas pasan activas, limitar su capacidad para encontrar alimento o refugio y, eventualmente, ello puede afectar la supervivencia de sus poblaciones”, indicó el académico.

Otras de las especies estudiadas pertenecen al género Aspidoscelis (conocidas como lagartijas cola de látigo) y se reproducen por partenogénesis, es decir, las hembras tienen descendencia sin necesidad de machos. Por esta razón, las crías son genéticamente idénticas a sus madres, lo que da lugar a linajes clonales únicos en el mundo.
En México, pocas lagartijas se reproducen de esta manera y tres de ellas viven en la península de Yucatán. Una de las más conocidas es Aspidoscelis rodecki, la cual habitaba en las costas de Cancún, Isla Mujeres, Puerto Juárez e Isla Contoy; lamentablemente, hoy está en peligro de extinción por la degradación de su hábitat.
En dicho contexto, el investigador advirtió que la desaparición de estas especies implicaría no sólo la pérdida de una forma de vida, sino de linajes evolutivos irrepetibles que podrían explicar cómo ha evolucionado la reproducción en estos animales vertebrados.
Ecosistemas en riesgo
Además del cambio climático, las lagartijas de las dunas enfrentan amenazas serias debido a actividades humanas como la urbanización costera, la construcción de infraestructura turística y la deforestación.
“Si se elimina la vegetación, las lagartijas pierden refugio, alimento y condiciones para reproducirse. Cuando desaparecen las plantas halófitas, sus poblaciones merman de inmediato”, advirtió el académico.
En ese contexto, la ENES Mérida está formando a nuevos investigadores, pues estudiantes de las licenciaturas en Ecología y Manejo Sustentable de Zonas Costeras participan en proyectos que combinan trabajo de campo, experimentación y análisis de datos. Mediante el estudio de estas especies, las y los jóvenes aprenden conceptos como termorregulación, dinámica de poblaciones, adaptación y conservación de ecosistemas.
“Podemos modelar cómo le irá a determinada especie en un contexto de cambio climático global, pero debemos considerar a más de una para entender qué sucederá a nivel de comunidad”, afirmó el especialista.
Para lograrlo, refirió, el primer paso es determinar los requerimientos térmicos de cada una de las especies, con lo cual podremos modelar los posibles efectos del cambio climático y calcular la vulnerabilidad para, posteriormente, dar herramientas para conservar tanto a la fauna endémica como a los ecosistemas donde habita.
Conservar las dunas, proteger la biodiversidad
Pese a su tamaño, las lagartijas son cruciales en el equilibrio ecológico, ya que, como depredadoras, ayudan a regular las poblaciones de insectos y, a su vez, forman parte de la dieta de otros animales. Por ello, su conservación es relevante. Asimismo, evitar la degradación de las dunas, conservar su vegetación y promover turismos responsables es clave para mantener la biodiversidad de la región. “Invito a todas las personas interesadas en estos temas a acercarse a los diferentes investigadores a nivel nacional y a vincularse a un laboratorio y a un equipo de trabajo”, concluyó el universitario.
- Presidió la ceremonia del Día del Maestro 2026 en la que entregó reconocimientos a 137 académicas y académicos, a exintegrantes de la Junta de Gobierno e insignias a profesores e investigadores eméritos
- La UNAM es una institución sin par, a la que muchos debemos mucho, a la que México necesita como ejemplo, aseveró José Narro Robles
- La autonomía que defendemos implica revisarnos con honestidad, señaló Ana Rosa Barahona Echeverría
- Somos el testimonio de que la universidad pública cumple cabalmente la función que la sociedad le asignó, dijo María Eugenia Romero Sotelo
El rector Leonardo Lomelí Vanegas afirmó que la UNAM podrá mantenerse a la altura de las exigencias más apremiantes del presente y las del porvenir mientras siga impulsando la docencia como un ejercicio profesional riguroso y éticamente comprometido, sustentado en una práctica pedagógica universitaria y ejercido con afecto y corresponsabilidad.
Al presidir la ceremonia del Día del Maestro 2026, subrayó: “Quienes formamos parte de la UNAM entendemos la educación pública y autónoma como una misión histórica que no se limita a la transmisión de conocimientos, sino que también preserva el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y renueva el sentido de lo común junto con las nuevas generaciones”.
