Linfoma, el cáncer que afecta a los niños

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: + Salud Facultad de Medicina
Fecha de publicación: 15 de septiembre de 2017
Con información de la Dra. Marta Margarita Zapata Tarrés / Instituto Nacional de Pediatría
http://www.massaludfacmed.unam.mx/index.php/linfoma-el-cancer-que-afecta-a-los-ninos/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]El sistema linfático es un componente básico de nuestro cuerpo, abarca de la cabeza a los pies y está compuesto por los ganglios linfáticos, bazo y el timo.

El linfoma es un tipo de cáncer de este sistema y se clásica en dos tipos: el no Hodgkin y el Hodgkin (en honor a Tomas Hodgkin). Este último ocupa el tercer lugar en frecuencia en la población de 0 a 18 años y en adolescentes de 12 a 18 años la primera.

Aunque es una enfermedad poco diagnosticada en personas de mayor edad, en los niños es frecuente que se diagnostique porque los padres perciben inflamación en el hígado y el bazo, así como presencia de fiebre, pérdida de peso, sudoración nocturna y crecimiento de ganglios.

Aunque se desconocen las causas de este cáncer, existen ciertos factores que pueden influir en su surgimiento, como son:

–Infecciones virales, en especial por el Virus de Epstein Bar

–Defectos inmunológicos, donde los niños nacen con “defensas bajas” (inmunodeficiencias)

-Personas con sistema inmunológico deficiente (con enfermedades como lupus o VIH)

En general, el linfoma es curable con un diagnóstico oportuno, de manera que el linfoma de Hodgkin tiene una tasa de curación de hasta 90% y el no Hodgkin de 70%

Con información de la Dra. Marta Margarita Zapata Tarrés / Instituto Nacional de Pediatría / mzapatatarres@gmail.com[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Esto gritó el cura Hidalgo

·        No hay mitos sino tradiciones que modifican su forma de celebración, señala Alfredo Ávila Rueda

·        Su propósito es fomentar la identidad nacional y buscar ejemplos de patriotismo, añade

·        El 15 de septiembre se realiza en México y en diversas partes del mundo la ceremonia del Grito de Independencia

Miguel Hidalgo se paró enfrente de la parroquia, con la gente reunida en el atrio, y les dijo: “Señores, somos perdidos; los franceses ya conquistaron España y vienen a conquistarnos a nosotros. Se acabó la opresión, se acabaron los tributos, se acabaron las gabelas y voy a pagarle medio peso a los que me acompañen a pie y un peso al día a los que me acompañen a caballo”.

Según los primeros testimonios recabados, ese fue el grito o llamado original, ahora modificado y nombrado de Independencia. Los cambios en la arenga, al igual que en la celebración, se han ido transformando hasta llegar a convertirse en una tradición con un origen menos fastuoso, explicó el investigador del Instituto de Investigaciones Históricas, Alfredo Ávila Rueda.

El primero tuvo pocas palabras, con el tiempo se sumaron el conjunto de sucesos acontecidos en el recorrido del cura Hidalgo realizado de la salida de Dolores a San Miguel.

Cuando llega al santuario de Atotonilco toma el estandarte de Guadalupe y ahí es cuando dice: ¡viva la virgen de Guadalupe! Cuando llega a San Miguel agregó: ¡viva San Miguel Arcángel! De lo que podemos estar seguros es que no hubo ¡viva México! porque se encontraban en Guanajuato y no se veía a todo el país como México, afirma el investigador en ocasión de la conmemoración del inicio de la Independencia de México, que se celebra el 15 de septiembre.

Con el paso del tiempo y después de la Revolución mexicana se empezó a aumentar la lista de los “vivas”. Con Porfirio Díaz era vivan Hidalgo y Allende; más adelante añadieron a Morelos, Vicente Guerrero y después, inclusive, a Madero, la democracia, a las mujeres y a los hombres, abunda el experto.


A partir de Andrés Quintana Roo, en las fiestas patrias se pronunciaba un discurso cívico de aproximadamente media hora, mediante el cual se recordaba la gesta heroica y al terminar venía el ¡Viva México! Tiempo después, y hasta nuestros días, se eliminó el discurso y permanecieron solo los vivas.

Maximiliano de Habsburgo, quien quería mexicanizarse, recurrió a un tipo de ritual patriótico y decidió ir al pueblo de Dolores y hacer que se tañera la campana. En tanto, Porfirio Díaz hizo que se trasladara la campana de Dolores a la Ciudad de México, y ahí se consolidó la tradición y el ritual.

Se cuenta también que Porfirio Díaz cambió la celebración al 15 de septiembre por su cumpleaños. Al respecto, Alfredo Ávila precisa que hay testimonios que desde 1824 la gente empezaba a celebrar la noche antes del 17. Esto tiene que ver mucho con una tradición hispana llamada las “verbenas de la víspera”, donde la celebración comienza la noche anterior.

