Los científicos universitarios Luis Carlos Álvarez Núñez y José Leonardo Garcés Medina inventaron Miimdam, instrumento que transforma la luz del astro rey en sonido envolvente
El manual de armado está disponible en la página electrónica http://tiny.cc/yi2kxz
A fin de que el mayor número de personas disfruten del eclipse solar del próximo 8 de abril, investigadores del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM desarrollaron Miimdam, nombre otorgado en honor al pueblo o’dam o tepehuanos, cuyo significado es luz. Es un instrumento que permite a quienes presentan debilidad visual escuchar al Sol y cómo se oculta durante el fenómeno natural.
Luis Carlos Álvarez Núñez y José Leonardo Garcés Medina, especialistas en instrumentación del IA, detallaron que el equipo fue creado con base en el The lightsound proyect, un equipo similar elaborado por la Universidad de Harvard, pero al tratar de replicarlo resultó diez veces más caro debido a la importación de las piezas, por lo que decidieron diseñar uno propio.
Nos dimos a la tarea de elaborar uno diferente, el cual en numerosos aspectos es mejor, como en la calidad del sonido, pues el que tomaron como base termina como un pitido que, luego de unos minutos, resulta molesto porque es demasiado agudo. Leonardo Garcés desarrolló un programa de conversión que utiliza oscilaciones de bajas frecuencias, que es envolvente para una mejor respuesta, precisó Álvarez Núñez.
De esa manera los pulsos que se escuchan al encender el dispositivo son una interpretación de la luz emitida por la estrella. Cuando se pone bajo los rayos del Sol el audio es más puro, y ante la disminución de la luz los cambios son evidentemente perceptibles, agregó.
La luz que llega de la estrella es captada por un detector que genera una señal eléctrica que va hacia un microprocesador que produce frecuencias de sonido, el cual genera un impulso que se transforma en audio y puede ser escuchado mediante audífonos o una bocina, detalló Garcés Medina.
Los investigadores puntualizaron que Miimdam imita lo que hace el ojo humano y permite que las personas experimenten y comprendan el fenómeno del eclipse solar al percibirlo mediante el oído, para garantizar una experiencia enriquecedora y segura.
Los científicos universitarios pusieron a disposición del público en general que desee apreciar el eclipse a partir de otra perspectiva, un manual sencillo de armado del instrumento, el cual puede ser ensamblado inclusive por estudiantes de secundaria.
El aparato, del tamaño de una caja individual de cereal, ofrece una nueva forma de experimentar un fenómeno astronómico, ampliando su comprensión y disfrute.
Las instrucciones están disponibles en el sitio http://tiny.cc/yi2kxz Por el momento, precisaron los expertos, escuelas de Durango, Coahuila, Michoacán y Puebla solicitaron el apoyo. También pueden contactarlos a través del área de divulgación del Instituto de Astronomía en el correo electrónico: uc3@astro.unam.mx
El 8 de abril, el fenómeno natural durará de cuatro a siete minutos; también se verán estrellas, planetas y hasta el cometa 12P/Pons-Brooks
Hay que tomar precauciones porque mirar directamente al Sol daña nuestra vista de manera permanente: Primoz Kajdic
Cuando la Luna oculte al Sol, el próximo 8 de abril, el “Gran Eclipse Norteamericano” se apreciará mejor desde México debido a sus condiciones climáticas, informó el investigador del Instituto de Geofísica (IGEF), Primoz Kajdic.
En el continente americano, el fenómeno iniciará en Mazatlán, luego pasará por Durango, Torreón, Piedras Negras, Monclova y, posteriormente, por Estados Unidos y Canadá.
Aunque se avistará en los tres países -por esta razón se le conoce con ese nombre- las condiciones climáticas más favorables y la duración de cuatro a siete minutos se registrarán en nuestro país, explicó el doctor en Astronomía.
El espectáculo, agregó, comenzará a las 9:51 horas. Se espera que el disco solar sea cubierto por completo de las 11:07 a las 11:11, y concluirá a las 12:32 horas.
En la Ciudad de México se avistará cómo la Luna cubrirá aproximadamente 75 por ciento del disco solar, lo que ocurrirá a las 10:51 horas, alcanzará su máximo punto a las 12:14 para finalizar a las 13:38 horas. Para contemplarlo es necesario ubicarse en un sitio con cielo despejado y sin nubes, explicó el experto adscrito al departamento de Ciencias Espaciales del IGEF.
Además, en la franja donde se mire el fenómeno de manera total, será posible divisar estrellas, planetas, incluso el cometa 12P/Pons-Brooks, también llamado “cometa diablo”.
“Será un espectáculo porque no son solo la Luna y el Sol los actores principales, sino porque tendremos una serie de actores secundarios que harán de este evento inolvidable”, afirmó el universitario ante estudiantes e investigadores asistentes al auditorio Tlayolotl “Dr. Ismael Herrera Revilla”.
Durante la charla “Cómo observar el Gran Eclipse Norteamericano”, Kajdic recordó que se trata de un juego entre tres objetos celestes que, al estar en línea recta, hacen que el satélite natural se interponga entre el Sol y la Tierra y cubra el brillo de nuestra estrella.
Son eventos extremadamente raros. Si se piensa en un solo punto del planeta ocurrirá, en promedio, cada 375 años; pero en esta ocasión, en la ciudad de Mazatlán -donde se apreciará este año- también fue posible ver, en 1991, un eclipse solar, apuntó el investigador.
Si bien cada año se registran dos eclipses parciales en el mundo, como el de 2023, en octubre, en la Península de Yucatán, los fenómenos totales (cuando todo el disco solar es cubierto completamente por la Luna) se presentan una vez cada 18 o 24 meses.
El satélite, abundó, recorrerá una trayectoria de 16 mil kilómetros, desde que inicia el eclipse hasta que termina, y en el resto del país este se apreciará solo de manera parcial.
Kajdic enfatizó que hay que tomar precauciones, porque en la mayor parte de México será parcial, lo que implica que mirar al Sol más de un segundo daña nuestra vista permanentemente, razón por la cual se recomienda evitar observarlo a simple vista, a través de una cámara de foto o video, sin protección adecuada.
El investigador precisó que existen lentes especiales con filtro que permiten el paso de poca luz y aun así es fundamental verlo solo por unos segundos, o bien, usar un vidrio para soldar el cual debe tener un grado 14 o más sombras.
Para mayor seguridad sugirió acudir a una zona arbolada para descubrir en el suelo las luces y sombras donde se reflejará el disco solar cubierto por la Luna. No funciona usar radiografías, lentes o cristales de vidrio oscuro, tampoco ahumados, o negativos fotográficos. El Instituto ofrece información en el sitio https://eclipse2024.geofisica.unam.mx/ donde se pueden encontrar instrucciones o animaciones de cómo construir algunos aditamentos.
La UNHCR señala que entre 2008 y 2022 el promedio anual de migrantes relacionados a los efectos del cambio climático es de 24.5 millones, sin embargo, estiman que tan sólo durante el 2022 la cifra llegó a los 32 millones
Los efectos del cambio climático alrededor del mundo se han convertido en una de las principales razones por las que millones de personas alrededor del mundo deciden migrar, ya sea al interior de su país de origen o a alguna nación vecina. Por ejemplo, en el estudio ‘Amicus Brief of the Office of the United Nations High Commissioner for Refugees to the Inter-American Court of Human Rights regarding the request for an Advisory Opinion on the Climate Emergency and Human Rights from the Republic of Colombia and the Republic of Chile’, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR, por sus siglas en inglés) apunta lo siguiente:
“Cada año desde 2008, se estima que un promedio de 24.5 millones de desplazamientos han sido provocados por peligros repentinos relacionados con el clima, como inundaciones, tormentas, incendios forestales y temperaturas extremas”.
Y añaden que “casi dos tercios de todos los solicitantes de asilo recientemente desplazados y los refugiados en 2022 provienen de 15 países que son altamente vulnerables a los impactos del cambio climático. Además, casi el 60 por ciento de los refugiados y personas desplazadas internamente por conflictos ahora viven en países que se encuentran entre los más vulnerables al cambio climático”.
“En 2023, las temperaturas globales alcanzaron nuevos máximos históricos y el año estuvo marcado por decenas de incendios, inundaciones e intensas tormentas en todo el mundo. El cambio climático es la crisis definitiva de nuestro tiempo y sus impactos los experimentan de manera desproporcionada las personas en situaciones vulnerables”.
Escenario catastrófico
Para el Centro de Investigación de Política Económica (CEPR, por sus siglas en inglés), “dependiendo del escenario, el cambio climático obligará a desplazarse entre 210 y 320 millones de personas, la mayoría dentro de sus propios países”. La cifra podría aumentar o disminuir, señalan los investigadores del estudio – https://cepr.org/voxeu/columns/climate-migration-frightens-climate-poverty-frightening – en función de las medidas que se tomen en el corto y mediano plazo para combatir la crisis climática.
Además, el problema podría empeorar hasta provocar un mayor número de desplazados, ya que de acuerdo a su análisis: “centrándonos en el escenario intermedio, el cambio climático reducirá el ingreso por trabajador en un 15% en los países cercanos al ecuador y lo aumentará en un 10% en latitudes más altas. Por tanto, la brecha de ingresos entre los países más ricos y más pobres aumentará un 25% en el transcurso del siglo XXI. El cambio climático aumenta en 0,5 puntos porcentuales la proporción de la población mundial que vive con menos del 2% del nivel medio mundial de ingresos”.
La Organización Internacional para las Migraciones indica que, según sus cálculos, de no implantarse acciones que combatan el cambio climático, en América Latina y el Caribe cerca de 113.5 millones de personas estarán expuestas a los efectos más severos del cambio en los patrones de clima para 2090.
Poca preparación
Para Amparo Martínez Arroyo, investigadora del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático, las migraciones siempre han sido parte de la historia de la humanidad, no obstante lo que se vive actualmente es una problemática mayúscula que debe ser atendida a la brevedad. “La migración es un mecanismo de adaptación al cambio climático, sólo cuando han fallado todos los demás”, explica la especialista.
Aunque, argumenta la investigadora, la problemática no está sólo ligada al cambio climático: “las tendencias sí parecen estar incrementándose, pero no es culpa del cambio climático, es una cuestión que está directamente relacionada con la preparación frente a los riesgos que hay en cada zona, lo que implica el conocer cuáles son, por un lado, los riesgos climáticos y ambientales a los que están expuestos. Debemos ver cuáles son las condiciones que tienen para enfrentarlos y hacer una estrategia para reducir esa vulnerabilidad y no estar tan expuestos a los daños y así poder estar protegidos”.
Es un punto en el que coincidió Úrsula Oswald Spring, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias, ya que los números apuntan que alrededor del mundo se han hecho los preparativos necesarios para evitar mayores afectaciones.
“La aseguradora Swiss Re, calcula que en los últimos 30 años ha aumentado anualmente un siete por ciento el gasto de seguros por huracanes y tormentas. En 2023, la misma reaseguradora estimó que en los últimos cinco años se han gastado cerca de 32 mil millones de dólares, el doble de los últimos 10 años, por daños ocasionados por tormentas violentas. Y esto, claro, en países vulnerables como el norte de Centroamérica y el sur sureste de México, ha provocado desde 2020 una enorme migración hacia Estados Unidos, a pesar de cerrar su frontera”.
“Las migraciones pueden pueden ser ordenadas y programadas”, sugiere Martínez Arroyo, “para que tanto la población que recibe como la que migra tengan protegidos sus derechos y no se complique todo cuando sea en la última instancia”.
¿Por qué no se han tomado más medidas?
Hechos recientes, como el huracán Otis en Guerrero, argumenta Oswald Spring, muestran la poca preparación que se tiene para atender este tipo de desastres ambientales y sus consecuencias:
“Para México Otis es realmente un llamado de atención. En 12 horas, una depresión tropical se convirtió en huracán categoría 5. Es uno de los más veloces que hemos tenido en la historia del mundo, con una velocidad de 330 kph. El océano es un absorbente enorme del excedente de energía generada por el calentamiento global y cuando se conjunta con un fenómeno de El Niño, como el que tenemos actualmente, se puede pensar en que tendremos en el Pacífico otros fenómenos como Otis”.
La universitaria añade que es difícil encontrar soluciones debido a los intereses económicos, un buen ejemplo de esto es la pasada COP28 cuyo objetivo es organizar las acciones de los países participantes alrededor del cambio climático, pero el evento se realizó Dubái, una de las ciudades más importantes de los Emiratos Árabes Unidos, a su vez una de las naciones con mayores cifras de contaminación gracias a su industria petrolera.
“Hay que tomar en cuenta que las industrias más contaminantes son las petroleras, la cementeras, las de construcción y el transporte de carros, entonces cómo trabajamos en contra de enormes intereses transnacionales, que hacen lobby en el Congreso de Estados Unidos para impedir que, por ejemplo, se controle el fracking. La pasada COP sucedió en un país petrolero, así que hay una presión enorme en contra de la reducción de gases de efecto invernadero”, comenta.
Al respecto, Amparo Martínez Arroyo añade: “ha habido grandes avances, que se van dando poco a poco y que no se notan tanto, aunque no son suficientes y no son todos los que se necesitan, porque nos estamos enfrentando a una serie de intereses creados”.
