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Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana: más de 80 años de legado clásico

La Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana, que en 2024 celebró su 80 aniversario, extendió sus festejos a lo largo de 2025 con actividades académicas, reimpresiones y presentaciones editoriales. Fundada en 1944, esta colección bilingüe de textos griegos y latinos se ha consolidado como un referente del humanismo en el mundo hispanohablante.

Coeditada por la Coordinación de Humanidades y por el Instituto de Investigaciones Filológicas, a través de su Centro de Estudios Clásicos, su historia ha sido fundamental en la cultura humanística gracias a que fue la primera colección bilingüe publicada en castellano.

“Desde el año pasado estamos festejando este aniversario, que coincidió con el VI Congreso Internacional de Estudios Clásicos en México, que esta vez llevó por título Los relatos fundacionales de la Antigüedad Clásica y su Proyección en Occidente”, explicó Aurelia Vargas Valencia, directora de la colección Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana o Biblioteca mexicana de autores griegos y latinos. “Este Congreso se realiza cada tres años en México, impulsado por nuestro Centro de Estudios Clásicos”.

Para celebrar su octogésimo aniversario, se reimprimen once títulos y, con el fin de hacerlos más accesibles, se cambiará su imagen y papel.

“La colección de la Bibliotheca es de las más longevas en la UNAM y una de las primeras colecciones en la que los textos clásicos se presentan en su versión original en griego o en latín con su traducción al español”, dice Vargas Valencia.

Nacimiento de la colección Scriptorvm

La colección Scriptorvm comenzó en 1944, durante la Segunda Guerra Mundial. Surgió como una respuesta del humanismo que se cultiva en la Universidad desde entonces, y desde mucho antes en México, difundiendo en español los textos de los grandes autores de la literatura de Occidente, que son los griegos y los latinos.

Desde luego, no surgió por generación espontánea. Hay una tradición de las humanidades en México desde el siglo XVI con la enseñanza de las lenguas clásicas en las escuelas fundadas para hijos de indígenas. Y muy pronto se creó la Real Universidad de México, en la que estudiar derecho significaba estudiar las partes del Corpus iuris.

La etapa más cercana a la creación del Scriptorvm tiene como antecedente el trabajo de los miembros del Ateneo de la Juventud, los ateneístas, que fue fundamental.

Con la llegada de españoles que venían huyendo de la dictadura de Franco, junto con intelectuales mexicanos, en 1944 se crea esta colección, cuya característica principal fue que se produjeron ediciones bilingües: de un lado el texto griego y enfrente su traducción; de un lado el texto latino y enfrente su traducción, según fuera el caso.

La colección empezó con una serie de volúmenes relacionados con filosofía y el pensamiento de los antiguos griegos y romanos, y pronto siguió con literatura. La diversidad de temas tratados por los clásicos es amplísima.

Va desde filosofía y literatura hasta el cultivo del campo, como en De las cosas del campo, de Marco Terencio Varrón. También Lucio Junio Moderato Columela, en De arboribus (El libro de los árboles), aborda cómo cultivar, en qué momento y de qué manera.

Textos de ciencia, como los de Euclides o Aristóteles; de arquitectura, como los que trata Vitruvio en De architectura; y temas políticos o jurídicos siguen ofreciendo enseñanzas actuales sobre la estructura social y legal.

“Para muchos de nuestros colegas españoles que vienen a visitarnos a congresos, nos comentan que eran los únicos libros que teníamos al alcance para poder estudiar a los clásicos”.

“Desde entonces, la UNAM ha hecho un esfuerzo para editar a los clásicos en ediciones asequibles. Precisamente ahora se presentó la reimpresión de uno de los más leídos, La Odisea. Son ediciones en rústica, muy livianas. De esta manera se abaten costos y se gana en imagen, en presencia, porque son ediciones muy bellas”.

Son muy buenas traducciones de especialistas en filología clásica, que han sido también un distintivo de nuestra colección.

En la primera etapa de la colección se publicaron más de treinta títulos sobre literatura, historia, filosofía, ciencia y educación de los principales autores griegos y romanos.