Otra historia interesante es la del Pípila, ya que no hay ningún testimonio que dé cuenta de la existencia de un personaje que se haya colocado una loza e incendiado la puerta de la alhóndiga, lo cual no significa que se trate de un mito, sino que es una tradición revolucionaria.
Durante la Revolución francesa se decía que un panadero, en el momento de la toma de la Bastilla, llevaba una tea ardiendo e incendió la puerta.  Ese tipo de tradiciones estaban en el mundo y fue Carlos María de Bustamante quien divulgó la popular historia. Eso lo escribió después de 10 años, no es un testimonio confiable porque hay otras versiones así en el orbe.

Lo que sí sucedió, relata Ávila Rueda, es que había varios como el Pípila, que eran trabajadores de las minas y se unieron a Miguel Hidalgo. Ellos estaban enojados porque en la alhóndiga se encerraron las familias más ricas para protegerse y dejaron a la ciudad a su suerte, lo que causó descontento. Ahí está el origen de la tradición y su objetivo es resaltar y buscar ejemplos depatriotismo.

De acuerdo con el experto, no hay “Padres de la Patria” históricos, también es una tradición que se construye a lo largo del tiempo. Nadie  es “Padre de la Patria” por lo que hace, sino por lo que otros piensan de él.

El investigador añade: sin duda Agustín de Iturbide fue el que consiguió la Independencia, aunque fue un militar ambicioso y corrupto, además  no era una persona admirable en varios aspectos, al igual que Miguel Hidalgo, quien en el momento que se levantó en armas “perdió el piso” el hacerse llamar “su alteza serenísima”. Por ello, lo primero que hizo fue liberar a los presos y les ordenó que asesinaran a los españoles; así que no eran personas de admirarse.

Estas tradiciones y celebraciones –que se realizan en México y otras partes del mundo– son recursos pedagógicos para generar identidades nacionales y fomentar el nacionalismo; al mismo tiempo pueden tener intenciones inmediatas. Si la situación no va bien en un gobierno, se puede apelar al nacionalismo para reafirmar al presidente como el líder de la nación mexicana, concluye el historiador.

Crean en la UNAM App para medir la huella de salud

  • La aplicación mide el impacto de nuestros hábitos alimenticios y actividad física no sólo en nuestra salud, sino también en el medioambiente.
  • Una meta es que los mexicanos cambien a una dieta ambientalmente más barata, para que el impacto de su huella de carbono sea menor y al mismo tiempo mejore su salud.
  • Aún en etapa experimental

Investigadores de la UNAM desarrollaron una aplicación web que permite al usuario —vía una encuesta— saber qué impacto tienen su alimentación y su actividad física en su salud y en el ambiente.

La app para medir la huella de salud fue desarrollada por René Cerritos, Regina Alonzo y colaboradores del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud (CIPPS) de la UNAM.

El doctor Cerritos, académico de la Facultad de Ciencias y de la Facultad de Medicina, habla para UNAM Global sobre esta app “en fase cuasi experimental” y de la cual también se prepara una versión en inglés.

A semejanza de nuestra huella de carbono, que mide el impacto que nuestras actividades tienen en el ambiente, la huella de salud mide la incidencia de nuestras actividades —básicamente la alimentación y el tipo de actividad física— en la aparición de enfermedades no transmisibles.

Entre esas enfermedades, según la OMS y la FAO, en México prevalecen:

  1. El sobrepeso y la obesidad.
  2. La diabetes.
  3. Enfermedades cardiovasculares.

App validada para la CDMX

Como la app está en fase cuasi experimental, aún hay (o puede haber) algunas “fallas en el sistema”, por lo que está sujeta a una depuración: esos detalles se van corrigiendo o ajustando sobre la marcha.

Además, con apenas 500 usuarios, no se tiene una muestra representativa para toda la población de México.

Validadas las preguntas de la encuesta en la CDMX, aclara Cerritos, “éstas tendrán que ser adaptadas para utilizarse en todo el país. No se puede preguntar lo mismo a una persona del centro del país que a una del norte, porque la forma de entender una determinada pregunta puede ser un poco distinta”.

“El objetivo es que -agregó- si hay una gran difusión de esta aplicación, la usen la mayoría de los mexicanos y eventualmente también en otros países”.

Las huellas de carbono y de salud de un mexicano no son iguales a las de un habitante de otro país. Incluso dentro de México pueden variar entre un habitante del sur y otro del norte.Tomando esto en cuenta, si el equipo consigue financiamiento de una instancia internacional, se harían adaptaciones de acuerdo con, por ejemplo, la producción y consumo de los productos locales de otros países o continentes. De esta manera, la aplicación funcionaría tanto en China como en Estados Unidos.

App con base científica

La app está respaldada por una base de datos de 150 productos que contribuyen a darle certeza y validez científica.

