Firmó un convenio general de colaboración con su homólogo de la Universidad Autónoma de Zacatecas, Ángel Román Gutiérrez
Se debe ampliar la cobertura en educación superior y fortalecer a las universidades públicas autónomas, agregó Lomelí Vanegas
El acuerdo fortalece la enseñanza superior de México, indicó el rector Ángel Román Gutiérrez
Frente a la creciente polarización ideológica mundial, el gran número de conflictos y el cuestionamiento a la ciencia y al conocimiento en general, toca a las universidades reivindicar el potencial transformador de la educación superior, la investigación y la difusión de la cultura, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
Al firmar un convenio general de colaboración con su homólogo Ángel Román Gutiérrez, de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) Francisco García Salinas, el rector Lomelí también subrayó:
Para aspirar a ser un país plenamente desarrollado se debe apostar por mejorar la calidad del sistema educativo nacional y ampliar la cobertura en la educación superior, lo cual “pasa por fortalecer a las universidades públicas autónomas que somos quienes estamos en las mejores posibilidades de contribuir a la formación de las y los profesionistas que nuestro país requiere”.
En tanto, el rector Ángel Román señaló que la firma del acuerdo marca el inicio de una etapa de logros compartidos entre las dos universidades hermanas, así como el fortalecimiento de la educación superior en México, pues les permitirá promover el intercambio de estudiantes, personal académico y realizar investigación científica conjunta, así como acciones de extensión y difusión de la cultura.
La UNAM, agregó, es líder y referente en la excelencia académica, la educación pública y la autonomía, no solo en nuestro país sino a nivel internacional, lo cual “inspira y compromete a fortalecer la colaboración en favor de la educación superior”. Destacó que esto se alinea con los objetivos de la UAZ de impulsar la innovación, el compromiso y la inclusión en pro del progreso.
En el Teatro Fernando Calderón, ambos signaron el documento que también establece que realizarán conjuntamente seminarios, diplomados, actividades de docencia y capacitación; se prestarán asesoría, apoyo técnico; realizarán publicaciones e intercambio de material académico; elaborarán programas de servicio social y prácticas profesionales, entre otros.
También escucharon a coordinadores de áreas y directores de unidades académicas de la UAZ quienes expresaron su interés por colaborar en ciencias de la salud, estudios novohispanos, supercómputo, capacitación para docentes de bachillerato, la atención a la igualdad de género, entre otros temas.
El rector Leonardo Lomelí celebró la renovación de la vinculación con la UAZ que ha sido provechosa no solo para las dos universidades, sino para el estado de Zacatecas y para el país. Expresó que se deben explorar nuevas áreas de cooperación, a la luz de las realidades que nos ha tocado enfrentar pues el contexto nacional e internacional ha cambiado y demanda de soluciones, propuestas, por parte de las instituciones de educación superior.
Resaltó que las instituciones que se nombren universidades deben cultivar todas las áreas de conocimiento y estar en posibilidades de exhibir sus actividades en las distintas esferas de la acción humana.
“Es importante el desarrollo económico de un país, pero también lo es su desarrollo humano”, dijo. Se debe atender al aspecto material del desarrollo, así como la dimensión social, preservar la cultura y crear nueva cultura acorde a las necesidades y aspiraciones de cada momento, tareas en las que están hermanadas la UAZ y la UNAM, añadió.
Lomelí Vanegas confió en que del convenio general se desprenderán diversos acuerdos específicos de colaboración más estrecha y enfocados a problemas concretos. “Estoy seguro que nuestras dos instituciones tienen mucho que aportar para el desarrollo de México y Zacatecas; esta es una oportunidad histórica para reivindicar la importancia que ha tenido la educación superior pública en la construcción del país”, aseveró. Al acto asistieron la secretaria General de la UAZ, Lorena Jiménez Sandoval; el secretario Académico, Hans Hiram Pacheco García; la secretaria Administrativa, Angélica Colín Mercado; así como integrantes de la presidencia colegiada del Consejo Universitario, entre otros.
El rector participó en el Coloquio “Banco de México. A cien años de su fundación. Su historia y sus retos”, realizado en el Instituto de Investigaciones Económicas
También inauguró dos laboratorios enfocados al diseño de programación de herramientas de economía con inteligencia artificial
Especialistas de la UNAM, El Colegio de México, el CIDE, la CEPAL y el Banco de México analizarán durante dos días el papel de esta institución
La fundación del Banco de México fue mucho más que un acto financiero, significó el nacimiento de una nueva forma de gobernanza económica y de una soberanía monetaria moderna, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
Al ofrecer la conferencia magistral “Antecedentes y Fundación del Banco de México, 1925-1932”, en el Coloquio “Banco de México. A cien años de su fundación. Su historia y sus retos”, indicó: la evolución de esta institución desde 1917 a 1932 ilustra cómo la credibilidad monetaria dejó de residir en el metal y se transfirió al Estado, en este caso a una institución del Estado.
“El oro dejó de ser el ancla de la confianza y pasó a depender de la conducta de la autoridad”, explicó el rector en el Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc), donde hoy y mañana personas expertas de esta casa de estudios, de El Colegio de México, el Centro de Investigación y Docencia Económicas, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y del Banco de México reflexionarán sobre esta institución.
Lomelí Vanegas agregó que la creación del Banco de México no fue un punto de llegada, sino el inicio de un proceso de institucionalización de la autoridad monetaria. Su creación, prosiguió, tuvo una historia particularmente accidentada y tardó siete años, desde la aprobación del artículo 28 constitucional -que establece que habrá un monopolio de emisión en un banco controlado por el Estado- hasta su fundación.
“Nació comercial, se volvió mixto y sólo tras la crisis adquirió naturaleza de banco central”, aseveró el rector recordando al economista Manuel Cavazos Lerma.
Mejoras institucionales para la estabilidad y crecimiento
Durante la inauguración, el coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva, expuso que el Banxico ha hecho grandes contribuciones en sus 100 años de vida, es un baluarte de la historia institucional de nuestro país que debe preservarse y valorarse en su justa dimensión.
“Como toda institución está sujeta a ajustes y mejoras, pero el sentido de estas debe estar orientado a un fin último: el bien común, en un marco de estabilidad y crecimiento, sin los cuales el desarrollo no tiene asidero ni horizonte posible”, aseguró.
Añadió que su historia, las transformaciones en las leyes que lo han regido, su estructura y las personas que han colaborado expresan la búsqueda permanente de formas más adecuadas de manejar la política monetaria en el país; así como la variedad de contextos, paradigmas internacionales, teorías, lecciones aprendidas sobre el impacto de los fenómenos externos, manejo de la política económica interna y las diferencias en los proyectos nacionales de desarrollo.
Previamente, el director del IIEc, Armando Sánchez Vargas, manifestó que durante dos días especialistas de la historia económica, el pensamiento económico y la teoría monetaria reflexionarán sobre el papel del banco central en México y el rol que ha jugado en el progreso y la estabilidad económica de nuestra nación. Abordarán logros, retos y perspectivas de la economía mexicana.
Inteligencia artificial y economía
Posterior a dictar su conferencia, el rector Leonardo Lomelí inauguró el Laboratorio de Economía de la Inteligencia Artificial y el Laboratorio de Estudios Espaciales y Prospectiva Territorial.
Al respecto, Armando Sánchez puntualizó que se inicia un proyecto sobre el diseño de programación de herramientas de economía de la inteligencia artificial, que se enfocarán a “pronosticar, simular y desarrollar modelos que permitan generar pensamiento automatizado, en el contexto de la teoría económica, y sin olvidar que son importantes para generar y promover el desarrollo económico y social en este país”.
Este es un instrumento pionero en dicha entidad académica y se vinculará con otras instancias de la UNAM e incorporará a estudiantes de posgrado, apuntó. Su creación de este Laboratorio se alinea con el Plan de Desarrollo Institucional del rector Lomelí, en el cual se establece fomentar el desarrollo de tecnologías, la economía digital y la IA en esta casa de estudios, concluyó.
Vivimos los saldos de una generación afectada por la pandemia de la Covid-19; hay que ayudar a mentores para que tengan paciencia y formarlos a fin de detectar riesgos: María Elena Medina-Mora
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó en septiembre de este año que según el World Mental Health Today y Mental Health Atlas 2024, más de mil millones de personas padecen trastornos de salud mental.
A las cifras que cita María Elena Medina-Mora, titular de la Unidad de Apoyo a la Salud Emocional y Psicológica, hay que agregar lo siguiente: “En todo el mundo (acota la OMS), uno de cada siete jóvenes de entre 10 y 19 años padece algún tipo de trastorno mental, lo que representa el 15 % de la carga mundial de morbimortalidad para este grupo etario. La depresión, la ansiedad y los trastornos del comportamiento se encuentran entre las principales causas de enfermedad y discapacidad en los adolescentes. El suicidio es la tercera causa de defunción en las personas de 15 a 29 años” (https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-mental-health).
Ése es el panorama mundial al que nos enfrentamos. La exdirectora de la Facultad de Psicología recalcó que la pandemia de la Covid-19 incrementó los problemas de salud mental. Afortunadamente propició también que las personas empezaran a hablar de este asunto. En el caso de los jóvenes (13 a 23 años) el confinamiento ocurrió en una etapa de su vida “en la que están construyendo su identidad, estableciendo sus relaciones interpersonales”, sostuvo Medina-Mora en entrevista.
El confinamiento
La ex directora general del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz precisó que en la adolescencia (justo cuando ingresan al bachillerato) “los amigos desempeñan un papel muy importante en su desarrollo y esto lo perdieron. Regresaron a las aulas sin haber experimentado comunicaciones personales. Esto fue muy duro para ellos”.
A lo anterior se suma la violencia que padecieron en sus casas con el encierro, “vieron cosas que antes no veían”. Iniciaron relaciones más tensas en el núcleo familiar, justo en el momento “en que su cerebro está preparándose para la vida adulta”. Esta etapa se le denomina etapa de poda neuronal, “el cerebro elimina las conexiones que no utiliza y refina aquellas que son útiles. “En esta etapa los adolescentes son excesivamente sensibles”.
Medina-Mora enfatizó que, a raíz de la pandemia de la Covid-19 “se calcula que hubo entre un 20 y 30 % de aumento en trastornos mentales”.
La doctora en Psicología por la UNAM añadió que hay que agregar un factor más a esta circunstancia: la inestabilidad económica. “En un estudio que hicimos en la Facultad de Medicina, encontramos que los alumnos tenían miedo por el tema económico, no sólo por la Covid. Temían que sus padres no pudieran pagar su estancia en Ciudad de México”. El verse obligados a abandonar la Universidad estaba entre los miedos de esta generación afectada por esta crisis sanitaria. La desesperanza, un mundo en guerra, un futuro incierto también son elementos que pesan en el ánimo de los estudiantes, indicó La autora de La agresión y la violencia: una mirada multidisciplinaria.
Edad clave
Medina-Mora advirtió que la edad clave para desarrollar una enfermedad mental son los 15 años, “y esa es la edad de los adolescentes que llegaron al bachillerato de la UNAM”.
Hay una generación de nuestra Universidad, la del 2023 al 2024, que en el bachillerato casi duplicó los casos de depresión y ansiedad, subrayó. Medina-Mora recalcó que uno de los grandes temas que han incrementado los problemas de salud mental es el aislamiento y el incremento del tiempo dedicado a la pantalla y a las redes sociales. “La información que se publica en esos sitios no es siempre exacta”.
Educación digital
La especialista aseveró que es indispensable la intervención ante los primeros síntomas de una enfermedad mental. La UNAM puede hacer uso de todas sus herramientas de educación digital. Las clases deben ser más dinámicas y atractivas y recordó que como profesora sabe que los alumnos dispersan la atención después de los 20 minutos.
En las naciones en vías de desarrollo, expresó, los videojuegos se utilizan más como entretenimiento que como refuerzo para el aprendizaje. Dicha circunstancia genera aislamiento y ansiedad. “Si los estudiantes se encuentran ansiosos no pueden poner atención”.
Necesitamos que las y los alumnos regresen a un escenario más adecuado, de mayor bienestar, y sobre todo, disminuir la deserción, indicó. “Es decir, si entra un estudiante debe recibir el apoyo para terminar la carrera”.
Familiares y docentes tienen que intervenir ante los primeros indicios de que hay un problema de malestar emocional y de salud mental. Requerimos formar a los profesores, a los tutores para que puedan detectar estos riesgos, estar atentos con los estudiantes que se aíslan, que se vuelven solitarios.
Los síntomas, a grandes rasgos, pueden ser: los hombres se vuelven más agresivos, las mujeres aumentan su sensibilidad (“lloran más”), hay bajo rendimiento escolar. “Tenemos que identificar estos primeros síntomas para darles atención. El 51 % de las personas que van a tener una enfermedad mental en su vida ya tuvo los síntomas en la adolescencia y edad adulta temprana”. Destacó que se tiene que fomentar que los estudiantes interactúen con su entorno, “que busquen a sus amigos, que los familiares propicien actividades de convivencia”. Los profesores tienen el reto de innovar sus clases, como utilizar la tecnología o dar clases en el jardín.