El rector agradeció la entrega, constancia y su aporte al bienestar de la juventud mexicana a los 137 académicas y académicos con 50 años de servicio en la institución; así como a los investigadores eméritos Estela Morales Campos y Adrián Guillermo Aguilar Martínez; y a los profesores eméritos Eduardo Barzana García, Eduardo Antonio Chávez Silva, Fernando Alberto Lázaro Serrano Migallón, Juan Roberto Mora Cattlet y José Narro Robles, a quienes confirió las insignias y distinciones como eméritos.
Acompañado por la presidenta en turno de la Junta de Gobierno, Marcia Hiriart Urdanivia; del presidente de la Junta de Patronos, Mario Luis Fuentes Alcalá; y de la secretaria General de la Universidad, Patricia Dolores Dávila Aranda, el rector puntualizó que no solo se valora la permanencia de las y los maestros, sino la congruencia y la voluntad de adaptarse, reinventarse y dialogar con las nuevas generaciones fortaleciendo los principios universitarios. “Al rendirles homenaje, la Universidad reafirma la centralidad del trabajo académico cotidiano como uno de sus mayores legados”.
Asimismo, destacó que la libertad de cátedra, fundada en la disciplina y la sensibilidad, sigue siendo una de las expresiones más valoradas de la vida universitaria y es la semilla para la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y democrática.
Lomelí Vanegas recordó que en esta casa de estudios trabajan poco más de 43 mil académicas y académicos, quienes atienden a cerca de 373 mil estudiantes. “Son las y los maestros quienes, desde el aula, el laboratorio, el taller, la clínica, el campo y el deporte, traducen estos referentes en experiencias educativas concretas, en vínculos pedagógicos más conscientes y en aprendizajes en los que convergen el conocimiento y la solidaridad”.
El rector también entregó medalla y reconocimiento a Ana Rosa Barahona Echeverría y Enrique Cabrero Mendoza, quienes concluyeron sus funciones como integrantes de la Junta de Gobierno de la Universidad de la nación.
Tributo a la UNAM
En nombre de los siete nuevos eméritos, el exrector de esta casa de estudios, José Narro Robles, agradeció la distinción y refirió el amor que cada uno de ellos profesa a la Universidad Nacional. Hizo un reconocimiento a los más de 40 mil académicas y académicos y manifestó que el Día del Maestro es para rendir tributo a la UNAM.
La UNAM, agregó, es una institución sin par, a la que muchos debemos mucho, a la que México necesita como ejemplo, para sanar heridas, resolver problemas, mirar hacia adelante y dejar atrás las numerosas y seculares oportunidades perdidas.
Indicó que en unos cuantos meses esta casa de estudios celebrará su aniversario 475 como Universidad de México, y aseguró que ha cumplido con su misión, no le ha fallado al país; por el contrario, ha respondido con aportes sobresalientes. Por ejemplo, solo en el primer cuarto de este siglo se han inscrito más de dos millones de alumnas y alumnos de primer año ingreso, se han titulado cerca de 750 mil profesionales; y graduado 200 mil especialistas, maestros y doctores, al tiempo que veintenas de millones de personas han disfrutado de sus actividades de difusión cultural, deporte y divulgación de la ciencia.
Impulso a la democracia
A nombre de los exintegrantes de la Junta de Gobierno, Ana Rosa Barahona Echeverría, explicó que este cuerpo colegiado, creado desde 1945, ha sido una garantía esencial para la defensa de la autonomía universitaria y en años recientes ha transformado sus prácticas para acercarse más a la comunidad.
De igual forma, el Consejo Universitario ha impulsado cambios en los mecanismos de elección de quienes lo integran, a fin de incrementar la participación de la comunidad universitaria y abrir espacios para apuntalar plataformas institucionales más democráticas. “La autonomía que defendemos implica precisamente esa capacidad de revisarnos con honestidad y asumir que el cambio es parte de nuestra realidad institucional”, expresó.