“Hay en algunos países una falta de confianza en el conocimiento y lo que plantea, por lo que se piensa que tal vez la tecnología, no el conocimiento científico, se va a poder encontrar salidas que lo resuelvan. Le están apostando a eso en algunos países desarrollados, porque las industrias no quieren disminuir ni sus ganancias, ni arriesgar, cuando está más que los cambios se tienen que hacer que hacer ya”, suma la investigadora y advierte: “Es un problema social muy ligado a nuestra forma de desarrollo económico, muy ligado al mercado y a pequeños grupos con intereses económicos, que a su vez son los que están provocando la mayor parte de las emisiones del mundo y poniéndolo en completo riesgo. Ante esto no queda más que la organización de la gente y las demandas de los países que más lo padecen, porque la reacción está siendo mucho más lenta de lo que debería ser”.
Un estudio realizado por la Universidad de Tel Aviv demostró que estos organismos emiten sonidos de alta frecuencia al percibir que se están secando, que les han cortado el tallo o que enfrentan alguna otra condición ambiental desfavorable
Al igual que los animales, el reino vegetal también siente estrés y lo manifiesta de formas que apenas comenzamos a entender, agrega Ulises Rosas, del Instituto de Biología de la UNAM
A fin de ejecutar el acto de mayor crueldad imaginable, el protagonista del relato Tantalia –del argentino Macedonio Fernández– decide martirizar a un pequeño trébol privándolo de agua, provocándole sed y prometiéndole lluvias que jamás llegarán, todo ello sólo para regodearse con cómo el brote sufre en silencio, lo cual es una verdad a medias, pues como demostró un estudio de la Universidad de Tel Aviv, al irse secando las plantas emiten sonidos, pero en frecuencias tan altas (entre los 40 y los 80 kiloherzios) que apenas pocos animales, como los ratones, los murciélagos o algunos insectos, pueden escuchar.
Y es que al igual que la fauna, las plantas sienten estrés y lo expresan, sólo que de formas que recién empezamos a entender, explica el profesor Ulises Rosas, del Instituto de Biología de la UNAM. “Así como nosotros tiritamos cuando hace frío o gritamos de dolor, ellas responden a aquello que les hace daño como la desecación, las plagas o a si les cortamos con tijeras de jardinero el tallo o una rama”.
Tiene poco que comenzamos a aceptar que el reino vegetal posee una forma de percibir el mundo mucho más compleja de lo que nos habían dicho de niños en la escuela y, para ello, ha sido necesario deshacernos de demasiadas ideas heredadas, como la de que estos organismos son inertes o mudos, y ello gracias a personas que se han atrevido a preguntarse: ¿y si ello no fuese así, sino de otra manera?
Justo eso hizo un equipo de biólogos de la Universidad de Tel Aviv, quienes para esclarecer si hacen ruido o no, tomaron decenas de tomateras (Solanum lycopersicum) y plantas de tabaco (Nicotiana tabacum), las colocaron en una cámara insonorizada, les pusieron micrófonos a 10 centímetros de distancia y, como en el cuento de Macedonio Fernández, las privaron de agua por casi dos semanas.
Al principio, los aparatos registraron poco más que un largo silencio, pero con el correr de los días los ejemplares comenzaron a emitir sonidos parecidos al de palomitas de maíz al reventar, de inicio pocos y espaciados y, después, con una frecuencia que se intensificaba a medida que sus hojas se deshidrataban y pasaban del verde al amarillo.
“Nuestro planteamiento inicial era que, si las plantas producen sonidos, debían hacerlo en frecuencias ultrasónicas (entre los 20 y 250 kiloherzios), las cuales son inaudibles para el humano (el adulto promedio suele escuchar hasta los 16)”, planteó la profesora Lilach Hadany, líder de este estudio, en una entrevista difundida por su universidad.
Para complementar su experimento, los científicos israelís hicieron incisiones en algunos tallos y la respuesta fue similar: al percibir daño las tomateras y plantas de tabaco comenzaron a emitir ultrasonidos a un volumen similar al de la voz humana, hecho que dio pie a que aparecieran en revistas y periódicos titulares del estilo: “los tomates ‘gritan’ si los cortas”, frase no muy rigurosa en lo científico, pero sí cargada de cierta inventiva literaria parecida a la empleada por el escritor Macedonio Fernández cuando, en 1930, describía al hipotético ruido de su trébol martirizado como un “gritito abismante de dolor vegetal”.
Sin embargo, el profesor Ulises Rosas es enfático al señalar que las plantas no sienten dolor, al menos no como lo entendemos nosotros (ya que carecen de sistema nervioso), y que tampoco gritan, pues no tienen aparatos fonadores o cuerdas vocales, pero aclara que sí hacen ruidos por estrés y que ello se deben a un fenómeno físico llamado cavitación.
“Para transportar agua de su raíz a las hojas estos organismos cuentan con estructuras celulares parecidas a un popote por donde asciende una pequeña columna acuosa debido a un proceso de capilaridad, succión y evapotranspiración. El sonido producido por las plantas se debe a que dicho líquido transporta burbujas de aire que se rompen de súbito, como cuando sumergimos una pajilla de plástico en un vaso, sorbemos con fuerza y la bebida comienza a sonar”, indica el investigador de la UNAM.
En su obra Milagro en el día de San David, la poeta galesa Gillian Clarke relata un evento verídico que atestiguó, cuando un primero de marzo y con un jardín con narcisos a la vista, un paciente psiquiátrico a quien sus cuidadores creían mudo de pronto recitó un poema de Wordsworth, dejando a todos azorados y “observando el silencio de las flores”.
Para la profesora Hadany la conclusión de su experimento es contundente: “El mundo que nos rodea está lleno de sonidos vegetales”, y aunque podría coincidir con Gillian Clarke al señalar que algo que creíamos mudo de un momento a otro puede dejar de serlo, jamás describiría a los narcisos como “silenciosos”, pues si algo encontró tras microfonear a un sinfín de plantas es que “hasta el campo de flores más idílico es en realidad un sitio ruidoso, sólo que no lo podemos escuchar”.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca
Al revisar sus notas, un dato que sorprendió a los biólogos de la Universidad de Tel Aviv fue que cada tipo de planta tenía una huella sonora única, es decir, que emitía un sonido particular que hacía posible diferenciar, mediante algoritmos e inteligencia artificial, si se trataba de —por ejemplo— una tomatera o de un ejemplar de tabaco, y no sólo eso, sino que dichos ruidos diferían según el estrés experimentado, o sea, que era posible distinguir si se debían a falta de agua, a alguna enfermedad o a si se les había quebrado una rama o tallo.
Para Itzhak Khait, otro de los participantes en el experimento, esto abre puertas para practicar la llamada “agricultura de precisión” (disciplina agrícola que aprovecha las nuevas tecnologías), ya que al saber qué emisión acústica hace un cultivo al ser atacado por una plaga o cuando requiere riego, permitiría tomar medidas oportunas para evitar su merma o pérdida, algo crucial en un mundo que comienza a experimentar los estragos del calentamiento global y las sequías que le acompañan.
Hasta ahora se sabe que los ruidos del reino vegetal son informativos y no comunicativos, o sea, que aportan datos sobre las plantas, pero no implica que éstas los usen para comunicarse entre sí, aunque en opinión del profesor Ulises Rosas, el que quizá lo hagan es una posibilidad que no debemos descartar porque “en el sonido esté el mensaje”, añade.
El investigador de la UNAM refiere que hace no mucho se demostró que ciertas flores “escuchan”, es decir, que captan las vibraciones en el aire debidas a sonidos, y que en cuanto detectan el zumbido de una abeja comienzan a generar más néctar, y más dulce, a fin de atraerla, por lo que no desestima que también puedan “oír” muchas cosas más.
“Las plantas son organismos muy versátiles y capaces de percibir aspectos tan complejos como la temperatura, la cantidad de minerales en el suelo, la dirección e intensidad del Sol, los campos electromagnéticos o —como recién se evidenció— los sonidos. Se dice que los humanos tenemos cinco sentidos, estoy seguro de que ellas tienen muchos más”.
Desde hace tiempo sabemos que las plantas se comunican entre sí, sólo que mediante compuestos volátiles como los jasmonatos o por contacto entre raíces, pero aún es incierto de que puedan hacerlo sonoramente. Es en este escenario que el profesor Rosas propone formularnos la siempre recurrente pregunta de ¿y si no fuese así, sino de otra manera? “Si las plantas están generando sonidos es porque alguien más está escuchando, puede tratarse de un animal o, aquí viene la especulación, de otra planta. ¿Para qué? Quizá para advertir: ‘oye, me estoy secando, prepárate porque en breve te puede pasar a ti’. He ahí un terreno muy fértil para investigar; se avecinan tiempos interesantes para la botánica”.
Recientemente se aprobó en el Reino Unido y en Estados Unidos la primera terapía génica basada en el método CRISPR/Cas9, que combatirá la anemia de células falciformes y la beta talasemia
En 1987, el biólogo molecular japonés Yoshizumi Ishino, de la Universidad de Osaka, describió, por primera vez, unas secuencias de ácido desoxirribonucleico (ADN) repetidas en el genoma de la bacteria Escherichia coli.
Años después, en 1993, el microbiólogo español Francisco Juan Martínez Mógica, de la Universidad de Alicante, identificó las mismas secuencias repetidas de ADN en la arquea Haloferax meditarrenei y, para nombrarlas, concibió el término Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats o Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Espaciadas -mejor conocidas en el mundo de la ciencia por sus siglas en inglés: CRISPR-, pero también sugirió que podrían tratarse de una especie de sistema inmunitario adaptativo, lo cual se confirmó más adelante.
En efecto, dichas secuencias contienen fragmentos de ADN de virus que han infectado a bacterias y arqueas en el pasado. Estos fragmentos de ADN son utilizados por las células procariotas para detectar y destruir el ADN de virus similares que intenten atacar de nuevo.
En 2007, el científico francés Rodolphe Barrangou explicó en un artículo cómo las secuencias CRISPR, junto a unas proteínas denominadas Cas, les proporcionaban a bacterias y arqueas una resistencia ante infecciones víricas.
Entretanto, las bioquímicas Emmanuelle Charpentier (francesa) y Jennifer Doudna (estadounidense), desarrollaron, a partir de la bacteria Streptococcus pyogenes, el CRISPR/Cas9, un método que permite editar el genoma y, de este modo, avanzar en la búsqueda de la cura de diversas enfermedades hereditarias. Por él, cabe agregar, ambas investigadoras obtuvieron el Premio Nobel de Química en 2020.
Enfermedades de la sangre
“El CRISPR/Cas9 es un método de edición génica que se ha popularizado con el nombre de ‘tijeras moleculares’. El complejo CRISPR/Cas9 está conformado por dos cadenas de ácido ribonucleico (ARN), que constituyen la guía que indica dónde se tiene que cortar una determinada secuencia de ADN; y por la proteína Cas9, que es propiamente la que actúa como unas tijeras”, dice Alfredo de Jesús Rodríguez Gómez, investigador de la sede periférica del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM en el Instituto Nacional de Pediatría.
Recientemente, la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA, por sus siglas en inglés) del Reino Unido y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos aprobaron la primera terapía génica basada en CRISPR/Cas9 para combatir la anemia de células falciformes y la beta talasemia; su nombre es Casgevy.
La anemia de células falciformes es una enfermedad hereditaria causada por una mutación en el gen de la hemoglobina beta, una proteína de los glóbulos rojos que se encarga de transportar el oxígeno de los pulmones a los tejidos y órganos del cuerpo.
“Dicha mutación altera la forma de los glóbulos rojos y, por lo tanto, hace que éstos se adhieran a las paredes de las venas y arterias, y originen coágulos que bloquean el flujo sanguíneo; e impide el traslado del oxígeno, lo que ocasiona crisis vaso oclusivas muy dolorosas”, añade Rodríguez Gómez.
En cuanto a la beta talasemia, también es una enfermedad hereditaria, aunque en este caso es causada por una baja producción de la misma hemoglobina beta; sus síntomas son, entre otros, fatiga extrema, debilidad, palidez, deformidades óseas faciales y crecimiento lento.
“Entonces, dado que la producción de la hemoglobina beta no es funcional, la primera terapía génica basada en CRISPR/Cas9 y aprobada por la MHRA y la FDA es capaz de restablecer la expresión de la hemoglobina gamma y, así, suplir las funciones de aquélla, tanto en pacientes con anemia de células falciformes como en pacientes con beta talasemia. Hay que considerar que la hemoglobina gamma sólo se expresa durante la gestación y, cuando el bebé nace, el gen BCL11A la apaga, lo que activa la producción de la hemoglobina beta. La terapia génica Casgevy consiste en extraer células troncales de la médula ósea del paciente, cortar/desactivar el gen BCL11A y regresar a la médula ósea las células editadas. Esto no corrige la secuencia genómica de la hemoglobina beta, pero sí activa la producción de la hemoglobina gamma, debido a lo cual se incrementa el número de glóbulos rojos normales que pueden transportar el oxígeno. Los pacientes a los que se les ha administrado esta terapia génica están mostrando mucha mejoría”, explica el investigador universitario.
Inversión necesaria
En esta etapa inicial, el método CRISPR/Cas9 servirá para tratar enfermedades monogénicas, es decir, que se desencadenan por alteraciones en las secuencias de ADN de un solo gen, como la anemia de células falciformes, la beta talasemia y, potencialmente, la anemia de Fanconi.
“Eventualmente, CRISPR/Cas9 se podrá aprovechar para corregir defectos genéticos que dan origen a enfermedades en otro tipo de tejidos, como el hepático y el pancreático; sin embargo, como el hígado y el páncreas son dos órganos de difícil acceso, se requieren sistemas moleculares de entrega para que llegue a ellos. Por ahora, la sangre es un blanco más fácil, porque se puede extraer de los pacientes, hacer la edición génica en el laboratorio y devolvérselas. Muchos laboratorios ya están trabajando con este método para desarrollar estrategias que funcionen contra múltiples enfermedades, incluso el cáncer. Sin duda está en auge.”