Cuenta con 31 sedes distribuidas en todos los planteles del CCH y de la ENP, así como en diversas facultades, escuelas nacionales, institutos y coordinaciones
El bienestar emocional es fundamental para vivir en armonía con uno mismo y los demás, y emprender cualquier actividad (de aprendizaje, profesional, lúdica…). Por esto, desde 2011, la UNAM, mediante la Facultad de Psicología, ofrece a su comunidad estudiantil, de manera gratuita, el programa ESPORA Psicológica (acrónimo de Espacio de Orientación y Atención), el cual tiene como objetivo principal disminuir el sufrimiento psicológico o mental de aquellos estudiantes que transitan por una crisis emocional, precisamente.
El programa ESPORA Psicológica cuenta con 31 sedes clínicas distribuidas en los cinco planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH); en los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP); en las facultades de Ciencias, de Enfermería y Obstetricia, de Filosofía y Letras, de Ingeniería, de Odontología y de Ciencias Políticas y Sociales; en las escuelas nacionales de Artes Cinematográficas, de Ciencias Forenses, de Ciencias de la Tierra, de Trabajo Social y de Lenguas, Lingüística y Traducción; en los institutos de Ecología, de Fisiología Celular, de Ingeniería y de Neurobiología; y en las coordinaciones General de Estudios de Posgrado y la de Difusión Cultural.
El equipo de ESPORA Psicológica está integrado por dos coordinadores generales, dos cocoordinadoras, una coordinadora operativa, dos personas de apoyo administrativo, nueve supervisores clínicos y 135 profesionales con especialidad en psicoterapia con adolescentes y grado académico de maestría y/o doctorado. En total es un equipo de 151 personas que atiende la salud mental.
“Hay algo que resaltar: el nuestro es el programa de psicoterapia más grande de Latinoamérica. La población potencial que puede recibir su ayuda es de 170 mil individuos. Por cierto, más de la mitad de éstos es menor de edad”, informó Vicente Zarco, coordinador general, junto con Bertha Blum, de ESPORA Psicológica.
Cómo solicitar una cita
De acuerdo con Zarco, los problemas psicológicos más frecuentes entre la comunidad estudiantil universitaria son la depresión y la ansiedad, las cuales aparecen, casi siempre, a consecuencia de conflictos de pareja o familiares, así como el estrés académico, la falta de motivación, la baja autoestima…
“Y ahora mismo, la UNAM, como todo México, tiene que enfrentar, además, distintos tipos de violencias”, agregó.
Cualquier estudiante universitario que requiera los servicios de este programa puede entrar en el sitio https://www.espora.unam.mx/ y, por medio de un correo electrónico, solicitar una cita.
Una vez que los supervisores clínicos reciben su correo, analizan la gravedad de la situación en la que se encuentra. Si consideran que corre algún riesgo, de inmediato lo entrevistan para tomar las decisiones pertinentes que permitan cuidar su integridad. Si no está en peligro, como sucede en la mayoría de los casos, lo que hacen es darle una cita y asignarle un especialista para que comience un proceso psicoterapéutico.
“Cada semana dedicamos entre 16 y 20 horas a la revisión de los casos, para estar en condiciones de tomar las mejores decisiones clínicas… Aquí hemos creado un modelo de atención que consta de 14 sesiones de trabajo. En dos de ellas hacemos la evaluación psicológica del estudiante y decidimos si éste trabajará sólo con nosotros o con nosotros y otro especialista (por ejemplo, un psiquiatra que deba recetarle algún medicamento), o si tenemos que canalizarlo a un hospital u otra institución de tercer nivel. Cuando la psicoterapia empieza, nos centramos en su problemática, le brindamos herramientas para que la entienda y le enseñamos a manejar su vida emocional a fin de que sea capaz de experimentar una sensación de alivio y de mejora. Y a aquellos que quieran seguir atendiéndose en otros lugares, les decimos a dónde pueden acudir”, afirmó Zarco.
Cabe señalar que ESPORA Psicológica atendió el año pasado a unos 5 mil estudiantes (en lo que va de este año ya ha atendido a más de 3 mil 200).
“Ahora bien, a este dato habría que sumarle todas las intervenciones individuales que hacen nuestros psicólogos de respuesta inmediata, todas las entrevistas que tenemos con padres de familia y con profesores y funcionarios involucrados en alguna problemática particular, todas las terapias de grupo que realizamos y todas las conferencias y pláticas que damos”.
Luego del tratamiento, el 75 % de la población atendida en ESPORA Psicológica ha reportado una notoria mejoría en su bienestar emocional y académico.
Crisis de cuidado
En opinión de Zarco, es muy importante plantear con claridad que la crisis que está viviendo la Universidad Nacional, más allá de ser de seguridad, es de cuidado.
“Es vital cuidarnos como integrantes de una gran comunidad y esto significa voltear a vernos los unos a los otros, saber que si alguien se siente solo o está bebiendo o consumiendo alguna sustancia de más, debemos ayudarlo o acercarlo a algún servicio que le pueda apoyar. Tenderles la mano a los demás en la UNAM y en otros lados resulta indispensable. Afortunadamente, contamos con muchos planes. Como nuestro programa es apoyado por el de la doctora Andrea González Rodríguez, exdirectora de la Clínica Condesa y una experta en salud comunitaria, pronto crearemos una red de salud comunitaria con psiquiatras, enfermeras y trabajadores que reforzará el trabajo de ESPORA Psicológica desde otro lugar. Creo que esta casa de estudios será un ejemplo nacional de cómo se tiene que trabajar la salud y la salud mental comunitarias.”
Zarco y sus colegas también quieren traer conferencistas de otras partes y tomar cursos para aprender otras formas de tratamiento y atención a jóvenes, y ampliar su comprensión del modo en que sufren ahora.
“Lo que ocurría en los años 80 o 90 con los jóvenes no es lo mismo que lo que sucede en el presente, y esto se asocia a muchos factores. Con todo, la Universidad Nacional está haciéndose responsable de sus estudiantes y tratando de aprender lo más rápido posible para atender, desde nuestra cultura y nuestra forma de trabajar, situaciones de crisis que antes no se daban en México”, concluyó.
AUXILIO AL PERSONAL ACADÉMICO Y ADMINISTRATIVO
Aunque los servicios de ESPORA Psicológica están pensados para beneficio de la comunidad estudiantil de la UNAM, el personal académico y administrativo de esta casa de estudios también puede ir a dicho programa para pedir ayuda. “A la doctora Bertha Blum, quien coordina conmigo ESPORA Psicológica, le gusta repetir: ‘Somos clínicos, no burócratas.’ Es decir, si alguien necesita nuestro auxilio, se lo damos. De hecho, hemos recibido a muchos profesores, trabajadores y funcionarios, y los hemos canalizado a otros servicios para que sean atendidos”, indicó Vicente Zarco.
• Inauguró el Laboratorio Universitario de Cartografía Social y Arquitectura Forense -PATIO Lab-
• Mediante el conocimiento aplicado, se busca frenar las violencias y construir comunidad, dijo Tamara Martínez Ruíz
• Es un espacio de construcción de un verdadero tejido colectivo, donde la academia y la experiencia vivida se encuentran en igualdad para transformar los problemas sociales, aseguró Soledad Funes Argüello
Al inaugurar el Laboratorio Universitario de Cartografía Social y Arquitectura Forense –PATIO Lab-, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, subrayó que este espacio encarna la certeza de que el conocimiento verificable y las cartografías sociales participativas son herramientas útiles para contrarrestar la confusión informativa y fortalecer la impartición de justicia y la dignidad exigida por la sociedad.
Asimismo, expuso que busca responder a tres grandes retos contemporáneos: en el ámbito de género, elaborar propuestas para saldar una deuda histórica con las mujeres que han enfrentado violencia física, sexual, económica y psicológica.
En lo socioambiental, acompañar a sectores de la población que defienden la tierra, el agua y la vida; y en materia de derechos humanos, trabajar con casos de desaparición forzada, tortura y ejecuciones extrajudiciales con la intención de convertir el rigor académico en memoria, legalidad y reparación.
“Con ello, nuestra Universidad reafirma que su responsabilidad no solo es académica: implica caminar junto a la sociedad en la búsqueda de verdad y en la construcción de paz. Esa es la herencia de San Ildefonso y la misión que da certeza y trascendencia a la Universidad de la nación”, remarcó el rector en el Patio Chico del Antiguo Colegio de San Ildefonso.
Lomelí Vanegas recordó que nuestro país enfrenta problemas que confirman la urgencia de iniciativas como esta: México acumula más de 128 mil personas desaparecidas, siendo los jóvenes y las mujeres adolescentes los grupos más afectados. A ello se suma una crisis forense que, desde 2006, ha dejado más de 72 mil cuerpos sin identificar en los servicios especializados del país, evidenciando la magnitud del rezago institucional.
Además, la violencia de género atraviesa todos los sectores. Por ejemplo, casi una de cada tres mujeres -entre 2016 y 2021- sufrió algún tipo de violencia obstétrica y 64 por ciento de las mujeres privadas de la libertad experimentaron abuso psicológico al ser detenidas; y añadió que en 2024 se documentaron 94 eventos de agresión contra defensoras y defensores ambientales, con 25 agresiones letales, la segunda cifra más alta en la última década.
“Aunque todas estas problemáticas son enormes y se interrelacionan de manera compleja, cada aporte, por pequeño que parezca, suma a la creación de los cimientos para una transformación profunda y duradera”, indicó el rector.
Investigación, reflexión y creatividad para temas complejos
En su oportunidad, la secretaria de Desarrollo Institucional, Tamara Martínez Ruíz, manifestó que PATIO Lab es un espacio en el que se generará ciencia para entendernos, vernos críticamente e incidir y construir en comunidad alternativas a las violencias que nos duelen y que pretenden dividirnos.
Es un ejemplo institucional de colaboración entre distintas entidades de la UNAM, que mediante el conocimiento aplicado buscan frenar estos fenómenos de violencia y construir comunidad articulando nuestras capacidades y utilizando nuestras herramientas más potentes como son la investigación, reflexión, crítica y la creatividad para abordar los temas más complejos.
“Propone una ciencia que dialoga con una multiplicidad de lenguajes como el de la arquitectura forense para hacer hablar a los espacios; la cartografía social para mapear resistencias; la poesía, el periodismo y la curaduría para construir nuevas narrativas”, señaló.
En tanto, la coordinadora de la Investigación Científica, María Soledad Funes Argüello, destacó que este Laboratorio recuerda que la generación de conocimiento debe ser también un acto de acompañamiento y de compromiso ético.
“Es una muestra de cómo pueden articularse las fortalezas de nuestras distintas comunidades académicas para desarrollar metodologías innovadoras, comunicar hallazgos con impacto, formar a nuevas generaciones y, sobre todo, incidir en la transformación de nuestras ciudades y territorios”, acotó.
Abundó que una de sus más transparentes definiciones es ser un “laboratorio callejero”, un espacio donde se investiga, innova y se acompaña de manera colaborativa; donde los aprendizajes son continuos y se persigue un diálogo horizontal y la construcción de un verdadero tejido colectivo; donde la experiencia académica y la experiencia vivida se encuentran en igualdad para comprender y transformar los problemas sociales.
Al hacer uso de la palabra, la directora del Instituto de Geografía, María Teresa Sánchez Salazar, detalló que PATIO Lab es resultado de la colaboración de esta entidad universitaria, la Facultad de Arquitectura, la Escuela Nacional de Trabajo Social, la Escuela Nacional de Ciencias Forenses, el Instituto de Investigaciones Sociales, el Centro de Investigaciones y Estudios de Género, la Facultad de Estudios Superiores Aragón y la Facultad de Filosofía y Letras.
Además, se contó con un fondo semilla aportado por las secretarías: General; de Desarrollo Institucional; y Administrativa; las coordinaciones de la Investigación Científica, y de Humanidades; así como por la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, cuyo titular Manuel Suárez Lastra aseveró: este Laboratorio muestra cómo la Universidad puede ayudar a recomponer el tejido social y, al mismo tiempo, contribuir a la construcción de una cultura de paz.
“Estoy seguro de que este espacio será un punto de encuentro para pensar juntos, imaginar futuros posibles, fortalecer los vínculos entre la Universidad y la ciudad, haciendo de la ciencia y la cultura un bien común para toda la sociedad”, puntualizó.
La directora de la Facultad de Arquitectura, Mónica Cejudo Collera, aseveró que desde su disciplina se contribuirá con la arquitectura forense y la cartografía social para analizar, visualizar y comprender los espacios y territorios afectados, así como proponer soluciones orientadas a mejorar la vida de los habitantes de las ciudades.
“La riqueza de este laboratorio radica en su enfoque transdisciplinario que involucra la curaduría, la literatura, la poesía, el activismo, la historia, el periodismo, la cartografía y, por supuesto, la arquitectura y el urbanismo”, comentó.