En nombre de las y los profesores e investigadoras e investigadores con 50 años de servicio, la académica de la Facultad de Economía, María Eugenia Romero Sotelo, aseguró que en los tiempos complejos que vivimos, marcados por la inmediatez de la información, la sobreabundancia de datos, la inteligencia artificial, los cambios en formas de comunicación, las y los maestros nunca habían sido tan necesarios. Su tarea es enseñar a discernir, reivindicar la reflexión y resaltar la importancia de formular preguntas.
Manifestó que ellas y ellos han tenido la fortuna de enseñar en una de las instituciones más grandes y significativas de América Latina, la UNAM, memoria viva del pueblo mexicano. “Somos el testimonio de que la universidad pública cumple cabalmente la función que la sociedad le ha asignado. Somos mujeres y hombres que elegimos una y otra vez quedarnos a construir el cambio desde adentro”. En la ceremonia estuvieron los exrectores José Sarukhán Kermez, Francisco Barnés de Castro, Juan Ramón de la Fuente y Enrique Graue Wiechers; integrantes de la Junta de Gobierno; los secretarios generales de la AAPAUNAM y el STUNAM, Bertha Guadalupe Rodríguez Sámano y Carlos Hugo Morales Morales, respectivamente, entre otros.
- En la Preparatoria 5 de la UNAM, la profesora ha hecho que su salón sea mucho más que un espacio de clases, al transformarlo en un lugar de confianza y escucha
Un grupo heterogéneo de adolescentes se reúne afuera del salón E11 de la Escuela Nacional Preparatoria 5 de la UNAM. Entran y se acomodan en los pupitres, pero no eligen los de la última fila, sino los de en medio. Afuera, una voz les dice: “¡Chicos! No se vayan, ya estoy aquí”. Es la maestra Romina Medina, titular de la asignatura Orientación Educativa.
Con paso tranquilo, entra en el aula, donde la esperan más de 30 estudiantes para entregar sus trabajos finales. Ella saluda con un afable “¿cómo están?”, y se arma un barullo en el que se alcanza a oír “bien”, “mal” y “¡no se vale!”. ¿Pues qué pasó?, pregunta la docente y una alumna se adelanta para explicar lo sucedido, “porque a la miss le podemos contar cualquier cosa con confianza”, afirman sus estudiantes.
Y así, aquella joven inicia con la crónica de, lo que para ella, es una injusticia en su contra cometida por un profesor, el cual no quiso exentarla pese a que la suma de todos sus trabajos previos daban, según la sumatoria de su calculadora, un ocho exacto. Sin embargo, más allá de darle la razón, la maestra la cuestionó sobre si estaba siendo honesta y si había cumplido con lo solicitado en ese curso, pues la responsabilidad es un valor que —coincide su alumnado— ella siempre promueve.
Lo anterior es sólo un ejemplo de lo que vive la profesora Karla Romina Medina a diario. Psicóloga de profesión, desde 2016 dedica su vida a la docencia. “Para mí, es muy bonito y motivador. Me gusta estar con mis estudiantes e inspirarlos a encontrar su propósito”.
Romina está convencida de que las nuevas generaciones tienen una forma distinta de aprender y que hay que adaptarse a ella. “Antes se ocupaban los acetatos y después las presentaciones de PowerPoint. Ahora el estudiantado no emplea eso, ni siquiera sabe qué es. Hay que evolucionar pues, tras la pandemia en especial, todo cambió mucho”.
Además de emplear nuevas plataformas y enseñar el uso crítico y ético de las apps de inteligencia artificial, la profesora sabe que su labor va más allá de transmitir conocimientos. “No es sólo enseñarles el contenido de alguna materia; hay que escucharlos, adentrarse en su mundo, saber qué oyen, comen o ven, y relacionarlo con lo que estamos enseñando para que le encuentren un vínculo a lo aprendido en clase, con sus vidas”.
Actuar de esta manera tendrá un gran impacto, ya que, asegura, los profesores deben despertar en las nuevas generaciones la curiosidad, motivación y gusto por el estudio. “A esta edad debemos entender que hay chicos que vienen a la escuela a hacer amigos más que a formarse, pues es lo más importante en este momento para ellas y ellos”.