Cómo funciona la aplicación

  1. Mide el índice de masa corporal. Pregunta cuánto pesas y cuánto mides para obtener el IMC, el cual sólo es saludable si está en un rango de 18.5 a 24.9. Si, por ejemplo, una persona mide 1.70 y pesa 100 kilos, su IMC es 34.6, indicador de obesidad.
  2. A través de una encuesta de tipo nutrimental (alimentos que consumes más y dónde los adquieres), obtiene el número de calorías que ingieres por día y también te dice cuántas emisiones de CO2 Además, genera el número de calorías que deberías consumir para alcanzar el IMC ideal. Esta relación se pondera con la actividad física (periodicidad e intensidad) y con problemas asociados a enfermedades no transmisibles (detección de un mal previo y otros factores).

Tus datos y la base de datos de productos se someten a ecuaciones que arrojan resultados a los que tienes acceso inmediato.

¿Qué se espera?

Con esta app se busca que el usuario tome conciencia del impacto que tienen su alimentación y su actividad física en su salud y en la salud del medioambiente. Por ejemplo, quizá no sabe que está consumiendo demasiados productos cárnicos, que se asocian a enfermedades cardiovasculares y cuya industria contribuye considerablemente al total de emisiones humanas de gases de efecto invernadero.

Una vez que modifique sus hábitos alimenticios y su actividad física, el usuario puede ir midiendo en la aplicación los efectos de estos cambios en favor de su bienestar.

Productos cárnicos y bebidas azucaradas

La encuesta de esta app incluye preguntas relacionadas con los siguientes rubros.

  1. Productos cárnicos (entre ellos los embutidos y ultraprocesados). Si, por ejemplo, tres veces a la semana comes 200 gramos de carne, le haces daño a tu salud y al medioambiente (producir y transportar carne de res es uno de los factores que más contribuyen a la huella de carbono).
  2. Bebidas azucaradas. El consumo rutinario de refrescos provoca un mayor riesgo de sufrir obesidad, diabetes y enfermedades cardiacas.

La periodicidad y cantidad de consumo de productos cárnicos y bebidas azucaradas se procesa mediante “ciertas ecuaciones” y el resultado te indica si tu salud está siendo afectada o estás en vías de desarrollar una enfermedad no transmisible.

  1. Procedencia de los alimentos que adquieres. La huella de carbono de los productos importados es mayor que la de los productos locales, ya que su transporte supone una mayor emisión de CO2.

Proteínas ambientalmente más baratas

La naturaleza en México contribuye a llevar una alimentación saludable para la persona y para el medioambiente.

Además de ser productor de fuentes de proteínas como las leguminosas —frijol, garbanzo, habas, lentejas—, México es hogar de la cuarta parte de especies de insectos comestibles que habitan el planeta.

Escamoles, chapulines, jumiles y gusanos de maguey, entre muchos otros insectos cuyo consumo en el país no está difundido, son una de las fuentes de proteínas ambientalmente más baratas.

¿Listo para medir tu huella de carbono y de salud?

Te toma sólo cinco minutos. Prueba la aplicación en https://www.huelladesalud.org/.

 

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El chapulín de milpa, mejor que la carne: el chapulín de milpa (Sphenarium purpurascens) es una de las plagas más devastadoras en el centro y sur de México, pero si se recolecta como recurso alimentario (es fuente de proteína sana, sustentable, barata y no contaminante) podría ayudar a combatir la desnutrición y la obesidad en el país, a reducir el consumo de carne convencional y a bajar la emisión de gases de efecto invernadero generados por las actividades ganaderas.

Insectos comestibles (video)

 

Legalizar la eutanasia, asunto de justicia social que evitaría abusos

Nota original de: Gaceta UNAM
Autor: Patricia López Suárez
Fecha de publicación: 23 de junio de 2022
https://www.gaceta.unam.mx/legalizar-la-eutanasia-asunto-de-justicia-social-que-evitaria-abusos/

La práctica sólo se podría llevar a cabo a petición del paciente, plantea Paulina Rivero Weber, del PUB
Ilustración: Andrés Otero.

Legalizar la eutanasia en México no implica sencillamente permitirla, significa contar con leyes y límites para cuidar a los individuos y evitar abusos, afirmó Paulina Rivero Weber, directora del Programa Universitario de Bioética (PUB) de la UNAM.

“Legislar al respecto es un asunto de justicia social, debe ser una opción para todos”. Actualmente, añadió, se aplica, aunque no esté legislada y acceden a ella quienes tienen recursos económicos para pagar un hospital privado o para viajar a otro país a realizar el proceso.

En el segundo día de trabajos de la Semana de la Eutanasia, que organizan el PUB y la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, Rivero Weber ofreció la conferencia magistral “¿Qué es y que no es eutanasia?”, donde explicó una definición precisa y acotada de este proceso que es universal: “La eutanasia es el acto médico llevado a cabo a petición expresa de un paciente para poner fin a su vida, cuando no desea vivir una agonía de dolor y sufrimiento inevitable”, señaló.