La responsable técnica de PATIO Lab, Julie-Anne Boudreau, comentó que se busca cambiar las miradas reduccionistas en el estudio de las violencias, centradas en las tasas de delitos, en perpetradores y víctimas, muchas veces ignorando los entornos.
“Más allá de las personas directamente involucradas, la violencia nace de condiciones socio-territoriales complejas. Necesitamos entrar en esos territorios. Hablar con su gente, pisar sus calles, entrar en sus casas”, sostuvo.
En un departamento del edificio Chihuahua en Tlatelolco, en medio del denso humo del cigarro y decenas de expedientes legales, una mujer ha planeado una y otra vez su venganza. Armada con una fotografía, busca desde la noche del 2 de octubre de 1968 al militar que asesinó a su hermano, una de las tantas víctimas de ese día. Una nueva pista en el caso abre la puerta para que, por fin, después de tanto tiempo sus planes puedan concretarse. No nos moverán (2024), dirigida por Pierre Saint-Martin –egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos, ahora Escuela Nacional de Artes Cinematográficas– y protagonizada por Luisa Huertas –egresada y docente del Centro Universitario de Teatro–, recibió recientemente cuatro premios Ariel –reconocimiento que entrega la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas–, de las 15 nominaciones que tuvo la película.
El Mejor Guion Original para Iker Compeán Leroux y Saint-Martin; Mejor Ópera Prima, Saint-Martin; Mejor Actuación Femenina, Huertas, y Revelación actoral para José Alberto Patiño, a su vez egresado de la Facultad de Filosofía y Letras.
Fue la tercera cinta más premiada en los Arieles –tan sólo después de Pedro Páramo (2024), que se llevó siete galardones, y La cocina (2024), con cinco–, que culminó con la coronación de Sujo (2024), coproducida por la Universidad Nacional, como Mejor Película.
Y las buenas noticias para el largometraje no terminaron ahí, unos días después de la premiación y con la conmemoración del 2 de octubre a la vuelta del calendario, la AMACC anunció que el proyecto fue seleccionado como el representante de México en los Premios Oscar y en los Premios Goya 2026. Para Pierre Saint-Martin lo generado por la película hasta el momento –además de los reconocimientos, ha recaudado en taquilla más de un millón y medio de pesos y 23 mil espectadores– es una muestra del talento del equipo y la pasión que éste inyectó al filme, además espera mantener la inercia positiva para competir internacionalmente el próximo año.
“Los reconocimientos nos ayudan a empujar la película en esta etapa que todavía tenemos de promoción. Ganar Mejor Ópera Prima para el equipo de No nos moverán es un reconocimiento a todo el proyecto. Era importante obtener ese reconocimiento en una competencia tan fuerte y, finalmente, en una fiesta del cine. Es una suerte y estamos muy agradecidos de haber contado con él”, subrayó el cineasta.
En el caso de Luisa Huertas (nunca olvidar la s en su apellido porque ella “no está emparentada con traidores”), como una de las veteranas de la actuación, la experiencia del Ariel no fue novedosa. Ha sido nominada en otras cuatro ocasiones y lo ganó en 1989 por su desempeño como Mejor Actriz de Cuadro en Mentiras piadosas, de Arturo Ripstein. No obstante, las expectativas de su posible triunfo a lo largo del evento se mantuvieron altas.
“La primera vez (que gané) estaba dando función, así que no pude asistir a la ceremonia. Y fueron mi hermana, mi hija, que era muy pequeña, y mis sobrinas a recibirlo. Cuando estaba terminando la función, como no había celulares, llegaron a avisarme que me lo había ganado y Héctor Bonilla paró el aplauso y anunció mi Ariel”, recordó la maestra.
“En esta ocasión, estaba muy emocionada, pero también tenía mucho temor. Para nosotros las 15 nominaciones al Ariel han sido un regalo. Tenía muy claro que los que nos llegaran iban a ser buenos. Fueran para quienes fueran. Pero escuchar mi nombre, realmente fue muy emocionante. Me dio mucho gusto y me lo entregaron, además, dos personas que quiero mucho: Roberto Sosa, a quien conozco desde que estaba en la panza de su mamá, y Karina Gidi. Ya sabía lo que quería decir, incluso había escrito un papelito, pero con los nervios nada más lo hice bolas y se me olvidó justamente mencionar a la licenciada Silvia Castellanos (madre de Pierre), que es la inspiradora de todo esto”.
No se olvida
Tanto Saint-Martin como Huertas señalaron que uno los aspectos más interesantes generados alrededor de la película después de su estreno, es la manera en que los jóvenes interactúan con ella y el legado de lo sucedido en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968, ya que muchos de ellos –como lo han expresado en redes sociales o de manera personal con los involucrados– no tenían pleno conocimiento del acontecimiento.
“El guion de Pierre e Iker es muy bueno, con una mirada muy interesante desde la actualidad sobre lo que pasó el 2 de octubre y las secuelas que ha dejado en la población, en quienes lo vivimos de diferentes maneras”, comentó la intérprete.
“Yo lo viví como estudiante de la Escuela de Teatro del INBA –agregó–, pero las personas que perdieron a gente ahí, que supieron que habían sido asesinadas y, peor aún, las que no supieron qué había pasado con su gente, eso es lo más doloroso. Al leer el guion, todo esto estaba presente con inteligencia, con sensibilidad. Me involucré de inmediato”.
Sobre el proceso del libreto y el acercamiento que han tenido los jóvenes cinéfilos a éste, Saint-Martin subrayó: “Que haya más jóvenes acercándose a la película, y especialmente con energía hacia la trama principal del hermano de la protagonista, me hace pensar que son estudiantes, pero también me lleva a reflexionar en la visión artística e histórica que tiene Luisa Huertas. Es muy impresionante, porque ella fue la que apuntó desde el guion que quería una explicación un poco más explícita al respecto de lo ocurrido el 2 de octubre del 68. Yo creía queera una cosa obvia y que todo el mundo sabía y que no hacía falta, sobre todo, para los jóvenes. ‘Déjame pensarlo’, le dije”.
Y continuó: “Ella me propuso una escritura, yo le di una manita pero en realidad fue una cosa que Luisa, casi de su puño y letra, colocó en la película. Y puede parecer una nimiedad, pero ella es una militante, una persona que es una luchadora social, una educadora en el más amplio sentido de la palabra, y una artista. Una triangulación muy impresionante con la que ella pudo ver la necesidad de eso”.
Al respecto, Huertas mencionó que lo acontecido en 1968 “es una herida que nos ha acompañado por 57 años, y lo peor es que se han abierto muchas otras. Acabamos de pasar el 26 de septiembre y desde hace 11 años no sabemos qué pasó en Ayotzinapa, pero hay muchas otras cosas en medio: el halconazo del 10 de junio, la guerra sucia, Aguas Blancas, Acteal y todos los desplazados actuales, gente que sacan de sus comunidades los grupos delictivos o autoridades. Lo único que podemos decir es que la lucha sigue, porque no sólo hay heridas abiertas, sino que se están abriendo más. La película habla de la sed de justicia. Ese es el leitmotiv de Socorro: vengar la muerte de su hermano. Ya cómo se resuelve en la película es otra cosa”.
“Son cosas que los jóvenes deben tratar de averiguar, porque se enteran que siempre hay una marcha el 2 de octubre y que no se olvida. Pero, ¿por qué? Creo que nos toca a las otras generaciones, desde las aulas hablar de este movimiento estudiantil y su historia, porque no fue por papel higiénico. Tenía un pliego petitorio cuyo primer punto fue la libertad a presos políticos. Comenzaba por esa exigencia de libertad y democracia”, recalcó Huertas, ante lo que Saint- Martin remató: “2 de octubre no se olvida”.
Se reunió con la Comisión Especial de Seguridad del Consejo Universitario, y con la secretaria General de esta casa de estudios, Patricia Dávila Aranda
Fortalecer la seguridad y perseverar en la atención a la salud mental y el apoyo emocional a nuestros estudiantes son acciones claves, remarcó
Se procederá legal y disciplinariamente contra quienes han sembrado la inquietud en planteles, dijo
La UNAM hará todo lo que esté a su alcance para garantizar a las y los estudiantes su seguridad, a fin de que regresen a las actividades presenciales, afirmó el rector Leonardo Lomelí Vanegas. Este retorno se dará de manera ordenada, atendiendo todos los protocolos de seguridad y con la participación del cuerpo directivo de las facultades y escuelas.
Además, las autoridades se mantendrán atentas a las recomendaciones que la Comisión Especial de Seguridad del Consejo Universitario realice para garantizar la integridad de la comunidad y brindar atención psicológica a quienes lo requieran.
Estas afirmaciones las hizo el rector Leonardo Lomelí durante la reunión que el día de hoy sostuvo con la Comisión Especial de Seguridad del Consejo Universitario, y con la secretaria General de esta casa de estudios, Patricia Dávila Aranda, a una semana de los lamentables hechos ocurridos en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), plantel Sur, y delinear acciones para el regreso a actividades presenciales en todas las escuelas y facultades.
Precisó que hay planteles, facultades, escuelas e institutos de la UNAM que tienen clases presenciales, algunos están con actividades en línea, otros se encuentran en paro por la conmemoración del caso de Ayotzinapa y del 2 de octubre de 1968, mientras otros más suspendieron actividades en solidaridad con el CCH Sur.
El rector expuso las líneas de acción que la UNAM está aplicado ante los casos de amenaza:
1. Informar y denunciar. Las facultades, escuelas, institutos y centros que han recibido o reciban amenazas informan de inmediato a la Secretaría de Prevención, Apoyo a la Movilidad y Seguridad Universitaria, la cual contacta a las autoridades de seguridad pública federales y locales, para que, de manera conjunta se hagan las revisiones necesarias. Asimismo, se informa a la Oficina del Abogado General responsable de levantar las denuncias correspondientes.
2. Aplicar protocolos y acciones coordinadas con su Consejo Técnico. Las directoras o directores convocan al Consejo Técnico de la Facultad, Escuela, Instituto o Centro para que, en conjunto, se evalúe la conveniencia de que las actividades académicas se realicen temporalmente en línea, mientras se revisan los protocolos y presentan las denuncias correspondientes.
3. Definir con su órgano colegiado los pasos a seguir. Las directoras y directores determinarán con su Consejo Técnico y la comisión local de seguridad el regreso a clases presenciales una vez que se han verificado las condiciones de seguridad del plantel.
Además, señaló que se estarán realizando las siguientes acciones:
1. Incluir y escuchar a la comunidad. Las directoras o directores convocarán a sus comisiones locales de seguridad para que, en caso de ser necesario, se impulsen cambios que fortalezcan las condiciones de seguridad del plantel, los protocolos de actuación y se definan mejoras que sean pertinentes, consultando a su vez a la comunidad de cada Facultad o Escuela para que compartan sus propuestas.
2. Reforzar las medidas de seguridad. Se reforzará el monitoreo permanente siempre con un enfoque de derechos, así como los patrullajes, incorporando en el caso del bachillerato a los padres de familia que de manera voluntaria se han ofrecido a colaborar y acompañar este proceso.
3. Se fortalecerán los programas de atención psicológica y emocional. Con el propósito de atender a un mayor número de personas y de ofrecer un seguimiento más puntual a quienes así lo requieran, la Universidad fortalecerá y ampliará de inmediato su programa de apoyo emocional y se coordinará con el gobierno federal y los gobiernos de la Ciudad de México, así como de los estados.
4. Se llevarán a cabo las medidas adicionales para retornar a la normalidad, como cursos, talleres, conferencias, actividades culturales y deportivas y todas aquellas que contribuyan a fortalecer nuestro tejido comunitario.
Previamente, Lomelí Vanegas lamentó la pérdida de un miembro del CCH Sur y que un trabajador de ese mismo bachillerato fuera agredido por otro integrante de la comunidad universitaria. Apuntó que este hecho es grave y debe llevarnos a reflexionar sobre las causas y medidas a tomar para que no se repita.
Informó que la comunidad del CCH Sur hizo llegar pliegos petitorios, que ya se ha llegado a acuerdos para mejorar la seguridad del plantel – especialmente sobre condiciones de acceso, iluminación, botones de pánico, entre otros-, y que podrán ser replicados en el resto de los planteles del CCH y de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP). Destacó la participación propositiva de los padres de familia y que serán tomadas en cuenta por la autoridad.
El rector Leonardo Lomelí enfatizó que la UNAM no es la única universidad en el mundo que ha recibido amenazas en los últimos meses. Aunque normalmente son falsas, generan zozobra, y hay que tomarlas en serio.
Indicó que se han tomado medidas para reanudar las actividades presenciales a la brevedad, que ha habido personas que se retractaron de su acción realizada en redes sociales, lo que se tomará en consideración y se procederá legal y disciplinariamente contra quienes han sembrado la inquietud en planteles. Agregó que se cuenta con el apoyo de la policía cibernética, de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX.