A decir de Rodríguez Gómez, prácticamente todos los investigadores que hacen biología celular y molecular en nuestro país tienen la capacidad de implementar CRISPR/Cas9 en su laboratorio. “México necesita invertir en esta tecnología. La UNAM y los institutos nacionales de Salud ya tendrían que estar pensando en la implementación generalizada de CRISPR/Cas9 en sus respectivos ámbitos, para llevar a cabo ensayos clínicos con nuestros pacientes… El talento sobra. Lo que hace falta es buscar el apoyo del gobierno para construir instalaciones especializadas donde se trabaje con CRISPR/Cas9 no sólo con fines de investigación, sino también con fines terapéuticos. Por otro lado, el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCyT) tiene hoy en día algunos programas nacionales de investigación prioritarios. A lo mejor se podría crear uno dedicado a la edición génica”, finaliza.
Es el tipo más común de esta enfermedad, alerta Mauricio Rodríguez Álvarez
Hace 94 años que existe el biológico BCG que se aplica a recién nacidos y a niños pequeños para prevenir la tuberculosis en meninges, huesos, hígado, riñones, piel y ojos
Hoy 24 de marzo se conmemora el día internacional contra ese padecimiento
Estigmatizada socialmente, inmortalizada en piezas de ópera, obras literarias y causa de muerte de personajes como el compositor polaco Fréderic Chopin, el dramaturgo ruso Anton Chejov y el rey de España Alfonso XIII, la tuberculosis es una enfermedad que sigue afectando a la humanidad en el siglo XXI.
“Aunque ha acompañado al ser humano y a varias especies animales desde hace siglos, aún no existe una vacuna contra la que afecta a los pulmones, que es la más común en el mundo”, explica el profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM, Mauricio Rodríguez Álvarez.
En contraste, en la década de 1930 se creó la BCG (bacilo de Calmette-Guérin) que se aplica en varios países, sobre todo a partir de 1950 a recién nacidos y niños pequeños para prevenir la tuberculosis en las meninges (tres capas de membranas que protegen el cerebro y la médula espinal) y otros sitios fuera de los pulmones como huesos, piel, ojos, riñones e hígado, detalla el también especialista del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes.
A propósito del Día Mundial de la Tuberculosis, que se celebra hoy 24 de marzo, precisa en entrevista que se trata de una enfermedad causada por bacterias del género Mycobacterium, del que hay varias especies, caracterizadas por ser resistentes a los medicamentos y a una parte de la respuesta inmune en la que provocan daños y causan infecciones crónicas de larga duración las cuales, aunque parece que se controlan o se eliminan, se quedan en el cuerpo y se pueden reactivar con el paso del tiempo.
La presentación clínica más frecuente es la tuberculosis pulmonar, porque la principal vía de transmisión es a través de la adquisición de gotitas de saliva con la bacteria, que se instalan en estos órganos, donde empieza el proceso de la respuesta inmune y de la inmunopatología, señala.
Este padecimiento también puede infectar a las glándulas suprarrenales y cualquier tejido, porque la bacteria viaja dentro de las células de las defensas.
Además del ser humano, daña a vacas y roedores, y puede pasar a humanos en forma de zoonosis; también existe la transmisión de persona a persona.
Fuera de control
En la tuberculosis hay gran variedad de síntomas que dependen del órgano alterado, pero siempre hay una respuesta inmune intensa, a veces fuera de control.
Entre los síntomas más comunes destacan la presencia de fiebre (mayor a 38 grados y con mayor ocurrencia en las noches, durante semanas), inflamación, crecimiento de los ganglios y dolor.
En la pulmonar hay tos persistente (con flemas y en etapas avanzadas con sangre), escalofríos, frío, sudoración, dificultad para controlar la temperatura y pérdida de peso.
Según datos de la página electrónica de la Organización Mundial de la Salud de 2022, 1.3 millones de personas murieron de tuberculosis (entre ellas 167 mil con Virus de Inmunodeficiencia Humana causante del sida). Es la segunda enfermedad infecciosa más mortífera después de la COVID-19 y por delante del VIH y el sida.
El organismo mundial calculó que en 2022 la padecieron 10.6 millones en el orbe: 5.8 millones de hombres, 3.5 millones de mujeres y 1.3 millones de niños.
Una de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionadas con la salud es acabar con la epidemia de esta enfermedad para 2030. Al respecto, Rodríguez Álvarez considera que ese propósito es lejano y ambicioso, sobre todo después de la pandemia de la COVID-19, debido a la cual se descuidaron los programas para la vigilancia de algunas enfermedades como la tuberculosis, que ahora tiene niveles más altos. “En 2020 había 13 mil casos en México y 19 mil en 2023”.
Cuando falta, está contaminada o las personas tienen un acceso desigual o nulo a ella, pueden aumentar las tensiones entre comunidades y países: Organización de las Naciones Unidas
“El agua puede crear paz o desencadenar conflictos”, con esas palabras inicia el llamado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para añadir a la conmemoración anual del Día Mundial del Agua el lema: ‘Agua por la paz’.
“Cuando el agua escasea, está contaminada o las personas tienen un acceso desigual o nulo, pueden aumentar las tensiones entre comunidades y países. Más de 3,000 millones de individuos en todo el mundo dependen de la que atraviesa las fronteras nacionales. Sin embargo, sólo 24 países tienen acuerdos de cooperación para todos los recursos hídricos que comparten”, subraya la ONU y añade:
“A medida que aumentan los impactos del cambio climático y crece la población, hay la necesidad apremiante, dentro de las naciones y entre ellos, de unirse para proteger y conservar nuestro recurso más preciado. La salud pública y la prosperidad, los sistemas alimentarios y energéticos, la productividad económica y la integridad ambiental dependen del buen funcionamiento y la gestión equitativa del ciclo del agua.”
Mensaje oportuno
Para Manuel Perló Cohen, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales, lo propuesto por la ONU no sólo es oportuno, sino necesario ante las inquietudes de buena parte de la población mundial frente a la sequía que afecta a diversas zonas del planeta.
“Considero que fue una elección extraordinaria, muy oportuna y adecuada para el momento que está viviendo el orbe, porque vemos al alza en los últimos años los conflictos por el agua, tanto los que se dan entre naciones, como al interior de ellas. Es un llamado muy importante: no tiene por qué darse la disputa. Sobre todo si antes trabajamos para evitarlo”, señala.
El especialista apunta que todos los años el organismo internacional elige un tema para acompañar su mensaje central alrededor de la conmemoración del 22 de marzo: “por ejemplo, en 1995 fue ‘La mujer y el agua’; en el 2000, ‘Agua para el siglo 21’; para 2001, ‘Agua y salud’; en el caso del 2006, ‘Agua y cultura’. Así cada año van apareciendo nuevos asuntos de actualidad, como en 2022, con el lema ‘Aguas subterráneas, hacer visible lo invisible’, y el año pasado: ‘Agua para todos’”.
Prevención
“La posibilidad de actuar preventivamente es una gran oportunidad que no debemos desaprovechar”, asegura el académico, “no solamente tenemos que trabajar los conflictos que ya existen, sino los que pueden venir y abordar cómo los vamos a resolver. ¿Es mediante la formulación de un convenio, un acuerdo o a partir de la revisión de los existentes? Podemos hacer muchísimas cosas para evitar las situaciones más extremas, que es cuando se pierden vidas humanas, infraestructura de agua y saneamiento, o se desaprovechan los recursos”.
A consideración de Perló Cohen, antes de firmar cualquier tipo de acuerdo, es necesario que las autoridades analicen “las distintas dimensiones; por ejemplo, una es la cantidad y la calidad de agua disponible. Otra es cómo se va a distribuir esa agua y, un tercer punto, una vez que se utiliza, a dónde llegará, bajo qué condiciones de tratamiento. Como cuarto elemento a considerar: ¿cómo se pagará por ella y se garantizará su uso racional?”
Y agrega: “muchas veces los malentendidos que hay entre países se dan porque uno decidió, por ejemplo, construir una presa en el cauce de un río que abastece a otra nación. Como es el caso del río Nilo, en donde hay 11 países que comparten la cuenca. Y si uno toma una decisión, como la de construir una gran presa en Etiopía, eso afecta a decenas de millones de personas río abajo. Egipto está hasta el final del río Nilo, lo que se haga a miles de kilómetros de distancia afectará la cantidad y la calidad de agua que llegará, de la cual depende muchísima gente para beberla, pero también para la agricultura y para las actividades económicas”.
El coautor de ¿Guerra por el agua en el Valle de México? menciona que todas las partes deben de aprobar el pacto, ya que de no hacerlo a futuro surgirán problemas más agudos en las comunidades.
Así lo explica: “No es una solución que decida una de las partes; todos deben participar. Entonces, un convenio o acuerdo tiene que considerar todos estos aspectos. Y si no firman todas las partes, no se puede hacer; por eso es tan difícil. Se necesitan estudios de cuánta agua se tiene, cuánta se tendrá dentro de 20, 25, 30 o 50 años, cuáles serán sus características. Todo esto hay que analizarlo muy detenidamente y acordarlo, dentro de 10 años revisamos este convenio para ver si las condiciones sobre las cuales se construyó siguen siendo válidas o no. Los acuerdos tienen que renovarse constantemente”.
El caso mexicano
Nuestro país no está exento de problemas relacionados con el agua, tanto con otras naciones como dentro de su territorio. Manuel Perló Cohen recuerda que durante el periodo de Arturo Montiel frente al gobierno del Estado de México ya se dio una “guerra por el agua”, cuando dicha administración decidió demandar en una corte internacional al gobierno del entonces Distrito Federal para resarcir los daños causados por la sobreexplotación del recurso hídrico.
Además, señala, “tenemos un acuerdo del año 1944 con los Estados Unidos, que establece cómo se distribuye el agua que viene del Río Colorado. Una parte se le da a México, pero tenemos un problema de sequía muy severo, el más serio en cientos de años. La cuenca del Río Colorado está posiblemente a la mitad de lo que ha sido su flujo histórico”.
“El problema se presenta primero en Estados Unidos, porque hay siete estados de la Unión Americana que comparten las aguas del Colorado y otra parte está destinada a México. Allá hay un acuerdo del año 1922 que establece las cuotas que le tocan a cada estado y el de 1944 define cuánto le va a tocar a México; pero esto, en el contexto de una sequía extrema, tiene que revisarse”, argumenta el especialista.
Y alerta: “ese acuerdo de aguas internacionales establece que parte del agua del Río Bravo se distribuirá a Estados Unidos. En cambio, no tenemos un solo acuerdo sobre nuestros acuíferos binacionales: México y Estados Unidos comparten 26 acuíferos a lo largo de todo el territorio de la frontera norte, y no hay un marco jurídico que regule cuánta agua se puede sacar de un lado y cuánta del otro. Es un vacío legal que debe atenderse urgentemente”.
Soluciones
Todos esos problemas exigen respuestas integrales para ser solucionados, resalta Perló Cohen. “El tema no es únicamente la sequía, sino también la mala gestión del agua. Y por mala gestión del agua hay que pensar en varias dimensiones. Una es el desperdicio que ocurre dentro de la propia red de distribución, dentro de los acueductos de la red primaria y que en algunos casos puede alcanzar hasta el 40 %. Esta es una responsabilidad fundamentalmente del sector público; se debe evitar que ocurra esto”.
A lo que suma un par de sugerencias: “además del tema de las fugas, está el hacer un cobro adecuado. Sobre todo entre las personas que realizan consumos elevados, ya sean domésticos o de industrias. Hay que estar revisando constantemente el sistema tarifario para adecuarlo a las condiciones existentes y, sobre todo, favorecer que mientras más alto sea el consumo y los ingresos sean elevados, se pague más”.
Todos esos problemas exigen respuestas integrales para ser solucionados, resalta Perló Cohen. “El tema no es únicamente la sequía, sino también la mala gestión del agua. Y por mala gestión del agua hay que pensar en varias dimensiones. Una es el desperdicio que ocurre dentro de la propia red de distribución, dentro de los acueductos de la red primaria y que en algunos casos puede alcanzar hasta el 40 %. Esta es una responsabilidad fundamentalmente del sector público; se debe evitar que ocurra esto”. A lo que suma un par de sugerencias: “además del tema de las fugas, está el hacer un cobro adecuado. Sobre todo entre las personas que realizan consumos elevados, ya sean domésticos o de industrias. Hay que estar revisando constantemente el sistema tarifario para adecuarlo a las condiciones existentes y, sobre todo, favorecer que mientras más alto sea el consumo y los ingresos sean elevados, se pague más”
Entrevistado al término de la sesión de Consejo Universitario
Texto íntegro de la entrevista PREGUNTA: Doctor, yo le quería preguntar, a propósito de las campañas electorales. ¿Ha recibido alguna petición de alguna de las coaliciones o de algún partido para ir a la UNAM, y qué postura tendría a propósito de un eventual, por ejemplo, acto masivo, o qué le parecería o qué respondería ante una petición o invitación?
RECTOR: No he recibido ninguna solicitud. La Universidad es un espacio abierto, por supuesto que pueden ir cuando quieran. No creo que sea lo mejor un acto masivo, y creo que la Universidad se presta muy bien para que haya foros académicos de discusión de las plataformas, de las propuestas, y pueden concurrir, por supuesto, en cualquier momento, candidatos o candidatas a este tipo de actividades, que yo creo van más en sintonía con el espacio que es la Universidad, que es un espacio de discusión y de reflexión.
PREGUNTA: ¿Una persona candidata solamente podría ir con invitación de usted, en particular?