La consolidación con Rubén Bonifaz Nuño

“Uno de sus grandes directores, Rubén Bonifaz Nuño, poeta y filólogo, impulsó durante casi 40 años la vida del Scriptorvm, y en 1966 creó el Centro de Traductores de Lenguas Clásicas ex profeso para la colección. Poco después, cuando se crea el Instituto de Investigaciones Filológicas, precisamente por el mismo Bonifaz Nuño, lo convierte en Centro de Estudios Clásicos para ir a tono con los demás centros que llegaban a formar parte de nuestro Instituto”, explica la académica.

Los investigadores del Centro de Estudios Clásicos se encargan principalmente de elaborar las traducciones que a la fecha suman casi 150 en más de 200 volúmenes, porque hay títulos que comprenden varios tomos.

Al inicio de la década de 1960 empezó a dirigirla Bonifaz Nuño hasta su fallecimiento. “En esa etapa, que fue fundamental para la colección, se publicaron casi cien títulos traducidos por universitarios y por algunos invitados externos”, dice la académica.

A partir de 2014 se ha estado promoviendo que también los jóvenes filólogos que ingresan al Centro de Estudios Clásicos, o profesores de la Facultad de Filosofía y Letras o invitados de universidades externas, hagan traducciones.

“En este momento tenemos como invitados a un profesor de la Universidad de Buenos Aires, a dos profesores de universidades uruguayas y a un profesor español que están haciendo traducciones para la Scriptorvm”.

Hay una apertura no sólo generacional porque el Scriptorvm tenía sus traductores consagrados, como el doctor Bonifaz Nuño, Julio Pimentel Álvarez, especialista en filosofía de Cicerón, que es emérito, y el doctor Germán Viveros Maldonado, otro emérito.

“Uno de los principales traductores, que ganó el Premio Bonifaz Nuño el año pasado, es el doctor Pedro Tapia, precisamente el traductor de La Odisea, pero que ha traducido también tratados filosóficos y otras obras para el Scriptorvm”.

Agrega que los traductores también son autores muy informados de los estudios introductorios de la colección.

Vigencia y accesibilidad

“No perdamos de vista que la Scriptorvm es una colección de traducciones cuyo objetivo es difundir los clásicos grecolatinos, pero qué mejor que difundirlos con trabajos elaborados por especialistas para el gran público”.

En los estudios que actualmente se están elaborando hemos introducido dos posibilidades: que las notas aclaratorias al gran público vayan a pie de página y no al final como antes.

Los filólogos están creando comentarios lemáticos (análisis detallados de gramática o estilo). Ese tipo de notas, dirigidas a especialistas, se colocan al final de la traducción, para dialogar con la comunidad académica. Cada volumen de la colección cumple esas dos funciones.

Por otro lado, hay que tomar en cuenta un elemento fundamental, que es el costo. Con la publicación de los volúmenes del Scriptorvm se abatieron costos.

“Para muchos de nosotros era muy costoso, a veces casi imposible, conseguir libros sobre filología o traducciones que venían de Europa. En la biblioteca eran muy solicitados, pero ahora la Scriptorvm está al servicio de todos en el sitio web. Ese fue el objetivo de poner la página. Además, en ediciones a precios accesibles”.

Las obras que están en proceso de reimpresión, además de La Odisea de Homero y De la adivinación de Cicerón, incluyen La Eneida, Las Bucólicas y Las Geórgicas de Virgilio, Pensamientos o Meditaciones de Marco Aurelio y varias obras de Séneca.

“En La Ilíada nos vamos a tardar un poco más porque estamos volviendo a digitalizarla, pero también viene su reimpresión. Esas serían las reimpresiones. Pero vamos a procurar que con las ventas que se logren de esas reimpresiones podamos mover el ingreso para nuevas reimpresiones, y así poco a poco en los estantes de las librerías universitarias”.

Nuestros volúmenes, como todos los libros de la Universidad, ya se pueden adquirir a través de plataformas como Plaza Prometeo, que está en la Facultad de Ciencias, y también en la Tienda UNAM.

“A través de ese medio se ha logrado incluso poner a la venta en el extranjero buena parte del acervo universitario. Eso ha ayudado muchísimo”.

Ochenta años después de su fundación, la Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana reafirma el compromiso de la UNAM con la difusión del humanismo clásico, demostrando que las enseñanzas de los griegos y romanos siguen vivas y dialogan con los lectores contemporáneos.