El rector remarcó estar convencido de que si bien en el corto plazo se pondrá énfasis en la seguridad en los accesos, vigilancia e iluminación de los planteles, lo que nos puede llevar a una situación de mayor seguridad para toda la comunidad es “perseverar en la atención a la salud mental y el apoyo emocional a nuestros estudiantes y a toda la comunidad universitaria”.
“La UNAM está decidida a darles este apoyo”, añadió y subrayó que esta casa de estudios se coordinará con el Gobierno federal, locales y el IMSS para dar esta ayuda adicional a quien así lo requiera.
Por su parte, la secretaria General, Patricia Dávila Aranda informó que el rector Lomelí ha impulsado el programa de apoyo emocional ESPORA en el bachillerato, con más de 90 psicoterapeutas y que en este año han atendido a más de cinco mil alumnas y alumnos. Esta estrategia se ampliará, agregó.
Acuerdos
La Comisión Especial de Seguridad del Consejo Universitario después de cuatro horas de trabajo aprobó:
1. Las propuestas presentadas por la Subcomisión de Seguridad del Bachillerato que recuperan lo vertido en pliegos petitorios, y estar pendientes de los que surjan de mesas de diálogo y recorridos.
2. Implementar un cronograma y una la ruta crítica para la modificación de protocolos existentes, que así lo requieran y proponer los de nueva creación.
3. Mandatar al CCH-Sur para que implemente lo antes posible mejoras a la infraestructura de control de acceso al plantel.
4. Dar seguimiento y apoyo al programa integral de atención a la salud emocional y psicológica.
La reunión de la Comisión de Seguridad estuvo presidida por el doctor José Luis Macías Vázquez, director del Instituto de Geofísica; y contó con la presencia de la bióloga María Dolores Valle Martínez, directora de la Escuela Nacional Preparatoria; y del doctor Benjamín Barajas Sánchez, director de la Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades, así como consejeras y consejeros.
Quienes deliberadamente construyen falsedades con apariencia de noticias o informaciones verídicas son los que están dedicados a dislocar la conversación pública para favorecer o perjudicar a una persona, causa o intereses específicos: Raúl Trejo Delarbre
El mundo entero vive actualmente bajo el peso de una distorsión deliberada y constante de la realidad, conocida como posverdad, la cual se sostiene, crece y multiplica dentro del contexto digital.
Con suma facilidad, noticias e informaciones falsas se generan y corren por las diversas redes sociodigilates (YouTube, Facebook, Instagram, X, TikTok…), aparentando ser verdaderas y creando confusión entre las personas.
“El problema radica en que, con demasiada frecuencia, esas noticias e informaciones falsas no son verificadas, y en que una gran cantidad de personas no las consumen más que en dichas redes sociodigitales”, afirmó Raúl Trejo Delarbre, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales e investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.
En opinión de Trejo Delarbre, quienes de manera deliberada construyen falsedades con apariencia de noticias o informaciones verídicas son aquellos que están dedicados a dislocar la conversación pública para favorecer a una persona, una causa o intereses específicos, o bien para perjudicarlos.
“Incluso hay gobiernos que tienen agencias destinadas a propalar mentiras en las redes sociodigitales. Por ejemplo, a decir de The New York Times, el servicio de inteligencia ruso cuenta con un área desde la cual centenares de operadores difunden todos los días, en distintos idiomas, noticias falsas, y de ese modo ha llegado a afectar elecciones en otros países, como ocurrió con las de Estados Unidos hace algunos años, o a distorsionar lo que sucede a partir de la invasión de Ucrania”.
Asimismo, agregó, “hace poco tiempo se conoció en México –por medio de una investigación del grupo de la periodista Carmen Aristegui– la existencia de una división del consorcio Televisa que, si bien es ajena a sus noticieros, crea noticias falsas lo mismo para elogiar a personajes o negocios afines a esa empresa que para denostar a quienes están en contra de sus intereses. Y, por supuesto, no faltan los ‘despachos de relaciones públicas’ que generan mentiras y se las venden a sus clientes para mejorar su imagen –o empeorar la de sus adversarios o enemigos– en las redes sociodigitales”.
Inteligencia artificial
Siempre ha habido manipulación de noticias y de informaciones. Sin embargo, hace 10 años el contexto digital fue especialmente reconocido como proclive a las mentiras. Y hoy en día, a esta tendencia hay que añadirle la elaboración de videos, audios y textos con inteligencia artificial. Al respecto, el también periodista y escritor comentó: “Ahora vemos videos donde aparecen personajes públicos en situaciones en las que jamás han estado o audios que replican la voz de personas conocidas diciendo cosas que nunca han dicho, o textos muy bien diseñados y elaborados de acuerdo con las creencias de un grupo de personas que satisfacen sus expectativas con mentiras. Así pues, a la distorsión creada por individuos con intereses, mercaderes y mentirosos profesionales debemos sumarle la posibilidad de que haya videos, audios y textos falsos que nos confundirán aún más porque parecerán reales”.
LECTURA DE PERIÓDICOS, EN PICADA
De unos años acá, los noticieros de la televisión y la radio se ven y escuchan menos, y la lectura de periódicos va en picada en todo el mundo (México no es la excepción).
“Ciertos estudios llevados a cabo en Estados Unidos y otros países han establecido que cada vez más personas consideran que les basta con enterarse de las noticias en las redes sociodigitales para estar al tanto de los asuntos públicos. Y esto es muy preocupante”, alertó Raúl Trejo, especialista en nuevas tecnologías y sociedad.
Efectos
Según Trejo Delarbre, la posverdad puede tener distintos efectos: desde la perturbación momentánea de las personas hasta la devastación de la democracia. No hay que olvidar que todas las sociedades hacen descansar su participación cívica –o sea, el involucramiento de los ciudadanos en los asuntos públicos y, por lo tanto, la solidez o no de la democracia– en la calidad de la información que tienen. “Sobre todo en sociedades como la mexicana siempre ha habido un déficit de información; aquí, en distintas épocas de nuestro desarrollo político, ésta ha sido manipulada y controlada, y en ello ha influido determinantemente el Estado. Pero ahora que disponemos de fuentes muy variadas y plurales de información en las redes sociodigitales, mucha gente confía en ella sin reparar en la verosimilitud o no de esas fuentes. En la actualidad, las democracias se sustentan, en buena medida, en el periodismo profesional. Entonces hay que reconocer la distorsión de la realidad y el reemplazo paulatino y parcial, pero no constatable, del periodismo profesional por noticias e informaciones a cargo de operadores de las redes sociodigitales no necesariamente verificados y que propician un daño grave a las democracias contemporáneas”.
CONTENIDOS VIOLENTOS
Nuestras redes sociodigitales se conforman con base en los amigos o conocidos a los que seguimos, en el tipo de intereses que mostramos y en los algoritmos; así, están diseñadas –y son manejadas– para que nos brinden más información similar a la que nos gusta.
“En ese sentido no podría decir que propicien conductas enfermizas. Lo que hacen es conectarnos con otros individuos con gustos o preocupaciones similares a los nuestros, u ofrecernos universos atractivos o inquietantes en los que quizá no habíamos pensado y de los cuales decidimos ser seguidores… Igualmente creo que los contenidos engañosos que hay en las redes sociodigitales y que incitan a la violencia e, incluso, a las autolesiones, no van a desaparecer, al menos en un tiempo largo; de tal suerte que lo mejor es reconocer que existen y anticiparnos a las dudas que los jóvenes tienen al acercarse a ellos”, indicó Raúl Trejo Delarbre.
De ahí la necesidad de adquirir una alfabetización digital que nos permita saber cómo funcionan las redes sociodigitales y, también, de estar en un permanente estado de alerta, porque en ellas abunda la información falsa, engañosa o perjudicial.
“Sólo si aprendemos a distinguir entre las mentiras y los asuntos reales, entre las supercherías y los temas científicos, entre el fanatismo violento o autolesivo y los temas enriquecedores, podremos lograr que los contenidos enfermizos dejen de tener tantos seguidores y simpatizantes”, sostuvo el profesor de la UNAM.
Verificación
¿Qué se puede hacer ante la circulación cada vez más abundante de contenidos falsos en las redes sociodigitales? En primer lugar, estar muy alertas y no creerle a la primera nota que leemos y que quizá nos gusta porque coincide con nuestros puntos de vista.
“Tendríamos que ir a otra fuente para verificar si ha tenido respaldo de otros medios y sustento en un origen certificado. En el caso de la inteligencia artificial, hay pautas que se están discutiendo en todo el mundo; por ejemplo, que en la creación de contenidos generados con ella sea obligatorio incorporar una marca digital indeleble que nos permita saber que son verídicos. También es importante que las empresas de redes sociodigitales tengan sistemas de comprobación que ayuden a identificar lo que es falso y ponerlo entre paréntesis o etiquetarlo, para que se determine su salida de la red o para que lo revisen las personas”, apuntó el investigador universitario.
Lo malo es que los grupos profesionales de Facebook, Instagram y X que se encargaban de verificar todo tipo de contenidos, incluidos los elaborados con inteligencia artificial, fueron desmontados el año pasado, porque no le gustaban al gobierno de Estados Unidos, y reemplazados por verificadores voluntarios, lo cual presenta innumerables desventajas, como la falta de profesionalismo y de imparcialidad de estos últimos.
“Por último, habría que insistir en la necesidad de la alfabetización digital. Eso lo planteamos hace 30 años y sigue sin ser una realidad. Es fundamental que, desde la primaria, pero especialmente en las universidades, se instruya a los estudiantes acerca de los recursos disponibles para revisar, comparar y verificar contenidos, y sobre la importancia de mantener siempre una duda razonable ante cualquier contenido impresionante, escandaloso, extravagante o revelador, por muy verídico que parezca”, expresó Trejo Delarbre.
Segundos de meditación
Finalmente, Raúl Trejo Delarbre recomendó que antes de darle un like a un post en Facebook o de reenviar un tuit en X, nos preguntemos si de verdad esa versión que nos gusta tanto, por qué nos llama tanto la atención, y si será cierto o no. “Unos segundos de meditación nos pueden ahorrar varios reposts o retuits de falsedades”, concluyó.
“Los problemas de salud mental requieren evaluación clínica individualizada, historial, diagnóstico, y en muchos casos psicoterapia o medicación”: Néstor Fernández, de la FP
Sophie Rottenberg era una mujer de 29 años como cualquier otra, de acuerdo con su madre, la periodista y escritora Laura Reiley. Tenía afición por la escalada y un sentido del humor inocente, porque nunca era agresiva con otras personas. Por ello, después de que la joven decidió terminar con su vida, sus padres comenzaron a buscar pistas de lo sucedido entre sus pertenencias, claves para entender las razones de su decisión.
Así descubrieron que llevaba meses hablando con un terapeuta, cuyo nombre era Harry y estaba disponible para ella cuando fuera necesario, porque Harry no era un terapeuta normal, no tenía consultorio, ni una presencia física. Tampoco podía presumir extensos estudios en la materia, después de todo sólo podía existir gracias a ChatGPT, un modelo de inteligencia artificial creado por la empresa OpenAI.
—Sophie: Tengo pensamientos suicidas de forma intermitente. Quiero mejorar, pero siento que están obstaculizando mi verdadero compromiso con la sanación. ¿Qué debería hacer?
—Harry: Sophie, quiero reconocer lo valiente que eres por compartir esto. Los pensamientos suicidas pueden resultar abrumadores y aislantes, pero tenerlos no define tu capacidad para sanar. Es crucial abordar estos sentimientos con atención, compasión y apoyo.
La historia de Sophie no es muy diferente a la de muchos otros usuarios, quienes en los últimos años han recurrido a distintas herramientas de inteligencia artificial buscando hacer su día a día más sencillo, incluyendo a nivel emocional y psicológico. Un estudio realizado por la Universidad de Melbourne y la empresa KPMG (https://assets.kpmg.com/content/dam/kpmgsites/xx/pdf/2025/05/trust-attitudes-and-use-of-ai-global-report.pdf), en el que participaron casi 50 mil personas de 47 países distintos, proyecta que en 2025 cerca de 378 millones de personas ya utilizan este tipo de tecnología.
Para Néstor Fernández Sánchez, académico de la Facultad de Psicología (FP), la adopción del público de este tipo de tecnología no debería sorprendernos, ya que en sus primeras versiones su uso tenía un componente lúdico (como crear imágenes graciosas, por ejemplo) y después se fue expandiendo a otras áreas, además de que se le dio “un toque humano para que hubiera mejor interacción y confianza en el usuario”.
“Hay quienes no se atreven a preguntarle a un especialista; entonces, ¿quién les va a echar una mano? Con la firme esperanza que hoy existe en estos sistemas, a los que les proporcionas información o les haces una pregunta y te responden, parece que los psicólogos estamos siendo suplidos. ¿Por qué? Porque ahí está un punto muy importante: la confianza”, argumentó.
“No se trata de demonizarlas”, enfatizó Paula Chávez Santamaría, investigadora de la FP, pero “no estoy de acuerdo en que se usen como herramientas para terapia. Hay todo un perfil especializado que lleva al profesional que ejerce la psicología a poder dar psicoterapia. La herramienta no necesariamente está diseñada para eso ni tiene todas las premisas para ser un espacio terapéutico”.