Al analizar el concepto, dijo que si no la realiza un médico no es eutanasia, pues así está estipulado. “Hay otras personas que pueden ayudar a morir a un paciente terminal, pero ese es otro proceso”.

Aclaró que si no hay una petición expresa del paciente, tampoco es eutanasia. “Esto es muy importante, porque hay quienes creen que con la aceptación de la eutanasia se podría matar a la persona y no es así, sólo se aplica ante la petición expresada por un paciente”.

Expuso que para los casos de los pacientes que no pueden expresar su voluntad, porque su estado no les permite hablar, existe la voluntad anticipada, para dejar escrito cómo queremos vivir y cómo no queremos vivir. “Hay que expresar la voluntad anticipada, porque quizá cuando necesitemos la eutanasia ya hayan avanzado nuestras leyes. Pero si el paciente no ha expresado su voluntad, no lo es”.

Si el proceso no pone fin a la vida del paciente, no es eutanasia. “Puede tratarse de cuidados paliativos o de otros procesos, pero si el paciente no lo ha pedido no lo es”.

Además, la persona que la solicita se encuentra en un estado de sufrimiento o de dolor inevitable. “Son pacientes a los que ninguna medicina les ayuda a quitar el dolor, que piden la muerte porque el dolor no es soportable”, aclaró.

Rivero Weber acotó que es explícita en la definición de eutanasia, porque hay otras formas de morir que se pueden confundir con este proceso. En primer lugar, la muerte digna tiene muchas acepciones en diversas culturas, porque varía el concepto de dignidad. “La muerte digna no es eutanasia; el concepto de dignidad cambia de un individuo a otro y de una sociedad a otra”.

Libertad individual

La filósofa ahondó que la eutanasia es un acto de compasión y se extiende a toda la sociedad. “Significa respeto a la autodeterminación de un individuo y a su libertad individual”.

“En México somos laicos, lo que significa que cada quien tiene la religión que quiere. Se otorga libertad de religión y significa que no se incluyen las religiones en la legislación. Con eventos como este queremos llegar a acuerdos y las creencias se creen, no se debaten, así que no pueden imponerse creencias a la ley, sobre todo algunas como la que dice que mi vida no me pertenece”, finalizó.

¿Si no somos dueños de nuestra propia vida, de qué somos dueños?

Nota original de: Gaceta UNAM
Autor: Redacción
Fecha de publicación: 18 de abril de 2022
https://www.gaceta.unam.mx/si-no-somos-duenos-de-nuestra-propia-vida-de-que-somos-duenos/

En su etimología, eutanasia significa buena muerte. Viene de la raíz griega eu, bueno, y thanatos, morir. Para Paulina Rivero Weber, una buena muerte es un privilegio y debería ser un derecho humano, algo a lo que se puede acceder; aunque tampoco es obligatorio, pues para muchos grupos que se oponen a este procedimiento, el hecho que se legisle les produce miedo de que más gente la pida y llegue el momento en que se quieran morir solamente porque creen sufrir mucho. “Lo primero que tenemos que resaltar es que la eutanasia es voluntaria”, señala.

La profesora e investigadora de la Facultad de Filosofía comenta: “Nadie quiere morirse; sin embargo, quien lo desee está en su derecho. Este miedo a la eutanasia es injustificado pues se trata de un procedimiento médico muy acotado que debe cumplir ciertas características. En primer lugar, es un acto médico; dos, se hace a petición expresa de un paciente enfermo, y tres, este último tiene un estado de dolor y sufrimiento irremediable. No puede haber una pendiente resbaladiza en la cual cualquier joven decepcionado dijera: ‘quiero la eutanasia’. En muchos de los países en los que está legislada, cuando el paciente pide la intervención se corrobora, se hacen evaluaciones psiquiátricas para mostrar que no se trata de una depresión común, se comprueba con un médico ajeno al paciente que en verdad está en una situación que ya no tiene remedio”.

La moral y las creencias religiosas

“En gran parte se parece al aborto –comenta Rivero Weber– y es curioso que el inicio y el final de la vida sean tan polémicos. Con todo respeto y sin afán de ofender a nadie, las creencias religiosas han desempeñado un papel muy importante en ambos puntos. Éstas me parecen respetables, y lo único que tengo contra ellas es que se pretendan imponer a la sociedad. Son personales y no se puede gobernar con creencias religiosas.”

Entender la muerte y rechazar el sufrimiento

Para Rivero Weber “pareciera ser que nos resistimos a todo lo que tenga que ver con la muerte porque nadie se quiere morir; esta es la realidad. Nos gusta estar vivos, pero tenemos que asumir que somos seres mortales y debemos enfrentar que algún día vamos a morir. Tenemos que dedicar muchos esfuerzos a que la gente entienda qué es la eutanasia, pues muchas veces se confunde con la muerte digna. No, no es lo mismo; es un concepto muy ambiguo. La dignidad es un concepto completamente relativo a la sociedad en la que se emplea.”