RECTOR: No, no, la Universidad es un espacio abierto.
PREGUNTA: Algunos candidatos ya están yendo mucho a universidades, sobre todo privadas. ¿No sería deseable una invitación por parte de la UNAM para que acudan?
RECTOR: Yo diría lo que hace algunos años dijo alguno de mis predecesores: ninguno está invitado, pero todos son bienvenidos y bienvenidas.
PREGUNTA: En este sentido, también se sabe que muchos no han querido llegar aquí en temporada electoral, precisamente porque se pudiera involucrar a los grupos estudiantiles, a favor o en contra. ¿Existe este riesgo?
RECTOR: Precisamente por ser un espacio abierto hay riesgo de que ciertos grupos se manifiesten y, en este sentido, yo creo que actos masivos no serían lo mejor. Yo prefiero reuniones organizadas por grupos académicos, por profesores, que tengan un formato, que propicien más la discusión y menos este tipo de riesgos, precisamente.
PREGUNTA: ¿Pero sí sería favorable que vinieran a presentar?
RECTOR: Yo creo que es importante que se discutan las propuestas de las coaliciones en la Universidad, y nosotros estamos en la mejor disposición de hacerlo.
PREGUNTA: ¿Cómo ha visto los planteamientos de las candidatas y del candidato en materia de educación, sobre todo educación superior?
RECTOR: Yo percibo una preocupación y un genuino interés por la educación y por la investigación científica, tecnológica y en humanidades. Creo que, en ese sentido, vienen tiempos en los que podríamos tener una colaboración más intensa, creo que por la formación misma de las candidatas, en particular, hay cierto interés hacia los temas de transición energética, de investigación científica, en donde la Universidad está muy interesada en colaborar con el gobierno de la República.
PREGUNTA: ¿A propósito, perdón, de los técnicos académicos, ya hay alguna fecha para presentar o empezar a discutir esta iniciativa que usted dice que ya se está elaborando, o que ya está en vías de salir?
RECTOR: No, todavía no. Primero nos reuniremos con los consejeros, conoceremos sus propuestas y ya después comenzaremos a procesarla a través de los conductos del Consejo Universitario, que son la Comisión de Trabajo Académico y la Comisión de Legislación Universitaria; de que es este año, es este año.
PREGUNTA: ¿Ya está avanzada entonces?
RECTOR: Y está avanzada, sí.
PREGUNTA: ¿Hay una propuesta, por ejemplo, en materia de agua para posicionarla para los candidatos, bueno, para el público en general, pero para los candidatos habrá una propuesta o propuestas diversas de la Universidad en otros temas?
RECTOR: Sí, de hecho estamos trabajando con algunas otras instituciones y academias, una agenda de ciencia, tecnología e innovación.
PREGUNTA: ¿Preguntar sobre cómo viene esta propuesta en materia de agua?
RECTOR: Bueno, yo no conozco el detalle, pero básicamente pone énfasis en la necesidad, primero, de invertir en infraestructura hidráulica, es algo en lo cual en los últimos años no se ha hecho una inversión suficiente, y sobre todo invertir más en reutilizar el agua y aprovechar el agua de lluvia, captar el agua de lluvia, precisamente asumiendo que el propio cambio climático está cambiando el régimen de precipitación del país.
Esta situación que estamos viviendo con el Sistema Cutzamala es algo que puede ser recurrente, y tenemos que aprovechar mejor el agua de lluvia que hoy, por la falta de infraestructura adecuada, la desperdiciamos.
PREGUNTA: Sobre este tema de mantenimiento de infraestructura, sobre todo en el bachillerato, ¿ya tienen identificados cuáles son los planteles que más lo necesiten?
RECTOR: Sí.
PREGUNTA: ¿Cuáles serían?
RECTOR: A ver, de entrada, todos los planteles del bachillerato tienen necesidades, pero yo diría que en este momento sería prioritario CCH Azcapotzalco, CCH Sur. La inversión se va a hacer en los cinco planteles del CCH y en algunos planteles de la Escuela Nacional Preparatoria.
PREGUNTA: En el tema de Israel, que dominó los asuntos generales, hay la petición, o esta polarización, que se corten relaciones con entidades académicas, ¿qué opina de eso?
RECTOR: Yo separaría a las entidades académicas. Creo que, como bien se dijo en la sesión, hay que distinguir entre el Estado, el gobierno y el pueblo, y dentro de las instituciones académicas yo no tengo ninguna evidencia de que las instituciones como tal estén apoyando la ofensiva; he, incluso, si fuera el caso, yo distinguiría entre las autoridades de las universidades y las comunidades académicas.
Y suspender relaciones académicas afectaría a las comunidades académicas, a la nuestra y a la de Israel. Yo creo que si hay un sector particularmente crítico de lo que está haciendo el gobierno de Israel es, precisamente, el académico y, entonces, creo que los estaríamos asilando en lugar de brindarles un apoyo que puede ser importante para que ellos mismos, desde adentro, logren cambiar en un momento dado la política del Estado de Israel.
El rector Leonardo Lomelí Vanegas enfatizó que la Universidad Nacional usa con responsabilidad sus recursos
Se designó al contador público independiente Alfonso T. Lebrija Guiot para que dictamine la Cuenta Anual de este año
El pleno del Consejo Universitario de la UNAM aprobó, por unanimidad, la Cuenta Anual 2023, que ascendió a 55 mil 951.4 millones de pesos, de los cuales 48 mil 439.4 millones de pesos se dedicaron a tres tareas sustantivas: educación media superior y superior, e investigación.
El rector Leonardo Lomelí Vanegas subrayó que la Universidad Nacional usa con mucha responsabilidad sus recursos, tanto los que proceden de la Federación como los ingresos propios, y llamó a priorizar aquellas inversiones que permitan mejorar las condiciones de estudio, investigación y difusión de la cultura, así como los relacionados con las funciones sustantivas de esta casa de estudios.
Momentos antes, la tesorera Guadalupe Mateos Ortíz expuso que en el rubro de docencia en educación superior se ejercieron 26 mil 554.4 millones de pesos. Allí se atiende a 265 mil 810 alumnas y alumnos; 32 mil 550 de ellos son estudiantes de posgrado.
A docencia en educación media superior se asignaron siete mil 564.1 millones de pesos. La matrícula en este nivel educativo es de 107 mil 526 estudiantes -34 mil 193 son de nuevo ingreso-. Cabe destacar que el gasto en el bachillerato aumentó 6.6 por ciento con relación a 2022.
En investigación se aplicaron 14 mil 320.9 millones de pesos y se obtuvieron 12 mil 517 productos, resultado de esta labor sustantiva de la UNAM.
A extensión universitaria se canalizaron cuatro mil 158.3 millones de pesos y se efectuaron 12 mil 376 actividades, que tuvieron una audiencia de 2.1 millones de asistentes presenciales y a distancia.
Para la gestión institucional correspondieron dos mil 634.5 millones de pesos -equivalentes al 4.8 por ciento del presupuesto total de la UNAM-, manteniéndose por debajo del 5 por ciento, como ha ocurrido en los últimos años.
Además, se dedicaron 719.2 mil pesos a costos y gastos de la tienda de autoservicio.
El máximo cuerpo colegiado de la Universidad Nacional también designó a Alfonso T. Lebrija Guiot, contador público independiente para dictaminar la Cuenta Anual 2024. Asimismo, el CU aprobó el dictamen de la Comisión de Legislación Universitaria para modificar el Reglamento Interno de los Consejos Académicos de Área, en su artículo 20.
El Consejo Universitario (CU) de la UNAM aprobó nombrar a Silvia Elena Giorguli Saucedo como integrante de la Junta de Gobierno, en sustitución de Gina Zabludovsky Kuper, quien concluye sus funciones por mandato de ley.
Giorguli Saucedo es presidenta de El Colegio de México (COLMEX) desde 2015. Es licenciada en sociología por la UNAM, maestra en demografía por el COLMEX y doctora en sociología por la Universidad de Brown. Ha sido profesora investigadora del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales del COLMEX a partir de 2003, y fue directora del Centro de 2009 a 2015.
Realizó una estancia de investigación en el Center for the Advanced Study of Behavioral Sciences de la Universidad de Stanford (2007-2008). Su investigación se ha centrado en tres líneas: migración internacional en América; transiciones a la adultez en México y América Latina; y la intersección entre dinámica demográfica, educación y políticas públicas. Ha incorporado de manera transversal la perspectiva de género en su investigación.
Actualmente es coinvestigadora principal del Mesoamerican Migration Project (COLMEX y Brown University) y de la Encuesta de Inmigración Reciente 2021 del Latin American Migration Project (COLMEX, Brown University y Universidad de la República).
De 2017 a 2020 fue coordinadora del proyecto “Acceso a derechos sociales y migración de retorno a México”, entre el COLMEX y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Fue presidenta de la Sociedad Mexicana de Demografía (2011-2012) y fundó y dirigió la publicación Coyuntura Demográfica. Revista sobre los procesos Demográficos en México hoy (2011-2014). Desde su fundación en 2017, ha sido directora de la revista Otros Diálogos de El Colegio de México, publicación electrónica de acceso abierto.
Ha participado en diversos comités científicos y académicos internacionales, entre los que destacan el Comité Científico Académico del International Institute for Applied Systems en Viena (2016-2022); el Comité Académico de la Escuela Blavatnik de Gobierno de la Universidad de Oxford (desde 2021); y el Consejo Científico del Centre d’Estudis Demográfics en la Universidad Autónoma de Barcelona (desde 2024). También ha sido integrante de Consejos Ciudadanos de dependencias del gobierno en México para temas de migración, política de población y sobre infancias.
Ha colaborado con organismos internacionales como miembro de comités y en trabajos de investigación en UNFPA, UNICEF, ONU-Mujeres. Destaca su participación como Senior Research Advisor del Informe Mundial de Población 2023, e integrante a partir 2024 del High Level Advisory Board para temas de desarrollo social en la UNESCO. Asimismo, ha cooperado en grupos de trabajo en temas de políticas migratorias, por ejemplo, como co-chair del North and Central America Task Force on Migration (2020-2023).
Es miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (Nivel II) y de la Academia Mexicana de la Ciencia. Fue becaria Fulbright-García Robles; recibió la Medalla Gabino Barreda por la UNAM, en 1993, y la Medalla Horace Mann por parte de la Universidad de Brown, en 2018.
Nuevos consejeros
El máximo órgano de gobierno de la UNAM tomó protesta como consejeros universitarios a Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, Lorena Rodríguez León, María del Coro Arizmendi Arriaga, Carlos Guillermo Gutiérrez Aguilar, Armando Tomé González y a Yunuen Tapia Torres, designados por la Junta de Gobierno como directores de las facultades de: Medicina; Economía; Estudios Superiores Iztacala; Medicina Veterinaria y Zootecnia; Contaduría y Administración; y de la Escuela Nacional de Estudios Superiores, Unidad Morelia, respectivamente.
De igual forma, a María Andrea Giovine Yáñez, Lilian Álvarez Arellano, Rosa María Ramírez Zamora, Yair Emmanuel Krongold Herrera, Isabel Alicia Hubard Escalera, María Teresa Sánchez Salazar y María Teresa Morales Guzmán, quienes también fueron designados como directoras y director de los institutos de: Investigaciones Bibliográficas; Investigaciones Filológicas; Ingeniería; Astronomía; Matemáticas; Geografía; y de Neurobiología, respectivamente. Además, el pleno del CU guardó un minuto de silencio en recuerdo del ingeniero José Manuel Covarrubias Solís, profesor emérito de la Facultad de Ingeniería y del doctor Sergio García Ramírez, profesor emérito de la Facultad de Derecho.
El problema de las fugas hídricas en el país no es un tema nuevo. Un estudio realizado por la UNAM (Agua Capital, Fondo de Agua de la Ciudad de México y el Centro Regional de Seguridad Hídrica) afirma que “las pérdidas de agua en las redes de distribución del Valle de México se estiman entre el 40 y 50 por ciento, aunque no se cuenta con información precisa sobre los volúmenes que no llegan a su destino”.
Por más de una década, ingenieros químicos y civiles universitarios han dedicado su talento a ofrecer soluciones en torno a este tema. Tal es el caso de Adrián Cordero Ibarra y Jorge Pérez Gavilán, egresados de estas carreras, quienes en 2012 comenzaron un emprendimiento (a través de la red de incubadoras de InnovaUNAM) para recuperar casi cualquier tipo de infraestructura hidráulica como tuberías, tanques o pozos, sin necesidad de impactar el entorno social.
“La idea de crear una empresa surgió tras saber que a México le urge rehabilitar sus tuberías, pues se pierde mucho líquido en las redes de las ciudades. Por tanto, es necesario revisar la infraestructura en cuanto a si ya cumplió su vida útil para, entonces, cambiarla, recuperarla y mejorarla”, afirma Adrián Cordero Ibarra, egresado de la carrera de Ingeniería Química de la UNAM.
La palabra “Tubepol” es resultado de mezclar los términos “tubería” y polimérica” –indica–, y alude a los materiales y tecnología utilizados para la rehabilitación de tales objetos. Se trata de un desarrollo que mejora tiempos de respuesta, costos y condiciones de flujo de línea. Se puede aplicar a cualquier diámetro de tubería, desde cuatro hasta 96 pulgadas.
“Nuestra tecnología favorita se llama ‘tubería polimérica curada en sitio’, la cual se compone de fieltro poliéster con resinas que se polimerizan en el interior del ducto. Lo que hacemos es crear una estructura totalmente nueva dentro de otra dañada sin necesidad de excavar. Además, garantizamos su vida útil por 50 años más”, destaca.