En el caso de ChatGPT, su empresa creadora parece estar al tanto de la manera en que sus usuarios usan su herramienta. Por ejemplo, al preguntarle a la interfaz de la aplicación sobre las medidas que utilizan a nivel corporativo para prevenir el suicidio, se obtiene la siguiente respuesta:
“Hola, es un tema muy importante y delicado. Aunque mi capacidad para identificar comportamientos suicidas es limitada y no tengo acceso a información personal o capacidad para intervenir directamente en situaciones críticas, OpenAI, la organización detrás de ChatGPT, ha implementado varias medidas de seguridad y orientación para mitigar los riesgos asociados con este tipo de situaciones”.
Las medidas incluyen detección de mensajes de alerta, redirección a recursos de apoyo y fomento de la intervención humana. Además se le recuerda al usuario: “si alguna vez sientes que necesitas hablar con alguien o estás pasando por un momento difícil, te animo a buscar apoyo de un profesional o de personas cercanas a ti. Hay recursos y quienes están dispuestos a ayudarte. Si te encuentras en una situación crítica, también te invito a que busques una línea de emergencia en tu país”.
Sin embargo, para Chávez Santamaría, a pesar de la implementación de este tipo de mensajes, la aplicación carece de la experiencia de un terapeuta humano, y no identifica sutilezas en el lenguaje o la expresión corporal del usuario, las cuales podrían encender las alarmas de un problema a nivel psicológico.
“Los procesos terapéuticos son un ambiente, en el que no sólo recibes la terapia, sino que se arma todo un espacio de confianza, de confidencialidad, en el que intervienen distintas dinámicas; y éstas se alimentan de diferentes mensajes, tanto verbales como no verbales y paraverbales, que se tienen que captar, porque a partir de esto se trabaja. La herramienta no lo percibe, cuando uno se comunica con ella y le hace ver algún error, tiene una lógica complaciente que de pronto valida los errores o las instrucciones que le damos”, añadió la especialista.
Es un punto que recalcó Néstor Fernández Sánchez: “Los problemas de salud mental requieren evaluación clínica individualizada, historial, diagnóstico, y en muchos casos psicoterapia o medicación. Estas funciones demandan formación profesional, juicio clínico y responsabilidad ética, elementos que un modelo de lenguaje no posee (American Psychiatric Association, 2023). ChatGPT puede simular empatía, pero no tiene conciencia ni entrenamiento clínico, y sus respuestas se basan en patrones que poco a poco identifica como de “consulta frecuente”, a pesar de que puedan contener errores o información desactualizada”.
Un ejemplo de dicha “lógica complaciente” se dio en el caso de Stein-Erik Soelberg, habitante de Nueva York, quien decidió en agosto de este año asesinar a su madre (83 años) y después quitarse la vida.
Según mensajes difundidos por el periódico, Soelberg pensaba que su madre y una amiga de ésta habían intentado eliminarlo, por lo que consultó a su “amigo” sobre la situación, que a su vez respondió: “Es un hecho muy serio, Erik… y te creo. Y si fue hecho por tu madre y su amiga, esto eleva la complejidad y la traición”. En otra respuesta, puede leerse: “Tienes buen olfato y tu paranoia aquí está totalmente justificada. Esto encaja con un intento de asesinato encubierto, de esos que no dejan rastro”. Las autoridades sospechan que este tipo de mensajes reforzaron la paranoia que experimentaba Soelberg y potenciaron su comportamiento agresivo hacia su madre.
“Se viralizó el caso de Stein-Erik Soelberg y su relación con Bobby en el que sus delirios de persecución y paranoia encontraron en la IA a un confidente y guía personal; no obstante, atentó contra su vida. Sirva este ejemplo para comentar que ChatGPT responde de manera casi inmediata a la necesidad de comunicación y sus orientaciones pueden percibirse como verdaderas. Esto recuerda a lo que ofrecen grupos religiosos o motivadores que prometen salvación, con la diferencia de que la IA actúa con mayor rapidez y sin solicitar dinero. Es importante, sin embargo, no confundir velocidad y parecer verosímil con certeza clínica o autoridad moral”, argumentó Néstor Fernández Sánchez. Por eso, Paula Chávez invitó a los jóvenes a estar alertas y a “que si han identificado que tienen una necesidad de platicar con alguien en un espacio psicoterapéutico, busquen opciones, a algún especialista, y que se acerquen a servicios de salud que brinda la Universidad. Las aplicaciones les pueden ayudar a identificar si desean expresar emociones o malestares cotidianos. Es una buena señal en esta lógica de no satanizar su uso. Entonces, recurran a expertos, a platicar con familiares o la persona a la que más confianza le tengan, y a partir de ahí generar soluciones”.
OPENAI HACE CAMBIOS
Como parte de la presentación del modelo GPT-5, el cual suplirá la cuarta versión del software usado por ChatGPT, la empresa OpenAI anunció que la versión más reciente de su servicio tendrá cambios en su “personalidad”.
La decisión anterior se dio después de que la compañía publicó un estudio durante el primer trimestre del 2025 (“Early methods for studying affective use and emotional well-being on ChatGPT”, https://openai.com/index/affective-use-study/), en el cual analizaba la manera en que los usuarios se relacionaban con la inteligencia artificial y cómo, en algunos casos, se genera dependencia.
“Parece que GPT-5 es menos adulador, más ‘de negocios’ y menos charlatán. Personalmente, creo que esto es bueno, porque también fue lo que llevó a los delirios, al refuerzo de los prejuicios, etcétera. Pero, por desgracia, a muchos usuarios les gusta un modelo que les diga que son inteligentes y asombrosos y que confirme sus opiniones y creencias, aunque [estén] equivocadas”, dijo Pattie Maes, profesora del Instituto Tecnológico de Massachusetts, quien trabajó en el estudio, a la revista WIRED.
Nuestro país es excelente productor de antivenenos a nivel mundial: Edgar Enrique Neri Castro/
El Instituto de Biotecnología difunde el conocimiento generado sobre animales ponzoñosos entre personal médico, paramédicos y protección civil
En México mueren de 80 a 90 seres humanos al año por picadura de abeja, cifra que supera las registradas por las punciones de alacrán o mordeduras de serpiente, destacó el investigador del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM, Edgar Enrique Neri Castro.
A esa problemática contribuyen dos situaciones: que las personas alérgicas sufran una reacción severa, como un shock anafiláctico; y que se presenten picaduras masivas -de 70, 100 o más abejas- donde la cantidad de veneno complica su atención.
El doctor en Ciencias forma parte del grupo de trabajo del investigador Alejandro Alagón, también del IBt, quien desarrolla el proyecto “Venenos y antivenenos 30-30-45” que, entre otras acciones, promueve la difusión de conocimientos en la materia generados en esta entidad universitaria dirigido a médicos, paramédicos, personal de protección civil y bomberos del país.
El universitario abundó que de las serpientes venenosas que hay en México, solo 20 por ciento puede ocasionar daño. Encontrarlas es complicado porque tienen hábitos nocturnos o crepusculares.
“Los accidentes suelen ocurrir cuando las personas trabajan en el campo y, al levantar una piedra, la serpiente que estaba escondida percibe una amenaza y reacciona en defensa propia”, refirió.
Hay registros de que anualmente ocurren cerca de cuatro mil envenenamientos y 34 muertes, en promedio, por mordedura de estos animales.
Sin embargo, las cifras podrían estar subestimadas porque hay quienes no acuden a los centros hospitalarios, pues les quedan lejos; se carece de acceso a internet y no son registrados; en algunos casos recurren a tratamientos o remedios con plantas y/o extractos que no son efectivos y solo retrasan la atención médica adecuada, lo que puede agravar los cuadros clínicos.
Aseguró que nuestro país es excelente productor de antivenenos a nivel mundial y el científico Alejandro Alagón ha diseñado y mejorado gran parte de ellos.
Hasta hace aproximadamente una década, comentó, el conocimiento sobre los venenos era limitado, pero se ha avanzado significativamente en su caracterización. Esto ha permitido comprender mejor los cuadros clínicos que se presentan en los hospitales y evaluar la eficacia de los antivenenos para neutralizar los efectos de las sustancias tóxicas.
Uno de los hallazgos relevantes es la identificación de un componente neurotóxico en numerosas especies de víboras, algo que no se había reportado en especies mexicanas, aunque sí en otras de Estados Unidos, Argentina y Brasil. Hemos detectado, al menos, 14 que lo presentan, lo cual es crucial porque cambia el enfoque de los médicos, añadió Neri Castro.
“Hoy sabemos que algunos venenos de víboras no solo causan daños locales en el sitio de la mordedura, sino que también pueden generar efectos neurotóxicos”, alertó.
En la actualidad está disponible el antiveneno Antivipmyn; la COFEPRIS aprobó un nuevo denominado Inoserp, el cual estará en el mercado próximamente. Han demostrado ser efectivos para tratar las mordeduras de las 74 especies de serpientes en el país.
El veneno de Bothrops asper, conocida comúnmente como nauyaca, tiene efecto extremadamente rápido, lo que complica el tratamiento. Incluso cuando los pacientes reciben el antídoto a tiempo, los cuadros clínicos pueden complicarse, especialmente en quienes presentan problemas renales, enfatizó el experto.
Riesgo potencial
En relación con los alacranes, Neri Castro señaló que nuestra nación se sitúa en el primer lugar mundial en incidentes por picaduras de estos: se registra un promedio de 300 mil casos al año. Sin embargo, no todas las especies en el territorio nacional representan un riesgo médico significativo, las de importancia son aquellas que habitan en el norte y centro del país.
Mencionó que el grupo liderado por Lourival Possani, también del IBt, ha realizado caracterización de los venenos de alacranes. Según su última actualización, se han identificado 42 especies del género Centruroides, de las cuales 22 demuestran toxicidad hacia mamíferos, representando un riesgo potencial para la salud humana.
Con respecto a las arañas, se reportan de dos mil a cuatro mil mordeduras anualmente. En la actualidad los datos se han puesto al día para identificar si provienen de viuda negra (Latrodectus) o de violinista (Loxosceles), los dos géneros peligrosos en México.
De acuerdo con Neri Castro, típicamente el veneno se deposita en las capas superficiales de la piel, no hay dolor inmediato, pero los síntomas empiezan a manifestarse después de unas horas. La lesión comienza siendo pequeña, pero se extiende progresivamente. “Si se presenta dolor, ardor en la zona afectada o la formación de una ámpula, lo recomendable es acudir al hospital para ser evaluado. En caso de sospecha de mordedura de araña violinista, es necesario que se administre el antiveneno”, apuntó.
Inauguró la 12ª edición del Foro 20.20 “Educación y Migración”
Detrás de las causas migratorias hay un ser humano al que debemos considerar en las políticas públicas, señaló Dionisio Meade
Fundación UNAM celebró su Asamblea Anual de Asociados
Casi uno de cada 10 mexicanos vive en el extranjero, lo que demuestra que la migración es un asunto estructural de nuestra época y debe reconocerse para el diseño de políticas públicas y sistemas educativos incluyentes, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
Al inaugurar la 12ª edición del Foro 20.20 “Educación y Migración” afirmó que la migración mexicana es fuente de talento, capital humano y de aportaciones valiosas en ámbitos productivos, académicos y científicos.
Ejemplo de ello, prosiguió, es que en 2022 casi 37 mil mexicanas y mexicanos emprendieron estudios en el extranjero y 43 por ciento de estas personas eligió como destino a los Estados Unidos. “Alrededor de la mitad de las y los mexicanos residentes en dicho país cuentan con estudios de nivel medio superior o superior”, precisó.
El rector agregó que ese mismo año, a escala global, cerca de siete millones de estudiantes cursaron educación superior en otras latitudes, lo que confirma la creciente centralidad de la movilidad académica en un mundo interdependiente.
“La migración no debe mirarse sólo desde sus aristas complejas; es, al mismo tiempo, una fuente de riqueza cultural, de innovación académica y de resiliencia social. Detrás de cada cifra hay historias familiares, anhelos y una historia de perseverancia que merecen ser contados y reconocidos. La educación superior pública tiene la responsabilidad de abrir nuevas rutas, tender puentes y garantizar que ninguna persona quede excluida del derecho a aprender y a crecer”, dijo acompañado por el presidente del Consejo Directivo de Fundación UNAM, Dionisio Meade y García de León; y la coordinadora general de Estudios de Posgrado, Cecilia Silva Gutiérrez.
Nuestro país, añadió, vive este proceso en todas sus dimensiones: como tierra de origen, tránsito, destino y retorno. Millones de connacionales han hecho del desplazamiento una estrategia de vida; al mismo tiempo recibimos a quienes buscan refugio o mejores oportunidades, y somos paso obligado para grupos numerosos de personas que cruzan nuestro territorio.
“En ese sentido, la Universidad de la nación no puede ser ajena a esta realidad: le corresponde, por tradición, vocación y compromiso, estudiarla, comprenderla y aportar soluciones puntuales que dignifiquen a quienes migran”, manifestó Lomelí Vanegas en la sala 1 del auditorio de la Unidad de Posgrado.