Lograrlo es un reto que la maestra Romina enfrenta a diario, ya que es muy común tener en la misma aula a alumnos muy centrados y a otros desmotivados. “Estos últimos parece que llegan al salón con pereza y sin ganas de hacer nada. No participan y no quieren esforzarse; justo a ellos son a los que pongo a trabajar en talleres de regulación emocional”.
Y es que hay jóvenes que entran a las aulas cargando mucho más que una mochila… Lo hacen con dudas, presiones o emociones a las que no saben ponerles palabras. “No sé qué me pasó, pero no tenía ganas de levantarme ni de comer, estaba muy indecisa, no tenía claro nada”, relató Briana Hernández, alumna de la profesora.

Esa misma sensación la experimentó Rodrigo Morales, también inscrito en la asignatura de Orientación Vocacional 5. “Me guardaba mucho todo; lo sentía, pero no sabía cómo expresarlo y tenía muchos problemas para manejar tales estados de ánimo”. Por esa razón, decidió tomar talleres extracurriculares de regulación emocional con su profesora.
En la “miss Romina”, como le llaman ellos, encontraron escucha, acompañamiento y empatía. Aunque sólo tomaban una clase a la semana con ella, “era un momento que esperaba porque podía liberarme y hablar en extenso sobre cómo me sentía”, confesó Briana.
Para el alumnado, encontrar un espacio donde alguien los escucha cambió su forma de relacionarse con la escuela y, a través de sesiones dinámicas, dibujos y trabajos generados con ayuda de la IA, la docente les enseñó herramientas para su día a día. “Es más fácil comprender cuando ellos te comprenden a ti”, aseguró Rodrigo. “Hablar con ella me ayudó a elegir carrera”, agregó su compañero Gabriel Díaz.
Para la maestra, la docencia debe ser más equitativa y tratar siempre con respeto a los estudiantes, siempre entendiendo que se trata de personas que atraviesan por en un proceso de desarrollo tan complicado como suele ser la adolescencia. Por eso, aunque les pide que tengan disciplina y constancia, también es cercana a ellos y ellas y les escucha no sólo para orientarles, sino porque eso la ayuda a perfeccionar sus clases. “Mejoro a través de la retroalimentación que me dan”.
Ese ha sido su secreto para ser una maestra ejemplar, de aquellas que marcan y se recuerdan. “Si yo pudiera moldear a mi maestra ideal, sería como la miss Romina. Es alguien a quien le agarré muchísimo cariño. Todos nuestros profesores deberían seguir su ejemplo”, afirmó Briana.
Para Gabriel Díaz, ella es alguien que atiende siempre a los detalles. “Desde el primer día se esfuerza en aprenderse el nombre de cada uno, mientras que a los demás profes eso no les interesa, pasan lista y ya”.
“A muchos nos ayudó a salir delante de situaciones complicadas”, relató Rodrigo, alumno que encontró en las actividades del salón una vía para regular sus emociones. “El hecho de simplemente dibujarlas o saber que hay alguien que te comprende me ayudó a ser mejor persona. Ahora estoy más concentrado y mi rendimiento escolar subió”.
Para Ximena Gutiérrez, del quinto año, la miss Romina es una persona que se preocupa por sus muchachos y muchachas, que siempre intenta ponerse en sus zapatos, que entiende que no todos los jóvenes aprenden igual y que trata de encontrar nuevas formas para motivarlos. “La queremos mucho y ojalá siga siendo una de las mejores maestras de la prepa 5”, concluyeron sus alumnos.
Enfermería, área primordial para la salud pública, la investigación, la prevención y la dignidad de las personas: Rector Lomelí
compartir en:
- Participó en la ceremonia del Día Nacional de la Enfermería 2026, junto con el secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, y diversas autoridades
- David Kershenobich señaló que enfermeras y enfermeros son parte importante de la visión de futuro de la actual administración, cuyo objetivo es tener una república sana
- “Somos el motor indispensable en el primer nivel de atención, en hospitales, en la salud pública”, expresó Rosa Amarilis Zárate Grajales
Ningún esquema sanitario puede ser equitativo, eficiente y sensible sin robustecer la capacitación y las garantías institucionales de trabajo de las enfermeras y los enfermeros, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
Al participar en la Ceremonia del Día Nacional de la Enfermería 2026, junto con el secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, también aseveró que esta disciplina posee raíces históricas profundas, nacidas de prácticas ancestrales de cuidado, fomentadas y cultivadas en comunidades, hospitales y escuelas, y concebida en la actualidad como un área primordial para la salud pública, la investigación, la prevención y la dignidad de las personas.