En una noche, Tubepol puede rehabilitar 200 metros de infraestructura, lo cual, comparado con los tiempos de las obras convencionales, implicaría como mínimo dos semanas. “Somos la única compañía mexicana que ofrece tales innovaciones”, señala el director de la empresa.
Operatividad en Tubepol
A decir de la supervisora de Operaciones de Tubepol, Karen Cruz Jiménez, su planta de Puebla se dedica a fabricar los materiales con fieltro poliéster y fibra de vidrio. Además, son los únicos en América Latina que elaboran y proveen materiales para la restauración de tuberías.
“Un día de trabajo comienza a partir de que recibimos una orden de producción. A veces atendemos solicitudes de mantenimiento preventivo y otras, de emergencia, como socavones. Acudimos a las instalaciones donde hay fugas, evaluamos y, con base en ello, nuestros ingenieros hacen un diseño específico del sitio. Conforme a dichas especificaciones fabricamos un liner (tubería polimérica manufacturada aquí, por nosotros) con el diámetro, espesor y longitud precisos para la rehabilitación”.
Al tener el material viene el proceso “medular”, que consiste en instalarlo en el sitio. Al liner fabricado se le inyecta una resina catalizada para, después, trasladarla en una caja refrigerada, mientras que el personal en el lugar prepara la instalación de la nueva tubería. Cuando el material llega, se realiza un proceso de inversión y de curado por agua o vapor.
“Contamos con equipos de inspección robotizados que nos permiten ingresar a la tubería para evaluar sus condiciones internas. Estos robots nos dan una imagen de 360 grados, en toda la longitud, y nos permiten determinar si las instalaciones están muy dañadas. En caso de que este equipo no pueda entrar se hace limpieza con herramientas hidroneumáticas para luego ingresar e inspeccionar. Una vez obtenido el reporte, se comparte con el cliente para darle un diagnóstico”, expresa.
Cruz Jiménez hace un llamado a las autoridades para cambiar cómo se ha llevado el uso y conducción de agua, pues hace falta crear conciencia sobre la importancia a rehabilitar y, sobre todo, de brindar mantenimiento preventivo a las redes de tuberías a fin de cuidar mejor el líquido.
“Con frecuencia se dice que el agua se va a acabar o a privatizar, sin embargo, aunque tengamos el recurso, lo perderemos si el medio por el cual se transporta o suministra está dañado o corroído. Esto no sólo limita el abastecimiento de muchas comunidades o regiones, sino que puede provocar problemas mucho más fuertes como los socavones, que se forman cuando el agua se filtra en la tierra, la humedece y la hunde”.
Orgullosamente pumas
“Desde un inicio, Tubepol ha implicado un proceso de aprendizaje que implica realizar pruebas y cometer aciertos y errores. Así, con mucha persistencia e insistencia obtuvimos un material útil para la rehabilitación de tuberías. Al tener el prototipo listo, dijimos: ‘¡Esto se venderá como pan caliente!’, y no fue así. Ofrecer tecnología nueva creada por dos jóvenes emprendedores ha sido muy difícil”, comparte Adrián Cordero.
Al respecto, el universitario considera que, para llevar a buen puerto un emprendimiento, es preciso capacitarse a fin de obtener cada vez más experiencia en el rubro, ya que aunque tengamos un buen producto éste no se venderá solo; para que una empresa funcione se requiere contabilidad, administración, marketing, ventas, manejo de personal e ingeniería, entre otras áreas.
“Nuestra experiencia con InnovaUNAM fue grata. Siempre tuvimos apoyo de la Universidad y, ahora, somos muy conocidos en el rubro del agua. Nuestra primera experiencia de ventas fue en 2013, con el Grupo Ángeles, y ahora contamos con clientes como Caminos y Puentes Federales, Petróleos Mexicanos y la Comisión Estatal de Aguas de Querétaro, entre otras organizaciones”. Para Cordero Ibarra, la clave de su éxito es haber creído en su idea, en no abandonarla, en ser persistente y en enfocarse en lo deseado. “Intentar echar adelante un proyecto genera dudas. Concretarlo consiste en insistir y en trabajar duro para que funcione”, concluye.
Para México siempre ha sido muy fructífera la relación con Alemania, pero puede ser más intensa, señaló el rector Leonardo Lomelí
Estoy interesada en lograr intercambios y aprender los unos de los otros, apuntó Angela Ittel
Los convenios entre las universidades germanas y mexicanas, y la sede de la UNAM en la Universidad Libre de Berlín, son prueba de nuestras excelentes relaciones académicas y científicas, sostuvo Wolfgang Dold
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, y la presidenta de la Universidad Técnica de Braunschweig (TUBS), de Alemania, Angela Ittel, firmaron una carta de intención para reforzar su alianza estratégica y desarrollar mayor colaboración académica en actividades conjuntas de docencia e investigación, durante los próximos ocho años.
El rector Leonardo Lomelí aseguró que la firma del documento fortalecerá las relaciones con Alemania y sus universidades, las cuales se han estrechado a partir de 2017, con la apertura de la sede de la UNAM en Berlín.
En tanto, la presidenta Angela Ittel se congratuló de trabajar una vez más con la UNAM y afirmó que un área que fortificará el establecimiento de asociaciones estratégicas es el intercambio de estudiantes. “Estoy convencida de que una asociación significativa entre continentes solo es posible si hay apoyo a nivel de gobernanza y estoy interesada en tener y en lograr estos intercambios, y en aprender los unos de los otros”.
Ante el embajador de Alemania en México, Wolfgang Dold, el rector de la UNAM explicó que ya se tiene un convenio general y varios acuerdos específicos con la TUBS, y la nueva carta de intención abre el horizonte para planear actividades a mediano plazo.
Dichas acciones se definirán luego de la visita que la presidenta Ittel realizará por las facultades de Arquitectura, de Química, y de Estudios Superiores Iztacala; así como por los institutos de Ingeniería, y de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas de esta casa de estudios.
“Estamos muy interesados en sellar esta alianza estratégica, darle continuidad hacia el futuro y hacer muchas cosas más con las universidades alemanas. Para México siempre ha sido muy fructífera la relación con Alemania, pero creemos que puede ser todavía más intensa”, sostuvo Lomelí Vanegas.
Angela Ittel expuso que además de ser presidenta de la TUBS, y copresidenta de la TU9 -que agrupa a las nueve principales universidades técnicas de Alemania-, es vicepresidenta de la Conferencia Alemana de Rectores, responsable de la internacionalización, equidad y diversidad, temas que le interesa discutir con la UNAM, así como los de género y la inclusión en las carreras de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas -STEM, por sus siglas en inglés-.
En su oportunidad, Wolfgang Dold subrayó que la cooperación científica es crucial en las relaciones bilaterales, así como en la esfera política, pues la colaboración y el intercambio, “el aprender el uno del otro”, ayudan al progreso de las sociedades.
Alemania, externó, se centra en la cooperación internacional y muestra de ello es que 420 universidades de ese país han celebrado convenios con alrededor de 500 instituciones de educación superior mexicanas. Dichos acuerdos, junto con la sede de la UNAM en la Universidad Libre de Berlín, son prueba de las excelentes relaciones académicas y científicas entre ambas naciones.
La firma de la carta de intención entre la TUBS y la UNAM es una confirmación más de la intensidad de nuestra cooperación científica. Espero de todo corazón que la colaboración conjunta sea un éxito y acerque a sus estudiantes y profesores, con el fin de ampliar y profundizar nuestras relaciones, puntualizó el diplomático.
Momentos antes, la secretaria General de la UNAM, Patricia Dolores Dávila Aranda, detalló que además del convenio general con la TUBS hay otros específicos para fomentar la movilidad de estudiantes y uno más para otorgar dobles grados en posgrado, por lo que la carta de intención da seguimiento a lo establecido. Asimismo, resaltó que es un honor que la universidad germana considere a la UNAM su aliada estratégica.
En el acto estuvieron, por la UNAM: la secretaria de Desarrollo Institucional, Tamara Martínez Ruíz; la coordinadora de la Investigación Científica, María Soledad Funes Argüello; el coordinador de Relaciones y Asuntos Internacionales, William Lee Alardín; el coordinador de Enlace y Seguimiento de la Secretaría de Desarrollo Institucional, Víctor Hugo Anaya Muñoz; el director de la sede de la UNAM en Alemania, Alejandro Vázquez Montes; y la encargada de vinculación inter e intrainstitucional de esa entidad universitaria, Alejandra Fragoso. Por parte de la TUBS, el jefe del Instituto de Análisis y Álgebra, Volker Bach; la titular de la Oficina de Alianzas Estratégicas, Eika Auschner; y por la Embajada de Alemania en México, el consejero de Asuntos Científicos y Económicos, Ciprian Fugel, así como Anne Gregory; y la directora Adjunta de la Oficina Regional en México del Servicio Alemán de Intercambio Académico, Silvia Stieferman.
Las presas existentes en 6 de las 13 regiones hidrológico-administrativas del país registran almacenamientos inferiores al 50 por ciento de su capacidad máxima, alertó Eduardo Vega López
Es urgente no construir regiones urbanasen zonas de recarga y mantener un equilibrio entre lo que se recarga y lo que se extrae, advirtió Fernando González Villarreal
Se necesitan plantas de tratamiento modernas que detecten más patógenos y cuyos residuos sean aprovechables, señaló Marisa Mazari Hiriart
Afrontar la actual crisis hídrica que se vive en el país requiere la conjunción de esfuerzos de todos los sectores de la sociedad para contar con diagnósticos técnicos adecuados, inversión económica suficiente y sostenida en el largo plazo, implementación de nuevas tecnologías y una conciencia ciudadana para cuidar el vital líquido, coincidieron tres expertos de la UNAM.
En conferencia de medios a propósito del Día Mundial del Agua, que se celebra el próximo 22 de marzo, Eduardo Vega López, titular de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (CoUS), alertó que las evidencias acerca de la creciente escasez del agua en muchas regiones, ciudades y municipios del país son inocultables.
“Según información oficial, los registros históricos de precipitación pluvial documentan que en 25 de las 32 entidades federativas del país el volumen de lluvia acumulada en 2023 fue significativamente inferior al promedio anual de los anteriores 82 años”, destacó.
De manera simultánea, las altas temperaturas y las olas de calor experimentadas el año pasado documentan que 2023 ha sido el más cálido de los anteriores 70 años: 31 de las 32 entidades federativas registraron la mayor temperatura media anual desde 1953.
En tanto, las presas existentes en 6 de las 13 regiones hidrológico-administrativas del país registran hoy niveles de almacenamiento de agua inferiores al 50 por ciento de su capacidad máxima: entre el 28 y el 46 por ciento, además de que otras 3 de esas regiones tienen niveles de entre 53 y 59 por ciento de almacenamiento de agua, advirtió.
Vega López consideró que son políticas inaplazables resolver la actual inseguridad hídrica con sus connotaciones adversas sobre el bienestar social y sobre la dinámica de las actividades económicas, mediante la conservación y el manejo integral de las cuencas y los sistemas hidrológicos, así como a través del mejoramiento y la renovación de la infraestructura y gestión hidráulicas.
En tanto, Marisa Mazari Hiriart, coordinadora del Seminario Universitario de Sociedad, Medio Ambiente e Instituciones (SUSMAI) e investigadora del Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad (LANCIS) adscrito al Instituto de Ecología (IE), advirtió que el agua es un recurso desigual, pues su disponibilidad depende de los ecosistemas naturales. “La afectan acciones como la deforestación, la pérdida vegetal y la fragmentación del hábitat”, explicó.
Añadió que los servicios ecosistémicos que prestan las zonas ricas en este recurso son: provisión de agua para consumo humano de uso doméstico, para actividades agrícolas y pecuarias necesarias para una población creciente que requiere de alimentos; control de erosión hídrica, eutrofización y azolve de cuerpos de agua e infiltración a sistemas de agua subterránea. “Son servicios de tipo básico que sostienen la dinámica hidrológica, es decir, el ciclo del agua y la purificación (que nos lleva a tener un agua de cierta calidad)”, explicó.
La científica comentó que hace falta una mayor articulación entre las Secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la de Salud (SS) para atender los temas de disposición y calidad del agua, pues en la actualidad las aguas residuales van a dar a cuerpos de agua que son fuentes de abastecimiento y contaminan gravemente el líquido.
Recomendó la utilización de una nueva generación de plantas de tratamiento de aguas residuales, más pequeñas, modernas y eficientes, las cuales no solo generan lodos residuales sino que son capaces de reutilizarlos.
Mazari Hiriart advirtió que en los últimos 5 años la sequía se ha agudizado. “Es necesario tratar y reutilizar el agua, no hay más. Se necesita más inversión y entender que, con el inadecuado uso que hacemos del agua estamos haciendo de un recurso renovable uno no renovable.
En su oportunidad, Fernando González Villarreal, titular de la Red del Agua de la UNAM e integrante del Centro Regional de Seguridad Hídrica adscrito a la UNESCO, detalló que la UNAM participa en proceso regional rumbo a l Foro Mundial del Agua, a desarrollarse en mayo próximo.
“Hay 4 factores que debemos considerar: es altamente probable que no cumplamos con las metas establecida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030; tenemos altos niveles de cobertura, pero servicios de agua intermitentes; bajos niveles de tratamiento de aguas residuales (menores al 50 por ciento) y cuerpos de agua contaminados en más de 60 por ciento, además de que los efectos del cambio climático se intensifican con más huracanes, sequías y reducción de al menos 10 por ciento de las precipitaciones”, comentó.