Cuando al paciente sólo le queda una vida de sufrimiento “quizá ya llegó el momento en que todos comprendamos que, por ejemplo, una persona de 80 años a quien sólo le queda sufrir, que las medicinas ya no le quitan el dolor, tiene todo el derecho de descansar. Es una crueldad mantenerlo vivo a la fuerza porque mis creencias dicen que no es dueña o dueño de su vida”.

El sufrimiento, físico o psíquico

La eutanasia se puede pedir cuando hay sufrimiento físico o psíquico. “Desde mi perspectiva no hay línea mientras sea un sufrimiento que ya no tiene remedio. Cualquiera está en todo su derecho de decir que no quiere vivir así o de enfrentar lo que le queda de vida con ese sufrimiento irremediable. Hay enfermedades psiquiátricas tremendas en las que ya se ha desbordado el dolor, que no puede ser controlado ni aliviado con fármacos, y se está condenado a vivir en la locura y en el sufrimiento. No es un suicidio porque se esté decepcionado de la vida. Es una decisión racional a la cual todos tenemos derecho. ¿Si no somos dueños de nuestra propia vida, de qué somos dueños?”

Incongruencia ante el fallecimiento

Los mexicanos nos jactamos de no temer a la muerte, nuestras canciones más rancheras también la retan; pero no hacemos nuestra voluntad anticipada ni apoyamos la moción de la eutanasia. “Es completamente contradictorio, todos los países tienen su forma de celebrar o conmemorar la muerte. En el nuestro es desbocada y hay lugares donde es maravillosa. Me parecería sano que en el fondo aceptáramos que le tenemos temor y aún así sobrepasarlo yendo más allá de la canción o del disfraz haciendo nuestra voluntad anticipada. Es aceptar que se le teme que va a llegar porque no hay de otra. Como dice Heidegger: es la única posibilidad, la única que todos tenemos asegurada en la vida”, finaliza.

Eutanasia: hay varios medios para lograr una muerte digna

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM
Autor: Hugo Maguey / María Eugenia Fabro 
Fecha de publicación: 31 de mayo de 2021
https://www.gaceta.unam.mx/eutanasia-hay-varios-medios-para-lograr-una-muerte-digna/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
Es legal únicamente en siete países; México cuenta con la Ley de Voluntad Anticipada

La eutanasia es parte del derecho humano a tener una muerte digna y hay diferentes medios para lograrla, sin sufrimiento y de acuerdo con los valores de la persona; mientras que sólo en siete países del mundo es legal, en México se permite la decisión de suspender o rechazar tratamientos que prolongan la vida y los cuidados paliativos, afirmó Asunción Álvarez del Río, profesora e investigadora del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina.

Al legislar en la materia, consideró, “se debe saber que un derecho no es obligación, no se tiene que pedir si no se quiere; pero no se puede imponer a los demás que no la pidan”.

La eutanasia no se ha legislado en más lugares del mundo “porque nos cuesta mucho trabajo hablar de la muerte y pensar que podemos querer morir en algún momento, aun por asuntos religiosos; muchas veces porque hay grupos de poder que quieren imponer una visión religiosa a todos por igual, en lugar de dejar que cada quien, una vez que algo es legal, decida si lo usa o no, siguiendo su conciencia y los lineamientos de su religión, si la tiene o no”, señaló la especialista.

Autora de varios libros sobre el tema, opinó que se ha obstaculizado esa legislación por las creencias de personas que tienen la capacidad para intervenir en las políticas públicas de las naciones e impedir que legislaciones la aprueben. Es una cuestión complicada: en algunas personas impera la idea de que va contra de Dios y, si son religiosos, piensan que esto es algo malo, “y así se vende, no como una decisión personal, sino como algo que determinan algunos sobre otros”.

Para la doctora en Bioética no hemos discutido suficiente sobre lo que significa tener libertad al final de la vida, porque eso representa la eutanasia: que alguien sepa que puede seguir viviendo con la confianza de que cuando las cosas se ponen muy mal, puede solicitar ayuda y dejar de sufrir.

Se trata de una acción que se realiza en el contexto de la atención médica, en la cual un especialista de la salud causa la muerte de un paciente mediante una inyección de medicamentos que la producen de manera rápida y sin dolor. Debe hacerse a petición del enfermo porque está sufriendo y quiere acabar con esa situación.

Álvarez del Río se preguntó ¿qué pasa cuando un paciente no se puede comunicar? Y estimó que posiblemente se debe a que recibe tratamientos de los cuales depende su vida, de soporte vital; si hay elementos para decir que no va a recuperar la conciencia, su estado de salud o la calidad de vida, hay que considerar para qué se le sigue prolongando, quizá no es en su beneficio. Antes se llamaba eutanasia pasiva, pero ahora se le conoce como limitación del esfuerzo terapéutico.