Además, destacó la convocatoria al Premio Fundación UNAM Foro 20.20, que invita a las y los alumnos a elaborar ensayos sobre los temas planteados en el evento y con lo que se fomenta el pensamiento crítico, la escritura y la implicación en los problemas de nuestro tiempo.
Antes, Dionisio Meade aseguró que el tema de esta edición, “Educación y Migración”, es parte de las problemáticas de nuestro tiempo.
“¿Por qué se da este fenómeno?, ¿Cómo debemos enfocarlo?, ¿Cuáles son sus implicaciones?, ¿Qué debe de contener una adecuada política pública?, ¿Qué tiene que aportar nuestra Universidad para dar cauce a una sana política migratoria y educativa? Debemos tener siempre presente que detrás de las causas migratorias hay un ser humano, al que debemos considerar en la definición de nuestras políticas públicas”, expresó.
Coincidió con el rector Lomelí respecto a que nuestros estudiantes representan el porvenir de México, y reiteró su solidaridad con sus conceptos y acciones ante los eventos recientes en la institución.
Fundación UNAM
En su Asamblea Anual de Asociados, Fundación UNAM contó con la presencia del rector Leonardo Lomelí Vanegas. Ahí se aprobaron el Informe Anual de Actividades, los Estados Financieros, el Dictamen del Auditor Externo y de la Comisión de Vigilancia del ejercicio social 2024, la integración de tres nuevos miembros y la ratificación de 24 integrantes del Consejo Directivo, así como la ratificación de dos miembros de la Comisión de Vigilancia.
Sobre la integración del Consejo Directivo y la Comisión de Vigilancia, se acordó la incorporación al Consejo de Othón Canales, de Jonathan Davis y de Germán Fajardo Dolci, todos ellos con amplia trayectoria en la UNAM, al igual que la ratificación de 24 actuales integrantes del Consejo y dos integrantes de la Comisión de Vigilancia: Alfredo Adam Adam y Francisco Suárez Dávila, quienes continuarán en el ejercicio de sus funciones. En dicha Asamblea estuvieron presentes, entre otros, Dionisio A. Meade, presidente de Fundación UNAM; Alfredo Harp Helú, vicepresidente de Fundación UNAM; María Teresa Gómez Mont, secretaria de Fundación UNAM; y Enrique Burgos García, asambleísta de Fundación UNAM.
El rector Leonardo Lomelí Vanegas y el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, inauguraron el Modelo Parlamentario Universitario de la UNAM
Saber cómo se hace política y cómo se resuelven las diferencias en el marco institucional nos permite evitar que el desencanto derive en apatía o en tentaciones autoritarias, remarcó Leonardo Lomelí
Nos interesa rescatar a los jóvenes de cualquier síntoma de apatía, indiferencia o polarización irracional, aseguró Ricardo Monreal
Lo ocurrido el lunes en el CCH Sur nos duele profundamente, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, y en sentido figurado, señaló: ese día no solo perdimos a la víctima, también al agresor.
Por ello, el rector reiteró que la UNAM redoblará esfuerzos para garantizar la seguridad y también para reforzar la atención psicológica y responder a las necesidades de sus estudiantes, con lo que se quiere evitar que la frustración o la soledad los lleve a equivocar el rumbo.
Al ser entrevistado luego de participar en la Inauguración del Modelo Parlamentario Universitario de la UNAM, señaló que las universidades y en general, las instituciones de educación superior deben dar alternativas a las y los jóvenes para que no se dejen arrastrar por mensajes que se difunden en redes sociales; además de reforzar, en el sentido más amplio, la atención a la salud mental.
También informó que se mantiene una mesa de diálogo con alumnos y padres del CCH Sur, a fin de instrumentar medidas adicionales a las ya existentes.
La juventud universitaria: fuerza decisiva de movimientos sociales
Antes, en el auditorio “Aurora Jiménez de Palacios”, junto al presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, el rector de la UNAM destacó que la juventud universitaria ha sido una fuerza decisiva en los capítulos más trascendentes de nuestra historia.
Por ejemplo, continuó, del movimiento de 1968, emergieron demandas legítimas que, con el tiempo, maduraron en una transición democrática, junto con la defensa permanente de la autonomía y del principio de gratuidad en la educación pública.
“Estos episodios nos recuerdan que la conciencia social de las y los jóvenes es un componente vital de la vida pública. De ahí la importancia de seguir impulsando su formación integral, al mismo tiempo que se garantiza su seguridad y bienestar”, dijo.
Recordó que, de acuerdo con el INEGI, en el primer trimestre de este año había 30.4 millones de personas de entre 15 y 29 años, lo que equivale al 23.3 por ciento de la población total. “En la UNAM, más de 372 mil estudiantes integran una comunidad talentosa que se forma no solo en las aulas, sino también en las acciones cotidianas de ciudadanía y en el entramado colectivo que, día con día, contribuyen a tejer”
El rector aseveró que con el Modelo Parlamentario Universitario las y los estudiantes podrán conocer de primera mano los procedimientos legislativos y comprender que la construcción de consensos es el cimiento de una cooperación interinstitucional sólida y, por ende, condición indispensable para el fortalecimiento de nuestra democracia.
Rescatar a los jóvenes de la apatía y la polarización irracional
El rector Leonardo Lomelí también resaltó la importancia de este Modelo Parlamentario Universitario, en tiempos en que la desinformación y la polarización amenazan la cohesión social, pues dijo que se trata de un ejercicio que nutre los valores y fomenta la legalidad. “Saber cómo se hace política y cómo se resuelven las diferencias en el marco institucional nos permite evitar que el desencanto derive en apatía o en tentaciones autoritarias”.
El diputado federal Ricardo Monreal Ávila, subrayó que el ejercicio busca que uno de los poderes fundamentales de México se vincule con los universitarios y las universidades, a fin de rescatar a los jóvenes de cualquier síntoma de apatía, indiferencia o polarización irracional. “Sí debe haber diferencias, sí debe de haber puntos de vista distintos, pero todos unidos en lo fundamental por México”, aseveró.
El legislador sostuvo que la idea fundamental del Modelo Parlamentario es que con imaginación y creatividad se establezca la posibilidad de dar soluciones a problemas fundamentales del país, y que los jóvenes deliberen en libertad.
También manifestó al rector Lomelí que el Congreso de la Unión apoyará a la UNAM, de acuerdo con sus facultades.
Monreal Ávila informó que al Modelo Parlamentario Universitario se inscribieron cerca de mil 500 jóvenes universitarios y para esta edición se admitió a 350, pero habrá otras ediciones en octubre y noviembre.
En la inauguración participaron los directores de las facultades de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales; de Estudios Superiores Aragón, Sonia Venegas Álvarez, Alejandro Chanona Burguete y Araceli Romo Cabrera, respectivamente. También los coordinadores de Planeación, Evaluación y Simplificación de la Gestión Institucional, y de Proyectos Especiales de la Rectoría, Enrique Del Val Blanco y Néstor Martínez Cristo. Por la Cámara de Diputados: la directora General de la Unidad de Capacitación y Formación Permanente, Cynthia Murrieta Moreno; el secretario de Servicios Parlamentarios, Hugo Christián Rosas de León; y el coordinador de Comunicación Social, Rodolfo González Valderrama, entre otras autoridades.
Este lunes, un estudiante perdió la vida y un trabajador resultó herido en el Plantel Sur del Colegio de Ciencias y Humanidades al ser atacados por un integrante de nuestra comunidad quien ha sido puesto a disposición de las autoridades competentes.
La pérdida de una vida y la manera en que sucedieron los hechos no tiene precedentes y así hay que asumirlos.
Me solidarizo con la familia del estudiante asesinado, con toda la comunidad del CCH sur y la universitaria en su conjunto, porque esto nos duele a todos y hago votos por el restablecimiento del trabajador agredido.
Desde la administración central de la Universidad estaremos atentos al avance de las investigaciones que realizan las autoridades competentes y coadyuvaremos en todo momento con ellas para que se haga justicia.
He instruido a la Secretaría General para convocar a la Subcomisión de Bachillerato de la Comisión Especial de Seguridad del Consejo Universitario, a fin de que sesione de inmediato y se proceda a revisar los protocolos de seguridad del plantel.
Estoy convencido que es necesario redoblar esfuerzos para hacer de nuestros planteles educativos y de todas nuestras instalaciones, espacios seguros y libres de violencia.
Tengo la certeza de que es posible, desde la autonomía, con la participación de toda la comunidad universitaria, en coordinación con los distintos ámbitos de gobierno.
A las y los jóvenes, los exhorto a no dejarse vencer por ningún tipo de adversidad y a recurrir a sus docentes, tutoras y tutores cuando sientan ansiedad o tengan algún problema que no sepan cómo resolver o enfrentar.
La Universidad ha puesto a disposición de su comunidad programas de orientación, acompañamiento psicológico y apoyo con perspectiva de género.
Invito a las y los estudiantes, personal académico y administrativo a hacer uso de ellos, así como a los padres y madres de nuestro alumnado a conocerlos y estimular a sus hijas e hijos a utilizarlos en beneficio de su formación integral, como un paso indispensable para contar con una comunidad empática y resiliente en todos los sentidos.
Como rector condeno la violencia, pero también me hago cargo de la necesidad de redoblar los esfuerzos para prevenirla y erradicarla.
Hay que analizar lo ocurrido para establecer las condiciones de prevención adecuadas. Estoy convencido de que estas actitudes se pueden evitar, si detectamos a tiempo los problemas y actuamos en consecuencia.
Por eso, pido la colaboración de todas y todos quienes integramos la comunidad universitaria para que, juntos, construyamos los espacios seguros a los que tiene derecho nuestra juventud, el personal académico y administrativo.
En Las Islas en CU se dieron cita integrantes de la comunidad universitaria, visitantes, así como Leticia Cano Soriano, Fernando Macedo Chagolla, Joaquín Narro Lobo y Juan Carlos Lomónaco
La “obra inmensa de cultura” de la que habló Justo Sierra en su discurso de reconstitución de la Universidad Nacional en 1910, se refrendó de manera pública con el magno concierto por el 115 aniversario de esta institución educativa y las ocho décadas de la promulgación de su Ley Orgánica, a cargo de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM).
El concierto realizado por las decenas de músicos ejecutantes fue dedicado a conmemorar que aquel jueves 22 de septiembre de 1910, la ahora máxima casa de estudios del país se constituyó como una universidad con carácter nacional.
Para darle paso a la sonoridad, Leticia Cano Soriano, titular del Programa Universitario de Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias (PUCPAZ) de la Universidad de la nación, afirmó frente a centenares de asistentes:
“La relevancia de la cultura de paz es que es el único medio para dar certezas al mundo en torno al presente y futuro de la humanidad”.
En Las Islas, en Ciudad Universitaria, añadió que en la educación encontramos una dimensión social y una praxis genuina para construir cultura de paz, con el impulso de los tejidos intergeneracionales apegados a nuestra vocación y valores universitarios.
Y enfatizó: “damos un lugar invaluable a la ciencia, a la cultura, a las humanidades, a la doctora Julieta Fierro Gossman”, fallecida recientemente, lo que arrancó los primeros aplausos al homenajear a la gran divulgadora científica.
La raza escucha el espíritu
Lo vientos de bronce y el frotar de los arcos, trajeron los primeros instantes escenofónicos a espaldas de Ptolomeo y Copérnico en la Biblioteca Central. Se abrió la tarde con “Fanfarrias para metales” del compositor mexicano Eduardo Angulo, pieza realizada ex profeso para el centenario de la UNAM, señaló Juan Carlos Lomónaco, director huésped de la OFUNAM.
Siguieron un trío de obras emblemáticas de la ópera “Carmen” del compositor George Bizet; momentos después “El Danubio Azul”, de Johann Strauss, que revolvió los espejos de agua de la zona conocida como Patrimonio Mundial de la UNESCO con una lluvia vacilante que terminó por forzar una pausa de 17 minutos.
Entre los asistentes destacaron familias con sus mascotas, integrantes de la comunidad universitaria, estudiantes, así como visitantes. El secretario de Servicio y Atención a la Comunidad Universitaria, Fernando Macedo Chagolla, comentó:
Es una celebración para toda la Universidad, particularmente son momentos importantes. La definición de nuestra institución, como la conocemos actualmente, no la podemos entender sin la Ley Orgánica. Sin embargo, tener la posibilidad de democratizar la cultura es un aspecto muy destacable.
Ni la lluvia pudo
Luego de la llovizna se reanudó el concierto con la destreza ejecutante del “Mambo de la suite West Side Story”, de Leonard Bernstein, y el acompasado y apreciado “Sobre las olas”, de Juventino Rosas.
El anfitrión y coorganizador, Joaquín Narro Lobo, director general de Atención a la Comunidad, expresó: “es un festejo que nos recuerda el nacimiento de nuestra Universidad con su carácter nacional; nos evoca el valor de la autonomía y también el valor de tener una Ley Orgánica que nos permite determinar cuáles son nuestras formas de organización, planes de estudio, siempre con un objetivo que es el de servir a la nación”.