González Villarreal dijo que para atender la problemática del agua en el Valle de México (una de las regiones más afectadas y la más poblada del país) se requiere liderazgo, gobernanza (autoridad con autonomía técnica y administrativa), un sistema financiero que permita disponer de 97 mil millones de pesos adicionales para los próximos 15 años y acciones como rehabilitar y reponer la infraestructura básica, incluyendo la verde.
Para atender las fugas en las urbes del país (que suman hasta 40 por ciento del suministro) recomendó invertir en infraestructura especializada para la detección y arreglo de las mismas.
Informó que la UNAM ha elaborado dos diagnósticos con propuestas de solución para afrontar la crisis del agua, llamados “Acuerdo por la Seguridad Hídrica del Valle de México” y “Perspectivas del Agua en México, propuestas hacia la seguridad hídrica”, los cuales se pueden consultar en los siguientes enlaces: https://acuerdoagua.cershi.org
Con proyectos a escala barrial, la profesora Loreta Castro, de la FA de la UNAM, propone acciones para enfrentar la crisis hídrica
Mantener lugares de infiltración de lluvia es importante para reabastecer el subsuelo, señala
“Imaginemos que cada parque o plaza cercana a nuestra casa puede convertirse en un captador y almacenador de lluvia, en una gran cisterna a nivel barrial”, plantea Loreta Castro Reguera, de la Facultad de Arquitectura (FA) de la UNAM.
La arquitecta ha instrumentado estrategias para transformar el espacio público en un sitio que ayude a hacer frente a la escasez de agua en México a consecuencia de factores como las pocas lluvias, sequía en la mayor parte del territorio y la sobreexplotación de acuíferos y su escasa recarga.
Escasez de agua en México
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) reportó, a través del Monitor de Sequía de México, que hasta la segunda quincena de febrero de 2024, 29 estados del país presentaban algún grado de sequía derivada de la falta de lluvia. Esto juega un factor importante en la situación de insuficiencia hídrica que se vive en el territorio.
“La mayor parte del país es árido o semiárido. Históricamente nos abastecemos de agua a través de las lluvias, escurrimientos o cuerpos de agua, pero siempre con una ligera escasez, porque el nuestro no es un país donde abunde el líquido”, explica Loreta Castro.
Además, en el caso de la Ciudad de México, el crecimiento urbano indiscriminado en una zona no ideal para expandirse (por ser un lago), ha dejado como consecuencias falta de agua potable e inundaciones.
“A partir de la industrialización el humano ha creído que puede controlarlo todo y lo hace, pero no al 100 por ciento. Eso tiene consecuencias graves, como pasa hoy, que por usar más agua de la que recibimos hemos puesto a la mayoría de las presas que abastecen a las grandes urbes en condición crítica”.
Según el Monitoreo de las principales presas de México, el nivel de aguas máximas ordinarias (NAMO) total –nivel máximo con que se puede operar una presa para satisfacer las demandas– es de 119 mil 727.295 hm3. Para el 11 de marzo de 2024 el almacenamiento de todas esas presas era de 53 mil 823.722hm3, es decir, del 44.96 por ciento.
El agua dulce es la que se utiliza como potable y proviene de la lluvia que llena lagos, ríos y presas, a la vez que se escurre al subsuelo y abastece los mantos acuíferos. Sin embargo, la sobreexplotación de aguas subterráneas y las construcciones sobre zonas de infiltración forman parte de la problemática que hoy está generando escasez de este líquido, pues la Conagua reporta que, de los 653 acuíferos en México, hasta noviembre de 2023 144 se encontraban sobreexplotados.
“Es importante saber dónde hay infiltración si queremos llegar al subsuelo y recargar los acuíferos. En las laderas ese proceso suele darse de forma natural, pero en la mayoría de las que rodean a la CDMX no se puede porque están tapadas por construcciones”.
La profesora de la FA remarca la relevancia de no talar ni ocupar bosques para que estos sigan siendo lugares de recuperación de dichos cuerpos subterráneos de agua; sin embargo, esto no ocurrirá de forma inmediata, sino paulatina.
Espacios públicos, lugares hídricos
El interés de Loreta Castro por la situación hídrica del país la llevó a dedicar gran parte de su vida profesional a trabajar con una perspectiva que tome en cuenta las condiciones de cada lugar.
“Mi meta es entender de qué forma, desde la arquitectura, el diseño urbano y de paisaje podemos abordar la condición lacustre e hídrica de nuestra cuenca y crear una relación armónica entre quienes la habitamos y el agua”.
Partiendo de las discusiones sobre si la lluvia captada en los hogares ayudaría a resolver el problema o si se requieren cisternas enormes que atrapen la precipitación pluvial, una de las conclusiones a la que llegó la académica es que el espacio público podría ser una solución, ya que se encuentra en un punto intermedio. Por ello, ha instrumentado estrategias a escala barrial para la recarga de acuíferos.
“Se trata de estrategias paralelas a las actuales que ayudan al sistema hídrico del país y consisten en transformar el espacio público en lugares que ayuden a dar agua a la población”. Para lograr esto es necesario determinar en qué lugar geográfico de la cuenca se ubican dichos sitios para tratarlos de manera correcta.
Si se ubican en alguna ladera, por ejemplo, el lugar serviría para infiltrar agua pluvial, pero si están en la zona del lago, donde el suelo es impermeable, lo mejor sería captar el líquido y almacenarlo e implementar estrategias de tratamiento de aguas residuales.
“Además de funcionar como lugares de recreación, cultura, deporte, estos espacios públicos tienen infraestructura determinante para el tema hídrico, porque nuestros grandes sistemas de drenaje y de agua tienen sus límites y hoy estamos viéndolos”.
Parque Hídrico antes llamado La Quebradora, hoy Utopía Atzintli
Un primer proyecto, trabajado desde la UNAM y coordinado por Loreta Castro y el profesor Manuel Perló, del Instituto de Investigaciones Sociales, es el Parque Hídrico La Quebradora, ahora Utopía Atzintli, ubicado en Iztapalapa, en la sierra Santa Catarina.
“El lugar captaba e infiltraba escurrimiento de agua en época de lluvias de forma natural, llevándolo a dos oquedades ubicadas en un predio de cuatro hectáreas, en las faldas de la sierra. Cuando visitamos el sitio por primera vez era un terreno baldío, inseguro y usado como basurero”.
Ahí, se propusieron entender la función de infiltración y mejorarla, y también crear un espacio que además de generar cultura hídrica ofrezca áreas recreativas para la comunidad.
El parque, inaugurado en 2021 (el primero de su tipo en la CDMX), continúa funcionando como captador de escurrimientos, pero ahora cuenta con filtros que retienen sólidos. Con un sistema de rejillas en las calles paralelas al parque, la escorrentía se conduce hacia una tubería debajo de las banquetas y sale a un canal de piedra que llega a las dos oquedades con capacidad de infiltrar agua muy rápido.
“Los laterales y el fondo tienen roca volcánica muy permeable, que por lo general es por donde mejor se infiltra el agua en la cuenca. Por ello fue importante conservar la cualidad del suelo y mejorarla a fin de retener más lluvia –desazolvando el espacio porque había mucha basura– y mitigar inundaciones”.
En el parque (que infiltra 68 mil metros cúbicos al año) también se trabaja en una estrategia de tratamiento de aguas residuales. Con una tubería de un colector de este líquido, que pasa a lo largo de una de las avenidas, se destinará un litro por segundo a un sistema de planta de tratamiento tradicional de lodos activados a fin de obtener agua con una calidad llamada norma 001, útil para regar.
Después pasará a un sistema de pulimiento a través de humedales con plantas acuáticas que en sus raíces retienen metales pesados, dándole un segundo tratamiento para aprovecharla en los escusados. No se puede tomar, ni bañarse en ella, pero si se toca no hace daño.
El parque cuenta con 52 sanitarios y, como en ocasiones no llega el agua a la sierra, este espacio ofrece el servicio de baños para la gente que toma el transporte público en Ermita. “El proyecto se vuelve casi autosuficiente en agua porque sólo usa potable para lavarse las manos y residual tratada para sanitarios y riego”.
El norte también existe
Al norte de la cuenca de México se creó el Parque Bicentenario de Ecatepec, en una zona de ladera en la sierra de Guadalupe con una extensión de 20 hectáreas.
Parque Bicentenario
“Aquí, a través de Taller Capital, el arquitecto José Ambrosi y yo implementamos una estrategia de transformación del paisaje. De inicio era un área de cultivo agrícola terraceada donde el escurrimiento pluvial irrigaba. Después se convirtió en un basurero y luego se tapó con tierra para crear un parque. Esto causó una fuerte erosión y que la lluvia no se retuviera, inundando las partes bajas de la colonia”.
La estrategia adoptada consistió en terracear de nuevo el suelo de ladera que es roca quebrada, además de crear un espacio deportivo. En las terrazas colocaron tezontle (piedra volcánica porosa) que permite la retención e infiltración de agua pluvial. También se mantuvieron y colocaron más árboles de porte alto y vegetación local como yuca o siemprevivas, plantas endémicas que se dan de forma natural, necesitan poca agua y ayudan a captar la lluvia cuando cae.
El estadio de beisbol profesional del parque también permite la recarga del acuífero, pues la franja que está en el perímetro del espacio de juego es una zanja de retención. Debajo de la tierra hay diferentes tamaños de gravas para que el agua se infiltre de manera natural.
En la zona también se aumentó la capacidad del vaso regulador ya existente y ahora tiene capacidad de llenado equivalente a 20 albercas olímpicas, es decir, 50 mil m3. “Como el proyecto se acaba de terminar el suelo es muy permeable y la lluvia se infiltra rápido, pero con el tiempo se azolvará y será un cuerpo de agua permanente”.
La arquitecta enfatiza que en este espacio la gestión del agua no necesita de administración, se hace de forma natural, por lo que es económico y fácil de mantener, pero se requiere que la comunidad no tire basura y lo cuide.
“Estas estrategias empiezan a sentar precedentes de que el espacio abierto, disponible en las laderas, debe usarse para infiltrar agua. Debemos entender que la lluvia que se va al sistema de drenaje se puede retener y reutilizar”.
La arquitecta del agua
Desde hace 18 años Loreta Castro imparte clases en la FA. En 2011, junto con Ivonne Labiaga, formó el Taller Hídrico Urbano, seminario de titulación dedicado a estudiar el tema del manejo de agua en la Cuenca de México a través del diseño urbano, arquitectónico y de paisaje.
Actualmente, y desde 2017, junto con la arquitecta Gabriela Carrillo, imparte Estudio RX, seminario de diseño que aborda las vulnerabilidades de México, tomando en cuenta temas geológicos, sociales, urbanos y ambientales.
“Es fundamental acceder a la comunidad universitaria y trabajar para llevar a cabo propuestas que ayudan a reimaginar relaciones, pensar otros futuros y maneras de entablar conexiones entre habitantes, espacio y agua”. Las estrategias que ha puesto en marcha son una solución disponible, pero requieren presupuesto para mejorar la relación de las personas con el agua, puntualiza.
“Si ves que ese parque almacena lluvia útil para todos, qué mejor razón para cuidarlo y hacernos conscientes de que esos espacios posibilitan nuestra vida en la ciudad. Comprendamos que hay otras maneras de usar el agua, no es sólo para consumo, contaminación y desecho”. Al respecto, la académica subraya que, de no instrumentarse acciones para que el agua siga disponible, la supervivencia de la humanidad está en riesgo. “La naturaleza y las personas deben restablecer la relación que tuvieron durante miles de años y que se fracturó con la llegada de la industrialización, la cual nos condujo a situaciones como el cambio climático, la contaminación y el extraccionismo, que anuncian la muerte de la humanidad en el planeta”.
Además de estrechar la colaboración entre las cuatro universidades (UNAM y tres de la UIS), se atienden problemas fundamentales de nuestras naciones y de la humanidad, sostuvo el rector Leonardo Lomelí
El acuerdo abre las puertas al trabajo conjunto y a la solución de preocupaciones comunes, aseguró Timothy L. Killeen
Se premiarán cinco proyectos universitarios cada año
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, y el presidente del University of Illinois System (UIS), Timothy L. Killeen, firmaron un convenio de colaboración para establecer un programa de becas semilla y realizar investigaciones que contribuyan a la solución de problemas relacionados con pobreza, medio ambiente y bienestar sostenible.
Durante tres años financiarán conjuntamente proyectos en tres áreas: alimentación y salud, agua y energía. Los enfoques transdisciplinarios serán especialmente bienvenidos.
Con la firma del acuerdo, subrayó el rector Lomelí, además de ampliarse la colaboración entre las cuatro universidades -UNAM, University of Illinois Urbana-Champaign, University of Illinois Chicago y University of Illinois Springfield, que integran UIS- también se atienden problemas fundamentales de nuestros países y de la humanidad en su conjunto.
“El objetivo de contribuir a resolver problemas de pobreza, medio ambiente y bienestar sostenible, prioridades en la agenda contemporánea, nos une y nos permite acercarnos”, aseveró.
De igual forma, el presidente Killeen se congratuló por renovar la colaboración exitosa con la UNAM en el área de la investigación. La Universidad Nacional, dijo, es nuestro socio desde hace mucho tiempo. Recordó que en 2020 signaron un primer acuerdo para otorgar estas becas semilla e impulsar estudios relacionados con la alimentación y salud, agua y energía, temas importantes para la vida humana.
“El acuerdo que estamos firmando con la UNAM abre las puertas para trabajar juntos y resolver problemas comunes por el bienestar de nuestras sociedades”, señaló.