En otras naciones

Solamente en siete países del mundo es legal: Bélgica, Luxemburgo, Colombia, Canadá, Nueva Zelanda, España y Países Bajos, esta última fue la primera nación en aprobar este procedimiento, en abril de 2002.

Bélgica le siguió en junio de 2002, mientras que en Luxemburgo se legalizó siete años después, en marzo de 2009; aunque en Colombia no hay legislación, a partir de 1997 se despenalizó y la Corte Constitucional de ese país hizo que el Ministerio de Salud regulara el derecho a una muerte digna en 2014.

Canadá legisló en 2016 la eutanasia como “asistencia médica para morir” y aprobó el suicidio asistido. En Nueva Zelanda la legislación siguió a un referendo efectuado junto con las elecciones generales en 2020, en el que la mayoría de la población votó por aprobar la medida que entrará en vigor a finales de 2021.

En México no es legal, pero se cuenta con la Ley de Voluntad Anticipada, la cual permite que se rechacen tratamientos que ya no quiere el paciente, que sólo le prolongan la vida y le causan sufrimiento. Se puede hacer directamente o mediante un documento de voluntad anticipada para cuando no pueda decirlo directamente. La persona deja de recibir tratamientos que ya no le ayudan; antes se llamaba eutanasia pasiva. Es muy importante que haya este avance en la ley, porque algunos médicos pueden pensar que si retiran el tratamiento, cometen homicidio por omisión.

Hay una idea acerca de la calidad de vida que con frecuencia se asocia a vivir más, comentó la autora del libro Práctica y ética de la eutanasia. Y agregó: “Hay intervenciones en la atención médica al final de la vida que no son eutanasia, son cuidados paliativos que buscan no prolongar la vida, sino darle calidad por el tiempo que le quede a alguien.

“Siempre y cuando las personas estén dispuestas a aceptar esos cuidados; se ignora que pueden decidir ya no tenerlos porque ya no alivian el sufrimiento, es una cuestión de autonomía que no se respeta en ocasiones.”

Pacientes psiquiátricos

Al respecto, la universitaria apuntó que hay naciones donde es permitida, porque se cumplen los requisitos principales, siempre y cuando pueda hacer un pedido voluntario. Hay que saber que ser este tipo de pacientes no quiere decir que tienen perdido el juicio: hay ocasiones en las cuales una persona que quizá padece depresiones profundas y tiene etapas donde sabe que no quiere seguir así, puede hacer un pedido totalmente racional.

En Países Bajos y Bélgica alguien con enfermedad psiquiátrica que ha probado tratamientos por años y tiene sufrimiento intolerable, cumple los requisitos porque la ley dice que tiene que hacer el pedido voluntariamente. Suiza también tiene legislación al respecto. Un padecimiento psiquiátrico puede ocasionar tanto o más sufrimiento que un mal físico, mencionó la académica.

Álvarez del Río detalló que la familia cuenta mucho. En Países Bajos se han hecho estudios de cómo llevan el duelo; aunque no podemos generalizar, que alguien diga que quiere morir por eutanasia obliga a hablar de lo que está pasando. “Hay lugar para las despedidas, las palabras y los sentimientos cuando se va a dar la separación por la muerte de alguien. Se ha encontrado que el duelo es mejor, porque se hace todo esto antes que alguien muera; el duelo depende de qué se hace con la persona antes que se pierda físicamente”.

La experta exhortó a reflexionar cómo se quiere vivir la última etapa, cómo se desea el cierre de nuestra obra, platicarlo y que otros sepan lo que deseamos. De esta manera podemos aprovechar mejor la vida.

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Un consuelo, poder elegir nuestro final

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM
Autor: Hugo Maguey
Fecha de publicación: 18 de abril de 2022
https://www.gaceta.unam.mx/un-consuelo-poder-elegir-nuestro-final/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]
Tenemos que revisar por qué nos cuesta tanto trabajo aceptar y saber que se puede decidir sobre dicho asunto, indicó Asunción Álvarez del Río, de la Facultad de Medicina
                                                                                     Todos vamos a fallecer.

El actor francés Alain Delon, icono del cine en los años 70 del siglo pasado, anunció que recurrirá al suicidio asistido luego de padecer un infarto cerebral en 2019 y haber perdido a su pareja sentimental unos meses después.Para Asunción Álvarez del Río, profesora e investigadora del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina, es muy favorable que una figura pública como el actor comparta su decisión. “Podría haberlo hecho en secreto sin ningún problema, pero creo que está muy bien que lo exprese, porque es alguien en quien se van a fijar, que a mucha gente le importa lo que le pasa”, dice la especialista.