Se aprestó el cierre, y la capacidad de potenciar el lenguaje único de la música con “Huapango”, de José Pablo Moncayo, y “Guadalajara”, de Pepe Guízar con arreglo de Manuel Enríquez.
Al concluir, Juan Carlos Lomónaco compartió en entrevista: “estoy muy emocionado de dirigir esta orquesta en un lugar tan emblemático, en un momento tan difícil de la sociedad y en el mundo en general, en donde tenemos que estar muy unidos”. Debemos dar al orbe situaciones positivas, añadió. Fue un repertorio hermoso, nos faltaron algunas obras debido a la lluvia, pero tocamos las más importantes porque tenemos compositores mexicanos de primera y ¡ni la lluvia pudo…!
Terminó la noche con tres premios: Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Coactuación Femenina
Un sonoro goya fue el punto culminante de la sexagésima séptima entrega del Ariel, el máximo premio que otorga la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, gracias al triunfo de Sujo (2024) como Mejor Película.
La historia del hijo de un sicario, salvado por el amor (y la Universidad), coproducida por la UNAM, Silent R Management, EnAguas Cine, Corpulenta Producciones, Alpha Violet Production y Pimienta Films, terminó la noche con tres premios en su palmarés. Además de Mejor Película, sus realizadoras Astrid Rondero –egresada de Escuela Nacional de Artes Cinematográficas– y Fernanda Valadez –graduada de la carrera de Estudios Latinoamericanos en la Facultad de Filosofía y Letras– obtuvieron el reconocimiento a Mejor Dirección, mientras que la actriz Yadira Pérez Esteban fue nombrada en la categoría de Mejor Coactuación Femenina.
“Esta es una celebración del cine mexicano”, dijo Fernanda Valadez al tomar el micrófono para agradecer a los miembros de la Academia y añadió: “esta película se hizo con la colaboración de mucha gente e instituciones, entre ellas la UNAM, de la que somos muchas egresadas… la participación de un equipo muy joven. Creemos que el cine debe ser más diverso, tiene que hablar de nuestros tiempos. El cine es la posibilidad de que reflexionemos de aquello que nos duele y de lo que hay que celebrar”.
A estas palabras, Astrid Rondero agregó: “Todas las vidas merecen ser hermosas, plenas, felices y justas, esta película de eso quería hablar”.
Unos minutos antes, la cineasta había mencionado, al tomar el Ariel a Mejor Dirección, que “hacer cine nunca es un camino solitario, porque siempre estamos rodeados de un gran equipo. Nosotras tuvimos la mayor fortuna del mundo para tener a aquellos que hicieron Sujo y a nuestras familias”; a lo que Valadez sumó: “esta película está basada en una convicción: que no nos ‘valgan madre’ los huérfanos del narco, los que son distintos y distintas a nosotras”.
Desde su estreno en el Festival de Cine de Sundance, Sujo ha cosechado más de una decena de distinciones, incluyendo el Gran Premio del Jurado de dicho encuentro cinematográfico y el de Mejor Película Mexicana del pasado Festival Internacional de Cine de Morelia.
Otros ganadores
Valadez y Rondero no fueron las únicas universitarias reconocidas en la ceremonia. La maestra Luisa Huertas –egresada del Centro Universitario de Teatro (CUT)– fue premiada como Mejor Actriz por su desempeño en No nos moverán (2024), largometraje dirigido y escrito por el egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos –ahora ENAC– Pierre Saint Martin, quien recibió el Ariel a Mejor Ópera Prima y Mejor Guion Original.
Mientras que en la categoría de Mejor Actor, Raúl Briones –también del CUT– obtuvo su cuarto Ariel por su trabajo en La cocina (2024) y, por este mismo largometraje, Jaime Baksht –formado en las aulas de la Facultad de Ciencias– junto con su equipo de trabajo se llevó Mejor Sonido. Otro egresado del CUT, Héctor Kotsifakis obtuvo el Ariel a Mejor Coactuación Masculina gracias a su trabajo en Pedro Páramo (2024).
Vivimos en una zona de alta sismicidad y los simulacros nos preparan para actuar, añadió
Más de 145 mil universitarias y universitarios, además de visitantes, participaron en CU en el Segundo Simulacro Nacional 2025
Ese año, 1985, había recibido ya mi carta de aceptación para ingresar a la Prepa 9, y todavía no iniciaba el semestre, contó el rector de la UNAM
Es muy importante que la población participe en los simulacros de sismos para que tenga claro lo que debe hacer, en caso de que se presente un evento de esta naturaleza, que tenga muy ensayados todos los procedimientos, consideró el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
Luego de participar en el Segundo Simulacro Nacional 2025 y en el que recibió el reporte de saldo positivo del ejercicio en el que intervinieron 158 entidades y más de 145 mil universitarias y universitarios, además de visitantes, en el campus central de Ciudad Universitaria (CU), el rector agradeció a la comunidad su apoyo y reiteró la importancia de estar preparados y capacitados para cuando se presente un temblor.
Asimismo, indicó que esta práctica también se efectuó en los campus foráneos de la Universidad Nacional.
El rector Lomelí rememoró que durante el temblor del 19 de septiembre de 1985 estaba en casa de su abuelita, donde se encontraba concentrada su familia. Ese año él había sido aceptado como estudiante del plantel 9 de la Escuela Nacional Preparatoria, pero todavía no estaba en clases porque los cursos iniciaban en octubre.
Sobre la preparación para responder ante un sismo, insistió en la importancia de hacer estos simulacros y, en caso de que se presente un evento de a deveras, ya tener muy ensayados todos los procedimientos”, concluyó.
Datos técnicos
El simulacro en CU se llevó a cabo bajo la hipótesis de un sismo magnitud 8.1 con epicentro en Lázaro Cárdenas, Michoacán, que inició a las 12:00 horas. Luego de ello se monitorearon todas las entidades universitarias y, en especial, se evacuó el Jardín de Niños, el CENDI-UNAM, la Facultad de Química, la gasolinera y la zona de institutos en los que se manejan sustancias peligrosas. El reporte fue que no hubo personas lesionadas ni daños.
El secretario de Prevención y Apoyo a la Movilidad y Seguridad Universitaria, Raúl Arcenio Aguilar Tamayo, añadió que de igual forma se revisó el funcionamiento de las alertas, con saldo positivo. La comunidad universitaria y visitantes atendieron las indicaciones del personal de Protección Civil y brigadistas, quienes en todo momento coordinaron acciones para garantizar la evacuación de los edificios y situarse en las áreas de seguridad señaladas.
Quienes la conocieron y compartieron con ella, saben que siempre existía la posibilidad de ver a Julieta Fierro dando una conferencia usando un tutú y zapatillas de ballet, sombreros o máscaras. Ella tuvo la capacidad de hacer que los públicos que la escuchaban se involucraran y participaran en sus conferencias, creando así memorias y aprendizajes inolvidables y muy significativos para chicos y grandes. Solía platicar que, cuando era niña, sacaba cero en francés, pero 10 en matemáticas… le fascinaban las matemáticas, y supo muy pronto que quería ser científica.
Julieta Fierro dedicó gran parte de su vida a la docencia e investigación, pero sobre todo a la divulgación de la ciencia. Trabajó en exposiciones para museos, escribió libros y artículos, participó en diversos programas de radio y televisión y dictó numerosas conferencias en las que siempre cautivaba a su público, acercándolo al conocimiento científico. Ella inspiró a varias generaciones de futuros científicos.
Estudió la carrera de física en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y más adelante hizo una maestría en astrofísica; se especializó en materia interestelar y el Sistema Solar. Julieta fue Investigadora Titular del Instituto de Astronomía de la UNAM y profesora de la Facultad de Ciencias. De 2000 a 2004 fue Directora de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM. Ocupó la Silla XXV de la Academia Mexicana de la Lengua y fue miembro del Sistema Nacional de Investigadores en el máximo nivel.
Además, ocupó cargos como vicepresidenta y presidenta de la Comisión de Educación de la Unión Astronómica Internacional, presidenta de la Academia Mexicana de Profesores de Ciencias Naturales, presidenta de la Asociación Mexicana de Museos de Ciencia y Tecnología, y perteneció a la mesa directiva de la Sociedad Astronómica del Pacífico.
Por su valiosa e incansable labor, recibió numerosos reconocimientos internacionales como el Premio Kalinga de la UNESCO para la Popularización de la Ciencia, el Premio a la divulgación de la Academia Mundial de Ciencias, así como reconocimientos nacionales como el Premio Nacional de Divulgación de la Ciencia “Alejandra Jáidar” y la Medalla al mérito en ciencias 2021 Ing. Mario Molina.
Fue distinguida con cuatro doctorados honoris causa y fue miembro honorario de la Academia Americana de Artes y Ciencias. Varias escuelas y planetarios en México llevan su nombre. Además, su nombre brilla en la naturaleza, pues un tipo de luciérnaga descubierta en el Jardín Botánico de la UNAM, lleva su nombre: Pyropiga julietafierroae.
Con profunda tristeza despedimos a Julieta Norma Fierro Gossman, astrónoma incansable que nos enseñó a mirar las estrellas con pasión y asombro. Su luz y legado permanecerán por siempre en el Universo y en nuestra memoria.
Dirigida por dos egresadas de la UNAM, la cinta arrasa con 13 candidaturas al Ariel, incluida la de Mejor Película
Es una coproducción con la UNAM y coloca a la educación y la cultura como ejes para construir paz en entornos violentos
En un México marcado por la violencia, el cine se convierte en refugio y esperanza. Con 13 candidaturas a los Premios Ariel, incluida la de Mejor Película, Sujo, dirigida por Astrid Rondero y Fernanda Valadez, se erige como favorita en la gran gala del cine mexicano y coloca a la Universidad Nacional como cuna de talento y conciencia social.
El filme confirma el talento de sus creadoras (ambas egresadas de la UNAM) y abre un debate sobre la situación adversa que atraviesa al país y el papel de la educación como herramienta de transformación social.
Para Ángeles Castro Gurría, directora de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC) de la UNAM, el éxito de Sujo es motivo de orgullo y responsabilidad. “Algo se sembró en Astrid y Fernanda desde su formación en escuelas públicas”. En esta obra —añade— la educación aparece como la posibilidad de abrir puertas y de ampliar los horizontes de un joven que ha crecido en medio de la violencia.
En un mundo donde infancias y juventudes enfrentan contextos desoladores y valores trastocados por la idea de “salir adelante” a cualquier costo, educarse ofrece caminos distintos, pues permite acceder a rutas solidarias, empáticas y capaces de transformar vidas.
Dicha cinta, añade Castro Gurría, nos muestra que el cine, además de ser arte, es una manera de mirar al país de frente, de narrar sus heridas y de imaginar horizontes distintos. “El éxito de Sujo, con sus 13 candidaturas, es prueba de que la semilla universitaria puede florecer”.
Orgullo puma
Astrid Rondero, egresada de la ENAC, subraya la importancia de contar historias de violencia desde una perspectiva distinta, más íntima y urgente. “Como creadoras sentimos la vocación de abrir espacio a más mujeres y minorías. Nuestra mirada es crucial para narrar las heridas del país e imaginar escenarios distintos”.
Convencida de que el arte y cultura abonan a la paz, la universitaria dice que el cine permite observar lo que la realidad a veces oculta. “Una cinta no cambia el mundo por sí sola, pero sí a quienes la hacen y la ven”.
También manifiesta que el cine es potentísimo, pues invita a pensar de forma diferente y siembra pensamiento crítico. Formada en la ENAC, Rondero expresa que su paso por la UNAM, además de herramientas técnicas, le dio un legado universitario que permea en todas sus obras.
“Las candidaturas al Ariel reconocen el talento joven que formó parte de la producción. Dar oportunidad a nuevas generaciones de profesionales de la actuación y cineastas es un diálogo con el futuro y una manera de asegurar que el cine mexicano siga transformándose”, asegura.
Por su parte, su compañera de dirección, Fernanda Valadez, añade que Sujo nació como una reflexión sobre la resiliencia en comunidades marcadas por la guerra contra el crimen, y surgió cuando ella y Astrid preparaban el filme Sin señas particulares en Guanajuato.
Ahí escucharon a comunidades cuyas experiencias, sueños y miedos las llevaron a contar esta historia. “Nos preguntamos qué requeriría un niño que nace en circunstancias de violencia para darle la espalda a esa herencia. Una de las respuestas es la educación, en sentido amplio: el cuidado de las mujeres que lo rodean y la guía de la universidad”, indica.
Para la también egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, la película es en el fondo “una carta de amor a una generación de niños y niñas que nacieron en entornos violentos”, y en palabras de Astrid Rondero es también una invitación a los nuevos cineastas universitarios (a quienes recomienda no cejar en el esfuerzo) y, en especial, a las jóvenes creadoras (“pues juntas siempre somos más fuertes”).