Durante el acto efectuado vía remota, el rector Lomelí Vanegas destacó que para esta casa de estudios es fundamental estrechar vínculos con la UIS, pues el estado de Illinois tiene una importancia estratégica: alberga una relevante comunidad mexicoamericana, es un estado pujante dentro de la primera economía del mundo -Estados Unidos-, y ambas universidades comparten múltiples valores y manifestaciones culturales.
“Con estos proyectos de investigación semilla que vamos a financiar conjuntamente estaremos en condiciones de sentar las bases de colaboraciones más profundas y extensas. Es un paso importante, el primero de muchos más, para llevar una mayor cooperación académica”, resaltó
En tanto, el presidente de la UIS comentó que esta universidad busca impulsar una economía sustentable y apoyar a la industria y al gobierno en ese sentido. La sustentabilidad es fundamental ante el significativo crecimiento de la población.
Enfatizó que la relación con la UNAM es clave, pues más de la mitad de los habitantes de Illinois se reconocen como mexicano-americanos. “Nuestro futuro trabajando juntos luce prometedor”, remarcó Killeen, quien también celebró el nombramiento del rector Lomelí como titular de la UNAM, la universidad más grande e importante de América Latina.
De acuerdo con el documento, el programa de becas se llevará a cabo a partir de este año y hasta 2027. Cada año se premiarán cinco proyectos universitarios.
La responsable del programa por parte de la UNAM será la coordinadora de la Investigación Científica, María Soledad Funes Argüello, mientras que por la UIS será la fundadora y directora Ejecutiva de la Iniciativa de Estudiantes Mexicanos y Mexicanos-Americanos de Illinois, Elvira de Mejía.
Al hacer uso de la palabra, el coordinador de Relaciones y Asuntos Internacionales de la UNAM, William Lee Alardín, explicó que la primera convocatoria de estas becas en 2022, enfocada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, estuvo abierta a todas las disciplinas. Se recibieron 13 propuestas, de las cuales se aprobaron cinco, que fueron evaluadas por comités de pares académicos de las dos universidades.
Ahora, añadió, se busca dar continuidad a esta iniciativa, generar cooperación a un mayor nivel e impulsar proyectos conjuntos de innovación. Atestiguaron la firma del convenio el director de la sede UNAM-Chicago, Guillermo Pulido González, así como el vicepresidente de Desarrollo Económico e Innovación de la UIS, Jay Walsh, entre otras autoridades de las dos casas de estudio.
El astro tiene un ciclo de actividad que dura aproximadamente 11 años, tiempo en el que pasa de estar prácticamente dormido, con una superficie lisa y amarilla, a tener un grupo de manchas solares, regiones oscuras en su superficie, que significan que ha entrado en actividad, y comienzan a producirse las tormentas solares: Juan Américo González Esparza, del Servicio de Clima Espacial del IGf
En el Servicio de Clima Espacial del Instituto de Geofísica (IGf ) de la UNAM tienen como parte de sus misiones monitorear de manera permanente el estado del Sol, la posible ocurrencia de tormentas solares y los efectos que éstas pueden causar en el entorno espacial de la Tierra.
“Un parámetro fundamental para monitorear el Sol –así como los sismólogos y los vulcanólogos usan sismógrafos para detectar sismos y erupciones volcánicas– son las manchas en la superficie del astro que aumentan la probabilidad de que ocurran tormentas solares, y nos pone en estado de alerta para estar midiendo todas las perturbaciones que ocurren”, explicó Juan Américo González Esparza, investigador responsable del Servicio de Clima Espacial del IGf, con sede en el campus Morelia de esta casa de estudios.
Entre 2024 y 2025 puede ocurrir una intensa tormenta solar capaz de afectar los equipos satelitales y de telecomunicaciones que orbitan la Tierra, por lo que todos los países se preparan con protocolos específicos, pues se trata de un evento natural con efectos globales, alertó el científico.
“El Sol tiene un ciclo de actividad que dura aproximadamente 11 años, tiempo en el que pasa de estar prácticamente dormido, con una superficie lisa y amarilla, a tener un grupo de manchas solares, regiones oscuras en su superficie que significan que ha entrado en actividad, y comienzan a producirse las tormentas solares”, aclaró.
El más reciente mínimo de actividad solar, cuando estuvo dormido, ocurrió en diciembre de 2019, y a partir de enero de 2020 inició el ciclo solar número 25, el cual gradualmente ha venido incrementando la actividad. “El máximo se espera que ocurra entre el 2024 y 2025”, afirmó.
Así que México y todos los países deben estar preparados con protocolos especiales, pues estas tormentas dañan los equipos de telecomunicaciones, los satélites en órbita, las redes eléctricas, los sistemas de posicionamiento global (GP) y hasta los servicios aéreos, advirtió González Esparza.
Vulnerabilidad
Las tormentas solares son un fenómeno natural que no se puede predecir cuándo ocurrirán, así que los científicos deben vigilar al Sol todo el tiempo. “Es uno de los objetivos del Servicio de Clima Espacial del IGf”, señaló el científico.
Asimismo, recalcó que las tormentas solares producen perturbaciones en el entorno espacial de la Tierra y afectan sistemas tecnológicos estratégicos como satélites, telecomunicaciones, sistemas de posicionamiento global (GPS), navegación aérea y las redes de generación y distribución de energía eléctrica.
“Todos estos sistemas tecnológicos son vulnerables a los efectos de las tormentas solares en el entorno cercano de la Tierra. Históricamente, hemos tenido eventos severos en el Sol que han ocasionado fallas en satélites y telecomunicaciones, apagones en algunas regiones del planeta, pero aún no hemos vivido una tormenta solar extrema en la historia reciente del planeta”, advirtió el universitario.
Recordó que la tormenta solar severa más reciente sucedió en el siglo XIX. “Se conoció como el evento Carrington; ocurrió el 1 de septiembre de 1859 cuando una gigantesca explosión en el Sol hizo un estallido de luz y generó una afectación en la red de telégrafos de todo el mundo. Entonces una aurora polar cubrió todo el planeta y se vio incluso en México; fue observada desde el Palacio de Minería por el entonces director de la Escuela de Minas, Joaquín Velázquez de León, durante una observación astronómica en la que el cielo se cubrió de rojo”, comentó.
El físico advirtió que entonces no había satélites, internet, computadoras, teléfonos celulares, banca electrónica ni redes de energía eléctrica. “Por eso sólo se afectaron los telégrafos, pero hoy en día un evento Carrington produciría efectos catastróficos y los equipos tecnológicos en órbita estarían colapsando”, alertó.
Por esa razón, en 2014 se modificó la Ley General de Protección Civil en México y se incluyeron las tormentas solares como uno de los fenómenos naturales que se tienen que monitorear por el Sistema Nacional de Protección Civil.
“En este caso, el Servicio de Clima Espacial del Instituto de Geofísica es el que proporciona el alertamiento y monitoreo de estos eventos para el Sistema Nacional de Protección Civil. Es un área estratégica como los Servicios Sismológico o Mareográfico nacionales, pero a nivel global”, indicó.
González Esparza subrayó que, ante ese panorama, el país debe prepararse con una gestión integral de riesgos que incluya a las tormentas solares.
Por ello, la UNAM trabaja desde el 2015 en conjunto con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y la Agencia Espacial Mexicana en el desarrollo de políticas públicas encaminadas a incrementar la resiliencia de la nación ante las tormentas solares.
Se llama Grupo de Clima Espacial en México y han desarrollado un sistema de alerta temprana que ofrece el servicio para el CENAPRED, y también están generando una guía de reacción que publicará el Sistema Nacional de Protección Civil, en el que hay un protocolo del gobierno para alertar y prevenir a los agentes responsables de estos sistemas tecnológicos (Comisión Federal de Electricidad, Instituto Federal de Telecomunicaciones, fuerzas armadas, entre otros) con el objetivo de que implementen medidas de protección para los sistemas tecnológicos estratégicos, como interrupción de funciones y apagones parciales. Para reducir fallas en un mundo hipertecnologizado, el científico consideró que todos los países deben desarrollar protocolos para proteger equipos satelitales y de telecomunicaciones que orbitan la Tierra, pues la afectación de una tormenta solar sería global, finalizó.
Cuando nos desvelamos o dormimos mal, estas fases se trastocan y puede afectar de manera importante la salud
El Universum, Museo de las Ciencias de la UNAM presentará a partir del próximo sábado su exposición temporal Tic tac de la vida, que mediante personajes y cómics explicará a niños y jóvenes qué son los ritmos circadianos y la importancia de sincronizar los relojes biológicos, así como el cuidado de la salud del cerebro para vivir mejor.
La muestra “se realizó porque después de la pandemia detectamos una población infantil y juvenil con trastornos del sueño, crisis de ansiedad y depresión, debido a que durante ese tiempo no había horarios establecidos para hacer las actividades cotidianas. Esto provocó desfases en los relojes biológicos que están en el cerebro y que se modulan en los ritmos circadianos”, asegura María Emilia Beyer, directora del Universum.
“La exposición también ayudará a conocer el cuerpo, mediante la identificación de cronotipos, que son patrones conductuales, pues hay personas que se pueden desvelar mucho y se sienten bien, pero hay otros que por las mañanas tienen mucho sueño. Eso está relacionado con su genética y con la forma en cómo funciona su cerebro”, explica.
¿Qué son?
Beyer precisa que los ritmos circadianos son ritmos biológicos de nuestros cuerpos que están sincronizados para modularse cada 24 horas y regulan cambios físicos y mentales. En el cerebro hay una región llamada el núcleo supraquiasmático, el cual figura como el director de orquesta de todos los relojes, que se guía por la luz y la oscuridad, es decir, por el ritmo circadiano.
“Cada una de las fases de luz y oscuridad es de 12 horas, que complementan un día de 24 horas; el ritmo circadiano se encarga de marcar cuáles son las horas en las que nos debería dar hambre, ganas de ir al baño, sueño, entre otras actividades”, enfatiza. Cuando nos desvelamos o dormimos mal, estas fases se trastocan y puede afectar de manera importante la salud.
Desfase
“La relevancia de tener el ritmo circadiano ajustado radica en que no todas las hormonas, el metabolismo o muchas de las cosas que nos hacen sentir bien están fabricándose todo el tiempo, ni entran en el ‘juego’ todas todo el tiempo”, especifica Beyer.
Por ejemplo, señala, la melatonina necesita un cierto momento del ciclo luz-oscuridad para regularse y ser sintetizada en el cerebro. Lo mismo pasa con otras hormonas, algunas nos mantienen alertas, mientras que otras nos ‘invitan’ al descanso.
Entonces, si tenemos los horarios desajustados, no nos sentiremos bien. Un ejemplo es cuando viajamos lejos y llegamos a un país con otro huso horario, tenemos el famoso jet lag (descompensación horaria), lo mismo pasa cuando nos desvelamos o dormimos poco durante varios días seguidos, aclara la directora.
Los desvelos son un tema complicado de resolver porque muchas veces la sociedad, la vida laboral, las demandas escolares y aspectos sociales invitan a ellos y causan que se tengan ‘deudas de sueño’ que no se pueden recompensar fácilmente. Entonces se termina debiéndole algo al cerebro.
“Esos desequilibrios finalmente inciden en el cerebro y generan una serie de falta de sincronía en los relojes biológicos del cuerpo, lo que provoca afectaciones en la salud porque propensa la aparición de diferentes enfermedades cardiovasculares, diabetes y, por supuesto, trastornos del sueño, que hay aproximadamente un centenar, siendo el insomnio uno de ellos”, menciona.
Además de los padecimientos, Beyer puntualiza que hay pruebas científicas que demuestran que si el mal dormir se vuelve una constante, es complicado prestar atención a ciertas actividades como manejar, ya que los estímulos están adormilados.
Aunado a ello, se presenta el mal humor, se come de más, porque, reitera, además del sueño el reloj biológico está relacionado con las horas en que comemos, en que vamos al baño, las horas en que estamos más alertas, etcétera.
La directora del Universum añade que Tic tac de la vida da cuenta de estudios relevantes, la mayoría desarrollados en la UNAM, por lo que este proyecto contó con la colaboración de los institutos de Investigaciones Biomédicas y el de Fisiología Celular, así como de la Universidad de Columbia en Nueva York.
“Dichas investigaciones señalan que no existe un número mágico de cuántas horas se tiene que dormir, lo importante es que el sueño alcance niveles profundos”, indica.
No obstante, recalca María Emilia Beyer, el promedio que se recomienda dormir es de siete horas, aunque depende del rango de edad. Un bebé necesita dormir más de ese tiempo debido a que hay muchos procesos de desarrollo cognitivo que todavía se están dando en su cerebro y durante el sueño el cerebro no está apagado, se encuentra trabajando en ciertas cosas y necesita ese descanso, algo similar ocurre con los adolescentes. La exposición estará abierta al público de miércoles a domingo en un horario de 10 a 17 horas.
Existe la necesidad del acceso expedito a la justicia, sobre todo por parte de los grupos más vulnerados y vulnerables de la sociedad
El objetivo central del documento Horizontes 2030 para el desarrollo es presentar a la sociedad, a los actores políticos y a los gobiernos un conjunto de propuestas estratégicas que contribuyan al diseño de una agenda de gobierno para la administración pública que se renovará en 2024, señala Enrique Provencio, coordinador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED).
Elaborado por el Programa, este volumen representa un esfuerzo de vinculación y de recomendaciones que surgen del trabajo académico. Se orientaron en cuatro grandes áreas o campos temáticos:
Desarrollo, crecimiento, ingreso y empleo.
Bienestar y cuestión social.
Ambiente y territorio.
Paz, gobierno y visión del desarrollo.