“Su quehacer -además del acompañamiento ante la enfermedad- previene, orienta, educa, coordina, incluso en las circunstancias más adversas, refuerza la confianza y la esperanza ciudadana en las instituciones sanitarias”, dijo el rector ante enfermeras y enfermeros de instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el IMSS Bienestar, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, entre otras.
En el auditorio “Dr. Gustavo Baz Prada” de la Antigua Escuela de Medicina, Lomelí Vanegas expuso que de acuerdo con el Panorama de la Salud 2025 de la OCDE México tiene tres profesionales de enfermería activos por cada mil habitantes, frente a un promedio de 9.2 en los países miembros de la organización. A ello se suman persistentes disparidades en materia de inversión, acceso a los servicios y calidad de la atención en salud.
Estos indicadores, añadió el rector, llaman a todas las instituciones relacionadas a incrementar la formación de especialistas, expandir la educación permanente, promover la innovación científica, favorecer la práctica avanzada, optimizar las condiciones laborales y consolidar modelos de atención enfocados en el ser humano, los núcleos familiares y las dinámicas comunitarias.
Insistió en la importancia de estos profesionales ya que nuestra nación encara retos sanitarios como la transición demográfica, el envejecimiento de la población, las patologías crónicas, la salud mental, las desigualdades estructurales, entre otros.
Subrayó que la Universidad Nacional ha asumido esta responsabilidad como parte esencial de su misión. A través de la Facultad de Enfermería y Obstetricia, y las facultades de Estudios Superiores Iztacala y Zaragoza, prepara a mujeres y hombres con rigor académico y la capacidad necesaria para responder a los problemas más apremiantes.
Visión a futuro
En su oportunidad, el secretario David Kershenobich felicitó a las enfermeras y enfermeros y les manifestó que son parte importante en la visión de futuro de la actual administración, a fin de tener una república sana. Esto implica que puedan dirigir instituciones, que quienes tienen estudios de licenciatura puedan prescribir medicamentos en la atención primaria y que ayuden a disminuir la mortalidad infantil y la mortalidad materna.
También a lograr que los pacientes con enfermedades crónicas degenerativas -como los padecimientos renales, metabólicos, la diabetes, hipertensión arterial- se apeguen al tratamiento, pues el 50 por ciento de los pacientes no lo hace.
“Ustedes son el primer contacto con los pacientes, tanto en la prevención como en el tratamiento. Y creo que el reto que tenemos es que participen de forma más activa en lo que tiene que ver con el apego al tratamiento”, apuntó.
Previamente, la directora de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la UNAM, Rosa Amarilis Zárate Grajales, refirió que la enfermería es pilar insustituible del sistema de salud. Sus contribuciones se expresan en cada servicio de prevención, promoción de la salud, atención clínica, gestión y liderazgo en equipos multidisciplinarios, investigación que mejora prácticas basadas en evidencia, y educación que forma a nuevas generaciones.
“Somos el motor indispensable en el primer nivel de atención, en hospitales, en la salud pública, y factor decisivo para la calidad, la seguridad y la equidad en la atención a la salud en todo el país”. Además, puntualizó diversos desafíos como: tener condiciones laborales dignas, reconocimiento salarial y profesional acorde con la responsabilidad asumida, acceso a formación continua de calidad, y entornos seguros y respetuosos que permitan desarrollar plenamente nuestra práctica. En la ceremonia en la que participaron la secretaria del Consejo de Salubridad General, Patricia Clark Peralta; el titular de Servicios de Salud del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez; la directora de Enfermería y coordinadora general de la Comisión Permanente de Enfermería, Sandra Guadalupe Moya Sánchez, entre otras autoridades, se entregaron reconocimientos al Mérito en Enfermería. Entre las galardonadas estuvo la doctora Margarita Hernández Zavala, egresada de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la UNAM.