Cultura

Foro Dolores de cabeza reflexiona sobre la pertinencia de los monumentos

CulturaUNAM Nota: Ricardo Hernández.
Artistas, investigadores, activistas, curadores y críticos de arte analizan la representación simbólica en el espacio público

¿De quién es la calle, las plazas, los monumentos? ¿Cómo se configura un espacio menos patriarcal y más inclusivo, con perspectiva de género? ¿Qué pertinencia tiene un monumento en la actualidad? Fueron algunos de los cuestionamientos sobre los que investigadores y activistas conversaron en una charla virtual a propósito de la remoción de la escultura de Cristóbal Colón de una de las avenidas principales de la Ciudad de México.

La Coordinación de Difusión Cultural convocó a la jornada Dolores de cabeza: Arte, espacio público y representación, donde artistas, investigadores, activistas, curadores y críticos de arte discutieron en torno al espacio público, a la historia, memoria, monumentos y representación de lo indígena en los monumentos, con más ganas de incitar al diálogo que a cerrarlo.

Y es que Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, notificó a inicios de septiembre que se sustituiría la escultura de Colón por la de una mujer indígena, comisionada al artista plástico Pedro Reyes, decisión que fue criticada por intelectuales, analistas políticos, académicos y activistas, sobre todo, indígenas y feministas, por la verticalidad de la determinación y por la propuesta misma, pues se trataba de la cabeza de una mujer con rasgos indígenas, aunque bastante indeterminada, sin cuerpo, sin un nombre. Fue tal la polémica que la funcionaria reculó; será ahora un comité el encargado de sortear el asunto.

Así pues, la segunda mesa de discusión del Foro estuvo dedicada a reflexionar sobre el marco legal que protege a los monumentos, el trabajo de las organizaciones que intervienen dichos espacios de interés histórico y lo patriarcal que resulta el espacio público.

“En la discusión del qué hacer en torno a este espacio, conocido antes como la Glorieta de Colón y ahora como Glorieta de las Mujeres en Lucha, se representa la discusión sobre temas como colonización, descolonización, indigenismo; sobre los usos y abusos de la historia, sobre la memoria, el espacio público, el arte público; sobre la legislación y comisiones entorno a esto; sobre ideas de identidad; narrativas que se sobreponen o luchan tanto en el discurso público como en el espacio público”, dijo Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural, quien moderó la sesión.

Helena Chávez Mac Gregor, curadora e investigadora, inició su intervención recordando que los monumentos han causado polémica desde siempre y que no es la primera vez que se retira uno.  “Sin embargo, lo que ha aparecido en los últimos 10 años ha sido una tensión que emerge en relación a los monumentos por una crítica colonial y racista”.

Citó los casos de las estatuas del colonialista británico Cecil John Rhodes en Sudáfrica, del general Robert E. Lee en Estados Unidos y del traficante de esclavos Edward Colston, en Inglaterra.

Lo que empata a estos ejemplos con el de la Ciudad de México, prosiguió, es el descontento de parte de organizaciones civiles, quienes abogan por la concepción de un espacio público más humanitario.

Chávez hizo un llamado a reflexionar si es posible crear otro tipo de monumentalidad, sobre la relación del monumento y el arte, así como sobre la pertinencia de los antimonumentos.

En su turno, Daniela Pascual, integrante de la organización Restauradoras con Glitter, hizo mención sobre la falta de representación de la mujer en el espacio público. “Los símbolos que normalmente se representan en los espacios públicos tienen que ver con el enaltecimiento del papel masculino en la formación de la historia, la identidad y la patria. Y en esto, los personajes representados son hombres con nombres y apellidos, que tienen una participación social en la construcción de la nación, que también participaron en guerras o intervenciones”.

Muy por el contrario, evidenció Sofía Rojas, también integrante de Restauradoras con Glitter, la representación de la mujer en espacios públicos patrimoniales se relacionan con la maternidad. “La representación de la mujer en los espacios públicos patrimoniales y monumentales tiene que ver con ser madres, musas”.

A decir de Rojas, se trata de reivindicar el papel de las mujeres en la lucha. “Me parece que esto no se ha estado escuchando en los discursos oficiales”, dijo.

Por su parte, Renato González Mello, investigador y ex director del Instituto de Investigaciones Estéticas, reprobó la decisión antidemocrática del reemplazo de la escultura de Colón por la de un rostro indígena.

“El gobierno de la Ciudad de México, y de los estados en general, tienen bastantes facultades sólidas no sólo para intervenir y ver qué va pasar en un pedestal completo, como el de Colón, sino para tratar de ordenar el Paseo de la Reforma en su conjunto. Y la ley marca los caminos para hacerlo, para no solo ir reaccionando ante las coyunturas”, comentó acerca de las leyes federales y estatales sobre patrimonio cultural.

Helena Chávez intervino para apuntar la pertinencia de revisar los ordenamientos jurídicos desde una perspectiva de género, lo cual secundó González Mello. “Si hay que pensar en una perspectiva de género sobre el problema de la memoria, los monumentos, la historiografía, lo primero que tendríamos que poner bajo asedio es la noción de patrimonio, una noción jurídica completamente imbricada en la estructura patriarcal de distintas sociedades y en distintas épocas”, opinó González Mello.

El Foro fue convocado por las Cátedras Inés Amor, Nelson Mandela, Rosario Castellanos, Mathias Goeritz y Helen Escobedo, así como por los Museos Universitario Arte Contemporáneo y Experimental El Eco.

 

 

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