“Nos enfocamos también en un conjunto de asuntos sociales, principalmente la eliminación de la pobreza extrema –es posible de aquí a 2030–, la coordinación entre lo económico y lo social, la seguridad humana, y otros aspectos claves del campo social”, agrega en entrevista.
Se puso especial atención en las dimensiones territoriales, ambientales y climáticas del desarrollo. “Entendiendo que no habrá desarrollo si no mitigamos las emisiones de gases de efecto invernadero, reducimos los impactos ambientales y propiciamos una integración territorial que facilite la cohesión social”.
El volumen cierra con una síntesis que es una visión del país al 2030-2035, “donde enfatizamos algunos rasgos comunes que debe tener esta perspectiva del desarrollo”.
Estos cuatro grandes campos tienen preferencia, por supuesto, precisa. “Y las prioridades para el desarrollo en los próximos años son, primero, recuperar y crear paz en el país, y lograr seguridad humana, como un requisito para que fructifique el esfuerzo de desarrollo en México, que no es posible sin paz”.
Existe la necesidad del acceso expedito a la justicia, sobre todo por parte de los grupos más vulnerados y vulnerables de la sociedad, añade. “Teniendo claro que no hay desarrollo y cumplimiento de los derechos humanos, de los derechos al agua, al medio ambiente sano, a la educación y a la salud, sin acceso a la justicia”.
La paz y el acceso a la justicia son fundamentales, porque son una condición para el desarrollo, indica. También se abordan los temas de salud como una cuestión indispensable. “Necesitamos construir las bases para que el sistema de salud mexicano sea realmente universal, gratuito y permita reconstruir la situación después de la crisis del Covid-19”.
La erradicación de la pobreza extrema es posible, dice, “para lograrlo necesitamos una orientación realmente universal de las políticas de salud y de educación, de tal manera que con esa base logremos crear las condiciones estructurales para una mayor igualdad y equidad en México”.
Todos estos aspectos están interrelacionados, y parten de una visión de futuro. “Y lo hacemos así porque pensamos que el desarrollo en México requiere una visión de largo plazo, formulaciones prospectivas que nos permitan trabajar con un horizonte de mayor alcance. De ahí el título del documento: Horizontes 2030 para el desarrollo en nuestro país”.
Prosperidad compartida
Entendemos el desarrollo como un proceso en el que interactúan las dimensiones sociales, culturales e institucionales para lograr la prosperidad social compartida; es decir, con una mejor distribución, explica. “El desarrollo, a pesar de que sí necesita una base económica próspera, va mucho más allá, porque supone justicia social, seguridad y paz, y bienes públicos universales que nos lleguen a todos”.
Este informe es una muestra de que en la Universidad tenemos el compromiso y la obligación de transmitir planteamientos, de realizar propuestas que sean llevadas a la práctica, a través de los esfuerzos de políticas públicas, concluye. En http://pued.unam.mx/publicaciones/58/Horizontes_2030.pdf se puede consultar el documento íntegro.
Visitan la UNAM los reyes de Suecia; reafirman la cooperación académica, científica y cultural
Emprenderán ambas universidades actividades académicas, científicas y culturales conjuntas
La alianza entre nuestras naciones se fundamenta en valores esenciales como el profundo respeto por la educación, la promoción del desarrollo sostenible y la aspiración de construir sociedades más justas, igualitarias y con democracias más sólidas, señaló el rector Lomelí
Al recibir al rey Carlos XVI Gustavo, jefe de Estado de Suecia, y a la reina Silvia, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, afirmó que en esta casa de estudios creemos en el poder transformador de la colaboración internacional y que la ciencia, la tecnología, las humanidades y las artes son herramientas primordiales para construir puentes entre culturas y naciones.
Tras atestiguar, junto con el rey Carlos XVI Gustavo, la firma de un convenio de colaboración entre la UNAM y la Universidad de Gotemburgo, el rector de la Universidad Nacional sostuvo que este acuerdo fortalece el compromiso de ambas instituciones con la excelencia académica, el impulso a la investigación conjunta y el desarrollo de proyectos que generen un impacto real, social y positivo.
“Alentamos este intercambio como el comienzo de nuevas colaboraciones que enriquecerán tanto a nuestras sociedades y culturas. Aspiramos a que su visita no solo fortalezca los lazos existentes, sino que también construya nuevos vínculos para el aprendizaje mutuo y la apreciación de nuestras ricas y diversas herencias culturales”, aseveró.
Ante el embajador de Suecia en México, Gunnar Aldén; y el representante de nuestro país en aquella nación, Alejandro Alday González, el rector de la Universidad Nacional también destacó: la alianza entre nuestros países se fundamenta en valores esenciales compartidos, entre los que destacan el profundo respeto por la educación, el compromiso firme con la promoción del desarrollo sostenible, así como la aspiración de construir sociedades más justas e igualitarias y con democracias más sólidas, como la que caracteriza al reino de Suecia.
A nombre de la comunidad universitaria dio la bienvenida a los reyes y confió en que su presencia represente un nuevo capítulo en la relación entre estas dos naciones, lleno de cooperación, amistad y respeto mutuo.
Las visitas de esta naturaleza son vitales para sembrar las semillas de futuras colaboraciones que fructificarán en beneficios tangibles para ambas naciones, dijo.
“Nos llena de orgullo y satisfacción haber compartido con ustedes este espacio de diálogo y entendimiento, pilares sobre los que se construye un mundo más justo y equitativo”, finalizó.
Antes, el rector Leonardo Lomelí recibió a los reyes en la explanada de la Torre de la Rectoría, donde intercambiaron saludos y se tomaron una fotografía con la Biblioteca Central de fondo.
Estrechar colaboraciones
El acuerdo signado por la coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello, y el representante de la Facultad de Física de la Universidad de Gotemburgo, Alexander Dmitriev, fomentará la colaboración para emprender actividades académicas, científicas y culturales en áreas de interés común entre las instituciones.
También promoverá la movilidad de profesores, investigadores y estudiantes de licenciatura y posgrado, así como la planeación de investigaciones conjuntas. La vigencia del convenio es de cinco años.
Momentos antes de la firma, la secretaria de Desarrollo Institucional, Tamara Martínez Ruíz, resaltó la larga historia de amistad y cooperación entre México y Suecia, que data de 1850 y que se ha caracterizado por encontrar intereses comunes que guían el actuar conjunto. Uno de los mejores ejemplos, recordó, fue durante los años 80 del siglo pasado, cuando el interés por el desarme y la paz, así como los esfuerzos emprendidos en esos campos, llevaron al Comité Nobel noruego a entregar el Premio Nobel de la Paz a dos diplomáticos: a la sueca Alva Myrdal y al mexicano Alfonso García Robles.
Hoy, añadió, une a las dos naciones el proyecto de construir un futuro sustentable para las juventudes e infancias del mundo, en ambientes de paz.
Enfatizó las importantes relaciones comerciales. Para 2020 México contaba con una inversión sueca que superaba los dos mil 500 millones de dólares y la presencia de 310 empresas en nuestro territorio. Además, la cooperación académica se da en prácticamente todas las áreas del conocimiento: entre 2017 y 2023 la UNAM estableció relaciones con 42 instituciones de educación superior suecas.
“Es justamente este espíritu de crecer juntos en el desarrollo del conocimiento, la técnica y la cultura lo que nos reúne el día de hoy que refrendamos el interés de promover la cooperación, particularmente entre la Universidad de Gotemburgo y la UNAM para realizar actividades académicas, científicas y culturales como ya lo hicimos antes en 2015”, reiteró Martínez Ruíz.
Durante su visita a esta casa de estudios, los reyes tuvieron una charla con alumnas y alumnos de la UNAM, en la sala Sor Juana Inés de la Cruz, de la rectoría. En la firma de convenio también estuvieron: presidenta de la Junta de Gobierno de esta casa de estudios, como Rocío Jáuregui Renaud; integrantes de este órgano colegiado; el presidente del Patronato Universitario, Mario Luis Fuentes Alcalá; la secretaria General, Patricia Dolores Dávila Aranda; los exrectores, José Sarukhán Kermez y Francisco Barnés de Castro; el coordinador de Relaciones y Asuntos Internacionales, William Lee Alardín; y diversas autoridades universitarias.
“Espejos replicables” es una técnica novedosa para fabricar telescopios más baratos, ligeros y en poco tiempo
Otros investigadores ya lo habían intentado, pero universitarios lograron crear espejos a partir de nuevos materiales y modernas técnicas de manufactura
“La primera observación por telescopio data de 1609, la realizó Galileo Galilei y lo hizo a través de catalejos con lentes de baja calidad y difíciles de fabricar. Eso cambió nuestra manera de ver al universo”, afirma Alejandro Farah Simón, académico del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM.
Por ser instrumentos ópticos para ver objetos lejanos, los telescopios son esenciales para explorar el universo y estudiar los objetos celestes. Para funcionar utilizan espejos curvos con los que captan y enfocan la luz del cielo nocturno. Los primeros usaban piezas de cristal transparente curvo (lentes) para enfocar la luz; sin embargo, los espejos son más fáciles de pulir y más livianos que las lentes.
“Nuestros ojos son como una lente: concentran la luz que llega a nuestros ojos en un lugar específico del cerebro y nos permite analizar esta imagen. La óptica de los telescopios es de dos tipos: lentes y espejos; los primeros tienen doble curvatura y concentran la luz igual que nuestro ojo y, los segundos, pueden reflejar una cantidad mayor de luz y por tanto, se recibe más información”, explica el experto.
Sin embargo, fabricar lentes, espejos o superficies ópticas de manera artesanal no sólo es costoso y tardado (su elaboración lleva hasta cuatro semanas), sino contaminante, pues se usan ciertos abrasivos para pulirlos.
A fin de evitar tales inconvenientes, científicos del IA desarrollaron una técnica para fabricar espejos más ligeros, en menos tiempo y mucho más económicos.
“Lo que tienen estos espejos ligeros es que son más o menos del 10 por ciento del peso del vidrio, pero mantienen la forma geométrica y la calidad de la imagen en todo momento”, destaca Farah Simón.
A decir de José Antonio de Diego Onsurbe, investigador del IA, el objetivo de la técnica “Espejos replicables” es hacer toda la montura más ligera sin perder solidez o estabilidad y, sobre todo, que sea fácil de transportar. La fibra de carbono se utiliza en raquetas de tenis por ser superligeros y, además, da ventajas para aplicaciones aeroespaciales y equipos amateurs, porque la calidad de imagen es alta.
La óptica (lentes y espejos ópticos) de un telescopio debe ser lo mejor posible para concentrar la luz. No debe tener manchas, raspaduras u otros defectos pues, de ser así, la imagen resulta borrosa, deformada y difícil de observar. Crear una lente o un espejo con calidad adecuada para la observación astronómica es una gran labor, subraya.
“Otros investigadores ya habían intentado algo similar, pero se les presentaban una serie de problemas: uno de las más importantes es que las irregularidades de la fibra de carbono se propagaban a la superficie, debiendo de pulir el espejo de nuevo y, con ello, perdían tiempo y dinero. Nosotros desarrollamos un proceso en el que no es necesario pulir y, además, permite realizar todo el trabajo a temperatura y presiones normales, sin necesidad de máquinas”, expresa de Diego Onsurbe.
Las proporciones de las resinas y de los elementos utilizados –asevera Alejandro Farah– se afinaron con el tiempo. Hoy continúan con la mejora de la fabricación, pero ya cuentan con el producto final, el cual tiene aplicaciones directas en telescopios amateur, comerciales, profesionales para observación astronómica, así como en concentradores solares.
Proceso de manufactura
De acuerdo con Luis Carlos Álvarez Núñez, académico del IA, los métodos tradicionales de manufactura óptica se pueden dividir en tres etapas: “generado” que se da a partir de una pieza de vidrio, donde se le da la primera curvatura con herramientas de diamante en alta velocidad.
Después se hace un “esmerilado” en el cual se usa abrasivo libre en suspensión en agua, donde hay diferente diámetro que puede ser del tamaño del cabello humano (60 micrómetros hasta más abajo).
Luego viene el proceso de pulido, en el que se usa abrasivo más fino, casi 60 veces más pequeño que un cabello humano y que puede ser óxido de cerio, diamante o alúmina, y al final se obtiene una superficie con la calidad óptica requerida en telescopios astronómicos.
El académico señala también que las personas capacitadas en los procesos de manufactura óptica pueden tardar, en promedio, hasta un mes en fabricar un espejo de telescopio del orden de 10 cm de diámetro.
El método que los universitarios desarrollaron se basa en el empleo de resinas, fibras de carbón e impresiones 3D. “Nuestro proceso tiene implicaciones a corto y largo plazo, porque muchas veces el vidrio se deteriora y es necesario volver a pulirlo. Con nuestro método se puede cambiar inmediatamente por otro sin costo excesivo. Esto es útil sobre todo en telescopios grandes en los cuales se colocan varios espejos, pues se puede reemplazar sólo el dañado”, enfatiza el universitario.
El proceso de patentamiento de la técnica “Espejos replicables” comenzó en 2016 a través del proyecto PAPIIT y, para 2019, ya tenían resultados alentadores. Ante este escenario, los especialistas solicitaron la patente ese mismo año. En noviembre de 2023, a través de la Coordinación de Vinculación y Transferencia Tecnológica de la UNAM, lo lograron. “Frente a la alta demanda de espejos más grandes, ligeros y duraderos para observaciones astronómicas avanzadas, incluyendo las robóticas y extraterrestres, nuestro trabajo es una solución para el progreso científico y tecnológico en instrumentos de observación”, concluye Álvarez Núñez.