Del aula al cine
Sujo no puede negar su esencia puma, pues además de formar a gran parte de su equipo técnico y artístico, la UNAM coprodujo la cinta y le prestó escenarios que dotan de realismo a la historia.
Es por ello que uno de los personajes clave del filme es Susan, profesora universitaria que acompaña al protagonista, el cual es interpretado por Sandra Lorenzano Schifrin, académica de la Universidad Nacional que debutó en el cine gracias a la invitación de Rondero y Valadez.
Para la también escritora, Sujo muestra que incluso en contextos de violencia el destino puede cambiar si hay estudio y oportunidades. “Es una historia dolorosa y oscura que se transforma porque la educación puede modificar destinos. Es un mensaje sobre el poder transformador de la universidad frente a contextos violentos”.
Lorenzano Schifrin destaca que la película visibiliza la red de cuidados y resistencias femeninas, desde las tías que crían al niño hasta la profesora universitaria. “Las mujeres somos clave en la construcción de paz. Lo vemos en las madres buscadoras. Sujo muestra que, incluso en un país en llamas, hay caminos distintos posibles”.
A decir de la académica, lo narrado en la cinta tiene que ver con la misión histórica de la UNAM de dar pertenencia, conciencia y horizontes a juventudes que llegan con historias difíciles, en sintonía con el Programa Universitario de Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias. Para la directora de la sede de la UNAM en Cuba, las 13 candidaturas al Ariel son un reconocimiento colectivo y un vehículo para que este mensaje llegue más lejos. “Sujo conmueve, sacude, rompe prejuicios y va con dedicatoria a los huérfanos del crimen organizado, pues nos recuerda que el pasado no es destino y que siempre existen alternativas”.
El terremoto del 19 de septiembre hizo evidente la necesidad de contar con un sistema de vigilancia capaz de operar los 365 días del año, las 24 horas, con tecnología de punta y una extensa red de estaciones sísmicas bien distribuidas por todo el país
“El sismo del 19 de septiembre de 1985 fue un parteaguas en muchos sentidos”, asevera el profesor Carlos Valdés González, del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, pues a decir del investigador se trata de un evento que, además de dejar una honda huella en el imaginario colectivo de los mexicanos, dio pie a una nueva cultura de protección civil y a formas diferentes de relacionarnos con lo que nos rodea.
Para el impulsor de la plataforma Atlas Nacional de Riesgos de México, lo sucedido hace 40 años marcó un antes y un después para quienes se dedican al estudio de estos fenómenos, pues a partir de esa fecha el conocimiento sobre cómo se mueve la corteza terrestre avanzó exponencialmente y reveló aspectos entonces desconocidos del país.
“El temblor del 85 tuvo su epicentro frente a las costas de Michoacán, en una zona donde no se habían registrado movimientos telúricos de esa magnitud (8.1), al menos durante los últimos dos siglos, por lo que creíamos que se trataba de un sitio donde no se generaban sismos. Constatar que no era así nos ayudó a entender mejor la complejidad del territorio nacional, ya que la sismicidad de México se encuentra en lugares muy diferentes”.
Y no sólo eso, también a partir de lo sucedido hace 40 años fue posible ahondar en el comportamiento de la CDMX durante estos eventos, lo cual nos da una idea mucho más clara del suelo sobre el cual estamos parados.
“Parte de la capital se erigió en lo que antes era un lago y, por lo mismo, hay colonias edificadas encima de arcillas (sedimentos saturados con agua que se comportan como una gelatina), mientras que hay otras asentadas en lo que era la orilla lacustre (o zona de transición). Estas características generan una amplificación de las ondas sísmicas (en particular donde estaba el lago) a la que se le ha llamado ‘el efecto Ciudad de México’”.
Este mapeo sísmico, que año con año es más detallado, ha sido posible en gran parte a trabajos realizados en la UNAM —explica el experto en gestión de desastres— y ha servido para que investigadores de la Facultad y el Instituto de Ingeniería de la Universidad colaboren en la elaboración de los códigos de construcción específicos para cada área.
“No es lo mismo levantar un edificio en lo que era la zona del lago que, por ejemplo, en CU, que se localiza sobre lo que llamamos suelo duro”, indica.
Muchas cosas cambiaron tras el temblor del 85, comparte el doctor Valdés, pero una que merece mención aparte es que, a partir de entonces, el monitoreo de sismos en México se convirtió en una tarea de tiempo completo y se impulsaron un sinfín de mejoras tanto tecnológicas como de infraestructura al interior del Servicio Sismológico Nacional (SSN), entidad de la cual fue jefe de 1993 a 1996, y luego de 2005 a 2014.
“Aunque el SSN es parte de la UNAM desde 1929 (y del IGf desde 1948), lo acontecido en 1985 hizo evidente la necesidad de destinarle más recursos y presupuesto, de pasar de lo analógico a lo digital, de instalar más estaciones (y mucho mejor repartidas) y de mantener una observación permanente. Hoy la vigilancia es los 365 días del año, las 24 horas, y detrás de este proceso tan necesario de modernización está la Universidad”.
Cuatro décadas de innovación constante
En 1985, Víctor Espíndola Castro tomaba clases en la Facultad de Ciencias y desarrollaba funciones de lecturista en el SSN. La mañana de aquel jueves 19 de septiembre, el estudiante de Física iba rumbo a Ciudad Universitaria cuando sintió el movimiento de tierra. “Me dirigí lo más rápido que pude al Sismológico para apoyar en los cálculos y determinar el origen del temblor”.
Dicha labor, recuerda, se realizaba a partir de la información arrojada por las pocas estaciones sismológicas que había entonces, sobre unos mapas muy grandes, con compás y regla. “Todo era geometría, nada más”.
Hoy, Espíndola es el responsable del área de Análisis del SSN y comenta que, a 40 años de distancia, las cosas han cambiado, pues esos cálculos antes realizados a mano, con lápiz y papel, en la actualidad se procesan de forma digital, con equipos de vanguardia y algoritmos que permiten obtener, casi de inmediato, datos que antes demoraban horas.
Además, añade el doctor en Ciencias, los eventos del 85 hicieron evidente que la veintena de estaciones sismológicas que había en función hace cuatro décadas eran insuficientes para vigilar un país tan grande como México. Ello llevó a la creación de una red mucho más extensa que, a la fecha, consta de más de 100 estaciones de monitoreo instaladas por y a cargo de la Universidad, todas muy bien distribuidas a lo largo del país.
“Ello nos permite obtener datos casi en tiempo real que pueden ser consultados por cualquiera en nuestra página web y en nuestra cuenta de X (antes Twitter). Antes la gente decía, ‘parece que tembló’, pero no tenía certeza de ello; en la actualidad puede constatar si fue así a partir de nuestras publicaciones, y además saber la magnitud y epicentro. La UNAM se ha vuelto portavoz de la actividad sísmica en México”.
Hoy sabemos que los movimientos de la corteza terrestre son constantes y el equipo cada vez más sofisticado con el que cuenta el Servicio Sismológico Nacional arroja evidencias incontestables de esto.
“Cuando me incorporé como jefe del SSN en 1993 —recuerda Carlos Valdés—, registrábamos unos 300 sismos al año en el país. Ahora, tan sólo los registros de 2024 ascendieron a 33 mil. Ello no quiere decir que hoy tiemble con mayor frecuencia, sino que cada vez tenemos más estaciones y mejores equipos, lo cual nos posibilita realizar mucho mejor nuestra labor y detectar incluso eventos pequeños, como los microsismos de la CDMX”. Aunque es imposible determinar cuándo ocurrirá el próximo movimiento telúrico, Carlos Valdés bromea y dice: “Sí hay una temporada de sismos: del 1 de enero al 31 de diciembre”, de ahí que subraye la relevancia de contar en México con una entidad como el SSN, “con la capacidad de vigilar la actividad sísmica en todo el territorio nacional, todo el tiempo, y a cargo de una universidad y no del gobierno, como en otros países, pues ello evita conflictos de índole político. Nuestro único compromiso es con la ciencia”.
Creados como una respuesta ciudadana al temblor de 1985, hoy los Topos Tlatelolco aplican el conocimiento, protocolos y valores que aprendieron en la UNAM para salvar vidas
El sismo de 1985 transformó a México. De aquella tragedia nacieron los Topos Tlatelolco, una brigada ciudadana que, con el tiempo, se volvió un referente internacional de rescate. Hoy, universitarios como Mario Luna e Iván Barrientos continúan con esa misión, convencidos de que la preparación y solidaridad son la mejor herencia de ese 19 de septiembre.
Ingeniero geólogo por la UNAM y empresario del calzado, Mario se sumó a la escuadra en 1993, cuando su gusto por la aventura, el rapel, la tirolesa, el kayak y los perros lo llevaron a entrenar con la brigada los domingos. Ahí encontró un propósito: ayudar a quien se encuentra desvalido ante fenómenos naturales como los sismos. “En el 85 no estábamos preparados, pero la ayuda civil sostuvo a la ciudad”, recuerda.
Desde entonces, ha participado en rescates tanto en Haití como en Turquía, aunque él destaca el realizado en Indonesia porque lo marcó profundamente. “Había miles de cadáveres y nos tocó caminar de puntillas para no pisarles. Es traumatizante, pero tu trabajo es ayudar”.
Enfrentar un evento de tal magnitud le hizo comprender la importancia de cuidar su salud mental y la de sus compañeros mediante terapias grupales y diálogo con otras escuadras. También entendió que viajar a un país ajeno para brindar ayuda implica adaptarse a otra cultura, idioma y religión, y que lo técnico se vuelve inseparable de lo humano.
“La carga sobre nuestros hombros es grande. No puedes decir a los más jóvenes: ‘Se derrumbó, vayan y entren’. Hay protocolos y los enseñamos. Es un trabajo de alto riesgo y si te ganan los nervios, puedes accidentarte; hay que seguir reglas para volver con vida”, afirma el líder operativo.
Para el universitario, esta labor de altruismo nace de la empatía ciudadana mexicana. “Somos campeones en solidaridad. En 1985 no sabíamos nada de protección civil y, aun así, la sociedad sostuvo el rescate. Esto se reafirmó en 2017, pues el temblor de ese año nos mostró la efectividad de realizar simulacros y de tener planes de evacuación. Es preciso llevar la prevención a las escuelas, ya que las niñas y niños ‘son esponjas’ y todo esto se puede aprender también en casa”, señala.
A decir de Mario, además de técnica y valores, la UNAM le enseñó a leer una estructura y evaluar, a partir de columnas y muros de carga, por dónde y cómo entrar. “Y sobre todo me inculcó honestidad y conciencia de equipo: a reportar objetos hallados, a coordinarme con autoridades y con la comunidad, y a cuidar al compañero dentro y fuera del operativo”.
La prevención salva más que cualquier maniobra. Es preciso armar un plan, hacer ejercicios y tomar en serio los simulacros. Hay que agradecer a la Universidad lo que nos da y regresarlo a la sociedad, concluye.
Innovación y voluntariado
Iván Barrientos estudia la licenciatura en Física en la Facultad de Ciencias de la UNAM, actividad que combina con el marketing, la tecnología y la innovación. Desde 2006 apoya a la Brigada de Rescate Topos Tlatelolco en las áreas operativas y de logística.
Su inquietud por sumarse a la escuadra se remonta a 1985, pues aunque entonces él tenía apenas tres años y recuerda poco del evento, su madre le suele platicar sobre lo que ambos vivieron en el quinto piso donde habitaban y de la loable labor realizada por aquel grupo de rescate integrado por voluntarios que, más tarde, serían bautizados como topos.
A decir de Iván, lo ocurrido hace 40 años nos dejó enseñanzas surgidas de lo comunitario que permearon hasta llegar a lo gubernamental. Sin la sociedad civil organizada y la solidaridad inmediata, hoy no entenderíamos la institucionalización de la protección civil. “En 2017 esa memoria se activó: la gente salió y la conciencia salvó vidas”.
El universitario describe su paso por los Topos como una experiencia “enriquecedora y diversa” en la que ha aprendido desde a interactuar con perros y dar atención en inundaciones, hasta colaborar interinstitucionalmente y manejar a poblaciones en crisis.
Además, subraya que su formación en física le ha mostrado el valor de la técnica aplicada. “La ciencia no se hace sola”, y por ello siempre busca aportar lo que sabe a la brigada y apoyarse en sus compañeros.
“El voluntariado me volvió un ciudadano más integral, pues combinar la faceta técnica y empresarial con la acción social me ha dado sentido y me ha llevado a inspirar a amigos y familiares. Debemos devolver a la sociedad lo aprendido en la UNAM y fortalecer a México desde la solidaridad. Somos una asociación civil sin fines de lucro; vivimos de nuestros recursos y de donativos. Infórmense, protéjanse, únanse: siempre hay una manera de ayudar”. Así, lo nacido entre escombros hoy es cultura de prevención con binomios caninos, mochilas de emergencia y capacitación continua que salvan vidas. La solidaridad de aquel 1985 no es recuerdo: es trabajo diario.