Un dilema moral

La eutanasia tiene un componente moral en el que parece que escoger la muerte está mal, “es lo que hay que revisar: ¿por qué si uno pasa eligiendo todo el tiempo a lo largo de la vida y haciéndose responsable por qué no puede optar por la muerte? Claro, hay personas cuyas creencias les dicen que no tienen derecho a elegir sobre su vida, sobre el final, porque tu vida no te pertenece. A quien crea esto, le sugeriría que lo verificara, porque para todos los que se sienten dueños de su vida y que han venido eligiendo a lo largo de ella, qué consuelo saber que también pueden decidir sobre esto”.

La gente no tiene que estar “en condiciones en las que ya no agradece vivir… tenemos que revisar por qué nos cuesta tanto trabajo aceptar y saber que se puede escoger cómo será el final, tener seguridad que será sin dolor, que puede ser acompañado por quien uno quiera”, comenta la experta.

“Acabo de leer el prólogo del libro This is assisted dying (Esto es la muerte asistida), de Stefanie Green, y me asombró mucho la definición que da: ¿Qué tal si usted pudiera decidir al final de su vida exactamente cuándo y dónde sucederá su muerte? ¿Qué tal si en lugar de morir solo o sola, en medio de la noche, en la cama de un hospital, usted pudiera estar en su casa y morir a la hora que escogiera? Usted podría decidir quién estaría en el cuarto acompañándolo, tomando su mano o dándole un abrazo mientras deja esta Tierra. Y ¿qué tal si el doctor puede asegurarle que su muerte será suave, tranquila y digna? ¿Qué tal si usted puede planear una conversación final con cada una de las personas que ama? Usted ya no vería la muerte de la misma manera.”

Negación

“Únicamente se mueren los que están vivos –apunta la doctora en Bioética y añade–: Es parte de la vida, de estar vivos. Desde el momento en que nacemos, podemos morir. Es cierto que formamos parte de una sociedad negadora de la muerte, lo cual se ha dado con cambios que responden afortunadamente y en gran parte, a los grandes avances de la ciencia y la tecnología, que dan como resultado la prolongación de la vida, el que se pueda hacer tanto por curar enfermedades que antes eran mortales o por sustituir órganos vitales. Todo esto ha hecho que la vida se alargue. También se dieron cambios que hicieron que la gente fuera más a los hospitales en lugar de morir en la casa porque había oportunidad de ofrecer algo, pero eso se fue convirtiendo en mandar a la muerte lejos, en ya no querer hablar de ella. Entonces perdimos esa familiaridad con la muerte y lo que antes ayudaba a prepararse para la muerte, que era poder hablar de ella, compartir con otros los temores o los dolores. La sociedad ha hecho que no queramos la muerte y que no pensemos en ella. Así, cuando se presenta o cuando aparece el recordatorio de que vamos a morir solamente nos da miedo.”

Para la autora del libro Un adiós en armonía. Una invitación para aceptar la muerte y abrazar la vida ese miedo ha hecho que no estemos preparados para enfrentar la muerte, y esta negación ha hecho que mucha gente fallezca peor, porque se siguen dando tratamientos que no sirven, porque nadie habla de lo que está pasando. Esto ha llevado a algunas personas a adquirir conciencia, pensar en las opciones que se tienen.

Reflexión

Aunque no nos guste, tenemos que recordar que todos vamos a morir, es algo innegable, asegura Álvarez del Río. “No sabemos cuándo. Es muy probable que sea como pacientes de enfermedades, porque así es como muere la mayoría de la gente, y bien trataremos de curarnos; puede ser que esto no se consiga, entonces es posible que queramos elegir terminar la vida y hacerlo de la mejor manera, con ayuda médica que haga que nuestra muerte sea sin dolor y que podamos estar acompañados, que podamos cerrar así nuestra vida de la mejor manera para nuestro bien y de los que se quedan. Hago esta invitación a reflexionarlo”.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Legal, decidir sobre la propia muerte en CdMx y 13 estados

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Nota original de: Gaceta UNAM
Autor: Patricia López
Fecha de publicación: 21 de febrero de 2019
https://www.gaceta.unam.mx/legal-decidir-sobre-la-propia-muerte-en-cdmx-y-13-estados/[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

Decidir por uno mismo si se prefiere seguir vivo (a veces artificialmente) o morir con dignidad ante un escenario de enfermedad terminal en la que se está desahuciado para los próximos seis meses, es el objetivo de la Ley de Voluntad Anticipada.

Ese instrumento legal existe y está vigente en Ciudad de México, pero hay un desconocimiento público casi generalizado sobre él y un todavía escaso análisis de juristas y médicos.

Eso consideró la abogada Imelda González Guevara, profesora de la Facultad de Derecho (FD), durante la conferencia Derecho a la Muerte Digna en la Ciudad de México.

En el Auditorio Isidro Fabela de la FD, la especialista recomendó a todo el público, pero especialmente a los juristas, documentarse sobre esta ley, sobre la que cada persona puede adquirir una postura de acuerdo con sus principios y valores, a su voluntad y forma de vida.

“Hay que aprender a respetar la voluntad del enfermo terminal”, afirmó la experta, quien reconoció la necesidad de hablar en familia del tema de la muerte para que padres, hijos, cónyuges, hermanos y demás familiares conozcan abierta y francamente la posición de cada individuo ante un escenario de muerte terminal.

“Si ya se tuvo el derecho a vivir, también se tiene el derecho a morir con dignidad”, opinó la jurista, quien presentó el formato de Voluntad Anticipada del Enfermo Terminal, un documento que, recomendó, todos deberíamos firmar con plena conciencia, para prever qué hacer en caso de convertirnos en enfermos terminales ante un futuro incierto.

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Mediante formato

González Guevara explicó que La Ley de Voluntad Anticipada posibilita que las personas en etapa terminal puedan decidir, mediante un formato, si son sometidos a tratamientos o procedimientos médicos que pretendan prolongar su vida o no. Para que alguien diagnosticado así tenga la capacidad de decidir si quiere alargar su vida o no, el diagnóstico médico no tiene que ir más allá de los seis meses de vida.

Una vez certificado ante un notario público, el documento tiene que anexarse al expediente clínico del paciente para dejar constancia de que la persona en estado terminal fue quien tomó la decisión y realizar el proceso de forma legal, explicó la especialista.

La capital del país fue la primera entidad de la nación en aprobar la Ley de Voluntad Anticipada. En 2008, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal promulgó una ley a partir de tres iniciativas presentadas por diversos grupos parlamentarios.

La voluntad anticipada expresa las instrucciones a tener en cuenta cuando alguien se encuentre en una situación en que las circunstancias no le permitan expresar personalmente su deseo. En el documento puede designarse a un representante que será el interlocutor con el médico, y que sustituirá al enfermo en caso de que no pueda expresar su voluntad.

Hasta ahora, 14 entidades de la nación cuentan con este tipo de regulación: Ciudad de México, Coahuila, Aguascalientes, San Luis Potosí, Michoacán, Hidalgo, Guanajuato, Guerrero, Nayarit, Estado de México, Colima, Oaxaca, Yucatán y Tlaxcala.

El formato de voluntad anticipada se tramita ante notario público y necesita cumplir con los siguientes requisitos: ser mayor de 18 años; estar en pleno uso de sus facultades mentales; acudir ante un notario público; elegir un representante y un representante sustituto; firmar ante dos testigos; presentar identificación oficial vigente de solicitante, representantes y testigos, y cubrir el costo. Se otorga en instituciones de salud públicas, privadas y sociales, finalizó.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Martes 13: ni te cases, ni te pongas supersticioso

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Nota original de: Gaceta UNAM
Autor: Redacción
Fecha de publicación: 13 de agosto de 2019
https://www.gaceta.unam.mx/martes-13-ni-te-cases-ni-te-pongas-supersticioso/

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El conocimiento es, muchas veces, la cura contra la superstición, por eso te contamos cuál es el origen del miedo a los martes 13.


E
l martes 13 se considera un día de mala suerte, de hecho, el número se ha ligado a supersticiones y creencias sobre la muerte y la mala suerte. En muchos hoteles no hay pisos ni habitaciones 13, en algunos aviones tampoco hay fila 13, lo que se ha replicado hasta la Triscaidecafobia, es decir, el miedo irracional a esa cifra.

El origen de este temor no es único, sino que varias culturas, creencias religiosas o mitológicas, y leyendas, han dado forma a este mito. En muchos países latinos de América y Europa existe esta creencia.

Marte era el dios de la guerra en la cultura romana, además de la referencia al planeta rojo, color relacionado con la sangre, y la destrucción. En los arcanos mayores del Tarot, el número 13, conocido como arcano sin nombre, la imagen es un esqueleto con una guadaña. Aunque la representación gráfica varía de mazo en mazo, popularmente se le relaciona con la muerte.

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Aunque no hay forma de rastrear el origen preciso de la aversión al martes trece, existen leyendas, algunas sin fundamento, que señalan que la confusión de las lenguas en la Torre de Babel se dio un martes 13, así como también la caída de la Gran Constantinopla.

Para otros países, el día de mala suerte es el viernes 13, porque la muerte de Jesús en la tradición cristiana fue el viernes. También lo han relacionado con la captura del líder de los templarios, Jaques de Molay, en el siglo XIV, en 1314. La fecha también ha gozado de arraigo gracias a la serie de películas “Viernes 13” cuya primera entrega comenzó en 1980, dirigida por Sean S. Cunningham, una película de bajo presupuesto que, aunque tuvo malas críticas en su estreno, se ha vuelto de culto.

Es necesario recordar que las supersticiones son creencias que no tienen fundamento racional, no pueden ser comprobadas, y que atribuyen características esotéricas o sobrenaturales a las cosas.

Pero el martes 13 es un día común como cualquier otro, y las supersticiones alrededor de la fecha vienen sólo del imaginario y no hay sustento racional para tener miedo.

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